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INTROD. A LA TEORÍA LITERARIA – LA LITERATURA.

DISCIPLINAS LITERARIAS

CAPÍTULO 1. DEFINICIÓN DE LA LITERATURA. SUS FUNCIONES

I. DEFINICIÓN DE LITERATURA

1. POLISEMIA DEL TÉRMINO LITERATURA


En este tema, cuando tratamos de Literatura seguimos el concepto de Aguiar e
Silva: conjunto de textos que son productos del arte de la palabra. Garrido Gallardo
dice que Literatura es el arte de la palabra por oposición a otras artes.
Apuntes de clase:
• Hasta mediados del XVIII: Literatura era “saber o ciencia en general”. En cambio, el
conjunto que hoy llamamos Literatura se denominó de diversos modos: poesía, elocuencia,
verso, prosa, etc. Quintiliano (39-95 d.C.) dice, en su Instituto Oratoria, que Literae es un
calco de Gramaticae; es la traducción latina del término griego y quiere decir instrucción,
formación y erudición. De ahí, el concepto de Literatura como “saber o ciencia en general”.
• A partir de mediados del XVIII: el término Literatura pasa (por metonimia) de designar una
actividad del individuo (esa erudición mencionada) a designar el producto resultante de esa
actividad. Ya no se trata de un nivel de erudición personal o de un conocimiento sino de un
objeto, de un conjunto de obras fruto de la actividad del individuo. Se empieza a colocar
adjetivos al término Literatura: europea, española, romántica, etc.
En 1737, la Poética, de Luzán, deslinda los textos artísticos del resto de textos: científicos,
de medicina, eclesiásticos, etc. ¿Por qué este cambio? Seguramente, porque el término
Ciencia se empezó a utilizar específicamente para los escritos científicos. Él emplea el
término poesía para designar un concepto equivalente al que hoy conocemos como
Literatura. Para él, no obstante, sólo lo escrito en verso (cualquier cosa; épica, lírica,
tragedia…) y como imitación, era poesía (literatura).
En 1772 se escribe una Historia de la Literatura Italiana; es la primera vez que se utiliza este
concepto. En 1787 aparece la obra de Marmontec, Elementos de Literatura. En 1800, la
obra de Madame Stäel, De la literatura considerada en relación con las instituciones
sociales.
• Siglo XIX – Romanticismo: Es ahora cuando se produce el verdadero cambio
epistemológico. Ya no importa que sea o no imitación de algo real sino que exprese
sentimientos. En la Poética de Aristóteles no se habla más que de Tragedia y Epopeya, no
de Lírica (o no se escribió o se ha perdido el libro correspondiente a esa materia). Pero los
clasicistas (Luzán, por ejemplo) llevaron hasta su extremo el pensamiento aristotélico y, por
ello, sólo lo que imitaba la realidad era poesía (literatura); la lírica había quedado fuera.
Este cambio se puede resumir a partir del contenido del libro de Abrams (1965) El Espejo y
la Lámpara, Teoría Literaria Romántica. Con “el espejo” se refiere a la teoría clasicista, a la
poesía/literatura como reflejo de la realidad, únicamente como imitación. Con “la lámpara”,
en cambio, se refiere a la importancia de la perspectiva del creador en el Romanticismo; la
lámpara que enfoca y con la que se puede ver la realidad.

2. DEFINICIÓN ESTRUCTURAL Y DEFINICIÓN FUNCIONAL DE LA


LITERATURA
Todorov parte de una primera división de las caracterizaciones de la literatura en
estructural y funcional.
• Estructural: Somete a dura crítica las dos notas que identifican la concepción
de estructura literaria:
o Imitación de cosas ficticias: es el elemento dominante en las teorías
clasicistas. Pero… la poesía lírica no es imitativa, frecuentemente; la
narración de un sueño o una ficción no es automáticamente literatura…

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Utilización de un lenguaje sistemático y autosuficiente (autotélico): esta
o
nota ha llegado hasta hoy (función poética, de Jakobson), a partir del
romanticismo alemán, simbolistas, formalistas… Todorov dice que el
lenguaje literario no es el único sistemático…
• Funcional: es la que tiene en cuenta la integración de la literatura en un
sistema más amplio (el de la sociedad, por ejemplo). Esta es la noción que
Todorov parece admitir: sería literatura lo que funciona como tal.
Como resumen de este apartado, podrían asimilarse las teorías estructurales a
planteamientos intrínsecos y las funcionales a los extrínsecos.

3. DEFINICIONES ESTRUCTURALES
Wellek y Warren (1949) aúnan en su concepción de la literatura las dos notas
estructuralistas:
• Lenguaje autotélico (literario, distinto de los otros usos): “los recursos del lenguaje
se explotan en él mucho más deliberada y sistemáticamente”.
• Obra de ficción: “El núcleo central del arte literario ha de buscarse en los géneros
tradicionales de la lírica, épica y drama, en todos los cuales se remite a un mundo de
fantasía, de ficción”.
También Aguiar e Silva sintetiza en su definición estas dos características, lenguaje
autotélico, opaco y creación de un mundo ficticio: “Serán obras literarias aquellas en que el
mensaje crea imaginariamente su propia realidad, en que la palabra da vida a un universo de ficción”.
Ambas concepciones coinciden con la de Aristóteles cuando, en su Poética, habla
del arte del poeta como “arte que imita sólo con el lenguaje, en prosa o verso” (1447b). La
caracterización aristotélica es una definición estructural, por cuanto se fija en
aspectos inmanentes de la obra.

3.1. Definición aristotélica de poesía


En Poética (1460b) están condensadas las teorías básicas de Aristóteles en
relación con la definición de la literatura (poesía) y la proclamación de su
autonomía:
• Es imitación, como todo arte:
o Representará las cosas como eran o son.
o O bien como se dice o se cree que son.
o O bien como deben ser.
• Usa un lenguaje especial: incluye palabra extraña, metáfora y alteraciones
del lenguaje.
• Tiene reglas específicas: no es lo mismo la corrección de la política ni la
de otro arte que la de la poética.
El arte que utiliza el lenguaje como medio de imitación (en prosa o verso) no
tenía nombre hasta entonces. Aristóteles constata su autonomía con respecto a
otros modos de imitación, pero tampoco le asigna nombre específico.
Sí diferencia entre verso y poesía: poesía (literatura) es un tipo de imitación y no
consiste en el verso. La esencia de la poesía no será el verso sino la imitación:
“el poeta debe ser artífice de fábulas más que de versos, ya que es poeta por la imitación, e imita
las acciones” (1451b). El lenguaje (medio de la imitación artística) puede ser,
indistintamente, prosa o verso: “La elocución es la expresión mediante palabras, y esto
vale lo mismo para el verso que para lo prosa” (1450b).
¿Por qué imitar? La imitación tiene dos causas:
• Imitar es connatural al hombre: gracias a la imitación se adquieren los
conocimientos.

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• Todo el mundo goza con la imitación: es una actividad placentera, el
aprender agrada, al reconocer algo que se conoce de antes.
Los géneros provienen del carácter de los poetas: los más graves imitan las
acciones más nobles y los más vulgares imitan las de los hombres inferiores
(1448b24).
En la imitación (mímesis) están implicados dos aspectos que vemos a
continuación: la verosimilitud (to eikós) y la fábula (míthos).

Verosimilitud
¿Es la imitación artística, poética, un reflejo fiel de la realidad? No: “…la poesía dice
más lo general, y la historia, lo particular. Es general a qué tipo de hombres les ocurre decir o
hacer tales o cuales cosas verosímil o necesariamente, que es a lo que tiende la poesía… y
particular, qué hizo o qué le sucedió a Alcibiades.” (1451a,b)
Es decir, se trata de un realismo que generaliza, siempre controlado
racionalmente por la verosimilitud o necesidad racional. Si hay conflicto entre la
razón (verosimilitud) y la realidad, Aristóteles se pone de parte de la opinión
común, es decir, de la razón: “Se debe preferir lo imposible verosímil a lo posible increíble”
(1460a).
Pero es posible que ocurra algo que pensamos imposible. Ese es el margen que
la verosimilitud deja para las cosas inverosímiles. Una lógica especial es
reconocida para la poesía, basada en lo convincente, verosímil, no contradictorio
y necesario. Si se dan estas condiciones, no importa que en la poesía haya algo
imposible: es posible que el poeta pinte las cosas tal y como deberían ser.
Incluso se puede encontrar una explicación en el contexto.
El conflicto arte-realidad se resuelve:
• Por la norma especial del arte: pintar las cosas como deberían ser.
• Por la opinión común, por la razón: la verosimilitud.
• Por el contexto.
Sólo si no hay una razón, una necesidad de recurrir a algo irracional, se rechaza
lo imposible. La razón lo justifica todo: se trata de encontrar una explicación, una
interpretación racional de todo.

Fábula
El tipo de imitación de la acción humana, especial del arte poético, se configura
en lo que Aristóteles llama fábula: “…fábula es la composición de los hechos” (1450a).
Es esta composición de los hechos la que da toda la fuerza a la tragedia, al
margen del espectáculo y de la música: el aspecto literario del teatro funciona
igual con la simple lectura. Lo literario está en el argumento.
Resumiendo:
• Todo arte es imitación.
• El arte poético (literario) se distingue por:
o El medio que emplea: el lenguaje.
o Sus leyes de verosimilitud: realismo racional, no fotográfico.
o La fábula (argumento): la disposición y entramado de los hechos
imitados.

3.2. Definición clasicista de poesía


Toda la historia de la concepción de la literatura en la tradición occidental de la
poética tiene su principio en las ideas de Aristóteles. El comentario del texto
aristotélico comienza en el siglo XVI en Italia y se extiende por otros países

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europeos, constituyendo lo que puede llamarse teoría clasicista, dominante hasta
finales del siglo XVIII. Vemos ejemplos tomados de la teoría literaria española.

Alonso López Pinciano


Autor de la más importante poética española de inspiración aristotélica,
Philosophía Antigua Poética (1596): “…la poesía es imitación… el lenguaje es el que a la
poesía diferencia de las demás”.
Pinciano ve dos tipos de imitación:
• Imitación natural: el niño que imita lo que ve.
• Imitación artística: de la que “está llena el mundo”. El zapatero que imita el
pie, el médico a la naturaleza…
La imitación, pues, es un fenómeno general en la naturaleza. La única diferencia
entre cualquier imitación y la literatura es el uso del lenguaje.
Aún distingue, dentro de la imitación literaria, dos grados:
• Imitar a la naturaleza: “es como el retratador”.
• Imitar a otro escritor: “es simple pintor”. “Tiene más valor la invención del poeta y
primera imitación que no la segunda”.

Ignacio de Luzán
Autor del mejor manual de poética clasicista, La Poética (1737 y 1789). ¿Dónde
sitúa él la especificidad de la imitación literaria? Su definición de poesía es: “…
imitación de la naturaleza en lo universal o en lo particular, hecha con versos, para utilidad o para
deleite de los hombres, o para uno y otro juntamente”.
En cuanto a imitación, distingue entre:
• Universal (o fantástica): cuando se imitan las cosas “según la idea u
opinión de los hombres”.
• Particular (o icástica): cuando se imitan “como ellas son en sí”.
La imitación es algo natural en el hombre y le produce placer, con independencia
de la calidad del objeto imitado. (Tomado de Aristóteles 1448b10)
Además de la distinción anterior, también distingue (siguiendo a Monsignani)
entre invención (acciones humanas) y evidencia o enargía (cosas de la
naturaleza o del arte).

Verosimilitud
Para Pinciano: “…el que no hace acción verosímil, a nadie imita”.
Pero es Luzán quien presenta más razonadamente toda la teoría acerca de la
verosimilitud.
¿Cuál es el fundamento de la verosimilitud?: La opinión común. “…todo lo que es
conforme a nuestras opiniones (erradas o verdaderas) es para nosotros verosímil, y todo lo que
repugna a las opiniones que de las cosas hemos concebido es inverosímil. Será pues verosímil
todo lo que es creíble, siendo creíble todo lo que es conforme a nuestras opiniones.”
Además diferencia dos clases de verosimilitud:
• Noble: todo lo que es verosímil para los doctos lo es para el vulgo.
• Popular: no todo lo que es verosímil para el vulgo lo es para los doctos.
¿Problema de la relación entre verosimilitud y verdad? Es decir, la cuestión de “si
lo imposible es creíble y si la verdad es a veces inverosímil e increíble”. Su
razonamiento es impecable: si la verdad y la posibilidad dependen de nuestra
opinión, no ha lugar a que una cosa sea verosímil y nosotros la tengamos por
falsa, ni inverosímil y nosotros la tengamos por verdadera: “…la posibilidad o
imposibilidad, la verdad o la falsedad de una cosa, pende del ser y naturaleza de la misma cosa,
pero su verosimilitud o inverosimilitud, su credibilidad o incredibilidad, pende de nuestra opinión”.

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Por lo tanto, la verdad literaria se basa única y exclusivamente en la opinión
común.

4. DEFINICIONES FUNCIONALES
Nos referimos aquí a las definiciones de la literatura que la caracterizan en relación
con algo exterior a ella misma o la ven como algo que tiene un origen determinable y
unas posibilidades de cambio de acuerdo con factores que condicionan su ser de
forma externa.
Las definiciones funcionales son muy numerosas y se basan en lo que la literatura
debe hacer.
Ejemplo clásico es el de los teóricos que se inspiran en el marxismo: la especificidad
de la literatura hay que entenderla en el contexto general del marxismo, que es:
• Una filosofía: materialismo dialéctico.
• Una teoría de la historia: materialismo histórico.
Según Lukács (1961), en esta línea funcional marxista, la literatura:
• En su desarrollo temporal: forma parte del materialismo histórico.
• Como forma de apropiación del mundo, como forma de conocimiento: es una
aplicación del materialismo dialéctico.
Las definiciones funcionales adoptan una actitud relativista con respecto a aislar
unas propiedades que definan en sí a la literatura. Terry Eagleton (1983) manifiesta
un relativismo radical al preconizar la disolución de la literatura dentro de un campo
más amplio de “prácticas discursivas”.
Stanley Fish ( 1980) también pone de manifiesto el relativismo de las definiciones
funcionales cuando se hace depender la significación y existencia de la literatura de
ciertas “comunidades interpretativas” que son quienes deciden sobre lo literario.
También son funcionales las definiciones que se inspiran en la teoría de los actos de
lenguaje (Domínguez Caparrós, 1981), que se verá más adelante.

5. DEFINICIONES SEMIÓTICAS
Es una “tercera vía” de definiciones, que insisten en las dos orientaciones
(estructural y funcional) integrando los aspectos que estas destacan en una
concepción del hecho literario como comunicación.
La literatura es un lenguaje artístico, es un lenguaje propio del tipo de comunicación
especial que es el arte. Propiedades textuales y pragmáticas se integrarán en la
descripción intrínseca del hecho comunicativo que es la literatura.
Actualmente se opina que ni función poética ni desvío lingüístico ni otra explicación
inmanentista deben ser confundidos con literariedad.
Las peculiaridades lingüísticas (que existen, si bien no son exclusivas del texto
literario) se explican como dependientes de un contexto de comunicación y no como
“portadoras de la esencia literaria”.
• Con anterioridad: literatura como conjunto de propiedades lingüísticas y
hechos de estilo exclusivos.
• Hoy: literatura como hecho comunicativo, de funcionamiento social de los
signos, es decir, como hecho semiológico (Mukarovský, Lotman):
funcionamiento, registro, uso lingüístico marcado socialmente.
Lázaro Carreter, en su conferencia ¿Qué es la literatura? (1976) transmitía la idea
de que la literatura debe ser considerada como mensaje, dentro de un acto de
comunicación en el que los factores de la misma tienen una peculiaridad, en función
de la situación especial de dicha comunicación:
• El emisor: cifra su mensaje en ausencia de necesidades prácticas inmediatas.

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• El receptor: tampoco es solicitado por una obligación práctica y no puede
prolongar el intercambio comunicativo.
• El contexto: no es necesariamente compartido por autor y receptor. La obra
conlleva su propio contexto.

A pesar de lo difícil que es determinar las fronteras entre lo que es arte y lo que no lo
es, la definición de la literatura en términos semióticos parece que ofrece una
explicación aceptable de la forma en que lo variable puede integrarse en esa forma
cultural que llamamos literatura. Aunque la literatura cambie de una época a otra, de
una sociedad a otra, en su descripción debe integrar elementos textuales y
extratextuales como caracterizadores del tipo de comunicación artística en que
consiste.
Apuntes de clase: Además de los aspectos estructurales y de los de funcionamiento, hay en la
literatura aspectos pragmáticos: un texto puede no ser considerado literatura en un momento (por
ejemplo, cuando se escribe un diario) y serlo mucho tiempo después (cuando se da a conocer).
Para que sea literario, es necesario que tenga unos elementos mínimos, unos recursos
fundamentales, pero no es necesario que se trate de ficción. ¿De qué recursos hablamos? Por
ejemplo, de la función poética (Jakobson), es decir que la propia forma llame la atención sobre sí
misma, con independencia del mensaje. ¿Qué recursos utilizará esta función poética? Las figuras
retóricas, que ya se trataban en la elocuencia (parte de la Retórica).
Esos recursos son uno de los elementos, de los resortes necesarios, pero no bastan, no explican
la caracterización literaria por sí mismos.

II. FUNCIONES DE LA LITERATURA

Wellek y Warren establecen una estrecha relación entre naturaleza y función de la


literatura: “la naturaleza de un objeto emana de su utilidad: es aquello para lo que sirve”. Hablar
de las funciones de la literatura es hablar también de su naturaleza.
Lo que se ha dicho acerca de estas funciones se basa en los términos horacianos
que tanta repercusión han tenido en la teoría literaria clasicista: “los poetas quieren o ser
útiles o agradar o decir al mismo tiempo cosas no sólo agradables, sino útiles para la vida.” (Epístola
ad Pisones, Horacio).
•Dulce: lo agradable.
•Utile: lo útil.
En la teoría clasicista española, Pinciano sostiene que el enseñar y el deleitar es una
condición necesaria para que un poema sea tenido por tal. El deleite tendría dos
fuentes:
• La imitación por el lenguaje: es decir, la elocución, la forma.
• La doctrina: es decir, el contenido.

1. IGNACIO DE LUZÁN
En cuanto a la finalidad del arte literario, sigue la tradición: “…para utilidad o para deleite
de los hombres o para uno y otro junto, porque éstos son los tres fines que puede tener un poeta.”
La utilidad estaría en que la poesía “endulza la medicina” ayudando a la instrucción
en cualquier tipo de materia: política, milicia, economía.
El deleite procede de:
• La belleza poética: fundamentada en la variedad, unidad, regularidad, orden y
proporción.

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• La dulzura poética: se funda en “la moción de afectos” que genera. A ella
contribuye el uso y mezcla de figuras retóricas.
Aguiar e Silva diferencia dos teorías sobre la funcionalidad y naturaleza de la
literatura:
• Teoría formal: literatura como dominio autónomo, regido por normas y
objetivos propios. Concepto muy objetado: ¿puede el arte por el arte ser
ajeno a la ideología? Dubois (1978) dice que no: la ideología siempre está
presente en el texto literario, por tanto, no cabe una función en la literatura
que no sea de orden moral.
• Teoría moral: literatura como práctica que debe integrarse en la actividad total
del hombre.

2. FUNCIÓN PLACENTERA Y FUNCIÓN DOCTRINAL


Simplificando:
• Función placentera: se relaciona con lo dulce y agradable. Es una función de
la literatura, liberadora de sentimientos, catártica o de evasión.
• Función doctrinal o cognoscitiva: se relación con lo útil. Esta función incluiría
temas como:
o Literatura como una forma de conocimiento: marxistas (Lukács) y antes
Platón y Aristóteles.
o Práctica literaria como práctica comprometida o ideológica (Sartre).
En los tres subapartados siguientes vemos algunos ejemplos clásicos acerca de la
función de la literatura.

2.1. Antes de Platón: Gorgias, alegorismo.


La teoría anterior a Platón ya era consciente del poder de la palabra: Heráclito,
Jenófanes, Píndaro (s. VI a.C.). Gorgias (485-380 a.C.) dice en su Elogio de
Helena: “…el alma experimenta mediante la palabra una pasión propia con motivo de la
felicidad y la adversidad en asunto y personas ajenas.”
Las interpretaciones alegóricas de la obra de Homero (Metrodoro de Lámpsaco
530 a.C.) se hicieron porque aquél era atacado por presentar acciones inmorales
atribuidas a los dioses. En aquella época la poesía se confunde con el saber, en
una cultura de tipo oral.
Todo lo anterior era ya conocido por Platón cuando planteó sus ideas centrales.

2.2. Platón: falsedad e inmoralidad de la literatura


La postura platónica se resume en dos grandes tópicos:
• La falsedad de la imitación poética: su inmoralidad, por lo tanto, su
incapacidad para enseñar la verdad. La imitación se aparta en un tercer
grado de la forma natural, de origen divino. Además, la imitación poética
alimenta y riega las pasiones, la cólera y los apetitos.
• Su poder subversivo: debido a la influencia que tiene sobre las almas
(recordar la cita de Gorgias, en el apartado anterior).
La consecuencia de estos dos tópicos es la necesidad de una vigilancia especial
sobre la poesía. Para ello, elaboró unas normas específicas de la censura
literaria (libro VII de Las Leyes).

2.3. Aristóteles: la catarsis


Ya conocemos los postulados aristotélicos:
• Carácter más filosófico de la poesía frente a la historia (más general).

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• Connaturalidad de la imitación en el hombre: como medio de adquirir
conocimientos.
• Placer que se deriva de todo acto de imitación: agrada repetir la
experiencia de lo conocido.
• Efecto catártico de la tragedia.
¿Qué es la catarsis? Es el efecto psicológico de la tragedia, la “purgación de
ciertas afecciones”.
Si Platón había establecido una relación entre el arte mimético y las pasiones,
Aristóteles sólo menciona esta relación en el caso de la catarsis (purgación), en
la definición de tragedia (Política).
Esta virtud catártica “se contrapone a la acusación platónica de inmoralidad y se
deriva de la potencia tranquilizadora del intelecto” (Della Volpe, 1971). Umberto
Eco (2002) habla de dos maneras de entender la catarsis aristotélica:
• Identificación con las pasiones de los personajes (estética dionisíaca).
• Distanciamiento de una mirada fría (estética apolínea).
Es importante el razonamiento de Della Volpe en cuanto a la racionalidad de la
catarsis: la catarsis deriva de la fábula (del argumento) y esta se rige por la
verosimilitud. Por lo tanto, la purgación está por encima del espectáculo, es una
propiedad textual, literaria.

3. LITERATURA Y CONOCIMIENTO: EL REALISMO LITERARIO


¿Cómo enlazan las teorías actuales con las clásicas?
Con la función cognoscitiva, doctrinal, imitativa de la poesía enlaza la teoría
lukacsiana del realismo artístico y literario.
La obra artística debe reflejar la esencia de la realidad empírica, a la que se llega a
través de los conceptos absoluto y relativo. “La obra de arte tiene que reflejar todas las
determinaciones objetivas esenciales del trozo de vida al que da forma… de tal modo que ese trozo
de vida se haga comprensible en sí y por sí mismo, vivenciable, como una totalidad de la vida.”
“Ninguna persona literariamente configurada puede contener toda la riqueza de rasgos y expresiones
que la vida misma contiene”.
Lo esencial del ate está en que la “…reproducción relativa e incompleta debe dar el mismo
efecto que la vida misma, e incluso el de una vida intensificada…”
En estas afirmaciones de Lukács se aprecian paralelismos:
• Su “efecto vida” con la verosimilitud aristotélica.
• Su “realismo” con la teoría de la imitación de Aristóteles.
Desde el punto de vista del materialismo dialéctico (marxista), la literatura es una
forma de conocimiento realista: apropiación de la realidad en la captación de las
esencias presentadas artísticamente a través de lo inmediato, de lo particular.

4. CONCLUSIÓN
Al hablar de la función de la literatura se tiende a incluir factores exteriores, no
solamente intrínsecos:
• Las funciones en torno a lo agradable: se relacionan con la psicología.
• Las funciones en torno a lo útil: relacionan literatura y sociedad.
• La función autónoma: importa a la estética y tiene que ver con el problema de
la literatura y las demás artes.
En el capítulo siguiente se aborda el tema de la relación de la literatura con las
demás artes.