You are on page 1of 1

Recuerdas aquel café y lo grande que nos veíamos… todos sentados con cigarrillos y café.

Grandes Tiempos Aquellos. Ella a un costado y yo animado por todos ustedes a acercarme. Qué es esto que recorre mi cuerpo?... será la adrenalina… aquella que nos guía a realizar cosas que nunca lo haríamos en sano juicio. Ja ja, ese sano juicio que tanto me sobra. Gracias a esa maldita adrenalina mi cuerpo tiritaba y ahora sus amigos ya estaban al tanto de mi pequeño conflicto. Recuerdas como se reían de mí? ... acaso el ser un poco tímido era motivo de aquellas risas?. Pero ahora todo estaba oscuro, la música comenzaba, un trío con guitarra, bataca y saxo hacían más romántica a la tarde. Quién diría que todo estaba listo para semejante conflicto. Inquieto miraba su mesa y tú continuabas animándome. Ella ahora miraba nuestra mesa y tú, con esa amigable sonrisa que tenes, la invitaste a nuestra mesa. Para qué? … acaso querías matarme de un infarto?... hasta ahora no entiendo porque, pero ella lascivamente no dudo en acercarse. Recuerdas el sonrojo que causo eso en mi piel morena… pero tu tratando de apaciguarme encontraste la mejor escusa para tranquilizarme. Ella sin dudarlo se sentó junto a nosotros y ahí toda esa adrenalina que merodeaba mi tiritante cuerpo nuevamente encontró cabida para su nueva carrera. Continuabas riendo y ahora el gran grupo que formaste estaba a la expectativa de una única reacción, la mía. Como recordaras lo mío siempre no tenía razón, no sabía cómo comenzar y aquella banda continuaba su espectáculo sin inmutarse. Yo solo esperaba ese instante, jaja siempre espere ese instante…pero todos indistintamente y sin razón aparente voltearon su mirada de nosotros, menos tu claro, y al voltear mi mirada, ella penetro en mis sentidos. Ese era…al fin había llegado … aquel momento en el que nada mas me importo que satisfacer mis ansias. No lo controle mas, fuera sano juicio!!!... me acerque con toda mi apesadumbrada calma y sus labios fueron míos. Y de repente recordé que tu ya no estabas a mi lado y cuando abrí mis ojos ya no había nadie más que yo… sentado en aquel café que recuerdas…con un café en la mesa…un cigarro…y todas mis alegrías acompañadas de tus recuerdos.