(*

:

¿FIacia qué ..Nuevo Orden Mundial de la Informaciónrr?"
Armand Mattelart

Labanalidad del título de esta conferencia inaugural no es sino aparen te. Primero, la expresión está entre comillas. Indica que no es mía. Se.. gundo, fue acuñada en 1995 por el grupo de los países más industrializ,:r-. dos (GZ) reunidos por prim era vez alrededor del tema de la ..sociedad global de la información". Ilusra cómo, en el último cuarro del siglo xx, la reivindicación de un ..Nuevo orden' ha pasado del campo de los movimientos de protesta que denunciaban el intercambio desigual (recuérdense la década de D7A con el ..Nuevo Orden de la Informacióny de la Comunicación" o Nomic por parte del Movimiento de los Países No Alineados) hacia el feudo de los dueños del mundo. Este Primer Congreso Iberoamericano de Comunicación celebrado en Sevilla está planteado bajo el tema del futuro. El horizonte de lo posible que el proyecto neoliberal de remodelamiento planetario nos proPone es precisamente la ..sociedad global de la informaciónr. ¿Cúnlct son sus Presupuestos geopolíticos? ¿Qué otro modelo posible se ¡ructle ProPoner desde otra visión del mundo? Por suerte,la acumulacirin clc
'r' Conferencia inaugural del Primer Congreso Iberoamericano de Comunicacirirr, cn Universidad de Sevilla (España), enmarzo de 2004. l,r

lfJ,']

tlcbirtcs (luc sc hirrl rc:rliz,ackr clcsc{c quc sc gcstó cstc proyccto de ..societl:rcl global dc la información" nos facilita la tarea de contestar a estas prcguntas. Estos debates nos ayudan a visualizar el contraste que existe cntrc las visiones del mundo que legitiman los proyectos de implanmci<in de las nuevas tecnologías de comunicación y de información en el escenario llamado global.

usacto p¿1ra clcsigrrar l¿ trucv;r stlcicclrtcl (lrtc s('stt[)()tt('.lclrc suceder a la sociedad industrial, señalando los cfcctos clc sclrtitlt, rro cort trolados que nutren la confusión entre este últimtl y los cot'tcctrrtos clc ctr

tal corno

c.s

La necesaria crítica de la lengua instrumental
La noción de ..sociedad de la información" entra en la lengua administrativa con la primera crisis del petróleo. A principios de la década de 1970, la "informatización>> se convierte para las potencias industriales en una herramienta oficial de salida dela crisis. Crisis doble: de un modelo de crecimiento y de ..gobernabilidad de las democracias occidentales", según el diagnóstico emitido en 1975 por la famosa Comisión trilateral, Estado-mayor informal de los países de la tríada (Europa occidental, Japón y América del Norte). La creencia en la virrud terapéutica de las tecnologías de la información y de sus redes inspiró políticas de reindu stríalización no solo en los gobiernos nacionales, sino también en el plano de las instituciones internacionales. Es así como, en la segunda mitad de la década de 1.97A, empiezan a implementarse programas de investigación y de acción en la ocDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económico) y en la Comunidad Europea. Asimismo, el desencadenamiento de los procesos de desregulación de la industria audiovisual y de telecomunicaciones en Estados Unidos en los años ochenta repercutió directamente en el resto de los países industriales, acelerando una liberalización de las redes que fijó el marco de referencia en el campo de la información. En el curso del último decenio, la noción de ..sociedad de la información" ha adquirido un carácter de evidencia en las representaciones colectivas, y a pesar de que los asincronismos han marcado la popularización de dicha problemática,los países menos desarrollados la han ido incorporando paulatinamente. Ahora bien, la historia de dicha denominación esta cargada de ambigüedades. Es lo que he tratado de demostrar al situar su dimensión geopolítica y al ubicar su genealogía, de larga duración, en Historia de la sociedad de la iffirmación (2002). Hace ya mucho tiempo que toda una tradición de pensamiento crítico desveló los presupuestos ideológicos del concepto de ..información',
184

nocimiento o de saber. La información es un asunto c{c ilrgcrricros ilt{ormáticos. Su problenla consiste en encontrar la codificaci(rn lnás cfic:rz. (en velocidad y coste) para transrnitir un mensaje telegráfico clc un crrrisor aun destinatario. Lo único que importa es el canal. La produccicin del sentido no está incluida en el programa.Lainformación está scparada de la cultura y de la memoria. ..Corre tras lo actual>>, colno decía cl historiador F'ernand Braudel. La forma de temporalidad que implica contrasra con el tiempo de elaboración del saber. El esquema mecánico del proceso de comunicación es consustancial con la representación lineal del progreso. La innovación se difunde desde arriba hacia abaio, descle el centro hacia las periferias. El enclausrramienro en la visión tecnicista de los cambios tecnológicos dificulta el entendimiento de los avances culturales inherentes al carácter estructurante de la información, entendida ésta como nuevo <<recurso intelectual' o nuevo "capital cognitivo", luego de introducirse en todos los sectores de la vida. Esta perspectiva instrumental explica en la prácrícacómo hoy en día la Organización Mundial del Comercio (ovc) puede clasificar la ..cultura)> en la nomenclatura de los ..servicios" y reivindicar prerrogativas al respecto y por qué un organismo técnico de las Naciones Unidas como la Unión Internacional de Telecomunicaciones puede ser promovido como anfirión de una cumbre sobre la "sociedacl de la información', y sus redes multidimensionales, incluyendo los medios y las industrias culturales. Permite también detectar las razones por las cuales la ..sociedad de la información", en tanto paradigma del futuro posrindustrial, se ha encontrado asociada, desde la década de 1950, rr la tesis de los fines o crepúsculos: fin de las ideologías, de lo político crr provecho del managenxent, fin de los intelectuales contestatarios cll llc neficio del ascenso irresistible de los intelecruales "positivos", oricllt:t dos hacia la toma de decisiones. La propia LJnesco, después de haber privilegiado mucho ticrtrpo cl término ..sociedad de la informaciónrr, tiende ahora a sustituirlo -pot'l.t menos en sus textos, ya que sigue albergando una "División clc, l,r sot'it' dad de la informaciénrr- por la idea de ..sociedades del sabcr" o .tlt'l t'tr nocimientorr. Así se hace posible tejer un vínculo orgánico crtttrc t'l lt'lll,l de las nuevas tecnologías y el de la ..diversidad cultural", pttcslrt t'sl ¡t ttl
/ ,\'l¡

titttir ¿r l¡t ot'rlcrl tlcl tlí:r por c[ proyecto de elaboración, en el horizonte de 2005, tlc urra ..Convcnción internacional parala preservación de la diver-

Proyectos contrastados: las lecciones de una cullrbrc
Convertida en principio operacional, la socicclacl c{c la irrforrtl:r,:itirt lltr adquiere su sentido sino en una configuración geopolítica. [.a ¡rrirttcrrt fase de la ..Cumbre mundial de la sociedad de la inforrnaciírnr, qttc s(' desarrolló en diciembre de 2AA3 en Gineb ra bajo los auspicios clc l¿r Unión Internacional de las Telecomunicaciones (urr), ha cristalizircltr muchos de estos envites geopolíticos. El objetivo de la cumbre era buscar los medios para colmar las inmensas disparidades de acceso a la información y al saber. No obstante, la llamada ..brecha digital" entre los países industrializados y los países en desarrollo, así como dentro mistn<r de cadauna de estas sociedades, es cada vez más acentuada. Asimisrno, en esta cumbre se confrontaron ideas, símbolos y visiones del mundo que ponen en juego valores estéticos, éticos y políticos antagónicos. Proy..tos de sociedad que presuponen arquitecturas y usos muy difcrenres de las redes de información y de comunicación a escala planetaria. de las tec¿Qué vías pueden encontrarse para la implantación social qué actores hacerlo? Tal es el interrogante al cual han nologías? ¿Con tratado de contestar los diferentes protagonistas de la cumbre y de las conferencias preparatorias, enc^rgadas de esbozar la orden del día. La confrontación entre los representantes de los Estados, de los jefes de empresas o ..interlocutores comerciales" bajo la presidencia de su portavoz, laCámara Internacional del Comercio, y los responsables de las orgarrizaciones no gubernamentales, asociadas por primera vez enuna cumbrc de las Naciones Unidas, alter1la credibilidad de los discursos salvacionistas sobre la ..revolución de la informaciónr', y ha venido a recordar que la construcción de la llamada sociedad de la información se inscribc forzosamenre en un campo de fuerzas políticas de las cuales es difícil abstraerse y que la construcción de los usos sociales de las tecnologías t:s también asunro de los ciudadanos y no solo del determinismo del rrrcr cado y de la técnica. Las organizaciones no gubernamentales han destacado cotrlo priori dades, entre otras cosas: la diversidad de los medios, de las cultu¡'¡ts, tlc las lenguas, de la información; la necesidad de acabar con las scgrc'g:tt'i, nes étnicas, de género o de minusvalía física; el acento sobre la cclr¡c'.tt'i,,tt y la investigación; el cuestionamiento de las instituciones intct'rt,tt'ittlt,t les encargadas de la arquitectura de las redes; el cambio dc l,rs rcgl.rs ,lc l.r propiedad intelectual, etcétera. Premisas que se acomoclarr ttl.tl ,',,rr t'l

cultural". Proyecto aprobado por unanimidad, menos siete votos, cntrc cllos el de Estados Unidos y los Países Bajos, al término de la Confcrencia general de la institución de octubre de 2003. La noción unívoca de "sociedad global de la información" se desvanece ante la multiplicisiclacl

dad de los modos de apropiación social de los artefactos de la comunicación, los cuales traducen la singularidad de las historias, de las lenguas y de las culturas. El acercamiento entre sociedades del conocimiento y diversidad cultural indica que la defensa de esta última es también tarea de los procesos educativos. Las investigaciones que se desarrollan en el mundo sobre los experimentos de instauración de las infraestructuras de la llamada sociedad de la información atestiguan que, más a\lá de los dis-

cursos globalizantes que les acompañan, la formulación de estrategias hace resurgir, en cada realidad nacional, las especificidades que traducen
configuraciones de actores inscritos en contextos institucionales, culturales, industriales y políticos genuinos. Faltaría agregar paracompletar este cuadro crítico del léxico de la sociedad de la información lo siguiente: no hay rampoco una noción genérica de ..saberr'. H^y una pluralidad de saberes como de protagonisras que los producen: los saberes fundamentales o sabios, los saberes aplicados de los expertos y los contraexpertos, los saberes ordinarios surgidos de las múldples vivencias de la cotidianidad. Uno de los aportes mayores de la ruptura epistemológica que, en la década de 1980, ha significado el nuevo paradigma del <<retorno al sujeto" en las ciencias humanas y sociales es precisamente la rehabilitación de los saberes procedentes de las experiencias vividas. De ahora en adelante, este nuevo "régimen de verdad" repercutirá ineludiblemente en las maneras de acercarse a la producciót y la circulación de las otras dos fuentes de saberes. Así lo están entendiendo, por ejemplo, los nuevos movimientos sociales, los cuales proponen <<otra mundializaciín, al definirse como..movimientos de educación populao, y al buscar nuevas formas de alianzas sociales enrre intelectuales y actores de la sociedad civil organizada, dos formas inéditas de intercambios mutuos de los saberes en todas sus variantes.

186

l,\'i

l)l'()yr()t() tlc ..¡¡¡¡cvo ()rclcn rnundial de la información' que busca imporrcrsc: crr notrtbrc clc la libertad del consumidor soberano y de la libertad
clc cx¡rrcsión comercial. Intransigencia de los grandes grupos o conglonrcrac{os de la información y de la comunic aci1nreclamando el prp.1 d.

formación, cstá atrocacla a cncontrar fucrtcs rctit:clle i:ts. l',s lt, t¡ttt' ()('tlt't'c con el estatuto del lcann (Internet Corporatiotr lror Assigrtecl N;tlrrt's ;trltl

y exigiendo del Estado y de sus polítilimite a generar entornos "habilitadores' qr. ofr."can los incentivos apropiados para la inversiór y liberen la competitividad, lógicas de la censura económica dictada por la concentración de las indusrias de la cultura y de la comunicación, lógicas de la censura política de los regímenes auroritarios, obsesiones por la seguridad de *rog
cas públicas que se

rrrcrrtor y de artífice de las redes

con todos estos escollos se topan las propuestas de los representantes de las organizaciones no gubernamentales. No se niega qu. el respeto a la

diversidad cultural y lingüística está en el principio áe la sociedad de la información. Pero se hace valer que la promoción de contenidos locales no debe ..engendrarbarreras no razonables al comerciorr. El mercado
creala diversidad de la oferta de productos culturales. Todos son argumentos ampliamente expresados en el marco de otras tribunas, ro-o l, oMC y el G8, a los que se unen los gobiernos en busca de un proyecto de ..modernizací6nr,. El debate sobre las aplicaciones del cibeiespacio a la

vigilancia y el control de los ciudadanos así como la militariiación del espacio satelital no se ha dado. Mientras, inciden cadavez más,bajo rodas las ladtudes, en la esfera pública la propaganda, la manipulación y las estrategias deliberadas de acondicionamiento de las opiniones públicas. Si hay algún tema controvertido es el del régimen de la propiedad intelectual. Incluso está en el origen de un nuevo distancia*iento NortelSur. Las propuestas de revisión hechas por numerosos gobiernos del Tercer Mundo, apoyadas por las organizaciones de la sociedad civil, son sistemáticamente desestimadas. Se aduce que la cuestión corresponde a otras instancias multilaterales, como la ouc y la OrganízaciónMundial de la Propiedad Inrelectual (ouu). Falta mucho para que se cumpla el deseo de ver cómo evolucionan las reglas de gesrión de la propie¿a¿ i"telectual, de tal forma que se <.establezca un sistema qrr. r,t .i.rr. el acceso al saber a los países en vías de desarrollo', expresado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (rNuo) en r,, irrforrn. ,obr. el desarrollo humano, publicado en 1999. Por lo demás, parece que cualquier tentativa de romper con la unilate ralidad y con la faka de transparencia de las instituciones, privadas y públicas, .nrr. cuyas compererr"i6 figuran aspectos relativos a los mercados abiertos a la sociedad de la in188

Numbers), que desde Estados Unidos administra las clirccciorrcs tlc lrr ternet a escala rnundial, símbolo del tropismo estadouniclcnsc clc l:r I'ctl de redes. Con este rasero, nada más normal que predicar s[ "prirrci¡'rio tlc: neuralidad tecnológica". Es decir, incitar a la cumbre a que se abstcnga de ..pronnover y desarrollar software libre", en contra de los partidarios de la revisión del régimen de la propiedad intelectual. La conectiviclad técnica se presenta como el pasaporte hacia la nueva sociedad. Esta ideología de la conectividad se combina con el retorno) en las esferas del poder llamado global, de las concepciones neodifusionistas *de arrib a abajo- de |a producción y distribución del ..conocimiento', en las estrategias de construcción de los macrousos de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. La retórica de la innovación digital sirve dc coartada para remozar visiones neoimperiales y etnocéntricas de la reestructuración del orden mundial. La Declaración final de la Cumbre dejó insatisfechos a los represcntantes de la sociedad civil, quienes expresaron su descontento por la for* ma en que la cumbre tomaba en consideración no solo estas propuestas sobre la revisión del régimen de la propiedad intelectual, sino el conjunto de sus contribuciones. A la vez que seguían participando en las negociaciones oficiales, acordaron presentar su propia Declaración cornún sobre el derecho a la comunicación, en donde se plantea que "la divcrsidad es necesaria en todos los niveles, incluso en el de la disponibilidad t.lc una gama de fuentes diferentes de información, una diversidad de la prr,' piedad de los medios y de los modos de acceso a los medios que ascgttrc que los punros de vista de todos los sectores y grupos de la sociedad ¡rttc den hacerse entendert. Más allá de las ambigüedades e incoherencias de las conclusioncs (lttt! emanan de este tipo de asambleas, queda en pie una ensefranza ittt¡t,tt tante: por prim erayez en la historia de las Naciones Unidas, las ttt'g,tttt zaciones no gubernamentales fueron convidadas a dar a conocrr stt opr nión. Lo que es un índice de cierto reconocimiento de la irru¡rt'i,,lt tlu nuevos actores sociales. En sí es ya un gran avance si se recucl'tl¡ ¡tt ¿tt sencia completa en las reuniones o cumbres del G7 que acunilt'()rt l¿ ti*t trt'1tr. ción de ..sociedad global de la información". En el G7 precit¡rtl,, ,le I por ejemplo, solo asistían jefes de Estado y unos cuarenta jt'lct .le etl presas aeroespaciales e informáticas. Pero lo más relevantc c5, pnr trrrt

ttc

l):ll'tc' (lttc, il [)cs:rt'clc lr ltctcrogcnciclad tle sus componentes, han logratltr cxltrcs¿lr.sc c()nro utra sola voz cuando se trató de asentar los princilritr.s clcl dcrccho a la comunicación. Por otra, el movimiento ro.ifl h" ctrrnprobado los límites de esta oferta de participación y, paralelamenre, btrsca rnás que nunca dotarse de sus propios lugares de refle"ióny forrnular sus propios programas de acción, como lo prueb a la apertura, en los foros sociales mundiales, de espacios de debate y de prop.r.rt, sobre las nuevas formas de hegemonía culrural. Apoyándose en la logística de las nuevas redes de la militancia y los foros sociales mundiales, continentales o nacionales, el movimiento de la altermun díalízacion ha incorporado progresivamenre la controversia sobre el rumbo tecno*informacional en el debate sobre las razones esrructurales de las disparidades socioeconómicas. La experiencia del Foro Social Mundial de Porto Alegre es muy instructiva alrespecro. En los dos primeros encuentros (2001 y 2QOZ),la proble mática de la comunic aci6n y de sus tecnologías ha sido tratada de forma dispersa y, por así decirlo, sin un posicionamiento explícito del movirnienro social. En cambio, en la rcrcera edición del evento, en 2OO3,los medios, la información, la cultura, la diversidad, las nuevas formas de la hegemonía y las alternativas a la mercantilizaciín constituyeron uno de los cinco ejes principales alrededor de los cuales se estructuraron las mesas redondas del Fo.o. La legitimidad nuevamente conquistada del envite comunicacional significa un adelanto significativo en el pensamiento del movimiento social. Durante largo tiempo, en efecto, el acercamiento instrumental a los medios, las redes y la culturaha dificultado la formalizaciónde una reflexión de conjunto sobre su papel en las estrategias de cambio social. De más está decir que el reconocimiento reciente del carácter central de la problemática de los modelos de implantación social y de operación de las tecnologías de comunicación y de información disa mucho de ser efectivo en la mayoría de los componentes de los movimientos, aunque todos manejan con destrezalas nuevas herrarnienms digitales. Estalegitimación debe mucho al trabajo pionero de redes sociales comprometidas desde hace varios años en el sector, conlo la Agencia Latinoamericana de Información (arar), la \ilorld Association for Christian Communication (wacc), la Asociación Mundial de los Arresanos de las Radios Comunitarias (Amarc), la red ALER (Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica) o la agencia Inter Press Service, fundada en Roma en la década de 1960, que vincula horizontal y directamenre a
190

los países del 'l'ercer Munclo, en una pcrspcctiv¿r tlt tlt:.st:ololriz,itciri¡r tlt' l¡t información. Todas estas redes sociales haccn clír su voz, clt los lugitrt s donde se dibuja la arquitectura de la sociedad dc la inforrnaciirn. [.cio.s de aceptar abusos por los discursos convenidos sobre la brccha cligital, esras redes han aceptado la invitación a participar en las reunioncs prc-

paratorias de la Cumbre mundial, sin dejar de organizar sus propios seminari osylanzando en noviembre de 20ú una..Campañ.apor los I)erechos de Comunicación en la Sociedad de la Información" (cnls). Tbdas estas iniciativas y demandas son unas de las múldples expresiones de la nueva filosofía de la acción colectiva sobre la gestión de los bienes comunes de la humanidad (la cultura pero también la educación, la salud, el medio ambiente y el recurso <<agua") según la cual el servicio público, la excepción y la diversidad cultural deben prevalecer sobre los mecanismos del mercado.

El deber de memoria
Sinteticemos ahora algunos de los retos planteados por el proyecto dc

nuevo orden tecnocomunicacional. 1. Cuestionar hoy el léxico de la sociedad de la información siguc siendo vn tareaprioritaria. Pero esta labor no es más que un hito en la batalla de las palabras en contra de todos los desvíos de su sentido primigenio y de las manipulaciones que las aíslan de su memoria, como lo demuestra el caso del vocablo "mundializaci6n', vástago de la largatradición del internacionalismo democrático, expropiado en beneficio dcl ultraliberalismo. Una bamlla en contra de los neologismos globalizartres que, díatras día, se naturalizany fabrican el nuevo sentido comú¡r sin que los ciudadanos hayantenido el tiempo de practicar en su contra la duda metódica, y de identificar el lugar desde donde hablan sus inr,entores o operadores. Es una baalla en contra de todos los conccpf()s susceptibles de ser enrolados, recuperados, en un proyecto de rcortlt' namiento del planeta que les desarraiga. En primer lugar, los dc pirrtit'i pación, sociedad civil, servicio público, interés público, diversiclatl y trt dos los términos que constituyen el acervo de la historia polifací'tit'¿t tle las luchas sociales y culturales.

I

lt I

2. llilo clc Ari¿tlna dc la historia de las tccnologías de la comunicacion y clc la inforrnación, el discurso mesiánico se ha reciclado gener¿rciírn tras generación sobre una promesa de concordia univers al y de consecución de un nuevo ,rágora,> ateniense. La amnesia es un rasgo constitutivo de los imaginarios sociales de la comunicación. Es consustancial a la escatología contemp oránea de la sociedad global de la información. El úldmo arrcfacto técnico fijala norma y deslegitima los otros medios de expresión. No cortar la proble márica de los usos de las tecnologías digitales de la memoria de la apropiación social de las tecnologías

anteriores (por ejemplo, la radio) pero, a la vez, resraurar la memoria abigarrada de las múltiples formas de artes y culturas populares, es a lo que convidan las exhortaciones y demandas de las organizaciones no gubernamentales comprometidas en experiencias participativas en todas las latitud€s, I en especial en América latina. Recuperar la memoria es también reapropiarse -aunque se tenga que someterl a a una crítica sin concesiones- el amplio legado de los debates y experiencias que han pensado la relación entre democracia, comunicación e intercambio desigual, problemáticas más que nunca de acrualidad: las políticas públicas de comunic ación,las políticas culturales y el derecho a la comunicación. Una de las lecciones que se puede sacar de las conferencias regionales (por ejemplo, la de Bávaro, República Dominicana) o nacionales que han prep arado la cumbre es la vuelta a la superficie de las reivindicaciones del ,.derecho a la comunicación" apoyadas en la década de 1970 por el movimiento de los países no alineados, a favar de un nuevo orden mundial de la información y de la comunicación, pero que la liberalízación y la privatización salvaje de la economía y de las redes habían alejado de la escena internacional en los dos últimos dece* nios. Solo la leyenda negratejida alrededor de ese período cuyainfluencia paraliza la posibilidad de un inventario crítico del pasado y de sus contradicciones impide que se aprecie en su justo valor este momento pionero y original de la construcción de la larga memoria de las luchas parala democratización de la comunicación. 3. Oponer una respuesta a los nuevos mecanismos de la hegemonía cultural implica volver a pensar la brutal asirnetría de los receptores de los medios frente a las empresas mediáticas. En la década de 1980, el pensamiento comunicacional empezó a rehabilitar al sujeto ordinario, a la subjetividad, a la intersubjetividad, al receptor o usuario de los pro192

cluctos culturalcs, a las mccliacior-lcs) il c,ritic,rtr lrt nor:irin rlc irrr¡tcr.i.tlisrrl,, cultural y la{ocaIízación sobre los macro-sujctos cn clcsrlrctlro rlc l.t vi da cotidiana. Se redescubrió la noción granrsciana c{c hcgcrnortírr y l:r muldplicidad de los actores que participan en su construccitirr. l',s cl cambio de paradigma que analizamos en 1986 Michble Mattclart y y() ('rt Penser les médias lPensar sobre los medios: colrtunicación y crítica x¡c'i¡1, Fundaciónpara el Desarrollo de la Función Social de las Comurricrrciones, Madrid, 19871. Mostrábamos cómo se estaba pasando de urr prlr':ldigma de lo mecánico al paradrsma de lo fluido. Y cómo se transital'ra clc una visión sincopada de lo social, plano contra plano, hacia una visitirr

de lo social en fundido-encadenado, por utilizar una expresión dc lrr profesión cinemato gráfica. De una visión ..por peldaños" (infraestrt¡cturalsuperestructura, antes/después, centro /perrferias, por ejemplo),r una visión reticular. Anotábamos también de qué forma este cambio dc paradigma, más allá de sus aportes, conllevaba un potencial de ambigiicdades y ambivalencias. Esta advertencia pasó desapercibida, arrastradlt por el goce y el entusiasmo de la ruptura epistemológica con las teorías llamadas pesadas y monolíticas del poder. Es lo que explica que la celcbración unívoca del retorno al sujeto-receptor y de su poder para determinar el sentido de lo que consume haya contribuido al olvido de lo.s grandes determinantes financieros y geopolíticos de los nuevos dispositivos de comunicación y de información. Este tipo de celebración está muy cerca del ensalzamiento del soberano consumidor por parte de krs ideólogos del neoliberalismo. Dichas derivas desembocaron en el ach,rtamiento de la noción de ..resistencia" y, por ende, en el vaciado de la.s nuevas problem áticas centradas en la relacién entre cultura(s) y proccsos comunicativos. La reconciliación acrítica de gran parte de la clasc intelectual con la cultura de masas ha ido ala par con la pérdida de la rcpresentación del medio de comunicación como dispositivo de pocle t', como uno de los lugares de fabricación de la opinión. Los acontecirnit'rt tos más recientesr I muy especialmente desde el 11 de setierrbrc tlt' 2001, atestiguan que nunca ha dejado de serlo. La libertad del consumidor o del usuario no es algo que vicrrc,l,t.l,', como pretende el naturalismo neodarwiniano; se construye a tt'¿rvrls rlt' contrapoderes. Así 1o ha entendido el Foro Social Mundial quc, ur .100l, ante la iniciativa de Le Monde Diplomatiqwe,lanzó la idea clcl ( )bst't v.t torio Internacional de los Medios (Media lffatch Global). Su ob jct ivo t'r .t <<emprender todo tipo de acción con vistas a promover y g:lr'.lntiz,u ,'l l!);l

rr lrr irtforrnacitiu de los ciucladanos en todos los países". Dicho ( )lrsc:rv¿rtorio cstá destinado a multiplicarse a través de Observatorios

tlcrccho

nacionales compuestos en igual proporción por profesionales de la información, de todos los tipos de medios; de universitarios e investigadorcs de todas las disciplinas, en particular especialistas de los medios y de la información y de los usuarios y los observadores críticos de los medios y asociaciones que les representan. En Francraya se ha fundado el Observatorio nacional en septiembre de2003. Su plataforma es elocuente. Veamos un extracto: ..IJna información libre, completa y exacta es esencial al buen funcionamiento de la democracia. Promotor de una "ecología de la información", el Observatorio desea ejercer una responsabilidad colectiva y constituirse en una fuerza de intervención en nombre del interés superior de la sociedad y del derecho de los ciudadanos a ser correctamente informados. El observatorio ambiciona ser un lugar de elaboración de una pedagogía democrática de la apropiación individual y colectiva del universo de los medios y de la comunicación". Este tipo de iniciativas no parte de la nada.Trata de federar los múltiples lugares y actores que, desde hace años, realizanuna labor de peda gogía crítica de los medios. Su mérito reside en el hecho de ensayar la triple alianza: usuarios-ciudadanos/investigadores/periodistas. La apuesta de este proyecto inspirado por la filosofía de los nuevos movimientos sociales como movimientos de educación popular es difícil de lograr ya que rom* pe con la vieja práctica del intelectual como propietario del sentido que tanto ha marcado el pensamiento estructuralista. Este proyecto de ..perennización de establecimiento permanente, de un lugar propicio a la intervención constructiva corresponde a una toma de conciencia: la importanciaque están adquiriendo los conglomerados de comunicación en el ejercicio del poder político y como organización de presión corporativa en todos los lugares de las instituciones internacionales en que se decide el perfil del tecno-orden mundial exige una militancia y formas de contestación inéditos. 4. Las negociaciones sobre las vías de acceso a la sociedad de la

rcs institucionalcs dondc cstáll cn ncgoc:i:rcitin. Mostt'lu'cu.irt org.irtir'.ts t' interdependientes son las diferentes facctas quc ,rckr¡'rtrut l¡ts luclr:rs y reivindicaciones contemporáneas en el campo cultural. I'.rttcrttlct' l,t nc cesidad de pensarlas a lavez globalmente y cada una en su cs¡'rccif icitl;rtl. Es el caso, por ejemplo, de la llamada <excepción cultural" *cxr:cpción en el sentido de sustraer las indusrias culturales a las rcglas dcl li brecambismo*, principio legitimado a fines de 1993 en el cAI"f tr¿s un pulso entre la Unión Europea y Estados Unidos. De hecho, el debate sobre la excepción cultural que prefiguraba los clebates sobre la socicdacl de la información sigue constituyendo un frente esencial en el combatc por la diversidad cultural y lingüística. El prejuicio según el cual no podía ser sino el feudo de los grandes países industrializados deseosos dc proteger sus industrias cinematográficas deja poco a poco lugar a un rcconocimiento de la necesidad de defenderla como algo esencial para la preservación de la diversidad. Prueba de ello es la conclusión de un informe muy reciente realizado en el marco del Convenio Andrés Bello donde participaron varios investigadores latinoamericanos y donde sc elaboran las bases para una política cultural de integración con vistas a establecer <<un espacio cultural latinoarnericano": ..La excepción cultural es una de las batallas más importantes que prontohabrá que librar en l¿r construcción de ese o cualquier otro espacio culrural. Evidentementc, Esmdos Unidos va a hacer todo 1o posibl e para que no exista. Pero Amórica latina tiene que hacer valer la excepción cultural respecto a los tratados de libre comercio, pues no se pueden someter, sin más, los biencs culturales a la pura lógica del mercado". De más está decir que el diagnóstico del Convenio Andrés Bello contrasta con las declaraciones hcchas por el ex jefe de gobierno español, José María Aznar, de visita a Washington en enero de 2004, delante de los empresarios, en la sede clc

infor-

mación están llamadas a cruzarse más y más en los organismos de la comunidad internacional con los debates sobre el rol de la(s) cultura(s).L^ conciencia se está forjando en los medios críticos respecto a que hay que desenclavar el debate sobre el proceso de globalización, la cultura y la comunicación. Tratar de ubicar los vínculos que ligan los diversos luga194

la Cámara de Comercio de Estados Unidos: ..La excepción cultural es cl refugio de las culturas en decadencia. Quienes no conocen este problcma no tienen nada que temer>>. Es más que probable que el giro polémico que están dando las Ircg., ciaciones se acentúe con el regreso de Esados Unidos al seno rlc l¡r IJnesco, decidido en20A2por la Administración de Bush después rlc t¡n.t ausencia de más de quince años. Uno se acuerda de que la Adnrinistr.r ción de Reagan había argumentado la excesiva politización dc los rlc'l'.r tes para salir de la organizacióninternacional. Más que nunc¿ l:r ¡tt,si,'i, 'rr defendida por \fashington ante las cuestiones de cultura, clc cortr.uti..,r
I!t!t

t'itirr y tle inlornrrtcitirr cs (luc cl clcl-ratc clcbc rcclucirsc a los formatos vi14('ntcs crr los organismos técnicos y comerciales.
5. ¿Qué "sociedades del conocimiento>>? Si uno no quiere revalidar l;rs nritologías redentoras de las tecnologías segregadas por el nuevo régirrren de verdad de la ideología globalista, habrá que volver a interrogarse sobre las mutaciones estructurales en curso en las condiciones de producción y de circulación de los conocimientos. Así lo atestiguan las embestidas desreguladoras en contra dela idea de servicio público en los sistemas de enseñanz a y de investigación. La visión gerencial de la sociedad ha naturalizado el acercamiento acrítico de los focos de elaboraciíny transmisión de los conocimientos al pragmatismo empresarial. La apropiación por la valorización capitalística de la materia gris y de la creatividad con fines de integración es uno de los retos mayores del proyecto ultraliberal cle construcción de la arquitectura reticular global. La nueva tecnoutopía busca la alianza entre la "imaginación', de los "intelectuales" y el "realismo>> de los ..mánagers". Paradójicamente, este lenguaje maniqueo deja ver los prejuicios del antiintelectualismo que la nutre. IJna concepción instrumental del saber está progresando y hace que se pierda de vista que la tarea de la universidad es proporcionar al estudiante una enseianza que le dé la posibilidad de forjarse su autonomía intelectual. El positivismo gerencial es alérgico a todo distanciamiento, a la puesta en duda del sentido>>. De ahí la aversión por las ..teorías, "buen y la alergia aIa reflexividad, asimilada a <teoricismos". Al no contrarrestar las tendencias que apuestan a la ,rprofesionalizaciónr, a la transmisión de habilidades técnicas, al escamotear la cuestión de la "profesionalidad" como inserción en la sociedad no solo como profesional sino como ciudadano, se corre el riesgo de no poder aprovechar el potencial virtual de ese fabuloso arsenal de tecnologías nuevas y de orientar los usos sociales de las herramientas de las futuras sociedades del saber hacia los mismos callejones sin salida de la sociedad industrial. En una palabra, uno se arriesga a quedar corto de "imaginación sociológicarr. Lo preocupante e incluso escandaloso desde el punto de vista ético es que la zanja entre las promesas invertidas en las tecnologías digitales y los usos reales de éstas en provecho de la felicidad de todos los humanos no deja de aumentar día tras día" La obnubilación por la innovación técnica no guarda proporción con la potenciación de las innovaciones sociales.
196

'lirrlo lo cual inclica la urgcncia clc sustitttir l:r itlt,¿t tle ( ltlrrtbr'.'' rrrtlrt,li.rl tlt' Ia sociedad de la información por la dc "I-staclos gcrter',rlt'.s tlt'l .',,ttt,ti miento>>, rescatando de paso la bella expresión slc "'Ihct¿s l{crtcr:l,ts' l,llt zadapor los revolucionarios franceses de 1789, justo antcs clc cltrc c:ly(' se el andguo régimen. Lo que uno puede desear es que la dinámica vcrrll:t estavez dadapor una sociedad civil ampliada, preocupada por inscrt¿rr l,t cuestión de la técnica en el porvenir de la democracia.