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EL SISTEMA NEOCLÁSICO

Matías Romani

El camino de la ortodoxia

Forma parte de la historia oficial de la economía situar el nacimiento de la moderna
teoría económica en la mutación epistemológica que se inicia en el tercer cuarto del
siglo XIX. En un clima intelectual dominado por la dispersión de la crítica, producto del
debilitamiento del influjo británico en materia teórica, la pálida explicación sobre el
origen y la naturaleza de los beneficios del capital, la peligrosidad de transformar la
teoría del excedente en explotación económica como también, las crecientes dificultades
para esquivar las implicaciones revolucionarias de la teoría del valor-trabajo, pusieron
en evidencia las profundas grietas hendidas en el edificio clásico. En un planteo que
descansa sobre la tríada, que tiene a la ley del valor, la distinción entre trabajo
productivo e improductivo y el origen de la plusvalía como los vértices analíticos del
sistema económico, comenzaban a filtrarse algunas de las tensiones sociales
provenientes del ingreso del proceso de modernización en su etapa de madurez. El
descenso en los niveles de rentabilidad que llevó a la reestructuración económica
posterior a la crisis de 1873 junto con los primeros atisbos de organización sindical de la
clase trabajadora, fueron un poderoso detonante para la bucólica imagen del capitalismo
del laissez faire. Aunque las contradicciones políticas y teóricas permanecían envueltas
en una aparente armonía, las líneas de fractura estaban trazadas de antemano.
La ley del valor constituía el logro supremo de la economía política clásica, también
su producto más discutido. En tanto que el trabajo aparece como la única fuente que
determina el valor de las mercancías, cada una de las aleatorias proporciones que
resultan del proceso de intercambio, reflejan con exactitud las magnitudes del trabajo
humano gastado en su producción. No obstante, la conexión que existe entre valor y
trabajo resulta tan implacable como peligrosa. Si todo valor se genera a partir del
trabajo, la retribución al capital no puede ser más que una exacción de trabajo no
remunerado. Ni el costo por la reproducción de los bienes de capital adelantados, ni la
recompensa a la abstinencia de los empresarios pudieron sentar las bases para una teoría
del capital que disipara por completo el clima incendiario de la plusvalía. Mientras la
ley del valor-trabajo se convertía en un emblema para el pensamiento socialista y la
tradición clásica atravesaba su crisis más profunda, la necesidad de volver al principio,
haciendo tabula rasa con todos los conocimientos previos ganaba terreno. Fue en ese
momento donde “las telarañas de la metafísica salieron volando con la fresca brisa de la
tautología”1. La hora clásica había tocado a su fin.

1
Gamble, Andrew y Walton, Paul (1997) El capitalismo en crisis, México, Siglo XXI, p. 61.

1

Milton (1997) Teoría de los precios. Para una crítica a las definiciones clásicas de la economía y su reconsideración como una ciencia que estudia la conducta humana como una relación entre fines y medios limitados que tienen diversa aplicación. el abordaje metodológico y la noción de sustitución. mediante el intercambio voluntario. Stefano (1997) Panorama de Historia del Pensamiento Económico. Los sucesivos intentos por establecer una línea de demarcación que erradicara toda posible continuidad con el planteo clásico y su carácter “político”. Lionel (1944): Ensayo sobre la naturaleza y significación de la ciencia económica. año XII. lo suficientemente radical y profunda. La novedad que introduce la formación del sistema neoclásico dentro de la turbulenta historia del pensamiento económico. no tardarán en aparecer. reduce la totalidad de la actividad económica al problema del equilibrio competitivo de mercado. todo debía ser revisado e iluminado desde una nueva óptica. los neoclásicos convierten a economía en la ciencia que tendrá por objeto la administración de medios escasos para satisfacer fines alternativos3. 3 Friedman. Ernesto y Zamagni. Este cambio de término. se puede trazar una genealogía de una ciencia pura del intercambio (catallactics). Había que depurar las categorías económicas de todas sus determinaciones sociales e históricas para fundar un conocimiento que tuviera pretensiones de validez universal. que conduce al abandono del principio clásico de la generación de riqueza. la bandera de la maximización y la racionalidad de los agentes económicos. reside en la necesidad de volver la mirada sobre los fundamentos del proceso de intercambio. México: FCE. Barcelona: Ariel. 2 . al menos dentro del mundo anglosajón. incluso para poner en tela de juicio la unidad misma de la Economía como disciplina científica.2 Los principios que configuran la estructura de la nueva economía difieren por completo de todo precedente clásico en tres aspectos determinantes: la definición del objeto de estudio. revista Nueva Economía. Desde las condiciones de posibilidad de la satisfacción de necesidades hasta las regularidades del sistema de precios. A partir de 1879. A partir de una asignación dada de una cantidad limitada de bienes. 15. Al respecto: Levín. asegurar la distribución económica más ventajosa. número 20. La explicación ya clásica de una ruptura inicial del marginalismo hacia 1870 y una asimilación posterior dentro del mainstream a partir de 1890 con los Principios de Economía de Alfred Marshall (1842-1924) aparece matizada en: Screpanti. comenzó a llamarse economics en reemplazo de la tradicional political economy. Habían nacido las economics. 161. 2 Tan distinto es el sistema teórico neoclásico del clásico que la “revolución” llevó incluso a modificar la denominación de la ciencia económica. Fiel a estos términos. véase el apartado “Contenido de la Ciencia Económica” en Robbins. En primer término. la antigua preocupación por el desarrollo y el excedente económico deja su lugar al problema de la asignación óptima de los recursos disponibles. Caracas. Una manera sutil de introducir en la lógica del intercambio. que colocaría a la economía neoclásica en dirección al pensamiento mercantilista. p. lo que significa extender las leyes del intercambio mercantil a todo tiempo y lugar. se busca indagar qué tipo de decisiones y conductas permiten maximizar los resultados individuales como también. p. Barcelona: Altaya. octubre. la economía política parecía eclipsada por su objeto de estudio. con el despliegue de sus rasgos específicos y particulares. Las secuelas de estas transformaciones. Para una crítica de la existencia del carácter original de la “revolución”. Pablo (2003) “Ensayo sobre la Cataláctica”. Mientras el sistema capitalista ingresaba en un proceso de transformaciones sin precedentes. llevaron a la búsqueda de un nombre propio que reflejara el carácter fundacional de la nueva ciencia.

p. El mercado es el lugar por antonomasia. aparecía como un argumento funcional para extirpar de la economía oficial cualquier atisbo de lucha de clases y socialismo. beneficios y renta en el sistema económico. Cualquier trabajo de construcción de un sistema teórico puede resultar un camino arduo y sinuoso plagado de múltiples conflictos y contradicciones. Sin embargo. La operación política de síntesis sólo estaría completa mediante la elaboración de una teoría del valor que cortara toda posible conexión con el 4 Screpanti. una canasta de bienes o una combinación de factores pueden ser sustituidas por otra4. algo que la economía política desconocía por completo. el único sujeto económico que la mirada neoclásica puede captar. La imperiosa necesidad de renovar la explicación acerca del origen de los precios junto con la determinación de salarios. Por ese camino. el aislamiento característico de la situación de mercado disuelve a los sectores sociales en una suma de individuos. Mientras la definición del objeto desfiguraba por completo los fundamentos del mundo clásico. de manera privada e independiente. o de grupos mínimos como la familia y la empresa. En esto radica su principal ventaja. El tercer aspecto que delimita la naturaleza del sistema neoclásico es el uso del principio de sustitución y su extensión a la totalidad de las actividades económicas. Barcelona: Ariel. el recrudecimiento del conflicto social a fines del siglo XIX. 3 . los neoclásicos descubren el punto óptimo en el mercado. Mientras la simetría entre las distintas opciones brinda la posibilidad de elección. tanto en el ámbito del consumo como en el momento de la producción. daba origen a la microeconomía. entre diferentes alternativas abiertas. la originalidad de las ideas que postulaba la nueva economía aparecía como un verdadero antídoto frente a las anomalías del modelo clásico. Asimismo. buscará situarse en aquella combinación que le asegure acceder al máximo rendimiento en términos de utilidad. aceleró la marcha de la asimilación teórica. como compradores y vendedores. terratenientes-renta y capitalistas-ganancia. Ernesto y Zamagni. se asume tácitamente que. 158. libre y autónomo. es un individuo aislado. Stefano (1997) Panorama de Historia del Pensamiento Económico. Si toda la actividad económica aparece como el resultado de la conducta de individuos independientes. A diferencia del modelo clásico que concebía. satisfacción o beneficio. el análisis del comportamiento sólo podría realizarse a partir de una concepción atomista de lo social. el de la conducta racional que busca la maximización de resultados. Ante la posibilidad de escoger mediante el cálculo. favoreció la adopción instantánea de los tres principios neoclásicos y su completa absorción en el terreno de la ortodoxia. el resultado al que se accede es susceptible de ser modificado a partir de cambios hipotéticos y reversibles realizados a priori. el cambio metodológico. que busca satisfacer sus deseos y necesidades. La defensa absoluta del libre mercado. como un mecanismo que permite conciliar los intereses individuales. que no guardan otra referencia para sus acciones más que sus propias motivaciones privadas. donde las voluntades individuales se enfrentan. el sistema económico como una sociedad estratificada por las funciones de producción y retribución correspondiente: trabajadores-salarios. el individuo racional. ante una variedad determinada de posibilidades y alternativas. De esta manera. Al circunscribir la naturaleza de la actividad económica al predominio exclusivo de las decisiones y conductas del intercambio mercantil.

si. se produce un intercambio económico de bienes entre dos agentes económicos y cuáles son los límites dentro de los cuales puede llegarse a la formación del precio. acceder y emplear. acceder a un estado de satisfacción y bienestar. y bajo qué condiciones. tiene valor para mí y cuál es la medida este valor. una cosa es útil para mí. automáticamente. 4 .trabajo humano y el esfuerzo en el proceso de producción. sino únicamente. inaugura un tipo de vínculo con el exterior. Barcelona: Folio. y bajo qué condiciones. cuando logran aparecer ante el sujeto como aptos para su consumo inmediato. es un bien. no toda utilidad puede transformarse en un bien. La condición que moviliza a todo tipo de actividad humana no es otra que la sensación de insatisfacción. Para ser más precisos. la existencia de un conjunto de cosas u objetos que pueden entrar en relación directa con sus necesidades y así. y bajo qué condiciones. capítulo I. lo que implicaba comenzar por definir la naturaleza de toda actividad económica de manera diferente. la calidad de bienes. la sencilla razón que existe una circunstancia. si. si. definida como un estado en el que se encuentra un individuo mientras es afectado por una determinada necesidad.” (Carl Menger: Principios de economía política) Un individuo y una necesidad: ese es el punto de partida en la teoría general del bien5. Cuando una serie de objetos externos logran entrar en relación causal con ese sistema de necesidades. las necesidades y utilidades persisten como instancias escindidas del individuo y el mundo. El mundo de los bienes “Si. y bajo qué condiciones. el sujeto descubre en su mundo circundante. El intercambio entre ambos es posible. o lo que es lo mismo. 47-68. y bajo qué condiciones. el reconocimiento de su origen ni tampoco la validez de los motivos puestos en juego. No importa en este caso. pero sólo mediante el recurso de poder conocer. si. En el horizonte neoclásico. El descubrimiento humano de estas conexiones causales. Una vez movilizado por su estado de insatisfacción. es un bien económico. no como una propiedad física inherente de las cosas sino como una relación variable que se calibra en función de la intensidad de las necesidades. los medios adecuados para la satisfacción de las necesidades. Pero antes que eso. pp. Carl (1996) Principios de Economía Política. que viene a alterar un estado previo de reposo. había que encontrar algún concepto que permitiera quitarle al trabajo toda su visible centralidad y protagonismo. las cosas adquieren. medido en términos de utilidades. muchas veces las propiedades de una cosa pueden 5 Menger.

entre ellas la más importante es. sin la condición de dar ni resignar. la razón económica no encuentra fundamento más que en el resultado de la relación cuantitativa y particular entre necesidades y existencias. pueden darse dos situaciones distintas. ocultas. Ahora bien. destacan. pese a su carácter atípico. Cuando el conjunto de las necesidades individuales entra en relación cuantitativa con la masa determinada de bienes. inclina al individuo a buscar la satisfacción de sus necesidades. involucra al conjunto de acciones y omisiones humanas que. aparecen aquellos objetos que son consumidos durante el proceso productivo. Ante la conciencia de que una parte de las necesidades va a permanecer insatisfecha. entre otras cosas. aunque las cualidades útiles de los bienes no varíen en tiempo y lugar. La distancia entre los distintos tipos de bienes queda así reducida a la mera clasificación analítica: serán de orden inferior. Una vez establecidos los criterios generales que definen la aparición de todo tipo de bienes. lo que sí puede cambiar es el modo de realizar su adquisición. Si alguna de estas cuatro condiciones desapareciera o no se cumpliera en su totalidad. la naturaleza específica de los medios de producción se diluye en el mar indistinto de la utilidad. sustituible por cualquier otro. se los denomina bienes libres. Cada uno de los factores pierde así. Detrás de la ingenua inclusión del trabajo como un simple bien de orden superior. Lejos de estar ajustada a la naturaleza exótica de los bienes o incluso a la gama incierta de sus cualidades. si la cantidad de bienes que dispone una sociedad no alcanza para satisfacer de manera íntegra la totalidad de las necesidades humanas: se los define como bienes económicos. En el caso contrario. ó de orden superior. sin perder ni una sola pizca de su utilidad. no sólo basta la existencia de una necesidad y una cosa externa con las cualidades que permitan su satisfacción. de forma completa y sin perjuicio de agotar las cantidades existentes. Con la incorporación del trabajo. la cosa exterior quedaría privada de su categoría de bien.permanecer. se muestran los primeros intentos para cortar de raíz. tanto en producciones materiales como fuerzas de la naturaleza. el conocimiento por parte del sujeto de dicha relación. en el segundo. junto con la capacidad de disponer de un poder efectivo sobre el objeto útil. algunas de las conexiones más peligrosas de la teoría clásica del valor. es necesario realizar una serie de aclaraciones pertinentes. cuando su utilización es diferida. pero también. largo tiempo. nada a cambio. El universo de los bienes comprende la suma de los elementos objetivos. aparecen bajo el mismo signo de la utilidad. sin duda: el rendimiento del trabajo. Nada invalida que los bienes económicos de hoy puedan ser libres mañana. Por lo tanto. el capital y la tierra en la teoría general del bien. Lo que significa que los individuos pueden usar todas las cosas que deseen o crean necesario. el carácter homogéneo e indistinto que presenta la totalidad de los medios útiles disponibles. que funcionan como medios para la satisfacción de una necesidad. absolutamente. Si las cantidades disponibles de un bien. los alimentos. superan con amplitud las necesidades de los individuos. el sujeto decidirá ponderar sus elecciones en función de intentar cubrir sus necesidades más urgentes con las mejores opciones disponibles. directamente. el vestido. sin que nadie tenga la menor sospecha de su existencia. si su consumo es inmediato. Mientras en el primer grupo. sino también. su carácter único e irremplazable para volverse. ó puede resultar inaccesible y caer por fuera de las posibilidades del individuo. ó que las cosas 5 . etc.

una nueva teoría del valor estaba siendo gestada. el capital y el trabajo. 6 Los orígenes de esta noción especial de la escasez se remontan hasta el año 1831 donde Auguste Walras (1801-1866). padre de otra figura del pensamiento económico León Walras (1834-1910). El conjunto de los bienes que circulan por el espacio económico pueden definirse en función de su condición especial de escasez. sólo depende que varíen algunas de las proporciones puestas en juego. Casi sin hacer referencias explícitas. a la totalidad de los factores de producción. el análisis neoclásico toca un núcleo fundamental de la economía. se vuelve imprescindible trasladar la explicación de las relaciones de cambio. que todo producto. Al sustraer el carácter económico del interior de los bienes. sino de extender la aplicación de este principio a los bienes y servicios económicos incluso. Aunque para ello. como la estimación y el cálculo de la riqueza. Es así como la economía neoclásica debe trascender el escenario del mercado en busca de un criterio universalmente válido. a su momento constituyente. Si se compara la disponibilidad de recursos económicos con el conjunto de las necesidades humanas. Ariel. de la sencilla razón que la mayoría de los bienes existen en cantidades inferiores a las necesarias. salta a la vista que su rareza6 no depende de propiedades inherentes excepcionales de las cosas sino. sino también convertirlo en la condición necesaria del valor de los bienes. no se trata únicamente de establecer la asignación de los bienes para cada necesidad. John Kenneth (1993) Historia de la Economía. siempre efímeras y cambiantes. fundamentalmente. cuando cobra sentido el empleo de todas las nociones cotidianas de la disciplina. ó donde la competencia actúa con demasiadas y severas restricciones. en suma lo que estaba en juego era el histórico problema de la escasez. Incluso antes de su llegada al mercado.gratuitas en un determinado lugar. Es ahí. sea necesario no sólo recuperar el principio de escasez como dominante exclusiva de la actividad económica. A esa propiedad que condensa a su vez utilidad y escasez. de separar la suma de objetos originales que pueden ser considerados como piezas de colección y que no revisten importancia alguna para la teoría económica. en ese espacio incierto e inexplorado. Galbraith. pueda tener un carácter distinto en una circunstancia diferente. todos los escenarios se vuelven tan relativos como impredecibles. para que la mirada ingenua sobre el carácter accidental y fortuito del precio relativo deje su lugar a la definición precisa con fundamento en el valor. Buenos Aires. en su carácter relativo. la llamó la rareté de un bien. 121. Con la actualización de la noción de escasez a la volatilidad de las relaciones de mercado. lo mismo que la aparición de la propiedad privada como forma de garantizar la exclusión o limitación del consumo ajeno. A diferencia de la noción clásica que limitaba este fenómeno a unas pocas mercancías que no podían ser reproducidas por medio de la voluntad humana. únicamente. No se trata aquí. el uso neoclásico del principio de escasez difiere en un aspecto central. para que cualquier acción orientada a la posesión de bienes libres se convierta en una típica conducta económica. agregó a la explicación del valor. que pueda ser aplicado a todo tiempo y lugar para dilucidar los misterios del intercambio de mercancías como la determinación de los precios. p. 6 . como es el caso de la tierra. ser escaso. donde el individuo aislado hace confluir toda una serie de bienes en función de sus necesidades. además de ser útil necesitaba también.

o ninguno”. p. llevan la marca de los múltiples itinerarios del valor. pero con ella apenas se puede comprar cosa alguna ni recibir nada en cambio. El agua y los diamantes “No hay nada más útil que el agua. decretada su expulsión del programa de la economía política7. El valor de uso aunque esencial. se hace referencia al análisis de las propiedades físicas y químicas de los distintos productos y su uso o aplicación posible en términos económicos. el diamante apenas tiene valor en uso. que sea tan citada y a su vez. pero generalmente se puede adquirir. muchas veces. A lo sumo las disparidades entre el agua y los diamantes. en líneas generales. Durante gran parte del siglo XIX. Karl (2004) El capital. Lo que significa. se había instalado la idea de la imposibilidad de derivar del valor de uso de un objeto el carácter económico de una mercancía. Las cosas que tiene un gran valor en uso tienen comúnmente escaso o ningún valor en cambio. Para una posible referencia sobre la premisa neoclásica de información completa como forma de ficción jurídica de la sociedad burguesa: Marx. El punto de partida es el conocimiento enciclopédico de los innumerables valores de uso existentes. Buenos Aires: Siglo XXI. sino un pequeño valor en uso. las que tienen un gran valor en cambio tienen. que significa extraer las piedras preciosas de las profundidades de la tierra en comparación con la facilidad para obtener el agua de la superficie. 7 “Los valores de uso de las mercancías proporcionan la materia para una disciplina especial. a cambio de él una gran cantidad de otros bienes. Por el contrario. Sin ninguna incidencia para explicar las relaciones de cambio en el mercado. el problema subyacente que encierra la paradoja del agua y los diamantes no esconde más secretos ni complejidades que el vínculo esquivo entre el valor y la utilidad. la utilidad queda entonces excluida como posible determinante del valor de las mercancías. en sintonía con la lectura clásica. más aludida como la célebre paradoja de Adam Smith. 44. no iba a tardar en tomarse su propia revancha. sólo representa el esfuerzo adicional. ¿Por qué el agua que es un bien necesario e indispensable para la vida humana presenta en el mercado un valor tan nimio e insignificante? ¿Cómo algo frívolo y aparentemente falto de utilidad como los diamantes pueden poseer un valor económico tan elevado y oneroso? Detrás del aparente desconcierto inicial. es sólo un soporte material que no contribuye en modo alguno a la formación del valor de cambio. y por el contrario. tanto como recurso teórico como ejemplo práctico. en materia de producción. ni con la extraña capacidad que posee la combinación de moléculas para la satisfacción de necesidades humanas. El agua y los diamantes aparecen como verdaderos protagonistas exclusivos dentro de la historia del pensamiento económico. Con el término merceología. que el valor de cambio del agua no guarda ninguna relación. no existe imagen dentro del repertorio de lugares comunes de la Economía. ni con sus propiedades químicas. la merceología”. 7 . (Adam Smith: La riqueza de las naciones: IV) Quizás con la excepción de la mano invisible del mercado.

quizás la evidencia más clara y contundente de lo que los historiadores de la ciencia denominan un descubrimiento múltiple. Sin embargo. La equivalencia hedonista entre el goce y la felicidad permitió pensar. los teóricos posteriores de la primera generación del marginalismo fueron abandonando poco a poco los principios hedonistas por una teoría de la elección basada en las preferencias. los diferentes grados de utilidad. por primera. liberar la utilidad del conjunto de los rasgos materiales de los objetos para que la significación subjetiva pudiera aparecer proyectada sobre el mundo de los bienes. la necesidad de medir y calcular la intensidad de los placeres en unidades abstractas. Lo que demuestra que ante la utilización de un determinado bien. Fue necesario. la intensidad máxima de satisfacción a la que el individuo puede aspirar. Gran parte de los desplazamientos teóricos que anuncian la aurora de una nueva formulación del valor provienen del impacto que produjo el utilitarismo8 sobre los fundamentos de la teoría económica. siempre tan individuales como arbitrarios. Bajo estas condiciones. conducía el problema del valor a un territorio completamente ajeno a los postulados de la economía política clásica. La conexión entre estas dos ideas a mediados del siglo XIX derivó en la formulación utilitarista de la primera ley sobre el intercambio. Jevons. siempre coincide con el momento inicial donde el deseo aún no ha comenzado a apagarse. Bajo esas condiciones. Menger y Walras llegan simultáneamente a un mismo resultado. Dicha ley sostiene que a medida que aumenta la 8 Jeremy Bentham (1748-1832) y John Stuart Mill (1806-1873) han contribuido en dos aportes fundamentales a la construcción del sistema neoclásico: la cuantificación de los placeres y la maximización del bienestar. Escasez y utilidad son los pilares fundamentales sobre los que se erige la teoría neoclásica del valor. Es mérito de Gossen haber encontrado una de las tantas regularidades que se observan en la satisfacción de las necesidades: la cantidad del mismo goce disminuye constantemente a medida que lo experimentamos sin interrupción hasta llegar al momento de la saciedad. al menos en su primera versión. la aparición del concepto de utilidad marginal era sólo una cuestión de tiempo. logran traducirse en términos económicos y sentar las bases para una concepción subjetiva del valor. faltaba vincular el comportamiento descendente de la satisfacción individual con la determinación del valor subjetivo. Con ello se explica la inexorable disminución del placer a medida que las necesidades van siendo satisfechas. vez la utilidad en términos cuantitativos. Austria y Suiza. Mientras la primera convierte a los bienes libres en económicos. 8 . el problema de la determinación del valor pierde de vista al objeto para tener como único sustrato el carácter psicológico del individuo. Al cortar de raíz con la magnitud objetiva de trabajo social. ante los problemas para medir la utilidad. Con esto se produce un salto epistemológico que podía reconciliar el principio de la disminución constante de la satisfacción con la explicación subjetiva del valor: la aparición de la ley de la utilidad marginal decreciente daba origen a la “revolución marginalista”. La idea era sencilla y sostenía. Ambas ideas fueron sistematizadas en las dos leyes de Hermann Heinrich Gossen (1810-1858). Eso sucedió en 1871 en tres escenarios diferentes: Inglaterra. que el único principio que sirve como guía de las acciones humanas no es más que la búsqueda egoísta del placer. Sin embargo. la estimación de la utilidad subjetiva permite determinar la magnitud del valor y la proporción de las relaciones de cambio.

tres 25. hasta que. El último sorbo del cuarto vaso de agua reflejaría entonces. cualquier incremento adicional por encima de ese nivel crítico. las barras escalonadas reflejan la función de utilidad en unidades discretas. ni la del segundo vaso con respecto al tercero. medir la satisfacción de manera continua. voluntariamente. porque ese es el punto donde.cantidad disponible de un bien. etc. sólo la divisibilidad de los bienes permitiría. porque más allá de ese límite. el agua provocaría insatisfacción. Edgeworth. 6 para la segunda. (Gráfico 1. 4 en la tercera. mantenemos los supuestos de la primera generación antes mencionados. En la trayectoria que describe la utilidad marginal se observa el descenso de la satisfacción por unidad.) Los incrementos de utilidad cada vez menores ponen de manifiesto la satisfacción de las necesidades. Si el comportamiento de la utilidad total describe el recorrido de una parábola.) En ambos casos. 9 . el grado de satisfacción que se obtiene por cada unidad adicional siempre tiende a ser menor. Así el primer vaso de agua puede proporcionarle al individuo un nivel de 15 grados de satisfacción. Ya sea por motivos fisiológicos como psicológicos. son reemplazados por la noción de superficie de utilidad donde entran en relación una combinación de bienes como también. por ejemplo en el caso del agua. el uso cada vez más frecuente de la medición ordinal de la utilidad. En una segunda etapa. sino el nivel de satisfacción obtenido de aquella última unidad en cuestión. donde el punto más elevado coincide con el momento de máxima utilidad. Para determinar cuál es la diferencia entre la utilidad total y la utilidad marginal es necesario contar con una medida del valor que permita medir la utilidad subjetiva de manera exacta9 para calcular las distancias numéricas entre las unidades adicionadas de un bien. Cuando un individuo en particular dispone de un bien A. el instante desde donde se vuelve imposible sumar una nueva utilidad. finalmente. la utilidad total crece con cada unidad adicional incorporada. etc. Una vez obtenida la utilidad marginal de un bien para un agente económico. por lo que la utilidad marginal decae con cada vaso de agua adicional: 15 grados de satisfacción para la primera unidad. la utilidad marginal disminuye. a fines de simplificación. aunque cada vez a una velocidad menor hasta llegar al punto máximo de satisfacción y comenzar su inevitable descenso. es posible establecer con toda exactitud: la significación subjetiva como única medida del valor. El marginalismo privilegia la importancia de aquella unidad que se encuentra ubicada en el margen de satisfacción o en el límite de utilidad. Si el individuo se 9 La primera generación de marginalistas pensaban que la utilidad de un bien era independiente ni se veía afectada por la cantidad disponible de otro. Con la ley de la utilidad marginal decreciente queda demostrado que no es la utilidad total la que determina el valor de un bien.2. que la intensidad de la utilidad podía ser medida cardinalmente. La utilidad marginal refleja el grado de satisfacción que representa la última unidad adquirida de un determinado bien.1. como también. dando como resultado una curva. el límite inferior para el sujeto económico estará dado por el estado de saciedad como por el aplacamiento del deseo. Fisher y Pareto van a concentrar sus críticas sobre ambos supuestos. Nunca será la misma satisfacción la que produce el primer sorbo de agua que la del último. porque en la medida que se van saciando las necesidades. En ambos casos extremos: la utilidad marginal tiende a cero. (Gráfico 1. malestar o displacer. hace que la satisfacción total del individuo comience a disminuir. a partir de incrementos infinitesimales. antes que seguir agregando nuevas cantidades. En este trabajo. el individuo decide detenerse. dos vasos 21.

En principio. aunque de seguro que un goce tan particular como arbitrario. En un mismo momento. la elección sólo puede ser racional. ya sea por un cambio de disposición ó por un cambio de 10 . siempre decidirá detenerse antes de llegar a ese punto. por algo que no le proporcionara utilidad alguna. ni entregar nada a cambio. no se modifiquen los gustos y las preferencias iniciales. en un determinado lapso de tiempo y bajo ciertas condiciones dadas. Función de utilidad cuando las utilidades 7 20 -4 marginales son independientes 20 15 Utilidad 10 Marginal (UMG) 5 0 1 2 3 4 5 6 7 -5 Cantidad del bien A (QA) La ley de la utilidad marginal decreciente que rige con cada aumento de la cantidad disponible de un mismo bien. Gráfico 1. se aplica únicamente. quizás por la sencilla razón en que nadie estaría dispuesto a pagar.1. el brillo de los diamantes puede permitir mitigar un deseo estético intenso. el descenso de la utilidad marginal se produce. En suma. Función de utilidad cuando las utilidades totales son independientes 30 25 Utilidad 20 Cantidad Utilidad Utilidad Total 15 A Total Marginal (UT) 10 (QA) (UT) (UMG) 5 1 15 15 0 2 21 6 1 2 3 4 5 6 7 3 25 4 Cantidad del bien A (QA) 4 26 1 5 26 0 6 24 -2 Gráfico 1.2. siempre y cuando. La alteración de de esta regla se produce cuando se modifica la inclinación subjetiva del individuo frente a los bienes. si el individuo se mantiene dentro del proceso de utilidad ascendente y sabe como detenerse a tiempo.comporta de manera racional. no invalida que una mayor disponibilidad de piezas conduzca siempre a un disfrute cada vez menor.

situación. la satisfacción de las últimas unidades puede ser más elevada que las primeras. Al tratarse de bienes que existen en cantidades muy limitadas. una necesidad. ni dar algo a cambio en un punto tan cercano a la saciedad total. sino al contrario. en el transcurso de su adquisición. La aplicación de los rendimientos decrecientes a cualquier situación extraeconómica. Bajo determinadas condiciones. si por ejemplo. En suma: es la utilidad de la última unidad en cuestión. ni en la dificultad adicional que cuesta obtener uno con respecto al otro. Por eso en circunstancias normales. va a derivar en un valor prohibitivo en el mercado. En el primer caso. Por eso: “no es que las perlas alcancen un precio elevado porque los hombres se hayan zambullido para buscarlas. terminó por despejar las últimas dudas sobre el grado final de utilidad. la escasez extrema de los diamantes suele producir el efecto inverso. Otro caso diferente. el individuo descubre que por exhibir piedras preciosas su éxito social aumenta. El éxito académico fue inmediato. sino en la comparación entre la significación subjetiva de las últimas unidades adquiridas de agua y diamantes. una ínfima cantidad de diamantes siempre comprará una inmensa cantidad de agua. La aparición de la utilidad marginal. la intensidad del deseo resiste mucho más tiempo antes de apagarse. La ley de la utilidad marginal se convertía en un núcleo sólido para desarrollar una nueva teoría del valor sobre el criterio subjetivo de las elecciones individuales. los hombres se zambullen para buscarlas 11 . permite alcanzar el nivel de saciedad mucho antes de agotarse la oferta disponible. una cantidad disponible de litros de agua pueden parecer muy útiles a la hora de apagar la sed. resultar fatídicos cuando de apagar incendios se trata. Que las últimas unidades de un bien arrojen siempre una utilidad menor. La rareza de las piedras preciosas logra activar una fuerte resistencia de la utilidad marginal a decaer. Nadie estará dispuesto a pagar demasiado dinero por un bien que proporciona una utilidad marginal tan baja. la abundancia casi ilimitada de este recurso. la que determina el valor del resto de las unidades disponibles. o si decide convertirse en un coleccionista e ingresar en el negocio de mercancías exóticas. por lo que el agua apenas puede acarrear un valor subjetivo una vez ofrecida en el mercado. Resulta evidente que el agua posee un elevado nivel de utilidad debido a su importancia esencial para la reproducción de la vida humana. Todos los intentos previos en esa dirección habían chocado con la imposibilidad de establecer una medida exacta que pudiera resolver la paradoja del valor de manera satisfactoria. Por lo que el descenso de la satisfacción de las últimas unidades disponibles. se observa cuando la oferta disponible de un bien es insuficiente para satisfacer total o parcialmente. terminará por detenerse en un punto tan elevado de utilidad subjetiva que. no significa que sea muy recomendable prescindir de ellas. La caída abrupta de la satisfacción marginal empuja al valor del agua hacia niveles insignificantes. pero en circunstancias diferentes. ahora lo volvía posible. En contraste. Sin embargo. traducido económicamente. pero con un efecto similar. No hay que buscar el fundamento del valor en la utilidad total de ambos bienes.

octubre. Matías Romani es profesor de la materia Introducción a la Economía. el contraste con la economía política clásica es completo. Friedman. año XII. Buenos Aires. Ruíz Valiente. Eric (1985) Historia de las doctrinas económicas. Paul (1971) Curso de Economía Moderna. Barcelona: Ariel. Levín. Madrid: Orbis. 2009. 10 Richard Whately (1787-1863) fue un importante referente intelectual dentro de los límites de una economía pura del intercambio en la generación anterior al marginalismo y un fuerte promotor para refundar la economía bajo el nuevo signo de la cataláctica. John (1987) Teoría Microeconómica. Carl (1996) Principios de Economía Política. Andrew y Walton. revista Nueva Economía. Charles y Gould. colección "Archivo Abierto". México: FCE. Menger. Stefano (1997) Panorama de Historia del Pensamiento Económico. Paul (1997) El capitalismo en crisis. 333. Friedman. Axel (2002) “Tres Keynes en la teoría General” en Documentos del CEPLAD. México: Siglo XXI. Barcelona: Folio. noviembre. número 20. Caracas. Ernesto y Zamagni. Kicillof. John Kenneth (1993) Historia de la Economía. Barcelona: Altaya. Eric (1985) Historia de las doctrinas económicas. Smith. Adam (1996) Investigación sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones. Lionel (1944): Ensayo sobre la naturaleza y significación de la ciencia económica. Karl (2004) El capital. Galbraith. Ricardo. La referencia se encuentra en: Roll. Gamble. Marx. México: FCE. Buenos Aires. Barcelona: Planeta-De Agostini. México: FCE. México: FCE. Samuelson. Pablo (2003) “Ensayo sobre la Cataláctica”. Cátedra de Jorge Marchini de la Universidad de Buenos Aires.porque tienen un precio elevado”10. Rolando (2006) Principales doctrinas del pensamiento económico. Madrid: Aguilar. Screpanti. En el sentido evidente de la inmersión acuática de Wathely. Bibliografía Ferguson. p. David (1985) Principios de Economía Política y Tributación. * El presente escrito forma parte de un trabajo más extenso sobre El sistema neoclásico. 12 . Roll. Buenos Aires. Buenos Aires: Ediciones de la Universidad. Ariel. Milton (1997) Teoría de los precios. Robbins. Buenos Aires: Siglo XXI. FCE. Milton y Friedman Rose (1993) Libertad de elegir. Buenos Aires.