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El patrimonio histórico del

municipio de Cehegín

Nicolás del Toro Navarro


Francisco Peñalver Aroca
Museo Arqueológico Municipal de Cehegín

Cehegín, que como ustedes conocen se encuentra en el centro de la


Comarca del Noroeste. Presenta dos cuencas fluviales, por un lado la vega
del río Argos, que recorre los actuales municipios de Caravaca, Cehegín y
Calasparra; y por otro lado la vega del río Quípar, que también recorre
estos tres municipios. Con un clima suave y unas precipitaciones más
abundantes que el resto de la Región, ha provocado que la ocupación
humana se realizara desde muy antiguo.
Los restos más antiguos que por el momento se conocen se
encuentran en el paraje de PEÑA RUBIA, y cuenta con 3 cuevas con arte
rupestre en su interior, nos referimos a las cuevas de las Palomas, las
Conchas y el Humo, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la
UNESCO junto con las demás pinturas de arte levantino del Arco
Mediterráneo.

Peña Rubia

También en Peña Rubia se encuentran más de una docena de cuevas


con enterramientos de la Edad del Cobre, entre las que destacan la Cueva
de los Siete Pisos, excavada por Don Gratiniano Nieto allá por los años 50
del pasado siglo; la Cueva del Calor y las cuevas de las Canteras.

En la SIERRA DE LA PUERTA, LA CUEVA DE DOÑA


JOAQUINA ha aportado los materiales más antiguos así como el cerro de
la Virgen de la Peña en la pedanía de Canara, que presenta el poblado más
interesante de la zona.
Sierra de la Puerta, Cueva de
Doña Joaquina
Ya en plena Edad del Hierro, hacia el siglo IV antes de Cristo, los
iberos habitan lugares como el cerro de Begastri y rinden culto a sus
divinidades en el SANTUARIO DE LA FUENTE DEL RECUESTO,
del que podemos observar una amplia muestra de ofrendas y esculturas en
el Museo de Cehegín. Éstas, se acompañaban de una libación,
generalmente compuesta por vino, que era vertido en la tierra, y tanto el
objeto ofrendado como la vasija de la libación eran destruidos con el fin
simbólico de que ascendiera a un plano divino, y así fuera recibido por los
dioses.

Santuario de la Fuente del Recuesto

Escultura
Crátera de
de dama
cerámica

Pinzas de
depilar
Mujer sobre placa de plata

En el periodo siguiente, durante la romanización, la población seguía


siendo, en casi todos los sentidos, de cultura ibérica, sin embargo
adoptarían poco a poco las costumbres y la lengua de los romanos. Y
tenemos constancia arqueológica de la pervivencia del mundo ibérico
hasta bien entrado el siglo IV d.C. De esta época es la “DAMA DE
CEHEGÍN”, escultura de bulto redondo hallada en el paraje del Tollo,
realizada en piedra arenisca y que representa a una mujer en la actitud de
realizar una ofrenda a los dioses. En la mano derecha porta el vaso de la
libación y en la izquierda la ofrenda consistente en un espejo.

Damade
Dama deCehegín
Cehegín

La ciudad romana de BEGASTRI fue fundada en época ibérica. En


el siglo IV antes de Cristo ya se tiene constancia de ella por la aparición de
cerámicas griegas del estilo llamado “figuras rojas”. Fue declarada
municipium romanum y posteriormente, en época visigoda, fue sede
episcopal y sus obispos firmaron en los Concilios Toledanos como parte
importante del gobierno de Hispania. Es sin duda el yacimiento más
importante de Cehegín, y uno de los principales de la Región, pues toda
una ciudad se encuentra sepultada en el llamado Cabezo de Roenas, y unas
imponentes murallas muestran al visitante lo que guarda aún en su interior.
Begastri

EL SARCÓFAGO
Durante las últimas excavaciones de la ciudad Tardo-Romana-
Visigoda de Begastri, han salido a la luz 5 fragmentos de sarcófagos
paleocristianos en la Puerta de Oriente. Elaborados en mármol blanco de
Luni, cerca de la actual Carrara, que quizás sea el nombre que mayor
notoriedad presenta actualmente. La singularidad de éste mármol y lo que
le dio su gran fama era su formidable calidad y la finura de sus partículas
que son prácticamente microscópicas, lo que evitaba manchas y vetas que
podían hacer peligrar la calidad de la talla. Este mármol sólo es superado
en calidad por los famosos mármoles de Tassos, situados en la actual
Turquía con los que realizaban magistralmente los griegos de época clásica
las estatuas de los dioses.

Parece demostrada la autoría en talleres romanos, sin duda de la


propia ciudad de Roma, donde había unas escuelas especializadas de
retratistas en las que se elaboraban piezas por encargo con catálogos
realizados de antemano a los que sólo había que añadir la cabeza y las
manos. Desde allí se exportaban a todo el Imperio. Tendríamos que
imaginarnos la tremenda dificultad que supondría el transporte de una
pieza de mármol de casi dos metros de longitud y un metro de grueso, su
transporte en galera hasta el puerto más cercano, en este caso el de
Cartago Nova y su posterior traslado hasta Begastri sobre un carro de
bueyes.
El fragmento más importante corresponde a la expulsión de Adán y
Eva del Paraíso; en él, se presenta a Adán cubriéndose con hojas de
higuera mientras el Ángel le señalaría la puerta del Paraíso para su
expulsión, frente a estos una serpiente se desliza por el árbol del Bien y del
Mal.
El sarcófago se podría fechar en época Constantiniana, poco tiempo
después de la Paz de la Iglesia, y denotaría que una población cristiana
local era capaz de adquirir estas piezas tan importantes no sólo ya por su
elevado coste sino por la sensibilidad artística que tendría parte de la
sociedad para apreciarlas. Por otro lado con tan poco tiempo después de
estar proscrita la religión cristiana una parte importante de la población,
practicaría dicha fe de una forma semi ilícita en la que sin duda las
autoridades la toleraban implícitamente y hacían caso omiso a los decretos
imperiales de prescripción de ella. De hecho con el Edicto de Constantino
del año 313 d.c. que permite el culto público de la fe cristiana la cual
estaba ya muy arraigada en gran parte de la población del Imperio.
SARCÓFAGO DE ADÁN

Esta ciudad se abastecía de agua por un ACUEDUCTO que aún


subsiste en gran parte, siguiendo en uso por la acequia de la Pollera que
pasa por ser una de las conducciones de agua más antiguas de España.

Acueducto de Begastri

La CRUZ DE BEGASTRI, es sin duda la pieza más importante


hallada en el municipio de Cehegín. Es de tipo monogramática, con las
letras Alfa y Omega a cada uno de los brazos, y la letra Rho en la parte
más alta. Estas letras representan el anagrama de Cristo, el Principio y el
Fin. Junto a esta cruz se hallaron dos delfines con restos de soldadura de
hierro en sus extremos, que pendían de los brazos.

Cruz de Begastri
La cruz se sitúa en un contexto visigodo, cuando el gusto por los
iconos es considerable. El simbolismo del delfín, salvador de náufragos en
el mundo clásico, también admite una lectura cristiana como salvador de
almas, tampoco hay que olvidar la presencia del pez en la iconografía
cristiana, como alusión al mismo Hijo de Dios. Estas cruces se usaban,
entre otras ceremonias, en la consagración de iglesias y altares. La
cronología de esta cruz se remonta al siglo V ó VI, tratándose por tanto de
la cruz más antigua de España hallada hasta el momento.

El declinar de Begastri comienza con la muerte del conde


Teodomiro. Tras la entrada y establecimiento de los árabes en la
Península, la ciudad entra en una larga decadencia hasta que las incesantes
luchas intestinas musulmanas acaban arrasando la ciudad en el siglo XII,
quedando meramente como un barrio o arrabal residual mozárabe,
dependiente de la cercana Cehegín.

En el año 2005 fue recuperado un TESORILLO ISLÁMICO,


durante la campaña de excavaciones de Begastri.
Tesorillo de monedas árabes de Begastri

En ese momento fue exhumado un conjunto de monedas de plata de


época islámica que se hallaban en el interior de una vasija cerámica. El
tesorillo, datado en el siglo XI, contenía algunas piezas de orfebrería en
oro y un total de 237 monedas de plata, muchas de ellas fragmentadas en
trozos de pequeño tamaño.

La mayor parte de éstas son de origen norteafricano, acuñadas por la


dinastía fatimí, rival de los Omeyas de al-Andalus, siendo este conjunto de
Begastri, por el momento, la mayor ocultación de plata fatimí hallada al
Este Peninsular. El hallazgo se localizó en la parte alta de la ciudad, junto
a las murallas de ésta y en la parte ya residual de lo que había sido una
puerta o entrada secundaria de Begastri.
Begastri

Este tesorillo fue ocultado en un momento de inseguridad, cuando su


dueño ante una huida precipitada decidiera ocultarlo para posteriormente
volver por él, lo cual nunca se llevó a efecto.
La población de cultura hispano-romana de Begastri subsistía en una
ciudad que, aunque poco a poco iba siendo absorbida por la estabilidad
militar de la recién creada Cehegín al amparo de su fortaleza musulmana,
todavía los medios de sostenimiento de ambas ciudades dependían de las
infraestructuras romanas y visigodas anteriores existentes en las
inmediaciones de Begastri. Es por lo que creemos que sus habitantes
pasaban grandes temporadas en Begastri y que en caso de alarma se
retiraban al resguardo de la fortaleza de Cehegín para volver cuando la
ocasión lo permitiera. En una de estas salidas precipitadas fue sin duda
cuando su propietario lo ocultó, permaneciendo allí hasta que fue
recuperado en la excavación arqueológica.

Otro conjunto de monedas escondidas se halló en el mes de mayo de


1981 en la ladera noreste del cerro del CASTILLO DE ALQUIPIR, en la
zona denominada el Valle del Paraíso de Cehegín, y dentro de una jarrita
de cerámica.
Cerro del Castillo de Alquipir,
Valle del Paraíso

El llamado entonces TESORILLO DE CEHEGÍN, estaba


compuesto por unos 200 dirhams de plata, todos ellos datados a mediados
del siglo XIII. Las monedas fueron recogidas y depositadas en el Museo
Arqueológico Provincial de Murcia, donde han estado hasta su nueva
incorporación al Museo de Santa Clara la Real.
De estas monedas, un total de 198 corresponden a dirhams cuadrados
anónimos o sin leyenda personal, mientras que las otras dos monedas
restantes son redondas fueron empleadas como chatón o adorno de sortijas,
ya que fueron soldadas a una cinta de plata a modo de anillo para el dedo,
y llevan escrito el nombre de Ibn Hud, famoso caudillo árabe que luchó
por la emancipación y consecución de un reino independiente en el Sur y
Levante peninsulares. Sirven por tanto estas monedas de punto
cronológico para datar todo el conjunto en una fecha inmediata anterior a
diciembre de 1237, momento de la desaparición de este soberano
musulmán.

Respecto a las cecas o lugar de fabricación de las monedas, aparecen


grabados los nombres de Murcia, Cádiz, Málaga, Ceuta, Almería,
Mallorca, Fez y Salé. El peso y fabricación de las monedas varía
considerablemente, muchas de ellas fueron recortadas y batidas para que,
por aplastamiento, tuvieran mayor superficie susceptible para ser
fraccionadas con más facilidad.

Las monedas muestran leyendas en las que aparecen escritas, tanto


en el anverso como en el reverso de las piezas, frases laudatorias como
No hay Dios sino Allah, El imperio es todo él, No hay fuerza sino
Allah, Allah es nuestro Señor, Mahoma nuestro enviado y El Mahdí
nuestro imán.

Como decíamos este tesorillo fue hallado en el paraje de las Suertes


de Arriba, en una zona denominada el Valle del Paraíso, al pie del
CASTILLO DE ALQUIPIR que se trata de una fortaleza con varias
torres y un lienzo amurallado que las envuelve. Ya el Padre Gómez Ortiz
la describe pormenorizadamente en su obra “Alquipir, ignota ciudad
murciana del alto medievo”.
Castillo de Alquipir en el Valle del Paraíso

El castillico así denominado, se localiza en este lugar debido a varias


circunstancias: la primera, vigilaba el paso del río Quípar y el camino viejo
de Cehegín a Lorca; segundo, visualmente desde ese lugar se observaban
Cehegín, Begastri, la torre vigía de Jorquera y el Estrecho de la
Encarnación, lugares todos de relativa importancia en el medievo. Por
último, en su pie de monte, se instalaba un pequeño núcleo urbano
descendiente sin duda de la muy próxima villa romana del Paraíso.

El motivo de este ocultamiento se debe probablemente a la


inestabilidad política del momento. Por un lado, las luchas intestinas entre
los mismos caudillos musulmanes, por otro la cercanía de la frontera
cristiana, en la que las razias y hostigamientos entre uno y otro bando eran
continuos, por lo que los bienes atesorados debían de estar siempre
ocultos, y en sitios de fácil y rápida recogida en caso de una huida
precipitada. Este tesorillo no se pudo recuperar y llegó hasta nosotros por
las desgraciadas circunstancias de su propietario, quien no tuvo ocasión de
recogerlo o volver a por él, aún a sabiendas del considerable capital, que
para una zona agrícola como la que nos ocupa, suponía.

Además de este tesorillo de monedas, en el yacimiento se han


encontrado otras piezas importantes de época islámica como una jarrita
decorada con la técnica del esgrafiado, datada en el siglo XIII.

Otro núcleo urbano importante en el municipio de Cehegín, es


CANARA, heredera de la Calonti romana, y que ya era un asentamiento
estable desde época antigua. Está situada al pie de un cerro escarpado
junto a la margen izquierda, aguas abajo del río Argos. En la cima se
instaló una fortaleza que, además de vigilar el paso de este río, servía de
refugio al núcleo urbano cercano en caso de peligro.

Al carecer de datos arqueológicos de época islámica, nos tenemos


que remitir a los documentos cristianos que describen a Canara como una
villa coronada por una fortaleza que estaba a cargo del noble aragonés don
Gonbalt de Entenza, último Alcaide de la Orden de Santiago.

Hasta 1307, el Señorío de Canara perteneció al temple junto con las


vecinas poblaciones de Bullas, Caravaca y Cehegín, lo que da a entender
que en esta época eran poblaciones bien formadas para que pudieran ser
controlados y defendidos sus habitantes por el temple primero y la Orden
de Santiago después. Esta fortaleza fue convertida en iglesia tras la
devoción surgida a partir del milagro de Nuestra Sra. De la Peña, imagen
que llevaba siempre consigo el Rey Alfonso y que él mismo regaló para la
capilla de esta fortaleza.

Las ruinas de San Sebastián


Parece ser que las tropas de Napoleón que en su huida de España
usaron sus vigas para construir un puente y cruzar el río para saquear
Cehegín.
El tiempo y la desidia hicieron el resto, nadie se ocupó hasta ahora de
cuidar aquello, trasladaron la imagen hasta Santa María Magdalena y aún
esta allí. El jueves pasado se inauguraron las obras de limpieza y
ajardinamiento de estas venerables ruinas.
ERMITA DE SAN SEBASTIÁN

Ya pasamos al núcleo urbano más importante, la villa de CEHEGÍN.


Situada sobre un cerro escarpado en la margen derecha del río Argos,
también aguas abajo.

Los textos hablan de la fundación de la Cehegín musulmana en el


822 d.C. por gentes de la tribu norteafricana de los Synhaiyin, nombre que
será otorgado al nuevo establecimiento. Sin embargo, arqueológicamente,
y hasta la fecha, los restos hallados más antiguos de época musulmana se
remontan al siglo XI.

La villa estaba totalmente amurallada y contaba con 32 torres y


varias puertas y portillos de acceso a ella. La altura de las murallas
rondaba los 12 metros, y tenían un espesor aproximado de más de un
metro y medio. Estaban construidas con mortero de cal y grava, y en
algunos sitios se le añadía tierra a la argamasa.
Son abundantes los restos que aún subsisten. Uno de ellos es la
Puerta de la Villa o PUERTA DE CANARA, que toma su nombre por
estar junto al camino que se dirigía a esta población, y casi toda la
actividad económica y agrícola pasaba diariamente por ella para dirigirse a
la huerta de las caballerías, nombre tomado por ser ésta zona la más rica y
la que fue entregada a los caballeros tras las conquista cristiana.

Las visitaciones de la Orden hablan de que todas las noches la puerta


se cerraba y se izaba el puente, y recientes datos arqueológicos nos han
aportado que estaban cubiertos sus aledaños por unos bancos para asiento
y comodidad de las personas que asistían a los festejos que se realizaban
junto a ella.
Torre del Pozo

Otro testimonio importante es la TORRE DEL POZO,


recientemente excavada y restaurada. Se trata de un ladrón de aguas o
“coracha”, que mediante un pozo llegaba a los niveles freáticos del río, del
que captaba sus aguas y las elevaba por medio de un ingenio hidráulico
movido a sangre. Este pozo estaba muy protegido y cuidado pues de él
dependía el abastecimiento de agua de la ciudad en caso de asedio, y
comunicaba directamente con la fortaleza mediante una calle con doble
muro.
En el siglo XV, cuando el pozo dejó de tener uso, esta torre fue
aprovechada como palomar que aún subsiste y ha sido puesto al
descubierto por recientes excavaciones llevadas a cabo allí.
Torre del Pozo, tras la excavación

Finalmente, el abandono paulatino de la torre dio lugar al desplome


de su parte superior, siendo sepultada por sus mismos escombros.
Torre del Pozo

Torre del Pozo

El CASTILLO o alcazaba, residencia palatina y militar, se situaba


en la parte más alta de la actual Cehegín.

Sus restos estuvieron en pie hasta 1957, cuando una desacertada


política urbanística convirtió sus vetustos y nobles muros en solar primero
y plaza pública posteriormente.
Plano de Demolición del Castillo, 1957

Actual Plaza del Castillo

Actualmente, el hotel La Muralla, situado en la plaza, ocupa parte del


interior del castillo.
Plaza del Castillo
(Hotel La Muralla - detalle)

En el castillo se situaba LA TORRE DEL HOMENAJE, de más de


20 metros de altura y forma trapezoidal, que destacaba desde la lejanía
mostrando su inaccesibilidad ante posibles enemigos.

Además de ésta, cuatro torres componían el primer recinto murario


de la fortaleza. Conocemos sus nombres. Una de ellas es la llamada
TORRE DEL ALHORÍ, convertida posteriormente en la Puerta de
Caravaca acabado el peligro que suponía la proximidad del reino nazarí.
Esta torre, en un principio era maciza en su parte más baja, como
correspondía a una fortaleza por lo que tuvo que ser ahuecado su primer
cuerpo para construir una puerta de arco en época cristiana, pues la puerta
de la villa de las murallas resultaba muy lejana para dirigirse a la vecina
Caravaca.

En el lado opuesto, se encuentra la TORRE DEL MIRADOR, que


debe su nombre al espléndido paisaje que desde su altura se divisaba al
amanecer. Toda la vega del Argos era contemplada desde ella. Y aún hoy
día, junto a donde ésta estaba, existe el mirador de la plaza que de una
manera más humilde muestra este mismo paisaje.

Otras dos torres menores se localizaban a continuación, una de ellas


la llamada de la Cocina. También se habla que la fortaleza tenía aljibe,
horno, establos y molino, así como una puerta más monumental frente a la
actual iglesia de Santa María Magdalena, de la que aún subsiste su imagen
pintada en un cuadro al óleo.

Otra torre de la muralla es la de la PLACETA DE LOS CARROS,


maciza en su primer cuerpo y realizada en tapial muy antiguo, que se
encuentra junto a la sinagoga judía. Es una torre de gran tamaño, por lo
que debía situarse en algún cantón o quiebre para una mayor visibilidad y
defensa de las proximidades.
Conocemos por los documentos redactados por los visitadores de la
Orden de Santiago el estado de los bienes que dependían de su
encomienda. Estas visitaciones son documentos de gran valor pues señalan
la situación y usos de murallas, torres, molinos, iglesias, ermitas, acequias,
etc., así como también se ordena a los sucesivos alcaldes las reparaciones
que deben hacerse y la cuantía de éstas. Anualmente venían a comprobar
que se habían realizado las obras con arreglo a sus instrucciones, quedando
reflejados los testimonios por escrito de multitud de edificios que aún
estaban en uso a principios de siglo XV.

Con la EDAD MODERNA, el trazado se va ampliando, se ocupa


todo el perímetro murario e incluso se sobrepasa. De esta época los
edificios más importantes son sin duda alguna las iglesias.

En el siglo XV, comienza la construcción de la IGLESIA DE


SANTA MARÍA MAGDALENA, junto a la fortaleza. La tradición
cuenta que se edificó sobre los restos de la antigua mezquita, sin embargo
ningún dato arqueológico así lo corrobora. Ésta pronto quedó pequeña para
el incremento poblacional tan importante de la época, con lo cual se
agranda hacia el Norte, triplicándose su tamaño y adquiriendo la
monumentalidad que ahora nos presenta. En el siglo XVI se construye el
coro alto a los pies del edificio, y su aspecto lo tendrá en el siglo XVIII
cuando se construye la torre de estilo neo-mudéjar que presenta en la
actualidad.

Hace pocos años, con motivo de la restauración integral del Templo,


se llevaron a cabo excavaciones arqueológicas en su interior apareciendo
las CRIPTAS que diversas cofradías y particulares usaban como lugar de
enterramiento, aportando unos datos muy interesantes sobre los usos
funerarios de los siglos XVI al XVIII.

También de los siglos XV y XVI son la iglesia de la SANGRE DE


CRISTO, edificada a expensa de la Cofradía del mismo nombre, y la
ERMITA DE LA SOLEDAD, de la cofradía del la Virgen de los
Dolores.

La IGLESIA DE LA CONCEPCIÓN, edificada en el siglo XVI, es


sin duda la más monumental después de la Iglesia Mayor de Santa María
Magdalena, y presenta un artesonado de estilo mudéjar de gran interés
artístico. Así como los trampantojos que tras la retirada de enlucidos
posteriores, están viendo nuevamente la luz.

Esta iglesia está actualmente en restauración por lo que no podemos


adelantar los datos que de ella se están extrayendo, pero que en breve serán
hechos públicos.

Por último, el patrimonio religioso tiene su otro gran exponente en el


CONVENTO DE SAN ESTEBAN PROTOMÁRTIR, ubicado a
extramuros de la villa y regentado por los religiosos franciscanos desde
tiempos de Felipe II. En él se guarda la imagen de la Virgen de las
Maravillas, actual Patrona de Cehegín, imagen de gran valor artístico y
devocional, que data del siglo XVIII y que fue traída de Italia.

Los palacios y casas señoriales son muy abundantes debido al


desarrollo económico que tuvo la nobleza en Cehegín desde el siglo XV,
fundando sus casas solariegas al ser repartidas las tierras tras la
reconquista, y siendo muy reformados y ampliados en el siglo XVIII,
cuando tomaron su aspecto actual.
De entre todas destacan la CASA DE JASPE, sede del actual
Ayuntamiento,

o el PALACIO DE LOS FAJARDO, donde se ubica parte del


Museo Arqueológico junto a la Casa del Concejo, que recientemente le ha
sido concedido el Premio de Restauración de la Región de Murcia.

El archivo de Cehegín guarda más de 6000 legajos, gran parte de


ellos de índole histórico, siendo el documento más antiguo de 1508, se
trata de un acta capitular del concejo, lo que hoy equivaldría al pleno del
ayuntamiento.
Tanto capitulares, de montes, censos , padrones de impuestos y de
vecindario y en general toda la documentación que emanaba del concejo
de la villa, así como la correspondencia recibida ; reales ordenes,
pragmáticas firmadas por el rey y cualquier documentación que había de
ser guardada en el arca de tres llaves de la villa.
EL ARCHIVO HISTÓRICO

Real provisión de la reina Juana I de 1515 para no vender


paños que no fueran españoles.
Ejecutoria de hidalguía de la familia Sánchez
de la Rosa de época de Felipe III.

La red de casas más humildes y otras de mayor porte, dispuestas en


intrincadas callejas de planta laberíntica, le dan un aspecto muy peculiar al
casco antiguo, siendo declarado éste Conjunto Histórico Artístico con
carácter nacional en el año 1984.
Casco antiguo

Para terminar, diremos que, en el siglo XIX y principios del XX, la


silueta de la ciudad adquiere su forma actual con el ENSANCHE HACIA
EL BARRIO DE LAS MARAVILLAS, por ser esta zona más llana y
con calles anchas para las nuevas necesidades de los ciudadanos.

Hemos querido mostrar con este recorrido el rico patrimonio que


conserva Cehegín y su entorno.
Les invitamos también a que lo visiten y que disfruten recorriendo
sus laberínticas callejas en las que el tiempo se ha ralentizado y nos hace
recordar épocas pasadas.

• Vista aérea de Cehegín, casco antiguo y


ensanche del Barrio de las Maravillas

Muchas gracias