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el arte de representar

el tiempo

el arte rupestre analizado desde el


punto de vista del calendario lakota

Xabier Gezuraga Jauregi


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“Lleno esta pipa de sauce rojo, pero, antes de que la consumamos, debes conocer cómo se
fabricó y qué significa. Estas cuatro cintas que cuelgan de su cañón son las cuatro regiones
del universo. La negra representa el oeste, donde habitan los seres del trueno, que nos envían
la lluvia, la blanca, el norte, de donde proviene el vasto viento blanco purificador, la roja, el
este, donde brota la luz y donde el lucero del alba mora para conceder sabiduría a los
humanos; y la amarilla el sur, del que proceden el estío y la facultad de crecer…

Alce Negro habla John G. Neihardt

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ÍNDICE

INTRODUCCIÓN -5

ORDEN CRONOLÓGICO -6

EL ARTE RUPESTRE DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL CALENDARIO LAKOTA -10

INTERPRETACIÓN DEL PANEL PRINCIPAL DE ARMINTXE -57

CONCLUSIONES -84

ANÁLISIS DE CUEVAS USANDO LA TEORÍA DEL ARTE RUPESTRE COMO


REPRESENTACIÓN DE PERIODOS DE TIEMPO.

LUMENTXA, -95

EKAIN, -103

NIAUX, -111

ATXURRA. -129

HIPÓTESIS DE MOVILIDAD. -133

FOTOGRAFIANDO EL CIELO -141

EL AUTOR -150

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INTRODUCCIÓN

En este libro voy a intentar explicar mi visión e interpretación del arte rupestre. Hasta el año
2016 yo era un aficionado que seguía al pie de la letra las explicaciones que nos daban los
arqueólogos contemporáneos con Clottes a la cabeza. Pero cambió totalmente cuando
descubrimos los grabados de la cueva de Armintxe, en Lekeitio, Bizkaia.

En pocas palabras, analizando las imágenes, llegué a la conclusión de que gran parte del arte
rupestre, era simplemente una representación del tiempo, el ser humano de la época al igual
que la mayoría de grupos indígenas del mundo, utilizaba los ciclos de vida anuales de
animales y plantas para representar periodos de tiempo. A grandes rasgos puedo decir que el
caballo era una representación del invierno y el bisonte del verano, a medida que uno muere
nace el otro y cada periodo del año nos es mostrado dibujando un animal con las
características que tiene en ese periodo (celo, cambios de pelaje, etc.) Los periodos
temporales están determinados por los ciclos del sol, la luna y las estrellas. Las
representaciones artísticas son combinaciones de los dos elementos, animales y astros, de esa
manera nos muestran momentos concretos.

Es difícil resumir el camino que me ha llevado a escribir este libro, así como el orden a la
hora de estructurarlo. Todo empezó bastante antes del descubrimiento de los grabados
rupestres, pero a partir de ese momento comencé a hacerme unas preguntas e intenté buscar
unas respuestas, partiendo desde cero, sin ninguna pretensión de obtener ningún resultado.
Era simple curiosidad, quería analizar lo que veía por mi mismo, sin contaminarme
demasiado por las impresiones de los arqueólogos, poniendo en cuestión todo lo dicho hasta
entonces a menos que fuera irrefutable, el modelo de sociedad paleolítica aceptado
mayoritariamente en ese momento, tenía muchas lagunas y se sostenía en aseveraciones
bastante dudosas, tomadas por buenas por inercia o por el buen nombre de los expertos en
cuestión.

El tema es bastante complejo, si lo relatara en un orden cronológico, sería prácticamente


imposible hacerlo de una forma didáctica o fácil de entender, la construcción del modelo ha
sido un camino de ida y vuelta, donde cada nuevo descubrimiento obligaba a recolocar o
anular el modelo anterior. Si hiciera un diagrama para describir la conformación del modelo
final, sería prácticamente ilegible, con multitud de flechas entrecruzadas y tachones de
posibilidades descartadas.

A modo de resumen y de forma muy genérica podéis ver el esquema del camino recorrido
por orden cronológico, en las siguientes páginas.

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ORDEN CRONOLÓGICO

2005-2015 Durante este periodo mi dediqué exclusivamente a la fotografía, mi obsesión era


la fuerza de la naturaleza, al principio contemplaba y fotografiaba especialmente las
tormentas, pero con el tiempo, el sol, la luna y los fenómenos ópticos ganaron terreno.
Página web: http://www.lekitxokozeruak.com/ (Ver anexo 1)

2016 El 1 de Mayo de 2016, conseguimos entrar en la cueva de Armintxe, cueva que se había
taponado para urbanizar la zona. Ese mismo día encontramos una gran serie de grabados,
incluido el espectacular panel principal. Durante el verano hicimos varias incursiones más
para topografiar y fotografiar la cueva. En otoño comencé a analizar las fotografías de una
forma más profunda, en diciembre escribí las primeras impresiones del análisis.

2017 A finales de marzo, entré en la cueva de Lumentxa al amanecer y descubrí que la luz de
la boca trasera llega al panel de los bisontes en celo por un pequeño agujero. Parecía
relacionar los bisontes y los equinoccios.

En noviembre tras comparar el incidente de Lumentxa y las conclusiones del primer informe
de Armintxe, llegué a la conclusión de que Armintxe representa un calendario, donde los
animales representan estaciones.

Tras ver el documental de Chantall Jeguez-Wollowitz, acerca de Lascaux y las estrellas, hice
un análisis comparativo de las imágenes y el firmamento de la época usando el programa
Stellarium y me di cuenta de que el panel principal de Armintxe era una representación del
firmamento estelar, este hecho confirmaba la teoría del uso de animales para representar el
tiempo.

Para presentar el descubrimiento hice un video sin apenas edición, una captura de pantalla
para explicar el camino seguido hasta el increíble descubrimiento. El video estaba hecho a
trompicones con numerosos errores astronómicos, ya que en ese momento desconocía
totalmente la materia, no tomé en cuenta la precesión de los equinoccios, no distinguía entre
solsticios y equinoccios… pero al final el resultado era el mismo. Mantengo el video tal y
como lo subí aquel día para que quede testimonio del momento:
https://www.youtube.com/watch?v=YH-Dn5F02Sw

Unos días más tarde mandé un montón de E-mails a arqueólogos y astrónomos, por supuesto,
todo el mundo pensó que era mentira o que estaba loco. Asumí que nadie iba a creerme,
entonces tenía dos opciones:

A- Perder el tiempo intentando convencer al mundo.


B- Continuar buscando respuestas siguiendo el nuevo camino abierto.

Decidí que la segunda opción era la mejor, y continué buscando relaciones entre el arte
rupestre y los periodos de tiempo.


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En diciembre descubrí que representaciones de otras cuevas estaban basadas en el
firmamento estelar, Altamira, Chauvet y Lascaux, como se puede ver en el siguiente video:
https://www.youtube.com/watch?v=OB3h33qGHFI

Unos días más tarde fui a la réplica de la cercana cueva de Ekain, los símbolos confirmaban
el calendario de Armintxe, los caballos parecían imitar fases de la luna, y el panel principal
parecía representar las fases de un eclipse total de luna.

En noviembre de 2017 escribí mis conclusines:


https://drive.google.com/open?id=1nRjwspuIrSGS-D3RrSav05nSs3bWXE4f
En el momento de escribir este documento no tenía ni idea sobre astronomía y muy poco
sobre arte rupestre, la verdad es que tiene bastantes errores fruto del inesperado
descubrimiento.

2018

Para completar el calendario necesitaba más cuevas con la misma simbología que Armintxe y
Ekain. Curiosamente parecía haber una unidad cultural entre las cuevas del cantábrico y las
de la región de Ariege, Niaux daba las más espectaculares pistas para completar las piezas
que faltaban del calendario. En abril realicé el viaje río arriba, siguiendo el Adour, visitando
las ubicaciones de algunos yacimientos, hasta llegar a la región de Ariege, que culminé con la
visita a la cueva de Niaux, allí pude ver cómo representaban el tiempo mezclando figuras
animales con fases lunares.

2019

En enero, una vez completado el calendario, viendo de manera un poco genérica la


simbología utilizada en cada cueva ya que no dispongo de acceso porque no soy un
profesional, planteo una hipótesis de movilidad en el artículo el viaje del salmón:
https://barnebidaia.blogspot.com/p/el-viaje-del-salmon.html

En él planteo el uso de las canoas, usando el río como autopista entre el cantábrico y el
pirineo, pasarían el invierno en su refugio costero gracias al efecto termorregulador del
cantábrico, y cuando llegaba el deshielo en primavera, comenzarían a remontar el río
paulatinamente para pasar el verano en los valles pirenaicos. En otoño iniciarían el camino de
vuelta antes del cierre invernal.

Continuando con la pista del río busco tribus indígenas y posibles semejanzas con el
calendario magdaleniense. Me encuentro con grandes similitudes en las tribus
norteamericanas, sobre todo en los Lakota:

Clima y vegetación parecidos al cantábrico glacial, cultura del bisonte, herramientas de sílex
y hueso, cultura arraigada a los ríos, calendario basado en la luna y los ciclos de vida de los
animales, constelaciones de bisontes, manos etc. Me sumerjo en su cultura y su visión del
calendario.

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1-5-2016. Los miembros del grupo de
espeleología ADES descubrimos la cueva
de Armintxe y sus grabados rupestres

1ª Interpretación.
Hay algunas imágenes claras, la cabra
herida, el león, los caballos con zarpazos

y algo parecido a un río. Parece una Es una primera
escena de caza y abundancia. impresión, habría
Definir exactamente el panel:
que definir mejor
-Descripción de César
el panel.
González, de los animales del
panel.
- Dibujar de forma precisa
todas las líneas.

2ºInterpretación.
Tres de los caballos tienen una cabra en
la cabeza, las cabras parecen morir al
igual que los caballos, de los caballos Es una impresión
muertos salen unas líneas que se subjetiva, podría

convierten en bisontes. Parece significar
Pero como parte objetiva
podemos ver que los caballos
enseñarnos las fases de la muerte cualquier cosa.
se transforman en bisontes.
Los animales parecen
formar parte de un sistema
de símbolos, no son meros
animales.
Lumentxa
Los bisontes en celo
representan el otoño, los

3ª Interpretación: Las estaciones
animales representan Lumentxa + Armintxe
estaciones. Bisontes= verano,
Caballos=invierno
La muerte del caballo para
Comprobación de la teoría de
convertirse en bisonte. El final del
invierno, la llegada del verano. Chantall en Stellarium.
Armintxe representa el
Ekain
firmamento. Río= Vía Láctea.
Confirma la símbolos de
Armintxe y nos muestra los
Constelaciones de animales.
caballos como ciclos
lunares del invierno.

Niaux
4ª Interpretación: Calendario complejo.
Lumentxa+Armintxe+Ekain+Niaux
Confirma símbolos de Armintxe,
Armintxe muestra el periodo que va desde el
es un completo calendario donde
nos muestra los bisontes y ciervos
invierno hasta la primavera, donde comienza
el año. La cabra representa el calendario,
como representación de las lunas
del “gran verano”.
la relación del año y los ciclos lunares , los
caballos y los bisontes los ciclos lunares de
cada estación. El panel completo nos
muestra además la posición de sus
constelaciones.
Hipótesis de movilidad. Si equiparamos los
periodos de tiempo representados como
periodos en lo que habitaron las cuevas.
Podemos determinar que durante una época En la búsqueda de indígenas con
algunas tribus nómadas pasaban el invierno
en la costa y se adentraban en el pirineo similares sistemas de
durante el verano, utilizaban el río como calendario me encuentro con los
medio de transporte. Lakota, su lógica explica el
calendario magdaleniense.
8
El recorrido me ha llevado ha relacionar directamente, parte del arte paleolítico con el
calendario Lakota, y aunque tengan sus diferencias, es interesante verlo desde una visión
indígena, ya que nos da las claves para entender el pasado, cosa que desde la sociedad actual
no podemos hacer, ya que hemos perdido toda conexión con la naturaleza, la tierra y el cielo.
La luz eléctrica nos ha cegado, las estrellas han desaparecido y no tenemos ni idea del cambio
de la posición del sol al amanecer y a pesar de que vemos la luna, no la tenemos en cuenta.
Hasta ahora, los pocos que decíamos que las representaciones artísticas del magdaleniense e
incluso épocas anteriores estaban relacionadas con las estrellas, el sol y la luna, éramos vistos
como excéntricos o iluminados que hablábamos sin ningún fundamento, nadábamos a
contracorriente.

Por suerte el auge de la arqueoastronomía nos está mostrando el conocimiento indígena,


basado en la observación del firmamento, decenas de estudios confirman anualmente estas
actitudes en grupos humanos diseminados por todo el mundo, desde la actualidad hasta
épocas remotas que se pierden en el tiempo. En muy poco tiempo la corriente está cambiando
de sentido, dentro de poco la mayoría de los arqueólogos que hoy lo niega no tendrá más
remedio que aceptarlo.

Hace miles de años, el calendario era la naturaleza, mirando las estrellas y la posición del sol
podían determinar los equinoccios y los solsticios, cuándo iba a comenzar y terminar cada
estación, las lunas subdividían cada estación, sabían en qué momento de su ciclo de vida
anual se encontraban los animales, controlaban sus migraciones, así como la aparición de
todo tipo de frutos.

Así lo han hecho las tribus norteamericanas, los indígenas de Centroamérica y Sudamérica.
En China, Mongolia y resto de Asia, en Australia y África, y por mucho que cueste aceptarlo,
así lo hacían los indígenas de Europa.

La decisión final de cómo estructurar el libro ha sido la de utilizar el pensamiento y sistema


de medir el tiempo Lakota para explicar el calendario rupestre, una vez descrito el sistema,
interpreto el panel de Armintxe y luego desarrollo la interpretación de varias cuevas
siguiendo el esquema temporal y una vez descritas las cuevas, muestro una hipótesis de
posibles movimientos de grupos nómadas.

En el anexo final muestro mi afición por fotografiar el cielo, que ha sido uno de los
principales motivos para llegar a estas conclusiones, por supuesto que unido a la afición a la
espeleología y a la prehistoria.








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EL ARTE RUPESTRE DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL CALENDARIO
LAKOTA

El conocimiento de la cultura Lakota, las fuentes.


La bibliografía utilizada para recopilar los aspetos culturales de los Lakota ha sido la
siguiente: “Alce Negro habla” (John.G.Neihardt), “The Sixth Grandfather” (Raymond J.De
Mallie), “Lakota Belief and Ritual” (James.R. Walker), “The Lakota star knowledge”
(Ronald Goodman) y “The spirit and the sky” (Mark Hollabaugh).

En este artículo no pretendo escribir un resumen de los conocimientos de la cultura Lakota,


porque solo la conozco superficialmente, simplemente voy a desarrollar ciertos aspectos de
su calendario y astronomía que coinciden con la cultura magdaleniense. Me parece
importante conocer por sus palabras algunos de sus mitos relacionados con los movimientos
del sol, para ver la carga espiritual que tienen.
“Alce Negro habla” nos muestra las enseñanzas del hombre medicina Black Elk, narradas por
el poeta John Neidhart, Alce Negro quería que su cultura no se perdiera y quiso transmitir lo
que sabía a Neidhart, este escritor llevó a su hija para escribir la transcripción de las palabras
de Alce Negro, años más tarde el libro de Neidhart cobró gran relevancia para el estudio de la
cultura Lakota pero tenía que relativizarse ya que el escritor añadía sus propias frases, las
transcripciones originales tenían un valor incalculable y De Mallie convenció a los Neidhart
para hacerlas públicas, así se publicó “The Sixth Grandfather”.
Aunque parte de la visión de Alce Negro también se pone en cuestión, ya que éste se había
cristianizado, esta obra es sin duda fundamental para entender la ideosincrasia de su pueblo.
Por otro lado James Walker compartió durante 18 años la vida y costumbres de los Sioux
Oglala, en su reserva de Pine Ridge, se dedicó a recopilar información y publicó varios
libros, entre ellos, “Lakota Belief and Ritual”
A continuación unos extractos principalmente de “Alce Negro habla” o “the six
grandfathers”, con algunas notas de Walker.

10
La pipa sagrada

“Lleno esta pipa de sauce rojo, pero, antes de que la consumamos, debes conocer como se
fabricó y que significa. Estas cuatro cintas que cuelgan de su cañón son las cuatro regiones
del universo. La negra representa el oeste, donde habitan los seres del trueno, que nos envían
la lluvia, la blanca, el norte, de donde proviene el vasto viento blanco purificador, la roja, el
este, donde brota la luz y donde el lucero del alba mora para conceder sabiduría a los
humanos; y la amarilla el sur, del que proceden el estío y la facultad de crecer.”

-Los seres del trueno, Wakinyan, son encarnaciones del poder del oeste, manifiestos en la
violencia y capacidad destructiva de las tormentas de rayos y truenos. Se les simboliza como
aves gigantescas (thunderbirds) cuyas alas extendidas son nubes negras y que lanzan
relámpagos por los ojos.
-El sauce rojo es para los Lakota un árbol sagrado, se dice que es el único árbol donde no
alcanzan los rayos de los wakinyan.
-En el norte habita el gigante blanco, Waziya, es una figura contraria, que se envuelve en sus
ropajes durante el verano y se los quita en invierno, agitándolos para producir nieve.
-El lucero del alba es el planeta Venus.

“Y mientras cantaba, brotaba de su boca una nube blanca de agradable olor. Entregó algo al
jefe, era una pipa con una cría de bisonte tallada en un lado para denotar la tierra que nos
sustenta y alimenta y, colgadas del cañón, doce plumas de águila atadas con unas hierbas que
no se podían partir.”
“...Luego se puso a cantar de nuevo y abandonó el tipi; y en tanto que el pueblo contemplaba
su partida, se convirtió en un bisonte blanco que se alejó al galope, resoplando y no tardó en
desaparecer.”
“…y la puso sobre un hueso de bisonte, porque ese animal era sagrado y nos proporcionaba
comida y cobijo. Encendió la pipa, la ofreció a las cuatro regiones, al Espíritu de lo Alto y a
la Madre Tierra…”

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Las visiones
“Entonces miré a las nubes y aparecieron de ellas dos hombres cabeza abajo como flechas
que cayeran; y mientras se acercaban cantaban un himno y el trueno era como el redoble del
tambor… ...Me quedé sentado contemplándolos. Venían de donde viven los gigantes (norte).
Pero cuando estaban cerca de mi, se desviaron hacia el lugar en que el sol se pone y se
convirtieron de pronto en gansos”
“Miré y había un caballo bayo, que rompió a hablar.
-¡Aquí me tienes! - exclamó – Ahora veras mi historia.
Se encaró hacia donde el sol se pone y dijo:
- ¡Míralos! Ahora tu sabrás su historia.
Miré. Y había doce caballos negros alineados de frente con collares de pezuñas de bisonte, y
eran bellos, pero yo tenía miedo, porque sus crines relampagueaban y el trueno anidaba en
sus ollares.
El caballo bayo se dio la vuelta hacia donde vive el gran gigante blanco (el norte) y dijo:
¡Mira!
Y había doce caballos blancos alineados de frente. Sus crines se agitaban como la ventisca, y
sus ollares despedían un rugido, y por encima de ellos se cernían y volteaban gansos blancos.
El caballo bayo dio la vuelta hacia donde el sol luce siempre (el este) y me impidió mirar. Y
doce alazanes, con collares de dientes de alce, estaban alineados de frente y sus ojos
destellaban como el lucero del alba y sus crines resplandecían como la aurora.
Entonces el caballo bayo se dio la vuelta hasta estar encarado hacia el lugar hacia donde
siempre se mira (el sur). Y había doce caballos blackskin alineados de frente, con astas en la
cabeza y crines que crecían como árboles y hierbas.”

-En un plano simbólico los gansos son “akichiita”, mensajeros, aliados de los poderes del
norte.
- Después de la muerte, el alma viaja hacia el sur por el cielo, siguiendo la estela de la Vía
Láctea (wanagi thachaku, “el camino fantasma”) hacia la tierra de los muertos. Así pues a
lo largo de la vida uno siempre mira hacia el sur.

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“Y luego íbamos andando cuando el cúmulo nuboso que nos precedía se transformó en un
tipi, cuya entrada, que estaba abierta, era un arco iris y a través de ella pude entrever a seis
ancianos sentados en fila…
… Señaló luego a un hombre que era rojo brillante, color de lo bueno y la abundancia, y
mientras lo señalaba, el hombre rojo se tumbó y se revolcó y se transformó en un bisonte que,
levantándose, galopó hacia los alazanes del este, los cuales se volvieron así mismo bisontes,
rollizos, numerosos.”

“Hacía tanto frío que el sol se repetía en el horizonte” (parhelio)


“Recuerdo el invierno de los cien muertos”
“Estuvimos en la región contigua a Bighorn durante toda una luna…”
“La luna vive 28 días”
“Y cuando la luna mordida se demoró”(cuarto menguante)
“En la luna en que engordan los bisontes” (junio)
“En la luna en que los terneros crían pelo” (septiembre)
“Luna del ternero negro” (septiembre)
“La luna de la escarcha en el tipi” (enero)
“La luna de los terneros castaños o purpúreo” (febrero)
“Nací en la luna de los árboles crujientes” (diciembre)
“En la luna de la estacón cambiante” (octubre)
“Fue en la luna que las cerezas oscurecen”(agosto)
“En la luna en que las jacas mudan” (mayo)
“La luna en que las hojas caen” (noviembre)
“La luna de cegados por la nieve” (marzo)
“La luna de la aparición de la hierba” (abril)

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Esquema general

Tras estas primeras pinceladas del pensamiento Lakota, podemos empezar a hacernos a la
idea de cual era su relación con los astros y como medían el espacio y el tiempo. La pipa
según Walker era utilizada cada vez que tenían una conversación formal, creaba un nexo
especial entre los que la fumaban y tenía gran carga espiritual, les conectaba con el más allá,
por ello cada vez que iba a ser utilizada invocaban a los espíritus de las regiones del universo.
Las 6 direcciones eran: abajo la madre tierra, arriba el padre cielo, y después los 4 puntos
cardinales, donde podemos ver la importancia del sol para los Lakota.
-El este, el lado por donde sale el sol y lo tiñe todo de rojo, color sagrado símbolo de lo
bueno, además también se puede observar Venus al que llaman el lucero del alba, que tiene la
cualidad de dar sabiduría.
-El oeste, el lado donde el sol se pone, relacionado con la oscuridad y las tormentas.
-El sur, marcado por la posición más alta del sol durante el trayecto de este a oeste. La altura
del sol varía a lo largo de las estaciones, en verano su altura alcanza el máximo. Los ciclos de
vida de los animales y sobre todo el crecimiento de las plantas vienen marcados por el
número de horas de sol, Es lógico que los Lakota relacionen el crecimiento en altura del sol
en el punto sur, con el crecimiento de las plantas.
-El norte marcado por la estrella polar, a la que los Lakota llaman la estrella que no se mueve.
Esto junto con la importancia de Venus y su fijación por la Vía láctea como camino de los
espíritus, nos hace intuir la importancia que tenía la astronomía.
Por otro lado tenemos a la luna, su calendario está marcado por las lunas llenas, y para darles
nombre utilizan acontecimientos de la naturaleza que se dan en esa época, como los cambios
de color en el pelaje de los bisontes etc. También vemos que en sus relatos dan mucha
importancia al número 12 (caballos, plumas de águila, etc.), parecen tener relación con las
lunas del año, a pesar de que su año en teoría tiene trece lunas.

El estudio del cielo y el calendario

En un principio se podría deducir que los Lakota tenían nociones de astronomía, pero el
hecho de parecer una cultura poco desarrollada, les hizo suponer a los europeos recién
llegados, que los indígenas no estaban capacitados para desarrollar un conocimiento muy
amplio del firmamento, tras muchos años de estudio se ha demostrado que estaban
equivocados, tenían un profundo conocimiento del firmamento y además, éste no era
exclusivo de algunas tribus indígenas, sino que estaba arraigado en todo el continente
americano.

Con el auge de la arqueoastronomía, culturas estelares prácticamente olvidadas o


desconocidas para el gran público están siendo recuperadas, como es el caso de Ronald
Goodman que publicó un detallado tratado de astronomía Lakota, “The Lakota star
knowledge”.

14
“The spirit and the sky” de Mark Hollabaugh es un libro fundamental para entender la
relación Lakota entre el cielo, los astros y el calendario, estos libro es la base del siguiente
estudio ya que muestra una visión más completa y actualizada, el libro de Goodman me ha
servido para complementar la parte estelar.

Calendario Lakota y calendario “magdaleniense”


Vamos a intentar reconstruir el calendario magdaleniense basándonos en el calendario
Lakota, para ello vamos a profundizar en el aspecto del uso de lunas con nombre de
acontecimiento natural del calendario Lakota. Normalmente, las lunas están relacionadas con
su actividad de caza y recolección, su relación con el ciclo de vida anual de animales y
plantas es directa.
Hay una enorme diversidad de calendarios indígenas, dentro de la misma tribu se le puede
denominar a la misma luna de varias formas diferentes y ya no digamos, si comparamos los
calendarios de tribus diferentes. Es curioso ver como se simplifica al modelizar las
sociedades del pasado, mientras que cuando analizamos grupos indígenas actuales, vemos
que hay una gran riqueza y variación de símbolos, aunque eso sí, siguiendo un esquema
general bastante parecido.
Yo utilizo el termino magdaleniense, pero no es del todo exacto, digamos que magdaleniense
es un término arqueológico, que engloba una época de entre 12000 y 17000 años
aproximadamente, y yo a veces me salgo de esa horquilla, además me gustaría que más que
la época de forma genérica, viéramos una serie de culturas diferentes, divididas en regiones o
ríos, tal y como veríamos a las tribus norteamericanas, con diferencias en cuanto a símbolos,
y movimientos humanos.
En mi caso el estudio lo he realizado siguiendo unas coincidencias en cuanto a simbología,
que se da tanto en la costa este del cantábrico como en la región pirenaica de Ariege, unidas
ambas zonas por el río Adour, existen coincidencias con la cultura del río Garona, y la de la
zona de Cantabria y oeste de Bizkaia, pero parecen culturas diferentes.

El comienzo del año en primavera . Según:


http://aktalakota.stjo.org/site/News2?page=NewsArticle&id=8991

"Though calendar types vary from tribe to tribe, nearly all tribal calendars begin in the spring;
to Native people, spring symbolizes the start of a new year through the birth of new plant and
animal life."

Traducción: a pesar que los tipos de calendario varían de tribu en tribu, casi todos los
calendarios tribales comienzan en primavera, para los nativos, la primavera simboliza el
comienzo de un nuevo año a través del nacimiento de una nueva vida vegetal y animal.

15
Mark Hollabaugh “The spirit and the sky”

En este libro tenemos una completa descripción y comparativa de diferentes calendarios


indígenas, En la parte superior aparece el nombre de la fuente.

Mes Walker Riggs Alce negro


Abril Luna de los patos Luna de los Luna que aparece la
vienen juntos arroyos navegables hierba
Mayo Luna en que las Luna para plantar Luna que los ponies
hojas crecen fuerte mudan
Junio Luna en que crece el Luna en que las Luna en que engorda
nabo fresas están rojas el bisonte
Julio Luna de las cerezas Luna de las cerezas Luna de las cerezas
oscurecen llenas rojas
Agosto Luna de las ciruelas Luna de la cosecha Luna de las cerezas
rojas oscuras
Septiembre Luna de las hojas Luna cuando el Luna del ternero
amarillas arroz se tumba negro
Octubre Luna en que caen las Luna cuando se Luna del cambio de
hojas recoge el arroz estación
Noviembre Luna en la que Luna del celo de los Luna de caen las hojas
aparece la nieve ciervos
Diciembre Luna de los campos Luna ciervo pierde Luna las ramas crujen
nevados su cornamenta
Enero Luna de las Luna dura Luna del hielo en el tipi
dificultades
Febrero Luna del mapache Luna del mapache Luna de los terneros
rojo-negros
Marzo Luna sufren los ojos Luna del mal de ojos Luna de cegados por la
nieve
13 La discernible no
luna

Cuadro 1

El número de calendarios diferentes es muy extenso, hay pequeñas variaciones en lunas con
el mismo nombre como la luna en que enrojecen las cerezas, debido a que la extensión que
abarcan estas tribus es muy amplia y hay procesos naturales que cronológicamente se
desarrollan de forma diferente dependiendo de la localización, no suceden igual en las
grandes praderas o en las montañas.

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De forma genérica podemos decir que el bisonte era un animal muy habitual, sus cambios de
pelaje servían para especificar periodos de tiempo, incluso en otro calendario utilizado por
los Sioux Tetons y los Cheyennes se incluyen la luna del crecimiento del feto del bisonte,
la luna en la que la piel del feto empieza a coger color, la luna en la que al feto del
bisonte le crece el pelo, hasta finalmente su nacimiento en la luna en que nacen los
bisontes o luna del mal de ojos, Marzo.
El ciervo y su cornamenta dan nombre a los meses de final de otoño, justo antes del
comienzo del invierno.

El calendario “Magdaleniense”

La primera dificultad que encontramos al hacer una comparativa entre el calendario presente
y el de hace 15.000 años por ejemplo, es que debido al fenómeno de la precesión de los
equinoccios, que básicamente es un cambio gradual en la orientación del eje de la tierra, no
coinciden las fechas de las estaciones ni la posición de las constelaciones. Digamos que la
primavera en vez de un 21 de Marzo podría ser en un 7 de junio. Por suerte los ciclos de vida
de los animales y plantas son normalmente guiados por el sol, y aunque puede haber
diferencias, podríamos decir que en su primavera (Junio) sucedía algo parecido a la nuestra
(Marzo). Por tanto para facilitar la comunicación cuando hablo de Marzo me refiero a los
sucesos de la naturaleza de Marzo que se dan en la actualidad, para conocer en que mes se
daban en el magdaleniense se debería aplicar la corrección de la precesión, pero no quiero
complicar la legibilidad del texto.

Respecto al calendario “magdaleniense”, no disponemos de los nombres, pero tenemos los


dibujos y grabados de animales que representan un momento en su ciclo de vida anual, hay
que tener en cuenta que al igual que los Lakota, utilizan la conjunción de la luna y de un
animal, para expresar un momento del año.

Por lo que parece en sus expresiones artísticas, los ciclos naturales y el clima en el cantábrico
magadaleniense y en el actual norte de los Estados Unidos eran bastante parecidos, tal vez la
relación de sus calendarios no sea una casualidad, parece que un clima parecido ayuda a que
su modo de vida y desarrollo cultural se parezcan, aunque no se pueden equiparar por ese
motivo.

Podemos decir que hay bastantes coincidencias, el año comenzaba en primavera, el ciclo
de vida del bisonte describía la primavera, el verano y el otoño, coinciden las lunas del
nacimiento del bisonte y las lunas de cambio de su pelaje, y utilizan la cornamenta del
ciervo para definir las lunas del final del otoño.

En el calendario magdaleniense el caballo representa el invierno, no sucede lo mismo con los


Lakota, parece contradictorio que el caballo siendo un animal de vital importancia para los
indígenas, apenas tuviera aparición en su calendario, el motivo es bastante sencillo, el caballo
no existía para ellos hasta que fue llevado a América por los europeos.

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Los paneles principales de las cuevas de Armintxe y Niaux son en realidad, calendarios muy
detallados. Armintxe representa el periodo que comprende el invierno hasta la llegada de la
primavera, y Niaux nos muestra casi todo el año.

Este calendario que parece un poco confuso define de forma general la estructura del
calendario magdaleniense, el bisonte era el animal que representaba el gran verano, dividido
en primavera, verano y otoño, el caballo representaba el invierno y su llegada era
representada por la cabeza del caballo, en el calendario he repetido el invierno y lo he
colocado al principio para poder ver de una forma clara la representación de los dos
momentos más importantes del año, la llegada de la primavera y la llegada del invierno. Los
signos que hay debajo son signos solares, para definir los solsticios y los equinoccios.

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Para mostrar gráficamente las coincidencias entre las representaciones temporales
magdalenienses y el calendario de las lunas Lakota, podemos ver este ejemplo de uno de los
paneles de Niaux. En él, vemos a los bisontes adquiriendo el pelaje oscuro justo antes del
invierno, como en la luna de los terneros negros y el ciervo con la cornamenta desarrollada
como las lunas de noviembre y diciembre Lakotas, denominados la luna del celo de los
ciervos y la luna en que los ciervos pierden la cornamenta . La secuencia es clara: 1 los
bisontes oscuros de otoño, aproximadamente finales de septiembre, 2 comienza a dibujarse la
silueta del caballo (invierno), 3-4 el cuarto delantero del caballo y la yegua embarazada,
mostrando el nacimiento del caballo o invierno y por último la figura 5, la cabeza del caballo,
enero sobresale de diciembre (ciervo).

En Armintxe podemos ver la llegada de la primavera y podría coincidir con la luna de la


formación del bisonte y la luna de los arroyos navegables, donde los Lakota parece que
hacen alusión a la crecida de las aguas, tras el deshielo (Abril)

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A diferencia de los Lakota además de describir cada luna, en el magdaleniense, también
mostraban de forma genérica cada estación. En la mayoría de los casos estudiados, el recurso
más utilizado para describir la llegada de la estación era el de mostrar un animal
cogiendo forma, un animal incompleto que poco a poco iba adquiriendo la totalidad de
la figura, o al contrario, un animal completo que se iba difuminando para describir el
final. El caballo se difumina o muere para que vaya apareciendo el bisonte en primavera, y al
revés en invierno. Otro de los recursos utilizados es la transformación, bisontes que se
convierten en caballos y viceversa.

A continuación podemos ver unos ejemplos de formación y difuminación, El primero de


Niaux la formación de nuestra primavera o bisonte, el de arriba incompleto y el de abajo
completo..

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

En Ekain se repite la formación del bisonte combinada con el final del caballo o invierno, los
bisontes se van formando y los caballos difuminando.

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Ambas fotos de “The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

La serie de Atxurra nos muestra la difuminación del bisonte, vemos que los bisontes van
desapareciendo, hasta llegar a la cabeza del caballo (comienzo del invierno).

Friso con bisontes grabados y caballo pintado en negro de la sala de los bisontes de la cueva
de Atxurra (M. Cobo).

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La siguiente imagen de Atxurra muestra la llegada del invierno, a mano izquierda solo la
cabeza del caballo y luego el caballo entero.

Fotografía: Diego Garate

Como ejemplos de transformación tendríamos el panel principal de Armintxe que muestra la


serie desde el comienzo del invierno hasta su final y las líneas del caballo muerto
transformándose en bisontes, el segundo más detallado que el primero.

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Y el bisonte central del panel de Niaux, la forma de su cabeza no tiene nada que ver con el
resto de los bisontes, está estilizada y va adquiriendo rasgos de caballo, encima tiene la
silueta de un bisonte y debajo se comienza a dibujar la silueta de un caballo.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

El invierno

Según Armintxe, Niaux, Atxurra y Ekain el caballo representaría el invierno y sus tres o
cuatro ciclos lunares, el comienzo del invierno es representado a veces por una yegua
embarazada o dos caballos y sobre todo por la cabeza de un caballo, y normalmente el final
es representado con un caballo incompleto, sin parte de la cabeza. La piedra con forma de
cabeza de caballo da comienzo al invierno en Ekain.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

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La mayoría caballos representados son parecidos a los Prezewalski, tienen unas barbas que
les facilitan su alimentación en época de nieve, ya que las barbas evitan que se les congele la
piel, parece que utilizaban éste rasgo característico del animal como símbolo para representar
el comienzo de la época de nieve.

El caballo descabezado nos muestra el final del invierno, la última luna del invierno en Ekain,
al igual que en Morgota.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

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La primavera, el verano y el otoño (el gran verano)

Durante el Magdaleniense. el bisonte acabó siendo el símbolo del gran verano. Los
momentos más representados eran la llegada de la primavera y la del otoño. En primavera,
los bisontes perdían el pelaje del invierno, comenzaba la muda, los bisontes en esa época
tenían un aspecto triste con múltiples jirones de pelo colgando. En otoño comenzaba la época
de celo y las terribles peleas entre machos, esta época se representaba con una hembra de
bisonte con la cola levantada, finalmente para acabar el otoño su pelaje se volvía más oscuro,
volvía el pelaje de invierno.

Niaux: “The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

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Foto de Lumentxa: Diego Gárate

Los cérvidos fueron uno de los motivos más representados, dentro de esta familia estarían los
renos y los ciervos, estos animales tienen cuernas, que a diferencia de los cuernos de las
cabras, se caen todos los años, aunque en el caso de los renos las hembras también
desarrollan una cornamenta más pequeña, en el resto de los cérvidos la cornamenta es un
atributo masculino. Los machos son elegidos por su cornamenta, es un símbolo de
masculinidad, y además la cornamenta tiene que haber llegado a su máximo desarrollo en
otoño porque empieza la época de celo y hay que estar a la altura. Por lo tanto, tenemos una
forma de llamar a la primavera, al verano y al otoño. Como podemos apreciar en la siguiente
imagen perteneciente a: https://veteriankey.com/antlers-and-reproduction/

Además otro dato interesante, es que lo ciervos nacen en primavera, ciervas embarazadas y
ciervos con cornamenta incipiente representarían la primavera, con cornamenta
semidesarrollada, el verano, y totalmente desarrollada, a veces acompañados de hembras,
serían representaciones otoñales. Como se puede ver mejor en este extraordinario
seguimiento fotográfico:

https://community.deergear.com/the-hunt/whitetail-deer-antler-growth-cycle/

Pero las últimas lunas del final del otoño, eran las más representadas al igual que los Lakota.
Aproximadamente nuestro mes de noviembre sería la época de celo de los ciervos, cuando se
unen machos y hembras, la temporada óptima de caza, y diciembre sería cuando la
cornamenta totalmente desarrollada acaba cayendo dando paso al invierno.

26
Volvemos a Mark Hollabaugh “The spirit and the sky”

Las lunas de 28 días, la división de cada ciclo lunar y su representación.

Siempre que hablamos de la luna hay que aclarar unos conceptos, ya que el mal uso del
concepto del ciclo lunar sideral, por parte de los que estudiaban la vida indígena, estableció
unos tópicos que por mucho que se repitan no se acercan a la realidad.
La luna tarda cerca de 28 días en girar sobre la tierra (ciclo sideral), estaría bien si los Lakota
flotaran en el espacio y lo pudieran ver, pero su relación con la luna era visual, para un
observador terrestre el ciclo entre una luna llena y la siguiente es de aproximadamente 29,5
días, a este ciclo se le denomina ciclo sinódico.
https://www.youtube.com/watch?v=Heyr7UKdoso

El calendario Lakota tiene 28 días por cada ciclo lunar, pero no es porque sigan
misteriosamente el ciclo sideral, esto se explica porque no cuentan la luna nueva, porque no
se ve, para ellos está muerta, y cuando empieza a iluminarse, dicen que la luna está viva, se
va iluminando hasta la luna llena y va reduciendo su iluminación hasta la luna nueva, este
proceso dura aproximadamente 28 días. Por tanto el mes se divide en 4 partes de 7 días,
2x7=14 días de fase menguante y 2x7= 14 días de fase creciente.

Los Lakota cuentan 28 días (luna viva), y descansan día y medio (luna muerta), en cada
ciclo sinódico.

En cuanto a los diferentes calendarios del magdaleniense, podemos encontrar muchas


variantes, pero en la mayoría de los casos respetando la división de 28 días. A veces utilizan
puntos para definir las días y líneas para denominar los grupos de 7 días, a veces juegan con
los colores, el color rojo parece representar la fase creciente y el negro la menguante, así
cogen sentido los pares de líneas rojas y negras, aunque la verdad es que su traducción exacta
es prácticamente imposible.

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Como hemos visto en el calendario Lakota, relacionan la luna con los momentos del ciclo de
vida de los animales, en el magdaleniense ocurre lo mismo, para representar un momento
determinado utilizan un animal al que añaden características lunares, el animal da nombre al
periodo del año en que nos encontramos y las fases de la luna nos dicen en qué momento del
ciclo lunar nos encontramos.

Imagen: Ekainberri

No solo eso en Ekain, para mostrarnos el eclipse coincidiendo con la última luna del invierno,
el artista nos muestra a los caballos pintados representando las diferentes fases de un eclipse
de luna.

href=”http://www.saaomega.com/wp-content/uploads/2016/01/MOSAICO-DE-10-eclipse-
sep-2015-640×256.jpg”

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El modo más utilizado para representar el tiempo es el de representar el animal con
proyectiles, cada proyectil señala el periodo de tiempo pasado, cuantos más proyectiles más
cerca de la muerte del animal, o sea más cerca del final del ciclo lunar o mes magdaleniense.
La mayoría de las veces cada proyectil indica un periodo de 14 días, que corresponden a la
fase menguante o a la fase creciente, a veces subdividen estas fases en dos partes y cada
proyectil indica 7 días, y en algún caso excepcional como en Atxurra cada proyectil
corresponde a un día. El bisonte descabezado muestra la última luna del otoño y los
proyectiles los días pasados.

Fotografías facilitadas por la Diputación de Bizkaia

En Niaux el artista incluye innumerables rasgos lunares a los bisontes, usando recursos como
la orientación izquierda o derecha del animal para representar la fase menguante (parte
izquierda de la luna iluminada) o creciente (parte derecha de la luna iluminada)

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

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“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

El bisonte con la cara oscura, mirando a la parte izquierda representando a la luna menguante
que se va oscureciendo.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

Este bisonte es bastante significativo, la luna menguante, iluminada por la parte izquierda,
llega a la fase de luna nueva, para luego comenzar a iluminarse por la parte derecha, dando
comienzo a la fase creciente, aquí vemos a un bisonte de cara sombría mirando al lado
izquierdo, pero se empieza a dibujar la silueta del bisonte mirando al lado derecho, avisando
de la proximidad de la fase creciente, el proyectil indica el final de la fase menguante.
Digamos que escenifica la luna nueva.

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“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

En este caso, el bisonte blanco está en fase creciente, esta mirando al lado derecho, el
segundo proyectil indica el final de la fase creciente, nos señala la luna llena.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

Comparación del bisonte de luna llena con el ojo blanco a la izquierda y el bisonte de luna
nueva a la derecha, con el ojo negro.

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Continuando con los Lakota, Hollabaugh describe una cita marginal de Buechel, en la cual
los Lakota después de la luna nueva, observaban la orientación del ligero brillo
creciente que iba apareciendo. Cuando estaba prácticamente horizontal, le llamaban
luna seca, y cuando estaba perpendicular le llamaban luna mojada. Vemos que la
posición del brillo varía debido al cambio del ángulo de la eclíptica respecto al horizonte. En
los 4 siguientes ejemplos he tomado como referencia el comienzo de la fase creciente de la
primera luna de cada estación. La luna seca correspondería sobre todo al comienzo del otoño.

Imágenes obtenidas con Stellarium: https://stellarium.org/es/

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

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Si analizamos la siguiente figura desde el punto de vista Lakota-magadaleniense, vemos un
bisonte que corresponde al mes de septiembre Lakota, la luna de los terneros negros o la luna
en que crían pelo haciendo referencia a la aparición del pelaje negro de invierno, además se
asemeja al de la luna nueva, está mirando a la derecha pero comienza a vislumbrarse su
figura mirando hacia la izquierda, nos muestra el inicio de la fase creciente, su ojo
corresponde a la luna seca de otoño.

Si nos fijamos en lo proyectiles tiene dos largos proyectiles negros y dos puntas de
proyectiles rojos, la serie de izquierda a derecha, indicaría: la punta roja el final de la fase
creciente (luna llena), los dos largos proyectiles negros, las dos semanas completas de la fase
menguante, la punta roja, el inicio de la fase creciente, que coincide con el cambio de
posición del bisonte. Este bisonte refuerza la teoría del uso del color rojo y el negro para
definir la fase creciente y la menguante.

La orientación del animal para representar la fase menguante o creciente no es exclusiva de la


cultura del río Adour, en la gruta Peche-Merle, podemos ver dos caballos representando la
fase menguante, mirando a la izquierda y la fase creciente mirando a la derecha. Además de
la orientación del caballo es significativo el uso de la crinera para dar énfasis a estas dos
fases, en la menguante la parte oscura es cada vez más ancha y en la creciente sucede lo
contrario. Pero esta figura es muy interesante porque nos da una pista muy importante acerca
de las manos, vemos que encima de la parte menguante tenemos una mano abierta con el
pulgar en la parte derecha y en la creciente la mano tiene el pulgar en la izquierda.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

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Según Hollabaugh, algunos indios utilizaban el índice y el pulgar de una mano o de
ambas para representar la luna, parece posible que las manos en el arte parietal
representen la luna, y probablemente la posición de los dedos sus diferentes fases.

En Pech-Merle la mano izquierda parece representar la fase menguante y la izquierda la fase


creciente, el uso de las manos al igual que los proyectiles y todo el arte rupestre, no parece
que se hiciera de una forma uniforme.

En la cueva de Gargas vemos que en el análisis de Leroy Gourhan sobre las diferentes
posiciones, hay un número cercano a las 14 posibilidades, que serían los días que representan
cada fase menguante o creciente.

Imagen: donsmaps

Otro hecho diferenciador en Gargas es el uso de dos colores, el negro y el rojo, que como
hemos visto antes, podría referirse a las fases menguante y a la creciente respectivamente,
pero para llegar a esa conclusión habría que hacer un análisis más profundo.

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Volviendo al tema de la representación del animal con rasgos lunares, debemos fijarnos en lo
que mucho arqueólogos denominan despiece en M, característico en los caballos
magdalenienses.

Ese dibujo en M en la zona lateral, es la manera que usan para dibujar la curva lunar, este tipo
de curva sirve para señalar el paso de la fase creciente a la menguante y viceversa, según la
representación, en el caso del caballo de las monedas:
http://www.regiocantabrorum.es/publicaciones/cueva_monedas , vemos que debajo de la
curva en el vientre tiene una partición temporal, que no está muy bien definida.

Una de las obras cumbre del magdaleniense es el caballo rojo de Ekain, tal vez la
representación del eclipse lunar más antigua, el eclipse de luna siempre se produce cuando la
luna esta llena, la luna se encuentra en la parte opuesta al sol y es iluminada totalmente,
cuando llega a su punto culminante, la tierra tapa la luz del sol, pero no totalmente, la luna
aparece con una tenue luz rojiza que le da ese aspecto fantasmagórico.

Si nos fijamos en el caballo, la fase menguante está dibujada en la panza con una línea negra
que se abre para señalar la luna nueva, a partir de ahí los 14 días de fase creciente, hasta
llegar a la luna llena del eclipse, luego vuelve a aparecer la línea negra de la siguiente fase
menguante.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

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“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

El caballo de Le Portel, nos demuestra la lógica lunar, el caballo escapa del arte naturalista y
descriptivo, sus rasgos nada tienen que ver con un caballo real, la simbiosis artística entre el
caballo y las fases de la luna es total, la simbología del despiece en “M” sigue la lógica de
Ekain.

La cabeza mirando a la derecha con el morro inacabado nos muestra el inicio de la fase
menguante después de la última luna llena del bisonte, al igual que en Peche-Merle, la crinera
oscura va cogiendo volumen hasta la gruesa línea dorsal que marca la luna nueva, del mismo
modo que la línea del cuello. A partir de ahí las líneas dorsales son más cortas, a la vez que la
línea que proviene del cuello se dirige hacia las patas traseras y es cada vez más delgada,
cuando llega al pico indicaría la luna llena, para terminar la cola va ganando volumen hasta
desarrollar un gran volumen que muestra la luna nueva.

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Resumen de rasgos lunares en las pinturas rupestres

Hasta ahora hemos podido comprobar la variedad de recursos al la hora de relacionar las
fases lunares y los animales, vamos a intentar especificar unos rasgos generales, estos rasgos
pueden ir como tales o combinados entre si, a veces pueden ser exagerados o pueden ser
dibujados de una forma más sutil.

En la parte superior izquierda podemos uno de los elementos fundamentales, la curva lunar, a
veces es dibujada de forma vertical y en algunos casos se utilizan grietas o espeleotemas que
tienen esa forma de modo natural. La curva tiene una parte ligeramente descendente que
muestra la fase menguante y una parte ascendente que muestra la fase creciente. A veces hay
rasgos animales que simulan la curva, por ejemplo los lomos del bisonte, la orientación del
bisonte puede señalar la fase menguante o creciente, y en algunos casos el cambio de
menguante a creciente o luna nueva.

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Principalmente en el caballo, podemos ver otra forma de representar la fase menguante o
creciente, es el uso de líneas negras que van adquiriendo mayor grosor para dar a entender la
fase menguante o al contrario para denotar la fase creciente. Pueden ser combinadas con la
orientación del caballo, utilizando la crinera para este efecto.

Aunque en el caballo, el símbolo lunar más representado se encuentra en la zona del vientre,
es la llamado despiece en “M”, digamos que guarda semejanzas con la primera curva lunar
que hemos descrito, su representación varía, a veces nos muestra la parte menguante en su
parte descendente y la fase creciente en la curva ascendente, otras nos muestra la M como el
paso de una luna llena a la otra, siendo las lunas llenas los picos y las líneas descendientes las
fases menguantes y las ascendentes crecientes.

Por otro lado tendríamos las manos, que podrían definir las fases menguante y creciente,
mano izquierda o mano derecha, y el número de dedos definiría las fases intermedias, la falta
de dedos indicaría el final de cada fase, luna nueva o luna llena.

Los puntos indicarían días, y las rayas semanas. Aunque la mayoría de las veces los dibujos
son de color negro a veces se combinan con el rojo, el negro es a veces símbolo de la fase
menguante y el rojo de la fase creciente, aunque no siempre, el rojo por si mismo es utilizado
a veces para motivos solares.

Utilizando la combinación de colores negro-menguante, rojo-creciente, junto con las manos,


es posible definir más fases intermedias de la luna, como en el caso de Gargas.

El uso de proyectiles, puede seguir el patrón de dos semanas, un proyectil para indicar el final
de la fase menguante o luna nueva y dos proyectiles para señalar el final de la fase creciente o
luna llena, también puede seguir el patrón semanal, utilizando desde un proyectil para señalar
la primera semana de fase menguante, hasta cuatro proyectiles para representar la luna llena.

En el caso de los caballos no es tan habitual el uso de proyectiles, tal vez porque fuera un
animal domesticado, como muestran algunas reproducciones de riendas etc. Es más normal el
uso de líneas para definir las semanas, normalmente suelen ir en el cuello o en las patas.

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Sincronizando los ciclos lunares y las estaciones, la figura de la cabra

La visión del cosmos y la naturaleza rodea el día a día de los Lakota, hasta la construcción de
un tipi es un compendio de su visión del mundo, según Norbert Running de la reserva
Rosebud, se hace siguiendo el siguiente ritual:

Primero se construye una estrella entrecruzando las tres primeras varas , “un vortex de
poderosa luz”, una vez que la estrella esta centrada, para triunfar sobre el caos, debe vencer la
orientación, con las siguientes 7 varas se establecen las 7 direcciones (las 6 direcciones,
arriba, abajo y los puntos cardinales, la séptima es el centro). Eso hace un total de 10 varas,
se le añaden dos varas laterales para estabilizar el tipi, para hacer un total de 12 varas, que
representan las estaciones y los ciclos de vida de los animales.

Vemos que utilizan 12 fases para dividir las estaciones. Pero como hemos visto en la
tabla 1, utilizan 12 lunas asociadas a ciclos de vida de la naturaleza para señalar el
momento estacional, aunque en algún caso ocasional aparece la luna 13 (discernible no
luna).

El ciclo lunar es de 28 días (ciclo sideral), siempre se ha dibujado a los indígenas con su año
perfecto de 13 lunas de 28 días, pero esa aseveración es poco seria. Ya que debido a que la
tierra gira alrededor del sol a la vez que la luna gira alrededor de la tierra, para un observador
que mira desde el suelo, entre una fase cualquiera de la luna y su repetición pasan 29,5 días
(ciclo sinódico). Los indígenas se guiaban por la observación de la luna y como todo ser
humano sobre la tierra, tenían el mismo problema. Un año de 12 lunas tendría 354,36 días se
queda corto en unos 10 días, y un año de trece lunas 383,89 se excede en unos 18 días.
Que el calendario lunar se sincronice con el calendario solar, no es un asunto de
imperialismo, no es que tenían que amoldarse a nuestro calendario, es un asunto de
estaciones, si cada año solar perdemos 10 días, en 3 años 30 días, en nueve 90 días y en 18
años, nos encontramos con que el invierno es el verano. La solución a este problema es la que
han utilizado la mayoría de las culturas indígenas, incluida la Lakota, la de añadir una
treceava luna cada tres años.

12+12+13= 37
37x29,53= 1092,61
1092,61/3= 364,2

Resumiendo tienen ciclos de tres años, 2 años de 12 ciclos lunares y uno con 13. La luna
nº13, sería la ocasional discernible no luna del cuadro 1, por tanto en el calendario de 13
lunas Lakota, el invierno esta dividido en 4 lunas y las otras tres estaciones tienen tres lunas
cada una para hacer un total de 9.

39
La cabra el año y las 12 lunas

Las cabras tienen cuernos que van creciendo a lo largo su vida, se pueden contabilizar los
años de vida de las cabra de forma exacta, contando los anillos de la cornamenta, ya que
siguen un ciclo anual de crecimiento, no es de extrañar que la tuvieran como medida del
tiempo. Además la cabra va pasando de un pelaje claro a uno más oscuro con la edad y
también de forma estacional, con la llegada del invierno, este paso de blanco a negro, parecía
relacionarla con la luna. La cabra es la figura que representa el calendario, relaciona el año
solar y los 12 ciclos lunares que reflejaban las estaciones.

Una de las piezas más sugerentes del paleolítico se encontró en la cueva de Mas d'Azil, un
diente grabado de cachalote, es curioso ya que la cueva se encuentra lejos del mar. Debajo de
la cabra tiene 12 marcas 6 y 6, la relación de los equinoccios o tal vez solsticios y los ciclos
lunares del año, y si le damos la vuelta nos enseña las 12 marcas en cuatro grupos de tres, tres
ciclos lunares por estación. La cabra es representada normalmente para señalar los solsticios
y los equinoccios. En el caso de Niaux la cabra nos señala el solsticio de invierno.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

40
Para entender la función de sincronización de la cabra, tenemos que ir al panel principal de
Armintxe, en él podemos ver representadas tres cabras encima de la cabeza de tres caballos y
además un cuarto caballo con cabeza doble debajo de las patas delanteras de la primera cabra
o cabra principal.

La muerte de la cabra en 3 fases, señalaría las tres fases del invierno, pero como podemos ver
el invierno se divide en 4 ciclos lunares de caballos, el caballo doble, la cabeza del caballo, el
caballo de pie y el caballo muerto. Normalmente en casi todas las cuevas el inicio del
invierno es definido por la cabeza del caballo, pero en Armintxe y Niaux, los calendarios más
complejos, nos muestran el caballo doble o yegua embarazada. Si atendemos al calendario
Lakota, hemos dicho que en cada ciclo de tres años, se le añadía una luna más al invierno
para sincronizar el calendario. Si lo trasladamos al magdaleniense, de cada tres años, dos
inviernos comenzarían con la cabeza del caballo y en el tercero se añadiría la luna del caballo
doble o yegua embarazada, cubriendo el papel de la discernible no luna o luna nº13 Lakota.

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Para verlo más claro vamos a hacer una comparativa con el calendario magdaleniense. Para
ello vamos a utilizar algunas de las lunas más representadas. La primera, la luna de los
bisontes en formación, la luna más cercana al equinoccio de primavera. La segunda y menos
representada de todas, la luna del ciervo con media cornamenta, la luna del solsticio de
verano. La tercera la del bisonte en celo, cercana al equinoccio de otoño. La cuarta la luna del
ciervo con cornamenta completa, la luna que indica el final del otoño. La quinta, la cabeza
del caballo que da inicio al invierno. La sexta el caballo muerto o descabezado, el final del
invierno.

Vamos a coger como ejemplo, nuestro calendario actual, los años 2019, 2020 y 2021, pero lo
vamos a cambiar ligeramente, en primer lugar vamos a colocar nuestros meses en la parte
superior para hacernos a la idea del momento en que nos encontramos, pero como sucede con
los Lakota, comenzamos el año en el equinoccio de primavera.

Las líneas rojas nos indican las 4 estaciones. La primera línea son nuestros meses de marzo a
febrero, a continuación las lunas llenas del año, debajo de cada una el día que les corresponde
en nuestro calendario. He resaltado las lunas llenas más representadas, en su mayoría
coinciden con los solsticios y equinoccios y he añadido la luna previa a la primavera y la luna
previa al invierno, porque el paso del invierno a la primavera y del otoño al invierno son los
motivos más representados del calendario rupestre. Por ejemplo la primera luna, la de los
bisontes en formación, es el día 21 del 3 de 2019 y está en la línea roja que señala el
equinoccio de primavera.

42
43
Como podemos observar, el primer año las lunas coinciden con las estaciones, pero si
siguiéramos con un recuento de 12 lunas, el invierno del segundo año se adelantaría un ciclo
lunar, para sincronizar las lunas con las estaciones, se debe añadir una luna extra, la luna nº13
al comienzo del invierno del segundo año, así vemos que el tercer año coinciden las lunas con
las estaciones. Por tanto vemos que en un ciclo de tres años, tienen 12, 13 y 12 lunas.

44
Ronald Goodman “Lakota star knowledge”

El conocimiento del firmamento de los Lakota se pierde en el tiempo, es anterior a la llegada


de los europeos, debido a la precesión de los equinoccios se puede calcular aproximadamente
la fecha de origen de algunas de sus constelaciones, parece ser que éstas tienen su origen
en un periodo de entre hace unos 2000 a 3000 años.

Los Lakota dibujaban constelaciones que reflejaban sus montañas sagradas, las Black
Hills, “porque lo que está en la tierra está en las estrellas, y lo que está en las estrellas está en
la tierra”, en las estrellas tenían un calendario exacto para controlar sus migraciones anuales,
de forma que cuando el sol ocupaba cada constelación ellos sabían qué lugar debían
ocupar en la tierra.

Imagen: http://www.lakotajewelry.com/web-docs/theLandMap1.htm

Una de las constelaciones es la constelación de “la mano”, tiene su origen en una leyenda
en que cuenta los avatares de un jefe que perdió su mano por egoísta y que finalmente la
recuperó. Las estrellas que componen la constelación son parte de la constelación que
conocemos como Orión, el cinto de Orión sería su muñeca, la espada sería el dedo gordo,
Rigel correspondería al dedo índice y Beta Eridani sería su dedo meñique.

45
Esta constelación desaparecía en verano, y era un símbolo de la pérdida de fertilidad de la
tierra y de la necesidad de hacer un sacrificio para recuperarla, “la mano” volvía a aparecer
en otoño justo antes del solsticio de invierno, esta constelación anunciaba los dos solsticios,
lo que hacía que tuviera una gran importancia.

Las constelaciones Lakota no eran un caso aislado en Norteamérica sino todo lo contrario, en
esta página del departamento de astronomía de la universidad de Washington nos muestran
una interminable lista de nombres de constelaciones según tribus:
http://www.wwu.edu/planetarium/a101/indiansky.shtml?fbclid=IwAR0CLwbYUl8Uyaplmw
v3bUfcDNxT897MYS1pGqYl9c3LXQ4HuttuaynW3Lc

46
Por ejemplo para los Cree de Saskatchewan y Alberta, durante la primavera, Maskote Pisike
(la constelación del bisonte) viene la tierra para caminar en el campo, alimentando y
ayudando a las primeras naciones de las grandes llanuras, durante las cálidas noches del
verano, parte del bisonte desaparece, escondido en el horizonte. (Fuente: Peter McMahon)

Las imágenes de las constelaciones de la mano, el caribú, el bisonte y la canoa pertenecen a:


http://explorecuriocity.org/desktopmodules/cc_videoplayer/wfrm/wfrmprintdocument.aspx?c
ontentid=3545

Las constelaciones en el paleolítico

Tal y como hemos visto en el capítulo anterior, muchas de las representaciones de arte
rupestre están basadas en una combinación del ciclo de vida de los animales y fases lunares,
si leemos los tratados de astronomía Lakota, nos daremos cuenta que su orientación y
medición del tiempo se basaba en las estrellas, su conocimiento del firmamento era total. Al
igual que utilizaban los animales combinados con la luna para nombrar el tiempo, cuando
utilizaban las estrellas, dibujaban a veces constelaciones de animales, la vía láctea era
conocida como el río en diferentes tribus norteamericanas.

47
Para los Oji-Cree del norte de Ontario y sur del Manitoba esta constelación compuesta por la
estrella Polar y el cinturón de Orión, representa una canoa ascendiendo por el río de la Vía
Láctea conocido por las primeras naciones como el sendero del lobo, el camino al mundo
espiritual. digamos que relaciona directamente, la Vía Láctea, el río y el mundo espiritual.

El uso de la Vía Láctea como eje central para dibujar sus constelaciones se repetía en casi
todos los grupos indígenas del mundo. Si nos fijamos en las tribus andinas, además de las
estrellas utilizaban las zonas oscuras de la Vía Láctea para dibujar las constelaciones y cómo
no, la Vía Láctea, Mayu, en quechua significa río.

Imagen: http://www.precolombino.cl/exposiciones/exposiciones-temporales/taira-el-
amanecer-del-arte-en-atacama-2017/en-taira-nacen-las-llamas/el-mayu-o-via-lactea/

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=2ahUKEwj
Unq_Jp93kAhUQbBoKHfv7Db4QFjAAegQIAhAC&url=https%3A%2F%2Fdialnet.unirioja
.es%2Fdescarga%2Farticulo%2F5041908.pdf&usg=AOvVaw3m8tvx-tpsCj5kRmpG_YsL

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Así lo hacían también los aborígenes australianos hace miles de años:
https://www.abc.net.au/news/2019-07-15/indigenous-astronomy-discoveries-that-preceded-
modern-
science/11308924?fbclid=IwAR2MrGgrWHuEi57vzRpiTZpwOn44l2dspZt5pwm0ayXRU_
OEJtNf4sV0j7I
https://pursuit.unimelb.edu.au/podcasts/indigenous-astronomy?fbclid=IwAR03A-
XTT3e0yvqHZK5fWS6VvDicfa7zs3MJzP2ot3J05dNGtZ-defVF5Ds

En la siguiente imagen podemos ver la constelación del Emú

The Emu in the Sky. Photo credit: ANU Research School of Astronomy and Astrophysics

49
El panel de Armintxe y otros ejemplos

En la cueva de Armintxe en Lekeitio, los miembros del grupo de espeleología ADES,


descubrimos un impactante panel de grabados en un tramo de galería de la cueva, los
grabados ocupaban las paredes y el techo.

El espacio de la cueva era en realidad un planetario paleolítico, los grabados representaban su


calendario utilizando el firmamento estelar de la época. Los grabados de Armintxe mostraban
sus constelaciones dibujadas en la Vía Láctea.

https://barnebidaia.blogspot.com/2019/02/armintxe-paleolithic-sky-culture.html

https://www.youtube.com/watch?v=V_tWn26B2oc

Las constelaciones de Armintxe son una representación de su calendario, explican el


desarrollo del invierno (caballo) hasta llegar a la primavera (bisonte) y el deshielo.
La vía láctea es relacionada con el río como en la mayoría de culturas estelares indígenas.

Pero si atendemos a los Lakota:

La vía láctea tenía un componente espiritual como camino de los espíritus, pero para los
Lakota también tenía una connotación de calendario, servía para celebrar la llegada del
verano (Fuente: Ray A Williamson)

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Vamos a ver que la lógica utilizada en Armintxe es similar a la utilizada en Lascaux y en
Chauvet, las tribus magdalenienses y sus predecesores ubicaban de una manera parecida sus
constelaciones, si queremos buscar constelaciones paleolíticas nos tenemos que centrar sobre
todo en Deneb y en la Vía Láctea, la mayoría siguen ese patrón.

El sistema utilizado es el de dibujar las constelaciones invernales a un lado y las veraniegas al


lado contrario en la vía láctea de manera que si cogemos un mismo momento de la noche
como referencia, las constelaciones se van alternando a lo largo del año, ya que giran
alrededor de la estrella polar. En Armintxe vemos los cuatro caballos representando las
cuatro lunas del invierno y en la parte contraria los bisontes señalando el verano. En Lascaux
vemos el chamán que más adelante analizaremos su papel para señalar el solsticio de invierno
y en contraposición el bisonte herido simbolizando el verano.

y para terminar en Chauvet tenemos otro tipo de animales, pero aún así su secuencia temporal
tiene bastantes similitudes con Armintxe. Los rinocerontes en celo, justo antes del invierno,
representan el final del otoño, las cuatro cabezas de caballo, las cuatro lunas de invierno, y en
este caso en vez de bisontes para representar la primavera, sobresalen lo que parecen búfalos
en formación.

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Vemos además que la posición de los caballos da sentido al soporte en la cueva, el dibujo se
ha realizado sobre una pared que se asemeja a la posición de la vía láctea.

Photo: Fritz et Tosello (2007)


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Siguiendo la ubicación de Deneb y la vía láctea, nos encontramos con una de las
constelaciones más espectaculares, la del bisonte central de Altamira.

Lo curioso del caso, es que este bisonte ocupaba la posición de la estrella polar
concretamente hace unos 22500 años, la fecha es anterior al periodo magdaleniense al que
normalmente se han atribuido estas pinturas.

El bisonte polar: https://www.youtube.com/watch?time_continue=222&v=9ZgsGL4ePbk

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Conclusiones

Al igual que los Lakota, al final del paleolítico, buscaban la imagen del firmamento en la
tierra, todavía es pronto para saber si tenían un sistema de montañas sagradas como las Black
Hills, aunque parecían tener cierta fijación hacia las montañas de forma cónica, tal vez por su
utilidad como observatorios, lo que sí parece claro, es que utilizaban las cuevas como reflejo
del espacio, la profundidad y oscuridad de la cueva tienen cierta similitud con el espacio.
Hemos visto que entre los paneles hay diferentes tipos de reproducciones, la mayoría se
basan en la descripción de periodos de tiempo utilizando animales con rasgos lunares, pero
hay unos cuantos, algunos de los paneles más espectaculares como Chauvet, Altamira,
Lascaux, y Armintxe que son representaciones del firmamento estelar, la mayoría de las
representaciones son de constelaciones que se hallan ubicadas en la vía láctea teniendo como
punto central la estrella polar de la época. No solo utilizaban las estrellas para conformar sus
constelaciones, también utilizaban las diferentes texturas de la vía láctea. El uso de
formaciones estelares ha creado líneas o patrones que se repiten en diferentes obras de arte
rupestre.

La vía láctea y sus constelaciones representan sus calendarios, en el panel de los caballos de
Chauvet y en el principal de Armintxe se representa el paso del invierno a la primavera. De
forma parecida la escena del pozo de Lascaux representa la lucha entre el verano y el
invierno.

El hecho de representar el firmamento con ese nivel de detalle, determina que tras estas
representaciones artísticas hay una enorme planificación previa, probablemente tuvieron que
usar planos, bocetos y una gran infraestructura, lumínica y a veces con estructuras para pintar
en voladizos, cuerdas o andamios.

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Interpretación
del panel de Armintxe

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DESCRIPCIÓN E INTERPRETACIÓN DEL PANEL DE LA CUEVA DE
ARMINTXE

Acceso a la sala del panel principal: la cueva se puede dividir en tres niveles, el nivel inferior,
es el nivel activo que surca el río, el nivel intermedio, que se inunda en las crecidas y el nivel
superior, el nivel fósil la zona donde se encuentra el panel principal. Esta sala es parte de una
galería y tiene tres accesos.

Acceso superior: por donde se accedió el día del descubrimiento, directamente desde el nivel
superior, tras forzar una estrechez, accedimos a las sala inmediatamente anterior a ésta, de un
color rojo-anaranjado, lleno de espeleotemas y desde ésta, reptando por una gatera pasamos
a la sala principal.

Acceso desde el nivel intermedio: Parte del suelo de la sala principal ha sido arrastrado por el
río conectándolo con el nivel intermedio.

Continuación de la galería: La sala acaba en otra estrechez por la cual se podría continuar, se
encuentra pendiente de exploración.

Descripción de la sala

Tras pasar la gatera entramos en una sala con forma de tubo ligeramente aplastado por el
techo, los grabados aparecen de frente nada más levantar la cabeza, es la zona del panel más
confusa, se ven muchas líneas pero no parecen tener un sentido, a medida que te vas
poniendo de pie y vas avanzando unos metros, en la parte izquierda del panel, destaca la
cabeza de un caballo y una cabra, que acaban por despejar todas las dudas. En un primer
análisis aparecen de forma clara un caballo de tamaño más pequeño y un león al que delata su
cola. Además se ven unos tres signos claviformes con forma de “P” y líneas meandriformes.

La sala es de un color rojizo como de arcilla seca. En sucesivas sesiones fotográficas el color
del panel varía según la luz empleada. Con múltiples series de flash de menor potencia, el
color de la sala parece marrón-amarillo, con flash único y mayor potencia la sala se tiñe de
rojo. Lo mismo sucede con las frontales y luces auxiliares, los focos blancos amarillean la
sala y nuestras frontales la vuelven roja. Probablemente con la luz de llama usada por los
autores del panel, las paredes serían rojizas. Aparte de los grabados se ven pegotes de barro
que parecen manoseados, tal vez utilizados para la ejecución del panel, justo debajo de unas
líneas meandriformes. Hay zonas de la pared donde el barro parece tener un grosor desigual,
parece que tapa algún grabado e incluso se puede ver que el barro cubre la pared dejando a la
vista una franja blanca.

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Descripción del panel principal

La descripción del panel no es tarea fácil, ya que algunas de sus figuras no están muy bien
definidas y hace falta un poco de subjetividad para adivinar lo que realmente son, por ello nos
vamos a centrar solo en las figuras más claras. Todas ellas fueron mostradas por César
González en su magnífico calco, durante la presentación pública del descubrimiento. En la
imagen anterior podemos ver una panorámica del panel con la mayoría de sus elementos,
vista así parece una pared plana, pero en realidad la galería tiene forma de tubo, algunas de
las figuras se encuentran en la pared y otras, las de la parte superior se hallan en el techo de la
galería.

Si miramos el panel de izquierda a derecha podemos distinguir de forma clara dos figuras
sobre el resto del panel, que son la cabeza de un caballo y una cabra. Están mucho más
detalladas que el resto y tienen un tamaño considerablemente superior. El resto del panel es
mucho más confuso, hay muchas figuras más pequeñas, con menor nivel de de detalle. Lo
curioso es que ante la apariencia de desorden, las figuras se respetan unas a otras y apenas se
superponen, es como si el panel hubiera sido pensado para representarlo de esa manera, como
si lo hubieran copiado desde un boceto, con una idea preconcebida, no parecía un producto de
la improvisación del artista.

La pared tiene una fina capa de arcilla que al ser rasgada deja unas rayas blanquecinas, que
hacen que los grabados sean muy fáciles de ver al haber un contraste entre la zona superficial
y la zona marcada.

No sé que técnica utilizaron para su ejecución, parece que en algunos casos utilizaron los
dedos para trazar líneas meandriformes, conocidas como ¨Finger Fluting¨, ello implicaría que
el barro de la superficie de la pared tenía que estar mojado, pero en otras zonas el grabado se
ha hecho descascarillando la superficie lo que implicaría que ésta, estaría seca.
Ante la complejidad en la visualización, he remarcado las líneas para poder identificarlas con
mayor facilidad.

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El caballo mira hacia el lado derecho del panel, tiene el crin
corto, unas marcas laterales en el cuello, y unas barbas en la
mandíbula, el ojo parece mirar hacia arriba, por sus
características se asemeja a un caballo de la raza Przewalski.
En la parte inferior del cuello tiene cuatro zarpazos de cuatro
lineas cada una, que se van haciendo menos visibles a medida
que van bajando.

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La cabra se sitúa justo encima de la cabeza del caballo pero mirando al
lado contrario, de forma que tiene la cola en forma de “Y” invertida justo
encima de la cabeza del caballo, tiene un venablo clavado en la espalda. La
cabra contiene en su interior una sucesión de trazos meandriformes que
van desde la cabeza a la cola, algunos de ellos tienen una ligera
continuación hasta el vientre.

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Un caballo que mira hacia la
izquierda, también con el crin
corto, tiene la cabeza repetida,
en realidad parecen dos
caballos.

La pared y techo derechos del panel están plagados


de figuras, son más pequeñas excepto el cuarto
delantero de un bisonte, son figuras menos
detalladas y es una zona bastante confusa, llena de
animales y trazos meandriformes, donde destaca
un león

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Hay dos caballos en la imagen, el primer
caballo mira hacia la derecha , se
encuentra de pie y tiene una pata
delantera doblada, en la cabeza se le
superpone la pata trasera de la cabra
que tiene encima, esta cabra tiene una
marca en el cuello, perece el relieve de la
pared, pero mirándolo detenidamente se
ve que el artista contornea esta marca de
forma triangular, resaltando el corte en
el cuello.

El segundo caballo yace horizontal, parece un cadáver con lo que


parecen marcas de zarpazos, en la parte inferior del cuello al igual que
el caballo principal, se le superpone una cabra no muy bien definida,
no se distingue muy bien la cabeza y tal vez podría estar separada del
tronco, tiene los cuernos excesivamente largos, haciendo dudar si
realmente son cuernos o líneas de otro tipo.

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Hay dos bisontes, tienen las bocas abiertas y
por ellas circulan más trazos meandriformes.
El bisonte derecho es más grande y definido
que el izquierdo, tiene marcado el pelaje, el
bisonte izquierdo, apenas parece un bisonte

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En la parte superior de esta escena, se puede ver a un
león con sus garras remarcadas, y no se ve muy claro
pero parece que hay varios leones. Los leones parecen
morder alguna figura no definida.

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De los caballos y cabras salen unas

figuras meandriformes que

después de surcar la zona de los

leones acaban bruscamente para

convertirse en dos cuartos

delanteros de bisonte, rodeando

unas figuras claviformes

pirenaicas, esas figuras tienen

forma de P, también hay una figura

difícil de definir, posiblemente

tectiforme y varias figuras que no

soy capaz de identificar.

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73
Interpretación del panel de Armintxe

La interpretación del panel la podría definir como un continuo camino de ida y vuelta, el
descubrimiento de que representaba un calendario y que los grabados representaban periodos
de tiempo y constelaciones, me dejó más preguntas que respuestas.

Armintxe resultó ser como una piedra de Rosetta, el significado de los símbolos allí
representados me abría las puertas para descifrar el significado de otras cuevas y a su vez en
éstas podía conocer el significado de nuevos símbolos.

El viaje terminó relacionando directamente a los indígenas europeos con indígenas del resto
del mundo, el estudio de sus calendarios nos mostraba el significado de nuestro calendario
rupestre.

Voy a dividir la interpretación en dos partes, en la primera vamos a ver el significado de los
símbolos del panel dentro de su lógica de calendario y en la segunda parte vamos a ver como
se ha representado utilizando el firmamento estelar de la época en forma de constelaciones.

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El calendario de Armintxe

Para comprender el calendario debemos extraer tres conceptos de todo lo que anteriormente
hemos expuesto, que son los siguientes: 1-La cabra es el animal que simboliza el
calendario, indica las estaciones, los equinoccios y solsticios, además sincroniza los
ciclos lunares y el año solar.

2-El caballo representa el invierno, tras el otoño llega el nacimiento del caballo o
invierno , su inicio es representado por la cabeza o cuarto superior del caballo

3-Los bisontes en formación representan el inicio de la primavera, el bisonte


representa el gran verano (se divide en tres partes, la primavera, el verano y el otoño),
el caballo va desapareciendo a medida que va apareciendo el bisonte

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1- El panel representa la muerte del caballo para convertirse en bisonte, la vida y muerte del
caballo representa el invierno y los bisontes recién formados, la primavera. Las cuatro lunas
del invierno y la primera del gran verano.

2-Tres de los caballos tienen una cabra en la cabeza, a medida que muere el caballo muere la
cabra, las cabras representan las fases del año solar y su relación con los ciclos lunares, en
este caso las tres del invierno, la luna de la cabeza del caballo representa el inicio del
invierno, y la luna del caballo con la cabeza incompleta, representa el final. La muerte de la
cabra además señala el final del año solar.

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3-Vemos que a los tres ciclos lunares habituales del invierno se le añade una cuarta luna, la
luna del caballo doble, en muchos grupos indígenas, se añade una luna extra al invierno cada
dos o tres años para sincronizar las estaciones y el año solar con los ciclos lunares.

4-Con la llegada de la primavera, representada por los bisontes comienza el año ,vemos una
especie de líneas que se corresponden con la posición de la vía láctea, ésta es conocida como
el río por varias culturas indígenas, parece hacer alusión a la crecida de las aguas con el
deshielo de primavera.

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5- Los símbolos claviformes en forma de P, parecen símbolos solares que indican los
solsticios y los equinoccios.
Los leones parecen una figura fundamental del panel, el caballo parece que ha muerto
por sus zarpazos, y aunque no haya podido dibujarlos, el panel esta lleno de lo que
parecen zarpazos de león que unen unas figuras con otras, el león era el motor de todos
los cambios, ¿Quien puede acabar con la primavera, el verano, el otoño, el invierno...?
Tal vez el tiempo.

Las coincidencias con los Lakota

-El comienzo del año en primavera, la primavera representaba el comienzo de la vida después
del invierno.
-La estructura de 4 lunas del invierno.
-La adición de la luna 13 o cuarta luna de invierno para sincronizar con las estaciones, la
discernible no luna Lakota.
-Los bisontes en formación, el primero con un aspecto fetal y el segundo ligeramente más
definido, coinciden con la luna Lakota del nacimiento del bisonte, representan la luna más
cercana al equinoccio de primavera.
-Encima de los bisontes se ven unas líneas meandriformes que parecen un río, uno de los
calendarios Lakota de los que tenemos constancia, denominaba al mes de abril como la luna
de los arroyos navegables. Esta luna parece hacer referencia a la crecida de los ríos por causa
de las lluvias y el deshielo de primavera.

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Las constelaciones de Armintxe

Hay un tópico que utilizan los científicos para desprestigiar la teoría estelar, es el que dice
que en las estrellas se puede dibujar prácticamente cualquier cosa, en cierta medida es
verdad, aunque si alguien se molestara en hacerlo se daría cuenta de que esa frase es cierta
pero con matices. Si no se dispone de un modelo original, se puede dibujar de forma libre
cualquier cosa siguiendo las líneas de puntos, aunque su forma estará condicionada, la cosa
se complica cuando tienes un dibujo y lo intentas encajar en las estrellas, yo todavía solo lo
he conseguido con muy pocas figuras de arte rupestre.

Armintxe es una representación del firmamento estelar, es un plano de sus constelaciones que
dibujan un calendario, la capacidad de observación debía de ser muy alta y no sabemos la
metodología que utilizaban. Cuando hablamos de constelaciones normalmente las que
conocemos se basan en unas pocas estrellas brillantes que dan nombre a un elemento
totalmente subjetivo, osa mayor etc.

En el caso de las constelaciones paleolíticas, el dibujo es más fiel a lo que se ve, utilizaban
numerosísimas estrellas, la mayoría de poca magnitud, junto con las texturas de la vía láctea,
para trazar el dibujo. A modo general, se puede observar que muchas figuras que nos pueden
parecer pobres o incompletas, no se deben a la poca habilidad del autor, sino a la exactitud en
la reproducción, no dibujando las partes que no se ven o deformando el animal en
consonancia con lo que ve.

Hay zonas del firmamento más utilizadas, la mayoría de las figuras se encuentran teniendo a
la estrella Deneb y la vía láctea como referencia. Las mismas formaciones estelares con el
paso del tiempo han dado lugar diferentes imágenes. Parte del bisonte de Altamira es
utilizado años más tarde en la cola del león de Armintxe etc. A veces hay imágenes
superpuestas como la cabeza del caballo y la pata trasera de la cabra. Curiosamente las
imágenes mejor representadas, las de la parte derecha del panel son las imágenes que peor se
distinguen, parece que esas imágenes se han conseguido con una dosis más alta de
imaginación por la necesidad de completar el calendario.

En primer lugar si analizamos el soporte elegido, vemos que es un tramo de galería que se
asemeja a la bóveda celeste, en ella se puede representar el firmamento como si fuera un
planetario, como se puede observar en la siguiente panorámica 360 que realicé al poco del
descubrimiento:

https://www.360cities.net/image/armintxe-natural

En el siguiente video descriptivo se pueden distinguir mejor las figuras:

https://youtu.be/KTReEtMAmAI

En la búsqueda de las constelaciones, debemos colocar la vía láctea en sentido diagonal al


igual que el río en el panel principal

79
Entre las figuras del panel hay dos que no destacan ni en tamaño ni en calidad de ejecución,
entre ellas, el segundo Ibex y el león, pero son las que más pistas nos dan acerca de la
relación del panel con el firmamento estelar, la constelación del Ibex resulta bastante
evidente y en la del león destaca su parte posterior incluyendo la cola. Pero quizás lo más
determinante sería que además la coincidencia o parecido de las dos figuras por separado y
los grupos de estrellas del firmamento, coincide la posición y orientación de una respecto a la
otra como en el conjunto del panel.

80
Una vez localizadas estas dos figuras, si seguimos las posiciones representadas en el panel,
vemos aunque de una forma menos clara, que los dos bisontes se corresponderían a parte de
la constelación de Casiopea, en la parte superior derecha, y la cabeza del caballo se
encontraría debajo de la cabra, en la parte inferior izquierda, en este último caso además de
las estrellas, el autor construye la figura con las texturas de la vía láctea.

La visualización es bastante complicada, para poder verlo mejor he desarrollado la cultura


estelar de la cueva de Armintxe, esta sería la dirección para descargar el paquete:

https://drive.google.com/open?id=1ttPDSEr78UUKz9Q4SpkiwxajFVbtqpMO

En el siguiente vidéo podemos ver la explicación:

https://youtu.be/V_tWn26B2oc

81
Podemos ver que las figuras están representadas siguiendo la diagonal que traza la vía láctea,
al igual que en la escena del pozo de Lascaux las figuras invernales se sitúan a un lado y las
veraniegas al lado contrario de manera que van girando alrededor de la estrella polar a la vez
que van cambiando su posición si las observamos a la misma hora a lo largo del año.

Las constelaciones representan parte del calendario como hemos visto en la primera parte de
la interpretación. Este hecho se repite en el panel de los caballos de Chauvet, se dibujan las
constelaciones en la vía láctea y la representación nos muestra las 4 lunas del invierno
representadas por los cuatro caballos y la llegada de la primavera representada por los
búfalos. En el caso de Armintxe es curioso que la parte superior del caballo ocupa una zona
parecida a la constelación de la llama de las tribus andinas.

Es difícil saber la fecha exacta en que se hicieron los grabados, las formaciones estelares se
mantienen durante miles de años. Lo que sí cambia es su posición respecto a la estrella polar,
si atendemos a ese hecho podemos ver a continuación una serie que nos muestra su posición
respecto al eje polar de hace 12000, 17000 y 22000 años. A Armintxe se le supone una edad
de 14000 años aproximadamente, pero vemos que parece tener más sentido o si nos
acercamos a los 20000 años, ya que el león sería la figura central del panel y estaría justo en
el eje polar, este hecho daría sentido a la figura del león como representación del tiempo.

82
CONCLUSIONES

83
Para mi es más que evidente el uso del arte rupestre para representar periodos de tiempo, y
para ser sincero no creo que esta idea sea fruto de mi imaginación, hay tres motivos
principales que me llevan a esa conclusión.

El primero es que la gran mayoría de las tribus indígenas del mundo en un estadio parecido al
de los seres humanos del magdaleniense han actuado de la misma forma, han utilizado los
animales, las estrellas y la luna para definir periodos de tiempo.

El segundo es que figuras que no tenían ningún sentido aparente cobran sentido, quedan
definidas, explica demasiados casos diferentes, las figuras incompletas, las orientaciones, las
superposiciones, los colores, las manos, los soportes, las series de figuras… Si se hiciera un
cálculo de probabilidades, nos indicaría que es imposible que haya cientos de hechos
denominados como coincidencias.

El tercero es que las formaciones de estrellas y los dibujos de arte rupestre, son patrones de
puntos o líneas que se pueden comparar, no son ideas o teorías de ningún cerebro, son una
cuestión de estudio, no son una cuestión de fe.

El futuro del estudio del arte rupestre

El hecho de que el ser humano hace miles de años utilizara un calendario similar a los
actuales grupos indígenas nos abre una serie de posibilidades. El calendario aquí definido se
circunscribe a las inmediaciones del río Adour o Aturri, yo creo que se debería de hacer un
catálogo de los símbolos de las cuevas del cantábrico hasta la región de Ariege analizados
desde el punto de vista temporal.

Nos daría mucha información acerca de los movimientos de los grupos nómadas, además
veríamos las composiciones desde otro punto de vista, dando sentido a los soportes y lugares
en los que se han representado, en la imagen inferior podemos observar la representación del
comienzo del invierno de Atxurra, para dar énfasis a la relación del caballo y la nieve se
representa justo encima de una repisa que destaca en la cueva por su color blanco, como un
monte nevado.

84
Como decíamos anteriormente la lógica temporal abre la posibilidad de dar sentido a figuras
que no parecen tenerlo como el caso de las venus. El crecimiento anual de los cuernos de la
cabra convierten a este animal en símbolo que relaciona el año y los ciclos lunares, si nos
vamos a la Dordoña nos encontramos con símbolos que relacionan el cuerno con el año solar,
como ejemplo, la venus de Laussel. La venus representa los ciclos menstruales, en el cuerno
se ven señaladas 13 muescas, que representan los 13 ciclos de 28 días del año. Otro ciclo de
vida de la naturaleza, en este caso, el de la mujer, utilizado como medida de tiempo.

Imagen: https://leseyziesdetayac.info/the-venus-of-laussel/

85
El pozo de Lascaux, un ejemplo de interpretación combinada.

Lascaux es una muestra de las oportunidades que nos da el análisis temporal. Hasta ahora me
había centrado en la cultura del río Adur, y los símbolos de su calendario, en las culturas del
río Garona, hay coincidencias de símbolos pero hay otra serie de animales que aunque
probablemente sean utilizados con la misma lógica, no he tenido tiempo para analizarlos en
profundidad. Me he centrado en el pozo de Lascaux porque veo serias coincidencias.

Photo: http://www.lascaux.culture.fr/

En el motivo principal podemos ver lo que parece un bisonte herido de muerte con los
intestinos colgando y una lanza que parece el arma utilizada en el ataque, a la vez que
embiste a un hombre en erección con cabeza de pájaro, al que se le desprende un bastón cuya
parte superior tiene forma de pájaro. Al lado un rinoceronte con la cola levantada de la que se
desprenden unas gotas. Al otro lado del panel vemos la parte superior de un caballo.

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Photo: http://www.lascaux.culture.fr/

Si atendemos a los símbolos coincidentes vemos que la muerte o final del bisonte
correspondería con el final del otoño y la cabeza del caballo nos señalaría la luna del
comienzo del invierno. La figura del rinoceronte posiblemente en celo parece una
representación de final de otoño o comienzo del invierno, los bisontes suelen parir en la
temporada de lluvias, al comienzo de la primavera, aproximadamente nuestro mes de marzo,
tienen un periodo de gestación de aproximadamente 15 meses, lo que indicaría que la
temporada de celo coincidiría con el mes de diciembre del año anterior.

Por tanto todos los indicios nos llevan a la conclusión de que está describiendo la transición
del otoño (final del gran verano) al invierno, el solsticio de invierno.
Nos queda la mayor incógnita ¿Qué significa el chamán o hombre pájaro?¿Puede tener
alguna relación con el solsticio de invierno?
Vamos a ver la posible lógica del chaman como un símbolo solar, su relación con el gnomon
ha sido sugerida por diversos autores, en este caso no creo que el chamán o hombre pájaro

87
sea el gnomon o tótem, sino más bien está relacionado con su sombra, si atendemos a la
lógica de un reloj de sol:

imagen:http://teleformacion.edu.aytolacoruna.es/AYC/document/atmosfera_y_clima/t
emperatura/temp4_2.htm

Pongamos que el bastón con el símbolo solar del pájaro se coloca en el centro, como vemos
en la imagen superior, si tomamos como referencia el mediodía, momento en el que el sol en
su punto más alto señala el sur, vemos que la sombra del bastón apenas existe en el solsticio
de verano, pero sin embargo en el solsticio de invierno llega a su máxima longitud.
La figura del hombre pájaro representaría la sombra alargada del solsticio de invierno: el
bastón se situaría en la erección, los pies señalando el sur. Además como vemos en la
imagen, el sol sale por el este y se pone por el oeste en los equinoccios pero en el solsticio de
invierno sale hacia el sureste y se pone hacía el suroeste.

Si atendemos a la imagen superior que corresponde a un heliosciómetro que nos señala entre
otras cosas la posición de salida y puesta del sol en las diferentes estaciones, vemos que las
líneas moradas nos muestran la salida y puesta en el solsticio de invierno. Podríamos decir
que es otra casualidad pero coincide con la posición de los brazos del chamán o hombre
pájaro.

88
Imagen: http://archeologie.culture.fr/lascaux/en/mediatheque/man-and-bird

Quedaría como en el siguiente gráfico que he compuesto.

Una vez analizado desde el punto de vista del calendario, tendríamos que el bisonte
malherido representaría el final del verano y el hombre pájaro tumbado tras ser embestido el
solsticio de invierno. El panel es una composición en la que juega con el reloj de sol, parece
que incluso la lanza del bisonte nos muestra el ángulo de los rayos de sol en los equinoccios.
Pero además esta composición nos muestra una lucha que nunca acaba, la del hombre y el
bisonte, el invierno y el verano, para entenderlo nos tendríamos que ir a ver las
constelaciones, su situación y movimientos durante el año.

89
Las constelaciones del chamán y del bisonte se encontraban cerca de las estrellas Deneb y
Sadr, debajo de Deneb se encontraba la cabeza de pájaro del chamán y Sadr se encontraba
prácticamente en el ojo del bisonte, en las dos zonas con ligero tono morado de la imagen.

90
Si vemos la situación de ambas constelaciones sobre el eje polar, vemos que prácticamente se
encuentran en él, al igual que la figura central de Altamira, durante la noche las figuras van
rotando en el cielo alrededor de la estrella polar, si durante el año tomamos como referencia
un mismo momento, como por ejemplo las horas previas al amanecer, veremos que las
figuras van rotando e intercambiando la posición, es como una metáfora del cambio de
estaciones, a veces el bisonte embiste al chamán y otras veces muere el bisonte, el paso del
verano al invierno y viceversa. En invierno el bisonte está abajo y el chamán arriba y en
verano al revés. Para verlo mejor hice el siguiente video:

https://www.youtube.com/watch?v=0R4OtqPNTmc

La búsqueda de arte rupestre

El hecho de poder verlo desde otro punto de vista y el uso de una lógica que hasta ahora
parecían no tener, nos facilita la búsqueda de arte rupestre. Como vemos, las series
temporales tienen un orden, el reconocimiento de unos grabados y su significado nos pueden
alertar de la inminente presencia de otros o de algún panel de importancia, generalmente
relacionado con la llegada de la primavera.

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El significado de unas figuras nos pueden ayudar a identificarlos, hay casos en los que hay
alguna figura dudosa y la representación temporal acaba por identificarla, el caballo de Niaux
tomado como cabra etc.

Hay veces que realmente es difícil identificar o dar por bueno un grabado, como hemos visto
en la interpretación de Lascaux, cabe la posibilidad de que las figuras itifálicas sean
representaciones solares relacionadas con el solsticio de invierno.

En una de las revisiones de una de las cuevas, la llamaré la cueva “x” para protegerla, me
encontré con una figura que no está catalogada, el motivo de fijarme en la figura fue la
interpretación de Lascaux, la figura estaba realmente camuflada ya que el uso de
espeleotemas en su composición la hacía parecer unas líneas sin importancia.

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La figura se puede relacionar con el grupo de los itifálicos, tiene la cabeza y el cuerpo
grabados y aprovecha las dos columnas para dar forma a las piernas y hay una protuberancia
que se asemeja a un falo. La forma de la cabeza se asemeja a la figura central del cuadro de
Breuil. Lo más curioso es que probablemente se puede demostrar si la figura es auténtica, ya
que se encuentra cerca de la boca de la cueva y existe la posibilidad de que la luz del sol la
ilumine en el amanecer del solsticio de invierno.

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ANÁLISIS DE CUEVAS USANDO LA
TEORÍA DEL ARTE RUPESTRE COMO
REPRESENTACIÓN DE PERIODOS DE
TIEMPO

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LUMENTZA (LUMENTXA)

El nombre de la cueva en todos los artículos científicos es el de Lumentxa, desde que así la
registrara Barandiaran, la cueva se halla en un monte de forma cónica del mismo nombre,
entre la localidad de Lekeitio y la de Ispaster, aunque está practicamente dentro del casco
urbano de Lekeitio, los habitantes de Lekeitio llamamos a la cueva Lumentza o Garratxa.

Panorámica desde el monte: https://www.360cities.net/image/calvario-2

El nombre Lumentxa parece provenir en parte del latín, con la raíz lumen, que querría decir
luz sumado a la palabra atxa, que en Euskera quiere decir peña o roca, es curioso su parecido
con su otro nombre Garratxa, ya que gar en euskera significa llama. En la siguiente
panorámica se puede observar la entrada de la cueva.

Panorámica de la boca: https://www.360cities.net/image/garratxa

La cueva fue excavada por primera vez por Barandiaran y Telesforo Aranzadi en los años 20
que luego repitieron en los años 60, a los que siguieron campañas arqueológicas como la de
Arribas, etc. para concluir con el gran descubrimiento del equipo de Diego Garate, de que la
cueva albergaba pinturas rupestres.

Panorámica esférica del vestíbulo de la cueva: https://www.360cities.net/image/sala-29

El estado de la cueva es lamentable, está llena de pintadas, marcas de fogatas recientes etc.
La cueva ha estado casi siempre abierta. Durante diferentes generaciones ha sido una especie
de gaztetxe donde todos íbamos a jugar, beber etc. Su cuidado ha sido prácticamente nulo, se
limita a un candado y a una verja que aparecen rotos cíclicamente.

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Entre las pintadas podemos encontrar algunas históricas, del siglo XIX, muchas de bonita
caligrafía, incluso una pintada que se le podría atribuir a la reina Isabel II o a algún miembro
de su séquito, ya que la reina con parte de su gobierno pasó parte del verano y fiestas de 1868
en Lekeitio antes de huir a Francia vía Donosti. La reina residió en el palacio Uribarren,
pegado a las faldas del monte Lumentza, así lo acredita el siguiente fragmento perteneciente
al documento:
http://www.ehu.eus/ojs/index.php/HC/article/viewFile/6614/6052

«La temperatura en Lequeitio —referirá en 5 de septiembre el corresponsal del Mémorial des


Pyrénées, allí destacado desde Pau — es realmente agradable, y la familia real, cada vez más
complacida con tan excelente retiro, proyecta prolongar su estancia hasta el 10 de
septiembre». Y añade: «La reina distribuye su tiempo entre las audiencias, el paseo, su
tratamiento balneario, y la atención de los asuntos de España con los consejeros que la
rodean. Los señores Roncali y Marfori son quienes gozan de su favor. No parece inminente el
cambio de Ministerio».

Pintada atribuible a la estancia de Isabel II en Lekeitio

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Pero volviendo al tema que nos ha traído aquí, justo al otro lado del pasillo, nos encontramos
con un enorme bloque en el cual tras unas pintadas modernas están las pinturas rupestres de
la cueva

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Las pinturas representan dos bisontes en celo, una hembra con el rabo hacia arriba seguida de
un macho, en el cual parece vislumbrarse la cabeza de un caballo. Para tener una información
mucho más detallada podéis leer el magnífico documento de Diego Garate, Joseba Ríos-
Garaizar y Aitor Ruiz-Redondo:
https://www.researchgate.net/publication/262687249_El_arte_parietal_paleolitico_de_la_cue
va_de_Lumentxa_Lekeitio_Bizkaia

Una misteriosa luz

Una mañana fui a fotografiar el amanecer y me acerque a la cueva, me encontré con que
alguien había cortado la verja de la boca trasera y la habían doblado para introducirse en la
cueva, había plásticos y tierra removida, saqué unas fotos y di el aviso al grupo para que
informaran a la diputación. Me tomé mi tiempo y estuve observando la zona del panel,
apagué la luz del frontal para tomar una fotografía y en ese momento me di cuenta de que
había una luz misteriosa en mis pies, era sin duda alguna, luz natural, pero por mucho que
miraba al techo no veía ninguna ventana, estaba rodeado de paredes y no encontraba su
origen, hasta que me agache y vi que la luz provenía de la boca trasera y pasaba debajo de los
bloques. Un año más tarde revisando las fotos, miré la fecha y eran del dos de abril, la
casualidad hizo que estuviera en la cueva un amanecer cercano al equinoccio de primavera.

El sol y Lumentza

En los últimos años me había dedicado a fotografiar amaneceres, fenómenos meteorológicos


etc. de forma compulsiva, como muestra mi blog enfocado a ese tema:
http://www.lekitxokozeruak.com/
El monte lumentza es un lugar estratégico tanto para ver las estrellas, porque tienes una
visión de 360 grados, como para fotografiar el amanecer.

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Al salir el sol la sombra del cono se proyecta sobre Lekeitio.

De todos los símbolos del paleolítico he de decir que hay uno que siempre me ha llamado la
atención, los llamados claviformes pirenaicos, símbolos en forma de P que en algunas
ocasiones están representados de forma vertical y en otras de forma horizontal. En Lumentza
no hay ninguno pero los tenemos muy cerca, en la cueva de Armintxe.

Para un fotógrafo como yo, que se dedica a fotografiar todos los amaneceres posibles, es
evidente que el símbolo me recordaba al sol, pero siempre que voy a fotografiar el sol lo
encuadro en el medio, se me hacía rara la posición escorada a la izquierda. El sol sale en esa
posición (más al norte) en verano. En la siguiente serie de fotografías podemos ver las
diferentes posiciones de la salida del sol desde Lekeitio, dependiendo del momento del año
en que nos encontramos.

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Si hacemos un esquema de la salida del sol vista desde Lumentza, vemos que el sol sale por
el este en primavera, a medida que se acerca el solsticio de verano, sale cada vez más al
norte, para volver a salir por el este en el equinoccio de otoño, en el solsticio de invierno el
sol sale más al sur. Si además lo relacionamos con los símbolos claviformes quedaría de la
siguiente manera.

Si vemos la topografía de la cueva, podemos comprobar que la boca de salida está encarada
al este.

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Boca trasera

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En el equinoccio de otoño la luz entra por la boca trasera de la cueva, hasta llegar al bloque
donde hay pintados dos bisontes en celo, si el celo de los bisontes es septiembre, es fácil
deducir que los bisontes en celo representan el equinoccio de otoño y que sabían dividir las
estaciones observando el sol.

Panorámica del bloque de las pinturas: https://www.360cities.net/image/pinturas

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EKAIN

En Ekain parece estar representado el tiempo, desde el final del otoño hasta llegar a la
primavera. Para poder comprender la interpretación a partir de mi teoría sobre el arte rupestre
como simbología para representar espacios de tiempo, deciros que los caballos representan
las lunas de invierno, los bisontes y ciervos, las lunas del gran verano, que es equivalente a
nuestra primavera, verano y otoño juntos, las cabras se utilizan para representar el año y sus
12 ciclos lunares, y normalmente se utilizan para señalar los equinoccios y los solsticios, los
cambios de estación. Para más detalle, el siguiente calendario:

Aunque para entender la interpretación, sería recomendable leer las siguientes entradas de mi
blog:
http://barnebidaia.blogspot.com/

Haciendo caso de la ubicación y descripción de las figuras en el artículo:


http://www.aranzadi.eus/fileadmin/docs/Munibe/1969331386.pdf y http://www.euskomedia.
org/PDFAnlt/munibe/1978015109.pdf

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Imagen: http://bertan.gipuzkoakultura.net/eu/15/es/4.php

Vemos que en la zona más cercana a la entrada tenemos los grabados de una pareja de
ciervos y un salmón, el macho tiene la cornamenta completa y va junto a una hembra,
indicando claramente la época de celo, representa el otoño al igual que la vuelta del salmón,
tras haber remontado el río para reproducirse durante la primavera y el verano.
Esta representación de otoño uniendo ciervos con la cornamenta completa y salmones, se
puede ver tambien en el bastón de Lortet.


from "Anthropologie" via archive.org


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Y junto a la representación otoñal de los ciervos aparece la cabeza del caballo, pintada en
negro y también la cabeza grabada, representada utilizando la forma natural de una piedra.

Fotos de Altuna, fuente: http://bertan.gipuzkoakultura.net/es/15/es/8.php

La cabeza de caballo como señal del comienzo del invierno es utilizada en Armintxe, Niaux,
y en infinidad de cuevas. Aunque una de las representaciones más bonitas que se han visto, es
la de Niaux que une en un mismo dibujo, un ciervo con la cornamenta completa y la cabeza
de un caballo, para señalar el paso del otoño al invierno.

Sieveking (1979)

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En la cueva se halló una plaqueta, que repite de forma explícita el motivo arriba señalado,
como se puede ver al final del vidéo, el ciervo de cornamenta completa seguido de la cabeza
del caballo, el paso del otoño al invierno. Pero esta vez tambien se superpone la cabra para
señalar el solsticio de invierno. Fuente: https://www.gipuzkoa.eus/es/web/gordailua/-
/ekaingo-plaketa

A medida que se avanza por la cueva los caballos nos llevan al panel principal, en este caso
los caballos, parecen jugar con las fases de la luna.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Ekain

Los proyectiles nos indican el momento del mes lunar, en esta imagen se ve bastante claro, la
curva lunar en el vientre. Al igual que en Niaux con los bisontes, la curva tiene una parte
cóncava y otra convexa, la parte menguante y la creciente del ciclo lunar, aunque
habitualmente se le ha denominado despiece en "M", como rasgo descriptivo, los caballos en
la naturaleza no tienen ese rasgo tan exagerado, es más, algunas veces dibujan ese rasgo
dividido en secciones o lo trasladan a la cabeza, lo que no tendría sentido, por tanto su
carácter simbólico es más que evidente.

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Fuente: https://www.ekainberri.eus/tag/arte-rupestre/page/2/

Cuando llegamos al panel principal, los caballos blancos y negros parecen representar las
fases de la luna y ¿el caballo rojo?... Pronto me acordé del eclipse de luna que fotografié en
2011, http://www.lekitxokozeruak.com/2011/06/2011-6-15.html

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Pero vamos a analizar este panel en detalle, en primer lugar vamos a fijarnos en la parte
superior del panel, en la parte superior izquierda tenemos un caballo sin cabeza (w2) y mira
al lado contrario que el resto de los caballos:
https://www.nespos.org/download/attachments/29884637/SW570504 .jpg?api=v2, un recurso
habitual para finalizar o comenzar una estación es mostrar el animal incompleto, como si se
fuera difuminando o en el caso del comienzo, como si fuera apareciendo. En este caso al
igual que Armintxe el caballo sin cabeza nos avisa del final del invierno y lo corrobora la
cabra herida (seq) que tiene al lado:
https://www.nespos.org/download/attachments/29884637/SW570407.jpg?api=v2,
Las cabras indican las fases del año, normalmente solo aparecen para señalar los equinoccios
y solsticios, en este caso el final del invierno.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

Los caballos LC1 y LC2 nos mostrarían la luna creciente hasta llegar a la luna llena:
https://www.nespos.org/download/attachments/29884637/SW570510.jpg?api=v2

Los caballos e1, e2, e3 y e4 nos muestran las fases del eclipse:
https://www.nespos.org/download/attachments/29884637/SW570414 .jpg?api=v2

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href=”http://www.saaomega.com/wp-content/uploads/2016/01/MOSAICO-DE-10-eclipse-
sep-2015-640×256.jpg”

Junto al caballo sin cabeza tenemos el caballo negro E1 y al otro lado de la grieta el caballo
rojo E2, tendríamos la luna de sangre o luna rojiza en el momento del eclipse,

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

Aquí volvemos a encontrarnos con el recurso de la difuminación, el caballo, va


desapareciendo a medida que va apareciendo el bisonte.
Es curioso, pero aunque no lo veamos, aproximadamente donde está el caballo negro, habría
un bisonte grabado totalmente invisible:
http://www.aranzadi.eus/fileadmin/docs/Munibe/1999153159AA.pdf, la formación de la
primavera estaría representada por un bisonte invisible, a continuación unos bisontes que van
apareciendo, cada vez más detallados, para acabar con el majestuoso bisonte rojo.

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“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

En un ciclo lunar, la luna tarda aproximadamente dos semanas, 14 días en pasar de luna
nueva a llena y viceversa, en Ekain el caballo rojo tiene la división de 14 puntos en su panza,
después de una línea negra que llega hasta el semicírculo. A mi parecer la línea negra
marcaría las dos semanas de luna menguante y las 14 marcas las dos semanas hasta completar
de nuevo la luna llena del eclipse.

Por lo tanto para concluir podríamos afirmar que Ekain es la representación más antigua de
un eclipse total de luna, la última luna llena de invierno (caballo), coincidiendo con la llegada
del gran verano (primavera+verano+otoño), (bisonte).

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NIAUX

Las cuevas del cantábrico, definen bien el invierno representado por los caballos, hay una
coincidencia de simbología con las cuevas de la región de Ariege, pero en ellas se ve mejor
representado el verano, las mayores coincidencias se dan en la cueva de Niaux, en ella se
representa el invierno igual que en Armintxe, y nos muestra todo el resto del año de manera
muy explicita, con una asombrosa cantidad de detalles temporales y una maestría artística
impresionante.
La cueva de Niaux se encuentra cerca de la población de Tarascón, es una de las cuevas
visitables, en las que puedes contemplar las pinturas originales, fue una visita que jamás
olvidaré. Según dicen los expertos, la cueva no fue habitada de una manera continuada, la
cueva donde se supone que habitaron los artistas de Niaux es la cueva de La Vache, que se
encuentra justo enfrente. A continuación una serie de imágenes que capté de la zona y una
panorámica esférica desde la boca de la cueva justo el día de la visita.

Población de Tarascon

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Cueva de La Vache

Boca de Niaux

Panorámica 360 de la cueva y sus vistas al valle: https://www.360cities.net/image/niaux

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Interpretación de Niaux

Cuando me propuse ir a Niaux, lo que realmente buscaba era la confirmación de la teoría en


la cual los caballos representaban el invierno y los bisontes el verano, o teoría estacional,
pero a parte de dicha confirmación, que era bastante evidente, descubrí algo mucho más
complejo y sorprendente. Niaux no solo nos describe las estaciones, nos muestra un
complejo sistema para denominar espacios de tiempo, meses lunares, semanas, incluso días.
Desde luego, está claro que no soy capaz de interpretar todas las imágenes de la cueva, pero
es más que sorprendente, la cantidad de respuestas que he obtenido.

Las fotografías del interior de la cueva utilizadas en este blog, pertenecen a la página Dons
maps: http://donsmaps.com/niauxgalleries.html
En ella están perfectamente atribuidos sus autores, utilizo éstas porque está prohibido
fotografiar las pinturas, y no me queda más remedio que usar imágenes de terceros.

La visita fue en ingles y nos acompañó una guía muy simpática con marcado acento
británico, nos proporcionaron una especie de linternas de mano y caminamos en fila hacia el
interior de la cueva, solo podíamos estar media hora en la sala Noir, donde se encuentran la
mayoría de las pinturas. La cueva era amplia, hacía tiempo que no discurría por una cueva sin
arrastrarme, se caminaba sin problemas, la verdad que es un sitio ideal para visitas, no había
necesitado muchas reformas para que fuera visitable, tan solo un pequeño túnel de acceso,
cavado en la entrada.

Después de un rato andando, llegamos a un gran volumen, la sala Noir, nos pidió que
dejáramos nuestras luces ya que en la sala, solo la guía podía utilizar su luz, nos colocó a
todos detrás de una cuerda que señalaba el límite máximo al que te podías acercar a la pared,
estábamos totalmente a oscuras... entonces encendió la luz y el panel apareció delante de
nuestras narices. Es difícil describir sentimientos y los demás no sé lo que sintieron, pero para
mi fue increíble, se me erizaron los pelos. La mayoría de las veces las pinturas se ven mejor
en las fotografías que en vivo, pero éstas... parecía que habían sido pintadas esa misma
mañana, era lo más bonito que había visto hasta entonces, que decir, qué me quedé con las
ganas, la media hora voló, pero las imágenes quedaron grabadas en mi cabeza para siempre.

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Interpretación

Para empezar el análisis, tanto Armintxe, como Ekain, se leen de izquierda a derecha y de
arriba a abajo y en Niaux sucede lo mismo.
La parte que voy a analizar es la que vi, serían los paneles más importantes de la sala Noir,
comenzamos por el panel situado más a la izquierda, aquí tenemos el croquis fotografiado
por: Pfeiffer (1986)

Análisis del panel 1, el gran verano


Este panel nos describe, el gran verano, comprendería lo que nosotros llamamos primavera,
verano y otoño.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

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Si comparamos con el calendario

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

La llegada de la primavera, al igual que en Armintxe y Ekain, utiliza el recurso de varios


bisontes en formación, el primero poco definido o inacabado y el segundo completamente
formado.

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“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

El ciervo con media cornamenta, representa nuestro verano.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

El bisonte en celo, con la cola levantada, el otoño, representado en innumerables cuevas.

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“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

La cabra con los tres proyectiles, aparece para señalar el final de la estación, las cabras
representan el año y sus 12 fases lunares, normalmente aparecen en momentos clave, como el
final de la estación del bisonte o el final del caballo.

¿Y que sucede con el resto del panel?. Debajo de los bisontes y el ciervo que representan
cada estación, tenemos otros tres bisontes ¿Qué representan?

Como hemos visto en Ekain los caballos representan las lunas del invierno, por lo tanto la
clave a la hora de descifrar el mensaje de Niaux reside en buscar la relación entre los bisontes
y la luna. Siempre me había obsesionado el panel que acabamos de analizar, unos bisontes
miran hacia un lado y otros al lado contrario y en la parte baja del panel un cabeza humana o
antropomorfo (de forma humana en lenguaje científico). La cabeza mira directamente a los
ojos de un bisonte, parece advertirnos de que tenemos que fijarnos en los ojos o en la cabeza
del bisonte. ¿Que relación pueden tener con la luna?

Si observamos las fases de la luna, cuando la luna es creciente la mitad derecha está
iluminada y cuando es menguante, la mitad izquierda la que se ilumina.

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“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

Podría querer decir que cuando el bisonte mira a la izquierda, la luna está en sus dos semanas
de fase menguante, hasta llegar a la luna nueva, y cuando está mirando a la derecha, la luna
está en las dos semanas de fase creciente hasta llegar a la luna llena.

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Pero vamos a ir analizando si hay más coincidencias que nos confirmen esa idea. volviendo
al panel y a los tres bisontes que faltan, los que están justo debajo de cada estación, vamos a
fijarnos en el primero, el que está debajo de la primavera, está mirando a la izquierda, los que
en teoría indicaría una luna menguante, además tiene un aspecto muy sombrío, y no tiene
ningún proyectil.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

El segundo bisonte, el que está debajo del verano, además de tener un aspecto sombrío, tiene
un proyectil clavado. Pero lo más curioso, es que está mirando a la izquierda pero está
empezando a dibujarse, el contorno de su lomo mirando hacia el otro lado, indicando el
próximo cambio de luna menguante a creciente. si nos fijamos en los ojos, vemos que el ojo
parece una luna nueva.

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Para terminar el último bisonte, el que está debajo del otoño, mira a la derecha tiene un
aspecto mas blanco tiene dos proyectiles clavados y un ojo con un círculo blanco, es la luna
que termina su fase creciente, señala la luna llena.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

Conclusión del panel 1

El panel representa el transcurso del gran verano (primavera, verano y otoño) con los dos
bisontes, el ciervo de media cornamenta y el bisonte con la cola levantada, a la vez que nos
va mostrando las fases de la luna con el bisonte sombrío, el bisonte del cambio de luna o luna
nueva, hasta llegar al bisonte de la luna llena y dar por finalizada la estación y esa parte del
año, señalada por el ibex.

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Panel 2, el final el gran verano y la figura misteriosa

El siguiente panel no lo sé definir, no lo comprendo muy bien, solo decir que a grandes
rasgos, parece representar el final del gran verano, la muerte del bisonte, y la cabra señalando
el final de una fase del año.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

Encima del bisonte, según cuentan los expertos, se ve la extraña cabeza de un ibex, yo miro
la imagen sin ningún tipo de predisposición y objetivamente, veo que tiene un morro más
cuadrado y en vez de una cornamenta parece el crin de un caballo, lo verdaderamente
asombroso es que parece que lleva riendas, como en Isturitz:
https://www.donsmaps.com/images24/horsehalter.jpg. Es curioso, la cabeza de un ibex
no tiene sentido en el panel, pero la cabeza del caballo tiene uno muy claro, el del comienzo
del invierno.

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“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

La orientación de los bisontes respeta la posiciones de las lunas, es claro el ejemplo central
del bisonte en la fase menguante en posición casi vertical.

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Panel 3, la estructura del año

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

Otro panel complicado, en el podemos ver, la estructura del año comenzando arriba, con un
bisonte incompleto (primavera) para dar paso al gran verano, resto de los bisontes, se
comienza a dibujar la silueta del caballo, como presagio del invierno, y para acabar, abajo,
los caballos señalando el invierno, las cabras se encuentran entre los bisontes y los caballos,
una de las cabras, presagia el invierno con su pelaje oscuro y moteado. A medida que vamos
hacia abajo, aparecen unos bisontes cada vez más pequeños y unos caballos cada vez más
grandes. Otra muestra de que su año podría comenzar en el equinoccio de primavera.

En este panel hay un bisonte asombroso, siempre se le ha tenido como algo sin sentido, o una
ocurrencia del artista ya que está mirando a la izquierda y a su vez está superpuesta la cara y
la silueta de un bisonte incompleto mirando a la derecha, además tiene el ojo cerrado.

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Este panel parece representar el cambio de luna al igual que el bisonte de la luna nueva del
panel 1, el final de la fase menguante con el bisonte sombrío mirando a la izquierda, con el
ojo asemejando una luna casi nueva que comienza su fase creciente, su forma horizontal es
característica en la luna de finales de otoño, la aparición de la cara mirando hacia la derecha
señalando el inicio de la fase creciente.

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Es una imagen que ha captado mi curiosidad desde el momento en que la vi, este bisonte
tenía algo extraño, como algo femenino. Es la imagen central del panel y ahora creo saber el
porqué de su extraña figura, digamos que representa el paso del otoño al invierno, la
transformación del bisonte en caballo, la cabeza del bisonte parece más estilizada como la del
caballo y si miramos a su parte derecha vemos el bisonte anteriormente descrito
difuminándose y justo debajo va apareciendo la silueta del caballo.

Panel 4, la llegada del invierno

Es mi panel preferido ya que en ella nos muestra la conexión con Armintxe, allí se
representaba todo el invierno comenzando por la yegua y la cabeza del caballo, hasta llegar a
la primavera, y aquí nos muestra el final del otoño y el comienzo del invierno, de una forma
muy artística pero a la vez explícita.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

Los bisontes cambiando al pelaje más oscuro del invierno, a la vez que se comienza a dibujar
la silueta de un caballo incompleto, como presagio del invierno que se avecina, la cabra que
da final a la estación, la yegua embarazada y el nacimiento del caballo o invierno, y para
acabar, tal vez una de las figuras más bonitas del arte rupestre.

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“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

El ciervo con la cornamenta completa, representando el final del otoño por el que asoma la
cabeza del caballo representando el inicio del invierno, a su vez la forma del conjunto y la
línea completando ese semicírculo en el ciervo, le dan un aspecto lunar.

Otros paneles

En los accesos a la sala noir, no utilizan dibujos para representar el tiempo, lo hacen en su
mayoría con líneas y puntos, y aunque en su mayoría se hacen muy liosos e ilegibles, hay
varios que se podrían integrar en la lógica semanal de los 14 días de fase menguante y 14 de
fase creciente.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

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Las dos líneas de 7 puntos cada uno en negro, los 14 días de la luna menguante o ¿Creciente?
Las líneas, las 4 semanas del ciclo lunar completo, parece que los puntos se refieren a días y
las líneas a semanas.

“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

Agrupaciones de dos líneas en su mayoría, podrían indicar 2 semanas, tal vez, entre nueva y
llena, en este panel además tenemos dos símbolos claviformes, tipo "P", significaría el paso
del solsticio de verano al equinoccio de otoño.
Como resumen, podemos decir que su sistema temporal estaba basado en el sol y sobre todo
la luna, en este caso no hay ninguna señal de haber utilizado las estrellas, hay bisontes que en
vez de representar el gran verano y sus fases, representan secciones más pequeñas de tiempo,
representan semanas utilizando las fases lunares.

Conclusiones

Tomando en cuenta, los diversos paneles, y siguiendo la metodología del resto de las cuevas,
si tenemos en cuenta el espacio de tiempo representado y lo asociamos al tiempo en que esos
grupos humanos habitaban los alrededores de la cueva, podemos decir que esta cueva era
utilizada practicamente todo el año, aunque la no representación de un hecho tan importante
como el paso del invierno a la primavera, me hace pensar que la cueva era abandonada
unicamente en la parte más dura del invierno, nuestro enero y febrero, digamos que estaría
habitada desde finales de marzo o abril hasta diciembre o enero. Como parece indicarnos
también el siguiente panel, utilizando otra manera de representar el tiempo.

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“The Wendell collection. Neanderthal Musseum”

Parece una especie de espiga, tiene en su parte inferior 12 puntas, tantas como ciclos lunares
del año, en la parte superior tiene 9 ó 10 (no se distingue muy bien) y continúa con la cabeza
del caballo mostrando el resto del invierno.

Justo encima podemos ver una de las numerosas pintadas modernas, Niaux nos muestra, que
al final, como muchos jóvenes de la edad moderna que entraban en la cueva y ponían la fecha
de su hazaña, los indígenas de la prehistoria también dibujaban las fechas en la cueva, pero
de una manera mucho más artística.

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Atxurra

La cueva de Atxurra es preciosa, es una de las cuevas que visitábamos cuando éramos
chavales. Se encuentra muy cerca de Lekeitio, es curioso pero Lumentxa, Armintxe y Atxurra
eran cuevas muy concurridas llenas de grafitis, pero hasta hace muy poco, se desconocía que
tenían arte rupestre, la cercanía me ha hecho vivir muy de cerca estos descubrimientos.
Además en Armintxe participé en el descubrimiento y en Atxurra los descubridores fueron un
miembro de nuestro grupo, Iñaki Intxaurbe junto con Diego Garate. Pocos años antes había
sido el propio Garate con Joseba Rios los que descubrieron las pinturas de Lumentxa. Por
tanto he tenido la suerte de disfrutar en vivo las obras de arte.

En Atxurra el arte es prácticamente invisible, exceptuando el panel de los caballos, la cueva


es muy grande y hay innumerables figuras escondidas y todavía se está procediendo a dibujar
los calcos, el trabajo es descomunal, así que este análisis será superficial, me ceñiré a lo poco
que conozco, seguramente dentro de unos pocos años esta cueva dará mucho de que hablar.

Fotografía: diputación de Bizkaia

En primer lugar nos encontramos con la excepcional figura del bisonte asaetado, la figura de
un bisonte nos indica el último ciclo lunar del bisonte, el final del otoño. El número de
proyectiles parece representar lo días pasados de dicho ciclo, parece que hay unos 24, tal vez
25.

A continuación en el siguiente panel, vemos 4 bisontes, el primero completo, pero a partir del
segundo se van difuminando, es la escenificación del final del bisonte, como veíamos en el
calendario Lakota su mes al igual que el magdaleniense estaba compuesto por 28 días, aquí
estarían escenificados los 4 últimos días que faltaban en el panel anterior. Además podemos
ver que acaban en la figura de la cabeza de un caballo remarcada con carbón, algunos
bisontes tienen restos de pintura, parece que podría haberse borrado, aunque también lo han
podido utilizar para enfatizar la desaparición del bisonte. La cabeza del caballo es la
representación del primer ciclo lunar del invierno.

129
Friso con bisontes grabados y caballo pintado en negro de la sala de los bisontes de la cueva
de Atxurra (M. Cobo).

En el siguiente panel, la serie temporal continúa con gran claridad, en el panel de los caballos
vemos algunas figuras y seguramente habrá zonas del grabado más o menos visibles a mano
derecha vemos la parte superior del caballo señalando la primera luna del invierno y a
continuación el caballo completo nos muestra el invierno a pleno esplendor.

Fotografía: Diego Garate

130
No parece casualidad la ubicación del panel de los caballos, parece que el autor o autores
buscaron el lugar idóneo en la cueva. Para escenificar el invierno y la nieve los caballos se
encuentran encima de una repisa blanca que asemeja una montaña nevada, como podemos
ver en la siguiente imagen.

131
Por ahora es lo que conozco, tendremos que esperar, pero como adelantó Diego Garate en el
artículo resumen de las cuevas decoradas de Bizkaia en referencia a Atxurra, habla de la
existencia de una docena de figuras de cabras, dos de ellas en posición frontal. La cabra es el
animal que representa el calendario, el año solar y su relación con los 12 ciclos lunares,
Atxurra viene fuerte.

132
Hipótesis de movilidad: el viaje del salmón

Entre las muchas posibilidades que nos ofrece la traducción del arte rupestre en periodos de
tiempo, está la de conocer los movimientos de aquellas tribus nómadas, aunque se debe tratar
este tema en estudios mucho más profundos, voy a hacer un resumen de mi hipótesis sobre la
movilidad de algunos de estos grupos. Centrándome en los grupos que se movían alrededor
del río Adour o Aturri.

Hay una evidente coincidencia de simbología entre dos comarcas muy alejadas entre sí, la
costa cantábrica y la región pirenaica de Ariege, utilización de símbolos claviformes
pirenaicos, los bisontes en formación como representación del equinoccio de primavera, la
cabeza del caballo como representación del solsticio de invierno, ciervo con cornamenta
completa en representación del otoño etc. Además en el caso de Armintxe y Tuc D'Audobert
la relación parece casi contemporánea, la misma morfología de la cueva, tres niveles con río,
figuras no muy vistas en otras cuevas como los leones y los símbolos claviformes etc.

Debido a su lejanía se cree que esta relación se debe a una expansión más o menos lenta que
podría haber durado cientos de años, pero si hacemos un análisis del significado de los
símbolos, veremos que en las cuevas cantábricas como Ekain, Lumentza, y Armintxe, se
especifica un periodo que va desde el otoño a la primavera, aunque no se corresponden en
cronología, parecen mostrarnos una estancia invernal, no así en la cueva de Santimamiñe que
nos muestra más presencia del verano.

En cambio en la mayoría de cuevas del Volp, como tuc d'Audobert y Trois Freres, el bisonte
como símbolo del verano es sin duda alguna el motivo más representado, en estas cuevas se
nos muestra principalmente el verano completo hasta llegar al otoño, además de símbolos
claviformes en forma de "P" que simbolizan el solsticio de verano. Pero al igual que
Santimamiñe en la costa, hay excepciones, algunas cuevas de la zona, como Niaux muestran
una estancia más larga y la cueva de Le Portel parece indicar una estancia invernal. Si vemos
el mapa desde un punto de vista climático, vemos la línea de costa más alejada ya que nos
encontramos al final del periodo glacial y debido a la congelación de agua, el nivel del mar se
encontraba bastante más bajo, en cambio en la zona pirenaica vemos que el hielo de los
glaciares ocupa mucho más espacio que en la actualidad.

133
photo: Don Hitchcock, Don's maps

En la costa cantábrica, debido a la influencia termorreguladora del mar, la temperatura en


invierno era la más apropiada para la supervivencia humana y de la mayoría de especies
animales.

Los valles pirenaicos eran lugares muy apropiados en verano, por la abundancia de agua y
vida animal, pero muy difíciles de soportar en aquel invierno glacial.

134
El clima nos aconseja la estancia en la costa durante el invierno y la montaña en verano, el
análisis interpretativo-cronológico de las representaciones artísticas, nos señala en la misma
dirección. ¿Pero era esto posible?¿Como recorrían esa cantidad de kilómetros cada
temporada? Si descartamos andar y volar por imposibles, solo nos queda navegar.

photo: Don Hitchcock, Don's maps

Hay una conexión clara entre la costa y el pirineo a modo de autopista con numerosas
conexiones, el río Aturri o Adour. Existía la posibilidad pero ¿eran capaces de navegar?¿Qué
tipo de embarcación utilizaban?
El hombre era capaz de navegar porque así lo están demostrando los estudios genéticos que
nos dicen que llegaron a América y antes incluso a Australia, pero no hace 15000 años sino
que hace 50000: https://m.phys.org/news/2018-08-aboriginal-people-inaustralia.html
Para mi es obvio que navegaban, casi todos los yacimientos se encuentran en conexión con
los ríos.
Sobre el tipo de embarcación si hacemos una comparativa de tipos de madera utilizada por
diferentes tribus indígenas, el abedul sería el árbol elegido, tiene una corteza impermeable y
era la opción más utilizada en aquellas regiones donde había disponibilidad de estos árboles.
En los restos de hogueras de la época era muy habitual, en Santa Catalina era el árbol más
utilizado:
http://www.bizkaia.eus/fitxategiak/04/ondarea/Kobie/PDF/7/Kobie_BAI_4_web.pdf?hash=0
206aa71fa7625fa6d4da72812954b88. Al abedul en euskera se le denomina "Urkia" que
significa para el agua o incluso podría ser el nombre de una canoa. Pero todo ello solo son
suposiciones ya que es prácticamente imposible que sobreviviera ninguna embarcación
construida con este frágil material.

135
Photo: http://daily.photofrog.ca/
El salmón

Quizás la respuesta está en las representaciones de arte, hasta ahora hemos visto que los
animales son en su mayoría expresiones de periodos de tiempo y tenemos un animal
representado tanto en la desembocadura del río Aturri en las cuevas del cantábrico, como en
su nacimiento en el pirineo, es el salmón. El salmón cuando es adulto remonta el río en
primavera-verano y vuelve a bajar después de reproducirse en otoño.

Una de las piezas más misteriosas del magdaleniense, es un bastón que se encontró en el
abrigo de Lortet, la población es lugar habitual de pescadores de caña como podemos ver en
la foto que saqué el día que la visité camino a Niaux.

136
El bastón tiene dañado parte de su grabado, así que durante años cada uno lo ha interpretado
como le ha dado la gana, valía más el nombre del experto que la objetividad de sus
argumentos, merece la pena leer el artículo:
http://www.euskomedia.org/PDFAnlt/munibe/aa/200503161178.pdf

Según mi teoría es fácil identificar que los ciervos indican estaciones, en la imagen vemos
tres ciervos la pata trasera del primero, el segundo con lo que parece media cornamenta,
viendo la distancia entre el cuello y el final de la cornamenta, y por último un ciervo con la
cornamenta completa como representación del otoño, al igual que en mi calendario.

137
Además es curioso que nadie se fijara en otro grabado de Lortet donde utiliza el mismo
sistema:

Photo: Horses and Deer engraved on a shoulder-blade, from "Prehistoric Art..." via
archive.org

Curiosamente sigue la secuencia del calendario, parte inferior el verano, ciervo con media
cornamenta, encima el otoño, cornamenta entera para dar paso a la cabeza del caballo, como
en Niaux.

Photo: Sieveking (1979)

138
Una vez visto el carácter temporal del panel, vemos el viaje río arriba del salmón durante el
verano para volver en lo que parece la primera parte del otoño, los dos rombos que
Barandiaran denomina irónicamente platillos volantes, parecen los dos ciclos lunares que
restan del otoño, el ciervo gira la cabeza para cambiar de sentido la línea temporal. ¿Pero qué
periodo de tiempo representan las líneas de los salmones?

Para responder a esta pregunta tenemos que ir a la cercana cueva de Mas D'Azil, una de las
cuevas que más pistas nos da para descifrar su calendario. Si no conocéis la zona, os la
recomiendo, la boca de la cueva se aprovechó para hacer un túnel para que pasara la
carretera.

En esta cueva se halló el diente de cachalote con las cabras grabadas, es curioso encontrar
algo parecido tan alejado del mar, pero la pieza que llamó mi atención es la cola de salmón
grabada que se encuentra en el museo.

Photo: http://www.arize.fr/Les-poissons

139
Aunque la pieza es muy pequeña y es casi imposible la exactitud. Vemos que entre una marca
de 2 líneas y la siguiente, hay aproximadamente siete líneas de puntos, los periodos de dos
ciclos de 7 días entre la fase llena y la luna nueva, y otras 2 semanas entre la nueva y
siguiente llena, además vemos que las líneas son más largas en la parte central del salmón,
parecen hacer referencia a la longitud del día desde la primavera al verano.

Por tanto cabe la posibilidad de que el salmón sea una metáfora del viaje de la tribu que
comienza en primavera después del deshielo para remontar paulatinamente el río, llegando en
verano para la campaña del bisonte, y después volver río abajo a la costa antes de la llegada
del invierno.

No sé si existió ni cuánto duro esta ruta anual, como hemos dicho al principio, Santimamiñe
no sigue el esquema temporal de las cuevas del río Lea y Urola, las pinturas indican una
mayor ocupación veraniega, pero si vemos el mapa de la página 288 la cronología de la
procedencia del sílex:
http://www.bizkaia.eus/fitxategiak/04/ondarea/Kobie/PDF/7/Kobie_BAI_01_web.pdf?hash=
6ª786223c9cc60b4d4136e717678568d

Vemos que parte del sílex proviene del río Aturri o Adour pero a medida que nos acercamos
a capas más recientes el 140ílex foráneo va desapareciendo, tal vez nos indica el final de la
migración anual y un asentamiento de la población al final de la época glacial, coincidiendo
con el calentamiento del clima.

140
Fotografiando el cielo

141
Fotografiando el cielo

Algunos lo llaman destino y otros casualidad, para explicar cómo empezó mi relación con la
interpretación del arte rupestre, tengo que empezar por explicar mi afición a la fotografía y a
la meteorología, en apariencia algo totalmente inconexo pero que en realidad ha resultado
tener una relación que nunca me hubiera podido imaginar.

Siempre me había llamado la atención la naturaleza y sobre todo los desastres producidos por
su furia, las tormentas, inundaciones, temporales… cada vez que había una tormenta eléctrica
corría a la ventana y se me iluminaban los ojos con su reflejo, me impresionaba su fuerza,
parecía estar ante un ente vivo.

La verdad es que me conformaba con vivirlas, no me había molestado mucho en


fotografiarlas, pero cuando llegó la época digital y los caros carretes pasaron a la historia,
compré una cámara, sin ninguna pretensión, en un principio para fotografiar a mis hijos.
Hasta que me encontré con mi primera gran tormenta, el 22 de abril del año 2005, una
tremenda línea de tormenta que se perdía en el horizonte, se me vino encima, el cielo se puso
verde y morado iluminado por un relampagueo constante, los truenos en vez de solitarios,
eran como un murmullo que no cesaba, cogí mi cámara temblando y me puse a fotografiarla,
como era de esperar, el resultado fue catastrófico, las imágenes eran una basura.

142
Pero como dice un refrán japonés: “poco se aprende de la victoria y mucho de la derrota”,
vaya si aprendí, decidí que aquello no podía volver a suceder, empecé a leer manuales y
libros de fotografía, mi afición se convirtió en obsesión, y de una forma autodidacta aprendí a
fotografiar las tormentas.

143
Una vez aprendida la técnica fotográfica, empezaba lo más difícil, aprender a colocarse,
buscar el momento, a estar en el sitio y momento adecuados, para ello aprendí a entender
como se forman las tormentas y a entender los modelos numéricos de predicción, también a
usar todos los recursos de seguimiento de este tipo de situación que disponemos hoy en día,
mapas de rayos, radar, satélite, etc.

Pero sobre todo aprendí a llevar conmigo una cámara a todas partes y a todas horas, no
importaba si estaba en una boda o en la playa. La cámara era como el teléfono móvil para la
mayoría, no podía salir de casa sin ella, me sentía desnudo.

Poco a poco fui ganando concursos, saliendo en la prensa, iba ganando fama como fotógrafo
de fenómenos meteorológicos, aunque no ganaba dinero, al contrario lo perdía, no hacía más
que comprar cámaras y objetivos. A veces me ofrecían dinero por vender fotos, pero no me
gustaba la idea de hacer dinero, quería tomar las fotos como las veía, no quería centrarme en
hacer algo comercial.

Para mi era una especie de experiencia mística, la lluvia, la cámara, la oscuridad, la soledad y
de repente, el cielo comenzaba a hablar, a su manera, con curiosas formaciones de nubes,
rayos, arco iris. No me consideraba un buen fotógrafo, ni siquiera un fotógrafo. Para mi los
fotógrafos son artistas que tienen la habilidad de mandarnos una sensación o mensaje de una
situación cualquiera del día a día, son capaces de hacer que un vaso o una manzana y sus
sombras sean algo increíble. Yo necesito algo muy espectacular en si mismo, no me vale un
vaso, algo como un increíble arco iris, para simplemente disparar.

144
Tengo la capacidad de esperar, esperar a que algo suceda. Tengo que saber cuándo va a
suceder, mirando el radar y el satélite, tengo que anticipar y adivinar dónde va a suceder para
buscar el mejor encuadre, protegerme de la cambiante dirección del viento para evitar que el
objetivo se moje. Y cuando llega el momento disparar.

En Estados Unidos hay unos aficionados llamados caza tormentas, van en sofisticados
vehículos con los mejores sistemas de radar, van cargados de adrenalina, persiguiendo
tornados. No voy a negar que yo también tengo momentos de adrenalina, pero donde yo vivo
las tormentas son diferentes, nacen de la nada y tienen una vida muy corta, si usara el método
americano me perdería casi todas, aquí ves la mancha roja en el radar te pones a seguir la
tormenta y ya se ha disipado. Es más intuitivo, necesitas más anticipación, si ves una nube un
poco más blanca en el satélite, ya tienes que estar en el sitio antes de que se forme la
tormenta. Yo suelo decir que mi estilo es más de pescar que de cazar tormentas, en lugar de
perseguir a la pieza, tienes que estar con la caña echada, esperando a que pase, todos los días
con la cámara, y sobre todo tienes que creértelo. Tienes que estar seguro de que en algún
momento va a suceder y tu vas a estar ahí. La constancia es la clave del éxito, mientras los
demás están en la cama o desayunando tu tienes que estar en la playa bajo la lluvia esperando
que el sol dibuje un arco iris.

Con el paso de los años la fotografía se fue convirtiendo en una manera de observar la
naturaleza. Pasaba horas en solitario, era una manera ideal para desconectar del mundo y sus
problemas, que me aburrían terriblemente.

145
Cuando no había tormentas intentaba fotografiar temporales marinos y olas, luego me
empecé a obsesionar con los fenómenos ópticos, los halos solares, parhelios, formados en
nubes altas, las extrañas formaciones nubosas… el sol y las luna iban cogiendo
protagonismo.

Hay dos momentos mágicos todos los días, el atardecer cuando el sol se esconde, y para mi,
el momento cumbre sin ninguna duda, el amanecer, ese momento en que la oscuridad va
desapareciendo, los montes y arboles se van tiñendo de rojo, y de vida. El sol va asomando
poco a poco… en los días de invierno el sol asoma detrás de la montaña y sus rayos calientan
lo que queda de la gélida noche, en verano sale desde el mar, en un horizonte recto, los días
con anticiclón el aire más frío se concentra en las capas más bajas, provocando que el sol se
deforme tanto en la salida como en la puesta, en estos días, sobre todo al ponerse el sol, a
veces podemos ver el rayo verde.

Los hombres vivimos en un mundo de problemas personales, de trabajo etc., preocupados por
lo que yo llamo el mundo virtual, son problemas reales y aunque no son tangibles ni están
delante nuestro, ocupan nuestra cabeza volviendo invisible lo real, lo que nos rodea. Hoy en
día nadie se fija en el cielo ni tiene tiempo de disfrutar del atardecer.

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Qué decir de la luna, los halos y coronas lunares son un espectáculo, sobre todo en los días de
niebla y nubes altas, la luna llena tiene un poder hipnótico. Cuando la luna sale del mar, nace
con un color rojizo que va perdiendo a medida que va subiendo, para fotografiar estos
momentos del sol y la luna hay que anticipar cual va a ser el momento y lugar exacto de
salida, hoy en día no es muy complicado con las aplicaciones de simulación de estrellas y
planetas y el GPS del móvil.

Y si hablamos de momentos mágicos, no podemos dejar de mencionar los eclipses, un eclipse


de sol es algo único, pero un poco difícil de disfrutar, pero el de luna… cuando la luna en una
especie de penumbra se vuelve roja…

La luna y el sol son bastante fáciles de fotografiar, lo difícil es acomodarlos en el contexto,


un sol o una luna muy definidas, sin quemar, vuelven en oscuridad todo lo que les rodea, y la
mayoría de las veces la solución del HDR, nos muestra una imagen irreal y ortopédica.

Una de las motivaciones que me hacían seguir a un ritmo muy fuerte en el tema de la
fotografía meteorológica era el hecho de no haber fotografiado ninguna manga marina en
condiciones.

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La casualidad quiso que mi padre enfermara de un cáncer terminal, tras unos intensos y
emocionales meses, en aquel triste febrero de 2015, llegó a su último día, era un día
excepcionalmente frío y como pocas veces sucede en la costa vasca, la nieve tiñó de blanco la
playa, mientras fotografiaba una tormenta de nieve recibí la llamada de mi hermana, corrí a
casa y comprobamos que había fallecido, después de decírselo a mi madre, salí emocionado
al balcón y en ese momento miré al cielo y vi como delante de mis narices, se deshacía una
majestuosa tromba marina, allí acabó un ciclo de mi vida.

Mis ojos dejaron de mirar al cielo, y se centraron en el hombre, en la humanidad y en


nuestros orígenes, en la búsqueda de respuestas. Era hora de hacer balance, cogí las miles de
fotografías que tenía y empecé a observarlas pero de una forma genérica, parecía que esa
relación mística entre yo y la naturaleza era más que evidente, no había apenas ningún ser
humano en las fotografías, huía de las construcciones modernas, pero no de las ruinas, tenían
un cierto toque gótico.

Las fotografías pueden ser como todo en la vida, algo bonito y superficial, con una buena
composición y bonitos colores. Tras analizar las fotografías, puedo ver que algunas son
especiales, tienen algo más, algo que invoca algunos sentimientos que se encuentran en lo
más profundo de cada uno de nosotros. Fotografiar es al final una búsqueda interior, no
buscaba que parecieran bonitas en color y composición, necesitaba que la foto me hiciera
evocar… definimos evocar como hacer revivir un sentimiento que hemos vivido en el
pasado.

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Me viene la imagen de una vez, cuando no era más que un niño, estábamos en la cocina, mi
padre había llegado de la mar y mi madre estaba envuelta en la humareda de la sartén, íbamos
a cenar pescado frito, no sé porqué empecé a pensar en la muerte, y de repente me di cuenta
de que algún día ellos iban a morir… y yo también. Muchos años después, el olor del pescado
frito me hizo revivir ese triste sentimiento de mi niñez. A veces un olor, un sonido o una
imagen nos transportan a un sentimiento pasado, es como cuando admiramos una foto de un
arco iris, nos traslada a lo que sentimos en nuestra niñez cuando vimos el arco por primera
vez.

Pero tal vez podríamos ir más lejos, tal vez esas imágenes, sonidos, olores que evocan
sentimientos, trascienden del individuo, están grabados en nuestros genes, tal vez cuando
vemos ese arco iris revivimos la magia que sintieron nuestros antepasados hace miles de
años, quizás se nos pone la piel de gallina, como se les ponía a ellos cuando oían el triste y
largo estruendo de un trueno en una noche de verano.

Para ver las fotografías: http://www.lekitxokozeruak.com/

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El autor

Soy Xabier Gezuraga Jauregi, miembro del grupo de espeleología ADES, fotógrafo
aficionado especializado en fotografiar el cielo aunque también lo hago en el subsuelo, mi
profesión no tiene nada que ver con este mundillo, soy profesor de cocina, pero tengo una
obsesión, la búsqueda e interpretación del arte paleolítico.

Este trabajo ha sido realmente duro en lo personal, ha sido una travesía en el desierto sin
ningún tipo de apoyo, para decirlo de forma metafórica, si fuera una cueva, estaría taponada y
no tendría nada de aire, me he pasado un par de años quitando piedras en solitario mientras
todo el mundo me animaba para que lo dejara.

Pero bueno si yo no estudiara el tema y me viene un cocinero contando estas historias


probablemente pensaría lo mismo. El grupo de espeleología ADES ha sido clave para que yo
pudiera vivir los descubrimientos y si tuviera que agradecer algo a alguien sería a ellos. Pero
también quiero hacer mención a todos los que hacen que el conocimiento sea accesible, como
Don´s Maps, Neanderthal Museum, Stellarium, y a toda la gente accesible que ha respondido
a mis preguntas, como Diego Garate y César González.

Al final ha sido una cuestión de buscar, al principio buscar cuevas y arte, después buscar su
significado, buscar coincidencias, seguir buscando comportamientos parecidos en tribus
indígenas, una búsqueda exterior combinada con una búsqueda interior, porque al final somos
seres humanos, lo único que entre las luces de neón y el tráfico de las ciudades se nos ha
olvidado.

1-11-2019

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La luna desde la cueva de Santa Catalina

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