La filosofía de la acción de Paul Ricoeur

ALFREDO MARTÍNEZ SÁNCHEZ
Desde 1950 en que, con Le volontaire et
l'involontaire, comienza la publicación de
su proyectada Filosofía de la Voluntad
Ricoeur no ha dejado de atender al mundo
de la praxis. Dentro del conjunto de su
obra dedicado a la esfera de lo práctico
podemos distinguir una filosofía de la
acción que se mueve en el plano de una
acción que aún no ha sido cualificada ni
ética, ni política, ni jurídicamente, pero
que mantiene estrechos vínculos con la éti-
ca y con las ciencias sociales. Tal filosofía
de la acción no ha sido objeto de una ela-
boración sistemática, sin embargo, puede
ser reconstruida siguiendo su pista en la
travesía del pensamiento de Ricoeur. De
hecho, una buena parte de su producción
favorece una lectura guiada por la brújula
de la acción, recorriendo una senda que
comunique las dos obras mayores que mar-
can los comienzos y las últimas investiga-
ciones filosóficas del autor: Le volontaire
et l'involontaire (1950) y Soi-meme comme
un autre (1990) (aunque puede ser pro-
longada en sus últimas publicaciones) 1. En
primer lugar veremos una síntesis pano"
rámica de dicha senda, para considerar
posteriormente los rasgos fundamentales
que identifican la filosofía de la acción que
aflora de ese recorrido, a saber:
(1) Autonomía con respecto a un dis-
curso ético/político (manteniendo valiosos
lazos con la ética y con las ciencias socia-
les).
(2) Evolución que desemboca en una
fórrhula caracterizada por la conjugación
de tres tradiciones filosóficas: fenomeno-
logía, análisis del lenguaje, yhermenéutica.
(3) Persistencia en su contenido de
determinados núcleos dinámicos, como
son la estructura acción/pasión, la
\SEGORfA/22 (2000) pp. 207-227
conexión agente/acción, y La pasión por
lo posible.
1. LA SENDA DE LA ACCIÓW
La acción, aun limitada asu sentido pre-é -
tico y pre- político, constituye una buena
brújula para trazar una vía que conduzca
desde la primera obra mayor de P.
Ricoeur, dedicada expresamente a
desarrollar su propio pensamiento (Le
volontaire et l'involontaire) , hasta su último
y más importante trabajo extenso (Soi-me-
me comme un autre). Esta vía pone de
manifiesto que existe una conexión pro-
funda entre ambas obras, y que esa
conexión nos permite comprender una
buena parte del periplo intelectual del
autor, y leer sus resultados, desde la pers-
pectiva de la acción, que se revela como
una de sus más permanentes y fructíferas
inquietudes.
El vínculo probablemente más patente
entre los dos libros lo proporciona el cam-
po de la acción. Así, Le volontaire et l'in-
volontaire aparece como el inicio de una
Fil0s'9fía de la Voluntad, y aunque sólo la
segunda parte está explícitamente dedica-
da al actuar, en el resto de la obra desem-
peñan un papel fundamental elementos
directamente asociados al campo concep-
tual de la acción, como la motivación, la
decisión, el movimiento corporal, y el pro-
blema libertad/necesidad. Por otro lado,
ante el carácter fragmentario de los estu-
dios que componen Soi-meme comme un
autre (en adelante Sí mismo como otro),
la acción, en un sentido amplio (l'agir
humain), es presentada por Ricoeur como
la unidad temática común a todos ellos,
207
NOTAS Y DISCUSIONES
aunque advierte que se trata de una unidad
analógica entre las diferentes acepciones
del término. Pero la guía escogida para
transitar entre las dos obras seleccionadas
se ciñe a la acción en el sentido restringido:
una gran parte del trabajo de nuestro autor
en torno a la acción humana configura una
filosofía de la acción que no es una ética
(ni una filosofía política ojurídica), aunque
pueda precederla, y en algún momento
envolverla. El propio autor ha realizado
esta separación en distintas ocasiones,
comenzando con la suspensión ejercida
sobre la voluntad "mala" o "culpable" en
Le volontaire et l'involontaire.
De la Fenomenología de la voluntad a la
Filosoña de la acción
Ricoeur proyectó su Filosofía de la Volun-
tad en tres fases, la primera de las cuales,
como ya hemos visto, coincide con Le
volontaire et l'involontaire. El libro se ocupa
ampliamente de lo que el autor, siguiendo
corrientes filosóficas angloamericanas,
posteriormente ha llamado red conceptual
de la accíóJil. Se inician así algunas de las
constantes de la aproximación de Ricoeur
al mundo de la acción, tales como el mari-
daje acción/pasión, la preocupación por el
problema señalado en la tercera antinomia
kantiana (vinculado al de la distinción
entre causa y motivo), O la relación
acción/agente, que involucrará la noción
fundamental de poder (poder-hacer).
En torno al problema causa/motivo es
posible establecer una serie de conexiones
que nos permitirán articular distintas
investigaciones del autor. Por un lado, se
relaciona con las nociones de fuerza y sen-
tido, originadas en los estudios sobre
Freud y reutilizadas después en un con-
texto analítico (como en El discurso de la
acción) 4. En el interior de la propia filo-
sofía analítica la distinción entre causa y
motivo es paralela a la que se establece
20S
entre acción y movimiento. Además, existe
otra correspondencia entre la controversia
hermenéutica de la explicación y la com"
prensión y la distinción causa/motivo, en
tanto que las relaciones causales pertenez-
can al campo propio de la explicación. El
mismo título de la obra, y con más claridad
el título de la edición inglesa (Freedom and
Nature) , puede ser incorporado a este plexo
ya que la naturaleza ha sido concebida
como el reino de la determinación causal,
mientras que la libertad y la voluntariedad
sólo serían posibles allí donde el motivo
"inclína sin determinar" (o "inclina sin
necesitar"). En este sentido, la búsqueda
de una noción de motivación se corres-
ponde con la necesidad de articular acti-
vidad y pasividad (o receptividad).
Aunque Finitud y Culpabílídaá' consti-
tuye la segunda parte de la Filosofía de
la Voluntad, podemos considerar que, des"
de nuestro punto de vista, no representa
la genuina continuación de Le volontaire
et l'involontaire en el desarrollo de una filo"
sofía de la acción que no es una ética. Por
un lado, porque expresamente levanta el
paréntesis que hacía de Le volontaire et
l'involontaire una obra con pretensiones
descriptivas, e introduce el problema de
la voluntad "mala" o "culpable" en un sen-
tido ético (aparte de sus implicaciones
ontológicas), por otra, porque sólo indi"
rectamente contribuye a la elaboración de
los elementos relevantes en la evolución
que esa filosofía de la acción tendrá en
Ricoeur
6
. Su importancia, para nosotros,
radica sobre todo Gunto a ciertos elemen-
tos de su antropología) en el papel que
desempeña en la formación de la orien-
tación hermenéutica del autor, posterior"
mente incorporada a sus trabajos sobre la
acción.
La verdadera continuación de Le volon-
taireet l'involontaire será, en este sentido
restringido, el curso que Ricoeur imparte
durante 1970- 1971 en la Universidad de
Lovaina con el título Sémantique de l'ac-
ISEGORfAl22 (2000)
NOTAS Y DISCUSIONES
tion, reproducido parcialmente en El dis-
curso de la acción (cuya versión original
en francés, recordemos, es de 1977). En
el período que separa el primer volumen
de la Filosofía de la Voluntad y el curso
de 1970-71, podemos seguir la pista que
nos interesa en el artículo de 1967 "Phi-
losophy ofWill and Action"7, que muestra
la continuidad de ciertos núcleos y acti-
tudes, como la preocupación por la moti-
vación, el enfoque acción/pasión, y la
conexión agente/acción, e introduce las
nociones de fuerza y sentido, así como la
necesidad de la interpretación. El autor
recoge aquí sus conclusiones sobre el fra"
caso de la autotransparencia de la concien-
cia (o en otras palabras, sobre la no inme-
diatez de la conciencia) derivadas de la
lectura de Freud8: no nos conocemos a
nosotros mismos de manera inmediata, ni
tenemos una intuición inmediata del sen-
tido de nuestra propia vida, por tanto, el
sentido inmediato debe ser sustituido por
el sentido mediato, es decir, por el sentido
interpretado. Por otro lado, la sospecha
sobre el testimonio de la conciencia inme-
diata introduce un factor que en este texto
sólo es mencionado, pero cuyos efectos se
prolongarán en obras posteriores. Ese fac-
tor consiste en la necesidad de introducir
mediaciones, y abre la puerta tanto a la
mediación por el lenguaje, que en El dis-
curso de la acción vendrá de la mano de
la filosofía analítica, como a la exigencia
de interpretar el campo motivacional, que,
en última instancia, se comunica con la
ubicación de la red conceptual de la acción
en el contexto hermenéutico.
Los resultados para la fenomenología
de la voluntad y de la acción (que son tra-
tadas como una sola) se plasman en la con-
cepci6ri de la libertad, la sospecha surgida
del fracaso de la conciencia inmediata debe
aplicarse a la ilusión de una elección sin
motivos, pues el error consiste en vincular
la libertad con la ausencia de motivos. De
esta manera, el artículo se convierte en
ISEGOR[A/22 (2000)
un puente entre la noción de motivo de
Le volontaire et l'involontaire (los motivos
inclinan sin determinar) y la que será
desarrollada en El discurso de la acción
(tratando de superar la oposición moti-
va/causa), enriqueciéndose sucesivamente
mediante el diálogo con el psicoanálisis y
con la Teoría (analítica) de la acción. En
este contexto, lo posible designa la capa-
cidad para la realización del proyecto en
la medida en que tal realización está en
mi poder. Este posible es distinto de lo posi-
ble en los sentidos lógico, físico, y bioló·
gico, pero no menos objetivo que ellos
puesto que también forma parte del mun-
do ("Philosophy of Will and Action" ,
15- 16).
Este texto de 1967 también fortalece la
idea de una filosofía de la acción distinta
de la ética al afirmar que la cuestión del
"acto humano", aunque tiene connotacio-
nes éticas no es en sí misma una cuestión
ética, sino una investigación previa a la éti-
ca (v., op. cit., 9).
A este período pertenecen también
otros dos artículos, "Liberté: Responsabi-
lité et decisión" (1968), y "The Problem
of the Will and Philosophical Discourse"
(1970), en los que, como en "Philosophy
of Will and Action", ya es posible encon-
trar alguna referencia a la filosofía ana-
lítica, apuntando en la dirección del
desarrollo del curso de 1970- 71, posterior-
mente r('lcogido en El discurso de la acción.
Eltúrso de 1970- 71 y, por tanto, El
discurso de la acción suponen, como ya se
ha dicho, la verdadera entrada en escena
de la Teoría (analítica) de la acción, cuya
presencia, dentro de los márgenes que nos
interesan, será casi inevitable en el resto
de la obra de Ricoeur. Con ella aparece
la noción de red conceptual de la acción,
y una transformación en la terminología
del autor que le lleva a formular explíci-
tamente la posibilidad de una filosofía de
la acción, entendida primeramente como
un discurso analítico- descriptivo con una
209
NOTAS y DISCUSIONES
doble constitución, analítica y fenomeno-
lógica, que da por resultado una "feno-
menología lingüística" (El discurso de la
acción, 22 y 24). El papel mediador del
lenguaje y la elaboración de un concepto
de motivación que vaya más allá de la opo-
sición de causa y motivo se convierten en
hitos fundamentales de este período, favo-
reciendo la articulación (parcialmente ini-
ciada ya en los trabajos sobre Freud y en
el artículo de 1967) de la fenomenología
con el psicoanálisis, con la filosofía ana-
lítica y, a más distancia, con la hermenéu-
tica. Además, las cuestiones que afectan
a las relaciones con la ética y con las cien-
cias humanas, son explícitamente temati-
zadas (en el mismo sentido, v. "The Pro-
blem of the Will and Philosophical Dis"
course"9).
Hacia una hermenéutica de la acción
A partir de este momento (inicio de los
años 70) la investigación de Ricoeur sobre
la acción se interna definitivamente en la
hermenéutica, sirviendo a diferentes obje-
tivos, entre los que destacan el tradicional
problema hermenéutico de la dualidad
explicar/comprender yla elucidación de las
relaciones entre tiempo y narración Gunto
a otras reflexiones de índole ético- políti"
ca). Al mismo tiempo que el autor avanza
en estos terrenos se va produciendo una
relación dialectica con respecto a los
núcleos fundamentales de su concepción
de la acción. Sus anteriores conclusiones
sobre la motivación, sobre la conexión
agente/acción, sobre la estructura
acción/pasión o, en otro plano, sobre las
funciones del lenguaje y de la interpreta-
ción en una filosofía de la acción, contri-
¡buyen al desarrollo de las nuevas explo-
raciones, pero a la VeZ son reelaboradas
en los nuevos contextos recibiendo de ellos
otros impulsos.
Las fUentes que alimentan la inflexión
hermenéutica de la investigación sobre la
210
acción pueden ser clasificadas en directas
e indirectas: las primeras son las que espe-
cíficamente conciernen a la acción, y las
segundas las que remiten a la formación
del compromiso hermenéutico de Ricoeur
de modo general. En el primer caso se
encuentra la analogía entre lenguaje y
acción, que a su vez encontramos en dos
formas: la textual y la semiótica (v., el epí-
grafe siguiente). Cabe distinguir en esta
categoría influencias heterogéneas, así, en
lo que afecta a la consideración de la
acción como texto no debe ser ajena la
inspiración del pensamiento de J. Nabert
lO
,
mientras que algunos de los rasgos del aná-
lisis de la acción en la estela de Wittgens-
tein y Austin son utilizados por el autor
en beneficio de sus propias expectativas.
El examen de la presencia de la acción
en la filosofía hermenéutica de Ricoeur
debe nutrirse también de otra manera de
conectar lenguaje yacción: la relación refe-
rencial constituida por la función mimética
de la narración, la acción como referencia
de la narración.
Por su parte, el índice de la reorien"
tación hermenéutica en el modo general
se sitúa preponderantemente en Finitud y
Culpabilidad, al enfrentarse al descifra-
miento del sentido indirecto del lenguaje
simbólico. Aún en la perspectiva general
ha de ser entendida la controversia que
Ricoeur mantuVo con el estructuralismo
y que recordaremos más abajo; tanto los
lás tesis sobre la dicotomía explicar/com-
prender, como la actitud de Ricoeur ante
el problema de la referencia germinan en
esa discusión. Entre ambos tipos de fuentes
(aunque más próximos al último) pueden
ser ubicados los trabajos sobre Freud ya
mencionados.
Como organizador de los trayectos a
través de las indagaciones sobre explica-
ción ycomprensión, y sobre acción y narra-
ción, utilizaremos una fórmula ofrecida
por el propio Ricoeur en un artículo reco-
gido en Du texte al'action: la de la doble
ISEGORfA/22 (2000)
NOTAS Y DISCUSIONES
tarea de la hermenéutica. Aunque inicial-
mente la tarea es definida en relación con
el texto trataré de justificar su extensión
a la acción. La duplicidad de la tarea se
corresponde con la distinción entre sentido
y referencia, así la primera tarea consistirá
en "reconstruir la dinámica interna del tex-
to", y la segunda en "restituir la capacidad
de la obra para proyectarse al exterior en
la representación de un mundo que yo
podría habitar" 11. A la primera vincula
Ricoeur, explícitamente, sus análisis sobre
comprensión y explicación, que son situa-
dos en un plano preponderantemente epis-
temológico, y a la segunda sus análisis
sobre la referencia (tanto en la metáfora
como en la narración), que son colocados
en el horizonte de la ontología hermenéu-
tica. El antecedente de ambas tareas puede
ser reconocido en el debate que el autor
sostuvo con el estructuralismo durante los
años 60, reflejado en gran medida en Le
conf]it des interprétations.
Veamos ahora cómo se justifica la apli-
cación de la doble tarea al plano de la
acción. Por una parte, el desplazamiento
del problema explicar/comprender desde
el ámbito del texto al de la acción es llevado
a cabo por Ricoeur mediante la analogía
entre texto y acción. Pero la cuestión de
la referencia es más compleja, ya que la
acción es introducida como referencia de
cierto tipo de textos (fundamentalmente
los narrativos). Por tanto, no cabe aquí una
transposición directa como en el caso de
la primera tarea: no podemos simplemente
pasar de hablar de referencia del texto a
hablar de referencia de la acción, sino que,
en primer lugar, la acción aparece ella mis-
ma como referencia (esta relación referen-
cial erltre texto y acción se concretará en
la noción de triple mimesis). Sólo después
de establecer la analogía texto/acción en
el ámbito de la primera tarea se podrá alu-
dir a una referencia de la acción simétrica
a la del texto.
ISEGORIA/22 (2000)
Explicación y Comprensión
Siguiendo el hilo de la primera tarea
encontramos una serie de escritos bien
representados en la selección de Du texte
¿ J'action, entre estos ocupa un lugar cen-
tral el artículo "Le modele du texte: l'ac-
tion sensée considerée comme un texte"12.
La utilización del texto como paradigma
para la acción abre la posibilidad de con"
siderar la interpretación del texto como
modelo para la interpretación de la acción,
y constituye uno de los pilares sobre los
que se sustenta la posibilidad de una her-
menéutica de la acción (en cuyo marco se
situarían las ciencias humanas).
Ricoeur ya se había ocupado de la dua-
lidad explicar/comprender al final de El
discurso de la acción, poniendo la concep-
ción de G. H. Van Wright al servicio de
la superación de la oposición entre causa
y motivo, esa superación se prolonga ahora
en el proyecto de una dialéctica entre expli"
car y comprender.
El mismo año que aparece la edición
original francesa de El discurso de la
acción, 1977, se publica "La structure
symbolique de l'action"13, un artículo que
resulta bastante útil para aclarar algunos
puntos relacionados con la hermenéutica
de la acción, en especial la analogía entre
texto (lenguaje) y acción según un criterio
semiótjGo
14
. Este trabajo también sirve
para hilvanar aún más la transición hacia
la segunda de las tareas de la hermenéutica
(la que afecta a la capacidad del texto para
proyectarse fuera de sí mismo) al abordar
en el contexto de la mediación simbólica
de la acción, tanto el problema de la inter-
pretación de esta acción, como el de la
referencia de la narración. La posibilidad
de forjar ficciones de carácter heurístico
depende, precisamente, de la capacidad de
la narración para redefinir la acción, y ésta,
a su vez, se encuadra dentro de la relación
referencial que se establece entre el texto
211
NOTAS Y DISCUSIONES
y la acción. La concepción de la referencia
en términos de redescripción proviene de
La Metáfora viva, y es un antecedente
directo de la noción de refiguración, que
ocupará un lugar fundamental en Tiempo
y Narraciód
5

La refiguración de la acción
El desarrollo de la segunda tarea va a supo-
ner el paso desde la noción de referencia
a la noción de refiguración a través de la
estructura de la triple mimesis antes men-
cionada. La noción aristotélica de mÍmesis
como representación de la acción es some-
tida a una expansión que revela tres
momentos de la relación entre acción y
narración: el de la prefiguración (míme-
sis-1), el de la configuración (mímesis-II)
y el de la refiguración (mímesis-III), de
manera tal que "la configuración textual
media entre la prefiguración del campo
práctico y su refiguración por la recepción
de la obra" (Tiempo y narración I, 118).
La formulación de la referencia en térmi-
nos de refiguración no sólo supone un cam-
bio de vocabulario, sino que implica la
subordinación de los aspectos epistemo-
lógicos a la dimensión hermenéutica.
En nuestra lectura de la obra de Ricoeur
al hilo de las evoluciones de su concepción
de la acción observaremos cómo en la
noción de mÍmesis son reelaborados en un
nuevo contexto una serie de elementos
desarrollados anteriormente. Este es el
caso del aspecto simbólico de la acción,
de la propia red conceptual de la acción
y de la manifestación de la capacidad del
texto para ir más allá de sí mismo mediante
la incidencia de la narración en el mundo
de la acción; junto a ellos aparecen ahora
¡ los rasgos temporales de la acción.
La cuarta parte de Tiempo y Narración
(volumen III) gravita en torno al tercer
momento de la mÍmesis: la refiguración
que la narración ejerce sobre el orden de
la acción,
212
centrándose sobre todo en su dimensión
temporal. Nuestro interés debe focalizarse
aquí sobre tres planos: (1) el papel fun"
damental de la praxis en la réplica poética
a las aporías de la fenomenología de la
temporalidad, y la propuesta de la noción,
eminentemente práctica, de iniciativa, (2)
la refiguración ejercida sobre el mundo del
lector, y (3) la aproximación a una her-
menéutica de la conciencia histórica, que
afianza algunos de los rasgos que carac-
terizan la manera en que Ricoeur concibe
la acción.
A pesar de que la distinción de una
doble tarea de la hermenéutica muestra
unos contornos bastante nítidos en su pro-
yecto, la separación entre las dos tareas
no es, en la práctica, completa. Por ejem-
plo, la referencia ocupa un lugar impor-
tante también en la primera tarea, donde
el autor llega a hablar, como ya mencioné,
de referencia de la acción misma. Por otro
lado, el fenómeno de la interpretación ten-
derá un profundo puente entre ambas
tareas en virtud de su conexión con la
noción de comprensión, de un lado, y con
la noción de refiguración, de otro. Al mis-
mo tiempo que la cuestión de la referencia
supone la implicación de aspectos onto-
lógicos en la primera tarea, es posible
advertir en la segunda la presencia, aunque
subordinada, de aspectos epistemológicos.
El concepto de identidad narrativa, que
surge en Tiempoy Narración como un efec"
to de la refiguración, puede ser tomado
como guía de la siguiente transición, en
esta senda brevemente esbozada, por su
contribución al reto suscitado por la pre-
gunta sobre el quién de la acción.
La filosofía de la acción como
reapropiación de sí
y llegamos, finalmente, a SÍ mismo como
otro, cuya unidad temática (en un sentido
analógico) la proporciona el actuar huma-
ISEGORfA/22 (2000)
NOTAS Y DISCUSIONES
no. En esta obra se recogen materiales
anteriormente desarrollados a partir de las
aproximación fenomenológica y de su con-
tacto con la filosofía (analítica) de la
acción, así como los derivados del paso por
la doble tarea hermenéutica. Pero estas
aportaciones, son una vez más objeto de
una organización conjunta enriquecida con
nuevas perspectivas, la reflexión sobre la
acción contenida en Sí mÍsmo como otro
puede ser entendida como un auténtico
detour en la vía larga de la autocompren-
sión. Desde el punto de vista de la secuen-
cia de los diferentes estudios la obra supo-
ne una extensión y una concreción pro"
gresivas de la noción de acción; a su vez,
esta secuencia se estructura en cuatro par-
tes que se corresponden con la descom"
posición de la pregunta ¿quÍéníA
6
en otros
tantos interrogantes: ¿quién habla?,
¿quién actúa?, ¿quién se cuenta -o se
narra-?, y ¿quién es el sujeto moral de
imputación? La incorporación de la
dimensión ética se produce también en
otro principio organizador: el ritmo ter-
nario descrÍbk, relatar, prescrÍbk, en el cual
podemos apreciar la relación entre teoría
de la acción, teoría narrativa y teoría éti-
co-política que ya había sido indicada en
Du texte al'actÍon. Aunque este principio
ternario responde a la distribución de los
estudios que componen la obra (con excep-
ción del último), puede ser leído en cual-
quier otro orden: en realidad ninguna de
las tres aproximaciones es, según Ricoeur,
primera en todos los sentidos.
A la organización ternaria (descríbk,
relatar, prescrÍbk) hay que añadir la pers-
pectiva ontológica aportada por el estudio
final, pero también en él el actuar humano
ocupa un lugar privilegiado, entendido
como ;'un modo de serfundamental " al que
el autor se acerca mediante una estructura
que reproduce una constante procedente
de los análisis de Le volontake et l'invo-
lontake: la estructura acción/pasión.
La reelaboración de los materiales pre-
cedentes, a los que he aludido más arriba,
ISEGOR[Al22 (2000)
continúa en SímÍsmo como otro sobre todo
con respecto a la relación agente/acción
y a la estructura acción/pasión; también la
oposición entre causa y motivo, con la dis-
tinción paralela entre movimiento yacción,
se complica con nuevos argumentos, como
los de D. Davidson. Lo mismo cabe decir
de las cuestiones que afectan al estatuto
epistemológico de una filosofía de la
acción, entre las que destaca la articulación
del discurso descriptivo con el prescriptivo.
y todo ello bajo el signo de la pregunta
¿quÍén?, cuya respuesta apunta a una con-
cepción hermenéutica del sujeto (o más
exactamente a la transformación herme-
néutica de la vieja noción de sujeto): al
"sí-mismo", al soL
11. IDENTIFICACIÓN DE UNA
FILOSOFÍA DE LA ACCIÓN EN P.
RICOEUR
1. Sobre la exÍstenCÍa de una filosofía de
la aCCÍón
1.1. Autonomíay contornos
Por lo que afecta a la distinción entre
filosofía de la acción y ética, podemos
encontrar diferentes ocasiones, algunas ya
se han señalado, en las que Ricoeur dis-
tingue entre ciertas aproximaciones filo-
sóficas a la acción y un plano ético; incluso
existe,.. al menos, una distinción expresa
entre filosofía de la acción y ética en El
dÍscurso de la aCCÍón
17
• Por otro lado, nues-
tro autor ha buscado, también en varios
lugares, la articulación entre un discurso
descriptivo, analítico, o científico-inter"
pretativo, de la acción y un discurso ético
(que, en ocasiones, incorpora la dimensión
política), o en términos generales, entre
descripción y prescripción. Esto es lo
importante: la constatación, tanto de la
diferencia entre los dos tipos de discurso,
como de los intentos de articulación de
ambos planos. En principio, el uso de la
213
NOTAS Y DISCUSIONES
expresión filosofía de la acción en un sen-
tido específico restringido parece estar jus-
tificado, si bien nada impide que, siempre
que se distinga claramente uno de otro,
se pueda utilizar en un sentido amplio que
albergue también su pensamiento ético (y
probablemente, sus aportaciones a la filo-
sofia política y del derecho). Por un lado,
la diferencia (tematizada o simplemente
de hecho) entre los dos tipos de aproxi-
maciones o discursos justifica que poda"
mas hablar de una filosofía de la acción
diversa de la ética en Ricoeur, por otro
lado, la continuidad entre ambas, y la for-
ma en que la segunda se sostiene sobre
la primera, autorizarían a hablar de una
filosofía de la acción que incluyera el con-
junto de las ideas de Ricoeur sobre la
acción en su totalidad
l8
. En el primer caso
(filosofía de la acción en sentido restrin-
gido) , la acción es afrontada en un plano,
frecuentemente antropológico y epistemo-
lógico (a veces ontológico), en el que aún
no ha sido cualificada ética, política o jurí"
dicamente. Como se desprende de lo ya
dicho el uso relevante para nosotros es el
restringido, que es el que pretendo elu-
cidar aquí.
1.2. CohesÍÓn y diversidad
La noción de una filosofía de la acción
plantea también la cuestión de la disper-
sión y la heterogeneidad de las investiga-
ciones de Ricoeur en torno a la acción.
En este punto lo que interesa es deter-
minar el grado de heterogeneidad, dilu-
cidar si esa heterogeneidad es asumida en
una evolución coherente, o si existen ele-
mentos comunes a las distintos acerca"
mientas a la acción {en el sentido restrin"
. gido) , y en tal caso saber cuales son y cuál
'es su relevancia. En cualquier caso, la
noción de filosofía de la acción nunca pue-
de ser atribuida al filósofo francés en un
modo sistemático (contrastando, desde
esta perspectiva, con el proyecto - y sólo
en tanto que proyecto- de una Filosofía
214
de la Voluntad expresado en Le volontaire
et l'ínvolontaire).
Trataré esta cuestión en dos fases. En
la primera fase señalo cómo distintas
aproximaciones al mundo de la acción van
integrándose progresivamente en una fór-
mula característicamente ricoeuriana
(aunque no exclusiva). En la segunda,
plantearé el problema desde la perspectiva
de la polisemia de la acción, considerando
el uso del concepto de acción.
1.2.1. La formación de la filosofía de la
acción comointegración de distintos estratos
Hemos apuntado cómo se pueden
seguir las evoluciones de una filosofía de
la acción en Ricoeur partiendo de Le
volontaire et l'ínvolontaire, donde tal deno-
minación no se reduce a la teoría de la
acción desarrollada en la segunda parte
del libro, sino que, según el criterio de la
red conceptual de la acción, abarca el con-
junto de la obra. En esta primera fase esa
filosofía de la acción se caracteriza, desde
el punto de vista metodológico, por res-
ponder al modelo de la descripción feno-
menológica y por hacer abstracción de la
dimensión ética. El estrato fenomenoló"
gico ha contribuido a la filosofía de la
acción de Ricoeur con algunos de sus ele-
mentos fundamentales: la estructura
acción/pasión (no hay actividad sin pasi-
vidad), la noción de poder (y su vinculación
.Silo posible), la doble valencia del cuerpo
como cuerpo propio o cuerpo- objeto, la
fidelidad (progresivamente matizada) a la
perspectiva de la primera persona, es decir,
del agente, etc.
La transformación de esta primera fór-
mula (la de Le volontaire et l'ínvolontaire) 19
contiene dos vectores, uno directo y otro
indirecto, el primero es el que conduce,
a través del encuentro con la filosofía a n a ~
lítica, a la noción propuesta en el Curso
de 1970- 71 sobre la semántica de la acción
(posteriormente recogida en El discurso de
la acción). Ese es el lugar por excelencia
ISEGORIA/22 (2000)
NOTAS YDISCUSIONES
de la tematización del concepto de filosofía
de la acción en Ricoeur, donde, en prin-
cipio, se limita al discurso analítico/des-
criptivo de la acción surgido del encuentro
de la fenomenología con el análisis del len-
guaje. El estrato analítico incorpora la
mediación del lenguaje como modo de
escapar al cortocÍreuíto de la autoconcien-
cia fenomenológica, Ricoeur propone
acceder a la fenomenología a través del
análisis lingüístico porque ese punto de
partida tiene la ventaja de no poner inme-
diatamente en juego la intuición privada
sino el enunciado público de la acción. En
esta formulación la filosofía de la acción
se distingue tanto de la ética como de las
ciencias de la acción, pero implícitamente
su alcance va más allá y considero que pue-
de ser ampliado hasta abarcar no sólo un
discurso sobre la acción, sino también un
discurso (de segundo grado) sobre el dis-
curso de la acción, es decir, hasta incluir
las reflexiones y teorías en las que el dis-
curso (filosofía de la acción) no se ocupa
directamente de la acción, sino que se diri-
ge a sí mismo paFa analizar sus relaciones
con la ética y con las ciencias humanas.
La filosofía de la acción es, entonces, tam-
bién una filosofía sobre el discurso, o los
discursos, de la acción (v. El discurso de
la acción, capítulos 1y V) .
El segundo vector de la transformación
pasa por el "giro hermenéutico" del pen-
samiento de Ricoeur, y presenta, a su vez,
dos facetas, aunque ambas comparten
como rasgo sobresaliente la presencia del
texto. Una, que tiene su eje en la discusión
sobre la explicación y la comprensión de
la acción, es la que incorpora distintas
reflexiones y propuestas en torno a las
ciencias humanas utilizando como modelo
la hermenéutica textual. La otra es la que
ponelen juego las relaciones entre acción
y narración, atravesando la trilogía Tiempo
y Narración sobre la base de su conexión
mimética. A grandes rasgos estas dos face-
tas coinciden con las dos tareas de la her-
menéutica señaladas más arriba.
ISEGORfA/22 (2000)
Tenemos así una acumulación de estra-
tos que, lejos de yuxtaponerse, interactúan
positiva y dinámicamente. Este proceso va
conformando una filosofía de la acción que
se caracteriza por la conjugación de feno-
menología, análisis lingüístico y hermenéu-
tica (con sus diversas conexiones con las
ciencias humanas y con la teoría narrativa) .
De esta manera comenzamos a responder,
desde un punto de vista metodológico y
epistemológico, a la pregunta por la natu-
raleza de una eventual filosofía de la acción
en Ricoeur. La afírmación del propio autor
de que la teoría de la acción necesita para
asegurar su autonomía una "nueva alianza
entre la tradición analítica y la tradición
fenomenológica y hermenéutica" (SÍ mis-
mo como otro, 106) debería ser interpre-
tada a la luz de esta conclusión. La arti
c
culación de las tres tradiciones no sólo se
produce en SÍ mismo como otro, sino que
se halla en El discurso de la acción (aunque
de forma incipiente en lo que respecta a
la hermenéutica), en "La structure symbo-
lique de raction", y más claramente en dis-
tintos artículos de Du texte araetion, espe-
cialmente en la segunda parte, como en
los que se dirime la distinción entre causa
y motivo, y su correspondencia con la dua-
lidad explicar/comprender, o en el dedi"
cado a la noción de iniciativa, que converge
con algunos análisis de Tiempo y Narración
(v., capítulo 7 del tercer volumen). La ela-
boración de este último concepto consti-
tuye Uf/O de los paradigmas de la combi-
nación de recursos fenomenológicos, ana-
líticos, y hermenéuticos en la meditación
ricoeuriana sobre la acción
2o
• También
resulta ejemplar la constitución de la
mÍmesis, especialmente de mÍmesis- 1 (mo-
mento de la prefiguración de la acción),
en el capítulo III de Tiempo y Narración
I
1.2.2. La po]jsemia de la acción
La discusión acerca de la unidadlhete-
rogeneidad de las distintas aproximaciones
215
NOTAS y DISCUSIONES
de Ricoeur al tema de la acción debe pasar
también por la consideración de los dife-
rentes usos del término "acción" a lo largo
de su obra. Realmente hay una polisemia
de hecho antes de que el autor reflexione
explícitamente sobre ella. A partir del uso
que Ricoeur hace del término podemos
distinguir, fundamentalmente, tres con-
ceptos de acción, a los que posteriormente
añadiremos el de Max Weber:
(A) En primer lugar, el determinado
por las nociones de moción voluntaria y
pragma. El término pragma designa el
correlato intencional del actuar, lo que es
hecho, y no sólo comprende un conjunto
de movimientos, sino también un conjunto
de relaciones efectuadas al actuar. En el
contexto fenomenológico en el que
comienza a desarrollarse el proyecto de
una filosofía de la voluntad, la acción apa"
rece estrechamente ligada al concepto
práctico de poder (poder-hacer) y es, fun-
damentalmente, entendida como movi-
miento corporal voluntario que produce
cambios en el mundo (v. Le volontaire et
l'involontaire, 193-197). Este es el signi-
ficado predominante en Le volontaire et
l'involontaire, aunque también podemos
encontrar otros usos secundarios o subor-
dinados, como ocurre cuando la motiva-
ción y el pensamiento son contemplados
bajo el modelo de la acción: el concepto
de acción se extiende, entonces, más allá
del estricto movimiento corporal efectivo,
o cuando se utilizan expresiones como "ac-
ción involuntaria". Por otra parte, el autor
emplea, a veces, de forma intercambiable
vocablos como "acción", "acto", "conduc-
ta", "comportamiento", e incluso en algu-
na ocasión utiliza los términos "acción" y
"acontecimiento" como sinónimos (v. Le
¡volontaire et l'involontaire, 191).
(B) El segundo concepto de acción es
el de la Teoría de la acción (la corriente
surgida en el contexto de la filosofía ana-
lítica), especialmente en la versión repre-
sentada por E. Anscombe
21
. Este signifi-
216
cado entra en la obra de Ricoeur funda-
mentalmente a partir del curso de 1970- 71
sobre la semántica de la acción, pero será
usado sin distinguirlo de otros hasta SÍ mis-
mo como otro (v., especialmente, op. cit.,
152- 166). Este concepto se puede carac-
terizar por su dependencia del análisis lin-
güístico (y más ampliamente de la concep-
ción analítica de la filosofía), por limitarse
a segmentos de acción expresados en frases
de acción, y por abstraer tales segmentos
de su contexto social. Además, la distinción
entre acción y acontecimiento, y entre
motivo y causa, contribuye, junto a la idea
de la red conceptual de la acción, a ftiar
el presente significado.
El problema surge cuando el autor mez"
cla este uso con otros, por ejemplo, en
MÍmesis- 1 podemos presumir que el con-
cepto de acción utilizado para presentar
los rasgos estructurales de la acción es el
de la Teoría de la acción, puesto que
emplea su vocabulario y sus recursos (v.
Tiempo y NarraCÍón 1, 120- 123), sin embar-
go, el concepto de acción en el que se basa
la propia noción de mÍmesis, como instru-
mento privilegiado para afrontar la rela-
ción entre acción y narración, es un con-
ceptoexplícitamente vinculado al signifi-
cado de la "praxis" en Aristóteles (queda
claro en los capítulos II y III de Tiempo
y NarraCÍón 1, v., por ejemplo, 83- 94). La
polisemia latente en estos usos puede con-
fundir al lector e introduce en la argumen-
. tación un factor de imprecisión conceptual.
(C) Este último significado (el relacio-
nado con la noción de mÍmesis) es el que
ahora deseo subrayar, un significado que
acompaña toda la reflexión del autor sobre
las relaciones entre acción y narración.
Uno de los usos más desconcertantes del
concepto de acción se encuentra a pro-
pósito de tales relaciones, cuando el arco
prefiguración/configuración/refiguración
es introducido para expresar la relación
entre acción y narración, designada por la
noción de triple mÍmesis. Encontramos que
ISEGORfA/22 (2000)
NOTAS y DISCUSIONES
el lugar final del proceso, el objeto de la
refiguración, es ocupado por distintos tér-
minos en distintas ocasiones, la narración
refigura la acción, pero también refigura
el tiempo, y en otro momento refigura el
mundo del lector, y por si no era suficiente
refigura (sobre todo en SÍ mismo como
otro) la vida. Aunque Ricoeur no se preo-
cupa por justificar estas variaciones ter-
minológicas ha diseminado datos suficien-
tes para comprender, en una primera
aproximación, al menos el uso de los tres
primeros elementos: por una parte, el
tiempo es en Tiempo y Narración la dimen-
sión fundamental del mundo de la acción,
por otra, ambos, tiempo y acción, son refi-
gurados a través de la lectura. Si bien el
problema dista de estar completamente
resuelto en cuanto a la sustitución de la
acción por el tiempo y por el mundo del
lector como destinos de la refiguración, no
resulta, así, tan apremiante como el que
plantea la distancia entre decir "acción"
y decir "vida".
La primera hipótesis para explicar este
uso del vocabulario nos lleva
mente a suponer que para Ricoeur existe
algún tipo de imbricación semántica entre
las expresiones mencionadas, y que el con-
cepto de acción no puede tener el limitado
alcance que tenía en los dos casos ante-
riores (A) y (B). Si el mundo sobre el que
opera la refiguración es el mundo del lec-
tor, es legítimo deducir de la utilización
de estos términos por parte de Ricoeur
que, en algún sentido, tal mundo es la vida,
y que la vida es fundamentalmente enten-
dida por el autor desde la óptima de la
acción. Esta conclusión se confirma y se
precisa en una de las contadísimas oca-
siones las que Ricoeur menciona esta
cuesti6n, al afirmar que la mezcla del hacer
y el padecer (designada por la estructura
acción/pasión) constituye "la verdadera
textura de la vida", a la cual se dirige la
mÍmesis de la ficción (v. "Life: A Story in
Search of a Narrator", A Ricoeur Reader:
ISEGORfA/22 (2000)
Reflection and Imagination, 432
22
). Pode-
mos observar aquí cómo se establece una
relación esencial entre la acción (enten-
dida como mezcla de actividad y pasivi-
dad), la vida, y aquello que es prefigurado
y refigurado por la mÍmesis.
Pero ya iniciada esta indagación, la
noción de refiguración nos impulsa a seguir
cuestionándonos sobre el significado de
esa "textura de la vida", y sobre la natu-
raleza de esa vida que no se reduce a un
mero fenómeno biológico (la vida sólo deja
de serlo si es interpretada - ibíd.-). Pues
bien, hemos visto que la idea de refigu-
ración surgió de la evolución del concepto
de referencia del texto literario que
comenzó a forjarse en La metáforavíva.
Esta referencia propia de la literatura nos
muestra su cariz ontológico al establecer
una relación entre el texto y la realidad
extralingüística, pero ¿en qué consiste esta
realidad que es el mundo de la referencia
literaria? No es el mundo de la referencia
del lenguaje descriptivo o científico, sino
que se sitúa en el mismo plano que las
nociones de mundo de la vida (Husserl)
yser-en.e1-mundo (Heidegger). Cuando la
ficción regresa al mundo en términos de
refiguración, y ese mundo al que regresa
es el mundo del lector, y a través de éste
refigura la textura (acción/pasión) de la
vida, la vida, la acción, el mundo, comien-
zan a formar el índice de una concepción
de la como mundo de la acción,
en la cual el concepto de acción alcanza
una significación ontológica. En una revi-
sión global del conjunto de su obra Ricoeur
ha vuelto a asumir que los enunciados
metafóricos y narrativos tienden a refigu-
rar lo real por mediación de la lectura,
y que tal refiguración constituye "una
va reorganización de HUes tro
ser- en- el- mundo" (Autobiografía intelec-
tual, 76) 23. En esa misma obra encontramos
una afirmación que, en conexión con la
anterior, nos permite afianzar lo que nues-
tra exploración del concepto de acción en
217
NOTAS Y DISCUSIONES
la terminología de la refiguración nos suge,
ría: "el actuar constituye, en una filosofía
aprehendida cada vez más como filosofía
práctica, el nudo de lo que, en la ontología
heideggeriana y post-heideggeriana, es lla-
mado ser-en-el-mundo, o, de manera más
aprehensiva, acto de habitar (habiter)24"
(AutobiografÍa intelectual, 62- 63).
Creo que ahora podemos apreciar
mejor este tercer concepto de acción, y
resulta más fácil entender la inestabilidad
que nos sorprendió en el vocabulario de
la refiguración yde la mÍmesis.
Al análisis de los tres conceptos de
acción que acabamos de realizar hay que
añadir algunas precisiones para completar,
al menos en sus rasgos fundamentales,
nuestras conclusiones sobre los distintos
usos del término en Ricoeur.
Por su propia riqueza y complejidad, y
quizás por un uso no lo suficientemente
cuidado, el concepto de acción suscita tam-
bién otros problemas. Un caso digno de
ser considerado es aquel en el que el mode-
lo de la dialéctica entre explicación y com-
prensión, mediante la cual el autor pre-
tende superar los planteamientos dicotó-
micos, es aplicado a los fenómenos socia-
les. En el conjunto de la argumentación
aparecen, al menos, tres versiones del con-
cepto de acción, una de ellas es la de Max
Weber, presentada como vehículo para
aplicar el paradigma del texto a la acción,
en tanto que objeto de las ciencias huma-
nas (v. Du texte ¿ raction, 190). Sin embar-
go, la noción weberiana de acción no acaba
de mantenerse pacíficamente en ese con-
texto, como lo muestra la introducción
poco convincente de los fenómenos socia-
les en la dialéctica explicar/comprender (v.,
op. cit., 205- 211). Lo que falta en la argu-
mentación de Ricoeur es precisamente la
transición desde la mera acción a los fenó-
menos sociales: sin esajustificación la intro-
ducción de tales fenómenos en la dialéctica
explicar/comprender resulta más bien for-
zada.
218
Aunque es posible comprender el trán,
sito de la acción a los fenómenos sociales
acudiendo al encuentro de las concepcio-
nes sociológicas (Weber), antropológicas
(Geertz) y analíticas de la acción en "La
structure syrnbolique de l'action"25,' no
encontraremos una tematización explícita
satisfactoria hasta SÍ mismo como otro:
pienso, en primer lugar, en el proceso de
expansión del campo práctico que parte
de la noción de acción en la Teoría de
la acción y conduce hasta un concepto tan
amplio como el del tipo (C), más arriba
considerado (próximo a la "praxis" aris-
totélica y desarrollado a partir de la con-
cepción de la unidad narrativa de la vida
de A. MacIntyre). En este proceso, la defi-
nición de acción social de Weber se incor-
pora con soltura, en el nivel de las prácticas,
a la expansión aplicada al concepto de la
Teoría de la acción (v. SÍ mismo como otro,
152- 166).
Por otra parte, los diferentes estudios
de SÍ mismo como otro responden a un
planteamiento fragmentario que es miti-
gado por tener al actuar humano como
unidad temática. Ricoeur hace correspon-
der este carácter fragmentario con el fenó-
meno de la polisemia de la acción, pre-
sentando la unidad temática como una uni-
dad "solamente analógica entre las múl-
tiples acepciones del término actuar' (op.
cit., XXXIII). En este contexto, el autor
yiene a distinguir varios sentidos del actuar
. 'humano que pueden ser organizados en
función del trío describir/narrar/prescribir,
cuyo orden únicamente tiene una función
didáctica tendente a guiar al lector "en la
travesía de la polisemia del actuar" (ibíd,),
Desde este punto de vista, dos de los con"
ceptos de acción que examinamos más arri-
ba, (A) y (B), caerían dentro del primer
elemento de la tríada: describir, mientras
que el concepto (e) pertenecería, ahora,
al segundo elemento: narrar. Quedaría,
por tanto, un tercer sentido, el del pres-
cribir, que también formaría parte de la
ISEGORIA/22 (2000)
NOTAS Y DISCUSIONES
polisemia de la acción. Este último sentido
define el marco de la esfera ético-política
que nosotros hemos dejado fuera o, más
precisamente, en las lindes de nuestra
indagación.
En resumen, por un lado, las distintas
aproximaciones de Ricoeur al campo de
la acción humana, en el sentido restringido
que nos interesa, se integran en una evo-
lución coherente que desemboca en la fór-
mula de una filosofía de la acción mediante
la articulación de fenomenología, análisis
lingüístico yhermenéutica. No se trata, cla-
ro está, de una articulación completa o sis-
temática,sino de la utilización conjunta
de recursos y materiales procedentes de
tres tradiciones que no siempre son com-
patibles. Por otra parte, una polisemia de
la acción, de hecho y de derecho, se cons-
tituye en unos de los rasgos de esa filosofía
de la acción. Pero la fragmentariedad
implicada por esta polisemia debe sercom-
plementada, no sólo con la ligazón ofrecida
por una unidad analógica como la propues-
ta en Sí mismo como otro, o con la orga-
nización conceptual ofrecida por la expan-
sión del concepto de acción y por la tríada
describir/narrar/prescribir, sino, sobre todo,
con la permanencia profunda de ciertos
elementos claves en el contenido de la con-
cepción básica de la acción en nuestro
autor. Veamos, a continuación, cuales son
esos elementos.
2. Tres constantes dinámicas
La concepción de la acción de Ricoeur pre-
senta una serie de rasgos fundamentales
que, de una manera dinámica, permanecen
a lo largo de toda su obra, aunque bajo
diversás luces yalimentando distintos obje-
tivos. Si, de un lado, la polisemia de la
acción es, en sus diferentes versiones, un
hecho incontestable, de otro lado, cabe
determinar un núcleo, esencial y complejo,
que señala un modo particular de entender
ISEGORIA/22 (2000)
la acción humana. En mi opinión, la clave
de la constitución de la filosofía de la
acción en Ricoeur es precisamente el juego
entre la diversidad representada por la
polisemia de la acción y la constancia pro-
porcionada por tales rasgos.
2.1. Accióny pasión
En Ricoeur no hay acción sin pasión
(o receptividad, como se dice en Le volon-
taire et l'involontaire), una no va sin la otra,
hasta el punto de que donde he hablado
de filosofía de la acción podría haber
dicho, quizás con más exactitud, filosofía
de la accióny de la pasión. Esta adherencia
se halla explícitamente acentuada en las
dos obras que constituyen los extremos del
recorrido (la senda de la acción) propuesto
más arriba.
La propia acción es el resultado de una
combinación de actividady pasividad, pasi-
vidad que no sólo depende de circunstan-
cias exteriores, sino que anida en el interior
del sujeto, o mejor, del agente. La estruc-
tura acción/pasión está presente en todas
las aproximaciones del autor al tema de
la acción (aunque, en ocasiones, de modo
implícito). Constantemente encontramos
la convicción de que la combinación de
actividad y pasividad determina la natu"
raleza del actuar humano. Esa misma com-
binación delimita el ámbito de lo posible,
de la acción posible, para un sujeto hecho
de esa misma mezcla y confrontado a un
mundü§lue es, a su vez, límite y ocasión.
Pero la estructura acción/pasión nos revela
también que el mundo, desde el punto de
vista práctico, es un mundo de agentes y
pacientes, toda acción es, en este sentido,
interacción, y todos somos simultánea o
alternativamente agentes y pacientes. El
poder, la violencia, y la justicia son figuras
de la interacción, pues mientras que las
primeras designan relaciones asimétricas
en las que el paciente puede llegar a con-
vertirse en víctima, la justicia trata de res-
tablecer la igualdad entre agentes y pacien"
tes
26

219
NOTAS y DISCUSIONES
El pensamiento de Ricoeur sobre nues-
tra condición histórica también está guiado
por la estructura acción/pasión. La elabo-
ración de una hermenéutica de la concien-
cia histórica es entendida como "una inter-
pretación de la relación que la narración
histórica y la narración de ficción mantie-
nen, conjuntamente, con la pertenencia de
cada uno de nosotros, en tanto que agentes
y pacientes, a la historia efectiva" (Temps
et récit JI!, 186) 27
2.2. Accióny sujeto/agente
"La emergencia de la voluntad como
problema filosófico expresa la progresiva
emergencia de la subjetividad como modo
de ser predominante", escribía Ricoeur en
1970 ("The Problem of the Will and Phi-
losophical Discourse", 285). Esta es una
de las muchas formas en las que la sub-
jetividad aparece implicada en la red con-
ceptual de la acción (a la que también per-
tenece la voluntad).
Las relaciones entre la acción (ac-
ción/pasión) y el sujeto dan lugar a otro
de los núcleos más poderosos en el área
de pensamiento que fundamentalmente
nos interesa de nuestro filósofo. En ella
el sujeto es, sobre todo, entendido como
agente (agente/paciente), 10 que envuelve
no pocas complicaciones, al establecer una
urdimbre de ramificaciones que comuni-
can nociones como las de identidad (y por
tanto, identidad narrativa), iniciativa,
poder (poder- hacer), responsabilidad
28
,
causa y motivo, hasta entrar en la esfera
de la ontología, ya apuntada en la cita ante-
rior ("modo de ser" - mode of being- ), y
cuya presencia más deliberada la hallare-
mos en Sí mismo como otro. La consti-
tución conceptual de todos estos elemen-
tids reenvía al núcleo anterior ya que está
regida por la estructura acción/pasión.
La cuestión del sujeto genera, además,
una de las fuentes que introducen la
. dimensión hermenéutica en la filosofía de
la acción, especialmente a partir de los tex"
220
tos sobre Freud, donde se afirma el fracaso
de la conciencia inmediata y la necesidad
de una mediación/interpretación en la
reflexión. A partir de ahí el autor utilizará
expresiones como "cogito herido" o "men-
tira de la conciencia" para referirse a ese
fracaso, yla autocomprensión será siempre
entendida en términos hermenéuticos:
"No hay comprensión de sí que no sea
mediatizada por signos, símbolos, y textos:
la comprensión de sí coincide en última
instancia con la interpretación aplicada a
estos términos mediadores", escribirá en
un artículo de 1989 recogido en Du texte
¿ l'action (op. cit., 29). Esta convicción con-
ducirá finalmente a la elaboración de una
hermenéutica de sí- mismo (del SOl) en Si
mismo como otro; pero la comprensión de
sí también pasa por la comprensión y la
interpretación de la acción (que muestra,
entonces, su dimensión simbólica), espe-
cialmente cuando ese "sí" es concebido
como agente.
Cabe iluminar el problema de la causa
y el motivo con éste mismo foco en tanto
que se trate de elucidar si el agente es
causa de sus acciones. La distinción entre
el acontecimiento y el mero movimiento
físico, de un lado, y la acción humana, de
otro, añade otra faceta a la misma inves"
tigación. Tal indagación termina también
por conducir hacia la cuestión del deter-
minismo, en tanto que la noción de causa
ha expresado con frecuencia en el pensa-
rn1ento moderno las relaciones entre fenó-
menos naturales.
Otro aspecto relevante en este punto
es el suscitado por la noción de poder· ha-
cer. Se trata de un elemento decisivo en
la concepción de la acción de Ricoeur, la
afirmación de nuestro poder- hacer, de
nuestra capacidad para actuar, y la con"
ceptualización de este fenómeno han ocu-
pado un lugar capital en muchas de las
meditaciones del autor sobre la acción,
pero aunque no fuera tematizado, ni explí-
citamente afirmado, su presencia (implí-
ISEGORfA/22 (2000)
NOTAS Y mSCUSIONES
cita o subyacente) es otra de las constantes
que debemos reconocer. Sus enlaces con
el conjunto de la red conceptual de la
acción se hacen evidentes por lo que res-
pecta al problema causa/motivo, ya que
una de las funciones de la noción de
poder-hacer es la de explicar la eficacia
del agente en la realización de acciones
y la dependencia de tales acciones con res-
pecto a su agente (cuestiones estas que.
además. involucran el correlato de la pasi-
vidad. ya que tal eficacia y tal dependencia
se ubican dentro de la estructura general
acción/pasión) .
Por otro lado. la idea de una cierta cons-
titución mutua del agente y su acción,
desarrollada en los estudios sobre la narra-
ción. estaba ya en Le volontaire et l'invo-
10ntairfJ9. Junto a la estructura acción/pa-
sión. la conexión entre el agente ysu acción
sirve también al autor como perspectiva
privilegiada para afrontar una concepción
del sujeto. de alcance antropológico y
ontológico. a partir de la pregunta por el
quién de la acción: un sujeto capaz de
entrelazar sus intenciones con los acon-
tecimientos del mundo. un ser que per-
tenece a la vez al régimen de la causalidad
y al de la motivación. que debe ser com-
prendido pero también explicado. En otro
plano. en el que deliberadamente nos
hemos detenido, la noción de ese sujeto
capaz forma parte de una filosofía de la
acción que proporciona las bases sobre las
que elaborar una ética de la persona o un
argumento sobre el sujeto del derech0
3o
.
2.3. La pasión por lo posible3
1
A pesar de que esta expresión es uti-
lizada por el propio Ricoeur literalmente
propondré un contenido y un uso distintos
de l o ~ ofrecidos por el autor. Un uso y
un contenido distintos pero no incompa-
tibles. sino más bien complementarios.
Esta expresión. con la que explícitamen-
te alude a Kierkegaard. aparece en
Ricoeur como manifestación de "la liber-
ISEGORIA/22 (2000)
tad según la esperanza": "Si se quiere
expresar en términos psicológicos apropia-
dos la libertad según la esperanza. habrá
que hablar. con Kierkegaard, de la pasión
por lo posible. que retiene en su fórmula
la marca de futuro que la promesa pone
sobre la libertad" (Le conflit des interpré-
tations, 398)32. El significado de la pasión
por lo posible se hace patente por contraste
con el primado de la necesidad en una "éti-
ca del presente" que Ricoeur encuentra
en Parménides, en los estoicos. en Spinoza.
y por otra parte. en el "amor fati" de
Nietzsche y en el principio de realidad de
Freud (v.. op. cit.. 398- 399). La pasión por
lo posible que. por un lado. se encuentra
en el polo opuesto de ese primado de la
necesidad. está. por otro. alineada junto
a la imaginación, a una imaginación crea-
dora que. psicológicamente. representa la
fuente de lo posible (v.. op. cit., 399).
De esta concepción. que ya de partida
no recoge las decisivas implicaciones que
tiene en Kierkegaard con respecto a la
angustia y a la desesperación. retendremos
su determinación con respecto al primado
de la necesidad y su vínculo con la i m a ~
ginaciÓn. Por otro lado. haremos abstrac-
ción de las connotaciones religiosas y lo
circunscribiremos al campo de la acción.
entendiendo el tema de lo posible desde
la perspectiva de la prioridad que en
Ricoeur tiene lo práctico sobre lo teóri-
colrepwsentativo. Además. debemos tener
en cuénta otros usos que el autor hace del
concepto de lo posible en el conjunto de
su obra. La nueva configuración de la
pasión de lo posible a la que así accedemos
designa el tercer núcleo de su filosofía de
la acción.
Con la pasiónporlo posiblequiero aludir
a una cuestión previa (en determinado sen-
tido) a la pregunta"¿qué hacer?", o si se
prefiere. a una versión específicamente éti-
ca de la misma como "¿qué debo hacer?".
A tal cuestión previa apunta otra clase de
preguntas, preguntas del tipo "¿qué puedo
221
NOTAS Y DISCUSIONES
hacer?", cuya respuesta implica despejar
otros interrogantes: por ejemplo, si es posi-
ble hacer algo (en un sentido específica-
mente humano) ycómo es posibleese hacer
(e incluso. qué puedo querer).
Este tipo de preguntas exploran en
Ricoeur la zona media, el "terreno inter-
medio" en el que, en mi opinión, debe
moverse hoy la filosofía. Tal "terreno" es
intermedio con respecto a diferentes hitos
o mojones: podríamos identificar como
tales, por un lado la ambición de funda-
mentación última del cogito. y por otro,
la crítica de Nietzsche, según aparecen des-
critas en el Prefacio de Sí mismo como
otro. Ricoeur. por su parte. prefiere situar-
se más allá de la alternativa cogito/anti- COe
gito (op. cit.. XXVIII-XXIX); en realidad,
ese "más allá" no es distinto de lo que
pretendo designar con la expresión zona
media. Otros de esos mojones extremos
serían. por ejemplo. el dogmatismo y el
escepticismo radical, la fundamentación
última y la arbitrariedad. o los señalados
por la tesis y la antítesis de la tercera anti"
nomia kantiana. En Ricoeur la exploración
recorre diferentes regiones. pero nosotros
nos limitaremos a un sector de ese ámbito
intermedio, el que más directamente con
e
cierte a la acción: entre una libertad ideal
y la necesidad absoluta. entre la ausencia
de motivos y la mera causalidad física.
entre el poder de un sujeto completamente
dueño de sí y de sus acciones, y la inca-
pacidad de un sujeto aniquilado o exangüe.
entre las pretensiones de un Saber Abso-
luto y la deriva del sin sentido.
La búsqueda de lo posible se juega en
ese "terreno intermedio", conjugando la
acción y la pasión, la razón con el deseo,
y desvelando la vinculación del agente con
sus acciones. Ahí se responde a preguntas
del tipo "¿qué puedo hacer. si es que puedo
hacer algo. y cómo es posible ese hacer?".
Ciertamente "Querer no es crear" (Le
volontaire et J'involontaire, 456). pero puedo
actuar, puedo intervenir. puedo ser un
222
sujeto responsable. el tema de lo posible
nos da entonces la llave para entender las
otras dos constantes dinámicas: la estruc-
tura acción/pasión y la conexión acción/a-
gente. Las indagaciones, una y otra vez
retomadas. sobre las nociones de causa y
motivo. y sobre el concepto de poder (ca"
mo poder-hacer o poder activo), trabajan
de manera destacada a favor de la pasión
por10 posible. En términos semejantes cabe
interpretar la articulación de lo voluntario
con lo involuntario, la concepción del mun-
do como mundo de la acción o, por supues-
to. la noción de iniciativa
33
, pero aún hay
otro aspecto que sirve al mismo impulso.
y que ya he mencionado más arriba: el de
la imaginación creadora. La imaginación
establece un nexo entre acción y ficción
que Ricoeur concibe bajo la idea de la ima"
ginación como "función general de lo posi"
ble práctico" (Du texte ¿ J'action, 225)34.
La perspectiva de lo posible expresa
también la doble valencia que la cuestión
de los límites tiene en la filosofía kantia-
na
35
, en el sentido de que la afirmación
de una capacidad va inevitablemente unida
a la determinación de sus límites. En nues-
tro caso, esa capacidad sería la de actuar.
Capacidad que es designada precisamente
por la noción de poder- hacer. capacidad
que, además, forma parte integrante de la
respuesta de Ricoeur al problema cau-
sa/motivo, y que manifiesta a la perfección
la estructura acción/pasión del mundo de
la"acción
36
• El ámbito de lo posible viene
marcado por sus dos vertientes: una posi"
tiva, otra negativa. En el aspecto positivo
lo posible indica apertura de horizontes.
exploración del espacio de lo inédito, en
el aspecto negativo señala sus propios lími-
tes, los límites de lo posible. Gracias a este
doble valor la categoría de lo posible puede
conjugar las nociones de creación y de fini-
tud, que separadas y maximizadas (eleva"
das al rango de absolutos) determinan los
extremos de un territorio filosófico inter"
medio, de una zona media. que es el lugar
ISEGOR[A/22 (2000)
NOTAS Y DISCUSIONES
natural de lo posible. La estructura
acción/pasión es el índice analítico de una
visión del mundo en la que la finitud y
la creación no se excluyen y en la que la
apuesta por lo posible permite pensar tan"
to el sujeto capaz, del que hablábamos más
arriba, como la posibilidad misma de la
acción histórica en un contexto post-he-
geliano.
Pero el tema de lo posible supera en
Ricoeur los contornos del cuadro que aca
c
bo de esbozar, pues penetra en su con-
cepción de la imaginación y en sus explo-
raciones ontológicas y escatológicas
37

La dimensión creadora de la imagina-
ción ha sido proyectada sobre la esfera de
la acción de varios modos. Así ocurre cuan-
do la teoría de la imaginación centrada
sobre la noción de innovación semántica
es extendida hasta la esfera práctica en
"L'imagination dans le discours et dans
raction" (recogido en Du texte ¿ l'action,
213- 236). Este proceso es entendido por
el propio autor como un momento dentro
del desarrollo de una Poética de la Volun-
tad (ibíd.) (que constituía la tercera fase,
nunca escrita como ta¡38, de su proyectada
Filosofía de la Voluntad). La imaginación
descubre nuevas posibilidades para la
acción, posibilidades que son ensayadas y
probadas en el mundo de la ficción. En
la imaginación tomamos la medida del "yo
puedo", e incluso ensayamos "maneras
nuevas de ser en el mundo" (expresión con
la que ya se está apuntando a una signi-
ficación ontológica) (v. Du texte ¿ l'action,
220). Por otra parte, la innovación se hace
netamente práctica cuando es interpretada
desde la perspectiva de la iniciativa como
comienzo y como intervención en el curso
de las cosas, así como en su conexión con
la nietzscheana fuerza del presentt?9.
Finalmente, la calidad referencial del
lenguaje nos ofrece una figura ontológica
de lo posible a través de la relación entre
lenguaje poético (en un sentido amplio que
incluye la narración) y realidad. La capa-
cidad del lenguaje para crear y re- crear
nos permite ver las cosas en términos de
"potencialidades" en vez de en términos
de "actualidades", y nos pone en contacto
con la dimensión no terminada (unfinis-
hed) de la realidad, yen esta medida, abier
c
ta a lo posible (v. "Poetry and Possibility:
An Interview with Paul Ricoeur", A
RicoeurReader: ReflectionandImagination,
462)40.
NOTAS
I Philosophie de la volonté 1. Le volontaire et l'in-
volontaire. Aubier. París, 1950 (será citado por el ori-
ginal francés ya que la traducción ha aparecido de
forma fragmentaria y con escasa distribución). y
Soi· méme comme un autre, Seuíl, París. 1990 (Sí mismo
como otro. Siglo XXI. México D.F.. Madrid, 1996).
Antes de la obra que tomamos como referencia inicial
aparecieron Karl Jaspers et la philosophie de l'existence
(en colab:oración con M. Dufrenne). Seuíl. Paris. 1947.
y Gabriel Marcel et Karl Jaspers. Temps présent (ree.
ditado por $euil). París, 1948. Después de Sí mismo
como otro se han publicado distintas colecciones de
artículos: Lec/ures 1. Autour du politique. Seuíl. París.
1991, Lectures 2. La Contrée des philosophes. Seuíl.
París. 1992. y Lec/ures 3. Aux frontieres de la philosophie.
Seuíl. París. 1994. Entre los textos más recientes encon-
ISEGORIA/22 (2000)
tramos Réflexion faite. Éd. Esprit. París. 1995. Le Juste
Esprit. París. 1995, y Critique e/ conviction. Éd. Cal·
mann· Levy. París. 1995. También se recogen algunos
artículos posteriores a Símismo como otroen: Kearney.
R., (ed.. e introd.). Paul Ricoeur: The Hermeneutics
ofAction, SAGE Publications. Londres. 1996.
2 La senda sugerida en estas páginas constituye una
versión esquemática de la recorrida en mi trabajo La
Pasión por lo Posible. La polisemia de la acción en P.
Ricoeur. Universidad de Cádiz, Cádiz. 1998 (libro
electrónico) .
3 V. El discurso de la accíón. Cátedra. Madrid. 1988.
29 (tradUCción de "Le discours de raction". La séman·
tique de l'action. D. Tiffeneau (dir.). C.N.RS.. Paris.
1977. l· 137). Bajo esa cobertura se acogen conceptos
como los de agente, motivo. proyecto. intención. etc.
223
NOTAS y DISCUSIONES
Introducir ahora esta noción tiene la ventaja de que
nos permite comprender juntas, desde el principio, tan-
to la voluntad como la acción. De hecho, nuestro autor
no distinguirá clara y expresamente entre una filosofía
de la voluntad y una filosofía de la acción hasta sus
últimas obras, y de forma marginal, lo que hay ini-
cialmente es un desplazamiento terminológico, segu-
ramente bajo la influencia del mundo filosófico angloa-
mericano. De esta manera, muchos conceptos que en
Le volontaire et l'involontaire caen dentro de una filo-
sofía de la voluntad, serán progresivamente contem-
plados desde la perspectiva de esa red conceptual de
la acción antes mencionada. El desplazamiento ter-
minológico es, por supuesto, el reflejo de las evolu-
ciones de la meditación sobre la acción en Ricoeur,
movimientos que siguen el camino que sucintamente
presento aquí, y que nos lleva desde el ambicioso pro-
yectoexplícito de una fllosofía de la voluntad a una
fllosofía de la acción como discurso analítico-descrip-
tivo y, finalmente, a una reflexión sobre la praxis que
afirma la polisemia de la acción. A este respecto, la
polisemia de la acción es ya un hecho en la práctica
del trabajo de Ricoeur antes de ser tematizada por
éste, provocando, en ocasiones, una cierta imprecisión
terminológica o conceptuaL Retrospectivamente, al
explicar su interés por la acción como un resurgimiento
bajo otro nombre de un problema que fue su primer
campo de investigación, la voluntad, Ricoeur ha seña-
lado las siguientes diferencias entre acción y voluntad:
(I) la voluntad se define primero por su intención (el
proyecto en el lenguaje de Le volontaire et l'involon-
taire) , y la acción por su realización. (2) la voluntad
puede ser solitaria, pero la acción no, ya que implica
interacción e inserción en instituciones. "En este sen-
tido, acción -concluye el autor- dice más que voluntad"
(Autobiografía intelectual, 54).
~ En el psicoanálisis la explicación mediante causas
no es completamente separable de la explicación por
intenciones y motivos, El deseo es, a la vez, causa y
motivo: "por su carácter de deseabilidad, puede ser
llevado a un espacio de argumentación; como fuerza,
pertenece a lo que Freud llamó las 'vicisitudes» de
las pulsiones" (El discurso de la acción, 109).
5 Finitud y culpabilidad, Taurus, Madrid, 1969 (tra-
ducción de Philosophie de la volonté JI: Finitude et cul-
pabilité 1. 1. 'homme faillible y Finitude et culpabilité 2.
La symbolique du mal, Aubier, Paris, 1960).
6 Los temas de la desproporción y la falibilidad,
característicos de esta obra, ocupan incluso un lugar
relativamente aislado en el conjunto de la producción
de Ricoeur, como él mismo ha reconocido. Únicamente
han sido retomados, y no bajo la misma forma que
tenían en Finitudy culpabilidad" en algunas de sus con-
tribuciones a la filosofía política, y en el capítulo final
de SOi·méme comme un autre (donde, según el autor,
habría que buscar la verdadera recuperación del tema
del hombre falible) (v. Autobiografía intelectual, Edi-
ciones Nueva Visión, Buenos Aires, 1997,31 - traduc-
ción de Réflexion faite, París, 1995- ). Aun en esta área
224
limitada la ontología de la desproporción no reaparece
como tal (v., por ejemplo, la noción de fragilidad uti-
lizada en "Fragility and responsability", Paul Ricoeur:
The Hermeneutics of Action; ed" por R. Kearney).
7 "Philosophy of Will and Action", The phenome.
naiogy of action, The Second Lexington Conference
on Pure and Applied Phenomenology, 1964, 7- 60.
Algunos de los artículos recogidos en Historia y Ver-
dad (Encuentro, Madrid, 1990. Traducción de Histoire
et Vérité, Seuil, París, 1955; 2' ed. 1964) contienen refe-
rencias a la acción humana, concretamente la segunda
secciónde la segunda parte de la obra se titula "Palabra
y Praxis". Pero es dificil encontrar allí algún antece-
dente directo de las relaciones entre lenguaje y acción
desarrolladas después, tanto en lo que se refiere a la
utilización del texto como paradigma de la acción,
cuanto en lo que concierne a las nociones de mímesís
e interpretación de la acción, sí bíen ya aparecen la
capacidad del lenguaje - la palabra dubitatíva- para
introducir "la dimensión de lo posible" (194), y la fun-
ción creadora de la palabra poética. Lo posible se pre-
senta en contraste con el "hay", con el hecho bruto,
en cuya trama el "cuestíonamiento", la palabra dubi-
tatíva y crítica, introduce la dimensión de 10 posible.
Además de estas reflexiones, las más ínteresantes para
nosotros son las que giran en torno a la palabra como
modo de obrar en el artículo "Trabajo y palabra" (apa-
recido en Esprit en 1953), por ejemplo cuando afirma
"Significar un sentido es tambíén, de una forma muy
compleja, obrar" (191). Pero esta idea acaba siendo
interpretada en los términos de Le volantaire et l'in-
volontaire, y remitiendo, en definitiva, a los análisis
sobre el proyecto: "toda significación designa un vacio
que el trabajo tendrá que cumplir, en el sentido con
que se cumple un proyecto, un voto, un propósito".
y más adelante: "Es por este vacío de significaciones
que designan y no hacen, como la palabra articula y
estructura la acción"; concluyendo: "El hombre que
habla pone un sentido; es su manera verbal de obrar"
(192).
8 V. Freud: una interpretación de la cultura, Siglo
XXI, Madrid, ¡985 - l' ed.. 1970- (traducción de De
"l'interprétation, essai sur Freud, Seuil, París, 1965), Y
los artículos recogidos enla segunda parte de Le conflit
des interprétations, Seuil, París, 1969.
• "The Problem of the Will and Philosophical Dis-
course", Patterns of Ihe Life-World. Editado por JM.
Edie, F.H. Parker y C.O. Schrag, Northwestern Uni-
versity Press, Evanston (Illínois), 1970.
10 La intuición de la acción como texto tíene en
J Nabert uno de sus antecedentes, contribuyendo a
pensar la acción en el seno de una reflexión herme-
néutica: "Para emplear otro lenguaje, el de lean
Nabert, la reflexíón no podría ser sino la apropiación
de nuestro acto de existir, por el medio de una crítica
aplicada a las obras y a los actos que son los signos
de este acto de existir" (Le canflit des interprétalions,
21. V., también, op. cit., 221, YNabert, Eléments pour
ISEGOR(A/22 (2000)
NOTAS Y DISCUSIONES
une éthique, Éd. Montaigne, París, 1971, 19, 98, Y-en
el Prólogo de Ricoeur- 13).
11 Du texte á raction, Seuil, París, 1986, 32.
12 Publicado inicialmente en inglés: "The Model of
the Text: Meaningful Action Considered as a Text" ,
Social Research, 38/3 (1971), 529- 562.
13 "La structure symbolique de I'action". Actes de
la 14 Conférence internatíonale de sociologie des reli-
gions, Strasbourg, 1977. Secrétariat C.I.S.R., Lille,
1977, 29- 50. Algunos de los elementos de este ensayo
que aluden al pensamiento de M. Weber y de C. Geertz
han sido desarrollados en las conferencias sobre ideo-
logía y utopía dadas en Chicago en 1971 (Ideología
y Utopia, Gedisa, Barcelona, 1989. Traducción de Lec-
tures on Ideology and Utopia, Columbia University
Press, New York, 1986).
l' La dimensión semiológica establece un puente
entre sistema simbólico- social y lenguaje (el sistema
semiológico por excelencia), esta homología autoriza-
ría la transposición de los métodos estructurales al cam-
po de la acción social. Más allá de los límites estruc-
turalistas la dimensión simbólica de la acción junto
a la utilización paradigmática del texto llevarán a
Ricoeur a concebir una cierta legibilidad de la acción.
La posición del autor en este punto es muy cercana
a la de C. Geertz (La Interpretación de las Culturas),
el simbolismo de la acción no es algo privado, sino
que es una estructura establecida socialmente, la sig-
nificación de la acción es, por tanto, pública. Así, la
interpretación de un gesto depende de un conjunto
de reglas culturales de interpretación que no son pri-
vadas (v. "La structure symbolique de I'action", 36- 40,
YDu texte á raction, 244).
l' La metáfora viva, Cristiandad, Madrid, 1980 (tra-
ducción de La métaphore vive, París, Seuil, 1975). Tiem-
po y narración Iy IL Crístiandad, Madrid, 1986 y 1987,
YTiempo y Narración IJI, Siglo XXI, Méjico, 1996 (tra-
ducciones de: Temps et récit L JI Y IIL Seuil, París,
1983, 1984 Y1985. La paginación será de la edición
de bolsillo).
16 Esta pregunta también ha orientado en nuestro
país una publicación reciénteque cubre una gran parte
de los problemas que Ricoeur considera: Manuel Cruz,
¿A quién pertenece 10 ocurrido?, Taurus, Madrid, 1995.
17 V. El discurso de la acción, 10, 11 Y25- 27. En
cuanto a otras distinciones, dos ya han sido mencio-
nadas: la que se estableció en "Philosophy of WilI and
Action", y la que hacía de Le volontaire et l'ínvolontaire
una investigación meramente descriptiva: la distinción
-junto a la articulación- es también patente en Sí mis-
mo como otro donde la pequeña ética, como Ricoeur
la denomina a veces, ocupa un lugar bien determinado
en los estudios 7 a 9. Un ejemplo bastante claro de
esta relación entre un plano práctico (en la acepción
restringida) y un plano ético puede apreciarse en
"Aproximaciones a la persona", Amor y Justicia,
Caparrós editores, Madrid, 1993, 105- 124 (v., la men-
ción expresa del paso de un plano al otro en la pg.
119): sobre una conexión análoga entre filosofía de
ISEGORfA/22 (2000)
la acción y filosofía del derecho puede verse "Qui est
le sujet du droit?", Le Juste, Éd. Esprit, Paris, 1995,
29- 40.
18 En este caso la acción alcanza una significación
metafísica en la categoría totalizadora del actuar:
hablar, hacer, narrar e imputar aparecen entonces
como figuras (analógicas) del actuar. Sobre esta ana-
logía del actuar se inserta una tentativa de reapro"
piación de la acepción aristotélica del ser como acto
y potencia con el propósito de tener esta acepción
como primer principio de un discurso sobre el actuar
(v. Autobiograña intelectual, 98- 99, Yel estudio X de
Si mismo como otro).
19 V., también, "Méthode et taches d'une phéno-
ménologie de la volonté", A récole de la Phenome-
nologie, Vrin, Paris, 1986.
20 Sobre este punto son reveladoras las palabras del
autor en su "Autobiografía intelectual", 55, y en "De
la Metafísica a la moral", 97 Y98 (ambos en Auto-
biograña intelectual). Por otra parte, el encuentro de
estas tres tradiciones no es exclusivo de Paul Ricoeur:
v.. por ejemplo, j. J Acero, "Después del análisis: sig-
nificado, comprensión e intencionalidad", en Mercedes
Torrevejano (coord.), La filosoña analítica hoy, Uni-
versidad de Santiago de Compostela, 1991,9- 26, YG.
Zaccaria, "Entre hermenéutica y analítica: del contras-
te a la colaboración", Anuario de Filosoña del Derecho
X, 1993, 291- 323.
21 Anscombe, E.. Intention, Blackwell, Oxford. 1958
(existe traducción de Ana I. Stellino: Intención. Pai-
dós/I. C. E.- U. A. B., Barcelona. 1991).
22 A Ricoeur Reader: ReIJection and Imaginatíon
(Mario J Valdés, ed.), Toronto University Press,
Toronto/Buffalo, 1991,425- 437. Publicado inicialmen-
te en 1986 en Facts and Values. Philosophical ReIJections
from Western and Non- Western Perspectives (Doeser
and Kraay, ed.), Martinius NijhoffPhilosophy Library,
Dordrecht, 1986, 121- 132.
23 En "L'imagination dans le discours et dans I'ac-
tion" Ricoeur afirmó, al considerar la fuerza heurística
de la ficción. que el lenguaje poético expresa nuestra
pertenencia profunda al mundo de la vida. y deja que
se manifll!5te el nexo ontológico de nuestro ser con
los seres y con el ser (v. Du texte á raction. 221).
24 Observemos que este verbo puede traducirse tam-
bién por "vivir". Por otra parte, la dimensión ontológica
de la estructura acción/pasión se complementa con la
aproximación realizada por el autor en el último estu-
dio de Sí mismo como otro.
25 Es posible hallar algunos elementos que favore-
cen la articulación entre diferentes conceptos de
acción, básicamente entre el de la Teoría de la acción
y el de Weber (con la incorporación del aspecto sim"
bólico que caracteriza una pesquisa antropológica
como la de C. Geertz). La cuestión estaba allí con-
templada desde el punto de vista de la conexión que
la interpretación establece entre acción individual y
acción social: si el significado de la acción social (We"
ber) depende del contexto simbólico proporcionado
225
NOTAS y DISCUSIONES
por la cultura, el de la acción individual (Teoría de
la acción) está en función de su contexto motivacional.
Por otra parte, la constitución semiológica del sistema
social proporcionaba -v., nota 14- un puente entre
lenguaje y sistema simbólico-social que autoriza la
transposición de los métodos estructurales (implicados
en la dialéctica entre explicar y comprender) desde
la esfera lingüística (texto) a la esfera práctica (fe-
nómenos sociales) (v. op. cit.. 37-40).
26 V. Sí mismo como otro, 158. Omitir, soportar,
padecer y sufrir también son hechos de interacción:
"el no- obrar es también un obrar" (ibíd.).
17 En Temps et récit encontramos múltiples ejem-
plos: "somos agentes de la hitorla sólo en la medida
en que somos sus pacientes (op. cit.. 391; en el mismo
sentido, v.. 374, 375, 386, 388, etc.).
28 La noción de responsabilidad, en cuanto tal, per-
tenece al ámbito ético- político, pero Ricoeur se ocupa
en diversas ocasiones de la conexión agente/acción
como elemento éticamente neutral que puede servir
de sustrato a la responsabilidad (v., por ejemplo, la
discusión sobre la adscripción en Sí mismo como otro,
o el análisis de la acción voluntaria en Le volontaire
et lInvolontaire).
29 V., op. cit., sección II en el capítulo ¡de la primera
parte: L 'imputation du moi: SE décider.
30 V. "Approches de la personne", Esprit, nO 160,
1990, 115- 130 (trad., en AmoryJusticia, Caparrós Edi-
tores, Madrid, 1993, 105- 124), Y "Qui est le sujet du
droit?", Le Juste, Éditions Esprit, Paris, 1995, 29- 40.
31 No me parece necesario subrayar, más allá de
esta mención, que el término "pasión" no se usa aqui
con el mismo sentido que cuando designa el polo pasivo
de la estructura actividadlpasividad. G. B. Madison ya
habló de Ricoeur como de un filósofo apasionado (v.
Madison, "Text and Action: The Hermeneutics of Exis-
tence", Revue de l'Université d'Ottawa, n04, 1985., 135
Y136). Este fondo existencial se acompaña de un rigor
intelectual yde un talante equilibrado, que contribuyen
a conformar la personalidad filosófica de nuestro autor.
32 La noción de libertad según la esperanza supone
contemplar el sentido de la existencia (de mi existencia)
a la luz de la resurrección (v., "La liberté selon l'es"
pérance", Le conf]it des interprétations, 397). De esta
manera, "una hermenéutica de la libertad religiosa es
una interpretación de la libertad conforme a la inter-
pretación de la resurrección en términos de promesa
y esperanza" (ibid.).
Una de las primeras monografias sobre Ricoeur
(concretamente el primer libro dedicado a su pensa-
miento en Francia) se tituló precisamente Paul Ricoeur
ou la liberté selon l'esperance (Michel Philibert, Paul
Ricoeur ou la liberté selon l'esperance, Seghers, Paris,
1871).
33 El carácter ejemplar de la iniciativa no implica
la limitación del paradigma de Jo posible a la acción
individual. La posibilidad de la historia depende del
deber de impedir que la distancia entre espacio de
experiencia y horizonte de expectativa se haga excesiva:
226
"La implicación ética y política permanente de las cate-
gorías metahistóricas de expectativa y de experiencia
es entonces clara, la tarea es impedir que la tensión
entre estos dos polos del pensamiento de la historia
se convierta en cisma" (Temps et récit IJI, 389). Esta
tarea supone, por una parte, que las expectativas no
apunten demasiado lejos (tal exceso es el peligro de
la utopía), por tanto el horizonte de expectativa debe
acercarse al presente "por un escalonamiento de pro-
yectos intermedios al alcance de la acción" (ibíd.).
Paralelamente es necesario evitar el estrechamiento
del espacio de experiencia que se produce bajo la con-
sideración del pasado como algo acabado, definitiva-
mente cerrado, en este sentido la propuesta de Ricoeur
consiste en que "hay que reabrir el pasado, reavivar
en él potencialidades incumplidas, impedidas, incluso
masacradas" (op. cit., 390). En lo que afecta al hori-
zonte de expectativa latarea se resume en hacerposible
la acción (de ahí el escalonamiento de proyectos inter-
medios "al alcance de la acción", que eviten "deses-
perar de la acción" yformulen un "camino practicable"
- op. cit., 389- ). En cuanto al espacio de experiencia,
podríamos decir: también el pasado esposible. El pasado
no es algo cerrado y acabado de modo absoluto, rea-
brirlo no sólo es factible, sino que incluso constituye
un deber. En ese sentido el pasado también es posíble
(esta misma expresión podría ser suscitada por el
modelo teleológico desarrollado por el autor en la dia-
léctica entre arqueología y teleología contenida en sus
trabajos sobre Freud).
34 Ya en Finitudyculpabilidad, Ricoeur escribe (co-
nectando este uso de la imaginación con la eidética
husserliana): "La imaginación es un instrumento indis-
pensable en la investigación de lo posible" (op. cit.,
161).
35 En alguno de sus aspectos la idea de la zona
media, como marco de lo posible, sería compatible con
la interpretación de la filosofía de Ricoeur como una
filosofía de los límites o una filosofía "crítica" (en sen-
tido kantiano) (v., D. F. Vansina, "Esquise, oríentation
et signifícation de l'enterprise philosophique de Paul
Ricoeur", Revue de Métaphysique et de Morale, 69
,JI964), nO 2, 179-108, n° 3,305- 321, YF. Henriques,
"A signífical;ao «crítica» de Le volontaire et lInvolon-
taire", Revista portuguesa de fllosofla, tomo XLVI, Ene-
ro- Marzo, 1990, 49- 84)_
36 V., cómo la noción de iniciativa responde a esta
manera de entender lo posible, conectando, por un
lado, con la articulación de la actividad yla receptividad
en el análisis del cuerpo de Le volontaire et lInvo-
lontaire, por otro, con la noción de poder- hacer y su
correlato, el concepto de circunstancia, y finalmente
con el problema de la causalidad a través de la noción
de intervención de G. H. Van Wright (Du texte á l'ac-
tion, 268- 272).
31 Uno de los más destacados especialistas en la
obra de Ricoeur ha llegado a hablar del "verdadero
corazón existencial y alma del pensamiento de
Ricoeur" en términos próximos a esta idea de lo posi-
ISEGORIA/22 (2000)
NOTAS Y DISCUSIONES
ble, afirmando que la eSencia de la actualidad humana
eS la potencialidad (" Potencialityis the essence o[human
actualitj') , y que el ser humano siempre puede ser
más y de otra manera (v. G. B. Madison, "Text and
Action: The Hermeneutics ofExistence", Revue de l'U"
niversité d'Ottawa, n04, 1985, 144). En el mismo artículo
Madison nos ofrece su propia concepción al subrayar
la presencia de la acción en la antropología de Ricoeur:
"El ser humano no es sólo el 'animal que habla»
(, speaking animal»), sino también el ,animal que
actúa» (, actinganimal»), no sólo animal rationale, sino
también animal agens" (op. cit., 141).
Otra perspectiva que refuerza nuestra interpreta-
ción de la pasiónpor10 posible eS la ofrecida por James
R. Pambrun en "Human Action and the Future:Rera"
ding our Theology of Creation", Kerygma (Ottawa),
21,1987,65-95.
38 En su autobiografía intelectual, el autor ha recor-
dado que la tercera parte de esa FiJosofIa de la Voluntad
debia desplegarse en una "poética de las experiencias
de creación y de recreación" ("Autobiographie inte-
llectuelle", RéIlexion fiate, 25). En el mismo articulo,
el fenómeno de la innovación semántica es presentado
como "un excelente ejemplo de creación" (op. cit., 44).
Por otra parte, en una entrevista publicada en 1981,
Ricoeur ubicó sus trabajos sobre la voluntad, sobre
los simbolismos, ysobre la narración bajo la perspectiva
ISEGORIAI22 (2000)
de la creatividad, llegando a afirmar: "mi único pro-
blema desde que comencé a reflexionar es la crea-
tividad" ("L'Histoire comme Récit et comme Prati-
que", Esprit, 1981, 165). Preguntado también acerca
del significado de la referencia a lo poético en la expre-
sión "Poética de la Voluntad', respondió que tenia en
mente el uso griego del término poiesis, cuyo sentido
es el de re- creación ("Poetry and Possibility: An Inter-
view with Paul Ricoeur", A Rlcoeur Reader: ReIlection
and Imagination - Mario]. Valdés, ed.- , 456) (v., más
abajo, la referencia a la capacidad del lenguaje para
crear y re- crear). Considerando todos estos elementos,
el tema de lo posible podría ser enmarcado dentro
de una refleXión general sobre la creatividad.
39 La virtud inaugural de la acción aproxima a
Ricoeur al pensamiento de H. Arendt quien también
subraya el aspecto innovador de la acción humana,
su capacidad de comenzar (v" por ejemplo, H. Arendt,
La condición humana, Paidós, Barcelona, 1993,
201- 202).
40 Paralelamente, no hay un "ego" terminado (v.,
op. cit., 454). Esta dimensión, que aquí es abierta por
la literatura, viene a sumarse a la manifestación de
lo posible en la mutua formación del ser que soy y
de la acción, tal y como ya aparecía en Le volontaire
et l'involontaire.
227

NOTAS Y DISCUSIONES

aunque advierte que se trata de una unidad analógica entre las diferentes acepciones del término. Pero la guía escogida para transitar entre las dos obras seleccionadas se ciñe a la acción en el sentido restringido: una gran parte del trabajo de nuestro autor en torno a la acción humana configura una filosofía de la acción que no es una ética (ni una filosofía política ojurídica), aunque pueda precederla, y en algún momento envolverla. El propio autor ha realizado esta separación en distintas ocasiones, comenzando con la suspensión ejercida sobre la voluntad "mala" o "culpable" en Le volontaire et l'involontaire.

De la Fenomenología de la voluntad a la Filosoña de la acción
Ricoeur proyectó su Filosofía de la Voluntad en tres fases, la primera de las cuales, como ya hemos visto, coincide con Le volontaire et l'involontaire. El libro se ocupa ampliamente de lo que el autor, siguiendo corrientes filosóficas angloamericanas, posteriormente ha llamado red conceptual de la accíóJil. Se inician así algunas de las constantes de la aproximación de Ricoeur al mundo de la acción, tales como el maridaje acción/pasión, la preocupación por el problema señalado en la tercera antinomia kantiana (vinculado al de la distinción entre causa y motivo), O la relación acción/agente, que involucrará la noción fundamental de poder (poder-hacer). En torno al problema causa/motivo es posible establecer una serie de conexiones que nos permitirán articular distintas investigaciones del autor. Por un lado, se relaciona con las nociones de fuerza y sentido, originadas en los estudios sobre Freud y reutilizadas después en un contexto analítico (como en El discurso de la acción) 4. En el interior de la propia filosofía analítica la distinción entre causa y motivo es paralela a la que se establece
20S

entre acción y movimiento. Además, existe otra correspondencia entre la controversia hermenéutica de la explicación y la com" prensión y la distinción causa/motivo, en tanto que las relaciones causales pertenezcan al campo propio de la explicación. El mismo título de la obra, y con más claridad el título de la edición inglesa (Freedom and Nature) , puede ser incorporado a este plexo ya que la naturaleza ha sido concebida como el reino de la determinación causal, mientras que la libertad y la voluntariedad sólo serían posibles allí donde el motivo "inclína sin determinar" (o "inclina sin necesitar"). En este sentido, la búsqueda de una noción de motivación se corresponde con la necesidad de articular actividad y pasividad (o receptividad). Aunque Finitud y Culpabílídaá' constituye la segunda parte de la Filosofía de la Voluntad, podemos considerar que, des" de nuestro punto de vista, no representa la genuina continuación de Le volontaire et l'involontaire en el desarrollo de una filo" sofía de la acción que no es una ética. Por un lado, porque expresamente levanta el paréntesis que hacía de Le volontaire et l'involontaire una obra con pretensiones descriptivas, e introduce el problema de la voluntad "mala" o "culpable" en un sentido ético (aparte de sus implicaciones ontológicas), por otra, porque sólo indi" rectamente contribuye a la elaboración de los elementos relevantes en la evolución que esa filosofía de la acción tendrá en Ricoeur6 . Su importancia, para nosotros, radica sobre todo Gunto a ciertos elementos de su antropología) en el papel que desempeña en la formación de la orientación hermenéutica del autor, posterior" mente incorporada a sus trabajos sobre la acción. La verdadera continuación de Le volontaireet l'involontaire será, en este sentido restringido, el curso que Ricoeur imparte durante 1970- 1971 en la Universidad de Lovaina con el título Sémantique de l'acISEGORfAl22 (2000)

como la preocupación por la motivación. Este posible es distinto de lo posible en los sentidos lógico. ni tenemos una intuición inmediata del sentido de nuestra propia vida. como ya se ha dicho. A este período pertenecen también otros dos artículos. En este contexto. Por otro lado.descriptivo con una 209 . aunque tiene connotaciones éticas no es en sí misma una cuestión ética. De esta manera. ya es posible encontrar alguna referencia a la filosofía analítica..71. cuya presencia. 15. posteriormente r('lcogido en El discurso de la acción. en los que. pues el error consiste en vincular la libertad con la ausencia de motivos. El autor recoge aquí sus conclusiones sobre el fra" caso de la autotransparencia de la conciencia (o en otras palabras. pero no menos objetivo que ellos puesto que también forma parte del mundo ("Philosophy of Will and Action" . será casi inevitable en el resto de la obra de Ricoeur. lo posible designa la capacidad para la realización del proyecto en la medida en que tal realización está en mipoder. recordemos. Ese factor consiste en la necesidad de introducir mediaciones. cit. Con ella aparece la noción de red conceptual de la acción. reproducido parcialmente en El discurso de la acción (cuya versión original en francés. por tanto. el artículo se convierte en ISEGOR[A/22 (2000) un puente entre la noción de motivo de Le volontaire et l'involontaire (los motivos inclinan sin determinar) y la que será desarrollada en El discurso de la acción (tratando de superar la oposición motiva/causa). Este texto de 1967 también fortalece la idea de una filosofía de la acción distinta de la ética al afirmar que la cuestión del "acto humano". Eltúrso de 1970. físico.71 y. sino una investigación previa a la ética (v. que muestra la continuidad de ciertos núcleos y actitudes. podemos seguir la pista que nos interesa en el artículo de 1967 "Philosophy ofWill and Action"7. El discurso de la acción suponen. el enfoque acción/pasión.16). 9). y bioló· gico. Los resultados para la fenomenología de la voluntad y de la acción (que son tratadas como una sola) se plasman en la concepci6ri de la libertad. como en "Philosophy of Will and Action". el sentido inmediato debe ser sustituido por el sentido mediato.. es de 1977). que. por tanto. y una transformación en la terminología del autor que le lleva a formular explícitamente la posibilidad de una filosofía de la acción. entendida primeramente como un discurso analítico. la sospecha surgida del fracaso de la conciencia inmediata debe aplicarse a la ilusión de una elección sin motivos. enriqueciéndose sucesivamente mediante el diálogo con el psicoanálisis y con la Teoría (analítica) de la acción. es decir. y "The Problem of the Will and Philosophical Discourse" (1970). dentro de los márgenes que nos interesan. y abre la puerta tanto a la mediación por el lenguaje. "Liberté: Responsabilité et decisión" (1968).NOTAS Y DISCUSIONES tion. pero cuyos efectos se prolongarán en obras posteriores. y la conexión agente/acción. la verdadera entrada en escena de la Teoría (analítica) de la acción. En el período que separa el primer volumen de la Filosofía de la Voluntad y el curso de 1970-71. la sospecha sobre el testimonio de la conciencia inmediata introduce un factor que en este texto sólo es mencionado. así como la necesidad de la interpretación. op. se comunica con la ubicación de la red conceptual de la acción en el contexto hermenéutico. en última instancia. por el sentido interpretado. apuntando en la dirección del desarrollo del curso de 1970. e introduce las nociones de fuerza y sentido. como a la exigencia de interpretar el campo motivacional. sobre la no inmediatez de la conciencia) derivadas de la lectura de Freud8: no nos conocemos a nosotros mismos de manera inmediata. que en El discurso de la acción vendrá de la mano de la filosofía analítica.

El examen de la presencia de la acción en la filosofía hermenéutica de Ricoeur debe nutrirse también de otra manera de conectar lenguaje y acción: la relación referencial constituida por la función mimética de la narración. como la actitud de Ricoeur ante el problema de la referencia germinan en esa discusión. Hacia una hermenéutica de la acción A partir de este momento (inicio de los años 70) la investigación de Ricoeur sobre la acción se interna definitivamente en la hermenéutica. Al mismo tiempo que el autor avanza en estos terrenos se va produciendo una relación dialectica con respecto a los núcleos fundamentales de su concepción de la acción. el epígrafe siguiente). Como organizador de los trayectos a través de las indagaciones sobre explicación y comprensión. en lo que afecta a la consideración de la acción como texto no debe ser ajena la inspiración del pensamiento de J. en otro plano. que da por resultado una "fenomenología lingüística" (El discurso de la acción. y sobre acción y narración. Sus anteriores conclusiones sobre la motivación. favoreciendo la articulación (parcialmente iniciada ya en los trabajos sobre Freud y en el artículo de 1967) de la fenomenología con el psicoanálisis. utilizaremos una fórmula ofrecida por el propio Ricoeur en un artículo recogido en Du texte a l'action: la de la doble ISEGORfA/22 (2000) . "The Problem of the Will and Philosophical Dis" course"9). Por su parte. Las fUentes que alimentan la inflexión hermenéutica de la investigación sobre la 210 acción pueden ser clasificadas en directas e indirectas: las primeras son las que específicamente conciernen a la acción. Nabert lO .NOTAS y DISCUSIONES doble constitución. son explícitamente tematizadas (en el mismo sentido. Entre ambos tipos de fuentes (aunque más próximos al último) pueden ser ubicados los trabajos sobre Freud ya mencionados. con la hermenéutica. El papel mediador del lenguaje y la elaboración de un concepto de motivación que vaya más allá de la oposición de causa y motivo se convierten en hitos fundamentales de este período. Cabe distinguir en esta categoría influencias heterogéneas. y las segundas las que remiten a la formación del compromiso hermenéutico de Ricoeur de modo general. mientras que algunos de los rasgos del análisis de la acción en la estela de Wittgenstein y Austin son utilizados por el autor en beneficio de sus propias expectativas. el índice de la reorien" tación hermenéutica en el modo general se sitúa preponderantemente en Finitud y Culpabilidad. sobre las funciones del lenguaje y de la interpretación en una filosofía de la acción. que a su vez encontramos en dos formas: la textual y la semiótica (v. sobre la estructura acción/pasión o. así. En el primer caso se encuentra la analogía entre lenguaje y acción. la acción como referencia de la narración. 22 y 24). sirviendo a diferentes objetivos. con la filosofía analítica y. tanto los lás tesis sobre la dicotomía explicar/comprender. analítica y fenomenológica. pero a la VeZ son reelaboradas en los nuevos contextos recibiendo de ellos otros impulsos. contri¡buyen al desarrollo de las nuevas exploraciones. al enfrentarse al desciframiento del sentido indirecto del lenguaje simbólico. sobre la conexión agente/acción. las cuestiones que afectan a las relaciones con la ética y con las ciencias humanas. v. Aún en la perspectiva general ha de ser entendida la controversia que Ricoeur mantuVo con el estructuralismo y que recordaremos más abajo. Además. a más distancia..políti" ca). entre los que destacan el tradicional problema hermenéutico de la dualidad explicar/comprender y la elucidación de las relaciones entre tiempo y narración Gunto a otras reflexiones de índole ético.

se publica "La structure symbolique de l'action"13. esa superación se prolonga ahora en el proyecto de una dialéctica entre expli" car y comprender. no cabe aquí una transposición directa como en el caso de la primera tarea: no podemos simplemente pasar de hablar de referencia del texto a hablar de referencia de la acción. sus análisis sobre comprensión y explicación. como el de la referencia de la narración. que son colocados en el horizonte de la ontología hermenéutica. H. explícitamente. en primer lugar. en especial la analogía entre texto (lenguaje) y acción según un criterio semiótjGo 14 . de la capacidad de la narración para redefinir la acción. y la segunda en "restituir la capacidad de la obra para proyectarse al exterior en la representación de un mundo que yo podría habitar" 11. La duplicidad de la tarea se corresponde con la distinción entre sentido y referencia. Este trabajo también sirve para hilvanar aún más la transición hacia la segunda de las tareas de la hermenéutica (la que afecta a la capacidad del texto para proyectarse fuera de sí mismo) al abordar en el contexto de la mediación simbólica de la acción. y constituye uno de los pilares sobre los que se sustenta la posibilidad de una hermenéutica de la acción (en cuyo marco se situarían las ciencias humanas). poniendo la concepción de G. ya que la acción es introducida como referencia de cierto tipo de textos (fundamentalmente los narrativos). un artículo que resulta bastante útil para aclarar algunos puntos relacionados con la hermenéutica de la acción. La posibilidad de forjar ficciones de carácter heurístico depende. sino que. Sólo después de establecer la analogía texto/acción en el ámbito de la primera tarea se podrá aludir a una referencia de la acción simétrica a la del texto. y ésta. Ricoeur ya se había ocupado de la dualidad explicar/comprender al final de El discurso de la acción. precisamente. y a la segunda sus análisis sobre la referencia (tanto en la metáfora como en la narración). a su vez. el desplazamiento del problema explicar/comprender desde el ámbito del texto al de la acción es llevado a cabo por Ricoeur mediante la analogía entre texto y acción. Aunque inicialmente la tarea es definida en relación con el texto trataré de justificar su extensión a la acción. El antecedente de ambas tareas puede ser reconocido en el debate que el autor sostuvo con el estructuralismo durante los años 60. Pero la cuestión de la referencia es más compleja. reflejado en gran medida en Le conf]it des interprétations.NOTAS Y DISCUSIONES tarea de la hermenéutica. así la primera tarea consistirá en "reconstruir la dinámica interna del texto". entre estos ocupa un lugar central el artículo "Le modele du texte: l'action sensée considerée comme un texte"12. Van Wright al servicio de la superación de la oposición entre causa y motivo. Por tanto. se encuadra dentro de la relación referencial que se establece entre el texto 211 . tanto el problema de la interpretación de esta acción. 1977. la acción aparece ella misma como referencia (esta relación referencial erltre texto y acción se concretará en la noción de triple mimesis). La utilización del texto como paradigma para la acción abre la posibilidad de con" siderar la interpretación del texto como modelo para la interpretación de la acción. que son situados en un plano preponderantemente epistemológico. El mismo año que aparece la edición original francesa de El discurso de la acción. Por una parte. Veamos ahora cómo se justifica la aplicación de la doble tarea al plano de la acción. A la primera vincula Ricoeur. ISEGORIA/22 (2000) Explicación y Comprensión Siguiendo el hilo de la primera tarea encontramos una serie de escritos bien representados en la selección de Du texte ¿ J'action.

que surge en Tiempo y Narración como un efec" to de la refiguración. y es un antecedente directo de la noción de refiguración. junto a ellos aparecen ahora ¡ los rasgos temporales de la acción. El concepto de identidad narrativa. donde el autor llega a hablar. de manera tal que "la configuración textual media entre la prefiguración del campo práctico y su refiguración por la recepción de la obra" (Tiempo y narración I. y (3) la aproximación a una hermenéutica de la conciencia histórica. 212 centrándose sobre todo en su dimensión temporal. y la propuesta de la noción. la referencia ocupa un lugar importante también en la primera tarea. aunque subordinada. Por otro lado. 118).NOTAS Y DISCUSIONES y la acción. sino que implica la subordinación de los aspectos epistemológicos a la dimensión hermenéutica. eminentemente práctica. La formulación de la referencia en términos de refiguración no sólo supone un cambio de vocabulario. La cuarta parte de Tiempo y Narración (volumen III) gravita en torno al tercer momento de la mÍmesis: la refiguración que la narración ejerce sobre el orden de la acción. a SÍ mismo como otro. de otro. La concepción de la referencia en términos de redescripción proviene de La Metáfora viva. cuya unidad temática (en un sentido analógico) la proporciona el actuar humaISEGORfA/22 (2000) . que ocupará un lugar fundamental en Tiempo y Narraciód 5• La refiguración de la acción El desarrollo de la segunda tarea va a suponer el paso desde la noción de referencia a la noción de refiguración a través de la estructura de la triple mimesis antes mencionada. en esta senda brevemente esbozada. Por ejemplo. (2) la refiguración ejercida sobre el mundo del lector. Este es el caso del aspecto simbólico de la acción. A pesar de que la distinción de una doble tarea de la hermenéutica muestra unos contornos bastante nítidos en su proyecto. como ya mencioné. En nuestra lectura de la obra de Ricoeur al hilo de las evoluciones de su concepción de la acción observaremos cómo en la noción de mÍmesis son reelaborados en un nuevo contexto una serie de elementos desarrollados anteriormente. el fenómeno de la interpretación tenderá un profundo puente entre ambas tareas en virtud de su conexión con la noción de comprensión. La noción aristotélica de mÍmesis como representación de la acción es sometida a una expansión que revela tres momentos de la relación entre acción y narración: el de la prefiguración (mímesis-1). es posible advertir en la segunda la presencia. de la propia red conceptual de la acción y de la manifestación de la capacidad del texto para ir más allá de sí mismo mediante la incidencia de la narración en el mundo de la acción. completa. de referencia de la acción misma. en la práctica. finalmente. puede ser tomado como guía de la siguiente transición. y con la noción de refiguración. la separación entre las dos tareas no es. que afianza algunos de los rasgos que caracterizan la manera en que Ricoeur concibe la acción. de iniciativa. por su contribución al reto suscitado por la pregunta sobre el quién de la acción. de aspectos epistemológicos. Al mismo tiempo que la cuestión de la referencia supone la implicación de aspectos ontológicos en la primera tarea. Nuestro interés debe focalizarse aquí sobre tres planos: (1) el papel fun" damental de la praxis en la réplica poética a las aporías de la fenomenología de la temporalidad. La filosofía de la acción como reapropiación de sí y llegamos. de un lado. el de la configuración (mímesis-II) y el de la refiguración (mímesis-III).

como de los intentos de articulación de ambos planos. prescrÍbk) hay que añadir la perspectiva ontológica aportada por el estudio final. con la distinción paralela entre movimiento y acción.. Lo mismo cabe decir de las cuestiones que afectan al estatuto epistemológico de una filosofía de la acción. el uso de la 213 . primera en todos los sentidos. entendido como . RICOEUR 1. pero también en él el actuar humano ocupa un lugar privilegiado. y ¿quién es el sujeto moral de imputación? La incorporación de la dimensión ética se produce también en otro principio organizador: el ritmo ternario descrÍbk. analítico. ISEGOR[Al22 (2000) continúa en SímÍsmo como otro sobre todo con respecto a la relación agente/acción y a la estructura acción/pasión. como los de D. la reflexión sobre la acción contenida en Sí mÍsmo como otro puede ser entendida como un auténtico detour en la vía larga de la autocomprensión. a su vez. o en términos generales.. Desde el punto de vista de la secuencia de los diferentes estudios la obra supone una extensión y una concreción pro" gresivas de la noción de acción. IDENTIFICACIÓN DE UNA FILOSOFÍA DE LA ACCIÓN EN P. de la acción y un discurso ético (que.'un modo de ser fundamental " al que el autor se acerca mediante una estructura que reproduce una constante procedente de los análisis de Le volontake et l'involontake: la estructura acción/pasión. o científico-inter" pretativo. Aunque este principio ternario responde a la distribución de los estudios que componen la obra (con excepción del último). la articulación entre un discurso descriptivo. incluso existe. esta secuencia se estructura en cuatro partes que se corresponden con la descom" posición de la pregunta ¿quÍéníA6 en otros tantos interrogantes: ¿quién habla?. ¿quién actúa?. Autonomía y contornos Por lo que afecta a la distinción entre filosofía de la acción y ética. entre las que destaca la articulación del discurso descriptivo con el prescriptivo. a los que he aludido más arriba. Esto es lo importante: la constatación.1. algunas ya se han señalado.NOTAS Y DISCUSIONES no. también en varios lugares. también la oposición entre causa y motivo. Davidson. relatar. así como los derivados del paso por la doble tarea hermenéutica. ¿quién se cuenta -o se narra-?. Pero estas aportaciones. son una vez más objeto de una organización conjunta enriquecida con nuevas perspectivas. relatar. en el cual podemos apreciar la relación entre teoría de la acción. prescrÍbk. al menos. se complica con nuevos argumentos. A la organización ternaria (descríbk. teoría narrativa y teoría ético-política que ya había sido indicada en Du texte a l'actÍon. Sobre la exÍstenCÍa de una filosofía de la aCCÍón 1. según Ricoeur. nuestro autor ha buscado. puede ser leído en cualquier otro orden: en realidad ninguna de las tres aproximaciones es. cuya respuesta apunta a una concepción hermenéutica del sujeto (o más exactamente a la transformación hermenéutica de la vieja noción de sujeto): al "sí-mismo". una distinción expresa entre filosofía de la acción y ética en El dÍscurso de la aCCÍón17 • Por otro lado. entre descripción y prescripción. al soL 11. En esta obra se recogen materiales anteriormente desarrollados a partir de las aproximación fenomenológica y de su contacto con la filosofía (analítica) de la acción. La reelaboración de los materiales precedentes. incorpora la dimensión política). En principio. tanto de la diferencia entre los dos tipos de discurso. en las que Ricoeur distingue entre ciertas aproximaciones filosóficas a la acción y un plano ético. y todo ello bajo el signo de la pregunta ¿quÍén?. podemos encontrar diferentes ocasiones. en ocasiones.

CohesÍÓn y diversidad de la Voluntad expresado en Le volontaire et l'ínvolontaire). sino que.Silo posible). La formación de la filosofía de la acción como integración de distintos estratos La noción de una filosofía de la acción plantea también la cuestión de la dispersión y la heterogeneidad de las investigaciones de Ricoeur en torno a la acción. abarca el conjunto de la obra. y la forma en que la segunda se sostiene sobre la primera.NOTAS Y DISCUSIONES expresión filosofía de la acción en un sentido específico restringido parece estar justificado. según el criterio de la red conceptual de la acción.2. si bien nada impide que. a través del encuentro con la filosofía ana~ lítica. en el que aún no ha sido cualificada ética. se pueda utilizar en un sentido amplio que albergue también su pensamiento ético (y probablemente. es decir.gido) .y sólo en tanto que proyecto. En este punto lo que interesa es determinar el grado de heterogeneidad. la diferencia (tematizada o simplemente de hecho) entre los dos tipos de aproximaciones o discursos justifica que poda" mas hablar de una filosofía de la acción diversa de la ética en Ricoeur. uno directo y otro indirecto.de una Filosofía 214 Hemos apuntado cómo se pueden seguir las evoluciones de una filosofía de la acción en Ricoeur partiendo de Le volontaire et l'ínvolontaire. Por un lado. el primero es el que conduce. En esta primera fase esa filosofía de la acción se caracteriza. dilucidar si esa heterogeneidad es asumida en una evolución coherente. que es el que pretendo elucidar aquí. con el proyecto . a la noción propuesta en el Curso de 1970. la acción es afrontada en un plano. por responder al modelo de la descripción fenomenológica y por hacer abstracción de la dimensión ética. autorizarían a hablar de una filosofía de la acción que incluyera el conjunto de las ideas de Ricoeur sobre la acción en su totalidad l8 . la noción de filosofía de la acción nunca puede ser atribuida al filósofo francés en un modo sistemático (contrastando. la noción de poder (y su vinculación . la fidelidad (progresivamente matizada) a la perspectiva de la primera persona. En la segunda. etc. siempre que se distinga claramente uno de otro. por otro lado.2. Ese es el lugar por excelencia ISEGORIA/22 (2000) . 1. Como se desprende de lo ya dicho el uso relevante para nosotros es el restringido. 1. política o jurí" dicamente. En cualquier caso. o si existen elementos comunes a las distintos acerca" mientas a la acción {en el sentido restrin" . frecuentemente antropológico y epistemológico (a veces ontológico). En la primera fase señalo cómo distintas aproximaciones al mundo de la acción van integrándose progresivamente en una fórmula característicamente ricoeuriana (aunque no exclusiva). donde tal denominación no se reduce a la teoría de la acción desarrollada en la segunda parte del libro. En el primer caso (filosofía de la acción en sentido restringido) .objeto.71 sobre la semántica de la acción (posteriormente recogida en El discurso de la acción). desde esta perspectiva. sus aportaciones a la filosofia política y del derecho).1. y en tal caso saber cuales son y cuál 'es su relevancia. la doble valencia del cuerpo como cuerpo propio o cuerpo. la continuidad entre ambas. La transformación de esta primera fórmula (la de Le volontaire et l'ínvolontaire) 19 contiene dos vectores. El estrato fenomenoló" gico ha contribuido a la filosofía de la acción de Ricoeur con algunos de sus elementos fundamentales: la estructura acción/pasión (no hay actividad sin pasividad). Trataré esta cuestión en dos fases. considerando el uso del concepto de acción. desde el punto de vista metodológico. plantearé el problema desde la perspectiva de la polisemia de la acción. del agente.

en "La structure symbolique de raction". Este proceso va conformando una filosofía de la acción que se caracteriza por la conjugación de fenomenología. en el capítulo III de Tiempo y Narración c I 1. lejos de yuxtaponerse. y presenta. La arti culación de las tres tradiciones no sólo se produce en SÍ mismo como otro. entonces.2. La elaboración de este último concepto constituye Uf/O de los paradigmas de la combinación de recursos fenomenológicos. El discurso de la acción. de la acción (v. se limita al discurso analítico/descriptivo de la acción surgido del encuentro de la fenomenología con el análisis del lenguaje.NOTAS YDISCUSIONES de la tematización del concepto de filosofía de la acción en Ricoeur. en principio. desde un punto de vista metodológico y epistemológico. Ricoeur propone acceder a la fenomenología a través del análisis lingüístico porque ese punto de partida tiene la ventaja de no poner inmediatamente en juego la intuición privada sino el enunciado público de la acción. que converge con algunos análisis de Tiempo y Narración (v.2. hasta incluir las reflexiones y teorías en las que el discurso (filosofía de la acción) no se ocupa directamente de la acción. o los discursos. capítulos 1y V) . Una. ISEGORfA/22 (2000) Tenemos así una acumulación de estratos que. El segundo vector de la transformación pasa por el "giro hermenéutico" del pensamiento de Ricoeur. análisis lingüístico y hermenéutica (con sus diversas conexiones con las ciencias humanas y con la teoría narrativa) . capítulo 7 del tercer volumen). es decir. también una filosofía sobre el discurso. y su correspondencia con la dualidad explicar/comprender. pero implícitamente su alcance va más allá y considero que puede ser ampliado hasta abarcar no sólo un discurso sobre la acción. y más claramente en distintos artículos de Du texte araetion. interactúan positiva y dinámicamente. analíticos. sino que se halla en El discurso de la acción (aunque de forma incipiente en lo que respecta a la hermenéutica). como en los que se dirime la distinción entre causa y motivo.1 (momento de la prefiguración de la acción). y hermenéuticos en la meditación ricoeuriana sobre la acción2o • También resulta ejemplar la constitución de la mÍmesis. A grandes rasgos estas dos facetas coinciden con las dos tareas de la hermenéutica señaladas más arriba. atravesando la trilogía Tiempo y Narración sobre la base de su conexión mimética. especialmente de mÍmesis. El estrato analítico incorpora la mediación del lenguaje como modo de escapar al cortocÍreuíto de la autoconciencia fenomenológica. es la que incorpora distintas reflexiones y propuestas en torno a las ciencias humanas utilizando como modelo la hermenéutica textual. 106) debería ser interpretada a la luz de esta conclusión. La filosofía de la acción es. En esta formulación la filosofía de la acción se distingue tanto de la ética como de las ciencias de la acción. sino también un discurso (de segundo grado) sobre el discurso de la acción. que tiene su eje en la discusión sobre la explicación y la comprensión de la acción. La otra es la que pone len juego las relaciones entre acción y narración. sino que se dirige a sí mismo paFa analizar sus relaciones con la ética y con las ciencias humanas. donde. a su vez. especialmente en la segunda parte. o en el dedi" cado a la noción de iniciativa. La afírmación del propio autor de que la teoría de la acción necesita para asegurar su autonomía una "nueva alianza entre la tradición analítica y la tradición fenomenológica y hermenéutica" (SÍ mismo como otro. De esta manera comenzamos a responder. dos facetas. a la pregunta por la naturaleza de una eventual filosofía de la acción en Ricoeur. La po]jsemia de la acción La discusión acerca de la unidadlheterogeneidad de las distintas aproximaciones 215 . aunque ambas comparten como rasgo sobresaliente la presencia del texto..

es un conencontrar otros usos secundarios o subor. explícitamente sobre ella. e incluso en algu. el concepto de acción en el que se basa la propia noción de mÍmesis. en comienza a desarrollarse el proyecto de MÍmesis. entonces.ceptoexplícitamente vinculado al signifidinados.. Le Uno de los usos más desconcertantes del ¡volontaire et l'involontaire. sin embarcambios en el mundo (v.tación un factor de imprecisión conceptual.noción de triple mÍmesis. v. a los que posteriormente ción analítica de la filosofía).NOTAS y DISCUSIONES de Ricoeur al tema de la acción debe pasar cado entra en la obra de Ricoeur fundatambién por la consideración de los dife.es introducido para expresar la relación lítica). ción involuntaria". fundamentalmente. la distinción pragma. lo que es motivo y causa. Este concepto se puede caracque Ricoeur hace del término podemos terizar por su dependencia del análisis lindistinguir.emplea su vocabulario y sus recursos (v. el determinado de acción.94).. 83. 191).1 podemos presumir que el conuna filosofía de la voluntad. Anscombe 21 . miento corporal voluntario que produce Tiempo y NarraCÍón 1. Encontramos que 216 ISEGORfA/22 (2000) . fundir al lector e introduce en la argumeno cuando se utilizan expresiones como "ac. más allá polisemia latente en estos usos puede condel estricto movimiento corporal efectivo. pero será de su obra. Este es el significado predominante en Le volontaire et mento privilegiado para afrontar la relal'involontaire. Realmente hay una polisemia usado sin distinguirlo de otros hasta SÍ misde hecho antes de que el autor reflexione mo como otro (v. contribuye. puesto que damentalmente. funde la Teoría de la acción. el autor (C) Este último significado (el relacioemplea. cit.mentalmente a partir del curso de 1970.. sino también un conjunto el presente significado.acompaña toda la reflexión del autor sobre na ocasión utiliza los términos "acción" y las relaciones entre acción y narración. "acto". y entre correlato intencional del actuar. entendida como movi. a ftiar de movimientos. por ejemplo. especialmente. 193-197). y por abstraer tales segmentos por las nociones de moción voluntaria y de su contexto social. "conduc. El término pragma designa el entre acción y acontecimiento. En el contexto fenomenológico en el que cla este uso con otros.. cuando el arco el de la Teoría de la acción (la corriente prefiguración/configuración/refiguración surgida en el contexto de la filosofía ana.166). por limitarse añadiremos el de Max Weber: a segmentos de acción expresados en frases (A) En primer lugar. especialmente en la versión repre. op. junto a la idea hecho. como ocurre cuando la motiva. 120. Este signifi. Además. "acontecimiento" como sinónimos (v. la acción apa" cepto de acción utilizado para presentar rece estrechamente ligada al concepto los rasgos estructurales de la acción es el práctico de poder (poder-hacer) y es. designada por la sentada por E. como instrul'involontaire. por ejemplo. a veces. A partir del uso 152. La de acción se extiende. Por otra parte.ahora deseo subrayar.güístico (y más ampliamente de la concepceptos de acción. y no sólo comprende un conjunto de la red conceptual de la acción.123).71 rentes usos del término "acción" a lo largo sobre la semántica de la acción. "comportamiento". de forma intercambiable nado con la noción de mÍmesis) es el que vocablos como "acción". tres con. un significado que ta". aunque también podemos ción entre acción y narración. concepto de acción se encuentra a pro(B) El segundo concepto de acción es pósito de tales relaciones. Le volontaire et go.entre acción y narración. El problema surge cuando el autor mez" de relaciones efectuadas al actuar.cado de la "praxis" en Aristóteles (queda ción y el pensamiento son contemplados claro en los capítulos II y III de Tiempo bajo el modelo de la acción: el concepto y NarraCÍón 1.

A Ricoeur Reader: ISEGORfA/22 (2000) Reflection and Imagination. y que el concepto de acción no puede tener el limitado alcance que tenía en los dos casos anteriores (A) y (B). al menos el uso de los tres primeros elementos: por una parte. la acción. y aquello que es prefigurado y refigurado por la mÍmesis. la noción de refiguración nos impulsa a seguir cuestionándonos sobre el significado de esa "textura de la vida".-). es legítimo deducir de la utilización de estos términos por parte de Ricoeur que. y sobre la naturaleza de esa vida que no se reduce a un mero fenómeno biológico (la vida sólo deja de serlo si es interpretada . En esa misma obra encontramos una afirmación que. nos permite afianzar lo que nuestra exploración del concepto de acción en 217 . tal mundo es la vida. 432 22). la vida. y que tal refiguración constituye "una acti~ va reorganización de HU es tro ser. tiempo y acción.NOTAS y DISCUSIONES el lugar final del proceso. Pues bien. en la cual el concepto de acción alcanza una significación ontológica. Esta referencia propia de la literatura nos muestra su cariz ontológico al establecer una relación entre el texto y la realidad extralingüística.en. la vida. a la cual se dirige la mÍmesis de la ficción (v. en una primera aproximación.e1-mundo (Heidegger). es ocupado por distintos términos en distintas ocasiones. y a través de éste refigura la textura (acción/pasión) de la vida.ibíd. en conexión con la anterior. son refigurados a través de la lectura. así. comienzan a formar el índice de una concepción de la r~l. y en otro momento refigura el mundo del lector. Aunque Ricoeur no se preocupa por justificar estas variaciones terminológicas ha diseminado datos suficientes para comprender. hemos visto que la idea de refiguración surgió de la evolución del concepto de referencia del texto literario que comenzó a forjarse en La metáforavíva. sino que se sitúa en el mismo plano que las nociones de mundo de la vida (Husserl) yser-en. Esta conclusión se confirma y se precisa en una de las contadísimas ocasiones ~n las que Ricoeur menciona esta cuesti6n. pero ¿en qué consiste esta realidad que es el mundo de la referencia literaria? No es el mundo de la referencia del lenguaje descriptivo o científico. por otra. Cuando la ficción regresa al mundo en términos de refiguración. 76) 23. En una revisión global del conjunto de su obra Ricoeur ha vuelto a asumir que los enunciados metafóricos y narrativos tienden a refigurar lo real por mediación de la lectura. ambos. y por si no era suficiente refigura (sobre todo en SÍ mismo como otro) la vida.el.didad como mundo de la acción. el mundo. La primera hipótesis para explicar este uso del vocabulario nos lleva necesaria~ mente a suponer que para Ricoeur existe algún tipo de imbricación semántica entre las expresiones mencionadas. el objeto de la refiguración. pero también refigura el tiempo. Si bien el problema dista de estar completamente resuelto en cuanto a la sustitución de la acción por el tiempo y por el mundo del lector como destinos de la refiguración. no resulta. en algún sentido. Pero ya iniciada esta indagación. Si el mundo sobre el que opera la refiguración es el mundo del lector. la narración refigura la acción. el tiempo es en Tiempo y Narración la dimensión fundamental del mundo de la acción. al afirmar que la mezcla del hacer y el padecer (designada por la estructura acción/pasión) constituye "la verdadera textura de la vida". y que la vida es fundamentalmente entendida por el autor desde la óptima de la acción. Podemos observar aquí cómo se establece una relación esencial entre la acción (entendida como mezcla de actividad y pasividad). y ese mundo al que regresa es el mundo del lector. "Life: A Story in Search of a Narrator".mundo" (Autobiografía intelectual. tan apremiante como el que plantea la distancia entre decir "acción" y decir "vida".

en una filosofía sito de la acción a los fenómenos sociales aprehendida cada vez más como filosofía acudiendo al encuentro de las concepciopráctica.elemento de la tríada: describir. acto de habitar (habiter)24" encontraremos una tematización explícita (AutobiografÍa intelectual. como lo muestra la introducción didáctica tendente a guiar al lector "en la poco convincente de los fenómenos socia.der este carácter fragmentario con el fenóles. Du texte ¿ raction. presentada como vehículo para tiples acepciones del término actuar' (op.gado por tener al actuar humano como tende superar los planteamientos dicotó. Desde este punto de vista.sentando la unidad temática como una unicepto de acción. cribir. ahora..planteamiento fragmentario que es mitiprensión. Ricoeur hace corresponmicos. Aunque es posible comprender el trán. es lla(Geertz) y analíticas de la acción en "La mado ser-en-el-mundo. XXXIII).. en el proceso de mejor este tercer concepto de acción. tres versiones del con. cit.' no aprehensiva.166).152. preaparecen.63). Un caso digno de ser considerado es aquel en el que el mode.cuyo orden únicamente tiene una función texto.de SÍ mismo como otro responden a un lo de la dialéctica entre explicación y com. satisfactoria hasta SÍ mismo como otro: Creo que ahora podemos apreciar pienso. 62. caerían dentro del primer transición desde la mera acción a los fenó. Sin embar. les en la dialéctica explicar/comprender (v. ría: "el actuar constituye. en el nivel de las prácticas. cit. y a la expansión aplicada al concepto de la quizás por un uso no lo suficientemente Teoría de la acción (v. de A. los diferentes estudios bién otros problemas. amplio como el del tipo (C).211). 190). que también formaría parte de la 218 ISEGORIA/22 (2000) . el concepto de acción suscita tam. y expansión del campo práctico que parte resulta más fácil entender la inestabilidad de la noción de acción en la Teoría de que nos sorprendió en el vocabulario de la acción y conduce hasta un concepto tan la refiguración yde la mÍmesis. un tercer sentido.ceptos de acción que examinamos más arrimentación de Ricoeur es precisamente la ba. una de ellas es la de Max dad "solamente analógica entre las múlWeber. de mantenerse pacíficamente en ese con. aplicar el paradigma del texto a la acción.que el concepto (e) pertenecería. dos de los con" op. explicar/comprender resulta más bien for. de manera más structure syrnbolique de l'action"25.NOTAS Y DISCUSIONES la terminología de la refiguración nos suge. En este contexto. ducción de tales fenómenos en la dialéctica al segundo elemento: narrar. Por su propia riqueza y complejidad.travesía de la polisemia del actuar" (ibíd. más arriba Al análisis de los tres conceptos de considerado (próximo a la "praxis" arisacción que acabamos de realizar hay que totélica y desarrollado a partir de la conañadir algunas precisiones para completar.. En este proceso. mientras menos sociales: sin esa justificación la intro. el nudo de lo que. la definuestras conclusiones sobre los distintos nición de acción social de Weber se incorpora con soltura.yiene a distinguir varios sentidos del actuar nas (v. 205. MacIntyre). el autor en tanto que objeto de las ciencias huma.'humano que pueden ser organizados en go. cepción de la unidad narrativa de la vida al menos en sus rasgos fundamentales. En el conjunto de la argumentación meno de la polisemia de la acción.). en primer lugar. mediante la cual el autor pre. Lo que falta en la argu. en la ontología nes sociológicas (Weber)..por tanto. el del preszada. (A) y (B). cuidado. Quedaría. usos del término en Ricoeur. la noción weberiana de acción no acaba función del trío describir/narrar/prescribir. es aplicado a los fenómenos socia.unidad temática. al menos. Por otra parte. o. SÍ mismo como otro. antropológicas heideggeriana y post-heideggeriana.

Esa misma combinación delimita el ámbito de lo posible. las distintas aproximaciones de Ricoeur al campo de la acción humana. pasividad que no sólo depende de circunstancias exteriores. en este sentido. se integran en una evolución coherente que desemboca en la fórmula de una filosofía de la acción mediante la articulación de fenomenología. de una articulación completa o sistemática. en ocasiones. La propia acción es el resultado de una combinación de actividad y pasividad. cuales son esos elementos. en las lindes de nuestra indagación. de una manera dinámica. En resumen. con la permanencia profunda de ciertos elementos claves en el contenido de la concepción básica de la acción en nuestro autor. aunque bajo diversás luces y alimentando distintos objetivos. esencial y complejo. a su vez. sino. análisis lingüístico y hermenéutica. desde el punto de vista práctico. sobre todo. la clave de la constitución de la filosofía de la acción en Ricoeur es precisamente el juego entre la diversidad representada por la polisemia de la acción y la constancia proporcionada por tales rasgos. permanecen a lo largo de toda su obra. límite y ocasión. o con la organización conceptual ofrecida por la expansión del concepto de acción y por la tríada describir/narrar/prescribir. Por otra parte. Esta adherencia se halla explícitamente acentuada en las dos obras que constituyen los extremos del recorrido (la senda de la acción) propuesto más arriba. 2.1. la justicia trata de restablecer la igualdad entre agentes y pacien" tes 26 • 219 2. Pero la estructura acción/pasión nos revela también que el mundo. y todos somos simultánea o alternativamente agentes y pacientes. la polisemia de la acción es. más precisamente. pues mientras que las primeras designan relaciones asimétricas en las que el paciente puede llegar a convertirse en víctima. es un mundo de agentes y pacientes. Acción y pasión En Ricoeur no hay acción sin pasión (o receptividad. La estructura acción/pasión está presente en todas las aproximaciones del autor al tema de la acción (aunque. Veamos. No se trata. o mejor. Pero la fragmentariedad implicada por esta polisemia debe sercomplementada. en sus diferentes versiones. por un lado. El poder. hasta el punto de que donde he hablado de filosofía de la acción podría haber dicho. de hecho y de derecho. Si. como se dice en Le volontaire et l'involontaire). la acción humana. de la acción posible. interacción. quizás con más exactitud. de otro lado.NOTAS Y DISCUSIONES polisemia de la acción. sino que anida en el interior del sujeto. a continuación. claro está. de un lado. del agente. Tres constantes dinámicas La concepción de la acción de Ricoeur presenta una serie de rasgos fundamentales que. Constantemente encontramos la convicción de que la combinación de actividad y pasividad determina la natu" raleza del actuar humano. toda acción es.sino de la utilización conjunta de recursos y materiales procedentes de tres tradiciones que no siempre son compatibles. En mi opinión. en el sentido restringido que nos interesa. una no va sin la otra. para un sujeto hecho de esa misma mezcla y confrontado a un mundü§lue es. la violencia. y la justicia son figuras de la interacción. cabe determinar un núcleo. una polisemia de la acción. que señala un modo particular de entender ISEGORIA/22 (2000) . un hecho incontestable. de modo implícito). se constituye en unos de los rasgos de esa filosofía de la acción. filosofía de la acción y de la pasión. no sólo con la ligazón ofrecida por una unidad analógica como la propuesta en Sí mismo como otro. Este último sentido define el marco de la esfera ético-política que nosotros hemos dejado fuera o.

hasta entrar en la esfera de la ontología. dimensión hermenéutica en la filosofía de la acción. de otro. ni explícitamente afirmado. Esta es una de las muchas formas en las que la subjetividad aparece implicada en la red conceptual de la acción (a la que también pertenece la voluntad). añade otra faceta a la misma inves" tigación.hacer. cit. 10 que envuelve no pocas complicaciones. su dimensión simbólica). la afirmación de nuestro poder.mismo (del SOl) en Si mismo como otro. pero la comprensión de sí también pasa por la comprensión y la interpretación de la acción (que muestra. Esta convicción conducirá finalmente a la elaboración de una hermenéutica de sí. pero aunque no fuera tematizado. especialmente a partir de los tex" 220 tos sobre Freud. símbolos. La cuestión del sujeto genera. y la con" ceptualización de este fenómeno han ocupado un lugar capital en muchas de las meditaciones del autor sobre la acción. y la acción humana. causa y motivo.). especialmente cuando ese "sí" es concebido como agente. conjuntamente. sobre todo. escribirá en un artículo de 1989 recogido en Du texte ¿ l'action (op. donde se afirma el fracaso de la conciencia inmediata y la necesidad de una mediación/interpretación en la reflexión. escribía Ricoeur en 1970 ("The Problem of the Will and Philosophical Discourse". ya apuntada en la cita anterior ("modo de ser" . y textos: la comprensión de sí coincide en última instancia con la interpretación aplicada a estos términos mediadores". identidad narrativa). su presencia (implíISEGORfA/22 (2000) . poder (poder. además. La distinción entre el acontecimiento y el mero movimiento físico.hacer). La elaboración de una hermenéutica de la conciencia histórica es entendida como "una interpretación de la relación que la narración histórica y la narración de ficción mantienen. entonces. con la pertenencia de cada uno de nosotros. Otro aspecto relevante en este punto es el suscitado por la noción de poder· hacer. y la autocomprensión será siempre entendida en términos hermenéuticos: "No hay comprensión de sí que no sea mediatizada por signos. en tanto que la noción de causa ha expresado con frecuencia en el pensarn1ento moderno las relaciones entre fenómenos naturales. A partir de ahí el autor utilizará expresiones como "cogito herido" o "mentira de la conciencia" para referirse a ese fracaso. entendido como agente (agente/paciente).. a la historia efectiva" (Temps et récit JI!. en tanto que agentes y pacientes. iniciativa. En ella el sujeto es. de nuestra capacidad para actuar. de un lado. al establecer una urdimbre de ramificaciones que comunican nociones como las de identidad (y por tanto.NOTAS y DISCUSIONES El pensamiento de Ricoeur sobre nuestra condición histórica también está guiado por la estructura acción/pasión. 186) 27 2. y cuya presencia más deliberada la hallaremos en Sí mismo como otro. responsabilidad28 . Cabe iluminar el problema de la causa y el motivo con éste mismo foco en tanto que se trate de elucidar si el agente es causa de sus acciones. Tal indagación termina también por conducir hacia la cuestión del determinismo. una de las fuentes que introducen la . La constitución conceptual de todos estos elementids reenvía al núcleo anterior ya que está regida por la estructura acción/pasión. Acción y sujeto/agente "La emergencia de la voluntad como problema filosófico expresa la progresiva emergencia de la subjetividad como modo de ser predominante". 285). Se trata de un elemento decisivo en la concepción de la acción de Ricoeur. Las relaciones entre la acción (acción/pasión) y el sujeto dan lugar a otro de los núcleos más poderosos en el área de pensamiento que fundamentalmente nos interesa de nuestro filósofo.mode of being.2. 29).

desarrollada en los estudios sobre la narración. cit. por otro. a una imaginación creadora que. ya que tal eficacia y tal dependencia se ubican dentro de la estructura general acción/pasión) . habrá que hablar. por un lado. ya que una de las funciones de la noción de poder-hacer es la de explicar la eficacia del agente en la realización de acciones y la dependencia de tales acciones con respecto a su agente (cuestiones estas que. Por otro lado. psicológicamente. a una versión específicamente ética de la misma como "¿qué debo hacer?".3. op. 398. alineada junto a la imaginación. cit. El significado de la pasión por lo posible se hace patente por contraste con el primado de la necesidad en una "ética del presente" que Ricoeur encuentra en Parménides. op... Un uso y un contenido distintos pero no incompatibles. aparece en Ricoeur como manifestación de "la liberISEGORIA/22 (2000) tad según la esperanza": "Si se quiere expresar en términos psicológicos apropiados la libertad según la esperanza. involucran el correlato de la pasividad. la idea de una cierta constitución mutua del agente y su acción. que debe ser comprendido pero también explicado. 399). sino más bien complementarios. con Kierkegaard. 2. Junto a la estructura acción/pasión. representa la fuente de lo posible (v. en el que deliberadamente nos hemos detenido. está. La nueva configuración de la pasión de lo posible a la que así accedemos designa el tercer núcleo de su filosofía de la acción. de alcance antropológico y ontológico. Por otro lado. La pasión por lo posible31 A pesar de que esta expresión es utilizada por el propio Ricoeur literalmente propondré un contenido y un uso distintos de lo~ ofrecidos por el autor. un ser que pertenece a la vez al régimen de la causalidad y al de la motivación. la conexión entre el agente y su acción sirve también al autor como perspectiva privilegiada para afrontar una concepción del sujeto. que ya de partida no recoge las decisivas implicaciones que tiene en Kierkegaard con respecto a la angustia y a la desesperación. En otro plano. se encuentra en el polo opuesto de ese primado de la necesidad. debemos tener en cuénta otros usos que el autor hace del concepto de lo posible en el conjunto de su obra. en los estoicos.. Esta expresión.NOTAS Y mSCUSIONES cita o subyacente) es otra de las constantes que debemos reconocer. haremos abstracción de las connotaciones religiosas y lo circunscribiremos al campo de la acción. preguntas del tipo "¿qué puedo 221 . y por otra parte. retendremos su determinación con respecto al primado de la necesidad y su vínculo con la ima~ ginaciÓn. de la pasión por lo posible. con la que explícitamente alude a Kierkegaard. De esta concepción. Sus enlaces con el conjunto de la red conceptual de la acción se hacen evidentes por lo que respecta al problema causa/motivo.. o si se prefiere. en Spinoza. 398)32. en el "amor fati" de Nietzsche y en el principio de realidad de Freud (v. a partir de la pregunta por el quién de la acción: un sujeto capaz de entrelazar sus intenciones con los acontecimientos del mundo. la noción de ese sujeto capaz forma parte de una filosofía de la acción que proporciona las bases sobre las que elaborar una ética de la persona o un argumento sobre el sujeto del derech0 3o. que retiene en su fórmula la marca de futuro que la promesa pone sobre la libertad" (Le conflit des interprétations. La pasión por lo posible que.399). además. estaba ya en Le volontaire et l'invo10ntairfJ9. A tal cuestión previa apunta otra clase de preguntas. Además. entendiendo el tema de lo posible desde la perspectiva de la prioridad que en Ricoeur tiene lo práctico sobre lo teóricolrepwsentativo. Con la pasión porlo posible quiero aludir a una cuestión previa (en determinado sentido) a la pregunta"¿qué hacer?".

entre la ausencia de motivos y la mera causalidad física. por supuesto. el que más directamente con cierte a la acción: entre una libertad ideal y la necesidad absoluta. qué puedo querer). de una zona media. en mi opinión. por ejemplo. XXVIII-XXIX). en realidad. y por otro. esa capacidad sería la de actuar. o los señalados por la tesis y la antítesis de la tercera anti" nomia kantiana. entre las pretensiones de un Saber Absoluto y la deriva del sin sentido. la noción de iniciativa33 . por su parte. En el aspecto positivo lo posible indica apertura de horizontes. y que manifiesta a la perfección la estructura acción/pasión del mundo de la"acción 36 • El ámbito de lo posible viene marcado por sus dos vertientes: una posi" tiva. y la incapacidad de un sujeto aniquilado o exangüe. Ahí se responde a preguntas del tipo "¿qué puedo hacer. por un lado la ambición de fundamentación última del cogito. y cómo es posible ese hacer?". En nuestro caso. La imaginación establece un nexo entre acción y ficción que Ricoeur concibe bajo la idea de la ima" ginación como "función general de lo posi" ble práctico" (Du texte ¿ J'action. 456). el tema de lo posible nos da entonces la llave para entender las otras dos constantes dinámicas: la estructura acción/pasión y la conexión acción/agente. que es el lugar ISEGOR[A/22 (2000) 222 . La búsqueda de lo posible se juega en ese "terreno intermedio". la razón con el deseo. en el aspecto negativo señala sus propios límites. cuya respuesta implica despejar otros interrogantes: por ejemplo. si es que puedo hacer algo. prefiere situarse más allá de la alternativa cogito/anti. otra negativa. según aparecen descritas en el Prefacio de Sí mismo como otro. Tal "terreno" es intermedio con respecto a diferentes hitos o mojones: podríamos identificar como tales. pero puedo actuar. la crítica de Nietzsche. y que ya he mencionado más arriba: el de la imaginación creadora. y sobre el concepto de poder (ca" mo poder-hacer o poder activo). Las indagaciones. trabajan de manera destacada a favor de la pasión por 10 posible. entre el poder de un sujeto completamente dueño de sí y de sus acciones.hacer.NOTAS Y DISCUSIONES hacer?". los límites de lo posible. pero nosotros nos limitaremos a un sector de ese ámbito intermedio.COe gito (op. Capacidad que es designada precisamente por la noción de poder. el dogmatismo y el escepticismo radical. exploración del espacio de lo inédito. En términos semejantes cabe interpretar la articulación de lo voluntario con lo involuntario. En Ricoeur la exploración recorre diferentes regiones. capacidad que. puedo intervenir. además. en el sentido de que la afirmación de una capacidad va inevitablemente unida a la determinación de sus límites. cit. Ricoeur. 225)34. forma parte integrante de la respuesta de Ricoeur al problema causa/motivo. debe moverse hoy la filosofía. y desvelando la vinculación del agente con sus acciones. la concepción del mundo como mundo de la acción o. Gracias a este doble valor la categoría de lo posible puede conjugar las nociones de creación y de finitud. la fundamentación última y la arbitrariedad. Ciertamente "Querer no es crear" (Le volontaire et J'involontaire. una y otra vez retomadas. el "terreno intermedio" en el que. sobre las nociones de causa y motivo. si es posible hacer algo (en un sentido específicamente humano) y cómo es posible ese hacer (e incluso. Este tipo de preguntas exploran en Ricoeur la zona media. puedo ser un e sujeto responsable. que separadas y maximizadas (eleva" das al rango de absolutos) determinan los extremos de un territorio filosófico inter" medio. ese "más allá" no es distinto de lo que pretendo designar con la expresión zona media.. pero aún hay otro aspecto que sirve al mismo impulso. conjugando la acción y la pasión. Otros de esos mojones extremos serían. La perspectiva de lo posible expresa también la doble valencia que la cuestión de los límites tiene en la filosofía kantiana 35 .

Cátedra. Le Juste Esprit. 1991. Pero el tema de lo posible supera en Ricoeur los contornos del cuadro que aca bo de esbozar. Cal· mann· Levy. yen esta medida. Así ocurre cuando la teoría de la imaginación centrada sobre la noción de innovación semántica es extendida hasta la esfera práctica en "L'imagination dans le discours et dans raction" (recogido en Du texte ¿ l'action. C. Paris. la calidad referencial del lenguaje nos ofrece una figura ontológica de lo posible a través de la relación entre lenguaje poético (en un sentido amplio que incluye la narración) y realidad. Madrid. ditado por $euil).NOTAS Y DISCUSIONES natural de lo posible. 1992. París. 213. Éd. París. Aux frontieres de la philosophie. París. e introd. nunca escrita como ta¡38.. 1947. e incluso ensayamos "maneras nuevas de ser en el mundo" (expresión con la que ya se está apuntando a una significación ontológica) (v. París. posibilidades que son ensayadas y probadas en el mundo de la ficción. c NOTAS I Philosophie de la volonté 1. Seuíl. París. y Critique e/ conviction. proyecto. y Soi· méme comme un autre. París. 1996). México D.). "Poetry and Possibility: An Interview with Paul Ricoeur". del que hablábamos más arriba. motivo. la innovación se hace netamente práctica cuando es interpretada desde la perspectiva de la iniciativa como comienzo y como intervención en el curso de las cosas. El discurso de la accíón. Seuíl. París. 1995. La capacidad del lenguaje para crear y re. de su proyectada Filosofía de la Voluntad). 1995.crear nos permite ver las cosas en términos de "potencialidades" en vez de en términos de "actualidades". Antes de la obra que tomamos como referencia inicial aparecieron Karl Jaspers et la philosophie de l'existence (en colab:oración con M. 1995. Paul Ricoeur: The Hermeneutics ofAction.RS. París. Siglo XXI. Seuíl. En la imaginación tomamos la medida del "yo puedo". Ricoeur. A RicoeurReader: Reflection and Imagination. La polisemia de la acción en P. Éd. Dufrenne). Le volontaire et l'involontaire. 1996. 462)40. Cádiz. La estructura acción/pasión es el índice analítico de una visión del mundo en la que la finitud y la creación no se excluyen y en la que la apuesta por lo posible permite pensar tan" to el sujeto capaz. Esprit. ISEGORIA/22 (2000) 223 . Lectures 2. 1988. La imaginación descubre nuevas posibilidades para la c acción. SAGE Publications.F. Universidad de Cádiz. (ed. intención. Este proceso es entendido por el propio autor como un momento dentro del desarrollo de una Poética de la Voluntad (ibíd..). 1990 (Símismo como otro. Du texte ¿ l'action. También se recogen algunos artículos posteriores a Símismo como otro en: Kearney. Aubier. y Lec/ures 3. Autour du politique. D. Temps présent (ree. París. 1994. Seuíl.236). y Gabriel Marcel et Karl Jaspers. l· 137). 220).. Paris. 1998 (libro electrónico) . pues penetra en su concepción de la imaginación y en sus exploraciones ontológicas y escatológicas37 • La dimensión creadora de la imaginación ha sido proyectada sobre la esfera de la acción de varios modos. 1950 (será citado por el ori- ginal francés ya que la traducción ha aparecido de forma fragmentaria y con escasa distribución). 2 La senda sugerida en estas páginas constituye una versión esquemática de la recorrida en mi trabajo La Pasión por lo Posible. Tiffeneau (dir. abier ta a lo posible (v. y nos pone en contacto con la dimensión no terminada (unfinished) de la realidad. 1948. La Contrée des philosophes.N. R. Finalmente.. La séman· tique de l'action. Después de Sí mismo como otro se han publicado distintas colecciones de artículos: Lec/ures 1. Entre los textos más recientes encon- tramos Réflexion faite. Seuíl. 1977. como la posibilidad misma de la acción histórica en un contexto post-hegeliano. Madrid. etc. 3 V. 29 (tradUCción de "Le discours de raction". Londres. Por otra parte. Bajo esa cobertura se acogen conceptos como los de agente.) (que constituía la tercera fase. así como en su conexión con la nietzscheana fuerza del presentt?9.

la palabra dubitatíva. 1970. cit. y no bajo la misma forma que tenían en Finitudy culpabilidad" en algunas de sus contribuciones a la filosofía política. por ejemplo.(traducción de De "l'interprétation. 10 La intuición de la acción como texto tíene en J Nabert uno de sus antecedentes. muchos conceptos que en Le volontaire et l'involontaire caen dentro de una filosofía de la voluntad. lo que hay inicialmente es un desplazamiento terminológico. finalmente. YNabert. • "The Problem of the Will and Philosophical Discourse". 109). sí bíen ya aparecen la capacidad del lenguaje . Seuil. concretamente la segunda sección de la segunda parte de la obra se titula "Palabra y Praxis". y más adelante: "Es por este vacío de significaciones que designan y no hacen. provocando. por supuesto. Lo posible se presenta en contraste con el "hay". al explicar su interés por la acción como un resurgimiento bajo otro nombre de un problema que fue su primer campo de investigación. París. Edie. ya que implica interacción e inserción en instituciones. naiogy of action. 7 "Philosophy of Will and Action". (2) la voluntad puede ser solitaria. Madrid. concluyendo: "El hombre que habla pone un sentido. desde el principio. 8 V. puede ser llevado a un espacio de argumentación. un voto. Autobiografía intelectual. Algunos de los artículos recogidos en Historia y Verdad (Encuentro. Paris. El desplazamiento terminológico es. tanto la voluntad como la acción. 221. The phenome. una cierta imprecisión terminológica o conceptuaL Retrospectivamente. Aubier. un propósito". De esta manera. ~ En el psicoanálisis la explicación mediante causas no es completamente separable de la explicación por intenciones y motivos. tanto en lo que se refiere a la utilización del texto como paradigma de la acción. Seuil. ocupan incluso un lugar relativamente aislado en el conjunto de la producción de Ricoeur. 1969. y remitiendo. en el sentido con que se cumple un proyecto. como la palabra articula y estructura la acción". ¡985 . movimientos que siguen el camino que sucintamente presento aquí. Aun en esta área limitada la ontología de la desproporción no reaparece como tal (v. la polisemia de la acción es ya un hecho en la práctica del trabajo de Ricoeur antes de ser tematizada por éste. A este respecto. y que nos lleva desde el ambicioso proyectoexplícito de una fllosofía de la voluntad a una fllosofía de la acción como discurso analítico-descriptivo y. 21. por ejemplo cuando afirma "Significar un sentido es tambíén. F. Eléments pour 224 ISEGOR(A/22 (2000) . Madrid. 1990.dice más que voluntad" (Autobiografía intelectual. según el autor. V. El deseo es. 1964. serán progresivamente contemplados desde la perspectiva de esa red conceptual de la acción antes mencionada. Además de estas reflexiones. habría que buscar la verdadera recuperación del tema del hombre falible) (v. como fuerza. París. Únicamente han sido retomados. Paul Ricoeur: The Hermeneutics of Action. seguramente bajo la influencia del mundo filosófico angloamericano. 1955. 'homme faillible y Finitude et culpabilité 2. Ricoeur ha señalado las siguientes diferencias entre acción y voluntad: (I) la voluntad se define primero por su intención (el proyecto en el lenguaje de Le volontaire et l'involontaire) . Patterns of Ihe Life-World. essai sur Freud. el reflejo de las evoluciones de la meditación sobre la acción en Ricoeur.31 . en cuya trama el "cuestíonamiento".O. 1. las más ínteresantes para nosotros son las que giran en torno a la palabra como modo de obrar en el artículo "Trabajo y palabra" (aparecido en Esprit en 1953). La symbolique du mal. Kearney). 6 Los temas de la desproporción y la falibilidad.H. Freud: una interpretación de la cultura. también. causa y motivo: "por su carácter de deseabilidad. Editado por JM.. 1964) contienen referencias a la acción humana. característicos de esta obra.).l' ed. 7. Madrid. a la vez. The Second Lexington Conference on Pure and Applied Phenomenology. a una reflexión sobre la praxis que afirma la polisemia de la acción. Evanston (Illínois). a los análisis sobre el proyecto: "toda significación designa un vacio que el trabajo tendrá que cumplir. Northwestern University Press. 1960). op. la noción de fragilidad utilizada en "Fragility and responsability". introduce la dimensión de 10 posible. Taurus. en definitiva. "En este sentido. 1995. pero la acción no. Y los artículos recogidos en la segunda parte de Le conflit des interprétations. y de forma marginal.para introducir "la dimensión de lo posible" (194). es su manera verbal de obrar" (192). cuanto en lo que concierne a las nociones de mímesís e interpretación de la acción. Siglo XXI. Parker y C. 1965). la reflexíón no podría ser sino la apropiación de nuestro acto de existir.. pertenece a lo que Freud llamó las 'vicisitudes» de las pulsiones" (El discurso de la acción. y la función creadora de la palabra poética. nuestro autor no distinguirá clara y expresamente entre una filosofía de la voluntad y una filosofía de la acción hasta sus últimas obras. contribuyendo a pensar la acción en el seno de una reflexión hermenéutica: "Para emplear otro lenguaje. y en el capítulo final de SOi·méme comme un autre (donde. la voluntad. con el hecho bruto. 2' ed.60. 54). Seuil. Pero esta idea acaba siendo interpretada en los términos de Le volantaire et l'involontaire. 1970. 5 Finitud y culpabilidad. en ocasiones. Traducción de Histoire et Vérité. París. y la acción por su realización. París. Pero es dificil encontrar allí algún antecedente directo de las relaciones entre lenguaje y acción desarrolladas después. el de lean Nabert.. Schrag. ed" por R. Ediciones Nueva Visión.. obrar" (191). de una forma muy compleja. la palabra dubitatíva y crítica.traducción de Réflexion faite. acción -concluye el autor. 1997. como él mismo ha reconocido.NOTAS y DISCUSIONES Introducir ahora esta noción tiene la ventaja de que nos permite comprender juntas. 1969 (traducción de Philosophie de la volonté JI: Finitude et culpabilité 1. Buenos Aires. De hecho. por el medio de una crítica aplicada a las obras y a los actos que son los signos de este acto de existir" (Le canflit des interprétalions.

1971. 16 Esta pregunta también ha orientado en nuestro país una publicación reciénteque cubre una gran parte de los problemas que Ricoeur considera: Manuel Cruz. 1986).social y lenguaje (el sistema semiológico por excelencia). Geertz han sido desarrollados en las conferencias sobre ideología y utopía dadas en Chicago en 1971 (Ideología y Utopia. Y Du texte á raction. 21 Anscombe. que el lenguaje poético expresa nuestra pertenencia profunda al mundo de la vida. Paris.I. y en "De la Metafísica a la moral". y deja que se manifll!5te el nexo ontológico de nuestro ser con los seres y con el ser (v. Amor y Justicia. en Mercedes Torrevejano (coord. Publicado inicialmente en 1986 en Facts and Values. C. E. La posición del autor en este punto es muy cercana a la de C. 11 Du texte á raction. l' La metáfora viva. 291. Madrid.. 24 Observemos que este verbo puede traducirse también por "vivir". 1986 y 1987. 11 Y 25. comprensión e intencionalidad". "Después del análisis: significado. Geertz). Toronto/Buffalo. La filosoña analítica hoy. hacer. Anuario de Filosoña del Derecho X. Barcelona. Weber y de C. 1975). Madrid.. Madrid.437. 105. Lille. 36. 1989. 13 "La structure symbolique de I'action". l' La dimensión semiológica establece un puente entre sistema simbólico. 97 Y 98 (ambos en Autobiograña intelectual). el encuentro de estas tres tradiciones no es exclusivo de Paul Ricoeur: v..99. Esprit. 1980 (traducción de La métaphore vive.. 1993. 1991.323.S. Un ejemplo bastante claro de esta relación entre un plano práctico (en la acepción restringida) y un plano ético puede apreciarse en "Aproximaciones a la persona". 1958 (existe traducción de Ana I. 1991. básicamente entre el de la Teoría de la acción y el de Weber (con la incorporación del aspecto sim" bólico que caracteriza una pesquisa antropológica como la de C.. la dimensión ontológica de la estructura acción/pasión se complementa con la aproximación realizada por el autor en el último estudio de Sí mismo como otro. París. 1991). En cuanto a otras distinciones. la mención expresa del paso de un plano al otro en la pg. Sobre esta analogía del actuar se inserta una tentativa de reapro" piación de la acepción aristotélica del ser como acto y potencia con el propósito de tener esta acepción como primer principio de un discurso sobre el actuar (v. 98. Dordrecht. ed. dos ya han sido mencionadas: la que se estableció en "Philosophy of WilI and Action". 1977.26. E. 1993. 244).40. Geertz (La Interpretación de las Culturas).es también patente en Sí mismo como otro donde la pequeña ética. por ejemplo. la interpretación de un gesto depende de un conjunto de reglas culturales de interpretación que no son privadas (v. Siglo XXI. Por otra parte. Le Juste.R. el simbolismo de la acción no es algo privado. Paris. New York. también. Seuil. 1983. París. Oxford. Éd. 23 En "L'imagination dans le discours et dans I'action" Ricoeur afirmó. París. 221). 17 V. Seuil. A récole de la Phenomenologie. Autobiograña intelectual. 12 Publicado inicialmente en inglés: "The Model of the Text: Meaningful Action Considered as a Text" .NOTAS Y DISCUSIONES une éthique.). 32. Y el estudio X de Si mismo como otro). sino que es una estructura establecida socialmente. "Méthode et taches d'une phénoménologie de la volonté". Universidad de Santiago de Compostela. Actes de la 14 Conférence internatíonale de sociologie des religions.27. 1995. como Ricoeur la denomina a veces. "La structure symbolique de I'action". Zaccaria. 1986. J Acero. 19 V.). esta homología autorizaría la transposición de los métodos estructurales al campo de la acción social. Traducción de Lectures on Ideology and Utopia. Toronto University Press. 1995. La cuestión estaba allí contemplada desde el punto de vista de la conexión que la interpretación establece entre acción individual y acción social: si el significado de la acción social (We" ber) depende del contexto simbólico proporcionado ISEGORfA/22 (2000) 225 .Western Perspectives (Doeser and Kraay. 19. Columbia University Press. 29. j. El discurso de la acción. 121. Intention.9.13). 529. por tanto.).. la significación de la acción es. Caparrós editores. Taurus. 22 A Ricoeur Reader: ReIJection and Imaginatíon (Mario J Valdés. Martinius NijhoffPhilosophy Library. Vrin. 20 Sobre este punto son reveladoras las palabras del autor en su "Autobiografía intelectual". Éd. "Entre hermenéutica y analítica: del contraste a la colaboración". Algunos de los elementos de este ensayo que aluden al pensamiento de M. 1977. Montaigne. Secrétariat C. Stellino: Intención. al considerar la fuerza heurística de la ficción. 98. 1996 (traducciones de: Temps et récit L JI Y IIL Seuil. pública. Du texte á raction.40. 55.562. 25 Es posible hallar algunos elementos que favorecen la articulación entre diferentes conceptos de acción. Y-en el Prólogo de Ricoeur. Gedisa. Strasbourg. Y G. Así. 10. 18 En este caso la acción alcanza una significación metafísica en la categoría totalizadora del actuar: hablar. Por otra parte.425. Méjico.50. París. B. Y Tiempo y Narración IJI. Paidós/I.. ¿A quién pertenece 10 ocurrido?. Blackwell. ed. 119): sobre una conexión análoga entre filosofía de la acción y filosofía del derecho puede verse "Qui est le sujet du droit?". 38/3 (1971). Tiempo y narración Iy IL Crístiandad. ocupa un lugar bien determinado en los estudios 7 a 9.124 (v.132. Social Research. 1986. 1986. Madrid. La paginación será de la edición de bolsillo). A. 1984 Y 1985. Cristiandad.U. Barcelona. Más allá de los límites estructuralistas la dimensión simbólica de la acción junto a la utilización paradigmática del texto llevarán a Ricoeur a concebir una cierta legibilidad de la acción. y la que hacía de Le volontaire et l'ínvolontaire una investigación meramente descriptiva: la distinción -junto a la articulación. narrar e imputar aparecen entonces como figuras (analógicas) del actuar. Philosophical ReIJections from Western and Non. 29.

G. 17 En Temps et récit encontramos múltiples ejemplos: "somos agentes de la hitorla sólo en la medida en que somos sus pacientes (op. 115. en este sentido la propuesta de Ricoeur consiste en que "hay que reabrir el pasado. "La liberté selon l'es" pérance". La posibilidad de la historia depende del deber de impedir que la distancia entre espacio de experiencia y horizonte de expectativa se haga excesiva: "La implicación ética y política permanente de las categorías metahistóricas de expectativa y de experiencia es entonces clara. n° 3. 386. "Text and Action: The Hermeneutics of Existence".hacer y su correlato. H. 1990. por otro. sección II en el capítulo ¡de la primera parte: L 'imputation du moi: SE décider.). 69 . Ricoeur escribe (conectando este uso de la imaginación con la eidética husserliana): "La imaginación es un instrumento indispensable en la investigación de lo posible" (op. B.84)_ 36 V. Por otra parte. Esprit. 374. Madison. 28 La noción de responsabilidad. 26 V. Madison ya habló de Ricoeur como de un filósofo apasionado (v. en el mismo sentido. más allá de esta mención.político. tomo XLVI. nO 2. "A signífical.. por tanto el horizonte de expectativa debe acercarse al presente "por un escalonamiento de proyectos intermedios al alcance de la acción" (ibíd..op. la discusión sobre la adscripción en Sí mismo como otro. Madrid. 389).. op.. Le Juste. 30 V. "Approches de la personne". Revue de l'Université d'Ottawa. 1990. Paris. Y "Qui est le sujet du droit?".. cómo la noción de iniciativa responde a esta manera de entender lo posible. 35 En alguno de sus aspectos la idea de la zona media. 1871). Revista portuguesa de fllosofla. 1995. que las expectativas no apunten demasiado lejos (tal exceso es el peligro de la utopía).). 1985.. oríentation et signifícation de l'enterprise philosophique de Paul Ricoeur". En cuanto al espacio de experiencia. YF.Marzo.un puente entre lenguaje y sistema simbólico-social que autoriza la transposición de los métodos estructurales (implicados en la dialéctica entre explicar y comprender) desde la esfera lingüística (texto) a la esfera práctica (fenómenos sociales) (v. 37-40). Revue de Métaphysique et de Morale. Enero. "una hermenéutica de la libertad religiosa es una interpretación de la libertad conforme a la interpretación de la resurrección en términos de promesa y esperanza" (ibid. 33 El carácter ejemplar de la iniciativa no implica la limitación del paradigma de Jo posible a la acción individual. soportar. n04. Paralelamente es necesario evitar el estrechamiento del espacio de experiencia que se produce bajo la consideración del pasado como algo acabado. 29 V.305. "Esquise. 1993.124). y finalmente con el problema de la causalidad a través de la noción de intervención de G. definitivamente cerrado. por ejemplo. cit. padecer y sufrir también son hechos de interacción: "el no. Este fondo existencial se acompaña de un rigor intelectual y de un talante equilibrado... que el término "pasión" no se usa aqui con el mismo sentido que cuando designa el polo pasivo de la estructura actividadlpasividad. 32 La noción de libertad según la esperanza supone contemplar el sentido de la existencia (de mi existencia) a la luz de la resurrección (v. por un lado. cit. impedidas. Paris. D. Caparrós Editores. Seghers. 34 Ya en Finitud yculpabilidad. Omitir. 158. pertenece al ámbito ético. sino que incluso constituye un deber.ao « crítica» de Le volontaire et lInvolontaire". reavivar en él potencialidades incumplidas.NOTAS y DISCUSIONES por la cultura..).272). 391. en AmoryJusticia.JI964). el de la acción individual (Teoría de la acción) está en función de su contexto motivacional.. sería compatible con la interpretación de la filosofía de Ricoeur como una filosofía de los límites o una filosofía "crítica" (en sentido kantiano) (v.. op. cit. el concepto de circunstancia.321.). 31 Uno de los más destacados especialistas en la obra de Ricoeur ha llegado a hablar del "verdadero corazón existencial y alma del pensamiento de Ricoeur" en términos próximos a esta idea de lo posi- 226 ISEGORIA/22 (2000) . 375. Le conf]it des interprétations. con la articulación de la actividad y la receptividad en el análisis del cuerpo de Le volontaire et lInvolontaire.40. 397). Vansina. F. nO 160. cit. con la noción de poder. El pasado no es algo cerrado y acabado de modo absoluto. 49.130 (trad..). incluso masacradas" (op. De esta manera. En ese sentido el pasado también es posíble (esta misma expresión podría ser suscitada por el modelo teleológico desarrollado por el autor en la dialéctica entre arqueología y teleología contenida en sus trabajos sobre Freud). 179-108. como marco de lo posible. podríamos decir: también elpasado esposible. reabrirlo no sólo es factible. cit. Esta tarea supone. en cuanto tal. Van Wright (Du texte á l'action. Sí mismo como otro. Éditions Esprit. 389. 388. Una de las primeras monografias sobre Ricoeur (concretamente el primer libro dedicado a su pensamiento en Francia) se tituló precisamente Paul Ricoeur ou la liberté selon l'esperance (Michel Philibert. v. Henriques. 31 No me parece necesario subrayar. nota 14. 29. la tarea es impedir que la tensión entre estos dos polos del pensamiento de la historia se convierta en cisma" (Temps et récit IJI. que contribuyen a conformar la personalidad filosófica de nuestro autor. 135 Y 136). pero Ricoeur se ocupa en diversas ocasiones de la conexión agente/acción como elemento éticamente neutral que puede servir de sustrato a la responsabilidad (v. En lo que afecta al horizonte de expectativa latarea se resume en hacerposible la acción (de ahí el escalonamiento de proyectos intermedios "al alcance de la acción". etc. 268. conectando.obrar es también un obrar" (ibíd.. 161).. Paul Ricoeur ou la liberté selon l'esperance. 390). la constitución semiológica del sistema social proporcionaba -v.. 105. cit. o el análisis de la acción voluntaria en Le volontaire et lInvolontaire). que eviten "desesperar de la acción" y formulen un "camino practicable" . por una parte.

. Esta dimensión. acting animal»)..creación ("Poetry and Possibility: An Interview with Paul Ricoeur". Madison.. y que el ser humano siempre puede ser más y de otra manera (v. RéIlexion fiate. no sólo animal rationale. viene a sumarse a la manifestación de lo posible en la mutua formación del ser que soy y de la acción. Arendt. 1993. tal y como ya aparecía en Le volontaire et l'involontaire. respondió que tenia en mente el uso griego del término poiesis.NOTAS Y DISCUSIONES ble. Valdés. cit. más abajo. Considerando todos estos elementos. G. Preguntado también acerca del significado de la referencia a lo poético en la expresión "Poética de la Voluntad'. 38 En su autobiografía intelectual. 25). n04. Por otra parte. Paidós. Barcelona. H. el autor ha recordado que la tercera parte de esa FiJosofIa de la Voluntad debia desplegarse en una "poética de las experiencias de creación y de recreación" ("Autobiographie intellectuelle".. 40 Paralelamente.1987. speaking animal»). en una entrevista publicada en 1981. 39 La virtud inaugural de la acción aproxima a Ricoeur al pensamiento de H. sino también el . que aquí es abierta por la literatura. En el mismo artículo Madison nos ofrece su propia concepción al subrayar la presencia de la acción en la antropología de Ricoeur: "El ser humano no es sólo el 'animal que habla» (. 165). Revue de l'U" niversité d'Ottawa. sobre los simbolismos. A Rlcoeur Reader: ReIlection and Imagination . La condición humana. 141). y sobre la narración bajo la perspectiva de la creatividad. ed. 44). ISEGORIAI22 (2000) 227 . cit. "Text and Action: The Hermeneutics ofExistence". no hay un "ego" terminado (v. 1981..animal que actúa» (. Esprit. Otra perspectiva que refuerza nuestra interpretación de la pasión por 10 posible eS la ofrecida por James R. afirmando que la eSencia de la actualidad humana eS la potencialidad (" Potencialityis the essence o[human actualitj') . sino también animal agens" (op. el fenómeno de la innovación semántica es presentado como "un excelente ejemplo de creación" (op. Arendt quien también subraya el aspecto innovador de la acción humana. la referencia a la capacidad del lenguaje para crear y re.202). el tema de lo posible podría ser enmarcado dentro de una refleXión general sobre la creatividad.crear). op. 144). Kerygma (Ottawa).. Ricoeur ubicó sus trabajos sobre la voluntad. 456) (v. su capacidad de comenzar (v" por ejemplo. 1985. cuyo sentido es el de re. 21.65-95. En el mismo articulo.Mario]. llegando a afirmar: "mi único problema desde que comencé a reflexionar es la creatividad" ("L'Histoire comme Récit et comme Pratique". 454). Pambrun en "Human Action and the Future:Rera" ding our Theology of Creation". cit.. B. 201.