PAPER FILOSOFIA DE LA TECNOLOGIA TECNOLOGIA (S), SUBJETIVIDAD(ES) Y ARTE(S) CIBERNETICA, LA POLITICA DE LO PEOR PAUL VIRILIO

BORIS J PINTO SANTIAGO LOPEZ LUÍS FELIPE RAMÍREZ GIL

UNIVERSIDAD EL BOSQUE DEPARTAMENTO DE BIOETICA MAESTRIA Y ESPECIALIZACIÓN EN BIOETICA BOGOTÁ 2008 INTRODUCCION

Un suceso muy importante para nuestro país acadecio en el año 1992. En aquel año el fenómeno del calentamiento global tuvo una de las expresiones más evidentes en la sociedad colombiana; una sequia fruto del calentamiento del océano pacifico y su incidencia en la pluviometría nacional. El gran apagón del 92. Se racionó la energía y se adelanto el tiempo como contrapeso a la falta de agua para poder generar energía; un accidente integral en nuestro país. Es importante recordar como las familias colombianas volvieron sobre sus raíces y durante las sesiones de oscuridad se volvió a dialogar, a jugar a ser humanos, ya que la falta de energía electica le dio al valor de la existencia humana un valor “análogo” específico y muy disfrutable. La tecnología fue sometida por el evento natural que trascendió a su presencia omnipresente; lo curioso es que el evento natural fue catalizado por la tecnología en si misma! La critica a la ciencia y sus manifestaciones pragmáticas como la técnica es importante para entender lo que va a ocurrir tarde o temprano en esta carrera loca de la evolución tecnológica. La asimilación por parte de la sociedad de todos estos avances no es proporcional a la velocidad con que estos aparecen y ninguna parte del conocimiento humano desarrolla esa capacidad de lograr conocimiento en pro de entender cómo se maneja tamaño asunto. Ni la política, la filosofía ni otras ciencias tienen dentro de su competido dicho propósito. Aparece la bioética como un espacio de reflexión sobre este tema, pero se ve desbordad por esa misma velocidad de la técnica. Virilio es un autor que independiente de su visión pesimista, ofrece una revisión a la responsabilidad del conocimiento humano de desarrollar esa capacidad de entender el avance y no dejar de ser humanos; retomar el dialogo, la comunicación oral y escrita y sobretodo la interacción directa del ser humano con su realidad y con otros seres humanos y no peor medio exclusivamente de la tecnología. De allí el presente Paper.

BIOGRAFIA DEL AUTOR

Es muy interesante observar a los dos personajes que intervienen en la obra El cibermundo, la política de lo peor. El autor, Paul Virilio, nacido en Paris en el año 1932 de madre bretona y de padre italiano comunista, es testigo de excepción de las atrocidades de la segunda guerra mundial en suelo francés y en particular de la Biltzkrieg (guerra relámpago) de Hitler y de la respuesta de los aliados por medio de los incesantes bombardeos en el puerto de Nantes. Para Virilio, la guerra, fue fundamental para sus planteamientos posteriores; fue su universidad y de allí su definición como war baby.

Tuvo una gran oportunidad de poder trabajar con Henri Matisse en varias iglesias de Paris como especialista en vitrales, formación que logro cultivar en la Ecole des Metiers d' Art. En 1950 se convierte al cristianismo y fue reclutado por el ejército francés durante en el conflicto colonial francés en Algeria (1954 a 1962) y estudia arquitectura en Paris. Paralelamente dedica un tiempo al estudio de la fenomenología con Maurice Merleau-Ponty en la Sorbona. En 1963 se convierte en presidente y editor de la revista del grupo Architecture Principe. Hasta 1968 fue profesor de en la École Speciale de Architecture, convirtiéndose en director de estudios en 1973. En este mismo año fue nombrado director de la revista L'Espace Critique, publicada en Paris por Galilee. La influencia de la guerra se manifiesta de manera particular en la obra Arqueología del Bunker, exhibición que coorganizo en 1975 en Museo de artes decorativas de Paris. En ese mismo año tiene la oportunidad de ser el director general de la ESA y en 1989 director de la junta directiva de la organización. El premio nacional de la crítica arquitectónica lo logra en 1987 y en 1989 se convierte en el director del programa de estudios de la Universidad internacional de filosofía de Paris bajo la dirección de Jacques Derrida. Después en 1992 es miembro de alto comité para la vivienda de los menos favorecidos. Dentro de muchos proyectos que ha realizado se destacan varios trabajos de técnicas metropolitanas de organización del tiempo y una bien curioso; el museo del accidente. En 1998 deja la academia para dedicarse a escribir y

trabajar en organizaciones privadas que tratan temáticas varias de los desvalidos y sin vivienda en Paris. En esta obra Virilio es entrevistado por otro francés, Philippe Petit, que tiene en su haber una de los eventos más particulares; haber caminado clandestinamente por medio de una cuerda floja entre las dos torres gemelas de Nueva York el 7 de agosto de 1974.

Poco después de la 7:15 am, Petit inicia caminata desde la torre sur sobre su cable IWRC de acero de 3/4". Petit, de 24 años, realiza ocho recorridos entre las dos torres que están aún en construcción, 300 metros sobre los andenes de Manhattan, en un evento que dura 45 minutos. Durante ese tiempo, se sentó en el cable, saludo arrodillándose y dialogo con una gaviota que revoloteaba encima de su cabeza. Para el quinto aniversario de los atentados de las torres gemelas, la tradicional revista The New Yorker imprime una particular portada de su fascículo. ¿Estética de la desaparición?

Algunas de las obras de Virilio son:

Estética de la desaparición, Anagrama, Barcelona, 1988

La máquina de visión, Cátedra, Madrid, 1989

El arte del motor, Manantial, Buenos Aires, 1993 La velocidad de la liberación, Manantial, Buenos Aires, 1995; El arte del motor. Aceleración y realidad virtual, Manantial, Buenos Aires. 1996; Un paisaje de acontecimientos, Paidos, Buenos Aires, 1997;

El cibermundo, la política de lo peor, Cátedra, Madrid, 1997;

"La inercia polar", Trama, Madrid, 1999; La bomba informática, Cátedra, Madrid, 1999; La inseguridad del territorio, La Marca, Buenos Aires, 2000; El procedimiento silencio, Paidós, Buenos Aires, 2001.

PAPER

Si nos detenemos a revisar lo que Virilio nos plantea como critica, reflexión y sobretodo resistencia al hecho de cómo la ciencia, por medio del hecho pragmático de la técnica, impacta de manera contundente a la sociedad contemporánea por medio del progreso técnico que genera un condicionamiento importante por no decir absoluto y cuando las nuevas tecnologías basan su aporte en lo cibernético, el condicionamiento se convierte en una amenaza significativa. El importante objetivizar el concepto cibernético; Del griego kubernana: “dirigir”- trata de procesos de mando y comunicación entre los hombres y las maquinas.

Cibernética

Si revisamos las nuevas tecnologías, las tecnologías de la información, lo más reconocible de ellas es el hecho de su capacidad de lograr integrar a la humanidad y poder acercar a todos los individuos y grupos de ellos al extremo de que esa integración se vuelva una uniformidad, que va a sacrificar rasgos particulares como la libertad, democracia e identidad ya que esa integración es un paso dramático a una nueva forma de totalitarismo.

Nuevas tecnologías

Tecnologías de la información; perspectiva de una humanidad unida.

Reducción a una uniformidad

En esta uniformidad, fruto de un hecho tecnológico, hay que tener la posibilidad de reconocer lo negativo de su aporte, de lo que parece positivo para poder generar vías de evolucionar, no por medio de la tecnología, sino como lo dice Virilio, reconociendo su accidente especifico, su negatividad especifica. Para entender el accidente hay que tener claro que el aporte principal de toda tecnología es su accidente específico. En el siglo XIX, los accidentes tenían un impacto muy diferente a los ocurridos o por ocurrir en el siglo XXI.

Local Accidente Gener al

Hundimiento del Titanic

Crack bursátil

El accidente contemporáneo tiene un carácter más integral, gracias a la tecnología, donde las barreras de tiempo y espacio se transforman, casi de manera divina. Si recordamos que en lo divino se integran tres atributos; la ubicuidad, instantaneidad y la inmediatez y al tener posibilidad de hacer algo como esto estaríamos llegando a la visión total y el poder total.

Es también observable el cambio en el concepto tiempo gracias a la intervención de la nuevas tecnologías; ya hablamos del tiempo real en comparación con lo que “fue” el tiempo histórico. La historia de la humanidad se ha dado en tiempo local pero con la llegada de fenómenos como el “live” el tiempo mundial queda reducido a tiempo real que nos recuerda conceptos como el tiempo universal astronómico. Este es otro rasgo de la uniformidad plasmada en la medición de los sucesos locales en tiempo real. La particular y regional es más difícil de percibir y se vuelve más fácil ver el mundo como un todo; un todo con poco contraste gracias a la tecnología.

El tiempo real de las tecnologías rompe el tiempo histórico, tiempo mundial. Tiempo Historia = tiempo local Tiempo único gracias a la interacción, interactividad e instantaneidad. De estos fenómenos se pude inferir, por malicia indígena, que se dan en función a la evolución de la velocidad, y Virilio es muy claro en eso. Si revisamos la historia, la tecnología ha desarrollado frenéticamente medios de poder satisfacer las necesidades humanas de manera más eficiente y dentro de esa eficiencia, de manera más rápida y por supuesto la

base de esa rapidez es la velocidad. Debemos entender la velocidad de manera holista para poder reconocer su aporte y su papel como agente particular del cambio tecnológico.

Velocida d

Humana (a pie) 7-8 Km hora Con animales (caballo) 15 Km hora Barcos a vela y remo (trirreme) 25 Km hora Barcos y ferrocarril (vapor) 50 Km. hora Aviones a reacción subsónicos 850 Km hora Ondas electromagnéticas 300,000 por segundo

El autor plantea que la velocidad es parte del problema de la economía. Al hablar de economía hablamos de riqueza y la riqueza es poder. De esta manera el que apropia un nivel de velocidad determinado, tiene como herencia “poder”. Al ser la velocidad relativa se pude democratizar. Se revisamos la Grecia antigua, el trirreme, navío base de la armada griega, por ser relativa la velocidad se pude democratizar ya se requería muchos hombre para remar y la necesidad de fuerza de trabajo hacia necesario el reparto equitativo del mismo. Pero cuando la velocidad de las nuevas tecnologías es absoluto “tiempo real” habría que revisar como se considera la democracia. Velocidad Riquez a Poder

Poder ante todo, poder dromocratico –dromos Es ante procede del griego y quiere todo un decir “carrera”--, y toda medio sociedad es una “sociedad de carreras” poder dromocratico –dormos procede del griego y quiere decir “carrera”--, y De allí que la velocidad, más que el tiempo que se emplea entre dos puntos, se convierte en toda sociedad es una un medio. La velocidad de la armada griega era un medio para la primera democracia “sociedad de carreras”

antigua. Entonces la velocidad es el poder mismo. Cuando hablamos de poder, hablamos de poder dromocratico, término que se explica en el grafico anterior. Si tenemos la dromologia como ciencia de la velocidad y su lógica, podemos observar que la velocidad de las nuevas tecnologías da a la realidad una nueva concepción ya que la manera en que la sociedad moderna (visión del mundo) percibe la realidad es a través de las nuevas tecnologías

Objetiva; fotografía y cine Visión del mundo Tele objetiva; video e Internet

La “visión del mundo” se entiende desde el hecho tecnológica partiendo desde el momento que esta visión se vuelve objetiva gracias a la aparición de la fotografía y el cine. Pero en el momento que aparece el video y la Internet se vuelve “tele objetiva”. Se pude citar un ejemplo para ilustración de esta situación; el diseñador de 1980 tenía como recurso para el desarrollo de su ejercicio proyectual el papel y el lápiz. La representación de la realidad a diseñar era el papel y generalmente se dibujaba en escala real o escala 1:1. Con el desarrollo de los computadores en los años noventa llegan los programas de dibujo asistido por computador, donde el diseñador tiene una relación tele objetiva con la realidad a diseñar y generalmente la realizada en escalas muy diferentes a la escala natural. El dibujo se ha convertido de una expresión manual a una tele habilidad. Como lo dice Virilio el asesor mata a la escalera y el avión a los trasatlánticos; algo aparece y algo desaparece. Para entender un poco los fenómenos de velocidad y accidente revisemos la revolución industrial. Virilio menciona que “es evidente que la revolución industrial inauguró la revolución de los transportes.”. Y de la revolución de los transportes llega la revolución de las transmisiones que es la base de la velocidad de las nuevas tecnológicas. En los orígenes de la revolución industrial los acontecimientos más importantes se basan en la generación de una velocidad industrial. Esta manera de entender la velocidad le da una nueva dimensión a la política; de la geopolítica se pasa a la crono política. El tiempo articula elementos políticos que van a transformar le realidad Consecuencias tiene un medio conocida. El que Revolución “veloz” tiene el poder y Revolución de los liderar y regir sociopolíticas así la posibilidad de el mundo. Un ejemplo de esto son Consecuencias industrial transportes los ferrocarriles y sus consecuencias sociopolíticas. geopolíticas Consecuencias Genera geoestratégicas

Velocidad industrial

Geopolítica

Se convierte

Crono política

Otra consecuencia importante es aquella donde los centros urbanos, como cabeza visible de los nodos del transporte y ejes de la nueva actividad industrial, ataren como imanes a la población del campo y así como el campesino para a ser proletario. Es pertinente revisar que todo progreso de la velocidad, lo que espera la sociedad es que sea lo más democrático posible. Como observa Virilio, la revolución del tren trajo muchos beneficios pero utilizando este medio los alemanes atacaron a los franceses en 1914. El fenómeno de la publicidad se unió a los mencionados anteriormente ya que para que exista revolución industrial es importante que sea complementada con otros fenómenos tales como la publicidad y su constante innovación. Es conocido como la prensa moderna introdujo en sus páginas la publicidad como una manera de contrarrestar el monopolio del estado sobre esta; Emile de Girardin es un ejemplo de ello. En el contexto del siglo XIX y paralelamente a la revolución de los transportes acontece algo muy interesante que va a revaluar todo concepto estético; la estética se vuelve dinámica, y con ello llega la estética de la desaparición que sucede a la estética de la aparición. La estética de la aparición se pude observar en la escultura y la pintura ya que del mármol o el lienzo aparece la obra artística y su percepción se basa en una contemplación de un sustrato material. Pero con la llegada de la fotografía instantánea que hará posible el fotograma cinematográfico, la estética será puesta en movimiento y la contemplación se vuelve en una persistencia retiniana, persistencia cognitiva de la visión. Las cosas existirán mas cuanto más desaparezcan.De la aparición; la escultura y la pintura Estética De la desaparición; Televisión y el video

Así como en el ejemplo que se citaba con el dibujo en diseño y su desaparición por la virtualidad, la escritura corre el riesgo de desaparecer detrás de la digitalización de los contenidos. Todos estos fenómenos desencadenados por los avances tecnológicos trajeron también una incidencia en la política por medio de la guerra. Todo conflicto y sus batallas son un gran campo de percepción y es así como en 1914 la guerra se convierte en una película de guerra y de los mapas se pasa a los cuadros de una película. La publicidad sufre una mutación especial al pasar a ser propaganda; una manera estética de hacer política.

Publicidad

Se pasa a

Propaganda

Se pasa a

Ocupación de un terreno emocional

Un ejemplo de ellos es como Francia ve en la radio y en las transmisiones de la resistencia la “Francia libre” y los discursos de Hitler, para los alemanes, son un espacio virtual y emocional del tercer Reich. Por un momento hay que revisar a los impresionistas ya que tiene una crítica muy importante y valiente a la fotografía ya que por medio de su técnica le dan a la realidad una nueva manera de percepción. Y así mismo, guardadas las proporciones, los documentales de guerra le hacen una crítica a la propaganda, de una manera muy sutil pero contundente. Lo hay que preguntarse es quien y como se hará la misma critica a los nuevas tecnologías y su poder absoluto gracias a la contundencia de su velocidad. Sería muy conveniente ver cómo surge un nuevo impresionismo, un cubismo y un documentalismo que pueda hacer una cítrica proporcional al fenómeno criticado. Como lo dice Virilio, esta cítrica está en manos de los mismos científicos, y todavía no se vislumbra la gestión científica a este nivel. Ahora es importante no hacer lo del avestruz; no se combate un invento más que con otro invento. No se combate una idea más que con otra idea, con otro concepto. Lo importante es que la información se cuide de su gestión en la sociedad, fuera de las manos de los científicos que la crean, ya que ellos son muy capaces generando conocimiento pero es muy pobre su gestión pragmática. Y cuando esa información se globaliza; tras de cotudo con paperas! Aquí entra el catalizador de muchos eventos de la humanidad que es el componente militar. Entonces no se trata de una militarización de la ciencia sino una militarización de la información. A partir de la segunda guerra mundial el mundo entra en una era de la disuasión gracias al poder atómico; el hombre tiene la posibilidad de ejecutar el fin del mundo a su voluntad y la partición este-oeste genera esta situación de la disuasión. El internet fue gracias al pentágono y las tecnologías basadas han sido militares en su génesis.

De allí lo importante que analizar el aparato científico-militar y la militarización de toda la información con el complejo militar-informacional que sitúa al mundo frente a un fenómeno de totalitarismo son precedentes. De una u otra manera hay que relacionar este evento con lo que plantea el terrorismo y su potencial accidente. En una entrevista después de los atentados del 11 de septiembre Virilio comentaba acera de esta situación; “El siglo XX había empezado con la Primera Guerra Mundial, en 1914. En el 2001 asistimos a la primera guerra de la Mundialización. Entre las dos hay una gran diferencia; la Primera Guerra se limita esencialmente a Europa, mientras que la de hoy es una guerra mundializada. Los hechos de Nueva York se corresponden con el atentado de Sarajevo: hoy, como entonces, se desencadena una guerra mundial. Lo que llama la atención de estos comentarios es que el entrevistador del texto sea Phillipe Petit! Dentro de este fenómeno de la conquista de las velocidades absolutas y la progresiva deificación de las máquinas, los mecanismos y las formas de la guerra también han sufrido por supuesto una transformación relevante. En primer lugar, el declive de la guerra polar y la cultura de la disuasión, fundamentada en el temor bilateral por el empleo de la bomba atómica, ha mudado la cultura de la guerra, sin abolir en absoluto las amenazas de una confrontación atomizada y multilateral. Si en los días de la guerra fría, el temor general se concentraba en la posibilidad de una conflagración atómica entre los dos grandes bloques ideológicos del planeta, después del desfallecimiento de la cultura de la disuasión, entran en escena otros actores, otros discursos y lo que pareciera más preocupante, la necesidad de otros relatos bélicos, que justifiquen las agresiones multilaterales. Estos discursos y estos nuevos actores proceden a su vez de la nueva concepción de un mundo interconectado y miniaturizado gracias al poder totalitario de las telecomunicaciones, lo cual conduce necesariamente a la globalización mediática de los conflictos, aún de los conflictos civiles e intestinos, a la manipulación de los códigos informativos, al estímulo de los odios y las posturas políticas, religiosas o beligerantes a través de la rapidez y la inmediatez de las nuevas tecnologías, y al acopio de una nueva serie de términos mediáticos que justifiquen las acciones belicistas multilaterales en un mundo donde el enemigo ya no es uno sino muchos y muy diversos: La guerra preventiva, la guerra global contra el terrorismo, la guerra de las culturas, las neo cruzadas, la guerra global contra los ejes del mal, la satanización mediática de los pueblos, la guerra por la libertad profiláctica de los pueblos libres. Si las guerras recientes, tanto civiles y nacionales, así como la guerra del golfo y la guerra de Irak, han sido guerras en tiempo real, desencadenadas y alentadas, entre otras razones por los medios de comunicación, las guerras del futuro, según Virilio, se caracterizarán por el perfeccionamiento y la afinación de los mecanismos tecnológicos que permitan controlar el tiempo de guerra. Los misiles crucero, que básicamente son robots equipados con sofisticadas armas de visión llevan a bordo un mapa electrónico que les permite perseguir su objetivo a través de un recorrido prefijado y elegir aún el punto de

penetración. Los drones, o aviones teledirigidos equipados para espiar el campo de batalla enemigo, el desarrollo de los drones nano tecnológicos, todos estos nuevos artilugios de la guerra, mudarán el paisaje bélico en varias direcciones. Por un lado anuncian el poder de las velocidades absolutas sobre los actores belicistas, al anticipar cualquier movimiento enemigo a través de los satélites, los drones y la tele vigilancia con micro cámaras inteligentes. El ojo vigilante anticipa las agresiones y de paso, transmite un clarísimo mensaje de omnipresencia todopoderosa. Por otro lado, anuncia el poderío y la eficacia absoluta de la guerra robótica y por último, el advenimiento de los nuevos tipos de guerra y las nuevas formas de la disuasión. La guerra electrónica o ciberguerra, la guerra de los conocimientos o la información, representan otras formas de controlar el tiempo de guerra. La tele vigilancia y los ojos satelitales, sumados a la conquista de la información a través de las cibercomunicaciones, garantizan no sólo el éxito de las maniobras bélicas, sino que constituyen y configuran el nuevo elemento clave de la disuasión: La bomba informática, de donde la información obtenida a través de las telecomunicaciones, requiere de una gestión militar para garantizar el éxito de la disuasión. Estas nuevas realidades de ciberguerra, guerra robótica y disuasión informática plantean por supuesto una desigualdad añadida en las balanzas de fuerzas, de donde quien posee los mecanismos operativos y tecnológicos que proveen los flujos de información, posee por supuesto la capacidad de decidir los términos de la disuasión y los términos de la agresión, haciendo obsoletas e inefectivas todas las formas de guerra anteriores a los márgenes de la ciberguerra, la cual, como otros privilegios del primer mundo, es entonces un patrimonio del mundo desarrollado que garantiza no sólo su propia seguridad “nacional”, sino de paso la hegemonía ideológica y las prerrogativas económicas y culturales a través del desarrollo de las armas de comunicación y las armas de información. Este punto desnuda otra de las inconsistencias del discurso promisorio de la globalización. Si bien es cierto, que las nuevas autopistas de información permiten un continuo intercambio y una progresiva hibridación de los contenidos comunicativos, no es del todo cierto que la información se haya democratizado a través de las cibercomunicaciones, pues los contenidos informativos y las directrices conceptuales se siguen produciendo en el primer mundo para ser consumidas, recicladas y reproducidas en el tercer mundo. Por otra parte, Virilio plantea desde otra óptica, un paso más allá en lo que él llama la estética de la desaparición, impulsada por la hegemonía de las velocidades absolutas. En un medio cada vez más virtual, más ajeno y más impersonal, donde se plantean signos inequívocos de lo que él llama el movimiento de desmaterialización (de la persona, de la ciudad, del otro, de la moneda), Virilio plantea la recuperación del otro, de la lengua, del mundo a través de la recuperación de un paisaje de acontecimientos, un concepto que va más allá de la concepción de paisaje como de una representación estática del mundo conocido e inmediato, para convertirlo en el escenario dramático de las dinámicas humanas. Este paisaje de acontecimientos, bien podría ser la definición de la palabra historia, entendida no como el discurso lineal de “los acontecimientos ocurridos en forma cronológica

en un lugar y tiempo determinados” (lo cual podría equipararse a un paisaje estático y puramente contemplativo), sino mejor como una serie de dinámicas humanas y sociales cambiantes, como un paisaje de vivencias, que expresa los diversos y sucesivos movimientos y estados del alma humana que vive el paisaje, que interactúa con su entorno inmediato y natural, que vive el paisaje de la acción y que es necesario reencontrar. El paisaje de la propia historia, en el cuál el cuerpo propio debe reencontrar su mundo propio, el único en el cuál, el cuerpo puede existir.

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