EMERGENCIAS Y NUEVOS DESAFÍOS EN LA MEDIACIÓN PEDAGÓGICA

Camilo Andrés Ramírez López Grupo de investigación Motricidad y Mundos Simbólicos Maestría en Educación Departamento de Estudios Educativos Universidad de Caldas

Email: camiandres8@hotmail.com

RESUMEN El presente texto pretende hacer un acercamiento desde las

realidades y tendencias pedagógicas que se han generado y emergen de las dinámicas sociales propias del modernismo y postmodernismo. De tal forma que se hace imprescindible el estudio de las realidades en los diferentes procesos formativos a la luz de las dinámicas sociales, analizar las confusiones comprensivas que trae consigo el proceso de cambio de paradigma entre la modernidad y la postmodernidad, haciendo precisiones conceptuales frente a las diferentes dinámicas que se han gestado. De esta forma se posibilitará el abordaje de una breve caracterización de la dinámica socio cultural propia del post modernismo haciendo hincapié en las emergencias subyacentes en los distintos procesos educativos y pedagógicos, centrando la discusión en la dimensión corpórea, condición sin e quanon de las mediaciones pedagógicas, proceso en el que la formación humana está cada vez más distante de las realidades de los individuos.

EMERGENCIAS Y NUEVOS DESAFÍOS EN LA MEDIACIÓN PEDAGÓGICA Muy serios han sido los cuestionamientos que se han presentado frente a los tradicionales sistemas educativos aún vigentes, pues la dinámica de desarrollo de los actuales procesos curriculares, son producto de una tradición psicopedagógica debidamente contrastada con el paso del tiempo, donde ha primado la selección de contenidos carentes de significados, ajenos tanto a las características de desarrollo evolutivo, como a las realidades, intereses y necesidades de los escolares, validando la idea de parcelación de las

diferentes áreas del conocimiento propias del pensum escolar, limitando así, la posibilidad de interrelación entre cada una de ellas y por consiguiente, caracterizando la escasa correspondencia y significación de dichos contenidos con la vida misma. Como lo expresa el coordinador del área de educación del convenio Andrés Bello, Fabara G, Eduardo “parecería que la sociedad entera está a la espera de un nuevo paradigma que pueda definir un rumbo diferente para la institución educativa del futuro.” 1

Hugo Russo, director de postrado en educación de la Universidad Nacional de Buenos Aires Argentina, pone en discusión la finalidad formativa que actualmente ha asumido la educación. En su artículo “¿Sigue siendo estratégica la educación para la sociedad?” analiza como la pedagogía, concebida como la reflexión sobre el proceso formativo (la educación) del ser humano, debe resignificar sus procesos, finalidades y concepciones, acercándolos de una manera más coherente y correspondiente a la dinámica y lógica de la actual sociedad.

La necesidad de resignificar surge precisamente por el desajuste y disparidad a la que obedece las diferentes lógicas y dinámicas que se entretejen en dos fenómenos: el educativo y el social – cultural, que ha conllevado a la necesidad de replantear el tipo de hombre que se desea formar, y por sobre todo, de las formas de cómo es asumido el ser humano y las distintas maneras de comprenderlo y formarlo.

“…con el fin de analizar sus efectos y consecuencias en el pensamiento, en la cultura y en la educación, partimos de la idea de que la pedagogía necesita, hoy más que nunca, llevar a cabo una reflexión profunda sobre la cultura en la que se inserta su concepto de educación y sus discursos, y de la convicción de que no es posible seguir pensando la educación y la formación como si nada de lo que nos ha pasado en este siglo”2
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III encuentro de innovadores y investigadores en educación. Convenio Andrés Bello. Lima, Perú. 1996. Bárcena, Fernando. Mèlich, Joan-Carles. “La educación como acontecimiento ético. Natalidad, narración y hospitalidad” PAIDÓS Barcelona • Buenos Aires • México. 2000
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De esta manera se hace imprescindible la necesidad de aclarar las diferencias en las dinámicas socio culturales propias de la modernidad y postmodernidad, de las cuales subyacen no solo prácticas diferentes sino también y sobre todo comprensiones diferentes. Por ejemplo, el modernismo, trae consigo una dinámica centrada en la razón y con ella la ciencia, considerada como su discurso genuino, utilizadas ambas como arma contra el nuevo orden social. Propio de ello es el paradigma cartesiano, madurado en tres eslabones con iniciativas como las de Descartes, Galileo y Newton en donde se pretendía materializar fenómenos y conceptos inanimados y corpóreos, propio de la racionalización donde lo demostrable, visible y tangible es quien toma el carácter de cientificidad y por ende de verdad. Como herencia de tal dinámica “el adjetivo de científico se usa indiscriminadamente para calificar las más diversas actividades humanas como falsa garantía de calidad.”3 La escuela, como institucionalización del proceso formativo adquiere una connotación capitalista en la que se confiaba el alcanzar la felicidad gracias a la racionalización de las estructuras sociales y el incremento de la producción. Ello conlleva a la necesidad de elaborar un planeamiento curricular estricto donde las formas de organización obedecen a un concepto de tiempo y espacio únicos y estables, donde la teoría y la enseñanza se centran en certezas, obedeciendo a una organización ordenada y una planeación lineal, en la cual la evaluación se focaliza en el resultado causal o final. En otro sentido, el postmodernismo obedece a un contexto social diferente donde el estructuralismo es desplazado por el dinamismo,
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Una ruta hacia la ciencia. La preparación de un científico. Luis Benítez Bribiesca. Editorial Mc Graw Hill. Mexico 2003

dejando

al

lado

imágenes

de

certezas

adoptando

el

de

incertidumbres, asumiendo la idea de realidades y no de una sola realidad que posibilitaba controlar predecir y manipular, intereses propios del modernismo. Las emergencias propias de un cambio de paradigma social y cultural encaminan una serie de crisis que son las que posibilitan el proceso de transformación de las dinámicas de acción. En este sentido, es necesario preguntar que tipo de evoluciones son las que surgen en el fenómeno educativo como lo son por ejemplo las generadas en la crisis curricular y la des institucionalización de los procesos formativos. La idea de un currículo totalizador y homogeneizador formalizada en el modernismo se encuentra en crisis, su idea de estandarizar se transforma en la de armonizar, su idea de explicar se transforma en comprender y relacionar, su idea de parcelación del conocimiento se transforma en transversalización, pero sobre todo su idea de educar se transforma en la de formar. La constitución del conocimiento evoluciona de lo monodisciplinar a lo transdsciplinar y su organización en comunidades del conocimiento. La segmentación moderna de los discursos y prácticas ha sido radicalizada por la cultura actual, pero así mismo ha puesto en dialogo los diferentes saberes, ha diversificado y relacionado las diferentes prácticas, ha valorado las múltiples formas de sensibilidad, ha deslegitimado el discurso totalizador y ha reivindicado la relación entre las partes. Así mismo el postmodernismo trae consigo emergencias como lo son el cambio del concepto de tiempo y el de espacio de las relaciones humanas.

De allí la importancia de indagar sobre el sentido de cuerpo y corporeidad en tiempos postmodernos donde la simultaneidad y la presencia en los encuentros con el otro y la otredad se descontextualizan, casi obligando a una virtualización del cuerpo desterritorializado por un subjetivismo que marca una presencia corpórea diferente y por ende una dinámica de interacción diferente. Dicha emergencia en la comprensión simbólica de las relaciones con el yo, el otro y la otredad requieren el replanteamiento de un cuerpo sinónimo de presencia física y de poder, los cuales han sido sustentados a través de los tiempos, sobre todo en el modernismo donde el cuerpo se convierte en el elemento que no solo posibilita ser en el mundo, sino de ser por encima de los demás, el cuerpo como instrumento de autoridad, donde el espacio que ocupa el cuerpo del docente tiene mas que ver con el poder que ejerce o quisiere ejercer desde su supuesto saber. En el modernismo se privilegiaba lo conceptual o lo teórico para acceder al mundo, se colocaba la teoría en el centro del proceso educativo, pero en la realidad social actual el libro y la teoría deja de ser el lugar central y “acorde con la nueva cultura”. En la actualidad es necesario combinar el contenido del texto con la imagen, lo sonoro y lo digital ya que permiten acceder al mundo mediante varias experiencias: cognitiva, sensible, afectiva y ética. Vemos pues como el post modernismo enmarca una serie de

procesos sociales y culturales específicos, los cuales requieren a su vez un cambio en la concepción de la dinámica de formación, un replanteamiento de sus procesos, estructuras, conceptos e imaginarios, acordes a las realidades y no a supuestos, o peor aún, a concepciones propias de paradigmas pasados.

Todo ello obliga a asumir retos en cada uno de los actores de los procesos formativos, pero por sobre todo el replanteamiento del tipo de hombre que estamos formando.

BIBLIOGRAFÍA III encuentro de innovadores y investigadores en educación. Convenio Andrés Bello. Lima, Perú. 1996. Bárcena, Fernando. Mèlich, Joan-Carles. “La educación como

acontecimiento ético. Natalidad, narración y hospitalidad” PAIDÓS Barcelona, Buenos Aires, México. 2000 Bribiesca, Luis Benítez. Una ruta hacia la ciencia. La preparación de un científico. Editorial Mc Graw Hill. Mexico 2003. Magendzco K, Abraham. Currículum, educación para la democracia en la modernidad. Impresora grace y Cia. Ltda. Colombia, 1998. Noguera de Echeverri, Ana Patricia. El reencantamiento del mundo. Universidad Nacional. 2004. Ordóñez, Javier; Navarro, Vicor; Sánhez Ron, Jóse Manuel. Historia de la ciencia. Editorial Espasa. España, 2005.