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ENTREVISTAS:

31 DE OCTUBRE:

SR. AGUSTÍN NARANJO:


Comienza platicando sobre los altares de muertos, en las diferentes regiones de la
Huasteca se hacen de formas distintas. A él le toma medio día armarlo, se tarda
otro día en armar las cadenas de flores; además, le pone imágenes de santos,
comida y fruta. En su familia se lleva haciendo el cielito de frutas desde hace 100
años, utiliza caña y algo que llama jonote para sostenerlo y le lleva 8 días
prepararlo, pues lo debe remojar en agua; con éstos mismos materiales hace
también la estructura del arco, del cual se muestra muy orgulloso, y dice que dura
un mes. Además de la comida, le ofrece a sus muertos cuerdas, sombreros,
máscaras de madera etc.
Él cultiva su propia fruta y siembra sus propias flores, en su patio hay árboles de
plátano, mandarina, naranja y lima, utiliza solo frutas verdes para su ofrenda.
Frente a su casa hay un pequeño espacio para las flores de cempasúchil que
cuida con esmero, el 29 de julio riega la tierra con las flores marchitas del arco del
año anterior para poder sembrar más.
Cuenta, con mucho orgullo, que le gusta cantar huapangos y hacer versos a las
mujeres, él ha compuesto casi 300. Da clases de huapango cuando no trabaja en
el campo, el y su esposa han ganado varios concursos y organiza cuadrillas para
el Xantolo. De sus 13 nietos, la mitad ya bailan los huapangos, aunque
probablemente no sepan aún por qué lo hacen, pues varios llevan el cabello
decolorado y sus vestimentas ya no son las tradicionales como las de don Agustín,
sino más como las que ven en la televisión.
En las cuadrillas, el hombre se viste de mujer, y en algunas donde permiten
participar a las mujeres, ellas se visten de hombre. Él hace máscaras de mujer con
tela, parecida a la mata, la pinta y le cuelga accesorios. Además hace varas que
utiliza para las danzas.
En realidad no sabe que significa la palabra Xantolo, pero está muy comprometido
con la tradición y su conservación.

01 DE NOVIEMBRE:

FAMILIA 3:
La señora había vivido en la ciudad, cerca de Naucalpan, ella había nacido en
Xoxocotla, y regresó con su familia. Le gusta la fiesta del Xantolo y hace dos
altares, uno para cada casa. En el más grande pone la mayoría de las cosas.
Tarda un día en poner el altar y medio en hacer los tamales, utiliza diferentes
chiles para hacer la salsa, los comienza a hacer el 31 de Octubre para tenerlos en
la ofrenda el 1º de Noviembre y ese día hace más para llevar al panteón.

FAMILIA 5:
Cada año ponen coronas para su altar, tienen una gran cantidad de santos a lo
que el difunto profesaba más devoción. Los objetos de la ofrenda, igual que las
coronas se compran cada año y se dejan en el panteón. Los pañuelos son para
las mujeres, pues les gustaba bordarlos, los morrales son el objeto que los
hombres siempre llevaban para trabajar en el campo, igual que las cuerdas.
Además de éstos, llevan objetos que pertenecían al difunto, como la ropa que mas
usaba, los zapatos que mas le gustaban y demás objetos de valor sentimental,
éstos no los dejan en el panteón.

FAMILIA 6 Y 7:
Son un grupo de hermanos, a uno de ellos no le gusta la fiesta del Xantolo porque
dice que la cuadrillas son un pretexto para que “los jotos hagan sus payasadas”,
los bailes no tienen sentido, aunque la fiesta en el panteón se pone buena en la
noche. Él no cree en las cosas religiosas: “más bien tengo mis demonios –dice-
por eso yo no pongo altar”.
Su hermana y su cuñada, mientras hacen los tamales se burlan de él, porque,
según ellas, su esposa lo hace poner altar. Ellas hacen los tamales el 01 de
Noviembre y los llevan directo al panteón, su altar es pequeño, pero tiene muchas
flores y comida. Los tamales los hacen con puro pollo, pues es la tradición; otros
años hacen los zacahuiles, que son tamales con un pollo entero y que casi
siempre se cuecen en la tierra, pero este año no les dio tiempo. Además de los
tamales, preparan el chocolate ellas mismas, compran el cacao en Atlapexco y lo
muelen, luego le ponen el dulce y hacen las bolas que luego hierven en leche.
Cuentan que la comida es muy importante en la fiesta del Xantolo, y que según el
día de la fiesta se preparan distintos platillos: el 31 de Octubre se preparan los
tamales que van para la ofrenda, el 1º de Noviembre se hace caldo de pollo para
los niños, creen que puede ser porque el caldo es lo que se les da cuando están
enfermos y es para que ya estén bien, el 02 de Noviembre se prepara mole y se
lleva al panteón para acompañar los tamales, en la mañana del 2, los vecinos
hacen intercambio e tamales y chocolate antes del desayuno para probar los
diferentes sazones.
No están muy interesados en las cuadrillas, pero saben mucho de ellas; en su
comunidad no hay una que entre a las competencias. Cada parte del baile de
cuadrilla tiene un nombre diferente, el final se llama destape de los disfrazados, y
se debe escupir aguardiente. Las bandas que usan para los huapangos tienen
nombres diferentes según los instrumentos que usen: los negros son los que usan
instrumentos de viento, y los juanegros los que usan de cuerda. En las
comunidades mas cercanas a Atlapexco es donde hay más participación de las
mujeres, pero a ellas no les interesa bailar, también creen que muchos desvirtúan
la tradición tomándolo a juego; prefieren ir a la fiesta de la comunidad.
Los niños son los que más disfrutan de la fiesta, llegan a su casa cansados, con
los pies adoloridos, las caras rojas, pero con una gran sonrisa. Les gusta porque
se pueden disfrazar, poner máscaras, bailar y sobre todo lanzar cohetes. Es una
ocasión especial para ellos, porque aunque no conocen mucho la tradición, se
pueden divertir, ya que la mayor parte del tiempo tienen que trabajar. Su mamá
dice que a pesar de que a ellos les gusten los cohetes por lo ruidosos y por las
luces, en realidad el ruido es para llamar a los muertos y las luces para que sepan
a donde llegar.
Los niños hablan un poco de náhuatl, pero sus padres no. Los abuelos son los que
enseñan a los niños, pero ellos ya no tienen. La familia desaprueba que ya no se
le de tanta importancia al náhuatl, pues es parte de la tradición que quieren
conservar. En las escuelas enseñan, pero los niños ya se comunican en español,
toda la comunidad lo usa en la vida cotidiana, además de que le han estado dando
más importancia a la enseñanza del inglés.

02 DE NOVIEMBRE:

FAMILIA 1:
Ellos llegan al panteón desde temprano, los mayores son los que ponen las cosas
en la lápida; los hombres arman otro arco en la cabecera de la tumba para que ahí
entren sus familiares, las mujeres ponen la comida, las velas y el incienso, los
niños se la pasan allá en el relajo echando cuetes, pero todos comen juntos. Le
llevan al muerto las cosas que mas le gustaban.
Pasan toda la mañana en el panteón y se van al final de la tarde, en donde
vuelven a comer en la casa, afuera para que no les de calor. Algunos de despiden
de sus difuntos antes de dormir.

DON GILBERTO:
Considera muy importante la tradición del Xantolo, dice que se le debe ofrecer un
altar grande a los muertos para que vean cuanto se les sigue apreciando, le gusta
mucho que la gente se detenga a ver el altar. Su familia va en la mañana al
panteón, pero el se queda hasta la tarde, para acompañarlo hasta que ya se
vuelva pa’lla otra vez.
Toda su familia ha trabajado en el campo, pero los jóvenes ya no quieren hacerlo,
cree que con eso se está deshaciendo la tradición de las comunidades; también
ve con desconfianza el hecho de que las mujeres participen en las cuadrillas.

IMPRESIÓN SOBRE LA FIESTA:


La celebración me pareció algo muy rico, ya que tiene muchos más elementos que
los que estamos acostumbrados a ver en una celebración de muertos;
probablemente se deba a que como personas de ciudad, no estamos ligados tan
profundamente con las tradiciones.
En el aspecto de la comunidad, creo que es un factor fundamental para todos
ellos, pues, aunque casi todos desconocen por que hacen las cosas, todos tienen
esa intuición de que la fiesta tiene una gran trascendencia en sus vidas, esto lo
traducen en un infinito interés en conservar la tradición. Ésta es la que les da un
sentido de pertenencia y lo que los define como comunidad, se sienten bien entre
ellos y los une.
A pesar de que hay una diferencia que está muy marcada en jóvenes y adultos, se
ve en ambos el mismo compromiso con la tradición. Incluso en la forma de vestir
se nota, los primeros utilizan cosas mas parecidas a lo que se ve en televisión,
mientras que los otros usan vestimentas más tradicionales. Los jóvenes han
comenzado a salir de las comunidades, su forma de hablar es distinta, su cabellos,
sus peinados, etc. Y aunque si estén de acuerdo en lo de conservar su herencia
cultural, creo que lo hacen por razones distintas a los adultos.