Renato Ortiz

Otro territorio
Ensayos sobre el mundocontemporáneo •
CONVENIO ANDRÉS BELLO
SANTAFÉ DEBOGOTÁ
o Renato Ortiz
e Convenio AndrésBello, 1998
Prim::ra edición: UniversidadNacional de Quilines, 1996
Segunda edición: noviembre de 1998,Convenio Andrés BeDo
Secretarfa Ejecutiva del Convenio AndrésBello (Secab)
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cultura Libre
ceíe, Renaw
Olro tmitorio I RCDldD Ortir, tnlducído porCarlos E. Col.1és Sáocbe:z -
Santafé de BogoCá: Convenio Andr6s Bello, 1998
22Op.
ISBN: 958-9089-49-6
1. CULTURAPOPULAR 2. MODERNIDAD 3. MEDIOS DE
illMUNICAClóNDEMASAS. 4. GLOBAIlZACIÓN5. SOCIOLOGfA
URBANA 6. SOCIEDADDEMASAS
CDD30223
-
Fuerz¡, motriz., S01WnI
RuidJJ que roba el instante
Profundn. dLnso, fugaz
CONTENIDO
PREFACIO
INTRODUCCIÓN
EL VIAJE, LO POPULAR y EL OTRO
ESPACIO Y TERRITORIAUDAD
MODERNIDAD-IIUNDO E IDENTIDAD
CULTURA, COMUNICACIÓN Y MASA
DIGRESIóN: CULTURA, CIUDADANíA Y POÚflCA
SOBRE LA IIUNDlALlZACIÓN y LA CUESTIÓN NACIONAL

SOCIALES, GL08ALIZACIÓN y PARADIGMAS
vii
xvii
1
21
43
69
103
117
135
157
PREFACIO·
¿Porqué interesarse porla globalización de las sociedades y
la mundialización de la cultura? ¿Qué hace que este lrbro,
un momento de un proyecto más amplio, haya sidoposible?
Me hago estas pregontas y, en el fondo, sé que no las res-
ponderéasatísfaccíón, puescuandounautor recoge suspa-
sos sólo puede confiarenla parcialidad de su memoria Pero
quizá valga la pena el esfuerzo; quién sabe si servirá para
quefuturos lectores puedantener unacondencia másclara
de los cambios que están ocurriendoen el mundo de lasideas.
Así aprovecho laoputtunIdad que me dio Jesús Martín-Bar-
bero para tratar, en este prefacio, cuestiones que, en cierta
forma, anteceden e inspiran mi trabajo.
En 1988 publiqué A Moderna 'Iradi9i0 Brasileira, un libre
sobre la problemática cultural del Brasil en el contexto de
unasociedad moderna e industrial. Pretendía comprender,
a partir de los medios de comunicación y las industrias cul-
turales, un conjunto de cambios ocurridos desde la década
del cuarenta hasta los años ochenta. El último capítulo lo
titulé: "De 10nacional-popuIar a lo ínternacíonal-popular",
una alusión aCramecí, autor a quien aprecio; perotambién
era unacrítica velada¡ puessentía queel concepto de nado-
nal-popular ya no lograba dar cuenta de la sociedad brasíle-
tia. Esta insatisfacción, laínadecuacíén de los conceptosy
la necesidad de comprender ciertos rasgos de la sociedad
contemporánea, me condujeron a elaborar un proyecto
de estudio sistemático sobre la problemática de la mundia-
lización de la cultura. Irónicamente, mi preocupación por
Brasil radicalizó mi desenraizamiento, comosi yo buscase,
por fuera de las inquietudes nacionales, explicaciones más
• Traducción: Carlos Eduardo Cortés Sánchez.
[ ix l
OTRO TERRITORIO
convincentes de larealidad que me envolvía. Este viaje"afue-
ra" me fue convenciendo, poco a poco, de que se trataba de
un desplazamiento"dentro" de la modernidad-mundo, y
aún no terminó, aunque haya dado algunos frutos: "Cultu-
ra e Modernídade", "Mundializacáo e Cultura", "Um outro
'Ierritórío". Quedan pendientes mis estudios sobre eljapón,
algo que pertenece a mi "literatura-por-hacer", para usar
una expresión de Sartre.
Sé que la insatisfarciónYla curiosidadson elementos diná-
micos, estímulos para el pensamiento; pero, como dentífico
social, desconfío de las interpretaciones demasiado perso-
nales. Al mirar atrás, además de mi trayecto individual,
identifico algunas conñguracícnes que sitúan mi visión en
un marco histórico y un debate intelectual más amplios. Un
primer aspecto se refiere a la cuestión nadonal, discutida en
Brasil y Latinoamérica, por tradición, desde hace más de un
siglo. Sin embargo, para el caso brasileño, es necesario re-
cordar que, a fines de los años setenta y comienzos de los
ochenta, la cuestión nacional pasa por un profundo proceso
de revisión conceptual. Son varios los trabajos que irán
tomándola como objeto de reflexión crítica'. Hay razones
objetivas para que eso haya ocurrido: la decadencia del
populismocomo forma de conciencia y de acd6n política; el
autoritarismo de la dictadura militar, que monopoliza una
versión claramente coercitiva de lo nadona!; el surgimiento
de nuevos actores políticos (sindicatos, movimientos socia-
les, Partido de los 'Ilabajadores). En este contexto se hacía
necesario el cuestionamiento de los parámetros que habían
orientado el pensamiento progresista de los a1\oscincuenta
y sesenta. No hay que suponer que este movimiento de re-
1 C. Navarro Toledo, ¡SEB: FIfbriaJ de ItIeoIogWs, San Pablo, Ática, 197'7;
M.S. Carvalho Franro, "O Tempo das IIustWs'" 'en ldrologia e Mobilizll-
9'iOPopulsu, Ríode Ieneíro, paze Tena, 1978;ltUi Chauf, úmfrmnismo
e &sisthlciJl, San Pablo, Brasílíense, 1986; R. Qrtiz, Cultura Brasileira e
ldentidiule Nacional, San Pablo, Brasiliense, 1985;R. Olíven, Viollnda e
Cultura 110 Brasil, Petl'ópolis, Vozes, 1982.
x
PREFACIO
visión de las categorías pasadas era convergente en sus in-
ambiciones. Las respuestas formuladas por los
diversos intérpretes no eran necesariamente congruentes en-
tre sí: oscilaban entre quienes hadan propuestas para crear
una "auténtica" nación brasileña, y aquellos que descarta-
la de "autenticidad" como resquícío de un aná-
lisis ese.ncialista de las reIadones sociales. Pero, subrayo, al
contrarío de un pasado en el que laidea de proyectonado-
na) era predominante, el clima de crítica prevalecía, Por su-
puesto que la temática de la globalización estaba ausente de
la discusión, pero una mirada retrospectiva permite decir
que la critica a la cuestión nacional (su "deconstrucdón" di-
rían hoy algunos) propició, encierta forma, la posibilidad de
que algunos mtelectuales brasileños escapasen más tarde
la nación como elemento nodal la
ción Un pasometodológico que se alejaba de las
prenusas anteriores sobre el "atraso" brasileño la moderni-
zación incompleta, o la teoria de la dependencia.
Otro punto se refiere al proceso de modernización de la
sociedad brasileña en el período posterior a 1964. Al contra-
no de lo que ocurrió en Chile y Argentina, la dictadura mi-
litar en el Brasil desarrolló, aliado de su rostro autoritario
un aspecto modernizadot: Lo que los economistas
nan "segunda revoíucíon industrial", cuyo origen se encon-
traba la política industrial de los años cincuenta y se
consolidó con el golpe mililaJ: Así se cristaliza un "capitalis-
mo tardío". En términos cualitativos este es un cambio sus-
tantivo que inddirá en los fundamentos objetivos sobre los
que reposaba el debate intelectual. Hasta entonces, la díscu-
sión sobre la modernidad tenía algo de utópico, pues siem-
pre se de construir; en un tiempo lejano, un "Brasil
moderno diferente de su pasadoagrario y esclavocrata En
los años veinte, con los modernistas; en los treinta y cuaren-
ta, con el vínculo entre intelligentziay Estado Nuevo yen las
décadas, del cincuenta y el sesenta, con los desarroÍlistas, la
se presentaba como si fuera algo todavía ine-
XIStente, como un proyecto por realizar en un futuro in-
"
OTRO TERRITORiO
cierto. Los años ochenta ponen las cosas en bases radical-
mente distintas. Se podía cuestionar la naturaleza autoritaria
de la modernización brasileña, y esto era blanco permanen-
te de enfrentamientos, aunque su materialidad se imponía
como algo innegable. Unaconcreción que se expresaba a tra-
vés de la reorganización del parque industria], la url>aniza..
dón metropolitana, el surgimiento de un mercado nacional
integrado, y la consolidación de una sociedad de consumo.
Esta modernidad, desigual y asimétrica en términos reglo-
nales, con su dinamismo envolvente y muchas veces per-
verso, minaba el idealismo con que "lomoderno'"habíasido
pensado con preferencia por las generaciones anteriores.
Esto tendrá implicaciunes directas en el mundo de la cultu-
ra, pues es el momento en que los medios de comunica-
ción se transforman en industrias culturales, en agencias
productoras de bienes coIturaIes articuladas a! mercado con-
sumidor en forma directa.Ahora tenía pocosentido restrin-
gir el estudio de la cultura brasileña a elementos como la
cultura popular o la relación orgánica entre intelectuales y
Estado, aspectos hasta entonces predominantes en nuestra
vida intelectual. Laindustria cultural, al operar en escala
ampliada, desplazaba la discusión en otra dirección: merca-
do, consumo, tecnología, patrones industriales de narra-
tivas dramáticas, etc. Una dimensión que ya no situaba
lacomprensión analítica en el interior del territoriobrasile-
ño, pues tales hechos de modernidad erancomunes a un
conjunto de lugares, independientemente de sus caracterís-
ticas y especificidades nacionales.
Es necesario recordar que, cuando inicié mis estudios so-
bre lamundíehzadén de la cultura, el debate sobre el tema
era a6n incipiente. Había, porsupuesto, escritos dispersos,
enparticular los trabajos de Wallerstein y Braudel en elcarn-
pode la historia, o de autores como Theodore Levitt, entre
los administradores de empresas. Algunos sociólogos como
Roland Robertson, sobre todo a partir de mediados de los
años ochenta, se bablan interesado también en la problemá-
tica de la globajjzacíón. No obstante, le trataba de escritos
PREFACIO
la mayorla de las veces emprendidos por grupos
restringidos de autores localizados en Estados Unido•.
Quien tenga la paciencia de consultar las revistas interna.
cinnaIes de administración de eropresas percibirá que en
periodo, la idea del global, propuesta po;Le-
vílt fue Ytambiénrefutada, por diversos autores.
La propoa idea de la globa/í""ción era todavla imprecisa Y
muchas veces se corriundia con la de internaeionalizac
Eo realidad, en aquel momentoel eje de Iadisctuiónera otro:
guaba en torno de la polémica entre modernidad y posma-
dernidad. El texto de Habermas, 'La modernidad como
proyecto inacabado', una respuesta directaa las propuestas
de Lyotard, marca una inflexlónque radicali"" losargumen.
ros y exacerba los punros de vista. Confieso que vela con
derta sospecha esa polarización indebida. Esa manera di.
cotómica de pensar las relaciones sociales me pareáa poco
con""":"nte, en especial cuando adquiria una coloración
ideololl'""da fui' otro lado, las reacciones Iatinoamerica.
nas a los también eran contrapro-
ducentes. Decir AméricaLatinanopodrfaser posmoderna,
puesto todavla no es moderna", presuponía, por un
lado, la idea de buscar la modenlidad (lo cual era oontradi-
cho "?" el ejemplobrasiletio); Ypor otro, la ilusíón de que.
tendríamos una historiaautónoma, separada de las imposi.
eones externas. La afirmación contraria, 'América Latina
ha sido posmoderna', es decir, plura! y sincrética,
tenía un sabor a retóricaque ennadaayudaba aentender lo
que estaba pasando. Pero _quelosdebates ínldecb.ales
nunca son inocuos, aunque sean ooniusos, y ruando.. los
contrasta con el ooolexto Iúshirico eme1'fleIlle, síenlpre sigo
nifican algo. Enwnces lomé el enfrentamiento modernidad
posmodemidadnocomounareferenda........• .
1
' --..SlfIOCODlO
e smtomadeunconjuntodecambiosqueestabanocurrien-
do en las sociedades conternporáneas. Paracomprenderlos
dirigí la mirada a la problemática de la globaIización. ve:
incorporar, en esa pecspectiva más aba.n::ante, las
CUCStiones que se estaban discutiendo.
OTRO TERRITORIO
Elaboré mi proyecto de investigación en dos etapas: la
primera, histórica, me condujo a estudiar a Francia en el si-
glo XIX; la segunda se concentró en la 'sociedad global'. No
fue por azar que retomé al pasado; quería captar algunos
aspectos que encajaban mal en el debate actual La historia
surgíaasí como herramienta para entender el presente, una
dimensi6n muchas veces ausente enla discusi6n contempo-
ránea. Sin embargo, no me interesaba enfocar Francia como
un país espedfico; mi estrategia fue seleccionar elementos
que pudieran revelar rasgos estructurales de la modernidad.
Me impose la tarea de realizar una especie de arqueologia
de temas y de cuestiones que emergieron en el siglo XIX pero
ganaron perfil durante el xx. Tiendas de departamentos,
surgimiento de un sistema ferroviario, folletín, fotografía,
malla urbana, invenci6n de la hora nacional, lujo y consu-
mo, eran para mí señales precursoras de la modernidad-
mundo. El pasado me ponía, todavía, ante el problema de la
tradición, una temática recurrente en la literatura sociol6gi-
ca. En ella, tradición y modernidad surgen como pares an-
tagónicos, unidades antitéticas; por ejemplo, la teoría de la
modernización. Los artistas también comparten esa misma
perspectiva: la vanguardia estética siempre valoró la idea
del rompimiento, ya fuera en relaci6n con los modelos vi-
gentes en el siglo XIX o, más tarde, en su relación conla pos-
modernidad. De esta manera se privilegi6la dimensión de
la ruptura, el análisis en procura de revelar el movimiento
de cambio en detrimento del anacronismo del pasado. Es
posible que, en este caso, haya sido impregnadoinconscien-
temente por mis raíces brasileñas; al fin Yal cabo, en Lati-
noamérica, tradición y modernidad nunca se presentaron
como términos excluyentes. Cultos afro-braslleños o afro-
cubanos, religiosidad popular, creenciasindígenas, mestiza-
je, altanería oligárquica, siempre encontraron nichos para
expresarse en el contexto de la modemizadón de la socie-
dad. Pero en mi trabajo anterior yo había dado un paso
dirigido a considerar la tradición no sólo como "cosas del
pasado"; A Moderna Tradigio Brasileira me abrió los ojos para
xiv
PREFACIO
lamodernidadtambién comotradición. Lo "meder-
no era sólo lo nuevo, sufuerza únicamente se expresaba
al a la cotidianidad de los hábitos y lascostum-
bres. conduado a considerar la ruptura en el flujo de
las conlinwdades. Retornar en el tiempo, revisitar el siglo
XIX,.significaba, ,poes, buscar elementos que vendrían a cons-
tituirse en tradición y a conferir sustancia y materialidad a
las relaciones sociales.
Lasegundafase del proyecto se enfocóenalgunos aspec-
tos de la "sociedad globaf'; ahora el presente se volvía mi
de atención. Mi dificultad más grande fue elaborar
un tipo de argumentación que escapase a la centralidad de
la categoría nación; una tradición intelectual que aún predo-
mina en los de las sociedades contemporáneas. No
obstante, para malentendidos, es necesario distinguir
entre una operación analítica -artificio necesario para el de-
sarrollo del raciocinio-, y los elementos de realidad. Siem-
pre busqué dejar claro en mis escritos que el Estado-nadón
no con la consolidación del proceso de globali-
zaa6n. In?USO estoy convencido de que en diversos secto-
res (por ejemplo, en todo lo referente al monopolio de la
su es Tampoco creo que la dis-
cusión sobre la Identidad nacional esté agotada. Sin embar-
go, esos datos de realidad no deben ofuscar la formulación
del probl-:ma. La globalízacíón es una tendencia, un proceso
que se articula enfunción de las fuerzas históricas existentes
en. un .más amplio. Pensarla significa construir el
objeto sociológico a partir de nuevas exigencias lógicas.
Conceptos como nación, imperialisrno cultural aculturación
identidad nacional, son, en este caso, poco desde
el punto de vista analítico. No se trata de decir que no ten-
gan validez alguna
,
pues sería un equívoco. La cuestión es
que pasan a tener una validez restringida; explican determi-
nados .vinculados a circuitos pardales. Lalógica
de la mundializaaón requiere, para ser develada, construir
conceptos cuya amplitud y valor explicativo sean de otra
naturaleza. Por ello, el debate sobre la globalización es al
OTRO TEAAITOR10
mismo tiempo una reñexíén sobre la contemporaneklad y
una discusión sobre las ciencias OOÓalee. Labúsqueda de un
nuevo marco de referencia teórica implica la revisión . d ~
nuestra propia lJadióón lnteledual. "Um ouiro 1erritório
se inscribe en ese propósilo. Loo ensayos aqPÍ reunidos se
dJrigen• lacomprensióndel presente y.1a recuperadénde
nuestro lnstnunental conceptual. Un horizonte que le abre
nuevas posibilidades al pensamiento, siblándonos-alosm..
telectuaJel¡ IalinoaJneri<:anos- en la perspectiva de una tra-
dición por construir.
RenatoOrtiz
saoPrzulo, 19deabril de1998
INTRODUCCIÓN-
Pensar la globalízadén de las sociedades es afirmar la exis-
tencía de procesos que comprenden • los grupos, las clases
sociales, las naciones y los individuos. Evidentemente, exis--
te una historia de este movimiento totalizante: tiene sus raf-
ees en la expansión del capitalismo en los siglos XV-XVlD, en
el advenimiento de las sociedades industriales, en la moder-
nidad del siglo XIX. El momento actual es el resultado de un
conjunto de cambios ocurridos anteriormente -de un "pro-
ceso dvílízatorío", diría Norbert Elias-. Nada es más ilusorio
que postular la idea de un mundo "post" moderno, indus-
trial, tecnológico, como si existiera un foso, una ruptura ra-
dical, un • antes' y un •después' que ordenan la hístoria de
los hombres.
Sin embargo, incluso cuando tenemos en mente la conti-
nuidad de este movimiento, es necesario también compren-
der su especificiclad. En el fin_a! del siglo xx se cristalizan un
conjunto de fenómenos económicos, políticos, culturales, que
trascienden las naciones y los pueblos. Son esos fenóme-
nos los que nos permiten hablar de la gjobalízacíén de las
sociedades y la mundialización de la cultura Vivimos un
periodo en el cual emergen nuevos elementos, a! tiempo que
hay un. potencialización de trazos existentes. En este senti-
do, la sociedad contemporánea adquiere una nueva confi-
guractón. Formación social que, por cierto, posee sus ralees
históricas, pero que hoy se consolida como otra meseta'. In-
sisto en la idea de meseta; nos ayuda a pensar la conti-
nuidad y la ruptura Una meseta presupone otros niveles
anteriores; el pasado es el suelo en el cual se sustenta. Y,. al
• Traducdón: Ada SoIari.
1 Ccmo porción de piso horizontal en que termina un tramo de escale-
ra, y no en el sentido geográfico. (N. de T.)
[xvii]
OTRO TERRITORIO
transformarse, alcanza otro "escalón" y adquiere un nuevo
significado, otra dinámica.
Lacuestión que se plantea, entonces, esla de cómo OOIDpren-
der ese cuadro, cómo caracterizarlo. Una manera ':ü
11S1Stlria
en pensar los fen6n:'enos nos
relaciones internaoonales o íntercívílízatorias. Subrayo m-
ter", crucial para la comprensi6nde lo que ocurre. Así,
do hablamos de relaciones internacionales, el pensarmento
presupone la existencia de naciones autónomas que interac-
túan entre si. La dinámica global derivaria del movimiento
de las partes, Ycada una de ellas, en su integridad, actuaria
en el contexto mundial. Las mismas premisas subyacen en
los conceptos de colonialismo e imperialismo. En cada uno
de ellos destacamos un centro (el imperio o la naci6n) como
elemento propulsor del movimiento de expansión. El mun-
do es visto, entonces, como el cruce de las diversas in-
tenciones transimperiales o transnacionales que, de forma
diferenciada, inctden en las colonias o los países periféricos.
Una aplicación común de este tipo de razonamiento es la
analogía entre el momentoactual ya1gunas épocas de labis-
toria pasada. Por ejemplo, la comparación del ascenso y la
caída de un país -los Estados Unidos- con el imperio roma-
no. En amboscasos encontramos la expansión de una civili-
zación, norteamericana o romana, de una lengua, el inglés
o el latín en un conjunto de territorios alejados del núcleo
irradiador; Las relaciones de contacto entre esta .... periferia"
y el ....centro" se llevan a cabo, por lo tanto, de acuerdo con
las normas de dominación elaboradas por los países o los
imperios colonizadores. Existe, entonces,' una clara diferen-
cia entre "centro" y "periferia" "adentro" y "afuera"; los
límites de la dominadón se encuentran nítidamente delinea-
dos. Del mismo modo, seria posible pensar la expansión de
la cultura en términos semejantes -como lo hicieron lbyn-
bee o Spengler-. El mundoestaría formado por un conjunto
de civilizaciones que "ínter" actúan entre sí. En este caso, la
civilización occidental, una entre tantas otras, tiene un pa-
pel destacado al imponer sus patrones de dominaciónjunto
"""
INTRODUCCIÓN
a otros núcleos civilizatorios. La argumentaci6n preserva,
por lo tanto, la independenda de las culturas: cada una de
ellas gira en tomo de su propio eje, difundiendo sus rasgos
fuera de su territorio original
Sin embargo, al imaginar las cosas de otra manera, la pro-
blemátlca de la globalizaci6n se muestra en toda su radicali-
dad. Cuando hablamos de "socíedad global" nos referimos
a una totalidad que penetra, atraviesa, las diversas fcr-
macíones sociales existentes en el planeta. Se afirma así la
especificidad de una "megasocíedad", esto es, un conjunto
articulado de relaciones sociales planetarias. Una sociedad
global, entérminos duddwmjanos, es sui gmeris, posee una
lógica propia. Su intellgibilidad no resulta de la interacción
entre las partes que la constituyen; al contrario, ahora hay
que invertir nuestra perspectiva y preguntar. ¿cómo esa
totalidad envolvente reordena sus elementos? En este caso,
las relaciones sociales dejan de ser vistas como "ínter" (na-
cionales, civilizatorias o culturales) para constituirse como
"intra", esto es, estructurales al movimiento de globali-
zación. Loslímites"adentro/afuera", "centro/periferia", se ter-
nan así insuficientes para la comprensi6n de esta nueva
configuración social. Hay una cierta dilución de las fronte-
ras que hace que las especificidades nacionales y culturales,
sean, por cierto de manera diferenciada, atravesadas por la
modernidad-mundo. En este sentido, todos formamos par-
te de este proceso, base material y espiritual de nuestra vida
cotidiana.
Por eso, el esfuerzo analítico se debe orientar hacia la
comprensi6n de objetos que conrioten esta realidad mun-
dializada. Guerra del Golfo, FM1, publicidad global, auto
mundial, MacDonald's, televisores Mitsubishi, son expresio-
nes heurísticas de su movimiento. Lo mismo se puede decir
de los aeropuertos, los supermercados, los shopping-eenlers. Se
trata de lugares, de sitios, que revelan la desterritorializa-
ción del espacio, condición necesaria para la constituciónde
un mundo-mundo. No tiene sentido pensarlos como el fru-
to de relaciones internacionales, puesto que ya no se víncu-
"'"
OTRO TERRITORIO
lan con este o aquel país, con el Primer o el Tercer Mundo.
Esos lugares denotan el orden interno de la misma sociedad
global.a!exponer su faz mundíalízada, Hablar. por lo tanto,
de una cultura mundialízada significa situarnos enla médu-
la de este proceso abarcador.
Esto lleva a considerar queIaculturamundializadano se en-
cuentra ya fuera de nuestras sociedades nacionales¡ al con-
trario, forma parte de nuestra vida cotidiana, de nuestros
hábitos. Seríaun equívoco atribuir a este movimiento unca-
rácter de exterioridad (por ejemplo, la americanizaci6n del
mundo), comosi se tratara de algoextraño a nosotros mismos.
La mundtalízacíén de...Iacultura no es una falsa conciencia,
una ideologia impuesta de forma exógena; se corresponde
con un proceso real, transformador del sentido de las so-
ciedades contemporáneas. Los objetos que nos circundan
-utensilios, máquinas, arquitectura- son manifestaciones de
esta mundíalidadr Ellos encierran su "verdad", al expresarla
en su cotidianidad, en su rutina.
Existen, sin embargo,algunas dificultades para pensar esta
realidad emergente, dificultades que derivan de latradición
de las ciencias sociales. Buena parte de los conceptos que
utilizamos están comprometidos con cierta visión de la so-
ciedad
2
• No podemos olvidar que las ciencias sociales se ins-
titucionalizaron apenas a!fina!del siglo XIX, momento en el
que el principio de nacionalidad se afirmaba con toda su
fuerza. Durkheim, 'Ibnníes, Weber, Veblen tenían, eviden-
temente, una preocupación universal cuando construyeron
sus objetos de estudio. Pero ellos nos remiten, sobre todo, a
la constitución de una disciplina que adquiere contornos
dentro de territorios espedficos. Por eso hablamos de so-
ciología francesa, alemana o norteamericana Cada una es
pensada como vinculada de forma intrinseca a sus lazosna-
cionales.Lasociedad moderna, sobre lacual versa el discur-
2 Véase al respecto Ianni, O., TeoriIIs • gl."iZR{J'O, Río de Janeiro,
Civiliza<'Io _ 1995.
INTRODUCCiÓN
so sociológico, es lanación industrial Paradefintr lalógica de
su funcionamiento, todo el esfuerzo del pensamiento confi..
na la modernidad en los limites del Estado-nación. 'Clases
sociales", "Estado", "territorio", "cultura", "identidad.... son
.. ,
por cerro, categorías abstractas, pero se aplican sobre todo
a las realidades nacionales.
En el contexto de América Latina, la relación entre cono-
cimiento y nación es aún más acentuada. El debate sobre la
identidad nacional, que se extiende a lo largo de todo el siglo
xx, marca de forma indeleble al pensamiento latinoameri-
cano.La nación smge como una dimensión a ser conquistada
(por los políticos, los artistas y los intelectuales), un proyecto
que en el futuro asegurará la realización de una moderni-
dad incompleta, inconclusa. Reflexión y conciencia nacional
son elementos constitutivos de nuestra tradición; elemen-
que se mezclan como conceptos y como aspiración po-
lítica. El problema es que la modernidad-mundo rompe las
del Estado-nación. Para comprenderla, es necesa-
na una reactualización del pensamiento. El mundo, como
exigenuevos c:onceptos de nuestra imaginación so-
ciolégica, En este sentido, la globalización no es simplemen-
te un tema entre otros: desafía la reflexión en su existencia
categorial. Pensarla es abrirse a una revisión del propio dís-
curso de las ciencias sociales.
Otra dificultad tiene que ver son la mirada analítica que
echa sobre este objetoglobalizado. ¿Desde qué punto de
VISta deberíamos considerarlo? ¿Desde el punto de vista de
las clases sociales, de las naciones? Son, por cierto, posicio-
nes legítimas. Sin embargo, para aprehender enteramente
las consecuencias derivadas de las transformaciones del ini-
cio el siglo XX1, se hace necesario un desplazamiento de la
mirada científica..La comprensión de un mundo desterrito-
rializado requiere un punto de vista desterrítoríalízado.
Para entenderlo en su totalidad, la perspectiva analftica
debe liberarse de las restricciones locales y nacionales Sólo
esta forma puede ser comprendido el flujo de la moder-
rodad-mundo. Por eso, ya no es suficiente escribir comobra-
OTRO TERRITORIO
sileños, franceses, americanos o alemanes. No se tratade
que estas situaciones hayan perdido vigencia; aún conser-
van su validez. Pero el cambioconceptual al cualme refiero
implica, al menos durante el la que
tales exigencias sean "suspendidas (ulilizo un artificio de la
fenomenología). Enlugar de pensar el mundo"desde Amé-
rica Latina" (como dicennuestros colegas Ialinoamericanos),
propongouna reorientaci6n de la mirada Pensemos <;l mun-
do en su flujo, y, luego, hagamos las pregontas pertinentes
a nuestrarealidad. Tengo certezade que se verán Ilumina-
das desde otro ángulo.
Junto a las dlfu:ultades existentes, el tema de la globaliza-
ción exige además sortear algonas trampas, principalmente
cuando hablamos de cultura. Deben ser evitados dos obstá-
culos: uno de naturalezametodológica, otro de cuño ideo-
lógico. Comienzo mi digresión con el primero.
En la literatura existente sobre medios de comunicación,
tecnologíay administración de empresas, es común encon-
lraJ; bajo formas diversas, la problemática de lahomogenei-
zaci6nde lacultura, Porejemplo, la utilizaciónde un mismo
sistema téCIÚCo, en escala planetaria, llevarla a la nivela-
ción de todos. Este pronósticopuede articularse, no obstan-
te, con una jerarquía dislinta de valores. La visión oPtimista
ve en el progreso de las telecomunicaciones la posibilidad
de comunión entre los hombres. Los individuos, dispersos
en la "aldeaglobal", se reconoceríanunos con otros, rom-
piendo su aislamiento y las restricciones de idiomas lo-
cales. El punto de vista contrario revelaotra dimensión. Una
cultura homogénea e1iminaria definitivamente las diferen-
cias entrelos caso,gtobalizadón es sinónimo
de estandarización de la conducta. Se trata de una perspec-
tiva comón entrealgunos analistas de mercado, para quie-
nes la globalización de la econmnla imptica la emergencia
de una sociedad en la cual los hombres se comportan de
manera idéntica. Viviriamos as! en un mundo "plano", y el
mercado, compacto y estandarizado, r.eveJaóíU.u superfi-
cie. Una seriede objetos,jeans, televisoreS, tarjetas de crédi-
xxii
INTRODUCCiÓN
to, fast-food, vendidos y consumidos mundialmente, expre-
san la cara unidimensional de las sociedades contemporá-
neas.
Esta visión convive con otra, su negad6n. Eneste caso,
ya no se trata de unidimensionalidad, sinode multiplicidad.
De ahílainsistencia en el resurgimientode lasreivindicado-
nes locales, específicas, movimiento que demostraría el an-
tagonismo a todo principio unificador.Multiculturalismo,
conflictos en el Este, fundamentalismo, son las señales de la
presencia de unmundodespedazado, fragmentado, Los es-
critos de los "post" modernos son expresivos de esta ten-
dencia. 'Iambién encontramos el mismo diagnóstico entre
algonos estudiosos de la tecnología, para quienes, lejos de
homogeneizar las costumbres, la Iécnicaes un elemento de
diversificaci6n de las relaciones social,,ª-Ejemplo: la pro1ife-
ración de la televisión por cable, las radios FM, las redes in-
terpersonales de computadoras, etc. Se insiste, por lo tanto,
en subrayar los aspectos particulares, como en los escritos
sobre marketing -la personalización de la atención de los
clientes (cusIotniud produd), la diversificación de los gostos, la
la gestión. El mundo estarla compuesto
por una miríada de mosaicos, pur partes heter6clitas. Se ba-
bría pasado as! de una era"fordísta", enlacual habla predo-
minado una cultura de masas, a otra más "flexible", capaz
de afirmar la indivjduaJW¡¡d de las personas Ylos grupos
sociales.
Creoque es necesarioromper con esta visióndicotómica,
porla que aparentamos estarfrente a dos movimientos dis-
lintos y antípodas, uno que tiende bacia la totalidad, otro
hacia lo particulaJ: Debemos entender que la modernidad-
mundo se realiza a través de la diversidad. En tanto mo-
dernidad, privilegia la individualización de las relaciones
sociales, la autonomía, la afirmación de aspectos especfIicos
(por eso, la sociología clásica inicia sus estudios con el tema
del desarraigo del hombre -Durkheim con la anomia, weber
con la racionalización de las esferas culturales, Simmel con
el dilaceramiento del individuo-). Sin embargo, esos elemen-
xxiii
OTRO TERRITORIO
tos, en apariencia desconexos, están envueltos por un tejido
más amplio. La modernidad está constituida por un conjun-
to en el cual el todo se expresa en la individualidad de las
partes. Diversidad y semejanza caminanjuntas, expresando
la malriz modernidad-mundo en una escala ampliada.
Plantear la cueslión desde esta óptiCa nos permite evitar
el falso problema de la homogeneización de la coltura. No
obstante, debido a la especificidaddel campo cultural, pien-
so que es importante señalar algunas diferencias. Cuando
nos referimos a la economía y la técnica, nos encontramos
ante procesos que reproducen sus mecanismos, de modo
igual, en todos los rincones del planeta. Hay sólo un tipo de
economía mundial, el capitalismo, y un único sistema téc-
nico (fax, computadoras, energía nuclear, satélites, etc.). Sin
embargo, es diffcil sustentar el mismo argumento respecto
de los universos culturales. Por ese motivo, prefiero utilizar
el término"gtóbalización" al referirme a la economía y la
tecnología; son dimensiones que nos reenvían a una cierta
unicidad de la vida social: Yreservo entonces el término
"mundialízacién" para el dominio específico de la cultura'.
En este sentido, la mundíalizadón Se realiza en dos niveles.
Primero, es la expresión del proceso de globa\ización de las
sociedades, que se arraigan en un tipo determinado de orga-
nización social Lamodernidad es su base material Segundo,
es-una weltanschauung, una "concepción del mundo", un
"universo simbólico", que necesariamente debe convivir con
otras formas de comprensión (política o teligiosa). Vivimos
en un espado transgl6sico, en el cual diferentes lenguas y
culturas conviven (a menudo de manera conflictiva) e inte-
ractúan entre sí. Una cultura mundiahzada configura, por lo
tanto, un "patrón" civilizatorio. En tanto mundialidad, en-
globa los lugares y \as sociedades que componen el planeta
Tierra. Sin embargo, como su materializad.6n presupone la
presencia de un tipo específico de organización social, su
3 Véase Qrtiz, R, MumlWizapw ecu1turrJ, San Pablo, Brasiliense, 1994.
"""
INTRODUCCiÓN
manifestación es desigual. Una coltura mundia1izada atra-
viesa las realidades de los diversos países de manera dile-
rencíada. Existe, por lo tanto, un diferencial de modernidad
que confiere mayor o menor peso a su concretízedón,
La otra trampa es, fundamentalmente, de carácter ideo-
lógico. Normalmente, la literatura que se ocupa de la globa-
lización tiende a comprenderla de manera oblicua, parcial
'Iodo sucede como si la expansión del mercado y la tecnolo-
gía obedeciera a una lógica inexorable, lo que nos lleva a
conformarnos roo el cuadro actual de los problemas que nos
afectan. Los hombres de marketing intentan Convencernos
de que la globalizaci6n de sus productos se corresponde con
una "humenízacíén" de las relaciones sociales; en definiti-
va, los hombres tendrían a su disposición el mundo de la
con el que tanto habían soñado. Los tecnólogos
también nos sugieren una calificación de las sociedades
como"atrasadas" o H adelantadas", medidas en función de
la base técnica a partir de la cual operan. El mismo tipo de
razonamiento se encuentra entre los representantes de las
transnadonales. La globalización tornaría obsoleto el Esta-
do-nación, lo que significa afirmar que las grandes corpora-
Clones sepresentan como modelo de realización económica
y política, en el nivel mundial. Globalización s:toma' sínd-
nimo de modernidad. Todo lo que no encaja dentro de este
principio se vuelve sospechoso y revela un cierto sabor de
pasado, de arcaico, de algo que condice con los tiempos re-
motos de la humanidad. Nos encontramos, por lo tanto,
una que valoriza el statu quo, pero que oculta
los intereses particulares de los grupos que la profesan.
¿Cómo reaccionar ante estas fuerzas? Una forma consiste
en retroceder, identificando la globa1ización con una visión
de puramente ideológico. Más aún, es incluso posible
consíderar el neohberalismo como"causa" de ese estado de
cosas. No es esa mi intención. Otra forma es considerarla
como expresión de la mundialidad. Con esto sugiero que la
estructura de la modernidad-mundo engloba factores de
orden polítíco, al articular los diferentes niveles de la reali-
OTRO TERRITORIO
dad social Desde esta perspectiva, los grupos trasnaclona-
les deben ser vistos como actores políticos cuyo campo de
actuación es el planeta. Sus ideas nos parecen impositivas
porque traducen la prevalencia de una ideología vinculada
con las fuerzas dominantes del proceso en marcha. Resta
saber si esas ideas deben, o no, permanecer como si fueran
la única alternativa de convivencia entre los hombres. Píen-
so que no, pero, en este caso, es necesario que otras pro-
puestas sean presentadas y debatidas. Por eso, la política ya
no puede ser pensada sobre unabase exclusivamente nacio-
nal o local. Tenemos que imaginar el mundo como un
"espacio público" (como sugiere Habermas), una "sociedad
civtl" en la cual se enfrentan proyectos y versiones diferen-
tes, antagónicas o complementarias.
Laproblemática planteada tiene, por lotanto, implicacio-
nes de orden teórico Ymetodológico; conduce a unareevalua-
ción del cuadro conceptual de las ciencias sociales. En este
sentido, podemos decir que "globalizaci6n", "mundializa-
cíén", 11sociedad civil mundial", "polftica interna mundial",
11cultura intemadonal-popular", "desterdtorializ,ación", son
conceptos que nos ayudan a comprender ladinámica de las
sociedades actua1es -basta consultar cualquier diccionario
de ciencias sociales para constatar su emergencia redente-,
Porejemplo, cuando digo "política externa" supongo que el
ordenmundial resulta de lainteracciónde naciones particu-
lares. Entre tanto, al hablar de "política interna mundial",
desplazo mi razonamiento hacia otro plano. Las naciones
forman parte ahora de la dimensión intrfnseca de la totali-
dad mundo. Cuando me refiero a un imaginario colectivo
íntemecíonal-popelee me dlstancio de las especificidades y
las identidades nacionales paracaptarlaSenotronivel Puedo
considerarlo como el resultado de unmovimiento de deste-
rritorialización, y aprehenderlo como un universo de sím-
bolos compartidos mundialmente por sujetos situados en
los lugares más lejanos del planeta (pIlbHcidad global, fil-
mes, programas de televisión, moda, etc.). Un conjunto de
objetos-signos, jeans, imágenes de estrellas de cine, Mac-
INTRODUCCiÓN
s, productos de supermercado, dejan de ser vistos
como ImpoSlOones exógenas para ser entendidos como ele-
mentos de una memoria colectiva mundial. Es posible que
muchas de esas categoría, que somos obligados a construír
se insuficientes en el futuro. Esto forma parte
lahistoriade larazón científica. Pero sin ellas, el pensamíen-
to dificultades para avanzar; Es curioso, pero este fin
de SIglO que, para el sentido común de las personas y de
muchos estudiosos, se muestra como exclusivamente nega-
tivo, se presenta para mí lleno de desafíos. Lejos de pensar
que estarna:' ante una "crisis.paradigmática", una parálisis
del pensamiento, veo un horizonte que puede ser explora-
do de otra manera, más creativa,. capaz de impulsamos más
allá de conocimientos petrificados. Optimismo del
que no se confunda, sin embargo, con opti-
rrusmo político, puesto que el mundo en el que vivimos está
atravesando por contradicciones y conflictos, por nuevas
formas de poder y dominación. Entenderlos es ejercitar
nuestra responsabilidad intelectual
xxvii
EL VIAJE, LO POPULAR Y EL OTRO·
Kub1ai Kan había advertidoque lasciudades de Mar-
co Polose perecían, como si el pasode una a laotra
no implicara 1U\ viaje sino 1U\ cambio de elementos.
Ahora.decada ciudad queMarooledescribia.1a men-
te del Gran Kan partía por cuenta propia.. y des-
montada la ciudad parte por parte, la reconstnda
de otro modo, sustituyendo ingredientes, despla-
zándolos, invirtiéndoIos.
Marcoentretanto CCl\tinul1bare6rlendosuviaje,pero
el emperador ya no lo escuchaba, lo inlt'lTUmpía:
-De ahora en adelante seré yo quien describa las
ciudades Ytú verificarás si existen Ysi soncomo yo
las he pensado.
ltaIo údvino, Úls ciudlldes ímJisibles
El lema del viaje sorprende lafantasía de los hombres desde
hace mucho. El viaje, como metáfora de enriquecimientoin-
dividual o retirada del mundo. El movimiento contrasta con
la persistencia de los hábitos cotidianos, con su fijeza. Por
cierto, el sentido del término se transformó a lo largo del
tiempo'. En la antigüedad, los viajeros estaban regidos por
el imperativo del destino. Lashistorias narradas en Lo Odi-
sea o en la epopeya de Gilgamesh derivan de la voluntad
divina; sus héroes vagan por mundos desconocidos pero no
poseen el libre arbitrio de la elección: vagan por mares, de-
siertos, montañas para, en el fondo, realizar los designios de
losdioses. El camino es vivido como una prueba, la aventu-
ra como un sufrimiento. UIi>es "debe" partir, padecer trente a
los peligros -esta es una exigencia fatídica, lamanera de poner
• Traducrión: Ada SoIari.
1 Véase Lee, E. J., The Mind of the TTIlVe/er, Nueva York. Basic Boob,
'991.
[ t J
OTRO TERRITORIO
en marcha la historia mítica-. En el mundo moderno, prob-
ablemente a partir de la época de los románticos, el viaje se
líbera de la carga de sufrimiento que 10había acompañado,
y se torna excitadón y placer. También deja de ser una im-
posición ajena; el hombre moderno tiene autonomía y una
individualidad distinta de los humores divinos, y el movi-
miento es fruto de su volición personal.
Pero, zqué es en realidad el viaje? Yodiría de modo pre-
liminar: un desplazamiento en el espacio. Siempre es pasaje
por algún lugar, su duración se prolonga entre la hora de la
partida Yel momento del regreso. El viajero es alguien que
se encuentra suspendido entre esas dos referencias que ba-
lizan su recorrido. En este sentido, el viaje está próximo a los
ritos de pasaje. Implica la separación del individuo de su me-
dio familiar; después, una estadia prolongada on lhe road Y
por último, la reintegración a la propia casa, la tierra de ori-
gen. Quierosubrayar el aspecto de la"separación": contiene
la idea de que una persona sale de un mundo anterior para
penetrar en otro totalmente nuevo. Los rituales de inicia-
ción religiosa son un buen ejemplo de esto. El neófito, tra-
bajado por los mecanismo rituales, deja su estado profano
paraingresaJ; de forma paulatina, en el universo sagrado. El
ejemplo del candomblé es sugestivo'. Cualquier hija-de-san-
to, para ser admitida en su nueva morada, debe ser cui-
dadosamente preparada. Primero, se distancia de su vida
anterior, lo cual se consigue a través de un conjunto de pro-
cedimientos (rapadura de la cabeza, aislamiento de la inician-
te durante un cierto periodo, sacrificiode animales, elección
de un nuevo nombre.etc.). Elprocesoes, enverdad, un"viaje"
durante el que ella experimenta"otra" realidad. Acompaña-
da por la madre-de-santo, va a poco a poco los
.secretos de un cosmos inaccesible a las personas comunes.
Sóloentonces, después de !IDa preparaciónprolongada, Pve-
2 Véase Bastide, R., Leamdombléde Bahia, Paris,Mouton, 1958.
2
EL VIAJE, LO POPULAR Y EL OTRO
de retornar. Pero su destino ya no será el mism r las
de su inida '00 la o. :marcas
. a acompañarán por el resto de su vida.
El presupone la idea de frontera, de limite Cada
compartimiento es un mundo aparte. Por eso mismr \T¡
Gennep lo asoció con el territorio. Él dice: o, an
en general territorio ocupado por una tribu se-
está definido sólo por accidentes naturales sus
y vecinos saben muy bien dentro de qué Úmt.
tes temtoriales prevalecensus derecho .
m s Yprerrogativas. El
natural puede ser, por ejemplo, una roca o un árbol
un no O un lago sagradoque está prohibid ,
de . o atravesar bajo
_ sanciones sobrenaturales. Con frecuencia, el límite
es señalado por un objeto-poste, pórtico, piedra- e fue
colocado en eselugar conritos deconsagración, A:-és de
:s o fijación ceremonial de losmarros o lO:lími..
t ' . espacio determinado del suelo es apropiado por de-
::=do&r,upo, de manera que si un extranjero penetra
reservado, comete un sacrilegio, del mimo
modo que s: un profano penetra en un bosque sagrado o en
un templo" .
De aquf resulta el interés por la imagen de las puertas; al
abrirse o cerrarse f· ,
. ' avorecen o inhiben el movimtentnd I
pasaje. De esta forma, una sociedad se asem . e
con . eja a una casa
.un conjunto de habitaciones y corredores. Cada célula
enoerra !IDa expresión propia Y!IDa individualidad
lacomunicación entre eDas se realiza median modal,l
de ceremonias furmalidade . te un complejo
nícacíó y . s que pemute el flujo de comu-
n entre umversos estancos
fu . ..
-estas ideas subyacen a la
. a del VIaJe-. El viajero es ante todo un extrani '
Intruso un "m;¡1'Oin",l" jerc, un
, , como afirma Simmel'. Él se aleja de
su mundo propio .
r- e ingresa en territorio ajeno; su condición
¡ c:; ritos deyassagem, Petrópolis, Vozes, 1978, p. 34.
San .en De Moraes Filho, E. (comp), Simmel,
3
OTRO TERRITORIO
liminar se expresaen las costumbres de diversos pueblos.
Van Gennep consideraque "Ia llegada de un grannúmero
de extranjeros tiene como contraofensiva actos de refuerzo
de lacohesiónsocial local; los habitantes huyende las aldeas
y se refugian enlugaresbiendefendidoscomocolinas obus-
ques; o bien, cierran las puertas, se arman, dan el toquede
reunión; o bienel jefeva solo o consusguerreros alencuen-
trode los extranjeros, en su carácter de representante delta
sociedad y de persona más tnmuruzada que la gente común
contra el contacto con los extranjeros"'.Por otro la
ximadónse lleva acabo de acuerdo con procedimientos estric-
tos: los extranjeros no puedenentrar en la
tribu ya que deben demostrar, lejos,
Para ello es necesaria una fase preliminar de cuarentena, en
laque permanecenaislados de laaldea. De fucma las
reladones se estrechan y, después de un periodo de reclu-
sión", ellos pueden transitar normalmente en el drcu10 de la
vida indlgena. 'RxIas estas precauciones son de carácter.profi-
láctico simbólico- El viajeroes unforastero YnevaCOIlSJllOun
de amenaza. Por lotanto, es necesario una
posible contaminacióndelaaldea, ylos rilosmág=-religiosos
llenen una función de antídoto que preserva e' orden loca1
contra las incertidumbres de lo desconocido- .
Si bien dije que todo viaje es un desplazamiento enel
espacio, no se trata de cualquier espacio. Posee
r1dad: su discontinuidad. Cada sitio, cada.cultora constitnye
, un territorio particular. El viajero es un mtermediario que
pone en comunicación lugares que se encuentran separados
por la distancia Ylos hábitos que nada
interliga,a no ser el movimientodel V18Je por.
motivadón ajena a su propia lógica. Frente a la díscontínuí-
dad de los lugares, el viajero se comportacomo alguien
. unidades heterogéneas suitinerariointerlíga
que aproxuna WUUdU ' • •
puntos desconexos. Ocurre, así, una uitida separación entre
5 VanGennep,A.,op·cd.,p.42.
4
EL VIAJE. LO POPULAR Y EL OTRO
el que se mueve y los lugares visitados. El viajero se nutre
de este contraste: él es la fuente de la experiencia y del saber
que le penniien interpretar su posición originaria a la luz de
la diversidadcon lacual entraen contacto.
El tema del viaje se abre, así, para la discusión del otro.
Desplazarse significa tomar conodntiento de aquellos que
difieren de "nosotros". Por esomismo, el descubrimiento de
América tiene un significadovital parael entendimientodel
hombre europeo; el mundo salvaje es el contrapuntode la
civilizaciónoccidental. Para muchos, como Colón, el mundo
salvaje será una visión del paraíso; para otros, la imposibili-
dadde <.re los valorescivilizatorios arraiguen entierras tan
extrañas. Peromásalláde lamaneracomoeste otroes apre-
hendido, sea como fuente de :inspiracióno como materia de
dominación,él preexiste como diferencia. Así, los relatos de
viaje constituyen un importante material parala reflexión:
estimulana los filósofos en la comprensióndel hombreuni-
versal, traeninformaciones sobre las "variedades de laes-
pecie humana", revelan al "nosotros" europeo un mundo
distante e íncomprendído", Y lo mismopuede ser dichores-
pecto de la vocadón antropológica, también se funda en el
reconocimiento de la alteridad. El antropólogo es un"extra-
ño" que se mueve paracomprenderla lógicade una comu- '
nidad totalmente distinta de la suya
8
• Como etnógrafo él
debe "hacer nativo",esto es, acercarsede lamejormanera
posible a la lecturadistante. Su viajees una formade acli-
6 V_TOODrov, T., LA """'Iuéle del"Amirique, París, Seuil. 1992; Ruar-
que de Holanda, s., ViSliv doPImÚSO. Rio de Janeiro, José OIympio,
1959.
7 VéaseDuchet,. M,AntropologílJ ehistaritzen el Siglo drt.s Luas,Mbico,
s;gto XXI. 1....
B AunLévi-5trauss, quedecía "odiarlosviajes"'. sevioobligado a rdatar
su saga antropológica en TrisUs tropiques, Paris, Ubrairie PIoo,. 1955-
También Roger Bastide vio sul6gicacartesiana desafiada porel mun-
do del candomblé. Véase &tuJos/lfrobrasileiro. San Pablo, Petspa..1i--
va, 19'73.
5
OTRO TERRITORIO
matación a un medio inhóspito. li'abaja como un descifra-
dor,integrandolo"desconocido" asuJenguaje familiar.
Pero ¿cuál es la relación entre el viaje y la probleuultica
de la culturapopular? Retomoel temadel espacio. Basta mirar
la literatura sobre las manifestaciones de la cultura popular
para discernir algunos trazos comunes a ambas situaciones.
En particular, quiero señalar el tema del"aislamiento". Por
ejemplo, cuando los folcloristas estudian las baladas, los
proverbios, las creencias mágico-religioSas, las fiestas, atri-
buyen una cualidad especifica a este material: proviene de
una regiónlejana, en general de las pequeñas comunidades
canipesinas, y expresa la autenticidad de una antigua me-
moria tradicional Me interesa menos discutir las ambigüe-
dades de esta autenticidad idealizada que subraya el hecho
de que el folclorista supone la existencia de universos estan-
cos, de limites en cuyo interior evolucionan de forma nece-
saria las manifestaciones populares. Porque se encuentran
N aisladas" de la dinámica social, estas manifestaciones repte-
sentan untipo de focmación cultural reveladora del pasado.
Su autenticidad está asegurada por la distancia que las sepa-
ra de las imposiciones de la vida actual De este modo, el
folclorista razona como un geólogo. En la superficie de la
sociedad existen fenómenos diversos, la cultura letrada, la
política, las ínstítucíones, debajo, una realidad encubierta por
las edades históricas. Su tarea es atravesar los límites geoló-
gicos de esos estratos para, al fin, revelar la profundidad
de los tesoros populares.
Esta misma concepción persiste enlos textos de los histo-
riadores. Más allá de sus inclinaciones teóricas particulares,
cuando analizan las culturas populares en el Antiguo Régi-
men los historiadores nos reenvían de forma inmediata al
problema de las fronteras. Es el caso de Muchembled cuan-
do nos habla de las aldeas campesinas de la Edad Media
europea: NMás allá de la comunidadrural; y del espacio que
ellacontrola-akíeas, cultivos y praderas; ciHnlrios y bosques-,
comienza una zona de peligro en la queno funciona más la
ayuda mutua. En un radio de 10 a 20 km, accesíble a una

EL VIAJe. L.O POPULAR y EL OTRO
marcha de medio dia, o poco más, el espacioes menos. peIi;
groso puesto que e;aste la posibilidad de establecer relaci<>-
nes familiares y amigables; esas solidaridades constituyenel
losmárgenesdel mundo conocido.
mvadidos por la proIiíeración de lo sobrenatural, lo bandidoa
y los animales salvajes. Márgenes que puedenser abarcadoS
con los,ojos. quelas personas recorren inquietas,
con la íncertídumbre de si serán bien acogidas en otras al-
deas. Más lejos comienza el verdadero dominio de lo deseo-
nocído'", . -
Cada aldea, o núcleo de población, constituye así ununí-
seguro. Suaíslamíento encierra lasexperiencias del con-
Junto de sus habitantes. El argumento es recurrente en varios
análisis sobre la sociedad campesina. Cuando GeorgesPos-
campesino a través de la idea de Nimágeries de
bienes limitados", razona COmo si el mundo rural corttiIvie-
seen sus marcos supropia expücecíón'". El hombre-del'ca.m_
po, responsable por un tipo de cultura tradicional, vivirla
entonces ensimismado. Su vida se desarrolla en el seno de
un subsistema (económico, político, cultural) autónomo.
El énfasis en la segmentación prevalece también en los
estudios de comunidad, en particular losque se encuentran
en la óptica de la antigua "escuela de Chicago". La Investí-
clásica de Robert Redfield sobre la cultura Jo/k en
'rucatan (México) es un buen ejemplo de eso". Redfield cum-
para cuatro unidades espaciales diferentes: la tribu indíge-
na, la aldea campesina, la villa Yla ciudad Dentro de cada
una de esas regiones, Redfield busca entender las cuestíe-
nes. relativas al cambio social: individualización, seculari-
zación, declinación de la solidaridad dentro del vecindario,
9 R, Culture popuIsire et culture des e1ites, Paris, Flamma,
non, 1978,p. 61.
10 Poster, G., "Peasant Sodety and the Image ofUmited Gocds", en Pot-
ter, J. (comp.), Peasant Society, Boston,litl:le8rown and Ce., 1967.
11 RedfieId. R., The folk Cultureof yuaWm, Chkago, The Univenity of
Chicago Press, 1941,p. 338.
7
OTRO TERRITORIO
transformación de la familia extensa, etc. Su conclusión es
clara: el avance de la divisióndel trabajo, de laeconomíade
mercado, de la heterogeneidad cultural, se da en fundón
de la distancia existente entre esas órdenes geoculturaIes. El
aislamiento de la tribu en reladón con la aldea campesina,
de la villa con la dudad, determina la conservación o la di-
námica de la tradidón.ldeaImente, la cultura popular ñore-
ce dentro de determinados límites.Cuanto más lejos de los
centros uIDanOS y de los Cánones de la dviIizadón, mayores
serán su integridad y complejidad.
No debemos imaginar que el aislamiento, postulado en
aIgunos análisis históricos Y antropológicos, es en verdad
tan radical (además, ningún autor piensa de esa forma). El
tránsito entre las culturas existió siempre, seriainsensato ha-
blar de incomunicabilidad Sin embargo, vale la pena rete-
ner que la discusión sobre la cultura popular refuerza una
dimensión que señalé antes, la de la separación. En rigOJ; ni
siquiera necesitamos considerar la existencia de grandes
distancias físicas entre las culturas para que la separación se
manifieste. En lasciudades de Europamedíeval.Ia segre-
gacióncultural estaba representada por las minorlas étnicas
-judíos, moros, eslavos, etc_u, cada una de ellas con su re-
ng;6n, sus derechos, sus costumbres. La segregadón tenia
lugarincluso en las diversas corporaciones. Las guildas agru-
paban oficios dilerentes (artesanos, zapateros, tejedores),
cadaunoconsussantos patronos, sustradicionesy rituales,
una organización propia del trabajo y el ocio. La dudad se
muestra así comounconjunto segmentado en el cual cada
una de las partes tiene su propia vida. Las manifestaciones
de la cultura popular se amtraponen, entonces, entre eDas
y en relación con una cultura de élite. también confinada a
un horizonte preciso: el de la clase dominante.
12 V__P.C"""",,,,,,,,,,,,, ..¡__SanPoblo,Compan-
hia Das Letras, 1989.

EL VIAJE, LO POPULAR Y EL OTRO
Enverdad, muchos análisis recientes se basan enesta
misa Los de Hoggart sobre la clase obrera ilusl::
bien este aspecto . Al establecer una clara distinción entre
un "nosotros" obreroy un"ellos" burgués, Hoggart posIula
una distanciacultural que define, en el interior de cadauna
de esas"configuraciones, espacios cualitativamente díferen,
tes. El mundo" de los trabajadores es radicalmente otro
antagónico del universo de lospatrones respecto de la mo-
raltdad, las maneras de ser, sentir y vivir. "Mundo" que se
arrroga en un territorio espedfico, los barrfos obreros y que
puede, de esta forma, liberarse de las in8uencias ..6gen
La cultura se expresa, y se reproduce, en la medí:
en que sus puertas" son capaces de delimitar una región.
Ahora puedo retomar mi razonamiento. La cultura popu-
lar unplíca heterogeneidad, discontinuidad espacial, y por
eso puede ser integrada por el movirruento del viaje. éSta es
preasamente la propuesta de los románticos. Cuando los
hermanos Grimmrecolectan loscuentos y las poesías popu_
lares, suponen que talesmanifestacíones estánpreservadas,
aPartadas_de la cultura de la élite. Este es el fundamento de
la oposcon entre naturpoesie y kunstpoesie
14
• Lacultura
no puede existir, en su espontaneidad e
SI es por el arteculto. Suveracidades frutode
esta separaCIón. De aquí derivael interés de los románticos'
por los viajes Las fascinaciónpor exotismo,
por la fábula de Oriente, se aplica también a las costumbres
es el exotismo el que los impulsa a moverse por
tierras lejanas". Loshermanos Grirnmy GeorgeSandbuscan
en lasaldeas campesinas, perdidas de la civilización, el ali-
mento para sus reflexiones; y escritores latinoamericanos
comoJoséde Alencar, se vuelven hacialos aborígenesy prí-
13 Hoggart.. R, The UsesojLiúmKy,NuevaYork,. Oxford UniversityPresa
19'70. '
14 Véase Kamenetsky, C., "The GermanFolldore Revivalinfue Eighteen
Centwy. Herder's Theory of Naturpoesie"', enJounud afPopul¡u Cut,.
ture, No. 4, 1973.

OTRO TERRITORIO
vilegian el 'buen salvaje" como objetode sus aspiJ:aciones
lS

Esta atraeei6n por los lugares remotos es un
literatura folclórica. En Italia, I'Itre se interesa por
uno de los rincones más apartados pafs; en
Sebillot valoriza regiones como Bretaña, donde la tradi-
dón eda intorada"; en Brasil. SiIvio Romero hace
del n=, una región distante de la capital, una de
matrices para su interpnetadón de la sociedad\mlSileiIa .
Enverdad la imaginación de los inteJectuales presupone la
cultura PDÍ>uJar como un elemento de alteridad. es "!
espej<> en el que se refleja un ser totalmente otro. Pueblo
no significa osi una categoríahistórica concreta, atravesada
por los conflictos Ylas contradicciones sociales, sino que se
trata de unideal, una dimenSión olvidada peroque se man-
tiene incólume al mundo de las letras Yde la razón. Viajar
por la cultura popull1r seria una forma de "encantamiento
del mundo", y no propiamente un conocimiento dentffico
.
Creo que esta búsqueda de alteridad es el trazo de umón
entre cultura popoJar ynación17. Herder fue. tal vez el pnmer
pensador que lo explidló de manera consiStente. Al COllS1-
derar las culturaspopulares como modales, encerradas en sí
mismas estrechó su vínculo con las nacionalidades. Cada
dvilización seria un organismo vivo, íntegro, cuya idiosin-
crasla expresa la sustancia de un pueblo. El romanticismo
retoma esta manera de entender las cosas. Loscuentos, le-
15 Véase Grtmm, The German Legends of the Brothers Grimm,
InsIitute for theStudy ofHumanIssues,.1981; Be1mOnt, N., L
une Céltiqueet Oeorge Sand: lesdébuts des tedtetthes folklonques
ensrence", en Rommtisme,No. 9, Vol 13, 1W5; J. de AIencar,OGua·
rani,San Pablo, Ática.
16 Véase Cochiara,. G., "Ihe Teaching of Pitre"', enJenanal o/Folklore Ins-
titute Nos. 1/2, Vol Xl,.197S; SebiIlot, P.;LejtJlkJm'etlelo. BrefBgne, París,
Payot, 1950; Romero, S., Estudos scbre 11poesitJ populM 1W BrtlSu, Petró-
poIis,voees, 1977.
17 Sobre la. relación entre cultura popular Ynad6n,. véase Orue, R., JW..
manticos efoldoristils, San Pablo, Olho d'Agua, 1992.
l.
EL VIAJE, LO POPULAR Y EL OTRO
yendas, cantos y poesías enderran los tesoros de la nacIor1á-
üdad. El pueblo tiene su alma anidada en lo recóndito de la
memoria popular. Cuando los Grimm se dedican al estudio
de la poesíano actúan apenas como filólogos. Lapropuesta
seapoya en Interesesque se desdoblan en el plano polItico:
rescatar la lengua alemana de la injerencia de unidioma ex-
tranjero, el fr_Hablar,yescribir en alemán, es una ma-
nera de afirmar una identidad en contraposición a una
determlnada domlnadón lingüIstica.
El estudiode la cultura popuJar surgeentonces comores-
cate del pasado, contrapuesto al presente, en el cual las cia-
ses dominantes habrían olvidado sus propias raíces; pasado
cuya validez se ejerce sólo cuando seabre para el futuro. No
debemos olvidar que las naciones comienzan a formarse en
el siglo XIX. Durante el período romántico, la Alemania mo-
derna es una abstracd6n, o mejor, una aspiración; ella no
exisle todavía. Y es este "todavía", hiato entre las condido-
nes hislóricas y el porvenir, loque permite que los intelec-
tuales observen el pasado con los ojos puestos en el futuro.
La valorizadón de lo popular se lleva a cabo en la medida
en que la.nacíón es una utopía, un proyecto. Estono es, sin
embargo, una característica inminente del romanticismo
alemán. Se trata de una dimensíón inherente a la relación
entre lo popular y la constitución de la nación, que se mani-
fiesta en diversos países y contextos. El casode América La-
tinaes ejemplar Duranteel sigloXIXYparte del xx, tal relación
anima a los intelectuales, los políticos y los movimientos cul-
turales (cine, jíteranna, pintura, etc). De los muralistas mexica-
nos a los modernistas brasileños encontramos la presencia
de un ideal constante: la nación. Pero es necesario aclarar
que esta entidad, siempre es algo incompleto. Éste es su se-
creto. R>rser ulopla, desfasada en el tiempo, su construcd6n
galvaniza la inIOglnadón de lodos. Frente a los sinsabores
del presente, los impasses, las dificultades (pobreza, subde-
sarrollo, atraso tecnológico), la nación cristaliza un sueño
aún no materializado. Cada país busca, entonces, los ele-
mentos de esta autenticidad ansiada en la raíces de sus ex-
OTRO TERRITORIO
presiones populares. La cultura popularactúa comosustan-
cia simbólica que articula una alteridad posible; encierra, en
la mente de los hombres, las poIencialidades de un mundo
u diferente".
Mi digresión acerca del viaje y la cultura populartiene un
objetivo: explicitar algunosprincipiosqueencterranestoecon-
ceptos. Pero zeüos poseen la misma validez .en el contexto
de las sociedades contemporáneas? ¿Elproceso de gIobaliza-
ción no nos obliga a repensar nuestra relación con el otro?
Un primer aspecto salta a la vista: la quiebra de las
teras. La revolución tecnológica, que envuelve las orgam-
zaciones empresariales, los medios de comunicación, los
lugares de trabajo, los rontactos individuales Ycolectivos, de-
muestra ese cambio. La movilidad .intraplanetaría se tomó
una realidad, que transforma las prácticas y las relaciones
sociales. Se trata de un debate que, en general, tendemos a
realizar en términos casi exclusivamente tecnológicos. Los
satélites, fax, computadoras, multimedia, fibras ópticas, info-
vías surgen como determinantes causales de la
de los límites geográficos, de la posibilidad de comunica-
ción plena enel senode una' aldea global". No tengo dudas
acerca de la importancia de la técnica en las sociedades con-
temporáneas; constituye la base material de una cultura
mundíalízada. Sin embargo, debemos recordar que la dílu-
cíón de los límites o, lo que es lo mismo, la desterritorializa-
ciónde lascu1turas surgeron la modernidad. La peculiaridad
del momento actual es que su expansión, contrariamente
al sigloXIX, ya nose confina a a1gonos países (Estados Unidos,
Francia, Alemania e Inglaterra), sinoque se torna planetarta.
Esto significa una radicalización del desarraigo de las ro-
sas y los hombres. Basta mirar el ambiente que nos rodea:
está poblado por objetos caracterislioos de una civilización
que se desterritorializó. Luz eléetríca, omnibús, aviones, te-
levisores, computadoras, supermercados, cines, shoppings,
calles, avenidas, aeropuertos, expresanla materialización de
la.técnica como determinante ecológico. Estamos penetra-
dos por la modernidad-mundo, ella nos acompaña en "to-
12
El VIAJE, LO POPULAR Y EL OTRO
dos" los lugares. Estacondición del hombre rontemporáneo
sobresale hojeamos los viejos álbumes compuestos
por los foklonstas; SIempre contenían un capítulo sobee las
costumbres de los pueblos. Al recorrer sus páginas, el lector
obtenía una visión de la diversidad humana: cada pueblo
con sus hábitos alimentarios, sus vestimentas. Hoy nos en-
contramos con una singularidad de costumbres. }eans, za..
patos, zapatillas, camperas, sacos, jast-food, bebidas, comida
industrial, denotan la inmanencia de un patrón civilizatorio
mundializado. Los diversos grupos sociales comparten in-
cluso colectivo común, rompuesto por signos
comerciales, unagenes de cine y televisión, afiches de artis--
tas, cantantes de música pop, etcétera.
este la noción de viaje se encuentra compro-
metida La. distanoa dejó de ser un obstáculo físico para el
desplazanuento; es apenas una variable administrada racío-
por sociales. El control se ejerce
en el político, militar, ñnancíero o ecológico, y es capaz
de de manera equilibrada, esto es, de acuerdo con
l?s en juego, el movimiento migratorio, armamen-
tista, turístico o urbanístico. Existen, pues, una cartografía y
una estrategia de los desplazamientos, que permiten inter-
pretarlos en términos de sufundonalidad. El riesgo, unode
los trazos constitutivos del viaje, es de esta forma mtnínuee-.
do. El riesgo puede incluso tener lugar, perocomo resultado
de un error o de una falta en los cálculos realizados. Despla-
zarse en el espacio deja de ser una u aventura". Lodescono-
cído, en el pasado sinónimo de distante, se torna habitual, y
no apenas desde el punto de vista de aquellos que organi-
zan el traslado (agencias turísticas), sino también de quienes
lo La modernidad-mundo posee su propio
mobiliario, sus artefactos rodean a los individuos en cual-
quier parte del planeta. A pesar de que en el lenguaje común
aún existen resquicios de expresiones como "víejar al exte-
es evidente que ya no poseenel mismo significado. En
ngor, cuando nos movemos en el espacio de lamodernidad-
mundo, permanecemos en su interior. La sensación de extra-
13
OTRO TERRITORIO
ñamiento es de esta forma sustituida por la de familiaridad.
Hoteles, desayunos continentales, vitrinas repletas de mer-
cadenas, taxis, son puntos de referenda; Indican el camino
y le dan al turista la oportunidad de sentirse "en casa" aun
fuera de su paJs natal Escierto que a1gunas veces él podrá
perderse en la maraña de su trayecto. Las diflcuItades de
comunicaciónsonconcretas; por ejemplo, la incomprensión
de la iengua. Sin embargo, al contrario del viajero, el turista
dispone del auxilio de un conjuntode expertenciascodifica-
das -diccionarios, mapas de las ciudades, horarios de tren y
avión, laIjeta de crédito- que le permiten pasear sin mayo-
res diflcuItades.
Un viajese prepara de antemano. Se requiereunconoci-
miento previo del itinerario-tiempo de estadla encada lugar,
reservasde hotel, presupoesto, visita a los sitios'históricos",
"intetesanteS", etc.-. En verdad, la exdtaoon.cuendoexiste,
pocotiene que ver con el ideal romántico. ERa proviene mu-
cho más del contraste con el mundo del trabajo que del
proyecto en si mismo. Los viajes (sobre todo los de natura-
leza turística) son el equivalente de los feriados, un mo--
mento de ocio, y en principio se asemeJan a otro tipode
actividades (ir al cine, descansar, ver televisión). fue lo tanto,
el turista debe contar con informaciones seguras sobre su
emprendimiento (¿habrá sol?, lcostará mucho la estadía?,
¿las playas son limpias?). Antes de moverse ya sabe lo que
ocurrirá, pues el destino de sus vacaciones, de su fruición
personal, está enjuego. Elviajedejaentonces de serun rito
de pasaje. El "otro lado" es parte dellll1aglnario de aquello
que se trasladan, Thrre Eiffel, Páo de A(uéBr, Puente de la
Thrre de Londres, Empire State, restos del Muro de Berlín,
castillos del Loíre, islas del Caribe, soo'lmágenes consumi-
das mundialmente. En ellas no hay nadáextraño. Las ve-
mos constantemente en las páginas de las revistas, en los
filmes de cine y televisión. fue eso _puedenser expIo-
tadas eñceemente por la induslria'pub1icilaria; excitan al
cliente en el momentoen que cruzalas puertas de cualquier
agencia de turismo.
"
EL VIAJE. LO POPULAR Y EL OTRO
Pero es posible afirmar que los cambios recientes inciden
también en la idea de.fijl!Za; La.moderrúdad-mundo no sig_
nifica apenas desterritorlalización. Este es un primer paso
que debe para existir como tal, sus objetos se
debenreterri.tor:iaIizat. Unaculturamundíalízada sólotiene
sentido si está arraigada en nuestros hábitos más prosaicos.
Necesita localizarse, en este o en aquel lugar; realizarse, de
estao de aquellaforma. Comprar, conducir un auto cami-
nar; divertirse, son prácticas que se insertan en el seno de
una realidad mundíalízada, Somos ciudadanos mundiales
porque el mundo penetró en nuestra vida cotídíana, Esto
altera nuestra comprensión de la proximidad Yla distancia.
En este aspecto los medios de comunicación tienen un pa-
pel preponderante. Aproximan lo que se encuentra "afuera"
esto es.. alejado.. pero en el interior de lamcdernidad-mun-
do, quienes los usufructúan. Filmes,videosr notidas, infor-
macrones, cruzan el espacio para realizarse de forma
en lugares diferentes. Laspersonas ya no nece-
sitan moverse para tener acceso aunconjunto de cosas. Por
eso, algunas agencias de turismo vislumbran el futuro de
form"a promísoría, a invertir en lo que denomí-
nan VlilJe estacionano . Con el auxilio de la realidad virtual,
el hombre visitarla los mundos distantes en el confort de su
morada. Enépocas pasadas,el viajeroeraun intermediario,
un eslabón entre culturas aisladas. Él se movía, los lugares
permanedan fijos,girando en sus órbitas. Era esta disconti-
nuidadespacial la queconferíainterés y sabora sus relatos.
El viajerotraía informacionesparalos que permanecíanin-
móviles en sus "paeses", Hoy sucondiciónes otra: atravesa-
do por la modernidad-mundo "viaja" sin salir del lugar;
Las transformadones espadales tienen una inddencia di-
recta sobre ta.s culturas populares. Durante todo el siglo XIX,
la preocupaetón central de los folcloristas europeos (Inglate-
YAlemania)fur justamentecomprenderlarela-
cion, mteractiva y conflictiva.. entre ellas y la modernidad.
Ellos percibíanque las "reliquiasdel alma popular" esta-
banamenazadas por el progreso. Frente al avance inexora-
15
OTRO TERRITORIO
ble del industrialismo, sólo les quedaba la posibilidad de
retirarlas de la historia Ypreservarlas en libros, fotografías,
textos. Como las culturas popolares se aproximaban cada
vez más a un tipo de civilización industriaL era necesario
aislarlas de la vida social. Los límites, frágiles en el plano
de la sociedad, son recuperados en un.nivel simbólico. Los
museos populares cumplen esta función; al separar las
nifestaciones populares de la historia, reconstruyen artifi-
cialmente la distancia entre ellas y el mundo moderno.
A partir de la entrada en el siglo xx, el ritmo
se acelera El desarrollo de los medios de romumcacrón (ru-
tas, revistas, diarios, radio, televisión) debilita aún más las
lronteras entre las culturas populares y la realidad circun-
dante. Por cierto, la cadencia de este movimiento no es la
misma en todoS los lugares. Mientras que en la década del
cuarenta la industria cultural en los Estados Unidos florecía
a escala nacional, en otros países, incluso los europeos, era
incipiente. Por ese motivo Robert Redñel encontrar
Yucatán el terreno ideal para la comprobación de sus teSIS
(en esa época México no había realizado buena parte de su
integración nacional). Los rincones aislados surgían como
ejemplo de vitalidad cultural. Y una situación análoga se
daba en toda América Latina. Thmbién en el Brasil fue posi-
ble una valorización de las culturas tradicionales, que per-
manecían no intactas sino activas, motivadas, dentro de un
relativo dinamismo cultural (fiestas, jolgorios, creencias má-
gicas-religiosas, etc.). Los estudios de realiza-
dos entonces demuestran bien este hecho . Comprueban,
en el interior de poblados distantes, la existencia de una cul-
tura: campesina, pesquera, etc. Cada lugar, aun en contacto
18 Estudios como los de Donald Pierson, representante de la escuela
de Chicago en San Pablo, contaban siempre con un
"aislamiento y contacto", Véase Cna: dtis Alm4S:a BrazllUln VIIlRgF,
Washington, Institute of Sodal Anthropology, Smithsonian Institu-
tion.l9S1.
,.
EL VIAJE. LO POPULAR Y EL OTRO
con el mundo exterior, lograba articular su autonomía al
preservarla de diversas influencias.
La consolidación de las industrias culturales reformula
radicalmente este cuadro. Losmedios de comunicación apro-
ximan, y mezclan. lo que se encontraba separado. Es sinto--
mático que buena parte de la discusión acerca de "cultura
de masas/cultura popular"'se haya trabado en torno de la
cuestión de la homogeneización, No me interesa criticar
aquí la idea de unicidad cultural, consideroque es equívoca.
Sin embargo, el propio debate, al ser establecido enesos tér-
minos, demuestra que la noción de espadoestá en cuesuén.
En el fondo, subyacente a laidea de una cultura homogénea
o masificada, reposa una dinámica que rompe con las parti-
cularidades de los mundos vueltos sobre sí mismos. Al inte-
grar en su seno las diferentes manifestaciones populares, la
sociedad contemporánea las retira de sus rafees tradiciona-
les, Por eso, en diversos países el estudio de los medios de
comunicación se encuentra íntimamente ligado a la proble-
máticadela nación. llrnto enlos Estados Unida; como en Amé-
rica Latina, la radio, el cine, la televisión son vistos como
elementos propulsores de la identidad nacional".
Poco a poco, las mabices popolares ceden paso a una rea-
lidad más abarcadora. Por cierto, muchas serán recicladas
por la Oamada "cultura de masas", y en cada país esto ocu-
rrirá de manera diferente. Sin embargo, el mecanismo de
integración es análogo. La especificidad de esas culturas es
redefinida por las fuerzas envolventes de la sociedad urba-
no-industrial. Noes casual que lacomprensiónde lacultura
popular se vea modificada. Hasta entonces el término se
aplicaba a las producciones y el modo de vida de las clases
populares. Diversidad afirmada en el contexto de realida-
des regionales. Había, sin embargo, un presupuesto en este
tipo de perspectiva: la existencia de un mundo plural, regu-
19 véese.pce ejemplo, Whi1e,o. yPendeton, J., PopuJm- e.....,..-
of""""" Lif<, Ca6/omia PubJUhe, Iec, 1977.
17
OTRO TERRITORIO
lado por las 'puertas" Y"corredores" de cada 'casa' para
hablar con laspalabras de Van Gennep. El advenimiento de
formas de expresión como el folletln, la radionovela, la tele-
novela, los filmes, las histotietas, la redefinirán.
popular contemporánea es en buena medida fabricada por
esferas especializadas que escapan del 10--
calidades. Poreso posee un radio mayor de .irúhlenaa..SIem-
pre podremos decir que a partir de la difusión .exlStirán
varias lecturas y USOS sociales de losbienes mdustrializad?".
Esto es verdad. Pero lo que importa destacar es que lasm-
dustrias culturales desplazan la centralldad que las
popolares detentaban enlassociedades pasadas. La parte
no es más una unidad autónoma; se articula, o, mejor, es
atravesada por el todo.
Este movimientose toma más complejo. partir de la glo-
balización de las sociedades. En este caso, país es un
fragmento de un todo más amplio. Los medios de
cación, que en un primer momento actúan como íntegra-
dores de las culturas nacionales, traspasan las fronteras. La
modernidad-mundo trae con ella otro tipo de civilización.
La desterritorialización de los signos, imágenes y objetos
echan las raíces de una cultura internacional-popular.
MacDonald's, dibujos animados de la Animation, tele-
novelas brasileñas, personajes de Walt Disney, westerns, al
lado de todo un paisaje de mercancías y cosas, son trazos
constitutivos de una memoria compartida en escala pla-
netaria. Con esto la noción de cultura popular se amplía.
Pasa a comprender unconjunto de
cuya presencia es simultánea en los diferentes rincones de
la sociedad global.
Los románticos podían viajar por la cultura popular enla
medida en que ésta representaba algo extravagante, extraño
• sus modos de hombres civilizados. El viaje y lo popular
¡iartidpan as! de lasmismas cualidades -exterioridad, extra-
fteza,. alteridad-o En este sentido expresan una dimensión
de.1II'alíIIeación'. Uso el concepto en su significado erigí-
nark:t, Yno como se ha difundido en el discurso político. En
,.
El VIAJE, lO POPULAR V El OTRO
su raíz se encuentra la idea de separación (aún hoy en el
lenguaje juridico se diceque un bien está Por
eso mismo, Adorno.consídera el arte como una forma de
alienadón por excelencia. El arte introduce un contraste
una ruptura, en relación con el orden de lascosas. Al sepa:
rarse de la abre las puerlas para un mundo ente-
ramente otro. Esta es también la dimensión valorizada
por Simmel cuando aproxima la aventura a la sensibilidad
estétíca", La aventura es esencialmente un acontecimiento
extraterritorial, un desplazamiento en el espacio. Se realiza
en un terreno distante de la vida ordinaria, y se configura
en la experiencia de otro lipo de temporalidad. Arte y aven-
tura comparten la misma tendencia, ser radicalmente"ex-
a las evidencias del día a día. ¿Pero será posible esta
alienación cuando el otro se disuelve en la proximidad?
. Creo que la cultura popular, en el inicio del siglo XXI, no
disfruta aura que la envolvía. Marcada por el signo
de lafamiliaridad, sufre una crisisde desencantamiento. Th1
por eso mismo los intelectuales no alimenten, en rela-
con ella, lasmismas esperanzas que tenían los román-
ticos, los folcloristas o, en América Latina los movimientos
político-culturales de los años cincuenta;sesenta. Aún más
creo que la entre lo nacional y lo popular. En el
mundo globalizado en el que vivimos, atravesado por una
cultura internacional-popular; el proyecto de construcción
nacional toma otros rumbos. Ya no es posible pensarlo del
modo en que lo hacíamos algunos años atrás. El eslabón: en-
lo lo tan caroa Gramsci, se desdibujó.
incompleta", ni lo popular, "auténtico" o "ra-
dical , tienen fuerzas para constituirse en signos de alteri-
dad. No son más las metáforas privilegiadas para imaginar
el fu:turo. Con esto no quiero decir que cualquier tipo de
elterídad sea hoy imposible. Al fin de cuentas, la moder-
20 G" "L'aventure", en PhiJosophie de la Modemité, París, Payot,.
19
OTRO TERRITORIO
alízable para el planeta como un
nidad-mundo no es gener d íguales) con
1 bsisten zonas contrastantes (y es!
todo. En é su "6 Por otro lado la quiebra de las
la lógica de la.globa\iza
o
n. si el Wode nuevos te-
fronteras no Slgnifica su fin, perolastransformaci
ones recien
-
rritorios límites. Mientras tanto, lo
.Y n ciertas ideas, cierta primada en expresar
tes destituyera ocido lo utópico. La cuesti6n es saber
un mundo en eleual el espacio
secomprimió·
20
ESPACIO Y TERRITORIALIDAD*
Existe en las ciencias sociales una fuerte tradidón en pensar
el espado en relación inmediata con el medio físico. La evo-
luci6n de la geografia -por ejemplo, la escuela de Ratzel,
entre otras- es pródiga en ejemplos de esa naturaleza. Sin
embargo, incluso cuando nos apartamos del determinismo
geográfico, de gran influencia entre los pensadores brasile-
ños del final del siglo XIX!, la idea de territorio, identificado
con los límites de su materialidad, está presente. Tomo al
azar una definición de Pierre George, cuando intenta com-
prender lasfronteras entre lalleografia y la sociologfa: "La
aplicación del método geográfico a los datos sociales tiene
como objetivo la definici6n de hecho y categorla de hechos
observables en un medio espacial determinado, y la bús-
queda de posibilidades, más o menos completas, de la uni-
versalización de esos hechos o categorías de hechos. El
proceso de pensamiento es, por lo tanto, analítico; conduce
a un inventario. Este inventario se fija en el espacio a través
de la representaci6n cartográfica, que permite figurar cada
hecho, en su escala y lugar exacto, así como hacer ciertas
generalizaciones. Esta fase de la toma de conciencia se sitúa
en el plano de la murfologfa social"'.
Estamos, por cierto, alejados del reduccionismo de las es-
cuelas pasadas; sin embargo, el vínculo entre fenómeno so-
cial y medio espacial permanece. El ge6grafo debe hacer un
inventario de los hechos y luego localizarlos en un mapa
Cada cosa en su escala, en su debido lugar. Este trabajo car-
tográfico preliminar es el fundamento de las generaliza-
Traducción: Ada Solari.
1 Wase RabertMoraes,AC.,IJeo/cg"'gm¡¡mfims,SanPoblo,_'_
2 George,P., "Sodologie géographique",en Gurvitch,G.,
íogie, París, PUF, 1967 (la. edición 1958), p. 255.
I 21 ]
OTRO TERRITORIO
dones posibles. comparar mapas diversos, aproximar datos
recogidos enregiones y zonasdiferentes. Poreso, PierreGeor-
ge tiene el cuidado de definir 10 que denomina "unidad
geográfica elemental", En el caso del hombre de campo, la
colectividad rural seria el elemento aglutinador de la pro-
ducción con los miembros de un determinado grupo social
En cambio, los estudios sobre la industria partirían de otra
base concreta. Cito al autor: "En geografía industrial, el pri-
mer hecho de observación es el establecimiento, que es el
lugar de producción y el lugar de trabajo, definido, en su
individualidad, su calificación, su importancia cualitativa
y su íocaíízecíón'", Dentro de esta línea de razonamiento,
cada lugar, establecimiento o comunidad rural, posee una
individualidad, una cualidad que le es propia. Ésta se expre-
sa en su localización, dato crucial para el geógrafo, sinel cual
su esfuerzo cartográfico seria en vano.
Thmbién la sociología y la antropología privilegian la re-
lación entrecultura y medio físico. Durkheimhabía, incluso,
idealizado la creación de una nueva disciplina, la "morfo-
logía sedal", sintesis de la geografía y la demografía, para
comprender las articulaciones entre las sociedades y su sus-
trato materíeí', Disciplina que se ocuparía de la distnbución
de los individuos en el suelo, de la densidad poblacional de
las aldeas y las ciudades, de las vías de comunicación, de las
fronteras, etc. Fue dentro de esta óptica que Marcel Mauss
escribió su ensayo sobre las variaciones estacionales de las
sociedades esquimales", Su análisis de morfología social es
una aplicación de los principios durkheimianos, al demos-
trar cómo la civjlizaci6n esquimal se encuentra indeleble-
mente marcada-por su territorialidad.
3 Ibid., p. 266.
4 Durkheim, E., "Notes sur la morphoíogíe socíeíe". en ]ounwl Sociolo-
gique, París, PUF, 1969.
5 Mauss, M., "Bssaí sur les variations sai!;onnieresdes socíétés esldmos:
étUde de morphologie socíale", en Sociologied tmthropo1ogie, Paris, PUF,
1968.
22
ESPACIO Y TERRITORIALIDAD
En verdad, todalaantropología clásicaretoma esa premisa,
Cuando el antropólogo estudia una sociedad prímí'ti
'ó ' kíal va, su
n uu es delimitar el área que abarca. Loses-
tudios etnográfioos (como los de Malinowski en las islas 10-
o los de Evans-Pritchard sobre los azande) contienen
siempre un mapa: su función, localizar esos habitantes ex-
traños, distantes. de nosotros, en sus lugares N exactos". La
es el instrumento utilizado en su primera apro-
ximación. Geógtafos y antropólogos comparten. por lo tanto,
la de que las cufturese arraigan en un medio físico de-
termmado. Tomo a Max Sorre como ejemplo. En sus Funda-
mentos de lageografía hU11Ulna
6,
describe el planetacomo un
conjunto de sociedades particularesdispuestas en unmismo
sustrato, la Tierra A la unidad ecolóoica se contr la
di "dad er- apone
de los pueblos. Cada uno con sus costumbres, sus
vestimentas, creencias, sus maneras de trabajar el suelo,
su modo de vida El mapamundi de Sorre es un caleid .
en el se reflejan las idiosincrasias de las
Cada reglón del globo habitada. material y espiritual-
mente, por Este es el dominio de su fijeza.
manera lIDplíota o explícita, los análisis en las ciencias
SOCIales poseen una ?erta comprensión de qué es el espado.
(en.el caso de la SOCIología y la ciencia política, el territorio
nacional es preponderante). ¿Es posible mantenerla en el cua-
dro las sociedades contemporáneas? Difícilmente.
Eladvenimiento de la automatización, la transmisión de da-
tos, la telecomunicación, tornan obsoletas ideas como "uni-
dad geográfica elemental'", Los SOCiólogos del trabajo nos
6 Sorre, M., Les fondéments de f¡¡ géogmphie humaine tomo ID París Ar-
mand Colín, 1952. " ,
7 El texto citado de Ceorge fue publicado originalmente en 1958
&:presenta, a mi entender, una manera de pensar el espacio en deter-
minado momento de la historia de los hombres. Sin embargo partír
de las transformaciones recientes, el propio autor reconoce
dad de refonnular nuestras concepciones.'.Véase ChronUJue géographi_
que du XXhne síéde, París, Armand Colin, 1994.
23
OTRO TERRITORIO
muestran que el campo y la fábrica tienen sus
figurados
8
. En diversos paises el campesino fue
por el empresario rural, que ya no camina más al ntmo de
l a1d la
villa sino que se conecta, informáticamente, con
a ea o , brimien
el mercado nacional e internacional, con los descu . .-
tos tecnocientíficos, con el mundo que tendíamos a
como una expresión del"afuera". 'Iambién en la industria,
el establecimiento perdió su centralidad. La deslocalización
de la producciónes hoy unarealidad. Las lineas de montaje,
que fijaban a los obreros en lugares espeóficos, son, pocoa
,sustituidas porla flexibilidad de las tecnologías. Yano
::'ecesario que la planta industrial se sitúe este ?aquel
lugar el producto es el resultado de intenoones diversas,
C(xmÍinadas por la automatización. Elimpactode las tecno-
logías afectaincluso a las ciudades. Al informat:izarSe los ser-
. . los hogares la trama urbana adquiere un nuevo
VlOOS y, . riali
significado; es atravesarla-por. mensajes d-:s
ternto
-
zan a las personas, las viviendas y los edificios. .
No pretendo extenderme acerca de los cambios que ca-
racterizan este inicio del.siglnJoo. Prefiero apoyarme en la
literatura existente y tomarla como principio orientador
mi razonamiento. De este modo puedo abordar la temática
que me interesa directamente.
En la discusión sobre la desterritorialización es común
encontrar afirmaciones del tif':"el espaciose vedó", "el mun-
do ya no posee fronteras" . Algunos frente los
descubrimientos tecnológicos, en particular de la realidad
virtual, llegan a imaginar que el horizonte entre la fantasla
8 Cf. Kaplinsky, R., Autonuztion: tire Technology and Society, Londres,
9 (comp.).Hish T<d<..,/ogy, s".,,<md Socidy.Beverly
Hills, Sage Pub6cations, 1985. _ .
10 VIase.. por ejemplo, Virilio, P., O fSptl9J cn1iro, Río de Janerro, Editora
34 1993, o autores como Ohmae, K., Mundo semfrrJtttftms, San Pablo,
Makron Boob, 1994.
2.
ESPACIO Y TERRITORIALIDAD
y la realidad está roto". La noción de espacio estaría, pues,
en su ocasoi Las distancias se acortaron a tal punto que ya
no tendría sentido afirmar su existencia. No sólo las fronte-
ras entre las naciones fueron traspasadas, sino que incluso
el mundo de la fabulación se confunde con el real. Creo que
es fructífero entender este pronóstico articulando con otros
"fines", pregonados por investigadores, críticos sociales,
empresarios de transnacionales e ideólogos. Hay ciertas in-
sistencia y convergencia en los términos del debate. Se ha-
bla del "fin" del arte, del Estado-nación, del trabajo, de la
historia, de la modernidad. Estaríamos viviendo una espe-
de de quiebra terminal.
Unaforma dereaocionar ante todo eso es tmnar elargumen-
to al píe de laletra. Éste me pareceuncamino equivocado, nos
lleva a una ponderación sin fin, intentando, a cualquier ros-
to, demostrar la continuidad entre pasado y futuro. Estapo-
sídón tieneademás otra desventaja: es defensiva, posee un
sabor conservador. Al aferramos a la permanencia del Esta-
do-nación, inevitablemente, terminamos ocultandolos meca-
nismo de la globaJizadón; al obstinarnos en la "centralidad"
del trabajo, olvidamos a menudo que las técnicas producti-
vas ya afectaron su esencia; al deificar las conquistas de la
modernidad, olvidamos que muchas de ellas poco tienen
que ver con las premisas filosóficas que la habían orientado
(libertad e igualdad). Las posiciones se polarizan, así, entre
"permanencia" y "fin", "antes" y "después", modernidad y
posmodemidad, alejándonos de lo que debería, enrigor, ser
comprendido. Otra manera de enfocar las cosas es tomar el
"fin" no como algo en sí, sino como un síntoma de cambios
más amplios. Cambios que rearticulan el mundo del trabajo,
la esfera del arte y las relaciones entre los hombres. En este
caso, ya no nos ayuda tanto decir: el espacio"se vació"; impor-
ta más entender su nueva configuración, cómo es "ocupado".
11 Cf. Parente, A (comp), lmo.gem máquina: a era das temologias t1irlwlis,
Río de [aneiro, Editora 34, 1993.
2S
OTRO TERRITORIO
Retomo a Durkheim y Mauss para aclarar mi punto de
vista. En el ensayo"Algunas formas de clasificación prímití-
vas"u, argumentan que el espacio no es una abs-
tracta. Al contrario de los filósofos, que atribuyen a los
hombres una propensión natural para clasificar las cosas,
Durkheim y Mauss vinculanlas cate¡;orIas de pens¡uruenlo
con el fondo social que las constituye. Las
,cognitivas están, por lo porlas
que las se puede deor que laconcepoónchí-
na del tiempo y el espacio ordena la orientación los edi-
ficios la fundación de las dudades, la construccíén de las
casas: las tumbas y los cementerios. El mismo ?rincipio es
válido para lastribus primitivas. Entre los zuru, norte, sur,
este y oeste no son apenas puntos cardinales. uno
de esos compartimientos geográficos posee cualidades
deles modales, El viento, el aire, la fuerza y la destrucción
son atributos del norte; mientras que el verano, el fuego, la
agricultura y la medicina pertenecen al sur. La categoría,es-
pecíoes, de forma, de las maneras dife-
rfiiies;"todo depende del conjunto de sociales a las
cuales se refiera, La propuesta de Durkhenn y Mauss tiene
unaconsecuencia importante: inaugura una teoría del ro-
noctmienlo (por cierto, no en el modelo de Marrnheim), que
abre camino para una posible sociología de las funciones
cognitivas. Espacio y tiempo son categorías que preceden a
lasideologías y lasconcepciones de mundo, y varían conlas
sociedades a las cuales corresponden.
Este tipo de comprensión es hoy de .en los estu-
dios antropológicos ejemplo las diSCUSIOnes sobre
derecha e izquierda) e históricos. Hablamos, de modo
habitual, de la concepción del tiempo y el espacio en la
Edad Media europea, en el periodo helénico o en una tribu
12 Dwkheim, R, YMauss, M., "Des qcelquee primitives de deseíñce-
tiDn"', en Durkbeim, E., Journal Sociologiqw, dtado.
13 VéueNeebam, R. (comp.), Rightand Left: f.ssays on DualSimbolicCfas.
sijimtion. Chicago, Chicago University Press,19'79.
26
ESPACIO Y TERRITORIALIDAD
guarant
l
• Cada "pueblo" tendriaasí"su" forma "pIinütiva",esto
es, anterior al contenido que ordena, de clasificación. De este
modo, decir H espacio vado" seria un contrasentido, a no ser
que se realice un esfuerzo de comprensién de esta ausencia.
Dicho de otro modo: si es verdad que los cambios recientes
de la sociedad consoüdan un patrón civilizado particulaJ; el
de la modernidad-mundo, resta preguntarnos S<Ji>rI' tipo
de espacialidad que le es peculiar. Si es sabido que la deste-
rritorializaci6n es uno de sus trazos esenciales, la cuestión
puede entonces ser formulada: lcómo se caracteriza, en el
mundo contemporáneo, una tenitorialidad desarraigada?
¿Cómo comprenderla cuando se amplía más allá de las fron-
teras físicas, abarcando a los individuos, las naciones y las
culturas?
¿Qué es,un espacio global? ¿Tiene sentido hablar en esos
térmínoaz'Iomo de la literatura disponible una respuesta
posible: laCiudad gjobal", SasldaSassen, al comparar Nue-
va York,Londres y Tokio, tiene un objetivo claro: demostrar
que en el contexto de la gIobalización del capila\. esos tres
centros .urbanos desempeñan un papel fundamental. En
ellos se concentran las oficinas de las grandes empresas in-
dustríales, comerciales y financieras; en ellos se encuentran
los productores de servicios (publicidad, agencias de segu-
ro, masa-medía, etc.), en gran medida responsables de la ter-
cerízadén y la especialización de las actividades. Frente a la
globalización del mercado, la fragmenlación de la produc-
ción, la desloéalización del trabajo y la flexibilidad de las tec-
nologías, las instituciones económicas transnacionales se
rearticulan, determinando lugares de comando de sus acti-
vidades planetarias. La ciudad global es, por lo tanto, un
núcleo articulador del capitalismo mundial En rigor, ningu-
na de esas ciudades puede ser entendida dentro de sus pro-
14 Véase vemant.j. P., MytM d penséechez /esgrecs, París, Maspero, 19'71;
LeGolf,J.,A do_ ""'"""', Lísboe, ......1", 198a
.15 seesen, S., The Globtd City: New York,. London, Tokyo, Nueva Jersey,
Princeton University Press, 1991.
er
OTRO TERRITORIO
pias fronteras. Internamente, ellas se dilatan y abarcan el
área metropolitana de sus respectivos países; externamente,
constituyen una red, un conjunto dinámico, compuesto de
polos interactivos. Algunasactividades "faltan" en Londres,
y se "complementan" en Tokio; otras, en cambio, son más
raras, o florecientes, en Nueva York.
La perspectiva de Sassen es sugesdvaiofrece, incluso, al-
gunos elementos nuevos para la comprensión de la evolución
del capitalismo. 'Al leer a Braudel o a Wallerstein, tenemos
presente siempre la idea de que toda economía-mundo se
organiza a partir de un centro"; La historia del capitalismo
es, en este sentido, un sucesivo desplazamiento de núcleos
urbanos -Amsterdam, Londres, Nueva York-o A partir de
cada uno de ellos se organiza, enmomentos diferentes, el -
capital en escaIainternacional Sassen, al tomar Nueva York-
Londres-Tokio como un universo interactivo, demuestra
que esta centralidad ya no es posible. Del conjunto de la
interacción entre estas ciudades resulta un poder de organi-
zación que escapa a la territorialidad de una única zona ur-
bana o de un país. La propuesta tiene, además, el mérito de
recordarnos que la globalización se sustenta sobre unabase
sólida, el capitalismo; su dimensión económica es inoculta-
ble. Thmbién evita una cierta ilusión posmodema, como si el
mundoestuviese compuesto por un conjunto de átomos so-
ciales inconexos.
Sin embargo, la respuesta ofreoda tiene algunos incon-
venientes. En primer lugar, es restrictiva Una ciudad sólo es
global cuando se encuentra articulada, de forma dinámica,
al sistema capitalista mundial/Es posible imaginar una serie
de centros urbanos que, de alguna manera, cumplen esta
condición. San Pablo, Osaka, México, Seúl y Buenos Aires
concentran, en el nivel regional, las funciones que definen
16 Braudel, F.• CiTJilimci6n materi4J, eronomúz y capitlllismD. Madrid, Alian-
za, 1984; Wallerstein, L, The Modem World System, Nueva York, Aca-
demic Press, 1976.
28
ESPACIO Y TERRITORIALIDAD
globalidad. Sin embargo, aun cuando se aumente esta
lista, una clara discontinuidad territorial. Sólo
algunos espacios merecen el adJ' etivo global y otros
. ,
res, menos Importantes, están excluidos de esa defini 'ó
El segundo aspecto deriva del propio enfoque de la auc:orn.
concepción de ciudad prolonga una tradición
gica, de a que la considera como un lugar de
producción, mtercambío y comercialización. Por cierto, éste
un elementoimportante (en la historia del capitalismo las
cl.udades cabida a los mercados internacionales y re-
Sm embargo, la globalidad termina siendo en-
en términos casi exclusivamente económicos. ¿Es
suficiente?
que no. Espado y tiempo son categorías sociales
pertenecientes a un determinado tipo de civilización Que
mantengan una relación estrecha con ma-
terialidad del mundo capitalista es algoincuelllionable' sin
embargo, no podemos identificarlas con esa dimensión'. Th1
vez más correcto decir que el sustrato económico
del "capitalismo flexible" es la condición necesI-
na para la consolidación del proceso de globalización Entr
la espacíalídad de las cosas, los objetos, el medio
y -cpor qué. el colectivo traspasa sus
En .este el movuniento de desterritorializa_
C1()n Se aplica a las ciudades, como las define Sassen, a la
Producción automovilística, como quieren los economistas
también a la creación de lugares particulares (sho';
grandes avenidas, etc.), a las identída,
mes {movimienm ecológico o étnico), a una
emona mlernaoonal-popular" (constituida por las imá-
transmitidas mundialmente por las mass-
d edía)'. Espacio se articula, se mezcla y, muchas veces,
eterII\1l1a.espaaos de otra naturaleza
digresión anterior no obedece a' un simple predosis-
:0rntelectual. La.discusión que enfrentamos está a menu-
o por aerta tentación reduccionista. Por eso he
sugerido una distinción entre los conceptos de "globalíza-
28
OTRO TERRITORIO
oon" y"'mundializadón". La cuestiónse repone nuevamen-
. te. En verdad, es difícilhablar de espacio"global", de lamis-
ma manera en que lo entendemos en los niveles
y tecnológico. Al contrario que en esos niveles, la moderní-
dad-mundo no es unívoca, en ella se insertan otras espa-
cialidades. L3' mundialización de la cultura (en la que están
fuduidos los aspectos materiales, simbólicos e ideológi,;",,)
participa de un universo transglósico, que está constituido
y atravesado por fuerzas diversas. El problema es entender
cómo se articula esta maraña de fuerzas que solemos llamar
nacionales, regionales o locales. Para desenredar este ?vi1lo,
es necesario, quizá, retomar algunas cuestiones antenores.
Cuando nos referimos a lo "local", imaginamos un espa-
cio restringido, bien delimitado, dentro del cual se desen-
vuelve la vida de un grupo o un conjunto de personas. El
"lugar" posee un contorno preciso, al punto de tornarse un
limite territorial para los hábitos cotidianos; así, se confunde
conlo que nos circunda, está "realmente presente" en nues-
tras vídas. Nos reconforta con su proximidad, nos acoge con
Su familiaridad 'Ial vez por eso, por el contraste en relación
con lo distante, con lo que se encuentra apartado, lo aseda-
mos casi naturalmente con la idea de"auténtíeo". El debate
sobre las identidades está permanentemente atravesado
por esos términos. En el fondo, lo que est,' en cuestió.n es
búsqueda de las raíces,el punto de inflextón entre la Identi-
dad idealizada Yel suelo en que ésta se introduce.
La idea de raíz es sugestiva; revela una relación social
pegada al terreno en el cual florece. El desarraigo es visto,
por lo tanto, como una pérdida, un peligro, una
Desarraigo del campesino, que deja el campo para trabajar
en la ciudad; de los grupos indígenas, que se alejan de sus
antepasados; de los valores regionales, cons-
tantemente por valores que los trascienden. la proximidad
del lugar es también valorizada cuando se contrapol}e la
vida cotidiana a los lazos sociales más abarcadores. Estos
pertenecerían al dominio de lo distante, como si estuviesen
despegados de la vivencia inmediata. Es frecuente, en la ti-
30
ESPACIO Y TERRITORIALIDAD
teratura de las ciencias sociales, encontrar este tipo de enfo-
que; por ejemplo, al trazar la historia de las regiones, de lo
"miau", en contrapunto ron una historia universal, "macro"
. .. '
en pnnClpw pensada como apartada de la vivencia de las
personas. Local y cotidiana surgen, así, como términos in.
tercambíables equivalentes. Lo "locar participa aun de otra
cualidad: la diversidad. En verdad, se opone a lo "nacional"
y lo "global", sólo como abstracción. VISlo de cerca, cualita-
tivamente, constituye una unidad cohesionada. Sería, pues,
más correcto hablar de "lugares", en plural. Cada lugar es
una entidad particulaJ; una discontinuidad espadal, fui' eso,
un autor como Gramsci dirá que el folklore está formado
por pedazos heienláiló¡ de cultura", cada uno de e\Iospro-
veniente de lugares específicos, muchas veces incomu-
nicados entre sí. Local y localismo se cierran dentro de sus
propios horizontes. De ahí deriva la heterogeneidad de su
aspecto.
Al cambiar de nivel, el enfoque es otro. Lo "nacional" pre-
supone un espacio amplio. Aunque su territorio estátambién
físicamente determinado, sus límites son fijos, su extensión
es más dilatada. A él se suma además una historicidad, di-
mensión a veces olvidada cuando nos referimos a lo "local"
(por eso, latendencia a identificarlo con la tradición, la con-
servación de las costumbres). La nad6n transita el camino
de la turbulencia histórica, se modela de acuerdo con los
intereses de sus instituciones, sus luchas, su visión del pasa-
do, su polltica de construcción del presente. Proceso largo,
que presuponeía ocupación de un área geográfica y la in-
venci6nde.JJJJa.amdencia colectiva compartida por sus ciu-
dadanos, 'Enrelación con 10"local", lo "nacional" se impone
por su unicidad. Existe "una" cultura nacíonaj, aun cuando
sabemos que ella se realiza de manera- diferenciada en los
diversos contextos (conflicto que se expresaenlascontradíc-
17 Véase Gremscí, A, literahmze11iJ¡z tlIlCiorwl, Ríode janeíro,
Brasíletea, 1968.
31
OTRO TERRITORIO
cíones entre los regionalismos). Se trata de una dimensión
dictada por los imperativos del Estado, el mercado, los in-
tereses geopolíticos, la unificación lingüística. Lo "nació-
nal" engloba, por lo tanto, a los "lugares", contrastado con SU
diversidad. El "Ser Nacional", basta consultar la extensa bi-
bliografia sobre el tema. se presenta siempre COI\\O singulari-
dad. Sin embargo, al cambiar de referente, la perspectiva
anterior adquiere otro relieve. En relación conlo!' global", ya
no es tanto su unicidad lo que cuenta, sino su distinción. En
el concierto de las naciones, cada una de ellas está marcada
por sus especificidades, por sus diferencias. Lo "nacional"
asume de esta forma cualidades de lo "local". Diversidad y
.autenticidad se tornan características suyas. La identidadde
los pueblos se presenta así, como diferencia contrapuesta a
lo que es "exterior". Es modal, la expresión de la historia de
cada país.
Por lo tanto, al hablar de "local", "nacional" y"global",
establecemos un ordenamiento entre niveles espaciales di-
ferenciados, 10 que nos lleva necesariamente a pensar las
relaciones entre ellos. En este punto, las respuestas comien-
zan a divergir, y el mismo concepto de globalización puede
ser entendido de diversas maneras. Una primera posibili-
dad es imaginar cada uno de esos pianos como unidades
ag.tQnomas. En este caso, es posible hacer afirmaciones del
tipo: lo"local" se relaciona con lo "nacional"; lo "nacional"
reacciona, resiste o se somete a lo "global"; lo "local" pres-
cinde de 10 "nacional" y se articula directamente con lo
"global". Los argumentos, no obstante diversos, se apoyan
en algunas premisas. Cada entidad espacial constituye
un elemento específico, cuya lógíca expresa una identidad.
Tendríamos así, la existencia de espacialidades distintas que
confrontan entre sí. Todo se resume a entender las .interre-
entre ellas. Esta manera de pensar, análoga a la de
aquellos que hablan sobre las relaciones internacionales,
acepta la idea de que la globalízacíén es algo importante,
pero ajena al núcleo de cada uno de esos espacios. De ahí
la insistencia en considerarla, no como movimiento de una
32
ESPACIO Y TERRITORIALIDAD
global, sino como resultado de un conjunto de
Con eso, evidentemente, se preservan las
identidades de las partes, pero el encadenamiento del pen_
nos encierra en el interior de un dualismo. "Na-
aonaVIocal""globaVnadon"!", "global/local", se presentan
c?mo unidades antitéticas. Estas se realizarían en el espa,
C.IO. de sus fronteras, ya que poseen la capacidad de: a) de-
finir su propia centralidad, b) contraponerse a 10que les es
externo, Es esto lo que permite, por ejemplo, decir: lo "global"
con 10"local" o lo "nacional", como una impo-
SICIón externa (ya sea como resultado de la difusión cultural
o del imperialismo). El argumento presupone la existencia
de límites claros que separan cada uno de esos territorios.
Otra manera de enfrentar la CUestión consiste en razonar
en términos de inclusión, y no apenas de interacción. Vería-
así, 10')lobal" incluye lo "nacional", que, a su vez,
incluye lo local . En este caso, hay un conjunto más amplio
que engloba otros dos subconjuntos. Esta formulación del
problema evita el dualismo anterior, pues ya no es necesario
cada espacialidad como una identidad específica.
El embargo, es que la solución propuesta
nos induce a aceptar algunas consecuencias lógicas de esta
línea argumentativa: a) lo "nacional" y lo "local" están ente-
ramente (obligatoriamente) incluidos en lo "global"; b) ellos
autónomos en tanto Subconjuntos. ¿Es esto ver-
dad. zl.as fronteras entre las espacialidades son en verdad
tan nítidas, al punto de poder ser cartografiad"; de esa for:·
ma? ¿El de desterritorialización no pone,justamente,
encuestión esta condición? Porotrolado, admitir lo"global"
romo megaoonjunto, lno nos llevaría necesariamente a pen-
sar el mundo de manera sistémica, como10hace Luhman al
a conjuntos complejos que envuelven otros con-
Juntos más simples?18.
18 Véase Luhman, N., "The World Societyas a SocialSysteur" en lnter-
-JounudofGen.ndSyotems, Vol., '98>. '
33
OTRO TERRITORIO
Una alternativa a esas respuestas es considerar la globa-
lización de las sociedades y la mundíalízecíon de la cultura
como un proceso civilizatorio. El artificio teórico permite
evitar la propuesta sistémica y el dualismo. Proceso que se
instala en el nivel mundial, pero no es necesariamente tota-
lizador, al punto de incluir, como un megaconjunto, todos
los puntos del planeta. Esto significa.admitir laexistencia de
limites estructurales -económicos, políticos y culturales- a
la expansión de la modernidad-mundo. Proceso que se arti-
cula dentro de una sociedad global, 10 que torna diffcilla
aceptación del postulado de independencia y autonomía
implícito en el pensamiento dual En este caso, hay que re-
definir las mediaciones existentes entre los niveles que he-
mos tratado.
Mi propuesta es considerar el espado como un conjunto
de planos atravesados por procesos sociales diferenciados.
Debo, entonces, dejar de lado los pares de opuestos-ex-
terne/interno, cercano/distante- o la idea de inclusión para
operar con la noción de líneas de fuerza. Si se acepta, de
modo preliminar, que lo "local" se sitúa dentro de los países
(al fin de cuentas, el Estado-nación es una realidad geopolí-
tica), podemos imaginar, idealmente, la existencia de tres di-
mensiones. Una primera, en la cual se manifiestan las
implicaciones de las historias particulares de cada localidad.
Realidades que no se articulan necesariamente con otras
historias, aun cuando están inmersas en el mismo territorio
nacional. Éste es el caso de diversos países que no comple-
taron el camino de la construcción nacional, en los cuales
muchas de sus regiones viven una .realidad "propia", esto
es, 1).0 enteramente determinada por las exigencias del Esta-
do-modernidad-nación. Hay, por lo tanto, una desconexión
(al menos teórica) entre las partes que lo componen. Condi-
ción semejante (si bien por motivos diversos) a las de al-
gunos países, en los cuales permanece la presencia viva de
"nacionalidades" distintas (por ejemplo, los catalanes en Es-
paña). El segundo nivel se refiere a las historias nacionales,
que atraviesan los planos locales y los redefinen a su mane-
34
ESPACIO Y TERRITORIALIDAD
ra. Laconexión es ahora posible a través de la medíecíó de
un eslabón trascendental, lo que nos permite
de un esra.cio común dentro de fronteras bien de-
última dimensión, más reciente, es la de la
mundializacón. Proceso que atraviesa los planos nacionales
y locales, cruzando historias diferenciadas. La civilización
de la, modernidad-mUndo se caracteriza, pues, por ser, si-
multáneamente, una tendencia de conjunción y de dis _
ción de espacios. Esto nos permite percibirla como m yunad
d direcci are a
por. os. ones, una volcada hacialo singular, otra hacia
la diversidad. Esta sensación de bifurcación de sentidos nos
a a imaginarlos como vectores antagónicos
(se comunmen!e, en la discusión acerca de la globali-
zacton, que los localismos son su antítesis). Se trata de una
equivocada de lo que está ocurriendo. Sincró-
rucamente, conjunción y disyunción son partes de un mis-
mo fenómeno.
Estoy sugiriendo, por lo tanto, que la mundia1ización de
la cultura y, en consecuencia, del espado, debe ser deñnída
como transversalidad. Puedoasí matizar algunas ideas"cul-
tura-.mundo, cultura nacional, cultura local" como si
un? jerarquía de unidades que interactúan
51. Las .nocones de transversalidad y de atravesa-
miento permiten pensarlas de otra forma De esta manera
sostengo que no existe una oposición inmanente entre lo-
Esto lo percibimos al hablar de lo
cotidiano. Ya vimos cómo, esta cualidad parece asociarse
apenas a los hábitos arraigados en el espado de
las Se trata, sin embargo, de una ilusión, 'Ianto
10 19mundial sólo existen en la medida en
que S?ll vivencias, Este fue, al fin de cuentas, el resultado de
SiglOS. de de los modos de vida que deno-
nacionales. Antes del siglo xvrn, lana-
no era aun una referencia obligada para el conjunto de
habitantes de cada país. Fue necesario un esfuerzo histórico,
el desarrollo de un mercado interno, la creación de símbolos,
escuelas, para que la conciencia colectiva, en el comienzo
3S
OTRO TERRITORIO
restringida a una ideología de Estado, se transformase en
cultura Los hombres, en sus provincias,tuvieron que apren-
der, interiorizar la necesidad de pensarse como miembros
de un, y sólo un, país.
Lo mismo ocurre cuando hablamos de mundializaci6n de
la cultura. Nada significarla si existiese apenas como ideolo-
gía,esto es,como concepcióndel mundo articuladaexclusiva-
mente a los intereses políticos y económicos. Para tornarse
cultura (en la cual están inscritos esos intereses), debe ma-
terializarse comocotidianidad: Una familiaridad que se ex-
presa en los hoteles, redes metropolitanas, supermercados,
ferrovías, Internet, etc. En esos "lugares", sus usuarios po-
seen un conocimiento especifico, adecuado, que les permite
transitar con desenvoltura en la maraña de sus entrecruza-
mientes. Lo cotidiano no es el atributo del "Ser"'local, idea-
lizado muchas veces como sin6nimo de auténtico: es el
presupuestode la existencia de cualquier cultura. Lamoder-
nidad-mundo sólo se realiza cuando se "localiza", Yconfiere
sentido al comportamiento y la conducta de los indivi-
duos. En este sentido, la oposición entre mundial/nació-
naJ;1ocal, un dato del sentido común, es un falso problema.
Una primera implicación de la idea de transversalidad
está en la constituci6n de "terrítoríalídades" desvinculadas
del medio físico. Si se toma el vector de la mundialización
en su articulación interna, es posible discernir un conjunto
de reajustes espaciales que ya no se circunscriben a los lími-
tes de la nación o las localidades. El modo de vida de varios
grupos sociales es hoy-en buena medida, desterritoriali-
zado. Los estudios y los cálculos de los publicistas, de los
hombres de marketing, muestran esto muy bien. Algunos
comportamientos, enrelación conel consumo y lamanera de
organizadónde lavida, sonanálogos en'lbkío, París, Nueva
York, San Pablo y Londres". Son esas semejanzas las que
posibilitan que los administradores de las trasnacionales
,. V.... ........
36
ESPACIO Y TERRITORIALIDAD
pie;nsen y agilicen una estrategia de persuasión y de ven-
tas en escala planetaria: A los mismos modos de compor-
tamiento, diversión, desplazamiento, se corresponde un
marketing global. Fragmentos de estratos espaciales de
consumo, distnbuidos de manera desigual fPr el planeta,
son de esta forma aproximados. El cine, los rnass-medíé, la
publicidad, la televisión, confirman esa tendencia. Por eso
mismo, tal vez, la insistencia en hablar de "espacio" publící-
tario, mediático y, más recientemente, ciber-espacio. En lo-
dos los casos está claro: los mensajes, los símbolos, en fin, la
cultura, circulan libremente en redes desconectadas de este
o aquel lugar.
El concepto de desterrítonalízacíán posee, por lo tanto,
una fuerza explicativa; permite dar cuenta de aspectos poco
visualizados en las ciencias sociales, Nombrar configura-
ciones del tipo "estratos desterritorializados", "referencias
cuturales desterritorializadas", "imaginario colectivo inter-
nacional-popular", nos permite una comprensi6n mejor del
mundo contemporáneo. Nos obliga, sobre todo, a enfocar el
espacio independientemente de las restricciones impuestas
por el medio MCg. Sin embargo, es necesario entender que
toda desterritorialización es acompañada por una re-territo-
rializaci6n. Pero no se trata de tendencias complementarias
o congruentes; estamos frente a un flujo único. La desterri-
torialización tiene la virtud de apartar el espacio del medio
físico que 10aprisionaba, la reterritorializaci6n 10 actualiza
como dimensión social. Ella lo "localiza". Nos encontramos,
pues, lejos de}a idea de "fin" del territorio. Lo que ocurre
en verdad es la constitución de una territorialidad dilatada,
compuesta por franjas independientes, pero que se juntan,
se superponen, en la medida en que participan de la misma
naturaleza. VIajar, desplazarse por esos estratos, es perma-
necer en el interior de un tipo de espacialidad común a pue-
blos diversos. Esta perspectiva cambia radicalmente nuestra
concepción de espaoo, tradicionabnente vinculada al terri-
torio físico, ya sea la naci6n como los límites geográficos de
las culturas.
37
OTRO TERRITORIO
La transversalidad tiene además otras consecuencias: re-
define nuestra concepción del sustrato morfológico en el cual
se asientan las culturas. 'fradicionalmente, como hace la an-
tropología, el lugar está constituido..por el
del cual viven los grupos indígenas. Mundo que se ence-
rra dentro de las fronteras de un terrítorío, y en el cual se
encuentranla geografíaYla cosmología, las costumbresy las
relaciones de parentesco, el trabajo, los tabúes, las técnicas,
etc. Cada lugar se define así por laespecificidad de su cultu-
ra'1JJ. Admitir que el espacio en el cual circulan las personas
está por fuerzas diversas significa rever esta
Perspectiva. En este caso, Jocal, nacional y_ mundial deben
ser vistos en su atravesamiento. El lugar seria entonces el
entrecruzamiento de diferentes líneas de fuerzas en el con-
texto de una situación determinada. Retomo de los fenome-
nólogos la noción de "situación", sin por ello incurrir en el
equívoco de la etnometodologia, para la cual las
sociales derivan sólo de la interacción de los individuos. SI-
tuación definida objetivamente por las fuerzas sociales por-
tadoras de legitimidades desiguales, en el seno de la cual los
hombres actúan. Local, nacional y mundial se entrelazan,
por lo tanto, de formas diversas, determinando el cuadro
social de las espacialidades en conjunto. Situaciónque va-
riará según los contextos y,sobre todo, en función de la pre-
valencia, o no, de determinados requisitos tecnológicos y
económicos -la modernidad-mundo no se reduce a,la mo-
W Marc Augé hace una buena srnresís de lo que es la concepción tradi-
cional del "lugar antropológico"_Sin embargo, para comprender la
especificidad del mundo contemporáneo, él echa mano del concepto
de "no lugar" --espacio no histórico, no relacional y no identitarlo,
definido por ciertas actividades: comercio, tránsito, tiempo libre,
transporte-. Parala perspectiva adoptada aquf, no existen "'no luga-
res". Lo que Augé consídera así pertenece, en verdad, a los lugares
insoitos en el movimiento de la modemidad-nnmdo. Véase Augé,
M., Nonliex: une introductionaune anthropo1ngie delasunnodernité, Pa-
rís, SeWI,1992.
ESPACIO Y TERArioAIAllDAO
dernización, sino que acompaña elmovimiento de "moder..
de las sociedades. Con esto quiero decirque lo na-
cional y ló local están penetrados por la mundiaIización.
Pensarlos como unidades autónomas seña inconsistente. Sin
embargo, como la base material de la modernidad-mundo
es desigual, y la expansión de la cultura debe obligatoria-
mente tener en cuenta la diversidad de los pueblos, su
conjunción sólo ocurre de modo diferencial. El lugar es el
espacio de esa diferendalidad.
Una manera de entender larealidad de los lugares es re-
currir al concepto de diglosia Los lingüistas lo usan cuando
analizan una situación en la cual existen idiomas distintos
-árabe literario o coloquial, dialectos africanos o ingléalfran-
cés, chino o inglés, etc-, En ese contexto ocurre una espe-
cializadón de los usos. Algunas lenguas son empleadas en
determinadas circunstancias (por ejemplo, en la burocracia
o en las ceremonias públicas), otras se circunscriben al do-
minio de la familia, la religión o el trabajo. Ése es también el
caso del Inglés al tornarse lengua mundíal". El inglés pene-
tra en la informática, el tránsito aéreo, los coloquios científi-
cos, el intercambioentre las transnacionales, y se transforma
en idioma oficial de las relaciones internacionales. Sin em-
bargo, su presencia no significa necesariamente ladesapari-
ción de otras formas de hablar. Las situaciones concretas
determinarán las esferas y el destino de su influencia. En
algunos casos, el inglés será preponderante -tecnología y
educaciónsuperior-; en otros, estará ausente, enlos debates
y laliteratura nacional, en los mass-media, ele. Ante laexpan-
sión del inglés, que altera el cuadroanterior (en el cual existían
sólo dos lenguas en contacto), algunos lingüistas entienden
que pasamos de una fase de diglosia a otra, de transglo-
21 CI. Píshmen.]. YCcopee, R L. (comps.), TheS,..."J ofEnglj,¡,. Bowley.
Newbury House, 1977; Creenbaum, S. (comp.), TIte English Language
T""'Y. 0xfunI. Fe<gamoo Prees, 1965; Truchot, c., L'""",", _le""""'"
contémporain. Paris, Le Robert, 1990.
39
OTRO TERRITORIO
sia. Un mismo idioma atraviesa, de forma diferenciada, el
espacio lingüístico. Yo diría, retomando mi objeto, que ellu-
gar puede ser definido como un transglósico, en el
cual se entrecruzan diferentes espacialidades. Para compren-
derlo, deberíamos detenemos en las situaciones concretas
de ese entreIazamiento.
Sin embargo, nohay que ser ingenuos. Los tam-
bién nos enseñan que los fenómenos de diglosia están mar-
cados por jerarquías y señales de distinción. Existe
un lengua ,.alta" contrapuesta a otra "baja", cuyo presngío
social es inferior, Es el caso del francés en algunos países
africanos, que penetra en la escritura, la la
mía los masa-media y disfruta de una posición dominante
respecto de los dialectos, que no participan de esa esfera del
poder y se restringen a los usos propiamente tribales. Se u:
a

ta de un cuadro análogo al del inglés, en su forma mundia-
lizada2Z, que se transforma en una fmma "alta", al
palabras, gustos musicales y penetrar en.los_ma:>s-media, la
bliddad el show-business. El mercadolinguistico, paraha-
, . d· bi
blar con Bourdíeu no es apenas un espaoc e mtercam o,
. e se estructura a """rti.. de determinadas relaciones
smo qu ".... discu
de podei3. Creo que sería inconsecuente, en nuestra ,-
sión caer en el relativismo cultural. Las líneas de fuerza que
, .
atraviesan los lugares no son equivalentes; poseen peso y
distintas. la mundializaci6n de la cultura trae
con ella vectores poderosos de dominación, que se articulan
en el nivel planetario. Por 10tanto, la situación de los
implica acomodaciones y conflictos. En ella estallan los mte-
reses que recortan a las sociedades.
22 Véase L'anglslis: langue elrangUe ou limgue SI!CV1Ille, Groupes d'Études
sur le Plurilinguisme guropeen, Acles du Premier CoUoque, Estras-
burgo, Université des Sdences Humaine9 de Strasbourg, mayo de
23 P.,"Aeconomía troces1ingiDlü:aS"'. en Ortiz, R. (comp.),
PinTeBourdieu, San Pablo, Auca, 1983.
40
ESPACIO Y TERRITORIALIDAD
La idea de transversalidad nos permite, además, repen-
sar algunas cuestiones. Me refiero al tema de la centralidad
y el arraigo. Las culturas físicamente arraigadas en un terri-
torio tienen una noci6n exacta de sus contornos. Se estruc-
turan a partir de un núcleo que se irradia hasta los confines
de sus fronteras. Es cierto que esta centralidad no implica,
necesariamente, como en el caso de las sociedades indíge-
nas, un espacio homogéneo. Las llamadas grandes civiliza-
dones se extienden por un territorio amplio, pero en sus
intersticios se insertan culturas diversas (basta mirar la civi-
lización islámica). No obstante, su centralidad se encuentra
claramente definida. La modernidad es quizá la primera
civiliz;aci6nque hace de ladesterritorializaci6n su principio.
Es des-centrada (le que no significa decir fragmentada, como
pretenden algunos autores. La fragmentación implica au-
senda de un ordencolectivo, el descentramiento señala otro
tipo de orden social), y J1riviIegia la deslocalización de las
relaciones sociales.
Retomo a Max Sorre como contrapunto de mi argumen-
tación. Para comprender la variedad geográfica de las cultu-
ras humanas, toma del griego la noción de oekoumene. Así,
entiende que cualquier agrupamiento humano, para existir;
debe arraigarse en un territorio determinado. Existen, evi-
dentemente, límites (sobre todo climáticos) -y montañas,
desiertos, selvas, etc.- para laconservación de las caracterís-
ticas fisiológicas y anatómicas de la raza humana. Sin em-
bargo, su razonamiento es claro: HA cada grupo, inserto en
un hábitat bien determinado, le corresponde un tipo espe-
cializado, algo así como una -raza geográfica. Esta especiali-
zación, morfológica o física, es relativa. Variade acuerdo con
la diferencia del medio geogréfíco'v'. De ahí la importancia
del concepto de hábitat, constituye el sustrato material de
las culturas. Cuando Sorre retoma, de los griegos, laidea de
"ecumene", pretende justamente dar cuenta del elemento
24 Sorre, M., op. cit., r i, p. 109.
41
OTRO TERRITORIO
de fijación del hombre a la tierra. Pues el término designa la
casa el espacio habitado, lo que es conocido, familiar. En
este'sentido, todo "hecho humano es un dato espacial, te-
rritorial". La tierra habitada es la ji casa" de las culturas, el
centro de su fijeza.
Ahora bien, la característica de la moderrúdad es la mo-
vilidad -de la fuerza de trabajo, de los individuos, de las
informaciones, de las mercancías-. Esto nos exige repensar
la metáfora de la "raíz", frecuente en el debate sobre las
identidades culturales. Toda raíz requiere un suelo para fi-
jarse; es lo contrario de la fluidez; El arraigo es fruto de la
existencia de una cultura cuyo territorio se encuentra carto-
grafiado. En el mundo contemporáneo, este ya
no es satisfactorio. Los individuos poseen. por cierto,
rendas, pero no propiamente raíces que los !.ú'ica..::
mente al "milieu". Referencias que limitan su movmuento.
Sin embargo, también sabemos que esta navegación en los
circuitos (utilizo una metáfora de la informática) no se dI-:-
eunscríbe a una desterritorialización pura. La movilidad es
un dato, o mejor, una exigencia de un detel'Ill1nad9_tipo de
civilización. En este sentido, las sociedades contemporáneas
viven una territorialidad desarraigada. Yasea entre las fran- '
jas de espacios, despegadas de los nacionales, o
en los "lugares" atravesados por fuerzas diversas. desa-
rraigo es una condición de nuestra época, la expresión de
otro territorio.
42
MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD-
El tema de la identidad es rico y controvertido. Si en la ac-
tualidad, partir del proceso de globalización, resurge con
fuerza en las discusiones políticas y académicas, se hace ne-
cesario, sin embargo, dimensionarlocorrectamente. Porcierto,
las transformaciones recientes replantean los movimientos
identitarios en una nueva meseta. Pero antes de reflexionar
acerca de su configuración, hay que reconsiderar el modo
en que el propio concepto fue trabajado en las ciencias so-
ciales. Tengo la impresión de que a menudo implica una lec-
tura deificadora de la sociedad, lo que nos conduce a una
comprensión equívoca de las relaciones sociales. En este sen-
tido, me parece que unanálisis categorial de sus implicaciones
sería un ejercicio intelectual saludable. Quizá consigamos
así evitar las dificultades en su encadenamiento lógico.
- ¿Qué se entiende en realidad por identidad cultural? Reto-
mo algunas ideas de la antropología. Clásicamente, cuando
antropólogos buscan entender las sociedades primitivas,
intentan dar cuenta de su totalidad. La interpretación se
fundamenta en el trabajo etnográfico, una "descripción den-
sa" de la organización social, las reglas de parentesco, los
mecanismos de intercambio, los rituales religiosos y la vida
material. La comprensión deriva, pues, del cruce de una se-
rie de informaciones, reveladas por el esfuerzo descriptivo
y clasificatorio. Si pretendo conocer cómo actúan los indivi-
duos en el seno de una determinada cultura, estoy obligado
a manipular un espectro variado de conocimientos. Así, para
hablar de la cultura H samo", debo comprender el antagonis-
mo entre los universos masculino y femenino, las regias de
transmisión de los nombres de los antepasados, las creen-
cias y las historias míticas, que explican el lugar de los hom-
bres en la sociedad, ellertguaje de los objetos sagrados, los
conceptos de hombre, mujer, selva, animales salvajes, etc.
Traducción: Ada Solari.
[43 J
OTRO TERRITORIO
Sólo entonces podré indagar respecto de los contornos de
una "identidad samo"t.
Pero, zqué constituye esta identidad? En buena medida,
laescuela culturalista norteamericana intentódar una respues-
ta a este interrogante. Sus estudios buscaban articular el
individuo con un horizonte más amplio. Desde esta perspec-
tiva, Iacultura es responsable del contenidode lapersonalidad,
y laidentidad personal se caracteriza como una coosecuencia
de una "estructura", de un universo, que engloba de modo
igual a los miembros de una comunidad Cada cultura repre-
senta así un "patrón", un todo coherente cuyo resultado se
realiza en la acción de los hombres. Una autora como Ruth
Benedict puede hablar; entonces, del "carácter" de un Pve-
blo -por ejemplo, los zuñi, indígenas del suroeste ameri-
cano-2. Este pueblo seria definido por su actitud apolínea,
prescrita por el todo social, cuya tendencia los lleva a elimi-
nar los excesos de la vida personal, política y religiosa, en
favor de un comportamiento prudente y cauteloso. La mo-
deración se toma sinónimo de la identidad zuñi. Lo mismo
afirmará Margaret Mead al estudiar' a los indígenas del ar-
chipiélago dé Samoa. Ellos se comportan de acuerdo con el
"carácter estructural" de la personalidad samoana, esto es,
un conjunto de normas aprendidas a través de la cultura.
Socializados desde lainfancia dentro de undeterminado con-
texto,los samoenos interiorizarian, pocoa poco, los elemen-
tos constitutivos del núcleo central de su sociedad",
El concepto de carácter se aplica en niveles distintos. Pri-
mero, se manifiesta en el individuo, pero como éste es proe-
1 Véase Héritier, P., "L'identité sama.., en Léví-Strauss, C. y Benoíst, J.
M. (comps.), L'identité, París, PUF, 1977.
2 Benedíct, R., Padr6es decuUura, Usboa, Livros de Brasil, s.d.
3 Mead, M.,·"The Role 01 Individual in Samoan Culture", en Kroeber,
A. L. YWaterman, T.T. (oomps.), Sourte Book in Anthropology, Nueva
York,. Harcourt Brace and Company, 1931. Sobre la noción del carác-
ter en antropologla, véase un manual como el de Fe1ixKeesing, Cul-
trmJl Anfhropology, Nueva York,. Rinehart and Company, 1958.
44
MODERNIDAD_MUNDO E IDENTIDAD
dueto de las fuerzas socializadoras, es posible extenderlo al
conjunto de la misma organización social. Dealguna mane-
ra, la escuela culturalista termina psicologizando el dominio
de lo social: lo que es individual se toma identidad colectiva.
El carácter étnico de un grupo pasa entonces a ser concebido
como la compartida por sus miembros. Sin embargo,
este razonanuento, simple a primera vista, presupone algu-
nos pasos que merecen ser explicados. Entre éstos, quiero
tres aspectos: las nociones de integración, territo-
nalidad y centralidad.
los antropólogos, la cultura es, en primer lugar, un
una totalidad en la que se encuentran orgá-
mcamente articuladas diferentes dimensiones de la vida
social. Lainvestigación etnográfica -que se extiende del do-
minio material al parentesco, del intercambio a los rituales-
ofrece al observador los elementos para la reconstitución de
este conjunto más amplio. En el caso de la escuela culturista,
debe ser subrayado otro aspecto. Laculturaestá marcada, ade-
más, por su función integradora, que forma a los individuos
según las exigencias de la sociedad. Personalidad y cultura
pueden,_entonces, ser comprendidas en su articulación vis-
ceral. Sin embargo, esta capacidad deinclusión se limita a
un territorio físico: las sociedades primitivas poseen frente-
#biendelimitadas. Para usar una expresión de Mate AUgé,
que se confinadas en el "lugar antropol6-
gico . Esto significa que, en el interior de su territorialidad,
toda cultura es una, indivisa; se distingue de todas las otras
y se define por una "centralidad" particulaJ: Por eso, la lite-
como preocupación el tema de
su tnsularídad. Ralph Linlon afirma que toda cultura posee
un "la masa de valores, asociaciones y reacciones
emocíonales, en gran medida inconscientes, que dan a la
cultura su vitalidad y proveen a los individuos los motivos
para adherir a los patrones culturales y prectícerlos". Por
4 Línton, R, Ohomem, San Pablo, Martins, 1973, p. 360.
45
OTRO TERRITORIO
cierto este centro está sujeto a cambíos, pero Línton enfati-
za que son cambios lentos y graduales. ....Debido a que son
lentos y de carácter más o menos evolutivo, en
el núcleo cultural raramente acarrean conflictos senos. Ele-
mentos antiguos son abandonados y elementos nuevos son
desarrollados, en una relación íntima Yconstante con la
configuración preexistente. Si los elementos en desarrollo
entran en conflicto serio con las partes firmemente
cidas de esta configuración, su desarrollo será detemdo
hasta que las modificaciones de esa configuración permitan
retomarlo. Esta parte de la cultura puede, por lo tanto,
tener un elevado gradode íntegradón. a través de cualquier
proceso de modificación culturar", Dicho de otro modo, el
núcleo posee el control sobre los cambios que le
tanto provenientes del interior como del.ex.ter.lOr de sute.m-
torio. De esta manera, se conserva su identidad práctica-
mente inalterada.
Cuando los antropólogos norteamericanos, por diversas
razones -muchas de ellas de carácter ídeológíco-', comien-
zana interesarse por las naciones y los nacionalismos, lo que
hacen es, sencillamente
l
trasponer un esquema teórico,
to a prueba anteriormente, para la comprensión otro
de sociedad. La identidad adquiere una nueva dimensión,
consustancial al ....carácter nacional". En su trabajo sobre la
cultura americana, Margaret Mead es clara: • en cualquier
cultura, en Samoa, en Alemania, en la TIerra del Hielo, en
Balí, en los Estados Unidos de América, encontramos con-
sistencias y regularidades enla manera en los bebés cre-
cen y asumen las actitudes y de los más
viejos -a eso debemos llamar formación del carácter-o Pode-
5 .
6 Los estudios sobre el carácter nacional florecen en los Estados Umd09
durante la Segunda Guerra Mundial Subsidiados por las agendas
gubernamentales, inauguran una u antropología a distancia" (eufe-
mismo de la época), cuya intención es sin duda conocer el comporta-
miento del u enemigo"_
46
MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD
mos, en consecuencia, decir que los samoanos poseen una
estructura de carácter samoano, así como los americanos
una estructura de carácter amerícano'".
El argumento se fundamenta en una analogía entre las
sociedades primitivas y las sodedades nacionales, lo cual es,
por lo menos, una imprudencia teórica. Varios estudios fue-
ron realizados en esta dirección. Al leerlos hoy, no es difícil
percibirlos como inaceptables, más cerca del sentido común
que del pensamiento propiamente científico. Cito algunos
ejemplos. Los rusos son descritos como un pueblo H calu-
roso y humano, tremendamente dependiente de las filia-
ciones sociales seguras, inestable, irracional, fuerte pero
indisciplinado, y que necesita, por eso, ser sometido a algún
tipo de autorídad'f los americanos como románticos, fran-
cos y benévolos -Clyde KIuckhohn creía que ninguna otra
sociedad contaba con tantos patrones de rísa-" YRuth Be-
nedict, en su libro Elcrisantemo y laespada, argumenta que la
ética japonesa, fundada en sentimientos que rechazan el
fracaso y la vergüenza, es incompatíble con el desempeño,
un atributo esencial de la índole emerícana'"
No me interesa extenderme enlascríticas a los resultados
de los análisis sobre el carácter nacional. En definitiva, no
difieren sustancialmente de otros enfoques predominantes
en diversos países --en Brasil son varios los autores que
describen al brasileño como "indolente", "perezoso", "inep-
to para el trabajo", o, con una visión más optimista, como
7 Mead, M., Ami Keep yuur Powder Dry: an AnlhropologiaJ1 Lcecs al Ame-
rica, Nueva York, WtlliamMorrow and Company, 1942,p. 21.
8 Véase Kluckhohn, c., "Recenta Studies ot the National Character of
Great Russían", en Culture and BehiwWur, Nueva York, The Free
Press ofGlencoe, 1962, p. 214-
9 KIuckhohn, C; "Un antropólogo y los Estados Unidos", en Antropolo-
gía, México, Fondo de Cultura Económica,1949. .
10 Benedíct, R, TheCJuysantemum andtlleSwrm/, Boston, HoughtonMif-
flin Company, 1989.
47
OTRO TERRITORIO
"malicioso", "sensual", "dionisíaco..
n
. Me parece más pro-
ductivo focalizar el razonamiento en este tipo de postura.
Evidentemente, los antropólogos saben que tipos
diferenciados de formaciones sociales, sociedades tribales,
ciudades-Estado, imperios. Sin embargo, al mé-
todos utilizados para estudiar las sociedades prímítrvas,
terminan postulando que el grado de cohesión de las socie-
dades nacionales es, por lo menos, semejante a la coheren-
cia de las culturas anteriores. Integración que se extiende
ahora por un territorio más abarcador, marcado por los lími-
tes de la nacionalidad. De este modo es posible hablar de un
núcleo de las culturas nacionales, que expresaría su ídentí-
dad
12
• Como cada cultura es una, singular, se considera, por
extensión, que cada sociedad nacional es un todo integrado,
irreductible a otras culturas, cuyabase material es el Estado-
nación. El mundo se constituye, de ese modo, enuna pléya-
de de culturas nacionales, cada una consu idiosincrasia, con
sucarácter. Por otrolado, además, estaidentidad, noobstan-
te ser pasible de cambios, se caracteriza sobre tOO? por la
permanencia. Como dice un antropólogo de-
hemos pensar que el carácter nacional y las predísposícíones
compartidas son inmutables; peroel cambio es usualmente
gradual, y no súbito O catastrófico"
13
• Afirmación que nos
aproxima a Ralph Unton y su argumento acerca de la esta..
bilidad del centro de las culturas.
Integración, territorialidad, centralidad. En rigor, el pen-
samiento antropológico retoma puntos desarrollados hace
11 Véase Leite, D.M., OctlrridernacionaJ bmsi/eiro, San Pablo, Lívrería Pío-
neíra, 1969.
12 Véase Mead, M., "Ihe Study of National Character", en Lerner, D., r
Lasswel1, H. D. (comps.), TM Poücy Sciences, Stanford, stanford Uro-
versity Presa, "National Character", en xrceber, A. L. (comp.),'
Anthropology Today, Chicago, Chicago Untversity Presa, 1953.
13 Gorer, G., "National Character: Theory and Practice", en Mead, M. Y
Wtraux, R. (oomps.), TheStudyojCultureaf Disúmce, Chicago, Chica-
go University Prese, 1953.
48
MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD
tiempo por la filosofía de Heder. Contrario a la idea de pro-
greso, crítico del iluminismo, Heder rechaza la noción de
y valoriza así lo específico con contra-
poSIGÓn a lo universal. Para él, es imposible ordenar las cí-
.en secuencia histórica: cada pueblo es una
totalidad SUl genens, una modalidad con esencia propia. 'La
se fundamenta, por lo tanto, en una per&-
pectíva relativista, cultivada también por los antropólogos
culturales. En este sentido, la cultura y en particular la na-
ción, sería unacivilización centrada en sí misma. De alú el
interés de Heder y los románticos por la cultura popular.
Ella expresaría el "verdadero" carácter nacional.
La discusión sobre la identidad se encuentra, por lo tan-
to, atravesada por una cierta obsesión ontológica. Yasea en
su versión antropológica, como en la filosófica, es concebida
como un H algo que verdaderamente N es", posee un
contorno preciso, y puede ser observada, delineada, deter-
rrur:
ada
de esta o aquella manera Por eso, la identidad ne-
cesita un.centro a partir del cual se irradie su territorio, esto
es, su validez. No es, por lo tanto, casual que buena parte de
este debate, sobre todo enreferencia a América Latina, com-
parta los mismos presupuestos anteriores. Los filósofos
y políticos, cuando se debaten con el dilema de
Identidad, buscan apasionadamente su "autentícdad"". Se
puede así hablar de una H esencia" del pensamiento latinoa-
algo específico, peculiar al Yode una América tan
latina. contrastan con la parte anglosajona. El mismo razona-
se desdobla en el plano nacional. Cito como refe-
rencta al autor Alvaro Vieira Pinto:
conciencia del país subdesarrollado es, por naturaleza,
alienada. Siendo atrasada la estructura material que la sus-
tenta, es sumisa por fuerza de los vínculos que la sujetan a
las economías fuertes, de las que depende y que la explo-
]
14 Véase Heder.]. G., UneautTephilosophiede l'histoire, París Aubier 1964.
5 véa Ze L El . '. "
se a,., pensamiento latinoomenanw, México, Pormaca, 1965.
49
OTRO TERRITORIO
tan; siendo sumisa, es alienada, en el sentido de que no está
en sí misma el origen de lasdecisiones referidas a su curso
histórico. El fenómeno de la alienación, que es más general
que el caso aquí considerado, toma rasgos particulares! se
desdobla en varios aspectos específicos cuando10exarruna-
IDOS desde la perspectiva de la dependencia particular que
subyuga el país pobre a los más poderosos, que lo condu-
cen. Se dice de un ser que es alienado cuando no está en
posesión de su esencia; entre lo que es, como hecho, y.lo
que es, como esencia, media un intervalo que define.la alíe-
nación. De este modo, lo que el ser es como esenoa está,
para
él distanciado, no se realizó aún su existencia real,
, 16
sino que es un fin a alcanzar" .
El camino de la superación se realizarla, pues, en el proce-
so de la desalienadón. Sin embargo,1a propuesta enunciada
presupune una ontologia del Ser nacional La del
concepto de alienación es, en este sentido, sugestiva . Fruto
de unalectura de laFenomerroIogja del espiritu, permite plantear
la cuestión nacional en términos esencia1istas. De la misma
forma que Hegel habla de una dialéctica del amo y el escla-
vo, que el Ser del esclavo se encuentra alienado en el Ser del
amo, encontramos un desdoblamiento análogo en el plano
nacional La identidad de una nación pasa entonces a ser
considerada como u auténtica" o "ínauténtíce". Todo depen..
de de la realización de su esencia. Cabe subrayar que esta
aproximación con el pensamiento hegeliano no se circuns-
cribe a la problemática nacional. 1lunbién fue retomada pur
Franz Fanonen sus escritos. Suhbro Piel negra, máscaras blan-
casposee un subcapítulo dedicado especialmente a Hegel18,
en el que Fanon trabaja la idea de reconocimiento e intenta
mostrar cómo el negro para constituirse como persona, debe
16 Pinto, A V., Consciéncia e realidluktfflCiorud, Rfo de Janeiro, ISHB, 1960,
p.386.
17 Cf. KojiNe, A., lntrodudion alakcture de Hegel, Parfs, 1966;Hyppolite,
París, t ....
18 Penen, F., Peau naire. masques blancs, París, Seuil, 1952.
so
MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD
obligatoriamente tomar al blanco como referencia. La esen-
cianegra se encuentra alienada en el del amo blanco. Su
identidad es, en este caso, forzosamente "inauténtiea". Sólo
el movimiento de superecíén podría promoverla a un esta-
do de desalienación; en este momento, esencia y realidad se
encontrarían.
Puede parecer extraña esta apropiación de Hegel por parte
de pensadores tan disímiles y distantes en el espacio, sobre
todo cuando es aplicada a niveles diferenciados de proble-
mas. No obstante, creo que el punto de unión puede ser
determinado con facilidad Ambas cuestiones, la nacional y
la negra, están marcadas por el dilema de la identidad. La
categoría de alienación permite revelar algunos de sus as-
pecios. Se trata de unartificio de lectura. Ahora bien, el pen_
sarruentc que se realiza se ve enredado en una trampa que
lo conduce a una visión ontol6gica de la realidad. Laidenti-
dad se transforma en algo concreto, tangible, en consecuen-
cia pasible de una descripdón precisa, política o científica.
¿Cómo considerar la problemática que estamos tratando
sin caer en una visión esenc:ialista de lo social? Retomo una
sugerencia de Léví-Strauss. Él dice: "la identidad es una es-
pecie de lugar virtual, el cual nos resulta indispensable para
referirnos y explicamos cierto número de cosas, pero que
no posee, en verdad, una existencia real"19. La idea de vír-
nos permite escapar del impasse anteríor. Desplaza
lamirada analítica de la configuracióndel Ser,de su carácter,
para fijarla en los aspectos relacionales del problema que
enfrentamos. Puedo, entonces, formular una definición preíí-
minar acerca de cómo trabajar la identidad: una construc-
dón simbólica que se hace eft relación con lUl referente",
Los referentes pueden, evidentemente, variar la naturaleza,
19 Léví-Strauss, C; L'ikntité, op. cit., p. 332.
20 Retomo aquí una idea anterior desarrollada en el contexto de la
Construcción de la identidad brasileña. Véase Cultura brasileira e
identidtu1e ruu:ionsd, San Pablo, Brasílíense, 1985.
51
OTRO TERRITORIO
son múltiples -una cultura, la nación, una etnia, el color o el
género. Sinembargo, encualquier caso, la identidad es fruto
de una construcción simbólica que los tiene como marcos
referenciales. En rigor, ni tiene mucho sentido la búsqueda
de la existencia de "una" identidad; sería más correcto pen-
sarla a partir de su interacción con otras identidades,
truidas según otros puntos de vista. Desde esta perspectiva,
la oposición entre "autenticidad" e "inautenticidad" se toma
una conceptualización inadecuada En la medida en que es
convincente, esto es, socialmente plausible, una identi-
dad es válida, lo que no significa que sea "verdadera" o
"falsa". Por otro lado, al.decir que es una construcción sim-
bólica, estoy afirmando que es un producto de la historia de
los hombres. Esto me permite indagar acerca de los artífices
de esta construccíon, los diferentes grupos sociales que la sos-
tienen, los intereses que oculta, las relaciones sociales que
prescribe. Esposible operar con un cuadro en el cual coexis-
ten un conjunto de identidades en competencia y conflicto.
Toda lucha por la definición de lo que sería su autenticidad
es, en verdad, una forma de esbozar los rasgos de un deter-
minado tipo de legitimidad.
En su estudio sobre la nación, Marcel Mauss presenta la
siguiente proposición: "entendemos por nación a una socie-
dad material y moralmente integrada a un poder central es-
table y permanente, con fronteras determinadas, y a una
relativa unidad moral, mental y cultural de los habitantes,
que adhieren conscientemente al Estado y a sus leyes?".
Pero su definición es dada al lector después de una serie de
observaciones preliminares. Explica que-la palabra "nación"
es de uso relativamente reciente en el lenguaje jurídico y
filosófico-Mauss escribe en 1920-. Subraya, también, los di-
versos tipos de organizaciones que enla historia de los hom-
bres la preceden: el pasaje de las sociedades tribales, que
21 Mauss, M., "La natíon", en Otrores, 1. 3, Parls,Minuit, 1%9, p. 584.
52
MODERNIDAD·MUNDO E IDENTIDAD
constituían pequeñas unidades familiares, hacia las so-
ciedades más integradas, como la ChinaYel antiguo Egip-
to; el surgimiento de la ciudad-Estado, así como de las
grandes civiliZaciones, cuya extensión territorial cubrla una
vasta área geográfica. Estadigresión no es gratuita. Mauso es
consciente de que se encuentra ante un modo reciente de
vida social. Observemos su definición. tiene ciertas implica-
ciones. Lanoción de ciudadanía, no como principio filosófi-
co, sino romo realidad política, se realiza sólo después de
ciertas transfonnadones (Revolución Francesa, crisisde 1848,
extensión del derecho de voto a las mujeres, y, en países
como los Estados Unidos, a los negros, etc.). La integración
material, esto es, la emergencia de un mercado nacional, es
fruto de ";'ta que Polanyi describe como la
gran transformación" . Durante el Antiguo Régimen, el
capitalismo se restringía al intercambio externo, y no in-
cluía en su lógica los mercados internos de los Estados. En
cuanto a la "unidad moral, mental y cultural", sabemos
que se trata de un movimiento lento. Difícilmente podría
ser confirmada en el caso de que Mauss escribiera, por
ejemplo, en 1820. En ese momento, Francia vivía los pri-
meros impulsos de su revolución industrial, más de una
cuarta parte desu¡>OOladónno hablaba el francés, la integra-
ción territorial, promovlda por el adveninúenlo de la prensa
"masiva" y el sistema ferroviario, aón no habla tenidolugar;
faltaban escuelas que enseñaran a los niños el sentimiento
de nadonaIidad, y buena parte del campesinado se encon-
traba excluido de la sociedad nacional ...;es a mediados del
siglo cuando el hombre de ""J"PO se vuelve francé...."'.
Ensuma, lanación &ancesa aún no existía, se encontraba
en formación. Hobsbawmtiene razón cuandoinsiste en que
22 Véase PoIanyi, K., A gnmde b4lisfVimdpÍO, Río de ,....... r.__••

23 VéaseWeber, a, Pt!umt's inJo Fmrchman, StanfoM, Stanfonl Univu-
sity Press, 19'76.
ss
OTRO TERRITORIO
el surgimiento de la nación es una novedad histórica
24
••Esto
lleva a que la misma tendencia se reproduzca, en sus línea-
mientas generales, en otros lugares. AsÍ; a la
del Estado y la administración, requisitos ya conoados por
otras sociedades, se añaden otros elementos. Para que la na-
ción se constituya como "principio espiritual", "conciencia
moral", se pone en marcha toda La
unificación língüístíca, así como la mvenci6n de símbolos,
son aspectos fundamentales en la de las nacio-
nalidades. Lasfiestas cívicas, los desfilespatrios, labandera, el
himno y los héroes nacionales, objetos de cultc:t en
las primarias, son el címíentode esta nueva Este
es el contexto en el cual se forja la identidad nacional, la
imagen en la cual se autorreconocen los miembros de una
misma "comunidad". Pero hay que entender bien. Se trata
de una "comunidad de destino", como nos recuerda Otto
Bauer, yno de uncarácter". Pero como el destino es siem-r;re
susceptiblede interpretación por las diversas fuerzas SOCIa-
les y políticas que se enfrentan, la dirección hacia cual se
dirige la nación es siempre objeto de (Bauer
defiende un futuro socialista para los paIseS capitalistas).
El debate sobre la identidad se encuentra, pues, perma-
nentemente penetrado por Intereses conflictiV?s. Es .
imaginar la memoria nacional como el espacio
de una identidad unívoca. En verdad, es una construcción
cultural e ideológica, una selección, un ordenamientode
terminados recuerdos. Renan piensa que los sucesos más
dolorosos de la historia de un pueblo deberían ser olvida-
dos, ya que, de lo contrario, su crudeza la frag-
mentación al minar los lazos que unen los individuos al
24 Hobsbawm, E., "A recae como novidade: da revelucéc ao liberalis-
mo", enNQ{'ÓeS e nacionalismos desde 1780,Río de janeíro, paz e
1991. Sobre la constitución de Gran 8retafu1, véase Colley,L., Britons:
ForgingtheNation.l7a7-1837, NewHaven, University 1992:
AS Véase Bauer, O., LaCU€Sfión delas Yla socitzldemocnri,
México, Siglo XXI, 1979.
S4
MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD
todo nacional
26
• lbda memoria es una lectura del pesado.
Por eso, en su elaboración, los intelectuales desempeñan un
papel preponderante (argumento válido también para los
movimientos étnicos y de género; laprimera cosa que hacen
los intelectuales negros y lasfeministas, al afirmar susiden-
tidades, es reescribir el pasado, esto es, constituir una me-
moria específica, expresión de sus luchas y sus intereses).
Los intelectuales actúan como mediadores simbólicos al es-
tablecer un nexo entre el pasado y el presente. Existe así, la
legitimadónde esta o aquella visión, de este o aquel destino.
La memoria nacional es un terreno de disputas, en el que se
baten las diversas concepciones que habitan la sociedad.
Pero la nación es más que una novedad histórica. Cons-
tituye un tipo enteramente nuevo de organización social.
Ernest Gellner tiene el mérito de haberlo comprendido en
toda su radicalidad
27
• Parte de la distinción entre sociedades
agrarias y sociedades industriales. Las primeras se caracteri-
zan por estar marcadas por una rigida segmentación: son
sociedades estamentales. La éhte, constituida por militares,
administradores y clérigos, se encuentra separada porun abis-
mo de los otros estratos sociales -comeroantes, artesanos y
campesinos-. La función del Estado es, fundamentalmente,
la manufactura de la pazYla recaudación de impuestos. En
el plano cultural se da, de forma homóloga, la misma situa-
ción. La élite vive en un círculo cultural prácticamente
aislado del resto de la población (por eso, la escritura está
restringida a determinados medios de la clasedirigente). Por
otro lado, los grupos subalternos, arraigados en el espado
local, debido a su heterogeneidad étnica, religiosa y lingüís-
tica, se encierran en laespedñcídadde sus costumbres, cada
uno con su dinámica propia. La sociedad industrial rompe
con esas fronteras. A causa de la complejidad de la división
del trabajo, los individuos deben circular constantemente,
26 Renan, B., Que'st-cequ'une nation?, París, Press Pocket, 1992.
27 Cellner, E., Naciones ynocionalismo, México, Alianza, 1991.
ss
OTRO TERRITORIO
lo que deja poco margen para la existencia de mundos seg-
mentados. Se trata de una sociedad en la cual la movilidad
es un factor determinante. Por eso, la cultura no puede re-
producir más los patrones conocidos hasta entonces. Debe,
obligatoriamente, tener un grado mayor de integración, ca-
paz de comprender al conjunto de los miembros de esta
sociedad. La nación cumple este papel; representa esta
totalidad que trasciende a los individuos, los grupos y las
c1ases sociales.
Nación e industrialismo son por 10tanto fenómenos con-
vergentes. A efecto de nuestra discusión, lo formu1aria de la
siguiente manera: la nación se realiza históricamente a tra-
vés de la modernidad. De este modo puedo vincular la pro-
blemática nacional con una cuesti6n más abarcadora: la de
la diluci6n de las fronteras, un tema intrínseco de la moder-
nidad. Para comprenderlo, creoque es interesante la noción
de "desencaje" propuesta por Giddens"'. En verdad, el ad-
venimiento de la modernidad hace que las relaciones socia-
les no se aferren más al contexto local de interaoción. Todo
sucede como si en las sociedades pasadas espacio y üempo
estuvieran contenidos por el entorno físico. La modernidad
rompe esta oonlinnidad, desplazando las relaciones sociales
a un territorio más amplio. El espacio, debido almovimiento
de circulación de personas, mercancías, referentes simbóli-
005
1
ideas, se encuentra dilatado. El proceso de construcd.6n
nacional ilustra bien esta dinámica.
La idea de nación implica que los individuos dejen de
considerar sus regiones como base territorial de sus aedo-
Res. Presupone el desdoblamiento del horizonte geográfico,
al retirar a las personas de sus localidades para recuperarlas
como ciudadanos. La nación las "desencaja" de sus particu-
laridades, de su provincianismo, y las integra como parte de
una misma sociedad. Los hombres, que vivían la experien-
28 V&!Ie Giddens,. A.,As am8elj'1I2ncias da ~ San Pablo,Unesp,
1991.
se
MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD
cia de sus "lugares", inmersos en la dimensión delliempo y
el espacio regionales, son así referidos a otra totalidad. Un
ejemplosugeslivodeesta transformación eselsurgimientode
un sistema moderno de comunicación. Antes de su emer-
gencia, los paises estaban compuestos por elementos des--
conectados entre sí; una región no "hablaba" con otra, y
difícilmente lo hada con su propia capital. La red de comu-
nicaciones (vías férreas, carreteras, transporte urbano, telé-
grafo, diarios), que en algunos paises es fruto del siglo XIX,
arliculará, por primera vez, este entramado de punlos, ligán-
dolos entre sí. La parte se encuentra así integrada al todo. El
espadolocal se desterrltorializa, y adquiere otro significado.
Sin embargo, este movimiento no se realiza sin tensiones.
Todo lo contrarío. No debemos olvidar que la modernidad
se fundamenta en el principio de la individualidad ~ es
su rasgo distintivo enrelación con otras culturas-29. Sodoló-
gícamente, estosignifica la ruptura de los vínculos estamen-
tales, que deja al individuo "libre", "suelto", para circular
según su voluntad, su conciencia (o, mejor, de acuerdo ron
las posibilidades inscritas en su posición y condición de
ciase). Idealmente, él escogeríasu propiodestino. Ahora bien,
una instancia que le es superior busca imputarle una volun-
tad colectiva. En este sentido, el individuo debe expresarse ,
como ciudadano de una naci6n. Su volición es refutada por
algo que lo trasciende. Esta contradicdón está en la raíz del
debate entre holismo e individualismo, tan caro a las socie-
dades modernas, debate que podríamos condensar a través
de algunas ideas de 'Ilinnies"'. Yodiría, de manera aforística:
la nación es una "sociedad" que se \magma como siendo
una "comunidad". Sabemos que para 'llinnies la "comuni-
dad" es un tipo especifico de formadón social. En eñe, las
relaciones sociales están ..encajadas" en un espacio deter-
minado, y los individuos comparten, en gran medida, el mis-
29 Véase Oumont, L., Essais L'individualism, París, Seuil, 19&3.
30 T6nnies, F., Commurulitée société, París, PUF, 1rn7.
S7
OTRO TERRITORIO
mo mundo. Las relaciones de parentesco, vecindario, amis-
tad, en fin, la vida personal, se encuentran articuladas a do-
minios más amplios, político, económico y religioso. 'Iodos
comparten la misma conciencia colectiva.
El advenimiento de la "sociedad" rompe con esos lazos
de solidaridad y afectividad. La nación pretende recuperar-
los como un bien de "todos". De alú la insistencia en hablar
de "comunidad nacional". Ésta es, no obstante, una inten-
cíen frustrada. Algo Irrealizable frente a la transformación
radical de la sociedad. Denota una realidad que perdió sus-
tancialidad y que sólo puede existir como un ideal. Este
desacuerdo permite un conjunto de lecturas posibles de su
•esencia" (para hablar como los filósofos). La modernidad,
al mismo tiempo que se encama en la nación, trae con ella
los gérmenes de su propia negación. La identidad nacional
se encuentra, de esta forma, en desacuerdo con el propio
movimiento que "la engendra. Es el resultado de un doble
movimiento, la desterntoríeííeecíén de los hombres y su re-
territorialización en el ámbito de otra dimensión. Su exis-
tencia es, por lo tanto, "precaria", y debe ser reelaborada
constantemente por las fuerzas sociales. Lejos de ser algo
acabado, definitivo, la identidad nacional exige un esfuerzo
permanente de reconstrucción.
Durante el largo siglo J(])(, y el corto siglo xx, la nación
conoce su pujanza". El Estado-nación la encarna en todos
sus atributos, En los países que solemos llamar centrales, se
fortalece al punto de inaugurar una nueva era, la del impe-
rialismo. Algunos de ellos -Estados Unidos, Franáa, Japón,
Alemania, Inglaterra- imponen su posición prevaleáente en
el contexto mundial La producción de mercancía, los ban-
cos y el capital financiero se concentran enmonopolios cuyas
bases son inequívocamente nacionales. El poderío militar
acompaña la misma tendencia. El mundo se encuentra re-
31 Véase Hobsbawm, E., Em dos extremos: o.bmJeséculo xx, San Pablo,
Companhia das Letras, 1995.
sa
MODERNIDAD-MUNOO E IDENTIDAD
partido de acuerdo con el interés de las grandes potencias".
Evidentemente, es otra la situación en el "Tercer Mundo".
Allí, la herenáa tradicional, las trabas políticas y económicas,
así como la estructura de poder del sistema intemacional,
impiden que se reproduzca el mismo ritmo de desarrollo.
Sin embargo, la subalternidad de los países que lo compo-
nen, no implica la negación de los principios nacionales. Al
contrario, ellos se refuerzan en su lucha contra el subdesa-
rrollo y en el enfrentamientocon los imperialismos. En Áfri-
ca, la descolonizadón se hace en nombre de la autonomía de
los pueblos, y la nación traduce el deseo de independencia
y libertad. 1lunbién en América Latina la cuestión nacional
es una preocupación constante. Es el centro de las poüticas
y los proyectos desarrollistas, en el combate contra el atraso
tecnológico.
El destino de las nariones es diverso. Complementarioo an-
tagónico, dominante o dominado. Pero cada nación se con-
figura a partir de unnúcleo de irradiación. La naáón deline
un espacio geográfico en cuyointerior se realizan las aspira-
cienes poñticas y los proyectos personales. En este sentido,
el Estado-nación no es sólo una entidad político-admi-
nistrativa, es una instancia de producción de sentido. La
identidad galvaniza las inquietudes que se expresan en su
territorialidad. Por cíerto, su afirmación no ocurre sin pro-
blemas. Finalmente, la sociedad moderna está dividida por
el antagonismo de clases. Porotrolado, para constituirse como
tal, la nación debe pacificar los intereses de grupos diversi-
ficados -las nacionalidades, los pueblos indígenas, las
poblaciones de origen negro en los p,.rses con pasado escla-
vista-o Incluso la lengua, unode sus elementos unificadores,
tiene que conquistar su legitimidad, esto es, demarcar su
autoridad ante el pluralismo liogüístico y los dialectos loca-
les. Entre tanto, durante un período relativamente largo, el
32 Véase Lenín, V. l., El imperialismo, fase superior delcapitllúsmo, Mé;lóL'Io,
Roca,I974.
59
OTRO TERRITORIO
Estado-nación obtiene una solución del conjunto de esas
dificultades. Frente a otras orientaciones alternativas,
la identidad nacional se afirma cumo hegemónica. Yodiría,
utilizando una expresión de Weber, que el referente nación
posee el monopolio de la definición de sentido. Es el princi-
pio dominaote de la orientación de las pnlcticas sociales. Las
otras identidades posibles, o mejot; losreferentes utilizados
en su construcción, están sometidos a él
Sin embargo, esta situación prevalece mientras las con-
tradicciones existentes permanecen en las fronteras del Es-
tado-nación. Esnecesario retomar, eneste punto, el tema de
la modernidad. Vunos que, históricamente, la modernidad
se realiza a través de la nación. Pero hay que subrayar, su
dinámica es distinta. La desterritorialización proporcio-
nada por la nación es parcial, favorece la movilidad de
las cosas sólo en el horizonte de su geografía. La moderni-
dad requiere un desarraigo más profundo. En el momento
en que se radicaliza, acelerando las fuerzas de deseen-
tramiento e individuación, los límites anteriores se toman
exiguos. La "unidad moral, mental y cultural" sufre una
implosión. Si entendemos la globa1ización, no como un pro-
ceso exterior, ajeno a la vida nacional, sino como la expan-
sión de la modernidad-mundo, tenemos nuevos elementos
de reflexión. Las contradicciones, inauguradas por la socie-
dad industrial y que atravesaban los espacios nacionales,
cobran ahora otra dimensión. Rebosa el plano mundial. En
este contexto, la identidad nacional pierde su posición pri-
vilegiada de fuente productora de sentido. Emergen otros
referentes, que cuestionan su legitimidad. En el mundo
de la "posmodemldad" -de la modernidad radicalizada-,
su multiplicidad subvierte la jerarquía reconocida hasta en-
tonces. ,
Este fenómeno no se restringe a los países periféricos,
donde la realización histórica de la nación siempre fue in-
completa. Por cierto, hay una correlacióninversamente pro-
porcional entre el avance de esta modernidad-mundo y la
vitalidad de las naciones. En países como la India, donde
60
MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD
cohabitan grupos etnolingiilsticos diversificados, el inglés,
lengua mundial, llega a competir con el idioma nacional.
'Iambíén enpaíses como Perú y Bolivia, con fuerte presencia
de pohJación de origen indígeoa, y en los cuales la integra-
cíon de hecho nunca ocurrió, la conciencia nacional es más
débil. Nos encontramos, noobstante, frente a una tendencia
que transforma la base de las formaciones sociales. La na-
ción es alcanzada en su centralidad, en su médula Un ejem-
plo: el caso del multiculturalismo norteamericano. Podemos
interpretarlo de varias formas. La afirmación dellocaüsmo
en contraposición al universalismo o, desde una posición
más positiva, el reconocimiento de las minorías en el plano
de la política de las dííerencíes".
Esto ilustra bien el descentramiento al cual me estoy re-
firiendo. Oto un pasaje de Schlesínger; de su lihro TheDisuni-
tingAmerica -dIitulo en sl mismo ya es sugestivo-: "(Según
el multiculturalismo], América, al contrario de una nación
transformadora, con una identidad propia, es vista preser-
vadora de las identidades extranjeras. En lugar de una na-
ción compuesta. por individuos que hacensus elecciones sin
trabas, América se ve, cada vez más, comouna composición
de grupos, más o menos irradicables en su carácter étnico. El
dogma multíétnicc abandona el propósito de la historia,
sustituyendo la asimilación~ r la fragmentación, la inte-
gración por el seperetísmo" . Y luego añade: "¿resistirá el
centro?".
Nos encontramos en el polo opuesto al de la proposición
de Mauss. El todo se encuentra hecho trizas; el centro, ame-
nazado por la desunión. Noes el juiciode valor, implícitoen
el diagnóstico de Schlesinger -la bñsqueda de la organici-
dad perdida de la naci6n-, 10que me parece más interesan-
te, sino el retrato de un pueblo que, en el pasado reciente,
33 Véase, por ejemplo, Tay1or, C., MJd1iculturalism and tlle PolitU:s of Re-
cognition, Princeton, Princeton University Press,1992.
34 Schlesínger [r., A. M., TIte Disuniting Amerial, Nueva York. W. w.
Norton and Company, 1992, pp. 16-17.
61
OTRO TERRITORIO
poseíauna alta estima de sí mismo. No revela sólo la cara de
unúnico país. Se trata de una condicióndel mundo contem-
poráneo. Esto no significa que la sociedad se descompone,
los países continúan funcionando entodos sus niveles. Thm-
pocoque el Estado-naciónse diluye enel enfrentamiento de
esos vectores identilarios.1\!ro cambió el contexto. En el seno
de la sociedad moderna, industrial o pos-industrial, surge
un espectro de referentes que se atraviesan, se chocan, se
acomodan, organizando la vida de los hombres.
Pensar la gIobaIizadón en términos de modemidad-mun-
do nos permite, además, evitar algunos tropiezos. Asícomo
no tiene sentido hablar de "cultura global", también sería
insensato buscar una "identidad global". Debemos enten-
der que la modernidad-mundo, al impulsar el movimiento
de desterritorializaci6n hacia afuera de las fronteras. nacio-
nales, acelera las condiciones de movilidad y"desencaje". El
proceso de mundíalízacíén de la cultura engendra, por lo
tanto, nuevos referentes indentitarios. Un ejemplo: la ju-
ventud. En las sociedades contemporáneas, la conducta de
un estrato particular de jóvenes sólo puede ser entendida al
situarla en el horizonte de la mundiaJización. T-shirts, zapa-
tillas, jeans, ídolos de rock, surf, son referencias desterrito-
ríalízadas que forman parte de un léxico, de una memoria
juvenil internacional-popular. Adorada ritualmente en los
grandes recitales de música pop (efervescencia del potlach
juvenil), en los programas de la MfV, en las revistas de his-
torietas esta memoria fusiona un segmento de edad (y de
clases), aproximando personas a pesar de su nacionalidad y
etnias. La complicidad, la "unidad morar de esos jóvenes,
está tejida en el cfrculo de las estructuras mundiales. Para
construir sus identidades, ellos eligen símbolosYsignos, de-
cantados por el proceso de gíobaüsacíon, De esta forma, se
identifican entre sí, y se diferencian del universo adulto.
Otro ejemplo: el consumo. No debemos considerarlo ape-
nas como un dominio de mercancías, unlugar de intercam-
bio. Thmbién es un tipo de ética, un modo de conducta. Los
que participan de él están envueltos por valores y perspec-
62
MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD
tivas afines. Ocurre que la sociedad global va a promoverlos
en escala mundial. Estrellas de cine, ídolos de televisión
(hoy proyectados mundialmente por la 1Vpor cable y los
satélites), marcas de productos, son más que objetos. Se tra-
ta de referencias de vida Los viajes de turismo, las visitas' a
Disney World,las vacaciones en el Caribe, la concurrencia a
los shopping-eenters, los paseos por las calles comerciales,
forman parte de un mismo imaginario colectivo. Grupos de
dases medías mnndializadas pueden, así aproximarse, ro-
municarse entre sí. Comparten los mismos gustos, las -iñis-
mas inclinaciones, circulan en un espacio de expectativas
comunes. En este sentido, el mercado, las transnadonales y
losmase-medía son instancias de legitimación cultural, espa-
cios de definición de normas y de orientación de la conducta.
Su autoridad modela las disposiciones estéticas y las .mane-
ras de ser. Así como la escuela y el Estado se constituyeon
en actores privilegiados en la construed6n de la identidad
nacional, también las agencias que actt1an en el nivel mun-
dial favorecen la elaboración de identidades desterritoria-
!izadas. Como los intelectuales, son mediadores simbólicos.
Integración. territorialidad, centralidad. Difícilmente esas
premisas puedan ser reproducidas del modo en que fueron
postuladas anteriormente. A partir de la g1obalización, la
propia noción de espacio se transforma. El núcleo de cada
cultura, esto es, el referente para la construcción de la iden-
tidad, pierde centralidad. De ahí proviene la sensación de
crisis que atraviesa el debate contemporáneo. Las fronteras de
la nación no pueden contener más los movimientos iden-
titarios que existen en su seno. Los discursos eculógico Yét-
nico son un testimonio de esto. tJn ejemplo, las prácticas
musicales que expresan la conciencia negra. ÁfriCa-Bahía-
Carfbeforman un universo, que se sustenta en la condición
de subaltemidad de los negros en las sociedades actuales y
en elludismo de las generaciones descendientes de escla-
vos. Se construye así un circuito, un conjunto de símbolos,
que unifica grupos y conciencias separados por las distan-
cias Ylas nacionalidades.
63
OTRO TERRITORIO
A primera vista, ciertas identidades son fortalecidas con
el debilitamiento de los límites nacionales. En los países
donde compiten una variedad de lenguas, el idioma "bajo",
esto es, subalterno, se vivifica ante la relativización de la len-
gua nacional. Del mismo modo, ciertas identidades "loca-
les", sofocadas por la ~ e c e s i d a d de la cohesión nacional,
cobran nuevo aliento. Este es, a menudo, el caso de las cul-
turas populares en América Latina. Mal asumidas, cuando
no rechazadas, por los proyectos nacionales, marginaliza-
das, encuentran en el movimiento de la globalización un
contrapunto para afirmarse. Pero, no hay que olvidarlo,
tampooo poseen el monopolio de la delinición de sentido.
Retomo el ejemplo de los Estados Unidos, visto ahora desde
la perspectiva de los movimientos negros. Comel West con-
sidera que, durante un largo período de la historia ameri-
cana, los negros lograron equiparse con una "armadura
cultural" que les permitiórechazar el mundode los blancos.
A! vivir al margen de la vida social Ypolítica, fueron capaces
de erigir defensas, estructuras culturales propias, arraigadas
en sus comunidades: instituciones religiosas, redes familia-
res, asociaciones colectivas. Sin embargo, lasociedad ameri-
cana se transformó al punto de poner en riesgo esos nichos
culturales. ¿Qué sucedió? Larespuesta deWestes sugestiva:
"La reciente fragmentación, en función del mercado, de la
sociedad civil negra-familias, escuelas, iglesias, mezquitas-
deja, cada vez más, a un número mayor de negros vulnera-
bles frente a una vida dominada por un débil sentido de
i d ~ t i d a d y una débil protección de principios y lazos que
amparen su existencia [...] ¿Pero por quéocurre esta frag-
mentación de la sociedad civil negra? Las1nstituciones de
mercado de las empresas contribuyeron mucho en ese senti-
do l...] Esas instituciones contribuyeron parala creación de
un modo de vida seductcn una cultura de consumo que se
aprovechade toda ycualqWeroportunidadperaganardinero
[..•] Bsas imágenes seductoras contribuyen al predominio del
modo de vida inspirado por el mercado, en detrimento de
..
MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD
todos los otros; así, sacan de circulaciónlos valores transmi-
tidos por las generaciones pasadas"3S.
El consumo, percibido por el autor como algo exclusi-
vamente americano, peroque en el fondo es una de las caras
de la mundíalíeacón de la cultura, surge como un referente .
contrastante en relación con la solidaridad étnica La identi-
dad negra, como la nación, se encuentra así "amenazada",
esto es, contrapuesta a otras tendencias, que la atraviesan y
la redefinen.
Creo que podríamos comprender nuestra problemática
usando dos conceptos propuestos por Michel de Certau.
Este autor denomina 11estrategia" al cálculo de las relaciones
de fuerza que se toma posible a partir de un sujeto (empre-
sario, propietario, institución científica, etc.), que se encuen-
tra aislado en un espado. Esto significa que toda estrategia
se vincula con una base territorial a partir de la cual se reali-
za una gestión, que pesay evalúa el movimiento de los otros
-edversarío, competidores o clientes-. Existe, así, una dis-
tanda entre el sujeto (institución) que aplica la estrategia y
el objetivo a ser alcanzado. A! concepto de estrategia, De Cer-
tau contrapone el de "táctica", la cual sería "un cálculo que
no puede contar con un lugar propio, ni con una frontera
que distinga al otro como una tola1idad visible. La táctica
posee como lugar el lugar del otro. Allí se insinúa, fragmen-
tariamente, sin poder aprehenderlo por entero, sin poder
situarse a la distancia,,36.
El problema que le interesa directamente a De Certau no
es la cuestión de la identidad, sino el de la cultura popular;
el modo en que el usuario de un producto actúa en fol'J!Y!
diferente del empresario, que lo coloca en el mercado, El
vendedor actúa según un cálculoestratégico, en función de
un determinado objetivo; el consumidor reacciona ante un
35 West, e, Questio de 1JI9l' San Pablo, Companhia dasLetras, 1994. pp.
32-33.
36 De Certau, M., L'imJention tWquotidien., París, 1M.8, 1980, p. 21.
..
OTRO TERRITORIO
hecho consumado, su acción no puede ser abarcadora, es
localizada. El juego de las identidades tiene algosemejante.
Cada una de ellas debe "negocíarr Iretcmo una idea de Nés-
tor Garcia Candíní)" su existencia en el contexto de un te-
rreno ya delimitado. Por ejemplo: las culturas populares en
América Latina están atravesadas por las realidades nacio-
nales y mundial. Su afirmación se encuentra tensionada
por diversas líneas de fuerza. "Negociar", esto es, delimitar
simbólicamente un territorio, es tomar en consideración
la multiplicidad de los actores en competencia. Entre tanto,
las identidades operan a partir de posidonamientosdistin-
tos. Algunas de ellas tienen una influencia mayor, porque se
vinculan con instituciones cuyas "estrategias" las impelen
sobre el territorio"de los otros". Éste es el caso de las iden-
tidades nacionales, o desterritorializadas: atraviesan la
diversidad de los "lugares". Otras, sin embargo, deben con-
formarse con la "táctica", es decir, deben actuar sometidas a
la presiónconstante de sus "oponentes". Se trata, por lo tan-
to, de un juego desigual
La modernidad-mundo pone a disposición de las colec-
tividades un conjunto de referentes -algunos antiguos, la
etnicidad,lolocal, lo regional; otros recientes, resultantes de
la mundialización de la cultura-. Cada grupo social, en la
elaboración de sus identidades colectivas, se apropiará de
ellos de manera diferenciada. Esto no significa que vivimos
en un Estado"democrático", en el cualla elección es un dere-
cho de todos. Traducir el panorama sociológico entérminos
políticos es engañoso. La sociedadglobal,lejos de incentivar
la igualdad de ias identidades, está surcada por una jerar-
quía, clara e impiadosa. No se trata de quelas diferencias se
fundan en sustratos ontológicos, "radológícos" o de carácter
-el negro es "inferior" al blanco; la mujer. 'subalterna" al
hombre; la nación, un "anacronísmo" ultrapasado por la
37 Garda Cendíní, N., ..¿Negociad6n de la identidad enlasclases
lares?", en Consumidores y ciwltuIanos, México,. GrijaIbo, 1995.
66
MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD
globalización-. Este tipo de argumentación es inadecua-
da:. reafirma los y la incapacidad de pensar
críticamente. Las Identidades son diferentes, y desiguales
porque las instancias que las construyen,
frutan de distintas .posiciones de poder y legitimidad.
Concretamente, las Identidades se expresan en un campo
de y conflictos en el que prevalecenlas líneas de fuer-
za disenadas por la lógica de la máquina de la sociedad.
67
CULTURA, COMUNICACiÓN Y IIASA·
En la conclusión de su libro Cultura y sociedad, Raymond Wi-
lIiams hace la siguiente observación: 'Masa fue una palabra
usada para sustituir multitud. Dehecho, no hay masas; exis-
ten apenas maneras de ver a las personas como mesas". Su
prcposjcíén deriva, evidentemente, de un análisis anterior,
en el cual considera el modo en que el término está penetra-
do por mandatos ideológicos. Nacido en el campo político
conservador, se aplica sobre todo, en el siglo XIX, a las agio-
meradones urbanas, al designar las clases peligrosas, cuya
exclusión de la sociedad industrial es manifiesta. En verdad,
Williams expresa una reticencia compartida por varios inte-
lectuales respecto de la idea de 'cultura de masas' -noción
hfbrida, imprecisa, forjada :redentemente en el dominio de
las ciencias socíaíes-iCeeo que tiene razón en sus críticas.
Analíticamente, es difícil concebir una sociedaden términos
de masa. Entre tanto, aun cuando se parta de esta certeza,
queda la pregunta: ipor quéun conceplo lnconsisIente goza
de una vida y una credibilidad tan largas? ¿Por razones ex-
clusivamente ideológicas? ¿Debidoa un equívoco teóricode
aquellos que 10usan? Pienso que no. Los conceptos nunca
son puros, están marcados por la historicidad que se suma
a su existencia categorial Por eso es importante la reflexión
acerca de su génesis y su implicaciónes. Permite aclarar un
conjuntode significados implíd.tos en su interior, y nos ayu-
da a entender ciertas cuestiones aún presentes en el debate
contemporáneo.
El término cultura de masa es nuevo, surge en los Esta-
dos Unidos, probablemente entre el final de la década del
.. Traducción: Ada SoIari
1 WiIIiams, R, Cullureandsociety, Nueva YOI'k,. Columbia Universi.tyPress,
1983, p. 297.
2 Sobre este aspecto, véase Cohn, G" Sociología da cormmiaipio= tevrill e
ideologio, San Pablo, Livraria Pioneira, 19'73.
(691
OTRO TERRITORIO
treinta y la terminación de la Segunda Mundial;
Digo probablemente, pues laliteraturaespecializada prestó
poca atención al hecho. No obstante, sabemos que como.las
palabrassonvitales ycapciosas, nombranobjetos, pero también
revelan el estado de ánimo de aquellos que las emplean. SI
consultamos un manual de sociología de la época, Ogbum
y Nimkoff (1940), veremos que la noción no es utiliza-
da'. Hay, por cierto, una sección referida a la multitud yel
público, asunto debatido entre los americanos, desde la.es-
cuela de Chieago. 'Iambién la ignora Adorno en sus
sobre música popular, fruto de las investigaciones en eqwpo
con Lazarsfeld (1933-1941)'. Ahora bien, en Dialéctica del
iluminismo, publicado en 1944, el panorama es otro. En la
década del cuarenta, las denominaciones "comunicación de
masa", "medios masivos" y "cultura de masa" se tomaron
de uso corriente. Este es el momento en el que se desarrollan
las investigaciones sobre comunicación, que c.om-
prender el impacto de los mensajes junto a las audienaas y
el público'.
El hecho de que esos estudios florecieran en los Estados
Unidos es sintomático. Mientras que los países más indus-
trializados de Europa se encontraban movilizados por la
guerra, en los Estados Unidos el debate intelectual tenía
como referencia otra realidad: los filmes de Hollywood, el
stm-system, la radio, con desdoblamiento político (elección
de Roosevelt), pero también cuIturaIes (soap<>pe7Il, programas
3 Ogbum, W. F. y N_M F.• S<ridogy, __TheRNenOde Press,
Cambridge, 1940.
4 En este períodoAdornoescribe"On Popular Music'" Yalgunasrese-
ñas "American Jazz Music"', "'Jau Hot and Hybrid"', publicadas en
Studws inPhiIosophy and Social Scienas, No. t, 1941; "'The Radio Simp-
bony", en LazarsfeId, P. y Stanton, F.; Nueva York,
DueD Sloan and Peerce, "Oret:ichismo:na m6sica e a regressáo
da awH<ao", pubHcado ong;naImenteen_Zeil.mriftfutSaUsl-
jrJrsdumg, año 7, 1938.
5 VéaseDeMoragasSpA, TIf!Ilrirs M14 cormmiaIcióts, Batte1ona, Gustavo
GiIi, 1981.
70
CULTURA, COMUNICACiÓN y MASA
de auditorio), la poblicidad, etc. Pujanza que llevará a mu-
chos autores, americanos y extranjeros, a identificar equivo-
cadamente "cultura de masa" y amerkanísmc'; La verdad es
que los Estados Unidos conocen, antes que otros paises,la"re-
voluci6n" tecnol6gica-conumicacional, así como sus implica-
dones en el dominio cultural. La sociedad americanaexpresa
un momento de radicalización de lamodernidad, aún incon-
sistentedentro de los estándares europeos o latinoamericanos.
Pero, antes de entender; la especificidad de esla sociedad
de "masas", es necesario retomar al pasado, poes el concepto
tiene un antecesor ilustre: lamultitud. Apartir de larevolu-
ción industrial, y de las transformaciones políticas ocurridas
durante el siglo XIX, las ciudades europeas sufren un creci-
miento sin precedentes. Tanto en las capitales (Londres o
París), como en las cíudades-fábncas, circula un número cada
vez mayor depersonas. Mendigos, trabajadores, marginales,
prostitutas, inmigrantes y obreros, componen esta "multi-
tud". El pensamiento burgués los percibe como una amena-
za, un foco permanente de disturbio. Como acertadamente
observa Louis Chevalier, esas clases peligrosas son vistas
como integradas por "bárbaros", "salvajes", grupos entera-
mente al margendelacivílizaci6n'. El alcohnlismo,la crimina-
lidad, las enfermedades epidémicas, en suma, el desorden,
serían sus atributos esenciales. Esta visión, etnocéntrica y
6 En la introducri6n de un compendio universitario, Bernard Rosem-
berg, un crftico despiadado de la "'masificadón'", tienenecesidad de
refutarel argumento-"América isresponsible formasscelture"- pre-
senteenel debate. VéaseRosemberg. B.YWhite, O.M. {comps.),MIlss
Culture: tire PopulaTArls in.Ammaz, Nueva York, TheFree Press, 1955.
A\Ul así, ese tipo de concepción prevalece entrealgunos autores. J.
TunstaDescribe, en los años setenta. que los mass-media revelarian el
..ea.táde:t" ontológicodel Seramericano. Véase TheMediIl trreAmeriam.
Nueva York. 0Jlumbiá UnivenityPresa, 1m.
7 Chevalieo-, L, a.- "chula......,....,.,
1984. Untrabajo esped6co sobre el tema enCIlesti6n es el de Susanna
Barrows, Miroirs dijornuznts: réfIexions sur 111 frnde enFnmt:I!' i 111 fin du.
X1Xe sikIe, Paris, Aubier, 1990.
7t
OTRO TERRITORIO
prejuíciosa, se desdobla en el plano político, pues el siglo
XIX europeo asiste, también, a las luchas de clase, las reivin-
dicaciones de las asociaciones de trabajadores} los con-
flictos poíüícos. Multitud se aplica, por lo tanto, a la clase
proletaria emergente, a sus exigencias de participación po-
lítica y ciudadana. Considerada como un agrupamiento
irracional, atávico, guiado por la exacerbaci6n de los sen-
timientos, encarnaría la negación de los principios de-
mocrétícos y la hbertad humana. Por eso, Gustave Le Bon
caracteriza la "era de las multitudes" como el momento del
•ascenso de las clases popoIares a la vida poIitica
H
' . E! peligro
se toma entonces inminente. Las reivindicaciones obreras
-reducción de la jornada de trabajo, distnbución igualitaria
de 1", productos, sufragio universal- pasan a ser vistas como
una usurpación, la señal manifiesta de la decadencia civili-
zatoria.
Pero esta concepción no se circunscribe al campo de la
politica. En gran parte, atraviesa todo el debate cultural. Dos
ejemplos: la condena de la novela-folletín por parte de los
criticos literarios y la polémica acerca del estatuto artístico
de la fotografía. Cito a Sainte-Beuve cuando, en 1839, frente
a las transformaciones del mercado editorial} hace un balan-
ce de la literatura francesa:
"Este campo libre, que hasta hoy era la honra de Francia,
zqué se hizo de él? Sin duda, su condidón de ser común y
abiertoa todos, en cada época, lohizopresadel acoso de los
espíritus. Diferentes formas del mal gusto, de modas hete-
róclitas, de escuelas vocingleras pasaronpor alli. En unapa-
labra, estecampo estuvo siempreinfestadoporbandos; pero
nuncallegó aserinvadido, explotado, reclamado como justa
propiedad, por un bando tan numeroso, tan disparatado y
casi organizado, como vemos hoy. Es necesarioresignarse
a los nuevos hábitos, a la invasiónde la democracialiteraria,
como al advenimiento de todas lasotrasdemocracias. Cada
8 Le Bon, G., Psirologia das multidOes, DeIraux, 199J.
72
CULTURA. COMUNICACiÓN Y MASA
vez menos. escribir e imprimir será un rasgode distinción.
Con nuestros modos electorales, industriales, todo el mun.
do tendrá, una vez en la vida. su página, su discurso, SIl&
prospectos, su celebración, será autoJ:. De alú a hacer un fo-
lIetln, sólo hay un poso".
E! tono es semejante entre los pintores Ycríticos de arte;
eííosleniegan a la fotografía cualquier cualidad estética.
el asedio de esta nueva técnica, algunos gritan: 'Con la civi-
lización penetra, en todos los lugares, esta lepraen las artes,
esta decadencia infalible que se llama el Abaratamiento.
Propia o impropiamente dicho, no hay más límites, más vi-
sas} más obstáculos a la entrada enla carrera de las artes; por
lo tanto, no hay más fronteras contra la invasi6n de la me-
diocridad, contra el trueque de influencia perjudicial entre
el comprador y el comprado, corrupdón general y pro-
fonda del gusto público'''.
Los términos del rechazo son idéntiros: la invasión del
mal gusto por Iamediocridadde las masas.1'ero es necesario
que quede claro. No se trata apenas de una ecuación pollti-
co-ideológica
ll
. Durante el siglo XIX se dan, simulténeamen-
te, la emergencia y la consolidación de esferas culturales
distintas y antagónicas. Una, de "bienes restringidos' (recu-
rro a Bourdieu); otra, de "bienes ampliados"'. Cada una tiene
su lógica propia El universo artístico es autónomo, posee
reglas especificas, formas, y modalidades de consagración
de sus pares. La esfera de bienes ampliados está regida por
otros criterios. Enella, las preocupaciones estéticas deben
adaptarse a las imposiciones técnicas, industriales y comer-
9 Saínte-Beuve, Ch.-A de, "De la Iittérature industrielle", en des
Deux MonJes, septiembre de 1839, pp. 679-681.
10 Péríer, P., "Expositions universeDes: .enRoui-
lIé, A, LA photographie enFmnce: textt!tlel rorwerses ·unetmtIrologW, 1816-
1871, Paris, Macula, pp.
11 Sobre el foBetfn Yla fotograffa, véase Qrtiz, R.,"Cultura e mercado",
en Culfurrzemorlemidtuk: al'trJ1J9f no séculoXIX, San Pablo. BrasiHense,
1991.
73
OTRO TERRITORIO
ciales. 'llmto el foIietln, como la fotografía, al contrario de la
literatura y la pintura. se articula Inlimamente con el merca-
do. El siglo XIX 'inventa' al artista Jibre Yautónomo, al mis-
mo tiempo que las fuerzas industriales redefinen la relación
de las técnicas con la cultura (surgimiento de una industria
editorial, de la gran prensa, de la producción mecánica de
imágenes -fotografía y, posteriormente, cine-).
El conflicto deriva, por lo tanto, de un movimiento inter-
no de la sociedad. Ante el avance de la cultura de mercado,
el campo de laculturaeruditase encuentratensionado. Las
cóticas son reactivas, intentan defender un territorio con-
quístado, está en cuestión el monopolio de la definición de
qué es el "verdadero" arte. Eneste senüdo.Ia contradicción
arte versus mercadoseencuentraya contenida en laproble-
mática de la multitud. Cuando, más tarde, esta discusión se
actualizaen los EstadosUnidos, lo que ocurre en verdad, es
la reedlcton, por cierto dentro de nuevos parámetros, de
algo anterioJ: Es suficiente tomar como referencia el debate
presidido por LazarsfeId, en 1959, organizado por el 'Iami-
ment-Institute y la revista Daedalus
u.
La polémica sobre cul-
tura de masa y arte es la divisoria de aguas; galvaniza las
energías intelectuales de los participantes.
Entre tanto, aun cuando es posible seña1ar aIgonas con-
tínuídades, se supone que el surgimientode unanueva de-
nominación trae consigo otros elementos. ¿En qué difiere la
multitudde lamasa? RetomoaGustave LeBon, perono me
interesaahorasu postura ideológica, sino focalizar su com-
'ón analilica.
prenst ..-
'Para el sentido común, lapalabra multitud ......_ un con-
juntode individuos independientemente de lasdrcunstan-
12 mdebate fue pubH<ado po<)acobI, N. CultunoJo< Millions7, Boetcn,
Beacon Press, 1964.Enél participaron.. entre otros intelectuales, Han-
nahArendt, Leo LowenthaJ, James Beldwin" Arthur Schlesinger jr.,
Daniel BeII. Bemard BereIson. Un comentario s1gnificativo sobreeste
encuentroes el deFriedmann, G.,"Culture pourlesmillionsr, en Ces
meroeilJeux instruments, París,Denoej, 19'79.
74
CULTURA, COMUNICACIÓN Y MASA
cías que los reúnen. Desde el punto de vista psicológico, la
palabra multitud tiene un sentido totalmente diferente. En
-.......cir<:unsIanciasYsólo en ésas, unagrupamlento
de individuos adquierecaracteres nuevos, bien diferentes de
los caracteres de cada uno de losindividuos que lo compo-
nen. La personalidad consciente se desvanece y los ele-
mentos y las ideas de todas lasunidades se orientan enuna
direcciónúnica. Seforma un almacolectiva, sin duda tran-
sitoria, pero que muestra caracteres biendefinidos"13.
Subrayo algunos puntos de esta definición. Primero, el
agrupamiento. Una multitud es una aglomeración de per-
sonas enun determinado lugar: Esto lleva a Ortegay Gasset
a iniciar La rebelión delas masas con una metáfora espada1:
"Las ciudades están llenas de gentes. Las casas, llenas de
inquilinos. Los hoteles, llenos de huéspedes. Los trenes, lle-
nos de viajeros. Los cafés, llenos de consumidores. Las pla-
yas, llenas de bañistas. Lo que antes no solia
empieza a serlo casi de continuo: encontrar sítío .
La multitud posee, por lo tanto, una característica: la vi-
sibilidad. Expresa una concentración, un volumen localiza-
do en un determinadoespacio físico -durante el siglo XIX, el
imaginario conservador ve la calle como el lugar, por exce-
lencia, de la 'irracionalidad', esto es, del movimiento contes-
tatario de las masas--. Segundo, la multitud está compoesta
de elementos heterogéneos, ningún vinculo sociaJ más pro-
fundo une a sus integrantes. De ahí su carácterde transi-
toriedad. Una vez termina laexcitación de laspersonas, el
agrupamiento se deshace. La multitud posee un 'alma ro-
lectiva" porque sus miembros actúan en conjunto, pero es
incapazde generaruna "concíencíacolectiva"'. Los que par-
ticipande ella son desconocidos unos para los otros, nada
los aproxima, tradición, valores, 1azosfamiliares, ideología o
13 LeBon, G., op. cit.,pp. 23-24.
14 Ortega YGasset, J.. LA rebelión de1ss mIISIlS, Madrid, Revista de Ocd-
dente, 1956, p. 50.
7S
OTRO TERRITORIO
creencia. Tercero, la multitud presupone la dilución de las
individualidades. Propiciaun comportamiento irracional y
emocionaL A ellase aplicarfan enteramente las leyes de imi-
ladón de Gabriel 'Iarde. Entre el gesto inicial del "conductor
de multitudes" y su repetidón, casi automática, por los par-
ticipantes de una aglomeración, no existe ninguna media-
cíén de la contienda. Las particularidades de cada uno se
encuentran anuladas por la coerción del todo.
De forma distorsionada, este tipo de pensamiento preva-
Ieee en la explicación de una gama de fenómenos, en parti-
cular los de naturaleza política. Sin embargo, a fines del
siglo, algunos intelectuales ya habían percfbído ciertas insu-
ficiencias. Un conjunto de hechos escapan a su alcance. Un
autor como 'Dude llega incluso a rever, quizá sería más co-
rrecto decir ampliar; algunas de sus ideas. Él afirma:
"Es necesario dejar de confundir la multitud con el público
[...J. En lassociedades animales inferiores, la asociación con-
siste sobre todo en la agregación material A medida que
subimos en los escalones del árbol de la vida, la relación
social se toma más espiritual. Ahora bien, la multitud, en
este sentido, tiene algo de animal. lNo es ella un haz de
contagios psíquicos, esencialmente producido por el con-
tacto físico? Pero no todas las comunicaciones, de espfritua
espíritu,. de alma a alma, tienen necesidad de una aproxi-
mación de los cuerpos. En nuestrascivilizaciones, ron lasco-
rrientes de opiniones, esta condición se cumple cada vez
menos. No es en las aglomeraciones, ni en la plaza pública,
donde nacen y se desarrollan esas especiesde ríos sociales
[...J. Es extraño, pero los hombres que se autosugestionan,
o, mejor; que transmiten unos a los otros las sugestiones
que están por encima, esos hombres no se tocan, no se ven
y no se escuchan. Están sentados, cada uno en su casa, le-
yendo el diario, y dispersos en un vasto territorio..
15

15 Tarde, G., "La foule er le pubtic"", en L'opinion ella joule, París, PUF,
1969, p. 32 (edición original de 1898).
76
CULTURA, COMUNICACiÓN Y MASA
El pasaje es sugestivo. Para actuar en aintonfa, y colecti-
vamente, ya noes necesario que los hombres se agrupen en
un sitio determinado. Losmedios de comunicación, en este
caso el diario, redimensionan lareladón de proximidad-dis-
tanda. Porotrolado, laidea de opinión pública requiere una
"cohesión mental" (expresión de la época) entre los indivi-
duos, esto es, una mediación intelectual entre la fuenteem.i-
sora del mensaje y el receptor, diseminado por un "vasto
territorio". La individualidad, negada en tanto parte de la
multitud, encuentra así un medio para expresarse. Entre
tanto, larde continúa aún preso de sus concepciones ante-
riores. El público es pensado en términos de sugestión,
contagio, de la misma forma en que se caracterizaba la reía-
dón entre "conductores" y"conducidos" en la multitud--el
público seria "una especte de multitud menos ciega". 'larde
considera al público comoel resultado de una evolud6n na-
tural, el grado espiritual más avanzado de un mismo fenó-
meno. En el fondo, su ambición era construir una teoría
general que comprendiese todos esos hechos.
En verdad, poco a poco, la problemática del público ro-
mienza a ser diferenciada del tema de la multitud. En el co-
mienzo esos campos se confunden, pero sus caminos están
definitivamente trazados. En los Estados Unidos, los estu-
dios de opinión pública se desplazan haciauna nueva di-
mensión: la comunicación. Cooley, uno de los pioneros de
la sociología americana, manifiesta,ladesde el inicio del si-
glo, un gran interés por la cuestión 6. Considera que las so-
dedades estarían conociendo una "nueva época", en la cual
los medios de comunicación redefinirían el propio sistema
social Espacio y tiempo comenzaban a ser superados por el
avance técnico, y la difusión de productos en gran escala
haciacreer que el acceso a la cultura se generalizaría, enbre-
ve, para "todos los hombres". Másallá de suvisión excesiva-
16 Véase CooleyI C. H., SociIl1 OrgunirAJitm, Glencoe, TheFree PIes&, 1956
(la. edición, 19(2).
rr
OTRO TERRITORIO
mente optimista-marcada porderto democratismonortea-
mericano-, es importante comprender que nos encontra-
mos ante nuevos argumentos. Pero en el momento en que
Cooley escribe, 1902, esa tendencia es aún limitada. La "re-
volución comunjcecíonal" se restringe a lastécnicas y los
materiales escritos, principalmente la prensa.
En las décadas del veinte Ye! treinta e! movimiento se
acelera. A partir de la radio -que en los Estados Unidos se
toma definitivamente"masiva" ycomercialen 1928--, el cine
industrial (estructuración de Hollywood, surgimiento del
cine habtado en 1930), las historietas Yla publicidad, la pro-
blemática adquiere otra dimensión. No se trata apenas de
comprenderlanaturaleza de lasopiniones, el modo en que
los lectores son influidos por los diarios. Los medios de ro-
municaci6npasanaactuar de forma antes desconocida. Por
eso, diversos aulores se vuelcan hacia e! análisis de la diná-
mica de los medios y los comportamientos de "masa'. Éstos
denotan otro tipo de sociabilidad, en la cual los individuos
son separados de sus comunidades de origen e insertos
en un universo más amplio. Podríamos decir: la comuni-
cación profundiza las condiciones de desIocalización de las
personas.
Este es el contexto en el cual es acuñado el término "cul-
tura de masa", que traduce, si bien de manera insatis-
factoria, esos cambios. Sería dificil comprenderlos en el
horizonte demarcado por los fenómenos de la multitud.
Varios de los presupuestos anteriores se vuelven claramente
insuficientes. Thrde ya habla presentido que, para que se
manifestasen ciertos fenómenos, no era necesario queexistie-
ra una ag10meración flsicade personas. La otra condición,
la transitoriedad de los agrupamientos, está defuútivamen-
te superada. La"cultura de masa" no es un espacio desarti-
culado, inorgánico. Al contrario,los sociólogos laperciben
como un vetúculo privilegiadode sodaJiz.ación. Representa
el pasajedesde una sociedad, en lacual lasrelacionessocia-
les estaban contenidas en los grupos primarios (familia,
asociaciones religiosas, vecindario), hacia otro tipo de orgo-
78
CULTURA, COMUNICACiÓN Y MASA
nización, en la cual las relaciones secundarlas (e!anonimato
de las grandes ciudades) se toman preponderantes. Laeste-
ra de la comunicación emerge así, como un espacio de dís-
puta cultural y política. En ella son engendrados valores,
ideologías y creencias.
El último aspecto, la dilución de la individualidad, cons-
tituye un aspecto polémico. Los criticos piensan que el in-
dividuo se desvanece en su interior -Adorno considera la
cultura de masa como expresión de la "seudoindividualiza-
dén" de los hombres-, Sin embargo, la corriente sociológica
mayoritaria toma otra direcrlón. Herbert Blumer sintetiza
cierta comprensión, común y dominante en la literatura
norteamericana. Éldice:
"Los objetos de interés de las masas atraen la atención de
laspersonas hada fuera de sus culturas locales, así como de
las esferas de la vidacubiertas pornormas, reglamentos y
expectativas. En este sentido, la masa puede serperci-
bida como constituida porindividuos aislados y alienados
[...]. Esto significa que el individuo en la masa, en lugar de
estardesprovisto de atención, es, en verdad, agudamente
autoconsciente. Él no actúa en respuestaa sugestiones o a
los estímulos excitantes de aquellos conquienes se relaciona;
actúa enrespuestaal objeto que retiene su atención, y sobre
la base de impulsos que él mismo estimula,,17.
Esdecir, cada uno actúa en función de su propia selec-
ción de los objetos.
No se trata de una interpretación ingenua. Poseeimpli-
caciones teóricas y metodológicas. Desde el ponto de vista
metodológico, presupone una concepción de la sociedad,
en la cual el individuo es la unidad de acción. Él escoge,
libremente, entre los objetos y las intenciones socialmente
disporubles. La "cultura de masa' surge así como la expre-
17 Blumer, H., "E1ementuyCoI1edive Grouping"', en Park. R. (comp.),
AnOidlineofPrinciplesofSociology, Nueva York,. Bames &:Noble, 1939,
p.242.
79
OTRO TERRITORIO
si6n espontánea de las voluntades individuales. Es contra
este tipo de comprensión que se rebelaron Adorno r. Herk-
heimer al elaborar el concepto de industria cultural '. Pero,
dejando de lado este aspecto, no porque carezcade impor-
tancia, sino para retomar el hilode mi argumentación, que-
da claro cuánto nos distanciamos de la problemálira de la
multitud. El individuo, inconsciente, hipnotizado por la efer-
vescencia colectiva, encuentra ahora un espacio de afir-
mación. En este sentido, "'masa" no es simplemente otro
nombre para'multitud'. La sustitución de palabras implira
un cambio de señales. La negatividad anterior se trasmuta
enpositividad. Puede 5eI; incluso, utilizada ideológicamente
como sinónimo de democracia.
Lo que caracteriza la 'cultura de masa' es su homogenei-
dad, que es un elemento pre1iminar de su existencia concep-
tual. Loshombres que consumen, en principio, forman parte
de un universo cohesionado, son "todos parecidos", Incluso
la versión liberal (esto es, valorizadora del mercado) se ve
obligada a enfrentar la contradicción entre ser "masa" o ser
individuo. La solución hallada -admitamos, de compro-
miso- consistió en afirmar la conciliación de tendencias
tan conflictivas. Laspersonas, individualmente, escogen los
objetos dispuestos en el mercado, pero colectivamente for-
man parte de un conjunto homogéneo de consumidores.
Ésta es, por ejemplo, la concepción de Blumer cuando defi-
ne "sociedad de masa": "un agregado de individuos que
están separados, apartados unos de los otros, [que] son
anónimos y homogéneos respecto del comportamiento de
masa,,19. En este sentido, "masa" se aproximaa "multitud". En
ambas prevalecen las mismasdisponibilidades. Anonimato
y homogeneidad son sus atributos esenciales. Peroqueda
una duda: i.se trata de un resquicio heredado del sigloXIX1
18 Véase Adorno, T. W., "A ind:Ostrla culb.ll'al"', en Cohn, G. (comp.),
Adamo,San Pablo, Ática, 1986-
19 Blumer, H., "E1ementaryCoDective Grouping"', op. cit., p. 242-
80
CULTURA, COMUNICACIÓN Y MASA
¿Una deuda permanente en reJarión con unaidea pretérita?
Lascosaspuedenservistas de este modo-...1 texto de Blumer
se orienta, en parte, en esa dirección. Perocreo que es po-
sible entenderlas de otra manera.
Partode una observación inicial que, quizá por estar so-
breentendida en ladiscusión, se encuentra a menudo en se-
gundo plano. Los primeros intentos de comprensión de la
cultura y la sociedad de 'masa', comparten todos algo en
común. Enfatizan la especificidad del momento histórico.
Autores con perspectivas e inclinaciones teóricas antagóni-
cas convergen en el mismo tipo de apreciación. Cito, entre
otros, a Ortega y Gasset:
"La aglomeración, el lleno, no era antes frecuente. ¿Por qué
lo es ahora? [...] Losindividuos queintegranestasmuchedum-
bres preexistían, pero no como muchedumbre. Repartidos
por el mundo en pequeños grupos, o solitarios, llevaban
una vida, por lo visto divergente, disociada, distante. Cada
cual-individuo o pequeño grupo-ocupabaunsitio. tal vez
el suyo, en el campo, en la aldea, en la villa, en el barrio de
la gran dudad. Ahora, de pronto, aparecen bajo la especie
de aglomeración, y nuestros ojos ven donde quiera muche-
dumbres":ll.
Hubo entonces, un período en el cual las "masas" no exis-
tían, los'bombres conocían "su" lugar, estaban confinados a
territorios bien delimitados. La historia estaría, por lo tanto,
marcada por un 'antes" y un •después". Thmbién los sedo-
logos pen:iben, Yexp1ican, ese hecho. El texto de Edward Shills
"La sociedad de masas y su cultura" es bastante represen-
tativo de esta forma de pensar Sus primeros párrafos dicen:
"Después de la Primera Guerra Mundial, surgió un nuevo
orden social, sobre todo en los Estados Unidos. pero tam-
bién en Gran Bretaña, Francia, el norte de Italia, los paises
europeos del sur y el nortey Japón [...). Esta nueva sociedad
es una sociedad de masa, precisamente, en la medida en
20 Ortega YCesset, J., op. cit., pp. 51-52.
81
OTRO TERRITORIO
que la masa de la población fue incorporada a la sociedad.
El centro de la sociedad -las instituciones ylos valores cen-
trales que guían y legitiman esas instituciones- extendió
sus fronteras. La mayoría de la poblaciónse encuentra más
próxima del centro, que 10 que estaba en las sociedades pre-
modernas o en las fases anteriores de la sociedad moderna.
Enlas sociedades anteriores, una partesustancial de lapobla-
ción, con frecuencia la mayoría, nacía y permanecía, siem-
cl
íd ,"
pre,ex U1 a .
Inclusión/exclusión. Espacio ampliado/espacio restringi-
do. Lasociedad de "masas" es vista como una ruptura de las
fronteras. Una primera lectura de ese cambio radical es de
naturaleza ideológica. A mi entender, predomina en los es-
critos y en la polarización del debate contemporáneo. Orte-
ga y Gasset tiene, evidentemente, una visión conservadora,
ve con desagrado la declinación del antiguo equilibrio espa-
cial. La 'rebelión de las masas' significa, por cierto, que éstas
ya no se contentan con la posición que ocupaban hasta en-
tonces; "indebidamente", invaden los circulos dominantes.
Lainterpretación de Shills traduce una concepción en la
cua1la antinomia inclusión/exclusión se reviste de une clara
connotación política. La integración de las "masas" se co-
rresponde con el fin de su marginalización. Las fronteras, al
expandirse, toman el mundo "más" democrático. Pero in-
cluso otros pensadores, como Hannah Arendt, pueden ser
recordados. Su comprensión, similar a la de los frankfurtia-
nos, refuerza mi argumentación. Ella dice: iIexiste una dife-
rencia entre las primeras etapas de la sociedad Yla sociedad
de masa, con relación a la situación del individuo. Mientras
que la sociedad propiamente dicha se restringía a determi-
nadas clases de la población, las posibilidades de que el in-
dividuo subsistiese a sus presiones eran bien grandes"zz. Los
21 Shills, E.I ~ Societyami its C u 1 ~ , en Culturefor Millions?, ap.
ciJ., p. 1.
22 Arendt, H., "Acrise da cultura'", en Eremo,...-loeofuh4ro, San Pablo,
Perspectiva, 19'72,. p.151.
82
CULTURA, COMUNICACiÓN Y MASA
individuos podrían escapar hacia "más allá de la sociedad",
es decir, hacia los subgrupos, como los trabajadores, los ju-
díos, los homosexuales, etc. La autora añade: "buena parte
de ladesesperación de los individuos sometidos a las condi-
ciones de la sociedad de masas se debe al hecho de que hoy,
las vías de escape están cerradas, ya que la sociedad incor-
poró a todos los estratos de la población"". La integración
causaría así, el sofocam1ento de la índívídualídad".
Entre tanto, las citas anteriores pueden leerse tomando
en consideración, no tanto el aspecto ideológico, sino la di-
mensión propiamente sociológica. En este caso, dos ele-
mentos merecen ser explicados: la ruptura de las fronteras
y la idea de integración. Ambos califican el'antes" y el"des-
pués". En verdad, hace mucho que los sociólogos describen
el advenimiento de la sociedad moderna como el resultado
de un conjunto de cambios -industrialización, mbanización,
migración del campo a la ciudad, formación de unmercado
interno, etc-, Perdben las sociedades pasadas, llamadas
"tradicionales", como segmentadas, menos móviles, en cuyo
interior cada subgrupo viviría su vida. La misma estructura
de la organización social favorecería esta separación de
"mundos", jerarquizándolos según los patrones vigentes.
La ruptura de este orden plantea un problema: zcémo inte-
grar las diferentes partes móviles de este conjunto, enel cual
la circulación es una exigencia de la modernidad y el indivi-
duo ya no se encuentra vinculado por lazos tradicionales?
Este es el dilema de Durkheim cuando busca, en la división
del trabajo, o en la educación, los elementos capaces de sol-
dar la sociedad "desarticulada".
Loscdticosylosdefensoresdelasociedadde"masa"enfren-
tan la misma cuestión. Fundamentalmente, dicen: la cultura
23 !bid., p. 252-
24 mtema delasintegracionesnoscoloca, enesaepunto,enel polo opuesto
al de la multitud. Lasciases peHgrosas eran as( consideradas porqtIe
se enronbaban al margen, sepandas del ronjuntn de la oociedad. Su
potencia1 de pe6groe;dad derivaba de _ exd"-.
83
OTRO TERRITORIO
cumple un papel esencial. Es el cimiento social a través del
cual se realiza esta función integradora. Pero, paraello, debe
ser necesariamente de "masa", esto es, poseer el mayor fa-
dio de influencia posíbíe y ser interiorizada por la mayoría
de la población. Las sociedades modernas tuvieron, por
lo tanto, que generar sectores especializados de producción
-las industrias culturales-. Separadas de las instituciones
primarias de socialización, serian las únicasinstancias con ca-
pacidad de producir objetos, valores, intenciones, para ser
absorbidos en escala ampliada. Esbueno recordarlo: ningu-
na sociedad anterior conoció un tipo de institución seme-
jante, en la coalla cultura es "fabricada" en esa proporción,
en espacios separados, distintos, de la vida de aquellos que
la utilizan. Tal vez la única comparación posible sea con
las religiones universales. Éstas también constituían, en las
"iglesias", una esfera racionalizada parala gestión de lo sa-
grado (pienso en Weber). Sin embargo, a pesar de sus in-
tenciones universalistas era, objetivamente, imposible que
comprendiesen un gran sector de la población. Su universa-
lidad estaba contenida por la segmentación de las socieda-
desagrarias.
La "cultura de masa" no conoce estos impedimentos, su
fuerza de incorporación supera los obstáculos existentes.
Disfruta, además, de nuevas condiciones: tecnología y mer-
cado. Sus productos son elaborados mecánicamente, e in-
mediatamente distribuidos "para todos". Pero el hecho de
que sean fabricados en serie, o industrialmente, es una con-
secuencia, y no la causa, de la "masificación". Por cierto, ese
aspecto refuerza la dimensión "homogeneizadcra", pro-
puesta anteriormente. La serialización de los productos cul-
turales implica un grado elevado de estandarización. Se
trata de un axioma interno de la lógica del mercado y del
proceso de difusión ampliada. Es necesario entenderlo: no
es el factor industrial el que califica como siendo'"de masa".
Esa es una exigencia anterior. Desde la perspectiva esboza-
da, la homogeneidad deriva de un imperativo estructural.
Es consecuencia de las transformaciones ocurridas. Las so-
84
CULTURA, COMUNICACiÓN Y MASA
ciedades pasadas eran estamentales, díterendadas, y se orga-
nizaban a través de vasos no comunicantes. Las sodedades
modernas se encuentran permanentemente en comunica-
ción; enellas, los medios tienen el poder de conectar laspar-
tes dispersas en el todo.
Pero sabemos que la modernidad noes apenas industria,
también es nación. Lo que los sociólogos describen, en tér-
minos generales, como el industrialismo, sólo se actualiza
cuando encuentra una entidad histórica adecuada para su
realización. Ahora bien, ¿qué es la nación si no un conjunto
constituido por partes relativamente homogéneas? --al me-
nos éste es el rasgo valorizado por la mayoria de los pensa-
dores-. Incluso Gellner, que tiene el mérito de vincular la
emergencia histórica de la industrialización con la forma-
ción de la sociedad nacional, no escapa de esta visión
15
, Para
él, la idea de nación presupone la de homogeneidad cultu-
ral. No porque esto sea el resultado de una ideologfa nado-
nalista; GeUner sabe que es el nacionalismo quien crea las
naciones, y no a la inversa Se trata de una expresión de la
sociedad industrial, que refleja "una necesidad objetiva de
homogeneización". lbr lo tanto, masa y nación son caras de
una misma moneda. La homogeneidad, postulada para la
integración del orden índustríal.es respuesta en el plano
nacional: propicia la mediación entre los individuos y el
todo social
Por eso la discusión acerca de la "cultura de masa" se en-
cuentra comprometidapor latemáticanacional. Elejemplode
los Estados Unidos es, otra vez, paradigmático. Los publl-
cistas norteamericanos perciben, durante los afias veinte y
treinta, que la complejidad del modo de vida urbano crea
un vacío en la orientación de las personas. Seg6n ellos, los
consumidores, atomizados en el mercado, necesitaban un
vínculo que los asocie unos con los otros. En principio, los
mase-media serian este factor unificador. La publicidad sur-
25 VéaseGeIlner,E.,op.cil.
85
OTRO TERRITORIO
ge así, como respuesta a la demanda mercadológica y al im-
perativode integración nacional. Comose decía enla época:
"el consumo implica la homogeneización nacional". En este
caso, el individuo, inserto en el mercado, seria simultánea-
mente consumidor y ciudadano. Entre tanto, para que esto
ocurriera, los individuos tenían que adecuarse al patrón so-
cial emergente. La producción enmasa requería una educa-
ción de las "masas". Los publicistas creían que ellos eran los
"educadores" modernos, los que guiarían a las personas, de
forma material, ayudándolas a escoger los productos en el
mercado, y espiritual, al consagrar valores y orientar la con-
ducta. Es interesante el análisis de Stuart Ewen acerca de
este período", Él muestra cómo los hombres de negocios
elaboran una ideología, en la cual los productos de masa
encarnan los "verdaderos" valores, políticos y estéticos, de
la vida americana Laeducaciónde los individuos se llevaría
a cabo a través del mercado. Consumo y "cultura de masa"
tendrían, como la escuela, un papel pedagógico en el proce-
so de construcción nacional.
También en América Latina, medios de comunicación,
"cultura de masa" y nación se encuentraníntimamente liga-
dos", y yo diría que de manera más intrincada que en los
Estados Unidos o enEuropa lasrazones sonfácilesde enten-
der. En América Latina, la heterogeneidad de la población
es evidentemente mayor -grupos indígenas, comunidades
negras, inmigracióneuropea: portugueses, españoles, italia-
nos, alemanes, etc.- y las clases dominantes nunca tuvieron
un proyecto realmente "republicano" para la integración de
segmentos de todas las clases sociales. f\:Jr otro lado, sus pai-
ses nunca conoderon, exceptocomo frustración, la modemi-
26 Ewen, S., Glptains of Consciousness: Advertising andtire Roots of Consu-
merCulture, Nueva York, MLCraw-Hill, 19'76, p. 42.
Z7 Véase Martín B., J., Delos mdir a l#s mediaciones, Barcelona, Gustavo
Gili, 1987. Para la Argentina, Ford, A. el al., Medios decomunicación 1J
cultura popuiDr, Buenos Aires, Legase, 1985;para V ~ e z u e l a , Pasquelí,
A., Comunicación y cultura demIlSIlS, Caracas, Monte Avila, 1976.
86
CULTURA, COMUNICACiÓN Y MASA
dad del siglo XIX. La educación formal, que en diversos lu-
gares tuvo un papel clave en la constitución de la nedonell-
dad, siempre fue precaria y algunas veces inexistente. En
este contexto de dispersión cultural y geográfica, los medios
de comunicación actúan como factores preponderantes; fu-
sionan ladiversidad existente en el seno de la unidad nacío-
nal. Los filmes, la música, el radioteatro, la radionovela y,
posteriormente, la telenovela, son elementos dinámicos en
la elaboración de una cultura nacional-popular. Por eso, la
polémica sobre el imperia1ismo cultural gira en lomo de la
esfera de la producción. y de la distribución, de una "cultura
de masa" (cine nacional versus Hollywood, telenovela ver-
sus series extranjeras, música popular versus rock-and-roll).
Ese es el punto neurálgico, el núcleo donde se erige la inte-
gridad del Ser nacional.
Integración-masa-nación. Los temas se superponen. Pero
¿es convincente, en realidad, captarlos en tanto homogenei-
dad? Por cierto, no. En verdad, los científicos sociales y los
políticos, al deificar la idea de integración, idealizaron la
existencia de una nación homogénea, en la cual la diversi-
dad estaría, orgánica y, si es posible, armónicamente, articu-
lada al todo. En rigor, incluso en los países "centrales", esta
cohesión se encuentra fraccíonadapor los intereses dispares
delos grupos y lasclases sociales. Para no mencionar el resto
del mundo, donde el proyecto nacional no se realizó concre-
tamente ensus ambiciones uruversalístas'", No sólo en Améri-
ca Latina, sino también en África yen Asia. en diversos paises,
el Estado-nadón es, en el fondo, una entidad político-admi-
nistrativa, que carece de una base propiamente cultural-Re-
nan diría de un "espíritu colectivo"-. La presencia de grupos
étnicos diferenciados, que hoy nos sorprende, sólo demuestra
una realidad antigua, pero que habíamos imaginado como
relegada en el tiempo. Por otro lado, el marcado COntraste
28 Sobre la dificultad de realizadón de los proyectos nacionales en !os
países del "Tercer Mundo", véase Ianní, O., A sociedade gWbJd, op. rito
fJ7
OTRO TERRITORIO
con las formaciones sociales anteriores quizás haya lleva-
do a los sociólogos a sobredimensionar la capacidad inte-
gradora de las sociedades industriales. Por cierto, tienen
razón encontraponer las sociedades agrarias a las industria-
les. No obstante, al considerar el universo de las sociedades
industriales, no de forma comparativa, sino en sí mismo,
identificamos varios puntos que fraccionan la supuesta ho-
mogeneidad.
Entre tanto, se puede incluso cuestionar la premisa de la
homogeneidad cultural desde un punto de vista más con-
ceptual, puestoque no es necesario asociarlo al concepto de
integración. Ésta se puede realizar como conjunto diferen-
dado, en el que las diferencias representan idiosincrasias,
también ajustadas a las jerarquías socialmente legitimadas.
El todo, en este caso, es un resultado de los conflictos inter-
nos de su propio orden. Pierre Bourdieu, en su libro La dis-
tinción, nos ofrece un buen ejemplo de ese tipo de anaíísís".
Este autor no trabaja en ningún momento con la noción de
"cultura de masa". Los objetos vehiculizados socialmente,
tanto provenientes de la esfera erudita (música clásica, pin-
tura.Hteratura), como de la"esfera de bienes ampliados" --el
mercado- (filmes, historietas, programas de televisión), es-
tán siempre en interacción con losgrupos y las clases socia-
les. Cada unode ellos los consume, los utiliza, en función de
sus posiciones en el seno de la secíedad. La distribución y el
consumo de bienes se realiza así de forma diferenciada, to-
mando en consideración el "capital cultural" de los indivi-
duos y su condición de clase. Lejos de ser visto como un
espejo uníforrne, el universo cultural se ilumina en tanto
distinciones sociales, en contacto y en conflicto. Es como si.
estuviese constituidopor círculos, encuyointerior cada uno
determinaríauncircuitoespecifiro. En este sentido, Rayrnond
WJlliams tiene razón: de hecho, las "masas" no existen. La
sociedad es una totalidad articulada de partes diversas, en
29 Bourdieu. P., ÚI distincticm, París, Minuit, 1980.
..
CULTURA, COMUNICACiÓN Y MASA
disputa, O acomodadas a su estructura jerárquica Poreso la
manutención del orden requiere un gasto permanente de
energía, porque garantiza la reproducción, diferenciada y
desigual, de las legitimidades existentes.
Multitud y masa. 'Ial vez no deberíamos tomarlos como
nociones o conceptos, sino comoemblemas.Ia cristalización
de un conjunto de preocupaciones que nacen con lamoder-
nidad. En un primer momento, las transformaciones ocurri-
das durante el siglo XIX se condensan, de alguna manera, en
losfenómenos de la multitud, que denotan otro tipo de or-
ganización social y de sociabilidad. La masa viene después¡
es el fruto de un pensamiento dirigido al siglo xx. Con la
radicalización de la revolución industrial (industria qulmi-
ca, petróleo, automóvil, avión) y el crecimiento de los me-
dios de comunicación (cine industrial, radío, televisión), las
una forma de articulación que ultrapasa
las dimensiones hasta entonces conocidas. Actualmente, se
abre otro horizonte. "Aldea global", "sociedad informática",
"tercera ola", "posmodernídad", son metáforas que buscan
comprender su especificidad. Los avances tecnológicos, los
cambios económicos y el procesode globalización, redimen-
sionan el plano de la discusión. ¿Cómo entenderlo?
Una primera línea de razonamiento retoma el tema de la
homogeneización y 10extiende a escala planetaria. Theodo-
re Levitt, uno de los principales teóricos del marketing glo-
bal, es un representante de este pensamiento. Su texto "La
g10balización de los mercados" describe la contemporanei-
dad del siguiente modo:
"Una fuerza poderosa impulsa actualmente al mundo hada
un futuro punto convergente, y esa fuerza es la tecnología,
que prolelarizó lascomunícadones, los transp<n1eS Ylos via-
jes, al volverlos baratos Yaccesibles, en los lugares más aisla-
dos del mundo y a las multitudes empobrecidas. De forma
súbita, ningún lugat; nadie, se encuentra aislado de las fasci-
nantes atracciones de la modernidad. Casi todas las persa-
nas en todos los lugares quieren todas las cosas que oyeron,
vieron y probaron, a través de los nuevos vetúculos tecno-
..
OTRO TERRITORIO
lógicos que impelen sus voluntades ydeseos. Yesto nos con-
duce.cada vez más,hacia unpuntocomún globaLalhOnt'W'-
neizar de esa forma los mercados en todos loslugares" .
Existe, por lo tanto, una tendencia uniformadora de los
productos y de los comportamientos. El mundo sería único,
y en él predominaría la alta tecnología y la producción ma-
siva, El hecho de encontrar en"todos loslugares" los mismos
objetos,traduce unaestructurahomogénea del mercado y de
las preferencias individua1es. Los consumidores, al partici-
par de un mercado globalizado de ofertas, se comportan así
de manera idéntica. Sus gustos y dispom'bilidades estéticas
expresan la unicidad de un "mundo sin fronteras".
La argumentación presentada se transformó en una es-
pecie de sentido común, que imagina al mundo como un
organismo vivo -para usar una expresión de Herder-, una
especie de metanaci6n, en cuyo interior estamos todos inte-
grados. Perola visión de un planeta homogéneo, a menudo
cultivada sobre la base de un excesivo optimismo técnico-la
aldea global de McLuhan es una reproducción del ideal
de "comunidad" en el ámbito mundial-, es en el fondo tan
equívoca como la unicidad postulada en el plano nacional
Presupone que las sociedades de "masas" se desarrollaron,
primero en el interior de algunos países, para luego traspa-
sar sus fronteras. La estandarizaciónde los productos, al
comienzo restringida a los mercados nacionales, al planeti-
zarse revelaría la uniformidad de las acciones, su homoge-
neidad
No deja de ser una ironía el hecho de que muchos de los
criticos de la "globalízecíén" de la cultura (por eso, prefiero
hablar de mundíaüzedén) terminen compartiendo algunos
de los presupuestos de la concepción que intentan refutar.
Es verdad que las diferencias ideol6gicas de las corrientes
de pensamiento son claras. No obstante, algunas ideas de-
30 Levitt, T., "A globalizal;io de mercados", en A inuJginsJ9io do17JllthtinK-
,S,znPablo, Atlas, 1991, p. 40.
90
CULTURA, COMUNICACiÓN Y MASA
fendidas -a menudo heredadas del concepto de imperiaJJs-
mo- acaban por afirmar un terreno común. En nombre de
la afirmación de los principios nacionales, el potencial ho-
mogeneizador de una eventual 'cultura global' es considera-
do comoalgo amenazador, por lo tanto, concreto. Por cierto,
ese potencial no poseelas cualidades apreciadas por los ideó-
logos del mercado, pero su negatividad forma parte del rei-
no de la realidad. Viviríamos, así, una etapa de dilución de
las diferencias, de uniformidad del planeta.
Un punto de vista distinto, en verdad antagónico del an-
teríor; tematiza la diferenciación y la segmentación de la so-
ciedad. Mejor estructurado, y articulando una visión más
consistente de la historia Yde las transformaciones econó-
micas y tecnológicas, es ciertamente más sólidoque lavisión
homogeneizadora. Talvez por eso se encuentra tan difundi-
do entre diversos autores, de los divulgadores científicos a
los posmodemos. Menciono, en primer lugar, a Alvin Tof-
fler: 'Durante la Segunda Ola, la comunicación de masa se
tomó cada vez más poderosa. Hoy está ocurriendo un cam-
bio espantoso. Con la emergencia de la 'Iercera Ola, lejos de
expandirse, la comunicación de masa se ve, súbitamente,
forzada a compartir su poder. En varios frentes, comienza a
ser superada por lo que llamo mass-media desmasíscedos?'.
El autor se refiere a los productos ofrecidos por la televisión
por cable, el video casete, los video-games, los servicios de
información, etc, Eso significa que durante la "Segunda Ola',
los individuos habian recibido una educación de "masa"
uniformadora, niveladora Mientras que la 'Tercera Ola' se
caracteriza por una pluralidad de ofertas, dirigidas a seg-
mentos de consumo. El individuo pasaría así, de una con-
ciencia de "masa.... a una elección desmasificada de lo que
realmente 'le' interesa. Él ganaría libertad.
En verdad., esta concepción no se limita a un único autor;
Está presente en toda la literatura empresarial referida a la
31 Toñler, A., TheThirdWave, Nueva York,. BantamBoob, 19t11,p. 158,
.,
OTRO TERRITORIO
globalización". Los teóricos y ejecutivos de las grandes fir-
mas trasnacionales consideran el mercado mundial como un
conjunto de segmentos, en cuyo interior diseminan sus
productos. El problema de lagestión moderna consistiria en
combinar el descentramiento de la economía mundial y la
oferta de productos adecuados al gustode cada uno. El mer-
cado de "masa" cedería entonces su lugar a los segmentos
diversificados, y los productos de 'masa' a los objetos 'per-
sonalizados". No pretendoexaminar las impJicaciones ideo-
lógicas de la perspectiva esbozada; en el fondo, reedita una
ideología seudodemocrática contenida en las primeras
explicaciones acerca de la sociedad de "masa". Me interesa
más focaJiz.ar su aspecto específicamente sociológico.
La problemática de la 'fragmentación' está íntimamente
asociada al tema de la tecnología y la información. Para
muchos autores, el hecho de que un conjunto de técnicas
recientes estén basadas en la informática lleva, necesaria-
mente, a una modtñcacíón radical del tejido social De este
modo, existiría una ruptura entre las "nuevas" y las "viejas"
tecnologías'". Estas últimas -cíne, televisión, prensa-
son vistas como de "masa". Enellas, algunos individuos uti-
lizando pocos canales de comunicación, vehicu1izarian
para una gran audiencia los mismos mensajes. Un conteni-
do estandarizado alcanzarla al público como un todo.
Las 'nuevas' tecnologías serían de otra naturaleza. Ellas
favorecerían la descentralización de la producción, la di-
versificación de mensajes, la interacción entre el emisor y el
receptor. Este último aspecto representa una especie de re-
vancha del individuo frente a la ccmunícecíón unidimen-
sional, unilateral. Los medios interactivos contienen, en el
32 Véase, Ohmae, K, Mundo semfronleirru, San Pablo, Makron Books,
1991; Porter, M., "The Strategic Role oi Intemational Marketing", en
flaruard 8usiJvss Review, Vol 3., No. 2, printavera de 1986.
33 Véase, por ejemplo, gogers, E. M. y Balle,F. (comps.), TheMediaRevo-
lution inAnreric4tmdin Western E . ~ Norwood, Nueva Jersey,Ab1ex
Publishing Corporatioo, 1987.
CULTURA, COMUNICACiÓN Y MASA
limite, las promesas de realización del ser humano. Existe
entonces, una correlación inmediata entre el tipo de reeno-
logia empleado y la forma de organización de la cultura. Al
paso de los mase-media para los medios electrónicos se ro-
rresponde una superación del monolitismo (de las ideas, de
las producción y de los contenidos) por la diversidad. Como
dice uno de esos especialistas:
"La segundarevoluciónindustrial [la Tercera Ola de Toffler]
modifica el énfasis de lasmercancías y los mensajes produ-
cidos en masa. Máquinas, producción masiva, mecánica,
eran la clave de la primera revoluctón industriaI parala re-
düccíén de los costos. La clave de la segunda revolución
industrial es la química y la electrónica, lo cual enfatiza la
diversificación. La estandarización de la línea de montaje
fue relajada por el control de la producción computaríeada,
lo que permite en una sociedad afluente la eficiencia en la
diversidad",34.
Nos encontramos nuevamente en una encrucijada. Hay
otro'antes" y otro 'después". En esecontexto, lavieja 'cultura
de masa" está condenada a la declinación. La estandariza-
ción de los productos sería cosa del pasado.
Anoto una última corriente teórica en la cual se desdobla
la problemática de la segmentación. Me refiero a los autores
pertenecientes a la tradición del pensamiento crítico -sea
marxista o no-, Thmbién ellos intentan comprender las trans-
formaciones ocumdes". Pueden ser destacadas varias dí-
34 De Sola Pool, L, "Prcm Mass-Media Revolution to Electronk Revolu-
tion"", en Tedmologies without Bouruimies: onTelaxmmutnialtion on Glo-
&al Age,Cambridge, Harvard University Prees,1990.
35 véase Lash, S. y Vny, J., The End of (J,goniud 0q>ibWmn, MadUon,
Wisconsin, Univer5ity of Wisconsin Press, 1987; Harvey, D., TIre Con-
dition of PostmDdemity, Cambridge, BlackweIl, 1990. Para un trabajo
especifico sobre el área de comunicación, véase Robins, K YWebster,
F.•"CybemeticC.pUatism, Jnfonnation, TechnoIogy, BverydayLi/e",
en Mosco, V. yWasko,J. (comps.), The PolitiadEccmomyoflnformation,
Madison, The Universl.ty of Wisconsin Press, 1988.
93
OTRO TERRITORIO
mensiones: crecimiento de los servicios, restructuraci6n del
espacio urbano, consolidaci6n de un sistema financiero glo-
bal, desregulaci6n del mercado mundial, advenimiento de
nuevas tecnologías, reformulación de las plantas industria-
les, deslocalizaci6n del trabajo, peso de las trasnacionales
en las economías nacionales, relativa declinaci6n del papel
del Estado-nación, etc. No es mi intenci6n profundizar en
cada uno de esos aspectos. Apenas quiero recordar que, en
su conjunto, señalan un cambio estructural de la sociedad.
Por eso, contrastan con una fase en la que habían prevaleci-
do: el peso numérico y político de la clase obrera, las ciuda-
des modernas (con sus centros bien definidos), un sistema
financiero nacional e internacional, el mercado regulado
por el Estado, las "viejas" tecnologías, la fábrica como uni-
dad de producción, la importancia del Estado-naci6n, etc. En
suma: estamos viviendo la transici6n de un capitalismo de
tipo "fordísta" a otro más flexible.
La elección del término"'fordista" paracalificar unperiodo
histórico no es fortuita. Significa: control centralizado, pro-
ducción en masa, uniformizaci6n y homogeneizaci6n de
los productos. En contrapartida, flexibilidad quiere decir:
descentralización del trabajo, laadministración y el espado,
producción segmentada, diversidad de los productos. Evi-
dentemente, y ése es el punto que nos interesa díreetamen-
te, ninguno de esos calificativos se limita al nivel económico;
cada uno de ellos expresa una forma cultural sui generis, un
modo de vida. Fordismo implica modernismo, 'cultura de
masa", homogenización del mercado; por su parte, el capi-
talismo flexible se abre a otras dimensiones-posmodemidad,
diversificaci6n cultural, segmentación-. La historia puede
ser, entonces, dividida en dos etapas, y cada una de ellas se
adapta a una configuración culIural especifica. Exisle, por lo
tanto, una homología entre el 'modo de producci6n" y su
"'super-estructura" ideol6gica. Una cultura integrada ver..
ticalmente, producida en línea de montaje, distribuida en
'masa" para los diferentes estratos y clases sociales, repre-
senta el primer momento. De forma consecuente, del adve-
94
CULTURA. COMUNICACiÓN Y MASA
nimiento de un capitalismo flexible deriva el fin de toda y
cualquier "cultura de masa,,36. Su ocaso es simultáneo y com-
plementario con el ocaso del modernismo, superado por las
condiciones de la posmodemidad.
Noquierotrasmitir al lector laimpresión de que los diag-
n6slicos mencionados son similares. Seria incorrecto. El pen-
samiento crítico no sólo difiere, sino que contrapone, a una
visión atomizada de la sociedad, un espacio en el cual los
individuos se mueven en función de sus voluntades y con-
ciencias personales. Para el pensamiento crítico, el mundo
no está compuesto por partes inconexas o por consumido-
res "sueltos" en el mercado. Plexíbílídad significa otra forma
de organización social. Entre tanto, respecto de la proble-
mática que enfrentamos, hay una convergencia de puntos
de vista. La quiebra de la "cultura de masa" se deriva de los
cambios en marcha Perovolviendo a Raymond WJ.Il:iams, me
pregunto ¿cómopodria desaparecer algo que nunca existi6?
En verdad, la supuesta superaci60 de la 'cultura de masa"
sobreentiende una serie de argumentos, a menudo pocoex-
plicados en el debate. Hay, en primer lugar, una cierta ten-
tación determinista por parte de varios autores. Aclaro mi
posición. Seria insensato subestimar las consecuencias de las
transformaciones tecnológicas y económicas sobre el uni-
verso cultural Esimposible entenderlo sin tomarlas en con-
sideración. Afirmarlo contrario nos conducirla a una visión
cultorista de los fenómenos sociales. En el estudio de las so-
cíedades contemporáneas, debe haber un lugar destacado
para una economía política de los medios de comunicación
y de las instituciones que los utilizan
37
• A fin de cuentas, al-
gunas de ellas, como las trasnacionales, tienen un papel pre-
36 Véase Denning. M., "Ihe End of Mass Culture", en Naremore, J. y
Brantlíeger,P. (romps.)_tyandM=CulMe,1lIoomington, in-
diana University Press, 1991.
37 Muchos autores trabajan con seriedad desde esta pe:tspectiva. Cito,
entre ellos, a MatteJart, A, lA Communialticm monde, Paris, LaDécou-
verte, 1991.
95
OTRO TERRITORIO
ponderante en la elaboración de las ideologías de la socie-
dad global. Entre tanto, no podemos olvidar. que existen
mediaciones entre el nivel tecnol6gico-econónnco y el mun-
do de la cultura. El pasaje de las 'viejas" a las "nuevas" tec-
nologías, del "fordísmo" al capitalismo"desorganizado", no
conduce al mismo tipo de configuración de la esfera cultu-
ral. El argumento enunciado de esta postula una
relación reduodorusta, condicionándola inmediatamente a la
base material de la sociedad.
Esto nos lleva a una seriede malos entendidos. Un filme
de autor (Wun Wenders, Buñuel, Resnais, víscontí) utiliza,
como medio de expresión, la "vieja" tecnología, el cine. Pero
no por eso su influencia es masiva verdad, su difusión
no es una cuestión meramente técnica. Se trata de una es-
trategia de los autores, que buscan vincular sus realizacio-
nes, en parte al mercado cinematográfico y en parte, a una
esfera de bienes restringidos -el arte-. Los programas de la
MTV son vehiculizados por una "nueva" tecnología, la tele-
visión por cable. Pero su audiencia es planetaria. Esto no sig:
nifica que "todos" se interesen por esos pero SI
que circulan en un estrato juvenil que trasciende las fronte-
ras nacionales. Su importancia reside en el hecho de que
generan un espacio de legitimidad de una cultura interna-
cional-popular. Junto con las revistas de rock, la música, en
vinilo o en, los programas de la MIV no sólo alimentan
mercado de dimensiones mundiales, sino que determi-
nan los gustos y los juicios estéticos de de
"jóvenes". También las televisiones comurntarias utilizan la
tecnología de la MTV, perosu alcance es Ilmitado y se restrin-
ge al horizonte de la vida local.
En verdad, el tamaño del públlco, el cuntenido de los men-
sajes y las formas de producción.no son direc-
tamente dependientes de los medios de comurncaa6n. Su
utilización debe tomar en consideración un cálculo mucho
más complejo: la naturaleza de las audiencias, la
financiera, las expectativas de lucro, las estrategias de los
productores culturales. Sería equivoco imaginar un mundo
..
CULTURA, COMUNICACiÓN Y MASA
"más", o "menos", plural en función de características pre-
dominantemente técnicas. 'Iengola impresiónde que lalitera-
tura especi.a1izada, al contraponer las "viejas" a las "nuevas"
tecnologías. exagera en la adjetivación, tanto de sus cuali-
dades como de sus desventajas. Esta literatura las presenta
como si, de hecho, estuviésemos ante universos antitéticos.
Cernraíízacíotvdescentealízaoón, homogeneidad/diversidad,
rigidez/flexibilidad, se vislumbran como polos enteramente
excluyentes. Es esa certeza dualista la que permite a ciertos
autores pasar del plano tecnológico a la dimensión cultural.
Aplicados fuera de contexto, los términos inducen al error.
Surgen así afirmaciones del tipo: la televisión por cable es
más "democrática" que la televisión hertziana; las técnicas
descentralizadas son menos "coercitivas" que las centraliza-
doras. Se mezclan niveles distintos de interpretación, y se
nos da, a menudo, lailusión de que los problemas concretos
pueden ser resueltos como realidades técnicas.
Asimismo, la ecuación: fordismo = línea de montaje ==
estandarización = "cultura de masa", es pococonvincente.
Presupone que las industrias culturales habían, al menos en
el pasado, operado como las grandes fábricas textiles o auto-
movilfsticas. Oto, al acaso, uno de los manualesrecientes, es-
critos para las escuelas de comuoícacíon. Dicen los autores:
"De hecho, a mediados de siglo.el arte de masa fue produ-
cido por un sistema fordísta, integrado verticalmente, y sus
productos estandarizados, designados para alcanzar el ma-
yor número posible de clasesYfracciones de clases. De ca-
pital intensivo, articuladoa unacompleja división del trabajo,
eraen general racionalizado por losproductores comosi fue-
se mucho más tmadiversi6n que propiamente arte. Supropia
naturaleza desvalorizaba la 'originalidad' y la 'fndívídualí-
dad', y la supervisión de la producd6n era reaJizada por
ejecutivos y comisiones de dtrección,,38.
38 Naremore,}. y Brantlinger,P., "Introdudion: SixArtisticCultures"', en
Modernity end MwCulture, op. cit., p. 13.
97
OTRO TERRITORIO
(Es sintomático el hecho de que las frases son conjugadas
en pasado).
Los talleres e industrias culturales participan, de ese modo,
de la misma naturaleza productiva. La suposición es, no obs-
tante, infundada. En la industria cultural nunca operó
de manera "Iordísta". Incluso Adorno reconocía el carácter
artesanal de la confección de la música popolar. Pero pode-
mos encontrar otros ejemplos, en los cuales la dimensión
industrial es más acentuada. Piensoen la telenovela, uno de
los productos más seriaJizados del mercado de imágenes. Su
fabricación difícilmente puede ser descrita en términos de
centralización, rigidez o línea de montaje. Al contrario, si un
sociólogo del trabajo se dedicase a comprenderla, percibiría
de inmediato, que se trata de un modelo, en la mejor de las
hipótesis, "flexible". Entre la idea original del escritor, los ca-
pítulos que siguen, las filmaciones, realizadas por varios di-
rectores, que trabajan de forma separada pero en sincronía,
la actuación de los artistas Yla edición electrónica, no existe
ninguna jerarquíacentraüzadora". Lo mismo puede decirse
de los filmes de Hollywood. Su producción no obedece, de
ninguna manera, a la rigidez de una organización automo-
vilística tradicional. Los minuciosos estudios a nuestra
disposición refutan ese tipo de apredaoón", En primer lu-
gar, a lo largo de todo el siglo xx, hay una alternancia de
"modos de producción" (formas de fabricar un filme) que se
diferencian unos de otros -por ejemplo, es centralizado en
los años veinte, se toma flexible a partir de 1930 y, nueva-
mente, se transforma enla década del cincuenta-o En segun-
do lugar, a partir de las innovaciones tecnológicas (sonido
y color) y de la sofisticación del lenguaje cinematográfico,
39 Véase Ortiz, R YRamos, J. M O., MA fabrica¡;áoindusbial e cultural
da telenovela", en Ortiz, R el al, Telenovel,,: hisfórill e produ(iío, San
Pablo, Brasiliense, 1989.
40 Véase Steíger, J. el al., TIre CÚlssícal Hollywood Cinema: Film, Sty1e and
Molle o/ Production ro 1960, Nueva York. Columbia Uníversíty Press
1985. '
96
CULTURA, COMUNICACIÓN' Y MASA
aumenta la complejidad de la división del trabajo. Reducir
a una línea de montaje es utilizar una figura re-
tortea, madecuada para describir el funcionamiento de la in-
dustria cinematográfica.
En verdad, hay un malentendido a lo largo de toda esta
una entre estandarización y masifica.
cíón. Los términos son utilizados como equivalentes. Es
probable que la polarización entre arte y cultura de "masan
haya contribuido a esto. Una parte considerable del debate
cultural tiende a contraponer, de un lado, la creatividad la
originalidad, el aura del objeto único, y, del otro, la homo-
geneidad, la repetición, la multiplicación de artefactos. Sin
embargo, si dejamos de lado el contrapunto con la esfera
artística, las cosas cambian de figura. La estandarización es
una exigencia del mercado, pero nada la articula, necesa-
riamente, a una estrategia propiamente de "masa". Carteras
Cuccí, perfumes Díor; ropa Benetton, son productos tan es-
tandarizados como las series norteamericanas, las telenove-
las brasileñas o los filmes de Hollywood. Incluso la llamada
"alta costura", al transformarse en ptit aporter, no escapa a
este destino. Al invadir los negocios sofisticados, los mode-
los considerados "únicos", "obras de arte" de modistos ta-
lentosos, no poseen más el valor que insisten en alardear. La
griffe no es nada más que una marca, el patrónde una deter-
minada vestimenta en el mercado. Estandarización significa
a la multiplicación industrial Los pu-
blicístas Ylos ejecutivos del marketing global conocen esto
perfectamente. Ellos no pretenden vender sus productos
a todas las personas del planeta; les interesa conquistar seg-
mentos mundíalízados de consumo. Todo es una cuestión de
grado, una variable dependencia del público-objetivo.
En este sentido, el mercado nunca fue de "masa", ni siquiera
en los tiempos pretéritos de las "viejas" tecnologías o del
"fordismo". Es verdad que actualmente es más diversifi-
cado, pero no debemos reducirlo a una dimensión cuantita-
tiva. La presencia de un mayor número de productos llP
elimina sus características anteriores.
99
OTRO TERRITORIO
Dicho de otro modo, la segmentación no es fruto de la
"Iercera Ola" o de la "posmederrudad". Varios ejemplos de-
muestran esto. La radionovela, en América Latina, es una
invención que conjuga influencias diversas: una forma
lletinesca de contar una historia, la emergencia de la radio,
el interés de las firmas patrocinadoras (CoIgate-Palmoli-
ve, Gessy-Lever). Desde el inicio, se a una
específica: las amas de casa. De el interés de las
de jabón'" en producirlas y djfundirlas en escala contínen-
tal El melodrama es una estrategia exglota-
ción, comercial y dramatúrgíca, del gusto . Las
revistas de historieta también requieren una especialización
del público. Sus héroes -Batman, Superman, Fantomas, Man-
dreke, Pato Donald, Mickey, Tio Patilludo- se dirigen a los
adolescentes y los niños. El mecanismo se repite en la músi-
ca popular. El rock-and-roll surge enlos años cincuenta,com
o
resultado de las transformaciones de la industria cultural
norteamericana y como una expresión musical vinculada
estrechamente a un mercado emergente: los NjÓ
venes
N42.
"Rebelde", N frenético", el rack connota las maneras de ser
de un determinado grupo de edad.
versus fragmentación. No creo que el de-
bate deba ser conducido en esa dirección. Quizá tengamos
que focalizar algo que subyace enlas .dos el
cado. En él, diferencia y estandartzaoón convrven S1o-
crónicamente. En rigor, lo nuevo de este siglo XXI es que el
mercado se mundíalízé. Al atravesar los países, se consolidó
como una instancia fundamental de producción de sentido.
En este aspecto, Adorno y Horkheimer tenían razón. En la
discusión sobre la "cultura de masas", lo que importaba no
eran las masas sino el mercado. Por eso, el emblema de los
tiempos actuales es el consumo, que ya no se restringe a un
41 Lo mismo sucede con la sazp-oper& véase ABen, R, Spetiling of Salp-
Opem Carolina del Norte, Univemty al North Carolina Presa, 1985.
4:2 Véase Peterson, R, 19557ExpIaining the Advent of Rock Mu·
sic",en Popular Music,vol. 9/1,octubrede 1990.
100
CULTURA, COMUNICACIÓN Y MASA
espacio de intercambio. Esta función, cumplida durante un
momento de la implicaba una apropiación uti-
litaria de los objetos. Estos servían algo, eran adquiridos de
acuerdo con sus características objetivas. El consumo se fun-
da hoy en la 'inutilidad". Los objetivos son portadores de
un valor 'saaó' (diría Durlcheim), Ysimbolizan comporta"
mientos y distinciones sociales. En su ámbito, los individuos
construyeo sus identidades, comparten expectativas de vida,
modos de ser. El mercado es, por lo tanto, una instancia de
socialización. Aliado de la familia, la religión y las naciones,
modela la personalidad de los hombres. Su influencia es
planetaria, y se desdobla en la marcha de la modernidad-
mundo.
Los primeros escritos sobre las sociedades de "masa" su-
brayaban esa dimensión socializadora, que, sin embargo,
quedó en un segundo plano. Debemos recuperarla y situar-
la en el nivel mundial. El consumo se revela así como una
ínstítucíéa formadora de valores y orientadora de la con-
ducta; genera una ética específica, al desplazar los princi-
pios de la esfera del gran arte y de las culturas populares.
Buena parte del debate acerca del "fin" del arte puede leerse
desde esta perspectiva. En rigor, sería insensato decir que el
arte desaparece en el contexto de laposmodernjdad, apenas
ocurre la declinación de su legitimidad. La esfera erudita ya
no posee la autoridad que disfrutaba anteriormente. Nuevas
fuerzas sociales le hacen competencia El espacio del merca-
do y del consumo se tornan así lugares en los cuales se en-
gendran, y comparten, patrones de cultura. En ellos, en
escala mundializada, se materializan las fuerzas socialmen-
te hegemónicas.
Multitud, masa, ronsunw. El primer término de esa secuen-
da cayó en desuso, quizá llegó el momento de abdicar del
segundo. La importancia de los medios de comunicación1\0
deriva.del hecho de ser de "masa". Debemos perdbirlosoomo
intrínsecos de la modernidad que se tornó mundo; conectan
las partes dispersas en la sociedad global, y las articulan en
un mismo proceso. Lo mismo puede ser dicho respecto de
101
OTRO TERRITORIO
la cultura. No me parece conveniente pensarla entanto
sificaei6n". Fstandarización Ydiversificación no
sos excluyentes. En este sentido, cultura y de
"masa" son nociones de poco provecho analítico.
narlas no significa, sin embargo, que.su
agotó debido al debilitamiento de la SOCIedad mdustrial. NI
que fueron superadas por laflexibilidad de las tecno1oglas y
la segmentación del mercado. Vunos que ese tipo de expli-
cación es insuficiente. Yodiría, simplemente,
a Lévi-Strauss, que "masa" ya no es una buena categona
para pensar.
102
DIGRESiÓN: CULTURA, CIUDADANIA y POLITICA"
Inicio mi reflexión con una pregunta: zqué entender por po-
lítica? Sin lapretensión de dar una respuesta definitiva, creo
que es posible comprenderla como un tipo de actividad que
se desarrolla en el ámbito de un dominio específico. El obje-
tivo de la cienda política (sea alcanzado o no) es, justamente,
el de revelar la lógica de este espacio, haciendo inteligibles
las acciones de los individuos que actúan en él, así como las
Instituciones y los intereses que las sostienen. Se supone, por
lo tanto, la existencia de un horno politicus, que se comporta
de acuerdo con metas estrictamente racionales, claramente
determinadas 00 que no significa que no pueda equivo-
carse). En este caso, la esfera de la política constituye una
especie de subsistema de la sociedad, con reglas y funciona-
miento propios. Se puede decir que el "hacer política" se
arraiga en determinados lugares: sindicatos, partidos, esta-
dos, movimientos sociales. Allí se encuentran, pragmática-
mente, los contornos físicos de la actuación de los agentes.
En las sociedades contemporáneas, la política constituye
una esfera especializada Su autonomía puede ser descrita
corno el resultado de un largo proceso de racionalización,
para hablar en términos weberianos. Ensu interior se reali-
zan y confrontan las ideologlas ylos programas partidarios,
las intensiones y los proyectos de los miembros de una co-
munidad. Por eso, los que "hacen política" hablan de estra-
tegia: un cálculo, una tentativa de maximizar las acciones,
en la realización de un objetivo dado. Poco importa, en
nuestra discusión, que los objetivos propuestos o los mé-
todos empleados sean más o menos adecuados. Subrayo
apenas, que la estrategia se vincula con una cierta capacidad
de la mente de desprenderse de la realidad inmediata, plan-
teando los problemas a mediano y largo plazo. El cálculo
• Traducción: Ada Solari.
[ 103)
OTRO TERRITORIO
requiere, entonces, la existencia de un grupo de personas
capaces de llevarlo a cabo. La política, como la religión, ne-
cesita especialistas: se realiza a través de una "minoría
actuante", No utilizo el términoen el sentido negativo, no
estoy sugiriendo una posible crlllca a las prácticas antide-
mocráñcas. Sólo lo empleo para designar la presencia de es-
tratos dedicados a un determinado tipo de actividad.
Evidentemente, hay unagama de especializaciones. Por
ejemplo, las diferencias existentes entre la 'dirección' y la
"base" de un sindicato o, tambiénentre el liderazgo de un
movimiento social, cuya duraciónse agota cuando las rei-
vindicaciones obtienen respuesta, y los 'intelectuales orgání-
ros" de un partido.No obstante, a pesar de las diferencias, esos
agentes participan en un mismo universo que, de manera
prosaica, llamamos el 'mundo de la política". Los polfticos
poseen, por lo tanto, una identidad. Las concepciones que
sostienen son, por cierto, dispares y antagónicas, y varlan
desde e! cinismo abierto hasta los ideales democráticos. Pero,
presumimos, su conductaestá gobernadapor esas concep-
ciones. Lacoherenciaentrela acd6n idealizaday los valores
estágarantizada por ciertaética; los objetivos propuestos están
influidos por las ideologias y las idiosincrasias pecsonales.
Sin embargo, la polftica posee una pecoliaridad: se reali-
za en el seno del Estado-nación. Fundamentalmente, ese es
el terreno en el cual florece. Elecciones, disputas partidarias,
conflictos sindicales, desequilibrio económico, distribución
de larenta,son problemas planteadosen suhorizonte."Ha-
cer política" significa, prioritariamente, ocuparse de temas
planteados en su interior. Inclusolasincursionesque sobre-
pasan sus fronteras confirman su centralidad. Es el caso de
las relacionesinternacionales. Cadapaís, en funciónde SU!;
intereses y de su capacidad de persuasión económica y mí-
litar, actúa (al menos en teorla) de forma independiente de
los otros. ¿Qué sucede a partir de la g1obalización?
En los paises delllaroado "Thrcer Mundo', hasta mediado
de siglo, la construcción nacional eraconsiderada una uto-
pía. Cadapaísidealizaba sus metas en el contextode su rus-
104
DIGRESiÓN: CULTURA, CIUDADANIA Y.POLlTICA
toria particular, de su identidad. El proyecto nacional galva-
:uzaba la tuerza y la imaginación de los hombres. Digo
P'?Y
ecto
en elsenñdosartreano, poesla búsquedadelSer
nactonal se. confundía con la lucha por la autenticidad. La
nación se SItuaba, por lo tanto, en e! futuro, era algo inaca-
bado; su configucación idealizada contrastaba con el pre-
sente, con el subdesarrolloy las colo-'-"--.
imperialistas. -.,.- o
que hoy las cosas son diferentes. El Estado-nactón
perdió e! monopolio de conferir sentidoa las acciones colecti-
vas. Debe con otras instancias Yenfrentar las con-
tradicoones mternas del propio proceso de g1óbalización.
Con no quiero decirque su actuación sea innecesaria o
prescmdible. Es concreta. El Estado-nactón es por cierto uno
de los actores importantes de este "nuevo mundiar
Pero hablar de proyecto, como se hacia antes es mezclar
tantos. ;videntemente, lodopals debe (o deberla) te-
programa nacional", atravésdel cual racionaliza su
ínsercíén en el concierto de lasnaciones.Hay quecompren-
der esto. Una propuesta programática no es un 'proyecto',
una filosofía suficientementecomprensivacomo para abar.
caroe! y la mente de los hombres. Por buena quesea
su no posee fuerza utópica. Es fruto de la ponde-
racony de las oportunidades. Lautopía nosabre unaventana
hacía el futuro, es una proyecciónimaginaria: su sustancia
es de otra naturaleza. '
Peroes posible radícalizar aún mas la argumentación. Las
transformaciones de! ooncepto de espacio tienen imp/icacio-
nes en la propia esfera de la poIftica, pues e! Estado-nactón
deja de ser su unidad elemental Si,de hecho.estamos viven-
do un de constituciónde una sociedad gl()bal, esto es,
de un con¡unto de relaciones socialesquese estructuranen e!
nivel planetario, cabe la pregunta: <cuáles e!1ugar de la po1f-
tica? ¿Lacentralidad de! poder se concentra aún en e!interior
de las naciones o se desplaza bada fuera de ellas?
. Quiero,dejar en claro mi pensamiento. No me interesa
discutirel fin' del Estado-nación; como ya afirmé anterior-
lOS
OTRO TERRITORIO
mente, no me parece que sea la manera más correcta de en-
caminar el debate. La cuestión mayor tiene que ver con su
centralidad. Pienso que el movimiento de desterritorializa-
ci6n no se circunscribe apenas a las dimensiones económi-
cas y culturales. También penetra en la política, que, en este
sentido, ya no se puede encuadrar en sus antiguas fronte-
ras. En cierta forma, existen indicios que nos permiten
hablar de una "sociedad civil mundial". El movimiento eco-
lógico es un ejemplo de esto. Su referente, la Tierra, es sufi-
cientemente abarcador como para comprender al planeta
como un todo. Yodiría que es una expresión heurística del
movimiento de globalización. Pero es necesario tener en cla-
ro que su amplitud, así como las promesas que encierra, son
insatisfactorias. De forma preferencial, la política continúa
siendo una práctica demarcada por las imposiciones nacio-
nales. Partidos, sindicatos, gobiernos, movimientos sociales,
sólo poseen validez en su interior. La globalización plantea,
por lo tanto, un desafío. ¿Cómo imaginar la política dentro
de parámetros universales y mundializados? La premisa
fundante del pensamiento político era que lo universal se
realizaría en el ámbito de cada país. Democracia, justicia,
igualdad, libertad, eran valores que serían vividos en un te-
rritorio específico. Los ideales de la Revolución Francesa im-
plicaban universalidad y nación. Ese fue el fermento de las
luchas anticoloniales. Esta conjunción se escindió. Por lo
tanto, los principios de la ciudadanía, para expresarse, de-
ben ampliar su alcance. La modernidad-mundo exige que la
política sea pensada como universalismo y mundialidad.
Confinarla a su lugar tradicional es pasar por alto la centra-
lidad del poder.
Ya observé que la política constituye una esfera especia-
lizada de la vida social Puedo añadir abora: zes la política el
dominio exclusivo, o preferencial, de la conducta política?
¿No existen otras instancias que pueden, confrecuencia, en-
trar enconflictocon ella? Más aún, puede ser planteada otra
dificultad enrelación conlos valores: ldemocracia, igualdad
y ciudadanla son ideales restringidos a las ideologlas políti-
106
DIGRESiÓN: CULTURA, CIUDADANfA y POLlTlCA
cas o se encuentran generalizados en la sociedad? Dicho de
otro modo: llos movimientos políticos tienen laprimacía de
formularlos o deben confrontarse con otras perspectivas, a
menudo perversas, de esos mismos principios? En verdad,
cuando pasamos de la esfera especializada a la sociedad
como un todo, los dilemas se vuelven más agudos. En rigor,
las prácticas sociales no estánorientadas sólo por la concien-
cia poütica; están atravesadas por las influencias más diver-
sas. Por cierto, algunas personas poseen un conocimiento
político mayor que otras; pero en grupos diferenciados y
mayoritarios de la sociedad, este esclarecimientose manifiesta
de manera difusa y a veces ni siquiera existe. Lo que sugiero
es que la política abarca un espectro restringido de las rela-
dones sociales. Varias dimensiones escapan a su autoridad.
Esto nos conduce a otro orden de cuestiones. Es necesa-
rio indagar cuáles son las instituciones que, másalJá de la
política, socializan a los individuos, definiendo normas de
conducta y comportamiento. Sabemos que la religión y la
familia cumplen ese papel desde hace tiempo. Se trata de
instancias tradicionales cuya influencia es diferenciada. La
familia educa a un grupo restringido; la religión a un grupo
más amplio, aunque no alcance a todos los miembros de la
sociedad -la contemporaneidad está marcada por la plura-
lidad religiosa (excepto en los países donde la separación
entre la religión y el Estado no se concretó plenamente}-.
Existen, sin embargo, dos instituciones cuya importancia es
capital en el contexto de las sociedades modernas: laescuela
y los mass-media. La escuela tiene, de hecho, una inflexión
nacional. En principio es vista como el lugar de educación
de "todos", de las clases y los grupos sociales más diversos.
Por eso, en países como Francia, Inglaterra, Alemania y los
Estados Unidos, ya desde el siglo XIX, la educación cumplió
un papel fundamental en el proceso de construcción de la
nacionalidad. Enseñó al campesino, al obrero y al industrial,
modo y nociones comunes -ciudadanía, cultoa la patria, hé-
roes nacionales, etc-. Por su parte, los mass-media son más
recientes. Si bien es posible encontrar rastros de su desa-
107
OTRO TERRITORIO
rrcllo en el siglo pasado, hasta mediados del siglo xx, con
excepción de los Estados Unidos, no se conocían aún las so-
ciedades de "mesa". Los mass-media también contribuye-
ron a la formación de las identidades nacionales, al divulgar
Yreforzar una cultura popular similar entre los individuos,
principalmente en América Latina, donde, todavía hoy, la
presencia de la escuela es débil. Los mase-medía electróni-
cos, al favorecer la oralidad, penetraron más fácilmente
junto a las camadas analfabetas o semjalfabetízadas de sus
países, lo cual sígruñca que son, probablemente, una de las
fuerzas dinamizadoras de esas sociedades.
¿Cómo pensar la interacción y la competencia entre esas
instancias? ¿Son equivalentes? Es evidente que no. Existen
claros indicios de la amplitud de los mass-media. Adiferen-
dade la escuela, cuya actuación se limita a un período corto
y determinado de la vida de las personas, los mass-media se
caracterizan por su duración. En relación con la política,
también son innumerables los ejemplos de su influencia.
Aquello que Uamamos •opinión pública", difícilmente po-
dría ser el resultado de la actuación de los partidos, que, al
final de cuentas, tienen una audiencia estrecha fuera de su
campo especifico. Sólo una ilusión democrática podría lle-
varnos a pensar que "todos" se interesan igualmente por la
política, como si los hombres, a pesar de sus condiciones de
clase, de su capital cultural, pudiesen expresar sus inquietu-
des en términos de una opinión, clara y bien definida, sobre
temas tan diversos (Bourdieu tiene razón cuando afirma
que la 'opinión pública" no existe). En cambio, los medios
de comunicación cuentan con otros mecanismos. Alcanzan
a la masa de la población y a segmentos diferenciados del
mercado. Sus comentaristas son intérpretes que articulan el
mundo de la política con el granpúblico. 'Iraducen y, eneste
sentido, alteran, modelan, las propias informaciones con las
cuales trabajan.
Pero hay más. La importancia de los mass-media radica
en que no se limitan a las fronteras establecidas de la políti-
ca; se dedican a un conjunto de actividades que envuelven
100
DIGRESIÓN: CULTURA, CIUDADAN(A y poLinCA
dimensiones diferentes de la vida humana -información,
entretenimiento, ficción, etc.-. Y lo hacen de manera conti-
nua, permanente. Su rutina -a través de los diarios, la teIe-
visión, la radio, la publicidad- garantiza la conformaciónde
las personalidades. De ahí deriva su superioridad respecto
de los partidos y los movimientos sociales. Las cuestiones
relativas al poder son difundidas de forma abarcadora y di-
luidas como cotidianidad. De esta manera, su capacidad de
penetración se amplía, y deja de estar limitada a un uni-
verso particular, habitado sólo por aquellos que, de algún
modo, profesan un conocimiento-esotérico.
No pretendo afirmar que los medios de comunicación
son la fuente de todo poder. Ni tampoco que la industria
cultural posee un potencial ilirnitado de manipulación de
los individuos. Sé que los grupos sociales leen, asimilan y
utilizan lo que es vehiculizado por esos medios. Por otro
lado, la sociedad es el cruce de un conjunto de instituciones
competitivas entre sí. Perono caigamos en una ilusión. La
existencia de la familia, la escuela y la religión, tampocoim-
plica la unidimensionalidad de la conducta. Peroesto nosig-
nifica que su papel sea despreciable. Los rnass-media, en la
medida en que se acoplan al propio desarrollo de la mo-
dernidad-mundo, son sin duda un espacio de definición de
normas y de legilimidad. Su autoridad modela las djsponíbt-
lidades estéticas, las expectativas de vida, las maneras de ser;
Dejemos de lado, por un momento, las instancias de so-
cia1ización, para focaIizar otros aspectos del problema. Ya
había planteadoel interrogante acerca de los valores: enqué
medidanose definiríanymodificarian,en el senadela propia
estructuración de la sociedad. Esto es, fuera de la esfera pro-
piamente política. Un ejemplo: la idea de trabajo. Existe, en
la actualidad, una discusión importante acerca de suMeen.
tralídad", Los sociólogos, al analizar la disminución numé-
rica de la clase obrera, la deslocelísacíén de las unidades de
producción, la robotización, la especialización de los em-
pleados, la tercerización de los servidos, intentan compren-
der cómo la infraestructura industrial se articula con la
109
OTRO TERRITORIO
emergencia de un capitalismo flexible. Esta literatura es im-
portante y sugestiva.
No obstante, creo que es posible plantear el debate en
otros términos, diría incluso civilizatorios. Desde esta pers-
pectiva, salta a la vista un elemento. HistóricaIDente,.antes
de la Revolución Industrial, el trabajo nunca fue considera-
do por el conjunto de la sociedad como un valor en sí. la
antigüedad clásica, entre los egipcios, los mesopotámícos,
los griegos y los romanos, siempre fue superado por el.arte
militar. El trabajo era una actividad de los siervos. Esta SItua-
ción se repite en el Antiguo Régimen. Para la aristocracia
las cortes europeas, la ociosidad era el ideal por excelencia;
orientaba la ética cortesana, al impulsar el lujo y las formas
de civilidad. No podemos olvidar, además, que en muchas
sociedades americanas, el esclavismo permaneció hasta el
final del siglo XIX. Por lo tanto, es sólo a partir de la Revolu-
ción Industrial que el trabajo se toma un ideal cívilizatorio.
Tal vez fue Hegel uno de los primeros pensadores que lo
considerócomocategoría filosófica fundamental de todo un
sistema de ideas. Vemos, de este modo, la traducción, en el
plano intelectual, de algo que es sedal. De hecho, la socie-
dad que nace en el siglo XIX se organiza en tomo del trabajo
_particUlarmente, el Por y las
utopías de esta época
10tienen como referencia. El trebejo es Igualmente VItaltan-
to para el burgués como para el obrero; es elemento
nodal, que fusiona las diversas partes de la sociedad en un
todo relativamente cohesionado.
Sin embargo, en algunos países, ya desde fines del siglo
XIX, en consonancia con la segunda revolución industrial,
este tipo de ética sufre un desgaste. En principio, sólo en
una clase social: la burguesía. Cuando Pau1 Lafargoe recla-
ma el 'derecho a lapereza', se refiere expllcitamente a estos
cambios. Segfin su interpretadón, los burgueses fueron los
responsables de la valoración excesiva del trabajo, ya que
esto era de su interés. Entre tanto, esa creencia, a la cual ha-
bía sido fieles en el pasado, no era más respetada por los
110
DIGRESiÓN: CULTURA, ClUDADANfA y POLlTICA
burgueses, quienes había pasado a favorecer el lujo, el ocio,
los viajes, las visitas a los balnearios y el gusto fácil por \os
objetos. Thmbién Veblen, cuyo punto de vista política es dia-
metralmente opuesto al de Lafargue, acusó, en el cambio de
siglo, a los industriales americanos de ociosos. Ellos se ha-
brían convertido a la "vida conspicua" de la ostentación, y
abandonado los principios morales, los fundamentos ascé-
ticos de la racionalidad empresarial. Estos cambios serían
poco significativos si se limitasen al universoburgués. Entre
tanto, revelan una dimensión sustancial de la sociedad en
,
particular, la emergencia de lamisma idea de consumo, que
es distinta de la de lujo. En principio, la idea de consumo se
aplica exclusivamente a las clases acomodadas, y por esta
razón, el no trabajo es un tema poco relevante para otras
clases sociales -proletariado, campesinado y clases medias-.
Pero, pocoa poco, lapresencia del "tiempolibre" se extiende
al conjunto de la sociedad. El ocio se transforma, incluso, en
una reivindicación de las clases subalternas (disminución de
la jornada de trabajo).
Estos cambios son profundos y envuelven tanto a la esfera
económica, como a lacultural El advenimiento de una socie-
dad de consumo desplaza la preponderancia de la ética del
trabajo. Si ésta era, anteriormente, percibida como unincen-
tivo para larealización personal, ahora las cosas se modifican.
El trabajo es visto comoalgo martirizante, undesperdiciode
las energías individuales. Poco a poco, se va tornando hege-
mónica una ética hedonista, egocéntrica. No se trata de una
cuestión numérica; del volumen de trabajadores de las fá-
bricas flexibleso de la producción multiplicada por el factor
de las nuevas tecnologías. Tampoco de la contrapartida per-
versa de este movimiento --el desempleo-e Evidentemente,
no tiene sentido decir que el trabajo N acabó" --esto no es ver-
dad ni siquiera para las civilizaciones de la antigüedad-o Lo
nuevo, y que abarca a la totalidad de la vida social, es que
los puntos de referencia son otros. El hombre contemporá-
desplazó su expectativa de realización haciaun espacio
imaginario. Lugar onírico, cuya materialidad se concreta en
111
OTRO TERRITORIO
actividades como viajar. salir de vacaciones. ir al cine, pa-
sear,. etc. En este cuadro. el mundo del trabajo. vivido antes
en su dimensión colectiva, perdió su poder de convocatoria.
Poco importa, para nuestro debate. que no todos tengan
'derecho a la pereza" (eso, por cierto no es verdadero), o
que las personas apenas crean que su realización se comple-
te en este contexto. Esta es una 'i1usión sedal", verosímil y
colectiva. Estamos. pues. en presencia de una creencia so-
cialmente válida, arraigada en los individuos.
Los cambios que señalé son de naturaleza cultural, pene-
tran en todos, más allá de las clases sociales y las inclinacio-
nes personales. Se puede discutir su alcance y su extensión.
Pero una cosa es cierta: los valores, las expectativas, las legiti-
midades. son dimensiones internas de la vida social; revelan
la existencia de un orden. injusto y desigual, pero con capa-
cidad real de articulación de los hombres. Lo que ocurre es
que ya no se limita a esta o aquella sociedad. El proceso de
globa1ización irá extendiendo ese orden al conjunto de los
pueblos del planeta-loqoe refuerza su autoridad-. Entre tan-
to. en ese universo imaginario, en el cual se entrecruzan re-
ferencias culturales desterrítorialízadas, la democracia. la
ciudadanía y la igualdad están marcadas por la instrumen-
talidad prevaleciente en la estructura y en la óptica del
mercado. Cito, al azar; un autor, cuya comprensión de la pos-
modernidad me interesa (desde el punto de vista ideol6gico):
"Como fenómeno cultural, e! posmodemo es siempre diffcil
de ser entendido, debido a la discontinuidad Yla variedad
de estilo. El eclecticismo es el estilo natural de la diversidad
cultural, y existe una razón parae!incremento de!pluIatismo
en nuestra era: el posindustrialismo, que sucede al mundo
moderno fundado en la industria, es unificado instantá-
neamente por las tecnologías actuales. El cambio es ca-
leidoscópico y simultáneo -de la producción en masa a la
segmentada, de una cultura de masa integrada a la frag-
mentaciónde los gustos, de la fabricación repetitivae ídén-
112
DIGRESIÓN; CULTURA, CIUOADANIA y POLlTlCA
tica de objetos al cambio rápido de vanos objetos,. de
pocos estilos a varios géneros'".
El ,:"undo en que vivimos es, por 10tanto, plural Enél,
los objetos. las ideas y los gustos se encuentran "democráti-
dispersos. O. comoañade el autor: "'Enla sociedad
no hay por qué noesperar el crecimientode este
Comparemos lasituación con la, ideológicamente
neutra, industria automovilística. Allí encontramos la mis-
ma proliferación de opciones: en América, durante la era
moderna, se reduclan al Ford y el Chevrolet, blancoo negro.
AJ:'ora. se puede escoger entre 750 modelos de autos y ca-
rruones, y, anualmente, entre innumerables colores". Plura-
lidad significa. pues, diversidad de objetos. Esta no es una
concepción particular de un autor. Se encuentra diseminada
entre los empresarios de las trasnacionales y. yo añadirla,
entre las ?aseS mundialízadas. Sin embargo. esta
comprensión poco mgenua de las cosas tiene consecuendas.
Democracia se toma sinónimo de acceso a un gran número
de productos; libertad, de posibilidad de elecciónentre múl-
tiples rubros. La metáforadel supermercado adquiere así una
connotación política, 'Ser Iíbre" se desvincula de cualquier
Ideal de justicia, igualdad y derechos sociales. El ciudadano
mundial, que no está satisfecho con los límites del Estado-
nación, es aquel que participa de este universo. Su ciudada-
nía es fruto de su inserción social. de su modo de vida.
Ciudadanía y ronsumo. ¿Nos encontramos ante universos
¿Es posible una interacdón entre ellos? A pn-
VISta, no. La ética ciudadana se choca con las exigen-
eras de una postura hedonista. Esto nos obliga, entonces, a
de reflexión una conclusión profundamente pe_
srrrusta: la Impenetrabilidad del consumo por los ideales
democráticos. El impase podría sortearse si el consumo es
como una ideología, como expresión "distor-
sionada'" de una situación .determinada; pero sabemos que
1 Jenks, Ch., Whatis Post-MDdemism?
113
OTRO TERRITORIO
se trata de una práctica social, de un imperativo categórico
de la vida social.
Creo, sin embargo, que es posible plantear la cuestión de
otra manera. Sin la intención de eludir las contradicciones
ya mencionadas, se puedenmatizar algunos aspectos. Deje-
mos, por un momento, la discusión sobre los valores y la
ética, para detenernos en el consumo como un hecho ~ t u ­
ral Eso nos permite comprenderlo desde otra perspectiva.
Hay que subrayar que, al contrario de la idea de "masa", el
consumo no es algo homogéneo, pues se estructura en fun-
ción de las divisiones y las fragmentaciones existentes en la
sociedad. Los individuos, así como las colectividades, le
confieren sentido, otorgándole a menudo un significado
que se encuentra "fuera" de su "verdad". Ocurre, pues, una
disyunción entre la lógica de los objetos (para hablar como
Baudrillard) y su uso (esle es el aspecto que intentaba com-
prender Micbel de Certau cuando se refería a la "táctica").
Como dimensión de la cultura, el consumo es trabajado por
los diferenles grupos y clases sociales. En él se entrecruzan
identidades e intenciones diversificadas. Esto es, en su inte-
rior se manifiestan públicos, universos, heterogéneos y djs-
tintos. El problema consiste encalificarlos. Queda, entonces,
la pregunta: zen qué medida pueden conformar un "espa-
cio p6blico", un lugar en el que prevalezca un entendimien-
to contrario a los valores hedonistas y a la instrumentalidad
del intercambio?
Una respuesta excesivamente optimista consiste eniden-
tificar consumo y ciudadanía. Ésta se encuentra a menudo
en laliteratura mercadológica que, a cualquier precio, busca
justificar ideológicamente su existencia. Desde esta óptica,
el principio de ciudadanía pierde sustancia, es un mero atri-
buto del mercado. Pero, tomando en consideración la poro-
sidad de las relaciones sociales, es plausible otro tipo de
solución. Afirmar: la ciudadanía también se ejerce enel mer-
cado. Un ejemplo: el movimiento de los consumidores.
Ellos exigen el cumplimiento de determinados derechos
dictados enrelación con un patrónde atención y una expec-
114
DIGRESIÓN: CULTURA. CIUDADANIA y pOLlnCA
tativa consolidada. La defensa del consumidor se contrapo-
ne, así, a la eventual arbitrariedad de las empresas. Otro
ejemplo: las clases trabajadoras y los miserables excluidos, o
parciabnenle excluidos, del consumo. Es posible considerar
que ellos tengan el derecbo de adquirir ciertos productos
básicos. Esa postura, en el plano del derecho, desplaza un
presupuesto anterior, según el cual el consumo está regido
apenas en función de la dísponíbíjídad económica de cada
uno. Por esta vía, tiene lugar una reivindicación política,
cuya configuradón se inserta directamente en el contexto
del mercado. Más aún: algunas minorías, al apropiarse de
~ ~ y ~ ~ ~ ~ d ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ m
determinadas circunstancias, articularlos a sus demandas
particularizadas. Resemantizados, expresan una voluntad
colectiva ajena a la lógica dominante.
Sin embargo, debe quedar claro. Decir que la ciudadanía
también se ejerce en el mercado es diferente a afirmar que
el mercado es el lugar de su realización. Debemos pensar
la ciudadanía como un conjunto de valores que se actuali-
zan en espacios diferenciados -en la política, en la vida
cotidiana, en los medios de comunicación, en la vida públi-
ca, en fin, en el consumo-. El ejercicio de la ciudadanía no
se confunde con el territorio en el que se realiza. Perosería
ingenuodamos por satisfechos con una respuesta fácil.Laso-.
lución hallada aparenta resolver, por cierto, algunas dificul-
tades anteriores, pero reafirma otras. La ciudadanía, como
práctica social, requiere que los individuos posean concep-
ciones, al menos aproximadas, de la libertad Yla democracia.
Más aún: los valores compartidos deben penetrar su cultura
y sus vidas. Dicho en la jerga sociológica: se espera que un
concepto de una esfera especifica de la sociedad pueda ser
generalizado. ¿En qué medida esto es verdadero? Pues la
propia sociedad remodela los valores y los redefine, ade-
cuándolos a las necesidades y los intereses de las fuerzas
sociales en conflicto.
. Ahora puedo retomar el hílo de mi argumentación ini-
cial. En las sociedades contemporáneas, la esfera de la poIí-
115
OTRO TERRITORIO
tica es, sin duda, un espacio preferencial para determinados
tipos de acciones. Esto no significaafirmar que la sociedad
se constituye a partir de sus intendones-aunque esa sea, tal
vez, la ambición de todo discurso poñtíco-. Al contrario, es
más sensato afirmar que la sociedad es la expresión de un
todo más amplio. Sucede que las relaciones de poder se des-
doblao en forma diferenciada junto a las instancias sociales.
El universo de la política las considera dentro de su visión
espedfiea; entre tanto, otras instituciones las tratan como
parte de un contexto múltiple y diversificado. En éstas, la
política está presente como poder, pero di1uida enel seno de
la cultora. En este caso, es difícil restringirlas a las fronteras
de la M ciencia política".
Los partidos, los movimientos sociales, las ONGs, los sin-
dicatos, el Estado, no poseen el monopolio de la defuúción
de lo que debería ser la conducta política. En la mejor de las
hipótesis, son participantes de un juego de fuerzas. No obs-
tante, curiosamente, tanto los que "hacenpolñíca", como los
que se dedican a comprenderla, parecen apartar tales incon-
venientes. Un conjunto de situaciones problemáticas son
dejadas, así de lado, como si por principio, fueran secun-
dariasen el orden de la explicación formulada. Th1 vez por
esto las interpretaciones propiamente políticas de la socie-
dad son a menudo insatisfactorias. Al focalizar un determi-
nado tipo de acción, olvidan que el homo politicus es una
abstracción construida por aquellos que se dedican a en-
tenderlo. En verdad, Jos individuos están penetrados por
intenciones diversificadas; ellos son el resultado de tenden-
cias que los atraviesan y los constituyen. El análisis de las
relaciones de poder penosamente puede ser limitado a un
universo específico. No basta con establecer los mecanismos
de interacción entre dos esferas --cultura y política- como si,
de hecho, existiese una separación de esos campos. Se trata
de unartifido reconfortante para el desarrollo autónomo de
algunas disciplinas académicas, pero favorece, por cierto,
una malacomprensión de la realidad.
116
SOBRE LA IIUNDIALIZACIÓN
y LA CUESTIÓN NACIONAL
la noción de Estado--nadón ha perdido su Cá-
pacidad de definición del sentido de la vida social:
por un lado, el proceso de gIobaJizartón "libera'" las
identidades locales del peso de la cultura nacional
(por ejemplo, lasculturas populares que nunca fue-
ron plenamente integradas a la formad6n nadonal
poseen ahora un espacio nuevo, aunque confIíeti..
vo, .para manifestarse); por otro lado, surgeen el
honzonte cultural mundializad.o la posibilidad de
estructurar identidades trasnadonales: es el caso
del consumo.lCuál es el destino del Estado-nactón
enel mundoglobalizado? OI.ficilmentese puede es-
a lapregunta. Pero la respuesta no es sencilIa.
Quizá una forma de abordarla sena cambiar su for-
muIadón: zcuates son los límites del proceso de
gI_6n1
1. "Sólo el capitalismo consiguió generar una cultura verda-
deramente nacional de todo el pueblo pasando por sobre los
estrechos límites de la demarcación aldeana Lo consiguió,
arrancando a la población de su filiación local, cambiándola
de lugar en el proceso moderno de formación de las clases Y
de las profesiones. Lo llevó a cabo a través de la democracia
es su y también a través de la escueh
na, del servJOO militarobligatorio Ydel sufragio igualitario".
Estaata de Otto Bauer tiene el mérito de subrayar dos aspec-
tos que me parecen centrales en la constitudón de las socie-
dades nacionales. Primero, su novedad histórica. Aunque
sea posible describir el pasado de Europa occidental, o por
1 O. Bauer, ÚJ cuestióndelasnacionJ¡lidades YlassociIlldemocnu::itJ XXI
1........ ,,,,"6"'" ,
1l:lUU.J, 7'7, p. 103.
[ 117)
OTRO TERRITORIO
10menos de una parte de ella, en términos de la
de un Estado centralíeadoc que detentaba el monopolio de
la fuerza en un territorio físico delimitado, difícilmente po-
dríamos considerarlo un Estado-nación. Evidentemente,
como nos muestra Norbert Ellas, la integración de monopo-
lios como Francia e Inglaterra, presuponía un grado de pre-
dominio de la autoridad de la corte en relación con los
poderes regionales'; de hecho, el Estado iluminista disponía
de medios coercitivos y administrativos para imponer la vo-
luntad real. Sin embargo, carecía de unconjunto de factores
para que pudiésemos definirlo como nacional. La integra-
ción postulada es verdadera desde el punto de vista buro-
crático y militar, pero encubre la diversidad cultura! y la
fragmentación existente en otros niveles. Recordemos uno,
el mercado nacional, fruto de la Revolución Industrial y des-
conocido en el Antiguo Régimen. Hasta entonces, el capita-
lismo mercantilhabiacircu.nscritOlosintercambios al mercado
externo. Por eso Marx considera que es solamente con la
emergenda de la sociedad industrial que se llega a! fin de
los resquicios medievales, es decir, de las fuerzas centrípetas
que impedian la formación de una sociedad integrada y ar-
ticulada a un centro, el Estado-nación. Integración que desde
entonces se extiende a las dimensiones políticas, económi-
cas y culturales y no sólo a laviolencia ffsíca o a los dictáme-
nes de la burocracia real.
Los pensadores del siglo XIX tienen conciencia de esos
elementos nuevos. Renan parte del principio de que la na-
ción es u algo nuevo enla hístoría" de los hombres", Esoes lo
que los lleva a construir su razonamiento en hisU:
ricos. Su argumentación se inicia con las orgaruzacrones tri-
bales las ciudades-Estado, los imperios, para culminar con
, .
la llegada de la sociedad nacional Hay en esta gradación
cierta tentación evolucionista, pero incluso entre aquellos
2 VerN. E1ias: El proresocivilizoJor (Vol. 2), zahar, Río de janeíro, 1993.
3 E. Renan, Qu'ea-cequ·une TUltion?, Presses Pocket, París, 1992.
118
SOBRE LA UUNDIALlZACIÓN y LA CUESTIÓN NACIONAL
que tratan de escapar a su imposición, se llega a considerar
a la nación como una forma acabada y "superior" de la or-
ganización social'. Mirando el pasado, ella surge como sinó-
nimo de civilización moderna, como un hecho inexorable
del devenir histórico. Los pensadores del siglo XIX legaron
al siglo XX una confianza excesiva en este aspecto, como si
la rueda del tiempo se hubiese inmovilizado fijando para
siempre nuestras vidas. Si insisto en ello es para recordar
que las discusiones actuales sobre la "declinación" del Esta-
do-nación tienen implicaciones que sobrepasan el terreno
político. Lo que está en juego es lanación en cuantoforma-
ción social particular, como estructura capaz de soldar a los
individuos y sus destinos en el contexto de un territorio es-
pecífico.
2. La segunda parte de la cita de Bauer se refiere al "cepí-
talísmo moderno". Él quiebra las fronteras tradicionales,
arranca a los campesinos del peso de su vida aldeana. El
surgimiento del Estado-nación se articula, por lo tanto, a la
Revolución Industrial. Creo que fue Gellner, entre los au-
tores contemporáneos,' quien más insistió -a mi modo de
ver correctamente- en este aspecto'. El mundo nacional es
fruto del industrialismo, de un tipo de formación social que .
proporciona la movilidad, una de sus principales caracterís-
ticas. En este sentido, la sociedadindustrial, que es nacional,
se diferencia radicalmente de las sociedades agrarias del
pasado en las que los límites entre las culturas, entre los
intercambios y las fidelidades políticas se encontraban
confinados a regiones particulares. El mundo del Antiguo
Régimen estaba constituido por unidades autónomas, di-
ferentes entre sí. Existía un universo campesino cuya espe-
cificidad se Iraduda en el campo de la cultura, de la política,
4 Ver, por ejemplo, Merceí Mauss, "La Nation" en Oeuvres (tomo ID),
Minuit, Paris, 1969.
5 Ver E. GeUner, Naciones Ynm:iona1ismo, Alianza, México, 1988.
llS
OTRO TERRITORIO
de la religión y de la economía. La Revolución Industrial,
conjuntamente con las revoluciones políticas, rompe este
cuadro; eliminando los estamentos, promueve la circula-
ción de los ciudadanos, las mercaderías, las ideas. La nación
se realiza, por lo tanto, a través de lamodernidad. Es untipo
de organización cuya base material corresponde al indus-
trialismo.
La ecuación nación = modernidad cobra relevancia, tan-
to en los países centrales como en los periféricos. En los pri-
meros, la memoria nacional, construida durante todo el
siglo XIX, tendrá su máxima expresión enel imperialismo. Es
el momento en que Francia, Alemania, Gran Bretaña, Esta-
dos Unidos y Japón redefinen sus posiciones en el contexto
mundial de dominación. Como modernidades sinónimode
civilización, el discurso ideológico es claro: frente a los otros
países, ellos tendrían una misión civilizadora. Pero la ecua-
ción anterior también tiene validez en la periferia, claro que
vista bajo otra luz. Ya no se trata de afirmar lo que es (la
pujanza del capitalismo existente, fruto de la primera y ya
en algunos países, a fines del siglo, de lasegunda revolución
industrial) sino lo que podría ser: En el Tercer Mundo la na-
ción es una utopía, una búsqueda situada en el futuro. Los
movimientos nacionalistas de África a América Latina com-
parten esa perspectiva. Ibr eso nuestros modernistas decían:
para ser modernos es necesario ser nacionales. Mientras
tanto, en ausencia de esa modernidad, la nación sólo podría
ccnñgurarse como un proyecto, algodislocado en el tiempo.
Pienso que lareIaci6n entre nación y modernidad se rom-
pió. Históricamente, podemos afirmar que la nación se rea-
lizó a través de la modernidad y viceversa. Sin embargo
aquella, desde sus comienzos, contenía en su interior un
movimiento propio, una tendencia que difícilmente se con-
finaria a los limites de la realidad nacional. Dicho de otra
forma, la modernidad, como el avance de la historia, se
vuelve mundial; es hoy modernidad-mundo. 000 Bauer
tiene razón cuando dice que el capitalismo moderno, es de-
cir, el que sigue a la primera Revolución Industrial, crea el
120
SOBRE LA MUNDIAL1ZACIÓN y LA CUESTiÓN NACIONAL
espacio nacional. Pero en el proceso de su evolución, ese
mismo capitalismo, al globalizarse, encuentra otras bases
territoriales para desarrollarse. En este caso, parafraseando
a los modernistas latinoamericanos, podrlamosdecir: es po-
sible ser modernos sin, necesariamente, ser nacionales.
3. El debate sobre la cuestión nacional se puede encarar
desde diferentes ángulos. Hay uno, sin embargo, que mere-
ce ser considerado pues permite entender el pasado recien-
te a la luz de las contradicciones actuales. Me refiero a la
categoría de espacio. Ella se transforma radicalmente en el
contexto de mundialización de la cultura. Digo espacio en
el sentido amplio del término, incorporando desde la vida ro-
tidiana hasta los procesos de construcción de identidades.
No puedo, en esta síntesis del problema, extenderme sobre
esos cambios pero pienso que ellos poseen un valor heurís-
tico para el discurso actual. Lejos de vivir un momento de
del espacio, como cree Giddens, o su supera-
cron por las nuevas tecnologías, como piensa Paul Virílío,
seria más correcto decir que está pasando por una fase de
redefinidón radical". Dentro de esta perspectiva. el espado
nacíonal es una -entre varias- de sus dimensiones más am-
plias.
. ¿Qué entender por Estado-nación? Una primera defini-
ción usual entre los cientistas políticos, sería considerarlo
como una unidad territorial polítíco-administratíva en el in-
terior de la cual "todos" los individuos serían ciudadanos.
Pocoimporta por el momento la extensión de esos derechos.
estoy intentando un acercamiento preliminar a la cues-
tión. Por eso decimos en las discusiones sobre movimientos
que en América Latina la "nación aún no se comple-
:0 . frase está directamente asociada a otro enunciado:
la CIUdadanía aún no se realizó". En contrapartida, lene-
6 A. Cíddens, As Conseqllétu:W da ModernidaJe, Ed. unesp, San Pablo,
1991; P. Virilio, critico, Ed. 34, Río de jereíro, 1993.
121
OTRO TERRITORIO
mos la tendencia a pensar que la nación existe "completa-
mente" en los países que vivieron la "revolución burguesa".
En ellos, el principio de ciudadanía se habríarealizado, si no
en su plenitud, por lo menos con un alcance mayor. Pero.es
posible pensar la nación en términos especfficamente socio-
lógicos: una unidad territorial político-administrativa ~ u e
corresponde a un tipo de organización social determina-
da cuyas partes se encuentran integradas a un todo. ¿Qué
sena esa totalidad?, écuál la fuerza de su cohesión? La res-
puesta, obligatoriamente, debe integrar otra dimensión: la
cultura. Radicalizando mi argumentación, diría que no hay
nación sin cultura nacional. Con esto quiero afirmar que los
planos económicos (el mercado) y político son necesarios
aunque insuficientes para la constitución de la entidad na-
ción moderna. Por eso Renan habla de u alma colectiva",
Durkheimde "conciencia coíecüva'", otros de "espíritu" na-
cional Los términos son significativos. Nosremiten al domi-
nio de los universos simbólicos. Basta mirar la historia de las
naciones para percibir la existencia de un mismo orden de
problemas. A pesar de que cada una de ellas se realiza en el
contexto de sus historias especificas, todas responden a una
misma exigencia estructural. La unificación nacional pasa
por la unificación lingüística (necesidad de afirmar la auto-
ridad de una lengua frente a otros idiomas locales), escolar
(implantación delas escuelas primarias Yluego secundarias),
comunicativa (construcción de ferrocarriles, carreteras, en
el siglo XIX difusión de peri6dioos Ydurante el siglo xx lle-
gada de la radio y la televisión), simbólica ("invención' de la
bandera, héroes nacionales, ritos legos de celebración del
Estado).
Ahorabien, ese proceso de integración corresponde a una
profunda transformación dela idea de espado. Los mundos
locales, el de los campesinos o de los artesanos, se modifican
7 Ver, por ejemplo, "L'éducation, sa nature et son role'" en Éducation el
Sociologie, PUF, Paris, 1 ~ .
122
SOBRE LA MUNDIALIZACIÓN y LA CUESTIÓN NACIONAL
radicalmente. Cada uno de ellos vivia dentro de los limites
bien establecidos por sus profesiones, creencias y expectatí-
vas de vida. Esosmundos, material y simbólicamente, poseían
una integridad. una especificidad, encerraban a los hombres,
arraigados a sus lugares de origen, en un "universo de bie-
nes limitados" (para utilizar una imagen de G. Poster). La
nación requiere, por lo tanto, el desarraigo de los individuos
de sus localidades y su reinserción en el contexto de una
territorialidad más amplia. De ahí la importancia de la cul-
tura. Ella es el elemento que propicia la creación de un
vinculo entre los hombres, el cimiento soda1 y lo que orgá-
nicamente arlicuJa la "solidaridad" (en el sentido durkhei-
miano) entre los diversos grupos sociales dispuestos en su
territorio. La modernidad, que en su inido es nacional, pro-
picia por lo tanto ladrcu1adón de los individuos entre espa-
cios que antes se encontraban segmentados, separados.
Sabemos, sio embargo, que la conjunción nación/moderni-
dad es coyunturaLHoy vivimos su disyunción. Lo que sig-
nifica que la modernidad-mundo radicaliza el movimiento
de desterrilorialización, rompiendo la unidad nacional. Ella
secreta un tipo de espacialidad distinta, sui generis, esca-
pando al control de las imposiciones nacionales. Según esta
perspectiva, lacrisis de las culturas nacionales no pasaría de
seruna amenazaexterna. Pensar de esta forma seriaatribuir
a la globalización una ~ d total, como si las nacio-
nes estuviesen fuera de su órbita. Laglobalizaci6n de las so-
ciedades ylamundíalizaciénde lacultura es unproceso que
atraviesa a las sociedades nacionales" y, por lo tanto, corres-
ponde a la formación de otro tipo de siogularidad soda1 (po-
dríamos, si quisiéramos, llamarla"sociedad global"). La
crisis de la sociedad nacional no deja de ser, por lo tanto,
sino una "falla" en el proceso de su construcción (por ejem-
plo, las ganancias de las oligarquías lalinoamericanas o el
8 Sobre este aspecto, consultar R Ortiz, UmOutro Tenit6rio: en!Qi06tKJbre
omundo rontempon'lnro, Brasiliense,San Pablo, 1996.
123
OTRO TERRITORIO
desvirtuamiento de ciertas élites norteamericanas, que bus-
carían en el mercado mundial el sentido de sus acciones).
Ella es intrínseca al modo como la modernidad-mundo se
desarrolla.
4. Gellner dice que es el nadonalismo el que crea a la nación
y no a la inversa. Se puede trasladar su afirmactón a otro
plano: la identidad nadonal antecede a la consolidación de
la nación. Desde esta perspectiva, la identidad deja de ser
entendida en términos sustanciales, como si fuese la expre-
sión de un "Ser" ontológico, algo que sucede a un sustrato
que le es anterior. Considerar la identidad de esta manera es
pensarla como una construcción simbólica en relación con
un referente especifico, en este caso, el Estado-nación. En
este sentido, la construcción nacional pasa por la anteriori-
dad del "proyecto nacional". Cuando, a comienzos del siglo
XIX, se enfatiza la centralidad de una nación denominada
Francia, el primer obstáculo que se encuentra es el de cómo
ampliar la validez de ese Estado-nación al conjunto del
territoriofrancés. Por10tanto, se hacenecesario integrar en su
seno a las clases peligrosas, los campesinos dispersos en las
provincias distantes, es dectc subsanar la división del país se-
parado en H dos Francia.s", una H civilizada", otra "bárbara",
división que llevada al extremo imposibilitaría la viabilidad
del Estado-nación", Los ideales nacionales, la búsqueda de
la identidad, antecede, de este modo, la propia realización
histórica de la naci60 (también el romanticismo anuncia, mu-
cho tiempo antes, la cristaIización del Estado alemán). En el
proceso de construcción nacional, las identidades de cada
país necesitan superar las identidades culturales dispersas
en su interior. Yodiría que en los diferentes lugares del pla-
neta, de forma diferenciada, es claroeste proceso que se de-
sarrolla a lo largo de los siglos XIX Yxx. Eso significa que la
9 Ver R Chartier, "Les deux Prances", en úhiers d'Histoire, tomo 23,
1918.
124
SOBRE LA MUNOIAllZACIÓN y LA CUESTiÓN NACIONAL
nacional se construye en detrimento de las iden-
tidades locales. Ella se nutre de su neutralizacíón o de su
La constitución de la nación es siempre conñíc-
tiva. Al afirmarse la unidad del todo, se ruega la particuIarida<f
de las formaciones especificas -un ejemplo, el antagonismo
latente entre e! idioma y losdialectos regionale&-lO;
o la recuperación, es deco; la apropiación, anulándola, de la
cultura popular por la cultural nacional. Sin embargo, in-
dependientemente de cómo esos conflictos se actualizan
resuelven, creo que es posible afirmar que el Estado-mi-
cíón, por lo menos dos siglos, poseyó el monopolio
de definioón del sentido de lavida social. Aclaro mi argu-
mento: a pesar de la diversidad existente en el interior del
territorio nacional,(que varia en la historia de cada país), el
actúa como referente simbólico hegemónico.
Poseela primada en el ordenamiento de la vida de los indivi-
duos y de los grupos sociales. Esta primacía se define como
autoridad, como un valor superior y legítimo en relaci6n con
autoridades cuya validez pertenece al ámbito local (re-
giones geográficas, grupos étnicos, etc.). La integradón 03-
donal lo tanto, un equilibrio jerárquico de
las ídenñtanas. Las especificidades, definidas Como
parciales, se le subsumen.
La mundializacíén de la cultura rompe este equilibrio
tabilizado durante años en un cierto umbral. Tenemos ::-
tortees El referente Estado-nadón pierde el
monopolio de definición del sentido de la vida social Esto
ocurre de dos maneras: primero, el procesode globa1ización
"libera" las identidades locales del peso de la cultura nado-
nal; tenemos, por ejemplo, el caso de las culturas populares
que a largo de la formación nacional nunca fueron plena-
mtegradas en su interior, ahora, vueltas a sus especí.
fiCldades, poseen un espacio nuevo para manifestarse (pero
no nos hagamos ilusiones: él es también conflictivo). Segun-
10 Ver P. Bourdieu, Ceque parler veutdire, Fayard, París, 1982.
12S
OTRO TERRITORIO
do, surge en el horizonte cultural mundializado la posibili-
dad de estructurar identidades trasnacionales. Es el caso del
consumo. Crea una memoria colectiva internacional-popu-
lar compartida mundiahnente por grupos diferentes. Enlos
dos casos, a pesar de los sentidos diferenciados, tenemos un
debilitamiento de la identidad nacional. Simultáneamente
está atravesada por el procesode globalización y presionada .
por las particularidades existentes en el seno de .la~ e d a ~
nacional El monopolio anterior da paso a una situación di-
versificada. Subrayo el "diversificada" y no necesariamente
plural, pues cada una de esas identidades se encuentran
vinculadas a los grupos que las construyen-trasnacionales,
Eslado-nación, grupos étnicos o populares. Cabe, por lo tanto,
investigar sus posiciones jerárquicas. Alfinal,cadaunade ellas
se encuentra amparada en fuerzas e intereses desiguales.
5. Laruptura de larelación nación/modernidad tiene impli-
caciones políticas de importancia mayor, sobre todo en los
países Damados periféricos. 1l"adiciona1mente, el debate sobre
la cuestión nacional enAmérica Latina estuvo íntimamen-
te asociado al tema de lamodernidad. Independientemente
de las fuerzas políticas en movimiento, sean conservadoras
o progresistas, la idea de un "proyecto nacional" siempre
estimuló una perspectiva modernizadora -p. e]., las pro-
puestas de la CEPALenla década del cincuenta. Labúsqueda
de la modernidad se volvió asi una utopla colectiva. Cada
país, a su manera, iría proyectándola hacia el futuro como si
su historia encontrase apoyo sólo en su energía interna. Por
eso la idea de "proyecto" siempre tuvo entre nosotros algo
de sartreano -ver los escritos isebianos (ISEB)". Labúsqueda
del "ser" nacional se confunde así con la afirmación de su
11 Por ejemplo, AVieira Pinto, para quien el proceso de desalienación
cuenta básicamente con las fuerzas Yconciencia interna nadonal,
para liberarse de la opresióndel ser extranjero. Conscíincill eReIIlidJule
ntJcicnuú, ISEB, Rio de Janeiro, 1960.
126
SOBRE LA MUNDIALIZACIÓN y LA CUESTIÓN NACIONAL
autenticidad, su desa1lenación. Las transformaciones recien-
tes arman las cosas de otra manera. El Estado-naci6n perdi6
el monopolio para conferir el sentido de las acciones colec-
tivas; eso no significa, sin embargo, que su actuación no sea
necesaria o sea prescindible: Ella es concreta y posee un pa-
pel importante en el contexto del "nuevo orden mundial".
Pero hablar de proyecto, como se haciaantes, es encubrir las
dificultades que nos rodean. Evidentemente, todo país debe
(o mejor, deberla) tener un "programa nacional", forma a
través de la cual piensa su inserci6n en el conjunto de las
naciones. Sin embargo, una propuesta programática no es
un "proyecto", una filosofía lo suficientemente amplia como
para abarcar el corazón y la mente de los hombres. Por muy
buena que sea su intención, no posee fuerza utópica. Es el
fruto del cálculo y de las oportunidades. La utopla se nutre
de otro tipo de sustancia.
La disyunción nación/modernidad posee además conse-
cuencias de carácter ideológico. A lo 1argo del siglo XIX y el
breve siglo xx, para citar a Hobsbawm'P, la idea de "mo-
demo" se encuentra plenamente articulada a la noción de
Estado-nación. De ahí la pretendida superioridad de la
formación nacional en relación con las otras sociedades
pasadas. El pensamiento construye asi una escala jerárqui-
ca, atribuyendo al calificativo "moderno" una posición des-
tacada, por ejemplo, el debate en el mundo de las artes.
Entre otros significados, el modernismo surge como una
propuesta de superación de la tradición, en principio, in-
congruente con los tiempos actuales. Sin embargo, esta opo-
sición tradici6n-modernidad no se manifiesta sólo en el
interior del universo artfslioo. Esmás genérica Yse inserta en
el seno de los "proyectos nacionales". Para existir en cuanto
modernidad, la nación debe sobrepasar los que se conside-
ran como antiguos anacronismos. La modernidad, un valor
12 Ver E. Hobsbawm, ETIl dos erfTema;; o breve séculoxx, Paz e Terra, Río
de Ianeíro, 1995.
127
OTRO TERRITORIO
nacional, se contrapone a los resquidos del pasado. Pienso
que esta carga ideológica permanece hasta hoy. Pero, a pe-
sar de ello, se da un dislocamiento de las posiciones. El valor
"moderno" comienza a vincularse a las fuerzas trasnaciona-
les, sobrepasando el nivel nacional. "Global" se-toma en-
tonces sinónimo de modernidad. Basta mirar el discurso
de las grandes empresas trasnacionales o de organismos
como el FMI o la ONU
13
• En este caso, las reglas anteriores se
aplican también a las naciones. Son vistas como elementos
pretéritos, como sobrevivencias de un orden arcaico. Todo
sucede como si la evoludón de las sociedades humanas se
encontrase ahora en otro umbral, más completo y abarca-
dOL Irónicamente subyace a ese juicio la premisa anterior. A
pesar de los pregonados cambios radicales, la modernidad
permanece incólume. Lo "moderno" sigue "valiendo más"
que lo "tradicional"; apenas se cambianlos signos. La nación
es transferida hacia el plano de lo tradicional, y lo global
pasa a ocupar su lugar de distinción. La idea misma de mo-
dernidad deja de ser problemalizada.
6. En la discusión sobre la globatizadón hay, cada vez más,
una tendencia a pensarla como expresión de universalidad.
Lo global surge así como equivalente de lo universal. Un
primer sentido de esta aproximación evoca la noción de lí-
mite. Lo universal, al desprenderse de su relación territorial,
expandiría sus fronteras hacia "'todo el género humano". En
este sentido contrasta con 10local, inmovilizado en el inte-
rior de su geografíarestringida. Deah!larelación, casi natural,
con la idea de cosmopolitismo. Nuevamente encontramos
la metáfora del espacio. Ser cosmopolita es compartir, simul-
táneamente, varios cosmos, salir del lugar de origen, tras-
cenderlo. En este caso, el proceso de desterritorialización
favorecería este movimiento. El problema se resume así en
13 Por ejemplo, R. Reich: The workof Natíons, Vintage Books, Nueva
York, 1992.
128
SOBRE LA MUNDIAllZACIÓN y LA CUESTiÓN NACIONAL
una CUestiónde alcance.' Lo global, gracias a su dimensión
planetaria, involucraría a lo nacional y lo local,
los provmcíanísmos y Su universalidad sería índíscutíble. '
No es difídl encontrar este tipo de razonamiento en lalite-
ratura contemporánea. 'Ianto sociólogos como economistas
e intelectuales de las grandes empresas trasnacionales pare-
cen compartirlo. Sus razones son evidentemente diferentes
pero la fórmula global = universal se volvió frecuente. Cito:
entre otros, a Robert RobertsdÍt y su discusión sobre uni-
versalismo y perucuíarísmo", El término globaJismoemer-
ge como un atributo intrínseco al universalismo quedado
para el particularismq una expresión menee localizada Otros
autores, sobre todo los economistas, insisten en que el capt-
talismo global rompe las barrer:" existentes en la sociedad
planetaria contemporánea,. contribuyendo así a la uníversa-
lizacíón de los espíritus. La asimilación del concepto hecho
por los operadores de las trasnacionales tiene una sofisti-
cadón teórica inferior a la de carácter puramente ideológl-
Con todo, no deja de ser sugestiva. Ellos creen que los
objetos que venden, por ser globales, en principio, respon-
derían al deseo universal de "todos los hombres". En cierta
forma, creen en lo que Barthes denomina el mito de la"gran
familia de los hombres-" -en todos los lugares, las personas
buscan las mismas cosas; El corolario de esto trae, eviden-
temente, resultados promisorios para el mercado mundial,
pues se puede justificar la existencia de las mercaderías
apelandn a su universalidad; restringirlas sería un cercena-
mIento de la "libertad humana". El argumento trae incluso
dividendos en la lucha por la competencia mercadológica.
Cuando los ejecutivos de las lrasnacionales afirman que
sus productos son "universales" quieren decir que son su-
14 Globrllímtion: Social Throrytmil Global Culhue, Sage Publi-
catíons, Londres, 1992.
15 Consultar, por ejemplo T. Levitt,A deMarketing, Atlas, San
Pablo, 1991.
16 R Barthes; Mith%gies, Seuil, País, 1957.
129
OTRO TERRITORIO
perlores a otros productos, "nacionales" o "locales", restrin-
gidos a una circulación limitada. El alcance del mercado
mundial expresarla la validez de la verdad universalista.
La identificaciónglobaVuniversal es problemática. Lleva-
da a su extremo, induce a una serie de contrasentidos. Por
ejemplo: un filme global, como las producciones hoUywoo-
denses (que ya no son necesariamente norteamericanas),
por su circulación planetaria, sería en principio una ex-
presión de universalidad. En contrapartida, el cine de autor
(Wm Wenders, Kusturica, etc.) deberla conformarse con ser
la evocación de un espíritu provinciano. El razonamiento
propuesto permite unainversión de las expectativas. El arte,
que tradicionalmente había sido entendido como parte de
lo universal, tiene ahora su dimensión desvalorizada. Como
un "bien" de circulación restringida, se vuelve una expre-
sión localizada, aprisionada en sus fronteras parroquiales.
La idea de cosmopolitismo se dislocahada el plano de los
objetos. Cuanto más estén presentes en el mundo del con-
sumo, tendríamos, sin duda, la confirmación de su univer-
salismo. Ser cosmopolita seria dislocarse en el interior del
espacio de la modernidad-mundo. Hay también una <lis-

tales, la noción de universal, desde los filósofos iluministas,
se asocia a libertad, justicia e igualdad. El nacimiento de
las sociedades nacionales, lejos de negar esos principios, les
da forma La nadón es el espacio en el interior del cual de-
berían realizarse (lo que no sucede necesaríamente). Sinteti-
zando, diría que ella es el lugar de laciudadanía, añrmadon
contenida en el enunciado: "sólo el capitalismo moderno
consiguió generar una cultura verdaderamente nacional de'
todo el pueblo". No estoy discutiendo si esto se realizó o no.
Sabemos que existen antagonismos profundos en el seno de
la sociedad moderna Por eso importa subrayar que la idea
de universalidad trae consigo un conjunto de valores con-
densados en la idea de ciudadano. Decir "lo universal se
realiza en la nación" significa, por 10 menos, imaginar esta
posibilidad histórica.
130
SOBRE LA MUNOIALIZACIÓN y LA CUESTiÓN NACIONAL
Me parece que la mayor dificultad de aproximación a lo
globaVuniversal es la de pensarlo como la unión armónica
de equivalentes. Deahí.la tentación de la me-
táfora. espacial. Todo Sereduce a una cuestión territorial La
expansión de los límites, verificada en losdos casos, vuelve
convincente la de categorías, a mi modo de VeJ;
de naturalezas diferentes. Voya precisar mi idea. Lo univer-
sal es una noción fiIos6fica, lo gJobal una categoria scciol6gica.
En el pnmer sentido, universal se refiere a la trascendencia
a una relación abstracta que no necesariamente encuentra
una realización inmediata en el plano del universo concreto.
Es eso lo permite a los filósofos iluministas hablar
del huma:n.o;; a pesar de la diversidad cultural
existente, 8eñapoSible proponer la idea de una "naturaleza
humana" (lo que en sí es discutible, pero ese no es nuestro
debate en este momento). Subrayo, en este caso, que la uni-
versalidad se afirma a través de las diferencias. Para el fi-
lósofo iluminista, el indigena americano es ....tan... universal
como el hombre inglés. El pensamiento, para aproximarlos,
debe por lo tanto, retirarlos de sus hístorícídades, del terre-
no de la vida real. Por el contrario, al hablar de capitalismo
global.ñlmes globales, globalización, nos referimos a cosas
y procesosque se desarrollan en el plano de la historia con-
de los hombres. En este caso, globaVuniversal se iden-
tifica conjo que existe mayoritariamente (esto no siempre es
verdadero) entre los que habitan el planeta TIerra. Se susti-
tuye así una dimensión cualitativa por otra cuantitativa.
En la relación universaVglobaVmercadeo este último seriala
unidad material de realización de los principios anteriores.
Debemos cuestionar la naturalización contenida en este
invirtie.ndo Sus términos: es posible ser provin-
CIanoSIendo también global; o mejor: el cosmopolitismo no
atributo necesario de la globalidad. En verdad, estamos
esístiendc a una disputa simbólica e ideológica en tomo a
lo que debería ser la definición legítima de "universal". Las
fuerzas trasnadonales tienen, evidentemente, interés en dar-
le un sentido que les permita mantener sus privilegios.
131
OTRO TERRITORiO
7. ¿Cuál es el destino del Estado-nación en el mundo globa-
lizado? Difícilmente se puede escapar a la pregunta. La res-
puesta no es simple. Presupone incluso un elevado grado
de especulación. Quizá una forma de abordarla seria cam-
biar su formulación: ¿cuáles son los límites del proceso de
globalización? No hay duda de que la modernidad-mundo,
aunque planetaria, está lejos de ser uniforme y totalizante.
La pobreza, el subdesarrollo, la división de los paises en ricos
y pobres, los intereses económicos dominantes, son factores
importantes que pesancontrasu expansióo. Podrlamos agre-
gar, también, la misma dinámica destructora, intrínseca al
movimiento de la modernidad: crecimiento desordenado
de las ciudades, cataclismos ecológicos, etc. En este sentido,
Jean Chesnaux tiene razón cuando afirma que la moderni-
dad-mundo no es generalizabje". Estosupone constatar la
existencia de un primer nivel para su validez. La moderni-
dad-mundo es diferenciada y desigual. Hay, sin embargo,
otras limitaciones que involucran directamente al Estado-
nación. El movimiento de globalización de las sociedades ha
avanzado sobre todo en relación con los niveles económico
y cultural. Se trata, evidentemente, de dominios distintos
(por eso prefiero hablar de mundíalizacién de la cultura y no
de su globalizacióo'''). Sin embargo, dejando momentánea-
mente de lado esas especificidades, se puede decir que en
esos dos campos hay un desarrollo real de esa tendencia. La
economía mundial, los objetos globalizados, la aparición de
un sistema técnico de comunicación planetaria y la cons-
tttucíón de una memoria colectiva internacional-popular;
atestíguan su consolidación. Pero el ritmo de ese movimien-
toys asimétrico. El Estado-nación sigue siendo la unidad
celemental de la política. Gobierno, sindicato, partido, mo-
vimientos sociales son su expresión. Si reflexionamos sobre
el pasado, veremos que todavía una de las características del
17 J. Chesnaux, LaMnderniti-Morule, La Découverte, Paris, 1989.
18 Ver R. Ortiz: Mundillliza9JO eCultura, Bresílíense, San Pablo, 1994.
132
SOBRE LA MUNDIALIZACIÓN y LA CUESTiÓN NACIONAL
y posteriormente del Estado-nación, es el
líe del aparato burocrático y de la violencia. En cierta forma,
en su constitución, lo que está en juego es la formación de
un núcleo centralizador cuya validez se extienda a un domi-
nio territorial determinado. Apesar de las transformaciones
recientes, se puede decir que este monopolio todavía se en-
cuentra en manos del Estado-nación. Esto no significa que
uno pueda usarlo de forma arbitraria, es decir, sin con-
sIderar.los intereses --otras naciones, empresas
trasnacíonales, bancos ínternacíonales, etc. Pero -subrayo--
conserva, por lo menos en ese aspecto, su centralidad. Es
creo, lo que posibilita 'fU' hablemos aún hoy de geopo-
lítica. Cada umdad territorial, en la medida de sus fuerzas
. . ,
consigue o no Imponerse en el escenario globalizado. En el
seno de la globalizacióo hay, por lo tanto, fuerzas centrípe-
tas. Ellas apuntan en direcciones diferentes. La cuestión.se
resume en saber si serán superadas por otras que favorez-
can una integración más global o si quedarán como instan-
cias de "negociación" (con intereses propios) en el contexto
de un movimiento que las contiene y sobrepasa.
133
DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO·
El debate sobre la diversidad cultural tienebnplíca-
donespolíticas. Si queremosescapar a la retóricadel
discurso ingenuo, que se conforma con afirmarla
existencia de lasdiferencias olvidando que se arti-
culan según diversos intereses, hay que exigir que
se lesden losmediosefectivospara que se expresen
y se realicen como tal. Es un ideal político que no
puede 'evidentemente circunscribirse al horizonte
de tal o cual país, de tal o cual movimiento étnico,
de tal o cual M diferencia"'. Incluye una sociedaddvíl
que va más allá del drculodel Bstedo-neoén, y que
tiene el mundo como escenario para su desarrollo.
1. El debate sobre la diversidad cultural se plantea hoy en
día bajo el signo de una aparente contradicción. Se afirman
simultáneamente conceptos que muchas veces parecenexclu-
yentes: integración/diferencia, globalización/localización.
Algunos analistas de mercado no vacilan en preconizar la
existencia de un planeta homogéneo, unidimensional, re-
cién unificado por los vínculos de la sociedad de consumo'.
Los individuos tendrían en todas partes las mismas necesi-
dades básicas: alimentarse, vestirse, desplazarse por la ciu-
dad, ir al cine o de compras, etc. Corresponderia al mercado
y a los bienes materiales modelados satisfacer estas necesí-
~ Artículo presentado en versión resumida en el encuentro NLadimen-
sión cultural y educativa de la integración regional: situarión y pers-
pectívesen el Mercosur".orgemaedopor elCentrode Formación para
la Integración Regional, Montevideo, diciembre de 1997.
(Traduodén: AmeIiaHernández).
1 Theodore Levítt, teórico del mercadeo global; ver "Ihe gIobalization
uf markets" en Hsrvard Business Review. 5-611983.
[1351
OTRO TERRITORIO
dades. Existeuna visión antagónicaentre quienes sobreva-
loranlos movimientos étnicos (ya sea paraafirmarlos como
elementos de construcciónde las identidades locales, yasea
para rechazarlos como una amenaza a cualquier propuesta de
unificación). Ladeclinacióndel Estado-nación habría
gurado una era de fragmentación social, o peli-
grosa, según los pronósticosmás o menos Asíse
ha generalizado la metáfora de la -balcanízacíón .El mun-
do contemporáneo estaría constituido por espacies meo-
nexos, por fragmentos diversos (algunos dicen "fractados")
independientes unos de otros. En el contexto de laformación
de bloques económicos, la Comunidad Europea y el Mer-
cosur, por ejemplo, se reproduce la misma ana-
lítica. Al principiose hace énfasis en el primer término; la
integración. Se privilegia asi la dimensión referida a la ex-
pansión de las fronteras (moneda única europea, mercado
común, libre circulación de laspersonas, intercambio entre
países, etc.). Sin embargo,una vez considerado aSJ>e.Cto
integrador se vuelve inmediatamentea la prenusa
la diferencia cultural (especificidad de las regiones, nqueza
de las culturas locales, variedad de los pueblos y del patri-
monio nacional). De modo que el debate oscila entre "to-
talidad" y "parte", entre "integración" y "diferencia", entre
"homogeneización" y "pluralidad". Escomo si nos hallára-
mos ante un mundo esquizofréniCO: por una parte, pos-
moderno, infinitamente multifacéticO; y por otra, uniforme,
siempre idéntico.
Esta bipolarización ilusoria se agrava cuando es refutada
en el plano ideológico. Totalidad Yparte de¡an de ser mo-
mentos del análisis intelectualparaconvertirseen pares an-
tagónicos de posiciones políticas. Poruna parte tendríamos
el "todo", asimilado de maneraapresurada al totalitarismo,
y porotralas n diferencias", celebradas.como
expresión genuina del espíritu democrático. Modernidad o
posmodernidad, Habermas o Lyotard, derecha o izquierda,
razón o irracionalismo: escoger una de esas trincheras se
136
DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO
vuelve un imperativode sobrevivencia epistemológica2. Es
como si viviéramosuna Guerra Fría en el plano de los con..
ceptos."íomer partido", ésta seria laúnica manera de superar
la contradicción aparente entre integración y diferencia..
ción, cadacual retrayéndoseen el seguro universode
no de esos compartimientos herméticos. Pero, épodrían las
sociedades ser comprendidas en esta forma? Este pensa-
miento dicotómico, que recuerda las clasificaciones pri..
mitivas estudiadas por Durkheimy Meuss, zes realmente
convincente?
2. Dosdisciplinas nos ayudan a considerar la poblemáüca
de la diversidad cultural. La primera es laantropologia. Sur-
ge al final del siglo XIX, recalcando la radicalidad ajena. Al
examinar las sociedades primitivas, revela tipos de organí-
zaciones sociales fundamentalmente distintas alas socie-
dades industrializadas (relacionesde parentesco, creencias
mágicas, explicaciones mitológicas, etc.), Para algunos auto-
res esta distancia es tal que hasta se hace imposible com-
prenderlas (es el caso de Levy Bruhl, cuando define la
mentalidad primitiva como algo ininteligible para el pensa-
miento científico). Ciertamente, parael conjuntode ladisci-
plina, esta orientación fue luego desechada (no tendría
sentido que un áreadel conocimiento se constituyeraa
tir de la negación de lo que se propone estudiar). De cual-
quier manera, en ambos casos, lo que está planteado es el
entendimiento entre grupos distantes en el espado y en el
tiempo, o sea, un conjunto de formaciones sociales que ha-
brían florecido a la sombra de lahistoria de los mundos "ci-
vilizados" (europeo, chino, islámico). En principio, cada una
de ellas constituirla un lugar aparte, tendría una identidad
y una centralidad propias. Toda cultura deberla por lo tanto
2 Lyotard, O pó6-modenw, José Olympío, Río de janeteo, 1986;
y J. Habermas, "Amodenúdade como projeto inacabado'" en Arteem
Revista No. 5.
137
OTRO TERRITORIO
arraigarse en un territorio específico, con un centro y con
fronteras bien delimitadas, alejando el casos, el desorden, lo
ajeno, lo peligroso. Por ello, los pueblos primitivos
donaron una serie de mecanismos purificadores y exorcistas
pararelacionarse conel extranjero. Éstesiemprese concebi-
rá, y así noslo muestraVanGennep,como po-
tencial de perturbación del orden, socialo nutológico . Las
fronteras, simbólicas y geográficas, deben ser respetadas
para que la integridad cultural pueda mantenerse. La antro-
pología nos enseña, por tanto, que los pueblos dispersospor
el planeta constituirian una serie diversificada de culturas,
cada una con sus características inl:Ifnsecas e irreductibles.
Noes casua1 que el debate sobre el relativismo cultural se dé
en el pensamiento antropológico desde sus inicios. a la
existencia de corrientes más universales (el estructuralismo
es una de ellas), predominó en la antropología clásica una
comprensiónde la unicidad de cada cultura.Los estudios se
vuelven haciael entendimientode una totahdad que expre-
sarla de forma inequívoca el 'carácter' de un pueblo (para
hablar como los cu1turalistas norteamericanos)'. El énfasis
sobre la diferencia se pone de manifiesto incluso cuando
los antropólogos comienzan a interesarse por las socie-
dades modernas, desplazando el método de observación
participante haciaunnuevo contexlD. A1anaJizarobjetnsoomo
el folklore y la cultura popular, los antropólogos en
cuenta aspectos que, en principio, escaparlan a la lógica de
la"modernizaci6n", de la"civiHz.aoonoccidentaf', de la"mo-
dernidad", de la "culturaburguesa". Los no
importan mucho, los utilizo para deslindar el horizonte traba-
3 Van Oennep, OsRitos dePOSIlgetrl, Vozes, Petrépohs,19'78. . _
4 PorejemploRuthBenedict,. Ptulróes deCu1trmI, limos Lisboa.
Visión que laautoraretoma ensu estudiosobre lasociedadJaponesa;
ve>" theSvxmi. Houghton MilIIin Company, 1989.
5 Un texto representativode este tipo de estrategia es deRobert Red-
field,. TheFolkCuJtun!ojYuadan, TheUniversity ofChicago Presa, Chi-
cago, 1941.
138
DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITiSMO
jadopor la miradaantropológica. El mundo estada enton-
ces constituido por una miríada de pueblos, cada cual con
su modalidady su territorio espedfico.
La segunda disciplina es la historia. Ella nos habla de la
multiplicidad de pueblos y civilizaciones que se conpene-
trany se suceden con el paso del tiempo (egipcios, sume-
ríos, griegos, romanos, chinos, árabes...). Uncuadro que va
transformándose continuamente desde la Antigüedad has-
ta la Edad Media. La desaparición de muchas civilizaciones
afianzó en algunos historiadores la creencia de que las so-
ciedades modernas serian análogas a los organismos vivos.
5peng1er y Toynbee vulgarizaron la concepción segón la cual
cada civilizaciónexperimentaria necesariamente una etapa
de ascenso y otrade descenso, unaetapa en vida y otrade
muerte'. Postuladas por la metáfora organicista, sus fuerzas
vitales se extinguirlan con el tiempo. En todo caso, al hablar
decivilizaciones, lo que me interesa recalcar es que también
se pueden retomar las ideas de centro y de limite. Con sus
costumbres, dioses, idiomay conquista, lascivllizadones se
arraigarian en un lugar determinado. Yano se trataría de la
tribu, unidad demasiado pequeña, sinode la ciudad-Esta-
do, el reinoo el imperio. Extensiones que pueden variar del
mundo chino al mundo europeo o japonés. Por ello, entre
los historiadores florecetoda una corriente dedicada al es-
tudio del contacto entre civilizaciones, pero cada civiliza-
ción buscaodo proyectarse con su lógica más alláde su marco
(conquistas romanas e islámicas). En este sentido, diversi-
dad cultural significa diversidad de civilización.
Pero lahistoria nos revelaademás un movimiento de in-
tegración que díñcílmente podríamosaprehendersi nos li-
mitáramos a una perspectivaantropológica. Sabemos que, a
partir del siglo XVI, el capitalismo emergente en una parte
6 O. SpengIer, ¡" """"""'" deCJaidmIE, FspasaCaIpe, Madrid. 1958; al
respecto, Toynbeepublicóvarios velamenes en la serie Estudio dela
Historia. Alianza EditoriaL Madrid.
139
OTRO TERRITORIO
de Europa occidental tiende a ser más abarcador, sus ambi-
ciones se desbordan más allá de los mares. La época de los
descubrimientos y de las grandes navegaciones da inicio a
otro ritmo de integración entre los pueblos. Este capitalismo
Uegahasta América y Asiabajo la forma de colonialismo. Es
la raíz de un fenómeno actualmente en el tapete: la globali-
zación. Pero existe una duda: lcuál es la amplitud de este
movimiento integrador? ¿Envuelve a "todos los pueblos
del planeta", como pretende una visión que lo identifica
con un world-system? Z'Iendría esta misma dimensión
sistémica? Aquí se dividen los puntos de vista. Para una ro-
Triente de pensadores, como Immanuel Wallerstein, el ca-
pitalismo ya era capitalismo desde el siglo XVI
7
• Estaba ya
definido en sus rasgos estructurales y lo que había era un
movimienlode expansión.Lahistoriaseria eotoncesunajuste
temporal a las exigencias sistémicas. Otros autores buscan
recalcar la importancia de la Revolución Industrial. Según
ellos, el término capitalismoseria más apropiado para desig-
nar un tipo de sociedad nacida eo esa época. El punto de
ruptura no fue el siglo XVI sino la Revolución Industrial. No
pretendo extenderme en este lo retomo la
medida en que remite a la temática que estamos discutien-
do. Creo que los intelectuales del siglo XIX (de Saint-Simon
a Marx) tenían razón cuando afirmaban la especificidad del
modelo industrial. De hecho, viendo la historia desde este
punto de vista (como lo hacen, por ejemplo, [ack Goody y
Eric Wo¡f, laRevolud60lndustrial divide las aguas. El mundo
colonial, peseal poder y a la avidez de las metrópolis, no era
único: convivía a dispusto con
(China y e! norte de Africa). En realidad'.eldonurno
co no pasaba de las regiones costeras, ro siqtuera en India,
7 LWaI1erstrin, TheModemWorld System(2VoJs.),Academic Press, Nueva
York, 1976-1979.
8 [ack Goody, TIte l'Ast in the West, Cambridge University Press, Cam-
bridge, 1996; Bríc Wolf, Europetmdthe Peopk without History, Uníver-
sity of California Presa, Berkeley, 1982.
140
DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO
pues le era dificil implantarse dentro del connnente", 1iun-
bién América Latina podía ser vista como un espacio donde
la presencia española y portuguesa, aun siendo hegemónj-
ca, no conseguía integrar a la población negra e indígena
dentro de UIi mismo molde civilizatorio.
Con esto quiero decir que, a pesar de los movimientos
integradores, el mundo anterior a la Revolución Industrial
todavía encerraba mucha diversidad. Diversidad en un do-
ble sentido. Primero, de civilización. El poderio de los imperios
europeos (Inglaterra, Francia, España, Portugal) era cierta-
mente efectivo si se le considera desde el punto de vista del
continente americano. Estados Unidos, la América española
y la portuguesá son extensiones de los proyectos metropo-
litanos. Sin embargo, desplazando nuestra mirada hada la
realidad del mundo asiático o islámico, es necesario puntua-
lizar las limitaciones impuestas a la expansión occidental.
Un ejemplo: Japón. Desde el siglo XVI hasta mediados de!
XIX este conjunto de islas, unificadas bajo el dominio 'Ioku-
gawa, permaneció fuera de la órbita comercial europea (los
pocos contactos se hadan a través de una modesta presen-
da holandesa, en el extremo oeste del país, en Nagasaki).
Claro, existían influendas de origen extranjero (por ejem-
plo, laintroducci60de las armas de fuego se dio con lallegada
de los portugoeses), pero la"civilización japonesa', muy vol-
cada aún hada el imperio celestial de China, se desarrolló al
amparo de los intereses europeos". Lomismo puede decir-
se con respecto al mundo íslémíco". Hasta el momento de
9 Cario Cipolla argumenta que el predominio europeo en Asiase limita
a lacosta marítima. La conquista y el control de vastos territorios den-
tro del continente se realizó más tarde, como subproducto de la
Revolución Industrial; ver úmhiJes e Vebzs naPrimeim Fase tl4 Exptmsio
Européia: 1400-1700, Gradiva, Lisboa, 1989.
10 Consultar TheCambridge History of lapan, VoIs. 3 y 4, Cambridge Uni·
versíty Prees, Cambridge, 1991J.-1991.
11 Consultar A Miquel, L'lsfmnel 54cWilisation, Colin, París, 1986; Ber-
nard Lewis, o Oriente Meio, Zahar, Río de janeíro, 1996.
141
OTRO TERRITORIO
lasinvasiones napoleónicas, poseíauna dinámicacomple-
tamente independlente de las potencias occidentales. Perola
diversidad anterior a la Revoludón Industrial era parte tam-
bién de las sociedades del Antiguo Régimen. Sólo desde un
punto de vista genéricose puede calificar alos Estados eu-
ropeos como racionales y técnicos. Es ciertoque la rado-
nalidad del capital mercantil predominaba junto a los
emprendimientos de los ricos comerciantes, perose trataba
de un sector restringido. A pesar del desarrollo dentlfico,
cuyasraíces se remotan al Renacimiento, a las premisas de
la Ilustración, a la gestión burocrática del aparato del Esta-
do, durante los siglos xvn y xvm prevalecieron las fuerzas
de la tradición (aristocracia, religiosidad popular, creencias
mágicas, economla agrícola, estamento sociales, elc.)". En
realidad, las sociedadeseuropeas constitulan un verdadero
archipiélago de "mundos regionales", pocointegrados unos
con otros. Dicho de otramanera, aunquees posibleencon-
trar en \os siglos anteriores algunos rasgosde un fenómeno
que hoy llamamos g1obaIizad6n, el surgimiento y la conso-
lidadónde esteproceso, ami modode ver, sólo fueron cons-
tituyéndose cualitativamente con el advenimiento de la
modernidad.
3. Revolución Industrial y modernidad van juntas. lrajeron
consigo un proceso de integración hasta entonoes descono-
cido: la constitución de la nación. Distinta a la noción de
Estado (muy antigua en la historia de los hombres), la na-
dón es fruto del siglo XIX. Presupone que enel ámbito de un
territorio determinado ocurra un movimiento de integración
económica (surgimiento de un mercado nacional), social
(educadón de "lodos" los dudadanos), politica (adveni-
mientodel idealdemocrático comoelementoordenador de
12 Buena parte de esta tradición se prolonga durante todo el sigloXIX;
ver Amo Mayer,AFOf9I da fnuli9ío, Companhíadas Utras, San Pablo,
1987.
142
DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO
las reladones entre partidos y entre dases sociales), Ycultu-
ral lingüística y simbólica de sus habitantes). La
necíén segregapor tanto una Conciencia y una cultura na.
o sea un conjunto de símbolos, conductas, expec-
tativas, compartidas poraquellos queviven en su territorio.
Procesoque se consolida en el siglo XIXYse extiende duran-
te el siglo XX por todos los países. En cada uno de ellos, se-
gún sus historias particulares, surge una cultura nacional
No nos imaginemos la construcción de las nacionescomo
algo natural, como una necesidad teieológica. segúnlo pen-
saban varios autores del sigloXIX (se creía que en lacadena
evolutiva de las sociedades, la nación seria el tipo más per_
fecto de formadón soda\). Esta construcción resulta conflic-
tiva, implica intereses contradictorios, disputas y dominios.
Buena parte de la memoria nacional es una invenci6nsim-
bólica, las tradiciones son ideológicamente vehiculiza.das,
comosi siempre hubieran existido. Resulta no obstante que
cada país se ve como una urúdad especifica. Según decla
Herder; lanaciónes "unorganismo vívc", modal,que difie-
re de la vidaexistente en otroslugares. La diversidad tiene
portantounnuevosignificado. Elmundoseria lasumatoria
de los encuentros y las desventuras de culturas nacionales
diversificadas.
4. La modernidad avanzaconlas revoluciones industriales,
ya no solamente conla inicial sino también con lasegunda
(a fines del siglo XIX) Yla tercera (a mediados del siglo XX),
produciendoun movimiento integrador quetraspasa lasdi-
versidades étnicas, dvilizadoras y nacionales. Al expresarse
como modernidad-mundo, las atraviesa ubicándolas en el
marco de una "sociedad global" -para hablar como Octavio
Janní". Lasrelaciones sociales ya no se limitan a los indivi-
duos queviven en el contexto de talo cual cultura, sinoque
13 OctavioIanní, A SociedmJe Global, Civllizay\o Brasileira,Ríode}aneiro,
1993.
143
OTRO TERRITORIO
se presentan cada vez más como "desterritorializadas", o sea,
como realidades mundializadas. Contrariamente al argu-
mento antropológico que fijaba la cultura en un lugar
geográficamente definido, o a las premisas nacionales que
arraigaban a las personas en el suelo fijo de un territorio,
ahora tenemos un "desencaje" de las relaciones sociales a
nivel planetario'•. Queda enentredichola idea según la cual
toda cultura poseia un centro: la tribu, la civilización, la na-
ción, delimitando un entorno bien preciso. La moderni-
dad-mundo atraviesa las diversas formaciones legadas por
la Historia, desde los pueblos primitivos hasta los países in-
dustrializados.
Concebir la modernidad-mundo como un movimiento
integrador no es considerarla como algo homogéneo. Los
sociólogos muestran que la modernidad siempre es diferen-
ciadora. Vmcu1ada al modo de producción industrial, se
funda en un proceso de individualización y de autonomía
creciente. Racionalización del conocimiento, como quería We-
ber -emancipación del pensamiento científico con respecto
ala religión y a las creencias mágicas; subdivisión del campo
de la cienciaYconstitución de disciplinas distintas (física, S<>-
cíologfa, antropología, psicología). La especialización del
conocimiento se vuelve una exigencia de las sociedades mo-
dernas. Es una diferenciación que llega hasta los valores tra-
dicionales, liberando a los individuos de las redes de la
cohesióncomunitaria La sociología nace privilegiando esos
temas. Durkheim busca en la división del trabajo la clave
explicativa de esta diferenciación social. El pasode la solida.
ridad mecánica a una solidaridad orgánica reflejarla precio
samente este aspecto. Esun movimiento que puede incluso
adquirir un cariz"patológico" con la fragmentación social y
la anomia de los individuos. 'IOnnies retoma la misma pro-
14 Acerca de la relación entre el proceso de muedíaíízecíón de lacultura
y la constitución de los lugares, ver R. Ortiz,. " E s ~ e temtcríaíída-
des'" en Um Outro TerriJório, Olho d' Agua, San Pablo, 1996.
,..
DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO
blemática mediante dos pares conceptuales, "sociedad" y
"comunidad". La ciudad se convierte así en el lugar privile-
giado de las relaciones anónimas e impersonales, en con-
traposición a las agrupaciones rurales, la aldea, donde los
contactos1='¡1=favorecerian los rasgos de cohesión. Por
ello, Simmel considera la ciudad como ellocus donde "las
diferencias explotan", o sea, donde se afirma la irreductibi-
lidad del individuo. La modernidad-mundo trae consigo un
elemento diferenciador, su naturaleza. Esto significa que la
mundialización es simultáneamente una y diversa. Una,
como matriz civilizadora cuyo alcanceesplanetario. En este
sentido, me parece impropio hablar de "modernidad japo-
nesa", "modernidad europea", "modernidad latinoame-
ncana", como si se tratara de estructuras completamente
distintas. Una matriz no es un modelo económico en el que
las variaciones se dan en función de los intereses enjuegoo
de las oportunidades de mercado. Capitalismo, d_
rialización, formación nacional, racionalización del saber Y
de las conductas, industrialización, avances tecnológicos, son
elementos compartidos por todas esas "modernidades". Los
sociólogos pueden entonces considerarlas comoparte de un
tronco común, revelando así sus nexos constitutivos. No
obstante, la modernidad es simultáneamente diversa. Pri-
mero, atraviesa de manera diferenciada cada país o forma-
ción social especffica. Su realización se da según las historias
de los lugares. Las naciones son diversas porque cada una
de ellas actualiza de manera diferenciada los elementos de
una misma matriz. La modernidad varia, por tanto, según
las situaciones históricas (tiene una especificidad en América
Latina, otra en Japón o en Estados Unidos). Segundo, con-
tiene en sí un movimiento de diferenciación que envuelve a
los grupos, las clases sociales, los géneros y los individuos.
5. Si mi razonamiento es correcto, puede decirse que el tér-
mino diversidad se aplica de forma indiferenciada a fenóme-
nos de naturalezas diversas. Primero, a tipos de formaciones
'48
OTRO TERRITORIO
sociales radicalmente distintas (tribus indígenas, etnias, pa-
sadas civilizaciones y naciones). Recalco este aspecto un
tanto ausente del debate contemporáneo. Aun tomando en
cuenta el eje hegemónico de la expansión de la moderni-
dad-mundo, hay que reconocer la existencia de un legado
de la historia. Civilizaciones, etnias, tribus indígenas no son
un anacronismo, algo "fuera" del tiempo. A no ser que crea-
mos en la sapiencia convencional de la ideología de progre-
so, popularizada por el pensamiento evoludonista del siglo
XIX. Mundo islámico, sociedades indígenas, grupos étnicos
(en Áfricao en Europa central) no son testimonios de "atra-
so" o señales de barbarie. Se trata de formaciones soci.a1es
plenamente insertadas en la actualidad (o sea, inmersas en
las relaciones de fuerza que las determinan). Al considerar-
las como vestigios, se desconoce que la Historia es también
el momento presente de entrelazamiento de tiempos no
contemporáneos. Segundo, la diversidad se aplica en
cuanto diferenciación intrínseca de la propia modernidad-
mundo-individuo, movimientos femenino, homosexual, ne-
gro, cnsís de identidad, etc. Estos movimientos se han
acelerado hasta tal punto que muchos los perciben como
síntoma de una nueva fase histórica, de una posmoderni-
dad. Es como si cualitativamente esas diferencias fueran
equivalentes, mientras que cualquier antropólogo conoce la
especificidad de los pueblos indígenas. En realidad, la noción
misma de "pueblo" resulta inadecuada para describirlos. Lo
colectivo sólo tiene sentido cuando lo contraponemos a las
sociedades industriales. La idea de miríada me parece más
apropiada para aprehender su realidad. No hay eíndíge-
nas", a no ser en singular, y siempre deben ser calificados:
son kamaura, sumí, cíntalarga, etc. (basta ver la diversidad
de lenguas indígenas para constatar la multiplicidad de lo
que el pensamiento postula como homogéneo). Cada uni-
dad tiene una centralidad y un territorio que se articulan y se
contraponen a los intentos de integración. En esto radica la
importancia de la cuestión de la tierra (o sea, de las fronte-
ras). Perderla seria desarraigarse, desencejarse.Io que suce-
146
DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO
dió con los campesinos en Europa y en América Latina du-
rante el proceso de industrialización, y con varios grupos
indígenas. So penade desaparecer, los llamados pueblos pri_
mitivos tienen que defenderse contra la expansión de las
fronteras, ya sean nacionales o mundiales. Diversidad signi.
fica aquí afirmación de una modalidad social radicalmente
distinta. El caso de las sociedades islámicas (y no hay que
olvidar que éstas son heterogéneas) es de otra naturaleza. Se
afirma que esta civilización encuentra buena parte de su
sentido en los principios religiosos del Corán, pero sería in-
correcto imaginarlas como totalmente apartadas de la mo--
dernidad. Las trasformaciones ocurridas durante los siglos
XJX Yxx, aun apuntando hadaun fracaso de la "moderniza-
cíón", indica la existencia de sociedades que asimilaron al-
gunos aspectos de la Revolución Industrial (y no sólo el
progreso tecnológico, como se suele decir). El dilema del
mundoislámico es Cómoequilibrar, o sea, cómocontener los
elementos de la modernidad en el marco de un Estado y
una sociedad civil donde el código religioso todavía preten-
de ser laúltima fuente de legitimidad". lbtalmente distinta es
lacuestión feminista. Emerge como una reivindicación dentro
de la matriz de la modernidad Se lucha por la igoaldad de
oportunidades y de trato entre géneros. Identificar los
movimientos indígenas con el de las mujeres y clasificarlos
como minoría es simplemente confundir las cosas. Oaro que
se afirma un principio de "buena intención", pero esto no
nos ayuda en nada para comprender o resolver el problema
La construcción de la identidad en los movimientos de gé-
nero es el resultado de las ideas y de la organización interna
de las sociedades modernas. Laoposición entre masculino y
15 La interpretación del fundamenlalismo propuesta por Olivier Royes
sugestiva. Para el autor, no se trata de una "fuga" de la modernidad,.
sino de una respuesta a la modernización incompleta y desigual de
los países árabes, y de una critica a las instancias religiosas tradiciona-
les (los umelas)¡ ver GenaJfogfa del Islmnismo. Ediciones BelletaITa, Bar.
celona, 1996.
147
OTRO TERRITORIO
femenino noes algo insuperable. Hombres y mujeres, pese
a sus sensibilidades diferenciadas, viven en un mismo uni-
verso. Hago hincapié en el término utilizado: insuperable.
En el caso de las sociedades indígenas, toda .... superación",
sea en el sentido hegeliano o no, implicaría su desaparidón.
La separación es la razón de ser de esas culturas. Por ello, lo
que estoy sugiriendo es que es necesario hacer, en el debate
sobre diversidad, una distinción cualitativa entre las dife-
rencias. Postularlas romo equivalentes (romo lo hace el dis-
curso posmoderno) es un error.
6. La diversidad cultural no puede verse sólo como una ....di-
ferencia", o sea, algo que se define enrelación con otra cosa,
nos remite a algunaotra rosa. 1ixIa "diferencia" es prodocida
sodalmente, es portadora de sentido simbólico y de sentido
histórico. Un análisis que sólo considere el sentido simbó-
lico, tipo hermenéutica, corre el peligro de aislarse en un
relativismo poco consecuente. Es como si la cultura fuera
realmente un texto y cada quien le diera su propio significa-
do. La lectura se derivarla entonces de una intención arbi-
traria: el posicionamiento del Jector. No habría una relación
necesaria entre los textos, su existencia se vincularía única-
mente al interés de la miradaque lo decodificaría Ensuirre-
ductibilidad, las culturas no serian comparables unas con
otras, serian indiferentes unas a otras. Afirmar el sentido
histórico de la diversidad cultural es sumergirla en la mate-
rialidad de los intereses y de los confictos sociales (capitalis-
mo, socialismo, colonialismo, g1obalizadón). La diversidad
se manifiesta por ende en situaciones concretas. Claro que
se puede hacer una lectora textual de las culturas primitivas
(en parte, este es el objetivo de la antropología), pero consi-
derándolas dentro de un horizonte más amplio. Una cosa es
que leamos las sociedades primitivas como un texto (lo que
significa que Los argonautas del Pacífico de Malinowsky es
una entre varias interpretaciones posibles de un mismo
dato empírico), mientras que otra es entender el destino de
148
DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO
los habitantes de las islas 'Ircbnand. En este caso, es ímposí-
ble el que los afectasin sumergirlas en
el flujo del tiempo, sm que las consideremos en el marcod.e
una "situación colonial"". El texto "pueblos trobriandeses"
con su mitología, SU potlach, sus creencias, será redefinido:
transformado por la presencia del comercio, del cri.sfianis..
mo, de las autoridades coloniales. Deigual modo, diria que
hoy el contexto cambió. La giobaJización es el elemento
tuacional prevalente. Reordena nuestro marco de entendí;
miento. El relativismo es una visión que presupone que las
culturas se abstraigan de sos condiciones reales de existencia,
creando así la ilusión de que cada una de ellas quedaría to-
talmente autoconcentrada, o mejor dicho, sería un texto. En
realidad, este estatuto, postulado por el razonamiento trie-
todológico, es negado por la historia. En el mundo de los
hombres, las sociedades son relacionales pero no relativas.
Sus fronteras se entrelazan y, más deuna vez, amanezan el
territorio vecino. La discusión acerca de la diversidad no se
reduce por tanto a un argumento lógico-fiJosófico, necesita
ser contextualízada pues el sentido histórico de las ....diferen-
cias" redefine su propio sentido simbólico.
Decir que la "diferencia" es producida socialmente nos
permite distinguirla de la idea de pluralismo. Ami modo de
ver, traducir el panorama histórico-sociológico en términos
políticos es engañoso, porque estaríamos presuponiendo que
cada una de esas múltiples unidades tiene la misma validez
social. En esta perspectiva, la cuestión del poder se borra
No habría jerarquía ni dominio. En realidad estaríamos
aceptando de manera implícita la tesis según la cual el con-
texto histórico o bien no interfiere con las diversidades o
bien en última instancia sería pluralista, democrático, lo cual
16 Recuerdo que el concepto de "situación colonial" fue introducido por
,?e.orges Balandíer, precisamente con la intención de escapar al rela-
tiVISIllO del culturalismo norteamericano; ver Socio/cgie acfuel/e de I'A-
frUlue1WÍre, PUF, París, 1m.
14'
OTRO TERRITORIO
es un contrasentido (o mejor dicho, sólo tiene sentidocuan-
do consideramos ideológicamente el mundo). Se ha desa-
rrollado en tiempos recientes toda una literatura que gira
en tomo al pasode lo "hOl1\ogéneo" a lo "heterogéneo". La
producen los economistas, los I?S
dores de empresas y los divulgadores dentíñcos (PIenso en
los escritos de A1vin lbIDer)17. La historia es aprehendida en
términos dicotómicos, como si nos halláramos en el umbral
de una nueva era, de una "tercera ola". Para este tipo de
óptica, el pasado habría sido uniforme, unívoco, privile-
giando los "grandes relatos", y en presente
se caracteriza por la diseminación de las diferencias, por los
"pequeños relatos", por la multiplicidad de identidades.
Aplicada al mercado, esta visión optímísta lo
géneo al fordismo, a la producción en. se?e y y
asimila lo heterogéneo, lo diverso, al capitalismo flexible de
este fin de siglo. El mundo actoal seria múltiple y plural
Diferenciación y pluralismo se convierten así en términos
intercambiables y,lo que es más grave, ambos se funden en
el concepto de democracia. En esta operación mental.hay
algo de ideológico. Se trata, primero, de una falsedad histó-
rica. No cabe duda de que las sociedades modernas son más
diferenciadas que las formaciones sociales anteriores, ciu-
dad-Estado, civilizaciones, tribus indígenas. El proceso de
diferenciación, vinculado a la división del trabajo, es intrín-
seco a lamodernidad. Pero no hay que olvidar que, desde el
punto de vista civilizatorio, la existente antes
del siglo xv era ciertamente más amplia que la que hoy ro-
nocemos.lnnumerables culturas, lenguas, economías-mun-
do economías regionales, costumbres, desaparecieron en el
movimiento de expansión del colonialismo, del imperialis-
mo y de la sociedad industrial. A veces me da la impresión
de que el discurso sobre las diferencias lidia dificilmente con
esos hechos. Ante lo inexorable de la modernidad-mundo,
17 Alvin Toñler, The Third Wawe, Bantam Books,Nueva York, 1980.
150
DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO
hay que imaginar el pasadocomo si representara el dominio
de la indiferenciación y de la uniformidad. 'Ial vez podrfa
decirse del mundo contemporáneo lo que Maxime Rodin-
son J,',?ndera en las sociedades islámicas de algunos siglos
atrás 8. Las especificidades religiosas, en el caso de la convi-
venda del islamismocon el judaísmo o el cristianismo en un
mismo territorio, lejos de ser parte de un cuadro de tole-
rancia (como dicen algunos historiadores), eran parte de un
"pluralismojerarquízado". O sea, la diversidad se ordenaba
segúnlasrelaciones de fuerza dictadas por el código islámi-
co. Las idiosincrasias del mercado o de las identidades no
existen en tanto "textos" autónomos, sino que participande
un "pluralismo jerarquizado", administrado por las instan-
cias dominantes en el contexto de la modernidad-mundo.
Cmnocorolario del argumente anterirn; puede decirse que
las H diferencias" también esconden relaciones de poda Por
ejemplo el racismo, que afirma la especificidad de las razas
para seguidamente ordenarlas según una escala de autori-
dad y poder. Por ello, es importante comprender cuándo el
discurso sobre la diversidad oculta cuestiones como la desi-
gualdad. Sobre todo cuando nos movemos en un universo
donde la asimetría entre países, clases sociales Yetnias nose
puede argumentar. La imagen según la cual el mundo sería
"multicultural" y estaría constituido por un conjunto de
"voces" (imagen muy corriente enlos organismos internacio-
nales tipo Unesco) no es satisfactoria. El lema de la "unidad
en la diversidad" (hoy en día común entre quienes se refie-
ren a la Comunidad Europea) puede ser un lenitivo cuando
se enfrentan problemas para los cuales todavía no hay res-
puestas, pero su validez sociológica es sumamente dudosa.
Durante todo el siglo XX esta frase estuvo a la orden del
día en las élites latinoamericanas. Lo mestizo, lo sincrético
(ahora, con el posmodemísmo, volvemos a una apologíadel
18 Maxime Rodinson "La notion de minorité el l'IsIam" en L'ls/am: poli-
tíoue et croyance, Fayard, París, 1993.
151
OTRO TERRITORIO
mestizaje), se convierte en sfmbolo de la superación de los
antagonismo sociales. Porello, un autor como Gi1bertoPrey-
re puede aprehender la historia brasileña en términos de
"democracia racial". El país seria elproducto del cruce ar-
mónico, de la acu1turación de europeos, negros e índíos".
La diversidad étnica se expresaría al unísono en la unidad
nacional. El inconveniente es que esas "teorías", que no son
necesariamente brasileñas pues se han difundido por toda
América Latina, omiten precisamente el contexto en el que
se da la interacción cultural. Fundadas en una perspectiva
culturalista, retiran toda H diferencian de la historia, deifi-
cando a los individuos en una visión idílica de la sociedad
(o sea, conveniente para las élites domínantesj", La desi-
gualdad puede ser entonces absorbida en tanto diferencia,
y se anula ante la contnbución especifica de cada una de las
partes.
Dentro de la perspectiva que estoy planteando, el mundo
difícilmente podría ser visto como un caleidoscopio -metá-
fora utiliza con frecuencia por varios autores-, un instru-
mento en el cual los fragmentos coloreados se combinan de
manera arbitraria en función del desplazamiento del ojo del
observador. Perolas interacciones entre diversidades no son
arbitrarias. Se organizan según las relaciones de fuerza que
se ponen de manifiesto en situaciones históricas. Existeorden
y jerarquía. Si las diferencias son producidas socialmente
ello significa que, al descuidar sus sentidos simbólicos, que·
19 GiIbertoFreyre, ~ d o BmOl, J"" OIympW,RfodeIereíro, 1941.
20 Es interesante notar que la antropologfa culturalista norteamericana
tiene un papel importante en el proceso de construcción de lastmé-
genes nacionales. Esto no ocurrt6 sólo en América Latina. donde los
estudios de Herskovitz, Robert Redfield, Margaret Mead YRuth 1Je..
nedict ejercieron graninfluencia. 1..0 mismo ocurrt6en Japón- El cul-
turalísmo presentaba un conjunto de conceptos apropiados para la
elaboración de la "diferencianacional". Al respecto, consultar Harumi
Befu, "A critique of the group model of Japanese Society" en SociIIl
AnaIysis Vol. 5, No. 6, 1980.
152
DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO
darán signadas por los intereses y conflictos definidos
fuera del ámbito de su círculo interno. Dicho de otra mane-
ra, ladiversidad cultural es diferente y desigual porque las
instancias Ylas instituciones que las construyen tienen dís-
tintas posiciones de poder y de legitimidad (países fuertes o
paises débiles, trasnacíonales o gobiernos nacionales, civili-
zación n occidental" o mundo islámico, Estado nacional o
grupos indígenas).
7. Enel contexto de la modernidad-mundo hay una institu-
ción social que adquiere un peso desproporcionado. Me
refiero al mercado. Se trata de una instancia no sólo econó-
mica, como suelen imaginar loseconomistas, sino también
productora de sentido. Lejos de ser homogéneo, segúnpen-
saban los teóricos de lacomunicación masiva, el mercado
crea diferencias y desigualdades". Basta ver el universo del
consumo y de los estilosde vida. Através de los objetos con-
sumidos, los individuos expresan y reafirman sus posicio-
nes de prestigio o de subordinación. El consumo requiere
dispombilidad financiera y capacidad de discernir (hayruna
educación para el consumo). Las marcas de los productos
no son meras etiquetas, agregan a los bienes culturales un
sobrevalor simbólico consustanciado en la griffe que lo sin-
gulariza en relación con otras mercancías. Yo diría, en los
términos sociológicos de Bourdieu, que el mercado es fuen-
te de distinción social y refuerza la separación entre grupos
y clases socíalesf. Se redimensíona así lo que se entiende
por valor cultural-sobre todo al tratarse de las industrias
culturales. Al tener el mercado una amplitud globalízada,
desplaza a las otras instancias de legitimidad que conocía-
21 Para una discusión acercadel concepto de masa y su inadecuación al
entendimiento de la problemática de la mundíalízacíón de la cultura,
ver. R. Ortiz, "Cultura, comunícacao e massa" en UmOutro Território,
op. cit.
22 Pierre Bourdien, Úl distinctron, Minuit, París, 1979.
153
OTRO TERRITORIO
mos, por ejemplo el gran arte o las tradiciones populares.
Establece por tanto una jeran¡uización entre las diversas pro-
ducciones culturales, garantizando unlugar destacado para
aquellas que se ajustan a su lógica. Por ello, cualquier discu-
sión acerca de la diversidad que deje de lado este aspecto
mercadológioo resulta inocua. No es que la cultura se haya
convertido en una mercanda (no creo que este concepto se
aplique a los universos simbólicos, excepto como metáfora).
Sin embargo, en el conjunto de relaciones de fuerza mun-
dializada, debido a los intereses el) juego, el mercado cultu-
ral adquirió una dimensión de la que no disfrutaba hasta
entonces. Para aquellos que discuten acerca de la integra-
ción, sobre todo en el marro de una política de formación de
bloques [Iratado de Ubre Comercio de América del Norte
[Tkan], Mercosur, Comunidad Europea), es crucial que el
debate vaya más allá de los intereses económicos inmedia-
tos. De no ser así.. el marco de reflexión quedará atrofiado..
circunscrito a los temas legitimados por el statu quo.
8. En un mundo globalízado, la diversidad cultural debe ser
considerada desde un punto de vista cosmopolita. Sólo una
visión universalista puede valorar realmente lo que llama-
mos"diferencia". Querramos o no, ello exige que se relativi-
ce la manera como se solía considerar la cultura nacional
Los ideales de la Dustración europea preconizaban que 10
universal se realizaría a través de la nación. Libertad, igual-
dad Ydemocracia fueron principios que orientaron el surgi-
miento de las naciones (lo digo a sabiendas de que nunca se
realizaron completamente). La propia lucha anticolonia-
lista se fundamentaba en esas premisas. Para existir como
pueblos lfbres, los países colonizados tuvieron que romper
con la metrópoli y constituirse en naciones independientes.
Mientras tanto, la relación entre la nación y 10universal se
rompió. La modernidad-mundo replantea el problema so-
bre otras bases. Ante el surgimiento de una sociedad globa-
lizada.. la nación pierde su preeminencia para ordenar las
154
DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO
relaciones sociales. Su territorio es atravesado por fuerzas
que la trascienden. Las formaciones nacionales se eonstítu-
yen ahora en diversidades (y no en punto final de la ~
na. comoquerían106 pensadores del siglo XIX), k> que significa
que las culturas nacionales adquieren un peso relativo. Pa-
san a ser consideradas en el ámbito de las otras diversidades
existentes.
Sé que la historia del universalismo encierra numerosos
percances. De la razón Instrumental, como decía Adorno, al
etnocentrísmo arrogante. No siento predilección ni nostal...
gia alguna por ese presente/pasado de la "razón occidental"
(asociar la idea de razón a la de accidentalidad es un tour de
force eurocéntríccc al igual que en los departamentos de filo-
sofía se sustenta el mito de la raza griega como punto de
origen de todo pensamiento racional, dejándose de lado la
riqueza de otras culturas: china, árabe, india"). Lo universal
no existe en abstracto.. especie de apriori. kantiano roya p r e ~
sencia sería inmanente a la mente humana. Las sociedades
tuvieron que sufrir profundas transformaciones para que
pudiera expresarse la universalidad el pensamiento. Una
de ellas fue el advenimiento de la escritura. Tal como lo re-
calca [ack Goody, la escritura hizo posible para las culturas
un grado de abstracción y de trascendencia que les permitió
escapar a las imposiciones locales (de los dioses,los poderes
y las creencíasj". Por ello.. Weber considera como uni-
versales las religiones que se fundamentan en textos es-
critos: budismo.. confucianismo, islamismo, bramanismo,
cristianismo. Al igual que las "diferencias" lo que calificamos
como universal siempre se sitúa históricamente. En este
sentido, el debate sobre el universalismo tampoco se reduce
a una posición teórica.. a un juego de argumentos contra-
puestos a otros (al relativismo, por ejemplo). Las instituciones
23 Ver Samir Amin, L'Eurocentrisme, Anthropos, París, 1988.
24 Iack Goody, A lógiaJ da escrita e aorganiza9i0 da sociediuIe, EdicOes70,
Lisboa, 1986. Consultar también Walter J. Ong, Ondidad Yescritum:
tecnolngias de Is palsbra,. Fondo de Cultura Eoonómica, México, 1987.
'ss
OTRO TERRITORIO
sociales, ya sean las religiones, los Estados, o las trasnacio-
nales, llevan ensí elementos de universalidad (religiosa, po-
lítica o mercadológica). No obstante, aun admitiendo que
lo universal sea un constructo histórico (muchos filósofos
piensan de otra manera), no puedo dejar de comprender
que ésta es la única vía posible para dar cuerpo a los ideales
de libertad y democracia. Sólo una perspectiva cosmopo-
lita puede afirmar, por ejemplo, el derecho de los pueblos
indígenas a poseer sus tierras. Al reconocerlos como dife-
rentes y no iguales [lo cual es distinto a desigual), debido a
los ideales anteriores les atribuyo una prerrogativa de dere-
cho. Así, no estoy refiriéndome al universal colonizador de
nuestros antepasados. Sólo una perspectiva cosmopolita me
permite criticar la pretensión del mercado de constituirse
comoúnica universalidad posible. En nada avanzamos con-
siderando la categoria "totalidad" como un anatema (una se-
ñal de totalitarismo). Históricamente las ti diferencias" sólo
pueden existir cuando son reducidas por fuerzas integrado-
ras que las engloban y las rebasan. Independientemente de
que lo consideremos como perversión o realización del "pro-
yecto de modernidad", el mercado trasciende, por su di-
mensión planetaria, las fronteras y los pueblos. De ahí su
vocación para constituirse en un "gran relato", o sea, un
discurso donde la universalidad sólo es conveniente para
los grandes grupos económicos y financieros. Por ello, el de-
bate sobre la diversidad cultural tiene implicaciones políti-
cas. Si queremos escapar a la retórica del discurso ingenuo,
que se conforma con afirmar la existencia de las diferencias
olvidando que se articulan según diversos intereses, hay que
exigir que se les den los medios efectivos para que se ex-
presen y se realicen como tal. Es un ideal político que no
puede evidentemente circunscribirse al horizonte de tal o
cual país, de talo cual movimiento étnico, de tal o cual
"diferencia". Incluye una sociedad civil que va más allá del
círculo del Estado-nación, y que tiene el mundo como esce-
nario para su desarrollo.
186
CIENCIAS SOCIALES, GLOBALIZACIÓN
y PARADIGMAS·
Pensar las ciencias sociales requiere una atendónredobla-
da en relación con el pasado y el futuro, una preocupación
constante con la tradición y los cambios. Digo redoblada
puesto que las transformaciones recientes nos fuerzan a
considerar de forma radical y sistemática los problemas que
nos envuelven. No es porque estamos en el final del siglo
que eso se hace necesario. Ano ser que creamos en las pro-
fedas milenarístas, lo que seria desastroso para un científico
social, los periodos históricos sólo tienen un valor relativo.
En realidad, las ciencias sociales tienen una historia ya con-
solidada, a pesar de que mucho de lo que se haga en la
actualidad nos parezca insuficíente. De ahí la aparición de
estudios, de diagnósticosque seproponen su restructuracíón,
como es el caso del informe patrocinado por la Comisión
Culbenkían'. A pesar de ser incompleto -no es fácil hacer
una evaluación en escala tan amplia y abarcar instituciones
académicas de diversos perses-, el informe es atrayente al
cultivar una actitud abierta en relación con los impases con-
temporáneos. Sin embargo, considero que, en este movi-
miento de repensar, se deben evitar dos actitudes: una, más
conservadora, tomar los"clásicos" como fundadores de un
saber acabado, lo cual nos conduciría necesariamente a una
cristalización del pensamiento. Recuerdo que cuando Weber
contrapuso la ciencia (independientemente del peso atri-
buidoal término) al arte, tras enumerar algunos puntos comu-
nes entre ellos, señalaba un aspecto singular del universo
científico: la experimentación racional Esto significa que el
• Traducci6n: Carlos Eduardo Cortés Sánchez.
1 O:mtisiónGuIbenkian (presidida por lmmanuel WaI1erstein), PtlT/l Abrir
asCiendtls SocúDs. San Pablo, Cortez, 1996-
[157 J
OTRO TERRITORIO
trabajo científico, en confrontación constante con la rea1i;
dad, se encuentra íntimamente ligado a la idea de
(lo cual no ocurre propiamente con el mundo artístico). Por
lo tanto, hay una acumulación de conocimiento que condu-
ce por obligación a un cierto "envejecímíento" de.10 que fue
producido. Las ciencias sociales, con todas las dificultades
que las rodean, y son muchas, no deben ser pensadas como
una suma cero de experiencias. Por el contrario, "conoce-
mos más", de hecho, sobre muchos aspectos de las diversas
formaciones sociales (basta ver el conocimiento acumulado
por los antropólogos sobre las sociedades primitivas). Con
respecto a la historia antigua, Finley dirá que no sólo evolu-
cionaronel volumen de datos y las técnicas, "de manera ine-
vitable todo historiador sufre por ignorar lo que ocurrirá
después de él 'Ibdo historiador, incluso el más mediocre,
tiene, por tanto, una experiencia histórica más grande
la de sus predecesores, por más destacados que Sido.
Eso es una perogrullada, pero una perogrullada importan-
te,,3. Por supuesto, no se trata de descalificar a los "clásicos"
(Weber, Marx, Durkheim, Malinowsky, Mercel Mauss, etc.).
No me cabe duda de que en muchos sentidos ellos siguen
siendo actuales (no es posible discutir el capitalismo sin re-
ferirnos a los escritos de Marx). Sería insensato volver a la
querella entre"antiguos" y "modernos", dispu-
ta entre eruditos del siglo XVII aún tuviera Vlgenaa entre
nosotros'. Pero de nada serviría sacralizar un tipo de litera-
tura como si ontológicamente contuviese el comienzo y el
final de todo argumento sociológico.
La actitud contraria sería imaginar que "todo cambió",
que los tiempos actuales, flexibles, exigirían una ciencia so-
2 Max Weber, 'Le métier el la vocation de savant". en le Sauant el la
Politiqueo Parfs, Ed. 1MB, 1963. ..' ,. .
3 M. L Pmley, "El 'progreso' enla historiografía , en HlStóriIl Antigu. San
Pablo, Martins Pontea, 1994. p. 5. . .
4 Sobre la discordia entre antiguos y modernos ver Robert Nisbet, Hts-
tory of theIdeaof Progress, Nueva York, Basic Books, 1980.
158
CIENCIAS SOCIALES, GLOBAUZACIÓN y PARADIGMAS
cial radicalmente distinta e incompatible con lo que se venía
practicando hasta ahora. Una percepción que predomina en
las discusiones sobre la "crisis de paradigmas". En este caso,
la idea de "revolución epistemológica" se vuelve prevale-
ciente. Nuevos paradigmas, asociados a temas como la pos-
modernidad o la globalización, vendrían naturalmente a
ocupar el terreno infértil del pensamiento tradicional. El ín-
conveniente en este tipo de interpretación es que la idea de
revoluciones sucesivas es pococonvincente, como si ron cada
estancamiento teórico o con cada descubrimiento tecnológi-
co despuntase una transformadón equivalente en el plano
analítico. Razón tiene Bourdieu ruando dice que el campo
del pensamiento dentffico apenas pasa por una revolución
sustantiva, que él denomina "inaugural'", Es cuando
el pensar se constituye propiamente como científico y se
hace autónomo de las influencias externas al orden explica-
tivo del campo. Para el caso de las ciencias sociales, ello ha-
bría ocurrido durante el siglo XIX (volveré sobre este punto)
ruando se institucionalizaron como disciplinas legítimas. A
partir de entonces, los cambios dejan de ser -manteníendo
la imagen anterior- revolucionarios; en realidad se trata de
secuencias que se inscriben dentro de los cánones previa-
mente establecidos. Por eso el término revolución es impro-
pio, pues lo que se pretende aprehender se integra muchas
veces al movimiento de la "revolución acto fun-
dador del propio campo del conocimiento. Cualquier ba-
5 P. Bourdieu, "O Campo Oentffico", en Renato Ortiz, Pierre Bourdieu.
San Pablo,Ática, 1983.
6 En la literatura contemporánea se usa el término "revolución" en for-
ma excesiva e imprecisa. Se habla de revolución tecnológica, comuni-
cativa, paradigmática, como si en verdad estuviéramos viviendo una
nueva era. Lasmetáforas alcanzantal grado de exageración que elgu-
nos autores acuden a imágenes nústicas para describir la nueva
condición de la humanidad. McLuhan y B.R. Powers hablan, por
ejemplo, dela "era de Acuario". Ver TIre G100al Village, Oxlord, Oxford
University Press,1989.
159
OTRO TERRITORIO
lance que llegue a hacerse sobre las .sociales
tener en cuenta la existencia de una tradídón mtelectual m-
corporada a las diversas instituciones académicas. El pasado
es presente y se manifiesta en el arsenal de conceptos
los que operamos, los tipos de investigación que realiza-
mos, la bibliografía escogida, las técnicas empleadas,
Sin embargo, los cambios ocurridos son profundos. Feti-
chizar el saber tradicional equivaldría a confinarnos a una
postura conformista y a dejar de percibir aspectos que ;>d-
gen un tratamiento nuevo y La graaa está en
entender la tradición como puntode partida, suelo enel que
enraizamos nuestra identidad, pero sin volvernos prisio-
neros de su rigidez. Comprenderla es, pues, superarla:
continuidad a la constitución de un saber que no es estático
ni definitivo.
Hacer ciencias sociales, hoy como ayer; implica confrontar
una serie de problemas recurrentes, cuestiones que
recen sin cesar, como si no pudieran resolverse definitiva-
mente. No creo que eso se deba a una debilidad intrínseca
de las ciencias sociales, un argumento obligatorio cuando
las comparamos con las "ciencias exactas". Esta obsesión de
'contraponer el saber de las "humanidades" al de las llama-
das dencias "duras" me parece un despropósito, una preo-
cupación insólita y dislocada en el tiempo tuvo
razón de ser durante el siglo XIX, cuando el positívísmocom-
tiano buscaba ser reconocido a cualquier precio). No se trata
tanto de definir qué se entiende por objetividad en las
ciasde las sociedades (por supuesto, ella tiene su especiñci-
dad), sino de reconocer que larecurrencia de ciertos dilemas
es un aspecto definitivo de la disciplina. Lejos de ser una
falla, un equívoco para que el formalismo metodológico co-
rrija, ellos persisten, atraviesan el tiempo porque son parte
de su "esencia", de su "estructura". El primero de ellos se
refiere al sentido común. Sabemos que la constitución del
objeto sociológico requiere una ruptura con el sentido co-
mún; al fin Yal cabo esta es una de las primeras reglas del
160
CIENCIAS SOCIALES. GLOBALlZACIÓN y PARADIGMAS
método al que se refería Durkheím". Una tarea dificil pues
son varias las dimensiones que envuelven al investigador
en la construcción de su objeto: ideología, moral, subjetiyj.;.
dad. (Por ejemplo, cuando se estudia un tema como la vio-
lencia es difícil controlar el discurso analítico y mantenerlo
exento de un juicio moral que (l priori ya contiene una con-
dena del acto violento que se busca comprender). Las cien-
cias sociales operan "muy cerca" de la realidad, su lengua
conceptual es la misma que comparten los demás ciudada-
nos. La escritura del texto, producto final de nuestra refle-
xión, se hace con las mismas palabras y nociones usadas por
la persona común. Para tener un control verdaderosobre lo
que se está diciendo se necesita establecer una distancia, un
extrañamiento en relación con el dato inmediato y la forma
comolo articulamos en su versión interpretativa. La artesa:"
nía intelectual exige al investigador una capacidad detn-
ventiva para producir artificios que lo retiren del mundo
real. Es en este juego de cercano/distante que ejercemos lo
que Wright MilIs llamaba imaginación sociológica', No hay
un universo garantizado de la gran Ciencia, como pensaban
muchos autores (y no sólo los positivistas) del siglo pasado.
Un espacio que existiría en sí y por sí, independiente de los
practicantes que lo hubieran construido. Por eso la idea de
"ruptura epistemológica" acuñada por los historiadores de
la ciencia (pienso en Bachelard) se aplica mal al dominio de
las ciencias sociales (y no por causa de una interpretación
infeliz del marxismo hecha por Althusser). Ella presupone
la existencia de una barrera definitiva, de unfoso que separa
el sentido común del radocinio científico. Esto es válido
para disciplinas como la física y la química. En las ciencias
7 Un texto que trata este aspecto de manera inteligente es el de P. Bour-
díeu, J. e. Passeron, J.e. Chamboredon, u Métier de SocioIogue. Pa-
rWLa Haya, Mounton, 1973. (La edición española es de Siglo XXI, bajo
el título moficW de 6OCi6logo) N. del T.
8 Wright MilIs, Laimaginación sociol6gica, México, Fondo de Cultura
Económica, 19'7'1.
161
OTRO TERRITORIO
sociales los límites son tenues..deben ser permanentemente
reconquistados para que existan. Con cada investigación,
con cada reflexión, este paso inicial debe ser reconstruido,
retomado (no es raro encontrar un granautor que ensupró-
ximo texto se pierde porque "bajóla guardia" de suvigilancia
epistemológica). En consecuencia, todo cambio que llegue-
mos a discutir debe ser pensadodentro de estos parámetros.
El advenimiento de una sociedad posmodema, pos-indus-
tria1, flexible, no cambia esas cosas en nada.
El segundo aspecto se refiere a la historicidad del objeto
sociológico. En las ciencias sociales no es sólo el observador
quien interfiere en el proceso de observación, el propio ob-
jeto siempre se sitúa en un contexto histórico determinado.
Esto tiene varias implicaciones. La primera es que el grado
de universalización de la explicación en las ciencias sociales
es necesariamente restringido. La critica de Passeronal idea-
lismo científico de corte popperiano es, a mi manera de ver,
decisiva, Cito al autor: "enla medida en que la investigación
sociológica logra producir inteligíbilídades, procede por
senderos teóricos que siempre se reinician porque nunca
sonseparables por completode la literalidad de los enuncia-
dos que le confieren sentido a sus construcciones unilatera-
les. Por tanto, estácondenada a un uso móvil y alternativo
de los conceptos dictados por su proyecto de elaborar perfi-
les comparados de relaciones y sistemas de relaciones,,9.
En otras palabras, es imposible partir de una teoría gene-
ral deductiva, es decir; de una serie abstracta y coherente
capaz de "deducir" la realidad, pues la "literalidad de los
enunciados" amarra el análisis al contexto de enunciación.
Un ejemplo: la idea de "ley", tan enboga en el siglo pasado.
Una "ley" deberla ser una explicación que aislase elementos
atemporales que en principio podrían ser estructuralmente
articulados. Cada uno de estos elementos constituiría, en-
tonces, un nodo de una cadena explicativa. La idea de "ley
9 }eanClaudePasseron.. o Radocínio SocioWgiro. PetrópoIis, vcees, 1995, p.40.
162
CIENCIAS SOCIALES. GlOBAlIZACIÓN y PARADIGMAS
sociológica" presupone, por tanto, que los hechos socia1es
sean lo que ciertamente no es verdad. De
aIú la dificultad de establecer explicaciones genéricas que
mvolucren de manera simultánea formaciones socia1esra<fi..
calmente distintas corno las sociedades primitivas y las so-
cíedades modernas. Este tipo de interpretación, recurrente
en el pensamiento evolucionista (basta recordar las "leyes
de los tres estados" en Comte o los escritos de Th.ylor sobre
la mente primitiva), olvida que la explicación sociológica está
marcada de historicidad.
No es por azar que autores tan diversos comolean Clau-
de Passeron y Oclávio laoni usan imágenes tan próximas
para caracterizar la práctica sociológica. Ellos hablan de la
sociología como estenotipia o taquigrafía de la realidad". La
es sugestiva. Taquigrafía y estenotipia son len-
guaJes smtencos, formas abreviadas de enunciación. Ellas
apenas algunos rasgos de la riqueza de la lengua,
de sus articulaoones yrecodos. Las notaciones taquigráficas
o estenotfpicas contienen, así, un grado de abstracción que
de hecho no está incluido en la amplitud de la lengua. Por
ser más simples y reducidas ellas gananenuniversalización.
Sin embargo, dicho movimiento de universalización nunca
es completo; los rasgos de esas escrituras están amarrados a
la "literalidad de los enunciados", a los residuos del contex-
to. El. pensamiento sociológico es siempre una traducción,
algo mtermedio entre el ideal de universalización (que es
necesario) y el enraizamiento de los fenómenos sociales. Por
ello la noción de paradigma, en el sentido en que la define
Kuhn, no es apropiada para caracterizar la naturaleza de las
socíales". Un paradigmaes un referente teóricocuya
validez se fundamenta sólo en fórmulas abstractas; "entra
10 Ver OctávioIanni. u ASociologianuma épocade globaIismo", en Leila C.
Ferreira (arg.). A Sociologi¡l no Horizonte de Sécu1c XXI. San Pablo, Boi-
tempo, 1997.
11 Tomas Kuhn. La estructura delas revo1ucioru!s científicas. México, Fondo
de Cultura Económica, 1978.
163
OTRO TERRITORIO
en crisis" cuando ya no logra explicar un conjunto de con-
tradicciones que nacen en el seno de su orden explicativo.
El impulso del cambio provieoe de una necesidad propia
del sistema teórico: al ser insatisfactorio, requiere ser revisa-
do. Un paradigma es algo ahistórico, premisaque, con cer-
teza, no se aplica a la comprensión de -las sociedades. En
rigor, deberíamos decir: las ciencias sociales no Son paradig-
máticas; operan de acuerdo con otra modalidad
12

La historicidad del objeto sociológico también nos permite
entender los desarrollos regionales y nacionales de las dis-
ciplinas. La historia de las ciencias sociales es diferente en
los diversos lugares en que se enraíza. Para evitar un posible
malentendido, aclaro mi argumentación. No se trata de vol-
ver al viejo debate eotre sociología importada y sociología
autóctona vigente durante los años cincuenta y sesenta en
, . o
América Latina. Para diversos autores -Ouerreiro Ramos
es, en Brasil, un representante de esta corriente de pensa-
mícnto-, la sociología debería ser unsaber nacional; es decir,
unconjunto de métodos y técnicas de investigación adecua-
dos a las realidades de cada país. Así se exaltabala existencia
de una "teoría nativa" que seria, en principio, superior y ra-
dicalmente opuesta a las explicaciones exógenas (para mu-
chos una prolongación cultural del colonialismo). Dentro de
esta perspectiva habría una ruptura entre"ciencia importa-
da", es decir; europea y norteamericana, y"ciencia auténtica"
cuya validez estaría confirmada únicamente por su voca-
12 En los debates sobre las ciencias sociales es coman encontrar la si-
guiente afirmación: M el marxismo dejó de ser un paradigma a partir
de la crisis del bloque soviético"'. Se trata de una aseveración comple--
tamente fuera de lugar, en términos kuhruancs. Si el marxismo fuese
un paradigma, lo que efectivamente no es, las del
bloquesoviético, que son de naturaleza histórica, no interferirlanpara
nada con su vaHdez epistemológica.
13 Cuerreíro Ramos. IntrodllfÍiO entia! d Socio/ogUJ Brasi/eira (reúne ensa-
yos escritos durante la década del cincuenta). Río de [anelro, Ed. Uní-
ve:rsidade Federal do Rio de [aneím, 1995.
'"
CIENCIAS SOCIALES. GLOBALlZACIÓN y PARADIGMAS
ción nacionalista. Una forma de pensar que se encontraba
muy marcada por una visión ideológica, pues la sociologfa
era entendida como un saber cuyo objetivo central serlala
"salvación nacíonaj": unconocimientoal servicio de lareso-
lución de los problemas socioeconómicos de cada pals. Esta
visión militante carece de sentido por completo. Ya en los
años cincuenta y sesenta muchos autores latinoamericanos
(un pocoa contracorriente del ardor nacionalista de la épo-
ca) la criticaron con raeón''. Losprocedimientos metodoló-
gicos son parte de una subcultura científica que trasciende
la realidad de los lugares. No existen dos ciencias, .... central"
versus"periférica", "occidental" versus"oriental", "burgue-
sa" versus "proletaria", como si cada uno de tales comparti-
mentos encerrase verdades equivalentes y partícúlares". El
patrón del trabajo intelectual no está determinado por las
especificidades naciooales, politicas o de civilización, sinopor
valores y normas acordadas por la comunidad científica.
Sin embargo, la realización de los"ideales científicos" tam-
bién se hace en función de los contextos. Los dilemas relati-
vos a la historicidad del objeto sociológico no se reducen a
cuestiones de orden explicativo, como lo considera Passe-
ron, también inciden sobre la propia materialización de las
disciplinas. En primer lugar, en el ámbito de la operaciona-
Jización de los conceptos. Una categoría como "burguesía"
tiene muy poco de "universal". Seadecúa a una determina-
da situación de la historia europea (y no a todos los países
europeos, por ejemplo el Imperio Ruso) pero se encaja con
dificultad, o mejor, tiene menos poder explicativocuando se
14 En el Brasil, este papel le correspondió principalmente a Florestan
Pemandes. Ver"O padrac cientffico dos sociólogos brasileiros", en A
Sociologitz 110BrtlBil. Petrópolis, Vozes,1977.
15 Elmismo debate existenteenLatinoaméricase reproduce enel Japón,
donde las ciencias sociales, muy marcadas por el nadonaIismo, con-
traponen el pensamiento "oriental" al determinismo rarionalista "oc-
cidenta!'". Ver Peter Dale. TIre Mith of Japtmese Unu,ueness. Londres,
Roudedge, 1986.
165
OTRO TERRITORIO
aplica a realidades especificas: la comprensión de las oligar-
quías latinoamericanas o del sistema estratificado de la so-
ciedad japonesa en la era Meiji. Su validez es, por tanto,
relativa. En segundo lugar; en relarión con temas fundamen-
tales de determinadas discipünas. Por ejemplo: la sociologia.
Cuando surge en Europa y Estados Unidos, a fines del siglo
XIX, las cuestiones que enfrenta se refieren a las transforma-
ciones ocurridas tras la Revolución Industrial Su interés se
concentra en temas como la metrópolis, la fragmentación
del trabajo, las relaciones anónimas en la gran ciudad en
contraposición al cara a cara de la aldea y las comunidades
rurales, la racionalización de la gerencia comercial, etc. En
América Latina, las problemáticas privilegiadas son otras:
mestizaje, colonialismo, tradirión rural, impases de la indus-
trialización. Un ejemplo llamativo se refiere a la cultura po-
pulan En países como Francia e Inglaterra, Su estudio será
prácticamente ignorado por todas las discipünas académi-
cas". Relegada por la antropologia, que privilegia la com-
prensión de las sociedades primitivas; ignorada por la
historia, que se vuelca sobre el estudio de los grandes hechos
políticos, marginada por la sociología, que tiende a conside-
rarla como un anacronismo del ancien régime, la temática de
la cultura popolar sólo encuentraabrigoentre losfolcloristas".
Su destino será completamente diferente en un país como
Brasil Debido a su presencia inorultable (tradiciones rurales,
sincretismo religioso, diversidad étnica, etc.) se vuelve un
asunto de reflexión obligada. Por eso, autores como Silvio
16 Sobre el estudio de la cultura popular en Europa del siglo XIX Ysu
relación ron la sociología Yla antropoIogia, ver Renato Ortiz. Romin-
tiros e foldorisltls. San Pablo,OIho d'Agua, 1992-
17 Hoy es común hallar historiadores que habWt de lacultura de los "des-
favorecidos",para enfatizar una orientacióndelahistoria"desde ebajo".
Pero se olvida que ese tipode interpretactónes muyreciente. Tansólo
a partir de mediados de los sesenta los historiadores franceses pasan
a interesarse por la temática de la cultura popular. Ver R. Muchem-
bledo CulturePopulaire el Culture des Élites. Paris, Flamrnarion, 1978.
'66
CIENCIAS SOCIALES, GLOBALIZACION y PARADIGMAS
Romero, Euclides da Cunha y Nina Rodrigues,considera_
dos como precursores del pensamiento sociológico brasile-
ño, se interesan por la literatura popular, los movimientos
mesiánicos y los cultos afrobrasileños. Esos son los ternas
pilares del 'pensamientobrasileño' y no las contradicciones
entre clase obrera y burguesía, o industrialización y mundo
rural. El saber sociológico será, en consecuencia, diver-
sificado en función de los lugares de producción del cono-
cimiento. A la tradición académica, más dirigida hacia los
"métodos", se suma una tradición más regíonalízada, que
privilegia temáticas y autores. Junto a una exigencia propía-
mente metodológica (construir el objeto sociológico, elimi-
nar las prenociones, etc.) que es universal, es decir, especifica
~ ~ m : n p o de las ciencias sociales, la historia de los lugares
medirá sobre la producción intelectual Ella imprime un dí-
namlsmo, algunas veces indebido por lo muy ideologizado,
que se agrega a la historicidad inicial del propio objeto so-
ciológico.
•••
En la actualidad se discute mucho sobre el "fin de las
fronteras"; de los territorios nacionales, cuando hablamos
de globalización; de la separación entre arte y cultura popu-
lar,postulado básico del pensamientoestético en el siglo XIX.
Las posiciones posmodernas han enfatizado con insistencia
en los procesos de sincretismo, de mezcla, y con ello sugie-
ren una confusión entre los límites establecidos. ¿Habría
una homologación entre este movimiento y el "fin de las
fronteras" enlas ciencias sociales? (pienso en el debate sobre
la interdisciplinaríedad y la transdisciplinariedad). Este pa-
ralelo es legítimo, y si lo es, zen qué medida?
Primeroes necesario entender quésignifica"frontera" para
las ciencias sociales. Un aspecto se refiere a la cuestión de la
autonomización del saber. En este punto hay un paralelo
con el mundo de las artes. El hecho de que un escritor como
Flaubert sea retomado con frecuencia por autores tan dispa-
'67
OTRO TERRITORiO
res como Sartre y Bourdieu, es síntométíco", En realidad,
"Plaubert" es una metáfora del proceso de autonomizaci6n
de la literatura. Cuando él preconizaba la validez del princi-
pio del"arte por el arte", su intuición era definir de la ma-
nera más precisa posible la esfera del universo artístico. Al
rechazarcualquierlllrOtípo de ímposícíén.polítíca o mediáti-
ca, él pretendía fundamentar las estructuras intrínsecas del
campo artístico (para usar un concepto de Bourdieu) en tér-
minos exclusivamente estéticos. O para decirlo a la manera
de Sartre, Flaubert inaugura la era en que el escritor escribe
para ser leído <es decir, juzgadoy apreciado) tansólo por sus
pares, los otros artistas, De ah! la distancia que toma en re-
lación con los textos politicos de sus antecesores (Voltaire,
por ejemplo), y el desprecio que tiene por la literatura fol\e-
tioesca poesta a! servicio de los grandes diarios (una forma
de adecuar la escritura a! éxito público). "Lart pour yart"
condensa una reivindicación de autonomía. Lo mismo que
ocurre con las tiendas sociales. Al principio, ellas se confun-
den con las diversas actividades reflexivas existentes: reli-
gión, periodismo, poIitica, fi\osofía. Los intelectoa1esdel siglo
XIX mezclan moralismo y juicio personal en un eclecticismo
que se distancia de cualquier control más sistemático. Por
eso Durkheimescribe enla conclusión de Las reglas del méto-
do sociológico: "Este conjunto de reg1as... todo este aparato de
precauciones, puede parecer muy trabajoso para una cien-
cia que, hasta ahora, requeria de quienes se consagraban a
ella apenas una cultura genera! y filosófica; Yes verdad que
poner en práctica tal método no podría tener por resultado
vulgarizar la curiosidad de las cosas sociológicas. Cuando se
pide a las personas, como condición de iniciación previa,
que se deshagan de los conceptos que suelen aplicar a un
orden de cosas, para repensadas con nuevos esfuerzos, no
se puede esperar una clientela numerosa. Pero ese no es el
18 J.P. Sartre, L7diot de la ftmri1le. París, GalIiJnard.lm. P. Bounlieu.As
&gnrs da Arte. San Pablo, Companhia das Letras, 1996.
'68
CIENCIAS SOCIALES, GLOBALIZACION y PARADIGMAS
que abrigamos. Por el contrario, creemos que a la
SOCIología le lleg6la hora de renunciar a los sucesos munda-
nos, por así decir; Y de asumir el carácter esotérico que le
conviene a toda ciencia"19. Esoterismo. El término traduce
Jlaubertíana en el sentidoenque las ciencias
sociales deberían separarse de las imposiciones ajenas al in-
terés propiamente "científico". Durkheim actúa así como
un él modela el espacio y crea fronteras que ha-
gan viable el desarrollo de un pensamiento exento de las
demandas políticas, religiosas y mnndanas'" Las fronteras
son, por tanto, una condición para la existencia de un saber
autónomo. Sinellas su identidad se desvanecerla.
Otro significado de "frontera" se refiere a la espedaííza,
cíón. Pcim';o, disciplinar: historia, sociología, antropologla,
cenca política Ahora lo que está en juicio no son las dife-
rendas epistemológicas, como las que separan las ciencias
sociales de la ffsica o del sentido común. En el radoct,
nio lógico usado en historia y sociología difícilmente podría
tratarse de manera diferenciada. Las dos disciplinas com-
parten el mismo suelo epistemológico, tiene la misma natu-
raleza", El argumento también se aplica a la comparación
entre sociología y antropología. Haciendo a un lado elob-
jeto clásico de la antropología, las sociedades primitivas
-hoy una subespedalídad del área-, es poco lo que distin-
gue a un sociólogo de un antropólogo. Los temas de interés
son Comunes y las técnicas de- investigación, intercam-
biables. Sin embargo, las disdplinas producen dominios
a medida que crean su propia tradición. El interés de la histo-
riografía por la investigación de archivo orienta a los histo-
riadores en determinada dirección. Las discusiones de los
19 EmileDurkheim. As Regms do Métodv SocioMgiro, San Pablo, Martin
Fontes, 1995,pp. 15()..151.
20 Ver Renato Ortíz, "Durkheim: arquiteto e herói fundador" Revista
Bmsi1eira deCiencias Sociais, 4 (tI), octubre de 1989. '
21 VeraesteIespectoJ.C.Passeron. "HistóriaeSociologia:identidadesocia1
e identidade lógica de urna disciplina"', en O &ciocínio &xiológiro, op. ciJ.
169
OTRO TERRITORIO
clásicos antropológicos -Frazer, Thylor, Malinowsky, Rad-
cliffe Brown, Lévi-Strauss- privilegian un determinado tipo
de lectura diferente de la cultivada por los sociólogos -Par-
sons, Merton, escuela de Chicago, etc. Cuando los politólo-
gos definen como área de interés los sindicatos, el gobierno,
los partidos, los movimientos sociales, esta selección no tie-
ne nada de coincidencia1. Proviene de una concepción que
considera la ciencia política como un universo restringido
cuyo objetivo exclusivo sería lacomprensión de la conduc-
ta política, Así se postula, lo cual es discutible, la existencia
de un hommo politicus cuya actuación en la sociedad estaría
moldeada por fronteras seguras, distante de las implicacio-
nes de orden cultural, estético o religioso. Las identidades
disciplinares se sobreponen aun a otros tipos de subespe-
cíalízaciones, subdisciplioares (sociología urbana, antropo-
logía indígena, poííticas públicas, historia del arte, etc.¡ y de
áreas (comunicaci6o, orientalismo, japonologia). Cadauna de
ellas dirigida a aspectos especíñcos de la realidad social, ya
se trate de un tema: "10urbano", o una región: "el Oriente".
¿Cómo entender este movimiento de multiplicación de
fronteras? Un argumento se puede adelantar al retomar la
lección inaugural de Max Weber sobre el oficio del científico.
La especialización se vincula a la idea de progreso. La acu-
mulación de conocimiento se hace a través de un procesode
división del trabajo, como forma de realizar un análisis más
detallado de un determinado fenómeno social. Es en tal
sentido que Durkheim afirma también que la sociología no
puede ser un saber genérico, sino qúe debe especializarse
22

Por eso son importantes las investigaciones emptncas, que
por 10 general se agrupan en torno de las subdisciplinas y
las subáreas. EDas eofocanaspectos específicosque, miradosen
el cootex!o de detenninados uoiversos, permiten detaDar Yen-
riquecerel análisis. En este sentido, yo diria que laespecializa-
d6n tiene un valor positivo.
22 E.Ourkheim. A CiincUz Sodsl e ti AQio. San Pablo, Dífel, 1975.
170
CIENCIAS SOCIALES, GlOBAlIZACIÓN y PARADIGMAS
Noobstante, el desarrollo de las ciencias sociales durante
el siglo xx, con la formación de las universidades, departa-
mentos, centros e institutos de investigación, caminóen sen-
tido inverso. La especialización disciplinar, subdisciplinar y
temática alcanz6 un grado tal que la'frontera' ciencia aocial
se halla comprometida. Es decir, esta delimitación inicial
. ,
necesana para el desarrollo de un saber autónomo produce
en su interior limites que imposibilitan su propia realización.
movimiento de fragmentación que ya no se dirige a me-
Jorar el conocimientosino al interés de grupos profesionales
que se disputan fondos para investigación y posiciones de
autoridad en el campo intelectual
23
• Un ejemplo: el orienta-
lismo. Se trata evidentemente de un universo en·cuyo interior
se acumulan tesis e informadones de la mayor importancia
Quien desee estudiar el mundo musulmán debe tener en
necesariamente, lo que trabajaron los especialistas.
embargo, por estar confinadas a límites seguros, uncon-
de preguntas, muchas veces incómodas, pues involu-
cran intereses personales e ideologías políticas, dejan de ser
Por eso un autor como Edward Said dirá que el
se transformó enun "discurso del poder"; esto
es,.una ideología que legitima un conjunto de prácticas re-
con el mundo árabe, sin tener. noobstante, lacapa-
cídad de dudar de su propio fundamento-'. Algo semejante
ocurre enreladón con las disciplinas. La falta de diálogo en-
ellas no proviene de un impase epistemológico sino que
simplemente expresa el endurecimiento de las fronteras
En rigor, la construcción del objeto enlas cíen-
ces sociales no se vincula a esta o aquella disciplina; no hay
nada que necesariamente fije de antemano nuestro interés
tal o cual universo disciplinar. Sin embargo, la tradí-
cíón de cada disciplina tiende a predeterminar las pregun-
tas,los asuntos, las técnicas de investigación y lajerga usada
23 P. 8ourdieu. Homo Academicus. París Minuit, 1984.
24 E. Said. O Orientalismo. San Pablo, Companhia das Letras.
171
OTRO TERRITORIO
por los investigadores. Ella nos encierra en una t r a m ~ ~ y a
fondón es, básicamente, reproducir las certezas adqwndas.
Las fronteras alimentan así el conservadurismo intelectual.
y no sólo se pierde comunicación (lasdisciplinas dejan de
"conversar" unas con otras) sino, sobre todo, en creatividad,
poes las cuestiones que podrían plantearse desde un ponto
de vista transdisciplinar se consideranimgrocedentes desde
la perspectiva interna de cada disciplina .
Las discusiones sobre inter y transdisciplinariedad reve-
lan, precisamente, este aspecto insatisfactorio del desarrollo
de las ciencias sociales. Son varios los intentos de evitar los
problemas resultantes de esta fragmentación del trabajo:
constitución de núcleos de investigación en torno de temas
espeóficos que reúnen investigadores de horizontes diver-
sos; programas de formación profesional y de investigación
científica que atraviesen las disciplinas; incentivo a la forma-
ción pluridisciplinar de los alumnos de posgrado. El infor-
me de la ComisiónGulbenkian hace, incluso, una propuesta
osada: la obligatoriedad de la doble afiliación departamen-
tal para los profesores
2h
• Todas esas sugerencias, muchas de
ellas ya en práctica, tienen sin embargo una dimensión íns-
tituci.onal Pero creo que el tema de las fronteras es una opor-
tunidad para que reflexionemos un poco más allá de esas
constataciones, en particular sobre el tipo de texto produci-
do en las ciencias sociales.
Tomo el ejemplo del ensayo, pensado tradicionalmente
como sinónimo de.un trabajo incompleto, inmaduro. Deahí
la connotación peyorativa que el término "ensayístico" ad-
quirió entre nosotros. "Ensayístíco" quiere decir "poco de-
sarrollado", "ecléctico", "opinante en exceso". El ensayo se
contrapone así a una reflexión más "dura", propiamente ana-
lítica, y al trabajo empírico, ambos marcados por referencias
25 Un texto sugestivo que hace una critica pertinente de los impases de
un área de estudio, para el caso, la japonologia, es el de tan Reader,
"Dowe need morejepenesestudíes orlessr",]apan Forum, 17(1),1995.
26 Para abrirlIS Ciéndas SociDis, op.cit., p. 146.
172
CIENCIAS SOCIALES, GLOBAllZACIÓN y PARADIGMAS
explícitas Ybien delineadas. Revela un texto en el cual el
control de lo que se está diciendo se ha relajado. Por eso lo
relacionamos con la dimensión más subjetiva de quien es-
cribe, lo cual ha llevado a algunos autores a imaginar la es-
critura ensayística como una especie de atributo de la vena
literaria del investigador, algo que se contrapone a la "frial-
dad" de la razón científica. Podriamos entender esta disputa
sobre el ensayo, su condena o celebración, como una yuxta-
posiciónde juicios personales, una especie de juego sin fin
entre posturas incompatibles: "liviandad" versus "precisión",
en el caso de refutarlo; N cientificismo" versus "libertad",
cuando asumimos su defensa. Sin embargo me interesa su-
brayar la razón de este antagonismo. Desde mi punto de
vista, ella no es fortuita; proviene de una cuestión prelími-
nar: la delimitación de las fronteras. En el fondo se discute
en qué medida cierto tipo de.exposícíén se ajustaría o no a
las exigencias de un campo del saber. Hay razones históricas
para que esto ocurra. Mucho antes del surgimiento de las
ciencias sociales el ensayismo era una práctica común entre
los escritores y los comentaristas de los fenómenos sociales.
Incluso se puede decir que se trataba de una técnica exposi-
tiva dominante. Basta ver a los intelectuales del siglo XIXpara
percibircómo "escribían de otra manera?", Basta familiarizar-
nos con una publicación como "Revue de Deux Mondes", en
lacual el pensamientode los articulistas se organizaba al gusto
de la idiosincrasia de cada uno. Emperono se trata de unestilo
ZJ En mi estudio sobre Francia en el siglo XIX(Culturae Modemidade. San
Pablo, Brasiliense, 1992),tuve la oportunidad de leer una serie de autores
hoyprácticamentedesconocidos, que en su tiempo dominabanlaescena
intelectual. Cito al azar el monumental trabajo de Georges d'Avenel,
Les Mnmismt:s delaVieMndenre. Escrito entre 1862y 1':W, aborda temas
como laalimentación, el transporte,las tiendas de departamentos, la ciu-
dad. Diffcilinente su manera de escribir y su composición encajarian
en las exigencias propuestas por Durkheim. Como leemos el pasado
a través de los cánones institucionalizados por nuestras disciplinas, a
veces tendemos a olvidar que la esa:itura sociológica tuvo que conquis-
tar su lugar frente al ensayismo dominante hasta entonces.
173
OTRO TERRITORIO
personal, algo peculiar de este o aquel autor, sino de una
forma expresiva que marca el estilo de una época. Hasta en-
tonces, puesto que no existían otros parámetros para evaluar
lo que se decía, el ensayo podía considerarse como un estilo
convincente. Pero las cosas cambian con la aparición de las
ciencias sociales como campo autónomo de saber. Durkheim
se levanta contra el eclecticismo de su tiempo, esta manera
"mundana" de hablar sobre los acontecimientos sociales,
precisamente porque escapaba a una normalización del len-
guaje (sé que enlas ciencias sociales, dicha normalización es
siempre relativa). El antídoto propuesto es la manipulación
de unlenguaje con más capacidad de controlar elraciocinio.
Este eclecticismo del pensamiento, que comienza a ser con-
testado en Francia con el surgimiento de la sociología, per-
dura en los países periféricos durante buena parte del siglo
xx. Ortega y Gasset (no olvidemos que España es un país
subdesarrollado en el contexto europeo), Gilberto Freyre,
Oliveira Viana, son en este caso figuras ejemplares. Los
textos que producen, independientemente del valor que
lleguen a tener, son orientados más por la
nal que por la austeridad del pensamiento: ínvestigacíón
de archivo, control de las fuentes históricas, abstención de
juicios personales, realización de investigaciones
etc. Ellos escriben en sintonía con un tipo de lenguaje que
prescinde de cualquier normatividad disciplinar. es po-
sible porque la autonomización de las ciencias sociales en
los países periféricos es descompasada de los países cen-
trales (Francia, Alemania, Estados Unidos, jnglaterraj". En
28 En el caso brasileño, este proceso de autonomización ocurre en los
años cuarenta y cíncuenta. Ver MA. Anuda, "A no
Florestan Femandes e a escola paulista", en S. Micelli (org.) HlStórUJ
diJs Ciéncias Socitlis noBrasil, Val TI, San Pablo, Sumaré, 1995. Sobre el
ensayismo como lenguaje especíñcc del pensamiento brasileño ver
Elide Rugai Bastos, "'0 ensafsmo dos anos 20 e a fol'llUll;io nacional"',
Boldim de InterciimbW, 5 (25), Río de jareíro, 1986.
174
CIENCIAS SOCIALES, GLOBALIZACIÓN y PARADIGMAS
Latinoamérica es tan sólo en los años cincuenta que la uni-
versidad moderna comienza a consolidarse. La creación de
cursos de posgrado y de institutos de investigación es aún
más tardía (data de los años sesenta, setenta y, en algunos
países, ochenta). La crítica al ensayismo revela, por tanto, la
necesidad de dibujar el horizonte de una disciplina Iodavfa
desconocida. Como su contorno es aún vago, se requiere
afirmarla con más énfasis y nitidez.
¿Pero, que decir hoy, cuando las ciencias sociales ya tie-
nen una historia consolidada? Todavía son válidas esas con-
sideraciones. Al tomar la idea de "frontera" en el sentido de
especialización, creo que sea posible imaginar las cosas de
otra manera Si uno de los problemas que enfrentamos es la
fragmentación del trabajo, la segmentación disciplinar, el
ensayo podría verse como una artimaña para romper esta
ausencia de comunicación. Precisamente al no estar "ence-
rrado", es decir, fijo a la tradidón de cada disciplina o área
temática, el ensayo tendría mejores posibilidades de escapar
al conservadurismo vigente. No propongo considerarlocomo
sustituto de la reflexión analítica o de la investigación empí-
rica. Eso sería insensato. Ni alimento una visión idilica o
quimérica de la escritura ensayística (posmodernos en an-
tropología). Tampoco creo que hoy sea posible escribir al
estilo de Ortega y Gasset. El eclecticismo de los autores pa-
sados fue posible dentro de una situación histórica en laque
el pensamiento social se estructuraba de acuerdo con otros
parámetros. Pienso en el ensayo como forma deliberada de
producir un cortocircuito en las barreras impuestas por las
especializaciones. Deliberada en el sentido de una tarea con-
trolada cuyos objetivos son explícitos. Locual significa que
debe tener en cuenta el conocimiento acumulado en el inte-
rior de dichas especialidades. Negarlo seria desconocer la
validez de las informaciones, de las ....verdades" depositadas
en cada una de ellas."Viajar" entre las disciplinas y las áreas
implica transitar por las fronteras a partir de los saberes ya
constituidos. Dentro de esta perspectiva, la escritura ensa-
175
OTRO TERRITORIO
yística, por trascender las espectalidades, puede funcionar
como estímulo al trabajo intelectual. Al escapar a la rutina
disciplinar se abre la posibilidad de imaginar nuevas hipó-
tesis, proponer cuestiones desde un punto de vista "móvil"
y no necesariamente enraizado en los lugares instituciona-
les. Preguntas y dudas que, en retomo, podrán tener un
impacto positivo para el avance de las investigaciones reali-
zadas en cada una de las especializaciones existentes.
Ahora puedo retomar la pregunta con la que inicié mi
digresión. Así como los límites nacionales no desaparecen
con la globalización; ni la distinción entre arte y cultura
popular, con la posmodemídad, así tampoco desaparecen
las divisiones discip1inares. Lo que importa no es tanto su
"fin", su decadencia. El trascenderías significa darle al traba-
jo intelectual una dimensión en la cual las ciencias sociales
puedan realizarse de la mejor manera posible. Contrapeso
necesario a los mecanismos de institucionalización y rutiru-
zación del saber, de la segmentación del pensamiento y de
la reproducción de las luchas de poder en el interior del
campo intelectual.
•••
Si. la historicidad del objeto sociológico nos permitió en-
tender la continuidad de un conjunto de problemas en las
ciencias sociales, es necesario agregar que también nos abre
la posibilidad de pensar en el cambio. Th1 vez uno de los
argumentos más fuertes contra el inmovilismo intelectual
sea recordar que, por ser histórico, el objeto de las ciencias
sociales se modifica, a veces de manera sustancial. Como
dice Octávio Ianni: HSi las ciencias sociales nacen y se desa-
rrollan como formas de autoconciencia científica de la reali-
dad social, es posible imaginar que pueden ser seriamente
desafiadas cuando dicha realidad ya no es la misma. El con-
trapunto de pensamiento y pensado, o de lógico e histórico,
puede alterarse un poco, o mucho, cuando uno de los tér-
176
CIENCIAS SOCIALES, GLOBAllZACIÓN y PARADIGMAS
minos se modifica, y más aún cuando se transfigura"". Pienso
que tales transformaciones pueden sintetizanle hoy en tomo
de la temática de la globalizaciún. Por muy impreciso que
resulte el concepto, tiene un lado muy positivo: explici1a el
ámbito del cambio en el mundocontemporáneo. Relaciones
de trabajo, economía, corrientes migratorias, producciones
culturales, diversos aspectos de la realidad, son penetrados
por un conjunte de fuerzas que reorganizan el marco de las
relaciones sociales. No se trata sólo de constatare! surgi.
miento de nuevos objetos o temas de estudio. Las impfica..
ciones abarcan mucho más. Hablar de "sociedad global",
de world-.ystem, de "modernidad-mundo" (la varü!dad de
términos significaque no hay todavla acuerdos encómo ca-
lificar esas transformaciones), implica afírmar Ia exiStencia
de reladones sociales que ahora hacen parte de una "mega-
sociedad", un hecho reciente en la historia de las socieda-
des. Hasta entonces, la totalidad trabajada por sociólogos..
antropólogos e historiadores, estaba delimitada por fronte-
ras esped6cas: la nadún, la tribu, las civilizaciones. En ningún
momento el análisis presoponla la presenda de una realidad
en cuyo interior emergírían relaciones sociales mundia-
lizadas; es deciJ; cuya organicidad ya no se definirta en rela-
ción con los limites anteriores. El proceso de globalización
altera sensiblemente el objeto de las ciencias sociales. En la
medida que atraviesa, en forma desigual e indiferenciada,.
las diversas formaciones sociales del planeta, las clases y los
grupos sociales, es necesario preguntarse por su lógica, por
sus nexos estructurales. Una lógica que no proviene de la
interacciónde las partes que lo constituyensino, al contrario
las penetraráy lasredefinirá. La unidad de referencia para
el análisis SOCIológICOadquiere, así. una dimensión mundía-
lizada.
29 Octávio Ianni A sociediuleGlobal. Ríode Ienetro, ~ Brasileira.
1992, p. 171.
177
OTRO TERRITORIO
La cuestiónes cómocalificar esos cambios y enqué forma
inciden sobre el pensamiento que busca
¿Serán los síntomas de un nuevo paradigma? Suele decirse
que el "paradigma" de la mode:rndadse agotó, y que esta-
mos ante la presencia de otros paradigmas", de la posno-
dernidad o la gíobalízacíon. No obstante, me pregunto 51
esta forma de plantear el problema es convincente. en
palabras, si es rentable en términos analíticos. Moderrudad,
posmodernidad, globalizadón zseranrealmente paradigmas?
Es evidente que el término ya no se está usando en el IIUS.mo
sentido de Kuhn. El uso que se le da es ahora"más
diría que metafórico. Pero si entendemos por
un marco teórico a partir del cual pensaríamos la sociedad,
me parece raro confundirlo con lo que pe"nsar.
modernidad, posmodernidad o globalizaClón son condi-
dones" (para seguir un poco la propuesta de Lyotard"'), es
decir, articulaciones concretas de la realidad, no veo cómo
asimilarlas a la referencia teórica que pretende aclararlas. Al
fin Yal cabo, una condición es algo de lo que no se puede
escapar, una situación histórica, un contexto en que todos
estaríamos inmersos. ¿Por qué identificar el contexto el
instrumento reflexivo que lo aprehende? Por eso prefiero
decir: modernidad y globalización no son For-
mulo mejor mi afirmación. Si tomo un autor como Simmel
y su interés por la moda, puedo. enunciar este en dos
formas: a) para Simmel, el paradigma de la modernidad ex-
plica el fenómeno de la moda; b) Simmel se interesa por la
moda en la medida que ésta expresa un fenómeno más am-
plio: la modernidad. En el primer caso, se asocia la moder-
nidad con la idea de paradigma¡ en el segundo, la frase
adquiere otro significado. La moda es sólo un objeto que le
permitirla a Simmel entender un proceso socia1 que le ante-
cede. Dicho de otra manera, el autor procura revelar, a tra-
vés de objetos heurísticos -laciudad, la moda, el dínero-ctos
30 J.F. Lyotard, LlCondititm Posmoderne. Parls,Minuit, 1m.
178
CIENCIAS SOCIALES, GLOBALlZACIÓN y PARADIGMAS
mecanismos de la modernidad. En realidad, dedr que "la
modernidad es un paradigma" nos obligarla a armar la ex-
plicación en otra forma Lo mismo puedo decir en relación
con la globalización. Para nú, en vez de estar ante un para.
digma (lo que sitúa el debate sobre "lo nuevo" y '10 viejo"
en otro plaoo), 10que importa es reconocer la espeóIiddad.
de un proceso social. Entonces puedo buscar los objetos
heurísticos -el consumo, las prácticas juveníles.Ias ciudades
globales, las finanzas- que lo expjjcíten", El hecho de que
tales objetos sean mundiales, pero no necesariamente pIa-
netaríos, es decir, que tengan una dimensión global pero no
abarquen todo el planeta (no todos comen en MacDonald's¡
no todos los jóvenes usan jeans; por muy amplio que sea, el
uso de la televisión no alcanza una considerable porción de
la pobladón humana), resulta secundario. Lo que importa
es que contengan articulaciones que expresen aspectos cen-
trales del proceso como un todo; desvendarlas escompren-
der la condición en que nos situamos.
Ahora puedo retomar mi argumentación. La globali-
zaci6n es una situación histórica en la cual las relaciones
sociales son redefinidas. Para aprehenderlas es necesario re-
pensar determinados aspectos de las ciencias sociales. En
rigor, no se trata de un cambio paradigmático (sea o noe1
sentido propuesto por Kuhn) sino de nuestra provisión de
conceptos que, debido a la propia hístorícídad del objeto,
fueron acuñados para dar inteligibilidad a otro concepto. En
el caso de la sociología, la ciencia política y la historia, la re-
ferencia al Estado-nación ha sido preponderante. Concep-
tos como identidad nedonal, partidos, historia nacional y
modernización, son aplicables en la medida que se postula
la nación como unidad integradora de los procesos sociales.
Cito el informe de la Comisión Gu1benkian: "Iradícíonel-
mente.Jas ciencias sociales se centraron mucho enla noción
31 Ese fue el procedimiento que usé en MunditdiZ/lfiiD e Cullum. SanPablo,
Brasiliense, 1994.
179
OTRO TERRITORIO
de Estado, en el sentido en que era en los Estados donde se
iba a buscar los encuadres -supuestamente obvios- donde
ocurrían los procesos analizados por las ciencias sociales.
Esto fue verdaden especial paraquien estudió esenciahnen-
te el mundo occidental, es decir, la historia Yel trio formado
por las ciencias sociales nomotélicas (la economía, la ciencia
polilica y la sociología). Cierto es que ni la antropología ni
los estudios orientales tomaban el Estado como referencia
central, pero ello se debi6 al hecho de que en esos casos las
zonas estudiadas no fuesen consideradas como espacios
afectados por las estructuras sociales modernas, localizadas,
por definición, dentro de los Estados modernos. Después de
1945, con la irrupción de los estudios por áreas y el conse-
cuente ensanchamiento del dominio empírico de la historia
Yde las tres ciencias soci.a1es nomotéticas al mundo no occi-
dental, dichas regiones no occidentales también pasaron a
ser objeto de análisis estedocéntrícoe. El concepto de "desa-
rrollo" --noción clave enel periodo posterior a 1945-comen-
z6 por referirse, antes que todo, al desarrollo de cada Estado
aislado, tomadocomoentidadsingular"". Ciertamente, este
punto de partida tenía su validez en el pasado reciente;
pero, para el análisis de las sociedades contemporáneas
queda seriamente comprometido. De ahí la necesidad de
elaborar un marco conceptual que pueda dar inteligibilidad
a los procesos que nos rodean. Sin éste, la razón se encuen-
tra desprovista ante la realidad. Buenaparte de estarevisión
conceptual ya está en marcha. "Desterrítoríaíízacíént.vglo-
balizadón", "'mundializaci6n", "cultura internacional-po-
polar", "desencaje", "politicaintemamundial",soncategorias
que buscan articular una nueva comprensión de los fenó-
menos sociales. Es verdad que no existe todavía un consen-
so disciplinar en cuanto a su uso. Las transformaciones son
complejas y la tradición académica ejerce muchas veces un
papel inhibidor respecto de su aprehensl6n. Pueden ser in-
32 PIUD tlbriras Soci4is. 01'. cit., pp. 116-117.
180
CIENCIAS SOCIALES. GlOBAllZACIÓN y PARADIGMAS
cluso in.completas,. pero tienen el mérito de revftahar el
¡>ensamien
to
y de unpulsar la razón cienlffu:a mú all4 de
sus inhibioones.
La de nuevos conceptos nos pennite aun dar
un paso hacia adelante: construir globalmente algunos de
nuestros objetos de estudio. Un ejemplo: la juventud. Como
fenómeno social puede ser pensada en el interior de las so-
nacionales -la juventud en Estados Unidos el
Reln.o Unido o Méxíco-, Una forma más abarcante
consíderaría desde un punto de vista comparativo. ll-aspa_
sanamos, entonces, los lfmites anteriores, pero permanecé-
en un plano tradicional de comprensiónenlas c:iencias
sociales. :ues el análisis comparativo requiere la autonomía
de las unidade.s que se van a cotejar, en este caso,las naciO-
nes, y en segwda aproximar las convergencias y demarcar
las entre ellas. Una propuesta radkalSerfa
considerar la Juventud como un fenómeno undJal11Ad
Es deberíamos definir lo que
diendo ,f'ventud"; no se trata de naturalizar unconcepto
SOCIOI6gICO , pero subrayo, lo importante es que cuando el
se sit6a en esta perspectiva puede presuponer
la existencia de estratos juvenlles desterrltorializados par
a continuación, de manera abstracta, reunidos en tanto ob-
Jeto sociológico. Yanoserian los paises, las sociedades nado-
el foco central de la definición territorial, sino un
de elementos -maneras de pensar, de vestir, de ro-
mumcarse, de comportarse- que nos servirfan de paráme-
tro. La "juventud" sería, en consecuencia, el cruce de esas
maneras de ser,formas de expresarse cuya dimensión seen-
mundializada. Este es uno entre varios ejemplos
posibles; podríamos imaginar otros, moda, deporte, publici-
dad, comunicación, etc. Los temas son arbitrarios, pero in-
33 La critica de 80urdieu a esta tendenda de naturalizadón de los con-
cep.tos pertinente. Ver"'La jeunesse n'est qu'un moe" I'l.·-tions de
Parls, 1980.
181
OTRO TERRITORIO
sisto, es necesario que la miradadesterritorializada sea el
punto de partida en la construcción del objeto. "Démar-
che"M que nos hace pasar del concepto a la investigación
empfri.ca, abriendo nuevos rumbosal investigador.
Me había referido a las tradiciones regionaJizadas de las
ciencias sociales, que se diferenciaban en función de los lu-
gares de producción del conocimiento. Ahora
¿de algunamanera, la globalización incide en este moví-
miento? Creo que si. No se trata de decir que se agotó el
tiempo de las tradiciones. Estoy seguro de que la historicI-
dadlocalízadade los objetos sociológicos alimenta el interés
de las diversas disciplinas existentes. Sin embargo, algunas
tendencias recientes pueden señalarse. Primero, enreferen-
cia a la"universalización" de los conceptos (lascomillas son
deliberadas). Vimos cómo las ciencias sociales, por estar ím-
pregoadas de contexto, tenian dificultadpara universalizar-
se. Pero, ¿qué decir cuandola situaciónhist6ricaen cuestión
tiene una dimensión glohal? El radio de validez de los con-
ceptos ciertamente se amplía. La modernidad-mundo es
una condición de la sociedad global, y al convertirse en ob-
jeto de reflexión requiere un aparato conceptual que, en
principio, dé cuenta de su amplitud Pero seria incorrecto
pensar que los aná\isiS sociológicos podrían ser hoy 'más
universales" que en el pasado. El estatuto de la explicación
sociológica, talcomo10 discutePasseron, permaneceidénti-
COi no hay por qué imaginar que los cambioshistóricos re-
percutirían de inmediatoen la naturaleza de 10 que estáen
consideración. Sin embargo, como nos deparamos con un
objeto que nos perrnea a todos, la cobertura de la interpre-
taciónadquiere otraenvergadura. Al ampliarse, el contexto
de la sociedad global define una situación enla que la expli-
caciónya no se encuentra11amarrada" de la mismamanera
a 105 contextosregionalizados. Asísurge un nuevo "lugar",
una nueva referencia para el conocimiento: el mundo. De
'" Pase. En ñancés en e! original. (N. de! T.)
182
CIENCIAS SOCIALES. GLOBALlZAC1ÓN y PARADIGMAS
qué manera seráatravesado porlas influenciasde las
clones localízades es una preguntaabierta, pero se tratade
un territorio virtual que reorganizalaformaen que lascíen-
cías socia1es se desarrollaron hasta hoy.
Otras implicaciones se derivande este hecho. Privilegiar
un pontodevista desterritoria1izado significalmnar el mundo
como referencia. La mirada que lo aprehende ya no puede
quedar fija endeterminados espaciosregionales. Se necesita
un esfuerzo que desarraigue el punto de vista del investiga-
don Sus lazos, sobre todo su identidad nacional. deben "",,
de alguna manera, enjuiciados. Sé que eso es un artificio
analítico; el autor siempreestará tensionado poruna varie-
dad de vínculos, pero el explicitarlos nos permite situar la
construcción del objeto dentro de otros parámetros. En este
sentidoes necesarioquelasciencias socialesreconozcanque
mucho de lo que fue escrito estaha marcado por la geografla
de sus articu1aciones. Por ejemplo, en Latinoamérica la ur-
gencia de la cuestiónnacional tuvo implicaciones directas
en el tipo de' epistemología' elaborada por el aná\isiSsocio-
lógico. El caso de la teoría de la dependencia es ejemplaJ:
Incluso podemos situar el eurocentrismo en otro plano.
Pocodiscutidoporlos autoreseuropeos y norteamericanos,
pues no tieneninterésen explicitar lasbarreras de supropio
pensamiento, marca las ciencias sociales desde su origen.
No merefiero sólo aleurocentrismo comoideologla, del modo
que 10 considera Samir Amin, un culturalismo cuyas raíces
particularistas son travestidas en el universalismo de la "ci-
vilización occídenter'". Sé que esta es una dimensión im-
portante de su existencia mítica, aspecto que legitima una
visión equívoca de la historia todavía predominante en el
medio académico. Subrayo la existencia de un eurccentrís-
mo conceptua1 que impregoalos análisis y orienta la refle-
xión en una direccióncompletamente contraproducente.
Un ejemplo: la pregonta zpor qué el capitalismo nace en oco-
35 Samir Amin. F1 Euroc:entrismo: critial deunaidrologW. Méxiro, SigloXXl, 1989.
183
OTRO TERRITORIO
dente? no es una indagación ingenua. Por un lado, pretende
comprender el surgimiento de un determinado fenómeno
social, el capitalismo, Eso es válido y sugestivo. La respuesta
podrá ser o no convincente, por esolos estudios de Max We-
ber sobre las sociedades orientales fueron discutidos, y en
muchos puntos refutados, por diversos autores", Sin em-
bargo, independiente de la respuesta presentada, se olvida
que la indagación, en su formulación inicial, está viciada. La
idea de "occidente" se postula romo un contrapunto a la de
"oriente". ¿Esta oposición binaria entre sociedades y cultu-
ras tiene alguna base histórica? ¿Posee validez heurístíca? Es
evidente que no. En tanto formaciones sociales diferen-
ciadas, difícilmente podrfamos identificar civilizaciónchina,
mundo musulmán y sociedad india. No obstante, cuando
reflexionamos dentro de un marco dicotómico, ese "tour de
force"37 analítico se realiza sin mucha ceremonia. Maxime
Rodinson tiene razón cuando dice que nohayoriente, cuan-
do miramos la historia de los pueblos no europeos, nos de-
paramos con tina diversidad inmensa de sociedades y
cívílízacíones'", Nada las unifica bajo un rasgo común. Sin
embargo, si el "oriente" es una ficción, deberíamos quitar de
tal afirmación su corolario: el"occidente" tampoco existe. La
"civilización occidental" oelebrada por el culto al progreso o
vista con desconfianza por sus críticos, es una quimera ana-
lítica. Quimera que aún así tiene Consecuencias en el plano
del pensamiento. Cuando preguntamos, "¿por qué el Japón
tuvo éxito econ6micor"', suponemos explicilamente que este
"éxito" no deberla haber ocurrido. Al fin Yal cabo, por ser
"occidental" el capitalismo tendría poco sentido reencon-
36 mtrabajo de Maxime Rodinsonesclásico: IslamyCilpibdismo. México,
Siglo XXI, 19'73.
37 Acd6n dificil que se Iogra gracias a una habilidad extraordinaria. En
trercés en el original (N. del T.)
38 Maxime Rodinson. UzFasciruztiondel1slam. París, La Découverte, 1989.
39 Ver Michio Morishima Ozpitalisme d Conftrimisme· París, FIamma-
rion,1982..
184
CIENCIAS SOCIALES, GLOBALIZACION y PARADIGMAS
trarlo en tierras extrañas, No obstante, como la reaJid.adflie,.
ga este juicio de valor, es necesario explicar la ront:radia;ión
entre la expectativa creada y lo que efectivamente pasó. Rlr
lo tanto, la explicación debe reposar en las cualidades intrfII-
secas, "excepcionales" de una sociedad particular, IajapO-
nesa (una perspectiva que refuerza las inrerpretacionesde
cuño nacionalista, tan en boga en la literatura "nDtOllJbl-
ron")(O. ¿No seria más interesante abandonar la premisa al\-
tenor y decir simplemente que tanto el capitalismooomo la
modernidad no son "occidentales"? Se trata de procesos que
surgen coyunturalmente enundeterminado lugar de E ~
pa (pero no en toda ella), aunque desde el comienzo no tíe-
nen su lógica determinada sólo por fronteras terrltorIales.
Lo cual significa admitir que elementos nuevos de moder-
nidad (por ejemplo: el toyotismo) poeden desarroIlérse en
contextos diferenciados. ¿Por quévincular el aIlMisis'süeio..
lógico a una contraposidón entre' oriente y occideñte, 'romo
si las nociones geográficas todavía fueran válidas. para la
comprensión de las relacíones'sodales? Sóló cierto confOr-
mismo intelectual, reforzado por la creencia eurocéntrica,
justifica tal tipo de actitud.
Un último aspecto puede aún señalarse. La historiade las
ciencias sociales no se hace sólo de debates metodo1ógicos o
de luchas en el interior del campo intelectual, como las ve
Bourdíeu. Ella destila con sutiIeza una jerarquía que demar-
ea!"- posición internacional de aquellos que la produoen. El
"lugar" Europa o Estados Unidos tiene un estatuto diferen-
ciado en relación con otros "lugares" como Brasil, México,
Japón o la India. 'Iodo ocurre como si las reflexiones realiza-
das desde contextos regionaies tuvieran menos valor te6rico.
Digo desde, pues en el panorama internacional un estudio
sobre el Japón o América Latina, emprendido desde Europa
40 La literatura Mnihonjinron" congrega el conjunto de escritos que ex-
plican el Japón a partir de un punto de vista centrado en el naciona-
lismo japonés.
185
OTRO TERRITORIO
o Estados Unidos, obtiene un reconocimiento diferente de
10que se dicesobre el mismo terna, pero considerado a par-
tir de un punto de vista N autóctono". En tal caso,no dud?
que e! mito del eurocenlrismo desempeña su papel con éxi-
to. A los "lugares" Europa y Estados Unidos se les atribuye
un valor de universalidad que ciertamente no tienen. En
contraposición, a otras regiones de! globo se les otorga el
calificativo de "local"; en principio, las explicaciones elabo-
radas enesos-contextos estarían restringidas a sus fronteras,
de forma tal que su validez "universal" queda comprometi-
da. Sonvarias las razones para que estaincómoda distorsión
ocurra; digo incómoda. pues con dificultad se tematiza en
las discusiones académicas, a no ser como denuncia delrco-
Ionialismo cultural". Muy a pesar de que e! eurocenlrismo
tenga en ello una función legitimadora, se pueden señalar
otros motivos. Las ciencias sociales nacen en Europa y Esta-
dos Unidos, a fines de! siglo XIX, y generan una tradición
que se prolonga hasta hoy. No hay que olvidar que el argu-
mento rrecersos de ínvestígadén", más abundante en los
países centrales, también tiene un papel determinante. No
servirla de nada imaginar el desarrollo de las ciencias socia-
les como un universo completamente reflexivo y sin com-
promisos, ajeno a su materíaíízecíén en departamentos
universitarios e institutos de investigación.
No obstante, hay una dimensión que me gustaría recal-
car, pues se relaciona directamente con la problemática de
la g1oballzadón. Yababia mendonado que los temas funda-
mentales de las ciencias sociales en Latinoamérica son dife-
rentes de los trabajados por los pensadores europeos. Ahora
agrego otro elemento. En América Latina, particu1annente
en disciplinas como la sociología Yla denda política, la dis-
cusión se centró históricaIIlente en torno de la modernidad
inconclusa: "ideas fuera de lugar"; "ausencia de una Revo-
lución Burguesa"; "formación incompleta del Estado-na-
ción"; "inconsistencia en la formación de los partidos
políticos"; "democratizaciónrestringida"; "imposibilidad de
consb"uir una cultura ciudadana", etc. Yo diría que una idea
'86
CIENCIAS SOCIALES. GLOBALlZACIÓN y PARADIGMAS
fundamental permea todos esos temas: la "falta", la "ausen-
cía". Pueden enumerarse varias maneras como ellos fueron
abordados, pero hay una constante que atraviesa e! siglo,
una tecla que siempre nos remite al mismo punto: laidenti-
dad nadonaj". Es verdad que esta identidad será trabajada
en forma diversificada a lo 1argo de la historia, Yde acuerdo
con las inclinaciones teóricas e ideológicas de los autores,
pero la preocupación acerca de la pregunta: ¿Quiénes so-
mos?, permanece. La temática de la identidad movilíza asfa
los artistas (los modernistas de la década del veinte), los po-
líticos, los líteratos y los intelectuales. Pero, zqué significa
esta ausencta? 1bda identidad implíca la existendade unre-
ferente. El de las sociedades latinoamericanas es la moderni-
dad. Por eso,para responder la pregunta"équjénes somos?"
teníamos que pasar, necesariamente, por una cuestión pre-
liminar: "lo que no somos". La '"faltaN es, precisamente; la
distanda que mide el desfase entre aquello que anhelába-
mos ser y 10que en realidad somos. Dentro de esta perspec-
tiva, la construcción del objeto sociológico implicaba una
necesidad histórica. Al contrario de los pensadores europeos,
para quienes la modernidad se presentaba como un dato
objetivo, los intelectuales latinoamericanos producían estu-
dios que osd1aban entre la comprensión de la realídad y e!
compromiso con el futuro. Sus análisis se encontraban apri-
sionados entre el presente y el porvenir. En este sentido,
diría que los dentíficos sociales norteamericanos y europeos
disfrutaban de una"ventaja" frente a sus pares. El contexto te-
matizado era, al mismo tiempo, objetode estudio y referenda
"universal" para las teorías Ymetodologías desarrolladas.
Esta "ventaja" situacional desaparece ante la modernidad-
mundo. En la medida que todos estamos envueltos en un
41 Sobre la problemática de la identidad nacional en el Brasil, consultar:
Renato Ortíz. Cultura Brasi1eim e ldentúIade Nacional. San Pablo Brasi-
líense, 1985; Carlos Guilherme Mota. ldaJlogia dIJ CulturaBrasileim. San
Paulo, Ática, lrn7.
'87
OTRO TeRRITORIO
mismo contexto, el pensarlo dejade seruna condición ex-
elusiva de "este" o"aquel" lugar. Es posible ir aún más lejos
en este tipode raciocinio. Frente ala globalización, los in-
vestigadores europeos y norteamericanos se encuentran en
condición semejante a la de los intelectualeslatinoameri-
canos ante la modernidady la construcción de la nación.
Ahora ellos están obligados a escribir sobre un tema, pero
presionados por las exigencias del presente Ylaincertidum-
bredel futuro. Poreso, mucho de lo producido sobre la
globalizaci6n viene marcado por el punto de vista europeo
-lanecesidad de construcción de laComunidad Europea- o
norteamericano -como equilibrar laposición de unpaisque
pierde poder en el seno del orden mundial-e Perspectivas
regionalizadas que tienen, sinduda, su validez,así como el
debate sobrelacuestiónnacionalera relevante para los lati-
noamericanos, perocuyoalcance no dejade serrestringido.
188

o Renato Ortiz e Convenio Andrés Bello, 1998
Prim::ra edición: UniversidadNacional de Quilines, 1996 Segunda edición: noviembre de 1998,Convenio Andrés BeDo Secretarfa Ejecutiva del Convenio AndrésBello (Secab) Aveftida 13 (Paralela de la Autopista) No. 85-60

_ """" 53465 Teléfonos: (571) 6181584. 6181701, 6181632, 6181654 TeIefax: (571) 6100139
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cultura Libre

ceíe, Renaw Olro tmitorio I RCDldD Ortir, tnlducído por Carlos E. Col.1és Sáocbe:z Santafé de BogoCá: Convenio Andr6s Bello, 1998 22Op.

ISBN:958-9089-49-6
1. CULTURA POPULAR 2. MODERNIDAD 3. MEDIOS DE illMUNICAClóN DE MASAS. 4. GLOBAIlZACIÓN 5. SOCIOLOGfA URBANA 6. SOCIEDAD DE MASAS CDD30223

CONTENIDO

PREFACIO INTRODUCCIÓN EL VIAJE, LO POPULAR y EL OTRO ESPACIO Y TERRITORIAUDAD MODERNIDAD-IIUNDO E IDENTIDAD CULTURA, COMUNICACIÓN Y MASA DIGRESIóN: CULTURA, CIUDADANíA Y POÚflCA SOBRE LA IIUNDlALlZACIÓN y LA CUESTIÓN NACIONAL
DWERmDADCULTURALYCOSIIO~SMO

xvii 1

21

43

69
103

117
135
157

CIENCI~ SOCIALES, GL08ALIZACIÓN y PARADIGMAS

vii

explicaciones más • Traducción: Carlos Eduardo Cortés Sánchez. perotambién era unacrítica velada¡ pues sentía que el concepto de nadonal-popular ya no lograba dar cuenta de la sociedad brasíletia. cuestiones que. por fuera de las inquietudes nacionales. Esta insatisfacción. [ ix l . la ínadecuacíén de los conceptosy la necesidad de comprender ciertos rasgos de la sociedad contemporánea. sé que no las responderé a satísfaccíón. Pretendía comprender. En 1988 publiqué A Moderna 'Iradi9i0 Brasileira. haya sido posible? Me hago estas pregontas y. El último capítulo lo titulé: "De 10nacional-popuIar a lo ínternacíonal-popular". autor a quien aprecio. un conjunto de cambios ocurridos desde la década del cuarenta hasta los años ochenta. una alusión a Cramecí. un libre sobre la problemática cultural del Brasil en el contexto de una sociedad moderna e industrial. me condujeron a elaborar un proyecto de estudio sistemático sobre la problemática de la mundialización de la cultura. quién sabe si servirá para que futuros lectores puedantener una condencia másclara de los cambios que están ocurriendo en el mundo de las ideas. puescuando un autor recoge sus pasos sólo puede confiar en la parcialidad de su memoria Pero quizá valga la pena el esfuerzo. en el fondo.PREFACIO· ¿Por qué interesarse por la globalización de las sociedades y la mundialización de la cultura? ¿Qué hace que este lrbro. Irónicamente. un momento de un proyecto más amplio. anteceden e inspiran mi trabajo. Así aprovecho la oputtunIdad que me dio Jesús Martín-Bar- bero para tratar. como si yo buscase. a partir de los medios de comunicación y las industrias culturales. en este prefacio. en cierta forma. mi preocupación por Brasil radicalizó mi desenraizamiento.

1982. pero una mirada retrospectiva permite decir que la critica a la cuestión nacional (su "deconstrucdón" dirían hoy algunos) propició. el autoritarismo de la dictadura militar. "Mundializacáo e Cultura". la ~odem. como un proyecto por realizar en un futuro in- " . Hasta entonces. Carvalho Franro. algo que pertenece a mi "literatura-por-hacer". Alcontrano de lo que ocurrió en Chile y Argentina. Cultura Brasileira e ldentidiule Nacional. poco a poco. o la teoria de la dependencia. un "Brasil moderno diferente de su pasado agrario y esclavocrata En los años veinte. Este viaje"afuera" me fue convenciendo. de que se trataba de un desplazamiento"dentro" de la modernidad-mundo. el clima de crítica prevalecía. Las respuestas formuladas por los diversos intérpretes no eran necesariamente congruentes entre sí: oscilaban entre quienes hadan propuestas para crear una "auténtica" nación brasileña. subrayo. Navarro Toledo. Al mirar atrás. Ática. y aquellos que descarta~ la n~~ de "autenticidad" como resquícío de un análisis ese. Un primer aspecto se refiere a la cuestión nadonal. discutida en Brasil y Latinoamérica.ldad se presentaba como si fuera algo todavía ineXIStente. San Pablo. Hay razones objetivas para que eso haya ocurrido: la decadencia del populismo como forma de conciencia y de acd6n política. la cuestión nacional pasa por un profundo proceso de revisión conceptual. identifico algunas conñguracícnes que sitúan mi visión en un marco histórico y un debate intelectual más amplios. pero. desde hace más de un siglo. Partido de los 'Ilabajadores). Vozes. úmfrmnismo e &sisthlciJl.R. movimientos sociales. Olíven. la díscusión sobre la modernidad tenía algo de utópico. M. Sin embargo. que monopoliza una versión claramente coercitiva de lo nadona!. para usar una expresión de Sartre. 1985.a de construir.ncialista de las reIadones sociales. pues siempre se tra~b. Sé que la insatisfarción Yla curiosidad son elementos dinámicos. San Pablo.ltUi Chauf. la posibilidad de que algunos mtelectuales brasileños escapasen más tarde ~e la ca~go~ nación como elemento nodal d~ la explica~ ción SOClOlógl~ Un paso metodológico que se alejaba de las prenusas anteriores sobre el "atraso" brasileño la modernización incompleta. Qrtiz. aunque haya dado algunos frutos: "Cultura e Modernídade". Por supuesto que la temática de la globalización estaba ausente de la discusión. No hay que suponer que este movimiento de re1 C. Petl'ópolis. con los modernistas. 1986. en los treinta y cuarenta. Quedan pendientes mis estudios sobre eljapón. en un tiempo lejano. por tradición. es necesario recordar que. Otro punto se refiere al proceso de modernización de la sociedad brasileña en el período posterior a 1964. En este contexto se hacía necesario el cuestionamiento de los parámetros que habían orientado el pensamiento progresista de los a1\oscincuenta y sesenta. San Pablo.OTRO TERRITORIO PREFACIO convincentes de la realidad que me envolvía. desconfío de las interpretaciones demasiado personales. del cincuenta y el sesenta. para el caso brasileño.S. cuyo origen se encontraba ~n la política industrial de los años cincuenta y se consolidó con el golpe mililaJ: Así se cristaliza un "capitalismo tardío". a fines de los años setenta y comienzos de los ochenta. Son varios los trabajos que irán tomándola como objeto de reflexión crítica'. como dentífico social. Pero. "Um outro 'Ierritórío". En términos cualitativos este es un cambio sustantivo que inddirá en los fundamentos objetivos sobre los que reposaba el debate intelectual. x visión de las categorías pasadas era convergente en sus int~eses ~ ambiciones. estímulos para el pensamiento. con los desarroÍlistas. 1978. ¡SEB: FIfbriaJ de ItIeoIogWs. "O Tempo das IIustWs'" 'en ldrologia e Mobilizll9'iO Populsu. con el vínculo entre intelligentzia y Estado Nuevo yen las décadas. y aún no terminó. el surgimiento de nuevos actores políticos (sindicatos. paz e Tena. Brasiliense. al contrarío de un pasado en el que la idea de proyecto nadona) era predominante. R. Brasílíense. Viollnda e Cultura 110 Brasil. además de mi trayecto individual. la dictadura militar en el Brasil desarrolló. en cierta forma. aliado de su rostro autoritario un aspecto modernizadot: Lo que los economistas denomi~ nan "segunda revoíucíon industrial". Río de Ieneíro. 197'7.

'América Latina ~ ha sido posmoderna'. pues tales hechos de modernidad eran comunes a un conjunto de lugares... entre los administradores de empresas. cinnaIes de administración de eropresas percibirá que en ~ periodo. y esto era blanco permanente de enfrentamientos. 'La modernidad como proyecto inacabado'. Pero _que los debates ínldecb.ales nunca son inocuos. en agencias productoras de bienes coIturaIes articuladas a! mercado consumidor en forma directa. presuponía. Es necesario recordar que. Enwnces lomé el enfrentamiento modernidad posmodemidadnocomounareferenda. Esa manera di. ve: . en esa pecspectiva más aba.. El texto de Habermas.OTRO TERRITORiO PREFACIO cierto. consumo. desigual y asimétrica en términos reglonales. tenía un sabor a retórica que en nada ayudaba aentender lo que estaba pasando. Y por otro. La industria cultural. la idea del ~ global. las CUCStiones que se estaban discutiendo. dón metropolitana. . independientemente de sus características y especificidades nacionales. e1smtomadeunconjuntodecambiosqueestabanocurriendo en las sociedades conternporáneas. Quien tenga la paciencia de consultar las revistas interna. le trataba de escritos pun~ la mayorla de las veces emprendidos por grupos restringidos de autores localizados en Estados Unido•. etc. Una dimensión que ya no situaba la comprensión analítica en el interior del territorio brasileño. propuesta Levílt fue ~atida. una respuesta directa a las propuestas de Lyotard. el surgimiento de un mercado nacional integrado. po.. patrones industriales de narrativas dramáticas. por supuesto. marca una inflexlón que radicali"" losargumen. aunque su materialidad se imponía como algo innegable. escritos dispersos. la url>aniza. sobre todo a partir de mediados de los años ochenta. Una concreción que se expresaba a través de la reorganización del parque industria]. la ilusíón de que. por un lado. las reacciones Iatinoamerica. pues es el momento en que los medios de comunicación se transforman en industrias culturales. ros y exacerba los punros de vista. tendríamos una historia autónoma. La afirmación contraria. Algunos sociólogos como Roland Robertson. Se podía cuestionar la naturaleza autoritaria de la modernización brasileña.. Los años ochenta ponen las cosas en bases radicalmente distintas. Ahora tenía poco sentido restringir el estudio de la cultura brasileña a elementos como la cultura popular o la relación orgánica entre intelectuales y Estado.. eones externas. al operar en escala ampliada. nas a los ~mas ~os también eran contraproducentes. tecnología. y la consolidación de una sociedad de consumo. Había. La propoa idea de la globa/í""ción era todavla imprecisa Y muchas veces se corriundia con la de internaeionalizac Eo realidad.. y ruando . minaba el idealismo con que "lomoderno'" había sido pensado con preferencia por las generaciones anteriores. separada de las imposi. plura! y sincrética. Para comprenderlos dirigí la mirada a la problemática de la globaIización. Y también refutada. Esta modernidad. desplazaba la discusión en otra dirección: mercado. el debate sobre el tema era a6n incipiente. Confieso que vela con derta sospecha esa polarización indebida. o de autores como Theodore Levitt. los contrasta con el ooolexto Iúshirico eme1'fleIlle.. en particular los trabajos de Wallerstein y Braudelen elcarnpo de la historia..n::ante. cotómica de pensar las relaciones sociales me pareáa poco con""":"nte. es decir. No obstante. con su dinamismo envolvente y muchas veces perverso. puesto ~ todavla no es moderna". Esto tendrá implicaciunes directas en el mundo de la cultura.. qlle~ incorporar. síenlpre sigo nifican algo. por diversos autores. la idea de buscar la modenlidad (lo cual era oontradicho "?" el ejemplo brasiletio). aspectos hasta entonces predominantes en nuestra vida intelectual. Decir América Latina no podrfaser posmoderna. cuando inicié mis estudios sobre la mundíehzadén de la cultura.• SlfIOCODlO ' --. en aquel momento el eje de Iadisctuión era otro: guaba en torno de la polémica entre modernidad y posmadernidad. se bablan interesado también en la problemática de la globajjzacíón. aunque sean ooniusos. en especial cuando adquiria una coloración ideololl'""da fui' otro lado.

Pensarla significa construir el objeto sociológico a partir de nuevas exigencias lógicas. en este caso. . folletín. buscar elementos que vendrían a constituirse en tradición y a conferir sustancia y materialidad a las relaciones sociales. religiosidad popular. explican determinados fen6~e. mi estrategia fue seleccionar elementos que pudieran revelar rasgos estructurales de la modernidad. su fuerza únicamente se expresaba pe~la modernidad también como tradición. en todo lo referente al monopolio de la fue~) su pa~l es ~ndamentaL Tampoco creo que la discusión sobre la Identidad nacional esté agotada. en su relación con la posmodernidad. creencias indígenas. para ser develada. un con~to . Conceptos como nación. poco re~tables desde el punto de vista analítico. y los elementos de realidad. son. altanería oligárquica. lujo y consumo. quería captar algunos aspectos que encajaban mal en el debate actual La historia surgía así como herramienta para entender el presente. construir conceptos cuya amplitud y valor explicativo sean de otra naturaleza. mestizaje. De esta manera se privilegi6la dimensión de la ruptura. Tiendas de departamentos. es necesario distinguir entre una operación analítica -artificio necesario para el desarrollo del raciocinio-. pues sería un equívoco. surgimiento de un sistema ferroviario. Sin embargo. ya fuera en relaci6n con los modelos vigentes en el siglo XIX o. la teoría de la modernización. El pasado me ponía. No obstante. Por ello.poes. Pero en mi trabajo anterior yo había dado un paso dirigido a considerar la tradición no sólo como "cosas del pasado". Lo "meder- . más tarde. revisitar el siglo XIX. en Latinoamérica.. La lógica de la mundializaaón requiere. ante el problema de la tradición. La segundafase del proyecto se enfocó en algunos aspectos de la "sociedad globaf'. una temática recurrente en la literatura sociol6gica. Cultos afro-braslleños o afrocubanos. tradición y modernidad nunca se presentaron como términos excluyentes. Es posible que.OTRO TERRITORIO PREFACIO Elaboré mi proyecto de investigación en dos etapas: la primera. La globalízacíón es una tendencia. Sin embargo. invenci6n de la hora nacional. en este caso. haya sido impregnado inconscientemente por mis raíces brasileñas. En ella. fotografía. el análisis en procura de revelar el movimiento de cambio en detrimento del anacronismo del pasado. una tradición intelectual que aún predomina en los estu~os de las sociedades contemporáneas. ~ ~ conduado a considerar la ruptura en el flujo de las conlinwdades. me condujo a estudiar a Francia en el siglo XIX.más amplio.vinculados a circuitos pardales. No fue por azar que retomé al pasado. La cuestión es que pasan a tener una validez restringida. siempre encontraron nichos para expresarse en el contexto de la modemizadón de la sociedad. para e~tar malentendidos. tradición y modernidad surgen como pares antagónicos. no me interesaba enfocar Francia como un país espedfico. Los artistas también comparten esa misma perspectiva: la vanguardia estética siempre valoró la idea del rompimiento. la segunda se concentró en la 'sociedad global'. ahora el presente se volvía mi cen~o de atención. todavía. In?USO estoy convencido de que en diversos sectores (por ejemplo. por ejemplo. el debate sobre la globalización es al n~ no era sólo lo nuevo. A Moderna Tradigio Brasileira me abrió los ojos para xiv al mcorpor~ a la cotidianidad de los hábitos y lascostumbres. No se trata de decir que no tengan validez alguna. Retornar en el tiempo. unidades antitéticas.significaba.nos. esos datos de realidad no deben ofuscar la formulación del probl-:ma. Me impose la tarea de realizar una especie de arqueologia de temas y de cuestiones que emergieron en el siglo XIX pero ganaron perfil durante el xx. histórica. imperialisrno cultural aculturación identidad nacional. Mi dificultad más grande fue elaborar un tipo de argumentación que escapase a la centralidad de la categoría nación. al fin Y al cabo. Siempre busqué dejar claro en mis escritos que el Estado-nadón no ~esaparececon la consolidación del proceso de globalizaa6n. malla urbana. una dimensi6n muchas veces ausente en la discusi6n contemporánea. un proceso que se articula en función de las fuerzas históricas existentes en. eran para mí señales precursoras de la modernidadmundo.

En este sentido.d~ nuestra propia lJadióón lnteledual.1a recuperadén de nuestro lnstnunental conceptual. Loo ensayos aqPÍ reunidos se dJrigen • la comprensión del presente y. Insisto en la idea de meseta.) [xvii] . culturales. Nada es más ilusorio que postular la idea de un mundo "post" moderno. exis-te una historia de este movimiento totalizante: tiene sus rafees en la expansión del capitalismo en los siglos XV-XVlD. como si existiera un foso. siblándonos -a los m. tecnológico.. es necesario también comprender su especificiclad. sao Przulo. políticos. en la modernidad del siglo XIX. En el fin_a! del siglo xx se cristalizan un conjunto de fenómenos económicos. un • antes' y un • después' que ordenan la hístoria de los hombres. por cierto. El momento actual es el resultado de un conjunto de cambios ocurridos anteriormente -de un "proceso dvílízatorío". industrial. Evidentemente. a! tiempo que hay un. en el advenimiento de las sociedades industriales. el pasado es el suelo en el cual se sustenta. (N.en la perspectiva de una tradición por construir. nos ayuda a pensar la continuidad y la ruptura Una meseta presupone otros niveles anteriores. diría Norbert Elias-. la sociedad contemporánea adquiere una nueva configuractón. Labúsqueda de un nuevo marco de referencia teórica implica la revisión .OTRO TEAAITOR10 INTRODUCCIÓN- mismo tiempo una reñexíén sobre la contemporaneklad y una discusión sobre las ciencias OOÓalee. las naciones y los individuos. de T. Son esos fenómenos los que nos permiten hablar de la gjobalízacíén de las sociedades y la mundialización de la cultura Vivimos un periodo en el cual emergen nuevos elementos. "Um ouiro 1erritório se inscribe en ese propósilo. pero que hoy se consolida como otra meseta'. y no en el sentido geográfico. 1 Ccmo porción de piso horizontal en que termina un tramo de escalera. posee sus ralees históricas. 19 deabril de1998 Renato Ortiz Pensar la globalízadén de las sociedades es afirmar la existencía de procesos que comprenden • los grupos. incluso cuando tenemos en mente la continuidad de este movimiento. Formación social que. Y. Un horizonte que le abre nuevas posibilidades al pensamiento. una ruptura radical. telectuaJel¡ IalinoaJneri<:anos. las clases sociales. Sin embargo. potencialización de trazos existentes. al • Traducdón: Ada SoIari.. que trascienden las naciones y los pueblos.

que revelan la desterritorialización del espacio. Por ejemplo. La cuestión que se plantea. Las mismas premisas subyacen en los conceptos de colonialismo e imperialismo. una entre tantas otras. de forma diferenciada. Lo mismo se puede decir de los aeropuertos. Por eso. Guerra del Golfo. sean. como el cruce de las diversas intenciones transimperiales o transnacionales que. son expresiones heurísticas de su movimiento. auto mundial. Una aplicación común de este tipo de razonamiento es la analogía entre el momento actual y a1gunas épocas de la bistoria pasada. condición necesaria para la constitución de un mundo-mundo. El mundo estaría formado por un conjunto de civilizaciones que "ínter" actúan entre sí. es la de cómo OOIDprender ese cuadro. entonces. MacDonald's. otra dinámica. entonces. posee una lógica propia. por cierto de manera diferenciada. La argumentaci6n preserva. atravesadas por la modernidad-mundo. esto es. periferia" y el . la civilización occidental. por lo tanto. las diversas fcrmacíones sociales existentes en el planeta. ahora hay que invertir nuestra perspectiva y preguntar. televisores Mitsubishi.con el imperio romano. los límites de la dominadón se encuentran nítidamente delineados.OTRO TERRITORIO INTRODUCCIÓN transformarse. Existe. Subrayo mter". esto es. Se trata de lugares. No tiene sentido pensarlos como el fruto de relaciones internacionales. Los límites"adentro/afuera". . de acuerdo con las normas de dominación elaboradas por los países o los imperios colonizadores. el esfuerzo analítico se debe orientar hacia la comprensi6n de objetos que conrioten esta realidad mundializada. En cada uno de ellos destacamos un centro (el imperio o la naci6n) como elemento propulsor del movimiento de expansión. los supermercados. el inglés o el latín en un conjunto de territorios alejados del núcleo irradiador. se ternan así insuficientes para la comprensi6n de esta nueva configuración social. alcanza otro "escalón" y adquiere un nuevo significado. Así. la comparación del ascenso y la caída de un país -los Estados Unidos. es sui gmeris. FM1. El mundo es visto. todos formamos parte de este proceso. . ¿cómo esa totalidad envolvente reordena sus elementos? En este caso. seria posible pensar la expansión de la cultura en términos semejantes -como lo hicieron lbynbee o Spengler-. Se afirma así la especificidad de una "megasocíedad". puesto que ya no se víncu- """ "'" . norteamericana o romana. al imaginar las cosas de otra manera. por lo tanto.' una clara diferencia entre "centro" y "periferia" "adentro" y "afuera". Del mismo modo. Ycada una de ellas. difundiendo sus rasgos fuera de su territorio original Sin embargo. Una sociedad global. la problemátlca de la globalizaci6n se muestra en toda su radicalidad. La dinámica global derivaria del movimiento de las partes. entonces. Las relaciones de contacto entre esta . la independenda de las culturas: cada una de ellas gira en tomo de su propio eje. las relaciones sociales dejan de ser vistas como "ínter" (nacionales. el pensarmento presupone la existencia de naciones autónomas que interactúan entre si. Cuando hablamos de "socíedad global" nos referimos a una totalidad que penetra. En amboscasos encontramos la expansión de una civilización. ~an­ do hablamos de relaciones internacionales. En este sentido. inctden en las colonias o los países periféricos. en términos duddwmjanos. un conjunto articulado de relaciones sociales planetarias. "centro/periferia". centro" se llevan a cabo. Su intellgibilidad no resulta de la interacción entre las partes que la constituyen. En este caso. civilizatorias o culturales) para constituirse como "intra". en su integridad. Una manera ':ü11S1Stlria en pensar los fen6n:'enos qu~ nos ~ ~o denvado~~e relaciones internaoonales o íntercívílízatorias. atraviesa. de sitios. al contrario. de una lengua. publicidad global. los shopping-eenlers. actuaria en el contexto mundial. estructurales al movimiento de globalización. crucial para la comprensi6n de lo que ocurre. base material y espiritual de nuestra vida cotidiana. cómo caracterizarlo. Hay una cierta dilución de las fronteras que hace que las especificidades nacionales y culturales. tiene un papel destacado al imponer sus patrones de dominación junto a otros núcleos civilizatorios.

na la modernidad en los limites del Estado-nación. sin embargo. una ideologia impuesta de forma exógena.. transformador del sentido de las sociedades contemporáneas. Pensarla es abrirse a una revisión del propio díscurso de las ciencias sociales.. Esto lleva a considerar que Iaculturamundializada no se encuentra ya fuera de nuestras sociedades nacionales¡ al contrario. de una cultura mundialízada significa situarnos en la médula de este proceso abarcador. en su rutina. Veblen tenían. "territorio". una preocupación universal cuando construyeron sus objetos de estudio.a! exponer su faz mundíalízada. la americanizaci6n del mundo). Río de Janeiro. sobre todo. Existen. la perspectiva analftica debe liberarse de las restricciones locales y nacionales Sólo d~ esta forma puede ser comprendido el flujo de la moderrodad-mundo. Hablar. Civiliza<'Io _ 1995. inconclusa. todo el esfuerzo del pensamiento confi. sobre la cual versa el discur2 Véase al respecto Ianni.. se hace necesario un desplazamiento de la mirada científica.La nación smge como una dimensión a ser conquistada (por los políticos. Pero ellos nos remiten.La comprensión de un mundo desterritorializado requiere un punto de vista desterrítoríalízado.son manifestaciones de esta mundíalidadr Ellos encierran su "verdad". arquitectura. la globalización no es simplemente un tema entre otros: desafía la reflexión en su existencia categorial. El debate sobre la identidad nacional. La mundtalízacíén de. 'Clases sociales". Reflexión y conciencia nacional son elementos constitutivos de nuestra tradición. Por eso hablamos de sociología francesa.. pero se aplican sobre todo a las realidades nacionales. ya no es suficiente escribir comobra- . evidentemente. Buena parte de los conceptos que utilizamos están comprometidos con cierta visión de la sociedad2 • No podemos olvidar que las ciencias sociales se institucionalizaron apenas a!fina! del siglo XIX. es la nación industrial Para defintr la lógica de su funcionamiento. algunas dificultades para pensar esta realidad emergente. la relación entre conocimiento y nación es aún más acentuada. se corresponde con un proceso real. un proyecto que en el futuro asegurará la realización de una modernidad incompleta. con el Primer o el Tercer Mundo. dificultades que derivan de la tradición de las ciencias sociales. forma parte de nuestra vida cotidiana.OTRO TERRITORIO INTRODUCCiÓN lan con este o aquel país. para aprehender enteramente las consecuencias derivadas de las transformaciones del inicio el siglo XX1. "Estado". de las naciones? Son. Sin embargo. alemana o norteamericana Cada una es pensada como vinculada de forma intrinseca a sus lazos nacionales. como si se tratara de algo extraño a nosotros mismos. máquinas. O. a la constitución de una disciplina que adquiere contornos dentro de territorios espedficos. I acultura no es una falsa conciencia.. categorías abstractas. de nuestros hábitos. Por eso. El problema es que la modernidad-mundo rompe las ~nteras del Estado-nación. Durkheim. elemento~ que se mezclan como conceptos y como aspiración política. por lo tanto. La sociedad moderna. Otra dificultad tiene que ver son la mirada analítica que s~ echa sobre este objeto globalizado. TeoriIIs • gl. Sería un equívoco atribuir a este movimiento un carácter de exterioridad (por ejemplo. Esos lugares denotan el orden interno de la misma sociedad global. momento en el que el principio de nacionalidad se afirmaba con toda su fuerza. es necesana una reactualización del pensamiento.. los artistas y los intelectuales). Weber. so sociológico. El mundo. ."iZR{J'O. ¿Desde qué punto de VISta deberíamos considerarlo? ¿Desde el punto de vista de las clases sociales. Para comprenderla. "identidad. marca de forma indeleble al pensamiento latinoamericano. 'Ibnníes. son. que se extiende a lo largo de todo el siglo xx. . como o~~: exige nuevos c:onceptos de nuestra imaginación sociolégica. Para entenderlo en su totalidad. por cerro. Los objetos que nos circundan -utensilios. En el contexto de América Latina. posiciones legítimas. En este sentido. por cierto. al expresarla en su cotidianidad. "cultura".

Esta visión convive con otra.Multiculturalismo. uno que tiende bacia la totalidad. Se insiste. en subrayar los aspectos particulares. sino de multiplicidad. lejos de homogeneizar las costumbres. vendidos y consumidos mundialmente. Deben ser evitados dos obstáculos: uno de naturalezametodológica. ya no se trata de unidimensionalidad. las redes interpersonales de computadoras.l mundo en su flujo. pur partes heter6clitas. otro hacia lo particulaJ: Debemos entender que la modernidadmundo se realiza a través de la diversidad.~_este caso. se reconocerían unos con otros. la descentraliz¡lci~de la gestión. Este pronóstico puede articularse. weber con la racionalización de las esferas culturales. Junto a las dlfu:ultades existentes. Se trata de una perspectiva comón entrealgunos analistas de mercado. y.movimiento que demostraría el an- tagonismo a todo principio unificador. Se babría pasado as! de una era "fordísta". específicas. aún conservan su validez. Simmel con el dilaceramiento del individuo-). franceses. la afirmación de aspectos especfIicos (por eso. capaz de afirmar la indivjduaJW¡¡d de las personas Y los grupos tecnología y administración de empresas. no obstante. fragmentado.eveJaóíU. que tales exigencias sean "suspendidas (ulilizo un artificio de la fenomenología). propongo una reorientaci6n de la mirada Pensemos <. la autonomía.u superficie. las radios FM. hagamos las pregontas pertinentes a nuestra realidad. el tema de la globalización exige además sortear algonas trampas. con una jerarquía dislinta de valores. para quienes la globalización de la econmnla imptica la emergencia de una sociedad en la cual los hombres se comportan de manera idéntica. En la literatura existente sobre medios de comunicación. esos elemenxxiii mercado. a otra más "flexible". Porejemplo. conflictos en el Este. la Iécnica es un elemento de diversificaci6n de las relaciones social. Una seriede objetos. dispersos en la "aldea global". En tanto modernidad. privilegia la individualización de las relaciones sociales. expresan la cara unidimensional de las sociedades contemporá- neas. Viviriamos as! en un mundo "plano". fast-food. compacto y estandarizado.jeans. r. son las señales de la presencia de un mundo despedazado. bajo formas diversas. para quienes. Pero el cambioconceptual al cual me refiero implica. Los escritos de los "post" modernos son expresivos de esta tendencia. Sin embargo. americanos o alemanes. El mundo estarla compuesto por una miríada de mosaicos. su negad6n. por lo tanto. principalmente cuando hablamos de cultura. En lugar de pensar el mundo"desde América Latina" (como dicen nuestros colegas Ialinoamericanos). al menos durante el ~om"en~ ~e la refl~~. gtobalizadón es sinónimo de estandarización de la conducta. 'Iambién encontramos el mismo diagnóstico entre algonos estudiosos de la tecnología.ª-Ejemplo: la pro1iferación de la televisión por cable. La visión oPtimista ve en el progreso de las telecomunicaciones la posibilidad de comunión entre los hombres. No se trata de que estas situaciones hayan perdido vigencia. Los individuos. y el sociales. es común enconlraJ. Comienzo mi digresión con el primero. la diversificación de los gostos. televisoreS. tarjetas de crédixxii . Una cultura homogénea e1iminaria definitivamente las diferencias entre los pueblos. la sociología clásica inicia sus estudios con el tema del desarraigo del hombre -Durkheim con la anomia. rompiendo su aislamiento y las restricciones de ~os idiomas locales. otro de cuño ideológico.OTRO TERRITORIO INTRODUCCiÓN sileños. fundamentalismo. luego. como en los escritos sobre marketing -la personalización de la atención de los clientes (cusIotniud produd). llevarla a la nivelación de todos. la problemática de la homogeneizaci6n de la cultura. En este caso. en la cual habla predominado una cultura de masas.. la utilización de un mismo sistema téCIÚCo. Tengo certeza de que se verán Iluminadas desde otro ángulo. Creoque es necesarioromper con esta visión dicotómica. to. por la que aparentamos estarfrente a dos movimientos dislintos y antípodas. De ahíla insistencia en el resurgimientode las reivindicadones locales. etc. El punto de vista contrario revela otra dimensión. en escala planetaria.

1994. Otra forma es considerarla como expresión de la mundialidad. de algo que condice con los tiempos remotos de la humanidad. están envueltos por un tejido más amplio. Con esto sugiero que la estructura de la modernidad-mundo engloba factores de orden polítíco. Cuando nos referimos a la economía y la técnica. son dimensiones que nos reenvían a una cierta unicidad de la vida social: Y reservo entonces el término "mundialízacién" para el dominio específico de la cultura'. Nos encontramos. Existe. manifestación es desigual. ¿Cómo reaccionar ante estas fuerzas? Una forma consiste en retroceder. es la expresión del proceso de globa\ización de las sociedades. como su materializad. pero que oculta los intereses particulares de los grupos que la profesan. debido a la especificidad del campo cultural. de carácter ideológico. Sin embargo. Vivimos en un espado transgl6sico. Globalización toma' síndnimo de modernidad. Primero. en definitiva. en apariencia desconexos. identificando la globa1ización con una visión de ~o puramente ideológico. Más aún. un diferencial de modernidad que confiere mayor o menor peso a su concretízedón. La otra trampa es. por lo tanto. pienso que es importante señalar algunas diferencias. computadoras. por lo tanto. un "universo simbólico". su utilizar 3 Véase Qrtiz. el capitalismo. parcial 'Iodo sucede como si la expansión del mercado y la tecnología obedeciera a una lógica inexorable. Una cultura mundiahzada configura. Una coltura mundia1izada atraviesa las realidades de los diversos países de manera dilerencíada. en el nivel mundial. por lo tanto. al articular los diferentes niveles de la realiH s: """ . Los tecnólogos también nos sugieren una calificación de las sociedades como"atrasadas" o adelantadas". En tanto mundialidad. La globalización tornaría obsoleto el Estado-nación. engloba los lugares y \as sociedades que componen el planeta Tierra. satélites.OTRO TERRITORIO INTRODUCCiÓN tos. lo que nos lleva a conformarnos roo el cuadro actual de los problemas que nos afectan.6n presupone la presencia de un tipo específico de organización social. Normalmente. ant~ una ideolo~ que valoriza el statu quo. la mundíalizadón Se realiza en dos niveles. Brasiliense. de arcaico. Plantear la cueslión desde esta óptiCa nos permite evitar el falso problema de la homogeneización de la coltura. energía nuclear. Diversidad y semejanza caminan juntas. en todos los rincones del planeta. que se arraigan en un tipo determinado de organización social La modernidad es su base material Segundo. La modernidad está constituida por un conjunto en el cual el todo se expresa en la individualidad de las partes. lo que significa afirmar que las grandes corporaClones se presentan como modelo de realización económica y política. R. San Pablo. prefiero el término" gtóbalización" al referirme a la economía y la tecnología. medidas en función de la base técnica a partir de la cual operan. Los hombres de marketing intentan Convencernos de que la globalizaci6n de sus productos se corresponde con una "humenízacíén" de las relaciones sociales. Sin embargo. El mismo tipo de razonamiento se encuentra entre los representantes de las transnadonales. la literatura que se ocupa de la globalización tiende a comprenderla de manera oblicua. en el cual diferentes lenguas y culturas conviven (a menudo de manera conflictiva) e interactúan entre sí. Todo lo que no encaja dentro de este principio se vuelve sospechoso y revela un cierto sabor de pasado. fundamentalmente. una "concepción del mundo". los hombres tendrían a su disposición el mundo de la fant~ con el que tanto habían soñado. expresando la malriz modernidad-mundo en una escala ampliada. En este sentido. nos encontramos ante procesos que reproducen sus mecanismos. Hay sólo un tipo de economía mundial. un "patrón" civilizatorio. No obstante. MumlWizapw ecu1turrJ. No es esa mi intención. es diffcil sustentar el mismo argumento respecto de los universos culturales. es-una weltanschauung. de modo igual. Por ese motivo. que necesariamente debe convivir con otras formas de comprensión (política o teligiosa). es incluso posible consíderar el neohberalismo como"causa" de ese estado de cosas.). y un único sistema técnico (fax. etc.

moda. implicaciones de orden teórico Ymetodológico. para el sentido común de las personas y de muchos estudiosos. los grupos trasnaclonales deben ser vistos como actores políticos cuyo campo de actuación es el planeta. permanecer como si fueran la única alternativa de convivencia entre los hombres. Resta saber si esas ideas deben. filmes. Es curioso.. jeans. Un conjunto de objetos-signos. o no. puesto que el mundo en el que vivimos está atravesando por contradicciones y conflictos. Es posible que muchas de esas categoría. Esto forma parte d~ la historiade la razón científica. se presenta para mí lleno de desafíos. Píenso que no.ación". imágenes de estrellas de cine. desplazo mi razonamiento hacia otro plano. Mac- Donal~'s. antagónicas o complementarias. al hablar de "política interna mundial". y aprehenderlo como un universo de símbolos compartidos mundialmente por sujetos situados en los lugares más lejanos del planeta (pIlbHcidad global. pero. Por ejemplo. una parálisis del pensamiento. Por eso. programas de televisión. una "sociedad civtl" en la cual se enfrentan proyectos y versiones diferentes. se muestra como exclusivamente negativo. veo un horizonte que puede ser explorado de otra manera. Sus ideas nos parecen impositivas porque traducen la prevalencia de una ideología vinculada con las fuerzas dominantes del proceso en marcha. son conceptos que nos ayudan a comprender la dinámica de las sociedades actua1es -basta consultar cualquier diccionario de ciencias sociales para constatar su emergencia redente-. Optimismo del p~nsanuent~. En este sentido. Cuando me refiero a un imaginario colectivo íntemecíonal-popelee me dlstancio de las especificidades y las identidades nacionales para captarlaS en otro nivel Puedo considerarlo como el resultado de un movimiento de desterritorialización. Las naciones forman parte ahora de la dimensión intrfnseca de la totalidad mundo.paradigmática". Entenderlos es ejercitar nuestra responsabilidad intelectual xxvii . dejan de ser vistos como ImpoSlOones exógenas para ser entendidos como elementos de una memoria colectiva mundial. Lejos de pensar que estarna:' ante una "crisis . 11cultura intemadonal-popular". por lo tanto. "desterdtorializ.OTRO TERRITORIO INTRODUCCiÓN dad social Desde esta perspectiva. que no se confunda. sin embargo.capaz de impulsamos más allá de ~uestros conocimientos petrificados. en este caso. Tenemos que imaginar el mundo como un "espacio público" (como sugiere Habermas). Pero sin ellas. "mundializacíén". productos de supermercado.). es necesario que otras propuestas sean presentadas y debatidas. la política ya no puede ser pensada sobre una base exclusivamente nacional o local. 11sociedad civil mundial". que somos obligados a construír se ~uestren insuficientes en el futuro. por nuevas formas de poder y dominación. más creativa. pero este fin de SIglO que. cuando digo "política externa" supongo que el orden mundial resulta de la interacción de naciones particulares. etc. el pensamíento ~e dificultades para avanzar. La problemática planteada tiene. podemos decir que "globalizaci6n". conduce a unareevaluación del cuadro conceptual de las ciencias sociales. "polftica interna mundial". con optirrusmo político. Entre tanto.

[ t J . LO POPULAR Y EL OTRO· Kub1ai Kan había advertido que lasciudades de Marco Polose perecían. montañas para.decada ciudad queMaroo ledescribia. ltaIo údvino. El movimiento contrasta con la persistencia de los hábitos cotidianos. padecer trente a los peligros -esta es una exigencia fatídica. UIi>es "debe" partir. la aventura como un sufrimiento. la reconstnda de otro modo.. sustituyendo ingredientes. el sentido del término se transformó a lo largo del tiempo'. desiertos. of the TTIlVe/er. Marcoentre tanto CCl\tinul1ba re6rlendo su viaje. E. lo inlt'lTUmpía: -De ahora en adelante seré yo quien describa las ciudades Y tú verificarás si existen Y si soncomo yo las he pensado. El viaje. El camino es vivido como una prueba. invirtiéndoIos. The Mind '991. la manera de poner • Traducrión: Ada SoIari. Basic Boob.EL VIAJE. 1 Véase Lee. sus héroes vagan por mundos desconocidos pero no poseen el libre arbitrio de la elección: vagan por mares. Las historias narradas en Lo Odisea o en la epopeya de Gilgamesh derivan de la voluntad divina. En la antigüedad. como si el paso de una a la otra no implicara 1U\ viaje sino 1U\ cambio de elementos..pero el emperador ya no lo escuchaba. con su fijeza. en el fondo. Úls ciudlldes ímJisibles El lema del viaje sorprende la fantasía de los hombres desde hace mucho. Ahora. Por cierto. desplazándolos. Nueva York. realizar los designios de los dioses. como metáfora de enriquecimiento individual o retirada del mundo.1a mente del Gran Kan partía por cuenta propia. J. los viajeros estaban regidos por el imperativo del destino. y desmontada la ciudad parte por parte.

Pero. después. 1978.. Pero su destino ya no será el mism r las de su inida '00 la o. El viajero es ante todo un extrani Intruso un "m. se distancia de su vida anterior. en el universo sagrado. t ' . LO POPULAR Y EL OTRO en marcha la historia mítica-. eja a una casa . ~~:t. un "viaje" durante el que ella experimenta "otra" realidad. espacio determinado del suelo es apropiado por de::=do &r.e.~ . sep~~aC16n -estas ideas subyacen a la ' . el hombre moderno tiene autonomía y una individualidad distinta de los humores divinos.en ritos de De 3 Petrópolis. Vozes. . c:. la tierra de origen.Moraes Filho. te un complejo nícacíó y . y el movimiento es fruto de su volición personal.¡1'Oin".upo. por ejemplo. 2 de retornar. (comp). E. ' avorecen o inhiben el movimtentn d I e pasaje. Primero. y vecinos saben muy bien dentro de qué Úmt. --. como afirma Simmel'. és de CO~ocación. y se torna excitadón y placer. el viaje se líbera de la carga de sufrimiento que 10había acompañado.·Ática. Quiero subrayar el aspecto de la "separación": contiene la idea de que una persona sale de un mundo anterior para penetrar en otro totalmente nuevo. un .etc. ~ de . Pve2 Véase Bastide. Acompañada por la madre-de-santo.OTRO TERRITORIO EL VIAJE.e fue colocado en ese lugar con ritos de consagración. Por eso mismr \T¡ Gennep lo asoció con el territorio. pórtico. sacrificio de animales. elección de un nuevo nombre.. del mimo modo que un profano penetra en un bosque sagrado o en un templo" .a acompañarán por el resto de su vida. su duración se prolonga entre la hora de la partida Yel momento del regreso. R. Implica la separación del individuo de su medio familiar. En el mundo moderno. piedra. el límite es señalado por un objeto-poste. probablemente a partir de la época de los románticos. . Él dice: o. 34. El p~Je presupone la idea de frontera.. . :s A:lO: s: De aquf resulta el interés por la imagen de las puertas. debe ser cuidadosamente preparada. una sociedad se asem . Cada célula enoerra !IDa expresión propia Y!IDa individualidad la comunicación entre eDas se realiza median modal. va a ~ poco a poco los . una roca o un árbol un no O un lago sagradoque está prohibido atravesar bajo. Él se aleja de su mundo propio .secretos de un cosmos inaccesible a las personas comunes.". aislamiento de la iniciante durante un cierto periodo. El viajero es alguien que se encuentra suspendido entre esas dos referencias que balizan su recorrido. para ser admitida en su nueva morada. De esta forma. . Con frecuencia. El ejemplo del candomblé es sugestivo'. zqué es en realidad el viaje? Yo diría de modo preliminar: un desplazamiento en el espacio. El procesoes. después de !IDa preparación prolongada.l" jerc. an tes temtoriales prevalecen sus derecho . con . p. También deja de ser una imposición ajena. una estadia prolongada on lhe road Y por último. El neófito. En este sentido. Cualquier hija-de-santo. m~as. o fijación ceremonial de losmarros o lími. la reintegración a la propia casa. Paris. :marcas . de limite Cada compartimiento es un mundo aparte. su condición ¡ San PabIO. trabajado por los mecanismo rituales. ~~es. Leamdombléde Bahia. el viaje está próximo a los ritos de pasaje. r. a del VIaJe-. s que pemute el flujo de comun entre umversos estancos fu . Siempre es pasaje por algún lugar. 1958.. de forma paulatina.un conjunto de habitaciones y corredores. Sóloentonces. comete un sacrilegio. de manera que si un extranjero penetra ~CIO reservado.). deja su estado profano para ingresaJ. Simmel.l de ceremonias furmalidade . ~a _ sanciones sobrenaturales.~geíroyassagem.e ingresa en territorio ajeno.. al abrirse o cerrarse f · . enverdad. El ~ natural puede ser. Los rituales de iniciación religiosa son un buen ejemplo de esto. lo cual se consigue a través de un conjunto de procedimientos (rapadura de la cabeza. m s Yprerrogativas. "~~~e en general ~I territorio ocupado por una tribu se~da está definido sólo por accidentes naturales sus habl~tes.Mouton.

de. profiláctico simbólico. Por otro ~o.. Así. en la que permanecen aislados de la aldea. para la discusión del otro. Véase &tuJos/lfrobrasileiro. el viajero se comporta como alguien .El viajeroes un forastero Yneva COIlSJllO un ~ de amenaza. ViSliv do PImÚSO.. Si bien dije que todo viaje es un desplazamiento en el espacio. lu~ que nada interliga. y los rilosmág=-religiosos llenen una función de antídoto que preserva e' orden loca1 contra las incertidumbres de lo desconocido. se vio obligado a rdatar su saga antropológica en TrisUs tropiques. El tema del viaje se abre.no se trata de cualquier espacio.. San Pablo. ellos pueden transitar normalmente en el drcu10 de la vida indlgena. Por lo tanto..cultora constitnye .42. Van Gennep considera que "Ia llegada de un gran número de extranjeros tiene como contraofensiva actos de refuerzo de la cohesión social local. ~us mtenao~es. para otros. s. Peromás alláde la manera como este otroes aprehendido. esto es. De fucma grad~ las reladones se estrechan y. Posee una~­ r1dad: su discontinuidad. José OIympio.OTRO TERRITORIO EL VIAJE. en la tribu ya que deben demostrar. 7 VéaseDuchet. Seuil.A... sea como fuente de :inspiración o como materia de dominación.re los valorescivilizatorios arraiguen en tierras tan extrañas. Cada sitio. Ubrairie PIoo. la a~ ximadón se lleva acabo de acuerdo con procedimientos estrictos: los extranjeros no pueden entrar inmedia~ente. Su viaje es una forma de acli6 V_ TOODrov. París. Y lo mismo puede ser dicho respecto de la vocadón antropológica. LO POPULAR Y EL OTRO liminar se expresa en las costumbres de diversos pueblos. cada. después de un periodo de reclusión". El viajero es un mtermediario que pone en comunicación lugares que se encuentran separados por la distancia Y los hábitos cul~. Mbico. Petspa.op·cd. 1. 1955También Roger Bastide vio sul6gica cartesiana desafiada porel mundo del candomblé. en su carácter de representante delta sociedad y de persona más tnmuruzada que la gente común contra el contacto con los extranjeros"'. El viajero se nutre de este contraste: él es la fuente de la experiencia y del saber que le penniien interpretar su posición originaria a la luz de la diversidadcon la cual entraen contacto.gto XXI. Ruarque de Holanda. así.. también se funda en el reconocimiento de la alteridad. Para ello es necesaria una fase preliminar de cuarentena.s Luas. 5 5 VanGennep. Para muchos.como Colón. 4 .sd~ lejos.' nidad totalmente distinta de la suya8 • Como etnógrafo él debe "hacer nativo".a no ser el movimiento del V18Je realiza~o por. los relatos de viaje constituyen un importante material para la reflexión: estimulana los filósofos en la comprensióndel hombre universal. una uitida separación entre una el que se mueve y los lugares visitados. dan el toque de reunión. los habitantes huyen de las aldeas y se refugian en lugares bien defendidos como colinas o busques. revelan al "nosotros" europeo un mundo distante e íncomprendído". o bien el jefe va solo o con susguerreros al encuentrode los extranjeros. Desplazarse significa tomar conodntiento de aquellos que difieren de "nosotros". unidades que aproxuna WUUdU heterogéneas' su itinerario•interlíga • puntos desconexos. 'RxIas estas precauciones son de carácter.1i-va. Frente a la díscontínuídad de los lugares. s. el mundo salvaje será una visión del paraíso. 1959.. T. Rio de Janeiro. Ocurre.AntropologílJ ehistaritzen el Siglo drt. es necesario ~n~ex: posible contaminaciónde la aldea. acercarsede la mejor manera posible a la lectura distante. B Aun Lévi-5trauss. ~ motivadón ajena a su propia lógica. así.. que decía "odiar los viajes"'. LA """'Iuéle de l"Amirique. se arman. el mundo salvaje es el contrapuntode la civilización occidental. M. traen informaciones sobre las "variedades de la especie humana". él preexiste como diferencia. el descubrimiento de América tiene un significadovital parael entendimiento del hombre europeo. un territorio particular. El antropólogo es un "extraño" que se mueve paracomprenderla lógicade una comu.p. Por eso mismo. Paris. o bien. cierran las puertas. 19'73. la imposibilidad de <.. 1992.

Su vida se desarrolla en el seno de un subsistema (económico. 11 RedfieId. Boston. el folclorista razona como un geólogo. La Investígació~ clásica de Robert Redfield sobre la cultura Jo/k en 'rucatan (México) es un buen ejemplo de eso". Pero ¿cuál es la relación entre el viaje y la probleuultica de la cultura popular? Retomo el tema del espacio. J. 338. p. The folk Culture of y uaWm.OTRO TERRITORIO EL VIAJe. En particular. Chkago. cultivos y praderas.litl:le 8rown and Ce. El argumento es recurrente en varios análisis sobre la sociedad campesina. relativas al cambio social: individualización. los proverbios..m_ po.O POPULAR y EL OTRO matación a un medio inhóspito. (comp. o núcleo de población. Peasant Society. debajo. la cultura letrada. y del espacio que ella controla -akíeas. ~nes quelas personas recorren inquietas. Cuando GeorgesPost~r de~ ~l campesino a través de la idea de Nimágeries de bienes limitados". constituye así un uní~erso seguro. 1978. Suaíslamíento encierra las experiencias del conJunto de sus habitantes. Márgenes que pueden ser abarcadoS con los. Porque se encuentran aisladas" de la dinámica social.aste la posibilidad de establecer relaci<>nes familiares y amigables. secularización. li'abaja como un descifrador. los márgenes del mundo conocido. p. 7 no • . la política. razona COmo si el mundo rural corttiIviese en sus marcos su propia expücecíón'". El énfasis en la segmentación prevalece también en los estudios de comunidad.. Redfield cumpara cuatro unidades espaciales diferentes: la tribu indígena. cuando analizan las culturas populares en el Antiguo Régimen los historiadores nos reenvían de forma inmediata al problema de las fronteras. las creencias mágico-religioSas. en particular los que se encuentran en la óptica de la antigua "escuela de Chicago". responsable por un tipo de cultura tradicional. accesíble a una N marcha de medio dia. atribuyen una cualidad especifica a este material: proviene de una región lejana. las ínstítucíones. En un radio de 10 a 20 km. Paris.. Culture popuIsire et culture des e1ites. quiero señalar el tema del"aislamiento". Flamma. en general de las pequeñas comunidades canipesinas. R. cuando los folcloristas estudian las baladas. declinación de la solidaridad dentro del vecindario. Su autenticidad está asegurada por la distancia que las separa de las imposiciones de la vida actual De este modo. 10 Poster.Cada aldea. comienza una zona de peligro en la que funciona más la ayuda mutua. Más allá de sus inclinaciones teóricas particulares. revelar la profundidad de los tesoros populares. ciHnlrios y bosques-. groso puesto que e. las fiestas. 1967. Su tarea es atravesar los límites geológicos de esos estratos para. Esta misma concepción persiste en los textos de los historiadores. peIi. con la íncertídumbre de si serán bien acogidas en otras aldeas. cultural) autónomo.~o. y expresa la autenticidad de una antigua memoria tradicional Me interesa menos discutir las ambigüedades de esta autenticidad idealizada que subraya el hecho de que el folclorista supone la existencia de universos estancos. Es el caso de Muchembled cuando nos habla de las aldeas campesinas de la Edad Media europea: NMás allá de la comunidad rural. El hombre-del'ca. non. vivirla entonces ensimismado. la aldea campesina. "Peasant Sodety and the Image ofUmited Gocds". G. 1941. Por ejemplo. Basta mirar la literatura sobre las manifestaciones de la cultura popular para discernir algunos trazos comunes a ambas situaciones. The Univenity of Chicago Press. lo bandidoa y los animales salvajes. la villa Yla ciudad Dentro de cada una de esas regiones. o poco más. En la superficie de la sociedad existen fenómenos diversos. político. esas solidaridades constituyen el limite. en Potter. estas manifestaciones reptesentan un tipo de focmación cultural reveladora del pasado.integrandolo"desconocido" asuJenguaje familiar. ~ mvadidos por la proIiíeración de lo sobrenatural. Más lejos comienza el verdadero dominio de lo deseonocído'". 9 ~uchembled. R. Redfield busca entender las cuestíenes.ojos. el espacio es menos. al fin.). . L. de limites en cuyo interior evolucionan de forma necesaria las manifestaciones populares. 61. una realidad encubierta por las edades históricas.

. de la villa con la dudad.6n. eslavos.. El tránsito entre las culturas existió siempre. El aislamiento de la tribu en reladón con la aldea campesina.ldeaImente.. se vuelven hacia los aborígenes y prí13 Hoggart. 12 V_ _ P.. postulado en aIgunos análisis históricos Y antropológicos. de esta forma. en el interior de cada una de esas"configuraciones. sus tradicionesy rituales.. por la fábula de Oriente. entre eDas y en relación con una cultura de élite.. El mundo" de los trabajadores es radicalmente otro antagónico del universo de los patrones respecto de la moraltdad.Cuanto más lejos de los centros uIDanOS y de los Cánones de la dviIizadón. liberarse de las in8uencias La cultura ~ra se expresa.OTRO TERRITORIO EL VIAJE. Las manifestaciones de la cultura popular se amtraponen. R. sentir y vivir. Cuando los hermanos Grimmrecolectan los cuentos y las poesías popu_ lares. en su espontaneidad e ingenui~ SI es con~a por el arte culto. No debemos imaginar que el aislamiento. se aplica también a las costumbres ~p~~. cada una de ellas con su reng... suponen que tales manifestacíones están preservadas. Loshermanos Grirnm y George Sand buscan en las aldeas campesinas. etc. tejedores)...Nueva York. La dudad se muestra así como un conjunto segmentado en el cual cada una de las partes tiene su propia vida.. No. determina la conservación o la dinámica de la tradidón. 1973.6gen • • . en la medí: . aPartadas_de la cultura de la élite. ¡_ _ SanPoblo.. Al establecer una clara distinción entre un "nosotros" obrero y un "ellos" burgués. también confinada a un horizonte preciso: el de la clase dominante. de la heterogeneidad cultural. la cultura popular ñorece dentro de determinados límites. vale la pena retener que la discusión sobre la cultura popular refuerza una dimensión que señalé antes. La segregadón tenia lugar incluso en las diversas corporaciones. es en verdad tan radical (además.Companhia Das Letras. sus costumbres. moros. una organización propia del trabajo y el ocio. Oxford UniversityPresa 19'70. Hoggart posIula una distancia cultural que define.. en Jounud afPopul¡u Cut. muchos análisis recientes se basan en esta misa Los trabajo~3 de Hoggart sobre la clase obrera ilusl:: bien este aspecto . Su conclusión es clara: el avance de la división del trabajo.. y por eso puede ser integrada por el movirruento del viaje. 1989. los barrfos obreros y que puede. ture. Las fascinación por ~l exotismo. la de la separación. entonces. ni siquiera necesitamos considerar la existencia de grandes distancias físicas entre las culturas para que la separación se manifieste. y se reproduce. se da en fundón de la distancia existente entre esas órdenes geoculturaIes. Las guildas agrupaban oficios dilerentes (artesanos. Su veracidades fruto de esta separaCIón. éSta es preasamente la propuesta de los románticos. las maneras de ser. en que sus puertas" son capaces de delimitar una región. perdidas de la civilización. discontinuidad espacial... LO POPULAR Y EL OTRO transformación de la familia extensa.C"""". De aquí deriva el interés de los románticos' por los viajes pin~rescos. cadaunocon sussantos patronos. Herder's Theory of Naturpoesie"'. Ahora puedo retomar mi razonamiento. C. mayores serán su integridad y complejidad. de la economía de mercado. En verdad. y escritores latinoamericanos como Joséde Alencar. En rigOJ. Este es el fundamento de la oposcon entre naturpoesie y kunstpoesie14• La cultura ~ular no puede existir.. etc_u. el alimento para sus reflexiones. ' 14 Véase Kamenetsky. tes. espacios cualitativamente díferen. The UsesojLiúmKy. zapateros..Ia segregación cultural estaba representada por las minorlas étnicas -judíos. "Mundo" que se arrroga en un territorio espedfico. La cultura popular unplíca heterogeneidad. es el exotismo el que los impulsa a moverse por tierras lejanas". "The GermanFolldore Revivalin fue Eighteen Centwy.. seria insensato hablar de incomunicabilidad Sin embargo. ningún autor piensa de esa forma). sus derechos. En las ciudades de Europa medíeval. 4.

subdesarrollo.nacíón es una utopía. 1/2. En Italia. PetrópoIis. enJenanal o/Folklore Institute Nos. 17 Sobre la. o mejor. una dimenSión olvidada pero que se mantiene incólume al mundo de las letras Yde la razón. una aspiración. manticos e foldoristils. una de ~ matrices para su interpnetadón de la sociedad \mlSileiIa . es una ma- fr_ . de AIencar.No.OTRO TERRITORIO lS EL VIAJE. cuya idiosincrasla expresa la sustancia de un pueblo.. contrapuesto al presente. 16 Véase Cochiara. Vol Xl. los políticos y los movimientos culturales (cine. siempre es algo incompleto.. jíteranna. el Hablar. Durante el período romántico.. cantos y poesías enderran los tesoros de la nacIor1áüdad.LejtJlkJm'etlelo. El estudio de la cultura popuJar surge entonces como rescate del pasado. los impasses. BrefBgne. relación entre cultura popular Y nad6n. le15 Véase Grtmm. "Ihe Teaching of Pitre"'. atravesada por los conflictos Y las contradicciones sociales. un proyecto. atraso tecnológico). una región distante de la capital. Se trata de una dimensíón inherente a la relación entre lo popular y la constitución de la nación. Viajar por la cultura popull1r seria una forma de "encantamiento del mundo". los elementos de esta autenticidad ansiada en la raíces de sus ex- yendas. Estudos scbre 11 poesitJ populM 1W BrtlSu. P. JW. LO POPULAR Y EL OTRO vilegian el 'buen salvaje" como objeto de sus aspiJ:aciones • Esta atraeei6n por los lugares remotos es un constante.. I'Itre se interesa por SI~ uno de los rincones más apartados d~1 pafs. SiIvio Romero hace del n = . tal relación anima a los intelectuales. sin embargo. El romanticismo retoma esta manera de entender las cosas. Esto no es. Ática. véase Orue.. Romero.. la Alemania moderna es una abstracd6n. desfasada en el tiempo. lo que permite que los intelectuales observen el pasado con los ojos puestos en el futuro.. 1977. Pueblo no significa osi una categoría histórica concreta. La propuesta se apoya en Intereses que se desdoblan en el plano polItico: rescatar la lengua alemana de la injerencia de un idioma extranjero. entonces. en "Fran~ Sebillot valoriza regiones como Bretaña. yescribir en alemán. L ~é­ une Céltique et Oeorge Sand: les débuts des tedtetthes folklonques ensrence". donde la tradidón eda intorada". ella no exisle todavía. ~ es espej<> en el que se refleja un ser totalmente otro. en Brasil. una característica inminente del romanticismo alemán. ~~elfia. etc). Pero es necesario aclarar que esta entidad.197S. París.OGua· rani. Olho d'Agua. 1992.. Éste es su secreto. Herder fue. Vol 13. encerradas en sí mismas estrechó su vínculo con las nacionalidades. voees.. que se manifiesta en diversos países y contextos. sino que se trata de un ideal. InsIitute for theStudy ofHuman Issues. S. pintura. nera de afirmar una identidad en contraposición a una determlnada domlnadón lingüIstica. . The German Legends of the Brothers Grimm. en el cual las ciases dominantes habrían olvidado sus propias raíces. íntegro. Be1mOnt. Cuando los Grimm se dedican al estudio de la poesía no actúan apenas como filólogos. Al COllS1derar las culturas populares como modales.. y no propiamente un conocimiento dentffico PDÍ>uJar "! dela~ Creo que esta búsqueda de alteridad es el trazo de umón entre cultura popoJar ynación17. En verdad la imaginación de los inteJectuales presupone la cultura como un elemento de alteridad. De los muralistas mexicanos a los modernistas brasileños encontramos la presencia de un ideal constante: la nación. R>rser ulopla. La valorizadón de lo popular se lleva a cabo en la medida en que la. N. Y es este "todavía". No debemos olvidar que las naciones comienzan a formarse en el siglo XIX. en Rommtisme. la nación cristaliza un sueño aún no materializado.1981. Cada país busca. El caso de América Latinaes ejemplar Durante el sigloXIX Y parte del xx.~. pasado cuya validez se ejerce sólo cuando se abre para el futuro. 1W5. hiato entre las condidones hislóricas y el porvenir. las dificultades (pobreza. Cada dvilización seria un organismo vivo. Frente a los sinsabores del presente. SebiIlot. Payot. G. San Pablo. tal vez el pnmer pensador que lo explidló de manera consiStente. San Pablo. El pueblo tiene su alma anidada en lo recóndito de la memoria popular. J. l.1a literatura folclórica. Los cuentos. su construcd6n galvaniza la inIOglnadón de lodos. R. 1950. 9.

los lugares de trabajo. y es capaz de ~lar de manera equilibrada. shoppings. Basta mirar el ambiente que nos rodea: está poblado por objetos caracterislioos de una civilización que se desterritorializó. ~n este co~text~. Al recorrer sus páginas. omnibús. multimedia. una cartografía y una estrategia de los desplazamientos. La peculiaridad del momento actual es que su expansión. Luz eléetríca. rompuesto por signos comerciales. Francia. avenidas. se torna habitual.la noción de viaje se encuentra comprometida La. computadoras. sacos. pues. aviones. fax. cines. debemos recordar que la dílucíón de los límites o. y no apenas desde el punto de vista de aquellos que organizan el traslado (agencias turísticas). camperas. patos. expresan la materialización de la. de la posibilidad de comunicación plena en el seno de una'aldea global". Pero zeüos poseen la misma validez . de acuerdo con l?s mter~~ en juego. uno de los trazos constitutivos del viaje. unagenes de cine y televisión. zapatillas. en general. demuestra ese cambio. La movilidad . es apenas una variable administrada racíonalme~te por ~ ins~~ones sociales. Sin embargo. constituye la base material de una cultura mundíalízada. televisores. en la mente de los hombres. lo que es lo mismo. turístico o urbanístico. afiches de artis-tas. los rontactos individuales Ycolectivos. sus vestimentas. El control se ejerce en el ~vel político. supermercados. Lo desconocído. No tengo dudas acerca de la importancia de la técnica en las sociedades contemporáneas. comida industrial. Existen. Hoy nos encontramos con una singularidad de costumbres. Mi digresión acerca del viaje y la cultura popular tiene un objetivo: explicitar algunos principios que encterran estoeconceptos. Estamos penetrados por la modernidad-mundo. computadoras. tendemos a realizar en términos casi exclusivamente tecnológicos. Desplazarse en el espacio deja de ser una u aventura". }eans. es evidente que ya no poseen el mismo significado.distanoa dejó de ser un obstáculo físico para el desplazanuento.intraplanetaría se tomó una realidad. A pesar de que en el lenguaje común aún existen resquicios de expresiones como "víejar al exte~or". sino que se torna planetarta. encierra. Alemania e Inglaterra). Esto significa una radicalización del desarraigo de las rosas y los hombres. En ngor.en el contexto de las sociedades contemporáneas? ¿El proceso de gIobalización no nos obliga a repensar nuestra relación con el otro? Un primer aspecto salta a la vista: la quiebra de las fro~­ teras. LO POPULAR Y EL OTRO presiones populares. fibras ópticas. El riesgo puede incluso tener lugar. bebidas. ñnancíero o ecológico. za. sus artefactos rodean a los individuos en cualquier parte del planeta. aeropuertos. La modernidad-mundo posee su propio mobiliario. Se trata de un debate que. sino también de quienes lo ~entan. permanecemos en su interior. que permiten interpretarlos en términos de su fundonalidad. es de esta forma mtnínuee-. contrariamente al siglo XIX. La revolución tecnológica. el movimiento migratorio. armamentista. los medios de comunicación. do. El riesgo. La sensación de extra13 . calles. esto es. en el pasado sinónimo de distante. militar. etcétera.. las poIencialidades de un mundo u diferente". cuando nos movemos en el espacio de la modernidadmundo. SIempre contenían un capítulo sobee las costumbres de los pueblos. la desterritorialización de lascu1turas surge ron la modernidad. jast-food. pero como resultado de un error o de una falta en los cálculos realizados. Los diversos grupos sociales comparten incluso ~ ~ colectivo común. infovías surgen como determinantes causales de la amplia~6n de los límites geográficos. Los satélites. Esta condición del hombre rontemporáneo sobresale ~do hojeamos los viejos álbumes compuestos por los foklonstas. que envuelve las orgamzaciones empresariales. denotan la inmanencia de un patrón civilizatorio mundializado. ya no se confina a a1gonos países (Estados Unidos. La cultura popular actúa como sustancia simbólica que articula una alteridad posible. que transforma las prácticas y las relaciones sociales.OTRO TERRITORIO El VIAJE. ella nos acompaña en "to12 dos" los lugares. el lector obtenía una visión de la diversidad humana: cada pueblo con sus hábitos alimentarios.técnica como determinante ecológico. cantantes de música pop.

Ellos percibían que las "reliquiasdel alma popular" estaban amenazadas por el progreso. Indican el camino y le dan al turista la oportunidad de sentirse "en casa" aun fuera de su paJs natal Es cierto que a1gunas veces él podrá perderse en la maraña de su trayecto. La . Hoy su condición es otra: atravesado por la modernidad-mundo "viaja" sin salir del lugar. reservas de hotel. Él se movía. mteractiva y conflictiva. Un viajese prepara de antemano. el turista dispone del auxilio de un conjunto de expertencias codificadas -diccionarios. horarios de tren y avión.. informacrones. alejado. lcostará mucho la estadía?. Filmes. etc.s " 15 . son prácticas que se insertan en el seno de una realidad mundíalízada. pero en el interior de la mcdernidad-mundo. Por eso. Frente al avance inexora- leza turística) son el equivalente de los feriados. desayunos continentales.. fue eso _pueden ser expIotadas eñceemente por la induslria'pub1icilaria.videosr notidas. Somos ciudadanos mundiales porque el mundo penetró en nuestra vida cotídíana. Empire State. para existir como tal. descansar. "intetesanteS". Puente de la Thrre de Londres. visita a los sitios 'históricos". la incomprensión de la iengua. En este aspecto los medios de comunicación tienen un papel preponderante. Las diflcuItades de comunicación son concretas. realizarse. divertirse. de esta o de aquella forma. Con el auxilio de la realidad virtual. Aproximan lo que se encuentra "afuera" esto es.. laIjeta de crédito. y en principio se asemeJan a otro tipo de actividades (ir al cine.girando en sus órbitas. ~ quienes los usufructúan. presupoesto. algunas agencias de turismo vislumbran el futuro de form"a promísoría.OTRO TERRITORIO EL VIAJE. entre ellas y la modernidad. Necesita localizarse. Comprar. en los filmes de cine y televisión. pues el destino de sus vacaciones. Antes de moverse ya sabe lo que ocurrirá. Las transformadones espadales tienen una inddencia directa sobre culturas populares.que le permiten pasear sin mayores diflcuItades. vitrinas repletas de mercadenas. al contrario del viajero. Era esta discontinuidad espacial la que confería interés y sabora sus relatos. ~nzan a invertir en lo que denomínan VlilJe estacionano . ta. En épocas pasadas. Durante todo el siglo XIX. Las personas ya no necesitan moverse para tener acceso a un conjunto de cosas. conducir un auto caminar.-. fue lo tanto. islas del Caribe. En verdad. los lugares permanedan fijos. ¿las playas son limpias?). ver televisión). el hombre visitarla los mundos distantes en el confort de su morada. la preocupaetón central de los folcloristas europeos (Inglate~~. el turista debe contar con informaciones seguras sobre su emprendimiento (¿habrá sol?. excitan al cliente en el momento en que cruza las puertas de cualquier agencia de turismo. Sin embargo. LO POPULAR Y EL OTRO ñamiento es de esta forma sustituida por la de familiaridad. un mo-mento de ocio. Este es un primer paso que debe ~. está en juego. un eslabón entre culturas aisladas.tor:iaIizat. F~ancia YAlemania) fur justamentecomprenderla relacion. sus objetos se deben reterri. El "otro lado" es parte dellll1aglnario de aquello que se trasladan. Una cultura mundíalízada sólo tiene sentido si está arraigada en nuestros hábitos más prosaicos.cuendo existe. en este o en aquel lugar. castillos del Loíre. cruzan el espacio para realizarse de forma s~mu1tánea en lugares diferentes. la exdtaoon. Hoteles.pero. Las vemos constantemente en las páginas de las revistas. Páo de A(uéBr. Thrre Eiffel. Elviaje deja entonces de ser un rito de pasaje. mapas de las ciudades. taxis. restos del Muro de Berlín. son puntos de referenda. En ellas no hay nadá extraño.moderrúdad-mundo no sig_ nifica apenas desterritorlalización.fijl!Za. por ejemplo. El viajerotraía informacionesparalos que permanecían inmóviles en sus "paeses". de su fruición personal. Esto altera nuestra comprensión de la proximidad Y la distancia.el viajeroeraun intermediario. Los viajes (sobre todo los de natura- Pero es posible afirmar que los cambios recientes inciden también en la idea de. ERa proviene mucho más del contraste con el mundo del trabajo que del proyecto en si mismo. soo'lmágenes consumidas mundialmente. pocotiene que ver con el ideal romántico. Se requiere un conocimiento previo del itinerario -tiempo de estadla en cada lugar.

Los límites.pce ejemplo. demuestra que la noción de espado está en cuesuén. la sociedad contemporánea las retira de sus rafees tradicionales. dentro de un relativo dinamismo cultural (fiestas. LO POPULAR Y EL OTRO ble del industrialismo. En el fondo.e. véese. Comprueban. Washington.. la televisión son vistos como elementos propulsores de la identidad nacional". La consolidación de las industrias culturales reformula radicalmente este cuadro. textos. Véase Cna: dtis Alm4S: a BrazllUln VIIlRgF. Iec. al separar las ~a­ nifestaciones populares de la historia. Por cierto. Es sinto-mático que buena parte de la discusión acerca de "cultura de masas/cultura popular"'se haya trabado en torno de la cuestión de la homogeneización. revistas. el propio debate.l9S1. el ritmo ~el. frágiles en el plano de la sociedad. era incipiente. 17 . llrnto en los Estados Unida. La especificidad de esas culturas es redefinida por las fuerzas envolventes de la sociedad urbano-industrial. Institute of Sodal Anthropology. Por ese motivo Robert Redñel pu~o encontrar e~ Yucatán el terreno ideal para la comprobación de sus teSIS (en esa época México no había realizado buena parte de su integración nacional).o.. radio.).. al ser establecido en esos términos. Thmbién en el Brasil fue posible una valorización de las culturas tradicionales. Los museos populares cumplen esta función. Sin embargo. Ca6/omia PubJUhe. Como las culturas popolares se aproximaban cada vez más a un tipo de civilización industriaL era necesario aislarlas de la vida social. Por cierto. sin embargo. y Pendeton.of""""" Lif<. en el interior de poblados distantes.OTRO TERRITORIO EL VIAJE. la radio. como en América Latina. etc. subyacente a la idea de una cultura homogénea o masificada. Por eso. regu19 . el mecanismo de integración es análogo. 1977. etc. un presupuesto en este tipo de perspectiva: la existencia de un mundo plural. Había. televisión) debilita aún más las lronteras entre las culturas populares y la realidad circundante.. No es casual que la comprensión de la cultura popular se vea modificada... Losmedios de comunicación aproximan. Smithsonian Institution. con el mundo exterior. sólo les quedaba la posibilidad de retirarlas de la historia Y preservarlas en libros. y mezclan. PopuJm. diarios. Al integrar en su seno las diferentes manifestaciones populares. A partir de la entrada en el siglo xx.cambio se acelera El desarrollo de los medios de romumcacrón (rutas. fotografías. en otros países. Los rincones aislados surgían como ejemplo de vitalidad cultural. creencias mágicas-religiosas. J. reconstruyen artificialmente la distancia entre ellas y el mundo moderno. contaban siempre con un caJ:'l~tulo ~bre "aislamiento y contacto". lo que se encontraba separado. son recuperados en un. Los estudios de com~aciónrealizados entonces demuestran bien este hecho . Y una situación análoga se daba en toda América Latina. muchas serán recicladas por la Oamada "cultura de masas". No me interesa criticar aquí la idea de unicidad cultural. que permanecían no intactas sino activas. y en cada país esto ocurrirá de manera diferente. Mientras que en la década del cuarenta la industria cultural en los Estados Unidos florecía a escala nacional. la cadencia de este movimiento no es la misma en todoS los lugares. motivadas. en diversos países el estudio de los medios de comunicación se encuentra íntimamente ligado a la problemática de la nación. Poco a poco. Hasta entonces el término se aplicaba a las producciones y el modo de vida de las clases populares. representante de la escuela de Chicago en San Pablo. incluso los europeos. la existencia de una cultura: campesina. Sin embargo. aun en contacto 18 Estudios como los de Donald Pierson.. Diversidad afirmada en el contexto de realidades regionales. pesquera..nivel simbólico. las mabices popolares ceden paso a una realidad más abarcadora.. reposa una dinámica que rompe con las particularidades de los mundos vueltos sobre sí mismos. Cada lugar. lograba articular su autonomía al preservarla de diversas influencias. jolgorios. el cine. considero que es equívoca. Whi1e.

sesenta. que en un primer momento actúan como íntegradores de las culturas nacionales. son trazos constitutivos de una memoria compartida en escala planetaria. Payot. a las evidencias del día a día. Este movimiento se toma más complejo. Arte y aventura comparten la misma tendencia. . cuya presencia es simultánea en los diferentes rincones de la sociedad global. Los románticos podían viajar por la cultura popular en la medida en que ésta representaba algo extravagante. la redefinirán. la moder- sepa: fu:turo. alteridad-o En este sentido expresan una dimensión de. Y no como se ha difundido en el discurso político. Por eso posee un radio mayor de .OTRO TERRITORIO El VIAJE. partir de la globalización de las sociedades. la radionovela. En este caso. París. y se configura en la experiencia de otro lipo de temporalidad. Uso el concepto en su significado erigínark:t.y lo po~ tan caro a Gramsci. Th1 v. se articula. ~cu1tura popular contemporánea es en buena medida fabricada por esferas especializadas que escapan del d~minio~e ~ 10-calidades. El eslabón: entr~ lo na~o~. el proyecto de construcción nacional toma otros rumbos.exlStirán varias lecturas y USOS sociales de los bienes mdustrializad?". las histotietas. es atravesada por el todo. ¿Pero será posible esta alienación cuando el otro se disuelve en la proximidad? . al lado de todo un paisaje de mercancías y cosas. en relación con el orden de las cosas. El arte introduce un contraste una ruptura. En el mundo globalizado en el que vivimos. traspasan las fronteras. Con esto la noción de cultura popular se amplía. Pasa a comprender un conjunto de pr~cticasde~aigadas. tienen fuerzas para constituirse en signos de alteridad. 19 . Esta es también la dimensión valorizada por Simmel cuando aproxima la aventura a la sensibilidad estétíca". en rela~on con ella. ~Ila"na. en PhiJosophie de la Modemité. Los medios de ~um­ cación. no disfruta ~~ ~el aura que la envolvía. en el inicio del siglo XXI. La parte no es más una unidad autónoma.. SIempre podremos decir que a partir de la difusión .Clón incompleta". Esto es verdad. Marcada por el signo de la familiaridad. La aventura es esencialmente un acontecimiento extraterritorial. La modernidad-mundo trae con ella otro tipo de civilización. abre las puerlas para un mundo enteramente otro. Pero lo que importa destacar es que las mdustrias culturales desplazan la centralldad que las ~~ popolares detentaban en las sociedades pasadas. Aún más creo que la ~ción entre lo nacional y lo popular. o. En su raíz se encuentra la idea de separación (aún hoy en el lenguaje juridico se dice que un bien está 'alienado~). extraño • sus modos de hombres civilizados. sufre una crisis de desencantamiento. Al fin de cuentas. imágenes y objetos echan las raíces de una cultura internacional-popular. ni lo popular. telenovelas brasileñas. "auténtico" o "radical . Creo que la cultura popular. 20 ~~I G" "L'aventure". ~a país es un fragmento de un todo más amplio. un desplazamiento en el espacio. La desterritorialización de los signos. Al rarse de la ~d. en América Latina los movimientos político-culturales de los años cincuenta. atravesado por una cultura internacional-popular. lO POPULAR V El OTRO lado por las 'puertas" Y "corredores" de cada 'casa' para hablar con las palabras de Van Gennep. MacDonald's.irúhlenaa.. Adorno . extrafteza.~z por eso mismo los intelectuales no alimenten. Ya no es posible pensarlo del modo en que lo hacíamos algunos años atrás. Por eso mismo. Se realiza en un terreno distante de la vida ordinaria.consídera el arte como una forma de alienadón por excelencia. westerns. la telenovela.. los folcloristas o. dibujos animados de la T~ Animation. El viaje y lo popular ¡iartidpan as! de las mismas cualidades -exterioridad. No son más las metáforas privilegiadas para imaginar el Con esto no quiero decir que cualquier tipo de elterídad sea hoy imposible. las mismas esperanzas que tenían los románticos. El advenimiento de formas de expresión como el folletln.. ser radicalmente"extr~os".1II'alíIIeación'. los filmes. mejor. se desdibujó. personajes de Walt Disney.

conduce a un inventario. y la búsqueda de posibilidades. así como hacer ciertas generalizaciones. el vínculo entre fenómeno social y medio espacial permanece._'_ 2 George.P. El proceso de pensamiento es. 1 Wase RabertMoraes. París. Esta fase de la toma de conciencia se sitúa en el plano de la murfologfa social"'. la idea de territorio.IJeo/cg"'gm¡¡mfims. perolastransformaciones recienrritorios límites.G. 255. edición 1958). analítico. "Sodologie géographique". p. En é su " 6 Por otro lado la quiebra de las o la lógica de la . lo . 20 I 21 ] . Este trabajo cartográfico preliminar es el fundamento de las generaliza~ Traducción: Ada Solari. incluso cuando nos apartamos del determinismo geográfico. La evoluci6n de la geografia -por ejemplo. Trrlitétle~ íogie. de gran influencia entre los pensadores brasileños del final del siglo XIX!. sin embargo.. si el Wo de nuevos tefronteras no Slgnifica su fin. cuando intenta comprender las fronteras entre la lleografia y la sociologfa: "La aplicación del método geográfico a los datos sociales tiene como objetivo la definici6n de hecho y categorla de hechos observables en un medio espacial determinado. cierta primada en expresar tes destituyera ocido lo utópico. 1967 (la...en Gurvitch. Mientras tanto. más o menos completas. está presente. El ge6grafo debe hacer un inventario de los hechos y luego localizarlos en un mapa Cada cosa en su escala. por cierto. Estamos.Y n ciertas ideas. alejados del reduccionismo de las escuelas pasadas. en su debido lugar. Este inventario se fija en el espacio a través de la representaci6n cartográfica. identificado con los límites de su materialidad. Sin embargo. que permite figurar cada hecho.SanPoblo.globa\iza n. por lo tanto. la escuela de Ratzel. Tomo al azar una definición de Pierre George. PUF. entre otras. en su escala y lugar exacto.OTRO TERRITORIO alízable para el planeta como un nidad-mundo no es gener d íguales) con 1 bsisten zonas contrastantes (y es! todo. de la universalización de esos hechos o categorías de hechos.es pródiga en ejemplos de esa naturaleza.AC. La cuesti6n es saber =~jar'"~n un mundo en eleual el espacio ESPACIO Y TERRITORIALIDAD* se comprimió· Existe en las ciencias sociales una fuerte tradidón en pensar el espado en relación inmediata con el medio físico.

p. Armand Colin. tornan obsoletas ideas como "unidad geográfica elemental'". una cualidad que le es propia. Cada uno con sus costumbres. su modo de vida El mapamundi de Sorre es un caleid en el eu~ se reflejan las idiosincrasias de las civiliza=~ Cada reglón del globo e~lá habitada. establecimiento o comunidad rural. en su individualidad. "Bssaí sur les variations sai!.'. 22 7 El texto citado de Pie~ Ceorge fue publicado originalmente en 1958 &:presenta.?'affa es el instrumento utilizado en su primera aproximación. la telecomunicación. En verdad. en Sociologied tmthropo1ogie. 3 Ibid.~. dad de refonnular nuestras concepciones. los análisis en las ciencias SOCIales poseen una ?erta comprensión de qué es el espado. su importancia cualitativa y su íocaíízecíón'". Les fondéments de f¡¡ géogmphie humaine tomo ID París Armand Colín.Véase ChronUJue géographi_ que du XXhne síéde. en sus lugares N exactos". Durkheim había.. posee una individualidad.. para comprender las articulaciones entre las sociedades y su sustrato materíeí'. distantes.OTRO TERRITORIO ESPACIO Y TERRITORIALIDAD dones posibles. 1969. Dentro de esta línea de razonamiento. PUF. sin el cual su esfuerzo cartográfico seria en vano. En el caso del hombre de campo. definido.onnieresdes socíétés esldmos: étUde de morphologie socíale". el primer hecho de observación es el establecimiento. dato crucial para el geógrafo. describe el planeta como un conjunto de sociedades particulares dispuestas en unmismo sustrato. al demostrar cómo la civjlizaci6n esquimal se encuentra indeleblemente marcada-por su territorialidad. su calificación. en ]ounwl Sociologique. Los estudios etnográfioos (como los de Malinowski en las islas 10~and o los de Evans-Pritchard sobre los azande) contienen siempre un mapa: su función. Pierre George tiene el cuidado de definir 10 que denomina "unidad geográfica elemental". de nosotros. comparar mapas diversos. 23 .. M. ~e manera lIDplíota o explícita. incluso. Sin embargo partír de las transformaciones recientes. Cuando el antropólogo estudia una sociedad prímíti ' 'ó ' kíal va. material y espiritualmente. M. . sintesis de la geografía y la demografía. Geógtafos y antropólogos comparten. Su análisis de morfología social es una aplicación de los principios durkheimianos. el territorio nacional es preponderante). Durkheim. de las fronteras. la colectividad rural seria el elemento aglutinador de la producción con los miembros de un determinado grupo social En cambio. a mi entender. ~us creencias. PUF. 4 1968. sus maneras de trabajar el suelo. París. aproximar datos recogidos en regiones y zonasdiferentes. sus vestimentas. la Id~a de que las cufturese arraigan en un medio físico determmado. la "morfología sedal". Thmbién la sociología y la antropología privilegian la relación entre cultura y medio físico. su pr~pao n uu es delimitar el área que abarca. por lo tanto. Eladvenimiento de la automatización. Disciplina que se ocuparía de la distnbución de los individuos en el suelo. la Tierra A la unidad ecolóoica se contr la di "dad erapone v~ de los pueblos. Tomo a Max Sorre como ejemplo. 1952. de las vías de comunicación. una manera de pensar el espacio en determinado momento de la historia de los hombres. Fue dentro de esta óptica que Marcel Mauss escribió su ensayo sobre las variaciones estacionales de las sociedades esquimales". etc. cada lugar. 5 Mauss. Paris. de la densidad poblacional de las aldeas y las ciudades. que es el lugar de producción y el lugar de trabajo. 1994.. el propio autor reconoce fu. idealizado la creación de una nueva disciplina. Por eso. En sus Fundamentos de la geografía hU11Ulna6. E. 266. por un~ cuJ~a. La c~rt0t. "Notes sur la morphoíogíe socíeíe". Ésta se expresa en su localización. la transmisión de datos. " .el caso de la SOCIología y la ciencia política. París. ¿Es posible mantenerla en el cuadro actu~ ~e las sociedades contemporáneas? Difícilmente. localizar esos habitantes extraños. Este es el dominio de su fijeza. Los SOCiólogos del trabajo nos 6 Sorre. toda la antropología clásica retoma esa premisa. los estudios sobre la industria partirían de otra base concreta. Cito al autor: "En geografía industrial. (en .

11 Cf. sino como un síntoma de cambios más amplios. modernidad y posmodemidad. Estaríamos viviendo una espede de quiebra terminal. 2S VIase. en su ocasoi Las distancias se acortaron a tal punto que ya no tendría sentido afirmar su existencia. Editora Makron Boob. posee un sabor conservador. Sage Pub6cations. 'Iambién en la industria. frente ~ los descubrimientos tecnológicos. De este modo puedo abordar la temática que me interesa directamente. 2. en rigor. y la realidad está roto". lmo.. Editora 34. pregonados por investigadores. así. _ . olvidamos a menudo que las técnicas productivas ya afectaron su esencia. del Estado-nación.. s".Hish T<d<. Río de Janerro. Una forma dereaocionar ante todo eso es tmnar elargumento al píe de la letra. importa más entender su nueva configuración. con los descu .ESPACIO Y TERRITORIALIDAD OTRO TERRITORIO muestran que el campo y la fábrica tienen sus paisaje~~es­ figurados8 . empresarios de transnacionales e ideólogos.. al deificar las conquistas de la modernidad. ya no nos ayuda tanto decir: el espacio"se vació".. Las lineas de montaje. O fSptl9J cn1iro. nos lleva a una ponderación sin fin. en particular de la realidad virtual. olvidamos que muchas de ellas poco tienen que ver con las premisas filosóficas que la habían orientado (libertad e igualdad). Al aferramos a la permanencia del Estado-nación. No pretendo extenderme acerca de los cambios que caracterizan este inicio del. En diversos paises el campesino fue s~tituido por el empresario rural. A (comp). La deslocalización de la producción es hoy una realidad.gem máquina: a era das temologias t1irlwlis. "antes" y "después". o autores como Ohmae.. llegan a imaginar que el horizonte entre la fantasla ? d-:s 8 Cf.. intentando. Se habla del "fin" del arte.tos tecnocientíficos. terminamos ocultando los mecanismo de la globaJizadón. 1993. "el mundo ya no posee fronteras" . cómo es "ocupado". . mensajes ~~ zan a las personas. (comp. con la a1dea o la . . Autonuztion: tire Technology and Society. con el mundo que tendíamos a pem~ll' como una expresión del"afuera". alejándonos de lo que debería. Al informat:izarSe los ser. Las posiciones se polarizan. Esta posídón tieneademás otra desventaja: es defensiva. Elimpactode las tecnologías afecta incluso a las ciudades. En la discusión sobre la desterritorialización es común encontrar afirmaciones del tif':"el espacio se vedó". Éste me parece un camino equivocado. La noción de espacio estaría. inevitablemente. que fijaban a los obreros en lugares espeóficos. R. brimien el mercado nacional e internacional. críticos sociales.). P. Prefiero apoyarme en la literatura existente y tomarla como principio orientador ~e mi razonamiento. poco a . Otra manera de enfocar las cosas es tomar el "fin" no como algo en sí.<md Socidy. riali ternto significado. K. 9 10 ~:M. pues. los hogares la trama urbana adquiere un . Creo que es fructífero entender este pronóstico articulando con otros "fines".Beverly Hills. C(xmÍinadas por la automatización. de la modernidad.siglnJoo. al obstinarnos en la "centralidad" del trabajo. Algunos ~utores. que ya no camina más al ntmo de villa sino que se conecta. 34 1993. informáticamente. por ejemplo. entre "permanencia" y "fin".sustituidas por la flexibilidad de las tecnologías.nuevo VlOOS y . No sólo las fronteras entre las naciones fueron traspasadas. ser comprendido. es atravesarla-por. . . 1985. Mundo semfrrJtttftms. Río de [aneiro. Ya no ::'ecesario que la planta industrial se sitúe ~ este aquel lugar el producto es el resultado de intenoones diversas. Parente. 1994. Hay ciertas insistencia y convergencia en los términos del debate. En este caso./ogy. las viviendas y los edificios. del trabajo.. sino que incluso el mundo de la fabulación se confunde con el real. Cambios que rearticulan el mundo del trabajo. de la historia. demostrar la continuidad entre pasado y futuro.. Londres. San Pablo. a cualquier rosto. el establecimiento perdió su centralidad. Virilio. son. Kaplinsky. la esfera del arte y las relaciones entre los hombres.

OTRO TERRITORIO

ESPACIO Y TERRITORIALIDAD

Retomo a Durkheim y Mauss para aclarar mi punto de vista. En el ensayo"Algunas formas de clasificación prímitívas"u, argumentan que el espacio no es una c~tegoría abstracta. Al contrario de los filósofos, que atribuyen a los hombres una propensión natural para clasificar las cosas, Durkheim y Mauss vinculan las cate¡;orIas de pens¡uruenlo con el fondo social que las constituye. Las f~nclOnes ,cognitivas están, por lo tanto,~das porlas ~turé3f que las envu~ven,1\sí se puede deor que la concepoón chína del tiempo y el espacio ordena la orientación ~e los edificios la fundación de las dudades, la construccíén de las las tumbas y los cementerios. El mismo ?rincipio es válido para lastribus primitivas. Entre los zuru, norte, sur, este y oeste no son apenas puntos cardinales. ~ada uno de esos compartimientos geográficos posee cualidades ~ deles modales, El viento, el aire, la fuerza y la destrucción son atributos del norte; mientras que el verano, el fuego, la agricultura y la medicina pertenecen al sur. La categoría,especío es, de ~ta forma, "ocu~da" de las maneras ~ás diferfiiies;"todo depende del conjunto de fu~rzas sociales a las cuales se refiera, La propuesta de Durkhenn y Mauss tiene una consecuencia importante: inaugura una teoría del ronoctmienlo (por cierto, no en el modelo de Marrnheim), que abre camino para una posible sociología de las funciones cognitivas. Espacio y tiempo son categorías que preceden a lasideologías y las concepciones de mundo, y varían con las sociedades a las cuales corresponden. Este tipo de comprensión es hoy de ~tina .en los estudios antropológicos ~ror ejemplo las diSCUSIOnes sobre derecha e izquierda) e históricos. Hablamos, de modo habitual, de la concepción del tiempo y el espacio en la Edad Media europea, en el periodo helénico o en una tribu

casas:

guarantl • Cada "pueblo" tendriaasí"su" forma "pIinütiva",esto es, anterior al contenido que ordena, de clasificación. De este modo, decir espacio vado" seria un contrasentido, a no ser que se realice un esfuerzo de comprensién de esta ausencia. Dicho de otro modo: si es verdad que los cambios recientes de la sociedad consoüdan un patrón civilizado particulaJ; el de la modernidad-mundo, resta preguntarnos S<Ji>rI' ~I tipo de espacialidad que le es peculiar. Si es sabido que la desterritorializaci6n es uno de sus trazos esenciales, la cuestión puede entonces ser formulada: lcómo se caracteriza, en el mundo contemporáneo, una tenitorialidad desarraigada? ¿Cómo comprenderla cuando se amplía más allá de las fronteras físicas, abarcando a los individuos, las naciones y las culturas? ¿Qué es,un espacio global? ¿Tiene sentido hablar en esos térmínoaz'Iomo de la literatura disponible una respuesta posible: la Ciudad gjobal", SasldaSassen, al comparar Nueva York,Londres y Tokio,tiene un objetivo claro: demostrar que en el contexto de la gIobalización del capila\. esos tres centros .urbanos desempeñan un papel fundamental. En ellos se concentran las oficinas de las grandes empresas industríales, comerciales y financieras; en ellos se encuentran los productores de servicios (publicidad, agencias de seguro, masa-medía, etc.), en gran medida responsables de la tercerízadén y la especialización de las actividades. Frente a la globalización del mercado, la fragmenlación de la producción, la desloéalización del trabajo y la flexibilidad de las tecnologías, las instituciones económicas transnacionales se rearticulan, determinando lugares de comando de sus actividades planetarias. La ciudad global es, por lo tanto, un núcleo articulador del capitalismo mundial En rigor, ninguna de esas ciudades puede ser entendida dentro de sus proH

12 Dwkheim, R, Y Mauss, M., "Des qcelquee primitives de deseíñcetiDn"', en Durkbeim, E., Journal Sociologiqw, dtado. 13 VéueNeebam, R. (comp.), Rightand Left: f.ssays on DualSimbolicCfas. sijimtion. Chicago, Chicago University Press, 19'79.
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14 Véase vemant.j. P., MytM d penséechez /esgrecs, París, Maspero, 19'71; Le Golf,J.,A ~ do_ ""'"""', Lísboe, ......1", 198a .15 seesen, S., The Globtd City: New York,. London, Tokyo, Nueva Jersey, Princeton University Press, 1991.

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pias fronteras. Internamente, ellas se dilatan y abarcan el

área metropolitana de sus respectivos países; externamente, constituyen una red, un conjunto dinámico, compuesto de polos interactivos. Algunas actividades "faltan" en Londres, y se "complementan" en Tokio; otras, en cambio, son más raras, o florecientes, en Nueva York. La perspectiva de Sassen es sugesdvaiofrece, incluso, algunos elementos nuevos para la comprensión de la evolución del capitalismo. 'Al leer a Braudel o a Wallerstein, tenemos presente siempre la idea de que toda economía-mundo se organiza a partir de un centro"; La historia del capitalismo es, en este sentido, un sucesivo desplazamiento de núcleos urbanos -Amsterdam, Londres, Nueva York-o A partir de cada uno de ellos se organiza, en momentos diferentes, el capital en escaIa internacional Sassen, al tomar Nueva YorkLondres-Tokio como un universo interactivo, demuestra que esta centralidad ya no es posible. Del conjunto de la interacción entre estas ciudades resulta un poder de organización que escapa a la territorialidad de una única zona urbana o de un país. La propuesta tiene, además, el mérito de recordarnos que la globalización se sustenta sobre una base sólida, el capitalismo; su dimensión económica es inocultable. Thmbién evita una cierta ilusión posmodema, como si el mundo estuviese compuesto por un conjunto de átomos sociales inconexos. Sin embargo, la respuesta ofreoda tiene algunos inconvenientes. En primer lugar, es restrictiva Una ciudad sólo es global cuando se encuentra articulada, de forma dinámica, al sistema capitalista mundial/Es posible imaginar una serie de centros urbanos que, de alguna manera, cumplen esta condición. San Pablo, Osaka, México, Seúl y Buenos Aires concentran, en el nivel regional, las funciones que definen
16 Braudel, F.• CiTJilimci6n materi4J, eronomúz y capitlllismD. Madrid, Alianza, 1984; Wallerstein, L, The Modem World System, Nueva York, Academic Press, 1976.
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l~ globalidad. Sin embargo, aun cuando se aumente esta lista, tendri~os. una clara discontinuidad territorial. Sólo algunos espacios merecen el adJ'etivo global, y otros,m~o. res, menos Importantes, están excluidos de esa defini 'ó n. El segundo aspecto deriva del propio enfoque de la S~ concepción de ciudad prolonga una tradición sociol~~ gica, de ~ a We~ que la considera como un lugar de producción, mtercambío y comercialización. Por cierto, éste e~ un elemento importante (en la historia del capitalismo las cl.udades d~ cabida a los mercados internacionales y regton~es). Sm embargo, la globalidad termina siendo enten.~da en términos casi exclusivamente económicos. ¿Es suficiente?

auc:or

Piens~ que no. Espado y tiempo son categorías sociales
terialidad del mundo capitalista es algo incuelllionable' sin embargo, no podemos identificarlas con esa dimensión'. Th1 vez fu~ más correcto decir que el sustrato económico t~cnológtco del "capitalismo flexible" es la condición necesIna para la consolidación del proceso de globalización Entr ~to, la espacíalídad de las cosas, los objetos, el medio am~ ~le~te y -cpor qué. ~o?- el ima~o colectivo traspasa sus ~ltes. En .este senti~o, el movuniento de desterritorializa_ C1()n Se aplica a las ciudades, como las define Sassen, a la Producción automovilística, como quieren los economistas p~ro también a la creación de lugares particulares (sho'; ~mgs, aeropu~s, grandes avenidas, etc.), a las identída, mes pl~n:~arlas {movimienm ecológico o étnico), a una emona mlernaoonal-popular" (constituida por las imá~n~s-gestos transmitidas mundialmente por las massd edía)'.Espacio ~e se articula, se mezcla y, muchas veces, eterII\1l1a.espaaos de otra naturaleza ~ digresión anterior no obedece a' un simple predosisrntelectual. La .discusión que enfrentamos está a menuo ~da por aerta tentación reduccionista. Por eso he sugerido una distinción entre los conceptos de "globalíza-

tal~s ~ategoriasmantengan una relación estrecha con ~ ma-

pertenecientes a un determinado tipo de civilización Que

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oon" y"'mundializadón". La cuestión se repone nuevamen. te. En verdad, es difícil hablar de espacio"global", de la misma manera en que lo entendemos en los niveles econ~ y tecnológico. Al contrario que en esos niveles, la modernídad-mundo no es unívoca, en ella se insertan otras espacialidades. L3' mundialización de la cultura (en la que están fuduidos los aspectos materiales, simbólicos e ideológi,;",,) participa de un universo transglósico, que está constituido y atravesado por fuerzas diversas. El problema es entender cómo se articula esta maraña de fuerzas que solemos llamar nacionales, regionales o locales. Para desenredar este ?vi1lo, es necesario, quizá, retomar algunas cuestiones antenores. Cuando nos referimos a lo "local", imaginamos un espacio restringido, bien delimitado, dentro del cual se desenvuelve la vida de un grupo o un conjunto de personas. El "lugar" posee un contorno preciso, al punto de tornarse un limite territorial para los hábitos cotidianos; así, se confunde con lo que nos circunda, está "realmente presente" en nuestras vídas. Nos reconforta con su proximidad, nos acoge con Su familiaridad 'Ial vez por eso, por el contraste en relación con lo distante, con lo que se encuentra apartado, lo asedamos casi naturalmente con la idea de" auténtíeo". El debate sobre las identidades está permanentemente atravesado por esos términos. En el fondo, lo que est,' en cuestió.n es ~ búsqueda de las raíces, el punto de inflextón entre la Identidad idealizada Y el suelo en que ésta se introduce. La idea de raíz es sugestiva; revela una relación social pegada al terreno en el cual florece. El desarraigo es visto, por lo tanto, como una pérdida, un peligro, una ~ Desarraigo del campesino, que deja el campo para trabajar en la ciudad; de los grupos indígenas, que se alejan de sus antepasados; de los valores regionales, ~ntados constantemente por valores que los trascienden. la proximidad del lugar es también valorizada cuando se contrapol}e la vida cotidiana a los lazos sociales más abarcadores. Estos pertenecerían al dominio de lo distante, como si estuviesen despegados de la vivencia inmediata. Es frecuente, en la ti30

teratura de las ciencias sociales, encontrar este tipo de enfoque; por ejemplo, al trazar la historia de las regiones, de lo "miau", en contrapunto ron una historia universal, "macro" . ' en pnnClpw pensada como apartada de la vivencia de las personas. Local y cotidiana surgen, así, como términos in. tercambíables equivalentes. Lo "locar participa aun de otra cualidad: la diversidad. En verdad, se opone a lo "nacional" y lo "global", sólo como abstracción. VISlo de cerca, cualitativamente, constituye una unidad cohesionada. Sería, pues, más correcto hablar de "lugares", en plural. Cada lugar es una entidad particulaJ; una discontinuidad espadal, fui' eso, un autor como Gramsci dirá que el folklore está formado por pedazos heienláiló¡ de cultura", cada uno de e\Iosproveniente de lugares específicos, muchas veces incomunicados entre sí. Local y localismo se cierran dentro de sus propios horizontes. De ahí deriva la heterogeneidad de su aspecto. Al cambiar de nivel, el enfoque es otro. Lo "nacional" presupone un espacio amplio. Aunque su territorio estátambién físicamente determinado, sus límites son fijos, su extensión es más dilatada. A él se suma además una historicidad, dimensión a veces olvidada cuando nos referimos a lo "local" (por eso, la tendencia a identificarlo con la tradición, la conservación de las costumbres). La nad6n transita el camino de la turbulencia histórica, se modela de acuerdo con los intereses de sus instituciones, sus luchas, su visión del pasado, su polltica de construcción del presente. Proceso largo, que presuponeía ocupación de un área geográfica y la invenci6nde.JJJJa.amdencia colectiva compartida por sus ciudadanos, 'En relación con 10"local", lo "nacional" se impone por su unicidad. Existe "una" cultura nacíonaj, aun cuando sabemos que ella se realiza de manera- diferenciada en los diversos contextos (conflicto que se expresa en las contradíc-

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17 Véase Gremscí, A, literahmz e 11iJ¡z tlIlCiorwl, Río de janeíro, ~ Brasíletea, 1968.
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Es modal. sino como resultado de un conjunto de identidades de las partes. justamente. Por lo tanto. ya que poseen la capacidad de: a) definir su propia centralidad.tQnomas. "nacional" y"global". pues ya no es necesario p~tular cada espacialidad como una identidad específica. Tendríamos así. cada una de ellas está marcada por sus especificidades. al punto de poder ser cartografiad". for:· 18 Véase Luhman. admitir lo"global" romo megaoonjunto. Lo "naciónal" engloba.. decir: lo "global" s~ ~laciona con 10 "local" o lo "nacional". En este punto. Lo "nacional" asume de esta forma cualidades de lo "local". como 10 hace Luhman al ~eferirse a conjuntos complejos que envuelven otros conJuntos más simples?18. de esa ma? ¿El ~ de desterritorialización no pone. la unificación lingüística. se presentan c?mo unidades antitéticas.OTRO TERRITORIO ESPACIO Y TERRITORIALIDAD cíones entre los regionalismos). b) contraponerse a 10 que les es externo. al hablar de "local". por ejemplo. ya no es tanto su unicidad lo que cuenta. y no apenas de interacción. Esta manera de pensar. por lo tanto. q~e 10 ')lobal" incluye lo "nacional". evidentemente. basta consultar la extensa bibliografia sobre el tema. De ahí la insistencia en considerarla..IO.sin embargo. zl. es que la solución propuesta nos induce a aceptar algunas consecuencias lógicas de esta línea argumentativa: a) lo "nacional" y lo "local" están enteramente (obligatoriamente) incluidos en lo "global". '98>. ' 33 .interrela~one_$ entre ellas. N. lno nos llevaría necesariamente a pensar el mundo de manera sistémica. Vol. al cambiar de referente. de sus fronteras. la expresión de la historia de cada país. la existencia de espacialidades distintas que confrontan entre sí. se preservan las ~ocieda~ global.autenticidad se tornan características suyas. Cada entidad espacial constituye un elemento específico. Vería~os así. como una impoSICIón externa (ya sea como resultado de la difusión cultural o del imperialismo).as fronteras entre las espacialidades son en verdad tan nítidas. se apoyan en algunas premisas. a su vez. Diversidad y . Todo se resume a entender las . sino su distinción. pero el encadenamiento del pen_ s~ento nos encierra en el interior de un dualismo.ndSyotems. acepta la idea de que la globalízacíén es algo importante. es posible hacer afirmaciones del tipo: lo "local" se relaciona con lo "nacional". En relación con lo!' global". que. lo "local" prescinde de 10 "nacional" y se articula directamente con lo "global". Se trata de una dimensión dictada por los imperativos del Estado. En el concierto de las naciones. "global/local".~ecen autónomos en tanto Subconjuntos. ¿Es esto verdad. "NaaonaVIocal""globaVnadon"!". En este caso. por sus diferencias. no obstante diversos. El rn~onveniente. b) ellos . resiste o se somete a lo "global". análoga a la de aquellos que hablan sobre las relaciones internacionales. C. En este caso. Sin embargo. Otra manera de enfrentar la CUestión consiste en razonar en términos de inclusión. y el mismo concepto de globalización puede ser entendido de diversas maneras. El "Ser Nacional". incluye lo local . El argumento presupone la existencia de límites claros que separan cada uno de esos territorios. hay un conjunto más amplio que engloba otros dos subconjuntos. la perspectiva anterior adquiere otro relieve. Los argumentos. contrastado con SU diversidad. a los "lugares". el mercado. Es esto lo que permite. como diferencia contrapuesta a lo que es "exterior". los intereses geopolíticos. La identidad de los pueblos se presenta así. pero ajena al núcleo de cada uno de esos espacios. lo "nacional" reacciona. las respuestas comienzan a divergir. Esta formulación del problema evita el dualismo anterior. en cuestión esta condición? Por otro lado. se presenta siempre COI\\O singularidad. cuya lógíca expresa una identidad. no como movimiento de una 32 ~nter~cClones. 10 que nos lleva necesariamente a pensar las relaciones entre ellos. Con eso. establecemos un ordenamiento entre niveles espaciales diferenciados. Una primera posibilidad es imaginar cada uno de esos pianos como unidades ag. Estas se realizarían en el espa. "The World Societyas a Social Systeur" en lnter-JounudofGen.

Puedo así matizar algunas ideas"cultura-. al fin de cuentas. debe ser deñnída como transversalidad. que lo "local" se sitúa dentro de los países (al fin de cuentas. en el comienzo 3S . Debo.nocones de transversalidad y de atravesamiento permiten pensarlas de otra forma De esta manera sostengo que no existe una oposición inmanente entre loca~n~cionaVmundial.mundo. en la cual se manifiestan las implicaciones de las historias particulares de cada localidad. Esto significa. Esto nos permite percibirla como m yunad d direcci are a por. esta cualidad parece asociarse usualm~nte apenas a los hábitos arraigados en el espado de las loc~ades. de una ilusión. pues. simultáneamente.OTRO TERRITORIO ESPACIO Y TERRITORIALIDAD Una alternativa a esas respuestas es considerar la globalización de las sociedades y la mundíalízecíon de la cultura como un proceso civilizatorio. ones. idealmente. aun cuando están inmersas en el mismo territorio nacional. Proceso que atraviesa los planos nacionales y locales. Una primera. la creación de símbolos. lo que nos permite hablar~_ ~e~te de un esra. sin embargo. una volcada hacia lo singular. Antes del siglo xvrn. por lo tanto. La conexión es ahora posible a través de la medíecíó de un eslabón trascendental. una tendencia de conjunción y de dis _ ción de espacios. Proceso que se instala en el nivel mundial. el desarrollo de un mercado interno. 'Ianto 10 naaon~ co~o 19 mundial sólo existen en la medida en que S?ll vivencias. 10 que torna diffcilla aceptación del postulado de independencia y autonomía implícito en el pensamiento dual En este caso. Esto lo percibimos al hablar de lo cotidiano. para que la conciencia colectiva. hay que redefinir las mediaciones existentes entre los niveles que hemos tratado. esto es. escuelas. Se trata de una c~mprensiónequivocada de lo que está ocurriendo. cultura nacional. del espado. es la de la mundializacón. por lo tanto. Éste es el caso de diversos países que no completaron el camino de la construcción nacional. la existencia de tres dimensiones. la naao~ no era aun una referencia obligada para el conjunto de habitantes de cada país.o la idea de inclusión para operar con la noción de líneas de fuerza. por ser. Condición semejante (si bien por motivos diversos) a las de algunos países. La civilización de la. Ya vimos cómo. que los localismos son su antítesis). de modo preliminar.a la expansión de la modernidad-mundo. Mi propuesta es considerar el espado como un conjunto de planos atravesados por procesos sociales diferenciados. en la discusión acerca de la globalizacton. los catalanes en España). entonces. cercano/distante.realidad "propia". Sincrórucamente. políticos y culturales. 1). Esta sensación de bifurcación de sentidos nos lleva~ a men~do. conjunción y disyunción son partes de un mismo fenómeno. a imaginarlos como vectores antagónicos (se ~Ice comunmen!e. Estoy sugiriendo. pero no es necesariamente totalizador. Las . El segundo nivel se refiere a las historias nacionales. en los cuales muchas de sus regiones viven una . podemos imaginar. modernidad-mUndo se caracteriza. cultura local" como si consti~yesen un? jerarquía de unidades que interactúan e~tre 51. en consecuencia. Se trata. como un megaconjunto. al punto de incluir. Si se acepta. os. cruzando historias diferenciadas. todos los puntos del planeta. Fue necesario un esfuerzo histórico. El artificio teórico permite evitar la propuesta sistémica y el dualismo. el Estado-nación es una realidad geopolítica).0 enteramente determinada por las exigencias del Estado-modernidad-nación. de ~Qnización de los modos de vida que deno~~moslde~tidadesnacionales. dejar de lado los pares de opuestos-externe/interno. otra hacia la diversidad. el resultado de d~s SiglOS.admitir la existencia de limites estructurales -económicos. una desconexión (al menos teórica) entre las partes que lo componen. en los cuales permanece la presencia viva de "nacionalidades" distintas (por ejemplo.cio común dentro de fronteras bien dehmlta~" U~ última dimensión. Hay. Realidades que no se articulan necesariamente con otras historias. que la mundia1ización de la cultura y. Proceso que se articula dentro de una sociedad global. Este fue. que atraviesan los planos locales y los redefinen a su mane34 ra. más reciente.

son de esta forma aproximados. la publicidad. Lo que ocurre en verdad es la constitución de una territorialidad dilatada. Yconfiere sentido al comportamiento y la conducta de los individuos. a enfocar el espacio independientemente de las restricciones impuestas por el medio MCg. la televisión. que les permite transitar con desenvoltura en la maraña de sus entrecruzamientes. por lo tanto.. ferrovías.. Nombrar configuraciones del tipo "estratos desterritorializados".. ya sea la naci6n como los límites geográficos de las culturas. ciber-espacio. Nada significarla si existiese apenas como ideología. Si se toma el vector de la mundialización en su articulación interna. los rnass-medíé.. distnbuidos de manera desigual fPr el planeta. circulan libremente en redes desconectadas de este o aquel lugar. "imaginario colectivo internacional-popular". sobre todo. los símbolos. se transformase en cultura Los hombres. En este sentido. tuvieron que aprender. esto es. redes metropolitanas. como concepción del mundo articulada exclusivamente a los intereses políticos y económicos. país. El cine. en sus provincias. Una primera implicación de la idea de transversalidad está en la constituci6n de "terrítoríalídades" desvinculadas del medio físico. permite dar cuenta de aspectos poco visualizados en las ciencias sociales. interiorizar la necesidad de pensarse como miembros de un. París. etc. es un falso problema. adecuado. es necesario entender que toda desterritorialización es acompañada por una re-territorializaci6n. la cultura. la insistencia en hablar de "espacio" publícítario. 36 pie.L·~~. es posible discernir un conjunto de reajustes espaciales que ya no se circunscriben a los límites de la nación o las localidades. La~l989.1ocal. MatteIart.OTRO TERRITORIO ESPACIO Y TERRITORIALIDAD restringida a una ideología de Estado. Por eso mismo. más recientemente. Nueva York. desplazamiento. un dato del sentido común. se superponen. confirman esa tendencia. estamos frente a un flujo único. En lodos los casos está claro: los mensajes. Internet. tradicionabnente vinculada al territorio físico. son análogos en 'lbkío. "referencias cuturales desterritorializadas". El concepto de desterrítonalízacíán posee.A. en la medida en que participan de la misma naturaleza. la reterritorializaci6n 10 actualiza como dimensión social. desplazarse por esos estratos. se corresponde un marketing global. Pero no se trata de tendencias complementarias o congruentes. Sin embargo. muestran esto muy bien. Los estudios y los cálculos de los publicistas. supermercados. El modo de vida de varios grupos sociales es hoy-en buena medida. pues. desterritorializado.. V. 37 . en relación con el consumo y la manera de organizadón de la vida. debe materializarse como cotidianidad: Una familiaridad que se expresa en los hoteles.. Lo cotidiano no es el atributo del "Ser"'local. Nos obliga. mediático y. tal vez. de los hombres de marketing. una fuerza explicativa. compuesta por franjas independientes. en fin. . sus usuarios poseen un conocimiento especifico. Son esas semejanzas las que posibilitan que los administradores de las trasnacionales .nsen y agilicen una estrategia de persuasión y de ventas en escala planetaria: A los mismos modos de comportamiento. Fragmentos de estratos espaciales de consumo.. pero que se juntan. La desterritorialización tiene la virtud de apartar el espacio del medio físico que 10 aprisionaba.. San Pablo y Londres". Algunos comportamientos. Ella lo "localiza". VIajar. diversión. la oposición entre mundial/naciónaJ... Nos encontramos. Para tornarse cultura (en la cual están inscritos esos intereses). En esos "lugares".. nos permite una comprensi6n mejor del mundo contemporáneo. y sólo un. Lo mismo ocurre cuando hablamos de mundializaci6n de la cultura. La modernidad-mundo sólo se realiza cuando se "localiza"..Esta perspectiva cambia radicalmente nuestra concepción de espaoo. idealizado muchas veces como sin6nimo de auténtico: es el presupuesto de la existencia de cualquier cultura. es permanecer en el interior de un tipo de espacialidad común a pueblos diversos. lejos de}a idea de "fin" del territorio.

chino o inglés. Ante la expansión del inglés.). dernización. En algunos casos.. etc-.). los tabúes. El inglés penetra en la informática. TheS. y la expansión de la cultura debe obligatoriamente tener en cuenta la diversidad de los pueblos. Algunas lenguas son empleadas en determinadas circunstancias (por ejemplo. el intercambio entre las transnacionales. o no.. el lugar está constituido.¡. transporte-. Non liex: une introduction aune anthropo1ngie de la sunnodernité. M. Retomo de los fenomenólogos la noción de "situación". su conjunción sólo ocurre de modo diferencial. en función de la prevalencia. c. Para la perspectiva adoptada aquf."J of Englj. YCcopee.. ele. R L. él echa mano del concepto de "no lugar" --espacio no histórico. 39 . el tránsito aéreo.1992. determinando el cuadro social de las espacialidades en conjunto. SItuación definida objetivamente por las fuerzas sociales portadoras de legitimidades desiguales. nacional y mundial se entrelazan. Véase Augé. y en el cual se encuentran la geografía Yla cosmología. L'""".". como la base material de la modernidad-mundo es desigual. Newbury House. 1977. Admitir que el espacio en el cual circulan las personas está-~travesado por fuerzas diversas significa rever esta Perspectiva. que altera el cuadro anterior (en el cual existían sólo dos lenguas en contacto). Local. y se transforma en idioma oficial de las relaciones internacionales. Ése es también el caso del Inglés al tornarse lengua mundíal". tiempo libre. como hace la antropología. las técnicas. Paris. en los debates y la literatura nacional. TIte English Language T""'Y. Sin embargo. en otros. El lugar es el espacio de esa diferendalidad.. la religión o el trabajo. Creenbaum. Truchot. para la cual las reladon~s sociales derivan sólo de la interacción de los individuos. algunos lingüistas entienden que pasamos de una fase de diglosia a otra. sino que acompaña elmovimiento de "moder. SeWI. 1965. sin por ello incurrir en el equívoco de la etnometodologia. las costumbres y las relaciones de parentesco.por el e~pacio den~ del cual viven los grupos indígenas. El lugar seria entonces el entrecruzamiento de diferentes líneas de fuerzas en el contexto de una situación determinada. otras se circunscriben al dominio de la familia. (comps. definido por ciertas actividades: comercio. Pensarlos como unidades autónomas seña inconsistente.la moW Marc Augé hace una buena srnresís de lo que es la concepción tradicional del "lugar antropológico" _ Sin embargo. el inglés será preponderante -tecnología y educación superior-. 0xfunI. Píshmen. en el seno de la cual los hombres actúan. 'fradicionalmente. tránsito. Bowley. Las situaciones concretas determinarán las esferas y el destino de su influencia.. dialectos africanos o ingléalfrancés.. nacional y_ mundial deben ser vistos en su atravesamiento. Sin embargo. en verdad. de transglo21 CI. en la burocracia o en las ceremonias públicas). En este caso. sobre todo. 1990. etc. de determinados requisitos tecnológicos y económicos -la modernidad-mundo no se reduce a. S. para comprender la especificidad del mundo contemporáneo. el trabajo. estará ausente. n~aciónh de las sociedades.. Le Robert. Fe<gamoo Prees. Jocal. Mundo que se encerra dentro de las fronteras de un terrítorío. a los lugares insoitos en el movimiento de la modemidad-nnmdo. de formas diversas.].. Situaciónque variará según los contextos y. Una manera de entender la realidad de los lugares es recurrir al concepto de diglosia Los lingüistas lo usan cuando analizan una situación en la cual existen idiomas distintos -árabe literario o coloquial. París. no existen "'no lugares". los coloquios científicos. su presencia no significa necesariamente la desaparición de otras formas de hablar. por lo tanto. Con esto quiero decir que lo na- cional y ló local están penetrados por la mundiaIización. Lo que Augé consídera así pertenece. en los mass-media. no relacional y no identitarlo. (comp.OTRO TERRITORIO ESPACIO Y TERArioAIAllDAO La transversalidad tiene además otras consecuencias: redefine nuestra concepción del sustrato morfológico en el cual se asientan las culturas. En ese contexto ocurre una especializadón de los usos. Cada lugar se define así por la especificidad de su cultura'1JJ. _le""""'" contémporain.

en nuestra .). Creo que sería inconsecuente.. Cuando Sorre retoma. Retomo a Max Sorre como contrapunto de mi argumentación. la ~no­ mía los masa-media y disfruta de una posición dominante respecto de los dialectos. PinTe Bourdieu. el espacio lingüístico. Es el caso del francés en algunos países africanos. Université des Sdences Humaine9 de Strasbourg. Me refiero al tema de la centralidad y el arraigo.. que no participan de esa esfera del poder y se restringen a los usos propiamente tribales. inserto en un hábitat bien determinado. la idea de "ecumene". pretende justamente dar cuenta del elemento 24 Sorre. Esta especialización. un espacio homogéneo. p. y J1riviIegia la deslocalización de las relaciones sociales. 40 . San Pablo. 41 u: 22 Véase L'anglslis: langue elrangUe ou limgue SI!CV1Ille. en el cual se entrecruzan diferentes espacialidades. la situación de los lu~s implica acomodaciones y conflictos. poseen peso y leg¡fumdad~s distintas. gustos musicales y penetrar en. Es cierto que esta centralidad no implica. la mundializaci6n de la cultura trae con ella vectores poderosos de dominación.. Se estructuran a partir de un núcleo que se irradia hasta los confines de sus fronteras. En ella estallan los mtereses que recortan a las sociedades. """rti. r i.. 109. le corresponde un tipo especializado. El mercadolinguistico. atraviesan los lugares no son equivalentes. de los griegos. Existe sie~~ un lengua .ESPACIO Y TERRITORIALIDAD OTRO TERRITORIO sia. Acles du Premier CoUoque. Las llamadas grandes civilizadones se extienden por un territorio amplio. d· bi blar con Bourdíeu no es apenas un espaoc e mtercam o. límites (sobre todo climáticos) -y montañas. cit. Auca."A economía ~ troces 1ingiDlü:aS"'. Así. Es des-centrada (le que no significa decir fragmentada. Por 10tanto. mayo de 23 ~ P. como pretenden algunos autores. que se transforma en una fmma "alta"... debe arraigarse en un territorio determinado. repen- sar algunas cuestiones. retomando mi objeto. en Ortiz.aci6nque hace de la desterritorializaci6n su principio. La fragmentación implica ausenda de un orden colectivo. Los ~ también nos enseñan que los fenómenos de diglosia están marcados por jerarquías y señales de distinción. algo así como una -raza geográfica. la ~~tica. el descentramiento señala otro tipo de orden social). No obstante. pero en sus intersticios se insertan culturas diversas (basta mirar la civilización islámica). desiertos. Estrasburgo. entiende que cualquier agrupamiento humano. La modernidad es quizá la primera civiliz. Yo diría.para la conservación de las características fisiológicas y anatómicas de la raza humana. necesariamente. como en el caso de las sociedades indígenas.. ~ de determinadas relaciones discu de podei3. Groupes d'Études sur le Plurilinguisme guropeen. no hay que ser ingenuos. M.. smo qu e se estructura a ". morfológica o física. selvas. es relativa. la bliddad el show-business. R. etc. Sin embargo. que se articulan en el nivel planetario. de forma diferenciada. su centralidad se encuentra claramente definida. para ha~ .sión. Varia de acuerdo con la diferencia del medio geogréfíco'v'. que penetra en la escritura. Las líneas de fuerza que . Las culturas físicamente arraigadas en un territorio tienen una noci6n exacta de sus contornos.los_ma:>s-media. toma del griego la noción de oekoumene. cuyo presngío social es inferior. Para comprender la variedad geográfica de las culturas humanas. su razonamiento es claro: HA cada grupo. evidentemente. Existen. al co~ar palabras. Para comprenderlo. La idea de transversalidad nos permite. constituye el sustrato material de las culturas.. que ellugar puede ser definido como un es~~o transglósico. caer en el relativismo cultural. op. . Sin embargo. (comp. 1983. . para existir. De ahí la importancia del concepto de hábitat. deberíamos detenemos en las situaciones concretas de ese entreIazamiento. Se a• ta de un cuadro análogo al del inglés. Un mismo idioma atraviesa.alta" contrapuesta a otra "baja". además. en su forma mundializada2Z.

Esto nos exige repensar la metáfora de la "raíz". refe. las regias de transmisión de los nombres de los antepasados. Quizá consigamos así evitar las dificultades en su encadenamiento lógico. H ~ Traducción: Ada Solari. . la característica de la moderrúdad es la movilidad -de la fuerza de trabajo. del cruce de una serie de informaciones. cuando ~os antropólogos buscan entender las sociedades primitivas. Por cierto. los rituales religiosos y la vida material. los conceptos de hombre. En este sentido. dimensionarlo correctamente. ~ desarraigo es una condición de nuestra época. Clásicamente.¿Qué se entiende en realidad por identidad cultural? Retomo algunas ideas de la antropología.. de los individuos. familiar.:: mente al "milieu". ji MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD- El tema de la identidad es rico y controvertido. o mejor. Así.OTRO TERRITORIO de fijación del hombre a la tierra. Yasea entre las fran. En el mundo contemporáneo. el centro de su fijeza. una exigencia de un detel'Ill1nad9_tipo de civilización. selva. por cierto. Los individuos poseen. ellertguaje de los objetos sagrados. frecuente en el debate sobre las identidades culturales. [43 J 42 . Referencias que limitan su movmuento.ú'ica. las transformaciones recientes replantean los movimientos identitarios en una nueva meseta. La tierra habitada es la casa" de las culturas. lo que es conocido. es lo contrario de la fluidez. lo que nos conduce a una comprensión equívoca de las relaciones sociales. para hablar de la cultura samo". se hace necesario. mujer. Si en la actualidad. las creencias y las historias míticas. debo comprender el antagonismo entre los universos masculino y femenino. de las mercancías-. las reglas de parentesco. etc. Sin embargo. también sabemos que esta navegación en los circuitos (utilizo una metáfora de la informática) no se dI-:eunscríbe a una desterritorialización pura. me parece que un análisis categorial de sus implicaciones sería un ejercicio intelectual saludable. intentan dar cuenta de su totalidad. resurge con fuerza en las discusiones políticas y académicas. partir del proceso de globalización. Pero antes de reflexionar acerca de su configuración. Si pretendo conocer cómo actúan los individuos en el seno de una determinada cultura. todo "hecho humano es un dato espacial. hay que reconsiderar el modo en que el propio concepto fue trabajado en las ciencias sociales. Toda raíz requiere un suelo para fijarse.~ rendas. las sociedades contemporáneas viven una territorialidad desarraigada. este po~tu1ado ya no es satisfactorio. Pues el término designa la casa el espacio habitado. una "descripción densa" de la organización social. despegadas de los territori~ nacionales.' jas de espacios. de las informaciones. o en los "lugares" atravesados por fuerzas diversas. En este 'sentido. Tengo la impresión de que a menudo implica una lectura deificadora de la sociedad. El arraigo es fruto de la existencia de una cultura cuyo territorio se encuentra cartografiado. sin embargo. la expresión de otro territorio. que explican el lugar de los hombres en la sociedad. los mecanismos de intercambio. estoy obligado a manipular un espectro variado de conocimientos. En este sentido. La movilidad es un dato. Ahora bien. pues. animales salvajes. La comprensión deriva. territorial". pero no propiamente raíces que los fije~ !. reveladas por el esfuerzo descriptivo y clasificatorio. La interpretación se fundamenta en el trabajo etnográfico.

R. PUF. Primero. entonces. El carácter étnico de un grupo pasa entonces a ser concebido como la cul~a compartida por sus miembros.OTRO TERRITORIO MODERNIDAD_MUNDO E IDENTIDAD Sólo entonces podré indagar respecto de los contornos de una "identidad samo"t..d. debe ser subrayado otro aspecto. "L'identité sama._entonces. una totalidad en la que se encuentran orgámcamente articuladas diferentes dimensiones de la vida social. un todo coherente cuyo resultado se realiza en la acción de los hombres. Desde esta perspectiva. s. del intercambio a los ritualesofrece al observador los elementos para la reconstitución de este conjunto más amplio. los zuñi. Lacultura está marcada. 360. en gran medida inconscientes. M. un conjunto de normas aprendidas a través de la cultura. Para usar una expresión de Mate AUgé. Lo mismo afirmará Margaret Mead al estudiar' a los indígenas del archipiélago dé Samoa. 44 dueto de las fuerzas socializadoras. De alguna manera. T. véase un manual como el de Fe1ix Keesing. 1958. Esto significa que. 2 Benedíct. Sin embargo. prescrita por el todo social. asociaciones y reacciones emocíonales. París. pero como éste es proe1 Véase Héritier.. Este pueblo seria definido por su actitud apolínea. El concepto de carácter se aplica en niveles distintos. en Léví-Strauss. esto es. Ellos se comportan de acuerdo con el "carácter estructural" de la personalidad samoana. R. Rinehart and Company. esta capacidad deinclusión se limita a un territorio físico: las sociedades primitivas poseen frenter~s#biendelimitadas. la litera~a an~pológicatend. cuya tendencia los lleva a eliminar los excesos de la vida personal. Por 4 Línton. Ohomem.en~entran confinadas en el "lugar antropol6gico ..·"The Role 01 Individual in Samoan Culture". La moderación se toma sinónimo de la identidad zuñi. ser comprendidas en su articulación visceral. 1973.). Sobre la noción del carácter en antropologla. 3 Mead. ~: que se . simple a primera vista.). L. la escuela culturalista norteamericana intentó dar una respuesta a este interrogante. (oomps. A. 1977. Sus estudios buscaban articular el individuo con un horizonte más amplio. Una autora como Ruth Benedict puede hablar. y Benoíst. Usboa. por su función integradora. que forma a los individuos según las exigencias de la sociedad. que engloba de modo igual a los miembros de una comunidad Cada cultura representa así un "patrón". P. y la identidad personal se caracteriza como una coosecuencia de una "estructura". YWaterman. los elementos constitutivos del núcleo central de su sociedad". 45 . C. Martins..los samoenos interiorizarian. Livros de Brasil. Iacultura es responsable del contenido de la personalidad. un t~do ~tegrado. (comps. Ralph Linlon afirma que toda cultura posee un n~deo: "la masa de valores. indivisa. presupone algunos pasos que merecen ser explicados. indígenas del suroeste americano-2. Padr6es de cuUura. en el interior de su territorialidad. se manifiesta en el individuo. territonalidad y centralidad. política y religiosa. 1931. además. La investigación etnográfica -que se extiende del dominio material al parentesco. Sourte Book in Anthropology. este razonanuento.rá como preocupación el tema de su tnsularídad. en favor de un comportamiento prudente y cauteloso. M. Nueva York. que dan a la cultura su vitalidad y proveen a los individuos los motivos para adherir a los patrones culturales y prectícerlos".. J. Nueva York. En el caso de la escuela culturista. es posible extenderlo al conjunto de la misma organización social.T. poco a poco. en primer lugar. zqué constituye esta identidad? En buena medida. la cultura es. ~a los antropólogos. Harcourt Brace and Company. Sin embargo. L'identité. en Kroeber.. de un universo. del "carácter" de un Pveblo -por ejemplo. toda cultura es una. la escuela culturalista termina psicologizando el dominio de lo social: lo que es individual se toma identidad colectiva. Pero. p. Socializados desde la infancia dentro de un determinado contexto. Entre éstos. quiero ~e~tacar tres aspectos: las nociones de integración.. Personalidad y cultura pueden. CultrmJl Anfhropology. se distingue de todas las otras y se define por una "centralidad" particulaJ: Por eso. San Pablo.

Ami Keep yuur Powder Dry: an AnlhropologiaJ1 Lcecs al America. como H 7 Mead. Nueva York. tremendamente dependiente de las filiaciones sociales seguras. p~es­ to a prueba anteriormente. Al leerlos hoy. c. "Un antropólogo y los Estados Unidos". y que necesita. inauguran una u antropología a distancia" (eufemismo de la época). en una relación íntima Y constante con la configuración preexistente. en su libro El crisantemo y la espada. Esta parte de la cultura puede. decir que los samoanos poseen una estructura de carácter samoano. . Elementos antiguos son abandonados y elementos nuevos son desarrollados. para la comprensión d~ otro ~po de sociedad. Boston. en la TIerra del Hielo. 47 . Si los elementos en desarrollo entran en conflicto serio con las partes firmemente esta~le­ cidas de esta configuración. francos y benévolos -Clyde KIuckhohn creía que ninguna otra sociedad contaba con tantos patrones de rísa-" Y Ruth Benedict. pero Línton enfatiza que son cambios lentos y graduales. Debido a que son lentos y de carácter más o menos evolutivo. . 1989. argumenta que la ética japonesa. 1942. México. The Free Press ofGlencoe. Los rusos son descritos como un pueblo caluroso y humano. por eso. Fondo de Cultura Económica. Margaret Mead es clara: • en cualquier cultura. consustancial al . . encontramos consistencias y regularidades en la manera en ~ue los bebés crecen y asumen las actitudes y com~entos de los más viejos -a eso debemos llamar formación del carácter-o Pode5 ~. De esta manera. Cuando los antropólogos norteamericanos. por lo menos. R. Dicho de otro modo. en Antropología. "perezoso". una imprudencia teórica. fuerte pero indisciplinado. "Recenta Studies ot the National Character of Great Russían".p. por diversas razones -muchas de ellas de carácter ídeológíco-'.lOr de su te.. C. El argumento se fundamenta en una analogía entre las sociedades primitivas y las sodedades nacionales. m~­ tener un elevado grado de íntegradón. 6 Los estudios sobre el carácter nacional florecen en los Estados Umd09 durante la Segunda Guerra Mundial Subsidiados por las agendas gubernamentales. 2149 KIuckhohn. en Culture and BehiwWur. inestable.ter. carácter nacional". . en consecuencia. 21. Varios estudios fueron realizados en esta dirección.mtorio. M.36~ . por lo tanto. en los Estados Unidos de América. fundada en sentimientos que rechazan el fracaso y la vergüenza..1949.p. se conserva su identidad prácticamente inalterada. 10 Benedíct. Wtlliam Morrow and Company. su desarrollo será detemdo hasta que las modificaciones de esa configuración permitan retomarlo. es incompatíble con el desempeño. ~sos c~bios en el núcleo cultural raramente acarrean conflictos senos. más cerca del sentido común que del pensamiento propiamente científico. el núcleo posee el control sobre los cambios que ~ le impone~. en Balí.ex. Nueva York.OTRO TERRITORIO MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD cierto este centro está sujeto a cambíos. TheCJuysantemum and tlleSwrm/. lo que hacen es. así como los americanos una estructura de carácter amerícano'". comienzan a interesarse por las naciones y los nacionalismos. no es difícil percibirlos como inaceptables. sencillamentel trasponer un esquema teórico. a través de cualquier proceso de modificación culturar". 8 Véase Kluckhohn. un atributo esencial de la índole emerícana'" No me interesa extenderme en las críticas a los resultados de los análisis sobre el carácter nacional. no difieren sustancialmente de otros enfoques predominantes en diversos países --en Brasil son varios los autores que describen al brasileño como "indolente". En su trabajo sobre la cultura americana. tanto provenientes del interior como del. Cito algunos ejemplos. La identidad adquiere una nueva dimensión. cuya intención es sin duda conocer el comportamiento del u enemigo"_ 46 mos. En definitiva. en Samoa. ser sometido a algún tipo de autorídad'f los americanos como románticos. irracional. o. HoughtonMifflin Company. "inepto para el trabajo". p. lo cual es. con una visión más optimista. en Alemania. 1962.

esta identidad. 1951~ "National Character". como en la filosófica. Me parece más pro- ductivo focalizar el razonamiento en este tipo de postura. 1965. (oomps. L. irreductible a otras culturas. se considera.. contrastan con la parte anglosajona. se caracteriza sobre tOO? por la permanencia.' Anthropology Today. El mundo se constituye. Por otro lado.en ~ secuencia histórica: cada pueblo es una totalidad SUl genens. en una pléyade de culturas nacionales. 1953. la cultura y en particular la nación.M. es sumisa por fuerza de los vínculos que la sujetan a las economías fuertes. G. '. que expresaría su ídentídad12• Como cada cultura es una. M.n . cultivada también por los antropólogos culturales. Los filósofos ~rtis~s y políticos. " se a.. Heder rechaza la noción de evo~~ción histó~caI4. y no súbito O catastrófico" • Afirmación que nos aproxima a Ralph Unton y su argumento acerca de la esta. tiempo por la filosofía de Heder. Contrario a la idea de progreso. 49 48 . posee un contorno preciso. por lo tanto. Integración que se extiende ahora por un territorio más abarcador. OctlrridernacionaJ bmsi/eiro. cuando se debaten con el dilema de l~ Identidad. H. los antropólogos saben que existe~ tipos diferenciados de formaciones sociales. por lo tanto.OTRO TERRITORIO MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD "malicioso". y valoriza así lo específico con contrapoSIGÓn a lo universal. esto es. territorialidad. stanford Uroversity Presa. De alú el interés de Heder y los románticos por la cultura popular.. al trasla~ l~ métodos utilizados para estudiar las sociedades prímítrvas. deterada de esta o aquella manera Por eso. "dionisíaco. Como dice un antropólogo cul~al: ~~ dehemos pensar que el carácter nacional y las predísposícíones compartidas son inmutables.. alienada. San Pablo. Sin embargo. TM Poücy Sciences. 12 Véase Mead. en Lerner. "sensual". UneautTephilosophiede l'histoire. D. D. México. Chicago. no obstante ser pasible de cambios. bilidad del centro de las culturas. 'La visi~n herde~ se fundamenta. peculiar al Yode una América tan latina. Chicago University Prese. En rigor. el pensamiento antropológico retoma puntos desarrollados hace 11 Véase Leite. Pormaca. con su carácter.... "Ihe Study of National Character". pero el cambio es usualmente 13 gradual. de ese modo. imperios. algo específico. en una per&pectíva relativista. por lo tanto.centro a partir del cual se irradie su territorio. (comps. además. Cito como referencta al autor Alvaro Vieira Pinto: H N rrur: H r "~a conciencia del país subdesarrollado es. Chicago Untversity Presa. atravesada por una cierta obsesión ontológica. sociedades tribales. cada una con su idiosincrasia. Siendo atrasada la estructura material que la sustenta. (comp. R. semejante a la coherencia de las culturas anteriores. crítico del iluminismo. Para él. Chicago. por extensión. y puede ser observada. No es. pensamiento latinoomenanw. la identidad necesita un. Integración. ] 5 véa Ze L El . comparta los mismos presupuestos anteriores. marcado por los límites de la nacionalidad. Evidentemente. Ella expresaría el "verdadero" carácter nacional. es imposible ordenar las cíviliz~ciones . Y Wtraux. París Aubier 1964. algo que verdaderamente es". su validez. delineada.]. The StudyojCultureaf Disúmce. G. 1953. En este sentido. cuya base material es el Estadonación.. M. que cada sociedad nacional es un todo integrado. sería una civilización centrada en sí misma. en Mead. 13 Gorer. sobre todo en referencia a América Latina.). en xrceber.). centralidad. casual que buena parte de este debate. "National Character: Theory and Practice". Lasswel1. por lo menos. El mismo razonamle~to se desdobla en el plano nacional. De este modo es posible hablar de un núcleo de las culturas nacionales. buscan apasionadamente su "autentícdad"". Stanford. Lívrería Píoneíra. A. es concebida como un ser~. de las que depende y que la explo14 Véase Heder. 1969. ciudades-Estado. terminan postulando que el grado de cohesión de las sociedades nacionales es. singular. una modalidad con esencia propia. Se puede así hablar de una esencia" del pensamiento latinoam~rtcano. Yasea en su versión antropológica..). por naturaleza. D. La discusión sobre la identidad se encuentra.

Ahora bien. forzosamente "inauténtiea". en este momento. Su hbro Piel negra. política o científica. están marcadas por el dilema de la identidad. El camino de la superación se realizarla. De la misma forma que Hegel habla de una dialéctica del amo y el esclavo.de su carácter. 16 sino que es un fin a alcanzar" . F. tangible. distanciado. La idea de vírtu~dad nos permite escapar del impasse anteríor. cit. es alienada.d_de~~del'. Véase Cultura brasileira e identidtu1e ruu:ionsd.. no se realizó aún su existencia real. pues. y. lo que el ser es como esenoa está. esencia y realidad se encontrarían. creo que el punto de unión puede ser determinado con facilidad Ambas cuestiones. L'ikntité. La categoría de alienación permite revelar algunos de sus aspecios. debe 16 Pinto.386. en el proceso de la desalienadón. Él dice: "la identidad es una especie de lugar virtual. p. Su identidad es.. Rfo de Janeiro. máscaras blancas posee un subcapítulo dedicado especialmente a Hegel18. evidentemente. obligatoriamente tomar al blanco como referencia. Consciéncia e realidluktfflCiorud. 18 Penen. en este caso. en el que Fanon trabaja la idea de reconocimiento e intenta mostrar cómo el negro para constituirse como persona. KojiNe.. Brasílíense. sugestiva . La esencia negra se encuentra alienada en el ~ del amo blanco. 1985. toma rasgos particulares! se desdobla en varios aspectos específicos cuando 10exarrunaIDOS desde la perspectiva de la dependencia particular que subyuga el país pobre a los más poderosos.Hyppolite. en consecuencia pasible de una descripdón precisa. p. que es más general que el caso aquí considerado.. de de la realización de su esencia.. sobre todo cuando es aplicada a niveles diferenciados de problemas.mt. para él. De este modo. A.m". Seuil.OTRO TERRITORIO MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD tan. en el sentido de que no está en sí misma el origen de las decisiones referidas a su curso histórico. una existencia real"19. ISHB. C. Puede parecer extraña esta apropiación de Hegel por parte de pensadores tan disímiles y distantes en el espacio. Sin embargo. masques blancs. Los referentes pueden. en verdad.e. como hecho. lntrodudion ala kcture de Hegel. Sólo el movimiento de superecíén podría promoverla a un estado de desalienación..lo que es. Se dice de un ser que es alienado cuando no está en posesión de su esencia. Peau naire. siendo sumisa. entonces. El fenómeno de la alienación. encontramos un desdoblamiento análogo en el plano nacional La identidad de una nación pasa entonces a ser considerada como u auténtica" o "ínauténtíce". t . A V. San Pablo. 332. París.. en este sentido. Todo depen. Desplaza la mirada analítica de la configuración del Ser. 20 Retomo aquí una idea anterior desarrollada en el contexto de la Construcción de la identidad brasileña. 51 so . entre lo que es. No obstante. 1952. formular una definición preííminar acerca de cómo trabajar la identidad: una construcdón simbólica que se hace eft relación con lUl referente".1a propuesta enunciada presupune una ontologia del Ser nacional La u~ón del concepto de alienación es. el pen_ sarruentc que se realiza se ve enredado en una trampa que lo conduce a una visión ontol6gica de la realidad. Fruto de una lectura de la FenomerroIogja del espiritu.París. pero que no posee. Parfs. para fijarla en los aspectos relacionales del problema que enfrentamos.. media un intervalo que define. permite plantear la cuestión nacional en términos esencia1istas. J. Puedo. op. que el Ser del esclavo se encuentra alienado en el Ser del amo. Se trata de un artificio de lectura. Cabe subrayar que esta aproximación con el pensamiento hegeliano no se circunscribe a la problemática nacional. La identidad se transforma en algo concreto. como esencia. variar la naturaleza. 19 Léví-Strauss.. 17 Cf.. la nacional y la negra. 1960. 1lunbién fue retomada pur Franz Fanon en sus escritos.. el cual nos resulta indispensable para referirnos y explicamos cierto número de cosas. 1966. ¿Cómo considerar la problemática que estamos tratando sin caer en una visión esenc:ialista de lo social? Retomo una sugerencia de Léví-Strauss. que lo conducen.la alíenación.

). una etnia.. En rigor. ss . La integración material. sabemos que se trata de un movimiento lento. socialmente plausible. el capitalismo se restringía al intercambio externo. que Polanyi describe como la gran transformación" . más de una cuarta parte de su ¡>OOladón no hablaba el francés. el surgimiento de la ciudad-Estado. 19'76. K. 3.'ta ~. es ~bién fruto de ". A gnmde b4lisfVimdpÍO. y. Parls. lo que no significa que sea "verdadera" o "falsa".."'. la nación &ancesa aún no existía. aón no habla tenido lugar. Sin embargo. M. En su estudio sobre la nación. a. estoy afirmando que es un producto de la historia de los hombres. ~ns­ truidas según otros puntos de vista. la nación.Minuit. Toda lucha por la definición de lo que sería su autenticidad es. En suma. cuya extensión territorial cubrla una vasta área geográfica. no como principio filosófico. los intereses que oculta. por ejemplo. 584. que constituían pequeñas unidades familiares. Subraya. los diversos tipos de organizaciones que en la historia de los hombres la preceden: el pasaje de las sociedades tribales. Marcel Mauss presenta la siguiente proposición: "entendemos por nación a una sociedad material y moralmente integrada a un poder central estable y permanente. Río de .decir que es una construcción simbólica. la integración territorial.. las relaciones sociales que prescribe. sería más correcto pensarla a partir de su interacción con otras identidades. Difícilmente podría ser confirmada en el caso de que Mauss escribiera.~ 21 Mauss. Por otro lado. se realiza sólo después de ciertas transfonnadones (Revolución Francesa. 1%9.... en cualquier caso. Estadigresión no es gratuita. Stanfonl Univusity Press. que adhieren conscientemente al Estado y a sus leyes?". esto es. p. r. con fronteras determinadas. también. al. La noción de ciudadanía.es a mediados del siglo cuando el hombre de ""J"PO se vuelve francé. mental y cultural". como la China Yel antiguo Egipto. y no incluía en su lógica los mercados internos de los Estados. a los negros. etc. la identidad es fruto de una construcción simbólica que los tiene como marcos referenciales. ni tiene mucho sentido la búsqueda de la existencia de "una" identidad.. Desde esta perspectiva.. en países como los Estados Unidos. 1. Durante el Antiguo Régimen. Hobsbawm tiene razón cuando insiste en que 22 Véase PoIanyi. una identidad es válida. faltaban escuelas que enseñaran a los niños el sentimiento de nadonaIidad.. En cuanto a la "unidad moral. en verdad. el color o el género. En ese momento.__•• l~ . los diferentes grupos sociales que la sostienen. la emergencia de un mercado nacional. Pt!umt's inJo Fmrchman. en Otrores. hacia las sociedades más integradas. así como de las grandes civiliZaciones.. sino romo realidad política. en 1820. 52 23 Véase Weber.. Explica que-la palabra "nación" es de uso relativamente reciente en el lenguaje jurídico y filosófico -Mauss escribe en 1920-.. Pero su definición es dada al lector después de una serie de observaciones preliminares.. esto es. Mauso es consciente de que se encuentra ante un modo reciente de vida social. la oposición entre "autenticidad" e "inautenticidad" se toma una conceptualización inadecuada En la medida en que es convincente. y a una relativa unidad moral.. Francia vivía los primeros impulsos de su revolución industrial. Esto me permite indagar acerca de los artífices de esta construccíon. y buena parte del campesinado se encontraba excluido de la sociedad nacional . Es posible operar con un cuadro en el cual coexisten un conjunto de identidades en competencia y conflicto. mental y cultural de los habitantes. "La natíon". extensión del derecho de voto a las mujeres.OTRO TERRITORIO MODERNIDAD·MUNDO E IDENTIDAD son múltiples -una cultura. Observemos su definición. crisisde 1848. una forma de esbozar los rasgos de un determinado tipo de legitimidad. StanfoM. se encontraba en formación. tiene ciertas implicaciones.. promovlda por el adveninúenlo de la prensa "masiva" y el sistema ferroviario.

La unificación língüístíca. Constituye un tipo enteramente nuevo de organización social. en el que se baten las diversas concepciones que habitan la sociedad.re susceptiblede interpretación por las diversas fuerzas SOCIales y políticas que se enfrentan. es reescribir el pasado. Naciones ynocionalismo. Pero la nación es más que una novedad histórica. son el címíentode esta nueva solid~ad.. se pone en marcha toda ~dime~ncul~. la bandera. enNQ{'ÓeS e nacionalismos desde 1780. constituir una memoria específica. arraigados en el espado local. A causa de la complejidad de la división del trabajo. debido a su heterogeneidad étnica. yno de un carácter". el himno y los héroes nacionales. NewHaven. 26 Renan. L. O. Pero como el destino es siem-r. en sus líneamientas generales.OTRO TERRITORIO MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD el surgimiento de la nación es una novedad histórica ••Esto lleva a que la misma tendencia se reproduzca. París. objetos de cultc:t en ~ e~e­ las primarias. B. los grupos subalternos. La memoria nacional es un terreno de disputas. Siglo XXI. cada uno con su dinámica propia. E. Britons: ForgingtheNation. Ernest Gellner tiene el mérito de haberlo comprendido en toda su radicalidad 27• Parte de la distinción entre sociedades agrarias y sociedades industriales. Los intelectuales actúan como mediadores simbólicos al establecer un nexo entre el pasado y el presente. fundamentalmente. pues. AsÍ. de este o aquel destino. México.. Sobre la constitución de Gran 8retafu1. La sociedad industrial rompe con esas fronteras. 1992. constituida por militares. la primera cosa que hacen los intelectuales negros y las feministas. 1991. Se trata de una "comunidad de destino". una selección. a la centr~6n del Estado y la administración. los individuos deben circular constantemente. de forma homóloga. los desfiles patrios. La élite vive en un círculo cultural prácticamente aislado del resto de la población (por eso. la dirección hacia ~ cual se dirige la nación es siempre objeto de c?ntrov~s~ (Bauer defiende un futuro socialista para los paIseS capitalistas).l7a7-1837. la escritura está restringida a determinados medios de la clase dirigente). la manufactura de la paz Yla recaudación de impuestos. un ordenamiento de d~­ terminados recuerdos. paz e T~a. Alianza. como nos recuerda Otto Bauer.. 1991. y~ University ~ 1992: AS Véase Bauer. El debate sobre la identidad se encuentra. Es ilu~o .. E. En el plano cultural se da. En verdad. son aspectos fundamentales en la elabora~ón de las nacionalidades.Este es el contexto en el cual se forja la identidad nacional. se encuentra separada porun abismo de los otros estratos sociales -comeroantes. en su elaboración. Pero hay que entender bien. La función del Estado es. véase Colley. la misma situación. "A recae como novidade: da revelucéc ao liberalismo". los intelectuales desempeñan un papel preponderante (argumento válido también para los movimientos étnicos y de género. Renan piensa que los sucesos más dolorosos de la historia de un pueblo deberían ser olvidados. ss . permanentemente penetrado por Intereses conflictiV?s. Para que la nación se constituya como "principio espiritual". Lasfiestas cívicas. religiosa y lingüística. se añaden otros elementos. México. 27 Cellner. La éhte. Existe así. al afirmar sus identidades. esto es. 1979. de lo contrario. Press Pocket. artesanos y campesinos-. La CU€Sfión de las ~ Y la socitzldemocnri. Por otro lado. administradores y clérigos. se encierran en la espedñcídad de sus costumbres. Que'st-cequ'une nation?. es una construcción cultural e ideológica. la imagen en la cual se autorreconocen los miembros de una misma "comunidad". Por eso. en otros lugares. ya que. así como la mvenci6n de símbolos. requisitos ya conoados por otras sociedades.. "conciencia moral". Las primeras se caracterizan por estar marcadas por una rigida segmentación: son sociedades estamentales. imaginar la memoria nacional como el espacio ontoló~o de una identidad unívoca.Río de janeíro. expresión de sus luchas y sus intereses). su crudeza alim~~ la fragmentación al minar los lazos que unen los individuos al 24 Hobsbawm. la legitimadón de esta o aquella visión. S4 24 todo nacional26• lbda memoria es una lectura del pesado.

Idealmente. "suelto". se encuentra dilatado. Un ejemplosugeslivodeesta transformación eselsurgimiento de un sistema moderno de comunicación. el mis29 Véase Oumont. Por eso. capaz de comprender al conjunto de los miembros de esta sociedad. el individuo debe expresarse . Se trata de una sociedad en la cual la movilidad es un factor determinante. Ahora bien. Para comprenderlo. ligándolos entre sí. de manera aforística: la nación es una "sociedad" que se \magma como siendo una "comunidad". Todo sucede como si en las sociedades pasadas espacio y üempo estuvieran contenidos por el entorno físico. la cultura no puede reproducir más los patrones conocidos hasta entonces. Esta contradicdón está en la raíz del debate entre holismo e individualismo. mejor. una región no "hablaba" con otra. una instancia que le es superior busca imputarle una voluntad colectiva. un tema intrínseco de la modernidad. Antes de su emergencia. cia de sus "lugares". inmersos en la dimensión delliempo y el espacio regionales. El proceso de construcd. 30 T6nnies. obligatoriamente. 1rn7. París. Sin embargo. Todo lo contrarío. Yodiría. los grupos y las c1ases sociales. Nación e industrialismo son por 10tanto fenómenos convergentes. de acuerdo ron las posibilidades inscritas en su posición y condición de ciase). A. La nación las "desencaja" de sus particularidades. los paises estaban compuestos por elementos des-conectados entre sí. Los hombres. De este modo puedo vincular la problemática nacional con una cuesti6n más abarcadora: la de la diluci6n de las fronteras. que en algunos paises es fruto del siglo XIX. telégrafo. son así referidos a otra totalidad. En este sentido.. desplazando las relaciones sociales a un territorio más amplio. este movimiento no se realiza sin tensiones. como ciudadano de una naci6n. Essais L'individualism. que vivían la experien28 V&!Ie Giddens. y difícilmente lo hada con su propia capital. La parte se encuentra así integrada al todo. Seuil.As am8elj'1I2ncias da ~ San Pablo. el advenimiento de la modernidad hace que las relaciones sociales no se aferren más al contexto local de interaoción. El espacio. referentes simbóli0051 ideas.. se S7 . La red de comunicaciones (vías férreas. mercancías... El espado local se desterrltorializa. A efecto de nuestra discusión.6n nacional ilustra bien esta dinámica. las relaciones sociales están .Unesp. La idea de nación implica que los individuos dejen de considerar sus regiones como base territorial de sus aedoRes. este entramado de punlos. carreteras. y adquiere otro significado. 1991. él escogería su propio destino. diarios). que deja al individuo "libre". En verdad. debate que podríamos condensar a través de algunas ideas de 'Ilinnies"'. representa esta totalidad que trasciende a los individuos. La modernidad rompe esta oonlinnidad. esto significa la ruptura de los vínculos estamentales. Sodológícamente.. para circular según su voluntad. y los individuos comparten.OTRO TERRITORIO MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD lo que deja poco margen para la existencia de mundos segmentados. tener un grado mayor de integración. creo que es interesante la noción de "desencaje" propuesta por Giddens"'. 19&3. Presupone el desdoblamiento del horizonte geográfico. La nación cumple este papel. en gran medida. No debemos olvidar que la modernidad se fundamenta en el principio de la individualidad ~ es su rasgo distintivo en relación con otras culturas-29. F. Debe. debido almovimiento de circulación de personas. lo formu1aria de la siguiente manera: la nación se realiza históricamente a través de la modernidad. tan caro a las sociedades modernas. L.encajadas" en un espacio determinado. París. su conciencia (o. al retirar a las personas de sus localidades para recuperarlas como ciudadanos. Sabemos que para 'llinnies la "comunidad" es un tipo especifico de formadón social. de su provincianismo. PUF. por primera vez. transporte urbano. Su volición es refutada por algo que lo trasciende. En eñe. arliculará. Commurulitée société. y las integra como parte de una misma sociedad.

el 32 Véase Lenín. los pueblos indígenas. Finalmente. político. 1lunbién en América Latina la cuestión nacional es una preocupación constante. La identidad nacional se encuentra. para constituirse como tal. y la nación traduce el deseo de independencia y libertad. la sociedad moderna está dividida por el antagonismo de clases. San Pablo. 59 sa . Su existencia es. Alemania. la desterntoríeííeecíén de los hombres y su reterritorialización en el ámbito de otra dimensión. los bancos y el capital financiero se concentran en monopolios cuyas bases son inequívocamente nacionales. Sin embargo. El Estado-nación la encarna en todos sus atributos. E. las trabas políticas y económicas. y el corto siglo xx. Ésta es. la identidad nacional exige un esfuerzo permanente de reconstrucción. l. Evidentemente. impiden que se reproduzca el mismo ritmo de desarrollo. "precaria". Algo Irrealizable frente a la transformación radical de la sociedad. el Estado-nación no es sólo una entidad político-administrativa. En este sentido. de esta forma. la nación debe pacificar los intereses de grupos diversificados -las nacionalidades. Denota una realidad que perdió sustancialidad y que sólo puede existir como un ideal. esto es.imponen su posición prevaleáente en el contexto mundial La producción de mercancía. La naáón deline un espacio geográfico en cuyo interior se realizan las aspiracienes poñticas y los proyectos personales. Es el resultado de un doble movimiento. Companhia das Letras.. en el combate contra el atraso tecnológico.bmJeséculo xx.OTRO TERRITORIO MODERNIDAD-MUNOO E IDENTIDAD mo mundo. Este desacuerdo permite un conjunto de lecturas posibles de su •esencia" (para hablar como los filósofos). trae con ella los gérmenes de su propia negación. vecindario. la descolonizadón se hace en nombre de la autonomía de los pueblos. la herenáa tradicional. El advenimiento de la "sociedad" rompe con esos lazos de solidaridad y afectividad. Es el centro de las poüticas y los proyectos desarrollistas. Porotro lado. amistad. la del imperialismo. fase superior del capitllúsmo. al mismo tiempo que se encama en la nación. la nación conoce su pujanza". definitivo. Inglaterra. tiene que conquistar su legitimidad. Roca. Entre tanto. demarcar su autoridad ante el pluralismo liogüístico y los dialectos locales. La modernidad. En los países que solemos llamar centrales. ellos se refuerzan en su lucha contra el subdesarrollo y en el enfrentamiento con los imperialismos. la vida personal. Complementario o antagónico. El imperialismo. El mundo se encuentra re31 Véase Hobsbawm. la subalternidad de los países que lo componen. 1995. no obstante. por lo tanto. en desacuerdo con el propio movimiento que "la engendra. 'Iodos comparten la misma conciencia colectiva. La nación pretende recuperarlos como un bien de "todos". Lejos de ser algo acabado. Las relaciones de parentesco. El destino de las nariones es diverso. no implica la negación de los principios nacionales.I974. se fortalece al punto de inaugurar una nueva era. es otra la situación en el "Tercer Mundo". V. así como la estructura de poder del sistema intemacional. Por cíerto. Algunos de ellos -Estados Unidos. El poderío militar acompaña la misma tendencia.rses con pasado esclavista-o Incluso la lengua. Japón. De alú la insistencia en hablar de "comunidad nacional". uno de sus elementos unificadores. Durante el largo siglo J(])(. Allí. durante un período relativamente largo. Mé. económico y religioso.lóL'Io. Franáa. una intencíen frustrada.. En África. Em dos extremos: o. su afirmación no ocurre sin problemas.. es una instancia de producción de sentido. Pero cada nación se configura a partir de un núcleo de irradiación. se encuentran articuladas a dominios más amplios. y debe ser reelaborada constantemente por las fuerzas sociales. Al contrario. las poblaciones de origen negro en los p. en fin. dominante o dominado. La identidad galvaniza las inquietudes que se expresan en su territorialidad. partido de acuerdo con el interés de las grandes potencias".

w. el inglés. pp. acelerando las fuerzas de deseentramiento e individuación. al contrario de una nación transformadora. que el referente nación posee el monopolio de la definición de sentido. Y luego añade: "¿resistirá el centro?".. inauguradas por la sociedad industrial y que atravesaban los espacios nacionales. . donde la realización histórica de la nación siempre fue incompleta. 16-17. M. En países como la India. en el pasado reciente. En este contexto. El dogma multíétnicc abandona el propósito de la historia. 1992. Es necesario retomar. la integración por el seperetísmo" . amenazado por la desunión. La modernidad requiere un desarraigo más profundo. 33 Véase. desde una posición más positiva. su multiplicidad subvierte la jerarquía reconocida hasta entonces. llega a competir con el idioma nacional. La "unidad moral. que cuestionan su legitimidad. Vunos que.OTRO TERRITORIO MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD Estado-nación obtiene una solución del conjunto de esas dificultades. por ejemplo. la modernidad se realiza a través de la nación. América se ve. Nos encontramos. A. tenemos nuevos elementos de reflexión. C. el centro. por individuos que hacen sus elecciones sin trabas. Yo diría.. es vista preservadora de las identidades extranjeras. Esto ilustra bien el descentramiento al cual me estoy refiriendo. históricamente. América. implícito en el diagnóstico de Schlesinger -la bñsqueda de la organicidad perdida de la naci6n-. Emergen otros referentes. de su lihro The Disuniting America -d Iitulo en sl mismo ya es sugestivo-: "(Según el multiculturalismo]. como una composición de grupos. sino como la expansión de la modernidad-mundo. Si entendemos la globa1ización. No es el juicio de valor. sustituyendo la asimilación~r la fragmentación. Podemos interpretarlo de varias formas. más o menos irradicables en su carácter étnico. están sometidos a él Sin embargo. con fuerte presencia de pohJación de origen indígeoa. el reconocimiento de las minorías en el plano de la política de las dííerencíes". Nos encontramos en el polo opuesto al de la proposición de Mauss. El todo se encuentra hecho trizas. Princeton University Press. 10que me parece más interesante. sino el retrato de un pueblo que. En lugar de una nación compuesta. Este fenómeno no se restringe a los países periféricos. En el momento en que se radicaliza. frente a una tendencia que transforma la base de las formaciones sociales. en este punto. La afirmación dellocaüsmo en contraposición al universalismo o. Las contradicciones. ajeno a la vida nacional. MJd1iculturalism and tlle PolitU:s of Recognition. 61 . W. en su médula Un ejemplo: el caso del multiculturalismo norteamericano. Pero hay que subrayar. y en los cuales la integracíon de hecho nunca ocurrió. Frente a otras orientaciones alternativas. 'Iambíén en países como Perú y Bolivia.. utilizando una expresión de Weber. el tema de la modernidad. hay una correlación inversamente proporcional entre el avance de esta modernidad-mundo y la vitalidad de las naciones. Tay1or. los límites anteriores se toman exiguos. lengua mundial. 1992. los referentes utilizados en su construcción. Es el principio dominaote de la orientación de las pnlcticas sociales. Nueva York. La nación es alcanzada en su centralidad. Norton and Company. 34 Schlesínger [r. Por cierto. la identidad nacional se afirma cumo hegemónica. no como un proceso exterior. Oto un pasaje de Schlesínger. no obstante. En el mundo de la "posmodemldad" -de la modernidad radicalizada-. o mejot. la identidad nacional pierde su posición privilegiada de fuente productora de sentido. Princeton. su dinámica es distinta. TIte Disuniting Amerial. la conciencia nacional es más débil. Las otras identidades posibles. La desterritorialización proporcionada por la nación es parcial. cobran ahora otra dimensión. esta situación prevalece mientras las contradicciones existentes permanecen en las fronteras del Estado-nación. Rebosa el plano mundial. mental y cultural" sufre una implosión. con una identidad propia. cada vez más. donde 60 cohabitan grupos etnolingiilsticos diversificados. favorece la movilidad de las cosas sólo en el horizonte de su geografía.

la "unidad morar de esos jóvenes. Un ejemplo: la juventud. ídolos de rock. En este sentido. zapatillas. nacionales. El proceso de mundíalízacíén de la cultura engendra. la concurrencia a los shopping-eenters. evitar algunos tropiezos. también las agencias que actt1an en el nivel mundial favorecen la elaboración de identidades desterritoria!izadas. los paseos por las calles comerciales. Comparten los mismos gustos. Su autoridad modela las disposiciones estéticas y las . jeans. Thmpoco que el Estado-nación se diluye en el enfrentamiento de esos vectores identilarios.las vacaciones en el Caribe. se chocan. son más que objetos. Ocurre que la sociedad global va a promoverlos en escala mundial. 63 . el mercado. acelera las condiciones de movilidad y"desencaje". decantados por el proceso de gíobaüsacíon. en los programas de la MfV. las -iñismas inclinaciones. Se construye así un circuito. romunicarse entre sí. son mediadores simbólicos.OTRO TERRITORIO MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD poseía una alta estima de sí mismo. organizando la vida de los hombres. se identifican entre sí. que se sustenta en la condición de subaltemidad de los negros en las sociedades actuales y en elludismo de las generaciones descendientes de esclavos. los países continúan funcionando en todos sus niveles. Grupos de dases medías mnndializadas pueden. ellos eligen símbolos Ysignos.1\!ro cambió el contexto. ÁfriCa-BahíaCarfbe forman un universo. por lo tanto. Debemos entender que la modernidad-mundo. T-shirts. Difícilmente esas premisas puedan ser reproducidas del modo en que fueron postuladas anteriormente. al impulsar el movimiento de desterritorializaci6n hacia afuera de las fronteras. nuevos referentes indentitarios. las transnadonales y los mase-medía son instancias de legitimación cultural. también sería insensato buscar una "identidad global". Se trata de referencias de vida Los viajes de turismo.maneras de ser. En el seno de la sociedad moderna. ídolos de televisión (hoy proyectados mundialmente por la 1V por cable y los satélites). Así como la escuela y el Estado se constituyeon en actores privilegiados en la construed6n de la identidad nacional. Pensar la gIobaIizadón en términos de modemidad-mundo nos permite. Thmbién es un tipo de ética. Integración. No revela sólo la cara de un único país. Como los intelectuales. un conjunto de símbolos. un lugar de intercambio. surge un espectro de referentes que se atraviesan. el referente para la construcción de la identidad. aproximando personas a pesar de su nacionalidad y etnias. está tejida en el cfrculo de las estructuras mundiales. Las fronteras de la nación no pueden contener más los movimientos identitarios que existen en su seno. Se trata de una condición del mundo contemporáneo. además. pierde centralidad. De ahí proviene la sensación de crisis que atraviesa el debate contemporáneo. industrial o pos-industrial. tJn ejemplo. las prácticas musicales que expresan la conciencia negra. Para construir sus identidades. marcas de productos. centralidad. Estrellas de cine. territorialidad. Los discursos eculógico Yétnico son un testimonio de esto. Los que participan de él están envueltos por valores y perspec62 tivas afines. A partir de la g1obalización. Esto no significa que la sociedad se descompone. No debemos considerarlo apenas como un dominio de mercancías. espacios de definición de normas y de orientación de la conducta. La complicidad. un modo de conducta. así aproximarse. son referencias desterritoríalízadas que forman parte de un léxico. surf. la propia noción de espacio se transforma. Otro ejemplo: el consumo. en las revistas de historietas esta memoria fusiona un segmento de edad (y de clases). En las sociedades contemporáneas. forman parte de un mismo imaginario colectivo. de una memoria juvenil internacional-popular. De esta forma. Adorada ritualmente en los grandes recitales de música pop (efervescencia del potlach juvenil). y se diferencian del universo adulto. Así como no tiene sentido hablar de "cultura global". la conducta de un estrato particular de jóvenes sólo puede ser entendida al situarla en el horizonte de la mundiaJización. esto es. circulan en un espacio de expectativas comunes. las visitas' a Disney World. El núcleo de cada cultura. se acomodan. que unifica grupos y conciencias separados por las distancias Ylas nacionalidades.

El problema que le interesa directamente a De Certau no es la cuestión de la identidad. arraigadas en sus comunidades: instituciones religiosas. sin poder situarse a la distancia. Sin embargo. Existe. L'imJention tW quotidien. Este es. se encuentra así "amenazada". A! concepto de estrategia. los negros lograron equiparse con una "armadura cultural" que les permitió rechazar el mundo de los blancos.OTRO TERRITORIO MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD A primera vista.. ciertas identidades son fortalecidas con el debilitamiento de los límites nacionales.8.. .36. estructuras culturales propias. subalterno. En los países donde compiten una variedad de lenguas. Creo que podríamos comprender nuestra problemática usando dos conceptos propuestos por Michel de Certau. Pero. Del mismo modo. encuentran en el movimiento de la globalización un contrapunto para afirmarse.. El consumo. que lo coloca en el mercado. de la sociedad civil negra -familias.. sofocadas por la ~ecesidad de la cohesión nacional. Esto significa que toda estrategia se vincula con una base territorial a partir de la cual se realiza una gestión. pero que en el fondo es una de las caras de la mundíalíeacón de la cultura. Retomo el ejemplo de los Estados Unidos. una distanda entre el sujeto (institución) que aplica la estrategia y el objetivo a ser alcanzado. la cual sería "un cálculo que no puede contar con un lugar propio. contrastante en relación con la solidaridad étnica La identidad negra.] Esas instituciones contribuyeron para la creación de un modo de vida seductcn una cultura de consumo que se aprovecha de toda ycualqWeroportunidad peraganardinero [. 1994. competidores o clientes-. escuelas. el caso de las culturas populares en América Latina. asociaciones colectivas. 21. pp. cuando no rechazadas. que la atraviesan y la redefinen. el consumidor reacciona ante un 35 West. así. Allí se insinúa. que pesa y evalúa el movimiento de los otros -edversarío. por los proyectos nacionales. e. percibido por el autor como algo exclusivamente americano. durante un largo período de la historia americana. cada vez más. iglesias. cobran nuevo aliento. p. ¿Qué sucedió? La respuesta de Westes sugestiva: "La reciente fragmentación. no hay que olvidarlo. . El vendedor actúa según un cálculo estratégico. redes familiares. la sociedad americana se transformó al punto de poner en riesgo esos nichos culturales. propietario. sin poder aprehenderlo por entero. esto es. surge como un referente . en función del mercado. contrapuesta a otras tendencias. París. esto es.•] Bsas imágenes seductoras contribuyen al predominio del modo de vida inspirado por el mercado. Questio de 1JI9l' San Pablo. Mal asumidas. como la nación.). se vivifica ante la relativización de la lengua nacional.. Este autor denomina 11estrategia" al cálculo de las relaciones de fuerza que se toma posible a partir de un sujeto (empresario. La táctica posee como lugar el lugar del otro. ni con una frontera que distinga al otro como una tola1idad visible. etc... 36 De Certau. tampooo poseen el monopolio de la delinición de sentido. institución científica. que se encuentra aislado en un espado. a menudo. 1M. en función de un determinado objetivo. De Certau contrapone el de "táctica". visto ahora desde la perspectiva de los movimientos negros. sacan de circulación los valores transmitidos por las generaciones pasadas"3S. mezquitasdeja.. 32-33. el idioma "bajo". 1980. fragmentariamente. en detrimento de todos los otros. Companhia das Letras. a un número mayor de negros vulnerables frente a una vida dominada por un débil sentido de id~tidad y una débil protección de principios y lazos que amparen su existencia [. M. así. el modo en que el usuario de un producto actúa en fol'J!Y! diferente del empresario. sino el de la cultura popular.] ¿Pero por qué ocurre esta fragmentación de la sociedad civil negra? Las1nstituciones de mercado de las empresas contribuyeron mucho en ese sentido l. ciertas identidades "locales".. fueron capaces de erigir defensas. marginalizadas. Comel West considera que. . A! vivir al margen de la vida social Y política.

posiciones de poder y legitimidad. se apropiará de ellos de manera diferenciada. Se trata. de un juego desigual La modernidad-mundo pone a disposición de las colectividades un conjunto de referentes -algunos antiguos. deben conformarse con la "táctica". "Negociar". porque se vinculan con instituciones cuyas "estrategias" las impelen sobre el territorio"de los otros". 'subalterna" al hombre. o desterritorializadas: atraviesan la diversidad de los "lugares". México.OTRO TERRITORIO MODERNIDAD-MUNDO E IDENTIDAD hecho consumado. su acción no puede ser abarcadora. Otras. la etnicidad. es tomar en consideración la multiplicidad de los actores en competencia. resultantes de la mundialización de la cultura-. es decir. GrijaIbo. las Identidades se expresan en un campo de l~~ y conflictos en el que prevalecen las líneas de fuerza disenadas por la lógica de la máquina de la sociedad. Su afirmación se encuentra tensionada por diversas líneas de fuerza. la mujer.lejos de incentivar la igualdad de ias identidades. "radológícos" o de carácter -el negro es "inferior" al blanco. en el cual la elección es un derecho de todos. . las instancias que las construyen. otros recientes. delimitar simbólicamente un territorio.. Por ejemplo: las culturas populares en América Latina están atravesadas por las realidades nacionales y mundial. es localizada. Esto no significa que vivimos en un Estado "democrático". sin embargo. N. un "anacronísmo" ultrapasado por la 37 Garda Cendíní. 67 . Las Identidades son diferentes.. está surcada por una jerarquía. en Consumidores y ciwltuIanos. 66 globalización-. reafirma los ~eco~ceptos y la incapacidad de pensar críticamente. lo regional. en la elaboración de sus identidades colectivas. Algunas de ellas tienen una influencia mayor. 1995. la nación. clara e impiadosa. por lo tanto. Éste es el caso de las identidades nacionales. Cada una de ellas debe "negocíarr Iretcmo una idea de Néstor Garcia Candíní)" su existencia en el contexto de un terreno ya delimitado. Entre tanto. Traducir el panorama sociológico en términos políticos es engañoso. esto es.lo local. y desiguales porque 5Us~ces. ~ frutan de distintas . las identidades operan a partir de posidonamientosdistintos.. deben actuar sometidas a la presión constante de sus "oponentes". No se trata de quelas diferencias se fundan en sustratos ontológicos. Concretamente. La sociedad global.¿Negociad6n de la identidad en las clases popu~ lares?". El juego de las identidades tiene algo semejante. Este tipo de argumentación es inadecuada:. Cada grupo social.

de un análisis anterior. forjada :redentemente en el dominio de las ciencias socíaíes-iCeeo que tiene razón en sus críticas. G" Sociología da cormmiaipio= tevrill e ideologio. Los conceptos nunca son puros. COMUNICACiÓN Y IIASA· En la conclusión de su libro Cultura y sociedad. Entre tanto. Analíticamente. están marcados por la historicidad que se suma a su existencia categorial Por eso es importante la reflexión acerca de su génesis y su implicaciónes. no hay masas. 2 Sobre este aspecto. 297.. R. 19'73. Su prcposjcíén deriva. se aplica sobre todo. cuya exclusión de la sociedad industrial es manifiesta. El término cultura de masa es nuevo. y nos ayuda a entender ciertas cuestiones aún presentes en el debate contemporáneo. Permite aclarar un conjunto de significados implíd. es difícil concebir una sociedad en términos de masa. probablemente entre el final de la década del . existen apenas maneras de ver a las personas como mesas".ty Press. Raymond WilIiams hace la siguiente observación: 'Masa fue una palabra usada para sustituir multitud. imprecisa. p. Columbia Universi. evidentemente. queda la pregunta: ipor qué un conceplo lnconsisIente goza de una vida y una credibilidad tan largas? ¿Por razones exclusivamente ideológicas? ¿Debido a un equívoco teórico de aquellos que 10 usan? Pienso que no. al designar las clases peligrosas. De hecho.tos en su interior. Cullureand society.CULTURA.. aun cuando se parta de esta certeza. Williams expresa una reticencia compartida por varios intelectuales respecto de la idea de 'cultura de masas' -noción hfbrida. a las agiomeradones urbanas. en el siglo XIX. San Pablo. surge en los Estados Unidos. véase Cohn. Livraria Pioneira. 1983. Nacido en el campo político conservador. (691 . en el cual considera el modo en que el término está penetrado por mandatos ideológicos. En verdad. Nueva YOI'k. Traducción: Ada SoIari 1 WiIIiams.

COMUNICACiÓN y MASA treinta y la terminación de la Segunda Gu~~a Mundial.. prostitutas. . DueD Sloan and Peerce. antes de entender. 1990. Mendigos. Aubier. No obstante.Ammaz. pues la literatura especializada prestó poca atención al hecho. Miroirs dijornuznts: réfIexions sur 111 frnde en Fnmt:I!' i 111 fin du. F. A\Ul así. Este es el momento en el que se desarrollan las investigaciones sobre comunicación. veremos que la noción no es a~ utilizada'. 5 Véase De MoragasSpA. TIf!Ilrirs M 14 cormmiaIcióts. en los años setenta. con desdoblamiento político (elección de Roosevelt). M. etnocéntrica y 6 En la introducri6n de un compendio universitario. pubHcado ong. F. etc. 1984. La verdad es que los Estados Unidos conocen. por cierto.OTRO TERRITORIO CULTURA.táde:t" ontológicodel Seramericano. L. antes que otros paises.las palabrasson vitales y capciosas. The Free Press. J. t.. asunto debatido entre los americanos. a identificar equivocadamente "cultura de masa" y amerkanísmc'. Pujanza que llevará a muchos autores. Como acertadamente observa Louis Chevalier. TunstaD escribe.ea. P. Un trabajo esped6co sobre el tema en CIlesti6n es el de Susanna Barrows. en LazarsfeId.la criminalidad.. _ _ The RNenOde Press. La sociedad americana expresa un momento de radicalización de la modernidad. En la década del cuarenta. Nueva York. Esta visión. una sección referida a la multitud yel público. Véase The MediIl trreAmeriam. como en las cíudades-fábncas. serían sus atributos esenciales. O. circula un número cada vez mayor de personas. a. Pero. las denominaciones "comunicación de masa". en Dialéctica del iluminismo. 1955. grupos enteramente al margen dela civílizaci6n'.• S<ridogy. ese tipo de concepción prevalece entre algunos autores. y N _ M F. Tanto en las capitales (Londres o París). 70 7 Chevalieo-. A partir de la revolución industrial. es necesario retomar al pasado. americanos y extranjeros. SI consultamos un manual de sociología de la época.la "revoluci6n" tecnol6gica-conumicacional.~ p_~. l~ "O ret:ichismo:na m6sica e a regressáo da awH<ao". El pensamiento burgués los percibe como una amenaza. 1940. las ciudades europeas sufren un crecimiento sin precedentes. Cambridge.. Bernard Rosemberg. Nueva York. 7t "chula.. "'Jau Hot and Hybrid"'.. nombran objetos. Ahora bien. año 7. 0Jlumbiá Univenity Presa. y de las transformaciones políticas ocurridas durante el siglo XIX. en suma. componen esta "multitud". Mientras que los países más industrializados de Europa se encontraban movilizados por la guerra. {comps. que inten~ c. El hecho de que esos estudios florecieran en los Estados Unidos es sintomático.escuela de Chieago.mriftfut SaUsljrJrsdumg. 'Iambién la ignora Adorno en sus e~tos sobre música popular. W. sabemos que como. el panorama es otro. tiene necesidad de refutar el argumento -"América is responsible formass celture". 1981. desde la.. 1938. Ogbum y Nimkoff (1940). B. "'The Radio Simpbony".).. Gustavo GiIi. Hay. el stm-system. inmigrantes y obreros. X1Xe sikIe. "salvajes"... publicado en 1944. fruto de las investigaciones en eqwpo con Lazarsfeld (1933-1941)'. Paris... la poblicidad. que los mass-media revelarian el . Ogbum.omprender el impacto de los mensajes junto a las audienaas y el público'. El alcohnlismo. un foco permanente de disturbio. poes el concepto tiene un antecesor ilustre: la multitud. Nueva York..MIlss Culture: tire PopulaT Arls in.YWhite. así como sus implicadones en el dominio cultural. "medios masivos" y "cultura de masa" se tomaron de uso corriente. en los Estados Unidos el debate intelectual tenía como referencia otra realidad: los filmes de Hollywood. 4 En este períodoAdornoescribe"On Popular Music'" Yalgunasreseñas "American Jazz Music"'. publicadas en Studws in PhiIosophy and Social Scienas. pero también cuIturaIes (soap<>pe7Il.. 1m. la radio. No. esas clases peligrosas son vistas como integradas por "bárbaros"..naImenteen_Zeil. marginales. Digo probablemente. 1941..presenteen el debate.VéaseRosemberg. programas 3 de auditorio). un crftico despiadado de la "'masificadón'". el desorden. las enfermedades epidémicas. y Stanton. pero también revelan el estado de ánimo de aquellos que las emplean. aún inconsistente dentro de los estándares europeos o latinoamericanos. Batte1ona. la especificidad de esla sociedad de "masas". RiuIiD~. trabajadores.

no hay más fronteras contra la invasi6n de la mediocridad. por lo tanto. 73 "Este campo libre. esta lepra en las artes. Es necesario resignarse a los nuevos hábitos. distnbución igualitaria de 1". G. de "bienes ampliados"'. esta decadencia infalible que se llama el Abaratamiento. Considerada como un agrupamiento irracional. pp. Gustave Le Bon caracteriza la "era de las multitudes" como el momento del •ascenso de las clases popoIares a la vida poIitica E! peligro se toma entonces inminente. do tendrá. 1991. En una palabra. en ~ des Deux MonJes. las reivindicaciones de las asociaciones de trabajadores} los conflictos poíüícos. industriales y comer9 Saínte-Beuve. corrupdón general y profonda del gusto público'''. posee reglas especificas. de modas heteróclitas. ~ el asedio de esta nueva técnica. contra el trueque de influencia perjudicial entre el comprador y el comprado. Con nuestros modos electorales. Por eso. que hasta hoy era la honra de Francia. BrasiHense. atraviesa todo el debate cultural. Cada una tiene su lógica propia El universo artístico es autónomo. SIl& prospectos. una vez en la vida. en Culfurrze morlemidtuk: a l'trJ1J9f no século XIX. lo hizo presa del acoso de los espíritus. No se trata apenas de una ecuación polltico-ideológicall . zqué se hizo de él? Sin duda. Propia o impropiamente dicho. Los términos del rechazo son idéntiros: la invasión del mal gusto por Iamediocridad de las masas. a la invasión de la democracia literaria. atávico. De alú a hacer un folIetln. otra. industriales. 21~217_ 11 Sobre el foBetfn Y la fotograffa. por un bando tan numeroso. escribir e imprimir será un rasgo de distinción..OTRO TERRITORIO CULTURA.. a sus exigencias de participación política y ciudadana. su discurso. en todos los lugares.en RouilIé. sufragio universal. Pero esta concepción no se circunscribe al campo de la politica. la señal manifiesta de la decadencia civilizatoria. como vemos hoy. Diferentes formas del mal gusto. COMUNICACiÓN Y MASA prejuíciosa. la emergencia y la consolidación de esferas culturales distintas y antagónicas. 679-681. En gran parte. Una. "De la Iittérature industrielle". todo el mun. "Cultura e mercado". 72 . LA photographie enFmnce: textt!tlel rorwerses ·une tmtIrologW. "Expositions universeDes: photographes~. reclamado como justa propiedad. a las luchas de clase. DeIraux.1'ero es necesario que quede claro. formas. R. septiembre de 1839. su condidón de ser común y abierto a todos. 199J. Dos ejemplos: la condena de la novela-folletín por parte de los criticos literarios y la polémica acerca del estatuto artístico de la fotografía. Multitud se aplica. Durante el siglo XIX se dan. este campo estuvo siempreinfestado por bandos. En ella. vez menos. véase Qrtiz. Cito a Sainte-Beuve cuando. de escuelas vocingleras pasaron por alli. Macula. encarnaría la negación de los principios democrétícos y la hbertad humana. pp. de "bienes restringidos' (recurro a Bourdieu).pasan a ser vistas como una usurpación. pero nunca llegó aserinvadido. La esfera de bienes ampliados está regida por otros criterios. en 1839. Psirologia das multidOes. productos. explotado. su página. por lo tanto. como al advenimiento de todas lasotrasdemocracias. las preocupaciones estéticas deben adaptarse a las imposiciones técnicas. también. P. sólo hay un poso". E! tono es semejante entre los pintores Y críticos de arte. Paris. y modalidades de consagración de sus pares. guiado por la exacerbaci6n de los sentimientos.-A de. eííos le niegan a la fotografía cualquier cualidad estética. será autoJ:. 10 Péríer.. Ch. Cada 8 Le Bon. simulténeamente. más visas} más obstáculos a la entrada en la carrera de las artes. su celebración. tan disparatado y casi organizado. pues el siglo XIX europeo asiste. a la clase proletaria emergente. San Pablo. frente a las transformaciones del mercado editorial} hace un balance de la literatura francesa: H ' . no hay más límites. A. se desdobla en el plano político. 18161871. Las reivindicaciones obreras -reducción de la jornada de trabajo. en cada época. algunos gritan: 'Con la civilización penetra.

Expresa una concentración. la palabra multitud tiene un sentido totalmente diferente... Cuando. Entre tanto. se articula Inlimamente con el mercado. 'llmto el foIietln. Revista de Ocd- 7S . cit.. 1azos familiares. perono me interesa ahora su postura ideológica. por excelencia.. unagrupamlento de individuos adquiere caracteres nuevos.. de la gran prensa. LA rebelión de 1ss dente. En -. bien diferentes de los caracteres de cada uno de los individuos que lo componen.Ia contradicción arte versus mercado se encuentraya contenida en la problemática de la multitud. llenos de viajeros. más tarde. como la fotografía.roblema empieza a serlo casi de continuo: encontrar sítío . esto es. aun cuando es posible seña1ar aIgonas contínuídades. esta discusión se cías que los reúnen. llenos de huéspedes. del movimiento contestatario de las masas--.. Los hoteles. se supone que el surgimiento de una nueva denominación trae consigo otros elementos. cir<:unsIancias Y sólo en ésas. una característica: la visibilidad.. Se forma un almacolectiva. organizado por el 'Iamiment-Institute y la revista Daedalusu. Un comentario s1gnificativo sobreeste encuentro es el de Friedmann. Daniel BeII. pero es incapaz de generaruna "concíencía colectiva"'. El conflicto deriva. Madrid. ¿En qué difiere la multitud de la masa? Retomo a Gustave Le Bon. Desde el punto de vista psicológico."Culture pourlesmillionsr. 19'79. Lo que antes no solia ~. el imaginario conservador ve la calle como el lugar. París. intentan defender un territorio conquístado. ideología o 13 LeBon. 23-24. ~_. de la producción mecánica de imágenes -fotografía y. el agrupamiento se deshace. galvaniza las energías intelectuales de los participantes. La multitud posee un 'alma rolectiva" porque sus miembros actúan en conjunto. Los cafés. Los trenes. 1964. valores. está en cuestión el monopolio de la definición de qué es el "verdadero" arte.. 50. La multitud posee. sino focalizar su comprenst 'ón analilica. mIISIlS. actualizaen los EstadosUnidos. Ante el avance de la cultura de mercado.. Boetcn. Primero. el campo de la culturaerudita se encuentra tensionado. La polémica sobre cultura de masa y arte es la divisoria de aguas._ un con- juntode individuos independientemente de lasdrcunstan12 mdebate fue pubH<ado po<)acobI. p. por lo tanto. COMUNICACIÓN Y MASA ciales.. es la reedlcton. En él participaron. Leo LowenthaJ.. N. Segundo.. por lo tanto. James Beldwin" Arthur Schlesinger jr..'Para el sentido común. la multitud está compoesta de elementos heterogéneos. Las casas. nada los aproxima. posteriormente. J. llenas de bañistas. al mismo tiempo que las fuerzas industriales redefinen la relación de las técnicas con la cultura (surgimiento de una industria editorial. Cultuno Jo< Millions7. llenos de consumidores.... Los que participan de ella son desconocidos unos para los otros. tradición. de un movimiento interno de la sociedad. en 1959. Beacon Press.OTRO TERRITORIO CULTURA. Bemard BereIson. En este senüdo. 1956. sin duda transitoria. por cierto dentro de nuevos parámetros. Denoej. Las cóticas son reactivas. pp. 74 Subrayo algunos puntos de esta definición. De ahí su carácterde transitoriedad. op. de algo anterioJ: Es suficiente tomar como referencia el debate presidido por LazarsfeId. ningún vinculo sociaJ más profundo une a sus integrantes. cine-). la palabra multitud . en Ces meroeilJeux instruments. Una multitud es una aglomeración de personas en un determinado lugar: Esto lleva a Ortega y Gasset a iniciar La rebelión de las masas con una metáfora espada1: "Las ciudades están llenas de gentes. Las playas. entre otros intelectuales.. pero que muestra caracteres bien definidos"13. La personalidad consciente se desvanece y los elementos y las ideas de todas lasunidades se orientan en una dirección única. Elsiglo XIX 'inventa' al artista Jibre Yautónomo. Hannah Arendt. al contrario de la literatura y la pintura. lo que ocurre en verdad. G.. G. el agrupamiento. de la 'irracionalidad'. Una vez termina la excitación de las personas. un volumen localizado en un determinado espacio físico -durante el siglo XIX. llenas de inquilinos. 14 Ortega Y Gasset.

negada en tanto parte de la multitud. poco a poco. Él afirma: "Es necesario dejar de confundir la multitud con el público [. redimensionan la reladón de proximidad-distanda. los estudios de opinión pública se desplazan hacia una nueva dimensión: la comunicación. 'larde considera al público como el resultado de una evolud6n natural. Las particularidades de cada uno se encuentran anuladas por la coerción del todo. quizá sería más correcto decir ampliar. COMUNICACiÓN Y MASA creencia. En lassociedades animales inferiores. I rr . uno de los pioneros de la sociología americana. y colectivamente. desde el inicio del siglo. casi automática. H. de la misma forma en que se caracterizaba la reíadón entre "conductores" y"conducidos" en la multitud--el público seria "una especte de multitud menos ciega". donde nacen y se desarrollan esas especies de ríos sociales [.OTRO TERRITORIO CULTURA. y la difusión de productos en gran escala haciacreer que el acceso a la cultura se generalizaría. esencialmente producido por el contacto físico? Pero no todas las comunicaciones. para "todos los hombres". "La foule er le pubtic"". 1969. un gran interés por la cuestión 6. de espfritu a espíritu. que transmiten unos a los otros las sugestiones que están por encima. ni en la plaza pública. la relación social se toma más espiritual.. SociIl1 OrgunirAJitm. No es en las aglomeraciones.. Tercero. en L'opinion ella joule. París. contagio. Cooley.J. Glencoe. la multitud presupone la dilución de las individualidades. De forma distorsionada. tiene algo de animal. Un conjunto de hechos escapan a su alcance. en la cual los medios de comunicación redefinirían el propio sistema social Espacio y tiempo comenzaban a ser superados por el avance técnico..isora del mensaje y el receptor. leyendo el diario. Más allá de su visión excesiva- la 16 Véase Cooley C. 19(2). ron las corrientes de opiniones. de alma a alma.. pero los hombres que se autosugestionan. en breve. su ambición era construir una teoría general que comprendiese todos esos hechos. a fines del siglo. la multitud. En verdad. no existe ninguna mediacíén de la contienda.. En nuestras civilizaciones. o. no se ven y no se escuchan. Entre el gesto inicial del "conductor de multitudes" y su repetidón. en particular los de naturaleza política. En el comienzo esos campos se confunden. Considera que las sodedades estarían conociendo una "nueva época". 32 (edición original de 1898). en este sentido. una mediación intelectual entre la fuenteem. esta condición se cumple cada vez menos. encuentra así un medio para expresarse. este tipo de pensamiento prevaIeee en la explicación de una gama de fenómenos. Están sentados. En el fondo. en este caso el diario. 1956 (la. esos hombres no se tocan. el grado espiritual más avanzado de un mismo fenómeno. tienen necesidad de una aproximación de los cuerpos.. Sin embargo. la idea de opinión pública requiere una "cohesión mental" (expresión de la época) entre los individuos. Un autor como 'Dude llega incluso a rever. 76 El pasaje es sugestivo. la asociación consiste sobre todo en la agregación material A medida que subimos en los escalones del árbol de la vida. p. cada uno en su casa. Es extraño. diseminado por un "vasto territorio".. por los participantes de una aglomeración. lNo es ella un haz de contagios psíquicos. La individualidad. esto es. algunas de sus ideas. PUF. Propicia un comportamiento irracional y emocionaL A ella se aplicarfan enteramente las leyes de imiladón de Gabriel 'Iarde. Los medios de comunicación. ya no es necesario que los hombres se agrupen en un sitio determinado. algunos intelectuales ya habían percfbído ciertas insuficiencias. Ahora bien. El público es pensado en términos de sugestión. la problemática del público romienza a ser diferenciada del tema de la multitud.15• 15 Tarde. y dispersos en un vasto territorio. G. Por otro lado. pero sus caminos están definitivamente trazados. TheFree PIes&. Para actuar en aintonfa.J. mejor. edición. manifiesta. En los Estados Unidos. larde continúa aún preso de sus concepciones anteriores.. Entre tanto.

en lugar de personas. vecindario)..). Pero en el momento en que Cooley escribe. constituye un aspecto polémico.. Nueva York. La estera de la comunicación emerge así. la problemática adquiere otra dimensión. el modo en que los lectores son influidos por los diarios. Él dice: "Los objetos de interés de las masas atraen la atención de las personas hada fuera de sus culturas locales. 79 . es. Representa el pasajedesde una sociedad. En este sentido.no era necesario que existiera una ag10meración flsicade personas. No se trata de una interpretación ingenua. así como de las esferas de la vida cubiertas pornormas. en la cual el individuo es la unidad de acción. Es decir. diversos aulores se vuelcan hacia e! análisis de la dinámica de los medios y los comportamientos de "masa'.ación. Sin embargo. presupone una concepción de la sociedad. surgimiento del cine habtado en 1930). para que se manifestasen ciertos fenómenos. la transitoriedad de los agrupamientos.]. en la cual las relaciones sociales estaban contenidas en los grupos primarios (familia. hacia otro tipo de orgo78 estar desprovisto de atención. está defuútivamente superada. Podríamos decir: la comunicación profundiza las condiciones de desIocalización de las nización. en la cual los individuos son separados de sus comunidades de origen e insertos en un universo más amplio. en la cual las relaciones secundarlas (e! anonimato de las grandes ciudades) se toman preponderantes. si bien de manera insatisfactoria. En ella son engendrados valores. Bames &:Noble. Éstos denotan otro tipo de sociabilidad. Los criticos piensan que el individuo se desvanece en su interior -Adorno considera la cultura de masa como expresión de la "seudoindividualizadén" de los hombres-. Varios de los presupuestos anteriores se vuelven claramente insuficientes.OTRO TERRITORIO CULTURA. que traduce.. como un espacio de dísputa cultural y política.17. Herbert Blumer sintetiza cierta comprensión. La "cultura de masa" no es un espacio desarticulado. entre los objetos y las intenciones socialmente disporubles.los sociólogos la perciben como un vetúculo privilegiadode sodaJiz. p. "E1ementuy CoI1edive Grouping"'. 1902.. la corriente sociológica mayoritaria toma otra direcrlón. Los medios de romunicaci6n pasana actuar de forma antes desconocida. La "revolución comunjcecíonal" se restringe a las técnicas y los materiales escritos. Este es el contexto en el cual es acuñado el término "cultura de masa".242. Desde el ponto de vista metodológico. la dilución de la individualidad. Al contrario.. Sería dificil comprenderlos en el horizonte demarcado por los fenómenos de la multitud. AnOidlineofPrinciplesofSociology. No se trata apenas de comprender la naturaleza de las opiniones. principalmente la prensa. asociaciones religiosas. esa tendencia es aún limitada. La "cultura de masa' surge así como la expre17 Blumer. el cine industrial (estructuración de Hollywood. común y dominante en la literatura norteamericana. En las décadas del veinte Y e! treinta e! movimiento se acelera. Thrde ya habla presentido que. 1939. El último aspecto. cada uno actúa en función de su propia selección de los objetos. y sobre la base de impulsos que él mismo estimula. H. en verdad. Esto significa que el individuo en la masa. Posee implicaciones teóricas y metodológicas. COMUNICACiÓN Y MASA mente optimista-marcada por derto democratismonorteamericano-. Por eso. libremente. ideologías y creencias. Él no actúa en respuesta a sugestiones o a los estímulos excitantes de aquellos con quienes se relaciona. la masa puede serpercibida como constituida por individuos aislados y alienados [. en Park. actúa en respuestaal objeto que retiene su atención. A partir de la radio -que en los Estados Unidos se toma definitivamente"masiva" y comercialen 1928--. esos cambios. R. las historietas Yla publicidad. La otra condición. es importante comprender que nos encontramos ante nuevos argumentos. (comp. Él escoge. agudamente autoconsciente. reglamentos y expectativas. inorgánico.

.. "masa" se aproxima a "multitud". La solución hallada -admitamos. La negatividad anterior se trasmuta en positividad. Loshombres que consumen. en la medida en 20 Ortega YCesset. se encuentra a menudo en segundo plano.. Adamo. Es contra este tipo de comprensión que se rebelaron Adorno Herkheimer al elaborar el concepto de industria cultural '. inconsciente. cit. valorizadora del mercado) se ve obligada a enfrentar la contradicción entre ser "masa" o ser individuo.). La historia estaría. p. Francia. pero colectivamente forman parte de un conjunto homogéneo de consumidores. Pero creo que es posible entenderlas de otra manera. apartados unos de los otros.. incluso. Pero queda una duda: i. sobre todo en los Estados Unidos. Lo que caracteriza la 'cultura de masa' es su homogeneidad. J. disociada. pero también en Gran Bretaña. Anonimato y homogeneidad son sus atributos esenciales. Ahora. la concepción de Blumer cuando defi- cual-individuo o pequeño grupo-ocupaba un sitio.). forman parte de un universo cohesionado. el norte de Italia. "E1ementary CoDective Grouping"'. op. de pronto. El individuo. pp. en la aldea.1 texto de Blumer se orienta. Pero... tal vez el suyo. Parto de una observación inicial que.. queda claro cuánto nos distanciamos de la problemálira de la multitud. el lleno. marcada por un 'antes" y un •después". 24280 Hubo entonces.OTRO TERRITORIO CULTURA. a Ortega y Gasset: "La aglomeración. no era antes frecuente.. En ambas prevalecen las mismas disponibilidades. quizá por estar sobreentendida en la discusión. pero no como muchedumbre. Yexp1ican. La sustitución de palabras implira un cambio de señales. G. H. "A ind:Ostrla culb. por ejemplo. estaban confinados a territorios bien delimitados. de compromiso. "'masa" no es simplemente otro nombre para 'multitud'. aparecen bajo la especie de aglomeración.. Repartidos por el mundo en pequeños grupos.. (comp. Cito. los paises europeos del sur y el norte y Japón [. 198619 Blumer.. por lo tanto. individualmente. [que] son anónimos y homogéneos respecto del comportamiento de masa. ese hecho. distante. los'bombres conocían "su" lugar. en el barrio de la gran dudad. y nuestros ojos ven donde quiera muchedumbres":ll. en principio. T.. en el campo. dejando de lado este aspecto. utilizada ideológicamente como sinónimo de democracia.ll'al"'. en Cohn. hipnotizado por la efer- r. Enfatizan la especificidad del momento histórico. Puede 5eI. W. un período en el cual las "masas" no existían. San Pablo. en esa dirección. sino para retomar el hilo de mi argumentación. En este sentido. surgió un nuevo orden social.consistió en afirmar la conciliación de tendencias tan conflictivas. encuentra ahora un espacio de afirmación. Ésta es. son "todos parecidos". 81 . o solitarios. El texto de Edward Shills "La sociedad de masas y su cultura" es bastante representativo de esta forma de pensar Sus primeros párrafos dicen: "Después de la Primera Guerra Mundial. op. COMUNICACIÓN Y MASA si6n espontánea de las voluntades individuales. no porque carezca de importancia. Thmbién los sedologos pen:iben. cit. Cada la versión liberal (esto es. en la villa. En este sentido.] Losindividuos queintegran estasmuchedumbres preexistían. escogen los objetos dispuestos en el mercado. entre otros. Los primeros intentos de comprensión de la cultura y la sociedad de 'masa'. Las personas. Autores con perspectivas e inclinaciones teóricas antagónicas convergen en el mismo tipo de apreciación. 51-52. por lo visto divergente. en parte. ¿Por qué lo es ahora? [.19.se trata de un resquicio heredado del siglo XIX1 18 Véase Adorno. Ática. comparten todos algo en común. llevaban una vida. ne "sociedad de masa": "un agregado de individuos que están separados. Incluso ¿Una deuda permanente en reJarión con una idea pretérita? Las cosas pueden ser vistas de este modo -. precisamente. Esta nueva sociedad es una sociedad de masa. vescencia colectiva. que es un elemento pre1iminar de su existencia conceptual.

La ruptura de este orden plantea un problema: zcémo integrar las diferentes partes móviles de este conjunto.. 19'72. En las sociedades anteriores. ap. p. "A crise da cultura'". hacia los subgrupos. llamadas "tradicionales". pueden ser recordados. Su comprensión. dicen: la cultura 23 !bid. menos móviles. en la división del trabajo. toman el mundo "más" democrático. como los trabajadores. etc-.. los elementos capaces de soldar la sociedad "desarticulada". Loscdticosylosdefensoresdelasociedadde"masa"enfrentan la misma cuestión. como segmentadas. COMUNICACiÓN Y MASA que la masa de la población fue incorporada a la sociedad. Ella dice: iI existe una diferencia entre las primeras etapas de la sociedad Yla sociedad de masa. los homosexuales. Las ciases peHgrosas eran as( consideradas porqtIe se enronbaban al margen. Una primera lectura de ese cambio radical es de naturaleza ideológica. Fundamentalmente. Ortega y Gasset tiene." . La interpretación de Shills traduce una concepción en la cua1la antinomia inclusión/exclusión se reviste de une clara connotación política. las vías de escape están cerradas. en el cual la circulación es una exigencia de la modernidad y el individuo ya no se encuentra vinculado por lazos tradicionales? Este es el dilema de Durkheim cuando busca. 22 Arendt.. La integración de las "masas" se corresponde con el fin de su marginalización. E. como Hannah Arendt. predomina en los escritos y en la polarización del debate contemporáneo. Perdben las sociedades pasadas. que éstas ya no se contentan con la posición que ocupaban hasta entonces. siem- íd pre. p. I individuos podrían escapar hacia "más allá de la sociedad". H. o en la educación. En verdad. La sociedad de "masas" es vista como una ruptura de las fronteras. invaden los circulos dominantes. La integración causaría así. una parte sustancial de la población. 1. Inclusión/exclusión. similar a la de los frankfurtianos. el sofocam1ento de la índívídualídad".-loe o fuh4ro. 83 .. sepandas del ronjuntn de la oociedad.. en esaepunto.extendió sus fronteras.dad derivaba de _ exd"-.151. con relación a la situación del individuo. Su potencia1 de pe6groe. por cierto. A mi entender. "indebidamente". mbanización. hace mucho que los sociólogos describen el advenimiento de la sociedad moderna como el resultado de un conjunto de cambios -industrialización. Ambos califican el'antes" y el"después". Las fronteras. La mayoría de la población se encuentra más próxima del centro. jerarquizándolos según los patrones vigentes. El centro de la sociedad -las instituciones y los valores centrales que guían y legitiman esas instituciones. ~ Society ami its Cu1~. evidentemente. no tanto el aspecto ideológico. p. 82 al de la multitud. Pero incluso otros pensadores. nacía y permanecía. Espacio ampliado/espacio restringido. ve con desagrado la declinación del antiguo equilibrio espacial. las posibilidades de que el individuo subsistiese a sus presiones eran bien grandes"zz. en cuyo interior cada subgrupo viviría su vida. formación de un mercado interno. Los 21 Shills. los judíos.en el polo opuesto Perspectiva.exclU1 a. al expandirse.OTRO TERRITORIO CULTURA. es decir. migración del campo a la ciudad. con frecuencia la mayoría. dos elementos merecen ser explicados: la ruptura de las fronteras y la idea de integración. ciJ. ya que la sociedad incorporó a todos los estratos de la población"". La 'rebelión de las masas' significa. etc. sino la dimensión propiamente sociológica. 25224 m tema de lasintegraciones noscoloca. en Culturefor Millions?. refuerza mi argumentación. que 10 que estaba en las sociedades premodernas o en las fases anteriores de la sociedad moderna. una visión conservadora. en Eremo.. La misma estructura de la organización social favorecería esta separación de "mundos". La autora añade: "buena parte de la desesperación de los individuos sometidos a las condiciones de la sociedad de masas se debe al hecho de que hoy. Mientras que la sociedad propiamente dicha se restringía a determinadas clases de la población. San Pablo. las citas anteriores pueden leerse tomando en consideración.. En este caso. Entre tanto.

la homogeneidad deriva de un imperativo estructural. Para él. valores. no escapa de esta visión15. Desde la perspectiva esbozada. ¿qué es la nación si no un conjunto constituido por partes relativamente homogéneas? --almenos éste es el rasgo valorizado por la mayoria de los pensadores-.es respuesta en el plano nacional: propicia la mediación entre los individuos y el todo social Por eso la discusión acerca de la "cultura de masa" se encuentra comprometida por la temática nacional. Las so84 ciedades pasadas eran estamentales. es una consecuencia. Las sociedades modernas tuvieron. la idea de nación presupone la de homogeneidad cultural. Pero el hecho de que sean fabricados en serie. Es necesario entenderlo: no es el factor industrial el que califica como siendo'"de masa". Se trata de un axioma interno de la lógica del mercado y del proceso de difusión ampliada. Por cierto. en términos generales. necesitaban un vínculo que los asocie unos con los otros.OTRO TERRITORIO CULTURA. Incluso Gellner. que tiene el mérito de vincular la emergencia histórica de la industrialización con la formación de la sociedad nacional. y no a la inversa Se trata de una expresión de la sociedad industrial. Pero. Es el cimiento social a través del cual se realiza esta función integradora. o industrialmente. intenciones. Pero sabemos que la modernidad no es apenas industria. Las sodedades modernas se encuentran permanentemente en comunicación. una esfera racionalizada para la gestión de lo sagrado (pienso en Weber). otra vez. objetivamente.E. e inmediatamente distribuidos "para todos". y se organizaban a través de vasos no comunicantes. La publicidad sur25 VéaseGeIlner. Seg6n ellos. propuesta anteriormente. Separadas de las instituciones primarias de socialización. Sus productos son elaborados mecánicamente. sólo se actualiza cuando encuentra una entidad histórica adecuada para su realización. Esa es una exigencia anterior. los medios tienen el poder de conectar laspartes dispersas en el todo. ese aspecto refuerza la dimensión "homogeneizadcra". Sin embargo. en espacios separados. paradigmático. de nuevas condiciones: tecnología y mercado. Esbueno recordarlo: ninguna sociedad anterior conoció un tipo de institución semejante. No porque esto sea el resultado de una ideologfa nadonalista. Lo que los sociólogos describen. Los publlcistas norteamericanos perciben. también es nación. 85 . Su universalidad estaba contenida por la segmentación de las sociedadesagrarias. La serialización de los productos culturales implica un grado elevado de estandarización. los consumidores. los mase-media serian este factor unificador. Éstas también constituían. para ser absorbidos en escala ampliada. Tal vez la única comparación posible sea con las religiones universales. Elejemplo de los Estados Unidos es. que la complejidad del modo de vida urbano crea un vacío en la orientación de las personas. que generar sectores especializados de producción -las industrias culturales-. distintos. a pesar de sus intenciones universalistas era. Ahora bien. su fuerza de incorporación supera los obstáculos existentes. de la "masificación".. paraello. por lo tanto. en las "iglesias".cil. GeUner sabe que es el nacionalismo quien crea las naciones. esto es. debe ser necesariamente de "masa". en ellas. postulada para la integración del orden índustríal. lbr lo tanto. díterendadas. durante los afias veinte y treinta. como el industrialismo. Disfruta. COMUNICACiÓN Y MASA cumple un papel esencial. La "cultura de masa" no conoce estos impedimentos. poseer el mayor fadio de influencia posíbíe y ser interiorizada por la mayoría de la población. de la vida de aquellos que la utilizan. que refleja "una necesidad objetiva de homogeneización". y no la causa. además. en la coalla cultura es "fabricada" en esa proporción. Es consecuencia de las transformaciones ocurridas. La homogeneidad. masa y nación son caras de una misma moneda. atomizados en el mercado. En principio.op. serian las únicas instancias con capacidad de producir objetos. imposible que comprendiesen un gran sector de la población.

en la cual los productos de masa encarnan los "verdaderos" valores. No sólo en América Latina. en la cual la diversidad estaría. orgánica y. y espiritual. como respuesta a la demanda mercadológica y al imperativo de integración nacional. idealizaron la existencia de una nación homogénea. captarlos en tanto homogeneidad? Por cierto. el individuo. telenovela versus series extranjeras. un papel pedagógico en el proceso de construcción nacional. Z7 Véase Martín B.y las clases dominantes nunca tuvieron un proyecto realmente "republicano" para la integración de segmentos de todas las clases sociales. como la escuela. A sociedade gWbJd. seria simultáneamente consumidor y ciudadano. En rigor. Gustavo Gili. A. Medios de comunicación 1J cultura popuiDr. de la vida americana La educación de los individuos se llevaría a cabo a través del mercado. Es interesante el análisis de Stuart Ewen acerca de este período". La presencia de grupos étnicos diferenciados. que carece de una base propiamente cultural-Renan diría de un "espíritu colectivo"-. fusionan la diversidad existente en el seno de la unidad nacíonal.1976. ayudándolas a escoger los productos en el mercado. Pero ¿es convincente. que hoy nos sorprende. Monte Avila.para V~ezuela.. los científicos sociales y los políticos. siempre fue precaria y algunas veces inexistente.OTRO TERRITORIO CULTURA. Los filmes. inmigración europea: portugueses. Para la Argentina. También en América Latina. Los publicistas creían que ellos eran los "educadores" modernos. alemanes. esta cohesión se encuentra fraccíonadapor los intereses dispares de los grupos y las clases sociales. sólo demuestra una realidad antigua. la heterogeneidad de la población es evidentemente mayor -grupos indígenas. Como se decía en la época: "el consumo implica la homogeneización nacional". para que esto ocurriera. véase Ianní. inserto en el mercado. Comunicación y cultura de mIlSIlS. rito fJ7 . al consagrar valores y orientar la conducta.. italianos. de forma material. no. En este contexto de dispersión cultural y geográfica. Los temas se superponen.. si es posible. etc. música popular versus rock-and-roll). el radioteatro. Él muestra cómo los hombres de negocios elaboran una ideología. 86 dad del siglo XIX. Caracas.. S. 1987. una entidad político-administrativa. articulada al todo. en realidad. "cultura de masa" y nación se encuentran íntimamente ligados". Consumo y "cultura de masa" tendrían. Ese es el punto neurálgico. A. En América Latina. el Estado-nadón es.. Por otro lado. incluso en los países "centrales". los medios de comunicación actúan como factores preponderantes. Por eso. Buenos Aires. la modemi26 Ewen.. la polémica sobre el imperia1ismo cultural gira en lomo de la esfera de la producción. los individuos tenían que adecuarse al patrón social emergente. Ford. Barcelona. que en diversos lugares tuvo un papel clave en la constitución de la nedonelldad. De los mdir a l#s mediaciones. COMUNICACiÓN Y MASA ge así. p. sus paises nunca conoderon. el al. son elementos dinámicos en la elaboración de una cultura nacional-popular. Para no mencionar el resto del mundo. En verdad.. pero que habíamos imaginado como relegada en el tiempo. políticos y estéticos. posteriormente. y de la distribución. 42. f\:Jr otro lado. La producción en masa requería una educación de las "masas". los que guiarían a las personas. Pasquelí. O. La educación formal. J. el marcado COntraste 28 Sobre la dificultad de realizadón de los proyectos nacionales en !os países del "Tercer Mundo". medios de comunicación. Nueva York. Integración-masa-nación. sino también en África yen Asia. 19'76. al deificar la idea de integración. la música. 1985. Legase. españoles. la radionovela y. En este caso. Glptains of Consciousness: Advertising and tire Roots of Consu- merCulture. comunidades negras. la telenovela. el núcleo donde se erige la integridad del Ser nacional. en el fondo. op. en diversos paises. de una "cultura de masa" (cine nacional versus Hollywood.MLCraw-Hill. Entre tanto. armónicamente. excepto como frustración. donde el proyecto nacional no se realizó concretamente en sus ambiciones uruversalístas'". y yo diría que de manera más intrincada que en los Estados Unidos o en Europa las razones son fáciles de entender.

Cada uno de ellos los consume. Por cierto. de las legitimidades existentes. se encuentra aislado de las fascinantes atracciones de la modernidad. el universo cultural se ilumina en tanto distinciones sociales. automóvil. sino como emblemas. uno de los principales teóricos del marketing global. al volverlos baratos Yaccesibles. Entre tanto. radío. Actualmente. Multitud y masa. sino en sí mismo. a través de los nuevos vetúculos tecno- . En este sentido. se abre otro horizonte. también ajustadas a las jerarquías socialmente legitimadas. como de la"esfera de bienes ampliados" --el mercado. petróleo. No obstante. los utiliza. "tercera ola". 'Ial vez no deberíamos tomarlos como nociones o conceptos. COMUNICACiÓN Y MASA con las formaciones sociales anteriores quizás haya llevado a los sociólogos a sobredimensionar la capacidad integradora de las sociedades industriales. ÚI distincticm.. ningún lugat. El todo. es un resultado de los conflictos internos de su propio orden. se puede incluso cuestionar la premisa de la homogeneidad cultural desde un punto de vista más conceptual. los cambios económicos y el proceso de globalización. La distribución y el consumo de bienes se realiza así de forma diferenciada. redimensionan el plano de la discusión. las socie~des. "Aldea global". en los fenómenos de la multitud. "sociedad informática". París. al considerar el universo de las sociedades industriales. diferenciada y desigual. Lejos de ser visto como un espejo uníforrne. Rayrnond WJlliams tiene razón: de hecho. Los objetos vehiculizados socialmente. nos ofrece un buen ejemplo de ese tipo de anaíísís". en su libro La distinción. que prolelarizó las comunícadones.(filmes.generan una forma de articulación que ultrapasa las dimensiones hasta entonces conocidas. De forma súbita. las transformaciones ocurridas durante el siglo XIX se condensan. son metáforas que buscan comprender su especificidad. en función de sus posiciones en el seno de la secíedad. tienen razón en contraponer las sociedades agrarias a las industriales.Ia cristalización de un conjunto de preocupaciones que nacen con la modernidad. estuviese constituido por círculos. las "masas" no existen. vieron y probaron. Pierre Bourdieu. tanto provenientes de la esfera erudita (música clásica. . avión) y el crecimiento de los medios de comunicación (cine industrial. La sociedad es una totalidad articulada de partes diversas. en este caso. 1980. Ésta se puede realizar como conjunto diferendado. identificamos varios puntos que fraccionan la supuesta homogeneidad. nadie. P. Es como si.Hteratura). en los lugares más aislados del mundo y a las multitudes empobrecidas. ¿Cómo entenderlo? Una primera línea de razonamiento retoma el tema de la homogeneización y 10extiende a escala planetaria. "posmodernídad". pintura. tomando en consideración el "capital cultural" de los individuos y su condición de clase. están siempre en interacción con los grupos y las clases sociales. en 29 Bourdieu. no de forma comparativa. los transp<n1eS Y los viajes.OTRO TERRITORIO CULTURA. O acomodadas a su estructura jerárquica Por eso la manutención del orden requiere un gasto permanente de energía. es un representante de este pensamiento. Con la radicalización de la revolución industrial (industria qulmica. . historietas. Theodore Levitt. en el que las diferencias representan idiosincrasias. disputa. Minuit. puesto que no es necesario asociarlo al concepto de integración. Este autor no trabaja en ningún momento con la noción de "cultura de masa". La masa viene después¡ es el fruto de un pensamiento dirigido al siglo xx. televisión). Su texto "La g10balización de los mercados" describe la contemporaneidad del siguiente modo: "Una fuerza poderosa impulsa actualmente al mundo hada un futuro punto convergente. y esa fuerza es la tecnología. porque garantiza la reproducción. en cuyo interior cada uno determinaría un circuitoespecifiro. Casi todas las persanas en todos los lugares quieren todas las cosas que oyeron. En un primer momento. programas de televisión). Los avances tecnológicos. que denotan otro tipo de organización social y de sociabilidad. en contacto y en conflicto. de alguna manera..

el potencial homogeneizador de una eventual 'cultura global' es considerado como algo amenazador.cada vez más. tematiza la diferenciación y la segmentación de la sociedad. niveladora Mientras que la 'Tercera Ola' se caracteriza por una pluralidad de ofertas. por lo tanto.. a menudo cultivada sobre la base de un excesivo optimismo técnico-la aldea global de McLuhan es una reproducción del ideal de "comunidad" en el ámbito mundial-. una especie de metanaci6n. forzada a compartir su poder. Hoy está ocurriendo un cambio espantoso. En verdad. Un punto de vista distinto. . algunas ideas de30 Levitt. El mundo sería único. esta concepción no se limita a un único autor. pero su negatividad forma parte del reino de la realidad. los individuos habian recibido una educación de "masa" uniformadora. los servicios de información. 90 fendidas -a menudo heredadas del concepto de imperiaJJsmo. para luego traspasar sus fronteras. y articulando una visión más consistente de la historia Y de las transformaciones económicas y tecnológicas.. . Eso significa que durante la "Segunda Ola'. dirigidas a segmentos de consumo. Talvez por eso se encuentra tan difundido entre diversos autores. en primer lugar. COMUNICACiÓN Y MASA lógicos que impelen sus voluntades y deseos. los video-games. su homogeneidad No deja de ser una ironía el hecho de que muchos de los criticos de la "globalízecíén" de la cultura (por eso.acaban por afirmar un terreno común. Menciono. Está presente en toda la literatura empresarial referida a la 31 Toñler. Y esto nos conduce. Mejor estructurado. Con la emergencia de la 'Iercera Ola. por lo tanto. Viviríamos.znPablo. primero en el interior de algunos países. En nombre de la afirmación de los principios nacionales. 1991.OTRO TERRITORIO CULTURA. de una conciencia de "masa. La argumentación presentada se transformó en una especie de sentido común. así. al comienzo restringida a los mercados nacionales. TheThird Wave. el video casete. al planetizarse revelaría la uniformidad de las acciones. que imagina al mundo como un organismo vivo -para usar una expresión de Herder-. Es verdad que las diferencias ideol6gicas de las corrientes de pensamiento son claras.. y en él predominaría la alta tecnología y la producción masiva. Él ganaría libertad.p. 19t11. El individuo pasaría así. concreto. en verdad antagónico del anteríor. T.S. Pero la visión de un planeta homogéneo. El autor se refiere a los productos ofrecidos por la televisión por cable. Por cierto. Los consumidores. Sus gustos y dispom'bilidades estéticas expresan la unicidad de un "mundo sin fronteras".. prefiero hablar de mundíaüzedén) terminen compartiendo algunos de los presupuestos de la concepción que intentan refutar. la comunicación de masa se ve.io de mercados". es ciertamente más sólido que la visión homogeneizadora. 158... en cuyo interior estamos todos integrados. En varios frentes. de los divulgadores científicos a los posmodemos. "A globalizal. en A inuJginsJ9io do 17JllthtinK. p. Existe. comienza a ser superada por lo que llamo mass-media desmasíscedos?'. una tendencia uniformadora de los productos y de los comportamientos. se comportan así de manera idéntica. lejos de expandirse. traduce una estructura homogénea del mercado y de las preferencias individua1es. A. ese potencial no posee las cualidades apreciadas por los ideólogos del mercado. de uniformidad del planeta. a una elección desmasificada de lo que realmente 'le' interesa. a Alvin Toffler: 'Durante la Segunda Ola. al participar de un mercado globalizado de ofertas. etc.hacia un puntocomún globaL alhOnt'W'neizar de esa forma los mercados en todos los lugares" . Nueva York. Atlas. es en el fondo tan equívoca como la unicidad postulada en el plano nacional Presupone que las sociedades de "masas" se desarrollaron. 40. una etapa de dilución de las diferencias. La estandarización de los productos. la comunicación de masa se tomó cada vez más poderosa. súbitamente. No obstante. Bantam Boob. El hecho de encontrar en "todos los lugares" los mismos objetos. .

The Universl. Como dice uno de esos especialistas: "La segundarevoluciónindustrial [la Tercera Ola de Toffler] modifica el énfasis de lasmercancías y los mensajes producidos en masa. Me refiero a los autores pertenecientes a la tradición del pensamiento crítico -sea marxista o no-.F. printavera de 1986. Las 'nuevas' tecnologías serían de otra naturaleza.). The PolitiadEccmomyoflnformation. Bveryday Li/e". Para un trabajo especifico sobre el área de comunicación. The End of (J. S. televisión. Harvey. (comps. por ejemplo. No. Cambridge. gogers. unilateral. Máquinas. reedita una ideología seudodemocrática contenida en las primeras explicaciones acerca de la sociedad de "masa". Ellas favorecerían la descentralización de la producción. 1988. y Balle. Para muchos autores. vehicu1izarian para una gran audiencia los mismos mensajes. TIre Condition of PostmDdemity. las promesas de realización del ser humano. algunos individuos utilizando pocos canales de comunicación. TheMediaRevolution in Anreric4 tmd in Western E.~ Norwood. San Pablo. E. Thmbién ellos intentan comprender las transformaciones ocumdes". limite. Este último aspecto representa una especie de revancha del individuo frente a la ccmunícecíón unidimensional. en el fondo. Al paso de los mase-media para los medios electrónicos se rorresponde una superación del monolitismo (de las ideas.J. de las producción y de los contenidos) por la diversidad.). En ellas. Madison. Los teóricos y ejecutivos de las grandes firmas trasnacionales consideran el mercado mundial como un conjunto de segmentos. lo cual enfatiza la diversificación. En ese contexto. y Vny. "The Strategic Role oi Intemational Marketing". MadUon. K YWebster.. No pretendo examinar las impJicaciones ideológicas de la perspectiva esbozada. 1991. 35 véase Lash. D. eran la clave de la primera revoluctón industriaI para la redüccíén de los costos. BlackweIl. en el 32 Véase. Los medios interactivos contienen. en flaruard 8usiJvss Review. Existe entonces. Cambridge. prensason vistas como de "masa". "Prcm Mass-Media Revolution to Electronk Revolution"". véase Robins. Univer5ity of Wisconsin Press.• "CybemeticC. M. una correlación inmediata entre el tipo de reenologia empleado y la forma de organización de la cultura. 93 . la interacción entre el emisor y el receptor. Porter. M. 1987.34. El problema de la gestión moderna consistiria en combinar el descentramiento de la economía mundial y la oferta de productos adecuados al gusto de cada uno.. mecánica. El mercado de "masa" cedería entonces su lugar a los segmentos diversificados. producción masiva. L. J. Mundo sem fronleirru. existiría una ruptura entre las "nuevas" y las "viejas" tecnologías'". 33 Véase. Anoto una última corriente teórica en la cual se desdobla la problemática de la segmentación. TechnoIogy. en cuyo interior diseminan sus productos. La estandarización de los productos sería cosa del pasado. Makron Books. en Mosco. K. Nos encontramos nuevamente en una encrucijada. La problemática de la 'fragmentación' está íntimamente asociada al tema de la tecnología y la información. (comps. yWasko. La estandarización de la línea de montaje fue relajada por el control de la producción computaríeada. el hecho de que un conjunto de técnicas recientes estén basadas en la informática lleva. Harvard University Prees.Ab1ex Publishing Corporatioo. Ohmae. la diversificación de mensajes. Jnfonnation. V.OTRO TERRITORIO CULTURA. 1990. y los productos de 'masa' a los objetos 'personalizados". COMUNICACiÓN Y MASA globalización". 1990. la vieja 'cultura de masa" está condenada a la declinación. Me interesa más focaJiz. La clave de la segunda revolución industrial es la química y la electrónica. a una modtñcacíón radical del tejido social De este modo. Estas últimas -cíne. Nueva Jersey. F. lo que permite en una sociedad afluente la eficiencia en la diversidad".pUatism.. Hay otro 'antes" y otro 'después". 1987.goniud 0q>ibWmn. Wisconsin. 2. Un contenido estandarizado alcanzarla al público como un todo. Vol 3. Pueden ser destacadas varias dí34 De Sola Pool. necesariamente. en Tedmologies without Bouruimies: on Telaxmmutnialtion on Glo&al Age.ty of Wisconsin Press.ar su aspecto específicamente sociológico..

una cierta tentación determinista por parte de varios autores. me pregunto ¿cómo podria desaparecer algo que nunca existi6? En verdad. Una cultura integrada ver. las ciudades modernas (con sus centros bien definidos).. restructuraci6n del espacio urbano. la fábrica como unidad de producción. En el estudio de las socíedades contemporáneas. y cada una de ellas se adapta a una configuración culIural especifica. homogenización del mercado. advenimiento de nuevas tecnologías. entonces. Apenas quiero recordar que. contrastan con una fase en la que habían prevalecido: el peso numérico y político de la clase obrera. M. un espacio en el cual los individuos se mueven en función de sus voluntades y conciencias personales. por lo tanto. Plexíbílídad significa otra forma de organización social. 95 . producción en masa. en su conjunto. La elección del término "'fordista" para calificar un periodo histórico no es fortuita. "Ihe End of Mass Culture". un sistema financiero nacional e internacional. ninguno de esos calificativos se limita al nivel económico. la administración y el espado. producción segmentada. desregulaci6n del mercado mundial. a MatteJart. Para el pensamiento crítico.36.. un modo de vida. respecto de la problemática que enfrentamos. ticalmente. 1991. a menudo poco explicados en el debate. en Naremore. el mercado regulado por el Estado. J. el mundo no está compuesto por partes inconexas o por consumidores "sueltos" en el mercado. Exisle. Cito. A. peso de las trasnacionales en las economías nacionales. 'cultura de masa". lA Communialticm monde. la importancia del Estado-naci6n. Paris. sino que contrapone. y Brantlíeger. consolidaci6n de un sistema financiero global. No quiero trasmitir al lector la impresión de que los diagn6slicos mencionados son similares. por su parte. Significa: control centralizado. segmentación-. El pensamiento crítico no sólo difiere. COMUNICACiÓN Y MASA mensiones: crecimiento de los servicios. el capitalismo flexible se abre a otras dimensiones-posmodemidad.)_tyandM= CulMe. Entre tanto. reformulación de las plantas industriales. una homología entre el 'modo de producci6n" y su "'super-estructura" ideol6gica. como las trasnacionales. Su ocaso es simultáneo y complementario con el ocaso del modernismo. diversidad de los productos. Hay. La Découverte. diversificaci6n cultural. producida en línea de montaje. representa el primer momento. a una visión atomizada de la sociedad. en primer lugar. Aclaro mi posición. la supuesta superaci60 de la 'cultura de masa" sobreentiende una serie de argumentos. uniformizaci6n y homogeneizaci6n de los productos. etc. superado por las condiciones de la posmodemidad. De forma consecuente. algunas de ellas. Seria insensato subestimar las consecuencias de las transformaciones tecnológicas y económicas sobre el universo cultural Esimposible entenderlo sin tomarlas en consideración. deslocalizaci6n del trabajo. flexibilidad quiere decir: descentralización del trabajo. debe haber un lugar destacado para una economía política de los medios de comunicación y de las instituciones que los utilizan37• A fin de cuentas. cada uno de ellos expresa una forma cultural sui generis. señalan un cambio estructural de la sociedad. La quiebra de la "cultura de masa" se deriva de los cambios en marcha Perovolviendo a Raymond WJ. y ése es el punto que nos interesa díreetamente. En contrapartida. Fordismo implica modernismo.P. Seria incorrecto. 1991. Por eso. relativa declinaci6n del papel del Estado-nación. No es mi intenci6n profundizar en cada uno de esos aspectos. entre ellos. La historia puede ser. tienen un papel pre36 Véase Denning. Afirmarlo contrario nos conducirla a una visión cultorista de los fenómenos sociales.Il:iams. Evidentemente. indiana University Press. las "viejas" tecnologías.. distribuida en 'masa" para los diferentes estratos y clases sociales. dividida en dos etapas. En suma: estamos viviendo la transici6n de un capitalismo de tipo "fordísta" a otro más flexible. 37 Muchos autores trabajan con seriedad desde esta pe:tspectiva. etc. hay una convergencia de puntos de vista. del adve94 nimiento de un capitalismo flexible deriva el fin de toda y cualquier "cultura de masa.1lIoomington. (romps.OTRO TERRITORIO CULTURA.

no son varia~les. p. Un filme de autor (Wun Wenders. víscontí) utiliza. el cine. la televisión por cable. que buscan vincular sus realizaciones. 'Iengo la impresión de que laliteratura especi. Pero su audiencia es planetaria. Pero no por eso su influencia es masiva ~ verdad. Buñuel. Junto con las revistas de rock. Su importancia reside en el hecho de que generan un espacio de legitimidad de una cultura internacional-popular. "Introdudion: SixArtisticCultures"'. al contraponer las "viejas" a las "nuevas" tecnologías. el tamaño del públlco. Aplicados fuera de contexto. Esta literatura las presenta como si. Entre tanto. op. De capital intensivo. El pasaje de las 'viejas" a las "nuevas" tecnologías. pero SI que circulan en un estrato juvenil que trasciende las fronteras nacionales. pero su alcance es Ilmitado y se restringe al horizonte de la vida local. Es esa certeza dualista la que permite a ciertos autores pasar del plano tecnológico a la dimensión cultural. Su utilización debe tomar en consideración un cálculo mucho más complejo: la naturaleza de las audiencias. las expectativas de lucro.38. no podemos olvidar. los términos inducen al error. de hecho. y la supervisión de la producd6n era reaJizada por ejecutivos y comisiones de dtrección.OTRO TERRITORIO CULTURA. a menudo. Surgen así afirmaciones del tipo: la televisión por cable es más "democrática" que la televisión hertziana.a1izada. y Brantlinger. . se vislumbran como polos enteramente excluyentes. del "fordísmo" al capitalismo"desorganizado". 38 Naremore.}. Su propia naturaleza desvalorizaba la 'originalidad' y la 'fndívídualídad'.directamente dependientes de los medios de comurncaa6n. Los programas de la MTV son vehiculizados por una "nueva" tecnología. es poco convincente. a una esfera de bienes restringidos -el arte-. cit. Dicen los autores: "De hecho. Sería equivoco imaginar un mundo "más". era en general racionalizado por losproductores comosi fuese mucho más tmadiversi6n que propiamente arte. al acaso. las estrategias de los productores culturales. los programas de la MIV no sólo alimentan ~ mercado de dimensiones mundiales.P. plural en función de características predominantemente técnicas. COMUNICACiÓN Y MASA ponderante en la elaboración de las ideologías de la sociedad global. 97 . no conduce al mismo tipo de configuración de la esfera cultural. el arte de masa fue producido por un sistema fordísta. o "menos". Se trata de una estrategia de los autores. y se nos da. Cernraíízacíotvdescentealízaoón. Se mezclan niveles distintos de interpretación. sino que determinan los gustos y los juicios estéticos de ~ . integrado verticalmente. En verdad. tanto de sus cualidades como de sus desventajas. designados para alcanzar el mayor número posible de clases Y fracciones de clases. en Modernity end Mw Culture. Resnais. la ecuación: fordismo = línea de montaje == estandarización = "cultura de masa". escritos para las escuelas de comuoícacíon. el cuntenido de los mensajes y las formas de producción. su difusión no es una cuestión meramente técnica. articulado a una compleja división del trabajo. la música. la "vieja" tecnología. Presupone que las industrias culturales habían. exagera en la adjetivación. También las televisiones comurntarias utilizan la tecnología de la MTV. operado como las grandes fábricas textiles o automovilfsticas.. en parte al mercado cinematográfico y en parte. al menos en el pasado. Esto no sig: nifica que "todos" se interesen por esos pr~gramas. homogeneidad/diversidad. Oto.. uno de los manuales recientes. El argumento enunciado de esta forma~ postula una relación reduodorusta. rigidez/flexibilidad. en vinilo o en. estuviésemos ante universos antitéticos. como medio de expresión. y sus productos estandarizados. 13. que existen mediaciones entre el nivel tecnol6gico-econónnco y el mundo de la cultura. Asimismo. a mediados de siglo. la ilusión de que los problemas concretos pueden ser resueltos como realidades técnicas. la ~versión financiera. las técnicas descentralizadas son menos "coercitivas" que las centralizadoras.. condicionándola inmediatamente a la base material de la sociedad. Esto nos lleva a una serie de malos entendidos.conj~~to de "jóvenes".

En rigo~ la industria cultural nunca operó de manera "Iordísta". de ninguna manera. no existe ninguna jerarquía centraüzadora". el patrón de una determinada vestimenta en el mercado. las cosas cambian de figura. En verdad. cíón. de un lado. TIre CÚlssícal Hollywood Cinema: Film. las filmaciones. es centralizado en los años veinte. no obstante. Columbia Uníversíty Press 1985. infundada. Los términos son utilizados como equivalentes. ni siquiera en los tiempos pretéritos de las "viejas" tecnologías o del "fordismo". si dejamos de lado el contrapunto con la esfera artística. el aura del objeto único. hay una alternancia de "modos de producción" (formas de fabricar un filme) que se diferencian unos de otros -por ejemplo. Todo es una cuestión de grado. los modelos considerados "únicos". Incluso la llamada "alta costura". Ellos no pretenden vender sus productos a todas las personas del planeta. Pienso en la telenovela. a la rigidez de una organización automovilística tradicional. Su fabricación difícilmente puede ser descrita en términos de centralización. Al invadir los negocios sofisticados. en Ortiz. J. no poseen más el valor que insisten en alardear. el al. a partir de las innovaciones tecnológicas (sonido y color) y de la sofisticación del lenguaje cinematográfico. la homogeneidad.. Es probable que la polarización entre arte y cultura de "masan haya contribuido a esto. La estandarización es una exigencia del mercado. la repetición. 1989. Los talleres e industrias culturales participan.. rigidez o línea de montaje.: hisfórill e produ(iío. al transformarse en ptit aporter. COMUNICACIÓN' Y MASA (Es sintomático el hecho de que las frases son conjugadas en pasado). que trabajan de forma separada pero en sincronía. "obras de arte" de modistos talentosos. R Y Ramos. hay un malentendido a lo largo de toda esta ~sión. en la mejor de las hipótesis. Estandarización significa ~ ~rmato ad~o a la multiplicación industrial Los publicístas Y los ejecutivos del marketing global conocen esto perfectamente. La presencia de un mayor número de productos llP elimina sus características anteriores. el mercado nunca fue de "masa". necesariamente. 40 Véase Steíger. Una parte considerable del debate cultural tiende a contraponer. "flexible". Su producción no obedece. J. Reducir Ho~~ood a una línea de montaje es utilizar una figura retortea. En este sentido. uno de los productos más seriaJizados del mercado de imágenes. Pero podemos encontrar otros ejemplos. En primer lugar. 96 ' aumenta la complejidad de la división del trabajo. M O.áo indusbial e cultural da telenovela". MA fabrica¡. de la misma naturaleza productiva. Incluso Adorno reconocía el carácter artesanal de la confección de la música popolar. Sty1e and Molle o/ Production ro 1960. la actuación de los artistas Yla edición electrónica. a una estrategia propiamente de "masa". en los cuales la dimensión industrial es más acentuada.. nuevamente. Sin embargo. Al contrario. percibiría de inmediato. les interesa conquistar segmentos mundíalízados de consumo. pero no debemos reducirlo a una dimensión cuantitativa. 99 . Nueva York. madecuada para describir el funcionamiento de la industria cinematográfica. la multiplicación de artefactos. no escapa a este destino. si un sociólogo del trabajo se dedicase a comprenderla. que se trata de un modelo. una ~onfusi6n entre estandarización y masifica. realizadas por varios directores. son productos tan estandarizados como las series norteamericanas. una variable dependencia del público-objetivo. 39 Véase Ortiz.OTRO TERRITORIO CULTURA. del otro. los capítulos que siguen. La suposición es. San Pablo. y. pero nada la articula. se transforma en la década del cincuenta-o En segundo lugar. La griffe no es nada más que una marca. Brasiliense. de ese modo. la creatividad la originalidad. ropa Benetton. Es verdad que actualmente es más diversificado. Entre la idea original del escritor. Lo mismo puede decirse de los filmes de Hollywood. se toma flexible a partir de 1930 y. perfumes Díor. R el al. Carteras Cuccí. Telenovel. a lo largo de todo el siglo xx. las telenovelas brasileñas o los filmes de Hollywood. Los minuciosos estudios a nuestra disposición refutan ese tipo de apredaoón".

En rigor. es una invención que conjuga influencias diversas: una forma ~o-­ lletinesca de contar una historia. por lo tanto. En su ámbito. y comparten. COMUNICACIÓN Y MASA Dicho de otro modo. del gusto feme~o . y se desdobla en la marcha de la modernidadmundo. diferencia y estandartzaoón convrven S1ocrónicamente.en Popular Music. R. En él. Multitud. De ~. El consumo se funda hoy en la 'inutilidad". Por eso. modela la personalidad de los hombres.octubrede 1990. en escala mundializada. Desde el inicio. 4:2 Véase Peterson. masa. la religión y las naciones. Lo mismo puede ser dicho respecto de 101 . Buena parte del debate acerca del "fin" del arte puede leerse desde esta perspectiva. eran adquiridos de acuerdo con sus características objetivas. El rock-and-roll surge en los años cincuenta. comercial y dramatúrgíca. Mandreke. el rack connota las maneras de ser de un determinado grupo de edad. sería insensato decir que el arte desaparece en el contexto de la posmodernjdad. Nuevas fuerzas sociales le hacen competencia El espacio del mercado y del consumo se tornan así lugares en los cuales se engendran. Debemos recuperarla y situarla en el nivel mundial. Las revistas de historieta también requieren una especialización del público. Estos servían algo. apenas ocurre la declinación de su legitimidad. Y simbolizan comporta" mientos y distinciones sociales. la segmentación no es fruto de la "Iercera Ola" o de la "posmederrudad". que. R. Al atravesar los países. una instancia de socialización. se materializan las fuerzas socialmente hegemónicas. Mickey. patrones de cultura. Homog~nversus fragmentación. lo que importaba no eran las masas sino el mercado. se consolidó como una instancia fundamental de producción de sentido. quizá llegó el momento de abdicar del segundo. sin embargo. La importancia de los medios de comunicación 1\0 deriva. y las articulan en un mismo proceso. que ya no se restringe a un N 41 Lo mismo sucede con la sazp-oper& ABen.del hecho de ser de "masa". En este aspecto. La esfera erudita ya no posee la autoridad que disfrutaba anteriormente. al desplazar los principios de la esfera del gran arte y de las culturas populares. frenético". el interés de las firmas patrocinadoras (CoIgate-Palmolive. 1985. 100 véase espacio de intercambio. cumplida durante un momento de la mod~d. los individuos construyeo sus identidades. En ellos. se ~ a una au~cia específica: las amas de casa.dos ~idone~: el m~ cado. En la discusión sobre la "cultura de masas". quedó en un segundo plano. 9/1. La radionovela. Superman. modos de ser.como resultado de las transformaciones de la industria cultural norteamericana y como una expresión musical vinculada N 42. el interés de las ~_ de jabón'" en producirlas y djfundirlas en escala contínental El melodrama radiofó~ es una estrategia d~ exglotación.se dirigen a los adolescentes y los niños. Su influencia es planetaria. genera una ética específica. la emergencia de la radio. El consumo se revela así como una ínstítucíéa formadora de valores y orientadora de la conducta. Debemos perdbirlosoomo intrínsecos de la modernidad que se tornó mundo. El primer término de esa secuenda cayó en desuso. vol. lo nuevo de este siglo XXI es que el mercado se mundíalízé. Quizá tengamos que focalizar algo que subyace en las . En rigor. No creo que el debate deba ser conducido en esa dirección. Univemty al North Carolina Presa. en América Latina. El mecanismo se repite en la música popular. comparten expectativas de vida. ronsunw. implicaba una apropiación utilitaria de los objetos.OTRO TERRITORIO CULTURA. Esta función. Pato Donald. Los primeros escritos sobre las sociedades de "masa" subrayaban esa dimensión socializadora. Sus héroes -Batman. Adorno y Horkheimer tenían razón. Fantomas. Tio Patilludo. conectan las partes dispersas en la sociedad global. Aliado de la familia. Los objetivos son portadores de un valor 'saaó' (diría Durlcheim). ~y 19557 ExpIaining the Advent of Rock Mu· sic". El mercado es. el emblema de los tiempos actuales es el consumo. Spetiling of SalpOpem Carolina del Norte. estrechamente a un mercado emergente: los NjÓvenes "Rebelde". Gessy-Lever). Varios ejemplos demuestran esto.

la esfera de la política constituye una especie de subsistema de la sociedad. En su interior se realizan y confrontan las ideologlas y los programas partidarios. Poco importa. planteando los problemas a mediano y largo plazo. [ 103) 102 . NI que fueron superadas por la flexibilidad de las tecno1oglas y la segmentación del mercado. En este sentido. la política constituye una esfera especializada Su autonomía puede ser descrita corno el resultado de un largo proceso de racionalización. No me parece conveniente pensarla en tanto ~ma­ sificaei6n". En este caso. así como las Instituciones y los intereses que las sostienen. que los objetivos propuestos o los métodos empleados sean más o menos adecuados. los que "hacen política" hablan de estrategia: un cálculo. la existencia de un horno politicus. DIGRESiÓN: CULTURA. para hablar en términos weberianos. haciendo inteligibles las acciones de los individuos que actúan en él. Allí se encuentran. simplemente. Por eso. que "masa" ya no es una buena categona para pensar. en la realización de un objetivo dado. una tentativa de maximizar las acciones. en nuestra discusión. sin embargo. por lo tanto. CIUDADANIA y POLITICA" Inicio mi reflexión con una pregunta: zqué entender por política? Sin la pretensión de dar una respuesta definitiva. que la estrategia se vincula con una cierta capacidad de la mente de desprenderse de la realidad inmediata. parafrasean~o a Lévi-Strauss. las intensiones y los proyectos de los miembros de una comunidad. con reglas y funcionamiento propios. entend~ que. Fstandarización Y diversificación no ~n ~ver­ sos excluyentes.OTRO TERRITORIO la cultura. los contornos físicos de la actuación de los agentes. estados. ~do­ narlas no significa.su vali~ez ~ agotó debido al debilitamiento de la SOCIedad mdustrial. El cálculo • Traducción: Ada Solari. El objetivo de la cienda política (sea alcanzado o no) es. movimientos sociales. Se puede decir que el "hacer política" se arraiga en determinados lugares: sindicatos. cultura y com~caCl6n de "masa" son nociones de poco provecho analítico. partidos. Subrayo apenas. justamente. En las sociedades contemporáneas. pragmáticamente. el de revelar la lógica de este espacio. claramente determinadas 00 que no significa que no pueda equivocarse). creo que es posible comprenderla como un tipo de actividad que se desarrolla en el ámbito de un dominio específico. Vunos que ese tipo de explicación es insuficiente. que se comporta de acuerdo con metas estrictamente racionales. Yodiría. Se supone.

lodo pals debe (o m~or. conflictos sindicales.~. dispares y antagónicas. hay una gama de especializaciones. Digo ecto en elsenñdo sartreano. Evidentemente. Las concepciones que sostienen son.o P'?Y movimiento social.dejar en claro mi pensamiento. de su identidad. esto es. La política.. también entre el liderazgo de un toria particular. por lo tanto. con el subdesarrolloy las i~~. Los polfticos poseen. cuya duración se agota cuando las reivindicaciones obtienen respuesta. Cadapaís idealizaba sus metas en el contextode su rus104 . confundía con la lucha por la autenticidad. . y varlan desde e! cinismo abierto hasta los ideales democráticos. intereses y de su capacidad de persuasión económica y mílitar.. cabe la pregunta: <cuáles e!1ugar de la po1ftica? ¿Lacentralidad de! poder se concentra aún en e!interior de las naciones o se desplaza bada fuera de ellas? . desequilibrio económico. deberla) te~er ~ programa nacional". en función de SU!. ese es el terreno en el cual florece. una filosofía suficientementecomprensivacomo para abar. su configucación idealizada contrastaba con el presente. Debe ~pelir con otras instancias Y enfrentar las contradicoones mternas del propio proceso de g1óbalización. era algo inacabado. Una propuesta programática no es un 'proyecto'. de un con¡unto de relaciones socialesque se estructuran en e! nivel planetario. Fundamentalmente. no posee fuerza utópica. disputas partidarias. CIUDADANIA Y.POLlTICA requiere. la polftica posee una pecoliaridad: se reali- za en el seno del Estado-nación. por lo tanto. una identidad. Es concreta. El Estado-nactón perdió e! monopolio de conferir sentido a las acciones colectivas. de manera prosaica. No utilizo el término en el sentido negativo. Por buena que sea su ~lención. Sólo lo empleo para designar la presencia de estratos dedicados a un determinado tipo de actividad. Incluso las incursionesque sobrepasan sus fronteras confirman su centralidad. Lacoherenciaentrela acd6n idealizaday los valores está garantizada por cierta ética. la existencia de un grupo de personas capaces de llevarlo a cabo. Sin embargo. caro e! cor~ y la mente de los hombres. actúa (al menos en teorla) de forma independiente de los otros. ¿Qué sucede a partir de la g1obalización? En los paises delllaroado "Thrcer Mundo'. como se hacia antes es mezclar I~ tantos. -. prioritariamente. La nación se SItuaba.. El Estado-nactón es por cierto uno de los actores importantes de este "nuevo ~en mundiar Pero hablar de proyecto. Las transformaciones de! ooncepto de espacio tienen imp/icaciones en la propia esfera de la poIftica. como la religión. ne- cesita especialistas: se realiza a través de una "minoría actuante". por cierto. los objetivos propuestos están influidos por las ideologias y las idiosincrasias pecsonales. y los 'intelectuales orgáníros" de un partido. su conducta está gobernadapor esas concepciones. entonces. a pesar de las diferencias. hasta mediado Pero es posible radícalizar aún mas la argumentación. ' planteados en su interior. No obstante. como ya afirmé anteriorlOS de siglo. distribución de la renta. Hay que comprender esto. la construcción nacional era considerada una utopía. no estoy sugiriendo una posible crlllca a las prácticas antidemocráñcas. No me interesa discutir el fin' del Estado-nación. a través del cual racionaliza su ínsercíén en el concierto de las naciones.son problemas planteados en su horizonte. Es el caso de las relacionesinternacionales. Es fruto de la ponderacon y de las oportunidades. La utopía nos abre una ventana hacía el futuro. El proyecto nacional galva:uzaba la tuerza y la imaginación de los hombres. Cada país. Por ejemplo. ocuparse de temas ~ que hoy las cosas son diferentes.estamos vivendo un ~ de constitución de una sociedad gl()bal.OTRO TERRITORIO DIGRESiÓN: CULTURA. Pero. llamamos el 'mundo de la política".ones colo-'-"--. en e! futuro."'. imperialistas. Quiero. Elecciones. "Hacer política" significa. esos agentes participan en un mismo universo que.videntemente. presumimos. las diferencias existentes entre la 'dirección' y la "base" de un sindicato o. Con ~to no quiero decirque su actuación sea innecesaria o prescmdible. de hecho. es una proyección imaginaria: su sustancia es de otra naturaleza. pues e! Estado-nactón deja de ser su unidad elemental Si. poesla búsqueda delSer nactonal se.

en este sentido. ya desde el siglo XIX. con frecuencia. La familia educa a un grupo restringido. algunas personas poseen un conocimiento político mayor que otras. La cuestión mayor tiene que ver con su centralidad. Por eso. Yodiría que es una expresión heurística del movimiento de globalización. gobiernos. de la conducta política? ¿No existen otras instancias que pueden. sindicatos. al obrero y al industrial. Alemania y los Estados Unidos. CIUDADANfA y POLlTlCA mente. Ya observé que la política constituye una esfera especializada de la vida social Puedo añadir abora: zes la política el dominio exclusivo. De forma preferencial. Inglaterra. En rigor. de esos mismos principios? En verdad. están atravesadas por las influencias más diversas. que. no me parece que sea la manera más correcta de encaminar el debate. Por su parte. para expresarse. Se trata de instancias tradicionales cuya influencia es diferenciada. este esclarecimiento se manifiesta de manera difusa y a veces ni siquiera existe. eran valores que serían vividos en un territorio específico. de las clases y los grupos sociales más diversos. pero en grupos diferenciados y mayoritarios de la sociedad. en países como Francia. cuando pasamos de la esfera especializada a la sociedad como un todo. ya no se puede encuadrar en sus antiguas fronteras. así como las promesas que encierra. deben ampliar su alcance. Ese fue el fermento de las luchas anticoloniales. son insatisfactorias. El movimiento ecológico es un ejemplo de esto. los mass-media son más recientes. movimientos sociales. dos instituciones cuya importancia es capital en el contexto de las sociedades modernas: la escuela y los mass-media. ¿Cómo imaginar la política dentro de parámetros universales y mundializados? La premisa fundante del pensamiento político era que lo universal se realizaría en el ámbito de cada país. Partidos. a menudo perversas. Esta conjunción se escindió. justicia. Democracia. entrar en conflicto con ella? Más aún. másalJá de la política. La globalización plantea. la Tierra. las prácticas sociales no están orientadas sólo por la conciencia poütica. Por lo tanto. por lo tanto. Esto nos conduce a otro orden de cuestiones. La escuela tiene. En cierta forma. Existen. Su referente. libertad. Varias dimensiones escapan a su autoridad. la religión a un grupo más amplio. Sabemos que la religión y la familia cumplen ese papel desde hace tiempo. Por cierto.OTRO TERRITORIO DIGRESiÓN: CULTURA. o preferencial. Enseñó al campesino. Confinarla a su lugar tradicional es pasar por alto la centralidad del poder. puede ser planteada otra dificultad en relación con los valores: ldemocracia. Pero es necesario tener en claro que su amplitud. igualdad y ciudadanla son ideales restringidos a las ideologlas políti106 cas o se encuentran generalizados en la sociedad? Dicho de otro modo: llos movimientos políticos tienen la primacía de formularlos o deben confrontarse con otras perspectivas. los dilemas se vuelven más agudos. aunque no alcance a todos los miembros de la sociedad -la contemporaneidad está marcada por la pluralidad religiosa (excepto en los países donde la separación entre la religión y el Estado no se concretó plenamente}-. los principios de la ciudadanía. En principio es vista como el lugar de educación de "todos". Es necesario indagar cuáles son las instituciones que. definiendo normas de conducta y comportamiento. héroes nacionales. socializan a los individuos. Lo que sugiero es que la política abarca un espectro restringido de las reladones sociales. un desafío. igualdad. existen indicios que nos permiten hablar de una "sociedad civil mundial". sólo poseen validez en su interior. de hecho. una inflexión nacional. Si bien es posible encontrar rastros de su desa107 . etc-. Los ideales de la Revolución Francesa implicaban universalidad y nación. modo y nociones comunes -ciudadanía. es suficientemente abarcador como para comprender al planeta como un todo. la política continúa siendo una práctica demarcada por las imposiciones nacionales. También penetra en la política. culto a la patria. La modernidad-mundo exige que la política sea pensada como universalismo y mundialidad. la educación cumplió un papel fundamental en el proceso de construcción de la nacionalidad. sin embargo. Pienso que el movimiento de desterritorializaci6n no se circunscribe apenas a las dimensiones económicas y culturales.

Su autoridad modela las djsponíbtlidades estéticas. por un momento. fuera de la esfera propiamente política. las expectativas de vida. Existen claros indicios de la amplitud de los mass-media. profesan un conocimiento-esotérico. la especialización de los empleados. A diferenda de la escuela. la sociedad es el cruce de un conjunto de instituciones competitivas entre sí. su capacidad de penetración se amplía. los medios de comunicación cuentan con otros mecanismos. difícilmente podría ser el resultado de la actuación de los partidos. Un ejemplo: la idea de trabajo. alteran. una de las fuerzas dinamizadoras de esas sociedades. En relación con la política. Su rutina -a través de los diarios.OTRO TERRITORIO DIGRESIÓN: CULTURA. entretenimiento. pudiesen expresar sus inquietudes en términos de una opinión. la escuela y la religión. la publicidad. Pero no caigamos en una ilusión. En cambio. para focaIizar otros aspectos del problema. las propias informaciones con las cuales trabajan. son sin duda un espacio de definición de normas y de legilimidad. Sus comentaristas son intérpretes que articulan el mundo de la política con el gran público. No pretendo afirmar que los medios de comunicación son la fuente de todo poder. principalmente en América Latina. hasta mediados del siglo xx. Dejemos de lado. La importancia de los mass-media radica en que no se limitan a las fronteras establecidas de la política.garantiza la conformación de las personalidades. Existe. los mass-media se caracterizan por su duración. sobre temas tan diversos (Bourdieu tiene razón cuando afirma que la 'opinión pública" no existe). tampoco implica la unidimensionalidad de la conducta. se dedican a un conjunto de actividades que envuelven 100 dimensiones diferentes de la vida humana -información. Los sociólogos. Los rnass-media. La existencia de la familia. no se conocían aún las sociedades de "mesa". Esto es. clara y bien definida. Los mase-medía electrónicos. Y lo hacen de manera continua. al final de cuentas. la presencia de la escuela es débil. en este sentido. con excepción de los Estados Unidos. a pesar de sus condiciones de clase. De esta manera. Aquello que Uamamos •opinión pública". una discusión importante acerca de su Meen. permanente. en la medida en que se acoplan al propio desarrollo de la modernidad-mundo. como si los hombres. todavía hoy. Ni tampoco que la industria cultural posee un potencial ilirnitado de manipulación de los individuos. que.-. al favorecer la oralidad. Alcanzan a la masa de la población y a segmentos diferenciados del mercado. Ya había planteado el interrogante acerca de los valores: en qué medida no se definirían ymodificarian. modelan. Sólo una ilusión democrática podría llevarnos a pensar que "todos" se interesan igualmente por la política. Las cuestiones relativas al poder son difundidas de forma abarcadora y diluidas como cotidianidad. habitado sólo por aquellos que. De ahí deriva su superioridad respecto de los partidos y los movimientos sociales. la radio. la teIevisión. también son innumerables los ejemplos de su influencia. las maneras de ser. Los mass-media también contribuyeron a la formación de las identidades nacionales. Pero hay más. lo cual sígruñca que son. ¿Cómo pensar la interacción y la competencia entre esas instancias? ¿Son equivalentes? Es evidente que no. y deja de estar limitada a un universo particular. la tercerización de los servidos. en la actualidad. al analizar la disminución numérica de la clase obrera. Pero esto no significa que su papel sea despreciable. tralídad". las instancias de socia1ización. asimilan y utilizan lo que es vehiculizado por esos medios. al divulgar Yreforzar una cultura popular similar entre los individuos. la deslocelísacíén de las unidades de producción. de su capital cultural. Sé que los grupos sociales leen. etc.en el sena de la propia estructuración de la sociedad. intentan comprender cómo la infraestructura industrial se articula con la 109 . Por otro lado. donde. tienen una audiencia estrecha fuera de su campo especifico. penetraron más fácilmente junto a las camadas analfabetas o semjalfabetízadas de sus países. de algún modo. CIUDADAN(A y poLinCA rrcllo en el siglo pasado. 'Iraducen y. la robotización. probablemente. cuya actuación se limita a un período corto y determinado de la vida de las personas. ficción.

ahora las cosas se modifican. entre los egipcios. El trabajo era una actividad de los siervos. del volumen de trabajadores de las fábricas flexibles o de la producción multiplicada por el factor de las nuevas tecnologías. Entre tanto. en el cambio de siglo. Estos cambios serían poco significativos si se limitasen al universo burgués. percibida como un incentivo para la realización personal. salta a la vista un elemento. es sólo a partir de la Revolución Industrial que el trabajo se toma un ideal cívilizatorio. las visitas a los balnearios y el gusto fácil por \os objetos. ya desde fines del siglo XIX. la sociedad que nace en el siglo XIX se organiza en tomo del trabajo _particUlarmente. ya que esto era de su interés.arte militar. Lugar onírico. quienes había pasado a favorecer el lujo. Segfin su interpretadón. a los industriales americanos de ociosos. siempre fue superado por el. Tampoco de la contrapartida perversa de este movimiento --el desempleo-e Evidentemente. un desperdicio de las energías individuales. y que abarca a la totalidad de la vida social. diría incluso civilizatorios. el no trabajo es un tema poco relevante para otras clases sociales -proletariado. es que los puntos de referencia son otros.antes de la Revolución Industrial. Estos cambios son profundos y envuelven tanto a la esfera económica. Cuando Pau1 Lafargoe reclama el 'derecho a la pereza'. la presencia del "tiempo libre" se extiende al conjunto de la sociedad. El trebejo es Igualmente VItaltanto para el burgués como para el obrero. el trabajo nunca fue considerado por el conjunto de la sociedad como un valor en sí. No obstante. no tiene sentido decir que el trabajo N acabó" --esto no es verdad ni siquiera para las civilizaciones de la antigüedad-o Lo nuevo. los viajes. esa creencia. Por lo tanto.OTRO TERRITORIO DIGRESiÓN: CULTURA. cuyo punto de vista política es diametralmente opuesto al de Lafargue. los fundamentos ascéticos de la racionalidad empresarial. al impulsar el lujo y las formas de civilidad. Esta SItuación se repite en el Antiguo Régimen. Si ésta era. No se trata de una cuestión numérica. cuya materialidad se concreta en 111 . se refiere expllcitamente a estos cambios. de este modo. en el plano intelectual. De hecho. los griegos y los romanos. los burgueses fueron los responsables de la valoración excesiva del trabajo. creo que es posible plantear el debate en otros términos. que fusiona las diversas partes de la sociedad en un todo relativamente cohesionado. orientaba la ética cortesana. en una reivindicación de las clases subalternas (disminución de la jornada de trabajo). Para la aristocracia ~e las cortes europeas. se va tornando hegemónica una ética hedonista. El hombre contemporá~eo desplazó su expectativa de realización hacia un espacio imaginario. El ocio se transforma. Thmbién Veblen. anteriormente. Vemos. egocéntrica. como a la cultural El advenimiento de una sociedad de consumo desplaza la preponderancia de la ética del trabajo. Poco a poco. Ellos se habrían convertido a la "vida conspicua" de la ostentación. HistóricaIDente.. la traducción. y por esta razón. ~ la antigüedad clásica. y abandonado los principios morales. los mesopotámícos. este tipo de ética sufre un desgaste. Pero. incluso. El trabajo es visto como algo martirizante. el ocio. Esta literatura es importante y sugestiva. de algo que es sedal. Sin embargo. En principio. que es distinta de la de lujo. ClUDADANfA y POLlTICA emergencia de un capitalismo flexible. la emergencia de la misma idea de consumo. la idea de consumo se aplica exclusivamente a las clases acomodadas. a la cual había sido fieles en el pasado. acusó. Desde esta perspectiva. no era más respetada por los 110 burgueses. Tal vez fue Hegel uno de los primeros pensadores que lo consideró como categoría filosófica fundamental de todo un sistema de ideas. es u~ elemento nodal. poco a poco. en consonancia con la segunda revolución industrial. la ociosidad era el ideal por excelencia. En principio. que en muchas sociedades americanas. en algunos países. el indus~-. campesinado y clases medias-. el esclavismo permaneció hasta el final del siglo XIX. revelan una dimensión sustancial de la sociedad.com~o­ 10tienen como referencia. Entre tanto. Por e~ ~ ideolo~ y las utopías de esta época -liberalismo~s~o. además. en particular. sólo en una clase social: la burguesía. No podemos olvidar.

al azar. El cambio es caleidoscópico y simultáneo -de la producción en masa a la segmentada. el mundo del trabajo. y. los objetos.. pasear. perdió su poder de convocatoria. pero sabemos que 1 Jenks. pues. igualdad y derechos sociales. Esta es una 'i1usión sedal". en presencia de una creencia socialmente válida. como añade el autor: "'En la sociedad info~ticano hay por qué no esperar el crecimiento de este pl~. un autor. El impase podría sortearse si el consumo es c~nsiderado como una ideología. de una cultura de masa integrada a la fragmentación de los gustos. diversidad de objetos. esta comprensión poco mgenua de las cosas tiene consecuendas. Esta no es una concepción particular de un autor. libertad. las ideas y los gustos se encuentran "democráti~ente~ dispersos. 'Ser Iíbre" se desvincula de cualquier Ideal de justicia. por 10 tanto. son dimensiones internas de la vida social. se puede escoger entre 750 modelos de autos y carruones. arraigada en los individuos. para nuestro debate. Estamos. El proceso de globa1ización irá extendiendo ese orden al conjunto de los pueblos del planeta-lo qoe refuerza su autoridad-. más allá de las clases sociales y las inclinaciones personales. Esto nos obliga.OTRO TERRITORIO DIGRESIÓN. plural En él. en el cual se entrecruzan referencias culturales desterrítorialízadas. como expresión "distorsionada'" de una situación . injusto y desigual. La metáforadel supermercado adquiere así una connotación política. entre las ?aseS m~dias mundialízadas. Ch. La ética ciudadana se choca con las exigeneras de una postura hedonista. verosímil y colectiva. ir al cine. Cito. pero con capacidad real de articulación de los hombres. Pluralidad significa. que no está satisfecho con los límites del Estadonación. por cierto no es verdadero). pues. Lo que ocurre es que ya no se limita a esta o aquella sociedad. de posibilidad de elección entre múltiples rubros. durante la era moderna. etc. la democracia. CIUOADANIA y POLlTlCA actividades como viajar. Sin embargo. de pocos estilos a varios géneros'". o que las personas apenas crean que su realización se complete en este contexto. a e~tr~er de ~sa reflexión una conclusión profundamente pe_ srrrusta: la Impenetrabilidad del consumo por los ideales democráticos. salir de vacaciones. Se encuentra diseminada entre los empresarios de las trasnacionales y. Ciudadanía y ronsumo. Pero una cosa es cierta: los valores. anualmente. Comparemos lasituación con la. Se puede discutir su alcance y su extensión. se reduclan al Ford y el Chevrolet. Whatis Post-MDdemism? 113 . industria automovilística. no. CULTURA. penetran en todos. El eclecticismo es el estilo natural de la diversidad cultural. debido a la discontinuidad Y la variedad de estilo. la ciudadanía y la igualdad están marcadas por la instrumentalidad prevaleciente en la estructura y en la óptica del mercado. El . de su modo de vida. es aquel que participa de este universo. las legitimidades. en ese universo imaginario. ¿Nos encontramos ante universos exduy~tes? ¿Es posible una interacdón entre ellos? A pn~era VISta.determinada. cuya comprensión de la posmodernidad me interesa (desde el punto de vista ideol6gico): "Como fenómeno cultural. de la fabricación repetitiva e ídén112 tica de l~ objetos al cambio rápido de vanos objetos. revelan la existencia de un orden. e! posmodemo es siempre diffcil de ser entendido. entonces. y existe una razón para e! incremento de! pluIatismo en nuestra era: el posindustrialismo. Allí encontramos la misma proliferación de opciones: en América. Entre tanto. ideológicamente neutra. Poco importa. las expectativas.. vivido antes en su dimensión colectiva. El ciudadano mundial. yo añadirla. Democracia se toma sinónimo de acceso a un gran número de productos.. O. que no todos tengan 'derecho a la pereza" (eso. blanco o negro. En este cuadro. que sucede al mundo moderno fundado en la industria. es unificado instantáneamente por las tecnologías actuales. entre innumerables colores". Su ciudadanía es fruto de su inserción social.:"undo en que vivimos es. AJ:'ora. Los cambios que señalé son de naturaleza cultural.

Dicho en la jerga sociológica: se espera que un concepto de una esfera especifica de la sociedad pueda ser generalizado. sin embargo. que es posible plantear la cuestión de otra manera. articularlos a sus demandas particularizadas. un lugar en el que prevalezca un entendimiento contrario a los valores hedonistas y a la instrumentalidad del intercambio? Una respuesta excesivamente optimista consiste en identificar consumo y ciudadanía. pues. expresan una voluntad colectiva ajena a la lógica dominante. Ellos exigen el cumplimiento de determinados derechos dictados en relación con un patrón de atención y una expec114 tativa consolidada. Otro ejemplo: las clases trabajadoras y los miserables excluidos. CIUDADANIA y pOLlnCA se trata de una práctica social. en el consumo-. universos. Afirmar: la ciudadanía también se ejerce en el mercado. Debemos pensar la ciudadanía como un conjunto de valores que se actualizan en espacios diferenciados -en la política. de un imperativo categórico de la vida social. por cierto. Desde esta óptica. así como las colectividades. la pregunta: zen qué medida pueden conformar un "espacio p6blico". pues se estructura en función de las divisiones y las fragmentaciones existentes en la sociedad. a cualquier precio. La defensa del consumidor se contrapone. como práctica social. tomando en consideración la porosidad de las relaciones sociales. En él se entrecruzan identidades e intenciones diversificadas. adecuándolos a las necesidades y los intereses de las fuerzas sociales en conflicto. En las sociedades contemporáneas. el consumo es trabajado por los diferenles grupos y clases sociales. tiene lugar una reivindicación política. La ciudadanía. Un ejemplo: el movimiento de los consumidores. lución hallada aparenta resolver. entonces. El problema consiste en calificarlos.OTRO TERRITORIO DIGRESIÓN: CULTURA. al apropiarse de ~~y~~~~d~~~~~~~m determinadas circunstancias. Dejemos. heterogéneos y djstintos. es plausible otro tipo de solución. Por esta vía. Decir que la ciudadanía también se ejerce en el mercado es diferente a afirmar que el mercado es el lugar de su realización. busca justificar ideológicamente su existencia. en fin. se pueden matizar algunos aspectos. en el plano del derecho. en los medios de comunicación. Pero sería ingenuo damos por satisfechos con una respuesta fácil. Hay que subrayar que. Ésta se encuentra a menudo en la literatura mercadológica que. Creo. así. una disyunción entre la lógica de los objetos (para hablar como Baudrillard) y su uso (esle es el aspecto que intentaba comprender Micbel de Certau cuando se refería a la "táctica"). a la eventual arbitrariedad de las empresas.La so-. debe quedar claro. Esto es. en la vida cotidiana. Más aún: los valores compartidos deben penetrar su cultura y sus vidas. en su interior se manifiestan públicos. Más aún: algunas minorías. de la libertad Yla democracia. le confieren sentido. Como dimensión de la cultura. otorgándole a menudo un significado que se encuentra "fuera" de su "verdad". la discusión sobre los valores y la ética. . desplaza un presupuesto anterior. en la vida pública. al contrario de la idea de "masa". o parciabnenle excluidos. cuya configuradón se inserta directamente en el contexto del mercado. Sin embargo. es un mero atributo del mercado. el principio de ciudadanía pierde sustancia. Esa postura. al menos aproximadas. algunas dificultades anteriores. requiere que los individuos posean concepciones. para detenernos en el consumo como un hecho ~tu­ ral Eso nos permite comprenderlo desde otra perspectiva. Es posible considerar que ellos tengan el derecbo de adquirir ciertos productos básicos. Sin la intención de eludir las contradicciones ya mencionadas. ¿En qué medida esto es verdadero? Pues la propia sociedad remodela los valores y los redefine. Resemantizados. Los individuos. Ahora puedo retomar el hílo de mi argumentación inicial. por un momento. pero reafirma otras. El ejercicio de la ciudadanía no se confunde con el territorio en el que se realiza. del consumo. la esfera de la poIí115 . Queda. el consumo no es algo homogéneo. según el cual el consumo está regido apenas en función de la dísponíbíjídad económica de cada uno. Pero. Ocurre.

Sucede que las relaciones de poder se desdoblao en forma diferenciada junto a las instancias sociales. son participantes de un juego de fuerzas. Estaata de Otto Bauer tiene el mérito de subrayar dos aspectos que me parecen centrales en la constitudón de las sociedades nacionales. no poseen el monopolio de la defuúción de lo que debería ser la conducta política. En la mejor de las hipótesis. pero favorece. o por 1 O. [ 117) M~-1l:lUU. Se trata de un artifido reconfortante para el desarrollo autónomo de algunas disciplinas académicas....como si.. Primero. En verdad. Un conjunto de situaciones problemáticas son dejadas. Pero la respuesta no es sencilIa.o la posibilidad de estructurar identidades trasnadonales: es el caso del consumo. Esto no significa afirmar que la sociedad se constituye a partir de sus intendones-aunque esa sea.."6"'" . tanto los que "hacen polñíca". Jos individuos están penetrados por intenciones diversificadas. surge en el honzonte cultural mundializad. los sindicatos. es difícil restringirlas a las fronteras de la ciencia política".. "Sólo el capitalismo consiguió generar una cultura verdaderamente nacional de todo el pueblo pasando por sobre los estrechos límites de la demarcación aldeana Lo consiguió. las culturas populares que nunca fueron plenamente integradas a la formad6n nadonal poseen ahora un espacio nuevo. 7'7. Th1 vez por esto las interpretaciones propiamente políticas de la sociedad son a menudo insatisfactorias. p. y también a través de la escueh prima~ na. Al contrario.OTRO TERRITORIO tica es. la ambición de todo discurso poñtíco-.. Los partidos. .ficilmentese puede esca~ a la pregunta. otras instituciones las tratan como parte de un contexto múltiple y diversificado. de hecho. la política está presente como poder. vo.. Bauer.lCuál es el destino del Estado-nactón en el mundo globalizado? OI. En éstas. su novedad histórica. del servJOO militar obligatorio Ydel sufragio igualitario". El análisis de las relaciones de poder penosamente puede ser limitado a un universo específico. El universo de la política las considera dentro de su visión espedfiea.. 103. pero di1uida en el seno de la cultora. Aunque sea posible describir el pasado de Europa occidental. parecen apartar tales inconvenientes. .. como los que se dedican a comprenderla. No basta con establecer los mecanismos de interacción entre dos esferas --cultura y política. En este caso.. fueran secundarias en el orden de la explicación formulada. las ONGs.para manifestarse). por otro lado. 116 . es más sensato afirmar que la sociedad es la expresión de un todo más amplio. curiosamente.J. tal vez. sin duda. el proceso de gIobaJizartón "libera'" las identidades locales del peso de la cultura nacional (por ejemplo. así de lado.In XXI 1. entre tanto. una mala comprensión de la realidad. por cierto. aunque confIíeti. Lo llevó a cabo a través de la democracia ~ue es su p~u~.. el Estado. los movimientos sociales. existiese una separación de esos campos. un espacio preferencial para determinados tipos de acciones. Al focalizar un determinado tipo de acción. cambiándola de lugar en el proceso moderno de formación de las clases Y de las profesiones. ellos son el resultado de tendencias que los atraviesan y los constituyen. como si por principio. arrancando a la población de su filiación local. ÚJ cuestión delas nacionJ¡lidades YlassociIlldemocnu::itJ ~. olvidan que el homo politicus es una abstracción construida por aquellos que se dedican a entenderlo. M SOBRE LA IIUNDIALIZACIÓN y LA CUESTIÓN NACIONAL ~ la noción de Estado--nadón ha perdido su Cápacidad de definición del sentido de la vida social: por un lado. No obstante. Quizá una forma de abordarla sena cambiar su formuIadón: zcuates son los límites del proceso de gI_6n1 1.

Por eso Marx considera que es solamente con la emergenda de la sociedad industrial que se llega a! fin de los resquicios medievales. entre los autores contemporáneos. para culminar con la llegada de la sociedad nacional Hay en esta gradación cierta tentación evolucionista. 1969. Sin embargo. 1993. Qu'ea-ce qu·une TUltion?. de hecho. 4 Ver. que es nacional. como nos muestra Norbert Ellas.OTRO TERRITORIO SOBRE LA UUNDIALlZACIÓN y LA CUESTIÓN NACIONAL 10menos de una parte de ella. las ciudades-Estado. Evidentemente. hisU: . Lo que está en juego es la nación en cuanto formación social particular. en términos de la exis~ncia de un Estado centralíeadoc que detentaba el monopolio de la fuerza en un territorio físico delimitado. pero encubre la diversidad cultura! y la fragmentación existente en otros niveles. se diferencia radicalmente de las sociedades agrarias del pasado en las que los límites entre las culturas. 2. de las fuerzas centrípetas que impedian la formación de una sociedad integrada y articulada a un centro. arranca a los campesinos del peso de su vida aldeana. México. En este sentido. Renan. el capitalismo mercantilhabiacircu. Su argumentación se inicia con las orgaruzacrones tribales. entre los intercambios y las fidelidades políticas se encontraban confinados a regiones particulares. Naciones Y nm:iona1ismo. el Estado iluminista disponía de medios coercitivos y administrativos para imponer la voluntad real. París. de la política. Si insisto en ello es para recordar que las discusiones actuales sobre la "declinación" del Estado-nación tienen implicaciones que sobrepasan el terreno político. "La Nation" en Oeuvres (tomo ID). como estructura capaz de soldar a los individuos y sus destinos en el contexto de un territorio específico.en este aspecto'. 1992. es decir. Existía un universo campesino cuya especificidad se Iraduda en el campo de la cultura. La segunda parte de la cita de Bauer se refiere al "cepítalísmo moderno". proporciona la movilidad. Presses Pocket. la sociedad industrial. E. como si la rueda del tiempo se hubiese inmovilizado fijando para siempre nuestras vidas. a la Revolución Industrial. una de sus principales características. Él quiebra las fronteras tradicionales. económicas y culturales y no sólo a la violencia ffsíca o a los dictámenes de la burocracia real. difícilmente podríamos considerarlo un Estado-nación. 2). por ejemplo. Los pensadores del siglo XIX tienen conciencia de esos elementos nuevos. Alianza. los imperios. pero incluso entre aquellos que tratan de escapar a su imposición. 5 Ver E. Minuit. presuponía un grado de predominio de la autoridad de la corte en relación con los poderes regionales'. el Estado-nación. diferentes entre sí. Mirando el pasado. Eso es lo que los lleva a construir su razonamiento en ~os ricos. fruto de la Revolución Industrial y desconocido en el Antiguo Régimen. El mundo nacional es fruto del industrialismo. Río de janeíro. se llega a considerar a la nación como una forma acabada y "superior" de la organización social'. como un hecho inexorable del devenir histórico. La integración postulada es verdadera desde el punto de vista burocrático y militar. por lo tanto. de un tipo de formación social que . Hasta entonces. Integración que desde entonces se extiende a las dimensiones políticas. E1ias: El proresocivilizoJor (Vol. el mercado nacional. GeUner.nscritO los intercambios al mercado externo. llS 2 3 VerN. carecía de un conjunto de factores para que pudiésemos definirlo como nacional. 118 . 1988. Los pensadores del siglo XIX legaron al siglo XX una confianza excesiva en este aspecto. la integración de monopolios como Francia e Inglaterra. zahar. Renan parte del principio de que la nación es u algo nuevo en la hístoría" de los hombres". El surgimiento del Estado-nación se articula. Paris. Creo que fue Gellner. Recordemos uno.' quien más insistió -a mi modo de ver correctamente. Merceí Mauss. ella surge como sinónimo de civilización moderna. El mundo del Antiguo Régimen estaba constituido por unidades autónomas.

Como modernidad es sinónimo de civilización. promueve la circulación de los ciudadanos. las mercaderías. a través de la modernidad. de la segunda revolución industrial) sino lo que podría ser: En el Tercer Mundo la nación es una utopía. rompe este cuadro. La nación se realiza. O~ critico. Dentro de esta perspectiva. la nación sólo podría ccnñgurarse como un proyecto. Ella se transforma radicalmente en el contexto de mundialización de la cultura. Ed. como cree Giddens. fruto de la primera y ya en algunos países. contenía en su interior un movimiento propio. En este caso. Lejos de vivir un momento de >~ciamiento"del espacio. 121 . ~ólo estoy intentando un acercamiento preliminar a la cuestión. As Conseqllétu:W da ModernidaJe. tendrá su máxima expresión en el imperialismo. En contrapartida. Digo espacio en el sentido amplio del término. Ibr eso nuestros modernistas decían: para ser modernos es necesario ser nacionales. En los primeros. La Revolución Industrial. seria más correcto decir que está pasando por una fase de redefinidón radical". Cíddens. una búsqueda situada en el futuro. ser nacionales. Por eso decimos en las discusiones sobre movimientos ~es que en América Latina la "nación aún no se comple~ frase está directamente asociada a otro enunciado: la CIUdadanía aún no se realizó". San Pablo. unesp. el espado nacíonal es una -entre varias. a fines del siglo. se vuelve mundial.de sus dimensiones más amplias. 000 Bauer tiene razón cuando dice que el capitalismo moderno. encuentra otras bases territoriales para desarrollarse. por lo tanto. que merece ser considerado pues permite entender el pasado reciente a la luz de las contradicciones actuales. en esta síntesis del problema. ¿Qué entender por Estado-nación? Una primera definición usual entre los cientistas políticos. ese mismo capitalismo. Mientras tanto. Sin embargo aquella. lene- 6 A. . eliminando los estamentos. La ecuación nación = modernidad cobra relevancia. desde diferentes ángulos. la modernidad. Es el momento en que Francia. No puedo. Virilio. Poco importa por el momento la extensión de esos derechos. El debate sobre la cuestión nacional se puede encarar :0 . Pero en el proceso de su evolución. desde sus comienzos. o su superacron por las nuevas tecnologías.OTRO TERRITORIO SOBRE LA MUNDIAL1ZACIÓN y LA CUESTiÓN NACIONAL de la religión y de la economía. 1993. Gran Bretaña. tanto en los países centrales como en los periféricos. parafraseando a los modernistas latinoamericanos. Los movimientos nacionalistas de África a América Latina comparten esa perspectiva. 1991. al globalizarse. la memoria nacional. sería considerarlo como una unidad territorial polítíco-administratíva en el interior de la cual "todos" los individuos serían ciudadanos. P. Alemania. 34. el discurso ideológico es claro: frente a los otros países. podrlamosdecir: es posible ser modernos sin. Estados Unidos y Japón redefinen sus posiciones en el contexto mundial de dominación. una tendencia que difícilmente se confinaria a los limites de la realidad nacional. Históricamente. conjuntamente con las revoluciones políticas. es hoy modernidad-mundo. Dicho de otra forma. el que sigue a la primera Revolución Industrial. construida durante todo el siglo XIX. extenderme sobre esos cambios pero pienso que ellos poseen un valor heurístico para el discurso actual. algo dislocado en el tiempo. Pero la ecuación anterior también tiene validez en la periferia. incorporando desde la vida rotidiana hasta los procesos de construcción de identidades. Es un tipo de organización cuya base material corresponde al industrialismo. necesariamente. Ya no se trata de afirmar lo que es (la pujanza del capitalismo existente. Pienso que la reIaci6n entre nación y modernidad se rompió. Ed. ellos tendrían una misión civilizadora. claro que vista bajo otra luz. Hay uno. sin embargo. 3. es decir. las ideas. en ausencia de esa modernidad. podemos afirmar que la nación se realizó a través de la modernidad y viceversa. Me refiero a la categoría de espacio. como el avance de la historia. crea el 120 espacio nacional. como piensa Paul Virílío. Río de jereíro.

corresponde a la formación de otro tipo de siogularidad soda1 (podríamos. encerraban a los hombres. Lo que significa que la modernidad-mundo radicaliza el movimiento de desterrilorialización. diría que no hay nación sin cultura nacional. en un "universo de bienes limitados" (para utilizar una imagen de G. Los mundos locales. llamarla"sociedad global"). La globalizaci6n de las sociedades y la mundíalizacién de la cultura es un proceso que atraviesa a las sociedades nacionales" y. Paris. sino una "falla" en el proceso de su construcción (por ejemplo. Ella es el elemento que propicia la creación de un vinculo entre los hombres. Con esto quiero afirmar que los planos económicos (el mercado) y político son necesarios aunque insuficientes para la constitución de la entidad nación moderna. debe integrar otra dimensión: la cultura. Pero. sui generis. De ahí la importancia de la cultura. ese proceso de integración corresponde a una profunda transformación de la idea de espado. PUF.es posible pensar la nación en términos especfficamente sociológicos: una unidad territorial político-administrativa ~ue corresponde a un tipo de organización social determinada cuyas partes se encuentran integradas a un todo. San Pablo. que la conjunción nación/modernidad es coyunturaL Hoy vivimos su disyunción. héroes nacionales. La crisis de la sociedad nacional no deja de ser. por ejemplo. Ahora bien. consultar R Ortiz. por lo tanto. el cimiento soda1 y lo que orgánicamente arlicuJa la "solidaridad" (en el sentido durkheimiano) entre los diversos grupos sociales dispuestos en su territorio. se modifican 7 Ver. Ella secreta un tipo de espacialidad distinta. escapando al control de las imposiciones nacionales. Esos mundos. si no en su plenitud. arraigados a sus lugares de origen. como si las naciones estuviesen fuera de su órbita. "L'éducation. Por eso Renan habla de u alma colectiva". La unificación nacional pasa por la unificación lingüística (necesidad de afirmar la autoridad de una lengua frente a otros idiomas locales). carreteras. la crisis de las culturas nacionales no pasaría de seruna amenaza externa. las ganancias de las oligarquías lalinoamericanas o el 8 Sobre este aspecto. 123 . escolar (implantación de las escuelas primarias Y luego secundarias). el desarraigo de los individuos de sus localidades y su reinserción en el contexto de una territorialidad más amplia. Según esta perspectiva. 1996. Radicalizando mi argumentación. sio embargo. en el siglo XIX difusión de peri6dioos Ydurante el siglo xx llegada de la radio y la televisión). obligatoriamente. Basta mirar la historia de las naciones para percibir la existencia de un mismo orden de problemas. por lo tanto. Sabemos. 122 radicalmente. material y simbólicamente. sa nature et son role'" en Éducation el Sociologie. que en su inido es nacional. A pesar de que cada una de ellas se realiza en el contexto de sus historias especificas. simbólica ("invención' de la bandera. si quisiéramos. poseían una integridad. Um Outro Tenit6rio: en!Qi06 tKJbre o mundo rontempon'lnro.OTRO TERRITORIO SOBRE LA MUNDIALIZACIÓN y LA CUESTIÓN NACIONAL mos la tendencia a pensar que la nación existe "completamente" en los países que vivieron la "revolución burguesa". otros de "espíritu" nacional Los términos son significativos. por lo tanto. ritos legos de celebración del Estado). una especificidad. Pensar de esta forma seriaatribuir a la globalización una ~ d total. el de los campesinos o de los artesanos. La nación requiere. comunicativa (construcción de ferrocarriles. Nos remiten al dominio de los universos simbólicos. ¿Qué sena esa totalidad?. Brasiliense. En ellos. La modernidad. Durkheim de "conciencia coíecüva'". Cada uno de ellos vivia dentro de los limites bien establecidos por sus profesiones. separados. propicia por lo tanto la drcu1adón de los individuos entre espacios que antes se encontraban segmentados. écuál la fuerza de su cohesión? La respuesta. todas responden a una misma exigencia estructural. creencias y expectatívas de vida. 1~. el principio de ciudadanía se habríarealizado. rompiendo la unidad nacional. Poster). por lo menos con un alcance mayor.

el caso de las culturas populares que a l~ largo de la formación nacional nunca fueron plena~~nte mtegradas en su interior. vueltas a sus especí. etc. poseyó el monopolio de definioón del sentido de la vida social. Al afirmarse la unidad del todo.(que varia en la historia de cada país). Segun10 Ver P. la identidad deja de ser entendida en términos sustanciales. En este sentido. por ejemplo. La mundializacíén de la cultura rompe este equilibrio tabilizado durante años en un cierto umbral. mucho tiempo antes. 4. Ceque parler veutdire. poseen un espacio nuevo para manifestarse (pero no nos hagamos ilusiones: él es también conflictivo). otra "bárbara".s". el proceso de globa1ización "libera" las identidades locales del peso de la cultura nadonal. es dectc subsanar la división del país separado en H dos Francia. Cuando. Tenemos ::tortees o~o panor~~ El referente Estado-nadón pierde el monopolio de definición del sentido de la vida social Esto ocurre de dos maneras: primero. 124 i~entidad nacional se construye en detrimento de las identidades locales. definidas Como parciales. independientemente de cómo esos conflictos se actualizan s~ resuelven. se enfatiza la centralidad de una nación denominada Francia. fiCldades. creo que es posible afirmar que el Estado-micíón. el antagonismo latente entre e! idioma n~donaly los dialectos regionale&-lO. Considerar la identidad de esta manera es pensarla como una construcción simbólica en relación con un referente especifico.). París. 1918. La constitución de la nación es siempre conñíctiva. de la cultura popular por la cultural nacional. Por10tanto. En el proceso de construcción nacional. anulándola. la búsqueda de la identidad. en este caso. Ella se nutre de su neutralizacíón o de su ~estrucción. antecede. la construcción nacional pasa por la anterioridad del "proyecto nacional". ~or lo tanto. es deco. Gellner dice que es el nadonalismo el que crea a la nación y no a la inversa. se le subsumen. ahora. la cristaIización del Estado alemán). Posee la primada en el ordenamiento de la vida de los individuos y de los grupos sociales. 12S . que buscarían en el mercado mundial el sentido de sus acciones). una H civilizada". un equilibrio jerárquico de las ~erzas ídenñtanas. el primer obstáculo que se encuentra es el de cómo ampliar la validez de ese Estado-nación al conjunto del territorio francés. Sin embargo. tomo 23. Eso significa que la 9 Ver R Chartier. se ruega la particuIarida<f de las formaciones especificas -un ejemplo. Fayard. como un valor superior y legítimo en relaci6n con ~s autoridades cuya validez pertenece al ámbito local (regiones geográficas. la propia realización histórica de la naci60 (también el romanticismo anuncia. ~w:~te por lo menos dos siglos. división que llevada al extremo imposibilitaría la viabilidad del Estado-nación". Bourdieu. Desde esta perspectiva. tenemos. Los ideales nacionales. Aclaro mi argumento: a pesar de la diversidad existente en el interior del territorio nacional. de forma diferenciada. algo que sucede a un sustrato que le es anterior. o la recuperación. el Estado-nación. la apropiación. las identidades de cada país necesitan superar las identidades culturales dispersas en su interior. de este modo. Se puede trasladar su afirmactón a otro plano: la identidad nadonal antecede a la consolidación de la nación. 1982. Ella es intrínseca al modo como la modernidad-mundo se desarrolla.OTRO TERRITORIO SOBRE LA MUNOIAllZACIÓN y LA CUESTiÓN NACIONAL desvirtuamiento de ciertas élites norteamericanas. Esta primacía se define como autoridad. el Estado-~ actúa como referente simbólico hegemónico. se hace necesario integrar en su seno a las clases peligrosas. "Les deux Prances". es claro este proceso que se desarrolla a lo largo de los siglos XIX Y xx. grupos étnicos. Las especificidades. los campesinos dispersos en las provincias distantes. en úhiers d'Histoire. a comienzos del siglo XIX. Yodiría que en los diferentes lugares del planeta. La integradón 03donal pres~pon~. como si fuese la expresión de un "Ser" ontológico.

Para existir en cuanto modernidad. todo país debe (o mejor. eso no significa. sin embargo. ETIl dos erfTema. la idea de un "proyecto nacional" siempre estimuló una perspectiva modernizadora -p. las propuestas de la CEPAL en la década del cincuenta. el debate sobre la cuestión nacional en América Latina estuvo íntimamente asociado al tema de la modernidad. Es más genérica Yse inserta en el seno de los "proyectos nacionales". Cada país. 1l"adiciona1mente. En los dos casos. incongruente con los tiempos actuales. Subrayo el "diversificada" y no necesariamente plural. 1995. La utopla se nutre de otro tipo de sustancia. Paz e Terra. atribuyendo al calificativo "moderno" una posición destacada. Conscíincill e ReIIlidJule ntJcicnuú. tenemos un debilitamiento de la identidad nacional. Rio de Janeiro. La búsqueda del "ser" nacional se confunde así con la afirmación de su 11 Por ejemplo. A lo 1argo del siglo XIX y el breve siglo xx.la ~eda~ nacional El monopolio anterior da paso a una situación diversificada. por ejemplo. la idea de "modemo" se encuentra plenamente articulada a la noción de Estado-nación. sean conservadoras o progresistas. como se hacia antes. La ruptura de la relación nación/modernidad tiene implicaciones políticas de importancia mayor. que su actuación no sea necesaria o sea prescindible: Ella es concreta y posee un papel importante en el contexto del "nuevo orden mundial". deberla) tener un "programa nacional". Independientemente de las fuerzas políticas en movimiento. Pero hablar de proyecto. no posee fuerza utópica. La modernidad. la nación debe sobrepasar los que se consideran como antiguos anacronismos. por las particularidades existentes en el seno de . Sin embargo. Sin embargo. Cabe. forma a través de la cual piensa su inserci6n en el conjunto de las naciones.OTRO TERRITORIO SOBRE LA MUNDIALIZACIÓN y LA CUESTIÓN NACIONAL do. Evidentemente. Hobsbawm. surge en el horizonte cultural mundializado la posibilidad de estructurar identidades trasnacionales. De ahí la pretendida superioridad de la formación nacional en relación con las otras sociedades pasadas. por lo tanto. a su manera.. Río de Ianeíro. para quien el proceso de desalienación cuenta básicamente con las fuerzas Y conciencia interna nadonal. el modernismo surge como una propuesta de superación de la tradición. en principio. 127 . Por muy buena que sea su intención. La búsqueda de la modernidad se volvió asi una utopla colectiva. Simultáneamente está atravesada por el proceso de globalización y presionada . ISEB. Es el caso del consumo.cada una de ellas se encuentra amparada en fuerzas e intereses desiguales. una filosofía lo suficientemente amplia como para abarcar el corazón y la mente de los hombres. Las transformaciones recientes arman las cosas de otra manera.. Es el fruto del cálculo y de las oportunidades. Eslado-nación. 5. El Estado-naci6n perdi6 el monopolio para conferir el sentido de las acciones colectivas. una propuesta programática no es un "proyecto". e]. sobre todo en los países Damados periféricos. Alfinal. Por eso la idea de "proyecto" siempre tuvo entre nosotros algo de sartreano -ver los escritos isebianos (ISEB)". pues cada una de esas identidades se encuentran vinculadas a los grupos que las construyen -trasnacionales. La disyunción nación/modernidad posee además consecuencias de carácter ideológico. El pensamiento construye asi una escala jerárquica. grupos étnicos o populares. para citar a Hobsbawm'P. iría proyectándola hacia el futuro como si su historia encontrase apoyo sólo en su energía interna. el debate en el mundo de las artes. esta oposición tradici6n-modernidad no se manifiesta sólo en el interior del universo artfslioo. Entre otros significados. su desa1lenación. 126 autenticidad. o breve séculoxx. es encubrir las dificultades que nos rodean. 1960. para liberarse de la opresión del ser extranjero. Crea una memoria colectiva internacional-popular compartida mundiahnente por grupos diferentes. un valor 12 Ver E. a pesar de los sentidos diferenciados. investigar sus posiciones jerárquicas. A Vieira Pinto.

La asimilación del concepto hecho por los operadores de las trasnacionales tiene una sofisticadón teórica inferior a la de carácter puramente ideológlCOl~. Cito: entre otros. Lo global surge así como equivalente de lo universal. Ellos creen que los objetos que venden.A Im¡¡~ deMarketing. Londres. sobre todo los economistas. a Robert RobertsdÍt y su discusión sobre universalismo y perucuíarísmo". varios cosmos. 6. pues se puede justificar la existencia de las mercaderías apelandn a su universalidad. sobrepasando el nivel nacional. expandiría sus fronteras hacia "'todo el género humano". El valor "moderno" comienza a vincularse a las fuerzas trasnacionales. País. restringirlas sería un cercenamIento de la "libertad humana". El término globaJismoemerge como un atributo intrínseco al universalismo quedado para el particularismq una expresión menee localizada Otros autores. En cierta forma. 15 Consultar. Reich: The work of Natíons. la modernidad permanece incólume. y lo global pasa a ocupar su lugar de distinción. Globrllímtion: Social Throry tmil Global Culhue. Pero. Un primer sentido de esta aproximación evoca la noción de límite. Nuevamente encontramos la metáfora del espacio. 1991. insisten en que el capttalismo global rompe las barrer:" existentes en la sociedad planetaria contemporánea. trascenderíél-~ los provmcíanísmos y Su universalidad sería índíscutíble. el proceso de desterritorialización favorecería este movimiento. Son vistas como elementos pretéritos. Ser cosmopolita es compartir. por ser globales. El corolario de esto trae. inmovilizado en el interior de su geografía restringida.' Lo global. A pesar de los pregonados cambios radicales. Nueva York. Seuil. una tendencia a pensarla como expresión de universalidad. casi natural. no deja de ser sugestiva. responderían al deseo universal de "todos los hombres". involucraría a lo nacional y lo local. con la idea de cosmopolitismo. De ah! la relación. gracias a su dimensión planetaria. apenas se cambian los signos.OTRO TERRITORIO SOBRE LA MUNDIAllZACIÓN y LA CUESTiÓN NACIONAL nacional. ' No es difídl encontrar este tipo de razonamiento en la literatura contemporánea. En este sentido contrasta con 10 local. 1992. contribuyendo así a la uníversalizacíón de los espíritus. San Pablo. 14 129 . cada vez más. Sus razones son evidentemente diferentes pero la fórmula global = universal se volvió frecuente. Cuando los ejecutivos de las lrasnacionales afirman que sus productos son "universales" quieren decir que son suR~. La nación es transferida hacia el plano de lo tradicional. En este caso.. Mith%gies. 1992. por ejemplo T. Con todo. El problema se resume así en 13 Por ejemplo. más completo y abarcadOL Irónicamente subyace a ese juicio la premisa anterior. El argumento trae incluso dividendos en la lucha por la competencia mercadológica. Vintage Books. La idea misma de modernidad deja de ser problemalizada. R. las reglas anteriores se aplican también a las naciones. evidentemente. Levitt. trascenderlo. "Global" se-toma entonces sinónimo de modernidad. Todo sucede como si la evoludón de las sociedades humanas se encontrase ahora en otro umbral. las personas buscan las mismas cosas. como sobrevivencias de un orden arcaico. 1957. Lo universal. se da un dislocamiento de las posiciones. se contrapone a los resquidos del pasado. al desprenderse de su relación territorial. salir del lugar de origen. Lo "moderno" sigue "valiendo más" que lo "tradicional". resultados promisorios para el mercado mundial. creen en lo que Barthes denomina el mito de la "gran familia de los hombres-" -en todos los lugares. Atlas. en principio. Sage Publicatíons. En la discusión sobre la globatizadón hay. simultáneamente. a pesar de ello. 16 R Barthes. Pienso que esta carga ideológica permanece hasta hoy. 128 una CUestión de alcance. Basta mirar el discurso de las grandes empresas trasnacionales o de organismos como el FMI o la ONU13• En este caso. 'Ianto sociólogos como economistas e intelectuales de las grandes empresas trasnacionales parecen compartirlo.

sería en principio una expresión de universalidad. como las producciones hoUywoodenses (que ya no son necesariamente norteamericanas).. El razonamiento propuesto permite una inversión de las expectativas. tendríamos. al hablar de capitalismo global.la tentación de la metáfora.ndo Sus términos: es posible ser provinCIanoSIendo también global. a mi modo de VeJ.o.) deberla conformarse con ser la evocación de un espíritu provinciano. etc. que la universalidad se afirma a través de las diferencias. justicia e igualdad. Se sustituye así una dimensión cualitativa por otra cuantitativa. . sin duda. verificada en los dos casos. Para el filósofo iluminista. interés en darle un sentido que les permita mantener sus privilegios. el cine de autor (Wm Wenders. vuelve convincente la ~6n de categorías. estamos esístiendc a una disputa simbólica e ideológica en tomo a lo que debería ser la definición legítima de "universal". espacial. evidentemente. universal se refiere a la trascendencia a una relación abstracta que no necesariamente encuentra una realización inmediata en el plano del universo concreto. imaginar esta posibilidad histórica. El arte. a pesar de la diversidad cultural existente. La idea de cosmopolitismo se disloca hada el plano de los objetos. desde los filósofos iluministas. por 10 menos.~ atributo necesario de la globalidad. De ahí. del terreno de la vida real.ñlmes globales. la confirmación de su universalismo. retirarlos de sus hístorícídades. la noción de universal. tan. universal como el hombre inglés. "nacionales" o "locales". induce a una serie de contrasentidos. En el pnmer sentido. restringidos a una circulación limitada.. Sintetizando. Subrayo. El alcance del mercado mundial expresarla la validez de la verdad universalista. Como un "bien" de circulación restringida. Las fuerzas trasnadonales tienen. se vuelve una expresión localizada. nos referimos a cosas y procesosque se desarrollan en el plano de la historia con~~ta de los hombres. globalización. 131 . globaVuniversal se identifica conjo que existe mayoritariamente (esto no siempre es verdadero) entre los que habitan el planeta TIerra. o mejor: el cosmopolitismo no es. tiene ahora su dimensión desvalorizada. pero ese no es nuestro debate en este momento). les da forma La nadón es el espacio en el interior del cual deberían realizarse (lo que no sucede necesaríamente). Hay también una <lis~en~p~~~v~~las~edadesocOO~ tales. El pensamiento. Por el contrario. 130 Me parece que la mayor dificultad de aproximación a lo globaVuniversal es la de pensarlo como la unión armónica de dimensione~equivalentes. En la relación universaVglobaVmercadeo este último seria la unidad material de realización de los principios anteriores. aprisionada en sus fronteras parroquiales. Debemos cuestionar la naturalización contenida en este e~un~do invirtie. Lo universal es una noción fiIos6fica. En este caso.OTRO TERRITORIO SOBRE LA MUNOIALIZACIÓN y LA CUESTiÓN NACIONAL perlores a otros productos. lo gJobal una categoria scciol6gica. Ser cosmopolita seria dislocarse en el interior del espacio de la modernidad-mundo. Es eso lo '1\1d~ permite a los filósofos iluministas hablar del "gén~ro huma:n. En contrapartida. Sabemos que existen antagonismos profundos en el seno de la sociedad moderna Por eso importa subrayar que la idea de universalidad trae consigo un conjunto de valores condensados en la idea de ciudadano. lejos de negar esos principios. Todo Sereduce a una cuestión territorial La expansión de los límites. Cuanto más estén presentes en el mundo del consumo. de naturalezas diferentes. No estoy discutiendo si esto se realizó o no. La identificación globaVuniversal es problemática. el indigena americano es . debe por lo tanto. se asocia a libertad. diría que ella es el lugar de la ciudadanía. para aproximarlos. Por ejemplo: un filme global. Kusturica. por su circulación planetaria. en este caso. que tradicionalmente había sido entendido como parte de lo universal. 8eñapoSible proponer la idea de una "naturaleza humana" (lo que en sí es discutible. Voy a precisar mi idea. Llevada a su extremo. En verdad. El nacimiento de las sociedades nacionales. Decir "lo universal se realiza en la nación" significa.. añrmadon contenida en el enunciado: "sólo el capitalismo moderno consiguió generar una cultura verdaderamente nacional de' todo el pueblo".

la misma dinámica destructora. veremos que todavía una de las características del 17 J. otras limitaciones que involucran directamente al Estadonación. Se trata. su centralidad. se puede decir que este monopolio todavía se encuentra en manos del Estado-nación. lo que posibilita 'fU' hablemos aún hoy de geopolítica. los objetos globalizados. La Découverte. por lo menos en ese aspecto. Quizá una forma de abordarla seria cambiar su formulación: ¿cuáles son los límites del proceso de globalización? No hay duda de que la modernidad-mundo. es el mo~ líe del aparato burocrático y de la violencia. Esto supone constatar la existencia de un primer nivel para su validez. intrínseca al movimiento de la modernidad: crecimiento desordenado de las ciudades. y posteriormente del Estado-nación. los intereses económicos dominantes. también. Ortiz: Mundillliza9JO e Cultura. 133 . por lo tanto. sin embargo. ¿Cuál es el destino del Estado-nación en el mundo globalizado? Difícilmente se puede escapar a la pregunta. se puede decir que en esos dos campos hay un desarrollo real de esa tendencia. En este sentido. . En cierta forma. . consigue o no Imponerse en el escenario globalizado. Bresílíense. Sin embargo. La economía mundial. el subdesarrollo. La pobreza. La respuesta no es simple. fuerzas centrípetas. creo. Pero el ritmo de ese movimientoys asimétrico. Cada umdad territorial. en la medida de sus fuerzas. La cuestión. San Pablo. atestíguan su consolidación. Chesnaux. cataclismos ecológicos. Es ~so. El Estado-nación sigue siendo la unidad celemental de la política. bancos ínternacíonales. A pesar de las transformaciones recientes.los intereses ~stentes --otras naciones. en su constitución. Paris. empresas trasnacíonales. En el seno de la globalizacióo hay. Ellas apuntan en direcciones diferentes. 1989. está lejos de ser uniforme y totalizante. lo que está en juego es la formación de un núcleo centralizador cuya validez se extienda a un dominio territorial determinado. Podrlamos agregar. etc. de dominios distintos (por eso prefiero hablar de mundíalizacién de la cultura y no de su globalizacióo'''). Esto no significa que c~da uno pueda usarlo de forma arbitraria. Jean Chesnaux tiene razón cuando afirma que la modernidad-mundo no es generalizabje". etc. 18 Ver R. dejando momentáneamente de lado esas especificidades. movimientos sociales son su expresión. la división de los paises en ricos y pobres.OTRO TERRITORiO SOBRE LA MUNDIALIZACIÓN y LA CUESTiÓN NACIONAL 7. Si reflexionamos sobre el pasado. 1994. La modernidad-mundo es diferenciada y desigual.se resume en saber si serán superadas por otras que favorezcan una integración más global o si quedarán como instancias de "negociación" (con intereses propios) en el contexto de un movimiento que las contiene y sobrepasa. aunque planetaria. 132 ~stado. El movimiento de globalización de las sociedades ha avanzado sobre todo en relación con los niveles económico y cultural. Presupone incluso un elevado grado de especulación. evidentemente. sindicato. sin consIderar. es decir. La Mnderniti-Morule. son factores importantes que pesan contrasu expansióo. Pero -subrayo-conserva. Hay. Gobierno. partido. la aparición de un sistema técnico de comunicación planetaria y la constttucíón de una memoria colectiva internacional-popular.

DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO· El debate sobre la diversidad cultural tiene bnplícadones políticas. Si queremosescapar a la retórica del discurso ingenuo. etc. teórico del mercadeo global. Incluye una sociedad dvíl que va más allá del drculo del Bstedo-neoén. recién unificado por los vínculos de la sociedad de consumo'. Montevideo. El debate sobre la diversidad cultural se plantea hoy en día bajo el signo de una aparente contradicción. ir al cine o de compras. M 1. y que tiene el mundo como escenario para su desarrollo. (Traduodén: AmeIia Hernández). Corresponderia al mercado y a los bienes materiales modelados satisfacer estas necesí~ Artículo presentado en versión resumida en el encuentro NLadimensión cultural y educativa de la integración regional: situarión y perspectívesen el Mercosur". vestirse. [1351 . 1 Theodore Levítt. Se afirman simultáneamente conceptos que muchas veces parecen excluyentes: integración/diferencia. que se conforma con afirmar la existencia de las diferencias olvidando que se articulan según diversos intereses. ver "Ihe gIobalization uf markets" en Hsrvard Business Review. hay que exigir que se les den losmedios efectivos para que se expresen y se realicen como tal.orgemaedo por elCentro de Formación para la Integración Regional. Los individuos tendrían en todas partes las mismas necesidades básicas: alimentarse. desplazarse por la ciudad. globalización/localización. diciembre de 1997. de tal o cual diferencia"'. de tal o cual movimiento étnico. unidimensional. 5-611983. Algunos analistas de mercado no vacilan en preconizar la existencia de un planeta homogéneo. Es un ideal político que no puede 'evidentemente circunscribirse al horizonte de tal o cual país.

como expresión genuina del espíritu democrático.). la integración. Ciertamente. En principio.ya sea unificación). ceptos. ésta seria la única manera de superar la contradicción aparente entre integración y diferencia.DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO OTRO TERRITORIO dades. entre "homogeneización" y "pluralidad". Pero. De cualquier manera. Totalidad Y parte de¡an de ser mo- prenderlas (es el caso de Levy Bruhl. explicaciones mitológicas. tendría una identidad y una centralidad propias.. Al examinar las sociedades primitivas. cada cual retrayéndose en el seguro universo de a1gu~ no de esos compartimientos herméticos. mitivas estudiadas por Durkheim y Meuss.. y J. Surge al final del siglo XIX.. En el contexto de la formación de bloques económicos. sal~~le o peligrosa. Al principio se hace énfasis en el primer término. ingeIluamen~ celebradas. Esta bipolarización ilusoria se agrava cuando es refutada en el plano ideológico. chino. Habermas o Lyotard. se reproduce la misma polarida~ analítica. cuando define la mentalidad primitiva como algo ininteligible para el pensamiento científico). en ambos casos. un conjunto de formaciones sociales que habrían florecido a la sombra de la historia de los mundos "civilizados" (europeo.Cto integrador se vuelve inmediatamente a la prenusa ~tertor: la diferencia cultural (especificidad de las regiones. zes realmente convincente? 2. posmoderno. Río de janeteo. derecha o izquierda. 1986. Modernidad o posmodernidad. siempre idéntico. épodrían las sociedades ser comprendidas en esta forma? Este pensamiento dicotómico. libre circulación de las personas. Toda cultura deberla por lo tanto 2 Fran~is Lyotard. y por otra las n diferencias". según los pronósticosmás o menos . etc. por fragmentos diversos (algunos dicen "fractados") independientes unos de otros. Es como si nos hallárapara rechazarlos como una amenaza a cualquier propuesta de vuelve un imperativode sobrevivencia epistemológica2. islámico). infinitamente multifacéticO. etc. Sin embargo. mercado común. lo que está planteado es el entendimiento entre grupos distantes en el espado y en el tiempo. De modo que el debate oscila entre "totalidad" y "parte". o sea.El mundo contemporáneo estaría constituido por espacies meonexos. entre "integración" y "diferencia". 137 mentos del análisis intelectualparaconvertirseen pares antagónicos de posiciones políticas. ción. esta orientación fue luego desechada (no tendría sentido que un áreadel conocimiento se constituyeraa par~ tir de la negación de lo que se propone estudiar). O pó6-modenw. Así se ha generalizado la metáfora de la -balcanízacíón . Por una parte tendríamos el "todo". revela tipos de organí- zaciones sociales fundamentalmente distintas alas dades industrializadas (relacionesde parentesco. Habermas. Para algunos autores esta distancia es tal que hasta se hace imposible com- socie- mos ante un mundo esquizofréniCO: por una parte. parael conjunto de la disciplina. Se privilegia asi la dimensión referida a la expansión de las fronteras (moneda única europea. 5. asimilado de maneraapresurada al totalitarismo. José Olympío. Es como si viviéramosuna Guerra Fría en el plano de los con.op~tas. cada una de ellas constituirla un lugar aparte. variedad de los pueblos y del patrimonio nacional). recalcando la radicalidad ajena. por ejemplo. La declinación del Estado-nación habría ina~­ gurado una era de fragmentación social. "íomer partido".). intercambio entre países. la Comunidad Europea y el Mercosur. nqueza de las culturas locales. que recuerda las clasificaciones pri. y por otra. razón o irracionalismo: escoger una de esas trincheras se 136 . uniforme. Dos disciplinas nos ayudan a considerar la poblemáüca de la diversidad cultural. Existeuna visión antagónicaentre quienes sobrevaloran los movimientos étnicos (ya sea paraafirmarlos como elementos de construcciónde las identidades locales. "Amodenúdade como projeto inacabado'" en Arteem Revista No.una vez considerado ~te aSJ>e.creencias mágicas. La primera es la antropologia.

Con sus costumbres.Los estudios se vuelven haciael entendimiento de una totahdad que expresarla de forma inequívoca el 'carácter' de un pueblo (para hablar como los cu1turalistas norteamericanos)'. las civllizadones se arraigarian en un lugar determinado. Toynbeepublicó varios velamenes en la serie Estudio de la Historia. Ptulróes deCu1trmI. 139 cago. 1989. Las fronteras. Fspasa CaIpe. ¡" """"""'" de CJaidmIE. No es casua1 que el debate sobre el relativismo cultural se dé en el pensamiento antropológico desde sus inicios. de la "modernidad". Por ello. OsRitos de POSIlgetrl. a partir del siglo XVI. _ 4 Porejemplo RuthBenedict. 138 .. limos ~ Bms~. Chi- los historiadores florece toda una corriente dedicada al estudio del contacto entre civilizaciones. Vozes.como un. Postuladas por la metáfora organicista. dioses. predominó en la antropología clásica una comprensión de la unicidad de cada cultura. y así noslo muestraVan Gennep. Madrid. con un centro y con fronteras bien delimitadas. La desaparición de muchas civilizaciones afianzó en algunos historiadores la creencia de que las sociedades modernas serian análogas a los organismos vivos. los antropólogos ~ en cuenta aspectos que. pero cada civilización buscaodo proyectarse con su lógica más allá de su marco (conquistas romanas e islámicas). La antropología nos enseña. que los pueblos dispersos por el planeta constituirian una serie diversificada de culturas.elem~n~ potencial de perturbación del orden.aoonoccidentaf'. sus fuerzas vitales se extinguirlan con el tiempo. En este sentido. el reino o el imperio. entre sobre la diferencia se pone de manifiesto incluso cuando los antropólogos comienzan a interesarse por las sociedades modernas. A1anaJizarobjetnsoomo el folklore y la cultura popular. social o nutológico . sino de la ciudad-Estado. romanos. Lisboa. ve>" TheC~"" the Svxmi. idioma y conquista. por tanto. Ella nos habla de la multiplicidad de pueblos y civilizaciones que se conpenetran y se suceden con el paso del tiempo (egipcios. . escaparlan a la lógica de la "modernizaci6n".OTRO TERRITORIO DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITiSMO arraigarse en un territorio específico. El énfasis jadopor la mirada antropológica.). The University ofChicago Presa. en principio. sumeríos. 19'78. 1958. SpengIer.. 5 Un texto representativo de este tipo de estrategia es e~ de Robert Redfield. cada cual con su modalidad y su territorio espedfico. Un cuadro que va transformándose continuamente desde la Antigüedad hasta la Edad Media. La segunda disciplina es la historia. los pueblos primitivos ~fec­ donaron una serie de mecanismos purificadores y exorcistas pararelacionarse con el extranjero. TheFolkCuJtun!ojYuadan. unidad demasiado pequeña. Éstesiempre se concebirá. árabes. chinos.. de la "cultura burguesa". ~ a la existencia de corrientes más universales (el estructuralismo es una de ellas). griegos. 1941. simbólicas y geográficas. desplazando el método de observación participante hacia unnuevo contexlD. Houghton MilIIin Company. el capitalismo emergente en una parte 6 O. alejando el casos. Alianza EditoriaL Madrid. de la "civiHz. En todo caso. Visión que la autoraretoma en su estudio sobre la sociedad Japonesa. Extensiones que pueden variar del mundo chino al mundo europeo o japonés. el desorden. El mundo estada entonces constituido por una miríada de pueblos. cada una con sus características inl:Ifnsecas e irreductibles. Pero la historia nos revela además un movimiento de integración que díñcílmente podríamos aprehender si nos limitáramos a una perspectiva antropológica. diversidad cultural significa diversidad de civilización. Los c~ativos no importan mucho. Por ello. Sabemos que. lo peligroso. 5peng1er y Toynbee vulgarizaron la concepción segón la cual cada civilizaciónexperimentaria necesariamente una etapa de ascenso y otrade descenso. los utilizo para deslindar el horizonte traba3 Van Oennep. lo ajeno. al respecto. deben ser respetadas para que la integridad cultural pueda mantenerse. una etapa en vida y otrade muerte'. Ya no se trataría de la tribu. al hablar de civilizaciones. Petrépohs.. lo que me interesa recalcar es que también se pueden retomar las ideas de centro y de limite.

Francia. Claro. 1986. En realidad'. 141 . Para una roTriente de pensadores. viendo la historia desde este punto de vista (como lo hacen. El punto de ruptura no fue el siglo XVI sino la Revolución Industrial. como Immanuel Wallerstein. VoIs. Cambridge University Press. Cambridge Uni· versíty Prees. Diversidad en un doble sentido. Elmundo colonial. TIte l'Ast in the West. La conquista y el control de vastos territorios dentro del continente se realizó más tarde. 1982. se desarrolló al amparo de los intereses europeos". de civilización. Gradiva. Primero. Berkeley. Europe tmd the Peopk without History. lo retomo ~lo e~ la medida en que remite a la temática que estamos discutiendo. Pero existe una duda: lcuál es la amplitud de este movimiento integrador? ¿Envuelve a "todos los pueblos del planeta". Sin embargo. Este capitalismo Uegahasta América y Asiabajo la forma de colonialismo.n (China y e! norte de Africa). Con esto quiero decir que. ver úmhiJes e Vebzs na Primeim Fase tl4 Exptmsio Européia: 1400-1700. 1iunbién América Latina podía ser vista como un espacio donde la presencia española y portuguesa. La época de los descubrimientos y de las grandes navegaciones da inicio a otro ritmo de integración entre los pueblos. 140 pues le era dificil implantarse dentro del connnente".Lahistoriaseria eotoncesun ajuste temporal a las exigencias sistémicas. el ca7 pitalismo ya era capitalismo desde el siglo XVI • Estaba ya definido en sus rasgos estructurales y lo que había era un movimienlo de expansión. 8 [ack Goody. [ack Goody y Eric Wo¡f. Bríc Wolf. Estados Unidos. pese al poder y a la avidez de las metrópolis. De hecho. permaneció fuera de la órbita comercial europea (los pocos contactos se hadan a través de una modesta presenda holandesa. 1996. Lo mismo puede decirse con respecto al mundo íslémíco". TheModem World System (2 VoJs. Uníversity of California Presa. pero la "civilización japonesa'. Cambridge. Bernard Lewis. no conseguía integrar a la población negra e indígena dentro de UIi mismo molde civilizatorio. 1976-1979. es necesario puntualizar las limitaciones impuestas a la expansión occidental. Lisboa. 1991J. No pretendo extenderme en este ~e. Colin. Un ejemplo: Japón. 7 LWaI1erstrin. ro siqtuera en India. Zahar. aun siendo hegemónjca. 3 y 4. Creo que los intelectuales del siglo XIX (de Saint-Simon a Marx) tenían razón cuando afirmaban la especificidad del modelo industrial.OTRO TERRITORIO DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO de Europa occidental tiende a ser más abarcador. como subproducto de la Revolución Industrial. El poderio de los imperios europeos (Inglaterra. L'lsfmn el 54 cWilisation. no era único: convivía a dispusto con otr~s "'econo~~mu~do. como pretende una visión que lo identifica con un world-system? Z'Iendría esta misma dimensión sistémica? Aquí se dividen los puntos de vista. por ejemplo.Academic Press. a pesar de los movimientos integradores. la Revolud60lndustrial divide las aguas. muy volcada aún hada el imperio celestial de China. España. 1989. desplazando nuestra mirada hada la realidad del mundo asiático o islámico.eldonurno bn~­ co no pasaba de las regiones costeras. el término capitalismo seria más apropiado para designar un tipo de sociedad nacida eo esa época. o Oriente Meio.oote. Río de janeíro. existían influendas de origen extranjero (por ejemplo. Hasta el momento de 9 Cario Cipolla argumenta que el predominio europeo en Asia se limita a la costa marítima. en el extremo oeste del país. Otros autores buscan recalcar la importancia de la Revolución Industrial. en Nagasaki). París. Desde el siglo XVI hasta mediados de! XIX este conjunto de islas. sus ambiciones se desbordan más allá de los mares. Según ellos.-1991. la introducci60 de las armas de fuego se dio con la llegada de los portugoeses). 10 Consultar TheCambridge History of lapan. Nueva York. 1996.). la América española y la portuguesá son extensiones de los proyectos metropolitanos. Cambridge. 11 Consultar A Miquel. Es la raíz de un fenómeno actualmente en el tapete: la globalización. el mundo anterior a la Revolución Industrial todavía encerraba mucha diversidad. Portugal) era ciertamente efectivo si se le considera desde el punto de vista del continente americano. unificadas bajo el dominio 'Iokugawa.

lrajeron consigo un proceso de integración hasta entonoes desconocido: la constitución de la nación. dvilizadoras y nacionales. Según decla Herder. las tradiciones son ideológicamente vehiculiza. 1987. aunquees posibleencontrar en \os siglos anteriores algunos rasgos de un fenómeno que hoy llamamos g1obaIizad6n. 3. o sea un conjunto de símbolos. según sus historias particulares. Es cierto que la rado- nalidad del capital mercantil predominaba junto a los emprendimientos de los ricos comerciantes. Ycultural ~unificaci6n lingüística y simbólica de sus habitantes). pero se trataba de un sector restringido. En realidad. elc.)".que difiere de la vida existente en otros lugares. politica (adveni- produciendo un movimiento integrador que traspasa lasdiversidades étnicas. el surgimiento y la consolidadón de este proceso. según lo pensaban varios autores del siglo XIX (se creía que en la cadena evolutiva de las sociedades. La modernidad avanzacon las revoluciones industriales. A SociedmJe Global. La diversidad tiene portantoun nuevo significado. surge una cultura nacional cuyas raíces se remotan al Renacimiento. ya no solamente con la inicial sino también con la segunda (a fines del siglo XIX) Yla tercera (a mediados del siglo XX).poseía una dinámicacompletamente independlente de las potencias occidentales. Companhía das Utras. ver Amo Mayer. La necíén segrega por tanto una Conciencia y una cultura na. como si siempre hubieran existido.OTRO TERRITORIO DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO lasinvasiones napoleónicas. a las premisas de la Ilustración. Dicho de otramanera. económica (surgimiento de un mercado nacional). poco integrados unos con otros. Elmundo seria la sumatoria de los encuentros y las desventuras de culturas nacionales diversificadas. Civllizay\o Brasileira. social (educadón de "lodos" los dudadanos). Ríode }aneiro. las reladones entre partidos y entre dases sociales). modal. 142 . Resulta no obstante que cada país se ve como una urúdad especifica. Esta construcción resulta conflic- tiva. economla agrícola.das. sólo fueron constituyéndose cualitativamente con el advenimiento de la modernidad. implica intereses contradictorios. a la gestión burocrática del aparato del Estado. sino que 13 Octavio Ianní. 1993. creencias mágicas. cio~. Las relaciones sociales ya no se limitan a los individuos que viven en el contexto de tal o cual cultura. la naciónes "un organismo vívc". la nadón es fruto del siglo XIX. Al expresarse como modernidad-mundo. religiosidad popular. expectativas. Proceso que se consolida en el siglo XIX Y se extiende durante el siglo XX por todos los países. Pero la diversidad anterior a la Revoludón Industrial era parte también de las sociedades del Antiguo Régimen. a mi modo de ver. las sociedades europeas constitulan un verdadero archipiélago de "mundos regionales". En cada uno de ellos. como una necesidad teieológica. conductas.A FOf9I da fnuli9ío. Buena parte de la memoria nacional es una invenci6n simbólica. Presupone que en el ámbito de un territorio determinado ocurra un movimiento de integración No nos imaginemos la construcción de las naciones como algo natural. Distinta a la noción de Estado (muy antigua en la historia de los hombres). estamento sociales. 4. la nación seria el tipo más per_ fecto de formadón soda\). Sólo desde un punto de vista genéricose puede calificar a los Estados europeos como racionales y técnicos. San Pablo. las atraviesa ubicándolas en el marco de una "sociedad global" -para hablar como Octavio Janní". compartidas por aquellos que viven en su territorio. durante los siglos xvn y xvm prevalecieron las fuerzas de la tradición (aristocracia. 143 miento del idealdemocrático como elementoordenador de 12 Buena parte de esta tradición se prolonga durante todo el siglo XIX. disputas y dominios. A pesar del desarrollo dentlfico. Revolución Industrial y modernidad van juntas.

o sea. Durkheim busca en la división del trabajo la clave explicativa de esta diferenciación social. "modernidad europea". donde se afirma la irreductibilidad del individuo. desde los pueblos primitivos hasta los países industrializados. Concebir la modernidad-mundo como un movimiento integrador no es considerarla como algo homogéneo. Los sociólogos muestran que la modernidad siempre es diferenciadora. en contraposición a las agrupaciones rurales. Primero. puede decirse que el término diversidad se aplica de forma indiferenciada a fenómenos de naturalezas diversas. La ciudad se convierte así en el lugar privilegiado de las relaciones anónimas e impersonales. la modernidad es simultáneamente diversa. psicología). San Pablo. '48 . . Esto significa que la mundialización es simultáneamente una y diversa.. como realidades mundializadas. como si se tratara de estructuras completamente distintas. La modernidad varia. Queda en entredicho la idea según la cual toda cultura poseia un centro: la tribu. 'IOnnies retoma la misma pro14 Acerca de la relación entre el proceso de muedíaíízecíón de la cultura y la constitución de los lugares. Es una diferenciación que llega hasta los valores tradicionales. Es un movimiento que puede incluso adquirir un cariz "patológico" con la fragmentación social y la anomia de los individuos. delimitando un entorno bien preciso. Racionalización del conocimiento. revelando así sus nexos constitutivos. son elementos compartidos por todas esas "modernidades". Si mi razonamiento es correcto. por tanto. racionalización del saber Y de las conductas. ver R. En este sentido. Olho d' Agua. o a las premisas nacionales que arraigaban a las personas en el suelo fijo de un territorio. La modernidad-mundo atraviesa las diversas formaciones legadas por la Historia. S<>cíologfa. "sociedad" y "comunidad". Contrariamente al argumento antropológico que fijaba la cultura en un lugar geográficamente definido.OTRO TERRITORIO DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO se presentan cada vez más como "desterritorializadas". d _ rialización. Segundo. la aldea. blemática mediante dos pares conceptuales. Por ello. Su realización se da según las historias de los lugares. como matriz civilizadora cuyo alcancees planetario. 5. liberando a los individuos de las redes de la cohesión comunitaria La sociología nace privilegiando esos temas. avances tecnológicos. industrialización. como quería Weber -emancipación del pensamiento científico con respecto ala religión y a las creencias mágicas. Una. Ortiz.. "Es~ e temtcríaíídades'" en Um Outro TerriJório. atraviesa de manera diferenciada cada país o formación social especffica. la civilización. las clases sociales. Vmcu1ada al modo de producción industrial. Capitalismo. Una matriz no es un modelo económico en el que las variaciones se dan en función de los intereses en juego o de las oportunidades de mercado. "modernidad latinoamencana". los géneros y los individuos. antropología. formación nacional. ahora tenemos un "desencaje" de las relaciones sociales a nivel planetario'•. La modernidad-mundo trae consigo un elemento diferenciador. o sea. Simmel considera la ciudad como ellocus donde "las diferencias explotan". El pasode la solida. la nación. su naturaleza. Las naciones son diversas porque cada una de ellas actualiza de manera diferenciada los elementos de una misma matriz. donde los contactos1='¡1= favorecerian los rasgos de cohesión. subdivisión del campo de la ciencia Y constitución de disciplinas distintas (física. se funda en un proceso de individualización y de autonomía creciente. 1996. La especialización del conocimiento se vuelve una exigencia de las sociedades modernas. a tipos de formaciones . contiene en sí un movimiento de diferenciación que envuelve a los grupos. me parece impropio hablar de "modernidad japonesa". otra en Japón o en Estados Unidos). No obstante. ridad mecánica a una solidaridad orgánica reflejarla precio samente este aspecto. Los sociólogos pueden entonces considerarlas como parte de un tronco común. Primero. según las situaciones históricas (tiene una especificidad en América Latina.

la noción misma de "pueblo" resulta inadecuada para describirlos. etc. No hay eíndígenas". celona. etnias. La oposición entre masculino y 15 La interpretación del fundamenlalismo propuesta por Olivier Roy es sugestiva. desencejarse. El dilema del mundo islámico es Cómo equilibrar. fica aquí afirmación de una modalidad social radicalmente distinta. algo "fuera" del tiempo. Diversidad signi. negro. La idea de miríada me parece más apropiada para aprehender su realidad. se desconoce que la Historia es también el momento presente de entrelazamiento de tiempos no contemporáneos. En esto radica la importancia de la cuestión de la tierra (o sea. Se afirma que esta civilización encuentra buena parte de su sentido en los principios religiosos del Corán. y con varios grupos indígenas. de una posmodernidad. sumí. So pena de desaparecer. homosexual. sociedades indígenas. Civilizaciones. Es como si cualitativamente esas diferencias fueran equivalentes. como se suele decir). Identificar los movimientos indígenas con el de las mujeres y clasificarlos como minoría es simplemente confundir las cosas. pasadas civilizaciones y naciones). Ediciones BelletaITa. Estos movimientos se han acelerado hasta tal punto que muchos los perciben como síntoma de una nueva fase histórica. Bar. Emerge como una reivindicación dentro de la matriz de la modernidad Se lucha por la igoaldad de oportunidades y de trato entre géneros. grupos étnicos (en África o en Europa central) no son testimonios de "atraso" o señales de barbarie. no se trata de una "fuga" de la modernidad. Mundo islámico. sino de una respuesta a la modernización incompleta y desigual de los países árabes. lbtalmente distinta es la cuestión feminista. o sea. indica la existencia de sociedades que asimilaron algunos aspectos de la Revolución Industrial (y no sólo el progreso tecnológico. la diversidad se aplica en cuanto diferenciación intrínseca de la propia modernidadmundo-individuo. (basta ver la diversidad de lenguas indígenas para constatar la multiplicidad de lo que el pensamiento postula como homogéneo). etnias. A no ser que creamos en la sapiencia convencional de la ideología de progreso.Io que suce146 dió con los campesinos en Europa y en América Latina durante el proceso de industrialización. los llamados pueblos pri_ mitivos tienen que defenderse contra la expansión de las fronteras. Cada unidad tiene una centralidad y un territorio que se articulan y se contraponen a los intentos de integración. popularizada por el pensamiento evoludonista del siglo XIX. Al considerarlas como vestigios. tribus indígenas no son un anacronismo. El caso de las sociedades islámicas (y no hay que olvidar que éstas son heterogéneas) es de otra naturaleza. a no ser en singular. Oaro que se afirma un principio de "buena intención". inmersas en las relaciones de fuerza que las determinan). y de una critica a las instancias religiosas tradicionales (los umelas)¡ ver GenaJfogfa del Islmnismo. 147 . 1996. Para el autor. aun apuntando hada un fracaso de la "modernizacíón". En realidad.OTRO TERRITORIO DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO sociales radicalmente distintas (tribus indígenas. Lo colectivo sólo tiene sentido cuando lo contraponemos a las sociedades industriales. Las trasformaciones ocurridas durante los siglos XJX Yxx. cíntalarga.. etc. de las fronteras). Segundo. Se trata de formaciones soci. hay que reconocer la existencia de un legado de la historia. mientras que cualquier antropólogo conoce la especificidad de los pueblos indígenas. pero sería incorrecto imaginarlas como totalmente apartadas de la mo-dernidad. Aun tomando en cuenta el eje hegemónico de la expansión de la modernidad-mundo. pero esto no nos ayuda en nada para comprender o resolver el problema La construcción de la identidad en los movimientos de género es el resultado de las ideas y de la organización interna de las sociedades modernas. Perderla seria desarraigarse. movimientos femenino. cómo contener los elementos de la modernidad en el marco de un Estado y una sociedad civil donde el código religioso todavía pretende ser la última fuente de legitimidad". ya sean nacionales o mundiales. Recalco este aspecto un tanto ausente del debate contemporáneo.a1es plenamente insertadas en la actualidad (o sea. y siempre deben ser calificados: son kamaura. cnsís de identidad.

A mi modo de ver. La lectura se derivarla entonces de una intención arbitraria: el posicionamiento del Jector. nos remite a alguna otra rosa. superación". tipo hermenéutica. . algo que se define en relación con otra cosa. En este caso. precisamente con la intención de escapar al relatiVISIllO del culturalismo norteamericano. miento.sfianis. implicaría su desaparidón. Un análisis que sólo considere el sentido simbólico. postulado por el razonamiento trietodológico.orges Balandíer. serian indiferentes unas a otras. de las autoridades coloniales. socialismo.e una "situación colonial"". La giobaJización es el elemento si~ tuacional prevalente. En el caso de las sociedades indígenas. viven en un mismo universo. lo que estoy sugiriendo es que es necesario hacer. 1m. París.?e. las culturas no serian comparables unas con otras. porque estaríamos presuponiendo que cada una de esas múltiples unidades tiene la misma validez social. Postularlas romo equivalentes (romo lo hace el discurso posmoderno) es un error.. . del cri. lo cual 16 Recuerdo que el concepto de "situación colonial" fue introducido por . pero considerándolas dentro de un horizonte más amplio. sm que las consideremos en el marcod. 6. diria que hoy el contexto cambió. PUF. mo. De igual modo. este estatuto. En realidad. La diversidad cultural no puede verse sólo como una . pese a sus sensibilidades diferenciadas. o mejor dicho. diferencias" redefine su propio sentido simbólico. La diversidad se manifiesta por ende en situaciones concretas. mientras que otra es entender el destino de 148 los habitantes de las islas 'Ircbnand. su existencia se vincularía únicamente al interés de la mirada que lo decodificaría En su irreductibilidad. colonialismo. la cuestión del poder se borra No habría jerarquía ni dominio.OTRO TERRITORIO DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO femenino no es algo insuperable. El relativismo es una visión que presupone que las culturas se abstraigan de sos condiciones reales de existencia. democrático. No habría una relación necesaria entre los textos. Hombres y mujeres. En esta perspectiva. será redefinido: transformado por la presencia del comercio. En realidad estaríamos aceptando de manera implícita la tesis según la cual el contexto histórico o bien no interfiere con las diversidades o bien en última instancia sería pluralista. SU potlach. ver Socio/cgie acfuel/e de I'AfrUlue1WÍre. . una distinción cualitativa entre las diferencias. 14' . es negado por la historia. las sociedades son relacionales pero no relativas. Reordena nuestro marco de entendí. 1ixIa "diferencia" es prodocida sodalmente. Claro que se puede hacer una lectora textual de las culturas primitivas (en parte. sería un texto. Afirmar el sentido histórico de la diversidad cultural es sumergirla en la materialidad de los intereses y de los confictos sociales (capitalismo. este es el objetivo de la antropología). Hago hincapié en el término utilizado: insuperable. traducir el panorama histórico-sociológico en términos políticos es engañoso. Es como si la cultura fuera realmente un texto y cada quien le diera su propio significado. sus creencias. corre el peligro de aislarse en un relativismo poco consecuente. sea en el sentido hegeliano o no. es portadora de sentido simbólico y de sentido histórico. más de una vez. en el debate sobre diversidad. Decir que la "diferencia" es producida socialmente nos permite distinguirla de la idea de pluralismo. amanezan el territorio vecino. necesita ser contextualízada pues el sentido histórico de las . La separación es la razón de ser de esas culturas. Una cosa es que leamos las sociedades primitivas como un texto (lo que significa que Los argonautas del Pacífico de Malinowsky es una entre varias interpretaciones posibles de un mismo dato empírico). g1obalizadón). diferencia". Sus fronteras se entrelazan y. toda . Por ello. La discusión acerca de la diversidad no se reduce por tanto a un argumento lógico-fiJosófico. es ímposíble a~rehen~er el ~bio que los afecta sin sumergirlas en el flujo del tiempo. En el mundo de los hombres. creando así la ilusión de que cada una de ellas quedaría totalmente autoconcentrada. El texto "pueblos trobriandeses" con su mitología. o sea.

El lema de la "unidad en la diversidad" (hoy en día común entre quienes se refieren a la Comunidad Europea) puede ser un lenitivo cuando se enfrentan problemas para los cuales todavía no hay respuestas. Cmno corolario del argumente anterirn. The Third Wawe. Las idiosincrasias del mercado o de las identidades no existen en tanto "textos" autónomos. 150 hay que imaginar el pasado como si representara el dominio de la indiferenciación y de la uniformidad. Las especificidades religiosas. administrado por las instancias dominantes en el contexto de la modernidad-mundo. es importante comprender cuándo el discurso sobre la diversidad oculta cuestiones como la desigualdad. Durante todo el siglo XX esta frase estuvo a la orden del día en las élites latinoamericanas. como si nos halláramos en el umbral de una nueva era.lnnumerables culturas. lejos de ser parte de un cuadro de tolerancia (como dicen algunos historiadores). I?S a~stra­ dores de empresas y los divulgadores dentíñcos (PIenso en los escritos de A1vin lbIDer)17. desde el punto de vista civilizatorio. 1993. privilegiando los "grandes relatos". O sea. 151 . a la producción en. esta visión optímísta ~ lo ~omo­ géneo al fordismo. ambos se funden en el concepto de democracia. y en contra~a~l presente se caracteriza por la diseminación de las diferencias. lenguas. por los "pequeños relatos". ciudad-Estado. La historia es aprehendida en términos dicotómicos. economías-mundo economías regionales. al capitalismo flexible de este fin de siglo. Pero no hay que olvidar que. el pasado habría sido uniforme. París. sino que participande un "pluralismo jerarquizado". de una falsedad histórica. la divers~dad existente antes del siglo xv era ciertamente más amplia que la que hoy ronocemos. es intrínseco a la modernidad.hay algo de ideológico. eran parte de un "pluralismo jerarquízado". 17 Alvin Toñler. 1980. Aplicada al mercado. civilizaciones. tribus indígenas. que afirma la especificidad de las razas para seguidamente ordenarlas según una escala de autoridad y poder.lo que es más grave. No cabe duda de que las sociedades modernas son más diferenciadas que las formaciones sociales anteriores. El mundo actoal seria múltiple y plural Diferenciación y pluralismo se convierten así en términos intercambiables y. En esta operación mental. Fayard. los sociólo~os. en el caso de la convivenda del islamismo con el judaísmo o el cristianismo en un mismo territorio. El proceso de diferenciación. Sobre todo cuando nos movemos en un universo donde la asimetría entre países. por la multiplicidad de identidades. volvemos a una apología del H 18 Maxime Rodinson "La notion de minorité el l'IsIam" en L'ls/am: politíoue et croyance. desaparecieron en el movimiento de expansión del colonialismo. La imagen según la cual el mundo sería "multicultural" y estaría constituido por un conjunto de "voces" (imagen muy corriente en los organismos internacionales tipo Unesco) no es satisfactoria. vinculado a la división del trabajo. la diversidad se ordenaba según lasrelaciones de fuerza dictadas por el código islámico. lo diverso.'. con el posmodemísmo. pero su validez sociológica es sumamente dudosa. se?e y m~lva.?ndera en las sociedades islámicas de algunos siglos atrás 8. clases sociales Yetnias no se puede argumentar. Bantam Books.Nueva York.OTRO TERRITORIO DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO es un contrasentido (o mejor dicho. A veces me da la impresión de que el discurso sobre las diferencias lidia dificilmente con esos hechos. del imperialismo y de la sociedad industrial. Ante lo inexorable de la modernidad-mundo. Se ha desarrollado en tiempos recientes toda una literatura que gira en tomo al paso de lo "hOl1\ogéneo" a lo "heterogéneo". de una "tercera ola". y asimila lo heterogéneo. costumbres. primero. unívoco. Por ello. Lo mestizo. sólo tiene sentido cuando consideramos ideológicamente el mundo). 'Ial vez podrfa decirse del mundo contemporáneo lo que Maxime Rodinson J. Para este tipo de óptica. La producen los economistas. Se trata. puede decirse que las diferencias" también esconden relaciones de poda Por ejemplo el racismo. lo sincrético (ahora.

1980. Dicho de otra manera. retiran toda diferencian de la historia. Si las diferencias son producidas socialmente ello significa que. agregan a los bienes culturales un sobrevalor simbólico consustanciado en la griffe que lo singulariza en relación con otras mercancías. El inconveniente es que esas "teorías". cit. al descuidar sus sentidos simbólicos. Me refiero al mercado. comunícacao e massa" en Um Outro Território.. según pensaban los teóricos de la comunicación masiva. Minuit. 20 Es interesante notar que la antropologfa culturalista norteamericana tiene un papel importante en el proceso de construcción de las tmégenes nacionales. Yo diría. que· H darán signadas por los intereses y conflictos definidos fuera del ámbito de su círculo interno. El país seria elproducto del cruce armónico. Lejos de ser homogéneo. la diversidad cultural es diferente y desigual porque las instancias Ylas instituciones que las construyen tienen dístintas posiciones de poder y de legitimidad (países fuertes o paises débiles. Dentro de la perspectiva que estoy planteando. Pero las interacciones entre diversidades no son arbitrarias. nedict ejercieron gran influencia. desplaza a las otras instancias de legitimidad que conocía21 Para una discusión acerca del concepto de masa y su inadecuación al entendimiento de la problemática de la mundíalízacíón de la cultura. el mundo difícilmente podría ser visto como un caleidoscopio -metáfora utiliza con frecuencia por varios autores-. Estado nacional o grupos indígenas). que no son necesariamente brasileñas pues se han difundido por toda América Latina. "Cultura. Margaret Mead YRuth 1Je. 22 Pierre Bourdien. consultar Harumi Befu. trasnacíonales o gobiernos nacionales.DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO OTRO TERRITORIO mestizaje). 1979. 7. Se organizan según las relaciones de fuerza que se ponen de manifiesto en situaciones históricas. Ortiz. 153 . se convierte en sfmbolo de la superación de los antagonismo sociales. un instrumento en el cual los fragmentos coloreados se combinan de manera arbitraria en función del desplazamiento del ojo del observador. Al respecto. A través de los objetos consumidos. Las marcas de los productos no son meras etiquetas. 6. sino también productora de sentido.El culturalísmo presentaba un conjunto de conceptos apropiados para la elaboración de la "diferencia nacional". En el contexto de la modernidad-mundo hay una institución social que adquiere un peso desproporcionado. Úl distinctron. Se redimensíona así lo que se entiende por valor cultural-sobre todo al tratarse de las industrias culturales. Robert Redfield. negros e índíos".0 mismo ocurrt6 en Japón. Existeorden y jerarquía. civilización n occidental" o mundo islámico. ver.RfodeIereíro. R. 152 op. 5. y se anula ante la contnbución especifica de cada una de las partes. La desigualdad puede ser entonces absorbida en tanto diferencia. como suelen imaginar los economistas. El consumo requiere dispombilidad financiera y capacidad de discernir (hayruna educación para el consumo). Esto no ocurrt6 sólo en América Latina. La diversidad étnica se expresaría al unísono en la unidad nacional. el mercado crea diferencias y desigualdades". 19 GiIbertoFreyre. en los términos sociológicos de Bourdieu. omiten precisamente el contexto en el que se da la interacción cultural. Se trata de una instancia no sólo económica. Basta ver el universo del consumo y de los estilosde vida. Por ello. Fundadas en una perspectiva culturalista. "A critique of the group model of Japanese Society" en SociIIl AnaIysis Vol. conveniente para las élites domínantesj". un autor como Gi1bertoPreyre puede aprehender la historia brasileña en términos de "democracia racial". 1. de la acu1turación de europeos. ~do BmOl. 1941. J"" OIympW. donde los estudios de Herskovitz. los individuos expresan y reafirman sus posiciones de prestigio o de subordinación. deificando a los individuos en una visión idílica de la sociedad (o sea. que el mercado es fuente de distinción social y refuerza la separación entre grupos y clases socíalesf. París.. No. Al tener el mercado una amplitud globalízada.

En este sentido. Lisboa. Weber considera como universales las religiones que se fundamentan en textos escritos: budismo. La propia lucha anticolonialista se fundamentaba en esas premisas. Sólo una visión universalista puede valorar realmente lo que llamamos"diferencia". como decía Adorno. 8. el mercado cultural adquirió una dimensión de la que no disfrutaba hasta entonces. Su territorio es atravesado por fuerzas que la trascienden. Establece por tanto una jeran¡uización entre las diversas producciones culturales. islamismo. 1987. el marco de reflexión quedará atrofiado. Mientras tanto. bramanismo. Libertad. la nación pierde su preeminencia para ordenar las 154 relaciones sociales. Para aquellos que discuten acerca de la integración. kantiano roya pre~ sencia sería inmanente a la mente humana. 24 Iack Goody. Lo universal no existe en abstracto. es crucial que el debate vaya más allá de los intereses económicos inmediatos. 'ss . EdicOes 70.. Mercosur. Ante el surgimiento de una sociedad globalizada. circunscrito a los temas legitimados por el statu quo. Consultar también Walter J. cristianismo. la escritura hizo posible para las culturas un grado de abstracción y de trascendencia que les permitió escapar a las imposiciones locales (de los dioses. 23 Ver Samir Amin. confucianismo.. Al igual que las "diferencias" lo que calificamos como universal siempre se sitúa históricamente.. 1988.. al etnocentrísmo arrogante. De no ser así.. De la razón Instrumental. París. garantizando un lugar destacado para aquellas que se ajustan a su lógica. La modernidad-mundo replantea el problema sobre otras bases. No siento predilección ni nostal. L'Eurocentrisme. india").. k> que significa que las culturas nacionales adquieren un peso relativo. igualdad Ydemocracia fueron principios que orientaron el surgimiento de las naciones (lo digo a sabiendas de que nunca se realizaron completamente). árabe.. cualquier discusión acerca de la diversidad que deje de lado este aspecto mercadológioo resulta inocua. Por ello.. Tal como lo recalca [ack Goody. ello exige que se relativice la manera como se solía considerar la cultura nacional Los ideales de la Dustración europea preconizaban que 10 universal se realizaría a través de la nación. excepto como metáfora). Las sociedades tuvieron que sufrir profundas transformaciones para que pudiera expresarse la universalidad el pensamiento. Pasan a ser consideradas en el ámbito de las otras diversidades existentes. por ejemplo el gran arte o las tradiciones populares. No es que la cultura se haya convertido en una mercanda (no creo que este concepto se aplique a los universos simbólicos. A lógiaJ da escrita e a organiza9i0 da sociediuIe. Para existir como pueblos lfbres. Ong. especie de a priori.los poderes y las creencíasj". Sin embargo. Querramos o no. Sé que la historia del universalismo encierra numerosos percances. la relación entre la nación y 10 universal se rompió. En un mundo globalízado. por ejemplo). Ondidad Y escritum: tecnolngias de Is palsbra. Las instituciones na. 1986. Fondo de Cultura Eoonómica. gia alguna por ese presente/pasado de la "razón occidental" (asociar la idea de razón a la de accidentalidad es un tour de force eurocéntríccc al igual que en los departamentos de filosofía se sustenta el mito de la raza griega como punto de origen de todo pensamiento racional..OTRO TERRITORIO DIVERSIDAD CULTURAL Y COSMOPOLITISMO mos. Por ello. en el conjunto de relaciones de fuerza mundializada. Las formaciones nacionales se eonstítuyen ahora en diversidades (y no en punto final de la ~ como querían 106 pensadores del siglo XIX). sobre todo en el marro de una política de formación de bloques [Iratado de Ubre Comercio de América del Norte [Tkan]. el debate sobre el universalismo tampoco se reduce a una posición teórica. los países colonizados tuvieron que romper con la metrópoli y constituirse en naciones independientes. la diversidad cultural debe ser considerada desde un punto de vista cosmopolita.. México. a un juego de argumentos contrapuestos a otros (al relativismo. dejándose de lado la riqueza de otras culturas: china. Una de ellas fue el advenimiento de la escritura. debido a los intereses el) juego. Comunidad Europea). Anthropos.

el derecho de los pueblos indígenas a poseer sus tierras. ya sean las religiones. el debate sobre la diversidad cultural tiene implicaciones políticas. No es porque estamos en el final del siglo que eso se hace necesario.OTRO TERRITORIO sociales. no puedo dejar de comprender que ésta es la única vía posible para dar cuerpo a los ideales de libertad y democracia. se deben evitar dos actitudes: una. las fronteras y los pueblos. más conservadora. de talo cual movimiento étnico. 186 CIENCIAS SOCIALES. O:mtisión GuIbenkian (presidida por lmmanuel WaI1erstein). de diagnósticosque seproponen su restructuracíón. un discurso donde la universalidad sólo es conveniente para los grandes grupos económicos y financieros. Por ello. lo que seria desastroso para un científico social. considero que. el informe es atrayente al cultivar una actitud abierta en relación con los impases contemporáneos. debido a los ideales anteriores les atribuyo una prerrogativa de derecho. GLOBALIZACIÓN y PARADIGMAS· Pensar las ciencias sociales requiere una atendón redoblada en relación con el pasado y el futuro. o sea. Sólo una perspectiva cosmopolita me permite criticar la pretensión del mercado de constituirse como única universalidad posible. el mercado trasciende. lo cual nos conduciría necesariamente a una cristalización del pensamiento. señalaba un aspecto singular del universo científico: la experimentación racional Esto significa que el • 1 Traducci6n: Carlos Eduardo Cortés Sánchez. En realidad. una preocupación constante con la tradición y los cambios. no estoy refiriéndome al universal colonizador de nuestros antepasados. de tal o cual "diferencia". Históricamente las ti diferencias" sólo pueden existir cuando son reducidas por fuerzas integradoras que las engloban y las rebasan. llevan en sí elementos de universalidad (religiosa. San Pablo. aun admitiendo que lo universal sea un constructo histórico (muchos filósofos piensan de otra manera). 1996[157 J . los Estados. Es un ideal político que no puede evidentemente circunscribirse al horizonte de tal o cual país. En nada avanzamos considerando la categoria "totalidad" como un anatema (una señal de totalitarismo). tomar los"clásicos" como fundadores de un saber acabado. Sólo una perspectiva cosmopolita puede afirmar. o las trasnacionales. No obstante. Recuerdo que cuando Weber contrapuso la ciencia (independientemente del peso atribuido al término) al arte. que se conforma con afirmar la existencia de las diferencias olvidando que se articulan según diversos intereses. Si queremos escapar a la retórica del discurso ingenuo. Al reconocerlos como diferentes y no iguales [lo cual es distinto a desigual). Cortez. por su dimensión planetaria. y que tiene el mundo como escenario para su desarrollo. Independientemente de que lo consideremos como perversión o realización del "proyecto de modernidad". como es el caso del informe patrocinado por la Comisión Culbenkían'. A no ser que creamos en las profedas milenarístas. Incluye una sociedad civil que va más allá del círculo del Estado-nación. en este movimiento de repensar. a pesar de que mucho de lo que se haga en la actualidad nos parezca insuficíente. A pesar de ser incompleto -no es fácil hacer una evaluación en escala tan amplia y abarcar instituciones académicas de diversos perses-. las ciencias sociales tienen una historia ya consolidada. por ejemplo. Así. política o mercadológica). hay que exigir que se les den los medios efectivos para que se expresen y se realicen como tal. Digo redoblada puesto que las transformaciones recientes nos fuerzan a considerar de forma radical y sistemática los problemas que nos envuelven. De ahí la aparición de estudios. tras enumerar algunos puntos comunes entre ellos. los periodos históricos sólo tienen un valor relativo. De ahí su vocación para constituirse en un "gran relato". PtlT/l Abrir as Ciendtls SocúDs. Sin embargo.

exigirían una ciencia so2 Max Weber.revolucionarios. sobre muchos aspectos de las diversas formaciones sociales (basta ver el conocimiento acumulado por los antropólogos sobre las sociedades primitivas). Finley dirá que no sólo evolucionaron el volumen de datos y las técnicas. no deben ser pensadas como una suma cero de experiencias. Martins Pontea. en Renato Ortiz. Con respecto a la historia antigua. Htstory of the Ideaof Progress. y son muchas. Mercel Mauss. acto fundador del propio campo del conocimiento. de hecho. por ejemplo. tiene. Ed.OTRO TERRITORIO CIENCIAS SOCIALES. Por supuesto. . "El 'progreso' en la historiografía . por tanto. pues lo que se pretende aprehender se integra muchas veces al movimiento de la "revolución inau~al"... . 1963. Por lo tanto. 1980. vendrían naturalmente a ocupar el terreno infértil del pensamiento tradicional. McLuhan y B. paradigmática. Cualquier baP. Ver TIre G100al Village. "conocemos más". comunicativa. 5 159 Politiqueo Parfs. hay una acumulación de conocimiento que conduce por obligación a un cierto "envejecímíento" de . Pierre Bourdieu.R. . 1989. 1MB. Por el contrario. San Pablo. incluso el más mediocre. Basic Books. Las ciencias sociales. Durkheim. Lasmetáforas alcanzan tal grado de exageración que elgunos autores acuden a imágenes nústicas para describir la nueva condición de la humanidad. p. Pero de nada serviría sacralizar un tipo de literatura como si ontológicamente contuviese el comienzo y el final de todo argumento sociológico. ' . ~omo. como si ron cada estancamiento teórico o con cada descubrimiento tecnológico despuntase una transformadón equivalente en el plano analítico. Para el caso de las ciencias sociales. 'Le métier el la vocation de savant". etc. En este caso. dad. una experiencia histórica más grande ~e la de sus predecesores. en le Sauant el la 3 M. "O Campo Oentffico". "de manera inevitable todo historiador sufre por ignorar lo que ocurrirá después de él 'Ibdo historiador. 6 En la literatura contemporánea se usa el término "revolución" en forma excesiva e imprecisa. en realidad se trata de secuencias que se inscriben dentro de los cánones previamente establecidos. 1994. Marx. asociados a temas como la posmodernidad o la globalización.si es~ disputa entre eruditos del siglo XVII aún tuviera Vlgenaa entre nosotros'. Por eso el término revolución es impropio. . GLOBAUZACIÓN y PARADIGMAS trabajo científico. 4 Sobre la discordia entre antiguos y modernos ver Robert Nisbet. Una percepción que predomina en las discusiones sobre la "crisis de paradigmas". Se habla de revolución tecnológica. pero una perogrullada importante. 1983. . Es d~ cuando el pensar se constituye propiamente como científico y se hace autónomo de las influencias externas al orden explicativo del campo. la idea de "revolución epistemológica" se vuelve prevaleciente. se encuentra íntimamente ligado a la idea de p~greso (lo cual no ocurre propiamente con el mundo artístico). Malinowsky. Nueva York. en confrontación constante con la rea1i. Razón tiene Bourdieu ruando dice que el campo del pensamiento dentffico apenas pasa por una revolución sustantiva. ello habría ocurrido durante el siglo XIX (volveré sobre este punto) ruando se institucionalizaron como disciplinas legítimas. Sería insensato volver a la querella entre"antiguos" y "modernos". Powers hablan. La actitud contraria sería imaginar que "todo cambió". A partir de entonces. Nuevos paradigmas. los cambios dejan de ser -manteníendo la imagen anterior. como si en verdad estuviéramos viviendo una nueva era. de la "era de Acuario". flexibles. Bourdieu. con todas las dificultades que las rodean. que los tiempos actuales. que él denomina "inaugural'". L Pmley. .10 que fue producido. 5. No me cabe duda de que en muchos sentidos ellos siguen siendo actuales (no es posible discutir el capitalismo sin referirnos a los escritos de Marx).3.). San Pablo. Oxlord. Eso es una perogrullada. Oxford University Press. El ínconveniente en este tipo de interpretación es que la idea de revoluciones sucesivas es poco convincente. no se trata de descalificar a los "clásicos" (Weber. por más destacados que h~yan Sido. 158 cial radicalmente distinta e incompatible con lo que se venía practicando hasta ahora.Ática. en HlStóriIl Antigu.

implica confrontar una serie de problemas recurrentes. Sabemos que la constitución del objeto sociológico requiere una ruptura con el sentido común. dad. 161 rWLa Haya. Fetichizar el saber tradicional equivaldría a confinarnos a una postura conformista y a dejar de percibir aspectos que . los cambios ocurridos son profundos. ellos persisten. Hacer ciencias sociales. Passeron. La artesa:" nía intelectual exige al investigador una capacidad detnventiva para producir artificios que lo retiren del mundo real.. se hace con las mismas palabras y nociones usadas por la persona común. bajo . como pensaban muchos autores (y no sólo los positivistas) del siglo pasado. u Métier de SocioIogue. pues. un argumento obligatorio cuando las comparamos con las "ciencias exactas". No hay un universo garantizado de la gran Ciencia. al fin Y al cabo esta es una de las primeras reglas del 160 método al que se refería Durkheím".>dgen un tratamiento nuevo y diferenaad~. Para tener un control verdadero sobre lo que se está diciendo se necesita establecer una distancia. 8 Wright MilIs. Sin embargo. la bibliografía escogida.sociales d~be tener en cuenta la existencia de una tradídón mtelectual mcorporada a las diversas instituciones académicas. J. 19'7'1. cuestiones que r~~pa­ recen sin cesar. et~. las técnicas empleadas. cuando el positívísmo comtiano buscaba ser reconocido a cualquier precio). (Por ejemplo. un extrañamiento en relación con el dato inmediato y la forma como lo articulamos en su versión interpretativa. Esta obsesión de 'contraponer el saber de las "humanidades" al de las llamadas dencias "duras" me parece un despropósito. hoy como ayer. El pasado es presente y se manifiesta en el arsenal de conceptos ~on los que operamos. de un foso que separa el sentido común del radocinio científico. suelo en el que enraizamos nuestra identidad. Comprenderla es. ella tiene su especiñcidad). La graaa está en entender la tradición como punto de partida. Es en este juego de cercano/distante que ejercemos lo que Wright MilIs llamaba imaginación sociológica'. Mounton. cuando se estudia un tema como la violencia es difícil controlar el discurso analítico y mantenerlo exento de un juicio moral que (l priori ya contiene una condena del acto violento que se busca comprender). Bourdíeu. En las ciencias 7 Un texto que trata este aspecto de manera inteligente es el de P. e. subjetiyj. Por eso la idea de "ruptura epistemológica" acuñada por los historiadores de la ciencia (pienso en Bachelard) se aplica mal al dominio de las ciencias sociales (y no por causa de una interpretación infeliz del marxismo hecha por Althusser). Lejos de ser una falla. (La edición española es de Siglo XXI. de su "estructura". superarla: ~ar continuidad a la constitución de un saber que no es estático ni definitivo.OTRO TERRITORIO CIENCIAS SOCIALES. Fondo de Cultura Económica. Esto es válido para disciplinas como la física y la química. producto final de nuestra reflexión. México. Pa- el título moficW de 6OCi6logo) N. sino de reconocer que la recurrencia de ciertos dilemas es un aspecto definitivo de la disciplina. La escritura del texto. los tipos de investigación que realizamos. del T. J.e. un equívoco para que el formalismo metodológico corrija. Las ciencias sociales operan "muy cerca" de la realidad. No creo que eso se deba a una debilidad intrínseca de las ciencias sociales. independiente de los practicantes que lo hubieran construido. Una tarea dificil pues son varias las dimensiones que envuelven al investigador en la construcción de su objeto: ideología. Un espacio que existiría en sí y por sí. pero sin volvernos prisioneros de su rigidez. Ella presupone la existencia de una barrera definitiva. moral. una preocupación insólita y dislocada en el tiempo ~~~izás tuvo razón de ser durante el siglo XIX. como si no pudieran resolverse definitivamente. Chamboredon. El primero de ellos se refiere al sentido común. La imaginación sociol6gica. atraviesan el tiempo porque son parte de su "esencia". 1973. No se trata tanto de definir qué se entiende por objetividad en las ~e~­ cias de las sociedades (por supuesto.. su lengua conceptual es la misma que comparten los demás ciudadanos. GLOBALlZACIÓN y PARADIGMAS lance que llegue a hacerse sobre las cie~~ .

pos-industria1. Cada uno de estos elementos constituiría. retomado (no es raro encontrar un gran autor que ensu próximo texto se pierde porque "bajó la guardia" de su vigilancia epistemológica). Sin embargo. algo mtermedio entre el ideal de universalización (que es necesario) y el enraizamiento de los fenómenos sociales. Cito al autor: "en la medida en que la investigación sociológica logra producir inteligíbilídades. en el sentido en que la define Kuhn. Ellas apenas n:uene~ algunos rasgos de la riqueza de la lengua. México. Taquigrafía y estenotipia son lenguaJes smtencos. de sus articulaoones y recodos. A Sociologi¡l no Horizonte de Sécu1c XXI. de una serie abstracta y coherente capaz de "deducir" la realidad. a mi manera de ver.OTRO TERRITORIO CIENCIAS SOCIALES. Por ello la noción de paradigma. es decir.. no es apropiada para caracterizar la naturaleza de las ci~ socíales". a los residuos del contexto. p. lo que ciertamente no es verdad. vcees. La idea de "ley 9 }eanClaudePasseron. Las notaciones taquigráficas o estenotfpicas contienen. así. Este tipo de interpretación. decisiva. entonces. los rasgos de esas escrituras están amarrados a la "literalidad de los enunciados". pues la "literalidad de los enunciados" amarra el análisis al contexto de enunciación. o Radocínio SocioWgiro. un nodo de una cadena explicativa. PetrópoIis. por tanto. Ferreira (arg. En las ciencias sociales no es sólo el observador quien interfiere en el proceso de observación. u ASociologianuma época de globaIismo".deben ser permanentemente reconquistados para que existan. es sugestiva. Por tanto.. todo cambio que lleguemos a discutir debe ser pensado dentro de estos parámetros. Una "ley" deberla ser una explicación que aislase elementos atemporales que en principio podrían ser estructuralmente articulados. 1978. es imposible partir de una teoría general deductiva. un grado de abstracción que de hecho no está incluido en la amplitud de la lengua. 162 sociológica" presupone. El advenimiento de una sociedad posmodema. 163 . que los hechos socia1es sean tr~tórioos. Un ejemplo: la idea de "ley". con cada reflexión.9. La co~par~~n. Ellos hablan de la sociología como estenotipia o taquigrafía de la realidad". El segundo aspecto se refiere a la historicidad del objeto sociológico. 11 Tomas Kuhn. Con cada investigación. dicho movimiento de universalización nunca es completo. Esto tiene varias implicaciones. pensamiento sociológico es siempre una traducción. procede por senderos teóricos que siempre se reinician porque nunca son separables por completo de la literalidad de los enunciados que le confieren sentido a sus construcciones unilaterales. 1997. En otras palabras. recurrente en el pensamiento evolucionista (basta recordar las "leyes de los tres estados" en Comte o los escritos de Th. tan en boga en el siglo pasado. formas abreviadas de enunciación. San Pablo. Por ser más simples y reducidas ellas ganan en universalización. La critica de Passeron al idealismo científico de corte popperiano es.). GlOBAlIZACIÓN y PARADIGMAS sociales los límites son tenues. en Leila C. olvida que la explicación sociológica está marcada de historicidad. No es por azar que autores tan diversos como lean Claude Passeron y Oclávio laoni usan imágenes tan próximas para caracterizar la práctica sociológica. está condenada a un uso móvil y alternativo de los conceptos dictados por su proyecto de elaborar perfiles comparados de relaciones y sistemas de relaciones. calmente distintas corno las sociedades primitivas y las socíedades modernas. De aIú la dificultad de establecer explicaciones genéricas que mvolucren de manera simultánea formaciones socia1esra<fi. el propio objeto siempre se sitúa en un contexto histórico determinado..ylor sobre la mente primitiva). este paso inicial debe ser reconstruido.40. Boitempo. La primera es que el grado de universalización de la explicación en las ciencias sociales es necesariamente restringido. "entra 10 Ver Octávio Ianni. flexible. Un paradigma es un referente teórico cuya validez se fundamenta sólo en fórmulas abstractas.. En consecuencia. La estructura delas revo1ucioru!s científicas. El. Fondo de Cultura Económica. no cambia esas cosas en nada. 1995.

con certeza. M ción nacionalista. tiene menos poder explicativo cuando se 14 En el Brasil. Ed. pues la sociologfa era entendida como un saber cuyo objetivo central serlala "salvación nacíonaj": un conocimiento al servicio de la resolución de los problemas socioeconómicos de cada pals. las transform~ones del bloque soviético. que son de naturaleza histórica. Así se exaltaba la existencia de una "teoría nativa" que seria. sino por valores y normas acordadas por la comunidad científica. 1995. Una categoría como "burguesía" tiene muy poco de "universal". El impulso del cambio provieoe de una necesidad propia del sistema teórico: al ser insatisfactorio. 165 '" . . operan de acuerdo con otra modalidad • La historicidad del objeto sociológico también nos permite entender los desarrollos regionales y nacionales de las disciplinas. Ver"O padrac cientffico dos sociólogos brasileiros". Londres. como lo considera Passeron. y" ciencia auténtica" cuya validez estaría confirmada únicamente por su voca12 En los debates sobre las ciencias sociales es coman encontrar la siguiente afirmación: el marxismo dejó de ser un paradigma a partir de la crisis del bloque soviético"'. La historia de las ciencias sociales es diferente en los diversos lugares en que se enraíza. En rigor. un representante de esta corriente de pensamícnto-. Sin embargo. es decir. central" versus"periférica". la realización de los "ideales científicos" también se hace en función de los contextos. requiere ser revisado. Si el marxismo fuese un paradigma. Se trata de una aseveración comple-tamente fuera de lugar. europea y norteamericana. muy marcadas por el nadonaIismo.1977. Dentro de esta perspectiva habría una ruptura entre"ciencia importada". en el ámbito de la operacionaJización de los conceptos. Vozes. donde las ciencias sociales. IntrodllfÍiO entia! d Socio/ogUJ Brasi/eira (reúne ensayos escritos durante la década del cincuenta). 15 El mismo debate existente en Latinoamérica se reproduce en el Japón. Petrópolis. "occidental" versus"oriental". aclaro mi argumentación. 1986. superior y radicalmente opuesta a las explicaciones exógenas (para muchos una prolongación cultural del colonialismo). premisa que. En primer lugar. Para diversos autores -Ouerreiro Ramos es. Un paradigma es algo ahistórico. TIre Mith of Japtmese Unu. Esta visión militante carece de sentido por completo. Ya en los años cincuenta y sesenta muchos autores latinoamericanos (un poco a contracorriente del ardor nacionalista de la época) la criticaron con raeón''. en términos kuhruancs. No existen dos ciencias. no se aplica a la comprensión de -las sociedades. 13 Cuerreíro Ramos. como si cada uno de tales compartimentos encerrase verdades equivalentes y partícúlares". Roudedge. Los procedimientos metodológicos son parte de una subcultura científica que trasciende la realidad de los lugares. en principio. en A Sociologitz 110 BrtlBil.OTRO TERRITORIO CIENCIAS SOCIALES. . deberíamos decir: las ciencias sociales no Son paradig12 máticas. en Brasil. es decir. Ver Peter Dale. Uníve:rsidade Federal do Rio de [aneím. Río de [anelro. Una forma de pensar que se encontraba muy marcada por una visión ideológica. politicas o de civilización. vigente durante los años cincuenta y sesenta en . o América Latina. la sociología debería ser un saber nacional. El patrón del trabajo intelectual no está determinado por las especificidades naciooales. No se trata de volver al viejo debate eotre sociología importada y sociología autóctona. Se adecúa a una determinada situación de la historia europea (y no a todos los países europeos. no interferirlan para nada con su vaHdez epistemológica. Para evitar un posible malentendido. o mejor. Los dilemas relativos a la historicidad del objeto sociológico no se reducen a cuestiones de orden explicativo.ueness. también inciden sobre la propia materialización de las disciplinas. contraponen el pensamiento "oriental" al determinismo rarionalista "occidenta!'". por ejemplo el Imperio Ruso) pero se encaja con dificultad. este papel le correspondió principalmente a Florestan Pemandes. GLOBALlZACIÓN y PARADIGMAS en crisis" cuando ya no logra explicar un conjunto de contradicciones que nacen en el seno de su orden explicativo. lo que efectivamente no es. "burguesa" versus "proletaria". un conjunto de métodos y técnicas de investigación adecuados a las realidades de cada país.

más dirigida hacia los "métodos". algunas veces indebido por lo muy ideologizado. En América Latina. en relarión con temas fundamentales de determinadas discipünas. etc. de la separación entre arte y cultura popular. en consecuencia. Su estudio será prácticamente ignorado por todas las discipünas académicas". las problemáticas privilegiadas son otras: mestizaje.) que es universal. Muchembledo CulturePopulaire el Culture des Élites. 1978. la racionalización de la gerencia comercial. Las posiciones posmodernas han enfatizado con insistencia en los procesos de sincretismo. postulado básico del pensamiento estético en el siglo XIX. que tiende a considerarla como un anacronismo del ancien régime. eliminar las prenociones. GLOBALIZACION y PARADIGMAS aplica a realidades especificas: la comprensión de las oligarquías latinoamericanas o del sistema estratificado de la sociedad japonesa en la era Meiji. y si lo es. que privilegia temáticas y autores. ver Renato Ortiz. El hecho de que un escritor como Flaubert sea retomado con frecuencia por autores tan dispa'67 '66 . por tanto. especifica ~ ~m:npo de las ciencias sociales. diversificado en función de los lugares de producción del conocimiento. autores como Silvio 16 Sobre el estudio de la cultura popular en Europa del siglo XIX Y su relación ron la sociología Y la antropoIogia. zen qué medida? Primero es necesario entender quésignifica "frontera" para las ciencias sociales. Romintiros e foldorisltls. Paris. Por ejemplo: la sociologia.considera_ dos como precursores del pensamiento sociológico brasileño. Cuando surge en Europa y Estados Unidos. los movimientos mesiánicos y los cultos afrobrasileños. etc. relativa. de mezcla. Euclides da Cunha y Nina Rodrigues.OIho d'Agua. la historia de los lugares medirá sobre la producción intelectual Ella imprime un dínamlsmo. impases de la industrialización. Su destino será completamente diferente en un país como Brasil Debido a su presencia inorultable (tradiciones rurales. las relaciones anónimas en la gran ciudad en contraposición al cara a cara de la aldea y las comunidades rurales. a fines del siglo XIX. Flamrnarion. cuando hablamos de globalización. la temática de la cultura popolar sólo encuentra abrigoentre losfolcloristas". que se agrega a la historicidad inicial del propio objeto sociológico. Pero se olvida que ese tipo de interpretactón es muy reciente. ••• En la actualidad se discute mucho sobre el "fin de las fronteras". para enfatizar una orientación de la historia "desde ebajo". es decir. o industrialización y mundo rural. sincretismo religioso. tradirión rural. En este punto hay un paralelo con el mundo de las artes. marginada por la sociología. ignorada por la historia. colonialismo. San Pablo. 199217 Hoy es común hallar historiadores que habWt de la cultura de los "desfavorecidos". El saber sociológico será. Junto a una exigencia propíamente metodológica (construir el objeto sociológico. se interesan por la literatura popular. se suma una tradición más regíonalízada. Este paralelo es legítimo. que se vuelca sobre el estudio de los grandes hechos políticos. que privilegia la comprensión de las sociedades primitivas. Un aspecto se refiere a la cuestión de la autonomización del saber.) se vuelve un asunto de reflexión obligada. Su validez es. En segundo lugar. Esos son los ternas pilares del 'pensamiento brasileño' y no las contradicciones entre clase obrera y burguesía.OTRO TERRITORIO CIENCIAS SOCIALES. Un ejemplo llamativo se refiere a la cultura populan En países como Francia e Inglaterra. las cuestiones que enfrenta se refieren a las transformaciones ocurridas tras la Revolución Industrial Su interés se concentra en temas como la metrópolis. etc. ¿Habría una homologación entre este movimiento y el "fin de las fronteras" en las ciencias sociales? (pienso en el debate sobre la interdisciplinaríedad y la transdisciplinariedad). Tan sólo a partir de mediados de los sesenta los historiadores franceses pasan a interesarse por la temática de la cultura popular. Romero. la fragmentación del trabajo. Por eso. Ver R. A la tradición académica. diversidad étnica. y con ello sugieren una confusión entre los límites establecidos. de los territorios nacionales. Relegada por la antropologia.

op. Durkheim actúa así como un ~tecto. Haciendo a un lado elobjeto clásico de la antropología. todo este aparato de precauciones. Cuando él preconizaba la validez del principio del"arte por el arte". Sin ellas su identidad se desvanecerla. Por eso Durkheim escribe en la conclusión de Las reglas del método sociológico: "Este conjunto de reg1as. por tanto. él modela el espacio y crea fronteras que hagan viable el desarrollo de un pensamiento exento de las demandas políticas. Las dos disciplinas comparten el mismo suelo epistemológico. octubre de 1989. por ejemplo). cenca política Ahora lo que está en juicio no son las diferendas epistemológicas. Al principio. ' 21 VeraesteIespectoJ. 4 (tI). As Regms do Métodv SocioMgiro. hasta ahora. periodismo. es poco lo que distingue a un sociólogo de un antropólogo. Sartre. Flaubert inaugura la era en que el escritor escribe para ser leído <es decir.Passeron. tiene la misma naturaleza". religiosas y mnndanas'" Las fronteras son.lm.o. El argumento también se aplica a la comparación entre sociología y antropología. las disdplinas producen dominios a medida que crean su propia tradición. San Pablo. 1995. 1996.polítíca o mediática. Otro significado de "frontera" se refiere a la espedaííza. requeria de quienes se consagraban a ella apenas una cultura genera! y filosófica. Lo mismo que ocurre con las tiendas sociales. y el desprecio que tiene por la literatura fol\etioesca poesta a! servicio de los grandes diarios (una forma de adecuar la escritura a! éxito público). 169 '68 . su intuición era definir de la manera más precisa posible la esfera del universo artístico. GLOBALIZACION y PARADIGMAS res como Sartre y Bourdieu. Companhia das Letras. como condición de iniciación previa. sociología. ellas se confunden con las diversas actividades reflexivas existentes: religión. fi\osofía. poIitica. Y de asumir el carácter esotérico que le conviene a toda ciencia"19. en O &ciocínio &xiológiro. Bounlieu. antropologla.pp.151. por así decir.P. los otros artistas. GalIiJnard. París. como las que separan las ciencias sociales de la ffsica o del sentido común. Por el contrario. para repensadas con nuevos esfuerzos. "HistóriaeSociologia:identidadesocia1 e identidade lógica de urna disciplina"'. De ah! la distancia que toma en relación con los textos politicos de sus antecesores (Voltaire. intercambiables.investigación. El término traduce un~ inclinaci~Jlaubertíana en el sentido en que las ciencias sociales deberían separarse de las imposiciones ajenas al interés propiamente "científico". las sociedades primitivas -hoy una subespedalídad del área-. San Pablo. cíón. En realidad. es síntométíco".C. O para decirlo a la manera de Sartre.As &gnrs da Arte.OTRO TERRITORiO CIENCIAS SOCIALES. "Plaubert" es una metáfora del proceso de autonomizaci6n de la literatura. P.. disciplinar: historia. Los intelectoa1es del siglo XIX mezclan moralismo y juicio personal en un eclecticismo que se distancia de cualquier control más sistemático. "Durkheim: arquiteto e herói fundador" Revista Bmsi1eira de Ciencias Sociais. Martin Fontes. En ~ el radoct. 20 Ver Renato Ortíz. "Lart pour yart" condensa una reivindicación de autonomía. ciJ. una condición para la existencia de un saber autónomo. Yes verdad que poner en práctica tal método no podría tener por resultado vulgarizar la curiosidad de las cosas sociológicas.. puede parecer muy trabajoso para una ciencia que. Los temas de interés son Comunes y las técnicas de. Cuando se pide a las personas. Las discusiones de los 19 Emile Durkheim. Sin embargo. L7diot de la ftmri1le. nio lógico usado en historia y sociología difícilmente podría tratarse de manera diferenciada. 15(). Al rechazar cualquierlllrO típo de ímposícíén. obj~tivo que abrigamos. que se deshagan de los conceptos que suelen aplicar a un orden de cosas. él pretendía fundamentar las estructuras intrínsecas del campo artístico (para usar un concepto de Bourdieu) en términos exclusivamente estéticos. creemos que a la SOCIología le lleg6la hora de renunciar a los sucesos mundanos. El interés de la historiografía por la investigación de archivo orienta a los historiadores en determinada dirección. juzgado y apreciado) tan sólo por sus pares.. no se puede esperar una clientela numerosa. Esoterismo. Pero ese no es el 18 J. Pcim'.

En rigor. La especialización disciplinar. lo cual es discutible. pues involucran intereses personales e ideologías políticas. En este sentido. escuela de Chicago. 1984. Thylor. con la formación de las universidades. Lévi-Strauss. la existencia de un hommo politicus cuya actuación en la sociedad estaría moldeada por fronteras seguras. etc. etc. Cuando los politólogos definen como área de interés los sindicatos. la construcción del objeto en las cíences sociales no se vincula a esta o aquella disciplina. Radcliffe Brown. centros e institutos de investigación. no obstante. Se trata evidentemente de un universo en·cuyo interior se acumulan tesis e informadones de la mayor importancia Quien desee estudiar el mundo musulmán debe tener en ~enta. departamentos. 171 . dejan de ser fo~u1a. Así se postula. EDas eofocan aspectos específicos que. permiten detaDar Yenriquecer el análisis. yo diria que la especializad6n tiene un valor positivo. La especialización se vincula a la idea de progreso. Merton. Malinowsky. distante de las implicaciones de orden cultural. A CiincUz Sodsl e ti AQio. sin tener. 170 No obstante. subdisciplinar y temática alcanz6 un grado tal que la 'frontera' ciencia aocial se halla. por estar confinadas a límites seguros. Proviene de una concepción que considera la ciencia política como un universo restringido cuyo objetivo exclusivo sería la comprensión de la conducta política. ¿Cómo entender este movimiento de multiplicación de fronteras? Un argumento se puede adelantar al retomar la lección inaugural de Max Weber sobre el oficio del científico. el gobierno. los partidos. poííticas públicas.¡ y de áreas (comunicaci6o. lo que trabajaron los especialistas. Algo semejante ocurre en reladón con las disciplinas.privilegian un determinado tipo de lectura diferente de la cultivada por los sociólogos -Parsons. la capacídad de dudar de su propio fundamento-'. San Pablo.los asuntos. no hay nada que necesariamente fije de antemano nuestro interés e~ tal o cual universo disciplinar. el desarrollo de las ciencias sociales durante el siglo xx. orientalismo.OTRO TERRITORIO CIENCIAS SOCIALES. los movimientos sociales. Homo Academicus. Dífel.. O Orientalismo. Ourkheim. Said. 1975. un conJun~ de preguntas. Sin embargo. como forma de realizar un análisis más detallado de un determinado fenómeno social. muchas veces incómodas. japonologia). esta selección no tiene nada de coincidencia1. ya se trate de un tema: "10urbano". antropología indígena. Cadauna de ellas dirigida a aspectos especíñcos de la realidad social. sino qúe debe especializarse22• Por eso son importantes las investigaciones emptncas. GlOBAlIZACIÓN y PARADIGMAS clásicos antropológicos -Frazer. la tradícíón de cada disciplina tiende a predeterminar las preguntas. necesariamente. historia del arte. Es decir. esto es.una ideología que legitima un conjunto de prácticas re~onadascon el mundo árabe. miradosen el cootex!o de detenninados uoiversos. esta delimitación inicial.das. caminó en sentido inverso. las técnicas de investigación y la jerga usada 23 P. o una región: "el Oriente". Es en tal sentido que Durkheim afirma también que la sociología no puede ser un saber genérico. subdisciplioares (sociología urbana. 24 E.comprometida. ~m embargo. ~n movimiento de fragmentación que ya no se dirige a meJorar el conocimiento sino al interés de grupos profesionales que se disputan fondos para investigación y posiciones de autoridad en el campo intelectual23• Un ejemplo: el orientalismo. que por 10 general se agrupan en torno de las subdisciplinas y las subáreas. San Pablo.Por eso un autor como Edward Said dirá que el onen~o se transformó en un "discurso del poder". 8ourdieu. necesana para el desarrollo de un saber autónomo produce en su interior limites que imposibilitan su propia realización. París Minuit. Las identidades disciplinares se sobreponen aun a otros tipos de subespecíalízaciones. La falta de diálogo en~ ellas no proviene de un impase epistemológico sino que simplemente expresa el endurecimiento de las fronteras ~scip~s. Companhia das Letras. La acumulación de conocimiento se hace a través de un proceso de división del trabajo. estético o religioso. 22 E.

Tomo el ejemplo del ensayo.1995. Incluso se puede decir que se trataba de una técnica expositiva dominante. ella no es fortuita. pensado tradicionalmente como sinónimo de. De ahí la connotación peyorativa que el término "ensayístico" adquirió entre nosotros. "opinante en exceso".onal Pero creo que el tema de las fronteras es una oportunidad para que reflexionemos un poco más allá de esas constataciones. Revela un texto en el cual el control de lo que se está diciendo se ha relajado. Como leemos el pasado a través de los cánones institucionalizados por nuestras disciplinas. básicamente. el transporte. lo cual ha llevado a algunos autores a imaginar la escritura ensayística como una especie de atributo de la vena literaria del investigador. programas de formación profesional y de investigación científica que atraviesen las disciplinas. propiamente analítica. como una yuxtaposición de juicios personales. este aspecto insatisfactorio del desarrollo de las ciencias sociales. poes las cuestiones que podrían plantearse desde un ponto de vista transdisciplinar se consideran imgrocedentes desde la perspectiva interna de cada disciplina . Sin embargo me interesa subrayar la razón de este antagonismo. Desde mi punto de vista. la ciudad. a veces tendemos a olvidar que la esa:itura sociológica tuvo que conquistar su lugar frente al ensayismo dominante hasta entonces. En el fondo se discute en qué medida cierto tipo de. precisamente. y no sólo se pierde comunicación (las disciplinas dejan de "conversar" unas con otras) sino. Por eso lo relacionamos con la dimensión más subjetiva de quien escribe. su condena o celebración.las tiendas de departamentos. San Pablo. una propuesta osada: la obligatoriedad de la doble afiliación departamental para los profesores2h • Todas esas sugerencias.. Empero no se trata de un estilo N ZJ En mi estudio sobre Francia en el siglo XIX(Culturae Modemidade. Mucho antes del surgimiento de las ciencias sociales el ensayismo era una práctica común entre los escritores y los comentaristas de los fenómenos sociales. muchas de ellas ya en práctica. Basta ver a los intelectuales del siglo XIX para percibir cómo "escribían de otra manera?". tienen sin embargo una dimensión ínstituci. Basta familiarizarnos con una publicación como "Revue de Deux Mondes". Son varios los intentos de evitar los problemas resultantes de esta fragmentación del trabajo: constitución de núcleos de investigación en torno de temas espeóficos que reúnen investigadores de horizontes diversos. reproducir las certezas adqwndas. Hay razones históricas para que esto ocurra. algo que se contrapone a la "frialdad" de la razón científica. en particular sobre el tipo de texto producido en las ciencias sociales. Diffcilinente su manera de escribir y su composición encajarian en las exigencias propuestas por Durkheim. para el caso. en el caso de refutarlo. Escrito entre 1862 y 1':W.]apan Forum. la japonologia.exposícíén se ajustaría o no a las exigencias de un campo del saber.OTRO TERRITORIO CIENCIAS SOCIALES. p. y al trabajo empírico. "ecléctico". una especie de juego sin fin entre posturas incompatibles: "liviandad" versus "precisión". 146. op. en creatividad. "Dowe need morejepenesestudíes orlessr". Brasiliense. Las fronteras alimentan así el conservadurismo intelectual. aborda temas como la alimentación. incluso. que en su tiempo dominaban la escena intelectual.un trabajo incompleto. El informe de la Comisión Gulbenkian hace. incentivo a la formación pluridisciplinar de los alumnos de posgrado. Les Mnmismt:s dela VieMndenre. proviene de una cuestión prelíminar: la delimitación de las fronteras. Cito al azar el monumental trabajo de Georges d'Avenel. 172 explícitas Y bien delineadas. El ensayo se contrapone así a una reflexión más "dura". inmaduro. 1992). es el de tan Reader. 173 . GLOBAllZACIÓN y PARADIGMAS por los investigadores.tuve la oportunidad de leer una serie de autores hoy prácticamentedesconocidos. cuando asumimos su defensa. 17 (1). Ella nos encierra en una tram~ ~ya fondón es. "Ensayístíco" quiere decir "poco desarrollado". Las discusiones sobre inter y transdisciplinariedad revelan. cientificismo" versus "libertad". en la cual el pensamiento de los articulistas se organizaba al gusto de la idiosincrasia de cada uno. 26 Para abrirlIS Ciéndas SociDis. ambos marcados por referencias 25 Un texto sugestivo que hace una critica pertinente de los impases de un área de estudio. cit. sobre todo. Podriamos entender esta disputa sobre el ensayo.

dicha normalización es siempre relativa). etc. Deliberada en el sentido de una tarea controlada cuyos objetivos son explícitos. "A soci~logia no ~rasi. Ell~ es posible porque la autonomización de las ciencias sociales en los países periféricos es descompasada de los países centrales (Francia. la segmentación disciplinar. Negarlo seria desconocer la validez de las informaciones. en S. Al tomar la idea de "frontera" en el sentido de especialización. 5 (25). 1995. Ortega y Gasset (no olvidemos que España es un país subdesarrollado en el contexto europeo). Sobre el ensayismo como lenguaje especíñcc del pensamiento brasileño ver Elide Rugai Bastos. Río de jareíro. . es decir. puesto que no existían otros parámetros para evaluar lo que se decía.io nacional"'. Oliveira Viana. Gilberto Freyre. que comienza a ser contestado en Francia con el surgimiento de la sociología. verdades" depositadas en cada una de ellas. Este eclecticismo del pensamiento. fijo a la tradidón de cada disciplina o área temática. Pero las cosas cambian con la aparición de las ciencias sociales como campo autónomo de saber. Precisamente al no estar "encerrado". realización de investigaciones em~íricas. control de las fuentes históricas. cuando las ciencias sociales ya tienen una historia consolidada? Todavía son válidas esas consideraciones. Ellos escriben en sintonía con un tipo de lenguaje que prescinde de cualquier normatividad disciplinar.OTRO TERRITORIO CIENCIAS SOCIALES. El eclecticismo de los autores pasados fue posible dentro de una situación histórica en la que el pensamiento social se estructuraba de acuerdo con otros parámetros. Lo cual significa que debe tener en cuenta el conocimiento acumulado en el interior de dichas especialidades. La crítica al ensayismo revela. No propongo considerarlo como sustituto de la reflexión analítica o de la investigación empírica. este proceso de autonomización ocurre en los años cuarenta y cíncuenta. Ver MA. Eso sería insensato. Los textos que producen. Estados Unidos.l: Florestan Femandes e a escola paulista". Ni alimento una visión idilica o quimérica de la escritura ensayística (posmodernos en antropología). el ensayo tendría mejores posibilidades de escapar al conservadurismo vigente. el ensayo podía considerarse como un estilo convincente. Durkheim se levanta contra el eclecticismo de su tiempo. Boldim de InterciimbW. son en este caso figuras ejemplares. El antídoto propuesto es la manipulación de un lenguaje con más capacidad de controlar elraciocinio. ochenta). de las . la escritura ensa175 .) HlStórUJ diJs Ciéncias Socitlis no Brasil. abstención de juicios personales. ¿Pero. esta manera "mundana" de hablar sobre los acontecimientos sociales. en algunos países. 174 Latinoamérica es tan sólo en los años cincuenta que la universidad moderna comienza a consolidarse. Dentro de esta perspectiva. Sumaré. Alemania. Tampoco creo que hoy sea posible escribir al estilo de Ortega y Gasset. jnglaterraj". perdura en los países periféricos durante buena parte del siglo xx. En 28 En el caso brasileño. Val TI. la necesidad de dibujar el horizonte de una disciplina Iodavfa desconocida. Hasta entonces. San Pablo. sino de una forma expresiva que marca el estilo de una época. el ensayo podría verse como una artimaña para romper esta ausencia de comunicación."Viajar" entre las disciplinas y las áreas implica transitar por las fronteras a partir de los saberes ya constituidos. son orientados más por la inclinació~ p~so­ nal que por la austeridad del pensamiento: ínvestigacíón de archivo. setenta y. "'0 ensafsmo dos anos 20 e a fol'llUll. independientemente del valor que lleguen a tener. Como su contorno es aún vago. 1986. Pienso en el ensayo como forma deliberada de producir un cortocircuito en las barreras impuestas por las especializaciones. Anuda. se requiere afirmarla con más énfasis y nitidez. GLOBALIZACIÓN y PARADIGMAS personal. Micelli (org. que decir hoy. precisamente porque escapaba a una normalización del lenguaje (sé que en las ciencias sociales. algo peculiar de este o aquel autor. por tanto. creo que sea posible imaginar las cosas de otra manera Si uno de los problemas que enfrentamos es la fragmentación del trabajo. La creación de cursos de posgrado y de institutos de investigación es aún más tardía (data de los años sesenta.

ni la distinción entre arte y cultura popular. Una lógica que no proviene de la interacción de las partes que lo constituyen sino.. estaba delimitada por fronteras esped6cas: la nadún. la historicidad del objeto sociológico nos permitió entender la continuidad de un conjunto de problemas en las ciencias sociales. Al escapar a la rutina disciplinar se abre la posibilidad de imaginar nuevas hipótesis. diversos aspectos de la realidad. el objeto de las ciencias sociales se modifica. El proceso de globalización altera sensiblemente el objeto de las ciencias sociales. o de lógico e histórico. por trascender las espectalidades. y más aún cuando se transfigura"". Preguntas y dudas que. En ningún momento el análisis presoponla la presenda de una realidad en cuyo interior emergírían relaciones sociales mundializadas. de world-. por sus nexos estructurales. las diversas formaciones sociales del planeta. o mucho. un hecho reciente en la historia de las sociedades. ••• Si. así tampoco desaparecen las divisiones discip1inares. una dimensión mundíalizada. corrientes migratorias. Hasta entonces. podrán tener un impacto positivo para el avance de las investigaciones realizadas en cada una de las especializaciones existentes. 171. es posible imaginar que pueden ser seriamente desafiadas cuando dicha realidad ya no es la misma. Th1 vez uno de los argumentos más fuertes contra el inmovilismo intelectual sea recordar que. ~ Brasileira. Lo que importa no es tanto su "fin". 1992.OTRO TERRITORIO CIENCIAS SOCIALES. en retomo. puede funcionar como estímulo al trabajo intelectual. En la medida que atraviesa. por ser histórico. Relaciones de trabajo. Ríode Ienetro. Por muy impreciso que resulte el concepto. p. las clases y los grupos sociales. No se trata sólo de constatare! surgi. de la segmentación del pensamiento y de la reproducción de las luchas de poder en el interior del campo intelectual. es necesario agregar que también nos abre la posibilidad de pensar en el cambio. ciones abarcan mucho más. Contrapeso necesario a los mecanismos de institucionalización y rutiruzación del saber. cuya organicidad ya no se definirta en relación con los limites anteriores.. a veces de manera sustancial. con la posmodemídad. al contrario las penetrará y las redefinirá. 177 . así. 29 Octávio Ianni A sociediule Global. proponer cuestiones desde un punto de vista "móvil" y no necesariamente enraizado en los lugares institucionales. Las impfica. Así como los límites nacionales no desaparecen con la globalización. Como dice Octávio Ianni: HSi las ciencias sociales nacen y se desarrollan como formas de autoconciencia científica de la realidad social. implica afírmar Ia exiStencia de reladones sociales que ahora hacen parte de una "megasociedad". la tribu. puede alterarse un poco. Hablar de "sociedad global". Pienso que tales transformaciones pueden sintetizanle hoy en tomo de la temática de la globalizaciún. de "modernidad-mundo" (la varü!dad de términos significa que no hay todavla acuerdos en cómo calificar esas transformaciones). producciones culturales. economía. las civilizaciones. antropólogos e historiadores. en forma desigual e indiferenciada.ystem. El trascenderías significa darle al trabajo intelectual una dimensión en la cual las ciencias sociales puedan realizarse de la mejor manera posible. su decadencia. miento de nuevos objetos o temas de estudio. Ahora puedo retomar la pregunta con la que inicié mi digresión. La unidad de referencia para el análisis SOCIológICO adquiere.. cuando uno de los tér176 minos se modifica. la totalidad trabajada por sociólogos. es necesario preguntarse por su lógica. tiene un lado muy positivo: explici1a el ámbito del cambio en el mundo contemporáneo. es deciJ. GLOBAllZACIÓN y PARADIGMAS yística. son penetrados por un conjunte de fuerzas que reorganizan el marco de las relaciones sociales. El contrapunto de pensamiento y pensado.

OTRO TERRITORIO

CIENCIAS SOCIALES, GLOBALlZACIÓN y PARADIGMAS

La cuestión es cómo calificar esos cambios y en qué forma inciden sobre el pensamiento que busca comprender~os. ¿Serán los síntomas de un nuevo paradigma? Suele decirse que el "paradigma" de la mode:rndad se agotó, y que estamos ante la presencia de otros paradigmas", de la posnodernidad o la gíobalízacíon. No obstante, me pregunto 51 esta forma de plantear el problema es convincente. en ~as palabras, si es rentable en términos analíticos. Moderrudad, posmodernidad, globalizadón realmente paradigmas? Es evidente que el término ya no se está usando en el IIUS.mo sentido de Kuhn. El uso que se le da es ahora "más al~Vo; diría que metafórico. Pero si entendemos por para~a un marco teórico a partir del cual pensaríamos la sociedad, me parece raro confundirlo con lo que ~ q~ere pe"nsar. ~i modernidad, posmodernidad o globalizaClón son condidones" (para seguir un poco la propuesta de Lyotard"'), es decir, articulaciones concretas de la realidad, no veo cómo asimilarlas a la referencia teórica que pretende aclararlas. Al fin Y al cabo, una condición es algo de lo que no se puede escapar, una situación histórica, un contexto en que todos estaríamos inmersos. ¿Por qué identificar el contexto co~ el instrumento reflexivo que lo aprehende? Por eso prefiero decir: modernidad y globalización no son paradigm~. Formulo mejor mi afirmación. Si tomo un autor como Simmel y su interés por la moda, puedo. enunciar este dat~ en dos formas: a) para Simmel, el paradigma de la modernidad explica el fenómeno de la moda; b) Simmel se interesa por la moda en la medida que ésta expresa un fenómeno más amplio: la modernidad. En el primer caso, se asocia la modernidad con la idea de paradigma¡ en el segundo, la frase adquiere otro significado. La moda es sólo un objeto que le permitirla a Simmel entender un proceso socia1 que le antecede. Dicho de otra manera, el autor procura revelar, a través de objetos heurísticos -la ciudad, la moda, el dínero-ctos

zseran

mecanismos de la modernidad. En realidad, dedr que "la modernidad es un paradigma" nos obligarla a armar la explicación en otra forma Lo mismo puedo decir en relación con la globalización. Para nú, en vez de estar ante un para. digma (lo que sitúa el debate sobre "lo nuevo" y '10 viejo" en otro plaoo), 10que importa es reconocer la espeóIiddad. de un proceso social. Entonces puedo buscar los objetos heurísticos -el consumo, las prácticas juveníles.Ias ciudades globales, las finanzas- que lo expjjcíten", El hecho de que tales objetos sean mundiales, pero no necesariamente pIanetaríos, es decir, que tengan una dimensión global pero no abarquen todo el planeta (no todos comen en MacDonald's¡ no todos los jóvenes usan jeans; por muy amplio que sea, el uso de la televisión no alcanza una considerable porción de la pobladón humana), resulta secundario. Lo que importa es que contengan articulaciones que expresen aspectos centrales del proceso como un todo; desvendarlas es comprender la condición en que nos situamos. Ahora puedo retomar mi argumentación. La globalizaci6n es una situación histórica en la cual las relaciones sociales son redefinidas. Para aprehenderlas es necesario repensar determinados aspectos de las ciencias sociales. En rigor, no se trata de un cambio paradigmático (sea o noe1 sentido propuesto por Kuhn) sino de nuestra provisión de conceptos que, debido a la propia hístorícídad del objeto, fueron acuñados para dar inteligibilidad a otro concepto. En el caso de la sociología, la ciencia política y la historia, la referencia al Estado-nación ha sido preponderante. Conceptos como identidad nedonal, partidos, historia nacional y modernización, son aplicables en la medida que se postula la nación como unidad integradora de los procesos sociales. Cito el informe de la Comisión Gu1benkian: "Iradícíonelmente.Jas ciencias sociales se centraron mucho en la noción
31 Ese fue el procedimiento que usé en MunditdiZ/lfiiD e Cullum. San Pablo,

30

J.F. Lyotard, LlCondititm Posmoderne. Parls,Minuit, 1m.
178

Brasiliense,1994.
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OTRO TERRITORIO CIENCIAS SOCIALES. GlOBAllZACIÓN y PARADIGMAS

de Estado, en el sentido en que era en los Estados donde se iba a buscar los encuadres -supuestamente obvios- donde ocurrían los procesos analizados por las ciencias sociales. Esto fue verdad en especial para quien estudió esenciahnente el mundo occidental, es decir, la historia Y el trio formado por las ciencias sociales nomotélicas (la economía, la ciencia polilica y la sociología). Cierto es que ni la antropología ni los estudios orientales tomaban el Estado como referencia central, pero ello se debi6 al hecho de que en esos casos las zonas estudiadas no fuesen consideradas como espacios afectados por las estructuras sociales modernas, localizadas, por definición, dentro de los Estados modernos. Después de 1945, con la irrupción de los estudios por áreas y el consecuente ensanchamiento del dominio empírico de la historia Y de las tres ciencias soci.a1es nomotéticas al mundo no occidental, dichas regiones no occidentales también pasaron a ser objeto de análisis estedocéntrícoe. El concepto de "desarrollo" --noción clave en el periodo posterior a 1945-comenz6 por referirse, antes que todo, al desarrollo de cada Estado aislado, tomado como entidad singular"". Ciertamente, este punto de partida tenía su validez en el pasado reciente; pero, para el análisis de las sociedades contemporáneas queda seriamente comprometido. De ahí la necesidad de elaborar un marco conceptual que pueda dar inteligibilidad a los procesos que nos rodean. Sin éste, la razón se encuentra desprovista ante la realidad. Buena parte de esta revisión conceptual ya está en marcha. "Desterrítoríaíízacíént.vglobalizadón", "'mundializaci6n", "cultura internacional-popolar", "desencaje", "politicaintemamundial",soncategorias que buscan articular una nueva comprensión de los fenómenos sociales. Es verdad que no existe todavía un consenso disciplinar en cuanto a su uso. Las transformaciones son complejas y la tradición académica ejerce muchas veces un papel inhibidor respecto de su aprehensl6n. Pueden ser in32 PIUD tlbriras ~ Soci4is. 01'. cit., pp. 116-117.
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cluso in.completas,. pero tienen el mérito de revftahar el to y de unpulsar la razón cienlffu:a mú all4 de sus inhibioones. La con~ de nuevos conceptos nos pennite aun dar un paso hacia adelante: construir globalmente algunos de nuestros objetos de estudio. Un ejemplo: la juventud. Como fenómeno social puede ser pensada en el interior de las socre~ades nacionales -la juventud en Estados Unidos el Reln.o Unido o Méxíco-, Una forma más abarcante ~rfa consíderaría desde un punto de vista comparativo. ll-aspa_ sanamos, entonces, los lfmites anteriores, pero permanecé~os en un plano tradicional de comprensión en las c:iencias sociales. :ues el análisis comparativo requiere la autonomía de las unidade.s que se van a cotejar, en este caso,las naciOnes, y en segwda aproximar las convergencias y demarcar las ~iscrep~s entre ellas. Una propuesta radkalSerfa considerar la Juventud como un fenómeno undJal11Ad Es eviden~.que deberíamos definir lo que e~tamosetI"::~ diendo ~ ,f'ventud"; no se trata de naturalizar un concepto SOCIOI6gICO , pero subrayo, lo importante es que cuando el pensanu~to se sit6a en esta perspectiva puede presuponer la existencia de estratos juvenlles desterrltorializados par a continuación, de manera abstracta, reunidos en tanto obJeto sociológico. Yano serian los paises, las sociedades nadonal~s, el foco central de la definición territorial, sino un conJ~tode elementos -maneras de pensar, de vestir, de romumcarse, de comportarse- que nos servirfan de parámetro. La "juventud" sería, en consecuencia, el cruce de esas maneras de ser,formas de expresarse cuya dimensión se encue~tra mundializada. Este es uno entre varios ejemplos posibles; podríamos imaginar otros, moda, deporte, publicidad, comunicación, etc. Los temas son arbitrarios, pero in-

¡>ensamien

33 La critica de 80urdieu a esta tendenda de naturalizadón de los concep.tos ~ pertinente. Ver"'La jeunesse n'est qu'un moe" I'l.·-tions de
~ Parls, Minui~ 1980. ,~-

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CIENCIAS SOCIALES. GLOBALlZAC1ÓN y PARADIGMAS

sisto, es necesario que la mirada desterritorializada sea el punto de partida en la construcción del objeto. "Démarche"M que nos hace pasar del concepto a la investigación empfri.ca, abriendo nuevos rumbos al investigador. Me había referido a las tradiciones regionaJizadas de las ciencias sociales, que se diferenciaban en función de los lugares de producción del conocimiento. Ahora pregunt~: ¿de alguna manera, la globalización incide en este movímiento? Creo que si. No se trata de decir que se agotó el tiempo de las tradiciones. Estoy seguro de que la historicIdad localízada de los objetos sociológicos alimenta el interés de las diversas disciplinas existentes. Sin embargo, algunas tendencias recientes pueden señalarse. Primero, en referencia a la "universalización" de los conceptos (lascomillas son deliberadas). Vimos cómo las ciencias sociales, por estar ím-

qué manera seráatravesado por las influenciasde las tradi~ clones localízades es una pregunta abierta, pero se trata de un territorio virtual que reorganiza la formaen que las cíencías socia1es se desarrollaron hasta hoy.

Otras implicaciones se derivande este hecho. Privilegiar un ponto de vista desterritoria1izado significa lmnar el mundo como referencia. La mirada que lo aprehende ya no puede quedar fija en determinados espaciosregionales. Se necesita
un esfuerzo que desarraigue el punto de vista del investigadon Sus lazos, sobre todo su identidad nacional. deben "",, de alguna manera, enjuiciados. Sé que eso es un artificio analítico; el autor siempre estará tensionado por una variedad de vínculos, pero el explicitarlos nos permite situar la construcción del objeto dentro de otros parámetros. En este sentidoes necesario que las ciencias socialesreconozcanque mucho de lo que fue escrito estaha marcado por la geografla de sus articu1aciones. Por ejemplo, en Latinoamérica la urgencia de la cuestión nacional tuvo implicaciones directas en el tipo de'epistemología' elaborada por el aná\isiS sociológico. El caso de la teoría de la dependencia es ejemplaJ:

pregoadas de contexto, tenian dificultad para universalizarse. Pero, ¿qué decir cuando la situación hist6rica en cuestión tiene una dimensión glohal? El radio de validez de los con-

ceptos ciertamente se amplía. La modernidad-mundo es una condición de la sociedad global, y al convertirse en objeto de reflexión requiere un aparato conceptual que, en principio, dé cuenta de su amplitud Pero seria incorrecto pensar que los aná\isiS sociológicos podrían ser hoy 'más universales" que en el pasado. El estatuto de la explicación sociológica, tal como 10 discutePasseron, permanece idéntiCOi no hay por qué imaginar que los cambioshistóricos repercutirían de inmediato en la naturaleza de 10 que está en consideración. Sin embargo, como nos deparamos con un
objeto que nos perrnea a todos, la cobertura de la interpre-

Incluso podemos situar el eurocentrismo en otro plano. Pocodiscutidoporlos autoreseuropeos y norteamericanos, pues no tieneninterésen explicitar lasbarreras de su propio pensamiento, marca las ciencias sociales desde su origen.
No me refiero sólo aleurocentrismo como ideologla, del modo

taciónadquiere otraenvergadura. Alampliarse, el contexto
de la sociedad global define una situación en la que la explicaciónya no se encuentra 11amarrada" de la mismamanera

a 105 contextosregionalizados. Así surge un nuevo "lugar", una nueva referencia para el conocimiento: el mundo. De
'" Pase. En ñancés en e! original. (N. de! T.)
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Un ejemplo: la pregonta zpor qué el capitalismo nace en oco-

que 10 considera Samir Amin, un culturalismo cuyas raíces particularistas son travestidas en el universalismo de la "civilización occídenter'". Sé que esta es una dimensión importante de su existencia mítica, aspecto que legitima una visión equívoca de la historia todavía predominante en el medio académico. Subrayo la existencia de un eurccentrísmo conceptua1 que impregoa los análisis y orienta la reflexión en una dirección completamente contraproducente.

35 Samir Amin. F1 Euroc:entrismo: critial deuna idrologW. Méxiro, SigloXXl, 1989.
183

36 m trabajo de Maxime Rodinsonesclásico: IslamyCilpibdismo. ¿No seria más interesante abandonar la premisa al\tenor y decir simplemente que tanto el capitalismooomo la modernidad no son "occidentales"? Se trata de procesos que surgen coyunturalmente en un determinado lugar de E~ pa (pero no en toda ella). para la comprensión de las relacíones'sodales? Sóló cierto confOrmismo intelectual. No obstante. ese "tour de force"37 analítico se realiza sin mucha ceremonia.posición internacional de aquellos que la produoen. es una quimera analítica. la explicación debe reposar en las cualidades intrfIIsecas. Un último aspecto puede aún señalarse. Japón o la India. del T. en su formulación inicial. aunque desde el comienzo no tíenen su lógica determinada sólo por fronteras terrltorIales. En trercés en el original (N.OTRO TERRITORIO CIENCIAS SOCIALES. La historia de las ciencias sociales no se hace sólo de debates metodo1ógicos o de luchas en el interior del campo intelectual. Eso es válido y sugestivo. Por un lado. Nada las unifica bajo un rasgo común. Siglo XXI. por eso los estudios de Max Weber sobre las sociedades orientales fueron discutidos. como las ve Bourdíeu. y en muchos puntos refutados.ión entre la expectativa creada y lo que efectivamente pasó. No obstante. Quimera que aún así tiene Consecuencias en el plano del pensamiento. independiente de la respuesta presentada. Rlr lo tanto.. México. Cuando preguntamos. se olvida que la indagación. Lo cual significa admitir que elementos nuevos de modernidad (por ejemplo: el toyotismo) poeden desarroIlérse en contextos diferenciados. La "civilización occidental" oelebrada por el culto al progreso o vista con desconfianza por sus críticos. París. pretende comprender el surgimiento de un determinado fenómeno social. cuando reflexionamos dentro de un marco dicotómico. el capitalismo. Sin embargo. 185 . 'romo si las nociones geográficas todavía fueran válidas. Sin embargo. deberíamos quitar de tal afirmación su corolario: el"occidente" tampoco existe. Digo desde. mundo musulmán y sociedad india. lógico a una contraposidón entre'oriente y occideñte. "excepcionales" de una sociedad particular. si el "oriente" es una ficción. cuando miramos la historia de los pueblos no europeos. ¿Por qué vincular el aIlMisis'süeio. difícilmente podrfamos identificar civilización china. 184 trarlo en tierras extrañas. 39 Ver Michio Morishima Ozpitalisme d Conftrimisme· París. La Découverte. UzFasciruztiondel1slam.. Ella destila con sutiIeza una jerarquía que demarea!". FIammarion. 37 Acd6n dificil que se Iogra gracias a una habilidad extraordinaria. 19'73. reforzado por la creencia eurocéntrica.. Al fin Y al cabo. El "lugar" Europa o Estados Unidos tiene un estatuto diferenciado en relación con otros "lugares" como Brasil. es necesario explicar la ront:radia. ga este juicio de valor.1982. justifica tal tipo de actitud. por ser "occidental" el capitalismo tendría poco sentido reencon- econ6micor"'. 'Iodo ocurre como si las reflexiones realizadas desde contextos regionaies tuvieran menos valor te6rico. La respuesta podrá ser o no convincente. 1989. GLOBALIZACION y PARADIGMAS dente? no es una indagación ingenua. "¿por qué el Japón tuvo éxito suponemos explicilamente que este "éxito" no deberla haber ocurrido. está viciada. ¿Esta oposición binaria entre sociedades y culturas tiene alguna base histórica? ¿Posee validez heurístíca? Es evidente que no. México. IajapOnesa (una perspectiva que refuerza las inrerpretacionesde cuño nacionalista. pues en el panorama internacional un estudio sobre el Japón o América Latina. emprendido desde Europa 40 La literatura Mnihonjinron" congrega el conjunto de escritos que explican el Japón a partir de un punto de vista centrado en el nacionalismo japonés. Maxime Rodinson tiene razón cuando dice que no hay oriente. por diversos autores". La idea de "occidente" se postula romo un contrapunto a la de "oriente".adflie. En tanto formaciones sociales diferenciadas. como la reaJid. nos deparamos con tina diversidad inmensa de sociedades y cívílízacíones'".) 38 Maxime Rodinson. tan en boga en la literatura "nDtOllJblron")(O.

No hay que olvidar que el argumento rrecersos de ínvestígadén". de forma tal que su validez "universal" queda comprometida. Por eso. las explicaciones elaboradas en esos-contextos estarían restringidas a sus fronteras. No servirla de nada imaginar el desarrollo de las ciencias sociales como un universo completamente reflexivo y sin compromisos. Son varias las razones para que esta incómoda distorsión ocurra. consultar: Renato Ortíz. particu1annente en disciplinas como la sociología Yla denda política. la discusión se centró históricaIIlente en torno de la modernidad inconclusa: "ideas fuera de lugar". En este sentido. para responder la pregunta"équjénes somos?" teníamos que pasar. necesariamente. a otras regiones de! globo se les otorga el calificativo de "local". más abundante en los países centrales. al mismo tiempo. hay una dimensión que me gustaría recalcar. En contraposición. Yde acuerdo con las inclinaciones teóricas e ideológicas de los autores. para quienes la modernidad se presentaba como un dato objetivo. No obstante. por una cuestión preliminar: "lo que no somos". Ahora agrego otro elemento. Ática. en principio. Yo diría que una idea N fundamental permea todos esos temas: la "falta". 1985. Al contrario de los pensadores europeos. se pueden señalar otros motivos. la "ausencía". obtiene un reconocimiento diferente de 10que se dice sobre el mismo terna. permanece. La '"faltaN es. no dud? que e! mito del eurocenlrismo desempeña su papel con éxito. ldaJlogia dIJ CulturaBrasileim. '86 '87 . a fines de! siglo XIX. lrn7. "democratización restringida". la distanda que mide el desfase entre aquello que anhelábamos ser y 10que en realidad somos. ajeno a su materíaíízecíén en departamentos universitarios e institutos de investigación. Dentro de esta perspectiva. la construcción del objeto sociológico implicaba una necesidad histórica. digo incómoda. a no ser como denuncia delrcoIonialismo cultural". Pero. pues se relaciona directamente con la problemática de la g1oballzadón. La temática de la identidad movilíza asf a los artistas (los modernistas de la década del veinte). A los "lugares" Europa y Estados Unidos se les atribuye un valor de universalidad que ciertamente no tienen. pues con dificultad se tematiza en las discusiones académicas. los intelectuales latinoamericanos producían estudios que osd1aban entre la comprensión de la realídad y e! compromiso con el futuro. "formación incompleta del Estado-nación". objeto de estudio y referenda "universal" para las teorías Y metodologías desarrolladas. diría que los dentíficos sociales norteamericanos y europeos disfrutaban de una "ventaja" frente a sus pares. y generan una tradición que se prolonga hasta hoy. El de las sociedades latinoamericanas es la modernidad. Las ciencias sociales nacen en Europa y Estados Unidos. los líteratos y los intelectuales. los políticos. Sus análisis se encontraban aprisionados entre el presente y el porvenir. GLOBALlZACIÓN y PARADIGMAS o Estados Unidos. "ausencia de una Revolución Burguesa". San Paulo. En América Latina. "imposibilidad de consb"uir una cultura ciudadana". Muy a pesar de que e! eurocenlrismo tenga en ello una función legitimadora. Es verdad que esta identidad será trabajada en forma diversificada a lo 1argo de la historia. Carlos Guilherme Mota. Esta "ventaja" situacional desaparece ante la modernidadmundo. pero la preocupación acerca de la pregunta: ¿Quiénes somos?. también tiene un papel determinante. El contexto tematizado era. San Pablo Brasilíense. pero hay una constante que atraviesa e! siglo. Yababia mendonado que los temas fundamentales de las ciencias sociales en Latinoamérica son diferentes de los trabajados por los pensadores europeos.OTRO TERRITORIO CIENCIAS SOCIALES. zqué significa esta ausencta? 1bda identidad implíca la existenda de un referente. En tal caso. etc. precisamente. "inconsistencia en la formación de los partidos políticos". Pueden enumerarse varias maneras como ellos fueron abordados. Cultura Brasi1eim e ldentúIade Nacional. una tecla que siempre nos remite al mismo punto: la identidad nadonaj". En la medida que todos estamos envueltos en un 41 Sobre la problemática de la identidad nacional en el Brasil. pero considerado a partir de un punto de vista autóctono".

así como el debate sobre la cuestiónnacionalera relevante para los latinoamericanos. sin duda. Frente a la globalización. el pensarlo deja de ser una condición exelusiva de "este" o" aquel" lugar.OTRO TeRRITORIO mismo contexto. Es posible ir aún más lejos en este tipo de raciocinio. 188 . mucho de lo producido sobre la globalizaci6n viene marcado por el punto de vista europeo -la necesidad de construcción de la Comunidad Europea. Por eso. pero presionados por las exigencias del presente Yla incertidumbre del futuro. su validez.o norteamericano -como equilibrar la posición de un paisque pierde poder en el seno del orden mundial-e Perspectivas regionalizadas que tienen. perocuyo alcance no dejade serrestringido. Ahora ellos están obligados a escribir sobre un tema. los investigadores europeos y norteamericanos se encuentran en condición semejante a la de los intelectualeslatinoamericanos ante la modernidad y la construcción de la nación.