You are on page 1of 67

*

* Muestra de menú mejorable (1 bebés/2 niños)


EJEMPLOS DE MENUS EQUILIBRADOS
*
* ¿Qué cambios ha habido en las guarderías
con respecto a la alimentación en éstos
últimos 10 años?

*¿Cómo os afecta eso a vosotras a la hora


de planificaros el trabajo en cocina?
*¿Qué platos hacíais antes que tuvisteis
que erradicar del menú?

*¿Cómo podemos transformarlos para


volverlos a elaborar?
*¿Cómo afecta la variedad cultural que hay
en las aulas a la hora de elaborar el
menú?

*¿Podemos introducir nuevos sabores a


nuestros niños sin que suponga ningún
riesgo para ellos?
*
*
*
* ¿Qué es la alimentación complementaria a demanda?
La alimentación complementaria a demanda (Baby-led weaning)
es una manera de introducir comidas sólidas en su dieta, permitiendo
que el bebé se alimente por si mismo –sin usar cucharas y sin purés. El
bebé se sienta con el resto de la familia a la hora de la comida y se une
a los demás cuando está preparado, usando primero sus manos para
comer y después los cubiertos.

La alimentación complementaria a demanda:


* Permite al bebé descubrir sabores, texturas, colores y olores
* Fomenta la independencia y la confianza en si mismo
* Le ayuda a desarrollar y mejorar la coordinación ojo-mano y la
masticación
* Evita las peleas a la hora de comer y las actitudes melindrosas

Cualquier bebé sano puede empezar a alimentarse solo


alrededor de los seis meses de edad. Sólo necesita que se le de la
oportunidad de hacerlo.
La alimentación complementaria a demanda está basada en el
desarrollo de los bebés durante su primer año.

Los sistemas inmunitario y digestivo de los recién nacidos no


están preparados para la comida hasta que alcanzan los seis meses de
edad; la leche materna (o de fórmula) es todo lo que los bebés sanos
necesitan hasta eses momento. A los seis meses, los bebés son capaces
de sentarse erguidos, coger pedazos de comida, llevárselos a la boca y
masticarlos; es decir, se pueden alimentar ellos solos.

Antes, cuando los bebés comenzaban con la alimentación


complementaria a los tres o cuatro meses, se les daban purés porque
eran demasiado pequeños para comer solos.

Si has esperado hasta los seis meses para introducir la


alimentación complementaria, has superado la etapa de los purés, por
lo que no los necesitarás.
*
*Sienta al bebé
erguido, frente a
la mesa, ya sea en
tu regazo o en una
trona. Comprueba
que su postura es
estable y que
puede utilizar las
manos y los brazos
libremente.
*
*En lugar de
darle la comida,
ofrécesela; ponla
frente al bebé o
déjale que la
coja de tu mano,
de manera que
sea él quien
decida.
*
*Comienza con
comidas que sean
fáciles de
agarrar: al
principio, lo mejor
son los palitos o las
tiras. Introduce
nuevas formas y
texturas de manera
gradual, para que
tu bebé pueda
descubrir cómo
manejarlas.
*
*Incluye al bebé en
las comidas
familiares siempre
que puedas.
Cuando sea posible
–y apropiado para
un bebé-, ofrécele
la misma comida
que estés
comiendo, de
manera que pueda
imitar lo que tú
haces.
*
*Elije los momentos en
los que el bebé no
esté cansado o tenga
hambre, ya que así se
podrá concentrar
mejor. En esta etapa,
la hora de la comida es
para jugar y aprender,
ya que el bebé seguirá
obteniendo todo el
alimento que necesita
de la lactancia.
*
*Sigue ofreciéndole
el pecho o el
biberón como
siempre. La leche
es la principal
fuente nutricional
del bebé hasta que
tiene un año.
Cuando el bebé
necesite menos
leche, reducirá las
tomas por si mismo.
*
*Ofrécele
agua con las
comidas para
que pueda
beber si lo
necesita.
*
*No distraigas o
apremies al
bebé mientras
esté
manipulando la
comida; deja
que se
concentre y se
tome su
tiempo.
*
*No le
metas
comida en
la boca ni
trates de
convencerl
o para que
coma más.
*
*Puedes compartir prácticamente
cualquier plato saludable de la comida
familiar con tu bebé. Por ejemplo:
fruta, verduras, carne, queso, huevos
bien hechos, pan (o tostadas), arroz,
pasta y la mayoría de los pescados. Al
principio, elije comidas que puedan
ser cortadas fácilmente en palitos o
tiras cuando el pequeño esté
empezando.
*Si ofreces a tu bebé comidas variadas,
le estás dando la oportunidad de
descubrir diferentes sabores y texturas
y te aseguras de que obtiene todos los
nutrientes que necesita.
*
*Alimentos con sal o azúcar
añadidos. Lee las etiquetas
cuidadosamente, ya que
muchas comidas envasadas –
como legumbres, empanadas
o salsas- contienen grandes
cantidades de sal.
*Comida rápida y platos
preparados.
*Miel, marisco, pez espada y
huevos crudos.
*
*Verduras enteras cocinadas al
vapor o ligeramente cocidas:
judías verdes, mazorcas de
maíz baby, otras vainas, etc.
*Ramilletes de coliflor o
brócoli al vapor o ligeramente
cocidos.
*Palitos de verduras al vapor,
asados o fritos: zanahoria,
patata, berenjena, nabo,
batata, chirivía, calabaza,
calabacín, etc.
*Palitos crudos de pepino.
*Rodajas gruesas de
aguacate (que no esté
muy maduro).
*Pollo (en forma de tira
de carne o un trozo con
hueso, tipo muslo, que
pueda agarrar).
*Tiras delgadas de
ternera, cordero o
cerdo.
*Frutas: pera, manzana,
plátano, mango, etc.
Bien enteras o bien en
palitos.
*Palitos de queso (tiene
que ser firme, los más
cremosos no servirían).
*Colines, grisinis o
trozos de pan en
general.
*Tortas de arroz o
tostadas (solas o con
algo por encima tipo
tomate, queso, etc.).
*Albóndigas o
hamburgesas
caseras.

*Nuggets de
pollo o de
cordero.

*Varitas de
pescado.
*Falafel.

*Pasteles/ham
burguesas de
lentejas.

*Bolas de
arroz
*Pepinillos agridulces
(de los grandes).

*Aceitunas (en
trocitos).

*Tempura (cualquier
verdura en palitos,
rebozada y frita).
*Tortilla
francesa
partida en
tiras.

*Lonchitas de
jamón serrano.

*Macarrones.
*Sopa de letras (sin
caldo, para que el
guarreo no sea
extremo).
*Queso cremoso tipo
tarrina de President
o similar para que
moje los dedos o los
colines.
*Sepia a la plancha
partida en trocitos
pequeños (para
cuando ya saben
hacer la pinza).
*Salchichas
(enteras o en
trocitos).
*Jamón york (en
rollito para
morder o en
trocitos).
*Alitas de pollo.
*Espárragos
blancos cocidos o
verdes a la
plancha.

*Pizza casera

*Tabulé.
*Cuscurro de pan.

*Arroz (versión tres


delicias, versión a
la cubana, versión
paella, etc.)

*Bizcocho casero sin


azúcar
*
*Hoy, sabemos, que el baby-led weaning es, de
hecho, más saludable ya que recientemente se ha
publicado un estudio en el Reino Unido que
concluye que los bebés que practican el baby-led
weaning tienden a elegir comidas más saludables
que los que son alimentados con purés y papillas

*“Sorprendentemente, los bebés que practicaban


el baby-led weaning demostraron una mayor
preferencia por todas las categorías de alimentos
excepto los dulces, en comparación con los bebés
alimentados con purés y papillas”.
*Menor obesidad
Otra conclusión importante de
este estudio es que los bebés
que practican el baby-led
weaning presentaron un índice
de masa corporal (IMC) menor,
que no era atribuible a
diferencias en el peso al nacer,
IMC paterno o clase social. Esto
supone que estos bebés
presentan un menor riesgo de
obesidad, tanto en su infancia
como en su vida adulta, debido
al establecimiento de unos
hábitos alimenticios saludables
desde el primer momento.
*
* - Darle la comida en trozos pequeños para que no
se atragante.
Pensamos que al ofrecer trozos pequeños los niños no
se atragantarán pero
a) los niños de seis meses NO son capaces de coger
trozos pequeños por si mismos, por lo que
b) se los tenemos que meter en la boca para que se
los coman y
c) esto aumenta la posibilidad de atragantamiento al
introducir en la boca del niño objetos pequeños
cuando él no está preparado para gestionarlos ya que
d) hasta que los bebés no hacen la pinza no han
adquirido las habilidades necesarias para gestionar
(morder, masticar, mover por la boca y tragar) trozos
pequeños.
* - Preocuparse por las cantidades que come el niño.
Al igual que los bebés que toman lactancia materna son
capaces de autorregularese, controlando las cantidades que
comen y cuando las comen, los bebés son capaces de regular
la ingesta de alimentación complementaria, adaptándola a sus
deseos, necesidades, progresos y avances con los sólidos. No
hay ninguna prisa ya que, hasta el año, la lactancia debería
seguir siendo el alimento principal.
* - Ofrecerle comidas que no tienen nada que ver con lo que
comen los adultos.
El Baby-Led Weaning no consiste solo en que los bebés se
autorregulen en la alimentación complementaria, sino que
también es la base para asentar buenos hábitos alimentarios
como comer en familia, compartir el momento de la comida
como un punto de encuentro para contarnos cosas, hablar y ver
qué tal nos ha ido el día.
Si nuestro hijo no se siente incluído porque lo ofrecemos
alimentos diferentes, se dificulta la creación de este hábito.
Los bebés aprenden por imitación y si los hábitos de la familia
en cuanto a alimentación no son los más adecuados, el bebé los
aprenderá nos guste o no. Por eso no tiene sentido ofrecerle
alimentos diferentes pensando en que son más saludables. En
cambio, deberíamos aprovechar la ocasión para mejorar los
hábitos alimenticios de toda la familia.
* - Pensar en la comida solo como
alimento.
Si la lactancia materna es un 10%
alimentación y un 90% desarrollo
cerebral, podemos decir, de
manera análoga, que la
alimentación complementaria -
enfocada como Baby-Led
Weaning- es un 10% alimentación
y un 90% experimentación. Los
bebés juegan con la comida,
aprenden sobre colores, formas,
pesos, texturas, olores y mucho
más. ¿Por qué limitar esta amplia
gama de oportunidades de
aprendizaje solo a la comida?
* - Preocuparse por la suciedad.
El Baby-Led Weaning es más sucio que otros tipos de
alimentación, pero eso no significa que las madres que dan
purés y alimentos triturados a sus hijos estén exentas de
manchas y desorden. Mancha tanto un bebé que hace
pedorretas con el puré o que lanza la cuchara como el niño
que aparta varios alimentos para quedarse con uno solo.
* - Asumir que los niños tienen que comer de todo.
Los adultos no comemos de todo. Nadie planifica sus comidas
pensando en que hace dos semanas que no come berzas o que
todavía no ha probado el pollo al curry. En cambio, solemos
diseñar los menús eligiendo los alimentos que más nos gustan,
nuestras técnicas de cocinado preferidas y buscando una
alimentación variada y equilibrada.
Si nuestro hijo se niega a comer sistemáticamente un alimento
no pasa nada. Si no come pimiento, da igual, siempre y cuando
coma otras verduras y hortalizas. Si se niega a probar la pera,
no pasará nada si come plátano y manzana. Nuestra obligación
como padres es poner a su disposición una oferta amplia,
variada y saludable de alimentos. Si no come unos en favor de
otros, siempre estará comiendo cosas sanas.
*
Si aplicamos la lógica, parece sensato retrasar la aparición
de los alimentos potencialmente alergénicos en la dieta del
bebé. Sin embargo, la lógica no siempre coincide con las
pruebas científicas. En este caso, tal y como indican hoy las
principales asociaciones de pediatría, y como confirmó en mayo de
2010 una revisión publicada en Current Opinion in Clinical
Nutrition & Metabolic Care, es innecesario demorar la
incorporación de alimentos potencialmente alergénicos en
bebés. De hecho, incluso podría ser contraproducente. Lo
verdaderamente relevante es la progresión, es decir, hacerlo poco
a poco (siempre a partir de los 6 meses de edad) para comprobar
la tolerancia del bebé. Si al día siguiente de incorporar una
novedad en su dieta, el niño sigue bien, adelante con otra.
¿También el huevo?
Pero ¿Y el huevo? ¿las fresas? ¿el
melocotón? Pues el hecho de retrasar
su introducción en la dieta del bebé no
implica que vayamos a evitar la
alergia, sino más bien al contrario. La
Academia Americana de Pediatría
recomendó en el año 2000 retrasar la
introducción de alimentos
potencialmente alergénicos en bebés
con riesgo de padecer alergia. Este
consejo estaba basado en la opinión de
expertos, ya que no existía evidencia
científica al respecto... Y la
recomendación destinada a bebés de
alto riesgo (antecedentes familiares,
enfermedades, etc.) se generalizó para
todos los bebés.
En cambio, desde esta recomendación, se han ido acumulando
estudios e investigaciones que han ido demostrando que el retraso de
la introducción de estos alimentos no solo no es beneficioso, sino que
incluso podría llegar a ser perjudicial. Un buen ejemplo de ello es el
gluten. Hace años se recomendaba retrasar su introducción hasta los
8 o 9 meses, pero después de la epidemia de celiaquía registrada en
Suecia después de esta recomendación, se descubrió que era
perjudicial y hoy en día se recomienda introducirlo a los seis meses y
poco a poco.
Con todos estos datos en la mano, la Academia Americana de
Pediatría (que parece ser el espejo en el que se miran el resto de
"patronales" del sector) establecieron en sus recomendaciones de
2008 que no había evidencia convincente de que retrasar la
introducción de alimentos sólidos (incluyendo cacahuete, huevo y
pescado) más allá del periodo de 4 a 6 meses no tiene ningún
efecto protector frente a las alergias.
¿Y entonces qué?
Lo cierto es que, ante la falta de evidencia, son los padres
los que deben decidir qué alimentos dar y cuáles no dar a los
bebés, siguiendo las pautas alimentarias de una dieta saludable y
las costumbres familiares. Conviene recordar que la introducción
de la alimentación complementaria se hace a los seis meses para
completar el aporte de hierro al lactante, ya que se estima que es
en este periodo cuando se comienzan a agotar las reservas del
nacimiento.

Entonces, parece conveniente elegir los alimentos más ricos


en hierro para iniciar la alimentación complementaria del bebé,
como la carne o el huevo. Tampoco parecería demasiado
conveniente retrasar el pescado hasta el año, cuando es una de las
pocas fuentes de ácidos grasos omega3 que son tan necesarios para
el correcto desarrollo del bebé (dichas grasas también están
presentes en la leche materna, pero si la alimentación
complementaria va sustituyendo poco a poco un porcentaje de la
ingesta de leche materna sería necesario que existiera también un
aporte adecuado de omega3 también en la dieta sólida).
*
*
*REBOZADOS Y EMPANADOS:
*HARINA YOLANDA: no le
hace falta huevo, aunque sí
lleva gluten.

*HARINA SIN GLUTEN:

*HARINA DE ARROZ:
*REBOZADOS Y EMPANADOS:
*HARINA DE GARBANZO

*SIN HUEVO: sustituir por


leche o por agua fría
mezclada con harina de
garbanzo

*PAN RALLADO SIN GLUTEN


*BECHAMEL:
*SIN LECHE (SI ES
ALÉRGICO): hacer
una velouté con
caldo
*CON LECHE SIN
LACTOSA (SI ES
INTOLERANTE)
*CON LECHE DE
ALMENDRAS,
AVELLANAS,
ARROZ, SOJA,
AVENA…
*PESCADO: A tener en cuenta que se pueden
encontrar alérgenos del pescado en:
*Alimentos como: sopas, pizzas, paella,
rollitos congelados de cangrejo, pollos
alimentados con harinas de pescado,
gelatinas, productos con vitaminas u
omega 3 obtenidos de aceite de
pescados, harinas de pescado , vinos y
bebidas alcohólicas (clarificadas con
colas de pescado.)
*En medicamentos que contienen hígado
de bacalao.
*Utilizado para la elaboración de
pegamentos
* Un aspecto de gran
importancia para los
alérgicos, es incluir en
su dieta alimentaria
aceites de semillas
(girasol, soja, maíz) y
frutos secos, en
cantidades moderadas,
ya que estos aportan un
contenido de ácidos
grasos insaturados, lo
cual se parece a la grasa
aportada por el
pescado.