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Introducción:

Se llama material rocoso a la sustancia rocosa misma como fragmento, sin considerar el
efecto de las discontinuidades estructurales ni los esfuerzos “in situ”. En el macizo
rocoso en tanto consideramos la masa en conjunto: material y discontinuidades, en su
condición natural. Un trozo de granito, un bloque de arenisca o un núcleo de perforación
de cualquier tipo de roca, constituyen ejemplos de material rocoso; en tanto que la masa
de roca expuesta en una excavación subterránea que expone planos de diaclasas,
brechas de falla o cualquier otro elemento geológico, junto con los esfuerzos que actúan
a su alrededor, constituyen un macizo rocoso. Las propiedades físicas y el
comportamiento esfuerzo-deformación del material rocoso dependen de la litología, es
decir, la composición química y la textura, siendo esta última la característica más
importante. Para comprender completamente el comportamiento de las rocas en las
obras de ingeniería deberá complementarse los aspectos aquí tratados, con los
referentes a la meteorización, la influencia de las discontinuidades, el flujo de agua y el
estado de esfuerzos en el ambiente real de los proyectos. Naturalmente para que se
pueda entender el comportamiento de las masas rocosas, es necesario comprender en
primer término todos los elementos que lo integran.
Objetivos:
 Reconocer las propiedades físicas y mecánicas de las rocas
 Aplicar métodos de estudio para conocer la resistencia de una roca
 Estudiar los factores que alteran la composición de una roca
Propiedades físicas y mecánicas del material rocoso y su resistencia a la
presión

Las propiedades físicas son las que controlan las características resistentes
y deformaciones de la matriz rocosa (composición mineralógica, densidad,
estructura, porosidad, permeabilidad, alterabilidad, dureza, etc.), y son el
resultado de la Genesis, condiciones y procesos geológicos y tectónicos
sufridos por la roca a lo largo de su historia.
El agua presente en los macizos rocosos reduce su resistencia, genera
presiones en le interior de los mismos y altera sus propiedades, dificultando
las excavaciones superficiales y subterráneas.
Las propiedades físicas de las rocas son el resultado de su composición
mineralógica, estructura e historia geológica, deformaciones y ambiental,
incluyendo los procesos de alteración y meteorización.
En las propiedades y en le comportamiento mecánico de los macizos
rocosos competentes influye el grado de fracturación y de meteorización la
presencia de agua, la orientación y tipo de discontinuidades, el tamaño de
los bloques, etc.
Existen una serie de parámetros que se emplean para la identificación y
descripción cuantitativa de las propiedades básicas deñas rocas y permiten,
así mismo, establecer una primera clasificación con fines geotécnicos.
El estudio petrofísico de la Matriz rocosa permite interpretar sus
propiedades físicas, en función de sus componentes y características
petrofísicas (poros y fisuras, uniones intergranulares, anisotropías,
minerales, composición química, etc.)
CLASIFICACIÓN DE LAS ROCAS

CARACTERÍSTICAS FÍSICO-MECÁNICAS
PROPIEDADES ÍNDICE
Las propiedades índice se emplean para la descripción e identificación cuantitativas de
las propiedades básicas de la rocas.
Estas propiedades se dividen en :

 Propiedades de identificación y clasificación


 Propiedades mecánicas

 Propiedades de identificación y clasificación

 Porosidad
Es la relación entre el volumen de vacíos y el volumen total de una roca y se relaciona
con su textura, por lo menos en lo que se refiere a la porosidad de vacíos sus esféricos
intergranulares conocida como porosidad de poros. Es muy baja en el caso de las rocas
cristalinas en estado fresco, salvo algunas variedades porosas de lavas y ampliamente
variable en las clásticas. Si se tiene en cuenta que la resistencia de las rocas se
incrementa proporcionadamente con la mayor área superficial de contacto- la
resistencia se transmite en los contactos entre las partículas minerales- es evidente que
las rocas menos porosas son más resistentes y menos deformables. Por su parte la
porosidad de fisuras, aunque generalmente baja, afecta enormemente la calidad de las
rocas ígneas.

 fábrica
se restringe al modo característico de articulación de las partículas (aglutinamiento,
consolidación o cristalinidad) y a su posible orientación preferencial.
Se presentan cuatro tipos de fábrica:
 Cristalina masiva.
La roca posee cristales sin orientación preferencial perfectamente entrabados,
íntimamente juntos, con una fuerte articulación mecánica. Las rocas ígneas en
general, tanto plutónicas como volcánicas, así como las metamórficas masivas y
muchas de las sedimentarias no clásticas como la caliza o el chert son de esta clase.
Rocas con este tipo de fábrica son las más resistentes y menos deformables. Sin
embargo la resistencia es algo dispersa en las rocas volcánicas efusivas (ej: andesita,
basalto), debido a que éstas últimas son algo porosas. Las calizas tipo micrita, entre
las sedimentarias no clásticas y la cuarcita (metamórfica) se comportan de manera
similar a los granitos.
 Cristalina foliada.
Esta textura es propia de las rocas metamórficas foliadas. Los cristales están
entrelazados y orientados preferentemente, con poco entrabamiento mecánico. La
orientación preferencial de los cristales, imparte en estas rocas marcada
direccionalidad de sus propiedades mecánicas, por lo cual son más débiles en la
dirección de la foliación.

 Clásticas cementada.
Los granos minerales son gruesos (arena, y grava), presentan grados variables de
empaquetamiento y se aglutinan con cementos minerales de diferentes calidades.
Los granos por lo general no están orientados salvo en las variedades con abundante
mica y/o arcilla. Las areniscas, los conglomerados y las brechas presentan este tipo
de fábrica. La resistencia de estas rocas es muy variable: las más resistentes y
menos deformables corresponden a las que presentan el mejor empaquetamiento
de sus granos y están cementadas con sílice.

 Clástica consolidada (lutitas).


En las rocas de este tipo, que poseen grano fino (tamaño limo y arcilla), los granos
minerales se mantienen unidos por fuerza físico-eléctricas generadas en el proceso
de litificación, el cual se alcanza gracias a la compactación y/o consolidación de las
partículas, con alguna influencia de la cementación. A mayor grado de
consolidación la roca es más resistente y menos deformable. Existen dos variedades
dentro de esta fábrica: la consolidada laminada (shales) y la nó laminada (arcillolita,
limolita, argilita). El la lutita laminada la roca posee más del 10% de láminas (capitas
de menos de 1 cm de espesor), lo cual transmite a la roca alta direccionabilidad de
sus propiedades mecánicas. (Tabla I)

 Contenido natural de humedad


En general entre mayor sea la absorción porcentual de una roca, menor será su
resistencia y las rocas en estado de saturación, - particularmente las lutitas- son más
débiles. En este último caso existe el problema adicional de la reacción de minerales
expansivos y de su baja permeabilidad que incrementa la subpresión en los poros. Según
Krynine la resistencia decrece hasta en un 12% para los granitos y un 20% para las
areniscas, cuando se saturan. A este respecto téngase en cuenta la relación directa que
existe entre la porosidad y la absorción.
Las propiedades que tiene que ver con su resistencia se enuncian y explica en el
siguiente capítulo.
En cuanto a la degradabilidad, esta propiedad se relaciona con la durabilidad, propiedad
que en ingeniería tiene que ver con la capacidad de los materiales pétreos usados en
obras de ingeniería para resistir adecuadamente la acción del clima para todo el tiempo
que debe durar una obra, por ejemplo, la roca triturada que se usa en la construcción
de los pavimentos.
A este respecto las lutitas y otras rocas arcillosas, cuando no están bien cementadas,
son muy poco durables en las capas del pavimento.
Con respecto a la durabilidad, las lutitas se clasifican en dos grupos: las lutitas tipo roca
como las limonitas silíceas y las lodolitas y shales cementadas con sílice o calcita, que se
comportan bien en cimentaciones excavaciones y como material de construcción
(pavimentos, concretos, otras estructuras); y las lutitas tipo suelo como las arcillolitas y
shales arcillosos, que se degradan en muy poco tiempo en presencia del agua (ciclos de
humedecimiento-secado) provocando daños irreparables en las estructuras y en las
cimentaciones, o causando deslizamientos y otros movimientos.

 Permeabilidad
Es la propiedad de algunos materiales de permitir el paso de fluidos a través de ellos sin
modificar su estructura interna. Una roca se considera permeable cuando permite el
paso de una cantidad medible de fluido en un espacio de tiempo finito.
La velocidad con la que el fluido atraviesa el material depende de tres factores básicos:
a) la porosidad del material;
b) la densidad del fluido considerado, afectada por su temperatura;
c) la presión a que está sometido el fluido.

 DENSIDAD Y PESO ESPECIFICO


Tanto la densidad como el peso específico son propiedades que no dependen de la
dirección de medida, esto es, son propiedades escalares
Aunque se utilizan indistintamente, los términos de densidad y peso específico no son
idénticos. La densidad es la relación entre la masa y el volumen de la sustancia,
midiéndose en unidades de masa/unidades de volumen (e.g., g/cc). El peso específico es
la relación numérica entre el peso de un cuerpo y el peso de igual volumen de agua
a 4°C, esto es la relación entre las densidades del cuerpo y la del agua. Esta propiedad
es adimensional (no se expresa en términos de unidades determinadas) ya que es la
relación entre dos cantidades con la misma dimensión. Dado que el volumen del agua
varía con la temperatura, se toma como referencia la densidad del agua a 4°C.
Densidad = masa/volumen (gr/cc)
Peso específico = Densidad cuerpo/Densidad agua a 4°C
En los minerales, ambas magnitudes son función de la estructura cristalina y la
composición del mineral, así como de la temperatura y presión, ya que los cambios de
estos factores provocan contracciones (descenso de T y/o aumentos de P) o expansiones
(aumento de T y/o descenso de P) de las estructuras. Los cambios de estructura afectan
a estas magnitudes; así por ejemplo, la calcita presenta un peso específico de 2.72 y
el aragonito 2.94, y el cuarzo- 2.65 y el cuarzo- 2.40. La composición también afecta
en el caso de los minerales solución sólida; así por ejemplo, el peso específico del olivino
aumenta a medida que los átomos de Fe (más pesados) sustituyen a los de Mg (más
ligeros), pasando de 3.22 para el Mg2[SiO4] (forsterita pura) a 4.41 para el Fe2[SiO4]
(fayalitapura).
Cuando se consideran otro tipo de sustancias (por ejemplo, rocas),
la densidad o densidad real se define como la masa por unidad de volumen de una
sustancia, esto es la razón entre la masa en reposo y su volumen, considerando sólo la
parte impermeable (esto es, excluyendo el volumen ocupado por los poros):

donde:  es la densidad (kg/m3)


 M es la masa (kg) de la sustancia y
 V es el volumen (m3) de la parte impermeable de la sustancia.
La densidad de algunos materiales de construcción se presenta en la Tabla 1.

Tabla 1. Densidad (kg/m3) de algunos


materiales de construcción
(de Komar, 1987).
Acero 7800-7900
Cemento Portland 2900-3100
Granito 2700-2800
Arena cuarzosa 2600-2700
Ladrillo 2500-2800
Vidrio 2500-3000
Caliza 2400-2600
Madera 1500-1600
 Absorción
es la incorporación o asimilación de líquidos en el interior del sistema poroso del
material. La succión de agua es la propiedad de los materiales de absorber agua líquida
en contacto con los mismos.

 La permeabilidad
se define como la capacidad que tiene una roca de permitir el flujo de fluidos a través
de sus poros interconectados. Si los poros de la roca no se encuentran interconectados
no puede existir permeabilidad.

PROPIEDADES MECANICAS
Las propiedades mecánicas definen la capacidad del material para resistir acciones
externas o internas que implican la aplicación de fuerzas sobre el mismo. Esencialmente,
estas fuerzas son de compresión, tensión (o extensión), flexión y de impacto
Son de tipo cuantitativo, permiten predecir el comportamiento mecánico de los macizos
rocosos y son directamente aplicable dentro del diseño ingenieril. Estas propiedades
alimentan a los modelos de predicción matemática para conocer el comportamiento de
las estructuras ingenieriles que se construyen sobre macizos rocosos.

 Deformabilidad
Cuando sometemos una muestra de roca a una carga esta tiende a cambiar de forma,
de volumen o bien dos cosas simultáneamente. En cualquiera de estos tres casos la roca
se deforma.
La deformación puede medirse si hacemos referencia a la variación de longitud de una
línea situada dentro de la roca o a la variación del ángulo Φ entre dos líneas. La
deformación se produce cuando un material está sujeto a un esfuerzo (fuerza/área)
provocado por fuerzas de superficie externas, por fuerzas de tipo gravitatorio o por otras
causas, como por ejemplo cambios en el equilibrio térmico interno del mismo. Durante
el periodo de aplicación del esfuerzo, este y la deformación son de hecho inseparables,
por lo que se acostumbra a estudiar a la deformabilidad mediante graficas esfuerzo
deformación
Ensayo con ondas de Sonido

La elasticidad (deformacion dinamica) se deduce de la velocidad de propagación de


ondas sismicas.
Se aplica ondas longitudinales (de compresión, p) y ondas transversales (de corte, s)
 Resistencia
En el estudio de las propiedades de resistencia de una roca hay que considerar, en
general, tres clases de esfuerzos:

 Compresión: Es la resultante de las tensiones o presiones que existen dentro de


un sólido deformable o medio continuo se caracteriza porque tienden a una
reducción de volumen del material.

 Tensión: (que tienden a crear fracturas en el material.

 Cortantes: (que tienden a desplazar unas partes de la roca con respecto a las
otras).

De acuerdo con esta clasificación la roca puede presentar resistencia a la compresión y


resistencia al esfuerzo cortante, la resistencia a la tensión en cambio puede despreciarse
 RESISTENCIA A LA COMPRESION
La resistencia a la compresión es la carga (o peso) por unidad de área a la que el material
falla (se rompe) por fracturación por cizalla o extensional (Figura 6). Esta propiedad es
muy importante en la mecánica de materiales, tanto en situación no confinada
(i.e., uniaxial) como confinada (i.e., triaxial). Dado que los materiales cerca de la
superficie terrestre, incluyendo los edificios, suelen estar sometidos a condiciones no
confinadas, consideraremos exclusivamente esta situación. En este caso, la resistencia
a la compresión uniaxial (i.e., longitudinal) se mide en una prensa hidráulica que registra
el esfuerzo compresor (l) aplicado sobre una probeta de material en una dirección del
espacio, y la deformación lineal (l) inducida en esa misma dirección.

Figura 6. Desarrollo de fracturas extensionales y de cizalla como resultado de


compresión.
Es importante indicar que los resultados obtenidos en los experimentos de resistencia a
la compresión para un mismo material dependen de la forma y tamaño de la probeta.
Así, los prismas y cilindros largos presentan menores resistencias a la compresión que
los cubos con la misma área de sección, y estos a su vez menores que los prismas y
cilindros cortos (con alturas menores que sus lados o radios). Igualmente, la resistencia
a la compresión depende de la tasa de aplicación de la carga, de forma que a mayores
velocidades de compresión mayor es el valor de la resistencia. La metodología
experimental puede seguir la norma ASTM D3148-86, según la cual las probetas de
muestra serán cilíndricas, con una relación altura/diámetro comprendida entre 2.5 y 3
(e.g., 10 cm de altura por 4 cm de diámetro). Deben ensayarse al menos 5 probetas por
cada tipo de material, manteniendo la tasa de aplicación de la carga constante (entre
0.5 y 1 MPa/s). Por otra parte, hay que evitar una mala colocación de la probeta en la
prensa, para asegurar una distribución homogénea del esfuerzo compresor.
El esfuerzo es igual a la fuerza aplicada por sección o superficie:
donde: Fl es la fuerza aplicada longitudinalmente, expresada en newtons en el
sistema mks (N=kg·m·s-2), dinas en el sistema cgs o kilogramos-fuerza en el sistema
técnico
S es la sección de la probeta (m2) y

l es el esfuerzo lineal expresado en Pa (N/m2), dinas/cm2 o kg/m2 (las


dimensiones del esfuerzo son las mismas que las de presión).
Dado que la fuerza es un vector, también lo es el esfuerzo. Así, dado que el signo de la
fuerza se toma negativo por convenio cuando es compresiva, y positivo cuando
es tensional, el esfuerzo compresor es negativo y el tensor es positivo.
La deformación lineal es igual al cambio de longitud experimentado por la longitud
original de la probeta:

donde: l0 (m) es la longitud original


l1 (m) es la longitud final

l (m) es el incremento de longitud de la probeta.


Puesto que al comprimir l0 es siempre mayor que l1, l y l son negativos (positivos para el
caso de tensión). El valor de l (que es adimensional) es generalmente muy pequeño
para materiales pétreos (del orden de 0.01 y menores).
La deformación inducida sobre un cuerpo debida a la acción de un campo de fuerzas
exteriores puede ser elástica o plástica. La deformación es elástica cuando el cuerpo
recupera su forma y volumen iniciales una vez cesada la acción de las fuerzas externas.
En caso contrario, la deformación es plástica (esto es, si la deformación persiste en
parte). El que la deformación sea elástica o plástica depende de la naturaleza del cuerpo,
de la temperatura, y del grado y tasa (velocidad) de deformación al que ha sido
sometido. A temperatura constante, los materiales se comportan normalmente como
elásticos cuando los esfuerzos aplicados son pequeños, si bien se tornan plásticos
cuando los esfuerzos superan un cierto límite.
Para estudiar el comportamiento mecánico de los materiales, se recurre a la
experimentación sometiendo a los mismos a esfuerzos progresivos y registrando la
deformación resultante. Estos datos se expresan en diagramas l-l como los de la
Figura 7, donde toma la forma de curvas similares (en forma) a las obtenidas en los
ensayos de succión capilar. En la Figura 7 puede apreciarse un tramo de la curva l-
l donde el esfuerzo es directamente proporcional a la deformación. Este
comportamiento constituye la ley de Hooke, que aplica solo para pequeñas
deformaciones, hasta un límite denominado límite de proporcionalidad, representado
en la Figura 7 por el punto a. En este tramo, el comportamiento del material es elástico,
esto es, si se disminuye el esfuerzo aplicado lentamente, se recorre el mismo tramo de
la curva en sentido contrario, hasta alcanzar el punto de origen donde el esfuerzo y la
deformación son nulos. La proporcionalidad entre el esfuerzo y la deformación en el
tramo de la ley de Hooke permite definir el módulo de Young o módulo de
elasticidad (E). Este módulo es la constante de proporcionalidad, de manera que:

donde el módulo de elasticidad E es positivo (l y l son negativos) y presenta las mismas
dimensiones que el esfuerzo ya que l es adimensional. El valor del módulo de Young es
característico para distintos materiales, por lo que puede utilizarse para comparar las
características mecánicas de los mismos.

Figura 7. Curva esfuerzo-deformación para compresión, con ilustración de los tramos


elástico y plástico.
Para deformaciones superiores al límite de proporcionalidad, existe un cierto tramo de
la curva l-l donde el comportamiento del material es elástico, aunque no existe
proporcionalidad entre el esfuerzo y la deformación. El límite en el que el
comportamiento del material deja de ser elástico se denomina límite elástico,
representado por el punto b de la curva en la Figura 7.
Al aumentar el esfuerzo y superarse el límite elástico (punto b), la deformación aumenta
rápidamente y es en parte permanente. Así, si se disminuye el esfuerzo aplicado
lentamente a partir del punto c de la curva, se recorrerá el trayecto indicado por una
flecha de puntos hasta alcanzar el punto donde el esfuerzo es nulo, pero existe una
cierta deformación permanente (el cuerpo no recupera su longitud original). Al
aumentar el esfuerzo se llega finalmente al punto d, denominado punto de ruptura,
donde el cuerpo experimenta una fracturación catastrófica por cizalla
o fisuraciónextensional. Este punto de ruptura define, en términos del esfuerzo
compresivo, la resistencia a la compresión (R).
La resistencia a la compresión de los materiales de construcción es muy variable,
oscilando desde materiales:

 muy débiles (<70 kg/cm2)

 débiles (70-200 kg/cm2)

 moderadamente resistentes (200-700 kg/cm2)

 fuertes (700-1400 kg/cm2) hasta

 muy fuertes (>1400 kg/cm2).


Las rocas naturales son relativamente resistentes a la compresión (no tanto a la tensión
y flexión), aunque las rocas sedimentarias son las más débiles debido sobre todo a su
mayor porosidad y variable grado de cementación, al igual que los hormigones (Tabla
3). Aunque no puede generalizarse el efecto del tamaño de grano, puede decirse que,
en general, la resistencia a la compresión aumenta a medida que aumenta el tamaño de
grano de los materiales, a igualdad de otras variables como composición mineral,
estructura, porosidad, cementación, etc.
Tabla 3. Resistencia a la compresión de algunas rocas y
materiales de construcción (modificado de Winkler, 1973).
(Mpa) kg/m2·106 kg/cm2·103
Granito 97 310 10 32 1.0 3.2
Sienita 186 434 19 44 1.9 4.4
Gabro, diabasa 124 303 13 31 1.3 3.1
Basalto 110 338 11 34 1.1 3.4
Caliza 14 255 1 26 0.1 2.6
Arenisca 34 248 4 25 0.4 2.5
Gneiss 152 248 15 25 1.5 2.5
Cuarcita 207 627 21 64 2.1 6.4
Mármol 69 241 7 25 0.7 2.5
Pizarra 138 207 14 21 1.4 2.1
Hormigón 5.5 69 1 7 0.1 0.7

La resitencia a la compresión de rocas utilizada en monumentos granadinos son (valores


obtenidos en seco por Guardia Olmedo et al., 1986, Arte y Deterioro en los Monumentos
Granadinos. Catedral, Chancillería y Palacio de Carlos V. Universidad de Granada, 140
p.)
Tabla 4. Resistencia a la compresión de rocas utilizadas en
monumentos granadinos (Guardia Olmedo et al., (1986).

Calcarenita: 75-500 kg/cm2


Travertino: 400-700 kg/cm2
Conglomerados: 200 kg/cm2
Caliza de Sierra Elvira: 600-900 kg/cm2
Mármol de Macael: 680-980 kg/cm2
Serpentinita: 400-700 kg/cm2

Las relaciones entre esfuerzo y deformación ilustradas en la Figura 7 son ideales, ya que
representan un comportamiento estrictamente elástico para el material en el tramo
lineal de la curva correspondiente a la ley de Hooke. No obstante, los materiales reales
muestran relaciones esfuerzo-deformación más complicadas, no siguiéndose
estrictamente la relación de linearidad. Esto significa que las curvas esfuerzo-
deformación pueden presentar tramos elásticos, casi-elásticos, semi-elásticos y no-
elásticos (o plásticos). Los tipos de curvas para materiales casi-elásticos, semi-elásticos
y no-elásticos se representan en la Figura 8.
Por otro lado, los materiales pueden clasificarse como frágiles y dúctiles (Figura 9).
Los materiales frágiles (como el vidrio) se rompen cuando se supera el límite elástico, (b
y d son muy cercanos), mientras que los materiales dúctiles (como el acero o el cobre)
presentan un tramo de comportamiento plástico amplio.
Los materiales pétreos pueden caracterizarse, en general, como frágiles bajo
condiciones de temperatura ambiental (si bien a altas presiones y temperaturas
presentan tramos plásticos más amplios, Figura 9). La deformación permanente entre el
límite elástico y el punto de ruptura en los materiales heterogéneos como los pétreos
se verifica a bajas temperaturas mediante una microfracturación frágil.
Esta microfracturación se produce sobre todo en el interior de los minerales que forman
las rocas, a favor de sus sistema de exfoliación, o entre microporos. El grado
de microfracturación, que es controlado por las características texturales y
estructurales de los materiales (e.g., tamaño de grano, porosidad, razón clastos/matriz,
cementación, etc.), define en gran medida la forma de la curva esfuerzo-deformación.
Así, puede generalizarse que los materiales pétreos con tamaño de grano fino tienden a
ser casi-elásticos, mientras que los de grano grueso tienden a ser semi-elásticos,
siempre a igualdad de otros factores. Respecto de la porosidad, materiales compactos y
poco porosos tenderán a un comportamiento casi-elástico o semi-elástico, mientras los
materiales muy porosos y poco o moderadamente coherentes (esto es, escasamente
cementados, como las calcarenitas bioclásticas utilizadas en la construcción de edificios
históricos de Granada o morteros de cal) tienden a un comportamiento semi-elástico o
plástico. El comportamiento semi-elastico o plástico indica un rápido aumento de la
deformación en los primeros incrementos de esfuerzo, lo cual se explica por acomodo
de la carga por el movimiento relativo de los granos (gruesos) del entramado y/o
deformación de los poros, pasándose a continuación a una situación en que la tasa de
deformación es menor, esto es, de recuperación mecánica, en la que el esfuerzo y la
deformación aumentan más o menos proporcionalmente una vez el entramado de
granos ha adquirido cierta compactación .
Como puede deducirse de lo anterior, el módulo de Young sólo puede definirse en rigor
cuando los materiales elásticos, ya que la proporcionalidad lineal entre esfuerzo y
deformación no se verifica en los materiales casi-elásticos, semi-elásticos y plásticos. A
pesar de ello, este módulo puede calcularse para partes determinadas de las curvas
esfuerzo-deformación, aunque sin el conocimiento de sus formas este dato sirve de
poco. No obstante, cuando los materiales son frágiles, y su comportamiento es elástico
o casi elástico, el módulo de Young y la resistencia a la compresión nos permiten tener
una idea bastante aproximada de las curvas esfuerzo-deformación, ya que en estos
materiales el límite de proporcionalidad, el límite elástico y el punto de ruptura casi son
coincidentes. En estos casos, el módulo de Young será muy util para evaluar el
comportamiento mecánico de los materiales ante la acción de esfuerzos compresivos
de tipo uniaxial.
Las anisotropías estructurales de los materiales, tales como superficies de estratificación
o foliación, introducen lógicamente anisotropías mecánicas. Dado que estas superficies
introducen debilidades mecáncias (i.e., los materiales se fracturan por extensión y
cizalla más fácilmente a favor de las mismas), la resistencia a la compresión y el módulo
de elasticidad disminuyen si el esfuerzo principal mayor (i.e., compresor, 1) es paralelo
u oblicuo (cercano a 45º) a tales superficies. La resistencia a la compresión de
materiales anisótropos es máxima cuando las superficies están orientadas
perpendicularmente al esfuerzo principal mayor. Esto es importante en la estabilidad de
las estructuras en los edificios y en los trabajos de restauración que impliquen
sustitución de piezas por materiales estructuralmente anisótropos.

Figura 8. Curvas esquemáticas esfuerzo-deformación para materiales casi-elásticos (e.g.,


basaltos, granitos de grano fino), semi-elásticos (e.g., calizas, areniscas, mármoles) y
plásticos (morteros de cal, morteros de yeso).

Figura 9. Deformación frágil y dúctil bajo compresión, torsión y extensión (1, 2 y 3,
son los esfuerzos principales mayor, intermedio y menor, respectivamente). Las flechas
marcan las tendencias en el comportamiento de los materiales al variar la presión, la
temperatura, la presión de fluidos localizados en los poros y la tasa de deformación.
Como se ha indicado más arriba, la presencia de agua en el interior del sistema poroso
de un material altera sus propiedades mecánicas. Este efecto se debe dos causas: 1) al
desarrollo de presiones hidráulicas en los poros rellenos de agua que afectan a los
esfuerzos intergranulares (i.e., contactos de granos), y 2) a la alteración de las
propiedades de superficie de los granos (minerales). Esto puede causar inestabilidad a
lo largo de superficies más débiles y disminuir la resistencia a la cizalla o fricción,
produciéndose una reducción más o menos significativa de su resistencia a la
compresión.
La razón entre los coeficientes de resistencia a la compresión del material saturado en
agua y seco, denominado coeficiente de ablandamiento, es una medida del efecto del
agua sobre la resistencia a la compresión:

donde: Ks es el coeficiente de ablandamiento (adimensional)


Rs (Pa) es la resistencia a la compresión del material saturado en agua y
Rd (Pa) es la resistencia a la compresión del material seco.
Para algunos materiales muy porosos fácilmente empapables, este coeficiente tiende a
0, ya que Rs tiende a 0, mientras que otros materiales poco porosos como vidrios o
aceros el coeficiente de ablandamiento tiende a 1, esto es, retienen sus propiedades
mecánicas ante la presencia de agua. Los materiales con coefientes de ablandamiento
mayores de 0.8 se califican de resistentes mecánicamente respecto de la acción del
agua. Los materiales con coeficientes menores de 0.8 nunca deben exponerse a la acción
de la humedad (e.g., zócalos de elementos constructivos que sufren infiltración capilar),
y en caso de exponerse, deben aislarse de la humedad con barreras impermeables o
tratarse con productos hidrofugantes.

 RESISTENCIA A LA TENSION
La resistencia a la tensión es el esfuerzo tensional por unidad de área a la que el material
falla (se rompe) por fracturación extensional. Esta propiedad, que es una indicación del
grado de coherencia del material para resistir fuerzas “tirantes”, depende de la
resistencia de los minerales, del área interfacial entre granos en contacto y del
cemento intergranular e intragranular.
Existen distintas técnicas para medir la resistencia a la tensión, tanto en materiales
pétreos como en morteros, cementos y hormigones. En el ensayo de tracción directa,
quizás el más apropiado, se utilizan probetas cilíndricas con una razón
longitud/diámetro de 2 a 2.5. Los extremos de las probetas se introducen (y pegan con
resina epoxi) en unas cápsulas que están unidas a cadenas que transmiten el
esfuerzo tensional sin introducir componentes de torsión. La norma ASTM D2936 regula
los métodos y condiciones experimentales este ensayo.
Los conceptos, definiciones y controles de la deformación introducidos anteriormente
para la resistencia a la compresión pueden ser extendidos sin más problema a la
resistencia a la tensión. Respecto de los materiales pétreos de construcción, puede
generalizarse que, para un material dado, la magnitud de la resistencia a la tensión suele
ser de un orden de magnitud menor que la resistencia a la compresión. En la Tabla 5 se
presentan valores de resistencia a la tensión para algunas rocas medidos con la técnica
de tracción directa.
Tabla 5. Resistencia a la tensión
(Mpa) de algunas rocas
(de Touloukian y Ho, 1981).
Basalto 8.6
Conglomerado 29.7
Calizas 4.2 5.8
Arenisca 1.1 1.7
Arenisca calcárea 4.3
Esquistos 3.1
 RESISTENCIA A LA FLEXION
La resistencia a la flexión, o módulo de ruptura, es la resistencia de un material a ser
doblado (plegado) o flexurado. La medida de esta propiedad se realiza con barras de
material asentadas sobre dos pivotes y aplicando carga sobre el centro de la barra
(norma ASTM C99-52). La resistencia a la flexión (Sm) viene dada por la expresión:

donde: P (Pa) es la carga aplicada


l (m) es la distancia entre los pivotes y
d3 (m) es el diámetro de la probeta

si la probeta es cilíndrica, y por la expresión:


donde: b (m) es el ancho de la sección de la probeta y
h (m) es el largo de la probeta
BIBLIOGRAFIA
 https://es.scribd.com/doc/127559268/Material-Rocoso

 Giuseppe Cello and Stefano Mazzoli (1996): Extensional processes driven by


large-scale duplexing in collisional regimes . -Journal of Structural Geology,
Volume 18, Issues 10 Elsevier; Pages 1275-1279 Abstract

 RAMSAY, J. & HUBER, M. (1987) : Modern Structural Geology. Vol. 2 : Folds and
 Fractures., Academic Press, London.

 RAGAN, D.M. (1987) : Geología estructural : Introducción a las técnicas


geométricas. Edición Omega S.A. (Barcelona).

 BILLINGS, M.P. (1963) : Geología Estructural. 563p. Editorial Universitaria de


Buenos Aires.
Conclusiones:

 Se reconoció las propiedades físicas mecanicas de las rocas


 Se aplico métodos de estudio para conocer la resistencia de una roca
 Se estudio los factores que alteran la composición de una roca