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DISEÑO POR DESEMPEÑO: ANTECEDENTES,

CONCEPTOS GENERALES Y PERSPECTIVAS

Amador Terán Gilmore (1)

VII SNIS

RESUMEN

El mal desempeño sísmico de estructuras sismorresistentes modernas durante eventos sísmicos


recientes, ha enfatizado la necesidad de replantear las metodologías actuales de diseño sísmico.
Como parte de este replanteamiento, la comunidad internacional de ingeniería estructural ha
resaltado la importancia de complementar la fase numérica del diseño sísmico, con una fase
conceptual y una de implantación. Además, se ha identificado la necesidad de plantear, dentro de la
fase numérica, metodologías basadas en el control de la respuesta dinámica de las estructuras
sismorresistentes. La filosofía de diseño por desempeño se ha constituido, dentro de este contexto,
como la alternativa más viable para el planteamiento de metodologías de diseño sísmico que den
lugar a estructuras que satisfagan las cada vez más complejas necesidades de las sociedades
modernas. Los avances logrados hasta el momento han permitido plantear requerimientos de diseño
sísmico basados en esta filosofía, y sugieren que la siguiente generación de códigos de diseño
sísmico estará basada en el concepto de diseño por desempeño.

ABSTRACT

The poor seismic performance of modern earthquake-resistant structures during recent seismic
events, has emphasized the need to reformulate current earthquake-resistant design methodologies.
The international community has emphasized that this reformulation should contemplate the
addition of conceptual and implementation phases to complement the numerical phase of seismic
design, as well as the implementation, within the numerical phase, of methodologies based on the
control of the dynamic response of the earthquake-resistant structures. Within this context,
performance-based design constitutes the best alternative for the formulation of seismic design
methodologies that allow for the design of structures that are able to satisfy the complex needs of
modern societies. The progress currently achieved has allowed the formulation of seismic design
provisions that are based on this philosophy, and suggests that the next generation of seismic design
codes will be based in the concept of performance-based design.

ANTECEDENTES

Para entender la proble mática derivada del uso de los procedimientos actuales de diseño
sismorresistente, es necesario analizar cuidadosamente la función del ingeniero estructural. Para ello,
debe reconocerse que esta función trasciende al diseño de estructuras que no fallen, y que alcanza la

(1) Departamento de Materiales, Universidad Autónoma Metropolitana, Av. San Pablo 180, Col. Reynosa Tamaulipas, México
02200, D.F., tga@correo.azc.uam.mx

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obligación de satisfacer las muchas necesidades y expectativas, técnicas y socioeconómicas, que


surgen de la construcción de obras de ingeniería civil. Como ejemplo de expectativas no satisfechas,
pueden citarse algunas de las consecuencias que a diferentes niveles resulta el no contemplar la
aceleración absoluta como un parámetro relevante durante el diseño sísmico:

• Estructuras esenciales. Considere el diseño y construcción de un hospital en una zona de


intensa actividad sísmica. La sociedad impone como expectativa el que dicha estructura
sobreviva sismos severos en condiciones de operación continua. Sin embargo, esto no
siempre es el caso, como lo ilustra el comportamiento durante el sismo de Northridge de
1994, de varios hospitales ubicados en la ciudad de Los Angeles, California (entre ellos el
Hospital Olive View, diseñado acorde al Hospital Seismic Safety Act de 1992). Aunque
muchos de estos hospitales se comportaron bien desde un punto de vista estructural, su
respuesta dinámica amplificó considerablemente la aceleración máxima del terreno, de
manera que los daños en su contenido crearon la necesidad de evacuarlos parcialmente
después de este evento. La Figura 1 ilustra algunos de los daños observados en hospitales
ubicados cerca de al zona epicentral. Puede concluirse que muchos de estos hospitales
tuvieron un desempeño sísmico insatisfactorio a pesar de su buen desempeño estructural.
• Estructuras de ocupación estándar. En ocasiones, el daño directo al contenido es de
menor consecuencia que la amenaza que representa, a la seguridad de los ocupantes de la
estructura, el vuelco del mismo. A manera de ilustración, considere que mas de una en
cada cien muertes, ocurridas como consecuencia del sismo de Kobe en 1995, fue producto
del volteo de muebles y equipo (Otani, 1997).

El mal desempeño sísmico comentado en los dos párrafos anteriores se debe a algunas de las
deficiencias y lagunas existentes en los procedimientos actuales de diseño sísmico. En particular, el
énfasis que se pone en la resistencia y rigidez de la estructura, y la falta de atención a demandas que
pueden ser relevantes en su desempeño sísmico (en este caso de aceleración), hace imposible para
el diseñador considerar todos los aspectos de importancia durante el diseño sísmico.

Con base en lo discutido en el párrafo anterior puede decirse que uno de los grandes
problemas con el uso de los reglamentos actuales de diseño sísmico es que estos suelen
considerar parcialmente el desempeño de las estructuras de ocupación estándar; sin embargo, no
proporcionan elementos sólidos para el diseño sísmico de estructuras, que, como el Hospital
Olive View, tienen requerimientos de desempeño significativamente diferentes a los de una
estructura estándar, o para evaluar el efecto que la excitación sísmica de diseño tiene sobre el
contenido de las estructuras.

Dentro de un contexto mas amplio, la necesidad de replantear los procedimientos actuales


de diseño sísmico, se hizo notoria después de los sismos de Loma Prieta en 1989, Northrid ge en
1994 y Kobe en 1995. En particular, a mediados de 1988 se inició una serie de discusiones
informales entre expertos estadounidenses y japoneses (que incluyeron ingenieros de la práctica e
investigadores), acerca de cómo diseñar estructuras sismorresistentes con desempeño predecible.
En 1989 se presenta el sismo de Loma Prieta, el cual indujo niveles moderados de movimiento
del terreno en la zona de la Bahía de San Francisco. La pérdida de 8 billones de dólares en daños
directos fue considerada entonces como excesiva por la comunidad de ingeniería estructural y las

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agencias de gobierno de los EE.UU. Esto motivo a que en 1992 se iniciaran esfuerzos por
desarrollar un marco de referencia que hiciera posible la elaboración de una nueva generación de
códigos basados en el concepto del diseño por desempeño. Con este fin la Sociedad de Ingenieros
Estructurales de California (SEAOC) estableció el Comité Visión 2000. De manera paralela,
empezó a plantearse en Japón un marco que permitiera el desarrollo de enfoques de diseño
basados en esta filosofía.

a)Veteran's Administration Sepúlveda Hospital b) Olive View Hospital

c) Farmacia del Northridge d) Olive View, daño en instalaciones


Medical Arts Building
Figura 1. Daño no estructural en hospitales ubicados cerca de la zona epicentral,
Sismo de Northridge 1994 (Fotos cortesía de NISEE).

En 1994, el sismo de Northridge provoca pérdidas por más de 20 billones de dólares. Las
pérdidas sufridas durante este evento, y el antecedente de Loma Prieta, vivido cinco años antes,
llevaron a la comunidad ingenieril, así como a las aseguradoras y agencias federales en los
EE.UU., ha concluir que se requería revisar y replantear algunas de las bases en que se sustentaba
la normatividad del diseño sísmico. Se pretendió con esto que las estructuras que se construyeran
en un futuro mas las existentes que se rehabilitaran no sufrieran niveles de daño tan elevados
durante excitaciones sísmicas leves y moderadas.

En Japón se llevaban discusiones importantes, desde principios de los noventa, acerca de


la necesidad y posibilidad de adoptar varios de los principios de la filosofía de diseño por
desempeño en su código de diseño sísmico. El advenimiento del sismo de Kobe en 1995, que
produjo pérdidas directas por 9914 billones de yen, induce al Ministerio Japonés de Construcción
a plantear un proyecto oficial para el desarrollo de una metodología de diseño por desempeño.

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Las pérdidas originadas a raíz de los sismos de Loma Prieta, Northridge y Kobe, llevaron
a concluir a la comunidad de ingeniería estructural que los niveles de daño estructural y no
estructural de varias estructuras diseñadas acorde a una normatividad sísmica actual, fueron
mucho mayores de los que se hubieran esperado. Se concluyó que aunque muchas de estas
estructuras habían sido diseñadas adecuadamente conforme a la normatividad actual, su umbral
de daño estructural y no estructural era menor que el que exigían las necesidades
socioeconómicas de la sociedades estadounidense y japonesa. Una vez que estos dos países,
líderes en la investigación y práctica de la ingeniería sísmica a nivel mundial, pusieron en su
agenda de trabajo el tema del diseño por desempeño, esta filosofía de diseño sísmico adquirió la
relevancia que hoy en día tiene a nivel mundial.

En 1995, el Comité Visión 2000 publica un reporte donde plantea las bases sobre las que
actualmente se sustenta la formulación de la mayoría de metodologías de diseño por desempeño
que se han propuesto. Un par de años después, inicia la publicación de una serie de
requerimientos de diseño sísmico que se basan en la filosofía de diseño por desempeño (Federal
Emergency Management Agency 1997, 2000). Actualmente, los códigos de diseño sísmico de
varios países han incorporado algunos de los principios en que se basa esta filosofía.

Una vez que sectores cada vez más amplios de la comunidad de ingeniería estructural
accedieron al planteamiento del diseño sísmico por desempeño, se replanteó su alcance y se
identificaron muchos otros beneficios en la aplicación de esta filosofía, que van desde posibilitar
una mejor comunicación entre el ingeniero y su cliente, hacer posible el planteamiento de marcos
de referencia que permitan establecer prioridades en programas masivos de rehabilitación
estructural, hasta permitir la apertura del mercado comercial de la ingeniería estructural en Japón
(Otani 1996, Poland y Hom 1997). Quizá uno de los aspectos mas interesantes del uso de esta
filosofía radica en la posibilidad de establecer una relación directa entre el costo total de una
estructura (que incluye costo directo de construcción mas costos directos e indirectos derivados
del daño que pueda sufrir durante las excitaciones sísmicas a las que se vea sujeta durante su vida
útil), y su desempeño sísmico esperado. Imagine la posibilidad que esto ofrece al ingeniero en
cuanto a explicarle a su cliente, y a la sociedad en general, que invertir un poco más de recursos
durante el diseño y la construcción de la estructura, permite por lo general disminuir el costo total
de una estructura durante su vida útil.

Uno de los aspectos del diseño sísmico que han destacado recientemente, como
consecuencia de lo discutido en los párrafo s anteriores, es la confiabilidad del diseño. Se apreció
en eventos sísmicos recientes que la confiabilidad del diseño sísmico no solo era menor que la
que se esperaba, sino que presenta grandes inconsistencias de un sistema estructural a otro, e
inclusive entre estructuras que tienen un mismo sistema estructural. Las mejoras en el
entendimiento de la respuesta y desempeño estructural de los sistemas estructurales tradicionales
pronto llevaron a concluir que no sería posible establecer los niveles de confiabilidad deseados, ni
plantear niveles de confiabilidad consistentes, a menos que las metodologías de diseño sísmico
actualicen su formato. Finalmente, otra de las cuestiones que han puesto en evidencia la
necesidad de adoptar criterios de diseño por desempeño ha sido el ava nce tecnológico en el área
de la ingeniería sísmica. Puede decirse que este avance ha rebasado a las metodologías actuales
de diseño sísmico, y por tanto, han hecho obsoletos a los códigos actuales (Otani 1996, Bertero
2000). De hecho, en algunos países (como los EE.UU. ), la falta de adopción de requerimientos

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racionales para el diseño sísmico de sistemas innovadores ha obstaculizado enormemente el uso


de los mismos en la práctica. En particular, el desempeño estructural de muchos de los materiales
y sistemas sismorresistentes que se han introducido recientemente, como es el caso del
aislamiento sísmico y la disipación pasiva de energía, depende de demandas sísmicas, como las
de desplazamiento máximo y acumulado, que no pueden estimarse de una manera razonable
dentro del contexto de los métodos actuales de diseño sísmico.

GENERALIDADES DEL DISEÑO SÍSMICO

Para hacer posible la comprensión del contexto a partir del cual se proponen actualmente cambios
para mejorar las metodologías de diseño sísmico, en esta sección se discuten algunos aspectos
básicos involucrados en dicho diseño. Primero, es importante enfatizar que el diseño sísmico se
basa actualmente en una formulación de demanda y suministro conforme a lo siguiente:

DEMANDA SÍSMICA ≤ SUMINISTRO SÍSMICO (1)

La información requerida para el correcto planteamiento de la Ecuación 1 puede


agruparse en 4 categorías:

• Niveles sísmicos de diseño. Es necesario establecer niveles sísmicos de diseño que


agrupen, de acuerdo a su intensidad, a todas las posibles excitaciones sísmicas que puedan
generarse en el sitio de la construcción. Una vez definidos estos niveles, es necesario
plantear una representación numérica (analítica) para cada uno de estos niveles, de
manera que el diseñador pueda establecer en contra de que se diseñará la estructura.
• Criterios de desempeño. Es necesario considerar el comportamiento deseado (criterios de
desempeño) de la estructura durante los diferentes niveles sísmicos de diseño. Estos
criterios por lo general se establecen en función del nivel de daño aceptable en los
elementos estructurales, elementos no estructurales, y contenido de la estructura
(inmobiliario, equipo, instalaciones, etc.), que varía según la importancia y función de la
estructura.
• Demandas sísmicas. Es necesario identificar, en función del comportamiento deseado,
cuáles son las demandas sísmicas relevantes para cada uno de los niveles sísmicos de
diseño. Una vez identificadas, las demandas sísmicas deben cuantificarse por medio de
métodos numéricos de análisis estructural.
• Suministros sísmicos. Una vez establecidas las demandas, puede entonces establecerse
una serie de suministros sísmicos que las satisfagan. Debe enfatizarse que la predicción de
las demandas y la evaluación de los suministros sísmicos no es una tarea fácil. Las
demandas sísmicas en una estructura dependen fuertemente de sus suministros sísmicos
(la respuesta de la estructura depende de las características mecánicas que se le
suministran), mientras que los suministros sísmicos se proveen a la estructura en función
de las demandas estimadas. Esto hace que el diseño sísmico sea iterativo por naturaleza.

Puede decirse que actualmente existe un consenso acerca de los criterios de desempeño
para las estructuras de ocupación estándar:

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• Resistir sin daño (estado límite de servicio) niveles menores de movimiento sísmico;
• Resistir sin daño estructural, aunque posiblemente con algún tipo de daño no estructural
(estado límite de operación), niveles moderados de movimiento sísmico;
• Resistir sin colapso, aunque con algún tipo de daño estructural y no estructural (estado
límite de seguridad), niveles mayores de movimiento sísmico.

Lo anterior implica la correspondencia de tres criterios de desempeño (o estados límite)


con tres niveles sísmicos de diseño (menor, moderado y mayor); la definición de esta
correspondencia da lugar a los objetivos de diseño. Cada uno de los tres criterios se asocia a un
estado límite: el primero de ellos al estado límite de servicio, el segundo al estado límite de daño
y el tercero al estado límite de colapso o falla. Para satisfacerlos, gran parte de los reglamentos de
diseño sísmico establecen que el diseño de estructuras de ocupación estándar debe llevarse cabo
considerando un sólo estado límite y su correspondiente nivel sísmico de diseño, con la
suposición implícita de que con ello se satisfacen los tres criterios mencionados arriba. Aunque el
estado límite que normalmente se considera es el de colapso (asociado a sismos de gran
intensidad), en México se considera hasta la fecha un nivel de diseño que no corresponde a
ninguno de los tres estados límite mencionados.

Existen cuatro propiedades de una estructura sismorresistente, que son relevantes para su
respuesta dinámica, y por tanto, para su desempeño sísmico. Tres de éstas, la resistencia lateral,
la rigidez lateral y la capacidad de deformación (máxima y acumulada) son características
mecánicas de una estructura que deben diseñarse; mientras que la cuarta, la masa reactiva,
normalmente no se diseña. Existe una quinta característica, la capacidad de disipación de energía
(que a veces puede cuantificarse a partir de un coeficiente equivalente de amortiguamiento), que
puede considerarse de relevancia para el comportamiento de sistemas sismorresistentes
innovadores (por ejemplo, aislamiento sísmico y sistemas pasivos de disipación de energía).

Existe una interacción importante entre las características mecánicas mencionadas en el


párrafo anterior, de manera que un cambio importante en una de estas características, afecta, por
lo general de manera importante, al valor de las otras. Esta interacción no es fácil de caracterizar,
de manera que a veces resulta difícil establecer una relación directa entre las diferentes
características mecánicas. Por tanto, no es posible obviar, durante el diseño sísmico, algunas de
ellas en favor de otras; en otras palabras, deben tomarse en cuenta explícitamente cada una de las
características mecánicas conforme a lo siguiente:

DEMANDA SÍSMICA ≤ SUMINISTRO SÍSMICO (2)


de de
Resistencia Resistencia
Rigidez Rigidez
Capacidad de deformación Capacidad de deformación
(máxima y acumulada) (máxima y acumulada)

En su caso, la Ecuación 2 debe tomar en cuenta la capacidad de disipación de energía de


la estructura (viscosa o no). Las demandas obtenidas a partir de la Ecuación 2 no sólo dependen

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del nivel sísmico considerado, sino del criterio de desempeño asociado a ese nivel; esto es, para
un nivel sísmico dado, la Ecuación 2 puede arrojar demandas sísmicas significativamente
diferentes para criterios de desempeño diferentes. Para entender esto considere a manera de
ejemplo que para una excitación sísmica dada el nivel de daño estructural en una estructura
sismorresistente disminuye de manera importante con un incremento de su resistencia lateral
(Arroyo et al., 2000). Por tanto, mientras el criterio de desempeño involucre menor daño
estructural, la Ecuación 2 tenderá a resultar en mayores demandas de resistencia para un nivel
sísmico dado.

Se ha observado que el nivel de daño o de degradación que una estructura exhibe después
de una excitación sísmica, depende de los valores que durante la misma adquieren el
desplazamiento máximo (elementos no estructurales), la deformación plástica máxima y
acumulada (elementos estructurales), y la velocidad y la aceleración máximas (contenido, equipo,
instalaciones, algunos dispositivos disipadores de energía). En particular, mientras estos
parámetros de respuesta se incrementan, mayor es el nivel de daño o degradación. La
combinación de características mecánicas planteada a partir de la Ecuación 2 debe ser tal que
controle la respuesta de la estructura dentro de límites de respuesta consistentes con el nivel de
daño o desempeño deseado para los elementos estructurales, elementos no estructurales y el
contenido de la estructura. Esto se discutirá en detalle mas adelante.

ENFOQUES ACTUALES DE DISEÑO SÍSMICO

Una de las decisiones fundamentales que se toman durante las etapas iniciales del diseño sísmico
es la selección del sistema y configuración estructural, así como del detallado que se la
proporcionará a la estructura. El detallado normalmente esta asociado a un factor del cual
dependerá la reducción del espectro de diseño elástico de resistencia para obtener un espectro
inelástico de diseño. A manera de ejemplo, considere que acorde al Reglamento de
Construcciones para el D.F. (RCDF) y normas asociadas, debe seleccionarse un valor para el
factor de comportamiento sísmico (Q), el cuál define el factor de reducción del espectro elástico
de resistencia, Q´, y el detallado que se utilizará en la estructura.

Por un lado, a partir de Q´ se definen los espectros inelásticos de diseño, a partir de los
cuales es posible definir fuerzas laterales para modelar el efecto de la excitación sísmica de
diseño sobre la estructura. Estas fuerzas inducen elementos mecánicos en los elementos
estructurales, y producen distorsiones de entrepiso, que constituyen una medida de las demandas
de resistencia y rigidez en la estructura, respectivamente. Los elementos mecánicos (axial,
cortante, momento flexionante, etc.) inducidos en los elementos estructurales constituyen las
demandas de resistencia que deberán satisfacerse, en el caso de estructuras de concreto reforzado,
mediante un refuerzo longitudinal y transversal adecuado. La distorsión de entrepiso (definida
como la diferencia de desplazamientos laterales de la estructura al nivel de las losas de piso que
delimitan a un entrepiso, normalizada por la altura de dicho entrepiso) da una medida de las
demandas de rigidez, ya que los reglamentos especifican limites de distorsión máxima que no
deben excederse durante el análisis estructural. El excederlos implica aumentar el tamaño de los
elementos estructurales (esto es, su rigidez) hasta que se cumpla con dichos límites.

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Por el otro lado, el detallado de la estructura define su capacidad de deformación última.


Esta capacidad de deformación, que no se maneja explícitamente, suele cuantificarse a través del
concepto de ductilidad última, µu , definida como el desplazamiento lateral último que la
estructura es capaz de alcanzar cuando se le sujeta a un estado de deformación monotónicamente
creciente, normalizado por el desplazamiento lateral de fluencia de la estructura (aunque no hay
un consenso al respecto, el desplazamiento lateral suele medirse a nivel azotea). Note que
conforme a lo que se ilustra en la Figura 2a, el desplazamiento de fluencia normalmente se define
a partir de una idealización bilineal de la curva fuerza deformación real de la estructura.
Conforme a lo sugerido por la Figura 2b, el diseño sísmico consiste en determinar la resistencia
lateral y rigidez lateral que deben proporcionarse a la estructura para que, durante la excitación
sísmica de diseño asociada al estado límite de seguridad, su demanda máxima de ductilidad
(µmax ) no exceda µu. El análisis estructural se plantea a partir de la siguiente formulación parcial
de la ecuación demanda-suministro:

DEMANDA SÍSMICA ≤ SUMINISTRO SÍSMICO (3)


de de
Resistencia Resistencia
Rigidez Rigidez

Se recalca que la Ecuación 3 esta sujeta a que se satisfaga la condición µmax < µu .

Cortante basal
Cortante Basal
µu µu

µmax
µu = δu / δ y Ductilidad

δy δ u (falla)
Desplazamiento µmax < µu
de Azotea

a) Monotonicamente Creciente b) Excitación sísmica


Figura 2 Curvas idealizadas esfuerzo deformación para una estructura sismorresistente
sujeta a diferentes estados de deformación lateral

El planteamiento de la Ecuación 3 acorde a los métodos actuales de diseño sísmico tiene


las siguientes particularidades:

• El uso de métodos de análisis elástico para resolver el análisis estructural implica una
relación lineal entre la resistencia lateral y la rigidez lateral de la estructura, de tal manera
que el valor de diseño de ambas características mecánicas depende directamente de las
fuerzas laterales de diseño. Una de las deficiencias de este planteamiento surge a partir del

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hecho de que no se hace consideración explícita e independiente del valor de estas dos
características mecánicas. Cabe mencionar que autores como Priestley (2000) contienden
que la resistenc ia y rigidez en las estructuras de concreto exhiben una relación
prácticamente lineal, por lo que la resistencia de las estructuras de concreto reforzado
puede obviarse durante el diseño sísmico a favor de la rigidez lateral. Al respecto Arroyo
et al. (2000) y Bertero y Bertero (2000) discuten la importancia de considerar la
resistencia como un parámetro fundamental durante el diseño sísmico.
• Aunque la Ecuación 3 se plantea para niveles mayores de excitación sísmica, se supone
que este planteamiento resulta en estructuras capaces de satisfacer los criterios de
desempeño asociados a niveles menor y moderado de excitación sísmica. Esto ha dado
lugar, a muchas estructuras que presentan umbrales de daño más bajos que los que exigen
las necesidades socioeconómicas de las sociedades modernas.
• La demanda máxima de ductilidad y la capacidad de deformación última de la estructura
no se manejan de manera explícita, y no se consideran los efectos de las demandas
acumuladas de deformación plástica (la repetición de ciclo s en que la estructura exhibe
comportamiento plástico). No tomar en cuenta de manera explícita las demandas y
suministros de deformación máxima y acumulada lleva a inconsistencias de importancia
en cuanto al nivel de confiabilidad de las estructuras, lo que en muchos casos conduce a
diseños poco conservadores (Terán 1998a).
• En muchas ocasiones, tanto el valor de las demandas sísmicas de diseño como el de los
suministros sísmicos de diseño no corresponden a los valores esperados para estas
demandas y suministros. Hay muchas razones para esta falta de correspondencia, dentro
de las cuales destacan los hechos de que los espectros de diseño especificados en los
reglamentos están lejos de representar adecuadamente el contenido de frecuencias e
intensidad de las excitaciones sísmicas que se esperan en el sitio de la construcción, y de
que las características mecánicas manejadas durante el diseño (cortante basal y periodo
fundamental de vibración) se estiman a partir de modelos analíticos sobresimplificados
que no capturan en lo esencial las propiedades reales de la estructura. Terán (1998a)
ilustra y discute en detalle esta falta de transparencia a partir del estudio del desempeño
sísmico de siete marcos dúctiles, diseñados en la zona blanda del D.F. acorde a los
requerimientos de diseño sísmico del RCDF. En esta referencia se ilustra la diferencia que
existe entre los valores de cortante basal y periodo fundamental de vibración usados
durante el diseño, y los esperados una vez que se construye la estructura, y las
consecuencias de la falta de transparencia durante el diseño sísmico.
• Como consecuencia de la falta de correspondencia entre los valores de diseño y esperados
de las demandas y suministros sísmicos, los códigos de diseño sísmico deben calibrarse
para que resulten en diseños sísmicos razonable. Esta calibración, que normalmente no es
explícita y se centra alrededor del desempeño sísmico de las estructuras de ocupación
estándar, en ocasiones no asegura el desempeño sísmico adecuado de estructuras
especiales (por ejemplo, un hospital). Quizá lo peor en esta situación es que el formato de
los códigos actuales imposibilita, por parte del ingeniero de la práctica, el planteamiento
de medidas técnicas que pudieran subsanar estas inconsistencias. Finalmente, vale la pena
mencionar que esta falta de generalidad hace difícil la aplicación de las metodologías
actuales de diseño sísmico al diseño de sistemas sismorresistentes innovadores, como es
el caso del aislamiento sísmico y la disipación pasiva de energía.

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CONTROL DE LA RESPUESTA SÍSMICA

En las últimas tres décadas, la comunidad de ingeniería estructural ha cambiado radicalmente su


enfoque del diseño sísmico. Se planteó que el ingeniero debería tener un rol mas activo durante el
diseño, de manera que la respuesta de las estructuras que diseñaba estuviera constreñida a ciertas
condiciones que se planteaban a priori. Esto es, más que diseñar las estructuras para que resistan
un determinado conjunto de demandas sísmicas, se planteó que su labor consistía en limitar
considerablemente las opciones que tiene la estructura para responder ante la excitación sísmica,
y en controlar, por medio de la selección apropiada del las características mecánicas de la
estructura, dichas demandas sísmicas dentro de límites aceptables.

Como consecuencia de esto, surgen filosofías como la de diseño por desempeño, que se
avocan a plantear, a nivel conceptual y numérico, el diseño sísmico de estructuras con desempeño
sísmico predecible. Parte esencial de este planteamiento consiste en que la respuesta sísmica de
las estructuras debe exhibir tres características:

• Consistencia. Se entiende que una estructura exhibe un mecanismo sismorresistente


consistente si es capaz de desarrollar prácticamente el mismo mecanismo plástico ante
toda excitación sísmica severa a la que pueda verse sujeta durante su vida útil. Por
ejemplo, si una estructura es capaz de formar, independientemente de las características
de la excitación sísmica, articulaciones plásticas en sus vigas mientras sus columnas
permanecen esencialmente elásticas, se entiende que esta estructura forma
consistentemente un mecanismo viga débil-columna fuerte. Una estructura limitada a
exhibir una respuesta sísmica consistente, dominada por un mecanismo plástico
apropiado, tiene mucho mas probabilidades de exhibir un buen desempeño sísmico que
una que desarrolle indistintamente diferentes mecanismos (por lo general, muchos de
ellos altamente indeseables) durante su respuesta sísmica.
• Estabilidad. Aparte de consistente, la respuesta de una estruc tura debe ser estable. Esto es,
el mecanismo seleccionado para resistir las excitaciones sísmicas debe ser capaz de
acomodar las demandas de deformación plástica sin que la estructura sufra, durante la
excitación sísmica, una degradación excesiva de sus características mecánicas. El
mecanismo que se desarrolla debe conservar su capacidad sismorresistente a lo largo de
toda la excitación sísmica, aún si esta tiene una larga duración.
• Control. Desde un punto de vista estructural, el hecho de que una estructura exhiba una
respuesta controlada hace posible la estabilidad de su respuesta. En particular, el control
adecuado de las demandas máximas y acumuladas de deformación plástica protegen,
durante una excitación sísmica de larga duración, la integridad del mecanismo
sismorresistente. Sin embargo, el concepto de respuesta controlada rebasa al concepto de
respuesta estable, ya que el primero contempla el control de la respuesta sísmica para
garantizar un desempeño sísmico adecuado del contenido y los elementos no
estructurales.

A continuación se discuten las bases analíticas y de diseño que permiten, dentro del
contexto del diseño sísmico, el diseño de estructuras que exhiban una respuesta consistente,
estable y controlada.

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Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

Diseño por Capacidad

Como una respuesta a los problemas inherentes al uso de la normatividad sísmica actual, hace
algún tiempo se introdujo el concepto de diseño por capacidad. El concepto de diseño por
capacidad surge a partir del reconocimiento de que es muy difícil estimar, debido a la
incertidumbre asociada de forma natural al fenómeno sísmico y al alcance limitado de las
actuales metodologías numéricas de diseño sísmico, la respuesta dinámica de una estructura
durante una excitación sísmica (particularmente cuando esta exhibe comportamiento plástico de
importancia ). Dentro de este contexto, el diseño por capacidad resulta en un esfuerzo por darle
igual o mayor importancia a la concepción adecuada de la estructura que al aspecto numérico
involucrado en el diseño sísmico; esto es, resalta la importancia de considerar, desde un punto de
vista conceptual, el comportamiento esperado de la estructura ante la excitación sísmica de
diseño, antes de llevar a cabo un análisis estructural u otro tipo de cálculo.

El objetivo del la filosofía de diseño por capacidad es producir sistemas estructurales que
sean capaces de resistir las excitaciones sísmicas por medio de un mecanismo plástico consistente
y estable, que sea capaz de absorber demandas importantes de comportamiento plástico y disipar
un gran porcentaje de la energía que la excitación sísmica introduce en la estructura (Park y
Paulay 1978, Paulay 1996). Los pasos de un diseño por capacidad pueden resumirse conforme a
lo siguiente:

• Identificación de los posibles modos de comportamiento y falla de la estructura,


estableciendo entre ellos una jerarquía de ocurrencia. Esta jerarquía debe favorecer los
modos de comportamiento dúctil, e identificar como altamente indeseable todo modo de
falla frágil.
• Selección, de entre todos los modos de comportamiento identificados como deseables, de
un mecanismo plástico estable. La selección de este mecanismo debe hacerse tomando en
consideración el desempeño sísmico de la estructura y el costo de construcción. La
selección del mecanismo plástico implica la selección del material y sistema estructural,
así como la identificación de las zonas de la estructura donde se concentrarán las
demandas de comportamiento plástico.
• Diseño de la estructura para que responda, ante cualquier excitación sísmica, a través del
mecanismo plástico seleccionado. Esto se logra por medio de la selección de
configuraciones estructurales adecuadas, el diseño contra los modos de comportamiento o
falla indeseables (se les proporciona suficiente resistencia para que no ocurran antes de
que aparezca el modo de comportamiento deseado), y el detallado de las zonas que
concentran el comportamiento plástico.

El concepto de diseño por capacidad puede entenderse desde el lado derecho de la


Ecuación 1. Esto es, es un planteamiento que sugiere que la correcta distribución de los
suministros locales de resistencia en una estructura sismorresistente permite un comportamiento
(respuesta) consistente y estable. En particular, el concepto de diseño por capacidad plantea evitar
fallas frágiles como las mostradas en la Figura 3, de manera que la estructura conserve su
integridad estructural cuando requiera ingresar de manera importante en su rango plástico de
comportamiento.

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a) Fallas en conexiones viga-columna, Northridge 1994 (Cortesía NISEE)

b) Fallas a corte en columnas, Northridge 1994 (Cortesía NISEE)


Figura 3 Modos de comportamiento indeseables para una estructura sismorresistente

El concepto de diseño por capacidad se ha adoptado, de una u otra manera, en los códigos
de diseño sísmico de varios países. En particular, el RCDF ha adoptado este enfoque para el
diseño de algunos sistemas estructurales, como es el caso de marcos y muros dúctiles de concreto
reforzado.

En opinión del autor, las contribuciones más importantes del diseño por capacidad son:
primero, el planteamiento de una fase conceptual para el diseño sísmico; y segundo, el desarrollo
de herramientas de diseño que fomentan la construcción de estructuras que sean capaces de
exhibir una respuesta sísmica consistente y controlada. En cuanto a sus limitaciones, es
importante recalcar que la filosofía de diseño por capacidad no se ha planteado para establecer el
valor de las características mecánicas globales de la estructura con fines de control, sino que

12
Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

consiste en un planteamiento que, a través de la correcta distribución de los suministros locales


de resistencia, busca fomentar el buen desempeño sísmico de la estructura. Por tanto, aunque esta
filosofía ha aportado un adelanto conceptual dentro del contexto de la ingeniería sísmica, no
aporta elementos suficientes para plantear un control adecuado de las demandas sísmicas. Para
ilustrar estos comentarios, la Figura 4a muestra una estructura de concreto reforzado cuyas
columnas han sido capaces de acomodar, sin romperse, demandas significativas de
comportamiento plástico. Sin embargo, puede observarse que, en ocasiones, la integridad
estructural y la estabilidad de una estructura sismorresistente requieren del control de sus
demandas de deformación. La Figura 4b muestra una estructura que, independientemente de su
desempeño estructural, exhibe daño inaceptable en sus muros de fachada debido a la deformación
excesiva de su sistema estructural. Dado lo anterior, el enfoque de diseño por capacidad debe
complementarse con otro tipo de requerimientos de diseño sísmico, como los que se discuten a
continuación.

a) Colapso estructural b) daño no estructural


Figura 4 Daño estructural y no estructural debido a deformaciones laterales excesivas

Dinámica Estructural

La dinámica estructural ha permitido mejorar sustancialmente nuestro entendimiento de la


respuesta sísmica de las estructuras sismorresistentes, y aporta herramientas para estimar, de una
manera razonable, las demandas sísmicas que actúan en ellas. A partir del estudio de la respuesta
dinámica de sistemas sencillos, es posible aportar, en lo esencial, las bases para entender porque
una estructura sujeta a una excitación sísmica puede llegar a amplificar o deamplificar de manera
importante el movimiento del terreno, y bajo que circunstancias puede despreciarse el efecto
dinámico de dichas excitaciones. Cabe destacar que en algunos casos, la amplificación o
deamplificación, que dependen de la interacción que se presente entre las características
mecánicas de la estructura y las características dinámicas de las excitación sísmica, llevan a
situaciones que son difíciles de explicar a partir de la aplicación estática de una serie de fuerzas
laterales equivalentes.

13
Amador Terán Gilmore

Considere los espectros de seudoaceleración (Sa ) y seudodesplazamiento (Sd ), obtenidos a


partir de la componente EO del movimiento registrado en la Secretaría de Comunicaciones y
Transportes (SCT) durante 1985, y presentados en la Figura 5. Esta figura resalta, mediante los
puntos A, B y C, la resistencia de diseño y demandas de desplazamiento lateral para tres sistemas
de un grado de libertad sujetos al movimiento SCT EO. Considere primero dos sistemas B y C
que poseen la misma masa reactiva, periodos de vibración de 2 y 3.6 seg, respectivamente, y
resistencias laterales tales que permanecen elásticos durante el SCT EO. Bajo estas suposiciones,
el sistema B posee aproximadamente tres veces la rigidez lateral del sistema C. A pesar de lo
anterior, la Figura 5b muestra que el sistema B exhibe, durante el SCT EO, una demanda de
desplazamiento lateral prácticamente igual que el doble de la sufrida por el sis tema C. Esto es, el
sistema con el triple de rigidez lateral exhibe un desplazamiento lateral dos veces mayor. En
segunda instancia, considere dos sistemas A y B, con la misma masa reactiva y periodo de
vibración (2 segundos), pero con resistencias laterales tales que el primero exhiba una demanda
máxima de ductilidad (µ) de tres durante el SCT EO, y el segundo permanezca elástico (µ = 1)
bajo esta misma excitación. Note que aunque el sistema B posee aproximadamente seis veces la
resistencia lateral del sistema A, Figura 5a, el primero sufre una demanda de desplazamiento
lateral que es del orden de tres veces aquella observada en el segundo.

Sa B Sd
1 150

µ =1
125
0.8 µ= 1

100
B
0.6
75
µ =3
0.4 C
50 A
0.2 A µ=3
C
25

0 0
0 1 2 3 4 0 1 2 3 4
T (seg) T (seg)
a) Seudoaceleración b) Seudodesplazamiento
(coeficiente sísmico) (desplazamiento lateral)
Figura 5 Espectros de resistencia y desplazamiento correspondientes a la componente
EO del movimiento registrado en SCT durante 1985

Las comparaciones establecidas a partir de la Figura 5 ilustran que un incremento en la


rigidez lateral y resistencia lateral de una estructura sismorresistente no siempre resultan en un
mejor control de su respuesta sísmica. Puede concluirse que el control de la respuesta sísmica de
una estructura requiere de la selección juiciosa de un conjunto de características mecánicas a
nivel global (cortante basal, periodo fundamental de vibración, ductilidad última), y no de un
incremento arbitrario e indiscriminado de los suministros sísmicos. La falta de entendimiento de
los conceptos básicos de la dinámica estructural puede llevar a la adopción de medidas que,
aunque aparentemente de carácter conservador, lleven a un desempeño sísmico deficiente. Dentro
de este contexto, resulta importante caracterizar cuantitativamente la amplificación dinámica de la
respuesta de las estructuras con periodo fundamental de vibración cercano al periodo dominante de
la excitación (Tg ), que en el caso del movimiento SCT EO es de 2 segundos. La magnitud de esta

14
Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

amplificación puede entenderse a partir de que las ordenadas de los espectros elásticos (µ = 1) de
pseudoaceleración y pseudodesplazamiento exhiben una notoria variación con respecto al valor del
periodo (T). En particular, las demandas de resistencia y desplazamiento aumentan de manera
importante conforme el T de la estructura se acerca a Tg , lo que hace necesario tomar precauciones
pertinentes si se decide diseñar una estructura para que permanezca elástica en este rango de T.

Cabe destacar que el efecto de amplificación dinámica también puede llegar a ser
importante en estructuras que exhiban comportamiento plástico. Sin embargo, esta importancia
no puede establecerse a partir del uso de espectros de pseudoaceleración o
pseudodesplaza miento. Para ilustrar esto, note que las demandas de desplazamiento lateral
correspondientes a los espectros inelásticos incluidos en la Figura 6a, muestran ligeras
variaciones con respecto a los valor de T y µ para µ ≥ 2 y T cercano a Tg . Si consideramos la
demanda de desplazamiento como una medida de daño en la estructura, puede concluirse que la
amplificación dinámica no es un problema para las estructuras que sean capaces de desarrollar
comportamiento plástico caracterizado por µ ≥ 2.

A pesar de lo sugerido por los espectros de pseudodesplazamiento, existe una gran


diferencia en el comportamiento plástico de estructuras con diferente T cuando se les sujeta al
SCT EO, particularmente cuando este T se acerca al valor de Tg . A manera de ilustración,
considere espectros de energía plástica normalizada (NEHµ), definida como la energía que disipa
la estructura en su rango plástico de comportamiento normalizada por el producto de su fuerza y
desplazamiento de fluencia. En resumidas cuentas, NEHµ representa una medida directa del
número de ciclos de comportamiento plástico que una estructura sufre cuando se le sujeta a una
excitación sísmica. La Figura 6b muestra que, independientemente del valor de µ, hay un
incremento importante en la energía disipada (número de ciclos de comportamiento plástico)
conforme T se aproxima a Tg . Puede concluirse primero, que existe un efecto de amplificación
dinámica en la respuesta de sistemas que exhiben comportamiento plástico y, segundo, que un
espectro de energía es capaz de reflejar este efecto. Si un diseñador tuviera acceso a espectros
como los mostrados en las Figura 6b, podría decidir, con el fin de evitar problemas de fatiga de
bajo número de ciclos, no ubicar su estructura en un rango de T cercano a Tg , o incluso diseñarla
para valores pequeños de µ; decisiones que no podrían plantearse a partir del uso de los espectros
inelásticos de resistencia y desplazamiento.

En resumen, un sistema estructural puede llegar a amplificar o deamplificar el


movimiento del terreno en función de si su periodo fundamental de vibración se aproxima o aleja
del periodo dominante de la excitación sísmica. La posible amplificación del movimiento sísmico
suele reflejarse adecuadamente en los espectros de resistencia y desplazamiento para sistemas
que permanecen elásticos, mientras que se requieren espectros de energía para identificar este
fenómeno en sistemas que exhiban comportamiento plástico. Aunque los efectos de la
amplificación dinámica se han ilustrado aquí para un movimiento sísmico generado en suelo
blando y sistemas con comportamiento elastoplástico perfecto, es importante recalcar que estos
también se observan en estructuras desplantadas en cualquier tipo de suelo y que exhiban
diferentes tipos de comportamiento histerético. De hecho, recientemente se han llevado a cabo
estudios detallados que permiten definir zonas de periodo en que se presentan la amplificación o

15
Amador Terán Gilmore

deamplificación dinámica de la respuesta de estructuras desplantadas en diferentes tipos de suelo,


y el efecto que el tipo de comportamiento histerético tiene en las demandas sísmicas.

Sd NEHµ
150 80

125
µ= 1
60
100

75 40

µ = 2, 3, 4
50
20 µ= 4
25 µ= 3
µ=2
0 0
0 1 2 3 4 0 1 2 3 4
T (seg) T (seg)
a) Seudodesplazamiento b) Energía plástica normalizada
(desplazamiento lateral)

Figura 6 Espectros de desplazamiento y energía correspondientes a la componente


EO del movimiento registrado en SCT durante 1985

El entendimiento de la variación de la respuesta dinámica de una estructura en función del


valor de sus características mecánicas, y el desarrollo de herramientas analíticas para cuantificar
las demandas sísmicas y la magnitud de dicha variación, hacen posible el planteamiento del
control de la respuesta dinámica a partir de la selección juiciosa de las características mecánicas
de la estructura. Tal como se ha ilustrado aquí, una herramienta muy valiosa para el diseño
sísmico son los espectros de respuesta, ya que presentan de una manera grafica la interacción
dinámica que se da entra las características mecánicas de una estructura y las características
dinámicas de la excitación sísmica. En este sentido, un espectro de respuesta no debe ser visto
solo como una fuente de información cuantitativa para ser usada durante la etapa numérica del
diseño sísmico, sino como una herramienta que provee información, durante la fase conceptual
del diseño sísmico, de cómo las características mecánicas de la estructura, o un cambio en ellas,
define la respuesta dinámica de la misma. Dentro de este contexto, es muy importante recalcar
que varios investigadores han observado que las demandas de deformación y energía en
estructuras complejas pueden ser estimadas de manera razonable a partir de espectros de respuesta
(Qi y Moehle 1991, Tso et al. 1993, Terán 2002).

Finalmente, cabe resaltar dos puntos. Primero, que en algunas ocasiones, los modos
superiores de una estructura pueden influenciar de manera importante su respuesta dinámica.
Aunque en casos como estos, es necesario interpretar cuidadosamente las demandas sísmicas
leídas directamente de un espectro de respuesta, dichos espectros siguen aportando una base
sólida, durante el diseño sísmico, para la interpretación de los efectos dinámicos de la excitación
sobre la estructura. Segundo, es importante destacar que aunque la dinámica estructural aporta
elementos para plantear el control de la respuesta de la estructura, debe complementarse con otro
tipo de información dentro de un contexto de diseño sísmico. En particular, la dinámica
estructural no aporta información que permita plantear límites máximos para las diferentes

16
Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

demandas sísmicas (por ejemplo, de desplazamiento o energía) en función del desempeño


estructural y no estructural deseado para la estructura.

Índices de Daño

Una de las mayores inquietudes que se dan alrededor del replanteamiento de los métodos actuales
de diseño sísmico, se centra alrededor de la necesidad de controlar la respuesta dinámica de la
estructura durante excitaciones sísmicas representativas de los diferentes niveles sísmicos de
diseño. La primera consideración importante consiste en estable cer mecanismos plásticos
consistentes por medio del concepto del diseño por capacidad. La segunda consideración de
importancia se centra en proveer a la estructura una combinación de características mecánicas (tal
como su resistencia lateral, rigidez lateral, y capacidad de deformación) que le permitan controlar
su respuesta dinámica, para cada nivel sísmico de diseño considerado, dentro de límites
consistentes con los niveles aceptables de daño estructural y no estructural. Parte esencial de este
enfoque es el uso de índices de respuesta o de daño, que relacionan la respuesta de la estructura
con el nivel de daño estructural, no estructural y del contenido de la estructura (Terán 1996a,
1998b). A manera de ejemplo, considere que a mayor distorsión de entrepiso, y por tanto, a
mayor desplazamiento lateral en la estructura, mayor el nivel del daño en los elementos no
estructurales incluidos en ese entrepiso; de tal forma que a través de dicha distorsión, que en esta
caso se constituye en un índice de respuesta, puede relacionarse la respuesta de la estructura
(desplazamiento lateral) con su nivel de daño no estructural.

La Figura 7 ayuda a ilustrar el uso de los índices de respuesta durante un diseño sísmico
basado en el control de la respuesa dinámica. Considere la Figura 7a, que muestra
esquemáticamente un elemento no estructural sometido a un estado de deformación
monotonicamente creciente. El estado 0 corresponde al elemento sin deformar, mientras que los
estados A y B corresponden a distorsiones asociadas a la formación de agrietamiento leve y
severo, respectivamente. Finalmente, si la distorsión del elemento no estructural continúa
incrementándose, se llega hasta el estado F, que corresponde a su falla. Suponga que como
condición del diseño, se decide que el nivel de daño en el elemento no estructural debe ser tal que
no exceda la condición de agrietamiento severo. Esto solo será posible si, como lo ilustra la
Figura 7b, se limita la máxima distorsión de entrepiso dentro de la estructura al valor de B. El
valor de la distorsión máxima de entrepiso depende del valor del desplazamiento de azotea de la
estructura, esto es, a mayor desplazamiento de azotea, mayor distorsión, de tal manera que limitar
la distorsión máxima al valor de B implica limitar el desplazamiento de azotea a un valor
denotado aquí como δ azotea. Cabe mencionar que el estudio estadístico de diferentes sistemas
estructurales permite plantear expresiones muy simples para relacionar δ azotea con la máxima
distorsión permisible (véase Miranda y Reyes 2002).

Una vez establecido el valor de δ azotea , es necesario utilizar espectros de respuesta para
determinar un conjunto de características mecánicas que permitan controlar adecuadamente la
respuesta dinámica de la estructura. Esto se ilustra en la Figura 7c. A partir del valor de δ azotea se
estima un valor de δmax, que considera que mientras δ azotea corresponde a una estructura compleja
(de varios grados de libertad), los valores de desplazamiento resumidos en un espectro han sido

17
Amador Terán Gilmore

obtenidos a partir de sistemas de un grado de libertad. Una vez más, el estudio estadístico de
diferentes sistemas estructurales permite plantear expresiones muy simples para relacionar δ azotea
y δ max (Miranda y Reyes 2002, Terán 2002). Una vez establecido δ max se entra al espectro de
desplazamientos, como se muestra en la Figura 7c, y se define el valor máximo que puede tener
el periodo fundamental de vibración de la estructura (Tmax ) para que el valor máximo de
distorsión esperado durante la excitación sísmica de diseño no exceda el valor de B.

δ azotea

0 A B F
Distorsión
a)

Desplazamiento

µ = µ max
δmax Distorsión
máxima B

Tmax Periodo Distorsión = f(δazotea)


(c) (b)

Figura 7 Uso de la distorsión de entrepiso para limitar daño no estructural

En años recientes, se ha ido consolidado dentro del medio de la ingeniería sísmica el


planteamiento de que el control de las demandas máximas de deformación en la estructura a
través del control de su desplazamiento lateral (tal como se ilustra en la Figura 7) es una manera
racional y efectiva de controlar el daño estructural y no estructural (Moehle 1992, Priestley 1993,
2000). Como consecuencia de esto, actualmente varios investigadores e ingenieros prácticos
promueven el diseño sísmico basado en el control de las demandas máximas de desplazamiento
lateral. Esto puede ilustrarse a partir de las recomendaciones generales que se derivaron del
Simposio Internacional de Metodologías de Diseño para la siguiente Generación de Códigos
(Fajfar y Krawinkler 1997), en particular de la siguiente: “Parece ser que el enfoque mejor
adaptado para alcanzar los objetivos de un diseño sísmico por desempeño es un diseño de
control de deformaciones”.

Algunos investigadores sugieren que, dentro del marco de control del desplazamiento
máximo, la capacidad resistente de la estructura sismorresistente puede dejarse en un segundo
plano de importancia. En particular se hace refe rencia a dos citas hechas por Priestley en el
escrito asociado a una de las conferencias magistrales del último Congreso Internacional de
Ingeniería Sísmica (Priestley 2000): “Un incremento en la resistencia puede no mejorar la
seguridad de la estructura, ni necesariamente reducir su daño; Se acepta por lo general que el
daño estructural esta asociado a la deformación, no existe un relación clara entre resistencia y

18
Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

daño”. Con base en esto, se ha llegado a sugerir que la determinación de la capacidad resistente
de una estructura puede hacerse de manera independiente al desempeño sísmico deseado para la
misma. Otros investigadores observan que cuando las estructuras incurren, de manera importante,
en su rango de comportamiento plástico durante una excitación sísmica, la resistencia lateral tiene
un papel instrumental en el control del daño estructural, por lo que es muy importante
proporcionarles una capacidad resistente mínima (Bertero y Bertero 2000, Arroyo et al. 2000).

Fuera del marco del control exclusivo del desplazamiento lateral, algunos investigadores
han notado que la evidencia experimental y de campo sugiere fuertemente que las características
mecánicas de una estructura se deterioran, en algunas ocasiones considerablemente, cada vez que
se le introduce de manera importante dentro de su rango de comportamiento plástico; y que este
fenómeno, denotado en este artículo como fatiga de bajo número de ciclos, puede llegar a ser
importante durante sismos de larga duración o en estructuras que exhiben un rápido deterioro de
sus características mecánicas. Con el objeto de asegurar, bajo este contexto, un desempeño
sísmico adecuado, algunos investigadores sugieren que deben considerarse y controlarse durante
el diseño sísmico el número y la magnitud de los ciclos en que la estructura incurre en su rango
de comportamiento plástico (Fajfar 1992, Bertero et al. 1996, Cosenza y Manfredi 1996). En
particular, la insistencia de algunos investigadores en la importancia de considerar estas
demandas llevaron a uno de los grupos de trabajo involucrados en el Simposio Internacional de
Metodologías de Diseño para la siguiente Generación de Códigos, a aclarar: “Deberá
considerarse el daño acumulado (energía disipada) en el diseño sísmico de: estructuras con
elementos que presentan deterioro rápido; sismos de larga duración. Deberá incluirse
implícitamente la energía (o cualquier otra caracterización de los efectos de la duración) en la
determinación de deformaciones objetivo que tomen en cuenta los efectos de la acumulación de
daño en la capacidad de deformación última.” Algunas alternativas que se han ofrecido al
respecto consisten en limitar, para excitaciones sísmicas de alta intensidad y larga duración, la
demanda máxima de ductilidad en la estructura a un porcentaje relativamente bajo de la
ductilidad última que la misma es capaz de alcanzar cuando se le sujeta a un estado de
deformación monotonicamente creciente.

Para ilustrar el concepto anterior, considere el índice de daño de Park y Ang (1985)
formulado para estimar el nivel de daño estructural en elementos y estructuras de concreto
reforzado. Acorde a las observaciones de Terán et al. (1998), este índice de daño puede escribirse
como:
µ NE Hµ
DMI PA = max + β (4)
µu µu
donde, como se deno tó con anterioridad, µmax es la maxima demanda de ductilidad durante la
excitación sísmica, µu , la ductilitad última que puede alcanzar la estructura cuando se le sujeta a
un estado de deformación monotonicamente creciente, NEHµ la energía plástica normalizada, y β
una constante que depende de las propiedades estructurales de elemento o estructura de concreto
reforzado. Un valor de DMIPA menor que 0.4 implica daño reparable; de 0.4 a 1.0, daño no
reparable; e igual o mayor que uno, falla. Mientras que Cosenza et al. (1990) y Terán y Ávila
(2001) observan que un β igual a 0.15 resulta en que DMIPA arroje estimaciones de daño similares
a las obtenidas con otros índices de daño, Silva y López (2001) han observado que este mismo
valor de β arroja estimaciones razonables de daño para marcos de concreto reforzado diseñados

19
Amador Terán Gilmore

de acuerdo a los códigos mexicanos. Cabe mencionar que varios investigadores han formulado
metodologías de diseño para el control del daño estructural basadas en el uso de este índice
(Fajfar 1992, Bertero y Bertero 1992, Arroyo y Terán 2002), y que existe amplia evidencia de
campo y experimental de valida el uso de este índice para predecir el nivel de daño estructural en
elementos y estructuras de concreto (Stephens y Yao 1987, Williams et al. 1997, Silva y Lopez
2001).

Contemple el diseño de una estructura contra colapso. Conforme a lo planteado antes, el


valor límite de DMIPA que corresponde a esta circunstancia es igual a uno, de tal manera que se
puede establecer, a partir de la Ecuación 4 la siguiente relación entre µ max y µu :

µmax = µ u − β NE H µ (5)

La Ecuación 5 enfatiza que µmax debe ser menor que µ u , y que, conforme las demandas de
energía en la estructura sean mas severas (esto es, conforme el número de ciclos de
comportamiento plástico aumenta), el valor de µmax debe reducirse cada vez más con respecto al
valor de µ u para proteger a la estructura contra el fenómeno de fatiga de bajo número de ciclos.
Como referencia, en sismos de larga duración, como es el caso de los que se registran en la zona
del lago del D.F., la demanda máxima de ductilidad de algunas estructuras (particularmente
aquellas ubicadas en la zona de amplificación dinámica de la excitación) debe limitarse al 50% de
su ductilidad última (Bertero 1997, Arroyo y Terán 2002).

Debe notarse que el aspecto estructural y no estructural del diseño sísmico están
íntimamente ligados, por lo que deben tomarse en cuenta de manera integrada. Para ilustrar como
se logra esto, considere que se establece un valor de µmax conforme a lo planteado en el párrafo
anterior. El valor de µmax permite seleccionar, de entre una serie de espectros de desplazamiento
como los mostrados en la Figura 6a, el espectro de desplazamiento de diseño, el cuál estará
asociado a una µ ?igual a µmax . Entonces se puede aplicar el procedimiento ilustrado en la Figura
7c para estimar el periodo de la estructura (Tmax ) que garantice un desempeño no estructural
adecuado. El nivel de desempeño estructural se garantiza diseñando la resistencia lateral de la
estructura de acuerdo a un espectro de resistencia asociado a un valor de µ igual a µmax , y al valor
de Tmax, conforme a lo ilustrado en la Figura 8.

En un contexto más amplio, se ha observado que en algunos casos puede ser de interés
controlar otros parámetros de respuesta, en particular los niveles máximos de velocidad y
aceleración absoluta en la estructura, ya que estos parámetros de respuesta estan cercanamente
relacionado con la posible caída o falla de los objetos, equipo e instalaciones ubicados en el
interior de una estructura, y con la comodidad y seguridad de sus ocupantes. A partir de esto se
ha sugerido que el control de la respuesta de la estructura debe considerar, cuando así se requiera,
el control de la aceleración absoluta y aún de la velocidad (Terán 1998b, Fajfar y Krawinkler
1997).

20
Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

Sa

µ = µmax
coeficiente sísmico
de diseño

Tmax Periodo

Figura 8 Determinación de la resistencia de diseño para controlar daño estructural

Cabe destacar dos puntos acerca del control de la respuesta sísmica. Primero, el gran
esfuerzo por integrar al diseño sísmico el aspecto no estructural del problema; y segundo, dentro
de una aceptación casi generalizada del concepto de diseño por capacidad y de la necesidad de
controlar la repuesta dinámica de la estructura, la falta de consenso en cuanto a como lograr este
control desde puntos de vista conceptual y numérico. Esta falta de consenso se da alrededor de
cuales parámetros de respuesta deben considerarse, y como estimar a partir de ellos el valor de las
características mecánicas que deben suministrarse a la estructura.

DISEÑO POR DESEMPEÑO

En los últimos años, varios investigadores y profesionistas, han empezado a hablar del concepto de
diseño basado en el desempeño sísmico de las estructuras, como una manera más racional de
plantear el problema del diseño sismorresistente. La Sociedad de Ingeniería Estructural de California
(SEAOC) estableció, a partir de 1992, un comité para estudiar la posibilidad de establecer, a corto y
mediano plazo, metodologías numéricas de diseño sísmico por desempeño. Este comité, conocido
como el Comité Visión 2000 (SEAOC 1995), ha propuesto un proceso global de diseño
sismorresistente basado en el desempeño de las estructuras. El formato de diseño por desempeño
propuesto por el Comité Visión 2000, se plantea en tres fases conforme a lo mostrado en la Figura 9:

• Fase Conceptual. Esta fase debe enfocarse a la concepción de una solución estructural y no
estructural al problema de diseño planteado. El primer paso de esta fase consiste en el
planteamiento de los objetivos de diseño. Una vez establecidos estos objetivos, que deben
reflejar de una manera clara las expectativas que surgen de la construcción de la obra, es
necesario definir de acuerdo con la sismicidad del sitio, si este sitio es adecuado para la obra
proyectada. Entonces, de acuerdo con los objetivos de diseño y con las características de los
movimientos sísmicos esperados, el ingeniero estructural debe plantear el Diseño
Conceptual. Durante el Diseño Conceptual, se deben establecer la configuración global de la
construcción, la configuración estructural, los sistemas y materiales estructurales, el sistema
de cimentación y el tipo de elementos no estructurales. Como parte del diseño conceptual, el
diseñador debe ser capaz de proponer un planteamiento estructural técnica y
económicamente adecuado, y contemplar, de acuerdo con su experiencia, intuición, y una

21
Amador Terán Gilmore

representación numérica de las excitaciones sísmicas de diseño, el comportamiento global de


la estructura ante dichas excitaciones.
• Fase Numérica. La conclusión de la Fase Conceptual da paso a la Fase Numérica, que está
constituida por dos etapas, Diseño Preliminar y Diseño Final, que involucran el
dimensionado y detallado de los sistemas estructurales y no estructurales. La metodología
numérica de diseño planteada durante esta fase debe ser: transparente, de manera que el
ingeniero sea capaz de plantear numéricamente un diseño eficiente que refleje
adecuadamente el planteamiento conceptual; y simple, para hacer posible su aplicación
práctica.
• Implantación. El proceso global de diseño sismorresistente no termina al finalizar el
dimensionado y detallado de los sistemas estructurales y no estructurales, sino que es
necesario plantear una Fase de Implantación del diseño, en la cual debe garantizarse la
calidad del diseño mediante una revisión detallada e independiente. Además, el diseño por
desempeño no puede ser exitoso sin un control de calidad adecuado durante la construcción
de la estructura, y sin una supervisión adecuada y continua del mantenimiento, ocupación y
función de la misma.

El Comité Visión 2000 describe el concepto de diseño por desempeño como la selección de
los objetivos de diseño, sistemas estructurales y configuración apropiados (Fase Conceptual); el
dimensionado y detallado de una estruct ura, así como de sus elementos no estructurales y contenido
(Fase Numérica); y la garantía del control de la calidad durante la construcción y del
mantenimiento a largo plazo (Implantación), de manera que a niveles especificados de movimiento
sísmico y, con niveles predefinidos de confiabilidad, la estructura no se dañe más allá de ciertos
estados límite de daño u otros estados de utilidad.

De la definición anterior, es posible concluir que la estructura debe satisfacer ciertos


objetivos de diseño (esto es, no debe dañarse más allá de ciertos estados límite de daño u otros
estados de utilidad), para diferentes niveles de movimiento sísmico. Al respecto, el Comité Visión
2000 establece que "el diseño por desempeño busca controlar los niveles de daño, que un edificio
puede sufrir, cuando se le sujeta al espectro completo de sismos que pudieren ocurrir en el sitio
donde se ubica. Para la aplicación práctica de este enfoque, es necesario escoger una serie de
eventos sísmicos discretos de este espectro completo. Estos eventos sísmicos discretos se definen
como niveles sísmicos de diseño. Aunque son útiles para propósitos de diseño, el edificio puede
verse sujeto o no, al sismo exacto que represente un nivel sísmico de diseño particular".

Bajo el concepto de diseño por desempeño, la aceptación de diferentes niveles de daño se


determina con base en la frecuencia con que este daño pueda presentarse, y a las expectativas que la
sociedad tenga del comportamiento de la estructura. Para permitir el diseño de una estructura
sismorresistente, es necesario definir los estados límite de daño asociados a los diferentes niveles
sísmicos de diseño. Estos estados límite de daño son, estrictamente hablando, independientes de la
intensidad de los movimientos sísmicos. El Comité Visión 2000 ofrece la siguiente definición: "Un
estado límite de daño es una expresión del máximo daño permisible en una estructura, dado que un
nivel sísmico de diseño específico le afecta. El estado de los elementos estructurales, elementos no
estructurales y el contenido debe considerarse en la definición de los estados límite de daño. Los

22
Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

estados límite de daño deben expresarse en términos cualitativos, que tengan significado para el
público en general, y en términos técnicos, útiles para el diseño y la ev aluación ingenieril".

Selección de Objetivos de Diseño

FASE CONCEPTUAL
Estudio de sitio y determinación de
excitaciones sísmicas de diseño

Diseño Conceptual

NO SI
¿Aceptable?

Diseño Preliminar FASE


NO NUMERICA
¿Aceptable?
SI
Diseño Final
NO
SI
¿Aceptable?

Revisión del diseño

Construcción
IMPLANTACION
Supervisión de mantenimiento
y operación

Figura 9 Diseño por desempeño (Comité Visión 2000)

El conjunto de los estados límite de daño, para todos los niveles sísmicos de diseño
relevantes, constituyen los objetivos de diseño. Los objetivos de diseño son una expresión del tipo de
comportamiento deseado para un edificio de acuerdo con su ocupación, la importancia de sus
funciones, y de su importancia como un recurso cultural o histórico. Debe aclararse que la
satisfacción de los objetivos de diseño nunca estará garantizada, pero puede esperarse con niveles
definidos de riesgo y confiabilidad, que deben establecerse o reconocerse con anterioridad.

FASE CONCEPTUAL, CONSIDERACIONES

La fase conceptual tiene como objetivo clarificar, tanto para el diseñador como para el arquitecto
y el dueño de la construcción, el contexto a partir del cual se diseña la estructura. Actualmente se
plantea que este contexto debe abarcar la definición de los objetivos de diseño (plantear con
precisión para que se diseña la estructura), la identificación de las excitaciones sísmicas de diseño

23
Amador Terán Gilmore

(plantear con precisión contra que se diseña la estructura), y un diseño conceptual de la


estructura.

Definición de los objetivos de diseño

Parte esencial de la fase conceptual del diseño sísmico se da alrededor de la definición y


planteamiento cuidadoso de los objetivos de diseño de la estructura. El planteamiento del Comité
Visión 2000 discretiza, tanto los niveles de daño como la intensidad de las excitaciones sísmicas,
conforme a lo que se discute a continuación.

Se consideran cuatro criterios de desempeño o estados límite de acuerdo al nivel aceptable


de daño, que a su vez se define en función de la importancia, las necesidades de operación y la
seguridad de los ocupantes de la estructura:

• Operación Completa. Equivale al estado límite de servicio, y establece que la estructura


permanece con su resistencia y rigidez originales, no obstante puede presentarse algún
agrietamiento en muros divisorios, fachadas o bien plafones. Asimismo, las instalaciones y
equipo no deben dañarse.
• Ocupación inmediata. Éste es equivalente al estado límite de operación, y desde un punto de
vista estructural se satisface cuando la resistencia e integridad del ciclo histerético de la
estructura sufren deterioro de poca consideración. Para que esto suceda, las estructuras de
concreto deben exhibir grietas de poco ancho, y su acero de refuerzo no debe fluir. En el
caso de estructuras de acero, sus elementos estructurales deben exhibir un estado de fluencia
incipiente. En el caso de las estructuras de concreto reforzado puede presentarse una pérdida
de rigidez importante debido al agrietamiento de los elementos estructurales. En cuanto al
desempeño no estructural, se acepta un mayor daño, en comparación con el estado límite
anterior, en fachadas, muros divisorios, plafones, y pueden existir fallas menores en el
equipo y contenido que no sea esencial para la operación de la estructura.
• Seguridad de Vida. Se considera a este como un estado límite intermedio entre los estados
límite de operación y seguridad. Para satisfacerlo debe garantizarse la seguridad de la vida
del público usuario. Desde el punto de daño estructural, implica que las estructuras pierdan
un porcentaje considerable de su rigidez, resistencia y capacidad de disipación de energía
(esto es, se aprecia una degradación importante de su comportamiento histerético). Es
posible que parte de los muros divisorios, fachadas y plafones sufran daño de consideración
y tengan que ser repuestos en su totalidad, aunque su nivel de daño no debe implicar que se
desliguen de la estructura o su colapso. Bajo las mismas condiciones, el equipo y contenido
de los edificios puede presentar daños importantes.
• Colapso Incipiente. Es equivalente al estado límite de seguridad, y se satisface si se mantiene
la estabilidad global de la estructura, aún cuando el daño estructural y no estructural sea muy
grave, de tal manera que no se garantice la integridad física de los ocupantes.

Los niveles sísmicos de diseño se plantean en función del periodo de retorno de las
excitaciones sísmicas que pueden ocurrir en el sitio de la construcción. Este periodo depende a su
vez de la probabilidad de que una medida de la intensidad de la excitación sísmica o de la

24
Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

respuesta de la estruc tura exceda, durante un intervalo de tiempo dado, un límite establecido de
antemano (probabilidad de excedencia). Mientras mayor el periodo de retorno, mayor la
intensidad de la excitación sísmica. La propuesta hecha por el Comité Visión 2000 de SEAOC se
resume en la Tabla 1.

Tabla 1 Niveles sísmicos de diseño acorde al Comité Visión 2000

Nivel sísmico Periodo de Probabilidad de


de diseño retorno excedencia
Frecuente 43 años 50 % en 30 años
Ocasional 72 años 50 % en 50 años
Raro 475 años 10 % en 50 años
Muy raro 970 años 10 % en 100 años

La Tabla 1 muestra que es común asociar menores probabilidades de excedencia a sismos


de mayor intensidad; mientras que para estas condiciones el intervalo de tiempo considerado para
dicha probabilidad crece. Vale la pena mencionar que las condiciones mostradas en la Tabla 1 no
son universales, y deben establecerse en función de la sismicidad del sitio de la construcción y
del nivel de seguridad considerado aceptable para las estructuras.

El empate de los diferentes criterios de desempeño y de los diferentes niveles sísmicos de


diseño presentados aquí da lugar a los objetivos de diseño establecidos por el Comité Visión
2000. La Tabla 2, resume estos objetivos para diferentes tipos de estructuras.

Tabla 2 Objetivos de diseño acorde al Comité Visión 2000


Criterio
Desemp. Operación Ocupación Seguridad Colapso
Nivel Completa Inmediata de Vida Incipiente
Sísmico

Frecuente Est
ruc DESEMPEÑO
tur
Est as d
ruc eO INACEPTABLE
Ocasional tur cup
as E ación
Est sen Est
ruc ciale ánd
Raro tur s/Pe ar
asC ligr
ríti osa
cas s
Muy raro

A pesar de los avances alcanzados en el planteamiento de los criterios de desempeño y de


los niveles sísmicos de diseño, no ha sido posible alcanzar un consenso acerca de cuales deben
ser los objetivos de diseño sísmico para diferentes tipos de estructuras. Esto es notorio a partir de
comparar los planteamientos que para dichos objetivos hacen el Comité Visión 2000 y el FEMA
273 (Federal Emergency Management Agency 1997), que a pesar de haber surgido de
inquietudes similares exhiben diferencias de importancia. En estos momentos urge integrar los

25
Amador Terán Gilmore

trabajos desarrollados en este tema por diferentes grupos de trabajo, integración que debe
empezar a partir de plantear definiciones únicas a conceptos tan elementales como objetivos de
diseño, criterios de desempeño, niveles sísmicos de diseño, diseño sísmico, falla y otros.

Representación Numérica de las Excitaciones Sísmicas de Diseño


Dentro del contexto del control de la respuesta sísmica, existe consenso de que un espectro de
resistencia no aporta información suficiente para plantear dicho control de una manera racional,
transparente y confiable. Por tanto, en años recientes se ha planteado la necesidad de desarrollar
una representación numérica que considere explícitamente los parámetros de respuesta que sean
relevantes para los diferentes niveles sísmicos de diseño (Bertero 1997). Aunque existen varios
planteamientos de interés, la mayoría del esfuerzo de investigación se ha concentrado en un par de
propuestas:

• Espectros de respuesta. El espectro de respuesta sigue siendo para la mayoría de


investigadores e ingenieros prácticos una herramienta esencial para el diseño sísmico, ya
que como se comentó con anterioridad, representa un resumen gráfico de la interacción
entre las características mecánicas de la estructura y las características dinámicas de la
excitación sísmica. Esto aporta la información necesaria para que el diseñador pueda
evaluar el efecto que tiene, en el comportamiento sísmico de la estructura que diseña, un
cambio en sus características mecánicas. Dentro del contexto de un diseño de control de la
respuesta sísmica, un espectro representa una excelente herramienta para determinar a nivel
global las características mecánicas que deben suminis trarse a la estructura para controlar su
respuesta dinámica. Sin embargo, todavía no existe un consenso en cuanto a que espectros
deben considerarse ni a la forma en que esto debe hacerse. Algunas propuestas de diseño
sísmico consideran el uso espectros de desplazamiento como la representación numérica de
las excitaciones sísmicas de diseño (Qi y Moehle 1991, Priestley 2000), mientras que otras
contemplan el uso simultáneo de espectros de resistencia y espectros de respuesta asociados
a diferentes demandas sísmicas, tal como desplazamiento, velocidad, aceleración y energía
(Bertero y Bertero 1992, Bertero 2000). El uso de espectros implica la necesidad de
interpretar cuidadosamente las demandas sísmicas leidas directamente de ellos, para el
correcto diseño de sistemas de varios grados de libertad.
• Acelerogramas. También se ha señalado la necesidad de utilizar durante el diseño sísmico,
algunos grupos de acelerogramas reales o sintéticos, que estadísticamente sean consistentes
con los niveles sísmicos de diseño. Se ha planteado que estos acelerogramas pueden
utilizarse, junto con un modelos simples de la estructura, para determinar durante las etapas
iniciales del diseño sísmico, las características mecánicas de la estructura a nivel global.
Otro uso para estos acelerogramas se da para la revisión del diseño, que consiste en que un
modelo analítico del diseño preliminar de la estructura se sujete a la acción de dichos
acelerogramas, con el fin de evaluar si su respuesta dinámica satisface los objetivos de
diseño de la estructura, y en su caso, con el fin de aportar información que permita el ajuste
del diseño preliminar para obtener el diseño final (Bertero y Bertero 1992).

Una de las tendencias más claras en cuanto a la determinación de las excitaciones


sísmicas y su representación numérica, se centra en el afán de reducir el coeficiente de variación

26
Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

involucrado en la predicción de la respuesta sísmica. Bertero (1997) discute en detalle las


ventajas que dicha reducción aportaría al diseño sísmico. Dado que se ha observado que la
intensidad y las características dinámicas del movimiento sísmico pueden variar
significativamente en dos sitios cercanos entre sí, en función de las condiciones del suelo y de
efectos topográficos locales, se ha planteado la posibilidad de microzonificar las regiones
expuestas a un peligro sísmico importante, particularmente los centros urbanos. La
microzonificación sísmica de los centros urbanos ha tenido como objeto reducir de manera
importante la incertidumbre involucrada en el diseño sísmico de las estructuras que ahí se
construyen, por medio de caracterizar con mayor precisión y detalle, la intensidad y las
características dinámicas de las excitaciones sísmicas que se generan en las diferente zonas del
centro urbano.

Diseño Co nceptual

Durante esta etapa, el diseñador debe concebir el mecanismo sismorresistente de la estructura, y a


partir de él, plantear un sistema estructural que le permita implantar dicho mecanismo de una
manera eficiente. Dentro de este contexto, resulta importante que el diseñador contemple factores
que pueden llegar a influenciar significativamente la respuesta dinámica de la estructura, tal
como puede ser la interacción suelo-estructura en edificios desplantados en suelo blando. Aparte,
es importante que se contemple la interacción de los elementos no estructurales con la estructura,
y el desempeño deseado para su contenido.

Aunque esta etapa es de naturaleza conceptual, requiere de información cuantitativa que


permita al diseñador discriminar entre las diferentes opciones que tiene para establecer un sistema
estructural. Esta información cuantitativa normalmente estará disponible en la forma de espectros
de respuesta, planteados conforme a lo discutido en la sección anterior.

Para ilustrar este punto, considere que un diseñador explora sus posibilidades para el
diseño de un edificio de 10 pisos, y establece un valor de δ azotea en función de un valor preliminar
de la distorsión máxima permisible en la estructura. Suponga que, aplicando el procedimiento
resumido en la Figura 7, se establece un Tmax de 0.7 segundos para el edificio. La información
cuantitativa preliminar que obtiene el diseñador le ayuda a plantear el tipo de sistema estructural
que requiere, o a replantear sus consideraciones preliminares. En el ejemplo discutido, el
diseñador optaría por un sistema estructural con base en muros estructurales o que contemple el
uso de contravientos, ya que es difícil obtener una estructuración con base en marcos que resulte
en un Tmax de 0.7 para un edificio de 10 pisos. Otra opción que tiene el diseñador consiste en
relajar, con el aval del cliente, la distorsión máxima permisible al considerar aislar los elementos
no estructurales o al considerar elementos no estructurales que sean menos susceptibles a la
distorsión, y así poder satisfacer las expectativas de diseño con un sistema estructurado con base
en marcos momento-resistentes.

Otra consideración de importancia durante esta etapa es tratar de evitar que la estructura
que se diseña caiga en la zona de amplificación dinámica de la excitación sísmica. Para ilustrar el
punto, imagine que la aplicación de la metodología resumida en la Figura 7 a un edificio por

27
Amador Terán Gilmore

construirse en una zona cercana a la Secretaría de Comunicaciones y Transporte, resultara en un


Tmax de 1.7 segundos. El diseñador podría contemplar desde la etapa de diseño conceptual,
rigidizar el edificio para reducir considerablemente su periodo fundamental de vibración, y así
sacarlo de la zona de amplificación dinámica. En caso de que esto no fuera posible, pudiera
pensar en utilizar sistemas pasivos de disipación de energía, los cuales son muy eficientes para
reducir los efectos de amplificación dinámica en estructuras ubicadas en suelo blando.

Una vez que establece opciones viables para el sistema y configuración estructural, es
importante que el diseñador conciba, mediante los conceptos de diseño por capacidad, un
mecanismo sismorresistente que sea capaz de acomodar de una manera consistente, estable y
controlada, las demandas de deformación plástica máxima y acumulada que se esperan en la
estructura. Se recalca dentro de todo esto que el control de la estructura no solo se establece con
base al desempeño estructural requerido, sino que incluye consideraciones del desempeño no
estructural y del contenido; y que el aspecto económico (de eficiencia) es instrumental en la toma
de decisiones.

Aunque la importancia del diseño conceptual ha sido discutida en detalle por


investigadores como Krawinkler (1996) y Bertero (1997), puede decirse que hoy en día no
existen guías de diseño que permitan un planteamiento integral del diseño conceptual de las
estructuras sismorresistentes. Particular interés debe recibir la caracterización con fines de diseño
de sistemas estructurales innovadores, como lo son el aislamiento sísmico y la disipación pasiva
de energía. En muchos casos, estos sistemas se constituyen como la única opción viable para la
estructuración de un estructura sismorresistente.

LA FASE NUMÉRICA, CONSIDERACIONES

El diseño por desempeño requiere de una fase numérica que se plantea en tres etapas. En
particular, cada vez se da mayor importancia al prediseño de la estructura, durante el cual se
determina a nivel global, el valor de sus características mecánicas; y se ha planteado la necesidad
de revisar el diseño después de que a nivel local, se ha hecho el diseño de la estructura. A partir
de lo anterior, pueden visualizarse las siguientes etapas durante la fase numérica:

1) Prediseño global. Varias propuestas recientes para el diseño sísmico numérico incluyen una
etapa de prediseño global, donde con la ayuda de espectros de respuesta, o a veces a través de
modelos simples de la estructura, se determina a nivel global una o varias de las
características mecánicas de la estructura (cortante basal, periodo fundamental de vibración,
coeficiente equivalente de amortiguamiento, capacidad de deformación última), de manera
que su respuesta durante la excitación de diseño no exceda los límites de respuesta
establecidos en función de los criterios de desempeño (la forma de lograr esto se ilustró con
anterioridad). Uno de los puntos que requieren de mayor atención en lo que a este esquema se
refiere es la interpretación de la respuesta sísmica, obtenida a partir de espectros o modelos
estructurales sencillos, para estimar la respuesta sísmica de estructuras complejas.
2) Diseño local preliminar. Una vez establecidas las características mecánicas a nivel global, se
procede al diseño local de la estructura, donde se determinan, en función de dichas
características, las dimensiones y detallado de los elementos estructurales. Particularmente,

28
Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

las propuestas que se han hecho plantean que en esta fase se establezca(n) uno o varios
modelos de la estructura, que contemplen explícitamente que esta es un sistema de varios
grados de libertad formada por un ensamblaje tridimensional de varios elementos
estructurales y no estructurales. De esta manera pueden determinarse o establecerse las
dimensiones de los elementos estructurales, de acuerdo a las sugerencias hechas por Bertero y
Bertero (1992), en función del periodo fundamental de vibración; el refuerzo longitudinal de
estos elementos, acorde a las sugerencias de Terán (1996a) o de Priestley (2000), a partir del
valor del cortante basal; y, finalmente, el detallado del acero longitudinal y transversal de
refuerzo, acorde a las sugerencias de Moehle (1992) o de Priestley (2000), en función de la
capacidad última de deformación. Vale la pena mencionar, en cuanto a la estimación de la
resistencia requerida por los elementos estructurales a nivel local, que las herramientas
actuales de análisis elástico pueden utilizarse, tal como se ha hecho desde hace varios años,
para tal fin (Terán 1996a, Priestley 2000). Sin embargo, no es conveniente tratar de definir, a
través de los resultados de un análisis elástico tradicional (donde se sujeta la estructura a una
serie de cargas laterales de entrepiso), las dimensiones de los elementos estructurales. En caso
de que sea relevante, en esta etapa debe tomarse en cuenta el efecto de los elementos no
estructurales en el desempeño sísmico de la estructura, y en su caso, diseñarlos y detallarlos.
3) Revisión del diseño. Cada vez existe mayor apoyo al planteamiento de que el diseño sísmico
no termina una vez que el diseñador plantea una propuesta inicial al diseño de la estructura a
través del diseño local preliminar. Por tanto, se han planteado una serie de lineamientos
(como los incluidos en el FEMA 273), para la revisión del diseño preliminar de la estructura a
través de una serie de análisis estructurales con alto grado de refinamiento (especialmente si
la estructura debe exhibir comportamiento plástico). En particular, se ha propuesto estimar la
respuesta global y local de la estructura cuando se le sujeta a excitaciones sísmicas
representativas de los diferentes niveles sísmicos de diseño, con el fin de evaluar si dicha
respuesta es consistente con los objetivos de diseño. Aunque se han hecho varias propuestas
diferentes, normalmente todas ellas hacen, de una u otra manera, consideración explícita de la
respuesta dinámica de la estructura.

En lo que se refiere al diseño numérico, es importante recalcar la importancia de


considerar de manera independiente las demandas de rigidez lateral y resistencia lateral y, de
manera explícita, la demanda y suministro de deformación de la estructura.

Un punto involucrado en el diseño numérico que ha recibido atención por parte de varios
investigadores, es el planteamiento racional y transparente del factor de reducción que se utiliza
para plantear un espectro inelástico de diseño, a partir de un espectro elástico de resistencia
(Miranda 1993, Ordaz y Perez 1998, Arroyo y Terán 2001). Se ha identificado en este tipo de
factores, tal como el Q en el contexto del RCDF, el origen de muchos de las deficiencias de los
códigos actuales, principalmente la falta de transparencia, y la imposibilidad de estimar de una
manera confiable las demandas de desplazamiento en la estructura. Actualmente existen
propuestas en varios países, incluido México, para modificar los espectros elásticos de resistencia
para que se asemejen más a los espectros esperados en el sitio de la construcción, y para un
replanteamiento del uso de los factores de reducción. Otro punto que ha recibido atención, es el
efecto que el comportamiento histerético de la estructura tiene en su respuesta dinámica y por
tanto, en su desempeño sísmico (Terán 1996b, Gupta y Krawinkler 1998, Miranda y Ruiz 1999,

29
Amador Terán Gilmore

Espinoza y Terán 2000). Al respecto, los lineamientos de diseño del FEMA 273 consideran
explícitamente el comportamiento histerético de la estructura en la determinación de sus
características mecánicas.

Finalmente en cuanto a la fase numérica, es importante recordar que una fuerte


motivación para el replanteamiento de los enfoques actuales del diseño sísmico, surgió a partir
del sismo de Northridge 1994; particularmente por el hecho de que el nivel de daño estructural y
no estructural de varias estructuras diseñadas acorde a una normatividad sísmica actual fue
mucho mayor que el esperado acorde a la magnitud de dicho sismo. Esto cuestionó severamente
la práctica de diseñar las estructuras de ocupación estándar utilizando exclusivamente
excitaciones sísmicas severas. Para superar las deficiencias que surgen de un planteamiento que
considere solo un nivel sísmico de diseño, se propuso complementar el planteamiento de los
objetivos de diseño, con una metodología numérica de diseño que considere explícitamente más
de un objetivo de diseño. Dentro de este contexto, cada objetivo de diseño debe considerar
explícitamente la representación numérica (espectros o acelerogramas) del nivel sísmico de
diseño que le corresponde. Para cada objetivo de diseño es necesario determinar, a nivel global,
las características mecánicas requeridas para satisfacer su criterio de desempeño. Las
características mecánicas globales que finalmente se utilicen para plantear el diseño local
preliminar, deben ser tales que la estructura satisfaga todos sus objetivos de diseño.

DISEÑO DUAL

Recientemente Collins y Stojadinovic (2000) han discut ido una representación gráfica, útil para
discutir desde un punto de vista conceptual, la necesidad de un diseño numérico que considere
explicitamente varios objetivos de diseño y sus correspondientes niveles sísmicos de diseño. Esta
representación asocia al eje de las ordenadas la probabilidad de excedencia (definida con
anterioridad), mientras que el eje de las abcisas considera un parámetro de respuesta estructural,
observable y cuantificable, que pueda relacionarse directamente con el desempeño sísmico de la
estructura (por ejemplo la distorsión de entrepiso con el nivel de daño no estructural). Note que,
como se ilustra en la Figura 10, deben considerarse valores del parámetro de respuesta para todos
los niveles de diseño sísmico. Collins y Stodjanovic han definido al espacio definido por estos
dos ejes como espacio de diseño o espacio de desempeño, y han definido, como se ilustra en la
Figura 10, como curva de objetivos de desempeño (COD) aquella curva que dentro del espacio de
desempeño delimita los espacios asociados a diseños aceptables y no aceptables. La Figura 10
muestra una COD típica, para la cual la probabilidad de excedencia disminuye conforme la
intensidad del nivel sísmico de diseño se incrementa (tal como se refleja en los valores incluidos
en la Tabla 1).

Por otra parte, es posible representar en el espacio de desempeño la curva de desempeño


de la estructura (CDE), que resume las probabilidades de excedencia reales asociadas a la
respuesta de la estructura cuando se le sujeta a excitaciones sísmicas asociadas a los distintos
niveles sísmicos de diseño. Mientras que las probabilidades de excedencia involucradas en la
COD representan el nivel de seguridad deseado para la estructura, y son establecidas, como una
condición para el diseño, por el comité encargado de elaborar el código de diseño sísmico; la
CDE depende del sistema estructural seleccionado y de las características de las excitaciones

30
Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

sísmicas que se generan en el sitio de la construcción. Las formas de la COD y de la CDE


determinan el número de objetivos de diseño, y de sus correspondientes niveles sísmicos de
diseño, que deben considerarse explícitamente durante el diseño numérico. Una posibilidad es
que la CDE resulte cóncava hacia abajo, de tal manera que, como se ilustra en la Figura 11, la
consideración juiciosa y explícita de un solo objetivo de diseño sea suficiente para plantear de
manera confiable un diseño sísmico que satisfaga todos sus objetivos de diseño.

Probabilidad de excedencia
1.0

COD

0.1

Diseño inaceptable

0.01 Diseño aceptable

Operación Ocupación Seguridad Colapso


completa inmediata de vida incipiente
Respuesta
estructural
Figura 10 Definición de los objetivos de diseño de acuerdo a un enfoque probabilista
Probabilidad de excedencia

1.0

COD

0.1

Diseño inaceptable

0.01
CDE

Diseño aceptable

Operación Ocupación Seguridad Colapso


completa inmediata de vida incipiente
Respuesta
estructural
Figura 11 Curvas CDE y COD con concavidad opuesta

Una CDE cóncava hacia arriba, implica la posibilidad de que, como se ilustra en la Figura
12, la consideración juiciosa de dos objetivos de diseño sea suficiente para plantear un diseño
sísmico que satisfaga todos sus objetivos de diseño. En algunos casos pueden requerirse más de

31
Amador Terán Gilmore

dos objetivos de diseño para plantear un diseño sísmico confiable. Actualmente se ha observado
que en muchos casos de interés práctico no es posible plantear un diseño sísmico confiable con
base en la consideración explícita de un solo objetivo de diseño. Dado que es de interés plantear
un diseño sísmico que involucre el mínimo esfuerzo numérico posible, resulta lógico que algunos
investigadores hayan planteado añadir un segundo objetivo de diseño para estudiar si a partir de
un diseño dual (que considera explícitamente dos objetivos de diseño y sus correspondientes
niveles sísmicos de diseño) es posible plantear el diseño sísmico de estructuras que satisfagan, de
manera confiable, todos sus objetivos de diseño (Bertero y Bertero 1992, Collins et al. 1996).
Probabilidad de excedencia

1.0

COD

0.1

Diseño inaceptable

0.01
CED
Diseño aceptable

Operación Ocupación Seguridad Colapso


completa inmediata de vida incipiente
Respuesta
estructural
Figura 12 Curvas CDE y COD con concavidad en la misma dirección

Un diseño dual debe considerar que en algunas ocasiones, como es el caso del diseño de
estructuras estándar, el desempeño considerado puede variar significativamente de un nivel
sísmico de diseño a otro. Dentro de este contexto, el modelo de la estructura, el método de
análisis estructural y las demandas sísmicas que deben considerarse, pueden variar
sustancialmente entre dos objetivos de diseño, de tal manera que un diseño dual debe plantear
explícitamente planteamientos numéricos independientes para cada uno de los objetivos de
diseño que considera. En lo general, las propuestas de diseño dual que se han hecho contemplan
los criterios de desempeño Operación Completa y Seguridad de Vida. En las secciones que
siguen, se hará una presentación de las consideraciones que deben hacerse para plantear un
diseño numérico durante cada uno de estos dos estados límites.

Operación completa (Estado Límite de Servicio)

Aunque existen diferentes percepciones acerca del daño considerado como aceptable para este
criterio de desempeño, existe cierto consenso de que para satisfacerlo una estructura debe resistir
prácticamente sin daño, tanto estructural como no estructural, las excitaciones sísmicas
representativas del nivel sísmico de diseño asociado a este criterio. Lo anterior implica que la
estructura permanece, en lo que se refiere al aspecto estructural, sin pérdida de resistencia y con
pérdida razonable de rigidez; mientras en lo que se refiere al aspecto no estructural, con algún

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Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

agrietamiento en muros divisorios, fachadas o bien plafones, y sin daño alguno en instalaciones y
equipo. En estructuras de ocupación estándar, el criterio de operación completa esta asociado a
excitaciones sísmicas frecuentes y de baja intensidad.

En cuanto al control de daño estructural, la no degradación de la resistencia de los


elementos estructurales requiere que los mismos permanezcan elásticos durante las excitaciones
sísmicas asociadas al criterio de operación completa. Esto implica la necesidad de plantear la
ecuación demanda-suministro de resistencia de la estructura, de tal manera que las demandas de
resistencia en los elementos estructurales no excedan su resistencia de fluencia. Note que esto
implica que la resistencia elástica de la estructura es la característica mecánica instrumental para
el control del daño estructural. Considerando que la estructura debe permanecer elástica, es
razonable plantear el uso de un análisis elástico, conforme a lo que actualmente se hace para
estimar las demandas locales de resistencia, de la estructura. Esto a su vez implica la necesidad
de plantear un espectro elástico de resistencia derivado de las excitaciones sísmicas asociadas a
este criterio de desempeño. Es muy importante que dicho espectro se obtenga a partir de un nivel
de amortiguamiento cons istente con el nivel de esfuerzos esperado en los elementos estructurales,
ya que, como sugiere Chopra (1995), el amortiguamiento tiende a crecer de una manera
importante conforme el nivel de esfuerzos se incrementa. En particular, si el nivel de esfuerzos es
del orden o menor que el 50% del esfuerzo de fluencia, el coeficiente equivalente de
amortiguamiento puede ser sustancialmente menor al 5%. Estudios de edificios instrumentados y
de ensayes controlados de estructuras de concreto, sugieren que el valor del amortiguamiento
para los niveles de esfuerzo que se presentan en el estado límite de servicio es usualmente menor
al 3%.

En lo que se refiere al daño no estructural, se requiere controlar la distorsión máxima de


entrepiso y, por tanto, la demanda máxima de desplazamiento lateral en la estructura. De esta
manera, la característica mecánica instrumental para el control del daño no estructural es la
rigidez lateral de la estructura, la que a su vez define su periodo fundamental de vibración. Dado
que la estructura debe permanecer elástica para el estado límite de servicio, el control del
desplazamiento lateral de la estructura (y por tanto, el control de la distorsión máxima) puede
plantearse a través de un espectro elástico de desplazamiento, o directamente a partir de las
demandas de distorsión obtenidas a partir de un análisis elástico tradicional.

Es importante recalcar que aunque el uso de un valor leído directamente de un espectro de


desplazamientos puede utilizarse para estimar la demanda máxima de desplazamiento en una
estructura de varios grados de libertad, es necesario modificar dicho valor conforme a una
interpretación juiciosa de los principios básicos de la dinámica estructural.

En lo que se refiere a la determinación de la rigidez de elementos estructurales de


concreto reforzado, la Figura 13, que muestra una curva fuerza contra deformación a flexión de
un elemento de concreto reforzado, sugiere que su rigidez a flexión (y por tanto la rigidez lateral
que proporcionan a la estructura) depende de manera importante de su nivel de agrietamiento y,
por tanto, de su nivel de esfuerzo de trabajo. En particular, existe una pérdida considerable de
rigidez una vez que dichos elementos se agrietan, pérdida que se incrementa paulatinamente
conforme su esfuerzo se incrementa hasta alcanzar el esfuerzo de fluencia. Por tanto, el momento

33
Amador Terán Gilmore

de inercia y otras propiedades geométricas asignadas a estos elementos en el modelo de análisis


estructural dependen de manera importante del nivel de esfuerzos esperado durante las
excitaciones sísmicas asociadas al criterio de operación completa. Si el nivel de esfuerzo
esperado o aceptable esta muy por debajo del esfuerzo de fluencia de los elementos estructurales,
es conveniente asignar a estos propiedades geométricas derivados a partir de sus secciones brutas;
mientras que si el nivel de esfuerzo esperado esta muy cercano al de fluencia, entonces será mejor
asignarles las propiedades geométricas derivadas a partir de sus secciones agrietadas. Para
enfatizar la diferenc ia entre considerar las secciones brutas o agrietadas, es conveniente señalar
que Paulay (1996), a través de los valores de propiedades geométricas que presenta para
elementos de concreto reforzado con diferentes niveles de esfuerzo, sugiere que una viga
agrietada de concreto reforzado conserva del 30 al 40% de la rigidez que exhibe cuando no esta
agrietada.
Momento
Fluencia Falla

Sección agrietada

Agrietamiento

Sección no agrietada

Curvatura
Figura 13 Curva típica de fuerza contra deformación a flexión de un
elemento de concreto reforzado

En suma, para establecer la revisión del criterio de operación completa se requiere


establecer:

• Espectro(s) de diseño, de aceleraciones y/o desplazamientos, construido(s) para niveles de


amortiguamiento asociados a este criterio (inferiores al 3%).
• Nivel de distorsión máxima de entrepiso que sea consistente con el nivel aceptable de
daño estructural y no estructural.
• El nivel de agrietamiento a considerar para determinar la rigidez de los elementos
estructurales que debe tenerse en cuenta para estimar desplazamientos laterales.

Los tres puntos están estrechamente relacionados, dado que el nivel de amortiguamiento y
agrietamiento dependen fuertemente del nivel de distorsión lateral que se establezca para la
revisión de las condiciones de operación completa; ya que cuanto mayor sea la distorsión de
entrepiso que se considere, crecen el amortiguamiento y el nivel de agrietamiento.

En cuanto a las particularidades del planteamiento numérico del criterio de operación


completa para un país como México, es importante enfatizar el uso extensivo que en nuestro país
se da a los muros de mampostería como elementos no estructurales. Dado que estos elementos
empiezan a exhibir daño para distorsiones del orden de 0.002, y que su nivel de daño se

34
Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

incrementa de manera importante con pequeños incrementos de distorsión, los requisitos de


operación completa llevan a un control estricto de las distorsiones de entrepiso. Para el nivel de
distorsiones del que se esta hablando, es común que los elementos estructurales desarrollen un
esfuerzo muy por debajo de su esfuerzo de fluencia, de tal manera que sus propiedades
geométricas pueden modelarse a partir de sus secciones brutas (y no con secciones agrietadas que
lleven a reducciones elevadas de la rigidez). Al respecto, el uso de secciones agrietadas es
razonable si se consideran distorsiones cercanas a la fluencia estructural, que para el caso de
marcos típicos de concreto reforzado, están cercanas a 0.01. La observación anterior es un claro
indicativo de que el planteamiento numérico utilizado para revisar el criterio de operación
completa depende de la región en estudio, y de los criterios de desempeño bajo consideración.

Seguridad de Vida (Estado Límite de Seguridad)

En algunas ocasiones, como es el caso de estructuras de ocupación estándar, el desempeño


considerado para sismos intensos puede ser sustancialmente diferente al deseado para sismos de
baja intensidad. Dentro de este contexto, el modelo de la estructura, el método de análisis
estructural y las demandas sísmicas que deben considerarse, pueden variar sustancialmente de
aquellos considerados para el criterio de operación completa, de tal manera que un diseño dual
debe plantear explícitamente planteamientos numéricos independientes para cada uno de los dos
criterios de desempeño que considera.

Acorde al Comité Visión 2000 del SEAOC, el criterio de seguridad de vida para una
estructura de ocupación estándar implica la aparición de daño estructural y no estructural, que
aunque de consideración, no exceda límites a partir de los cuales puedan constituirse en una seria
amenaza para la seguridad de los ocupantes de la estructura. En particular, es necesario evitar un
colapso estructural local o parcial, o la caída de los elementos no estructurales. Una de las
consecuencias de permitir la aparición de daño estructural de importancia, es que las estructuras
tradicionales incurren significativamente en su intervalo de comportamiento plástico, lo que
afecta de manera importante su respuesta dinámica.

Si se acepta que el control de la demanda máxima de desplazamiento lateral de azotea, es


una manera razonable para plantear el control de daño no estructural, se requiere plantear
representaciones de diseño que permitan estimar las demandas de desplazamiento lateral en
función de la resistencia y rigidez lateral de la estructura. Algunos investigadores sugieren que,
en sistemas que exhiben comportamiento plástico, esto puede hacerse razonablemente a partir de
espectros de desplazamiento, aunque como se mencionó antes, es necesario modificar cualquier
valor leído directamente de los espectros para tomar en cuenta que la estructura es un sistema
complejo de varios grados de libertad. Un detalle importante para plantear estos espectros es el
valor del coeficiente de amortiguamiento asociado a los mismos, que debe ser consistente con el
nivel de esfuerzos esperado; y que en el caso de estructuras que se comporten plásticamente es
igual al coeficiente de amortiguamiento correspondiente a la fluencia. De acuerdo a los valores
presentados por Chopra (1995), una fracción de 5% del amortiguamiento crítico suele ser un
límite inferior para el criterio de seguridad de vida.

35
Amador Terán Gilmore

Otro detalle importante es que los espectros de desplazamiento deben plantearse para
diferentes ductilidades, de manera que sea posible estimar la demanda de desplazamiento en
sistemas que exhiban diferente nivel de comportamiento plástico. Finalmente, debe considerarse
que, aunque normalmente se maneja la rigidez lateral de una estructura sismorresistente para
controlar su desplazamiento lateral, puede ser mas eficiente, en el caso de que la estructura
exhiba comportamiento plástico de importancia y posea un periodo pequeño, recurrir a
incrementar su resistencia lateral para controlar su desplazamiento lateral (Shimizaki 1988).
Además, como se discutió con anterioridad, es necesario escoger cuidadosamente la combinación
de resistencia y rigidez lateral que se suministra a las estructuras desplantadas en suelo blando, ya
que en muchos casos de interés práctico, particularmente cuando la estructura debe permanecer
elástica, un incremento de rigidez puede llevar a un incremento en la demanda de
desplazamiento, mientras que un decremento en la resistencia de la estructura puede llevar a un
decremento del desplazamiento lateral.

Como se comentó antes, todavía no hay consenso de como controlar el daño estructural en
estructuras que exhiben comportamiento plástico, particularmente en estructuras sujetas a
excitaciones sísmicas severas de larga duración. Si se acepta que el control del desplazamiento
lateral en la estructura, es una manera racional y efectiva de controlar el daño estructural, deben
seguirse los lineamientos que se establecieron en los párrafo s anteriores para el control del
desplazamiento lateral de la estructura. Si se acepta el papel e importancia de la resistencia lateral
de la estructura para controlar sus demandas máxima y acumulada de deformación plástica, es
necesario limitar, para excitaciones sísmicas de larga duración, la demanda máxima de ductilidad
de la estructura a un porcentaje relativamente bajo de su ductilidad última. Dentro de este
contexto es de importancia plantear formas de contemplar las demandas de energía en la
estructura, y establecer espectros de resistencia de diseño, asociados a un coeficiente de
amortiguamiento y a valores de ductilidad consistentes con los utilizados para plantear los
espectros de desplazamiento.

En cuanto a la determinación de la rigidez lateral de las estructuras de concreto reforzado,


es necesario considerar el elevado nivel de agrietamiento esperado en los elementos estructurales,
de tal manera que las propiedades geométricas asignadas a ellos en el modelo de análisis
estructural deben ser las correspondientes a su sección agrietada. En cuanto a la resistencia lateral
de dichas estructuras, es necesario considerar, a partir de un factor de sobrerresistencia, que la
resistencia real de la estructura (que en el caso de estructuras dúctiles suele alcanzarse en su
rango plástico de comportamiento) puede ser mucho mayor que aquella para la que se diseña la
estructura (Terán 1998a , Ordaz et al. 2000).

Un aspecto a considerar para el planteamiento de espectros de diseño para el criterio de


seguridad de vida es el comportamiento histerético de la estructura sismorresistente, ya que las
demandas sísmicas, particularmente las de resistencia, desplazamiento lateral y energía plástica
disipada, pueden variar sustancialmente entre sistemas que exhiban o no degradación de sus
características mecánicas. Miranda y Ruiz (1999) y Espinoza y Terán (2000) han observado que
estas diferencias suelen ser de mayor importancia en estructuras desplantadas en suelo blando, y
que la degradación de rigidez puede ser desde altamente perjudicial hasta benéfica en el
desempeño sísmico, dependiendo de la relación que guarde el periodo de la estructura con el
periodo dominante de la excitación. El efecto del comportamiento histerético puede tomarse en

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Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

cuenta planteando espectros de diseño para diferentes comportamientos histeréticos, o como en el


caso de las recomendaciones vertidas en el FEMA 273, por medio de expresiones para modificar,
en función de si la estructura exhibe degradación de rigidez o no, las ordenadas leídas de un
espectro de diseño obtenido a partir de sistemas elastoplásticos.

PERSPECTIVAS

Durante las últimas décadas, se ha avanzado considerablemente en el entendimiento de la


respuesta dinámica de las estructuras sismorresistentes. Este entendimiento, que se ha dado tanto
en el ámbito conceptual como numérico, ha ido consolidando una nueva percepción de la labor
del ingeniero estructural. En particular, se ha abandonado la visión de que el ingeniero debe
diseñar la estructura ante condiciones inalterables impuestas por la naturaleza, y se ha concebido
una labor de ingeniería que consiste en el diseño de estructuras que exhiban una respuesta
consistente, estable y controlada.

Los códigos de diseño sísmico de muchos países no actualizaron su formato por mucho
tiempo. Esto dio lugar a una brecha de consideración entre los estados de la práctica y del arte a
nivel internacional en el ámbito de la ingeniería sísmica. Las pérdidas originadas a raíz de
eventos sísmicos recientes, llevaron a la comunidad de ingeniería estructural a recapacitar acerca
de las necesidades y expectativas, técnicas y socioeconómicas, que surgen de la construcción de
obras de ingeniería civil. Un análisis profundo al respecto llevó a concluir que estas se habían
refinado y hecho mas complejas con el tiempo, y que de hecho, el nivel de riesgo sísmico en las
zonas urbanas no se había reducido en las últimas décadas, sino que había crecido de manera
preocupante. La presión ejercida por las agencias de gobierno y de la sociedad en general, definió en
mucho el que se tomará la decisión de actualizar algunas de las bases que han sustentado al diseño
sísmico práctico por muchos años. El hecho de que este fenómeno se haya dado casi de manera
simultánea en Japón y los EE.UU., hicieron que el tema de diseño por desempeño adquiriera gran
relevancia a nivel mundial.

Una vez que sectores cada vez más amplios de la comunidad de ingeniería estructural
accedieron al concepto del diseño sísmico por desempeño, se replanteó su alcance. En particular,
se entendió que este concepto permitía atender de una manera estructurada e integral las
complejas necesidades de las sociedades modernas, tanto a nivel micro como macroeconómico.
Puede decirse que el enfoque de diseño por desempeño ha llegado para quedarse, y se espera,
bajo el liderazgo de Japón y los EE.UU, el desarrollo y advenimiento de una nueva generación de
códigos de diseño sísmico basados en esta filosofía.

Para sustentar lo anterior, se destaca el hecho de que actualmente ya se han planteado una
serie de requerimientos de diseño sísmico por desempeño. Dentro de este contexto, vale la pena
destacar la elaboración del FEMA 273 y FEMA 356 (Federal Emergency Management Agency
1997, 2000), que son una serie de requerimientos de diseño por desempeño para la rehabilitación
sísmica de estructuras existentes. Estos requerimientos asumen un enfoque de control de daño a
través del control del desplazamiento en la estructura, e incorporan muchos conceptos de diseño
por desempeño. Entre muchos otros, destacan: el planteamiento de una fase conceptual donde se

37
Amador Terán Gilmore

plantean explícitamente los objetivos de diseño y la caracterización cuidadosa de las excitaciones


sísmicas de diseño; la consideración explícita del desempeño no estructural de la estructura; el
planteamiento de un diseño numérico que considera explícitamente varios criterios de desempeño
y que considera de una manera transparente y explícita las demandas y suministros de
deformación en la estructura; y el diseño de sistemas innovadores, entre los que se incluyen el
aislamiento sísmico y la disipación pasiva de energía.

En años recientes, muchos países han incorporado en sus códigos de diseño sísmico
varios conceptos de diseño por desempeño. Por ejemplo, en México muchas de estas
innovaciones se han introducido a través del Apéndice A de las Normas Técnicas
Complementarias para Diseño por Sismo del RCDF. Entre otros aspectos, este apéndice aporta
requerimientos de diseño que contemplan: un manejo transparente y explícito de las demandas y
suministros de deformación en la estructura; un diseño dual que considera criterios de desempeño
de Operación Completa y Seguridad de Vida; y una microzonificación que permite una mejor
caracterización numérica de las excitaciones sísmicas de diseño.

Los planteamientos de diseño por desempeño que se han hecho hasta la fecha se basan en
el uso juicioso del conocimiento que se tiene de la respuesta estructural y de las herramientas
numéricas disponibles. Es importante notar que se requiere ampliar dicho conocimiento y refinar
muchas de estas herramientas antes de que sea posible alcanzar los objetivos del diseño por
desempeño. En particular, esta filosofía permite establecer un marco sólido y racional para el
diseño sísmico, que deberá calibrarse conforme a la evidencia experimental y de campo que se
vaya obteniendo, y a los desarrollos analíticos que se logren. Existen varios aspectos del diseño
sísmico en los que debe trabajarse. A continuación se listan algunos:

• En cuanto a la fase conceptual, es necesario conciliar las diferentes consideraciones que


se han hecho para plantear los objetivos de diseño. Se requieren definiciones mas
precisas, desde un punto de vista ingenieril, de los diferentes niveles de daño estructural y
no estructural. Además se requiere invertir esfuerzos importantes para desarrollar guías y
ayudas de diseño que permitan alcanzar al ingeniero los objetivos del diseño conceptual.
En particular, actualmente existe una amplia gama de posibilidades de sistema
estructurales sismorresistentes, que incluyen sistemas tradicionales e innovadores, y no
hay guías que permitan discriminar de una manera racional entre las diferentes opciones.
Una consideración muy importante dentro de este contexto, son los beneficios
económicos que ha largo plazo pueden aportar algunas de estas opciones.
• Es necesario buscar consensos para el planteamiento de metodologías numéricas que
hagan posible el control adecuado del daño estructural. Dentro de este contexto, es
importante resaltar la alta incertidumbre involucrada. Se requiere seguir estudiando la
aplicación con fines de diseño de índices de daño estructural, y aportar soporte analítico,
experimental y de campo a su uso. Uno de los aspectos que requiere mayor atención es la
caracterización de estados intermedios de daño. Esto es, actualmente poseemos mayor
habilidad para caracterizar estados extremos de daño (no daño y falla) que para
caracterizar estados intermedios de daño que en ocasiones pueden ser la consideración
determinante para el diseño sísmico de una estructura. Otro punto a resaltar es que las
calibraciones de las herramientas que poseemos para caracterizar el daño estructural, se

38
Diseño por Desempeño: Antecedentes, Conceptos Generales, Perspectivas

han hecho a partir de estructuras típicas y regulares, por lo que se aplicación a estructuras
irregulares o situaciones especiales es cuestionable.

El advenimiento del diseño por desempeño ha traído consigo una serie de retos y
oportunidades. Desde el lado de los retos, destacan la necesidad de coordinar los esfuerzos de
investigación en el ámbito de la ingeniería sísmica, y de mejorar el ámbito legal y profesional
bajo el cual se diseña n las estructuras sismorresistentes. Desde el lado de las oportunidades, el
desarrollo del diseño por desempeño permitirá a la comunidad de ingeniería estructural establecer
una mejor comunicación con clientes, arquitectos, agencias de gobierno y la sociedad en general.
A partir de esto, puede establecerse un intercambio muy productivo que permita al ingeniero
estructural satisfacer las complejas necesidades la sociedad mexicana, y encontrar, con dignidad,
su lugar dentro de la misma.

OBSERVACIONES FINALES

El replanteamiento del enfoque global y del aspecto numérico del diseño sísmico es una tendencia
que ha adquirido relevancia a nivel mundial. Las grandes pérdidas económicas sufridas por varios
países altamente desarrollados, como consecuencia de eventos sísmicos recientes, ha provisto la
motivación para que una gran cantidad de investigadores e ingenieros prácticos planteen diferentes
propuestas para subsanar las deficiencias observadas en los códigos actuales de diseño sísmico.
Aunque inicialmente los esfuerzos en esta dirección se dieron practicamente de manera
independiente y por tanto, desarticulada, las presiones que han surgido alrededor de la necesidad de
contar con metodologías confiables de diseño sísmico han fomentado la consolidación e integración
de estos esfuerzos, de manera que actualmente es posible vislumbrar una serie de tendencias dentro
del diseño sísmico.

Las tendencias más importantes dentro del diseño sísmico apuntan hacia el planteamiento
de metodologías numéricas basadas en el control de la respuesta dinámica de la estructura.
Dentro de este contexto, el diseño de las características mecánicas de la estructura se hace de
forma explícita (transparente), de tal manera que la respuesta dinámica de la estructura para los
diferentes niveles sísmicos de diseño, no exceda de los límites de respuesta establecidos en
función de los criterios de desempeño correspondientes. Una de las maneras en que se promueve
la transparencia del diseño sísmico es por medio del planteamiento de una fase conceptual, donde
se plantea cuidadosamente el contexto que da lugar al diseño de la estructura antes de realizar
cualquier cálculo numérico. La transparencia en la fase numérica del diseño se fomenta a través
de la consideración explícita y racional de: uno o más objetivos de diseño; todas las
características mecánicas (incluido el comportamiento histerético) y los parámetros de respuesta
que sean relevantes para el desempeño sísmico de la estructura; la revisión del diseño.

Uno de los enfoques más seriamente considerados, tanto por investigadores como por
ingenieros de la práctica, para replantear las metodologías de diseño sísmico es el de diseño por
desempeño. Este enfoque provee un marco de referencia a partir del cual es posible integrar en
gran medida las tendencias actuales de la ingeniería sísmica, con el fin de plantear una nueva
generación de códigos de diseño sísmico que resulte en estructuras que satisfagan las necesidades

39
Amador Terán Gilmore

de la sociedad que las construye. Los lineamientos del FEMA 273 para la rehabilitación sísmica
de estructuras existentes, son un buen ejemplo de cómo el concepto de diseño por desempeño
aportará las bases para el planteamiento de los futuros códigos de diseño sísmico.

Existe una serie de medidas que la comunidad nacional de ingeniería estructural debe
tomar para incorporarse de manera exitosa al replanteamiento de las metodologías de diseño
sísmico. Esta serie incluye medidas que deben tomarse en ámbitos muy variados, y que
involucran a las instituciones de educación superior y de investigación, a los despachos de
cálculo particulares y de gobierno, y a las sociedades gremiales. Entre estas medidas pueden
mencionarse las siguientes: 1) fomentar la participación activa de académicos mexicanos en los
foros y grupos de trabajo internacionales que discuten las tendencias actuales del diseño sísmico;
2) a partir de la difusión de estas tendencias entre la comunidad académica nacional, plantear la
actualización de la educación de la ingeniería sísmica en México; 3) plantear condiciones
socioeconómicas (marco legal favorable y retribución justa al trabajo especializado de diseño)
que fomenten la actualización profesional del ingeniero práctico, y el ejercicio exitoso del diseño
sísmico dentro de un marco donde será necesario invertir más tiempo y recursos que los que
actualmente se dedican con este fin.

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