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Cómo hacer frente al problema de la ludopatía: intervenciones psicoterapéuticas y medicamentos

La ludopatía es considerada a todos los efectos como una enfermedad psiquiátrica que puede y debe ser
tratada. “En el DSM-V ha sido incluido finalmente dentro de la categoría de ‘Trastornos relacionados con
sustancias y trastornos adictivo’. Clínicamente ya no se habla de ‘juego patológico’, sino de ‘disordered
gambling”, - se lee en el sitio Tragaperrasweb. Intervenir rápidamente cuando ya aparecen los primeros
señales problemáticos relacionados con el juego aumenta las posibilidades de resolver el problema, evitando
que se compliquen las circunstancias personales y familiares con conflictos relacionales provocados por la
dependencia y por las pérdidas económicas, el deterioro del bienestar mental y físico, las dificultades
laborales y a veces problemas con la ley.
Desafortunadamente, a menudo el jugador patológico se niega a admitir la evidencia de su condición y ignora
el consejo de amigos y familiares de comenzar un tratamiento, al menos antes de que las pérdidas
económicas y el deterioro de las relaciones interpersonales no lo pongan en un callejón sin salida por donde
se puede salir solamente confiando en especialistas expertos en el tratamiento de este tipo de adicción.
Un primer enfoque eficaz para hacer frente a la ludopatía se basa en intervenciones psicoterapéuticas, como
la terapia cognitivo conductiva, que se centra en el análisis de los mecanismos que están a la base de la
adicción e identifica estrategias prácticas que permiten gestionarla en la vida cotidiana, incluso a través de
una exposición controlada al estímulo del juego. El objetivo es eliminar las falsas creencias y pensamientos
negativos relacionados a la adicción y reemplazarlos con otros más realistas y positivos que permiten luchar
contra esta enfermedad. En general, este tipo de intervención requiere unos pocos meses para dar lugar a
mejoras tangibles y puede resolver las “formas de juego problemático leve o moderado”.
Para los casos más graves y consolidados (especialmente si están asociados con estados de ansiedad,
depresivos y otros trastornos psiquiátricos), junto con la psicoterapia, a menudo es esencial incluir una terapia
con medicamentos que, en función del perfil psicopatológico específico del jugador, puede prever la
administración de antidepresivos o estabilizadores del estado de ánimo. Los primeros son generalmente
preferibles si la adicción al juego se asocia con síntomas ansiosos-depresivos, mientras los segundos se
adoptan en el caso de comorbilidad con trastornos bipolares o con características impulsivas/maníacas.
Independientemente de la gravedad de los problemas desarrollados hacia el juego, también se puede recurrir
a grupos de autoayuda que ayudan al jugador a darse cuenta de la enfermedad y perseverar en la lucha de
una manera positiva. Los grupos están compuestos por personas con adicción a los juegos de azar en
diversos grados y en diferentes fases de la ruta de recuperación los cuales aprenden y se apoyan
mutuamente a través de la narración de su experiencia, de sus dificultades y sus éxitos bajo la dirección de un
"conductor" experto en la enfermedad.
La disponibilidad de un miembro de la familia o un amigo que apoye a la persona que sufre de ludopatía
durante el curso del tratamiento, fortaleciendo su motivación para la abstinencia y ofreciendo comprensión,
afecto y oportunidades alternativas de interacción y entretenimiento puede ser extremadamente valiosa para
facilitar la recuperación. No es, por supuesto, una tarea fácil, pero vale la pena al menos intentarlo.