You are on page 1of 6

Evaporación

Ir a la navegación Ir a la búsqueda

El agua se condensa en gotas visibles después de evaporarse fuera de una taza de té


caliente.

La evaporación es un proceso físico que consiste en el paso lento y gradual de un estado


líquido hacia un estado gaseoso, tras haber adquirido suficiente energía para vencer la
tensión superficial. A diferencia de la ebullición, la evaporación se puede producir a
cualquier temperatura, siendo más rápido cuanto más elevada sea esta. No es necesario que
toda la masa alcance el punto de ebullición. Cuando existe un espacio libre encima de un
líquido, una parte de sus moléculas está en forma gaseosa, al equilibrarse, la cantidad de
materia gaseosa define la presión de vapor saturante, la cual no depende del volumen, pero
varía según la naturaleza del líquido y la temperatura. Si la cantidad de gas es inferior a la
presión de vapor saturante, una parte de las moléculas pasan de la fase líquida a la gaseosa:
eso es la evaporación. Cuando la presión de vapor iguala a la atmosférica, se produce la
ebullición.1 En hidrología, la evaporación es una de las variables hidrológicas importantes
al momento de establecer el balance hídrico de una determinada cuenca hidrográfica o parte
de esta. En este caso, se debe distinguir entre la evaporación desde superficies libres y la
evaporación desde el suelo. La evaporación de agua es importante e indispensable en la
vida, ya que el vapor de agua, al condensarse se transforma en nubes y vuelve en forma de
lluvia, nieve, niebla o rocío.

Vista como una operación unitaria, la evaporación es utilizada para eliminar el vapor
formado por ebullición de una solución o suspensión líquida.

Fenómeno físico
El movimiento térmico de una molécula de líquido debe ser suficiente para vencer la
tensión superficial y evaporar, esto es, su energía cinética debe exceder el trabajo de
cohesión aplicado por la tensión superficial a la superficie del líquido. Por eso, la
evaporación acontece más rápidamente a altas temperaturas, a altos caudales entre las fases
líquida, vapor y en líquidos con bajas tensiones superficiales (esto es, con presión de vapor
más elevadas).

Con solamente una proporción pequeña de moléculas localizada cerca de la superficie y


moviéndose en la dirección correcta para escapar del líquido en un cierto instante, la tasa de
evaporación es limitada. Además, como las moléculas de mayor energía escapan y las que
quedan tienen menor energía cinética média, la temperatura del líquido se reduce. Este
fenómeno también es llamado de enfriamiento evaporativo. Un ejemplo para dicho
fenómeno es la transpiración (sudor).

Equilibrio evaporatorio

Presión del vapor de agua frente a la temperatura. (760 Torr = 1 atm).

Si la evaporación ocurre en un recipiente cerrado, las moléculas que escapan del líquido se
acumulan en forma de vapor arriba del líquido. Muchas de esas moléculas regresan al
estado líquido. Cuando el proceso de escape y regreso alcanza un equilibrio, el vapor es
llamado saturado y no ocurren cambios adicionales en la presión de vapor o en la
temperatura del líquido.

Déficit higrométrico

Los factores que condicionan la tasa de evaporación (generalmente se la expresa en mm/día


ó mm/mes) son, por un lado, los que caracterizan el estado de la atmósfera en la vecindad
de la superficie evaporante y, por el otro, los factores que caracterizan la naturaleza y el
estado de la superficie evaporante (agua libre, hielo, suelo desnudo, vegetación). Como una
forma de correlación entre la evaporación y otros factores meteorológicos que influyen en
ambos medios (agua y aire), Dalton (1802) propone la siguiente formulación:

que expresa la tasa de evaporación E en forma directamente proporcional a la diferencia


entre la presión de vapor saturado (ps) a la temperatura del agua, y la presión de vapor (pv)
existente en el aire circundante. La diferencia (ps-pv) se denomina déficit higrométrico. La
presión de vapor pv, y por ende la evaporación E, depende entonces tanto de la temperatura
del agua como del aire.2
Determinación de la evaporación
La evaporación puede medirse en forma directa desde pequeñas superficies de agua
naturales o artificiales (tanques de evaporación) o a través de evaporímetros o lisímetros.
Estos últimos poseen una superficie porosa embebida en agua y se ubican en condiciones
tales que la medición es condicionada por las características meteorológicas de la
atmósfera, tales como grado higrométrico, temperatura, insolación, viento, etc.

Las tasas de evaporación así observadas pueden generalmente ser consideradas como
máximas y dan una buena aproximación del poder evaporante de la atmósfera. Aplicando a
dichos valores máximos diversos coeficientes de reducción y comparando los resultados
corregidos con los suministrados por las fórmulas de evaporación, se deducirán los valores
más probables de las tasas de evaporación aplicables a la superficie de interés.

El más utilizado de los evaporímetros es el de tipo Piche. Está constituido por un tubo
cilíndrico de vidrio de 25 cm de largo y 1.5 cm de diámetro. El tubo está graduado y
cerrado en su parte superior, mientras que su abertura inferior está obturada por una hoja
circular de papel filtro normalizado de 30 mm de diámetro y 0.5 mm de espesor, fijada por
capilaridad y mantenida por un resorte. Llenado el aparato de agua destilada, ésta se
evapora progresivamente a través de la hoja de papel filtro. La disminución del nivel del
agua en el tubo permite calcular la tasa de evaporación (en mm por cada 24 hs, por
ejemplo). El proceso de evaporación está ligado esencialmente al déficit higrométrico del
aire; sin embargo, el aparato no tiene tal vez en cuenta suficientemente la influencia de la
insolación. Este aparato, en las estaciones hidrometeorológicas se instala bajo abrigo.

Los depósitos o tanques de evaporación utilizados en distintos países son de formas,


dimensiones y características diferentes, pues los especialistas no están de acuerdo sobre el
mejor tipo a emplear.

Variable hidrológica
La razón entre la ganancia de calor de una superficie de agua por convección y la pérdida
de calor debido a la evaporación, independiente de la velocidad del viento es dada por

donde es la ganancia de calor de una superficie de agua por convección W/(m2•K),

es la pérdida de calor de una superficie de agua por evaporación en W/(m2•K), y

son las temperaturas del agua y del aire en Kelvin (o Celsius) y y son la

presion de vapor saturada en la superficie del agua y la presion de vapor del aire y es
la presión barométrica, con todas presiones en mmHg (Bowen, 1926).
La ecuación de Bowen fue modificada por Sartori (1987) que introdujo un parámetro que
permite el cálculo de los tres casos de flujo de masa que pueden ocurrir cuando una
superficie libre de agua es expuesta al aire, cuyas situaciones no pueden ser calculadas
solamente con la ecuación de Bowen. Así, la ecuación de Bowen-Sartori queda:

donde rh es la humedad relativa.

Referencias:

 Sartori, E. "A mathematical model for predicting heat and mass transfer from a free
water surface". Proc. ISES Solar World Congress, Germany (1987).
 Sartori, E. “Solar still versus solar evaporator: a comparative study between their
thermal behaviors”. Solar Energy, 56/2 (1996).
 Sartori, E. "A critical review on equations employed for the calculation of the
evaporation rate from a free water surface". Solar Energy, 68/1 (2000).
 Sartori, E. "Letter to the Editor", Solar Energy Journal, 73/6, 2003.
 Bureau of Plant Industry (BPI); Colorado Sunken Pan; 20 m² Tank; M.O. Tank
(Symons Tank).

Evaporación desde superficies líquidas

Siendo que las condiciones de contorno creadas tienen una influencia significativa, los
resultados varían según qué evaporímetro se ha utilizado para la determinación.

Si se tiene en cuenta que los valores de evaporación medidos en el sitio de interés, para
tener validez desde el punto de vista estadístico deben tener una duración de por lo menos
15 años, se comprende la dificultad. Esto ha impulsado a numerosos investigadores a
analizar fórmulas empíricas, que permitan rápidamente llegar a un resultado lo más
aproximado posible.

Fórmulas empíricas para determinar la evaporación desde un lago o una laguna

Una de las expresiones más simples ha sido propuesta por Visentini, y se aplica para
cálculos aproximados en superficies líquidas situadas en cotas bajas, donde se puede
considerar que la presión atmosférica es de aproximadamente 760 mm de columna de
mercurio. Las fórmulas empíricas propuestas por Visentini son:

(para lagos o embalses con cota inferior a 200 msnm)

(para lagos o embalses con cota entre 200 y 500 msnm)


(para lagos o embalses con cota superior a 500 msnm)

Donde:

 E = Evaporación anual en mm
 t = Temperatura media anual en grados Celsius (℃)

Nótese que para una temperatura media de 10 ℃, la evaporación será entre 750 mm y 1200
mm por año, es decir de aproximadamente 2 a 3 mm por día.

Considerando que en la evaporación juegan roles importantes, entre otros, la temperatura


del agua, la temperatura del aire, el viento, la insolación, etc., otros investigadores han
propuesto fórmulas empíricas más complejas y que, por lo tanto, son más difíciles de usar.

Importancia de la variable hidrológica

Artículo principal: Ciclo hidrológico

El agua se evapora en la superficie oceánica, sobre la superficie terrestre y también por los
organismos, en el fenómeno de la transpiración en plantas y sudoración en animales. Los
seres vivos, especialmente las plantas, contribuyen con un 10 % al agua que se incorpora a
la atmósfera.

El agua en forma de vapor sube y se condensa formando las nubes, constituidas por agua en
pequeñas gotas. Estas se enfrían acelerándose la condensación y uniéndose a otras gotitas
de agua para formar gotas mayores que terminan por precipitarse a la superficie terrestre en
razón a su mayor peso. La precipitación puede ser sólida (nieve o granizo) o líquida
(lluvia). El vapor de agua también puede condensarse en forma de niebla o rocío.

Una parte del agua que llega a la superficie terrestre será aprovechada por los seres vivos.
Tarde o temprano, toda esta agua volverá nuevamente a la atmósfera, debido
principalmente a la evaporación.

Evaporación (Mecanismo externo de pérdida de calor del


cuerpo humano)
Mediante la evaporación del sudor se pierde el 22 % del calor corporal, ya que el agua tiene
un elevado calor específico, y para evaporarse necesita absorber calor, y lo toma del
cuerpo, el cual se enfría. Una corriente de aire que reemplace el aire húmedo por el aire
seco, aumenta la evaporación.

Para que se evapore 1 g de sudor de la superficie de la piel se requieren aproximadamente


0,58 kcal las cuales se obtienen del tejido cutáneo, con lo que la piel se enfría y
consecuentemente el organismo.
La evaporación de agua en el organismo se produce por los siguientes mecanismos:

Evaporación insensible o perspiración: se realiza en todo momento y a través de los poros


de la piel, siempre que la humedad del aire sea inferior al 100 %. También se pierde agua a
través de las vías respiratorias.

Evaporación superficial: formación del sudor por parte de las glándulas sudoríparas, que
están distribuidas por todo el cuerpo, pero especialmente en la frente, palmas de manos,
pies, axilas y pubis.

Usos industriales y en el laboratorio de química


Vista como una operación unitaria, la evaporación es utilizada para eliminar el vapor
formado por ebullición de una solución o suspensión líquida para así obtener una solución
concentrada. Se puede hacer por calentamiento o a presión reducida.3 En la gran mayoría de
los casos, la evaporación vista como operación unitaria se refiere a la eliminación de agua
de una solución acuosa.4

La evaporación en vacío es usada en la industria alimentaria para la conservación de


alimentos, y en otras industrias, para el recubrimiento de diversos materiales.