You are on page 1of 17

Evangelización en América

Ir a la navegaciónIr a la búsqueda

El Monje y el Indio, escultura de Hugo Daini que conmemora en Cumaná a los frailes pioneros en la
Evangelización de la tierra firme Americana

La evangelización en América fue la conversión al cristianismo y educación en la fe cristiana


que realizaron misioneros católicos, la misma fue promovida y organizada por los reyes de
España, mediante una concesión del papaexpresada en varias bulas.1

 Desde que los Reyes Católicos toman conocimiento del descubrimiento del Nuevo Mundo,
a la Corona Española se le conceden diversas concesiones, que les reconocen los
derechos sobre las tierras descubiertas y sus habitantes, mediante una donación del
Papa. El Papa, procedió a repartir América entre España y Portugal. De esta manera a
partir de 1493 los papas Alejandro VI, Adriano VI y Julio II emitieron las bulas Inter
Caetera, Eximiae devotionis, Romanus Pontifex, Dudum siquidem, Universalis
Eclesiae, Sublimis Deus y Omnímoda, mediante las cuales les concedieron los territorios,
les encargaron la evangelización de los habitantes indígenas que en ellos moraban,
prohibiendo que fueran esclavizados a la vez que determinaron ciertos derechos y
obligaciones de la Corona.23
De esta manera, la Corona Española, pasó a adquirir una serie de derechos que
anteriormente eran exclusivos de la Iglesia católica, tales como: organizar la presencia de la
iglesia en las colonias de América, cobrar el diezmo, organizar la distribución y presencia de
misioneros, decidir en cuanto a la ubicación y oportunidad de construir iglesias y catedrales,
presentar posibles candidatos para cargos eclesiásticos. Estos derechos y responsabilidades
quedaron definidas bajo el Patronato Real y el Vicariato Regio, las cuales le conferían a la
Corona española la supervisión y protección de la Iglesia.4
Entre las primeras órdenes religiosas que comienzan a operar en el continente americano se
destacan la Orden de los dominicos y la Orden de los franciscanos.5 Al mismo tiempo,
prácticamente que los franciscanos, llegan al continente los mercedarios. Más tarde, la Orden
de los agustinos y la Compañía de Jesús (jesuitas). Hacia el siglo XVIII los franciscanos tenían
distribuidas por América unas 32 misiones en las que alojaban unas 9000 personas.6

Misionero enseñando nueva religión a indígena

Referencias[editar]
1. ↑ The Cambridge History of Latin America: Volume 1. Leslie Bethell, 666 pag. Cambridge
University Press; (1984). ISBN 0521232236, ISBN 978-0521232234
2. ↑ Evangelización y teología en América (siglo XVI) (Colección teológica). José Ignacio
Saranyana, 1584 pag. Servicio de Publicaciones, Universidad de Navarra (1990). ISBN
8487146333, ISBN 978-8487146336
3. ↑ "Slavery and the Catholic Church,The history of Catholic teaching concerning the moral
legitimacy of the institution of slavery", John Francis Maxwell, 1975, Chichester Barry-
Rose, ISBN 0-85992-015-1
4. ↑ Esplendores y Miserias de La Evangelización de América: Antecedentes Europeos y Alteridad
Indígena (Pluralisierung & Autoritat). Wulf Oesterreicher, Roland Schmidt-Riese. 451 pag.
Walter de Gruyter (2010). ISBN 3110236133, ISBN 978-3110236132
5. ↑ Cf. Historia de la Iglesia en América y Filipinas, a cargo de Pedro Borges, I, BAC, Madrid
1992, p. 211.
6. ↑ Gareis, Iris. La evangelización de la población indígena y afro, y las haciendas jesuitas de la
América española: logros y desencuentros. IN Marzal, Manuel María & Tua, Sandra Negro
(2005). Esclavitud, economía y evangelización: las haciendas jesuitas en la América virreinal.
Fondo Editorial Pontifícia Universidad Católica del Perú, 2005.

https://es.wikipedia.org/wiki/Evangelizaci%C3%B3n_en_Am%C3%A9rica
Sacramento (Iglesia católica)
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda

Los Siete Sacramentos.

Los sacramentos —en la teología de la Iglesia católica— son signos sensibles y eficaces1 de
la gracia de Dios y mediante los cuales se otorga la vida divina; es decir, ofrecen al creyente el
ser hijos de Dios.
Los sacramentos se administran en distintos momentos de la vida del cristiano y
simbólicamente la abarcan por entero, desde el bautismo hasta la unción de los enfermos (que
antes del Concilio Vaticano II se aplicaba solo a los que estuvieran en peligro de muerte).
La mayoría de los sacramentos solo pueden ser administrados por un sacerdote. El bautismo,
en ocasiones excepcionales, puede ser administrado por cualquier seglar, o incluso no
cristiano, que tenga la intención de hacer con el signo lo que la Iglesia hace. Además, en el
sacramento del matrimonio los ministros son los mismos contrayentes.

«Sacramento» en el Nuevo Testamento[editar]


Tríptico de los Siete Sacramentos, de Roger van der Weyden.
Museo Real de Bellas Artes de Amberes, Bélgica

El primer término teológico que los Padres usaron para designar en general los ritos cristianos
fue el de mysterion. El término latino sacramentum es una traducción de aquel (según consta
también en la Vulgata, que casi invariablemente traduce la palabra griega por sacramentum).
Al parecer, la expresión viene del ambiente judío y no del griego (donde indicaba tanto la
divinidad como sus «secretos»)nota 1 y se relaciona con deliberación, consejo, designio hacia la
salvación o el juicio final. En el Evangelio se usa en Mc 4, 11 y sus textos paralelos: «los
misterios del Reino de Dios», es decir, la voluntad de Dios de que todos los hombres se
salven: esta salvación es ofrecida por Cristo por medio de su sacrificio en la cruz.
En las cartas de san Pablo el término mysterion aparece unas 21 veces. Indicaría el plan
salvífico secreto de Dios que se ha realizado definitivamente en Cristo, dando lugar al período
considerado como final de la historia (ya que no se espera una nueva revelación o alianza) y
que consiste en la recapitulación (ανακεφαλαιωσιςnota 2) de todas las cosas en Cristo. Así,
incluye a Cristo, pero también cuánto realizó por salvar a los hombres y por ende su cuerpo
místico que es la Iglesia.
Con base en esto, la Iglesia católica reinterpreta estos pasajes bíblicos como que, en la
medida en que los gentiles participan de esta salvación y de la Iglesia, aceleran la plenitud
final de la salvación. Además, se interpreta que el "mysterion" o sacramento son los signos y
prodigios que realizan la voluntad divina de que todos los hombres se salven por medio de la
Iglesia, actualizando el signo y prodigio fundamental: Cristo en
su Encarnación, Muerte y Resurrección.

Bautismo[editar]
Artículo principal: Bautismo

El bautismo es entendido como el sacramento que abre las puertas de la vida cristiana al
bautizado, incorporándolo a la comunidad católica, al gran Cuerpo Místico de Cristo, que es
la Iglesia en sí. Este rito de la iniciación cristiana es hecho normalmente con agua en el
bautismo, con la inmersión, efusión o aspersión. Utilizando otras palabras del Compendio del
Catecismo de la Iglesia Católica, «el rito esencial del Bautismo consiste en sumergir en el
agua al candidato o derramar el agua sobre su cabeza, mientras se invoca el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo».11 El bautismo significa sumergir «en la muerte de Cristo
y resucitado con Él como nueva criatura».12
El bautismo perdona el pecado original (no sostenido por la Biblia) y todos los pecados
personales y el castigo debido al pecado. Posibilita a los bautizados la participación en la vida
trinitaria de Dios mediante la gracia santificante y la incorporación en Cristo y en la Iglesia.
Confiere también las virtudes teologales y los dones del Espíritu Santo. Una vez bautizado, el
cristiano es siempre un hijo de Dios (sin fundamento bíblico) y un miembro inalienable de la
Iglesia, y también pertenece para siempre a Cristo.13 Además el bautizado comparte con Él la
misión de ser Profeta(predicar la palabra de Dios, especialmente a los hijos o a quienes no
conozcan a Jesús), Sacerdote (ofrecer sacrificios a Dios dentro de nuestra vida diaria,
dejando de hacer actividades que nos gusten mucho o bien realizando aquellas que no son de
nuestro agrado, siempre ofreciéndolas por alguna intención personal, recordando que todo es
para mayor gloria de Dios) y la de ser Rey (preocuparse, al igual que Jesús, por aquellos más
necesitados y olvidados: pobres, enfermos, encarcelados) ocupándonos en hacer oración por
ellos si es que no podemos ayudarlos físicamente.
Aunque el bautismo es esencial para la salvación, los catecúmenos, «todos los que mueren a
causa de la fe(Bautismo de sangre), [...] todos los que bajo el impulso de la gracia, sin conocer
a Cristo y la Iglesia, buscan sinceramente a Dios y se esfuerzan por cumplir con
su voluntad (Bautismo de deseo)», consiguen obtener la salvación sin ser bautizados, porque,
de acuerdo con la doctrina de la Iglesia católica, «Cristo murió por la salvación de todos.» Los
niños que mueren sin bautizar, la Iglesia en su «liturgia confiar en ellos para la misericordia de
Dios», que es ilimitada e infinita.14
Edad[editar]
En la Iglesia católica, el bautismo se da tanto a niños como a adultos convertidos que no han
sido antes bautizados válidamente (el bautismo, en la mayor parte de las Iglesias cristianas,
es considerado válido por la Iglesia católica porque se considera que el efecto proviene
directamente de Dios, independientemente de la fe personal, aunque no de la intención, del
sacerdote).
Pero la Iglesia católica insiste en el bautismo a los niños porque «habiendo nacido con el
pecado original, necesitan ser liberados del poder del maligno y ser trasferidos al reino de la
libertad de los hijos de Dios».15 Por esta razón, la Iglesia recomienda a los fieles hacer todo lo
posible para evitar que una persona no bautizada venga a morir en su presencia sin
la gracia del bautismo. Así, aunque el sacramento deba ser administrado por un sacerdote,
delante de un enfermo no bautizado cualquier persona puede y debe bautizarlo, diciendo: «Te
bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo» mientras que, con el pulgar de la
mano derecha, dibuja una cruz en la frente, la boca y el pecho del enfermo.16 La Biblia sugiere
que el Bautismo debe ser suministrado al que tiene pleno conocimiento del bien y el mal, debe
realizarse por sumersión completa, imitando la muerte y sepultura de Cristo. El propósito es
dar a conocer su fe, aunque albergamos la herencia del pecado, y nacimos en pecado,
definitivamente no somos pecadores.
El hecho de que el bautismo sea generalmente administrado a los niños recién nacidos, que,
por eso, no entrando en la vida cristiana por su propia voluntad, explica qué requieren estas
personas para recibir otro sacramento, la Confirmación, cuando llegan a una edad en la que
tienen discernimiento e intelecto suficiente para profesar conscientemente la fe y decidiendo si
debe o no permanecer en la Iglesia católica. Si es así, entonces estará en este caso,
confirmando la decisión que sus padres o tutores hicieron en su nombre en el día de
su bautismo. Sin embargo, como este sacramento imprime carácter, quien recibió el bautismo,
independiente de que lo confirme o no a través del sacramento del Crisma o Confirmación,
estará bautizado para siempre.
Símbolos[editar]
En la Iglesia católica, el sacramento del bautismo tiene varios símbolos, pero hay cuatro
principales, que son ellos: el agua, el aceite, la túnica blanca y la vela. Cada uno representa
un misterio en la vida de los bautizados. Además de estos símbolos (que son los principales),
el rito romano también establece la sal, pero este símbolo es utilizado solo de acuerdo con las
orientaciones pastorales de las Iglesias particulares.
Veamos los significados de los símbolos:
- Agua: Representa el pasaje de la vida "pagana" a una "nueva vida". Ella tiene el factor de
purificación, lavándonos del pecado original.
- Aceite: Representa la fortaleza del Espíritu Santo. Antiguamente, los luchadores usaban el
aceite antes de las luchas para dejar sus músculos rígidos y así poder vencer. En la nueva
vida adquirida por el bautismo él tiene la misma función, revestir al bautizado para las luchas
cotidianas contra las amenazas del maligno.
- Túnica blanca: Representa la nueva vida adquirida por el bautismo. Cuando tomamos baño
vestimos una ropa limpia, en el bautismo no sería diferente. Somos lavados en el agua y
vestidos de una nueva vida.
- Vela: Tiene dos significados: el Espíritu Santo y el don de la fe. Por el bautismo somos
revestidos de muchas gracias y la principal es el Espíritu Santo, pues seremos unidos a Dios
como hijos para ser santificados y esta santificación es realizada a través del Espíritu Santo.
La fe es un don fundamental para nuestra vida, es a través de la que reconocemos Dios y por
ella recibimos su gracia.
https://es.wikipedia.org/wiki/Sacramento_(Iglesia_cat%C3%B3lica)#S%C3%ADmbolos

Juan de Zumárraga
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda

Juan de Zumárraga
I Arzobispo de México

12 de febrero de 1546 - 3 de junio de 1548

Predecesor Él mismo (Diócesis de México elevada a Arquidiócesis)

Sucesor Alonso de Montúfar

I Obispo de México

20 de agosto de 1530 - 12 de febrero de 1546

Predecesor Creación del cargo

Sucesor Él mismo (Diócesis de México elevada a Arquidiócesis)

Información religiosa

Ordenación 27 de abril de 1533


episcopal por Diego Ribera de Toledo
Congregación Orden de los Franciscanos

Información personal

Nombre Juán de Zumárraga y Arrazola1

Nacimiento 1468
Durango, Vizcaya, Reino de Castilla

Fallecimiento 3 de junio de 1548 (80 años)


Ciudad de México, Virreinato de la Nueva
España

[editar datos en Wikidata]

Juan de Zumárraga, O.F.M. (1468-1548) fue religioso franciscanoespañol.


Fray Juan de Zumárraga fue el primer obispo de la diócesis de México donde llegó en 1528 y
el segundo de la Nueva España trasJulián Garcés. Llevó la primera imprenta al Nuevo Mundo.
Fundó laReal y Pontificia Universidad de México, actualmente Universidad Nacional Autónoma
de México. Fue consagrado el 27 de abril de 1533 y nombrado arzobispo en 1547.
Fue superior local y provincial de la Orden de los franciscanos en España, represor de brujas
en el País Vasco.
https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_de_Zum%C3%A1rraga
SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN
El sentido e institución de la Confirmación
Naturaleza
El sacramento de la Confirmación es uno de los tres sacramentos de iniciación cristiana. La
misma palabra, Confirmación que significa afirmar o consolidar, nos dice mucho.

En este sacramento se fortalece y se completa la obra del Bautismo. Por este sacramento, el
bautizado se fortalece con el don del Espíritu Santo. Se logra un arraigo más profundo a la
filiación divina, se une más íntimamente con la Iglesia, fortaleciéndose para ser testigo de
Jesucristo, de palabra y obra. Por él es capaz de defender su fe y de transmitirla. A partir de la
Confirmación nos convertimos en cristianos maduros y podremos llevar una vida cristiana más
perfecta, más activa. Es el sacramento de la madurez cristiana y que nos hace capaces de ser
testigos de Cristo.

El día de Pentecostés – cuando se funda la Iglesia – los apóstoles y discípulos se encontraban


reunidos junto a la Virgen. Estaban temerosos, no entendían lo que había pasado – creyendo
que todo había sido en balde - se encontraban tristes. De repente, descendió el Espíritu Santo
sobre ellos –quedaron transformados - y a partir de ese momento entendieron todo lo que había
sucedido, dejaron de tener miedo, se lanzaron a predicar y a bautizar. La Confirmación es
“nuestro Pentecostés personal”.

El Espíritu Santo está actuando continuamente sobre la Iglesia de modos muy diversos. La
Confirmación – al descender el Espíritu Santo sobre nosotros - es una de las formas en que Él
se hace presente al pueblo de Dios.

Institución

El Concilio de Trento declaró que la Confirmación era un sacramento instituido por Cristo, ya
que los protestantes lo rechazaron porque - según ellos - no aparecía el momento preciso de su
institución. Sabemos que fue instituido por Cristo, porque sólo Dios puede unir la gracia a un
signo externo.

Además encontramos en el Antiguo Testamento, numerosas referencias por parte de los


profetas, de la acción del Espíritu en la época mesiánica y el propio anuncio de Cristo de una
venida del Espíritu Santo para completar su obra. Estos anuncios nos indican un sacramento
distinto al Bautismo.

El Nuevo Testamento nos narra como los apóstoles, en cumplimiento de la voluntad de Cristo,
iban imponiendo las manos, comunicando el Don del Espíritu Santo, destinado a complementar
la gracia del Bautismo. “Al enterarse los apóstoles que estaban en Jerusalén de que Samaria
había aceptado la Palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan. Estos bajaron y oraron por
ellos para que recibieran al Espíritu Santo; pues todavía no había descendido sobre ninguno de
ellos; únicamente habían sido bautizados en nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las
manos y recibían al Espíritu Santo”. (Hech. 8, 15-17;19, 5-6).
http://es.catholic.net/op/articulos/60455/cat/196/22-sacramentos-de-iniciacion-cristiana-
bautismo-confirmacion-y-comunion.html#modal

La materia del sacramento del Bautismo

La materia remota válida del Bautismo es la sola agua natural, que sea tal
tanto en sí como en la estimación de los hombres (Jn 3:5; Hech 8:36). Esta
agua, salvo caso de urgencia, ha de ser bendecida tal como prescribe el ritual
(CIC c. 853).

Materia ciertamente válida es:

 El agua de las fuentes, pozos, ríos, estanques, pantanos, lagos,


cisternas.
 Agua de lluvia, agua destilada, agua obtenida por medios químicos,
agua obtenida del hielo, nieve o granizo.
 Agua sulfurosa o mineral, agua recogida del vapor, rocío o
rezumada en tiempo nuboso de la pared o de hojas mojadas.
 Agua turbia mezclada con otra substancia, con tal que, según la
estimación de los hombres, sea agua, es decir, materia verdadera y
ciertamente predominante, aunque haya sido alterada en cuanto al
color, al olor o sabor.

Materia ciertamente inválida es:

 La leche, la sangre, el esputo, el vino, el aceite, la cerveza, el jugo


denso de la grasa.
 El barro, la tinta, el jugo de las frutas,
 Las lágrimas, el sudor, la saliva; pues estas cosas ni en sí ni por su
nombre ni por la común estimación de los hombres, son agua.

Materia dudosa es:

 La salsa muy tenue, el caldo, la lejía, la cerveza muy ligera, café, té.
 La humedad que fluye de la vid o de otras plantas.
 El agua de rosas u otros licores extraídos de las plantas.
 La nieve o hielo todavía no deshecho, pues, aunque en este estado
no son todavía agua natural, como por el contacto de la mano, del
fuego, del aplastamiento, etc., se pueda lograr una cierta ablución,
esas materias son tenidas como materia dudosa.

Materia remota lícita es:

 En un Bautismo normal es solamente lícito usar agua bendecida


(CIC, c. 853).
 En el Bautismo en peligro de muerte, cualquier agua, aunque no se
tuviera certeza absoluta de que lo es, se puede emplear. Pero si aquel
que fue bautizado con esa materia sobreviviese debe ser nuevamente
bautizado “sub-conditione”[1].
 Gravemente peca quien, fuera de un caso de necesidad, usa agua
turbia, barrosa o cenagosa; porque, aunque la materia sea válida, se
hiere la reverencia debida al sacramento.

La materia próxima del Bautismo: Se llama “materia próxima” al modo


como se usa esa agua sobre la persona que se va a bautizar.

Según nos dice el Código de Derecho Canónico, de dos modos puede


realizarse la ablución: por infusión o por inmersión (CIC, c. 854). Para que,
el bautizado sea juzgado verdaderamente lavado y, por lo tanto, el Bautismo
sea ciertamente válido, se requiere que el agua fluya y toque directamente la
cabeza del bautizando.

Ante peligro de muerte inmediata es lícito bautizar a varias personas al


mismo tiempo por aspersión, si no hubiera tiempo de bautizarlos uno a uno.
En tal caso se diría: “yo os bautizo…”; el mismo bautizante difunde o asperje
agua a todos a la vez y a cada uno del grupo.

La forma del sacramento del Bautismo

La fórmula del Bautismo es: “N, yo te bautizo en el nombre del Padre y del
Hijo y del Espíritu Santo”.

Para que la fórmula sea válida se deben expresar dos cosas: la acción de
bautizar y la enunciación de las tres Personas divinas, pronunciadas cada una
distintamente. La palabra “Amén” no debe ser añadida a la forma.

Nadie puede bautizarse a sí mismo válidamente, porque la persona del


bautizante debe ser totalmente distinta de la persona bautizada; ya que Cristo,
al instituir el Bautismo, manifiestamente distingue entre ministro y sujeto del
Bautismo. El Bautismo es una regeneración espiritual; por lo tanto, como
nadie puede engendrarse a sí mismo, así tampoco puede regenerarse a sí
mismo.

Diversas “formas o fórmulas” de Bautismo: Las formas de Bautismo que


más o menos discrepan de aquella que Cristo instituyó, pueden reducirse a
cuatro géneros: las válidas, las inválidas, las dudosas y las ambiguas.

 Válidas son aquéllas en las que tiene lugar ciertamente una única
mutación accidental. Ejemplo: “Yo te bautizo en el nombre del
Espíritu Santo y del Padre y del Hijo”, porque esta transposición no
muda el sentido substancial de la fórmula, o esta otra: “Yo te bautizo
en nombre del Padre ingénito y del Hijo unigénito y del Espíritu
Santo procedente de ambos”, porque estas añadiduras no corrompen
el sentido substancial de la forma. También sería válida: “Yo te
bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu”, la omisión
de la voz Santo no muda el sentido de la forma, cuando también en
la Sagrada Escritura la tercera persona de la Santísima Trinidad
muchas veces simplemente se llama Espíritu (Jn 7:39).
 Inválidas son las formas en las cuales, o no se contienen las cosas
que deberían expresarse, o se contiene en ellas algo falso o herético.
Ejemplo: “Yo te bautizo en el nombre de la Santísima Trinidad”;
“en el nombre de Dios, uno y trino”; “en nombre de Jesucristo”,
porque no expresan cada una de las personas de la Trinidad.
También son rechazables: Yo te bautizo en los nombres del Padre y
del Hijo y del Espíritu Santo, porque se multiplica la esencia divina.
Yo te bautizo en el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, omitida la
expresión en el nombre, porque esta fórmula multiplica la esencia
divina, o al menos no significa claramente su unidad. Yo quiero
administrarte el sacramento del Bautismo en el nombre, etc., porque
no se expresa el acto presente (te bautizo), sino que sólo expresa la
voluntad de bautizar.
 Son fórmulas dudosas aquéllas de las que no consta ciertamente o
que no exhiben todas las cosas que deben ser expresadas
necesariamente, o que contienen algo que se puede entender en
sentido falso o herético. El Bautismo concedido bajo esta forma
debe ser repetido bajo condición, porque su valor es dudoso.
Ejemplo: “Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo, Espíritu
Santo”, suprimiendo la conjunción unitiva “y”, porque las últimas
palabras de suyo más bien parecen significar la propiedad del Hijo
que una persona distinta”. O la fórmula: “Yo te bautizo en el nombre
del engendrador y del engendrado y del espirado”, porque las
personas de la Trinidad se exhiben con nombres ciertamente
propios, pero no con aquéllos con los cuales se les suele significar.
También se considera dudosa: “Yo te bautizo en nombre del Padre
nuestro y del Hijo y del Espíritu Santo”, porque la palabra Padre en
la forma del Bautismo significa la persona del Padre que es padre
respecto al Hijo; la palabra añadida “nuestro” hace que signifique el
creador de todos, sin referencia al Hijo y, por lo tanto, sin distinción
de personas.
 Son ambiguas aquellas formas que necesariamente ni son válidas
ni dudosas; las cuales, por tanto, de suyo pueden entenderse tanto
en sentido correcto como también en sentido falso o herético. El
valor del Bautismo concedido por esta forma depende de la
intención del bautizante, por lo cual no debe ser repetido si el
bautizante, nada falso o herético, se sujetó a las palabras de la forma;
pero debe repetirse si el bautizante recogió las palabras de la forma
en un sentido falso o herético. Ejemplo: “Yo te bautizo en el nombre
del Padre, en el nombre del Hijo, en el nombre del Espíritu Santo”,
o bien “Yo te bautizo en el nombre del Padre, yo te bautizo en el
nombre del Hijo, yo te bautizo en el nombre del Espíritu Santo”, y
similares. Gramaticalmente son ciertamente equivalentes, son
verdaderas fórmulas, pero podría, por la intención del ministro
herético, introducirse la negación de la unidad, de la esencia divina.
https://adelantelafe.com/materia-forma-ministro-sujeto-padrinos-del-bautismo-sacramentos-cap-
2-2/
https://es.slideshare.net/juankamu77/los-ritos-de-la-iniciacion-cristiana