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MANIFIESTO EN DEFENSA DEL ESTUDIO DEL LATÍN HUMANÍSTICO*

Doscientos quince profesores e investigadores españoles y extranjeros hacen público el


siguiente Manifiesto en defensa del estudio del Latín Humanístico en relación con la polémica suscitada
por las desafortunadas declaraciones del Prof. Antonio Ramírez de Verger Jaén, Catedrático de
Filología Latina y Rector de la Universidad de Huelva, en el libro institucional Universidad de
Cádiz. 25 años (Universidad de Cádiz, 2004), a la que implícitamente se hace alusión en el nº. 12
(2005), p. 1, de Iris. Periódico de la Sociedad Española de Estudios Clásicos en el artículo editorial
titulado “Los límites de la Filología Clásica”:

1.- El estudio del Latín Humanístico (al igual que el del latín medieval) es una
disciplina que ya forma parte, en mayor o menor medida, de todos los departamentos o áreas
de Filología Latina de Europa. No cabe duda de que los textos latinos escritos desde los
albores del Renacimiento hasta el fin de la Ilustración forman parte de la Filología Latina:
objeto de estudio de esta disciplina es todo texto escrito en latín desde la época arcaica de la
latinidad hasta nuestros propios tiempos y objeto de la Lingüística Latina es el estudio del
sistema lingüístico del latín en todas sus facetas sincrónicas y en todas sus variantes
diacrónicas desde sus primeras manifestaciones hasta nuestros días.

2.- La mayor o menor calidad literaria de los escritos latinos de cualquier época no es,
en principio, motivo para su inclusión o exclusión como objeto de trabajo filológico o de
estudio lingüístico. Un juicio objetivo sobre los textos latinos humanísticos no puede
formularse sólo desde la perspectiva de su calidad literaria frente a la de las obras de los
grandes clásicos de la Antigüedad. Tal enfoque hace olvidar que, como ocurre en cualquier
época y en cualquier literatura, entre la amplia producción latina de los humanistas hay autores
de gran calidad literaria y otras muchas obras y documentos carentes de ella en mayor o menor
proporción. Y no olvidemos, además, que desechar el estudio de las obras en función de la
calidad literaria llevaría al absurdo de no estudiar los poetae latini minores o las manifestaciones
del latín vulgar en la Antigüedad.

* El Manifiesto, gestado y aprobado por unanimidad en una reunión científica de Grupos de Investigación españoles
sobre Latín Humanístico y Tradición Clásica celebrada en Almería el 8 y 9 de abril de 2005, fue apoyado después por
otros muchos profesores e investigadores, nacionales y extranjeros, participantes en el IV Congreso internacional de
humanismo y pervivencia del Mundo Clásico. Homenaje al profesor Antonio Prieto (Alcañiz, 9-14 de mayo de 2005) hasta llegar a la
cifra de doscientas quince firmas.
El Manifiesto fue dado a conocer, en primer lugar, en el Boletín de Sociedad de Estudios Latinos en el número 24,
de julio de 2005, pp. 15-18. Posteriormente apareció en Calamus Renascens. Revista de Humanismo y Tradición Clásica, 5-6
(2004-2005), pp. 209-301. Y, finalmente, en los números 14 (2005), p. 2, y 15 (2005-2006), p. 3, de Iris. Periódico de la
Sociedad Española de Estudios Clásicos. La prensa gaditana también se hizo eco del mismo: tanto el Diario de Cádiz como
La Voz de Cádiz publicaron sendos artículos al respecto el día 11 de noviembre de 2005. El día 27 de octubre de 2005
el Manifiesto en defensa del estudio del Latín Humanístico fue remitido oficialmente a la Excma. Sra. Ministra de Educación
y Ciencia, Dña. Mª. J. San Segundo Gómez de Cadiñanos, y el día 28 de octubre de 2005, al Excmo. Sr. Consejero de
Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía, D. F. Vallejo Serrano
Los doscientos quince firmantes del Manifiesto, miembros en muchos casos de la Sociedad de Estudios
Latinos y de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, pertenecen a treinta y cinco universidades españolas (Alcalá
de Henares, Almería, Autónoma de Barcelona, Autónoma de Madrid, Barcelona, Cádiz, Carlos III, Castellón,
Católica San Antonio de Murcia, Complutense, Córdoba, Europea de Madrid, Extremadura, Girona, Granada, Islas
Baleares, Jaén, La Coruña, La Laguna, La Rioja, Las Palmas de Gran Canaria, León, Málaga, Murcia, Navarra,
Oviedo, País Vasco, Salamanca, Santiago de Compostela, Sevilla, Tarragona, UNED, Valencia, Valladolid y
Zaragoza), seis extranjeras (Universidad Católica de Lovaina, Jyväskylä de Finlandia, La Sapienza de Roma, Leiden,
Toulouse-Le Mirail y Turín), el CSIC, el Warburg Institute de la Universidad de Londres, y algunos Institutos de
Enseñanza Secundaria españoles.
3.- Los textos latinos humanísticos son un documento vivo de la pervivencia en
Occidente del mundo greco-romano, tanto de sus cánones formales de expresión como de sus
ideas o conceptos básicos en los más diversos campos de la experiencia y del saber humano.
La verdadera importancia de la mayor parte de los textos latinos humanísticos no radica en los
aspectos puramente literarios, sino que ha de verse desde una perspectiva interdisciplinar y en
función de su aportación al campo de la cultura, la literatura, la retórica, la historia, la
pedagogía, el derecho, la medicina, la teología, etc. Como también ocurre en el ámbito del latín
medieval, el estudio de los textos latinos humanísticos es de capital importancia para preservar
el patrimonio cultural e histórico de Europa: recordemos, por ejemplo, su gran valor en
relación con las literaturas vernáculas de los siglos XIV al XVIII o con la historia política y
social de este mismo período.

4.- El estudio de los textos latinos humanísticos no supone ningún detrimento para el
conocimiento y estudio del latín clásico y su expresión literaria, sino que, por el contrario, hace
patente la necesidad de conocerlos profundamente. Es un hecho que el estudio de los textos
latinos humanísticos ha de acometerse necesariamente desde la perspectiva clásica: los
principales modelos de imitación del latín renacentista son los antiguos autores clásicos y tal
realidad es la que nunca puede perder de vista cualquier investigador de este campo. Y en este
mismo sentido ha de recordarse también la importancia de los humanistas en el ámbito de la
edición y de la hermenéutica de los propios textos antiguos greco-romanos.

5.- En el estado actual de la investigación, la conformación de un corpus de textos


latinos humanísticos es una de las tareas más necesarias y urgentes. Dado el enorme material
de trabajo, se impone la selección de las obras que hay que editar, traducir y estudiar en primer
lugar. Pero tal selección no implica que haya que dejar inéditos todos los restantes textos. No
ha de olvidarse, en suma, que es el propio valor interdisciplinar de los textos latinos
humanísticos, y no su calidad literaria, el verdadero argumento determinante para acometer su
edición, traducción y estudio en una sociedad desgraciadamente ayuna en latines como la
actual.

6.- Finalmente cabe señalar que, dentro del amplio período cronológico del
humanismo, los estudios de tradición clásica son igualmente de capital importancia: es tarea
del filólogo clásico estudiar el impacto de las literaturas griega y romana de la Antigüedad en
las distintas literaturas vernáculas y en la historia del pensamiento, desde el Renacimiento a la
Ilustración, al igual que en la Edad Media y en la Edad Contemporánea. Tales estudios no han
de verse tampoco en detrimento de la tradicional Filología Clásica, sino como una de las
mejores formas de poner de relieve su importancia ante una sociedad que cuestiona el valor de
nuestras investigaciones.