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EL LENGUAJE DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL

María Luisa Calero, Octavio Salazar (Universidad de Córdoba)

Julia Sevilla y Ana Marrades (Universidad de Valencia)

SUMARIO. Introducción. Las funciones del lenguaje. 1. El lenguaje descriptivo y


los valores culturales. 1.1 El sexismo en el lenguaje. 1.2 El erróneo uso del
masculino genérico. 2. El poder transformador del lenguaje. 2.1 La perspectiva de
género y la igualdad. 2.2. Lenguaje y transformación social. 3. El uso del lenguaje
en la Reforma de la Constitución. 3.1. Criterios de uso del lenguaje con perspectiva
de género. 3.2 El lenguaje de la Constitución española. 3.3 Propuestas de revisión
del lenguaje de la Reforma constitucional. 3.3.1 Criterios generales. 3.3.2 La revisión
del lenguaje de los derechos con perspectiva de género

Introducción. Las funciones del lenguaje

El lenguaje no es solo el medio para expresar y comunicar nuestro pensamiento. El


lenguaje hace pensamiento, se piensa cuando se habla y, al mismo tiempo, representa y
construye la realidad. Es el sentido y medio central mediante el cual entendemos el
mundo y construimos la cultura. El lenguaje no es neutral y aséptico, es un acto que
produce efectos sociales, de manera que las prácticas o los usos discursivos pueden
configurar aquello de lo que hablan. El lenguaje contribuye así a clasificar e interpretar
la experiencia, a construir y representar identidades y a organizar las relaciones sociales,
siendo un medio de reproducción de las relaciones de poder.1

La lengua no es estática e inmutable, evoluciona y se adapta a nuevos contextos. El


lenguaje es una construcción social y sujeta a los cambios históricos, sociales y
culturales, por lo que el lenguaje se transforma y puede transformarse para corregir y

1
Jiménez Rodrigo, M.Luisa, Román Onsalo, Marisa, Traverso Cortes, Joaquín, "Lenguaje no
sexista y barreras a su utilización. Un estudio en el ámbito universitario", Revista de Investigación en
Educación.n.9, 2011, p.175. Las autoras se basan en: Barker, C, y Galasinski, D., Cultural Studies and
Discourse Analysis: A dialogue on language and Identity, London, Sage, 2001 ; Butler, Judith, Lenguaje,
poder e identidad, Madrid, Síntesis, 2004; Focoult, M., Arqueología del saber, México, siglo XXI, 1977
evitar el sexismo lingüístico como manifestación de la desigualdad2. Por ello nuestra
línea de argumentación seguiría este esquema:

1) El lenguaje es descriptivo, el lenguaje evidencia la cultura. Además el lenguaje sirve


para conservar los valores existentes, para preservar, mantener y perpetuar los valores
masculinos, los que imperan en la sociedad, que son patriarcales porque la sociedad lo
es3.

2) El lenguaje ha servido para coadyuvar a la construcción de esa cultura patriarcal. Por


tanto el lenguaje construye; y si tiene poder para crear, tiene poder para transformar.

3) El lenguaje se puede transformar, como se ha ido constatando a través de la Historia.

4) El lenguaje, por tanto puede servir para construir unas relaciones, o una cultura,
basada la igualdad.

Es una obviedad, citando a Juan José Millás, que es imposible que una sociedad
patriarcal haya elaborado un lenguaje no sexista, "es imposible que el machismo del que
venimos, y en el que en gran medida continuamos instalados, no tenga su repercusión
en el habla. Todo lo que pasa por la realidad se manifiesta en las palabras"4

El lenguaje es un reflejo de la cultura y a la vez ha servido para construir esa cultura, de


la misma manera puede servir para transformarla. Por eso el lenguaje sirve además de
para expresarnos y comunicarnos, para significar y describir una cultura, para mostrar lo
que vemos. Y a la vez reproduce y afianza las relaciones de poder, por eso podemos
utilizarlo para construir otro tipo de relaciones basadas en la igualdad, por eso podemos
afirmar que el lenguaje sirve para construir y por eso es tan importante cuidarlo.

Como dice Torres del Moral5, el lenguaje no es aséptico ni inocente, sino producto
social tributario de la cultura hegemónica en cada tiempo y lugar, y también por tanto de
los intereses, las fuerzas, los conflictos y los consensos. De la misma manera que sirve
para evidenciar una cultura puede servir para construir una mejor.

2
Como evidencia la evolución de los diccionarios, Lledó Cunill, Eulalia, De mujeres y
diccionarios. Evolución de l femenino en la 22.a edición del DRAE. Madrid. Instituto de la Mujer, 2004.
3
Mc Connel-Ginet, Sally, Gender, Sexuality, and Meaning, Oxford University press, new York,
2011, p.72
4
Juan José Millás, http://www.laopinioncoruna.es/opinion/2008/06/17/malestar-
lenguaje/199173.html
5
Torres del Moral, Antonio, "Redacción de la Constitución en clave no masculina", Revista de
Derecho Político, nº100, UNED, 2017.
El lenguaje es el vehículo de las ideas y además refleja valores, de ahí la necesaria
conexión entre lenguaje, derecho y política. El lenguaje es la estructura que sustenta el
derecho y su movimiento histórico. Da cuenta del mundo preexistente (lenguaje
descriptivo), pero también puede ser prescriptivo, determinando un tipo de
comportamiento. "El lenguaje adquiere su pleno significado en función del uso que se le
da: si el derecho hace que las personas se comporten de cierta manera lo hace mediante
la herramienta de las palabras, de ahí la fuerza de las palabras para conseguir mediante
su uso un determinado comportamiento o acción"6. La fuerza de las palabras es otro
elemento a tener en consideración como herramienta de transformación, por eso
necesitamos a veces insistir en el uso de una terminología o de recursos lingüísticos que
aparentemente o a primera vista choquen con la tradición.

1. El lenguaje descriptivo y los valores culturales

1.1 El sexismo en el lenguaje

Se incurre en sexismo lingüístico cuando, como hablantes individuales o como


organizaciones, utilizamos un lenguaje que resulta discriminatorio por la forma, pues
esto afecta también a su contenido: todos los términos tienen significante pero también
significado. Es decir, cuando en un discurso, un texto o un mensaje jurídico se emplean
estructuras o palabras que ocultan o discriminan a alguno de los sexos, se incurre en
sexismo lingüístico y esto vulnera el principio de igualdad”7. Todo ello teniendo en
cuenta que “la lengua no es en sí misma sexista, sino el uso que de ella se hace. La
mayor parte del sexismo es social. Y esto parece ser un hecho universal”8.

El lenguaje jurídico, construido también sobre las estructuras patriarcales, se ha


caracterizado durante siglos por los siguientes rasgos9:

6
Laporta San Miguel, Francisco J., "El lenguaje y la Ley", Revista Española de la Función
Consultiva, 6 (julio-diciembre 2006)
7
Ana Rubio Castro y Encarna Bodelón González p. 12.
8
María Luisa Balaguer, “Género y lenguaje…”, cit., p. 81.
9
Jasone Astola Madariaga, “El género en el lenguaje jurídico: utilización formal y material”, Feminismos,
n. 12, diciembre 2008, pp. 34.
“1) La norma masculina y la norma humana se confunden y se convierten en
idénticas. Lo masculino no es sólo lo normal sino lo normativo, y lo femenino
pasa a ser una excepción a la norma.

2) Como la norma masculina es la norma humana, es también adecuada e


incuestionable cuando se utiliza como el patrón habitual de pensamiento,
lenguaje e investigación. De tal manera que cuando hablamos de democracia o
de derechos de las personas hablamos de una democracia hecha por y para los
hombres, o de unos derechos reconocidos exclusivamente para los varones. El
lenguaje, el hábito de pensar, de investigar, desde ese genérico masculino
excluyente, es tan pre-reflexivo y tan marcado que muchas personas –entre ellas
juristas de reconocido prestigio– no son capaces de ver que tan sólo se han
acercado parcialmente al tema que tratan.

3) Cuando es necesario hablar de las mujeres per se, como las mujeres difieren
de la norma masculina –concebida como norma humana–, por el mero hecho de
serlo, este pensamiento las trata como un objeto exterior a la humanidad, algo
que es necesario explicar de manera específica.

Es decir, mientras los varones son presentados como los sujetos, capaces de
nombrar la realidad, las mujeres se presentan, cuando se presentan, como objetos
relacionados con ellos y, únicamente, desde su punto de vista.”

Por lo tanto, cuando en 1789 se proclama en Francia la Declaración de derechos del


hombre y del ciudadano, el lenguaje en ese caso no sólo estaba recurriendo al masculino
como universal sino que también expresaba la exclusión de las mujeres de la
ciudadanía. De ahí que Olimpia de Gouges proclamara una alternativa Declaración de
derechos de la mujer y la ciudadana, en la que lo único que planteaba era que los
derechos reconocidos a la mitad se reconocieran también a la otra. Es decir, Olimpia
estaba pidiendo nada más y nada menos que un régimen paritario. De la misma manera,
cuando se repasa el texto de las Constituciones actuales es fácil detectar la pervivencia
de un lenguaje patriarcal que refleja las relaciones de poder que todavía hoy implica el
sistema sexo/género en nuestras sociedades10. Así, por ejemplo, el art. 66 de la
Constitución española dispone que “Las Cortes Generales representan al pueblo español

10
Sobre cómo se ha usado un lenguaje sexista en nuestra constitucionalismo histórico, véase Jasone Astola,
op. cit., pp. 35-43.
y están formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado”. Dicho artículo usa un
masculino genérico – los Diputados – para referirse a la cámara parlamentaria en la que
en la actualidad hay un 39% de mujeres que, obviamente, no son diputados sino
diputadas11. El lenguaje sigue siendo deudor de un momento histórico en el que las
mujeres no tenían reconocido el derecho de sufragio, ni activo ni pasivo, y por lo tanto
es lógico que la Cámara baja española recibiera esa denominación. Como en su
momento tenía toda su lógica hablar exclusivamente de Presidente del gobierno,
Ministros o de Presidente del Tribunal Constitucional. El masculino genérico del
lenguaje era y es expresión del masculino genérico en el ejercicio del poder12. De ahí
también, recordemos, el empeño de una mujer, Eleanor Roosevelt, en que la
Declaración de derechos de 1948 no se denominara “del hombre” sino que fuera de
“derechos humanos”.

Va siendo ya abundante la bibliografía relativa al análisis de la influencia del sexismo


en las lenguas particulares, así como a las diversas propuestas de solución aportadas, en
concreto cabe resaltar la obra de María Luisa Calero 13. El sexismo se encuentra

11
“<<Masculino no marcado>> quiere decir que en español para todo sustantivo, que es masculino o
femenino desde el punto de vista gramatical, la forma masculina prevalece siempre que debe concordar una unidad
lingüística cuyo género no esté marcado de modo inherente o cuando concurren ambos géneros gramaticales”. María
Luisa Balaguer, op. cit., p. 81.
12
“El uso del masculino con valor genérico implica, en este contexto, un trato lingüístico discriminatorio,
que no sólo es injusto sino también inexacto, porque este no representa adecuadamente el significado con el que
tradicionalmente se ha conectado: el que le permite incluir a las mujeres como algo implícito que, por lo tanto, no es
directamente visible. Esto es debido a cambios que demanda la sociedad (la misma que el lenguaje busca
representar), y que se expresan a través del Derecho democráticamente creado. Por lo demás, las normas gramaticales
son normas que también cambian, según las transformaciones de la sociedad, como las propias academias de la
lengua reconocen. La cuestión estará entonces en determinar si ese cambio sólo pueden producirlo los usos
informales del lenguaje, los cuales no son producto de una decisión unánime ni democrática ni siquiera racional: ahí
están, por ejemplo, los insultos o imprecaciones altisonantes que esas academias recogen en los diccionarios, como
prueba de la vitalidad de las lenguas. Pero no sólo el lenguaje políticamente incorrecto forma parte de ellas, ni es la
única manifestación de cómo hacen suyas las lenguas quienes las utilizan para comunicarse, porque a través de ellas
también se expresan demandas de justicia, se satisfacen o se niegan”. Ana Rubio y Encarna Bodelón, op. cit., p. 140.

13
Calero Vaquera, M.ª Luisa (1999): “Del silencio al lenguaje (Perspectivas desde la otra
orilla)”, en En femenino y en masculino. Cuaderno de Educación No Sexista nº 8, Ministerio de
Trabajo y Asuntos Sociales (Instituto de la Mujer), Madrid, pp. 7-11.

_____ (2002) “Lenguaje, género, sexo: Reflexiones desde la lingüística y desde el feminismo”,
en Junta de Castilla y León, Mujeres, Hombres y Medios de Comunicación. Junta de Castilla y
León, Valladolid, 2002, t. I, pp. 113-131.

_____ (2003): “Glosario”. En Margarita Lliteras Poncel (coord.): Guía de estilo 1: Lengua y
discurso sexista. Junta de Castilla y León, Valladolid, pp. 155-230.
enquistado no solo en la propia estructura de las lenguas (en sus niveles
morfosintáctico, léxico y semántico) sino también en el propio uso interaccional de las
mismas (nivel pragmático) y en su diferente expresión según el sexo del hablante. Los
distintos autores y –más frecuentemente– autoras que se han ocupado de este último
asunto suelen adscribirse a alguna de estas dos corrientes: (i) desde la óptica de la
dominación se arguye que el dominio históricamente ejercido por el varón sobre la
mujer es la causa final de que cada sexo adopte su peculiar forma de hablar; (ii) desde la
perspectiva de la diferencia cultural se “plantea que hombres y mujeres son distintos en
el uso del lenguaje porque pertenecen a subculturas distintas, ninguna de las cuales es
superior a la otra, sino que ambas son singulares” (Lozano Domingo 1995: 131). Un
enfoque de dominación mantiene, por ejemplo, la lingüista estadounidense Robin
Lakoff (1995 [1975]) o, en nuestro país, M.ª Jesús Buxó (1991 [1988]: 16), quien ha
explicado que el comportamiento lingüístico de la mujer no hace sino reflejar un
sistema de organización social “asimétrico”. Por su parte, el enfoque de la diferencia
cultural es propugnado, entre nosotros, por Irene Lozano Domingo (1995). Mientras las
primeras sugieren que las mujeres han de cambiar su lenguaje inseguro y débil para
aproximarse al del varón a fin de igualarle en sus conquistas sociales, las partidarias de
la segunda opción consideran que no es preciso renegar del estilo femenino, por cuanto
que en sí mismo es tan válido como el masculino para el acceso a la igualación social14.

Al margen de la perspectiva que se adopte, es un hecho objetivo que existen


expresiones lingüísticas (en mayor o menor grado, según las lenguas) en las que con
claridad se advierte un reflejo del papel subsidiario que, a través de los siglos, se ha

Y en Calero Fernández, M.ª Ángeles (1999): Sexismo lingüístico. Análisis y propuestas ante la
discriminación sexual en el lenguaje. Narcea, Madrid

14
En una obra reciente Deborah Tannen tilda de “falsa” esta dicotomía dominación/diferencia
establecida por los estudiosos de la relación entre lenguaje y género, y ello porque ambas perspectivas
no son consideradas por Tannen incompatibles o excluyentes: “Sería absurdo afirmar que el enfoque de
la diferencia genérica en la conducta verbal [...] se traduce en negación de la dominación, ya masculina,
ya cualquier otra” (1996 [1994]: 21). En efecto –dice–, la opción por la “diferencia” no implica negar la
“dominación”, más bien al contrario: “el marco de la diferencia cultural proporciona un modelo para
explicar cómo se puede crear la dominación en la interacción cara a cara” (ibíd.). La tesis de Tannen se
resume en la idea de que tanto la dominación como la subordinación se construyen en la interacción, en
el diálogo, siendo este uno de los principios de la sociolingüística interaccional: los “roles” no están
dados de antemano, sino que se crean en el momento mismo de la interacción comunicativa. Véase
también en esta línea pragmática, y aplicado a la lengua española, Fernández Pérez (2013).
asignado a la mujer con respecto al hombre. El sexismo presente, concretamente, en la
lengua española ha sido puesto de manifiesto por numerosos trabajos científicos, de los
que aquí solo daremos una breve muestra, centrándonos en algunas de las cuestiones –
como el supuesto “masculino genérico”– que han concitado la opinión apasionada de no
pocas personas (expertas o no). Un sereno análisis de la cuestión permitirá tomar
conciencia –también al legislador/a– de que otros discursos (orales o escritos) son
posibles, en el sentido de que valdrá la pena un pequeño esfuerzo para tratar de revertir
el statu quo lingüístico actual, nombrando a las mujeres y teniéndolas presentes en la
realización de la lengua.

1.2 El erróneo uso del masculino genérico

Marisa Calero explica que ya desde la escuela se nos ha adoctrinado acerca de que el
término español hombre es la etiqueta designativa bajo la cual se comprende la totalidad
del género humano, hombres y mujeres (el DRAE 2014 –23ª ed.– sigue definiendo
hombre en su 1ª acepción como “ser animado racional, varón o mujer”). Pero
seguramente algunos/as hablantes de español habrán pasado por la experiencia de, en
determinados usos, percibir ese vocablo como impregnado de una inquietante
ambigüedad. Es la misma trampa en la que cayeron las mujeres de otras épocas
históricas: recuérdese la “Déclaration des droits de l’homme et du citoyen”, hecha
pública durante la revolución francesa de 1789. Pese a la apariencia universalista de la
expresión, el término homme (y citoyen) había sido en realidad concebido por aquellos
legisladores en su acepción más restrictiva: tales derechos “del hombre” iban dirigidos
exactamente a ellos, a los varones, lo cual daría lugar a la valiente réplica “Déclaration
des droits de la femme et de la citoyenne” de la feminista francesa Olympe de Gouges.
Con tales antecedentes históricos, los políticos, sociólogos, etc. actuales procuran ya
matizar y hablar cuidadosamente de los “derechos humanos”, donde parece claro que no
cabe el equívoco. Si se ha rectificado en esta ocasión, ¿por qué no en tantas otras? Por
otra parte, y para abundar en nuestros argumentos, esta vez desde una perspectiva
semántica, ¿cómo conjugar el hecho de que el mismo término hombre se utilice como
genérico a la vez que como calificativo característico de uno de los dos géneros (“Luis
es muy hombre”)?

No faltan los agoreros que pronostican irreparables cataclismos en el proceso


comunicativo si la lengua terminara cediendo ante la presión de los cambios sociales,
más concretamente, si la lengua terminara por adoptar en algunos niveles de su
estructura los cambios que las mujeres demandan con el fin de hacerse audibles (no solo
visibles). Pero, como ya nos hemos comentado al referirnos más arriba a la flexibilidad
de las lenguas, no hace falta insistir en que estas continuamente están demostrando tener
sus propios mecanismos de supervivencia.

Vemos, pues, que en el caso del español, como en el caso de otras lenguas
derivadas del indoeuropeo, el género masculino es utilizado de facto con un valor
supuestamente genérico y universal, frente al femenino, que queda reducido en su uso a
casos excepcionales: es lo que en lingüística se denomina con la etiqueta de “género
marcado”. Así es, en realidad, como funciona en español el sistema de la categoría
morfológica “género”, si nos limitamos a hacer una mera y aséptica descripción del
fenómeno, con lo que, desde este punto de vista, no hay lugar para la discusión (véase
Márquez, 2013). Las divergencias comienzan desde el momento en que se pasa a
interpretar y analizar el trasfondo de dicho funcionamiento lingüístico: hay quien piensa
que el masculino se erigió en genérico porque era (y es) el género que representaba al
grupo socialmente dominante, de manera que la mujer, simbolizada por el género
exclusivo (el femenino) queda relegada a un segundo plano, es decir, permanecerá
oculta y sin representación formal en gran parte de los usos lingüísticos:

El masculino abarca semánticamente el femenino cuando hablamos de un grupo


humano sin especificar el sexo (El hombre es un ser racional, El alumno debe
estudiar), y cuando utilizamos el plural. El hecho de que el masculino cumpla
dos funciones, designar el macho y toda la especie, oculta la presencia de la
hembra, ya que inevitablemente se establece una asociación mental macho-
especie. Por otra parte, que gramaticalmente se exija utilizar el masculino en el
caso de que hagamos referencia a un grupo heterosexual aunque sólo haya un
miembro macho, es en verdad injusto, no equitativo y discriminatorio (Calero
Fernández, 1999: 93).

De la misma opinión es Álvaro García Meseguer (1994: 132):

[El proceso de ocultación de la mujer] se deriva del empleo sucesivo y reiterado


de voces masculinas en sentido genérico. El proceso es tan sutil que parece
ideado por una mente maquiavélica. Y, en efecto, tal mente ha existido: es la
mente del poderoso colectivo varonil de todos los tiempos, que ha ido
conformando el lenguaje a su medida y conveniencia [en cursiva en el original].

Y Eulalia Lledó (1992: 28) se expresa en términos parecidos:

Uno de los fenómenos más graves de discriminación lingüística radica en un


aspecto gramatical que articula tanto el castellano como otras muchas lenguas y
que consiste en el uso del género masculino como neutro. Es decir, utilizándolo
como si abarcara masculino y femenino. Esta regla, […] como el resto de reglas
gramaticales que se han dictado, no es de orden natural, eterno e inmutable, sino
un claro reflejo de la visión androcéntrica del mundo y de la lengua […].

En el fondo, en las anteriores citas, lo que se está poniendo en tela de juicio es


que las palabras que designan al masculino sean realmente inclusivas del femenino,
porque lo que en realidad sucede en el discurso –a poco que realicemos un análisis
crítico– es que el masculino suplanta, es decir, está en lugar del femenino; o dicho en
otros términos, es una metonimia, en que la parte (la considerada prototípica por su
presunta mayor valía) se utiliza por el todo.

Los casos de lo que García Meseguer (1994: § 2.4) denomina “salto semántico”
son también un buen motivo para andarse con cautela ante la aparición del masculino
genérico: “Los ingleses prefieren el té al café. También prefieren las mujeres rubias a
las morenas”. En este ejemplo –nos dice García Meseguer– se ha producido un salto
semántico entre la primera frase, en la que parece referirse tanto a hombres como a
mujeres, y la segunda, en la que alude solo a varones:

Este segundo empleo demuestra que en la mente del autor el primer enunciado
era ya sexista, circunstancia que habría pasado inadvertida de no haberse
añadido la segunda frase (ídem).

Y una última muestra, bastante llamativa, de cómo incluso palabras


supuestamente neutras del inglés (man, mankind, individual, human being, person,
people y los pronombres he, him, his) pueden llegar a ligarse con la idea de varón.
Como bien ha explicado Jasone Astola, el género puede aparecer en el lenguaje jurídico
de dos maneras15:

– Formalmente: cuando un término masculino –españoles, todos los hombres… –, tiene


un uso y una interpretación que excluye a las mujeres, simplemente por el hecho de
serlo; cuando el lenguaje jurídico hace un uso formal del género, en la mayoría de las
ocasiones, no explica que las mujeres no están incluidas en su discurso.

– Materialmente: en este caso se utiliza un genérico –masculino– que, formalmente,


incluye a mujeres y hombres, pero que no tiene el mismo contenido para unas y otros,
sin que esto obstaculice la pretensión de generalidad o universalidad.

Todo ello nos muestra cómo el lenguaje forma parte del orden cultural en el que surge –
en este caso, el patriarcal – y refleja las relaciones de poder que se dan en la sociedad.
Ello se ha traducido a lo largo de los siglos en reglas gramaticales – como el masculino
plural genérico 16– así como en el carácter sexista de muchos términos. Piénsese por
ejemplo en los matices que durante mucho tiempo, al menos en castellano, tuvo la
expresión “mujer pública”, la cual se identificaba con la mujer que ejercía la
prostitución17. En esta categorización, con una fuerte carga moral, estaban presentes
todos los condicionantes de un modelo de convivencia que partía de una diferenciación
jerárquica entre hombres y mujeres. Por ello, la reivindicación de un lenguaje inclusivo,
no sexista, que refleje las subjetividades masculina y femenina, que elimine la carga
valorativa de muchos términos y que además extienda esa inclusividad más allá del
género a minorías o colectivos marginados, es una de las expresiones más rotundas y
evidentes de lo que representa la democracia paritaria. El objetivo es lograr pues un
lenguaje que al mismo tiempo permita expresar las diferencias y elimine las
discriminaciones, haciendo visibles a las que durante siglos no lo han sido y superando
lo que desde el feminismo se ha denominado “universalidad sustitutoria”. Con ello,

15
Jasone Astola Madariaga, op. cit., pp. 34-35.
16
El uso del masculino genérico “produce el falso conocimiento de que la realidad ocurre solamente en uno
de los géneros, el masculino. Esa falsedad social es consecuencia de la formación histórica de una estructura de
dominación, en la que el lenguaje coadyuva al sistema de dominación patriarcal”. Mª Luisa Balaguer Callejón,
“Género y lenguaje…”, cit., p. 82.
17
En este sentido hay que tener presente que “se incurre en sexismo lingüístico cuando, como hablantes
individuales o como organizaciones, utilizamos un lenguaje que resulta discriminatoria por la forma, pues esto afecta
también a su contenido: todos los términos tienen un significante pero también significado. Es decir, cuando en un
discurso, un texto o un mensaje jurídico se emplean estructuras o palabras que ocultan o discriminan a alguno de los
sexos, se incurre en sexismo lingüístico y eso vulnera el principio de igualdad”. Ana Rubio Castro y Encarna
Bodelón González, op.cit., p. 4.
superaríamos las negativas consecuencias que ha tenido y tiene nombrar en masculino
universal18:

“a) La perspectiva androcéntrica borra del imaginario a las mujeres

El masculino universal hace del varón el término indispensable de comparación


y convierte en androcéntrica cualquier tipo de generalización (…)

b) Semejanza masculina y los pactos entre varones

Una segunda consecuencia del uso del masculino para hablar de mujeres y
hombres es que refuerza las relaciones de identidad y semejanza masculina.
Cuando hablamos de todos, los españoles, los ciudadanos... para los varones la
identificación es inmediata y la mutua identificación suscita el desarrollo de
vínculos de semejanza. Tanto es así que el uso de masculino como universal
abre simbólicamente camino a los pactos entre varones, por expresarlo con
palabras de Celia Amorós, <<al espectáculo intolerablemente mafioso [de] que
aparezcan copadas por los varones todas las instancias importantes en las que se
toman [decisiones] que configuran nuestras vidas>>. La ley hace, efectivamente,
a “los ciudadanos” iguales entre sí. Como el masculino es universal y el
universal es masculino, simplemente: no queda espacio para mujeres.

c) Las mujeres, huérfanas de semejantes

Uno de los efectos más perversos del lenguaje androcéntrico, es decir, de


considerar al hombre la medida de todas las cosas y utilizar el masculino, es
creer que las mujeres son la excepción a la regla de expresión universal (o sea,
masculina), y, en consonancia, convertir el femenino en algo degradado o
inferior. Gracias a la exclusión de las mujeres del proceso de naturalización de lo
masculino como universal, las mujeres se vuelven des-naturalizadas, sin
experiencia femenina, que les ha sido arrebatada por poder la experiencia

18
Reproducimos aquí el completo y lúcido análisis realizado por Mercedes Bengoechea en “Necesidad de
poseer cuerpo y nombre para acceder plenamente a la ciudadanía”, Mesa redonda: “El concepto de ciudadanía desde
la perspectiva constitucional y las implicaciones del lenguaje” CONGRESO INTERNACIONAL Género,
Constitución y Estatutos de Autonomía, INAP, Madrid, 4 y 5 de abril de 2005, pp. 2-6. Para otras obras de la autora
relevantes ver también:
Bengoechea Bartolomé, Mercedes (2011): “El lenguaje jurídico no sexista, principio
fundamental del lenguaje jurídico modernizado del siglo XXI”, Anuario de la Facultad de
Derecho (Universidad de Alcalá), 4, pp. 15-26.
expresarse sólo en términos universales (masculinos). Por referirme a mi propio
caso, ¿yo soy decano? ¿Soy uno de los decanos de la universidad española?
Simultáneamente, el uso del masculino como neutro universal oculta las
relaciones de semejanza femenina. ¿Dónde encuentro en el discurso a mis
semejantes, las pocas mujeres al frente de facultades que existen? Creo
imprescindible redactar reconociendo que los sujetos son sexuados porque el
lenguaje configura nuestro sentido de la realidad.

d) Al permitir la oscilación entre estáis/no estáis, esconde la desigualdad de


trato

Son sólo algunos ejemplos de la ambigüedad del masculino para incluir o excluir
a conveniencia. Cada vez que se nombra en masculino, a las mujeres no nos
queda más remedio que preguntarnos si se hace referencia a nosotras o no. Por
tanto, es lícito interrogarse en qué posición nos colocan a las mujeres prácticas
jurídicas o políticas que se autodefinen como “intento de equilibrar diversos
intereses y atención al otro”, cuando sabemos que ese “otro” a veces es
literalmente “otro” porque la ley y la política han ignorado durante mucho
tiempo necesidades de la mitad de la población: la violencia de género, algunos
de los problemas y consecuencias de la maternidad, hogares monoparentales en
femenino, discriminación laboral por razón de sexo, techo de cristal,
feminización de la pobreza, exclusión de la investigación de algunos temas que
afectan sólo a mujeres, servicio doméstico sin derechos, explotación del cuerpo,
esclavitud sexual, doble jornada laboral... ¡Todo eso ha sido ignorado por leyes y
políticas que atienden “al otro”! Y es que la presunta igualdad de “todos” ante la
ley a menudo enmascara que para requisitos, prioridades y normas se piensa en
los hombres. Ellas son iguales ante la ley... sólo si son “como varones”. La
diferencia femenina no se ha tenido hasta ahora en cuenta para la igualdad... ¡por
injusta!”

Es obvio pues, que uno de los problemas más graves en la lengua española que perpetúa
los valores propios de la cultura patriarcal y frena los avances hacia una igualdad real es
sin duda, el uso del masculino para designar lo universal. Es una tradición sobre todo
del español que refleja una vez más la fuerza de la cultura y la sociedad patriarcal, que
hace desaparecer a las mujeres del espectro social, jurídico, político, cultural... y hace
que no se sientan representadas porque lo que no se nombra no aparece, no existe. Por
eso resulta necesario hacer un esfuerzo La solución a este problema puede venir a través
de varios recursos, por ejemplo: el uso de binomios inclusivos, el desdoblamiento de los
géneros gramaticales, el recurso a los sustantivos genéricos cuando sea posible; y el uso
de la palabra "persona" como individuo de la especie humana y por tanto,
omnicomprensiva de mujeres y hombres.

Frente a quien desprecia el uso de los binomios inclusivos por romper con la tradición
del español, es necesario insistir en que ni siquiera ese argumento es válido pues
históricamente se ha utilizado en la literatura clásica española y especialmente en el
lenguaje jurídico19. Existe numerosa bibliografía, estudios filológicos que analizan los
binomios inclusivos en la literatura medieval20, por ejemplo en la obra Gonzalo de
Berceo o en el poema de "Mío Cid". Hay que resaltar que los ejemplos remiten a la
época medieval en que todavía no se había realizado una asignación tan marcada de los
roles y las esferas que el liberalismo ilustrado se empeñó afanosamente en delimitar.

En los actos comunicativos la forma masculina de sustantivos, adjetivos y otros


determinantes en su uso como genérico tiende trampas semánticas al receptor de los
mensajes. Porque el género categorial masculino crea en nuestra mente seres
masculinos, y el género categorial femenino, seres femeninos. Es por lo que
consideramos plenamente justificadas las diferentes propuestas surgidas en los últimos
años para evitar en lo posible su empleo21.

2. El poder transformador del lenguaje

2.1 La perspectiva de género y la igualdad

Con el fin de superar las consecuencias negativas para la igualdad y la justicia, es


necesario incorporar la perspectiva de género en el lenguaje también, especialmente el

19
Colin Smith. Estudios cidianos, Cupsa, Madrid, 1977, pp 211-212 "las parejas inclusivas, típicas
del lenguaje jurídico, (primero en latín y luego en español) son un aspecto de la retórica común de los
siglos XII y XIII; también en Brian Dutton, "The popularization of legal formulae in Medieval Spanish
literature" Medieval , Renaissance and Folklore Studies in honor of J. E. Keller; Newark Del, Juan de la
Cuesta, 1980, pp.13-28.
20
Grande Quejigo, Javier, "Formulismos en Berceo: materia épica y métrica clerical, Anuario de
Estudios Filológicos, XXIII/2000, pp.2015-228
21
Puede verse, como una de las propuestas pioneras, la de Alario y otras (1995: 11-23).
jurídico y como reflejo de un nuevo pacto de estado, debería estar presente en la
redacción de la Nueva Constitución. Hay dos razones principales en que insiste Octavio
Salazar a partir de los estudios de Ana Rubio y Encarna Bodelón:

1ª) las palabras son las herramientas que usamos de manera exclusiva los
juristas para construir el pensamiento, para la argumentación, para generar
conceptos. De ahí la importancia, en la que todo el profesorado solemos insistir
al alumnado de nuestras Facultades, del buen uso del lenguaje oral y escrito.
Porque en Derecho no es solo que dos y dos no siempre sumen cuatro, sino que
dependiendo de qué palabras y de qué manera las usemos el fallo o la
conclusiones pueden ser muy distintas;

2ª) el lenguaje en general, pero muy especialmente el jurídico, en cuanto que


incide en la regulación de las relaciones sociales, refleja, y a su vez en muchos
casos condiciona, los esquemas de poder dominantes. De ahí la importancia de
someterlo también a una revisión crítica y de procurar que se ajuste a los
principios y valores propios de una democracia. Lo cual supone en ocasiones
luchar contra posiciones excesivamente formalistas y, sobre todo, asumir que el
lenguaje es una herramienta viva, dinámica, en permanente construcción22.

Por lo tanto, cuando hablamos de revisión del lenguaje jurídico desde una perspectiva
de género estamos hablando, nada más y nada menos, que de una cuestión de
ciudadanía: “Desde un aspecto simbólico, el requisito indispensable para adquirir esa
plena ciudadanía política sería el ser nombradas como sujetos con cuerpo, es decir, en
femenino. Abandonar el exilio de la política y de la ciudadanía, la intemperie a la que
nos destierra el uso del término genérico masculino: dejar de estar subsumidas en el
“neutro” ciudadanos y pasar a ser ciudadanas”23. Dicho de otra manera, si el lenguaje
coadyuva al sistema de dominación patriarcal, si a través de él se perpetúa
ideológicamente esa dominación, “podremos entender la necesidad de utilizar la

22
“El lenguaje jurídico es, a diferencia del lenguaje común, un cuerpo formal y técnico que no se modifica de
forma espontánea, sino a través de la producción normativa, la labor jurisprudencial y la ciencia jurídica. Esta
circunstancia determina que tenga un carácter más estático que el lenguaje común, si bien esto no significa que el
lenguaje jurídico no sea evolutivo; simplemente, su evolución está sometida al control y a la acción que experimenta
la Ley, la jurisprudencia y la sociedad como usuaria última de las norma y del lenguaje jurídico”. Ana Rubio y
Encarna Bodelón, op. cit., p. 7.
23
Mercedes Bengoechea, “Necesidad de poseer cuerpo y nombre para acceder plenamente a la ciudadanía”,
cit., p. 1.
perspectiva de género en el lenguaje como uno de los modos de reconstrucción de esa
dominación”24. Solo pues mediante su revisión podremos superar el modelo humano
parcial que continúa poniendo obstáculos a la plena ciudadanía de las mujeres25.

A pesar de ello hemos encontrado y encontraremos resistencias. En los últimos años se


han publicado en España numerosas guías de lenguaje no sexista. Tanto instituciones
públicas – Universidades, Comunidades Autónomas, Ayuntamientos – como privadas –
sindicatos, colectivos feministas – tratan de ofrecer en ellas determinadas reglas
dirigidas a hacer visibles a las mujeres y a evitar el masculino genérico 26. La
proliferación de este tipo de documentos ha generado una enorme polémica y una
intensa contestación por parte de los lingüistas. En concreto, la Real Academia Española
de la Lengua (RAE), institución que tiene como finalidad velar por la corrección y
uniformidad en el uso de la lengua española, ha sido especialmente crítica con dichas
propuestas, además de mostrar su resistencia a incorporar en las recientes ediciones de
su diccionario términos como “género” en el sentido que tan extendido está en el ámbito
de las Ciencias Sociales y Jurídicas27. Esta polémica llegó a uno de sus puntos más
elevados cuando en marzo de 2012 se hizo público un extenso informe firmado por
Ignacio Bosque y suscrito por 27 académicos y 5 académicas 28. En él se llevaba a cabo
una dura crítica de las guías de lenguaje no sexista y muy especialmente de las
propuestas contenidas en ellas dirigidas a hacer visibles a las mujeres29. Entre otras
cosas, se considera que “si se aplicaran las directrices propuestas en estas guías en su
términos más estrictos, no se podría hablar”. Estiman el autor y los académicos – y las
académicas – firmantes que las reglas propuestas, dirigidas por ejemplo al

24
María Luisa Balaguer, “Género y lenguaje”, cit., p. 82.
25
Ana Rubio Castro, Las innovaciones en la medición de la desigualdad, Dykinson, Madrid, 2013, p. 16.
26
Sería larguísimo citar las numerosas guías publicadas en los últimos años. Me gustaría destacar como
ejemplo de propuesta mesurada la elaborada por el Instituto Cervantes y titulada Guía de comunicación no sexista
(Aguilar, Madrid, 2011).
27
La RAE se ha resistido hasta el momento al uso del término “género”, en el sentido dado por las Ciencias
Sociales y Jurídicas desde prácticamente los años 60 del pasado siglo. La teoría defendida por la RAE se resume en la
siguiente idea: “las palabras tienen género mientras los seres vivos tienen sexo”. Esta postura de la RAE llegó a su
máxima expresión cuando el Gobierno español presentó el Proyecto de la que luego sería Ley Orgánica 1/2004, de
medidas integrales contra la violencia de género. Sin que estuviera obligada a ello, ni le fuera requerido, la RAE
emitió un informe el 13 de mayo de 2004 en el que instaba al Gobierno a cambiar el nombre de la ley. María Luisa
Balaguer Callejón, “Género y lenguaje…”, cit., pp. 88-89.
28
El Informe completo puede leerse en
http://www.rae.es/sites/default/files/Sexismo_linguistico_y_visibilidad_de_la_mujer_0.pdf (consultado: 2/11/17).
29
En este tipo de críticas se pone en evidencia una de las consecuencias más evidentes de haber concebido el
lenguaje jurídico desde un modelo androcéntrico: “la carga de la prueba corresponde siempre a quien pretende
acabar con el género en el lenguaje jurídico, a quien pretende cambiar el paradigma lingüístico – persona o ser
humano por hombre; mujeres y hombres por hombres, etc. -, para convertirlo en visiblemente universal”. Jasone
Astola, op. cit., p. 51.
desdoblamiento de los términos en masculino y en femenino, dan lugar a un “código
artificial” y que, en todo caso, es preferible “sacrificar la visibilidad a la naturalidad y la
eficacia”30. Y concluyen:

“No creemos que tenga sentido forzar las estructuras lingüísticas para que
constituyan un espejo de la realidad, impulsar políticas normativas que separen
el lenguaje oficial del real, ahondar en las etimologías para descartar el uso
actual de expresiones ya fosilizadas o pensar que las convenciones gramaticales
nos impiden expresar en libertad nuestros pensamientos o interpretar los de los
demás”31.

Frente a esas conclusiones, más bien habría que tener presente que “si bien el
intervencionismo lingüístico puede ser rechazado por los hablantes, los instrumentos
para la didáctica y las instituciones que los imponen han tenido un peso determinante en
el pasado y podrán tenerlo también en el presente y futuro; el peso podrá transformarse
de simple reflejo de una realidad, dispar en los géneros, en elemento activo y positivo si
se produce una sensibilización social sobre cómo interactuar para lograr una dimensión
identitaria paritaria”32.

La palabra “género”, cada vez más utilizada cuando se quiere hablar de los estereotipos
que pesan sobre ambos sexos y que conducen al predominio del hombre y,
consiguientemente, a la subordinación de la mujer, adquirió relevancia internacional a
raíz de la IV Conferencia de Naciones Unidas sobre la mujer, celebrada en Beijing

30
“Precisamente ahora que se trabaja para que el lenguaje de los textos jurídicos se acerque en alguna medida
al español común, las propuestas para “visibilizar a la mujer” en el idioma parecen encaminarse en el sentido opuesto.
Se trata, al parecer, de lograr que el lenguaje oficial se diferencie aún más del real. A los tan denostados eufemismos
de los políticos y los economistas, que enmascaran o edulcoran, como sabemos, tantos aspectos de la realidad, parece
que ha de agregarse ahora un nuevo código artificial, ajeno al lenguaje común, constituido por nuevos circunloquios,
restringidos —como antes— al mundo oficial. A la vez, se acepta paradójicamente su propia artificiosidad al
reconocer implícitamente que no tienen aplicación en la lengua de todos los días.”

31
El Informe está lleno además de afirmaciones tan discutibles como ésta: “Hay acuerdo general entre los
lingüistas en que el uso no marcado (o uso genérico) del masculino para designar los dos sexos está firmemente
asentado en el sistema gramatical del español, como lo está en el de otras muchas lenguas románicas y no románicas,
y también en que no hay razón para censurarlo. Tiene, pues, pleno sentido preguntarse qué autoridad (profesional,
científica, social, política, administrativa) poseen las personas que tan escrupulosamente dictaminan la presencia de
sexismo en tales expresiones, y con ello en quienes las emplean, aplicando quizá el criterio que José A. Martínez ha
llamado despotismo ético en su excelente libro El lenguaje de género y el género lingüístico (Universidad de Oviedo,
2008). No debe olvidarse que los juicios sobre nuestro lenguaje se extienden a nosotros mismos”.
32
Félix San Vicente y Mª Luisa Calero Vaquera, “Aproximación al discurso de género y su didáctica”,
Discurso de género y didáctica. Relato de una inquietud, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Córdoba,
2012, pp cit., p. 7
(1995). En ella se introdujo por primera vez, de forma clara, por una parte, el concepto
de género como “creación social que condicionaba el papel de mujeres y hombres en la
sociedad, por lo que todas las relaciones entre hombres y mujeres tenían que ser
reevaluadas” y, por otra, lo que luego se llamaría impacto de género (mainstreaming o
transversalidad), que ya se había esbozado en Nairobi, como expresión que resume el
efecto que tiene cualquier decisión política sobre la situación de mujeres y hombres, por
lo que debe tenerse en cuenta las consecuencias que se derivan para la igualdad33.

En España el término “género” ha vivido con alguna dificultad su integración en el


lenguaje ordinario. Podemos recordar, por la repercusión pública que alcanzó, el debate
que tuvo lugar cuando se estaba aprobando la ley contra la violencia de género, en el
que se cuestionaba la procedencia de esta expresión para denominar el tipo de violencia
que ejercen los hombres sobre las mujeres y que constituía el objeto de la ley. La Real
Academia emitió un informe llamativo, entre otras cosas, por la ignorancia que
demostraba sobre la situación de una parte importante de la humanidad (50%), y de
todos los estudios elaborados por la teoría feminista.

Este enfoque no sólo permite sino que obliga a integrar, en la evaluación de la norma, el
impacto de género. En efecto, es la construcción social del género la que influye en la
génesis, desarrollo y aplicación de una norma desde la perspectiva de la igualdad de
mujeres y hombres con el resultado, hasta ahora, de la división de los espacios y la
determinación de los roles sociales que han situado a las mujeres en una posición de
inferioridad34.

33
En Género, ciudadanía y sujeto politico, de Campillos, N. (ed.), IUED, Valencia, 2002, se
recogen diversos artículos sobre la materia. Sevilla Merino, J. “Mujeres y ciudadanía: la democracia
paritaria”. Col·lecció Quaderns Feministes núm. 4. Institut Universitari d’Estudis de la Dona. Universitat
de València. 2004. Calvet Puig, Dolors, y Sevilla Merino, Julia, Reforma estatutaria y perspectiva de
género, Corts Valencianes

34
Coincidimos con MacKinnon cuando define el género como un sistema social que
divide el poder “…a lo largo del tiempo las mujeres han sido económicamente explotadas, relegadas a la
esclavitud doméstica, forzadas a la maternidad, sexualmente objetificadas, físicamente ultrajadas,
utilizadas en espectáculos denigrantes, privadas de voz y de cultura auténtica y del derecho al voto,
excluidas de la vida pública. Las mujeres, a diferencia de los hombres equivalentes, han estado
sistemáticamente sometidas a la inseguridad física, han sido blanco de la denigración y la violación
sexuales, despersonalizadas y denigradas, privadas de respeto, credibilidad y recursos, y se las ha
silenciado, se les ha negado la presencia pública, la voz y la representación de sus intereses. Los
hombres, como hombres, en general no han sufrido estas cosas; es decir, los hombres han tenido que
ser negros u homosexuales (por ejemplo) para sufrir estas cosas como hombres”. MacKinnon, C.A.
El reconocimiento de la importancia que tiene, en nuestra legislación35, el sistema
sexo/género fue recogido en la Ley 30/2003, de 13 de octubre, de impacto de género, en
cuya exposición se mencionan los referentes a Naciones Unidas36 y Unión Europea37. El
impacto de género se reconoce al comprobar en la práctica el efecto que producen sobre
hombres y mujeres decisiones que, en principio, parecen no sexistas y que pueden tener
consecuencias diferentes en las mujeres y en los hombres, a pesar de que dicha
consecuencia ni estuviera prevista ni se deseara. Con esta constatación de la UE se
cuestiona el principio de igualdad en y ante la ley consagrado por el Estado liberal 38 que
quería convertir la (apariencia de) igualdad39, proclamada en la Declaración de
Derechos de 1789, en algo real. Si en la etapa liberal el ideal de la norma se medía por
la igualdad absoluta ante la ley -la ley debía tratar a todos por igual (igualdad formal)-
en el Estado social y democrático de derecho la voluntad del Estado, plasmada en las
leyes, debe además corregir las desigualdades que se derivan del funcionamiento
autónomo de la sociedad y tender a la igualdad material40.

2.2. Lenguaje y transformación social

Es un hecho evidente el avance social y cultural obtenido por las mujeres en la


civilización occidental en el transcurso de unas pocas décadas. Desde su secular
condición de seres dependientes y subsidiarias del varón hasta la situación actual –

(1989) Hacia una teoría feminista del Estado, Feminismos, Ed. Cátedra, Universitat de València, Instituto
de la Mujer, 1995.
35
El estudio “Evaluación normativa e impacto de género” de una de las autoras de este artículo
recoge el estado de la cuestión en España.
36
La Conferencia de Beijing y la Conferencia que se denominó Beijing+5, celebrada en la
sede de Naciones Unidas, donde se analizaron los mecanismos para incrementar la responsabilidad de
los gobiernos en el cumplimiento del mandato que figura en la Plataforma de Acción de Beijing,
reiterando la necesidad de aplicar de manera completa y rápida dicha Plataforma.
37
Decisión del Consejo de 20 de diciembre de 2000.
38
“El liberalismo aplicado a las mujeres ha admitido la intervención del Estado en
nombre de las mujeres como individuos abstractos con derechos abstractos, sin examinar el contenido
ni las limitaciones de éstas nociones en términos de género”, MacKinnon, C.A. (1989) Hacia una teoría
feminista del Estado, op. cit.
39
Lousada cuestiona la eficacia del principio de igualdad como igualdad formal que
beneficia claramente a los hombres a consecuencia de su bilateralidad, y como la igualdad de
oportunidades no acaba de beneficiar claramente a las mujeres. Curiosamente, el aspecto del principio
de igualdad que también beneficia a los hombres está jurídicamente más acabado –y, por ello es más
eficaz– que el aspecto del principio de igualdad que sólo beneficia a las mujeres.
40
La igualdad formal ha demostrado su incapacidad para realizar los valores del Estado social y
su estricta aplicación puede llegar, incluso, a desvirtuar sus postulados, lo que no implica que en el
Estado social se abandone la idea de igualdad en la ley y en aplicación de la ley, sino que en la
elaboración y aplicación de la ley, debe incorporarse el concepto de discriminación; Rodríguez Piñero, M
y Fernández López, M.F. Igualdad y discriminación. Ed. Tecnos, Madrid, 1986.
insistimos: en el mundo occidental– se han dado pasos de gigante en un corto espacio de
tiempo, al menos en un plano estrictamente formal. Las mujeres, desde principios del
siglo XX, han ido obteniendo derechos de ciudadanía cuyo logro era impensable
escasos años atrás, gracias a las luchas (a veces cruentas) libradas por muchas pioneras
del feminismo. La reciente visibilidad de las mujeres ha provocado cambios
revolucionarios en ámbitos jurídicos, legislativos, laborales, políticos, educativos,
incluso en terrenos tradicionalmente masculinos. Es cierto que algún reducto permanece
todavía reacio a asimilar y hacer suyas innovaciones sociales de tanta envergadura como
el hecho que comentamos, pero sin duda, más pronto que tarde, llegará el cambio en
esas estancadas ideas.

Necesariamente, avances sociales de tal calibre han de incidir, de una forma o de


otra, en el instrumento de expresión por excelencia de que disponemos los humanos. Es
bien sabido que los factores extralingüísticos son un importante motor en la evolución
que todas las lenguas sufren. ¿Por qué extrañarnos, o rasgarnos las vestiduras, ante las
demandas de feminizar, en el idioma común de los españoles, los nombres de
determinadas profesiones a las que solo recientemente han podido acceder las mujeres?
¿Por qué algunas personas rechazan por cacofónico el término médica para referirse a la
mujer que ejerce la medicina, cuando, sin ningún sobresalto, usan el mismo término en
otros sintagmas de la lengua (así, en ciencia médica, por ejemplo)?41

La incorporación de la mujer al uso público del lenguaje –allí donde lo haya


conseguido– ha tenido, tiene y tendrá siempre sus inevitables repercusiones en las
lenguas particulares. No descubrimos nada nuevo si afirmamos que determinados
agentes extralingüísticos desempeñan un importantísimo papel en la evolución y el
cambio de las lenguas (como, por ejemplo, el hecho histórico de la colonización árabe
fue un factor determinante en el enriquecimiento del léxico de la emergente lengua
castellana). Consideramos, pues, de enorme trascendencia la toma de la palabra por las
mujeres más allá de los ámbitos privados, como una realidad sociológica que incidirá

41
Para la feminización de nombres de oficios, profesiones, etc. véanse las propuestas
de Lledó (1995) y Calero Vaquera (2003: 155-230). Lledó, Eulàlia (1992): El sexismo y el
androcentrismo en la lengua: análisis y propuestas de cambio. Institut de Ciències de l’Educació
(Universitat Autònoma de Barcelona), Barcelona (Cuadernos para la Coeducación, 3).

_____ (1996): Profesiones en femenino. Instituto de la Mujer, Madrid.


inexorablemente en la lengua de nuestra generación y de las generaciones que están por
venir. Como una vieja reliquia nos queda el recuerdo de aquel artículo 52 del Derecho
civil español que en el siglo XIX prohibía “a la mujer publicar escritos ni obras
científicas ni literarias de que fuere autora o traductora, sin licencia de su marido, o en
su defecto sin autorización judicial competente”.

La lucha por la expresión parece definitivamente ganada. Las voces femeninas


van conquistando el espacio que les corresponde junto a las voces masculinas, que
habían terminado por enseñorearse de todos los foros públicos. Y surgen nuevos
conceptos, y aparecen nuevas expresiones en las lenguas, que las hacen evolucionar y
mantenerse vivas: conceptos y expresiones como los de autoridad femenina, sororidad,
affidamento, etc., que intentan recuperar parcelas conceptuales y lingüísticas que
pertenecen a las mujeres por derecho propio.

Una buena parte de la bibliografía hasta aquí citada viene a apoyar la idea de que las
lenguas necesitan de algunos cambios y reformas que permitan reflejar esa revolución
social a la que estamos asistiendo desde hace unas pocas décadas. Y ello se justifica
fundamentalmente porque el cambio, la evolución, es consustancial a las lenguas:

En efecto, las lenguas cambian y, a la vez, permiten cambiar nuestra realidad


cognitiva. Con otras palabras se expresa en el Sottosopra rosso, donde se habla de la
“admirable capacidad para revolucionar lo real” que posee “la lengua que hablamos y
la voz que tenemos para hablar” (Librería de Milán, 1996: 13). En consecuencia,
debemos conceder un mayor protagonismo al lenguaje en cuanto ente activo, como
utensilio que puede ir modificando en un grado importante nuestra visión del mundo.
También en respetables lingüistas de otros tiempos (desde luego, no “sospechosos” de
feminismo) podemos encontrar argumentos que apoyan esta idea: las lenguas no solo
son un producto (ergon) sino una actividad (energeia) (W. von Humboldt), esto es, las
lenguas no son productos acabados, inertes y pasivos, sino “órganos” vivos que van
configurando nuestra percepción de la realidad; o bien, “las formas simbólicas
condicionan las formas de los mundos” (N. Goodman). Las lenguas no se limitan a ser
un simple espejo que nos devuelve la realidad de nuestro rostro: como cualquier otro
modelo idealizado, como cualquier otra invención cultural, las lenguas pueden llevarnos
a conformar nuestra percepción del mundo e incluso a que nuestra actuación se oriente
de una determinada manera. Disponemos de ejemplos paralelos en la literatura, el cine,
etc.: ¿cuántas veces no nos habremos dejado influir por un personaje imaginario,
producto de la ficción, hasta el extremo de haber llegado a cambiar incluso nuestra
visión de la realidad, o nuestra conducta misma? No es tan raro, pues, que
construcciones artificiales lleguen a alterar en alguno de sus parámetros el plano de lo
real.

Según estas teorías, defensoras de la existencia de una estrechísima vinculación


entre el lenguaje y el pensamiento, las lenguas influyen “en la mentalidad y en la
manera de sentir de la comunidad hablante”, de forma que

[…] llegamos a concebir, por ejemplo, al pueblo judío como algo negativo o
despreciable por medio de expresiones del tipo ser un judío o hacer una judiada.
Por consiguiente, las lenguas no son sólo un medio que utiliza el ser humano
para comunicar sus ideas y sus sentimientos a aquellos que comparten el mismo
sistema lingüístico, sino que ellas mismas transmiten en su seno un modo
determinado de pensar y de sentir que se perpetúa de generación en generación
en tanto ellas subsistan (Calero Fernández, 1999: 85).

Y con argumentos similares razona Mayim Bialik, doctora en neurociencia, aunque más
conocida en los medios de comunicación por ser la actriz protagonista de The Big Bang
Theory:

Las palabras tienen significados, y la forma en que las usamos moldea la forma
en que percibimos las cosas en la mente… Tal vez, si empezamos a usar un
lenguaje que eleve a las mujeres y no las coloque en el mismo nivel que las
cosas dulces, pequeñas y tiernas, también las empecemos a tratar como algo más
que eso.

(<http://www.actitudfem.com/entorno/genero/mujeres/mayim-bialik-y-la-razon-
por-la-que-no-deberias-llamar-nina-una-mujer-adulta>)

Cada lengua encierra, pues, a sus propios hablantes en una visión particular del
mundo, nos ofrecen no la realidad sino una determinada realidad (es lo que en
lingüística se conoce con el nombre de “hipótesis Sapir-Whorf”). Las lenguas se
interponen entre la forma de pensar de sus hablantes y la manera en que estos observan
e interpretan la realidad. Por ello, se concluye, es tan importante actuar sobre las
lenguas, porque si entre sus esquemas y estructuras se esconden fosilizadas ideas
androcéntricas, misóginas o sexistas, estas, si no son detectadas y anuladas, seguirán
estando ahí e influyendo sobre nuestra manera de pensar. Por consiguiente, una lengua
depurada de elementos sexistas podría ejercer cierta influencia en nuestra forma de
percibir el mundo.

Los cambios lingüísticos por los que aquí apostamos se consideran aún más
necesarios desde el momento en que se piensa que “si las lenguas son obras humanas,
han de tener la marca de quien las ha creado”:

Los varones se apropiaron del idioma, como lo hicieron con el resto de las
instituciones humanas y las manifestaciones culturales de los pueblos (la ley, la
religión, la moral, la mitología, el arte, la ciencia…), y han perpetuado,
sirviéndose de todas ellas y desde el origen de los tiempos, una imagen concreta
de la mujer: ser inferior, despreciable y peligroso (Calero Fernández, 1999: 79).

A la vista de las prevenciones con que debemos acercarnos ante el discurso


ordinario, plagado de expresiones en masculino genérico (con las ambigüedades que
comportan), no es raro que abunden declaraciones como las siguientes, que plantean
pasar a la acción a fin de modificar en lo posible determinados usos del lenguaje que
nos permitan “hacer visibles” –y “hacer audibles”– a las mujeres:

Son necesarios, pues, cambios en el lenguaje para nombrar a las mujeres; y, por
lo tanto, debemos realizarlos: los prejuicios, la inercia, o el peso de las reglas
gramaticales, que, por otra parte, siempre han sido susceptibles de cambio, no
pueden ni deben impedirlo. En la lengua castellana existen términos y múltiples
recursos para nombrar a hombres y mujeres. La lengua tiene suficiente riqueza
para que esto pueda hacerse adecuadamente (Alario y otras, 1995, p. 9).

Se propone, en definitiva, incidir sobre las lenguas con el propósito de


transformarlas y conseguir por fin “nombrar el mundo en femenino”, como titula
Milagros Rivera una conocida obra suya (1994), dado que –se dice– lo que no se
nombra no existe. Tal actuación sobre las lenguas es absolutamente legítima y factible,
como la actuación sobre cualquier obra humana. Es lo que Álvaro García Meseguer
(19883: 256 ss) ha denominado “ingeniería lingüística”, que “consiste en proporcionar
reglas para, sin forzar la lengua existente, conseguir que ésta se emplee en forma no
sexista, sobre todo en su vertiente escrita”. El mismo autor nos ofrece algunos ejemplos
de las primeras actuaciones que se llevaron a cabo en algunos países, como en EE.UU.,
donde el Consejo Superior de la Iglesia Cristiana recomendaba a la Asamblea General
que rechazara una propuesta que pretendía forzar el empleo de términos masculinos
para referirse a Dios, del tipo El Padre, Él, etc., con el propósito de dejar abierta la
posibilidad de que Dios sea una mujer (noticia aparecida en el Boston Globe el 7 de
agosto de 1979).

En el Estado español, si bien con cierto retraso respecto a otros países


occidentales, se han lanzado propuestas (algunas provenientes de organismos oficiales)
con el fin de despojar a la lengua común española y a las otras lenguas cooficiales
(catalán, gallego y euskera) de parte, al menos, del sexismo que las impregna42. Las
autoras y autores que proponen tales cambios coinciden en la idea de que es necesario
avanzar especialmente en la feminización del léxico de las lenguas, así como en algún
aspecto puntual del nivel morfológico –como el del “masculino genérico”– con el
objetivo de nombrar y dar existencia a las mujeres43.

No deja de ser curioso que, desde la misma óptica feminista, existan propuestas
alternativas que predican lo contrario –dejar las lenguas como están, actuando más bien
sobre los conceptos y su enseñanza– con la pretensión de lograr el mismo objetivo: la
no discriminación de las mujeres a través del lenguaje. Es así como se pronuncia M.ª
Ángeles Calero, para quien las propuestas que abogan por la formación sistemática de
doble género en todas las palabras referentes a los seres humanos, son
“contraproducentes”, ya que, por una parte,

42
Así, como pequeña muestra, las obras citadas de Alario y otras (1995), Calero Fernández
(1999), Ayala y otras (2006). Entre los organismos oficiales: el Ministerio de Educación y Ciencia (1988),
el Ministerio de Asuntos Sociales (1989), el Ministerio para las Administraciones Públicas (1990), la
Generalitat Valenciana (1987), la Generalitat de Catalunya (1992), el Instituto Vasco de la Mujer (2008)
y, más recientemente, el Instituto Cervantes (2011).
43
En contrapartida, puede verse el informe “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”
(2012), redactado por el académico Ignacio Bosque y suscrito por numerosos miembros de la RAE, texto
que pretende desautorizar, con alguna excepción, este tipo de manuales. El informe puede leerse en el
Boletín de Información Lingüística de la Real Academia Española (BILRAE) (2012), disponible en
<http://www.rae.es/sites/default/files/Sexismo_linguistico_y_visibilidad_de_la_mujer_0.pdf>
[…] la feminización [del léxico] no está suficientemente afianzada, responde a
una actitud inestable; su falta de sistematicidad deja desamparado al hablante,
que no sabe cómo va a reaccionar ante cada caso particular porque no existen
reglas sobre cuándo va a ser aceptado un femenino y cuándo no: por qué jefa sí,
pero no conserja, por ejemplo (Calero Fernández, 1999: 168);

y, por otra parte, esas propuestas “están reforzando la imagen mental de los sexos como
grupos separados y distanciados”:

En este caso, la ocultación de la mujer es tanto mayor cuanto más nos


obstinemos en atribuir a los géneros un valor sexual, pues mientras el género
masculino conserve las dos funciones (específica y genérica) siempre
correremos el peligro de ver indebidamente el masculino como indicador sólo de
varones (Calero Fernández, 1999: 168).

En consecuencia, se declara

[…] partidaria de la postura más radical y a la vez más fiel a la estructura del
español. Partiendo del estado actual de la lengua, al margen de sus causas
culturales últimas, debemos desasir los conceptos de género gramatical y sexo
biológico y ver en los sustantivos sólo conceptos genéricos, no específicos de
varón o mujer. De este modo, las señoras de la limpieza, las zurcidoras, los
herreros, los albañiles, por ejemplo, tendrán un género gramatical determinado
[…], pero agruparán a todo individuo que posea ese trabajo o categoría haciendo
caso omiso a la indicación de su sexo (Calero Fernández, 1999: 170).

Lo que se propone con esta teoría (tomada de Álvaro García Meseguer, quien a
su vez reconoce inspirarse en Aguas Vivas Català y Enriqueta García, 1995) es deshacer
el binomio género-sexo que establecen los hablantes, desengañarles de la extendida idea
de que el género significa sexo. Desde esta óptica se defiende que “el conflicto no se
encuentra en la lengua, sino en la mentalidad colectiva” (Calero Fernández, 1999: 169);
de ahí que se considere un factor clave la enseñanza y la transmisión de este cambio de
mentalidad a las nuevas generaciones, que deberán adquirir una noción de género
totalmente diferente a la que hoy se enseña en las escuelas:

Concluyendo, propongo la siguiente manera de explicar el género. El género es


un accidente gramatical, es decir, es la capacidad de una palabra de presentar
variación formal para expresar las relaciones sintagmáticas. Por este accidente,
los nombres pueden ser masculinos o femeninos y han de concordar con los
artículos, adjetivos y pronombres. La asignación del género a los términos es, las
más de las veces, arbitraria (Calero Fernández, 1999: 174).

La propia M.ª Ángeles Calero es consciente de la dificultad de que sea aceptada


su propuesta, dada la complicación que representa para los hablantes la disociación
entre las categorías gramaticales (= género) y las categorías biológicas (= sexo). En
cualquier caso, constituye un nuevo punto de vista que viene a enriquecer la gama de
posibles soluciones que se han propuesto ante la cuestión que nos ocupa: la flexibilidad
y los límites de la lengua española para la introducción de la perspectiva de género.

Marisa Calero insiste en la sensibilidad que muestran todas las lenguas ante los cambios
procedentes del exterior: las lenguas no son productos hechos de una vez, construidos
de principio a fin; los elementos que las conforman no son piezas de museo pensadas
para reposar expuestas en vitrinas. Las lenguas cambian porque se usan, son elementos
vivos, moldeables por la realidad a la que nombran, siendo esas alteraciones causantes,
a su vez, de inestabilidad interna. En materia de lengua parece inútil la resistencia al
cambio, a la evolución, a la “corrupción” si se quiere. Las lenguas no resisten bien la
presión del mundo externo: se adaptan a la realidad cambiante que las desborda. Y en
nuestro tiempo y en nuestra civilización es difícil hallar una revolución social tan
profunda como la que están protagonizando las mujeres. El reflejo de ese fenómeno
social en nuestra principal herramienta de comunicación parece, por tanto, lógico.

Y una reflexión necesaria. El debate –como el que aquí se propone desde el


ámbito jurídico– sobre la conveniencia de modificar una lengua (en este caso, en su
vertiente escrita) a causa de sus rasgos sexistas, es un debate legítimo: tiene, ante todo,
el derecho a la existencia, independientemente de los planteamientos que se hagan y de
las soluciones que se ofrezcan. Pero en esta dialéctica debemos exigirnos un discurso
sereno, de modo que llegue a abordarse la cuestión con el mismo talante con el que
suelen polemizar los lingüistas acerca de tantas otras cuestiones, como el posible origen
africano del lenguaje, o la diptongación de las vocales breves tónicas en su paso del
latín al castellano. En caso contrario, podría dar la impresión de que se está defendiendo
algún privilegio en peligro de ser arrebatado.

3. El uso del lenguaje en la Reforma de la Constitución


3.1. Criterios de uso del lenguaje con perspectiva de género

A continuación se propondrán algunos ejemplos de redacción constitucional con


perspectiva de género. Existen recomendaciones basadas en los Planes de igualdad, en
las leyes de igualdad, en concreto en la Ley Orgánica de Igualdad de mujeres y
hombres, 3/2007, recomendaciones del Observatorio del Consejo General del Poder
Judicial o informes del Consejo de Estado, aunque también de un buen número de
autores y autoras tanto filólogas/os como constitucionalistas que ofrecen propuestas
interesantes para poder redactar una constitución con perspectiva no androcéntrica.

Torres del Moral44 por ejemplo, propone el uso de los genéricos cuando sea posible
(persona, ciudadanía, nacionalidad), evitando los genéricos masculinos; el uso de
pronombres indefinidos del tipo "quienes" en lugar de "los o las que"; o el recurso a los
órganos, cargos o instituciones en lugar de sus titulares. En general deberían seguirse
los siguientes criterios.

1. La exigencia de un lenguaje jurídico no sexista deriva de la estricta aplicación


del principio de mainstreaming de género en los ordenamientos jurídicos y debe
considerarse como una consecuencia lógica de la igualdad de mujeres y hombres como
principio que fundamenta un Estado democrático. Además, no debería olvidarse la
función “promocional” que desempeña el Derecho, para lo que se precisa que el
mensaje normativo llegue con la máxima claridad a sus destinatarios y destinatarias. En
la realización de este objetivo, “cobra especial sentido y relevancia el esfuerzo legal y
jurisprudencial para poner fin al sexismo en la cultura y el lenguaje jurídico”45:

2. El principio de paridad debería tenerse presente en los diferentes momentos de


gestación del derecho – elaboración normativa, aplicación, interpretación – y que, por
tanto, debería obligar a todos los poderes públicos – legislativo, ejecutivo, judicial - , así
como a todos los sujetos que intervienen en dichos momentos46. Sería, por ejemplo,
esencial su aplicación en la actividad cotidiana de abogados y abogadas, fiscales y, en

44
Torres del Moral, ob.cit.en prensa
45
Ana Rubio y Encarna Bodelón, op. cit., p. 22.
46
“En definitiva, existen caminos para erradicar el género del lenguaje jurídico: a) en cuanto a la utilización
formal: si es histórica y citamos un texto, debemos explicar su contenido; y si tomamos un texto histórico como base
para nuestros argumentos presentes, debemos, al menos, explicar cómo incluimos a las mujeres en él; b) en cuanto a
la utilización material: debemos revisar los conceptos genéricos que utilizamos y ver si tienen el mismo contenido
material para mujeres y hombres y, si no es así, debemos cambiar lo que resulte pertinente para que así sea –
empezando por quien haga la norma y siguiendo por todas aquellas personas que la utilizan–.” Jasone Astola
Madariaga, op. cit., p. 52.
general, de todo el personal que trabaja en el ámbito de la Administración de Justica, así
como del que lo hace en cualquier ámbito de las Administraciones públicas.

Si estamos de acuerdo en que las normas han de ser claras y precisas, de esa claridad y
precisión debe derivarse que reflejen de la manera más exacta posible la realidad. Lo
cual implica tener presente las dos mitades que formamos la ciudadanía y, por tanto,
superar los esquemas patriarcales que sigue dominando el lenguaje jurídico47. En
muchos casos, será necesario buscar términos que sean neutros o inclusivos. En otros,
habrá que buscar términos más precisos que permitan identificar cuando nos estamos
refiriendo a un hombre o a una mujer48.

3. El deber de corrección desde el punto de vista de género habría de ser


igualmente controlado en toda la documentación generada por las Administraciones
públicas y muy especialmente en las sentencias dictadas por Juzgados y Tribunales. De
ahí la utilidad de los Documentos y Guías que por ejemplo en España han proliferado en
los últimos años dirigidos fundamentalmente al ámbito administrativo, si bien sería
necesario establecer unos criterios comunes. Además debería evitarse que su uso se
convirtiera en algo optativo, estableciéndose desde las distintas Administraciones la
obligatoriedad de su observancia. También deberían tener presente esta necesidad todos
los organismos asesores tales como gabinetes jurídicos o, con más razón aún, órganos
estatutarios como los Consejos Consultivos, tal y como hemos apuntado que hace el de
la Comunidad Autónoma de Andalucía.

47
Frente al argumento reiterado de la “economía del lenguaje”, que trata de evitar la construcción de
alternativas al lenguaje sexista, habría que dejar claro que: “Distinguir mediante el lenguaje, a los sujetos de derechos
y deberes, no debería considerarse nunca una redundancia, menos aún en el Derecho. Los cambios de nomenclatura
en el derecho demuestran que los mismos muestran cambios en los valores sociales y jurídicos. Por lo demás, resulta
irónico aludir a la economía del lenguaje como razón para incorporar desdoblamientos o barras, cuando si de algo ha
adolecido y continúa adoleciendo el lenguaje jurídico es de exceso de complejidad, que siempre se han justificado en
su especificidad, como lenguaje especializado: largos párrafos, con exceso de frases subordinadas y gerundios,
utilización locuciones latinas y siglas –en muchos casos, erróneamente usadas, lo que induce a más confusión-,
alusión a elementos previos del discurso que no siempre se pueden identificar, utilización de las llamadas
redundancias anafóricas (por ejemplo, “dicho” o “susodicho”, “referido”, “presente”, etc.), construcciones sintácticas
que rompen las construcción gramatical de la frase o anacolutos, etc. La solución a la farragosidad del lenguaje
jurídico, característica tradicional del mismo, tal vez sea mejorar nuestro conocimiento de la gramática española: con
este mismo conocimiento se apreciará cómo también es posible erradicar el lenguaje sexista, sin aumentar su
farragosidad.” Ana Rubio y Encarna Bodelón, op. cit., p. 139.
48
Al hilo de estas recomendaciones, también es oportuno recordar “lo que se debe evitar”, tal y como nos
recuerdan Charo Guerrero y Eulàlia Lledó : 1. Decir que se usa el masculino como si fuera genérico para que el texto
no resulte “largo”, “repetitivo” o “poco claro”; 2. Comenzar un texto con lenguaje no sexista y abandonarlo en
seguida; 3. Utiliza argumentos ideológicos que obstaculizan el cambio lingüístico, diciendo que son técnicos o
científicos; 4. Tomar la terminología jurídica como inamovible; 5. Negar los derechos de las mujeres por restar
formulados en masculino. Hablemos de leyes. En Femenino y en masculino. Instituto de la Mujer, Madrid, 2008, pp.
51-56.
Por ejemplo, sería esencial que las mujeres se hicieran visibles en los puestos de la
Administración y las profesiones, así como quedara patente en el lenguaje
administrativo y judicial su existencia en cuanto sujetos jurídicos.

4. Todo lo anterior debería tener un presupuesto previo cual es la formación en género –


y por lo tanto también en el uso de un lenguaje no sexista - de todos los operadores
jurídicos y, en general, de todo el personal de las Administraciones públicas. Una
educación que debería empezar en las Universidades, que debería prorrogarse en los
ámbitos más específicos como las Escuelas Judiciales o de Administración y que,
además, debería proyectarse en las pruebas de acceso a la función pública. Recordando
que “es social y lingüísticamente pertinente nombrar a las mujeres y a los hombres en el
Derecho y en los derechos”49.

3. 2 El lenguaje de la Constitución española

Las propuestas anteriores habrían de tener como punto de referencia básico, desde el
que se proyectarían hacia el resto del ordenamiento, en nuestra norma fundamental. Hay
que recordar que el “pacto social” al que se llega por “consenso” en 1978, si bien partió
del reconocimiento del sufragio universal y por tanto con la participación “formalmente
igual” de las mujeres, y aunque efectivamente supuso el punto de partida para la
instauración de una democracia en nuestro país, no supuso una ruptura con el orden
patriarcal ni mucho menos con el contrato sexual que durante siglos ha sido
determinante de la diferenciación jerárquica entre hombres y mujeres50. No olvidemos
que la participación efectiva de las mujeres en el proceso constituyente fue mínima y, a
pesar de las decisivas aportaciones que realizaron las que en 1977 fueron elegidas como
diputadas y senadoras, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la Constitución
de 1978 (en adelante, CE) fue una obra eminentemente masculina. Baste con recordar la
expresión que insistentemente se ha usado para concretar quienes fueron los redactores
del texto, los padres de la Constitución, para poner evidencia el protagonismo
masculino y la invisibilidad femenina. En un singular ejercicio metafórico de gestación,

49
Ana Rubio y Encarna Bodelón, op. cit., p. 128.
50
En este sentido, debemos tener presente, como bien explica Ana Rubio, que la igualdad formal y
abstracta fue útil para los hombres, pero no lo fue ni lo es para las mujeres, ya que aquellos tuvieron
poder constituyente. Las innovaciones en la medición…, cit., p. 124.
la CE nació sin madres, solo con padres51. O, dicho de otra manera, fue el resultado de
un poder constituyente masculinizado y androcéntrico, en el que las mujeres no
ocuparon el lugar que les correspondía en cuanto sujetos equivalentes en el espacio
democrático. Esa ausencia, o en todo caso mínima presencia, tuvo unas evidentes
repercusiones en el contenido de un texto constitucional en el que las mujeres apenas
aparecen. La palabra “mujer” solo aparece expresamente en los artículos 32
(matrimonio) y 57.1 (sucesión a la Corona).

La articulación político/jurídica se realiza sobre parámetros androcéntricos. Es decir,


sobre el entendimiento del varón como sujeto universal y sobre “la construcción
sexuada de la ciudadanía moderna, la que la divide en dos modelos dicotómicos: la
ciudadanía activa de los varones, que asume su independencia y se despliega en el
espacio público y la ciudadanía pasiva de las mujeres, basada en la noción de
independencia y centrada en lo doméstico”52.

El sujeto varón, también en la CE, aparece en el centro del discurso53, mientras que las
mujeres “aparecen” en todo caso en función de ellos. Ellas son desplazadas del espíritu
y de la letra del pacto, continúan siendo heterodesignadas y carentes de capacidad para
autodefinirse, para convertirse en protagonistas y, de paso, cambiar los discursos y los
métodos. De esta manera no solo se prorrogan unas estructuras jurídicas sólidamente
patriarcales sino que también se continúan construyendo los imaginarios colectivos
sobre la primacía masculina. O, dicho de otra manera, no dejan de alimentarse los
“pactos juramentados entre varones”54. Hablar por tanto del lenguaje jurídico es hablar
nada más y nada más de quién y cómo ejerce el poder: “El lenguaje encierra poder,
poder patriarcal” 55. Por eso incorporar a las mujeres no solo al poder sino también al
lenguaje implica hacerlas presentes, lo cual tiene no solo una dimensión material sino
también simbólica56.

51
En este sentido, resulta de enorme interés el documento realizado por Oliva Acosta (2011) y titulado Las
constituyentes. El estudio que dio origen al documental es la obra colectiva coordinada por Julia Sevilla Merino: Las
mujeres parlamentarias en la legislatura constituyente, Cortes Generales, Madrid, 2006.
52
Blanca Rodríguez Ruiz, Género y Constitución, cit., pp. 18-19.
53
Patrizia Violi, El infinito singular, Cátedra, Madrid, 1991.
54
Celia Amorós, La gran diferencia y sus pequeñas consecuencias… para la lucha de las mujeres, Cátedra,
Madrid, 2005.
55
María Luisa Balaguer, Hij@s del mercado. La maternidad subrogada en un Estado Social, Cátedra,
Madrid, 2017, pp. 165.
56
Ana Rubio, Las innovaciones en la medición…, cit., p. 151.
Esa posición devaluada de las mujeres es evidente tanto en la parte dogmática como en
la orgánica de la CE, es decir, es transversal, y tiene su reflejo más evidente y primario
en un lenguaje que las hace invisibles en la que medida en que se usa un masculino
genérico por universal y en cuanto que no se “nombran” por tanto los sujetos que
constituyen la mitad de la ciudadanía. De esta manera se produce una primera negación
de las mujeres como ciudadanas en cuanto que no aparecen ni como titulares de
derechos ni como parte de las instituciones ni tampoco como sujetos y objetos de las
políticas públicas. Es decir, no existen como sujetos autónomos, legitimadas para el
ejercicio del poder y, además, como parte de una mitad que históricamente ha sufrido
múltiples discriminaciones como efecto de unas estructuras - políticas, jurídicas,
culturales – que han impedido, o en el mejor de los casos dificultado, su acceso a
determinados bienes y derechos.

Esta exclusión de las mujeres de la propia “gramática” del texto constitucional supone
en sí misma una negación de su condición de sujetos y por tanto de ciudadanas.
Efectivamente la soberanía reside en el pueblo (art. 1.2 CE), pero esa soberanía, esa
parte alícuota de poder que nos corresponde a los ciudadanos y a las ciudadanas, no se
hace manifiesta en cuanto a las que ni siquiera son nombradas. E insisto, ello supone no
solo una negación de la parte de poder que les corresponde sino también la
consolidación de un relato colectivo mediante el que culturalmente se sigue alimentado
la subordinación femenina.

De ahí por lo tanto la necesidad de que se lleve a cabo una revisión de la CE en la que,
de manera paralela al reconocimiento y garantía de una democracia paritaria 57, se
visibilice a las mujeres en cuanto sujetas autónomas y se rompa, también con el
lenguaje, la universalidad masculina y el monopolio con el que la racionalidad
masculina define el Derecho y los derechos, los poderes y las instituciones, los valores y
las políticas. Porque, “el uso del masculino reproduce y oculta la desigualdad entre
mujeres y hombres. Condena a las mujeres a la invisibilidad, las hace desaparecer como
sujetos del discurso, de la política y, por tanto, las excluye de la ciudadanía. El genérico
femenino es el lugar donde podemos residir como sujetos políticos: cada vez que

57
Sobre la reforma constitucional desde una perspectiva de género, véase el volumen colectivo editado por
Itziar Gómez, “Revisar el pacto constituyente con perspectiva de género”, Cuadernos de la Fundación Manuel
Giménez Abad, febrero 2017
(http://www.fundacionmgimenezabad.es/images/Documentos/Cuadernos/monografia_5_febrero2017.pdf, consultada:
09/11/17)
nombremos a un sujeto plural femenino estamos desvelando la impostura del neutro
masculino y señalando la disparidad en el reparto de poder”58. No se trata, como bien
explica Ana Rubio, de “ensanchar” la ciudadanía ni de limitarnos a un mero proceso de
asimilación, sino que el objetivo ha de ser “crear espacios de soberanía, de
movilización ideológica, de fortaleza organizativa, desde los que construir subjetividad
política”59.

El uso de un lenguaje no sexista enlaza, pues, con el sentido último del


constitucionalismo – y del feminismo – que no es otro que “la emancipación humana”60.
Una emancipación que deviene imposible para aquéllas que no existen ni en las normas
ni en las palabras61. Porque solo existiendo en ellas es posible la construcción del
sujeto62.

3.3 Propuestas de revisión del lenguaje de la Reforma constitucional

3.3.1 Criterios generales.

La superación del lenguaje sexista y androcéntrico en la CE, que a su vez tendrá una
saludable proyección en todo el ordenamiento jurídico, debería proyectarse en tres
estrategias fundamentales63:

58
Mercedes Bengoechea, “Necesidad de poseer cuerpo y nombre para acceder plenamente a la ciudadanía”,
cit., p.8.
59
Ana Rubio, Las innovaciones en la medición…, cit., p. 64.
60
Ana Rubio y Encarna Bodelón, op. cit., p. 32.
61
De ahí que sean tan discutibles, a mi parecer, afirmaciones como la siguiente: “… resulta escasamente
recomendable someter a las personas del común a fuertes dosis de lenguaje feminista porque esta estrategia puede
provocar más cansancio que convicción e incluso puede originar rechazo. En esta batalla no se trata de vencer y
eliminar al oponente, sino de alcanzar un honorable armisticio que no provoque un resultado en forma de vencedores
y vencidos. No queramos arreglar cincuenta siglo s de masculinismo en dos semanas”. Antonio Torres del Moral, op.
cit., p. 6. En este sentido véanse las reflexiones de Alvaro García Meseguer en ¿Es sexista la lengua española? Una
investigación sobre el género gramatical, Paidós, Barcelona, 1994.
62
“El sujeto se construye desde el discurso y desde las prácticas individuales y colectivas”. Ana Rubio, Las
innovaciones en la medición…, cit., p. 73.
63
Pueden servirnos como “guía” algunas de las propuestas que realiza Mercedes Bengoechea, tales como :
a) Utilizar lenguaje no sexista desde las primeras fases de redacción (…) Por los principios de cohesión y
coherencia textual y para que el resultado sea un texto elegante y eficaz, las elecciones no sexistas deben estar
presentes desde el comienzo de la redacción; b) Empleo de formas verbales activas; c) Elección de formas de
tratamiento en primera y (muy especialmente) en segunda persona; c) Técnicas para evitar el masculino:
También encontramos propuestas similares en el Informe coordinado por Ana Rubio y Encarna Bodelón, op. cit., pp.
41-43.
1ª) La revisión de todas aquellas expresiones y conceptos que en la CE se definen a
partir del masculino universal y en las que por tanto las mujeres no son visibles.

2ª) El reconocimiento expreso de las mujeres en cuanto ciudadanas, lo cual supone su


presencia, también mediante el lenguaje, tanto en la parte dogmática como en la
orgánica de la Constitución.

3ª) El reconocimiento expreso tanto de principios y valores como de derechos y


libertades relacionados de manera estricta con las mujeres, sus cuerpos, sus capacidades
o, en general, con su pleno y libre desarrollo en cuanto sujetos equivalentes a los
hombres.

Las propuestas que a continuación se realizan parten lógicamente del texto vigente y
solo tienen la intención de servir de guía para una hipotética reforma constitucional. Es
evidente que de llevarse a cabo ésta, muchos artículos serían revisados o eliminados,
además de que es previsible –y deseable – que otros muchos contenidos ausentes
encuentren su lugar en el texto constitucional. En consecuencia, habría que aplicar las
reglas y criterios aquí establecidos al proyecto de reforma constitucional, como parte del
“informe de impacto de género” que necesariamente debería acompañarlo.

La presencia de las mujeres en cuanto sujetos de poder y en cuanto ciudadanas habría de


hacerse explícita desde el mismo Preámbulo, en el que recordemos, en la redacción
actual, ellas no están:

“Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los


derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.

Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una


digna calidad de vida.”

Además de reconocer de manera expresa y contundente la apuesta por la democracia


paritaria, el Preámbulo debería lógicamente dejar muy claro que con la CE se pretende
proteger también a las españolas y asegurar a todas las personas una digna calidad de
vida64. Es decir, desde el mismo Preámbulo debería dejarse claro el estatuto de las
mujeres como ciudadanas y que no hubiese ninguna duda de que el “pacto
constituyente” ha superado la “universalidad sustitutoria masculina”: Sólo desde el
femenino podemos pensarnos, decirnos, actuar y ser reconocibles y pensables. En el
masculino-supuestamente-neutro desaparecemos. En cambio, si nos decimos y nos
dicen (en femenino), nos incorporaremos a los roles y esferas que nos estaban vedados
sin perder nuestro cuerpo, nuestra identidad, y, por tanto, estaremos en la lengua,
formaremos parte de lo reconocible y decible y contaremos, se pensará en nosotras, se
legislará recordando que existimos, se tendrán en cuenta nuestros problemas
específicos, se nos oirá y hasta puede que participemos de la mano con ellos –que
siempre han sido dichos– en la vida política. Entrar en el mundo simbólico común de la
política y el derecho (ser dichas) nos hará adquirir simultáneamente las dimensiones
simbólica y material de las que se nos había despojado: ser sujetos en el lenguaje
implica ser sujetos sociales, responsables y agentes. El uso convencional del masculino
invoca la subordinación femenina: no se puede lograr la igualdad entre un sujeto
reconocible, pensable y nombrable, y otro... invisible e innombrado”65.

La conexión que en los Estados constitucionales se establece entre ciudadanía y


nacionalidad se traduce en que insistentemente se reitere el término los españoles a lo
largo del articulado de la CE para dejar claro quiénes son titulares de determinados
derechos y en quiénes reside el poder soberano. Más allá de que en algunos aspectos la
reforma constitucional debería tener presente la superación de la “nacionalidad” como
criterio determinante del acceso pleno a los derechos (art. 13), habría que superar todos
los artículos en los que el masculino universal “prescinde” de las españolas. En algunos
casos será posible sustituir el término por uno inclusivo y genérico, en otros no habrá
más remedio que duplicarlo.

Veamos algunos ejemplos del texto vigente:

Artículo 2

64
Antonio Torres del Moral (op. cit.) propone la siguiente redacción de estos apartados del Preámbulo: “La
Nación española, deseando… promover el bien de cuantas personas la integran…”; “Proteger a todas las personas
y pueblos de España”; “Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar una digna calidad de
vida”.
65
Mercedes Bengoechea, “Necesidad de poseer cuerpo y nombre para acceder plenamente a la ciudadanía”,
cit., p.8.
La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española,
patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el
derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la
solidaridad entre todas ellas.

Propuesta alternativa:

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación


española, patria común e indivisible de todas las españolas y todos los
españoles…

En este caso, dado el carácter tan esencial de las proclamaciones de dicho


artículo y el lugar de la CE en que aparece, considero relevante que se hagan
visibles tanto a “los españoles” como a “las españolas”, en lógica sintonía con el
presupuesto paritario del que se debería partir en la reforma constitucional.

En otros artículos, la alternativa podría ser usar un término inclusivo. Así, por
ejemplo, podría hacerse con el art. 3:

El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles


tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

Propuesta:

El castellano es la lengua oficial del Estado. Es un deber de la


ciudadanía conocerla y un derecho usarla.

O bien simplemente:

El castellano es la lengua oficial del Estado. Se reconoce el deber de


conocerla y el derecho a usarla.66

Otros artículos del Título Preliminar en los que se usan términos masculinos deberían ser
igualmente revisados:

66
Antonio Torres del Moral propone una fórmula similar: “Conocerla es un deber cívico y usarla es un
derecho”.
TEXTO VIGENTE TEXTO PROPUESTO

Artículo 7

Los sindicatos de trabajadores y las Los sindicatos y las asociaciones


asociaciones empresariales… empresariales…

Artículo 9.1

Los ciudadanos y los poderes públicos Todas las personas y todos los poderes
están sujetos a la Constitución y al resto del públicos están sujetos…
ordenamiento jurídico
(o bien)

La sujeción a la Constitución y al resto


del ordenamiento jurídico alcanza a
todas las personas y a todos los poderes
públicos (Torres del Moral, 2017)

Corresponde a los poderes públicos Corresponde a los poderes públicos


promover las condiciones para que la promover las condiciones para que la
libertad y la igualdad del individuo y de los libertad y la igualdad individuales y de
grupos en que se integra sean reales y los grupos sean reales y efectivas;
efectivas; remover los obstáculos que remover los obstáculos que impidan o
impidan o dificulten su plenitud y facilitar dificultan su plenitud y facilitar la
la participación de todos los ciudadanos en participación en la vida política,
la vida política, económica, cultural y económica, cultural y social.
social.

3.3.2 La revisión del lenguaje de los derechos con perspectiva de género

En definitiva, se trataría de, más allá del lenguaje, pero también con él, modificar el
mismo entendimiento del “sujeto jurídico”67.

67
“En este sentido, y en primer lugar, En segundo lugar, existe un problema conceptual importante en la
categoría jurídica de sujeto jurídico, que obliga a reflexionar sobre los discursos teóricos que dan sentido y
Atendiendo exclusivamente al texto vigente, cabría plantear las siguientes reformas:

TEXTO VIGENTE TEXTO PROPUESTO

Capítulo primero. Capítulo Primero

De los españoles y los extranjeros De las personas españolas y


extranjeras

(o bien)

De la nacionalidad y la
Artículo 11
extranjería.
Ningún español de origen podrá ser privado de su
Artículo 11
nacionalidad.
Ningún español ni española de
origen podrá ser privado de su
nacionalidad.

(o bien)

No se podrá privar de la
nacionalidad española a quien
la tenga de origen (Torres del
Moral, 2017)

El Estado podrá concertar tratados de doble (…) en estos mismos países, aun
nacionalidad con los países iberoamericanos o con cuando no reconozcan a su
aquellos que hayan tenido o tengan una particular ciudadanía un derecho
vinculación con España. En estos mismos países, recíproco, las españolas y los
aun cuando no reconozcan a sus ciudadanos un españoles podrán naturalizarse

significado a un término jurídico tan relevante -que aparece gramaticalmente considerado como un sustantivo de un
solo género, en este caso el masculino-, porque su origen y uso plantean más dudas. Al tratarse de un concepto
elaborado por el lenguaje especializado de la filosofía y la ciencia jurídica, se debe tener presente que se elabora en el
contexto de una visión antropocéntrica de lo humano, parcial y jerarquizada, especialmente dominante en al ámbito
del conocimiento. Como indicaba un conspicuo representante del iusnaturalismo moderno, Francisco Suárez, en su
texto Las Leyes, el hombre está sujeto al Derecho y la mujer está sujeta al hombre, circunstancia que se ha venido
produciendo, al menos en España, hasta los años sesenta del siglo pasado. La mujer no ha sido pleno sujeto de
derecho, pues su presencia en el tráfico jurídico estaba limitada y supeditada al hombre por lo que su contacto con el
derecho era, pues, indirecto. Esta situación ha empezado a cambiar hace apenas setenta años, pero estas nuevas
realidades demandan nuevos términos que las expresen de manera más adecuada, lo que obliga a repensar viejas
categorías jurídicas, cuyo valor neutral es cada vez más discutido”. Ana Rubio y Encarna Bodelón op. cit., p. 138.
derecho recíproco, podrán naturalizarse los sin perder su nacionalidad de
españoles sin perder su nacionalidad de origen. origen.

Artículo 12

Los españoles son mayores de edad a los dieciocho La mayoría de edad se alcanza a
años. los dieciocho años

Artículo 13Los extranjeros gozarán en España de


las libertades públicas que garantiza el presente
Las personas extranjeras
Título en los términos que establezcan los tratados
gozarán…
y la ley.

Solamente los españoles serán titulares de los


derechos reconocidos en el artículo 23, salvo lo
que, atendiendo a criterios de reciprocidad, pueda
Solamente las personas con
establecerse por tratado o ley para el derecho de
nacionalidad española (o bien,
sufragio activo y pasivo en las elecciones
quienes tengan nacionalidad
municipales.
española) serán titulares de…
La ley establecerá los términos en que los
ciudadanos de otros países y los apátridas podrán
gozar del derecho de asilo en España. La ley establecerá los términos
en que las personas no
nacionales y aquellas apátridas
podrán gozar del derecho de
asilo en España.

O bien:

La ley establecerá los términos


en que se reconoce el derecho de
asilo para las situaciones de
extranjería y de apatridia
(Torres del Moral, 2017)
TEXTO VIGENTE TEXTO PROPUESTO

Artículo 14

Los españoles son iguales ante la ley, Las mujeres y los hombres son iguales
sin que pueda prevalecer discriminación ante la ley…
alguna por razón de nacimiento, raza,
o bien:
sexo, religión, opinión o cualquier otra
condición o circunstancia personal o Todas las personas son iguales ante la
social. ley (Torres del Moral, 2017)68

Artículo 15

Todos tienen derecho a la vida y a la Se garantiza el derecho a la vida y a la


integridad física y moral, sin que, en integridad física y moral…69
ningún caso, puedan ser sometidos a
tortura ni a penas o tratos inhumanos o
degradantes

Artículo 16

Se garantiza la libertad ideológica, Se garantiza la libertad ideológica,


religiosa y de culto de los individuos y religiosa y de culto, tanto en su
las comunidades sin más limitación, en dimensión individual como colectiva,…
sus manifestaciones, que la necesaria
O bien:
para el mantenimiento del orden público
protegido por la ley. Se garantiza la libertad ideológica,
religiosa y de culto individual y
comunitario… (Torres del Moral, 2017)

Artículo 17

La detención preventiva no podrá durar


más del tiempo estrictamente necesario

68
Charo Guerrero Martín y Eulalia Lledó Cunil – op. cit., p. 12 - proponen otras alternativas: Todas las
personas de nacionalidad española, Los españoles y las españolas/todos los españoles y las españolas.
69
En este artículo, o bien en otro que lo complemente, habría que reconocer a las mujeres como titulares de
los derechos sexuales y reproductivos, y de manera más específica el derecho a la interrupción voluntaria del
embarazo o, por ejemplo, el acceso a las técnicas de reproducción humana asistida.
para la realización de las averiguaciones
tendentes al esclarecimiento de los
…, la persona detenida deberá ser
hechos, y, en todo caso, en el plazo
puesta en libertad…
máximo de setenta y dos horas, el
detenido deberá ser puesto en libertad o Se le garantiza la asistencia letrada en
a disposición de la autoridad judicial. las diligencias policiales y judiciales, en
los términos que la ley establezca.
Se garantiza la asistencia de abogado al
detenido en las diligencias policiales y
judiciales, en los términos que la ley
establezca.

Artículo 18

El domicilio es inviolable. Ninguna …. Ninguna entrada o registro podrá


entrada o registro podrá hacerse en él hacerse sin el consentimiento de su
sin consentimiento del titular o titular…
resolución judicial, salvo en caso de
flagrante delito.
La ley limitará el uso de la informática
La ley limitará el uso de la informática
para garantizar el honor y la intimidad
para garantizar el honor y la intimidad
personal y familiar y el pleno ejercicio
personal y familiar de los ciudadanos y
de los derechos.
el pleno ejercicio de los derechos.

Artículo 19

Los españoles tienen derecho a elegir Se reconoce a la ciudadanía española el


libremente su residencia y a circular por derecho a elegir…
el territorio nacional
(o bien)

Las españolas y los españoles tienen


derecho…

O bien
Se reconoce el derecho a elegir
residencia y a circular por el territorio
nacional. Asimismo se reconocer el
derecho a entrar y salir libremente de
España

(Torres del Moral, 2017)

Artículo 23

Los ciudadanos tienen el derecho a Las ciudadanas y los ciudadanos tienen


participar en los asuntos públicos, derecho a participar en los asuntos
directamente o por medio de públicos, directamente o por medio de
representantes, libremente elegidos en representantes libremente elegidas y
elecciones periódicas por sufragio elegidos en elecciones periódicas por
universal. sufragio universal.70

Art. 24

Asimismo, todos tienen derecho al Juez Asimismo, todas las personas tienen
ordinario predeterminado por la ley, a la derecho de acceder al órgano (o
defensa y a la asistencia de letrado, a ser autoridad) judicial predeterminado por
informados de la acusación formulada la ley y a asistencia letrada…
contra ellos, a un proceso público sin
O bien:
dilaciones indebidas y con todas las
garantías, a utilizar los medios de Tienen asimismo derecho al Juez
prueba pertinentes para su defensa, a no ordinario predeterminado por la ley, a
declarar contra sí mismos, a no la defensa y asistencia letradas, a la
confesarse culpables y a la presunción información sobre la acusación que se
de inocencia. les formula… a no declarar contra sí, a
no confesarse culpables y a la
presunción de inocencia” (Torres del

70
En este caso sí que entiendo relevante que se visibilice que también las mujeres son titulares del derecho a
participar en los asuntos públicos. Además en este artículo debería introducirse alguna previsión relativa a la garantía
de la paridad en los cargos públicos. Por eso me parece menos adecuada la propuesta que realiza Torres del Moral
(op.cit.): “Se reconoce el derecho a la participación política directa en los asuntos públicos mediante elecciones
periódicas, con sufragio universal en ambas vías”.
Moral, 2017)

Art. 25

Nadie puede ser condenado o No se puede condenar ni sancionar a


sancionado por acciones u omisiones nadie por acciones u omisiones..
que en el momento de producirse no
constituyan delito, falta o infracción
administrativa, según la legislación
vigente en aquel momento.

Las penas privativas de libertad y las


La persona condenada a prisión que
medidas de seguridad estarán orientadas
estuviere…
hacia la reeducación y reinserción social
y no podrán consistir en trabajos O bien:
forzados. El condenado a pena de
Quien estuviere cumpliendo pena de
prisión que estuviere cumpliendo la
prisión gozará… (Torres del Moral,
misma gozará de los derechos
2017)
fundamentales de este Capítulo, a
excepción de los que se vean
expresamente limitados por el contenido
del fallo condenatorio, el sentido de la
pena y la ley penitenciaria. En todo
caso, tendrá derecho a un trabajo
remunerado y a los beneficios
correspondientes de la Seguridad
Social, así como al acceso a la cultura y
al desarrollo integral de su personalidad.

Artículo 27

1.Todos tienen el derecho a la 1. Todas las personas tienen


educación. Se reconoce la libertad de derecho a la educación
enseñanza. (o bien) Se reconocen el derecho a la
educación y la libertad de enseñanza.
3.Los poderes públicos garantizan el 3.Los poderes públicos garantizan el
derecho que asiste a los padres para que derecho que asiste a madres y padres
sus hijos reciban la formación religiosa para que sus hijas e hijos reciban la
y moral que esté de acuerdo con sus formación religiosa…
propias convicciones
O bien:

Los poderes públicos garantizan el


derecho que asiste a los alumnos y
alumnas, y, durante su minoría de
edad, a sus respectivos representantes
legales, a recibir la formación religiosa
y moral que esté de acuerdo con sus
propias convicciones (Torres del Moral,
2017)

5. Los poderes públicos garantizan el 5.Los poderes públicos garantizan el


derecho de todos a la educación, derecho de todas las personas…
mediante una programación general de
la enseñanza, con participación efectiva
de todos los sectores afectados y la
creación de centros docentes.
7. El profesorado, las madres y los
7. Los profesores, los padres y, en su padres y, en su caso, el alumnado
caso, los alumnos intervendrán en el intervendrán…
control y gestión de todos los centros
O bien:
sostenidos por la Administración con
fondos públicos, en los términos que la Las personas partícipes en el proceso
ley establezca. educativo, sean docentes, discentes o
sus representantes legales,
intervendrán en el control y gestión de
todos los centros sostenidos por la
Administración…

(Torres del Moral, 2017)

Artículo 28

Todos tienen derecho a sindicarse Se reconoce la libertad de sindicación.


libremente.

Se reconoce el derecho a la huelga de


Se reconoce el derecho de huelga para
los trabajadores para la defensa de sus
la defensa de los intereses de
intereses
trabajadoras y trabajadores.

Artículo 29

Todos los españoles tendrán el derecho Se reconoce el derecho de petición


de petición individual y colectiva, por individual y colectiva…
escrito, en la forma y con los efectos
que determine la ley.

Los miembros de las Fuerzas o


Institutos armados o de los Cuerpos
sometidos a disciplina militar podrán
Las personas que integran las Fuerzas
ejercer este derecho sólo
y Cuerpos de Seguridad…
individualmente y con arreglo a lo
dispuesto en su legislación específica.

Sección 2.ª Sección 2ª.

De los derechos y deberes de los De los derechos y deberes de la


ciudadanos ciudadanía

Artículo 30

Los españoles tienen el derecho y el Las españolas y los españoles tienen el


deber de defender a España. derecho y el deber…71

71
Como bien explicó en su momento Mercedes Bengoechea, “el espíritu androcéntrico tradicional es
probablemente responsable de que pasase inadvertido que la frase los españoles de los artículos 2, 3, 12, 13, etc. no se
correspondía con la misma frase del artículo 30 (recordemos que las españolas nunca han tenido la obligación de
La ley fijará las obligaciones militares Por ley se fijarán las obligaciones
de los españoles y regulará, con las militares de la ciudadanía…
debidas garantías, la objeción de
conciencia, así como las demás causas
de exención del servicio militar
obligatorio, pudiendo imponer, en su
caso, una prestación social sustitutoria.
Mediante ley podrán regularse los
Mediante ley podrán regularse los
deberes de la ciudadanía…
deberes de los ciudadanos en los casos
de grave riesgo, catástrofe o calamidad.

Artículo 31

Todos contribuirán al sostenimiento de Todas y todos contribuirán…


los gastos públicos de acuerdo con su
capacidad económica mediante un
sistema tributario justo inspirado en los
principios de igualdad y progresividad
que, en ningún caso, tendrá alcance
confiscatorio.

Artículo 32

1. El hombre y la mujer tienen derecho Se reconoce el derecho al matrimonio y


a contraer matrimonio con plena la igualdad de derechos y
igualdad jurídica. responsabilidades de los y las cónyuges
(o bien) de quienes lo contraigan.

… los derechos y deberes de los y las


2. La ley regulará las formas de
cónyuges (o bien, de quienes lo c Se
matrimonio, la edad y capacidad para
reconoce el derecho al trabajo y el
contraerlo, los derechos y deberes de los

realizar el servicio militar)… Por la precisión a la que está obligado el lenguaje jurídico9, habría resultado necesaria
una aclaración en la Constitución que advirtiese en qué artículos la frase los españoles incluía o excluía a las
españolas. Algo de lo que los Padres de la Constitución no se percataron”. “El lenguaje jurídico no sexista, principio
fundamental del lenguaje jurídico modernizado del siglo XXI”, cit., pp. 18-19.
cónyuges, las causas de separación y deber de trabajar…72
disolución y sus efectos.

Artículo 35

1. Todos los españoles tienen el deber Se reconoce el derecho al trabajo y el


de trabajar y el derecho al trabajo, a la deber de trabajar…73
libre elección de profesión u oficio, a la
promoción a través del trabajo y a una
remuneración suficiente para satisfacer
sus necesidades y las de su familia, sin
que en ningún caso pueda hacerse
discriminación por razón de sexo. La ley regulará un estatuto de las
trabajadoras y los trabajadores.
2. La ley regulará un estatuto de los
trabajadores.

Artículo 37

1. La ley garantizará el derecho a la Se reconoce el derecho a la negociación


negociación colectiva laboral entre los colectiva laboral, así como la fuerza
representantes de los trabajadores y vinculante de los convenios.
empresarios, así como la fuerza
vinculante de los convenios.
Se reconoce el derecho a la adopción de
2. Se reconoce el derecho de los
medidas de conflicto colectivo…
trabajadores y empresarios a adoptar
medidas de conflicto colectivo. La ley
que regule el ejercicio de este derecho,
sin perjuicio de las limitaciones que
puedan establecer, incluirá las garantías
precisas para asegurar el

72
Charro Guerrero y Eulalia Lledó – op. cit., p. 16 – proponen otra alternativas: Todas las personas de
nacionalidad española/Todas las personas españolas/ Los españoles y las españolas/Las españolas y los
españoles/ Todas las españolas y los españoles.
73
Charro Guerrero y Eulalia Lledó – op. cit., p. 16 – proponen otra alternativas: Todas las personas de
nacionalidad española/Todas las personas españolas/ Los españoles y las españolas/Las españolas y los
españoles/ Todas las españolas y los españoles.
funcionamiento de los servicios
esenciales de la comunidad.

Artículo 39

1. Los poderes públicos aseguran la 1. Los poderes públicos aseguran


protección social, económica y jurídica la protección social, económica y
de la familia. jurídica de las familias (o de los
distintos modelos de convivencia
familiar).

2. Los poderes públicos aseguran,


asimismo, la protección integral
2. Los poderes públicos aseguran,
de las hijas y de los hijos…
asimismo, la protección integral de los
hijos, iguales éstos ante la ley con
independencia de su filiación, y de las
madres, cualquiera que sea su estado
3.Los padres y las madres deben
civil. La ley posibilitará la investigación
prestar asistencia de todo orden a sus
de la paternidad.
hijas e hijos…
3. Los padres deben prestar asistencia
de todo orden a los hijos habidos dentro
o fuera del matrimonio, durante su 4.Las niñas y los niños ( o bien, las y los
minoría de edad y en los demás casos en menores de edad) gozarán de la
que legalmente proceda. protección…

4. Los niños gozarán de la protección


prevista en los acuerdos internacionales
que velan por sus derechos.

Artículo 41

Los poderes públicos mantendrán un Se establece un régimen público y


régimen público de Seguridad Social universal de Seguridad Social, que
para todos los ciudadanos, que garantice garantice…
la asistencia y prestaciones sociales
suficientes ante situaciones de
necesidad, especialmente en caso de
desempleo.

Artículo 42

El Estado velará especialmente por la El Estado velará especialmente por la


salvaguardia de los derechos salvaguardia de los derechos
económicos y sociales de los económicos y sociales de las españolas y
trabajadores españoles en el extranjero los españoles que trabajen en el
y orientará su política hacia su retorno. extranjero…

Artículo 45

1. Todos tienen el derecho a disfrutar de Se reconoce el derecho a disfrutar de


un medio ambiente adecuado para el un medio ambiente adecuado…
desarrollo de la persona, así como el
deber de conservarlo.

Artículo 47

Todos los españoles tienen derecho a Se reconoce el derecho a disfrutar de


disfrutar de una vivienda digna y una vivienda digna y adecuada.
adecuada.

Artículo 49

Los poderes públicos realizarán una Los poderes públicos realizarán una
política de previsión, tratamiento, política de previsión, tratamiento,
rehabilitación e integración de los rehabilitación e integración de las
disminuidos físicos, sensoriales y personas con capacidades limitadas (o
psíquicos a los que prestarán la atención con discapacidad)
especializada que requieran y los
Para el disfrute de todos los
ampararán especialmente para el
reconocidos en el Título I.
disfrute de los derechos que este Título
otorga a todos los ciudadanos.

Artículo 50

Los poderes públicos garantizarán, Los poderes públicos garantizarán,


mediante pensiones adecuadas y mediante pensiones adecuadas y
periódicamente actualizadas, la periódicamente actualizadas, la
suficiencia económica a los ciudadanos suficiencia económica a las personas
durante la tercera edad mayores.

Artículo 51

1. Los poderes públicos garantizarán la Los poderes públicos garantizarán la


defensa de los consumidores y usuarios, defensa de las personas en tanto que
protegiendo, mediante procedimientos consumidoras y usuarias… la salud y
eficaces, la seguridad, la salud y los sus legítimos intereses.
legítimos intereses económicos de los
mismos.
Los poderes públicos promoverán su
2. Los poderes públicos promoverán la
información y educación, fomentarán
información y la educación de los
sus organizaciones y oirán a éstas en las
consumidores y usuarios, fomentarán
que cuestiones que puedan afectarles,
sus organizaciones y oirán a éstas en las
en los términos que la ley establezca.
cuestiones que puedan afectar a
aquéllos, en los términos que la ley
establezca.

Art. 53.

2. Cualquier ciudadano podrá recabar la Se garantiza la tutela de las libertades y


tutela de las libertades y derechos derechos reconocidos en el artículo 14 y
reconocidos en el artículo 14 y la la Sección primera del Capítulo
Sección primera del Capítulo segundo segundo ante los Tribunales ordinarios
ante los Tribunales ordinarios por un por un procedimiento basado en los
procedimiento basado en los principios principios de preferencia y sumariedad
de preferencia y sumariedad y, en su y, en su caso, a través del recurso de
caso, a través del recurso de amparo
ante el Tribunal Constitucional. Este amparo ante el Tribunal Constitucional
último recurso será aplicable a la
objeción de conciencia reconocida en el
artículo 30.

7.4.La parte orgánica de la Constitución.


Con respecto a los órganos del Estado y las distintas instituciones que se contemplan en
la CE habrá en algún caso que duplicar los términos, para así incluir a las mujeres. En
otros, bastará con buscar términos inclusivos, que designen más la institución que a la
concreta persona que lo ocupa. Así, por ejemplo, cuando el art. 54 se refiere al Defensor
del Pueblo debería sustituirse por la Defensoría del Pueblo.

a. La urgente revisión del sexista Título II.


Especiales dificultades encontramos en el Título II, dedicado a la Corona, ya que es complejo
encontrar un término que pueda incluir tanto al masculino como al femenino, de manera que
en muchos casos no habría más remedio que hacer referencia a ambos géneros. En artículos
como el 56 será inevitable mencionar expresamente tanto al Rey como la Reina. Lógicamente,
el art. 57 sí que debe ser objeto de una más completa revisión, más allá del lenguaje, para
superar la discriminación por razón de sexo que continúa amparando en la sucesión a la
Corona.

TEXTO VIGENTE TEXTO PROPUESTO

Artículo 57

La Corona de España es hereditaria en los La Corona de España es hereditaria en


sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de las personas que sucedan a S.M. Don
Borbón, legítimo heredero de la dinastía Juan Carlos I de Borbón, legítimo
histórica. La sucesión en el trono seguirá el heredero de la dinastía histórica. La
orden regular de primogenitura y sucesión en el trono seguirá el orden
representación, siendo preferida siempre la regular de primogenitura y
línea anterior a las posteriores; en la misma representación, siendo preferida
línea, el grado más próximo al más remoto; siempre la línea anterior a las
en el mismo grado, el varón a la mujer, y posteriores; en la misma línea, el grado
en el mismo sexo, la persona de más edad a más próximo al remoto, y en el mismo
la de menos. sexo, la persona de más edad a la de
menos.

La persona heredera de la Corona,


El Príncipe heredero, desde su nacimiento
desde su nacimiento o desde que se
o desde que se produzca el hecho que
produzca el hecho que origine el
origine el llamamiento, tendrá la dignidad
llamamiento, tendrá la dignidad de
de Príncipe de Asturias y los demás títulos
Príncipe o Princesa de Asturias…74
vinculados tradicionalmente al sucesor de
la Corona de España.

Artículo 58

La Reina consorte o el consorte de la Reina La persona consorte de quien sea


no podrán asumir funciones titular de la Corona no podrá asumir
constitucionales, salvo lo dispuesto para la funciones constitucionales, salvo lo
Regencia. dispuesto para la Regencia.

Artículo 59

Cuando el Rey fuere menor de edad, el Cuando la persona titular de la Corona


padre o la madre del Rey y, en su defecto, fuera menor de edad… y la ejercerá
el pariente mayor de edad más próximo a durante su minoría de edad.
suceder en la Corona, según el orden
establecido en la Constitución, entrará a
ejercer inmediatamente la Regencia y la
ejercerá durante el tiempo de la minoría de
edad del Rey.

74
Charo Guerrero y Eulalia Lledò – op. cit., p. 18 - optan en estos artículos por usar ambos
términos, es decir: los y las sucesores de S. M. Don Juan Carlos; La Princesa o el Príncipe Heredero;
Princesa o Príncipe de Asturias; los demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor o a la sucesora
de/a quien hereda/a la persona que hereda la Corona de España.
Si el Rey se inhabilitare para el ejercicio de Si la persona titular de la Corona se
su autoridad y la imposibilidad fuere inhabilitare…., entrará a ejercer
reconocida por las Cortes Generales, inmediatamente la Regencia quien fuera
entrará a ejercer inmediatamente la heredera o heredero, si fuera mayor de
Regencia el Príncipe heredero de la edad. Si no lo fuere, se procederá en la
Corona, si fuere mayor de edad. Si no lo manera prevista en el apartado anterior,
fuere, se procederá de la manera prevista en hasta que alcance la mayoría de edad.
el apartado anterior, hasta que el Príncipe
heredero alcance la mayoría de edad.
Para ejercer la Regencia se requiere la
Para ejercer la Regencia es preciso ser
nacionalidad española y la mayoría de
español y mayor de edad.
edad.

Artículo 60

Será tutor del Rey menor la persona que en Ejercerá las funciones de tutela del
su testamento hubiese nombrado el Rey heredero o heredera menores de edad
difunto, siempre que sea mayor de edad y quien hubiera sido designado o designada
español de nacimiento; si no lo hubiese en su testamento por el Rey o la Reina
nombrado, será tutor el padre o la madre difuntos, siempre que tenga la
mientras permanezcan viudos. En su nacionalidad española de nacimiento y
defecto, lo nombrarán las Cortes Generales, sea mayor de edad. Si no hubiere
pero no podrán acumularse los cargos de realizado ese nombramiento, ejercerá
Regente y de tutor sino en el padre, madre dichas funciones el padre o la madre
o ascendientes directos del Rey. mientras que permanezcan viudos. En su
defecto, el nombramiento corresponderá
a las Cortes Generales no pudiéndose
acumular la Regencia y la Tutela sino en
el padre, madre o ascendientes directos
del Rey o la Reina.

Artículo 61

El Rey, al ser proclamado ante las Cortes La Reina o el Rey, al realizarse su


Generales, prestará juramento de proclamación ante las Cortes
desempeñar fielmente sus funciones, Generales,… y respetar los derechos de
guardar y hacer guardar la Constitución y la ciudadanía y de las CCAA.
las leyes y respetar los derechos de los
ciudadanos y de las Comunidades
Autónomas. La persona heredera de la Corona, al
alcanzar la mayoría de edad, así como
El Príncipe heredero, al alcanzar la mayoría
quien o quienes ocupen la Regencia,
de edad, y el Regente o Regentes al hacerse
prestarán el mismo juramento, así
cargo de sus funciones, prestarán el mismo
como el de fidelidad a la Corona.
juramento, así como el de fidelidad al Rey.

Artículo 62

Corresponde al Rey: Corresponde al Rey o la Reina:

d) Proponer el candidato a Presidente del d) Proponer a la persona candidata a la


Gobierno y, en su caso, nombrarlo, así Presidencia del gobierno.
como poner fin a sus funciones en los
e) Nombrar y separar a las personas que
términos previstos en la Constitución.
componen el Gobierno, a propuesta de su
e) Nombrar y separar a los miembros del Presidencia.
Gobierno, a propuesta de su Presidente.

f) Expedir los decretos acordados en el


f) Expedir los decretos acordados en el
Consejo de Ministros, conferir los empleos
Consejo de Gobierno (o bien, de
civiles y militares y conceder honores y
Ministras y Ministros)
distinciones con arreglo a las leyes.
g) Ser informado de los asuntos de Estado
g) Ser informado de los asuntos de Estado
y presidir, a estos efectos, las sesiones del
y presidir, a estos efectos, las sesiones del
Consejo de Gobierno (o bien, de
Consejo de Ministros, cuando lo estime
Ministras y ministros), cuando lo estime
oportuno, a petición del Presidente del
oportuno, a petición de la Presidencia
Gobierno.

Artículo 63

El Rey acredita a los embajadores y otros A la Corona le corresponden las


representantes diplomáticos. Los siguientes funciones en el ámbito de las
representantes extranjeros en España están relaciones internacionales:
acreditados ante él.
1ª) La acreditación de las embajadoras y
Al Rey corresponde manifestar el los embajadores y, en general, de quienes
consentimiento del Estado para obligarse ostenten la representación diplomática de
internacionalmente por medio de tratados, otros países.
de conformidad con la Constitución y las
2ª) La manifestación del consentimiento
leyes.
del Estado para obligarse…
Al Rey corresponde, previa autorización de
3ª) La declaración de la guerra y de la
las Cortes Generales, declarar la guerra y
paz, previa autorización de las Cortes
hacer la paz.
Generales.

Artículo 64

Los actos del Rey serán refrendados por el Los actos de la Corona serán refrendados
Presidente del Gobierno y, en su caso, por por la Presidencia del Gobierno y, en su
los Ministros competentes. La propuesta y caso, por las Ministras o Ministros
el nombramiento del Presidente del competentes. La propuesta y el
Gobierno, y la disolución prevista en el nombramiento de la persona que ocupe la
artículo 99, serán refrendados por el Presidencia del Gobierno, y la disolución
Presidente del Congreso. prevista en el artículo 99, serán
refrendados por la Presidencia del
Congreso.
De los actos del Rey serán responsables las
De dichos actos serán responsables las
personas que los refrenden
personas que los refrenden.

Artículo 65

El Rey recibe de los Presupuestos del La Corona recibe de los Presupuestos del
Estado una cantidad global para el Estado una cantidad global para el
sostenimiento de su Familia y Casa, y sostenimiento de la Familia Real y de su
distribuye libremente la misma. Casa, y distribuye libremente la misma.

El Rey nombra y releva libremente a los Las personas civiles y militares que
miembros civiles y militares de su Casa. integren la Casa Real serán nombradas y
relevadas libremente por el Rey o la
Reina.

b. El lenguaje inclusivo en la definición de los órganos e instituciones del


Estado.
En esta parte de la CE es urgente hacer visible la presencia de mujeres en los órganos e
instituciones del Estado. Con ese objetivo, y como regla general, “es conveniente evitar
el uso de figuras estilísticas que personifican o individualizan órganos o instituciones en
un hombre. Así ocurre con la expresión legislador, que se utiliza para aludir al poder
legislativo, o juzgador, cuando se hace referencia a algún órgano judicial. En una
sociedad democrática, es importante poner fin al empleo de estos términos que
distorsionan la imagen que la ciudadanía debe tener de la Administración de justicia y
de sus órganos legislativos democráticos. A este respecto, también debería tenerse en
cuenta, a la hora de modificar los nombres originales de las partes, para preservar su
intimidad, que exista concordancia de sexo: se ha observado que, en algunas sentencias,
esta concordancia no existe, lo que dificulta su comprensión.”75

ARTÍCULOS RELATIVOS AL
GOBIERNO Y AL PODER
EJECUTIVO

TEXTO VIGENTE TEXTO PROPUESTO

Artículo 98

El Gobierno se compone del Presidente, El Gobierno se compone de la


de los Vicepresidentes, en su caso, de los Presidencia, de las Vicepresidencias,
Ministros y de los demás miembros que en su caso, de los Ministras y
establezca la ley. Ministros y demás miembros que

75
Ana Rubio y Encarna Bodelón, op. cit, p. 138.
El Presidente dirige la acción del establezca la ley.
Gobierno y coordina las funciones de los
La persona que ostente la Presidencia
demás miembros del mismo, sin
dirige la acción del Gobierno y
perjuicio de la competencia y
coordina las funciones de las Ministras
responsabilidad directa de éstos en su
y los Ministros, …
gestión.

Los miembros del Gobierno no podrán


ejercer otras funciones representativas
que las propias del mandato
Las personas que integran el Gobierno
parlamentario, ni cualquier otra función
no podrán ejercer..
pública que no derive de su cargo, ni
actividad profesional o mercantil alguna.

La ley regulará el estatuto e


incompatibilidades de los miembros del
La ley regulará el estatuto e
Gobierno
incompatibilidades de las personas que
integran el Gobierno.

Artículo 99

Después de cada renovación del Después de cada renovación del


Congreso de los Diputados, y en los Congreso, y en los demás supuestos
demás supuestos constitucionales en que constitucionales en que así proceda, el
así proceda, el Rey, previa consulta con Rey o la Reina, previa consulta con los
los representantes designados por los grupos políticos con representación
grupos políticos con representación parlamentaria, y a través de la
parlamentaria, y a través del Presidente Presidencia del Gobierno, propondrá
del Congreso, propondrá un candidato a una persona candidata la Presidencia
la Presidencia del Gobierno. del Gobierno.

El candidato propuesto conforme a lo La candidata propuesta conforme a lo


previsto en el apartado anterior expondrá previsto en el apartado anterior
ante el Congreso de los Diputados el expondrá ante el Congreso el
programa político del Gobierno que programa político del Gobierno que
pretenda formar y solicitará la confianza pretenda formar y solicitará la
de la Cámara. confianza de la Cámara.

Si el Congreso de los Diputados, por el Si el Congreso, por mayoría absoluta,


voto de la mayoría absoluta de sus otorgare su confianza a dicha
miembros, otorgare su confianza a dicho candidata, el Rey o la Reina lo
candidato, el Rey le nombrará nombrará Presidente o Presidenta….
Presidente. De no alcanzarse dicha
mayoría, se someterá la misma propuesta
a nueva votación cuarenta y ocho horas
después de la anterior, y la confianza se
entenderá otorgada si obtuviere la
mayoría simple. Si transcurrido el plazo de dos meses,
a partir de la primera votación de
Si transcurrido el plazo de dos meses, a
investidura, ninguna persona hubiera
partir de la primera votación de
obtenido la confianza del Congreso, el
investidura, ningún candidato hubiere
Rey o la Reina disolverá ambas
obtenido la confianza del Congreso, el
Cámaras y convocará nuevas
Rey disolverá ambas Cámaras y
elecciones con el refrendo de la
convocará nuevas elecciones con el
Presidencia del Congreso.
refrendo del Presidente del Congreso.

Artículo 101

El Gobierno cesa tras la celebración de El Gobierno cesa tras la celebración de


elecciones generales, en los casos de elecciones generales, en los casos de
pérdida de la confianza parlamentaria pérdida de la confianza parlamentaria
previstos en la Constitución, o por previstos en la Constitución, o por
dimisión o fallecimiento de su dimisión o fallecimiento de quien
Presidente. ostente la Presidencia.

Artículo 102

La responsabilidad criminal del La responsabilidad criminal de las


Presidente y los demás miembros del personas que integran el Gobierno
Gobierno será exigible, en su caso, ante será exigible, en su caso, ante la Sala
la Sala de lo Penal del Tribunal de lo Penal del Tribunal Supremo.
Supremo.

Artículo 103

La ley regulará el estatuto de los La ley regulará el estatuto de la


funcionarios públicos, el acceso a la Función Pública,…
función pública de acuerdo con los
principios de mérito y capacidad, las
peculiaridades del ejercicio de su
derecho a sindicación, el sistema de
incompatibilidades y las garantías para la
imparcialidad en el ejercicio de sus
funciones.

Artículo 105

La ley regulará: La ley regulará:

a) La audiencia de los ciudadanos, a) La audiencia de la


directamente o a través de las ciudadanía…
organizaciones y asociaciones
reconocidas por la ley, en el
procedimiento de elaboración de las
disposiciones administrativas que les
afecten. b) El acceso de la ciudadanía a…

b) El acceso de los ciudadanos a los


archivos y registros administrativos,
salvo en lo que afecte a la seguridad y
c) El procedimiento a través del
defensa del Estado, la averiguación de
cual deben producirse los actos
los delitos y la intimidad de las personas.
administrativos, garantizado
c) El procedimiento a través del cual cuando proceda, la audiencia
deben producirse los actos de las personas interesadas.
administrativos, garantizando, cuando
proceda, la audiencia del interesado.

Artículo 106

Los particulares, en los términos Se reconoce a la ciudadanía el derecho


establecidos por la ley, tendrán derecho a a una indemnización por las lesiones
ser indemnizados por toda lesión que sufridas en cualquiera de sus bienes y
sufran en cualquiera de sus bienes y derechos, salvo en los casos de fuerza
derechos, salvo en los casos de fuerza mayor, siempre que la lesión sea
mayor, siempre que la lesión sea consecuencia del funcionamiento de
consecuencia del funcionamiento de los los servicios públicos.
servicios públicos.

ARTICULADO RELATIVO A LAS


CORTES GENERALES
Artículo 66

Las Cortes Generales representan al Las Cortes Generales representan al


pueblo español y están formadas por el pueblo español y está formadas por el
Congreso de los Diputados y el Senado. Congreso y el Senado.76

Artículo 67

Nadie podrá ser miembro de las dos Nadie podrá ser miembro de las dos
Cámaras simultáneamente, ni acumular Cámaras simultáneamente, ni
el acta de una Asamblea de Comunidad acumular el acta de una Asamblea de
Autónoma con la de Diputado al la Comunidad Autónoma con la del
Congreso. Congreso.

Las reuniones de Parlamentarios que se No serán vinculantes las reuniones de


celebren sin convocatoria reglamentaria quienes integran el Parlamento si no
no vincularán a las Cámaras, y no podrán ha existido convocatoria
ejercer sus funciones ni ostentar sus reglamentaria. En estos casos no es
privilegios. posible el ejercicio de sus funciones ni
el disfrute de sus privilegios.

Artículo 68

El Congreso se compone de un mínimo El Congreso se compone de un mínimo


de 300 y un máximo de 400 Diputados, de 300 y un máximo de 400
elegidos por sufragio universal, libre, representantes,
igual, directo y secreto, en los términos
que establezca la ley.

La circunscripción electoral es la
provincia. Las poblaciones de Ceuta y
Melilla estarán representadas cada una
La ley distribuirá el número total de
de ellas por un Diputado. La ley

76
Todas las referencias que en el articulado de la CE encontremos al Congreso de los Diputados habrán de
ser sustituidas por CONGRESO.
distribuirá el número total de Diputados, integrantes del Congreso…
asignando una representación mínima
inicial a cada circunscripción y
distribuyendo los demás en proporción a
la población.

La elección se verificará en cada


circunscripción atendiendo a criterios de
representación proporcional.

El Congreso es elegido por cuatro años. … El mandato de las personas elegidas


El mandato de los Diputados termina termina cuatro años después…
cuatro años después de su elección o el
Pueden elegir y ser elegidas todas las
día de la disolución de la Cámara.
personas con nacionalidad española
Son electores y elegibles todos los que estén en pleno uso de sus derechos
españoles que estén en pleno uso de sus políticos.
derechos políticos.
…a quienes teniendo la nacionalidad
La ley reconocerá y el Estado facilitará española se encuentren fuera del
el ejercicio del derecho de sufragio a los territorio de España.
españoles que se encuentren fuera del
territorio de España.

Artículo 69

El Senado es la Cámara de
representación territorial.

En cada provincia se elegirán cuatro


En cada provincia se elegirán cuatro
Senadores por sufragio universal, libre,
personas…
igual, directo y secreto por los votantes
de cada una de ellas, en los términos que
señale una ley orgánica.

En las provincias insulares, cada isla o


agrupación de ellas, con Cabildo o
Consejo Insular, constituirá una
a efectos de la elección de quienes han
circunscripción a efectos de elección de
de componer el Senado,
Senadores, correspondiendo tres a cada
una de las islas mayores -Gran Canaria,
Mallorca y Tenerife- y uno a cada una de
las siguientes islas o agrupaciones: Ibiza-
Formentera, Menorca, Fuerteventura,
Gomera, Hierro, Lanzarote y La Palma.

Las poblaciones de Ceuta y Melilla


Las poblaciones de Ceuta y Melilla elegirán cada una de ellas dos
elegirán cada una de ellas dos Senadores. personas para formar parte del
Senado.

Las Comunidades Autónomas


designarán además un Senador y otro Las CCAA designarán además un
más por cada millón de habitantes de su senador o una senadora y otra persona
respectivo territorio. La designación más por cada millón de habitantes…
corresponderá a la Asamblea legislativa
o, en su defecto, al órgano colegiado
superior de la Comunidad Autónoma, de
acuerdo con lo que establezcan los
Estatutos, que asegurarán, en todo caso,
la adecuada representación proporcional.

El Senado es elegido por cuatro años. El El mandato de quienes lo componen…


mandato de los Senadores termina cuatro
años después de su elección o el día de la
disolución de la Cámara.
Artículo 70

La ley electoral determinará las causas … las causas de inelegibilidad e


de inelegibilidad e incompatibilidad de incompatibilidad de quienes
los Diputados y Senadores, que componen el Congreso y el Senado,
comprenderán, en todo caso:

a) A los componentes del Tribunal


a) A las magistrados y los
Constitucional.
magistrados del TC.
b) A los altos cargos de la
Administración del Estado que
c)A la persona titular de la Defensoría
determine la ley, con la excepción de los
del Pueblo.
miembros del Gobierno.
d) A las personas titulares del Poder
c) Al Defensor del Pueblo.
Judicial.
d) A los Magistrados, Jueces y Fiscales
e) A las personas que integran las
en activo.
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y
e) A los militares profesionales y Policía en activo.
miembros de las Fuerzas y Cuerpos de
f) A las personas que componen las
Seguridad y Policía en activo.
Juntas Electorales.
f) A los miembros de las Juntas
Electorales.

Artículo 71

Los Diputados y Senadores gozarán de Las personas que componen el


inviolabilidad por las opiniones Congreso y el Senado gozarán de
manifestadas en el ejercicio de sus inviolabilidad… Durante el período de
funciones. Durante el período de su su mandato gozarán asimismo de
mandato los Diputados y Senadores inmunidad… No cabrá su detención
gozarán asimismo de inmunidad y sólo salvo en caso de flagrante delito. No
podrán ser detenidos en caso de flagrante será posible su inculpación ni
delito. No podrán ser inculpados ni procesamiento sin la previa
procesados sin la previa autorización de autorización de la Cámara respectiva.
la Cámara respectiva.

En las causas contra Diputados y


En las causas que se abran contra
Senadores será competente la Sala de lo
dichas personas será competente…
Penal del Tribunal Supremo.

Los Diputados y Senadores percibirán


una asignación que será fijada por las Las personas que componen el
respectivas Cámaras. Congreso y el Senado percibirán
una…

Art. 72

Las Cámaras eligen sus respectivos Las Cámaras eligen sus respectivas
Presidentes y los demás miembros de sus Presidencias y las personas que
Mesas. Las sesiones conjuntas serán formarán la Mesa. Las sesiones
presididas por el Presidente del conjuntas serán presididas por la
Congreso y se regirán por un persona que ostente la Presidencia del
Reglamento de las Cortes Generales Congreso…
aprobado por mayoría absoluta de cada
Cámara.

Las personas titulares de la


Los Presidentes de las Cámaras ejercen
Presidencia de las Cámaras ejerce en
en nombre de las mismas todos los
nombre de las mismas…
poderes administrativos y facultades de
policía en el interior de sus respectivas
sedes.

Art. 74

Las decisiones de las Cortes Generales Las decisiones de las Cortes Generales
previstas en los artículos 94.1, 145.2 y previstas en los artículos 94.1, 145.2 y
158.2, se adoptarán por mayoría de cada 158.2, se adoptarán por mayoría de
una de las Cámaras. En el primer caso, el cada una de las Cámaras. En el primer
procedimiento se iniciará por el caso, el procedimiento se iniciará por
Congreso, y en los otros dos, por el el Congreso, y en los otros dos, por el
Senado. En ambos casos, si no hubiera Senado. En ambos casos, si no hubiera
acuerdo entre Senado y Congreso, se acuerdo entre Senado y Congreso, se
intentará obtener por una Comisión intentará obtener por una Comisión
Mixta compuesta de igual número de Mixta compuesta de igual número de
Diputados y Senadores. La Comisión miembros de ambas Cámaras. La
presentará un texto que será votado por Comisión presentará un texto que será
ambas Cámaras. Si no se aprueba en la votado por ambas Cámaras. Si no se
forma establecida, decidirá el Congreso aprueba en la forma establecida,
por mayoría absoluta. decidirá el Congreso por mayoría
absoluta.

Art. 78

Las Diputaciones Permanentes estarán Las Diputaciones Permanentes estarán


presididas por el Presidente de la Cámara presididas por quien ostente la
respectiva y tendrán como funciones la Presidencia de la Cámara respectiva…
prevista en el artículo 73, la de asumir
las facultades que correspondan a las
Cámaras, de acuerdo con los artículos 86
y 116, en caso de que éstas hubieren sido
disueltas o hubiere expirado su mandato
y la de velar por los poderes de las
Cámaras cuando éstas no estén reunidas.

Artículo 79

El voto de Senadores y Diputados es El voto de las personas que componen


personal e indelegable. ambas Cámaras es personal e
indelegable.
Artículo 86

En caso de extraordinaria y urgente


necesidad, el Gobierno podrá dictar
disposiciones legislativas provisionales
que tomarán la forma de Decretos-leyes
y que no podrán afectar al ordenamiento
de las instituciones básicas del Estado, a
los derechos, deberes y libertades de los … a los derechos, deberes y libertades
ciudadanos regulados en el Título I, al regulados en el Título I…
régimen de las Comunidades Autónomas
ni al Derecho electoral general.

Los Decretos-leyes deberán ser


inmediatamente sometidos a debate y … votación de totalidad del Congreso,
votación de totalidad al Congreso de los convocado al efecto…
Diputados, convocado al efecto si no
estuviere reunido, en el plazo de los
treinta días siguientes a su promulgación

Artículo 88

Los proyectos de ley serán aprobados en Los proyectos de ley serán aprobados
Consejo de Ministros, que los someterá en Consejo de Gobierno (o de
al Congreso, acompañados de una Ministras y Ministros)
exposición de motivos y de los
antecedentes necesarios para
pronunciarse sobre ellos.

Artículo 90

Aprobado un proyecto de ley ordinaria u Aprobado un proyecto de ley


orgánica por el Congreso de los ordinaria u orgánica por el Congreso,
Diputados, su Presidente dará inmediata su Presidencia dará inmediata cuenta
cuenta del mismo al Presidente del del mismo a la del Senado, la cual lo
Senado, el cual lo someterá a la someterá a la deliberación de éste.
deliberación de éste.

(…) El proyecto no podrá ser sometido a


sanción regia sin que el Congreso lo
El proyecto no podrá ser sometido al Rey
ratifique por mayoría absoluta.
para sanción sin que el Congreso
ratifique por mayoría absoluta

El plazo de dos meses de que el Senado


dispone para vetar o enmendar el
proyecto se reducirá al de veinte días
naturales en los proyectos declarados … Gobierno o por el Congreso.
urgentes por el Gobierno o por el
Congreso de los Diputados.

Artículo 92

Las decisiones políticas de especial … referéndum consultivo de toda la


trascendencia podrán ser sometidas a ciudadanía.
referéndum consultivo de todos los
O bien:
ciudadanos.
… a referéndum consultivo.

El referéndum será convocado por el


El referéndum será convocado por el
Rey o la Reina, mediante propuesta de
Rey, mediante propuesta del Presidente
la Presidencia del Gobierno,
del Gobierno, previamente autorizada
previamente autorizado por el
por el Congreso de los Diputados.
Congreso.

Artículo 98

El Gobierno se compone del Presidente, El Gobierno se compone del


de los Vicepresidentes, en su caso, de los Presidente o Presidenta, de las
Ministros y de los demás miembros que Vicepresidencias, en su caso, de las
establezca la ley. Ministras y los Ministros y de los
El Presidente dirige la acción del demás miembros que establezca la ley.
Gobierno y coordina las funciones de los
La persona que ostenta la Presidencia
demás miembros del mismo, sin
dirige…
perjuicio de la competencia y
responsabilidad directa de éstos en su
gestión.

Los miembros del Gobierno no podrán


Las personas que integran el Gobierno
ejercer otras funciones representativas
no podrán…
que las propias del mandato
parlamentario, ni cualquier otra función
pública que no derive de su cargo, ni
actividad profesional o mercantil alguna.
La ley regulará el estatuto de sus
La ley regulará el estatuto e
incompatibilidades.
incompatibilidades de los miembros del
Gobierno.

Artículo 102

La responsabilidad criminal del La responsabilidad de criminal de


Presidente y los demás miembros del quienes integran el Gobierno…
Gobierno será exigible, en su caso, ante
la Sala de lo Penal del Tribunal
Supremo.

Si la acusación fuere por traición o por


cualquier delito contra la seguridad del
… podrá ser planteada por iniciativa
Estado en el ejercicio de sus funciones,
de una cuarta parte del Congreso,
sólo podrá ser planteada por iniciativa de
la cuarta parte de los miembros del
Congreso, y con la aprobación de la
mayoría absoluta del mismo.
Artículo 108

El Gobierno responde solidariamente en El Gobierno responde solidariamente


su gestión política ante el Congreso de en su gestión política ante el Congreso.
los Diputados.

Artículo 109

Las Cámaras y sus Comisiones podrán Las Cámaras y sus Comisiones podrán
recabar, a través de los Presidentes de recabar, a través de las Presidencias
aquéllas, la información y ayuda que de aquéllas…
precisen del Gobierno y de sus
Departamentos y de cualesquiera
autoridades del Estado y de las
Comunidades Autónomas.

Artículo 110

Las Cámaras y sus Comisiones pueden Las Cámaras y sus Comisiones pueden
reclamar la presencia de los miembros recabar la presencia de quienes
del Gobierno. integran el Gobierno.

Los miembros del Gobierno tienen Las personas que integran el Gobierno
acceso a las sesiones de las Cámaras y a tienen acceso a… y podrán solicitar
sus Comisiones y la facultad de hacerse que informe ante las mismas el
oír en ellas, y podrán solicitar que personal funcionario de sus
informen ante las mismas funcionarios Departamentos.
de sus Departamentos.

Artículo 112

El Presidente del Gobierno, previa La persona que ostente la Presidencia


deliberación del Consejo de Ministros, del Gobierno, previa deliberación del
puede plantear ante el Congreso de los Congreso, puede plantear ante el
Diputados la cuestión de confianza sobre Congreso… La confianza se entenderá
su programa o sobre una declaración de otorgada cuando vote a favor de la
política general. La confianza se misma la mayoría simple del
entenderá otorgada cuando vote a favor Congreso.
de la misma la mayoría simple de los
Diputados.

Artículo 113
El Congreso puede exigir…
El Congreso de los Diputados puede
exigir la responsabilidad política del
Gobierno mediante la adopción por
mayoría absoluta de la moción de
censura. La moción de censura deberá ser
propuesta al menos por la décima
La moción de censura deberá ser
parte del Congreso y habrá de incluir
propuesta al menos por la décima parte
una candidatura a la Presidencia del
de los Diputados, y habrá de incluir un
Gobierno.
candidato a la Presidencia del Gobierno.

Si la moción de censura no fuera


Si la moción de censura no fuere
aprobada por el Congreso, quienes la
aprobada por el Congreso, sus
hayan firmado no podrán presentar
signatarios no podrán presentar otra
otra durante el mismo período de
durante el mismo período de sesiones.
sesiones.

Artículo 114

Si el Congreso niega su confianza al Si el Congreso niega su confianza al


Gobierno, éste presentará su dimisión al Gobierno, éste presentará su dimisión
Rey, procediéndose a continuación a la a la Jefatura del Estado,
designación de Presidente del Gobierno, procediéndose a continuación a la
según lo dispuesto en el artículo 99. designación de la Presidencia del
Gobierno, según lo dispuesto en el art.
99.
Si el Congreso adopta una moción de
Si el Congreso adopta una moción de
censura, el Gobierno presentará su
dimisión al Rey y el candidato incluido censura, el Gobierno presentará su
en aquélla se entenderá investido de la dimisión ante la Jefatura del Estado y
confianza de la Cámara a los efectos la persona candidata incluida en
previstos en el artículo 99. El Rey le aquélla…
nombrará Presidente del Gobierno.
El Rey la nombrará Presidenta o
Presidente del Gobierno.

Artículo 115

El Presidente del Gobierno, previa La Presidenta o Presidente del


deliberación del Consejo de Ministros, y Gobierno, previa deliberación del
bajo su exclusiva responsabilidad, podrá Consejo de Gobierno…,
proponer la disolución del Congreso, del
…Que será decretada por el titular de
Senado o de las Cortes Generales, que
la Corona.
será decretada por el Rey. El decreto de
disolución fijará la fecha de las
elecciones.

Artículo 116

El estado de alarma será declarado por el


Gobierno mediante decreto acordado en
Consejo de Ministros por un plazo
máximo de quince días, dando cuenta al Decreto acordado en Consejo de
Congreso de los Diputados, reunido Gobierno…
inmediatamente al efecto y sin cuya
Dando cuenta al Congreso, reunido
autorización no podrá ser prorrogado
inmediatamente
dicho plazo. El decreto determinará el
ámbito territorial a que se extienden los
efectos de la declaración.
Decreto acordado en Consejo de
El estado de excepción será declarado Gobierno, previa autorización de
por el Gobierno mediante decreto Congreso.
acordado en Consejo de Ministros,
previa autorización del Congreso de los
Diputados.

El estado de sitio será declarado por la El estado de sitio será declarado por la
mayoría absoluta del Congreso de los mayoría absoluta del Congreso…
Diputados, a propuesta exclusiva del
Gobierno. El Congreso determinará su
ámbito territorial, duración y
condiciones.

ARTICULADO RELATIVO AL
PODER JUDICIAL Y A LA
ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

Artículo 117

La justicia emana del pueblo y se La Justicia emana del pueblo y se


administra en nombre del Rey por Jueces administra en nombre del Jefe del
y Magistrados integrantes del poder Estado por las personas que integran
judicial, independientes, inamovibles, el Poder Judicial….
responsables y sometidos únicamente al
imperio de la ley.

Las personas que integran el Poder


Los Jueces y Magistrados no podrán ser
Judicial ( o bien, aunque sea muy
separados, suspendidos, trasladados ni
repetitivo, las Juezas, Los jueces, las
jubilados, sino por alguna de las causas y
Magistradas y los Magistrados…
con las garantías previstas en la ley.

Artículo 122

La ley orgánica del poder judicial


determinará la constitución,
… así como el estatuto jurídico de
funcionamiento y gobierno de los
Juzgados y Tribunales, así como el quienes forman de dicho poder,
estatuto jurídico de los Jueces y
Magistrados de carrera, que formarán un
Cuerpo único, y del personal al servicio
de la Administración de Justicia.
El Consejo General del Poder Judicial
El Consejo General del Poder Judicial estará integrado por quien ostente la
estará integrado por el Presidente del Presidencia del Tribunal Supremo,
Tribunal Supremo, que lo presidirá, y que lo presidirá, y por veinte vocales
por veinte miembros nombrados por el nombrados por la Jefatura del Estado.
Rey por un periodo de cinco años. De De estos, doce entre Juezas, Jueces,
estos, doce entre Jueces y Magistrados Magistradas y Magistrados, de todas
de todas las categorías judiciales, en los las categorías judiciales…, cuatro a
términos que establezca la ley orgánica; propuesta del Congreso…..
cuatro a propuesta del Congreso de los
…. Entre abogadas, abogadas juristas,
Diputados, y cuatro a propuesta del
todas y todos de reconocida
Senado, elegidos en ambos casos por
competencia…
mayoría de tres quintos de sus
miembros, entre abogados y otros
juristas, todos ellos de reconocida
competencia y con más de quince años
de ejercicio en su profesión.

Art. 123

El Presidente del Tribunal Supremo será La persona que ocupe la Presidencia


nombrado por el Rey, a propuesta del del Tribunal Supremo será nombrada
Consejo General del Poder Judicial, en la por el Rey o la Reina,
forma que determine la ley.

Artículo 124

El Ministerio Fiscal, sin perjuicio de las


funciones encomendadas a otros
órganos, tiene por misión promover la
acción de la justicia en defensa de la
De los derechos de la ciudadanía…
legalidad, de los derechos de los
ciudadanos y del interés público tutelado o a petición de las personas
por la ley, de oficio o a petición de los interesadas…
interesados, así como velar por la
independencia de los Tribunales y
procurar ante éstos la satisfacción del
interés social.
El o la Fiscal General del Estado será
El Fiscal General del Estado será nombrado por el Rey o la Reina, a
nombrado por el Rey, a propuesta del propuesta del Gobierno, y oído el
Gobierno, oído el Consejo General del Consejo General del Poder Judicial.
Poder Judicial.

Artículo 125

Los ciudadanos podrán ejercer la acción Se reconoce el derecho de la


popular y participar en la Administración ciudadanía a ejercer la acción popular
de Justicia mediante la institución del y a participar…
Jurado, en la forma y con respecto a
aquellos procesos penales que la ley
determine, así como en los Tribunales
consuetudinarios y tradicionales.

Artículo 126

La policía judicial depende de los Jueces, La policía judicial depende del Poder
de los Tribunales y del Ministerio Fiscal Judicial y del Ministerio Fiscal…
en sus funciones de averiguación del
y aseguramiento de la persona que
delito y descubrimiento y aseguramiento
delinca, …
del delincuente, en los términos que la
ley establezca.

Art. 127

Los Jueces y Magistrados así como los


Fiscales, mientras se hallen en activo, no
podrán desempeñar otros cargos
públicos, ni pertenecer a partidos
políticos o sindicatos. La ley establecerá
el sistema y modalidades de asociación
profesional de los Jueces, Magistrados y
Fiscales.

TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Artículo 159

El Tribunal Constitucional se compone … se compone de 12 magistrados y


de 12 miembros nombrados por el Rey; magistradas nombrados por la
de ellos, cuatro a propuesta del Congreso Jefatura del Estado…
por mayoría de tres quintos de sus
miembros; cuatro a propuesta del
Senado, con idéntica mayoría; dos a
propuesta del Gobierno, y dos a
propuesta del Consejo General del Poder
Judicial. Las magistrados y los magistrados del
Tribunal Constitucional deberán ser
Los miembros del Tribunal
nombrados entre Magistradas,
Constitucional deberán ser nombrados
Magistrados y Fiscales, profesorado
entre Magistrados y Fiscales, Profesores
universitario, Abogados y abogadas, y
de Universidad, funcionarios públicos y
personas que formen parte de la
Abogados, todos ellos juristas de
Función Pública, todas ellas…
reconocida competencia con más de
quince años de ejercicio profesional. Las magistradas y los magistrados
serán nombrados…
Los miembros del Tribunal
Constitucional serán designados por un
período de nueve años y se renovarán
Su condición de magistrada o
por terceras partes cada tres.
magistrado del TC es incompatible
La condición de miembro del Tribunal con…
Constitucional es incompatible: con todo En lo demás tendrán las
mandato representativo; con los cargos incompatibilidades propias del Poder
políticos o administrativos; con el Judicial.
desempeño de funciones directivas en un
Además serán independientes e
partido político o en un sindicato y con
inamovibles en el ejercicio de su
el empleo al servicio de los mismos; con
mandato.
el ejercicio de las carreras judicial y
fiscal, y con cualquier actividad
profesional o mercantil.

En lo demás los miembros del Tribunal


Constitucional tendrán las
incompatibilidades propias de los
miembros del poder judicial.

Los miembros del Tribunal


Constitucional serán independientes e
inamovibles en el ejercicio de su
mandato.

Artículo 160

El Presidente del Tribunal Constitucional La Presidencia del TC será nombrado


será nombrado entre sus miembros por el entre sus magistradas y magistrados
Rey, a propuesta del mismo Tribunal en por la Jefatura del Estado…
pleno y por un período de tres años.

Artículo 162

Están legitimados:

a) Para interponer el recurso de … el Presidente o la Presidenta


inconstitucionalidad, el Presidente del del Gobierno, la Defensoría del
Gobierno, el Defensor del Pueblo, 50 Pueblo, 50 integrantes del
Diputados, 50 Senadores, los órganos Congreso, 50 integrantes del
colegiados ejecutivos de las Senado…
Comunidades Autónomas y, en su caso,
las Asambleas de las mismas.

b) Para interponer el recurso de amparo,


toda persona natural o jurídica que
invoque un interés legítimo, así como el
Defensor del Pueblo y el Ministerio … así como la Defensoría del
Fiscal. Pueblo

En los demás casos, la ley orgánica


determinará las personas y órganos
legitimados.

Artículo 165

Una ley orgánica regulará el


funcionamiento del Tribunal … el estatuto de sus
Constitucional, el estatuto de sus magistradas y magistrados…
miembros, el procedimiento ante el
mismo y las condiciones para el ejercicio
de las acciones.

Artículo 167

Los proyectos de reforma constitucional


deberán ser aprobados por una mayoría
de tres quintos de cada una de las
Cámaras. Si no hubiera acuerdo entre
ambas, se intentará obtenerlo mediante la
… composición paritaria de
creación de una Comisión de
miembros del Congreso y del
composición paritaria de Diputados y
Senado…
Senadores, que presentará un texto que
será votado por el Congreso y el Senado.

Aprobada la reforma por las Cortes


Generales, será sometida a referéndum
para su ratificación cuando así lo
soliciten, dentro de los quince días … una décima parte de
siguientes a su aprobación, una décima cualquiera de las Cámaras…
parte de los miembros de cualquiera de
las Cámaras.

c. La reforma de otras disposiciones.

ECONOMÍA Y HACIENDA

Art. 129

Los poderes públicos promoverán eficazmente


las diversas formas de participación en la
empresa y fomentarán, mediante una legislación
adecuada, las sociedades cooperativas. También
establecerán los medios que faciliten el acceso de
… faciliten el acceso de las
los trabajadores a la propiedad de los medios de
trabajadoras y de los
producción.
trabajadores a…

Artículo 130

Los poderes públicos atenderán a la


modernización y desarrollo de todos los sectores
económicos y, en particular, de la agricultura, de
la ganadería, de la pesca y de la artesanía, a fin De equiparar el nivel de vida de
de equiparar el nivel de vida de todos los todas las personas.
españoles.

Art. 139

Los miembros del Tribunal de Cuentas gozarán Las personas que componen el
de la misma independencia e inamovilidad y Tribunal de Cuentas… y estarán
estarán sometidos a las mismas sometidos a las mismas
incompatibilidades que los Jueces. incompatibilidades que quienes
integran el Poder Judicial.

EL ESTADO AUTONÓMICO

Artículo 139

Todos los españoles tienen los mismos derechos Todas las personas de
y obligaciones en cualquier parte del territorio nacionalidad española…
del Estado.

Artículo 140

La Constitución garantiza la autonomía de los


municipios. Estos gozarán de personalidad
jurídica plena. Su gobierno y administración
corresponde a sus respectivos Ayuntamientos, Las Alcadesas o los Alcaldes y las
integrados por los Alcaldes y los Concejales. Los concejalas y concejales. Estas y
Concejales serán elegidos por los vecinos del estos serán elegidos por el
municipio mediante sufragio universal, igual, vecindario del municipio…
libre, directo y secreto, en la forma establecida
por la ley. Los Alcaldes serán elegidos por los
Concejales o por los vecinos. La ley regulará las Las Alcaldesas y los Alcaldes
condiciones en las que proceda el régimen del serán elegidos por el Pleno del
concejo abierto. Ayuntamiento o directamente por
el vecindario.

Artículo 146 Este artículo debería ser


suprimido en una
El proyecto de Estatuto será elaborado por una
hipotética reforma
asamblea compuesta por los miembros de la
constitucional.
Diputación u órgano interinsular de las
provincias afectadas y por los Diputados y
Senadores elegidos en ellas y será elevado a las
Cortes Generales para su tramitación como ley.

Artículo 149

El Estado tiene competencia exclusiva sobre las


siguientes materias:
1ª. La regulación de las
1.ª La regulación de las condiciones básicas que condiciones básicas que
garanticen la igualdad de todos los españoles en garanticen la igualdad de todas
el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento las personas con nacionalidad
de los deberes constitucionales. española…

18.ª Las bases del régimen jurídico de las


Administraciones públicas y del régimen
estatutario de sus funcionarios que, en todo caso,
garantizarán a los administrados un tratamiento
común ante ellas; el procedimiento
… y del régimen estatutario de la
administrativo común, sin perjuicio de las
Función Pública..
especialidades derivadas de la organización
propia de las Comunidades Autónomas;
legislación sobre expropiación forzosa;
legislación básica sobre contratos y concesiones
administrativas y el sistema de responsabilidad
de todas las Administraciones públicas.

Artículo 151 Este artículo debería


suprimirse en una
No será preciso dejar transcurrir el plazo de
hipotética reforma
cinco años, a que se refiere el apartado 2 del
constitucional.
artículo 148, cuando la iniciativa del proceso
Idem el artículo 152.
autonómico sea acordada dentro del plazo del
artículo 143.2, además de por las Diputaciones o
los órganos interinsulares correspondientes, por
las tres cuartas partes de los municipios de cada
una de las provincias afectadas que representen,
al menos, la mayoría del censo electoral de cada
una de ellas y dicha iniciativa sea ratificada
mediante referéndum por el voto afirmativo de la
mayoría absoluta de los electores de cada
provincia en los términos que establezca una ley
orgánica.

Artículo 154

Un Delegado nombrado por el Gobierno dirigirá El Gobierno nombrará una


la Administración del Estado en el territorio de la persona que actuará como su
Comunidad Autónoma y la coordinará, cuando Delegada y que dirigirá…
proceda, con la administración propia de la
Comunidad.

Artículo 156

Las Comunidades Autónomas podrán actuar Las Comunidades


como delegados o colaboradores del Estado para Autónomas podrán actuar
la recaudación, la gestión y la liquidación de los como delegadas o
recursos tributarios de aquél, de acuerdo con las colaboradoras…
leyes y los Estatutos.

REFORMA CONSTITUCIONAL

Artículo 167

Los proyectos de reforma constitucional deberán


ser aprobados por una mayoría de tres quintos de
cada una de las Cámaras. Si no hubiera acuerdo
entre ambas, se intentará obtenerlo mediante la
creación de una Comisión de composición
… composición paritaria
paritaria de Diputados y Senadores, que
de miembros del Congreso
presentará un texto que será votado por el
y del Senado…
Congreso y el Senado.

Aprobada la reforma por las Cortes Generales,


será sometida a referéndum para su ratificación
cuando así lo soliciten, dentro de los quince días
siguientes a su aprobación, una décima parte de
los miembros de cualquiera de las Cámaras. … una décima parte de
cualquiera de las
Cámaras…

MANDATO FINAL

POR TANTO,

MANDO A TODOS LOS ESPAÑOLES, … A TODAS LAS ESPAÑOLAS


PARTICULARES Y AUTORIDADES, QUE Y TODOS LOS ESPAÑOLES, …
GUARDEN Y HAGAN GUARDAR ESTA
CONSTITUCIÓN COMO NORMA
FUNDAMENTAL DEL ESTADO

Guías y Referencias bibliográficas

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