Texto en español: pags 1 a 7 English text: pages 8 to 15 A Caral en bici fuimos...

(crónica de nuestra primera salida cicloturista) 29 Junio 2006
Desde hace unos meses mi esposa María Elena y yo, Aníbal, venimos planeando y haciendo los preparativos para viajar en bicicleta por el Perú, progresivamente nos hemos implementado y equipado y también estamos entrenando (aunque no lo suficiente) para tener físico. Las ideas y los lugares que visitaremos son múltiples y variados (Caral, Churín, Nor Yauyos, valles de Mala, Asia, Tambo, Abancay – Cusco, etc.) así que decidir por donde comenzar es un dilema. Visitar el sitio arqueológico de Caral era un sueño largamente deseado desde hace mucho tiempo, en especial por los aspectos arqueoastronómicos del lugar y también hemos leído crónicas de ciclistas que han ido, por lo que nos pareció que la ruta es un tanto fácil como para empezar nuestras experiencias como cicloturistas. Así que aprovechando el feriado del 29 de Junio y tomada la decisión, alistamos las cosas que hemos venido procurando en el marco de los preparativos para nuestras expediciones en bici (ver Equipos y Materiales). Esta es la primera vez que escribimos una crónica de viaje, quizás la encuentren cargada de detalles y de las impresiones que nos quedaron de la experiencia que con mucho gusto nos animamos a redactar para compartirla con ustedes.

29 Junio
07:00 Bus a Huacho. Empresa San Martín de Porres. OK, buen servicio. Parte del Jr. Sandia, por el Parque Universitario. Pasaje S/. 8.00 c/u incluidas las bicis 09:00 Llegada a Huacho. Desayuno: cebiche de pato (plato típico huachano). Hicimos las últimas compras: película fotográfica, atún, gatorade, etc. y cambiamos algunos dólares en soles para el resto del viaje. 10:30 Partida Huacho – Huaura. Tomamos la ruta que va paralela a la Panamericana por las chacras, el camino empieza en la esquina de la cuadra donde se encuentra el terminal de la empresa de bus San Martín de Porres, frente a una plazuela en forma de media luna. 11:00 Llegada a Huaura. Frente a la plaza principal se encuentra el famoso balcón desde donde el Libertador San Martín proclamó la independencia del Perú, hay un museo de

sitio que vale la pena visitar. Fotos junto al balcón y reacomodos en el equipo para continuar el viaje. 11:30 Partida Huaura – Vegueta (km 160). Seguimos por la avenida principal de Huaura, solo para autos hasta el cruce en diagonal con la Panamericana y el puente sobre el río, la ruta continúa por la carretera, a la derecha de la línea blanca de la carretera hay un buen espacio auxiliar asfaltado que permite ir en bicicleta con seguridad pues los vehículos, camiones sobre todo, pasan a velocidad. 12:00 Llegada al km 160 (Vegueta es un pueblo a 1 km al oeste de la carretera). En este punto se encuentra la entrada del camino que nos conducirá a Caral, en la esquina hay un ranchito con gente amigable que da recomendaciones y apoyo. Fotos aquí últimos ajustes al equipo.

12:15 Partida km 160 – Caral. La ruta (ver mapas de la ruta) es por un camino carrozable, bien afirmado, casi plano y suave pendiente en ascenso. Al inicio pasamos entre los campos de cultivo, luego por el desierto, pasando cerca de granjas avícolas. Las moscas en esta zona es algo impresionante, miles de ellas sobre nosotros. Hay que mantener la boca cerrada de lo contrario... El camino es variado, 23 km., rectas larguísimas, curvas, tramos pedregosos alternando con arenosos, ascensos, llanos y ligeras bajadas, etc., pero en general ascenso al fin y al cabo. El ritmo de pedaleo lento por el poco entrenamiento, hizo largo y cansador el viaje y dio como resultado dolor en las sentaderas. Como a mitad de camino alternamos tramos de pedaleo de 15 min. con tramos caminando, la marcha fue continua en bici o a pie, la consigna era no parar para no enfriarnos. Llevamos 1 lt de Gatorade para cada uno y caramelos, los fuimos consumiendo de a pocos, dosificándolos funcionan muy bien. Las parrillas que pusimos a la bicis funcionaron muy bien. Creo que llevamos un exceso de carga, cosas demás que al final nunca utilizamos, para la próxima expedición llevaremos lo mínimo necesario e indispensable. Las bicis funcionaron perfectamente, no hubo ningún problema con ellas. Llevamos copias impresas de las imágenes satelitales de la ruta de tomamos del Google Earth, esto fue excelente pues cada detalle de la ruta: cada curva, recta, etc. está igualito como se ve. La cuesta final poco después de pasar la última granja es bien exigente y nosotros ya estábamos bien agotados, la hicimos a pie. Eran como las 16:30 varios vehículos con turistas retornaban de Caral por la ruta: combis, custers, buses y autos. Al alcanzar la cumbre de la cuesta hallé una buena oportunidad fotográfica, con iluminación del Sol de la tarde en contraluz, aquí por descuido perdí mis lentes, cuando me dí cuenta ya había avanzado un montón en la bajada, así que me resigné a la pérdida considerándola como un pago al Apu de Caral

(supongo que el Apu estará felíz con los Ray Ban Cutters que se ganó). Después de la cuesta sigue una bajada rápida que luego se hace suave y larga por una pampa entre los cerros que finalmente termina en la tranquera 2 de acceso al Sitio Arqueológico de Caral. 17:15 Llegamos al lugar que ocupó la primera y más antigua civilización de América: Caral, 3,000 a. C. (contemporánea con Mesopotamia, Egipto, India y China. 1,500 años más antigua que Mesoamérica), habíamos demorado 5 horas; y hallamos que el horario de visita es de 09:00 a 16:00, el portero nos dejó pasar al área de informes, preguntamos por comida y hospedaje, nos dijeron que en el pueblo de Caral ubicado frente a las ruinas al otro lado del río hallaríamos lo que necesitamos. Partimos a las 17:45, después de comprar un par de polos recordatorios de Caral, tomamos el camino carrozable de salida del lugar hacia el río Supe, el cual está sin agua, casi seco, en esta época del año es tan solo un riachuelo, lo cruzamos a pie, luego volteamos hacia la derecha, aguas arriba hacia Caral pueblo, el camino es largo y de subida, demoramos 1 ½ horas. El atardecer y el crepúsculo fue algo muy bonito, el ambiente campestre auténtico, natural, real, tranquilo, sereno. Los colores de la tarde tienen un encanto especial. La luna joven creciente no aportó mucha luz y se nubló pronto. Se hizo de noche, así que usamos las linternas frontales (ambas de LEDS); una de ellas la Energizer funcionó muy bien, luz clara, focalizada e intensa, lo otra “marca chancho” no ilumina bien (tampoco cuesta tanto, está en venta por si acaso, S/.30.00 nomás). El camino nocturno también tiene sus encantos, los sonidos de los animales e insectos de la noche le dan al ambiente una sensación especial, así como las lucecitas verdes que parpadeaban en la oscuridad cuando alumbraba el camino, eran unas arañas cuyos “ocelos” (ojos compuestos) reflejan la luz verde, tambien los pares de ojos verdes, rojos y azules de perros burros y caballos que nos miraban pasar. 19:30 Llegamos al pueblo caminando junto a un lugareño que se nos unió y con quien conversamos gratamente, arribamos cansadísimos y hambrientos al único restaurante: “Los Robles”, pedimos 2 tallarines saltados “bien taypá”. Mientras los preparaban no resistimos endilgarnos como aperitivo unas papas doradas con ají y 2 pollos a la parrilla que una señora vendía en su fogoncito en la puerta de la casa vecina, con quien entablamos una amena conversación. Yo me soplé una cerveza para rehidratarme mientras hablábamos. Así nos enteramos que el pueblo no tiene luz, a pesar de tener postes e instalaciones de alumbrado público, porque el generador que recibieron donado no lo hacen funcionar por el costo del petróleo que asciende a la suma de S/.22.00 mensual por cada vecino, algo muy oneroso para ellos. Caral en un Centro Poblado, anexo de Supe, con no más de 500 habitantes. Llegó el tallarín y limpié el plato, María Elena no pudo acabarlo. Una cerveza más y a dormir, cansadísimos, matados y adoloridos. Un buen alivio se consigue tomando una aspirina al final de la jornada matadora, te quita el dolor y amaneces fresco y como nuevo. Yo no pude tomar la aspirina por las cervezas que tomé así que tuve que esperar hasta el día siguiente para tomarla con el desayuno, pero ya no es lo mismo. Nos hospedamos donde doña Augusta, la única señora que ofrece alojamiento en el lugar, que no es otra cosa que un cuarto en su casa con una cama, una mesa, varias cosas en desuso arrumadas, y varias arañas en el techo. Eso o nada, no había otra opción. Solución: matar las arañas más amenazadoras. El cuarto cuesta S/. 15.00, el baño tiene abundante agua, sanitario y ducha, está fuera de la habitación en el segundo patio al fondo pasando el corral de los cuyes tragones que se comieron un atado inmenso de chala verde en un ratito que demoramos en cepillarnos los dientes.

Las bicis quedaron seguras en la sala de doña Augusta. Sin bañarnos, muertos de cansancio nos quedamos dormidos encima de la cama tal como estábamos vestidos.

30 Junio
05:00 Despertamos, aún no amanecía, pero ya se escuchaban ruidos de actividad en el patio. Conversábamos sobre la experiencia de ayer y un poco sobre los que haríamos hoy. Finalmente nos levantamos a ducharnos en abundante agua fría y a alistar las cosas 09:00 Doña Augusta cocinaba en fogón de leña “pollo en punto de cuy”: Suena rico y se ve excelente, así que le pedimos que nos sirva dos. Estuvo bueno. 10:00 Alistamos equipajes y bicis. Fotos del cuarto, de doña Augusta, de la casa, etc. 10:30 Partimos rumbo al sitio arqueológico por la vía peatonal que se inicia a unos 500 metros del pueblo, hay que seguir la señalización, se cruza el río por un puente de troncos , se sigue por una subida de arena y llegamos a Caral al toque, no fue más de ½ hora. Anoche tomamos la ruta más larga, no nos dieron las indicaciones correctas y nos fuimos al desvío. 11:00 Llegamos y registramos nuestro ingreso. Tarifa: S/. 11.00 adultos (yo); S/. 3.50 docentes (María Elena). Descargamos las bicis y encargamos las cosas en la recepción. Esperamos que se reúna un grupo de 8 o 10 personas para hacer el recorrido guiado por las pirámides de Caral. 12:30 Se completó el grupo: 4 parejas, S/. 5.00 por pareja para el guiado. Muy bueno e interesante el recorrido y la información arqueológica. En especial saber que no se han hallado entierros ni restos funerarios en el lugar, salvo 2 o 3 casos aislados hallados, no hay cementerio como en otros lugares arqueológicos semejantes como Sipán, etc., Probablemente los restos funerarios se encuentran en otro lugar llamado Alpacoto, ubicado al norte de Caral, cruzando el río. Los estudios, investigaciones y excavaciones continúan. Vale la pena visitar Caral, su valor cultural, patrimonial y su condición de primer foco civilizatorio de América, lo pone en un status único. 14:30 Volvimos del recorrido. Descanso y compras de recuerdos de artesanía alusiva a Caral. Almuerzo. Pollo guisado con arroz y papas (frío) en realidad es otra versión de lo mismo que comimos en la mañana donde doña Augusta, el hambre hace rica cualquier cosa 16:00 Alistamos las cosas. La llanta trasera de la bici de María Elena estaba desinflada. Reparación: cambio de cámara y parchado. 17:00 Partida rumbo a Supe. Por el camino carrozable bien afirmado que recorre el valle de Supe. El viaje fue largo, tranquilo y solitario. Todo de bajada. Pronto se hizo de noche, así que nos pusimos de nuevo las linternas frontales y seguimos la ruta, ahí nos dimos cuenta que María Elena había perdido su luz roja intermitente que llevaba sujeta atrás en la mochila, bueno dijimos el Apu se cobró el pago de salida. En el camino hallábamos gente del lugar que se sorprendía al vernos pasar en la oscuridad: un par de marcianos en bicicleta, con luces en la cabeza y reflectivos. En el camino esta vez vimos miles de las lucecitas verdes parpadeantes entre las plantas y matorrales a los lados del camino, es decir miles de arañas, el sonido de los grillos y de la fauna nocturna es alucinante en esas condiciones . Pasaron unos pocos carros y motos en ambos sentidos que nos hicieron sentir menos la soledad y el miedo inevitable que infunde un camino largo, oscuro, solitario y desconocido entre cañaverales. Los pensamientos y sentimientos eran contradictorios: temor, a raíz de los nos dijo una señora en el camino al vernos pasar: “cuidado con los choros”, y también tranquilidad, cuando un lugareño al preguntarle nos dijo que todo el camino es tranquilo y no pasa nada, y otra vez temor cuando más adelante de un carro que subía nos pasaron la voz: “los van a cuadrar más abajo” y de nuevo tranquilidad, cuando un grupo de señoras caminando nos dijeron que todo es

tranquilo por ahí. Y así fue: todo tranquilo, no pasó nada. Sin embargo, la pistola Mauser siempre al alcance de mi mano en el bolsillo auxiliar del pantalón explorador fue siempre una ayuda moral y apoyo a la seguridad de que nada malo nos pasaría. Pasaba el tiempo y seguíamos pedaleando continuamente, ambas cosas sumadas nos aseguraban que cada vez faltaba menos para llegar a la carretera panamericana. Poco después a lo lejos ya divisamos las luces de Supe y su resplandor ámbar en el cielo. El camino ahora se hizo ancho y plano, estábamos en el valle bajo y amplio. Ya se ven por tramos las luces de los vehículos pasando por la panamericana. Baja la tensión, se siente el alivio al escuchar pasar los carros a pocos metros adelante por la carretera, nuestra segunda meta estaba alcanzada. 20:30 Llegamos, fueron 25 km y 3 ½ horas de pedaleo. Un patrullero de carreteras estacionado en donde se encuentran el camino por donde bajamos y la panamericana nos confirmó la ruta y que todo andaba bien y recomendó seguir con cuidado por la carretera unos 3 km hasta Supe. Nuevamente en la civilización urbana, gente, carros, tiendas, grifos, camiones, buses, cabinas de internet, etc. Buscamos donde cenar, fuimos a la Plaza de Armas creyendo que hallaríamos el foco de comercio y movimiento ahí, fue todo lo contrario, la plaza es desolada. Sobre la carretera están los negocios, tiendas y restaurantes. Hallamos uno multifuncional: chifa, restaurante, pollería, fuente de soda, juiguería y bar: por favor un arroz chaufa para hambriento, una sopa de pollo tipo chifa, un pescado frito con arroz y una cerveza negra... a los 10 minutos estábamos los dos en silencio, sin hablar, solo comíamos con ávido apetito. Nos dimos cuenta que no hablábamos después de un rato. Preguntamos donde hospedarnos. Hay 2 opciones: uno el Hostal Romance, sobre la carretera en 2do. Piso, hummm... nos sonó a matadero, el otro, Hospedaje Grau también sobre la carretera nos pareció mejor en primer piso por las bicis. Nos abrieron su almacén para guardarlas. La habitación es básica, una cama, una mesa, una silla, un televisor y baño con ducha y agua caliente (bien caliente!). Las pulgas van incluidas, no nos cobraron extra por ellas. Esa noche dormir fue una tortura china. Al final como a las 04:00 nos quedamos dormidos, más pudo el cansancio que las pulgas.

Julio 1
10:00 despertamos, ducha y alistar las cosas. 11:00 Salimos rumbo a Supe Puerto a unos 3 km al norte por la carretera. Este pueblo es pequeño donde las instalaciones petroleras y del puerto ENAPU son las dominantes, es obvio que la vida aquí gira en torno a ellas. El pueblo es modesto, antiguo, típico ambiente portuario, calles angostas, movimiento de gente. Los avisos que vimos en la carretera al ingresar y la señalización conducen a visitar la Playa La Isla como su principal atractivo turístico, ubicada en las afueras del pueblo no muy lejos, se llega por una cuesta de camino arenoso, que luego desciende a la playa, donde una elevación rocosa grande que parece una isla emerge muy cerca de la orilla y está unida a ella por un istmo de arena que se inunda con la marea y con el ir y venir de las olas. La isla por un lado y por el otro, el faro, dominan el paisaje marino. El lugar es tranquilo, no hay casi gente en esta época del año, seguro que en verano se llena. 12:00 Preguntamos donde comer, pensábamos en la famosa tortilla de lenguado de Puerto Supe que alguien nos recomendó tiempo atrás, en la Plaza de Armas nos dijeron, fuimos, hallamos la plaza como la de Supe, desolada y poco que ver en ella. El único restaurante aquí ofrece comida marina, lamentablemente no tenían disponible todo lo que ofrecen en su carta. Pedimos un pescado al ajo y una parihuela. Fue muy grato despacharnos los dos buenos platos que nos sirvieron y a buen precio +/- S/. 13.00 cada uno, bien los

valían. No podemos olvidar que al llegar a Puerto Supe también llama la atención del visitante los avisos del Sitio Arqueológico de Aspero vinculado con la civilización antigua de Caral. Hay que tener presente que en el valle de Supe, que es uno de los más pequeños de la costa central del Perú, se han identificado hasta 98 sitios arqueológicos pertenecientes a diferentes épocas. Los primeros estudios en la zona los hizo Max Uhle en 1904, los más recientes son los de Ruth Shady en Caral que han dado resultados sorprendentes. No visitamos Aspero pero sugerimos hacerlo a quien se anime a ir después de leer esta crónica de viaje. 13:00 Partida de Puerto supe por la carretera rumbo al sur, hacia la Albufera de Medio Mundo. 14:00 Parada en Porvenir para descansar y comer fruta en un puesto de venta a un lado de la panamericana. 14:15 Partida rumbo a la albufera 14:30 Parada en un sitio donde un cerro de roca ha sido cortado para que pase la carretera, ahí observamos expuestas las capas de la roca sedimentaria, el cerro es en realidad un pliegue elevado de la corteza terrestre. Nos detuvimos para buscar fósiles entre los fragmentos de roca dispersos en el suelo al pie del cerro cortado en vertical. Hallamos una linda pieza con plantas fosilizadas la guardamos con cuidado envuelta en papel higiénico para que no se dañe durante el resto del viaje. 15:00 Llegada a la albufera. La albufera es una laguna de agua salobre que proviene de filtraciones subterráneas. Tiene 7 km de longitud y unos 100 m. de ancho, está ubicada paralela a pocos metros de la orilla del mar, es un refugio ecológico para aves marinas locales y migratorias que vienen a anidar desde el hemisferio norte con el cambio de estación. Descansamos más de una hora en la orilla de la laguna, tomando fotos y observando las aves con binoculares. 16:45 Partida rumbo sur, hacia Huacho. La pedaleada fue más o menos fácil por la carretera, pero larga y extenuante. Se hizo de noche, así que la seguridad se impuso: acoplamos las linternas frontales a los cascos con reflectivos y encendimos las luces rojas destellantes para atrás. En esta parte del camino la noche también tiene lo suyo, fue fascinante ver luciérnagas sobre los campos de cultivo al lado de la carretera, primero creímos que eran nuestras linternas reflejando en los ojos de los insectos, pero no, las lucecitas intermitentes se movían solas y eran miles! 19:15 Llegada a Primavera. Fueron 2 ½ horas de pedaleo. El tráfico de vehículos era más intenso a esa hora y el espacio auxiliar a la derecha de la carretera se estrecha. Considerando el bajo nivel de seguridad de ese momento definido por: el estado físico agotado y las condiciones de manejo (noche, tráfico, vía estrecha) decidimos parar aquí y embarcarnos en un taxi hasta Huacho. Aquí terminó el viaje, un poco tensos, muy cansados, deshidratados y un tanto debilitados. Un aguadito de pollo en el terminal de buses antes de partir nos devolvió un poco de vigor. 20:40 Bus a Lima

LO QUE MAS TE GUSTO Para María Elena: La bajada después de la cuesta para llegar a Caral el primer día y la bajada en la entrada de la albufera.

Para Aníbal: La luz de la tarde al final de la cuesta para llegar a Caral, el ambiente campestre y tranquilo, las lucecitas verdes en el camino nocturno, las luciérnagas, las pirámides de Caral LO QUE MENOS TE GUSTO Para María Elena: La cuesta para llegar a Caral, las arañas en el cuarto de doña Augusta, las pulgas en el Hospedaje Grau, el regreso nocturno por la carretera hasta Primavera. Para Aníbal: en realidad me gustó todo, incluidos los inconvenientes que fueron superados y de los que se rescata siempre algo positivo.

Aníbal Paredes Cicloturismo Peru www.cicloturismoperu.com

To Caral... on bikes
(trip report of our first outing on bikes) June 29th 2006
During several months my wife and me were planning and getting ready to make bike trips in Perú, step by step we have been acquiring equipment and expedition gear, also trainning to be in good shape (but enough to be honest). Ideas and places to go are many and varied: Caral, Churín, Nor Yauyos, valleys of Mala, Asia, Tambo, from Abancay to Cusco, to the jungle from Carhuamayo, etc. Sometimes deciding where to go is a bit complicated our country is so beatiful and plenty of opportunities; a lifetime would be needed to visit every little spot of it. To visit the Caral archaeological site was a dream since long time ago, specially due the archaeoastronomical aspects of the place and also motivated by the reading of chronicles posted by other cyclists that have visited Caral before, the route seemed to us reasonably easy to begin our cycle-tourist experience. We studied the satellital inages from Google Earth and printed them with quiet good resolution. So, taking the opportunity of the june 29th hollyday, we decided to go with the necessary stuff. This is our first chronicle of a trip, probably you will find it too loaded in details and most of the impressions we got along the way, an experience that we are glad to share with you. We hope you enjoy it. June 29th 07:00 Bus from Lima to Huacho. San Martín de Porres is the bus company. Is Ok, good service, Departs from Jirón Sandia, near Parque Universitario in downtown. Price: S/. 8.00 ech including the bikes. 09:00 Arriving Huacho. Breakfast, we asked for the famous “Cebiche de pato” typical huachano dish. Made the last shoppings: film (I use a nomal “photographic camera” pentax K-1000 with its full set of lenses, not a image capture device usually called “digital camera”), some food, Gatorade -is a must, candies, etc., and exchanged some dollars by the banks for the rest of the trip. 10:30 Departure from Huacho to Huaura. We took the road going parallel to the main Panamericana highway passing by the crops fields to avoid heavy traffic. This road begins at the eastern

corner of the block where the bus terminal is located, easy to identify by the half circle shaped park right in front. 11:00 Arrival in Huaura. This place is interesting due to the famous wooden balcony in front of the main plaza from where General Libertor San Martin declared Peru’s independence. There is a site museum worth to visit. Made some pictures with the balcony as background and redistribution of the load to continue biking. 11:30 Departure from Huaura to Vegueta (km. 160th). Followed by the main avenue of Huaura, for cars only, no trucks, until the crossing with the Panamericana highway and the bridge over the river, the route now is along the highway, to the right of the white side line of the road is a quiet good paved auxiliary space that allows safe biking apart from the fast passing cars and trucks. 12:00 Arrival at Km. 160, by Vegueta which is a town about 1 km west from the higway. At this point is the begining of the road leading to Caral through the desert. A landmark here is the “ranchito” with local friendly and helpful people able to give recommendations. Some photos here and last adjustements to the equipment. 12:15 Departure to Caral. The way is a dirt road, not difficult, almost flat with little climbs. At the beginning it passes through the crop fields, afterwards through the desert near chicken nurseries. On the day we passed by the number of flies were impressive, thousands of them flying around us. We had to keep our mouths closed otherwise they would come in… The shape of the 23k road is varied, very long straight sections alternating winding ones, the ground changing from sandy to rocky, the level from plain to hilly. Those were the days of our first outings on bikes, not in good shape, so our pedalling pace was rather slow, tiring and ended with very soaring ass. To relieve this we alternate cycling and walking with some brief rest stops the idea was to keep moving and warm. One liter Gatorade and candies taken in small amount at intervals worked pretty good. The racks mounted on the bikes worked very good as well. As beginners we paid the lesson, taking too much unnecessary stuff, things never used on the trip, next time we will take just the minimum necessary. The bikes worked beautiful, no problem at all. Took prints of the satellite images from Google Earth this was good because could identify every single detail on the way. The final climb is the killer, we ended up walking, at the summit got a very nice photo opportunity with the sun down . It was about 4:30pm several vehicles were coming the way out from Caral. We continued fast down the way toward the ruins when I realized my sunglasses were missing, they falled off somewhere on the road, lost, I assumed it as tribute to the local “Apus”, they must be very happy with RayBan Cutters they got. The road ends at Caral entrance doorway. 17:15 Arrived the place formerly occupied by the first and oldest civilization in the Americas: Caral 3,000 B.C., contemporary with Mesopotamia, Egipt, India and China, 1,500 years older that meso-american civilizations. It took us 5 hours! And found the place closed. Open hours are 09:00 – 16:00. We asked the guard

for food and accommodation he told us to go to the nearby village on the other side of the river. Left the place at 17:45 after buying a couple of souvenirs by the road leading downstream westward off the place and fording the river with just little water on this season, then found the main road and turned eastward upstream toward the village, the way was long and uphill took us 1.5 hours. Sunset and dusk was very nice, the real countryside atmosphere, natural, tranquil and relaxing. The colours in the sky had its enchantment. The young crescent moon didn’t lit too much and it got cloudy soon. It got dark, so we turned on our headlights, one really good Energizer brand, bright focalized light beam, the other one with no brand on it proved to be not good (it is now on sale for just S/.30 just in case… ). The rural road by night has its enchantment too, the sounds from animals and insects make the environment a special experience, so did those little tiny twinkling greenish paired dots in the dark reflecting when we were lighting the road with the headlights that happened to be the eyes of spiders!! hundreds of them!! So do the eyes of the dogs, donkeys and horses reflecting green, red and blue looking at us as we passed by. 19:30 Arrived the village walking together with a local that joined us and talked nicely until arriving very tired and starving to the unique restaurant in town “Los Robles”: two spaghettis please, “bien taypa”. While waiting our order, had a nice chat and some local appetizers, grilled pieces of chicken and spicy potatoes and a beer at a local lady’s street grill. So we learned the village has no electricity supply despite they have light posts and public electric installations because the electricity generator they received as donation doesn’t work due the high cost of fuel, about S/22 monthly per house, a sum exceeding their budget. This is a little satellite village that belongs to Supe district, with no more than 500 inhabitants. The spaghettis arrived, my dish ended clean, Maria Elena’s just half way. One more beer and went to bed, very very tired, exhausted, and soared. A good relief can be reached having an aspirin at the end of the journey, pain reliefs and next morning like new. After two beers an aspirin is not a good mix, so had to wait until next morning to take it with breakfast but the relief effect is not the same. We accommodate ourselves at doña Augusta’s, the unique lady offering hospitality in town, her facility is not much more than a room in her house with a bed, a table and many not in use things stacked around and with the ceiling populated by many hanging spiders. There was no option, this or nothing. Solution: to smash the most threatening spiders. The room costs S/15, the bathroom is plenty of water, toilet and shower located out of the bedroom back on the second patio beyond the very hungry “cuyes” (guinea pigs) corral that finished a big stack of pasture in the minutes it took us to brush our teeth. The bikes stayed secure in the living room. We were so tired that fallen deep into sleep as we were dressed just a minute

after lying on the bed before taking shower…

June 30th
05:00 Wake up, it was still dark, but listened activity sounds from the patio. We talked about the previous day experience and present day’s plan. Finally got up, had shower and got things ready to leave. 09:00 Doña Augusta cooked in a wood fire “pollo en punto de cuy” (no translation for this) it sounds nice and looks excellent so we ordered two of them. It was really delicious! 10:00 Got the bikes ready and took some pics of the House, doña Augusta, etc . 10:30 Left toward Caral again by the trail that starts some 500 meters from the village following the signs to pass the river by a wooden rustic bridge and continue by a sandy trail arriving Caral right away it was no more than half hour. The night before we took a longer way. 11:00 Arrived and registered. Entance tickets: S/11 adults (me) S/ 3.50 teachers (María Elena). Secure parked the bikes and waited until a group of 8-10 people were together to go on the guided tour. 12:30 The group got ready (4 couples) guide fee: S/5 per couple. Very good and interesting visit and the archaeological information provided by the guide. It was curious to learn that there were not found any burials nor funeral rests in the site, except two or three isolated bodies, there is not a cemetery as in many other archaeological sites as Sipan, etc. Probably the funeral rests are somewhere else in a site called Alpacoto located on the north side of the river front of Caral Studies and research continues. It is really worth to visit Caral, its cultural value, heritage and condition as the first civilization settlement in the Americas puts it in a unique status. 14:30 Ended the tour. Rest and bought some souvenirs. Lunch. The food here is really bad. 16:00 Got ready to go. Maria Elena’s rear tire was flat. Repair it took a while. 17:00 Left toward Supe along the dirt road on the right wing of the valley. The trip was a bit long, tranquil and lonely. All downhill. Soon it became dark, so we turned on our headlights again and continued the way down, there we realized María Elena had lost her rear red light, we tought it was the tribute to the departure “apu”. On the way found people walking that got surprised when they saw a couple of aliens looking with lights on their heads and reflecting lights. On the way we saw thousands of those little green reflecting lights from the bushes on the sides of the road , from the eyes thousands of spiders!!. the sounds from crickets, frogs and nocturnal fauna is something so beautiful. Some few cars and motorcycles passed by in both directions that made us feel less the

loneliness of the road and the fear of being on a obscure, lonely and unknown road amond the bushes. The thoughts and feelings were contradictory and changing on one moment : fear due what was said by a woman found on the way “beware of thieves!” and on other moment, peace when another local when asked about how is the way replied everything is all right and fine and again fear when a car passed by and the driver said “your are going to be robbed down ahead” and again tranquility when a group of women walking by said everything is safe around there. So it was, everything tranquil and nothing bad happened. However I had ready my Mauser pistol in my pocket near my right hand, it was just a moral support and a heavy weight to rely our confidence on. Bad, bad, bad. Those are the feelings of alienated citizens like us living in the fierce city that find not existing threats wherever they go out of the living environment they are used to be. As said before those were the days of our first outings on bikes. We kept pedaling as time passed both things combined ensured us it was progressively less left in front of us to reach the Panamericana highway. Soon after the glare of Supe lights in the sky was seen. The road now turned into flat and wide, we were on the final sections of the dirt road as few moving lights from the vehicles were divised. Tension lowers and feel relief as we could hear the cars passing close from the highway. 20:30 Arrived the highway, those were 25k in 3.5 hours pedalling. A highway patrol parked at the crossing confirmed us the way and recommended to be careful on the road, Supe was some 3k ahead. Again back to urban civilization, people, cars, stores, gas stations, trucks, buses, internet cafes, etc. On our search for somewhere to eat went to the main plaza believing to find the active and commercial area, wrong, it was totally desolated. All the local activity is on the sides of the road. Found a multifunction one: chifa, restaurant, fried chicken, snack and juice bar: please one arroz chaufa extra for a straving one, one wantan soup, one fried fish with rice and a dark beer… ten minutes after we both were in silence, no talk, just eating with avid appetite. We realized our silence a while after. Asked where to stay that night. There are two local options: one is Hostal romance, right besides the highway, on a second floor, didn´t appeal to us, looked like hosting quick sex couples site, the other one is Hospedaje Grau also besides the road, looked a bit better on the ground floor for the bikes stored in a locked room. The room basic: bed, table, chair, TV set and bathroom with very hot water shower. Fleas are included at no extra cost. That night sleepin was a torture. We were so tired that despite the fleas at about 4am fallen into sleep.

July 1st
10:00 Wake up. Shower and get things ready 11:00 Departure to Supe port some 3k nothward. This town is small where the oil facilities and ENAPU port prevail, obviously life here turns around these two companies. The town is modest, old styled, typical port

environment, narrow and crowded streets. There signs inviting to visit Playa La Isla as its main tourist attraction, located not far on the outskirts of the town following a sandy road going uphill first then it descends to the beach where a big rocky formation seeming an island merges near the shore and is connected to it through a sort of isthmus. The landscape here is dominated on one side by the island and on the other by the lighthouse. The place is peaceful, there were almost no people on this season, probably in summer gets crowded. 12:00 We asked somewhere to eat, thinking on the famous flounder omelet from Puerto supe that someone recommended us time ago, on the main plaza, desolated as the other one an almost nothing to see there. The unique restaurant here offers seafood, sadly not everything listed was available. Asked fish with garlic sauce and parihuela. It was nice to have two big a nicely prepared dishes for a very good price, about S/13 each. Do not forget that just arriving Supe calls attention the signs inviting to visit Aspero archaeological site close related with Caral civilization. Worth to know that on Supe valley, one of the smallest of the Peruvian coast has been found up to 98 archaeological sites from different local cultures. The first studies were by Max Uhle in 1904 the present ones are by Ruth Shady in Caral with amazing results. We didn’t visit Aspero but recommend to do it to the ones inspired to go after this reading. 13:00 Departure from Puerto Supe by the highway southward to the Albufera de Medio Mundo. 14:00 Rest stop at Porvenir and eat nice fresh fruits from a local store near the road. 14:15 Continue the ride to Albufera 14:30 Stop in a place where the rocky hill has been cut by the highway, there we observed the sedimentary layers exposed, this hill is actually a rised fold of the earth’s crust. We stop to search fossils among the fragments scattered around and found a nice piece containing fossilized vegetation that was carefully wrapped with toilet paper and kept in our bag to avoid damaging it along the rest of the trip.

15:00 Arrived Albufera. This is a salty water lagoon that comes from underground infiltrations. It is about 7k long and 100m wide running parallel to the seashore few meters from it. This a refuge for local seabirds and migratory birds that come for nesting from the northern hemisphere when season changes. Rested for an hour on the lagoon shores, making photos and observing the birds with binoculars. 16:45 Departure southward to Huacho. It was a more or less easy pedalling on the highway, but long and exhausting. It became dark, so security measures were necessary, attached the headlights to the helmets and turned on the rear red lights.

On this part of the road the night has its enchantments as well, it was fascinating to see the fireflies on the fields besides the highway. At first we thought those were our lights reflecting on the eyes of insects, but those tiny blinking lights were moving themselves and were by the thousands 19:15 Arrived Primavera. Those were 2.5 hours pedalling. Vehicles traffic turned more intense at that time and the side path on the road becomes narrow. Considering the level of risk defined by factors as time, physical condition, exhaustion, heavy traffic, narrow way, decided to stop here and take a taxi to Huacho. This was the end of the journey a bit stressed, very tired, dehydrated, and weakened. A good and hot soup at the bus station provided us back some vitality. Llegada a Primavera. Fueron 2 ½ horas de pedaleo. El tráfico de vehículos era más intenso a esa hora y el espacio auxiliar a la derecha de la carretera se estrecha. Considerando el bajo nivel de seguridad de ese momento definido por: el estado físico agotado y las condiciones de manejo (noche, tráfico, vía estrecha) decidimos parar aquí y embarcarnos en un taxi hasta Huacho. Aquí terminó el viaje, un poco tensos, muy cansados, deshidratados y un tanto debilitados. Un aguadito de pollo en el terminal de buses antes de partir nos devolvió un poco de vigor. 20:40 Bus to Lima WHAT WE LIKED THE MOST: For María Elena, the downhills, the one after the climb before arriving Caral and the one to enter Albufera. For Aníbal, the lighting effects and colors viewed after sunsets, the countryside atmosphere, the tranquility, the greenish lights on the nocturnal rides, the fireflies and the pyramids at Caral. WHAT WE DISLIKED For María Elena, the final climb to arrive Caral, the spiders hanging from the roof at doña Augusta’s, the fleas at Hospedaje Grau, the night ride by the highway until Primavera. For Aníbal, liked everything including the not so nice incidents and inconveniences that were overcome and taught us a positive lesson

Aníbal Paredes Cicloturismo Peru www.cicloturismoperu.com