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Familia y Pobreza dura

Germán Rozas 1

Resumen
Un tema de alta complejidad hoy en día es la superación de la pobreza, no obstante existe un segmento
de la misma que aparece especialmente resistente, la Pobreza Dura. Esta área es refractaria a las políticas
sociales que ponen el acento en el aspecto económico. Surgen así otras dimensiones a considerar, entre las
cuales la familia es una fundamental. Sin embargo particularmente las variables psicosociales de la fami-
lia. Se plantea, entonces la hipótesis, que dichos aspectos originados en una época histórica anterior con-
forman matrices fundacionales de la familia pobre en Chile. Estas matrices se despliegan en la actuali-
dad en un enfrentamiento con la modernidad. Dicha contradictoria dinámica profundiza la situación
provocando un tipo de familia asociada a la pobreza dura.
Palabras Claves: Pobreza Dura, Familia Pobre, Matrices Psicosociales.

Abstract
A highly complex subject is to surpass poverty; However, there exists a segment that it is specially
tough: Extreme Poverty.
This is an obstinate social political area with an accent in the economic aspect. Following this arise
other dimensions are to be considered, among them, the family, which is fundamental and, particularly,
the psychosocial variables of the family.
This gives ground to the hypothesis that those aspects derive from a historic time which conform the
mother of the foundation of the Chilean poor family. This mold unfolds today a confrontation between
past and modern times. This dynamic contradiction deepens the situation inciting a type of family
associated to extreme poverty.

I.- Antecedentes pobreza dura ingresos son menores que el resto de los pobres.
Este enfoque tan difundido y tan utilizado por los
El término de “Pobreza Dura” constituye un gobiernos para la elaboración de políticas sociales
concepto en formación. Se aproxima a identificar tiene fundamentalmente como soporte la dimen-
un segmento de la población pobre que tradicio- sión económica.
nalmente y en diferentes contextos se le ha deno- No se abandona dicha dimensión económica,
minado indigentes, pobreza crítica o extrema po- al referirse a Pobreza Dura, pero existe un esfuer-
breza. zo en los especialistas del área por incorporar otras
Estos últimos conceptos se encuentran asocia- dimensiones que permitan entender más
dos a la forma tradicional de medición de la Pobre- integralmente el fenómeno. Surgen así aspectos
za basada en el Método del Ingreso, consistente en significativos como la calidad de las relaciones al
la comparación de la canasta familiar con el ingre- interior de la familia, las limitaciones y potenciali-
so, donde los pobres críticos son aquellos cuyos dades del desarrollo de las personas en pobreza,
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Psicólogo, Magister, Docente Dpto de Psicología, Universidad de Chile. E. Mail: grozas@abello.dic.uchile.cl

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el entorno social e institucional que activa o de- El análisis nos lleva a revisar ciertos factores
prime la reproducción de la pobreza misma. En involucrados. Desde la perspectiva de la Psicolo-
este artículo justamente se intenta mostrar facto- gía Social en relación a la dimensión individual
res relevantes de la Pobreza Dura en torno al ámbi- aparecen ciertas dificultades personales asociadas
to de la Familia. a la autoestima, la desesperanza aprendida que
Por otro lado la emergencia y necesidad de un tienen una incidencia directa en la habilitación de
concepto más amplio de Pobreza Dura surge en las personas en el campo laboral o en el desarrollo
cierto sentido, del mismo análisis de los resulta- de iniciativas. Estos aspectos influyen por otra
dos cuantitativos del Método del Ingreso, que in- parte en el seno de la familiar afectando las rela-
dican que pese a la disminución de la pobreza ciones padres e hijos, y produciendo una espiral
(pobreza no indigente), la mitigación de la indi- negativa de reproducción de incapacidades.
gencia no ha ocurrido de la misma forma, no ha De la misma forma variables como el entorno
seguido con la misma celeridad la curva descen- poblacional, las dificultades de acceso a la salud,
dente general. Se aprecia una población que vive los déficit de establecimiento educacionales, etc. son
en pobreza crítica que tiende a mantenerse como también aspectos relevantes como los anteriormen-
tal, a no sufrir grandes modificaciones. (ver cuadro te mencionados, (Rozas, 1998).
n° 1).
Al respecto el cuadro muestra que en el período
90-96 la pobreza no indigente disminuyó un 8,5% y

Cuadro Nº1
EVOLUCIÓN DE LA POBREZA EN CHILE

AÑO 1990 1992 1994 1996


Pobreza 27% 23,1% 20% 18,5%
Indigencia 13% 8,9% 8,5% 6,5%
Pobreza Total 40% 32,7% 28,5% 25%
Fuente: Cepal/Mideplan
Casen 1990-92-94-96

la pobreza indigente disminuyó 6,5% . Como se se-


ñalaba más arriba la disminución no es en la misma
II.- Relación pobreza y familia
proporción. Más profunda, es dicha diferencia al
La CEPAL (1994) en torno al tema de la pobreza
comparar los años 1992-1994, donde la pobreza no
pone el acento en el campo de la familia,
indigente disminuye un 3.1%, y la pobreza indigen-
categorizando los núcleos duros de la pobreza. De-
te solo alcanza una disminución de 0.4%.
finidos como aquellas familias u hogares que pre-
Es allí donde en el campo de las ciencias socia- sentan Jefatura femenina, sin cónyuge, con tres o
les, surge la interrogante sobre las causas que ex- más hijos, cuyos ingresos se encuentran bajo de la
pliquen esta situación, ¿por qué disminuye la po- línea de Pobreza.
breza y no disminuye con la misma rapidez la indi-
No se trata de desmerecer la jefatura femenina,
gencia?, al parecer están presentes aquí otros fe-
más bien el problema reside en que la discrimina-
nómenos.
ción económica dirigida hacia la mujer provoca un

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promedio menor del ingreso familiar que si el jefe A modo de ejemplo, en Venezuela (Cepal, 1992),
de hogar es el hombre, por lo mismo esta realidad el 40% de familias indigentes tienen jefatura feme-
hace referencia a un extremo de vulnerabilidad so- nina , en cambio en los pobres no indigentes dicha
cial. calidad se encuentra en algo más de un 20% . Es
Los antecedentes en nivel latinoamericano, so- decir, prácticamente el doble de familias con jefa-
bre mediciones de la pobreza muestran que el por- tura femenina se encuentran en el segmento indi-
centaje de mujeres jefas de hogar es mucho mayor gente en relación al segmento no indigente. Estos
en la población que se encuentra bajo la línea de antecedentes se repiten de manera similar en los
indigencia. diferentes países de América Latina (Ver Cuadro
N 2). Lo mismo ocurre y tal vez con más profundi-
dad en el caso del sector rural.

Cuadro Nº2

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Complementando los antecedentes, sin perder III.- Familia y pobreza dura:


la referencia de la familia, el porcentaje de jóvenes
desocupados de 15 a 29 años en 1996, comparan- circulo vicioso
do el primer quintil (jóvenes más pobres) y el quinto
quintil (jóvenes más acomodados) se observa que La familia en Pobreza Dura se encuentra atra-
el primero alcanza la tasa mas alta de desocupa- pada en una especie de laberinto social donde a
ción de un 23,2% y el quinto grupo sólo llega al cada movimiento pareciera hundirse más y más.
3,5% ( Mideplan, 1997). Los distintos actores que van conformando la fa-
Luego relacionando estos resultados con el tema milia, padre, madre, hijos, abuelos, amigos pre-
de la educación, en el sentido de que el proceso for- sentan inhabilidades sociales que en distintos mo-
mativo, especialmente la capacitación mentos les impiden salvar obstáculos fundamen-
postsecundaria, son dinámicas que permiten la in- tales para su integración social. Con bajo niveles
tegración a la sociedad, según el INJ, los jóvenes educacionales, limitaciones psicosociales,
que ingresan a realizar estudios postsecundarios diminuida perseverancia, alcanzan sólo labores es-
del primer quintil son el 11% en franca diferencia porádicas y mal remuneradas; sin ingresos sufi-
con los jóvenes del último quintil quienes ingresan cientes se torpedean condiciones esenciales de ca-
en un 30,2 %. (Primer Informe Nacional de Juven- lidad de vida, vivienda, alimentación, recreación,
tud, INJ, 1994). vestuario; lo que a su vez termina horadando la
salidad del sistema, impactando a los niños. Estos
¿Que hacen estos jóvenes entonces?, Algu- últimos sin herramientas intelectuales, cultura-
nas pistas ofrece el diagnóstico del Plan de Desa- les, sociales ven fragmentado su proyecto vital,
rrollo Comunal de Peñalolén. (cuadro Nº3). En reconstituyendo el ciclo de la pobreza.

Cuadro Nº 3 (cuadro Peñalolén)


Actividad de los Jovenes Comuna de Peñalolen 1993
ACTIVIDAD Número %
Estudia 13.810 37.10
Cesante 7.973 21.43
Trabaja 6.884 18.24
Quehacer Hogar 6.032 16.22
Sin actividad o busca trabajo 2.439 6.53
TOTAL 37.233 100.00
Fuente: Pladeco Peñalolén 1993

1993 los jóvenes de 15 a 25 años cesantes alcan- El cuadro Nº 4 gráfica este proceso, de modo
zan un 21,43 % , pero si se agregan los datos de que comenzando en punto determinado, prácti-
jóvenes sin actividad y aquellos con quehacer camente se vuelve al lugar de inicio. La madre
en el hogar se llega a la cifra 44,5% jóvenes de la embarazada, con ciertos niveles de desnutrición,
comuna sin integración real, sin trabajo o activi- con situaciones psicológicas adversas como violen-
dades significativas, contribuyendo a engrosar cia intrafamiliar, baja autoestima, baja sociabili-
las familias con pobreza dura, y componentes de dad, etc. Una vez nacido el niño tienen riesgo cons-
cultivo para la delincuencia. tante de enfermedades, limitada estimulación

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psicomotora en el hogar, deprivación afectiva, etc. constituir una familia independiente, probable-
Estos niños pueden tener incapacidades intelectua- mente se establecen como allegados donde sus pa-
les o sensoriales; ingresa luego al sistema educa- dres. Las limitaciones de espacio agravan las con-
cional y un elemento habitualmente presente es la diciones de desesperanza aprendida, la baja
baja condición para el aprendizaje, poca autoestima, frustración, marginalidad, no favore-
reafirmación de sus capacidades individuales, ries- ciendo las posibilidades de adquirir trabajo etc.
go de deserción y repitencia en el colegio; poste- Además las precarias viviendas, impiden la inti-
riormente más adulto se incorpora precozmente midad, generan agresividad, violencia intrafamiliar
al trabajo obteniendo bajas remuneraciones, con y en definitiva ello contribuye y desestabilizar la
riesgo de entrar en la carrera de la delincuencia, la familia, surge el alcoholismo y así nuevamente el
drogadicción, el alcoholismo, etc. Al establecer re- ciclo se repite. Obviamente este esquema es una
laciones sexuales tempranas sin posibilidades de propuesta de simulación de la realidad.

Cuadro Nº4
Círculo de la Pobreza
Niños 2-6 años
Discapacidad Intelectual Riesgo de Desnutrición
Sensorial y Física Carecen de Estímulo
Embarazada Desnutrida
adecuado
Angustia, Intranquilidad Sufren deprivación cultural

Niños (2 años)
Riesgo Enfermedad o morir
Riesgo de Desnutrición Niños de 6 a 11 años
Riesgo de Deprivación Riesgo Desnutrición
Padres con poca educación Afectiva en los 1eros. meses
Bajo potencial de aprendi-
Trabajos Baja Categoría zaje
Adulto Poca reafirmación de su
Mayor Bajos Ingresos y/o Ausencia capacidad individual
De un Cónyuge o familias Marginalidad
Marginal - Riesgo de Deserción
Grandes Hijos más Allegados - Repitencia
Frustración - Bajo Rendimiento escolar

Baja Autoestima
Mayor tasa de disolución Jóvenes 15-21 años
Familiar Alcoholismo Depresión Ingreso precoz al trabajo y
con baja remuneración

Deseperanza Aprendida Asiste al sistema de educa-


ción con pocas posibilidades
Poca Intimidad de capacitación laboral
Agresividad Poca posibilidad de empleo No logra su pleno desarrollo
Sin vivienda, sin bienes
Riesgo delincuencial
Drogadicción
Viviendas Precarias Alcoholismo Jóvenes
Hacinamiento Promiscuidad Discapacitados
Uniones Consensuales Precoces
Tamaño de la Familia Sin posibilidad de
Mayor que el Promedio Construir familia
Se convierten el Allegados

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La forma habitual de explicar la pobreza dura tán a la base y fundan un tipo de comportamiento
es siempre buscando variables externas, ya sea la que perdura en el transcurso de muchos años, más
falta de acceso a la educación, a la salud, trabajo, de un siglo, reproduciéndose de familia en familia,
etc. Por ejemplo, existen diferentes programas gu- de generación en generación. Son elementos signi-
bernamentales para superar la pobreza, pero son ficativos dado que adquieren el peso en la evolu-
programas que en definitiva no apuntan o desco- ción de la cultura.
nocen la realidad más íntima en que viven los po- Sonia Montecinos (1991) asocia la familia al pro-
bres o en que vive la familia. ceso de conquista española, contexto en el cual la
Un caso al respecto es el Instituto Nacional de relación básica se establece entre la mujer autóctona
Desarrollo Agro-Pecuario (INDAP), que desarro- latinoamericana, es decir la mujer indígena, con
lla programas de transferencia tecnológica. El cam- un hombre, que no es el hombre latinoamericano
pesino pobre se siente invadido por nuevas tec- sino que es el español. De esta relación nace un
nologías que les ponen sobre la mesa, que no sa- hijo, que si es el hombre latinoamericano, el que
ben usar, terminan no interesándose y no partici- en definitiva se transforma en un hijo sin padre, en
pando. INDAP dirige algunos de sus programas a un “guacho” por cuanto el padre español se eva-
jóvenes (Reyes, 1998), los cuales desde una pers- de, sigue su proyecto de conquista, se aleja. Que-
pectiva cualitativa estos no tienen mucho éxito, da en el imaginario social como un padre poderoso
fundamentalmente estos programas no logran ha- pero ausente y la estructura esencial de la familia
cer efectiva su propuesta por una falta de conside- es la mujer y este hijo sin padre. En este periodo la
ración del contextos psicosocial y cultural del cam- colonización introduce el concepto de familia
pesino empobrecido. monogámica occidental, la pareja constituida por
En el campesino o la familia en pobreza dura se madre, padre e hijos.
generan condiciones internas y psicosociales que En este contexto ejerce una fuerte influencia y al
son un “handicap” para enfrentar distintas opor- mismo tiempo es un indicador de la forma que
tunidades. adopta la familia de la época, la configuración del
Marianismo. La Virgen María es una figura vene-
rada, valorada y recurrida bajo diferentes formas
IV.- Estructura Fundacional de la en toda América Latina. No ocurre lo mismo en
Familia Pobre Europa donde la figura importante es Jesús, que
representa el reglamento, el poder, la sabiduría, en
Se presenta a continuación una perspectiva de definitiva la fuerza del hombre.
la familia pobre a partir de elementos estructurantes Plantea Sonia Montecinos, que la imagen de la
alojados en un periodo particular de la historia de Virgen María se construye a través de un proceso
nuestro país, elementos que en términos de hipó- sincrético donde confluyen la religión indígena y
tesis hacen referencia al origen de la familia popu- la religión católica. Su conformación cumple una
lar. El argumento inicial de esta formulación se relevante función social en el contexto de la época
encuentra en autores como Gabriel Salazar, Sonia en que aparece el tipo de familia señalado, consti-
Montecinos, Teresa Valdés, quienes han desarrolla- tuida por la mujer, los hijos o los guachos, con au-
do un trabajo desde un enfoque básicamente cuali- sencia del hombre. Por un lado el Marianismo vin-
tativo al estudiar ciertos fenómenos históricos que cula dos tipos de familia y las dos culturas y por
aluden a la familia chilena entregando así un so- otro salva la situación negando, tapando,
porte fundacional de las variables que conforman obnuvilando la realidad dramática de la nueva fa-
la familia pobre. milia surgida de la conquista Española.
El análisis permite observar que la calidad de El marianismo, en otra dirección, influye en la
fundacional radica en que son elementos que es- conformación del ethos “Ser Madre” de la mujer

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latinoamericana. Teresa Valdés (1988) en un estu- ria para que el proyecto se lleve acabo exitosamente,
dio cualitativo de 20 casos de mujeres del sector de hecho la mujer puede ser madre al margen de la
popular, logra discriminar y diferenciar tres estilos normatividad social” (pág, 172, Valdes. T, 1988).
de vida en mujeres, donde uno de ellos muy signi- Volviendo atrás para entrar a definir el rol del
ficativo favorece la primacía de lo “natural”. En hombre latinoamericano, Sonia Montecinos señala
este Modelo “la mujer es concebida como parte de “......el mito mariano resuelve nuestro problema de
la naturaleza, como parte de la madre tierra, por origen, ser hijos de una madre india y de un padre
lo tanto debe ser fecunda y darle muchos hijos, la español y nos entrega una identidad inequívoca con
madre tierra posee recursos ilimitados que sus hi- una madre en común. ....Desde la óptica de las iden-
jos, todos los que habitan en ella deben obtener. Se tidades de género el símbolo mariano constituye un
supone la existencia de un orden natural que resol- marco cultural que asignará a las categorías de lo
verá los problemas de escasez que se puedan pre- femenino y de lo masculino cualidades específicas”.
sentar”. (pág, 28-29, Montecino, S, 1991)
En la constitución de una familia, desde una Lo femenino es ser madre y lo masculino, es
perspectiva natural asociado a lo religioso, el nú- ser fundamentalmente hijo. “.... En este ámbito pen-
mero de niños son los que Dios quiera, no es una samos que el arraigo de la imaginería mariana y de
decisión de la mujer tener uno o dos niños sino los sus atributos de lo Mater para lo femenino y de lo
que quiere la naturaleza, lo que el destino indique. hijo para lo masculino denuncia una tensión que
“Los cursos de acción que define este proyecto originada en la historia tiende a solucionarse a tra-
para la mujer se concentran en su ser madre, en una vés de la representación que la sublima. El vacío
determinada versión, la mujer debe tener muchos que la expresa es de lo masculino como padre” (pág
hijos, durante todo su periodo de fertilidad, sin li- 30, Montecino, S, 1991). La incorporación del
mitaciones de ningún tipo”... “además deberá ali- Marianismo resuelve el tema obnuvilando el rol
mentarlos, será su responsabilidad que sus hijos del hombre latinoamericano como padre, dejando
crezcan y sean sanos...” (pág, 168, Valdes. T, 1988) un vacío y donde lo masculino está sustentado por
El hombre se integra a la familia como requisito esta relación madre-hijo, expresándose fundamen-
para que se cumpla el rol femenino, para que la talmente como hijo y luego como “huacho” y pos-
mujer sea madre, tenga hijos y estos sobrevivan, esa teriormente discriminado y excluido.
es la integración del hombre en este proyecto, con- Dado este vacío en el rol del hombre, Sonia
forma una posición secundaria. Montecinos señala su compensación a través de dos
“El hombre se integra a este proyecto como la vertientes, una de ellas es el caudillo, el guerrillero,
lluvia que permite que la semilla germine y que la es el hombre del campo que roba al patrón, el cua-
alimenta para que la semilla llegue a ser una planta trero; en el caso de la Independencia de Chile,
que posteriormente dé flores y frutos, por lo tanto Manuel Rodríguez cumple un rol de caudillo . El
debe hacer producir la tierra y proveer los alimen- delincuente de alguna forma es un caudillo, en la
tos necesarios para sus hijos. La mujer no está ex- literatura muchas veces figura como un héroe que
cluida de esta tarea, en última instancia es ella la logra satisfacer ciertas necesidades culturales que
responsable de la supervivencia de los hijos” (pág, han sido arrebatadas. En definitiva es un hombre
168, Valdes. T, 1988). de la marginalidad, no perteneciente al mundo de
Sobre la pareja, “este proyecto no incluye regu- lo formal y que se transforma en caudillo y vive
laciones respecto de la pareja y si bien es necesario como tal.
que la mujer tenga una pareja para que exista re- El otro camino de compensación hace referen-
producción no define condiciones ni limitaciones cia al machismo, este rasgo se configura a través
es sólo un proyecto de maternidad. El matrimonio de una concepción de superioridad del hombre por
como institución y norma no es condición necesa- sobre la mujer, sin embargo, su expresión inmedia-

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ta es mediante la violencia. El hombre se impone no de los niños. El gobierno en consecuencia dio al


haciendo uso de la fuerza en el interior de su fami- padre por inexistente o por incompetente, pues en
lia, no es a través del convencimiento o de consti- todos los documentos oficiales sólo se habló de los
tuirse en autoridad propiamente tal. En este senti- hijos de Rosaria Araya..... No es cosa de maravillar-
do no existe en la matriz de la familia popular el se, sin embargo, por el comportamiento irrespon-
hombre como padre en equilibrio con la mujer, por sable de Mateo Vega, porque cuando se tenía un
lo tanto, su entrada es esencialmente por fuerza. padre como ese Mateo, es decir como un simple
Otro aspecto es el tema de la conformación del peón, entonces había que hacerse la idea de que
guacho del siglo XIX que tiene que ver con la etapa papá no era sino un accidente o una cadena de ac-
posterior a la colonia, relacionado con el período cidentes en las vidas de su prole. Los hombres como
del inquilinaje, con el trabajo agrícola en el mundo Mateo no formaban familia. Se sentían compelidos
rural, con la oligarquía, etc. Allí la familia se en- más bien a andar la tierra. En camino a otros va-
cuentra en una situación especial, vive dentro de lles, de vuelta a otros fundos, en busca de otras
una hacienda, en un territorio donde ella es parte minas. Escapando a los montes. Atravesando la
de las propiedades del dueño de todas las tierras y cordillera. Apareciendo y desapareciendo.....Y aún
en eso la mujer nuevamente juega un rol importan- podían pasar los años sin que se tuviese el menor
te . Está presente una relación entre esa mujer y el noticiamiento de él. Hasta que alguien avisaba que
patrón; no es casual el llamado “derecho a pernada” estaba preso o lo habían herido en una riña de bo-
de la época, el ascendiente sexual del patrón por rrachos, que lo habían visto convicto o enjaulado y
sobre la mujer cuando esta contrae matrimonio. El engrillado reparando el camino del puerto. O que
inquilino también aquí juega un rol secundario, lo habían agarrado en una leva, que lo habían he-
inferior y muchas veces frente a sus protestas es cho servir en ejército, que se había desertado, que
expulsado de esas tierras, sale del campo, y se trans- en fin se había hecho cuatrero........ Así poco a poco
forma en gañán, o en cualquier cosa. La familia en de pura ausencia y noticiamiento un papá del tipo
ese periodo pasa por diferentes etapas, la familia de Mateo Vega, se iba transformando en la mente
inquilina es una de ellas. de sus hijos en una especie de leyenda en un padre
legendario. Legendario, pero inútil. A veces admi-
En este periodo se encuentran antecedentes de
rado y deseado, pero las más de las veces temido y
la matriz Psicosocial de la familia pobre. El análi-
rechazado” (pág 5-6, Salazar, G, 1989).
sis histórico- cualitativo señala que la familia po-
bre dentro de los avatares de la época se encontra- Este autor describe también el contexto y la vida
ba constituida por la mujer como pilar fundamen- de la mujer de la época, quien frente un marido
tal y los hijos, donde el hombre esencialmente ju- ausente, con muchos hijos, debiendo hacerse res-
gaba un rol itinerante, y pese a que en algunos mo- ponsable de la sobrevivencia familiar, alcanza un
mentos surgía como elemento central también es- nivel de saturamiento y sobrecarga que de cierta
taba ausente por largos periodos, e incluso su vuel- manera la obligaba a expulsar los hijos de la casa, a
ta a casa era deseada más bien en la fantasía que regalarlos para su manutención por parte de terce-
en la realidad. Gabriel Salazar (1989) en su texto ros. Aquí un texto de Gabriel Salazar al respecto :
“Ser niño guacho en la historia de Chile del siglo “Ahora ustedes dirán qué pasaba con mamá, pues
XIX” expone dicha situación señalada haciendo como lo presintió claramente Rosaria Araya los hi-
uso de un recurso novelesco: “Esperaban ustedes jos se quedan siempre aferrados a la madre, sobre-
otra cosa? Mateo Vega, el peón que engendró las todo cuando hay naufragio conyugal. Entonces di-
criaturas de Rosaria no se hizo presente el día del gámoslo de entrada mamá se quedaba muy a dis-
parto, tampoco se había aparecido durante el últi- gusto con nosotros. Es que para ella no éramos más
mo tiempo del embarazo....... no compadeció la an- que un cepo que le impedía moverse con la preste-
gustia final de Rosaria, no se hizo cargo de ningu- za requerida para subsistir en un medio tan difícil

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como era el que acosaba a los chilenos pobres del sentido que en el desarrollo presente de la misma,
siglo XIX. Donde la mayoría de los hombres -aún estos elementos se acentúan y se
los más fuertes- fracasaban sin remedio viéndose sobredimensionan. Este resultado sería fruto de
obligados a escapar de sus hijos, mamá no podía dos factores relevantes, por un lado, el enfrenta-
escapar de nosotros. No podía. Pero, francamente, miento de la familia pobre a la modernidad, diná-
la estorbábamos. ¡Y vaya sí la estorbábamos! Si su mica que implica tal nivel de exigencia que esta
impulso más primario —tras hecharnos al mundo no puede absorber, empujándola a un mayor ni-
y comprender que estaba sola, como Rosaria—, era vel de deterioro. Este mismo proceso hace surgir
repartirnos. Eso, exactamente eso: obsequiarnos a el segundo factor, la pobreza dura, condicionando
cualquier otro que sí pudiera tenernos. Ella no es- un tipo de familia gravemente desarticulada.
capaba como papá ciertamente, pero en cambio se El tema de la modernización está relacionado
deshacía de nosotros tan pronto como podía............ con la urbanización, con el traslado masivo de la
Usaban distintos procedimientos. Uno de ellos con- población rural al mundo urbano desde 1930, de
sistía en llevar al niño recién nacido, en la oscuri- modo que aproximadamente el 80% de la pobla-
dad de la noche, a una casona patricia, en cuyo ción de nuestro país y en Latinoamérica ya vive en
zaguán, envuelto en toscas mantillas, se le dejaba la ciudad (Rozas, 1998). El tipo de familia diseñada
expuesto. Ella golpeaba la puerta y escapaba” (pág, arriba, sujeto a las matrices fundacionales señala-
13, Salazar, G, 1989). das llega a la ciudad y se encuentra con que el
mundo urbano no está pensado para ella sino para
un tipo de familia europea, nuclear, con padre,
V.- Matrices Psicosociales de la madre e hijos. Quedan marginados abuelos y alle-
Familia Pobre: gados. Concepto de familia occidental que pro-
mueve un mayor equilibrio hombre-mujer, centra-
De acuerdo a los antecedentes entregados ante- da en la educación de los niños, condicionando una
riormente respecto de las matrices fundacionales de sexualidad basada en el control de la natalidad,
la familia es posible esbozar en términos de hipó- valorando un número de hijos reducido. La fami-
tesis una propuesta sobre los elementos estructu- lia descrita arriba se golpea en esta modernidad, su
rales básicos de la familia pobre en nuestro medio. fracaso implica deterioro, procesos de expulsión,
Hay un conjunto de características que descri- salida temprana del hogar, prostitución.
ben la familia pobre según lo señalado, estos ele- A continuación se presenta un diagrama que
mentos pudieran aparecer como teñidos por un expresa el conjunto de características de la fami-
sesgo negativo, no obstante no es la idea que se lia asociada a la pobreza dura inmersa en una re-
quiere presentar. lación de circularidad, en que cada miembro de la
La familia pobre se configura sobre dichos as- familia desarrolla un rol entropico,
pectos de origen, pero la hipótesis avanza en el desestructurante.

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ROL PADRE
Padre itinerante
Huacho-despojado
Expulsado
Rol fuera de la casa

ENTRADA S
POBREZA
HIJOS
expulsados casa A
sin referencias padres
DURA referencias de las calles
quiebre proyecto vital
L
FAMILIA víctimas explotación
evasión alterada I
D
ROL MADRE A
S
Rol dentro de casa
Cuidado niños
Rol mariano
Saturada
Expulsa hijos

VARIABLE EXTER:
Migración
Modernismo
Segregación urbana
Inequidad
CÍRCULO DE
LA POBREZA

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Finalmente a continuación se expone los dife- Vivir dentro y fuera del hogar, pareciera una
rentes roles de la familia, entendiendo por esta a actitud ambivalente ante la vida, sin embargo, el
una familia en pobreza dura. hombre popular se encuentra proyectado hacia lo
exterior, fuera de la casa o cercano a la vida de la
calle, al campo. Si la situación del hogar se compli-
La Mujer ca resuelve sus dificultades alejándose, tomando
distancia. Se encuentra orientado a tratar sus pro-
Las familias pobres tienen un porcentaje ma- blemas en espacios del exterior con otros, en el
yor de Jefatura femenina, que otras familias, la ines- bar, en la plaza, en la cancha de fútbol.
tabilidad del cónyuge en la vivienda empuja a la Por otro lado su condición de pobre, producto
mujer a asumir la responsabilidad total del hogar. de su condición social, sin inserción social, falente
Más aún la mujer, en referencia a su cónyuge, vive de capacitación, lo deja sometido al riesgo constan-
una relación contradictoria en la cual muchas ve- te de la explotación, del despojo, de bajas remune-
ces lo rechaza y se esfuerza por su salida de la casa raciones. Cuando la crisis familiar se dispara, ge-
en tanto existe violencia, alcoholismo y cesantía. neralmente por necesidades económicas, el padre
Ser madre es la característica principal presente asume de forma ambivalente, dinámica en la cual
en la subjetividad de la mujer, sin embargo, ello es por períodos se encuentra en el hogar y otros fuera
posible en tanto el cónyuge hace un aporte finan- del mismo. Desconociendo la crisis retirándose,
ciero al hogar, allí la mujer asume la responsabili- actuando de manera ambigua, se diría que actúa
dad de la sobrevivencia de los hijos. como un hijo que deja los problemas a su madre.
Sin embargo el cúmulo de preocupaciones, de Es claro que este patrón de comportamiento no
obligaciones, de urgencias, de múltiples necesida- nace del padre en cuestión sino que se encuentra a
des genera en la mujer una sobresaturación, can- la base en tanto sustrato historico-cultural y so-
sancio, agotamiento y numerosas frustraciones. Esta porte inequívoco del despliegue de la familiar po-
situación produce una presión hacia sus hijos por bre en los momentos de crisis.
la búsqueda del sustento, en algún momento la
madre en relación a sus hijos, prioriza más el tra-
bajo, el logro de algún tipo de ingreso que el estu- Los Hijos
dio. Lo que en la práctico, sin ser una actitud cons-
ciente implica una presión hacia el alejamiento de Luego, el patrón de comportamiento de los hi-
los hijos del hogar. De esta manera se va gatillando jos expulsados a edades tempranas. El marco de
la independencia temprana de los hijos. referencia es la calle. Si sale de la casa temprana-
mente el niño se encuentra con jóvenes, con gru-
pos o pandillas, aprende de las situaciones dra-
El Padre máticas presentes en la calle, delincuencia, droga-
dicción, alcoholismo, etc. Aprende de alguna for-
En el caso del padre, pero más bien padre ma a vivir en esta selva. Muchas veces víctima de
itinerante, tiene que ver con los elementos la explotación, de vivir al día, muchos niños desa-
fundacionales de la cultura chilena. El constructo rrollan una concepción de mundo castrada, acen-
simbólico de “guacho” forma parte de los arqueti- tuando más el presente que el futuro.
pos del hombre popular. Si bien puede no corres- Al respecto las referencias parentales son limi-
ponder a su realidad actual, forma parte de su his- tadas, ambos padres no alcanzan a configurar mo-
toria familiar o es vivenciada a través de la genera- delos de desarrollo, en tanto cuanto, sus respecti-
ción de sus pares vos proyectos vitales y sus roles al interior de la
familia se encuentran trizados.

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Revista de Psicología de la Universidad de Chile, Vol. VIII, Nº 1, 1999

Reflexiones Finales: Se produce un círculo vicioso que reproduce


condiciones psicosociales autolimitantes frente al
desarrollo. Queda evidente así que la pobreza no
La Pobreza Dura constituye una realidad muy
es sólo una cuestión económica, especialmente en
impactante que afecta a grandes sectores de pobla-
el ámbito de la pobreza dura.
ción. Producto de variables estructurales, particu-
larmente de índole económicos, la pobreza dura Se quiere insistir que la propuesta realizada
se expresa más allá de esta dimensión configurán- constituye más bien una hipótesis, en la expectiva
dose como un fenómeno esencialmente cualitativo de desarrollar una discusión en el ámbito de la psi-
de carácter psicosocial. cología social sobre el fenómeno de la familia en el
contexto de la pobreza dura.
Adquieren aquí su máxima importancia varia-
bles como la desesperanza aprendida, la baja Por otro lado aquí ha quedado en evidencia
autoestima, deterioro en el proyecto de desarrollo fundamentalmente carencias y dimensiones críti-
vital, la transmisión intergeneracional de la pobre- cas de la familia pobre. No puede inferirse, sin em-
za. bargo de este planteamiento, que dichos aspectos
sean los únicos presentes en la misma, constituyen
El efecto de esta realidad sobre la familia es de-
sólo una de sus facetas. No cabe duda de las enor-
vastador, por cuanto la subsume en un círculo per-
mes cualidades y riquezas presentes en nuestra fa-
verso que profundiza sus limitaciones y obstacu-
milia popular como ya se ha señalado (Rozas, 1992)
liza sus recursos.
y que se requiere continuar profundizando.
La familia conforma un espacio social de desa-
rrollo para sus integrantes. Sin embargo, en tanto
fenómeno social no está libre de ser parte de un Bibliografía
proceso de evolución histórica. Dinámica que pone
sobre el tapete características particulares de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (1994)
familia pobre, de la familia campesina. Elementos “Panorama Social de América Latina” CEPAL, Santiago de Chile
que de una y otra forma, conforman un sustrato Instituto Nacional de la Juventud (INJ), (1994) “Primer Infor-
me Nacional de Juventud” Santiago de Chile
básico de desarrollo de la misma y que tienen fuer-
Ministerio de Planificación y Cooperación (1994) Dpto. de Pla-
te incidencia en la evolución de la familia hoy en nificación y Estudios Sociales. Encuesta Cases 1990 y 1992,
día. MIDEPLAN, Santiago de Chile
A este sustrato es lo que se ha aludido como Ministerio de Planificación y Cooperación (1997) “Pobreza y
Distribución del Ingreso en Chile, 1996. Resultados de la Encues-
matrices fundacionales de la familia pobre. Ahora, ta de Caracterización Económica Nacional” MIDEPLAN, Santia-
nuestro análisis nos orienta a combinar dichas go de Chile
matrices con el tema de la pobreza. Dicha dinámi- Montecino, S. (1991) Madres y Huachos. Alegorías al Mestizaje
ca de conjunción, de encuentro y amalgama devela, Chileno Ed. Cuarto propio-CEDEM, Santiago de Chile.
Plan de Desarrollo Comunal, PLADECO (1993), Comuna de
la expresión de la pobreza en la familia como po-
Peñalolén, Santiago de Chile
breza dura. Reyes, Paula. (1998) “ Políticas Sociales hacia Jóvenes. Una des-
Matrices como el rol de la mujer fundamental- cripción metodológica de la medición del impacto comunitario”
mente como madre, o del hombre básicamente Memoria, Dpto. de Psicología, Universidad de Chile.
Rozas, G. (1998) “Psicología Comunitaria, Ciudad y Calidad de
como hijo, externo, proveedor distante, etc. son fac- Vida”, Revista de psicología, Vol VII, Dpto de Psicología, Univer-
tores que impactan en el desarrollo de los hijos quie- sidad de Chile.
nes cuestionan al poco andar la autoridad de sus Salazar, Gabriel (1989) “Ser niño huacho en la Historia de Chile
padres autonomizandose de su hogar, en equivo- (siglo XIX)” Ponencia presentada al Seminario “sociedad Agríco-
la y Minera Chilenas en la Literatura y en la historia”, del Dpto.
cas condiciones que los dejan expuestos y vulnera-
de Historia de la Universidad de Santiago, Santiago de Chile.
bles a estímulos disruptivos del entorno. Valdes, T. (1988) “Venid, benditas de mi Padre. Las Pobladoras,
sus rutinas y sus sueños” FLACSO, Santiago de Chile.

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