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Ruhén Moreno Valenzuela

1LA 1i1BLIA
1JBE <!?ASPAR
NOVELA

!>\ancho l
JI.as
'Voces ~ •.
Ciudad .Juárez
Primera Edición: Enero de 2012

D.R. Rubén Moreno Valenzuela


D.R. !\ANCHO lLASl>OCES, editores. 2012

Diseño de portada ymaqueta: ALT 0150 Diseño'.''


Fotografía de portada, forros, contra portada e interiores: Jaime
Moreno Valenzuela

~l señor
!\ancho lLas Yoces
Callejón Cuauhtémoc# 831 Ricardo Torres Alcántara
Barrio Cuauhtémoc ( q. e. p. d.)
Ciudad Juárez, Chihuahua
C.P. 32010
México
Tel (656) 632-2928
Correo electrónico: rancholasvoces@gmail.com

't-lECHO EN,
~¡; ~
\.... MEXICO .J

Este libro se terminó de imprimir en Enero de 2012


en los talleres gráficos de Publicor Impresores
Cd. Juárez, Chih.
<f 1único demonio del cual los hombres deben ser
redimidos es el «yo»,el «yo»inferior.

Le vi
¡1

1 11

Primer Libro de Kaspar


comúnmente llamado

~ÉNESIS

/tr'ªpítulo 1
~ 1 En el principio era el Caos.
2 Y Dios era su Verbo. 'I

Capítulo 2
1 El Árbol fue vencido por la Serpiente.
2 Y Adán y Eva nunca lo supieron.

Capítulo 3
1 Y fue Abel pastor de ovejas, y Caín fue labrador de tie-
rra.
2 Y aconteció, anclando el tiempo, que Caín trajo del fru-
to de la tierra una ofrenda a Jehová.
3 Y Abel trajo también de los primogénitos elesus ovejas,
y de su grosura. Y miró -Iehová con agrado a Abel y a su ofrenda;
4 Mas no miró propicio a Caín y a la ofrenda suya. Y en-
sañase Caín de gran manera. y decayó su semblante.
5 Entonces Jehová elijoa Caín: ¿Por qué te has ensañado,
y por (\ué s~ h~ inm_u.tadotu rostro? . . .
J 6 S1 bien lucieres, ¿no seras ensalzado? Y si no hicieres
bien, el pecado está en la puerta: con todo esto, a ti será su de-
seo, y tú te enseñorearás de él.
7 Y Caín se levantó contra -Iehová y lo mató.
Capítulo 4
Capítulo 7
1 Y después hubo un diluvio.
1 Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él,
y se volvió estatua de sal.
Capítulo 5
1Era entonces toda la tierra de una lengua y unas mis- Capítulo 8
mas palabras.
1 Lot subió de Zoar, y asentó en el monte, y sus dos hi-
2 Y aconteció que, como se partieron de Oriente, hallaron
jas con él; porque tuvo miedo de quedar en Zoar; y se alojó en
una vega en la tierra de Shinar, y asentaron allí.
una cueva él y sus dos hijas.
3 Y dijeron los unos a los otros: Vaya, hagamos ladrillo y
2 Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es
cozámoslo con fuego. Y fuéles el ladrillo en lugar de piedra, y el
betún en lugar de mezcla. viejo, y no queda varón en la tierra que entre a nosotras confor-
me a la costumbre de toda la tierra.
4 Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una to-
3 Ven, demos de beber vino a nuestro padre, y durmamos
rre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si
con él y conservaremos de nuestro padre generación.
fuéremos esparcidos sobre la faz de la tierra.
4 Y dieron a beber vino a su padre aquella noche: y en -
5 Y tal nombre fue Babel.
tró la mayor, y durmió con su padre: más él no sintió cuando se
6 Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que
acostó con ella, ni cuándo se levantó.
edificaban los hijos de los hombres.
5 El día siguiente dijo la mayor a la menor: He aquí yo
7 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos estos
dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino tam-
tienen un lenguaje y han comenzado a obrar; y nada les retrae-
bién esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos
rá ahora de lo que han pensado hacer.
de nuestro padre generación.
8 Ahora pues descendamos y confundamos allí sus len-
6 Y dieron a beber a su padre también aquella noche; y
guas, para que ninguno entienda el habla de su compañero.
9 Y así obróJehová; levantóse la menor, y durmió con él; pero no echó de ver cuándo
se acostócon ella, ni cuándo-se levantó:
10 Mas la confusión de los hijos del hombre le causó mi- 7 Y concibieron las dos hijas de Lot, de su padre.
sericordia;
11 Y para compensarlos Jehová inventó el dinero. Capítulo 9
Capítulo 6 1 Y Jacob levantóse aquella noche, y tomó sus dos mu-
jeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.
1 Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y oro.
2 Tomólos pues, y pasólos el arroyo, e hizo pasar lo que
2 Y Jehová dijo:
tenía.
3 Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el com- 3 Y quedóse Jacob solo, y luchó con él un varón hasta
prado por tu dinero, y estará mi pacto en vuestra carne para que rayaba el alba.
alianza perpetua.
4 Y dijo: Déjame, que raya el alba. Y él dijo: No te dejaré
si no me bendices.

2
3
5 Y él dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel: 7 Y para Salomón, Dios era la sabiduría, o la hija del
porque has peleado con Dios y los hombres y los has vencido. Faraón.
6 Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora 8 Y para Elías, Dios era el fuego que se lo llevó.
tu nombre. Y él respondió: ¿Por qué preguntas mi nombre? Y ben-
díjolo allí. Capítulo 13
7 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar Peniel: porque Un Salmo
vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma. 1 Jehová, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas,
muéstrate.
Capítulo 10 2 Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mien-
1 Y todas las vacas muy gordas y hermosas, y las vacas tras me dicen: ¿Dónde está tu dios?
de fea vista y enjutas; soñaban con un Faraón. 3 Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira:
acabamos nuestros años como un pensamiento.
Capítulo 11 4 Soy semejante al pelícano en el desierto; soy como el
1 Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para búho de las soledades.
que vaya a Faraón y salve de Egipto a los hijos de Israel?
2 Y él le respondió: Ve, porque yo seré contigo; y esto te Capítulo 14
será por señal de que yo te he enviado: luego que hubieres saca- 1 Y los Profetas profetizaron.
do este pueblo de Egipto, serviréis a Dios sobre este monte.
3 Y dijo Moisés a Dios: He aquí, llego yo a los hijos de Capítulo 15
Israel, y les digo, el Dios de vuestros padres me ha enviado avo- 1 Yo,Kaspar, hijo de Hitler, hijo de la Máquina de Vapor,
sotros; y si ellos me preguntaren; ¿Cuál es su nombre? ¿Qué les 2 Hijo de la Espada, hijo del Trigo,
responderé? 3 Hijo del Bisonte, hijo de la Luna, hijo del Tiempo;
4 Y respondió Dios a Moisés: Yo soy el que soy. Y dijo: 4 Yo, Kaspar, he venido a dar mi testimonio.
Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado a vosotros. .....•. ·----..
~-.---·-·-----·-·····--····--·-····•"-····· ---- ..•..
5 Y Moisés dijo: YO SOY.

Capítulo 12
1 Y para Josué, Dios era el Dios Viviente.
2 Y para Gedeón, Dios eran las trompetas que abatieron
Jericó.
3 Y para Samsón, Dios era su cabello.
4 Y para Noemí, Dios era su nieto.
5 Y para Samuel, Dios era una voz.
6 Y para David, Dios era la Guerra.

4 5
11 -No, gracias -responde Holtz.
-Bien, conversé con el detective Burroughs de Chicago y
me dio algunos antecedentes del caso. Ustedes desean localizar
1LOS BUENOS a una persona ...
LUTERANOS Holtz lo mira: desconfianza y resignación.
-Reverendo Stugger, permítame la carpeta. Holtz abre
el expediente y lo coloca sobre el escritorio, a la vista de Papa-
dakis.
~or Mercurio, el de los alados pies! [Dimitros Papadakis! Se -Su nombre es Edelweiss. Kaspar Edelweiss. Alemán,
...fPtrata de cinco mil dólares ...-exclama a solas el hombre gor- nacionalizado estadounidense. Tiene cuarenta y dos años de edad.
do detrás del escritorio. Catedrático de teología en la Universidad de San Pablo en Mi-
Última fumada al puro y lo coloca en el cenicero; luego niápolis ...
vierte un poco de bourbon (Jack Doniels¡ en la taza con café. Aguda y diáfana. Una peculiar demencia trasciende desde
Lleva la botella a guardar en un compartimiento del li- la mirada de ojos claros. Retrato de Edelweiss. Una fotografía de
brero. 8 x 10 pulgadas. Blanco y negro. Tres cuartos de perfil, corbata
Vuelve a ocupar el sillón, anuda su corbata y deposita y saco oscuros, rostro sajón, de frente amplia y facciones regulares,
dos pastillas de menta en la boca. está detenido en un gesto adusto, apenas suavizado por la inci-
Observa un rectángulo de cielo nublado en la ventana. piente sonrisa. Severa disciplina. Típica bestia germana.
Opaca luz matinal. -El viernes 22 de abril de 1986 despareció de la univer-
-Cinco mil dólares ... sidad. Dejó todas sus pertenencias y simplemente se marchó. No
El rumor de un automóvil que transita -abajo- sobre la avisó a nadie de su decisión, ni siquiera dejó una nota por escrito...
humedad de la avenida Montana. Otras fotografias. Polaroid. Escenas de la vida cotidiana
El Paso, Texas. 30 de enero de 1990. de Edelweiss, profesor de teología. Retrato en el campus con alum-
Oficina de Dimitros Papadakis, detective. nos. Retrato en la biblioteca al lado del rector, el mismo doctor
Sonríe y susurra en la bocina del teléfono: Holtz. Retrato con desconocidos en la explanada de una iglesia.
-Hágalos pasar, por favor, señora Muñoz .... Las fotos a color muestran a un sujeto alto, fornido, de cabello
Entran dos hombres. pajizo, entrecano, que refleja una sobria humildad. Los lentes
Un joven alto, de cuerpo atlético y aspecto de mormón (armazones negros, conservadores) filtran su mirada, tal vez es-
de Utah. El otro es viejo, pequeño, canoso y de mirada firme, quiwide.
casi agresiva, que le espeta en inglés: -Desde entonces lo hemos venido buscando. Sólo había-
-Buenos días, yo soy el doctor Holtz de Miniápolis. El mos obtenido rumores. Todos coincidían en una versión imposible:
caballero es el reverendo Stugger, pastor de la Saint Paul Lu- un Edelweiss, el reverendo Edelweiss, entregado a una vida de
theran Church. depravación. Alcohólicoy vago y estafador. Lo situaban en Atlantic
-Papadakis -dice el gordo, los saluda de mano y les ofrece City, en Nuevo Orleáns, en Las Vegas, donde se supone que se
asiento-. ¿Loscaballeros apetecen algo de beber? ¿Un café, tal vez? dedicóuna temporada al negociode los matrimonios. Hasta que tu-

6 7
\

vimos noticia de él gracias al reverendo Stugger ...


Holtz voltea a mirarle.
-Sí -afirma Stugger-. Yo lo vi antes de esta pasada na-
vidad. El día 21 de.diciembre. El doctor Edelweiss acudió:a mi
parroquia. Usted debe conocerla. Está aquí mismo: en 'la calle
Montana. El doctor Edelweiss me dijo que era un ministro de la
iglesia luterana y que había pasado algún tiempo buscando su
misión; y que Dios lo había iluminado. Estableció al otro lado de
la frontera, en Juárez, una clínica de rehabilitación para droga-
dictos. «La Gracia», así la llamó en español. Casi me obligóa que
lo acompañara a cruzar a México.Fuimos en miautomóvilhas-
ta un barrio pobre al poniente de Juárez y me mostró la casa que
fungía comoclínica. Me dijo que había estado, por' su voluntad,
separado de su congregación y que pensaba regresar a ella; pero
que mientras eso ocurría necesitaba dinero para remediar un pro-
blema urgente. Me pidió que le ayudara. Yo le contesté que, por
razones de presupuesto, no podía disponer de dinero de manera
inmediata, pero que estudiaría la manera de ayudarle. Le sugerí
que se comunicara lo antes posible con su congregación. Le pedí
que me visitara en una semana. Le proporcioné de mi bolsillo 30
dólares y lo dejé en el puente. Edelweiss no regresó. Investigué
quién era y me comuniquécon el doctor Holtz, quien me pidió que
lo buscara de inmediato. Con dificultad hallé la clínica. La casa
había sidc abandonada y vandalizada. Nadie supo decirme el pa-
radero del reverendo Edelweiss... El domicilio de fa clínica está
incluido ahí...
Papadakis termina de revisar el expediente ylo cierra.
-También incluye -dice Holtz-, comoya lo habrá notado,
un reporte muy completodel caso, elaborado por el detective Bu-
rroughs.
-Dígame una cosa, doctor Holtz. ¿Por·qué es tan impor-
tante el señor Edelweiss? ·
-¿Será capaz de entenderlo, señor Papadakis?
-Lo voy a intentar. Es mi trabajo. Supongo que su oveja

8
perdida no ha cometido delito alguno. Según Burroughs, el señor
Edelweiss no sufre problemas psicológicos.No existen antecedentes
~ que lo documenten y tampoco hay testimonios de conducta anormal.
El hombre simplemente los dejó. ¿Por qué es tan importante pa-
ra ustedes encontrarlo?
-Mire, señor Papadakis. El doctor Kaspar Edelweiss es
uno de los teólogos más lúcidos del mundo cristiano ... Vivimos tiem-
pos difíciles, señor Papadakis. No voy a abundar en razones ni
voy a condenar las creencias erróneas ni a los falsos profetas. El
.•''t' hecho es que nuestra religión está en crisis. Y si cada vez son
menos nuestros feligreses, todavía son mucho menos los hombres
devotos que dedican sus vidas a la teología. Nuestros enemigos
se multiplican. Aún dentro del cristianismo. Mire, gente como
Baur, von Harnack y Schweitzer ya nos habían hecho suficiente
f~ f
,..,.,.,
daño. Luego vino Bultmann ...
-¿Bultmann?
-Richard Bultmann, un alemán que propuso que los tex-
~ tos del Nuevo Testamento eran esencialmente míticos. En 1941
publicó un ensayo, Offenbarung und Heilsgechehen; en el cual ex-
puso la necesidad de expurgar, desmitificar, los textos sagrados
para presentarlos en términos comprensibles al lenguaje del
hombre moderno. No obstante que él afirma que desmitificar el
Nuevo Testamento es un camino al kerygma, a la revelación; la in-
fluencia de la filosofía existencialista es evidente. Pues bien,antes
de marcharse, el doctor Edelweiss estaba preparando una refu-
tación de la teoría de Bultmann. En todo el planeta sólo él podía
hacerlo. ¿Comprende ahora por qué es tan importante? Aparte
del afecto que le tengo, necesitamos encontrar a Kaspar y, de ser
posible. recuperarlo. De lo contrario será una gran pérdida, una
sentidísima pérdida, no sólo para la iglesia luterana, sino para
el cristianismo en general ...
Papadakis levanta la carpeta y la pone en el escritorio,
frente a ellos.
-Disculpe la rudeza -dice-; pero ahora quisiera hablar
sobre asuntos más mundanos.

B
. 1r:

Papadakis deja el sillón y pasea lentamente su parsimo- 111


nia detrás del escritorio .
.l -Éste es un servicio caro. Tome en cuenta que usted me
está pidiendo que localice a una persona en un país extranjero, ~ANTA SHIVA
en una frontera como Juárez, el lugar perfecto para que un hom-
bre se esconda de la justicia tanto humana como divina. Mire,
para llegar a Juárez basta cruzar el río Bravo. Las autoridades
mexicanas no le solicitan a uno identificación para entrar a la "]'f luvia electrónica. Miles de puntos multicolores estallan en
ciudad. Así que es muy fácil residir ahí y perderse entre el mi· ::J.',..1a pantalla como burbujas astrales.
llón y medio de sus habitantes, muchos de ellos procedentes de El tiempo dejó de existir.
lugares inimaginables, de hecho en Juárez habitan varios pró-' Súbitas moléculas ígneas.
fugas y... Jus divinum.
-No disponemos de una fortuna, pero ... El televisor está encendido. No hay señal.
La voz de Holtz pierde energía. El hombre acostado observa sus pies desnudos. No hay
-Estamos dispuestos a pagar lo que sea necesario. señal.
-Seis mil dólares más gastos. La mitad por anticipado. Sheol. Hades. Gehenna. Abysson.
De preferencia en un cheque de un banco local. La otra mitad El zumbido proveniente del televisor. Una neblina violácea
cuando lo encuentre y los lleve hasta él. Si desean que se los trai- que asciende suavemente hasta el techo, sobre la habitación del
ga a domicilio,están hablando con la persona equivocada. Acudan hotel, con dos colchonessobre el suelo, en uno de ellos yace un hom-
con J. J. Armes. Yo me comprometo a llevarlos con él, ya sea que bre que está mirando hacia arriba.
esté vivo o muerto. No creo que sea necesario un contrato. Estamos Un ruido parecido al silencio se instala.
entre caballeros y hombres de religión. Pero si ustedes prefieren ... Creación, Redención y Justificación.
-Sí, es preferible =dice Holtz con calma y se pone de pie-. Antes del advenimiento de la nueva era. Antes vendrá
Hágale llegar al pastor Stugger el contrato lo antes posible. Yo una de ellas con la dosis de heroína. Antes. No hay señal.
debo partir hoy mismo a Miniápolis, pero deseo estar enterado El espacio dejó de existir. Soy la penumbra.
de cada avance de la investigación. Herr Schwelle.
Estrecha con fuerza la mano del detective, mansedumbre El señor del Umbral.
en la mirada. Un eón después los puntos lumínicos siguen estallando
-Gracias y que nuestro señor -Iesucristo lo guíe. en la pantalla del televisor.
Papadakis cierra la puerta tras ellos y acude al Santa Shiva.
escritorio para encender el puro. Alguien abre la puerta lentamente y permite la entrada
-Y que los dioses del Olimpo te asistan, Dimitros Papa· de un incendio azul.
dakis. La silueta de una mujer a contraluz.
Habla. Su voz también es azul.
-Aquí le traigo su chiva, Lutero querido, amado Gaspar.

10 11
N El Club La Unión estuvo ubicado cierto tiempo en el la-
do poniente de la avenida Juárez, en la vieja colonia Bellavista,
mAx ' rodeado por prostíbulos, cervecerías, cantinas baratas y picaderos.
Cuando Genovés rentó el permiso, estableció el bar al o-
riente de la avenida Juárez, en el callejón Manuel Doblado, a un
costado de la Ferrocarril.
Es un lugar elegante y cómodo, equiparable sólo con el
1'1T"'reintade enero de 1990. Esta mañana recibí la visita de los Kentucky y El Recreo.
\Utbuenos luteranos, el doctor Holtz y el pastor Stugger -dicta
La mayoría de la clientela somos nosotros, los diversos
Papadakis a la grabadora-. Compungidos y consternados. Andan
conocidos y amigos de Genovés, una tribu de delincuentes de las
en busca de un tal Edelweiss, teólogo y oveja descarriada, que o- más diversas profesiones y oficios.
culta sus pecados en el otro lado de la frontera. [Por las infinitas
El Club La Unión es atendido por Lita y don Chilo.
flechas de Apolo! [Habrá que encontrarlo! El contrato es de seis mil
Lita es una cantinera de mediana edad. Guapa y esbelta.
dólares. Recomendación del tío Bill en Chicago. Mi primer movi-
De hecho es una suerte de socia de Genovés, empeñada en poner
miento consistirá en solicitar la colaboración del viejo Max en
Juárez. orden y reglas de juego.
- -De las cavidades de la historia retorna el matriarcado
Papadakis oprime un botón y deja el aparato sobre el -le reprocha él cuando discuten.
escritorio. Se acomoda en el respaldo a fumar su puro.
Apacible rumor nocturno. -Mire, licenciado Genovés -le responde enfatizando la
palabra licenciado-. Una cantina es un negocio. Un negocio se-
Una pequeña lámpara ilumina una carpeta, rotulada: rio. Yo sé de esto. Déjeme manejar las cosas a mi manera.
Genovés, Max.
Don Chilo es un barman experto. Cordialmente nos a-
A u11_c9st_aclo
de la (!arpe_ta,u_I1Vª§9con whiskey y el
amplio cenicero en el cual deposita el puro. tiende. Ha trabajado en ese oficio-en la avenida Juárez y sus
alrededores- toda su vida.
Extrae una hoja de la carpeta y toma la grabadora.
Record-play. En los años de bonanza de la IIGuerra Mundial laboró
en el Lobby, en el Chinese Palace y otros cabarets.
-Sobre mi amigo, el viejo Max, conservo un expediente en Genovés es un abogado muy eficiente.
el cual llevo una minuta de mi relación con él. Allí encontré esta
Tiene la fama de resolver cualquier problema concerniente
hoja, escrita hace ya bastantes años, cuyo texto no resisto a leer
a derecho penal, que es su especialidad y principal negocio.Aunque
ahora que, con la anuencia de los semidioses, y si Max acepta, ten-
a menudo atiende asuntos de derecho laboral en favor de los tra -
dré el gusto de que trabajemos juntos otra vez. La hoja dice esto: bajadores.
Para los viejos residentes de Juárez, el abogado Max Ge-
Es un hombre maduro, con más de cincuenta años a cues-
novés es el dueño de una cantina en el centro de la ciudad: El Club
La Unión. tas. Delgado, de cara angulada. Elegante y tranquilo. Siempre usa
trajes impecables y tiene marcadas las arrugas de una vieja son-
El bar más que un negocio es un espacio público que Ge- risa. Usa el acicalado sombrero de los años cuarenta que su padre
novés comparte con sus amigos.
le regalara en herencia.

12
13
Quienes lo conocen saben que su oficio es tan paradójico
que parece una broma. El viejo Max vive de litigar y a la vez es
de creencias anarquistas. V
Además ejerce, pese a sus convicciones, un poder sobre
sus clientes y amigos, porque ninguno sabe cuándo va a reque- Segundo libro de Kaspar
rir de sus servicios. comúnment.e llamado
Quienes mejor lo conocen especulan sobre su fortuna en
dólares. . ~ODOMA
Solamente sus mejores amigos conocen de su vicio por
trabajar como detective privado.

{!Capítulo 1
1 He aquí, que yo, Kaspar, llegué a Gomarra,
2 Y crucé el vado y habité en 'Sódoma. ..
3 En aquel tiempo Bisha era rey de Gomarra y Bera era
rey de Sodoma.

Capitulo 2
1 Y en Sodoma probé el néctar de la adormidera,
2 Y conocí la prevaricación y la iniquidad,
3 Y fui pastor de tres ovejas.

14 15
VI -¿Le sirvo igual? -le ofreció don Chilo.
La noche quedó instalada.
'1ilAR LA UNIÓN La tenue iluminación de la cantina adquirió su intensi-
dad definitiva.
Raymundo escuchó el impacto de dos bolas de billar. Vol-
teó y miró a los hombres que jugaban en el rectángulo verde de la

1Ltablemente
a felicidad es un Cheoy 56. Pulcro, intacto, corriendo es-
sobre una autopista onírica.
mesa. La bola blanca golpea a la bola 3.
Observó a Lita, la patrona, como le dicen con cariño los
parroquianos, que introdujo pesetas en la rocola.
La felicidad también residía en estar ahí.
Club La Unión. Juárez. Otoño de 1988. La atmósfera ha comenzado a poblarse de conversaciones
Raymundo estaba sentado en su lugar predilecto de la y ruidos de cristal.
barra. Desde su banco captó el anochecer, manifestado por el -Aquí tiene -me dice don Chilo.
desfallecimiento de la luz solar a través de los translúcidos El Chevy 56 avanza por la carretera en el sur de Nuevo
vitrales amarillos. México.
Ése era además el mejor sitio para contemplar los cua- Raymundo sonrió. Traía 8 billetes de 50 dólares consigo.
dros que Genovés, el dueño, había ordenado colgar en la pared Spending money.
opuesta a la barra. Recién había vendido, al propietario de una galería en
Reproducciones de pinturas de mujeres, elaborados por Santa Fe, Nuevo México, el Chevy 56 que él mismo había restau-
célebres pintores; que alternaban con fotografias históricas de rado.
Juárez. Ahora ya no era un simple vendedor de autos usados, si-
(La Venus durmiente de Giorgione. Porfirio Díaz y Taft no un comerciante de autos antiguos.
en las escalinatas de la aduana. El retrato de Cecilia Gallerani Con .tan buena suerte- que el señor .Assid., que- recorría
de Leonardo da Vinci La avenida Juárez en los años 30. Rolla de con frecuencia el estado de Chihuahua, como agente de ventas
Gervez. Soldados villistas frente a una finca de adobe. La Venus de un laboratorio farmacéutico, lo había citado a las siete en el
de Velázquez. Un tranvía cruzando el puente Santa Fe en los años Club La Unión para platicarle de un Cadillac 60 que había visto
60. Una dama envuelta en una estola de El Greco. Una ceremo- a la venta en Parral.
nia cívica en el monumento a Benito Juárez. El nacimiento de Ya eran las 7:10.
Venus de Boticelli. La antigua Plaza de Armas. Las tres musas Raymundo reconoció el rostro de apache de El Farol, con
de Grün). su paliacate ceñido en la cabeza y cargado de su caja de cartón
Raymundo podía incluso, desde un ángulo muy sesgado, repleta de cajetillas de cigarros gabachos.
admirar algunos de los pequeños objetos antiguos que colmaban El cigarrero vino hasta él y lo miró con su único ojo útil.
la contrabarra, que, a su vez, era una fina pieza de ebanistería. -Ese mi Mundo, tengo un mensaje para usted. De parte
Según don Chilo, el cantinero, esa contrabarra la trajo del señor Assid. Dice que tiene una reunión con unos médicos.
un destilador de whiskey, en 1933, desde Saint Louis, Missouri. En el Virginia' s.
-¿En un prostíbulo?

16
17
-Simón. Y dice que si fueras tan amable de ir con ellos.
La velocidad del Chevy 56 incrementó. VII
~L SERMÓN DE
LOS GNÓSTICOS

,Q'...algo del Club La Unión.


~ Estival noche lunificada.
Decido dejar estacionado aquí el carro y caminar hasta
el Virginia' s.
Avanzo por el callejón Manuel Doblado y doy vuelta a la
derecha en la calle Tlaxcala.
Me incorporo al luminoso ambiente de la avenida Juárez.
Incipiente bullicio festivo.
Entre las discotecas,bares, licorerías, tiendas de curiosida-
des, consultorios de dentistas; una caterva de fronterizos, turistas
gringos y forasteros de diversas latitudes, han comenzado aren-
dir culto a la santa noche del Jueves. Baco redivivo.
Virginia's: leo el enorme letrero de luz verde.
_Cruzola calle OcaI11pQ y entro. Reviso el alllbümte del pros-
tíbulo. Casa llena. Degradante negocio carnal.
Me dirijo a la barra. No veo al señor Assid y sus amigos.
-Haben Sie eine Botschaft? -me interpela un hombre de
aspecto sajón, de oscuro traje sucio, sin afeitar y con una ígnea
mirada azul.
-Lo siento. Yo no hablo el alemán -le respondo.
-Oh, no se preocupe. Pregunté si usted tenía algún men-
saje para mí. Usted disculpe.Me llamo Edelweiss,Kaspar Edelweiss.
Teólogoluterano. Estoy en espera de un mensaje de alguno de los
dos...
Luego apunta con el pulgar hacia arriba y hacia abajo.
-Sí, de Dios o del Diablo. Pero en realidad no me impor-
ta, ¿sabe? Estoy a la expectativa por mera curiosidad. Porque no

18
19
importa. Porque yo, lo mismo que usted, pertenecemos a la gran llamarle, nació en el año 354 en Tegaste, actualmente Souk-
raza de los Malditos ... Ahras, Argelia. El Imperio Romano agonizaba entonces. TeodosioI,
-¿Qué le sirvo, amigo? -me pregunta el cantinero tras la el emperador que promulgó el cristianismo como la religión oficial
barra. de sus dominios, sólo dilató la ya franca decadencia del Imperio.
-Una Bohemia, por favor. Los sucesores del primer emperador cristiano ya no podrían con-
El hombre no ha dejado de mirarme. Me produce una tener a las hordas de los bárbaros. Salud. ¿No tiene un cigarro?
extraordinaria curiosidad. Le ofrezco y enciendo uno para mí.
-Mi nombre es Raymundo, ¿gusta tomar algo? -En aquellos tiempos -prosigue el alemán- el cristianis-
-Se lo agradeceré. mo era preservado por obispos diseminados por toda la cuenca
-¿Entonces qué, papito? Vamos al cuarto -me invita u- del mar Mediterráneo. Los obispos estaban afanados en unificar
na chavalilla morena y muy pequeña. Demasiado ebria o pasta el credo y episcopado de la iglesia. Aquellos que no coincidían
o ambas cosas. Se vería mejor sin el enjarre de maquillaje. con la mayoría eran señalados comoherejes. Las grandes herejías
-Ahorita no. Tal vez al rato. antiguas fueron el gnosticismo, el monarquianismo, el monta-
-Píchame un pisto. nismo, el arianismo, el apoloniarismo, el nestorianismo, el
Le doy dos dólares y volteo hacia el alemán. monofitismo, el maniqueísmo, el monadelitismo y la santa here-
-¿Así que malditos? jía del monje Pelagius ¿En qué consistían estas herejías? Bien,
-Sí, malditos. Nosotros jamás accederemos a la Gloria empecemos con los gnósticos. El gnosticismo fue la boda entre la
de Dios. Estamos condenados por los siglos de los siglos. filosofía griega y la tradición mística judía. Una boda adornada
-Y, ¿cómo sabe usted que estamos malditos? con elementos provenientes del pensamiento religioso de Babilo-
-Yo no lo digo. Ya desde el siglo V se sabía de nuestra nia, Irán, Egipto y la India. El gnosticismo es anterior a·Cristo.
maldición. La suya, la mía y la de los demás. Agustine de Hippo Tal vez surgió en Alejandría, antes llamada Al Iskandiraya, la
o San Agustín, .comoprefiera, fue quiM-recihió la revelación. ciudad que fundara Alejandro el Magno cuando conquistó el nor-
El hombre me ve como si dispensara simpatía a un igno- te de Egipto en el siglo IV antes de Cristo. Según los gnósticos,
rante. Su demencia -si la padece- no tiene fisuras. Dios, el Gran Dios Desconocido, no fue el creador. El universo es
-¿Cómo sabe usted eso? un error, la trágica consecuencia de la caída y la dispersión den-
.El hombre guarda silencio un momento. Me mide. tro de la deidad. El hombre espiritual es ajeno al mundo de la
-Si realmente quiere que le comparta mi conocimiento, naturaleza, su esencia es divina; y sólo es consciente de su más
demuéstrelo. profundo Ser cuando escucha las palabras de la revelación. En
Pago por ver. En un acto casi reflejo, movido por mera la actualidad algunas sectas buscan redimir al Ser de la materia,
intuición, extraigo de la cartera un billete de cinco dólares y lo para reintegrarlo a Dios, mediante la práctica de ceremonias
colocosobre la barra, junto a su vaso. iniciáticas, ritos, misterios y magia. Para los gnósticos la causa
El hombre somíe y, sin retirarme la mirada, recoge el del Mal no es el pecado ni la culpa, sino la inconciencia.
dinero, Una de las mujeres llega con el alemán. Lo abraza y lo be-
-Bueno, si tiene oídos para oír, oiga: El africano Agus- sa. Le entrega algo a escondidas. Quizá dinero. Lo vuelve a besar
tine de Hippo o Aurelius Agustinus o San Agustín, comoprefiera y se retira. El alemán es un reverendo padrote.

20 21
-Lo siento debo irme -me dice-. Si usted no tiene incon-
veniente, proseguiremos mañana. Lo espero aquí a la misma hora. VIII
¡¡,OR ZEUS!

!"7Y tiendan, gentilhombres, el espíritu helénico ha llegado! -


~exclama Genovés tras la barra del Club La Unión-. El ate-
niense nos visita.
El Pachuco, un viejo vendedor de billetes de lotería ves-
tido precisamente como pachuco, voltea hacia la puerta.
-Que los dioses del Olimpo y su divina progenie sea con
ustedes esta noche -contesta Dimitrus El Griego Papadakis mien-
tras llega hacia ellos.
-Ése, mi Greek. Wache lo que tengo-aquí-dice El Pachüee
y le muestra una tira de billetes: el 37903. La diosa Suerte te hizo
venir, bato. Éste es el bueno. Aquí don Max ya compró. 'Esta
serie es el premio mayor.
-¿Lo jura por Pluto, el dios mineral?
-Simón, mi Greek.
-Entonces déme un billete.
-¿Le sirvo lo de siempre, señor Papadakis? -inquiere
don Chilo.
El Griego asiente y le paga a El Pachuco.
-Gracias, mi Greek. Ahí lo wacho, don Max.
Don Chilo sirve el vaso con whiskey y lo coloca sobre la
barra.
-Por el gusto de verlo -brinda Genovés.
-Igualmente.
Papadakis bebe y luego dice:
-Jehová, el dios de los judeo-cristianos, me ha encomen-
dado una misión. Mira ...
Extrae una foto de una carpeta y se la muestra a Genovés.
-Kaspar Edelweiss. Teólogoluterano. Catedrático univer-

22
23
sitario. No se tenía noticia de él desde hace cerca de tres años,
cuando desapareció de Miniápolis, en forma por demás inexplicable. IX
Hace un mes se presentó con el pastor Stugger, de una iglesia
luterana en El Paso. Trajo a Stugger a Juárez y le mostró la clí- e r, SERMÓN DE LOS GNÓSTICOS
nica para rehabilitación de drogadictos que había instalado, le 11
pidió dinero y Stugger le pidió tiempo. Cuando el pastor se enteró
de la identidad de Edelweiss, fue a buscarlo. La clínica había
sido abandonada y no supieron decirle su paradero.
El Griego hace una pausa para beber.
::4'C\ o regresé al Virginias para ver al alemán. Su historia me
-El tío Bill de Chicago me recomendó y ha venido el doc- ~fascinó, deboadmitirlo. No supe discernir si era un embustero,
tor Holtz en persona desde Miniápolis a solicitar mis servicios.
un sicótico o si decía la verdad. En todo caso no tomé en serio su
Desean que los encamine hacia su oveja perdida. ¿Por qué es tan
compromiso.
importante este fugitivo de la iglesia de Martín Lutero? Holtz
Vine al Virginia's porque el señor Assid me había llamado
argumentó cierta escasez internacional de neuronas teológicas.
por teléfono. Me pidió una disculpa y dijo que él y los médicos de
Yo no le creí. Pero sí creí en el dinero que nos dieron de anticipo.
Madera, un par de conocidos suyos a quienes estaba mostrando
Necesito tu ayuda profesional, Genovés. Ofrezco mil dólares a-
la ciudad, habían salido del Virginia' s a cenar. Por esa razón nó~
horita y otros mil cuando sea localizado. Debemos encontrar al
habíamos coincidido. Me invitó de nuevo esta noche.
hijo pródigo de los luteranos. Dios así habló. -
Vine antes de la hora que acordamos.
-No, Demetrio, gracias. Trabajar para la iglesia de Cris-
Assid y los médicos de Madera no han llegado todavía. Pe-
to o de cualquier denominación, para mí, es inmoral. Además, ¿qué
me importa? ro en la barra está el alemán.
Me reconoce desde su azul mirada metálica. Lleva pues-
-¿Dos mil dólares?
toel mismo traje oscuro;
-No se trata de dinero, Demetrio. Simplemente no me en-
-Los gnósticos -le recuerdo.
tusiasma emplear mi tiempo en encontrar a un pinche pastor
luterano ... -Ah, sí. Los gnósticos. La visión del profeta Ezequiel. La
realidad del demiurgo.
-Hazlo por orgullo profesional, por morbo.
Toma una servilleta y escribe varias palabras:
-No, Demetrio.
Aeones, Pleroma, Hysterema, Soter, Pneumatikoi,
-Entonces, [por Zeus y la ira de sus rayos! [Por la sabi-
Psichikoi, Hylics, Saklas.
duría marina de Neptuno! ¡Por el perfume de Venus! [Por las
Luego me indica que me acerque y me habla al oído.
flechas de Apolo y por los alados pies de Mercurio! [Por favor!
-Cuando los gnósticos infiltraron el cristianismo procla-
maron que Dios, el Gran Dios Desconocido, es abstracción pura,
un abismo insondable.
Su voz es un rápido susurro nítido.
-Del Gran Dios Desconocido emanaron potencias divinas

24 25
llamadas Aeones, cuya suma conforma el Pleroma, el Todo, el
mundo ideal de la Luz. -De acuerdo a los primeros padres de la iglesia, el fun-
Conforme nombra las palabras las va señalando en la
dador del gnosticismo fue Simón Magus, un hechicero samaritano,
servilleta. del cual habla el mismo San Pablo en el Nuevo Testamento. Pue-
de consultarlo en el libro de Hechos, capítulo 8, del versículo 9
-Sofía, la sabiduría, provocó un disturbio en la armonía
del Pleroma y cayó en el Hysterema, el amorfo caos del Más A- al 24. De acuerdo a Simón Magus, Sofía, la esposa del Señor, tam-
llá. A través de la materia, Sofía dio nacimiento a un demiurgo:
bién era llamada Espíritu Santo y la Primera Idea de Dios, la
Jehová. madre de todo. Habiendo ella descendido a las regiones inferiores
y después de engendrar a los ángeles que crearían el universo,
-'¿Qué gusta tomar, amigo? -interrumpe el cantinero.
-Al señor sírvale igual, para mí una Bohemia. ella fue retenida y oprimida por los poderes mundanos y no pu-
El cantinero se retira. do retornar a su residencia. Incluso ella encarnó y reencarnó en
-¿Demiurgo? cuerpos humanos como el de Helena de Troya. Finalmente, Sofía
El alemán vuelve a hablarme al oído. devino en una prostituta en un burdel de Tiro en Fenicia, donde
él, Simón Magus, la encontró y la liberó. Ése era Simón Magus,
-Demiurgo: el dios creador. Según la versión de Valentino,
un gnóstico educado en Alejandría en el segundo siglo, Sofía ca- el Gran Poder de Dios, como se hacía llamar. Su sucesor fue otro
yó en la pasión y la desgracia y ocasionó la emisión de la materia, samaritano, Menander, él y sus discípulos mantuvieron muy a·
con la cual el demiurgo Jehová dio forma al mundo. La redención tareados a los teólogos cristianos durante los primeros cuatro
ocurre cuando son rescatadas las semillas de luz divina esparcidas siglos de nuestra era. La creencia gnóstica del demiurgo proviene...
en la oscuridad; así es conseguida la restauración de la armonía El alemán suspende el susurro.
del Pleroma. Esto es posible por la acción de Soter, el más perfecto Levanta la mirada y revisa el denso ambiente. Observa
Aeón, que entra en Jesús en el baustismo y lo deja antes del cal- con atención a un hombre parado en la entrada del prostíbulo. Es
vario. Cristo cumple su misión al enseñªr el conocimiento, la gordo y malencarado. Inspecciona el lugar y se va.
gnosis, que es recibida por unos cuantos elegidos:los pneumatikoi, -Debo estar-a la expectativa. Siempre. No se sabe cuándo
los espirituales. La otra clase de hombres, los psichikoi, los psí- enviarán al mensajero ...
quicos, deben conformarse con la fe, entre estos hombres se El alemán me olvida. Queda flotando en el ambiente. A-
encuentran los cristianos. Los hombres inferiores son los hylics, tento a cada movimiento de los parroquianos y las prostitutas.
los materialistas, quienes se preocupan exclusivamente por a- -¿La creencia gnóstica del demiurgo?
suntos mundanos ... Me observa. Fuego azul.
-La creencia gnóstica del demiurgo proviene de la visión
-Son dos dólares -exige el cantinero mientras deposita
las bebidas. del profeta Ezequiel. Lo puede leer en el Antiguo Testamento. Li-
Dos dólares pagados son. bro de Ezequiel, capítulo 1, versículo 26. El profeta Ezequiel
-Salud. relata cuando tuvo la aparición de la Gloria del Señor en persona.
-Prost! -responde el alemán. La figura era a la vez Luz y Hombre. Los gnósticos judíos como
Con incomodidad, con asombro, empiezo a sentir que le creo. el mismo Simón Magus y Cerinthus afirmaron que el demiurgo,
Bebemos y el susurro prosigue. al que identificaban con Jehová, era de hecho un ángel del Señor,

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27
que todavía no se había revelado contra Dios. En el libro apócrifo X
de Juan, este ángel es nombrado Saklas, que significa tonto en
arameo, porque este dios no sabía de la existencia de otro dios su-
perior a él. l\ E L Á M P A G OS D E A R E N A
La misma chavalilla de anoche. Morena, ojos claros, es-
belta. De imprecisa edad. Viste un bikini con lentejuelas azules.
Me ve y luego repite el mismo acto. Abraza al alemán, prolonga
un beso y -casi en secreto- le entrega algo en la mano. ~or Zeus! [Esto parece el aliento mismo de las furias! --excla-
El alemán voltea y me dice: ....fPmóEl Griego-. ¡Que Tisífone, Magaera y Alecto nos dispensen
-Ella es una de mis ovejas. También pertenece a la raza su piedad!
de los Malditos. Se llama Sofía. Relámpagos de arena. La tolvanera ocasionó que los au-
La risa de ambos contiene un humor de complicidad. tomóviles encendieran los faros de sus vehículos.
-Lamento dejarlo, pero debo retirarme. Apelo a su pa- Genovés subía en su Mercedes Benz 77 por las altas lo-
ciencia. Regrese mañana. Le contaré de las otras herejías. mas desérticas del área poniente de Juárez. Aridez. Gris y ocre.
* Burdas casas de cemento. Escasas ventanas enrejadas. Graffiti
He regresado. cholo. La arquitectura de la pobreza mental.
El maldito alemán no aparece y tampoco he visto a su -Tal parece que los vientos de febrero se adelantaron es-
maldita oveja. Me dispongo a partir. La conversación con esta te año, Demetrio -.
pirujilla ya me tiene harto. Sospecho que nunca sabré el final de -¿Falta mucho?
la exposición del teólogo luterano. Nunca sabré por qué estoy -Ya llegamos a la colonia Insurgentes. Aquí adelante es-
maldito. Y, maldita sea, eso me fastidia. tá la calle Higueras.
El carro entró en una calle sin pavimento.
-Ahí está --dijo Genovés.
Era una vieja finca de adobe. Vandalizada. La Gracia,
Centro de Rehabilitación para Drogadictos. El letrero pintado
en un rectángulo de madera pendía de un solo clavo y la tolva -
nera lo haría caer pronto.
Los hombres se apearon, sosteniendo sus respectivos som-
breros, y caminaron con los ojos entrecerrados hasta la casa.
Entraron y constataron el deterioro. Vidrios rotos. Rui-
nas de muebles. Basura y excremento. Las paredes, cuando no
mostraban su piel de adobe, estaban pintadas con graffiti de le-
tra chola con alusiones religiosas: 1/jabilonia l\ifa.
Una esquina de la finca había sido quemada. El techo
seriamente averiado. La tolvanera recorría la casa con un ágil

28 29
movimiento de serpiente terregal.
Genovés advirtió los residuos de una fogata. XI
Los escasos vecinos que consintieron abrir la puerta y
hablar con ellos se mostraron reticentes. e r, SERMÓN DE LOS HEREJES
-¡Que Afrodita nos resguarde! -dijo Papadakis con los
labios impregnados de arena cuando cerró la puerta del Mercedes-
. ¿Qué hacemos ahora?
-La información es una cualidad del poder. Vamos a la
iglesia del barrio. 76aben Sie fünf Dollarsb ..1···tt·····e,?
....-..m
....··e·p······r·····:·
gunta el alemán al
Rverme en la cervecen~ El ArbQbto. \
Los recibió el padre Talamantes, párroco de la Iglesia de No hay cinismo en su sonrisa, sólo embriaguez.
la Cruz. Católico. Joven, gordo, blanco, afeminado. -Disculpe, pero usted sabe que yo no hablo alemán.
-Mire, la clínica funcionó casi un afio. Luego supe que el Lo invito a tomar asiento.
alemán la abandonó. Eso es todo lo que sé. Gracias a Dios. -Pregunté si tiene cinco dólares consigo.
-Comprendo que para ustedes, la santa iglesia católica, Me gana la risa.
apostólica y romana, los luteranos son sus peores enemigos. Lo -Me está resultando caro saber la razón por la cual es-
que yo vengo a tratar es un asunto laico; de carácter merameñte toy maldito.
legal. Si usted tuviera algún dato ... Le agradecería ... -Por tratarse de usted, puedo aceptar la mitad. Quiero
El silbido arenisco de la tolvanera golpea la ventana.. una cerveza, por favor. _
-Mire -dice el padre Talamantes ya sin su máscara bea- Dos billetes de dólar y dos pesetas sobre la blanca super-
ta -, se dice que todavía se reúnen en la clínica los pacientes del ficie metálica de la mesa. El ascenso del humo en el cenicero. La
alemán. Otros afirman que es el mismo alemán el que acude. Quién mano del alemán que recoge el dinero. Las dos botellas que nos
sabe. Eso ocurre de noche.
traen de la barra.
-¿En qué nos quedamos?
-Hace un mes usted hablaba de las antiguas herejías.
-¡Ah, los magníficos herejes! La noche es propicia para
recordarlos, y no sólo eso, sino también para brindar por ellos.
Sea entonces. Brindemos por los monarquianistas del siglo III.
Brindemos por Alogi, Theodotus, Actemón y Pablo de Samosata,
quienes decían que Jesús era un mero mortal a quien Dios invistió
de Sus poderes. Brindemos por Noetus, Callistus, Beryllus, Pra-
xeas, Epigonus y Sabellius, quienes decían que el Padre, el Hijo
y el Espíritu Santo no eran tres personas sino tres modos de la
actividad de Dios. Prost!
-Salud.
'.¡1,
-Brindemos por el impaciente frigio Montanus, y sus pro-
'~:i

:30 :31
fetisas Priscilla y Maximilla, que en el siglo II declaró ser el ins- XII
trumento prometido por Cristo y desde la ciudad de Papuza, en
Frigia, anunció el inmediato establecimiento del milenio. Prost!
-Salud. ~L FAROL
-Brindemos por Mani, el mártir de Persia, el último y
más grande profeta, quien enseñaba que el Reino de la Luz y el
Reino de la Oscuridad habían estado en conflicto desde la eternidad.
Que Satán y sus huestes, engendros del reino de la Oscuridad, l'.t? sa misma noche Genovés y Papadakis rondaron las ruinas
aprisionaron a elementos de la Luz, lo que motivó la formación "1.;de la clínica.
del mundo, por mandato de la deidad, para poder rescatar a la Alas 21:16 horas acudieron por primera ocasión.
luz prisionera, mediante Jesús impatibilis, quien nos mostró el La tolvanera había cedido a un ligero viento, frío y are-
camino del estricto ascetismo. El mundo será consumido en una noso, que arrastraba lejanos rumores de tránsito urbano.
conflagración. Prost! Genovés apagó los faros y el Mercedes Benz avanzó len-
-Salud. tamente frente a La Gracia.
-Brindemos por Arius, el iluminado sacerdote de los su- Ladridos en la cercanía.
burbios de Alejandría, para quien Dios era una entidad abstracta, Un hombre viejo, con gorra de beisbolista, vieja chamarra
inmutable e inefable, que por su naturaleza tuvo que crear a un gastada, pantalón cuadrado y tenis, desconfió de ellos desde la
ser intermediario para que a su vez formara el mundo. Este ser esquina.
intermediario es el Verbo, llamado Hijo; que no es realmente Dios -No hay nadie.
ni es eterno. Prost! -No, no hay.
-Salud. Regresaron a las 22:34 horas.
-Brindemos por el obispo sirio Apollinaris de Laodicea, El ligero viento se había convertido en soledad.
que predicó que Cristo no tuvo alma humana sino que lo movía Genovés decidió estacionar el vehículo a corta distancia de
el Verbo. Prost! la clínica. Se agazaparon en el asiento y aguardaron. Diez minutos
-Salud. después optaron por irse.
-Y finalmente brindemos por el monje celta Pelagius, el Volvieron casi a medianoche y por fin vieron un indicio
sacerdote de la voluntad, nuestro frustrado salvador. Prost! dentro de la casa. Los reflejos de una fogata.
-Salud. -Que Marte nos acompañe -susurró El Griego.
Cerraron las puertas del automóvil procurando no hacer
demasiado ruido. Caminaron despacio hasta la casa. Papadakis
sacó su 38. Era obvio que alguien o algunos habían encendido u -
na fogata. Cruzaron el umbral y se precipitaron hacia el cuarto
de donde procedía el fuego.
-¡Arriba las manos, cabrones! -gritó El Griego.

32 33
Detrás de la fogata, en una esquina, estaba sentado un El crispante ruido de la fogata. El silencio arde.
hombre de aspecto indígena, de cabello largo y con un paliacate -¿Quién más pudiera saber? -preguntó Papadakis desde
amarrado en la cabeza. la puerta, sin dejar de apuntarle con el revólver.
No se pertubó. -No sé si el doc Ruiz Palafox lo sepa. Aunque no lo creo.
Permanecía absorto -con su único ojo útil- ante la coreo- -¿Dónde tiene su consultorio ahora?
grafía del fuego. Después de un momento levantó la cabeza y los -Nel, no sé.
miró. El hombre volvió a contemplar el fuego.
-Y ustedes, ¿qué?, batos. ¿Son de carne, de espíritu o de -Dime, mi Farol: ¿cómoconociste a Edelweiss? -indaga
policía? Genovés.
-¿Farol? ¿Eres tú? -No recuerdo. En el Paraíso, el Lux, el Árbolito, el
-¿Quién pregunta? Virginias, en alguna cantina de ésas.
~Max Genovés, el abogado, el dueño del Club La Unión ... -¿Y luego?
-¿Qué anda haciendo, don Max? -Se la pasaba en el pisto y en la shiva. Era un padrote.
-Estamos buscando a esta persona ~enovés le muestra Vivía de tres morras. Las ovejas. Decía que la entrada al cielo es-
una fotografía-. Se llama Kaspar Edelweiss. ¿Lo conoce? taba destinada a unos cuantos. Que no había conocido todavía a
-Sí, lo coloreo. un elegido. Que éramos una raza maldita por toda la eternidad.
El juego de sombras producido por el fuego movía la in- Que ya vivíamos en el infierno. Decía que para entretenerse es-
diferencia en su rostro. taba escribiendo otra vez la Biblia. Su Biblia. Era un transa. Le
El ojo detenido. Un hielo interno. bajaba la feria al que se apendejaba. Lb dejé de ver. Buti tiempo.
-¿Dónde está? Luego supe que había visto la luz. Que puso una clínica para pa-
-No sé. Chance y en el infierno. checos. Nos alivianó a mí y a otro huato. Nos introdujo con Je-
Genovés se sentó en cuclillas-ante la fogata. Diez-dólares. sús. Hasta que cierto día lo encontraron dándose un shot. Dijo
Le entregó el billete al hombre que lo sostuvo en sus manos sin que había sido engañado. Que el diablo lo había engañado. Que
entusiasmo. no hay salvación para nosotros. Que estamos malditos.
-Son diez bolas, ése -le dijo Genovés señalando con un El hombre enmudeció.
movimiento de cabeza la hipodérmica desechable sobre el piso-. -Gracias, bato -se despidió Genovés y salieron.
Los vas a necesitar. Sólo quiero información. ¿Dónde está? El Farol continuó observando la fogata, en seguida vio el
-No sé. Neta. billete que sostenía en la mano y lo arrojó sin violencia a las llamas.
-¿Quién sabrá?
-Cincho La Shina.
-¿Quién es La Shina?
-LaShina es una pusher.
-¿Dónde la encuentro?
-En un hotelillo vacío, a un lado del canal, por la Mejía,
cruzando la Mariscal...

34 35
XIII le era difícil ser casto.
6 Y Agustín vivía en tribulación;
Tercer Libro de Kaspar 7 Y Jehová vino a él en la voz de un niño que le dijo: To-
comúnmente llamado ma y lee.
8 Y Agustín tomó la Biblia y leyó:
~GUSTÍN 9 Andemoscomode día, honestamente: no en glotonerías y
borracheras; no en lechos y disoluciones, no en pendencias y en-
vidias.
10 Mas vestidos del Señor Jesucristo, y no hagáis caso
{!Capítulo 1 de la carne y sus deseos.

1 Agustín nació en Tagaste, después llamada Souk- Capítulo 3


Ahras, en el norte de África. 1 Ambrosio bautizó a Agustín.
2 Y habían transcurrido 354 años del nacimiento de 2 Y Agustín se convirtió en un filósofocristiano y regresó
Jesús, el Mesías. al África, y fue nombrado obispo de Hippo Regius, que hoy seco-
3 El pagano Patricius era su padre. noce como Annaba, en Argelia.
4 Y Agustín fue a estudiar a Madaurus y a Cártago, don- 3-Yescribió sus Confesiones, y luchó contra las herejías
de tuvo una concubina con quien procreó un hijo, a quien llamó y su palabra fue conocida por todo aquel que leía latín en el Im-
Adeodatus, que significa Regalo de Dios. perio Romano.
5 Y Agustín se convirtió en un Retórico y también abogó 4 Habiendo transcurrido 430 años después del nacimiento
la ley de los hombres. de Nuestro Señor Jesucristo, Agustín murió.
6 Y Agustín leyó las Escrituras Cristianas y consideró 5 Pero sus canas no fueron enterradas en paz;
que era literatura inferior a la latina. 6 Porque antes de morir, Agustín ... (ilegible)...
7 Y luego fue un Filósofo. 7 Y reconoció en su corazón que el hereje Pelagius decía
verdad; y pidió a Dios perdón por no haberlo recibido en Hippo,
Capítulo 2 cuando Pelagius lo fue a buscar en el año 410.
1 Agustín fue a Roma y en Milán trabajó como Orador 8 Y Agustín no recibió la Gracia de Dios.
Público de la Corte.
2 Y conoció a Ambrosio, el patricio obispo de Milán,
quien le enseñó que la Biblia era una alegoría de Dios.
3 Pero Agustín deseaba prosperar en la Corte;
4 Y despidió a su concubina y le fue arreglada una boda
con una moza de Milán.
5 Antes de la boda Agustín tomó otra concubina; porque

36
37
XIV Las luces de los letreros insisten.
Curley' s. Neón rojo. Open.
-Pelagius y sus seguidores mantenían que la naturaleza
1LA MALDICIÓN del hombre no se depravó a consecuencia de la Caída, sino que no-
sotros todavía permanecemos en nuestro original estado de indi·
ferencia. Por lo tanto, dependemos de nuestra voluntad individual;
o libre albedrío, si lo prefiere; para desarrollar la semilla moral
,O;;...heol.Ladridos que muerden el silencio. Rabiosos perros ro- de nuestra naturaleza y así podremos ser salvados. La gracia i-
~jos. El Chevy 56 embestido por un trailer en la carretera rresistible y la predestinación absoluta no encajan en este sistema;
del Desierto. La baba de un demente. La luna de Sodoma. El ca- como tampoco son necesarias la gracia y la redención por Cristo.
dáver que flota boca arriba en las turbias aguas de la Acequia Edelweiss toma uno de mis cigarros y lo enciende. De-
Madre: es Samuel. El canal también es un río. El río de la muerte. trás de la neblina química que expele está el brillo azul de sus
Flujo de miasmas. Un hedor insoportable. La barca en la que na- ojos.
vegamos es frágil. Aquí es donde tú te quedas, me dice el remero y Y cuando los Nazarenos llegaron a Jerusalén, Poncio
me empuja. Espeso líquido negro. Pilato, gobernador de Judea, los hizo prisioneros y los acusó de
Raymundo despertó agitado. sedición."
Dejó la cama de su dormitorio y fue a la sala. Abrió una Y los llevaron al lugar llamado la Calavera y los cruci·
ventana. ficaron.
El frescor de la madrugada, el familiar ambiente de su -Celestius, amigo de Pelagius, fue excomulgado en el
hogar, el Cadillac 60 en el garage, lo fueron reconfortando. 411 por un sínodo en Cártago por sostener las siguientes creen-
«Edelweiss», pensó. cias: Que Adán habría muerto aún cuando no hubiera pecado,
-Eso es lo que quería saber, ¿no es así? ¿Por qué perte- es decir, que Adán no era inmortal; que el pecado de Adán le a-
nece usted a la raza de los Malditos? fectaba a él mismo y no le atañe a su progenie; que los recién
El alemán -el pastor Edelweiss- me mira.en la penumbra nacidos existen en el mismo estado que Adán se encontraba an-
alcohólica de Ja cantina. tes de la Caída; que no es verdad que la humanidad murió en
Raymundo recordó el encuentro con Edelweiss la noche Adán y nació en Cristo; que la Ley conduce a la salvación tanto
anterior. como los Evangelios y que antes de Jesucristo hubo hombres li-
-El monje Pelagius. No se sabe con certeza si el monje bres de pecado.
Pelagius nació en Irlanda o en la Gran Bretaña. Tampoco se sabe -Ése Mundo.
si fue en el año 354 o en el 360. Se le ubica como asceta en Roma Morán me saluda y desde su troca que detiene, en doble
en el año 400. En el 411 se traslada a Cártago y luego a Palestina, fila, en la avenida Juárez.
en donde es expulsado en el 418. Se desconoce qué sucedió con él Una preocupación lo embarga.
después, Desaparece para la historia ... -¿Qué pues, bato? ¿Qué pasó?
Dunasdeáréfiacubreii la avenida Juárez. -¿Sabes qué? Se robaron la motocicleta de Samuel. Vengo
La soledad es el único ruido de la noche. de buscar a El Chamuco. No estaba, pero dejó dicho que volviera
mañana.

38 39
Una cantinera nos deja dos botellas de cerveza. dían. Vio el anuncio de El Curley's y entró.
-Salud. Edelweiss.
Edelweiss bebe sin prisa, con un reposado entusiasmo. La energía de plata bulle detrás de sus pupilas.
La mirada retorna. -Entonces vino la revelación. Yo era un teólogo,catedrático
-Las creencias de Pelagius en el libre albedrío como camino de una universidad en Miniápolis. Mi vida transcurría en devota
a la salvación y que cualquier hombre puede entrar al reino de paz. En ese tiempo me dedicaba a escribir un ensayo en contra
Dios, contradecían a Agustine de Hippo o Aurelius Agustinus o de las tesis de Rudolf Bultmann. Sin embargo,la duda me devoraba
San Agustín, como usted prefiera, el brillante teólogo de los obis- internamente, porque sabía o creía saber que Pelagius tenía
pos de África. Porque para Agustinus todos los hombres vivimos razón. Sentía que yo sólo obtendría la salvación mediante mi
en el pecado como consecuencia de la Caída de Adán, y sólo me- libre albedrío y admitirlo equivalía a abjurar de las doctrinas de
diante la Gracia en Cristo podemos ser redimidos. Esta Gracia mi iglesia. Fue cuando vino la revelación. La verdad estaba en
atrae a la voluntad depravada del hombre de una manera irre- Agustine de Hippo. Sólo algunos serían elegidos por Dios y yo
sistible. Pero no todos seremos redimidos. Sólo los que Dios elija. no era uno de ellos. Mi vida fue entonces un naufragio. Ya nada
Aquellos a quienes ha dotado de fe en su Gracia, A los demás tenía importancia. Hacer el mal o hacer el bien es lo mismo. Só-
Dios, de acuerdo a su justicia, nos abandonará a la maldición lo me resta esperar el infierno de mi maldición. Y no me pregunte
perenne. los pormenores de mi revelación. Eso debe perdurar como otro
Un billete de diez dólares consumido por las llamas. de los arcanos de Dios.
-Satanísimo Satán de todos los infernales diablos, Amo Metálica es la risa del alemán.
y señor de las tinieblas y del azufre embotellado marca Fausto. La oscuridad recibe un ruido. Y otro. Es tierra. Raymundo
Anticristo elemental y tequilero. Vengo a venderle my soul. encerrado dentro de un cajón. Entierro. Réquiem in pace. Ray-
-¡Pinche Mundo! Estás igual de orate. Tu alma, ni ma- mundo grita y entonces siente que cae en un espeso líquido negro.
dres. Otra vez Raymundo despierta goteando sudor.
-Agustinus escribió 15 libros para rebatir la herejía del -Como yo estoy maldito me resulta fácil detectar a mis
pelagianismo. La controversia continuó después de la muerte de semejantes. Y usted es uno de ellos.
sus protagonistas. Los discípulos de ambos religiosos debatieron -Le voy a pedir que me contesté algo, por favor, señor
casi un siglo, hasta que en el 530 el papa BonifacioII se pronunció pastor.
en favor de agustinismo. La razón por la cual esta Gracia sólo es Le anticipo la burla.
concedida a una parte de la humanidad es un misterio. Según mi -¿Dios existe?
profesor de teología obedece a un eterno, divino, inexplicable y Súbita sonrisa daga.
absolutamente libre decreto, el decretum absolutum de Dios. Pe- -El que no existe eres tú. No eres más que una ficción.
ro en las sagradas escrituras no se encuentra respuesta a esta Ésa fue la última vez que vi a Edelweiss.
cuestión.
Sheol. Tartarus. Ladridos que muerden el silencio. Ra-
biosos perros rojos. La Avenida Juárez deshabitada y llena de
montículos de arena. Conforme hollaba la arena sus pies se hun-

40 41
XV XVI

1LA SHINA <fLÁNGEL

1]'( a Shina es un cadáver. '7/L\entro del desierto del tiempo.


"JI,.,., La luz del mediodía entra por la ventana del hotel e ilu- ~ Dunas de arena cubren la avenida Juárez.
mina sus pies de muerta. La soledad es el único ruido de la noche.
Una mujer sin edad definible. Enjuta y pálida. Rasgos Las luces de los letreros insisten.
orientales. Mirada de pescado. Curley's. Neón rojo. Open.
-¿Golpes? -pregunta Núñez, Departamento de Homici- La arena también ha invadido el recinto.
dios. Policía Judicial del Estado. Sólo hay dos parroquianos sentados ante la barra.
Su ronca voz suena a fatiga. Un hombre de sombrero, traje y zapatos blancos, que
-No -responde el fedatario. Departamento de Averigua- disfruta de un whiskey; y Edelweiss.
ciones Previas. -Hace tiempo que no nos veíamos -dice el ángel.
-Sobredosis. Se sabrá con la autopsia. ¿Testigos? -La última vez fue en Nuevo Orleáns, me parece.
-No hay. -Sí, así es. Salud -brinda el ángel.
-Ni se apuren. De todas maneras nadie la va a reclamar. -Pros t.
Va a terminar en la fosa común. Edelweiss bebe un trago.
Núñez mira a Genovés. -Y bien -dice-, ¿qué hay de nuevo?
-Ésta era La Shina, licenciado ... Así que usted también -Le traigo un aviso. Su encuentro con Satanás es in -
anda buscando al alemán. Unos agentes de Gobernación estuvieron minen te.
preguntando por él.
-Señor Núñez, ¿sabe usted dónde está el consultorio del
doctor Ruiz Palafox?
El viejo y cansado Núñez sonríe:
-El doctor Ruiz Palafox, ahora hermano en Cristo, es el
único que los puede ayudar. Siempre y cuando la Biblia lo autorice
y que ustedes acepten ser bautizados.
La risa del viejo policía es íntima.
-Coyoacán 810.

42 43
XVII en los que ella había de parir.
7 Y parió a trillizos y fueron conocidoscomolos Nazarenos.
Cuarto Libro de Kaspar 8 Y uno era Jesús el Luminoso; y el otro Jesús el Hombre;
comúnmente llamado y el tercero era Jesús el Oscuro.
9 Y los tres era uno y el uno era tres.
<!EL EVANGELIO Capítulo 3
1 Los Nazarenos obraron milagros por toda la tierra de
Judea;
2 Y predicaban con parábolas.
(!Capítulo 1 3 Jesús el Luminoso, dijo:
4 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no.
1 Habiendo muchos tentado a poner en orden la historia seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.
de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, 5 Y Jesús, el Hombre, dijo:
2 Como nos las enseñaron los que desde el principio los 6 Porque no hay cosa oculta, que no haya de ser mani-
vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra; festada; ni cosa escondida, que no haya de ser entendida, y de
3 Me ha parecido también a mí, Kaspar, después de ha- venir a luz.
ber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, 7 Y Jesús, el Oscuro, dijo:
escribírtelas por orden, oh, muy buena Sofía, 8 Mira pues, si la lumbre que en ti hay, es tinieblas.
4 Para que conozcas la verdad de las cosas en las cuales
has sido enseñada.
Capítulo 4
1 Y cuando los Nazarenos llegaron a Jerusalén, Poncio
Capítulo 2
Pilato, gobernador de Judea, los hizo prisioneros y los acusó de
1 Y aconteció en aquellos días que salió edicto de parte sedición.
de Augusto César, que toda la tierra fuese empadronada. 2 Y los llevaron al lugar llamado la Calavera y los cruci-
2 Este empadronamiento primero fue hecho siendo Cirenio ficaron.
gobernador de la Siria.
3 Y se supo que uno de ellos resucitó; pero nadie supo
3 E iban todos para ser empadronados cada uno a su cuál de los tres.
ciudad.
4 Y subió José de Galilea de la ciudad de Nazaret, a Ju-
dea, a la ciudad de David, que se llama Bethlehem, por cuanto
era de la casa y familia de David:
5 Para ser empadronado con María su mujer, desposada
con él, la cual estaba encinta.
6 Y aconteció que estando ellos allí se cumplieron los días

44 45
XVIII La luminosidad del día atraviesa el trapo rojo, que fun -
ge como cortina, en la única ventana del cuarto del hotel.
Santuario nuestro.
1LAS OVEJAS No logra calcular la hora.
Y EL PASTOR A su lado Daisy emite un quejido como una hoja que cae
de un árbol.
Percibe la gris mirada de Edelweiss y se apoya en sus
codos para alcanzar a besarlo y disipar su ambigua sonrisa.
'71T"'reseran las ovejas del pastor. -Buenos días, Lutero, mi amor; ¿qué hora es? -pregunta
\LV" Shita, Daisy y Sofía. y rueda sobre Edelweiss para llegar al piso.
La oveja Shita. Una niña malandra. Armada y peligrosa. Se incorpora y camina entre el desorden de ropa y objetos.
Sólo usa minifaldas. Adicta al olor al dinero y a la cocaína. Perse- Sobre la cómoda una metálica cajita redonda. Repleta de
guida por la muerte. coca.
La oveja Daisy. La gringa loca. Neo-mexicana. La hija Hunde la larga uña de su dedo meñique y aspira con
pródiga de papá Stein, narcotraficante. Luna del desierto. fruición. Un par de veces en ambas fosas nasales.
La oveja Sofía.También conocidacomoLuzina, la bailarina. Alquímico destello neuronal.
Prostituta y artista. Alma añeja y cuerpo siempre-adolescente. -¿Qué hora piensas que es?
Habitante de sus pesadillas. -Las dos o tres de la tarde.
* Sniff Sniff. Más nieve para la niña Shita.
Las lenguas de la noche. -Vamos todos a desayunar, Lutero.
Lentas lenguas crispadas. Repentino entusiasmo.
Lenguas que recorren el terciopelo de la carne. -Kilos de camarones y litros de cerveza. Me fue muy
Lenguas eléctricas. Lenguas siamesas. Lenguas ofidias. bien anoche, Despierta a las niñas, Lutero.
Dulces lenguas lánguidas. Toma una toalla y entra al cuarto del baño.
Lenguas que bucean en las profundidades del deseo. Edelweiss oye el ruido del agua y enseguida la ve
Insumisas lenguas nocturnas. reaparecer en la puerta.
* -Y a continuación, desde el Ceasar's Palace en Las
Shita despierta y ve a Edelweiss a un costado suyo. Vegas... Tenemos el gusto de presentar a nuestra exclusiva
El alemán reposa en el piso, con las manos enlazadas bailarina ... La divina Shita ...
detrás de la nuca, sobre la cadera de Sofía, que duerme en un Ella tararea una melodía y lleva el ritmo tronando los
colchón contiguo. dedos. Comienza a bailar comouna profesional, después de varios
El perfil de Edelweiss iluminado por el televisor. Bugs pasos, desliza suavemente el calzoncilloy se lo lanza a Edelweiss.
Bunny. -Esto me enseñó Sofía -su voz llega entre el sonido del
Shita se despereza. Siente el suave cuerpo desnudo de agua y el de su risa.
Daisy, la gringa loca, con quien compartió el colchón.

46 47
111

¡,,,

1111

* La realidad se esfuma y sólo queda Ll1zina-Sofíabailando 1111

Gusanos internos. Epifanía del silencio. Gusanos internos que mira a los ojos de la otra Luzina-Sofía que baila en el espejo.
incrustados en esqueletos lunares. Finas partículas de luz-plata Sólo queda el espejismo. 11

que descienden ondularmente y ella está acostada sobre la lim- * 111

pidez de la sábana, en la cama de aquel hotel barato. Desnuda, Ominosas nubes de vientre oscuro.
exhalando un tierno aliento de paz. Habían consumido cuantos camarones gustaron, afición
La Diosa duerme. que todos compartían, y mientras bebían libremente (Shita, vino
La hija de Stein. blanco; Sofía, cerveza y tequila; y Daisy y Edelweiss, whiskey y
Abajo, a través de la ventana del segundo piso, fluye el agua mineral), habían escuchado a Shita relatar excitada el golpe.
tránsito festivo de los noctámbulos. . Entonces Edelweiss les dijo:
4 de mayo de 1982. -Brindemos, ovejas mías, brindemos. Ésta es nuestra úl-
Sábado en Juaritos. tima cena.
* Las tres voltearon a mirarlo.
-Room service. Las tres sintieron un escalofrío de desgracia.
La uña ofrece cocaína. -Un ángel ha venido a mí con la revelación: voy a unirme
Sofía se inclina e inhala varias dosis. a la oscuridad ...
Sigue con la mirada a Shita ya metida en un vestido ne-
gro de minifalda y. con el cabello aún húmedo.
Daisy está abrazada de Edelweiss.
-Room service, Daisy.
La uña ofrece cocaína.
Daisy sonríe gratitud.
Shita extrae de su bolso un grueso fajo de dólares. Billetes
de 20, 50 y 100. Los esparce entre carcajadas.
-Somos otra vez ricos y vamos a celebrar ... Ya es hora
que nos mudemos a un hotel más elegante. ¿No te parece, Lutero?
Entonces Sofía advierte el gesto de Edelweiss y recuerda
un paisaje de infancia.
Ominosas nubes de vientre oscuro. Presagio de tormenta.
*
Ella -como siempre- baila para sí misma, inmune a las
miradas que de antemano la están desnudando, refugiada en la
mentira de creerse una verdadera bailarina profesional, escudada,
fortalecida en la indiferencia.

48 49
¡111

-Mi voluntad es de Jehová. Consultemos con él.


XIX El médico abre al azar una Biblia y lee:
-Proverbios, capítulo 16, versículo 3. Encomienda a
JEHOVÁ Y EL Jehová tus obras y tus sentimientos serán afirmados.
MÉDÍCO

/~ sa misma tarde Genovés y Papadakis fueron a buscar al


"1.--doctor Ruiz Palafox.
-Es un viejo zorro. Comerciaba con la medicina. No me
sorprende saber que se volvió cristiano. Típico malandro arrepen-
tido.
-Una ofensa para el gran dios Pan -dice El Griego.
-Aquí es.
Arribaron a la casa marcada con el número 810 de la
calle Coyoacán.
Una construcción de los años 40 en el viejo barrio Cuauh-
témoc.
-¿Para qué quieren al pastor Edelweiss?
-Su congregación lo está buscando -responde Genovés.
Ruiz Palafox los observa un instante. Bondadosa malicia.
-Miren, él fue quien me mostró el camino hacia Cristo y
por ello le estaré siempre agradecido.
-¿Usted sabía de la clínica? -preguntaPapadakis.
-Sí. Yo era el médico responsable de la clínica La Gracia.
Además yo pagaba la renta. Fueron tiempos de bienaventuranza.
Hasta que el pastor fue captado por Satanás.
-¿Dónde está?
El médico se recarga en su sillón, detrás del escritorio, y
los observa un momento.
La sonrisa de burla.
-No sé. Pero conozcoa una mujer llamada Sofía. Es muy
probable que ella lo sepa. A ella la pueden localizar en...
La sonrisa otra vez.

51
50
XX 7 Y dijo Jehová a Satán: He aquí todo lo que tiene está
en tu mano; solamente no pongas su mano sobre él.
Quinto Libro de Kaspar
comúnmente llamado Capítulo 3
1 Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y be-
bían vino en casa de su hermano el primogénito.
3/0B 2 Y vino un mensajero a Job que le dijo: Estando arando
los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos,
3 Acometieron los Sabeos, y tomarónlos, e hirieron a los
(![:apítulo 1 mozos a filo de espada: solamente escapé yo para traerte las nue-
vas.
4 Aún estaba hablando éste y vino otro que dijo: Fuego
1 Hubo un varón en tierra de Hus, llamado Job; y era
de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y los mozos y los con-
este hombre perfecto y recto, y temeroso de Dios y apartado del
mal. sumió: solamente escapé yo para traerte las nuevas.
5 Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los
2 Y naciéronle siete hijos y tres hijas.
Caldeos hicieron tres escuadrones y dieron sobre los camellos, y
3 Y su hacienda era siete mil ovejas, y tres mil camellos,
tomáronlos, e hirieron a los mozos a filo de espada: y solamente
y quinientas yuntas de bueyes, y quinientas asnas, y muchísimos
escapé yo para darte las nuevas.
criados; y era aquel varón grande más que todos los orientales.
6 Entre tanto que éste hablaba vino otro que dijo: Tus
Capítulo 2 hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo en casa de su her-
mano el primogénito.
1 Y un día vinieron los hijos de Dios a presentarse delante
7 Y he aquí un gran viento que vino del lado del desierto,
de Jehová, entre los cuales vino también Satán.
e hirió las cuatro esquinas de la casa, y cayó sobre los mozos, y
2 Y dijo Jehová a Satán: ¿De dóndevienes? Y respondiendo
murieron y solamente escapé yo solo para traerte las nuevas.
Satán a Jehová, dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.
8 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y trasquiló
3 Y Jehová dijo a Satán: ¿No has considerado a mi siervo
su cabeza, y cayendo en tierra adoró:
Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto,
9 Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo
temeroso de Dios, y apartado de mal?
tornaré allá Jehová dio, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová
4 Y respondiendo Satán a Jehová, dijo: ¿Teme Job a Dios
de balde? bendito.
10 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Diosdespropósito
5 ¿No le has cercado tú a él, y a su casa, y a todo lo que
alguno.
tiene en derredor? Al trabajo de sus manos has dado bendición;
por lo tanto su hacienda ha crecido sobre la tierra.
Capítulo 4
6 Mas extiende ahora tu mano, y toca a todo lo que tiene,
1 Y otro día aconteció que vinieron los hijos de Dios para
y verás si no te blasfema en el rostro.

52 53
presentarse delante de Jehová, y Satán vino también entre ellos, XXI
apareciendo delante de Jehová.
2 Y dijo Jehová a Satán: ¿De dónde vienes? Respondió
Satán a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella. JLA TE N TAC 1 Ó N
3 Y Jehová dijo a Satán: ¿No has considerado a mi siervo
Job, varón perfecto y recto, temeroso de Dios; apartado del mal,
que aún retiene su perfección, habiéndome tú incitado contra él,
para que lo arruinara sin causa? jfl¡l i nombre es Eddy Gurf, trabajo como chofer de tráilers en
4 Y respondiendo Satán dijo a Jehová: Piel por piel, todo JJ ti-'- Estados Unidos. Tome asiento. Lo estaba esperando-dijo
lo que el hombre tiene dará por su vida. . Satán.
5 Mas extiende ahora tu mano, y toca a su hueso y a su El Curley's. Avenida Juárez. Noche de viernes. Algarabía
carne, y verás si no te blasfema en el rostro. alcohólica.
6 Y Jehová dijo a Satán: He aquí, él está en tu mano: mas -Sírvale aquí al pastor Edelweiss -ordena Satán a un me-
guarda su vida. sero.
7 Y salió Satán de delante de Jehová, e hirió a Job de una El demonio es un hombre fuerte y corpulento. Lleva pues-
maligna sarna desde la planta de su pie hasta la mollera de su ca- ta una chamarra negra de cuero. Tiene una enorme cabeza calva,
beza. bigotes gruesos y retorcidos en las puntas
8 Y tomaba una teja para rascarse con ella, y·estaba sen- Está sentado ante una mesa.
tado en medio de ceniza. Detrás de él, Edelweiss contempla a las parejas, en su
mayoría cholos, que bailan en la pista. Música (rock--oldie) que
ejecutan los Night Twisters.
Sucia atmósfera rojiza.
Rojiza también es la mirada del diablo.
-¿Eres tú Satanás?
-Sí y no. Lamento desilusionarlo si esperaba encontrar
a una figura con cuernos y con aroma de azufre ...
Cristales rotos. Su risa.
-Soy y no soy -agrega-. Porque soy uno y soy muchos.
Porque cuantiosas son mis máscaras.
-Ése, mi Eddy, ¿qué patada?
-Suave, todo suave, mi Tirilón -le contesta al hombre
que pasa a un costado de la mesa y se pierde entre Jos
parroquianos.
-Bien sabes que no te temo -afirma Edelweiss-. Incluso
no me importa si me llevas contigo. ¿A qué has venido?

54 55
-Vengo a ofrecerle un pacto. Si no lo aceptas quién sabe Y ahora están al borde de un risco en la cima del Cerro
dónde vaya a terminar. Porque yo no voy a permitir que usted Bola.
entre a mi morada. Usted no. Lo que me interesa es su alma. La -No. Yo vivo la vida terrenal como un turista. No tengo
quiero. Únase a nosotros. A cambio de su alma le ofrezco la jn - pnsa.
mortalidad. -Pero observa. Todo esto puede ser tuyo.
-No, gracias- responde Edelweiss-. Además, yo sería un Y ahora están sobre el techo del Hotel San Antonio.
necio si creyera en la palabra de la mentira. El gordo extiende los brazos y señala hacia la alfombra
-Le hablo con la verdad, pastor Edelweiss. No tengo en de lucecillas que los rodea.
nombre de qué jurarlo, pero es la verdad. Mire, no precipite su de- -La inmortalidad es aburrida.
cisión. La oferta está vigente. Tómese el tiempo que necesite. -Viejo, no sabes lo que estás diciendo. No sabes lo que te
No hay prisa. ¿Gusta otra cerveza? estás perdiendo. Lo lamentarás. Pero si así lo deseas, regresa en-
-Sí, gracias. Eso sí le acepto. tonces.
J Beben callados entre el bullicio. Cuando Edelweiss termi- .• Y ahora Edelweiss está solo en la avenida Juárez, des-
na la cerveza, se pone de pie. Siente la pesadez de su borrachera. habitada y llena de montículos de arena.
De improviso el ambiente se torna denso. Un amasijo de sensa- Avanza hacia el norte, conforme va hollando la arena sus
ciones. piesse hunden. Ve el anuncio de El Curley's y entra.
-Antes que se vaya, mire hacia arriba -le dice Satán des- Un joven le sonríe desde un banco ante la barra.
de su mirada de piedra roja.· Es moreno, delgado y de músculos fuertes, Lleva el cabello
Edelweiss voltea; pero no ve el techo sino el cielo po- recogido en una coleta. Usa bigote y piocha.
blado de estrellas. Ve a Edelweiss con la barbilla levemente alzada.
Baja la cabeza y se encuentra sentado ante una fogata, El alemán advierte entonces el brillo de la navaja en su
en un desierto colmado de dunas de arena. Inmóvil mar blanco. mano.
Samalayuca. -¿Sabes qué, ése? Creíste que podías pelarte de mí. Es-
Parado frente a la hoguera está un hombre de prominente tás jodido.
abdomen. Viste un saco de cuadros rojiblancos y pantalones car- Satanás otra vez.
mesí, la corbata floja. Su rostro es mofletudo, fuma un puro y la -Pudiste maderearte a esos dos pendejos. Pero conmigo
cabeza está coronada por un sombrero. Parece un gringo vende- te la vas a pelar.
dor de automóviles usados. Se pone de pie. A un paso de Edelweiss.
Satanás otra vez. -Porque yo no vine a teoriquear contigo.Yote vengo a shin-
-Escuche, Kaspar -dice amable-. Ya lleva cuarenta días gar.
de ayuno, el tiempo suficiente para convencerse de la bondad de El trayecto de la navaja hacia su cuerpo.
nuestra oferta. No la desaproveche. -Meine Got! -exclama Edelweiss y coloca el antebrazo
-No. como defensa ante el metal y cae al suelo, cuando Satanás se dis-
-Entonces salte y muera para que vea lo que ocurre. pone a propinar el segundo golpe, se escucha un súbito griterío.

56 57
Y los sacaborrachos sujetan al joven y un policía lo de- XXII
sarma.
-¡Pinche Tirilón!
-Llamen a la patrulla. QCLOTRO
Edelweiss yace en el sucio piso del Curley's. Viernes por CHAMUCO
la noche. Algarabía alcohólica.
Siente dolor en el antebrazo. Observa brotar por la he-
rida sangre. Real, viva, roja.
f~l Diablo hizo también una aparición en El Carrusel a finales
"1...-delos años sesenta, en los tiempos en que la música de ese
salón de baile aún estaba a cargo de Fili Muñoz y su orquesta.
Según coinciden las crónicas, El Carrusel era frecuentado
por las mujeres más hermosas de Juárez y El Paso.
Cierta noche de sábado una pareja que bailaba levitó so-
bre la pista.
La joven vio horrorizada que su compañero tenía una pa-
ta de chivo y otra de gallina. Lava en los ojos.
El Diabfo se esfumó.
Azufre hedor flotando en la atmósfera.
Sus manos quedaron marcadas en la cintura de la joven.
Piel·quemada.
Huellas de su estancia en la frontera.
*
Los faros de la troca abren un atrofiado camino de asfalto,
bordeado por lomas pardas, coronadas por casuchas de cemento:
Lomaland County.
Un bote de Técate.
-¿Quieres otra cerveza?-le pregunto a Morán.
-No, mi Mundo, ya vamos a llegar.
El silencio asume el sonido de polvo rodado.
Vamos al infierno mismo en pos del mismísimo Chamuco.
En el yonke de El Chamuco, Morán había guardado lamo-
tocicleta de Samuel los últimos 16 años.
La motocicleta es para cada uno de nosotros, sus amigos,
un símbolo personal.

58 59
Para Morán simboliza su convicción de que Samuel aún con su gran voz que rebota por toda la cantina, instaurando de
está vivo. nuevo la confianza, la violenta paz.
Samuel desapareció en 1973. Casi al mismo tiempo, la rocola suelta la voz de James
Cierta madrugada hallaron la motocicleta abandonada Brown,
en el cruce de la 16 de Septiembre y Constitución. -Ése, mi Morán.
Desde aquel aciago día ninguna persona había tenido no- El Chamuco se levanta para estrechar nuestras manos
ticia de Samuel. cordialmente.
Algunos creían que a Samuel lo habían asesinado y que ~¡Qué milagro que te dejas wachar, ese! ¿Cómo has es-
luego habían arrojado su cuerpo al canal, porque tiempo después tado, recabrón? -me dice efusivamente.
apareció el cadáver de un joven en avanzado estado de putrefac- Está igual que la última vez que lo vi: chaparro, fornido,
ción. Otros creían que Samuel simplemente se había marchado con una redonda panza de cervecero asiduo, el cabello casi rubio,
y no dudaban que algún día regresaría. largo, cachetón y con las pupilas rojísimas, mismas que origina-
Y ahora, años después, la motocicleta ha sido robada. ron su apodo, que tan alegremente él acepta.
Llegamos al yonke. -Satanísimo Satán de todos los infernales diablos, Amo
Aparcamos la camioneta frente a la pequeña casa que y señor de las tinieblas y del azufre embotellado marca Fausto.
funge como la oficina de El Chamuco. No contestaron a los to- Anticristo elemental y tequilero. Vengo a venderle my soul.
quidos en la puerta. -¡Pinche Mundo!Estás igual de orate. Tu alma, ni madres.
-Debe estar en la cantina -dice Morán. -¿Por qué no? Si es puro rock'ri roll.
Caminamos al costado de la larga barda. Recorrimos las -¡Pinche Mundo, qué gusto verte! Pero siéntense -dijo
grandes letras =pintura vieja- que dicen YONKE RODRÍGUEZ, acercando unas sillas a la mesa, donde una chavalilla gringa (bue-
perseguidos a cada paso por los ladridos de los perros. na como el pan) nos observa con curiosidad.
Supuse tras ella una muy amplia extensión de terreno -¿Qué quieren? ¿Un pisto? ¿Una birria? Nos tomamos u-
desértico, repleta de chatarra de todo tipo de automóviles, un na y luego ~ce bajando el tono de su voz- vamos a la officepara
cementerio de fierros retorcidos, oxidados, expuestos a la luz de arreglarnos. ¿Entonces qué? ¿Una birria? ¡Lucy!
la luna llena. Una mujercilla flacucha, que atiende detrás de la barra,
En la esquina una casa pintada de rojo. El Chamuco's viene hasta nosotros con su ridículo vestido de cabaretera
Place. -A ver, mamacita, sírvale a mis compas.
Subimos un par de escalones y entramos en la frágil at- La mujercilla nos mira con fastidio desde sus ojos extra-
mósfera explosiva. ñamente verdes. Pedimos cerveza.
Nuestro arribo reúne las miradas de los parroquianos: los El· Chamuco señala a la gringuilla.
que están sentados ante la barra, los que beben en las mesas me- -Ésta es Helen. Helenita de Troya ... Helen, these fellows
tálicas con anuncios de Carta Blanca, los que juegan billar en la are good friends of mine. Morán y Mundo.
mesa de terciopelo roído y sucio. Yonqueros y malandros. Intercambio de sonrisas.
-¿Quihúbole, batos? ¡Qué milagro! -exclama El Chamuco Uno de los hombres que juega billar saluda a Morán.
-Ahorita retacho ~ce Morán y va con él.

60 61
-Pinche Satanás, te voy a nominar para el Porfirio Díaz ke this, you are doing things wrong, you are doing things wrong, 1
1
Excellence Award. No tendrías contendientes. got here the Table of Commandments, 1 got here the sacred
-¡Ah, cabrón! ¿Por qué? rules». And the people stopped and asked him: «What rules do
-¿Cómo que por qué? Mira nomás, explotas a toda esta you got there, Moses?»And Moses replied: «The rules of the orgy,
bola de cabrones, luego les obligas a que gasten el poco jando que you bunch of stupid Jews!»
les pagas en tu propia cantina. Don Porfirio estaría orgulloso. Unísona carcajada.
El Chamuco acepta la broma con risa Helen quizá ha recordado a su maestra de escuela bíblica
-This guy is crazy -le informa a Helen-. Mira, ése. 1 am dominical y El Chamuco tal vez la película con Charlston Hes-
just a businessman, that's ali, a businessman. Además, cabrón, yo ton que vio en su infancia.
soy más decente que tú. Yo cuando menos acepto que vendo par- -Voy al baño.
tes de automóvil de la chatarra. Tú, en cambio, vendes chatarra De regreso observo que Morán escucha tranquila, seria-
como automóviles buenos ... mente, a los hombres en tomo a la mesa de billar.
-Pinche Chamuco, no en balde eres el amo del infierno. -Bueno, bato -me dirijo a El Chamuco sin preámbulos-;
Pero te equivocas. Ahora soy un comerciante de autos antiguos. ya regrésale la motocicleta a Morán. No seas cabrón.
-Mira-mira ... A propósito, ¿cómo está la raza? El semblante de El Chamuco endurece.
-El Bala en Los Ángeles, El Sheto de bodeguero en El -¡Cavernario! -le grita a un chavalito cholo que acude di:
Paso, La Muñeca de supervisor en una maquila. Los demás ligente a su llamado-. Mire, vaya con don Chente y dígale que
siguen practicando oficiosrespetables como sacamuelas, abogáng- venga a la oficina. En caliente.
sters, medicoides, ingenieros maquiladores, burrócratas o narcos. El cholillo obedece.
O si no, administrando los negocios heredados, o por heredar, de -¡Chuy! -le grita a uno de los hombres que platica con Mo-
papi. Todos venerando al Becerro de Oro. Un asco. rán-. ¿Sabes qué? Tráigame un par de caguamas y véngase a la
-What's Becero de Oro? -pregunta Helen. oficina. Let's go-le ordena a Helen.
-Sí, ¿qué es eso? Agradezco el aire fresco. Abajo, en el horizonte, las dimi-
-Oh, come on, man. You should know. You are the Devil nutas luces de ambas ciudades parpadean.
-le digo y Helenita levanta las cejas contemplando a El Chamuco Esta noche le pertenece entera a Rosa. Consulto mi reloj.
como si fuera cierto-. The tale of the Golden Calf is in the Bible. Se está haciendo tarde.
You know, this fellow named Moses went up to a mountain to re- El Chamuco abre la puerta y entramos a su oficina.
ceive from God sorne sort of Table of Commandments; so, when Más bien parece un diminuto departamento de soltero.
he got back, he found his people celebrating because they have Una mesa redonda, barata, las sillas forradas de plástico estam-
a made a fine Calf gold sculpture. They really were having fun, pado con flores, un sofá-cama, una pequeña estufa grasienta y el
drinking wine, smoking pot, and listening to the Rolling Stones. fregadero colmado de platos sucios.
Things got hotter and hotter and the party was tuming into an Colgadosen las paredes un par de cuadros de panilla negra.
orgy. You can imagine poor Moses' face when he saw that. «Oh, En uno la faz del diablo y en el otro una mujer afroamericana
no!»he cried. «Stop, stop at this very moment, you can't go on li- desnuda.
El cuartel general del Infierno.

62 63
-Mire, Chuy, por ahí hay vasos. Sírvanos -ordena El De pronto alguien está tocando la puerta.
Chamuco escombrando la superficie de la mesa y nos invita a -¿Quién es? -grita El Chamuco.
tomar asiento. -Soy yo, don Cha. Aquí le traigo al ruquito.
Del baño trae un espejo que coloca al centro de la mesa El Chamuco hace un ademán y Chuy empuña la pistola y
y esparce cocaína sobre él. Con una navaja pulveriza la droga y se asoma con cautela. Deja entrar a un hombre muy viejo, de as-
forma varias líneas. Extrae un grueso fajo de billetes y seleccio- pecto campesino, de rostro moreno, ajado, los ojos nublados por
na uno de veinte dólares, el más nuevo. Lo enrolla, lo aproxima incipientes cataratas.
a una de sus fosas nasales y aspira una línea. Nos convida a los -Buenas noches -dice con el sombrero en la mano.
demás. -Buenas noches, don Chente. Venga para acá. Mire, éste
Chuy acomoda nuestros respectivos vasos de cerveza, señor es el señor Morán. Él es el dueño de la motocicleta. Explí-
mientras que El Chamuco enciende el cigarro de marihuana quele lo que pasó.
que ha tomado de su cajetilla de Winston. Morán se incorpora para ofrecerle su asiento, pero el vie-
Inhala tres fumadas con fervor y luego se lo entrega a jo lo rehúsa.
Helen que lo recibe con una sonrisa de júbilo. -Dígame, don Chente. ¿Qué hora era cuándo sucedió el
-¿Sabes qué, Morán? -dice, conteniendo todavía el humo, robo?
inflando los cachetes, con la voz distorsionada-. Yono me chingué -Como las cinco de la madrugada, porque al ratito ya es-
la moto. Neta. Es más te la pago... taba clareando.
-No, no se trata de eso -dice exculpándolo. -¿Y luego?
-Yo sé -continúa El Chamuco--. Nomás quiero que que- -Yo estaba dormido en la cantina. De pronto escuché u-
de bien claro que no fui yo. Samuel también era mi amigo. Y no nos ruidos. Cuando salí el fulano ya iba trepado en la motocicleta...
me he olvidado de su asesinato. Algún día voy a dar con los ca- · -¿Cómo era? -preguntó Morán-. ¿Era alto? ¿Era blanco
brones que lo mataron. o moreno?
-Pero, ¿qué pues, ése? -protesta Morán-. ¿Cómo fue que -Usted habrá de disculpar. Mi vista no es buena. Era un
se la robaron? ¡Dieciséis años y no había ocurrido nada! fulano grande, de cabello largo y güero, traía una chamarra negra ...
-~-No sé, Morán. Y la verdad es que esta bronca me tiene Nomás alcancé a disparar un tiro ...
encabronado. Alguien entró al infierno sin pedir permiso. Eso no -Gracias -dijo Morán y regresó a la mesa.
tiene perdón. Tengo tanto o más interés que tú en esclarecer es- -Eso es todo, don Chente, Ya puede irse ~le indica El Cha-
te robo. No creo que haya sido mi gente. Conozco a mi raza -le muco.
lanzó una mirada escrutadora a Chuy-. ¿O no, Chuy? A ver, ¿qué -Con permiso.
chingaos tiene que decir usted sobre este asunto? You are my Chuy mira a El Chamuco buscando su consentimiento y
main man, Chuy. You are responsable for security around here. luego le dice a Morán:
=No,don Cha -dice con la cabeza en alto-. Usted sabe que -La rata forzó el candado de la puerta de alambre y entró.
la gente es leal. Va mi pellejo por medio. Nadie sabe nada, jefe. La otra puerta, la del cuartillo de la bodega, creo que la botó a
-Sí, ya estuvieron teoriqueando conmigo -condesciende patadas.
Morán. Una incómoda pausa.

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1
1111

-Con el personal de vigilancia que tienes, también serías ñada. Voy a obligarlo a que baje. A rendir cuentas. Mientras tan-
un buen candidato para el Dick Tracy Security Award, mi estima- to, y para que este pinche Mundo no me levante falsos de mal
do y mefistofélico Chamuco -le digo. patrón, las nalguitas de Helen van a servir esta noche de in-
Las carcajadas dispersan el denso humor. centivo para los mejores empleados de la semana.
-No acapares a los mercenarios, deja algo para el mer- Su risa suena más auténtica, más afín a su naturaleza.
cado internacional. Siento una repentina náusea. Un gringo loco de Kentucky.
-¡Pinche Mundo! -exclama El Chamuco regresando de Recuerdo al pastor luterano alemán: Kaspar Edelweiss.
la risa. -Lo único que no capeo es cómo le hizo para apaciguar a
Luego mira el gesto de Morán. mis perros. Son muy bravos los cabrones. En fin, ya lo averiguaré.
-No te awites -le dice-. La moto de Samuel tiene que a- Por lo pronto toma este obsequio mío
parecer. Se lo prometo. La vamos a recuperar. Le da una pequeña bolsa de plástico repleta de marihuana
Morán sacude la cabeza, revitalizado, como si la cocaína en greña y, luego, un pase de coca en un envoltorio de papel
le hubiera surtido efecto en ese preciso instante. -Diviértanse y no se me preocupe, Morán. Acuérdese
-Nomás te pido que me des quebrada de investigar por mi que con el diablo no se juega. Nos vemos, pinche Mundo, regresa
cuenta, Morán. Cero chota. pronto, a lo mejor sí me animo a comprar tu alma.
~¿Qué pues, mi Chamuco? Somos campas.
-Bien -intervine-, es hora de partir de estos infernales
· recintos y permitir que las almas purguen sus penas a gusto.
-¿Cómo que se van?-gruñe El Chamuco-. Quédense, ba-
tos. Ahorita vienen los mariachis.
-It has been a pleasure -me despido de Helenita de Tro-
ya. Realmente el único atractivo del infierno.
-Same here -me contesta.
Adiós, adiós.
Cuando Morán pone en marcha la traca vemos salir a El
Chamuco.
Camina sin apuro hasta la ventanilla junto al volante.
-Ése, Morán. La neta es que sí hay un sospechoso. Nomás
que no podía decírtelo allá adentro. Es el jaino de Helen. Un grin-
go loco de Kentucky que vive aquí en Juaritos. Es el único que
coincide con la descripción del ruquito. El bato está prendi-
dísimo de la chiva. Sólo le interesa inyectarse. Hasta prodolinas.
Un caso perdido. Mandó a la gringuita para que le comprara un
fix con un camarada del barrio. Nomás que lo que no sabe el gringo
pendejo es que Helenita de Troya se va a quedar conmigo, empe-

66 67
T
garon la bienaventuranza.
XXIII -Fue en una madrugada de navidad de 1989.
-Hay testimonios de antes del suceso.
1LAGRACIA -Y también testimonios posteriores.
-Pero nadie presenció el momento en que a Edelweiss le
regresó la maldición.

f~ra el tiempo de la bienaventuranza.


~ La feliz era de la misión.
Era el tiempo de La Gracia.
Centro de Rehabilitación para Drogadictos.
Nosotros fuimos testigos de la conversión del pastor
Kaspar Edelweiss.
Venció su adicción gracias al amor de Jesucristo y al
tratamiento del doctor Ruiz Palafox.
Comenzó a predicar el Evangelio y fundó la clínica.
Nosotros vimos ese milagro.
Aquélla era una vieja casa de adobe mal mantenida. El
pastor llegó en su traje oscuro y cargando una pequeña maleta.
Lo primero que hizo fue conseguir dinero para adquirir imple-
mentos de limpieza y material de construcción.
Y así comenzó el milagro, porque entonces dos viciosos
conocidos -El Farol y El Blue Demon- acudieron a colaborar
con el pastor; lo que le permitió salir a predicar el Evangelio.
Todavía son recordadas sus fervorosas prédicas en la Pla-
za de Armas y en el Monumento a Benito Juárez; y también en
la Plaza de los Lagartos en El Paso.
Para quienes lo escuchaban les era imposible no sentir la
luz de sus palabras.
Así que después, cuando el pastor solicitaba ayuda econó-
mica para la clínica, las aportaciones eran generosas.
En unos cuantos meses la clínica quedó debidamente ins-
talada; incluso tenía un pequeño jardín frente a la fachada. Rosales
y sábilas.
Pero ninguno de nosotros fue testigo de los sucesos que se-

68
69
Un misterio curva sus labios.
XXIV Les dice:
-Aunque tal vez Lutero todavía esté aquí.
~OFÍA La autoridad de su voz intimida a Genovés y a El Griego.
-Si ustedes lo andan buscando es porque él los llama ...
Ella irradia una extraña belleza verde.
-La última vez que lo vi se hospedaba en el Hotel Río.
~ ébil luz verde. El rayo desciende a una mesa. Cantina El
~Tiro.
En la penumbra está Sofía y su ebria indiferencia.
Encandece la brasa de su cigarrillo.
-Lutero, mi amor, ya no está con nosotros. Ya se fue.
Papadakis mira a Genovés.
-¿Cuándo fue la última vez que lo vio?
Pero la mujer está consigo misma, visitando una devas-
tada ciudad interior.
Ante una mesa no muy lejana, un trío (Los Tréboles) co-
mienza a cantar:

Es que te has convertido


en parte de mi alma,
ya nada me interesa
si no estás tú también.

Más allá de tus labios,


del sol y las estrellas,
amada mía,
estoy.

-Creo que ya hemos trabajado suficiente por este día -


Genovés mira a El Griego y levanta su vaso-. Además me parece
que ha llegado la hora de Dionisia.
-Por la vid de Baca -brinda Papadakis.
Ella retorna de la ciudad y los contempla un momento.

71
70
r
XXV XXVI
Sexto Libro de Kaspar
comúnmente llamado
QCANCIÓN
DE CUNA
~POCALIPSIS

r:frrbol de Navidad.
..i::::t. La Nochebuena de 1989.Edelweiss organizó un convi-
<![:. apítulo 1 vio en la clínica con los pacientes, sus carnales.
Cenaron, escucharon música y jugaron al póquer.
1Y adoraron al Dragón que había dado potestad a la Bes-
Después de la medianoche, antes de retirarse a sus ha-
tia, y adoraron a la Bestia, diciendo: ¿Quién es semejante a la
bitaciones, oraron.
Bestia, y quién podrá lidiar con ella? Edelweiss permaneció en la cocina de la clínica leyendo
la Biblia.
Capítulo 2 En la primera hora de la madrugada un canto interrum-
1Y según Isaac Viento el número de la Bestia es:
pió su lectura.
Era una canción de cuna que su madre solía cantarle en
Alemania. La voz parecía provenir de los dormitorios.
Edelweiss salió al frío y caminó por el pasillo. Se detuvo
en la puerta del dormitorionúmero 6. Abrió. En la oscuridad cre-
yó distinguir una silueta sentada sobre la cama:
-Vater?
Encendió la luz y descubrió a El Tirilón, que sonreía des-
de la cama. Una aguja hipodérmica en su mano.
-Ése, mi Gaspar. ¿Creíste que te ibas a deshacer de mí
tan fácilmente? ¿Qué pues, mi loco?Órale. Shíngate un shot de
shiva. Ja. No me digas que no quieres, Santa shiva.
Edelweiss le tomó del cabello y empezó golpear su
cabeza contra la pared. El Tirilón no opuso defensa. Sólo emitía
una forzada risa.
A punto de desmayado, Edelweiss lo soltó de pronto. Se
dio cuenta que la cabeza que estaba golpeandocontra la pared,
y que sangraba ya, era la suya.

72 73
"P
d

da y alegre y burlona. Dotada con la bendita capacidad de saberse


XXVII reír de sí misma y de la vida. Alcohólica y feliz.
-Pues resulta que la muy bruta se pasó con unas pastas.
1LAS LUNAS De esas que usted le regaló. Eso fue anoche después del trabajo.
DEL RÍO Una amiga suya, que también vive en el hotel, la escuchó cuan·
do estaba vomitando. Tuvieron que llamar a la Cruz Roja... Es
su turno, señor Assid...
Agito los dados dentro del cubilete. Par de ases y par de
A ecreto azar esférico. nueves.
'(;1J Ocupo un banco ante la barra y colocoel portafolio ne· Secreto azar esférico.
gro con las muestras médicas en el banco contiguo. ***
Oscuro río inmóvil. Aquella madrugada Lisha llegó al Hotel Río a bordo de
-Buenas noches, señor Assid. un taxi. Su borrachera era jocosa. «Hasta mañana, amable carbón»,
Bar Onassis. Mejía e Internacional. Juárez. Primavera se despidió de Sammy, un negro viejo, que siempre usaba una
de 1975. gorra de capitán de barco y que trabajaba en un sitio de la ave·
La grata sonrisa de Mariana. nida Juárez. Lisha pidió en la recepción la llave de su cuarto.
-¿Le sirvo lo de siempre? «Hasta mañana, mi amable Búho», se despidió de don Juan. Su-
En la penumbra neón-rojiza distingo al agente Núñez y bió sonriendo, con teatral cuidado, por la escalera. «Ya llegué,
al doctor Ruiz Palafox. Beben y conversan en una lejana mesa. mi amor» dijo al entrar a la solitaria habitación.
Turbios Negocios. Encendió la lámpara del buró y fue al baño a lavarse los
Un golpe sobre fa barra. El cubilete. Par de cincos y par dientes. «Buenas noches, vieja borracha», se despidió en el espe-
de dieces. Los clientes juegan. El perdedor comprará pesetas pa- jo antes de salir del baño. Entonces la vio. Una mujer, de cabello
ra la rocola. negro y bellas facciones, vestida a la moda de los años 50, esta·
-¿Cómo ha estado, señor Assid? ba sentada cómodamente en su cama. En su rostro había un
Un vaso con whiskey. Straight American. Otro vaso con gesto de tristeza. Le dijo:
agua mineral. Un billete de cinco dólares. -No tienes caso que te resistas. Tu vida es un fracaso y
-Bien, gracias. lo sabes bien. Eres una cantinera ya vieja, sabes que vas a termi-
Exacto juego infinito. nar como puta barata, amante del vejete que pueda pagar tus
Y no me aburro. Cumplo con mi deber. Soy el Enviado. gastos más indispensables, sin que tengas la cara para ver a la
Par de sietes, reina y rey. hija que abandonaste en tu pueblo... Tómate estas pastillas ...
-¿Qué me platica de nuevo? ***
-Pues deje le cuento que la Lisha tuvo un accidente. Por -¿Se acuerda de la última vez que estuvo usted aquí, se·
eso estoy atendiendo sola. ñor Assid, hace un mes? Pues déjeme le cuento que la Lisha se
Lisha, la víctima, una mujer de treinta y tantos años. Gor- volvió pasar lo mismo. Otra sobredosis.
Mariana escucha el pedido de un cliente y acude a servirle.

74 75
-Le digo que fue un suicidio porque estuvo a mí cargo la
Carnales sombras ebrias.
investigación del caso. Así lo dictaminé: muerte por sobredosis de
El Onassis otra vez.
-Hoy fui a visitarla en el hospital. Me dijo que había vis- barbitúricos. Mire, Assid, en el departamento de homicidios uno
to a una mujer que le dijo que se tomara las pastillas. ¿Usted, se acostumbra a tratar con cadáveres. La muerte es un suceso
cree? Me dijo que ya iba a dejar de tomar por un rato ...
tan cotidiano que se convierte en una especie de compañera de
trabajo; pero esta vez me resultó penoso revisar el cadáver de la
Eternas lunas fugaces.
-Buenas noches, señor Assid. Me permite hablar con usted. Lisha. ¿Por qué se suicidó? Quién sabe. Tal vez una crisis depre-
siva lo explique. ¿Dónde conseguía las pastillas? Usted se las
El doctor Ruiz Palafox.
-Es sólo una recomendación hecha con todo respeto. Se obsequiaba, pero también las pudo conseguir en cualquier otra
parte. ¿Verdad?
trata de la muchacha que trabaja aquí, Alicia; Lisha. A mí me
Esférico azar secreto.
consultó por un problema de insomnio. Le receté somníferos. Pe-
***
ro ahora, por su protección, he dejado de extenderle las recetas.
Le pido por favor que me ayude y que no le surta más las pas-
-Hasta mañana, mi estimado Búho.
Don Juan oye el eco redondo que producen los tacones de
tillas. Lisha al subir por la escalera del Hotel Río.
*** En el pasillo ella apura el paso cuando cruza frente a su
antiguo aposento.
Sammy recuerda que esa madrugada dejó en el hotel a Li-
El metálico número 16, incrustado en la puerta de madera,
sha con una borrachera infeliz.
Al regresar al sitio de taxis advirtió que ella había olvidado le ocasiona un escalofrío. Todavía. No obstante que han transcu-
la bolsa y decidió regresar. Cuando llamó a la puerta de su cuar- rrido casi dos meses desde la última crisis.
to escuchó un ruido. Convenció a don Juan de que abriera. Lisha Entra a su habitación. Se dirige al baño y observa sin á-
yacía desmayada sobre elpiso del baño. Mientras don Juan seco- nimo su rostro en el espejo. Las ruinas del tiempo.
municaba con la Cruz Roja, Sammy metió a Lisha bajo el chorro Entonces cree ver -<le soslayo- una movediza sombra en
la recámara. Pero el cuarto está vacío.
de agua fría. Se recuesta sobre la cama, cierra los ojos y emite un sus-
Al día siguiente Lisha le contó sobre la mujer.
piro de descanso.
Sammy recordó un episodio de su niñez en Luisiana y se
Piensa -sin saber la razón- en el señor Assid.
quedó callado. Ve la imagen de una bola de cristal.
***
Entonces abre los párpados.
Rito consumado es
Un mes después estoy de regreso en el Onassis. La mujer está ahí otra vez. Tan cercana que percibe el
-Fue un suicidio, señor Assid. Mariana, m'hija, sírvanos olor de su cuerpo. Sostiene entre sus dedos la pequeña botella
con pastillas.
igual ... Lisha se repliega en la cabecera elela cama y le grita:
La ronca voz de Núñez, el agente judicial.
Oscuro río inmóvil.

76 77
-¡Ya estuvo suave! Esta vez estoy sobria y sabe qué: yo XXVIII
creo en la Virgen de Guadalupe. ¡Así que en su nombre le orde-
no que-se vaya mucho a la fregada! Séptimo Libro de Kaspar
La mujer curva plenamente los labios en una sonrisa. comúnmente llamado
Deposita la botella sobre el buró en el aro de luz amarilla de la
lámpara. :ffiORADA
Lisha afronta su mirada. Adiós. La mujer -en su entallado
vestido de los años cincuenta- se inclina ante el sillón para tomar
su bolso de mano y sale por la puerta.
El sonido de los tacones que se alejan por el pasillo
El silencio retorna. {!C apítulo 1
El tiempo parece ahora girar lentamente en un círculo
1 Y en los últimos tiempos el Hotel Río fue mi morada.
hasta que Lisha escucha voces en el pasillo.
-No. Ya te lo dije. Conmigo no.
-Pero la empatía ...
-Eso ve y díselo a tu tía.
Enseguida el portazo.
Una joven está dentro de la habitación, recargada contra
la puerta, mira hacia el techo con un gesto de ebrio fastidio.
Huele a perfume y cerveza.
Es pequeña y robusta. Viste un extraño atuendo. Le lla-
ma la atenéión de inmediato las botas; son botas militares que
bien pudieran pertenecer a un soldado. Usa un austero vestido
de minifalda negro y carga una mochila, negra también, que ha
dejado caer sobre el sillón. No lleva medias. El cabello -teñido pe-
lirrojo- tiene un corte masculino, inclusive está rapada su nuca.
La joven pasa al baño.
Lisha comprende entonces -sin temor ni odio- la realidad.
Sabe que el tiempo ya es otro, 1995. Sabe quién es la mu-
chacha. Sabe cómo debe proceder.
-¿Qué está haciendo usted en mi cama! -dice la joven con
semblante de niña asustada.
Lisha responde:
-Es inútil. Tu vida es inútil. No tiene caso que te resistas.
Tómate estas pastillas. Déjame descansar ...

78 79
XXIX -Eso está allá arriba
-Sí.
-Bien. Pues quiero un cuarto allá arriba, en la misma a -
<!EL ENCUENTRO la. Debe ser la mejor. Aquí tiene el importe de una semana. Quiero
subir a revisarlo y cuando baje le doy los datos. Permítame la
llave.
i -Cuarto 15.
1
/.i% s casi medianoche. Genovés estaciona el Mercedes Benz en Genovés y El Griegovan al cuarto 16.
/ "1,..t1a acera frente al Hotel Río. Oscura calle Galeana. Observa Llaman a la puerta y aguardan. No hay respuesta. Papa·
/ junto con Papadakis durante un momento la puerta arqueada del
dakis extrae una llave, la inserta en la cerradura y la abre. Empuja
l., edificio. Fría luz solitaria. lentamente. Entran.
- =Voy a entrar a...
Iluminado por una pequeña lámpara de pantalla ama-
-¡Mira! -lo interrumpe El Griego.
rilla, sobre el buró, un cuaderno abierto resplandece. Penumbra
En el umbral, a contraluz, un hombre alto, rubio, de tra-
es el resto del ámbito.
je negro. Kaspar Edelweiss. Permanece ahí detenido. No saben
Genovés lo recoge y lee en silencio:
si los está viendo. Luego gira y camina en calma rumbo a la ca-
lle Lerdo. PREMONICION
-Voy a seguirlo -apresura Papadakis.
-No-lo detiene Genovés-. No lleva maleta y además
Capítulo 1
tenemos que cerciorarnos que es él.
1 Y aquellos hombres (vosotros) entrarán a mi aposento,
Dejan el automóvil y entran al lobby del hotel.
y hallarán este cuaderno y leerán estas palabras.
Sucios mosaicos azules. Un buen hotel descuidado y vie-
2 Y después no podrán encontrarme, jamás;
jo. El recepcionista es un hombre viejo y somnoliento, que denota
3 Porque de mí sólo quedará este Verbo.
escasa inteligencia.
-Buenas noches, señor -dice Genovés impostando autori-
Al finalizar mira a Papadakis con franca incredulidad y
dad-. Una persona, conocida de nosotros, llega a la ciudad esta
le entrega el cuaderno.
noche. Piensa quedarse una semana. Nos recomendaron mucho
-¡Por Zeus! -exclama El Griego y lo arroja, como si le hu-
este hotel. Nos dijeron que incluso aquí se hospedan turistas ex-
biera quemado las manos, cuando termina de leer.
tranjeros. ¿Es cierto?
-Sí, señor.
Genovés lo mira con escepticismo.
-¿Tienen hospedado algún extranjero ahorita?
-Sí señor.
-¿En qué cuarto?
-En el 16.

80 81
XXX
Octavo Libro de Kaspar
comúnmente llamado

f)REMONICIÓN

(!C apítulo 1
1 Y aquellos hombres (vosotros) entrarán a mi aposento,
y hallarán este cuaderno y leerán estas palabras.
2 Y después no podrán encontrarme, jamás;
3 Porque de mí sólo quedará este Verbo.

jfIN
Índice

®énesis / 1

11
Ji.os Buenos Luteranos /6

III
$!anta Shiva / 11

IV
fltlax ! 12

V
$!odoma I 15

VI
~ar La Unión/ 16

VII
QEISermón de los Gnósticos I / 18

VIII
¡l)or Zeus! / 28

IX
QEISermón ele los Gnósticos r 1 I 25
X
~\eh1mpagos ck~Arena / 29

XI
<fl Sermón de los Herejes / B1

XTI
QEl Fa rol I :3:3
XIII XXVI
~gustín / 36 Qf:anción de cuna I 73

XIV XXVII
JLa Maldición I 38 JLas lunas del río I 74
XXVII
XV
;flflorada I 79
JLa Shina I 42
XXVIII
XVI
Qeonversación con el Ángel I 43
er encuentro I 80

XXIX
XVII
~rernonición I 82
QElEvangelio I 44

XVIII
=! JLas Ovejas y el Pastor/ 46
,.
~~
XIX
3T ehová y el médico I 50
~
1 XX
Job/ 52

XXI
JLa Tentación I 55

XXII
QElotro Charnuco / 59

XXIII
~ienaventuranza I 66

XXIV
~ofía / 70

XXV
~pocalipsis / 72