Rojo y Negro

Editorial 2 / Sindical

El

pasado 7 de Octubre y por todo el día se llevó adelante el primer Paro General en lo que va del gobierno de Mujica. Fuimos ‘nabos’ pero no tanto porque la cosa no paso a mayores como se podría haber esperado. Las aguas estuvieron calmas. Dicho paro que abarcó a las ramas de todas las actividades laborales en el país con un amplio pliego a la medida por parte del movimiento sindical todo, principalmente en Montevideo, con adhesión de los bancos, la salud, la educación, las empresas públicas, la industria, el transporte -aunque no de forma total-, y pese a algunas pujas a la interna del Pit-Cnt primero respecto a la pertinencia del paro en estos momentos y sobre ajustes de horarios y formas después, se desarrolló la medida de cara a una coyuntura por demás decisiva en lo que a perspectivas se refiere: Por un lado el presupuesto quinquenal que se cocina en el parlamento con desacuerdos manifiestos de desde las esferas del campo popular; por otro lado se entronca en la discusión que comienza en torno a las pautas para la negociación colectiva de esta nueva ronda de Consejos de Salarios; y por último enmarcado, aunque distante, en una situación tensa a nivel laboral con conflictos en curso, los gremios de la educación y el movimiento estudiantil luchando por presupuesto, pronunciamientos contra la impunidad, y la absolución de los Peiranos, demandas que vienen marcando la agenda de luchas. También, se reclamó por la profundización del sistema nacional de salud, la eliminación de las administradoras privadas de jubilaciones y mejoras en la vivienda, entre otras cosas. No hubo grandes movilizaciones ese día. Hubo sí pronunciamientos en las afueras del SODRE, por parte de los

trabajadores y otras organizaciones sociales, en respuesta a la actitud de la dirección de llevar adelante de igual manera la función de gala prevista para ese día. Cubriendo los berrinches de los directores del Ballet que no quisieron aplazar la presentación empeñados en hacerla a como de lugar las, vallas represivas con amplio despliegue; hubo carpa de la Dignidad y de Fucvam en las inmediaciones del Palacio Legislativo con sus respectivas agendas de actividad porque el paro para algunos debía ser ‘Activo, con solidaridad y lucha’. Y al cierre, la conferencia de prensa de la dirigencia del Pit-Cnt en la que se puso mucho énfasis en que “el paro no fue contra el

se da por parte de distintos sindicatos en pro de aumento salarial y condiciones laborales y el campo popular todo por mejores condiciones de vida, para que la torta, que según se plantea, “va creciendo como nunca”, se comience a distribuir. Pero para avanzar en éste sentido no podemos plantearnos un camino que no sea el de confrontar con los poderosos y arrancarles conquistas para los trabajadores. Y esto, no debe esperar muchos cambios de los gobiernos esté quien esté, sino de la lucha y la organización sindical y popular, revalorizando las herramientas de organización y redefiniendo las

gobierno”. Pese a ello, el Paro General no deja de ser una muestra en cuanto a que afloran ribetes críticos en el seno de nuestro movimiento sindical hacia las políticas que el gobierno viene aplicando fieles a los dictámenes de un proyecto impartido desde los grandes bloques de poder económico a nivel mundial. No desconocemos que algunas cosas que larga el gobierno tapan algunos agujeros de los más sentidos, pero por ese camino sin distribución de las riquezas vamos a la continuación de la injusticia social. Pero lo más importante es la lucha que antes y después de éste Paro General

estrategias de lucha para seguir dando la pelea que no es por migajas sino por transformaciones en la sociedad. Sabemos que un Paro General no es en sí mismo la panacea de la revolución, este puede ser una válvula de escape a una situación tensa y evitar así la profundización y radicalización de las luchas, pero también puede ser el comienzo o el punto de materialización de un Plan de Lucha que comience a torcer la correlación de fuerzas a favor de los trabajadores, para que éstos logren avanzar frente a las patronales. Ese es el Paro General que nos está faltando y que sólo en la lucha por la independencia de clase y la autonomía de los gobiernos se podrá organizar y convocar 

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