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Obligaciones Divisibles e Indivisibles

Obligaciones Obligaciones
Divisibles Indivisibles
Definición La obligación divisible es La obligación indivisible es
aquella cuyo cumplimiento aquella que no permite un
se puede dar de manera fraccionamiento, por lo que
parcial, es decir, que puede la obligación ha de cumplirse
ser dividido sin afectar o en su totalidad, como un
alterar el valor de la todo, de manera unitaria.
obligación.
Características -Para que una obligación -Indivisibilidad absoluta:
pueda ser divisible, es significa que es la naturaleza
menester que la prestación física del bien la que no
pueda ser fraccionada en permite su partición,
partes cualitativamente pudiendo ser indivisible por
proporcionales, que además la desproporcionalidad de
mantengan su valor sus partes, o porque la
económico. cualidad del todo se ve
deteriorada pues afecta la
-Si hay varios deudores ellos esencia o naturaleza del
pueden cumplir, de manera objeto.
separada a los demás, la
prestación debida. Es decir, -Indivisibilidad relativa:
cada uno está obligado significa que los contratantes
solamente a la parte que le ven el objeto como una
corresponde, siendo esta unidad, rechazando entonces
característica similar a la de el fraccionamiento del
las Obligaciones mismo. En la mayoría de los
Mancomunadas Simples. casos, su solución debe ser
buscada en la interpretación
-Si hay varios acreedores, del contrato.
cada uno puede exigir por
separado en provecho -Indivisibilidad legal o de
exclusivamente propio. De pago: es la que surge de la
igual forma, esto se asemeja voluntad del legislador.
a lo que sucede en las
Obligaciones Mancomunadas -Indivisibilidad intelectual o
Simples convencional: así establecida
en el artículo 662 del Código
Civil, se presenta cuando los
contratantes convienen en
conferirle un carácter de
indivisibilidad a una
prestación, aunque el objeto
sea divisible.

-Estas obligaciones tienen


ciertas semejanzas con las
Obligaciones Mancomunadas
Solidarias, en los siguientes
aspectos:
 Existe una pluralidad de
sujetos en ambas.
 Cada deudor que haya
contraído una obligación
indivisible es responsable
ante el total de la deuda.
 El pago que sea realizado
por cualquiera de los
deudores, extingue la deuda
de los demás frente al
acreedor.
 El pago que realice
cualquier deudor le da la
posibilidad de cobrar al resto
de los codeudores la parte
proporcional de cada uno.
 El acreedor puede elegir a
cuál deudor reclamar el
cumplimiento total de la
obligación.
Distinción -Son cosas divisibles aquellas -Son cosas indivisibles
que pueden fraccionarse, aquellas que no pueden
resultando de ello partes fraccionarse, pues aunque
singulares que ostenten la físicamente puedan ser
misma función del todo. La fragmentadas, cada una de
diferencia resultando entre sus partes perdería la calidad
cada fracción y el todo, sería y la función del todo.
una de cantidad, y no de
calidad.

-Si el objeto de la prestación -Si el objeto de la prestación


es divisible, los contratantes es indivisible, las partes no
pueden convenir en pueden convenir en darle un
otorgarle un carácter de carácter de divisible, pues no
pueden acordar la división de
indivisible. un objeto que por su
naturaleza es indivisible.

-Según lo resuelto en la
-La jurisprudencia ha jurisprudencia, no es
señalado que el acreedor necesario demandar a todos
puede demandar a todos los los deudores en un solo
deudores en un mismo juicio juicio, pues cada uno de ellos
para lograr de esa forma el responde por el total de lo
cumplimiento total; o bien, adeudado, excepto en el caso
puede demandar a uno de en el que sea jurídicamente
ellos para conseguir el imposible que un solo
cumplimiento de la parte que deudor cumpla con toda la
le corresponde a ese deudor. prestación.

Ejemplos Los terrenos y las telas Los animales y los vehículos,


pueden ser objetos de por su naturaleza
obligaciones divisibles. física, serían objetos de
obligaciones indivisibles.

Terreno

Animales

Vehículo
Telas
Normativa Las obligaciones divisibles Las obligaciones indivisibles
están reguladas en el Código están reguladas en el Código
Civil, bajo el Libro III, Título I, Civil, bajo el Libro III, Título I,
Capítulo VI: “De las Capítulo V: “De las
Obligaciones Divisibles”, del Obligaciones Indivisibles”, del
artículo 674 al 677. artículo 662 al 673.
Otros Como principio general, la doctrina ha sostenido que las
elementos obligaciones son divisibles.
La excepción a este principio se presenta en tres factores: la
naturaleza de la prestación, el pacto expreso en el contrato y
la ley.
Referencias

Brenes, A. (2010). Tratado de las Obligaciones 8ª ed. San José: Juricentro.

Garrone, J. (2008). Diccionario Manual Jurídico. Buenos Aires, Argentina:


Abeledo Perrot.

Montero, F. (1999). Obligaciones. San José: Premiá Editores.

Parajeles, G. (2011). Código Civil de Costa Rica. San José: Investigaciones


Jurídicas S.A.

Perez, V. (1994). Derecho Privado. San José: Litografía e Imprenta LIL S.A

OBLIGACIONES DIVISIBLES

OBLIGACIONES DIVISIBLES

Concepto. (Alterini). Las obligaciones de pluralidad conjunta, de acuerdo con la


naturaleza de la prestación, se clasifican en divisibles e indivisibles. Las divisibles son
aquellas que “tienen por objeto prestaciones susceptibles de cumplimiento parcial”
(art.667). En cambio, son indivisibles cuando no pueden ser cumplidas sino por entero.

La divisibilidad y los sujetos de la obligación. (Alterini). Nuestro sistema jurídico


(según art.667) se inclina por la divisibilidad material, no pudiendo ser
dividida intelectualmente una prestación físicamente indivisible, pero lo contrario es
viable: las partes pueden convenir que una prestación divisible deba ser cumplida
íntegramente por el deudor (indivisibilidad intencional o convencional).
Divisibilidad y división. Lo expresado implica efectuar una distinción entre la
“divisibilidad” que es la aptitud de la prestación para ser fraccionada, y la “división” que
es el fraccionamiento considerado en si mismo. O sea que enciertos casos, por
convención de las partes o por imperio de la ley, la prestación divisible es considerada
indivisible, no rigiendo entonces el principio de fraccionamiento (división). Ejemplo: “D”
y “E” deben entregar a “A” un terreno de 2 lotes para destinarlo en su totalidad a la
construcción de una casa; en tal situación, a pesar de que el terreno es en sí mismo
divisible, no se admite que el cumplimiento de la obligación sea regido por el principio
de fraccionamiento: no hay división a pesar de haber divisibilidad.

Antecedentes históricos.

Ø En el Derecho Romano no existió una teoría integral, no obstante el Digesto admitió


en ciertos supuestos la divisibilidad (obligaciones de cantidad) y en otras no era
procedente (estipulación de una servidumbre de paso, vía o conducción).

Ø Mayor trascendencia adquirió el criterio de Paulo y Ulpiano, según el cual algunas


prestaciones, a pesar de ser fraccionables, debían ser cumplidas por el deudor en su
totalidad para liberarse de la deuda, ya que el pago por partes, habría implicado la
pérdida del valor de la prestación.

Ø En el siglo XVI, en Francia, Dumoulin escribe una obra y sienta como regla general
la divisibilidad de las obligaciones y como excepción la indivisibilidad puede ser: 1)
física o natural (a su vez puede ser absoluta y relativa); 2) convencional o accidental y
3) pactada para el pago.

Ø Este sistema fue aceptado por Pothier, quien le introduce una modificación esencial:
la divisibilidad además de ser física, puede ser también intelectual (cumplir por mitades
la obligación entregando la mitad indivisa).

Ø El código Francés influenciado por Pothier adoptó el sistema de divisibilidad (física e


intelectual) y la indivisibilidad (necesaria o absoluta; natural o relativa y Accidental o
convencional).

Ø La critica de la doctrina encabezada por Savigny, cuyo pensamiento influyo en


Freitas, determino que no existe ninguna prestación que nos sea factible de ser
dividida intelectualmente, con la cual las obligaciones indivisibles quedarían
prácticamente eliminadas, al resultar todas divisibles bajo el criterio intelectual.

Regulación positiva. Vélez Sarsfield, fundándose en Freitas, repudió el criterio que


admite la división intelectual, inclinándose por la división física o material, lo cual
queda enunciado en el propio art. 679 “toda obligación de dar un cuerpo cierto es
indivisible”.

Principio general del fraccionamiento. (Llambías) la divisibilidad de las obligaciones


constituye el principio general en materia de obligaciones conjuntas. Ese principio de
fraccionamiento descompone la obligación conjuntas en tantas obligaciones como
sujetos existen (art.674 y 691). Aunque la obligación aparenta ser una, en verdad está
descompuesta en tantas obligaciones aisladas, como personas haya de uno y otro
lado, como acreedoras o deudoras. Para que funcione el principio de fraccionamiento,
es indispensable que la obligación tenga pluralidad de sujetos, activos o pasivos
(art.673). Su el sujeto es singular no se plantea la cuestión de la divisibilidad. Además
hay que decir que cada parte constituye una obligación independiente de las demás
(este principio de la divisibilidad tiene 2 excepciones a) las obligaciones de objeto
indivisible; b) las obligaciones solidarias).

Requisitos del fraccionamiento. Para admitir la divisibilidad es necesario:

a) que haya pluralidad de deudores o acreedores.

b) que la prestación sea susceptible de fraccionamiento o división: cada una de las


partes que componen el todo debe ser análogas en cantidad y calidad.

c) que la división no afecte el valor de la cosa ni torne antieconómico su


aprovechamiento (Ej., un diamante o un rubí, si es fraccionado pierde notablemente su
valor).

La divisibilidad de la prestación en las obligaciones de dar, de hacer, de no


hacer, alternativas y facultativas. (Llambías). El código trae diversas aplicaciones
del principio de fraccionamiento: obligaciones de dar (art.669); de hacer (art.670); de
no hacer (art.671); alternativas (art.672). Son disposiciones reiterativas y prescindibles
porque se limitan a hacer una simple aplicación del criterio de divisibilidad del art.667 a
esa clase de obligaciones, resultando indivisibles las obligaciones de dar cosas
ciertas, de hacer y de no hacer; y divisibles las de dar cosas inciertas que coincidan
con el nº de acreedores o deudores, o de su múltiplo, las de dar sumas de dinero y las
de hacer cuando la prestación se mide por el tiempo de duración o extensión de
trabajo.

Con respecto a las obligaciones facultativas y con cláusula penal, su carácter estará
dado por la índole de la prestación principal. Empero, en las obligaciones con cláusula
penal, puede entrar en substitución de la prestación originaria, el importe de la pena.
En ese caso la obligación subsistente asumirá el carácter de divisible o indivisible que
corresponda a dicha pena.

La cuota de división del crédito o deuda, entre los varios acreedores o deudores se
define del siguiente criterio:

a) E 1er lugar, se rige la distribución del crédito o deuda por el convenio de las partes
(art.674 y 691).

b) En 2do lugar si la pluralidad de sujetos se produce por el fallecimiento del acreedor


o deudor singular, la distribución del crédito o deuda se realiza “entre los herederos en
proporción de la parte por la cual uno de ellos es llamado a la herencia” (art.3485).

c) Por regla general, fuera de los supuestos expresados, el fraccionamiento de la


obligación se realiza por partes iguales (art. 674 y 691).

Los efectos de la divisibilidad en las relaciones entre acreedores y


deudores. (Alterini).

Ø Exigibilidad: en las obligaciones divisibles cada acreedor sólo puede exigir la cuota-
parte que le corresponde en el crédito y cada deudor sólo debe satisfacer la cuota-
parte que le corresponde en la deuda (art.675 y 693).
Ø Pago: cada acreedor tiene derecho a cobrar únicamente su parte en el crédito y
cada deudor debe satisfacer solamente su parte en la deuda. Si el deudor abona el
monto total de la deuda a un sólo acreedor, no queda

liberado frente a los demás, a quienes debe satisfacer las partes que individualmente
les correspondan en el crédito, pudiendo repetir del acreedor que recibió el pago total
todo aquello que exceda la cuota.-parte de la cual, según Derecho, era titular (art.675
y 693).

Puede suceder que no de los codeudores abone al acreedor más de la parte que le
corresponde, que es lo que realmente debe; en ese caso hay que distinguir:

1) si pago excesivamente por error, creyéndose deudor de todo y no sólo de su cuota-


parte, tiene una acción de repetición contra el acreedor por el excedente de su parte
(art.675 y 784).

2) si pago excesivamente en forma deliberada, como deudor respecto de su parte y


como 3º respecto de los demás codeudores, puede solicitar el reintegro del excedente
de manos de los otros codeudores de acuerdo con la cuota- parte que le corresponda
a cada uno.

excepciones: art.675 cada deudor está obligado a pagar solamente la parte que le
corresponda en el crédito, pudiendo repetir lo pagado en exceso; salvo que uno de los
codeudores, o uno de los coherederos del deudor singular (pluralidad sobreviniente),
sea designado para efectuar el pago total de la deuda: 1) por convenio de partes,
2) por disposición testamentaria o 3) por convenio entre los coherederos al efectuarse
la partición hereditaria. Si existe un codeudor designado para realizar el pago integro,
el acreedor puede demandarlo por el todo de la obligación, salvo sus derechos
respecto de los otros codeudores o coherederos (art.676).

Ø Otros medios extintivos: la compensación, la transacción, la novación o la remisión


de la deuda efectuadas entre el acreedor común y los codeudores, o entre el deudor
común y los coacreedores, sólo tienen virtualidad respecto al crédito y de la deuda de
los sujetos que la celebran, no alterándose la situación de los demás sujetos de la
obligación divisible.

Ø Insolvencia: la insolvencia de uno de los codeudores perjudica al acreedor común,


quien no puede pretender percibir la parte de la deuda correspondiente a aquél de
manos de los demás codeudores (art.677 y 694).

Ø Prescripción: la suspensión o interrupción de la prescripción favorecen o perjudican


a cada coacreedor o a cada codeudor en forma particular, pues sus efectos no son
extensibles a los demás sujetos de la obligación (art.678, 696

y 695). Si uno de los coacreedores demanda al deudor común, la interrupción de la


prescripción sólo lo favorece a él.

Ø Mora o culpa: el art.697 establece expresamente que “la mora o la culpa de uno de
los deudores no tiene efecto respecto de los demás” porque en las obligaciones
divisibles son aplicables los principios que rigen las obligaciones mancomunadas.

Ø Cosa juzgada: la sentencia recaída en un juicio solamente perjudica o beneficia a


los coacreedores o codeudores que intervinieron en él, no teniendo autoridad de cosa
juzgada para los demás sujetos de la obligación divisible que permanecieron ajenos al
pleito.

Efectos de la divisibilidad en las relaciones internas. (Alterini).

Ø Reintegro: Respecto de la procedencia de la acción de reintegro que torna posible la


contribución, que es factible por cuanto el pago excesivo deliberado hecho por el
deudor (ver lo dicho en Pago), se reputa para los demás codeudores, como pago
efectuado por un tercero.

Por otra parte la distribución de lo que cobró en exceso uno de los coacreedores
puede ser demandada por los demás ejerciendo una acción “directa” contra él, la cual
se encuentra autorizada por el art.689. en efecto el acreedor que percibió más de su
cuota-parte está obligado a reintegrar el exceso al deudor, quien puede intentar
una acción de repetición para lograrlo (art.675) y asimismo, dicho deudor
le debe abonar al resto de los coacreedores aún impagos el monto que anteriormente
pagó en exceso, con el fin de cancelar con ellos la obligación divisible contraída; por lo
tanto, el acreedor que cobró en exceso es deudor del deudor de la obligación divisible
y éste, a su vez, lo es de los coacreedores impagos, lo cual le permite a estos
acreedores ejercer una acción directa contra su compañero coacreedor que cobró de
más.

Ø Medida de la contribución o de distribución: la regla general, es que si no hay nada


convenido –expresa o tácitamente- la obligación se divide en partes iguales (art.674,
689 Inc.3 y 691). Pero, puede suceder que expresa o tácitamente surja que la división
será desigual. En este caso, para saber la cuota de contribución (de cada deudor) o de
distribución (de cada acreedor) se debe tener en cuenta el siguiente orden (Conf.
Art.689):

a) 1º, según el “título de la obligación”.

b) 2º, según “los contratos celebrados entre las partes”.

c) 3º, según 2la causa por la cual se obligaron conjuntamente, las relaciones de los
interesados entre sí y las circunstancias de cada uno de los casos”.

Finalmente, si de todos estos elementos no surge la desigualdad, se aplica la regla


general: la obligación se divide en partes iguales.