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AÑO XII

TERCERA ÉPOCA — NÚMERO 138

ARÉVALO—NOVIEMBRE DE 2020
http://lallanura.es

La de la Villa, una plaza excepcional


En uno de aquellos primeros plaza de la Villa. Esta es la oportunidad de mostrar
días del mes de noviembre de 2013, En nuestra Llanura número 45, de
la joya que Arévalo posee y utilizarla
tenía lugar en Arévalo la clausura como atractivo reclamo para promo-
febrero de 2013, entre otras cosas, de-
de “Credo”, la muestra número cionar turísticamente nuestra ciudad.
cíamos de nuestra plaza:
XVIII de “Las Edades del Hom- Porque cada ciudad tiene sus plazas,
bre”. “Sin lugar a dudas es el rincón pero esta de la Villa solo la tiene Aré-
más genuinamente arevalense de valo y de ello se tiene que aprove-
Ese día, cuando todo había termi- cuantos hemos conservado. char”.
nado, nos acercamos un momento a
Alicia García, entonces Consejera de (...)es una plaza que recoge en su Los mensajes tenían vigencia y
Cultura de la Junta de Castilla y León. estampa de típica plaza castellana oportunidad entonces. A día de hoy la
Queríamos recordarle nuestra reitera- porticada, todo lo que por ella ha pa- siguen teniendo. La plaza de la Villa es
da solicitud de que era totalmente ne- sado a lo largo de los siglos. Por eso única. Es preciso protegerla, cuidarla
cesario que, desde el cargo que ejer- la consideramos la joya de nuestro y, por supuesto, mimarla.
cía, impulsara las medidas necesarias patrimonio y como tal debe ser trata-
Desde la Asociación siempre he-
que hicieran posible que la catedral da, apreciada y casi mimada.
mos sido proclives a que la plaza y
del mudéjar, la ermita de La Lugareja, Una plaza y su conjunto, con las sus aledaños puedan llegar a ser en el
tuviera un horario de visitas racional iglesias que la flanquean una frente futuro el centro neurálgico del Patri-
obligando a los entonces responsables a otra. Pero lo son también las calles monio Cultural arevalense. El Centro
a abrir al menos sábados y domingos. aledañas, las que a ella llegan y las Mudéjar, la Casa de los Sexmos, San
que de ella nacen. La fuente de los Martín, San Nicolás, Santa María, la
Nos agradó mucho, antes de des- cuatro caños, ¡ay si el agua volviera a propia Biblioteca, deben propiciar el
pedirnos, uno de sus comentarios. Con correr en ella!, forma parte esencial sustento cultural de una plaza excep-
una sonrisa espléndida comentó que a de este conjunto. cional, la de la Villa.
todos les había sorprendido muy gra-
tamente la plaza de la Villa, dando a
entender que no eran conocedores de
que dicha plaza podía ser, como lo fue,
centro neurálgico de una propuesta
cultural de esas dimensiones. Solo al-
canzamos a contestarle que para noso-
tros era algo que, desde hacía tiempo,
había estado muy claro.
En los meses previos y mientras
duró “Credo”, la revista “la Llanura”
publicó en sus páginas varios artículos
con mensajes y propuestas referidos
a aquellos elementos de nuestro Pa-
trimonio Cultural que nosotros con-
siderábamos prioritarios: la Lugareja,
el castillo, los puentes, los ríos, los re-
tablos, las iglesias y, por supuesto, la LópezPascual
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Actualidad cultural Rodríguez Almeida, construido sobre


los restos o cimientos de uno anterior
romano, cayó en el olvido. Al inicial
Solicitud de reparación del panteón derrumbe de uno de sus muros, siguió
de Julio Escobar. El pasado 18 de oc- la construcción del nuevo puente del
tubre, desde la Asociación “La Alhón- cementerio que, en lugar de paralelo,
diga” se presentó en el Registro del arremetió contra los últimos diez me-
Ayuntamiento de Arévalo una solicitud tros del antiguo e histórico monumen-
por la que se pedía que, en considera- to, “se los comió”. Después el olvido y
ción a la importancia que Julio Escobar la dejadez hicieron el resto.
Cubo tuvo para nuestra Ciudad, tanto Se podría decir que el monumento
por el legado cultural de reconocido luce de nuevo, casi, como en años his-
nivel como por el legado patrimonial tóricos, con la reconstrucción, nada
que nos dejó a todos, se realicen obras Luis J. Martín agresiva, de muros, pretiles y arcos.
de reparación y mantenimiento en el Ahora que las obras están llegando a
panteón en el que el escritor descansa Biblioteca accesible. Las obras de su fin, una explanación de tierra sobre
junto a su mujer, Sagrario Faura, en el pavimentación y renovación de alcan- los márgenes del puente ha provocado,
cementerio de nuestra Ciudad. tarillado que se han llevado a cabo en queremos pensar que de forma for-
la calle de la Alhóndiga han terminado tuita, el enterramiento y consecuente
Asociación “La Alhóndiga”
recientemente en la misma puerta de la ocultación del tercer arco por la cara
biblioteca municipal. de río abajo.
El antiguo suelo a base de cemento y Esperamos que, más pronto que tarde,
cantos, ha sido sustituido por adoquín se subsane este “despiste” y se rescate
similar al empleado en calles adya- el tercer arco que, desde siempre, for-
centes. En la parte baja de la calle se ma parte de la estructura del puente.
encuentra el histórico edificio de la
antigua Alhóndiga, reconvertida con Sumario:
gran acierto hace años en la Biblioteca
Municipal. 1. Editorial: La de la Villa, una plaza
Aprovechando las obras, se han elimi- excepcional.
VIII Muestra de Teatro. Mantenien-
nado los dos escalones de acceso a la 2 y 3. Noticias de Cultura y Patrimo-
do las restricciones impuestas por el
biblioteca, con una rampa realizada a nio.
COVID-19 y con algunas variaciones
base de cantos rodados, suelo similar
sobrevenidas, se ha celebrado la VIII 4. En el año de Miguel Delibes. “El
al de la plaza de la Villa y el entorno de
Muestra de Teatro de Arévalo, ponién- pueblo en la cara”.
la iglesia de San Martín. Con esta ac-
dose en escena las siguientes obras: La 5. De cine. “Sean Connery, el glorioso
tuación la biblioteca municipal se hace
primera de ellas, “Juana I, la semilla vuelo de la flecha”. Jorge García Vela.
un poco más accesible para usuarios
de la locura” a cargo de la compañía
con movilidad reducida, siendo preci- 6 y 7. La calzada de Arévalo a Pe-
“Ana I. Roncero Producciones”, que ñaranda. Juan C. López.
so eliminar el rebaje que ha quedado
tenía que haberse representado el 17
junto a la puerta. 8. Donde solo es real la niebla.
de octubre, pudo disfrutarse definitiva-
José Félix Sobrino.
mente el 14 de noviembre.
El 25 de octubre se representó la diver- 9. El Subconsciente del subconscien-
tida comedia “El Mentiroso” a cargo, te. Blanco como la cal. Javier López
esta vez, de ‘MDM, Grupo Artístico Arenas.
Teatral’. 10. Nuestros poetas: Julio Collado,
El 31 de octubre se pudo disfrutar de Elena Clavo Martín y Adalí (Poeta As-
la obra de Darío Fo, “Muerte acciden- turiano).
tal de un anarquista” por la compañía 11. Chema, un ornitólogo de altos vue-
‘ARTIST’. los. Luis José Martín García-Sancho.
El 7 de noviembre, los asistentes pu-
Luis J. Martín 12. Escritura del año 1438. Juan José
dieron disfrutar de la obra “La Regen- de Montalvo.
ta”, una interesantísima adaptación de Desaparece el tercer arco del puente
la obra de Leopoldo Alas «Clarín» a de Valladolid. Las obras de restaura-
cargo de ‘El Aedo Teatro’. ción del emblemático puente de Va- LA LLANURA de Arévalo.
lladolid o del cementerio, sobre el río Publicación editada por:
LópezPascual “La Alhóndiga” de Arévalo,
Adaja, avanzan a buen ritmo. Se han Asociación de Cultura y Patrimonio.
reconstruido más de 40 metros de mu- Avda. Emilio Romero, 14-B - 05200 Arévalo
ros y pretiles que habían cedido a la ley lallanuradearevalo@gmail.com
de la gravedad, a la sinrazón humana y Número 138 - Noviembre de 2020
a la dejadez institucional. Depósito legal: AV-85-09
Desde finales de la década de los 60 Diseño y maquetación: “La Alhóndiga”,
del pasado siglo, este puente de fac- Asociación de Cultura y Patrimonio.
tura mudéjar pero, según el profesor Imprime: Imprenta Cid.
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Podas en los plátanos de la Avenida. de Ávila. en su duración y al final José Ramón
A lo largo del último mes, está teniendo En esta ocasión, el lugar elegido fue Rebollada firmó ejemplares de su no-
lugar en la avenida de Emilio Romero el entorno del puente conocido como vela a aquellos que se lo solicitaron. La
la poda del arbolado urbano, mayor- de “La Loma”. Además de la planta- Santa Infamia trata principalmente el
mente, plátano de sombra (Platanus x ción de coníferas en las laderas del río proceso inquisitorial desarrollado entre
hispanica). Los servicios municipales Adaja de ese paraje se llevó a cabo una 1490 y 1491, que concluyó con la que-
de jardinería están procediendo a eli- explicación detallada sobre aspectos ma en el Brasero de la Dehesa de Ávila
minar parte de las ramas de todos los medioambientales e históricos, hacien- de 9 personas entre judíos, cristianos
árboles situados en esta concurrida ca- do referencia a los orígenes y usos del y conversos, más otros tres en efigie,
lle arevalense. puentecillo allí enclavado. al haber fallecido con anterioridad. A
Se ha optado por una poda selectiva, El acto, que estuvo a cargo de Jorge este auto de fe se le dio mucha publi-
dejando una o dos ramas por rama Díaz de la Torre, contó con dos tur- cidad y sirvió para que la población
principal, a diferencia de años ante- nos de asistentes y, posteriormente, el cristiana se indignara más profunda-
riores donde la poda era mucho más lunes 26 de octubre hubo una nueva mente con sus conciudadanos judíos,
severa debido a prácticas como el ter- actividad en la que participaron inte- con los que se procedió a la expulsión
ciado o el desmochado, que dejaban a grantes de la Asociación “Nuevo Ama- de Castilla y Aragón pocos meses des-
los árboles urbanos como un tenedor, necer”. pués. Este era un sueño ambicionado
sin una sola rama, lo que provocaba el LópezPascual largamente por Tomás de Torquema-
debilitamiento del árbol y la prolifera- da, Inquisidor General, el cual estuvo
ción excesiva de ramas finas e inesta- detrás de un proceso lleno de irregu-
bles. laridades. Por ejemplo, el llevarse en
Aunque la poda actual, a nuestro en- la jurisdicción de Ávila, siendo todos
tender, sigue siendo excesiva, nada los reos de Toledo y habiendo surgido
tiene que ver con las brutales prácticas Presentación en Ávila de la novela de el caso en Astorga o que se juzgase y
llevadas a cabo en años anteriores. Por José Ramón Rebollada. La presenta- retuviese encarcelados a judíos, cuan-
la calidad de nuestras zonas de paseo y ción se llevó a cabo el 26 de octubre de do estos no estaban sujetos al tribunal
ocio los árboles urbanos deben propor- 2020, a las 20:00 horas en el Audito- del Santo Oficio, al no ser cristianos.
cionar sombra adecuada y la cantidad rio Municipal de San Francisco, orga- El autor, además de tratar como eje
de follaje necesario para filtrar el aire nizada por la Fundación Jesús Pereda este caso, hace un retrato de la España
de partículas perjudiciales. Las ciuda- de CC.OO. y con la colaboración del de esa época, relatando otros aconte-
des con mejor arbolado y zonas verdes Ayuntamiento de Ávila. Intervino en cimientos coetáneos, como la toma de
son, generalmente, más saludables. primer lugar el profesor Serafín de Ta- Granada, la expedición de Cristóbal
pia que explicó la historia de los judíos Colón y la salida de los judíos del país
en España y su relación con los cristia- en 1492 u otros de carácter más local,
nos, haciendo hincapié en Ávila, don- la construcción del Real Monasterio de
de acabaría por desarrollarse el Auto Santo Tomás, un problema entre dos
de Fe del Santo Niño de La Guardia, abulenses mudéjares Abdalá el Rico
que es como ha pasado a la historia. y Alí Moharrache o el enamoramiento
A continuación, el novelista Cristóbal de dos adolescentes judíos, Samuel y
Medina glosó la biografía del autor e Zulema.
hizo un comentario sobre la estructura
Luis J. Martín y contenido de la novela. Para acabar
con la intervención del propio autor y
IV Jornadas de Voluntariado Am- un diálogo con los presentes. El audi-
biental. El pasado sábado, 24 de octu- torio tuvo una considerable asistencia
bre, se llevó a cabo en Arévalo una jor- de público, contando con las restric-
nada de voluntariado ambiental orga- ciones de aforo y resto de medidas por
nizada por el Ayuntamiento de Arévalo la situación epidémica actual. Por el
David Muriel Alonso
con la colaboración de la Diputación mismo motivo el acto se planteó breve
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LópezPascual

En el año de Miguel Delibes pués de portero en la Escuela Normal y


más tarde empecé a trabajar las radios
Philips que dejaban una punta de pesos
El pueblo en la cara fesor de Aritmética y Geometría, me sin ensuciarse uno las manos. Pero lo
dijo una tarde en que yo no acertaba a curioso es que allá no me mortificaba
Cuando yo salí del pueblo, hace la demostrar que los ángulos de un trián- tener un pueblo y hasta deseaba que
friolera de cuarenta y ocho años, me gulo valieran dos rectos: «Siéntate, lle- cualquiera me preguntase algo para
topé con el Aniano, el Cosario, bajo el vas el pueblo escrito en la cara». Y, a decirle: «Allá, en mi pueblo, el cerdo
chopo del Elicio, frente al palomar de partir de entonces, el hecho de ser de lo matan así, o asao». O bien: «Allá,
la tía Zenona, ya en el camino de Pozal pueblo se me hacía una desgracia y yo en mi pueblo, los hombres visten tra-
de la Culebra. Y el Aniano se vino a no podía explicar cómo se cazan go- je de pana rayada y las mujeres sayas
mí y me dijo: «¿Dónde va el Estudian- rriones con cepos o colorines con liga, negras, largas hasta los pies». O bien:
te?». Y yo le dije: «¡Qué sé yo! Lejos». ni que los espárragos, junto al arroyo, «Allá, en mi pueblo, la tierra y el agua
«¿Por tiempo?» dijo él. Y yo le dije: brotaran más recio echándoles porque- son tan calcáreas que los pollos se asfi-
«Ni lo sé». Y él me dijo con su servi- ría de caballo, porque mis compañeros xian dentro del huevo sin llegar a rom-
cial docilidad: «Voy a la capital. ¿Te me menospreciaban y se reían de mí. per el cascarón».
se ofrece algo?». Y yo le dije: «Nada, Y toda mi ilusión, por aquel tiempo,
gracias Aniano». estribaba en confundirme con los mu- O bien: «Allá, en mi pueblo, si el
chachos de ciudad y carecer de un pue- enjambre se larga, basta arrimarle una
Ya en el año cinco, al marchar a escriña agujereada con una rama de ca-
blo que parecía que le marcaba a uno,
la ciudad para lo del bachillerato, me rrasco para reintegrarle a la colmena».
como a las reses, hasta la muerte. Y
avergonzaba ser de pueblo y que los Y empecé a darme cuenta, entonces, de
cada vez que en vacaciones visitaba el
profesores me preguntasen (sin in- que ser de pueblo era un don de Dios y
pueblo, me ilusionaba que mis viejos
dagar antes si yo era de pueblo o de que ser de ciudad era un poco como ser
amigos, que seguían matando tordas
ciudad): «Isidoro, ¿de qué pueblo inclusero y que los tesos y el nido de la
con el tirachinas y cazando ranas en la
eres tú?». Y también me mortificaba cigüeña y los chopos y el riachuelo y
charca con un alfiler y un trapo rojo,
que los externos se dieran de codo y el soto eran siempre los mismos, mien-
dijeran con desprecio: «Mira el Isi; va
cuchichearan entre sí: «¿Te has fijado tras las pilas de ladrillo y los bloques
cogiendo andares de señoritingo». Así,
qué cara de pueblo tiene el Isidoro?» de cemento y las montañas de piedra
en cuanto pude, me largué de allí, a
o, simplemente, que prescindieran de de la ciudad cambiaban cada día y con
Bilbao, donde decían que embarcaban
mí cuando echaban a pies para dispu- los años no restaba allí un solo testigo
mozos gratis para el Canal de Panamá
tar una partida de zancos o de pelota del nacimiento de uno, porque mien-
y que luego le descontaban a uno el pa-
china y dijeran despectivamente: «Ése tras el pueblo permanecía, la ciudad se
saje de la soldada. Pero aquello no me
no; ese es de pueblo». Y yo ponía buen desintegraba por aquello del progreso
gustó, porque ya por entonces padecía
cuidado por entonces en evitar decir: y las perspectivas de futuro.
yo del espinazo y me doblaba mal y se
«Allá en mi pueblo»...
me antojaba que no estaba hecho para Miguel Delibes
«El día que regrese a mi pueblo», trabajos tan rudos y, así de que llegué, Viejas historias de Castilla la Vieja
pero, a pesar de ello, el Topo, el pro- me puse primero de guardagujas y des-
LópezPascual
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De cine Si en medio de un thriller de robos


y con una de las actrices más sexys y
de la rosa, guio a jóvenes escritores y
fue uno de los vengadores, cortó cabe-
de moda del momento, Catherine Zeta- zas en atmósferas peligrosas y se fugó
Sean Connery, Jones, hay que insertar una historia de de cárceles rocosas… Una trayectoria
el glorioso vuelo de la flecha. amor, no importa, tenemos al señor larga e impecable, surcada en subma-
Hay pocos debates tan recurren- Connery para hacerlo creíble aunque rino bajo un puente lejano hasta el úl-
tes y de resultado tan constante como tenga 39 años más que ella. timo de octubre de un año de secano.
el referido a quién es el mejor James Este eterno escocés, activista por Sean Connery es ese hombre que
Bond. Quizá con las generaciones ve- la independencia, ingresó en la Marina subió una colina en el día más largo,
nideras los resultados vayan variando, Real Británica para ser licenciado por el seductor superagente que conquis-
pero, a día de hoy, la mayoría es abis- culpa de una úlcera péptica duodenal. taba hasta a las mujeres de paja, que
mal. Bond es Sean Connery. Repartió leche, para beber y para po- curaba traumas sexuales de bellas
Un eterno maduro, porque Con- ner en orden a los macarras de su zona, cleptómanas con imposibles gayum-
nery ya lo parecía cuando era joven. pulió ataúdes, fue socorrista de pisci- bos apocalípticos. Antes de su corona
Cuando tenía 32 años y daba a luz a nas, camionero y peón de granja, fue como primer caballero, decían que era
James Bond frente al Doctor No, podía modelo y culturista, le dio a las pesas un hombre que podía reinar. Yo digo
pasar por un cuarentón o un cincuen- y fue un buen jugador de fútbol, hasta que es un intocable en el Olimpo de los
tón, lo mismo que cuando superó los el punto de plantearse dedicarse a ello. inmortales.
60 o los 70… Con poblado mostacho, Fue nombrado “el hombre vivo Con la marcha de las grandes es-
calva o peluquín cano, barbilampiño o más sexy” y “el hombre más sexy del trellas y leyendas de nuestra infancia,
barbado, Connery era rotundo, de ruda siglo” cuando rondaba los 70, Steven nuestra adolescencia, de nuestra madu-
distinción y varonil elegancia. Pocos Seagal le descuajeringó la muñeca rez, es fácil sentirse un poco huérfano
cumplieron años con la insultante exu- mientras lo adiestraba para “Nunca y muy desnudo. En sus obras encontra-
berancia que exhibió él. Digas Nunca Jamás” (Irvin Kershner, mos lo reconfortante, lo necesario en
Fue el más duro con esmoquin y el 1983), el golf era una de sus grandes un mundo que a veces parece abocado
más acogedor y fiable con sus canas. aficiones y renunció a ser Gandalf por- a la locura sin sentido, el consuelo de
Fue todo lo que quiso ser y lo fue bien. que no le terminó de gustar el guión, lo que fue bueno. Así que, cuando que-
Tenía la extraña y difícil facultad de la aunque luego le gustó menos aún los ramos una paternal compañía y vestir-
credibilidad, desde el talento y el atrac- millones que perdió… Y también me- nos con el elegante traje de la varonil
tivo. Daba igual los años que cumplie- tió la pata diciendo que abofetear mu- distinción, de la sensual ironía y la se-
ra, lo que hiciera, por anacrónico que jeres tras insoportable provocación es- rena fiabilidad, nos pondremos una de
pareciese, resultaba creíble. taba bien… esas grandes historias que protagonizó
nuestro amigo Sean.
En la época donde encasillarse era Fue el perfecto mentor y guía, ya
casi un beneficio para la carrera, donde fuera para crear vocaciones en hijos Porque la muerte de Connery no
un personaje carismático podía marcar arqueólogos y aventureros, ayudar a es más que una herida superficial. Lo
una trayectoria entera eclipsando al amigos inmortales a cortar mejor las creíamos grave, como Indiana al final
actor, el señor Connery se pasó por el cabezas o instruir en los matices de la de su última cruzada, pero un poco de
forro convencionalismos y tendencias, investigación eclesiástica y detectives- agua del cáliz de la memoria cinéfila
hasta el punto de que en la memoria ca… siempre lo redimirá y curará para la
parece haber dos Connery, el de Bond eternidad. Siempre vivo, allí, donde la
Varonil seductor y hombre extraor-
y el de las otras películas. Me asombra flecha que lanzó junto a Audrey señaló
dinario, amó a aspirantes a ladronas,
cómo rompió, con absoluta naturali- para descansar tras 90 años de glorioso
princesas y espías veleidosas, aplicó
dad, ese presumible estigma, siendo vuelo.
su licencia para matar en el Orient Ex-
a la vez el más valorado intérprete del press y resolvió crímenes en el nombre Jorge García Vela
agente secreto.
Cuando lo vimos como el padre de
Harrison Ford en “Indiana Jones y la
Última Cruzada” (Steven Spielberg,
1993), contando solamente 12 años
más que el que sería su hijo, todos su-
pimos que ningún otro podría haberlo
sido, pero es que luego hizo de una
especie de Indiana Jones en “La Liga
de los Hombres Extraordinarios” (Ste-
phen Norrington, 2003) con 73 años
sin que a nadie le resultara extraño o
hiciera una miserable broma sobre
ello, como sí ocurrió con Harrison
cuando con 66 se volvió a meter en la
piel del arqueólogo más famoso de la
El Comercio
historia.
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La calzada de Arévalo a Peñaranda


Allá por el año 2012, Juan An-
Juan Antonio Herranz
tonio Herranz y Juan Carlos López, y Juan C. López
contando con la inestimable ayuda
de Félix Sáez Muñoz y de su libro
titulado “Señorío de los Tapia. Cal-
zada Arévalo-Peñaranda y pueblos
cercanos. Aspectos de la Tierra de
Arévalo”, quisieron recrear el reco-
rrido propuesto en el capítulo 2 de
dicho libro dedicado, precisamen-
te, a los pueblos por los que pasa la
calzada de Arévalo a Peñaranda. Y
a su paso hicieron un buen número
de fotografías.
Con muchas de esas fotografías
se hizo una interesante exposición
que pudo verse en algunos de los
pueblos por los que pasaron. nes, hacia 1183, con la venida de los cuatro realengos: Arévalo, Aldeaseca,
También surgió el artículo que nuevos repobladores que fundaron los Villanueva del Aceral y Cabezas del
sigue a esta entrada y que sirvió pueblos, roturaron los campos, traza- Pozo; cruzaba, además, por el des-
para uno de los programas de las ron nuevos caminos y rehicieron los poblado de Velacrespo, agregado a
entonces tituladas “Lecciones de que antes habrían existido. Villanueva del Aceral y entre Flores
historia” que se emitían en Radio de Ávila y Cantaracillo, dejaba a la
La Calzada, que unía las villas de
Adaja. izquierda otro despoblado en un alto-
Arévalo y Peñaranda, tenía un recorri-
zano conocido ahora como Torrejón.
Hace algunas semanas, hablando do de algo más de 8 leguas, aproxima-
sobre sendas, cañadas, calzadas, ca- damente 45 kilómetros. De igual forma atravesaba los cau-
minos…, mencionamos, aunque de ces del río Zapardiel entre Cisla y Flo-
Se utilizaba como vía de transpor- res de Ávila y entre este y Cantaraci-
forma somera, la antigua Calzada de te de mercancías, especialmente agrí-
Arévalo – Peñaranda. Félix Sáez Mu- llo el Trabancos y el arroyo Regamón.
colas, paso de ganados para la trashu-
ñoz, autor del libro “Señorío de los mancia, tránsito de tropas y viajeros, Relata Félix Sáez en el libro antes
Tapia, Calzada Arévalo-Peñaranda constituyendo una ruta fundamental citado que aún hay personas, en algu-
y pueblos cercanos. Aspectos de la entre dos centros urbanos que presta- nos de los pueblos por los que pasaba
Tierra de Arévalo” recoge informa- ban servicios a los muchos pueblos de la Calzada, que recuerdan ir los mar-
ción tanto de fuentes escritas como sus respectivas comarcas. tes a Arévalo, al día de mercado, en
de la tradición oral que se conserva carros cargados con los productos del
en nuestros pueblos y hace un bello Partiendo de Arévalo, pasaba por campo. Otros cuentan haber ido a Pe-
recorrido por este territorio cuyo ori- cinco villas de señorío: Fuentes de ñaranda a comprar cerdos o productos
gen él presume sería en la época de la Año, Cisla, Flores de Ávila, Canta- derivados, como tocino. Aún, dicen,
conquista de esa zona a los musulma- racillo y Peñaranda de Bracamonte; que en torno a los años cuarenta del
pasado siglo, pasaban por el monte
de Cisla, el cual conservaba todavía
encinas.
...ooOoo...
Partiendo de Arévalo, la Calzada
discurría por terreno llano. Tenía su
inicio en el puente de Medina; dejaba
a la izquierda la ermita de la Cami-
nanta y seguía por un paraje que dis-
curría de forma paralela a la actual ca-
rretera de Arévalo a Madrigal, aunque
a veces se distancia de esta.
En Aldeaseca la Calzada se en-
cuentra, según nos dice Madoz en su
diccionario de 1845, a cien pasos al
Juan Antonio Herranz sur de la población y, entonces, aún se
y Juan C. López encontraba en buen estado.
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En el territorio de Villanueva del llamado Coto de Piedra, pieza de gra- neralmente seco salvo en épocas de
Aceral, la Calzada de Arévalo a Pe- nito que colocada al borde del camino lluvias torrenciales.
ñaranda coincidía básicamente con el probablemente sirviera para marcar
Más adelante la senda describe
trazado del actual tramo de carretera algún tipo de distancia.
una amplia y pronunciada curva en
entre Aldeaseca y Villanueva dejando
Llegados al término municipal de descenso. Dejamos a la izquierda el
a la derecha los parajes de “La Paride-
Cabezas del Pozo, la Calzada discurre cerro del Torrejón. En él se alzan, aún
ja” y a la izquierda los de “Los Baza-
por la llanura. Dentro del núcleo urba- potentes a la luz del sol de la mañana,
les” y “El Tablazo de Rehollo”. En di-
no recorría toda la calle principal en la los restos de una antigua torre y espar-
rección a Fuentes de Año seguía, casi
cual se situaban los mesones. cidos por el terreno argamasones de
de forma íntegra, idéntico trazado que
cal y canto de las viejas construccio-
el que tiene el camino existente a día Ya en el término de Cisla el re- nes medievales. Cruzamos el arroyo
de hoy. corrido de la Calzada es algo más de Regamón.
Este camino atraviesa el antiguo accidentado. Pasada la población, en
dirección a Flores de Ávila, discurre Después llegamos a Cantaracillo
despoblado de Velacrespo en el cual
el río Zapardiel. A partir de aquí, en ya en la provincia de Salamanca. La
aún podemos apreciar algunos arga-
otros tiempos comenzaba el monte de villa de Cantaracillo perteneció hasta
masones de lo que pudo ser la antigua
encinas, que tenía varios kilómetros 1751 a la provincia de Ávila. Al llegar
iglesia. En las tierras labradas de los
de largo, un trayecto de grandes des- dejamos a la derecha el paraje de “Los
alrededores, los arados siguen hacien-
niveles con cerros y hondonadas. Algodonales” y después el conocido
do aflorar restos de tejas, ladrillos y
como “Calzada de Flores de Ávila” lo
otros minúsculos restos de cal y canto Llegando a Flores de Ávila nos en- que confirma que por aquí pasaba la
procedentes de antiguas construccio- contramos con una pequeña alameda antigua Calzada.
nes. en la que sigue, aunque ahora seca, la
Y por fin llegamos a Peñaranda de
En Fuentes de Año, según una Fuente Vieja, citada por Madoz en su
Bracamonte, también perteneciente
consulta efectuada en 1848, dice el Diccionario Geográfico de 1845. De
hoy a la provincia de Salamanca. Una
entonces alcalde en referencia a los esta población nos dice que entre los
localidad que fue, hasta el año 1832,
caminos que hay en el pueblo que: La caminos que posee están los que van
dependiente administrativamente de
calzada de Velacrespo, agregado a Vi- a los pueblos limítrofes y la calzada
Ávila.
llanueva del Aceral que va a Arévalo, que, desde la cabeza del partido se Juan C. López
vista al aire cierzo, dista media legua. dirige a Peñaranda de Bracamonte. “Lecciones de Historia”
Cerca de esta población aún existe el Pasamos el Trabancos, de cauce ge- Radio Adaja. 2012

Juan Antonio Herranz


y Juan C. López
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Donde solo es real la niebla


Cuando te quedas sin ideas algunos dificultad. Ella parecía más joven que uno de ellos y que hablaba de un amor
autores recomiendan salir a la calle y él. Él además tenía una leve cojera y sin fin. Senza fine. Cuando ya empe-
escuchar a la gente. Juan Goytisolo le temblaba mucho la mano derecha, zaba a sentirme realmente incómodo
cuenta en sus memorias que se compró que ella sostenía sobre su brazo con y un poco avergonzado, como un im-
un enorme audífono que amplificaba firmeza. El empedrado del suelo hacía pertinente intruso, ellos abandonaron
los sonidos; se lo ponía en la oreja, se todavía más inestables sus movimien- la plaza por la calle de La Alhóndiga,
sentaba en una concurrida cafetería, tos pero, finalmente, consiguieron lle- pero mientras se alejaban la voz de ella
ponía cara de sordo y transcribía con gar hasta el centro de la plaza y allí se me llegó nítida, contundente como un
flagrante impunidad las conversacio- abrazaron. Como el lugar donde yo me disparo:
nes en derredor, sobre todo las con- encontraba está situado a un costado y
- Ya que no he podido vivir contigo
versaciones de las señoras que, según en un nivel inferior al de la plaza, me
me gustaría morir junto a ti.
él, resultaban en general mucho más convertí en un espectador privilegiado
suculentas que las de los hombres. Así y oculto para ellos: - Moriremos juntos, amore.
que me decidí a dar un paseo hasta la
- Quanto è bella questa piazza, Volví a quedarme solo, paralizado,
Plaza de la Villa.
amore! Bellíssima!, exclamó él. aterido de frío, con la mirada absorta
Aunque ya casi era mediodía to- sobre la fuente sin agua. ¿Quién es
- Qué emoción estar aquí de nue-
davía hacía mucho frío. Los últimos ella? ¿La conozco? Decidí seguirles,
vo— dijo ella— después de tantos
jirones de niebla se habían quedado me levanté apresuradamente y caminé
años, con el gran amor de mi vida, mi
enredados entre las calles, difuminan- a grandes zancadas para intentar alcan-
amor imposible, en el corazón de Aré-
do los contornos de la realidad. Como zarles, pero ya no estaban, se habían
valo, la isla de oro de mi infancia...
las escasas personas con las que me esfumado como un espejismo. En ese
encontré llevaban mascarilla, todo - Capito. Per me sarebbe San Ve- momento el sonido de mis pasos en la
adquirió una tonalidad espectral un nanzo en la Umbria, la isla de oro de niebla me hizo recordar unos versos de
tanto inquietante. Paulatinamente me mi infancia… Octavio Paz:
fui convirtiendo en el sonido de mis
- Nuestros Macondos, concluyó ella. Mis pasos en esta calle
propios pasos que se cruzaban con el
Resuenan en otra calle
eco del paso de los demás. “Soy unos Después siguieron conversando en
Donde
pasos que escuchan”, pensé. un susurro y no pude entender lo que
Oigo mis pasos
decían, pero les escuché reír a carca-
En los últimos meses he observado Pasar en otra calle
jadas como dos niños y les vi besarse
que, a través de las mascarillas, la gen- Donde
apasionadamente. Finalmente, baila-
te dice cosas distintas, más personales, Solo es real la niebla.
ron unos compases de una bonita can-
cosas que antes solo se decían en la
ción italiana que salía del teléfono de José Félix Sobrino
intimidad, de madrugada y después de
unas copas. Escuché a una chica joven
que hablaba por teléfono: “Nunca ha-
bía sentido nada parecido”. Escuché a
una señora que hablaba con una amiga
moviendo mucho las manos: “Al fin y
al cabo es mi hija”. Escuché a un hom-
bre que salía de un bar hablando solo:
“Hay que joderse…”. Escuché a una
vieja que conversaba con una vecina
desde su casa, a través de una venta-
na entreabierta. Al parecer la anciana
acababa de salir de hospital: “No tengo
miedo: es que llega una edad en la que
en el fondo ya quieres, en el fondo no
te importaría…”.
En la Plaza de la Villa me senté en
el banco corrido de piedra que circunda
la Fuente de los Cuatro Caños. Reparé
en que la fuente, de la que no ha sali-
do una sola gota de agua desde hace
un siglo, era una cruel metáfora de mi
propia imaginación agostada. “Estoy
tan seca como tú, no puedo ayudarte”,
parecía decirme. No había nadie. En-
tonces vi acercarse hacia la plaza a una LópezPascual
pareja de ancianos que caminaban con
la llanura número 138 - noviembre de 2020 pág. 9

El Subconsciente del subconsciente


¿Podría caber la posibilidad de quiera mientras soñamos, y, cuando absoluta idea de lo que es o ha sido.
que parte de nuestra vida no sea más despertamos, la olvidamos. De ahí que Podemos soñar con una escena co-
que la búsqueda incesante de nuestros cuando te levantas tienes la sensación tidiana; una tarde cualquiera en una
sueños? De ahí que en un determina- en ocasiones de recordar lo que has terraza de un bar, tomando un simple
do momento de nuestro día a día crees soñado, pero evidentemente no recuer- café con una persona, manteniendo
haber vivido ya una misma situación das tus sueños, solamente una parte o una conversación, y, luego, ya des-
escenificada en forma de déjà vu. el final de ellos. pierto, no recordar ese sueño. ¿No
¿Y si parte de la realidad no fuese ¿Y si cuando tienes un déjà vu, no podría ser que después, en la realidad
más que lo soñado? Es decir, crees ha- es más que una representación de lo de tu día a día, busques de forma in-
ber dormido, pero cuando te despiertas soñado manifestado por el subcons- consciente vivir ese sueño, y, al estar
tienes la sensación de no haber descan- ciente? De ahí la sensación de haber tomando ese café, en esa misma terra-
sado nada. Como si tus horas de sueño estado o vivido ese momento. De ahí za de ese mismo bar, con esa misma
fuesen banales e insignificantes; una la posibilidad de que, en realidad, per- persona, pudieses tener el famoso déjà
mera parada de las agujas del reloj. Y, sigues inconscientemente lo soñado. vu? Teniendo la sensación de que has
mientras crees que duermes, estás en vivido ese momento, pero sabes que
Creo que pasa igual con los mensa- es imposible porque lo estás viviendo
constante movimiento; como si siguie- jes subliminales. Son tan rápidos que
ras tu vida en el sueño. justo en ese preciso instante.
tu capacidad visual-mental no es capaz
de interpretar y analizar ese breve pe- El inconsciente creando un sub-
Imaginamos, creamos, y modifica- consciente del subconsciente.
ríodo de tiempo-imagen, pero queda
mos nuestra propia realidad mediante
almacenado inconscientemente en tu
el subconsciente. Javier López
subconsciente. Sabes y sientes que has
Podemos imaginar una escena cual- visto-oído algo, pero no tienes la más “Quijotesco Avinagrado”

dondeir.com

Blanco como la cal Los gritos y el sonido de fuertes


golpes me hacen abrir los ojos. Y en-
tre aspavientos veo a un hombre exal-
Aquella acción decidiría el resto Me sumerjo en el recuerdo de su pe- tado con un trozo de tela blanco en la
de mi vida. cho pegado al mío, mordiendo su la- mano.
Me veo envuelta entre bultos fe- bio inferior, gimiendo mientras me Teníamos que haber huido...
meninos, cuchicheos, miradas alegres penetra una y otra vez. Me enfrasco
Javier López
y preocupadas a la vez. Comienzan a en el perfume de su cuello para aislar-
“Quijotesco Avinagrado”
increparse, y decido cerrar los ojos. me del tumulto que me rodea.
pág. 10 la llanura número 138 - noviembre de 2020

Nuestros poetas
Quién habrá hechizado el tiempo
Yo te haría un castillo
de rosas y de aguacero,
con las espinas te cuido
El niño que cuida mis vacas de amarguras y de miedos.
(Homenaje a J. M.ª Gabriel y Galán) Lo construiría en lo alto
del horizonte, a lo lejos. 
Es primer día de abril Así todos los ocasos
y los campos verdeguean. tendría colores nuevos.
En el Valle Amblés, un niño
las vacas al prado arrea. Me sobran nubes y ganas,
me basta con nuestros sueños.
Es muy pronto y en el Valle Cierra los ojos y salta; 
huele a rocío y a escarcha. alas salen si creemos.
Hace frío y va el zagal
pobre de ropas y abarcas. Ahora que ya estás cerca,
el mundo parece ajeno.
El vaquerillo y las vacas ¿Quién encendió las estrellas?
al ritmo del sol, caminan. ¿Quién habrá hechizado el tiempo?
Brilla mojada la hierba;
del niño, los pies tiritan. Los “siempres” no son reales,
los “siempres” no son eternos.
Pacen las vacas con ansia, Los “siempres” son un instante,
deja el zagal la cayada; y siempre es nuestro momento.
y en la fina linde sueña
como emigrado su casa. Nada pido y quiero todo,
“todo” es un nombre concreto.
Sube el sol muy lentamente El silencio es otro modo
y el niño dócil despliega de decir cuánto te quiero.
entre sus manos de trébol,
hojas de la Enciclopedia. Elena Clavo Martín.
Entre todas las lecciones,
ama la Historia Sagrada;
y de Gabriel y Galán,
las campesinas tonadas.
Lee en alto el Vaquerillo
y sueña...
¡cómo le hubiera gustado Llegué a la orilla del mar
tener, como en el poema, Desaparecían mis huellas al pisar
la compañía del amo! Aturdido por la distancia social
La mañana se hace eterna Mis paseos se sucedían sin cesar
y el vaquerillo ya cuenta ¡Ensimismado!
cuántos pies tiene su sombra El mismo camino volví a pisar
y si ya es hora de vuelta... Al final solo queda esa extraña sensación 
Al rato, vuelven al pueblo, Cuando se para el tiempo al caminar
contentos tras de las vacas, ¡Qué bonito es pisar por la orilla del mar!
para acudir a la escuela, ...ooOoo...
el muchacho y sus abarcas.
En el interior de mis sentimientos
Julio Collado ¡Sé que te siento!
Verano, 2020. Sin saber, por qué, ni cómo
Libro colectivo. Salamanca. ¡Sé que te siento!
Sin saber, por qué, ni cómo
Te quiero besar.
Gijón, agosto de 2020.
Adalí.
la llanura número 138 - noviembre de 2020 pág. 11

Chema, un ornitólogo de altos vuelos


A sus 54 años, José María García prácticamente continua las lagunas de de La Moraña y Tierra de Arévalo”
Jiménez, “Chema”, es todo un refe- El Oso, uno de los parajes naturales o “La avutarda en Ávila y Madrigal-
rente en el estudio de las aves, espe- más destacados de La Moraña, con un Peñaranda”.
cialmente, en Ávila. Y no me equivoco prestigio a nivel internacional fuera de
Chema dedica a las aves todo el
ni un ápice al decir que es uno de los toda duda. El primer año por encargo
tiempo libre que le permiten sus obli-
más expertos ornitólogos, ya sea a ni- de la fundación Global Nature para el
gaciones familiares o laborales. Y dice
vel local, regional o nacional. Aunque Ayuntamiento de El Oso, con nuestro
que lo que más le ha decepcionado en
él prefiere ser considerado un pajarero. común amigo Pepe Rodríguez. Des-
su relación con natura es la destrucción
pués, como él dice, por inercia, para
Nació en Gallegos de Altamiros en progresiva de sus hábitats. Recono-
el blog del que es editor: “Aves Acuá-
1966 y aunque se fue a vivir a Ávila ce que su afición le ha aportado mo-
ticas de La Laguna de El Oso (Cen-
con solo un año, ciudad en la que resi- mentos inolvidables, muchos amigos
sos Quincenales de La Laguna de El
de actualmente, no ha perdido su vín- y algún que otro coscorrón con otros
Hoyo, El Oso, Ávila)”. Salvo contadas
culo con el pueblo, donde ha plantado colegas. Confiesa que, con la experien-
excepciones, ha realizado censos de
decenas de árboles, mantiene los pe- cia vivida, no volvería a hacer ciertas
la laguna del Hoyo cada quince días,
queños huertos de su padre y conserva cosas, pero que eso ahora no tiene sen-
durante un periodo de once años,
los muros de piedra. tido, pues si no las hubiese hecho no
los cuales publica puntualmente en su
habría llegado hasta aquí, a lo que es
Profesionalmente, es técnico auxi- blog, el que ayuda a mantener M. Cruz
actualmente. “El balance, por supues-
liar de carreteras y, por tanto, personal González. En estos censos han partici-
to, es positivo. y disfruto como un niño
fijo de la consejería de Fomento de la pado de forma puntual la flor y nata de
con zapatos nuevos saliendo al campo
Junta de Castilla y León. Pero, en sus la ornitología abulense.
y haciéndome constantemente pregun-
ratos libres, su verdadera pasión son
Ha publicado varios artículos sobre tas de por qué este pájaro hace o viene
las aves. Según dice, cuando era jo-
sus trabajos de campo. El último es: La o va”.
ven voló en parapente durante va-
Grulla Común (Grus grus) migración
rios años para saber interpretar el A nivel personal, he de reconocer
e invernada en la laguna del Hoyo,
vuelo de las aves veleras. que he tenido la inmensa suerte de
El Oso, Ávila. 2010-2020. II jornadas
contar con su colaboración en varios
Cuenta que el gusanillo del campo nacionales sobre grulla común en Es-
trabajos de campo y, desde que nos
se lo inculcó su abuelo, que era un fur- paña. Pero tiene otras publicaciones
conocemos, que ya ha llovido y se ha
tivo de los de aquellos tiempos. Los sobre anfibios y reptiles, milano real,
secado, con su grata amistad, lo que
programas de “El Hombre y la Tie- buitre leonado y vertebrados muertos
nos ha llevado a compartir momentos
rra” de Félix Rodríguez de la Fuente por causas no naturales. Además, ha
inolvidables en plena naturaleza.
y varios amigos con los que compartía participado como colaborador en de-
inquietudes de infancia y juventud, le cenas de publicaciones; por poner dos Luis J. Martín
hicieron cambiar el tirachinas por los ejemplos cercanos: “Guía de las aves
prismáticos.
Fue socio fundador de ADECAB,
mítica asociación que, durante casi
dos décadas, se dedicó al estudio y la
defensa de los ecosistemas abulenses.
También perteneció a ADENEX y a la
Sociedad Española de Herpetología.
Actualmente es miembro de la Socie-
dad Española de Ornitología.
Ha participado en innumerables
trabajos de campo dedicados al estudio
de la naturaleza, sobre buitre negro,
buitre leonado, águila real, águila im-
perial, halcón peregrino, milano real,
avutarda, aves acuáticas, migración
de aves por el estrecho de Gibraltar,
cigüeña blanca, cigüeña negra, grulla,
anfibios y reptiles, lobo, atlas de fauna,
guías de aves, zonas húmedas, arbola-
do, fauna atropellada… entre muchos
más. En algunos casos, como destaca-
do colaborador, en otros, como coor-
dinador.
Desde el año 2009 censa de forma Luis J. Martín
pág. 12 la llanura número 138 - noviembre de 2020

Clásicos Arevalenses
Escritura del año 1438. Otor-
gada por la Cofradía del Hos-
pital de Santa Catalina y Santo
Do­mingo el Viejo en favor de
una familia mora
“En la Villa de Arévalo, a veinte
y un días del mes de Marzo, año del
nacimiento de nuestro señor Jesucris-
to de mil cuatro cientos treinta y ocho
años, este dicho día estando dentro en
la sala de el Hospital de la Cofradía y
hermandad de señora Santa Catalina
y Santo domingo, el viejo, de la dicha
villa los cofrades y hermanos de la di-
cha cofradia y santa hermandad juntos
en su cavildo e siendo mullidos a pena
al dicho cavildo por alfonso fernandez
telero y alfonso de coca, sayones que
son de la dicha cofradía, segun que lo
han de uso y costumbre de se ayuntar
en la dicha cofradía a su cabildo para
ver y ordenar los fechos y facienda de
la dicha cofradía y santa hermandad y
estando en el cavildo gonzalo garcia
de arevalo escribano publico en la vi- LópezPascual
lla de arevalo y fiel de la dicha cofra-
día y de los cuatro diputados que a la cavildo, parecieron presentes = Maes- del rio arevalillo junto con el horno
sazón son en la dicha cofradía, joan de tre farax, moro viejo de dicha villa = y de poyo de isaac cordero debajo de
arevalo, fijo de fernan gonzalez, y pe- ali albeytar, su hijo y doña fatima mu­ la iglesia de santandres, las cuales
dro frutos y de los cofrades fernando jer que fue del moro yucafe alfágeme casas corrales y pozos e guertas son
de fontiveros y alvaro de cuellar, fijo vecinos otro si de la dicha villa = y en la calle mayor de la dicha moreria
del bachiller francisco lopez y joan de luego el dicho maestro farax dijo que junto con la callejuela, que han por
avila e pedro de tapia de pedrorodri- en el dicho cavildo que por cuanto él linderos de la una parte casas de aja-
guez e cristoval cuñado del dicho pe- y el dicho yucafé alfageme marido de cara e de la otra parte a las espaldas
dro de tapia y fernan sanchez barbero doña fatima tenian encensadas e por corrales y fornos de isaac corde­ro,
y gonzalez amanillo y fernando car- encenso fetuos para siempre ja­mas de las cuales dichas casas las habían
pintero e luis sanchez, mayordomo, e la dicha cofradía y santa hermandad comprado con trescientos maravedis
joan sanchez de medina e fermin gon- mas unas casas tejadas con sus corra- de cargo de censo que cada un año
zalez de cisla e joan gar­cía el mellizo, les y pozos que son en la moreria de tiene la dicha cofradia en ellas etc.”
y joan sanchez raposo y pedro raposo esta di­cha villa a la encrucijada que
(Continúa la escritura solicitando
y alfonso raposo y francisco raposo y face la callejuela frente misma que
el permiso para venderlas).
francisco candelero y joan leal y otros sale de la plaza del arrbal de la Vi-
asaz cofrades de la dicha cofradía y lla y atraviesa por la di­cha moreria y De la historia de Arévalo.
santa hermandad todos jun­tos en su sale a la peña talaverana de la ribera Juan José de Montalvo