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ISSN Nº: 0327 649 X Sumario ▼

REVISTA DE HISTORIA
AÑO XVII - NÚMERO 34 - FINES DE 2008

ARTÍCULOS
La liberación de París y el fin de la Segunda Guerra
Mundial con ojos bonaerenses
Los pabellones de la muerte de la Unidad 9 de La
Plata. Los límites difusos entre la represión legal y la
clandestina

HISTORIA
AÑO XVII - NÚMERO 34 - FINES DE 2008
Las masas católicas en los años de la dictadura, 1976-
1982
La educación y el idioma como marcadores de etnici-
dad en la comunidad argentino-irlandesa de Buenos
Aires
34
Artículos: Tim Mason recuperado: política social en el

DE
La naturalización de la maternidad y los desvíos de
la norma en el centro y sur bonaerense a fines del Tercer Reich / Los festejos por el fin de la Segunda
siglo XIX REVISTA Guerra en la provincia de Buenos Aires / Los límites
LECTURAS difusos entre la represión legal y la clandestina durante
La identidad nacional en debate: Estado autoritario y la última dictadura militar / La naturalización de la
diversidad cultural en el Brasil de los años 40
maternidad y el desvío de la norma / Educación e
GALERÍA DE TEXTOS
idioma en la comunidad argentino-irlandesa / Las
Clase obrera y oposición al nazismo. Una introduc- masas católicas en la dictadura / Estado autoritario y
ción a la obra de Tim Mason (1940-1990)
diversidad cultural en el Brasil de los años 40 /
Epílogo a Política social en el Tercer Reich
34
Recordando a José Sazbón

Escriben: Tarcus / Bisso / Garaño / Lida / Palermo / Paz Trueba / Duarte /


López / Mason

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REVISTA DE HISTORIA
AÑ O X V I I – N Ú M E R O 34 – F I N E S D E 2 0 0 8

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Índice
José Sazbón. In memoriam
Horacio Tarcus 5

Artículos

Foto de tapa: Esteban Festejos propios de victorias ajenas


Gonnet, Gauchos, ca. 1866. La liberación de París y el fin de la Segunda
Guerra Mundial con ojos bonaerenses
Buenos Aires. Ciudad y Andrés Bisso 13
campaña. Fotografías de
Esteban Gonnet, Benito
Los pabellones de la muerte de la Unidad 9
Pannunzi y otros, 1860-1870,
Buenos Aires, Antorchas, de La Plata. Los límites difusos entre la represión
2000, p. 71. legal y la clandestina
Santiago Garaño 33

Las masas católicas en los años de la dictadura,


1976-1982
Miranda Lida 55

La educación y el idioma como marcadores de


etnicidad en la comunidad argentino-irlandesa
de Buenos Aires
Elisa Palermo 75

¿Madre hay una sola?


La naturalización de la maternidad y
los desvíos de la norma en el centro y
el sur bonaerense a fines del siglo XIX
Yolanda de Paz Trueba 95

Lecturas

La identidad nacional en debate: Estado


autoritario y diversidad cultural en
el Brasil de los años 40
Adriano Luiz Duarte 113

Galería de textos

Clase obrera y oposición al nazismo. Una


introducción a la obra de Tim Mason (1940-1990)
ISSN: 0337 649 X Damián López 129

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Epílogo a Política social en el Tercer Reich
Tim Mason 145
José Sazbón (1937-2008)
Reseñas

Emilio Crenzel
La historia política del Nunca Más
La memoria de las desapariciones en la Argentina
Martín Mastorakis 167

E
Sergio Grez Toso l martes 16 de septiembre falleció en la ciudad de Buenos Aires José Sazbón a
Los anarquistas y el movimiento obrero los setenta y un años. Su padre, Mauricio Sasbón, llegado a los veinte años a la
La alborada de la “idea” en Chile, 1893-1915 Argentina, había nacido en Esmirna, Turquía, en el seno de una familia judía
Juan Suriano 171 sefardí. Luego de un extenso periplo por el país, arribó a Urdinarrain, un pueblo del cen-
tro de la provincia de Entre Ríos colonizado por los “gauchos judíos”, donde conoció a su
Carolina Barry, Karina Ramacciotti y futura esposa, Guinesi Guershanik, hija de judíos azkenazis. La pareja permaneció
Adriana Valobra (editoras) durante varios años en Urdinarrain, donde Mauricio montó un almacén de ramos gene-
La Fundación Eva Perón y las mujeres: rales. Pero Guinesi vino a dar a luz al hospital Durand de la ciudad de Buenos Aires,
entre la provocación y la inclusión donde un 18 de julio de 1937 nació José Isidoro Sazbón. En 1944, cuando el pequeño
Ricardo González Leandri 175 tenía unos siete años, la familia se trasladó a Puerto Bermejo y luego a Barranqueras,
en la provincia de Chaco. Como en la segunda de estas localidades no había escuela
Barbara Potthast y Sandra Carreras (editoras) secundaria, José, a los doce años, debió vivir solo en Resistencia, la capital provincial,
Niños y jóvenes en América Latina (siglos XIX-XX) para poder proseguir sus estudios. Comienza entonces un ciclo signado por la vida en
Entre la familia, la sociedad y el Estado pensiones y la entrega solitaria a la lectura, soledad parcialmente compensada por los
María Marta Aversa 179 encuentros de los condiscípulos para leer y debatir en el café Sorocabana de Resistencia.
En 1955 se instaló en una pensión de Buenos Aires para cursar como alumno libre el
Geneviève Verdo
último año de la enseñanza media. Incursionó fugazmente por la Facultad de Derecho
L’indépendance argentine entre cités et nation
de la Universidad de Buenos Aires para instalarse en 1957 en La Plata, donde inició sus
(1808-1821)
estudios de Filosofía en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.
Ignacio Zubizarreta 182
En el comienzo de este nuevo ciclo de su vida, donde volvió a frecuentar las pen-
siones y los bares estudiantiles, fue uno de los artífices de una agrupación universi-
taria de izquierda independiente. Se llamó Estudiantes Reformistas y lo llevó a ocu-
par el cargo de presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Humanida-
des. Pero antes que la militancia estudiantil lo atrajeron las formaciones de la “nueva
izquierda” intelectual, que entonces conocían su tiempo de esplendor. A principios de
la década de 1960 estrechó amistad con un joven estudiante de Historia de la Facul-
tad de Humanidades, Ricardo Piglia, quien recordaba aquel encuentro en estos tér-
minos: “Otro punto de referencia para mi formación fue José Sazbón. Yo llegué a la
Facultad y me mostraron a José y me dijeron: «Mirá, él sabe Leibniz». Me acuerdo
como si fuera hoy. José ya era un sabio en esa época. Me acuerdo que nos íbamos a
La Modelo, una cervecería lindísima que hay en La Plata, nos juntábamos días con-

1
Comunicación personal, Buenos Aires, 2002.

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tinuos, a las dos de la tarde, y leíamos El capital. José era el que tenía la cabeza filo- De regreso en la Argentina, prosiguió desde Buenos Aires su labor de investiga-
sófica, conocía muy bien la Crítica de la razón dialéctica…”.1 dor, docente y editor. En 1975 publicó su primer libro, Mito e historia en la antropo-
Entre 1963 y 1965 José hizo sus primeras traducciones y presentaciones de textos logía estructural (Buenos Aires, Nueva Visión) y un año después preparó y tradujo
para la Revista de la Liberación que dirigía José Speroni en La Plata y cuyo secreta- para el Centro Editor de América Latina una edición popular del Curso de lingüísti-
rio de redacción era Piglia. Dio a conocer allí un artículo de Roger Garaudy polemi- ca general que permitió un amplio acceso a la obra de Ferdinand de Saussure. Prece-
zando con Jean-Paul Sartre y la célebre introducción de este último a Los condena- dida de un estudio preliminar, el volumen se tituló Saussure y los fundamentos de la
dos de la tierra de Franz Fanon. Su primer artículo, “El método de Sartre”, fue escri- lingüística y alcanzó una enorme tirada y una amplia repercusión (fue reeditado en
to para Literatura y Sociedad, la revista que en 1965 lanzaba Piglia en Buenos Aires. 1996 por Nueva Visión).
Ese mismo año José se graduó como profesor de Filosofía en la Universidad Nacional Lamentablemente no pudo disfrutar en su país del reconocimiento que le hubie-
de La Plata. Filósofo con vocación histórica y política, enseñó en la segunda mitad de ra significado su edición de Saussure, pues ese mismo año, tras el golpe militar de
los años 60 en el área de ciencias sociales de la Universidad Nacional de La Plata, y marzo de 1976, decidió exiliarse en Maracaibo, Venezuela, aceptando el ofrecimien-
en 1970 llegó a ser designado profesor adjunto de Sociología General, una cátedra que to de Julio Godio y otros integrantes del grupo platense que se estaban instalando
marcaría un hito en la enseñanza superior platense. Allí estrechó lazos de amistad, en ese país. Allí partió con su mujer Berta Stolior, profesora de Filosofía, compañe-
que se prolongarían a lo largo de sus vidas, con su titular, Horacio Pereyra, y con todo ra de sus empresas editoriales y traductora de muchas de sus compilaciones, y su
el cuerpo docente, que integraron también José Antonio Castorina, Oscar Colman, pequeño hijo Daniel. Ingresó como profesor invitado a la Universidad de Zulia y en
Julio Godio, Gladis Palau y Alfredo Pucciarelli. poco tiempo alcanzó a ser director de investigaciones de la Facultad de Derecho de
Influido desde sus años de estudiante por el marxismo sartreano y lukacsiano al esa casa de estudios, donde creó una maestría en Ciencia Política. Sus programas de
mismo tiempo que interesado por la novedad que por entonces representaban las estudio pormenorizados, con su bibliografía anotada y sus traducciones para uso
corrientes estructuralistas, en 1968 compiló, tradujo y prologó para la editorial Quin- interno de las cátedras, no tardaron en poner de relieve el compromiso que ponía en
taria el volumen colectivo Sartre y el estructuralismo. Pero acaso el fruto más recorda- la labor docente.
do de su prolongada labor de traductor y editor la constituya la docena de volúmenes En Venezuela prosiguió con la elaboración de su tesis “En los orígenes del método
de la colección “El pensamiento estructuralista”, que la editorial Nueva Visión dio a marxista: modelo puro y formación impura en los análisis históricos de Marx y
conocer a lo largo de 1969 y 1970, que incluyó textos clave de Claude Lévi-Strauss, Engels”. Colaboró en Cuestiones Políticas, la revista de la Universidad de Zulia, con un
Tzvetan Todorov, Jean Pouillon, Edmund Leach, Jean-François Lyotard, Pierre Bour- avance de su tesis sobre la concepción histórico-materialista en Marx y Engels, y un
dieu, André Glucksmann y Roland Barthes, entre muchos otros. También compiló para notable estudio sobre “Filosofía y revolución en los escritos de Mariátegui” que había
esa casa editorial el volumen colectivo Presencia de Max Weber (1971) y tradujo poco presentado en el Coloquio Internacional Mariátegui de la Universidad de Sinaloa
después, a instancias de Oscar Masotta, Las formaciones del inconsciente de Jacques (México, 1980). En Expresamente de Caracas apareció en 1978 su estudio “A propósi-
Lacan. En 1970 compiló para la editorial Tiempo Contemporáneo dos volúmenes colec- to de Ferdinand Lassalle”, mientras que la primera versión de sus estudios sobre el
tivos: Análisis de Michel Foucault y Análisis de Marshall McLuhan; en 1973 compiló Facundo de Sarmiento fue publicada en Investigaciones Semióticas de la Universidad
una Introducción a Bachelard para la editorial Caldén y en 1975 tradujo del italiano de Carabobo. En 1981 la Universidad de Zulia publicó su libro Historia y estructura.
para Siglo Veintiuno Gramsci y la revolución de Occidente, de Maria-Antonietta Mac- Desde Venezuela envió a partir de 1980 sus colaboraciones a Punto de Vista, fun-
ciocchi, a quien había conocido durante su estancia en París. dada hacía poco tiempo en Buenos Aires, al mismo tiempo que remitió a Cuadernos
A partir de 1965 obtuvo dos becas sucesivas (primero de iniciación y luego de per- Políticos de México su ensayo sobre el influjo shakespeareano en Marx (“El fantasma,
feccionamiento) en la Universidad Nacional de La Plata, para ingresar luego como el oro, el topo”, 1981). También en el país del exilio estrechó lazos con el historiador
becario del CONICET. Con el apoyo de esta institución, inició en 1970 en la Facultad marxista británico Perry Anderson, con motivo de una visita de éste a Venezuela.
de Humanidades de aquella universidad los cursos del doctorado en Filosofía; y con De retorno en la Argentina en diciembre de 1985, se instaló con su familia en Bue-
una beca externa del CONICET se instaló en París entre 1972 y 1974 para proseguir nos Aires. Se reincorporó entonces como investigador de carrera en el CONICET y
sus estudios de doctorado. En la École Normale Supérieure tuvo como director de desarrolló una amplia actividad docente. Dictó materias y seminarios en las carreras
estudios a Jacques Derrida y en la École Pratique des Hautes Études a Manuel Cas- de Filosofía, Historia y Sociología de las universidades de Buenos Aires, La Plata y
tells. Asistió, entre otros, a los cursos de Nicos Poulantzas, Claude Lévi-Strauss y Jac- San Martín, sobre problemas de la filosofía contemporánea, historia de las ideas y de
ques Derrida. En septiembre de 1973 viajó a Varna, Bulgaria, para participar en el los intelectuales, marxismo historicista y marxismo estructuralista, entre otros
XV Congreso Internacional de Filosofía. muchos temas. Aunque abarcó con notable erudición todo el arco del pensamiento
contemporáneo, se detuvo particularmente en ciertas estaciones que estuvieron entre
1
Comunicación personal, Buenos Aires, 2002. sus preferidas: Marx, Lukács, Gramsci, Benjamin y Sartre.

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Poco amigo de las polémicas, discutió sin embargo en 1983 con Oscar Terán desde jurado. Remedando magistralmente el estilo borgeano, y acaso parodiando también
las páginas de Punto de Vista para recusar su “invitación al posmarxismo”. En esta su propia condición de historiador erudito e indiciario, Sazbón compone allí un
misma revista dio a conocer en 1987 su estudio sobre el debate entre Edward P. Menard izquierdista, lector de los formalistas rusos, de Marx y de Lenin. Creo no trai-
Thompson y Perry Anderson en el seno del marxismo británico; y en 1989, en pleno cionarlo si revelo que su Pierre Menard se contaba entre sus textos predilectos.
apogeo mundial de la “crisis del marxismo”, presentó en el XII Congreso Interameri- Podría aplicarse a Sazbón lo que Borges señaló de su propio padre: era tan modes-
cano de Filosofía reunido en Buenos Aires una ponencia en la que discutía la presun- to que hubiera preferido ser invisible. Pero a pesar de su perfil bajo y su proverbial
ta novedad de esa crisis en una historización que se remontaba a los tiempos del pro- discreción, José es reconocido como maestro por dos, acaso tres generaciones de his-
pio Marx, rescatando así la vigencia de esa herencia teórico-política, incluso bajo las toriadores y filósofos argentinos. Incluso un rápido retrato como éste, escrito bajo la
formas de la “reconstrucción” o la “deconstrucción” del materialismo histórico. conmoción producida por la noticia de su fallecimiento y en el que seguramente incu-
A partir de 1989 dio a conocer una serie de estudios sobre la Revolución Francesa rro en considerables olvidos, deja apreciar el vasto espectro y la profundidad de sus
en encuentros y revistas, y en 2005 los reunió en un volumen de Ediciones Al Margen contribuciones a la recepción de la semiología tanto como a los estudios sobre marxis-
de La Plata. Entre 1990 y 1992 fue director del Instituto de Filosofía de la Facultad mo y estructuralismo; a la filosofía de la historia, como a la historia moderna y con-
de Filosofía y Letras. Desde allí fue uno de los propiciadores del Coloquio Walter Ben- temporánea, o a la historia intelectual y el pensamiento argentino y latinoamericano.
jamin realizado en el Instituto Goethe de Buenos Aires, al que presentó su ponencia José fue un mentor clave para nuestra generación. Desde 1998 acompañó de cerca
“Historia y paradigmas en Marx y Benjamin”, compilada en el volumen Sobre Walter la experiencia del CeDInCI, participando de nuestras actividades y donando valiosas
Benjamin: vanguardias, historia, estética y literatura. Una visión latinoamericana publicaciones. En mayo de este mismo año, a pesar de su precaria salud, intervino
(Buenos Aires, Alianza, 1993). En la década de 1990 preparó para las ediciones de la animadamente en nuestro seminario “El problema de la recepción y la historia inte-
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires dos compilaciones lectual”, donde discutimos su texto sobre De Angelis.
Dolidos por la pérdida del maestro y del amigo, nos consuela pensar en el precio-
consagradas a filósofos modernos: Homenaje a Kant (1993) y Presencia de Voltaire
so legado de sus textos llenos de sabiduría y en las grandes lecciones del profesor de
(1997).
la gorra, el pequeño maletín negro y el cigarrillo con boquilla quien, por más empeño
Además de las mencionadas, colaboró en publicaciones como Revista de la Univer-
que pusiéramos en el estudio exhaustivo de un problema, siempre nos invitaba a leer
sidad y Sociohistórica de La Plata, Estudios Sociales de Santa Fe, Anuario de Histo-
un libro más.
ria de Rosario, Páginas de Filosofía de Neuquén, Los Libros, Espacios de crítica y pro-
ducción, Cuadernos de Filosofía, Entrepasados, Prismas y El Cielo por Asalto de Bue-
Horacio Tarcus (CeDInCI)
nos Aires. Si sumamos sus artículos en publicaciones periódicas, prólogos, capítulos
de libros y ponencias en congresos, sus escritos superan el centenar.
Su estudio “Figuras y aspectos del feminismo ilustrado” sirvió recientemente de
estudio preliminar al volumen Cuatro mujeres en la Revolución Francesa (Biblos,
2007). Algunos de sus artículos fueron reunidos en Historia y representación (Buenos
Aires, Universidad de Quilmes, 2002). La misma editorial tiene en prensa otra com-
pilación de sus trabajos que se titulará Nietzsche en Francia y otros estudios de his-
toria intelectual.
Cuando lo sorprendió la muerte dictaba clases en la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad de Buenos Aires, en el doctorado en Ciencias Sociales de
esa misma universidad y en el IDAES de la Universidad Nacional de San Martín, al
mismo tiempo que coordinaba la maestría en Historia y Memoria de la Facultad de
Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata, la primera en su género en
América Latina.
Aunque una finísima ironía campea en todos sus ensayos históricos y filosóficos,
ésta se hace aún más aguda en sus ensayos literarios, sobre todo en aquel ya mencio-
nado que consagró al influjo de Shakespeare en un autor apenas nombrado como Karl
Marx y sobre todo en su memorable parodia de Jorge Luis Borges. Sazbón presentó
“Pierre Menard, autor del Quijote” en el Primer Concurso de Cuento Argentino que
en 1982 convocó el Círculo de Lectores y en el que el propio Borges formaba parte del

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)9(
Artículos

Juan Grela: El grito de Alcorta, xilografía, 1957

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Festejos propios de victorias ajenas
La liberación de París y el fin de la Segunda Guerra
Mundial con ojos bonaerenses
Andrés Bisso*

R
esaltar el fuerte impacto que argentina de la Segunda Guerra Mun-
supuso la Segunda Guerra Mun- dial, descubriendo la relativa autonomía
dial en nuestro país no es una y originalidad de la misma, haciendo de
originalidad. Podemos, entonces, compar- ella un motivo específico de indagación y
tir las palabras que ya han definido ese revelándose atenta a sus múltiples com-
momento como aquel en el que “la órbita plejidades.
en que se movía la política y aun la vida A partir de esta renovación efectuada
argentina pasó a ser perturbada por la en las últimas décadas, ha sido posible
gravitación que –a manera de la de un constatar en muchos trabajos historio-
gráficos –tanto por el redireccionamiento
cometa que se le hubiera aproximado
de la mirada como por la detección e
peligrosamente– ejercía sobre ella el
interpretación de nuevas y más variadas
curso de una guerra incierta”.1
fuentes documentales– la aparición de
Corroborada la gravitación del tema
nuevos y diversos matices, vertientes y
en nuestra historia, cabe sin embargo
ramificaciones en los posicionamientos
seguir preguntándose acerca de las
que la temática guerra mundial supo
variadas formas en que esa influencia se
despertar en la política, la sociedad y la
expresó.
cultura argentinas.3
Una visión, que en general se ha con- Sin dejar de constatar la inocultable
servado en el sentido común, ha quedado densidad y riqueza ideológica de la época
ligada fuertemente a la experiencia de la analizada, en este artículo procuraremos
época que vivió la conmoción bélica y continuar problematizando la descripción
evaluó ese impacto en su sola condición de los vínculos entre las prácticas y los
de motor de una divisoria de aguas emi- discursos circulantes en torno de la
nentemente ideológica y estrictamente recepción de la temática de la Segunda
reproductora, en el plano local, de la Guerra Mundial en nuestro país.
polarización entre los regímenes que se Se ha elegido el análisis de la recep-
combatían en el terreno inicialmente ción de tres sucesos puntuales, origina-
europeo y luego mundial.2 dos en el escenario bélico internacional,
Frente al esquema antes planteado, que tuvieron una vasta repercusión en
una historiografía desligada de tan celo- nuestro país y que se anudaron rápida-
sa homologación entre la situación inter- mente en el marco de la disputa política
nacional y los problemas locales ha pro- argentina, como lo fueron la liberación de
fundizado en el tema de la recepción París y las rendiciones de Alemania y

* UNLP-CONICET.

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Entrepasados - Nº 34, fines de 2008: 13-31
Japón. Estos tres hechos, aliadas, probablemente subestimaba el locales, una conducta que –emanada de militar de entonces, y efectivizada entre
dados a conocer durante el celo con que el comisionado municipal, la Capital Federal de la nación– se iría octubre y diciembre de 1943. Esta deci-
mandato del gobierno militar Cipriano Pons Lezica, recordaría las dis- repitiendo en las distintas poblaciones sión supuso asimismo la desaparición o
surgido en 1943, serán decisi- posiciones con las que la Jefatura de del interior bonaerense, como en el pue- la clausura momentánea de muchos de
vos en la estructuración de la Policía bonaerense había reglamentado blo de Ranchos, por ejemplo, donde el los órganos de prensa partidarios.
oposición política al mismo y los festejos en ese sentido, permitiendo diario local reproducía, saludaba y lla- Por eso los socialistas de Luján –uno
se descubrirán vitales en la únicamente “la colocación de ofrendas y maba a imitar la actitud de los “porte- de los pocos referentes de ese partido que
conformación de la resistencia guardar un minuto de silencio”.7 ños”, los primeros en embanderar sus aún conservaban una expresión gráfica
argentina, agrupamiento que En una carta dirigida al ministro de calles con los colores franceses y de can- durante esos años en la provincia–14 des-
pretendía presentar su accio- Gobierno provincial, coronel Alfredo tar “la simbólica estrofa que cantan los tacaban: “El pueblo argentino ha sentido
nar local bajo la filiación anti- Argüero Fragueyro, el mencionado comi- pueblos libres del mundo: «le jour de gloi- como alegría y triunfo propios la alegría y
fascista de los acontecimien- sionado municipal8 reputaba como de re est arribé (sic)»”.11 el triunfo de Francia”15 y los radicales
tos europeos. “especial gravedad” el hecho de que las Esa “simbólica estrofa” también era intransigentes de Bahía Blanca no duda-
Para analizar estos eventos, el objeto alumnas de la señorita Livia –como utilizada como título de la nota de la ban en señalar que la liberación de Fran-
principal de atención será un ámbito de forma de valorar el avance bélico aliado– liberación por parte del diario El Argen- cia representaba la “esperanza del
recepción relativamente poco privilegia- no hubiesen respetado las mencionadas tino de Saladillo (eso sí, en este caso con mundo. Esa esperanza que corre jugueto-
do en la atención historiográfica sobre el disposiciones, al cantar junto con el la ortografía correcta de la “v” para arri- na y jocunda por las calles bahienses”.16
tema, como lo es el interior de la provin-
Himno Nacional nada menos que “La vé que el origen familiar del director
cia de Buenos Aires.4 Creemos que el
Marsellesa” en la plaza local acaparada Volonté seguramente había permitido
análisis del impacto de la Segunda Gue-
por la estatua con la figura del prócer de preservar en diferencia de la gaffe de su Francófilos, aliadófilos,
rra Mundial en localidades específicas
la ciudad, Juan Hipólito Vieytes; máxime par ranchense). En ese artículo no duda- antifascistas y opositores al
del interior bonaerense nos permitirá
cuando la policía había permitido la rea- ba en señalarse lo que parecía imposible gobierno militar: mezclados y
incluir las complejidades de cada marco
lización de una misa en acción de gracias a causa de la prohibición policial, y era separados en los festejos por
local y relativizar la idea de una recep-
–situación puntillosamente acatada por que “toda la Nación ha sido sacudida por la liberación de París
ción unilateral de estos hechos, tal como
el mismo presidente de la Sociedad Fran- una chispa eléctrica y hemos cantado la
podía ser presentada discursivamente
por parte de algunos de los actores de la cesa local– pero no el homenaje cívico canción patria y la Marsellesa con una Desde la ocupación alemana ya se
época, interesados en presentar una posterior, el que fue realizado a pesar de unción nueva que ha contagiado a los habían producido múltiples creaciones
imagen monolítica y sin grietas de estos todo, debido a la tozudez del público, inte- más indiferentes”.12 literario-políticas de carácter francófilo.
sucesos.5 grado en su mayoría por “damas y seño- Es que la liberación de París había Quizá la más difundida fuera la “Carta a
ritas”.9 significado un hecho sin precedentes en Francia”, en la que Victoria Ocampo pre-
En vista de esa extralimitación, Pons el transcurso de la guerra, clausurando tendía hablarle a toda una república
“La Marsellesa”, la maestra Lezica y su secretario, Segundo Raúl más de cuatro años de una ocupación como si se tratara de una hermana que-
“rebelde” y las “tozudas” alumnas Quiroga, le pedían al ministro que toma- alemana que había mortificado las horas rida caída en desgracia: “Pero mientras
ra las medidas a que hubiere lugar, no y los pensamientos tanto de los residen- la tierra esté poblada por hombres, no
Cuando Livia Bertola, directora del sólo contra la actitud de la maestra, sino tes franceses en nuestro país como de por bestias feroces, bajo tu Arco de
Colegio Santa María de la Asunción de también contra lo que se consideraba muchos argentinos que consideraban a Triunfo habrá siempre una llama, aun
San Antonio de Areco desde hacía cuatro una excesiva permisividad por parte del Francia una segunda patria espiritual.13 cuando no respetasen tus enemigos la
años,6 conducía personalmente a sus mismísimo comisionado del Consejo Asimismo, esa “chispa eléctrica” que allí arde en este instante. Sólo que-
alumnas a la plaza principal de ese pue- Escolar, el señor Manuel Sotelo, quien no parecía poner fin a duros momentos de remos oír y decir las más estrictas y des-
blo, cuyo partido contaba en esa época había tomado cartas en el asunto ante la indecisión por parte de la oposición garradoras verdades, Francia. Sólo las
con poco menos de quince mil habitan- consumación de los hechos referidos.10 democrática que desde principios del año verdades pueden salvarnos, hoy día.
tes, con el objeto de rendir un homenaje Sin embargo, la actitud de la señori- había sido fuertemente desmovilizada, a Para creerlo así, te afirmamos que tu
a la Francia cuya capital había sido ta Livia y sus alumnas no había hecho partir de la prohibición de todos los par- Arco de Triunfo tiene llamas en todos los
pocas horas antes liberada por las tropas otra cosa que reproducir, con los colores tidos políticos dictada por el gobierno lugares de la tierra”.17

Archivo
) 14 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 15 (
Con el fin de la ocupación alemana, canción “It’s a long way to Tipperary”.22 después del armisticio francogermano ya pequeños que quedan los dic-
esas impresiones se verían reproducidas Incluso un diario católico irlandés, a había vertido Alejandro Bunge, al ser tadores!”) guardaba, para un
–en escala provincial y alrededor de cua- pesar de apoyar la neutralidad propicia- admitido como miembro de la Academia sector de las autoridades
tro años después– en un poema apareci- da por su primer ministro Eamon de Nacional de Ciencias Morales y Políticas, gobernantes del golpe militar
do en la ciudad de Ranchos, en el que se Valera, no dudaba en reconocer que el y que explicaban la derrota gala por de 1943, las características
recorría nuevamente la imagen de la “homenaje que la ciudad de Buenos Aires haberse dejado seducir esa nación por complementarias de un reno-
France éternelle, con el mismo remate tributó a Francia no será fácilmente olvi- “las políticas, o sus métodos, que hoy pue- vado cuestionamiento a la falta de liber-
final del Arco del Triunfo y el mismo dado”.23 den resumirse en algunas partes con la tades públicas existente en el país a
tono epistolar: “Y no morirás mientras Es que Francia había representado expresión «Frente Popular», en otras con causa del estado de sitio, a la juzgada
en el Arco del Triunfo predomine tu gran para un importante sector de la opinión el término «electoralismo» y en todas con como errante política internacional y a
ciudad; y el día que éste caiga, tú lo pública nacional la personificación «demagogia», con esa expresión que la dilación en el llamado a elecciones
alzarás con tus victorias porque nació misma de la libertad, en la que no cua- representará una triste página en la glo- presidenciales.
para no morir nunca, para que Francia draba aquella tan poco idealista solución riosa historia de Francia y en la de otras De esta manera, los festejos por la
Eterna siga siendo la madre de la Liber- de fuerza encarnada por Vichy, constan- naciones viejas y jóvenes”.28 nueva suerte de Francia reforzaban las
tad”.18 temente repudiada desde los sectores En esta lógica era, para el autor de críticas que habían sido ya inicialmente
La noticia de la Libération de París democráticos y antifascistas argentinos y Lobos, el gobierno militar argentino sur- expresadas en una declaración conocida
fue un hecho de tan enorme repercusión latinoamericanos.24 gido del golpe del 4 de junio el que había como de “democracia efectiva y solidari-
en la Argentina que los mismos ciudada- De la misma manera en que el emba- evitado que en la Argentina se diera un dad americana”,30 formulada por diri-
nos franceses se mostraban “tan emocio- jador del mariscal Pétain en la Argentina proceso de disgregación similar al fran- gentes políticos y profesores universita-
nados por la reacción de los argentinos había sido definido, por un dirigente cés, ya que la llamada “revolución mili- rios, y que había generado la reacción
como por la liberación misma de su demoprogresista nacional, como “el tar” había actuado como “vía de depura- del gobierno, de forma intempestiva,
país”19 y de tal profundidad que los escri- representante de la Antifrancia”,25 para ción nacional [y] reivindicación de nues- resolviendo la expulsión de varios profe-
tores más escépticos podían descubrir los saladillenses ligados al Rotary Club tra independencia y libertad” y había sores.
–al valorar las muchedumbres reunidas era motivo de congratulación –en el ini- permitido al pueblo argentino –a dife- En efecto, las percepciones no esta-
para celebrarlo– “que una emoción colec- cial comienzo de la ofensiva aliada en rencia del francés– seguir siendo “libre ban muy equivocadas, en tanto que los
tiva puede no ser innoble”.20 En la pro- Francia– que se fusilara a “los hombres de esa «democracia» que nunca fue tal, festejos por la entrada de las tropas
vincia de Buenos Aires, en especial, el de Vichy, que incapacitaron a Francia sino una demagogia que nos llevaba aliadas en París supusieron el comienzo
apoyo no sólo a Francia sino más especí- para su defensa y luego la entregaron hacia una auténtica dictadura: el comu- de la conformación de la llamada resis-
ficamente a las fuerzas de liberación con- atada de pies y manos a los invasores”.26 nismo”.29 tencia argentina, al provocar “la reu-
tra la ocupación alemana podía verse a Esto no significa que no hubiera De esta manera, este descendiente de nión de muchedumbres coléricas e
través de las filiales existentes del Comi- excepciones en ese clima general de con- franceses se separaba de la mayoría de impacientes, que exigían, también para
té De Gaulle, dispuestas a participar y sideraciones acerca del sentido que la la colectividad no sólo en cuanto a la con- la Argentina, la rendición incondicional
patrocinar los actos de festejo.21 liberación de París debía tener para los sideración de Vichy, sino que también lo de los fascistas, representados por el
La característica del fenómeno local argentinos. En un diario de la ciudad de hacía en cuanto a la mirada de los demó- gobierno revolucionario y sus servidores
tampoco pasaría desapercibida para la Lobos podía leerse un artículo en el que cratas argentinos que juzgaban la libera- políticos”.31
prensa de las colectividades extranjeras. se acusaba de la tragedia francesa preci- ción de París como un mal augurio para La victoria bélica era reapropiada,
Un corresponsal del diario británico The samente a lo que se consideraba una el gobierno militar argentino, acusado de así, por los sectores opositores al gobier-
Standard y ex combatiente de la Prime- “caricatura de la democracia” vivida en nazifascista. no militar y traducida como un golpe a
ra Guerra Mundial no dudaba en señalar los años 30 y a los “frentes populares Es que, a pesar de estas excepciones, su estabilidad. Es que no de otra forma
que la movilización en Plaza Francia le [que] descristianizaron y disgregaron las la mayor parte de las expresiones de podían interpretarse ciertas frases en los
había provocado “un nudo en la gargan- fuerzas espirituales, verdaderos valores júbilo aparentemente inocentes y de discursos que se habían expresado en el
ta”, en especial cuando luego de cantar cívicos, para entregar la patria a sus ene- regocijo por la liberación del país vene- primer acto de festejo, en la Plaza Fran-
“La Marsellesa” y el Himno Nacional migos”.27 El autor, probablemente, habría rado (como la dada el 26 de agosto de cia de la capital nacional, y entre las que
argentino los manifestantes cantaron la leído las expresiones similares que poco 1944 en El Argentino de Saladillo: “¡Qué sobresalía una que casi todos los diarios

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reproducirían, por la importancia de su nio de homenaje a Francia [presentando] sa”, luego de haber desatado consignas tamiento con la policía en Quilmes y en
autor (el hacía poco renunciante presi- un carácter desordenado y agresivo para antinazis y antirrosistas.37 Mercedes (donde los manifestantes fueron
dente de la Universidad Nacional de La las autoridades y [haciendo] pública En Luján, donde se había realizado pre- dispersados), en Azul (donde un oficial de
Plata, Alfredo Palacios) y por los parale- demostración de ideologías políticas y viamente una manifestación “espontá- la comisaría atropelló al público con su ca-
los que establecía entre la situación extremistas”.34 nea” hasta el local de la Sociedad Francesa, ballo) y en Lomas de Zamora (donde gru-
nacional y la argentina: “La liberación de Esto era reafirmado en la revista ofi- en la que había hablado Juan B. Barnech pos de la Alianza Nacionalista de la Juven-
Francia tiene una magnífica significa- ciosa de la Policía, por los miembros de la (fundador de la Biblioteca Popular y la Aso- tud, contrarios al festejo, también fueron
ción histórica: marca la hora del ocaso de División de Investigaciones de ese orga- cia-ción Cultural Ameghino), se prohibiría reprimidos policialmente).
todas las dictaduras, grandes y peque- nismo bonaerense, quienes ratificaban a posteriori una manifestación progra- Mientras tanto, en Avellaneda y Coro-
ñas, que humillan a los pueblos ¡Viva la las prevenciones que tenían frente al mada por la calle San Martín y auspiciada nel Suárez la policía no permitió la reali-
Francia, libre y eterna! ¡Viva la Argenti- movimiento pro aliado o ayudista, consi- por los socialistas.38 zación dos actos que se habían solicitado
na libre, tierra sagrada!”.32 derándolo principalmente una forma Nuevamente en La Plata el acto que, con antelación.42 En el primero de ellos
Frente a esta realidad, los miembros encubierta de actividades comunistas: a diferencia del programado por los diri- pensaba participar la Federación de Tra-
de la colectividad francesa sufrían menos “La experiencia indica que la infiltración gentes socialistas de la Universidad bajadores Bonaerenses43 y, a pesar de
reparos gubernamentales para expresar encuéntrase siempre al acecho y aprove- Popular Alejandro Korn,39 sí había sido mencionar que su iniciativa se plegaba a
su alegría por la Libération e incluso po- cha la oportunidad que se le presenta por permitido al ser solicitado por una enti- la de “todos los sectores sociales, econó-
dían poner en consonancia la actitud de pequeña que ésta sea. En el caso narrado, dad de la colectividad francesa (sólo éstas micos, de la industria y del comercio de
ambos pueblos, sin despertar los recelos tenemos el típico ejemplo de una entidad podían pedir permiso para organizar las Avellaneda”, su presencia parece haber
que una declaración de un dirigente ar- de afinidad ideológica comunista que bajo celebraciones de la Libération) termina- sido más que suficiente para considerar
gentino podía crear, aunque a menudo el inocuo aspecto de Sociedad ayudista ría –sin embargo– con la detención de la reunión como un acto político improce-
produjeran el mismo efecto para quienes tenía como fin primordial la difusión de dieciséis personas, entre ellas la de Víc- dente a los ojos de la policía.44
los escuchaban. De esta manera, la ciuda- ideología extremista”.35 tor Carlos Szelagowski, quien denuncia- Aunque la reglamentación era homogé-
dana francesa Elizabeth de Wanicke seña- Bajo esos supuestos, resultaba previ- ría haber sido agredido a puntapiés por nea para toda la provincia, no en todos los
laba: “La República Argentina tiene un sible que la provincia de Buenos Aires la policía durante su detención.40 lugares los responsables del control de los
sentido de la libertad tan hondo y patrió- no fuera ajena a las prohibiciones y can- En este caso, cabe destacar que la actos en homenaje a Francia parecen haber
tico como mi país, liberado ayer, por mis celaciones de permiso para realizar posición oficial de los cónsules podía des- tomado las mismas actitudes cerrada-
compatriotas «maquis», después de una actos en homenaje a Francia que sufrie- ligarse de los incidentes y, como lo hacía mente represivas. En Bragado, por ejem-
larga y penosa opresión”.33 ron otras provincias argentinas. En ese Monsieur Marcelino Andrieu, el repre- plo, el acto continuó luego de haberse can-
sentido, los diarios de circulación nacio- sentante del nuevo gobierno francés en tado los himnos argentino y francés, al
nal estuvieron tan atentos a los festejos La Plata, se señalaba incluso que nada igual que en Junín y Mar del Plata, donde
Una batalla a escala local: como a los incidentes producidos duran- se tenía “que objetar, en cuanto al com- además llegaron a pronunciarse discursos
represión, disturbios y quejas te los mismos, detallando a menudo los portamiento de la policía, siendo su pro- alusivos por parte de reconocidos dirigen-
durante los festejos de hechos de represión policial y hostilidad cedimiento motivado por personas aje- tes de la oposición política como el radical
la liberación gubernamental ocurridos en las provin- nas”.41 El desinterés por la política local Moisés Lebensohn, el socialista Teodoro
cias.36 o el casi inmediato ofrecimiento de Bronzini o el sindicalista Camilo Almarza;
Asimismo, los festejos podían supo- En la capital provin- ayuda económica del gobierno argentino todos ellos antiguos miembros de la prohi-
ner –a los ojos de las instituciones repre- cial, La Plata, un acto al francés, con una donación de 100.000 bida agrupación aliadófila Acción Argen-
sivas– una coartada para el accionar de solicitado por la Socie- toneladas de trigo y 5.000 de carne, tina.45 En otros lugares, como Olavarría,
grupos considerados subversivos del dad Francesa La Gauloi- puede ser la explicación a cierto desfase sería el mismo cónsul, Noel Laborde, el en-
Estado. De esta forma, un comunicado se sería dispersado por la en la visión que los funcionarios france- cargado de emitir un discurso alusivo,
policial interpretaba que ciertas expre- policía, en el momento ses tuvieron de los hechos denunciados luego de presenciar los –en principio veda-
siones dadas durante las manifestacio- en que los ciudadanos por los militantes opositores. dos– cantos patrios nacional y francés.46
nes por París “demostraban ideologías presentes se aprestaban A lo sucedido en la capital bonaerense Otros lugares bonaerenses donde la
extremistas [y] no el auténtico testimo- a cantar “La Marselle- se agregarían sucesos similares de enfren- prensa porteña de la época comentó actos

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en homenaje sin reporte de incidentes fue- local no podía dejar de sentirse especial- general, Juan Carlos Palacios, era vice- de atención. Así, por esos días se daba
ron Marcelino Ugarte (actual ciudad de mente conmovido por la represión poli- presidente nacional –junto a Luis difusión en Lobos da la noticia de la
Salto), Chivilcoy y Almirante Brown. cial ocurrida, en la cual “lo que pudo y Acuña– del Comité De Gaulle.50 entrega de un álbum de la ciudad al coro-
En el homenaje de Bahía Blanca, no debió ser una exteriorización emotiva de nel Juan D. Perón (“ilustre hijo de
mencionado ni por los diarios porteños tan caros ideales, terminó en amargura y Lobos”) por parte del comisionado muni-
ni por los platenses, también se notó la tristeza para quienes como argentinos, De la frialdad al fervor: cipal, Arsenio Granillo Fernández. En
prohibición de ciertas actitudes. En ese frente a la estatua de la Libertad, se estrategias divergentes del ese acto se homenajeaba a Perón, “a cuya
acto solicitado conjuntamente por la veían vejados por el «delito» de haber gobierno militar frente al capacidad y decisión debe el movimiento
Sociedad Francesa de Socorros Mutuos, querido cantar el Himno Nacional. Con “avance aliado” de recuperación nacional la virtud de
la Alianza Francesa y el Comité De Gau- lo ocurrido en el acto de ayer, Mercedes haberse encontrado la Patria a sí misma
lle, la policía “invitó” a un joven a desis- ha retrocedido cincuenta años”.48 Lo cierto es que, a pesar de que los y las clases trabajadoras sus inaprecia-
tir del uso de la palabra durante el depó- Asimismo, las antiguas prácticas de festejos parecían involucrarse con un bles conquistas”.53
sito de palmas florales en el monumento denunciar el atropello policial al ministro tema europeo, su capacidad de relacio- En sus memorias, la simpatizante
de San Martín, al mismo tiempo que del Interior –moneda corriente durante narse con la política interna no podía comunista María Rosa Oliver ha recorda-
intervino impidiendo la entonación del los anteriores gobiernos de signo conser- dejar de pasar desapercibida para el do con respecto a los festejos de la libera-
Himno Nacional, lo que provocó ciertos vador– volvieron a hacerse posibles, como gobierno militar. Desde su comienzo, la ción que, estando en México, ya había
incidentes y la disolución de la reunión. en Mercedes, donde luego de dirigir una Segunda Guerra Mundial había servido tenido “noticias de que en la concentra-
A continuación, la policía suspendió el afectuosa nota al representante del –tanto para aliadófilos como para neu- ción de la Plaza Francia para festejar la
banquete previsto para la noche como Comité De Gaulle, se cursaba un telegra- tralistas y germanófilos– para entrela- reconquista de París se advirtió la ausen-
forma de continuación de los festejos; fue- ma en sentido condenatorio al reciente- zar los hechos bélicos y la posición diplo- cia de la masa obrera” y que con respecto
ron detenidos los doctores Julio César mente designado ministro del Interior, mática argentina con la discusión acerca al día de la Victoria, en Mar del Plata, “en
Martella y Pablo Lejarraga (ex dirigente Hortensio Quijano, por permitir los inci- del tipo de régimen político interno por el una ciudad sin el menor despliegue poli-
de Acción Argentina), los señores Anasta- dentes acaecidos con la policía, señalán- cual debía transitar el país.51 cial y con una clase obrera de origen
sio González Vergara, Vicente Buglione, dole para finalizar: “Con el ánimo entris- Asimismo, las nuevas autoridades anarquista no se advert[ía] la menor
L. Tarchitzki, N. Naya y el estudiante tecido por tan deplorable episodio hace- militares habían percibido que la men- manifestación de júbilo”.54
(presumiblemente el que habría intenta- mos llegar a V.E. nuestra más enérgica ción a la lucha por las libertades en el Sin sobredimensionar las percepcio-
do hablar en la plaza) Arístides Moleón. protesta, pues como argentinos no pode- mundo podía afectar su propia imagen, nes retrospectivas emitidas por Oliver
Este último y el socialista Lejarraga per- mos concebir que en nuestro propio y máxime cuando ésta se desgastaba ante acerca de la falta de participación obrera
manecieron toda la noche en prisión y querido suelo se nos prohíba entonar las la permanencia de la clausura democrá- (no hay que olvidar –como contrapartida
hubo que extenderles recursos de hábeas estrofas de la canción patria”.49 tica que su continuidad en el gobierno de sus aseveraciones– el patrocinio de los
corpus ante el juzgado del doctor Mira.47 En este marco de recrudecida oposi- suponía. A pesar de ello, procuraban des- festejos que hemos constatado por parte
Frente al accionar policial y a las dis- ción al gobierno, los festejos por la libera- mentir su ligazón con los totalitarismos, de varios gremios, y que habían desata-
posiciones militares con respecto a los ción de Francia supusieron también la a través de una posición de ensayada do el especial celo policial en Avellaneda
festejos, cabe señalar que la actitud de reaparición cívica de las agrupaciones indiferencia frente a la oposición, como lo y Mercedes), lo cierto es que la estrategia
los aliadófilos y los antifascistas argenti- antifascistas que habían sido clausura- hacía el presidente Edelmiro Farrell al de Perón había sabido movilizar recla-
nos era principalmente de indignación. das por un decreto gubernamental, poco decir: “Dejemos a los que nos dicen que mos que parecían ser prioritarios para
Les parecía mentira que, más de un año antes, permitiendo una somos tiranos. Sigamos con nuestra con- varias organizaciones gremiales y que
en un país cuyo Estado ya nueva arremetida de sus dirigentes en ducta, pues nosotros luchamos por la ponían la cuestión de la libertad y la libe-
había roto relaciones con las primeras planas de la mirada pública. libertad”.52 ración en un segundo plano.
Alemania, se reglamenta- En efecto, es de destacar el número Pero no era la de la indiferencia la De cualquier manera, frente a estas
ran los festejos –dilatados de antiguos miembros de la dirigencia única estrategia gubernamental. Con dos formas variadas –aunque congruen-
por más de cuatro años– antifascista entre los organizadores, otros objetivos, el creciente dinamismo y tes– de disipar la atención frente al con-
de una liberación que se peticionantes y adherentes de permiso ascenso de la figura del coronel Perón flicto internacional que ensayaban el
sentía propia. En Merce- para los festejos, en especial de la agru- evitaba que –en ciertas ciudades bonae- presidente y el recién nombrado vicepre-
des, el redactor del diario pación Acción Argentina, cuyo secretario renses– la Libération fuese el único foco sidente, resultaban ciertamente contra-

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producentes las actitudes de algunos De París a Pehuajó (o el trayecto justifiquen sus mengua- militar –que unos meses antes de los
funcionarios municipales y provinciales inverso –avant la lettre– de dos fines de apologista de sucesos parisinos y con no poca presión
que dejaban entrever demasiado fácil- la tortuga Manuelita) las tiranías, pretende externa– había roto relaciones con Ale-
mente –justo en los momentos de la rebajar el nivel moral de mania y Japón; decidía ahora, antes de
inevitable escalada aliada– su repudio a En efecto, pocos días antes de la en- los pueblos que han forja- la victoria definitiva, declarar la guerra
la democracia y a los miembros de los trada de las tropas aliadas en la capital do su patrimonio en la en marzo de 1945 a lo que quedaba del
partidos políticos y que cuestionaban francesa, los vecinos de Pehuajó se habían honesta concepción del Eje, al haber “meditado cuidadosamente
abiertamente las figuras históricas de la movilizado a La Plata contra su comisio- trabajo”.59 […] que la República debe responder al
tradición patria liberal, haciendo más nado municipal, Raúl E. Molina,57 y Así, la reacción del llamado de sus hermanas de América,
verosímil las homologaciones que, entre luego, aprovechando los festejos de la Libé- pueblo de Pehuajó se celebraba no sólo en solidarizándose con ellas y con las
los totalitarios europeos y el gobierno ration, nutridos grupos de ciudadanos de- Avellaneda y en la capital provincial sino Naciones Unidas, en su lucha contra el
local, ensayaba la oposición. asimismo en otras ciudades bonaerenses,
mocráticos pehuajenses repetirían la con- Eje”.62
En ese sentido, ya hemos mencionado donde se la valoraba como un “desagravio
signa “¡Argentinos sí, nazis no!” que se Después de ser expresados los resul-
la posición del comisionado de San Anto- a la memoria de San Martín, [que] contó
habían escuchado en la Plaza Francia de tados de esa “cuidadosa meditación” que
nio de Areco frente a los festejos, posición
la capital, y a las que luego especificarían con la adhesión de la inmensa mayoría le tomó más de tres años a la Argentina
que no era más que un consecuente posi-
con los nombres de los destinatarios más del país, expresada en las columnas de su para responder al “llamado de sus her-
cionamiento de su ideología poco afecta al
fácilmente identificables por los vecinos: prensa y en las conversaciones del hogar manas de América”, la nueva posición
pluralismo ideológico.55 Sin embargo, en
“¡Molina no, Quiroga sí!”.58 y de la calle”.60 diplomática debía ser no sólo resguarda-
el caso de Pons Lezica, la falta de publici-
Quiroga era nada menos que el comi- Es que a pesar de las proclamas de da sino aplaudida y promocionada desde
dad de su actitud y la privacidad de sus
sario del pueblo, quien se había enfren- apoliticismo del interventor provincial, los ámbitos cercanos al gobierno.
notas impedirían que fuese su figura la
tado al comisionado municipal Molina, Juan Carlos Sanguinetti,61 en torno a la En ese contexto, en la ya mencionada
que más comentarios negativos desperta-
acusado por (entre otras cosas que recor- elección de sus colaboradores, muchos de Revista de la Sociedad de Socorros Mu-
ra en la opinión pública provincial.
daba el diario Crítica en sus números de los comisionados municipales sentían la tuos de la Policía bonaerense63 se mos-
A diferencia de aquél, analizaremos a
agosto) equiparar a San Martín con necesidad de expresarse en términos traba la necesidad de sumarse de manera
continuación un caso en el que se puede
Rosas, pronunciarse abiertamente con- prestados al nacionalismo revisionista y contundente al previsible triunfo aliado,
advertir la aparición simultánea de tres
tra próceres del panteón histórico como con respecto de los cuales una importan- en diversas declaraciones que podrían ha-
dimensiones espaciales de conflictividad
Manuel Belgrano, verter comentarios te porción de la población se sentía espe- ber parecido excesivamente entusiastas
(internacional, nacional y local) en el
antisemitas y tratar en forma despectiva cialmente ajena. sólo un año antes: “[H]a sido necesario
momento único de celebración de la Libé-
a Pehuajó como la “Avellaneda del De esta manera, los festejos de la que la América se ciña la espada y que sus
ration, que desataron e hicieron circular
oeste”, en relación con lo que él conside- Libération parisina marcarían los aconte- varones, hombro a hombro, se jueguen la
un múltiple material de apelación y rea-
propiación del material discursivo anti- raba una relajación de las costumbres cimientos políticos posteriores en la pro- vida en pro de la libertad, contra el ene-
fascista. Esto se daría en la ciudad de morales en el pueblo. vincia de Buenos Aires y en la Argentina. migo común que osó agredir, inesperada-
Pehuajó, cuyo nombre se había escucha- Estas declaraciones tuvieron un mente, a un país americano. […] «Amé-
do corear por parte de los manifestantes impacto en la ciudad referida como una rica para los americanos» es una frase
de La Plata como forma de resistencia al especie de Sodoma argentina y produje- De París a Tokio en un año: que encierra en sí toda una historia.
gobierno militar durante los festejos. Sor- ron la airada respuesta de los agravia- el recorrido de la resistencia Una historia escrita con la sangre de sus
prendentemente, las palabras “¡París!” y dos, a través de un editorial llamado “El bonaerense valientes, que se jugaron la vida en pro-
“¡Pehuajó!”, reproducidas en son de ala- episodio de Pehuajó” en el que se señala- cura de la libertad que sus pueblos recla-
banza, se habían visto confundidas entre ba: “Siendo nosotros integrantes de Ave- Entre los sucesos de la liberación de maban […] y es necesario que hoy, más
el fervoroso griterío de la población de la llaneda, aludida con toda desconsidera- París y los de las rendiciones de Berlín y unidas que nunca, las naciones de Amé-
capital provincial como parte de una ción por el ex comisionado de Pehuajó, Tokio transcurrió menos de un año, pero rica se jueguen hasta el último hombre
misma lucha.56 nos corresponde enérgicamente protes- en el ínterin se desencadenaron impor- para que en esta tierra bendita de paz, de
tar por las manifestaciones vertidas, pro- tantes transformaciones políticas a nivel armonía, de trabajo, no quede un solo pe-
pias de quien, a falta de argumentos que internacional y nacional. El gobierno dazo en que no ondeen victoriosas las

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banderas americanas, símbolo de libertad miembro de la agrupación aliadófila celebrado «sin desvíos» el término de la clima nos sentimos fuertes los argentinos
y de justicia”.64 Acción Argentina– no sólo protagoniza- universal contienda. El órgano oficialista para reclamar lo que es nuestro, puesto
Puede suponerse, en ese contexto, la ría entusiasmadamente los festejos por denomina «desvío» a la condenación de la que el culto de la libertad y el derecho han
profundidad del agravio de aquellos mili- la paz y la victoria frente al hitlerismo, dictadura argentina. O sea, llama «desvío» informado toda la existencia de la Nación
tantes antifascistas que, reprimidos en en los que “al llegar a la esquina de Alsi- a lo que en todo el país ha constituido una Argentina. Ahora que estamos mano a
el día de la liberación, veían cómo el na y Mitre, en medio de una estruendosa enérgica prueba de virilidad democrá- mano con los ingleses, vamos a hablar de
gobierno militar compartía un triunfo ovasión [sic], se puso al frente de la tica. En auténtica lógica, «no desviarse», las islas Malvinas”.72
que le había sido totalmente ajeno. columna”67 sino que asimismo propende- para el agente nazi en nuestra ciudad, es En otros casos ciertos diarios, a dife-
Desde Montevideo, un conjunto de oposi- ría a la creación de un monumento a la omitir todo pronunciamiento, grito, pro- rencia de los sectores antifascistas más
tores de diferentes partidos políticos Victoria, la Libertad y la Democracia, a testa rebeldía o clamor en pro de la liber- entusiasmados con las posibilidades de
anunciaban que la declaración de guerra través de una comisión, de la que sería tad de nuestro territorio. «No desviarse» la bomba atómica,73 supieron advertir
al Eje por parte del gobierno argentino su vicepresidente.68 es tolerar, abdicar, rendirse, someterse, rápidamente lo perturbador que la utili-
era “un recurso oportunista para obtener Sin embargo, no en todos los lugares humillarse, arrodillarse y postrarse ante zación de esa arma significaba, por parte
el reconocimiento y perpetuarse en la se daba esta situación beneficiosa para la tiranía”.71 de quienes se consideraban los defenso-
arbitrariedad”.65 los sectores aliadófilos. El fin de la gue- Es así como las repercusiones, en rela- res de la democracia y los derechos del
Sin embargo, el viraje operado por el rra traía –en importantes núcleos anti- ción con el fin de la guerra y el triunfo hombre. Así, sin atreverse a deslindar un
gobierno militar, aunque pragmático, no fascistas bonaerense– la idea de una aliado, ya se venían constatando en todo juicio definitivo, desde el diario nicoleño
había sido únicamente discursivo en liberación anhelada, también de la el territorio bonaerense. El 5 de mayo de conservador se reflexionaba: “El mundo
algunos casos. En ese sentido, como en Argentina, incluso de su ciudad o pueblo. 1945 el diario El Argentino de Saladillo entero, con mezcla de admiración y
ninguna otra localidad bonaerense, debe Así podía leerse, a pocos días del armis- hacía suyo el triunfo de las fuerzas alia- terror, ha comentado en las últimas
haberse sentido la transformación opera- ticio definitivo: “San Nicolás vivió bajo el das, estampando sobre su primera página horas el poder extraordinario del nuevo
da por el gobierno, como en la ya mencio- terrorismo nazi, con sus métodos cobar- una gran “V” de victoria en color azul, con instrumento de destrucción creado para
nada de San Antonio de Areco, donde el des de lucha, con su inmoralismo pertur- pequeñas fotos en sus vértices, de los tres terminar la guerra con la rendición del
nuevo comisionado municipal elegido por bador”.69 principales líderes aliados: Churchill, Japón”.74
el gobierno militar era el dirigente de Bajo esa percepción, el diario nicoleño Roosevelt y Stalin. Sin embargo, y más allá de las dudas
origen radical Julio Lescano Gorordo, mencionado procuraba resaltar la ajenidad Los festejos de la victoria y la necesi- y certidumbres abrigadas por los antifas-
quien había sido descripto por el antiguo de las autoridades de facto con respecto a dad de interpretar su desarrollo en la cistas acerca del futuro del mundo, los
jefe comunal, Pons Lezica, como su prin- la algarabía por la victoria aliada, señalán- Argentina como un duro golpe a la dicta- festejos por las rendiciones de Berlín y To-
cipal enemigo y como un “rotariano acti- dose –no sin ironía– que llamaba “podero- dura nacional no impedían que los dife- kio, que aparejaban el fin de la Segunda
vo, miembro en consecuencia de una samente la atención que se congregaran en rentes diarios se fueran posicionando, Guerra Mundial y abrigaban ilimitadas
secta internacional, clara- el lugar público todos los sectores y profe- según su propia perspectiva política, en ilusiones de paz y bienestar mundial,75
mente vinculada a intereses siones, unidos en la alegría común del una visión de posguerra. Así, el menciona- significaron para la mayoría de ellos, mi-
capitalistas extranjeros, que triunfo de la democracia y que no se hicie- do diario, de tendencia radical yrigoyenis- litantes en los partidos que el gobierno
en este momento actúan de ran presentes las autoridades locales”.70 ta, luego de valorar el coraje británico, militar había clausurado, el puntapié
común acuerdo con todos los Y luego de lamentar la ausencia ofi- volvería a recordar viejas banderas inicial de una renovada oposición que ha-
partidos de extrema izquier- cial, condenaría durante ese mismo mes a antiimperialistas y a señalar, en la misma bía comenzado algo tibiamente en aquel
da que jaquean a los gobier- un par local, en su intento por negarle a página estampada con la “V” y la imagen agosto de 1944, pero que al año siguiente
nos nacionales que se opo- los festejos por la victoria las consecuen- de Churchill, lo siguiente: “La guerra que parecía comenzar a arrinconar a las au-
nen a sus intereses”.66 cias políticas en el ámbito local que el dia- acaba de ganarse no lo ha sido para el toridades de facto solicitándoles el fin del
Y es que a diferencia del rio antifascista sí quería reivindicar: goce de ingleses, rusos o norteamericanos, estado de sitio, el retorno a la normalidad
sentimiento de repulsa del “Con inoculto alborozo el diario oficial ha aunque todos ellos han hecho la más tre- constitucional y un pronto llamado a
anterior intendente de facto encomiado el acto de celebración de la paz menda contribución en vidas y riquezas a elecciones.
frente a los festejos antifas- efectuado en la plaza Mitre, el día martes. la causa común. La guerra ha sido gana- Es así como las acciones de la llama-
cistas, Lescano Gorordo –ex El alborozo lo motiva el hecho de haberse da para el derecho y la libertad, y en ese da resistencia argentina, bautizada en

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) 24 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 25 (
honor al proceso francés, y la acción de la diferentes contextos en los que ellas se época, al autor se le hacía imposible conciliar 5
Un antecedente de nuestra búsqueda en
Junta Coordinadora Democrática, unión producían, y las contradicciones, grietas categóricamente a Justo en algunos de los dos ese sentido es nuestro capítulo “¿La banalidad
de partidos opositores forjada en el clima y desencajes que, a menudo, una estricta bandos elementales de disputa ideológica; de del Bien? La creación de espacios locales de
de la victoria aliada, prefigurarán –en servidumbre a la polarización interna- ahí su perplejidad, que resolverá en un poste- sociabilidad a partir de la prédica y moviliza-
cional podía provocar en las redes políti- rior párrafo condenatorio, en el que señalará: ción política del antifascismo argentino. El
los años analizados– la utilización recu-
“Justo coqueteó con Mussolini y Hitler, sin caso de Acción Argentina en el interior de la
rrente del discurso antifascista como cas y de sociabilidad locales, no adapta-
amarlos mucho probablemente, y, queriéndolo provincia de Buenos Aires”, en Andrés Bisso,
forma de integración de los diferentes das del todo a los esquemas rígidamente
o no, dispuso las cosas de tal manera que los Acción Argentina. Un antifascismo nacional
sectores políticos que finalmente sabrá polares con que se describía el avance
acontecimientos de 1939 y los dramáticos años en tiempos de guerra mundial, Buenos Aires,
enmarcar, no sin ciertas deficiencias, la militar aliado y el retroceso del Eje. siguientes encontraron al gobierno de la Repú- Prometeo, 2005, cap. 7, pp. 273-291.
Unión Democrática, coalición partidaria De esta manera, al acercarnos a las blica Argentina saturado de influencias nazis 6
formas concretas (y, por lo tanto, menos Véase José Emilio Ramírez, El pago de
estructurada a fines de 1945 y derrotada y bien ajeno a la ansiedad con que los pueblos
Areco. Memorias entre los siglos XVII y XX,
por el candidato Juan Domingo Perón en idealizadas y heroicas) que tomó la de Occidente defendían el común patrimonio San Antonio de Areco, Gráfica Carola, 2001, p.
las elecciones de febrero de 1946. recepción local de los temas relativos a la secular de la civilización liberal, en el buen sen- 245.
Segunda Guerra Mundial en distintas tido de esta expresión”; Manuel Goldstraj,
7
localidades del interior bonaerense, no Años y errores, Buenos Aires, Sophos, 1957, pp. La Prensa, 25 de agosto de 1944, p. 11.

Conclusiones hemos pretendido diluir el alcance ideo- 296 y 297. 8


Cipriano Pons Lezica, carta del 28 de
lógico que representó esta disputa en la 3
Hace ya veinte años Mario Rapoport agosto de 1944 al señor ministro de Gobierno
Argentina sino más bien (y por el contra- señalaba que “la política argentina durante la de la Provincia de Buenos Aires, copiador de
En el trayecto interpretativo que nos
rio) dar una imagen representativa de guerra fue más rica en matices de lo que notas de los comisionados municipales de San
llevó desde la maestra Livia hasta los res-
hasta qué punto su presencia referencial muchos suponen. […] ¿Aliados o neutrales? Antonio de Areco, f. 234 L.C. Agradezco al per-
quemores nicoleños por la bomba ató- sonal de la Biblioteca Popular Manuel Belgra-
mica, hemos podido encontrar a múltiples estuvo enlazada y anudada en las prácti- La solución de los problemas argentinos no
dependió entonces, como no depende ahora, no de San Antonio de Areco por la mención y
protagonistas del interior bonaerense, cas políticas locales y cotidianas de la
de opciones simples o de fórmulas mágicas”; puesta en disponibilidad para la consulta de
época.
enfrascados fuertemente en diversas dis- tan importante material.
¿Aliados o neutrales? La Argentina frente a la
putas ideológicas y políticas que tenían Segunda Guerra Mundial, Buenos Aires, 9
Crítica, 29 de agosto de 1944, p. 5.
como marco de referencia ciertos sucesos Eudeba, 1988, pp. 15, 23- 24. La guerra per- 10
Notas Cipriano Pons Lezica, carta del 28 de
producidos a miles de kilómetros de dis- mitió replantear muchos temas de la agenda
agosto de 1944.
tancia. Cada uno de los protagonistas 1 nacional que por diversas causas habían sido
Tulio Halperín Donghi, La Argentina y la 11
La Palabra, Ranchos, 24 de agosto de
mencionados tenía sus ideas particulares tormenta del mundo, Buenos Aires, Siglo
marginados o habían quedado suspendidos.
acerca de la conflagración que conmocio- Como señala Halperín Donghi, “el descubri- 1944, s/p.
Veintiuno, 2003, p. 20.
naba al mundo y sus posicionamientos no miento de que la nueva figura del mundo asig- 12
El Argentino, Saladillo, 26 de agosto de
2
Quizá a causa de esa visión estrictamente naba un nuevo lugar a la Argentina inspiraba
estaban exentos de preocupación por el 1944, s/p.
polarizada –operada incluso antes del desen- una voluntad nueva de mirar al país en la
destino final del conflicto. cadenamiento de la guerra– por las ideologías
13
Esta cercanía a Francia puede verse a
cara y atreverse a descubrir rasgos que hasta
Sin embargo, como puede suponerse, mundiales en disputa, el militante radical través del decálogo que escribiera un recono-
entonces se había logrado ignorar”; La Argen-
y a pesar de contrastar con cierta imagen Manuel Goldstraj –en sus memorias– tuviera cido periodista nacido en la ciudad bonaeren-
tina y la tormenta…, p. 173.
difundida en la época (que propugnaba problemas en encasillar ciertos sucesos y no pu- se de General Rodríguez, expresando las razo-
4
una recepción unilateral y sobre todo diera más que concebir que “en materia inter- En general, los trabajos sobre el impacto nes por las cuales se consideraba “un francófi-
nacional, la política de Justo fue sencilla- de la Segunda Guerra Mundial en la Argenti- lo”, en el que se pueden rastrear relaciones
heroica de los fenómenos internacionales
mente incomprensible; quizá más que esto, fue na se han centrado en fuentes producidas con la historia y la política nacional, sobre
mencionados y que tendía a encasillar
paradojal. Pese a su cultura y a su presumible desde la Capital Federal, y en el caso del tra- todo en los puntos en que se señalaba que “de
discursivamente todas las prácticas en
formación espiritual, organizada en torno al bajo pionero sobre el interior del país realiza- Francia vino el aliento conquistador de la
alguno de los dos polos de la lucha uni- do por Roberto A. Ferrero (“La guerra y el independencia argentina” y que “si no tuviera
pensamiento liberal de Occidente, no advirtió
versal), los diversos actores podían detec- o no se preocupó del avance sistemático y la interior”, Todo es Historia, Nº 148, septiembre otro motivo ni afiliación a la causa de Francia,
tar –en cierta medida– los múltiples presión centrífuga de los países ya entonces so- de 1979, pp. 58-69) no se menciona la situa- habría bastado para determinarla el conoci-
alcances y efectos prácticos de sus accio- metidos a las dictaduras nazi-fascistas”. Como ción de la provincia de Buenos Aires sino de miento que tengo de algunos de sus detracto-
nes y palabras según cada uno de los les había acontecido a muchos actores de la las otras provincias. res argentinos”; Guillermo Salazar Altamira,

Archivo
) 26 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 27 (
“Diez razones. Soy francófilo...”, Argentina 22
The Standard, 24 de agosto de 1944, p. 1. bre de 1944, y el libro de Héctor Francisco dirigentes de las agrupaciones antifascistas, a
Libre, año 1, Nº 13, 30 de mayo de 1940, p. 1. 23 Felice, Diccionario lujanense, Luján, Librería pesar de la clausura de sus organizaciones, y
The Southern Cross, 1 de septiembre de
14 de Mayo, 1993, pp. 28-29. por el otro matiza la idea de espontaneidad o
Otras voces, como La Democracia de 1944, p. 4.
39
El Día, La Plata, 25 de agosto de 1944, autonomía absoluta en el desarrollo de los fes-
Baradero o Nuevos Tiempos de Bahía Blanca, 24
Denis Rolland, “Conflicto y crisis de
p. 3. tejos.
se habían visto obligadas a desaparecer. Como representaciones: ¿la segunda guerra mun- 51
lo explicaba el editorialista bahiense: “La poli- 40
El Argentino, La Plata, 26 de agosto de Sobre esta cuestión, remitimos a Mario
dial: ordalías del modelo francés en América
cía puso guardia permanente en nuestra 1944, p. 3. Rapoport, ¿Aliados o neutrales?, y Leonardo
Latina?”, Estudios Interdisciplinarios de
«Casa del Pueblo». Debimos, entonces, sus- Senkman, “El nacionalismo y el campo liberal
América Latina y el Caribe¸ vol. VI, Nº 1, 41
Ibídem.
pender la edición de Nuevos Tiempos, que no argentinos ante el neutralismo: 1939-1943”,
enero-junio 1995, pp. 75-99. 42
es hoja periodística de propiedad personal La Prensa, 26 de agosto de 1944, p. 6. Estudios Interdisciplinarios de América Lati-
25
Honorio Roigt, “El representante de la na y el Caribe, vol. VI, Nº 1, enero-junio de
sino propiedad colectiva, a cargo de una mesa 43
Crítica, 26 de agosto de 1944, p. 5.
Antifrancia”, Argentina Libre, año 2, Nº 57, 10 1995, pp. 23-49.
de redacción que por razones obvias no estaba
de abril de 1941, p. 2. 44
La Libertad, Avellaneda, 26 de agosto de 52
entonces en condiciones de cumplir su cometi- El Día, La Plata, 27 de agosto de 1944,
26
El Argentino, Saladillo, 25 de marzo de 1944, p. 1.
do”; Nuevos Tiempos, Bahía Blanca, 14 de sep- p. 3.
45
tiembre de 1945, p. 1. 1944, s/p. Véase La Prensa, 25 y 26 de agosto de 53
El Deber, Lobos, 25 de agosto de 1944,
27
Ignacio González Lephaille, “Homenaje 1944, pp. 11 y 7 respectivamente.
15
Verdad, Luján, 2 de septiembre de 1944, s/p. Por esos días, las entonces incipientes cre-
46
s/p. a Francia”, El Deber, Lobos, 29 de agosto de Crítica, 28 de agosto de 1944, p. 4. denciales que acercaban a Perón al movi-
1944, s/p. 47 miento obrero organizado eran ratificadas
16
El Argentino, Bahía Blanca, 26 de agos- El Argentino, Bahía Blanca, 28 de agos-
28
Alejandro E. Bunge, Una nueva Argen- to de 1944, p. 4. por los trabajadores de una fábrica de celulosa
to de 1944, s/p.
tina (1940), Madrid, Hyspamérica, 1984, pp. 48
de San Antonio de Areco, quienes detendrían
17 El Orden, Mercedes, 27 de agosto de
Victoria Ocampo, “Carta a Francia”, 506-507. el coche que llevaba a Perón a un acto en Per-
1944, p. 1.
Argentina Libre, año 1, Nº 16, 20 de junio de 29
gamino para interesarlo en sus problemas
Ignacio González Lephaille, “Homenaje 49
1940, p. 2. Ibídem. (La Gaceta, 1 de septiembre de 1944). Al publi-
a Francia”.
18 50
Al consultar los diarios El Día y El carse en La Gaceta que Perón había dicho des-
María Raquel Monteagudo, “A mi Fran- 30
La Prensa, 15 de octubre de 1943, p. 6. Argentino de La Plata, podemos contar con la conocer ese conflicto gremial, el ya referido co-
cia eterna”, La Palabra, Ranchos, 28 de agos-
31
Tulio Halperín Donghi, Argentina en el totalidad de los nombres de los peticionantes misionado municipal Pons Lezica escribiría
to de 1944, s/p.
callejón, Buenos Aires, Ariel, 1995, p. 140. y adherentes al permiso por el acto por la libe- una airada nota oficial a otro diario local, La
19
Suzanne Labin, “Le 25 Août à 12.000 ración en esa ciudad. Entre las ciento ocho Idea, señalando que él había tomado cartas en
32
kilomètres de Paris…”, La Revue argentine, La Prensa, 22 de agosto de 1944, p. 8. el asunto y avisado a Perón del conflicto, por
personas mencionadas, se encuentran quince
año 7, Nº 33, octubre de 1945, p. 36 (mi tra- 33
Crítica, 24 de agosto de 1944, p. 5. dirigentes de la filial de Acción Argentina de lo que deploraba “la publicación de un diario lo-
ducción). 34 La Plata (Julio P. Aramburu, Algebrando Bru- cal, seguramente producto de una incompleta
La Prensa, 26 de agosto de 1944, p. 6.
20 natti, Luis Caggiano, Delio Demaría Massey, información [que] ha hecho aparecer a la au-
Jorge Luis Borges, “Anotación al 23 de 35
Juan Bautista Devoto y Bruno Melgar, Manuel Durán, Lucio Florio, Rodolfo Lázaro, toridad comunal en un estado de completa in-
agosto de 1944”, en Andrés Bisso (comp.), El
“Infiltración del comunismo. Advertencias úti- Ernesto Malmierca Sánchez, Emilio Ogando, diferencia con respeto al problema de reaper-
antifascismo argentino, Buenos Libros,
les, formas diversas y ejemplos demostrativos José María Rey, Carlos Rocca, José Ernesto tura de la Fábrica de Celulosa. Como el hecho
CeDInCI, 2007, Documento Nº 120, p. 513.
de cómo actúa esa organización”, Revista de la Rozas, Mario Sibretti, Pedro Verde Tello y no es exacto, pues, ante el requerimiento de
21
En el último anuario de la guerra de Sociedad de Socorros Mutuos de Policía, año Juan C. Zerillo), cinco de la de Berisso (Nico- una delegación del Centro de Comercio e In-
France Forever, la agrupación de los simpati- 4, Nº 42, La Plata, octubre de 1944, p. 12. lás Bartolucci, Carlos Bassani, Adolfo Chiap- dustria de este Partido, le presté desde un
zantes de De Gaulle en Estados Unidos, se 36 pe, Ramón Manzi y Leandro Sánchez), dos de principio preferente atención, le envío copia del
Luis Alberto Romero y María Inés Tato,
encuentra una lista de trece filiales menciona- “La prensa periódica y el régimen nazi”, en la de Ensenada (Juan B. Moggia y Plácido telegrama enviado a S.E. el Señor Vicepresi-
das como existentes en el territorio bonaeren- Ignacio Klich (comp.), Sobre nazis y nazismo Seara) y dos de la de Tolosa (Santiago Orsero dente de la República Coronel Dr. Juan Perón,
se, ubicadas en Bahía Blanca, Bolívar, Braga- en la cultura argentina, University of Mary- y Baltasar Robles). Es decir, en total veinti- el cual ratifica lo que acabo de afirmar, rogán-
do, General Rodríguez, Mar del Plata, Neco- land-Hispamérica, 2002, pp. 171-173. cuatro dirigentes principales de la agrupación dole quiera darle publicidad a este comunicado
chea, Olavarría, Patagones, Pigüé, Quilmes, que conformaban el 22,2% del total de los en el diario de su digna dirección”; Cipriano
37
Salliqueló, San Nicolás y Mercedes. France La Prensa, 26 de agosto de 1944, p. 6. Pons Lezica, carta del 5 de septiembre de 1944
peticionantes (a los que habría que agregar la
Forever, Fighting France, The Fighting 38
Para esta reconstrucción, véanse los casi decena de parientes de los dirigentes a la dirección del periódico La Idea, copiador
French Committee in the United States, Esta- números de La Prensa del 24 de agosto de mencionados). Esto por un lado muestra el de notas de los comisionados municipales de
dos Unidos, 1945. 1944 y de Verdad de Luján del 2 de septiem- mantenimiento de las conexiones entre los San Antonio de Areco, f. 247.

Archivo
) 28 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 29 (
54
María Rosa Oliver, Mi fe es el hombre, han sido y lo serán teniendo en cuenta la ido- 69
El Norte, San Nicolás, 1 de agosto de laba de las bombas que destruyeron Hiroshi-
Buenos Aires, Carlos Lohlé, 1981, pp. 330 y neidad y las condiciones personales que se le 1945, p. 1. ma y Nagasaki, y costaron la vida de más de
333. conocen”; El Argentino, La Plata, 20 de sep- 70 ciento cincuenta mil personas, porque realiza-
El Norte, San Nicolás, 15 de agosto de
55 tiembre de 1944, p. 3. ban –en su visión, segura de la astucia de la
Si resulta sorprendente la excesiva 1945, p. 1.
historia–, la tarea de vincular la raza amarilla
vehemencia con que Pons Lezica condenaba 62
Edelmiro J. Farrell, La Argentina en 71
“Lo que no se dijo en el día de la Paz”, El a los destinos de la humanidad, de la que
los festejos de la liberación por parte de los guerra, Buenos Aires, s/e, 1945, s/p. Norte, San Nicolás, Nº 6712, agosto de 1945, aquella parecía haber estado desvinculada al
arequenses, la furia con que atacaba a sus 63
Inicialmente, desde su primer número p. 1. no sostener los principios occidentales; Enri-
enemigos políticos y las formas en que los
editado en mayo de 1941, la revista tenía el 72
El Argentino, Saladillo, 5 de mayo de que Amorim, “La paloma atómica”, El Patrio-
describía, creyendo así desacreditarlos de
título de, simplemente, Revista de la Policía. 1945, s/p. ta, año 1, Nº 20, 17 de agosto de 1945, p. 1.
manera incontestable, lo resulta aun más.
A causa de las disposiciones del gobierno mili- 74
El Norte, San Nicolás, 8 de agosto de
Así, en una nueva carta al ministro de 73
En ese clima quizá demasiado optimista
tar que impedían usar los nombres de las ins- 1945, p. 1.
Gobierno, en la que responde a una denuncia de la inmediata posguerra, el redactor de un
que le hubieran realizado sus propios veci- tituciones del Estado argentino a organismos
diario comunista no dejaba de congratularse 75
Andrés Bisso, “La campaña electoral de
nos, el comisionado se encarga de hacer una no oficiales, la revista debió modificar su
de la invención (y lo que parece ser más cho- la Unión Democrática frente a un nuevo orden
lista de los “antecedentes de las personas denominación.
cante hoy en día, de la puesta en práctica) de mundial en gestación. Visiones de desarrollo e
que firman la acusación”. En ella, Pons Lezi- 64
Revista de la Sociedad de Socorros la bomba atómica, simbolizándola como “la industrialización en un supuesto «mundo
ca describe a alguno de sus acusadores de la Mutuos de la Policía, abril de 1945, pp. 1 y 17. paloma de la paz” que acabaría definitivamen- antifascista»”, Ciclos en la historia, la econo-
siguiente manera: “Jacob Benzaquen: Judío. 65 te con la guerra. Enrique Amorim se congratu- mía y la sociedad, Nº 22, 2001, pp. 181-201.
Guillermo Korn, La resistencia civil,
Miembro de Acción Argentina y del Rotary
Montevideo, Ceibo, 1945, p. 117.
Club”, “Juan Durán: Miembro de Acción
Argentina y del Rotary Club. Español”, “Wal- 66
Cipriano Pons Lezica, carta del 12 de
ter Tonello: Judío. Miembro de Acción Argen- diciembre de 1944 al señor ministro de
tina y del Rotary Club. Pertenecía al comité Gobierno de la provincia de Buenos Aires,
de ayuda de niños de Stalingrado”. Luego de copiador de notas de los comisionados de San
describir a casi una veintena de sus enemi- Antonio de Areco, p. 469.
gos en forma similar, culminaría diciendo: 67
La Gaceta, San Antonio de Areco, 12 de
“Este minúsculo número de personas es
mayo de 1945, p. 1.
indudable que no representan ni pueden
representar la opinión pública”; Cipriano 68
La comisión pro monumento estaba con-
Pons Lezica, carta del 12 de septiembre de formada de la siguiente manera: presidente,
1944 al señor ministro de Gobierno de la pro- Eduardo Costello; vicepresidente: Julio Lesca-
vincia de Buenos Aires, copiador de notas de no Gorordo; secretario: Ruperto Néstor Soria;
los comisionados de San Antonio de Areco, ff. prosecretario: Luis A. Perack; tesorero: Felipe
261-267 L. Baztan (quien fuera presidente de Acción
56
El Día, La Plata, 26 de agosto de 1944, Argentina y del Rotary Club); protesorero:
p. 3. Antonio Fernández Izaguirre; vocales: Hono-
57
rio Lavagna, Aquiles Pazzaglia (quien luego
El Día, La Plata, 22 de agosto de 1944,
ganaría las elecciones como intendente, por el
p. 2.
radicalismo opositor, en 1948), Roger Guth-
58
La Prensa, 24 de agosto de 1944, p. 16. man; Manuel M. Ageitos (secretario munici-
59
La Libertad, Avellaneda, 24 de agosto de pal, luego sucesor de Lescano en la intenden-
1944, p. 3. cia y fundador del diario peronista local, La
Nueva Argentina, en 1949), F. Rodolfo Ratto,
60
El Argentino, Bahía Blanca, 28 de agos- Dr. Jacob Benzaquen, Walter Tonello, Fulvio,
to de 1944, p. 2. Massari, Dr. Juan Durán y Alberto Lofredo.
61
Sanguinetti señalaba que “la interven- Del presidente al tesorero, todos habían sido
ción no tiene color político alguno y los funcio- denunciados por Pons Lezica en su carta al
narios nombrados y los que se nombren, lo ministro de Gobierno, ff. 261-267.

Archivo
) 30 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 31 (
Los pabellones de la muerte de
la Unidad 9 de La Plata
Los límites difusos entre la represión
legal y la clandestina
Santiago Garaño*

Esta mañana [del 27 de abril merecer todo el apoyo y respaldo


de 1976] a las 11.00, en la Sala de del Gobierno bonaerense, muy espe-
Situación del Servicio Correccio- cialmente el Servicio Correccional,
nal de la Provincia, asumió sus cuya acción fundamental –subra-
funciones el nuevo Jefe de la yó– es la [de] procurar la reeduca-
Repartición, Coronel de Infantería ción de los internos momentánea-
(RE) Fernando Aníbal Guillén. El mente privados de su libertad,
acto fue presidido por el ministro recalcando asimismo la especial
de Gobierno doctor Jaime L. importancia que se le asigna a la
Smart, quien asistió acompañado labor penitenciaria.
por el Subsecretario de Justicia, Palabras del coronel (RE)
doctor Héctor Luis Munilla Laca- Fernando Guillén en su acto de
sa, encontrándose presentes, ade- asunción. Orden del día del Ser-
más, el ex titular Inspector General vicio Correccional de la Provincia
Mario O. García, el Subjefe Inspec- de Buenos Aires Nº 80, 28 de
tor General Juan Schesler; Direc- abril de 1976
tores de Organismo, Plana Mayor
y Jefes. Una vez que las autorida-
des tomaron ubicación en el recin- Introducción
to […] habló el Ministro de Gobier-
no para poner de resalto sus cuali- En este trabajo analizaremos el caso
dades profesionales y personales conocido como los pabellones de la muer-
[…]. Señaló luego que la designa-
te1 que condensa la denuncia del asesina-
ción del Coronel Guillén para ejer-
to y la desaparición de varios grupos de
cer la ritualidad del Servicio
detenidos políticos de la Unidad Peniten-
Correccional respondía al deseo del
ciaria 9 de la ciudad de La Plata entre
Gobierno Militar de que oficiales
superiores de las FF.AA. ocupasen
enero de 1977 y febrero de 1978. Este
los cargos directivos de todas las caso nos parece paradigmático a la hora
Fuerzas de Seguridad y muy espe- de examinar las múltiples formas de
cialmente en la primera provincia articulación de la represión legal y la
argentina. Más adelante, expresó clandestina, ya que argumentaremos
que la actividad que desarrollan que las cárceles y los centros clandesti-
las Fuerzas de Seguridad habrá de nos de detención, lejos de ser comparti-

*
Equipo de Antropología Política y Jurídica, Instituto Ciencias Antropológicas, FFYL-UBA.

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Entrepasados - Nº 34, fines de 2008: 33-53
mientos estancos, con- nes burocráticas, los regímenes carcela- lealtades grupales, así como en la cons- La asunción de Dupuy implicó un
formaban una verdade- rios y las clasificaciones administrativas trucción de prácticas y sentidos de resis- endurecimiento del régimen carcelario
ra trama que sustentó el se engarzaron con la construcción de tencia a las políticas carcelarias. en la Unidad 9. Hasta ese momento, la
‘terrorismo de Estado’.2 identidades, sentidos y prácticas de los pérdida de “beneficios” había sido gra-
La metodología utiliza- militantes encarcelados durante la últi- dual: hasta el 26 de diciembre de 1975,
da en este trabajo supone ma dictadura militar.4 La Unidad 9 de La Plata cuando se hizo cargo René Jacinto
un permanente contrapunto En esta línea, analizaremos el endu- Parenti, habían tenido las puertas de las
entre los documentos produci- recimiento del régimen carcelario desti- A partir del golpe de Estado del 24 de celdas abiertas todo el día, recreos largos
dos por las burocracias estata- nado a los detenidos políticos en la cár- marzo, la totalidad de los pabellones que en los que estaba permitido hacer depor-
les y los generados por las ex cel de La Plata (a partir del golpe de formaban la Unidad 9 de la ciudad de La tes y gimnasia, “visitas de contacto” con
presas y presos políticos, sus Estado del 24 de marzo de 1976) y cómo Plata –dependiente del Servicio Correc- cualquier persona inscripta en la cárcel y
familiares y el movimiento de los regímenes carcelarios, las prácticas cional de la provincia de Buenos Aires– casi no había limitaciones en la entrada
derechos humanos durante su represivas y las clasificaciones adminis- fueron ocupados por presos políticos. de libros y revistas. Una vez que llegó
detención, así como las entrevistas trativas fueron activamente interpreta- Esta cárcel formó parte del sistema Dupuy, en diciembre de 1976, los presos
realizadas por el autor y testimonios dos, resignificados y resistidos por diver- represivo conformado por diversas cárce- políticos debieron permanecer encerra-
públicos y denuncias judiciales produ- sos grupos de detenidos por razones les de “máxima seguridad” “bajo control dos en las celdas todo el día, salvo duran-
cidos en la posdictadura. Con respecto políticas. Luego reconstruiremos el ase- operacional” de las autoridades milita- te dos recreos en los que sólo podían
al período estudiado (1976-1983), el sinato y la desaparición de varios grupos res en el que se concentró el grueso de caminar de a dos, dibujando círculos en
grueso de los archivos que documentan de presos políticos del pabellón uno y los detenidos por razones políticas.5 El el patio, se inauguraron los castigos arbi-
las prácticas represivas clandestinas fue- dos y mostraremos que las versiones ofi- 13 de diciembre de 1976 asumió como trarios en las “celdas de aislamiento”, se
ron destruidos u ocultados para evitar ciales (militares y penitenciarias) sobre jefe de la Unidad 9 Abel David Dupuy, en impuso el uniforme obligatorio –en
que fueran utilizados en contra de los estos acontecimientos fueron impugna- un acto oficial al que asistieron autori- invierno, un pantalón y una chaqueta
represores luego del traspaso del poder a das por rumores (bembas) que circula- dades militares, policiales, penitencia- azul marino y en verano, de color gris– y
un gobierno constitucional. Sin embargo, ban entre los detenidos políticos, que rias y eclesiásticas. Unas horas antes del se impidió tener cualquier material de
con relación a la experiencia de prisión denunciaron la conformación de pabello- acto, una patota de cuarenta hombres lectura en las celdas.7
política, los archivos de numerosas nes de la muerte (conformados para des- con garrotes ingresó gritando a los pabe-
dependencias estatales (cárceles, justicia hacerse de la cúpula encarcelada de las llones, sacaron a todos los detenidos
ordinaria y servicios penitenciarios) nos principales organizaciones armadas y políticos de las celdas y los hicieron La reestructuración de
posibilitan acceder a un rico material como forma de represalia) y develaron la correr desnudos hasta la capilla del los pabellones
documental, fundamental para recons- trama que articuló la represión legal y penal. Los guardias los obligaron a tro-
truir el funcionamiento rutinario de estas la clandestina (cárceles y centros clan- tar entre las dos filas de guardiacárce- El 3 de enero las autoridades peni-
burocracias, y revelarán, como veremos, destinos de detención). les, que los golpearon con sus bastones y tenciarias y militares reestructuraron la
huellas de la articulación entre estructu- Por último, argumentaremos que la fusiles. Cuando volvieron a sus celdas, población penitenciaria de la Unidad 9
ras represivas legales y clandestinas.3 amenaza de muerte –que se condensaba vieron todas sus pertenencias destroza- –mediante tareas de inteligencia– según
Junto con el acceso y la disponibili- en la denuncia de la existencia de pabe- das y que les habían quitado todos los los niveles de responsabilidad dentro de
dad de una importante cantidad de fuen- llones de la muerte– constituyó identida- materiales de lectura, libros, revistas, las organizaciones políticas de origen de
tes burocráticas y las de los militantes des grupales diferenciales y jerárquica- los cuadernos y las fotos personales. La cada detenido. “Se trata de una reclasifi-
encarcelados y sus familiares, esta mente ordenadas. Ello es así porque la patota, integrada por personal de la cación de los subversivos detenidos”,
opción metodológica se vincula con el hipótesis que atraviesa este trabajo es guardia armada, de vigilancia y del declaró el general Ramón Camps a los
objetivo de explorar una zona poco tran- que el análisis de la violencia estatal y el penal de Olmos, había cumplido su obje- periodistas.8 Un ex preso político del
sitada por los trabajos académicos de “tratamiento” carcelario a los detenidos tivo: destruir el material “subversivo” de pabellón 1 analiza las características de
reconstrucción y análisis del pasado políticos revelará, a la par de la dimen- los detenidos. Luego, hicieron una gran esta clasificación carcelaria: “[Hubo]
reciente dictatorial: el análisis de las sión represiva, una dimensión producti- fogata donde quemaron los libros y otras todo un trabajo de inteligencia interno,
múltiples maneras en que las disposicio- va en la constitución de identidades y pertenencias requisadas.6 donde hubo también presos que colabo-

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raron con los militares, toda una situa- trada sin silla, y el equipo para tomar Es mi hipótesis que el paso por los ALOJADOS EN LA U9 LA PLATA EN
ción bastante difícil. E hicieron una cate- mate, pava y un calentador (alimentado pabellones con un régimen más duro o VIRTUD DE LA PELIGROSIDAD DE
gorización de los presos dividiéndolos por el combustible que vendía la “canti- severo se convirtió en un elemento que LOS CAUSANTES PUNTO. (fs. 545)
por ideología, por afinidad política y des- na”). Y los ubicaron en las celdas con cohesionó a un grupo de detenidos clasi-
pués una estratificación. O sea, dentro número impar, para evitar que se comu- ficados como “irrecuperables”, alojados En el Libro de Novedades de la Guar-
de estas categorías políticas, quiénes nicaran entre sí. en los pabellones uno y dos de la cárcel dia de Seguridad Exterior de la Unidad 9
eran las bases, digamos, los perejiles, los Un pequeño grupo de detenidos polí- de La Plata. Pero veremos a continua- quedó constancia del “traslado”:
militantes de base, los cuadros medios, ticos fue acusado de colaborar en esta ción que la violencia estatal extrema, a
los jefes. […] Con esta estratificación reestructuración, identificando a cada 2030 Traslados
la par de la dimensión represiva (aniqui-
detenido por su pertenencia política y su Presente el Teniente Russo
entonces armaron el pabellón de la lante, desaparecedora, de carácter secre- Ignacio Del Distrito Militar La
muerte, que era como nosotros le llamá- nivel de responsabilidad dentro de cada to y clandestino), revelará y profundiza- Plata y retira los internos PIRLES
bamos, que era el pabellón 1, donde esta- una de las diversas organizaciones polí- rá esta dimensión productiva en la cons- Roberto Rufino – CABO DARDO
ban los que ellos caracterizaban como ticas, armadas, sindicales y estudianti- titución de identidades y lealtades gru- Manuel Castró Oficial de Servi-
jefes montoneros; y el pabellón 2 eran los les. Un ex preso del pabellón uno analiza pales, así como en la construcción de cio s/ novedad.
jefes del ERP”.9 el rol que jugaron estos detenidos: “Algu- prácticas y sentidos de resistencia a las
Al igual que lo que sucedió en otras nos [...] ya se pasaron para el bando de políticas carcelarias.12 El 5 de enero de 1977 el prefecto Abel
cárceles, el régimen penitenciario se [los militares]. Los que estaban mal, los Dupuy –director de la Unidad 9– le infor-
caracterizó por una distribución en pabe- que estaban anímicamente mal, desmo- mó al jefe de la Unidad 2 de Sierra Chica
llones según grados de “peligrosidad” de ralizados, sino que además eran activos Pabellón uno13 del “traslado” de los dos detenidos:
matriz positivista. Así se conformaron militantes del bando contrario, ellos sí, “Remítole con la custodia portador a los
tres grupos: G1 (“irrecuperables”), G2 quebrados, pero podridos ideológicamen- A media tarde del 5 de enero, dos días detenidos subversivos PIRLES ROBERTO
(“posiblemente recuperables”) y G3 te. O sea, hubo aquella gente que empe- después de la reorganización de los pabe- RUFINO (…) y CABO DARDO MANUEL
(“recuperables”). Según interpretaron zó a trabajar para los servicios de inteli- llones, un guardia ingresó al pabellón […] por haberlo autorizado el Comando
muchos militantes encarcelados, el tra- gencia, adentro de las cárceles”.11 uno y les comunicó a Dardo Cabo14 –de la Gral. Ejército mediante MMC 111-77 y
bajo de inteligencia realizado por los En primer lugar, esta clasificación celda número 1– y a Roberto Pirles15 –de ordenado por la Dirección de Tratamien-
militares y penitenciarios distinguió tres entre tres grupos –G1, G2, G3– les per- la celda número 16– que iban a ser tras- to Correccional. Se adjunta gráfico de
grupos: las bases, los cuadros medios y mitió a los presos políticos encontrar ladados. Horas antes había llegado a la comportamiento y fichas médicas de los
los jefes de las más importantes organi- unas categorías carcelarias para explici- Unidad 9 la “orden de traslado”: causantes” (fs. 541).
zaciones armadas. En el pabellón uno tar y reconfigurar las jerarquías políti- A los pocos días la versión del “tras-
fueron ubicados los principales dirigen- cas, preexistentes a la cárcel, pero refor- Estrictamente secreto y confi- lado” rutinario de estos dos detenidos
tes del peronismo de izquierda y monto- zadas y alteradas en su interior (los jefes, dencial- Clasificación de seguridad políticos de la Unidad 9 de La Plata al
neros y en el pabellón dos, los del Parti- los cuadros medios y las bases). En esta (R) – Precedencia: (O) inmediato – penal de Sierra Chica –ordenado por las
do Revolucionario de los Trabajadores- línea, esta operación de clasificación deli- Grupo fecha hora: 0509000ENE 77- autoridades militares y asentado como
Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT- neó fronteras sociales que distinguieron Promotor: ESMACOEJERUM – BAI- vimos en los registros burocráticos– dio
ERP).10 “En esos dos pabellones éramos en el interior del campo de los presos polí- RES – Ejecutivo (s): Servicio Correc-
un giro inesperado. El viernes 7 de
realmente irrecuperables”, en palabras ticos identidades específicas, como pares cional de la Pcia de Bs As – La
enero los presos políticos de la Unidad 9
lógica, administrativa y políticamente Plata. Informativo(s): BRIDIEZ
de un ex preso del pabellón dos. A dife- se hicieron eco de una noticia publicada
(Subzona 11) – BAIRES – BRIUNO
rencia del resto de los pabellones, en opuestos: los denominados “recupera- en el diario Crónica, bajo el título catás-
(Subzona 12) BAIRES
estos dos había un régimen más estricto bles” (acusados de quebrados, trofe “Dardo Cabo: lo habrían matado”.
Exceptuado (s) […] COMUNICO
y una sensible disminución de los “bene- podridos ideológicamente, de “En el transcurso de esta mañana circu-
QUE EN LA FECHA LA SUBZONA 11
ficios”: el detenido estaba solo en una pasarse de bando, de trabajar PROCEDERA A TRASLADAR AL ló insistentemente un trascendido pro-
celda de dos metros por dos metros con para los servicios de inteligen- PENAL DE SIERRA CHICA COMA A veniente de fuentes bien informadas en
un inodoro, una pileta para lavar la ropa cia) y los “irrecuperables” LOS DETENIDOS MANUEL DARDO el sentido de que durante el enfrenta-
y la vajilla, una mesa de cemento empo- (¿inquebrantables?). CABO Y RUFINO ROBERTO PIRLES miento registrado ayer en Coronel

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Brandsen entre fuerzas de seguridad y mentando lo ordenado por el Cuer- 11-1-77, y ordenado por la Dirección zaban a preguntar y las respuestas eran
un grupo de extremistas habría muerto po del Ejército I. En momentos en de Tratamiento Correccional del totalmente evasivas, que «no sabían,
Dardo Cabo. La primera versión según que el vehículo que transportaba a Servicio Correccional Pcia. Bs As.- que se los llevaron los militares». Ya
el particular informaba que en este los detenidos y la custodia se apres- AUTORIDAD MILITAR A LA CUAL cuando empezaron a decir que se los
enfrentamiento había sido ultimado un taban a cruzar el puente del Río SE LE PUEDE PEDIR INFORMACION:
habían llevado los militares, bueno, ahí
San Borombón Grande, sito a la Jefatura Área Operacional 113
importante elemento de la organización pensamos que se los habían llevado a
altura del kilómetro 56 de la ruta (Regimiento 7 de Infantería). (Fs.
terrorista declarada ilegal en 1975.16 Al 687)
un cuartel, a torturarlos. No para sacar
215 (a unos 15 kilómetros al sur de
ampliarse la versión, se mencionó que información, porque ya a esa altura del
la Ciudad de Coronel Brandsen),
ese personaje sería Dardo Cabo, quien fueron emboscados por elementos Como plantean Sofía Tiscornia y partido nosotros casi información de
fuera uno de los más activos y comba- subversivos, que se conducían en María José Sarrabayrouse Oliveira: “Fra- afuera no teníamos. Nos enteramos de
tientes dirigentes de la Juventud Pero- aproximadamente 10 vehículos guar, falsear, esconder, hacer desapare- que habían hecho la «ley de fuga», ahí
nista. Como informaran nuestras edicio- siendo repelida la agresión por las cer, cambiar versiones de los hechos, es tomamos conciencia de que en realidad
nes de la víspera, ocho extremistas, Fuerzas Legales. Luego de un una vieja práctica de las fuerzas de segu- los militares estaban dispuestos a
entre ellos una mujer, fueron abatidos intenso y breve tiroteo, los delin- ridad y del sistema de castigo en la matarnos a todos, aun los que estába-
en Coronel Brandsen en un fracasado cuentes se dieron a la fuga en dis- mos en la cárcel […]. Ahí quizá nosotros
Argentina. Todos saben. Todos saben,
intento subversivo por liberar a un tintas direcciones, pudiendo cons- tomamos conciencia por primera vez de
también, que esta trágica ficcionalización
grupo de detenidos que era trasladado tatarse que habían sido abatidos que muchos de nuestros compañeros,
4NN, y alcanzados por los disparos
o invención de los hechos es luego una
por fuerzas conjuntas hacia la Unidad versión que los tribunales, en demasia- que considerábamos que todavía esta-
los dos detenidos mencionados,
Penitenciaria de Olmos. La caravana das ocasiones, aceptan como verdad, ban con vida, ya no estaban, porque nos
dejaron de existir instantáneamen-
que llevaba a los presos acababa de salir mientras los medios de comunicación venían a matar a nosotros”.18
te. Las Fuerzas Policiales no sufrie-
de Brandsen cuando fue atacada por los ron bajas, aunque resultaron heri- difunden como mercancía de venta rápi-
ocupantes de diez automóviles que dos 5 [de los], 3 de carácter leve y 2, da”.17 El desafío para este grupo de pre-
intentaban liberar a los detenidos. Las reservado.- sos políticos, entonces, era denunciar el La creación de la División
fuerzas de seguridad repelieron el ata- PERSONAL INTERVINIENTE: Poli- asesinato de los dos militantes de Monto- Detenidos Especiales
que, generándose un intenso tiroteo que cía de la Provincia de Buenos Aires y neros.
dio por resultado la muerte de seis de los Elementos Operacionales del Área Un detenido en el pabellón uno des- El 13 de enero de 1977, una semana
atacantes –el resto logró huir– y la de 113.- cribe cómo se enteraron del asesinato después de que Dardo Cabo y Rufino Pir-
dos de los presos.” PERSONAS ABATIDAS: DARDO les fueron asesinados en un fraguado “in-
de Dardo Cabo y Roberto Pirles: “Para
La noticia periodística reproducía la MANUEL CABO.- (…) ROBERTO tento subversivo por liberar a un grupo de
nosotros, era un traslado común y
RUFINO PIRLES (…). 4 NN: 3 Mas- detenidos que era trasladado por fuerzas
versión policial de los hechos. El 7 de corriente. En ese momento se estaba
culinos y 1 Femenino.-
enero de 1977 el teniente coronel Oscar trasladando gente... una reestructura- conjuntas intento de fuga”, se anunció la
ELEMENTOS SECUESTRADOS:
Pablo Eugenio Billón, segundo jefe del ción general. […] Pensábamos que a creación de la División Detenidos Especia-
a) Armamento: 2 (dos) Pistolas
Regimiento 7 de Infantería “Coronel Dardo y a Pirles, por su historia y por les, dependiente de la Dirección de Trata-
ametralladoras PAN; 2 (dos) Pisto-
Conde”, elevó al jefe de la Subzona 11 las automáticas cal 11,22. - 6 (seis) su nombre, no los querían dejar en miento Correccional del Servicio Correc-
–con el rótulo de “Secreto”– el “Informe granadas intactas. - Literatura La Plata y los llevaban a Sierra cional de la provincia de Buenos Aires. En
circunstanciado de procedimiento anti- varia (OPM Montoneros).- Chica y de ahí a Rawson. Y, en el orden del día se publicó la resolución
subversivo”: b) Vehículos: 1 (uno) Chevrolet realidad, fue... a los tres, cua- que preveía su creación:
Rally Sport. - 1 (uno) Renault 12.- tro días nos enteramos de la
HECHO OCURRIDO: El día TESTIGOS PRESENCIALES O muerte, de la ley de fuga, VISTO:
060030Ene77 se procedió al trasla- QUE TUVIERON CONOCIMIENTO por los familiares. No La situación por la que está
do de los detenidos subversivos DEL HECHO: - - - - había salido en los dia- atravesando el Servicio Correccio-
DARDO MANUEL CABO y ROBERTO AUTORIDAD MILITAR QUE OR- rios. […] Los familia- nal, en relación al alojamiento de
RUFINO PIRLES, desde la Unidad DENÓ EL PROCEDIMIENTO: Tras- detenidos subversivos, cumpliendo
res ya al día
Carcelaria 9-LA PLATA a la Unidad lado de detenidos autorizado por Co- directivas precisas por el Poder Eje-
siguiente empe-
Carcelaria de Sierra Chica, cumpli- mando Cuerpo Ejército I, en MMC cutivo Nacional y Provincial, lo que

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genera mayor actividad en el trámi- ART. 4º: Su MISIÓN: será: Además, los miembros individuales del los elementos designados por esta
te administrativo, y a) llevar el registro, controlar y grupo se convierten ahora en ejemplares Jefatura de Área, que se presenten
CONSIDERANDO: actualización de todo movimien- de un tipo”.20 en esa unidad. (Fs. 371)
Que el Decreto 5248/71, que esta- to de internos especiales, ingre- Según plantea este autor, si se decla-
blece el organigrama del Servicio so, egresos, traslados, sanciones ra que una cierta categoría (en este caso En el Libro de Novedades de la Guar-
Correccional, no prevé esta situación disciplinarias, etc.; dia de Seguridad Exterior de la Unidad
“delincuentes subversivos” o “detenidos
en lo referente a llevar un registro, b) entender en todo trámite rela- 9, folio 137, se dejó constancia del “tras-
especiales”) se resiste y es inmune a
contralor y actualización de todo el cionado con informes de antece- lado” de los dos detenidos:
cualquier esfuerzo para “recuperarse” es
movimiento de internos subversivos dentes;
y ante la urgencia existente y la necesario “separar y aislar los elementos
c) diligenciar y controlar todas las 1815 Se retiran La comisión R. 7
necesidad de separar la documenta- útiles destinados a vivir y desarrollarse
libertades; a cargo Mayor Ramírez Retirando
ción atinente a esta clase de internos de los nocivos y dañinos, a los que hay
d) realizar las comunicaciones a (2) internos Urien Julio Cesar Gior-
del resto de los expedientes comu- que hubiere lugar con las autori-
que exterminar”.21 Siguiendo a Michel
giadi Ángel Alberto traslado por
nes, por su carácter altamente reser- dades mencionadas en el artícu- Foucault, se trataba de trazar una fron-
orde superioridade[sic]. S/ novedad.
vado, y con el fin de implementar lo anterior.19 tera – administrativa– entre lo que debía
normas para adecuar el accionar con vivir y lo que debía morir.22
Frente a este nuevo “traslado”, los de-
el “Sistema Correccional Integrado”,
La creación de la División Detenidos tenidos del pabellón uno empezaron a
creado por el Decreto del Poder Eje-
Especiales buscaba superar el desorden preguntar qué había pasado con sus com-
cutivo nacional Nº 1209/76. Dos semanas después23
burocrático que implicaba la superposi- pañeros de pabellón: “Cuando lo llevan al
Parte Dispositiva: ción de estatus de detención y de autori- Almirante Urien y al otro compañero, a
Dos semanas después de la creación
Como consecuencia de los fun- dades que habían ordenado la detención Georgiadis, la consigna nuestra era pre-
de la División Detenidos Especiales, el
damentos citados, la Jefatura del de estos “internos subversivos” a la vez guntar qué pasaba. […] Y Rapaport los
27 de enero un guardia les anunció a
Servicio dictó con fecha del 14 de que unificar las características del “tra- empieza a increpar [al jefe de guardia] y
corriente mes la resolución Nº 71,
otros dos detenidos del pabellón uno
tamiento” penitenciario. Como plantea bueno al rato vienen los oficiales, hablan
que dice en su parte dispositiva lo –Julio César Urien y Ángel Georgiadis,
Zygmunt Bauman, en los procesos de con él, discuten mal... O sea, fuerte. Rapa-
siguiente: de la celda número 23– que iban a ser
exterminio modernos es fundamental port los denuncia de [asesinos]. Todo un
trasladados. Horas antes, las autorida-
definir un grupo como una categoría tema… Y ahí es cuando lo llevan preso a
ART. 1º: Créase en el ámbito de des de la Unidad 9 habían recibido el
diferente –en este caso, “detenidos espe- Rapaport porque supuestamente le con-
la Dirección de Tratamiento siguiente mensaje militar:
ciales”, “delincuentes subversivos”–. testa mal al [jefe de guardia] lo llevan al
Correccional, con carácter transito-
Esta categoría los hacía susceptibles de Tengo el agrado de dirigirme al
calabozo. […] Como a las tres de la ma-
rio, una División bajo la denomina-
ción de “ DIVISIÓN DETENIDOS un “tratamiento” diferencial –más seve- señor Director [de la Unidad 9 de ñana viene un guardia, con el cual yo te-
ESPECIALES”. ro, con menos “beneficios” carcelarios– La Plata] con el objeto de transcri- nía buena relación... Me despierta a las
ART. 2º: La División Detenidos del resto de los detenidos acusados de bir el Mensaje Militar Conjunto tres de la mañana y me llama y me dice:
Especiales dependerá directamente delitos “comunes”, de los que eran estric- Nro. 24/1/77, recibido por la Jefatu- «Mire, le quiero avisar que a los mucha-
del señor Director de Tratamiento tamente separados y aislados: “Las defi- ra de Área, precedente de la Jefatu- chos se los llevaron los militares, y creo
Correccional. niciones distinguen al grupo victimizado ra de Subzona 11: que a todos se los habían llevado
Art. 3º: La referida División ten- (todas las definiciones implican dividir la “CDO BR X (DIV I PERSO NRO para el cuartel. Creo que están todos
drá como MISIÓN: Llevar todo lo ati- totalidad en dos partes, la marcada y la 24/1/77) COMUNICO QUE DETENI- igual y creo que no vuelven más».
nente a la fiscalización, registro y DOS GEORGIADIS ÁNGEL ROBERTO […] Ese día, nosotros teníamos
no marcada) como categoría diferente, de
contralor en lo que respecta a la Y URIEN JULIO CÉSAR SERÁN RETI-
visita y de otro pabellón le avi-
forma que cualquier cosa que se le pueda
situación jurídica y disciplinaria de RADOS POR PERSONAL DE ESE ELE-
aplicar no se le aplica al resto. El grupo, saron los familiares. Y los fa-
los internos detenidos a disposición MENTO DE LA UNIDAD CARCELARIA
por el simple hecho de haber sido defini- miliares de Urien, que lo vi-
del Poder Ejecutivo Nacional, Auto- U-9 (LA PLATA) PARA INDAGATORIA”.
ridades Militares y Jueces Federal do, queda marcado para recibir un trato Sobre el particular comunico a nieron a ver, fueron a
en causa por delitos que se puedan especial. Lo que es adecuado para la Ud. que en cumplimiento del MMC hablar con Harguinde-
calificar subversivos. gente “normal” puede no serlo para él. deberá entregar a los causantes, a guy. Como era amigo de

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Harguindeguy, lo sacaron a Urien. Pero a RECIBI DE LA UNIDAD 9 LA Claramente esta versión ocultaba Esta caracterización del pabellón 1
los otros dos ya no hubo caso. Los mata- PLATA AL DETENIDO ESPECIAL que tanto Horacio como Ángel habían de la Unidad 9 como pabellón de la muer-
ron en el cuartel”.24 ADELMAR HORACIO LUIS, A EFEC- sido asesinados por los militares: si bien te, en tanto formado por un grupo de per-
Una vez que Julio César Urien fue TOS DE SER TRASLADADO, DE CON- les prohibieron terminantemente abrir sonas seleccionadas para ser asesinadas
FORMIDAD COM PUESTO POR LA
devuelto a la cárcel de Sierra Chica por los ataúdes, desobedecieron la orden y (mediante tareas de inteligencia, por su
SUB-ZONA 11.- (Firmado) Lucio Car-
las presiones de sus familiares, otro pudieron ver cómo el cuerpo de Horacio responsabilidad en las organizaciones
los Ramires – mayor. (Fs. 372)
detenido, Rapaport, que estaba en el tenía marcas de torturas e innumerables armadas y como represalia en caso de
calabozo de castigo, fue llevado al Regi- quemaduras. En ese momento empezó a una acción armada por parte de una
El último sábado de enero Alicia, la
miento VII del Ejército. El director de la circular el rumor de que el pabellón uno organización revolucionaria), debe haber
esposa de Horacio, había ido a la Uni-
Unidad 9, prefecto Dupuy, había recibido de la cárcel de La Plata era un pabellón surgido como una bemba, un rumor car-
dad 9 para visitar a su esposo. Cuando
el Mensaje Militar Conjunto Nº 3/77: de la muerte. Así lo relata un ex preso celario reforzado –¿confirmado?– por el
preguntó por él, le comunicaron que
político del pabellón uno: asesinato de cuatro detenidos de pabe-
Horacio había sido “trasladado por per-
CDO. BRI X COTBI Nº 3/77 DE llón. Es decir, frente al asesinato de cua-
sonal militar con destino desconocido”.
ORDEN CTE SUBZONA 11 PROCEDE- Francisco: –Habían matado a
A partir de ese momento, la incertidum- tro compañeros de pabellón y de militan-
RA A TRASLADAR DESDE LA UC NRO cuatro compañeros en esos días, y
bre fue insoportable y los rumores de cia (y de otros tantos miles y miles fuera
9 A ESTA UNIDAD, PARA SER INTE- todo el rumor que se hablaba era el
RROGADO A ADELMAR HORACIO que su esposo formaba parte del pabe- de la cárcel), no debe haberles parecido
rumor del pabellón de la muerte.
RAPAPORT. Sobre el particular llón de la muerte crecieron. El 3 de Estábamos convencidos de que los
ni exagerado ni desprovisto de funda-
comunico a Ud., que deberá hacer febrero, Alicia –al igual que María Tere- que estábamos ahí era para que nos mentos que ese pabellón hubiera sido
entrega del causante a los elemen- sa, esposa de Ángel–, recibió un telegra- mataran, así que dependía de ellos creado por los militares para deshacerse
tos Operacionales designados por ma que decía: “Informo a Ud. que el día garantizarnos la vida, y que nosotros de la cúpula (encarcelada) de Montone-
esta Jefatura de Área. Firmado: 1/2/77 habiendo sido retirado su esposo íbamos a seguir denunciando ante ros, como forma de represalia frente a
Roque Carlos Presti – Coronel – Horacio Luis Rapaport de la Unidad 9 todo el mundo lo que estaba pasan- las operaciones llevadas a cabo por esta
Jefe R. I. 7 – Cnel. Conde (fs. 920). por personal militar para ser interroga- do, así que… organización.
do en jurisdicción militar dependiente Santiago: –¿Ya se hablaba de Como plantea Emilio De Ípola, las
Y el “traslado” fue asentado en los del área 113 se infirió lesiones por auto- pabellones de la muerte? bembas en la cárcel eran “fragmentos de
registros burocráticos de esa unidad car- agresión las que le ocasionaron su dece- Francisco: –Sí.
un discurso desarmado y precario. Frases
celaria, en el Libro de Novedades de la Santiago: –¿Quiénes se referían
so. Firmado: Servicio Correccional Pcia. transmitidas de celda a celda, de pabe-
Guardia de Seguridad Exterior de la así, ustedes mismos o los peniten-
Bs. As.”. llón a pabellón, e incluso de prisión a pri-
Unidad 9: ciarios?
Este telegrama reproducía la versión sión. Comentadas, elaboradas, transfor-
Francisco: –No, todos sabíamos
que habían construido las autoridades que eran los quince, en ese momento madas en los patios de recreo y en las
0905 Celular Interno Nº 98 cho-
militares: “El 24 de febrero de 1977 el eran los quince, las personas selec- visitas. Retenidas tenazmente algunas,
fer Leiva Jesús con el detenido
Gral. de Brigada Juan Baustista Sasiaiñ cionadas para matarnos. Si en el rechazadas otras. Alimentos de la espe-
RAPAPORT Adelmar Horacio Luis
– Comandante Xma. Brigada de Infante- mundo exterior mataban a algún ranza y, a veces, del miedo. Pero, sobre
ordenado por el Comando Sub Zona
11 a cargo del Mayor Ramos Lucio ría «Tte. Gral. Nicolás Levalle» al Jefe del militar, en la medida en que se moría todo, exorcismos contra la ignorancia, la
del Regimiento Nº 7 y Custodias SCP Coronel (Re) Fernando Aníbal un militar afuera por razones de desinformación, la incertidumbre”.26
(ilegible, pero parece decir: “Contro- Guillen: «Remito a usted, el parte cir- enfrentamiento con la subversión, Según De Ípola, las bembas se carac-
la Sr. Jefe del Cuerpo”). (Fs. 926) cunstanciado motivado por el suicidio como decían ellos, uno de nosotros
terizaban por generar una verdadera red
de los delincuentes subversivos moría. Por cada uno de ellos, dos
de rumores sobre el destino individual o
ANGEL ROBERTO GIORGIADIS y nuestros. Era la frase famosa de
Y la “comisión militar” –encabe- grupal sin confirmación oficial y configu-
ADELMAR HORACIO RAPAPORT, Saint Jean dicha ahí en la cárcel:
zada por el mayor Lucio Carlos raban la vida cotidiana de la cárcel. Cir-
[…] por cada militar que muriera
Ramires– firmó un documento en hecho ocurrido el día 02 Feb en culaban en el contexto carcelario (y de
afuera producto de la subversión dos
el que constaba que habían “reci- oportunidad de estar alojados
de nosotros iban a ser asesinados, o ‘terrorismo de Estado’) en el que vivían
bido” al detenido para el “trasla- en dependencias de la Jefa-
sea que había una decisión tomada.25 los presos políticos de la última dictadu-
dado”: tura Area 113»”. (Fs. 932)
ra militar marcado por la desinforma-

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ción sistemática en lo refe- Pabellón dos28 En el testimonio del ex preso político Montoneros y el PRT-ERP en dos pabe-
rente al destino individual y vemos que, a partir de la desaparición de llones, con el fin de asesinarlos) y en una
colectivo: en cualquier momen- Un año después de estos cuatro ase- estos tres detenidos, el pabellón dos de la serie de asesinatos y desapariciones de
to podía ocurrirle cualquier sinatos, en los primeros minutos del 3 de Unidad 9 también fue incluido entre los quienes fueron clasificados como “irrecu-
cosa. En este marco de aisla- febrero de 1978 se dispuso hacer efecti- pabellones de la muerte. Es decir, dos perables”: “Todo el rumor que se hablaba
miento y censura, el preso políti- vo el cese de la detención a disposición pabellones, dos modalidades represivas, era el rumor del pabellón de la muerte.
co se convirtió en un hermeneuta del PEN de Miguel Alejandro Domín- tres sucesos (el asesinato de cuatro dete- Estábamos convencidos de que los que
hipersensible: “Todo es recibido y guez, del pabellón uno, y Gonzalo Abel nidos políticos del pabellón uno de la cár- estábamos ahí era para que nos mata-
asimilado prioritariamente como Carranza y Guillermo Oscar Segalli, del cel de La Plata y la desaparición de dos ran”.31 Sin embargo, este mismo marco
hecho significante, como mensaje a pabellón dos, todos detenidos en la Uni- detenidos del pabellón dos y uno del uno) interpretativo no sólo se repite entre ex
descifrar e interpretar, como confirma- dad 9. En primer lugar, el Servicio fueron aglutinados bajo una misma cate- detenidos sino también entre los familia-
ción o refutación de hipótesis previas y goría: la denuncia de la existencia de res. Así me contó Leopolda, la madre de
Correccional de la provincia de Buenos
origen de otras nuevas”.27 Las bembas pabellones de la muerte. A su vez, se repi- Guillermo Segalli, cómo vivió el secues-
Aires recibió un telegrama del Comando
sólo circulaban en un ámbito caracteri- te el mismo esquema interpretativo que tro de su hijo:
del Primer Cuerpo del Ejército que
zado por la familiaridad y complicidad en el caso de los asesinatos de detenidos
anunciaba que se debía hacer efectivo el
fruto de una convivencia relativamente del pabellón uno en 1977: “Era una deci- Leopolda: –El pabellón dos era
decreto de cese del arresto a disposición
prolongada, como debe haber sido el un pabellón muy peligroso, decían
del PEN. Una vez cumplidos todos los sión tomada que todos nosotros teníamos
pabellón uno de la Unidad 9 de la ciudad que eran rehenes de guerra. Por eso
trámites de rutina, se procedió a liberar- que morir”.
de La Plata. yo tenía tanto miedo y toda la gente
los. Sin embargo, lo atípico de esta libe- Como plantea Marshall Sahlins, un en general cuyos hijos, hermanos o
Se puede pensar que esa bemba dio
ración es que nunca se concretó. Carran- acontecimiento no es simplemente un padres estaban en el pabellón dos,
origen a un relato (luego cristalizado)
za, Segalli y Domínguez continúan des- suceso en el mundo sino una relación igual que en el uno. Porque el asun-
sobre la conformación de pabellones de la
aparecidos. ¿Qué pasó con estos tres entre ciertos sucesos y un esquema sim- to es así, después llegué a saber
muerte, convertidos en objeto de denun-
detenidos, una vez que traspasaron las bólico dado. Es decir, un acontecimiento todas esas cosas, porque al principio
cia (y recuerdo) para una gran cantidad de todo no sabía casi nada yo. Des-
puertas del penal? Un ex preso político sólo llega a ser tal al interpretar una
de presos políticos y de sus familiares, en pués me enteré que en el [pabellón]
del pabellón dos plantea su interpreta- serie de sucesos en función de un esque-
particular quienes integraban las filas dos estaba la gente del PRT y en el
ción de estas desapariciones: ma interpretativo: “Un acontecimiento
de Montoneros y del peronismo revolu- uno estaban los Montoneros. Mirá
no es simplemente un suceso fenoménico
cionario. Para De Ípola las bembas cons- cómo sabían todo ellos, no lo sabía
Santiago: –¿Los asesinaron para –aun cuando como fenómeno tenga razo-
tituyeron el grado cero de la resistencia yo, y ellos sí lo sabían. […] Escuché
sacar información sobre lo que nes y fuerzas propias, aparte de cual-
colectiva de los presos políticos a la inco- decir que había que tener mucho
pasaba en la cárcel? quier esquema simbólico dado–. Un acon- cuidado, que el asunto era que los
municación reglamentada, ya que gra-
Julio: –No, me parece que los tecimiento llega a serlo al ser interpreta- estaban separando. Remi [Vensenti-
cias a su circulación clandestina renova-
asesinaron por asesinarlos. No hubo do: sólo cuando se lo hace propio a través ni, de la Comisión de Familiares de
ban los circuitos ilegales de comunica-
nada que a nosotros nos dijera que de un esquema cultural adquiere una sig- Presos Políticos] incluso dijo: “Está
ción entre los detenidos. En este sentido, era por el tema de la cárcel. Yo creo
se puede pensar que la bemba que nificación histórica. […] El acontecimien- muy mal lo que están haciendo en
que era la cuestión de que de ahí La Plata porque ahora están trasla-
denunciaba la conformación de pabello- to es una relación entre un suceso y una
nadie podía salir. Era una decisión dando a todos en distintos pabello-
nes de la muerte también era una forma estructura (o varias estructuras): un
tomada que nosotros teníamos que nes. Los presos para estar más
de impugnar la versión oficial de que los englobamiento del fenómeno en sí mismo
morir todos. Una decisión tomada seguros tienen que estar todos mez-
detenidos políticos del pabellón habían por el Ejército. Del Servicio Peni- como valor significativo, del que se dedu-
clados”.
muerto en un “fracasado intento subver- tenciario no serían todos ni todos lo ce su eficacia histórica específica”.30
Santiago: –No clasificados.
sivo por liberar a un grupo de detenidos” sabrían. Por el Ejército y por ese En este caso, vemos que el esquema Leopolda: –No clasificados, por-
–en el caso de Pirles y Cabo– o en un grupito de inteligencia que trabaja- interpretativo de los militantes encarce- que por ejemplo, en el [pabellón] dos
“suicidio” –en el caso de Rapaport y ba afuera en la represión, como en lados en el pabellón uno y el dos se sus- estaba el PRT, en el uno estaban los
Georgiadis–. la Cacha, como en la cárcel.29 tenta en un rumor carcelario (el confina- Montoneros, los otros eran… eran
miento de los principales dirigentes de presos políticos, pero no tenían la

Archivo
) 44 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 45 (
trascendencia, la importancia que de la Oficina de Control se observan que había “cesado” su realizadas por el Subprefecto
tenían éstos. algunas “huellas” de la liberación de arresto a disposición de PEN y Isaac Crespín Miranda, en el
Santiago: –¿Por qué, quiénes Carranza, Segalli y Domínguez: se le ordenó que preparara sus grupo de tareas hasta el pre-
eran los que estaban en el [pabe- pertenencias, el mono, en la jerga sente, merecen el concepto de sobre-
llón] uno y en el dos? ¿Eran los prin- 23 40 Presente Prefecto Miranda carcelaria. “Que pasadas aproxi- saliente, demostrando dedicación e
cipales? Isac c/ Alcaide Acuña Héctor. Se madamente una o dos horas, el di- iniciativa”.34
Leopolda: –Era como que eran retira cente pudo escuchar la voz de Ca- Según denuncias de sobrevivientes
los principales, los más importantes, 23 50 S/N.
los que tenían más ascendencia
rranza proveniente del frente del edificio y agentes penitenciarios, tanto Miranda
0 05 Libertad. Recupera la
sobre las ideas, los ideólogos supues- ocupado por la Unidad, refiriendo a viva como Acuña –presentes en la Unidad 9
misma el int. Segalli Guillermo por
tamente. Nunca lo vamos a saber. voz «nos secuestran-socorro» o términos si- minutos antes de que se liberara a estos
así haberlo dispuesto el Poder Eje-
Santiago: –Había toda esta idea de milares. […] Que en el año 1979 el dicente tres detenidos políticos– habrían inte-
cutivo Nacional mediante el decreto
que eran pabellones de la muerte… Nº 162, S/N. fue trasladado a la Unidad Carcelaria de grado los “grupos de tareas” del centro
Leopolda: –Sí, de que corrían 0 05 Libertad. Recupera la Caseros […] y en su estadía tomó contacto clandestino de detención llamado “La
peligro, o sea, decían que, por ejem- misma el int. Domínguez Miguel con un interno de apellido Quinteros o Cacha”. Este centro clandestino funcionó
plo, ocurría una muerte afuera del Alejandro por así haberlo dispuesto Quinteri, […] quien […] le manifestó que en dependencias pertenecientes al Servi-
[penal], en la capital, en cualquier el Poder Ejecutivo Nacional él sería el cuarto interno que fuera sacado cio Correccional de la provincia de Bue-
lado del país, entonces ellos sacaban mediante el decreto Nº 162, S/N. en la noche del 3 de febrero de 1978 junto nos Aires –al igual que la Unidad 9 de La
algunos presos de esos pabellones 0 50 Constancia. Siendo la hora con Segalli, Carranza y Domínguez, refi- Plata– en las antiguas instalaciones de
que ellos tenían preparados y los indicada se procede a efectuar una riendo que personalmente en aquella Radio Provincia.35
mataban. Esa era una siniestra recorrida por el perímetro de la Uni- oportunidad fue llevado por personas des- Vemos en los registros burocráticos
cosa que se hablaba.32 dad debido a que se escucharon gri- conocidas a Campo de Mayo, pero que ig- de la Unidad 9 la notable voluntad archi-
tos en inmediaciones de las calles
A lo largo de este trabajo vimos cómo noraba el destino de los otros tres”. vadora de todo poder –tanto democrático
10 y 0.
–a partir de un rumor carcelario– deteni- ¿Quiénes eran Acuña y Miranda, dos como autoritario–, incluso de aquello que
01 10 Libertad. Recupera la
dos políticos, sus familiares y el movi- penitenciarios que se hicieron presentes en intenta esconder o negar por convertirse
misma el int. Carranza Gonzalo
miento de derechos humanos lucharon Abel quien recupera su libertad en la Unidad 9 unos minutos antes de la su- en ignominioso luego del abandono del
por el reconocimiento social de la legiti- forma condicional Art. (ilegible) del puesta liberación de estos tres presos po- poder.36 Esa “voluntad archivadora” se
midad de su versión en la esfera pública, C. P. siendo otorgada por la Exce- líticos? Isaac Crespín Miranda había sido impuso –incluso frente a los esfuerzos
confrontando con otras interpretaciones lentísima Cámara Federal de Capi- jefe de la División Inteligencia del Servi- por ocultar las “huellas” del accionar ile-
y sentidos (militares, penitenciarios y tal Federal S/N. (fs. 46) cio Correccional Bonaerense entre 1969 y gal– debido a que es una de las caracte-
periodísticos). En este aspecto, la denun- 1972 y en abril de 1975 se autorizó su pase rísticas que define la lógica de funciona-
cia de la existencia de pabellones de la Huellas que develan prácticas, huellas a la Agrupación Seguridad e Inteligencia miento de las burocracias modernas.
muerte les ha permitido impugnar las que son indicios de la existencia de vícti- de la Presidencia de la Nación. En febrero Esto es lo que Sofía Tiscornia pretende
versiones oficiales, que fraguaron enfren- mas pero también de responsables. ¿De de 1978, cuando desaparecieron Ca- mostrar cuando señala que el registro
tamientos, intentos de fuga, suicidios y quién eran esos “gritos” que fueron asen- rranza, Segalli y Domínguez, el prefecto minucioso de cada detalle de las activi-
libertades truncas.33 tados en este Libro de Novedades? Muchos Miranda era el jefe de Departamento de dades de cualquier dependencia del
años pasaron hasta que esa huella buro- Inteligencia. Es muy sugerente una nota Estado “se utiliza para dar cuenta al
crática se convirtió en una pregunta rele- del 2 de abril de 1976 firmada por Ricardo superior burocrático de que la responsa-
Las huellas de la represión vante para avanzar en la investigación Eugenio Campoamor, jefe del Destaca- bilidad ha sido transferida, que el proce-
acerca de la desaparición de Segalli, Ca- mento de Inteligencia 101 del Ejército Ar- dimiento se ha seguido según los regla-
Sin embargo, junto con el rumor car- rranza y Domínguez. Juan Carlos Gianan- gentino, dirigida al jefe del Servicio Correc- mentos, que hay constancia de la acción
celario acerca de la existencia de una tonio, un preso político que estuvo detenido cional y agregada a su legajo (en cuyo y de la actuación”.37
serie de pabellones conformados por un a disposición del PEN en la Unidad 9, encabezado se lee “Reservado Original”): En esta línea de análisis, la lógica de
grupo de personas seleccionadas para agregó otro elemento. Recordó que el 2 de “Me dirijo al Señor Jefe a los efectos de po- funcionamiento de las burocracias esta-
ser asesinadas, en el Libro de Novedades febrero Guillermo Segalli fue notificado de ner en su conocimiento que las actividades tales, como la Unidad 9 de La Plata,

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) 47 (
puede ser reconstruida La dimensión productiva de organizaciones armadas, Montoneros y de la población carcelaria. En este sen-
por medio de estas “hue- la violencia estatal PRT-ERP (eran los principales dirigen- tido, mi argumento es que el análisis del
llas de acciones”. Estas tes) y como represalia de las operaciones régimen carcelario, las clasificaciones
“huellas” iluminan no sólo En este trabajo analizamos el pro- armadas emprendidas por estas organi- administrativas y las prácticas represivas
aspectos centrales del “trata- gresivo endurecimiento del régimen car- zaciones. Este rumor carcelario fue a la par de la dimensión represiva (ani-
miento” rutinario que se les pro- celario destinado a los detenidos políti- reforzado –¿confirmado?– por el asesina- quilante y de carácter “secreto”) revelan
piciaba a los denominados “delin- cos de la Unidad 9 de la cárcel de La to y la desaparición de una serie de mili- una dimensión productiva en la constitu-
cuentes subversivos” sino también Plata a partir del golpe de Estado de tantes provenientes de estos pabellones ción de identidades y lealtades grupales,
la trama que vinculó la represión 1976. Señalamos que, luego de la asun- entre enero de 1977 y febrero de 1978 y así como en la construcción prácticas y
legal con la clandestina. Es decir, nos ción de un nuevo director de la cárcel, se les permitió impugnar la versión oficial sentidos de resistencia a las políticas
muestran cómo una estructura clandes- dispuso la clasificación de los detenidos (militar y penitenciaria) que hablaba de carcelarias.
tina de represión política ad hoc –los en diversos pabellones según sus perte- fraguados intentos de fuga y suicidios y Sin embargo, el caso de los pabello-
centros clandestinos de detención, en nencias políticas y los niveles de respon- libertades nunca concretadas. nes de la muerte, el maridaje entre la
este caso “La Cacha”– se superpuso al sabilidad en estas organizaciones arma- En un trabajo posterior a “La bemba”, cárcel, el asesinato político y la desapa-
funcionamiento rutinario del conjunto das, sindicales, agrarias, estudiantiles y De Ípola plantea que el régimen carcela- rición forzada de personas debe ser leído
de burocracias que conforman el Estado políticas. Como vimos, gracias a un tra- rio para los presos políticos durante la úl- en clave metonímica: el asesinato y la
argentino –como la Unidad 9 de La bajo de inteligencia (penitenciario y tima dictadura se estructuraba como una desaparición de ciertos dirigentes –pro-
Plata– y dejó numerosas “huellas” buro- militar) se distinguieron tres grupos: G1 amenaza de muerte.38 En este contexto, la venientes del pabellón uno y el dos– ha
cráticas de sus acciones. Esta articula- (“irrecuperables”), G2 (“posiblemente amenaza y la creencia –su contracara po- afectado a toda la población penitencia-
ción entre la represión legal y la clan- recuperables”) y G3 (“recuperables”). En sitiva– presidieron la constitución de ria de la Unidad 9 de La Plata. Esto nos
destina se sustentaba en discursos que primer lugar, esta clasificación adminis- identidades colectivas cuya condición permite ver esta serie de acontecimien-
justificaban la represión política, prácti- trativa les permitió a los presos políticos primaria fue la común resistencia a una tos represivos como actos ejemplares
cas represivas que las asimilaba así encontrar unas categorías carcelarias amenaza de muerte. Sin embargo, me pa- dirigidos al resto de los detenidos y sus
como también el personal penitenciario para explicitar y reconfigurar las jerar- rece fundamental mostrar que la ame- familiares. La violencia contra determi-
que integraba “grupos de tareas” (cuyo quías políticas –preexistentes a la cár- naza de muerte –condensada en la denun- nados grupos de ex presos políticos –los
accionar quedó registrado en los archi- cel, pero reforzadas y alteradas en su cia de la existencia de pabellones de la jefes, clasificados como “irrecuperables”
vos de la Unidad 9). Lejos de ser com- interior (los jefes, los cuadros medios y muerte– constituyó identidades grupales y aislados en los pabellones uno y dos–
partimientos estancos, los centros clan- las bases)–. diferenciales y jerárquicamente ordena- se convirtió en mensajes moralizantes
destinos de detención estaban profunda- Sin embargo, no sólo el paso por los das y así se delinearon dos pabellones de que buscaron influir a la totalidad de los
mente relacionados con las cárceles de pabellones con un régimen más duro o mayor jerarquía política y simbólica: el detenidos políticos y configurar su con-
“máxima seguridad”. Estas institucio- severo se convirtió en un elemento que uno, conformado por los principales diri- dición de rehenes del gobierno dictato-
nes –las cárceles, los centros clandesti- cohesionó a un grupo de detenidos clasi- gentes de Montoneros y el dos, por los del rial.39
nos de detención y la justicia ordinaria y ficados como “irrecuperables” sino tam- PRT-ERP. Esta clasificación administra-
la militar–, pese a sus notables diferen- bién la circulación de un rumor (bemba) tiva fue rápidamente reinterpretada por
cias, deben ser entendidas como parte que denunciaba la conformación de numerosos grupos de militantes encarce- Notas
de un mismo universo burocrático y sim- pabellones de la muerte. Estos pabello- lados. Así definieron dos polos (como pa-
1
bólico en tanto revelan rutinas del fun- nes –según este esquema interpretativo res lógica, administrativa, y política- El uso de cursivas corresponde a las
cionamiento del ‘Estado terrorista’. Con- categorías utilizadas por las/os ex presas/os
de los militantes encarcelados y sus mente opuestos): los “verdaderamente
formaban una verdadera trama represi- políticas/os y sus familiares en sus testimo-
familiares– estaban integrados por un irrecuperables” que estaban alojados en el
nios o denuncias, mientras que el entrecomi-
va que sustentó el ‘terrorismo de Esta- grupo de detenidos (ubicados en los pabellón uno y dos y sometidos a un régi- llado doble, a las utilizadas por las autorida-
do’, donde se difuminaron los límites de pabellones uno y dos) seleccionado men más duro y severo, y los acusados de des nacionales y el personal penitenciario y
la represión legal y la clandestina. mediante tareas de inteligencia para ser ser-estar quebrados, por haber sido sospe- militar, regulado por diversas leyes, decretos,
asesinados debido a sus niveles de res- chados de colaborar con el personal peni- reglamentos carcelarios de baja jerarquía y
ponsabilidad dentro de las principales tenciario y militar en tal reestructuración directivas militares. El entrecomillado simple

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) 48 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 49 (
corresponde a los conceptos teórico-concep- 1983, Reynaldo Bignone, el último presidente 1979, “DT” (“delincuentes terroristas”). Mien- nómica y cambio social. 1976-1983, Buenos
tuales citados en este trabajo. de facto, dispuso que se dieran de baja todas tras las mujeres detenidas fueron concentra- Aires, Siglo Veintiuno, 1985, y Ponciano Del
2
Eduardo Luis Duhalde describió el las constancias de antecedentes relativas a los das hacia finales de 1976 en la Unidad Peni- Pino y Elizabeth Jelin, “Introducción”, en
‘Estado terrorista’ como un modelo arquetí- detenidos a disposición del PEN, con el objeto tenciaria 2 del SPF –conocida como la cárcel de Luchas locales, comunidades e identidades,
pico (y nuevo) de Estado de excepción que se de que “estas personas que se reincorporan al Villa Devoto–, los varones fueron trasladados Madrid, Siglo Veintiuno, 2003.
caracterizó por la militarización del aparato seno de la comunidad no sientan condicionado a las distintas cárceles de “máxima seguridad” 13
Todas las fojas citadas en este apartado
estatal y un alto contenido represivo que su futuro por el efecto negativo que en algún que conformaban un verdadero sistema repre-
corresponden a la causa “Cabezas, Daniel
pretendió la aniquilación física de sus oposi- momento pudiera trascender de los antece- sivo a nivel nacional “bajo control operacional”
Vicente, s/denuncia”.
tores así como la destrucción de todo vestigio dentes reunidos a su respecto”. de las autoridades militares. Véase Santiago
14
4 Garaño y Werner Pertot, Detenidos-aparecidos. El padre de Dardo Cabo era un viejo
de organización democrática y antidictato- Esto se debe a que la matriz genealógica
Presas y presos políticos desde Trelew a la dic- líder sindical de los metalúrgicos y había sido
rial. El ‘Estado terrorista’ (impuesto por las de la memoria del pasado reciente dictatorial
tadura, Buenos Aires, Biblos, 2007. secretario general de la CGT. Dardo Cabo
Fuerzas Armadas a partir del golpe del 24 de estuvo marcada por un fuerte matiz testimo-
dirigió un grupo que había intentado invadir
marzo de 1976) se distinguió no sólo por el nial. Observamos que el concierto de voces 6
Este relato está construido sobre la base
las islas Malvinas en 1966. Luego estuvo al
control absoluto del gobierno y de aparato testimoniales ha ido creciendo a lo largo de la de entrevistas realizadas por el autor, las
frente del Comando Descamisado, fundado en
coercitivo del Estado sino también por la posdictadura: primero los sobrevivientes y los denuncias presentadas por numerosos deteni-
1968. En 1973 dirigió El Descamisado –publi-
desarticulación de la sociedad civil y política. familiares de desaparecidos, sus hijos y, a par- dos políticos en la causa “Cabezas, Daniel
cación semanal de Montoneros– y escribía
La actuación de los aparatos coercitivos del tir de 1996, se han sumado los militantes polí- Vicente, s/denuncia” y los testimonios en el
sus editoriales. Había sido detenido junto a
‘Estado terrorista’ tuvo a la vez que una faz ticos (muchos de ellos en organizaciones Juicio por la Verdad que se realiza en la ciu-
otro de los máximos dirigentes de Montone-
pública (sometida a las leyes), una faz clan- armadas). Veáse Leonor Arfuch, “Las cons- dad de La Plata.
ros y seis personas durante un tiroteo en el
destina cuya metodología central era la polí- trucciones del recuerdo”, Puentes, 18, La 7
Véase AA.VV., Testimonios sobre la Camino de Cintura, entre La Matanza y
tica estatal de detención y desaparición de Plata, 2006.
represión y la tortura. Historia de los regíme- Morón. La policía informó a los medios que
personas con el fin de multiplicar el terror en 5
Durante la vigencia del estado de sitio en- nes carcelarios: Introducción, Santiago del había secuestrado autos y armas pertene-
la sociedad. En reformulaciones posteriores
tre noviembre de 1974 y octubre de 1983, los Estero, La Plata, Córdoba. Buenos Aires, Bue- cientes a las “fuerzas de seguridad”. Había
se ha hablado también de ‘terrorismo de
organismos de derechos humanos denunciaron nos Aires, Ediciones Riobamba-Familiares de ingresado a la Unidad 9 el 24 de septiembre
Estado’ entendido como la sistemática y pla-
la existencia de doce mil presos políticos lega- Detenidos y Desaparecidos por Razones Polí- de 1976, desde la cárcel de Devoto, a disposi-
nificada violación de derechos fundamenta-
les en las distintas cárceles de “máxima segu- ticas, 1984. ción del PEN.
les de los ciudadanos por parte del Estado.
ridad” a lo largo de todo el territorio de la Ar- 8
Esta caracterización del terror estatal como Eduardo Anguita y Martín Caparrós, La 15
Roberto Pirles era uno de los fundado-
gentina. La mayoría de los detenidos eran
cualitativamente distinto al de cualquier voluntad. Una historia de la militancia revo- res de Montoneros y tenía el rango de “oficial
miembros de los distintos partidos de iz-
grupo particular se impuso frente a los inten- lucionaria en la Argentina, Buenos Aires, superior” dentro de esta organización. Había
quierda, organizaciones armadas revolucio-
tos de caracterizar el accionar represivo esta- Norma, 1998, p. 240. sido detenido en Tucumán junto a otros cinco
narias, sindicales, agrarias y estudiantiles. Al
tal durante la última dictadura como “guerra 9
Entrevista realizada por el autor el 26 de militantes y llegó a la cárcel de La Plata el 6
llegar a la cárcel, la mayoría de estos militan-
contra la subversión”, “guerra sucia” o inclu- marzo de 2004 en Quilmes. de octubre de 1976, desde la de Devoto, dete-
tes se encuadraron u organizaron, es decir, se
so ‘genocido’. Véase Eduardo L. Duhalde, El nido a disposición del PEN.
sumaron a la estructura de su organización de 10
Para este trabajo me basaré solamente
Estado terrorista argentino. Quince años des- 16
Cuando en este artículo se habla de la
pertenencia en el interior del penal, asu- en entrevistas a detenidos políticos encuadra-
pués, una mirada crítica, Buenos Aires, “organización terrorista declarada ilegal en
miendo un grado de responsabilidad similar al dos en Montoneros y en el PRT-ERP (alojados
Eudeba, 1999. 1975” se hace referencia a Montoneros. La
que tenían fuera de prisión. Pese a que los es- en los pabellones uno y dos). De todas mane-
3
En el caso de los detenidos a disposición tatus de detención eran diversos e incluso su- ras, no desconozco la heterogeneidad de las conducción nacional de esta organización –a
del Poder Ejecutivo Nacional (PEN), este con- perpuestos –detenidos a disposición del PEN experiencias vividas en distintos pabellones diferencia de lo que plantea este artículo
traste es notable: si bien permanecen los lega- en virtud del estado de sitio, procesados y/o de esta cárcel y marcadas por las diversas periodístico– decidió pasar a la clandestini-
jos, las historias criminológicas y las fichas de condenados por la justicia penal ordinaria en pertenencias e identidades políticas. dad el 6 de septiembre de 1974 y reanudar su
los detenidos, las causas judiciales, los boleti- virtud de la ley 20.840 de “Seguridad Nacional” 11
actividad como organización político-militar.
Entrevista realizada por el autor el 26
nes públicos y las órdenes del día de los servi- o por los “Consejos de Guerra Especial Esta- Tal como plantea Richard Gillespie: “Las pre-
de marzo de 2004 en Quilmes.
cios penitenciarios, el grueso del material de bles”–, el Servicio Penitenciario Federal siones de autocensura ejercidas sobre los res-
12
“inteligencia” de las fuerzas armadas y de (SPF) y las penitenciarías provinciales los ca- Véase Juan Villareal, “Los hilos sociales ponsables de la prensa aumentaron a últimos
seguridad habría sido destruido. Mediante el talogaron como “detenidos especiales” o “DS” del poder”, en Eduardo Jozami et al. (comps.), en septiembre de 1974, cuando una nueva Ley
decreto secreto 2.726 del 19 de octubre de (“delincuentes subversivos”) y, a partir de Crisis de la dictadura argentina. Política eco- Antisubversiva estableció sentencias de pri-

Archivo
) 50 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 51 (
sión, que podían llegar a cinco años, para los 24
Entrevista realizada por el autor el 20 37
Sofía Tiscornia (comp.), Burocracias y 39
Para un análisis de la violencia como
periodistas y directores de periódicos que de febrero de 2005, en Bernal. violencia…, p. 7. mensaje moralizante véase Rita Segato,
publicaran informaciones consideradas ten- 38 “Territorio, soberanía y crímenes de segundo
25
Entrevista realizada por el autor el 26 Emilio De Ípola, Las cosas del creer.
dientes a «alterar o eliminar el orden institu- estado: la escritura en el cuerpo de mujeres
de marzo de 2004 en Quilmes. Creencia, lazo social y comunidad política,
cional». Poco después entraba en vigor una asesinadas en Ciudad Juárez”, Serie Antropo-
26 Buenos Aires, Ariel, 1997.
disposición específica que prohibía incluso Emilio De Ípola, “La bemba”, en Ideolo- logia, Brasilia, 2004.
mencionar a las organizaciones guerrilleras gía y discurso populista, México, Folios, 1982,
por su nombre, por lo que, a partir de enton- p. 88.
ces, no se imprimió prácticamente ninguna 27
Ídem, p. 198.
información sobre la actividad guerrillera pro-
28
cedente de fuentes no autorizadas. […] En Todas las fojas citadas en este apartado
estos casos, en vez de las habituales referen- corresponden a la causa “Segalli, Guillermo
cias a «delincuentes subversivos», el ERP (ile- Oscar s/recurso de hábeas corpus”.
gal desde septiembre de 1973) era menciona- 29
Entrevista realizada por el autor el 4 de
do como «ODI» u «organización declarada ile- marzo de 2005 en la ciudad de Buenos Aires.
gal», mientras que los Montoneros, a los que
30
se consideraba proscriptos por sí mismos Marshall Sahlins, Islas de historia. La
desde que optaron por la clandestinidad, apa- muerte del Capitán Cook. Metáfora, antropo-
recieron como «la organización autoproscrip- logía e historia, Barcelona, Gedisa, 1997, p.
ta» o como «la guerrilla peronista»”; Soldados 14; destacado en el original.
de Perón. Los Montoneros, Buenos Aires, Gri- 31
Sahlins (pp. 14-15) propone interponer
jalbo, 1998, pp. 234-235. entre estructura y acontecimiento un tercer
17
Sofía Tiscornia y María José Sarrabay- término que denomina estructura de la coyun-
rouse Oliveira, “Sobre la banalidad del mal, tura, es decir, la relación práctica de las cate-
la violencia vernácula y las reconstrucciones gorías culturales en un contexto histórico
de la historia”, en Sofía Tiscornia (comp.), específico, en función de la acción interesada
Burocracias y violencia. Estudios de antropo- de los agentes históricos.
logía jurídica, Buenos Aires, Antropofagia, 32
Entrevista realizada por el autor el 17 de
2004, p. 64.
octubre de 2005 en la ciudad de Buenos Aires.
18
Entrevista realizada por el autor el 26 33
Véase Elizabeth Jelin, Los trabajos de
de marzo de 2004 en Quilmes.
la memoria, Madrid, Siglo Veintiuno, 2002.
19
Orden del día del Servicio Correccional 34
Esta nota forma parte del “Informe
de la provincia de Buenos Aires Nº 13/77, 19
sobre posible participación de personal peni-
de enero de 1977.
tenciario en el centro clandestino de detención
20
Zygmunt Bauman, Modernidad y Holo- denominado «La Cacha»”, elaborado en 2006
causto, Madrid, Sequitur, 1997, p. 259. por la Secretaría de Derechos Humanos del
21
Ídem, p. 97. gobierno de la provincia de Buenos Aires.
35
22
Véase Michel Foucault, “Del poder de Vease CONADEP, Nunca Más. Informe
soberanía al poder sobre la vida. Undécima de la Comisión Nacional sobre Desaparición
lección. 17 de marzo de 1976”, en Genealogía de Personas, Buenos Aires, Eudeba, 1984, pp.
del racismo, Buenos Aires, Altamira-Nordan 92-93.
Comunidad, 1998. 36
Pilar Calveiro, “La memoria como resis-
23
Todas las fojas citadas en este apartado tencia: memorias y archivos”, en Esther
también pertenecen a la causa “Cabezas, Cohen y Ana M. Martínez de la Escalera, De
Daniel Vicente, s/denuncia”. memoria y escritura, México, UNAM, 2002.

Archivo
) 52 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 53 (
Las masas católicas en los años de
la dictadura, 1976-1982
Miranda Lida*

1.
Las masas católicas de la década difíciles de imaginar hacia mediados de la
del 30 se dispersaron a partir de década del 60; los congresos eucarísticos
esa misma década bajo los efectos comenzaron a celebrarse cada vez con ma-
apabullantes del peronismo; la época do- yor frecuencia y número de asistentes (re-
rada de los grandes congresos eucarísticos cordemos el Congreso Eucarístico Nacio-
quedó atrás. El lenguaje de masas en el nal celebrado en Salta en 1974). Pudo
seno del catolicismo fue perdiendo progre- incluso planificarse la celebración de un
sivamente su razón de ser. Incluso el congreso religioso de vastas dimensiones
contexto internacional parecía acompa- que pretendió nada menos que emular
ñar este movimiento, dados los vien- la convocatoria de masas del Campeo-
tos de reforma que comenzaron a nato Mundial de Fútbol de 1978: así
sentirse desde el Vaticano y hallaron ocurrió en octubre de 1980 cuando se
su expresión en el Concilio de la dé- celebró el Congreso Mariano Nacio-
cada de 1960. La Iglesia comen- nal en la ciudad de Mendoza.
zaba a mostrarse como una entidad Las masas católicas cobraron
menos monolítica de lo que antaño creciente presencia cuanto más se re-
había parecido; no era difícil adver- ducía el caudal de politización revo-
tir que existían distintas maneras de lucionaria que había empapado a la
ser católico (había al menos dos sociedad argentina desde fines de la
muy evidentes a simple vista: el cato- década de 1960. El catolicismo de ma-
licismo “posconciliar” versus el catoli- sas debió aguardar para su renaci-
cismo “preconciliar”). Era difícil, si no miento a la clausura de la breve prima-
imposible, que en este contexto el catoli- vera camporista en 1973. Fue entonces
cismo pudiera recuperar el carácter ma- cuando el catolicismo comenzó a mos-
sivo y casi monolítico que había sabido te- trarse exitoso en organizar eventos masi-
ner en la década del 30. No obstante, hacia vos que permitían que la gente saliera a la
los años 70, las cosas comenzaron a cam- calle sin miedo –se supone– a ser repri-
biar: el catolicismo argentino marchó mida por fuerzas de seguridad o parapoli-
lentamente hacia nuevas formas de expre- ciales. Así, a medida que se afianzaba la
sión de masas. Las peregrinaciones a Lu- desmovilización política a partir de 1974,
ján se hicieron multitudinarias, alcan- en una tendencia que la dictadura no ha-
zando dimensiones que habrían sido ría sino fortalecer, el catolicismo recibió en

* CONICET-Universidad Torcuato Di Tella.

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Entrepasados - Nº 34, fines de 2008: 55-73
su seno a multitudes ansiosas de encontrar están aquellas que han llamado la aten- medios drásticos y definitivos. El “terro- la explicación que se ofrece de este
un lugar en el cual refugiarse. (No fue el ción sobre la existencia de una larga tra- rismo de Estado”, por un lado, y el plan período. Por fuera de ellos, a lo
catolicismo el único refugio, por cierto: a dición autoritaria, de hondo arraigo en la económico de José Alfredo Martínez de sumo la atención se extendió
menor escala, también jugó este mismo pa- historia argentina, que habría jugado un Hoz, por el otro, se presentan desde esta cuando mucho a contemplar el
pel el así llamado “rock nacional”, que co- influjo decisivo en el cariz que adoptó la perspectiva como los dos principales ele- papel que jugaron los partidos po-
menzó en 1975 a ofrecer sus primeros, si dictadura de 1976.3 Desde la década de mentos dentro de un vasto plan de con- líticos, los organismos de dere-
bien escasos, grandes recitales multitudi- 1920, el desarrollo del nacionalismo, junto que procuraba reformar la sociedad chos humanos, la prensa o las jerar-
narios.) Cuanto más despolitizada se ha- junto con el integrismo católico, el influjo “desde arriba”.4 Cancelar definitiva- quías eclesiásticas en su relación con el
llara la sociedad, más fácil le resultaría al de las ideas corporativistas inspiradas mente el fermento de la disolución social régimen.7 Carecemos sin embargo de un
catolicismo intentar ocupar el lugar que la sea en el fascismo italiano o en la Action que encarnaba la guerrilla y sanear la eco- cuadro de conjunto que nos permita captar
política de masas dejaría vacante. Pero no Française de Charles Maurras, entre nomía de sus vicios heredados –en espe- la actitud de la sociedad, en sentido amplio,
fue una simple vuelta atrás; a diferencia otras influencias ideológicas, habrían ser- cial– desde la época peronista constituye- ante el régimen militar.
del catolicismo de la década de 1930, en los vido de fermento para la consolidación de ron prioridades impostergables que sólo Suele decirse que el miedo ha sido un
años 70 brillaron por su ausencia los un férreo autoritarismo político que recha- podían ser atendidas en el marco de un ré- argumento de peso suficiente como para
grandes eslóganes (al estilo de “Cristo zaba de lleno el sufragio universal, el plu- gimen de facto. Se trataba de drásticas te- despertar un sentimiento de resignación
Rey” o “Cristo o Lenin”). Si bien de masas, ralismo político o la plena vigencia de las rapias destinadas a curar dos grandes generalizado ante lo que se presentaba
el catolicismo de la década de 1970 pre- instituciones democráticas. Tanto por in- males que se hallaban inextricablemente como el mal menor, el único realmente ca-
sentó un estilo tanto más sobrio que an- fluencias foráneas como por una larga relacionados entre sí. Desde esta perspec- paz de poner freno a la escalada de violen-
taño. Como veremos, fue necesario apelar tradición vernácula, se ha argüido con in- tiva, pues, se cree que habría habido un cia provocada por la guerrilla. En el mejor
a otra serie de recursos para atraer a las sistencia que el autoritarismo gozaba de proyecto más o menos coherente y preme- de los casos este miedo fue amortiguado
multitudes. enorme predicamento en un país como la ditado que inspiró y guió a los militares por una creciente sensación de seguridad,
Este trabajo procura, en suma, estu- Argentina. El catolicismo, por su parte, ha- que se hicieron del poder en 1976. según han argüido Marcos Novaro y Vi-
diar la relación entre la Iglesia y la socie- bría aportado una cuota nada insignifi- No es la coherencia de este proyecto lo cente Palermo. Así, como quien no quiere
dad en los “años de plomo”. Es poca la bi- cante al fortalecimiento de esta tendencia que discutiremos aquí. Esta tarea ya fue la cosa, la sociedad argentina parece ha-
bliografía que existe acerca de este autoritaria. A la luz de una larga historia emprendida por otros historiadores con ar- berse acostumbrado por esos años a con-
período. En su mayor parte es testimonial, que desembocaba casi naturalmente en el gumentos más sólidos de los que podría- vivir con el gobierno militar, aun a sabien-
ensayística o periodística.1 En el resto de autoritarismo, 1976 podía ser explicado mos presentar en estas páginas.5 Nos in- das de que ese gobierno –como suele
los casos, se ha concentrado en estudiar la desde esta perspectiva como un resultado teresa más bien llamar la atención sobre ocurrir con casi todos los gobiernos– no era
relación entre las jerarquías eclesiásticas necesario del devenir histórico. la relación entre la sociedad y la dicta- en absoluto el ideal. En cualquier caso, la
y el poder militar.2 Así como no existen es- Otro tipo de explicación ha llamado la dura, una relación que ha sido soslayada sociedad parece haber actuado más por
tudios acerca de la relación entre la Igle- atención sobre los propósitos inmediatos en general en la historiografía, tal como omisión que por acción; el 24 de marzo de
sia y la sociedad en los años de la dicta- que guiaron a los militares que se hicieron ha sido señalado con acierto por Hugo Vez- 1976, la ciudad de Buenos Aires no fue tes-
dura, tampoco abundan los trabajos que del poder en 1976. Dos factores habrían ju- zetti.6 Quiérase o no, la “teoría de los dos tigo de ninguna movilización multitudina-
prestan atención a la relación entre la so- gado aquí un papel clave. Por un lado, la demonios”, tan en boga en los años inme- ria con el objeto de aclamar al nuevo go-
ciedad argentina y la dictadura en sentido necesidad de poner un punto final a la sen- diatos a la caída del régimen militar, pa- bierno. Así como la sociedad no fue cuna
amplio. Sin pretender agotar aquí este úl- sación reinante de desgobierno y violencia rece haber calado más hondo en la histo- de amplios movimientos de resistencia, no
timo tema, creemos que el estudio del ca- agravada durante los tramos finales del riografía de lo que ésta habría estado fue tampoco el seno del cual surgió un
tolicismo de este período contribuirá a ilu- gobierno de Isabel Perón. Una sociedad por dispuesta a admitir. No porque se haya vasto número de “colaboracionistas” dis-
minar algunos aspectos de un tema tan completo desquiciada requería un remedio aceptado una interpretación tan simplifi- puestos a dar lo mejor de sí en beneficio
controvertido como éste. drástico y definitivo; no eran pocos los que cada y vulgar como aquella, sino porque del régimen. Más bien prevaleció una ge-
suscribían la idea de que era necesario re- en el relato histórico tanto los militares y neralizada sensación de apatía, sin mayor
2. Las explicaciones que con frecuencia se solver de manera contundente el reclamo la guerrilla –aun con sus respectivas fac- entusiasmo a favor o en contra. Esta apa-
leen acerca de la última dictadura militar de paz social. Por otro lado, también la eco- ciones– suelen ser los dos actores por ex- tía fue leída más de una vez como una con-
oscilan entre dos posiciones. Por un lado nomía estaba desquiciada y necesitaba re- celencia a los que se les presta atención en secuencia del miedo a las derivaciones re-

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presivas que traería consigo un régimen mayo de 1974, cuando los Montoneros de- tención y sus “grupos de tareas”. Sea vimientos católicos de los colores más di-
militar como el que se anunciaba. Pero se jaron a Juan Domingo Perón ante una como fuere, el Proceso condensó las expec- versos.
trata de una interpretación ex post facto. plaza semivacía, aquella vieja cultura po- tativas de todos aquellos que querían un El catolicismo en los años 60 no sólo es-
El 24 de marzo de 1976 no hubo motivos lítica dio muestras de haber perdido por gobierno que fuera eficaz a la vez que ca- taba dividido en facciones que se hallaban
para temer la barbarie que habría de so- completo todo su sentido. La sociedad re- paz de pasar completamente inadvertido. eventualmente en extremos opuestos,
brevenir en los años subsiguientes; como forzó ahí su sensación de apatía. Y en ju- Por ello es incorrecto comparar la última como es el caso de los así llamados “precon-
se sabe, Jorge Rafael Videla representó lio, la muerte de Perón no hizo más que dictadura militar con el nazismo, como se ciliares” y “posconciliares”, que la prensa
para muchos durante largo tiempo el ala agravar todavía más esta profunda ten- ha hecho más de una vez en diversas de la época solía calificar de “derecha” o de
más moderada de los militares y, por lo dencia hacia la desmovilización. Para obras ensayísticas y periodísticas. Mien- “izquierda” respectivamente. Aun en el
tanto, la más tolerable a simple vista.8 La muchos ese nombre conservaba todavía tras que el nazismo se caracterizó por una seno de los “posconciliares” es difícil encon-
apatía, pues, debió haber respondido a un poder en cierto sentido mágico: bas- vasta movilización de las masas, el Proceso trar homogeneidad, dado que esta tenden-
causas de muy distinto origen. No fueron taba con que se lo enunciara o coreara argentino prescindió por completo del re- cia estaba representada por una amplia
los militares quienes la impusieron por la para despertar el entusiasmo de personas curso a la movilización (al menos, hasta gama de grupos, publicaciones y movi-
fuerza, sino quienes mejor partido sacaron que en otra situación habrían mantenido 1982). No fue por temor a los militares que mientos; si bien todos ellos hablaban el
de ella, ya instalada de lleno en la socie- una posición tanto más tibia. Tenía una las masas no salieron a la calle en los años mismo lenguaje, sin embargo se diferen-
dad desde bastante antes del 24 de poderosa capacidad de aglomerar volun- del Proceso. Creemos pues que la súbita ciaban por las consignas que los identifi-
marzo de 1976. tades provenientes de muy distintos orí- sensación de apatía que se instaló en la so- caban. El Movimiento de Sacerdotes para
Desde la jornada de Ezeiza, en la que genes sociales y políticos, la misma capa- ciedad una vez que ella dejó de entusias- el Tercer Mundo, sin duda el movimiento
multitudes indefensas fueron baleadas a cidad que había demostrado desde el 17 marse por la política de masas, entre sacerdotal más célebre de fines de la dé-
cielo abierto, comenzó a haber cada vez de octubre de 1945.9 Pero todo ello murió 1973 y 1974, le abrió el camino a una dic- cada de 1960,10 debió convivir, por ejemplo,
menos gente dispuesta a ganar la calle en el 1 de julio de 1974. tadura cuyas consecuencias, claro está, no con el MICAR (Movimiento de la Iglesia y
una manifestación. Este repliegue de las La apatía tuvo consecuencias. Una de habría podido siquiera prever o imaginar. Cambio en la Argentina), otro grupo de sa-
manifestaciones de masas significó un ellas fue la sensación generalizada de que Precisamente ahí radicó su mayor fuerza cerdotes posconciliares que le hacía la
cambio rotundo con respecto a la cultura el gobierno de Isabel Perón era demasiado de atracción para una sociedad que estaba competencia, al que estuvo vinculado An-
política que se había consolidado en la Ar- escandaloso. Se reclamaba un ejercicio hastiada de la movilización de masas. tonio Quarracino. El MICAR, fundado en
gentina desde 1945. Las multitudes que más pulcro del poder, sin grandes aspa- En este contexto el catolicismo optó 1970, hablaba tanto como el primero el len-
salieron a la calle en el Cordobazo y en vientos, aunque también sin grandes pa- por retomar la vieja tradición de las con- guaje de la “liberación”, pero corrió con
otras tantas manifestaciones de similar siones en danza; se quería un gobierno centraciones multitudinarias debida- peor suerte, pues, entre otras falencias, ca-
índole sintieron cada vez más la necesi- más sobrio y discreto, algo que el pero- mente ordenadas bajo la tradicional ba- recía de un nombre atractivo. Existían
dad de replegarse. Fue así como se gene- nismo jamás había podido dar. Un go- tuta de la Acción Católica Argentina otros grupos que no llegaron a darse un
ralizó la sensación de apatía. Las mani- bierno militar de perfil bajo, sin el lide- (ACA); conservó aun en los más duros nombre o una sigla que los identificara a
festaciones de masas comenzaron a ser razgo de un jefe prestigioso y carismático, años de la dictadura la costumbre de rea- los ojos de los demás, por ejemplo el cón-
vistas como algo sumamente peligroso. A era lo más viable. Asimismo, fue también lizar periódicas movilizaciones multitudi- clave que se desarrolló en Chapadmalal en
la larga, las manifestaciones práctica- consecuencia de la apatía reinante el re- narias que se repetían año a año en el 1967, que reunió a cerca de setenta sacer-
mente sólo sobrevivirían, casi, en el seno clamo de dar con una solución discreta y seno de una sociedad mayormente desmo- dotes preocupados por inducir a las estruc-
del catolicismo. En efecto, desde 1973 la eficaz contra las organizaciones guerri- vilizada. turas eclesiásticas hacia algún tipo de
Iglesia concentró sus esfuerzos pasto- lleras. La Triple A había dejado la cambio.11 También en este mismo sentido
rales en promover multitudinarias sensación de un ejercicio de la vio- 3. Hacia 1973 el catolicismo comenzó a dar pueden mencionarse todas aquellas decla-
peregrinaciones, siendo ésta por lencia demasiado escandaloso. muestras de intentar recuperar una ima- raciones, solicitadas y manifiestos que
entonces una de las pocas formas Claro que nadie habría deseado gen más homogénea que la que había te- emitían públicamente diversos grupos de
de expresión masiva en las que la –ni osado imaginar– el tipo de nido durante la década del 60 cuando, a la sacerdotes que se formaban ad hoc, a ve-
población se habría sentido por violencia que instalaría más luz del Concilio Vaticano II y otras tantas ces sin darse siquiera un mote que los
completo segura. Pero no fue una tarde el “terrorismo de Estado”, experiencias que no podríamos sintetizar identificara.12 A su vez, la revista Cristia-
simple cuestión de miedo. El 1 de con sus centros clandestinos de de- aquí, se produjo una proliferación de mo- nismo y Revolución debió competir con la

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revista Tierra Nueva, también “posconci- dictorias. Las multitudinarias manifesta- las asambleas federales celebradas en aliciente a ese esfuerzo y preparó la cele-
liar”, editada a partir de 1966 por un ciones y movilizaciones de ese año, desde Tucumán en agosto de ese año comenzó a bración de las asambleas federales de la
grupo de sacerdotes en el que descollaba la aquel 1 de mayo en que Héctor J. Cám- hablarse de un proceso de relanzamiento ACA de Tucumán.17 En el seno de la ACA
popular figura de Alejandro Mayol, sacer- pora asumiera el gobierno hasta el 12 de y modernización en la ACA.15 La ciudad de comenzó a hablarse del proceso de “revi-
dote a la vez que cantante de cumbia de fu- octubre en que finalmente lo hiciera el Tucumán fue el escenario de amplias mo- talización” que esperaba alcanzarse.18 Y se
gaz fama en los años 60 gracias a su can- propio Perón, excedieron el marco de vilizaciones de masas de jóvenes que se celebraron las asambleas con la asistencia
ción “La religión es el opio del pueblo”, que cada una de las organizaciones partida- dispusieron a tomar la calle. Nadie pare- de treinta y cuatro obispos, lo que equivale
se difundió mucho en televisión.13 rias, sindicales o revolucionarias tan en cía recordar ya las viejas rencillas entre a poco menos de la mitad del Episcopado
Así como podía encontrarse por fuera boga por entonces; éstas se sintieron por “preconciliares” y “posconciliares”. Estos argentino de entonces –se había anun-
del universo católico una vasta gama de completo desbordadas. La gente estaba epítetos se tornaron cada vez menos fre- ciado que asistirían cuarenta obispos en
organizaciones revolucionarias que ha- ahí colmando toda expectativa. Las me- cuentes hacia 1973. El catolicismo se dis- un principio–. Raúl Primatesta, Juan
blaban diferentes lenguajes de izquierda, morias de Enrique Gorriarán Merlo son puso a mostrarse unido y conglome- Carlos Aramburu y Adolfo Tortolo
cada una con su propia sigla, bandera y elocuentes al respecto. Cuando asumió rar bajo una única bandera a ocuparon los lugares más desta-
tradición ideológica, existía también en el Cámpora, las cúpulas del Ejército Revo- todas las filas católicas. Nueva- cados en las asambleas; brilla-
seno del catolicismo de los 60 un conjunto lucionario del Pueblo (ERP) ni siquiera mente las masas católicas se ron por su ausencia sin em-
de asociaciones que, aun cuando compar- estaban al tanto de las circunstancias en disponían a convertirse en bargo los obispos Enrique
tían el mismo carácter “posconciliar” y lu- las cuales se produciría la enorme y para protagonistas centrales de la Angelelli y Alberto Devoto.
chaban en nombre de la liberación y el ellos inesperada movilización popular vida pública. No era desde ya Tortolo se encargó de hacer el
“cambio de estructuras”, conservaban que se preparó en esa ocasión: “Y era tal un buen momento para ello: balance: “Durante dos o más
una identidad propia que las diferen- nuestra creencia que el 25 de mayo, el día desde la jornada de Ezeiza co- trienios hemos sufrido el estan-
ciaba de sus pares. El catolicismo solía de la asunción de Cámpora, quienes éra- menzó a haber cada vez menos camiento, la anemia y la deserción
mostrarse fuertemente dividido en cada mos dirección del PRT-ERP estábamos en gente dispuesta a ganar la calle en una dentro de la ACA […] Loado sea el Señor
una de estas tendencias y grupúsculos: cu- Córdoba convencidos de que se iba a ha- manifestación. Pero a pesar de que la si éste ha sido el precio de esta prima-
ras obreros y sacerdotes preconciliares, cer la movilización pero que no se iba a li- gente sintió cada vez más la necesidad de vera”, que según el presidente de la Con-
obispos progresistas, moderados o conser- berar a los presos. Nos enteramos por la replegarse, el catolicismo sin embargo lo- ferencia Episcopal no tardaría en sobreve-
vadores, y por detrás de ellos la sombra de radio. La movilización resultó ser mucho gró recuperar algo de su potencial. Y así nir para la ACA.19
Camilo Torres que sugería la idea del sa- más grande de lo que habíamos su- la calle se hizo católica en infinidad de oca- Las asambleas fueron algo más que
cerdote guerrillero, etcétera. puesto, superó nuestras expectativas, su- siones: desde las peregrinaciones a Luján, una simple reunión de militantes, congre-
No obstante, en un claro esfuerzo por peró la postura de los montoneros, es de- cada vez más multitudinarias luego de gados con el propósito de estrechar filas y
dejar atrás toda esta diversidad, se veri- cir, nos sobrepasó a todos”.14 1974, hasta la visita papal en 1982. Ya fortalecer sus estructuras. Contaron con la
fica hacia 1973 una preocupación por lle- Esa capacidad de aglomerar intereses para 1978, se hablaba de un verdadero celebración de una “misa de la juventud”
var al catolicismo a una imagen más ho- y facciones diversas que demostró la fi- “renacimiento religioso” en la sociedad ar- de asistencia multitudinaria, abierta al
mogénea, con el propósito de componer en gura de Perón en 1973 –una vez más– fue gentina. público general. En el estadio del Club
su seno una única columna capaz de mo- sumamente inspiradora para el catoli- La ACA, que había sido fundada en Atlético de Tucumán, donde se dispuso un
vilizarse en masa. Este proceso, que se cismo. 1931 y había atravesado varios períodos altar de dimensiones monumentales, de
inició en 1973, halló su culminación en la No casualmente, fue poco después de de anemia a lo largo de su historia, jugó veinte metros de altura, se reunieron
celebración del Congreso Mariano Nacio- la vasta movilización del 1 de mayo un papel significativo en la orquestación veinticinco mil jóvenes –en su mayor
nal de 1980. No es casual la fecha en que cuando el catolicismo se dispuso a recupe- de ese movimiento.16 Ella estuvo respal- parte esta multitud estuvo compuesta por
se desencadenó este proceso. El anun- rar su perfil de masas. Se anunció que se dada a su vez por las jerarquías eclesiás- muchachas–. En el césped se colocó una
ciado retorno de Perón se volvía cada vez prepararía un nuevo Congreso Eucarístico ticas que se comprometieron a impulsar el imagen del escudo de la ACA lo suficien-
más cercano y la sola mención de su para el año siguiente; además, fue tam- relanzamiento de la asociación, en espe- temente grande como para que pudiera
nombre bastaba para aglomerar volunta- bién en 1973 cuando la Juventud de la cial sus ramas juveniles. En junio de ser visto desde todos los ángulos del esta-
des provenientes de tradiciones políticas ACA se esforzó por recuperar el impulso 1973, la Comisión Permanente del Epis- dio. Distintos “números” se desarrollaron
distintas e incluso a veces del todo contra- que había perdido hacía mucho tiempo: en copado emitió un documento que sirvió de en el estadio: la procesión de una fastuosa

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imagen de la Virgen de Fátima que fue vi- reapertura para el año si- multitudes “sin precedentes”, con el objeto dente el contraste con lo que ocurría a me-
vada y saludada con agitación de pañue- guiente y, en efecto, desde de preparar el clima de movilización con diados de la década del 60, cuando esta
los blancos, “vueltas olímpicas”, canciones 1974 la Universidad Cató- vistas al congreso de Salta en octubre de peregrinación no reunía cantidades simi-
y estribillos coreados por las multitu- lica Argentina los puso en ese año.27 lares.29 A partir de 1975 la peregrinación
des.20 En 1973 el espectáculo de masas re- marcha –funcionaron como Asimismo, 1974 –año santo para el ca- a Luján fue organizada por la Pastoral
cobraba intensidad en el seno del catoli- cursos de extensión universita- lendario del Vaticano– fue un año de in- Juvenil de Buenos Aires, que se encargó
cismo. Y no tardaría en prepararse el ria–.25 El relanzamiento de la ACA junto tensa peregrinación. Se construyeron de sacar a la calle a grupos de jóvenes que
Congreso Eucarístico de Salta de 1974. con el de los Cursos de Cultura Católica nuevos santuarios y se revitalizaron los distribuían volantes de propaganda en co-
La revitalización de la ACA se tradujo parecía emular el así llamado “renaci- ya existentes a fin de que se convirtieran legios y facultades, así como también en
en infinidad de encuentros de dirigentes miento católico” de la década de 1930, pero en poderosos centros de atracción. Entre algunas esquinas clave del centro de
regionales que se multiplicaron a lo largo ello no fue más que un remedo de la los más nuevos se cuenta el de la Virgen Buenos Aires. En una ciudad que había
del país y en un vasto esfuerzo por formar época “dorada” de Santiago Copello. de Río Blanco en Jujuy, el de la Virgen de visto decaer súbitamente las actividades
nuevos líderes. Ya para 1977, en ocasión Como dijera Karl Marx en El dieciocho Lourdes en Mendoza o el santuario ma- políticas, el catolicismo se mostraba capaz
de las siguientes asambleas federales Brumario de Luis Bonaparte, los grandes riano que se construyó en Río Negro; en- de sacar gente a la calle y hacía volante-
que se celebraron esta vez en Buenos Ai- hechos de la historia suceden dos veces, la tre los más tradicionales, tanto el de la adas en nombre de la Virgen. Se la pre-
res, en el estadio de San Lorenzo de Alma- primera vez como tragedia y la segunda Virgen del Valle en Catamarca como el de paró minuciosamente y se previó incluso
gro, el obispo de Bahía Blanca, monseñor como farsa. Itatí en Corrientes se convirtieron en que junto a los peregrinos hubiera algún
Jorge Mayer, pudo expresar su satisfac- El cuadro se completaba con una cre- centros a los que confluyeron nutridas pe- servicio médico de urgencia y suficiente
ción en los siguientes términos: “Se ciente preocupación por parte de la Con- regrinaciones en la década de 1970. La provisión de agua. La peregrinación a Lu-
puede decir que la ACA se halla en pleno ferencia Episcopal por utilizar los medios peregrinación a Itatí, orquestada todos ján de 1976 sacó a la calle multitudes que
refloramiento”.21 Las asambleas conta- de comunicación. Se buscaba proyectar en los años por el obispo de Goya, Alberto llamaron incluso la atención de los gran-
ron con una importante procesión pú- la sociedad una imagen lo más homogénea Devoto, comenzó a reunir importantes des diarios porteños; Clarín destacó el he-
blica que movilizó más de quince mil per- posible de la Iglesia. En 1975, de hecho, se multitudes provenientes de distintas cho en primera plana.30
sonas desde el Parque Rivadavia hasta el lanzó al aire el programa “Con ustedes Su diócesis del noreste. Otra novedad de ese Los jóvenes tuvieron parte destacada
estadio; los vecinos salieron a sus balcones Santidad”, dirigido por Mariano Gron- año fue la organización en Mar del Plata en esto. Conscientes de ello, las autorida-
para arrojar papelitos blancos al paso de dona, que tenía por objeto definir con pre- de la llamada “Marcha de la Esperanza”, des eclesiásticas se esforzaron por darles
la imagen de la Virgen de Luján. Y hubo cisión la imagen de Pablo VI y contó con que fue impulsada por el obispo Eduardo un lugar acentuado en la pastoral. Los
ese día cuarenta mil personas en el esta- la participación en calidad de entrevista- Pironio y que en los años de la dictadura encuentros diocesanos de juventud (o las
dio, según titulara Clarín en su primera dos de figuras de diverso tenor, desde llegaría a reunir multitudes importantes, semanas de pastoral juvenil) se celebra-
página. Esta cifra superó holgadamente a monseñor Adolfo Tortolo hasta Natalio Bo- que llegaron a alcanzar las veinte mil per- ron periódicamente todos los años, en es-
la asistencia con la que contaron en esa tana y José Luis de Imaz.26 sonas; esa marcha, que era organizada pecial en septiembre, en coincidencia
misma fecha los actos oficiales por el día Pero sin duda el elemento más impor- por el Movimiento Juvenil Diocesano, se con el día del estudiante, en diferentes
de la bandera, de gran presencia cas- tante de este proceso fue la movilización repitió sucesivamente todos los años en diócesis del país, desde la de San Martín
trense, pero con escaso público de masas.22 católica de masas, que se aceleró luego de los primeros días de diciembre con éxito en el Gran Buenos Aires hasta Viedma.
En las crónicas de la fecha no se pasó por 1974 cuando se celebró el Congreso Euca- creciente. En Rosario los jóvenes prepa- Se organizaron “concilios de jóvenes” y
alto que “en ese momento ningún partido rístico de Salta, en el 40° aniversario del raban anualmente una peregrinación asimismo se multiplicó también la difu-
o institución del país podría reunir una célebre Congreso Internacional al que que en sus mejores épocas logró reunir sión de toda una vasta gama de activida-
cantidad similar de adherentes”.23 asistiera el cardenal Eugenio Pacelli. Y hasta sesenta mil personas.28 1974 fue des recreativas que los tenía por destina-
La revitalización de la ACA se vio también se organizaron diversos congresos además el año del despegue en lo que res- tarios: conciertos de música popular,
acompañada además por el renacer de eucarísticos diocesanos a lo largo del país; pecta a las peregrinaciones a Luján: se concursos literarios, musicales, de man-
otra de las instituciones católicas que ha- cuanto más recientes fueran las diócesis, dijo que doscientas mil personas habían chas, exhibición de cine y obras de teatro,
bía sido clave para el catolicismo inte- más entusiasmo parecía despertar la mo- asistido a la peregrinación a pie organi- etc. Había festivales de música y concur-
grista de la década de 1930: los Cursos de vilización. En Añatuya, por ejemplo, el con- zada ese año; si bien es probable que la ci- sos que los convocaban; el más famoso fue
Cultura Católica.24 En 1973 se anunció su greso diocesano reunía en septiembre fra se exagere, de todas formas es evi- el que sistemáticamente comenzó a pre-

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parar en 1970 la ACA para Navidad, nario, la Acción Católica y los grupos dio- les terminaban tarde por la noche y a ve- utilizado en las “misas de la juventud”
donde competían distintos grupos musi- cesanos de pastoral juvenil fueron los ces podían tomar la calle, como ocurrió en que solían celebrarse en diversas parro-
cales y solistas; aquellos competidores centros en los que se congregaron y se pu- Santa Fe cuando se llevó a cabo una mar- quias de la ciudad.43
que provenían del interior del país tenían sieron en movimiento. Para los no tan mi- cha de villancicos, luego de la clausura del En 1978, este movimiento se intensi-
la ocasión de viajar a Buenos Aires y can- litantes, había convocatorias de masas festival provincial de la canción navi- ficó a la luz del Campeonato Mundial de
tar en un teatro céntrico. Hubo además que los movilizaban: festivales de música deña.40 Las funciones religiosas noctur- Fútbol. A fines de ese año, el Boletín AICA
otros festivales al aire libre, con asisten- y peregrinaciones, todos ellos de carácter nas en la vía pública se hicieron frecuen- registraba que “en estos últimos tiempos
cia gratuita o bien a cambio de un ali- multitudinario. A algunas de estas pere- tes en la década de 1970 –la primavera el país está asistiendo a una sucesión de
mento no perecedero; a veces los festiva- grinaciones solían incluso sumarse los solía ser la época del año favorita para grandes manifestaciones católicas de ca-
les se celebraban en la explanada de una adultos que, si bien no hacían todo el tra- este tipo de acontecimientos–. A veces la rácter multitudinario que en cierta
catedral de provincia o bien en un esta- yecto a pie, acompañaban algunos tramos ceremonia nocturna se completaba con forma indican un renacimiento religioso
dio cerrado.31 Y también las peregrinacio- de la marcha. una procesión de antorchas que constituía popular, en especial alrededor de la devo-
nes atrajeron por demás a los jóvenes. A En los años de la dictadura, las mar- un espectáculo atractivo para el transe- ción a la Virgen”.44 Incluso las peregrina-
veces se hacían mitad a pie, en tren o en chas, las peregrinaciones y los festivales únte más desprevenido; un cortejo de co- ciones de la provincia de Jujuy, por lo ge-
autobús; podían prolongarse por dos o solían tener una peculiaridad: muchas de ches que formaba en caravana solía se- neral modestas, comenzaron a
tres días durante los cuales los jóvenes estas actividades se desplegaban en hora- cundar la marcha.41 Otras veces, en descollar por la gran cantidad de
pernoctaban al aire libre y entonaban rio nocturno. El estado de sitio no impidió cambio, los jóvenes pasaban la no- jóvenes que asistieron y sumaron
cánticos con los cuales superar el frío. que las catedrales y los templos se convir- che en vela, en su marcha hacia más de cien mil personas.45 Fue
Semanas de la juventud, olimpíadas, tieran en centro de reunión nocturna algún santuario de importancia: en este contexto cuando la Ca-
encuentros, festivales y procesiones se para los jóvenes (y a veces no tan jóvenes). la noche en vela o la procesión pital Federal recobró su vida
repitieron. El acercamiento de los jóvenes Es cierto que en la ciudad de Buenos Ai- nocturna eran parte corriente de religiosa más activamente, co-
a la Iglesia Católica en los años de la dic- res el movimiento no fue para nada in- muchas peregrinaciones y fiestas menzando por algunos centros
tadura quedó además plasmado en un cre- tenso en los primeros tramos de la dicta- religiosas de la década de 1970. de peregrinación ubicados en
cimiento del número de seminaristas. En dura. Una concentración católica que Los jóvenes cantaban muy varia- los márgenes de la ciudad de
Buenos Aires, el seminario de Devoto re- tuvo lugar frente a la catedral porteña en das canciones para matizar la es- Buenos Aires: así el caso del de
cibió sólo cinco alumnos nuevos en 1971; octubre de 1976, con la excusa de celebrar pera, hacer frente a las bajas tempera- Nuestra Señora de Pompeya o el de la
en 1975 eran veintidós y en 1976 hubo la culminación de la “cruzada de oración turas que se presentaban por la noche y Medalla Milagrosa, al que solían confluir
treinta.32 En Rosario se recibían alumnos en familia”, no logró reunir las multitudes mantener vivo el entusiasmo. Por ejem- en peregrinación desde el Gran Buenos
de todo el país y se alcanzó un total de 277 que el arzobispo Juan Carlos Aramburu plo, en Pentecostés, en Mar del Plata, so- Aires.46 Recién en 1980 la Plaza de Mayo
seminaristas para 1980 –eran 50 en esperaba.39 La Plaza de Mayo quedaría re- lían realizar una vigilia que culminaba en y sus alrededores se convirtieron en el es-
1977–.33 En San Isidro ingresaron 46 servada sólo para las manifestaciones de la madrugada con una misa y una proce- cenario de una concentración católica de
nuevos alumnos en 1978 –en 1970 sólo se los scouts católicos, que no hicieron sino sión por calles céntricas.42 Por más esfuer- envergadura cuando se celebró con un
habían inscripto 5–34. En 1977 Córdoba re- reforzar la reinante atmósfera castrense. zos que hicieran las jerarquías eclesiásti- impulso novedoso la fiesta de Corpus
cibía 65 nuevos estudiantes cuando en Ni siquiera la tradicional fiesta de Corpus cas por limitar el uso de la guitarra en las Christi. La procesión que circuló por la
1975 eran apenas 17.35 En Jujuy el semi- Christi tuvo gran vuelo en los primeros celebraciones religiosas y los ritmos popu- Avenida de Mayo culminó ante la Cate-
nario tenía 101 alumnos –entre seminaris- años de la dictadura. lares como la zamba y la baguala, en la dral, en una movilización de masas que
tas mayores y menores– en 1979.36 En Pa- En cambio, en el interior del país las práctica las guitarreadas se dejaban oír quedó reflejada en los grandes diarios
raná había 92 alumnos en 1977.37 En ciudades verificaron mayor movimiento. invariablemente en cada una de estas porteños: una vez más, las multitudes ca-
Mendoza el aumento fue también signifi- Distintas ciudades del país de tamaño procesiones nocturnas. Fue así como en tólicas volvían a aparecer en la tapa de los
cativo, ya que se alcanzó un crecimiento mediano como Mar del Plata, Santiago 1979 el Instituto de Música Sacra, depen- matutinos.47 La latente amenaza de gue-
del 100% cuando el número de seminaris- del Estero, Santa Fe, Viedma, Venado diente del Arzobispado de Buenos Aires, rra con Chile y la expectativa de una exi-
tas trepó a 36 en 1978.38 Tuerto o diversas localidades del Gran debió resignarse ante los hechos consu- tosa mediación papal sirvieron de ex-
La juventud católica estaba en movi- Buenos Aires fueron testigo de importan- mados y se ocupó de organizar cursos de cusa para engrosar las filas de la
miento. Para los más militantes, el semi- tes movilizaciones católicas. Los festiva- guitarra para que ese instrumento fuera movilización. También en 1981 la proce-

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sión de Corpus Christi fue testigo de mo- como se llevó a cabo la organización del el propósito de reeditar la gran “fiesta de gresos marianos diocesanos en distintas
vilizaciones de pareja envergadura. Congreso Mariano Nacional celebrado todos”. El secretario de la comisión que ciudades del país a lo largo de 1980, con
En este contexto, el Episcopado de- en la ciudad de Mendoza en octubre de preparó el congreso religioso de Mendoza la expectativa de promocionar el evento
claró la celebración de un año mariano a 1980. Se lo preparó con la misma minu- lo expresaría en estos términos: “En la Ar- mendocino e invitar a la gente a partici-
fines de 1979 y con ello el movimiento ca- ciosidad con que antaño se había organi- gentina hace falta algo que sea capaz de par. El acontecimiento más importante de
tólico se intensificaría a lo largo de todo el zado el célebre Congreso de 1934: se pla- unirnos, de hacernos sentir, más allá de esta índole fue un festival artístico que
país: imágenes de la Virgen de Luján nificaron los más mínimos detalles, todo lo que nos separa o diferencia, hijos tuvo lugar en el Luna Park. De gran par-
eran llevadas en procesión a distintas lo- desde las plazas que existían disponibles o hermanos. El Mundial 78 lo logró por ticipación por parte de los jóvenes que co-
calidades, algunas cercanas y otras no para alojamientos de distintas calidades unas semanas. ¿Y después…? Hace falta reaban estribillos –en honor a la Virgen
tanto. En Avellaneda, por ejemplo, la (hoteles de primera categoría o cam- alguien que pueda unirnos en lo pro- María, se supone–, el festival contó con la
imagen de María fue transportada en un pings para los jóvenes) hasta los medios fundo, en los valores, en una común con- presencia de artistas, músicos, deportistas
helicóptero de las Fuerzas Armadas, lo de transporte disponibles. Se hicieron cepción de la vida, en un estilo propio. Yo y dos locutores (Fernando Bravo y Nelly
cual constituyó un enorme atractivo para afiches y autoadhesivos para promocionar creo que ese alguien será la Virgen María Raymond) que oficiaron de maestros de
que esa fiesta religiosa verificara impor- el evento, se programó su difusión por los en ocasión del CMN 80”.54 ceremonia. Sergio Denis, Palito Ortega,
tante público; además, la Fuerza Aérea medios de comunicación nacionales y es- La comparación con el fútbol estuvo Julia Elena Dávalos y Vox Dei fueron los
hizo una demostración de vuelo que des- tatales. Se hicieron colectas y se editó un todo el tiempo presente en la mente de los más ovacionados; Ariel Ramírez, por su
pertó el aplauso de la concurrencia –algo boletín con las novedades organizativas. organizadores. Véase cómo se organizó la parte, presentó fragmentos de su Misa
similar ocurriría también en una impor- La liturgia mereció una atención especial asistencia de los católicos de cada diócesis, criolla, que había sido escogida para ocu-
tante procesión de San Justo cuya cerca- por parte de los organizadores: se publicó a la manera de los simpatizantes de los par un lugar central en las celebraciones
nía con la base militar de Morón facilita- un cantoral litúrgico que sería utilizado equipos de fútbol: “Cada diócesis deberá de Mendoza.56
ría la exhibición de destrezas de aviones en el marco del Congreso, que estaba traer un cartel desplegable en tela de no Las cincuenta mil plazas de aloja-
militares, que se desplegaron en el acompañado por dos casetes que reunían más de 2 metros de largo por 60 cm de an- miento disponibles en la ciudad de Men-
aire en forma de cruz–.48 La religión los más de setenta cánticos programa- cho, enrollable donde figure […] el nombre doza se vieron colmadas en octubre. El
se convertía en espectáculo de dos.52 Desde ya, el común de los asisten- de la diócesis y provincia y luego el lema Congreso se desarrolló en el estadio mun-
masas.49 tes no compró este material ni aprendió mariano de la diócesis. Estos carteles dialista, que sirvió de sede para la mayor
En el marco del año mariano, los cánticos de memoria, pero ello no fue servirán para identificarse en las tribunas parte de las celebraciones dado que podía
los santuarios dedicados a la Vir- óbice para que se sumaran a los coros: en del estadio y en la peregrinación. Cada de- albergar hasta doscientas mil personas;
gen se colmaron de gente que sa- realidad, sólo bastaba con seguir puntual- legado deberá […] confeccionar bandero- además de las misas celebradas en un al-
lía en procesión. Fue entonces mente la letra de los cantos que aparecía las rectangulares con puntas redondeadas tar mayúsculo erigido en el centro del
cuando la tradicional procesión a impresa en unos carteles luminosos que de 0,60 por 0,20 montadas sobre un asta campo de deportes, el estadio fue escena-
pie a Luján alcanzó su clímax: trepó se utilizaron para guiar la celebración. En […] Cada delegado deberá proveer una rio de exhibiciones gimnásticas de jóvenes
hasta los ochocientos mil asistentes, se- los carteles luminosos se imprimían le- banderola cada 500 peregrinos […] Servi- mendocinos que formaban diversas figuras
gún las estimaciones de Clarín.50 Y se ce- yendas como: “Cantemos todos con entu- rán como elemento de ubicación en las pla- sobre el campo de deportes, como el propio
lebraron, además, congresos marianos siasmo”, “Respondamos a la palabra de yas de acceso al estadio […] Se reco- logo del Congreso (CMN 80). Las exhibicio-
diocesanos que reunían multitudes en Dios”, “Ordenadamente esperamos la co- mienda a los delegados prever que los nes gimnásticas fueron una de las atrac-
distintas ciudades del país, desde Tucu- munión”.53 peregrinos traigan banderas de papel ar- ciones más aplaudidas. El público los vi-
mán hasta Viedma. Fue en este contexto Una nota al margen: cabe destacar que gentinas y papales. Se recomienda tam- vaba y gritaba “Argentina, Argentina”, y
cuando la ACA, por su parte, decidió re- se trataba de los mismos carteles lumino- bién una radio cada 50 peregrinos para se- las ovaciones se extendieron incluso al pre-
flotar la vieja consigna de “Cristo Rey” e sos del estadio mundialista de Mendoza guir la peregrinación por radio. Queda a sidente Videla, que viajó a Mendoza para
inició campañas y encuentros en su que habían sido utilizados en ocasión del criterio de los delegados traer viseras con el acto de clausura. El Congreso contó ade-
nombre.51 Campeonato Mundial de Fútbol de 1978. el nombre de la diócesis”.55 más con importantes procesiones, una de
Sin embargo, las viejas consignas no No es casual esta coincidencia: de hecho Como era frecuente cada vez que se or- ellas de carácter nocturno; hubo veladas
suscitaron interés. No fue con consignas fue el gran evento de 1978 el que inspiró ganizaban congresos católicos naciona- folclóricas y también se pasaron películas.
que lucían por completo anticuadas la celebración del Congreso de 1980, con les, se celebró asimismo una serie de con- Pero lo más original fue la exhibición de un

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auto sacramental que fue representado en Juan Pablo II, es muy probable que sus pos. […] En el estadio la es- tanto, se sucedía la fiesta del Corpus en
el anfiteatro de Mendoza, ubicado al pie de movilizaciones se hubieran visto impedi- cena se hizo perfecta como Buenos Aires; en sus vísperas, jóvenes de
la precordillera, donde se desarrolló un es- das. Por ejemplo, los trabajadores de la expresión juvenil cuando diversos colegios pasaron la noche en
pectáculo de luces y sonido con un vasto empresa Deutz encabezaron en 1980 una alumnas de la escuela del vela antes de movilizarse al altar levan-
despliegue de fuegos artificiales que relu- protesta con la imagen del Papa. Clarín Santísimo Rosario en tado en Avenida de Mayo y 9 de Julio.69
cían contra el fondo de las montañas.57 De publicó en tapa una sugerente foto de sus una coordinada acción Las vigilias se repitieron en otras fechas
este modo, estadio y espectáculo de masas pancartas.)63 formaron la palabra «Bien- clave del calendario católico, como la Na-
se conjugaron para lograr que el Con- En fin, a la luz del Congreso se hicie- venidos» en el centro de la vidad o la fiesta de la Virgen. En tales
greso resultara multitudinario; en este ron frecuentes los encuentros religiosos cancha, en tanto que scouts católi- procesiones se cantaban cánticos que
nuevo marco no hubo necesidad de reciclar en estadios de fútbol: el de Vélez Sarsfield cos procedían a soltar palomas. […] El sá- imitaban, aunque sólo fuera en la métrica
las viejas consignas del integrismo católico en el barrio de Liniers sirvió de albergue bado 2 tuvo efecto la gran manifestación y en la rima, a los que solían ser frecuen-
de antaño. para una conmemoración en honor a San de fe […] que tuvo por escenario el esta- tes en las manifestaciones políticas. En
Uno de los cánticos favoritos del Con- Cayetano a la que concurrieron cerca de dio de Rosario Central, sobre el río Pa- 1981, por ejemplo, en una peregrinación
greso fue: “Se siente, se siente, María está siete mil personas;64 en noviembre de raná. Desde Alberdi y Avellaneda, donde se coreaba: “Lo dice el Papa en cada oca-
presente”.58 De manera tácita flotaba en el 1979 una multitud asistió a una celebra- convergieron poco después del mediodía sión / la fuerza del joven está en la ora-
ambiente el fantasma de Perón, y las ción mariana en el Club Deportivo de Mo- grupos numerosos de jóvenes, partió una ción” y “Con Cristo y María / la Iglesia es
consignas religiosas se superponían a las rón;65 un acto mariano celebrado en la gruesa columna de manifestantes de no alegría”.70
políticas. Los ejemplos al respecto abun- diócesis de San Martín se desarrolló en el menos de quince cuadras, sin contar el De todas formas, es cierto que todo
dan: en 1964 una procesión de jóvenes a estadio de Chacarita Juniors;66 el en- público, que desde las aceras, los balcones este movimiento se incrementó justa-
Luján que imploraba por el regreso del lí- cuentro de jóvenes correspondiente al y terrazas aplaudían a los manifestantes, mente en un momento en el cual el régi-
der ausente llevaba en sus andas la ban- mes de la juventud de la diócesis de San absortos en sus oraciones y cánticos a la men comenzaba a mostrarse más blando,
dera que rezaba “N.S. de Luján [...] Virgen Martín se celebró en el estadio del Club Virgen. […] Alternaban con la severidad luego de que se pusiera en marcha la Mul-
del Retorno”, una nueva devoción que Estudiantes de Buenos Aires. Este último ritual estribillos y vivas de los jóvenes cu- tipartidaria; de hecho pudo tolerar una
acababa de ser inventada por los fieles pe- evento incluyó, además de las ya tradicio- yas disímiles vestimentas conforman un gran movilización de masas cuando falle-
ronistas.59 O bien la recurrente toma de nales demostraciones gimnásticas que abigarrado y singular espectáculo. El ció Ricardo Balbín en 1981. Pero la Igle-
los templos por grupos de jóvenes de la Ju- tanto éxito suscitaban, una suelta de pa- desplazamiento se hizo lento. […] Gritos, sia Católica no pudo hacerse grandes ilu-
ventud Peronista durante la efervescencia lomas blancas. También se celebraron cánticos, estribillos, flamear de banderas, siones al respecto. La movilización de los
de 1973.60 En rigor, la peronización de la en un estadio las asambleas federales de estridencia de pitos y cadencia de bombos jóvenes, lejos de conducir a nuevos y exi-
liturgia católica y sus cánticos tenía una la ACA de 1981 en la ciudad de Rosario. y matracas fueron el denominador co- tosos congresos religiosos, con el correr del
muy larga tradición que se remonta al pri- Las quince mil personas que asistieron se mún. […] Pasadas las 22, partió una gi- tiempo se encarriló en un sentido dife-
mer peronismo.61 (Otro lugar en el cual se identificaron portando las pancartas de gantesca manifestación de antorchas rente que excedía por completo al estrecho
verifica también esta misma superposi- los grupos parroquiales o diocesanos a los que se desplazó por bulevar Oroño hasta marco del universo católico: la guerra de
ción entre lo religioso y lo político fue en que pertenecían; hubo sin embargo Pellegrini. […] Nuevamente la gran Malvinas. En 1982 se detuvo súbitamente
las manifestaciones de trabajadores. La gente que se sumó ocasionalmente a la ce- masa de jóvenes puso su nota particular el impulso que el catolicismo había adqui-
historiografía ha tendido a recaer en ex- lebración por cuenta propia. Véase la re- en esta ciudad mediante oraciones, cán- rido, en especial, desde 1978. Es cierto que
tremos al abordar esta cuestión, sea seña que publica el Boletín AICA al res- ticos y estribillos. En la clausura más de tanto la ACA como los diferentes obispados
exaltando la resistencia sindical ante la pecto: “En el estadio de Newell’s Old veinticinco mil personas ocuparon las de todo el país se esforzaron por aportar su
dictadura o poniendo de relieve su com- Boys se realizó el acto de apertura. Las tribunas del estadio de Newell’s”.67 grado de arena a la mayúscula moviliza-
pleta paralización.62 La discusión es tribunas ofrecieron el aspecto de las En este contexto, no sorprende que en ción “patriótica” que la guerra puso en mo-
árida y excede los límites de este trabajo, grandes fiestas, esta vez singularizadas 1981 la Conferencia Episcopal declarara vimiento, pero todos sus esfuerzos resulta-
pero de todas formas no dejaremos de se- por las banderas argentinas y papales, que la prioridad pastoral para el si- ban por completo inadvertidos ante las
ñalar que los trabajadores encontraron en imágenes del Sagrado Corazón de Jesús guiente año debía concentrarse en la ju- grandes campañas de solidaridad em-
las imágenes religiosas una vía para mo- y de Juan Pablo II, carteles que identifi- ventud y se dispuso a movilizarla en prendidas fuera por los medios de comu-
vilizarse: si no era con las pancartas de can la procedencia de importantes gru- masa como nunca antes.68 Mientras nicación o bien gracias a la puesta en mar-

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cha de festivales de “rock nacional”. La vivo, superponiéndose más de una vez a L. Díaz, La cuenta regresiva. La construcción greso Eucarístico Nacional, Boletín AICA, 3 de
guerra movilizó fuertemente a la sociedad la política. periodística del golpe de Estado de 1976, mayo 1973.
argentina y activó nuevas e intensas for- Buenos Aires, La Crujía, 2002; Ricardo Fe- 16
Sobre la ACA, el trabajo más reciente es
mas de solidaridad que dejaron a la Igle- rreira, Una historia de la censura. Violencia y el de Omar Acha, “Notas sobre la evolución
proscripción en la Argentina del siglo XX, Bue- cuantitativa de la Acción Católica Argentina
sia en un verdadero segundo plano; todo Notas
nos Aires, Norma, 2000. Sobre la relación en- (1931-1960)”, mimeo, 2006.
lo que intentara era poco ante la ebullición
1 tre Iglesia y dictadura, véase la bibliografía
reinante.71 Fue así como las movilizacio- Véanse Emilio Mignone, Iglesia y dicta- 17
“Exhortación de la Comisión Perma-
antes citada.
nes católicas de los años de la dictadura dura. El papel de la Iglesia a la luz de sus re- nente del Episcopado sobre el apostolado de los
8
laciones con el régimen militar, Buenos Aires, Véase María Seoane y Vicente Muleiro, El laicos y la Acción Católica”, Boletín AICA, 5 de
terminaron por pasar al olvido: ante la in-
Ediciones del Pensamiento Nacional, 1986; dictador. La historia secreta y pública de Jorge julio de 1973.
tensa movilización bélica, cualquier pere-
Horacio Verbitsky, Doble juego. La Argentina Rafael Videla, Buenos Aires, Sudamericana,
grinación o congreso católico –por más católica y militar, Buenos Aires, Sudamericana, 2001.
18
“Alcances que tendrán las Asambleas de
grande que fuera– parecía un verdadero 2006. 9
la Acción Católica”, Boletín AICA, 9 de agosto
Una interpretación de 1945 en este sen- de 1973.
juego de niños. Ello contribuyó a conver- 2
Véanse Martín Obregón, Entre la cruz y la tido puede verse en Luis Alberto Romero, “La
tir en un dato de sentido común la idea de 19
Véase la nómina de los obispos asisten-
espada. La Iglesia Católica durante los prime- política en los barrios y en el centro: parroquias,
que en los tiempos de la dictadura no ha- ros años del Proceso, Bernal, Universidad Na- bibliotecas populares y politización antes del tes en Boletín AICA, 23 de agosto de 1973. Las
bía habido masas en movimiento. cional de Quilmes, 2005; Fortunato Mallimaci, peronismo”, en Francis Korn y Luis Alberto Ro- palabras de Tortolo, en Boletín AICA, 6 de sep-
“Catolicismo y militarismo en la Argentina, mero (comps.), Buenos Aires/Entreguerras. tiembre de 1973.
4. Preguntarnos por las masas en tiempos 1930-1983. De la Argentina liberal a la Argen- La callada transformación, 1914-1945, Buenos 20
Boletín AICA, 23 de agosto de 1973.
de dictadura parece a primera vista un tina católica”, Revista de Ciencias Sociales, 4, Aires, Alianza, 2006, pp. 33-57. 21
Boletín AICA, 28 de julio de 1977.
verdadero sinsentido. Bajo el estado de si- 1996; Loris Zanatta, “Religión, nación y dere- 10
Su importancia ha sido destacada en 22
chos humanos”, Revista de Ciencias Sociales, 7- “Expresión de fe católica”, Clarín, 20 de
tio, las multitudes desaparecieron defini- abundante bibliografía. Entre la más reciente,
8, 1998. julio de 1977.
tivamente de la escena política argentina, véase Claudia Touris, “Neointegralismo, de-
3 23
junto con la vida partidaria y la militan- En este sentido, por ejemplo, se destaca la nuncia profética y revolución en la trayectoria Boletín AICA, 30 de julio de 1977.
cia de cualquier color. La idea de que las obra de Alain Rouquié, Autoritarismo y demo- del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer 24
Sobre el catolicismo de los años 30, véase
cracia. Estudios de política argentina, Buenos Mundo”, Prismas. Revista de historia intelec-
movilizaciones de masas permanecieron Loris Zanatta, Del Estado liberal a la nación ca-
Aires, Centro Editor de América Latina, 1983. tual, 9, 2005, pp. 229-239.
congeladas durante los años más duros tólica. Iglesia y Ejército en los orígenes del pe-
4
del régimen estuvo alentada por la demo- En este sentido, se destaca la obra de Mar- 11
Al respecto, véase “Sacerdotes y también ronismo, Buenos Aires, Universidad Nacional
cracia que nació en 1983: ésta se encargó cos Novaro y Vicente Palermo, La dictadura hombres”, Primera Plana, 16 de mayo de de Quilmes, 1996.
militar. Del golpe de Estado a la restauración 1967, pp. 50-51.
de enfatizar el contraste que existía entre 25
La noticia de su reapertura fue recibida
democrática, Buenos Aires, Paidós, 2003.
ella, siempre radiante y gloriosa, y un pa- 12
Así por ejemplo el manifiesto de los “33 con alborozo en Boletín AICA, 6 de septiembre
5
sado que era necesario teñir de los colores En este sentido, véase Hugo Quiroga, El de 1973.
teólogos” de Jujuy que se ensañaron con la au-
tiempo del “Proceso”. Conflictos y coincidencias
más oscuros con el propósito de que el con- toridad eclesiástica (Boletín AICA, 21 de sep- 26
Boletín AICA, 24 de febrero de 1975. El
entre políticos y militares, 1976-1983, Rosario,
traste resultara a todas luces evidente. La tiembre de 1972) o la declaración de un grupo programa fue “repetido” en setenta y siete
Homo Sapiens-Fundación Ross, 2004.
democracia no tardó en presentarse de sacerdotes de San Nicolás que objetaba el emisoras del país.
6
como una panacea.72 Luego de 1983, se Véase Pasado y presente. Guerra, dicta- lujo con el que SOMISA se proponía construir 27
Sobre ambos congresos puede verse el Bo-
dura y sociedad en la Argentina, Buenos Aires, un templo (Boletín AICA, 16 de septiembre de
enfatizó que la movilización de masas sólo letín AICA, 12 de septiembre y 10 de octubre de
Siglo Veintiuno, 2002. También Luis Alberto 1971).
podía desplegarse bajo el amparo de un Romero, “La democracia y la sombra del pro-
1974.
13
régimen democrático. En este contexto co- “A Dios rogando y con la guitarra cum- 28
ceso”, en César Tcach y Hugo Quiroga, Argen- Una breve reseña histórica de la movili-
bró sentido el olvido en que se dejó al mo- biando”, Confirmado, 18 de junio de 1965, p. 40.
tina, 1976-2006. Entre la sombra de la dicta- zación de Mar del Plata puede leerse en Bole-
vimiento de masas desplegado por el ca- dura y el futuro de la democracia, Rosario, 14
Memorias de Enrique Gorriarán Merlo. tín AICA, 7 de diciembre 1978; sobre la movi-
tolicismo en los años de la dictadura. Homo Sapiens, 2006. De los 70 a La Tablada, Buenos Aires, Planeta, lización de Rosario, véase por ejemplo el
Nuestro objetivo en este artículo se limitó 7 2003, pp. 191-192 (mi subrayado). Boletín AICA, 26 de abril de 1979 y 22 de mayo
La relación con los partidos políticos fue
a mostrar que ese movimiento –si bien sin 15 de 1980.
abordada por Quiroga en el trabajo citado. La Al respecto, véase Boletín AICA, 25 de oc-
ser novedoso en ningún aspecto– estuvo relación con la prensa fue tratada por César tubre de 1973. Sobre el anuncio del nuevo Con- 29
Boletín AICA, 12 de septiembre de 1974.

Archivo
) 70 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 71 (
30
Clarín, 3 de octubre de 1976. 51
Boletín AICA, 8 de noviembre de 1979. Coloquio Historia y Memoria, Universidad 69
Boletín AICA, 11 de junio de 1981.
31 52 Nacional de La Plata, septiembre de 2006. 70
Por ejemplo, en este sentido el festival Boletín del Congreso Mariano Nacional Boletín AICA, 1 de octubre de 1981.
63
musical “Genfest” organizado por el Movi- (en adelante, CMN), N° 5, mayo de 1980. “Asamblea por el cierre de Deutz”, Cla- 71
Acerca de la significación de Malvinas,
miento de los Focolares en agosto de 1978 o 53 rín, 18 de septiembre de 1980, p. 1.
“Textos para el cartel electrónico”, caja 2, véase Federico Lorenz, Las guerras por Malvi-
bien el festival por la paz organizado por la ju- 64
legajo 1, Congreso Mariano Nacional, archivo Boletín AICA, 21 de agosto de 1980. nas, Buenos Aires, Edhasa, 2006.
ventud católica de Mar del Plata en febrero de
personal de monseñor José Luis Kaufmann (La 65
Boletín AICA, 22 de noviembre de 1979. 72
1978. Al respecto, véase Boletín AICA, 9 de fe- En este sentido, véase Luis Alberto Ro-
Plata), quien fuera el titular del Departa-
brero y 24 de agosto de 1978. 66
Boletín AICA, 6 de noviembre de 1980. mero, “La democracia y la sombra del proceso”,
mento de Liturgia encargado de la organización
32 en César Tcach y Hugo Quiroga, Argentina,
Datos extraídos de Boletín AICA, 13 de del CMN. Le agradezco a monseñor Kauf- 67
Boletín AICA, 7 de mayo de 1981.
marzo de 1975 y 19 de septiembre de 1976. 1976-2006…
mann el acceso a este material documental. 68
33
Boletín AICA, 21 de mayo de 1981.
Datos extraídos de Boletín AICA, 10 de fe- 54
“El Congreso Mariano y el Mundial 78”,
brero de 1977 y 19 de abril de 1980. Boletín del CMN, N° 2, 10 de abril de 1980.
34
Boletín AICA, 24 de abril de 1975 y 23 de 55
“Información complementaria”, 31 de
marzo de 1978. agosto de 1980, caja 2, legajo 79, Congreso Ma-
35
Boletín AICA, 16 de junio de 1977. riano Nacional, archivo personal de monseñor
36 José Luis Kaufmann.
Boletín AICA, 2 de agosto de 1979.
56
37
Boletín AICA, 16 de junio de 1977. Sobre el festival, véase Boletín del CMN,
N° 11, agosto de 1980; Boletín AICA, 18 de sep-
38
Boletín AICA, 10 de marzo de 1977 y 6 de tiembre de 1980.
abril de 1978.
57
39
Sobre las distintas actividades que se
Boletín AICA, 28 de octubre de 1976. desarrollaron en el marco del Congreso, véase
40
Boletín AICA, 22 de diciembre de 1977. el Boletín del CMN. Una breve reseña en el Bo-
41 letín AICA, 10 de julio, 9 y 16 de octubre de
Boletín AICA, 22 de diciembre de 1977.
1980.
42
Boletín AICA, 21 de junio de 1979. 58
Acto de recepción de la Virgen de Luján,
43
Boletín AICA, 15 de febrero de 1979. legajo 133, Congreso Mariano Nacional, archivo
44
Boletín AICA, 7 de diciembre de 1978. personal de monseñor José Luis Kaufmann.
59
45
Boletín AICA, 13 de noviembre de 1980. Sobre este episodio, véase “Deshojando la
46 margarita”, Primera Plana, 24 de noviembre de
La peregrinación a Pompeya comenzó a
1964, p. 7.
realizarse en 1978 con periodicidad anual. La
60
de la Medalla Milagrosa data de 1979. Un ejemplo entre otros posibles en Bole-
47
Clarín, 8 de junio de 1980. tín AICA, 25 de enero de 1973.
61
48
Boletín AICA, 14 de junio y 22 de noviem- Véase Mariano Plotkin, Mañana es San
bre de 1979. Perón. Propaganda, rituales políticos y educa-
ción en el régimen peronista 1946-1955, Bue-
49
Un ejemplo de un estudio sobre la política nos Aires, 1993; Lila Caimari, Perón y la Igle-
de masas y sus aspectos espectaculares (feste- sia católica. Religión, Estado y sociedad en la
jos, movilizaciones, teatro, gimnasia y otras ex-
Argentina 1943-1955, Buenos Aires, Ariel,
presiones) en George L. Mosse, La nacionaliza-
1994.
ción de las masas. Simbolismo político y
62
movimientos de masas en Alemania desde las Véase una relectura de la historiografía
guerras napoleónicas al Tercer Reich, Buenos sobre este tema en Victoria Basualdo, “La re-
Aires, Siglo Veintiuno, 2007. sistencia obrera durante la última dictadura
50 militar: apuntes para una síntesis historiográ-
Clarín, 7 de noviembre de 1979, pp. 32-
fica e histórica”, ponencia presentada en el II
33; 8 de octubre de 1980, pp. 26-27.

Archivo
) 72 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 73 (
La educación y el idioma como
marcadores de etnicidad en la comunidad
argentino-irlandesa de Buenos Aires
Elisa Palermo*

A
mediados del siglo XIX (y princi- tado el avance del sector rural.3 El campo
palmente hacia la década de argentino se convirtió, de a poco, en el sec-
1840), como resultado de una co- tor productivo más importante de la eco-
yuntura política, económica y social que nomía argentina, mientras que en la ciu-
afectaba negativamente a Irlanda, una im- dad se iba afianzando el comercio como
portante fracción de la población irlandesa actividad principal. En materia política, a
emigró hacia otros países. Ante problemas partir de la Revolución de Mayo se había
como la falta de trabajo, el hambre, la ca- iniciado una nueva etapa en la historia de
rencia de tierras y la falta de libertad re- la ciudad del Plata. Después de 1810 fue
ligiosa, una gran cantidad de irlandeses muy poco lo que subsistió de la época co-
emigró, y principalmente eligió como des- lonial porque la revolución “por su propia
tinos a Inglaterra, Estados Unidos, Ca- dinámica, había puesto en movimiento
nadá y Australia-Nueva Zelanda, todas nuevas energías y necesitaba del aporte de
ellas naciones en expansión, en su mayo- sectores sociales más amplios”.4 Comen-
ría de órbita anglosajona, que necesitaban zaba así la carrera en pos de la flamante
mano de obra y ofrecían, por lo tanto, po- nación.
sibilidades de ascenso social.1 En ese pro- Éste fue el contexto al que se incorpo-
ceso de emigración, la Argentina fue el país raron los inmigrantes irlandeses que se di-
no anglohablante con mayor cantidad de rigieron principalmente a los campos de la
inmigrantes irlandeses. provincia de Buenos Aires y se integraron
Ya desde 1821, Buenos Aires se había a la vida rural, incorporándose a la activi-
convertido en una ciudad floreciente. Su dad de mayor expansión en ese período: la
puerto estaba en pleno auge, salían a tra- cría de ovejas.5 La vida de estos irlandeses
vés de él todo tipo de mercaderías produ- en el Río de la Plata, su relación con el Es-
cidas en las áreas rurales, como cueros y tado argentino y con otras comunidades
carne salada, y entraban manufacturas –tanto local como extranjeras–, su vida en
europeas.2 Esta intensa actividad reflejaba comunidad6 y la manera en que reelaboran
la integración de Buenos Aires al mercado y reconstruyen el pasado desde el presente
mundial. La creación de un centro mercan- condensan una historia que pone de re-
til, administrativo y militar en esa ciudad lieve que la existencia en la Argentina, la
aceleró el crecimiento urbano, y el au- construcción del nuevo espacio, estuvo
mento de las exportaciones dio como resul- marcada por la edificación de límites y

* Licenciada en Ciencias Antropológicas por la Universidad de Buenos Aires.

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Entrepasados - Nº 34, fines de 2008: 75-93
fronteras sociales que fueron definiendo y zada en los diferentes actos conmemora- propongo hacer hincapié en el hecho de Una vez abierto el puerto, la ciudad de
redefiniendo la identidad del grupo a lo tivos, homenajes, encuentros y despedidas que entiendo esos relatos como formas de Buenos Aires se afirmó en su condición de
largo del tiempo y en sus prácticas cotidia- de la “comunidad” con diferentes charlas construcción del pasado y no como el pa- centro comercial y burocrático y vivió un
nas. Y quiero aquí enfatizar los términos informales y entrevistas semidirigidas. El sado en sí mismo. Tomaré, entonces, la intento de modernización y europeiza-
“definición” y “redefinición” porque el tér- Hurling Club, el periódico The Southern memoria colectiva no como un archivo es- ción.10 La población aumentó en número
mino “identidad” es, a menudo, entendido Cross y el Colegio St. Brendan’s fueron los tático sino como socialmente determi- pero el cambio más importante se dio en
como un conjunto limitado y distintivo de sitios más relevantes donde se llevaron a nada ya que considero que los aconteci- su composición, en la que ganaron impor-
características que se supone definen a cabo los encuentros con mis informantes. mientos pasados adquieren importancia tancia los extranjeros “blancos” venidos
uno en comparación con otros, lo que im- En cuanto al modo de abordaje del trabajo dentro del marco de significación de la de Europa. Hacia 1840, la fisonomía de la
plica pensarlo sin cambios, siendo igual a de campo, en algunas ocasiones recurrí al memoria colectiva. Partiendo de la noción provincia de Buenos Aires era predomi-
sí mismo a través del tiempo. En cambio, grabador (sobre todo en los discursos de de que el pasado es un recurso cultural nantemente ganadera y, para mediados
creo que los grupos humanos se modifican los actos), mientras que en otras preferí sujeto a normas culturalmente varia- de siglo, comenzaron a insinuarse algu-
en sus prácticas según el contexto cultural, tomar nota durante las charlas, o bien al bles,9 las narrativas de esta comunidad nos cambios, produciéndose un interés en
social e histórico en el que se encuentran finalizar éstas, para interferir lo menos sobre el pasado serán tomadas aquí lograr un refinamiento de los rebaños
y, por lo tanto, el concepto de identidad no posible en las cosas dichas. A medida que como parte de la realidad social que las orientado a la producción de carnes de
puede dejar de lado las relaciones sociales, avanzaba la investigación, me dediqué a mejor calidad. Sin embargo, la transfor-
elabora y ligadas a percepciones social y
los encuentros con otros grupos, y de- la recopilación y ordenación de los datos mación decisiva de esta etapa la trajo
culturalmente específicas.
pende a la vez del lugar que esos grupos y a una investigación bibliográfica más de- aparejada el ovino y fue principalmente
ocupan en la sociedad.7 tallada y acotada, para luego reformular, con la exportación de lana como la Argen-
A lo largo de este trabajo, entonces, in- replantear y reflexionar los nudos proble- tina logró una participación relevante en
La comunidad argentino-irlandesa
tentaré hacer un breve análisis de la máticos de mi trabajo. Debo decir, ade- el mercado mundial, desarrollando su
y su lugar en la construcción de
forma en que la comunidad argentino-ir- más, que The Southern Cross fue un lugar la nación argentina capacidad productiva. Es de resaltar
landesa de Buenos Aires construye su de un importante trabajo de archivo de- que estos cambios no sólo repercutieron
identidad y el papel que en esa definición bido a que cuenta con una hemeroteca de Los inmigrantes irlandeses llegados al en los aspectos técnicos de la vida rural
ha jugado su relación con el Estado nacio- todas sus ediciones desde la primera pu- Río de la Plata en la segunda mitad del si- sino que contribuyeron a modificar las
nal y la sociedad mayor. Tomaré como ejes blicación hasta la fecha y con una biblio- glo XIX dejaron su patria para estable- tradicionales pautas de la vida social de
de análisis la educación y el idioma que, teca de libros referentes a la inmigración cerse en este nuevo territorio. Una vez la provincia, no sólo porque los gauchos
planteo, funcionan dentro de esta comuni- irlandesa a la Argentina. arribados, debieron fundar un nuevo espa- y peones fueron reemplazados por pues-
dad como diacríticos étnicos a partir de los La mayoría de mis informantes, nie- cio, concretar la agregación en él. Pero teros y pastores sino, y sobre todo, porque
cuales el grupo se representa las relacio- tos de inmigrantes irlandeses y ex alum- ¿qué podemos decir de este nuevo espacio? muchos extranjeros comenzaron a llegar
nes sociales en su interior y las relaciones nos de las escuelas mencionadas, son per- ¿Qué podemos decir del proceso de inte- como consecuencia, en parte, de la nece-
interétnicas en el contexto argentino. Es- sonas que acudieron a estas escuelas gración al país adonde llegaban? ¿Cómo sidad de mano de obra que generaba el
tos elementos serán utilizados para, a tra- entre las décadas del 30 y 40 y que en sus fueron recibidos por él? Como mencioná- aumento de las exportaciones.11 Y digo
vés de ellos, acceder a la manera en que relatos hacen referencia a sus experien- ramos en la introducción, con la Revolu- “en parte” porque el inmigrante extran-
la comunidad echa mano de diferentes as- cias como alumnos durante esos perío- ción de Mayo se había iniciado una jero no sólo vino a sumarse a esta expan-
pectos del pasado y los interpreta para dos.8 Sin embargo, es necesario precisar nueva etapa en la historia de la ciudad del sión económica sino que, además, era con-
ajustarlos a sus necesidades actuales, que trabajaré con las na- Plata y habían comenzado ya los intentos siderado por los dirigentes de la época
creando un puente de unión entre el pa- rrativas que estas personas por construir la nación argentina. Pero es como un elemento necesario también
sado y el presente. Para ello me serviré de hacen hoy en día de ese pa- necesario, en primer lugar, que veamos para el progreso de la nación, entendido
los datos y las notas extraídos de la inves- sado, es decir que el análisis cuál era el proyecto de nación que estaba desde el punto de vista político, cultural
tigación y del trabajo de campo realizado se centrará en la manera en naciendo y, sobre todo, que analicemos la y social. La idea de que el inmigrante eu-
por mí entre abril y diciembre de 2005, pe- que ese pasado es cons- manera en que la inmigración europea (y ropeo resultaba clave en la moderniza-
ríodo durante el cual se fueron alter- truido desde el presente. Al con ella la irlandesa) se articulaba con ción del país era ampliamente aceptada.
nando la observación participante reali- hablar de narrativas me este proyecto. “Gobernar es poblar”, decía Juan Bau-

Archivo
) 76 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 77 (
tista Alberdi. Y su expresión reflejaba el Salado, se arribaba al llamado “desierto”; Así, los inmigrantes irlandeses no glas manifiesta o tácitamente aceptadas
pensamiento de los sectores dirigentes de “el desierto era una zona de frontera, un sólo fueron incorporados sino que también de naturaleza ritual o simbólica, que
la época que, adhiriendo a la filosofía del espacio liminal simbólica, ideológica y se incorporaron a ese proyecto civilizato- busca[ban] inculcar ciertos valores y
progreso, entendían que la principal económicamente cargado”.16 Por lo tanto, rio, apoyándolo y alineándose con sus me- normas de comportamiento por medio de
desventaja y debilidad del país residía en las personas que habitaban en él vivían dios. Y si bien no se integraron completa- la repetición, lo que implica[ba] automá-
su escasa población. Poblar, terminar en una suerte de clandestinidad que ha- mente a la sociedad argentina hasta la ticamente una continuidad con el pa-
con el desierto, era el principal problema cía peligrar los proyectos de control terri- tercera generación debido a que practica- sado”.24 Entonces, en el proceso de inte-
a resolver; urgía poblarlo para poder po- torial. El desierto era visto como una tie- ban principalmente la endogamia,20 sí se grarse definitivamente a la sociedad
ner en marcha los mecanismos tendien- rra “desocupada” lista para ser ocupada adaptaron al modelo o al proyecto de argentina, la comunidad irlandesa debió
tes a construir una nación moderna.12 En económica y políticamente. Y es dentro de país que los dirigentes de entonces se anclar su identidad en “la nueva identi-
1887, poblar el país y la inmigración este proyecto “civilizatorio” que entran en planteaban como objetivo. Formaban dad supranacional que está[ba] siendo
eran aún temas de interés. El entonces juego los inmigrantes europeos y, por lo parte de la deseada y, hacia la dé- construida”25 y que intentaba
diputado Estanislao Zevallos afirmaba en tanto, los irlandeses. Las zonas más ale- cada de 1870, fomentada inmigra- plasmar una historia y un pa-
el Congreso que era necesario adoptar las jadas de la ciudad de Buenos Aires, las in- ción europea y así como aquellos sado cultural y territorial en co-
medidas prudentes para lograr dos mensas llanuras hasta el Salado, estaban dirigentes adherían ideológica- mún, mirando hacia un futuro
grandes propósitos: “Atraer hacia nuestra en su mayoría dedicadas a la explotación mente a la superioridad cultural y que comprendiera a todos los
patria a todos los habitantes del mundo ovina, que era la actividad principal de étnica del inmigrante europeo y pobladores de la nación. Pero,
que quieran vivir en ella e inculcar en el estos inmigrantes. Una de mis infor- confiaban en ella para el pro- quizá sintiéndose amenazados
corazón de los extranjeros el sentimiento mantes, A.S.,17 mencionaba a estas zonas greso del país, también los irlan- por la idea de abandonar un
de nuestra nacionalidad”13 (mi subra- como una frontera: “Nuestros abuelos se deses proyectaron esa misma mi- tipo de cultura, de vida, de
yado). Fomentar la inmigración europea fueron a vivir al campo, no a la ciudad. rada sobre los criollos y los identidad que los había identi-
respondía al hecho de que la Argentina y Vivieron en el campo, en la frontera con indígenas.21 ficado durante generaciones,
sus dirigentes apostaban a la superiori- los indios”. Ya iniciado a fines de los 80, se recurrieron a aquellos meca-
dad étnica del europeo, y esa superioridad La frontera evocada en este relato no afirmó en la Argentina a lo largo de la dé- nismos que les servirían para proteger,
se consideraba indispensable como ele- era otra cosa que la zona de contacto, el lí- cada de los 90 un proceso de construcción mantener y custodiar la continuidad
mento civilizatorio que permitiría la mo- mite donde terminaba la “civilización” y co- de la tradición patria. Las colonias espa- con su pasado, construyendo, como vere-
dernización del país ya que se conside- menzaba la “barbarie”. Al respecto es in- ñolas llegaron al movimiento indepen- mos, diferentes límites sociales con el
raba, a la vez, que la población nativa no teresante que revisemos cómo veían los dentista de 1810 mal preparadas ideológi- “otro”.
era adecuada para llevar a cabo ese pro- irlandeses de entonces la “conquista del camente para la tarea de unificar un país Hasta aquí hemos visto somera-
greso.14 La ideología pro inmigratoria desierto”, la colonización de esas zonas no y los intelectuales debieron “abordar la ta- mente parte de la historia de la inmigra-
implicaba que la inmigración debía ser habitadas por europeos. El 9 de marzo de rea crucial de crear ficciones orientadoras, ción de estos irlandeses llegados al Río de
blanca y europea y subrayaba la necesi- 1876 se publicaba en The Southern mitos de identidad nacional, que pudieran la Plata durante mediados del siglo XIX
dad de ésta como agente destructor tam- Cross18 la siguiente nota: “In spite of reunificar países quebrados y quizá redu- y hemos intentado dar cuenta de la ma-
bién de “las degradantes habitudes espa- many prognostications to the contrary cir la tendencia a una fragmentación ma- nera en que se articularon con y se agre-
ñolas”.15 the minister of war has left the city with yor”.22 Apoyadas en una relectura, en una garon al país de adopción, tomando en
Es un lugar común en la historia ar- the object of carrying into effect his long- reinterpretación del pasado nacional, se cuenta el contexto mayor de la sociedad
gentina afirmar que la conquista de las tie- meditated expedition. Every well wisher to llevaron a cabo iniciativas patrióticas a la que se integraban. Veamos ahora,
rras habitadas por indígenas recibió el the country must hope for its success; for af- como la construcción de monumentos, la más específicamente, de qué manera
nombre de “campañas del desierto”. Y el ter all the fearful depredations, slaughter organización de conmemoraciones, cele- construyeron límites sociales con el
término “desierto” es clave a la hora de and other atrocities from which the dwe- braciones y homenajes a los próceres en un “otro” a la vez que reforzaban los lazos so-
comprender la percepción que existía llers near the frontiers have been sufferers intento por definir y afirmar la existencia ciales entre sí.
acerca de los indígenas como un “otro” mo- any means, at almost any cost, which de una cultura nacional.23 Se “inventaba”
lesto y amenazante. Más allá de los lími- may lead to security for the future would así una tradición argentina, un “conjunto
tes de los pueblos rurales, más allá del río be welcome”19 (mis subrayados). de prácticas, normalmente regidas por re-

Archivo
) 78 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 79 (
La construcción de los límites zos primordiales con relación al tema embargo, que esos mismos lazos han landeses establecidos en el país habían
que aquí nos ocupa. La fuerza de los “he- sido utilizados y puestos en juego en las logrado crecer económicamente, se ha-
La vida de los inmigrantes irlandeses chos dados”, del lugar, de la sangre, de la relaciones sea con la sociedad mayor, bían instalado, tenían sus campos y sus
en la Argentina estuvo marcada por la edi- lengua, de las costumbres, de los estilos sea con otros grupos étnicos dentro del te- animales y trabajaban la tierra. Ahora
ficación de límites y fronteras sociales de vida, forja la idea de un individuo rritorio, agregando así la propuesta rea- bien, las familias irlandesas solían ser
que fueron definiendo y redefiniendo la acerca de quién es y con quiénes está in- lizada por Fredrik Barth, quien centra su numerosas en hijos, y una vez llegadas a
identidad del grupo a lo largo del tiempo variablemente ligado.30 El autor esta- análisis de la problemática étnica en los la Argentina y habiendo logrado un rela-
y en sus prácticas cotidianas. La educación blece que un “sentimiento solidario de procesos de formación y sostenimiento de tivo bienestar, retomaron el antiguo de-
y con ella el mantenimiento de la lengua unidad” fundado en apegos primordiales los límites entre los diferentes grupos. recho de propiedad de la tierra que impli-
son modelos ejemplares en el análisis de hace sentir como parientes o amigos a Plantea que los grupos étnicos deben ser caba dividir entre sus hijos los campos
esas prácticas. Pero, ¿qué podemos decir aquellos que lo comparten.31 Este senti- vistos como categorías nativas de adscrip- que poseían. De esta manera, los terrenos
acerca de estos elementos? ¿De qué ma- miento, este apego al yo colectivo, posee ción e identificación que organizan la se fueron perdiendo y, según la mayor
nera han servido a la construcción de ta- un doble aspecto: una conciencia de la interacción dentro y fuera del grupo so- parte de los relatos, fue a través de la
les fronteras? ¿Qué papel han jugado en la unidad que, por un lado, liga a quienes lo bre la base del contraste entre “prójimos” educación como intentaron seguir cre-
definición de la identidad? Para comenzar, experimentan y, por otro, separa a los in- y “ajenos”. Entonces, al ser confrontados, ciendo. J.O. decía: “Ya después de una ge-
veamos qué podemos decir acerca de los dividuos de aquellos que no son de su gé- comparados, reclamados o dejados de neración habían empezado a estar muy
grupos étnicos.26 nero. Por lo tanto, la naturaleza de los la- lado provisoriamente, esos vínculos fue- bien. De hecho, si te fijás en la fiesta de
Clifford Geertz propone ver a los gru- zos que los mantienen unidos adquiere ron utilizados para organizar las relacio- San Patricio de 1875 y ves qué comían te
pos étnicos desde el punto de vista de los una singular importancia. De ahí que la nes con los “otros”. La adscripción étnica vas a dar cuenta. Pero como tenían mu-
actores, poniendo un especial énfasis so- explicación de los mecanismos que los co- es, por lo tanto, aquella que clasifica a la chos hijos y repartían la tierra entre to-
bre lo que él llama “apegos primordia- nectan deba ser analizada en relación con persona a partir de su identidad más bá- dos, de a poco fueron perdiendo y la
les”.27 La búsqueda de la identidad de los procesos históricos y culturales que los sica y general, presuntamente determi- única manera de seguir creciendo fue a
diferentes grupos y su deseo de que esa precedieron. nada por su origen y bagaje.32 través de la educación. Crearon gran
identidad sea públicamente reconocida Geertz nos lleva a dirigir nuestra mi- A partir de estas definiciones tomaré cantidad de escuelas y mandaron a sus
se constituyen a partir de los lazos que los rada a la producción social de diversas como eje de análisis la educación y el hijos a estudiar”.
actores sienten tener con respecto al identificaciones así como a la fuerza vi- idioma, entendiéndolos como diacríticos Otro de mis informantes, J.M., mani-
grupo. Por apego primordial Geertz en- vencial que estas producciones pueden étnicos a partir de los cuales el grupo se festaba: “En Irlanda la tierra era muy pe-
tiende “la contigüidad inmediata y las co- poner en marcha una vez que se estable- representa las relaciones sociales en su in- queña. Los irlandeses tenían muchos hijos
nexiones de parentesco, principalmente, cen como algo dado. Podemos decir, en- terior y las relaciones interétnicas en el y la tierra la heredaba el hijo mayor, el
pero además los hechos dados que supo- tonces, que todas estas características contexto de la sociedad mayor. resto muchas veces emigraba. En cambio
nen el haber nacido en una particular co- desarrolladas por Geertz pueden ser vis- acá, probablemente, la tierra, como había
munidad religiosa, el hablar una determi- tas aquí como las cualidades que han terrenos grandes, abundaba y haya sido
nada lengua o dialecto de una lengua y el mantenido unida a la comunidad irlan- La educación: las escuelas y repartida entre todos los hijos y quizá sea
atenerse a ciertas prácticas sociales par- desa a lo largo de todos estos años. Esta- el idioma33 por eso que se haya ido perdiendo y hayan
ticulares. Estas igualdades de sangre, mos en condiciones de rastrear entre empezado a mandar a sus hijos a la es-
habla, costumbres, etc., se experimentan nuestros actores rasgos étnicos, diacríti- La mayor parte de las instituciones cuela”.
como vínculos inefables, vigorosos y cos, que marcan la trayectoria orientadas a agrupar a la comunidad ar- Como vemos, estos relatos34 acerca
obligatorios en sí mismos”.28 del grupo y que están fundados en gentino-irlandesa comenzaron a crearse del pasado hacen referencia a por qué sus
Si bien Geertz utiliza estas ca- supuestos vínculos de sangre, en hacia finales del siglo XIX. Debido a que padres o abuelos comenzaron a enviar a
racterísticas para hablar de los la lengua, en el hecho de que sus las escuelas son paradigmas de esa acti- sus hijos a la escuela, pero no explican por
grupos étnicos en el proceso de in- ancestros emigrados hayan prove- vidad serán, aquí, el eje de nuestro aná- qué se preocuparon por construir sus
tegración a o de constitución de los nido de una misma región de Ir- lisis. propias escuelas y mandarlos a ellas.35
Estados-nación,29 podemos utili- landa, en la religión, en las cos- Aproximadamente después de la pri- Pero veamos cuál era el contexto mayor en
zar estas características de los la- tumbres y demás. Agregaría, sin mera generación de inmigrantes, los ir- el que estas instituciones eran creadas.

Archivo
) 80 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
) 81 (
Por un lado, si bien estos relatos ha- Era preciso, entonces, un Estado que En primer lugar, debemos destacar ción Apostólica Mariana,42
blan de la pérdida de sus tierras como indujera la vigorización del sentimiento que, en el caso de la comunidad que aquí con un bachillerato con orien-
puntapié de la preocupación por la educa- nacional principalmente a través del nos ocupa, no podemos disociar la educa- tación agraria.
ción, no debemos perder de vista el hecho adoctrinamiento escolar. Un Estado que ción de la religión, ya que todas las escue- Según el relato de A.R.
de que el período de creación de las escue- pretendiera un sujeto neutro de otras las de la comunidad son de educación re- –nieto de cuatro abuelos irlan-
las coincide con el pasaje de una Argen- identidades que no fuese la que le impri- ligiosa. La construcción de la primera deses y ex alumno del Insti-
tina ganadera (principal actividad entre mía un abstracto “ser nacional”. Por lo escuela para niñas de la comunidad fue tuto Fahy–, si bien no todas
los irlandeses) a otra agropecuaria, acon- tanto, todas las personas étnicamente emprendida en 1862. Esta institución, a las familias estaban en condi-
tecimiento que nos estaría hablando, a la marcadas –pertenecientes a una etnia de- cargo de Sisters of Mercy, tomó muchas ciones de pagar en dinero la
vez, de una probable baja en la actividad rrotada (como los indios) o a un pueblo in- chicas huérfanas en las épocas que siguie- educación de sus hijos, la es-
económica principal de esta comunidad. migrante (como los irlandeses)– fueron ron a las epidemias de cólera y fiebre ama- cuela se mantenía en parte
Nos encontraríamos, entonces, de frente convocadas para desplazarse de sus cate- rilla de 1867 y 1870-1871, respectiva- debido a la ayuda económica
no sólo a un licuado de los terrenos sino gorías de origen para, solamente enton- mente, y fue el punto de partida de lo que de las Señoras de San José y
a un empeoramiento en la situación eco- ces, poder ejercer confortablemente la hoy es el colegio Santa Brígida, uno de los en parte debido a la solidari-
nómica de los irlandeses en tanto criado- ciudadanía plena. La vigilancia institu- más importantes de la comunidad.38 dad de las propias familias irlandesas que
res de ovino debido a que, hacia finales cional pasó por mecanismos oficiales, Según se cuenta en “Cuando las «Se- aportaban alimentos que ellos mismos
del siglo XIX, la cría de estos animales de- como prohibir el quechua y el guaraní ñoras» vienen marchando...”, en 1891 las producían en el campo. En esto coinciden
jaba de ser la más importante actividad donde todavía se hablaban, y por estrate- esposas e hijas de los irlandeses ya bien varios de los relatos hechos por mis infor-
orientada a la exportación en la provin- gias informales de vigilancia. La nación se establecidos en Buenos Aires, que habían mantes. A.R. me decía: “No todos podían
cia36 y comenzaba a ser desplazada por el construyó instituyéndose como la gran an- prosperado y crecido económicamente, pagar las cuotas y el colegio se mantenía
ganado vacuno y los cereales. Como ex- tagonista de las minorías. Encontró su ra- se unieron para hacerse cargo de los hi- gracias a las Señoras de San José que es-
plica Gregorio Weinberg, las ideas educa- zón de ser en el conflicto con los grupos ét- jos de las familias desafortunadas que ha- taban bien económicamente. Era la
tivas de Domingo F. Sarmiento estaban li- nicos o nacionales formadores, e hizo de bían perecido después de la llegada del época de la guerra así que muchas de las
gadas a una concepción que propiciaba el este tema su discurso medular y la misión City of Dresden,39 creando así la Asocia- exportaciones habían dejado de hacerse y
pasaje de la actividad ganadera a la fundamental de sus instituciones. ción de Señoras de San José,40 destinada el Estado les pagaba a los agricultores
agropecuaria, y uno de los elementos bá- Étienne Balibar plantea que la identi- a “educar, brindar valores católicos, pro- para que quemaran los granos. Pero les
sicos para llevar a cabo esa transforma- dad nacional es producto de una etnicidad veer bien espiritual y material a chicos pagaba chauchas, así que muchos no es-
ción era la educación, que debía estar ficticia producida por los aparatos ideoló- huérfanos”.41 taban en condiciones de pagar la es-
orientada a la formación de hombres que gicos del Estado que “etnifican” a su pue- Durante el mismo año de la creación cuela”.
pudieran ser productores y, al mismo blo o, más bien, lo convierten en tal. Uno de la Asociación de las Señoras de San M.B., ex alumna del colegio Santa
tiempo, partícipes de ese proceso de de los principios utilizados para esta etni- José se llevó a cabo la construcción de su Brígida, decía algo parecido: “Muchas de
cambio. De esta manera, la educación te- ficación, sostiene el autor, es la lengua, primer colegio para varones, a cargo de las chicas iban sin pagar cuotas, otras sólo
nía tanto una función política como eco- que se promueve a partir de la escuela. Ya los hermanos maristas, que funcionó en la pagaban lo que podían. La escuela se
nómica y social. durante la primera década del siglo XX calle Cochabamba. En 1895 esa escuela mantenía con lo que aportaba la comuni-
Sin embargo, hacia finales del siglo encontramos en la enseñanza primaria ar- fue trasladada a Capilla del Señor. En dad en comida y en dinero”.
XIX y principios del XX los intentos por gentina una liturgia cívica patriótica in- 1902 la Asociación la transfirió a la Aso- Es interesante destacar estos relatos
construir una nacionalidad argentina y tensa, dirigida a contrarrestar los efectos ciación Católica Irlandesa y, finalmente, ya que a través de ellos se pone de mani-
definir los rasgos del ser nacional estaban desnacionalizadores de otras lealtades en 1922, como resultado de algunas dona- fiesto la importancia que para estas perso-
fracasando: “La sospecha se hace cada vez nacionales, mantenidas en los hijos de in- ciones recibidas, se hizo posible la adqui- nas tenía el hecho de mandar a sus hijos
más frecuente de que la conciencia de per- migrantes a través, sobre todo, de las es- sición de un predio en Moreno. El 16 de a estas escuelas. Como se ha señalado, la
tenecer a una comunidad nacional se cuelas de las diversas colectividades. En diciembre de 1929 se inauguró allí el Ins- comunidad argentino-irlandesa creó toda
está desvaneciendo junto con la identifica- esta dirección y en este contexto debemos tituto Fahy Farm para alumnos varones una red propia de organizaciones educati-
ción con un Estado que es cada vez menos analizar las escuelas de la comunidad de pupilos, que sigue funcionando actual- vas, para varones, para mujeres y en dife-
la expresión política de ésta”.37 referencia. mente a cargo (desde 1999) de la Funda- rentes zonas. Pero ¿por qué? ¿A qué se

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debe el hecho de que hayan fundado estos Paraná y nombrado como rector a un sino adquiriendo valor en tanto y en y su educación, socialización y crianza era
institutos educativos? profesor estadounidense protestante. cuanto se tratara de una educación de un confiada a estas escuelas. Vemos aquí un
Como se ve, la educación en esta co- Entre 1870 y 1896 se fundarían en el país determinado tipo: escuelas irlandesas, marcado énfasis en los límites estableci-
munidad está en relación directa con la treinta y ocho escuelas normales de con sistema de pupilaje, que estuvieran dos entre el colegio y el exterior, una se-
religión: si hablamos de educación, habla- acuerdo con este modelo. Si a esto agrega- en manos de congregaciones católicas, en paración en la que aquello que sucedía en
mos de educación religiosa. Ahora bien, mos el hecho de que, ya hacia 1882, en el las que se mantuvieran y transmitieran su interior aparece como lo más impor-
para el Estado argentino, como decíamos, Congreso Pedagógico45 se había impuesto una tradición y una cultura específicas, la tante en los diferentes relatos porque ad-
las escuelas de colectividades surtían el principio de laicicidad en relación con la religión católica y el idioma inglés. quiría un lenguaje propio. Un lenguaje
efectos desnacionalizadores al conservar enseñanza, y que el 8 de julio de 1884 fue Debido al sistema de pupilaje, los chi- que, al estar vinculado a ese territorio en
una lealtad hacia otras naciones. Pero, sancionada la ley 1.420 que establecía una cos que eran enviados allí vivían dentro de particular, establecía sus límites. Y era en
más aún, si bien durante el gobierno de educación primaria gratuita (laica) y la escuela, aprendían entonces a hacer las la apropiación de este espacio escolar
Juan Manuel de Rosas no se dudaba de obligatoria en toda la república, entonces tareas de todos los días, es decir, a “vivir” donde se trazaba el territorio y se definían
que el campo de la educación fuera propie- podemos rastrear en la construcción de es- la vida cotidiana. He notado que para los y diferenciaban sus regiones específi-
dad natural de la Iglesia Católica, ya a cuelas propias por parte de la comunidad ex alumnos con los que hablé, su paso por cas.46 En su análisis de la producción del
partir de la década de 1880 el panorama irlandesa cierto enfrentamiento con el alguno de estos colegios representa una espacio social, Michel de Certeau parte de
había cambiado. En el caso de las escue- Estado argentino y el modelo de nación marca importante en sus vidas: poder au- los actos del habla para analizar e inter-
las religiosas, éstas habían comenzado a que perseguía y, por lo tanto, con la todefinirse como egresados o ex alumnos pretar la construcción de ese espacio.
aparecer como una amenaza tanto más oferta escolar estatal que imponía en la de estas escuelas es para ellos una iden- Plantea que éste se actualiza, crea y re-
grave debido a que se consideraba que enseñanza primaria no sólo el principio tidad, una manera de reafirmar su perte- crea al transitarlo, siendo definido enton-
unían a la identificación con una tradición laico sino también fórmulas patrióticas nencia a la “comunidad” mayor de descen- ces por las prácticas, por el uso de las per-
cultural extranjera la “simpatía por solu- orientadas a defender la “bandera” argen- dientes de inmigrantes irlandeses. sonas que lo habitan. Podemos decir, por
ciones políticas antirrepublicanas”.43 Ya tina. Durante todo el año hasta el verano, lo tanto, que a través del acto de apropia-
hacia 1851, Sarmiento apelaba a la nece- Según los diferentes relatos que me los/as alumnos/as vivían dentro de la es- ción del espacio escolar, en el acto de vi-
sidad de encontrar un nuevo modelo so- proporcionaron mis informantes, mien- cuela, algunos/as salían una vez cada virlo, transitarlo, utilizarlo, éste fue defi-
bre el cual construir una sociedad política tras estaban en el campo los hijos ayuda- quince días para ir a su casa y una vez nido y producido, creado y recreado,
moderna. Ese modelo lo hallaba en Esta- ban en las tareas rurales o domésticas y, cada quince días recibían una visita de los estableciéndose al mismo tiempo las
dos Unidos, basado sobre un conjunto de habitualmente, tenían un maestro ocasio- familiares. Salvo estos encuentros, no fronteras con el exterior.47 Sin embargo
avances económicos, sociales y culturales nal que venía a sus casas a impartirles había demasiado contacto con el mundo había, asimismo, cierta invasión de la vida
que le servirían como marco para justifi- enseñanza, o al que eran enviados para exterior, aunque en algunos casos me ha- escolar en el espacio externo, entendido
car también su interés en la alfabetiza- que aprendieran, por ejemplo, a escribir, blaron de ocasionales salidas. Por lo esto como una suerte de extensión de las
ción masiva. Pero esos avances eran vis- pero –según me explicaba A.R.– como tanto, la escuela era un espacio que habi- costumbres escolares a la vida en el ám-
tos como amenazados en los países de esto “no bastaba porque ella [la maestra] taban y del que se apropiaban. Vivir en la bito familiar, como relataba uno de mis in-
tradición católica: “La noción de que la sa- enseñaba sólo castellano y no inglés”, se escuela implicaba que no había una gran formantes acerca de la disciplina y la obe-
lud misma de la nación exigía la erradi- buscaba mandar a los hijos a la escuela. apertura al exterior. El espacio escolar diencia, que era algo “aprendido” en la
cación de ese legado debilitante que era Ahora bien, si tenemos en cuenta que aparece como un lugar encerrado en sí escuela que se trasladaba luego a la ma-
el catolicismo da nueva fuerza al senti- muchas familias (según relatan los mis- mismo. Para sus ex alumnos, estas escue- nera de comportarse con los padres y en
miento anticlerical en los países latinos, mos ex alumnos) no estaban en condicio- las son el espacio único en el que ha suce- su agregación a la sociedad.48
y no deja de gravitar en el nes de pagar la educación de sus hijos, sí dido la vida de cada uno de ellos en un de- Pero, volviendo al tema de las fronte-
avance de popularidad que la debemos decir que hubiesen podido acce- terminado período, y sus recuerdos y ras sociales, está claro que los alumnos que
política de secularización co- der a la educación (en términos genera- relatos son el fruto de experiencias coti- concurrían a estas escuelas eran de ascen-
noce en la Argentina en la dé- les) enviando a estos chicos a las escue- dianas moldeadas durante largos años dencia irlandesa. No sólo compartían en-
cada de 1880”.44 las nacionales que ya eran gratuitas. dentro de estas escuelas. Como podemos tre sí historias familiares, origen, idioma,
En 1870, Sarmiento había Por lo tanto, debemos entender la educa- ver, se producía una separación prolon- religión, tradiciones, costumbres, etc.,
fundado la Escuela Normal de ción aquí no como un valor en sí mismo gada de estos chicos de su núcleo familiar sino que, además, en el ámbito escolar no

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tenían (o tenían muy poca) interacción han trabajado o trabajan explotando su Como manifestaba anteriormente, mis tegración estatalista que encontró en la
con alumnos pertenecientes a otros gru- conocimiento de este idioma.50 Además, informantes concuerdan en que en sus ca- escuela pública y en el ejército uno de los
pos de inmigrantes o criollos. Hay aquí en sus hogares predominaba la utiliza- sas se hablaba en inglés. Si bien no siem- antídotos clave del cosmopolitismo. Es
claros límites sociales, una forma de ción del inglés. Siguiendo a Lucía Gollus- pre lo hacían con ambos padres, sí por lo decir, en respuesta a un Estado nacional
preservación del contacto con otros gru- cio, podemos decir que la utilización del menos con uno de ellos. J.S. expresaba que que presionó para que la nación se com-
pos. Pero también en relación con estas idioma (inglés en este caso) dentro de una “mi relación con mi padre era en inglés”. portara como una unidad étnica dotada
fronteras no debemos dejar de prestar sociedad mayor que habla el español Este relato implica que en sus casas de una cultura singular, propia, homogé-
atención al hecho de que en las escuelas funciona como un “marcador étnico”, es aprendían a hablar en inglés, y el apren- nea y reconocible.57 Por estar en vías de
se mantuviera la tradición de hablar en decir que crea y recrea límites sociales en dizaje del castellano era posterior, en la una integración cada vez mayor a la so-
inglés. A pesar de que se aprendía caste- un proceso de identificación y separa- educación formal. ciedad nacional, la comunidad argen-
llano, el mantenimiento del idioma era ción/exclusión respecto de un “otro”. El Para finalizar, el espacio escolar (y, a tino-irlandesa tomó conciencia de sí
una de las principales características de uso del idioma inglés estaría dando lugar través de él, el mantenimiento de la “cul- misma en el tiempo, considerando todos
estos colegios. Ahora bien, como a un sentido de pertenencia; hablar tura irlandesa”) y el mantenimiento del los testimonios de su pasado como refe-
señala Glyn Williams, el bilin- en inglés opera como un signo que va idioma aparecen en parte como forma de rencias indispensables de su identi-
güismo –en tanto aprendizaje del generando “progresivamente prác- mantenimiento de la identidad o, utili- dad.58 Y fue a través de diferentes insti-
idioma de otro– es un producto ne- ticas, creencias y saberes que actúan zando las palabras de Claudia Briones, tuciones como lograron la continuidad
cesario del contacto entre dos como telón de fondo”,51 y a la vez como una forma social de marcación de la cultural e identitaria. La educación y las
grupos que hablan dos idiomas crean identidad. La existencia de alteridad, como forma de marcación de escuelas fueron (y siguen siendo en mu-
diferentes.49 Sin embargo, es lla- diacríticos, de rasgos catalogados membresía grupal.54 Debemos pensarlo, chos casos) instituciones que coadyuva-
mativo el hecho de que todas las como particulares, son la evidencia, entonces, como una forma de manteni- ron a la unión de la comunidad ya que la
personas con las que hablé a lo la expresión de la existencia de lími- miento de fronteras sociales, como un integración en una estructura institucio-
largo de mi trabajo de investiga- tes con un “otro”. Hablar inglés con- modo de establecer y fortalecer un sentido nal ayudó a promover su integridad.
ción sepan hablar inglés. Esto in- servando el acento irlandés, en de pertenencia, cumpliendo una función Pero no tomo aquí el concepto de “comu-
dica que no lo han perdido (no tanto diacrítico marcador de una identitaria y de marcación de límites al nidad” en tanto unidad social uniforme,
sólo porque lo aprendían en la es- identidad como irlandeses, es una permitir agrupar en un mismo “nosotros” igual y homogénea sino que, siguiendo a
cuela sino porque, además, lo ha- expresión de estos límites: “Lo sor- a un grupo de personas frente a “otros” ex- James Brow, propongo que “comunidad”
blaban en sus casas con sus padres y her- prendente en Argentina es que se puede ternos.55 implica un sentido de pertenencia que
manos) y que lo siguen empleando. oír actualmente a muchos argentinos combina tanto elementos cognitivos
Incluso, es de destacar que en diferentes que cuando hablan en inglés, aún man- como afectivos, tanto un sentido de soli-
encuentros en los que participé me en- tienen el acento, teniendo en cuenta que Palabras finales daridad como la comprensión de una
contré en situaciones donde se escucha- han pasado tres o más generaciones, identidad compartida pero que, agrego,
ban diálogos completamente en ese hasta llegar a sus bisabuelos que eran ir- A lo largo de este trabajo hemos visto no deja de lado, sin embargo el conflicto,
idioma, a pesar de que los discursos se landeses. Para mí, como para todo el que que los inmigrantes “blancos y euro- las diferencias, la diversidad y la contra-
hacían en castellano. Por ello debemos viene de Irlanda, este rasgo distintivo peos” y, con ellos, los inmigrantes irlan- dicción en el interior de la vida social del
rastrear cuáles son los motivos para que hace que se tenga la sensación de estar deses han sido coprotagonistas, o bien grupo.59 La comunidad, entonces, es
esto suceda. Es importante decir que, al en casa”.52 partícipes necesarios, personajes esencia- fruto de lo que Brow llama “comunaliza-
tratarse del inglés que hoy en día se usa Y algo parecido decía el embajador en- les del progreso y la modernización de la ción”, es decir patrones de conducta,
principalmente en comercio internacio- trante Mairtin O’Fainin en su discurso en nación.56 Asimismo, hemos observado pautas de acción que, estando cultural e
nal, se da una característica en particu- el día de la inauguración del encuentro que una parte importante de las institu- históricamente determina-
lar: les ha abierto a los alumnos una va- anual argentino-irlandés en San Miguel ciones orientadas a congregar a la comu- das y socialmente construi-
riedad importante de posibilidades del Monte: “I’m very pleased and I am sur- nidad argentino-irlandesa en la Argen- das, promueven un sentido
ocupacionales y les ha posibilitado una prised when I hear you speaking English tina comenzaron a crearse hacia finales de pertenencia y hacen sentir
inserción laboral negada a otros. En la here, to hear your Irish accent still coming del siglo XIX, probablemente como res- como “primordiales” ciertas
mayoría de los casos, mis informantes out…”.53 puesta al desarrollo de una política de in- relaciones sociales. Los chicos

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vivían dentro de la escuela, crecían, pacio, baste decir que hacia la época mencio- ral llegaron hasta el sur de la provincia de los cuales ya han muerto ciento cincuenta mil.
aprendían, eran enseñados de una nada los sectores más empobrecidos de la po- Santa Fe, más específicamente hasta Venado Su avance, capitaneado por descendientes dege-
misma manera, adquirían un estilo de blación irlandesa dependían cada vez más de Tuerto; J.C. Korol y H. Sábato, Cómo fue la in- nerados de españoles, traería la detención de
la papa como único alimento, que se había con- migración irlandesa… todo progreso y un retroceso a la barbarie. [...]
vida y un grupo de reglas que determina-
vertido en la base de su dieta. A lo largo de la 6 Es providencial que un tirano haya hecho mo-
ban una suerte de comportamiento “ho- El concepto de comunidad es el concepto que
década de 1840, muchas veces las cosechas de rir a todo ese pueblo guaraní. Era preciso pur-
mogéneo”, disciplinado, controlado, que las personas con las que trabajé durante mi tra-
papas se vieron afectadas por una plaga cono- gar a toda esa excrecencia humana: raza per-
daba lugar a una integración mayor. Al bajo de campo utilizan para referirse a sí mis-
cida como “roya”. El hambre se extendió a dida de cuyo contacto hay que librarse”; carta de
mas, para definir la unión en un mismo grupo
ser la escuela uno de los principales me- gran parte de la población y fueron los traba- D.F. Sarmiento a B. Mitre en 1872, citada por
de descendientes de inmigrantes irlandeses.
dios a través de los cuales la comunidad jadores asalariados sin tierra propia los más J. Lanata, Argentinos, Buenos Aires, Ediciones
7
transmitía y consolidaba en sus hijos nor- afectados. En Cómo fue la inmigración irlan- Véase R. Guber, “De la etnia a la nación”, Cua- B, 2002, t. I, p. 271. Es ilustrativo este pasaje
desa en Argentina, Buenos Aires, Plus Ultra, dernos de Antropología Social, No 8, 1995, p. para dar cuenta de la falta de fe de Sarmiento
mas, valores y formas de conducta, fun-
1981, Juan Carlos Korol e Hilda Sábato esti- 221. en los nativos, en los “indios salvajes”, para lle-
cionaba como factor de integración y de
man que “entre 1845 y 1851 la población de Ir- 8
Ya a partir de la década de 1980, aproximada- var a cabo la modernización del país.
reafirmación de límites con un “otro”. Pa-
landa disminuye en dos millones y cuarto: uno mente, tanto las escuelas como otras institucio- 15
rafraseando a Steve Fenton, podemos T. Halperín Donghi, “¿Para qué la inmigra-
y medio emigra; ochocientos mil, por lo menos, nes –por ejemplo, el Hurling Club– han dejado
decir que estas escuelas “creaban (y ción?...”, p. 196.
mueren” (33). Las cifras que marcan la emi- de alimentarse exclusivamente de descendien-
crean aún hoy en día) etnicidad” al hacer gración oscilan en torno a doscientas mil per- tes de inmigrantes irlandeses. Esto sucede
16
Citado por P. Wright, “El desierto del chaco.
que quienes a ellas acudían participaran sonas por año entre 1849 y 1852. Si bien es porque la “comunidad” se ha ido abriendo cada Geografías de la alteridad y el Estado”, en Ana
de una misma memoria colectiva, com- cierto que la plaga en sí era inevitable, el im- vez más y es cada vez más difícil encontrar fa- Teruel y Omar Jerez (eds.), Pasado y presente
partieran un lenguaje y ciertos significa- pacto que tuvo sobre la isla fue acrecentado milias que sean “puramente” de ascendencia ir- en un mundo postergado. Trece estudios de an-
por la indiferencia del gobierno británico, tropología, arqueología e historia del Chaco y
dos al haber aprendido dentro de ellas las landesa.
que se negó a ver la gravedad del desastre y pedemonte andino, Universidad Nacional de
costumbres y prácticas de la comunidad 9
Véase A. Appadurai, “The past as a scarce re-
a proveer algún tipo de ayuda asistencial. Jujuy, 1998.
de descendientes de inmigrantes irlande- source”, Man, nueva serie, vol. 16, N° 2, junio
Para una mayor información acerca de la 17
A.S. es nieta de irlandeses llegados a Buenos
ses.60 emigración-inmigración irlandesa puede con-
de 1981, pp. 201-219.
Aires en 1868.
La fe, el idioma y las escuelas son in- sultarse J.C. Korol y H. Sábato, Cómo fue la 10
Véase R. Figueira, “La gran aldea”, pp. 285-
18
disociables no sólo entre sí sino de su pro- inmigración irlandesa…, y E. Murray, Devenir 300, El periódico irlandés The Southern Cross fue
pia identidad y autodefinición como des- irlandés. Narrativas íntimas de la emigración fundado en 1875 por el Dean Patricio Dillon se
11
Véase J.C. Korol y H. Sábato, Cómo fue la in- publica en la Argentina desde hace más de
cendientes de irlandeses. Todos ellos son irlandesa a la Argentina (1844-1912), Buenos
migración irlandesa…, pp. 69-78. ciento treinta años y es el primer periódico ca-
diacríticos, rasgos étnicos, que marcan la Aires, Eudeba, 2004.
12
Como consecuencia nació la ley 817 del 16 de tólico de Sudamérica, además de ser uno de los
trayectoria del grupo y que, estable- 2
Véase R.. Figueira, “La gran aldea”, en J.L. Ro-
octubre de 1876 sobre inmigración y coloniza- más viejos en lengua no española ni portu-
ciendo fronteras sociales, ayudaron en la mero y L.A. Romero, Buenos Aires. Historia de
ción, conocida como ley Avellaneda que, con su guesa.
definición de la identidad de este grupo. cuatro siglos, Buenos Aires, Altamira, 2000, t.
política de puertas abiertas, estaba destinada 19
The Southern Cross, 9 de marzo de 1876, p.
Fue y es poniendo estos diacríticos al ser- I, p. 285.
a ordenar dicho “problema”. 6. “A pesar de muchos pronósticos contrarios,
vicio de la adscripción a un “nosotros” di- 3
Véase T. Halperín Donghi, “¿Para qué la in- 13
Congreso Nacional, Cámara de Diputados, el ministro de Guerra ha dejado la ciudad con
ferenciada de un “otro” como estos descen- migración? Ideología y política inmigratoria en
Diario de Sesiones, 21 de octubre de 1887; ci- el objeto de llevar a cabo su largamente medi-
dientes de irlandeses organizaron la Argentina (1810-1914)” y “1880: un nuevo tada expedición. Todo aquel que desee el bien
tado en L.A. Bertoni, Patriotas, cosmopolitas
interacción social. clima de ideas”, en El espejo de la historia, Bue-
y nacionalistas. La construcción de la nacio- para el país debe anhelar su éxito; es por ello
nos Aires, Sudamericana, 1995. que, después de todos los temibles saqueos, las
nalidad argentina a fines del siglo XIX, Bue-
4
F. Weinberg, “Los intelectuales de la ciudad nos Aires, Fondo de Cultura Económica, matanzas y otras atrocidades que han sufrido
Notas criolla”, en J.L. Romero y L.A. Romero, Buenos 2001, p. 17. los habitantes de las fronteras, cualquier me-
Aires, t. I, p. 261. 14 dio, a casi cualquier costo, que acarree la segu-
“Estamos por dudar de que exista el Para-
1 5 ridad en el futuro, será bienvenido”.
Si bien la coyuntura política, económica y so- La mayoría pobló las zonas de San Antonio de guay, descendientes de razas guaraníes, indios
20
cial que provocó la emigración irlandesa es Areco, Carmen de Areco, Mercedes, San Miguel salvajes y esclavos que obran por instinto o falta L.S., nieta de irlandeses, me decía que
compleja y, por lo tanto, imposible de analizar del Monte, Arrecifes, Exaltación de la Cruz, Ro- de razón. En ellos se perpetúa la barbarie pri- cuando ella era chica “no estaba bien visto que
y describir en este trabajo por razones de es- jas, Chivilcoy, Lobos, Navarro, etc., y en el lito- mitiva y colonial. Son unos perros ignorantes de un irlandés se casara con alguien de acá. Si al-

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guien de la comunidad se casaba con un argen- mony and Uses of the Past”, Anthropological miento de los cien años de la Asociación; 37
T. Halperín Donghi, “¿Para qué la inmigra-
tino se lo... [y hacía un movimiento con el Quarterly, 63: 1, 1990, pp. 1-7. “Cuando las «Señoras» vienen marchando...”, ción?”, p. 226.
brazo y la mano como de separación, aleja- 27 suplemento difundido por The Southern
Tomo el concepto de relaciones primordiales 38
El edificio actual de ese colegio, que está em-
miento]”. Muchos de los relatos de mis infor- de Geertz sólo como punto de partida para mi Cross en octubre de 2004 y realizado por inter-
plazado en la avenida Gaona y Almirante Se-
mantes apoyan esta narrativa acerca del pa- análisis con relación a qué es lo que mantiene medio de la colaboración de un ex alumno del
guí, en un terreno lindante a Plaza Irlanda, fue
sado. unida a la comunidad, ya que el contexto de la Instituto Fahy. Toda esta información escrita
comprado a fines del siglo XIX y comenzó a fun-
21
descolonización de Asia en el que Geertz se ha sido, además, enriquecida por los relatos de
Varios de mis informantes coinciden en que cionar el 19 de marzo de 1899 a cargo de la Con-
era frecuente el uso de la palabra natives para apoya para su análisis es completamente mis informantes.
gregación de Misioneras del Sagrado Corazón
referirse despectivamente a los criollos. D.M., otro y diferente del utilizado para nuestro aná- 34
Es importante aclarar que los discursos de los de Jesús. A partir de 1902 quedó bajo la direc-
nieto de irlandeses, por citar tan sólo un ejem- lisis. Para una reflexión y una revisión crítica informantes no son tomados aquí como verda- ción de Sisters of Mercy, quienes estuvieron al
plo, decía: “Acá se casaban entre ellos. Y a los de las categorías sociales de lo étnico y lo na- des absolutas sino que adquieren sentido e im- frente de la institución hasta 1979. Luego, du-
de acá los llamaban natives. Vos fijate, los in- cional véase R. Guber, “De la etnia...”. portancia en tanto son evidencia de cómo los rante un período corto, pasó a manos de las Re-
gleses les decían a ellos de manera despectiva 28
C. Geertz, “La revolución integradora: senti- descendientes de aquellos inmigrantes irlande- ligiosas de Santa Marta y actualmente funciona
natives y después cuando estaban acá usaban mientos primordiales y política civil en los nue- ses construyen y reconstruyen el pasado desde bajo la tutela de la Asociación Católica Irlan-
esa misma palabra para referirse a los criollos”. vos estados”, en La interpretación de las cultu- aquí y ahora, y nos sirven, por lo tanto, como desa, que es dueña también del Instituto Mon-
El epíteto despectivo que habían sufrido en ras, Barcelona, Gedisa, 2005, p. 222. punto de partida de nuestro análisis. señor Dillon, ubicado al lado del colegio Santa
carne propia era utilizado en el nuevo contexto, 35 Brígida sobre la calle Seguí. Si bien inicial-
29
Específicamente, plantea que una vez esta- Mencionemos someramente cuáles son las
readaptado a las nuevas necesidades. mente fue una escuela para pupilas, el sistema
blecido un cierto nivel de apego irreflexivo al yo escuelas que funcionan como referentes de la
22
N. Shumway, La invención de la Argentina, colectivo, tal apego se pone de manifiesto en el comunidad irlandesa-argentina. Ellas son el de pupilaje dejó de funcionar a mediados de la
Buenos Aires, Emecé, 1993, p. 23. proceso político de desarrollo del Estado nacio- Colegio Santa Brígida de Caballito, fundado década de 1980, y a partir de 1990 funciona
23 nal debido a que este último abarca una amplia en 1899; el Instituto Fahy Farm de Moreno, también como escuela mixta. En cuanto al mo-
Véase L.A. Bertoni, Patriotas, cosmopolitas
gama de cuestiones. De esta forma, plantea, los inaugurado en 1929; el colegio Cardenal tivo por el cual las Sisters of Mercy dejaron la
y nacionalistas...
nuevos Estados deben procurar “domesticar” Newman de Boulogne, fundado en 1948 por los dirección de la escuela, hubo en su momento ver-
24
E.J. Hobsbawn, Naciones y nacionalismo Christian Brothers; el Instituto Keating siones acerca de causas políticas –la Argentina
esas adhesiones primordiales mas no negarlas
desde 1780, Barcelona, Crítica, 2004, p. 1. (ahora alquilado al Instituto San Tarcisio), se encontraba bajo la última dictadura militar–,
o restarles importancia (235-236).
25
P. Vila, “La teoría de frontera versión norte- 30 construido con el aporte de una benefactora ir- pero sobresale en los relatos la explicación de
Geertz no apunta a estos hechos como efec-
americana. Una crítica desde la etnografía”, en landesa de quien ha heredado el nombre y que que se habrían ido porque la congregación con-
tivamente dados sino a su importancia a par-
A. Grimson (comp.), Fronteras, naciones e desde 1919 fue administrado por las Señoras sideró que la misión inicial estaba terminada.
tir del momento en que son construidos como
identidades. La periferia como centro. Buenos de San José con la ayuda de las Sisters of Los tiempos habían cambiado, la posición eco-
dados. Y es ahí donde reside el valor de su plan-
Aires, Ciccus-La Crujía, 2000, p. 113. Mercy; el colegio San Cirano de Caballito, fun- nómica de quienes enviaban a sus hijos a la es-
teo en relación con este trabajo.
26 dado por Sean Healy –nacido en Irlanda y lle- cuela había mejorado y ellas habrían comen-
Propongo entender aquí “grupo étnico” en el 31
Véase C. Geertz, La interpretación..., p. 223. gado a la Argentina en 1928–, que funciona zado a trabajar con personas de bajos recursos
sentido que le da Max Weber, quien plantea que
32
Véase C. Briones, La alteridad del “cuarto desde 1933 y que recibía, en un principio, a los en otras zonas, incluido el interior. Quedaron,
un grupo étnico es un grupo humano que, fun-
mundo”, Buenos Aires, Del Sol, 2001, p. 70. hijos de irlandeses que vivían por entonces en mientras tanto, a cargo del colegio St. Ethnea
dándose en la semejanza del hábito exterior y
el oeste pampeano; el colegio St. Brendan’s, de Bellavista.
de las costumbres, o de ambas al mismo 33
La mayor parte de la información acerca de
ubicado en la zona de Belgrano y fundado por Gran parte de la información acerca de las
tiempo, o en recuerdos de colonización y migra- las escuelas que se encuentra en este apartado
John Scanlan, un irlandés que llegó a la Ar- escuelas de la comunidad argentino-irlandesa
ción, alberga una creencia subjetiva de una pro- ha sido seleccionada de El padre Fahy. Home-
gentina en 1948 con los Christian Brothers en ha sido extraída de El padre Fahy. Homenaje
cedencia en común que se torna básica en la naje de la Asociación Católica Irlandesa en el
misión educativa. Por último, cabe mencionar de la Asociación Católica Irlandesa en el cente-
ampliación de la comunidad. Una conciencia de centenario de su fallecimiento, 1871-1971,
el colegio San Patricio de Rosario que, impul- nario de su fallecimiento, 1871-1971.
comunidad, un “sentido de pertenencia”, enton- Buenos Aires, 1971; The Southern Cross.
sado por la Asociación Católica San Patricio de 39
En 1889, durante la presidencia de Juárez
ces, es la base de lo que Weber llama “comuna- 1875-2000: Ciento veinticinco años latiendo,
Rosario, pudo finalmente concretarse con la Celman, llegaron a bordo del barco City of Dres-
lización”, i.e. pautas de acción cultural e histó- uniendo e informando con la Comunidad Ar-
ayuda de los padres pasionistas y que funciona den alrededor de mil familias provenientes de
ricamente determinadas, un proceso continuo gentino Irlandesa, año 125, noviembre de
desde 1969.
que funda una pertenencia por lazos primordia- 2000, edición especial, número aniversario. Irlanda. Debido a fallas en los preparativos
36
les de determinadas relaciones comunales. Asociación Católica Irlandesa 1883-1983, edi- Véase J.C. Korol y H. Sábato, Cómo fue la in- para recibirlas, sin dinero ni trabajo, muchos
Véase J. Brow, “Notes on Community, Hege- ción especial realizada en ocasión del cumpli- migración... perecieron una vez arribados.

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) 91 (
40
Asociación liderada por Marion Murphy de cambiaba era la manera de darlas, ya que R. Starn (eds.), Representations. Special Issue. guistics of Writing, Manchester University
Mulhall, que obtuvo su personería jurídica en mientras en la escuela se les pedía “por fa- Memory and Counter-Memory, Nº 26, prima- Press, 1987, pp. 48-66.
1897 y cuenta hoy con alrededor de doscientas vor”, en el servicio militar era “haga esto, ca- vera de 1989, p. 15. 60
S. Fenton, “Ethnicity and the modern world:
asociadas. rajo”. 59
Véanse J. Brow, “Notes on Community, He- historical trajectories”, en Ethnicity, Racism,
49
41
“Cuando las «Señoras»...”, p. 1. No debemos G. Williams, The Welsh in Patagonia. The gemony and Uses…” y M.L. Pratt, “Linguistic Class and Culture, Londres, Macmillan, 1999,
pasar por alto el hecho de que la creación de la State and the Ethnic Community, Cardiff Uni- utopias”, en N. Fabb y A. Durant (eds.), Lin- pp. 28-60.
Asociación San José entra dentro del contexto versity of Wales Press, 1991.
de una pluralidad de asociaciones, sociedades, 50
Ha habido, sin embargo, cierta erosión del in-
centros e instituciones dedicadas a la niñez en glés. Si tomamos como ejemplo el archivo del
la Argentina que fueron formadas en el período periódico The Southern Cross, podemos notar
que va de 1890 a 1930 y que forman parte del que mientras en un principio se editaba com-
principio de beneficencia y mutualidad gene- pletamente en inglés, durante las primeras dé-
rado en la Argentina durante la etapa mencio- cadas del siglo XX, más específicamente hacia
nada. la década de 1930, se comenzó a escribir parte
42 en castellano hasta alcanzar la forma actual en
Al comienzo, estuvieron a cargo del alumnado
la que predomina un uso de este último. Según
los hermanos maristas venidos de Capilla del
me manifestaba uno de sus directivos, de todas
Señor y, a partir de 1932, se hicieron responsa-
maneras existe la idea de volver a publicar ma-
bles de la escuela los padres palotinos.
yoritariamente en inglés.
43
T. Halperín Donghi, “¿Para qué la inmigra- 51
C. Briones y L. Golluscio, “Pragmática de los
ción?”, p. 227.
sentidos de pertenencia y devenir”, Actas de II
44
Ibídem. Jornadas de Etnolingüística, Universidad Na-
45
Convocado a fines de 1881 por el Poder Eje- cional de Rosario, 1996, pp. 110-125.
cutivo para tratar temas referentes a la educa- 52
Las palabras pertenecen al embajador sa-
ción popular, comenzó a sesionar en la Capital liente Kenneth Thompson y fueron publicadas
a partir del 10 de abril de 1882, bajo la super- como parte de la entrevista a él realizada por
visión del Consejo Nacional de Educación. Teresa Deane Reddy en The Southern Cross,
46 año 130, N° 5902, Buenos Aires, julio de
S.E. Visacovsky, El Lanús. Memoria y re-
2005.
construcción política de una tradición psi-
53
quiátrica y psicoanalítica argentina, Buenos “Me siento muy a gusto y me sorprendo
Aires, Alianza, 2002, p. 168. cuando los escucho hablar en inglés a ustedes,
47 me sorprende escuchar todavía su acento ir-
Véase M. de Certeau, “Caminhadas pela ci-
landés.”
dade” y “Relatos de espaço”, en A invenção do
54
cotidiano. Artes de fazer, Petrópolis, Vozes, C. Briones, “Mestizaje y blanqueamiento
1994. pp. 169-191 y 199-217. como coordenadas de aboriginalidad y nación
48 en Argentina”, RUNA, vol. XXIII, Universidad
Por ejemplo, B.C., un ex alumno del Insti-
de Buenos Aires, 2002, pp. 61-88.
tuto Fahy, ante mi pregunta acerca de cómo
55
era volver a casa después de tanto tiempo Véase C. Briones y L. Golluscio, “Pragmática
afuera, me decía que mejoraba la relación con de los sentidos de pertenencia y devenir”.
los padres porque en la escuela aprendían a 56
Véase A. Grimson, Relatos de la diferencia y
recibir órdenes y a no contradecir. También la igualdad, Buenos Aires, Eudeba, 2005.
K.F. coincidía en que en la escuela de curas le 57
habían enseñado “orden y respeto” y que, por Véase C. Courtis, Construcciones de alteri-
dad, Buenos Aires, Eudeba, 2000.
lo tanto, cuando hizo el servicio militar “no
58
tuve problemas porque estaba acostumbrado Véase P. Nora, “Between Memory and His-
a las órdenes”, aunque, me explicaba, lo que tory: Les Lieux de Mémoire”, en Z. Davis, y N.

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¿Madre hay una sola?
La naturalización de la maternidad y
los desvíos de la norma en el centro
y el sur bonaerenses a fines del siglo XIX*
Yolanda de Paz Trueba**

Un hombre ama más a su ena- cursos dominantes. Como sostiene Mar-


morada, mejor a su esposa, pero cela Nari: “El Estado politiza la materni-
durante más tiempo a su madre. dad al convertirla en un objeto de preocu-
Proverbio irlandés pación y debate público y político”.2
Existía una sensación de peligro social con

E
n la producción popular de las cul- fuertes implicancias políticas. Todo lo
turas y los pueblos más diversos, que se apartara del ideal de familia pa-
la madre es el estereotipo de mu- triarcal y sexualmente jerarquizada que
jer por antonomasia. Esta producción, le- se quería imponer era percibido como
jos de quedar supeditada a la literatura una amenaza para el orden social.
popular, también ha formado parte de Teniendo en cuenta el discurso, las
múltiples discursos políticos e intelec- normas prescriptas por él y las variacio-
tuales, de los que la Argentina de fines del nes que se dieron en la práctica, el obje-
siglo XIX y principios del XX no se vio pri- tivo de este trabajo es analizar la relación
vada. Una situación social particular pa- de las mujeres con la maternidad en un
recía reactualizar la necesidad de sujeción espacio singular: algunas localidades del
femenina y del ideal maternal. En efecto, centro y el sur bonaerenses a fines del si-
se asistió a una intervención pública en el glo XIX, a partir del análisis de una
ámbito privado de las familias y su repro- fuente particular: las exposiciones que las
ducción, naturalizando la maternidad, el mujeres hacían frente a la justicia de paz
amor de madre y el instinto maternal. Se o al defensor de menores, planteando di-
pretendía así imponer, biologizándolo, el ferentes reclamos con relación a sus hijos.3
ideal de que la misión de la mujer en la so- Estos espacios, si bien estaban aban-
ciedad era la de ser madre y dar ciudada- donando su condición de frontera, mante-
nos a la joven nación, en un marco de con- nían aún muchas de sus características y
flictividad social que se acentuaba1 y en el eran pueblos de campaña. El análisis de
que la recurrencia a explicaciones racia- esta realidad, hasta ahora inexplorada en
les era un común denominador en los dis- el sentido que nos proponemos, nos per-

* Este artículo forma parte de la investigación realizada en el marco de mi proyecto de tesis


doctoral inscripto en el doctorado de Historia de la Universidad Nacional del Centro, dirigido por
la doctora Lucía Lionetti y financiado por una beca de posgrado otorgada por el CONICET en
febrero de 2005.
** IEHS (UNICEN)-CONICET.

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Entrepasados - Nº 34, fines de 2008: 95-110
mite asomarnos a las formas de vida y los La maternidad: fuente de una cuota nada despreciable de control so- cia que estableció entre la mujer casada
valores que esa sociedad consideraba obligaciones y derechos bre las mujeres, sino también derechos (dependiente del marido para su protec-
centrales en la práctica, y ponía de mani- que muchas de ellas en tanto madres ción pero que en la práctica representó
fiesto en su cotidianidad, a caballo entre El hacinamiento en la convivencia, la ejercían exponiendo sus problemas y re- también una forma de sujeción y control),
los valores y las costumbres, entre la ilegitimidad de los nacimientos, el concu- clamos ante la justicia de paz o el defen- y las solteras o viudas, para quienes al ca-
prescripción y la libre acción. binato y todo tipo de relaciones “ilícitas” en sor de menores.9 Estas mujeres no ponían recer de tal protección masculina la ley
Asimismo, las exposiciones de estas amplios sectores del territorio donde con- en tela de juicio el aparato que pretendía preveía ciertos mecanismos de contra-
mujeres de los sectores populares, frente fluían nativos e inmigrantes eran parte de controlarlas sino que, a partir de sus re- peso con relación, por ejemplo, a los dere-
a la autoridad ejercida por los notables lo- una variedad de prácticas familiares muy clamos, reproducían el sistema que pre- chos de propiedad, herencia, tenencia de
cales, nos pone frente a actores que, lejos distantes del modelo que se pretendía im- tendía sujetarlas al modelo tradicional de los hijos, etc. Tal protección legal hacía en
de aceptar pasivamente el mandato de la poner y abonaban las preocupaciones de madre y mujer. No obstante eso, no duda- no pocas oportunidades que la situación
domesticidad y el encierro en el hogar, se intelectuales y gobernantes y justificaban ron en el momento de negociar con el sis- jurídica de éstas fuera más cómoda que la
animaron a peticionar y exponerse públi- las intervenciones políticas en el seno fa- tema y obtener para sí resultados favora- de las casadas, sujetas al dominio patriar-
camente. Es que, como plantea Nari, miliar.6 Estas características se habrían bles. Como apuntan María Silvia Di cal. Esto, sin embargo, puede ser matizado
“aceptada la maternidad como función na- visto acentuadas en espacios como el área Liscia y Ernesto Bohoslavsky, se trata de ya que, como veremos, en la práctica tal
tural de las mujeres, se impusieron los de- de campaña y frontera de la pampa bonae- sujetos que “intentaron adaptarse y sujeción importaba también derechos, en
rechos de las madres sobre los derechos in- rense, donde la movilidad espacial habría apropiarse de un juego que no habían pro- particular cuando se trataba de entablar
dividuales de las mujeres […]. La sido, de acuerdo con José Luis Moreno, un puesto ni buscado”.10 reclamos vinculados a la maternidad,
maternidad en el plano político, entonces, elemento determinante de tales maneras Cabe señalar que estos casos que se que en muchos casos implicaban enfren-
abrió tanto perspectivas de tutela y con- de vivir la familia, lo que nuestras fuentes han estudiado en esta instancia judicial se tarse al sistema patriarcal que en primera
trol sobre las mujeres y sus cuerpos, parecen confirmar. Así, dice el autor, en las enmarcan dentro de un contexto en el que instancia amparaba al hombre.11 No obs-
como de liberación”.4 Entendemos que zonas fronterizas (como lo era aún nuestro ya se había sancionado el Código Civil en tante, como veremos en algunos casos,
esa liberación, es decir sus derechos de espacio a fines del siglo XIX), “con sus mi- 1871. Como se ha explicado, esta codifica- cuando los hijos estaban de por medio la
madres, los ejercían cuando se presenta- licias, estancieros, campesinos, peones, ción, si bien implicó la búsqueda de un or- actitud de la justicia podía ser mucho más
ban a las autoridades locales, aun po- indios, esclavos, pulperos, habría creado den jurídico y normativo que fuera supe- conciliadora de lo que la lectura de la le-
niendo en riesgo su reputación, como ve- un escenario en el que los hombres y las rador de la legislación heredada de la tra de la ley deja ver. Esto siempre y
remos más delante.5 mujeres no necesitaban de los rituales etapa colonial e independiente inmediata- cuando no se cuestionara la integridad
Finalmente, estas exposiciones pueden (largo cortejo, promesa de matrimonio, mente posterior, encerró en muchos aspec- moral de la mujer.12
interpretarse como un medio de ejercer la aceptación por parte de los padres y cere- tos una continuidad marcada en concep- En principio, se hace necesario hacer
ciudadanía por parte de actores sociales a monia ante el altar) para entablar relacio- tos básicos que interesan a nuestro una aclaración. Si bien la muestra de ca-
quienes la legislación, en principio, les ne- nes (duraderas o esporádicas) desde muy estudio, como los derechos de las mujeres sos utilizados en este trabajo es pe-
gaba tal prerrogativa. Se puede suponer jóvenes”.7 Si bien estos argumentos no de- y las cuestiones de familia. El Código Ci- queña,13 nos remite a una variedad de si-
que el reclamo de estas mujeres ante la ben llevarnos a pensar en un espacio libre vil de Vélez Sarsfield (en consonancia tuaciones familiares y personales que
instancia local de la justicia fue un recurso de consideraciones morales8 o de excesiva con una tendencia latinoamericana con- nos obliga a establecer una primera dis-
para que las autoridades reconocieran promiscuidad en las relaciones interperso- temporánea) conllevó a un reforzamiento tinción entre aquellas mujeres que se
sus derechos, en tanto madres de los fu- nales, sí podemos afirmar que las ca- de los derechos materiales y jurídicos de presentaban espontáneamente ante las
turos ciudadanos. Sin ser conscientes, es- racterísticas del lugar y las formas la familia legítimamente consolidada, lo autoridades a entablar su reclamo como
tas estrategias ensayadas iban en el de vida se daban en un marco de que generó una serie de consecuencias.Al madres, muchas de ellas solas, es decir
mismo sentido de la configuración de la fi- laxitud al que refieren las apre- jerarquizar la familia patriarcal, implicó que carecían de la protección de la figura
gura de madre de ciudadanos, que fue uno ciaciones de Moreno. el reforzamiento de la concepción religiosa masculina, y aquellos reclamos que se da-
de los pilares sobre los que se sustentaba Por otra parte, como ya que fundamentaba la protección de la ban en el marco de pleitos familiares en-
el nuevo orden político liberal. planteamos, desde las normas y mujer como un ser débil e inferior. La mu- tre marido y mujer. Dentro del primer
los discursos la maternidad re- jer ratificada como ser débil por natura- grupo nos encontramos con el caso de An-
portaba no sólo obligaciones y leza debía ser protegida; de ahí la diferen- selma Urondo, quien el 31 de octubre com-

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pareció ante el juez de paz de Olavarría el hecho había sido cometido por el comi- Tras un cuarto intermedio, el juez decide justo pedido de la causante y teniendo da-
reclamando la devolución de su hija sario don Alfredo Carvalho quien, al pare- dejar en manos del tío a los menores, a tos favorables de la referida de su buena
Luisa de quince años. En esa oportunidad cer, la tenía en su domicilio al servicio de cambio de que éste pasase a la mujer conducta como de haber nuevamente to-
expuso que “habiéndose encontrado en el su familia. “una subvención mensual, mientras mado estado con don Jacinto Piñero per-
partido de La Madrid en calidad de sir- Como lo han demostrado otros auto- conserve su independencia”.19 Este caso, sona de iguales condiciones […] dirijo a U
vienta con una hija de ella […] en la casa res, al no existir un aparato a fines del si- no obstante, nos permite hacer una lec- la presente a fin de que se sirva dictar las
del Sr. Lepotti y habiendo salido el día glo XIX preparado para hacer frente a las tura –al menos entre líneas– en la que medidas del caso para que la menor Vi-
diez de dicha casa quedando en el mismo necesidades de dar amparo a los niños encontramos ciertos matices. Dado el centa Montiel sea puesta al lado de la ma-
partido por encontrarse enferma en que lo necesitaban,15 las vacantes en los arreglo económico al que finalmente lle- dre”. Fortunata Villalba, además de ser
cama le ha sido sacada de su lado su hija asilos de huérfanos eran reducidas y, gan y que muchas sentencias son el resul- respetable, era viuda del señor Montiel,
por las autoridades judiciales de esa, sin frente a la imposibilidad de colocar allí a tado de conversaciones previas,20 pode- padre de la niña, y, al haber “nueva-
darle razón alguna por qué se la detenían la mayoría de los menores, los defensores mos inferir que el origen del reclamo no mente tomado estado”, tenía asegurada su
y depositada en casa del Sr. Delorenzi”. los depositaban en casas de familias par- habría sido la mera devolución de los me- reputación y el sustento para ella y su
Por esta causa, continuó exponiendo, “ve- ticulares. Si bien se suponía que allí de- nores sino una cuestión económica, má- hija.21 Finalmente, podemos citar el caso
nía a pedir de las autoridades ayuda bían ser educados y provistos de lo nece- xime teniendo en cuenta que se trata de Severina Fernández de Dufau,
para reclamar a su hija por los medios le- sario para vivir, en realidad las más de las de varones de once y trece años, es quien se dirigió al defensor general
gales”. A partir de la denuncia de la mu- veces eran mano de obra barata y en mu- decir, en una edad que para los de menores de La Plata a fin de
jer, el juez de paz de Olavarría se dirigió chos casos muy mal tratados, como lo co- sectores populares se conside- reclamar lo que consideraba su
al de Lamadrid en repetidas ocasiones, fi- rroboran nuestras fuentes.16 raba activa laboralmente y que, derecho: esto es, tener a su lado
nalmente el 5 del mes siguiente obtuvo El caso de Regina Palacios (así como como se desprende de la fuente, a sus hijos, los que eran reteni-
una respuesta que deja más dudas que los antes citados) pone de manifiesto la ex- habían sido entregados por la dos indebidamente por otra
certezas. El juez decía que la causa por la plotación de los menores en las casas de fa- madre a cambio de que colabora- mujer de nombre Rafaela, que
que la chica estaba “detenida y deposi- milia, pero en este caso no se trataba de ran con su sustento. Probable- había sido concubina de su ex es-
tada” la conocía la madre “perfecta- una menor huérfana o una chica abando- mente a la falta de tal colaboración poso ya fallecido. El defensor ge-
mente”. Además, se extrañaba de que hu- nada sino que tenía una madre, aparente- (lo que puede haberse acordado en neral se dirige a su par de Tandil a
biera concurrido al juzgado de Olavarría mente sola, que la reclamaba.17 el cuarto intermedio), ella denomina fin de solicitarle que tome las medidas
cuando su domicilio estaba establecido en Tampoco carecían de familia Pablo y “engaños”. El conflicto previo entre las del caso para que los menores estén en po-
Lamadrid del que –según afirmó– “ha des- Claudio, de trece y once años, hijos de Se- partes fue lo que movilizó la denuncia de der de la madre, a quien asistía el derecho.
aparecido repentinamente”. Nada sabe- vera de Fernández, quien en junio de Severa, quien apeló a su condición de ma- Pero, además, afirmó que era una medida
mos sobre la falta cometida, ni si ésta fue 1899 se presentó ante el defensor de meno- dre para dar legitimidad a su reclamo que debía tomarse como un modo de sal-
responsabilidad de la madre o de la hija. res con el objeto de reclamar a sus hijos ante la Defensoría. vaguardarlos de lo que consideraba un
Como se puede advertir, la autoridad de que, según declaró, fueron sacados de su Al margen de algunos casos que mere- ejemplo inmoral de vida, al vivir con la
Olavarría en su respuesta dio pocas expli- lado con engaños por un hermano de ella. cen un párrafo aparte como el de los hijos concubina de su finado padre. Nada sabe-
caciones, en las que tejió un manto de Dado que éste no le contestaba las cartas de Severa de Fernández, como antes plan- mos acerca de la averiguación de antece-
duda sobre la moralidad de la mujer y la que le había enviado y nada sabía de teamos, si la moralidad de la mujer no en- dentes sobre ambas mujeres, ni por qué
legitimidad de su reclamo como una ellos, “solicita la intervención del Juez de traba en discusión, las resoluciones tendie- Rafaela retenía en su poder a los chicos.
forma de dar sustento a su decisión de no Menores a efecto de que reconociendo el ron a favorecerlas, como le sucedió a A los ojos del defensor general, la ley es-
dar lugar al reclamo de Luisa.14 legítimo derecho que le asiste, libre las Fortunata Villalba. Ésta se presentó ante taba de parte de la madre y si la sombra
El 25 de enero de 1896, el comisario de órdenes del caso para que le sean devuel- la Defensoría de Tandil en enero de 1879 de la inmoralidad no la rondaba, nada de-
Azul informaba al defensor de menores de tos”.18 Finalmente, comparecen el her- para reclamar la intervención frente al de- bía impedir que los menores estuvieran
la presentación que había hecho ante esa mano de ella y los menores. Según expuso fensor de Rauch, lugar donde una hija me- con ella.22
comisaría Petrona Palacios, denunciando el tío, los chicos habían sido llevados con nor de la mujer, Vicenta, se encontraba de- Este tipo de planteos muchas veces im-
que su hija de doce años, Regina Palacios, el consentimiento de la madre con el positada. Dice el defensor de Tandil en plicaban una solución a los problemas ex-
le había sido arrebatada de su poder y que compromiso de que trabajasen a su lado. nota a su par de Rauch: “En atención al puestos por las mujeres, y otras ponían so-

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bre el tapete la duda sobre la las autoridades tomaran una determina- tiempo ha notado frialdad de parte de su Pero tal vez el caso más representativo
integridad moral de las de- ción en su contra. Como se expuso rápida- esposa naciendo en él la sospecha de la in- de los deberes y derechos de los padres y de
nunciantes e implicaban el mente: “En la misma fecha y en virtud de fidelidad de su cónyuge. Que a consecuen- la lucha en torno a la obtención de la
peligro de la pérdida defini- las actas que anteceden y deduciendo de cia de disgustos domésticos, se alejó de su guarda de los hijos sea el litigio entre Lu-
tiva de la tutela sobre sus hi- ellas que es cierto que Doña Francisca casa para evitar consecuencias graves si cía Huertas y Ciriaco Verón, entablado
jos. Esto aparece más clara- Griezo hace vida marital con otro hombre se encontrara in fraganti en delito de por este último, en virtud de querer recu-
mente expuesto en el segundo que no es su esposo, lo que ella misma ma- adulterio con sus autores. Que la denun- perar a un hijo de ambos, también llamado
grupo de casos, en el que nos en- nifiesta en su declaración y siendo esto un cia que formula puede atestiguarla Ciriaco Verón. Por esta causa, el 21 de abril
contramos con conflictos familiares y de re- motivo suficiente para hacerle perder su hasta con una hija de diez y seis años que de 1899 se presentaron ambos a declarar a
clamos de hijos entre el padre y la madre. derecho sobre el hijo en cuestión, la Defen- ha presenciado escenas inmorales. Y que la Defensoría, donde habían sido citados
Tal fue el caso de Francisca Griezo. El 24 soría de Menores resuelve: entregar al Sr. en virtud y teniendo la mujer a su lado previamente.27 El padre pedía que el hijo le
de septiembre de 1895 se presentó a com- Sapere al hijo aludido”.23 Decisión que co- dos hijos menores de cinco y siete años, fuera sacado a la madre, porque ésta lle-
parecer a la defensoría de menores don rroboran los dichos del defensor general de pide al señor Juez se sirva quitárselos”. vaba una mala vida. Lucía, tal vez porque
Gaetano Sapere, quien venía a reclamar a menores de La Plata, al que su par de Azul Tal fue la decisión del juez, quedando los fuera verdad o tal vez por estrategia, con-
un hijo menor llamado José que se encon- le había pedido instrucciones respecto de mismos, por decisión de agosto del mismo testó que no eran ciertas tales acusaciones
traba en poder de la madre. La causa del otro caso. Claros y efectivos fueron los ar- año, en manos de don Martín del Giorgio pero, además, adujo no poder entregar al
reclamo era, según Sapere, que ésta estaba gumentos de su respuesta al exponer que, ya que, en opinión del juez, de la exposi- niño, de tan sólo dos años, ya que aún “era
haciendo vida marital con otro hombre, “desde que la esposa a que Ud. se refiere ción de las partes “resulta plenamente de pecho”. Como Verón no presentó pruebas
cuando él era su esposo legítimo. Según el vive separada de su marido hace dos comprobado que la muger Ángela Silacci sobre la supuesta conducta indebida de la
criterio del ex esposo, la vida que llevaba años, viviendo con otro hombre y por con- ha faltado a los deberes conyugales, per- madre y ésta, a su vez, negó tales acusacio-
su mujer lo obligaba a tomar la determina- siguiente observando una vida amoral no diendo la patria potestad de acuerdo con nes, la Defensoría no hizo lugar a su re-
ción de quitarle al hijo, cosa que –según tiene derecho a sus hijos. No así su esposo los artículos 307 y 309 del código civil”.25 clamo. No conforme con esta decisión, el pa-
aclaró– jamás hubiera hecho en otras cir- que tiene la patria potestad sobre éstos”. Similar suerte corrieron los hijos de Fe- dre recurrió a la Defensoría General de La
cunstancias. En la misma fecha, prestó su Siguió dando detalles en los que aclaraba lipa Acosta, denunciada por su marido en Plata, planteando su caso y quejándose de
declaración en la defensoría doña Fran- que al hombre se le quitarían esos dere- febrero de 1900 ante el defensor de meno- la falta de atención que el defensor de Azul
cisca, quien dijo que efectivamente ella vi- chos si los niños recibieran malos tratos res de Tandil por ejercer la prostitución. le había dado a su pedido. Con fecha 28 de
vía con otro hombre pero que su esposo le pero no por el solo hecho de vivir con otra Según el esposo, José De Panzo, “ha- abril le enviaron entonces una nota a éste,
había vendido hasta los muebles, deján- mujer.24 Lo cierto es que la estrategia de biendo observado que su muger ha fal- en la que dicen que “se ha presentado en
dola en la miseria, por lo cual se había Francisca de desacreditar al marido en su tado a los deberes conyugales desde hace forma a esa defensoría solicitando la en-
visto obligada a abandonarlo. Pero, no con- propia defensa al culparlo de no cumplir tiempo, procuró corregirla, sin resul- trega de su hijo natural, llamado también
tenta con esta defensa, pidió al juez que no con su deber de padre no fue tan efectiva tado”. La agravante de la situación era Ciriaco, por carecer la madre, que no lo
hiciera lugar al pedido del padre en virtud como para contrarrestar la condena que que la mujer trabajaba en un prostíbulo tiene, de lo necesario para mantenerlo y por
de tratarse de un niño sobre el que –según las leyes y la sociedad de ese tiempo hacían de Vela, por lo que él pidió le sacaran dos que ésta además, observa una conducta in-
ella consideraba– éste no tenía derechos y sobre la mujer que no sólo vivía con otro hijos menores del matrimonio, Rafael y moral28 y que Ud. no ha hecho lugar a su
no podía quitárselo. Así, si ella había sido hombre sino que lo hacía habiendo aban- Martín, de tres y dos años respectiva- pedido”. En definitiva, la Defensoría Gene-
puesta en falta por la observación del es- donado a su legítimo esposo y llevándose mente. El juez llamó a declarar a Felipa ral solicitó a la de Azul que actuara en el
poso legítimo, también él ahora estaba en un hijo con ella, afectando así doblemente y resolvió que “oídas las razones que caso. El defensor de Azul respondió a su su-
la mira de la justicia al no cumplir con su el honor y los derechos de propiedad del cada uno de los esposos aduce, de donde perior explicando las razones por las que el
deber de padre proveedor. Sin embargo, la hombre. resulta que efectivamente la muger Fe- niño continuaba con la madre y las razones
falta de adulterio era un delito y aunque Tampoco fue favorable a la madre la lipa Acosta ha estado en un prostíbulo en citadas giraban todas en torno a su vida or-
el esposo no la acusaba abiertamente en resolución del juez de menores de Tandil, Vela, por lo que ha perdido la patria po- denada ya que, como lo expuso, nada se ha-
este sentido y sólo reclamaba al hijo, la quien debió actuar tras la denuncia de testad, el defensor de menores resolvió bía podido probar sobre su vida amoral y
sombra de sospechas sobre la vida inade- don Pedro Silacci, quien se presentó en ju- entregar a don José De Panzo sus dos hi- que se mantenía con el trabajo en una casa
cuada de la madre fue suficiente para que lio de 1899 y expuso que “ha bastante jos”.26 de familia. Además, argüía el defensor de

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Azul, Verón era agente de la policía y tal vez a sus hijos Fermín, Francisco, Nicolás, An- vido, si mis hijos han cubierto su desnu- en esta oportunidad ella estuvo bien
tampoco tuviera lo suficiente para mante- tonio, Celedonio y Rafael, hijos legítimos dez y han sido asistidos en sus enferme- acompañada y asesorada sobre los pasos
ner al niño. de la pareja. También manifestó haber dades en el tiempo transcurrido desde que legales a seguir, sabiendo argumentar a
Si bien con estos informes la Defenso- querido llevárselos en el momento de la fueron abandonados por su padre es de- su favor para reclamar del ex marido lo
ría General cerró el caso al concluir que separación pero, al parecer, el juez de me- bido a mi trabajo personal en algún caso que consideraba le correspondía: su pro-
las actuaciones de Azul habían sido correc- nores no aceptó su pedido. La causa por la y al auxilio que por caridad he recibido de tección pecuniaria para ella y sus hijos. Si
tas, Verón volvió a insistir ante La Plata que, después de tres años, insistía en el un sinnúmero de vecinos pero jamás la “mala fama” no se comprobaba, como
y el 18 de septiembre cursaron una tema era que su esposa ha “faltado a sus heme valido de medios para atender a su parece ser el caso, la protección de la ma-
nueva nota a Azul para que se tomaran deberes sagrados […] dando un paso que subsistencia que no fueran dignos; el tra- dre y los hijos eran la prioridad de la ley,
cartas en el asunto. Esta vez Verón había la imposibilita para tener a su lado meno- bajo honrado fue siempre mi fuente de re- y en este caso particular pesaron más esos
reunido las notas de varios vecinos que res”. Según el mismo Giffoni, la mujer “ha cursos”.30 Continuando con las indagacio- derechos legales que la incontinencia
atestiguaban que era un hombre hon- cometido el delito de adulterio haciendo nes, descubrimos más adelante que, verbal del marido. Si tal “mala fama” ade-
rado y no así su ex concubina Lucía notar el fruto de su falta en el Registro Ci- tiempo antes, ella había entablado una de- más no existe, más rápida terminaba
Huertas. No obstante esto, y no saber la vil de esta localidad el 19 de febrero manda por la separación de Giffoni, patro- siendo la decisión a favor de la madre.
resolución final, es de suponer que las pri- ppddo.”. Lo interesante de este caso es la cinada en esa oportunidad por don Lo-
meras actuaciones prevalecieron, al no po- forma en que esta mujer se defendió de renzo Gamez, vecino respetable del
der probarse fehacientemente nada sobre esas acusaciones. A través de un escrito en pueblo. Entre ambos plantean al juez de Algunas consideraciones finales
la conducta licenciosa de la madre, piedra primera persona expuso su descargo co- turno que Giffoni hacía tiempo la había
angular de todo el proceso. Como plantea menzando con el planteo de la falta de ju- abandonado a ella y a sus hijos y que la si- Como evidencian las fuentes a las que
Judith Farberman, con relación a otro risdicción para entender en el caso del tuación del matrimonio se había tornado nos hemos referido, las formas familiares
tiempo y espacio, lo que levanta la sospe- juez de paz, por ser competencia del juez insostenible, “por más que ella siempre que llevaron a la práctica los actores so-
cha del vecindario –que apoya las inten- de menores. Pero continúa exponiendo profesa el cariño que en el matrimonio ciales que trascienden en ellas dista-
ciones de Verón en nuestro caso– es la ex- que, además de estar separados hacía tres debe existir entre los cónyuges”. ban mucho del ideal que se preten-
cesiva libertad de algunas mujeres, como años, como se desprende de las mismas Frente a su situación, según ex- día imponer en el contexto de
la que demostrara tener Lucía Huertas declaraciones de Giffoni, él la abandonó a puso, se vio obligada a recurrir al modernización al que asistió la Ar-
para tomar sus decisiones al asumir la ella y a sus hijos en la “más completa mi- Juzgado amparándose en el artí- gentina a fines del siglo XIX, lo
condición de jefa y sostén económico de la seria”. Y continuaba argumentando a su culo 185 del Código Civil para de- que justificó intervenciones en
familia. Evidentemente, esa actitud no favor: “Este abandono señor juez de sus mandar al esposo por incumpli- la vida familiar.
hacía más que acentuar “a los ojos de los hijos menores importa la pérdida de la pa- miento del artículo 185 del En el caso de las mujeres de
vecinos su potencial amenaza”.29 tria potestad que ante sus hijos podía te- mismo Código.31 Además de resal- los sectores populares a las que
Pero lejos de conformarse con su des- ner (Libro 1º sección 2º Título III Art. 307 tar su cumplimiento como esposa y hemos hecho referencia, actores
tino o de acatar decisiones patriarcales que del Código Civil Argentino), por lo cual el de sus deberes de madre, cuestio- subalternos en un doble sentido
las perjudicaran, otras mujeres tomaron señor Juez debió no hacer lugar a la de- naba la falta en que había incurrido (desde el género y desde la clase)
posturas aun más decididas en su de- manda”. Pero más allá de estos impedi- el marido a sus deberes, aquellos que acudieron a la justicia y entablaron
fensa y las de sus hijos. Así fue como Leo- mentos, mencionó otro de carácter más en algún modo implicaban la sujeción de sus reclamos desde su lugar de madres
narda Ferreira recurrió a la justicia a práctico y es que Giffoni no tenía los me- la mujer al hombre pero que en cierta me- de familia, pero haciendo uso de los dere-
causa de una demanda en la que también dios para hacerse cargo de sus hijos, dida eran también una protección que ella chos que el Código Civil les otorgaba,
el cuestionamiento de fondo es esta “exce- como quedaba demostrado por los nume- usó a su favor. Leonarda pidió medidas de aunque una primera lectura nos sugiere
siva libertad” de la que nos habla Farber- rosos juicios ejecutivos que tenía en el mo- amparo y solicitó el embargo preventivo una negación absoluta de éstos. Es que,
man. El 10 de mayo de 1897 compareció mento de la demanda y por no haber cum- de la casa, ante el temor de quedar en la como planteamos siguiendo a Marcela
ante el juez de paz don Francisco Giffoni, plido tampoco en su momento con la calle, y el Juzgado en aquella oportunidad Nari, la maternidad no sólo implicó una
domiciliado en Olavarría, y expuso que obligación judicial de pasar la cuota de ali- habría hecho lugar.32 También en este caso forma de sujeción y de control de la mujer
hacía tres años que se encontraba sepa- mentos. Así la muy bien informada mujer vemos cómo se ponen en tela de juicio los sino también una fuente de derechos.
rado de su esposa y que venía a reclamar concluía: “Por lo que si mis hijos han vi- deberes de la mujer y su moralidad, pero Muchas mujeres supieron usar los inters-

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ticios del sistema para acomodarse a una tenido lugar para la cotidianidad de vas- composición de un orden que había sido al- 2
Marcela Nari, Políticas de maternidad y
realidad que no habían elegido. Si bien el tos actores sociales, por ejemplo, las mu- terado. maternalismo político, Buenos Aires, Biblos,
Código combinó lo jurídico con la dimen- jeres. Efectivamente, existen trabajos en Esto nos lleva a replantearnos la forma 2004, p. 18.
sión de lo social y cultural en aras de re- los que se sostiene que las reformas libe- en que ha sido interpretada la idea de or- 3
Cabe señalar que los documentos analiza-
forzar el “encierro doméstico”33 de la mu- rales, al fortalecer la libertad individual, den que estos sectores liberales quisie- dos incluyen cartas, denuncias y sumarios
jer, también desde allí se generaron redujeron el dominio patriarcal sobre la fa- ron imponer y los mecanismos a través sustanciados por la justicia de paz y las defen-
mecanismos de resistencia y espacios de milia. Para otros, que concentran su de los cuales pretendieron implementar- sorías de menores. El análisis de la instancia
atención en los derechos de propiedad de los. Si bien no podemos desconocerlos, de la justicia de paz es imprescindible para los
“autonomía y toma de decisiones”.34
debemos también prestar atención a las propósitos de nuestro trabajo, dado que en ella
Más allá de esta negación de derechos las mujeres en México y Centroamérica, la
acciones de aquellos que vivían en el se resuelven estas demandas. Los sumarios
para las mujeres que la codificación y la política estatal en este período “tuvo con-
sustanciados son muy breves: constan de una
legislación de la época establecieron, con- secuencias más negativas que positivas en marco de este sistema impuesto pero te-
indagatoria a la demandante donde se especi-
sideramos fundamental tener en cuenta la lo que respecta a la igualdad de género” y nían su propio sentido del orden. Ése es
fican sus datos personales, los motivos de la de-
perspectiva que al respecto manifestaron consideran que el sentido general del el que estas mujeres que recurrían al
manda y finalmente la resolución de la causa
los actores sociales y la forma en que cambio fue regresivo en vez de progre- juez de paz o al de menores buscaban fundamentada de manera breve por el juez de
adaptaron sus vidas cotidianas a tales res- sista.35 Sin pretender entrar en el debate restablecer. Ver entre ese orden autoper- paz o el defensor de menores, en muchos casos
tricciones. Del análisis de los casos comen- mencionado, nos interesa marcar que en cibido por los actores sociales y el orden el mismo día de su presentación. En el proce-
este contexto fue pensado y aprobado el patriarcal que quería imponerse desde dimiento no figuran los tecnicismos legales, da-
tados resulta una visión de esta sociedad
Código Civil, al que nos hemos referido en arriba una oposición tajante sería caer das las características de una justicia de paz que
patriarcal donde los valores y las prácti-
este trabajo, y que no dejaba de lado cues- en un determinismo y un error insosla- mantuvo, aun en el período tratado, su carácter
cas supuestamente opresivas para con
yables: pensar en tales órdenes como exi- lego y vecinal. Su función era ser expeditiva, rá-
las mujeres, aun sin dejar de serlo, pudie- tiones familiares como la maternidad.
tosos o fracasados. Se trató en realidad pida y conciliadora en la resolución de los con-
ron ser revertidas por muchas de ellas al Cabe además tener en cuenta que la flictos. En sus procedimientos, la presencia de
de un orden negociado que buscó impo-
hacer un uso de los derechos que la mater- maternidad otorgaba derechos no sólo vecinos testigos suplió la ausencia de escribanos,
nerse en el marco de unas comunidades
nidad les otorgaba para salir airosas de di- desde las leyes y la interpretación que de fiscales y abogados. En caso de apelación, cosa
pequeñas que compartían códigos, valo-
versas situaciones cotidianas poco felices. ellas podían hacer los jueces sino también que raramente sucedía, la instancia letrada de
res, en fin, lo que Edward P. Thompson
Tal vez desde el punto de vista de estos ac- desde la óptica de la sociedad y la percep- la justica civil era la encargada de analizarla.
llama “costumbres en común”.37 Tanto es Aun así, estos documentos, que no constan de
tores sociales el sistema patriarcal que las ción que tenían los actores que trasgre-
así que, más allá del motivo que llevaba más de dos o tres carillas, nos permiten cono-
“condenaba” a ser madres como objetivo dían las normas impuestas. Por qué no
a las mujeres ante los estrados judicia- cer la identidad de las demandantes y los cri-
único en sus vidas fuera, además de una pensar, siguiendo lo planteado por Jacque-
les y si, en principio, el Código Civil les terios que intervienen en la resolución de estos
sujeción, una herramienta para mejorar line Vasallo, que estas y otras mujeres pu-
negaba hasta los derechos que hoy pode- conflictos, pues esta instancia estaba influida
su cotidianidad. dieron transformar ese discurso y las
mos considerar básicos, la forma en que no sólo por la sabiduría técnica o legal sino tam-
Éste es un punto que nos permite, ade- prácticas, y movilizarlas a favor de su bién por el conocimiento profundo de las cir-
los actores sociales hacían uso del mismo
más, reflexionar y contribuir al debate (in- causa.36 Esto, sin embargo, no debe hacer- nos revela aristas de poder que ellas po- cunstancias locales. Sobre el funcionamiento de
concluso aún), que se ha sostenido en nos pensar en tales actores como subver- dían utilizar a su favor de lo que en prin- esta instancia en el período véase Juan Manuel
torno a la cuestión del liberalismo y su sivos al sistema patriarcal sino que, cipio era un medio de garantizar el orden Palacio, La paz del trigo. Cultura legal y socie-
efectiva apertura de derechos. Mientras como señalamos haciendo referencia a patriarcal. dad local en el desarrollo agropecuario pampe-
que en algunos casos se ha insistido en que los casos comentados, muchos se trataban ano, 1890-1945, Buenos Aires, Edhasa, 2004.
los movimientos liberales de los que se nu- de una adaptación conveniente a las limi- Sobre la justicia de paz como un espacio que
taciones del citado sistema, antes que de apela a la justicia tradicional en otro contexto
trieron las Constituciones de muchos paí- Notas como el de México véase Daniela Marino, “El
ses europeos y americanos en el siglo XIX su abierta discusión. De cualquier ma-
juzgado conciliador en la transición jurídica.
representaron en este plano la puesta en nera, debemos pensar que, en la óptica de 1
La cuestión social ha sido trabajada por Huixquilucan (estado de México), siglo XIX”, en
práctica de las libertades individuales y los actores sociales involucrados en los su- múltiples autores, entre los que podemos Claudia Agostoni y Elisa Spekman Guerra
una ampliación de los derechos, otros sec- cesos trabajados, la presencia ante la jus- mencionar a Juan Suriano (comp.), La cuestión (eds.), De normas y transgresiones. Enfermedad
tores prefieren matizar tales apreciaciones ticia de paz, aunque no fuera en contra de social en Argentina, 1870-1943, Buenos Aires, y crimen en América Latina (1850-1950), Mé-
a la luz de los escasos cambios que habrían las reglas establecidas, implicaba la re- La Colmena, 2000. xico, UAM, 2005.

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4
Marcela Nari, Políticas de materni- tas transformaciones generaron entre los con- el pueblo, la sociabilidad, la familia y las cues- 12
Un estudio útil para la comparación de si-
dad…, p. 19. temporáneos la sensación de crisis familiar, y tiones políticas se combinan para darnos un pa- tuaciones similares pero para un período ante-
5 particularmente del predominio patriarcal, norama de nuestro espacio y particularmente rior al de la codificación es el de Ricardo Cicer-
Esto, en una sociedad de frontera y en
éste, dice, no se vio disminuido, sino más bien de Tandil sumamente sugerentes. chia, “Vida familiar y prácticas conyugales.
pueblos pequeños donde las relaciones cara a
transformado. Elisabeth Roudinesco, La fami- 9 Clases populares en una ciudad colonial, Bue-
cara primaban, era de central importancia El defensor de menores era un funcionario
lia en desorden, Buenos Aires, Fondo de Cul- nos Aires, 1800-1810”, Boletín del Instituto
para todos, pero aun más para las mujeres y en municipal encargado de velar por la niñez des-
tura Económica, 2003. Ravignani, primer semestre de 1990.
especial para las de los sectores populares, amparada y ubicar a los niños en lugares donde
7
siempre en el límite entre la mujer respetable José Luis Moreno, Historia de la familia pudieran crecer con lo que se consideraban las 13
La muestra está compuesta por veintitrés
y la que no lo era. Sobre la importancia de las en el Río de La Plata, Buenos Aires, Sudame- garantías necesarias de formación moral, fre- casos de un total de más de cincuenta que se
relaciones cara a cara y la necesidad de la de- ricana, 2004, p. 104. cuentemente en casas de familia. De acuerdo con continúan en estudio.
fensa del honor véase Julián Pitt-Rivers, “La 8
Al respecto se refiere Carlos Mayo en Es- el análisis que Graciela Vivalda realizó para la 14
Archivo Histórico Municipal de Olavarría
enfermedad del honor”, Anuario IEHS, Nº 14, tancia y sociedad en la pampa (1740-1820), Bue- ciudad de Rosario (con quien encontramos mu- (AHMO), 1891, Urondo Anselma reclamando
Tandil, UNCPBA, 1999; Arlette Farge, “Fami- nos Aires, Biblos, 2004. Véase también José Ma- chas similitudes para nuestro caso de estudio), su hija Luisa de las autoridades de Lamadrid.
lias. El honor y el secreto”, en Philippe Ariès y teo, “Bastardos y concubinas. La ilegitimidad los defensores eran iletrados y llevaban un con-
15
Georges Duby, Historia de la vida privada, t. 3, trol de la educación de los menores, así como lis- Lila Caimari se refiere al tema del fra-
conyugal y filial en la frontera pampeana bonae-
Madrid, Taurus, 2001. Para más información tas de colocación de éstos con esas familias par- caso del proyecto penitenciario de reforma que
rense (Lobos, 1810-1869)”, Boletín del Instituto
sobre el caso argentino en particular, Sandra ticulares. Graciela Vivalda, “Solas, huérfanas y fue concebido a fines del siglo XIX en conjunto
Ravignani, Nº 13, primer semestre de 1996, en-
Gayol, Sociabilidad en Buenos Aires. Hombres, extranjeras. Un destino incierto para las niñas entre médicos, penitenciaristas y funciona-
tre otros. Si bien estos autores analizan estas
honor y cafés, 1862-1910, Buenos Aires, Del abandonadas en Rosario a finales del siglo rios, y menciona entre los síntomas de este fra-
cuestiones para períodos anteriores, encontra-
Signo, 2000. XIX”, en X Jornadas Interescuelas, Rosario, caso la no existencia de separación de personas
mos grandes similitudes en estos puntos entre
2005. en el interior de las instituciones de encarcela-
6
Cabe tener en cuenta lo planteado por Eli- sus conclusiones y lo que nos transmiten
miento, y la presencia de niños mezclados con
sabeth Roudinesco para el caso europeo, quien nuestras fuentes sobre las formas de vida fami- 10
María Silvia Di Liscia y Ernesto Bohos- delincuentes con y sin condena. Lila Caimari,
afirma que tal idea de desorden social no es un liar en el centro y el sur bonaerenses, espacio lavsky (eds.), Instituciones y formas de control Apenas un delincuente. Crimen, castigo y cul-
producto del siglo XIX sino, por el contrario, se de nuestro trabajo. Sobre cuestiones generales social en América Latina 1840-1940. Una revi- tura en la Argentina, 1880-1955, Buenos Aires,
remonta a épocas lejanas, a raíz de las trans- sobre la vida en la frontera en nuestro espacio sión, Buenos Aires, Prometeo, 2005, p. 14. Es Siglo Veintiuno, 2004.
formaciones que la familia ha ido experimen- y tiempo de estudio se pueden consultar Mar- importante señalar que el análisis de las fuen- 16
tando a lo largo de los siglos. Así, se habría dado celino Iriani, “Los vascos y la inmigración Véanse, entre otros, Donna Guy, “Niñas
tes trabajadas nos revela la presencia de suje-
en el siglo XVIII un cambio que tuvo repercu- temprana en la provincia de Buenos Aires. Su en la cárcel. La Casa Correccional de Mujeres
tos que disponían de una cierta “cultura jurí-
siones en el XIX y en el que se habrían visto mo- inserción en la estructura productiva 1840- como instituto de socorro infantil”, en Fernanda
dica”, entendiendo por ella, de acuerdo con lo
dificados los roles que cada miembro tenía en 1880”, Estudios Migratorios Latinoamerica- Gil Lozano, Valeria. S. Pita y María G. Ini
planteado por Raúl Fradkin, “el saber” del que
su interior. En principio se trataría de la reva- nos, año 7, Nº 20, 1992, y Hacer América. Los (dirs.), Historia de las mujeres en la Argentina,
pueden disponer los actores sociales acerca de
lorización del papel de la madre y el fortaleci- vascos en la pampa húmeda argentina 1840- Siglo XX, t. II, Buenos Aires, Taurus, 2000.
las normas legales en su marco de acción.
miento del vínculo con los hijos, lo cual fue un 1920, Bilbao, Universidad del País Vasco, Tanto Guy como Vivalda, a la que antes nos re-
Raúl Fradkin, “Cultura jurídica y cultura polí-
medio para reafirmar el papel tradicional de la 2000; Mónica Bjerg, Entre Sofie y Tovelille: una ferimos, coinciden en señalar que la colocación
tica: la población rural de Buenos Aires en una
mujer en el hogar, en el marco de la Revolución historia de los inmigrantes daneses en la argen- en casas particulares respetables terminaba
época de transición (1780- 1830)”, Coloquio In-
Francesa, momento en el que las mujeres hicie- tina, 1848-1930, Buenos Aires, Biblos, 2001; siendo una forma de proveer de sirvientes a ta-
ternacional “Las formas del poder social”,
ron una aparición significativa en el espacio pú- María Bjerg y Hernán Otero (comps.), Inmigra- les familias. Dice Vivalda que las defensorías de
Tandil, IEHS, 2004.
blico. La salida de las mujeres del hogar se sen- ción y redes sociales en la argentina moderna, menores paulatinamente se transformaron en
11
tía como una amenaza que, según esta autora, Tandil, CEMLA-IEHS, 1995. Recomendamos Sobre la codificación latinoamericana en agencias de colocación de sirvientes menores de
se conjuró reforzando el papel tradicional de la especialmente ver María Bjerg, El mundo de general véase Magdalena León y Eugenia Ro- edad. Con relación a este tema es interesante
mujer en el hogar. En segundo término, se mo- Dorotea. La vida en un pueblo de la frontera de dríguez Sáenz (eds.), ¿Ruptura de la inequidad? el estudio de Jaqueline Vasallo, quien para otro
dificó la figura del padre y su autoridad, que Buenos Aires en el siglo XIX, Buenos Aires, Propiedad y género en la América Latina del si- tiempo y espacio encuentra que la colocación en
dejó de ser de inspiración divina para transfor- Imago Mundi, 2004, donde la autora indaga glo XIX, Bogotá, Siglo del Hombre, 2005. Sobre casas “honestas” era una forma de castigar con
marse en el pater familias. Tenía poder sobre más profundamente en las cuestiones familia- el caso argentino en particular véase, en la una reclusión de hecho a mujeres (menores o
los demás miembros de la casa pero debía res desde la perspectiva de Dorotea, una mu- misma compilación, Blanca Zeberio, “Un código no) que habían cometido alguna falta. Al no dis-
usarlo éticamente, porque en última instancia jer danesa, a partir de su llegada a un pueblo para la nación: familia, mujeres, derechos de poner de un lugar para que cumplieran su con-
era el Estado el que detentaba ese poder y po- de la frontera sur y con una fuente muy espe- propiedad y herencia en Argentina durante el dena, o porque revestían cualidades especiales
día quitárselo. Aunque, según Roudinesco, es- cial: su diario íntimo. En esta obra la vida en siglo XIX”. como su condición social o estar embarazadas,

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la guarda en casas de familia era una forma la menor fugada García María (Presa) y sospe- ubicación de menores en el orfanato. Como se- judiciales que fuesen necesarios para salvar los
más de encierro, de control social; Jacqueline cha de hurto, entre otros. ñalamos, la regla general era la colocación en derechos de su mujer, como también los que
Vasallo, Mujeres delincuentes. Una mirada de 17 casas de familia, se tratara de huérfanos, de hi- fuesen precisos si la mujer fuese acusada cri-
AMA, Defensoría de Menores. Notas va-
género en la Córdoba del siglo XVIII, Centro jos cedidos voluntariamente por sus padres o minalmente. Faltando el marido a estas obliga-
rias de 1896.
de Estudios Avanzados, Universidad Nacional de de decisiones resultado de pleitos habidos en- ciones, la mujer tiene derechos a pedir judicial-
18
Córdoba, 2005. En este sentido, los contratos AHMT, Defensoría de Menores, Actas, Li- tre el padre y la madre. mente que su marido le dé los alimentos
de colocación celebrados entre el juez de meno- bro 1067, f. 128. 23 necesarios, y las expensas que le fuesen indis-
AMA, 1895, Gaetano Sapere. Reclamo de
res y las familias que habrían de hacerse 18
AHMT, Defensoría de Menores, Actas, Li- pensables en los juicios”, en Jerónimo Remorino
un menor. También a Susana Díaz de Tandil le
cargo de los o las menores (también en algunos bro 1067, f. 132. (dir.), Anales de la legislación argentina…
sacaron a sus hijos, habidos del matrimonio con
casos participaban los padres legítimos que ce- 32
20
Con relación a los arreglos extrajudicia- Telesforo Lescas, por hacer vida marital con AHMO, 1895, Leonarda F. de Giffoni con-
dían a sus hijos de manera voluntaria por no
les se refiere Juan Manuel Palacio en La paz otro hombre. Sólo dejan en su poder a un pe- tra Francisco Giffoni. Separación provisoria.
poder hacerse cargo de ellos generalmente por
del trigo… queño de seis meses, tal vez por ser imprescin- 33
causas económicas) son explícitos al respecto al Véase Dora Barrancos, “Inferioridad ju-
dible que esté junto a la madre por su corta
plantear que “se obliga a cuidar de su alimen- 21
AHMT, Defensoría de Menores, Actas, Li- rídica y encierro doméstico”, en Fernanda Gil
edad, hasta nueva resolución. AHMT, Defenso-
tación, vestuario y educación con todo el esmero bro 1067, f. 21. Lozano, Valeria S. Pita y María G. Ini (dirs.),
ría de Menores, Actas, Libro 1067, f. 141.
posible”. Hace referencia además al compro- 22
Historia de las mujeres en la Argentina, t. I.
AHMT, Defensoría de Menores, Corres- 24
miso que los futuros tutores asumían en pos de AMA, 1895. Notas varias. 34
pondencia, Libro 1066, 7 de junio de 1899. Lo Blanca Zeberio, “Un código para la na-
la educación religiosa y la instrucción en prin- 25
AHMT, Defensoría de Menores, Actas, Li- ción…”, p. 173.
contrario sucedió con Victoria y Antonia
cipios morales, así como de evitar las “malas bro 1067, f. 134. “Los padres que exponen o
Cappa, de siete y tres años respectivamente. 35
Un trabajo pionero en el análisis femi-
compañías que pudieran llevarlos a una depra- abandonan a sus hijos en la infancia pierden la
En noviembre de 1901 fueron depositadas en nista de los códigos civiles del siglo XIX en su
bación [sic] de sus costumbres” Estas condicio-
el asilo de huérfanas del Sagrado Corazón de patria potestad”; “Los jueces pueden privar a
nes, en iguales o similares términos, se repiten estudio sobre México es el de Silvia M. Arrom,
Jesús de Tandil, a cargo de las Damas de Ca- los padres de la patria potestad, si tratasen a
contrato tras contrato (Archivo Histórico Muni- “Cambios en la condición jurídica de la mujer
ridad de esta ciudad, al ser sacadas del lado de sus hijos con excesiva dureza, o si les diesen
cipal de Tandil, AHMT, Defensoría de Menores, mexicana en el siglo XIX”, en José Luis Sobera-
la madre, tras comprobarse una denuncia que preceptos, consejos o ejemplos inmorales”, ar-
Libro 1067 [1873-1918], f. 4, 8 de enero de 1874; nis Fernández (ed.), Memoria del II Congreso de
ponía de manifiesto que ésta ejercía la prosti- tículos 307 y 309 respectivamente del Código
véanse también fs. 23, 26, 31, 32, entre otros). Historia del Derecho Mexicano, Universidad Na-
tución en la casa de tolerancia de Filomena Pe- Civil argentino, en Jerónimo Remorino (dir.),
Pero desde esta letra a la realidad había una cional Autónoma de México, 1980, pp. 493-518;
lichotta. En este caso en particular interesa Anales de la legislación argentina, 1852-1880,
gran distancia, como nos ha permitido vislum- The Women of Mexico City, 1790-1857, Stanford
rescatar la declaración de la madre, que tras Buenos Aires, La Ley, 1954.
brar el acceso a otras fuentes que complemen- University Press, 1985; “Changes in Mexican
tan la anterior. De hecho muchas denuncias y ser increpada acerca de su ocupación y los su- 26
AHMT, Defensoría de Menores, Actas, Li- Family Law in the Nineteenth Century: The Ci-
causas judiciales iniciadas por raptos o huida puestos escándalos en los que a diario era pro- bro 1067, f. 140. vil Codes of 1870 and 1884”, Journal of Family
del hogar de los menores, presentaciones que tagonista junto al hombre con quien vivía, negó 27 History, vol. 10 (3), pp. 305-317, 1987. En
AMA, 1899. Ciriaco Verón contra Lucía
hacían los guardadores, dejan al descubierto hacer tales escándalos y que sus hijas fueran cuanto a la tesis que sostiene que el Estado li-
Huertas por el menor Ciriaco Verón.
(tras ser encontrados los o las fugitivas) una si- víctimas de malos ejemplos y tratos. Además, beral habría coartado las libertades de las mu-
28
tuación donde la “mala vida” es un concepto dice que su esposo, del que se encontraba se- Subrayado en el original. jeres véase Elisabeth Dore, “Contradictions of
que, desarrollado en las declaraciones, nos da parada, no le pasaba ningún dinero para su 29
Judith Farberman, “La fama de la hechi- Liberalism: Gender and the State in Latin
la pauta de los malos tratos a los que eran so- subsistencia. Sin embargo, estos atenuantes no cera. La buena reputación femenina en un pro- America’s Long Nineteenth Century”, en Eliza-
metidos, en especial faltando los tutores a su fueron suficientes frente a su confesión. Tras ceso criminal del siglo XVIII”, en Fernanda Gil beth Dore y Maxine Molyneux (eds.), Hidden
compromiso de vestirlos y alimentarlos adecua- aleccionarla acerca de la responsabilidad que Lozano, Valeria S. Pita y María G. Ini (dirs.), Histories of Gender and the State in Latin Ame-
damente y falta de cumplimiento en el compro- tenía de educar a sus hijos con ejemplos mora- Historia de las mujeres en la Argentina, t. I, rica, Durham-Londres, Duke University Press,
miso con la educación del menor o la menor les y en la falta en que había incurrido a raíz Buenos Aires, Taurus, 2000, p. 43. 2000, pp. 3-32. Por su parte, Carmen Deere y
(AHMT, Defensoría de Menores, Libro 1067, f. de su profesión en relación a las pequeñas, con- 30
Magdalena León cuestionan este presupuesto
testó “que creía mejor ganar el sustento en esa AHMO, 1897, Giffoni Francisco contra su
10). Sobre maltrato de menores en casas de fa- reconociendo el potencial de estas reformas le-
forma, que ser ladrona”, declaraciones tan la- esposa Leonarda Ferreira reclamando sus hijos.
milia véase también Archivo Municipal de gales para fortalecer la autonomía económica y
31
Azul (AMA), 1899, Torras Juan P. por la menor pidarias como la decisión del juez. AHMT, De- Según el citado artículo 185, “el marido el poder de negociación de las mujeres casadas;
Elena Funes, Felipa Roldan contra Esteban fensoría de Menores, Actas, Libro 1067, f. está obligado a vivir en una casa con su mujer en esos términos evalúan que el cambio legal fue
Quiroga por la menor Fortunata Roldan; 171. Finalmente cabe señalar que éste es el y a prestarle todos los recursos que le fuesen ne- progresista a nivel de género; en Carmen
AHMO, 1894, Gutiérrez María. Fugada, 1896, único caso en el que nos encontramos (al me- cesarios, a ejercer todos los actos y acciones que Diana Deere y Magdalena León, Género, propie-
Jansen Teodoro Damnificado. Dando cuenta de nos de lo revisado hasta el momento) con la a ella le correspondieren, haciendo los gastos dad y empoderamiento: tierra, Estado y mercado

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en América Latina, México, UNAM, 2002, y “De- nes sociales de la debilidad (y para nuestro
rechos de propiedad, herencia de las esposas e caso por qué no el de los derechos que la ma-
igualdad de género: aspectos comparativos en- ternidad otorgaba) para usarlos a su favor en
tre Brasil e Hispanoamérica”, Estudios Feminis- el momento de ser alcanzadas por la vara de
tas, vol. 9 (2), 2001, pp. 433-459. la justicia. Jaqueline Vasallo, Mujeres delin-
36 cuentes.
Como ha demostrado esta autora para
otro tiempo y espacio, muchas mujeres habían
internalizado el discurso y las representacio-
37
Edward P. Thompson, Costumbres en co-
mún, Barcelona, Crítica, 1995.
Lecturas

Ricardo Carpani, Desocupados, tinta, s/f

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La identidad nacional en debate:
Estado autoritario y diversidad cultural en
el Brasil de los años 40*
Adriano Luiz Duarte**

E
l Estado Novo brasileño, el período manentes de la nacionalidad para la
dictatorial del gobierno de Getúlio construcción de una patria única e indi-
Vargas instituido por el golpe del visa, que caminara unida en el sentido de
10 de noviembre de 1937, basó todo su re- la construcción de su identidad. Unión,
pertorio discursivo e imagético sobre cua- cohesión e indivisión eran los objetivos
tro pilares básicos: anticomunismo, tra- que sostenían aquel proyecto. Lo que se
bajo, patria y moral,1 a partir de los deseaba era borrar los signos de una po-
cuales planeó penetrar en todos los espa- sible heterogeneidad social, eliminar las
cios de la sociedad, diseminando un con- diferencias de todos los matices y cons-
junto bien establecido de valores, normas truir así una nacionalidad homogénea y
y prácticas sociales que objetivaban la sin divisiones internas. Se rechazaban,
preservación de la estabilidad social y, por lo tanto, las variedades de modos de
principalmente, del orden público. Fueron vida, de opinión, de creencia, de compor-
esos cuatro ejes los que dieron sentido a los tamiento, porque estas multiplicidades
discursos y a las acciones estadonovistas y, restituían la imagen de una sociedad
a través de ellos, podemos percibir tam- multifacética y plural. Sin embargo, la
bién contra quién y contra qué se volvió propia posibilidad de expresar tales de-
toda la fuerza represiva de ese proyecto de seos y fantasías nos revela que la socie-
mantenimiento del orden y la estabilidad dad brasileña era, en los años de 1930 y
sociales, cuáles fueron los oponentes cre- 1940, una sociedad heterogénea, plural,
ados y erigidos como enemigos a ser repri- inarmónica y desunida. Sobre esta reali-
midos en el seno de la sociedad y cuáles dad actuará la dictadura estadonovista
fueron los fantasmas que tanto atemoriza- buscando a su vez eliminarla.
ban a la elite dirigente del país en aquellos Esa necesidad de homogeneización y
años. armonización, central en la configuración
La apelación fundamental que ema- del Estado Novo, surge, como todo indica,
naba de esos cuatro pilares era el llamado de las dificultades presentadas por las
a la unidad, a la unión de las fuerzas in- clases dominantes para lidiar con las diver-

* Una versión anterior y sensiblemente diferente de ésta fue publicada con el título “A cria-
ção do estranhamento e a construção do espaço público”, en Acervo. Revista do arquivo nacional,
vol. 10, N° 2, julio-diciembre, Río de Janeiro, 1997.
** Profesor del Departamento de Historia de la Universidad Federal de Santa Catarina.

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Entrepasados - Nº 34, fines de 2008: 113-126
sidades políticas y culturales dentro de un transmisores del desequilibrio que conti- llevó a cabo encarcelamientos, torturas, Lo que estaba en juego en la configu-
orden público en el cual el gerenciamiento nuamente ponían en peligro a la patria. deportaciones y asesinatos. Provenientes ración del Otro era la cuestión de los lími-
de los conflictos se vuelve cada vez más Los que insisten en escapar por los már- del exterior, de fuera de la nación, estas vi- tes de las libertades individuales, los lími-
complejo. La vigilancia policial y la sospe- genes del marco que el Estado va eri- les criaturas extendieron sus tentáculos e tes de la actuación política, los límites de
cha continua sobre todos los posibles sub- giendo en estos años serán rápidamente introdujeron en medio de la armonía so- la organización sindical, los límites de la
versivos del orden fueron las estrategias transformados en “el enemigo” (para el cial –propia de la sociedad brasileña– su constitución de los derechos; en fin, los lí-
empleadas en ese proceso de construcción cual la acusación genérica de comunista nefasta presencia. Por las fisuras de la so- mites de los derechos de ciudadanía. Es
de una sociedad única y cohesionada. Aze- cabe como un guante) que debe ser exe- ciedad ellos se fueron instalando y, como precisamente en la configuración de esos
vedo Amaral, uno de los más perspicaces y crado, combatido y eliminado. un cáncer, pasaron a corroer los pilares de múltiples límites que las estrategias de vi-
sólidos ideólogos del Estado Novo, escribió: De ese modo, se explicita otra faceta sustentación de la Patria. Pero el enemigo gilancia y de sospecha revelaban sus des-
“La nación no es más el vasto rebaño, cuyo de la construcción de la idea de homoge- externo se transformó en interno, lo que doblamientos y su alcance. Al regular la
destino era sólo pagar impuestos y llevar neidad social y de indivisión de la patria: pasó a justificar cualquier acción repre- amplitud de las posibilidades del ejercicio
a las urnas los nombres ilustres de los di- ésta es la idea de que la unidad y la cohe- siva. Si el enemigo estaba en todas partes, de los derechos vinculándolos a la ocupa-
nastas de la República. Nación y Estado es- sión sólo pueden efectivizarse cuando esto exigía una actuación represiva tam- ción en el mercado de trabajo en profesión
tán hoy identificados y, con la desaparición son moldeadas a partir de algo que les bién omnipresente. reconocida por el poder público, el Estado
de los políticos profesionales, la política se haga de contrapunto, algo que funcione Pero, ¿cuál sería la exacta dimensión Novo estaba también definiendo el alcance
volvió una materia sobre la que cada ciu- como un espejo invertido. Es a partir del de ese enemigo, de ese Otro, que se inmis- de la noción de marginalidad, definiendo
dadano, por más humilde que sea, tiene no enemigo que debe ser combatido, de la cuía con tanta astucia en el seno de la so- tanto lo que era ser ciudadano como lo que
sólo el derecho, sino el deber de formar opi- contraposición al Otro, como es posible ciedad para destruirla lenta y continua- era ser marginal; estableciendo, de ese
niones y de pronunciarse, con la espe- construir la imagen de la nacionalidad. mente por dentro? Si el enemigo era el modo, quiénes tendrían derechos y quié-
ranza de actuar en la dirección del Estado, Sobre el Otro, el enemigo por excelencia, portador de la indisciplina, de la barbarie, nes serían pasibles de persecución en la
con la parcela mínima de los frutos de su fueron aplicados todos los malos atributos de la inestabilidad, del atraso, de la inmo- esfera pública de la política y, consecuen-
experiencia personal”.2 que componían la fantasmagoría repelida ralidad, de la sensualidad, de la indolen- temente, quiénes quedarían excluidos de
La noción de patria –unión entre na- por el Estado Novo. En él fueron identifi- cia, él era el retrato fiel de todos aquellos la esfera de los derechos.
ción y Estado– expresada por Azevedo cados todos los males, todas las amenazas que, por las más diversas razones, no se
Amaral lleva en su interior una enorme de descomposición y destrucción social; a adecuaban y no se encuadraban en los
fuerza estratégica. Es un elemento im- él se le atribuyeron las manchas de la en- preceptos del Estado Novo. Eran enemi- Extranjeros y extraños
prescindible para la elaboración de los va- fermedad, de la anarquía, de la injusticia, gos todos los que no contribuyeran a la
lores y las prácticas que son portadoras de la traición, de la ruina, del pecado, de construcción del proyecto del Brasil armó- La sensación de extrañamiento con re-
del objetivo de preservación del orden y de la desobediencia, del ocio, de la negligen- nico y unido esbozado en aquellos años. lación al extranjero no se inicia, obvia-
la estabilidad social, de la identidad colec- cia y de la promiscuidad. A partir de él, Este enemigo podía ser localizado en to- mente, con el Estado Novo sino que es ahí
tiva, de la racionalización del ejercicio del por lo tanto, la dictadura del Estado das partes y en todo momento, por eso cuando se explicitan algunos prejuicios y
poder y de la afirmación de la unidad na- Novo configuró su autoimagen. Fue por toda la población estuvo bajo perma- miedos que transformarán a aquellos que
cional.3 medio de la creación de un conjunto muy nente vigilancia. Esta sospecha generali- eran diferentes en enemigos peligrosos. El
La configuración de esta homogenei- preciso de enemigos como la dictadura al- zada justificó, además de la acción repre- 18 de abril de 1938 se vedó a los extranje-
dad social implicó una práctica profunda- canzó su mayor fuerza y fue capaz de mul- siva por parte del Estado, su acción ros, a través del decreto-ley 383, la activi-
mente autoritaria, porque presuponía la tiplicar su presencia en todas las esferas profiláctica y terapéutica, entrando en las dad política en Brasil. Las sutilezas del de-
progresiva eliminación de la convivencia de la vida social, produciendo normas y casas, las fábricas, actuando sobre las fa- creto quedaban en manos de los policías y
social de todo aquello, y de todos aquellos, valores que alcanzaron ampliamente a milias, los trabajadores, los niños, las mu- los organismos públicos encargados de la
que no estuvieran de acuerdo con el mo- toda la población. jeres, los adolescentes, tratando de mol- seguridad, que deberían aplicarlo en la
delo de unidad deseado, que no se encua- Como el enemigo era considerado dearles el pensamiento y la acción con el práctica cotidiana. La fiscalización de las
drasen y no se adecuasen al canon estable- muy astuto, ello justificaba el esmero con propósito de crear un nuevo ciudadano, el actividades de los extranjeros sería reali-
cido, incluso del espacio público, porque que fue construido y mantenido un ciudadano del Estado nacional, el hombre zada por la Superintendencia de Seguridad
eran los portadores de la división, los enorme aparato militar y represivo, que Novo. Política y Social, auxiliada por el Servicio

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) 115 (
de Censura y Fiscalización de Teatros y nal de actuación político-institucional a ción al japonés –el extraño y diferente por japoneses en particular; ellos eran el re-
Entretenimientos Públicos, incluyendo los extranjeros, sus medidas tuvieron un excelencia– se ejercitará el paroxismo de trato de lo nuevo, de lo extraño, de lo di-
también el Servicio de Censura Postal. Se alcance mucho mayor. Prácticamente en la aversión y el miedo a la disolución de la ferente, de aquello que escapaba al control
estableció que cualquier reunión sólo po- dos años, 1938 y 1939, fueron cerrados las patria. En la política de nacionalización, y proyectaba hacia el futuro una insegu-
dría ser llevada a cabo con la licencia pre- asociaciones culturales, las escuelas y los japoneses son tratados de una manera ridad presente con relación a la unidad
via otorgada por las autoridades policia- los periódicos editados en Brasil en len- especial; sobre ellos no se aplicaban los nacional, ellos eran la expresión de lo im-
les. El Servicio de Censura Postal estaba gua extranjera. El 25 de enero de 1938 mismos criterios asimiladores que se previsible. “Impedir su desarrollo” signi-
integrado por dos reparticiones: la cen- por el decreto 2.265 fue creada la Comi- destinaban a los demás; el proyecto de na- ficaba confinarlos a un gueto social y evi-
sura postal ejercida por funcionarios pú- sión de Nacionalización, que tenía por ob- cionalización no los incluía. tar que se diseminaran por la ciudad
blicos federales, y la censura policial a jetivo implementar y viabilizar los cana- En la singularidad de la comunidad “contaminando” a los nacionales. El “pro-
cargo de los funcionarios de la policía ci- les necesarios para la asimilación de los nipo-brasileña está la ambigüedad tal blema japonés” asumió contornos de segu-
vil. La función del “Servicio” era hacer un extranjeros, fuera a través de la naciona- como fue tratada por el Estado Novo: ridad nacional cuando, en julio de 1940,
rastrillaje en toda la correspondencia di- lización en masa y forzada o por medio de como extranjeros deberían ser asimilados desembarcó en el puerto de Santos un car-
rigida a –o emitida por– extranjeros resi- la restricción creciente del contacto con y diluirse en medio de la comunidad na- gamento de sesenta cajas con libros didác-
dentes en Brasil. Cuando se encontraba sus países de origen. cional, pero como diferentes por excelen- ticos impresos en japonés. El presidente
algo considerado inconveniente o impropio, Las campañas de nacionalización de cia deberían ser mantenidos al margen de del Consejo de Inmigración, João Carlos
era inmediatamente dirigido a un departa- los inmigrantes, aunque ocupaban un lu- esa comunidad y, por lo tanto, remitidos a Muniz, envió un oficio directamente al
mento responsable de la elaboración de gar central en el debate político brasileño una especie de limbo social. Así, la cues- presidente Getúlio Vargas explicándole
anuncios públicos “destinados a mostrar a desde la sustitución de la mano de obra es- tión a la que se veían asignados no era que no había podido secuestrar los libros
la parte saludable de la población, para clava, relacionadas con la eugenesia de la simplemente la de la nacionalización y porque no estaban destinados a la venta.
despertar la atención de los brasileños so- raza, asumieron en las décadas de 30 y 40 asimilación forzadas sino a la de su pro- Después de algunos trámites, el oficio
bre las maquinaciones de los enemigos de un carácter de seguridad nacional. Los ex- yección como la encarnación cabal de las llegó a las manos del secretario general
nuestra civilización”.4 Todo extranjero se tranjeros eran un peligro en potencia trabas para la construcción del Estado na- del Consejo de Seguridad Nacional, el ge-
volvió, con el decreto, un potencial enemigo para la construcción de una nación cohe- cional. neral Francisco José Pinto, quien, en un
de la civilización, un portador de atributos sionada. La Comisión de Nacionalización re- comunicado reservado dirigido al ministro
que podían llevar a la degeneración de la El Estado Novo invertía sus energías dactó el 16 de octubre de 1940 un informe de Educación y Salud, Gustavo Capa-
nacionalidad. Al profundizar la vigilancia en la recreación y el perfeccionamiento de dirigido al Ministerio de Educación y Sa- nema, solicitaba las disposiciones legales
sobre todos los extranjeros y sus descen- la nacionalidad por medio de un amplio y lud donde se leía: “No se debe aplicar el necesarias para que se volvieran efectivas
dientes, las medidas de esta enorme buro- minucioso proyecto pedagógico, que pa- mismo criterio asimilador a asiáticos y eu- las acciones represivas del Consejo de Co-
cracia fueron, lentamente, extendiéndose saba necesariamente por la desaparición ropeos. Por mayor que sea nuestra buena lonización. El comunicado terminaba
al ciudadano común, extranjero o no. de los extranjeros como tales o, mejor, por voluntad, por más profundo que sea transmitiendo terror y miedo: “Es sabido
Dentro de la categoría “extranjero”, su total adaptación y asimilación a los va- nuestro instinto de cordialidad internacio- cuán fértiles son los japoneses en sus
que se amplía continuamente, van lores nacionales, con la progresiva pérdida nal, debemos defender los caracteres procesos de sutilezas y en su obstinación
siendo incluidos todos los que podían de los lazos culturales, de los vínculos po- morfológicos del pueblo brasileño, preser- racial. Contamos con que Vuestra Exce-
suscitar extrañeza y diferencia, oriundos líticos e incluso de los lazos afectivos que var sus posibilidades de aproximación lencia, en su alto patriotismo, se dignará
o no de otro país. Brevemente, la idea del los unían a sus países de origen como la con los tipos europeos iniciadores, apar- mandar a estudiar el asunto a la sección
enemigo interno encontrará campo fértil lengua, los hábitos alimentarios, la vesti- tando a los grupos asiáticos e impidiendo de seguridad de este Ministerio con el ob-
para germinar. De acuerdo con los infor- menta, las prácticas culturales, etc. Entre- su desarrollo. De esta forma, el japonés jeto de encontrar una forma para neutra-
mes de la policía, cualquiera que expre- tanto, los extranjeros no eran todos igua- queda desde ya definido como un pro- lizar esta maniobra de burla a nuestra po-
sara un comportamiento diferente, ex- les y de modo desigual fueron tratados por blema de la política inmigratoria. La na- lítica nacionalizadora”.6
traño y no convencional podría ser el Estado Novo. Aquellos cuya presencia cionalización, en este caso, no debe signi- El problema fue resuelto permitién-
denominado “extranjero”. física causaba mayor extrañeza enfrenta- ficar asimilación étnica”.5 dose, en adelante, sólo la entrada de libros
Si el objetivo inicial del decreto clara- ron de forma más dramática aquel pro- La “buena voluntad” brasileña no era didácticos impresos en lengua portu-
mente era bloquear cualquier posible ca- yecto con destellos totalitarios. Con rela- extensiva a los asiáticos en general ni a los guesa. En 1941, el ministro de Justicia

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Francisco Campos elaboró una extensa hasta que los procedimientos legales fue- mer a su modo y experimentar libremente ceso al salvoconducto permanente. Las
evaluación sobre la inconveniencia de ran realizados. En nombre del estado de su cultura. Les causaba un profundo prerrogativas abiertas con la guerra lleva-
aceptar la entrada de cuatrocientos japo- guerra, la sospecha asumió su cara más asombro que, además de las medidas ya ron al punto máximo la persecución y la
neses, que deseaban migrar para Brasil y cruda y se convirtió en represión genera- apuntadas y todavía en el seno de la sus- sospecha sobre toda población; el estado de
que estaban en un navío anclado en el lizada; todos aquellos que, por una razón pensión de las relaciones diplomáticas en- guerra volvía corriente lo que, por lo gene-
puerto de Santos, para dedicarse a la u otra, todavía podían escudarse en el am- tre Brasil y Japón, les prohibieran condu- ral estaba disimulado en las fases democrá-
agricultura en el interior del estado de São paro de la ley fueron finalmente alcanza- cir vehículos automotores, incluso porque ticas: el carácter político de la represión al
Paulo. “Ni cinco, ni diez, ni veinte, ni cin- dos por el vendaval que esculpía la nacio- no eran pocos los japoneses que trabajaban crimen común.
cuenta años serán suficientes para una nalidad. como choferes de taxi. En marzo de 1943 los servicios de sal-
verdadera asimilación de los japoneses, En enero de 1942, el Gabinete de Inves- El Hotel de los Inmigrantes en el ba- voconducto –que inicialmente eran expedi-
que prácticamente deben ser considerados tigación emitió una orden para evacuar las rrio de Brás, por donde muchos habían dos por las delegaciones distritales, por el
inasimilables. Ellos pertenecen a una calles Conde de Sarzedas y Dos Estudan- pasado al llegar a Brasil, fue transfor- Gabinete de Investigaciones y por la Supe-
raza y a una religión absolutamente dife- tes, principales reductos de concentración mado en una prisión donde fueron confi- rintendencia de Seguridad Política y So-
rentes; hablan una lengua irreductible a del comercio japonés, en el barrio oriental nados italianos, alemanes y japoneses. cial– fueron centralizados en São Paulo en
los idiomas occidentales; poseen una cul- de Liberdade. Todos los japoneses debían Tomoo Handa, un inmigrante recluido el edificio anexo al de la Superintendencia
tura de bajo nivel que sólo incorporó de la dejar el local en diez días. El comercio allí, contó: “En la prisión faltaban camas de Seguridad Política y Social, en la plazo-
cultura occidental los conocimientos indis- quedó completamente paralizado y la inac- y por eso colocaban tres o cuatro colcho- leta General Osório. Para retirarlo, el
pensables para la concreción de sus obje- tividad duraría por lo menos hasta 1945. nes sobre el piso de cemento, donde dor- candidato debía llenar un formulario y en-
tivos militaristas y materialistas; su pa- Disconformes con estas medidas, los japo- mían siete, ocho y hasta diez personas. tregar una serie de documentos que servi-
trón de vida despreciable representa una neses crearon, en 1942, la sociedad Taisai [...] lo que más molestaba era que las cel- rían para investigación y averiguación de
competencia brutal para el trabajador Yokusam Doshi Kai (Asociación de los Co- das eran minúsculas con ventanas altas los antecedentes criminales; enseguida, en
del país; su egoísmo, su mala fe, su carác- rreligionarios de la Cooperación de la y pequeñas, causando asfixia por culpa de caso de que nada constase contra el solici-
ter refractario, hacen de ellos un enorme Gran Política) que pretendía promover el la precaria respiración y del humo de ci- tante, era expedido el salvoconducto. De
quiste étnico y cultural localizado en la regreso en masa para Japón de los inmi- garrillos”.8 marzo a mayo de 1943, el servicio atendió
más rica de las regiones de Brasil. Hay ca- grantes que no se conformaban con esta si- La idea de la existencia de la quinta co- a 73.798 personas, 40.329 extranjeros y
racterísticas que ningún esfuerzo asimila- tuación de persecución y eterna sospecha lumna permitió todo tipo de arbitrarieda- 33.469 brasileños. En los fundamentos
dor podrá remover. Nadie logrará, efecti- a la que estaban sometidos. El deseo de vol- des. Además, la prensa contribuía al au- para la creación del salvoconducto los ór-
vamente, cambiar el color y la cara del ver a Japón era un viejo sueño acariciado mento del miedo y al recrudecimiento de los ganos policiales alegaban que São Paulo
japonés, ni su concepción de la vida, ni su desde los primeros inmigrantes; las perse- actos de excepción, alimentando de forma poseía un millón quinientos mil extranje-
materialismo.”7 cuciones durante el Estado Novo apenas sensacionalista la paranoia en torno de la ros, gran parte de los cuales eran ciudada-
El informe de Francisco Campos ex- exacerbaron ese deseo. El 6 de febrero de seguridad nacional. Todos los días se publi- nos de los países del Eje. Por eso, “era im-
presa todas las facetas del prejuicio, del 1943 se emitió una nueva orden de des- caban más y más noticias sobre espionaje, perioso que la policía ejerciera toda
miedo, del extrañamiento, de la intoleran- alojo: esta vez alcanzaba a pensiones y ho- sobre la posibilidad de atentados a fábricas, posible vigilancia sobre el tránsito de esos
cia, de la inseguridad. Pero, antes que teles. Esta notificación fue recibida por depósitos de agua, industrias básicas, etc. extranjeros [...] el salvoconducto represen-
nada, es la expresión más acabada de la más de trescientos cincuenta familias. El Cuantos menos actos de esa especie ocu- taba el medio más eficiente del que dispo-
construcción del enemigo, del Otro, del in- jueves 8 de julio de 1943 les tocó el turno rrían, mayores eran los gritos temerosos en nía la policía para controlar las activida-
deseable, de lo inasimilable. de evacuación a cerca de mil familias de ja- la prensa. El 29 de enero de 1942 fue res- des de los individuos que se desplazaban
La guerra proporcionó las condiciones poneses, alemanes e italianos del litoral del tringida la libertad de tránsito. Se volvió de un punto del país a otro, e incluso den-
ideológicas para la exacerbación de la re- estado de São Paulo hacia el interior. Los necesario obtener una autorización de la tro de los límites de los estados [...] insti-
presión y la profundización del proyecto japoneses que vivían en São Paulo por esos policía –el salvoconducto– para poder cir- tuir la obligatoriedad del salvoconducto
autoritario del Estado Novo. Sin medias años percibían muy bien la exclusión a que cular por el estado de São Paulo. Había tres era una función indiscutible de la policía
tintas o justificaciones legales, se volvió estaban siendo sometidos. Muchas veces modalidades de salvoconducto: extranjeros, preventiva”.9
posible encarcelar para averiguar. Las no entendían por qué sucedía eso, ya que nacionales y permanentes, y los alemanes, Impedir el libre tránsito, circunscribir
personas se enmohecían en las cárceles sólo deseaban hablar su propia lengua, co- los italianos y los japoneses no tenían ac- un espacio delimitado para su existencia,

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crear una especie de gueto social donde se- cayó como una bomba en la comunidad Los otros, conformes con la situación, destino era desaparecer como grupo étnico
rían confinados los extranjeros y donde el nipo-brasileña. Profundamente abatida, aceptaban la derrota militar y deseaban y cultural. Este estado de ánimo cierta-
control pudiera ser ejercido con mayor efi- demoró algún tiempo en asimilar el olvidar la guerra, las humillaciones sufri- mente fomentaba organizaciones como la
ciencia, he ahí el objetivo de la creación del golpe, pues el Japón que emergió después das y reconstituir sus vidas. En medio de Shindô-Remmei.
salvoconducto. Los años de la guerra exa- de 1945 desfiguró la imagen imperial de la exacerbados debates y muchas discor- La actuación de la policía contra las
cerbaron el autoritarismo de Vargas. En ancestralidad divina del emperador, de su dias internas los Kachigumi “crearon” el organizaciones niponas fue rápida, llena
ese momento, la sospecha alcanzó sus infalibilidad y de la invencibilidad de Ja- 23 de septiembre 1945, en el barrio de Ja- de teatralidad para el consumo de la
más altos niveles, tanto para los trabajado- pón. El Japón de la imaginación de los in- baquara de la capital paulista, la Liga del prensa y cargada de mucha violencia. En
res pobres, los inmigrantes como principal- migrantes ya no existía más, y se clausu- Camino de los Súbditos, la Shindô-Rem- julio de 1946 fueron apresados en São
mente para los japoneses. La suspensión de raba en parte el imaginario del retorno. mei. Sus fundadores, desde los años de la Paulo dos japoneses que confesaron ser
los derechos legalmente constituidos fue el Para algunos no existía otro camino, ya guerra, buscaban expresar su patrio- miembros de la Shindô-Remmei. El pro-
más eficiente medio de control y cercena- que el regreso no era una opción; cabía una tismo a través de la práctica del Shindô, ceso-crimen entonces instaurado nos
miento de los derechos de ciudadanía. vez más seguir el Gambarê y resignarse. el código de conducta que todos los súbdi- muestra las acciones de la organización
Para otros, la noticia de la derrota de Ja- tos japoneses deberían mantener hacia el y las prácticas de los Tokko-Tai (los pelo-
pón no era más que una construcción de los emperador. Al principio la Shindô-Rem- tones de exterminio): “Que el declarante
El camino de los súbditos aliados. El 19 de agosto de 1945, el perió- mei era una asociación cultural con el ob- es parte de la Tokko-Tai, organización
dico O Diário de São Paulo publicó una jetivo de reconducir a la comunidad nipo- ésta encargada de eliminar a los elemen-
De modo general, se puede afirmar nota donde el reportero entrevistó a un brasileña a la práctica del Shindô. Con el tos nipones contrarios a la idea de la vic-
que la llegada de los inmigrantes japone- transeúnte en el barrio Liberdade. El re- empeoramiento de las divisiones internas toria de Japón en la presente guerra del
ses a Brasil era encarada como algo tem- portero preguntó al japonés cómo vio la la Shindô-Remmei se transformó en una Pacífico, que el declarante fue acusado de
porario, apenas una estadía, que, al fin de rendición de Japón después de la derrota organización cuyo objetivo era eliminar fí- matar a Takeo Kajiwara por ser éste uno
algunos años, permitiría el regreso al Ja- militar: sicamente a los llamados “derrotistas” y de los más fervorosos propagandistas de
pón rico y vencedor. En este proyecto asu- elevar así la moral de la comunidad, la derrota japonesa en el Pacífico, que el
mía un papel central el Gambarê, expre- –Imagina si Japón se rindió. Eso mientras esperaban la llegada de los na- deponente estaba en compañía en esta
sión del esfuerzo para seguir adelante es absolutamente imposible. víos de guerra de Japón. incumbencia de Kiyokaku Morishita, el
enfrentando todas las adversidades con –¿Pero cómo? Si la radio Tokio La policía estimó que la Shindô-Rem- cual acompañó y ayudó a realizar la mi-
transmitió eso…
resignación y aceptando el destino como mei llegó a tener cerca de cien mil socios, sión, que traían consigo la bandera de la
–Hoy en día hay transmisiones
algo inevitable pero positivo.10 Pero la fundamentalmente en el estado de São organización, que dispararon toda la
americanas…
guerra significó un decisivo punto de in- Paulo. Entre el 7 de marzo y el 16 de carga de sus revólveres en un momento
–¿Usted no cree ni en el mensa-
flexión para la colonia nipo-brasileña. je del emperador? agosto de 1946 realizó más de treinta y en que, en los fondos de la casa de la pre-
Su final sepultaba definitivamente el –No es posible que haya habido dos atentados contra los llamados “derro- tendida víctima y protegidos por la oscu-
sueño de retornar a Japón, al menos al un mensaje del emperador. No tistas”, cuyos resultados fueron trece ridad, la vieron surgir con el farol...”.13
Japón de los ancestros, el país que los in- puede haber error en aquello que el muertes.12 No es difícil evaluar la respon- Tomio Aoki, sastre de veintitrés años,
migrantes habían dejado atrás. Además, emperador comienza.11 sabilidad que tuvo la dictadura de Vargas soltero, inicia de este modo el relato de
las exigencias de la construcción del Es- en la creación de organizaciones como la una misión de la que formó parte en la
tado nacional, del cual estaban excluidos Frente al rescrito imperial la comuni- Shindô-Remmei: las continuas persecucio- ciudad de Bastos, el 23 de julio de 1946.
los japoneses, estimuló el retorno a los va- dad japonesa se dividió entre los Kachi- nes y humillaciones impuestas a los japo- Enfatiza que el atentado no tenía ningún
lores de los primeros inmigrantes. El de- gumi y los Makegumi. Los primeros no neses agudizaron su patriotismo y los interés pecuniario y que no disparó con-
seo de retornar a Japón era proporcional creían en la derrota de Japón, pensaban volvieron propensos a negar la derrota. El tra nadie más, sólo contra Takeo Kaji-
a la sospecha y persecución a que estaban que todo era una gran farsa –después de profundo prejuicio y desprecio con que fue- wara. El testimonio de Kiyokaku Moris-
sujetos los japoneses. todo, en dos mil seiscientos años Japón ron tratados evidenciaba para muchos hita, agricultor de diecisiete años nacido
En este contexto, el rescrito imperial, el nunca había perdido una guerra– y que en que, en aquel momento, no había otra al- en São Paulo, confirma los dichos de
discurso del emperador Hirohito poniendo cualquier momento los navíos de guerra ternativa: o llegaban los navíos de la ma- Aoki y añade que ambos dispararon en to-
fin a la guerra, el 14 de agosto de 1945, japoneses llegarían para llevarlos a casa. rina imperial japonesa a buscarlos, o su tal doce tiros los cuales, sin embargo, no

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dieron en el blanco. En su testimonio Ta- entró a la sociedad secreta terrorista ni- ter simultáneamente tres atentados: con- emperador: él sería la encarnación más
keo Kajiwara, criador de gusanos de pona Shindô-Remmei por invitación de su tra el industrial Chibata Miakoche, contra completa de la “niponidad”. El culto al
seda de treinta y cuatro años, víctima del compatriota Hida, vicepresidente de el encargado de las relaciones comerciales emperador fue tan fuerte y central en la
atentado, da algunas pistas que revelan esta sociedad en la ciudad de Bastos; japonesas en Brasil Paulo Morita y contra cultura japonesa que llegó a sustituir el
que esperaba una acción por parte de los que es verdad que el declarante, cuando el entonces presidente de la cooperativa “culto a los antepasados, como una dra-
grupos de exterminio: “El día 23, más o entró en la Shindô-Remmei, fue avisado agrícola de Cotia, Shimamoto. matización de la identificación de grupo,
menos a las 23.00 horas, se encontraba que debería proceder como verdadero En un segundo testimonio, prestado el entre los japoneses en Brasil”.15 Es posi-
reposando y antes de dormir oyó el la- patriota japonés, esto es, no debía creer 8 de febrero de 1947, Tomio Aoki agregó ble suponer también que el culto al empe-
drido de su perro, levantándose inmedia- en los documentos divulgados por el go- algunos datos nuevos a su historia: “Que rador y a la niponidad se haya exacerbado
tamente, saliendo por la puerta del salón bierno brasileño sobre la derrota de Ja- el interrogado conocía Takeo Kajiwara en el contacto de los inmigrantes con las
de visitas. Salió al patio y anduvo sesenta pón que se empeñaba en la guerra con- desde hacía algún tiempo y que siempre otras etnias y culturas que componían la
metros en dirección de la cerca del vecino tra las Naciones Unidas, que el decla- aconsejaba a éste que procediera bien, de- sociedad brasileña. Como ya fue suge-
[...] al llegar a la mencionada cerca oyó un rante debería atacar con todas las ar- jando de beber y de hacer porquerías. Que rido,16 la sociedad japonesa era extrema-
disparo, arrojando inmediatamente a un mas que tuviera a su alcance a los lla- el interrogado se enojó también con Kaji- damente jerarquizada y amparada en la
lado su farol. Se lanzó al suelo en el mo- mados japoneses «derrotistas», o que ad- wara porque éste unas veces decía creer práctica del bushido –conjunto de los
mento que oyó más tiros, nueve más o me- mitieran la derrota de la Patria, que en la victoria de Japón, otras decía no procedimientos de los samuráis–, tér-
nos, y pudo percibir que se trataba de dos conforme con ello el declarante pasó a creer. Que el propio Kajiwara tiempo an- mino que fue popularizado en el siglo XX
personas enemigas, tratando el decla- proceder; que en el mes de abril el de- tes había invitado al interrogado a elimi- para designar los ideales tradicionales de
rante de volver a su casa, arrastrándose, clarante fue informado de que el habi- nar a Kussahara, porque éste decía que conducta del pueblo japonés: justicia,
entre su casa y el rancho de cría del gu- tante nipón Takeo Kajiwara era del ala Japón había sido derrotado...” rectitud, coraje, benevolencia, sinceri-
sano de seda. Percibió nuevamente que de los que creían en la derrota de Japón Bastante curioso este segundo testi- dad, cortesía, autodeterminación, honra y
allí estaban otras dos personas, las que y de ello hacía alarde, ofendiendo con su monio de Aoki, en el que revela conocer a lealtad. De este modo, no podía existir
también disparaban contra el declarante actitud a la sagrada persona del empe- la víctima desde hace algún tiempo, lo que error alguno en una orden emitida por el
dos tiros [...] que trató de esconderse, en- rador Hirohito”.14 debe haber generado una convivencia re- emperador; consecuentemente, no podía
trando en su casa, habiendo su mujer rá- Frente a la agresión contra la “sa- lativamente estrecha entre ambos, al haber falla en su interpretación de los
pidamente abierto la puerta de la cocina grada persona del emperador”, Satoru punto tal que el acusado aconseja a la víc- problemas del mundo. Por lo tanto, el res-
y tirado para afuera cuatro bombas que tomó la decisión de eliminar a Kajiwara. tima acerca de la forma más adecuada de crito imperial, a los ojos de los seguidores
explotaron en el acto, a fin de avisar a la Se dirigió a la capital y pidió permiso a la comportarse. El “beber y hacer porque- del bushido, sólo podía ser una trampa de
vecindad”. dirección de la Shindô-Remmei para ma- rías” apuntados por Aoki eran bastante los aliados, un invento americano. Acep-
El alerta emitido por la esposa de tar al Makegumi. Después de la autoriza- despreciados en un súbdito japonés, y tar la derrota japonesa en la guerra sig-
Takeo había sido arreglado previamente ción compró dos armas y reclutó a los contrarios a las prácticas del Shindô y del nificaba aceptar la falibilidad del empe-
entre los vecinos japoneses de las cerca- Tokko-Tai Aoki y Morishita para la misión, Gambarê. Además de derrotista, Kaji- rador y rechazar tanto las prácticas del
nías y contribuyó para animar a la fuga “transmitiéndoles las felicitaciones por wara era, a los ojos de los Tokko-Tai, un shindô como las del bushido. Exacta-
a los agresores. Rápidamente, llegaron ese gesto patriótico que, según los directo- pésimo ejemplo de comportamiento para mente por eso, las víctimas de los ataques
al lugar del atentado varios vecinos, lo res de la Shindô-Remmei, no sería olvi- la comunidad nipona. Tokko-Tai fueron aquellas personas que
que refleja las tensiones que atravesaba dado cuando la misión militar japonesa vi- Un aspecto importante que debe con- habían firmado el documento de divulga-
la comunidad. Bastante revelador es el niera a Brasil para exigir satisfacciones al siderarse en las acciones de la Shindô- ción de la rendición japonesa y los que
testimonio de Satoru Yamamoto, chofer gobierno brasileño por las prisiones apli- Remmei es el exacerbado nacionalismo ja- gravitaban en torno de ellos.17 Los blan-
de veintiocho años acusado por Aoki y cadas...”. Días después, Satoru Yama- ponés, estrechamente relacionado a la cos de los ataques de la Tokko-Tai fueron
Morishita de ser el ideólogo y cabecilla moto recibió una carta desde São Paulo de figura del emperador, al que se dedicaba exactamente las personas vinculadas a
del atentado contra Kajiwara. Lleno de parte de Taro Yamada, que lo convocaba una lealtad incondicional e irrestricta. Se- las campañas de ilustración sobre el fin
orgullo él cuenta: “Que el declarante re- urgentemente a la capital para integrar un gún parece, la identidad colectiva entre de la guerra.
side en Brasil hace catorce años, que es grupo de ejecución que debería entrar en los japoneses, al menos hasta el fin de la Otro aspecto que llama la atención en
soltero y no posee bienes inmuebles, que acción el 3 de agosto de 1946 para come- guerra, estaba centrada en la figura del los testimonios de los caballeros de la

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Tokko-Tai es el hecho de que, en general, derrota japonesa no significaban el re- ción: «Sede de la Shindô-Remmei», en que estaban “predestinados al crimen, al
son todos jóvenes, solteros y desprovistos torno a las actividades económicas y so- rojo, y el sello de la entidad –el diagrama suicidio, a la enfermedad mental”.23 Las
de bienes materiales. Además, los blancos ciales suspendidas por el conflicto. Por el SHIN (súbdito)– pintado en blanco sobre secuelas dejadas por estos duros años
de los ataques son, en general, hombres contrario, implicaban una ruptura en el una flor de cerezo. En la parte inferior del mostrarían sus marcas todavía durante
más viejos, con familias constituidas y que proyecto de inmigración: no existiría más estandarte, a la izquierda, había una pe- mucho tiempo más.
gozan de una situación social y económica la posibilidad del retorno, porque el Japón queña inscripción, en la que se leía: «Dos Traducción: Diego Bussola
mucho mejor que la de sus victimarios. que ellos habían dejado ya no existía.19 mil seiscientos cinco años de existencia de
Hay una clara dicotomía que podríamos Una carta dirigida al presidente de la Re- Japón». En la mesa central había una lista
entender mejor recurriendo a la noción de pública, del 23 de abril 1946, solicitando con los nombres de los asociados de la «so- Notas
establecidos y outsiders.18 De un lado esta- autorización para el funcionamiento de la ciedad secreta», entre los nombres de bra-
rían los grupos mejor ubicados, tanto en la Shindô-Remmei en Curitiba –cuyo obje- sileños estaban los hijos de japoneses. En 1
Véase Eliana R.F. Dutra, “O Ardil Totali-
comunidad japonesa como en la sociedad tivo era “la promoción de paz y prosperi- una de las paredes se encontraba colgado tário Ou A Dupla Face na Construção do Estado
brasileña: los directores de cooperativas dad en Brasil y en el mundo, a través de un gran y bien dibujado mapa del estado Novo”, tesis de doctorado, Universidade de
agrícolas, de bancos, de multinacionales, la propagación del espíritu japonés”– re- de São Paulo, donde se indicaban las filia- São Paulo, 1990, p. 5l.
japonesas o no, los propietarios rurales, cu- vela esa dicotomía entre los establecidos les de la liga, llamadas núcleos, disemina- 2
Azevedo Amaral, O Estado autoritário e a
yos productos tenían mercado asegurado y y los oustiders: “Existen algunas personas das en áreas de concentración de japone- realidade nacional, Brasilia, UNB, 1981, p. 18.
que se enriquecieron con la guerra, etc. És- en nuestra colonia tratando de exigir que ses. Observando aquí el número de esos 3
Véase Eliana Dutra, “O Ardil Totalitá-
tos serían también, por su propia inserción los 300.000 compatriotas tengan el mismo núcleos se percibía la importancia de la
rio...”, p. 221.
en la sociedad brasileña, los grupos menos ideal que ellos: el de odiar a Japón. Son Shindô-Remmei, que contaba aproximada-
4
sujetos al limbo social producido por el Es- personas destacadas en la comunidad mente con ciento treinta mil miembros”.21 “Relatório das atividades da Polícia Civil
tado Novo, pues estarían insertos en con- que, en tiempos normales [sic] trabajaban Organizaciones como la Shindô- em 1939”, p. 688.
solidadas redes de sociabilidad, tanto con en empresas de capital japonés, donde re- Remmei –que, según parece, creció como 5
“Relatório da Comissão de Nacionalização
sus compatriotas japoneses como con la so- cibían salarios bastante elevados para los tantas otras organizaciones culturales ao Ministério da Educação e Saúde”, citado en
ciedad en general. Para estos grupos, el fin cargos que ocupaban en la Capital. Pero de la comunidad japonesa– nos revelan Simon Schwartzman et al., Tempos de Capa-
de la guerra representaba la posibilidad de en realidad, como no correspondían [las tanto las dificultades y los desvíos para nema, Río de Janeiro, Paz e Terra-Edusp,
1984, p. 150.
retomar rápidamente sus conexiones co- remuneraciones que recibían] fueron des- la creación de una efectiva ciudadanía en
6
merciales y sus vínculos asociativos, reha- pedidos, por lo que se encuentran desmo- Brasil como las múltiples posibilidades Ídem, pp. 150-151.
ciendo los lazos quebrados por los duros ralizados”.20 que ella tenía para realizarse. En sínte- 7
Citado por Alcir Lenharo, Sacralização da
años del conflicto. Por más dolorosa que En abril de 1946 la policía de São sis, los japoneses son apenas uno de los Política, Campinas, Papirus, 1986, p. 132.
fuera la derrota, los nexos establecidos con Paulo descubrió e invadió la sede de la muchos enemigos creados en aquellos 8
Tomoo Handa, O Imigrante Japonês: his-
la comunidad nacional amenizaban las di- Shindô-Remmei en el barrio de Jaba- años por el Estado autoritario. Las accio- tória da sua vida no Brasil, São Paulo, T.A.
ficultades de su integración. quara: “En el salón principal había una nes de la Shindô-Remmei son también Queiroz Editor, 1987, p. 634.
Por otro lado estaban los más jóvenes, gran mesa, y a su alrededor muchas sillas. una reacción a las constantes humillacio- 9
Ídem, p. 448.
posiblemente de inmigración más re- La pared al fondo parecía ser una especie nes sufridas durante los años del Estado
10
ciente, que todavía no habían adquirido de altar, separada con una cortina violeta. Novo pero ellas contribuyeron, asimismo, Véase Célia Sakurai, Romanceiro da
Imigração Japonesa, São Paulo, Sumaré-Fa-
propiedades y, consecuentemente, esta- Abriéndose la cortina, se veían colgadas para justificar y reforzar ciertos prejuicios
pesp, 1993, p. 52.
ban sujetos al trabajo asalariado. Depen- una al lado de la otra la bandera de Japón socialmente arraigados en la sociedad
11
dían fundamentalmente de las redes de y la bandera militar japonesa, ocupando brasileña. Finalmente, era moneda co- Citado por Tomoo Handa, O Imigrante
solidaridad internas de la colonia, ya que toda la pared. Y, en el punto en que las dos rriente que “el japonés es como azufre: in- Japonês..., p. 643.
poseían pocos nexos en las comunidades banderas se juntaban, a poco más de dos soluble”.22 Las características negativas 12
Vëase Guido Fonseca, “DOPS. Um
nacionales. Exactamente por eso, el metros del suelo, había una foto del empe- de los japoneses fueron justificadas en to- Pouco de sua História”; Revista ADPESP, año
“limbo social” producido por el Estado rador con vestimenta militar, montando nos más dramáticos; de ellos se podía es- 10, Nº 18, diciembre de 1989.
Novo los alcanzaba de forma más contun- un caballo blanco. A la derecha de la cor- perar cualquier gesto de traición y su cara 13
“Processo em que é réu Tomio Aoki. Ar-
dente. Para éstos, el fin de la guerra y la tina había un estandarte con la inscrip- y su color denotaban frialdad y cálculo, ya quivo do Tribunal de Justiça do Estado de São

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Paulo. 1º Tribunal do Júri”, Caja, 700. Todos los 19
Fernando Morais sugirió que la fragmen-
testimonios que siguen fueron extraídos de ese tación entre Kachigume y Makegume pasaba
proceso. por la distinción entre ricos y pobres. Véase Co-
14
El subrayado es mío. Para una amplia- rações sujos: a história da Shindô-remmei,
ción del comportamiento de los japoneses en re- São Paulo, Cia. das Letras, 2000, p. 235.
lación con el emperador Hirohito véase Ruth 20
Citada por Herculano Neves, O Processo
Benedect, O Crisântemo e a Espada, São
Paulo, Perspectiva, 1981.
da Shindô-remmei e demais associações secre-
tas japonesas no Brasil, São Paulo, Linográfica,
Galería de textos
15
Takashi Maeyama, “O antepassado, o im- 1960, p. 404. Véase también Cláudio Seto y Ma-
perador e o imigrante: religião e identificação ria Helena Uyeda e Ayumi, Caminhos percorri-
de grupo dos japoneses no Braisl rural (1908- dos: memorial da Imigração Japonesa: Curitiba
1950)”, en Assimilação e integração dos japone- e Litoral do Paraná, Curitiba, Imprensa Oficial
ses no Brasil, Petrópolis, Vozes, 1973, p. 435. do Paraná, 2002. Agradezco a la investigadora
16
Rosângela Kimura, que desarrolla estudios so-
Véase Ruth Benedect, O crisântemo e a
bre la Shindô-Remmei en Paraná, la indicación
espada...
de esas fuentes y del libro de Takashi Maeyama.
17
Maria Lúcia Hatanaka, “O processo judi- 21
Tomoo Handa, O Imigrante Japonês..., p.
cial da Shindô-Remmei. Un fragmento da his-
675.
tória dos imigrantes japoneses no Brazil”, diser-
22
tación de maestría, Pontífica Universidade Oliveira Vianna, Raça e assimilação,
Catolica de São Paulo, 1993, p. 97. São Paulo, Nacional, 1933, p. 209.
23
18
Véase Norbert Elias y John Scotson, Os Castro Barreto, A creança é o melhor imi-
estabelecidos e os outsides, Río de Janeiro, grante, citado por Alcir Lenharo, Sacralização
Jorge Zahar, 2000. da Política, p. 132.

Lino Enea Spilimbergo, litografía, s/f

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Clase obrera y oposición al nazismo
Una introducción a la obra
de Tim Mason (1940-1990)*
Damián López**

El imperativo de captar la tota- en un brillante exponente de las potencia-


lidad es, sobre todo, moral y polí- lidades de una historia siempre crítica y
tico. El sufrimiento y la destrucción consciente de su politicidad, en la cual la
de vidas que produjo el régimen exhaustividad en el trabajo con las fuen-
nazi fue de tan vasta escala y tan tes se vincula con la discusión de proble-
novedoso tipo que cualquier estudio mas teóricos. Sin embargo, se trata de un
sobre una parte de la historia que
autor relativamente poco conocido en
falle en confrontar con este hecho
nuestro ámbito académico, y del cual sólo
central termina, aunque más no
se han traducido hasta ahora dos breves
sea por implicación, trivializando
la totalidad. Y si [mi] estudio sobre –aunque fundamentales– artículos al
la clase obrera alemana fuese me- castellano.1 Este artículo tiene entonces
ramente una pieza de historia del por objeto servir como una introducción
trabajo en un sentido convencional, muy sintética y general a la obra de Ma-
sería una evasión intelectual, polí- son, y al mismo tiempo como presentación
tica y moral, por más exacta que del excepcional texto que traducimos y
pudiese ser en los detalles. puede leerse en este mismo número de
Tim Mason, Social Policy in Entrepasados. Comenzaremos entonces
the Third Reich apuntando algunas breves referencias
biográficas.2

I
ncisivo e imaginativo, polémico y
comprometido, el historiador inglés
Timothy Mason fue sin dudas uno de En el cruce de caminos:
los más destacados miembros de una ge- Inglaterra, Alemania(s), Italia
neración más tardía que la de los célebres
historiadores marxistas británicos. La Luego de graduarse en el Saint An-
calidad de sus trabajos, publicados entre thony’s College de Oxford, Mason ocupó
las décadas de los 60 y 80, y dedicados fun- diversos cargos hasta ser nombrado
damentalmente al estudio del nacionalso- miembro del Saint Peter’s College en
cialismo, lo convirtieron no sólo en una re- 1971. Entre 1966 y 1972 fue asistente y
conocida figura en el campo sino también luego editor de la prestigiosa revista

* Una versión más extensa de este trabajo fue presentado en las VI Jornadas de Historia
Moderna y Contemporánea de la Universidad Nacional de Luján, 17-20 de septiembre de 2008.
* UBA-CONICET.

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Entrepasados - Nº 34, fines de 2008: 129-143
Past and Present y, junto a Raphael Sa- centró en el análisis de las políticas socia- rada de la “historia como problema”, o sea de la edición original y luego de la
muel, Joaquín Romero Maura y Gareth les implementadas desde el Estado nazi, un abordaje que no radicaba simple- muerte de su autor, fue traducido al in-
Stedman Jones, fundador en los 60 de un prestando especial atención a las concep- mente en el mero interés por los estudios glés. Por esta razón, y considerando que
seminario que, teniendo por fin la cons- ciones y las prácticas de los dirigentes po- parciales ni en una noción de “lo social” Mason tampoco fue un escritor dema-
titución de una historia alternativa en líticos. En todo caso, fue uno de los miem- ajena a la política.5 Mason no sólo entró siado prolífico, su reconocimiento en In-
Oxford, fue el núcleo del famoso History bros del grupo del History Workshop que en contacto allí con destacados investiga- glaterra se debió sobre todo a unos pocos
Workshop organizado en el Ruskin Co- más contribuyó a destacar la importancia dores sobre el nazismo sino también con pero influyentes artículos publicados en
llege. Tanto por su trabajo junto a los es- de examinar la conexión entre aquella grupos de jóvenes investigadores de iz- Past and Present e History Workshop.8
tudiantes miembros de organizaciones “historia desde abajo” de inspiración quierda interesados en la discusión de las Por otra parte, los contactos con medios
sindicales y procedentes del movimiento thompsoniana y la alta política y Estado. teorías sobre el fascismo. Especialmente académicos extranjeros no se limitaron a
obrero como por su interés por una his- También fue un verdadero pionero en los significativo resulta también que fuese Alemania, ya que Mason daría un giro im-
toria empíricamente fundamentada y estudios históricos que tomaban en serio el uno de los primeros investigadores occi- portante a su carrera cuando en 1984, pro-
vinculada al mismo tiempo a la discusión análisis de género, y un famoso y largo en- dentales en relevar fuentes en la Repú- mediando los cuarenta años y con una
teórica, Mason ilustra cabalmente la sayo suyo sobre las mujeres y la familia en blica Democrática Alemana, y que incluso prestigiosa posición, se retirase de la vida
orientación historiográfica y política de la Alemania nazi publicado en 1976 sirvió entrara en una acalorada e influyente po- universitaria inglesa y se trasladase a Ita-
este grupo que, ya en 1976, comenzaría de fuente de inspiración para toda una se- lémica con historiadores de ese país sobre lia. Allí pasó a enseñar en la Universidad
a editar la revista History Workshop rie de investigaciones posteriores en este la relación entre economía y política de Trento y formó parte del grupo editor de
Journal, cuyo subtítulo era “una revista campo. bajo el régimen nazi,6 en un momento en la revista Movimiento operario e socialista,
de historiadores socialistas” sumando en Como hecho singular, puede desta- el que los intercambios entre los historia- junto a Luisa Passerini y Paola de Cori, en-
1982 el rótulo “y feministas”.3 carse que, a diferencia de la mayor parte dores del este y el oeste alemán eran muy tre otros. En este nuevo medio no sólo co-
En continuidad con la tradición de los de sus compañeros ingleses, Mason no poco habituales. menzó a publicar en italiano (sin dejar de
historiadores marxistas británicos, los sólo entró en contacto con ámbitos acadé- De hecho, gran parte del trabajo de hacerlo también en inglés y alemán) sino
trabajos de Mason se destacan por su am- micos extranjeros sino que gran parte de Mason fue publicado originalmente en que se aproximó a nuevos temas como el
plia y metódica labor documental y su pre- sus intervenciones se produjeron allí. alemán, y sólo póstumamente traducido al análisis del fascismo italiano, lo cual le ser-
ocupación por la construcción de una na- De esta manera, además de ser una espe- inglés. Salvo por su tesis doctoral de viría también como fuente para profundi-
rrativa detallada, al tiempo que toman el cie de “embajador” del marxismo britá- 1971 que nunca fue publicada,7 sus dos zar el trabajo comparativo con el na-
conflicto social como principal marco de nico, se vio influenciado por algunas únicos libros fueron editados original- zismo. Fue ésta sin embargo una etapa
análisis. Fuertemente influido por la obra tendencias historiográficas ajenas a ese mente en Alemania. El primero, Arbeiter- relativamente corta, ya que en 1990, a los
de Edward P. Thompson, Mason pensaba medio. Sobre todo, su temprana especia- klasse und Volksgemeinschaft. Doku- cincuenta años, Mason se suicidó en
que era fundamental que la historia reco- lización en el nazismo lo llevó a conec- mente und Materialien zur deutschen Roma, poniendo un fin trágico a una bri-
giera la experiencia cotidiana y la acción tarse con el ámbito académico alemán, de Arbeiterpolitik, 1936-1939 (Clase obrera y llante carrera en el preciso momento en
de los oprimidos, y particularmente de la características muy distintas al inglés. comunidad del pueblo. Documentos sobre que estaba trabajando en una revisión de
clase obrera; sin embargo, como indica Da- En los 60, época durante la cual Mason la política laboral alemana), es un sus interpretaciones originales sobre el na-
vid Blackbourn, también criticaba aque- realizó lo fundamental de su releva- enorme volumen de 1975 que compila do- zismo, teniendo en cuenta aquellos aspec-
llas limitadas versiones de historia social miento de fuentes, la historia social es- cumentos sobre la política social del régi- tos del régimen que consideraba suma-
que simplemente in- taba dando allí sus primeros pasos, y no men nazi en relación con la clase obrera; mente significativos y que había tratado de
vertían los viejos pre- existía ninguna escuela historiográfica el segundo, Sozialpolitik im Dritten forma tangencial hasta allí.
juicios, enviando la marxista de relevancia (en la República Reich. Arbeiterklasse und Volksgemeins-
alta política y la alta Federal Alemana, por supuesto). Sin chaft (Política Social en el Tercer Reich.
cultura a la oscuri- embargo, era un lugar donde los historia- Clase obrera y comunidad del pueblo), es Contribuciones y polémicas:
dad.4 Así, como se dores prestaban mucha atención a ciertos en realidad una edición levemente corre- la crisis y el “vuelo hacia adelante”
verá más adelante, la problemas teóricos y filosóficos y donde, gida y aumentada de la introducción del
mayor parte de la sobre todo, el traumático pasado re- libro documental, publicado en 1977. Los aportes de Mason a la historiogra-
obra de Mason se ciente llevaba a que se priorizara una mi- Sólo este último, recién trece años después fía sobre el nazismo fueron relevantes y

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variados. Su trabajo se caracterizó ante 1964,11 mantendría –aunque con impor- el poder y la imposición de orientaciones rado sin contrarrestar la tendencia al
todo por el interés en rastrear las deter- tantes cambios– hasta el final de su específicas entre diversas instancias de aumento del consumo civil: una explosiva
minaciones sociales del régimen, especial- vida. Esta tesis, que funcionaría en gran decisión (característica clave del régi- convivencia entre “cañones y manteca”
mente en su relación con la clase obrera; medida como basamento de Política so- men, según Mason, que seguía aquí al clá- que incluso se mantendría por unos años
asimismo, fue de los primeros en analizar cial… y que generó fuertes críticas por sico Behemoth de Franz Neumann),13 después de comenzada la guerra; convi-
la oposición al régimen más allá del culto parte de otros especialistas, enfatizaba la como por el predominio de una lógica de vencia entre una economía de guerra y
al heroísmo de la resistencia comunista conexión entre la precipitación de la lucha abierta por los recursos entre las una economía de paz que implicaba
(versión canónica en la República Demo- guerra exterior y una situación de progre- mismas empresas. En este contexto, “querer tener y comerse la torta al
crática), y de la fijación por el complot de siva crisis interna entre 1938-1939. Ma- ante una coyuntura de expansión econó- mismo tiempo”.14 La única salida a la cri-
junio de 1944 (centro de la atención en la son la sintetizaba así: “La rápida acelera- mica y pleno empleo a partir de sis se encontraba entonces en la ex-
República Federal). Como ya menciona- ción de la agresión nazi en 1938 y 1939 se 1936-1937, se produjo una cada pansión; el éxito bélico y el saqueo
mos, polemizó, desde una posición mar- encontró fuertemente condicionada por vez más grave contradicción entre de recursos en los territorios derro-
xista, contra la ortodoxia de Alemania del los problemas internos del régimen, pro- el sector dedicado a los bienes de tados eran para mediados de 1938
Este, defendiendo la tesis de la “primacía blemas que progresivamente limitaron el consumo y la industria de arma- de una necesidad tal que, si bien es
de la política”. También entró en repetidas margen de opciones en política exterior y mentos. Ahora bien, según Mason, cierto que coincidían con la ideolo-
ocasiones en discusión contra diversas volvieron cada vez más difícil que el ré- el problema era que, desde el gía expansionista nazi, llevaron a
posiciones historiográficas deudoras de la gimen pudiera esperar el momento opor- punto de vista del sector hegemó- una arriesgada precipitación. En
teoría de la modernización, muy influ- tuno para lanzarse en la guerra de con- nico de la dirigencia nazi la impo- síntesis, Mason destacaba que los
yente en Alemania occidental; Mason en- quista. Estos problemas internos eran sición de las medidas necesarias para el márgenes de decisión de Hitler y en polí-
fatizaba que el carácter moderno y tecno- fundamentalmente consecuencia del re- esfuerzo de guerra implicaba un riesgo tica exterior se vieron seriamente limita-
crático del nazismo no fue el resultado de arme forzado posterior a 1936, un rearme para el fundamento plebiscitario del régi- dos por esta crisis interna, lanzando final-
una particular “vía excepcional alemana” que llevaba a requerir de recursos que su- men. Por eso, si bien existieron quienes, mente a un nivel de riesgo que adelantó
apartada de sus idealmente necesarios co- peraban por mucho los disponibles en como el general Thomas (jefe del gabinete los tiempos idealmente queridos para la
rrelatos en la sociedad civil, sino que era Alemania; y ese exceso de requerimientos económico del Ministerio de Guerra), guerra, y exigiendo rápidos y contunden-
más bien el ejemplo que demostraba el ca- sobre las provisiones necesarias empeo- abogaban por medidas extremas como el tes triunfos, aunque es cierto que de todas
rácter teleológico y funcionalista de raba por la forma en que el régimen y los aumento de controles en el mercado labo- formas esto se condecía con la estrategia
aquella teoría.9 Además fue pionero, mercados distribuían los recursos econó- ral y en el nivel de salarios, la regulación militar del Blitzkrieg.
como ya dijimos, en el análisis sobre las micos”.12 de los precios, las bajas del consumo, la Ahora bien, aunque la crisis a la que se
mujeres y la familia; y en una famosa po- Así, si el rearme era para la dictadura elevación de los impuestos, los raciona- refería Mason abarcaba diversos aspectos
nencia luego convertida en artículo clari- nazi un medio indispensable para poder mientos, etc., los principales dirigentes como un fuerte riesgo de inflación, un re-
ficó los términos de una fuerte y sustan- alcanzar sus objetivos de expansión, era nazis se mostraron reticentes y dubitati- troceso en la balanza comercial, serios pro-
cial disputa historiográfica en torno al rol preciso que se impusiera un estricto con- vos ante su aplicación: el “legado de blemas en el sector agrícola, etc., y, como
de Hitler, denominando “intencionalis- trol sobre los recursos para acelerarlo; sin 1918” (la creencia en que la derrota en la reconoció tardíamente, debía analizarse
tas” y “funcionalistas” a los oponentes.10 embargo, en la medida en que se actuaba Primera Guerra fue consecuencia de los desde una perspectiva amplia que tuviese
Estas y otras intervenciones demuestran de manera desordenada y sin imponer con levantamientos contra el Imperio, una en cuenta la relación entre diversos secto-
la profundidad y originalidad interpreta- todo rigor las medidas económicas nece- “puñalada por la espalda”, dirigida por res sociales y el régimen,15 su trabajo se di-
tiva de la obra de Mason; se trata, en fin, sarias, las escaseces y los cuellos de bote- una izquierda que aprovechó el gran des- rigió sustancialmente a investigar la
de un verdadero clásico, de imprescindible lla en sectores de la producción relevan- contento de la clase obrera por los fuertes cuestión desde la óptica de la política so-
lectura para conocer diversos aspectos tes para la, o en la misma, industria de sacrificios materiales que se le exigieron) cial de la dictadura para la clase obrera y
del nazismo. armamentos aumentaron progresiva- significaba para ellos que algo así podría las condiciones del mercado de trabajo. De
Dentro de su obra, sin embargo, se mente. Estas dificultades económicas se generar malestar y el peligro de resque- hecho, su principal libro se dedica al minu-
destaca fundamentalmente una tesis producían, según Mason, en un contexto brajamiento interno. Por eso, el régimen cioso examen de este tema. En lo que sigue
que, ya esbozada desde el inicio de su ca- determinado tanto por las características mantuvo contradictoriamente una orien- abordaremos entonces su aproximación a
rrera, en el primer artículo que publicó en de un régimen cruzado por las luchas por tación económica hacia el rearme acele- esta cuestión, teniendo presente que la

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misma se llevó a cabo desde un muy origi- prendidos en su compleja articulación con lismo era su radical rechazo a toda mani- de los trabajadores que dejaron como
nal enfoque marxista, y que por otra los conflictos de clase. Una concepción, en festación de lucha de clases. Así, se pro- saldo las acciones destructivas, un pro-
parte conllevaba una sumamente contro- fin, donde incluso en el caso de uno de los ponían dos soluciones principales para la fundo cambio a favor de su integración en
versial conclusión –posteriormente revi- regímenes más represivos de la historia, y integración de la clase obrera; por un lado, función de medidas más positivas; o sea
sada y reformulada– sobre la existencia de en el marco de una profunda derrota y re- negativamente, la purga de todos los líde- que, en pocas palabras, el régimen “no
una “oposición obrera al nazismo”. troceso de la clase obrera, debe tenerse en res y funcionarios del movimiento obrero ganó la adhesión voluntaria de los traba-
cuenta que el conflicto de clases estableció y, más aún, la liquidación de todas sus or- jadores. Sí pudo conquistar a los mismos
determinados límites en todas las esferas. ganizaciones; por el otro, de forma más po- por las armas del terror y el desempleo
Clase obrera y oposición Debe aclararse, de todos modos, que sitiva, la “reeducación” de los trabajadores masivo, pero no asegurarse su lealtad ni
al nazismo las particularidades del nazismo com- a partir de la propagación de la ideología cooperación”.20
plejizan el cuadro. Así, Mason destacaba de una Volksgemeinschaft (comunidad Según explica, tanto en términos de
Ya en su prefacio a la versión original el hecho de que al establecerse estas del pueblo) que uniera a todos los alema- legislación laboral, política social e ideo-
alemana de Política social…, Mason des- principales líneas de conflicto debía te- nes. Estas ideas encontraban un clima de logía, el corazón del nuevo orden im-
tacaba la centralidad que en su opinión nerse en cuenta que no podía hacerse re- recepción sumamente propicio en el con- puesto en las relaciones laborales en la
merecían tener las relaciones de clase en ferencia meramente a la oposición entre texto posterior a la crisis económica, industria era la denominada “comunidad
cualquier análisis sobre el nazismo.16 De capital y trabajo, debiéndose ampliar la donde las organizaciones obreras se fue- industrial” (Betriebsgemeinschaft).21 Y
hecho, tanto las categorías de clase social mirada a la existente entre dominadores ron encontrando cada vez más aisladas ésta no era más, finalmente, que una dé-
como las de relaciones y conflictos (o lucha) y dominados (encontrándose en el primer frente a una multitud de fuerzas y grupos bil cobertura ideológica para la descar-
de clases son el basamento desde el cual grupo tanto los propietarios como la elite de intereses que querían reducir drástica- nada realidad de un brutal retroceso de
organizó su interpretación en ese libro y política y administrativa, y en el se- mente su poder. Y si a esto se suma, como la clase obrera, ahora despojada de cual-
también en otros trabajos.17 Ahora bien, gundo, fundamentalmente, aquellos que bien destaca Mason, la progresiva debili- quier posibilidad de articular acciones co-
dado que el régimen reprimió brutal- no contaban más que con su fuerza de tra- dad de los trabajadores causada por el lectivas de manera pública, e impedida
mente cualquier tipo de acción pública de bajo y, sobre todo, aquellos que caben en enorme desempleo que asolaba a Alema- de mostrar algún signo de independencia,
clase, el trabajo historiográfico de Mason su categoría de “clase obrera”, con espe- nia (aproximadamente un 40% en el sec- dado el sistemático terror policíaco,
no podía basarse en la demostración del cial relevancia, según la interpretación de tor industrial), ya aun antes del ascenso tanto contra los militantes clandestinos
conflicto de clases sobre pruebas documen- Mason, de los trabajadores industria- nazi en 1933 se presentaba un terreno (fuesen comunistas o socialdemócratas)
tales de abiertos actos de insubordinación les). En esta oposición, por supuesto, se propicio para la destrucción que se aveci- como con el fin de prevenir la formación
desde abajo, que efectivamente no existie- ponía en juego tanto el hecho de la explo- naba. Ésta se produjo, finalmente, de de grupos sindicales ilegales. Institucio-
ron. Sus inferencias e interpretaciones tación económica como el de la opresión manera rápida y fulminante durante los nalmente, de hecho, el régimen no promo-
provienen fundamentalmente, en cam- política, cuestión sustancial en el análisis primeros meses del régimen, fundamen- vió siquiera la existencia de organizacio-
bio, del estudio de las percepciones, los mo- elaborado por Thompson en su obra ma- talmente a manos de violentos grupos de nes de representación corporativa para la
tivos, las técnicas y las políticas de los do- yor, La formación de la clase obrera en In- choque como las SA, con el aval del go- defensa de los intereses materiales de los
minadores, “desde arriba”. De hecho, el glaterra. Pero sobre todo a partir de su fa- bierno y las clases dominantes. El rápido trabajadores, dejando (al menos hasta
hilo conductor de su principal libro es el es- mosa interpretación sobre la “primacía de suceso en este aspecto contrasta, sin em- poco antes de la guerra) las relaciones la-
tudio de la política social del régimen, so- la política”, en la cual destacaba la excep- bargo, con los éxitos mucho más limitados borales libradas casi por completo a las
bre todo en relación con la clase obrera, in- cional autonomía de la política del régi- del régimen en el terreno del convenci- leyes del mercado y al
tentando evaluar los límites establecidos men en relación con las clases económica- miento ideológico sobre el fin de todo imperio de los empresa-
por una “oposición” que podía leerse “en mente dominantes (sobre todo a partir de conflicto de clases. Es que si, como destaca rios. Salvo por la NSBO
hueco” a partir de los “temores y ansieda- 1936),19 Mason agregaba aquí un hinca- Mason, el nacionalsocialismo nunca había (Nationalsozialistische
des” de la clase dirigente.18 Puede decirse, pié especial en el papel del mismo régi- logrado obtener importantes apoyos den- Betriebszellen-Organisa-
en todo caso, que la perspectiva de Mason men como principal protagonista del tro de la clase obrera industrial antes de tion, Organización Na-
se sustenta en último término sobre una conflicto de clases. 1933, a partir de su acceso al poder no se cionalsocialista de Célu-
concepción marxista en la cual tanto la po- Como es bien conocido, un principio daría, a pesar de la enorme transforma- las de Fábrica), de breve
lítica como el Estado sólo pueden ser com- ideológico fundamental del nacionalsocia- ción en las relaciones de clase en contra vida luego del ascenso

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nazi al poder, la única organización que tos nacionalistas, reco- Mason, comenzó a abrirse una crisis in- que no fundamental ni abierto, reto para
el régimen dispuso para el encuadra- noce, contaban con apro- terna debido a, entre otros factores, la pro- el régimen. Esto era así por el hecho de
miento de los trabajadores en cuanto ta- bación por parte de la ma- funda contradicción entre las medidas que, aun en el caso de que no fuesen ac-
les fue el Frente del Trabajo (Deutsche yoría de los trabajadores necesarias para acelerar el rearme y la titudes expresamente perseguidas, re-
Arbeitsfront),22 cuyo objetivo era, en rea- industriales.25 Desde el preocupación del régimen por asegurar su querían de un nivel de independencia in-
lidad, propagar la ideología nazi de la punto de vista económico, fundamento plebiscitario. Lo importante compatible con los anhelos del sistema
Volksgemeinschaft entre los trabajadores. si bien para ese entonces aquí es señalar que los trabajadores se nazi de dominación.
Claro que, en la medida en que pretendía el desempleo había prácti- mostraban contrarios a colaborar en el es- Sin embargo, si ya a partir de la dé-
representar a la clase obrera, el Frente camente desaparecido (1936-1937) y el ni- fuerzo del rearme bajo la forma de reduc- cada de 1980 podía acordarse con que el
del Trabajo se vio impelido a buscar la sa- vel de vida era cercano al de antes de la ciones de salarios, no pago de horas extras, propio régimen, al pretender controlar a
tisfacción de ciertos intereses materiales. crisis, gracias a la destrucción de las or- empeoramiento de condiciones laborales, la totalidad de la sociedad sin conceder
Así, aun distando por mucho de ser un ganizaciones obreras y el terror policíaco etc. Y así, ante diversos intentos del régi- ningún espacio institucional u organiza-
sindicato, y en constante pugna con el Mi- los empresarios pudieron conseguir un men por avanzar en la reglamentación y el tivo independiente, politizó y criminalizó
nisterio de Economía y de Trabajo, el aumento sin precedentes de la tasa de ex- aumento de la explotación del trabajo, conductas que poco tenían que ver con for-
Frente intervino sobre algunos aspectos plotación, y se produjo por ejemplo un im- Mason destaca la aparición de diversas for- mas de resistencia al mismo, toda una se-
de las relaciones laborales, aunque su ac- portantísimo incremento en la cantidad mas de “oposición” de la clase obrera. rie de nuevas investigaciones sobre las for-
ción terminó siendo bastante limitada y, de horas de trabajo. Desde el punto de La utilización del término “oposi- mas de penetración de la ideología nazi en
sobre todo, no parece haber logrado obte- vista político y cultural, la persecución y ción” por parte de Mason tenía el fin de la vida cotidiana de diversos sectores socia-
ner demasiada adhesión ni respeto de la la desaparición física de miles de militan- destacar acciones que, a diferencia de los les, incluida la clase obrera, ponían en duda
mayor parte de los trabajadores.23 Según tes de izquierda, y la imposición formal de actos de clara resistencia política cons- la interpretación de Mason, donde la exis-
Mason, incluso la excepcional popularidad una ideología que difícilmente podía ciente llevados adelante por miembros tencia de una oposición obrera al régimen
de la organización dedicada al tiempo li- ocultar su carácter opuesto a sus tradicio- de las organizaciones políticas y sindica- aparecía como mucho más que un mero li-
bre de los obreros, “Fuerza mediante la nes e intereses económicos, llevaron a la les perseguidas que continuaban ac- mitante de las ansias totalitarias del ré-
Alegría” (Kraft durch Fraude), se debía fragmentación y alienación de la clase tuando en la clandestinidad –y que ha- gimen.28 Es por esto que, luego de la gran
justamente a razones opuestas a los fines obrera, dificultando enormemente las bían quedado efectivamente aislados de cantidad de críticas que suscitó especial-
de adoctrinamiento político y económico posibilidades de solidaridades de clase. Y la clase–, eran fundamentalmente por la mente su artículo de 1980 “La oposición
del régimen, ya que en verdad era “una de sin embargo, destaca Mason, estas solida- defensa de intereses económicos, aunque obrera…”, Mason publicó una serie de tra-
las pocas oportunidades ofrecidas por el ridades no dejaron de existir; de hecho, no no necesariamente de carácter total- bajos en los que intentaba discutir lo allí
sistema para escapar a la constante pre- sólo tuvieron por efecto la persistencia de mente apolítico. Así, bajo la forma de sostenido, concediendo que en su interpre-
sión de la política y la economía y «dejarse una conciencia de los intereses por mejo- huelgas espontáneas, presiones colecti- tación original daba una falsa imagen de
ir»... Las presiones de la vida cotidiana ras salariales, reducción de horas, liber- vas sobre empresarios y organizaciones una clase obrera firmemente opuesta al
bajo el nazismo hacían que una impotente tad de movimiento, etc., sino también, por nazis, variados actos contra las reglas régimen, ya que había desestimado el
resignación y el escapismo fuesen la ejemplo, un bastante firme sentimiento del lugar de trabajo y decretos del go- grado de desilusión y fatalismo que se ha-
única forma en que la gente pudiese tole- contrario al inicio de la guerra.26 bierno, bajas en la producción, ausen- bía apoderado de ella. Sobre todo, desta-
rar un sistema que los sumergía total- De esta manera, ante el descenso del tismo, permisos por enfermedad, mani- caba, su explicación no se condecía con el
mente en un absurdo e irracional mundo desempleo y la consecuentemente cada vez festaciones de descontento, etc., la clase hecho de que posteriormente, cuando la
de ilusión”.24 más grave escasez de trabajadores en al- obrera demostraba, según Mason, su re- guerra se volvió claramente desfavorable
Según la interpretación de Mason, gunos sectores clave, se abrió la posibilidad chazo a subordinarse al régimen nazi.27 a Alemania, no se haya producido ningún
por tanto, hacia mediados de los 30 la ac- para que, a partir fundamentalmente de Lo importante, en todo caso, era que aun tipo de oposición importante. En estos tex-
titud de los obreros se caracterizaba por los cambios de trabajo y diversas formas de cuando en muchas ocasiones aparecían tos Mason destacaba la pertinencia y re-
la ansiedad, la resignación, la amargura presión, se diera una fuerte tendencia al como meras reacciones individuales, po- levancia del análisis comparativo con el
y, luego de la recuperación económica, por alza de los salarios, en un clima de compe- dían en verdad responder a concretas o caso italiano para responder a la pregunta
la apatía e indiferencia por la política. tencia entre las empresas por asegurar su potenciales acciones colectivas; y el re- sobre por qué mientras bajo el fascismo se
Sólo la persona de Hitler y ciertos elemen- mano de obra. Fue entonces cuando, según sultado era, según Mason, un firme, aun- había producido un verdadero estallido de

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oposición en las huelgas de marzo de cer aspecto, puede decirse que, en una lí- mente solidaria con cedió a que se realizara, lo hizo a condición
1943 –caso al cual le dedicó un ensayo–29 nea de análisis que había trabajado poco los esfuerzos que impo- de que se publicara con un extenso epílogo
en Alemania el régimen nazi pudo impe- en su investigación original, Mason desta- nía. De todas formas, que sirviera de balance, autocrítica y res-
dir eficazmente cualquier tipo de situación caba ahora la importancia de la “neutra- Mason destacaba que puesta ante las diversas discusiones que
parecida.30 Sintetizando los argumentos, lización” –término negativo utilizado ex- esto último cambiaba había generado el mismo.
Mason sostenía que se debía tener en plícitamente para diferenciarlo del más completamente desde Esta iniciativa, sumamente original y
cuenta la combinación de cuatro formas positivo de “integración”– dada por la di- el punto de vista de la excepcional, no pudo tomar su forma defi-
principales de control que se habían visión de la clase. Ella se había producido enorme cantidad de nitiva debido a que, lamentablemente,
puesto en juego: en primer lugar, la siste- bajo diversas formas, desde el ahonda- trabajadores que formaron parte del Mason murió antes de terminar con ese
mática represión y el terror; en segundo miento de las diferencias generacionales ejército (entre tres y cuatro millones); trabajo. Sin embargo, en una impecable ta-
lugar, la voluntad del régimen por otorgar y de género hasta la fundamental cues- allí, en cambio, éstos nunca dejaron de rea de edición, y a manera de homenaje
ciertas concesiones a los descontentos; tión, progresivamente más importante a dar pruebas de alta moral, entusiasmo y póstumo, Jane Caplan preparó el proyec-
tercero, la neutralización del potencial de medida que avanzaba la guerra, de la pre- disciplina. De igual forma, reconocía la tado epílogo a partir de textos total o par-
resistencia de la clase obrera a partir de sencia de trabajadores extranjeros en importancia del racismo y la diferencia- cialmente concluidos (que datan de 1988-
su fragmentación; y, por último, algunos condiciones de semiesclavitud en Alema- ción con los obreros extranjeros como 1989), sumando además un fabuloso
elementos de integración de la clase en el nia. Se otorgaba ahora un énfasis especial forma de “integración”. ensayo que, escrito casi con seguridad en-
sistema de dominación. al papel de estas divisiones y diferencia- tre 1978 y 1979, Mason parecía estar re-
En el primer punto, Mason destacaba ciones étnicas, fragmentación y des- tocando con el fin de convertirlo en una
no sólo la gran eficiencia del régimen arraigo como obstáculos para el desarro- Rara avis nueva introducción.32 Al leer por tanto la
para desarticular a los grupos clandesti- llo de solidaridades y la articulación de versión inglesa de Política social… que fi-
nos, abriendo una profunda brecha entre formas de resistencia. Mason utilizaba La tarea de revisión y autocrítica no nalmente se publicó en 1993, y tal cual lo
los pocos que muy dificultosamente po- aquí, como referencia teórica fundamen- concluyó sin embargo en este punto. Sen- quería su autor, pareciera que nos encon-
dían sobrevivir y la clase en sí, sino de tal, el trabajo de Barrington Moore Jr. so- sible a las nuevas investigaciones y diver- tramos ante dos libros en uno: el primero,
todo un sistema de terror en gran medida bre el tema.31 sas críticas que se habían realizado a sus la versión original de 1977, y el segundo,
preventivo, que se mantuvo tanto táctica Finalmente, Mason reconocía que, trabajos, Mason continuó hasta fines de su crítica después de más de una década.
como estratégicamente siempre a la efectivamente, se habían dado en la los 80 profundizando su investigación El texto traducido al español en este
ofensiva. Sobre todo a partir de 1938- clase obrera ciertos elementos de “inte- sobre aspectos poco tratados anterior- número de Entrepasados corresponde
1939, cuando la ley laboral pasó a la juris- gración”, entendida esta última en el mente, al tiempo que reevaluó, defen- precisamente a las dos primeras seccio-
dicción criminal, y el control sobre la dis- sentido de aceptación o identificación diendo pero también ampliando y rectifi- nes de este epílogo (“Introducción” y
ciplina en el trabajo a manos de la con el régimen. Fundamentalmente, cando, sus interpretaciones originales, “Clase”), las únicas de las cuatro que lo
Gestapo, la “capilaridad” del régimen co- destacaba aquí el papel de Hitler, el na- particularmente aquellas vinculadas componen que se encontraban en una
menzó a aumentar, aplicándose severísi- cionalismo y la política exterior, y la con la crisis de 1938-1939 y la oposición versión probablemente definitiva.33 Tal
mas sanciones contra un sinnúmero de ac- cuestión racial. De todas maneras, subra- obrera. Asimismo, comenzó a proyectar cual podrá apreciar el lector, se trata de
ciones vistas como ofensivas para el yaba ciertas precisiones importantes. una obra nueva que debía partir de una una notable exposición, sumamente auto-
régimen. En relación con el segundo En el primer caso, señalaba que, en su posición mucho más amplia y compren- crítica y de una asombrosa honestidad in-
punto, Mason señalaba que, pese a la im- opinión, la popularidad de Hitler sólo era siva que la que había elaborado en Polí- telectual, en la cual Mason reconsidera
portancia que las concesiones podrían explicable a partir de las mismas condi- tica social…, a fin de arribar a una inter- los alcances y los límites de su libro ori-
haber tenido, a partir de 1942, y en la me- ciones de opresión y ansiedad que gene- pretación general del régimen, tomando ginal, aclarando y discutiendo además el
dida en que empeoraba la situación en la raba el régimen. En cuanto a la política en cuenta además el período 1940-1945, muy particular enfoque marxista desde el
guerra y se fueron aplicando las draconia- exterior, sostenía que la clase obrera fue no analizado en aquel libro. Esto explica cual se elaboró. Así, en la primera sección
nas medidas anteriormente aplazadas, en verdad “patriota pasiva”, otorgando en parte por qué, pasada una década de la Mason reconoce que, pese a la importan-
éste fue un elemento cada vez menos im- apoyo luego de los éxitos en la guerra, publicación original de su libro en alemán, cia que puedan tener ciertos elementos
portante para explicar la “contención” pero también temerosa y hostil ante los no hubiese propiciado su traducción com- del libro, carga con dos gravísimos erro-
del descontento obrero. En cuanto al ter- primeros fracasos, y nunca explícita- pleta al inglés. Así, cuando finalmente ac- res: la subestimación de la fortaleza de

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un régimen que se mantuvo sin impor- cialista, Nº 1, 1980, aunque la traducción corres- terización del fascismo establecida por Dimitrov 14
Tim Mason, Social Policy in the Third
tantes resistencias internas hasta el final ponde a la versión inglesa publicada al año si- en 1935. Véase una síntesis de esta discusión en Reich, p. 203.
y la falta de un análisis profundo sobre guiente en History Workshop Journal, Nº 11). Ian Kershaw, La dictadura nazi. Problemas y 15
Ídem, p. 309.
las políticas de genocidio. Particular- 2
Los datos biográficos que siguen fueron perspectivas de interpretación, Buenos Aires, Si-
16
glo Veintiuno, 2004, cap. 3. Ídem, p. xxiv.
mente relevante resulta el reconoci- extraídos de AA.VV., “Memories and tributes”,
17
miento de la enorme importancia que ad- History Workshop Journal, Nº 30, 1990, pp. 7
Tim Mason, “National Socialist Policies Es preciso aclarar, sin embargo, que la in-
151-184; David Blackbourn, “Tim Mason”, Towards the German Working Class, 1925 to vestigación de Mason se centró específica-
quirió durante el nazismo una política
Past and Present, Nº 128, 1990, pp. 3-6; Ursula 1939”, D. Phil., Oxford, 1971. mente sobre la clase obrera industrial, y no so-
racial que de ninguna manera puede de-
Vogel, “General Introduction”, en Tim Mason, bre el amplio espectro de asalariados en la
rivarse meramente de determinaciones 8
Pueden destacarse aquí, además de los ar- agricultura, servicio público, transporte, co-
Social Policy in the Third Reich. The working
de clase; y así, a pesar de la importancia class and the “National Community”, Oxford, tículos sobre la primacía de la política y la opo- mercio, servicios privados, etc., que de hecho no
que pudiese tener el examen de las prin- Berg, 1993, pp. vii-xvi; Jane Caplan, “Introduc- sición obrera al nazismo, sobre todo Tim Ma- compartían la firme identidad de clase que los
cipales líneas de conflicto social para po- tion”, en Tim Mason, Nazism, Fascism and the son, “Labour in the Third Reich 1933-39”, Past obreros industriales habían llegado a establecer
der caracterizar y explicar la dinámica Working Class, Cambridge University Press, and Present, Nº 33, abril de 1966, pp. 112-141; como resultado de una dilatada trayectoria
política y al Estado, se plantea en toda su 1995, pp. 1-32. “Women in Germany, 1925-1940. Family, wel- histórica, con sus propias tradiciones y organi-
fare and work”, History Workshop Journal, Nº zaciones de clase, y que durante el período de
crudeza la amplitud de los efectos que tu- 3
Existe una traducción de una excelente
1 y 2, 1976. Es preciso aclarar que, asimismo, 1925 a 1933 representaban aproximadamente
vieron las dimensiones ideológicas y la compilación de artículos de la primera época de
de todas maneras existieron versiones inglesas, la mitad de aquellos que en los censos ocupacio-
“autonomía de la política”. la revista. En ella se encuentra una breve in-
previas a la edición completa de 1993, de los dos nales aparecían como “trabajadores” en general.
Estas y otras cuestiones fundamenta- troducción de Josep Fontana que sintetiza la
primeros capítulos de su libro sobre la política 18
les son magistral y rigurosamente aborda- historia del grupo fundador: Raphael Samuel Debe señalarse, además, que cuando
social del nazismo.
(ed.), Historia popular y teoría socialista, Bar- Mason escribió el libro no se hallaban disponi-
das en un texto que nos parece sustancial 9
celona, Crítica, 1984. Puede también leerse un Un buen ejemplo de esto se encuentra en bles algunas fuentes sustanciales para intentar
rescatar, no sólo por su temática, sino por-
testimonio sobre los talleres del Ruskin College Tim Mason, “The origins of the Law on the Or- recomponer las percepciones y las acciones de
que demuestra la posibilidad de una histo- en Gareth Stedman Jones, “Historia y teoría. ganization of National Labour of 20 January los grupos subalternos; pueden destacarse,
ria con firmes convicciones políticas y teó- Una historia inglesa”, Entrepasados, Nº 23, 1934. An investigation into the relationship bet- por ejemplo, los informes de la Socialdemocra-
ricas alejada de cualquier dogmatismo y 2002, pp. 181-182. ween «archaic» and «modern» elements in re- cia en el exilio, cuyo principal resumen se pu-
abierta al diálogo. Por esto, y a casi veinte 4 cent German history” (1974), en Nazism, Fas- blicó recién en 1980 (Deutschland-Berichte
Véase David Blackbourn, “Tim Mason”, p.
años de su muerte, bien vale la pena recor- 3. Para una introducción a las características de cism and the Working Class, pp. 77-103. Sozialdemokratischen Partei Deutschlands
dar a Tim Mason, quien aún hoy nos invita [Sopade], 1934-1940, Salzhausen-Francfort,
la historiografía marxista británica véase Har- 10
Tim Mason, “Intention and explanation.
a reflexionar sobre una de las experiencias 1980), que resultarían de particular importan-
vey Kaye, Los historiadores marxistas británi- A current controversy about the interpretation
cia en estudios como los de Ian Kershaw (aquí
más traumáticas de la historia, dejándonos cos: un análisis introductorio (1984), Zaragoza, of National Socialism” (1981), en Nazism, Fas- pueden destacarse, en primer lugar, su tesis Po-
un legado invaluable. 1989; para una discusión sobre la “historia cism and the Working Class, pp. 212-230. pular opinion and political dissent in the
desde abajo”, puede verse Jim Sharpe, “Histo- 11
Tim Mason, “Some origins of the Second Third Reich. Bavaria 1933-1945, Oxford,
ria desde abajo”, en AA.VV., Formas de hacer
World War”, en Nazism, Fascism and the Wor- 1983; y el excepcional libro que parte de una ex-
historia, Madrid, Alianza, 1993, pp. 38-58.
Notas king Class, pp. 33-52. [original publicado en tensión de la investigación inicial, El mito de
5
Véase la introducción de Jesús Millán en Past and Present, Nº 29, 1964]. Hitler. Imagen y realidad en el Tercer Reich,
1
Se trata de Tim Mason, “La primacía de la Jürgen Kocka, Historia social y conciencia Buenos Aires, Paidós, 2004, cuya edición origi-
12
histórica, Madrid, Marcial Pons, 2002. Este li- Tim Mason, Social Policy in the Third
política: política y economía en la Alemania na- nal en inglés es de 1987).
bro cuenta con algunos interesantes artículos Reich, pp. 295-296.
cionalsocialista”, en S.J. Woolf, La naturaleza 19
Tim Mason, “The origins of the Law on
del fascismo, México, Grijalbo, 1974, pp. 171- sobre historiografía alemana, desde la óptica de 13
Véase Franz Neumann, Behemoth. Pen-
the Organization…”.
197 (la primera versión en alemán de este uno de los más prominentes miembros de la samiento y acción en el nacionalsocialismo
20
texto es de 1966, y una segunda versión corre- nueva “historia de la sociedad” de los 60 y 70. (1942), México, Fondo de Cultura Económica, Tim Mason, Social Policy in the Third
gida en inglés de 1968 es la que finalmente se 6 1943. Para ver la relación de Mason con la in- Reich, p. 87.
Se trata de la famosa discusión en torno a
tradujo al castellano) y del texto recientemente la “primacía de la política”, primacía que Mason terpretación “estructuralista” sobre el régimen 21
Ella se componía, según la Ley sobre la
traducido “La oposición obrera en la Alemania defendió con argumentos marxistas, en contra nazi, véase “Intention and explanation…”, Organización Nacional del Trabajo (del 20 de
nazi”, Taller, Nº 24, 2007 (la versión original en de la ortodoxia de los historiadores de la Repú- Nazism, Fascism and the Working Class, pp. enero de 1934), del “líder de fábrica” (Betriebs-
italiano apareció en Movimento Operario e So- blica Democrática Alemana en torno a la carac- 212-230. führer), que no era más que el empresario, y sus

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“seguidores” (Gefolgschaft, los trabajadores). 24
Tim Mason, Social Policy in the Third 31
Fundamentalmente Barrington Moore, 32
Una versión de esta introducción con las
Entre los dos existía un “Consejo de Con- Reich, p. 161. En lo que sigue Mason continúa La injusticia: bases sociales de la obediencia y anotaciones de Tim Mason se publicó como
fianza” (Vertrauensrat) elegido por los trabaja- este argumento para reflexionar sobre la vul- la rebelión (1979), México, UNAM, 1989. Ma- “Ends and beginnings”, History Workshop
dores, pero entre una lista confeccionada por los garización cultural bajo el nazismo. son se interesó muchísimo en el trabajo de este Journal, Nº 30, otoño de 1990, pp. 134-150.
empresarios; las funciones de este consejo sólo 25 autor, e incluso escribió un ensayo a fin de es- 33
Ídem, p. 210. Las otras dos secciones son “Crisis do-
eran de “colaboración” con el líder, y le estaba tablecer los aportes que podría brindar al aná-
26 méstica y guerra, 1939” y “1939-1945”, en las
vedado todo derecho legal a la representación Ídem, p. 243. lisis del nazismo: Tim Mason, “Injustice and re-
cuales se encuentra una extensa réplica de Ma-
de intereses. Por otra parte, se colocaron los “fi- 27
Tim Mason, “La oposición obrera en la sistence: Barrington Moore and the reaction of
son a las críticas sobre su interpretación de una
deicomisarios del trabajo” (Treuhänder der Alemania nazi”. german workers to nazism”, en R.J. Bullen et
crisis interna y su vínculo con una política ex-
Arbeit), civiles que bajo el Ministerio de Trabajo al. (eds.), Ideas into Politics. Aspects of euro-
28
El resultado fue, como bien sintetiza pansiva precipitada, y un análisis de los años
y en combinación con el de Economía, eran los pean history 1880-1950, Londres, Croom
Kershaw, una percepción bastante distinta a la de la guerra, poco tratados en su obra anterior.
encargados de mantener “la paz industrial”, Helm, 1984, pp. 106-118.
de Mason sobre el papel de los trabajadores en
aunque sin contar con funciones de policía (en el Tercer Reich: “La imagen de que la oposición
manos de la Gestapo); se trataba de una de la clase obrera y la lucha de clases ejerció
suerte de corte sociopolítica en última instan- presión sobre el régimen nazi (y, al hacerlo, con-
cia con autoridad legal sobre algunos pocos tribuyó en última instancia de manera signifi-
asuntos. En cuanto a la reglamentación en el cativa, aunque indirecta, a su derrota) era
interior de las fábricas, se estableció a partir de atractiva y, en un sentido, reconfortante. Pero
“códigos de reglas de fábrica”. Fue, en fin, la im- ha sido reemplazada, correctamente, por una
posición de una estructura institucional y legal visión más sobria y pesimista de una clase
completamente opresiva para los trabajadores, obrera que había sido neutralizada, conte-
y que aseguraba la absoluta preeminencia de la nida, resignada, desmoralizada, en el mejor de
jerarquía, y la disciplina dictada por los empre- los casos, sólo parcialmente integrada, pero de
sarios. Para un análisis pormenorizado de las ninguna manera era rebelde ni se había con-
funciones de estas instituciones véase Tim vertido en una seria amenaza para el régimen.
Mason, Social Policy in the Third Reich, cap. 3; El período en que la intranquilidad industrial
“Labour in the Third Reich 1933-39” y “The ori- más influyó en su toma de decisiones fue, se po-
gins of the Law on the Organization…. dría asegurar, no inmediatamente antes de la
guerra, en 1938-1939, sino en los años 1935-
22
En realidad, el Frente del Trabajo se 1936. Pero aun entonces sólo empujó a los lí-
formó en 1933 con la intención de dislocar y co- deres del régimen en la dirección que ellos que-
optar a la NSBO. Al igual que con las SA, el ré- rían ir”; Ian Kershaw, La dictadura nazi, p.
gimen se mostró sumamente desconfiado sobre 267.
una organización que consideraba “populista”, 29
Tim Mason, “The Turin Strikes of March
terminando por desarticularla en 1934. El
1943”, en Nazism, Fascism and the Working
Frente, en tanto, bajo la dirección de Robert
Class, pp. 274-294 [original publicado en ita-
Ley, fue creciendo espectacularmente en su can-
liano en 1988].
tidad de miembros y recursos a partir de la pro-
30
gresiva adhesión compulsiva sobre los trabaja- Nos referimos aquí a Tim Mason, “The
dores (en muchos casos los aportes eran containment of the working class in Nazi Ger-
deducidos directamente por los empresarios), y many” (1982), en Nazism, Fascism and the Wor-
llegó a contar en 1939 con un ingreso tres ve- king Class, pp. 231-273; “Massenwiderstand
ohne Organization. Streiks im faschistischen
ces superior al del mismo partido.
Italien und NS-Deutschland”, Gewerkschaftli-
23
Un excelente análisis de las característi- che Monatshefte, vol. 32, Nº 9, 1984, pp. 518-532;
cas, funciones, luchas con otros organismos del y “Arbeiter ohne Gewerkschaften. Massenwi-
régimen, etc., del Frente del Trabajo en Tim derstand im NS-Deutschland und im faschistis-
Mason, Social Policy in the Third Reich, 1993, chen Italien”, Journal für Geschichte, noviem-
caps. 5 y 6. bre 1985, pp. 28-36.

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Epílogo a Política social en el Tercer Reich*
Tim Mason

Introducción subyacente al epílogo que sigue, por lo


cual lo mejor será realizar algunos comen-

E
scrito a una distancia de doce o tarios explícitos sobre ellos.
trece años del libro original, este Política social en el Tercer Reich conti-
epílogo procura discutir una va- núa siendo esencialmente una monografía,
riada gama de temas e interrogantes. Se limitada fundamentalmente a la confor-
trata de una forma literaria inusual, mación e implementación de las políticas
cuya elección deriva, como indiqué ante- sociales en Alemania entre 1933 y 1940, en
riormente en la Introducción,1 precisa- el contexto del conflicto de clases. Pero yo
mente del largo intervalo transcurrido en- no quería detenerme en la mera presenta-
tre la publicación alemana y la inglesa. ción de una relativamente acotada –aun-
Este retraso entre las ediciones se produjo que lo fuese sólo de forma temporaria– in-
por el hecho de que fui percibiendo seve- vestigación a un grupo amplio de lectores
ros inconvenientes en mi aproximación al no especializados. La monografía aparecía
estudio del nazismo y de mi fracaso en el entonces, de forma ilusoria, como el basa-
intento por resolverlos bajo la forma de un mento a partir del cual podría construirse
libro nuevo, mucho más amplio y profundo un análisis mucho más abarcativo del
que el original, el cual era en verdad el que Tercer Reich, al extender la investigación
hubiese querido ofrecer a los lectores in- cronológica y temáticamente. Desde el
gleses. Estas insuficiencias y problemas punto de vista metodológico, el basa-
irresueltos conforman el principal tema mento no parecía requerir una revisión

* Esta traducción corresponde a las dos primeras secciones del epílogo que se encuentra en
Tim Mason, Social Policy in the Third Reich. The working class and the “National Community”,
Oxford, Berg, 1993, pp. 275-294. Las dos secciones restantes, no traducidas, llevan por título
“Crisis doméstica y guerra, 1939” y “1939-1945”. Según la editora Jane Caplan, el plan original
de Mason para el epílogo incluía, además de estas secciones, una dedicada a la comparación
entre el nazismo y el fascismo y otra a las “actitudes y experiencias” de la clase obrera alemana
durante el Tercer Reich. Pero mientras Mason escribió diversos artículos donde realizó una inda-
gación comparativa entre la resistencia italiana y la ausencia de algo parecido en Alemania, la
sección dedicada a las actitudes y experiencias prometía un trabajo original que lamentablemen-
te nunca comenzó. Según un borrador, Mason planeaba dividir esta sección en tres partes: 1)
“Generaciones”; 2) “Trabajo, salario, vivienda, esposas”; y 3) “Profundidad del compromiso de
izquierda previo a 1933”. Véase J. Caplan, “Editor’s note”, pp. xxvii-xxviii [N. del T.]

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Entrepasados - Nº 34, fines de 2008: 145-164
sustancial, por lo cual el trabajo a realizar nal sobre política laboral y relaciones de tiva se produjeron. La clara lección del úl- conllevan una compleja cuestión sobre
consistiría sobre todo en una extensión: ex- clase, que debía ser tomada por lo que era: timo año de guerra es que otros factores, las prioridades en el análisis: las relacio-
tensión sobre los años de guerra, la histo- un trabajo acotado sobre un tema particu- más allá de aquellos a los cuales les había nes de clase son parte integrante de la his-
ria de las mujeres y, sobre todo, en el es- lar, delimitado por fronteras muy defini- dado especial relevancia, estaban ope- toria del régimen, pero en mi interpreta-
tudio de las modalidades generales de das, y no el primer paso hacia una reinter- rando como mediadores en la relación en- ción el balance resulta sesgado. El miedo
conformación de políticas en la Alemania pretación general sobre el Tercer Reich. tre el régimen y el pueblo.4 Argumentaré a la repetición de la revolución de noviem-
nazi, entre aquellas razones internas De ahí el gran retraso de esta publicación, posteriormente5 que la experiencia de la bre de 1918 fue sin dudas un determi-
para la derrota del régimen. Este proyecto por la cual me siento muy afortunado, ya guerra alteró drásticamente la posición y nante importante para las políticas nazis,
de una historia general y analíticamente que me da la oportunidad de presentar la las perspectivas de la clase obrera ale- pero coexistía con muchas otras motiva-
coherente no sólo era demasiado ambicioso monografía a los lectores ingleses después mana, aunque no puede sostenerse que el ciones que con el tiempo se volvieron
en el sentido corriente sino que fue hacién- de tanto tiempo.3 modo en el cual el pueblo alemán se sacri- cada vez más poderosas. Estas fuerzas de-
dose claro que se trataba de una ambición Había dos problemas principales que ficó hasta el final se debiese fundamen- mandan un lugar en el comienzo de la
intelectual fallida. El gran libro que que- me impedían desarrollar el trabajo, los talmente a factores que sólo entraron narración, y facilitan la tarea de
ría escribir no podía ser escrito porque no cuales merecen una discusión aquí, ya que en juego luego de julio de 1944 –inten- comprender su verdadero final his-
es posible salir fuera del “área central” de representan las concretas limitaciones e sificación del terror policial, miedo al tórico.
las relaciones de clase hacia una historia insuficiencias de la monografía. El trabajo Ejército Rojo, la confusión generada por el La dificultad para comprender el úl-
político-social global del nazismo y el Ter- no hacía mención de dos de los más impor- bombardeo de viviendas, etc.–. Éstas no timo año de la guerra promovida por el na-
cer Reich. Tal libro debería tener un tantes hechos del nazismo: en primer lu- fueron cuestiones secundarias, pero pali- zismo se vuelve aun mayor cuando se com-
punto de partida distinto –el régimen en gar, el hecho de que el régimen pudiese decen hasta la insignificancia ante el he- para la experiencia alemana con los
sí–, una estructura interpretativa dife- mantenerse junto al pueblo alemán hasta cho de que el último año de guerra fue levantamientos de la clase obrera ita-
rente y un reordenamiento completo el amargo final en 1945 y, en segundo lu- también el último de los doce del poder liana entre marzo y septiembre de 1943,
tanto de los materiales presentados ante- gar, el hecho de que el Tercer Reich llevara nazi: decisivas fuerzas de largo alcance de- y posteriormente. He sostenido en otro lu-
riormente como de las áreas de investiga- adelante políticas de genocidio. Éstas son bían estar en juego, fuerzas que no pude gar que la diferencia crucial descansaba
ción sobre las que pretendía extender mi cuestiones fundamentales. comprender apropiadamente y que subya- en el carácter capilar y el mucho mayor
análisis. No pude resolver esos problemas, Sobre el primer punto, las actitudes de cen en las limitaciones del modo bajo el poder ejecutivo de las múltiples instancias
y permanecí atascado con esbozos incondu- la población civil y militar alemana entre cual intenté explorar el problema. administrativas alemanas.7 Esta res-
centes y ensayos que nunca pudieron su- principios de 1943 y mayo de 1945 se man- Por lo tanto mi trabajo histórico es, y puesta se encuentra lejos de ser com-
perar su instancia de sugerencias y crí- tenían para mí, en definitiva, como in- continúa siendo, una historia sin el final pleta, pero destaca la necesidad de colocar
ticas para construir un nuevo y comprensibles. En circunstancias en apropiado.6 Éste concluye en el invierno al régimen y al Estado en el inicio y el fi-
sustancial marco interpretativo.2 las cuales la guerra estaba evidente- de 1939-1940 que, si bien fue un momento nal de una narración histórica en la cual
Mientras tanto otros historiadores, mente perdida y el “mito de Hitler” de quiebre en la política laboral nazi, las relaciones de clase ocupan sólo una
especialmente Martin Broszat, Ian se desmoronaba, ya no quedaba de- también marca un punto a partir del cual parte importante. Mi libro tiene poco que
Kershaw, Hans Mommsen, Detlev masiado espacio para las negociacio- el enorme volumen de documentación decir sobre la administración nazi, aun
Peukert, Jane Caplan y Lutz Nietham- nes entre el régimen y el pueblo, para existente amenazaba con escapar a mi más teniendo en cuenta que analiza la ac-
mer, fueron abriendo nuevas y sustancia- aquellas pequeñas concesiones a la oposi- control. No se trata en cambio, de ninguna tuación de la misma en el orden social en-
les preguntas sobre la base de nuevas ción y a las quejas cautelosamente expre- manera, de una conclusión desde el tre 1936 y 1939, su momento de mayor de-
fuentes, sugiriendo novedosos y muy diver- sadas, a las cuales yo había dado tanta re- punto de vista histórico; y si el final de la bilidad. La consideración de los años de
sos caminos posibles para avanzar en la levancia para explicar la estabilidad del narración es arbitrario, equivocado o guerra vuelve claro que este énfasis es
formulación de interpretaciones globales. régimen hasta 1940. Especialmente, mi in- simplemente omitido, significa que tam- erróneo, como intentaré demostrar poste-
El libro que quería escribir se alejaba terpretación sobre los finales de la década bién debe haber algo erróneo con el co- riormente.8 Sin embargo, existe una dife-
cada vez más de mi aprehensión intelec- de 1930 llevaba a pensar que deberían ha- mienzo mismo de la historia, con mi rencia entre el énfasis y la perspectiva en
tual, y gradualmente comprendí que si ha- berse producido en estas circunstancias, punto de partida: las relaciones de clase la escritura histórica: uno puede enfatizar
bía realizado una contribución al estudio sobre todo entre los trabajadores, mayores antes que la historia del régimen. Estas erróneamente y aun así tener una pers-
del nazismo, ésta era la monografía origi- actos de resistencia que los que en defini- opciones no son contradictorias, pero pectiva global acertada. El hecho de que

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mi historia no diese lugar al verdadero fi- bido, no habría un lugar efectivo para los mente los enfermos mentales. Éstas fueron la “comunidad del pueblo”, discriminada y
nal de abril-mayo de 1945 –la resistencia fundamentales hechos de las políticas medidas cotidianas, discutidas abierta- perseguida.11 Todo esto fue vigorosa y pú-
hasta el terrible fin– implica en verdad biológicas y el exterminio genocida. Los mente y que, con la excepción de la euta- blicamente defendido durante los 30 por la
que esa perspectiva era incorrecta para el principales elementos de mi indagación nasia, fueron ejecutadas públicamente. Organización de Bienestar Nacionalso-
nuevo libro que quería escribir. sobre el dominio nazi eran, en último tér- Debieron haber tenido resonancia entre to- cialista (NSV),12 la cual declaraba que a los
El racismo biológico y el genocidio nos mino, secundarios para aquellas acciones das las clases de la sociedad alemana. Co- “degenerados” no les correspondía contar
colocan ante un similar problema de inter- del régimen que demandan de forma menzando por el decisivo paso de la este- con ninguna asistencia, debía liquidarse la
pretaciones básicas. El antisemitismo se apremiante nuestra atención moral e rilización compulsiva de todos aquellos vida de los “inútiles”, y que el objetivo de
me presentaba como una cuestión poco histórica, y que deben encontrarse al que se suponía tenían enfermedades here- toda la política social debía ser ayudar
significativa para la clase obrera ale- principio y en la conclusión de cualquier ditarias en 1933,10 el régimen procedió a para que los aptos lo fuesen aun más y cre-
mana, y el espacio dado a él en el libro re- trabajo que aspire a ser comprehensivo. estigmatizar y perseguir a un vasto con- cieran en número.13 Esto no quedó en
produce fielmente el que se le otorgaba en Clase y raza no son puntos de partida in- junto de personas que denominaba “ele- mera retórica, sino que fue aplicado antes
las fuentes que utilicé. Esos (en su mayo- compatibles para el análisis del nazismo; mentos antisociales y parásitos” sobre la de la guerra bajo la forma de concretos ac-
ría) documentos gubernamentales inter- se vinculan el uno con el otro en una am- base de que el costo económico que aca- tos de persecución eugenésica contra indi-
nos ciertamente desestimaban el énfasis plia variedad de formas concretas. Pero en rreaban, su inutilidad y el “peligro racial” viduos y familias, incluso en ciudades in-
antisemita de los medios de comunicación mi trabajo fallé al no otorgarle el lugar co- que significaban para la comunidad se en- dustriales relativamente periféricas.14
(“la guerra judía”, etc.), mientras en abso- rrespondiente al racismo biológico como contraban biológicamente determinados Esta dimensión del racismo social de
luto dejan duda alguna sobre el hecho de una parte sustancial de la realidad histó- y eran por lo tanto irremediables. La cari- base biológica es de vital importancia por
que los detentadores del poder considera- rica, y no encuentro ahora la forma de ar- dad, excepto con los pobres, era conside- dos razones. Primero, porque muestra la
ban los niveles de vida y las condiciones de ticularlo con los temas políticos, sociales rada un sentimentalismo pernicioso y no profundidad y amplitud de las raíces po-
trabajo como ampliamente más importan- y económicos de este libro. científico. Todos los vagabundos, alcohóli- líticas, ideológicas y administrativas del
tes que “el judío” para la decisiva cuestión Investigaciones recientes han hecho cos (siempre y cuando no fueran líderes na- futuro “nuevo orden” genocida en Eu-
de asegurar la cohesión social y política. aparecer esta omisión como aun más fun- zis), homosexuales, “holgazanes” y delin- ropa. Si bien hubo diversas corrientes de
No creo que esa impresión sea desacer- damental, al destacar el modo en que el ra- cuentes comunes se encontraban bajo la racismo eugenésico en pugna, en con-
tada. Sin embargo, ningún estudio amplio cismo biológico determinó la política social jurisdicción arbitraria de la Gestapo y de junto constituyeron un núcleo irreductible
sobre el Tercer Reich podría dejar esta nazi en diversas formas que no aparecían los campos hacia fines de la década de y de consistente continuidad de las políti-
cuestión allí. No se trata solamente de de ningún modo en mi estudio sobre esas 1930. Los mulatos fueron esterilizados. Es- cas nazis. El pensamiento y las políticas
destacar la complicidad de algunos grupos políticas. Es cada vez más claro que el ré- pecialmente salvaje fue la estigmatiza- racistas en sentido amplio habrían de ser
de trabajadores y soldados en las políticas gimen intentó reconstituir violentamente ción, la esterilización y el exterminio de el fundamento para conformar un nuevo
genocidas, o intentar estimar el nivel de a la sociedad “alemana” sobre bases bioló- los gitanos, quienes eran concebidos como orden social a escala nacional y continen-
conocimiento de esas políticas en la clase gicas.9 Las intervenciones eugenésicas criminales genéticos. Médicos y miembros tal.15 Esto debería hallarse en el primer
obrera o la difusión de los sentimientos ra- fueron tan numerosas y despiadadas, y la del cuerpo administrativo en salud fueron plano de cualquier análisis global, pero en
cistas entre los asalariados. Lo que se en- propaganda en este sentido tan amplia, celosos defensores de esta limpieza euge- mi caso no le pude encontrar un lugar
cuentra en juego aquí es más bien la pre- que la política social nazi debe ser enten- nésica seudocientífica, que culminó con las apropiado. En segundo término, la euge-
gunta central sobre de qué se trataba dida como “racismo social” (según el tér- prácticas de eutanasia durante los prime- nesia nazi erigió un estereotipo positivo
realmente el régimen nazi, dónde se en- mino de Gisela Bock). Por sus implican- ros años de guerra. Sin embargo, todo esto del miembro de la comunidad útil y va-
contraban sus principales fines. cias, este proyecto trascendía (aunque no fue lo suficientemente claro y riguroso. lioso, el cual implicaba poderosos efectos
Me mantuve básicamente callado en incluyendo) la abolición del conflicto de cla- Durante la guerra la identificación de per- seudomorales. Los aptos física y mental-
relación con esta problemática del na- ses que enfaticé. La creación de un Volk or- sonas “ajenas a la comunidad” (gemeins- mente no solamente poseían un valor
zismo. Sólo me limité a investigar algunas gánico y “purificado” requería una cre- chaftsfremd) comenzó a operar como una biológico intrínseco (de lo cual eran cier-
de las condiciones para la guerra social y ciente, radical y amplia discriminación categoría político-eugenésica legal: este tamente más conscientes los propagandis-
racial imperialista. Y comencé a com- entre los “aptos” y “no aptos”, que pronto componente de la legislación cuasiconstitu- tas que los miembros del pueblo), sino que
prender cada vez más claramente que en pasaría de la persecución a la eliminación cional habría de definir sistemáticamente también eran productivos, diligentes,
el libro extendido, tal cual lo había conce- física de muchos de estos últimos, especial- a toda la gente que debía ser excluida de responsables y, por lo tanto, un potencial-

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mente buen material político si pudiesen campañas eugenésicas nazis, y tos demandaban la obligación de una ción no concierne solamente al exterminio
hacerse conscientes de su valor superior. vista como un valor moral y descripción y un análisis, al tiempo que de los judíos europeos sino también a
Solamente ellos, como era incesante- social en sí misma, desgajada producían una total resistencia. No pude aquellas políticas básicas del régimen, co-
mente repetido, podían contribuir –con su de su contexto histórico ori- encarar los hechos del genocidio, ni ale- múnmente condensadas como Lebens-
trabajo, o su fecundidad en el caso de las ginal en tanto ideología y jarme de ellos y estudiar un tema menos raum, y desplegadas entre 1939 y 1943. El
mujeres sanas– a la creación de una raza política clasista. No sabemos demandante. Encuentro casi imposible componente biológica y políticamente ho-
y sociedad eficiente y orgánicamente ar- en qué medida este truco retó- leer las fuentes o los estudios y testimo- micida de éstas fue mucho más lejos de lo
moniosa; eficiente de acuerdo con su ar- rico funcionaba bien.18 Lo que sí nios que tratan el asunto. Sé que muchos que denominé “imperialismo social y ra-
monía orgánica. “El judío” fue desde el parece más claro, en segundo lugar, es que historiadores del nazismo han experi- cial”. La inmensa destrucción de vidas
principio la absoluta antítesis y el ene- el racismo social de base biológica de la dé- mentado algo similar. Ésta es una de las humanas, tanto de forma eventual como
migo implacable de este estereotipo posi- cada del 30 preparó decisivamente el te- principales razones por las cuales la lite- deliberada, así como los masivos movi-
tivo, un parásito genéticamente, y un rreno para la aceptación (o indiferencia) ratura sobre las precondiciones del na- mientos de poblaciones, deben ser vincula-
subversivo ideológicamente.16 Sin em- de los genocidios y programas de esclavi- zismo, sobre su ascenso al poder, sobre la dos de algún modo a la cuestión cardinal
bargo, a partir de 1933 cada vez más gru- zación racial en los años de guerra, para estructura del régimen y sobre su política del desarrollo de la visión y de la puesta en
pos de “alemanes” fueron excluidos y per- aquel final homicida de las políticas nazis exterior ha sido hasta hace poco mucho marcha de un nuevo imperio racial ale-
seguidos básicamente con la misma clase del que no comencé dando cuenta. más extensa y rica que aquella dedicada mán.19 No he sido capaz de integrar estas
de justificaciones seudocientíficas y seudo- Las políticas biológicas de matanzas al estudio de sus crímenes contra la hu- políticas raciales dentro de un análisis so-
morales. La aniquilación de los oponentes de todo tipo continúan siendo el mayor le- manidad. La horrorosa escala y carácter bre aquello de lo que la guerra se trataba
políticos al nazismo, y ante todo de las or- gado del nacionalsocialismo. Intenté tra- de estos últimos parecen llevar a que los realmente. Enfatizo firmemente la necesi-
ganizaciones de la clase obrera sobre las tar algunas de sus precondiciones: la historiadores adopten un enfoque indi- dad del saqueo de bienes y personas, y sos-
que concentré mis estudios, fueron el contrarrevolución social, el terror político, recto o explicativo, en el cual lo que pre- tengo que esto tuvo muchísimo que ver con
preludio esencial a este proyecto social-ra- la preparación de la guerra, la cada vez cisa tenerse en cuenta permanece en el los tiempos y el fracaso de la guerra nazi.
cial. Los grupos seleccionados para la más dinámica y agresiva inestabilidad de fondo, presuponiéndose que se trata de Sin embargo, no discuto por qué razón ni
persecución fueron los enfermos mentales, la economía y del régimen, la específica algo conocido y familiar, pero sin que sea de qué manera, ante todo, el régimen se
los “ineptos para el trabajo”, los crimina- guerra de imperialismo social y racial descripto ni analizado en sus propios tér- embarcó en una guerra de conquista/exter-
les, los homosexuales, entre otros, que se que tuvo por efecto aquella inestabilidad. minos. Este modo insatisfactorio de escri- minio racial-imperialista. No hay res-
encontraban de todas maneras aislados Pero el principal legado del régimen no bir historia debe ser entendido como el re- puestas sencillas, pero los actos de genoci-
socialmente, siendo objeto de temores y puede ser extrapolado o delimitado a sultado de un constante dilema y de una dio contra los pueblos eslavos son parte
prejuicios para todas las clases de la socie- partir de esas consideraciones: continúa lucha irresuelta de parte de los historia- integral de la historia. También aquí mi
dad.17 El nazismo no sólo reforzó este ais- habiendo una ausencia. Y esta ausencia dores que se enfrentan a un trabajo emo- imaginación histórica continuó fallando: se
lamiento, sino que probablemente con terminó por hacer imposible que utilizase cional, moral e intelectualmente pavo- trata de hechos que no pude enfrentar ni
ello también confirió una afirmación, este libro como base para el encuadre del roso. No quiero decir con esto que los comprender a fin de otorgarles un lugar
una sensación de seguridad, tal vez hala- estudio general que quería escribir. únicos libros sobre el nazismo cuya lectura adecuado.20
güeña, sobre la masa de gente sana y con La ausencia de las políticas biológicas resulta valiosa sean aquellos dedicados es- Puede resultar fructífero llevar esta
capacidad laboral, aquellos “decentes” en y el genocidio en la perspectiva de este li- pecíficamente a la esterilización, la euta- reflexión autocrítica aun más lejos. Rara
todos los aspectos de la vida. Ésta es sólo bro no se debe solamente a una cuestión nasia, los escuadrones de la muerte y los vez la identidad del historiador se pre-
una hipótesis que exigiría una extensa y de defectos del abordaje o la teoría. Los campos de exterminio, sino que si estos te- senta en abierta discusión con su propio
difícil investigación, pero tal vez pueden abordajes y las teorías tienen sus funda- mas no son puestos en el centro mismo de trabajo, aunque con respecto a ningún
realizarse dos comentarios preliminares. mentos emocionales, y yo me mantuve la indagación, la perspectiva del trabajo otro tema es esto más necesario que con el
En primer lugar, la tradicional y fuerte siempre emocional, y en consecuencia in- resultará errónea. del nazismo, el cual conmueve las raíces
ética laboral del movimiento obrero ale- telectualmente, paralizado frente a lo he- Ésta es la segunda razón de por qué más profundas de la identidad de quien lo
mán, en la cual el orgullo colectivo por el cho por los nazis y el sufrimiento de sus este libro, a pesar de mis aspiraciones, con- estudia. Tal discusión, sin embargo, es
trabajo duro, calificado y productivo fue víctimas. Tanto la magnitud de esas accio- tinúa siendo, como lo es, un estudio parti- ahora materia de cuidadosa reflexión co-
persistentemente apelada también en las nes como la inmensidad de esos sufrimien- cular, una contribución acotada. La limita- lectiva por parte de todos aquellos que en-

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frentan las serias dificultades que involu- ciales nacionalsocialistas, y las relaciones neutral y sin una pesada carga conceptual, en el más alto nivel, no hay un claro ca-
cra. Seguramente las energías serán me- de clase, durante los años de guerra. al tiempo que les permite considerar a los mino que pueda trazarse desde el con-
jor utilizadas en esta dirección que en las trabajadores solamente como un grupo flicto de clases hacia los proyectos funda-
agrias y violentas polémicas sobre la his- más dentro de la sociedad, tal como los mentales del Tercer Reich. Y si bien
toria alemana de entreguerras que han Clase granjeros, los dueños de tiendas, los ofici- estos proyectos implicaban la consecución
sido características en la década de 1980; nistas, etc. La distinción es crucial, porque de una abolición del conflicto de clases (lo
polémicas donde, en algunos casos, la Muchos críticos objetaron la importan- hablar de clases conlleva inmediatamente cual nunca pudo conseguirse del todo),
violencia del pasado reapareció bajo for- cia que este libro les otorga a las clases y hacerlo también sobre conflicto de clases, iban mucho más allá de este objetivo ne-
mas retóricas, y en general apuntando de al conflicto de clases. No intenté desarro- sobre el antagonismo de clases como algo gativo. Por lo tanto, “el elemento consti-
manera tangencial a los acontecimientos llar estas categorías dentro de una teoría fundamental para el orden social capita- tutivo”, como discutí anteriormente, fue el
históricos, más que confrontándolos y marxista articulada de la reproducción lista. Para el período en discusión (que es régimen.
analizándolos. capitalista y el capitalismo monopolista de muy distinto al de la década de 1980) re- Fuera de esto, me inclino por mantener
Estos comentarios introductorios in- Estado bajo el nazismo. Trabajé empírica- sulta esencial destacar esto último. En un mis posiciones originales. Comenzando
tentan explicar el retraso en la publicación mente para escribir una historia de las po- nivel muy simplificado, pero fundamental, por la situación vista “desde abajo”, el con-
de este libro, y la forma inusual que ha to- líticas sociales del régimen, y los materia- puede decirse que el nazismo fue parte de flicto de clases continuaba siendo endé-
mado actualmente. No escribiré el libro les que utilicé no se prestaban para la una época de generales y agudos conflictos mico en la Alemania nazi. Éste era cuali-
que podría remediar algunas de estas de- construcción de una historia teórica de este de clase en europa occidental, donde las re- tativamente distinto, considerando su
ficiencias, un libro que comenzaría y con- tipo. Tampoco encontré los escritos con laciones entre capital y trabajo, y entre iz- real importancia económica y potencial re-
cluiría con el régimen nazi y no con las po- aquellas características especialmente quierda y derecha, eran el eje de los asun- levancia política (“el legado de 1918”), de
líticas vinculadas al conflicto social. Esta útiles para comprender al nazismo.21 tos públicos. Estos conflictos abarcaban la otros tipos de antagonismo social y econó-
perspectiva sería imprescindible para Dada la ausencia de una explícita teoriza- distribución del poder en el lugar de tra- mico. La clase, bajo un sistema de domino
comprender los dos fenómenos que no ción sobre las relaciones de clase y mi in- bajo, todos los aspectos de la política social que negaba a la clase obrera contar con sus
tuve en cuenta: los genocidios y el hecho de sistencia (siguiendo a Edward P. Thomp- y económica regional y nacional y, especial- propias organizaciones, sólo puede ser
que la Alemania nazi resistió hasta último son) en la clase como experiencia vivida, mente en Alemania, la política exterior y la entendida como un fenómeno difuso, diná-
momento, en 1945. Por su parte, los estu- algunos críticos se preguntaron si valía la constitución de la misma, por no hablar del mico y relacional (experiencia vivida) y no
dios generales disponibles sobre el régi- pena, y si era posible, escribir en absoluto vasto mundo de la cultura política. Uno de se la puede delimitar dentro de claras ca-
men tienden a concentrarse sobre todo en acerca de la clase: los problemas para la los principales objetivos del nazismo consis- tegorías sociológicas u organizacionales.
los aspectos políticos e ideológicos, de- conformación y la implementación de polí- tió en abolir esa sociedad clasista, precisa- Esto lleva a mantener una consciente va-
jando su actividad sobre un vacío en lo so- ticas sociales en el Tercer Reich podían, se- mente porque era conflictiva. Éstas son ra- guedad en la definición de la “clase
cial y económico. Por lo tanto, en lo que a gún tendían a sostener, disolverse bajo las zones de peso para seguir insistiendo obrera” (y del término “clase” en general)
estas interpretaciones generales se re- problemáticas propias de las relaciones sobre el vocabulario de clase. a lo largo del libro, lo cual reforzó las du-
fiere, este libro puede funcionar como una industriales, por un lado, y la necesidad del Sin embargo, una importante crítica das básicas de algunos críticos. Tampoco
especie de correctivo parcial, o como una régimen por mantener el apoyo “popular”, me parece ahora totalmente acertada. En podría hacerse otra cosa en relación con
contribución para el desarrollo de una por el otro. Desde esta óptica, “clase” se con- el Prefacio original escribí que “las rela- esto, ya que durante el Tercer Reich la
discusión, en la cual comienzo intentando vierte en una oscura abstracción. Muchos ciones de clase son el elemento constitu- clase obrera se hizo sentir a partir de una
contar el final de una parte de la historia. historiadores liberales de Alemania utili- tivo en la historia de los Estados capita- grande y difusa gama de conflictos, tanto
La mayor parte de este epilogo está zan deliberada y sistemática- listas industrializados”. Se trata de una reales como prevenidos por los detentado-
conformado por una serie de ensayos que mente el término Arbeiters- exageración que conduce a una perspec- res del poder. Son estos conflictos, que in-
intentan responder a algunos de los deba- chaft (aproximadamente, tiva demasiado estrecha. Aun cuando la volucraron a algunos trabajadores du-
tes abiertos a partir del libro original, re- “gentes trabajadoras”) evidencia demuestra que durante el Ter- rante gran parte del período, y a la mayor
pasar algunas de las conclusiones aporta- en vez de Arbeiterklasse cer Reich el conflicto de clases continuó parte de los trabajadores como un todo du-
das por las nuevas investigaciones de los (“clase obrera”), precisa- siendo mucho más importante de lo que rante ciertas coyunturas críticas, los que
últimos años en historia social y examinar mente porque les parece normalmente se acepta, y sin dudas in- le otorgan contenido a la noción de
brevemente la historia de las políticas so- un término descriptivo fluenció sobre algunas decisiones políticas clase.22 Me concentré por razones prácticas
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en los asalariados industriales (los cuales tencia pasiva y la indisciplina de grandes el hecho de que el sector de tegorías de “nosotros-ellos” parecen ser las
de ningún modo conforman la totalidad de sectores de la clase obrera alemana en los dominados creció soste- más apropiadas para este propósito
la clase obrera), dando por descontado el 1939 conllevaban un significado total- nidamente de diversas (esto, por supuesto, no implica de ningún
hecho elemental de su ampliamente distin- mente diferente al del avance personal de formas: los trabajadores modo negar que en varios momentos hu-
tiva y antagónica experiencia colectiva de profesionales individuales: las primeras de cuello blanco tendie- bieron muchos entre los dominados que
subordinación extrema, disciplina, aliena- desafiaban al Estado en el núcleo de sus ron a perder su elevado vieron al régimen de manera muy favora-
ción y explotación en el lugar de trabajo, políticas económicas y militares en un estatus social y sus privile- ble). El uso de estas categorías implica por
una observación que se encuentra en todas momento de crisis económica y crisis inter- gios;29 los pequeños granjeros tanto un intento por localizar y describir
las investigaciones sobre la organización nacional, y esto debido a que eran acciones se convirtieron en productores controlados las más constantes y recurrentes, las
fabril, a pesar de que se propongan los más de masas tomadas sobre el vital y vulne- por el Estado bajo condiciones cada vez más tenaces y peligrosas líneas de con-
diversos puntos de vista teóricos sobre la rable lugar de la producción.27 más desventajosas;30 los artesanos y los flicto de la sociedad alemana posterior a
cuestión.23 Claramente, debería haber Esta torpe y polémica invocación al dueños de tiendas se enfrentaron a una 1933. El más grande y homogéneo grupo
expresado esto con más detalle. Lo que avance de los profesionales hace, sin em- creciente presión que les hacía perder su entre los dominados fue el de la clase
otorgó su crucial significado a estos con- bargo, surgir una muy importante cues- existencia económica independiente.31 obrera, asalariados industriales, trans-
flictos fue que comprometieron (real o po- tión. Se ha destacado que en el libro sub- La distinción básica era aquella que sepa- porte, servicios y demás, grupo que por
tencialmente) a masas de trabajadores, yace un modelo simplificado pero útil de raba a quienes daban órdenes económicas otra parte tendió a crecer en tamaño. Esto
sea que actuasen en concordancia delibe- dos clases para la sociedad alemana, el y políticas de aquellos que se hallaban resume todo un conjunto de razones por
rada con algunos otros,24 o que se condu- cual no fue en verdad discutido ni justifi- obligados a obedecer. Las imprecisiones en las cuales terminé simplificando el cuadro
jeran en gran número, de forma espontá- cado en ningún lugar,28 reclamándose esta distinción se debían menos a los pro- en relación con los conflictos dentro de una
nea, en la misma dirección, en oposición una tardía clarificación. Me interesé cesos de diferenciación económica y social sociedad dividida en dos clases.
a sus empleadores y/o el Estado. Protestas ante todo por la dinámica de las fluctuan- que a la existencia de grandes organiza- Existen, sin embargo, otras razones. El
informales y aparentemente individuales tes bases sociales de la política, y no por ciones nazis que conferían un creciente po- conflicto es un problema de doble faz. Des-
de parte de un gran número de trabajado- las diferenciaciones en la estructura so- der político a sus oficiales, poderes que au- taqué en el Prefacio que este libro es, en
res muestran, tal cual ha sido correcta- cial. En estos términos el ascenso nazi al mentaron independientemente de su –a primer lugar, un estudio del conflicto de
mente enfatizado, “un compartido sen- poder inició un radical proceso de diferen- veces bajo– estatus social. Con la muy im- clases desde arriba: un estudio de las per-
tido acerca de los intereses en común” en ciación entre dominadores y dominados. portante excepción de esta movilidad po- cepciones, motivaciones, técnicas y políti-
términos clasistas, aun cuando muchas de La vasta masa de dominados poseía sólo lítico-social, continúo inclinándome por cas de los dominadores. En la recepción del
esas protestas no fuesen colectivamente su poder laboral, mientras que la mayor sostener un modelo simplificado pero útil libro, este énfasis quedó oscurecido por la
articuladas.25 Creí que ese carácter masivo parte de los dueños de los medios de pro- de dos clases sociales para la sociedad po- discusión de la nueva evidencia que pre-
del conflicto de clases, fuese real o temido ducción, profesionales, oficiales públicos y lítica alemana bajo el nazismo (al menos senté en cuanto a las modalidades y la am-
por el régimen, era demasiado obvio para otros sectores de este tipo se encontraban para el período anterior a la importación plitud de la oposición por parte de los do-
precisar ser destacado. Me equivoqué, claramente entre los dominadores, al masiva de trabajadores extranjeros du- minados, evidencia que me sorprendió
dada la particular crítica en que se sostuvo menos durante la década de 1930. La abo- rante la guerra). En lo que concierne a los tanto a mí como a muchos lectores, y cuyo
que también las estrellas de cine y los di- lición de la autoridad de la ley y la des- sectores dominados, se trata de un modelo significado fue materia de debates sobre los
rectivos industriales aprovecharon su va- trucción del movimiento obrero crearon un simplificado, pero útil. Mi objetivo no era que volveré más adelante en este epílogo.
lor de escasez para demandar remunera- enorme cuerpo de “ciudadanos” despojados trazar un minucioso mapa sociológico de En este punto, sin embargo, resulta esen-
ciones más elevadas a fines de la década de de poder y derechos, enfrentados a una co- la sociedad alemana: el enorme valor de cial recuperar el énfasis original sobre las
1930 y principios de la de 1940, y que esto alición formada entre los propietarios y la una empresa de este tipo ha sido demos- formas y las medidas de dominación. Éste
parecía en términos clasistas semejante al nueva elite política y administrativa, una trado por, entre otros trabajos, los seis vo- es el principal tema del libro. Nos encontra-
caso de los trabajadores.26 Conductas simi- coalición que pudo poner fin relativa- lúmenes sobre Bayern in der NS-Zeit.32 Lo mos mucho mejor informados sobre este
lares superficialmente tienen, sin em- mente rápido a sus diferencias internas que buscaba era en verdad las categorías lado del conflicto. Por mucho, la mayoría de
bargo, un significado totalmente dife- (junio-agosto de 1934). Esta coalición de básicas para una historia social política, la documentación sobre la cual se basó este
rente de acuerdo con el contexto social y los dominadores exige una discusión pos- las cuales pudiesen comprender a la estudio proviene de los miembros de los
político. Las demandas salariales, la resis- terior por separado. Lo importante aquí es “alta política”. Por su simplicidad, las ca- grupos dominantes. Con la excepción de

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una importantísima fuente, que no se en- ellos se presenta –tal vez hasta 1942– una tiva se mueve indistintamente entre el Trabajo, y los conflictos sobre las priorida-
contró disponible hasta 1980,33 los domina- situación que exige el control sobre una gran capital, las autoridades estatales, las des bélicas antes y después de la invasión
dos fueron sistemáticamente privados de clase de personas dominadas creciente- agencias nacionalsocialistas y Hitler, a Polonia. Existieron otros, y ni siquiera
voz, privados de la posibilidad de registrar mente refractarias. En este sentido toda mi produciendo una innecesaria incerti- durante los años de Speer el capitalismo
sus experiencias y opiniones para un fu- aproximación a los problemas de clase y po- dumbre e imprecisión.36 Como en el caso de guerra nazi se desarrolló en una sim-
turo. Por eso, la narración y el análisis gi- der es en rigor sumamente convencional en de la “clase obrera”, un cierto grado de va- biosis armoniosa entre las distintas ins-
raron fundamentalmente alrededor de las términos historiográficos: la teoría y el aná- guedad es inevitable y justificado, pero tancias de decisión del régimen y los inte-
percepciones de los dirigentes políticos y lisis se encuentran subordinados, o nacen debí haber sido más explícito. La resolu- reses empresariales.39
económicos de la Alemania nazi. En estas de un esfuerzo por explicar el modo en que ción apropiada de este problema requeri- Aunque tales divisiones fueron fre-
percepciones pesaba de forma determi- las autoridades concebían lo que veían y ría un extenso libro que tuviera por objeto cuentemente muy violentas y condujeron
nante una noción de una sociedad dividida hacían, cómo discutían estos problemas en- un tema sobre el cual ya se han hecho se- a destituciones y cambios radicales en las
en dos clases, de la existencia de un claro, tre ellos, y a qué conclusiones prácticas rios y detallados estudios.37 Lo mejor que políticas, no implican, sin embargo, que
continuo y potencialmente peligroso arribaban. Se trata, en última instancia, de puede hacerse en relación con este punto sea imposible hablar de una clase diri-
abismo entre los dominadores y los domi- un abordaje inmanente, en deuda con es intentar despejar ciertas confusiones gente. La dinámica del desarrollo y las
nados. Por esta razón la mayor parte de las Marx por las preguntas, pero no por el innecesarias, a fin de remediar un silen- crisis del capitalismo del siglo XX condu-
contundentes pruebas acerca de la infran- modo de análisis ni por las respuestas. cio del que soy responsable. jeron en todas partes a divisiones econó-
queabilidad del conflicto de clases no pro- Se ha sostenido críticamente En primer lugar, si bien el Tercer micas, sociales, ideológicas y políticas en
vino de abiertos actos de insubordina- que los autores de las fuentes so- Reich mantuvo hasta el final una econo- las clases dirigentes/Estado. Antes de
ción desde abajo sino de las bre las que investigué percibían mía capitalista de tipo singular, el verda- 1945, ningún Estado capitalista produjo
reiteradas incertidumbres de quienes y comprendían de forma distor- dero poder sobre la economía se trasladó una estrategia de largo plazo unificada y
tenían el poder, sobre cuántos sacri- sionada la sociedad política que como mucho en 1936 (Plan Cuatrienal) coherente para reconducir el conflicto de
ficios, qué nivel de explotación y qué regían y sobre la que escribían. desde el gran empresariado al régimen; clases. La dinámica y las tensiones inter-
medidas compulsivas podrían impo- Quisiera proseguir esta intere- después de ese momento el régimen se nas del sistema impedían tal cosa.40 Es
ner a los dominados sin que el conflicto sante discusión más adelante. convirtió en el coordinador, activo y predo- posible que las divisiones en el bloque di-
estallara en una oposición masiva. En au- Aquí será suficiente con insistir en minante, de las políticas sociales y econó- rigente de la Alemania nazi hayan sido
sencia de una maquinaria de negociación que, a pesar de lo equivocadas que pudie- micas de un modo como no había ocurrido especialmente agudas si se tiene en
independiente para determinar cuestiones sen ser, sus percepciones fueron las que en 1933-1934, cuando el gran empresa- cuenta, en primer lugar, la extrema rapi-
de este tipo, la conformación de decisiones realmente contaron en la conformación de riado, en primer lugar, dejó su impronta dez de los cambios económicos y sociales
fue dejada a las instituciones –a menudo políticas nacionalsocialistas durante los sobre el nuevo orden. Ésta es la razón por producidos por el rearme forzado y, en se-
cautelosas o pesimistas– de aquellos en el cruciales años de 1936 a 1939; y yo me la que en el curso de la narración el régi- gundo lugar, la naturaleza autárquica y
poder. La dialéctica del conflicto, la repre- concentré básicamente en el estudio de es- men, entendido en su más amplio sentido, descoordinada de las instituciones políti-
sión o concesión, fue por tanto trasplantada tas políticas. Éste es un aspecto básico, se convierte en el principal protagonista cas de la dictadura. Sin embargo, se
significativamente del ámbito de la reali- pero fundamental, a tener en cuenta por en el conflicto de clases con la clase mantuvo hasta el fin un bloque diri-
dad social hacia aquel de las estimaciones un trabajo que aspira a ser una historia obrera.38 En segundo lugar, por encima y gente, que cambió su carácter en todo mo-
y conjeturas erráticas de quienes formula- social política más que un estudio sobre la más allá de la continuidad de ciertos con- mento, pero nunca se fracturó en partes
ban e implementaban (¡o no!) políticas en composición de clase o, como un historia- flictos entre algunos intereses del empre- aisladas.41
relación con los dominados.34 Esta cuestión dor ha malinterpretado persistente- sariado y algunas agencias del régimen, el De este modo, para tomar el ejemplo
exige una discusión más profunda (véase mente, una “visión” de las políticas nacio- régimen en sí fue en verdad atravesado más relevante, la mordaz objeción de que
más adelante). Lo que quisiera enfatizar nalsocialistas, “desde abajo”.35 por conflictos sobre las políticas que de- los profundos y virulentos conflictos entre
aquí es que las percepciones del orden so- Sin embargo, dado el énfasis sobre el bían adoptarse hacia la clase obrera. He Schacht y Ley42 carecen de importancia al
cial, expresadas de forma confidencial en conflicto de clases desde arriba, mi iden- destacado especialmente tres de estos úl- considerar a ambos como representantes
memorandos, reportes y demás, se aproxi- tificación de la/s clase/es dominante/s, los timos: la demanda militar por armas an- de “la clase dirigente”, es insustancial.43
man coherente y estrechamente con aque- dominadores, en verdad continúa resul- tes que manteca, las interminables dispu- Estos dos hombres y sus instituciones no
lla de una sociedad divida en dos clases; en tando indefendiblemente vaga. La narra- tas acerca de los poderes del Frente del solamente llevaron adelante una serie de

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compromisos (ciertamente inestables) todos los grupos dominantes mantuvie- forma flexible a fin de tomar en cuenta sus cierto e importante que la documentación
durante un período vital de cuatro años. ron una notable homogeneidad (en un ni- divisiones y mutaciones.46 con la que me encuentro familiarizado no
Más importante, sus diferencias se vincu- vel político, los grupos económicamente Desde mi punto de vista, las interpre- demuestra intervenciones efectivas del
laban con estrategias alternativas que dominantes se encontraban escasa- taciones marxista-leninistas de la clase empresariado en las políticas tomadas
los grupos dominantes podían adoptar en mente representados en la conspiración dirigente tienden, en sus esfuerzos por frente a la clase obrera en ninguno de los
relación con la clase obrera. Los objetivos para derrocar a Hitler y el régimen de ju- ser más rigurosas, tanto a subestimar el momentos de cambio de esas políticas que
finales del Frente del Trabajo no tenían lio de 1944). Pero tanto en la economía pluralismo dinámico de los grupos domi- mi libro estudia –el otoño de 1936, junio
nada que ver con la supresión del orden como en el régimen, y en las relaciones nantes y sus instituciones como a sobre- de 1938 y septiembre de 1939– a pesar de
capitalista, sino más bien con un punto de entre las dos esferas, hubo un continuo estimar el poder autónomo del capital. que estas políticas eran de vital interés
vista en el cual se pretendía que el proceso proceso conflictivo de recomposición, de Escribiendo desde esa posición, un sim- para el empresariado.48 Las iniciativas
socioeconómico de racionalización y mo- redefinición de poderes y políticas, proce- pático crítico sostuvo que podría resol- decisivas parecen haber provenido de la
dernización se desenvolviese bajo una sos de concentración y amalgamación verse mi confusión asignándole primacía, burocracia, los líderes militares y, sobre
modalidad más popular, y de tal forma (la era Speer), pero también procesos de en cuanto “real” enemigo de la clase todo, del mando político.49 Sobre una
que el mismo Frente se convirtiese en una fragmentación (las SS). La clase diri- obrera, al gran empresariado y al capital multitud de asuntos menores, sea el “de-
pieza clave de la clase dirigente reconsti- gente, tal cual intento hacer que se com- financiero, de los cuales el régimen nacio- recho de los trabajadores a cambiar de
tuida (véase más adelante). En cambio, en prenda, estuvo lejos de la estabilidad u nalsocialista era un “instrumento” u trabajo”, bonificaciones especiales para
estos temas Schacht era un conservador homogeneidad, sin por eso dejar en nin- “órgano”.47 He encontrado muy poca evi- los mineros del carbón o los niveles sala-
convencido, vocero político de aquellos gún momento de funcionar globalmente dencia para sostener esta concepción de riales en general, los empleadores no
intereses empresariales y administrativos como una clase dirigente, como una diná- la clase dirigente para los años posterio- fueron tenidos en cuenta por las autori-
que eran menos hostiles a la dictadura mica coalición de dominadores interde- res a 1934; muchos archivos industriales dades estatales de forma repetida du-
que a la modalidad nazi de modernización pendientes. se han abierto desde que terminé mi in- rante la década de 1930. Así, la singular
y reconstitución de la clase dirigente. Las Los esquemáticos comentarios prece- vestigación original, pero mientras éstos crisis económica y social de 1938-1939 fue
diferencias entre ambos eran grandes, dentes no pueden, sin embargo, corregir auspician nuevos conocimientos sobre la específica crisis de un sistema capita-
pero éstas se correspondían con visiones una importante omisión en el argumento cuestiones económicas y relaciones en lista militarizado y bajo dominio nazi, y
divergentes acerca de cómo debía funcio- del libro. Ellos aspiran solamente a ami- los lugares de trabajo, no parece que no una típica crisis de los sistemas capi-
nar una sociedad de clases.44 Esto explica norar un poco la muy acertadamente cri- puedan sustentar tal aproximación teó- talistas imperialistas y financieros. Con
por qué en último término tiene sentido ticada falta de claridad del mismo y a pro- rica. Si no existen evidencias sobre una respecto a las políticas generales de con-
considerar a ambos adversarios como ex- porcionar un poco de precisión para fuerte, continuada y exitosa presión sobre quista e imperialismo racial, las finanzas
ponentes de una misma clase dirigente su- futuras discusiones. Creo sin embargo el régimen por parte del gran empresa- alemanas y el capital monopólico fueron
perior dentro de un modelo dinámico del que los hechos históricos excluyen la po- riado y capital financiero en cuestiones de un voluntario y muchas veces creativo so-
sistema político económico de dos clases (y sibilidad de una gran precisión en las de- trabajo y política social, el problema se cio menor del régimen, y no el principal
no es irrelevante que tanto Schacht como finiciones. Al desarrollar tanto un marco convierte en uno metateórico más que de agente histórico.
Ley compartiesen el común destino de re- como un argumento general para esta in- historia. Por supuesto, muchos empleado- Por razones de este orden intenté re-
sultar perdedores en los interminables vestigación se vuelve necesario difuminar res estaban interesados en los detalles de tratar al régimen nazi, más que al capita-
conflictos entre los grupos dominantes). los límites entre política y economía de- las políticas laborales nazis, y especial- lismo alemán, como el principal protago-
El mismo argumento básico se aplica bido precisamente a que estas dos esferas mente durante los años de guerra existie- nista en el conflicto de clases. No se trata
a la relativa importancia de todos estos fueron superponiéndose cada vez más. ron intensos y continuos intercambios en- de una distinción radical sino de una
conflictos y divisiones del sistema de do- (Una monografía sobre las asignaciones tre ellos, las autoridades estatales y del cuestión de énfasis que permite tener en
minación que se desarrollaron de cara a de materias primas e inversiones de capi- partido, la Gestapo, y demás, sobre cues- cuenta los cambios en el poder a lo largo
una economía de guerra total. En ningún tal precisaría realizar distinciones que tiones de disciplina laboral. Pero mi pre- del tiempo.50 Aún quedan muchas cosas
caso éstos supusieron el peligro de poner van más allá de los alcances de este estu- ocupación es sobre la relación general en- por decir acerca de las complejas relacio-
en cuestión la necesidad de aquello que dio.) Por lo tanto, la noción de una clase tre el antagonismo de clases y la nes entre el gran empresariado y el régi-
denominé “un orden de dos clases”.45 So- dirigente continúa siendo esencial para el formación de políticas en un nivel ele- men. Pero creo, finalmente, que lo soste-
bre este fundamental aspecto negativo análisis, aunque debe mantenerse de vado. Aquí continúa siendo un hecho nido anteriormente cuenta con el mérito

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de corresponderse de modo simplificado klasse im nationalsozialistischen Deuts- sobre este importante trabajo, véase P. Wein- 17
Sobre la capacidad de Hitler para actuar
con las percepciones y acciones de muchos chland”, en C. Sachse et al., Angst, Zucht und dling, “Compulsory Sterilisation in National sobre prejuicios de este tipo (das gesunde
trabajadores alemanes, quienes se opusie- Ordnung, Oplanen, 1982, pp. 11 ss. Socialist Germany”, German History, Nº 5, Volksempfinden), véase especialmente L. Ket-
ron de manera mucho más enérgica y nu- 3 1987, pp. 10 ss. tenacker, “Sozialpsychologische Aspekte der
El único avance significativo que realicé
11 Führer-Herrschaft”, en G. Hirschfeld y L. Ket-
merosa a las intervenciones políticas más allá de los temas de la monografía se en- El pionero en esta perspectiva para el es-
cuentra en dos artículos, “Women in Germany, tudio de las políticas sociales nazis fue el inci- tenacker (eds.), Der “Führerstaat”...
contrarias a sus intereses que a la expe-
riencia cotidiana de la explotación de sus 1925-1940: Family, Welfare and Work”, History sivo estudio de Detlev Peukert Inside Nazi Ger- 18
Tanto en fuentes orales como documen-
empleadores (aunque la oposición a estos Workshop Journal, Nº 1 y 2, 1976. many: Conformity, Opposition and Racism in tales se encuentran muchas evidencias de
Everyday Life, New Haven, 1987. Peukert re- que grupos de antiguos trabajadores preserva-
últimos creció hacia fines de la década de 4
Entre quienes reseñaron el libro, sólo
finó y desarrolló sus argumentos en toda una ron su fuerte ética laboral sin ser seducidos
1930 y durante los años de guerra). Todos Klaus Wernecke destacó enfáticamente este
serie de importantes ensayos: “Arbeitslager por las políticas nazis. Para un ejemplo de esto
estos elementos van en contra de una de- punto fundamental no resuelto, en Das Argu-
und Jugend-KZ: die «Behandlung Gemeins- véase G. Hetzer, “Die Industristadt Augs-
finición “objetiva”, de tipo economicista, de ment, Nº 117, 1979, p. 782.
chaftsfremder» im Dritten Reich”, en D. Peu- burg. Eine Sozialgeschichte der Arbeiteroppo-
la clase dirigente. Son los fluctuantes y 5
La referencia es a una sección posterior kert y J. Reulecke (eds.), Die Reihen fast ges- sition”, en M. Broszat et al. (eds.), Bayern in
habitualmente encubiertos conflictos los del epílogo no traducida aquí. [N. del T.] chlossen, Wuppertal, 1981; “Das «Dritte der NS-Zeit, vol. 3, pp. 123-130. Sobre las res-
que abren las cuestiones de clase a la in- 6
En todo este párrafo Mason utiliza los tér- Reich» aus der «Alltags»-Perspektive”, Archiv puestas de los trabajadores a los incentivos sa-
vestigación y el análisis. Los trabajadores minos history e story. Dado que en castellano für Sozialgeschichte, vol. 26, 1986; “Alltag und lariales (Leistungslohn), véase R. Hacht-
alemanes confrontaron con una coalición ambas palabras cuentan con una sola acepción, Barbarei. Zur Normalität des Dritten Rei- mann, Industriearbeit im «Dritten Reich».
unitaria de empleadores autoritarios y un “historia”, y que por tanto una traducción lite- ches”, en D. Diner (ed.), Ist der Nationalsozia- Untersuchungen zu den Lohn-und Arbeitsbe-
ral haría perder el diverso sentido que tienen lismus Geschichte?, Frankfurt, 1987. dingungen in Deutscland 1933-1945, Go-
nuevo tipo de dictadura, bajo condiciones
en inglés, hemos decidido traducir –sólo en 12
La Nationalsozialistische Volkswohl- tinga, 1989. La totalidad de estas complejas
económicas en las cuales aún pudieron ha-
aquellos casos en que lo consideramos necesa- fahrt fue una organización en principio parti- cuestiones continúa sin embargo abierta, es-
cer sentir su peso.
rio para que las frases resulten comprensibles– daria, y luego estatal, nacida casi inmediata- pecialmente para momentos de crisis como el
story como “narración”. [N. del T.] mente después del ascenso nazi al poder, y que otoño de 1939.
Traducción: Damián López
7
Véanse mis trabajos “Massenwiderstand cumplía diversas tareas de ayuda económica y 19
Véase M. Geyer, “Krieg als Gesells-
Revisión: Laura Efron y
ohne Organization. Streiks im faschistetis- brindaba servicios sociales (guarderías, enfer- chaftspolitik”. Sobre el asesinato masivo de tra-
Sung-Hyun Kim merías, etc.). [N. del T.]
chen Italien und NS-Deutschland”, en E. bajadores potencialmente útiles véase U. Her-
Breit (ed.), Aufstieg des Nationalsozialismus, 13
Véase H. Vorländer, “NS-Volkswohlfart bert, “Arbeit und Vernichtung. Ökonomisches
Untergang der Republik, Zerschlagung der und Wintershilfswerk des deutschen Volkes”, Interesse und Primat der «Weltanschauung» im
Notas Gewrkschaften, Colonia, 1984; “Gli scioperi di Mationalsozialismus”, en D. Diner (ed.), Ist der
Vierteljahrschhefte für Zeitgeschichte, vol.
Torino marzo 1943”, en F. Ferratini Tosi, G. 34/3, 1986; A. Gräfin zu Castell Rüdenhausen, Nationalsozialismus Geschichte?
Grassi y M. Legnani (eds.), L’Italia nella Se- “«Nicht mitzuleiden, mitzukämpfen sind wir 20
Entre los historiadores que de diversos
1
Mason se refiere aquí a la nueva Introduc- conda Guerra Mondiale e nella Resistenza, da!», Nationalsozialistische Volkswohlfahrt modos tuvieron éxito en la resolución de este
ción a la versión inglesa del libro. [N. del T.] Milán, 1988. im Gau Westfalen-Nord”, en Detlev Peukert y tipo de problema se encuentran H. Arendt, The
2
Entre esos ensayos, “Open questions on 8
Referencia a una sección posterior del epí- Jürgen Reulecke (eds.), Die Reihen... Origins of Totalitarism, Nueva York, 1951 [N.
nazism”, en R. Samuel (ed.), People’s History logo no traducida aquí. [N. del T.] 14
Véase K. Tenfelde, “Proletarische Pro- del T.: hay traducción al castellano, Los oríge-
and Socialist Theory, Londres, 1981, pp. 205 ss. 9 vinz. Radikalisierung und Widerstand in Penz- nes del totalitarismo, Madrid, Alianza, 1981]; A.
Para una excelente introducción a este
[N. del T.: existe una traducción al castellano berg/Oberbayern”, en M. Broszat et al. (eds.), Ba- Dallin, German Rule in Russia, 1941-1945,
tema véase J. Noakes, “Nazism and Eugenics:
de este libro, pero en una versión incompleta yern in der NS-Zeit, vol. 4, Munich/Viena, 1981. Londres, 1957; R. Hilberg, The Destruction of
The Background to the Nazi Sterilization Law
que no incluye el artículo de Mason: Raphael 15
the European Jews, Londres, 1961 [N. del T.:
of 14 July 1933”, en R.J. Bullen, H. Pogge Von Este punto es demostrado por Michale
Samuel, ed., Historia popular y teoría socia- hay traducción al castellano, La destrucción de
Strandmann y A.B. Polonsky (eds.), Ideas into Geyer en un brillante ensayo bibliográfico,
lista, Barcelona, Crítica, 1984]; “Intention and los judíos europeos, Madrid, Akal, 2005]; M.
Politics, Londres, 1984. “Krieg als Gesellschaftspolitik”, Archiv für
explanation: A current controversy about the Broszat, Nationalsozialistische Polenpolitik
10 Sozialgeschichte, vol. 26, 1986.
interpretation of nacional socialism”, en G. Véase G. Bock, Zwangssterilisation im 1939-1945, Frankfurt, 1965; H. Jäger, Verbre-
16
Hirschfeld y L. Kettenacker (eds.), Der “Füh- Nationalsozialismus, Studien zur Rassenpoli- Para un análisis lúcido, véase F. Weins- chen unter totalitärer Herrschaft, Olten, 1967;
rerstaat”: Mythos und Realität, Sttutgart, tik und Frauenpolitik, Opladen, 1986. Para tein, The Dynamics of Nazism, Nueva York- N. Rich, Hitler War Aims, 2 vols., Nueva York-
1981, pp. 23 ss.; “Die Bändigung det Arbeiter- una excelente discusión extensa, y en inglés, Londres, 1984, cap. 4. Londres, 1973, 1974; y, a pesar de ciertas ma-

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linterpretaciones, A.J. Mayer, Why Did the geschichte, vol. 36/4, 1988; y con precisos deta- les véase M. Voges, “Klassenkampf in der «Be- Crisis» and War in 1939”, Past and Present, Nº
Heavens not Darken? The Final Solution’ in lles, del mismo autor, “Arbeitsniederlegungen triebsgemeinschaft». Die Deutschland-Berichte 122, 1989, pp. 230 y 233.
History, Nueva York, 1989. im «Dritten Reich». Eine quellenkritische Do- der Sopade (1934-1940) als Quelle zum Widers- 36
La demanda por definiciones más claras
21 kumentation der Jahre 1936 und 1937”, en H. tand im Dritten Reich”, Archiv für Sozialges-
Véase F. Neumann, Behemoth: The y articuladas es una parte central de la extensa
Spode, H. Volkmann, G. Morsch y R. Hude- chichte, vol. 21, 1981.
Structure and Practice of National Socialism, crítica de Ludolf Herbst en su artículo “Die
mann, Statik der Streiks und Aussperrungen in 34
Los dilemas y las vacilaciones de los mi-
Londres, 1942 [hay traducción al castellano, Be- Krise des nationalsozialistischen Regimes am
Deutschland, e/p. nistros civiles durante el Plan Cuatrienal se de-
hemoth. Pensamiento y acción en el nacionalso- Vorabend des Zweiten Weltkrieges und die
25
cialismo, México, Fondo de Cultura Económica, Véase S. Salter, “Structures of Consensus bieron principalmente a la extrema delicadeza forcierte Ausfrüstung. Eine Kritik”, Viertel-
1943], continúa siendo un trabajo invaluable and Coercion…”, p. 101. de las decisiones que debían tomar. Pero aun jahrschhefte für Zeitgeschichte, vol. 26/3,
precisamente por su modestia teórica. A. Sohn- 26 así no es claro que éstos fueran informados de 1978, pp. 356, 362 y 373.
Véase W.F. Werner, “Bleib übrig!”
Rethel, The Economy and Class Structure of forma sistemática y global acerca de los cam- 37
Deutsche Arbeiter in der nationalsozialistis- F. Neumann, Behemoth…, mantiene en
German Fascism, Londres, 1987, es salvado de bios en las actitudes, conductas y expectativas
chen Kriegswirtschaft, Düsseldorf, 1983, pp. 14 mi opinión el tratamiento más balanceado so-
sus nociones oscuras solamente gracias al epí- de la clase obrera. Los reportes mensuales de
y 108. bre las relaciones entre el régimen y el capital.
logo de Jane Caplan. Para encontrar unos algo los Fideicomisarios del Trabajo regionales
27
Werner va demasiado lejos intentando di- Para una diversidad de interpretaciones apo-
forzados pero sugestivos comentarios que vincu- (ahora perdidos) eran ciertamente más detalla-
ferenciar su trabajo del mío. De hecho su precisa yadas sobre la base de nuevas investigaciones
lan conceptos de Marx y Engels con la destruc- dos que los resúmenes que publiqué en Arbei-
investigación, y no algunas de sus formulaciones, véase A. Schweitzer, Big Business in the
ción de la clase obrera en 1945, véase L. Nie- terklasse und Volksgemeinschaft; sin embargo,
se encuentran mucho más en consonancia con mi Third Reich, Bloomington, 1964; D. Petniza,
thammer, U. Borsdorf y P. Brandt (eds.), Günter Morsch, en “Streik im «Dritten
interpretación sobre la crisis interna de 1939 que Autarkiepolitik im Dritten Reich, Stuttgart,
Arbeiterinitiative 1945, Wuppertal, 1976, cap. 3 Reich»”, señala lo mal informadas que se encon-
lo que él sugiere. 1968; L. Herbst, Der Totale Krieg und die Ord-
(de Hajo Dröll). Sobre el marxismo-leninismo, traban todas las autoridades en relación con las
nung der Wirtschaft, Sttutgart, 1982; D. Eich-
véanse las conclusiones de esta sección. 28
Véanse las críticas constructivas que se huelgas. Esto se vinculaba con la profusión y
holtz, Geschichte der deutschen Kriegwirts-
22 encuentran en la reseña de Jürgen Kocka, confusión de las agencias de reporte y sus des-
Me encuentro en deuda por esta formu- chaft 1939-1945, Berlín Oriental, vol. 1, 1971,
Journal of Modern History, septiembre de tinatarios. Los reportes disponibles sobre tra-
lación precisa con Stephen Salter, “Structures vol. 2, 1985; L. Zumpe, Wirtschaft und Staat in
1978, y el agresivo cuestionamiento sobre el bajadores industriales producidos entre 1938 y
of Consensus and Coercion: Workers’ Morale Deutschland 1933 bis 1945, Berlín Oriental,
tipo de aproximación en su conjunto por parte 1939 por los miembros de la OKW [Alto
and the Maintenance of Work Discipline, 1980.
de Peter Hüttenberger, Vierteljahrschrift für Mando de la Wehrmacht] del Ministerio de
1939-1945”, en D. Welch (ed.), Nazi Propa- 38
Sozial-und Wirtschaftsgeschichte, Nº 1, 1977. Guerra son normalmente más detallados que He sintetizado este argumento en un en-
ganda, Londres, 1983, p. 101.
los papeles de los ministerios de Economía y de sayo, “The primacy of politics. Politics and Eco-
29
23
Entre los muy diversos trabajos que in- Véase M. Prinz, Vom neuen Mittlestand Trabajo, y por eso me baso frecuentemente en nomics in National Socialist Germany”, en
fluyeron sobre mi perspectiva se encuentran zum Volksgenossen, Munich, 1986, caps. 3 y 4; ellos en el capítulo 6, a pesar de que esta infor- S.J. Woolf (ed.), The Nature of Fascism, Lon-
Barrington Moore, Jr., Injustice: The Social Ba- también M.-L. Recker, Nationalsozialistische mación no era recibida de forma regular por las dres, 1968 [hay traducción al castellano, La na-
ses of Obedience and Revolt, Londres-Basings- Sozialpolitik im Zweiten Weltkrieg, Munich, autoridades civiles. Los “Meldungen aus dem turaleza del fascismo, México, Grijalbo, 1974],
toke, 1978, caps. 6 y 7 [N. del T.: hay traducción 1985, especialmente p. 300. Reich” [Informes del Reich] fueron introducidos aunque sin embargo he fallado en desarrollarlo,
al castellano, La injusticia: bases sociales de la 30
Véase G. Corni, Hitler and the Peasants. hacia fines de 1939 por la necesidad de mejo- junto a los elementos debatidos subsiguiente-
obediencia y la rebelión, México, UNAM, Agrarian Policy of the Third Reich, 1930- rar el conocimiento sobre las actitudes del mente en Das Argument, Nº 47, 1968, en el
1989]; S.B. Mathewson, Restriction of Output 1939, Nueva York-Oxford-Munich, 1990. pueblo a fin de tomarlos en cuenta en la confor- cuerpo del libro. De hecho, tanto el argumento
Among Unorganized Workers, Carbondale, 31
mación de políticas: véase H. Boberach (ed.), como el debate requerirían un desarrollo mu-
Véase H.A. Winkler, “Der entbehrliche
1969, con una introducción a cargo de Donald Meldungen aus dem Reich, 1938-1945: die ge- cho mayor.
Stand. Zur Mittelstandpolitik im «Dritten
F. Roy (la primera edición de este clásico fue pu- heimen Lageberichte des Sicherheitsdienstes 39
Reich»”, Archiv für Sozialgeschichte, vol. 17, Veáse L. Herbst, Der Totale Krieg...; G.
blicada en 1931); H. Beynon, Working for des SS, Herrsching, 1984. Para un análisis
1977. Janssen, Das Ministerium Speer. Deuts-
Ford, Harmondsworth, 1973. El análisis final ejemplar de las variadas corrientes de informa-
32 chlands Rüstung im Krieg, Berlín, 1968.
sobre la “conciencia fabril” y la “política fabril” M. Broszat et al. (eds.), Bayern in der NS- ción desde abajo hacia arriba de la pirámide ad-
40
es una brillante discusión sobre temas que yo Zeit, 6 vols., 1977-1983. ministrativa y sobre el uso errático que se hizo El ejemplo más claro es el New Deal de
sólo pude sugerir. 33 de ella, véase I. Kershaw, Popular Opinion and Roosevelt, donde las divisiones y los conflictos
Deutschland-Berichte der Sozialdemo-
24 Political Dissent in the Third Reich. Bavaria fueron públicos; llevaban al cambio y no al quie-
Para el caso de las acciones huelguísticas kratischen Partei Deutschlands (Sopade), 1934-
1933-1945, Oxford, 1983. bre del orden dominante.
durante los 30, puede verse ahora la excelente 1940, 7 vols., Salzhausen/Francfort, 1980. Para
35 41
investigación de Günter Morsch, “Streik im un perceptivo análisis de estos reportes clandes- Como lo hace Richard Overy en su réplica Enfatizo este punto para contrastarlo con
«Dritten Reich»”, Vierteljahrschhefte für Zeit- tinos en lo concerniente a los conflictos industria- durante el debate en “Germany, «Domestic las fracturas económicas, militares y políticas

Archivo
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que quebraron al bloque dominante en la Ita- entre los grupos dominantes dentro de ciertos
lia fascista durante la primera mitad de 1943. límites. Esto tendió a difuminar el antagonismo
42 y a confundir imágenes de conflicto, especial-
Hjalmar Schacht (1877-1970) fue el mi-
mente durante los años de guerra.
nistro de Economía del Tercer Reich entre
47
1934 y 1937, mientras Robert Ley (1890-1945) Véase L. Zumpe, “Ein Beitrag Wirts-
fue el líder del Frente del Trabajo. [N. del T.] chafts Sozialgeschichte des deutschen Fas-
43
Ésta es la polémica forma en la cual Pe-
ter Hüttenberger formuló sus objeciones gene-
chismus”, Jahrbuch für Wirtschaftsgeschichte,
1979, parte 4, pp. 169-171.
Reseñas
48
rales en su reseña. Que “clase” sea utilizada en El empresariado debió ejercer una gran
este contexto de forma singular o plural no es, influencia efectiva durante la guerra, especial-
contrariamente a lo que piensa Hüttenberger, mente en las políticas sobre el trabajo esclavo.
una cuestión teórica de importancia: la forma 49
A fin de cuentas no puede probarse que el
plural intenta meramente destacar la plurali-
gran empresariado fuese “quien realmente ma-
dad de intereses y funciones en el interior de la
nejaba los hilos”, tal cual lo afirma L. Zumpe,
formación.
“Ein Beitrag Wirtschafts...”, p. 171. Véase la do-
44
Por supuesto, Schacht tenía otras dife- cumentación en Arbeiterklasse und Volksge-
rencias, en su opinión más importantes, con el meinschaft, parte documental, caps. 2, 13, 14,
liderazgo político sobre la política económica y 17-20. M.-L. Recker, Nationalsozialistische So-
financiera; aquellas sobre finanzas lo conduje- zialpolitik..., p. 45, descubrió una intervención
ron a su despido en 1939. llevada adelante por el Grupo Industrial del
45
Goebbels utilizó de forma totalmente de- Reich en contra de las reducciones salariales al
magógica las amenazas de este tipo durante los comienzo de la guerra.
últimos tramos de la guerra. 50
Uno de los más importantes de esos cam-
46
Tal vez este hecho se haya reflejado en la bios fue la delegación de poderes a los indus-
diversidad y los cambios en la percepción de la triales por el ministro Speer en 1942-1943. Esto
clase obrera sobre las clases dirigentes. Las debe ser visto como una fusión parcial del Es-
fuentes para este tema no son buenas, pero mu- tado y el capital sobre nuevos términos, más
chos trabajadores claramente llegan a com- que una restauración de una clase dirigente ca-
prender que pueden aprovechar las divisiones pitalista.

Juan Carlos Castagnino, litografía, 1961

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Emilio Crenzel
La historia política del Nunca Más
La memoria de las desapariciones en la Argentina
Buenos Aires, Siglo Veintiuno, 2008, 271 páginas

I
nscripto en los estudios sobre la gimen de memoria sobre la violencia po-
construcción de la memoria del pa- lítica y las desapariciones en la Argentina,
sado reciente en la Argentina, La que integró ciertos principios generales de
historia política del Nunca Más se pre- la democracia política, los postulados del
senta como un trabajo novedoso sobre la gobierno de Alfonsín para juzgar la violen-
constitución, significación y reinterpreta- cia política y la narrativa humanitaria for-
ción del libro que, como sostiene el autor, jada durante la dictadura para denunciar
se ha convertido en canónico para el re- sus crímenes” (24). Esta hipótesis inter-
cuerdo de la violencia política y del terro- preta a ese régimen de memoria como el
rismo de Estado ejercido por la última dic- producto de una alianza tácita, que se tra-
tadura militar. dujo en un proceso de legitimación recí-
En este libro, basado en su tesis docto- proca, entre la conducción del Estado y la
ral, Emilio Crenzel busca diferenciarse de mayoría de los organismos de derechos
las producciones basadas en perspectivas humanos. Así, no se trataría de la impo-
comparativas, que analizan las similitudes sición de una memoria desde el Estado
y diferencias entre el Nunca Más y las dis- sino que la sociedad civil ha influido en su
tintas “comisiones de la verdad” para ob- elaboración, por medio de los organismos
servar el tratamiento de las violaciones a de derechos humanos, y en su difusión,
los derechos humanos en el plano de la jus- circulación, reinterpretación y resignifica-
ticia transnacional1 y de los estudios que se ción, a través de diferentes mecanismos,
abocaron a entender las continuidades y los como la prensa, el cine, el arte, la didác-
cambios que el Informe introdujo en las re- tica e, incluso, la propia lectura.
presentaciones y las ideas sobre las viola- Tal situación resulta intrigante si se
ciones a los derechos humanos y sus reper- toma en cuenta que la Comisión fue creada
cusiones en el proceso político.2 Con este por iniciativa del Poder Ejecutivo y, en
fin, el autor analiza específicamente los principio, rechazada por la mayoría de los
procesos que signaron tanto la elaboración organismos de derechos humanos, los
y circulación del Nunca Más como sus partidos políticos de la oposición, la jerar-
usos públicos y resignificaciones. quía católica y las Fuerzas Armadas, y no
Discutiendo las ideas que sostienen contó con el apoyo de los sindicatos o de las
que la Comisión Nacional de Desaparición corporaciones empresariales.
de Personas (Conadep) instauró, única- Para develar esta intriga, el autor
mente, la visión de “justicia preventiva” nos ofrece una narrativa temporalmente
(56-57) promovida por Raúl Alfonsín o que lineal que se inicia en el primer capítulo,
plasmó la interpretación independiente de al abordar las modificaciones que fueron
un grupo de “notables”, Crenzel afirma manifestando los discursos sobre la vio-
que el “Nunca Más conformó un nuevo ré- lencia política del pasado dictatorial.

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) 167 (
Crenzel distingue entre la particularidad Crenzel realiza un estudio detallado la Conadep como metatestigo, que legi- al no poder cumplir con los imperativos de
que caracteriza al régimen de las desapa- de la labor de cada uno de los integran- tima la palabra de los afectados, con la au- justicia; ahora las desapariciones en-
riciones dentro del contexto más amplio de tes de la Comisión, sus discusiones, sus toridad que le confiere su condición oficial. cuentran una significación de continuidad
la violencia política argentina y analiza posicionamientos, sus votaciones y las re- Al mismo tiempo, la “verdad” se refuerza con el hambre de los desposeídos, mien-
las formas y los grados de conocimiento de nuncias que se produjeron. Esto es na- al utilizar un método de elaboración y ex- tras que el sistema socioeconómico neoli-
los diferentes actores de la sociedad, res- rrado de manera entretejida a los cam- posición similar a la construcción de la beral es interpretado como una continua-
pecto de las mismas, durante la ejecución bios de posicionamiento de los distintos prueba jurídica. ción del plan de los militares.
del plan represivo. organismos de derechos humanos, tanto Con relación a las implicancias de res- Aquí, el impulso de los organismos de
Así, se observa que el ejercicio sistemá- en su colaboración material y técnica ponsabilidades penales, Crenzel afirma derechos humanos significó al Informe
tico de la desaparición de personas produjo como en sus apoyos ideológicos. que, más allá de que no era su función de- como una herramienta de denuncia,
obstáculos para su evocación pública y pri- Este amplio arco de coautores del In- terminarlas, el amplio cuerpo de pruebas mientras que, a partir de 1995, “las con-
vada, por su carácter de exterminio clan- forme ilustraba la legitimidad alcanzada recogidas y la demostración de la sistema- troversias sobre el Nunca Más dejaron de
destino. Debido a esto, por una parte por la Comisión, que permitía la configu- ticidad del accionar represivo involucraron estar asociadas a su eficacia en los tribu-
Crenzel demuestra la existencia de una ración de una “verdad oficial” (101) sobre directamente a la oficialidad, superando nales, y se trasladaron [...] al plano de las
amplia heterogeneidad en el conoci- lo ocurrido. En tal sentido, el Informe con- los límites originales que el gobierno había interpretaciones filosóficas, históricas y
miento de los atributos y del carácter final tenía una voluntad fundacional que debía planteado. Es así que “el informe no sólo políticas que se propusieron sobre la vio-
de las desapariciones –aun entre sus de- producir una modificación en las lecturas confronta con la idea de la existencia de ex- lencia política y el horror” (177). Pese a
nunciantes– y, por otra, una configuración del pasado reciente, para poder proyectar cesos, sino que niega el sentido mismo de esto, el autor observa que estas nuevas
paralela de significación homogénea, ba- un futuro garantizado por la democracia la enmienda senatorial de excepción del lecturas evitaron historizar el pasado de
sada en un discurso humanitario para su y el estado de derecho. Esta relectura im- alegato de obediencia” (126). violencia, silenciando las responsabilida-
denuncia, discurso que se tornaría domi- plicó un recorte histórico que borraba la El último capítulo analiza los usos pú- des de la sociedad política y presentando
nante en el Nunca Más. militancia política de los desaparecidos y blicos y las resignificaciones que el Nunca a la sociedad civil desde perspectivas in-
El capítulo segundo da cuenta del los inscribía como víctimas inocentes. En Más recibió desde su primera edición. versas a las del prólogo de la Conadep,
proceso político de constitución de la Co- palabras del autor, se produjo una “huma- Crenzel presenta un minucioso estudio de pero también indiscriminadas (189).
nadep, los distintos recorridos para la ela- nización abstracta” para evitar las apela- todas las ediciones en el país y en el exte- Estas interpretaciones y resignificacio-
boración de su trabajo y las formas en que ciones a los enfrentamientos que dividían rior, siguiendo detenidamente cuáles son nes que se alejaron de la visión y produc-
éste colaboró en la apropiación social de la a la sociedad argentina. producidas con apoyo estatal y cuáles son ción del Estado son nuevamente reinte-
experiencia dictatorial. Se destaca en El tercer capítulo expone la instaura- iniciativas de organismos no guberna- gradas por éste cuando, con motivo del
este punto el análisis meticuloso de las ción de una nueva “memoria emblemá- mentales o de la prensa. trigésimo aniversario del golpe, la última
posturas del Poder Ejecutivo y de cada tica”, al analizar la interpretación sobre la También observa quiénes son los acto- edición del Informe de la Conadep agrega
uno de los miembros de la Comisión, sus violencia política que propone el Nunca res políticos y sociales que están, dejan de un nuevo prólogo, que incorpora las men-
tácticas y estrategias para poder llevar Más, examinando el estilo narrativo por estar y/o se suman en cada presentación de cionadas reinterpretaciones y, de esta
adelante la tarea, aplicándole sentidos medio del cual se muestra la materialidad las reediciones del Informe, de acuerdo con manera, las oficializa introduciéndoles
propios y diversos. de las desapariciones y se propone la res- su posicionamiento con respecto a la po- una renovada legitimidad. Finalmente, el
También, muestra que el éxito de la Co- ponsabilidad de los perpetradores. En tal lítica oficial de turno. Es así como se autor indaga de manera exploratoria las
nadep se debió, principalmente, a la confi- sentido, el autor sostiene que “los momen- puede observar que los actores estatales diferencias en las interpretaciones entre
guración de una alianza entre los organis- tos públicos y clandestinos del crimen se se alejan, o son alejados, de estos espacios los primeros lectores del Informe y los lec-
mos de derechos humanos y el Estado, que articulan en una narración unitaria. La con posterioridad al dictado de las “leyes tores contemporáneos.
se articularon para producir una significa- veracidad del relato se sostiene a partir de del perdón”, al mismo tiempo que se Obra inobjetable desde el punto de
ción política del pasado dictatorial que una descripción realista y minuciosa del acercan, por ejemplo, Madres de Plaza de vista metodológico, La historia política
permitiera “conjugar dos intervenciones si- sistema de desaparición [...]. Así, su estra- Mayo, HIJOS y Adolfo Pérez Esquivel. El del Nunca Más presenta como hipótesis
multáneas: expresar una condena moral tegia expositiva combina la reconstrucción autor sostiene que, en esos momentos, el la alianza tácita entre los organismos de
contemporánea al sistema de desaparición objetiva y subjetiva de los hechos desde di- núcleo fundante del Nunca Más cambia derechos humanos y la intención del go-
y constituirse en un legado a futuro que ferentes puntos de vista” (114). de significado: la democracia ya no es un bierno de Alfonsín, relación que, aunque
ayudara a evitar su reiteración” (94). El autor destaca la función de la voz de punto de quiebre respecto de la dictadura, desde diferentes perspectivas, había

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sido insinuada y afirmada por otros au- memoria del pasado reciente de violencia Sergio Grez Toso
tores.3 política en la Argentina. A partir de aquí,
En ciertos momentos históricos, deter- sólo queda comenzar su crítica. Los anarquistas y el movimiento obrero
minados campos de estudio generan un Martín Mastorakis (UNGS)
corpus de conocimiento que se encuentra
La alborada de la “idea” en Chile, 1893-1915
disponible para aquel investigador que de- Santiago de Chile, LOM Ediciones, 2007, 435 páginas
cida, y tenga las condiciones para, siste- Notas

S
matizarlos alrededor de un objeto de estu- obre el anarquismo circulan, aun aceptó acríticamente evitando estudiar y
dio que se revele central para el campo. El 1
Véase Aldo Marchesi, Las lecciones del pa- hoy, una serie de supuestos vulga- profundizar un fenómeno político, social,
gran mérito de Crenzel es, justamente, sado, memoria y ciudadanía en los Informes res que se han convertido en sen- ideológico y cultural interesante y com-
haberse tomado el minucioso trabajo, con Nunca Más del Cono Sur, Montevideo, Facul- tido común. En ocasiones, estas visiones plejo. ¿Cómo comprender la formación de
un estricto rigor metodológico, de sistema- tad de Humanidades y Ciencias de la Educa- devienen construcciones míticas pues la clase obrera en numerosos países sin
tizar y poner en relación nada menos que ción, 2001. suelen tener un sesgo positivo y de mar- ahondar en aquellas ideologías que con-
la producción de treinta años de historia 2
Véase Hugo Vezzetti, Pasado y presente, cada simpatía hacia los anarquistas, tribuyeron a dotarlas de una identidad?
y memoria sobre la violencia política del Buenos Aires, Siglo Veintiuno, 2002. abonando una imagen de luchadores so- ¿Cómo entender la puesta en locución de
pasado reciente en la Argentina. Y todo 3 ciales idealistas, honestos, incorruptibles la cuestión social sin tener en cuenta el
La palabra “alianza” está cargada de sen-
esto sobre un particular, el Nunca Más, y tenaces. Más allá de la relativa veraci- impacto que significó la aparición en la
tidos; ponderarla por sobre “luchas” o “presio-
que, por su caracterización de soporte dad de estos atributos, los militantes escena pública de un actor político y so-
nes” podría indicar una intención de “acuerdo”,
material, permite el estudio de las repre- que algunos autores discutirían. Para observar ácratas aparecen hoy, cuando los partidos cial como el anarquismo?
sentaciones que sobre él se ejercen, sin ne- la influencia y la capacidad de acción de los or- políticos no gozan de una buena imagen de Aunque en los últimos años ha tendido
cesidad de amplias generalizaciones difí- ganismos de derechos humanos, frente a las la opinión pública, como verdaderos a revertirse, esa ausencia de trabajos
ciles de controlar. posturas gubernamentales del poder dictatorial ejemplos de una conducta política im- académicos sobre el campo libertario es vi-
Cabría preguntarse si es humildad, ri- y en los inicios de la transición democrática, e buida de rectitud ética y moral. sible en la historiografía argentina y
gor metodológico o, simplemente, la nota- inferir que ningún gobierno hubiera podido le- Pero, por otro lado, se ha construido también en la chilena. Por eso resulta
ble sangre fría del autor –como indica Luis gitimarse excluyéndolos de las construcciones
una imagen negativa del anarquismo, grata y saludable la aparición de un tra-
Alberto Romero en su comentario de con- futuras, véase María Sonderéguer, Aparición
también simplista y sesgada ideológica- bajo que, de manera deliberada, evita
tratapa– lo que priva a los lectores de la con vida, Buenos Aires, Centro Editor de Amé-
mente, proveniente del marxismo, que ha esos vicios y prejuicios, como el presente
discusión de fondo sobre la que se desarro- rica Latina, 1985. También, Elizabeth Jelin ha-
negado y subestimado el aporte libertario libro sobre los anarquistas y el movi-
lla este particular, y sobre la cual destaca- bla de una “estrategia múltiple”, desde el
a la construcción de los movimientos miento obrero chileno de Sergio Grez
ría virtuosamente la visión de Crenzel, si punto de vista de los organismos de derechos
obreros y las luchas sociales. Esta imagen Toso, un historiador que hace tiempo
en vez de tener que buscarla en las citas y humanos, para llevar adelante sus objetivos con
relación a las pretensiones gubernamentales; comenzó a construirse con las críticas de viene dedicándose con extrema rigurosi-
notas al final del libro estuviera desarro- dad a desentrañar las múltiples facetas de
“Los derechos humanos entre el Estado y la so- Marx a Bakunin durante los debates de la
llada en el cuerpo del texto. los sectores populares y del mundo de los
ciedad”, en Juan Suriano (dir.), Dictadura y de- I Internacional, se mantuvo a lo largo del
Más allá de estas observaciones, que trabajadores transandinos.2
mocracia, 1976-2001, t. 10 de Nueva historia tiempo y fue retomada por los historiado-
son el precio a pagar en una apuesta edi- Grez Toso se propone analizar el anar-
argentina, Buenos Aires, Sudamericana, res marxistas.1 En todo caso, cuando reco-
torial para que el libro llegue a una franja quismo chileno centrando su atención de
2005. Desde otra perspectiva, y ponderando el nocen una activa participación ácrata,
vasta del público lector, el magnífico tra- accionar de Alfonsín, Vezzetti (ob. cit.) observó manera particular en la relación que esta
ésta es impugnada por las propias carac-
bajo de Emilio Crenzel, que pese a la am- las diferentes posibilidades de realización de los corriente establecerá con el movimiento
terísticas de las concepciones doctrinarias
plitud de su objeto no pierde solidez y pre- enjuiciamientos y destacó los límites y condicio- obrero. En este sentido, apela a las herra-
e ideológicas sustentadas por los anar-
cisión, se manifiesta como una obra namientos recíprocos entre los múltiples secto- mientas metodológicas y conceptuales
quistas.
insoslayable para cualquier acercamiento res sociales y políticos para llevar adelante sus habituales para el estudio de las corrien-
Estas interpretaciones han tenido un
a los estudios sobre la construcción de la iniciativas.
fuerte peso en la historiografía acadé- tes ideológicas influyentes en el movi-
mica, especialmente en la historia social, miento obrero, pero su enfoque también
que de manera casi generalizada la pone especial énfasis en la comprensión de

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) 170 ( Histórico de Revistas Argentinas | www.ahira.com.ar
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la lógica propia de su objeto de estudio socialismo y los demócratas y forjaban su Como en tantos otros aspectos, aquí a los trabajadores, debe acotarse que este
para tratar de comprender sus conductas imagen alternativa (pura, luchadora e encontramos notables parecidos con el proceso se relaciona también con cambios
tácticas y estrategias. Para ello se plantea intransigente) frente a unos trabajadores anarquismo argentino,3 y supongo que en las tácticas de lucha producidos en el
romper el rígido cerco que la historiogra- cuyos favores eran disputados por las también con el de otras latitudes de Lati- movimiento libertario internacional. Par-
fía marxista tendió sobre el anarquismo tres corrientes. Sin duda, el anarquismo noamérica. Me refiero a la fugacidad de la ticularmente, me refiero al trascendental
“por razones esencialmente ideológicas” (9) se hallaba sumergido en un doble com- permanencia de los militantes, especial- congreso internacional anarquista reali-
y también alejarse de la “mitificación” bate: sin duda, el principal se dirigía a mente de los intelectuales, en el movi- zado en la ciudad italiana de Capolago en
que ubicaba el inicio de la militancia combatir a la sociedad capitalista y sus miento libertario, a diferencia de lo que 1891. Este encuentro resulta central para
anarquista en 1870. Con sólidos argu- instituciones (el Estado, los partidos polí- generalmente sucedía en el campo socia- comprender el vuelco ácrata hacia la
mentos empíricos demuestra que el movi- ticos, la cárcel, el ejército, la ley); por otra lista. La gran mayoría de ellos asumían adopción de tácticas organizativas y su pos-
miento anarquista se conformó a comien- parte, orientaban las batallas secundarias activos e intensos compromisos con la terior inserción en el movimiento obrero,
zos de los años 90, punto de partida de su a la disputa de la hegemonía en el seno del causa y luego de un corto lapso la abando- pues allí se decidió abandonar las tácticas
investigación que se extenderá hasta campo popular frente a demócratas y so- naban para pasar a adherir a otras pro- individualistas (y terroristas) adoptadas
1915, cuando el anarquismo chileno co- cialistas. puestas o, simplemente, abandonar la después de las duras derrotas sufridas du-
menzó el camino de su largo ocaso. Pero los debates con estas corrientes actividad política. Creo que esta fugacidad rante la I Internacional y tras el levanta-
El libro se divide en cuatro partes: también implicaron dramáticos puntos de la permanencia se relaciona a la “mili- miento de la Comuna de París.4 El texto
“Los primeros pasos”; “La fuerza de las de fuga del campo anarquista puesto que tancia de urgencia” practicada por los deja abierto el interrogante sobre las po-
ideas”; “Perfiles y trayectorias militantes” en numerosas ocasiones las propuestas de militantes libertarios que los llevaba a lu- sibles conexiones entre los libertarios lo-
y, por último, “Hacia la plenitud”. sus rivales, especialmente las provenien- char por el “todo o nada” y acelerar los cales y los europeos. En este sentido, me
La primera de ellas y la más extensa tes de los demócratas, resultaban más tiempos políticos. Al no obtener resultados gustaría plantear que para futuros análi-
está dedicada a analizar los comienzos de atractivas y realistas para sus militantes en el corto plazo, se producía una especie sis sobre el anarquismo chileno sería in-
la actividad libertaria y la formación de que “escogieron el camino político para ha- de desencantamiento por la causa liberta- teresante efectuar un vínculo mayor entre
una identidad anarquista a partir de un cer realidad el proyecto de emancipación ria que los orientaba hacia otros rumbos. la producción de los difusores locales con
proceso de diferenciación, lenta y paula- popular” (199). Como se ilustra en la ter- Hay otro tema central en la primera los padres fundadores (Kropotkin, Re-
tina, de las diversas corrientes socialistas cera parte del libro, muchos libertarios parte del libro relacionado con la irradia- clus, Bakunin y otros); esto es, no sólo co-
y demócratas liberales. Éste es un tema cruzaron las laxas y estrechas fronteras ción ácrata en las filas obreras no sólo en nocer las influencias que puedan haber
que aparecerá pertinentemente a lo largo que los separaban de sus contendientes en ciudades como Santiago o Valparaíso ejercido sobre ellos sino tratar de estable-
de todo el texto; particularmente en la se- el seno del movimiento obrero. Estas fu- sino también en la región salitrera del cer las diversas formas en que se efectuaba
gunda parte se exponen las polémicas en- gas parecen haber sido más habituales de norte, que brinda de alguna manera una la recepción de las obras doctrinarias más
tre ellos, y es de vital importancia pues los lo que los anarquistas estaban dispuestos visión nacional de la inserción política de importantes. Creo que el análisis de ese
debates con socialistas y demócratas con- a admitir, como se analiza en el capítulo esta corriente. El autor explica minucio- diálogo ayudaría a establecer cuáles fue-
tribuyeron a la constitución de la propia VIII. Entre otras importantes deserciones, samente los pasos seguidos por los anar- ron las peculiaridades del anarquismo
identidad libertaria, combativa e intran- el caso de Alejandro Escovar y Carvallo es quistas en la conquista de las sociedades chileno.
sigente. En efecto, la distinción era clara: paradigmático. Este verdadero precursor de resistencia y en el claro perfil comba- Otro acierto indudable del texto re-
mientras demócratas y socialistas inten- del anarquismo chileno, después de haber tivo que le imprimieron a las movilizacio- fiere a las potencialidades demostradas
taban disputar sus espacios en el contexto sido uno de los principales artífices de su nes sociales como consecuencia de su ad- por las tácticas libertarias de acerca-
del sistema político imperante y modifi- crecimiento, pasó a militar en la co- hesión a las tácticas de acción directa. miento al movimiento sindical y de coop-
carlo desde su interior tratando de con- rriente socialista del Partido Demócrata a Ahora bien, ¿cómo explicar el vuelco a tación de las simpatías obreras, especial-
quistar escaños en el Parlamento, el la que, durante años, había denostado du- la actividad sindical de una tendencia pro- mente en aquellos momentos en que
anarquismo rechazaba de manera frontal ramente. De esta forma cambió su dis- clive al individualismo extremo y remisa predominaba el enfrentamiento con los
y tajante tanto esta forma de hacer polí- curso sin tapujos de un día para otro, para a la disciplina organizativa? Si bien el sectores patronales y el Estado. En estas
tica como la misma existencia del Estado. finalizar su carrera como un importante texto nos informa de manera notable los ocasiones se imponía la lucha abierta cu-
Era en esa negativa y en la combatividad funcionario de la dictadura populista del avatares y las peculiaridades locales que yas características más frecuentes eran
permanente donde se diferenciaban del general Carlos Ibáñez del Campo. condujeron a los anarquistas a organizar las movilizaciones callejeras y las huelgas

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de larga duración; era en esas circunstan- estado de formación sino, precisamente, nisterio de Educación. Más tarde, elaboró un nizando con notable éxito sociedades de resis-
cias cuando los anarquistas obtenían sus una característica específica del anar- proyecto de ley orgánica de instrucción pública tencia. Aunque con menor intensidad, también
mejores resultados. Pero Grez Toso nos quismo maduro. Esto se debería a la laxi- para el gobierno de El Salvador. desarrolló actividades en otros países sud-
americanos como Chile y Uruguay.
advierte correctamente que era también tud teórica doctrinaria y al carácter mora- 4
El mejor ejemplo de estas directivas inter-
5
en esos momentos cuando emergían las lista (no económico) del análisis de la nacionales lo brinda la intensa actividad pro- Claro que los militantes ácratas no siem-
enormes debilidades del movimiento li- sociedad que los llevaba a aplaudir y re- selitista desarrollada por el italiano Pietro pre se aferraron a sus principios. Durante la
verenciar a aquellos autores que denun- Gori quien, desde mediados de la década de huelga grande de Tarapacá en 1907 demostra-
bertario. A diferencia de los socialistas y
1890, recorrió durante varios años diversas ciu- ron “flexibilidad y sentido táctico” adaptándose
los demócratas, siempre predispuestos a ciaran cualquier aspecto negativo de la so-
dades de Estados Unidos y la Argentina orga- al sentir mayoritario de los trabajadores (110).
negociar con los factores de poder con el ciedad capitalista. Así, autores sociales
objeto de obtener mejoras para los traba- que no simpatizaban con el campo liber-
jadores, ellos no aceptaban esta forma de tario como Émile Zola, Edmondo de Ami-
resolución y buscaban avanzar un paso cis o Henrik Ibsen eran reverenciados y
más. Allí se producía el desencuentro frecuentemente transitados, así como
con unos trabajadores que “no podía[n] eran infaltables en cualquier biblioteca de
compartir el rechazo de principio de los un simpatizante anarquista.
anarquistas hacia las mejoras obtenidas Para concluir, el libro de Sergio Grez Carolina Barry, Karina Ramacciotti y Adriana Valobra
mediante reformas legales o la instaura- Toso cumple con creces el objetivo de evi- (editoras)
ción de mecanismos de conciliación y ar- tar prejuicios y anacronismos en la inter-
bitraje” (91).5 He aquí otra notable coin- pretación del anarquismo chileno y está La Fundación Eva Perón y las mujeres:
cidencia con el anarquismo argentino. llamado a convertirse un texto de lectura
insoslayable para quienes intenten com-
entre la provocación y la inclusión
Si bien el autor nos advierte que en el
trabajo se privilegiará la relación entre prender el tema. Buenos Aires, Biblos, 2008, 206 páginas
anarquismo y movimiento obrero, no ol- Juan Suriano (Idaes-UNSAM)
vida otras importantes contribuciones

E
n los estudios sobre la construc- ción, orientado en buena medida a elevar
realizadas al campo popular. Así, en la se- la situación de las mujeres populares
ción del Estado social en la Argen-
gunda parte se abordan cuestiones como Notas
tina los debates sobre el sentido de “desafiliadas” –en el sentido de Robert
la emancipación femenina, el internacio- las políticas públicas y sociales del primer Castel–, estuvo dotado de un alto conte-
1
nalismo, el pacifismo y el antimilita- El caso paradigmático en esta línea de in-
peronismo ocupan, por razones obvias, nido político, muy ligado al estilo personal
rismo, aspectos todos que fueron trascen- terpretación es Eric Hobsbawm. Véase su Re-
volucionarios. Ensayos contemporáneos, Barce- un lugar central. Sin embargo, no puede de construcción de poder propio de Eva Pe-
dentes banderas de lucha del campo dejar de resaltarse la paradoja implícita rón. El rol específico que la institución
lona, Ariel, 1978, pp. 121-123.
libertario. en la poca atención que ha merecido el es- cumplía en el organigrama político del pe-
2
Una última observación. Refiriéndose En este sentido quiero rescatar dos libros
tudio pormenorizado de la Fundación ronismo en el gobierno la condujo a actua-
a un artículo de Luis Olea sobre los “gi- de lectura indispensable: La “cuestión social” en
Eva Perón, una de sus instituciones em- ciones paralelas, complementarias y a
Chile. Ideas y debates precursores (1804-
gantes apóstoles” del anarquismo, Grez blemáticas y de mayor calado simbólico. veces competitivas con respecto a las
1903), Santiago de Chile, DIBAN, 1995, y De la
Toso sostiene que Olea menciona a “figu- Por suerte, esa tendencia se está revir- agencias del Estado, rasgo clave y común
“regeneración del pueblo” a la huelga general.
ras de ideología tan variada como Zola, Génesis y evolución histórica del movimiento tiendo en los últimos años. Buena prueba a muchos regímenes “populistas” de la
Tolstoi, De Amicis, Ibsen, Kropotkin, Ba- popular en Chile (1810-1890), Santiago de de ello es la publicación de este volumen época. Los distintos artículos de este volu-
kunin, Malatesta, Tarrida del Mármol, Chile, DIBAN, 1998. colectivo coordinado por Carolina Barry, men representan un importante aporte en
Turati e Ingenieros”. Atribuye ese eclecti- 3 Karina Ramacciotti y Adriana Valobra el tratamiento pormenorizado del entra-
Por ejemplo, el caso de Julio Barcos,
cismo a que el autor del artículo aun es- quien fue un notable educador anarquista du- que avanza con respecto a otro esfuerzo mado institucional subyacente en aquella
taba en la búsqueda “de una doctrina (que rante la primera década del siglo XX. Hacia previo que, con parecidas intenciones, política social, que incluye también su “es-
sería la anarquista) para guiar su acción 1920 pasó a formar parte de la Unión Cívica llevó por título “generando el peronismo”. tética” y su función simbólica.
militante” (42). Creo que este eclecti- Radical y, abjurando de su descreimiento de la Como es bien sabido, el sistema de En ese último aspecto siguen también
cismo no es producto del anarquismo en función estatal, se convirtió en inspector del Mi- ayuda social promovido por la Funda- la estela de investigaciones previas, pro-

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pias, como las de Anahí Ballent o Karina usar la feliz expresión con la que Omar política social errática, plagada de proyec- tico” de centralización estatal a favor de
Ramaciotti, pero sobre todo de otras que Acha describe la cuestión, que sin em- tos lamentablemente frustrados, como el otro de mucho más peso y rentabilidad po-
han marcado el camino pero que se han bargo origina, como discurso emanado de de Arturo Illia, y de propuestas asombro- lítica, pero del que participaban de ma-
ocupado de la Fundación Eva Perón a par- la propia fuerza del Estado, un tipo de samente anacrónicas, más cercanas a la nera más marginal.
tir, sobre todo, de su interés por la biogra- productividad política de gran eficacia, in- caridad decimonónica que a los modernos El tipo de análisis micro que propone
fía de la “abanderada de los humildes” y contestable por parte de los sectores de la Estados de bienestar. Carolina Barry en “Mujeres en tránsito”,
su papel dentro del movimiento pero- oposición. Ello queda muy claro en la En un interesante ejercicio de segui- basado en buena medida en entrevistas a
nista y no tanto por la Fundación “en sí comparación que el autor citado realiza miento de la Dirección de Maternidad e antiguas empleadas y funcionarias de la
misma”, como señalan las compiladoras. entre las estrategias sociales del sector ca- Infancia que va desde los años 30 hasta Fundación, ayuda a una mejor compren-
A partir del énfasis multidisciplinar y el tólico, cuyo exponente institucional más sus complejos avatares durante el pero- sión de la política social de la época. Te-
análisis pormenorizado que proponen, en importante fue la Casa de la Empleada nismo, Carolina Biernat y Karina Ramac- niendo en cuenta las características de la
algunos casos lindero con lo microsocial, impulsada por monseñor Miguel de An- ciotti analizan los esfuerzos por parte del Fundación Eva Perón, elegir investigar
buscan sobre todo la riqueza de los mati- drea, y el Hogar de la Empleada por la Estado de ejercer una tutela efectiva de los hogares de tránsito es muy sugerente
ces y sugerir nuevas miradas, no equidis- Fundación Eva Perón. las madres pobres y “desafiliadas” y su dado que, como señala la autora, se trata
tantes, pero sí distanciadas de polémicas Relacionado con estas cuestiones, el prole. Ello les permite interrogarse sobre de espacios dirigidos por mujeres y
excesivamente apegadas a la pugna polí- sutil trabajo de Anahí Ballent se preocupa la eficacia del peronismo en sus intentos orientados hacia mujeres, y entrecruza-
tico-ideológica. por la estética que nutre ese proyecto re- de centralizar las políticas sanitarias y so- dos de una manera particular por lo po-
El título de la publicación hace refe- parador y por la creación de unos mecanis- ciales y dar cuenta, de una manera alec- lítico, lo social y lo religioso, aspecto este
rencia a dos conceptos, el de provocación mos simbólicos que entrelazaron política, cionadora para análisis más globales, del último en el que es valioso el análisis que
y el de inclusión que, de manera interre- política social y arquitectura. Se adentra cúmulo de cuestiones interrelacionadas se hace del papel ejercido por las Herma-
lacionada, se encuentran en el centro a su vez en los intersticios del proceso de –jurisdiccionales, técnicas y políticas–, nas del Huerto. Además del detalle con
mismo tanto de la política y el discurso pe- construcción socioinstitucional del pro- que acechaban a la construcción de una que se observan cuestiones operativas in-
ronista orientado hacia las mujeres popu- pio “gusto” o sentido estético que orientó “política social” concreta durante esos ternas –jerarquías, formación del perso-
lares como de muchas de sus contradiccio- la actuación de Eva Perón. Ballent años. nal, importancia del nivel estético en to-
nes. Efectivamente, ellos nos hablan en presta también atención, y de una manera En los comienzos del gobierno pero- dos los niveles, con lo que se emparienta
primer lugar de la recepción por parte de especial, a los personajes que contribuye- nista el predominio entre un influyente con el trabajo de Anahí Ballent–, intro-
sectores sociales encumbrados de una po- ron a la puesta en escena de los gestos, de sector médico de la concepción de “mater- duce sugerentes interrogantes sobre la
lítica “agresivamente” reparatoria hacia alto contenido ideológico y simbólico, que nidad integral”, en alza desde los años 30, capacidad de innovación del asistencia-
las mujeres de origen popular, pero, obvia- llenaron de sentido aquella provocación y pareció abrir las puertas a la efectiva cen- lismo peronista, las características de la
mente, también del sentido político con aquella inclusión a las que hacen referen- tralización de las ayudas y la asistencia población demandante y la superposi-
que era organizada esa reparación, sobre cia el título del volumen y las editoras en sanitaria, apegada sin embargo a una con- ción de roles entre el personal especiali-
todo la encarada en los hogares de tránsito la introducción. cepción tradicionalista de difícil encaje con zado y el religioso. Además se pregunta
y el Hogar de la Empleada de la Fundación Es también alentador el esfuerzo que los cambios de la época. Más adelante, la sobre otros temas, más amplios, vincula-
Eva Perón, instalados en espacios de la Ca- se realiza en el libro por colocar la cues- creación de la Fundación Eva Perón, al dos a la política social, la cosmovisión pe-
pital Federal muy connotados simbólica y tión con relación a climas y temas de in- convertir a las mujeres pobres y a la infan- ronista y su relación con lo religioso, de
socialmente. Asimismo, marca también vestigación más amplios. En tal sentido el cia desvalida en el eje de su estrategia so- difícil respuesta, pero que abren otras
los pliegues y las contradicciones de un artículo de Laura Goldberg actúa a modo cial y política, terminó, tras un primer pe- vías de investigación.
discurso, el peronista, y el de Evita en par- de elemento contextualizador que puntua- ríodo de cierta colaboración, por vaciar de Ramaciotti y Valobra indagan, de
ticular, basado en una idea de “justicia so- liza tanto aspectos tradicionales como in- contenido a la Dirección relegándola a un una manera seria y meticulosa, uno de los
cial” que si bien impulsaba una mayor au- novadores de la política social del pero- plano meramente simbólico. Todo ello, a problemas básicos del Estado social: la
tonomía e inserción social de las mujeres, nismo y la impronta política de la pesar de las quejas de la corporación mé- producción de personal idóneo para ejer-
pretendía al mismo tiempo anclarlas en Fundación, difícil de revertir en años dica y de sus exponentes en la cúspide del cer las tareas necesarias para su consoli-
una moralidad estrecha y tradicional. En posteriores. A su vez, muestra las marchas gobierno, que veían desplazado, al menos dación. Con el proceso de feminización de
efecto, se trata de una mezcolanza, para y contramarchas en el largo plazo de una en ese aspecto, su proyecto “técnico-polí- la actividad como telón de fondo, las au-

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toras analizan las iniciativas adoptadas nica, no permiten al artículo extraer algu- Barbara Potthast y Sandra Carreras (editoras)
para institucionalizar la formación téc- nas de las conclusiones que podría espe-
nica de las enfermeras y se centran en la rarse de un trabajo histórico de esta enver- Niños y jóvenes en América Latina (siglos XIX-XX)
cristalización de dos proyectos competiti- gadura sobre un sector profesional
vos, entre varios otros: el del Ministerio subordinado como el de las enfermeras (y Entre la familia, la sociedad y el Estado
de Salud, con una orientación más técnica ello a pesar de los importantes indicios que Madrid, Iberoamericana-Vervuert, 2005, 403 páginas
y proclive al reclutamiento de mujeres de se señalan sobre su “empoderamiento” en
los sectores medios, y el de la Fundación ciertos casos específicos). Podríamos

E
n 1960 Philippe Ariès publicó El definitiva instalación del tema en las últi-
Eva Perón, más politizado y orientado ha- agregar al respecto que no es casual que en
niño y la vida familiar en el Anti- mas décadas del siglo XX, a partir de pro-
cia la promoción de jóvenes de origen po- otros contextos el estudio histórico minu-
guo Régimen, que despertó un gramas de asistencia y bienestar social, así
pular. Como bien muestra el trabajo, la cioso de este tipo de sectores subordinados,
pugna entre ellos siguió los ritmos tanto y de su estrategia profesional, haya profundo interés sobre el estudio histórico como reformas educativas y jurídicas.
de los clivajes socioprofesionales, e in- puesto en jaque a la visión tradicional de de los niños en diferentes tiempos y comu- En vistas de esta situación, el libro de
cluso personales, que actuaban como la “profesionalización”, que tendía más nidades. A partir de ese momento nume- Potthast y Carreras se propone indagar en
base de la estructura burocrática y de bien a representar la visión que de sí mis- rosos investigadores comenzaron a delimi- las relaciones entre la familia, la sociedad
toma de decisiones del peronismo en el mas tenían las elites dominantes de las tar la historia de la infancia a partir de y el Estado establecidas en América Latina
área sanitaria, como de los cambios eco- profesiones consideradas “exitosas”. variadas preocupaciones, marcos teóri- a partir de la fundación de los Estados in-
nómicos de los primeros años 50 y su co- A modo de conclusión podemos afirmar cos y disciplinas. En este contexto, los pro- dependientes y los cambios por los que
rrelato político. que nos encontramos ante un valioso es- blemas de la niñez y la juventud fueron atravesaron hasta hoy. En síntesis, el
Sin embargo, podemos observar que, fuerzo colectivo que contribuye a mejorar abordados como un aspecto transversal de tema de la niñez no se aborda desde la
aunque sin llegar a cuestionar el con- el conocimiento existente acerca de la complejos procesos, como la implanta- perspectiva del origen y la transformación
junto, el análisis se resiente un poco por el Fundación Eva Perón, el contradictorio –a ción del sistema público de educación, la de los conceptos sino en su intersección con
uso oscilante que se hace del concepto “pro- la vez que eficaz– discurso peronista sobre evolución de las relaciones familiares o el cuestiones políticas y culturales específicas.
fesionalización”. Una cierta colisión entre el papel social de la mujer y la construcción avance de las instituciones estatales. En primer término se trata un fenó-
optar por definirlo a partir de la mirada de del Estado social. Sugiere, además –lo Pero en los últimos años se ha asistido meno especialmente triste de la historia de
ciertos contemporáneos, hacerlo sobre la que es sin duda lo más importante–, nue- a un aumento de los trabajos orientados los niños: la esclavitud infantil. Ivette Pé-
base de un “modelo ideal” implícito o ape- vos y complejos interrogantes dignos de ser a las temáticas de la infancia, así como rez Vega indaga la lógica de la compraventa
lar a usos vulgares o de alto nivel de gene- analizados en futuras investigaciones. también a una serie de transformaciones en África y América, la vida de estos escla-
ralidad, que lo asimilan al ejercicio de una Ricardo González Leandri en los enfoques y abordajes de la proble- vos menores y las posibilidades que tenían
actividad remunerada o a su mejora téc- (CSIC, Madrid) mática mencionada. Éstos intentan argu- de alcanzar la libertad, específicamente en
mentar la centralidad de la niñez como un Puerto Rico entre 1815 y 1830.
eje temático específico y sustancial de la A partir de la independencia de la Co-
historia. rona española, muchos Estados latinoame-
En este sentido, esta compilación de ricanos buscaron implementar un nuevo
artículos convierte a los niños y adolescen- sistema de educación escolar, ya que el an-
tes en sujetos históricos, promoviendo tiguo estaba fuertemente ligado a la Igle-
formas inéditas y complejas de entender sia Católica y era considerado por muchos
procesos más amplios como la evolución de como incompatible con los nuevos ideales
las prácticas estatales y el rol de costum- de libertad republicana. Eugenia Roldán
bres y tradiciones familiares en el con- Vera se dedica al método lancasteriano de
texto latinoamericano. enseñanza mutua, que fue elegido no
El despliegue analítico realizado pre- sólo porque permitía la enseñanza masiva
tende abarcar distintos espacios y coyun- sin grandes recursos sino porque además
turas, partiendo de la discusión e interven- podía transmitir el nuevo ideal ciuda-
ción en los tiempos de la colonia hasta la dano de derechos y deberes a cada indivi-

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duo y, por consiguiente, parecía excelente beneficencia. En la mirada científica y cultural y el poder político dentro de la so- impacto y el grado de aplicación de las
para el entrenamiento de las nuevas ge- profesional de la época, marcada por el po- ciedad norteamericana. disposiciones de la Convención de Dere-
neraciones en la vida política representa- sitivismo, se les adjudicaba a los niños y Mayor alcance tuvo la politización y chos del Niño (1989) en diversos países la-
tiva. jóvenes un rol ambivalente, es decir po- radicalización de los jóvenes en las déca- tinoamericanos.
El tercer artículo asume el estudio de dían ser víctimas inocentes de crímenes y das del 60 y el 70 en Latinoamérica, y so- Como se desprende de este breve pano-
un fenómeno complejo que es el de los ni- actos amorales, y convertirse, también, en bre todo en el Cono Sur. Estela Schindel rama, las contribuciones reunidas en este
ños- soldados. Bárbara Potthast investiga una amenaza para el futuro de la sociedad analiza la última dictadura militar argen- volumen provienen de diferentes discipli-
el reclutamiento masivo de niños y jóve- derivada precisamente de su supuesta tina y sus brutales crímenes, desaparicio- nas: historia, sociología, ciencias políticas,
nes para servir en el ejército paraguayo corrupción por la exposición a fenómenos nes y apropiación de bebés como una es- crítica literaria y estudios culturales. Sin
durante la Guerra de la Triple Alianza y ambientes nocivos. trategia represiva de mayor alcance, que duda, este enfoque multidisciplinario se
(1864/5-1870). Eugenia Rodríguez Sáenz analiza la vi- tenía por objeto remodelar completa- convierte en uno de los mayores atractivos
También en tiempos de paz, la organi- sión social en torno a la infancia manifes- mente la sociedad utilizando a niños y de este libro, por sus variadas problemá-
zación política expresó cierta preocupa- tada en las leyes y los códigos penales adolescentes como elementos centrales. ticas y múltiples lecturas.
ción en el reordenamiento de las relacio- desde principios del siglo XIX hasta co- Un grupo de tres artículos dirige su El objetivo de transitar sobre los distin-
nes familiares, afectando la situación de mienzos del XX en Costa Rica. Haciendo atención a los menores desprotegidos de las tos paisajes latinoamericanos a través de
los menores. En el marco del enfrenta- hincapié en la perspectiva de género, des- grandes ciudades. La violencia juvenil, la cuestión de la infancia logra expresarse
miento entre el Estado liberal emergente cribe la invención de los estereotipos de de- sus posibles causas y sus contradictorios en los artículos del siglo XIX y principios
y la Iglesia Católica por el control de la so- lincuencia juvenil femenina, observando sistemas de valor y relación social no sólo del XX. En ellos, la situación de la niñez es
ciedad civil, Carmen Ramos Escandón los casos de abuso sexual tanto en su di- son un problema para los dirigentes políti- vinculada con la evolución de las políticas
analiza la creciente injerencia del poder mensión cuantitativa como cualitativa. cos y los ciudadanos sino también son te- públicas, las transformaciones en las tra-
público en el ámbito privado de la familia; A partir de 1920, el estatus jurídico de mas de interés intelectual y cultural. Ale- diciones familiares y el rol de las organiza-
que se expresó en las disposiciones de los los menores y sus condiciones de vida y de jandra Torres destaca el libro fotográfico de ciones civiles. En tanto, en los trabajos cen-
códigos civiles sancionados en México en salud no sólo preocuparon a los gobiernos; Kent Klich y Elena Poniatowska como trados en las últimas décadas del siglo XX
la segunda mitad del siglo XIX. también fueron temas de discusión en los aporte a la visualización de la situación de la perspectiva analítica se concentra en las
El proceso de modernización socioeco- foros internacionales. Eugenia Scarzane- los niños de la calle en la ciudad de México. imágenes y representaciones simbólicas de
Horst Nitschack observa la miseria y la vio- los jóvenes marginales. De esta manera, la
nómica promovió cambios estructurales y lla muestra cómo el Comité de Protección
lencia juvenil a partir de dos novelas re- nueva problemática de exclusión social se
sus consecuencias sociales despertaron la a la Infancia y el Comité de Higiene de la
cientes que, adaptadas como películas, lle- empantana en el universo cultural y no lo-
preocupación de las elites políticas por las Sociedad de las Naciones, al igual que el
garon a tener éxito mundial: La virgen de gra manifestar nexos con cuestiones más
generaciones futuras. En los años finales Instituto Interamericano de Protección a
los sicarios de Fernando Vallejo y Cidade globales (Estado, familia y sociedad civil).
del siglo XIX, los niños abandonados o tra- la Infancia, sentaron en el período de en-
de Deus de Paulo Lins. Por último, Peter Finalmente, vale señalar que uno de los
bajadores en las calles fueron vistos como treguerras las bases sobre las cuales a
Peetz plantea la situación real de muchos méritos notables de esta obra es que el re-
un indicador inequívoco de la crisis econó- partir de 1946 se edificaría el Fondo de
jóvenes marginados de fines del siglo XX, corrido por los escenarios latinoamericanos
mica y de la destrucción de la familia tra- las Naciones Unidas para la Infancia
que ya no aceptan los valores y las normas entre los siglos XIX y XX, a partir del aná-
dicional, y por eso fueron percibidos como (UNICEF).
de la sociedad que los excluye y optan por lisis de distintas situaciones, permite con-
un peligro social. Dos artículos revisan la A lo largo del siglo XX, las deficiencias
formar un mundo propio. Este artículo figurar una dimensión regional de procesos
problemática de los niños en las grandes e inseguridades de educación e integra-
centra su interés en el caso de las pandillas sustantivos e interpretaciones analíticas
ciudades, las cuales ocupaban un lugar im- ción económica y social de jóvenes y ado-
centroamericanas, denominadas “maras”. respecto de la cuestión de la infancia, sobre
portante en la política y el discurso público. lescentes siguieron generando problemas
En el cierre de esta compilación se re- la cual en ocasiones se han proyectado o
Sandra Carreras muestra cómo entre para los gobiernos y las sociedades. Silke
toma el tema de la legislación internacio- identificado rasgos y características de al-
1870 y 1920 las altas tasas de abandono Hensel analiza el fenómeno de su crimina- nal en materia de derechos de niños y cance estrictamente nacional.
y mortalidad infantil alarmaron en la Ar- lización en el caso específico de las pandi- adolescentes. Ruth Stanley observa el María Marta Aversa (UBA-UNSAM)
gentina a médicos, higienistas y políticos. llas de jóvenes mexicano-americanos a
Su trabajo analiza las leyes protectoras mediados del siglo XX en Estados Unidos.
para niños y madres, como también los Así el debate sobre el control de la juven-
programas e instituciones de educación y tud generó una rivalidad sobre el discurso

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Geneviève Verdo orden existente” (115). En este sentido, pendencia absoluta del dominio español.
los entendimientos entre el centro y las En el tercero y último se distingue el
L’indépendance argentine entre cités et nation ciudades se lograron a través de un traslado del Congreso Constituyente a
ambiguo proceso de conflictos y negocia- Buenos Aires, con la consecuente pérdida
(1808-1821) ciones permanentes que, cuando no pros- de influencia del interior. Progresiva-
París, Publications de la Sorbonne, 2006, 477 páginas peraron, degeneraron en contiendas que mente, el desgaste y la posterior caída del
dieron por resultado los primeros pasos gobierno central produjo, a partir de

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n 1852, Juan Bautista Alberdi, secuencia de la invasión napoleónica a la de las largas contiendas civiles entre 1820, la separación formal de las provin-
en su obra Bases y puntos de par- península –y el posterior resquebraja- unitarios y federales. cias en un proceso donde finalmente,
tida para la organización políti- miento del sistema colonial hispánico– Existen otros dos aspectos que consi- según Verdo, se efectivizó la retroversión
ca de la República Argentina, intentaba hasta la disolución del precario Estado dero necesario tomar en cuenta como de la soberanía en las ciudades. En todo
desentrañar el enigma de conformar un centralizado dominado por Buenos Aires. innovadores dentro del enfoque de la el período estudiado interactúan momen-
sistema de gobierno que respetara los En la introducción, constatamos las obra. Por un lado, su análisis de escalas, tos donde se alterna el predominio de los
antecedentes centralistas y federalistas disconformidades que la autora encuen- el que se proyecta desde la cima –las lazos verticales –de la cima a las bases–
de un país que había luchado más de tra con relación a la historiografía prece- organizaciones centrales del poder revo- con otros donde prevalecen los lazos hori-
cuarenta años y que parecía, una y otra dente. En ella esboza una doble labor: lucionario– hasta las bases –la vida polí- zontales entre las distintas ciudades. Los
vez, volver a tropezar con la misma mientras pretende desmitificar el rol tica de las provincias que promueven tres momentos señalados no reflejan otra
piedra. Al año siguiente, en la Constitu- “pasivo” que jugaron las provincias en el una concepción horizontal de la sobera- cosa que las rupturas, o puntos de infle-
ción Nacional, aceptándose la iniciativa proceso independentista –sin dejar de nía–. Por el otro, la relativización que le xión, donde se pasa de un sistema de
de Alberdi, se plasmaba la concreción de analizar los resortes de dominación polí- confiere a las ideologías en cuanto a que lazos a otro. Paralelamente, acompaña al
un sistema político que hibridaba un tica de Buenos Aires–, paralelamente, no eran éstas lo único que lograba movi- proceso una oscilación entre prácticas
presidencialismo poderoso dentro de una critica la bibliografía previa, enrostrán- lizar a los actores, puesto que también se políticas de Antiguo Régimen con otras
república marcadamente federalista. Sin dole el hecho de relatar los sucesos de la encontraban inscriptos en diferentes más acordes con la modernidad, corres-
embargo, la letra sentó un notable prece- capital como si fuesen la “esencia misma” redes. En este sentido, la reconstrucción pondiendo a la Asamblea Constituyente
dente aunque no atenuó totalmente la de todo el proceso y pudiesen, por ende, de los lazos parentales y de amistad de 1813 un ejemplo significativo dentro
tensión existente entre dos concepciones extenderse a todo el resto del territorio. ayuda también a comprender el juego de esta fase de transformaciones.
políticas de la soberanía radicalmente Por lo tanto, el objetivo central del libro que subyace detrás de las facciones que De un total de siete, los primeros tres
diferentes. Por lo tanto, cabe pregun- reside en reinterpretar el período par- rivalizan en las distintas localidades. capítulos se interesan en el lapso que
tarse: ¿de dónde nacen estas dispares tiendo de las ciudades del interior, estu- Esta vasta obra, sólida por su aparato transcurre desde 1810 hasta 1815 y allí
tendencias? ¿Por qué motivos se han diando cómo se reorganiza la vida políti- erudito, recorre a través de sus capítulos se analizan, en un primer momento, los
encarnado de tal modo que aún se ca de las mismas como consecuencia del una senda cronológica que se divide en antecedentes de la revolución y el rol de
resisten a formar parte del pasado? Es impacto de la revolución mientras se pre- tres momentos principales. En el primero Buenos Aires como capital virreinal. Con
posiblemente la obra L’indépendance tende armonizar la retroversión de la se destacan el inicio del proceso revolu- el inicio del proceso revolucionario, se
argentine entre cités et nation (1808- soberanía de los pueblos con una unidad cionario, el traspaso y la retroversión de distinguen dos tendencias antagónicas.
1821), de Geneviève Verdo, una cita de cuerpo soberano. En ese proceso, el rol la soberanía, la organización del nuevo Una era la de aquellos que sostenían que
obligada para comenzar a comprender el cumplido por las ciudades ha sido más régimen, las movilizaciones armadas y la retroversión de la soberanía significa-
origen de esta compleja y tan actual relevante de lo que comúnmente se ha sus consecuencias en las distintas ciuda- ba una suerte de tabula rasa que ubica-
problemática. considerado. Si, lejos de obrar en un des del interior. En el segundo observa- ba a todos los pueblos en igualdad de
En las sendas de una historiografía principio por un celo revolucionario que mos el proceso que llevó a la disolución condiciones. Mientras la otra, integrada
marcada por la impronta de François- se encontraría latente, han optado por del gobierno central y unipersonal –el por jovenes radicales porteños como
Xavier Guerra, la autora analiza el perío- apoyar al movimiento de insurgencia ini- Directorio– y a la reconstrucción de los Juan José Castelli o Mariano Moreno,
do que se extiende desde la fragmenta- ciado en Buenos Aires, ha sido porque lazos horizontales de las ciudades a tra- promovía el predominio de Buenos Aires
ción de la soberanía que se produce en el “las ciudades se suman al nuevo régimen vés del Congreso Constituyente de Tucu- como consecuencia de su jerarquía sim-
virreinato del Río de la Plata como con- pues en apariencia éste no modifica el mán, donde en 1816 se proclama la inde- bólica y de su pasado.

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A partir de 1812, “la instauración y dencias volvían a declarar su indepen- La retroversión de la soberanía, lizada la anhelada unión nacional.
la obra de la Asamblea General Consti- dencia y una nueva retroversión de la anunciada desde 1810, recién se lograba Recién habrá que esperar a 1853 para
tuyente va en el mismo sentido que lo soberanía se reconstituyó, reanudándose luego de un proceso de madurez entre las ver proclamada la Constitución definiti-
efectuado en las Cortes de Cádiz: des- los lazos transversales a partir de 1816 provincias, aunque marcada ahora por el va, a 1862 para que la unión entre las
mantelar la sociedad de Antiguo Régi- por intermedio del Congreso de Tucu- signo del federalismo triunfante. Sin provincias se concrete y a 1880 para que
men para sustituirlo por un orden fun- mán. Si un acontecimiento de tal magni- embargo, este proceso no colaboró con la Buenos Aires sea la capital de la federa-
dado según los principios del liberalis- tud era celebrado tan lejos de la antigua democratización social sino con la des- ción. ¿Cuál es el justificativo de tal
mo político” (92). Sin embargo, a pesar capital virreinal, eso no hace sino demos- centralización política. No era el “pue- retardo? Geneviève Verdo lo responde en
de los vientos de moderidad que sopla- trar la necesidad de aletargar la prepon- blo” sino “los pueblos” los que aspiraban su libro, constituyéndose, a su vez, en
ban en el Río de la Plata, la incapacidad derancia porteña. Esta vez fueron los a ejercer el poder. Una vez más, a partir cita obligada de todo estudio que preten-
de negociación entre las facciones riva- gobernadores los que acordaron imponer de 1820 se tejían lazos transversales. da comprender el proceso independen-
les atestigua una concepción de poder un nuevo director supremo y declarar la Los nuevos intentos de conformar una tista, pero también la causa del desequi-
indivisible, unanimista, que perdura y independencia formal de España, logran- Constitución –en un principio liderados librio tan marcado de soberanía entre el
contradice los nuevos dogmas. La divi- do, de ese modo “el máximo consenso por el gobernador de Córdoba, Juan poder central y el de las provincias.
sión de poderes también se confunde en entre las provincias, el que ya no volve- Baustista Bustos– se diferenciaban de Compartimos la inquietud de nuestra
los límites que se establecen entre las rán a encontrar más adelante...” (300). sus predecesores por los pactos que se autora cuando en su conclusión se pre-
autoridades de la Asamblea, los triunvi- En los dos últimos capítulos, el 6 y 7, establecían desde “abajo” hacia “arriba”. gunta: “La debilidad tan constantemen-
ros –una suerte de ejecutivo colegiado– observamos cómo al poco tiempo el Con- No por ello fueron más fructíferos: la te denunciada de la construcción del
negativa de Buenos Aires, la provincia Estado y de la nación en Argentina ¿no
y la Sociedad Patriótica –la facción polí- greso, sin definir aún las pautas de la
más influyente, a colaborar en ellos se está ligada al carácter de las identida-
tica dominante en Buenos Aires–. Ému- nueva Constitución, se trasladaba a
traducía, nuevamente, en otro rotundo des de las ciudades del interior, a la dis-
los de esta última brotaron en el inte- Buenos Aires, y mientras las guerras
fracaso. persión de poderes soberanos y a la
rior, y el dominio sobre los recursos y el contra los caudillos federales del litoral
A pesar de que en 1826 Bernardino hegemonía que Buenos Aires continúa
nuevo rol desempeñado por las elites recrudecían, una vez asentada en su
Rivadavia era nombrado presidente de ejerciendo sobre el conjunto?”. Las difi-
provincianas les otorgaron un poder nuevo emplazamiento, se transformaría
la República Argentina y que un año cultades presentes de las provincias del
desconocido hasta ese momento. A pesar en un mero instrumento auxiliar a las
después se sancionaba una Constitu- interior responden afirmativamente a
de ello, la Junta Central logró con cierto voluntades del Directorio. Sin embargo,
ción, la guerra contra el Imperio del este interrogante.
éxito sustituir una verdadera represen- no es sino hasta 1819 que la Constitu-
Brasil y la lucha contra la facción fede- Ignacio Zubizarreta
tación de los pueblos por la propagación ción saldría a luz, proponiendo un siste-
ral despedazaron los sueños de ver rea- (Université Paris Diderot-SEDET)
de un nuevo patriotismo revolucionario, ma bicameral, aunque de marcada ten-
que se incorporaba a través de las fies- dencia unitaria en relación con la auto-
tas cívicas y los festejos por el aniversa- nomía de las provincias. Pero curiosa-
rio del 25 de Mayo. Gracias a estos mente, salvo en el litoral, a diferencia de
recursos, “se comprende cómo el régi- lo que la historiografía generalmente
men controlado desde Buenos Aires presupuso, “la tentativa de los constitu-
pudo, a pesar de su carácter autoritario yentes por articular la representación de
y entrometido, conservar su ascendiente los pueblos y una representación nacio-
en el interior” (164). nal es bien aceptada en su conjunto: nin-
Aparentemente, ese equilibrio no guna crítica seria se hace sentir en el
perduraría mucho tiempo, pues, como interior; ninguna provincia rechaza ele-
Verdo lo señala en los capítulos 4 y 5, el gir a sus representantes” (353). Como
Poder Ejecutivo –ejercido por el Directo- sucedió en 1815, el Directorio se precipi-
rio– se fue desgastando a partir de 1814, taba definitivamente, pero esta vez fue-
y en 1815 se rompe el pacto entre la ron los caudillos del litoral los que le
cúpula dirigente y el interior. Las inten- asestaron su estocada letal.

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estudios sociales
revista universitaria semestral
Índice Consejo Editorial: Darío Macor (director), Ricardo Falcón,
Artículos
Eduardo Hourcade, Enrique Mases, Hugo Quiroga, César Tcach,
Darío Roldán
1. Entre la cooperación y la asistencia: un análisis de la incidencia del apoyo económico
internacional en el movimiento indígena en Argentina. Por Morita Carrasco, Laura Sterpin
y Marina Weinberg
Nº 35 segundo semestre 2008
2. Rozando la memoria. Memoria y trabajo entre campesinos “sin tierra”.
ARTÍCULOS
Por Fernanda Figurelli
3. Te conozco Mascarita. Prácticas de identificación en el mundo judicial penal JOSÉ CARLOS CHIARAMONTE: Sobre el uso historiográfico del concepto de
Por Deborah Daich región.
4. Oposición política y cambios técnico-profesionales en una iniciativa docente. Un
estudio etnográfico de las escuelas no graduadas en la provincia de Buenos Aires. Por VALENTINA AYROLO: Hombres armados en lucha por poder. Córdoba de la
Ana Padawer posindependencia.
5. Consagración de los jefes de una hinchada de fútbol en Argentina:
aguante, generosidad y política. Por María Verónica Moreira NATACHA BACOLLA: Debatiendo sobre lo incierto. La crisis del treinta en la
tinta de sus actores e intérpretes.
6. La pérdida del trabajo petrolero: transformaciones laborales, materiales e identitarias.
Por Leticia Muñiz Terra CÉSAR TCACH: La Unión Nacional Fascista y La página de Italia.
7. De la vida en la quema al trabajo en las calles. El cirujeo en la Ciudad de Buenos
Aires. Por Mariano Daniel Perelman HÉCTOR GHIRETTI: Invención y destrucción del Fiscal de la patria. El Partido
8. Los rituales escolares en la escuela pública polimodal argentina. Comunista, su reconstrucción ideológica de la figura de Lisandro de la
Por Cristina Guillén Torre y la revisión histórica de la izquierda nacional.

Reseñas RICARDO SIDICARO: Las elites políticas peronistas y la democracia (1946-


1. Librar el Camino. Relatos sobre Antropología y Alteridad. De Miguel Bartolomé 1955).
Por Analía García y Sebastián Valverde
RAANAN REIN Y EFRAIM DAVIDI: Deporte, política y exilio: protestas en Israel
2. Violencia y género en la sociedad patriarcal. De Rita Laura Segato durante la Copa Mundial de Fútbol (Argentina, 1978).
Por Pedro Paulo Gomes Pereira
3. Culturas, comunidades y procesos urbanos contemporáneos. De Wilde, Guillermo y CRISTIAN BUCHRUCKER: La penetración del antisemitismo nazi en la pobla-
Schamber, Pablo (comps.) Por Adriana Carísimo y Patricia Delgado ción del Tercer Reich.

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