Aspasia: una mujer fatal en la Atenas de Feríeles

ODIADA Y ADMIRADA En la machista sociedad ateniense Aspasia destacó por su cultura y su espíritu de independencia, lo que le granjeó numerosos enemigos. Hacia 475a.C. hijadeAxíoco, en la ciudad de Mileto, en la costa jonia de Asia Menor. 445 a.c Atenas, Aspasia inicia su relación con Pericles, que se divorcia de su esposa. 433-432 a.C. de impiedad y de corromper a las mujeres, pero el proceso no prospera. Hacia404a.C. haber sobrevivido a Pericles y a su segundo marido, el comerciante Lisíeles, muerto en combate durante la guerra del Peloponeso, en 428 a.C.

Tan bella como refinada, reunió en su casa a los espíritus más selectos de su época, pero muchos la acusaron de no ser más que una cortesana que pervirtió a su amante Pericle

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PERICLES COPIA ROMANA DE UN ORIGINAL GRIEGO DE : = E: _ - 5

ntre las pocas mujeres que des- en la antigua Atenas la profesión de hetacaron por méritos propios en tera distaba bastante de la prostitución tal la historia de Grecia, una de las y como se entiende hoy. Los servicios de más legendarias y también más polé- acompañamiento que proporcionaban micas fue Aspasia. Su relación con Peri- estas mujeres sofisticadas a los varones cles, el gran político de la Atenas del si- de clase alta eran sinónimo de diversión glo V a.C, escandalizó a los atenienses intelectual y discusión artística. En conbiempensantes de la época, que la de- traste con la situación general de suminostaron tratándola de prostituta y la sión de la mujer, este tipo de cortesanas culparon de algunas decisiones políticas gozaba de notable libertad. En el caso desastrosas para la ciudad, en particular de Aspasia, dada su condición de exde la guerra contra Esparta iniciada en el tranjera, disfrutaba además de un estatus año 431 a.C Pero otros testimonios, li- especial en el derecho ateniense. gados al círculo intelectual patrocinado Pero lo que hizo que Aspasia se conpor su amante, hablan de ella como una virtiera en foco de atención pública mujer cultivada y refinada que protago- fue su relación con Pericles, el hombre nizó uno de los momentos más brillan- fuerte de Atenas desde el año 462 a.C, tes de la historia de la cultura griega. promotor del engrandecimiento de la Paradójicamente, no sabemos mu- ciudad y símbolo de su régimen decho de Aspasia, más allá del rumor y mocrático. Pericles estaba casado con del rico anecdotario que compilaron Hipónice y tenía dos hijos, llamados algunos autores griegos haciéndose eco Jántipo y Páralo, pero ello no impidió de lo que sucedía entre bambalinas, tras que alrededor del año 445 a.C., cuando la escena de la gran política atenien- contaba unos 5 0 años, se prendara de la se. Era originaria de la ciudad jonia de bella y cultivada Aspasia. No tardó en diMileto, en Asia Menor; por tanto, al vorciarse de su esposa, a la que entregó llegar a Atenas, siendo muy joven, se en matrimonio a otro hombre, y se fue a la consideró una extranjera, aunque tal vivir con Aspasia, tomándola bien como vez procedía de una familia ateniense amante o como esposa legítima. Aspasia en el exilio. También conocemos el le dio incluso un tercer hijo, de nombre Pericles, conocido, para diferenciarlo de nombre de su padre, Axíoco. su padre, como Pericles el Joven, que PERICLES CAE EN SUS REDES Según la tradición, en Atenas Aspasia nació entre 445 y 440 a.C. triunfó gracias a su belleza y se hizo La relación del hombre más poderopronto célebre como matrona de un co- so de Atenas con una hetera extranjera, nocido burdel que atraía a los pensado- procedente del Asia Menor griega, deres y políticos más destacados de Atenas. bió de provocar resquemores entre los ¿Fue, pues, una prostituta? En realidad, atenienses más tradicionalistas. Quién

Maestra de Sócrates y Pericles?
En el Menéxeno, Platón atribuye a Sócrates las siguientes palabras: «Nada de extraño tiene que yo sea capaz de hablar, pues casualmente tengo por maestra a una mujer muy e x p e r t a en la r e t ó r i c a , q u e precisamente ha f o r m a d o a excelentes oradores y a uno en particular, que sobresale entre los de Grecia: Pericles». La afirmación, que el historiador Plutarco toma como cierta, es, en realidad, una referencia irónica a los oradores que dominan el demos (el pueblo) con su verbo y están dispuestos a ceder a todos sus caprichos.

SÓCRATES, UNO DE LOS FILÓSOFOS QUE ACUDÍAN AL SALÓN DE ASPASIA, EN EL SARCÓFAGO DE LAS MUSAS. 150 D.C. LOUVRE.

sabe si fue éste el origen de todos los malévolos rumores que se desataron contra Aspasia. En efecto, las mismas fuentes antiguas que la retratan con desprecio como dueña de un burdel podrían recoger, según diversos estudiosos, simplemente infundios difamatorios que pretendían dañar la memoria del conocido político ateniense.
LA AMIGA DE LOS FILÓSOFOS

Cuenta Plutarco en su Vida de Pericles que el estratego ateniense se enamoró de Aspasia más por su talla intelectual que por sus encantosfísicos.En casa de Aspasia se reunían conocidos filósofos

como el mismísimo Sócrates, junto a artistas, poetas y médicos, para tener el placer de debatir con ella. Alguno de los asistentes llevaba incluso a su esposa para que escuchase hablar a Aspasia, un hecho sorprendente si su casa fuera realmente un prostíbulo. Pero es muy cuestionable eltipode establecimiento que regentaba realmente Aspasia: ¿academia, salón de sociedad o burdel? Sócrates fue uno de los asiduos del círculo de Aspasia, y varios de sus discípulos, como Platón o Jenofonte, se refirieron elogiosamente a ella en sus escritos. En el diálogo Menéxeno, Platón

menciona, de forma un tanto irónica, la excelencia oratoria de esta mujer, a la que acudían muchos atenienses para aprender retórica: con humor sugiere que era maestra de Pericles en esos y otros asuntos. Hay quien dice incluso que Platón, en el Banquete, se basó en Aspasia para el misterioso personaje de Diotima, la maestra que desvela a Sócrates la verdadera naturaleza del Amor místico y filosófico. En cuanto a Jenofonte, elogia también de forma ambivalente los conocimientos de Aspasia: como alcahueta, pero también como administradora de su casa.

Erecteion, en la Acrópolis de Atenas. Su construcción terminó en 406 a.C, poco antes del fin de la guerra contra Esparta.

PÓRTICO DE LAS CARIÁTIDES, en el

Esquines y Antístenes, otros dos discípulos de Sócrates, también evocaron a Aspasia en sus obras. De hecho, ambos llegaron a componer sendos diálogos titulados con su nombre, hoy perdidos, que ponen de manifiesto el influjo que Aspasia ejerció en el círculo socrático. Según lo que se puede reconstruir de estas obras a partir de testimonios posteriores, el primero

presentaba a Aspasia como pensadora de alto nivel —decía de ella que era un «Sócrates hecho mujer»—, mientras que el segundo, al contrario, difamaba su memoria y la de Pericles.
UN PODER EN LA SOMBRA

Pero además de ser una figura clave del mundo intelectual, Aspasia pasó a la posteridad como una mujer influyente en la política de su tiempo. Sin duda, aparte

defilosofía,arte y sofisticación, se puede dar por seguro que en casa de Aspasia se trataban también asuntos políticos. Eran los agitados años que precedieron la guerra del Peloponeso, que enfrentó a las dos grandes potencias griegas del momento, Atenas y Esparta, e inesperadamente una mujer, con un fuerte ascendente sobre el más grande de los generales (estrategos) de una de ellas, intervenía decisivamente en la esfera política internacional. Aunque puede que también esta fama sea atribuible a la tradición adversa a Aspasia. Según refiere el historiador Tucíelides, en 440 a.C. Mileto estaba en guerra con la isla de Samos y pidió ayuda a Atenas. Pericles intentó mediar en el conflicto, pero Samos lo rechazó, por lo que el estratego consiguió que se aprobara por ley el envío de una expedición de castigo contra esta isla del Egeo que causó muchas bajas entre los atenienses. Una tradición recogida por Plutarco sugiere que Pericles hizo enviar esta expedición para complacer a Aspasia, oriunda de Mileto, que «tanto arte y poder tuvo para tener bajo su mando a los hombres de más autoridad en el gobierno». Objeto de rumores de todo tipo, Pericles y Aspasia tuvieron que afrontar varias acusaciones en los tribunales promovidas por sus enemigos políticos en los momentos previos al estallido de la guerra. Los cargos eran diversos: corrupción, perversiones, impiedad... No prosperó ninguno de estos proce-

Absuelta por los atenienses
Los enemigos políticos de Pericles no podían atacarle directamente a causa del favor que le dispensaban los atenienses, por lo que lanzaron sus dardos contra los miembros de su círculo íntimo, como el escultor Fidias y el filósofo Anaxágoras, quienes tuvieron que huir de Atenas. Aspasia también fue objeto de su inquina. Refiere Plutarco, en su Pericles, que «Aspasia fue acusada del crimen de irreligión, siendo el poeta cómico Hermipo quien la perseguía; y la acusaba, además, de que daba puerta a mujeres libres, que por mal fin buscaban a Pericles». Éste intercedió por Aspasia ante los 1.500 ciudadanos que ejercían como jueces, y obtuvo su gracia a fuerza de llorar y suplicar por ella.

sos, que debieron desarrollarse entre 433-432 a.C, pero seguramente tuvieron como resultado que Aspasia -una mujer libre, inteligente e influyente, y por ende sospechosa y peligrosa— se ganara aún más la animadversión de buena parte de la ciudadanía.
LOS AÑOS DE LA GUERRA

El estallido de la guerra del Peloponeso fue, seguramente, el momento más difícil para Aspasia, pues se la llegó a acusar de ser ella misma la causante del conflicto. Uno de los motivos del comienzo de la contienda fue el decreto contra Megara, una ciudad que había desertado violentamente de la alianza con Atenas, por lo que los atenienses decidieron prohibir el comercio con esta ciudad a todos los puertos proatenienses. Megara pidió ayuda a Esparta y a la Liga del Peloponeso, lo que prendió la llama de la guerra. El rumor popular, por su parte, decía que Aspasia convenció a Pericles de atacar Megara porque tres heteras de su casa habían sido raptadas por megarenses. El comediógrafo Aristófanes resume esta idea en su obra Los acarnienses, cuando dice que «toda Grecia estaba en llamas por culpa de tres putas».
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En medio de los desastres de la guerra del Peloponeso se desató en Atenas la gran peste de 429 a.C, que se llevó por delante a los dos hijos mayores de Pericles y al propio general poco después. Como pequeño consuelo, Pericles pudo lograr que su tercer hijo, el que tuvo de Aspasia, adquiriera plena ciudadanía y fuera nombrado su heredero, en contra de la ley que él mismo había aprobado en 451 a.C, según la cual sólo eran ciudadanos atenienses los que tuvieran ambos padres de Atenas. Tras la muerte de Pericles, la estrella de Aspasia, como la de la propia Atenas, empezó a decaer. Se casó de nuevo con un tal Lisíeles, al que algunas fuentes adversas motejan como mercader de oscuro origen, pero que desempeñó también un papel político y militar en la guerra, y con quien Aspasia tuvo un hijo. Tras la muerte de Lisíeles en com-

ASPASIA DE MILETO conversa en su casa con Sócrates y Alcibíades. Óleo por el pintor francés Nicolás Monsiau. 1801. Museo Pushkin, Moscú.

bate, en el año 428 a.C, se pierde la pista histórica de tan extraordinaria mujer. No sabemos la fecha de su muerte, que tal vez coincidiera con la derrota definitiva de Atenas frente a Esparta en 404 a.C. y que, seguramente, fue anterior a la ejecución de su amigo Sócrates en 3 99 a.C. En cualquier caso, la desaparición de Aspasia de la escena ateniense, como también la derrota de la ciudad y la muerte de Sócrates, pusieron punto final al siglo más brillante de la historia de Atenas. Así se esfumaba el rastro de una gran personalidad femenina, tal vez la única mujer de su género que haya existido en la Grecia clásica. •
DAVID HERNÁNDEZ DE LA FUENTE
UNIVERSIDAD DE POTSDAM

Cuenta Plutarco que Pericles se enamoró de Aspasia más por su intelecto que por sus encantos
ASPASIA DE MILETO. BUSTO EN MÁRMOL SIGLO V A.C. MUSEO DEL LOUVRE, PARÍS.

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