You are on page 1of 2

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR FACULTAD DE COMUNICACIÓN, LINGÜÍSTICA Y LITERATURA ESCUELA DE COMUNICACIÓN Análisis y redacción de textos II León

Espinosa Esteban Crespo Ensayo sobre el capítulo II, «Máscaras mexicanas», de El laberinto de la Soledad de Octavio Paz. En este capítulo, Paz dibuja con trazos amplios las características generales del mexicano. Habla de la forma en la que se relaciona con los otros, de la posición de la mujer en la sociedad, de la mentira como núcleo de la personalidad mexicana, de la simulación, de las apariencias, del amor a la forma. También se refiere a la consideración que hace el mexicano de la vida como lucha, y cómo esto lo acerca al hombre moderno. Al mantener relaciones con otros, hombres, niñas, mujeres, viejos, el mexicano se muestra impasible, se cierra. Lo hace no solo por la idea de que abrirse es sinónima a «rajarse» y por tanto implica mostrarse débil frente a los otros, sino porque la naturaleza misma del mexicano es la soledad. Abrirse a los otros, entonces, no solo es ablandarse, sino también traicionar a la soledad, rendirse a ella acudiendo a otros. También es una expresión de la desconfianza propia de esta gente. Dudan de todo, sospechan de todo, se acercan con recelo. Y es que, según Paz, es hostil el ambiente y la sociedad creada por ellos, y así estas actitudes herméticas se ven justificadas y explicadas. Quizás también por eso comprenden a la vida como lucha. Paz hace converger aquí, en la lucha, al hombre mexicano con el hombre moderno. Ambos buscan enfrentar el futuro y de esta manera asirlo, y antes que dejarse amasar por él, moldearlo ellos mismos. Sin embargo, la mexicana es una lucha que se acerca más a la defensa que al combate, más a repeler que a atacar. Por eso se dice en el texto que el estoicismo es una virtud que se enseña en México, al igual que saber sufrir con dignidad las derrotas. Es decir, en lugar de aprender a derrotar se enseña a ser derrotado. Es, entonces, una vida, una lucha, trágica. Por eso dice Paz «más que el brillo de la victoria, nos conmueve la entereza frente a la adversidad.» Y ahí está la diferencia entre el hombre moderno y el hombre mexicano. El primero mira un futuro prometedor al cual se dirige luchando, recio y seguro. Al segundo, en cambio, le enfrenta un futuro en sí mismo trágico, con el cual solo resta aprender a ser vencido antes que vencer. Es esa, al igual que la consideración sobre la forma, una preeminencia de lo cerrado frente a lo abierto. Porque son dos las raíces de las que esta predilección por la ceremonia nace: lo indígena y lo español. Ambos sistemas, monárquicos y por lo tanto cargados de simbolismos fuertes, se entreveraron. De esta manera, el mexicano atiende con fruición las formalidades, y busca en ellas una respuesta, una solución para su vida. Lo instituido posibilita no tener que

Un ser complejo y paradójico. nunca puede ser ella misma. ponerse una máscara. y el apetito. Lo hace. el mexicano no miente sobre todo a los demás. sino que se miente sobre todo a sí mismo. para deslumbrar al prójimo y reflejan aquello ausente. con un orden total en todos los niveles. transmite o conserva. tener voluntad y moverse. inventar. entreveradas. hacer aquello. con las fórmulas dispuestas. o mejor. Así. de mentir. aunque sea con la intención de subyugarla. es ídolo. de pretender ser otro. es aquella que hace sufrir a los hombres. entre otras razones. Porque la mentira implica apetito. Es un ser sin voluntad. en quien. Una mujer activa. ella «encarna la voluntad de la vida». esto no implica que la mujer es irrespetada.crear y tan solo tener que acoplar. Sin embargo. se acerca a los hombres que deben ser. por otra parte. como los hombres. como en todo ser humano. ser activa. La mujer pasiva. entonces. Esta predilección por las formas produce también la práctica mexicana de la simulación. Sin embargo. sí es un fin. basta con cumplirlas. amplio del ser mexicano. como se ha dicho. complace al hombre. porque expresa voluntades generales que son impersonales. asimismo estoicos. Se la defiende. crear. La forma produce sosiego y también inventiva. Actitud paradójica pero cierta. es siempre medio. Y gracias a la imperturbabilidad que debe tener como virtud. carencia. . El peligro en la mujer es dejar el recato. porque además le ayuda a conseguir su objetivo de hombría —que a diferencia de la femineidad. al menos en público. Según Paz. se encuentran las características entrecruzadas. La mujer es continua ausencia. implica no acogerse a la fórmula sino moverse. Es un dibujo. el mexicano aspira con un cosmos. No es ella nunca. aquello deseado. se la respeta.