You are on page 1of 5

¿Qué es un mito?

"El mito son los hechos de la mente puestos de manifiesto en la ficción de la materia" (Maya Deren)

El mito, parte de la naturaleza humana

La leyenda forma parte de la naturaleza humana, existen pues, en todas las culturas, relatos míticos que hablan de la
creación del mundo y de los primeros tiempos de la humanidad. Estas historias, definen y justifican el mundo y ubican a
la humanidad respecto a la creación. Al consolidarse la civilización, los mitos que sirvieron para crearla, pueden ir
perdiendo su importancia original hasta convertirse en meras supersticiones o pasatiempos. Aunque conservará la fuerza
inherente del tiempo en el que fueron creados. Las mitologías atesoran toda la poesía la pasión de la que es capaz la
mente humana.

Etimología de la palabra 'mito'

La palabra "mito" deriva del griego mythos, que significa "palabra" o "historia". Un mito, tendrá un significado diferente
para el creyente, para el antropólogo, o para el filólogo. Esa es precisamente una de las funciones del mito: consagrar la
ambigüedad y la contradicción. Un mito no tiene por qué transmitir un mensaje único, claro y coherente.

La mitología no es sino una alternativa de explicación frente al mundo que recurre a la metáfora como herramienta
creativa. Entonces, los relatos se adaptan y se transforman de acuerdo a quién los cuenta y el contexto en el que son
transmitidos. Los mitos no son dogmáticos e inmutables sino que son fluidos e interpretables.

Estructura del relato mítico

El tiempo mitológico se diferencia del tiempo cronológico porque es una suerte de "tiempo fuera del tiempo". Esto supone
una estructura muy particular, que refiere a una edad de oro o tiempo primordial. Diría Mircea Eliade que es un tiempo
cíclico y lo llamará "el mito del eterno retorno".

Cómo interpretar un mito

La ambigüedad del discurso mítico, a diferencia de la fábula, propone una lectura alegórica mucho más difícil de
objetivar. Pero esta aparente dificultad de interpretación es, una gran oportunidad a la hora de proponer una instancia de
reflexión: la riqueza fascinante de los personajes y los mundos descriptos, los hacen especialmente atractivos. Podemos
analizar los mitos históricamente, estudiar su significación de acuerdo a lo que éstos representaba para su propia
tradición en el momento en que estuvieron en apogeo. Pero también podemos proponer una nueva lectura, una
actualización, utilizándolos como excusa para abordar un problema desde un nuevo ángulo, para revisar conclusiones,
para discutir e intercambiar ideas. Los contenidos mitológicos, inspiran, motivan, despiertan. Proponemos, entre otras
cosas, utilizar los mitos como original recurso didáctico propiciando la reflexión y el debate.

¿Qué es un mito?

Un mito (del griego μῦθος, mythos, 'cuento') es un relato de hechos maravillosos protagonizado por personajes
sobrenaturales (dioses, semidioses, monstruos) o extraordinarios (héroes)

Descripción general

Los mitos forman parte del sistema religioso de una cultura, la cual los considera historias verdaderas. Su función es
otorgar un respaldo narrativo a las creencias centrales de la comunidad.

Según Mircea Eliade, el mito es una historia sagrada que narra un acontecimiento sucedido durante un tiempo
primigenio, en el que el mundo no tenía aún su forma actual. Los acontecimientos de la naturaleza que se repiten
periódicamente se explican como consecuencia de los sucesos narrados en el mito (por ejemplo, en la mitología griega
el ciclo de las estaciones se explica a partir del rapto de Perséfone).

Según la visión de Lévi-Strauss, uno de los estudiosos más influyentes del mito, a todo mito lo caracterizan tres
atributos:

• trata de una pregunta existencial, referente a la creación de la Tierra, la muerte, el nacimiento y similares.
• está constituido por contrarios irreconciliables: creación contra destrucción, vida frente a muerte, dioses contra
hombres.
• proporciona la reconciliación de esos polos a fin de conjurar nuestra angustia.
Como los demás géneros tradicionales, el mito es en origen un relato oral, cuyos detalles varían a medida que es
transmitido de generación en generación, dando lugar a diferentes versiones. En las sociedades que conocen la
escritura, el mito ha sido objeto de reelaboración literaria, ampliando así su arco de versiones y variantes.

Desde que en la Antigüedad grecolatina las explicaciones filosóficas y científicas entraron en competencia con las
míticas, la palabra mito se cargó en ciertos contextos de un valor peyorativo, llegando a utilizarse de forma laxa como
sinónimo de patraña, creencia extendida pero falsa: p.ej., la sociedad sin clases es un mito comunista, o la mano
invisible del mercado es un mito liberal. También es común el uso un tanto laxo de mito y mítico (o leyenda y legendario)
para referirse a personajes históricos o contemporáneos (o incluso a productos comerciales) cargados de prestigio y
glamour: Charlot es un mito del cine mudo; los Beatles son un grupo mítico.

Tipos de mitos

Se distinguen varias clases de mitos.

• Mitos cosmogónicos: intentan explicar la creación del mundo. Son los más universalmente extendidos y de los
que existe mayor cantidad. A menudo, se sitúa el origen de la tierra en un océano primigenio. A veces, una raza
de gigantes, como los titanes, desempeña una función determinante en esta creación; en este caso, tales
gigantes, que suelen ser semidioses, constituyen la primera población de la tierra.
• Mitos teogónicos: relatan el origen de los dioses. Por ejemplo, Atenea surge armada de la cabeza de Zeus.
• Mitos antropogónicos: narran la aparición del ser humano, quien puede ser creado a partir de cualquier
materia, viva (un árbol, un animal) o inerte (polvo, lodo, arcilla, etc.). Los dioses le enseñan a vivir sobre la tierra.
Normalmente están vinculados a los mitos cosmogónicos.
• Mitos etiológicos: explican el origen de los seres, las cosas, las técnicas y las instituciones.
• Mitos morales: explican la existencia del bien y del mal.
• Mitos fundacionales: cuentan cómo se fundaron las ciudades por voluntad de dioses. Un ejemplo es el de la
fundación de Roma por dos gemelos, Rómulo y Remo, que fueron amamantados por una loba.
• Mitos escatológicos: anuncian el futuro, el fin del mundo. Siguen teniendo amplia audiencia. Estos mitos
comprenden dos clases principales, según el elemento que provoque la destrucción del mundo: el agua o del
fuego. A menudo están vinculados a la astrología. La inminencia del fin se anuncia por una mayor frecuencia de
eclipses, terremotos, y toda clase de catástrofes naturales que aterrorizan a los humanos.

Tipos de personajes

Las categorías de personajes del mito incluyen, entre otros, al héroe cultural, dios que mata o que es envidioso, madre
tierra, gigantes, etc. Uno de los medios más comunes de clasificación es mediante la utilización de oposiciones binarias.
Zeus y los titanes, blanco y negro, viejo y joven, alto y bajo son las características que reflejan la necesidad humana de
convertir diferencias de grado en diferencias de clase.

Lectura literal, alegórica y simbólica

Si bien los mitos parecen haber sido planteados originalmente como historias literalmente ciertas, la dialéctica entre la
explicación mítica del mundo y la filosófica y científica ha favorecido el desarrollo de lecturas no literales de los mitos,
según las cuales éstos no deberían ser objeto de creencia, sino de interpretación.

Así, la lectura alegórica de los mitos, nacida en Grecia en la época helenística, propone interpretar a los dioses como
personificaciones de elementos naturales. Este empeño encuentra su continuación en teorías posteriores, como la
difundida en el siglo XIX por Max Müller, según la cual los mitos tienen su origen en historias mal comprendidas sobre el
sol, que ha sido objeto de personificación, convirtiéndose en un personaje antropomorfo (el héroe o dios solar).

La lectura simbólica considera que el mito contiene un contenido veraz, pero no sobre aquello que aparentemente trata,
sino sobre los contenidos mentales de sus creadores y usuarios. Así, el mito sobre cómo un dios instituyó la semana al
crear el mundo en siete días contiene información veraz sobre cómo dividía el tiempo la sociedad que lo creó y qué
divisiones hacía entre lo inanimado y lo animado, los distintos tipos de animales y el hombre, etc. Los mitos contienen
también pautas útiles de comportamiento: modelos a seguir o evitar, historias conocidas por todos con las que poner en
relación las experiencias individuales.

Los estudios modernos sobre el mito se sitúan en tres posiciones fundamentales:

• la funcionalista, desarrollada por el antropólogo Malinowski, examina para qué se utilizan los mitos en la vida
cotidiana (refuerzo de conductas, argumento de autoridad, etc.);
• la estructuralista, iniciada por Lévi-Strauss, examina la construcción de los mitos localizando los elementos
contrarios o complementarios que aparecen en él y la manera en que aparecen relacionados;
• la simbolista, que tiene referentes clásicos en Jung, Bachelard y Gilbert Durand, considera que el elemento
fundamental del mito es el símbolo, un elemento tangible pero cargado de una resonancia o significación que
remite a contenidos arquetípicos de la psique humana. (Un ejemplo de arquetipo es el Niño Anciano, figura
contradictoria que se manifiesta como un personaje longevo de apariencia o conducta infantil —como Merlín— o
un bebé o niño capaz de hablar y dotado de enormes conocimientos, propios de un anciano —el niño Jesús
dando clase a los doctores—.)

¿Qué es un mito?

Un mito (relato falso con sentido oculto, narración, discurso, palabra emotiva) se refiere a un relato que tiene una
explicación o simbología muy profunda para una cultura en el cual se presenta una explicación divina del origen,
existencia y desarrollo de una civilización.

En este contexto, puede considerarse a un mito como un tipo de creencia establecida, habitualmente a través de varias
generaciones, con relación a ciertos hechos improbables y sorprendentes que, de acuerdo al mito, han sucedido en la
realidad, los cuales no son posibles de ser verificados de manera objetiva. Pero incluso los hechos históricos pueden
servir como mitos si son importantes para una cultura determinada.

Clases de mitos

Se distinguen varias clases de mitos:

a. Mitos teogónicos: Relatan el origen y la historia de los dioses. Por ejemplo, Atenea surgiendo armada de la
cabeza de Zeus. A veces, en las sociedades de tipo arcaico, los dioses no son preexistentes al hombre. Por el
contrario, frecuentemente los hombres pueden transformarse en cosas, en animales y en dioses. Los dioses no
siempre son tratados con respeto: están muy cercanos a los hombres y pueden ser héroes o víctimas de
aventuras parecidas a las de los hombres.
b. Mitos cosmogónicos: Intentan explicar la creación del mundo. Son los más universalmente extendidos y de los
que existe mayor cantidad. A menudo, la tierra, se considera como originada de un océano primigenio. A veces,
una raza de gigantes, como los titanes, desempeña una función determinante en esta creación; en este caso
tales gigantes, que son semidioses, constituyen la primera población de la tierra. Por su parte, el hombre puede
ser creado a partir de cualquier materia, guijarro o puñado de tierra, a partir de un animal, de una planta o de un
árbol. Los dioses le enseñan a vivir sobre la tierra.
c. Mitos etiológicos: Explican el origen de los seres y de las cosas; intentan dar una explicación a las peculiaridades
del presente. No constituyen forzosamente un conjunto coherente y a veces toman la apariencia de fábulas.
d. Mitos escatológicos: Son los que intentan explicar el futuro, el fin del mundo; actualmente, en nuestras
sociedades aún tienen amplia audiencia. Estos mitos comprenden dos clases principales: los del fin del mundo
por el agua, o por el fuego. A menudo tienen un origen astrológico. La inminencia del fin se anuncia por una
mayor frecuencia de eclipses, terremotos, y toda clase de catástrofes naturales inexplicables, y que aterrorizan a
los humanos.
e. Mitos morales: Aparecen en casi todas las sociedades: lucha del bien y del mal, ángeles y demonio, etc. En
definitiva, los inventos y las técnicas particularmente importantes para un grupo social dado se hallan
sacralizadas en un mito. Los ritos periódicos contribuyen a asegurar su perennidad y constituyen de esta forma
una especie de seguro para los hombres. Las fiestas a que dan lugar son para los hombres ocasión de
comunicarse con las fuerzas sobrenaturales y de asegurarse su benevolencia.

¿Qué es una leyenda?

Una leyenda es una narración oral o escrita, en prosa o verso, de apariencia más o menos histórica, con una mayor o
menor proporción de elementos imaginativos.

Pueden ser religiosas, profanas o mixtas, según el tema del cual traten. Las leyendas también pueden ser populares (de
formación más o menos espontánea o inconsciente), eruditas o fruto de una combinación de elementos de ambos
orígenes. Pueden haber sido inicialmente eruditas y haber conseguido, después, una gran popularidad.

Sin importar la extensión que tenga -aunque por lo general es corta- el rasgo que la define es su tema. La leyenda
siempre es un relato que pretende explicar un fenómeno natural -como las tempestades, los lagos, los terremotos-,
contando una historia fantástica. Como ejemplo, la leyenda de la Laguna del Inca, de intenso color verde, dice que en el
fondo de sus aguas está enterrado el cuerpo de una princesa inca, cuyos ojos eran de ese color, quien murió el día en
que acababa de casarse.

Su dolido esposo no quiso enterrarla, sino dejarla allí, y cuando lo hubo hecho, las aguas transparentes se tornaron del
color que conservan hasta hoy. Como en toda leyenda, esto pasó hace muchísimo tiempo, y la narración fue pasando de
boca en boca, de generación en generación, hasta que alguien acertó a escribirla. Por esto decimos que las leyendas se
originan en forma oral o escrita.

¿Qué es un mito?

El mito tiene diferentes acepciones.

1. Fábula, ficción alegórica, especialmente en materia religiosa.

En este primer sentido, incluimos bajo el rótulo de "mitos" a un amplio elenco de relatos pseudo
históricos, legendarios o épicos, protagonizados normalmente por seres que sobrepasan la condición
humana. Aquí se consideran los mitos como leyendas de dioses, héroes y monstruos.

2. En una segunda acepción, un mito es una narración fabulosa y, por ende, puramente inventada, esto
es, una ficción. Este es el uso del término que encontramos cuando, para referirnos a la imposibilidad o
falsedad de algo decimos "eso es un mito", en un sentido que asimila abiertamente "mito" a "cuento
chino".

3. Un tercer sentido lo otorga la consideración de los mitos en tanto que habla de "historias sagradas",
esto es, "relatos verdaderos que plasman problemas recurrentes y contradicciones socio-culturales de la
condición humana". Así, englobamos en esta acepción al conjunto de narraciones tenidas por sagradas
y verdaderas en determinados contextos culturales.

4. Aún habría un cuarto sentido de "mito", un tanto más impreciso que los anteriores pero muy corriente
en el lenguaje coloquial, que es aquel que utilizamos cuando, para referirnos a personajes famosos o
populares, decimos que fulano o mengano "es un mito", o que tal o cual evento es "mítico".

Otras definiciones de mito:

La palabra "mito" proviene del vocablo griego "mythos", comúnmente interpretado en nuestra lengua como "narración" o
"relato".

Etimológicamente, mythos proviene de la raíz "my", la cual se refiere, en una primera acepción, a la onomatopeya (emitir
e imitar sonidos) y, en un segundo sentido, al acto de mover boca y labios al hablar.

En el antiguo uso lingüístico homérico, el término mythos no quiere decir nada distinto de "discurso", "proclamación" o
"notificación".

2. ¿Existieron siempre? ¿Por qué?

Existieron siempre. Esto resulta de una de las definiciones de mito: es un relato tradicional que refiere la actuación
memorable y ejemplar de unos personajes extraordinarios en un tiempo prestigioso y lejano.

En la cultura occidental la palabra mito suele ir asociada a los relatos de las hazañas de las divinidades y héroes del
mundo antiguo. Suele sugerir un tiempo fabuloso y lleno de encanto, pero también ingenuo y sometido a creencias
erróneas, propias de civilizaciones primitivas que se caracterizan por la existencia de formas de pensamiento inferiores al
conocimiento científico.

3. Clasificación

Uno de los primeros intentos de clasificación mitológica lo debemos a Salustio el neoplatónico, quien en su tratado
"Sobre los dioses y el mundo" propuso la existencia de diversos tipos de mitos: teológicos, físicos, psíquicos, materiales
y mixtos.

• Mitos teológicos: usados por los filósofos, son "intelectuales" e "incorporales" y pretenden plasmar la esencia de
los dioses.
• Mitos físicos: utilizados por los poetas, son los que intentan explicar la forma de operar de los dioses.
• Mitos psíquicos: también usados por los poetas, pretenden explicar las operaciones del alma.
• Mitos materiales: son los propios de los legos cuando pretenden comprender la naturaleza de los dioses y del
mundo.
• Mitos mixtos: serían los utilizados por los practicantes o maestros de ritos de iniciación.

Actualmente, prácticamente en todos los diccionarios y manuales que tratan el tema de la mitología realizan la siguiente
clasificación:

• Mitos teogónicos: relatan el origen y la historia de los dioses.


• Mitos cosmogónicos: ofrecen una explicación acerca del origen y formación del mundo.
• Mitos escatológicos: tratan de la vida ultraterrena, después de la muerte.
• Mitos etiológicos: narran el origen de la tribu (de la estructuración social y territorial), de la magia, etc. Significa
que exponen las causas que crearon una institución social, un ritual, una costumbre o un objeto particular.

Otra clasificación: El autor contemporáneo Malinowski, desprovisto de compromisos filológico-helenísticos, presenta otra
clasificación:

• Mitos de origen
• Mitos de muerte y del ciclo periódico de la vida
• Mitos de magia

El conjunto de mitos de una cultura dada en un momento histórico concreto, se presenta la necesidad de aceptar que las
mitologías abarcan dimensiones políticas, escatológicas y mágicas, entre otras. Puede tener sentido entonces la división
de un mismo relato sagrado en subclasificaciones del tipo:

• Mitos políticos
• Mitos mágicos, etc.

4. Características del tiempo y espacio en los mitos

Tiempo: Los mitos son relatos que se refieren a la actuación memorable y ejemplar de unos personajes extraordinarios
en un tiempo prestigioso y lejano.

Lugar: Los mitos son relatos de las hazañas de las divinidades y héroes que comenzaron a tener lugar en el mundo
antiguo y en civilizaciones primitivas con formas de pensamiento inferiores al conocimiento científico.

Los mitos, según las definiciones que di anteriormente, tanto en tiempo y lugar, se extienden hasta nuestros días.

5. ¿Por qué nos detenemos en el tema del mito en filosofía?

Un problema fundamental al que tuvieron que enfrentarse los estudiosos de los mitos consistió en su propia pretensión
de analizarlos de forma aislada.

Esto es, sin ponerlos en relación unos con otros y sin contemplar esas mitologías o conjuntos de mitos con sus
correspondientes variantes como un todo, esto es, como un sistema en perenne desarrollo.

Unido a este problema, aparece una importante cuestión: los mitos estudiados por filósofos y helenistas acabaron
formando una suerte de "repertorio clásico".

Hay una relación entre el mito y la filosofía. Ambas surgieron a causa del asombro y para solucionar los problemas de los
hombres y aquellos conocimientos a los fenómenos extraños y del origen del universo.

Del mito surgieron los dioses y con ella la religión.

Con los primeros filósofos aparece en Grecia la crítica al mito como forma de explicar el mundo. Desde un comienzo la
filosofía tiene que enfrentarse a los mitos, pues intenta encontrar mediante un nuevo método de conocimiento, el de la
razón, un fundamento y unas causas a los mismos fenómenos que el mito daba como producidos por los seres divinos y
heroicos de tiempos lejanos.

En Grecia a medida que los mitos como creencias van siendo sometidos a crítica, van cediendo su lugar a los
razonamientos y las ideas. Por otro lado, allí donde no llegan las ideas o los razonamientos siguen instalándose los
mitos, como puede apreciarse en Platón, que los emplea en cuanto a alegorías poéticas con un mensaje que difícilmente
puede exponerse mediante una demostración racional.

El mito se va convirtiendo en una forma estética de expresar un razonamiento, si es que no lo ha sido siempre (teoría
alegórica). A partir de entonces los razonamientos serán apoyados con mitos y viceversa, los mitos serán apoyados con
razonamientos. A esto último se lo denominará más adelante con el nombre de Teología, que surgirá para defender
racionalmente determinadas interpretaciones o variantes de los Mithos.

El mito es, pues, un lenguaje, de segundo orden, un tanto ambiguo, que presenta internamente un modelo lógico, que
plantea los problemas y los dilemas fundamentales de una sociedad