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El problema de Venezuela es el sistema socialista

¿QUÉ ES LA
MATRIX?
Cuando hablamos del SOCIALISMO como Matrix,
hacemos alusión a la película con el mismo
nombre como analogía.
La película Matrix (1999) trata de la lucha entre los seres humanos y las
máquinas. Estas últimas idearon un sistema, la Matrix, para controlar a las
personas. Sin embargo, un grupo de individuos logró escapar del sistema y
empezaron a combatirlo, sacando una persona a la vez del sistema. La Ma-
trix, por tanto, representa todos aquellos aparatos de coacción que son uti-
lizados por una o varias personas para dominar al resto. Nosotros hacemos
uso de esta analogía aquí para definir al socialismo como el sistema que tiene
cautivo la mente de los venezolanos, y este sistema ha adoctrinado a grandes
sectores de la sociedad desde los años 30´s en la mentalidad estatista, por
lo que es necesario entender que se requerirá un esfuerzo importante para
combatirlo y desmantelarlo. Este manual sirve para explicar los conceptos
necesarios a la hora de comprender el conflicto que atraviesa Venezuela y
ofrece la única salida de la Matrix socialista: el capitalismo y el liberalismo.

1.¿Qué es el socialismo?
El socialismo es, en su definición mas sencilla, la “socialización
de los medios de producción”, entendiendo socialización como que
la sociedad se hace dueña de las grandes industrias. Esto entraña un
problema, porque la sociedad no es algo de lo que puede decirse “allí
está la sociedad” o “en ese edificio está la sociedad”, sino que está con-
formada por personas, individuos, de tal manera que alguien tiene que
decir “esto es de tal o cual grupo de personas”, y esa labor recae en los
funcionarios del Estado. Por eso, más que socialización, es estatización
de los medios de producción, porque al final, siempre será el Estado el
dueño. Si la propiedad se vuelve a transferir a individuos, entonces eso
sería capitalismo.

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2. ¿Qué es el capitalismo?
Es el orden político-económico en que los individuos gozan del dere-
cho a la propiedad privada, existe un gobierno limitado a la protección
de la vida, la propiedad y la libertad de las personas, y la economía
descansa en los intercambios libres y voluntarios de las personas.

3. ¿No puede haber una mezcla de socialismo


y capitalismo?
No, porque la propiedad, o es privada, o es estatal. O los individuos
poseen el derecho al uso y disfrute del fruto de su trabajo, o simple-
mente el estado decide qué hacer con la propiedad (y como el esta-
do no es algo de lo que tampoco puede decirse “allí está el estado”,
sino que es dirigido por personas como tú y yo, entonces, son ellos, los
funcionarios, quienes realmente poseen el derecho al uso y disfrute de
la propiedad). Se puede intentar por un tiempo conceder la propiedad
individual y a la vez la pública, pero tarde o temprano, la sociedad irá
hacia la estatización de la propiedad o la privatización de la misma. No
hay término medio.

4. ¿Por qué no puede haber “lo mejor de


ambos sistemas”?
Porque ambos sistemas se oponen totalmente en sus principios.
Cuando una sociedad empieza a aplicar controles a un determinado sec-
tor, tendrá que ampliar esos controles para evitar que las distorsiones
que se originan por el primer control que se aplicó se extiendan (todo
control desplaza a los empresarios de ese sector, lo cual provoca la
caída en la producción y el aumento en el precio del bien controlado,
lo que a su vez, hace surgir un mercado negro para el producto que
termina por alterar aún más su precio). Y en la medida en que esos con-
troles se extienden sobre el resto de la sociedad, todo estará estatizado.
Eso es socialismo, y por eso, el intervencionismo o la llamada “tercera
vía” siempre conducirá al socialismo. La opción por tanto es libertad o
control. No hay término medio. No se puede ser medio esclavo y medio
libre.
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5. ¿Qué significa ser de “izquierda”?
La izquierda es la posición ideológica que defiende el socialismo,
esto es, la planificación centralizada sobre la sociedad.

6. ¿Qué significa ser de “derecha”?


Es la posición ideológica opuesta a la izquierda y que defiende el
libre mercado, el gobierno limitado y el respeto a la propiedad privada,
esto es, que son los individuos quienes planificarán sus propias vidas, y
no un órgano central gubernamental.

7. ¿Qué hay de la “extrema derecha” y la


“extrema izquierda”?
Realmente, los “extremos” no existen. Solo hay dos opciones: se es
de izquierda o se es de derecha. La intensidad de abrazar una postura no
importa. O las personas apoyan la planificación centralizada, o apoyan
la planificación de sus propias vidas. No hay más opciones ni punto
medio.

8. ¿Qué es el liberalismo?
El liberalismo es la doctrina política-económica que da soporte al
capitalismo y que enseña que los gobiernos tienen solo tres funciones:
administrar de la justicia, mantener el orden y ofrecer seguridad,
tanto interna como de una amenaza del exterior. Además, se garan-
tiza la propiedad privada y la posibilidad del intercambio comercial
completamente libre y sin restricciones.

9. ¿Qué es el neoliberalismo?
El neoliberalismo surgió como una doctrina que indica que los
gobiernos no pueden tener solo esas tres funciones, sino que deben par-
ticipar en la salud y en la educación así como seguir lineamientos de
organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional.
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Esta doctrina, al invitar a la planificación estatal más allá de las tres
funciones, es más bien socialista. Por lo tanto, liberalismo y neoliberal-
ismo no son lo mismo. Solo hay un liberalismo puro, el clásico.

10. ¿El Fondo Monetario Internacional no es


un organismo del liberalismo?
Todas las organizaciones internacionales son burocracias que
responden a los intereses de una élite de planificadores que pretenden
gobernar sobre la vida de millones de personas. La existencia de estas
instituciones, como la ONU, la OEA, la OIT, el FMI, el Banco Mundi-
al, supone una amenaza a la libertad. Estos organismos no son propios
ni compatibles con el orden social liberal sino todo lo contrario, son de
carácter socialista y por lo tanto deben ser disueltos lo más pronto posi-
ble. El liberalismo así le retorna a los países su soberanía y no supedita
a organismos internacionales las decisiones de sus ciudadanos, ni los
financia con los impuestos extraidos coercitivamente.

11. En EEUU, los liberales aplican políticas de


intervención estatal. ¿Cómo es que se llaman
liberales si más bien eso sería ser socialista?
Efectivamente. En Estados Unidos, Canadá y otras regiones del
mundo, la palabra “liberal” ha pasado a aplicarse a los movimientos
socialistas. Esta fue una estrategia que los socialistas utilizaron en las
primeras décadas del siglo XX en EEUU. Decidieron empezar a lla-
marse a sí mismos liberales para aprovechar el prestigio del liberalismo
y confundir a las personas. Por eso, en EEUU, lo mismo que en Europa
y América Latina, el movimiento de derecha se conoce como liberalis-
mo clásico o conservadurismo.

12. ¿Qué del fascismo y del progresismo?


El fascismo y el progresismo son socialistas. El fascismo consiste en
la exaltación del estado y la promoción de la estatización de la propie-
dad. Eso es socialismo. El progresismo es la búsqueda del progreso
pero no por iniciativa individual, sino por el impulso del estado,
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pero como se legitima su participación en las distintas áreas de la vida
humana, el progresismo también termina siendo socialismo.

13. Pero los socialistas llaman a sus oponentes


fascistas. ¿Cómo se explica eso?
Una de las principales estrategias de los socialistas es la destrucción
del lenguaje, algo que George Orwell llamó la “neolengua”. Consiste
en alterar constantemente los significados de las palabras para con-
fundir a los adversarios. Los socialistas no solo llaman a otros social-
istas “de derecha”, sino también “fascistas”. Pero el fascismo es socia-
lismo porque es la exaltación de un líder y su cuasi divinización junto
al estado, algo propio del socialismo, además de la estatización de la
propiedad.

14. ¿Pueden explicar un poco más en qué con-


siste la “neolengua”?
La neolengua implica la destrucción y manipulación del lenguaje.
En su novela distópica 1984, George Orwell imaginó un gobierno que
constantemente cambia el significado de las palabras o recurre a la sim-
plificación del lenguaje para destruir la racionalidad y que las personas
no sepan pensar. Así, el uso de falacias abunda. Por ejemplo, los so-
cialistas nunca explicarán por qué el control de precios es bueno, sino
que si estableces una crítica, inmediatamente te llamarán “de derecha”,
atribuyéndole así a este calificativo una carga negativa para despres-
tigiar al oponente y luego desechar sus ideas. También es un ejercicio
de neolengua decir cosas como “tú defiendes los intereses de tu clase”,
“eres burgués”, “eres de la extrema derecha y fascista”, o como es más
común hoy en día, en la ideología de género, donde ya no se habla de
familia, sino de “familia tradicional”, porque también dos hombres con
hijos son un modelo de familia, o al aborto no le dicen asesinato sino
“interrupción del embarazo”, al bebe no nacido le dicen “conjunto de
células”, y así, todo con la firme intención de subvertir los valores tradi-
cionales de Occidente, entre ellos, la protección de la vida, la protección
de la propiedad privada y la protección de las libertades individuales.

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15. ¿Qué de la tolerancia? ¿No hay que ser to-
lerantes con estas ideas?
No. No se puede ser tolerante con errores que degeneran en crímenes.
La falsa tolerancia es un dispositivo utilizado por los socialistas para
introducir su sistema. Es la estrategia de victimización: me hago la víc-
tima y tú eres el opresor. Lo vemos en distintos escenarios, aparte del
ecónomico con la eterna “lucha de clases” y el “capitalismo salvaje
que oprime a los débiles”: “los indígeneas fueron oprimidos por los eu-
ropeos” (ignorando el primitivismo y salvajismo que había antes de la
llegada de los europeos entre los grupos indígenas, que iban desde tor-
turas hasta sacrificios humanos, guerras y muertes por enfermedades ya
erradicadas), o “los homosexuales no tienen derechos”, queriendo decir
que ellos tienen derecho a casarse y a tener hijos, mientras ignoran que
es algo que no es el derecho sino la naturaleza la que les ha negado
tales cosas, o a la identidad biológica la llaman identidad de género.
Todo esto se enmarca en lo que se conoce como “Corrección Política”,
y tiene amplio respaldo en casi todos los medios de comunicación.

16. Mencionaron el “Capitalismo salvaje”.


¿Qué acaso el capitalismo no es salvaje?
Por supuesto que no. Por lo general, cuando dicen esta frase
quieren dar a entender que el capitalismo destruye el ambiente y per-
mite la explotación de los ricos hacia los pobres. Las dos cosas son
totalmente falsas. El capitalismo se basa en la cooperación pacífica y
voluntaria de las personas, por lo tanto, es antisalvaje. Los casos de
mayor depredación del ambiente ocurren cuando el estado es dueño de
los recursos del subsuelo, pues otorga concesiones a empresas y, al no
tener propietarios las zonas donde comenzará la extracción, no existen
los suficientes controles que debería haber para la actividad productiva.
Por otra parte, cuando los bancos centrales empiezan a emitir dine-
ro sin respaldo (lo que se conoce como “dinero inorgánico”), abaratan
los créditos, lo que induce a los empresarios a iniciar ampliaciones de
fábricas y a aumentar la producción sin que necesariamente las perso-
nas hayan pedido tales inversiones. Esta sobreinversión es la causa de
las crisis económicas, y como se ve, es originada por la intervención del
gobierno en el mercado financiero a través de los bancos centrales.
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Eso es socialismo, y salvaje en esencia.

17. A veces, ocurren privatizaciones que


liberan algunos sectores. ¿Eso no es liberalis-
mo?
No es liberalismo porque este descansa en el libre intercambio de
bienes y servicios y no en concesiones estatales. El problema con las
privatizaciones es que no suelen ser completas, sino que solo se oferta
un determinado número de empresas públicas. Eso es lo que se conoce
como mercantilismo: privilegiar a un pequeño grupo de empresarios
por parte del Estado mientras se perjudica al resto. El mercantilismo
es la práctica de lo que podríamos llamar la “derecha mala”, mien-
tras el liberalismo clásico la “derecha buena”, la auténtica derecha. En
América Latina, los últimos 100 años han visto el poder oscilar entre
regímenes socialistas y gobiernos mercantilistas, ante la ausencia de
partidos genuinamente liberales.

18. ¿Y no será más bien el problema la corrup-


ción?
El problema no es la corrupción: son corruptos porque son socialis-
tas. El socialismo es un sistema corrupto y corruptor porque impide a
las personas cooperar entre ellas, lo que genera todas las condiciones
propicias para la corrupción. Si queremos acabar con la corrupción, hay
que acabar primero con el socialismo, extirpar el mal desde su raíz.

18. ¿Qué es la dictadura?


La dictadura no es, como se suele pensar, una forma de gobierno. Es
más bien una medida de carácter extraordinario que se toma para, en un
caso de emergencia, concentrar el poder y permitir resolver el conflic-
to, por lo que deberá darse por finalizada una vez este se resuelva. En
este sentido, las dictaduras son la respuesta a una amenaza a la estabi-
lidad de una sociedad o al ataque a la vida, propiedad y libertad de las
personas y no, como se ha asumido desde mediados del siglo XX, un
dominio opresor.
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19. ¿Qué es la tiranía?
La tiranía es la forma de gobierno en que ocurre un abuso sistemáti-
co de la vida, propiedad y libertad de las personas. Básicamente, un
individuo o un grupo deciden jugar a ser dioses y empiezan a oprimir
a los ciudadanos. En este sentido, se observa el carácter religioso de
la subversión al orden social estable y el intento de esclavizar a una
población.

20. ¿Qué es la democracia?


La democracia es “poder ejercido por el pueblo”. Esta forma de
gobierno, sin embargo, puede ejercerse de dos maneras: limitada o
ilimitadamente. La democracia ilimitada o revolucionaria, diviniza al
pueblo y establece una tiranía de la mayoría: una mayoría impone su
voluntad a una minoría y la oprime. Pero claro, a la cabeza de esta
democracia no estará el pueblo, sino obviamente sus delegados, los
funcionarios pùblicos, quienes terminan siendo los que tiranizan. La
democracia revolucionaria es socialista, y no conoce límites, por lo que
siempre se autodestruye.
Por otra parte, la democracia limitada o liberal es aquella en la que se
establece el imperio de la ley. La ley será igual para todos los hombres,
de tal forma, que ninguna persona o grupo podrá oprimir a otros. La
democracia liberal encuentra así su expresión en la República, enten-
dida como la administración de los asuntos públicos bajo el Estado de
Derecho.

21. ¿Qué es el estado de derecho?


El estado de derecho no es aquel en que simplemente hay una
constitución. La noción de estado de derecho hace referencia al impe-
rio de la Ley, esto es, a que no gobiernan los hombres, sino la Ley, a
que todos los hombres son iguales ante ella y que todos deben some-
terse a ella sin excepción, tanto el pueblo como los gobernantes. Esta
noción apareció en Occidente cuando los pueblos europeos entendieron
y aceptaron que la Ley de Dios (los 10 Mandamientos) debía ser el
estandar por el cual las decisiones serían tomadas en la sociedad. 9
Así, se desplazaron de la idea de que los gobernantes pueden hacer su
voluntad sin límites a la idea de que todos los hombres deben obedecer
la Ley. En la medida en que las sociedades se apartaron de esta noción,
empezó el conflicto entre la anarquía y el control total. Y cuando han
puesto la Ley de Dios como el elemento unificador de la sociedad, ha
habido paz.

22. Entonces, ¿todo lo legal se obedecerá?


No necesariamente. Los gobernantes pueden emitir leyes que con-
trarían la Ley de Dios, por lo tanto, no se pueden obedecer. Estas leyes
serán injustas o inmorales, pues atentan contra la vida, la propiedad y
la libertad de las personas, de tal forma que obedecerlas sería incum-
plir con el deber cívico. En este caso, los ciudadanos deben rechazar el
cumplimiento de estas medidas y canalizar la protesta a través de los
magistrados menores.

23. ¿Qué son los magistrados menores?


Se refiere a todos aquellos funcionarios que tienen menor rango en
el ámbito de autoridad y ejercicio del poder. Así, los presidentes, los
jueces de los tribunales supremos de justicia, son magistrados superi-
ores, mientras los policias, los diputados, los concejales, los alcaldes y
los gobernadores tienen menor rango. Las personas deben entender que
cuando una autoridad emite una orden injusta o inmoral, es deber de los
magistrados de menor autoridad interponerse entre ese magistrado y el
pueblo, por lo que deben exigirle que actue a su favor.

24. ¿Qué hace a un ciudadano?


Un ciudadano no es un simple habitante de un país. Un ciudadano
auténtico es aquel que cumple con tres principios: uno, está informado,
o sea, conoce sus derechos y deberes, entiende las funciones de los
gobiernos y la economía; dos, siente el deber hacia su ciudad o país, se
involucra en los asuntos públicos. No es ni antipolítico ni apolítico, sino
que se interesa por las acciones que tienen un impacto en la sociedad,
y demanda soluciones, rendición de cuentas. Y tres, es moral, es
decir, que sabe lo que está bien y lo que está mal, defiende lo bueno 10
y combate lo malo. Solo puede hablarse de un ciudadano cuando estas
tres características se cumplen: informado, se involucra y es moral.

25. ¿Qué es el estado?


Aunque se pueden tomar distintas definiciones, prefiero destacar dos
elementos: monopolio legal en el uso de la violencia y asociación de
personas. Así, entiendo estado como la asociación de personas que tie-
nen una serie de rasgos en común y que deciden establecer un acuerdo
para la convivencia, a la vez que otorgan a un conjunto de personas la
autoridad para ejercer la violencia en caso de que alguien atente contra
el orden acordado. Así, los gobiernos civiles surgen para la protección
de la vida, la propiedad y la libertad de los ciudadanos. Sin embargo,
el uso de la violencia no queda reservado al gobierno. La violencia
es legítima siempre que se use para la defensa. Por eso, el derecho a
portar armas es un derecho fundamental del que deben gozar los ciu-
dadanos, no solamente como forma de protección de la vida, sino tam-
bién para estar protegidos de una posible amenaza del exterior o una
tiranía doméstica.

26. ¿Qué es la Constitución?


La Constitución es el documento que expresa la función de los
gobiernos. Esto es importante: no debe ser considerado como una
carta para expresar nuestros derechos, sino para delimitar el rango de
acción de los gobernantes. Cuando la Constitución empieza a ser uti-
lizada como un documento que puede ser modificado constantemente
para ajustarse a las “demandas sociales”, su carácter de permanencia
y respeto se pierden, por lo que las personas tenderán a desconocer-
la, lo que destruirá su función original. Esta es la razón por la que las
Constituciones de Venezuela han sido un fracaso, pues siempre han
tenido un enorme cantidad de artículos que desconocemos y por ende,
la población termina sin tener una comprensión clara de lo que es la ley
y de cuáles son los límites y las funciones de los gobernantes.

Liberalismo y capitalismo en Venezuela


1. ¿Ha habido liberalismo en Venezuela? 11
Las sociedades suelen aplicar medidas de reducción de la inter-
vención estatal o medidas interventoras. Desde este punto de vista,
sí ha habido aplicación de algunas medidas que se pueden concebir
como liberales. Nuestra Constitución fundacional ciertamente estaba
impreganada del espíritu liberal, pero lamentablemente, fue más influ-
ida por los principios del humanismo y la Revolución Francesa que
por los del liberalismo clásico. Desde 1830, el único periodo en que
se tendió a la liberación económica fue durante el gobierno de Marcos
Pérez Jiménez. Otra medida también característica del sistema liberal
es el patrón oro (el dinero que circula en la economía está respaldado en
el oro), y durante la administración de Juan Vicente Gómez, Venezuela
mantuvo el patrón oro, lo que explica por qué el Boívar se convirtió
hasta 1960 en una de las monedas más sólidas del mundo. Pero de resto,
en Venezuela no ha habido liberalismo, sino una mezcla de mercanti-
lismo con socialismo.

2. ¿Cuáles son los orígenes del socialismo en


Venezuela?
Si bien la ideología estatista siempre ha existido en la historia de
Venezuela, si precisáramos de una fecha en la que formalmente habría
que ubicar los comienzos del socialismo en el país, sería el 22 de marzo
de 1931, con la firma del Plan de Barranquilla. Este plan fue acorda-
do por los jóvenes de la “Generación del 28” en el exilio, entre ellos,
Rómulo Betancourt, Raúl Leoni y Valmore Rodríguez, y en él, además
de explicar la historia de Venezuela en términos marxistas, sentaron las
bases de lo que sería la acción política del futuro: un ataque al sistema
capitalista y la promoción de la lucha de clases como móvil para intro-
ducir el espíritu subversivo en la población. Ha de recordarse además
que del Plan de Barranquilla surgirá el partido Acción Democrática.
Los miembros de la Generación del 28, como es típico en los so-
cialistas, creyeron que en Venezuela había capitalismo porque existían
compañías transnacionales explotando el petróleo. Grave error, porque
en todo caso, en un sistema genuinamente capitalista, los recursos del
subsuelo son privados, por lo tanto, el estado no sería dueño de es-
tos y no tendría que estar otorgando concesiones. Pero como los so-
cialistas no entienden de libertad, continuaron su ataque a la sociedad:
empezaron a infiltrar los sindicatos, las universidades, la iglesia,
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los medios, las empresas, y todo ello como parte del adoctrinamiento
necesario para inducir a las personas a la revolución. Cuando Rómulo
Betancourt se hizo con el poder en 1945 y Rómulo Gallegos fue elegi-
do presidente, se intentó establecer el socialismo, pero el proceso fue
abortado por Pérez Jiménez en el 51. Sin embargo, con la subversión
de 1958, los socialistas nuevamente se hicieron con el poder, y esta vez,
definitivamente. Rómulo Betancourt dio inició al Pacto de Punto Fijo,
que no es más que el comienzo del socialismo en Venezuela bajo la
figura de la socialdemocracia.

3. ¿Qué inició en 1960?


En 1960 asistimos al comienzo del socialismo “diluido”, “ligero”:
dosis de intervención estatal cada vez más frecuentes. Si bien Eleazar
López Contreras había lanzado el primer ataque serio a la libertad con
la instauración del Banco Central de Venezuela en 1940, hasta el año
de 1960, la intervención de este órgano había tenido escasa relavancia.
Pero a partir de ese año, el Banco Central empezó a ejecutar procesos
inflacionarios (entendiendo la inflación como el aumento en la cantidad
de dinero que circula en la economía sin respaldo) que comenzaron
a afectar gravemente la estabilidad de nuestra moneda. Pero es en la
primera administración de Carlos Andrés Pérez (1974-1978) donde el
socialismo va a ocasionar los daños más graves en el siglo pasado, con
la estatización del Banco Central y la estatización de la industria del
petróleo y del hierro. Con estas dos medidas, el Estado ganó un in-
menso poder: control sobre el sistema monetario y control sobre las
principales industrias del país. El BCV se dedicó, bajo las órdenes de
CAP, a incrementar deliberadamente la oferta monetaria, lo que causó
ya en 1978 gravísimos problemas en la economía venezolana, como se
puede observar en los reportes de la época de protestas de las personas
por salarios que no permitían cubrir las necesidades básicas. Este pro-
ceso inflacionario continua hasta la actualidad, y fue lo que ocasionó
la devaluación de 1983 (el “Viernes Negro”) y la crisis bancaria de
1994-1995, así como todas las devaluaciones que se han realizado des-
de entonces. Para tener una idea, mientras en 1940 el tipo de cambio se
ubicaba en 3,2 Bs. por dólar, a fecha de diciembre de 2016, el tipo de
cambio había ascendido a 650 mil Bs por dólar: una pérdida de valor
de más de 200000% de la moneda nacional durante los 75 años de
existencia del Banco Central de Venezuela. 13
4. Tenía entendido que el socialismo comenzó
en 1999 con Hugo Chávez. ¿No es así?
No. Como ya indiqué, el socialismo encuentra su etapa de prepa-
ración entre 1931-1959, y su instauración en su forma ligera en la so-
cialdemocracia que va desde 1960 hasta 1999. Pero, como explicó muy
bien el economista austriaco Ludwig von Mises, la socialdemocracia
siempre terminará, por su propia dinámica, en la instauración definiti-
va del socialismo a una escala más agresiva. Y eso fue lo que pasó en
Venezuela tras 40 años de socialismo “ligero”. Cuando Chávez llegó al
poder, el socialismo mutó, pasó a su etapa más violenta en transición
hacia el comunismo. Si bien en la teoría marxista socialismo y comunis-
mo no son lo mismo, en el fondo reclaman lo mismo: el uso del estado
para controlar la totalidad de la vida de los individuos y hacer así al
“nuevo hombre”. En 1999, Hugo Chávez aceleró la intervención estatal
y enrumbó al país a mayores dosis de control sobre la población. Esto,
como era de esperarse, ha devenido en una tiranía, entendida como el
abuso sistemático de la vida, propiedad y libertades individuales. Así,
desde 1960 hasta 1999, hemos tenido socialismo con mercantilismo, y
desde 1999, socialismo enrumbado al comunismo. El llamado neolibe-
ralismo de la década de los 80 no es más que un intento por revertir los
efectos desastrosos que el propio CAP havía provocado con las dosis de
intervención de su primera administración, pero al no ser liberaciones
completas del mercado, no permitieron la recuperación del país, y la
población terminó imputándole al liberalismo los fallos del socialismo.
La historia de nunca acabar…

5. Pero en el gobierno de Chávez hubo cosas


buenas como las misiones. Y sin él, el precio
del petróleo hubiese seguido bajo.
Las misiones fueron financiadas con los impuestos y la renta
petrolera, por lo tanto, ni fueron gratis ni podían durar para siempre.
Como dijo Margaret Thatcher: “El socialismo termina cuando se acaba
el dinero de los demás”. Y es que el daño más grave que ha originado
las misiones no es el de haber expoliado la riqueza de las personas,
sino el de promover la mentalidad de dependencia estatal en la po-
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blación, en vez de la responsabilidad y el esfuerzo individual para salir
de la pobreza.
Por otra parte, es totalmente falso que Chávez haya sido el responsa-
ble del incremento del precio del barril de petróleo. El incremento en
el precio se debió a la intervención de EEUU en Irak tras el ataque del
11-S. La Reserva Federal de EEUU (lo que sería su Banco Central) em-
pezó a incrementar la cantidad de dinero para sufragar el gasto militar,
lo que inició un proceso de sobreinversión y el incremento de demanda
de materias primas, entre esas, el petróleo. Y al subir la demanda, subirá
el precio. Esa fue la razón del incremento.

6. Entiendo que el problema entonces es el


socialismo. ¿Qué otras señales son característi-
cas del socialismo?
Además de la existencia del Banco Central (en un orden social
liberal, los bancos centrales no existen; el dinero sería responsabilidad
de la banca privada, que estaría regulada por el gobierno y que deberá
actuar bajo el patrón oro, por lo que se prohibiría la inflación), hay toda
una batería de medidas liberticidas propias del socialismo:
- Controles de precio
- Controles de cambio
- Impuestos confiscatorios (un impuesto mayor al 8% es robo)
- Aranceles
- Barreras de entradas a distintos sectores (como el agua, la luz, el
aseo, las telecomunicaciones)
- Salarios mínimos
- Salud y educación pública
- Sistema público de seguridad social
- Bancos públicos

7. ¿Cómo es posible que los socialistas hayan


avanzado tanto? ¿Dónde han estado todo este
tiempo los liberales?
Los liberales han sido minoría porque unos permanecen en silen-
cio, otros se apartan de la política y otros participan con los so-
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cialdemócratas esperando que algún día se arrepientan de su error o
tengan una oportunidad. Mientras tanto, las personas se ven forzadas a
elegir entre el mal mayor (comunistas) y el mal menor (socialistas-mer-
cantilistas), ante la falta de una verdadera opción liberal. Los liberales
estamos llamados a reivindicarnos en este siglo, y para eso, es necesario
articular partidos políticos que representen a esa mayoría silenciosa que
está harta de los socialistas y de los mercantilistas. Cuando las personas
empiecen a organizarse en una oposición antisistema, antisocialista y
no antigobierno, a enseñar los principios liberales en las familias, en las
iglesias, en las escuelas y universidades, en los medios y en los orga-
nismos públicos, aparecerán los partidos liberales, y en ese momento,
la sociedad volverá a un orden liberal, de respeto a la vida, a la propie-
dad y a las libertades individuales. Habrá un gobierno que cumpla con
sus funciones: justicia, seguridad y orden, y habrá empleo de calidad,
reducción de la pobreza y prosperidad. Mientras tanto, el trabajo es ir
sacando, una persona a la vez, a la población de la matrix socialista. No
hay de otra. Por eso, más que esperar soluciones a nuestros problemas
desde el exterior, o que un caudillo surja y elimine a los socialistas, los
pueblos de América Latina deben convertirse en ciudadanos, conocer
sus deberes, sus derechos, y empezar a preocuparse por una política
digna, honrada, y a formar valores. Será allí cuando seremos libres de
la esclavitud mental a la que nos han sometido con el adoctrinamiento
estatal y podremos romper el yugo socialista en nuestras mentes y en
nuestras sociedades.

Sobre el Autor
Heraclio Rivera es cristiano, economista y comunicador social. Inte-
resado en la transformación cultural de Venezuela con los principios del
Reino de Dios, ha publicado además el manual Arquitectura de la Lib-
ertad y las Lecturas para la conformación de la Cultura Cristiana bajo el
auspicio de la Fundación para el Progreso y la Libertad, la cual también
dirige. En la actualidad, trabaja en la divulgación del proyecto político
de las 5 Reformas, con miras a preparar a la próxima generación para la
reconstrucción cristiana del país.
Twitter: @heraclio_r
Facebook: /heracliori
Instagram: @progresoylibertad
Año 2017. Libre de reproducir. 16