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ENSAYO

MARIA ISABEL RAMOS MESTRA

PROF. GLORIA MADRID

SEMESTRE VIII

UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA

FACULTAD DE EDUCACIÓN Y CIENCIAS HUMANAS

LICENCIATURA EN CIENCIAS NATURALES Y EDUCACIÓN AMBIENTAL

SAHAGÚN-CÓRDOBA

2019
BIOMAS

BIOMA es un conjunto de ecosistemas en donde todos los seres vivos que ahí habitan
están estrechamente relacionados entre sí y con su entorno.

Cada bioma es único y muy importante para la estructura global del planeta. A pesar de
que estos biomas han sufrido una serie de cambios en el pasado, el futuro para ellos es
incierto, todo depende de lo que podamos hacer para mejorar nuestro mundo.

El clima y las precipitaciones son los principales factores que influyen en la clasificación de
un bioma, y esto depende de la latitud, de la humedad y altitud. Las condiciones que crea
el clima son las que favorece a la formación de un determinado tipo de suelo, gracias al tipo
de suelo se puede dar lugar a especies determinadas de plantas y, a su vez, se pueden
desarrollar distintas especies de animales.

Hoy día, debido a la acción del hombre y los efectos negativos del cambio climático, se
producen cambios en las características del clima. A medida que se van produciendo
cambios en el clima y en las zonas específicas donde se desarrollan los animales y las
plantas, éstas pueden resultar amenazadas. Muchas de las especies que viven en estos
lugares son capaces de poder adaptarse y sobrevivir ante las nuevas condiciones y los
nuevos escenarios, pero, desafortunadamente, no todas las especies tienen la misma
capacidad de adaptación y mueren.

Otros factores importantes que determinan los animales y las plantas que viven en cualquier
bioma son las temperaturas y las precipitaciones. Dependiendo del rango de temperatura y
niveles de precipitaciones anuales que existan en el bioma, dependerá el número de
especies que puedan vivir allí.

También se debe mencionar la competencia entre especies como factor determinante en


un bioma. Muchas especies de animales y plantas no pueden vivir en un determinado bioma
porque otras especies se lo impiden. Muchas veces compiten por alimento y otras por
territorio.

Así, como hemos nombrado anteriormente, el factor más importante para la supervivencia
de las especies es el clima. Es por ello que nos encontramos con biomas como desiertos y
selvas tropicales. El clima tiene todo el control sobre lo que va a vivir y crecer en cualquier
bioma y éste también puede cambiar en función de la rotación de la Tierra, es por eso que
algunas áreas poseen estaciones lluviosas y en otros períodos del año son calurosos y
secos.

Por otro lado, también se debe hacer un nombramiento a los cambios ambientales que
ocurren en los biomas que pueden alterar el equilibrio ecológico y de los cuales no se tiene
control, como los fenómenos naturales de rango extraordinario como por ejemplo los
tornados y huracanes, estos fenómenos pueden alterar totalmente las condiciones del
bioma y provocar cambios en el clima que pueda condicionar que determinadas especies
de animales y plantas que vivían en ese bioma, ya no puedan vivir más.

En el planeta Tierra son numerosos los biomas que existen. Cada uno tiene sus propias
características únicas y exclusivas que los hacen distintos de los demás. También existen
especies de plantas y animales que marcan la diferencia. Para poder dar explicación a por
qué algunas especies viven en un determinado lugar y no en otro, se investiga a fondo las
características y funcionalidad de los biomas.

Mediante la clasificación de los biomas en distintos tipos, se puede dar explicación a por
qué muchas especies animales y vegetales existen en determinados lugares del mundo y
por qué no en otros.

Así tenemos a la Tundra que es el bioma más frío del planeta, lo que se deduce desde el
significado de su nombre: “llanura sin árboles”. Las características primarias de esta región
son temperaturas bajas (entre -15ºC y 5ºC) y gran brevedad de la estación favorable. La
precipitación pluvial es más bien escasa (unos 300mm al año), pero el agua no suele ser
factor limitante, ya que el ritmo de evaporación es también muy bajo. Estación de
crecimiento extremadamente corta (6 a 10 semanas). Inviernos largos, fríos y oscuros (6 a
10 meses con temperaturas por debajo de los 0° C). En pleno invierno las temperaturas
pueden bajar de los -50° C. Evapotranspiración muy escasa. Frecuentes vientos fuertes y
secos. En invierno la nieve constituye una protección para la vida animal y vegetal ya que
supone una capa de aislamiento sobre la superficie del suelo.

En la tundra no existen árboles ya que no sobrevivirían con tales temperaturas, pero sí


pueden crecer plantas bajas y hasta 400 especies de flores. En el verano también habitan
animales como carneros, cabras montañesas, marmotas, caribús, renos, lemis, entre otros,
que en la época de invierno emigran al bosque boreal.
Es necesario nombrar que este ecosistema es muy sensible a cualquier cambio o
alteración, derretimiento del hielo a causa del cambio global, caza excesiva de animales o
explotación de recursos petrolíferos y minerales.

Por otro lado, los Bosques se encuentran en áreas tropicales y subtropicales. Se


caracterizan por su gran cantidad de humedad. En ellos las precipitaciones anuales son
muy abundantes y existe gran riqueza de vegetación. Dentro de estos bosques se
encuentran el bosque boreal, el bosque caducifolio templado, el bosque lluvioso
templado y el bosque lluvioso tropical.

En el bosque boreal el tipo de vida predominante son los abetos y pinos, conocidos como
coníferas, y algunos animales como el caribú y carneros, que emigran de la tundra en época
de invierno. Su temperatura media es de 19 °C en verano, y -30 °C en invierno. El promedio
anual de precipitaciones alcanza los 450 mm. El periodo favorable para la vida de las
plantas se reduce a cuatro meses. Las hojas en forma de aguja de las coníferas les permiten
soportar bien las heladas y perder poca agua. Además, el ser de hoja perenne les facilita el
que cuando llega el buen tiempo puedan empezar inmediatamente a hacer fotosíntesis, sin
tener que esperar a formar la hoja.

Aunque como resultado de la tala descontrolada, grandes extensiones de este bosque han
desaparecido poniendo en peligro la integridad de las especies que ahí habitan. Existen
especies animales en peligro de extinción como la marta o el visón debido a la gran
demanda de sus pieles para la fabricación de prendas de vestir y artículos de moda,
principalmente abrigos y accesorios para el frío.

Cuando las temperaturas son más templadas y la humedad más abundante y repartida a lo
largo del año, el bosque de coníferas es sustituido por el bosque caducifolio. En el
Hemisferio Norte este bioma está dominado por hayas, robles, avellanos, olmos, castaños
y numerosos arbustos que generan un suelo profundo y fértil. Las hojas de las plantas son
más anchas para absorber la luz solar, a diferencia de las coníferas que son de hojas
delgadas. Predominan animales como renos, ratones, ardillas, mapaches y varias especies
de aves. Aquí hay más abundancia de vida.

También se encuentran los bosques lluviosos templados, los cuales no carecen de


humedad, tienen temperaturas moderadas, grandes lluvias, se ubican en latitudes
elevadas, la luz solar es escasa. Predominan las coníferas, musgos, helechos, líquenes,
hongos, caracoles, babosas, renos, entre otros.
Los bosques lluviosos tropicales son aquellos bosques situados en la zona intertropical y
que, consecuentemente, presentan clima tropical, y cuya vegetación predominante es de
hoja ancha. Su temperatura es bastante alta y su humedad es muy variable. Predominan
aves como tucanes y gran variedad de insectos.

El desierto es el bioma más seco de todos, por lo que su paisaje se muestra casi desnudo,
con escasez de vegetación. Se caracteriza por sus condiciones climáticas extremas de altas
temperaturas y precipitaciones muy poco abundantes. Se desarrolla en regiones con menos
de 200 mm de lluvia anual. La evaporación es muy alta por lo que la humedad desaparece
muy pronto.

Los pastizales poseen gran abundancia de plantas, pastos y diversas especies de plantas
con flores. Tienen una estación del año más seca y otra más lluviosa con temperaturas
aceptables y estables todo el año. Gracias a estas condiciones estables, muchas más
especies pueden vivir bien en estos ecosistemas.

Aunque también se encuentran amenazados por prácticas de los seres humanos como la
agricultura, la ganadería extensiva, tala, incendios, caza indiscriminada, entre otros.

Por último, se encuentran los Biomas de agua dulce y Biomas marinos, la vida acuática
es muy abundante y las condiciones de vida son totalmente distintas a la de los biomas
terrestres. Los organismos que viven en estos lugares dependen de muchas variables como
la profundidad del agua, la temperatura, el régimen del agua (es decir si se mueve o está
estancada), etc.

Cuando hablamos de biomas de agua dulce, se tiende a pensar en grandes masas de agua
que albergan numerosas especies de plantas y animales. Pero no tiene por qué ser así.
Los biomas de agua dulce son los lagos, ríos, arroyos, lagunas y humedales. Los
humedales tienen gran relevancia en el cambio climático ya que albergan numerosas
especies que son indicadores de los cambios climáticos. Cuando en un lago, o río vemos
áreas repletas de musgo, podemos saber que existen organismos que viven en el agua y
que se alimentan de estos para poder sobrevivir. Los musgos son indicadores de lugares
con alta humedad, ya que la necesitan para vivir.

Por otro lado, los biomas marinos se diferencian principalmente de los biomas de agua
dulce en que albergan agua salada. Entre ellos nos encontramos los mares, océanos,
estuarios y arrecifes de coral. El bioma marino es el que más extensión tiene en todo el
planeta. Los arrecifes de coral están siendo gravemente afectados por los efectos del
cambio climático. Cuando las temperaturas de los océanos aumentan (como lo están
haciendo actualmente por el aumento del efecto invernadero y el calentamiento global), los
arrecifes de coral sufren “una enfermedad” llamada blanqueamiento. Los arrecifes se
vuelven blancos y pierden capacidad de reproducción hasta morir. Cuando los arrecifes de
coral mueren, todas las especies que estén relacionados con ellos y que son dependientes
para poder sobrevivir también son afectados negativamente.

Finalmente, a pesar de que tanto las plantas como los animales son capaces de adaptarse
a los cambios en su entorno, hay un límite a lo que son capaces de hacer. Como resultado,
muchas plantas y especies de animales se han extinguido, y otros se encuentran en grave
riesgo. Si no tomamos ahora el camino de la conservación y preservación, varios de ellos
van a desaparecer para siempre en un futuro cercano. Es responsabilidad de todos
nosotros ser parte de la solución, en lugar de contribuir al problema.