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ANTECEDENTES DE LOS PROGRAMAS ALIMENTARIOS EN EL PERÚ

Programa Vaso de Leche

Este programa se inició en 1989 como una iniciativa del alcalde de Lima de ese
entonces para distribuir vasos de leche a los niños pobres de la capital del país.
Desde entonces ha crecido enormemente, hasta alcanzar una amplia cobertura
nacional y convertirse en el programa social alimentario más grande del Perú.
Actualmente se encuentra regido por la Ley 27470, del año 2001, que establece
como sus objetivos elevar el nivel nutricional y mejorar la calidad de vida de los
segmentos más pobres de la población. Asimismo, la ley señala que sus benefi
ciarios objetivo son los niños hasta los 6 años, las mujeres gestantes y 3 En el
Programa Desayunos Escolares, por ejemplo, persisten cuatro tipos de raciones
distintas que corresponden a los programas previamente existentes.

El Vaso de Leche es el único programa en el cual los gobiernos locales son


responsables de su operación en sus respectivos ámbitos, de manera autónoma,
aunque sujetos a regulaciones específicas. Las principales restricciones son: a)
la obligación de destinar el total de los recursos transferidos por el gobierno
central a la compra de alimentos; y b) conformar un comité administrativo que
decide, entre otros aspectos, qué alimentos comprar. Este comité debe estar
integrado por el alcalde, un empleado municipal, un representante del Ministerio
de Salud, tres representantes de los beneficiarios y un representante de la
asociación agrícola o campesina local.

El Vaso de Leche el programa más antiguo y amplio en términos de recursos y


beneficiarios, no ha sido objeto de muchos estudios y menos aún de estudios de
monitoreo o de evaluación de impacto.

Programa Comedores Populares

Al igual que el Vaso de Leche, el Programa Comedores Populares surgió como


respuesta política a un problema social. Su objetivo es elevar el nivel nutricional
de los grupos más vulnerables y brindar seguridad alimentaria a la población.
Estos comedores venden las raciones alimenticias a precios subsidiados debido
al apoyo que reciben del gobierno (un paquete de alimentos), y a su organización
y trabajo.

El paquete de alimentos que generalmente distribuye el PRONAA consiste en


arroz, alguna menestra, aceite y algún cereal. Cabe mencionar que los alimentos
que entrega este organismo a los comedores cubren entre 25% y 30% de lo que
estos usan para preparar las raciones que venden y distribuyen.

El PRONAA

Desde su constitución, fue siempre una organización con una autonomía muy
limitada y orientada a mejorar la imagen pública del gobierno. De ahí que los
clubes de madres, comedores populares y los agricultores locales a los que se
compraba alimentos fueran percibidos no tanto como beneficiarios, sino como
una clientela política cuyas demandas debían ser satisfechas.

El Programa de Complementación Alimentaria para Grupos en Mayor


Riesgo (PACFO) existe desde 1994

Tiene como objetivo mejorar el estado nutricional de los niños de 0 a 3 años de


los departamentos más pobres del país, principalmente mediante la entrega de
raciones de una papilla en polvo de alto contenido nutricional,8 además de
acciones para facilitar el acceso a los servicios de salud y orientación sobre
prácticas de higiene, vigilancia nutricional y educación nutricional.

El Programa de Alimentación y Nutrición de Familias en Alto Riesgo


(PANFAR) se inició en 1988

Como un convenio entre la organización no gubernamental Prisma y el Ministerio


de Salud (MINSA). En el 2000 pasó a ser directamente ejecutado por el Instituto
Nacional de Salud, del MINSA, hasta el 2002, cuando pasó al PRONAA, del
MIMDES. Consiste en distribuir mensualmente alimentos no preparados a
determinadas familias, durante un periodo de seis meses. Otorga, además,
servicios de salud para el niño y la madre (controles de peso y talla), así como
charlas de capacitación mensuales sobre nutrición, diarrea y enfermedades
respiratorias. Su población objetivo son las familias con niños de menos de 3
años en alto riesgo de desnutrición o muerte. Sin embargo, el PANFAR entrega
una canasta alimentaria general, lo que conlleva la dilución de los productos
entre todos los miembros del hogar, con lo cual disminuye el potencial efecto del
programa en la reducción de la desnutrición infantil.

QALI WARMA

Se ha avanzado en la articulación de los programas y en la estrategia en torno a


la creación del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis). En cuanto a
programas de alimentación escolar, Qali Warma ha logrado importantes mejoras
en términos de sus procesos y otros aspectos, como la calidad de las raciones
que distribuye; sin embargo, enfrenta aún grandes retos, en particular para llegar
más y mejor a zonas rurales y remotas.

Objetivo: Garantizar el servicio alimentario para los usuarios del programa


durante todos los días del año escolar, de acuerdo con sus características y las
zonas donde viven. Contribuir a mejorar la atención de los usuarios del programa
en clases, favoreciendo su asistencia y permanencia. Promover mejores h{abitos
de alimentaci{on en los usuarios del programa.

Población Objetivo: Niños y niñas a partir del nivel inicial (03 años) nivel
primaria de las instituciones públicas. Los escolares del nivel de educación
secundaria de la educación básica serán atendidos en instituciones educativas
públicas localizadas en los pueblos indígenas de la amazonía.

Evolución: Fue creado a partir de la formación del MIDIS en el 2012, e inicio sus
actividades en el 2013. Continúa hasta el día de hoy y ha ampliado su cobertura.

LOS PROGRAMAS ALIMENTARIOS EN EL TIEMPO

Con el tiempo, varios de estos programas se han adaptado a nuevos contextos


y han mejorado, aunque aún persisten importantes deficiencias.
La mayoría de programas sociales eran de corte asistencialista y de lucha contra
la pobreza, como uno de lo más icónicos y antiguos en esta línea, el programa
Vaso de Leche (VdL). Luego se fueron creando programas de alimentación
escolar —desayunos y almuerzos escolares del Fondo de Cooperación para
Algunas reflexiones sobre los programas alimentarios y nutricionales 253 el
Desarrollo Social (Foncodes) y del Programa Nacional de Asistencia Alimentaria
(Pronaa)— y de complementación alimentaria, como los comedores populares.
Y más tarde, otros con objetivos más propiamente nutricionales, como el
Programa de Complementación Alimentaria para Grupos en Mayor Riesgo
(Pacfo).

En la actualidad, se observa un consenso —tanto en el ámbito internacional


como en el nacional— sobre la conveniencia de alejarse de programas
asistencialistas y concentrarse, más bien, en luchar contra la desnutrición y la
pobreza con un enfoque integral, con programas más articulados y poniendo el
énfasis en el desarrollo de capital humano.

En el Perú, durante la última década se han observado avances de la política


social en esta línea: primero, la creación y expansión del Programa Nacional de
Apoyo Directo a los Más Pobres (Juntos) en el 2005; luego, la creación del Midis
(2011), la eliminación del Pronaa y la creación de Qali Warma (2012), la
implementación de la Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional
(2013), y la creación de programas productivos articulados como Haku Wiñay,
entre otros.

Programa Articulado Nacional

Conseguir resultados vinculados a la reducción de la desnutrición crónica en


niños menores de 5 años, tiene a su cargo muchos productos, el presupuesto se
destina tanto a la atención de niños y cobertura de vacunas y suplementos como
a la mejora de la infraestructura de saneamiento, agua y locales de salud.

Es un programa de presupuestos por resultados (PPR), que se inició en el 2008


Programa de Complementación Alimentaria (PCA)

Objetivo

Otorgar un complemento alimentario a la población en situación de pobreza,


riesgo, y vulnerabilidad, mediante las organizaciones sociales de base
constituidas formalmente, así como las instituciones públicas y privadas sin fines
de lucro.

Población Objetivo

La población que está en condición de pobreza o extrema pobreza, personas


vulnerables como niños (as) y adultos mayores, personas con TBC y/o
discapacidad en situación de riesgo moral y/o abandono, y víctimas de violencia
familiar y política. Pueden acceder a este programa los integrantes de los
comedores populares de hogares y albergues, de convenios y compromisos con
adultos mayores.

Evolución

Los programas integrados en el PCA eran administrados por el Pronaa. Entre el


2001 y el 2003 empezaron a descentralizarse. En el 2012, con la creación del
MIDIS se estableció que se entregue un padrón de los beneficiarios. Actualmente
los programas del PCA son administrados por cada municipalidad.

ANALISIS

Los Programas Sociales de carácter Alimentario en el Perú deben priorizar la


atención a los grupos de mayor vulnerabilidad nutricional como son:

niños, madres gestantes y lactantes, ancianos

Es necesario apuntar a zonas de extrema pobreza, o localizados en zonas de


difícil acceso; así se deberá promover actividades complementarias al apoyo
alimentario, como es la implementación, equipamiento y mejoramiento de
centros de atención y almacenamiento priorizar el desarrollo de la mujer en el
marco del enfoque de género.
No se debe dejar de lado que los programas sociales deben promover acciones
de generación de empleo, lo cual traerá consigo el desarrollo de oportunidades
y con ello una mejora en cuanto al nivel de economía de cada sector vulnerable
esto es en situación de pobreza.

No sólo se trata de adquirir alimentos orientados principalmente a los programas


nutricionales, sino de priorizar la adquisición directa de alimentos a las personas
en situación de pobreza, y mejorando su acceso todo ello será únicamente
posible a través de acciones denominadas Propuesta Estratégica Nacional.

Esta propuesta de algún modo coadyuvará la promoción del desarrollo de la


mujer y su familia; mayor participación, asimismo dentro de las comunidades
campesinas y nativas, poblaciones desamparadas, marginadas y en riesgo.

Los Programas Sociales de Apoyo Alimentario, alcanzarán sus metas y objetivos


sociales; misión y visión institucional, solamente si funcionan en el contexto
estratégico nacional, es decir en beneficio de todos, no sólo de algunos pocos
sectores.

El Derecho a la alimentación en el Perú, y a través de sus Programas de


asistencia alimentaria apunta el objetivo de elevar los niveles de nutrición, así
como tratar los temas en la diferentes etapas de vida: Nutrición Infantil;
Desarrollo Infantil Temprano; Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia;
Inclusión Económica; Protección del Adulto Mayor.

El Programa Qali Warma, aborda el problema de déficit de atención educativa


en niño/as, con el objeto de brindar un servicio alimentario complementario a
niños y niñas desde los 3 años de edad, que se encuentren inscritos en
programas de educación básica regular, en los niveles escolares inicial y
primaria, no focalizado, progresivo (servicio público). Enuncia el derecho a la
alimentación y a la educación, evidenciando el carácter complementario de
derechos, en unidad con políticas que abordan otras necesidades.

Pero no todo lo que brilla es oro, puesto que también se abordan problemas
alrededor de dicho programa como es en cuanto a su almacenamiento de
alimentos frente a una inadecuada infraestructura, falta de conocimiento de nivel
nutricional de niños/as.

Los programas sociales de apoyo alimentario, deberían establecer las


prioridades en forma técnica antes que política, de tal modo que sirvan
efectivamente a la población que los requiere.

Existe un importante gasto en programas alimentarios registrado durante los


últimos años en el Perú pero también en casos que no se ha visto correspondido
con una mejora sistemática en indicadores como nivel de pobreza, déficit calórico
o desnutrición. Estos programas no están directamente orientados a luchar
contra la pobreza, sino sobre todo a mejorar los niveles de vida de los pobres
mediante el apoyo alimentario y el aumento del gasto en el hogar como producto
de la valorización de la transferencia, en el caso de los programas de asistencia
alimentaria, y a reducir la desnutrición crónica, en el caso de los nutricionales;
estos últimos tienen, además, un objetivo de largo plazo asociado al alivio de las
consecuencias de la pobreza. El apoyo de los programas nutricionales debe
contribuir a alcanzar una adecuada inversión en capital humano; por ejemplo,
mediante el nivel nutricional necesario para mejorar las capacidades cognitivas
y lograr un mejor rendimiento en la escuela, y de este modo aumentar las
posibilidades de calidad de vida.