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La agricultura amazónica y caribeña

Yerba mate
(Ilex paraguariensis) Auto
Nombre botánico: Ilex paraguariensis A. St. Hil. var. paraguariensis. Familia: Aquifoliáceas. Nombres comunes: guaraní: ka'a; kaingangue: kongóñ; castellano: yerba mate, té de los jesuitas; portugués: congonha, erva mate. Muy poco difundido fuera de América, la yerba mate, árbol que produce la materia prima empleada para su industrialización y consumo como infusión estimulante —principal utilización hasta hoy—, es un cultivo algo relegado. Si bien no se han encontrado aún vestigios arqueológicos que demuestren su uso en tiempos precolombinos, se supone que fueron indios guaraníes quienes enseñaron a los españoles su forma de empleo. Pero lo que parece ser una consecuencia indirecta del Descubrimiento es el hecho de que los primeros hombres que cultivaron esta especie fueron los misioneros jesuitas, quienes, hacia 1670, ya tenían yerbales artificiales. Con el paso del tiempo, las reducciones de indios guaraníes pasarían a depender económicamente de la producción de yerba mate. La expulsión de los jesuitas de los dominios españoles (1767) representó una regresión en la historia de la yerba mate. Se volvió a una modalidad de explotación del bosque que aprovechaba exclusiva y deficientemente los yerbales naturales. Puede decirse que este tipo de manejo forestal, penoso y antieconómico, se prolongó hasta las primeras décadas del siglo xx, a pesar de haberse reiniciado con éxito la plantación de yerba mate en Nueva Germania, Paraguay, y en Santa Ana, Argentina, en 1897. Aunque muy disminuida, la producción de yerba mate no desapareció con los yerbales jesuíticos. Durante el resto del período colonial, el uso de esta yerba, muy extendido, persistió inclusive en regiones del Virreinato del Perú, donde existía otro estimulante metilxantínico del mismo género: Ilex guayusa Loes. emend. Shemluck, también comercializado por los jesuitas de esa zona en Quito. Se ha comprobado que el tráfico de la yerba mate no se interrumpió, y que su empleo en lo que hoy es Perú y Ecuador era habitual. Sin embargo, tras la independencia de las colonias españolas y la adopción del libre comercio, comenzó a introducirse en esos países el té inglés, y así la yerba fue perdiendo paulatinamente los mercados de esos países andinos. La decadencia y desaparición total de los yerbales cultivados en las reducciones (concluida hacia 1820 tras una serie de guerras libradas en la región, entre las Coronas de España y Portugal, seguidas por las luchas de la independencia), y la política de aislamiento y control del comercio internacional mantenida por el primer gobernante del Paraguay independiente, determinaron que en los años veinte Brasil comenzase la explotación comercial de sus yerbales naturales. Los más accesibles estaban ubicados en las cercanías de Curitiba, Paraná, y con su paulatino agotamiento fueron progresivamente reemplazados por otros situados hacia el poniente. El producto brasileño, que comenzó entonces a difundirse en los mercados como yerba de Paranaguá, era considerado de menor calidad que el de Paraguay. Pero con el tiempo fue reemplazándolo, hecho que se acentuó tras la guerra de la Triple Alianza (1870). Las limitaciones de la explotación exhaustiva de este recurso forestal incentivaron, a fines

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