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ESTRÉS EN UNIVERSITARIOS

De ser un termino complejo y aun sin un consenso en su definición, el ESTRÉS


se ha convertido en un vocablo habitual de nuestra sociedad actual. Desde la
perspectiva histórica,” (…) el origen de los planteamientos actuales del estrés
se sitúa en los trabajos del fisiólogo Hans Selye. Selye elaboró un modelo de
estrés múltiple, que incluía tanto las características de la respuesta fisiológica
del organismo ante las demandas estresantes, como las consecuencias
perjudiciales a nivel orgánico que puede producir la exposición a un estrés
excesivo o prolongado” (Acosta, 2002).

Diversas investigaciones recientes nos indican que las profesiones de ayuda


son las más estresantes, entre ellas la más reconocida es la psicología. En
este sentido se puede ver que los estudiantes en curso pueden ser los más
afectados ya que aún no cuentan con los recursos personales y sociales para
poder afrontar la exigencia y demandas que nos exige el poder afrontar el
estrés, a diferencia de los psicólogos graduados, quienes ya manejan estos
recursos con mayor facilidad por su experiencia.

El estrés puede desencadenar a futuro, problemas y enfermedades más graves


como lo explicó “… Selye quien consideró que varias enfermedades (cardíacas,
hipertensión arterial y trastornos emocionales o mentales) se generaban por los
cambios fisiológicos producidos por un prolongado estrés en los órganos, y que
dichas alteraciones podrían estar predeterminadas genética o
constitucionalmente…”
Para entender mejor lo que significa el estrés, pasaremos a mostrar algunas
definiciones: La Pontificia Universidad Católica de Chile indica que es estrés es
parte de la vida cotidiana, especialmente en épocas de cambios o
incertidumbres, lo considera como una respuesta natural a algo que se percibe
como un peligro.

Maldonado, Hidalgo y Otero (2000, citado en Román, Ortiz y Hernández, 2008)


plantean que un nivel elevado de estrés académico …altera el sistema de
respuestas del individuo a nivel cognitivo, motor y fisiológico. La alteración en
estos tres niveles de respuestas influye de forma negativa en el rendimiento
académico, en algunos casos disminuye la calificación de los alumnos en los
exámenes y, en otros casos, los alumnos no llegan a presentarse al examen o
abandonan el aula (…) antes de dar comienzo el examen.

Según unos estudios aplicados por Cassareto y Oblitas, del departamento de


Psicología de la Pontificia Universidad Católica del Perú, se determino que l
nivel de estrés de los estudiantes estuvo más influenciado por el grado de
preocupación por el futuro, la edad y la utilización de la estrategia denominada
supresión de actividades competentes. También se encontraron niveles de
estrés moderados, aunque problemas relacionados con el futuro y el sí mismo
tendían a elevarlos.

¿QUÉ ES EL ESTRÉS?

El estrés es un conjunto de respuestas físicas y psíquicas con que reaccionan


los seres humanos ante situaciones amenazantes pasadas, presentes, o
futuras de origen situacional, psíquico o biológico.

La interacción del ambiente, las respuestas físicas y los pensamientos


condicionan que las personas se sientan deprimidas, ansiosas, coléricas, etc.
Experimentando ansiedad y depresión en muchos de los casos por la
frustración que se desarrolla en el momento.

Tal como se afirmaba al inicio, el escenario académico no es ajeno al


padecimiento de estrés. “Es sabido que el estrés está presente en casi todas
las actividades y contextos en los cuales se desenvuelve el ser humano”
(Martínez y Díaz, 2007, p. 14). Por lo que podemos entender que el estrés se
puede considerar como parte natural de nuestra vida cotidiana.

¿POR QUÉ EL ESTRÉS AFECTA A LOS ESTUDIANTES


UNIVERSITARIOS?

La mayoría de los estudiantes presentan un alto nivel de estrés ya que tienen


mayor responsabilidad de cumplir actividades académicas, experimentan en
ocasiones sobrecarga de tareas y trabajos, y además la evaluación de los
profesores, de sus padres, y de ellos mismos sobre su desempeño, les genera
mucha ansiedad. Todos estos factores también pueden ser conocidos como
estresores académicos.

Existen muchas clasificaciones y motivos para que los universitarios puedan


ser los más afectados, como:

- La exigencia de la universidad: las nuevas exigencias y rutinas de la


vida universitaria pueden desencadenar estrés en ellos. El inicio y la
adaptación a esta nueva etapa, no siempre tiene buenos resultados. Hay
algunas personas a las que una dosis adicional de estrés, como la
universidad, pueden generarle una descompensación emocional.

El estrés predomina principalmente en las épocas de pruebas y


exámenes, sentirse evaluado por alguien que despierte la presión o el
nerviosismo, aunque esto va relacionado con algunos estereotipos que
el propio alumno recrea en su mente.

- Presión por expectativas de los padres: En algunas situaciones se


puede mostrar un gran incremento del nivel de estrés cuando el alumno,
además, debe trabajar o presenta situaciones estresantes a nivel
personal como por ejemplo presiones directas o indirectas por parte de
la familia frente al éxito o fracaso del alumno.

La presión que pueden ejercer los padres a los hijos es considerada uno
de los estresores mas relevantes ya que la idealización que estos tienen
de los hijos y las esperanzas que tienen de que estos los llenen de
orgullo genera una gran tensión extra en los propios alumnos, pues se
sienten con la obligación de cumplir todas las expectativas de los
padres.

- Temor al fracaso: Tener la responsabilidad de finalizar cada curso


académico con todas las asignaturas correspondientes aprobadas, a no
repetir ningún curso, a no abandonar la carrera, a presentarse a todos
los exámenes, a aprobar éstos, etc. Todo esto genera ansiedad y
tensión en el estudiante.
- Desorganización: Una causa importante de estrés en los estudiantes
universitarios es la falta de organización para la realización de trabajos y
para el estudio. Ya que muchos de los estudiantes esperan que estén a
poco tiempo de la presentación de los trabajos para recién preocuparse
por desarrollarlos y esto genera que en ese periodo de tiempo se llenen
de tensión y ansiedad por la presión de presentarlos y obtener un buen
resultado en el poco tiempo que queda.

Entre otros estresores tenemos la falta de incentivos, las evaluaciones,


competitividad grupal, estar siempre apurado, no tener tiempo para descansar
y relajarse, y estar siempre en movimiento son algunos de estos. También
debemos tener en cuenta que el factor académico es solo una parte para el
desarrollo o la manifestación del estrés ya que existen otras situaciones vitales
que nos estresan y pueden repercuten en el estado emocional y físico de los
estudiantes como:

- Lesión o enfermedad personal


- Separación
- Matrimonio
- Despido del trabajo y/o cesantía
- Reconciliación de pareja
- Cambio de salud de un miembro de la familia
- Adicción y/o alcoholismo (propio o de cercano)
- Embarazo
- Incorporación de un nuevo miembro a la familia
- Muerte de un amigo
- Problemas legales
- Comienzo o fin de etapa académica
- Cambio en las condiciones de vida
- Cambio de residencia
- Cambio de actividades sociales
- Cambio de hábito de dormir
- Cambio de hábitos alimentarios
- Vacaciones

SINTOMAS DE ESTRÉS

Comenzamos por mencionar que todas las personas sienten el estrés de forma
diferente, lo importante es poder reconocer como este nos afecta y como
nuestro organismo y emociones reaccionan frente a ello.

Las manifestaciones pueden dividirse en tres clases como son las


conductuales, psicológicas y las físicas.

CONDUCTUALES PSICOLÓGICAS O FÍSICAS


EMOCIONALES
- Frecuente tendencia a - Inquietud e - Somnolencia, mayor
discutir con los demás. hiperactividad. necesidad de dormir.
- Necesidad de estar solo, - Tristeza y/o desgano. - Cansancio y fatiga.
aislarse. - Ansiedad constante. - Dolores de cabeza o
- Uso de fármacos para estar - Dificultades para jaquecas.
despierto (automedicados). concentrarse. - Dolor de estómago y/o
- Preferir otras actividades - Dificultades para pensar color irritable.
por sobre el estudio. (quedarse en blanco). - Bruxismo (tensión de
- Uso de fármacos para - Problemas de memoria, mandíbulas).
dormir (automedicados). olvidos frecuentes. - Dolor de espalda.
- Dificultad para sentarse a - Irritabilidad frecuente - Taquicardia o
estudiar. - Temor por no poder palpitaciones fuertes.
- Aumento del consumo de cumplir con las - Aumento o disminución
café y/o tabaco. obligaciones. del apetito.
- Dejar de asistir a clases. - Baja motivación para - Resfríos frecuentes
- Frecuente participación en actividades académicas. (baja en el sistema
carretes poco saludables. - Angustia y/o ganas de inmune).
- Tendencia a dejar de hacer, llorar frecuente. - Dificultades para dormir
por desgano o apatía, lo que (insomnio o pesadillas).
se acostumbra
normalmente.

Estos síntomas pueden llegar a desencadenar en consecuencias mas graves


como son en enfermedades frecuentes de todo tipo como contracturas
musculares y dolores de columna vertebral como lumbalgia, ciática o dolor
cervical. También se presentan dolencias menores como náuseas, insomnio,
dolor de cabeza, problemas digestivos, cambios de peso, cambios de apetito,
problemas sexuales. El Agotamiento físico también es parte de los síntomas
que se puede presentar por el estrés: Fatiga continua, cansancio sin causa.
Según los estudios de psicología moderna nos advierten que el estrés continuo
puede generar estados de ansiedad que terminan bloqueando el
funcionamiento de los procesos cognitivos, es decir, nuestra claridad mental.
Estas consecuencias no son solo físicas ya que pueden también
desencadenarse en una depresión, mostrando abatimiento e infelicidad, que
puede ser transitorio o permanente. En la mayoría de los casos, el paciente
describe su estado, y así lo ven los demás, como derribado, socavado en su
potencialidad, debilitada su base de sustentación afectiva, desplazado su eje
de acción usual, desganado.

¿TIENE ALGO BUENO EL ESTRÉS?

El estrés tiene componentes tanto emocionales como físicos y puede


producirnos efectos negativos y positivos. Como efecto positivo, cierto grado de
estrés puede movernos a la acción; como efecto negativo, puede generar
sentimientos de temor, tensión, irritabilidad y síntomas somáticos tales como
dolores musculares, de cabeza, de estómago, insomnio, presión arterial
elevada, etc.

“ Shawn Achor y Alia Crum , investigadores de Harvard y Yale, encontraron que


es posible modificar los efectos físicos del estrés cuando cambiamos la
percepción que tenemos de éste. Achor y Crum seleccionaron un conjunto de
ejecutivos y los dividieron en dos grupos. Al primero le mostraron un video
detallando los efectos debilitantes y negativos del estrés. Al segundo, un video
donde se describía el poder positivo del estrés para mejorar el desempeño de
la mente y del cuerpo. Los resultados fueron sorprendentes ya que los
individuos que vieron al estrés como un medio para mejorar sus capacidades,
en lugar de un agente debilitador, comenzaron a usarlo a su favor,
manifestaron menos síntomas asociados al estrés, como dolor de cabeza,
espalda, fatiga y mejoraron sus niveles de satisfacción con la vida, al contrario
del primer grupo que vio el estrés como un debilitador. Por lo que concluyeron
que el estrés es inevitable mas no, sus efectos.

Por lo que el estrés tiene formas de poder manejarlo y poder sobrellevarlo para
que no afecte a nuestro desempeño regular.

TIPS PARA TENER EL ESTRÉS BAJO CONTROL

Aprender a manejar el estrés se hace con mas naturalidad conforme se vaya


practicando con regularidad y no solo cuando se sienta bajo presión. Saber
cómo eliminar el estrés y hacerlo en situaciones de calma puede ayudar a
controlar mejor las situaciones difíciles o de tensión que se puedan presentar a
futuro. Algunas de las recomendaciones son las siguientes:

- No sobrecargarse de actividades: se recomienda realizar una o dos


actividades para eliminar tensión y poder enfocarse con tranquilidad en
esas actividades ya que si queremos desarrollar varias a la vez nos
tensionamos por la sobrecarga.
- Se realista: Nadie es perfecto, no es recomendable intentar serlo.
Esperar la perfección de los demás incrementa el nivel de estrés propio
y la tensión que generamos a los demás. Solicitar ayuda a los demás es
bueno, ya que evitamos la tensión generada por tratar de cumplir con las
expectativas de la perfección inalcanzable.
- Descansar bien: El cuerpo y la mente necesitan descansar la cantidad
de horas necesarias para poder tener un óptimo rendimiento al enfrentar
cualquier situación negativa que pueda causar el estrés.
- Aprender a relajarse: El antídoto natural del cuerpo para el estrés se
llama respuesta de relajamiento. Es lo opuesto al estrés y crea una
sensación de calma y bienestar. Los beneficios químicos de la respuesta
de relajamiento pueden activarse simplemente relajándote. Puedes
provocar la respuesta de relajamiento si aprendes unos simples
ejercicios de respiración y los usas cuando estés en una situación que te
cause estrés. Asegúrate de mantenerte relajado y de tomar tiempo para
disfrutar de actividades que te calmen y sean placenteras: leer un buen
libro, tomar tiempo para disfrutar de tu pasatiempo favorito, jugar con tu
animalito preferido, o darte un baño relajante.
- Cuidar el cuerpo: para cuidar el cuerpo es necesario cumplir tres
funciones principales las cuales son el ejercicio, la alimentación y evitar
consumir sustancias perjudiciales y/o adictivas.
 Ejercitarse es bueno para poder regular el estrés. Realizar
ejercicios moderados de acuerdo a nuestra rutina diaria, es de
las recomendaciones para combatir el estrés, mas no el ejercicio
compulsivo o excesivo ya que este por el contrario incrementa los
niveles de estrés.
 La alimentación también es base primordial de cuidar el cuerpo
ya que necesitamos reponer las energías, vitaminas y minerales
que son gastados en el transcurso de la rutina. Las cosas que
ingerimos al igual que la forma de la ingesta influyen en la salud
del cuerpo. Comer de manera correcta con la rapidez adecuada
ayuda a poder aprovechar de mejor forma sus nutrientes y
beneficios.
 El consumo de alcohol y drogas para “reducir el estrés” o reducir
la tensión emocional, el efecto es momentáneo y más que
favorecer, nos perjudica ya que estas sustancias generan
dependencia a la persona que los consume y esto genera mayor
estrés ya que afecta la habilidad natural del cuerpo para
recuperarse
- Cuidar tus pensamientos: Tus perspectivas, actitud y pensamientos
influyen mucho en la manera en que percibes las situaciones. ¿Está tu
copa medio llena o medio vacía? Una buena dosis de optimismo te
ayudará a salir adelante en situaciones difíciles. Aunque no tengas
práctica o seas algo pesimista, todos podemos aprender a pensar con
más optimismo y disfrutar de los beneficios.
- Resuelve los problemas sencillos. Aprender a resolver los problemas
cotidianos te hace sentir en control. Evitarlos puede hacerte sentir que
tienes poco control de la situación, causándote todavía más estrés.
Aprende a evaluar la situación con calma, a pensar en las opciones que
tienes, y a tomar los pasos necesarios para resolver el problema.
Cuando te sientes capaz de resolver problemas pequeños, tendrás la
confianza necesaria para resolver problemas más complejos, lo cual te
ayudará en situaciones que te causen mucho estrés.
- Aumenta tu resistencia: Es un entrenamiento constante el poder
controlar el estrés y evitar que nos afecte de manera negativa. Este
entrenamiento o resistencia a las situaciones estresantes de la vida, se
da al adquirir ciertas actitudes y comportamientos que nos beneficia al
enfrentarnos a estas situaciones.
 Piensa en los cambios como retos normales en tu vida.
 Reconoce las demoras y las derrotas como un problema
momentáneo que puedes resolver.
 Piensa que tendrás éxito si continúas avanzando hacia tu meta.
 Resuelve los problemas cuando surjan
 Establece relaciones firmes y cumple con tus compromisos con tu
familia y amistades.
 Consigue un buen sistema de apoyo y pide ayuda.
 Participa en actividades para relajarte y divertirte con regularidad
- - Combina el trabajo con el ocio, equilibra el placer/deber.

¿QUÉ HACER CUANDO NOS PERCATAMOS DE LA PRESENCIA DEL


ESTRÉS?
El primer paso para cualquier método de control del estrés es la toma
conciencia de los estresores, tus reacciones emocionales y físicas.
No debemos ocultar o tratar de negar la reacción de nuestro cuerpo, es normal,
por lo que es mejor tomar conciencia de ello y empezar a determinar cuáles
son los factores que generan estas situaciones y por consecuencia sus
reacciones.

Es importante asimismo el significado personal que vamos a atribuirle a estos


eventos. Debemos conocer como reaccionamos frente a esto, al detectar las
reacciones, reconocer lo que podemos mejorar para que no nos llevemos las
consecuencias. ¿Podemos dedicar tiempo y energía para hacer cambios en
nuestras reacciones? (fijación de objetivos, técnicas de manejo, etc.)

- Reduce la intensidad de tus reacciones emocionales ante el estrés.

La reacción del estrés es provocada por la percepción de riesgo (riesgo físico


y/o emocional). Debemos hacerlos unas preguntas internas como ¿Estás
percibiendo tus estresores de manera exagerada o estás convirtiendo una
situación difícil en un desastre?, ¿Estás esperando complacer a todos?, ¿Estás
sobre reaccionando o viendo las cosas de manera crítica y urgente? ¿Sientes
que siempre tienes que sobresalir en las situaciones?

- Aprende a moderar tus reacciones emocionales y físicas.


Respirar profundo ayudará a retomar tu ritmo cardiaco normal.
Las técnicas de relajación pueden reducir tensiones musculares.
Tomar algunos medicamentos, cuando están indicados por un
profesional, pueden ayudar en un corto plazo a moderar tus reacciones
físicas. Sin embargo, no son la única respuesta al conflicto por sí solos.
Como medida a largo plazo, es preferible aprender a controlar y manejar
estas reacciones por ti mismo.

¿SE PUEDE EVITAR EL ESTRÉS?

Como se mencionaba al inicio el estrés no se puede eliminar totalmente, más si


se puede aprender a convivir con él y también a controlarlo para evitar que
pueda afectar en nuestro desarrollo normal en el área académico y demás.

El estrés se puede considerar como una enfermedad para las personas que no
tienen suficientes defensas ya sea físicas o emocionales para afrontar estas
situaciones. Para evitar que el estrés pueda comenzar a incrementarse se
generan algunas recomendaciones.

- Construye tus reservas físicas


- Haz ejercicios cardiovasculares tres a cuatro veces por semana.
- Preocúpate de tener una alimentación balanceada.
- Mantén un peso adecuado.
- Evita la nicotina, exceso de cafeína y otros estimulantes.
- Descansa lo suficiente, sé ordenado en tu dormir.
- Mantén tus reservas emocionales
- Obtén apoyo emocional de amistades y relaciones cercanas.
- Ponte metas realistas que sean significativas para ti, en vez de metas
impuestas por otros que tú no compartes.
- Espera ciertas frustraciones, errores y situaciones penosas.
- Siempre trata de ser benevolente y amable contigo mismo, sé tu
amigo.

Eliminar el estrés no es fácil. Estamos diseñados biológicamente para


reaccionar a nuestro entorno. Aprendamos mejor a cambiar nuestra
perspectiva con respecto al estrés inevitable y ponerlo a trabajar en nuestro
beneficio.
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