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EI Malestar en la cultura: De la vigencia de Freud en la Modernidad Johny Azofeifa* RESUMEN El presente trabajo tiene como objetivo entfatizar Ia relevancia del inconmensu- rable aporte del creador del psicoandl Sigmund Freud en la comprensién critica y reflexion de ese periodo tan significativo para Ia historia Intmana, como es el de Ia Modernidad. Para ello, de manera general 1 dioulgation, nos abocamos a revisar algu- nos temas y valoraciones sobre una de sus mayores obras: El Malestar en la cultura. PALABRAS CLAVE Imagen de Sigmund Freud, cultura, ctvili- zacién, temas fundamentales, valoraciones, psiconnalisis, modernidad. Licenciado en Filosofia por la Universidad de Costa Rica. Profesor de la Escuela de Estudios Generales de la UCR y de Estudios Generales de la Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades de la UNED. (Q.D.-EP). Ree. 12-9-08 — Acep. 16-9-09 ABSTRACT The following investigation emphasizes the relevance of the magnificent approach given by the creator of the psychoanalysis, Sigutund Freud. This approach improved the cultural and reflexive comprehension of that period so significant for human history like it is know in Modern Times. To do so, ina general descriptive way, we will revise some topics and issues about one of this mayor works Civilization its Discontents. KEYWORDS Sigmund Freud image, Culture, Civilization, Main Topics, Reviews, Psychoanalysis, Modern. jHifjo de analisio, Freud, divina Hama! Tit no precisas homenajes: sabes bien de tu fama. Tu genio est mal dirigido Creemos a fines de inhibidos, pero si te queremos reprimir, iolantas el principio de placer. Deja en paz ta libido; Aunque muchos son hoy Jos que viven sin temor y lo deben a Frew Todos tos hombres de bien te aclaman, y con sus voces saludan a coro.en ti al Caballero de ia Neurosis, (Poema aparecido en un diario Viens en los aitos 30's) Eseica 18-19, Enero-Diciemsre, 2009 121 INTRODUCCION Qué cosa es esa de la Modernidad? Un intento de caracterizacién. Es diagnéstico ampliamente cono- cido el que las tres més famosas versiones conocidas de los Ilama- dos padres de la ciencia social “los clasicos”, respecto a la com- prension de los aspectos cruciales de la Hamada modernidad, ellos enfatizan su complejidad y multi- dimensionalidad que requiere ser hoy; -a principios del siglo XXI- abordado desde varios angulos y perspectivas. En efecto, los tres paradigmas del pensamiento clasicomasimportan- tes y aceptados dentro del pensar social representados por -sirvién- donos de la atinada expresion de Ricoeur serian los otros “maestros de la sospecha”-Marx, Durkheim y Weber-, constituyen los esfuerzos més denodados por comprender y sancionar este rico y siempre debatido tema de que constituye el fendémeno de la modernidad. Cada uno, segiin sus particulares intereses, destaca un angulo distin- to. Para Marx lo que est en la base de la modernidad es el surgimiento del capitalismo y de la burguesia revolucionaria, lo que lleva a una expansién sin precedentes de las fuerzas productivas y a la creacion de un mercado mundial: la globali- zacién tan levada y traida hoy. A juicio del teérico chileno Jorge Larrain, las transformaciones que Ja modernidad (los tiltimos cuatro siglos) ha producido se traducen en los logros de la burguesfa revo- lucionaria que, al decir del padre del socialismo cientifico, puso fin a todas las relaciones idiflicas, patriar- cales y feudales, que sustituy6 las relaciones personales feudales por el nexo del dinero, que ahogé los fervores religiosos, los entusias- mos caballerescos y los sentimen- talismos filisteos con el agua de los cdlculos egoistas, que resolvié el valor de la persona en el valor de cambio, que en lugar de las num: rosas libertades reconocidas publi- camente establecié la libertad de comercio, que despojé de su halo a todas las ocupaciones honorables, que arrancé de la familia su velo sentimental y que no puede vivir sin revolucionar constantemente los instrumentos de produccién. En Durkheim, aunque el punto de partida es igual que el de Marx, la sociedad feudal destaca menos el surgimiento de la burguesia como nueva clase revolucionaria y casi no se refiere al capitalismo como 122 Esoica 18-19, ENero-Diciemare, 2009 el nuevo modo de produccién implementado por ella. El impulso fundamental de la modernidad es mas bien el industrialismo acom- pafiado por las nuevas fuerzas cientificas. Estos dos elementos no solo lograron destruir el viejo orden sino que ademés, bajo su influencia, un nuevo orden social comenz6 lentamente a surgir en el seno de la sociedad antigua. Este nuevo orden tiene la ventaja sobre el anterior de ser pacifico y no militar; promover Ja indus- tria que ofrece a las naciones medios para legar a ser ricas y poderosas y reemplazar las ensefianzas de los sacerdotes por la superioridad demostrada de las proposiciones cientificas. Como a la larga ninguna socie- dad puede ser estable si contiene elementos contradictorios e inco- herentes, Durkheim pensaba que “las sociedades modemas sélo conseguirian un equilibrio com- pleto cuando se organicen pura- mente sobre una base industrial. (Larrain, 1996, 18) En su justamente célebre Economia y Sociedad, Weber sefiala cémo la modernidad aparece en estrecha asociacién con los procesos de racio~ nalizacién y desencantamiento del mundo. Estos procesos implican “que no hay fuerzas misteriosas incalculables que entren a jugar, sino que uno puede, en principio, dominar todas las cosas por medio del célculo. Esto significa que el mundo se ha desencantado. Uno ya no necesita mas el recurso a los medios magicos para dominar 0 implorar a los espiritus, como lo hacia el salvaje para quien tales poderes misteriosos existian. Sin embargo, los procesos de raciona- lizacién y desencantamiento eran concebidos por el llamado Marx burgués como fenémenos milena- rios en la historia dela humanidad y no sdlo como ocurrencias tipicas de Occidente. Por lo tanto, la pregunta sobre su relacién con la moderni- dad era para Weber més especifica y tenia que ver con la forma espe- cial de racionalizacién que sélo se habia dado en Occidente con valor y significado universales. Por eso, el maestro aleman admi- te que sdlo en Occidente se da la ciencia que reconocemos como valida y que también alli el arte y la arquitectura adquieren carac- teristicas tinicas. Sin embargo, lo que caracteriza la modernidad por sobre todo es la racionalizacién que penetra las organizaciones humanas constituyendo las buro- cracias: la “jaula de hierro” en su atinada expresi6n. Espica 18-19, ENeo-Diciemare, 2009