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T O PA R Q U Í A

S U B L E VA C I Ó N S O C I A L I S TA D E S D E E L S U B S U E L O

Perspectiva Libertaria de un Socialismo a la venezolana

¡ T O PA R Q U Í A L I B E R TA R I A O M U E R T E !
Somos los que creemos, decimos y hacemos esto: Esta es la guerrilla sublevada de la
comunicación electrónica. Saboteando desde las entrañas a los imperialistas de la
cultura. Corriendo entre las selvas para desmontar todo discurso de la autoridad, todo
pensamiento único, cada palabra de la dominación. Esta es la creatividad en pie de
lucha, derribando los dogmas, los paradigmas. Esta es la voz de los topos, los de
abajo. Esta es la voz que revienta diciendo ¡LIBERTAD Y ACRACIA!

En Venezuela estamos construyendo nuestro propio modelo endógeno de socialismo,


estamos inventando un socialismo a la venezolana, estamos en la construcción de una
sociedad más justa y armoniosa, estamos haciendo una apuesta por la vida.

Entonces apostemos todo a la vida, estructuremos a la sociedad y tratémosla como a


un organismo vivo, no como un ente muerto, frío y paralizado. Entendámosla más
como un cuerpo dinámico, como un ser vivo, un ente orgánico con una conciencia
propia, un individuo en sí mismo, no un objeto inanimado, un cadáver, un estante
rígido con una colección de zombis, como es la actual sociedad capitalista y el Estado.

Démosle vida entonces, o devolvámosela mejor dicho, transformemos la sociedad.


Queremos que ésta sea armoniosa, bueno, no hay nada que funcione en forma más
armoniosa que el propio cuerpo humano.

Organicemos nuestra sociedad a nuestra imagen y semejanza, que sea un reflejo de


lo que somos nosotros, que juntos seamos una estructura fractal, que conformemos un
mismo todo hombre y sociedad, rompamos con la oposición falaz entre individuo y
colectivo. Creemos a la sociedad como un organismo vivo donde no existe ninguna
relación de dominación entre sus partes.

Entonces habría que ver cual es la unidad básica de un organismo vivo; no son sus
órganos los cuales no tienen jerarquías, son las células; Las cuales tampoco tienen
jerarquías.

Un órgano podría decirse que es una federación de células; un ser humano es una
confederación de estas federaciones que son los órganos. La célula por su parte sería
una confederación de las federaciones de átomos que son las moléculas.
Esta serie de federaciones y confederaciones son formas fractales auto contenidas y
auto semejantes, es un esquema que se repite a distintos niveles…

Entonces un “consejo comunal” es una federación de individuos; estos consejos


comunales podrían entenderse a su vez como individuos y federarse en regiones,
luego estas regiones se pueden confederar por municipios y los distintos municipios
hacerlo por estado y luego estos estados crear una gran confederación nacional...

Más o menos en esto consiste el nuevo ordenamiento territorial impulsado por la


revolución bolivariana, en eso consiste la “toparquía” que promulgaba Simón
Rodríguez en 1847 y en eso ha consistido siempre la propuesta organizativa
anarquista, esas son las federaciones obreras propuestas por Bakunin, por Kropotkin,
etc…

Para el anarquismo, así como para el Taoismo, Budismo y la mecánica cuántica, se


borra esa diferencia y oposición falaz entre el individuo y el colectivo. Un individuo es
un colectivo y un colectivo es un individuo, ninguno aplasta ni le impone su voluntad al
otro, por el contrario se interrelacionan, definen y dan sentido mutuamente.

Lo que pasa es que el anarquismo todavía es una mala palabra incluso para algunos
“revolucionarios”; estamos seguro de que avanzaríamos mucho más rápido en nuestra
revolución si no se recomendase leer únicamente a Marx y a Lenin, sino, aún más
consistentemente con nuestras propias raíces históricas y culturales, también se
recomendasen las lecturas de los socialistas libertarios, es decir, los anarquistas.

Nuestras comunidades indígenas eran libertarias; no tenían jerarquías ni habían


Estados como en los imperialismos mesoamericanos y suramericanos.
Zamora probablemente leyó al anarquista francés Proudhon. “Tierra y hombres libres”
es una proclama anarquista. La misma de “tierra y libertad” levantada por Emiliano
Zapata; que es la misma bandera levantada hoy por el EZLN, por los zapatistas de
Chiapas y sus prácticas anarquistas.

Las ideas de Simón Rodríguez son de socialismo libertario, no autoritario, su gobierno


de los “topos”, el autogobierno de las personas en sus localidades, es precisamente la
anarquía con otro nombre. Llamémosla toparquía pues, si esto los hace sentir más
tranquilos, mientras sea nuestro sueño, a nosotros nos da igual.

Por otra parte si queremos que nuestro socialismo sea cristiano, estemos concientes
entonces de que las primeras comunidades cristianas eran más anarquistas que
socialistas autoritarias.

Para las primeras comunidades cristianas, la comunión consistía en compartir tus


alimentos, no en que un jerarca te de un trocito de oblea desabrida. La confesión, por
su parte, se hacía frente a toda la comunidad y con el objeto de remediar los males, no
como hacen esas señoras católicas que se ocultan detrás de un negro velo para
hablar con un jerarca indolente que desde una cabina aislada la manda a orar para
buscar el perdón de un dios abstracto, vengativo y cruel, sin importarles sus hermanos
en la tierra.

En las primeras comunidades cristianas en cambio existía el perdón, pero de la


comunidad, pues se trataba de reestablecer el equilibrio entre la comunidad y el
individuo y de resarcir los males en concreto, no en abstracto.

El perdón entonces no solo era de dios, sino también de la comunidad, algo muy
alejado a la venganza institucionalizada que hoy llamamos justicia. Con Leyes que
santifican la explotación; militares y policías para velar a punta de fusil por ese orden
insostenible; y con jueces y cárceles para accionar la venganza contra los
transgresores, pues nuestra “justicia” siempre actúa tardíamente, después de que el
mal está hecho y nunca para resarcir los males. Nuestra “justicia” solo se trata de una
burda venganza.

La religión católica y los jerarcas del vaticano tergiversaron y vaciaron de contenido las
prácticas altamente socialistas libertarias de las comunidades cristianas originarias.

Si queremos un socialismo cristiano sería prudente leer como punto de partida para
nuestra labor constructiva a Tolstoi y su anarquismo cristiano; pues no existe por lo
pronto una teoría más consistente al respecto. Ghandi toma muchas de las ideas de
Tolstoi en su lucha contra el imperialismo Británico.

Se suele asociar erróneamente estatismo con socialismo Cuando socialismo es


realmente control colectivo de los medios de producción.

Para los anarquistas este control de los medios de producción debe hacerse
directamente y mediante confederaciones obreras; mientras que en la teoría marxista
se hace a través del Estado.
Según los marxistas un Estado centralista ejercerá el control de los medios de
producción hasta que se superen las contradicciones de clase y se pase al socialismo,
es decir, a una sociedad libre y justa; en ese punto el Marxismo alcanza finalmente al
anarquismo y se conecta con este.
Sin embargo la historia demuestra que ese punto no se alcanza nunca sin una
auténtica voluntad de lograrlo. El Estado nunca se disolverá por sí solo, como si fuese
un ALka Seltzer, para alcanzar el socialismo; por el contrario, se alcanzará el
socialismo con la superación del Estado.

Pero el Estado tampoco se va a superar aboliéndolo de golpe con la varita mágica de


los anarquistas ortodoxos, pues por una parte las personas aún no están dispuestas (y
sin eso es imposible) y por la otra las potencias extranjeras y sus ejércitos harían una
fiesta con nosotros. La revolución anarquista debe ser tanto global como individual o
no será.

Sin embargo en Venezuela debemos ir superando el Estado, pues si no lo hacemos no


hay verdaderamente una revolución. Esto lo podemos lograr precisamente impulsando
los consejos comunales para su posterior organización en federaciones y
confederaciones de estas federaciones. En esa suerte de síntesis endógena entre el
centralismo estatista marxista y el federalismo antiestatista anarquista es que se
mueve la revolución bolivariana.

Nuestro Socialismo a la venezolana, romperá con todas las ortodoxias, será endógeno
y sincrético, será un socialismo con joropo, será una revolución a lo café con leche.

¡¡¡VIVA LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA!!!

¡¡¡TODO EL PODER PARA EL PUEBLO!!!


P U B L I C A D O P O R TO PA R Q U Í A E N 1 2 : 3 9
E T I Q U E TA S : P E N S A M I E N TO

T E S E R A C T O B O L I VA R I A N O A N A R Q U I S TA S A L O M M E S A .

Bolivarianos y Anarquistas, nos sumamos a la lucha libertaria del


pueblo venezolano. Desde cuanto escenario podamos, adelantamos
estrategias de divulgación para la consolidación de las redes
comunales. Participamos y p r om o v e m o s discusiones sobre el
s o c i a l i s m o y l a f or m a d e l S o c i a l i s m o d e l s i g l o X X I . P r o p o n e m o s y
activamos la desmantelación sistemática de los e st r a t e g i a s de
dominación, en lo político, en lo cultural, en lo social, en lo individual.
Resteaos con Chávez, propagamos la idea del Socialismo libertario.
R e u n i d o s c om o c o l e c t i v o , s i n p r et e n d e r a t ar n o s a l a s c a s i l l a s d e l o s
p r e c o n c e p t o s . E n e l Te s e r a c t o , d a m o s a c a d a f o r m a d e p a r t i c i p a c i ó n
activa, directa y protagónica, un nombre: To p a r q u i a ; Propuesta
Anarquista para el Partido Socialista Unido de Ve n e z u e l a ; y la
E d i t o r i a l P l u m a ´ E Z a m ur o . Y s i n d a r l e u n n o m b r e a d e l a n t a m o s
labores para activar redes entre los Anarquistas Bolivarianos. Sean
todos bienvenidos a participar discutir y proponer en este espacio de
l o s s i e m p r e a l z a d o s To p o s d e l a Ti e r r a .

Un sistema donde las bases escogen a sus representantes sigue siendo democracia
representativa, y la nuestra se supone que es una democracia participativa, y nuestra
apuesta como anarquistas va todavía más allá de la participativa, pues nuestra
apuesta es por la soñada y por venir democracia DIRECTA.

Si nuestra democracia dice ser participativa no puede consistir en escoger


representantes que decidan por ti y que te participen sus decisiones. Pues ese es el
circo de la democracia representativa.

Nosotros queremos que el partido sea realmente revolucionario, no un partido apenas


democrático de los revolucionarios.

En nuestra propuesta para el PSUV, se verifica una profundización de la democracia,


pues en ésta el colectivo escoge entre una serie de planteamientos y propuestas
concretas, no entre personas propuestas para que decidan por nosotros en concreto.
Nosotros proponemos que el PSUV experimente una democracia mucho más
profunda, que se verifique la igualdad y la libertad, que SEA el mundo nuevo que
queremos.

Los movimientos sociales no quieren saber nada de partidos, solo quieren saber de
auto gobierno y consejos comunales…

Eso está muy bien y en eso los apoyamos completamente como anarquistas; sin
embargo no se puede abandonar el PSUV a la suerte de los funcionarios de siempre,
pues sería secuestrado por las mismas elites de los partidos anteriores.
Si no le damos un verdadero carácter popular y revolucionario al PSUV, puede acabar
siendo más bien un freno y obstáculo para el poder popular y la multiplicación de los
consejos comunales… (como fue el MVR: un freno para los consejos locales de
planificación pública)

Nuestra propuesta no está reñida con la confederación de consejos comunales, por el


contrario, es darle precisamente esa forma al partido, adelantando el trabajo que se
pretende hacer con toda la sociedad en lo interno de un “partido”. Además del aspecto
de red, que le permitiría ser como el sistema nervioso de la sociedad, de esta forma
interconectaría y procesaría simultáneamente todas las problemáticas.

El PSUV tiene que permitirnos experimentar un ensayo de cómo queremos que se


estructure la nueva sociedad. Así como queremos que ésta vaya de los consejos
comunales a la confederación de consejos comunales para superar el Estado, el
partido debería estructurarse de la misma manera.

De esta forma, para poner en marcha ese nuevo paradigma organizativo de la


sociedad socialista, solo se tendría que extrapolar la experiencia del partido a la
sociedad. Esta sería una tarea mucho más fácil, que iniciar la transformación con la
sociedad en su conjunto partiendo desde cero y sin un modelo o aún peor, empleando
una herramienta que no sea la apropiada: Un Estado autoritario y un partido como el
Bolchevique.

Si hacemos del partido un “espacio” socialista, transformar la sociedad no sería una


tarea artificial y compleja. La nueva sociedad solo tendría que ser un reflejo de la
estructura libertaria del partido; una amplificación de esa libertad conquistada en el
interior del partido. Se enseñaría primero por el ejemplo y luego la gente aprendería a
través de su propia práctica.

Pero si el partido tiene una estructura ajena a la del socialismo, una estructura
diferente a la que se le quiere dar a la sociedad, si el partido no es orgánico, si es una
estructura piramidal, rígida y jerárquica, un partido autoritario y vertical, tengan por
seguro que querrá conservar a la sociedad a su imagen y semejanza, una sociedad
dividida en clases, con opresores y oprimidos; tengan por seguro que buscará
mantener intacto al Estado, a sus policías, militares y Leyes, (que son las instituciones
que santifica la explotación del hombre por el hombre y que velan por la preservación
de las inequidades); tengan por seguro que será un freno para la construcción de los
consejos comunales y para el avance del autogobierno; en definitiva, tengan por
seguro que será, como ya se ha cansado de demostrarnos la historia, un enemigo de
la revolución.
P U B L I C A D O P O R TO PA R Q U Í A E N 1 5 : 2 5

Prensa Web YVKE (Patricia Rivas)


SÁBADO, 7 DE FEB DE 2009. 5:20 PM

El presidente Chávez subrayó, durante un acto de entrega de financiamiento a


proyectos de transformación integral del hábitat llevada a cabo en el sector La
Bombilla en Petare, este sábado, la importancia de los consejos comunales y de la
Misión 13 de Abril como concepto estratégico de la revolución bolivariana, para la
construcción de la democracia socialista venezolana.

"Este año debemos lograr que los consejos comunales trasciendan lo meramente
local", destacó el presidente venezolano.

"Los consejos comunales son un actor político, y cada día deben serlo más", insistió el
presidente Chávez ante cientos de representantes de los consejos comunales del
sector La Bombilla de Petare, y afirmó que "la Misión 13 de Abril es el concepto
estratégico que nos orienta".

"Los consejos comunales deben ir agregándose, para formar las comunas. Yo espero
que me inviten el día que inauguremos la Comuna Socialista en la Bombilla. Eso va a
ser la expresión suprema de autogobierno popular, el poder comunal".

El presidente Chávez llamó la atención sobre dos elementos complementarios de la


Misión 13 de Abril, que impulsa y articula los consejos comunales: uno está constituido
por los proyectos de infraestructura (agua, electricidad, vivienda, seguridad,
iluminación, caminerías, escaleras, calles, etc); "pero luego viene otro elemento que es
muy importante para la construcción del Socialismo, de las comunas socialistas, y es
la producción, la economía productiva", indicó el primer mandatario.

Chávez recordó que para el lanzamiento de las comunas como modelo de


articulación socioeconómica, se inspiró en los primero años de la Revolución
China. "La idea no es copiar nada. Vamos a crear nuestro modelo, pero hay que
tomar referencias de otros escenarios", indicó el presidente, quien recordó que
ya Simón Rodríguez hablaba de la "toparquía", como el gobierno de la localidad,
y desarrolló este concepto en varios escritos.

Chávez indicó que "no basta arreglar las casas, el agua, las calles. Hay que
impulsar la economía productiva, la economía socialista, la propiedad comunal".

En referencia al área productiva, el presidente Chávez se refirió al Programa


PADRE como parte de la Misión 13 de Abril. "El programa PADRE es el Programa
de Aceleración del Desarrollo Regional, para proyectos productivos. Estoy
acumulando un fondo especial para eso".

El presidente Chávez anunció que en el mes de enero, la meta de recaudación del


SENIAT era de 4 mil millones de BsF, y llegó casi a 5 mil millones de BsF, a pesar de
que no es el mejor mes de recaudación. "Ese remanente de casi mil millones de Bs
estoy apartándolo para comenzar a crear un fondo especial para el programa PADRE:
aceleración de las unidades productivas de propiedad comunal".

"Cada día el pueblo tendrá mejor nivel de vida y generará su propia actividad
económica. De esa manera, derrotaremos los monopolios y vamos creando desde
abajo el socialismo bolivariano, la democracia socialista, la democracia económica".

Los fascistas y capitalistas son quienes piden la muerte de las ideas, mientras que los
humanistas y socialistas abogan porque se mantengan vivas. Simón Rodríguez y
Simón Bolívar son dos insignes luchadores "que llevamos vivos en el alma". Necesario
es inventar para no errar

En los escritos de este pedagogo se encuentran infinitas reflexiones, de sabiduría y de


ideas necesarias para la construcción del modelo socialista venezolano, que “muy bien
pudiéramos llamar robinsoniano, por Samuel Robinson”, puntualizó el líder de la
Revolución Bolivariana.

“Busquemos estos códigos que hoy necesitamos para construir nuestro socialismo,
olvidémonos del capitalismo (…) y formemos el nuevo modelo social donde podamos
vivir todos como hermanos”.

Al leer fragmentos del libro titulado Inventamos o erramos, escrito por Simón
Rodríguez en 1842, específicamente un documento llamado Sociedades americanas,
el cual hace alusión a Estados Unidos, comentó que ese país habla de libertad y
esclaviza a los pueblos, empezando por el suyo.

Continuando con la lectura del texto, dijo que es necesario inventar porque si no se
realiza, se está errando, tal como lo manifiesta Rodríguez en su escrito: “¿Dónde
iremos a buscar modelos? La América española es original, originales han de ser sus
instituciones y su Gobierno, y originales los medios de fundar uno y otro: o inventamos
o erramos”.
A las seis y treinta y tres minutos de la tarde, el jefe de Estado también dio lectura a la
carta enviada por el Libertador Simón Bolívar, el día 19 de enero de 1824, a Simón
Rodríguez, como un símbolo de honra a estos dos insignes luchadores “que llevamos
vivos en el alma”.

Este escrito, que calificó de sublime y maravilloso, describe exactamente a Simón


Rodríguez, porque en él se encuentra una pintura de su alma. Algunos de los
fragmentos citados por el líder de la Revolución Bolivariana son los siguientes: “¡Oh!,
mi maestro; ¡oh!, mi amigo; ¡oh!, mi Robinson: usted en Colombia, usted en Bogotá y
nada me ha dicho, nada me ha escrito; sin duda es usted el hombre más
extraordinario del mundo”.

“Usted formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo
hermoso; yo he seguido el sendero que usted me señaló, usted fue mi piloto. Aunque
sentado sobre una de las playas de Europa, no puede usted figurarse cuán
hondamente se han grabado en mi corazón las lecciones que usted me ha dado”.

El presidente Chávez enfatizó que el insigne luchador y amigo del Padre de la Patria,
ya reflexionaba sobre la importancia de la geometría y el poder local, tal como lo
manifestó en su carta número 24, que le envió al coronel don Anselmo Pineda el 2 de
febrero de 1847.

En este papel dejó plasmado lo siguiente: “La verdadera utilidad de la creación es


hacer que los habitantes se interesen en la prosperidad de sus suelos. Así se
destruyen los privilegios provinciales, ojalá cada parroquia se dividiera en toparquías,
entonces habría confederación”.

Para finalizar, el presidente Chávez dijo que Simón Rodríguez en el tratado de 1840
titulado Las luces y virtudes sociales también hacía alusión a la importancia de vivir en
sociedad, en donde prevalezca el interés social sobre lo colectivo.

Por todas estas reflexiones, escritos y pensamientos, el líder de la Revolución


Bolivariana calificó al maestro Simón Rodríguez como un pensador para el socialismo
y como un ejemplo a seguir en su construcción.
Maryuri Varela

La revolución bolivariana ante el reto de desmontar los peligros del cesarismo


Por: Javier Biardeau R.

Fecha de publicación: 31/07/07

Al parecer, como decía Einstein es más fácil desintegrar el átomo que un prejuicio-
dogma. Con relación al programa teórico marxista, no queda duda de su importante
contribución a las luchas históricas por el socialismo, pero como un programa de
investigación-acción crítico, abierto a modificaciones, para asegurar su viabilidad
histórica. Pero el programa teórico marxista no es ni será una ortodoxia ni un dogma
sin condenarse a perecer. Ya Marx decía que el no era marxista, utilizando un método
dialéctico que pone a temblar a quienes fetichizan las supuestas leyes de la
dialéctica. En un mundo socio-histórico donde el vocabulario de las leyes necesarias
ha dado paso, a un vocabulario donde aparecen tendencias y contra-tendencias,
donde aparecen escenarios, coyunturas abiertas y la cada vez mas significativa
agencia colectiva, mantener dogmas es un callejón sin salida…ni de emergencia.

Pero por otra parte, es necesario preguntarle directamente a Chávez, al ciudadano


Presidente Chávez, si el asumirá que no es Chavista, y que la revolución bolivariana
no tiene nada que ver con el culto al personalismo/cesarismo. Allí radica otro
dogmatismo distinto a la ortodoxia marxista-leninista, que remite a un pensamiento
crítico sobre el cesarismo en cuestiones de socialismo. Algunos intelectuales, como
Haiman el Troudi, sintomáticamente, han hablado de un “Chavismo sin Socialismo”.
Esta crítica es necesaria para identificar a la derecha capitalista dentro del proceso
revolucionario, pero es insuficiente al dejar un componente de la ecuación fuera de la
mirada crítica. ¿Es posible el socialismo sin chavismo? ¿Qué es el chavismo? ¿Es
acaso una reiteración de una invariante de la razón populista y del momento del lider
(Laclau)?¿Esta atado el chavismo al ciclo vital del líder, como ocurrió con el
varguismo, el peronismo, el gaitanismo, el velazquismo, el allendismo, el fidelismo, el
torrijismo, etc? Estas preguntas, considero, no pueden ser pasadas por debajo de la
mesa de discusión del nuevo socialismo en Venezuela.

Será inevitable discutirlas hoy y mañana, reconociendo la centralidad histórico del


liderazgo de Chávez, plantear que el cesarismo/personalismo es una debilidad y no
una fortaleza revolucionaria, que el nuevo socialismo del siglo XXI, como programa
estratégico, es en definitiva una ruptura del momento cesarista de la revolución
bolivariana; es decir, con el chavismo, en tanto que cesarismo progresivo. ¿Puede
coexistir el pensamiento crítico con el cesarismo, por ejemplo, en el seno del PSUV?
O en palabras más sencillas: ¿es posible que Chávez sea falible, que cometa errores,
y que existan voces críticas que se diferencien de sus posiciones sin ser etiquetadas
inmediatamente como contrarrevolucionarias o agentes de la CIA?

Este no es un pequeño problema, más aún cuando, como lo señaló insistentemente


Carlos Matus, el líder político puede estar en una jaula de cristal, rodeado de
sensores que niegan señales fundamentales e informaciones disonantes del devenir e
impacto de las políticas públicas. Allí hay un gran problema, y si el Presidente Chávez
ha profundizado en los planteamientos de Matus debe reconocerlo, para sortear los
anillos de adulancia (que auto-reproducen así sus privilegios como red de poder),
para mantener la vigencia del pensamiento crítico y el impulso revolucionario. Chávez
es el líder, pero puede ser preso de su liderazgo exclusivo. Este es el problema.

No basta que Chávez recuerde constantemente el consejo de Fidel, quién vive en


carne propia el tema de la transición post-fidelista, sobre la necesidad de fortalecer
una dirección colectiva, una estructura organizativa, a través de un partido
revolucionario. Un partido es una maquina de lucha, no un fin en si mismo. Por esta
razón, tampoco un partido que presente señales de burocratización temprana, que
calque y copie los métodos estalinistas de organización de cuadros revolucionarios,
sería la solución. Como vemos, el líder no basta y el partido tampoco. Qué queda?

Así que estamos en una encrucijada decisiva en la revolución bolivariana, que pasa
por la construcción del ideario político y el programa de acción del nuevo socialismo
del siglo XXI. Nadie puede saltar al vacío político-ideológico sin paracaídas. De esto,
saben mucho Chávez y Baduel. Se requiere de un programa de transición,
debidamente consistente, al nuevo socialismo del siglo XXI, que acierte en el
desplazamiento-neutralización de cualquier expresión de “culto a la personalidad”,
cuando aparezca en las filas de la revolución. El refugio en el cesarismo puede
debilitar la conformación indispensable del poder popular organizado. Y allí sigue
estando el centro de la discusión de fondo: el poder popular organizado.

El eje central de las revoluciones socialistas a lo largo y ancho del mundo es hacer
realidad el protagonismo real del poder popular organizado, de las multitudes
diversas, en una democracia absoluta (como diría Negri), mas allá del cesarismo y
mas allá de la forma/ partido leninista. Este reto implica una ruptura con el paradigma
de control político y de ejercicio del poder de la razón burocrático-instrumental, lo que
lleva a una superación histórica de la división entre poder constituyente y poder
constituido, entre gobernantes y gobernados. Este es un proceso histórico, nadie lo
duda, pero deben anticiparse los posibles escenarios políticos, porque si algo dejo en
claro el estudio de los procesos revolucionarios a lo largo de la historia, es que sus
enemigos están calibrando constantemente las tensiones que giran alrededor de las
“elites revolucionarias”. La eliminación de las vanguardias revolucionarias es la tarea
fundamental de la contrarrevolución. Pero, lo que no han podido controlar los
enemigos de las revoluciones es la presencia de un pueblo formado políticamente
como vanguardia colectiva, organizado, movilizado y capaz de luchar por objetivos y
proyectos estratégicos. Este es el quid del asunto.

Como decía Simón Rodríguez, lo fundamental es que el pueblo aprenda a


gobernarse, no que se acostumbre, a que lo gobiernen. Es el auto-gobierno popular el
horizonte de la socialización del poder, no el hetero-gobierno. De allí la importancia de
la democracia de consejos como prefiguración de una nueva política socialista, que
comience por la toparquía, por el poder de los espacios locales, de los consejos
comunales, pero que pase a otros espacios de poder, mas allá de la Estadolatría y de
la sociedad civil burguesa. Cuando la vanguardia se confunde con la retaguardia,
cuando la retaguardia puede cumplir tareas de vanguardia, cuando el pueblo adquiere
densidad organizativa que le permite asumir cualquier iniciativa constituyente,
cualquier acontecimiento revolucionario, en ese momento, no hay fórmula de contra-
insurgencia que valga.

Por esta razón hay que asumir con pensamiento crítico el fenómeno cesarista. ¿Que
es Cesarismo? El cesarismo es la delegación de la gran política en una personalidad
histórica que concentra sobre sí, la capacidad de arbitraje en el conflicto de intereses
entre grupos, sectores y clases. Para Gramsci, hay dos modalidades de cesarismo,
uno progresivo y uno regresivo, dependiendo de su participación en la dialéctica entre
revolución y restauración. Sin embargo, una crítica al Chavismo como cesarismo
implica no un cuestionamiento a Chávez como líder de la revolución, sino a la
proyección ideológica y social sobre su presunta omnipotencia e infalibilidad, para
conducir el proceso revolucionario. Chávez no es un dios, es humano, demasiado
humano. Deificar a Chávez es una actitud de regresión ideológico-política que impide
el salto indispensable en la conciencia socialista de las multitudes. Sin la presencia y
voz de Chávez, ¿cuál es el destino de la revolución bolivariana y del PSUV?

Reconozco que este tema puede convertirse en una tema-tabú, dadas las
proyecciones totémicas sobre el liderazgo político e histórico de Chávez, que repito,
nadie pone en duda. Pero, una revolución socialista no depende exclusivamente de la
encarnación del proyecto en el personalismo político, depende de la asunción
progresiva del poder de decisión y de la educación política en cada vez mas
protagónico poder popular organizado, del sujeto nacional-popular contra-
hegemónico. Es cada vez más indispensable reconocer el alcance histórico y las
potenciales limitaciones del liderazgo exclusivo de Chávez, pero a la vez es cada vez
más urgente reconocer que conformarse con la pasividad política de la iniciativa del
poder constituyente es una peligrosa debilidad.

El debate sobre la reelección continua, por ejemplo, es solo un pequeño epifenómeno


de este problema, que pone al descubierto que sin la presencia de Chávez en la
conducción del estado no hay consolidación de la revolución bolivariana. Chávez
también podría decir, ¡he arado en el mar!

Tal vez, lo fundamental es evitar que la conexión popular de Chávez y el pueblo, se


convierta en un fenómeno cesarista regresivo, y que del actual cesarismo progresivo
sea posible construir una democracia socialista, una democracia que a decir de
Gramsci, combata la civilización capitalista y cualquier modalidad de Estadolatría.
Para esto se requiere una transformación de las capacidades de educación política a
mediano plazo en el seno de los movimientos sociales comprometidos con un
proyecto de transformación, en el PSUV, que debe asumir como tarea estratégica los
asuntos ideológico-programáticos, la reforma intelectual y moral y la construcción del
intelectual colectivo como orden del día del proceso revolucionario. Si la democracia
socialista quiere avanzar como proyecto de radicalización democrática, debe
asumirse como un hecho de masas, y no como un decreto administrativo. Las
revoluciones no se decretan ni se soportan sobre estructuras legales, se hacen
molecularmente en los agenciamientos de multitudes.

Socialismo, socialismo y más socialismo. Los cinco motores constituyentes


construyendo el siglo XXI. Iba a hablar de los cinco motores otra vez, pero no voy a
hablar de los cinco motores, ni de uno solo. Ya he hablado de los fundamentales. Yo
hablé antes de ayer, sobre todo, del Gobierno y los planes futuros. Hoy vine a hablar
de la gestión del año pasado. Pero en fin, la gestión del año pasado es piso,
combustible, y fuerza para el 2007 y los años venideros de construcción del
socialismo.
Ya comenzó la oposición a decir que yo voy a eliminar las gobernaciones, las alcaldías
y a nombrar a dedo los gobernadores, por eso es que ellos están como están, es el
poder popular, ellos no entienden eso, o no quieren verlo. Hacia allá es que vamos,
ciudades comunales, territorios comunales, donde el poder popular sea el poder
fundamental, el protagonista en la construcción de su modo de vida.
Fíjate lo que decía Simón Rodríguez, él hablaba en 1847 de la toparquía. En un
documento dirigido a Anselmo Pineda, el 2 de febrero de 1847, dice Simón Rodríguez:
“La verdadera utilidad de la creación de una república, es hacer que los habitantes se
interesen en la prosperidad de su suelo”. Así se destruyen los privilegios provinciales
(Bolívar decía que en los pueblos había una casta, y él la denominaba de los doctores,
los militares y los curas, es la casta en cada lugar). Ojalá cada parroquia se erigiera en
“toparquía”. Ustedes saben, topos de lugar y arquía es la autoridad o el gobierno,
como la monarquía, la oligarquía, en este caso es la toparquía, es el gobierno del
lugar, de los habitantes del lugar; es el gobierno popular, es el gobierno comunal.
Simón Rodríguez, siguió pensando muchas cosas y escribiendo hasta que
murió, él murió escribiendo, pensando y haciendo velas, así murió Simón Rodríguez.
Dice aquí: “Ojalá cada parroquia se erigiera en toparquía”, les juro que yo no había
leído esto sino hasta anoche, hasta esta madrugada, porque yo hace tres días hablé
de la Confederación de los Consejos Comunales, y fíjense lo que dice aquí Simón
Rodríguez: “Ojalá cada parroquia se erigiera en toparquía, entonces habría
confederación de toparquías”. El Gobierno más perfecto de cuanto pueda imaginar la
mejor política sería ése, es el modo de dar por el pie al despotismo. Eso tiene que ver
también con otro de los motores constituyentes, educación popular en todos los
lugares, esto tiene que ver con varios motores, la explosión del poder comunal, la
educación popular en todos los lugares, “si se instruye para que haya quien sepa y se
educa para que haya quien haga casas, lugares, provincias y reinos rivales prueban
mala crianza...”, él habla de la cooperación, de las casas, los lugares, la toparquía, la
confederación.
Es el poder popular, son los Consejos Comunales. Simón Bolívar lo dijo en Angostura,
lo voy a recordar, sobre todo para mi Vicepresidente, mis ministros, mis ministras.
Debemos darle, cada día, más a Venezuela y es mi compromiso señora Presidenta,
señores legisladores, legisladoras, espero Dios mediante que los próximos seis años
que venga aquí a darles este mensaje, de gestión del año anterior, del respectivo año
anterior, podamos seguir demostrando, no sólo por las palabras, sino allá en los
hechos, que cada día le estamos dando y le daremos a Venezuela lo que dijo Bolívar:
“Un Gobierno eminentemente popular, eminentemente justo, eminentemente moral
que encadene la opresión, la anarquía y la culpa. Un Gobierno que haga triunfar bajo
el imperio de leyes inexorables la igualdad y la libertad”, y eso se llama, agrego yo casi
200 años después, el camino, la construcción de nuestro socialismo.

Por tanto lo digo, señora Presidenta, como lo juré delante de Dios, delante de usted,
delante de ustedes, hace apenas unas horas en este mismo recinto parlamentario.
Delante de esta Constitución lo vuelvo a jurar: ¡Patria, socialismo o muerte! Muchas
gracias queridos amigos, compañeros, camaradas.

Este es el mismo libro que yo —espero que lo hayan leído— recomendé allá en
Naciones Unidas, de Chomsky, sigo recomendándolo: Hegemonía o supervivencia,
escrito —como diría José Martí— desde las mismas entrañas del monstruo.
Hegemonía o supervivencia.

Bien, luego de la firma, de la promulgación de la Ley Habilitante, durante año y medio


tendremos nosotros entonces la potestad de aprobar leyes, leyes... todas la leyes
están enfocadas al desarrollo nacional, al desarrollo integral, aquí están los 11 ámbitos
bien señalados: primero el ámbito de la transformación de las instituciones del Estado,
vamos a continuar transformando el Estado, es una necesidad nacional.

Precisamente una de las más grandes fallas dichas por mí en distintas ocasiones,
reconocida, es el burocratismo, la corrupción, la ineficiencia, pues se trata de continuar
transformado las instituciones del Estado.

Segundo, en el ámbito de la participación popular. Dice la ley: “Dictar normas que


establezcan los mecanismos de participación popular de la comunidad organizada en
la aplicación del ordenamiento jurídico y ámbito económico y social del Estado, a
través de la planificación, el control social, la inspección técnica social y la práctica del
voluntariado y que adecuen la estructura organizativa de las instituciones del Estado
para permitir el ejercicio directo de la soberanía popular”.

¡Un tirano hablando de esto!, ¡una dictadura impulsando leyes para la participación
popular! Por eso es que dice nuestro amigo Eduardo Galeano: “Vengan para que vean
la escuela del mundo al revés”, refiriéndose al manejo mediático mundial —a algún
manejo, no todo el manejo mediático mundial— que coloca la realidad al revés, pues,
la escuela del mundo al revés. Vengan, vengan, dice Galeano en el libro de Los
abrazos, creo que es “Vengan para que vean el sol brillando en mitad de la noche,
vengan para que vean la luna y las estrellas en la mitad del día”.

En Estados Unidos —donde lo que hay es una dictadura de una élite, que pretende
imponer la dictadura mundial— se habla de democracia y se pretende presentar aquel
Gobierno y aquellas instituciones como los campeones de la democracia; y aquí en
Venezuela, y en otros países, donde estamos construyendo con un pueblo una
democracia auténtica, entonces se habla: “¡dictadura!, ¡el dictador!”.

Esos son signos de los tiempos que están corriendo, pero es parte de la batalla entre
una élite que quiere dominar al mundo y nosotros los pueblos del mundo, ya lo señala
Chomsky, permítanme insistir sobre esto.

¿Ustedes saben cómo llamó Alexander Hamilton al pueblo? ¿Alguien sabe? “La gran
bestia”; para Hamilton y muchos otros fundadores de aquel Estado, el Estado
norteamericano, estadounidense más bien, porque hay que sacar de ahí a los
canadienses, ¿no?, el pueblo desde siempre fue visto como la gran bestia por la élite
que se instaló en el poder en los Estados Unidos, y sobre todo los negros, bueno,
esos, más que bestias, demonios; y los latinos, nosotros: ¡ah!, ¡salvajes!

Es el propio fascismo, acusan a Hitler de fascista —y es cierto— ¿pero quién será más
fascista: Hitler o Bush? Pudieran quedar empatados, ¿no?, pudieran quedar
empatados en una sana competencia.

Alexander Hamilton hablaba de que había que dominar a la “gran bestia”, al pueblo,
para que no se extravíe. Ese es el concepto que anidó en la élite que hoy sigue
gobernando a los Estados Unidos, a su propio pueblo, al pueblo de los Estados
Unidos, lo ven como una gran bestia que así como a un tigre en la selva hay que
adormecerlo, hay que inyectarle narcóticos o hay que enjaularlo si no se puede
amansar, hay que marearlo; o como el toro cuando lo llevan al ruedo que ya está
minimizado, muchos no saben eso: que el pobre toro cuando sale al ruedo ya está casi
muerto, ¿no?, le han dado por todos lados y lo han debilitado al máximo para que
venga el torero a hacer su faena —o la torera—; en cambio los que allá en el llano
colean toros, esos salen es con toda su fuerza y el caballo atrás.

El presidente Thomas Woodrow Wilson... ¿les suena ese nombre, verdad? Esto es...
estoy leyendo a Chomsky, para los que están oyendo por radio, tengo aquí el libro que
presenté en Naciones Unidas, que recomendé, de Noam Chomsky, no pudo venir, por
cierto, Chomsky; ¡cómo lo lamento!, iba a venir por aquí, pero la enfermedad de su
esposa le obligó a suspender el viaje; pero sigue Venezuela abierta a Chomsky y a los
grandes pensadores del momento.

Le he dicho al Canciller que planifiquemos un gran seminario, que invitemos a todas


estas personas a debatir de los distintos ámbitos de lo político, lo económico, el
cambio climático; uno de los temas que hablé con Fidel, pues, como ya lo saben
ustedes, cerca de dos horas; y creo que la primera hora la dedicamos al tema del
cambio climático que ya, a todas luces, mucha gente... hasta hace pocos meses
mucha gente seguía diciendo: “No, ese es Chávez, que es un loco; ese es Fidel, esos
son unos locos”.

O los científicos, que tienen tiempo alertando sobre esto: nadie les había hecho caso;
incluso vi anoche por un canal internacional que en Estados Unidos —otra vez la
dictadura que hay en Estados Unidos— ahora salen unos científicos a denunciar que
el Gobierno de los Estados Unidos estuvo maquillando y alterando los informes
científicos que ellos estuvieron enviando o recibieron presiones para que no publicaran
informes que... bueno, que alertan sobre el grave peligro del incremento pero
horroroso de la temperatura del planeta: se están deshelando los polos ¡no es
mentira!, están cayendo toneladas y toneladas de hielo a las aguas de los mares y en
pocos años si esto sigue así, empezarían a desaparecer miles de islas y de ciudades
costeras de todo el planeta.

Por eso dice Chomsky en Hegemonía o supervivencia”; lo dije el año pasado en varios
escenarios, retomando a Rosa Luxemburgo: Socialismo o barbarie, si el imperio de los
Estados Unidos y el capitalismo mundial siguen imponiendo sus intereses, la vida en
este planeta pudiera desaparecer en un tiempo no muy lejano.

¿Quién había visto temperaturas en París de 15 grado en invierno?, vayan a París,


nunca, pero nunca desde que se están midiendo las temperaturas, desde que
apareció el termómetro jamás se había visto lo que se está viendo este último año. O
como me decía el propio Fidel el año pasado cuando el huracán Katrina: “Chávez, éste
es un monstruo de huracán, jamás había habido un huracán como éste”, con la buena
suerte para Cuba de que el huracán se desvió al final y pasó rozando a Cuba. Fue
cuando Fidel me dijo, aquella madrugada: “Estoy convencido de que Dios ayuda a
Chávez y a sus amigos”, porque yo le dije a él: “Estoy rezando aquí”. Pero no se pudo
evitar que pegara contra Nueva Orleáns, 10 bombas atómicas, pues, huracanes.

Hace poco leí que en Australia están comenzando a consumir agua reciclada, como en
otros países consumen agua reciclada. Se está acabando el agua en muchas zonas
del planeta y lo que hay son aguas contaminadas y esas aguas que aquí las usamos
para el riego, las que pasan por las grandes plantas de tratamiento en Australia se las
están tomando. Y en otros países, pero en Australia el fenómeno es reciente. También
en Europa, la capa de ozono desaparece, la temperatura de los océanos… Esta
mañana estaba viendo a un científico en Estados Unidos decir... hace poquito me
estaban afeitando, que estaba muy mechúo. ¿Cómo me quedó el corte, negra?

Entonces estaba allí afeitándome apurado para llegar aquí a tiempo, y viendo en el
televisor canales internacionales. Un científico estadounidense decía: “Imagínense que
estemos todos en una piscina, con el agua al cuello —ése es el mundo—, con el
incremento de la temperatura…”. Ustedes saben que la temperatura expande las
moléculas (no soy científico, pero me gusta leer de todo esto) y entonces por supuesto
el agua ocupa más volumen. Dice el científico: “Imagínense que estamos en una
piscina con el agua al cuello, sube la temperatura, el agua nos llega a la punta de la
nariz, y cada ola nos pasa sobre la cabeza; imagínense sólo eso en el planeta”. Un
poco para graficar, me pareció magistral aquel científico explicando de manera tan
sencilla, como a unos niños, para que entendamos bien el problema.

Aquí en los Andes, en Ecuador se están deshelando montañas que tienen miles de
años cubiertas de nieve. Eso puede generar grandes inundaciones en la Amazonia,
por ejemplo, porque de ahí vienen buena parte de las corrientes de agua, y luego el
Océano Atlántico. Cambian las temperaturas de los sitios que antes eran calurosos,
ahora están sumamente fríos. Mientras en la superficie de la tierra la temperatura se
incrementa, en la estratosfera está por debajo de menos 80 grados centígrados (dice
un informe que leí esta mañana). Esa temperatura demasiado baja que la estratosfera
nunca había tenido, acelerará la destrucción de la capa de ozono, y ustedes saben lo
que esa capa es: nos protege de los rayos calcinantes del sol. Si no hubiera ozono —y
está la capa desapareciendo— se quemaría todo en este planeta.

Que en Martes pudo haber habido vida — ¿quién dice que no pudo haber habido
vida?— y a lo mejor la acabaron: llegó el capitalismo, llegó el imperialismo… a lo mejor
la tesis de Superman es cierta: que de allá soltaron al muchachito y cayó en Nueva
York y ahí lo tenemos hoy, el imperio gringo acabando con este planeta. Y si se van a
otro lo acaban también, lo acaban también. Por eso insisto en la tesis “hegemonía o
supervivencia”.

“¡La gran amenaza!”, salió el señor, un criminal de guerra que debería ser enjuiciado.
No ahorcado, como ahorcaron a Sadam, porque yo no comparto la pena de muerte ni
para una cucaracha. Yo soy el que la empuja: que se vaya hacia abajo con el agua;
que no se ahogue, que se vaya. ¿Una serpiente?, que se vaya, que viva; que no me
muerda, pero... ¿El caimán aquel del Arauca?, déjalo quieto que él debe tener su
caimana por allá, y son felices, ¡claro!, tienen derecho a vivir. ¿Por qué vas a estar
matando a todo el caimán que veas o todo el tigre que veas?

Yo tenía un compañero en la academia, íbamos en la patrulla por allá y de repente se


perdía. “¿Qué se hizo tal?”. ¡Detrás de las culebras!, él las perseguía; pasaba a veces
un día detrás de una culebra hasta que la agarraba, y era que ¡coleccionaba el cuero!
Era, es pintor… “Mira como tengo este cuero pintaíto aquí”, y después lo vendía. Yo le
dije: “Eso es malo, vale, déjalas que vivan”. Es el equilibrio ecológico, además.

El señor Negroponte es un criminal. Anoche estaban pasando por el canal 8 un buen


documental, creo que era en La Hojilla o después de La Hojilla. Criminal de guerra. Y
ahora el otro criminal que es Bush lo ha nombrado: el caballero Negroponte, criminal
de guerra, ahora es el segundo del Departamento de Estado. Y para inaugurarse ha
dicho que están trabajando “para que en Venezuela no haya dictadura”. Señor
Negroponte: si usted quiere, come on!, come on!, come on!, aquí lo esperamos, aquí lo
esperamos a usted y a sus criminales de guerra. No les tenemos miedo.

Le voy a repetir lo que le dijo Simón Bolívar, nuestro Padre Libertador, a un antecesor
suyo, Negroponte; a un antecesor suyo, mister Bush, criminales los dos. Deberían ser
enjuiciados y metidos a prisión por el resto de sus días el Bush y el Negroponte y la
mafia, porque es una verdadera mafia la que se entronizó en el poder en los Estados
Unidos en estos últimos años.

En 1819, cuando el Gobierno de Estados Unidos apoyaba a los imperialistas


españoles, les mandaba armas, Bolívar les incautó a los norteamericanos dos barcos
en el Orinoco, con sus respectivos cargamentos. Entonces el Gobierno de Estados
Unidos envió a un representante llamado Irvine a reclamar los barcos y las armas, y
Bolívar —campeón de la batalla de ideas, como ya comenté— desarrolló una
verdadera esgrima ideológica con aquel caballero. Vale la pena hasta publicar todas
esas cartas de aquellos meses de 1819, porque Bolívar estaba en Angostura todavía,
antes del paso de los Andes. En una de las cartas, con elegancia, con estilo y con
altura, Bolívar responde al señor Irving, cuando éste empieza a amenazarlo, a
amenazar a Venezuela. Aquí está el libro, lo recomiendo: Francisco Pividal, Bolívar,
pensamiento precursor del antiimperialismo. Gran antiimperialista Bolívar. Aquí están
cartas y documentos que la historiografía oficial de Venezuela y de América nunca
publicó, porque era el Bolívar aquel, transformado en una estatua. Ahora no, Bolívar
está vivo en su proyecto. Por aquí está la carta donde él le dice (palabras más,
palabras menos, ante la amenaza): “Señor Irving, no se olvide usted de que la mitad
de la población venezolana ha muerto luchando contra el imperio español, luchando
por nuestra libertad, y la otra mitad de los que aquí quedamos estamos ansiosos por
seguir el ejemplo de nuestros mártires”. Así le sigo respondiendo a las amenazas del
Presidente de los Estados Unidos y a las amenazas de esos criminales que lo rodean,
y ante el mundo digo que debería renunciar el Presidente de Estados Unidos si tuviera
la más mínima pizca de dignidad; no tiene cómo gobernar a aquel país. Que abra paso
a una nueva situación, a un nuevo Gobierno que respete a los pueblos del mundo.

Hemos visto hace dos días a más de 100 mil personas rodear el Capitolio pidiendo el
cese de la guerra en Irak, y él está ido de la realidad; el Presidente de los Estados
Unidos está ido, anda en otro mundo, mientras hay marchas y marchas de su propio
pueblo, de las madres de las víctimas que le piden... ahí está esta dama que por aquí
nos visitó, Cindy Sheehan, ¡la han arrastrado!, ¡se la han llevado a rastras en la
democracia aquella! Habrá que ver cuántas personas hemos arrastrado nosotros aquí
para sacarlas de frente a Palacio, ¡les abrimos las puertas más bien, para que entren!

Pero el señor Presidente se ha negado a recibir a la madre. Ella lo que quiere es


hablar con él. Una vez se le plantó frente al rancho, en Texas, Cindy Sheehan. Pero no
es Cindy solamente, son miles de madres, de padres, estuve leyendo que hasta
soldados hubo en esta manifestación, soldados activos, y militares retirados que dicen:
“señor, el Ejército de Estados Unidos está derrotado en Iraq, no tiene salvación, no le
queda otra que la de Vietnam”. ¡Ah!, pero éste no, éste está fuera de la realidad, ha
anunciado 20 mil soldados más —creo— y está pidiendo no sé cuántos miles de
millones de dólares más, cuando deberían sencillamente salir de Iraq, ayer hubo creo
que casi 200 muertos en Bagdad, ya las cifras están llegando... ya no son 5, ni 8, ni 10
—que ya es bastante, un muerto ya es bastante—, no, ya las cifras son 100, 150
muertos diariamente en aquel país que tiene derecho a vivir, hermano, que el mundo
se ponga de pie y le exija al Gobierno imperialista de Estados Unidos que se retire de
Iraq y que respete a los pueblos del mundo y que se ponga a gobernar su pueblo, a
gobernar su país, a trabajar por la salud, lo que estamos haciendo aquí nosotros: la
educación, la salud, el empleo, el desarrollo humano. Bueno, que sostenga relaciones
con los países del mundo, de cooperación, que discutamos el tema del cambio
climático, por ejemplo.

Estados Unidos, con apenas 5% de la población mundial, consume más del 20% de la
energía y es el primer contaminante, por ahí tengo las cifras, por ahí las tengo. Si mal
no recuerdo, en Estados Unidos las emisiones de tóxicos al ambiente llegan a 24
toneladas por persona por año, pongan cuidado a la cifra, por persona por año: 24.

En cambio en China no llega a 4 toneladas, creo que mucho menos, por ahí están las
cifras, es una cosa horrorosa.

El país campeón de la contaminación se llama Estados Unidos. ¡Ah!, y el presidente


de Estados Unidos se niega a firmar el Protocolo de Kyoto porque afectaría al
desarrollo económico de los Estados Unidos —dicen ellos, fíjate— y están dañando al
mundo entero, están destrozando al mundo; esos son los debates que habría que dar,
el cambio climático.

En Venezuela, por ejemplo, una de las leyes habilitantes a la que quiero darle
prioridad, lo conversé con el ministro de Energía aquí presente, es una ley para que
abra el camino, le dé un marco jurídico; Pdvsa va a dar el ejemplo, vamos a crear aquí
un Centro Internacional de Investigación, pero no sólo investigación: desarrollo, ¿de
qué?, de la energía solar, vamos a buscar, Rafael, la tecnología donde haya, ¿para
qué?, para empezar a fabricar aquí, a construir aquí con parte del ingreso petrolero, un
porcentaje del ingreso petrolero —vamos a meterlo en la ley— destinado a fabricar
celdas para la energía solar, pero a fabricarlas en cantidades masivas y con la última
tecnología que podamos conseguir en el mundo: en China, en Vietnam, en muchos
otros países, en Europa; vamos, a eso deberíamos dedicarnos, debería dedicarse el
Gobierno de los Estados Unidos, para empezar a utilizar esa energía limpia que es la
del Sol, vean ustedes ahí, nosotros lo hicimos sólo de manera simbólica, porque en
Vietnam vi unos reflectores, en una exposición, y le dije al ministro: “Rafael, vamos a
instalar allá en algún sitio...”. La avenida Bolívar, ahí está, el 50 por ciento de la
iluminación de la avenida Bolívar, desde las 6:00 de la tarde hasta las 6:00 de la
mañana, es de la energía solar. 50 por ciento.

Ahora, imagínate, Rafael, el día que cambiemos todos los bombillos de las calles de
Venezuela y los sustituyamos por paneles solares. ¿Cuánto dejamos de contaminar?,
¿cuánto combustible ahorramos?, ¿cuánta energía limpia? Y además que aquí
fabriquemos las celdas para ayudar a aplicar este sistema de revolución energética en
el Caribe, en Centroamérica, en Suramérica, y en cuanto país podamos.

Y la otra línea estratégica en este sentido, que vamos a adelantar con fuerza, con
mucha fuerza, es la energía eólica, la energía eólica, pero con el mismo lineamiento,
ministro Ramírez: traer la tecnología e instalar aquí plantas, fábricas, bueno para todo
el sistema de los molinos. Vayan a las Islas Canarias, hace años que no paso por
Canarias, pero me impresionaron los molinos. En Europa. En Cuba tienen un proyecto.
Nosotros estamos ya construyendo un polo, un parque eólico en Paraguaná.

Hay que ver cuánta brisa sopla, sobre todo en el Caribe, y aquí mismo en los llanos de
Venezuela. Cuánto pudiéramos disminuir el consumo de hidrocarburos y reservarlos
para le futuro. Y con ello disminuir la contaminación. Aun cuando Venezuela es uno de
los países que menos contamina el ambiente en el mundo.

Sin embargo queremos dar el ejemplo y tomar vanguardia, así como hemos tomado la
vanguardia en otras direcciones en la batalla internacional, por la vida, por el respeto a
los pueblos y por el desarrollo integral, por el desarrollo integral de los pueblos.

En fin, quería hacer esos comentarios de entrada. Vamos a dejarlo hasta allí, con esos
pequeños comentarios y esas pequeñas perlas, para darle la palabra a los señores,
señoras, jóvenes periodistas que nos acompañan este día primero de febrero, de
inauguración de la Sala de Prensa Simón Bolívar

Periodista de la Agencia Associated Press (AP), Ian James Muy bien, gracias.

Quería preguntar qué opina usted que son los cambios necesarios en la creación de la
economía socialista y para ir hacia una educación con valores socialistas,
específicamente. ¿Puede haber nacionalizaciones en otros sectores de la economía?
¿Qué diría usted a aquellos venezolanos que a veces expresan temores sobre los
tipos de cambio que puede haber en la educación?

Presidente Chávez ¿En la...?

Periodista de la Agencia Associated Press (AP), Ian James En la educación, usted


lo mencionó ahora, pero quizás sí podría profundizar un poco en qué diría a esa gente
que expresa temores de cambios drásticos en la educación.

Presidente Chávez Muy bien. Mira, esa pregunta nos lleva al terreno de esa ofensiva,
ofensiva lanzada por los sectores venezolanos, bien sea porque pertenecen a la
derecha política, a la oligarquía política o a la élite económica; no es nuevo que traten
de atemorizar, ya yo comenté hace un rato esto, ¿no te digo, pues?, que están
anunciando desde hace 8 años la tiranía en Venezuela, más de 8 años que están
anunciando la tiranía, están anunciando la expropiación de todo, hasta de la vivienda,
hasta de los vehículos, y están anunciando desde hace más de 8 años la eliminación
de la patria potestad de los niños. Entonces a los venezolanos sólo les digo —como
dice mi madre— vamos, tengan cuatro dedos de frente, vean la realidad y no se dejen
atemorizar.

No hay razones de ningún tipo para que el pueblo venezolano se atemorice; no hay
razones de ningún tipo para que nadie en este mundo, de los países de América
Latina.

Ahí dice el criminal de guerra este, Negroponte, otra vez viene con el mismo cuento
que ya repitió Condoleezza Rice no sé cuántas veces, parece que se cansó de
repetirlo, no lo ha vuelto a decir; lo dijo Brownfield no sé cuántas veces: “Chávez es
una amenaza”. Lo ha vuelto a repetir ahora el criminal de guerra Negroponte; eso es
un mensaje que trata de atemorizar, algunos gobiernos se prestan al juego, medios de
comunicación en América Latina y en otras partes se prestan al juego para tratar de
atemorizar a presidentes, a gobiernos, a empresarios, a sectores sociales, políticos,
etc., acerca de nuestras verdaderas intenciones, de nuestro verdadero proyecto,
¿ves? Entonces yo lo que les pido es que vean la verdad, no se dejen atemorizar,
sean libres —como dice la Biblia—, voy a repetir otra vez: “El que tenga ojos que
vea...”. Vea por usted mismo, no es que le van a echar cuentos, analice por usted
mismo, haga uso de su libre albedrío y evalúe con objetividad, y verá que no hay
razones en el horizonte para sentir ningún tipo de temor.

¿La educación? La educación forma parte de un proyecto, aquí está en la


Constitución, y ya nosotros hemos hecho muchos cambios en la educación, faltan
muchos otros, pero esto es un proceso muy dinámico, la educación no puede ser
dejada aquí al capricho de sectores tal o cual, intereses privados, por ejemplo, o
sectores religiosos. No, la educación tiene que ser libre. Cuando aquí se nos señala
que estamos adelantando un plan de adoctrinamiento de los niños, habrá que
recordar, por ejemplo, que todas las cosas que hemos hecho son para abrir más bien
las posibilidades a la mente de los niños, de los jóvenes, de las niñas.

Ustedes deben saber que, por ejemplo, en cada Escuela Bolivariana hay un centro de
informática y telemática, y que ahí los niños tienen acceso a Internet, tienen bibliotecas
virtuales en muchas de esas escuelas, y no sólo en la escuela, en las comunidades
tenemos centenares de Infocentros donde ahora el pueblo va y tiene libre acceso a
Internet, al conocimiento de cualquier tipo, sin ningún tipo de límites; ahí no hay ningún
censor que manipule las computadoras o cercene parte de la información que hoy
vuela por todo el mundo a través de esa vía telemática; para ponerte un ejemplo nada
más, un ejemplo que pulveriza la mentira de que nosotros estamos adoctrinando, o
tenemos un plan para adoctrinar a los niños.

Lo mismo pasa con los Liceos Bolivarianos, computadoras, Internet, ¿ves? Lo mismo
pasa con la alfabetización, vaya a ver cómo aquí adoctrinaban a los analfabetas,
Bolívar lo dijo: “Por la ignorancia nos han dominado más que por la fuerza...”.

El modelo educativo que nosotros hemos puesto en marcha desde hace 8 años —eso
no es que comenzó ayer— es un modelo liberador, aquí han tenido y tuvieron
sometidos a los venezolanos con un modelo, ese sí era un modelo hegemónico que
les metía a los venezolanos —ya lo he comentado— no sólo en los libros, en los textos
de estudio, en la escuela —con algunas excepciones, siempre hay—, en la televisión
también, el modelo capitalista, la hegemonía capitalista, y el modo de vida americano,
así llamado. Ahora no, ahora hay libertad, libertad de ver, de apreciar, y luego la gente
saca sus propias conclusiones.

No hay ninguna razón, pues, para temores en la educación ni en la política ni en la


economía.

La nacionalización de otros sectores. Nosotros hemos hecho un anuncio, después de


muchos análisis, después de un proceso intenso y detallado de evaluación del ámbito
económico nacional. Las nacionalizaciones en Venezuela se limitarán siempre a las
áreas estratégicas de la economía, pero no llegaremos nunca a estar nacionalizando
empresas pequeñas, medianas o grandes, nacionales o extranjeras. Por eso hago el
llamado a los empresarios nacionales, internacionales, que vengan, vamos a trabajar
juntos para el desarrollo, y lograr un modelo mixto de economía.

Siempre lo he dicho, y en esto coincido con muchos conocedores, escritores y teóricos


del socialismo, de las ciencias políticas: el socialismo no puede ser limitado sólo a un
modo económico de producción, como algunos equivocadamente, en mi criterio, lo
han limitado. No, desde mi modesto punto de vista el socialismo tiene varios
componentes. El primero y más importante es el componente moral, la moral socialista
que para mí es muy parecida a la moral cristiana, al humanismo. Así que el socialismo
tiene mucho de moral. Hay un socialismo moral, hay un socialismo social, es decir, la
sociedad de iguales, de incluidos, la satisfacción de las necesidades sociales. Hay un
socialismo económico, el modelo económico de la propiedad, y lo hemos dicho desde
siempre.

Mira, este cuaderno azul es el documento que elaboramos antes del 4 de febrero hace
más de 15 años; aquí están los lineamientos gruesos del Proyecto Simón Bolívar: 3 de
febrero de 1992, ya listos para lanzar la rebelión militar de aquel 4 de febrero. Luego
este libro, así lo llamamos, el Libro Azul hecho en la cárcel, estas mismas líneas pero
más desarrolladas, ahora con más tiempo —tú comprenderás, en la cárcel…—, de
aquí hay una secuencia. Hay un señor por allí, que creo que es uno de los
investigadores más serios que se han dedicado no a especular, que se llama Alberto
Garrido. No es bolivariano, y mejor que no lo sea; es un investigador, lo leo siempre.
En algunas cosas anda pelado, en mi modesto criterio; en otras ha dado en el clavo.
Éste es un proyecto serio, él incluso le ha dicho a la oposición: “No subestimen, no
subestimen, no subestimen”.

Nosotros hace tiempo que tenemos un rumbo, mucho tiempo. Ya antes del 4.
Pónganse ustedes a sacar la cuenta: de 1977 a 1992, al menos yo, este modesto
soldado, 15 años pasé y pasamos muchos de nosotros en el trabajo ideológico, el
trabajo político, moral dentro del Ejército, para crear el Movimiento Bolivariano. No sólo
físicamente, estructuralmente, sino la idea, la idea que nos llevó al 4 de febrero. Y del
4 de febrero hasta hoy, 15 años más, o sea que van 30, pudiéramos decir que van 30,
enfocándolo desde este punto de vista.

Ahora, el socialismo entonces tiene de socialismo económico, un modelo mixto:


economía estatal, economía de propiedad social, de propiedad estatal, de propiedad
colectiva, de propiedad privada; lo estaba explicando magistralmente —quiero
felicitarlo— el diputado Carlos Escarrá en “La Hojilla”, creo que hace dos o tres noches
hablando de este tema del socialismo en lo económico. Así que nadie se asuste ni se
deje asustar.

Y el socialismo tiene también, por supuesto, de político. El socialismo político no es


sino la democracia verdadera, el Poder Comunal; eso es socialismo político. Y los
cuatro están profundamente enlazados: el ético, el social, el político, el económico. Y
yo agregaría un quinto: el socialismo territorial. No dejemos el espacio por fuera, es la
geografía radical, dicen algunos, la geografía socialista. A la geografía hay que sacarla
de los libros, de la academia; está allí viva, sobre ella vivimos. En el espacio es donde
tiene concreción la historia. Sin espacio no hay historia, y sin tiempo tampoco habría
espacio. He ahí un código creo que clave para cualquier proyecto, y éste es un
proyecto muy serio: tiempo y espacio.

En fin, de esa manera respondo, Ian, a tus preguntas, con estas reflexiones.

Vamos a la última pregunta. Gracias, Ian.

Moderadora La sexta y última pregunta la formula Tatiana Rojas, de Vive Televisión.

Periodista de Vive Televisión, Tatiana Rojas Buenas tardes, Presidente.

Presidente Chávez ¡Hola! Sí. ¿Vive?


Periodista de Vive Televisión, Tatiana Rojas Sí, Vive. Voy a preguntarle sobre la
organización popular, a ver qué me adelanta de lo que se está pensando para la nueva
etapa en la nueva legislación.

Primero, en materia de organización popular en lo político, y después en materia


productiva. En lo político, ¿de qué manera, en términos operativos, los Consejos
Comunales van a empoderarse más? Hasta ahora se han visto básicamente como
entes ejecutores de obras. ¿Cómo pueden pasar a ser, por ejemplo, entes contralores,
para que no tenga que venir una comisión del Ejecutivo a constatar que un proyecto
como la Camaronera de Tucupita no funciona? En lo político.

Y en lo productivo, usted señalaba en el último Aló Presidente que hasta ahora se


han producido, bajo los ensayos del modelo de la cogestión, ciertos errores. ¿Qué
nuevas ideas hay para seguir ensayando? ¿Usted y su equipo identifican que hay más
errores dentro de las viejas estructuras del Estado —todavía capitalista— o que la falla
estaría más en la conciencia y en la formación revolucionaria de los cooperativistas
que asumieron la cogestión?

Presidente Chávez Hay varias preguntas ahí, ¿verdad? Trataré de ir... ¿Ah?

Periodista de Vive Televisión, Tatiana Rojas A ver qué adelanta de todo eso que le
digo.

Presidente Chávez Trataré de hacer algunas reflexiones sobre televisión popular,


una; Consejos Comunales, dos; tres, errores en el cooperativismo dijiste, ¿no?

Periodista de Vive Televisión, Tatiana Rojas Sí.

Presidente Chávez Correcto. En lo productivo.

Periodista de Vive Televisión, Tatiana Rojas Proceso de la organización popular...

Presidente Chávez ¿Ah?, ¿cómo?

Periodista de Vive Televisión, Tatiana Rojas Que pregunté sobre la organización


popular, en lo productivo y en lo político. Usted creo que decía televisión, pero yo no
había mencionado televisión.

Presidente Chávez ¡Ah! yo oí mal entonces. Era “organización”. Ya, perdón, gracias.
Gracias por tu aclaratoria. Organización popular.

Bueno, creo que las preguntas tuyas nos ubican en el centro del escenario que hemos
denominado el quinto motor constituyente: la Explosión del Poder Comunal. Uno de
sus elementos: los Consejos Comunales.

Y yo soy uno de los primeros, así pudiera decirlo, en impulsar la idea de que los
Consejos Comunales no deben ser sólo ejecutores de pequeñas obras. Claro que ése
fue el primer paso que dimos. Y producto —¿sabes, Tatiana?— del estudio, del
estudio.

Este libro me acompaña desde hace más de 20 años, Fetscher, De la lucha de clases
al Estado providencia. Es una historia de las ideas socialistas. Aquí se comienza
hablando de aquella situación o aquella vida comunal, de las comunidades no sólo en
la América hoy latina, sino también en Asia, en Europa, en otros países.

De ahí tuve la idea de proponer aquella Ley de Consejos Comunales, que siendo tú
Presidente del Parlamento, hicimos, y en la que estuve metido de lleno junto con un
grupo de diputados, discutiendo, viendo… Y claro, la ley está... la ley es como una
transición. Tú sabes que cuando inventaron el carro a motor, el vehículo a motor, el
chofer iba por fuera porque venían de la... veníamos de la carreta aquella del
conductor de los caballos y la familia ahí atrás, ¿no? Es decir, todo lo nuevo viene,
vamos a llamarlo “contaminado” o “impregnado” de lo viejo.

Bueno, la genética, ahí están las leyes de Mendel, ¿eh? Y eso pasa en lo biológico y
también en lo político y en lo social. Tras una situación de 100 años, de 200 años, algo
nuevo viene impregnado de lo viejo, progresivamente irá prevaleciendo lo nuevo, en
todos los sentidos —si es exitoso el proceso—, si fracasa vuelve atrás, como
mayormente ha ocurrido en la historia en los últimos tiempos, desafortunadamente.

Entonces esa ley sí está impregnada de lo viejo, y recuerdo las discusiones, y no


conseguíamos, no conseguíamos una figura, una figura que fuera como el motor,
porque eso no nace de la nada, como dice Michael Lebowitz: “no cae del cielo”, una
figura totalmente nueva.

Entonces se nos ocurrió la idea de crear aquellas comisiones presidenciales, una


nacional y unas regionales y unas locales, del poder popular o el poder comunal, claro,
con la orientación de que deben ser comisiones promotoras; y las discusiones
interminables, bueno, porque es un poco... ¿quién fue primero: el huevo o la gallina?
¿Quién nace primero? ¿Cómo va a ser esto? Una comisión promotora: ¿y quién va a
designar la comisión promotora? ¿Cómo hacemos para que no sea la misma... el
mismo grupo que siempre ha estado en el barrio, en la comunidad? Bueno, dirigiendo
o tomando decisiones, muchas veces con viejos modelos, ¿no?, de partidos o de
grupos verticales, etc.

Pero había que comenzar y comenzamos, y creo que la primera etapa ha sido positiva
—con errores que se han cometido— y es momento de cambiar la ley, oyendo las
críticas, tomando en cuenta... bueno, ese proceso dialéctico de la teoría y la praxis, y
luego seguir revisando la teoría. Los Consejos Comunales, en la nueva ley que vamos
a producir en la habilitante, van a pasar a ser, entre otras cosas, van a trascender lo
local, ya es tiempo de que trasciendan lo local, los que ya están conformados y están
consolidados o con un alto grado de consolidación; y una de las figuras que estamos
discutiendo es crear una especie de confederación o federaciones de Consejos
Comunales, dado que la República —dice la Constitución— es federal y es uno de los
principios fundamentales, uno de los principios fundamentales que no pueden ser
modificados en la reforma constitucional sino que pudieran ser modificados a través de
una Asamblea Constituyente.

Entonces, la República, el Estado... la República Bolivariana... ¡aquí está! El artículo 4,


¿ven?: “La República Bolivariana de Venezuela es un Estado federal
descentralizado...”. Algunos dicen que yo estoy acabando con la descentralización,
vaya qué cosa tan contraria a lo que realmente está ocurriendo. Lo que pasa es que
aquí el concepto imperialista y oligárquico de la descentralización tenía el objetivo era
de dividir al país en pedacitos, como quieren hacer en Bolivia, ¿eh? Es un plan
imperial y aquí también tenían el proyecto del Zulia y dividir al país en pedacitos y
tener caudillos locales y leyes... una ley, una ley de hacienda local para romper la
unidad del tesoro y bueno, convertir el poder nacional ¿en qué?, en un papagayo sin
cuerda o en un muñeco pintado en la pared, como también se dice. Quitarle poder al
Estado nacional, pues, y desmembrar el país para luego ir más allá, como en otros
países lo lograron, hay países de América Latina y de otras partes del mundo donde la
llamada descentralización —ese modelo imperialista— llegó a tal nivel en que los
gobernadores de una región, de un estado regional son... o el poder regional, pues, es
el dueño del petróleo, por ejemplo; y entonces las empresas transnacionales con su
gran poder vienen directo es a negociar con el gobernador o con el alcalde. ¿Y el
Presidente? No, nada que ver, porque está en la Constitución. O las Fuerzas Armadas
regionalizadas, el Estado nacional se acabó, de hecho, cuando eso ocurre.

Nosotros no, es un concepto de desconcentración del poder hacia las regiones pero
no hacia élites regionales que reproducen el modelo colonial, generalmente es así,
ahora estamos es desconcentrando el poder hacia el pueblo, hacia —en este caso—
las comunidades, los Consejos Comunales. Por eso te decía, en el marco de la
definición de la República como una República federal o un Estado federal se me
ocurrió —en las reflexiones de diciembre— entonces avanzar por una federación de
Consejos Comunales.

Y el barrio... la parroquia Catia cuando allí haya, como ya hay, centenares de Consejos
Comunales, luego cuando nazca la nueva ley ellos podrán ir a una federación, al hacer
la federación ya el Consejo Comunal del sector número 3 o del subsector 3.1, etc.,
como están divididos los barrios, en sectores, subsectores, etc.; ya no estarán ellos
limitados a un pequeño proyecto para solucionar un problema que sea importante para
ellos, pero es un problema pues de poca dimensión en cuanto a su magnitud, el
requerimiento técnico, financiero, etc. No, ya ellos podrán abarcar un espacio mucho
mayor y podrán ejercer su poder, incrementado ese poder por la ley y la Constitución,
habrá que cambiar la Constitución también, habrá que incorporar en la nueva... en la
reforma, el poder comunal, que no está en esta Constitución, no aparece como poder
señalado, aquí aparecen los poderes clásicos, aún cuando tenemos el electoral y el
moral como novedad bolivariana, por cierto, propuestos por Bolívar en Angostura y en
Bolivia, además de los tres clásicos de Montesquieu; entonces habrá que incorporar a
ese esquema del Estado el poder comunal, para darle rango constitucional y mayor
poder entonces, y una nueva ley que le de más poder legal, constitucional, al poder
comunal. Ese poder incrementado ellos podrán ejercerlo en un ámbito mayor, por tanto
es más poder porque el espacio, el espacio es una relación de poder: un batazo de
200 pies, compáralo con un batazo de los que da este muchacho de los Tigres, ¿cómo
se llama? El que mató al Magallanes... ¡oye!, ¿qué le pasó al Magallanes? Yo no he
comentado eso, vale.

Acosta Carlez: no te metas con Magallanes, deja a esa gente quieta, vale; yo no sé
por qué Acosta Carlez se mete en unas... ese no es un tema para nosotros, ponte a
trabajar por el socialismo, ¿qué tiene que ver el gobernador con el Magallanes? Deja
quieta a esa gente. Ahora, si ellos tienen problemas, que los solucionen.

Entonces déjate de eso, Acosta Carlez. Por ahí en algún periódico salió que era por
instrucciones mías, ¡mentira!, deja quieto a mi Magallanes a ver si el año que viene
ganamos.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Yo fui uno de los que en Barinas... a mí me dolió cuando al


Magallanes lo cambiaron de Caracas, fue precisamente un año negro para los
magallaneros, ¿negro por qué?, porque ese año se mató el “Látigo” Chávez, y para mí
en lo personal... ¡ah! El avión aquel que cayó en Ziruma, Lino Connell murió ese día...
¡no!, perdón, Lino no, sus hijos, él andaba jugando pelota, ahora tiene un hijo —que es
profesional— pero ese día murió su familia, su esposa y sus hijos; luego él hizo otra
familia, era un gran deportista. Ahora veo que está un hijo de él en profesional, se
llama como él. Murió Carlos Santeliz y toda aquella gente en un avión de Viasa que
cayó, domingo 16 de marzo de 1969, y ahí iba el “Látigo” Chávez, a los 23 años,
rumbo a las mayores.

¡Ah!, por ahí han dicho también que vamos a eliminar el béisbol profesional, ¡mentira!
Es una locura, ¿no?, que porque en Cuba no hay béisbol... bueno, Cuba es Cuba —y
su tiempo, además—, Venezuela es Venezuela y nuestro tiempo. No, hay que apoyar
a ese deporte más bien y darle apoyo y darle más, más, más fuerza y más impacto en
las comunidades, pues.

En fin, entonces cambiaron al Magallanes de Caracas para Valencia y yo fui uno de los
que protestaba en silencio: ¿cómo van a cambiar al Magallanes de Caracas? Porque
la rivalidad era Caracas-Magallanes aquí en Caracas pues, ahora cuando sacan a
Magallanes a Valencia era como irnos a una plaza a retaguardia, así lo veía yo, ya con
un pensamiento militar incipiente. No, el campo de batalla es Caracas, además
Magallanes nació aquí en Los Magallanes de Catia, de ahí viene el nombre de Los
Magallanes de Catia, así que era muy caraqueñito el Magallanes y después
Magallanes de Carabobo, eso no sonaba a nada, vale: le quitaron el “Navegantes” y
nosotros los fanáticos empezamos... ¡bueno!, pónganle el Navegantes, el barco, iban a
quitar el barco, ¿cómo van a quitar el barco, vale? Bueno y el barco se lo pusieron otra
vez, el barco navegante, y ahora es Navegantes del Magallanes de Carabobo, pero el
primer nombre que le pusieron fue Magallanes de Carabobo, eso no sonaba para
nada. Navegantes.

Entonces, Acosta Carlez, hazme el favor, te lo pido como magallanero, no te estés


metiendo en eso, vale, Acosta Carlez.

Bueno, entonces fíjate, los Consejos Comunales tendrán más poder, el espacio... yo
decía un batazo, Miguel Cabrera es que el que mete unos batazos de 500 pies: el
espacio es poder incluso en lo personal: yo puedo, yo puedo caminar 100 metros o
puedo caminar 10 kilómetros; poder, el espacio es el asiento del poder o no lo es;
sobre el espacio se distribuye el poder, o se concentra en un punto de manera
desequilibrada, o se distribuye de manera equilibrada sobre el espacio.

Entonces los Consejos Comunales podrán, podrán, así que tendrán más poder de
impactar a través de lo que se me ha ocurrido llamar el ciclo comunal o el ciclo del
Gobierno comunal, un espacio mayor a través del diagnóstico comunal, el plan
comunal, el presupuesto comunal, la ejecución de proyectos comunales y la
contraloría comunal, cinco fases del ciclo administrativo que he proyectado hacia el
poder comunal, porque esto es conocimiento técnico nada más, elemental, muy
sencillo pero que es una secuencia, ¿no?, de lo que es el plan, la planificación y la
ejecución.

Esa es una de las maneras y más adelante me figuro que de las federaciones nacerán
las confederaciones que ocuparán ámbitos mucho mayores, incluso a mí se me ha
ocurrido esto que algunos dicen que es una locura, yo no, yo digo, yo creo en mi cosa,
pues, y vamos a trabajar duro en eso; ya he dado algunas instrucciones para ir
escogiendo espacios donde las comunidades serán determinantes y los poderes
locales también, para ir dándole forma a los futuros territorios federales o territorios
comunales, pueblos comunales o comunidades o ciudades comunales.
Ahora ya, El Nacional sobre todo, han hecho unos trabajos que no son malos, ¿no?,
yo más bien les reconozco que han hecho un esfuerzo sobre los terrenos que están
acá, de la ciudad que ellos dicen “soñada”, la ciudad soñada, una ciudad nueva que
vamos a hacer ahí; antier pasé otra vez, no aterricé porque ya era un poco tarde pero
van avanzando, van avanzando las máquinas abriendo camino, llegamos hasta El
Junquito y por allá uno llega hasta Vargas, ahí caben no menos de... hemos calculado
30 mil viviendas; 20, 30 mil en una primera etapa; y además ciudades
autosustentables, una ciudad nueva, esa ciudad nueva que va a nacer. O las que van
a nacer allá, Rafael, en la Faja del Orinoco como parte del proyecto petrolero.

Bueno, esas ciudades nosotros bien podemos con las nuevas leyes decretar un
territorio en la Faja del Orinoco, un área pues, territorio federal y allí, donde no hay
nada ahorita, puro monte y culera, y abajo petróleo o abajo hay mucha agua también,
pero no hay habitantes, o si hay es por aquí una casita, un rancho; por allá otro
ranchito viviendo en condiciones... no tienen agua potable, ni energía eléctrica sino un
conuco a lo mejor ahí. Decretamos un territorio federal, a lo mejor, Rafael, esa zona
que vamos a recuperar de estas empresas... ¿que son cuántos kilómetros, cuántas
hectáreas? 50 mil hectáreas. Una de ellas, a lo mejor agarramos un área de diez por
diez kilómetros, digo, deshabitada y la limitamos pues entre este río y esta quebrada o
esta colina, esta serie aquí, esto va a ser un territorio federal y empezamos ahí a
construir una ciudad comunal o un pueblo comunal que va a ser regido totalmente por
el poder comunal de forma tal que son ideas, ideas que necesitamos llevar o abrirles
marco constitucional, abrirles espacio en las leyes para poderlas llevar a la realidad.

Son algunas reflexiones, ideas para tratar de responder tu profunda pregunta y


comentario sobre el poder popular, la organización popular, los Consejos Comunales,
¿no?

Por ejemplo fíjate, del punto de vista... sí, los Consejos Comunales deben ir mucho
más allá de... ayer estaba viendo por el Canal 8 que estaban entrevistando a algunas
personas, voceros de los Consejos Comunales, estaba un muchacho, un hombre
joven expresándose con qué claridad, que ya algunos doctores, sesudos analistas
quisieran. Tendrá 21 años, 23 años. Y después una señora morena: con qué claridad...
¡claro! Yo decía ¡Dios mío!, ¡es el despertar de los poderes creadores del pueblo!,
porque ellos antes ni hablaban, quizás... tienen... el pueblo, cada ser humano tiene
una capacidad que se pierde de vista, pero si tú lo reprimes, ¿no?, bueno lo atosigas,
no le das oportunidades ¿cómo las desarrollas? Ahora ellos están haciendo, sobre la
marcha, están desarrollando ese potencial, ese poder creador. Entonces el muchacho
estaba exponiendo, él es de un Consejo Comunal, porque yo les he dicho también en
mis Aló Presidente, en mis discursos, miren, yo espero que los Consejos Comunales
contribuyan a solucionar los problemas de niños abandonados, familias viviendo por
allá a la intemperie, los marginados por ahí... ¿cómo se llaman? Las personas que
andan en...

Asistentes Los indigentes.

Presidente Chávez ¡Los indigentes! Gracias, los indigentes, puede ser un problema...
¡ah! ¿Le van a pasar por un lado? ¿Y no es problema tuyo? ¿Y tú no eres de un
Consejo Comunal? ¿No eres de esta comunidad? ¡Ah!, tiene que venir Chávez o un
ministro o la policía... ¡no, vale! Si ese es un hermano tuyo, los problemas ecológicos,
el problema de la basura, los problemas de la delincuencia, etc.; la misma educación
popular, eso debe ser tarea de los Consejos Comunales, investigar sobre la historia
del lugar: ¿por qué este lugar se llama El Manguito? Ustedes saben que aquí hay un
lugar que llaman El Manguito. Ese Manguito a lo mejor ya no existirá dentro de 200
años, pero en el futuro, si salvamos la vida en la Tierra, seguro que los que aquí estén
dirán: “Nos vemos en El Manguito”. ¿Y por qué llaman a esto El Manguito?, ¿ah?, hay
una historia. En los barrios hay una historia: ¿por qué se llama Magallanes el barrio
aquí, Magallanes de Catia?, ¿por qué se llama La Silsa?, ¿por qué? El Consejo
Comunal debe rescatar la historia de aquel lugar. Es lo que Simón Rodríguez, el gran
sabio nuestro, llamaba La Toparquía.

La Toparquía, ¡qué mentalidad tan avanzada! Simón Rodríguez, en sus escritos de


1848, 50 decía una frase muy parecida a la que Bolívar había lanzado en Angostura,
pero Rodríguez lo enfoca en otra dirección: “La forma más perfecta de gobierno será
aquel gobierno donde manden los habitantes sobre su espacio”. La Toparquía, de
topus (lugar) y arquía (gobierno), la raíz etimológica. Es gobierno del lugar, gobierno
en el espacio y sobre el espacio. Pero ese espacio tiene una historia, tiene un tiempo,
tiene un perfil psicosocial, en fin; tiene mucho que ver también esto con el cuarto motor
constituyente, es la Nueva Geometría del Poder; y tiene mucho que ver también con
Moral y Luces. Todos estos motores están interconectados para que el poder comunal
dé nuevos pasos en la dirección en la que tu pregunta hace pensar y hace reflexionar.
Las preguntas que tú traes son las preguntas de millones de compatriotas en todas
partes, que están preguntándose, pero aportando también.

Necesitamos reformar la Constitución, necesitamos nuevas leyes a través de la


Habilitante, necesitamos la Moral y Luces —educación popular—, necesitamos una
nueva distribución del poder sobre el espacio. Y no sólo el poder visto desde el punto
de vista político: el poder social, el poder económico, tecnológico, el poder productivo,
y luego el poder popular, el quinto motor. Todos están profundamente relacionados.

Te iba a decir que a pesar de que los Consejos Comunales no deben limitarse sólo a
ser receptores de recursos económicos, financieros para elaborar un proyecto, sin
embargo, ésa es una de sus tareas esenciales para solucionar los problemas que
tienen los barrios, que tiene la comunidad delimitada por ellos mismos. Nosotros, por
ejemplo, hemos decidido que el excedente de recursos que al final de año quede, bien
sea por el excedente petrolero o por el excedente en la recaudación de impuestos, que
sigue mejorando… Por cierto que el precio del petróleo hoy subió de nuevo y lo
estamos recuperando, está en 49.10. Y hay que recordarlo: hoy entra en vigencia el
recorte de la OPEP de 500 mil barriles adicionales. Ésta es la OPEP contribuyendo al
equilibrio de los precios. Ya estamos por 50 otra vez, y por ahí debe estar el precio
justo del petróleo. Ésa es otra forma de evitar el derroche

Y ésa es otra de las razones que me han llevado a tomar la decisión del incremento de
la gasolina. Estamos estudiando la fórmula. Han tratado también de generar
incertidumbre, un caos —pero no lo logran, pierden el tiempo—, que habrá otro
“Caracazo”. ¿Caracazo a Chávez? ¿Cuándo? ¿A mí, Caracazo? ¡Si el pueblo está con
nosotros! Y en todo caso el pueblo sabe que el incremento de la gasolina al final
terminará favoreciendo a los más débiles. El pueblo sabe que mientras yo esté aquí no
tomaré decisión alguna que lo perjudique, sobre todo a los más necesitados. Le he
dicho al ministro: máximo incremento al consumo suntuario de gasolina, al
consumismo. Mínimo incremento… y ese mínimo se ubica en 0 cuando hablamos del
transporte público, el transporte de alimentos, etc.

Y no sólo eso, Rafael, la revolución energética: vamos a crear la fábrica del dispositivo
para pasar de gasolina a gas. Ya empezaron a decir que no, que eso es peligroso.
Empiezan las campañas de una vez. Gasolina a gas.
Incluso, para incentivar al cambio de gasolina a gas, si tú tienes un carrito que usa
gasolina de 91, pero lo cambiaste a gas, así como el tren y el metro en los primeros
meses fueron gratuitos; igual, estoy dispuesto, para incentivar por un tiempo
determinado —no me pregunten cuánto, estamos echando números—, gratuito.
¿Necesitas gas para tu carro? Gratuito, por un tiempo. El gas va a ser más barato, se
ubicará en un precio muy por debajo de lo que cuesta hoy la gasolina. Y el gas no
contamina, y además tenemos en Venezuela grandísimas reservas de gas que nos
permiten adelantar estos proyectos. Es parte de la revolución energética.

Lo que te estaba diciendo, Tatiana, es que a partir de este año el 50% del excedente
petrolero que antes se repartía a las gobernaciones, alcaldías, etc. ¿Qué pasaba
muchas veces? Que a los gobernadores, a los alcaldes, al final de año les llegaba un
dinero que no estaba presupuestado, y claro, estoy seguro de que lo usaron y lo han
usado para solucionar problemas. Pero ahora no todo irá a las gobernaciones y
alcaldías, sino que el 50% irá a los Consejos Comunales. De forma tal que tú verás
pronto, todos podremos ver a los Consejos Comunales —y sobre todo ya federados o
confederados— elaborando el diagnóstico de un gran barrio o de una ciudad completa,
y pidiendo los recursos. A lo mejor ya no serán cien millones de bolívares, sino mil
millones de bolívares. ¿Para qué? No para que ocurra lo que ocurrió en Tucupita con
la alcaldía: se les dio el dinero y ahí está la camaronera… no hay ni camaronera, y
estamos investigando qué pasó con el dinero.

Por eso he dicho… ustedes saben como hablo yo. Por ahí salió… Morales, ¿dónde
está el artículo que salió en México sobre Chávez? Me llamó la atención. Yo soy así,
yo hablo como hablo. No ando buscando palabras rebuscadas. Dije en el Aló
Presidente: “Habrá que empezar a raspar a alcaldes, a raspar gobernadores”. Eso no
lo haría yo, por supuesto, que Chávez va a rasparse a los gobernadores y a los
alcaldes. Bueno, no. Es un procedimiento, si a un alcalde o a un gobernador, sea
quien sea —si es mi padre, que Dios me lo cuide—, se le dio un dinero para unas
camaroneras y ahora no hay camaronera y no aparece el dinero; y se descubre que el
alcalde firmó aquí y tal y ahora compró una finca y tiene una tremenda casa y no sé
qué más; bueno, tiene que haber una medida que no sea el referéndum: la ley. Alguien
me decía que no, porque eso sería violar la Constitución, porque como ustedes son
electos... Es decir —digo yo—, que si, Dios me cuide y cuide a todos, llego y agarro
una pistola y mato a alguien, cometo un delito así, ¿hay que llamar a un referéndum?
No, no. La Constitución prevé mecanismos y en la reforma habrá que afinarlos.

Así como salió el magistrado del Tribunal Supremo. Igual. Cualquier gobernante por un
delito demostrado o una sanción política de la Asamblea Nacional, por ejemplo, podrá
ser destituido o suspendido, pero no se puede uno quedar de brazos cruzados ante
hechos tan evidentes como algunos tenemos ante nuestros ojos.

Pero en fin, te decía que esos recursos irán a los Consejos Comunales y entonces
veremos todos cómo una Confederación de Consejos Comunales del estado Apure,
por decir, que agrupe a lo mejor a tres mil Consejos Comunales de todo el estado, y
todos nacidos por asamblea popular, y todos legitimados, legalizados,
constitucionalizados, entonces a lo mejor ellos reciben, en el banco comunal de la
Confederación, los recursos para que ellos mismos ejecuten las obras que ellos
decidieron eran prioritarias en las comunidades que representan o a las que
pertenecen. De esa manera iremos dando pasos muy firmes, como tú dijiste, para
empoderar más, para que se empoderen mucho más.

Ahora, el poder —debemos recordar siempre— tiene varias dimensiones. Los


Consejos Comunales no sólo es que van a tener más poder económico financiero:
poder moral es el primero; deben dar el ejemplo, deben ponerse al frente de la lucha
social, el trabajo voluntario. Toda revolución requiere trabajo voluntario, sin pedir nada
a cambio. Los Consejos Comunales deben dar el ejemplo del trabajo voluntario, el
trabajo social, la solidaridad, es decir, el poder moral, el poder social, el poder político,
tomar decisiones. De esa manera iremos avanzando progresivamente del viejo Estado
que todavía pervive en buena parte de los espacios, al nuevo Estado, como dice la
Constitución: el Estado social de derecho y de justicia, y más allá: el Estado comunal.

Bueno, hemos terminado. Les agradezco a todos ustedes su atención y su


participación. Quedó inaugurada de esta manera, con esta breve rueda de prensa, la
Sala de Prensa Simón Bolívar. Buenas tardes y muchas gracias.

Asistentes [aplausos].

Moderadora De esta manera concluye la conferencia de prensa. A todos gracias por


su atención y muy buenas tardes.

Reforma Constitucional...........Ahora la Batalla es por el Sí ...

Submitted by becerra on Miércoles, 10 Octubre, 2007 - 23:47


Venezuela
Artículo 11 Espacios y soberanía El primer artículo que propongo modestamente
reformar, y así lo digo aquí, propongo al pueblo soberano modificar el artículo 11, el
cual reza textualmente — no vamos a leerlo todo, por supuesto—, pero tiene que ver
con los espacios y la soberanía que Venezuela ejerce sobre esos amplios espacios. El
artículo 11 de nuestra Constitución, que forma parte a su vez del capítulo primero, que
se llama “Del territorio y demás espacios geográficos”. Aquí le vamos entrando a un
tema que es vital para nosotros, compatriotas. Démonos cuenta de ello, debemos
darnos cuenta de ello. Miren, el territorio y su organización políticoterritorial tiene un
peso sumamente grande a la hora de pretender hacer cambios revolucionarios. Una
revolución no puede serlo realmente si no enfoca el problema geográfico y de la
distribución del poder político, económico, social, militar sobre su espacio; éste es un
tema vital. Yo invito a que lo estudiemos. Casi nadie estudia estos temas porque a
nosotros nos malformaron, a la mayoría, y nos enseñaron una geografía muerta,
fastidiosa, donde había que aprenderse la longitud de los ríos, la profundidad de los
ríos, la altura de las montañas, cuáles son los principales picos de la sierra de Mérida,
los principales picos de la sierra tal, la cordillera central, etc., cuáles son las zonas
lluviosas, tropicales y una serie de términos que uno tenía que hacer fichas para
aprendérsela, y yo tenía amigos que hacían era chuletas y se las llevaban enrolladas
por aquí, ¿no? Una geografía fastidiosa nos enseñaron a nosotros. Yo aprendí un poco
a querer la geografía, a apreciarla y respetarla, y a vivir con ella en el Ejército, tanto en
la teoría como luego en la praxis, a respetarla, a saber que uno no puede vivir sin
entender las fuerzas de la naturaleza, de la geografía, a entender que la geografía es
mucho más que meros datos técnicos, que la geografía es mucho más que las
montañas, que los ríos, que la geografía somos nosotros. Nosotros somos parte de la
geografía, incidimos sobre ella y ella incide sobre nosotros, incide, sobre todo tiene un
peso muy grande, en las relaciones económicas, en las relaciones políticas, en la
cultura. Vaya, pregúntele, usted a un llanero, o vaya a evaluar cómo un llanero percibe
el espacio. Es famoso el dicho llanero, que llegan allá, llega alguien, mira, ¿dónde
queda la casa de Ño Pernalete? Allí mismito, compadre. ¿Allí mismito? Déle pa’lante.
Para el llanero es ahí mismito. No ve que el llanero es como el viento. Los llaneros
somos como el viento, somos como las lejuras. ¡Ah! Usted va a preguntarle a un
trabajador, a un habitante de Chachopo; él tiene otra concepción del espacio porque él
nació entre montañas, tiene un peso muy grande, la montaña sobre él, como la llanura
tiene un peso muy grande sobre los llaneros, o los margariteños y el mar; todo eso es
necesario pensarlo cuando se está en revolución, y hoy yo lo digo y creo que ustedes
convendrían conmigo en que nosotros no hemos revisado ese tema ni así. Nada, eso
está idéntico, no hemos aplicado casi que ningún cambio significativo —yo diría
ninguno— sobre el esquema geográfico de la geometría del poder o geopolítico
interno que hemos heredado ¿Saben de dónde? Del siglo XIX; está intacto con
algunos pequeños cambios. Diría yo más, de la Colonia Usted va a las ciudades y todo
se concentra en las ciudades. Tienen un peso exageradamente grande las ciudades
sobre los pueblos del interior, la división político-territorial, la dimensión espacial
integral del país. Uno de los pequeños cambios que nosotros hemos introducido está
allí en ese mapa. Nosotros mandamos a hacer ese mapa para que se viera todo
nuestro espacio marítimo porque a nosotros nos enseñaron que Venezuela —así
recuerdo yo el libro de Geografía: Venezuela limita al norte con el mar de las Antillas…
— y resulta que limitamos al norte con República Dominicana, Haití, Puerto Rico,
Estados Unidos —todavía lamentablemente— las islas del Caribe oriental. Ésos son
nuestros límites, hasta allá arriba —yo quería venir con una camisita para tener más
libertad, pero me impusieron el protocolo y me vine así. Fíjense, hasta aquí llega
Venezuela, todo esto. Ahora una pregunta: ¿Qué hacemos nosotros con ese mar? ¿Lo
seguimos dejando de lado o lo ignoramos? Es parte de nuestro territorio. Yo tuve que
ponerme a revisar en estos meses, hasta estudiar conceptos y leyes internacionales
para recordar. Nosotros tenemos el mar territorial, que son doce millas náuticas desde
la línea costera de la más baja marea. ¿Se dan cuenta que allá no sabían eso? Hay
que estudiar todo eso y nosotros tenemos que ser como maestros. Doce millas
náuticas que son 22 kilómetros, ése es nuestro mar territorial, pero más allá, hay doce
millas más, 22 kilómetros, más la zona contigua, todo eso es Venezuela, sólo que hay
grados distintos de soberanía: el mar territorial, ahí no puede pisar nadie sin permiso
de otros países, por supuesto, Venezuela, pues, soberanía plena. Las otras doce
millas, Venezuela tiene derecho de custodia, de vigilancia y de explotación de
recursos. Eso es muy importante para el futuro de Venezuela y más allá está la zona
económica exclusiva hasta las 200 millas, derecho de soberanía para explotar
recursos en el agua, en el fondo marino y en el subsuelo. En el suelo y el subsuelo
marino cualquier riqueza que haya allí sólo Venezuela tiene el derecho de explotarla.
En fin, digo estas cosas para un poco abrir el compás hacia todo nuestro territorio, las
islas, las islas venezolanas que generan mar territorial y zona económica exclusiva. Es
muy importante saberlo, estudiarlo, no sólo es materia de los marinos, es materia de
todos los venezolanos. En este artículo 11 yo sólo estoy proponiendo agregar al final
del mismo lo siguiente: “El Presidente de la República —leo— podrá decretar regiones
especiales militares (el poder militar) con fines estratégicos y de defensa en cualquier
parte del territorio y demás espacios geográficos de la República. Igualmente podrá
decretar autoridades especiales en situaciones de contingencia, desastres naturales,
etc.”. Algunos van a decir que estoy loco cuando voy a decir lo siguiente: Una vez
veníamos nosotros navegando en una fragata que fuimos a isla de Aves. ¿Ustedes
saben dónde está isla de Aves? No hace nada falta que yo lo señale, ¿verdad? Allá
arriba en el extremo nororiental de Venezuela, de la Venezuela azul, una belleza esa
isla, un paraíso esa isla y conversando con los muchachos de la Marina, decía: Oye,
hay que navegar todo un día y toda una noche para llegar allá en una fragata
misilística y luego en un helicóptero. ¡Qué gigantesco territorio acuático! Venezuela
pudiera perfectamente decretar una región especial, en un sitio bien escogido y hacer
una plataforma o isla artificial en uno o en varios puntos de ese territorio. Yo
encomiendo de una vez, señor General en Jefe, a la Marina, para que vaya
adelantando los estudios —porque yo cuento con que esto se va aprobar, ¿verdad?—,
haciendo los estudios para mirar hacia ese mar y hacia abajo también, por supuesto,
al territorio en tierra firme. Esto vale para todo el espacio geográfico. Eso es sólo el
artículo 11. Fíjense que comencé con una bombita, he comenzado con una bombita —
Earle estaba preparado con una mascota ahí, no se qué más. Earle dice que el
programa Aló Presidente ahora es el más religioso que hay en el país. Yo quedo
sorprendido, y digo: Bueno, sí, porque yo cargo a Cristo siempre. Y me dice: ¡No,
porque sólo Dios sabe ahora cuándo hay Aló Presidente! Fíjate como comencé
suavecito, una curvita allá a la esquina de afuera. Artículo 16 Nueva conformación del
territorio nacional Ahora, este artículo 16. Aquí sí es verdad que hemos trabajado. El
artículo 16, que forma parte del mismo capítulo y del mismo capítulo 1 del título 2, “Del
espacio geográfico y la división política”, éste sí va a dar que hablar. Esto sí tiene un
conjunto de figuras, que yo considero novedosas, que nos van a permitir sacudir el
territorio, despertarlo, transitar a través de la geografía humana o radical, o socialista,
hacia otros horizontes en la visión y en la realidad, en lo que ocurre de verdad sobre el
territorio nacional, regional, local. Bueno, el artículo propongo al pueblo soberano
modificarlo de la siguiente manera. El artículo lo que dice es lo siguiente: “Con el fin de
organizar políticamente la República, el territorio nacional se divide en el de los
Estados, el del Distrito Capital, el de las dependencias federales y el de los territorios
federales. El territorio se organiza en Municipios. La división político-territorial —sigue
diciendo— será regulada por ley orgánica, que garantice la autonomía municipal y la
descentralización político-administrativa. Dicha ley podrá disponer la creación de
territorios federales en determinadas áreas de los Estados, cuya vigencia queda
supeditada a la realización de un referendo aprobatorio en la entidad respectiva. Por
ley especial podrá darse a un territorio federal la categoría de Estado, asignándosele
la totalidad o una parte de la superficie del territorio respectivo”. Ahí termina el artículo.
Tiene una buena novedad este artículo. Anteriormente se creaban territorios federales
pero nunca, o se crearon, pero nunca se sometió a referéndum, ¿no? A referéndum en
la región respectiva, en la entidad respectiva, como dice el artículo. Ahora, sin
embargo, es la misma división político- territorial. Claro, hay que recordar siempre,
dice la teoría constitucional —no soy lego en la materia, pero me escriben y yo leo—,
la doctrina constitucional, dice que a la hora de analizar una Constitución, un régimen,
un sistema político, es imprescindible enmarcarla en el tiempo histórico que le dio
nacimiento. ¿Qué pasaba aquí en 1999 cuando se aprobó esta Constitución? Hay que
recordar: nosotros apenas llegábamos, unas grandes debilidades ideológicas, una
gran fragmentación detrás de los abrazos unitarios, más allá había una gran
fragmentación en nuestras fuerzas, falta de claridad en objetivos, infiltración del
adversario que logró frenar o evitar cambios propuestos, algunos de ellos en mi
modesta propuesta hecha aquí mismo, en este mismo salón, donde funcionaba la
Asamblea Constituyente. Aquí vine un día a entregar unas modestas propuestas,
muchas de ellas no fueron tomadas en cuenta, sobre todo por las fuerzas
conservadoras que dentro de nosotros mismos pujaban para evitar abrir los cauces a
un verdadero proceso revolucionario, y que después a lo largo de los años ahí está la
historia y sus fuerzas naturales, y sus leyes, más bien, la historia y sus leyes,
camarada, ¿ves? Ahí va, los procesos van decantando, las luchas se van agudizando,
y la historia va tomando su curso, su verdadero curso. Bien, yo propongo lo siguiente.
El artículo 16 lo propongo de la forma siguiente: “El territorio nacional se conforma a
los fines políticos-territoriales y de acuerdo con la nueva geometría del poder...”. Aquí
me detengo para recordar que a raíz del triunfo del 6 de diciembre pasado —¿fue 6?
— 3 de diciembre pasado, y ya yo lo venía diciendo, el 3 de diciembre, dije muchas
veces, no será un punto de llegada, será un punto de partida para una nueva etapa, un
nuevo período, y comenzando el período hicimos el lanzamiento de los cinco motores
constituyentes, invocando el poder constituyente, y uno de ellos, precisamente el de
más peso estratégico, el de más profundidad estructural, es la propuesta que hoy
estoy presentando, el de mayor peso estructural porque busca las profundidades.
Ojalá logremos llegar a las profundidades. Yo tengo plena fe en que esta Asamblea
logrará no sólo —como lo van a hacer— debatir, sino mejorar y profundizar esta
propuesta, que sea una propuesta verdaderamente revolucionaria, profunda, sin
complejos de ningún tipo. Recordaba, también, a Gramsci, y quiero recordárselos de
nuevo: la crisis, la crisis orgánica. La crisis orgánica —como dice Gramsci—, cuando
está muriendo y no ha terminado de morir, y al mismo tiempo algo está naciendo y
tampoco ha terminado de nacer. Esta propuesta apunta en la dirección esa, de que
siga muriendo y termine de morir la vieja hegemonía oligárquica, conservadora, cuarta
republicana, el viejo sistema capitalista, espoleador, explotador, y que nazca un nuevo
sistema humanista, socialista. Que termine de nacer el nuevo Estado, y que termine
de morir el viejo Estado. Que termine de morir la vieja sociedad, y termine de nacer la
nueva; que el hombre viejo, la mujer vieja, termine de convertirse en el hombre nuevo.
Eso será un proceso largo, pero esto apunta en esa dirección. Por eso decía: es uno
de los motores o el motor de mayor profundidad estructural. Nosotros estamos
obligados a continuar debilitando el viejo bloque histórico y estoy —ustedes saben—
tomando la frase de Gramsci. Resulta que nosotros hemos avanzado unos buenos
tramos en la transformación de lo que llama Gramsci la superestructura. Sí, no están
totalmente transformadas, pero hemos avanzado en lo que es la sociedad política, en
lo que es la ideología. Hemos dado algunos avances importantes. Pero algo
importantísimo que aquí ha ocurrido es que la sociedad política, la nueva sociedad
política, el nuevo Estado, las nuevas instituciones, por más fallas que tengan y que
tengamos los hombres y mujeres que las conformamos o que las dirigimos, hemos
roto las cadenas que subordinaban a ésa, la sociedad política, de la sociedad civil
oligárquica, burguesa del pasado. Y eso ya sólo genera un cisma. Pero no es
suficiente, es necesario que ocurra, pero para nada es suficiente. El proceso debe
continuar rompiendo las cadenas, transformando la sociedad civil oligárquica,
alienada, en una nueva sociedad, con un nuevo Estado como correlato, porque debe
ser la sociedad civil nueva, o la sociedad nueva, la base fundamental de la sociedad
política nueva. 46. Ahí hay algunos cambios importantes que ya han generado
bastantes perturbaciones, en ese nivel de la superestructura gramsciana. Tiene esa
superestructura dos niveles, dice Gramsci: la sociedad política y la sociedad civil.
Insisto en el concepto. Pero, más allá, más abajo, más en profundidad, invisible
muchas veces, con sus raíces profundamente enterradas en el territorio, en la
conciencia, en las instituciones, lo que llama Gramsci y también Marx, ese conjunto de
las fuerzas materiales y de los hombres, de los seres humanos, de los grupos
humanos, que con ella perviven, conviven. Esas relaciones de las fuerzas materiales
de producción, esas relaciones de trabajo, esas relaciones de producción muy poco
hemos hecho, por no decir nada. Se trata de la estructura. Si no cambiamos la
estructura, la vieja estructura, se volverá sobre nosotros y nos demolería. O
cambiamos la estructura o se detiene el proceso revolucionario. Volver al Distrito
Federal Nueva figura: regiones marítimas Esto es necesario entenderlo y llevarlo a la
praxis con una fuerza, con una voluntad colectiva y, sobre todo, con muchas luces
colectivas e individuales. Por eso digo, y comienzo de nuevo: “El territorio nacional se
conforma, a los fines político-territoriales, y de acuerdo con la nueva geometría del
poder, por un Distrito Federal, en el cual tendrá su sede la capital de la República; por
los estados, las regiones marítimas —nueva figura. Ustedes se han dado cuenta de
que volvemos a la figura del... o propongo volver a la figura del Distrito Federal. Creo
que la experiencia de Alcaldía Mayor —y esto no tiene nada que ver con el Alcalde
Mayor, es la estructura—, no ha sido exitosa, no ha sido para nada exitosa. Yo
propongo revisar esto y volver a un nuevo Estado o Distrito Federal. Bueno, tendrá su
sede. Los estados, las regiones marítimas —ya les hablé un poco de eso—,… tengo la
idea de organizar ese inmenso mar territorial, zona contigua y zona económica
exclusiva. Imagínense ustedes —¿me oyen?— que éste es nuestro mar territorial y
zona económica exclusiva. Bueno, así como tenemos aquí el estado Sucre, el estado
Bolívar, el estado Barinas, aquí, producto de estudios posteriores y de leyes
posteriores, bien debiéramos organizar este gran espacio. Eso no está organizado: a
lo mejor en una región marítima del norte, una región marítima del oeste, una región
marítima del centro, etcétera, ya veremos. Habrá que estudiar distintas variables y
tomarlas en cuenta desde la profundidad de las aguas, los recursos que en ella
hayamos detectado, las distancias; no es lo mismo, por supuesto... aquí está isla de
Aves, mire aquí, isla de Aves, bueno, que La Orchila, aquí está La Orchila, vean
ustedes. En fin, regiones marítimas. La otra figura que se me ha ocurrido proponer,
además de las regiones marítimas, como entes conformantes del territorio, de la
división político-territorial, son los distritos insulares. Cada isla —así lo creo— debe ser
el epicentro de un distrito con un área determinada, un distrito insular acuático,
obviamente, por ejemplo, vuelvo a poner, por ejemplo, La Orchila o Los Roques.
¡Miren! Están aquí Los Roques, el archipiélago paradisíaco de Los Roques. Señores
embajadores y embajadoras, el que no haya ido a Los Roques se ha perdido la mitad
del mundo. Estoy copiándome de un dicho muy viejo que hay en Persia: “El que no
haya ido a Ispahan no ha ido a la mitad del mundo...”, allá en el corazón del mundo
persa. Bueno, Los Roques, aquí tenemos La Tortuga, La Blanquilla, Los Testigos. En
torno a cada isla o a un conjunto de ellas, de repente La Orchila, que está cerca de
Los Roques, pudieran conformar ambas los puntos de anclaje de un distrito marítimo
de tantos kilómetros a la redonda. Sé que estoy hablando con gente muy inteligente,
mucho más que yo, y no hace falta explicar más. Aquí lamentablemente no hay
preguntas, ¿no?...… por el protocolo, pero ya habrá bastantes cosas que
preguntarnos, que repreguntarnos, que profundizar. Estoy seguro de que ustedes en
sus debates van a profundizar y a mejorar éstas, mis modestas, propuestas, pero que
creo de un alto interés estratégico, político, geopolítico. Ése es un mar que está
olvidado, hermano; bueno, sólo nuestros hermanos de la Marina de Guerra son los
que van por allí y están por allí. Nosotros mandamos a hacer una plataforma porque
cuando fuimos allá la plataforma se la había llevado un huracán y los muchachos de la
Marina estaban durmiendo casi que sobre la arena en la isla de Aves. La mandamos a
hacer en Estados Unidos dipudespués nos querían embargar la plataforma. Bueno,
todo un conflicto. Pero allá está una nueva plataforma, la base científica “Simón
Bolívar”. Ahora, yo tengo la idea de aquí uno de los primeros, señor General en Jefe,
señor Vicepresidente, aquí en el archipiélago de Los Monjes, zona estratégica para
nosotros, perfectamente en torno a él pudiéramos organizar, crear una zona o un
distrito insular, sigo leyendo: “…los estados, las regiones marítimas, los territorios
federales —se mantienen—, los municipios federales” —ésta es una nueva figura—,
municipios federales y los distritos insulares, más adelante hablaré de los municipios
federales. He tenido cuidado, señora Presidenta, y ustedes me disculpan, de escribir
con detalle, tratando de ser lo más claro, seguramente ustedes le darán a esto mejor
forma técnica legislativa, pero yo les ruego algo: no sacrifiquen el alma de la propuesta
por la técnica legislativa. Que no sacrifiquemos el alma porque a veces cuesta darle
una frase, un sentido, un sentido de profundidad a una idea. Muchas veces —ya ha
pasado— entonces uno ve que le quitan esto, le quitan lo otro, que ustedes podrán
hacer lo que ustedes quieran, incluso botar esto a la basura si ustedes quieren y yo
me quedaría parado firme como un soldado raso ante el soberano o la soberana
Asamblea. Yo sé que van a debatirlo y van a mejorar esta humilde propuesta
Referéndum aprobatorio en la entidad respectiva Sigo: “…la vigencia de los territorios
federales y de los municipios federales quedará supeditada a la realización de un
referéndum aprobatorio en la entidad respectiva”. No podrá crearse ni territorio federal,
ni municipio federal si no lo aprueba la entidad respectiva, el estado, pues, el estado
regional respectivo Ustedes saben, por ejemplo,… Yo voy adelantar algunas ideas y yo
sé que algunas personas pudieran aferrarse a lo que se llama el regionalismo, ante
una perspectiva como ésta, pero yo los invito a que dejemos atrás todos esos valores,
dogmas, costumbres, que a veces impiden los cambios. Uno de los factores que tuvo
mucho peso aquí en la Asamblea Constituyente fue precisamente ésa, un bloque
grande de constituyentes se dejaron —así lo creo— amarrar o fijar por el espíritu
regionalista y entonces echaron a un lado el interés nacional. No olviden ustedes que
Iris Varela, por ejemplo, la diputada, perdóneme usted, diputada, ella fue elegida en el
estado Táchira, pero ella es diputada nacional, no es sólo del Táchira. A ella la
eligieron los tachirenses para defender los intereses nacionales, por sobre, incluso, los
intereses particulares de un estado determinado. Nadie puede poner por delante el
interés de un estado, una región, cuando se compara o se coloca al frente del interés
nacional. Yo ruego poner siempre por delante el interés nacional en esta materia y en
cualquier otra materia. Nosotros no podemos seguir picando a Venezuela en pedazos,
no podemos seguir aceptando o generando situaciones sobre las que se van formando
caudillitos o caudillos, que pretender ser presidenticos de republiquetas o
republiquitas. Venezuela es una sola y una sola la unidad del territorio… [Aplausos]…
una sola, y esto tiene que ver con la unidad nacional, esencial para nuestra
independencia. Bolívar otra vez, y su discurso allá en Cartagena o, más bien, su
mensaje de Cartagena, cuando dijo: “Bueno, tuvimos filántropos por jefe y sofistas por
soldados, un Estado débil, dividido”. Las provincias que no asumían el concepto de la
Venezuela como un todo; ésa fue una de las causas según Bolívar, y ahí está la
historia que lo confirma, así lo creo, de la caída de la Primera República y de la
Segunda también. Los caudillos orientales contra los caudillos centrales, contra los
llaneros, contra los andinos; tuvo Bolívar que fusilar a Piar para empezar a poner
orden en las filas del Ejército Libertador y, sin embargo, no pudo. ¿Cómo terminó la
patria? Revisemos la historia del siglo XIX toda: caudillos, gobiernos, desintegración
territorial... Algunos historiadores dicen que hasta que llegó Gómez y ordenó el
territorio. No fue Gómez, fue el Imperio el que nos ordenó. Fue la fuerza del Imperio
detrás de Gómez, la que acabó con los caudillos y los levantamientos regionales y la
tremenda inestabilidad política y social que sacudió a Venezuela a lo largo de todo el
siglo XIX y buena parte del siglo XX. Bien, sigo: “La unidad política primaria —aquí hay
un cambio revolucionario extraordinario en esto que voy a leer— de la organización
territorial nacional será la ciudad...”. La ciudad como unidad política primaria Miren,
esto me lo decía Farruco. ¿Dónde está Farruco, está por ahí? Farruco. El ministro
Farruco que, además de Ministro de Cultura o, más bien, que además de arquitecto y
revolucionario, es Ministro de Cultura, un día me llevó cuenta y me dijo: “Mire
permítame hablarle un poco de algunas cosas que no tienen que ver directamente con
la gestión en el Ministerio”. Bueno, vamos a hablar, y empezamos a hablar de la
reforma, y él me dijo: Mire, Presidente, si usted lee toda la Constitución podrá ver,
conseguir, que la palabra ciudad aparece una sola vez, cuando dice: “La ciudad de
Caracas será la capital...”. La ciudad como que no existiera, y yo soy uno de los que
siempre ando insistiendo por ahí en los Aló Presidente, ese programa, religioso según
Earle, o cuando voy por las ciudades, mire, ¿De dónde son ustedes? Entonces mucha
gente, la mayor parte de la gente dice: ¡De Ribas! Pero ¿Qué es Ribas? “¡Ah! El
municipio”. No, ¿de qué pueblo eres tú, de qué ciudad? Es necesario fortalecer el
concepto y la praxis de la ciudad, y ustedes lo verán a lo largo de toda la propuesta.
Por eso propongo aquí: “La unidad política primaria de la organización territorial
nacional será la ciudad, entendida ésta como todo asentamiento poblacional dentro del
municipio”. Es decir, con esto estoy proponiendo un cambio cultural histórico que es
discriminatorio, que es causa de grandes desigualdades, de grandes asimetrías. La
ciudad, pues, la ciudad, y lo demás es monte. No, yo propongo que todos –todo
asentamiento poblacional independientemente de su tamaño sea una ciudad–, y los
que ahí vivan o vivamos seamos ciudadanos, todos tenemos derecho a la ciudad, a
ser ciudadanos... No, Juan Camejo, por allá en un rancho de palma y entonces en la
ciudad, “no, voy pa’ la ciudad”. Ahí hay, incluso, racismo; es una cultura de la
desigualdad, de la exclusión, que viene desde la Colonia. Seamos ciudadanos,
hagamos ciudades. Ahora, he leído aquí que la ciudad será la unidad política primaria,
entendida ésta como todo asentamiento poblacional dentro del municipio, e integrado
por áreas o extensiones geográficas denominadas comunas”. Propongo el término de
comunas. Ustedes, estoy seguro que comprenden, ya que esto no tiene que ver sólo
con el territorio, sino con el pueblo y el Poder Popular. Ésta es la nueva división
política del Poder Popular... Más bien —no me gusta la palabra división, organización,
porque todo lo que divide, reduce—, es organización del pueblo, organización política
sobre el territorio. Las comunas: células geohumanas del territorio “Las comunas —
sigo leyendo— serán las células geohumanas del territorio, y estarán conformadas por
las comunidades”. Ésas son las escalas: comunidades, comunas, ciudades.
Comunidades: “Cada una de las cuales constituirá el núcleo espacial básico e
indivisible del Estado socialista venezolano”. La comunidad. Propongo que sea la
unidad básica, o el núcleo, mejor dicho, el núcleo espacial básico e indivisible del
Estado socialista venezolano. “…donde los ciudadanos y las ciudadanas comunes
tendrán el poder de construir su propia geografía y su propia historia”. Simón
Rodríguez hablaba, por allá, ya ancianito, tendría como 80 años, poco después murió,
los últimos años los vivió en Latacunga, una ciudad muy linda, cerca de Quito; ahí tuvo
una mujer y tuvo una pareja, después se fue. Pero él escribió ahí uno de los últimos
documentos, creo que el último que de él se conoce escrito, un escrito “Consejos de
un amigo dados al Colegio de Latacunga”, algo así. Bueno, él habla allí de la
toparquía, toparquía, y dice que es el sistema de gobierno más perfecto, el gobierno
del topos, del lugar. La gente que está allí, formando parte del lugar del cerro, del
árbol, de la orilla del río, es el gobierno directo, pues, de la comunidad. Sigo leyendo:
“A partir de la comunidad y la comuna, el Poder Popular desarrollará formas de
agregación comunitaria político-territorial, las cuales serán reguladas en la ley, y que
constituyan formas de autogobierno y cualquier otra expresión de democracia directa”.
Cuando se plantea esto estamos basándonos en uno de los principios de la geografía
humana, de la geografía social, que es el principio de la agregación. El territorio puede
agregarse, o la población sobre el territorio puede ir moviéndose; no es totalmente
simétrica la geometría sobre la cual se mueve el grupo humano o un grupo humano.
Es decir, para resumir, esto abre la posibilidad de que en una ley, la ley que habrá que
hacer de la comuna, la comunidad, etc., se vayan agregando comunas en unión,
uniones más amplias, como, por ahí se habla en algunas partes de confederaciones,
de comunas, de consejos comunales. Es el principio de la agregación territorial y
humana. La ciudad comunal Sigo leyendo: “La ciudad comunal, la ciudad comunal...”,
éste es otro concepto. Una ciudad comunal “se constituye cuando en la totalidad de su
perímetro se hayan establecido las comunidades organizadas, las comunas, y los
autogobiernos comunales, estando sujeta su creación a un referéndum popular que
convocará el Presidente de la República en Consejo de Ministros”. En resumen,
cuando en una ciudad en todo su espacio estén conformados las comunidades, como
diga la ley que habrá que hacer, las comunidades con su consejo comunal, las
comunas y las agregaciones correspondientes, entonces esa ciudad tendrá el derecho
de constituirse y se constituirá previo a referéndum en una ciudad comunal. Ya la ley
desarrollará las características, atribuciones, derechos, etcétera que podrá tener una
ciudad comunal. Figuras novedosas: provincias federales, ciudades federales y
distritos funcionales Sigo leyendo el mismo artículo, estamos, no se les olvide, ¿en el
número...? 16 “El Presidente de la República en Consejo de Ministros, previo acuerdo
aprobado por la mayoría simple de los diputados y diputadas de la Asamblea Nacional,
podrá crear mediante decreto provincias federales, ciudades federales y distritos
funcionales...”. Son tres figuras novedosas, “...provincias federales, ciudades federales
y distritos funcionales, así como cualquier otra entidad que establezca la ley...”. Paso a
detallar cada uno de ellos: “Los distritos funcionales se crearán conforme a las
características históricas, socioeconómicas y culturales del espacio geográfico
correspondiente, así como con base en las potencialidades económicas que desde
ellos sea necesario desarrollar en beneficio del país. La creación de un distrito
funcional implica la elaboración y activación de una misión distrital. Aquí comienzan a
aparecer las misiones en la Constitución, que es otro de los objetivos, así como incluir
el Poder Popular que ya ven ustedes que comienza aparecer. Ahora, aparece por
primera vez la palabra “misión” como una forma de administración alternativa a la
clásica administración burocrática “...la creación de un distrito funcional implica la
elaboración y activación de una misión distrital con el respectivo plan estratégico
funcional a cargo del gobierno nacional, con la participación de los habitantes de dicho
distrito funcional y en consulta permanente con ellos...”; aquí ruego hacer una
corrección porque aquí hubo redundancia, con sus habitantes, con ellos... página
cuatro. Ajá, les voy a poner un ejemplo porque quiero ser lo más gráfico posible: Hace
poco estábamos por allá a más de dos mil metros sobre el nivel del mar, en las
montañas del Táchira, de La Grita arriba, ¿cómo es que se llama por ahí? ¡Pueblo
Hondo! Que, por cierto, no los vi a ustedes, no los invitaron ¡ah! Estaban aquí
trabajando demasiado ustedes, trabajan demasiado... ¡qué bonito es esa montaña! Yo
jamás había llegado hasta allá, yo conocía hasta La Grita, pero nos desviamos de La
Grita, antes de llegar a La Grita montaña arriba, Pueblo Hondo. Ajá, ahora muy cerca
de allí queda Bailadores, Mérida, pues, y el valle del Mocotíes, ¡ah!, pero eso está
separado, de aquí pa’ allá es Mérida y de allá pa’ acá es Táchira. Muchas veces uno
pasa de un estado a otro y siente la diferencia hasta en la carretera, el mantenimiento
de la carretera, los colores de las matas que siembran a los lados, el peaje; hay un
peaje por aquí, pero por allá no hay peaje. Ésas son las cosas producto de esa
división. Hasta ahora ha sido una división lo que hemos tenido, estamos actuando es
divididos, la misma palabra lo dice “división político-territorial” y nos metieron aquí en
la cabeza que de esa montaña para allá: no, no, eso no es conmigo, eso es Mérida; lo
mismo pasa allá en Barinas, del río Portuguesa al norte del río Boconó, eso es estado
Portuguesa, eso no es conmigo ya. Si es el mismo territorio, es el mismo río, es la
misma necesidad de ambos lados, partimos el territorio en pedazos. Entonces, a mí se
me ocurría por allá, viendo el mapa, —aquí lo tengo, fíjense— y le dije al ministro Elías
—¿está por ahí Elías? Allá está Elías Jaua—: Mira, se me ocurre una idea, pensando
ya en la reforma bolivariana, y ahí pudiéramos nosotros crear, ustedes los andinos,
andinas —fíjense ustedes— nos pueden ayudar mucho en esto, desde esta parte del
Táchira donde esté El Cobre ¿El Cobre, a qué altura estará? Como a mil metros, dos
mil metros, — ¿Iris?—, más o menos, después viene La Grita que está más alto,
¿verdad? ahí va subiendo el páramo, ya La Grita es…, el que no conozca La Grita ha
dejado de conocer la otra mitad del mundo. ¡Qué belleza de ciudad! Bueno, fíjense, yo
propongo, a mí se me ocurre, que ahí deberíamos hacer un distrito funcional que
enlace toda esa montaña de El Cobre, La Grita, Pueblo Hondo y pase a Bailadores y
se vaya hacía abajo rumbo a Mérida, el páramo y, es más, pudiéramos llegar hasta
Trujillo o a lo mejor ya se pone muy largo. Se pondría muy largo el distrito funcional,
pudiera ser otro distrito que enlace Trujillo con Mérida, todo ese páramo tiene una
riqueza extraordinaria, un potencial agrícola, ganadero, turístico, al decretar ese
distrito funcional con base precisamente en su historia, su geografía, su potencial
social, económico, productivo, etc. Debe ir acompañado el decreto con un proyecto de
desarrollo especial para esa zona distrital o de distrito funcional, un plan estratégico
funcional. Sigo leyendo: “El distrito funcional podrá ser conformado por uno o más
municipios o lotes territoriales de éstos, sin perjuicio del estado al cual pertenezcan”.
La idea que tengo sobre todo es ésa. Mira, Cristóbal, hace poco... ¿desde cuándo tú
no vas por Quintero? Hace poco fuiste, aja, ah, hace mucho, bueno ahorita es invierno
Albornoz, ahorita es invierno, es muy difícil. Entonces, fíjate, hace poco yo sobrevolé
desde Barinas, me fui por allí en un helicóptero hasta Santa Inés, le pasé revista a las
instalaciones petroleras y al plan que hay ahí de una refinería nueva; bueno, el tema
de la agricultura, las vías de comunicación, Santa Inés y es el río Santo Domingo que
va bajando, va bajando cae al Apure y al frente está Quintero. Ahora, Apure del lado
allá es como si fuera otro país y Barinas la tiene ahí mismo; la capital del estado
Barinas, San Fernando, le queda cinco veces más distante, sobre todo esta idea, aun
cuando no exclusivamente para eso. Ya puse un ejemplo y éste es otro, unir territorios
de varios estados, pero que histórica, geográfica, culturalmente, desde el punto de
vista del potencial económico, hay que unirlo, respetando la división o, más bien, la
organización política del municipio y del estado; es un distrito funcional, una figura
superpuesta para el desarrollo estructural integral. Ahí habrá que hacer, me imagino
yo, un puente sobre el Apure en Quintero; lo dice el mapa y lo dice el terreno, y lo
clama la gente, para poner otro ejemplo de lo que pudiera ser un distrito funcional, otro
distrito funcional. Nuevo concepto: la ciudad federal “La organización y funcionamiento
de la ciudad federal —éste es el otro concepto, una ciudad federal— se hará de
conformidad con lo que establezca la ley respectiva, e implica la activación de una
misión local, en esa ciudad, con su correspondiente plan estratégico de desarrollo”.
Aquí estoy pensando, ¿saben en qué?, en las ciudades que tengan más problemas
estructurales porque los alcaldes no tienen capacidad, no pueden más, y muchas
veces los gobernadores tampoco.Saben, ciudad que a mí me parece que hay que
darle un impulso grande es San Fernando de Apure. Por cierto, hace poco estuve por
San Fernando y la vi casi igual que hace 20 años, como congelada en el tiempo, tanto
así que de inmediato mandé a llamar gente: Pdvsa vente para acá, vamos a ver qué
podemos hacer aquí, inversiones. CVG, vamos a ver cómo hacemos para traer, en vez
de llevarnos la bauxita toda hacia Guayana, vamos a coger río arriba buscando San
Fernando y a lo mejor montar una industria de aluminio, de procesamiento de aluminio
en Apure. Toda esa riqueza se va hacia Guayana, y de ahí hacia el exterior, y deja a
San Fernando y todos esos pueblos en la pobreza, el desempleo, la miseria. Ahora, si
así está San Fernando, cómo estará el sistema, el resto de las ciudades. Es que es
difícil que esas ciudades crezcan, se desarrollen en el esquema actual, yo diría que es
casi imposible. Pasaríamos, si llevamos ocho años y no hemos podido levantar
muchas de las ciudades de Venezuela de la situación de caos en que han vivido
durante 100 años y más, durante toda su historia, que las aguas sucias le caen al río,
que no hay agua blanca suficiente... el crecimiento de la población, los crecimientos
poblacionales son bárbaros, muchas veces explosivo, y surgen ranchos, tú entregas
por aquí 200 viviendas, pero más allá salieron 200 ranchos más, claro, si es que todos
los años más o menos el promedio es que tendremos 400.000, 350.000 carajitos y
carajitas más que están naciendo anualmente, y familias, matrimonio, gente que pasa
mayoría de edad y hace familia, y es un crecimiento vertiginoso no sólo de la
economía. A veces hablamos sólo de la economía. El crecimiento poblacional nuestro
es vertiginoso, y es bueno que sea así. Venezuela algún día debe tener 50 millones de
habitantes, 80 millones de habitantes. Hace 10 años teníamos, ¿qué?, 20, 22, 23
millones, hoy vamos llegando a 30 millones, y en una década estaremos montados en
40 millones, y eso es importante para el poder nacional, pero tenemos que desde ya ir
desplegándonos sobre ese territorio, desplegándonos, abriéndonos, equilibrándonos,
reordenando el país. Ésa es la idea que me movió, señora Presidenta, a pensar en
estas figuras; esto es producto de mucha angustia, de mucho contacto con el país
real. A veces en solitario me voy yo con los muchachos de mi Casa Militar, a veces me
voy con 3 o 4 nada más a recorrer mundos, a ver. A veces no me da tiempo y mando a
buscar, tomen fotos, hagan un video. Y pasa un año y pasa otro, y es que hemos
recibido un país destrozado por los cuatro costados, pero es necesario hacer un
esfuerzo juntos. No basta que cada gobernador esté haciendo lo suyo, no basta que
cada alcalde esté haciendo lo suyo, eso no es suficiente, debemos juntar fuerzas. Así
que, cuando a mí se me ocurra, si esto es aprobado y en discusión con el Gabinete y
con los poderes locales, porque nada de esto será hecho sin consultar con los
pueblos, sin pedir opiniones, a los poderes locales, al poder constituido y al poder
constituyente, que es el que prela, ¿verdad, Escarrá? El que prela, porque estoy
seguro, alcaldes, que a lo mejor se opondrán, o se opondrían, bueno, pero es el
pueblo el que tendrá que decidir al fin. Yo siempre he dicho que aquí nunca le
preguntaron a nadie, cuando por allá aprobaron la elección de alcaldes y juntas
parroquiales, a nadie le preguntaron si estaba de acuerdo con eso, sólo se hizo y se
hizo. Ahora no, ahora vamos a consultar allá abajo. Yo tengo mis dudas al respecto de
los poderes constituidos locales. Yo creo más en el poder constituyente local; ésa es la
fuerza verdaderamente revolucionaria, ésa es la fuerza verdaderamente novedosa.
[Aplausos]. Pongámonos a pensar. Miren, cuando yo salí de la cárcel, —le recordaba
anoche a Isaías, que estuve molestándolo. Tú dormiste por lo menos una hora, porque
yo tenía algunas dudas en materia constitucional y estuve llamando a Cilia también, y
a algunas otras personas para que me orientaran, y nos cruzábamos papeles y no sé
qué más, hasta esta mañana—, pero yo le decía a Isaías: “Oye, Isaías, ¿cuál será la
causa...?”. Fíjense, esto es para reflexionar, vayamos ahorita, Ismael, por allá en
Aragua, en cualquier municipio que tú me pongas. [La Victoria] ¡Ajá! La Victoria, tú
eres de allá. Vayamos a elegir sólo el alcalde —no me lo monten en el tren de la
elección presidencial, ni en la del gobernador—, el alcalde. Se supone, se supone
dicen algunos, que esa figura como es más cercana a la comunidad debe generar más
motivación en el pueblo, y resulta que no es así. Hace poco, señora Presidenta, creo
que hubo una elección de un alcalde por allá. ¿Cuál sería el nivel de participación?
¿Cuánto más o menos? Por favor, si usted puede, no recuerda el dato. ¿Llegaría a 30
por ciento? 20 por ciento. Miren, desde el punto de vista estrictamente político, eso no
tiene legitimidad, compadre, no tiene legitimidad. Ahora, ¿cuál es la razón de eso? A
pesar de candidatos, ¿cuánto gastarán esos candidatos y partidos en dinero? Y pegan
afiches, y andan buscando gente, operación galope, operación mosca, operación
cuádrate, no sé qué más [risa], y la gente no va. ¿Por qué será eso? No es eso como
para que nosotros, revolucionarios, demócratas, lo pensemos, vamos a seguir en ese
ir y venir, en ese ritornelo, sin pensar ni siquiera, como si fuéramos autómatas; no, eso
incluso es válido para el nivel presidencial. Aquí llegamos, aquellos años ochenta, las
últimas elecciones, cuando ganó el doctor Caldera, creo que el doctor Caldera lo
proclamaron Presidente con menos del 20 por ciento —13 por ciento—, imagínate.
Ven, eso le da a un gobierno una carga muy pesada de ilegitimidad. Eso ha venido
recuperándose, pero a nivel presidencial, y también de las gobernaciones, aunque
también en las gobernaciones hay serios problemas para que la gente acuda. ¿Cuál
será el promedio, señora Presidenta, si usted...?, perdóneme que le haga esta
pregunta, de las elecciones de gobernaciones solas que no se monten en la elección
presidencial, 50 por ciento? 40 por ciento, Fíjense ustedes cómo cuesta, y se trata del
gobernador, de la figura de gobernador o gobernadora, ahora me imagino cómo será
—este Amoroso—la elección si fuera sola de la juntas parroquiales, no va nadie, la
familia de candidato [risas], los familiares del candidato, ah, tú que eres experto en
cosas municipales. Bueno, entonces, todo eso es para que nosotros lo pensemos, por
eso propongo estas cosas. Vuelvo aquí. Estaba hablando de la misión local con su
correspondiente plan estratégico, en el caso de las ciudades federales. Sigo leyendo:
“En el territorio federal —esto que viene es muy importante, no es nuevo porque ya fue
así siempre, incluso en la actual Constitución—, en el municipio federal y en la ciudad
federal el poder nacional designará las autoridades respectivas, por un lapso máximo
que establecerá la ley y sujeto siempre a mandatos revocables”. No se le quita al
pueblo el poder constituyente, sólo cambia la figura, cuando se trata de territorio
federal, municipio federal o ciudad federal. Recuerden ustedes que ninguna de esas
figuras podrá crearse si no hay previamente un referéndum en la entidad
correspondiente. Todo esto está sujeto a que sea el pueblo el que lo decida. Provincias
federales: figuras revolucionarias de mayor dimensión Sigo leyendo: “Las provincias
federales se conformarán como unidades de agregación y coordinación de políticas
territoriales, sociales y económicas a escala regional, siempre en función de los planes
estratégicos nacionales y el enfoque estratégico internacional del Estado venezolano.
Las provincias federales —es la figura más grande— se constituirán pudiendo agregar
indistintamente estados y municipios, sin que éstos sean menoscabados en las
atribuciones que esta Constitución les confiere, es decir, se explica por sí solo, pero
agrego algo más: si el estado Barinas y el estado Apure llegaran a conformar la
provincial federal Zamora, por ejemplo, no es que los apureños van a perder sus
derechos políticos de elegir su gobernador, no. Apure seguirá siendo Apure con sus
mismas autoridades, sus municipios, y Barinas seguirá siendo Barinas, pero habrá una
agregación para efectos de planes de desarrollo, de coordinación político-territorial y
de programas económicos, planes sociales, etc. Claro que más adelante se dice en
otro artículo, en el articulado, que para esa figura el Presidente de la República
pudiera designar un vicepresidente que sea como un enlace, pero un vicepresidente
que viva en la región, a trabajar con los gobernadores, con los alcaldes, a recorrer los
campos, los pueblos, estar en contacto permanente y si no un vicepresidente, una
figura política, la que corresponda según la ley. Bueno, las provincias federales —esto
lo leí ya— lo único que me falta de este largo artículo, pero necesariamente largo y
explicativo por las figuras novedosas, yo creo que revolucionarias, de verdad lo digo,
revolucionarias, que nos van a permitir sacudir un territorio que está como encadenado
por una estructura de división político-territorial que tiene siglos. Creo que vamos a
romper las cadenas de la vieja geografía conservadora, imperialista, colonialista.
¡Colonialista! Porque es el mismo esquema que se vino repitiendo, la metrópoli era
Madrid, la provincia era Venezuela. La metrópoli era Caracas, la provincia era todo lo
demás, monte y culebra. La metrópoli, era no, es, San Cristóbal, lo demás es lo
demás, pero es la idea metropolitana, e incluso la palabra lo dice: metropolitana, el
área metropolitana, eso viene, es colonial, la metrópoli, y nosotros la provincia, la
colonia; hasta los términos hay que revisarlos. Yo me puse a buscar hasta en
diccionarios, el origen de las palabras, su acepción exactamente castellana para
entender mejor la semántica. Bueno, terminamos el artículo con lo siguiente: “La
organización político-territorial de la República se regirá por una ley orgánica”, o sea,
después todo esto habría que llevarlo a una ley, con mucho más detalle. ¿Sigo o...?
Sí. [Risas] … [Risa] No, porque llevamos dos artículos Isaías, llevamos dos artículos.
¿Qué hora es? Son las 9 y media, si hay algún refrigerio para los invitados pudieran
repartirlo, claro, y por qué no...Es que —miren— yo quería hacer una reunión más
informal, pero, bueno, protocolo, ¿no? Ruego, por favor, al Ministro de Defensa y el
protocolo, será la Casa Militar, al edecán, vaya a que retiren las tropas, los cadetes
que vayan a descansar, no vayan a estar esos muchachos allá afuera esperando que
yo salga para rendirme honor, no hacen falta más honores... [Aplausos] Háganme el
favor, que se retiren los oficiales, las tropas y los cadetes que están ahí. Bien. Ahora,
no voy a leer todos los artículos, sólo voy a ir leyendo y comentando los que considero
más importantes. Éste que viene es muy bonito, además, ¡bonito, bonito! Miren, les
puse ahí, le exprimí el alma, yo no soy caraqueño pero yo amo a Caracas, he
aprendido amar a Caracas, y sufro. Caracas... … En estos días creo que hay que
felicitar a Juan, a los alcaldes, porque a Caracas ya se le ve un nuevo rostro en
verdad. Al menos aquí en el casco central ya uno ve a Caracas más limpia, más
organizada, un poco más ordenada. Saludos a los señores alcaldes, señores
gobernadores, señor gobernador, mi padre que está por aquí, Acosta Carles está por
allá.

"LA CRISIS FINANCIERA MARCA EL FIN DE UN MODELO


C U LT U R A L C U YA DOCTRINA ES EL
F U N D A M E N TA L I S M O D E L L I B R E M E R C A D O "
Submitted by Redacción on Domingo, 9 Noviembre, 2008 - 13:21
Estados Unidos · Globalización · Imperialismo
Noam Chomsky

Nadie sabe qué tan grave será. Y no es una sola crisis: hay
varias.

La crisis financiera actual representa también la crisis de un


modelo cultural que tiene como principal doctrina al
fundamentalismo del libre mercado, aseguró en entrevista
Noam Chomsky (Philadelphia, 1928), calificado como el
intelectual más influyente del planeta por las revistas Foreign
Policy y Prospect Magazine en 2005.
"Donde la liberación financiera ha tenido lugar, a menudo resulta ser desastro
hecho que debe ser suficientemente familiar en América Latina", dijo el lingüista y
profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts.

"Este modelo intelectual ha sufrido un duro golpe. Ha sido modificado radicalmente por
la intervención del Estado, el mismo tipo de intervención que ha sido prohibida para los
países pobres. El modelo será objeto de nuevas modificaciones de acuerdo a los
intereses de los centros de poder económico que en gran medida controlan la política
estatal".

Estados Unidos (EU) ha destinado 700 mil millones de dólares para salvar a los
bancos, el ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan dijo que cometió un
error al confiar en el libre mercado, el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz
comparó la caída del sistema financiero con la caída del Muro de Berlín, a diario
pierden las bolsas de valores y se dice que lo peor está por llegar.

-¿Cuál es la magnitud de la actual crisis económica?

Nadie sabe qué tan grave será. Y no es una sola crisis: hay varias. Una es la crisis
financiera que se encuentra en las primeras páginas. Otra es la recesión en la
economía real, es decir, la economía productiva. Una tercera, en EU, es la inminente
crisis del ineficiente y costoso sistema privado de atención a la salud, que socavará el
presupuesto federal a menos que se aborde en serio. Estos interactúan de manera
compleja.

No veo ninguna utilidad en compararla con el Muro de Berlín. Ese fue un paso crucial
para la caída de la URSS. No hay indicios de que las instituciones del Estado
capitalista estén enfrentando un destino similar, excepto sectores como los bancos de
inversión y algunas otras en el sector financiero, y por muy diferentes razones, sectores
industriales como el automotriz en EU.

-¿Cuáles son las lecciones de esta crisis?

La más inmediata es que el fundamentalismo de mercado fue un desastre, lo cual no


debería sorprender a los latinoamericanos o a otros sometidos a esta disciplina. Más
específicamente, la liberalización financiera conduce al desastre. También, que la
liberalización es un serio golpe c ontra la democracia. Otra lección subraya la sensible
observación del principal filósofo social estadounidense del siglo 20, John Dewey: la
política es "la sombra que las grandes empresas proyectan sobre la sociedad".

-¿Será el ocaso del poder de los Estados Unidos y el inicio de la hegemonía de China
o la India?

Es muy poco probable, a pesar de que la crisis puede llevar adelante el proceso de
diversificación de la economía mundial. Los EU tienen enormes ventajas, aparte de su
abrumador poderío militar. Europa tiene una economía de escala comparable, pero es
heterogénea, y ha sido renuente a dar un paso adelante en los asuntos mundiales,
prefiere permanecer bajo la sombra de EU. China y la India han estado creciendo, al
igual que otros países de Asia que desafían la ortodoxia neoliberal, pero tienen
enormes problemas internos. Un indicador está dado por el Índice de Desarrollo
Humano de la ONU: China ocupa el lugar 81; India, el 128 (apenas por encima de Laos
y Camboya). Y eso es sólo la superficie.

-¿Es la crisis de las finanzas o la crisis de un modelo cultural?


Es la crisis de un "modelo cultural" si por esto nos referimos a un sistema doctrinal: el
fundamentalismo del libre mercado. Pero, a pesar de las pretensiones, esa doctrina
nunca fue aceptada por los mismos centros de poder occidentales, pese a que fueron
felices en predicarlo a los demás. Esto es un patrón histórico que se remonta por
siglos, y es un importante factor en la creación del Tercer Mundo en las regiones
colonizadas.

Autor de "Hegemonía o supervivencia. La estrategia imperialista de EU", Chomsky


menciona que Ronald Reagan, quien es reconocido como el "sumo sacerdote de los
libres mercados", incrementó el tamaño del gobierno, rescató el Continental Illinois
Bank y fundó el consorcio Sematech para salvar a la industria de semiconductores
estadounidense, entre otras acciones.

La crisis económica también ha evidenciado el "desmantelamiento" que sufre la


democracia a causa del sistema del libre mercado, consideró Chomsky, quien se ubicó
en la onceava posición de la lista de junio pasado sobre los intelectuales más
influyentes del mundo. En la lista elaborada por Foreign Policy, editada por el Fondo
Carnegie para la Paz Internacional, los primeros 10 fueron musulmanes. "En una
democracia, las organizaciones populares, sindicatos, partidos políticos y otros,
podrían estar formulando soluciones y presionando a los representantes políticos para
ponerlas en práctica y no hay ninguna señal de eso", sostuvo.

Es sorprendente, agregó el icono de la izquierda internacional, que los principales


medios de comunicación estadounidenses insistan en invertir recursos públicos para
salvar a los bancos, sin ningún tipo de control público, mientras que condenan el
rescate de la industria automotriz.

Los empleados de la industria del auto ganan 56 mil 650 dólares al año, casi lo que
gana en un día Robert Rubin, actual presidente del Comité Ejecutivo de Citigroup, y
uno de los responsables del actual desastre económico, en su calidad de ex Secretario
del Tesoro de Bill Clinton, apuntó.

-¿Qué puede esperar el mundo y Estados Unidos si Barak Obama gana las
elecciones?

Las bases de Obama parecen ser las de un demócrata centralista, tal vez no como
Clinton. Un análisis más detallado tendría que considerar caso por caso.

-¿Qué representa el que un afroamericano pueda llegar a ser presidente de EU?

Es bastante significativo, como el hecho de que en las elecciones del partido


Demócrata los candidatos fueron una mujer y un negro. Hace 40 años habría sido
prácticamente inconcebible. Este es uno de los muchos indicios de la militancia popular
de la década de 1960 y sus secuelas.

-¿Cuáles serán las consecuencias de la crisis económica en el ámbito cultural?

Eso es impredecible. Las crisis económicas a menudo se han visto acompañadas por
la aparición del gran arte.

E L C A P I TA L I S M O A R R A S T R A E L M U N D O PA R A E L A B I S M O
Submitted by Redacción on Domingo, 9 Noviembre, 2008 - 13:11
Globalización · Imperialismo
Lit-Ci

El año 2008 será recordado por el estallido de una de las


más grandes crisis de la historia del sistema capitalista. Lo
que antes parecía ser una crisis cíclica como muchas
otras, apareció en sus verdaderas proporciones. Desde el
15 de septiembre, con la caída del banco Lehman
Brothers, se instaló el pánico en los mercados capitalistas
del mundo entero. Entraron en concordato, caída o
quiebras encubiertas algunos de los mayores bancos de
los Estados Unidos y Europa.
La oferta de crédito está congelada en forma generalizada. Ni las instituciones
financieras ni los capitalistas individuales quieren prestar dinero. La falta de crédito
amenaza paralizar la economía norteamericana a tal punto que la Fed (el banco central
de los Estados Unidos) está prestando dinero directamente para que las empresas
puedan funcionar, lo que está totalmente fuera de sus atribuciones. Los gobiernos de
los principales países imperialistas intervinieron, inyectando más de un billón de
dólares en los bancos y en la economía. Esto no detuvo la crisis. Día tras día ocurren
las mayores caídas, desde muchas décadas, en las bolsas. Sólo en la primera semana
de octubre, las bolsas de todo el mundo acusaron pérdidas globales de 6,2 billones de
dólares[1] en el valor de las acciones. Se "derriten" las acciones de las mayores
empresas del mundo, como la General Motors y la Exxon, antes consideradas sólidas.
Esta es, sin exageraciones, la situación actual de la economía mundial.
El reciente "paquete" aprobado por ocho países europeos - que destina más de 2
billones de dólares para socorrer bancos - y medidas similares de los gobiernos de
Estados Unidos (250 mil millones de dólares), Australia y países de Medio Oriente,
aunque se constituyan en la más grande intervención estatal en el sistema financiero
mundial, no lograrán revertir la crisis ni impedir la recesión. Puede ser que logren
calmar los mercados por unos días, pero los efectos globales de esta gigantesca
operación sobre los presupuestos, deudas públicas e índices de inflación de los países
involucrados pueden generar repercusiones aún más negativas en el futuro.
La crisis de la economía capitalista es una realidad que hoy está en el centro de todos
los acontecimientos mundiales. Por otro lado, es un proceso que está apenas en su
comienzo y va a afectar, en mayor o menor medida, a todos los países. Sin dudas, las
más graves repercusiones recaerán sobre los trabajadores y los pobres de todo el
mundo.
El sistema financiero de los Estados Unidos y de Europa está en plena quiebra. El
Banco Lehman cayó, el Merril Lynch fue incorporado al Bank of America, el Bearn
Stearns fue tomado por el Morgan Stanley, Wachovia pasó para el Wells Fargo y
Goldman Sachs colocó a la venta su paquete accionario. Fannie Mae y Freddie Mac,
las dos mayores empresas del ramo de hipotecas de los Estados Unidos, cayeron y
fueron nacionalizadas por el gobierno norteamericano. También cayó la aseguradora
AIG (la mayor de EEUU y del mundo). Lo mismo pasó con el Washington Mutual, el
mayor banco del sector inmobiliario de EEUU.
Esta violenta centralización de capitales en el sistema financiero se extendió a escala
internacional: el HBOS da Inglaterra fue adquirido por el Lloyds y el español Santander
absorbió las sucursales del Bradford and Bingley. Los gobiernos europeos fueron
obligados a intervenir para salvar el Banco Fortis (el mayor de Bélgica), el HBOS y el
Bradford-Bingley (ambos de Inglaterra), y el Hypos Real Estate, principal banco de
financiamiento inmobiliario de Alemania.
El gobierno de Inglaterra estatizó parcialmente los bancos más importantes del país,
inyectando 50 millones de libras en estas instituciones y tomando a cambio una parte
de sus acciones. Fue una "estatización" para salvar a los banqueros, porque el estado
capitaliza sus empresas pero permite que sigan como dueños de los bancos. El
gobierno de Estados Unidos y otros gobiernos de países imperialistas quizás sigan
este ejemplo.
Hubo una enorme "quema" de capital ficticio en este corto período: títulos con lastre en
créditos "podridos", hipotecas que no podían ser pagadas por los deudores, acciones
supervalorizadas, etc. Pero también hubo pérdidas de capital real, principalmente de
los fondos de pensión y dos pequeños inversores que apostaron sus economías en
títulos o acciones.
Ya existe una recesión en los países capitalistas imperialistas, comenzando por los
EEUU, que se está extendiendo a todo el mundo. Francia ya acusó dos trimestres
seguidos de crecimiento negativo. Japón sufrió una caída del 2% del PIB en el segundo
trimestre de este año. Ya existe recesión en Italia, Inglaterra y España. También hay
recesión en algunos de los países más débiles de Europa, como Islandia e Irlanda.
Hubo una caída de ventas de automóviles en EEUU, con una media del 30% en
setiembre. La General Electric, una de las mayores empresas del mundo, tuvo una
caída del 12% en sus vendas y busca financiamiento.
No se puede prever aún si esta recesión va a durar apenas dos o tres años o si va a
inaugurar un largo período de depresión semejante al que se abrió después de la crisis
de 1929. No es casual que la mayoría de los economistas burgueses o de los líderes
políticos mencione la crisis de 29, sea para negar que el mundo esté a punto de entrar
en un período similar o para advertir sobre las semejanzas entre los dos procesos y
alertar el riesgo de que la crisis evolucione para una situación parecida o peor. La crisis
de 1929 es un fantasma que asusta a la burguesía mundial porque sabe que esto
significaría un prolongado período de declinación del propio capitalismo, con enormes
consecuencias políticas.
De cualquier manera, ésta ya es, como mínimo, la mayor crisis de la economía mundial
desde 1929. Ciertamente habrá países más o menos afectados, pero ninguno dejará
de sufrir los efectos de la recesión instalada en los países imperialistas.
Además de eso, esta crisis económica tiene una particularidad que la vuelve superior a
las anteriores, más generalizada e devastadora que las de la década de 1990: su
epicentro está en Estados Unidos, la mayor economía del mundo y el corazón del
imperialismo. Esto potencializa al máximo su extensión y profundidad. Los países más
frágiles y dependientes no tienen como escapar de sus efectos.
La evolución de la crisis
La actual crisis apareció, en un primer momento, bajo la forma de una crisis inmobiliaria
en Estados Unidos. En los últimos años, los bancos norteamericanos ofrecieron en
forma generalizada créditos hipotecarios a compradores de alto riesgo de inmuebles
("subprimes"), cobrando altos intereses.
Estas hipotecas eran "empaquetadas" por grandes compañías hipotecarias y
transformadas en papeles o títulos, luego negociados en el mercado por corredoras y
bancos de inversiones, captando así más capitales y permitiendo que las compañías
ofreciesen más crédito.
Los títulos fueron asegurados por compañías de seguros y evaluados con buenas
notas por agencias de clasificación de riesgo, como la Standard & Poor's. De esta
forma, los papeles fueron comprados por inversores de todo el mundo, a través de los
grandes bancos y los fondos de pensión.
Este esquema especulativo, parecido con las famosas "pirámides", se vino abajo
cuando se tornó evidente que millones de compradores no podrían pagar sus
hipotecas. Los bancos comenzaron a retomar las casas de los deudores incobrables.
La gran oferta de inmuebles resultante hizo bajar bruscamente los precios y dejó en
evidencia que bancos, empresas vendedoras, compañías inmobiliarias, compañías de
seguros e inversores en general no sólo no conseguirían obtener ganancias sino que
tendrían pesadas pérdidas sobre el capital invertido.
La crisis financiera actual es otra manifestación de un proceso permanente de
crecimiento-auge-crisis-depresión, propio del sistema capitalista, que vive crisis cíclicas
desde el comienzo del siglo XIX, en un permanente movimiento de equilibrio y
desequilibrio. Cada crisis, sin embargo, tiene sus particularidades y alcances. La crisis
actual se expresa de forma particularmente violenta por la situación del capitalismo
imperialista y de la lucha de clases en la época en que vivimos. En verdad, las
contradicciones que explotaron ahora se vienen se desarrollando desde hace varios
años.
Durante la década de 1990 y principios del siglo XXI, después de décadas de crisis, el
imperialismo consiguió inaugurar un período de expansión y crecimiento a través del
enorme aumento de la explotación de los trabajadores de todo el mundo y de un
verdadero proceso de recolonización de los países explotados. Esto se dio de distintas
formas:
· A través de la restauración del capitalismo en China, Rusia y los ex estados obreros
del Este europeo y Asia. Esto permitió que el imperialismo explotase directamente a los
trabajadores de estos países, principalmente China que se transformó en la "fábrica del
mundo", pagando salarios de hambre y extrayendo así una enorme masa de plusvalía.
· Con la abertura de nuevos mercados para los productos de las transnacionales en los
países donde se restauró el capitalismo y también en los países donde se impusieron
los Tratados de Libre Comercio (TLC's).
· Con la quiebra de los monopolios estatales para la explotación de las riquezas
naturales de los países pobres, seguida de un verdadero pillaje de estos recursos por
parte de las transnacionales.
· Imponiendo un amplio y generalizado proceso de privatizaciones de empresas
estatales y servicios públicos, que permitió a las empresas imperialistas explotar
directamente a todo un sector de los trabajadores de los países periféricos y de los
propios países imperialistas y obtener enormes lucros, lo que antes sólo hacía en
forma indirecta.
· Creando nuevas formas de aumentar la explotación del trabajo asalariado, la llamada
"flexibilización laboral", es decir: tercerizaciones, todo tipo de contratos precarios,
eliminación de conquistas, aumento de la jornada de trabajo, etc.
Todas estas formas de explotación y expansión de los mercados permitieron un
aumento de la tasa de ganancias (relación entre la plusvalía apropiada por el capitalista
y el capital invertido por él). Las nuevas tecnologías digitales también posibilitaron
aumentar la productividad y crear un mercado financiero mundial que funciona on-line y
permite un ritmo instantáneo de reparto de beneficios y de acumulación y
sobreacumulación de capital.
Todos estos procesos redundaron en la extracción de una enorme masa de plusvalía.
Se produjo una gran sobreacumulación de capital. Sin embargo, esta
sobreacumulación de capital genera una caída de la tasa de ganancias en la medida
en que la parte superior de la ecuación, la plusvalía, permanece igual, pero la parte
inferior (el capital) aumenta. El capital busca, entonces, lo más rápidamente posible,
nuevas inversiones donde obtener ganancias y revertir la caída de tasa de ganancias.
Durante las últimas décadas, esta sobreacumulación de capital provocó un gran
aumento del capital ficticio, es decir, capital que no es invertido en la producción
directamente, sino en la especulación, en sus diversas formas.
En general, esta gran masa de capital disponible es inyectada de nuevo en la
economía bajo la forma de una enorme oferta de crédito (acciones en bolsa, títulos,
títulos de la deuda pública, créditos para exportación, créditos para las empresas,
crédito al consumidor), sobre el cual los capitalistas esperan conseguir una
remuneración mayor y más rápida que la obtenida en la producción.
Pero este movimiento provoca un brutal endeudamiento, no sólo de los consumidores
individuales, sino de las empresas e incluso de los Estados. La deuda pública de los
Estados Unidos, por ejemplo, ya alcanza la increíble cantidad de 13 billones de
dólares.
Cuando se produjo la última crisis mundial, en 2001-2002, el imperialismo buscó
atenuar sus efectos y producir un nuevo ciclo de crecimiento bajando a tasa de
intereses y facilitando aún más la oferta de crédito, entre otras medidas. Con eso,
consiguió estimular el consumo y recuperar la tasa de ganancia por un corto período.
Esto se combinó con otra política fundamental del gobierno Bush: iniciar las guerras de
Irak y Afganistán, aumentando violentamente los gastos con el presupuesto militar y
estimulando así un crecimiento generalizado de la industria militar y de los sectores
ligados al aprovisionamiento de las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, ambas medidas significaron una fuga para adelante, es decir,
consiguieron suavizar la crisis de 2001-2002 pero sólo aumentaron las contradicciones
del capitalismo norteamericano. Por un lado, llevaron a niveles insoportables el
endeudamiento generalizado de las empresas, los consumidores y el Estado. Por otro,
la heroica resistencia de las masas iraquíes y afganas generó una crisis política en el
imperialismo y una extensión por encima de cualquier expectativa de las guerras y,
consecuentemente, de los gastos públicos y de la deuda del Estado.
Por eso, esta crisis es particularmente explosiva. Porque, además de su naturaleza
común a todas las crisis del capitalismo (es decir, se manifiesta en una caída abrupta
de la tasa de ganancias y un desequilibrio que lleva a una crisis de superproducción)
comporta un elemento que la potencializa tremendamente. Estamos hablando de la
crisis del sistema financiero de Estados Unidos y Europa que, por obra de la
mundialización del capital y del desarrollo espectacular de la técnica, ya alcanza al
mundo entero, reflejando este enorme endeudamiento de los consumidores, empresas
y estados.
El supuesto "despegue" de los países emergentes es una farsa
La famosa tesis del "despegue" de los llamado "países emergentes que, por ser
supuestas potencias en ascenso, podrían escapar de la crisis, se reveló un mito. Existe
una única economía y un único mercado mundiales. Las economías nacionales son
partes de este todo y están subordinadas a él. Como ya dijimos antes, el centro de la
crisis es la principal economía del planeta, Estados Unidos, lo que hace que sus
efectos se extiendan a las economías de todos los países, principalmente los países de
economía más débil o secundaria.
Los "emergentes" ya están sintiendo estos efectos. La crisis financiera ya afectó a
Rusia donde, en una semana, las sesiones de la Bolsa ya fueron interrumpidas 4 veces
en un intento de impedir la fuga de capitales. Solamente el 6/10, la Bolsa de Moscú
cayó un 19% y el gobierno fue obligado a suspender el funcionamiento bursátil 2 días
para evitar que se cayera completamente el sistema financiero
En América Latina no es diferente. Al principio, los gobiernos latinoamericanos, como
Lula y Cristina Kirchner, intentaron minimizar la crisis mientras permitían que los
banqueros y capitalistas internacionales y nativos retirasen sus capitales con beneficios
extraordinarios, aprovechando las remesas de ganancias, los altos intereses pagados
por los gobiernos y los pagos de las deudas externa e interna.
Ahora, la crisis mundial está desequilibrando estas economías de varias maneras, sea
por la fuga de capitales, por la caída de las exportaciones o por la desaceleración de la
producción agrícola e industrial, fruto de la caída del consumo de los países
imperialistas. Todo apunta para la recesión. La ilusión del "despegue" se derrumbó y,
ahora, los mismos gobiernos que antes hacían poco caso de la crisis intentarán
imponer su costo a la clase trabajadora y a los pobres.
Las afirmaciones de que Brasil o Argentina, u otros países periféricos, no serían
afectados por la crisis no tienen sólo el objetivo de encubrir la inacción de estos
gobiernos. Además de esto, existe un claro carácter intencional: los gobiernos de Lula,
Cristina Kirchner y otros quieren "anestesiar" a la clase obrera y a los sectores
populares, desarmarlos y amarrar sus manos para que acepten pagar pasivamente por
los costos de la crisis, o que la enfrenten totalmente sin preparación para la inevitable
lucha de vida o muerte contra la superexplotación, el desempleo y el hambre que ya se
vislumbran en el horizonte.
La crisis económica va a provocar una enorme crisis social
Como en todas las crisis de la economía capitalista, la burguesía mundial ya comenzó
a descargar sus costos en las espaldas de los trabajadores y de los sectores
populares. Las primeras manifestaciones son las restricciones del crédito al
consumidor y los aumentos de precios. Por ejemplo, sólo en Estados Unidos, más de
un millón setecientas mil familias fueron expulsadas de sus casas porque no pudieron
pagar sus hipotecas. Pero el ataque que está por venir será mucho peor.
La recesión provocará un enorme aumento del desempleo. Sólo en Estados Unidos,
750 mil personas ya perdieron su trabajo. Antes de la explosión de los mercados
financieros, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) preveía que 5 millones de
trabajadores se sumarían a la población desempleada en todo el mundo, este año.
Ahora, este número debe aumentar mucho. Los trabajadores inmigrantes en los países
imperialistas, oriundos de países pobres, serán los primeros en sufrir el desempleo, el
aumento del trabajo precario y las leyes para extranjeros promovidas por los gobiernos
de estos países. La crisis económica y el desempleo también traerán el crecimiento de
la xenofobia y del racismo, como ya está ocurriendo en Italia y en Austria. Por otro lado,
en más de treinta países pobres ya existía una crisis social por causa del aumento del
precio de los alimentos y de los combustibles. En ellos, la recesión y el desempleo
tendrán el efecto de una verdadera hecatombe social. Los reflejos de la crisis
económica entre los trabajadores contrastan con los privilegios de la alta burguesía. El
capitalismo busca salvar a los bancos con paquetes estatales que, sólo en Estados
Unidos, ya suman más de un billón de dólares.
¿Qué significa este gasto frente a otras necesidades agudas de la humanidad? Según
la ONU, para dar agua potable a todo el planeta serían necesarios 32.000 millones de
dólares. Según la FAO, para acabar con el drama de las 925 millones de personas que
pasan hambre en el mundo serían precisos 30.000 millones de dólares. Cantidades
ínfimas comparadas con la fortuna destinada a salvar a los bancos que fueron los
protagonistas de la crisis financiera. Además de eso, otra farsa cayó por tierra. Durante
décadas la propaganda neoliberal hizo apología de las privatizaciones, de la libertad
del capital para actuar libremente, obedeciendo sólo las "leyes del mercado". Ahora
piden desesperadamente, en realidad exigen, una inyección de dinero público para
cubrir sus pérdidas. Lo que están diciendo es que en un momento de crecimiento
económico y altas ganancias es preciso privatizar el Estado, pero que en los momentos
de crisis y grandes pérdidas el Estado debe financiar a los capitalistas. Privatizar las
ganancias y socializar las pérdidas, tal es la lógica del capitalismo.
Por eso, no todos sufren la crisis por igual. Los trabajadores pierden sus casas y sus
empleos, y muchos ya están amenazados por el hambre. Pero muchos burgueses,
cuya especulación llevó a los bancos a la quiebra, conservan privilegios escandalosos,
casi obscenos. Ejecutivos de los bancos que cayeron cobraron "indemnizaciones" y
bonos millonarios. Richard Fuld, que conducía el banco Lehman Brothers, que pidió
concordato en setiembre, tuvo "ingresos" de 45 millones de dólares en 2007. Stan
O'Neal del banco Merryl Lynch, comprado por el Bank of América, se jubiló llevando
para casa 161 millones de dólares en indemnizaciones. Pero que nadie se engañe. El
costo de esta benevolencia con los grandes bancos y sus ejecutivos será pagado por
los Estados con dinero público, es decir de los trabajadores. Peor aún, para desviar
dinero del Estado para salvar a los bancos, los gobiernos capitalistas buscarán
aumentar los ataques al nivel de vida de los trabajadores. Porque las enormes
cuantidades gastadas para salvar los bancos aumentarán el déficit del presupuesto y la
duda pública de Estados Unidos y de los países europeos. Los gobiernos de estos
países buscarán cortar gastos de salud, educación y planes de jubilación, bancados
por el estado. También buscarán aumentar la explotación de los países periféricos,
haciendo funcionar su conocida "aspiradora" de capitales.
El imperialismo vive una crisis política
Sería un gran engaño pensar que la crisis se limita a la esfera de la economía. El
descalabro económico dejó evidente una crisis política en el país más poderoso do
mundo. Este descontrol no fue sólo un producto de un gobierno que finaliza su
mandato. Uno dos ejemplos más evidentes fue el episodio de la votación del paquete
de ayuda a los bancos. El gobierno Bush, con pleno apoyo de los dos candidatos
presidenciales, Barack Obama y John McCain, y de las direcciones de los partidos
demócrata y republicano, fue derrotado en una primera votación en la Cámara. Hoy,
incluso después de la aprobación del paquete, la crisis no cede. El gobierno Bush, la
Fed, el Congreso, nadie tiene control sobre la situación o dispone siquiera de
mecanismos eficaces para enfrentar la crisis.
La crisis política no viene de ahora. Es producto de la derrota de la ofensiva del
imperialismo norteamericano después de los atentados del 11 de setiembre de 2001.
Esta acción, encabezada por el gobierno Bush, consistía en atacar a todos los países
explotados del planeta, principalmente a los que tienen grandes reservas petrolíferas o
una posición estratégica para su transporte. La "guerra contra el terrorismo" sirvió
como justificativa para el ataque y la guerra contra Irak y Afganistán. Pero la heroica
resistencia de los pueblos iraquí y afgano llevó a las tropas de Estados Unidos y de la
OTAN a un atolladero que ya no permite una victoria militar. A este hecho, se suma el
fracaso do imperialismo en intentar derrotar los procesos revolucionarios en América
Latina. También contribuyeron a esta derrota, la resistencia de los trabajadores
inmigrantes latinos en Estados Unidos y la lucha de los trabajadores europeos contra
las reformas neoliberales. La crisis política del imperialismo norteamericano influyó
decisivamente en el desarrollo de la crisis económica por lo menos en dos aspectos.
Primero, porque la resistencia de los pueblos iraquí y afgano prolongó la guerra por
más de cinco años, obligando al gobierno norteamericano a gastar, hasta ahora, más
de 800.000 millones de dólares en el conflicto, debilitando la economía del país.
Segundo, porque el atolladero de la guerra se tradujo en un costo político para el
gobierno Bush, debilitándolo profundamente en la hora en que precisó enfrentar la
crisis económica.
Frente al desastre provocado por el capitalismo, sólo la clase obrera puede ofrecer una
salida para la humanidad.
Durante las más de dos décadas que se sucedieron a la restauración del capitalismo
en los países del llamado "socialismo real", una sofocante propaganda, promovida por
la burguesía mundial y sus agentes, pregonaba que el capitalismo era el único sistema
posible para la humanidad, fuente de riqueza y bienestar crecientes para todo el
planeta. Decretaron la "muerte del socialismo". La crisis de la economía mundial viene
a restaurar la verdad. No fueron las políticas "neoliberales", los excesos especulativos
o incluso la falta de reglamentación las que la provocaron, como pregonan muchos
pensadores burgueses o reformistas. Al contrario, las crisis son inherentes al sistema
capitalista. Están en su esencia.
El capitalismo es un sistema en decadencia, que desarrolla tecnología únicamente para
aumentar las ganancias y no para beneficio de la humanidad. Al contrario, casi siempre
la utiliza para la destrucción del hombre y de la naturaleza. Este sistema precisa
desesperadamente de las guerras para generar lucros. En él rige la anarquía de la
producción, el consumo descontrolado y superfluo de una minoría, la superexplotación
de los recursos naturales que provoca un desastre ecológico mundial y la especulación
financiera. Un sistema en que la mundialización del capital, que no tiene fronteras,
utiliza permanentemente de las barreras impuestas por las fronteras nacionales para
reprimir y explotar mejor a los trabajadores inmigrantes. Un sistema que, cíclicamente,
lanza a la humanidad en períodos de intenso desempleo, hambre y miseria. Sin
embargo, el fracaso de este sistema está lejos de significar la victoria definitiva para los
trabajadores y los sectores populares de todo el mundo. Al contrario, la burguesía
imperialista, en su decadencia, puede arrastrar a toda la humanidad para la barbarie.
La crisis no torna al imperialismo menos peligroso para los explotados de este mundo.
Un monstruo herido, que lucha desesperadamente para sobrevivir, puede, en su
agonía, destruir todo a su alrededor.
La burguesía demostró una más vez que ya no cumple ningún papel progresivo. Es
una clase que busca sólo defender sus privilegios y su dominación con todas las armas
de las que dispone. Ya no consigue desarrollar las fuerzas productivas de la
humanidad y ni siquiera atender sus necesidades mínimas. Una minoría de grandes
capitalistas y financistas, los dueños de los medios de producción y distribución,
explotan cada vez más a las grandes mayorías. Cada tanto amenazan no sólo nuestros
puestos de trabajo, salarios y casas, sino también la propia existencia física de la clase
obrera y de toda la humanidad. Los medios de comunicación y los gobiernos dicen que
no hay otra salida. Que tenemos que acostumbrarnos y tratar de adaptarnos porque el
mundo es así. Pero la actual crisis del capitalismo produce una gran transformación en
la conciencia habitual de los trabajadores. Cada día de la crisis trae enormes lecciones
prácticas para la clase obrera de todo el mundo. Los obreros ven diariamente los
escándalos financieros, el aumento brutal de las desigualdades, la amenaza de
depresión, la irracionalidad y la anarquía del capitalismo y del mercado mundial. Esto
se concreta después en las duras experiencias del desempleo, pérdida de conquistas y
bajos salarios, que muchos obreros de los países imperialistas van a enfrentar en el
próximo período.
La nueva situación mundial que se abre con la crisis económica hará que el
proletariado viva una experiencia concentrada con la explotación y las lacras del
sistema capitalista, que normalmente sólo seria posible en el curso de muchos años.
Esto permitirá el despertar de una nueva conciencia, similar a lo que representaron
recientemente las guerras, las agresiones imperialistas y las políticas neoliberales, en
términos de conciencia antiimperialista, para los pueblos de los países explotados. Sin
embargo, para que esta nueva conciencia de un salto es preciso que la clase pase a la
acción. Sólo una acción consciente de la clase obrera puede ofrecer una alternativa
para todos los explotados del mundo. Esta acción consciente debe comenzar por la
organización para la lucha en defensa de su supervivencia física, en defensa de sus
vidas y de sus familias, de las centenas de millones de personas amenazadas por la
crisis. Los trabajadores del mundo entero precisan organizarse y luchar para defender
sus empleos, salarios y casas. Precisan movilizarse contra los aumentos de los
precios, contra el trabajo precario y por los derechos de los inmigrantes. Sólo medidas
de fondo (tales como la escala móvil de horas de trabajo con igual salario y planes de
obras públicas para contener el desempleo; reajustes salariales automáticos de
acuerdo con el aumento de la inflación; el fin de todas las formas de trabajo precario y
otras similares) serán capaces de enfrentar efectivamente esta crisis. Los sindicatos,
comisiones de fábrica y todas las organizaciones de clase serán convocados a cumplir
un papel activo en este combate, o estarán destinadas a perecer y dar lugar a nuevas
organizaciones que puedan enfrentar el desafió.
Yendo más lejos, es preciso buscar una salida global y definitiva que impida que la
humanidad permanezca a merced de crisis cada vez más violentas y arrasadoras. Esta
salida existe. Es necesario planificar la economía, colocarla al servicio de la
satisfacción de las necesidades de la gran mayoría, los trabajadores y los sectores
populares, y no para aumentar la riqueza de unos pocos. Sólo esta planificación
permitirá utilizar racionalmente los recursos naturales y cesar inmediatamente con su
uso predatorio y con a destrucción de la naturaleza. Sólo una economía planificada
puede poner fin al hambre, al desempleo, a la miseria. Solamente esta planificación
permitirá el pleno desarrollo de las tecnologías y su utilización en beneficio del
desarrollo material y cultural de la humanidad. Es necesario reorganizar toda la
economía mundial. Esto es imposible sin atacar a los bancos, el corazón de la
economía capitalista imperialista. Hoy, los grandes bancos, y todo el sistema financiero
dominado por ellos, son una fuente permanente de anarquía y parálisis de la economía
mundial. Fueron responsables por la escandalosa especulación y por pérdidas
gigantescas. Ahora no prestan más dinero, provocando disminución de la producción,
desempleo y caídas de empresas.
No es posible reorganizar la economía de forma racional sin acabar con el dominio de
los bancos e implantar un sistema único de inversiones y crédito controlado por el
Estado. Pero esto se debe hacer de forma opuesta a la estatización promovida hoy por
los gobiernos burgueses, como el de Inglaterra, que significa dar dinero del Estado a
los banqueros y permitir que ellos continúen al frente de sus bancos. Es necesario
expropiar todos los bancos y estatizar todo el sistema financiero de Estados Unidos y
de todos los países imperialistas, bajo control de los trabajadores y sin indemnizar a los
banqueros. Es preciso expropiar también a las grandes empresas imperialistas, anular
las deudas externas de los países pobres y establecer un rígido control de capitales
que impida su fuga para los países imperialistas. Para acabar con la escasez de
alimentos y sus altos precios hay que expropiar los latifundios y realizar reformas
agrarias radicales que den la tierra a los campesinos pobres que la trabajan y a los
"sin-tierra" que quieren producir alimentos. Eso significa construir una sociedad
totalmente distinta. Una sociedad que no viva en función del lucro y donde no sea
necesaria la explotación para garantizarla. Una sociedad solidaria con todos, en vez de
estar basada en la competencia y en el individualismo. Una sociedad socialista.
Los trabajadores, que con nuestro trabajo creamos todas las riquezas, podemos
construir esta nueva sociedad. Para ello será necesario derrotar al imperialismo,
expropiar a la burguesía parasitaria y desalojarla del poder, creando un estado obrero
que encamine la transición para esta sociedad socialista. La experiencia concreta de
una Revolución Socialista victoriosa ya fue feita por el proletariado ruso, que tomó el
poder en 1917 y construyó un estado basado en Consejos Obreros democráticos, al
servicio de las grandes mayorías populares. Esa experiencia duró pocos años y
después degeneró por la acción de una burocracia privilegiada. Sin embargo, a pesar
de la burocracia, la URSS mostró la enorme fuerza de una economía asentada en la
propiedad colectiva estatal de los medios de producción (fábricas, bancos y medios de
distribución), en la planificación de la economía y en el monopolio del comercio exterior.
En la década de 1930, cuando Estados Unidos y todo el mundo capitalista vivían los
años de la Gran Depresión, la URS se desarrollaba a tasas de crecimiento anual del
20% o más , y se transformó de un país atrasado y rural en la segunda potencia del
mundo, en menos de 40 años.
Hoy, la clase obrera mundial enfrenta el desafío de retomar la estrategia de la
Revolución Socialista mundial para derrotar al sistema capitalista imperialista y terminar
para siempre con la explotación y el flagelo de las guerras y de las crisis económicas.
Pero, sin dudas, hay un enorme obstáculo en este camino, que hoy impide al
proletariado luchar por sus objetivos históricos e, incluso, defenderse plenamente de
los ataques del capital: al frente de la mayoría absoluta de las organizaciones
sindicales y políticas de la clase obrera están direcciones burocráticas y oportunistas
que defienden sus privilegios y al sistema capitalista que los mantiene. Estas
direcciones traidoras condujeron al proletariado a tremendas derrotas en el pasado y
preparan un nuevo desastre para las luchas del futuro. La lucha espontánea de las
masas, por sí sola, por más heroica que sea, no llevará a la conquista del poder. Para
hacer la Revolución Socialista mundial, única forma de impedir que el mundo se
precipite en la barbarie, la clase obrera, colocándose al frente de todos los explotados
del mundo, necesita de una dirección política revolucionaria que la conduzca.
El proletariado necesita de partidos revolucionarios en todos los países, que sean parte
de una Internacional revolucionaria, opuesta firmemente a todos los partidos y
organizaciones burgueses y oportunistas. Una Internacional que levante un programa
que reúna la experiencia y la tradición internacionales del proletariado desde la
publicación del Manifiesto Comunista, hace 160 años. Que se base en una amplia
democracia interna y en el principio organizativo del centralismo democrático: completa
libertad de discusión, total unidad en la acción. La nueva situación mundial abierta por
la actual crisis económica abre enormes posibilidades para la construcción de esta
Internacional y sus secciones, los partidos revolucionarios nacionales. Este es el gran
desafió y la principal tarea de los revolucionarios en esta época de decadencia del
capitalismo. En setiembre de este año, mientras la confusión y la crisis se apoderaban
de las bolsas y de todas las instituciones del mundo burgués e imperialista, se
cumplieron 70 años de la fundación de la IV Internacional. La IV es la legítima heredera
de las tradiciones, del programa y de los principios de la III Internacional, fundada por
Lenin y Trotsky, en 1919, poco después de la Revolución Rusa. Trotsky luchó años
contra la degeneración del Estado soviético y de la Tercera cuando estos pasaron a ser
controlados por la burocracia encabezada por Stalin.
El Programa de Transición (escrito por Trotsky y adoptado por la IV como su programa
de fundación), los principios políticos y organizativos de la Internacional y su objetivo
estratégico continúan más válidos que nunca. Estas palabras de Trotsky no sólo
mantiene toda su validez sino que expresan muy bien la disyuntiva dramática de la
actual situación: "Las premisas objetivas de la revolución proletaria no están solamente
maduras, sino que comienzan a pudrirse. Sin la victoria de la revolución socialista en el
próximo período histórico, toda la civilización humana estará amenazada de ser
conducida a una catástrofe. Todo depende del proletariado y, antes que nada, de su
vanguardia revolucionaria. La crisis histórica de la humanidad se reduce a la crisis de la
dirección revolucionaria". Enfrentar esta nueva etapa de crisis económica y decadencia
del capitalismo exigirá de los revolucionarios del mundo entero concentrar todos sus
esfuerzos en la tarea de reconstruir la IV Internacional, luchando para que lo mejor de
la vanguardia de la clase obrera ingrese a sus filas.
Secretariado Internacional de la LIT
Octubre de 2008

L A C O N J U R A D E L O S N E C I O S C A P I TA L I S TA S
Submitted by Redacción on Miércoles, 1 Octubre, 2008 - 00:56
Estados Unidos · Imperialismo · Luchas obreras
Víctor Morales

Asistimos al vergonzoso espectáculo del capitalismo


neoliberal: comprobamos cómo el sacrosanto mercado
es incapaz de sobrevivir por sí sólo y necesita de papá
estado y mamá banco central para sobrevivir. Fondos
públicos, recaudados de los bolsillos de todos los
ciudadanos, al rescate de los trapicheos de los ejecutivos
financieros.

La crisis cíclica del capitalismo golpea otra vez. Y otra vez, se e


contradicciones inherentes del sistema y se habla de razones coyu
avaricias individuales, frases llenas de tecnicismos. El epicentro está en e
capitalismo mundial, pero agravado por el comienzo del fin de las mat
especialmente el petróleo, y el factor “cambio climático”. Y por desgraci
más, la clase trabajadora parece no estar suficientemente organizada y
en torno a un programa para terminar con la locura capitalista.

Se habla de que la chispa de la crisis son las hipotecas subprime, co


garantías, y en los medios de masas se culpa a los bancos por con
hipotecas por ansias de ganancias. Estos “entes” financieros parecen se
seres de otro mundo, pero la verdad es que tienen ojos, caras, cabezas.
Un ejemplo: Herman Verwilst, el ex-directivo de FORTIS, primer ban
que cae por la crisis, tiene una indemnización de 5 millones de
dimitir!! ¿Cuál sería su indemnización si le despiden? ¿Y por qué no
todos los bienes de los directivos de los Merryl Lynch, Wachovia, De
Brothers, etc. y se les pone en la puta calle? Porque eso es lo que sí les h
los que no pudieron pagar esas famosas hipoteca
Porque también las hipotecas basura también tienen ojos y cara. Y están en la calle. Y
no cobran indemnizaciones de millones de euros. Ya tienen hasta nombre: ciudades-
tienda de campaña [1]. Porque esta crisis tiene una cúspide que vemos todos los días
en las noticias, pero también tiene una base que casi no se conoce. Son todos esos
miles de estadounidenses que no pudieron pagar sus hipotecas y la legislación
al servicio de los ricos les ha puesto de patitas en la calle. No tienen derecho a
que el estado les “intervenga” y que les salve la “hipoteca tóxica”. ¿Qué ha
ocurrido para que tantos hipotecados no hayan podido pagar sus hipotecas? ¿Ha sido
solo la avaricia de conceder más y más hipotecas?¿o hay que sumar que la clase
trabajadora estadounidense estaba siendo asfixiada desde hace años?

La crisis política nos lleva a una lucha ideológica

Y en la arena de las ideas, los voceros del capitalismo andan perdidos como hormigas
a las que se les tapa el hormiguero. Los demócratas apoyan el plan de “salvamento”
del gobierno republicano y lo republicanos votan en contra. Sarkozy también habla de
intervención estatal en una especie de socialnacionalismo (por ahora no al revés). Y los
socialdemócratas en todo el mundo, que históricamente han justificado el capitalismo
con buena cara, aprovechan la situación para criticar el capitalismo salvaje, aislando de
este modo los orígenes de la crisis a la avaricia de unos pocos ejecutivos. Niegan al
mismo tiempo la naturaleza endémica de la crisis, que se ha salido a la luz en esta
ocasión por las hipotecas, y confunden de este modo causas con consecuencias. No
se arreglan estas crisis con controles sobre las ansias de ganancias de unos pocos
porque no se pueden controlar el principio básico del capitalismo: la necesidad vital del
continuo aumento de la tasa de ganancia.

Este principio ordena que los capitalistas inviertan en aquellos sectores que
incrementan en mayor cantidad y más rápidamente sus beneficios. Estos beneficios
aumentan si aumenta la explotación de los trabajadores. Y si los trabajadores se
aprietan cada vez más y más el cinturón, llega un momento en que no pueden pagar su
hipoteca. Tarde o temprano, dan igual las garantías.

La derecha tradicional puede clasificarse en dos clases, según lo que está ocurriendo
en estos días: Pateticos y sinverguenzas[2]. Patéticos, que después de defender el
“dejar hacer” del capitalismo, jurar que las mejores leyes del mercado son el mercado
en sí mismo y asegurar que lo que mejor puede hacer el estado es mantenerse al
margen, ahora defienden la “intervención del estado para rescatar el sistema
financiero”. Un caso muy sonoro y reciente: el nuevo presidente de la CEOE solicita un
paréntesis en la economía de libre mercado sin sonrojarse, pero esto "es sólo una
"contradicción en un tema concreto en un periodo concreto"[3]. Esta filosofía liberal-
patética puede resumirse en que el libre mercado esta bien mientras se gane, cuando
las cosas van mal hay que volver al intervencionismo, a las nacionalizaciones, es decir,
rescatar al estado para que salve el negocio de unos pocos... con el dinero de todos.

Sinvergüenzas, aquellos que siguen manteniendo que el mercado debe regenerarse


por sí solo, sufriendo lo que haga falta, sin preocuparse de las consecuencias que para
todos los ciudadanos puedan tener los crímenes financieros de los piratas de street. En
este grupo tenemos a conservadores que dan la cara y dejan las cosas bien claras,
como el senador republicano Jim Bunning, quien afirmo que "el libre mercado ha
muerto" ya que se va a "eliminar el libre mercado e instaurar el socialismo en Estados
Unidos"[3]. También aquí tenemos ejemplos brillantes de esta categoría, allá por la
derecha del dial en la onda media: el abanderado del liberalismo salvaje es ahora el
inteligente y agudo ultraderechista Federico Jiménez Losantos. Por supuesto, como la
Historia nos enseña y saben muy bien nuestros sinvergüenzas de derechas, cuando la
crisis no se arregla “por sí sola”, hay que apretarle los cinturones a los trabajadores, y
en ocasiones el estado tendrá que ponerse firme y plantarles cara en forma de
fascismo.

La crisis en otras palabras

¿Como se materializa este rescate publico de las bancarrotas privadas? El estado


concede créditos suaves a estos bancos para que estos puedan afrontar sus deudas y
no rompan la cadena de la hipocresía. Pero el estado acepta como garantía del
préstamo, los mismos "productos financieros", por ejemplo acciones, que pueden
revalorizarse o devaluarse [4]. O como propone el falso liberal G.W. Bush, pueden
comprar los "productos financieros contaminados" que nunca se valorizarían. Es como
si compras miles de boletos de la lotería, y cuando compruebas que no te han tocado,
se los vendes todos a papa estado. Y el estado en lugar de reírse en tu cara, te los
compra. Increíble, pero eso es lo que hacen delante de los ojos de todos los
ciudadanos, enmascarados detrás de una nube turbia de tecnicismos.

Se repite cíclicamente este patético espectáculo en el que todos los grandes


beneficiados y defensores del capitalismo salvaje corren desesperados a refugiarse
debajo del paraguas del intervencionismo. Y como setas tras la tormenta que crecen
sobre las moñigas, los corifeos neoliberales volverán a cantar los salmos del libre
mercado porque nadie en el foro público tendrá el valor de gritarles "¡mentirosos e
hipocritas!" a la cara como se merecen.

Las hemerotecas están llenas de crisis y situaciones similares. Conviene recordar que
el intervencionismo no surgió de ninguna tablas de Moisés ni de ninguna revelación
divina, si no de las necesidades concretas del sistema de producción capitalista.
Nacieron juntos, con el liberalismo y su hipocresía. Ya hace mas de dos siglos los
empresarios ingleses fueron quienes pidieron explicitamente que el estado regulara las
condiciones de explotación, al constatar que las salvajes condiciones laborales estaban
siendo dañinas para la salud de la clase trabajadora hasta límites que afectaban a la
propia productividad, y consecuentemente a los beneficios empresariales [5]. Desde
entonces, son centenares los casos particulares de empresas que han sido
"rescatadas" por el estado tras una quiebra. No hace falta mucho esfuerzo para
recordar muchas renacionalizaciones, como por ejemplo en la cuna del liberalismo, el
Reino Unido, como las de la empresa de ferrocarriles Railtrack, privatizada por John
Major en el 96 y rescatada de la bancarrota posteriormente por Tony Blair, o la mas
reciente “operación” del banco Northern Rock.

Economia real vs. economia virtual.

Observando el problema desde fuera, la crisis parece una trama enredadísima


imposible de entender, trama destinada a esconder lo que realmente se está haciendo.
El capital financiero obtiene ganancias vendiendo aire al mejor postor, que a su vez se
lo vende a otro postor y así sucesivamente, dentro de una conjura de necios
capitalistas. A diferencia de las apuestas en los caballos en las que el individuo pierde
sus ahorros y solo a él le afecta, estos delincuentes de corbata apuestan con la
esencia de la economía capitalista real, la economía con la gente trabaja y come. Los
extremos a los que se llega con estos juegos de aprendices de brujo financieros serían
escandalosos si los tradujéramos al lenguaje de la economía real.

Consideremos dos posibilidades. Primera, soy un banco en el que guardas tu dinero:


con él me voy a las apuestas de caballos y lo pierdo todo. Esto es lo que ocurre con las
inversiones financieras, que invierten miles de millones en "productos financieros"
(acciones, materias primas, futuros...) para venderlos más tarde por mas dinero. Pero
puede que "haya una crisis de confianza de los inversores", y que el precio de estos
"productos financieros" se desplome. Es decir, que la gente ya no quiere comprar aire.
Entonces mi banco ya no dispone de los "activos" (el dinero contante y sonante) para
"responder a la demanda" o para invertir en el sector productivo (en hacer cosas). Para
salir de la crisis me acerco a papá estado para llorar un poco y que me dé el dinero que
he perdido, porque si no, no puedo invertir en producir y habrá paro, hambre, y crisis. Y
papá, en una actitud educativa y ejemplo para todos mis hermanos los otros bancos,
me salva de la ruina y no me mete en la carcel 30 años y un día, ni me expropia todas
mis casas, yates coches y joyas.

La segunda posibilidad es que yo, el banco, te preste dinero. En este caso calculo que
cuando me lo devuelvas tendré mucho más y se lo digo a todo el mundo. Y son estos
bienes teóricos, o pasivos, los que aumentan mi capital y el valor de mi compañía, y me
permiten embarcarme en nuevas "operaciones financieras", es decir, comprar otras
acciones, invertir en otras empresas, utilizando como aval este capital que aun no
tengo. Si después no pagas, como ha ocurrido en el caso de las famosas "hipotecas
subprime", no podré hacer frente a mis deudas y le pido a papá estado que pague mis
deudas por mí. Y papá, en una actitud educativa y ejemplo para todos mis hermanos
los otros bancos, me salva de la ruina y no me mete en la carcel 30 años y un día, ni
me expropia todas mis casas, yates coches y joyas.

Pero este cuadro estaría incompleto si no se recordara que por mucha decadencia
capitalista, por mucha crisis, el capitalismo dispone de recursos para su supervivencia.
Ningún sistema por decadente que sea cae por sí solo; siempre han hecho falta
guillotinas. Pero además, hay que estar atento porque en los momentos de crisis el
sistema tenderá a apretar más los cinturones de los trabajadores, quienes si no
responden y se organizan, acaban sucumbiendo a los recortes de derechos y de
libertades: el fascismo. Los señores capitalistas no tienen reparos en embarcarnos en
una tiranía con tal de salvar sus privilegios. Ejemplos sobran. Es el momento de pasar
a la ofensiva en todos los niveles: en la lucha ideológica (socialismo o barbarie) y en
las luchas laborales: nada de 65h

Víctor Morales

Referencias:
1 – Véase por ejemplo http://features.us.reuters.com/cover/news/D8C99CD0-AF35-
11DC-9E67-616F0DA5.html, o también BBC News: http://www.youtube.com/watch?
v=eBIJH6--vsM

2 – Joaquin Estefania escribia en El Pais durante la crisis de 2001 que "disfrazados de


honestos neoliberales, eran pérfidos neokeynesianos. El presidente de los Estados
Unidos, George Bush; su secretario del Tesoro, Paul O'Neill; el presidente de la
Reserva Federal, Alan Greenspan; la mayoría de la Cámara de Representantes y del
Senado americanos; el director del Fondo Monetario Internacional, Horst Köhler; James
Wolfenshon, presidente del Banco Mundial" [1]. John Keynes fue uno de los grandes
impulsores del intervencionismo del estado en la economia, contra las ideas de los
liberales que defienden la independencia absoluta del mercado frente a las injerencias
del estado. Artículo completo "Todos eran keynesianos." J. Estefania, El Pais
15/10/2001, en
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Todos/eran/keynesianos/elpepiopi/20011015elpe
piopi_8/Tes/

3 - Gerardo Diaz Ferran en El Pais 21/09/2008

4 -Joaquin Almunia en la Cadena SER, 18/09/2008.

5 - Antología, de Marx, Karl. Edicions 62 Colección: TEXTOS PEDAGÒGICS Año de


edición:1988.

Todo lo que usted quiere saber sobre el origen de esta crisis pero teme no
entenderlo
Walden Bello · · · · ·

05/10/08

Todos nos hacemos estas preguntas sobre la actual crisis financiera:


¿ya pasó lo peor? ¿Qué causó el colapso del centro neurálgico del
capitalismo global? ¿Fue la codicia? ¿Fue el de Wall Street un caso de
alguacil alguacilado? ¿Fue falta de regulación? Pero ¿no hay nada
más? ¿No hay nada sistémico? ¿Qué tiene que ver la crisis de
sobreproducción de mediados de los años 70 con los acontecimientos
recientes? ¿Qué pasó, pues? ¿Cómo trató de resolver el capitalismo la
crisis de sobreproducción? ¿En qué consistió la reestructuración
neoliberal? ¿En qué medida la globalización de los 80 y los 90 fue una
respuesta a la crisis de los 70? ¿Por qué la globalización no pudo
superar la crisis? ¿Cuáles fueron los problemas de la financiarización
como vía de salida a la crisis de sobreproducción de los 70? ¿Por qué
la financiarización es tan volátil? ¿Cómo se forman, crecen y estallan
las burbujas? ¿Cómo se formó la presente burbuja inmobiliaria? ¿Y
cómo creció? ¿Cómo pudieron las hipotecas subprime degenerar en
un problema de tales dimensiones? ¿Y cómo es posible que los titanes
de Wall Street se desplomaran como un castillo de naipes? ¿Qué
pasará ahora?

Todos, en efecto, nos hacemos esas preguntas. Pero pocos pueden


tratar de contestarlas con la insólita combinación de elegancia,
profundidad, claridad y extremada sencillez del economista y
politólogo Walden Bello. Y mucho menos en apenas 4000 palabras.

El derrumbe de Wall Street no se debe solo a la codicia y a la falta de


regulación estatal de un sector hiperactivo. Procede también, y sobre
todo, de la crisis de sobreproducción que ha venido minando al
capitalismo remundializado desde mediados de los 70. Así ve esta
crisis de fin de época Walden Bello.

Muchos en Wall Street todavía están digiriendo los acontecimientos


epocales de las últimas semanas:

* Entre 1 y 3 billones de dólares de activos financieros evaporados.

* Wall Street, nacionalizado, con la Reserva Federal y el Departamento del


Tesoro tomando todas las decisiones estratégicas importantes en el sector
financiero, y a todo eso, con un gobierno que, tras el rescate de AIG, pasa a
dirigir la mayor compañía aseguradora del mundo.

* El mayor rescate desde la gran depresión, con 700 mil millones de dólares
reunidos a la desesperada para salvar al sistema financiero global.

Las explicaciones habituales ya no bastan. Los acontecimientos


extraordinarios precisan de explicaciones extraordinarias. Pero antes…

¿Ya pasó lo peor?

No, si algo ha quedado claro con los movimientos contradictorios de estas


semanas en que, al tiempo que se permitía la quiebra de Lehman Brothers,
se nacionalizaba AIG y se fraguaba la toma de control de Merril Lynch por el
Bank of America, es que no hay una estrategia para afrontar la crisis; a lo
sumo, respuestas tácticas, como bomberos que se pisan la manguera,
abrumados por la magnitud del incendio.

El rescate de 700 mil millones de dólares de las obligaciones


hipotecariamente respaldadas en poder de los bancos no es una estrategia,
sino, básicamente, un esfuerzo a la desesperada para restaurar la confianza
en el sistema, para prevenir la erosión de la fe en los bancos y en otras
instituciones financieras y para evitar una afluencia masiva de retirada de
fondos de los bancos como la que desencadenó la Gran Depresión de 1929.

¿Qué causó el colapso del centro neurálgico del capitalismo global?


¿Fue la codicia?

La vieja y venerada codicia jugó su parte. A eso se refería Klaus Schwab, el


organizador del Foro Económico Mundial, el jamboree de la elite global
celebrado anualmente en los Alpes suizos, cuando dijo a su clientela en
Davos este año: "Tenemos que pagar por los pecados del pasado".

¿Fue el de Wall Street un caso de alguacil alguacilado?

Desde luego. Los especuladores financieros rizaron el rizo hasta


confundirse ellos mismos con la creación de contratos financieros más y
más complejos, como los derivados, tratando de ganar dinero a partir de
todo tipo de riesgos (incluidos exóticos instrumentos de futuros, como los
credits default swaps o contratos de protección de derivados crediticios, que
permitían a los inversores apostar, por ejemplo, a que los prestatarios de la
propia corporación bancaria ¡no serían capaces de devolver su deuda! Tal
es el comercio multibillonario no-regulado que acabó tumbando a AIG.

El 17 de diciembre de 2005, cuando la International Financing Review (IFR)


anunció sus premios anuales del año –uno de los programas de premios
más prestigioso del sector—, dejó esto dicho:

"Lehman Brothers no sólo mantuvo su presencia global en el mercado, sino


que dirigió la penetración en el espacio de preferencia… desarrollando
nuevos productos y diseñando transacciones capaces de subvenir a las
necesidades de los prestatarios… Lehman Brothers es el más innovador en
el espacio de preferencia precisamente por hacer cosas que no pueden
verse en ningún otro sitio."

Huelgan comentarios.

¿Fue falta de regulación?

Sí. Todo el mundo reconoce ahora que la capacidad de Wall Street para
innovar y excogitar instrumentos financieros más y más sofisticados ha ido
mucho más allá de la capacidad regulatoria del Estado, y no porque el
Estado no fuera capaz de regular, sino porque la actitud neoliberal, de
laissez-faire, imperante impidió al Estado diseñar mecanismos efectivos de
regulación.

Pero ¿no hay nada más? ¿No hay nada sistémico?

Bien, Georges Soros, que lo vio venir, dice que lo que estamos pasando es
la crisis del sistema financiero, la crisis del "gigantesco sistema circulatorio"
de un "sistema capitalista global… que está reventando por las costuras".

Para seguir con la idea del archiespeculador, a lo que estamos asistiendo es


a la intensificación de una de las crisis o contradicciones centrales del
capitalismo global, cual es la crisis de sobreproducción, también conocida
como sobreacumulación o sobrecapacidad.

Se trata de la tendencia del capitalismo a construir una ingente capacidad


productiva que termina por rebasar la capacidad de consumo de la
población debido a las desigualdades que limitan el poder de compra
popular, lo cual termina por erosionar las tasas de beneficio.

Pero, ¿qué tiene que ver la crisis de sobreproducción con los


acontecimientos recientes?

Muchísimo. Pero, para entender la conexión, tenemos que retrotraernos a la


llamada Época Dorada del capitalism contemporáneo, al período
comprendido entre 1945 y 1975.

Fue un período de rápido crecimiento, tanto en las economías del centro


como en las subdesarrolladas, un crecimiento propulsado, en parte, por la
masiva reconstrucción de Europa y del Este asiático tras la devastación de
la II Guerra Mundial, y en parte, por la nueva configuración socio-económica
institucionalizada bajo el nuevo estado keynesiano. Un aspecto clave de
esta última fueron los severos controles estatales de la actividad de
mercado, el uso agresivo de políticas fiscales y monetarias para minimizar la
inflación y la recesión, así como un régimen de salarios relativamente altos
para estimular y mantener la demanda.

¿Qué pasó, pues?

Bien, este período de elevado crecimiento terminó a mediados de los 70,


cuando las economías del centro se vieron inmersas en la estanflación, es
decir, en la coexistencia de un bajo crecimiento con una inflación alta, lo que
la teoría económica neoclásica suponía imposible.

Sin embargo, la estanflación no era sino el síntoma de una causa más


profunda, a saber: la reconstrucción de Alemania y del Japón, así como el
rápido crecimiento de economías en vías de industrialización, como Brasil,
Taiwán y Corea del Sur, añadió una enorme capacidad productiva e
incrementó la competición global, mientras que la desigualdad social, dentro
de cada país, y entre países, limitó globalmente el incremento del poder
adquisitivo y de la demanda, resultando así erosionada la tasa de beneficio.
La drástica subida del precio del petróleo en los setenta no hizo sino agravar
la cosa.

¿Cómo trató de resolver el capitalismo la crisis de sobreproducción?

El capital ensayó tres vías de salida del atolladero de la sobreproducción: la


reestructuración neoliberal, la globalización y la financiarización.

¿En qué consistió la reestructuración neoliberal?

La reestructuración neoliberal tomó la forma del reaganismo y del


thatcherismo en el Norte y del ajuste estructural en el Sur. El objetivo era la
revigorización de la acumulación de capital, lo que se consiguió: 1)
removiendo las restricciones estatales al crecimiento, al uso y a los flujos de
capital y de riqueza; y 2) redistribuyendo el ingreso de las clases pobres y
medias a los ricos, de acuerdo con la teoría de que se motivaría así a los
ricos para invertir y alimentar el crecimiento económico.

El problema de esa fórmula era que, al redistribuir el ingreso en favor de los


ricos, estrangulaba el ingreso de los pobres y de las clases medias, lo que
provocaba la restricción de la demanda, sin necesariamente inducir a los
ricos a invertir más en producción.

De hecho, la reestructuración neoliberal, que se generalizó en el Norte y en


el Sur a lo largo de los años ochenta y noventa, tuvo unos pobres registros
en términos de crecimiento: el crecimiento global promedio fue de un 1,1%
en los 90 y de un 1,4 en los 80, mientras que el promedio en los 60 y en los
70, cuando las políticas intervencionistas eran dominantes, fue,
respectivamente, de un 3,5% y de un 2,54%. La reestructuración neoliberal
no pudo terminar con la estanflación.

¿En qué medida la globalización fue una respuesta a la crisis?

La segunda vía de escape global ensayada por el capital para enfrentarse a


la estanflación fue la "acumulación extensiva" o globalización, es decir, la
rápida integración de las zonas semicapitalistas, no-capitalistas y
precapitalistas a la economía global de mercado. Rosa Luxemburgo, la
celebrada economista y revolucionaria alemana, se percató de este
mecanismo hace mucho tiempo, viéndolo como un mecanismo necesario
para restaurar la tasa de beneficio en las economías metropolitanas.
¿Cómo? Ganando acceso al trabajo barato; ganando mercados, aun si
limitados, nuevos; ganando nuevas fuentes de productos agrícolas y de
materia primas baratos; y creando nuevas áreas para inversión en
infraestructura. La integración se produce a través de la liberalización del
comercio, removiendo los obstáculos a la movilidad del capital y aboliendo
las fronteras para la inversión exterior.

China, ni que decir tiene, es el caso más destacado de un área no-


capitalista integrada en la economía capitalista global en los últimos 25
años.

Para contrarrestar sus declinantes beneficios, un considerable número de


corporaciones empresariales situadas entre las primeras 500 del ranquin de
la revista Fortune han trasladado una parte significativa de sus operaciones
a China, a fin de aprovechar las ventajas del llamado "precio chino" (las
ventajas de costes derivadas de un trabajo barato chino aparentemente
inagotable). A mediados de la primera década del siglo XXI, entre el 40 y el
50 por ciento de los beneficios de las corporaciones estadounidenses
dimanaban de sus operaciones y ventas en el exterior, y señaladamente, en
China.

¿Por qué la globalización no pudo superar la crisis?

El problema con esta vía de salida del estancamiento es que exacerba el


problema de la sobreproducción, porque añade capacidad productiva. La
China de los últimos 25 años ha venido a añadir un volumen tremendo de
capacidad manufacturera, lo que ha tenido por efecto deprimir los precios y
los beneficios. No por casualidad, los beneficios de las corporaciones
estadounidenses dejaron de crecer hacia 1997- De acuerdo con un índice
estadístico, las tasas de beneficios de las 500 de Fortune pasó de 7,15 en
1960-69 a 5,30 en 1980-90, a 2,29 en 1990-99 y a 1,32 n 2000-2002.

Dadas las limitadas ganancias obtenidas en punto a contener el impacto


depresivo de la sobreproducción, ya a través de la reestructuración
neoliberal, ya con la globalización, la tecera vía de salida resultó vital para
mantener y elevar la rentabilidad. La tecera vía es la financiarización.

En el mundo ideal de la teoría económica neoclásica, el sistema financiero


es el mecanismo, merced al cual los ahorradores, o quienes se hallan en
posesión de fondos excedentes, se juntan con los empresarios que tienen
necesidad de sus fondos para invertir en producción. En el mundo real del
capitalismo tardío, con la inversión en industria y en agricultura arrojando
magros beneficios por causa de la sobreproducción, grandes cantidades de
fondos excedentes circulan y son invertidas y reinvertidas en el sector
financiero. Es decir, el sistema financiero gira sobre sí mismo.

El resultado es que se ensancha el hiato abierto entre una economía


financiera hiperactiva y una economía real en estancamiento. Como bien
observa un ejecutivo financiero: "ha habido una creciente desconexión
entre la economía real y la economía financiera en estos últimos años. La
economía real ha crecido, pero nada comparable a la economía financiera…
hasta que estalló".

Lo que no nos dice este observador es que la desconexión entre la


economía real y la economía financiera no es accidental: que la economía
financiera se disparó precisamente para hacer frente al estancamiento
dimanante de la sobreproducción de la economía real.

¿Cuáles fueron los problemas de la financiarización como vía de


salida?

El problema de invertir en operaciones del sector financiero es que equivale


a exprimir valor de valor ya creado. Puede crear beneficios, de acuerdo,
pero no crea nuevo valor –sólo la industria, la agricultura, el comercio y los
servicios crean valor nuevo—. Puesto que los beneficios no se basan en la
creación de valor nuevo o añadido, las operaciones de inversión resultan
extremadamente volátiles, y los pecios de las acciones, las obligaciones y
otras formas de inversión pueden llegar a divergir radicalmente de su valor
real: por ejemplo, las acciones en empresas incipientes de Internet, que se
mantuvieron por un tiempo al alza, sostenidas principalmente por
valoraciones financieras en espiral, para luego desplomarse. Los beneficios
dependen, entonces, del aprovechamiento de las ventajas orecidas por
movimientos de precios que divergen al alza del valor de las mercancías,
para vender oportunamente antes de que la realidad fuerce la "corrección" a
la baja para ajustarse a los valores reales. El alza radical de los precios de
un activo, mucho más allá de los valores reales, es lo que se llama la
formación de una burbuja.

¿Por qué la financiarización es tan volátil?

Con la rentabilidad dependiendo de golpes especulativos, no resulta


sorprendente que el sector financiero vaya de burbuja en burbuja, o de una
manía especulativa a otra.

Puesto que está sostenido por una manía especulativa, el capitalismo


inducido financieramente no ha dejado de batir registros en materia de crisis
financieras desde que los mercados de capitales fueron desregulados y
liberalizados en los 80.

Antes de la actual debacle de Wall Street, las más explosivas fueron la crisis
financiera mexicana de 1994-95, la crisis financiera asiática de 1997-1998,
la crisis financiera rusa de 1996, el colapso del mercado de valores de Wall
Street de 2001 y el colapso financiero argentino de 2002.

El antiguo secretario del Tesoro con Bill Clinton, un hombre de Wall Street –
Rober Rubin—, predijo hace cinco años que "las crisis financieras futuras
serán con casi toda seguridad inevitables, y podrían llegar a ser hasta
peores."

¿Cómo se forman, crecen y estallan las burbujas?

Sirvámonos, a modo de ejemplo, de la crisis financiera asiática de 1997-98.

* Primero: balanza de pagos y liberalización financiera impuestas por el FMI


y el Departamento noteamericano del Tesoro.

* Luego, entrada de fondos extranjeros en busca de rápida y elevada


rentabilidad, lo que significa que entraron en el Mercado inmobiliario y en el
Mercado de valores.

* Sobreinversión, lo que llevó al desplome de los precios en el Mercado de


valores y en el Mercado inmobiliario, lo que, a su vez, condujo al pánico y a
la coinsiguiente retiada de fondos: en 1997, en unas pocas semanas 100 mil
millones de dólares abandonaron las economías del este asiático.

* Rescate de los especuladores extranjeros por parte del FMI.

* Colapso de la economía real: la recesión se extiende por todo el Este


asiático en 1998.

* A pesar de la desestabilización a gran escala, todos los intentos realizados


para imponer regulaciones nacionales o globales del sistema financiero
fueron rechazadas con razones puramente ideológicas.

Volvamos a la presente burbuja. ¿Cómo se formó?

El actual colapso de Wall Street arraiga en la burbuja tecnológica de fines de


los 90, cuando el precio de las acciones de las empresas incipientes en el
mundo de Internet se disparó, para luego desplomarse, resultando todo ello
en la pérdida de activos por valor de 7 billones de dólares y en la recesión
de 2001-2002.

Las laxas políticas monetarias de la Rerserva Federal bajo Alan Greenspan


estimularon la burbuja tecnológica, y cuando está colapsó dando paso a la
recesión, Greenspan, tratando de prevenir una recesión duradera, rebajó en
junio de 2003 los tipos de interés a un nivel sin precedentes en 45 años (al
1%), manteniéndolo en ese nivel durante más de un año. Con eso lo que
consiguió fue estimular la formación de otra burbuja: la burbuja inmobiliaria.

En fecha tan temprana como 2002, economistas como Dean Baker, del
Center for Economic Policy Research, alertaron sobre la formación de una
burbuja inmobiliaria. Sin embargo, en fecha tan tardía como 2005 el
entonces presidente del Consejo Económico de asesores de la Presidencia
de la nación y actual presidente de la Reserva Federal, Bern Bernanke,
atribuía el incremento de los precios de la vivienda en EEUU a "unos
fundamentos económicos robustos", y no a la actividad especulativa. ¿A
quién puede sorprender que el estallido de la crisis subprime en verano de
2007 pillara a este hombrecito con la guardia totalmente baja?

¿Y cómo creció?

Oigámoslo de boca de uno de los propios jugadores clave en los mercados,


de George Soros: "Las instituciones hipotecarias animaron a los
hipotecados a refinanciar sus hipotecas aprovechando la revalorización
experimentada entretanto por sus casas. Rebajaron sus criterios de
préstamo e introdujeron nuevos productos, como hipotecas a interés
variable, hipotecas que 'sólo servían intereses' y 'ofertas promocionales' con
tipos de interés para partirse de risa. Todo eso animó a especular con la
vivienda. Los precios de las casas comenzaron a subir a un ritmo de dos
dígitos. Eso sirvió para retroalimentar la especulación, y el alza de los
precios inmobiliarios consiguió que los propietarios de casas se sintieran
ricos; el resultado fue el boom consumista que ha sostenido a la economía
estos últimos años."

Observando las cosas más de cerca, se ve que la crisis hipotecaria no


resultó de una oferta superior a la demanda real. La "demanda" estaba, por
mucho, fabricada por la manía especulativa de promotores y financieros
empeñados en conseguir grandes beneficios a partir de su acceso al dinero
foráneo que inundó a los EEUU de la última década. Ingentes volúmenes
hipotecarios fueron agresivamente ofrecidos y vendidos a millones de
personas que, normalmente, no habrían podido permitírselo ofreciéndoles
unos tipos de interés ridículamente bajos, ulteriormente ajustables para
sacar más dinero de los propietarios de casas.

¿Pero cómo pudieron las hipotecas subprime degenerar en un


problema de tales dimensiones?

Porque los activos pasaron entonces a ser "segurizados": quienes habían


generado las hipotecas, procedieron a amalgamarlas con otros activos en
complejos productos derivados llamados "obligaciones de deuda
colateralizada" (CDO, por sus siglas en inglés), lo cual resultó relativamente
fácil dado que trabajaban con diversos tipos de intermediarios que,
sabedores del riesgo, se deshacían de esos títulos de valores lo más
rápidamente posible, pasándolos a otros bancos e inversores institucionales.
Esas instituciones, a su vez, se deshacían del producto, pasándolo a otros
bancos y a instituciones financieras foráneas.

Cuando aumentaron los tipos de interés de los préstamos subprime, de las


hipotecas variables y de otros préstamos inmobiliarios, el juego tocó a su fin.
Hay cerca de 6 millones de hipotecas subprime, el 40% de las cuales
entrarán en impago en los próximos dos años, según estimaciones de
Soros.

A los que hay que añadir otros 5 millones de impagos en los próximos 7
años, derivados de los tipos hipotecarios variables y de otros "préstamos
flexibles". Pero los títulos, cuyo valor se cuenta por billones de dólares, ya
se han infiltrado como un virus en el sistema financiero global. El gigantesco
sistema circulatorio del capitalismo global ha sido fatalmente infectado.

¿Pero cómo pudieron los titanes de Wall Street desplomarse como un


castillo de naipes?

Lo que ocurrió con Lehman Brothers, Merrill Lynch, Fannie Mae, Freddie
Mac y Bear Stearns fue, simplemente, que las pérdidas representadas por
esos títulos tóxicos rebasaban por mucho sus reservas, lo que condujo a su
caída. Y más caerán, probablemente, cuando sus libros de contabilidad, que
en los que ahora esos títulos figuran en el Haber, se corrijan para reflejar el
actual valor de esos activos.

Y muchos otros les seguirán, a medida que vayan quedando expuestas


otras operaciones especulativas, como las centradas en las tarjetas de
crédito y en las diferentes variedades de seguros contra riesgos. AIG cayó
por causa de su gigantesca exposición en el área no-regulada de los
contratos de protección crediticia derivada (credit default swaps), unos
derivados financieros que permitían a los inversores apostar dinero a la
posibilidad de que las empresas no pudieran devolver los préstamos.

Tales apuestas sobre impagos crediticios representan ahora un mercado de


45 billones de dólares, un mercado, como dicho, que carece de toda
regulación. La ciclópea dimensión de los activos que podrían quedar
dañados en caso de que AIG colapsara fue lo que movió a Washington a
cambiar de idea e intervenir para rescatarlo, luego de haber dejado caer a
Lehman Brothers.

¿Qué pasará ahora?

Puede decirse sin avilantez que habrá más bancarrotas y más


nacionalizaciones e intervenciones públicas, desempeñando las
instituciones y los bancos extranjeros un papel auxiliar del gobierno de los
EEUU. Que el colapso de Wall Street irá a más y prolongará la recesión
norteamericana. Y que la recesión en EEUU se comunicará a Asia y al resto
del mundo, que sufrirá también una recesión, si no algo peor. La razón de
esto último es que el principal mercado exterior de China son los EEUU y
que China, a su vez, importa materias primas y bienes intermedios –de los
que se sirve para sus exportaciones a los EEUU— de Japón, Corea y el
Sudeste asiático. La globalización ha hecho imposible el "desacoplamiento".
Los EEUU, China y el Este asiático andan ahora como tres prisioneros
atados a una misma cadena.

¿Y en suma?

El desplome de Wall Street no sólo se debe a la codicia y a la falta de


regulación estatal de un sector hiperactivo. El colapso de Wall Street hunde
sus raíces en la crisis de sobreproducción que ha sido la plaga del
capitalismo global desde mediados de los 70.

La financiarización de la inversión ha sido una de las vías de escape para


salir del estancamiento, siendo las otras dos la reestructuración neoliberal y
la globalización. Habiendo resultado de poco alivio la reestructuración
neoliberal y la globalización, la financiarización pareció atractiva como
mecanismo de restauración de la rentabilidad. Pero lo que ahora ha
quedado demostrado es que la financiarización es una senda peligrosa que
lleva a la formación de burbujas especulativas, capaces de ofrecer una
efímera prosperidad a unos cuantos, pero que terminan en el colapso
empresarial y en la recesión de la economía real.

Las cuestiones clave son éstas: ¿Cuán profunda y duradera será esta
recesión? ¿Necesitará la economía de los EEUU generar otra burbuja
especulativa para salir de esta recesión? Y si tal es el caso, ¿dónde se
formará la siguiente burbuja? Algunos dicen que la próxima surgirá en el
complejo militar-industrial o en el "capitalismo del desastre" sobre el que
escribe Naomi Klein. Pero eso es harina de otro costal.

Walden Bello, profesor de ciencias políticas y sociales en la Universidad de


Filipinas (Manila), es miembro del Transnational Institute de Amsterdam y
presidente de Freedom from Debt Coalition, así como analista senior en
Focus on the Global South.
Traducción para www.sinpermiso.info: Ricardo Timón y Mínima Estrella
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Focus on the Global South, 25 Septiembre 2008

""Intentar que el mundo sea digno para todas las vidas humanas, no sólo para
algunas"
Pablo Neruda