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Nombre: Rommel Javier Caiza Quinga

Fecha de entrega: 10 de octubre del 2018


Tema: Lectura comprensiva: Los perros de la guerra o el “canibalismo canino” en la
conquista.
HISTORIA INDÍGENA DEL ECUADOR, Paralelo 1

La reseña escrita por Ricardo Piqueras de la Universidad de Barcelona es una


recopilación de diversos artículos o documentos que señalan y dan a conocer las
actividades de conquista, represión, diversión y alimentación que los conquistadores
tenían con los pueblos indígenas usando los denominados canes peninsulares, dicha
lectura se divide en 11 tópicos que describen cada una de las etapas o periodos en los
que dominan los perros de la guerra, desde su inclusión en tierras americanas hasta el
final de su protagonismo. En este informe sobre la lectura escrita por Piqueras se
toparán los temas que el autor de este informe considera más relevantes.

En este articulo existe un posicionamiento de los conquistadores con el uso exhaustivo


de los canes que fueron introducidos como acompañantes de sus amos(conquistadores),
la inclusión de estos canes se da desde el segundo viaje realizado por Colón , aunque
en primera instancia tal como señala el artículo, estos perros no fueron usados como
conquista hasta 1492, convirtiendo a un continente donde existía el mas absoluto
silencio canino en uno en el que comienza a dominar los ladridos de los perros de guerra.
Algo que recalca el articulo es la docilidad de los perros nativos del continente donde a
presencia de los conquistadores no se inmutaba, mientras que los perros peninsulares
en este caso de Castilla, tal como describe el articulo en referencia al informe de
Sahagún “los perros eran enormes de orejas ondulantes y aplastadas…muy fuertes y
robustos.”.
Dando este precedente en el cual los perros peninsulares eran fuertes y agresivos los
conquistadores observan la versatilidad que el perro ofrece para la conquista de
América donde supieron extraer todo el potencial de los canes para un dominio militar,
Piqueras hace referencia a una crónica de Fray Pedro de Aguado con la entrada por el
Orinoco del capitán Alonso de Herrera en 1534 donde un soldado de nombre Alonso
ronda el campamento con sus perros que consiguen intuir la emboscada de los indígenas
a dicho campamento, esta parte del articulo es plena descripción de la utilidad de los
canes hacia los conquistadores, logrando obtener una ventaja táctica en un territorio
totalmente desconocido y peligroso de las tierras americanas. Las conquistas ayudadas
por los canes según el articulo de Piqueras se dieron en la campaña represiva en Jamaica
y la española por el propio Cristóbal Colón en 1494 y 1495, en la conquista de Puerto
Rico por parte Juan Ponce de León y de Cortés en la conquista mexicana.
Por otra parte, los conquistadores no solo hicieron uso de los canes para actividades
militares, sino como represalia (Aperreamiento) a aquellos indígenas que no cumplían
a cabalidad las ordenes de los españoles, la sodomía, homosexualidad o el bestialismo
asi como también una ayuda para extender la fe de Cristo.
Para entender el papel de los canes se pone como ejemplo a Becerrillo, Leoncio y Bruto
quienes tuvieron un singular papel bélico en las actividades de conquista, cada uno de
estos animales murió en batalla, Becerillo por flechas en una acometida de indios del
caribe, Leoncico envenenado por un mártir, y bruto por una flecha al perseguir a un
grupo de indios. Una anécdota que señala el articulo es como los conquistadores
empezaba hacer uso de los perros solo por simple diversión o matar indios para
alimento de los mismos canes.
Para demostrar la naturaleza del ser humano y la de los animales se hace referencia a la
Historia de Becerillo y la vieja india para mostrar la compasión de los animales aun
siendo entrenados para la guerra, ya que este no ataco a la vieja india, otorgando que
Joan Ponce conceda la libertad de la india.
Para finalizar este informe se hace referencia a la época de paz que se vivió en América
después de la conquista, cunado los perros de guerra ya no tendían utilidad y la mayoría
de estos eran abandonados por sus amos, convirtiéndose en jaurías que producían
problemas a los poblados y menciona que Francisco de Toledo manda a matar a los
perros, hasta que en 1590 las ordenanzas Municipales de Guayaquil limitan la tenencia
de animales a uno por persona.
Referencias
Piqueras, R. (s.f.). Los perros de la Guerra o el canibalismo canino en la
conquista. Barcelona: Universidad de barcelona.

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