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¡Qué misericordia fue, después de ya convertido, darte ESTACIÓN XII

gracia para no volver al pecado, y vencer al enemigo y JESÚS MUERE EN LA CRUZ


perseverar en lo bueno! Éstos son los beneficios Considera las siete palabras que el Señor dijo en la
públicos y conocidos: otros hay secretos, que no los cruz. Mira con cuánta caridad encomendó a sus
conoce sino el que los ha recibido, y aun otros hay tan enemigos al Padre; con cuánta misericordia recibió al
secretos, que el mismo que los recibió no los conoce, ladrón que le confesaba; con qué entrañas encomendó
sino sólo aquel que los hizo. ¡Cuántas veces habrás en la Madre al discípulo amado; con cuánta sed y ardor
este mundo merecido por tu soberbia, o negligencia, o mostró que deseaba la salvación de los hombres; con
desagradecimiento, que Dios te desamparase, como cuán dolorosa voz derramó su oración y pronunció su
habrá desamparado a otros muchos por alguna de estas tribulación ante el acatamiento divino; cómo llevó
causas, y no lo ha hecho! ¡Cuántos males, y ocasiones hasta el fin tan perfectamente la obediencia del Padre, y
de males, habrá prevenido el Señor con su providencia cómo, finalmente, le encomendó su espíritu y se
deshaciendo las redes del enemigo, y acortándole los entregó todo en sus manos.
pasos, y no dando lugar a sus tratos y consejos!
ESTACIÓN XIII
¡Cuántas veces habrá hecho con cada uno de nosotros
JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ
aquello que él dijo a San Pedro: Mira que Satanás
Considera cómo habiendo expirado ya el Salvador,
andaba muy negociado para aventaros a todos como a
llega el soldado con la lanza, y atraviesa el pecho del
trigo, mas yo he rogado por ti, que no desfallezca tu fe!
Señor. Y salió agua y sangre, con que se sanan los
Pues, ¿quién podrá saber esos secretos sino Dios?
pecados del mundo. Después de esto considera cómo
ESTACIÓN X aquel mismo día llegaron José de Ari-matea y
JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS Nicodemo, y bajaron en brazos el cuerpo del Salvador.
Mira cómo, llegado ya el Salvador al lugar, lo Cuando la Virgen vio que llegaba el sagrado cuerpo a
desnudan de todas sus vestiduras hasta la túnica tierra, se dispuso para darle puerto seguro en su pecho,
interior, que era toda tejida sin costura alguna. Mira y recibirlo de los brazos de la cruz en los suyos.
con cuánta mansedumbre se deja desollar sin abrir la Lloraban todos los presentes, y todas las criaturas
boca, ni hablar palabra contra los que así lo trataban. Y acompañaban las lágrimas de la Virgen regando y

Vía Crucis
como la túnica estaba pegada por las llagas de los lavando con lágrimas el cuerpo sagrado.
azotes, el santo cuerpo quedó hecho una gran llaga. ESTACIÓN XIV
Considera, pues, la grandeza de la divina bondad y JESUS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO
misericordia que en este misterio tan claramente Llegada la hora de la sepultura, envuelven el santo
resplandece. cuerpo en una sábana limpia, atan su rostro con un con
ESTACIÓN XI sudario y, puesto encima de un lecho, caminan al lugar
JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ
Considera cómo el Señor fue clavado en la cruz, y el
dolor que padecería cuando aquellos clavos gruesos y
del monumento, y allí depositan aquél precioso tesoro.
El sepulcro se cubrió con una losa y el corazón de la
Madre con una oscura niebla de tristeza. Allí se despide
San Pedro
esquinados entraban por el más bendito de todos los
cuerpos. Mira cómo luego levantaron la cruz en alto y
la fueron a hincar en un hoyo que para esto tenían
otra vez de su Hijo; allí comienza de nuevo a sentir su
soledad; allí se ve ya desposeída de todo su bien; allí se
le queda el corazón sepultado donde quedaba su tesoro.
de Alcántara
hecho, y así se estremecería todo aquel santo cuerpo, Pero ¿qué sentiría cuando viese ante sí a su Hijo vivo y
que sería cosa de intolerable dolor. ¡Oh Salvador y glorioso? Iglesia del Salvador de Toledo
Redentor mío! ¿Qué corazón habrá tan de piedra que Para ganar la indulgencia concedida al rezo del Viacrucis, por las
ESPAÑA
no se parta de dolor? Duros fueron, ciertamente, mis intenciones del Papa. Padrenuestro, Avemaría y Gloria FORMA EXTRAORDINARIA DEL RITO ROMANO
pecados y tu penitencia lo declara.
EJERCICIO DEL SANTO VIACRUCIS sino también de condenado? Piensa hasta dónde se desamparado, ¿qué esperas, Señor, de los hombres?
Por la señal… abajó el altísimo Dios por ti, pues llegó hasta el Los enemigos te dan grita, los amigos te quiebran el
Acto de contrición: Señor mío Jesucristo extremo de todos los males, que es ser entregado en corazón, tu ánima está afligida, y no admites consuelo
poder de los demonios. Y porque ésta era la pena que por mi amor. Duros fueron, cierto, mis pecados, y tu
Al principio de cada estación se puede decir: merecían tus pecados, él quiso cargarla sobre sí para penitencia lo declara.
V/. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos
R/. Que por tu santa Cruz redimiste al mundo.
que tú quedases libre de ella.
Y al final de cada estación: ESTACIÓN VII
V/. Señor, pequé. ESTACIÓN IV JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ
R/. Tened piedad y misericordia de mí y de todos los JESÚS EN CUENTRA A SUMADRE ¿Quién padece? Dios. ¿Qué padece? Los mayores
pecadores. Camina la Virgen en busca del Hijo, dándole el deseo tormentos y deshonras que jamás se padecieron. ¿Por
V/. Bendita y alabada sea la Pasión y Muerte de nuestro de verlo las fuerzas que el dolor le quitaba. Oye desde quién padece? Por criaturas infernales y abominables, y
Señor Jesucristo lejos el ruido de las armas y el tropel de la gente. semejantes a los mismos demonios en sus obras. ¿Por
R/. Y los Dolores de su Santísima Madre al pie de la cruz. Encuentra en el camino el rastro de la sangre, que qué causa padece? No por su provecho ni por nuestro
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bastaba ya para mostrarle los pasos del Hijo y guiarla merecimiento, sino por las entrañas de su infinita
Para ganar las indulgencias del Vía Crucis es necesario
levantarse y arrodillarse en cada estación.
sin otra guía. Se acerca más y más a su amado Hijo y caridad y misericordia.
alarga la vista, oscurecida con el dolor y sombra de la
ESTACIÓN I muerte, para ver, si pudiese, al que tanto amaba su ESTACIÓN VIII
JESÚS CONDENADO A MUERTE alma. Llegada ya donde le podía ver, se miran y JESÚS CONSUELA A LAS HIJAS DE
Oh, buen Jesús, ¡qué maitines estos tan diferentes de atraviesan sus corazones con los ojos, y con su vista JERUSALÉN
los que en aquella hora te cantarían los coros de los hieren sus almas lastimadas. Camina, pues, el Señor al lugar del sacrificio con
ángeles en el cielo! Allí dicen: «Santo, santo»; aquí aquella carga tan pesada sobre sus hombros tan flacos,
dicen: «¡Muera!, ¡muera!, ¡crucifícalo!, ¡crucifícalo!» ESTACIÓN V siguiéndole mucha gente y muchas piadosas mujeres,
Ángeles del paraíso, que unas y otras voces oíais. ¿Qué SIMÓN EL CIRINEO AYUDA AL SEÑOR A que con sus lágrimas le acompañaban. ¿Quién no había
sentíais viendo que Dios padecía tales cosas por los LLEVAR LA CRUZ de derramar lágrimas viendo al Rey de los ángeles
mismos que las hacían? ¿Quién oyó jamás hablar de Considera cuántos y cuán grandes han sido los bienes caminar paso a paso con aquella carga tan pesada,
semejante caridad, que padezca uno muerte por librar que nos dio el Señor con la redención, y los males que temblándole las rodillas, el cuerpo inclinado, los ojos
de la muerte al mismo que se la da? padeció en su cuerpo y en su alma para ganarnos estos bajos, el rostro ensangrentado, con aquella guirnalda en
bienes, y da gracias a Dios porque nos redimió con la cabeza y con aquellos tan vergonzosos clamores y
ESTACIÓN II tantos trabajos. Y di con el profeta David: «¿Cómo pregones que daban contra él?
JESÚS CARGA CON LA CRUZ pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?» Para
Ya estaba a las puertas preparada la cruz. Dada, pues, y esto debes ofrecerte a ti mismo por perpetuo siervo ESTACIÓN IX
promulgada la sentencia cruel, añaden los enemigos suyo, entregándote y poniéndote en sus manos, para JESÚS CAE POR TERCERA VEZ
una crueldad a otra, que fue cargar sobre aquellas que haga todo lo que quisiere en el tiempo y en la Considera primeramente cuán grande merced de Dios
espaldas, tan molidas y despedazadas con los azotes eternidad. fue hacerte cristiano, y llamarte a la fe por medio del
pasados, el madero de la cruz. No rehusó, con todo bautismo y hacerte también participante de los otros
esto, el piadoso Señor esta carga, en la cual iban todos ESTACIÓN VI sacramentos. Y si después de este llamamiento, perdida
nuestros pecados, sino que, al contrario, la abrazó con LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTO DE JESÚS ya la inocencia, te sacó de pecado, y volvió a su gracia,
suma caridad y obediencia por nuestro amor. Oh Salvador y Redentor mío, ¿qué corazón habrá tan y te puso en estado de salud, ¿cómo te podrás alabar
de piedra que no se parta de dolor (pues en este día se por este beneficio? ¡Qué tan grande misericordia fue
ESTACIÓN III partieron las piedras) considerando lo que padeces en aguardarte tanto tiempo y sufrirte tantos pecados, y
JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ esta cruz? Te han cercado han, Señor, dolores de enviarte tantas inspiraciones, y no cortarte el hilo de la
¿Hay algo, acaso, que pueda causar mayor espanto que muerte, y envestido han sobre Ti todos los vientos y vida como se cortó a otros en ese mismo estado; y,
ver al Hijo de Dios tomar imagen, no sólo de pecador, olas de la mar. Atollado has en el profundo de los finalmente, llamarte con tan poderosa gracia que
abismos, y no hallas sobre qué estribar. El Padre te ha resucitases de muerte a vida y abrieses los ojos a la luz!