1

Apocalipsis 17:9-11: Una visión de las siete cabezas bestiales
y la mujer ramera

Pablo Millanao T., CEACH
pjmillanao@gmail.com


Introducción

El pasaje escogido es, considerado por algunos, uno de los más enigmáticos de la
Biblia
1
. Sin embargo, en el último simposio de escatología desarrollado en Brasil (2002),
no se publicó ningún trabajo que abordara específicamente este pasaje
2
. ¿Razones? Podría
ser la ausencia de cualquier comentario por parte de Ellen White al respecto; o debido a que
el comentario bíblico denominacional no considera la interpretación de este pasaje
contingente para la comprensión de la visión
3
. Con todo, existen diversas interpretaciones,
pudiendo ser agrupadas en cualitativas
4
o cuantitativas
5
. Últimamente (tras la muerte de
Juan Pablo II) la interpretación papal de las cabezas bestiales nuevamente ha dado que
hablar
6
. No es nuestro objetivo exponer y objetar estas posiciones, sino trabajar de manera
exegética y bibliográfica con el texto. Planteamos como tesis una visión que reconoce en
las cabezas a reinos que se inician en Daniel, completando y desarrollándose
escatológicamente en la visión de Juan, con una estrecha coordinación con la mujer ramera.
Para avalar esta tesis, analizaremos el contexto que rodea el pasaje en cuestión, luego
indagaremos en la identidad de los protagonistas (bestia, cabezas, mujer). Seguidamente
propondremos el eje cronológico desde el cual desarrollar la serie septenaria, para
finalmente elaborar una estructura a manera de síntesis, finalizando con una interpretación
general.


I. Contexto en el Apocalipsis

1. Las siete ultimas plagas. Si bien Apocalipsis 17 y 18 pertenecen a una visión
diferente a la de las plagas (cap. 15 y 16)
7
, se pueden considerar una extensión de la última

1
George M. Price, El tiempo del fin (Villa Libertador San Martín, Ediciones C.A.P, [s/f]), 57; John Paulien,
“Revelation 17 and the Papacy”, Biblical Perspectives Newsletter n. 131, Samuele Bacchiocchi, ed.
(http://www.biblicalperspectives.com/endtimesissues/et_131.pdf), 21.
2
Alberto R. Timm, Amim A. Rodor, Vanderlei Dorneles, eds., O Futuro: A Visão Adventista dos Últimos
Acontecimientos (Engenheiro Coelho: UNASPRESS, 2004).
3
“Revelation 17:9”, Francis Nichol ed., The Seventh-day Adventist Bible Commentary (Washington, D.C.:
Review and Herald Publishing Association, 1978), Versión Electrónica; en adelante SDABC
4
No busca identificar una serie de siete pues considera “siete” como símbolo de plenitud o totalidad; en este
caso de los poderes antagónicos a Dios a lo largo de toda la historia.
5
Procura identificar una serie de siete, pudiendo ser de emperadores, formas de gobierno, papas del tiempo
final o imperios y poderes político-religiosos.
6
Ver Paulien, 20 y nota n.1
7
Según estructura quiástica de Kenneth Strand en "The Eight Basic Visions", Symposium on Revelation,
Frank Holbrook, ed., (Silver Spring, MD: Biblical Research Institute, 2000), 1: 30, citado en Sergio Olivares,
Apuntes Compendiados del libro de Apocalipsis (Chillán: Taller de fotocopias, s/f), 42.
2
copa, o bien, una ampliación de la sección completa, debido al rol angélico
8
. Ya en Apoc.
16:19 se anticipa el juicio contra Babilonia, tema que permea los capítulos ya aludidos. La
sexta copa también guarda una estrecha relación con la caída de Babilonia, pues presenta el
símbolo del Eufrates (16:12), clara indicación a esta ciudad
9
. Esta misma copa presenta el
escenario de la batalla de Armagedón, anticipando la victoria del Cordero sobre el trío
Dragón/Bestia/Falso Profeta
10
, a la cual se hace eco en Apoc. 17:14
11
.
2. Las Bodas del Cordero. El accionar divino en el capítulo de nuestro estudio
lleva al desenlace del cap. 19; las bodas del cordero (19:7). El simbolismo de esta boda es
muy significativo, dado que la desposada es la Nueva Jerusalén, tema que se amplía en el
cap. 21 (21:2, 9). La novia es la antitesis de la Babilonia de los capítulos anteriores
12
, y
nuevamente es uno de los ángeles “de las siete plagas postreras” el que invita a Juan a
contemplar la escena (21:9).
3. Conexiones quiásticas
13
. Existe una relación estrecha entre las trompetas y las
plagas; las primeras sirviendo como base histórica para el desarrollo escatológico y
universal de las últimas
14
. La sexta trompeta apunta a Babilonia
15
(Eufrates, 9:14) al igual
que la sexta plaga (Eufrates, 16:12). Esta relación, junto con la unidad de la sexta y
séptima plaga con los caps. 17 y 18, nos permite ubicar el desarrollo profético del pasaje en
un periodo contemporáneo o posterior a 1798/1844. En otras palabras, el desarrollo de la
visión del cap. 17 y 18 estaría en torno a este periodo histórico
16
, en donde se reconoce el
inicio de los juicios de Dios.
4. Apocalipsis 17:9-11. Como ya he mencionado, el pasaje en estudio esta
contenido en la sexta visión del quiasmo expuesto por K. Strand. Específicamente, está en
la porción descriptiva de la misma (17:3b-18:3). La delimitación inicial del pasaje elegido
guarda relación con el rol angélico. Él ya no guía al apóstol para ver (17:1-6), sino que le

8
Ver “Revelation 17:1-18”, Expositors Bible Commentary New Testament, ed. Frank E. Gaebelein (Grand
Rapids, Zondervan, 2001) Edición electrónica, versión 2.8, en adelante EBCNT; “Revelation 17:1”, SDABC;
“Revelation 17:1a”, Word Biblical Commentary : Revelation 17-22, Vol. 52C, David Aune, ed. Electronic
ed. Logos Library System (Dallas: Word, Incorporated, 1998), en adelante WBC; Hans K. LaRondelle, Las
Profecías del Fin (Buenos Aires: ACES, 1999), 394-5, 403-6; establece Apoc. 15:1-19:10 como una unidad
centrada en las plagas.
9
Antolín Diestre Gil, El Sentido de la Historia y la Palabra Profética (Terrassa: CLIE, 1995), 2: 535;
LaRondelle, “The fall of Babylon in type and antitype”, Ministry, 62.9 (September, 1989), 7.
10
Victoria anticipada en forma implícita en 16:15 como interludio exhortativo.
11
Jaques B. Doukhan, Secrets of Revelation: The Apocalypse through Hebrew eyes (Hagerstown, MD:
Review and Herald, 2002), 164. El desarrollo del Armagedón se complementa finalmente en Apoc. 19:11-21.
12
Para un análisis más detallado sobre este tema ver, R. Zimmermann, “Nupcial Imagery in the Revelation of
John”, Biblica, 84 (2003), 162-174.
13
En la estructura de K. Strand, la quinta visión (15:1-16:21) es paralela quiástica con la tercera (8:2-11:18).
14
Héctor Urrutia, “La Sexta trompeta y el surgimiento del remanente (2ª parte)”, Advenimiento, 2.1 (Chillán,
2005):16; Mervyn Maxwell, Apocalipsis: sus revelaciones (Buenos Aires: ACES, 1991): 58.
15
Representando históricamente a la Roma papal hasta su herida asestada en 1798; ver Ibíd., 55. Esto se
puede inferir también dado el trasfondo progresivo de la narrativa tromperil. LaRondelle (198) reconoce en
este periodo dos facetas de oportunidad: una para las fuerzas del mal y otra para los santos (fortalecido por el
interludio del cap. 10 y 11). Sólo un tercio del mal es destruido pero su fin es inminente. ¿Qué mejor periodo
para marcar esta doble faceta que el inicio de los juicios de Dios? Los años 1798/1844 son una buena
propuesta y Babilonia mística una buena opción interpretativa (ver. “Revelation 9:14”, SDABC).
16
Para una explicación detallada sobre el tiempo presente en el Apocalipsis ver, Mario Veloso, Apocalipsis y
el fin del mundo (Buenos Aires: ACES, 1999), 30-43. Ver la exposición hecha por Mervyn Maxwell, 274-
280, sobre este eje cronológico, y su declaración en cuanto al tiempo de la visión de Apoc. 17 en el cuadro de
la página 473.
3
explica lo que ya ha visto
17
, .va .ca cet ·e +uc·ncte|, “yo te diré el misterio” (Apoc.
17:7); hay una visión y su correspondiente explicación. Al explicar, el ángel introduce y
presenta a la bestia y sus características (v.7, 8), para entonces centrarse en el tema
específico de las siete cabezas bestiales (v.9ss), marcando aquí el inicio de nuestra
perícopa. La delimitación final del pasaje corresponde a la conexión textual con el v.9; la
mención y explicación de las siete cabezas, de las cuales “el octavo” forma parte (v.11)
18
.


II. Un análisis de los protagonistas

1. La Bestia. Este vocablo ()ncte|) es el diminutivo de )nc, por lo que su
significado literal sería “pequeña bestia”
19
. Su uso en el Nuevo Testamento (NT) es
mayoritario en el Apocalipsis (38 de 45 ocurrencias), especialmente entre los caps. 6-19,
representando poderes contrarios a Dios y aliados al Dragón. El trasfondo daniélico de este
término es importante, siendo un símbolo de reinos mundiales temporales (Dan. 7:23),
desarrollando también un significado religioso
20
. La bestia es un poder político-religioso.
Tan aliada es ésta al dragón que posee las mismas características; siete cabezas y diez
cuernos. Es, finalmente un símbolo del reinado ilegitimo de Satanás en esta tierra
21
, cuyo
fin es desplazar a Cristo (anticristo); es el reino satánico manifestado en ciertos poderes
terrenales a lo largo de la historia.
La primera descripción detallada de la bestia
22
está en el cap. 13. La dependencia
de Daniel salta a la vista con las características bestiales que remembran los diversos reinos
del cap. 7 regresivamente (leopardo, oso, león). Esta dependencia se acentúa, pues la suma
de cabezas y cuernos en el cap. 7 son siete
23
y diez respectivamente, al igual que la bestia

17
En Apoc. 17:8-18, Juan usa el verbo aoristo .te.: para cada alusión a la mujer, bestia, cabezas y cuernos; lo
que Juan ya vio es lo que el ángel explica.
18
at .:·a (v.9); ·a| .:·a .c·t| (v.11).
19
A manera de reflexión personal, esta “pequeña bestia” podría ser una reminiscencia daniélica del “cuerno
pequeño”.
20
Daniel ve a tres bestias que puede describir mediante la comparación (En Dan. 7:4-6 usa la preposición K. y
el verbo hm;D. “como” y “parecerse” respectivamente) con animales ya conocidos. Sin embargo, al llegar a la
cuarta bestia ésta es diferente (anv) a todas las demás, y hasta cierto grado indescriptible más allá de sus
cuernos, dientes y garras. La diferencia estriba justamente en el nuevo carácter espiritual espurio que esta
bestia desarrolla (Dan. 7:8, 11, 21, 25; 8:10, 11), sin dejar de lado su poder temporal (Dan. 7:17). Las bestias
apocalípticas, en especial la que surge del mar (Apoc. 13) posee rasgos que remembran las bestias daniélicas,
heredando así esta doble identidad; temporal y espiritual (C. Mervyn Maxwell, Apocalipsis: Sus revelaciones
[Buenos Aires, ACES, 1991], 324-30). Hans K. LaRondelle identifica a la bestia como un “falso Cristo”, o
sea, un poder espiritual (Hans K. LaRondelle, Las Profecías del Fin [Buenos Aires, ACES, 1999], 299).
21
Hans K. LaRondelle, Las Profecías del fin, 298-9.
22
Al referirnos a la bestia en forma singular, establecemos que la bestia de Apoc. 13 y 17 son una y la misma.
Ver Doukhan, 161-2; Diestre Gil, 454-455; 536-551, cita en reiteradas ocasiones Apoc. 11:7 como parte de su
explicación de la bestia del cap. 17, estableciendo así la igualdad de estas bestias; “Revalation 17:3”, NTEBC.
23
Dan. 7:2-7: León (1), Oso (1), Leopardo (4), bestia espantosa y terrible (1); 1+1+4+1=7. Ver Maxwell, p.
325. El hecho de que calce la cantidad de cabezas con la descripción bestial de Apocalipsis no nos ayuda
directamente a identificar las cabezas de Apoc. 17. Si estas fueran las siete cabezas, las cinco que han caído
nos dejarían en la penúltima cabeza del leopardo (Grecia), y Juan ya vivía en el periodo de la bestia
espantosa; dejando a la cabeza que es (“uno es”) en la última de la serie greco-macedónica (leopardo). Es
necesario establecer el simbolismo de “cabeza” en Apocalipsis para luego encontrar el trasfondo daniélico
que calce con el símbolo cefálico manejado en el escrito joánico.
4
de Apocalipsis. Este hecho particular no necesariamente ayuda en la identificación de las
siete cabezas de Apocalipsis, pues en Daniel 8 varía el número de cabezas y cuernos; en
Daniel las bestias representan reinos, los que estarían reflejados en forma conjunta en la
bestia apocalíptica. Sin embargo, es una clara indicación que la influencia daniélica es
desequilibrante en la interpretación de las visiones de Juan.
La bestia de Apocalipsis pasa por etapas históricas, durante las cuales, algunos
rasgos cambian sin alterar su naturaleza. Citando a J.N Andrews
24
, Hans LaRondelle sitúa
a la bestia del cap. 13 durante el periodo de 1260 años, y a la bestia del cap. 17 en el
periodo posterior a este. Proponemos el siguiente cuadro para ilustrar este hecho:

Tiempo Cap. 13 (v. 1, 2) Cap. 17 (v. 8, 11)
Pasado
Reminiscencias
daniélicas
“era”
Presente Una cabeza herida “no es”
Futuro
Revive y el mundo
se maravilla
“está para subir del
abismo”; “octavo”
Tiempo
Siete cabezas; diez
cuernos con
diademas
Siete cabezas;
cuernos sin
diademas
Durante 1260 años
Después de los 1260
años
Fig. 1

Satanás tuvo su momento de mayor impacto -1260 años-; periodo en el cual poderes
nacionales centralizados
25
eran dominados y sustentados por él; sus órdenes se acataban
mediante poderes regios (diademas). Sin embargo, en nuestro pasaje, la bestia se halla sin
coronas. La que ostenta el uso de una corona es la mujer: “Yo estoy sentada como reina”
(Apoc. 18:7). La metodología bestial ha cambiado o ha debido cambiar, pero es el mismo
poder antagónico a Dios que actúa en la tierra.

2. Las siete cabezas. El texto joánico establece que estas cabezas son montes y reyes
(17:9-10). Así, “reyes” y “montes” son elementos simbólicos que nos ayudarán a
establecer la naturaleza de las cabezas
26
.
En el Antiguo Testamento, los montes pueden tomar un matiz de poderío político,
reino o poder nacional
27
(Jer. 51:25; Dan. 2:44). Dios los establece, pesa, destruye,
trastorna y nivela según su voluntad. Dios mismo los usa como símbolo del Reino

24
LaRondelle, 417; ver también, 420-1.
25
La idea de “monarquía” está presente en el cap. 13 debido a que los cuernos poseen diademas. La
fragmentación de Roma imperial da origen a estas monarquías. Sin embargo, las reminiscencias daniélicas de
los tres imperios aparte del romano, también refuerzan este trasfondo monárquico o imperial. Ver Maxwell,
473; LaRondelle, 419.
26
La visión del cap. 17 se centra en “la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los
diez cuernos” (v.7), no precisamente en los “reyes” y “montes”, que son parte de la explicación angélica. Así,
“reyes” y “montes” son usados por el ángel para facilitar la identificación de las cabezas.
27
Gregory K. Beale, NIGTC: The Book of Revelation (Grand Rapids, Eerdmans, 1999), 868; Charles H. Dyer,
“The identity of Babylon in Revelation 17-18 Part 2”, Biblioteca Sacra, Vol. 144, #576, Oct-Dec 1987, 439.
Para Dyer, este simbolismo es apropiado también en el Apocalipsis pues facilita la doble interpretación de las
cabezas como montes y reyes.
5
Mesiánico en el Antiguo como Nuevo Testamento
28
. En el Apocalipsis, se contrasta el
Monte de Dios
29
(donde se reúne escatológicamente con Su pueblo, ampliando el trasfondo
del evangelio juanino
30
) y los montes de la tierra
31
. Esta antítesis resalta el rol de los
montes como símbolo de reinos: el de Dios (eterno) o el de los hombres (sucesivos).
El concepto !actì.u: “rey”, también puede tomar un aspecto geográfico, llegando a
significar “reino”
32
. !actì.t: “reyes”, ocurre nueve veces en el Apocalipsis, asociado a la
bestia
33
y en una descripción que nos permite identificarlo mayormente con el poder
secular y temporal
34
(contrastados con el reinado mesiánico tratado en el evangelio
joánico
35
). Su uso en Daniel (LXX) refuerza y amplía el uso dado a este término en
Apocalipsis
36
. Las siete cabezas, por tanto, son reinos terrenales con poder político y
militar. No se enfatiza un carácter espiritual en estos poderes, pero si puede desarrollarse.
Nos falta examinar el concepto “siete” en relación con las cabezas. ¿Es este un
número cualitativo o cuantitativo? La postura cualitativa es bastante difundida
37
,
entendiendo las siete cabezas como la totalidad de poderes que Satanás ha utilizado,

28
Ver Sal 2:6; 135:21; Isa 8:18; Joel 3:21; Miq. 4:2; Apoc. 14:1; Heb. 12:22 entre otros.
29
Ver Apoc. 14:1; 21:10
30
En su evangelio, Juan usa ece: cinco (5) veces, siendo éste un lugar de culto o retiro de Cristo sólo o con
sus discípulos (4:20, 21; 6:3, 15; 8:1), un lugar de cercanía con Su Padre.
31
Ver Apoc. 6:14-16; 8:8; 16:20; 17:9 (montes-cabezas de la bestia destruidas finalmente por Dios [Apoc.
19:20])
32
Ver, B. Kalmppert, “!actì.t a”, New Internacional Dictionary of New Testament Theology, Colin Brown,
ed. (Grand Rapids: Zondervan, 1999), Electronic Versión 2.8; en adelante NIDNTT. Ver su uso
intercambiable en la traducción RV60 “reyes” en Dan. 7:17 (LXX) que usa !actì.tat.
33
Ver Apoc. 17:9, 12
34
·n: vn: o ·n: etseu+.|n: (6:15; 16:14; 17:2; 18:3, 9; 19:19; 21:24) “de la tierra” o “del mundo”
respectivamente.
35
El uso que el NT le da a esta palabra es mayoritario en los evangelios y Apocalipsis, siguiendo la tendencia
del AT de atribuirle este título en forma casi exclusiva a Jehová/Dios/Cristo. Sin embargo, este título nunca
fue usado por Jesús en relación a si mismo (B. Kalppert, “!actì.ta”, NIDNTT). De hecho, de las 13 veces
que Juan ocupa !actì.u:, siempre es cuando las personas le atribuyen este título. Jesucristo reserva este
título para el momento escatológico (Apoc. 19:16).
36
!actì.t: ocurre ocho veces en siete versículos (Dan. 2:21; 6:23; 7:24; 8:22; 9:6; 11:2, 27), aludiendo
siempre a reyes terrenos con intenciones político-territoriales. Tal vez la única diferencia insinuada con el
uso de esta palabra se halla en Dan. 7:24. Se levantaría “otro” diferente entre los “diez reyes” que derribaría a
tres. Por el paralelo con el cap. 8, entendemos que este “otro” es el “cuerno pequeño”, que posteriormente
desarrolla pretensiones espirituales. Este cuerno pequeño no puede ser identificado con una persona, pues su
existencia se desarrolla al menos durante 1260 años, como lo plantea el texto daniélico y apocalíptico.
Aunque destaquemos el liderazgo puntual de este poder (el papado/papas), la mención de este poder como un
todo está bajo el termino “rey”, pues “reyes” se refiere al conjunto de diez. Claramente “reyes” no es una
alusión a personas sino a poderes, reinos.
37
Ver Beale, 868-878; Simon J. Kistemaker, Comentario al Nuevo testamento: Apocalipsis (Kalamazoo,
Libros Desafío, 2004), 512-519; “Revelation 17:1-18: The harlot and the beast”, EBCNT. David Aune
(“Revelation 17:10: 2.The symbolic approach”,WBC) se inclina por la postura cualitativa o simbólica,
reconociendo que es la que se ha tornado más popular entre los eruditos del NT. Sin embargo, ellos
encuentran esta postura mejor, debido a su otra opción interpretativa que busca siete emperadores sucesivos o
formas de gobierno (así C. Van Den Biesen, “Apocalypse”, The Catholic Encyclopedia, Volume 1 (Robert
Appleton Company, 1907; entre otros citados en las referencias anteriores). El SDABC reconoce que ambas
posturas tienen sus adherentes y que la “Inspiración” no ha indicado si son literales o simbólicas. Para el
Comentario no es contingente para el mensaje del capítulo la identificación de las siete cabezas. Dada toda la
especulación e interpretaciones amarillistas, creemos que si es contingente, aunque reconocemos que no altera
el resultado final; el triunfo del Cordero (17:14).
6
independiente de su número o secuencia exacta. Si bien el numero siete permite aquello
38
,
sobretodo en un escrito tan simbólico como Apocalipsis, creemos que hay evidencia interna
como también una fuerte plataforma daniélica para plantear lo contrario.
Una lectura somera del texto aludido inmediatamente nos lleva a percibir que “cinco
han caído” (17:10). Esto cobra mayor significado si hay una serie literal (de siete en este
caso)
39
. Además, esta el hecho de que las “siete cabezas” están en la visión y explicación
angélica respectivamente. Es decir, la visión, al ser interpretada por el ángel, sigue
manteniendo un bosquejo basado en siete
40
. Otro argumento se extrae del trasfondo en
Daniel y el contexto de Apocalipsis. Ya mencionamos que las conexiones del cap. 17 con
la sexta trompeta, sexta y séptima plaga nos sitúan en el periodo en que los juicios de Dios
se inician. Este momento histórico es justamente donde llega la descripción de la visión de
Daniel 7 y 8 (7:9, 18; 8:9-14). Apocalipsis, por tanto, retoma donde terminó Daniel 7 y 8
41
,
quien ya ha mencionado cinco poderes hasta ese momento: (1) Babilonia, (2) Medo-Persia,
(3) Grecia, (4) Roma y (5) Cuerno Pequeño. En Daniel ya existe una secuencia y registra
cinco reinos.
El texto afirma que una de las cabezas “es”, pero la coordinación con la bestia la
retrata en un estado pasivo (ver Fig. 1 y 2). Esta dinámica se remonta al periodo profético
que antecede al cap. 17, o sea, la visión del cap. 13. La bestia está maravillando al mundo
hasta que una cabeza (la quinta
42
) es herida como de muerte. Eventualmente esta herida es
sanada y la bestia nuevamente asombra al mundo gracias al aliento dado por la segunda
bestia que surge de la tierra (13:12, 14). Entre la herida y sanidad se desarrolla el periodo
de la sexta cabeza; originando a la bestia que “no es” pues ha quedado acéfala. Esta misma
lógica nos lleva a establecer que la séptima cabeza coincide con la bestia descrita como “el
octavo”; es otra expresión de la bestia que en su totalidad vuelve a ser lo que antes “era”.

3. La mujer ramera. Más significativo que el simbolismo de la ramera en Apoc. 17, es el
de la mujer
43
. Apocalipsis registra vu|n 19 veces, siendo siempre
44
utilizada como símbolo
religioso
45
, sea verdadero
46
o por antítesis, apóstata
47
. Ellen White es más específica al

38
Maxwell, 68
39
Así Diestre Gil, 541; Maxwell, 471-3; LaRondelle, 418; G.M. Price comenta: “La declaración ‘cinco de
ellos han caído; uno es, y el otro aun no ha venido’ (vers. 10), obviamente indica siete poderes mundiales
específicos en una serie” (G. M. Price, op. Cit., 23). La corriente cualitativa explicará que quedaría poco para
el triunfo de Dios (en referencias de nota 45).
40
“que tenía siete cabezas” (Apoc. 17:3); “las siete cabezas son siete montes” (v.9). Lo mismo se puede
observar en Daniel 7 y 8. Daniel ve cuatro bestias en el cap. 7, y su respectiva explicación sigue manteniendo
que efectivamente son cuatro reyes/reinos literales (7:17). El misterio no está en el número, sino en el
significado correcto del símbolo (bestia = reino). En Daniel 8, son tres los protagonistas (carnero, macho
cabrío y cuerno pequeño). En la explicación los protagonistas siguen siendo tres: Carnero (v. 20), Macho
cabrío (v. 21-23a), Cuerno pequeño (v. 23b-25). Nuevamente, el misterio no está en el número o secuencia,
sino en los detalles de los símbolos utilizados.
41
Ver Fig. 1
42
Dada la serie daniélica recién expuesta y la progresión cronológica entre el cap. 13 y 17 de Apocalipsis.
43
De las diez alusiones a la mujer ramera, en seis ocasiones se usa mujer (17:3, 4, 6, 7, 9, 18); solo en cuatro
se usa ramera (17:1, 5, 15, 16).
44
La sola excepción sería Apoc. 9:8, al describirse los cabellos de las langostas como de mujer, a: ·ct¿a:
vu|atsa|.
45
LaRondelle, 281-2
46
Apoc. 12:1, 4, 6, 13-17; 19:7; 21:9
47
Apoc. 2:20; 17:3, 4, 6, 7, 9, 18
7
interpretar el símbolo bíblico de la mujer como una iglesia
48
. Es justamente en los caps. 12
y 17 de Apocalipsis que vu|n se usa más; son las dos mujeres del escrito profético, ambas
con su compañero respectivo: Cristo o el Dragón. La mujer ramera tiene sus raíces en el
profetismo del Antiguo testamento (AT). Bajo una metáfora matrimonial, Oseas, Jeremías,
Isaías y Ezequiel
49
, usan este simbolismo para referirse a la apostasía deliberada y
desvergonzada del pueblo de Dios. Por tanto la mujer ramera representa un poder
netamente religioso (no pagano ni político
50
), y en el contexto del cap. 17, un poder
religioso espurio
51
.
Una de las mujeres del AT que sirven de tipo para esta ramera escatológica es la
malvada reina Jezabel. LaRondelle incluso hace una analogía del manejo que esta reina
hacía de su esposo con el que la mujer apocalíptica hizo con los gobernantes políticos
52
.
Sin embargo, en la visión del cap. 17, la mujer aparece en escena precisamente cuando la
bestia “no es”. La mujer no cuenta con el respaldo político-militar de antaño, cuando las
cabezas y la bestia “eran”. El siguiente cuadro de LaRondelle
53
, modificado y ampliado
ilustra este hecho:

Pasado Presente Futuro
Cabezas
Babilonia, M-Persia, Grecia,
Roma, Roma Papal
Sexta está presente durante
el tiempo del fin (herida)
La séptima aún no ha venido
Cuernos
Coronados: Monarquías
medievales
Destronados: Democracias
desde la Revolución
Francesa
Coronados por una hora se
unen con la Bestia
Bestia
Cuando persiguió
No persigue porque sufre
una herida mortal
Hará guerra contra el
Cordero y los santos / se
vuelve contra la ramera
Mujer
NO se muestra cabalgando
la bestia.
SI cabalga la bestia; asume
su rol tras perder poder
político dado por la bestia,
ahora con su cabeza herida
Es destruida por la Bestia en
ocasión del séptimo/octavo
rey
Fig. 2

En cierto sentido, la mujer viene en reemplazo de la cabeza herida en su estado “uno
es”, para ser ella la protagonista durante este periodo céfalo-bestial. Como ya hemos
señalado, es la mujer la que presume de llevar una corona (Apoc. 18:7). En un apartado
anterior, mencionábamos que la metodología bestial ha cambiado en Apoc. 17. De hecho,
la mujer esta ebria de la sangre de los mártires que ya han muerto. Su sitial de “reina” se ha
forjado gracias a su pasado de persecución. Ella ahora goza de una reputación un tanto más
dócil que en el pasado; ahora no mata y persigue, sino, más bien, embriaga con el poder

48
Ellen G. White, The Great Controversy, 381; ver además G.M. Price, 57.
49
Ver Oseas 4:12; 5:4; Jeremías 3:1; 4:30; Isaías 1:21; Ezequiel 16, 20, entre otros. Para una explicación
detallada de este trasfondo veterotestamentario, sobre todo en Ezequiel, ver LaRondelle, 408-13.
50
Doukhan, 161
51
LaRondelle, 407.
52
Ibíd., 412
53
Ibíd., 419
8
obtenido con aquella persecución pasada
54
. Podríamos decir que ahora utiliza la
diplomacia, el dialogo humanitario y ecuménico, científico e incluso político pero no el
autoritarismo despótico de la espada. Sin el afán de personificar esta mujer (babilonia) con
un poder únicamente, quisiera citar a J. Comellas, quien aludiendo al periodo de 1860-1903
cita:

“el siglo XIX se había vanagloriado de excluir a la Iglesia de los asuntos de este mundo: le
parecía que la religión, hecha para las cosas del cielo, nada tenía que hacer en las cosas de la tierra
[…]; y he aquí que esta vieja madre, considerada chocheante por la irreverencia de tantos de sus
hijos, se pone a hablar a los hombres de lo que tanto les apasiona y les divide […]. Parece que
asistimos a la entrada de nuevo en la escena de uno de los más grandes actores de la historia: el
papado.”
55


Esta visión de la mujer viene a reforzar la comprensión del periodo de la bestia en
su estado “no es”, al igual que la cabeza en esa misma condición paralela. En cierta medida
la mujer con corona y la cabeza herida son corolarios durante el mismo periodo histórico.
Este escenario arroja mayor luz al tiempo presente de la visión, cuando la bestia y la sexta
cabeza “no son” pero la mujer “es”.


III. El factor tiempo

Bastante hemos insinuado respecto al tiempo en que se desarrolla la visión y su
explicación. Evidentemente Juan recibe esta visión al final del siglo primero, pero ¿cuándo
se inicia el marco temporal para su interpretación? Este apartado busca ahondar en este
tema que es crucial para los propósitos de esta investigación.
John Paulien maneja un principio que para él es fundamental: “Dios se encuentra
con las personas donde están”
56
. Básicamente establece un contexto para separar el tiempo
de la visión del que atañe a la explicación; el profeta puede viajar (vía visión) a cualquier
punto de la historia, pero su explicación y cualquier referencia temporal dentro de esta,
debe considerarse en base al presente del vidente. Esto nos llevaría a tomar la época de
Juan como punto de referencia para la identificación de las cabezas
57
. Si bien el argumento
posee algunos ejemplos en Daniel que son razonables
58
, el fundamento teórico de este

54
El tiempo verbal para +.)ueuca| ebria, es un presente participio (o sea contemporáneo al verbo principal:
.tee| Vi, que está en indicativo aoristo, acción pasada). Ya hemos considerado en forma implícita que el
tiempo presente para Juan es el eje 1798-1844. Por tanto, esta borrachera es el resultado de aquello que se
hizo antes de la herida como de muerte.
55
José Luis Comellas, El último cambio de siglo: Gloria y crisis de occidente: 1870-1914 (Barcelona:
Editorial Ariel, 2000): 80. La cursiva es nuestra.
56
John Paulien, op. cit. En este artículo, el pide al lector remitirse a su libro “The deep things of God”, 33-78,
para mayor detalle en cuanto a este principio.
57
Tornando necesaria la incorporación de Egipto y Babilonia en la serie; algo que no cuadra con la fuerte
dependencia daniélica de Apocalipsis en general, y este pasaje en particular, como ya se ha presentado
anteriormente. Con todo, esta es la propuesta de Paulien (p.37).
58
Se destaca Daniel 2, en donde el inicio del acontecer imperial de la imagen, es contemporáneo a Daniel y
Nabucodonosor, “tu eres aquella cabeza de oro” (v. 38). Otro ejemplo ya no es tan claro; Dan. 7:1, donde
simplemente se declara que Daniel recibió la visión mientras soñaba en su cama. Esto solo describe el
método por el cual Dios se reveló, pero no indica una pauta interpretativa. De los dos ejemplos, el de Daniel
2 es el más consistente con lo que él desea probar; el tiempo de Daniel es el mismo tiempo presente de la
9
principio (al menos como se elabora en el artículo) calza mejor con el tema “revelación-
inspiración” pero no como modelo hermenéutico
59
. El criterio de Paulien podría aplicarse
en Apocalipsis, sobre todo en las primeras tres series septenarias
60
, todas iniciándose en el
periodo apostólico. Sin embargo, el motivo del la caída de Babilonia tiene un acento
marcadamente escatológico. Además, las dos visiones de la bestia (cap. 13 y 17) presentan
un avance cronológico hacia el escatón
61
. Incluso en la sección histórica, en el interludio
del librito y los dos testigos (Apoc. 10-11), Juan representa el remanente escatológico
(1798/1844), tal como lo propone nuestra corriente interpretativa denominacional
62
. La
visión de Juan en este caso no le es contemporánea; claramente el presente de esta visión
está en el futuro. Reconocemos que es el presente de la visión, pues no hay explicación en
el caso del interludio. Sin embargo, esto nos permite establecer de que el presente en una
visión si puede estar en el futuro en relación al profeta, no solamente proyectarse desde su
tiempo.
Considero, basándome en la evidencia del propio cap. 17 de Apocalipsis y su
contexto (expuesto transversalmente en los apartados anteriores), que el tiempo presente, el
periodo “no es”/“uno es”, debe determinarse a la luz de los símbolos del propio capítulo.
La correcta coordinación entre las cabezas, bestia y mujer
63
es fundamental para identificar
el presente histórico de esta visión y su respectiva explicación. Existe solo un eje histórico
en donde esta coordinación se da: 1789/1844 en adelante
64
. Reafirmamos este periodo
como punto cronológico referencial para la identificación de las siete cabezas bestiales.




IV. Estructura Propuesta

Un estudio del texto, junto con el análisis de los protagonistas, nos permite
estructurar Apoc. 17:9-11. La estructura que proponemos obedece una línea temática como
también funcional, considerando la dinámica de los actores ya estudiados.
A continuación presentamos la estructura del pasaje delimitado (v. 9-11) que
proponemos:

visión. Con todo, parece natural que si Dios capacitó a Daniel para comunicar el inicio del cronograma
profético que él consideraba relevante para su pueblo hasta el fin del mundo, que este inicio coincidiera con el
tiempo de Daniel, pues es más que eso en realidad; es el tiempo para su pueblo (70 semanas); cronograma que
gira en torno a la venida del Mesías, antitipo histórico y escatológico del los 70 años de cautividad babilónica.
59
Paulien explica que Dios usa el trasfondo cultural e histórico del profeta para comunicarse, lo que tiene
respaldo en los escritos de Ellen G. White. Además coloca como plataforma teórica, el hecho de que los
símbolos proféticos son tomados de la época que le es propia al profeta. Nuevamente concordamos. Sin
embargo, eso no significa que la visión se limite a ese periodo. El está conciente de eso y marca una
diferencia con el preterismo (p. 32) por esta razón puntual. Recordemos que los poderes antagónicos a Dios
ya estaban presentes en el tiempo de Daniel, y lo seguirían estando. Entonces, un símbolo tomado de la época
de Daniel no limita el símbolo o su interpretación a esa época, pues también es inteligible para nuestros días
gracias al principio de sola escriptura y tota escriptura.
60
Iglesias, Sellos y Trompetas.
61
Ver nota 19 y Fig. 1
62
Maxwell, 270, 278; LaRondelle, 214-15; Veloso, 143-8
63
LaRondelle, 418
64
La condición bestial, cefálica y fémina están coordinadas en este eje temporal. Ver apartado “III: La mujer
ramera y la bestia”.
10

v.9b-10 Significado de las 7
cabezas/reyes
Correlación
rey/cabeza
v.11 Ampliación de la
explicación sobre la bestia
A Cinco han caído… 1-5 “Bestia que era…”
B Uno es 6 “…y no es…”
C Aún no ha venido
D Durará breve tiempo (7º
rey/cabeza)
7 / 8 Es el octavo y va a la
perdición (de entre los siete)
Fig. 3

La fila C se ve ennegrecida, pues desde el punto de vista de Juan, la séptima cabeza aún no
había venido, y aún para nosotros no lo ha hecho
65
. Esta estructura permite visualizar la
participación coordinada entre la Bestia y sus cabezas a lo largo de la historia. En la fila B
aparece históricamente en escena la mujer ramera que será condenada. Proponemos la
siguiente estructura para ver este hecho inserto en el capítulo 17:

Sentencia contra la gran ramera (cap. 17)
A Descripción de la mujer (reo) v.1c-6b v.15 Descripción de la mujer (reo)
B Asombro de Juan v.6c
C
Explicación angélica (bestia,
cabezas, cuernos)
v.7-13 v.16-17b
Explicación angélica (cuernos,
bestia)
D
Se ejecuta sentencia –
Victoria del Cordero
v.14 v.17c
Se cumplen las palabras de Dios
E
v.18
Descripción de la mujer – introducción al cap. 18
Fig. 4

Nuestro pasaje esta incluido en la primera columna de la fila C. Tanto este
componente estructural como su paralelo, anteceden el triunfo final del Cordero, de la
voluntad de Dios (fila D). Esto nos permite inferir que la función de la explicación
angélica es calibrar cronológicamente el juicio de la mujer ramera, dadas las indicaciones al
pasado, presente y futuro (fue, es, será). También podemos pronosticar, que el último
rey/monte/cabeza estará presente hasta la intervención directa de Cristo. Lo mismo
podemos decir en cuanto al rol bestial, pues se incluye dentro de los siete, identificado
como el octavo; un poder arcano revitalizado en esta época futura
66
.
Podemos establecer una relación entre la mujer y la bestia con sus cabezas en base a
estas estructuras. La mujer claramente asume un rol protagónico pues la sexta cabeza esta
herida, asunto que ya hemos señalado. Sin embargo, esta mujer está sentada sobre las siete
en conjunto (17:9). ¿Por qué entonces no aparece esta mujer en el cap. 13, donde su
simbolismo (religioso) igual está presente? (13:4). Podemos inferir que la función bestial
eclipsaba el carácter fémino en el periodo previo a la herida mortal. Sin embargo, al
“desaparecer” la cabeza, sólo queda la mujer como protagonista.

65
Algo que ocurrirá cuando la herida como de muerte sea sanada, LaRondelle, 307-9, 422-4.
66
Ibid, 422-3
11
La mujer (Babilonia; Apoc. 17:18), por tanto, siempre ha estado. El espíritu
confuso de Babilonia ha permeado cada etapa histórica de la profecía hasta aquí
67
. La
mujer y la Bestia son antiguos conocidos, usándose mutuamente como una pareja de
bandidos que no confían el uno en el otro. Ambos encarnan un simbolismo religioso, en
mayor o menor grado; con métodos sutilmente diferentes, pero buscando el mismo fin:
guerra contra el cordero.
Es la acción coordinada de la mujer y la bestia lo que finalmente provoca su ruina.
La ejecución de su sentencia está estrechamente ligada al acontecer cefálico que le ha dado
su protagonismo, y su destrucción va por cuenta de la bestia y sus elementos bélicos
(cuernos). Su confianza en la bestia, y no en Cristo, es su ruina.

V. Interpretación general

Con todo lo que hemos desarrollado en los tratados 1-4, podemos bosquejar y
resumir las ideas de la siguiente manera:

Fig. 5

Juan recibe por revelación una visión que transcurre en el vecindario de 1798/1844.
Las cinco cabezas/montes/reyes caídas calzan coordinadamente hasta el punto histórico
desarrollado por Daniel. Apocalipsis 13 narra esta transición, donde la herida como de
muerte sella el inicio de la sexta cabeza y el mayor protagonismo de la mujer. Este periodo
se desarrolla a la par con las diversas corrientes o mentalidades multidisciplinarias de la
época contemporánea
68
; llámense postmodernismo, nihilismo, ecumenismo, orientalización
cultural, ciencia evolucionista, método histórico crítico, etc. Durante este sexto periodo, la
mujer trabaja también a través de ideologías; procura hablar de igual a igual con la gente,
creando un ambiente conformista
69
. Tras este periodo fémino, la bestia revive, en el
sentido que el método seductivo y embriagante es desplazado por el poder político-militar,
sin perder el manto religioso por un breve tiempo (17:10, 11). No olvidemos que la bestia

67
“después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y luego un tercer…” (Daniel 2:39). El punto de
referencia para los imperios hasta la misma Roma (en cualquiera de sus fases) es Babilonia. Es debido a esto
que Babilonia puede ser usada como un símbolo tan contemporáneo al acontecer escatológico; nunca ha
perdido su identidad siniestra. Ver también Diestre Gil, 543-4.
68
G.M. Price, 39; Diestre Gil, 538.
69
Ibíd., 58. Si bien menciona este conformismo como estrategia bestial, dentro del contexto comparativo de
su escrito y el presente, calza perfectamente con el rol fémino de este periodo. Ver además nota 54.
Babilonia
Bestia
Revivida
Medo
Persia
Cabeza
herida
Grecia
Roma
Imperial
Roma
Papal
1 2 3 4 5 6 7/8
Daniel 7 y 8
Apocalipsis 13, 17 y 18
1798/1844
Presente
Mujer
Ramera
Babilonia
Bestia
Revivida
Medo
Persia
Cabeza
herida
Grecia
Roma
Imperial
Roma
Papal
1 2 3 4 5 6 7/8
Daniel 7 y 8
Apocalipsis 13, 17 y 18
1798/1844
Presente
Mujer
Ramera
12
posee un simbolismo religioso no menor. Esta nueva y última etapa, denominada la
séptima u octava, parodia la resurrección y ascensión de Cristo a la diestra de Dios
70
. Es
desde allí que Cristo actúa y finalmente entregará el Reino a Su Padre (1 Cor. 15:24). La
bestia busca también, en su estado redivivo, consumar el plan del dragón. En este
momento, el contexto dado por Apoc. 13 es significativo. La bestia terrestre hace que
adoren a la bestia marítima y su imagen, con un carácter comparable a las cabezas bestiales
pasadas (13:12, 15-17). La bestia revivida, siendo “el octavo”, actúa gracias a la séptima
cabeza, que sería, bajo este contexto, la bestia terrestre, el protestantismo apóstata,
popularmente singularizado como Estados Unidos
71
. Sin embargo, no debemos olvidar que
la bestia terrestre posee dos facetas: apariencia de cordero y voz de dragón
72
. La herida
sanada claramente se le puede atribuir a la acción de esta segunda faceta (13:12-17),
fácilmente identificable con la séptima cabeza
73
. Pero también arroja luz sobre la sexta
cabeza, hasta ahora un tanto nebulosa tras el rol fémino y la bestia acéfala. No puede ser
otra que la misma bestia terrestre en su estado corderil. Un poder político que
momentáneamente parece frenar el ímpetu bestial
74
, cuando en realidad sirve como caldo
de cultivo ideológico (cabeza) para el escenario escatológico del dragón
75
.
En un esquema bíblico tan armonioso, ¿dónde podríamos insertar a los siete últimos
papas, que no están coordinados con la visión en tiempo
76
y representación simbólica
77
?
Simplemente no hay cabida para dicha propuesta.

70
LaRondelle, 423; “Revelation 17:11”, EBC.
71
Robert Surridge, “The beast from the earth”, Ministry, 64.6 (June, 1991): 17. El autor presenta una fuente
interpretativa que refuerza la identidad de la bestia terrestre (Estados Unidos). Normalmente se usa el
contraste mar/tierra para suponer un lugar “deshabitado” para “tierra”, el que EE.UU. ocupa históricamente.
Sin embargo, en este artículo se propone un trasfondo mitológico (Job 40 y 1 Enoc 60: Leviatán [monstruo
marítimo] y Behemot [bestia terrestre/desierto]) que Juan y la iglesia temprana habrían conocido, que sigue el
criterio multitudes/deshabitado del par mar/tierra.
72
Norman Gulley, ¡Cristo Viene!: Un enfoque cristocéntrico de los eventos de los últimos días (Buenos
Aires: ACES, 2003), 522-4; Veloso, 170.
73
Si hay algo que puede revivir a la bestia, sanar su herida, es la acción del dragón (el mismo le dio poder en
el pasado [Apoc. 13:2]). Pues bien, este poder térreo ejerce con voz de dragón, sanado a la bestia y haciendo
que el mundo se maraville. La séptima cabeza y la bestia rediviva son contemporáneos. Ver la identificación
realizada por Diestre Gil, 547-50.
74
Separación de la iglesia y el estado, punto inicial en la constitución de Estados Unidos desde su
independencia. Ver Gulley, 225-41, 525; Clifford Goldstein, ¿Una nación bajo la autoridad de Dios?
(Buenos Aires: ACES, 2002), 49-59; Veloso, 170; Maxwell, 343.
75
Ellen White también singulariza el rol representativo de EE.UU. en su cita del Conflicto de los siglos, 498:
“Cuando las iglesias principales de los Estados Unidos, uniéndose en puntos comunes de doctrina, influyan
sobre el Estado… entonces la América protestante habrá formado una imagen de la jerarquía romana…”.
La nación norteamericana hereda mucho de Europa, escenario de varios de los grandes imperios daniélicos.
EE.UU. no solo hereda, sino que supera en muchos aspectos a Europa con el paso del tiempo y pasa a ser un
icono del positivismo propio del mundo moderno. Sin embargo, tras la llegada del postmodernismo y la
corriente nihilista actual, es Europa y no EE.UU. la que se ve más afectada. La nación americana toma un rol
marcadamente protagónico, ya sea por un liderazgo innato o impuesto. Para ver una exposición de estas ideas
ver J.L. Comellas, 111-36; Adriano Prosperi, “América y Apocalipsis”, Teología y Vida, Vol. XLIV (2003),
198-9; Diestre Gil, 548-550.
76
Esta interpretación inicia la serie en 1929, año en que se fija la restitución de las tierras del Vaticano,
adjunto con cierto reconocimiento de carácter temporal. El problema que surge es de carácter interpretativo y
argumentativo. 1929 sería relevante bajo el manto de la curación de la herida de muerte. Sin embargo, esta
misma herida y sanidad se le aplica a Juan Pablo II (el sexto de la serie).
77
Ya hemos visto en los apartados correspondientes, que cabeza/monte/reyes, nunca se ocupan en relación a
una persona; siempre es un poder institucionalizado que existe independiente de quien esté al mando bajo un
13
Proponemos la serie de siete cabezas de la siguiente manera:

Fig. 6

Esta propuesta general no es del todo original. Sin embargo, considero que se ha
podido ahondar en la relación de la mujer con los periodos céfalo-bestiales. Esta relación
fortalece esta postura ante la interpretación cualitativa y la que considera a Egipto y Asiria,
ayudándonos a fijar un marco de tiempo acorde con el tenor escatológico de la visión y
motivo babilónico. La revisión del material en su conjunto, excluye de manera natural los
argumentos de la interpretación papal a esta serie septenaria.
El comentario bíblico adventista maneja dos posibilidades cuantitativas, una que
toma el tiempo de Juan como marco de referencia y la segunda que acepta el tiempo
escatológico como el presente de la visión y su interpretación.
78
La única diferencia de
nuestra propuesta con la segunda recién mencionada, es la sexta cabeza –bestia terrestre
versus Francia atea. Hay tres razones que nos llevan a excluir esta posibilidad ante nuestra
propuesta: (1) Si bien fue un poder francés el que asestó la herida de muerte a la quinta
cabeza, el propio adjetivo que acompaña a Francia limita a tres años y medio su accionar.
79

La sexta cabeza actúa hasta que la séptima entra en vigencia, lo que ocurre en un marco
cronológico claramente escatológico y hoy Francia no llena satisfactoriamente ese lugar. (2)
¿Podemos asociar un poder con intenciones imperialistas como lo fue Francia atea con los
términos “montes”, “reyes” y “cabezas”? Todas las interpretaciones de las cabezas
anteriores son dignas de los requisitos que señalan estos tres términos, pero Francia atea
rompe ese molde. (3) Daniel ha manejado un principio en cuanto a la sucesión de los
imperios: una vez que entra en acción el reino que desplaza al anterior la atención del
escrito se centra en él.
80
Este postulado aparentemente fortalece la propuesta de Francia
atea, antes que la de Estados Unidos y todo su conglomerado. Sin embargo, Apoc 12:16
conecta directamente el fin del periodo de persecución con la aparición de la “tierra” que
ayuda a la mujer. Ya hemos abordado la relación tierra/EE.UU (ver nota 71). Si bien fue
una acción europea la que asesta un golpe decisivo, el poder que se ha encargado
históricamente hasta hoy de mantener esta condición es el “nuevo mundo”, como ya lo
hemos destacado en este apartado (nota 75). Se considera que Estados Unidos ha marcado
una trayectoria histórica que le hace honor al rol que juegan las dos últimas cabezas de la
serie.

periodo particular (Ej. El hecho de que se le diga a Nabucodonosor, “tú eres aquella cabeza de oro”, no
excluye el resto de los reyes del periodo neobabilónico [605-539 a.C.]).
78
Francis D. Nichol, ed., Comentario Bíblico Adventista, 7: 867-868
79
Ibid, 818. Se entiende que no es un periodo exacto de tiempo, pero ciertamente está circunscrito al periodo
de la Revolución francesa.
80
cf. Dan 8:1-3. Este carnero es paralelo al oso del cap. 7 y representa a Medo-Persia. Este reino conquistó
Babilonia en el año 539 a.C., pero Daniel ya lo resalta en el año 549 cuando recibe la visión del cap. 8.
Babilonia
B. Terrea
Dragón
Medo
Persia
B. Terrea
Corderil
Grecia
Roma
Imperial
Roma
Papal
1 2 3 4 5 6 7
Babilonia
B. Terrea
Dragón
Medo
Persia
B. Terrea
Corderil
Grecia
Roma
Imperial
Roma
Papal
1 2 3 4 5 6 7
14
Al adscribirnos a la corriente cuantitativa de las cabezas se podría levantar cierta
necesidad de identificar en forma literal a los diez cuernos de la bestia
81
. Este punto escapa
los límites de este estudio, por lo que se propone como objeto de estudio futuro
82
.
Finalmente, el bagaje interpretativo y exegético desemboca en una lección espiritual
básica: la iglesia de Dios sólo le posee a él como sustento y apoyo. Cualquier dependencia
de métodos, estrategias, fuerzas motivadoras, o fuentes de recursos que sean propios a este
mundo y sus tiempos, terminará debilitando al verdadero pueblo de Dios; resultará en una
experiencia estéril y autodestructiva para la iglesia. La iglesia sólo sobrevive cuando
depende del método de Cristo; el futuro del pueblo de Dios está asegurado en su fidelidad y
alianza al Cordero: él vencerá con los que le sigan (Apoc. 14:4; 17:14).

81
Especulaciones en cuanto a dos potencias que se unirían prontamente al G-8 ya circulan por Internet,
siguiendo el tenor interpretativo en relación a los papas.
82
Sin embargo podemos anticipar algunas cosas. Daniel nuevamente es nuestro trasfondo. Hay diez dedos
en la imagen (se infiere) y hay diez cuernos –mas uno- en la bestia del cap. 7. Sabemos que la caída de Roma
Imperial no fue causada sólo por diez reinos bárbaros, ni fue esa cantidad exacta de reinos que finalmente se
establecieron en todo el territorio romano de oriente y occidente. Esto calza con el escenario europeo
medieval, tanto por la cantidad variable de reinos, como por su sujeción al poder papal. Si bien el cap. 7
menciona que tres son derribados, la diferencia está en que no son una serie como las cabezas. Los cuernos
están retratados, desde Daniel, en forma contemporánea unos con otros, teniendo y perdiendo sus diademas al
unísono (Dan. 7:20 hr'b.x; compañero, asociado; Apoc. 13:1; 17:3). La mención de “tres” por tanto no
necesariamente nos ciñe a buscar una serie o grupo literal de diez como si se da en las cabezas, dada la serie
daniélica que la inicia, donde se destaca una sucesión.

Mervyn Maxwell. en donde se reconoce el inicio de los juicios de Dios. La sexta trompeta apunta a Babilonia15 (Eufrates. Doukhan. LaRondelle. 10 Victoria anticipada en forma implícita en 16:15 como interludio exhortativo. Esto se puede inferir también dado el trasfondo progresivo de la narrativa tromperil. tema que permea los capítulos ya aludidos. nos permite ubicar el desarrollo profético del pasaje en un periodo contemporáneo o posterior a 1798/1844. 62. 394-5. Él ya no guía al apóstol para ver (17:1-6). en adelante WBC. El desarrollo del Armagedón se complementa finalmente en Apoc. establece Apoc. ed. Apocalipsis y el fin del mundo (Buenos Aires: ACES. 13 En la estructura de K. 7. “Revelation 17:1”. 55. SDABC). Secrets of Revelation: The Apocalypse through Hebrew eyes (Hagerstown. versión 2. ver Ibíd. 1999). 3. 2. 16:19 se anticipa el juicio contra Babilonia. El simbolismo de esta boda es muy significativo. 2002). Frank E. la quinta visión (15:1-16:21) es paralela quiástica con la tercera (8:2-11:18). Strand. pues presenta el símbolo del Eufrates (16:12). 162-174. “Revelation 9:14”. Word Biblical Commentary : Revelation 17-22. las bodas del cordero (19:7). 2001) Edición electrónica. 2: 535. Incorporated. 1989).8. MD: Review and Herald. Mario Veloso. anticipando la victoria del Cordero sobre el trío Dragón/Bestia/Falso Profeta10. 1999). una ampliación de la sección completa. La novia es la antitesis de la Babilonia de los capítulos anteriores12. está en la porción descriptiva de la misma (17:3b-18:3).1 (Chillán. 14 Héctor Urrutia. en adelante EBCNT. 17:1411. 8 2 . Electronic ed. las primeras sirviendo como base histórica para el desarrollo escatológico y universal de las últimas14. junto con la unidad de la sexta y séptima plaga con los caps. “Nupcial Imagery in the Revelation of John”. y su declaración en cuanto al tiempo de la visión de Apoc. sino que le Ver “Revelation 17:1-18”. Advenimiento. Expositors Bible Commentary New Testament. 9 Antolín Diestre Gil. 12 Para un análisis más detallado sobre este tema ver. El accionar divino en el capítulo de nuestro estudio lleva al desenlace del cap. dado que la desposada es la Nueva Jerusalén. R. Específicamente. La sexta copa también guarda una estrecha relación con la caída de Babilonia. Hans K. “La Sexta trompeta y el surgimiento del remanente (2ª parte)”. 9:14) al igual que la sexta plaga (Eufrates. 16 Para una explicación detallada sobre el tiempo presente en el Apocalipsis ver. y nuevamente es uno de los ángeles “de las siete plagas postreras” el que invita a Juan a contemplar la escena (21:9). 16:12). Strand. el desarrollo de la visión del cap. o bien. Logos Library System (Dallas: Word. 1991): 58. 19:11-21.. 2. sobre este eje cronológico. 17 en el cuadro de la página 473. 2005):16. 17 y 18 estaría en torno a este periodo histórico16. LaRondelle (198) reconoce en este periodo dos facetas de oportunidad: una para las fuerzas del mal y otra para los santos (fortalecido por el interludio del cap. Zimmermann. el pasaje en estudio esta contenido en la sexta visión del quiasmo expuesto por K. 164. Existe una relación estrecha entre las trompetas y las plagas. 10 y 11). 15 Representando históricamente a la Roma papal hasta su herida asestada en 1798. 52C. a la cual se hace eco en Apoc. Apocalipsis: sus revelaciones (Buenos Aires: ACES. Esta relación. tema que se amplía en el cap. Las Profecías del Fin (Buenos Aires: ACES.9 (September. LaRondelle.copa. David Aune. ed. 15:1-19:10 como una unidad centrada en las plagas. debido al rol angélico8. SDABC. Vol. 11 Jaques B. 17 y 18. Las Bodas del Cordero. Ver la exposición hecha por Mervyn Maxwell. 1998). Biblica. 19. La delimitación inicial del pasaje elegido guarda relación con el rol angélico. 84 (2003). 21 (21:2. Ya en Apoc. Sólo un tercio del mal es destruido pero su fin es inminente. Gaebelein (Grand Rapids. “The fall of Babylon in type and antitype”. Zondervan. 403-6. Como ya he mencionado. Esta misma copa presenta el escenario de la batalla de Armagedón. 1995). Apocalipsis 17:9-11. Ministry. 4. En otras palabras. 30-43. ¿Qué mejor periodo para marcar esta doble faceta que el inicio de los juicios de Dios? Los años 1798/1844 son una buena propuesta y Babilonia mística una buena opción interpretativa (ver. El Sentido de la Historia y la Palabra Profética (Terrassa: CLIE. Conexiones quiásticas13. 9). 274280. clara indicación a esta ciudad9. “Revelation 17:1a”.

cuyo fin es desplazar a Cristo (anticristo). 21. estableciendo así la igualdad de estas bestias. representando poderes contrarios a Dios y aliados al Dragón. 324-30). El hecho de que calce la cantidad de cabezas con la descripción bestial de Apocalipsis no nos ayuda directamente a identificar las cabezas de Apoc. 1999]. león). 17. temporal y espiritual (C. siendo un símbolo de reinos mundiales temporales (Dan. Diestre Gil.7. ACES. 25. musth. 1991]. marcando aquí el inicio de nuestra perícopa. dientes y garras. 20 Daniel ve a tres bestias que puede describir mediante la comparación (En Dan. LaRondelle. esta “pequeña bestia” podría ser una reminiscencia daniélica del “cuerno pequeño”. Tan aliada es ésta al dragón que posee las mismas características. Apocalipsis: Sus revelaciones [Buenos Aires. 7:2-7: León (1). 23 Dan.9). el ángel introduce y presenta a la bestia y sus características (v. lo que Juan ya vio es lo que el ángel explica. 18 ai` e`pta.r. las cinco que han caído nos dejarían en la penúltima cabeza del leopardo (Grecia). Al explicar. Este vocablo (qhri. 7 regresivamente (leopardo. El trasfondo daniélico de este término es importante. cabezas y cuernos. 1+1+4+1=7. hay una visión y su correspondiente explicación. ACES. cita en reiteradas ocasiones Apoc. Las Profecías del Fin [Buenos Aires. siete cabezas y diez cuernos. II. la mención y explicación de las siete cabezas. 7:23). Ver Maxwell. “yo te diré el misterio” (Apoc. Es. finalmente un símbolo del reinado ilegitimo de Satanás en esta tierra21. Las bestias apocalípticas. (v. especialmente entre los caps. La primera descripción detallada de la bestia22 está en el cap. 299). LaRondelle.9. LaRondelle identifica a la bestia como un “falso Cristo”. Esta dependencia se acentúa. evstin (v. Ver Doukhan.11)18. 17. La Bestia. establecemos que la bestia de Apoc.D. 13) posee rasgos que remembran las bestias daniélicas. y hasta cierto grado indescriptible más allá de sus cuernos. 13 y 17 son una y la misma. La diferencia estriba justamente en el nuevo carácter espiritual espurio que esta bestia desarrolla (Dan. sin dejar de lado su poder temporal (Dan. La bestia es un poder político-religioso. Las Profecías del fin. heredando así esta doble identidad. tw/n e`pta. y Juan ya vivía en el periodo de la bestia espantosa. 536-551. La delimitación final del pasaje corresponde a la conexión textual con el v. “Revalation 17:3”. o sea. pues la suma de cabezas y cuernos en el cap. 17:8-18. 7:8. 7:17). Su uso en el Nuevo Testamento (NT) es mayoritario en el Apocalipsis (38 de 45 ocurrencias).rion. dejando a la cabeza que es (“uno es”) en la última de la serie greco-macedónica (leopardo). 161-2. al igual que la bestia En Apoc. es el reino satánico manifestado en ciertos poderes terrenales a lo largo de la historia. 19 A manera de reflexión personal. 298-9. 7:4-6 usa la preposición y 17 K. evgw.11). evrw/ soi to.9ss). 3 . desarrollando también un significado religioso20. Mervyn Maxwell. por lo que su significado literal sería “pequeña bestia”19. de las cuales “el octavo” forma parte (v. Un análisis de los protagonistas 1. Sin embargo. 8:10. en especial la que surge del mar (Apoc. oso. 17:7). el verbo hm. Es necesario establecer el simbolismo de “cabeza” en Apocalipsis para luego encontrar el trasfondo daniélico que calce con el símbolo cefálico manejado en el escrito joánico. p. bestia. bestia espantosa y terrible (1).explica lo que ya ha visto17. Oso (1). Si estas fueran las siete cabezas. 11:7 como parte de su explicación de la bestia del cap. 11). Hans K. La dependencia de Daniel salta a la vista con las características bestiales que remembran los diversos reinos del cap. al llegar a la cuarta bestia ésta es diferente (anv) a todas las demás. 454-455. 7 son siete23 y diez respectivamente. 11. Juan usa el verbo aoristo ei=dej para cada alusión a la mujer. 22 Al referirnos a la bestia en forma singular. 21 Hans K. para entonces centrarse en el tema específico de las siete cabezas bestiales (v. un poder espiritual (Hans K. “como” y “parecerse” respectivamente) con animales ya conocidos. NTEBC. 8). 325. Leopardo (4).on) es el diminutivo de qh. 6-19. 13.

1 Cap. 27 Gregory K. “reyes” y “montes” son elementos simbólicos que nos ayudarán a establecer la naturaleza de las cabezas26. Para Dyer. Beale. 18:7). diez cuernos con diademas Durante 1260 años Fig. Dyer. 26 La visión del cap. Dios mismo los usa como símbolo del Reino LaRondelle. y de la bestia que la trae. Este hecho particular no necesariamente ayuda en la identificación de las siete cabezas de Apocalipsis. 17 (v. que son parte de la explicación angélica. La bestia de Apocalipsis pasa por etapas históricas. 1. Oct-Dec 1987. 11) “era” “no es” “está para subir del abismo”. 2. Eerdmans. Vol. 868. 17 se centra en “la mujer. trastorna y nivela según su voluntad. 13 durante el periodo de 1260 años. los que estarían reflejados en forma conjunta en la bestia apocalíptica. Sin embargo. es una clara indicación que la influencia daniélica es desequilibrante en la interpretación de las visiones de Juan. reino o poder nacional27 (Jer. Dan. Proponemos el siguiente cuadro para ilustrar este hecho: Tiempo Pasado Presente Futuro Cap. 144. “octavo” Siete cabezas. algunos rasgos cambian sin alterar su naturaleza.de Apocalipsis. LaRondelle. La fragmentación de Roma imperial da origen a estas monarquías. Las siete cabezas. Charles H. 2) Reminiscencias daniélicas Una cabeza herida Revive y el mundo se maravilla Siete cabezas. 51:25. 439. #576. destruye. la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos” (v. pero es el mismo poder antagónico a Dios que actúa en la tierra. Sin embargo. En el Antiguo Testamento. 420-1. Así. Biblioteca Sacra. 8. en nuestro pasaje. El texto joánico establece que estas cabezas son montes y reyes (17:9-10). Dios los establece. 25 24 4 . 2:44). no precisamente en los “reyes” y “montes”. 13 (v. La metodología bestial ha cambiado o ha debido cambiar. pues en Daniel 8 varía el número de cabezas y cuernos. 13 debido a que los cuernos poseen diademas. La que ostenta el uso de una corona es la mujer: “Yo estoy sentada como reina” (Apoc. los montes pueden tomar un matiz de poderío político. Así. 1999). La idea de “monarquía” está presente en el cap. 417. Hans LaRondelle sitúa a la bestia del cap.7). 419. en Daniel las bestias representan reinos. también refuerzan este trasfondo monárquico o imperial. pesa. y a la bestia del cap. las reminiscencias daniélicas de los tres imperios aparte del romano. la bestia se halla sin coronas. 17 en el periodo posterior a este. periodo en el cual poderes nacionales centralizados25 eran dominados y sustentados por él. este simbolismo es apropiado también en el Apocalipsis pues facilita la doble interpretación de las cabezas como montes y reyes. Ver Maxwell. NIGTC: The Book of Revelation (Grand Rapids. durante las cuales. Sin embargo. ver también. “reyes” y “montes” son usados por el ángel para facilitar la identificación de las cabezas. Citando a J. sus órdenes se acataban mediante poderes regios (diademas). “The identity of Babylon in Revelation 17-18 Part 2”. cuernos sin diademas Después de los 1260 años Tiempo Satanás tuvo su momento de mayor impacto -1260 años-.N Andrews24. 473.

7:17 (LXX) que usa basilei/ai. 15. B. este título nunca fue usado por Jesús en relación a si mismo (B. Van Den Biesen. Isa 8:18. 21:10 30 En su evangelio. Kalmppert. 9:6. Nos falta examinar el concepto “siete” en relación con las cabezas. asociado a la bestia33 y en una descripción que nos permite identificarlo mayormente con el poder secular y temporal34 (contrastados con el reinado mesiánico tratado en el evangelio joánico35). NIDNTT). pues su existencia se desarrolla al menos durante 1260 años. 36 basilei/j ocurre ocho veces en siete versículos (Dan. basilei/j “reyes”. 8:1). 19:19. ocurre nueve veces en el Apocalipsis. ed. Juan usa o. “Apocalypse”. 7:24. The Catholic Encyclopedia. aunque reconocemos que no altera el resultado final. 17:2. 2004). reconociendo que es la que se ha tornado más popular entre los eruditos del NT. por tanto. 4:2. que posteriormente desarrolla pretensiones espirituales. 21:24) “de la tierra” o “del mundo” respectivamente. entendemos que este “otro” es el “cuerno pequeño”. 37 Ver Beale. un lugar de cercanía con Su Padre. 14:1. Kalppert. Joel 3:21. Electronic Versión 2. siempre es cuando las personas le atribuyen este título. 11:2. siendo éste un lugar de culto o retiro de Cristo sólo o con sus discípulos (4:20. de las 13 veces que Juan ocupa basileu. 7:24. 512-519. 6:23. 16:20.j. El SDABC reconoce que ambas posturas tienen sus adherentes y que la “Inspiración” no ha indicado si son literales o simbólicas. No se enfatiza un carácter espiritual en estos poderes. 29 28 5 . creemos que si es contingente.8. Claramente “reyes” no es una alusión a personas sino a poderes. 18:3. 8:8. 8:22. 1907.j “rey”. Libros Desafío. 31 Ver Apoc. 17:9 (montes-cabezas de la bestia destruidas finalmente por Dios [Apoc. Para el Comentario no es contingente para el mensaje del capítulo la identificación de las siete cabezas. EBCNT. 12 34 th/j gh/j o th/j oivkoume. pues “reyes” se refiere al conjunto de diez. entre otros citados en las referencias anteriores). son reinos terrenales con poder político y militar. 6:3. Volume 1 (Robert Appleton Company. ampliando el trasfondo del evangelio juanino30) y los montes de la tierra31. Las siete cabezas. 33 Ver Apoc. 16:14. “basileiva”. Apoc. Ver Sal 2:6. 1999).Mesiánico en el Antiguo como Nuevo Testamento28. aludiendo siempre a reyes terrenos con intenciones político-territoriales. Miq. Sin embargo. entendiendo las siete cabezas como la totalidad de poderes que Satanás ha utilizado. ellos encuentran esta postura mejor. Por el paralelo con el cap. 19:20]) 32 Ver.WBC) se inclina por la postura cualitativa o simbólica. David Aune (“Revelation 17:10: 2.The symbolic approach”. 135:21. En el Apocalipsis. ¿Es este un número cualitativo o cuantitativo? La postura cualitativa es bastante difundida37. Comentario al Nuevo testamento: Apocalipsis (Kalamazoo. “basileiva”. 868-878. Ver su uso intercambiable en la traducción RV60 “reyes” en Dan. Ver Apoc. Heb. 6:14-16. De hecho. el triunfo del Cordero (17:14). Colin Brown. Tal vez la única diferencia insinuada con el uso de esta palabra se halla en Dan. Jesucristo reserva este título para el momento escatológico (Apoc. Esta antítesis resalta el rol de los montes como símbolo de reinos: el de Dios (eterno) o el de los hombres (sucesivos). Se levantaría “otro” diferente entre los “diez reyes” que derribaría a tres. pero si puede desarrollarse. se contrasta el Monte de Dios29 (donde se reúne escatológicamente con Su pueblo. reinos. Aunque destaquemos el liderazgo puntual de este poder (el papado/papas). New Internacional Dictionary of New Testament Theology. 2:21. 17:9. como lo plantea el texto daniélico y apocalíptico. 21. Dada toda la especulación e interpretaciones amarillistas. debido a su otra opción interpretativa que busca siete emperadores sucesivos o formas de gobierno (así C. la mención de este poder como un todo está bajo el termino “rey”.nhj (6:15. Este cuerno pequeño no puede ser identificado con una persona. El concepto basileu. 19:16). 9. en adelante NIDNTT. (Grand Rapids: Zondervan. siguiendo la tendencia del AT de atribuirle este título en forma casi exclusiva a Jehová/Dios/Cristo. 12:22 entre otros. Kistemaker. 14:1. 8. 35 El uso que el NT le da a esta palabra es mayoritario en los evangelios y Apocalipsis. Sin embargo. “Revelation 17:1-18: The harlot and the beast”. también puede tomar un aspecto geográfico. Simon J.roj cinco (5) veces. Su uso en Daniel (LXX) refuerza y amplía el uso dado a este término en Apocalipsis36. 27). llegando a significar “reino”32.

20). 21:9 47 Apoc. 9. Nuevamente. La mujer ramera. Si bien el numero siete permite aquello38. 6. pero la coordinación con la bestia la retrata en un estado pasivo (ver Fig. sino en los detalles de los símbolos utilizados. creemos que hay evidencia interna como también una fuerte plataforma daniélica para plantear lo contrario. op. Esta dinámica se remonta al periodo profético que antecede al cap. y su respectiva explicación sigue manteniendo que efectivamente son cuatro reyes/reinos literales (7:17). 17. 21-23a). 18. 418. 41 Ver Fig.independiente de su número o secuencia exacta. y el otro aun no ha venido’ (vers. 23b-25). 3. “las siete cabezas son siete montes” (v. Price.M. 4. El misterio no está en el número. 9:8. 471-3. Entre la herida y sanidad se desarrolla el periodo de la sexta cabeza. 13. al ser interpretada por el ángel. 13 y 17 de Apocalipsis. por tanto. es otra expresión de la bestia que en su totalidad vuelve a ser lo que antes “era”. 13-17. quien ya ha mencionado cinco poderes hasta ese momento: (1) Babilonia. la visión del cap. Macho cabrío (v. Apocalipsis registra gunh. 2:20. 281-2 46 Apoc. esta el hecho de que las “siete cabezas” están en la visión y explicación angélica respectivamente.. retoma donde terminó Daniel 7 y 841. 40 “que tenía siete cabezas” (Apoc. Otro argumento se extrae del trasfondo en Daniel y el contexto de Apocalipsis. Además. 43 De las diez alusiones a la mujer ramera. En Daniel 8. macho cabrío y cuerno pequeño). 19:7. Maxwell. 7. al describirse los cabellos de las langostas como de mujer. Cit. En la explicación los protagonistas siguen siendo tres: Carnero (v. (2) Medo-Persia. sobretodo en un escrito tan simbólico como Apocalipsis. 17:3. 1 y 2). sexta y séptima plaga nos sitúan en el periodo en que los juicios de Dios se inician. son tres los protagonistas (carnero. 12:1. En Daniel ya existe una secuencia y registra cinco reinos. 17. Ya mencionamos que las conexiones del cap. solo en cuatro se usa ramera (17:1. Esta misma lógica nos lleva a establecer que la séptima cabeza coincide con la bestia descrita como “el octavo”. sigue manteniendo un bosquejo basado en siete40. 14). 1 42 Dada la serie daniélica recién expuesta y la progresión cronológica entre el cap. Es decir. Lo mismo se puede observar en Daniel 7 y 8. 45 LaRondelle. (4) Roma y (5) Cuerno Pequeño. el misterio no está en el número o secuencia. o sea. Una lectura somera del texto aludido inmediatamente nos lleva a percibir que “cinco han caído” (17:10). 23). uno es. 4. en seis ocasiones se usa mujer (17:3. Esto cobra mayor significado si hay una serie literal (de siete en este caso)39. 7. sea verdadero46 o por antítesis. 15. 4. 44 La sola excepción sería Apoc. (3) Grecia. M. Cuerno pequeño (v. LaRondelle. El texto afirma que una de las cabezas “es”. siendo siempre44 utilizada como símbolo religioso45. es el de la mujer43. 8:9-14). originando a la bestia que “no es” pues ha quedado acéfala. 17:3). 10). G. 9. 19 veces. apóstata47. Price comenta: “La declaración ‘cinco de ellos han caído. w`j tri. Daniel ve cuatro bestias en el cap. Eventualmente esta herida es sanada y la bestia nuevamente asombra al mundo gracias al aliento dado por la segunda bestia que surge de la tierra (13:12. sino en el significado correcto del símbolo (bestia = reino). Este momento histórico es justamente donde llega la descripción de la visión de Daniel 7 y 8 (7:9. 17 con la sexta trompeta. Apocalipsis. La bestia está maravillando al mundo hasta que una cabeza (la quinta42) es herida como de muerte. 5.9). 6. 541. 6. 16).caj gunaikw/n. 68 Así Diestre Gil. 18 39 38 6 . Ellen White es más específica al Maxwell. La corriente cualitativa explicará que quedaría poco para el triunfo de Dios (en referencias de nota 45). obviamente indica siete poderes mundiales específicos en una serie” (G. Más significativo que el simbolismo de la ramera en Apoc. 7. la visión. 18).

Price. 412 53 Ibíd. ahora no mata y persigue. sobre todo en Ezequiel. La mujer ramera tiene sus raíces en el profetismo del Antiguo testamento (AT). en la visión del cap. Isaías y Ezequiel49. Por tanto la mujer ramera representa un poder netamente religioso (no pagano ni político50). sino. De hecho. Es justamente en los caps. 407. asume su rol tras perder poder político dado por la bestia. ahora con su cabeza herida Fig. para ser ella la protagonista durante este periodo céfalo-bestial. más bien.interpretar el símbolo bíblico de la mujer como una iglesia48. la mujer viene en reemplazo de la cabeza herida en su estado “uno es”. Grecia. 408-13. 20. 52 Ibíd. 57. Una de las mujeres del AT que sirven de tipo para esta ramera escatológica es la malvada reina Jezabel. Como ya hemos señalado. 17. 5:4. embriaga con el poder Ellen G. se usa más. Ver Oseas 4:12. son las dos mujeres del escrito profético. M-Persia. 17. 2 Pasado Futuro La séptima aún no ha venido Coronados por una hora se unen con la Bestia Hará guerra contra el Cordero y los santos / se vuelve contra la ramera Es destruida por la Bestia en ocasión del séptimo/octavo rey En cierto sentido. Jeremías 3:1. 18:7).. un poder religioso espurio51. 161 51 LaRondelle. ver LaRondelle. 12 y 17 de Apocalipsis que gunh. 50 Doukhan. The Great Controversy. LaRondelle incluso hace una analogía del manejo que esta reina hacía de su esposo con el que la mujer apocalíptica hizo con los gobernantes políticos52.. Sin embargo. es la mujer la que presume de llevar una corona (Apoc. cuando las cabezas y la bestia “eran”. ambas con su compañero respectivo: Cristo o el Dragón. Roma Papal Destronados: Democracias Cuernos Coronados: Monarquías desde la Revolución medievales Francesa No persigue porque sufre Bestia Cuando persiguió una herida mortal Mujer NO se muestra cabalgando la bestia. Ella ahora goza de una reputación un tanto más dócil que en el pasado. Para una explicación detallada de este trasfondo veterotestamentario. 4:30. mencionábamos que la metodología bestial ha cambiado en Apoc. SI cabalga la bestia. 17. la mujer esta ebria de la sangre de los mártires que ya han muerto. modificado y ampliado ilustra este hecho: Presente Sexta está presente durante Cabezas Babilonia. White. Isaías 1:21. ver además G. Su sitial de “reina” se ha forjado gracias a su pasado de persecución. el tiempo del fin (herida) Roma. entre otros. En un apartado anterior. Jeremías. la mujer aparece en escena precisamente cuando la bestia “no es”. El siguiente cuadro de LaRondelle53. 419 49 48 7 . usan este simbolismo para referirse a la apostasía deliberada y desvergonzada del pueblo de Dios. 381. Ezequiel 16. Oseas. Bajo una metáfora matrimonial.M. La mujer no cuenta con el respaldo político-militar de antaño. y en el contexto del cap.

57 Tornando necesaria la incorporación de Egipto y Babilonia en la serie. Por tanto. Esto nos llevaría a tomar la época de Juan como punto de referencia para la identificación de las cabezas57. El último cambio de siglo: Gloria y crisis de occidente: 1870-1914 (Barcelona: Editorial Ariel. para mayor detalle en cuanto a este principio. que está en indicativo aoristo. 33-78. considerada chocheante por la irreverencia de tantos de sus hijos. el fundamento teórico de este El tiempo verbal para mequ. Otro ejemplo ya no es tan claro. Comellas. es contemporáneo a Daniel y Nabucodonosor. nada tenía que hacer en las cosas de la tierra […]. 56 John Paulien. cuando la bestia y la sexta cabeza “no son” pero la mujer “es”. Ya hemos considerado en forma implícita que el tiempo presente para Juan es el eje 1798-1844. pero no indica una pauta interpretativa. como ya se ha presentado anteriormente. al igual que la cabeza en esa misma condición paralela. 55 José Luis Comellas. esta es la propuesta de Paulien (p. Si bien el argumento posee algunos ejemplos en Daniel que son razonables58. quien aludiendo al periodo de 1860-1903 cita: “el siglo XIX se había vanagloriado de excluir a la Iglesia de los asuntos de este mundo: le parecía que la religión. Podríamos decir que ahora utiliza la diplomacia. el tiempo de Daniel es el mismo tiempo presente de la 54 8 . El factor tiempo Bastante hemos insinuado respecto al tiempo en que se desarrolla la visión y su explicación. 38). Esto solo describe el método por el cual Dios se reveló.ousan ebria. es un presente participio (o sea contemporáneo al verbo principal: ei=don Vi. cit. algo que no cuadra con la fuerte dependencia daniélica de Apocalipsis en general. En cierta medida la mujer con corona y la cabeza herida son corolarios durante el mismo periodo histórico. Básicamente establece un contexto para separar el tiempo de la visión del que atañe a la explicación. pero ¿cuándo se inicia el marco temporal para su interpretación? Este apartado busca ahondar en este tema que es crucial para los propósitos de esta investigación. Parece que asistimos a la entrada de nuevo en la escena de uno de los más grandes actores de la historia: el papado. En este artículo. el dialogo humanitario y ecuménico. y he aquí que esta vieja madre. Con todo. debe considerarse en base al presente del vidente. “tu eres aquella cabeza de oro” (v. hecha para las cosas del cielo. op. y este pasaje en particular. De los dos ejemplos. III. en donde el inicio del acontecer imperial de la imagen. el pide al lector remitirse a su libro “The deep things of God”. Dan. 2000): 80. científico e incluso político pero no el autoritarismo despótico de la espada. acción pasada). Sin el afán de personificar esta mujer (babilonia) con un poder únicamente. 58 Se destaca Daniel 2.obtenido con aquella persecución pasada54. donde simplemente se declara que Daniel recibió la visión mientras soñaba en su cama. se pone a hablar a los hombres de lo que tanto les apasiona y les divide […]. esta borrachera es el resultado de aquello que se hizo antes de la herida como de muerte. el de Daniel 2 es el más consistente con lo que él desea probar. Evidentemente Juan recibe esta visión al final del siglo primero. John Paulien maneja un principio que para él es fundamental: “Dios se encuentra con las personas donde están”56. La cursiva es nuestra. pero su explicación y cualquier referencia temporal dentro de esta.37).”55 Esta visión de la mujer viene a reforzar la comprensión del periodo de la bestia en su estado “no es”. el profeta puede viajar (vía visión) a cualquier punto de la historia. 7:1. quisiera citar a J. Este escenario arroja mayor luz al tiempo presente de la visión.

White. las dos visiones de la bestia (cap. A continuación presentamos la estructura del pasaje delimitado (v. nos permite estructurar Apoc. considerando la dinámica de los actores ya estudiados. no solamente proyectarse desde su tiempo. 270. Ver apartado “III: La mujer ramera y la bestia”. parece natural que si Dios capacitó a Daniel para comunicar el inicio del cronograma profético que él consideraba relevante para su pueblo hasta el fin del mundo. El criterio de Paulien podría aplicarse en Apocalipsis. lo que tiene respaldo en los escritos de Ellen G. cefálica y fémina están coordinadas en este eje temporal. La estructura que proponemos obedece una línea temática como también funcional. Estructura Propuesta Un estudio del texto. 32) por esta razón puntual. basándome en la evidencia del propio cap. La correcta coordinación entre las cabezas. 143-8 63 LaRondelle. Además coloca como plataforma teórica. 10-11). 1 62 Maxwell. pues no hay explicación en el caso del interludio. 13 y 17) presentan un avance cronológico hacia el escatón61. eso no significa que la visión se limite a ese periodo. Nuevamente concordamos. cronograma que gira en torno a la venida del Mesías. 214-15. 59 Paulien explica que Dios usa el trasfondo cultural e histórico del profeta para comunicarse. LaRondelle. Reconocemos que es el presente de la visión. Existe solo un eje histórico en donde esta coordinación se da: 1789/1844 en adelante64. IV.principio (al menos como se elabora en el artículo) calza mejor con el tema “revelacióninspiración” pero no como modelo hermenéutico59. antitipo histórico y escatológico del los 70 años de cautividad babilónica. que este inicio coincidiera con el tiempo de Daniel. 9 . pues también es inteligible para nuestros días gracias al principio de sola escriptura y tota escriptura. y lo seguirían estando. en el interludio del librito y los dos testigos (Apoc. La visión de Juan en este caso no le es contemporánea. el periodo “no es”/“uno es”. Veloso. El está conciente de eso y marca una diferencia con el preterismo (p. bestia y mujer63 es fundamental para identificar el presente histórico de esta visión y su respectiva explicación. sobre todo en las primeras tres series septenarias60. 278. 17:9-11. Incluso en la sección histórica. tal como lo propone nuestra corriente interpretativa denominacional62. Considero. junto con el análisis de los protagonistas. todas iniciándose en el periodo apostólico. debe determinarse a la luz de los símbolos del propio capítulo. Juan representa el remanente escatológico (1798/1844). Recordemos que los poderes antagónicos a Dios ya estaban presentes en el tiempo de Daniel. es el tiempo para su pueblo (70 semanas). Reafirmamos este periodo como punto cronológico referencial para la identificación de las siete cabezas bestiales. Sin embargo. Sin embargo. un símbolo tomado de la época de Daniel no limita el símbolo o su interpretación a esa época. Además. Sellos y Trompetas. pues es más que eso en realidad. 61 Ver nota 19 y Fig. 17 de Apocalipsis y su contexto (expuesto transversalmente en los apartados anteriores). Entonces. esto nos permite establecer de que el presente en una visión si puede estar en el futuro en relación al profeta. 418 64 La condición bestial. Sin embargo. Con todo. 60 Iglesias. que el tiempo presente. 9-11) que proponemos: visión. claramente el presente de esta visión está en el futuro. el motivo del la caída de Babilonia tiene un acento marcadamente escatológico. el hecho de que los símbolos proféticos son tomados de la época que le es propia al profeta.

al “desaparecer” la cabeza.14 v. cabezas. 65 66 Algo que ocurrirá cuando la herida como de muerte sea sanada. presente y futuro (fue. 422-4. pues desde el punto de vista de Juan. 307-9. Esto nos permite inferir que la función de la explicación angélica es calibrar cronológicamente el juicio de la mujer ramera.7-13 v. Podemos establecer una relación entre la mujer y la bestia con sus cabezas en base a estas estructuras. 3 v. La mujer claramente asume un rol protagónico pues la sexta cabeza esta herida.6c Explicación angélica (bestia. anteceden el triunfo final del Cordero. 17) Descripción de la mujer (reo) v. donde su simbolismo (religioso) igual está presente? (13:4). En la fila B aparece históricamente en escena la mujer ramera que será condenada. Lo mismo podemos decir en cuanto al rol bestial.17c Se cumplen las palabras de Dios v. pues se incluye dentro de los siete. v. Ibid. es.15 Descripción de la mujer (reo) Asombro de Juan v. que el último rey/monte/cabeza estará presente hasta la intervención directa de Cristo. y aún para nosotros no lo ha hecho65. la séptima cabeza aún no había venido. También podemos pronosticar. de la voluntad de Dios (fila D). Esta estructura permite visualizar la participación coordinada entre la Bestia y sus cabezas a lo largo de la historia. cuernos) bestia) A B C D E Se ejecuta sentencia – Victoria del Cordero v. dadas las indicaciones al pasado. Podemos inferir que la función bestial eclipsaba el carácter fémino en el periodo previo a la herida mortal. Proponemos la siguiente estructura para ver este hecho inserto en el capítulo 17: Sentencia contra la gran ramera (cap. LaRondelle.16-17b Explicación angélica (cuernos. Sin embargo. un poder arcano revitalizado en esta época futura66. 4 Nuestro pasaje esta incluido en la primera columna de la fila C. Tanto este componente estructural como su paralelo. sólo queda la mujer como protagonista. identificado como el octavo.1c-6b v. 13. será). ¿Por qué entonces no aparece esta mujer en el cap.11 Ampliación de la explicación sobre la bestia “Bestia que era…” “…y no es…” Es el octavo y va a la perdición (de entre los siete) La fila C se ve ennegrecida. 422-3 10 . Sin embargo.9b-10 Significado de las 7 cabezas/reyes Cinco han caído… Uno es Aún no ha venido Durará breve tiempo (7º rey/cabeza) Correlación rey/cabeza 1-5 6 7/8 Fig.18 Descripción de la mujer – introducción al cap. esta mujer está sentada sobre las siete en conjunto (17:9).A B C D v. asunto que ya hemos señalado. 18 Fig.

sin perder el manto religioso por un breve tiempo (17:10. 39. La mujer y la Bestia son antiguos conocidos. y luego un tercer…” (Daniel 2:39). en el sentido que el método seductivo y embriagante es desplazado por el poder político-militar. en mayor o menor grado. Es la acción coordinada de la mujer y la bestia lo que finalmente provoca su ruina. orientalización cultural. siempre ha estado.M. procura hablar de igual a igual con la gente. creando un ambiente conformista69. nunca ha perdido su identidad siniestra. 68 G. Las cinco cabezas/montes/reyes caídas calzan coordinadamente hasta el punto histórico desarrollado por Daniel. ecumenismo. es su ruina. 5 Juan recibe por revelación una visión que transcurre en el vecindario de 1798/1844. Apocalipsis 13 narra esta transición. la bestia revive. por tanto. Si bien menciona este conformismo como estrategia bestial.La mujer (Babilonia. con métodos sutilmente diferentes. El espíritu confuso de Babilonia ha permeado cada etapa histórica de la profecía hasta aquí67. 538. pero buscando el mismo fin: guerra contra el cordero. y su destrucción va por cuenta de la bestia y sus elementos bélicos (cuernos). Tras este periodo fémino. y no en Cristo. ciencia evolucionista. donde la herida como de muerte sella el inicio de la sexta cabeza y el mayor protagonismo de la mujer. podemos bosquejar y resumir las ideas de la siguiente manera: Presente 1798/1844 1 Babilonia 2 Medo Persia 3 Grecia 4 Roma Imperial 5 Roma Papal 6 Mujer Ramera Cabeza herida 7/8 Bestia Revivida Daniel 7 y 8 Apocalipsis 13. 543-4. usándose mutuamente como una pareja de bandidos que no confían el uno en el otro. la mujer trabaja también a través de ideologías.. método histórico crítico. 17 y 18 Fig. 58. calza perfectamente con el rol fémino de este periodo. 11). Ambos encarnan un simbolismo religioso. nihilismo. etc. dentro del contexto comparativo de su escrito y el presente. La ejecución de su sentencia está estrechamente ligada al acontecer cefálico que le ha dado su protagonismo. 69 Ibíd. Ver además nota 54. Durante este sexto periodo. Su confianza en la bestia. Interpretación general Con todo lo que hemos desarrollado en los tratados 1-4. V. 67 11 . llámense postmodernismo. No olvidemos que la bestia “después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo. 17:18). El punto de referencia para los imperios hasta la misma Roma (en cualquiera de sus fases) es Babilonia. Diestre Gil. Apoc. Este periodo se desarrolla a la par con las diversas corrientes o mentalidades multidisciplinarias de la época contemporánea68. Ver también Diestre Gil. Es debido a esto que Babilonia puede ser usada como un símbolo tan contemporáneo al acontecer escatológico. Price.

64.UU. es Europa y no EE. La nación americana toma un rol marcadamente protagónico. Un poder político que momentáneamente parece frenar el ímpetu bestial74. actúa gracias a la séptima cabeza. 1929 sería relevante bajo el manto de la curación de la herida de muerte. La séptima cabeza y la bestia rediviva son contemporáneos. 198-9. La bestia busca también.L. no debemos olvidar que la bestia terrestre posee dos facetas: apariencia de cordero y voz de dragón72. No puede ser otra que la misma bestia terrestre en su estado corderil. Ver la identificación realizada por Diestre Gil. Teología y Vida.UU. esta misma herida y sanidad se le aplica a Juan Pablo II (el sexto de la serie). Normalmente se usa el contraste mar/tierra para suponer un lugar “deshabitado” para “tierra”. el que EE. fácilmente identificable con la séptima cabeza73. 547-50. 498: “Cuando las iglesias principales de los Estados Unidos. ¿Una nación bajo la autoridad de Dios? (Buenos Aires: ACES. EE. denominada la séptima u octava. que sería. 75 Ellen White también singulariza el rol representativo de EE. La bestia terrestre hace que adoren a la bestia marítima y su imagen. Vol. 73 Si hay algo que puede revivir a la bestia. uniéndose en puntos comunes de doctrina. bajo este contexto. siendo “el octavo”.6 (June. LaRondelle. XLIV (2003). Sin embargo. Robert Surridge. año en que se fija la restitución de las tierras del Vaticano. 525. 77 Ya hemos visto en los apartados correspondientes. Veloso. 1991): 17. sino que supera en muchos aspectos a Europa con el paso del tiempo y pasa a ser un icono del positivismo propio del mundo moderno. “América y Apocalipsis”. 111-36. adjunto con cierto reconocimiento de carácter temporal. 423. ya sea por un liderazgo innato o impuesto. La herida sanada claramente se le puede atribuir a la acción de esta segunda faceta (13:12-17). siempre es un poder institucionalizado que existe independiente de quien esté al mando bajo un 71 70 12 . sanar su herida. Pero también arroja luz sobre la sexta cabeza. ¡Cristo Viene!: Un enfoque cristocéntrico de los eventos de los últimos días (Buenos Aires: ACES.UU. El autor presenta una fuente interpretativa que refuerza la identidad de la bestia terrestre (Estados Unidos). En un esquema bíblico tan armonioso. la bestia terrestre. que cabeza/monte/reyes. parodia la resurrección y ascensión de Cristo a la diestra de Dios70. 15-17). punto inicial en la constitución de Estados Unidos desde su independencia. ¿dónde podríamos insertar a los siete últimos papas. Veloso. Sin embargo. el contexto dado por Apoc. el protestantismo apóstata. es la acción del dragón (el mismo le dio poder en el pasado [Apoc. 13:2]). ocupa históricamente. que sigue el criterio multitudes/deshabitado del par mar/tierra. con un carácter comparable a las cabezas bestiales pasadas (13:12. Adriano Prosperi. Comellas. Sin embargo. 522-4. Esta nueva y última etapa. “The beast from the earth”. Es desde allí que Cristo actúa y finalmente entregará el Reino a Su Padre (1 Cor. que no están coordinados con la visión en tiempo76 y representación simbólica77? Simplemente no hay cabida para dicha propuesta. Maxwell. 72 Norman Gulley. hasta ahora un tanto nebulosa tras el rol fémino y la bestia acéfala. El problema que surge es de carácter interpretativo y argumentativo. en este artículo se propone un trasfondo mitológico (Job 40 y 1 Enoc 60: Leviatán [monstruo marítimo] y Behemot [bestia terrestre/desierto]) que Juan y la iglesia temprana habrían conocido. 2003). Clifford Goldstein. Para ver una exposición de estas ideas ver J. Pues bien.UU. EBC. 343. sanado a la bestia y haciendo que el mundo se maraville. Ver Gulley. escenario de varios de los grandes imperios daniélicos. cuando en realidad sirve como caldo de cultivo ideológico (cabeza) para el escenario escatológico del dragón75. tras la llegada del postmodernismo y la corriente nihilista actual. 548-550. La nación norteamericana hereda mucho de Europa. 74 Separación de la iglesia y el estado. 49-59. En este momento. “Revelation 17:11”. 170. popularmente singularizado como Estados Unidos71. no solo hereda. Diestre Gil. la que se ve más afectada. nunca se ocupan en relación a una persona. 2002). 13 es significativo.posee un simbolismo religioso no menor. Sin embargo. en su cita del Conflicto de los siglos. 170. Ministry. La bestia revivida. influyan sobre el Estado… entonces la América protestante habrá formado una imagen de la jerarquía romana…”. este poder térreo ejerce con voz de dragón. 225-41. consumar el plan del dragón. 15:24). en su estado redivivo. 76 Esta interpretación inicia la serie en 1929.

Hay tres razones que nos llevan a excluir esta posibilidad ante nuestra propuesta: (1) Si bien fue un poder francés el que asestó la herida de muerte a la quinta cabeza.]). (2) ¿Podemos asociar un poder con intenciones imperialistas como lo fue Francia atea con los términos “montes”. Apoc 12:16 conecta directamente el fin del periodo de persecución con la aparición de la “tierra” que ayuda a la mujer.C. Esta relación fortalece esta postura ante la interpretación cualitativa y la que considera a Egipto y Asiria.79 La sexta cabeza actúa hasta que la séptima entra en vigencia.UU (ver nota 71). 13 . periodo particular (Ej. 7 y representa a Medo-Persia. Comentario Bíblico Adventista. 80 cf.Proponemos la serie de siete cabezas de la siguiente manera: 1 Babilonia 2 Medo Persia 3 Grecia 4 Roma Imperial Fig. lo que ocurre en un marco cronológico claramente escatológico y hoy Francia no llena satisfactoriamente ese lugar. 818. Nichol. excluye de manera natural los argumentos de la interpretación papal a esta serie septenaria. “reyes” y “cabezas”? Todas las interpretaciones de las cabezas anteriores son dignas de los requisitos que señalan estos tres términos. Si bien fue una acción europea la que asesta un golpe decisivo. El comentario bíblico adventista maneja dos posibilidades cuantitativas. Este carnero es paralelo al oso del cap. considero que se ha podido ahondar en la relación de la mujer con los periodos céfalo-bestiales. antes que la de Estados Unidos y todo su conglomerado. Se entiende que no es un periodo exacto de tiempo. es la sexta cabeza –bestia terrestre versus Francia atea. 7: 867-868 79 Ibid. Dan 8:1-3.C. Se considera que Estados Unidos ha marcado una trayectoria histórica que le hace honor al rol que juegan las dos últimas cabezas de la serie. pero ciertamente está circunscrito al periodo de la Revolución francesa. Terrea Corderil 7 B. Ya hemos abordado la relación tierra/EE. Terrea Dragón Esta propuesta general no es del todo original. (3) Daniel ha manejado un principio en cuanto a la sucesión de los imperios: una vez que entra en acción el reino que desplaza al anterior la atención del escrito se centra en él. Sin embargo. el poder que se ha encargado históricamente hasta hoy de mantener esta condición es el “nuevo mundo”. ed. 6 5 Roma Papal 6 B. el propio adjetivo que acompaña a Francia limita a tres años y medio su accionar. “tú eres aquella cabeza de oro”. Sin embargo. una que toma el tiempo de Juan como marco de referencia y la segunda que acepta el tiempo escatológico como el presente de la visión y su interpretación. Este reino conquistó Babilonia en el año 539 a. como ya lo hemos destacado en este apartado (nota 75).78 La única diferencia de nuestra propuesta con la segunda recién mencionada. La revisión del material en su conjunto. 8.. pero Daniel ya lo resalta en el año 549 cuando recibe la visión del cap. El hecho de que se le diga a Nabucodonosor. 78 Francis D. no excluye el resto de los reyes del periodo neobabilónico [605-539 a. ayudándonos a fijar un marco de tiempo acorde con el tenor escatológico de la visión y motivo babilónico..80 Este postulado aparentemente fortalece la propuesta de Francia atea. pero Francia atea rompe ese molde.

Al adscribirnos a la corriente cuantitativa de las cabezas se podría levantar cierta necesidad de identificar en forma literal a los diez cuernos de la bestia81. 82 Sin embargo podemos anticipar algunas cosas. estrategias. en forma contemporánea unos con otros. el futuro del pueblo de Dios está asegurado en su fidelidad y alianza al Cordero: él vencerá con los que le sigan (Apoc. 14:4. desde Daniel. La mención de “tres” por tanto no necesariamente nos ciñe a buscar una serie o grupo literal de diez como si se da en las cabezas. Este punto escapa los límites de este estudio. Cualquier dependencia de métodos. teniendo y perdiendo sus diademas al unísono (Dan. Apoc. ni fue esa cantidad exacta de reinos que finalmente se establecieron en todo el territorio romano de oriente y occidente. Sabemos que la caída de Roma Imperial no fue causada sólo por diez reinos bárbaros.x. Daniel nuevamente es nuestro trasfondo. 14 .en la bestia del cap. 7. La iglesia sólo sobrevive cuando depende del método de Cristo. por lo que se propone como objeto de estudio futuro82. 81 Especulaciones en cuanto a dos potencias que se unirían prontamente al G-8 ya circulan por Internet. tanto por la cantidad variable de reinos. Hay diez dedos en la imagen (se infiere) y hay diez cuernos –mas uno. la diferencia está en que no son una serie como las cabezas. hr'b. 17:14). dada la serie daniélica que la inicia. siguiendo el tenor interpretativo en relación a los papas. el bagaje interpretativo y exegético desemboca en una lección espiritual básica: la iglesia de Dios sólo le posee a él como sustento y apoyo. o fuentes de recursos que sean propios a este mundo y sus tiempos. asociado. Esto calza con el escenario europeo medieval. 7 menciona que tres son derribados. terminará debilitando al verdadero pueblo de Dios. fuerzas motivadoras. Los cuernos están retratados. 13:1. Finalmente. resultará en una experiencia estéril y autodestructiva para la iglesia. donde se destaca una sucesión. 7:20 compañero. Si bien el cap. como por su sujeción al poder papal. 17:3).

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