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BREVE BIOGRAFÍA: Manuel Godoy Álvarez de Faria (1767-1851), político español, primer ministro durante el reinado de Carlos

IV.

Nació en la localidad pacense de Castuera, el 12 de mayo de 1767. En los cuatro primeros años del reinado ascendió de cadete en el Cuerpo de la Guardia Real a consejero de Estado, y se le concedió el título de duque de Alcudia. Su nombramiento como primer ministro en sustitución del conde de Aranda, en noviembre de 1792, estuvo determinado por la necesidad de contar con una persona desvinculada de la administración anterior y capaz de iniciar una política hostil con Francia, sobre todo después de la ejecución de Luis XVI en enero de 1793. En julio de 1795, firmó con Francia la Paz de Basilea, que puso fin a la guerra de la Convención (1793-1975); por ello recibió el título de Príncipe de la Paz. A partir de entonces, la política exterior española quedó vinculada a los intereses franceses: por el Tratado de San Ildefonso (agosto de 1796), el Directorio francés dispuso de la flota española para luchar contra Gran Bretaña. La consecuencia más dramática fue la derrota de la Armada española en el cabo de San Vicente (1797) y el desastre de Trafalgar (1805). Después de quedar apartado momentáneamente del poder (1798-1801), Godoy regresó al gobierno con título de generalísimo, coincidiendo con la victoria sobre Portugal en la guerra de las Naranjas. Siguiendo las pautas marcadas por Napoleón, firmó la Paz de Amiens (marzo de 1802), por el que España obtuvo de Gran Bretaña la isla de Menorca a cambio de Trinidad. La oposición favorable al príncipe Fernando (futuro Fernando VII) preparó una conspiración (proceso de El Escorial de 1807), aunque la definitiva caída de Godoy se produjo a raíz del motín de Aranjuez, el 18 de marzo de 1808. Después, acompañó a los reyes en su exilio y murió, en 1851, en París. REPERCUSIÓN DE MANUEL GODOY EN ESPAÑA Y EUROPA. Manuel Godoy no sólo fue una gran figura dentro del ámbito nacional, sino que también tuvo una importante colaboración y repercusión en todo el continente europeo, por diversos motivos que enseguida pasaremos a destacar. El 15 de noviembre de 1792, ocho años después de su ingreso en la Guardia de Corps, Manuel Godoy fue elevado al cargo Primer Ministro o Ministro Universal, por el nuevo soberano Carlos IV, quien desde que subió al trono en 1788 no había cesado de llenarle de honores: cadete, ayudante general de la Guardia de Corps, brigadier, mariscal de campo y sargento mayor de la Guardia. Los acontecimientos que tienen lugar durante el período de Primer Ministro de Godoy son los siguientes: • Su labor política dentro del ámbito nacional: cabe destacar que reanudó las políticas reformistas, redujo los monopolios gremiales, apoyó la ley agraria, suprimió algunos impuestos, liberalizó los precios de las manufacturas e incluso en 1797 reunió un gobierno integrado por lo más granado de la Ilustración española, la mayoría del cual ya había desempeñado puestos relevantes con Carlos III. Gaspar Melchor de Jovellanos se convirtió en Secretario de Justicia. Francisco de Saavedra se hizo cargo de la Hacienda. Francisco Cabarrús, uno de los creadores del Banco de San Carlos, fue enviado como embajador a París. Los escritores y políticos Juan Meléndez Valdés y Mariano Luis de Urquijo ocuparon también puestos importantes. No es más que un episodio de la tremenda fractura ideológica que la revolución francesa y las guerras napoleónicas producirían en la sociedad española.

Guerra de la Convención, también llamada guerra de los Pirineos y guerra del Rosellón, conflicto que enfrentó entre 1793 y 1795 a España y la Francia revolucionaria (durante el periodo de existencia de la Convención Nacional), en el marco de las guerras de Coalición. Tras la ejecución de Luis XVI (21 de enero de 1793), el secretario de Estado español Manuel Godoy firmó con Gran Bretaña una alianza antifrancesa (1795). Al principio, aunque la República se movilizó primero y el 7 de marzo rompió las hostilidades, las tropas españolas llevaron la iniciativa. El general español Antonio Ricardos invadió el Rosellón, mientras que una flota angloespañola operaba en Tolón en ayuda de los realistas. Sin embargo, una leva masiva en Francia logró cambiar el signo de la contienda. Durante las campañas de 1794 y 1795 los republicanos penetraron en Cataluña, el País Vasco y Navarra, y llegaron a ocupar Miranda de Ebro. Ante el peligro, Godoy se vio obligado a firmar la Paz de Basilea (1795) sin contar con sus aliados, una paz en la que España cedió a Francia su parte de la isla de Santo Domingo y ciertas ventajas económicas a cambio de la retirada francesa de los territorios peninsulares conquistados. Por ello fue investido como Príncipe de la Paz, además de recibir cuatro grandezas de España, siete grandes cruces de Carlos III, diez banderas de María Luisa y otros muchos premios.

Guerra con Inglaterra. Tras lo sucedido Godoy olvidó la enemistad con Francia y se alió con ella mediante el primer Tratado de San Idelfonso el 18 de agosto de 1796, sin embargo el favorito temió que el rearme inglés se utilizara contra los territorios hispanos de ultramar, debido al disgusto que provocó a Inglaterra la firma en Madrid de la Paz de Basilea, sin una previa consulta al antiguo aliado. Finalmente, aunque la derrota de la escuadra española junto al cabo de San Vicente ( 14 de febrero de 1797) y la conquista inglesa de la isla Trinidad fue compensada por la defensa de Cádiz, Puerto Rico y Tenerife, las intrigas contra el favorito, atizadas por el propio Directorio, que abrió negociaciones de paz con Inglaterra sin contar con España, dieron su fruto, y Godoy tuvo que retirarse como primer secretario de Despacho (28 de marzo de 1798).

Posteriormente y aunque el cargo de primer secretario lo ocupó su primo político Pedro Cevallos, en 1801volvió a ser de nuevo la figura preeminente. En este nuevo período en la vida de Godoy caben destacar: • Guerra de las Naranjas: (por el ramo de dicha fruta que ofreció Godoy a la reina, duró del 16 de mayo al 6 de junio de 1801, supuso la cima de la gloria del valido), denominación por la que es conocida la breve contienda entre España y Portugal que tuvo lugar, en la zona meridional del territorio de este último país, en 1801. Debido a la alianza mantenida con el emperador francés Napoleón I Bonaparte, derivada de los acuerdos vinculados al Tratado de San Ildefonso firmado en octubre de 1800, la diplomacia española se había comprometido a conseguir que Portugal abandonara su tradicional amistad con Gran Bretaña. Pero el fracaso diplomático planteó acciones más contundentes y, el 27 de febrero del año siguiente, el gobierno español declaró la guerra al rei.

En mayo de 1801, bajo el mando de la principal figura del gabinete, Manuel Godoy, las tropas españolas tomaron varias plazas fronterizas y ocuparon la región del Alentejo. El regente portugués Juan VI se apresuró entonces a negociar de modo que, el 6 de junio de ese mismo año, la Paz de Badajoz puso fin al conflicto. Portugal se comprometió a cerrar sus puertos a los buques británicos y aceptó la soberanía española sobre Olivenza. Por su parte, el rey español Carlos IV garantizó la soberanía de los territorios portugueses ultramarinos. • Motín de Aranjuez: la caída de Godoy. Conjura aristocrática española manifestada en forma de movimientos populares violentos que tuvieron lugar desde la noche del 17 al 19 de marzo de 1808 en el Real Sitio de Aranjuez (con réplica en Madrid). Amparados en la situación internacional, en el clima de inquietud provocado por la invasión francesa, y alentados por rumores que aludían a la marcha de la corte a Andalucía (quizá a las Indias), los conjurados asaltaron el palacio del favorito y principal figura del gobierno, Manuel Godoy, al que se hacía responsable de todo, y a punto estuvieron de lincharle. Fraguado todo al calor del príncipe de Asturias —el futuro rey Fernando VII—, impaciente por reinar, el 19 de marzo Carlos IV tuvo que abdicar en su beneficio. En toda España se celebró la caída de Godoy y la exaltación del nuevo monarca.

VISIÓN DE LA FIGURA DE GODOY: Pese a la labor hecha por Godoy a lo largo de su relevante papel en España han surgido diversas opiniones y bandos claramente opuestos, los que critican la actitud de Godoy y los que intentan limpiar su imagen. • Críticos: muchas de las personas que trataban de desprestigiar al “príncipe de la paz” lo presentan como un coplero, una especie de bardo o trovador que conquistó el favor de una corte muelle con indignos manejos y serviles bajezas. achacándole los desastres de la guerra con la Francia de 1793 a 1795, y los de la posterior con la Inglaterra en los años siguientes. Designado por Napoleón para una especie de trono improvisado sobre las ruinas del Portugal, le ofrecieron a sus lectores como habiendo tenido gran parte en el viaje de Bayona y en la real abdicación forzada de la familia real de España. Se le achacó la voz pública proyectos de más temeraria ambición; se dijo que había aspirado al trono español, y que para ello había malquistado, educado mal y aun calumniado al

príncipe heredero, Fernando VII después, que entonces era el objeto de los deseos de la nación. Otro de los rumores y la historiografía tradicional lo atribuía al favor de la reina María Luisa y a su presunta relación amorosa: belleza e inteligencia fueron las virtudes que la soberana apreció en su protegido, y la idea que llegó a forjarse del talento político de Godoy logró infundírsela también a su esposo. Su supuesta aventura con la reina contribuyó al desprestigio de la monarquía, como demuestran estas coplillas que circulaban en aquella época: Mi puesto de Almirante me lo dio Luisa Tonante, Ajipedobes la doy, considerad donde estoy. [...]Tengo con ella un enredo, soy yo más que Mazarredo. [...]Y siendo yo el que gobierna todo va por la entrepierna En definitiva para los críticos, Godoy no era más que un hombre ambicioso y “trepa” que únicamente utilizaba su “amistad” con la reina María Luisa para alcanzar su más altos propósitos. Un camelador y adulador que sabía manipular muy bien a la alta aristocracia a su favor. • Sin embargo hay otra visión más condescendiente con Godoy: un sector de la historiografía moderna, pese a que reconoce como verosímil la aventura de la reina con Godoy, la considera en un papel secundario. Opina que la rápida ascensión de Godoy fue impulsada por las repercusiones que la revolución francesa y su giro cada vez más radical tuvieron en la península. Ante los acontecimientos que obligaron a renunciar al trono a Luis XVI, el ministro Floridablanca adoptó una actitud vacilante, sin atreverse a intervenir, al tiempo que intentó mantener a salvo el país de la ideología revolucionaria (1789 1791). Fracasada esta política, Aranda tomó el poder; pero, debido a su ideología ilustrada, no supo mejorar la delicada situación de la monarquía de Carlos IV, ni la del rey francés, en la cual ya se había proclamado una república. Ante estos acontecimientos, el rey llamó a gobernar a Godoy, un hombre libre de las influencias y relaciones con Floridablanca o con el partido aragonés de Aranda. Además, En sus Memorias, el favorito protesta contra los que atribuyeron al galanteo y a las tonadas las preferencias de los reyes: "En mi vida entendí de guitarra, ni de cantar, ni podía acudir a esas habilidades, que no tenía, para sostenerme en la corte. Yo diré pocas cosas sobre esto, y observaré el decoro que requiere su memoria, como conviene entre españoles". No puede negarse nobleza de intención en dichas palabras. Por otra parte, también se llegó a afirmar que Godoy no fue tampoco “un revolucionario, como lo fueron los franceses más avanzados de su época, ni un liberal, como los diputados de las Cortes de Cádiz, entre quienes también destacaron, por su actividad, ciertos extremeños.

Político característico de su época –el tiempo de la Ilustración–, Godoy “consideró perentorio introducir muchas reformas en la monarquía, con el fin primordial de evitar su desaparición, pues las grandes turbulencias políticas provocadas por la Revolución Francesa daban pábulo a cualquier eventualidad”. Intentó, igualmente, “fortalecer la corona española y garantizarle un lugar honroso en el panorama mundial”. El Príncipe de la Paz fue, en fin, un hombre de su tiempo, limitado como tal por unas condiciones muy concretas que el hombre de nuestros días interesado por el pasado histórico debe conocer. El doctor Carlos Seco ofrece quizás una de las versiones más desapasionadas y completas del origen de la privanza del favorito. Admite la posibilidad de amores con María Luisa, pero les da una importancia secundaria. El origen del fervor de ambos soberanos -no sólo de la reina- habría que encontrarlo en la búsqueda, cuando eran príncipes de Asturias, de alguien que se lo debiera todo a ellos, para contraponerlo a los omnipotentes ministros de Carlos III, con quienes no simpatizaban. Y así podríamos encontrar muchos más documentos que tratan de rehabilitar la imagen de Godoy. CONCLUSIÓN: Como se vino diciendo a lo largo de todo el trabajo Manuel Godoy ha sido un personaje muy controvertido y que siempre ha generado mucha polémica. Sin embargo no me parece del todo justo que se critique la figura de Godoy por intentar conseguir el poder con sus “técnicas particulares” (seducción, labia, peloteo…), pues todos en cierta medida utilizamos diversos mecanismos para lograr nuestros objetivos en la vida. Es de esa manera que considero más oportuno criticar o alabar su labor como político. En ese sentido podemos decir que su labor no fue lo que se dice brillante pues llevó a la nación a diversas guerras y todas ellas de una gran magnitud, simplemente por ser un individuo ambicioso y codicioso. En ese aspecto sí es lícito criticarlo y despreciarlo, aunque tampoco podemos olvidar importantes iniciativas que llevó a cabo como por ejemplo: reanudó las políticas reformistas, redujo los monopolios gremiales, apoyó la ley agraria, suprimió algunos impuestos, liberalizó los precios de las manufacturas, entre otros.En conclusión Manuel Godoy fue un personaje que como todos, tuvo defectos y virtudes, y en definitiva fue un personaje que aportó muchas ventajas a la nación a la nación a la vez que contribuyó a su propia caída. FUENTES: Enciclopedia Encarta 2007-11-04 http://es. wikipedia.org/wiki/Manuel.Godoy www.mundofree.com http://books.google.es//memorias+de+manuel+godoy POR: Sandra Golpe Ferreiro.