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(nin vite: dominar la ereacién, 1 La nueva agenda humana En los albores del tercer milenio, la humanidad se despierta, estira las los ojos. Todavia vagan por su mente retazos de alguna pesadilla hoi algo con alambre de pias, y enor- es nubes con forma de seta. jAh, vaya! Solo era un mal suefio.» La humanidad se dirige al cuarto de bafio, se lava la cara, observa sus arru- ‘218 en el espejo, se sirve una taza de café y abre el periédico, «Veamos qué hay hoy en la agenda.» ‘A lo largo de miles de afios, la respuesta a esta cuestién permane- Gi6 invariable. Los mismos tres problemas acuciaron a los pobladores de la China del siglo xx, a los de la India medieval y a los del antiguo Egipto. La hambruna, la peste y la guerra coparon siempre los primeros puestos de la lista. Generacién tras genera ron a todos los dioses, angeles y santos, ¢ inventaron innumerables uten~ ios, instituciones y sistemas sociales. jeron muriendo por illones a causa del hambre, las epidemias y la violencia, Muchos pen- luyeron que la hambruna, la peste y Ia guerra integral del plan césmico de Dios 0 de nuestra raleza imperfecta, y que nada excepto el final de los tiempos nos ibraria de ellas. Sin embargo, en los albores del tercer milenio, la humanidad se despierta y descubre algo asombroso, La mayoria de la gente rara vez piensa en ello, pero en las titimas décadas hemos conseguido controlar Ja hambruna, la peste y la guerra. Desde luego, estos problemas no se han resuelto por completo, pero han dejado de ser furerzas de la natura leza incomprensibles e incontrolables para transformarse en retos mane- los seres humanos reza~ u Gn dios nian 8 rezar a ni 3. Sabemos muy bi impedir el hambre, la peste y la guerra..., y generalmente lo hacemos con éxito. Es cierto: todavia hay fracasos notables, pero cuando nos enfrenta- mos a dichos fracasos, ya no nos encogemos de hombros y decimos: “Bueno, asi es como funcionan las cosas en nuestro mundo imperfecto» © «Hagase la voluntad de Dios». Por el contrario, cuando el hambre, la peste o la guerra escapan a nuestro control, sospechamos que alguien debe de haberla fastidiado, organizamos una comisién de investigacién Y¥ Nos prometemos que la siguiente vez lo haremos mejor.Y, en verdad, funciona. De hecho, la jncidencia de estas calamidades va disminuyen- do. Por primera vez en la historia, hoy en dfa mueren mis personas por comer demasiado que por comer demasiado poco, mis por vejez que por una enfermedad infecciosa, y mas por suicidio que por asesinato a manos de la suma de soldados, terroristas y criminales.A principios del siglo xx1, el humano medio tiene més probabilidades de morir de un atracén en un McDonald's que a consecuencia de una sequia, el ébola © un ataque de al-Qaeda. De abi que, aunque presidentes, directores ejecutivos y altos mandos del ejército siguen teniendo sus agendas diarias lenas de crisis econémi- cas y conffictos militares, la escala césmica de la historia, la humanidad puede alzar la mirada y empezar a contemplar nuevos horizontes. Si en verdad estamos poniendo bajo control el hambre, la peste y la guerra, qué serd lo que las reemplace en los primeros puestos de la agenda hu- ‘mana? Como bomberos en un mundo sin fuego, en el siglo xx la huma- nidad necesita plantearse una pregunta sin precedentes: zqué vamos a hacer con nosotros? En un mundo saludable, préspero y armonioso, qué ‘exigiri nuestra atenci6n y nuestro ingenio? Esta pregunta se torna doble- ‘mente urgente dados los inmensos nuevos poderes que la biotecnologia y la tecnologia de la informacién nos proporcionan. ;Qué haremos con todo ese poder? Antes de dar respuesta a esta pregunta, necesitamos decir algunas, palabras mis sobre el hambre, la peste y la guerra. La afirmacién de que los estamos poniendo bajo control puede parecer a muchos intolerable, gin santo para que lo que es necesario hacer para 2 LA NUEVA AGENDA HUMANA axtzemacimenté ingentia’o quizs inrensible,Qué hay:de los mileside lones de personas que consiguen apenas malvivit con menos de dos ys al dia? :Qué pasa con la actual crisis del sida en Africa o las gue~ tras que arrasan Siria ¢ Irak? Para abordar estos problemas, diijamos tuna mirada mis detenida al mundo de principios del siglo x0, antes de explorar la agenda humana de las préximas décadas. EL UMBRAL BIOLOGICO DE POBREZA Empecemos por el hambre, que durante miles de afios ha sido el peor igo de la humanidad, Hasta fechas recientes, la mayoria de los hu- nanos vivian al borde mismo del umbral biolégico de pobreza, por debajo del cual las personas sucumben a la desnutricién y al hambre. Una pequefia equivocacién o un golpe de mala suerte podia constituir ficilmente una sentencia de muerte para toda una familia 0 toda una aldea. Si las Iuvias torrenciales destruian nuestra cosecha de trigo o los ladrones se levaban nuestro rebaiio de cabras, nosotros y nuestros seres queridos podiamos morir de hambre. En un plano colectivo, la desgra- cia o la estupidez resultaban en hambrunas masivas. Cuando una sequia grave afectaba al antiguo Egipto o a la India medieval, no era insélito que pereciera el 5 0 el 10 por ciento de la poblacién. Las provisiones escaseaban, el transporte era demasiado lento 0 caro para importar el alimento necesario y los gobiernos eran demasiado débiles para solu cionar el problema. Si abrimos cualquier libro de historia, es probable que nos encon- tremos con relatos espantosos de poblaciones famélicas, enloquecidas por el hambre. En abril de 1694, un funcionario francés de la ciudad de Beauvais describia el impacto de la hambruna y de los precios desorbi- tados de los alimentos, y decia que todo su distrito estaba eno de intimero infinito de almas pobres, debilitadas por el hambre y la que mueren de necesidad porque, al no tener trabajo ni ocupal recen de dinero para comprar pan. Para seguir con vida y aplacar un poco el hambre, esta pobre gente come cosas impuras tales como gatos y la carne de caballos despellejados y tirados a los montones de estiér- 3 col. (Otros const ngre que mana de vacas y bueyes sacrifica dos, y las visceras que los cocineros arrojan a la calle, Otros desdichados ‘comen ortigas y maleza, 0 raices y hierbas que antes cuecen».! Escenas similares tenian lugar en toda Francia. El mal tiempo habia malogrado las cosechas en todo el reino los dos afios anteriores, de ‘modo que en la primavera de 1694 los graneros estaban completamen- te vacios. Los ricos cobraban precios exorbitados por cualquier alimen- to que conseguian acaparar, y los pobres morian en tropel. Unos 2,8 mi- hambre entre 1692 y 1694, mientras el Rey Sol, Luis XI fersalles. Al afio siguiente, 1695, la hambruna golpeé a a la quinta parte de la poblacién. En 1696 le tocé el turno a Finlandia, donde murié entre un cuarto y un tercio de la po~ blacién. Escocia padecié una severa hambruna entre 1695 y 1698, y al- gunos distritos perdieron hasta al 20 por ciento de sus habitantes.” Probablemente, la mayoria de los lectores saben c6 cuando no almuerza, cuando ayuna en alguna fiesta religiosa 0 cuando subsiste unos dias con batidos de hortalizas como parte de una nueva eta milagrosa, Pero gcémo se siente uno cuando no ha comido duran- te dias y dias y no tiene idea de cuindo conseguiré el siguiente bocado? En Ia actual mayor parte de la gente nunca ha vivido este tor- ‘mento insoportable. Nuestros antepasados, jay!,o conocieron demasia~ do bien, Cuando pedian a Dios: que pensaban. Durante los os y politicos han creado 10 se siente uno nos cien aftos, los avances tecnol6gicos, econémi- red de seguridad cada vez mis robusta légico de pobreza. De cuando icen ain hambrunas masivas que asolan algunas regio~ pero son excepcionales y casi siempre consecuencia de la politica nana y no de catéstrofes naturales, En la mayor parte del planeta, aungue una persona pierda el trabajo y todas sus posesiones, es impro- bable que muera de hambre. Seguros privados, entidades gubernamen- les y ONG internacionales quiz’ no la rescaten de la pobreza, pero le no colectivo, la red de comercio global transforma sequias inundacio- 4 ros 0 tsunamis devastan paises enteros, los esfuerzos internacionales len impedir con éxito las hambrunas. Aunque centenares de millo- de personas siguen pasando hambre casi a diario, en la mayoria de realidad de hambre, la pobreza causa otros muchos problemas de salud, acorta la esperanza de vida incluso en los paises s de la Tierra. En Francia, por ejemplo, seis millones de personas Irededor del 10 por ciento de la poblacién) padecen inseguridad nu- al. Se despiertan por la mafiana sin saber si tendrin algo que al- zara menudo se van a dormir hambrientos, y por ello su nutricién lesequilibrada y poco saludable: exceso de almidén, aziicar y sal, y dé de proteinas y vitaminas.’ Pero la inseguridad nutricional no es mbruna, y la Francia de inicios del siglo 2x1 no es la Francia de 1694, luso en los peores suburbios que rodean Beauvais Paris, la gente 0 muere porque lleve semanas sin comer. La misma transformacién ha tenido lugar en otros muchos paises, especialmente en China, Durante milenios, el hambre aceché a todos los regimenes chinos, desde el Emperador Amarillo hasta los co tunistas rojos. Hace pocas décadas, China era sinénimo de escasez de jentos. Decenas de millones de chinos murieron de hambre durante desastroso Gran Salto Adelante, y los expertos predijeron repetida- jente que el problema no haria més que empeorar. En 1974 se celebr6 n Roma la primera Conferencia Mundial de la istentes fueron obsequiados con previsiones apoc: ue no habia manera de que China alimentara a sus 1.000 millones de bitantes, y que el pafs mas poblado del mundo se encaminaba a la catistrofe. En realidad, se encaminaba hacia el mayor milagro econémi- co de la historia. Desde 1974 se ha sacado de la pobreza a centenares de jones de chinos, y, aunque todavia hay otros tantos que padecen iuchas privaciones y desm , Por primera vez en su historia do- cumentada, China esti ahora libre de hambrunas. De hecho, actualmente, en la mayoria de los paises, comer en exce- so se ha convertido en un problema mucho peor que el hambre. En el 15 s. Hoy et dia, los pobres siguen este consejo al pie de la letra, Mientras que os ri os residentes de Beveily Hills comen ensalada y tofu al vapor con qu 1noa, en los suburbios y guetos los pobres se at 8 Twin ke, Cheetos, hamburguesas y pizzas. En 2014, mis de 2.100 millones Personas tenjan sobrepeso, frente a los 850 millones que padecian des nutricién. Se espera que la mitad de la humanidad sea obesa en 20: En 2010, desnutricién maté a alrededor de} tun millén de personas, mientras que la obesidad mat6 a tres millon no sospecha- s malévolos y a dioses enfurecidos, a de bacterias ni virus. La gente creia ficilmente en » pero no podian imaginar que una minéscula pulga 0 gota de agua pudieran contener todo un ¢jército de morti- suma de las hambrunas y no fue un acontecimiento excepcional, ni siquiera -gada de los primeros nsigo fico después de k es y colonos lo supier: 9 Hevaban Ejécrros iNvisiB.es Después del hambre, el segundo gran enemigo de la humanidad fueron las pestes y las enfermedades infecciosas. Las ciudades, bulliciosas y co- nectadas por un torrente incesante de m gtinos, constituyeron a la vez los cimientos de la cit un caldo de cultivo ideal para los patégenos. En consecuencia, la gente vivia en Ia antigua Atenas o en la Florencia medieval sabiendo que p. dian enfermar y morir to podia desatarse una epidemia que acabara con toda su fami abrir y cerrar de ojos. El mis famoso de estos brotes epidémicos, la llamada Peste Neg inici6 en la década de 1330 en algé cuando la bacteria Yersinia pestis, que habitaba en las pulgas, empe: infectar a los humanos a los que estas picaban, Desde alli, montada e1 tun ejército de ratas y pulgas, la peste se extendié ripidamente por toda Asia, Europa y el norte de Africa, y tardé menos de veinte atios canzar las costas del océano Atlintico. Murieron entre 75 y 200 millo- nes de personas, mis de la cuarta parte de la poblacién de Eurasia, En In- slaterra perecieron cuatro de cada diez personas, y la poblaci no previo de 3,7 millones de habitantes hasta un n idad de Florencia perdié 50.000 de caderes, finncionarios y per lizacion humana y na siguiente, o que en cualquier mome: ugar de Asia oriental 0 centr ee nse redu- jo desde un mi nnimo posterior de 2,2 millones. La habitantes.* Ws 2. En la Edad Media se perso sus 1 ca fiers d 16 OM iermedades infecciosas contra las cuales los nativos no estabant nunizados. En consecuencia, hasta el 90 por ciento de las poblaciones locales murieron.? E15 de marzo de 1520, una pequefia flotilla espafiola partié de la isla de Cuba en direccién a México. Las naos llevaban a bordo a 900 sol dados espatioles, junto con caballos, armas de fuego y unos cuantos es clavos africanos. Uno de estos iltimos, Francisco de Egufa, transportaba en su persona un cargamento mucho mis letal. Francisco no lo sabi Pero entre sus billones de células habfa una bomba de tiempo biol6gica €l virus de la viruela. En cuanto Francisco desembarcé en México, e virus empezé a multiplicarse exponencialmente en el interior de su cuerpo, y acabé por brotar sobre toda su piel en un terrible sarpullidi un terrible sarpullido, Levaron al febril Frincisco ala cama de una familia de natives en ciudad de Cempoallan, Contagié a los miembros de la famil vez contagiaron a los vecinos, Diez dias despui que a su Cempoallan se convir- Ficuna 3. El verdadero culpable ea la miniscula bacteria Yo LA NUBVA AGENDA HUMANA cerio, Los refugiados propagaron la enfermedad desde in a las ciudades vecinas. A medida que una ciudad tras otra medad, nuevas oleadas de aterrorizados refugiados enfermedad por todo México y més alld (os mayas de la penfnsula del Yucatin crefan que tres dioses malig- ikpetz, Uzannkak y Sojakak, volaban de noche de pueblo en pue- fectaban a la gente con la enfermedad. Los aztecas culparon a los wes Tezcatlipoca y Xipe, o quizé a la magia negra de las gentes blan- as, Se consult6 a sacerdotes y a médicos. Estos aconsejaron plegarias, 10s ios, restregar el cuerpo con bitumen y untar escarabajos negros astados sobre las tilceras. Nada funcion6. Decenas de miles de cadé- veres se pudrian en las calles sin que nadie se atreviera a acercarse a ellos y enterrarlos. Familias enteras perecieron en cuestién de pocos dias, y las oridades ordenaron que se derruyeran las casas sobre los cuerpos. En 10s asentamientos murié la mitad de la poblacién. En septiembre de 1520, la peste habia legado al valle de México, y en octubre cruzé las puertas de la capital azteca, Tenochtitlan, una 0 almas. En dos meses, metrOpolis en la que habitaban 250 nenos un tercio de la poblacién pereci6, incluido el emperador Cuit- 1ac. Mientras que en marzo de 1520, cuando llegé la flota espatiola, México albergaba 22 millones de personas, en diciembre del mismo afio inicamente 14 millones seguian vivas. La viruela fue solo el primer 1c. Mientras los nuevos amos espafioles estaban atareados en enrique- cerse y explotar a los nativos, oleadas mortiferas de gripe, sarampién y tras enfermedades infecciosas azotaron sin respiro a México, hasta que 80 su poblacién se haba reducido a menos de dos millones." Dos siglos después, el 18 de enero de 1778, el capitin James Cook, explorador britinico, legé a Hawai. Las islas hawaianas estaban densa- nente pobladas por medio millbn de personas, que lamiento tanto de Europa como de América, y por consiguiente 1unca habjan estado expuestas a las enfermedades europeas y america~ El capitan Cook y sus hombres introdujeron en Hawai los prime- sn en completo ros patogenos de la gripe, la tuberculosis y la sifilis. Visitantes europeos posteriores afiadieron la fiebre tifoidea y la viruela. En 1853 solo que supervivientes.” daban en Hawi 70, 19 . Las epidemias continuaron matando a decenas de millones de perso- nas hasta bien entrado el siglo xx. En enero de 1918, los soldados que habia en las trincheras del norte de Francia empezaron a morir por milla res debido a una cepa particularmente virulenta de la gripe, que recibi6 el nombre de «gripe espafiolav. La linea del frente era el punto final de la ted de aprovisionamiento global més eficaz que el mundo habja conoci- do hasta entonces. Hombres y municiones fluian a raudales desde Gran. Bretafia, Estados Unidos, la India y Australia. Llegaba petroleo des de Oriente Medio, cereales y carne de res desde Argentina, caucho desde: Malaya y cobre desde el Congo. A cambio, todos contrajeron la gripe En pocos meses, cerca de 500 millones de personas (un tercio de la poblacién global) estaban afectados por el virus. En la India, este ‘mat al 5 por ciento de la poblaci6n (15 millones de personas). En la de Tahiti, muri6 el 14 por ciento. En Samoa, el 20 por ciento, En las mi- nas de cobre del Congo, perecié uno de cada cinco trabajadores. En total, | pandemia mat6 a entre 50 y 100 millones de personas en menos de un aio. La Primera Guerra Mundial maté a 40 millones entre 1914 y 1918." Junto a estos tsunamis epidémicos que la golpearon cada pocas dé cadas, la humanidad también se enfrenté a oleadas menores pero mis regulates de enfermedades infecciosas, que todos los aiios mataban a millones de personas. Los nifios que carecfan de inmunidad eran par- ‘icularmente susceptibles, la raz6n por la que con frecuencia se las de- nomina «enfermedades de la infar alrededor de un tercio de la poblacién moria antes de Hegar a la edad adulta debido a una combinacién de desnutricién y enfermedad, Durante el iltimo siglo, la humanidad se hizo mas vulnerable toda- via a las epidemias debido a la coincidencia en el tiempo de un creci- miento demogrifico y la mejora de los medios de transporte. Una me- trépolis moderna, como Tokio 0 Kinshasa, offecen a los pat6genos unos terrenos de caza mucho mis ricos que la Florencia medieval o el Te- nochtitlan de 1520, y la red de transporte global es en la actualidad mis cficiente incluso que en 1918. Un virus espaiiol puede abrirse camino hasta el Congo o Tahiti en menos de veinticuatro horas. Por lo tanto, no habria sido descabellado esperar un infierno epidemiolégico, con un envite tras otro de enfermedades letales. 20 c han reducido espectacularmente en las ditimas décadas. En particular, lidad infantil global es la mas baja de todas las €pocas: menos 5 por ciento de los nifios mueren antes de legar a la edad adulta. En undo desarrollado, la tasa ¢s inferior al 1 por ciento."' Este milagro jebe a los progresos sin precedentes de la medicina del siglo xx, que proporcionado vacunas, antibiéticos, mejoras en la higiene y una estructura médica mucho mejor. Por ejemplo, una campafia global de vacunacién contra la viruela wvo un éxito tan grande que en 1979 la Organizacién Mundial de ud declaré que la humanidad habfa ganado y que la viruela se ha erradicado por completo. Fra la primera epidemia que los humanos seguian eliminar de la faz de la Tierra. En 1967, a viruela infectaba odavia a 15 millones de personas y mataba a dos millones, pero en 2014 i una sola persona estaba infectada ni murié de esa enfermedad. La Victoria ha sido tan completa que en la actualidad la OMS ha dejado de Cada pocos afios nos alarma el brote de alguna nueva peste poten- como ocurrié con el SARS (sindrome respiratorio agudo grave) 2002-2003, la gripe aviar en 2005, la gripe porcina en 2009-2010 y el ébola en 2014. Sin embargo, gracias a contramedidas eficaces, estos identes, hasta ahora, han resultado en un néimero de victimas com- para te reducido. El SARS, por ejemplo, inicialmente provocd temores de una nueva Peste Negra, pero acabé con la muerte de menos je 1.000 personas en todo el mundo." El brote de ébola en Africa Occidental parecia al principio que escalaba fuera de control mbre de 2014 la OMS lo describia como «la emergencia de salud mis grave que se ha visto en la era moderna». No obstante, a princi la OMS declaré que habia terminado. Infect6 a 3 mat6 a 11,000), caus6 enormes perjuicios econémicos en toda Africa Occidental y provocé angustia en todo el mundo; pero no se andié mis alli de Africa Occidental, y el total de victimas no se acer- ra la escala de la gripe espaiiola o a la epidemia de viruela en México, an Incluso la tragedia del sida, aparentemente el mayor de los fiacasos médicos de las Gltimas décadas, puede considerarse tna sefal de progre so. Desde su primer brote importante a principios de la década de 1980, mis de 30 millones de personas han muerto de sida, y decenas de mi llones mas han padecido datios fsicos y psicologicos debilitantes por su ‘causa. Era dificil comprender y tratar la nueva epidemia porque el sida s una enfermedad enrevesada y nica. Mientras que un humano infecta do por ¢l virus de la viruela muere a los pocos dias, un paciente infectado, por el VIH pu ero contagia a otros sin saberlo. Ademias, el VIH no mata por si mismo. Lo que hace es destruir el sistema inmunitario, con lo que expone al paciente a otras muchas enfermedades. Son esas enfermedades secunda- rias las que en realidad matan a las victimas del sida. En consecuencia, cuando el sida empezé a extenderse, fue especialmente dificil entender qué era lo que estaba ocurriendo. Cuando en 1981 dos pacientes ingre- saron ent unt hospital de Nueva York, uno de ellos al borde de la muerte Por neumonia y el otro por cincer, no era en absoluto evidente que ambos fueran de hecho victimas del VIH, del que podian haberse infec tado meses o incluso afios antes."* Sin embargo, a pesar de estas dificultades, después de que la comu- nidad médica tuviera conciencia de la nueva y misteriosa peste, los ficos solo tardaron dos afios en identificarla, entender cémo se propaga el virus y sugerir maneras eficaces de desacclerar la epidemi En otros diez afios, nuevos medicamentos transformaron el sida, hasta entonces una sentencia de muerte, en una enfermedad ct6nica (al me~ ‘nos para los que son lo bastante pudientes para permitirse el tratamien- to)."* Piense el lector qué habria ocurrido si el brote de sida se hubiera producido en 1581 en lugar de en 1981. Con toda probabilidad, nadie ‘en aquel tiempo habria imaginado qué causaba la epidemia, cémo se de una persona a otra o cémo se la podia detener (y mucho ‘menos curar). En tales condiciones, el sida podria haber aniquilado a ‘una porcién mucho mayor de la especie humana, igualando o incluso superando las ciffas de la Peste Negra. A pesar del horrendo diezmo que el sida se ha cobrado y de los millones que todos los afios mueren debido a enfermedades infecciosas 2 das como I a, las epidemias constituyen hoy una menor para la salud humana que en milenios anteriores. La in- 1ayoria de las personas mueren a consecuencia de enfermedades iecciosas, como el cincer y las cardiopatias,o simplemente a causa vejez."” (Incidentalmente, el céncer y las dolencias cardiacas no le Inego, enfermedades nuevas: se remontan a la antigiiedad. Sin go, en épocas anteriores pocas personas vivian el tiempo suficien- ra morir de ellas.) ‘Muchos temen que esta sea solo una victoria temporal y que algtin 10 desconocido de la Peste Negra esté aguardando a la vuelta de la ina. Nadie puede garantizar que las pestes no reaparezcan, pero hay as razones para pensar que en la carrera armamentistica entre los icos y los gérmenes, los médicos corren mis deprisa. Nuevas enfer- ides infecciosas aparecen principalmente como resultado de muta- es aleatorias en el genoma de los patgenos. Dichas mutaciones ten que los patégenos pasen de los animales a los humanos, que nzan al sistema inmune humano o que se hagan resistentes a medica- 10 tales como los antibidticos. En la actualidad, es probable que itaciones se produzcan y se diseminen mis répidamente que en el 1ado, debido al impacto humano en el ambiente."* Sin embargo, en la Jos patégenos dependen en éltimo término cciega mano de la fortuna. ‘0s, en cambio, cuentan con més recursos que la mera ciencia tiene una deuda enorme con la serendipia, los icos no se limitan a verter diferentes sustancias quimicas en tubos ensayo con la esperanza de dar con algiin medicamento nuevo. Con da aio que pasa los médicos acumulan mis y mejores conocimientos, de claborar medicamentos y tratamientos mas nenaza an con el icaces. En consecuencia, aunque en el aiio 2050 nos enfrentaremos duda a gérmenes que seri ntes que los de obable que la medicina se ocupe de ellos de manera mis eficiente la actualidad. dicos anunciaron el descubrimiento de un tipo de ico completamente nuevo, la teixobactina, al que, por ¢l mo- 0, las bacterias no presentan resistencia. Algunos estudiosos ereen 23 lucha contra gérmenes muy resistentes.”” Los cientificos también estin desarrollando nuevos tratamientos revolucionarios, que funcionan de ‘una manera radicalmente diferente a la de cualquier medicamento pre= vio. Por ejemplo, algunos laboratorios de investigaci6n son ya el hogar de nanorrobots, que un dia podrin navegar por nuestro torrente san= guineo, identificar enfermedades, y matar pat6genos y células cancero= sas." Aunque los microorganismos tengan cuatro mil millones de afios de experiencia acumulada en la lucha contra enemigos orginicos, su ‘experiencia en la lucha contra depredadores bi6nicos es absolutamente nula, por lo que encontrarfan doblemente dificil generar por evolucién defensas efectivas. bien no podemos estar seguros de que algin nuevo brote de ébola 0 de una cepa desconocida de gripe no vaya a propagarse por el globo y a matar a millones de personas, en caso de que eso ocurra no lo consideraremos una calamidad natural inevitable. Por el contrario, lo ‘veremos como un fracaso humano inexcusable y pediremos la cabeza de los responsables. Cuando a finales del verano de 2014 dio la impre- sién, durante unas pocas y terribles semanas, de que el ébola ganaba la Partida a las autoridades sanitarias globales, se pusieron rapidamente en ‘marcha comités de investigaci6n. Un informe inicial publicado el 14 de ‘octubre de 2014 criticaba a la Organizacién Mundial de la Salud por su reacci6n insatisfactoria ante el brote, y culpaba de la epidemia a la co- rrupci6n y a la ineficacia en la divisién afticana de la OMS. También hubo criticas al conjunto de la comunidad internacional por no reac- cionar de una manera lo bastante ripida y enérgica.Tales criticas suponen que la humanidad tiene el conocimiento y las herramientas necesarias ara impedir las pestes, y que si, a pesar de ello, una epidemia escapa a nuestro control, se debe més a la incompetencia humana que a la ira divina. ,en la lucha contra calamiidades naturales como el sida y el ébola, la balanza se inclina a favor de la humanidad. Pero zqué hay de los peli- gros inherentes a la propia naturaleza humana? La biotecnologia nos permite derrotar bacterias y virus, pero simultineamente convierte a los Propios humanos en una amenaza sin precedentes. Las mismas herra- 24 icar y curar ripidamente también pueden capacitar a ejércitos y a terroris- lugar a enfermedades incluso més terribles y gérmenes pa- s catastr6ficos. Por lo tanto, es probable que en el futuro haya nias importantes que contintien poniendo en peligro a la huma~ pero solo si la propia humanidad las crea, al servicio de alguna época en la que la humanidad laba indefensa ante las epidemias naturales haya terminado. Pero Iriamos llegar a echarla en falta (QUEBRANTANDO LA LEY DE LA SELVA fercera buena noticia es que también las guerras estin desaparecien- ‘A lo largo de la historia, la mayorfa de los humanos asumian la gue- ra como algo natural, mientras que la paz era un estado temporal y recario. Las relaciones internacionales estaban regidas por la ley de la a, segtin la cual incluso si dos sistemas de gobierno convivian en paz, y \cia estaban en paz en 1913, todo el mundo sabia que podian agre- mutuamente en 1914. Cuando politicos, generales, empresarios y judadanos de a pie hacian planes para el futuro, siempre dejaban un nn para la guerra. Desde la Edad de Piedra a la era del vapor, y des- le el Artico al Sahara, toda persona en la Tierra sabja que en cualquier ymento los vecinos podian invadir su territorio, derrotar a su ejército, guerra siempre era una opcién. Por ejemplo, aunque Al jasacrar a su gente y ocupar sus tierras. Durante la segunda mitad del siglo xx, finalmente se quebranté ta ley de Ia selva, si acaso no se revocé. En la mayoria de las regiones, is guerras se volvieron mis inffecuentes que nunca. Mientras que s sociedades agricolas antiguas la violencia humana causaba alrede~ 5 por ciento de todas las mnertes, durante el siglo xx la vio~ solo el 5 por ciento, y en el inicio del siglo xx1 esta do responsable de alrededor del 1 por ciento de la mortalidad global En 2012 murieron en todo el mundo unos 56 millones de personas, 620,000 a consecuencia de la violencia humana (la guerra acabé con la 25 vida de 120.000 personas, y el crimen, con la de otras 500,000). Ei io, 800.000 se suicidaron y 1,5 millones murieron de diabet aziicar es ahora més peligroso que la pélvora. ‘Mis importante atin es que un segmento creciente de la hu dad ha llegado a considerar la guerra simplemente inconcebibl Primera vez en la historia, cuando gobiernos, empresas ¢ individu contemplan su faturo inmediato, muchos no piensan en la guerra cor un acontecimiento probable. Las armas nucleares han transformado. guerta entre superpoderes en un acto demente de suicidio colec ¥ Por lo tanto han obligado a las naciones mas poderosas de la Tierra encontrar vias alternativas y pacificas para resolver los conflictos, Sim teriales tales como minas de oro, campos de trigo y pozos de pe Hoy en dia, la principal fuente de riqueza es el conocimiento.Y aunq) se pueden conquistar campos petroliferos por medio de la guerra, no posible adquirir el conocimiento de esta manera. De modo que dida que el conocimiento se convertia en el recurso econéi rentabilidad de la guerra se reducia, y las guerras que rez mis restringidas a aquellas partes del mundo (como O1 Medio y Africa Central) en que las economias son todavia economi anticuadas basadas en lo material. En 1998, para Ruanda tenfa sentido apoderarse de las rica de coltin del vecino Congo y saquearlas, porque habia gran demanda de este mineral para la fabricacién de teléfonos méviles y de ordenadores Portitiles, y el Congo disponia del 80 por ciento de las reservas mut diales de coltin. Ruanda obtuvo 240 millones de délares anuales por coltin saqueado. Para la pobre Ruanda, era mucho dinero.» En cambi no habria tenido sentido que China invadiera California y se apodera de Silicon Valley, porque, aunque los chinos hubiesen vencido en campo de batalla alli no habia minas de silicio que saquear. En cambio, 40s chinos han ganado miles de millones de délares al cooperar con gi gantes de Ia alta inas lel coltin congoleiio, los chinos lo ganan en un Gnico dia de pacifico. consecuencia, la palabra «paz» ha adquirido un nuevo significa- neraciones previas pensaban en la paz como la ausencia temporal sta, Hoy en dia pensamos en la paz como la inverosimilitud de ra, Cuando en 1913 la gente decia que habia paz entre Francia y se referian a que eahora mismo no hay guerra entre Francia pero quién sabe lo que sucederd el afio que viene». Cuando idad decimos que hay paz entre Francia y Alemania, nos re- a que es inconcebible que, bajo ninguna circunstancia predeci- pueda estallar la guerra entre ambos paises. Esta paz prevalece no tre Francia y Alemania, sino entre la mayorfa de los paises (aun todos). No se dan circunstancias que hagan creer que el proxi- odria estallar una guerra entre Alemania y Polonia, entre In- ia y Filipinas, entre Brasil y Uruguay. Esta Nueva Paz no es solo una fantasia jipi. Los gobiernos avidos er y las empresas codiciosas también cuentan con ella. Cuando planea su estrategia de ventas en la Europa Oriental, descarta idad de que Alemania pueda conquistar Polonia. A una empre- importa mano de obra barata de Filipinas no le preocupa que sia pueda invadir Filipinas al cabo de unos meses. Cuando el brasilefio se reine para discutir los presupuestos del aito si- c,¢8 inimaginable que el ministro brasilefio de defensa se levante siento, dé un pufietazo en la mesa y diga: Un momento! 2Y si remos invadir y conquistar Uruguay? No habéis tenido esto en Debemos destinar 5.000 millones para financiar esta conquista» luego, hay unos pocos lugares en los que los ministros de defensa 1n todavia estas cosas, y hay regiones en las que la Nueva Paz no ha ido arraigar. Lo sé muy bien, porque vivo en una de esas regio- 10 son excepciones. Desde luego, no hay ninguna garantia de que la Nueva Paz perviva finidamente. De la misma manera que, en un inicio, las armas nu- jeron posible la Nueva Paz, logros tecnolégicos futuros po- n preparar el camino para nuevos tipos de guerra. En particular, la rienda puede desestabilizar el mundo al proporcionar incluso a LANUEVA AGENI be 27 oS Y a actores no estatales la capacidad de luchar eficaz: 'nte contra superpotencias. Cuando Estados Unidos luché cont Trak en 2003, caus6 devastacién en Bagdad y Mosul, pero no se lana. tuna sola bomba sobre Los Angeles o Chicago, Sin embargo, en el ft r0,1n pais como Corea del Norte o Irin podria utilizar bomibas logic Para que la energia dejara de fiancionar en California, hacer estallar re finerias en Texas y provocar una colisién de trenes en Michigan (J «bombas logicas» son cédigos de programacién maliciosos que se inser fan en tiempo de paz y se operan a distancia; es muy probable que redes que controlan instalaciones de infraestructura vitales en Estados Unidos y en muchos otros paises ya estén Ilenos de tales cédigos). Sin embargo, no debemos confundir la capacidad con la moti. vaci6n. Aunque la éibercontienda introduce nuevos medios de destruc Gi6n, no afiade necesariamente nuevos incentivos para usatlos. A lo 80 de los iltimos setenta afios, la humanidad ha quebrantado no solo la ley de Ia selva, sino también la ley de Chéjov. Es sabido que Anton ‘Chijov dijo que una pistola que aparezca en el primer acto de una obra teatral seri disparada inevitablemente en el tercero.A lo largo de la histo- via, si eyes y emperadores adquirian algiin arma nueva, tarde o temprano se vefan tentados a usarla, Sin embargo, desde 1945, la humanidad ha aprendido a resistir esa tentacién. La pistola que aparecié en el primer acto de la Guerra Fria nunca se disparé. En la actualidad estamos acos- tumbrados a vivir en un mundo Ileno de bombas y misiles que no se han lanzado, y nos hemos convertido en expertos en quebrantar tanto la ley dela selva como la ley de Chéjov. i ests leyes vuelven a alcanzarnos, seri Por nuestra culpa, no debido a nuestro destino inevitable Entonces zqué pasa con el terrorismo? Aunque los gobiernos cen- tales y los estados poderosos han aprendido a moderarse, los terroristas Podrian no mostrar tales escriipulos a la hora de usar armas nuevas y destructivas. Esta es ciertamente una posibilidad preocupante. Sin em. bargo, el terrorismo es una estrategia de debilidad que adoptan aque- los que carecen de acceso al poder real. Al menos en el pasado, el terrorismo operé propagando el miedo en lugar de causar dafios mate nportantes, Por lo general, los terroristas no tienen la fuerza necesaria para derrotar a un ejército, ocupar un pais o destruir ciudades 28 LA NUEVA AG 4. Misiles nucleares en un desfile militar en Moscé, El arma que siempre se pero que munca se dispar, as, Mientras que en 2010 la obesidad y las enfermedades asociadas la mataron a cerca de tres millones de personas, los terrorists ma a un total de 7.697 personas en todo el planeta, la mayoria de al en pai fas de desarrollo.® Para el norteamericano © en pafses en vias ; supone una amenaza mucho més letal eo medio, la Coca-Ci |-Qaeda aCémo es posible, pues, que los terrorstas consigan copar los titu- y cambiar la situacién politica en todo el mundo? Porque provo- {que sus enemigos reaccionen de manera desproporcionada. En cia, el terrorismo es un especticulo, Los terrorist organizan un pectaculo de violencia pavoroso, que capta nuestra imaginacién y {que nos sintamos como si retrocediéramos hasta el caos medieval n consecuencia, los estados suelen sentirse obligados a reaccionar ite al teato del terrorismo con un especticulo de seguridad y or uestan exhibiciones de fuerza formidables, como la persecucién de laciones enteras 0 Ia invasién de paises extranjeros. En la mayo de los casos, esta reaccién desmesurada ante el terrorismo genera amenaza mucho mayor para nuestra seguridad que los propios te- oristas, 29 Los terroristas son charreria. La mosca es tan di De modo que encuentra un toro, se introduce en su oreja y empieza zumbar. El toro enloquece de miedo e ira, y destruye la cacha Esto es lo que ha ocurrido en Oriente Medio en la tiltima década. fundamentalists iskimicos nunca habrian podido derrocar por si solos. Sadam Husein, En lugar de ello, encolerizaron a Estados Unidos con ataques del 11 de septiembre, y Estados Unidos destruyé por ellos cacharreria de Oriente Medio. Ahora medran entre las ruinas, Por solos, los terroristas son demasiado débiles para arrastrarnos de vuelta Ja Edad Media y restablecer la ley de la selva, Pueden provocarnos, pe al final todo dependera de nuestras reacciones. Sila ley de la selva vve a imperar con fuerza, la culpa no seri de los terroristas. EI hambre, la peste y la guerra probablemente continuarin cobrindo millones de victimas en las préximas décadas. Sin embargo, ya no so ‘ragedias inevitables fuera de la comprensi6n y el control de una huma: nidad indefensa, Por el contrario, se han convertido en retos manejable Esto no minimiza el suftimiento de centenares de millones de humanos) afligides por la pobreza, de los millones que cada afio sucumben a 0 de los millones atrapados en circul el Congo 0 Afganistin. El mensaje no es que ¢l hambre, la peste y la guerra hayan desaparecido de la faz de la Tierra y que debamos dejar de preocuparnos por ellas. Es exactamente el con trario.A lo largo de la historia, la gente consideré que estos problemas eran irresolubles, de modo que no tenia sentido intentar ponerles fin, La gente rezaba a Dios pidiendo milagros, pero no intentaba seriamen- te exter ‘mundo de 2016 sigue igual de aquejado por el hambre, las enfermeda- des y la violencia como el de 1916 perpetian este punto de vista derro- tista inmemorial. Dan por sentado que los enormes esfterzos que los humanos han hecho a lo largo del siglo xx no han conseguido nada, Y¥ que la investigacién médica, las reformas econémicas y las iniciativas de paz han sido infructuosas. Si asf fuera, zqué sentido tendria invertir 30 ica, en reformas nocer nuestros logros pasados supone un mensaje de esperan- lidad que nos estimula a hacer esfuerzos todavia mayores 170. Dados nuestros logros en el siglo xx, sila gente continta ndo hambre, peste y guerra, no podemos culpar a la naturaleza Esti en nuestras manos hacer que las cosas mejoren, y reducir Ia incidencia del suftimiento. ‘bstante, valorar la magnitud de nuestros logros conlleva otro historia no tolera un vacio, Si la incidencia del hambre, la y la guerra se esta reduciendo, algo acabara ocupando su Ingar en la humana, Seri mejor que pensemos muy detenidamente qué le seri. Sino lo hacemos, podriamos obtener una victoria com- los antiguos campos de batalla solo para ser sorprendidos des- jos en frentes totalmente nuevos. ;Cuales son los proyectos que 4n al hambre, la peste y la guerra en los primeros puestos de la la humana en el siglo 2x Un proyecto central sera proteger a la humanidad y el planeta en njunto de los peligros inherentes a nuestro propio poder. Hemos tido poner bajo nuestro control el hambre, la peste y la guerra sen gran parte a nuestro fenomenal crecimiento econémico, que vorciona comida, medicina, energia y materias primas en abun- liza el equilibrio ecol6~ rar. La humanidad ha tardado en reconocer este peligro, y hasta ha hecho muy poco al respecto. A pesar de toda la chichara so- contaminacién, calentamiento global y cambio climitico, la mayo- de los paises no han hecho todavia ningtin sacrificio econémico 0 ectores de empresas y votantes casi siempre prefieren el crecimiento. cl siglo xxx vamos a tener que hacerlo mejor si queremos evitar la catistrofe @Por qué otra cosa tendré que luchar la humanidad? {Nos conten- taremos simplemente con contar las cosas buenas que tenemos; mante~ 31 s sensato, pero improbable que la humanidad lo siga, Los humanos rara vez se satisfechos ci Jo que ya tienen. La reaccién mis comin de la ment }humana ante los logros no es la satisfacci6n, sino el anhelo de mis. Los ‘manos estin siempre al acecho de algo mejor, mayor, més ro do la humanidad posea poderes ae jena anise 2a del hambre, la peste y la guerra desaparezca al Qué harin durante todo el dia ci 10s y presidentes? ¢Escribir poesfa? El éxito genera ambicién, + ¥ nuestros logros recientes im ahora a la humanidad hacia objetivos todavia més audaces. Después haber conseguido niveles sin precedentes de prosperidad, salud y armo. nia, y dados nuestros antecedentes y nuestros valores actuales, es proba ble que los proximos objetivos de la humanidad sean la inmortalidad, felicidad y la divinidad, Después de haber reducido la mortalidad del la enfermedad y la violencia, ahora nos dedicaremos a 80 la muerte. Después de haber salvado a la gente di ahora nos dedicaremos a hacerla totalmente uués de haber elevado a la humanidad por encima del nivel b luchas por la superviven rar la vejez e i la miseria abyect ahora nos dedicaremos a asc der a los humanos a dioses, y a transformar Homo sapiens en Homo Deus. Los Gxrimos pias De LA MUERTE En el siglo xx1 es probable que los humanos hagan una apuesta ser por la inmortalidad. Luchar contra la veje2 y la luerte no sera mas que. la cor en ‘ha contra el han hhumana es lo mis sagrado del universo, Todo el mundo lo dice: los pro fesores en las escuela, los politicos en los parlamentos, los abogados en los tribunales y los actores en los escenarios. La Declaracién Uni de los Derechos Humanos adoptada por las Naciones Unidas desp 32 la Guerra Mundial (que es quiz lo més cercano que tene- titucién global) afirma categéricamente que «el derecho la» es el valor més fundamental de la humanidad, Puesto que la viola a todas luces este derecho, la muerte es un crimen contra id y deberiamos declararle la guerra total largo de la historia, las religiones y las ideologias no sacraliza~ \. Siempre sacralizaron algo situado por encima 0 més alli de encia terrenal y, en consecuencia, fueron muy tolerantes con la De hecho, algunas de ellas directamente profesaron afecto a Debido a que el cristianismo, el islamismo y el hinduismo in- {que el sentido de nnestra existencia dependia de nuestro des lh otra vida, consideraban la muerte una parte vital y positiva o. Los humanos morian porque Dios asi lo decretaba, y el mo- de la muerte era una experiencia metafisica sagrada que rebosa- sentido, Cuando un humano estaba a punto de exhalar su dltimo (0, haba llegado la hora de avisar a sacerdotes, rabinos y chamanes, lance de la vida y aceptar el verdadero papel de uno en el uni- rncia y la cultura modernas difieren totalmente en su opinién la vida y la muerte. No piensan en la muerte como un misterio ico,y desde luego no consideran que sea el origen del sentido de la. Mas bien, para las personas modernas, la muerte es un problema ico que podemos y deberiamos resolver. 10 mueren exactamente los humanos? Los cuentos de hadas an la Muerte como una figura vestida con capa y jegras, y empufiando una gran guadafia. Un hombre va vi- lo, preocupado por esto y aquello, corriendo de aqui para alli, y de nte ante él aparece la Parca, le da un golpecito en el hombro con 108 de un dedo y le dice: «;Ven!».Y el hombre implora: «No, por’ {Espera solo un afio, un mes, un dials, Pero la figura encapuchada INol,itienes que venir AHORA!».Y asi es como morimos. En la realidad, sin embargo, los humanos no morimos porque una figura enfundada en una capa negra nos dé un golpecito en el hombro jevales retrat 33 tricas..., y si eso no evo coraz6n. Cierto: en la actuali- todos los problemas técnicos, pero esta raz6n por la que invertimos tanto tiempo y dinero cr, de los gérmenes, de la genética y de la ibrado a pensar en la muerte como un problema técnico. jer va.a su médico y le pregunta: «Doctor, zqué me e que el médico le diga: «Bueno, tiene usted la gripe» 0 «Tiene céncers. Pero el médico nunca le dir s y el cancer son problemas ena. 6vil o a una guerra, tendemos a considerarlo un fallo técnico © porque Dios y debia haberse evitado. Si el gobierno hubiera adoptado una jor, si el Ayuntamiento hubiera hecho adecuadamente su y siel jefe militar hubiera tomado una decisién més sensata, se ado la muerte, La muerte se ha convertido en una raz6n casi ¢ investigaciones. ¢Cémo es que han muerto? 1a pata.» mayoria de los cientificos, los médicos y los estudiosos tanciandose de suefios directos de inmortalidad y afirman jente este © aquel problema concreto. Sin ¢ Ia vejez y la muerte no son mis que el resultado roblemas concretos, no Hlegaré un momento en el que médicos ificos se detengan y declaren: «Hasta aqui hemos llegado, y no nos otro paso. Hemos vencido la tuberculosis y el cincer, pero levantaremos un solo dedo para luchar contra el alzhéimer, La gen- ir muriendo de esto». La Declaracién Universal de los nos no dice que los humanos tengan «el derecho a la parte esencial de algin gran plan césmico. Los humanos siempre mue= ten debido a algn fallo técnico, El corazén deja de bombear sangre. La arteria principal se obtura con depésitos grasos. Células cancerosas Porque una mutacién genética aleatoria reescribi6. sus instrucciones. fentan resolver Los gérmenes se instalaron en mis pulmones porque alguien estornu- dé en el metro, No hay nada metafisico en esto. Todo son problemas técnicos. Y cada problema técnico tiene una solucién técnica. No hemos de aguardar el Segundo Advenimiento para vencer a la muerte. Un par de frikis en un laboratorio pueden hacerlo. Si tradicionalmente la muerte era la especialidad de sacerdotes y te6logos, ahora los ingenieros estin tomando el relevo. Podemos matar las células cancerosas con qui- mioterapia 0 nanorrobots. Podemos exterminar los gé: pulmones con antibidticos. $i el corazn deja de bi jenta afios de edad, Dice que todo ser humano tiene 4 35 joy en dia existe una minoria creciente de tificos y pensadores que hablan mas abiertamente y afirman que Principal empresa de la ciencia moderna es derrotar a la muerte y antizar a los humanos la eterna juventud. Son ejemplos notables gerontdlogo Aubrey de Grey y el erudito ¢ inventor Ray Kurewt (ganador en 1999 de la Medalla Nacional de la Tecnologia y la Inn: ibn de Estados Unidos), En 2012, Kurzweil fue nombrado director ingenieria de Google, y un aiio después Google puso en marcha subcompaitia llamada Calico cuya misiGn declarada es «resolver la muer= ter Recientemente, Google ha nombrado a otro ferviente creyente en la inmortalidad, Bill Maris, para presidir el fondo de inversiones. Google Ventures. En una entrevista de enero de 2015, Maris dijo: «Si usted me pregunta hoy:"ZBs p respuesta es: le vivir hasta los quinientos afios?”, la ». Maris respalda sus audaces palabras con gran canti dad de dinero contante y sonante. Google Ventures invierte el 36 por ciento de los 2.000 millones de su cartera de valores en nuevas empre s2s biotecnolégicas, entre las que se cuentan varios ambiciosos proye: tos para prolongar la vida, Empleando una analogia del fitbol amer no, Maris explicaba que en la lucha contra la muerte «no intentamos ganar unos cuantos metros: intentamos ganar el partidos. Por qué? Por- ue, dice Maris, «es mejor vivir que mori.” (Otras celebridades de Silicon Valley comparten suefios semejantes. Peter Thiel, cofundador de PayPal, ha confesado recientemente que pretende vivir para siempre. «Creo que, probablemente, hay tres mane- rs principales de affontar [la muerte] —explicaba—: puedes acepta Puedes negarla o puedes luchar contra ella. Pienso que nuestra sociedad esti dominada por personas que estin por la negacién o por la acepta- ci6n, y yo prefiero luchar contra ellav. Es probable que mucha gente descarte dichas afirmaciones como fantasias de adolescente. Pero Th es alguien a quien hay que tomar muy en serio, Es uno de los empren- dedores de mis éxito e influencia de Silicon Valley, con una fortuna que se estima en 2,200 millones de délares.**Es algo ineludible: la igualdad sale, entra la inmortalidad, El vertiginoso desarrollo de ambitos tales como la ingenieria gen tica, la medicina regenerativa y la nanotecnologia fomenta prof 36 TA NUEVA AGENDA HUMANA, vez mis optimistas. Algunos expertos creen que los humanos ven- la muerte hacia 2200, otros dicen que lo harin en 2100. Kurz~ y De Grey son incluso més optimistas: sostienen que quienquicra cen 2050 posea un cuerpo y una cuenta bancaria sanos tendra una ada probabilidad de alcanzar la inmortalidad al engafiar a la muerte década tras otra, Segiin Kurzweil y De Grey, cada diez afios, aproxi- yente, entraremos en la clinica y recibiremos un tratamiento de ovacién que no solo curari enfermedades, sino que también regene- tejidos deteriorados y rejuveneceré manos, ojos y cerebro. Antes de toque realizar el siguiente tratamiento, los médicos habrin inventa- ina plétora de nuevos medicamentos, mejoras y artilugios. Si Kurz y De Grey estin en lo cierto, quiz4 algunos inmortales caminen ya por la calle junto al lector..., al menos si este camina por Wall Street o ‘Quinta Avenida. En realidad, serin amortales, en lugar de inmortales. A diferencia le Dios, los supethumanos futuros podrin morir todavia en alguna rao accidente, y nada podra hacerlos volver del inframundo. Sin -mbargo, a diferencia de nosotros, los mortales, su vida no tendré fecha -aducidad. Mientras no los despedace una bomba o los atropelle un camién, podrin seguir viviendo de forma indefinida. Lo que probable- rente los convertir’ en las personas mas ansiosas de la historia. Los somos mortales ponemos en riesgo nuestra vida casi a diario, porque sabemos que, de todos modos, esta terminari, Asi, efect i sen el Himalaya, nadamos en el mar y hacemos o peligrosas como cruzar la calle 0 comer fuera de casa. Pero si uno cree que puede vivir eternamente, estarfa loco para jugarse la eternidad de s muchas cosas ese modo. Entonces zno seria quiz mejor empezar con objetivos més modes- como doblar la esperanza de vida? En el siglo xx pricticamente doblamos la esperanza de vida, que pas6 de ser de cuarenta afios a ser de setenta, de modo que en el siglo xx1 deberfamos ser capaces de, al me- nos, doblarla de nuevo, hasta los ciento cincuenta. Aunque esto queda lejos de la inmortalidad, revolucionarfa la sociedad humana. Para empezar, la estructura familiar, los matrimonios y as relaciones entre padres ¢ hijos se transformarian, En la actualidad, las personas todavia 37 1, esperan estar casadas ehasta que la muerte nos separes, y gran parte de vida gira en torno a tener y criar hijos. Ahora, imagine el lector a ui Persona con una esperanza de vida de ciento cincuenta afios.Al casa 4 los cuarenta, atin tiene por delante otros ciento diez. :Serfa real esperar que su matrimonio durara ciento diez afios? Incluso los fi ‘mentalistas cat6licos se resistirian a ello. De modo que es probable q se intensificara la tendencia actual a los matrimonios en serie. persona tuviera dos hijos a los cuarenta afios, para cuando alcanzara ciento veinte afios solo tendria un recuerdo distante de los afios qu asé cridndolos..., que constituirfan un episodio relativamente men de su larga vida. Es dificil decir qué tipo de nueva relacién entre pad € hijos pudiera desarrollarse en estas circunstancias © bien considérense las carreras profesionales. Hoy suponemos q tuna profesién se aprende cuando uno esti entre los dieciocho ‘reinta, aproximadamente, y después pasa el resto de su vida en esta linea de trabajo. Es evidente que uno aprende nuevas cosas incluso a los c renta, alos cincuenta y a los sesenta, pero por lo general la vida se de en un periodo de aprendizaje y un periodo de trabajo, Cuando uno viva hasta los ciento cincuenta afios, esto no seri asi, especialmente en. lun mundo sacudido continuamente por nuevas tecnologias. Las perso= za tendrin trayectorias profesionales mucho mas largas, y deberin re ventarse una y otra vez incluso a los noventa afios de edad. Al mismo tiempo, la gente no se jubilari a los sesenta y cinco ait Y no dejaré paso a la nueva generacién, con sus nuevas ideas y sus aspi raciones. El fisico Max Planck dijo, en una famosa frase, que la ciencia avanza funeral a funeral. Queria decir que tinicamente cuando una neracién expira, tienen las nuevas teorias una oportunidad de erra las antiguas. Esto es cierto no solo en el Ambito de la ciencia, Piens lector por un momento en su propio lugar de trabajo. Con indepen- dencia de si es estudioso, periodista, cocinero o futbolista, ge6mo sentiria si su jefé tuviera ciento veinte afios, sus ideas se hubieran for- mulado cuando Victoria todavia reinaba y fuera probable que siguiera siendo su jefe durante un par de décadas mis? En la esfera politica, los resultados podrian ser incluso mis sinies- ‘ros. zLe importaria al lector que Putin permaneciera todavia en su 38 LA NUEVA MANA tro nta afios? Pensindolo de nuevo, sila gente viviera hasta cuenta afios, en 2016 Stalin todavia gobernaria en Moscé, a sus ciento treinta y ocho afios, el presidente Mao seria nbre de mediana edad a sus ciento veintitrés afios, la princesa 1 estaria de brazos cruzados, a la espera de heredar el trono de Jor- VI, que tendria ciento veintitin afios de edad. A su hijo Carlos no le turno hasta el afio 2076. ; \do a la realidad, no es en absoluto seguro que las profecias Kurzweil y De Grey se hagan realidad en 2050 0 2100. En mi opi las esperanzas de juventud eterna en el siglo xx1 son prematuras, se las tome demasiado en serio le espera un amargo desenga- ficil vivir sabiendo que vas a morir, pero es atin més duro inmortalidad y descubrir que estis equivocado. jue el promedio de esperanza de vida se ha multiplicado por lo largo de los itimos cien aos, es injustficado extrapolar y con- que podremos doblarla de nuevo hasta los ciento cincuenta afios resente siglo. En 1900, la esperanza de vida global no superaba renta afios porque mucha gente moria joven debido a la desnu- las enfermedades infecciosas y la violencia. Sin embargo, los que aban de las hambrunas, la peste y la guerra podian vivir hasta bien \rados los setenta y los ochenta, que es el periodo de vida normal de 10 sapiens, Contrariamente a lo que comiinmente se cree, las perso- ws de setenta afios no eran consideradas bichos raros de la naturaleza siglos anteriores. Galileo Galilei murié a los setenta y Newton, a los ochenta y cuatro, y Miguel Angel vi ada edad de ochenta y ocho afios, sin ninguna ayuda de anti vacunas ni trasplantes de érganos. De hecho, incluso los chimpan- bres viven a veces hasta los sesenta afios.” La verdad es que la medicina moderna no ha prolongado la dura- natural de nuestra vida en un solo afio. Su gran logro ha sido sal- 10s de la muerte prematura y permitirnos gozat de los aftos que nos rresponden. De hecho, aunque superisemos el cincer, la diabetes y dems exterminadores principales, el resultado seria solo que cas do el mundo conseguirfa vivir hasta los noventa afios, pero no bastaria 1a alcanzar los ciento cincuenta, por no hablar ya de los quinientos. 39 el aio 2100. No obst ‘un paso mis al objetivo, y esto insuflard mayores esperanzas ¢ impuls a Ia gente a hacer esfuerzos afin mayores. Aunque probablemente Calico de Google no resolverd a tiempo la muerte para hacer que I cofundadores de Google, Sergéi Brin y Larry Page, sean inmortales, muy probable que si efecte descubrimientos importantes sobre biol sia celular, medicamentos genéticos y salud humana. Por lo tanto, proxima generacién de googleras podrd iniciar sus ataques a la muer desde nuevas y mejores posiciones. Los cientificos que gritan: talidad!» son como aquel chico que grité: temprano, el lobo acaba por veri De modo que aunque no alcancemos la inmortalidad durant nuestros afios de vida, es probable que la guerra contra la muerte si siendo el proyecto mis nace manera ca Ja santidad de la vida humana, afiadimos la «mica de la institucién cientifica y ren c detalii jaine fica y rematamos todo esto con las ne= muerte parece inevitable. Nuestro compromio ideol6gico con la vida’ humana nunca nos permitiré aceptar la muerte humana sin mis. Mien- tras la gente muera de algo, nos esforzaremos por derrotarla La institucién cientifica y la economia capitalista estarin mas que ccontentas de suscribir esta lucha. A la mayoria de los cientificos y ban- ‘queros no les importa sobre qué estén trabajando, siempre y cuando ello les proporcione la oportunidad de hacer mis descubrimientos y obtener oor ete apie alguien imaginar un reto cientifico mas sionante que burlar la muert in mercado mi de gear oneal ey neds ected is de cuarenta afios, de eens jacanee jerre el lector ojos durante un minuto ¢ intente recordar el cuerpo que tent: veinticinco. No solo el aspecto qi ol Sat a tia. Si pudiera recuperar aquel cuerpo, zcuanto estarfa dispuesto a pagar por ello? No hay duda que algunas personas renunciarfan de buen grado tenia, do, cémo se sen 40 fi de los laboratorios a los parlamentos, a los tribunales y a Una vez que los esfuerzos cientificos se vean coronados por el la y que constitus esto no basta, el miedo a la muerte, arraigado en Ia mayoria .os, conferiria un impulso irresistible a la guerra contra la ando las personas asumieron que la muerte es inevitable, se de una edad temprana a suprimir el deseo de vivir eterna- desviaron hacia otros objetivos factibles. Las personas quieren Jempre, de modo que componen una sinfonfa sinmortal, se an por conseguir la «gloria eterna» en alguna guerra o incluso 11 su vida para que su alma «goce de felicidad eterna en el parai- ran parte de nuestra creatividad artistica, nuestro compromiso po- nuestra devocién religiosa se alimenta del miedo a la muerte. ‘A Woody Allen, que se ha creado una trayectoria fabulosa a partir ‘edo a la muerte, se le pregunté una vez si esperaba vivir eterna través de la pantalla cinematogrifica, Allen contest que «pre- ir en mi apartamento».Y afiadié: «No quiero conseguir Ia in- dad por mi trabajo. Quiero conseguirla por no morirme.» La ,emorativas nacionalistas y los suefios na, las ceremonias araiso son un sustituto muy pobre de lo ‘uieren en realidad: no morir. Cuando la gente crea (con o sin razones) que tiene una probabilidad seria de librarse de la muer- seo de vivir se negara a seguir tirando del desvencijado carro del ideologia y la religién, y se lanzaré hacia delante como un alu. ‘Siel lector opina que los fanaticos religiosos con ojos encendidos y ‘barbas son despiadados, espere a ver qué harin los ancianos jgnates de las ventas al por menor y las viejas estrellas de Hollywood. Ja vida esta a su alcance. Si la ciencia hace 1¢ los humanos como crean que el elixir de sogresos importantes en la guerra contra la muerte, la batalla real past- lesencadenarin agrios conflictos politicos. Todas las guerras y conflictos insignificante preludio de la a juventud. la historia pueden convertirse en real que nos espera: la lucha por la a -RECHO A LA FELICIDAD i saistialislaee his Mi x se fundaron para producir citidadanos hibiles y obe- irvieran Iealmente a la nacién.A los dieciocho afios de edad, snjan que ser patriotas, sino también estar alfabetiza~ leet la orden del dia del brigadier y redactar la estrategia Jguiente. Tenfan que saber matemiticas para calcular la de los proyectiles o desciftar el cédigo secreto del enemigo. conocimientos razonables de electricidad, mecinica y me- 4 operar los aparatos de radio, conducir tanques y cuidar de heridos. Cuando dejaban el ejército, se esperaba de ellos n a la nacién como oficinistas, maestros ¢ ingenieros, que sna economia moderna y que pagaran muchos impuestos. tanto ocurria con el sistema de sanidad. Al final del siglo x1x, Francia, Alemania y Japon empezaron a proporcionar asis- 1a las masas. Financiaron vacunaciones para los Probablemente, el segundi lo gran proyecto de la agenda hun encontrar la clave de la felicidad, A Io largo de la nae all ppensadores, profetas y personas de a pie definieron la felicid Ja vida, como el bien supremo. En la antigua Grecia, afirmé que adorar a los dioses es una pérdida de tiempo, que no Gay después de la muerte y que la felicidad es el tinico propésit - vi En los tiempos antiguos, mucha gente rechaz6 el epic . pero hoy en dia se ha convertido en la opinion generalizada, escepticismo acerca de la vida después de m1 nal. Porque zquién quierria vivir eternamente en la desgracia? Para Epicuro, la biisqueda de la felicidad era un objetivo perso: Los pensadores modernos, en cambio, tienden a verla como un to colectivo. Sin planificacién gubernament jtaria grat as equilibradas para los nifios y educacién fisica para los ado- ‘es, Drenaron marismas putrefactas, exterminaron mosquitos y ayeron sistemas de alcantarillado centralizados. El objetivo mo era 1+ que la gente fuera feliz, sino que la nacién fuera mis fuerte. El ‘cesitaba soldados y obreros fornidos, mujeres sanas que pudieran wz a mis soldados y obreros, y burécratas que legaran puntualmen- icina a las ocho de la mafiana en lugar de quedarse enfermos ee ee queda de la felicidad, Si nuestro pais esti desgarrado por la guetta, economia avi na rs yl stencién snares nent, probable que nos sintamos desgraciados. A finales del siglo xvi, el fil6 sofo inglés Jeremy Bentham declaré que el bien supremo es dn felicidad para el mayor nimerosy leg ala conclusion de que el objetivo digno del Estado, el mercado y la comunidad cientifca aumentar la felicidad global. Los 4 hombres de negocios deben pr \cluso el sistema del bienestar se planeé originalmente en interés nacién y no de los individuos necesitados. Cuando, a finales del 5 xix, Otto von Bismarck establecié por primera vez en la historia rensiones y la seguridad social estatales, su objetivo principal era rrarse la lealtad de los ciudadanos, no aumentar su calidad de vida, Jhaba por su pats cuando tenia dieciocho afios y pagaba sus im- ‘tos cuando tenia cuarenta, porque contaba con que el Estado se argo de él cuando tuviera setenta.” sn 1776, os Padres Fundadores de Estados Unidos establecieron el recho a la biisqueda de la felicidad como uno de tres derechos huma- hos inalienables, junto con el derecho a la vida y el derecho a la libertad. Sin embargo, es importante sefialar que la Declaracién de Independencia sados Unidos garantizaba el derecho a la bitsqueda de la felicidad, icos deben fomentar la paz, rer la prosperidad y los sabi estudiar la naturaleza, (aeaniee no para mayor gloria del rey, el pais o Dios, sin para que podamos gozar de una vida mis Pere naa = pt iglos xix y Xx, aunque muchos hablaban de boquill le Bentham, empresas y laboratorios se centraron en obj tives i inmediatos y bien definidos. Los paises medi tamafio de su territorio, el to d el crecimiento de su poblacién y el aumen- to de su PIB, no por la felicidad de a indinti hx ehasin idad de sus ciudadanos. Naciones industria mas de educacién, en fortalecer Francia y Japén establecieron gigantescos siste~ ud y prestaciones sociales, pero que se centraban| nacin en lugar de asegurar el bienestar individual. 2 B el derecho a Ia felicidad mas Je son no hizo al Estado responsable de la felicidad de sus ciudadanos, cambio, solo buscé limitar el poder del Estado. La idea era reservar los individuos una esfera privada de eleccién, libre de la supervis estatal. Si creo que seré mis feliz casindome con John que con viviendo en San Francisco en lugar de en Salt Lake City y trabaj como camarero en lugar de como ganadero, mi derecho es perse felicidad a mi manera, y el Estado no debe intervenir, aunque yo t la decisién equivocada. Sin embargo, en las iltimas décadas, la situacién se ha invertido, vision de Bentham se ha tomado mucho mis en serio, Cada vez gente cree que los inmensos sistemas establecidos hace més de un Para fortalecer la naci6ri deberfan en verdad estar al servicio de la fei dad y el bienestar de los ciudadanos. No estamos aqui para servie Estado: él esta aqui para servirnos. El derecho a la biisqueda de la fel dad, que en un principio se consideré una limitacién al poder del do, se ha transformado imperceptiblemente en el derecho a la fel como si los seres humanos tuvieran un derecho natural a ser felices por si solos no nos satisfarén durante mucho a biasqueda ciega de dinero, fama y placer no conse- is que hacernos desdichados. Epicuro recomendaba, por ejem- ier y beber con moderacién, y refrenar los apetitos sexuales tuna amistad profunda nos satisfari més que una orgia frené- uuro esboz6 toda una ética de cosas que hay que hacer y que hacer para guiar a la gente a lo largo de la traicionera senda va a la felicidad, Aparentemente, Epicuro habia dado con algo. La felicidad no se 105 efectuados ‘mas décadas, en absoluto es evidente que hoy las personas es- ificativamente mis satisfechas que sus antepasados. De hecho, sefial ominosa q idad, la tasa de suicidios en el mundo desarroll ‘mis elevada que en las sociedades tradicionales. n Perd, Guatemala, Filipinas y Albania (paises en vias de desarrollo pobreza ¢ inestabilidad politica), cada aft se suicida una de cada .000 personas. En paises ricos y pacificos como Suiza, Francia, Japon , anualmente se quitan la vida 25 de cada 100.000 per- la mayoria de los surcoreanos eran pobres, no tenian es- jos, estaban apegados a las tradiciones y vivian en una dictadura auto- aria, En la actualidad, Corea del Sur es una potencia ecor Mestacada, su ciudadanos figuran entre los mejor educados del mundo, uenta con un régimen estable y comparativamente democritico y En el siglo xx, el PIB per cépita era quizé el evaluar el éxito nacional. Desde esta perspectiva, Singapur, cada uno cuyos ciudadanos produce por término medio 56.000 délares anu: en bienes y servicios, es un pafs con més éxito que Costa Rica, cu A fin de cuentas, equé es lo que quiere la gente? No quiere producing Quiere ser feliz, La produccién es importante, porque proporciona la idad. Pero solo es el medio, no el fin, En unal ta tras otra, los costarricenses informan de niveles mucho mas clevados de satisfaccién vital que los singapurenses. :Qué preferiria el lector: ser un singapurense muy productivo pero insatisfecho 0 un cos- tarricense menos productivo pero satisfecho? 45 44 esos reales medios se quintuplicaron entre 1958 wzas econdmicas mas céleres de la historia, iqueza, junto a miles de cambios positivos y negati- de vida y relaciones sociales japoneses, tuvieron un jentemente reducido en los niveles de bienestar subje- la década de 1990, los japoneses estaban tan satisfe- 8) como en la década de 1950." resign de que nuestra felicidad choca contra al stal que no le permite crecer a pesar de todos nues~ n precedentes. Aunque proporcionemos cot mos todas las enfermedades y aseguremos la paz mun- hari afiicos necesariamente ese techo de cristal. Con- dad verdadera no va a ser mucho mis ficil que vencet la rte. ha supues aumento de la felicidad humana y compensado parcialmente el de la vida moderna. Aun asi, aunque seamos algo mis felices que fos antepasados, el aumento de nuestro bienestar es mucho mej ‘que cabia esperar, En la Edad de Piedra, el humano medio tenia disposicién 4.000 calorias de energia al da, Esto incluia no solo ali ‘o,sino también la energia invertida en preparar utensilios, ropa, hogueras. En la actualidad, el estadounidense medio utiliza 228, lorias de energia al dia, que alimentan no solo su estémago, sino su automévil, ordenador, frigorifico y televisor.” El estadounidense dio emplea asi sesenta veces mis energia que el cazador-recol medio de la Edad de Piedra. Es el estadounidense medio sesenta mis feliz? Hariamos bien en sentirnos escépticos ante estos pan de color de rosa. Y aunque hayamos superado muchas de las desgracias de conseguir la verdadera felicidad puede ser mucho més dificil que hir el suftimiento total. En la Edad Media bastaba un pedazo de Para que un campesino hambriento se sintiera alegre. :Cémo se ta alegria a un ingenicro aburrido, con un salario excesivo y soby so? La segunda mitad del siglo xx fie una edad de oro para Est Unidos. La victoria en la Segunda Guerra Mundial, seguida de la toria atin mis decisiva en la Guerra Fria, convirti6 el pais en la pri jetivas, No nos satisface Hevar una vida tranquila y prospera. 10s sentimos satisfechos cuando la realidad se ajusta a nues- smo las que la humanidad ha experimentado en décadas re- #,se traducen en mayores expectativas y no en una mayor satisfac | Si no hacemos algo al respecto, también nuestros logros futuros nos tan insatisfechos como siempre. pasé de 2 a 12 billones de délares. Los ingresos reales per capit doblaron. La pildora contraceptiva que se acababa de inventar que el sexo fuera mis libre que nunca. Mujeres, homosexuales, mericanos y otras minorias consiguieron finalmente una tajada grande del pastel norteamericano. Un alud de automé €0s, acondicionadores de aire, aspiradores, lavavajillas, lavadora fonos, televisores y ordenadores, todos ellos baratos, cambié la vi cotidiana hasta hacerla pricticamente irreconocible. Pero varios es dios han demostrado que los niveles subjetivos de bienestar en Es dos Unidos en la década de 1990 seguian siendo aproximadamente mismos que en 1950. Jo tenemos sensaciones placenteras y nos vemos libres de las desa~ les. De manera parecida, Jeremy Bentham sostenia que la natura- el dominio sobre el hombre a dos amos: el placer y el dolor, ellos determinan todo lo que hacemos, decimos y pensamos. sucesor de Bentham, John Stuart Mill, explicaba que la felicidad no ‘otra cosa que placer y ausencia de dolor, y que mis allé del placer y no hay bien ni mal. Quien intenta deducir el bien y el mal de 46 a MU LA NUEVA AGENDA HUMANA 10 porque el bal6n haya entrado en la porteria argentina En la época de Epicuro, estas ideas eran blasfe 1as. En la é c: lo a la tempest le sensaciones que tienen Bentham y Mill, eran subversién radical, Pero en el inicio del seo Teagan Lea son ortodoxia cientifica, Segiin las ciencias de la vida, la felicidad y el frimiento no son otra cosa que equilibrios diferentes de las sensaci corporales, Nunca reaccionamos a acontecimientos del mundo e: sino solo a sensaciones de nuestro propio cuerpo. Nadie padece haber perdido el empleo, por haberse divorciado 0 porque el gobi decidié entrar en guerra. Lo tinico que hace que la gente sea desgraci son las sensaciones desagradables en su propio cuerpo. Ciertamente, der el empleo puede desencadenar la depresién, pero la propia dept €s una especie de sciwsacién corporal desagradable. Hay mil cosas Pueden enojarnos, pero el enojo nunca es una abstraccién, Siempre siente como una sensacién de calor y tensién en el cuerpo, que es lo q hace que el enojo sea tan exasperante. No en vano decimos que « moss de ira Por el contrari alates be felibldadsc ae ae indo la loteria o incluso encontrando el pronto 0 mis tarde se transforman en sensaciones desa~ gente se vuelve feliz por una cosa y solo un: Incluso marcar el gol de la victoria en la final de la Copa del nes placenteras en su cuerpo. Imagine el lector que es Mario Gata no garantiza el éxtasis de por vida. En realidad, puede que todo festa abajo desde ese momento. De manera parecida, si el aio o consegui un ascenso inesperado en el trabajo, puede que todavia | nuevo puesto, pero las sensaciones muy agradables que expe- al oft la noticia desaparecieron al cabo de pocas horas. Si quie- -t a sentir aquellas maravillosas sensaciones, debo obtener otro 0.Y otro. si no consigo ningin ascenso, puede que termine jome mucho més amargado e irascible que si hubiera continua- ndo un humilde pelagatos. Todo esto es culpa de la evolucién. Durante incontables genera~ . nuestro sistema bioguimico se adapt6 a aumentar nuestras pro- idades de supervivencia y reproduccién, no nuestra felicidad. El bioquimico recompensa los actos que conducen a la supervi- ia y a la reproduccién con sensaciones placenteras. Pero estas no més que un truco efimero para vender. Nos esforzamos para con- c bolas de energia que explotan. tor no tiene que marcar el gol de la victoria en la final de la Mundo para sentir estas sensaciones. Si acaba de enterarse de -guido un ascenso inesperado en el trabajo y empieza a sal- esti reaccionando al mismo tipo de sensaciones. Los planos ndos de su mente no saben nada de fitbol ni de puestos de lo conocen sensaciones. Si le ascienden en el trabajo pero, por no experimenta sensaciones placenteras, no se sentiré muy mbién es cierto lo contrario: si acaba de ser despedido (0 de un partido de fitbol decisivo), pero experimenta sensaciones porque se tomé alguna pastilla), todavia podria se en la cima del mundo. la noticia es que las sensaciones placenteras desaparecen ripi- del Mundo de 2014 contra Arge tos sin que se haya marcado Portero argentino y va a parar al fondo de la red. ;Gooooool! El esta~ dio erupciona como un volcin. Decenas de mi wan sobre usted para es de personas en casa, en Berlin y Mainich, se derrumban Horando ante las pantallas de los televisores. Usted esti ex 48 49 seguir comida y pareja con el fin de evitar las desagradables sensaciot del hambre y de gozar de sabores agradables y orgasmos maravil Pero los sabores agradables y los orgasmos maravillosos no duran. cho, y si queremos volver a sentirlos, tenemos que ir en busca de comida y més parejas. 2Qué habria ocurtido si una mutacién rara hubiera creado una dilla que, después de comer una ‘nica nuez, gozara de una sen: duradera de dicha? Técnicamente, esto podria hacerse reprogral su cerebro. ¢Quién sabe?, a lo mejor le ocurrié realmente a alguna tunada ardilla hace millones de afios. Pero si fue asi, dicha ardilla de una vida muy feliz y muy corta, y ese fte el fin de la mutacién, Porque la arrobada ardilla no se habria molestado en buscar mas nue y mucho menos parejas. Las ardillas rivales, que se sentian de ni hambrientas a los cinco minutos de haber comido una nuez, tuvie1 muchas mis probabilidades de sobrevivir y de transmitir sus genes a siguiente generacién, Por la misma raz6n, las nueces que nosotros, humanos, queremos recolectar (trabajos lucrativos, grandes casas, pare} de buen ver) rara vez nos satisfacen durante mucho tiempo. Hay quien diri que esto no es tan malo, porque no ¢s el fin lo qq nos hace felices: es el viaje. Escalar el Everest es més satisfactorio que Ilarse en la cumbre;/os flirteos y el juego previo son mis excitantes el orgasmo, y realizar experimentos de laboratorio que producirin sultados importantes es mis interesante que recibir encomios y premic Pero esto apenas cambia el panorama, Solo indica que la evolucién mn controla con una amplia gama de placeres. A veces nos seduce con fi cas sensaciones de dicha y tranquilidad, mientras que en otras ocasi nes nos incita a seguir adelante con sensaciones excitantes de euforia emocién. Cuando un animal busca algo que aumente sus probabilidad: supervivencia y reproduccién (por ejemplo, comida, pareja o nivel cial), el cerebro produce sensaciones de alerta y excitaci6n, que impul san al animal a hacer esfuerzos todavia mayores, porque son muy agra dables. En un experimento famoso, los cientificos conectaron uno: electrodos al cerebro de varias ratas que les permitian generar sensacio- nes de excitacién simplemente presionando un pedal. Cuando'a los ani~ 50 +s videojuegos a ir a cenar). Las ratas presionaron el tra vez, hasta que se desplomaron de hambre y agotamien- n de la carrera a des- laureles del éxito. Pero lo que hace que la carrera sea tan las sensaciones estimullantes que leva aparcjadas. Nadie de~ _jugar con videojuegos o participar en citas a cie- jcamente de desagra- i actividades estuvieran acompafiadas jiones de estrés, desesperanza 0 al jay}, las excitantes sensaciones de la carrera son tan efimeras El donjudn que goza de la hombre de negocios que disfru- ensaciones dichosas de la de un encuentro nocturno, indose las uvias mientras ve cémo el Dow Jones sube y baja y que lo pasa bien matando monstruos en la pantalla del orde- no encontraran ninguna satisfaccién recordando las aventuras de yer. Al igual que las ratas que presionan el pedal una y otra vez, tam- donjuanes,los magnates de los negocios y los jugadores necesi- 1 a las condiciones, y los retos de ayer se convierten con dema- ridad en el tedio de hoy. Quizé la clave de la felicidad no sea la de oto, sino combinar las dosis adecuadas de nos a saltar directa la carrera ni la mec ranquilidad; pero la mayoria tend& a into y de nuevo al estrés, y estamos igual de del estrés al aburti 105 con el uno como con el otro. juestra felicidad viene determinada en lo cierto y manera de asegurar un con- ‘Olvidemos el crecimi jas reformas sociales y las revoluciones politicas: para aumentar les mundiales de felicidad necesitamos manipular la bio nac¥ eso es exactamente lo que hemos empezado a hacer en las mas décadas. Hace cincuenta afios, los medicamentos psiquiatricos se estigma se ha roto. Para to eco- wvaban un grave estigma. Hoy en n porcentaje ereciente de la poblacién toma medica ricos de forma regular, no solo para curar enfermedades, 51 LANUEVA AGENDA HUMANA la bioquimica es también la ero uno de la criminalidad en el mundo, En 2009, la mitad de os de las prisiones federales de Estados Unidos habjan ingress debido a las drogas; n condena por d& Jos presos del Reino Unido informaron que hal en relaci6n con el consumo 0 con el trifico de drogas. Un c de 2001 indicaba que el 62 por ciento de los convictos austra~ ys se hallaban bajo la influencia de drogas cuando cometieron el cri- 1 el que fueron encarcelados.* Las personas beben alcohol para man marihuana para sentirse en paz y consumen cocaina y taminas para sentirse poderosos y seguros, mientras que el éxtasis roporciona sensaciones de euforia y el LSD los envia a encontrarse icy in the Sky with Diamonds». Lo que algunas personas esperan, ner estudiando, trabajando © sacando adelante a una familia, otras obtenerlo de manera mucho mis ficil mediante la adecuada stracién de moléculas. Esto constituye por la que 2 DAH (trastorno de défi ci6n con hiperactividad). En el Reino Unido, la cantidad pasé de 92, 1997 a 786.000 en 2012." Bl objetivo inicial habia sido tratar trastornos de atencién, pero en la actualidad nifios con 38 por ciento de los prisionerositalia~ nos toman esta medicacién para mejorar el rendimiento y estar a la tura de las crecientes expectativas de profesores y padres.” Son mucl los que se quejan ante esta situacién y aducen que el problema res mis en irlo a métodos de enseiianza anticuados, a clases abarrotadas tun ritmo de vida artificialmente rapido. Quizi debiéramos cambiar escuelas y no a los nifios. Es teresante ver cémo han evolucionado argumentos. La gente ha estado discutiendo acerca de los métodos e cativos miles de aiios.Ya fuera en la antigua China o en la Gran B: ia su método preferido y se oponia c vvehemencia a todas las alternativas. Pero, hasta la fecha, todos han es de acuerdo en una cosa: para mejorar la educaci ica de la felicidad, al iiss Igunos creen que seria més eficaz cambiar la bio alumnos. Los ejércitos se enc: los soldados nort ian por la misma senda: el 12 por ciento wricanos que estaban en Irak y el 17 por cient de los que estaban en Afganistin tomaban pastllas para dorm depresivos para sobrellevar la depresidn y la angustia de la miedo, la depresin y el trauma no los causan proyectil social y el crecimiento econémico se permiten tan (por ejemplo, las manipulaciones que calman a los nifios hiperac- en ha escuela 0 que hacen avanzar a los soldados en la batalla). Las jipulaciones que amenazan la estabilidad y el crecimiento se p Pero cada afio nacen nuevas drogas en los laboratorios de investigacién de jdades, compaiiias farmacéuticas y organizaciones criminales,y tam- cambian las necesidades del Estado y del mercado. A medida que brisqueda bioquimica de la felicidad se acelere, remodelaré la pol sociedad y la economia, y sera cada vez mis dif nedicamentos y las drogas son solo el inicio, En los laborato- de investigaci6n, los expertos ya estin trabajando en maneras fra © coches bomba: los causan hormor jeurotrs nas, neurotransmisores neurales. Dos soldados pueden encontrarse, hot ey bro, en la nisma emboscada; uno de ellos quedaré paralizado por el terror, perde~ i el sentido comiin y tendré pesadillas durante afios después del suc el otro cargari valerosamente contra el 52 53 budista de la felicidad tiene mucho en comin con la ica, Ambas coinciden en que las sensaciones agradables, la misma rapidez con que surgen, y que mientras las ‘seen sensaciones placenteras sin, en realidad, experimentar- éndose insatisfechas. Sin embargo, este problema tiene es muy diferentes. La solucién bioquimica es desarrollar LA NUEVA AGI refinadas de manipular la bioquimica humana, como por ejemplo vviar estimulos eléctricos directos a puntos especificos del cerebro 0 dificar genéticamente la organizacién de nuestro cuerpo. No impt cual sea el método exacto: conseguir felicidad mediante la manip cién biolégica no seri ficil, porque requiere alterar los patrones fa mentales de la vida, Pero tampoco fue ficil superar el hambre, la p 1a guerra Wy tratamientos que proporcionen a los humanos un sinfin de placenteras, de modo que nunca nos falten. La sugerencia 1 reducir nuestra ansia de sensaciones agradables y no permi- stas controlen nuestra vida. Segtin Buda, podemos entrenar nente para que aprenda a observar detenidamente cémo sur~ ‘onstantemente dichas sensaciones. Cuando la mente sepa En absoluto es indiscutible que la humanidad tenga que invertir esfuerzo en la bisqueda bioguimica de la felicidad. Hay quien diria simplemente la felicidad no es lo bastante importante, y que es e considerar la satisfaccién individual el principal objetivo de la soci humana. Otros podrian estar de acuerdo en que la felicidad es el bit supremo, pero se alinearfan con la definicién biolégica de felic como el hecho de percibir sensaciones placenteras, Hace unos dos mil trescientos afios, Epicuro advirtié a sus disef los que era probable que la buisqueda desmesurada de placer los hici mis desgraciados que felices. Un par de siglos antes, Buda habia hed tuna afirmacién todavia més radical al enseiiar que la biisqueda de saciones placenteras es en realidad la rafe misma del suftimiento. Did sensaciones son solo vibraciones efimeras y sin sentido, Incluso cuans las sentimos, no reaccionamos ante ellas con alegria; por el contrari ansiamos mis. De ahi que, por muchas que vaya a sentir, las sensacior dichosas 0 emocionantes nunca me satisfarin. Si identifico la felicidad con sensaciones placenteras y fugace y anhelo experimentarlas cada vez en mayor cantidad, no tengo mis opcién que buscarlas de forma constante. Cuando finalmente las consi £0, desaparecen enseguida, y, puesto que el simple recuerdo de los pla ceres pasados no me satisfard, tendré que volver a empezar una y ot vez. Incluso si prolongo esta busqueda durante décadas, nunca me pr Porcionari ningiin logro duradero; por el contrario, cuanto mis anhelo esas sensaciones plac Para conseguir la feli busqueda de sensaciones jstras sensaciones como lo que son, vibraciones efimeras y sin dejara de interesarnos buscarlas, Porque qué sentido tiene co- Hor tras algo que desaparece tan deprisa como aparece? 2 oy en dia, la humanidad est mucho mis interesada en la solucién ica. No importa lo que digan los monjes en sus cuevas del Hi- © los filésofos en sus torres de marfil para el gigante capitalista, la ad es placer. Punto. Con el tiempo, nuestra tolerancia a las sensa- ies desagradables se reduce, y aumenta nuestro anhelo de sensaciones sytadables. Tanto la investigacién cientifica como la actividad econémi- 4 se orientan a este fin, y cada afio se producen mejores analgésicos, 10s sabores de helados, colchones mas cémodos y juegos mas adic- para nuestros teléfonos inteligentes, de modo que no padezcamos un solo instante de tedio mientras esperamos el autobiis. ‘Todo esto no bastard, desde Iuego. La evolucién no adapt6 a Homo ns para que experimentara el placer constante, por lo que si, pesar rages ae takimanld quiere, helados y teléfonos inteli- es no bastardn. Habra que cambiar nuestra bioquimica y remodelar tro cuerpo y nuestra mente. Asi que ya estamos trabajando en ello. Se puede debatir si es algo bueno o malo, peo parece que el segundo proyecto del siglo xx (garantizar la felicidad global) implicaré re- odelar Homo sapiens para que pueda gozar del placer perpetuo. gra 4s estresado ¢ insatisfecho me sentiré. os humanos necesitan desacelerar la icenteras, no acelerarla, 54 55 W LANUEVA Los proses DEL PLANETA ThERRA reread pai eoaidicantlbh, que ros, sapiens, como diferentes somos de Al buscar la dicha y la inmortalidad, nos tratan en real 4 un paso mis alli y fusionari el cuerpo or- no orginicos, como manos bidnicas, ojos artifi- le nanorrobots, que navegarin por nuestro torrente icarin problemas y repararin dafios. Un eibong de este ‘capacidades que superarin con mucho las de cual- ico. Por ejemplo, todas las partes de un cuerpo orgi~ ‘estar en contacto directo mutuo pata poder funcionar, an elefante esti en la India, sus ojos y orejas, en China, 1 Australia, lo mas probable es que dicho elefante esté wn algin sentido misterioso, estuviera vivo, no ve- \daria, En cambio, un efborg podria existir en numerosos tiempo. Una doctora ciborg podria realizar operacio- is de emergencia en Tokio, en Chicago y en una estacion ascender a dioses. No solo porque estas son cual también porque, para superar la vejez y la desgracia, los humanos, drain q adquirir antes el control divino de su propio sustrato bi -gamos a tener alguna vez el poder de eliminar la muert dolor de nuestro sistema, es probable que el mismo poder baste ‘modificar nuestro sistema, pricticamente de cualquier manera que q ‘mos, y manipular nuestros érganos, emociones e inteligencia de ‘maneras diferentes. Si lo desea, uno podri comprar la fuerza de Hé les, la sensualidad de A frodita, la sabiduria de Atenea o la locura de nisio. Hasta ahora aumentar el poder humano se basaba princip: ‘en mejorar nuestras herramientas externas. En el futuro puede qq base mis en mejorar el cuerpo y la mente humanos, o en fusio directamente con nuestras herramientas. El ascenso de humanos a dioses puede seguir cualquiera de tues caminos: ingenieria biol6gica, ingenieria ciborg ¢ ingenieria de res no orginicos. La ingenieria biolégica comienza con la constatacién de que ‘mos lejos de comprender todo el potencial de los cuerpos orgini Durante cuatro mil millones de aiios, la seleccién natural ha estado tocando y reajustando estos cuerpos de tal manera que pasamos amebas a reptiles, y de estos a mamiferos y a sapiens. Pero no hay Jos sapiens sean la mente pequefios en genes, hormonas y neuronas bastaron para tr: 1. Pero, pensindolo bien, spor qué pares? ¢Por qué no cuar- sho, incluso estos son realmente superfluos. :Por qué un fendria que sostener en la mano un bisturi de ciryjano directamente al instrumento? pero ya es una realidad. Re~ esto parezca ciencia fic 10s monos han aprendido a controlar manos y pies bi para pensar rima estacién. Cambios relat entes imposibilitados son capaces de mover extremida- cas o de utilizar ordenadores solo con el poder de la mente. Si ere, ya puede controlar a distancia los dispositivos eléctricos de ando un casco eléctrico que «lee la mente». El uso del requiere implantes cerebrales. Funciona al leer las sefiales icas que pasan a través del cuero cabelludo, Si uno quiere enc luz de la cocina, se coloca el casco, imagina alguna sefial mental ogramada (por ejemplo, que su mano derecha se mueve), ¥ el in- ptor se acciona, Se pueden comprar estos » 400 délares.”” lex) en Homo sapiens, que produce naves espaciales y sabe cual podria ser el resultado de 57 +s porqu gente suiele malinterpretar el significado de edivinidad». La divini ¢s tna cualidad metaisica vaga.Y no es lo mismo que la omnipot ‘Cuando hablo de transformar alos humanos en dioses, pienso mis términos de los dioses griegos 0 de los devas hindiies y no en el potente padre bit Nuestros descendi tendrin todavia sus debilidades, manias y limitaciones, de la misma nera que Zeus e Indra tenian las sayas. Pero podrin amar, odiay, destruir a una escala muchisimo mayor que la nuestra. ‘Ao largo de la historia se ha creido que la mayoria de los di Yahvé os da» apareceriais presto de la buena tierra que Yahv. gozaban no de omnipotencia, sino mas bien de supercapacidades ‘cas paren ‘os pueden hacerlo cificas como la de disefar y crear seres vivos, la de transformar su ar = ts hs art seude Gace aiecatbetees cuerpo,|a de controlar el ambiente y la meteorologga, la de leer la se aueiuimincesetenaaannaeianiee y comunicarse a distancia, la de viajar a velocidades muy elevadas y, coe 8 expec n agricola en la actualidad supera las mayores exp: de luego, lade librarse de la muerte y vivir indefinidamente. Los h pncesneet sai Rigs Ri eas nos estin dedicados a adquirir todas estas capacidades, y alguna otra, How anvislonere eu an a enageiaapiece Weacica Determinadas capacidades tradicionales que durante muchos sersel.yaine mean Sea eee ee ane nios se consideraron divinas se han vuelto tan comunes en la actuali pa lnvieg Dare tet at ae Napier {ue apenas pensamos en ellis. La persona media se desplaza y se co nina dears co es Me nica a distancia hoy en dia mucho més ficilmente que los dioses gr en chen cel nd agp pole ie orion) {805,hindiies 0 afticanos de la antigtiedad. Por ejemplo,el pueblo igbo pe ee ‘mejores. En un faturo no muy Nigeria cree que Chukwu, el dios creador,inicialmente queria hacer i adhe aventajen a los antiguos dio- mortal ala gente, Envié tn perro a que dijera a los humanos ns ee eeane mei ee alguien muriera debian esparcir cenizas sobre el cadiver y asi el cue ay Sat ee 4 nies ‘oats vals eaaactialostra pete poscard bag, Heganos ee punto a dvinkad ser algo fn monde 1 ‘ ne y 10 el ciberespacio: una maravilla de maravillas que simplemente vo por el camino. 10s por hecha dijo que se apresurara por Fee eiendeice wa 1a jadeante oveja llegé a su destino, confundié las instrucciones Podemos sche cone pain a aatee a los humanos que enterraran a sus muertos, con k POMS ON ERR tail ieee hizo permanente. Esta es la razén por la que, hasta también muchas manera de comseguils ls aa senda ‘manos debemos morir.Ay,si Chukowu hubiera dspuesto de una ct pedo teal s oct ee ete de Twitter en lugar de tener que confiar en perros holgazanes y ove tontas para enviar sus mensajes... En las antiguas sociedades agri temente mostraro é 10 Testamento nunca promete ninguna re- promete al ‘vosottos obedecéis los mandatos que yo os prescri- 4 vuestra tierra la Iluvia a su tiempo [...] y ti cosecharis 10 y tw aceite: yo daré también hierba a tus campos para sy de ellos comeris y te saciaris, Pero cuidad mucho de que lacie vuestro corazén, y, desviindoos,sirvéis a otros dioses orque la c6lera de Yahvé se encendera con- lo, y no habrfa més Ivia,y la tierra no daria ante ell y cerraria el impaciente Chukwu envié entonces una oveja, y |. pero esto no impedira el desarrollo de interfaces cerebro-ordena- robots © wchas religiones sorprenden- ligencia artificial, poco 61 LANURVA A MANA Pero no hay que asustarse. Al menos, no de inmediato. Mej a los sapiens seri un proceso histérico gradual y no un apocalipsis estilo de Hollywood. Homo sapiens no seri exterminado por una vacién de robots. Es mis probable que Homo sapiens se mejore a si ‘mo paso a paso, y que se una a robots y ordenadores en el proct hasta que nuestros descendientes miren atris y se den cuenta de que no son la clase de animal que escribié la Bi mnstruyé Ja Gran Mi Ila en China y se rio con las gracias de Charlie Chay i en un dia, ni en un afio. De hecho, ya esté ocurr innumerables actos mundanos. Todos los dias, mi deciden conceder n que preocuparse por el Nasdaq porque ado de decenas de miles de afios. Sin la actualidad, nuestro mundo de sentido puede hundirse en le décadas, No podemos contar con la muerte para que nos aprender. Jamos con los expertos, muchos de ellos nos dirén que toda- bre su vida o probar un nuevo medicamento antidepresivo mis eficaz, su biisqueda de salud, felicidad y poder, los humanos cambiarin dualmente primero una de sus caracteristicas y después otra, y ‘en una escala temporal de proyectos académicos y puestos de hasta que ya no sean humanos. niversidades. De ahi que «muy lejos» pueda significar veinte inca» pueda denotar no mis de cincuenta. ‘ in recuerdo la primera vez que me topé con internet. Ocurrié POR FAVOR, ZPUEDE ALGUIEN PISAR EL FRENO? visitar a nuestro amigo Ido (que ahora es ci jugar al tenis de mesa. Ido ya era un gran aficionado a los mesa de pimpén insistié en mostrarnos Dejando a un lado las explicaciones sosegadas, en pinico cuando oyen hablar de estas posi a seguir el consejo de dicamento que el perh luchas personas ent lades, Estin dispuest lencio. No funcioné, Masculla~ y refuunfuiiamos, pero Ido volvié a intentarlo.¥ otra vez. otra. Al ‘exclamé: «jHurrals, y anuncié que habia conseguido conectar rdenador al ordenador central de la universidad, que estaba cerca, en el ordenador central», preguntamos. «Bueno —ad~ 10 hay nada. Pero se pueden introducir todo tipo cosas.» «Como qué?s, preguntamos. «No lo sé —dijo—, todo ti- algo muy prometedor. Fuimos a jugar al pim- crujidos y zumbidos, y despu ‘Una amiga me dijo una vez que lo que mis teme de envejecer volverse irrelevante, volverse una anciana nostilgica que no pueda hablar de superhumanos, do as ivimos con la impresin de que, tra identidad, nuestros suefios ¢ incluso nuestros tem« res serin irrelevantes, y que no tendremos nada més que aportar. Sea ‘que sea en la actualidad el lector (ya se trate de un devoto hin dor de criquet 0 una lesbiana cosas.» No pare . y durante las siguientes semanas disfrutamos de un nuevo pasa- 1po: burlarnos de la ridicula idea de Ido. De esto hace menos de ticinco afios (en el momento de escribir estas lineas). Quién sabe te aspira a ser periodista mejorado se sentira como un cazador neandertal en Wall Street. No encajaré ocurtiré dentro de veinticinco afios? 2 6 LA NUEVA AGENDA H HOMO DEUS IEA los que hay en el interior de las células humianas y que producen esta utiliza.Tienen su propia dotacién de genes, comple e separada del ADN del niicleo celular. El ADN mitocondrial lugar a varias enfermedades debilitantes incluso letales. ce posible, con la tecnologia in vitro de hoy en dia, superar Jes genéticas mitocondriales mediante la ereacién de un tres progenitorese. E] ADN nuclear del bebé procede de dos es, mientras que el ADN mitocondrial procede de una terce- 4. En el afio 2000, Sharon Saarinen, de West Bloomfield (Mi- a Tuz un bebé sano, una nifia, Alana. El ADN nuclear de edia de su madre, Sharon, y de su padre, Paul, pero su ADN al procedia de otra mujer. Desde una perspectiva puramen- ‘Alana tiene tres progenitores biologicos. Un afio después, gobierno de Estados Unidos prohibié este tratamiento, de- jctudes relacionadas con la seguridad y la ética.** A bargo, el 3 de febrero de 2015, e1 Parlamento britinico vor6 la llamada «ley de los tres progenitores», que permitia este nto,y la investigacién asociada a él, en el Reino Unido.” Por el into es técnicamente imposible, ¢ ilegal, sustituir el ADN nuclear, {jr si se resuelven las dificultades técnicas, la misma légica que favore- la sustitucién de ADN mitocondrial defectuoso parece que justifica Lo mismo puede ocurrir con la ingenierfa genética, Si un mulkim nario declarase abiertamente su intencién de producir hijos superit ligentes, podemos imaginar las protestas puiblicas que se desatarian, no ocurriri asi. Es mis probable que nos deslicemos por una pendii resbaladiza, La cosa empieza con padres cuyo perfil genético pone a hijos en gran peligro de sufrir enfermedades genéticas mortales, ello realizan fecundaciones in vitro y comprueban el ADN del 6 fecundado. Si todo esta en orden, perfecto. Pero si la prueba de Ailencias presidenciales y otros edificios piiblicos proclamaron cada vez on mayor frecuencia su poder por medio de una hilera tras otra de pleas briznas verdes. imultineamente el césped conquisto el mundo We los deportes. Durante miles de afios, los humanos habian jugado so— Ine casi cualquier tipo concebible de terreno, desde el hielo hasta el Mesierto, Pero en los dos iiltimos siglos, los juegos realmente importan- {es (como el fitbol y el tenis) se han jugado sobre césped. Siempre, por scontado, que uno tenga dinero. En las f je Rio de Janeiro, la 1 generacion de futbolistas brasileios chuta balones improvisados "4 . 7 io, solo banqueros, abo Iujos en sus reside asa. En las zonas resi 5 de ser el lujo de nia de bienvenida en honor de la rina Is terreno, céxpedes, aspersores, jardineros) mueve jo. Por ello se ha exten- luso el corazén n de sus céspedes. Si no fuera por las té- > podria creer ficilmente que se y no en Oriente Me: lo esta breve historia d casa de sus suefios, quiz se piense dos césped delante de su casa, Desde luego, es es libre de desprenderse de la pesada car- 1s duques europeos, los magnates capita- tun jardin de piedras japonés o alguna nueva. Esta es la mejor raz6n para aprender J futuro, sino para desprendernos del pasado tivos. Desde luego, esto no supone la libertad ‘estar moldeados por el pasado. Pero algo de cuando el Ficuna 9, El ng del césped MER ACTO no son otra cosa que un na cambiar el s que salpican est 8 dilemas actuales y una mnidad intentara conquistar la ry parecido a predecir que la gen- ce muy pro: mortali- sal LANUEVA AGENDA HUMANA ie en el siglo xx1 la verdadera agenda sera a buen seguro icada de lo que ha sugerido este extenso capi idad podria parecer que la inmortalidad, la dicha y la 1yen los primeros puntos de muestra agenda. Pero cuan~ os cerca de alcanzar esos objetivos, es probable que los trastor— 10s desvien hacia destinos completamente diferentes. El we describe en este capitulo es simplemente el futuro del ir, un faturo basado en las ideas y esperanzas que han do- ndo durante los generado por las nuevas ideas y esperanzas del siglo xxt, bable, pero una vez que lo verbalizamos, podemos empezar a ps en alternativas. A\la gente le desconciertan los suefios de inmortalidad y di ‘Ro Porque suenen tan extrafios ¢ improbables, sino porque es i ser tan categérico. Pero cuando empiezan a pensar en ello, la a cuenta de que en realidad es algo muy légico. A pesar de la ar ia tecnolégica de estos sueiios, desde el punto de vista ideologi son ninguna novedad. Durante trescientos afios, el mundo ha dominado por el humanismo, que sacraliza la vida, la felicidad y el der de Homo sapiens. El intento de conseguir la inmortalidad, la di Ia divinidad no hace mis que llevar los antiguos ideales humanistas conclusi6n légica, Sita abiertamente sobre la mesa lo que durante: cho tiempo hemos mantenido oculto bajo la servilleta. Pero ahora quiero poner algo mis sobre la mesa: una pistola, Pistola que aparece en el primer acto y que seri disparada en el te ‘Los capitulos siguientes discuten de qué manera el humanismo (el lkimos trescientos afios. El futuro real, es ipletamente diferente. render todo esto debemos retroceder e investigar quién Homo sapiens, cémo el humanismo se convirtié en la reli ante en el mundo y por qué es probable que intentar cum- humanista cause su desintegracion. Este es el objetivo esen- era parte considera las relaciones entre Homo sapiens y en un intento de comprender qué es lo que hace que especie sea tan especial. Algunos lectores podrian preguntarse os animales reciben tanta ateneién en un libro sobre el futuro. in, no podemos tener una discusién seria sobre la natura~ uro de la humanidad sin empezar por nuestros colegas Homo sapiens hace todo lo que puede para olvidarlo, pero es Y es doblemente importante recordar nuestros origenes ymento en que buscamos transformarnos en dioses. Ninguna igacién de nuestro futuro divino puede ignorar nuestro propio jimal ni nuestras relaciones con otros animales... porque la zismo contiene asimismo las semillas de su caida. Mientras que el humanos hasta convertirlos en dioses Il nn légica, deja al descubierto simultin te sus defectos inherentes. Si uno comienza con un ideal defect a menudo solo aprecia sus defectos cuando el i realizacién. humanismo a su conclu ideal esti proximo ‘sos humanos de carne y hueso corrientes? Seri mejor que empiece ando cémo los humanos tratan a sus primos animales menos s. No ¢s una analogia perfecta, desde luego, pero es el mejor 30 que podemos observar en la realidad en lugar de simplemen- arlo, 81 Homa Basada en las conclusiones de esta primera parte, la segunda del libro examina el extrafio mundo que Homo sapiens ha creado Gltimos milenios y el camino que nos ha traido a la presente ent da, :Cémo legé Homo sapiens a creer en el credo humanist, se ccual el universo gira alrededor de la humanidad y los human el origen de todo sentido y toda autoridad? ;Cusles son las nes econdmicas, sociales y politicas de este credo? ;Cémo modela tra vida cotidiana, nuestro arte y nuestros deseos mis secretos? La tercera y tiltima parte del libro retorna al principio del si Sobre la base de una comprensién mucho més profanda de la dad y de la creencia humanista, describe nuestro dilema actual y ‘ros posibles futuros. :Por qué los intentos de consumar el hut podrian suponer su ruina? Cémo la bisqueda de la inmortali dicha y la divinidad puede sacudir los cimientos de nuestra cre Ja humanidad? ;Qué sefiales auguran este cataclismo, y cémo se este en las decisiones cotidianas que cada tuno de nosotros toma? ¥ humanismo se halla realmente en peligro, gqué podria ocupar su. Esta parte del libro no consiste en un mero filosofar 0 una ociosa nacién del futuro, Por el contrario, escudrifia nuestros teléfonos i gentes, la forma en que nos relacionamos y el mercado laboral encontrar pistas de lo que se avecina, Para los que creen fervientemente en el humanismo, todo puede parecer muy pesimista y deprimente. Pero es mejor no a1 conclusiones. La historia ha contemplado el auge y caida de religiones, imperios y culturas. Tales trastornos no son necesari ‘malos. El humanismo ha dominado el mundo durante trescientos que no es un periodo muy extenso. Los faraones gobernaron Eg durante tres mil aiios y los papas han dominado Europa durante: milenio. Si le hubiéramos dicho a un egipcio de la época de Ramsé ‘que un dia los faraones desaparecerian, probablemente se habria que do de piedra. «¢Cémo vamos a vivir sin un faraén? zQuién garanti cl orden, la paz y la justicia?» Si hubiéramos dicho a personas de la Media que al cabo de unos pocos siglos Dios estaria muerto, se hal horrorizado, «{Cémo vamos a vivir sin Dios? ;Quién dari sentido vida y nos protegeri del caos?» io porque teme lo desconocido. Pero la tinica y mayor historia es que todo cambia. 82