es pop ediciones TíTulo: Los trapos sucios: la autobiografía de Mötley Crüe AuTores: Tommy Lee, Mick Mars, Vince Neil y Nikki Sixx con Neil Strauss CArACTerísTiCAs: 16 x 23 cm. 480 páginas. Tapa dura, lomo de tela, sobrecubierta Precio: 26 € DisTribuye: SD Distribuciones. Tel.: 93 300 10 22. www.sddistribuciones.com Munster Records. Tel. 91 531 36 09. www.munster-records.com

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Pág. 1: Sinopsis Pág. 2: Sobre los autores Pág. 4: Reseñas y críticas Pág. 11: Portada Pág, 13: Extracto del libro

Miniatura de la sobrecubierta

SINOPSIS
Whisky y actrices porno, motos y accidentes de coche, cuero negro y botas de tacón, sobredosis y muerte. Así es la vida de Mötley Crüe, el grupo más bebedor, pendenciero, calentorro y arrogante del planeta. Sus increíbles proezas han dado lugar a innumerables leyendas del rock and roll. Se han acostado con las mujeres más bellas, han provocado las peleas más sanguinolentas, han salido de marcha con los principales camellos de Estados Unidos y han conocido el interior de todas las cárceles, desde California hasta Japón. Han dedicado toda una carrera a vivir la vida al límite, de las mayores fantasías a las más oscuras tragedias. Propulsados por todas las drogas que tuvieran a su alcance y espoleados por cantidades obscenas de alcohol, Mötley Crüe camparon a sus anchas durante dos décadas, dejando a su paso un reguero de mujeres corrompidas, habitaciones de hotel arrasadas, coches destrozados, representantes enloquecidos y huesos rotos. Todos estos hechos indescriptibles, por no mencionar sus terribles consecuencias, forman la espina dorsal de Los trapos sucios. Narrada personalmente por Nikki, Vince, Tommy y Mick, ésta es la versión sin expurgar de la historia. Aquí, el lector encontrará sus mayores glorias y sus mayores miserias, muchas de ellas reveladas por primera vez en estas páginas, como por ejemplo: las cartas que le envió Tommy Lee a Pamela Anderson desde prisión; la enfermedad degenerativa de Mick que lleva años matándole poco a poco; la tragedia familiar que convirtió a Vince en una ruina humana y el angustioso intento de Nikki por superar una vida dominada por la rabia nacida de una infancia desgraciada. Todo ello, acompañado por decenas de fotos inéditas, retratos policiales y documentos escritos. En estas memorias, nadie sale bien parado. Ni David Lee Roth, Ozzy Osbourne, Vanity, Aerosmith, Heather Locklear, AC/DC, Lita Ford, Iron Maiden, Pamela Anderson, Guns N’ Roses, Donna D’Errico, RATT, ni aquellas dos chicas de Dallas, Texas. Pero Mötley Crüe son mucho más que sólo cuatro energúmenos. No en vano inventaron el glam metal y lo dejaron atrás; vendieron más de cuarenta millones de discos, de Shout at the Devil a Dr. Feelgood; realizaron una docena de giras mundiales y tienen las cicatrices para demostrarlo; han sabido mantener un público fiel en la era de las estrellas del pop intercambiables. Los trapos sucios es la biografía definitiva acerca de los peligros de la fama en el rock and roll. Mientras no la leas, no sabrás lo que es la auténtica decadencia.
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“Stick to Your Guns/Toast of the Town”. llamando así la atención de Elektra Records. cimentaron su reputación como padres del glam metal y como uno de los grupos punteros de su generación. Mötley Crüe son Nikki Sixx. resultó contraproducente para el grupo.000 discos. Vince Neil decidió abandonar Mötley Crüe (o fue despedido por Nikki Sixx). En febrero de 1992. del que vendieron más de 20. El grupo se pasó los dos siguientes años en una gira constante por los estadios de medio mundo. 2 . Girls. En 1991. Leathür Records. en 1981. Mick Mars y Tommy Lee. Éste es su primer libro. llegando al puesto número 2 en la lista de ventas de Billboard. Mötley Crüe definieron a toda una generación. siendo reemplazado por el también cantante y guitarrista John Corabi. Feelgood. Girls en 1987. El éxito. sin embargo. A instancias de Elektra. consagrados ya como el principal grupo de rock duro del momento. Dr. En 1989. Mötley Crüe llevan juntos desde 1980. reeditándose de forma masiva en agosto de 1982. También es el coautor de la autobiografía de Jenna Jameson. año en el que lanzaron su primer sencillo. Como estrellas del rock a nivel mundial con múltiples discos de platino en su haber y legendarios anecdotistas. manteniéndose en el Top 100 de Billboard durante 109 semanas consecutivas. su primer álbum: Too Fast for Love. Sus siguientes discos. Mötley Crüe alcanzaron su máxima popularidad con el lanzamiento de su quinto álbum.SOBRE LOS AUTORES Neil StrauSS es el coautor del best-seller La larga huida del Infierno junto a Marilyn Manson y de Don’t Try This At Home. Actualmente escribe sobre temas musicales para el NewYork Times y vive en Los Ángeles. Cómo hacer el amor igual que una estrella del porno. el homónimo Mötley Crüe. del cual se vendieron dos millones y medio de discos. discográfica que les contrataría en la primavera de 1982. la biografía de Dave Navarro (guitarrista de Jane’s Addiction y Red Hot Chili Peppers). que llegó hasta el número 1 de las listas de ventas. Shout at the Devil en 1983. Too Fast for Love fue remezclado por el ingeniero de sonido británico Roy Thomas Baker. Decade of Decadence. autoeditado desde su propio sello. Vince Neil. Theatre of Pain en 1985 y Girls. Corabi sólo llegaría a grabar un disco con el grupo. desde el que también lanzarían. llegó el inevitable recopilatorio de grandes éxitos.

3 . Los trapos sucios permaneció en el Top Ten de la lista de los libros más vendidos del New York Times y desde entonces no ha dejado de reeditarse. un disco compuesto íntegramente de material nuevo que fue saludado por crítica y fans como su mejor álbum desde Dr. falleciendo poco después debido a un cáncer. otro fracaso comercial que se hundió en las listas de ventas. de 2000. Paramount Pictures y MTV Films están trabajando en una posible adaptación cinematográfica. Red. el grupo completó su vuelta al primer plano musical con Saints of Los Angeles. En 1999. Vince Neil regresó al grupo en 1997 para grabar las voces de Generation Swine. Feelgood y como uno de los grandes regresos del año. los cuatro miembros originales del grupo publicaron la autobiografía Los trapos sucios. por su parte. New Tattoo. Mick y Tommy se reunieron para preparar una nueva gira mediante la que promocionar un nuevo recopilatorio de grandes éxitos. quien sólo llegaría a grabar un disco con el grupo. a pesar de haber caído en desgracia en las listas de ventas. Finalmente. en 2008. fue Tommy Lee quien decidió abandonar Mötley Crüe para iniciar una desastrosa carrera como solista. debido a crecientes tensiones internas. vendió menos de doscientas mil copias. Vince. dirigida por Larry Charles (director de Borat y director y guionista de series como Entourage y Curb Your Enthusiasm para HBO) y con la participación de Val Kilmer y Christopher Walken en algunos de los papeles principales. En 2001. En diciembre de 2004. Actualmente. White & Crüe. en el que incluyeron tres temas inéditos. Nikki. en el que contaban —cada uno a su manera— la historia del grupo. siendo reemplazado a las baquetas por el malogrado Randy Castillo. New Tattoo. Sin embargo.de 1994. un álbum considerado en su momento un fracaso comercial pero que sigue siendo considerado por muchos fans como uno de los más interesantes y arriesgados de toda su trayectoria. Mötley Crüe se guardaba un sorprendente as en la manga.

nunca volverá a sentirse limpio. los hombres de Mötley Crüe consiguieron todo aquello que deseaban y luego lo echaron a perder. ADVERTENCIA: Después de leer este libro.com Ábralo por cualquier página y encontrará una historia memorable. JaNet MaSliN. Una historia de hombres malvados contada por ellos mismos. The Believer Pocas veces hemos tenido la oportunidad de leer una biografía tan honesta. sucia y real de una banda de rock. Es absolutamente apasionante y a la vez completamente repulsiva. Resulta imposible desprenderse de Los trapos sucios. es la crónica más detallada de los increíbles placeres y peligros del estrellato del rock and roll que yo haya leído jamás. PoPular 1 Sin lugar a duda. Armados con lápiz de ojos. Joe levy. que resulta fascinante tanto para los seguidores de Mötley Crüe como para quienes jamás sintieron un interés especial por la banda. No se trata de un retrato amable sino más bien lo contrario. rolling STone Los trapos sucios consigue que las memorias de otros grupos parezcan tan dulces e inocentes como el libro de Britney Spears y su madre. Es tan sencillo como eso. PoPmaTTerS. Adictivo. glorias y tragedias. CéSar MartíN. The new York TimeS 4 . no merece la pena contarlas. guitarras y jeringuillas. NiCk HorNby.RESEÑAS BREVES ¿Por qué algunos leemos un montón de libros y vemos mucha televisión en vez de tocar en Mötley Crüe? Porque no tenemos el estómago para ello. Cualquiera interesado en el negocio de la música se verá cautivado por este a menudo perturbador pero en última instancia fascinante libro. Estar familiarizado con la música de Mötley Crüe no es un requisito para leer Los trapos sucios. Los trapos sucios es un libro definitivo: si hay historias peores que ésta en el rock and roll. es un libro que definitivamente seduce y ensucia. aNdrew elliS. Los trapos sucios es una montaña rusa de excesos.

posiblemente. Realmente estelar. The guardian 5 .El libro de rock más absorbente del año o. es insuperable. La larga huida del Infierno. enTerTainmenT weeklY Como crónica de depravación. Q magazine Un apropiado sucesor tanto de Hammer of the Gods. como de la colaboración del propio Strauss con Marilyn Manson. de Stephen Davis. de cualquier año.

and for rock lore junkies.RECORTES DE PRENSA tHe dirt briaN M. The oldest (he’s age 45) and most thoughtful of the quartet. making for some rare introspective moments: Cocky frontman Vince Neil anguishes over the slow death of his young daughter from cancer. It must have been tempting to simply stick with the sexcapades and drunken binges. That such a conflicting portrait emerges is due both to the band’s candor and to Strauss’ decision to eschew the typical three act. Strauss humanizes the cartoonish. Bassist Nikki Sixx is the most articulate and insightful of the four. the quiet loner with the weird mustache and sunken eyes. the Led Zeppelin bio that recounted backstage life in lurid detail. Guitarist Mick Mars. The Dirt is aptly titled -. it’s not until halfway through that he reveals how a decades long struggle with a degenerative bone disease shaped his life. and his troubled past functions as a visible catalyst for his self destructive tendencies. is The Dirt’s biggest surprise. And while The Dirt is an especially sleazy read (there are more references to throwaway sex than there are to music. headline grabbing quartet. especially with the Crüe. But by allowing the group’s individual stories to unfold slowly. ‘’Behind the Music’’ style structure of most celebrity tell alls. 6 . Strauss’ account is also a sympathetic portrayal of four damaged individuals whose nonstop misogyny and chemical carousing is matched only by a near karmic amount of personal grief and loss.its forays into the quartet’s private lives leave little to the imagination. including one particularly shocking hotel room moment involving two groupies and a phone). raftery enTerTainmenT weeklY Written with the full cooperation of Mötley Crüe and several of their hangers on. and Strauss’ 1998 collaboration with Marilyn Manson. he at first appears to be on a quest to one up his younger bandmates with anger and detachment (not to mention with his drinking problem). it’s a fitting successor to both Stephen Davis’ 1985 tome Hammer of the Gods. The Long Hard Road Out of Hell. while hyperactive drummer Tommy Lee (whose famed relationship with Pamela Anderson takes up too sizable a chunk of the book’s final pages) touchingly recounts his dying father’s influence.

Well written every step of the way with contributions from all who should be contributing. . the album that he fronted was the best album of their career. Vince has had some hard times. she deserves everything The Dirt dishes out.which would be a great lesson for a band like Coldplay to learn. apart from being more addictive than the shit they shoved up their noses for ten years.and The Dirt dishes out honesty by the truckload. Then there’s Nikki: As with all ringleaders. Machine is just a little boy looking for true romance.co. it’s a story well told that lasts forever . yeah .and if this book is as soulful as I believe.Despite such empathy inspiring moments. books about rock’n’roll. in a way that cranking out Too Fast For Love just doesn’t do anymore. finding surprising notes of regret and anguish amid the pyrotechnic razzle dazzle.very sick. Tommy the L. but it certainly brought to light a few things I never knew before. he’s also sick . and the sales figures will reflect it too.which is great because musically.uk It’s the new rock’n’roll you know . Bizarre huh? The last Mötley Crüe album. is whipping off the shelves of bookstores in its millions! The only explanation is that there’s a nostalgia for nostalgia.V.O. The Dirt explores and questions rock’s decadent trappings. there’s nothing quite so enthralling as grown men being honest about life . Instead. . he’s just a man looking for himself on the oddest of planets. Anyway. I doubt it. . The Dirt gives you an opportunity to relive the moment you gave up your Crüe virginity. good as it was. The Dirt wins at every twist of the knife. The Dirt is suc7 . while Pammy looked the gift horse in the mouth once too often and gets a real rough time . John Corabi comes out smelling of roses . but why the fuck do you have be so boring?! Yeah. sold about four copies. Which just goes to show that while songs are fine and dandy for the two minutes you’re paying attention. but the worst of which was heartbreakingly not self inflicted. Good songs. the bonus in all this nostalgia is that The Dirt is one of the great rock stories of our time. . I know it’s only rock’n’roll. So why does The Dirt succeed where hundreds of others fail? Well. CoNfeSioNeS del grupo de roCk MáS iNfaMe de la HiStoria SioN SMitH counTerculTure. Nikki Sixx lends himself more to its telling than the others.E. Will we see such a truthful tome from Gene Simmons? Good as the book will probably be.not that the band would want us to believe that anyway. Strauss never tries to make the case that the Crüe are simply nice guys done wrong by society -. The Dirt however. Mick Mars is not just weird.

Mötley Crüe’s The Dirt. but ultimately that is not what it is about. (co-authored by New York Times writer Neil Strauss) is the latest high-profile tell-all book in this genre and its candid tales of porn stars. the story is great and the story is always more important than personal pride. and prominence of Vince Neil. and as forefathers of the American arena-rock era it’s true to say Mötley Crüe could only have emerged in the 80s. like the age. and pain went hand in hand with the copious amounts of hard drugs.cessful. but this is much more than a typical bland autobiography. to put it kindly. be warned: The Dirt is a one-sitting book. and dumb choruses catapulted them from the scummy clubs of the Sunset Strip to arenas and the big time. teNgo que Salir de gira aNdrew elliS PoPmaTTerS. Mötley Crüe were collectively talented but even bassist and chief troublemaker Nikki Sixx admits that two of his band’s biggest-selling albums. the time is right. or what makes it so utterly compelling. out-snorting and out-drinking the last. and rock ‘n’ roll memories of other bands seem almost as sweet and innocent as that book by Britney Spears and her mother. upstarts. drugs and more drugs (with the occasional musical reference) in Walk This Way. thanks to a multitude of multi-platinum albums. were. because like the Mick Foley autobiography. The stories behind the songs. Without a doubt. However. The Dirt is the literary equivalent of Reality TV with a subtly Chaucerian moral tone. Music may be the pretext behind this book. No puedo ir a la CárCel. leather. detailing the backbiting. and glam-metal makes the sex. was superficial. the politics. The basic story is the rise to fame. Tommy Lee. the self-destruction.now read it all and weep. Led Zeppelin’s Hammer Of The Gods described in lurid detail life on the road with one of the biggest band in the world and then Stephen Davis also helped the various members of Aerosmith pen their thoughts and hazy memories of drugs. and faster cars. Girls Girls Girls and Theatre Of Pain. Instead. overdoses.four guys with big dreams and big libidos who fulfilled both as Mötley Crüe’s brand of spandex. The Dirt also stands as something of a cultural indicator of the decade of decadence itself. fortune. or even the by-now-cliched activities of touring rock bands titillate rather than fascinate. fast women. However enjoyable the book is in charting the rise of these four young L. Soaked in excess and debauchery. Music. 8 . drugs. strife.com Each successive Rock autobiography seems intent on out-shagging. and just how much trouble. awful. You know some of the story already . It’s fantastic. Nikki Sixx and Mick Mars -.A.

Yet he wasn’t the only one to see the other side of the glamour and fame. Even mild-mannered guitarist Mick Mars failed to emerge unscathed from the wreckage of Mötley Crüe’s twenty-year career.continued to drink after this horrific incident. Broke after a string of failed marriages and nearly crippled by a hereditary back problem. The Dirt tackles it head-on from a number of perspectives. the well-documented incident of former Crue drummer Tommy Lee beating up Pamela Anderson is given plenty of analysis. even with million-selling albums behind them: 9 . and his extraordinary account of “dying” for a few minutes after a massive heroin overdose in 1987 demonstrates the lengths he went to in an effort to blur the past from his tortured mind. Mars shunned the hedonistic lifestyle of his bandmates by immersing himself in an alcohol-fuelled blur that still takes its toll today.Of course. but even today Vince Neil tells how if he had been thinking straight he would have refused a breathalyser test and how he and the rest of the band . Vocalist Vince Neil also served time in 1984 for vehicular manslaughter after he killed a man (Razzle from Hanoi Rocks) and disabled two others when he lost control of his Ford Pantera after a three-day alcohol binge. the band were hardly the picture of success. As Mötley Crüe’s former manager Doc McGhee recalls. Nikki Sixx’s drug problems and inner struggle with his rejection by his father draws further attention to the reality behind the gloss of fame and fortune. Thankfully. instead of brushing this incident under the carpet. as is his subsequent period in jail.

it may even be the last of its kind.as not only the band without a conscience. Mötley Crüe’s inability to recognise the need for accountability in any aspect of their lives is all manifested in grisly detail. and Mick. but also as willing players in the merciless music business that chewed them up and spat them out. I suppose a happy ending would be to say that we have learned our lesson and that it’s wrong. greatest rock bands in the world”.” and “mans” to make his accounts the most jovial and down-to-earth.accounts of the band’s early days are particularly humorous and enjoyable.anyone fascinated by the whole music business and the recklessness and abandon of the 1980s music scene will be captivated by this often unsettling. who basically woke up every morning and drank and sobbed to himself until he passed out.deliberately or otherwise -. girls. then typically Vince Neil tries to make that process a whole lot easier by closing his final chapter with an honesty that imbues the whole book: “What everybody always loved Mötley Crüe for was being a fucking decadent band: for being able to walk in a room and inhale all the alcohol. Put it this way. As a result. I gotta go out on tour. And this was supposed to be one of the biggest. pills. Each band member’s separately narrated chapters detail how they were collectively unable to deal with the levels of success they achieved after getting caught up in the rock star myth. Through various accounts of sharing oversize Beverly Hills mansions with drug-addicted Playboy bunnies. 10 . Mötley Crüe come across -. Vince’s pot-shots directed at Tommy Lee raise a wry smile (“if he had tits he’d be a fucking Spice Girl”) and Lee’s chapters are peppered with enough “dudes. Tommy who was getting loaded and fighting with his wife. If the reader is finally left to decide how to judge the band after such a rollercoaster ride of no-holds barred stories and recollections. the constant trips to and escape attempts from rehab centres and depraved activities with porno stars and groupies. Nikki Sixx’s memories from a chaotic childhood are often very amusing. when Neil was told he may have to go to jail after his drunk-driving offence in 1984. The Dirt is far from being a glum read -. perhaps most pertinently. until eventually reality was something completely alien to them.” Familiarity with Mötley Crüe’s music is not a pre-requisite to reading The Dirt -. he responded. But fuck that. Vince who was completely outta control.“They looked pathetic. I don’t think the autobiography of the Backstreet Boys or ‘NSync will have quite the same impact. but ultimately enthralling book. and trouble in sight. As an indicator as to the realities of being a mega successful rock star in a byegone era.” “bros.” Even though one genuinely heart-wrenching chapter describes the death of Vince’s daughter from cancer. “I can’t go to jail. who was dying. There was Nikki.

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espop. algunos de los nombres y rasgos distintivos de ciertos individuos en este libro han sido cambiados y varios personajes son compuestos de distintas personas. 2001 1ª edición: diciembre 2008 Para proteger a los inocentes. an imprint of HarperCollins Publishers © 2001 by Mötley Crüe © 2008 de la traducción: Óscar Palmer Yáñez © 2008 de esta edición: Es Pop Ediciones Mira el río alta.es Corrección de pruebas: Rafael Díaz y David Muñoz Diseño y maqueta: Estudio Manuel Bartual Logo: Gabi Beltrán Impresión: Grafo Impreso en España ISBN: 978-84-936864-0-6 Depósito legal: BI-3338-08 12 . 8 . Published by arrangement with ReganBooks.28005 Madrid www.Título original: The Dirt ReganBooks Nueva York.

Vince codicia los narcóticos de David Lee Roth. en la que Tommy es sorprendido con las manos en la masa y los pantalones por los tobillos. y eso que había vivido en Compton. sillas. puñetazos… básicamente cualquier cosa que quedara al alcance de su mal genio. y Mick mantiene virtuosa y distraídamente las distancias Se llamaba Bullwinkle1. Una noche. Hasta entonces nunca había visto a nadie ponerse tan violento. ropa. También arrojaba platos. a pesar de que podía conseguir a cualquier chica que se le antojara en Sunset Strip. Por desgracia. se negaba a dejarla. Pero Tommy. Personaje de la serie de dibujos animados de los sesenta The Rocky and Bullwinkle Show. Bullwinkle era un alce simplón pero de buen corazón. Tommy intentó mantenerla a dis-tancia atrancando la puerta de entrada —la cerradura hacía tiempo que había quedado destrozada tras ser forzada en repetidas ocasiones por la policía— y ella se agenció un extintor con el que reventó una ventana para 1. porque cuando se corría era capaz de lanzar fluidos de una punta a la otra de la habitación. nos decía una y otra vez. VINCE 15 13 . Nikki es prendido fuego para deterioro evidente de la moqueta.PARTE UNO LA CASA MÖTLEY Capítulo 1 VINCE De y sobre la primera casa. La llamábamos así porque tenía cara de alce. La amaba y quería casarse con ella. Una palabra o mirada equivocada bastaba para que estallara en una explosión de rabia y celos. no eran sus corridas lo único que hacía volar por la casa.

La policía regresó un poco más tarde aquella misma noche y encañonó a Tommy mientras Nikki y yo nos escondíamos en el cuarto de baño. Habría sido demasiado trabajo. Habría sido demasiado trabajo. Yo compartía habitación con Tommy. además de estar llena de quemaduras de cigarrillo. Pero nunca llegamos a hacerlo. Normalmente. Sin embargo. La casa estaba repleta de alimañas. Por supuesto. si a Bullwinkle o a la poli. sí que podíamos permitirnos comprar (o permitirnos robar) productos de primera necesidad. Nunca llegamos a reparar la ventana. mortadela Oscar Mayer. ya que si uno quería ir de ronda por los clubes era obligatorio llevar el pelo bien arreglado. mientras que Nikki. En el salón teníamos un sofá de piel y un tocadiscos que los padres de Tommy le habían regalado por Navidades. bien por la ventana rota. si estábamos a primeros de semana. El techo estaba cubierto de pequeñas muescas circulares. acercábamos un mechero al difusor y achicharrábamos a las muy hijas de puta. bien por la puerta principal (marrón. La cocina era tan pequeña como un retrete e igual de asquerosa. así que para exterminar a las cucarachas que correteaban por las paredes cogíamos los botes de laca. un motero llamado Big Bill que pesaba doscientos kilos y trabajaba de portero en el Troubadour (y que murió un año más tarde debido a una sobredosis de LOS TRAPOS SUCIOS 16 14 . cerveza. nos habíamos puesto de acuerdo para ir rotando mensualmente de modo que todos pudiéramos disfrutar en solitario de la habitación grande. No estoy seguro de a quién le teníamos más miedo. en la nevera sólo teníamos alguna que otra lata de atún rancio. mayonesa caducada y. Era 1981 y estábamos arruinados. el muy cabrón. tenía un cuarto grande para él solo. la mayor parte de las veces. antes teníamos que dejarlo unos diez minutos encendido al máximo para matar a los regimientos de cucarachas que se escondían en su interior. nuestras únicas posesiones eran mil singles de siete pulgadas que nuestro representante había hecho prensar para nosotros y un par de muebles hechos polvo. porque cada vez que los vecinos se quejaban del ruido nos desquitábamos golpeando el techo con mangos de escoba y los mástiles de las guitarras. quizá. estaba pringosa de sangre y alcohol. La moqueta. como la laca. las paredes. La casa estaba cerca del Whisky A Go-Go y la gente se colaba para celebrar fiestas de madrugada. perritos calientes que o bien habíamos robado en la licorería de abajo o bien habíamos comprado con las monedas que nos hubieran sobrado. Al mudarnos. No teníamos dinero para comprar insecticida. Si alguna vez nos daba por usar el horno. combada y medio podrida) que sólo conseguíamos mantener cerrada utilizando un trozo de cartón doblado como cuña. negras y chamuscadas.poder entrar.

abríamos la pequeña puerta corredera de la cocina y la arrojábamos al patio. ni siquiera después de que los agentes del Departamento de Sanidad de Los Ángeles llamaran a la puerta enarbolando una orden VINCE 17 15 . Cuando las cosas venían realmente mal dadas. en vez de eso.cocaína) solía venir a comerse todos los perritos. el patio podría haber sido un rinconcito agradable. Los vecinos se quejaban del olor y las ratas habían comenzado a campar a sus anchas por el patio. En teoría. del tamaño justo como para colocar una barbacoa y una silla. Pero siempre pagábamos nuestro alcohol. Nos imponía demasiado respeto como para decirle que no teníamos nada más. Cuando la basura empezaba a acumularse. estaba completamente cubierto por bolsas llenas de latas de cerveza y botellas de licor. Era una cuestión de orgullo. apiladas de tal modo que cada vez que abríamos la puerta teníamos que contenerlas para que no se desparramaran por dentro de la casa. Un poco más abajo en la misma calle vivía una pareja que sentía lástima por nosotros y que de vez en cuando aparecía con una enorme cazuela de espaguetis. pero ni de coña pensábamos limpiar aquello. En el fregadero de la cocina se descomponían las únicas piezas de vajilla que poseíamos: dos vasos y un plato. que aclarábamos ocasionalmente. Nikki y yo recurríamos a ligar con dependientas de ultramarinos para poder conseguir comida gratis. A veces quedaban suficientes restos resecos pegados al plato como para rascar un buen bocado y Tommy no se negaba a ello.

No parecía ser consciente de que hubiera pasado nada fuera de lo normal… y no perdió ni un solo átomo de droga. Quaaludes2 y cualquier otra cosa que pudiéramos conseguir gratis. El cuarto que compartíamos Tommy y yo estaba a la izquierda del pasillo. octavillas anunciando conciertos y páginas de revista manchadas de mierda. un sedante hipnótico. jaco. nos creíamos muy elegantes porque una de las puertas de nuestro armario era de espejo.judicial en la que se nos exigía que limpiáramos el desastre ecológico que habíamos creado. mientras a su alrededor todo el mundo estaba de bacanal. un pasillo conducía hacia los dos dormitorios de la casa. O lo fue. tapado por una sábana que en otros tiempos había sido blanca pero ahora tenía el color de una cucaracha aplastada. Como no podíamos permitirnos comprar papel higiénico (o éramos demasiado vagos para hacerlo) el suelo estaba continuamente sembrado de calcetines. después de haber tocado en el Whisky. bebiendo y metiéndose coca. sentado en el suelo escribiendo “Shout at the Devil”. Junto a la puerta del baño. Sin embargo. En los nueve meses o así que estuvimos viviendo allí. En la ducha se amontonaban los tampones de las chicas que habían pasado allí la noche. no limpiamos el baño ni una sola vez. Noche tras noche. Nuestro cuarto de baño hacía que la cocina pareciera inmaculada en comparación. Cada uno dormía en un colchón tirado en el suelo. En aquel entonces yo era el único que se pinchaba porque 2. LOS TRAPOS SUCIOS 18 16 . y el lavabo y el espejo estaban negros debido al tinte para el pelo que usaba Nikki. porque solíamos ensayar para nuestras actuaciones en directo prendiéndole fuego a Nikki y la gasolina para mechero siempre acababa chorreándole por las piernas. Tommy y yo todavía éramos unos adolescentes. La moqueta del recibidor era como un ajedrez de huellas chamuscadas. No sabíamos cómo hacerlo. hasta que una noche vino David Lee Roth para sentarse en el suelo con una gran montaña de coca que. Percodan. lleno de ropa sucia y botellas vacías. la mitad de los presentes nos seguía hasta casa y se quedaban allí hasta la mañana siguiente. Nikki tenía en su cuarto una tele y una puerta doble que daba al salón. Comprimidos de metacualona. Se quedaba allí dentro. No sé muy bien por qué. las bisagras de la puerta del armario cedieron y el espejo cayó sobre su cabeza haciéndose añicos. no compartió con nadie. Dave interrumpió su monólogo durante medio segundo y luego siguió como si tal cosa. En la parte interior de la puerta teníamos pegado un póster de Slim Whitman. como de costumbre. Pero por algún motivo la había clavado al suelo. En ese momento.

me había enseñado a inyectarme coca. mugre y ordenes judiciales. Porque aquella casa dio a luz a Mötley Crüe y. que vivía con su novia en Manhattan Beach. Y salió corriendo. Mick.una pija rubia llamada Lorry. Finalmente. Y efectivamente. Tommy y yo teníamos nuestra ventana y Nikki tenía la suya. Nikki y yo llegamos a casa para encontrar a Tommy. se iban… aunque a veces no llegaban más allá del dormitorio del otro lado del pasillo.S. tíos —exclamó orgulloso—. Lo único que teníamos que decir era: «Tenemos visita. Aquella noche. con sus escuchimizadas piernas. la puerta reventada. alcohol. nuestro único deseo fue grabar un disco. abandonamos a la muy perra. Las chicas llegaban por turnos. No sería aquella la última vez que les sorprendiéramos negociando su diabólico pacto. Pasamos por encima de ellos. Tommy se abotonó los pantalones y nos miró: —Tengo que irme.A. A nuestras fiestas casi diarias asistían supervivientes de la escena punk. Cuando una entraba por la puerta. espatarrado en el suelo bajo una enorme masa desnuda y temblorosa que botaba implacablemente sobre él. los bloques de hormigón. Pero tenía un Jaguar XJS. Lo único que obtuvimos fueron drogas. ella le dijo que si se la follaba le dejaría conducir el Jaguar. chicas. dejando atrás la basura del salón. el coche favorito de Tommy. como 45 Grave y los Circle Jerks. Voy a conducir su coche. Pero supongo que se equivocaba.P. mientras que por el patio y por la calle asomaban miembros de bandas metaleras recién formadas como Ratt y W. nos preparamos un cubata y nos sentamos en nuestro destrozado sofá a observar el espectáculo: era como ver un Volkswagen rojo con cuatro ruedas blanquecinas y cada vez más deshinchadas. otra estaba saliendo ya por la ventana. En el preciso instante en el que terminó. hasta entrar en el coche completamente satisfecho consigo mismo. deseaba conducir aquel coche más que cualquier otra cosa en el mundo. Una de las tías que solía venir era una pelirroja exageradamente gorda que no podía ni pasar por la ventana. Vivimos en aquella pocilga el mismo tiempo que un bebé en el útero antes de irnos cada uno a vivir con nuestras respectivas novias. VINCE 19 17 . Mientras estuvimos allí. dejando en su interior suficiente testosterona exasperante y atolondrada como para engendrar los embriones de un millón de grupos de metal bastardos. Tienes que irte». bisexual y aficionada a los ménage-à-trois que conducía un 280Z. nos decía una y otra vez que así jamás conseguiríamos un contrato. como unos salvajes.

Antes de salir para una actuación que teníamos que dar aquella misma noche en el Country Club. agujas y demás mierda. Fui una vez en Navidades y tenían un pequeño árbol que habían robado y decorado con latas de cerveza. Tommy salía con… no consigo recordar su nombre. lo rociaron con gasolina y le prendieron fuego. Nunca me gustó perder el tiempo en la casa. bebiendo y tocando la guitarra.Capítulo 2 MICK La casa vista desde una perspectiva externa en la que se postula la correlación entre Bullwinkle y las formas de vida extraterrestres Yo solía decirles: «¿Sabéis cuál es vuestro problema? Que cuando hacéis algo siempre os pillan. Además siempre lo tenían todo tan sucio que podías pasar el dedo por donde fuera y la mierda se te metía hasta debajo de las uñas. Yo prefería quedarme en casa. Aquel tipo de comportamiento me aburría enseguida. Tenía un piso en Manhattan Beach a medias con mi novia. ya me lo conocía. Siempre he sido el que sabía cómo salirse con la suya sin que le pillaran. pero nosotros la llamábamos Bullwinkle. Y el alce no es un animal precisamente agraciado. Supongo que en este caso era el desplazado. A ellos les pareció muy divertido pero a mí se me antojó una gilipollez. que digamos. Entonces cogía un vaso de chupito y lo arrojaba a la otra punta del local y nadie se enteraba de qué cojones había pasado. Así es como se hacen las cosas». Hacía tiempo que había dejado atrás los veintiuno y ellos todavía estaban en los dieciocho. mocos. bragas. sacaron el árbol al patio. Nikki salía con una especie de bruja con la que se lo montaba en el armario o en un ataúd que tenía en su casa. Tenía ataques de locura durante los que rompía las ventanas con extintores que arrancaba LOS TRAPOS SUCIOS 20 18 . Aquello ya lo había vivido.

Igual que Australia era la prisión a la que los ingleses enviaban a sus criminales. pero es algo que me resulta excesivo. MICK 21 19 . Somos los descendientes de los delincuentes de otros planetas.de las paredes para poder entrar en la casa. somos la hez. Aquí es donde nos dejaron tirados. A todo el mundo le gusta mirar al cielo en busca de marcianos. Para mí. No sé qué es lo que llevarán dentro ese tipo de personas. Me duele la espalda. lo mismo pasa con la Tierra. Somos los putos locos que nadie quiso en otro sitio. no era más que una adolescente boba y posesiva con probables problemas mentales. pero en mi opinión los alienígenas somos nosotros. Yo nunca me he puesto tan violento como para romper una ventana y correr el riesgo de cortarme.

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deslizándola hacia abajo unos diez centímetros y cortando en algunos sitios tan profundamente que se podía ver el hueso. arrojé el tocadiscos al suelo. vestirme desastradamente. Fui corriendo hasta una casa cercana llena de degenerados con los que me gustaba colocarme y les pedí un cuchillo. me pareció que tenía una pinta realmente molona. Alguien me lanzó un estilete. se sirve de una fiambrera en defensa propia. no haber hecho los deberes. Estampé mi bajo contra la pared. aprende los intríngulis del arte de sacrificar conejos. Se había cabreado conmigo por algún motivo —volver tarde a casa. Llevaba algún tiempo planeando lo que hice a continuación. poner la música demasiado alta. Pero aquello sólo fue el comienzo. coge de la mano a la dulce Sarah Hopper y vende metanfetaminas Tenía catorce años cuando hice que detuvieran a mi madre. Una vez fuera. extendí el brazo en el que llevaba un brazalete y hundí la navaja directamente sobre mi codo. De hecho. A continuación llamé a la policía y dije que mi madre me había agredido. NIKKI 23 21 .PARTE DOS NACIDO PARA PERDER Capítulo 1 NIKKI Sobre las pruebas y tribulaciones del joven Nikki. Saqué la hoja. arranqué mis pósters de MC5 y Blue Cheer y me cargué de una patada la pantalla del televisor en blanco y negro que teníamos en el salón antes de salir de casa dando un portazo. No sentí absolutamente nada. no lo recuerdo— y yo ya no lo aguantaba más. arrojé sistemáticamente una piedra contra cada una de las ventanas de la finca. en las que nuestro héroe recibe una salvaje paliza por lavarse mal los dientes.

Para mi madre. al ser menor y estar bajo su custodia. le dije. No cabía la menor duda… al menos en mi mente. el clásico punk de Richard Hell: «Antes incluso de haber nacido ya decía dejadme salir de aquí». Todo empezó como en “Blank Generation”. la enfermera le preguntó a mi padre. en San José. Pero el plan se volvió en mi contra. si me dejaba tranquilo. Definitivamente. Nunca regresé. Salí lo más temprano que pude y probablemente ya entonces había pasado la noche anterior en vela. Nací el 11 de diciembre de 1958. si presentaba la denuncia tendrían que llevarme a una casa de acogida hasta que cumpliera los dieciocho años. Y eso hizo. «así que sencillamente déjame ir». En aquel momento debería haberme arrastrado de nuevo a la cueva de la que había salido y rogarle a mi hacedor: «¿Podemos empezar de nuevo?». Fue el tardío colofón a una búsqueda en pos de una salida y de la independencia que hacía mucho tiempo que se había puesto en marcha.Quería que la encerraran para poder vivir solo. Ella quería llamarme Michael o Russell pero. Y estaba decidido a triunfar. su perfecta y consentida hermana. un rostro angelical y un cuerpo que hacía que los hombres se pararan a mirarla dos veces en la calle. a las 7:11 de la mañana. Mi madre tuvo tanta suerte con los nombres como con los hombres. igual que él. con el pelo corto y elegante. Le dije que no presentaría cargos contra ella a cambio de que empezara a pasar de mí. «No has sido una buena madre para mí». empecinada. Frank Carlton Feranna —al que le faltaban apenas un par de años para abandonarnos a ambos— cómo iban a llamarme. antes de que pudiera decir nada. Mi madre siempre me dijo que mi hermana se había ido a vivir a otra parte siendo muy pequeña y que no tenía permitido verla. Tenía una indomable vena salvaje: sólo seguía el vaivén de sus caprichos. no tengo recuerdo alguno. una granjera de Idaho con estrellas en los ojos. era mi madre. Y eso es lo que escribieron en el certificado de nacimiento. y era físicamente incapaz de crear el más mínimo patrón de estabilidad. al igual que de mi padre. Pero era la oveja negra de su familia. De modo que llegué a un acuerdo con mi madre. Él traicionó a mi madre de inmediato respondiendo que Frank Feranna. como una estrella de cine de los cincuenta. Había nacido Deana Haight. Y si no podía tocar la guitarra durante cuatro años nunca llegaría a triunfar. Mi padre se quedó el tiempo suficiente como para darme una hermana de la que. siempre dada a lanzarse a cualquier tipo de aventura. el embarazo LOS TRAPOS SUCIOS 24 22 . el polo opuesto de Sharon. motivada y tremendamente hermosa. Mi vida fue una gran cagada desde el primer día. Era inteligente. La policía dijo que. Eso quería decir que me pasaría cuatro años sin poder tocar la guitarra. si me dejaba ser yo mismo.

a eso de las dos de la tarde.y los niños eran señales de aviso para que frenara un poco. con ganas de jugar. La situación cambió a peor cuando pasó a trabajar como corista en la banda de Frank Sinatra y empezó a salir con el bajista. pero no podía hacer otra cosa que tirar piedras al estanque que había fuera completamente solo hasta que se levantaran ellos. consejo que únicamente siguió durante un corto período de tiempo hasta que empezó a salir con Richard Pryor. Una tarde que me estaba lavando los dientes mientras él se daba un baño. los conceptos de «hermana» y «padre» quedaban más allá de mi comprensión. Idaho. tirándome al suelo. Count Basie y Nelson Riddle. bien como débil gesto para absolverse de culpa o bien en un genuino esfuerzo por comportarse como un padre pese a sus escasos medios. que estaban constantemente en movimiento. a un parque en California del Sur o a una granja porcina en Nuevo Méjico. Siempre estaba de un humor de perros y le bastaba la más mínima provocación para emprenderla conmigo. Mi madre. Solía despertarme a las seis de la mañana en la pequeña casa marrón en la que vivíamos. James Club —en aquel entonces conocido como edificio Sunset Towers— en Sunset Boulevard. se percató de que me estaba frotando con el cepillo de lado a lado. me dejó un trineo circular de plástico rojo con agarraderas de cuero. como de costumbre. porque me daría una paliza. Solía verles ensayar continuamente y por allí pasaban estrellas de la época como Mitzi Gaynor. Mis abuelos amenazaban constantemente con hacerse legalmente con mi custodia si mi madre no dejaba las juergas. y me dio un puñetazo en la cara. peludo y goteando. recibí dos regalos: mi padre pasó de visita mientras yo estaba afuera jugando y. como un simio sorprendido por una tormenta. se puso roja y se le echó encima mientras yo salía corriendo a esconderme junto al estanque. Vivíamos en el piso noveno del St. desnudo. Sabía que más me valía no despertar a Vinny. en vez de hacerlo de arriba abajo como él me había enseñado. pasando de un campo de maíz en Pocatello. Salió de la bañera. Ceci. mi madre se casó con Vinny y nos mudamos a Lago Tahoe. Nunca me consideré hijo de un hogar roto porque nunca conocí otro hogar que no fuéramos mi madre y yo. Vinny. Aquellas Navidades. Durante la mayor parte de mi infancia. Pero ella se negaba a renunciar a mí tanto como a frenar un poco. Cuando tenía seis años nos trasladamos a Méjico. no sé si porque mi madre y Vinny habían ganado lo suficiente como para tomarse un año NIKKI 25 23 . Cuando yo tenía cuatro años. que empezaba a convertirse en una especie de mini Las Vegas. mi madre me enviaba a vivir con mis abuelos. Cada vez que empezaba a ser un impedimento para su estilo de vida. y nació mi hermanastra.

Después de tanto viaje y de haber pasado la mayor parte del tiempo sin más compañía que la mía propia. Tenía la aguja en la tapa. fumé maría con mi madre por primera vez en mi vida. que LOS TRAPOS SUCIOS 26 24 . En El Paso. Belle era el pastor alemán de Vinny y. de modo que cuando la cerrabas sonaba el disco y cuando la abrías se paraba. donde los niños eran despiadados. Tenía ocho años y ya estaba harto de salir de gira. Durante años tuve las piernas. Nunca me dieron ninguna explicación. jugaba con las cabras y las gallinas que vagabundeaban por el vecindario como si fueran las dueñas del barrio. (En cierto modo tiene sentido que Vince se haya comprado uno hace poco). de camino a la escuela. Me empujaban. al igual que su amo. algo que mi madre jamás me dejó olvidar. me atacaba continuamente sin motivo aparente. mi abuelo me cortó el pelo. regresamos a Idaho. mi abuelo trabajaba en una estación de servicio Shell. Para hacer aún mayor mi humillación. Todavía hoy soy incapaz de aguantar a los pastores alemanes. los brazos y el torso completamente cubiertos de mordeduras. mi abuela se echaba sobre los asientos y yo me hacía un ovillo en el suelo. En la escuela me costaba concentrarme. Mi abuelo dormía en la calle en un saco de dormir. como un perro. comía ceviche. tenía que cruzar solo el patio del instituto. Sólo recuerdo que mi madre y Ceci fueron en avión. de rugby y comida. En Méjico viví los que probablemente fueran los mejores momentos de mi infancia: correteaba desnudo con los chavales mejicanos por la playa que había cerca de nuestro bungalow. por lo que a mí me tocó cruzar la frontera en el Corvair con Vinny y Belle. probablemente vestido de uniforme azul). Cada día. Era difícil apreciar a alguien o prestarle atención sabiendo que antes de que acabara el año desaparecería de allí y no tendría que volver a ver en la vida a ninguno de aquellos chicos ni de aquellos maestros. Un año más tarde nos amontonamos todos en una autocaravana y nos dirigimos a El Paso. Cuando se aburrieron de Méjico. donde mis abuelos me compraron mi primer fonógrafo. mi madre se quedaba en la autocaravana y yo iba a la escuela local. la amistad pasó a ser para mí algo parecido a la televisión: algo que podía encender de vez en cuando para distraerme.sabático o porque estaban huyendo de algo (o de alguien. un tocadiscos de juguete de plástico gris que sólo reproducía singles. Cada vez que me encontraba junto a un grupo de chavales de mi edad. iba al pueblo a comprar mazorcas de maíz asadas al fuego y envueltas en papel de plata y. Texas. me sentía incómodo y fuera de lugar. donde me acribillaban con pelotas de fútbol. a la edad de siete años. se metían conmigo y me decían que corría como una nena. Solía escuchar a Alvin y las ardillas a todas horas.

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Después de siete veces. era lo que tenía que hacer para convertirme en hombre. Para poder ir a la escuela tenía que pasar noventa minutos metido en un autobús que sólo recorría carreteras sin asfaltar y en el que era el blanco de todos los matones.mi madre siempre me había dejado llevar largo. Finalmente acabó por gustarme El Paso porque empecé a pasar bastante tiempo con Víctor. los chicos mayores que se sentaban en la parte trasera del autobús me tiraban al suelo y se sentaban encima de mí hasta que les entregaba el dinero para mi merienda. A la mañana siguiente. me pillaron. En vez de seguir lanzando piedras cuando me quedaba solo. porque esta vez dejaba a alguien atrás. No volvieron a joderme y me sentí poderoso. a Víctor. Pero en esta ocasión empecé a dar mandobles. rompiendo narices. empecé a recorrer los caminos de tierra con mi escopeta de perdigones. Pero justo cuando empezaba a sentirme a gusto. disparando contra todo lo que se moviera y también contra lo que no. Nos hicimos buenos amigos e íbamos a todas partes juntos. Y lo hacía: si alguien me daba un empujón. abriendo cabezas y haciendo saltar sangre hasta que la fiambrera se abrió tras conectar contra el careto de un endogámico paleto de mierda. lo que me permitió ignorar a las decenas de chavales que odiaban mis entrañas por ser miserable basura blanca californiana. Al día siguiente volvió a pasar. a cepillo. agarrarlos de las patas traseras. Me quedé hecho polvo. Nuevo Méjico. En cuanto llegábamos. Además de los cochinos. también criábamos gallinas y conejos. que no era precisamente el estilo más popular a finales de los sesenta. me fui cargado con una fiambrera de metal del Apolo 13 y la llené de piedras junto a la parada del autobús. Nos trasladamos a un pueblo perdido en mitad del desierto llamado Anthony. un chaval mejicano hiperactivo que vivía en la acera de enfrente. salí corriendo del vehículo y. como de costumbre. me limitaba a pensar: «ni se te ocurra buscarme las cosquillas porque te joderé la vida». Era un demente y los demás empezaron a darse cuenta y a mantener las distancias. Pero al mismo tiempo sabía que sacrificarlos era mi papel en la familia. de los hocicos manaba sangre y yo me quedaba allí pensando: «Sólo era mi amigo. Sus cuerpos se convulsionaban entre mis manos. Estoy matando a mis amigos». yo le daba una buena hostia. Mi trabajo consistía en coger a los conejos. llegó el momento inevitable: volvimos a mudarnos. porque mis abuelos pensaron que podrían ganar más dinero en una granja de cerdos. Tan pronto como llegamos a la escuela. juré que aquello no volvería a pasar. LOS TRAPOS SUCIOS 28 26 . En vez de arrugarme cada vez que se me aproximaba un chico mayor. pillar un palo y darles con él en la nuca.

El otro Hollywood: Una historia oral y sin censurar de la industria del cine porno Legs McNeil y Jennifer Osborne Con Peter Pavia En preparación: 3. Mick Mars. Mötley Crüe: Los trapos sucios Tommy Lee. Carlitos y Snoopy: Una biografía David Michaelis 27 . Schulz. Vince Neil y Nikki Sixx Con Neil Strauss 2.Títulos publicados en esta colección: 1.