You are on page 1of 61

TEMA 1

EL CONTEXTO TEÓRICO Y SOCIO-HISTÓRICO DE NACIMIENTO DE LA


ANTROPOLOGÍA DEL PARENTESCO.

Para la preparación de este tema al Addenda remite al libro de Robin Fox, “Sistemas de Parentesco y
Matrimonio”, así como al de Adam Kuper, “The Invention of Primitive Society. Transformations of an
Illusion”.

1.1.- La colonización británica de la India, Maine y Ancient Law. En el contexto de la problemática


político ideológica suscitada por la colonización británica de la India, Henry Maine escribió su obra, “Ancient
law” (1861), en la que invierte sistemáticamente la imagen de la sociedad basada en el mito liberal del
contrato social que reproducía miméticamente en el pasado la imagen que la sociedad a él contemporánea
tenía de sí misma: individuos libres, agrupados en familias monogámicas, propietarios de su tierra, de su
trabajo y de la riqueza resultante, uniéndose mediante contrato voluntario (bien un solo contrato, bien dos:
de Sociedad y de Gobierno) para formar un Estado sobre un determinado territorio. Maine, en su obra
“Ancient Law” (1861), al hablar del mito de la sociedad primitiva, sitúa en los orígenes de la comunidad
humana una agregación de familias patriarcales extensas cuyos miembros viven sometidos al poder
despótico del patriarca, los derechos y obligaciones de cada cual no derivan de un contrato entre el
individuo y la sociedad, tal y como se postulaba en la ideología liberal de la época, sino que está
determinados por el status en que se nace; las unidades sociales no se definen por el territorio sino por los
vínculos de sangre. A dicho tipo de familia, de padres e hijos que poseen la propiedad de la tierra en común
la llamó la “familia asociada patriarcal”, que sería según Maine la forma original de la familia indoeuropea.
Según Maine una serie de procesos sociales serían los que provocan el paso del status al contrato, de
sociedades basadas en la sangre, en las relaciones familiares, a sociedades basadas en el territorio y el
estado. A la vez la evolución de las leyes habría ido paralela a ese proceso, siendo la propiedad privada un
fruto tardío de la evolución histórica.

1.2.- La polémica sobre el matriarcado y el origen de la familia. En el mismo año 1861, J. Bachofen
publicó su obra “Das Mutterrech”, en la que defendía que en su concepción originaria las sociedades
estuvieron controladas por matriarcas, no por patriarcas. Dicha posición fue defendida también por J.F. Mc
Lennan, quien en su libro Primitive Marriage (1865) polemizó violentamente con Maine. El punto de partida
que supone el inicio de su tesis es el problema de cómo explicar una costumbre primitiva, el infanticidio
femenino. En opinión de Mc Lennan en su origen existiría la familia matriarcal y se justificaría por el déficit
de mujeres provocado por el infanticidio femenino había obligado a recurrir al rapto de hembras en el
exterior. Esta primera forma de exogamia habría ido acompañada de poliandria. Dicha poliandria habría
generado la imposibilidad de establecer la paternidad en esas condiciones lo que sería la causa de que sólo
se pudieran trazar las relaciones de sangre a través de las mujeres. Esa matrilinealidad habría evolucionado
hacia la patrilinealidad por dos carriles paralelos: el nacimiento de la idea de fraternidad masculina y el
aumento de la riqueza que habría impulsado a establecer reglas de transmisión de la propiedad. Así pues
Mc Lennan sitúa la familia y la propiedad al final de un proceso evolutivo que se inicia con el comunismo y la
promiscuidad. Todo este tipo de teorías evolucionistas hoy parecen ingenuas, al haber utilizado una
documentación absolutamente insuficiente para llegar a las conclusiones a las que llegaron. Los sistemas
de parentesco no están sujetos a una evolución acumulativa, sino que son modos alternativos de hacer las
cosas. Toda la humanidad no necesita pasar por la misma serie de fases, sino que es posible la existencia
de caminos alternativos para las distintas sociedades.

1.3.- Terminologías del parentesco y evolucionismo en Morgan. Es muy probable que todas estas
teorías sobre el mito de los orígenes de la humanidad no hubieran tenido mayor trascendencia de no
haberse producido dos fenómenos complementarios:

- Su fusión con la problemática del totemismo, con la cuestión del origen y la esencia de la religión.
- Su confusión, a partir de la obra de Morgan con el problema de la significación de los sistemas
terminológicos del parentesco.

El gran descubrimiento de Morgan gira en torno a la diferencia dentro de la terminología para designar a los
parientes en las distintas lenguas, entre lo que él llamó sistemas descriptivos y sistemas clasificatorios.

- Sistemas descriptivos: Aquellos en los que existe un término diferente para cada una de las
categorías de parientes nucleares de Ego con distinción de sexo y de generación (padre, madre,

1
hermano, hermana, hijo, hija) y sin que ninguno de estos términos se aplique a cualquier otro tipo de
pariente fuera de la familia nuclear.
- Sistemas clasificatorios: En los que un mismo término se aplica indistintamente a parientes de
dentro y de fuera de la familia nuclear y sirve para designar de forma común a parientes de diferente
línea o grado, de distinta generación e incluso sexo, cuya relación con Ego puede ser de muy distinto
género y proximidad desde el punto de vista tanto genealógico como biológico (la misma palabra
puede referirse por ejemplo al “padre”, al “hermano del padre y al “hijo del hermano del padre del
padre” de Ego).

Dentro de los sistemas clasificatorios Morgan se ocupó sobre todo de dos tipos:

- Sistema Malayo: Utiliza las distinciones de sexo y generación, pero no las de línea o grado. Clasifica
por tanto juntos a los primos con los hermanos, a los padres con los hermanos de los padres y a los
hijos con los sobrinos.
- Sistema Turanio: Que identifica con los hermanos, llamándolos hermano y hermana a una categoría
de primos (los hijos del hermano del padre y de la hermana de la madre), a los que distingue
terminológicamente de los hijos de la hermana del padre y del hermano de la madre. Esa distinción se
bautizará más adelante como distinción entre primos paralelos y primos cruzados.

Morgan llevó hasta sus últimas consecuencias la tesis de que éstos sistemas clasificatorios también eran
descriptivos, reflejando una realidad biológica pasada, que había dejado la terminología como reliquia

De esta forma Morgan sitúo en los orígenes el matrimonio colectivo de un grupo de hermanos con sus
propias hermanas, lo que dejaría como residuo el sistema malayo. El paso siguiente había sido la
prohibición del matrimonio entre germanos, con el consiguiente imperativo de exogamia, el matrimonio
seguiría uniendo un grupo de hermanos con un grupo de hermanas, pero éstas serían las hermanas de
otros, esta fase sería el descrito por el sistema turanio.

Otros sistemas clasificatorios los explica Morgan de forma similar, remitiéndolos a diversas formas de
matrimonio grupal hasta alcanzar en la cúspide evolutiva lo que llama “familia civilizada”, es decir la familia
monogámica detentadora de la propiedad privada de los bienes que produce con su trabajo.

Morgan inaugura un método de estudio, el de la investigación de la terminología del parentesco,


señalado que la sociedad primitiva puede ser comprendida en términos de una nueva disciplina técnica, los
estudios de parentesco. Australia y sus sociedades aborígenes serían el lugar adecuado para ese estudio.

1.4.- La interpretación económica (Frazer) y política (Tylor) de la exogamia primitiva. Morgan mismo
fue quien se encargó de orientar la primera investigación sobre parentesco en el laboratorio australiano,
dirigiendo las investigaciones de Fison y Howitt. Fue el primero quien advirtió, sobre bases puramente
formales, que una sociedad en la que dos grupos de hermanos intercambian hermanas, arroja como
resultado una serie de matrimonios con los hijos de los germanos de sexo opuesto. Tylor encontró que la
pauta matrimonial aislada por Fison, a la que bautizo como matrimonio entre primos cruzados, se daba en
numerosas sociedades primitivas como resultado de la división de la población en dos clases o secciones
que practicaban la forma más simple de exogamia, por la que un hombre que pertenezca a la clase A solo
podrá casarse con una mujer que pertenezca a la clase B. A ello añadió una hipótesis sociológica, la
endogamia es una política de aislamiento, la exogamia una política de alianza de grupos enfrentados a la
alternativa que se plantea entre casarse fuera o que te maten fuera. Las dos razones mencionadas, la
organización dualista, más la exogamia produce el matrimonio entre primos cruzados, que permanece como
regla aunque las dos clases primitivas desaparezcan o se multipliquen. Frazer, por su parte, tras constatar
la difusión del matrimonio entre primos cruzados en todos los continentes, da una explicación económica del
mismo al indicar que en las sociedades australianas la mujer es un preciado bien económico que añade a
su capacidad productiva y reproductora la posibilidad de actuar como artículo de trueque, como medio de
cambio.

El éxito económico del intercambio comercial de mujeres y su consiguiente repetición en sucesivas


generaciones habría adoptado la forma institucional de intercambio de hermanas, con la consecuencia
inevitable del matrimonio entre primos cruzados por partida doble, pues los hijos del hermano de la madre
serían al mismo tiempo hijos de la hermana del padre.

En cualquier caso ya sea el móvil de la exogamia económico, según Frazer, o político, según Tylor, en
ambos casos ésta tiene como prerrequisito y como condición de posibilidad, la exclusión del matrimonio
entre germanos, es decir la prohibición del incesto.

2
1.5.- El funcionalismo británico y el indirect rule. El funcionalismo británico puede ser llamado también
funcionalismo estructural, teniendo sus bases en el concepto de “función”, efectuado en primer lugar por
Emile Durkheim, conectado con el concepto fundamental de “estructura”, pilar fundamental de los trabajos
de Radcliffe-Brown. La estructura social de la que hablamos podría definirse como el conjunto de todas las
posiciones sociales diferenciadas o status derivados de una consideración de pertenencia a agrupaciones
sociales, siendo ésta estructura el conjunto central de variables que han de orientar el trabajo de los
antropólogos sociales. En este contexto la única definición aceptable de función para R-B es la de
contribución que una institución hace al mantenimiento de la estructura social. El estudio de las funciones y
de la estructura en la que se engloban iba encaminado por los funcionalistas a intentar encontrar cómo y
porqué, es decir, según que leyes ocurren las cosas, trascendiendo de los métodos únicamente históricos o
descriptivos.

TEMA 2.

FAMILIA, RED DE PARIENTES Y PARENTELAS.

2.1.- Familia y sistema de parentesco en “Social Structure” (1949) de G.P. Murdock. El motivo del
estudio de la obra de Murdock se fundamenta en dos datos, por un lado la importancia histórica de su obra y
por otro en su elevado valor didáctico. Según Murdock el punto de partida para el inicio de un análisis del
parentesco es el estudio de la familia nuclear.

La familia sería, según su tesis, un grupo social caracterizado por:

- La residencia común.
- La cooperación económica entre sus miembros.
- La reproducción en su seno.

En esa familia se incluirían adultos de ambos sexos, dos de los cuales al menos mantienen una relación
sexual socialmente aprobada, y uno o más hijos, propios o adoptados, de los adultos que cohabitan
sexualmente. Así pues la familia no es lo mismo que el matrimonio, entendido como el complejo de
costumbres centrado sobre la relación entre una pareja de adultos sexualmente asociados dentro de la
familia.

Murdock distingue tres tipos de organización familiar:

- La familia nuclear: Característica de nuestra sociedad, formada típicamente por un hombre


y una mujer casados con su descendencia.
- La familia polígama.
- La familia extensa.

En cuanto a la familia nuclear, Murdock proclama su universalidad, que se derivaría de la universalidad de


las relaciones que se dan dentro de ella (padre-hijo o hermano-hermana, por ejemplo). Sin embargo con
posterioridad ha quedado demostrado que los conceptos de familia nuclear y de matrimonio no son
universales (por ejemplo la sociedad Nayar de la India excluye del grupo familiar al marido y al padre), sino
que sirven únicamente a efectos de comparación.

2.2.- Tabú del incesto. Familia de orientación y familia de procreación. Murdock expone que además de
los parientes que se engloban en la familia nuclear (padre, madre, hermano, hermana, hijo, hija, marido y
esposa), a los que se denomina parientes primarios, existen otros parientes que se localizan fuera de la
familia nuclear, aunque no es extraño encontrar sociedades en los que a uno de esos parientes más lejanos
se le denomina con el mismo término que se usa para designar a un pariente de dentro de la familia, en
esos casos los antropólogos hablan de parientes clasificatorios, así hablaríamos de “padre clasificatorio” o
“hermano clasificatorio” por poner dos ejemplos. Para él la explicación de la existencia de esos parientes
lejanos se encuentra en el tabú del incesto, que a la vez es el pilar estructural de las relaciones que se

3
establecen dentro de la familia nuclear. El tabú del incesto establece la prohibición de mantenimiento de
relaciones sexuales entre personas unidas por determinados vínculos de parentesco.

La existencia del tabú del incesto supone:

- Se considera de aplicación universal a todas las personas del sexo opuesto dentro de la familia
nuclear, con la excepción de las relaciones entre cónyuges, pudiendo extenderse de forma
variable según las distintas culturas a otros parientes de fuera de la familia.
- La imposibilidad de la perpetuación de la familia nuclear como grupo social, al impedir a los
hijos de distinto sexo tener relaciones sexuales entre sí y por lo tanto evitar la reproducción
dentro de la familia. Por ello la familia nuclear es discontinua en el tiempo y se ve limitada a un
máximo de dos generaciones.
- Impone la pertenencia de todo adulto normal en cualquier sociedad humana a dos familias
nucleares, creando un solapamiento de familias y dando, por tanto, origen a los sistemas de
parentesco.

Las dos familias nucleares a las que se hace referencia son:

- Familia de orientación: Aquella en la que el ser humano nace y es criado, en la que se


incluyen por tanto su padre, madre, hermanos y hermanas.
- Familia de procreación: Aquella que establece por matrimonio y que incluye a su marido o
esposa, a sus hijos y a sus hijas.

2.3.- Parientes primarios, secundarios y terciarios.

Según la clasificación establecida por Murdock existen:

- Parientes primarios: Son aquellos que pertenecen a la misma familia nuclear que una persona
particular (a la que en lo sucesivo se denominara EGO). Su padre, madre, hermanas y
hermanos en la familia de orientación y su esposa, marido, hijos e hijas en la familia de
procreación.
- Parientes secundarios: Se denomina de este modo a los parientes primarios de los parientes
primarios de EGO, que a su vez no son parientes primarios de éste, pudiendo tener una
persona hasta un total de 33 tipos distintos de parientes secundarios.
- Parientes terciarios: Se denomina de este modo a los parientes primarios de los parientes
secundarios de EGO, que a su vez no son parientes primarios ni secundarios de éste, pudiendo
tener una persona hasta un total de 151 tipos distintos de parientes terciarios.
- Parientes distantes: Son todos aquellos parientes de EGO más distantes que los terciarios.

Evidentemente una persona no tiene porque tener ocupados todos los tipos posibles de parientes con
individuos concretos, pudiendo además existir más de un individuo en cada tipo.

EGO establece con sus parientes primarios tres tipos distintos de relaciones de parentesco, una relación
lineal “paterno filial”, bien sea ocupando la posición de hijo o de padre, una relación colateral de germanidad
o descendencia común de los mismos padres y una relación matrimonial, de alianza o afinidad, con su
cónyuge. Este mismo tipo de relaciones serán las que den lugar a la extensión del parentesco entre los
parientes secundarios y terciarios de EGO.

2.4.- Las tres relaciones básicas de parentesco: parientes agnaticios, uterinos y cognáticos. Hemos
visto que en nuestra cultura llamamos relación de parentesco a tres tipos distintos y básicos de relación, así
como a las relaciones más complejas que se tejen combinando esas relaciones simples.

Dichas relaciones son:

- La relación paterno-filial o relación de filiación entre hijos y padres, que fundamenta la


relación de descendencia entre EGO y sus antepasados pre-parentales del lado paterno y/o
materno
Vistas desde EGO las relaciones de parentesco establecidas exclusivamente a través de su
padre se denominan relaciones agnaticias (y los parientes así relacionados son sus agnados);
las relaciones de parentesco establecidas a través de su madre se denominan relaciones

4
uterinas (y los parientes así relacionados son sus parientes uterinos); mientras que las
relaciones de parentesco establecidas conjuntamente a través de ambos se denominan
relaciones cognaticias (y los parientes así relacionados con EGO son sus cognados).
- La relación “fraternal” entre hermanos y hermanas (en lo sucesivo se les podrá denominar
como germanos), que los antropólogos denominan germanidad.
Los germanos pueden serlo por parte de padre y madre, en cuyo caso serán el pariente
cognado por excelencia de EGO y su más próximo pariente colateral, o serlo únicamente por
parte de padre, en cuyo caso sería un agnado, o de madre, en cuyo caso sería un pariente
uterino.
- La relación de alianza y afinidad, cuyo fundamento y ejemplo más simple es la relación
conyugal, matrimonial entre marido y esposa. Sin olvidar que dicha relación de alianza además
del marido y la esposa crea lazos también entre los grupos de parentesco de ambos.

Para entender como los tres tipos básicos de relación señalados establecerán toda una compleja red de
parentesco es necesario conocer la diferencia entre parientes consanguineos y parientes afines y dentro de
los primeros entre parientes lineales y parientes colaterales.

2.5.- Parientes consanguineos y parientes afines.

En cuanto a los tipos de parientes se distingue:

- Parientes afines: Serán todos aquellos casos en los que la conexión entre dos parientes, sean
primarios, secundarios, terciarios o lejanos, incluye uno o más vínculos conyugales.
- Parientes consanguineos: Aquellos parientes entre los cuales todos los lazos son de sangre o
de ascendencia común. Esas relaciones de consanguinidad pueden ser lineales, colaterales o
mezcla de ambas.

La diferencia fundamental se da en la circunstancia de que aunque las relaciones de consanguinidad se van


debilitando y disminuyendo a medida que aumenta el número de eslabones que se interpone entre EGO y
su pariente, nunca llegan a desaparecer por completo, mientras que las relaciones de afinidad sí que dejan
de producir parentesco más allá de un cierto límite, que en muchas ocasiones alcanza únicamente a los
parientes primarios del cónyuge de EGO, aunque varía de unas sociedades a otras.

Con el paso de una generación, la que era pariente por afinidad por excelencia, la esposa, pasa a ser
considerada en gran medida como una pariente por consanguinidad, al ser considerada madre de los hijos.

2.6.- Descendencia vs. Alianza. El antropólogo francés Louis Dumont, compara la teoría francesa de la
alianza y la teoría inglesa de los grupos de descendencia unilineal, estableciendo una correlación entre
privilegio de descendencia y concepción sustancialista del parentesco, por una parte, y prioridad de la
alianza y concepción relacional del parentesco, por otra. La extrema diferenciación entre los dos tipos de
parentesco, entre los que tienen vínculos de sangre y los que no, se percibe perfectamente en el idioma
inglés, que utiliza dos palabras distintas, kin o kinship, para el parentesco consanguíneo y marriage para el
matrimonio y el parentesco afín (in law).

2.7.- Clasificación de parientes y reglas de descendencia: Parientes lineales y colaterales. Para


Murdock los sistemas de parentesco son uno de los universales de la especie humana, ninguna sociedad
por primitiva que sea deja de reconocer un sistema de relaciones culturalmente pautadas entre parientes.

Pero todas las culturas se enfrentan a una doble problemática:

- El problema de superar la irrelevancia cultural de las numerosas distinciones


establecidas entre todos y cada uno de los tipos de parientes enumerados.
- El problema de establecer prioridades, de definir para los individuos el grupo particular de
parientes hacia el cual tienen el privilegio de dirigirse en primer lugar para obtener ayuda
material, apoyo o servicios ceremoniales.

Todas las sociedades resuelven el primer problema reduciendo el número de categorías culturalmente
distinguidas a un número manejable mediante la agrupación de los distintos tipos de parientes, lo que da

5
origen a los distintos tipos de terminología del parentesco, que no son sino sistemas de clasificación de los
parientes.

En cuanto al segundo de los problemas, muchas sociedades lo resuelven mediante la formación de grupos
de parentesco, utilizando como criterio definitorio de dichos grupos una u otra regla de descendencia.

Dichas reglas de descendencia afilian a un individuo a un grupo particular de parientes con los que
establece una particular relación y de los que puede esperar ciertos servicios que no puede solicitar al resto.
Esa norma de afiliación puede no ser genealógica o biológica, aunque las reglas de descendencia
fundamentales son tres:

- Descendencia patrilineal: Afilia a la persona a un grupo de personas que están relacionados con
ella únicamente a través de los varones.
- Descendencia matrilineal. Afilia a la persona a un grupo de personas que están relacionados
con ella únicamente a través de las mujeres.
- Descendencia bilateral: Le asocia a un grupo de parientes muy próximos con independencia de
la conexión genealógica que tengan con él.
- Doble descendencia. Combina la descendencia patrilineal y matrilineal asignando el individuo a
un grupo de cada tipo.

En cualquier caso las soluciones dadas a los dos problemas planteados suponen siempre un limite y una
ordenación de la red de parientes primarios, secundarios y terciarios que pueden surgir tomando como
punto de partida la familia nuclear.

La extensión fuera de la familia nuclear de las tres relaciones básicas que constituyen ésta da origen a los
tres tipos de parentesco que hemos distinguido: la extensión de la relación conyugal da origen a la afinidad,
la extensión de la relación de filiación da origen al parentesco lineal y la extensión de la relación de
germanidad da origen al parentesco consanguíneo colateral.

La distinción entre linea directa y línea colateral de parentesco queda perfectamente clara en los conceptos
y cálculos del grado de parentesco establecido en el derecho canónico y el civil.

2.8.- El cálculo del grado de parentesco en el derecho canónico y en el derecho civil. Tanto para el
derecho canónico como el civil español, consanguinidad es el parentesco que existe entre personas que
proceden de un mismo tronco, que tienen un mismo origen o una misma sangre. Dicha serie de personas
puede ser recta u oblicua.

- Línea recta o directa es la serie de personas que proceden directamente unas de otras, es
decir engendrantes y engendrados. Puede ser a su vez ascendente o descendente.
- Línea oblicua, transversal o colateral es la serie de personas que, sin estar engendradas las
unas por las otras, proceden todas de un mismo tronco. Puede ser igual o desigual según que
los parientes comprendidos en ella disten o no igual distancia al tronco común. A su vez puede
ser línea femenina o masculina.

Grado de parentesco es la “distancia genealógica” que hay de un pariente a otro. Hay un grado de
distancia entre dos parientes inmediatos, mientras que entre dos parientes no inmediatos habrá que hacer el
cómputo siguiente:

En la línea recta, el derecho civil cuenta tantos grados como generaciones, mientras que el canónico cuenta
tantos grados como personas menos uno. En ambos el resultado es el mismo, un abuelo y un nieto serán
parientes en segundo grado por ejemplo.

En la línea colateral el cómputo es diferente, en derecho civil se cuentan tantos grados como generaciones
en ambos lados, es decir hay que subir desde uno de los parientes hasta el tronco o raíz común y
descender luego desde éste hasta el otro pariente. Así por ejemplo un primo carnal será pariente de cuarto
grado y un hijo suyo lo sería de quinto grado. El derecho canónico solo computa una línea, cualquiera de
ella en el caso de que ambas sean iguales y la más larga de las dos en el caso de que sean desiguales. Así
por ejemplo el primo carnal será un pariente de segundo grado, mientras que su hijo lo será de tercer grado.

6
2.9.- Parentela (kindred) y “estirpe” cognaticia (stock). R. Fox. Sistemas de parentesco y matrimonio.
Cap. 6. Páginas 135 a 160.

Hay dos formas de enfocar cualquier sistema de parentesco:

- Desde el punto de vista de los grupos de parientes que componen la sociedad. Llamado por
Goodenough enfoque del antepasado. En gran relación con los grupos de filiación (patrilineal,
matrilineal o cognaticia)
- Desde el punto de vista de los individuos y sus parientes. Llamado por Goodenough enfoque
del ego.

Los grupos constituidos a partir del enfoque del EGO no se componen necesariamente de personas con un
antepasado común, sino de personas que tienen un pariente (ego) en común (parentela). Excepto los
hermanos, no habrá dos personas que tengan el mismo conjunto de familiares, estos grupos no se
perpetúan, la prole de ego no hereda su conjunto familiar, se trata de un grupo puramente personal.

La esencia de estos conjuntos de familiares reside en que todos los cognados de ego hasta un cierto grado
se les reconocen derechos y deberes con respecto a él. Se trata de conjuntos familiares que pueden
coexistir y de hecho coexisten con grupos de filiación unilineal.

Una de las formas en que se calculó el conjunto familiar entre los teutones, y mediante la cual siempre
puede calcularse, es por medio de las “estirpes”. La estirpe se refiere a todos los descendientes de una
persona o de una pareja casada. Sin embargo debe diferenciarse de la filiación o linaje cognaticio que se
define con relación a un antepasado y persiste en el tiempo, mientras que las estirpes son un conjunto
familiar que se define en relación a un ego y desaparece a su muerte.

Podemos concluir señalando:

- Que es fundamental la división entre los grupos reclutados por la filiación desde un antepasado
y los que se basan en el grado de relación con respecto a un ego.
- Que ambas clases de grupos pueden reclutar a sus miembros cognaticia o unisexualmente.
- Que estos modos de agrupación no se excluyen mutuamente y pueden coexistir en una
sociedad cumpliendo distintos fines dentro de ella.

2.10.- La sib teutona (según Radcliffe-Brown). A.R. Radcliffe-Brown y Darrill Forde. Sistemas africanos
de parentesco y matrimonio. Pp 25-28.

El sistema de parentesco de los pueblos teutónicos puede tomarse como ejemplo de sistema de parentesco
cognaticio, basado en el reconocimiento muy amplio del parentesco tanto por línea femenina como
masculina.

La distinción de los parientes por grados de cercanía o distancia se basaba en los grados de sib
(parentesco). Los sib de un hombre eran todos sus cognados dentro de un determinado grado. Los sib
incluían a todos los parientes hasta los primos sextos inclusive.

Dos personas no pueden tener los mismos sib, aunque en el caso de dos hermanos solteros, A y B toda
persona que fuera sib para A lo era para B y estos eran sib entre sí. No se puede decir de una persona que
pertenezca a un sib del modo en que puede decirse que pertenece a un clan o linaje.

Así pues, el sib era una disposición de parientes, distribuidos en una serie de círculos concéntricos, con la
persona de cuyo sib se tratara en el centro.

En definitiva, podemos definir el sib como la relación cognaticia calculable para fines sociales concretos
como fijar los grados dentro de los cuales está prohibido el matrimonio o la herencia de la propiedad.

Un ejemplo claro de la significación social del sib es el terreno de las costumbres relativas al “wergild”, que
era la indemnización que se exigía cuando una persona mataba a otra. La pagaban la persona que había
matado y su sib, mientras que la recibía el sib de la víctima, existiendo los correspondientes derechos y
deberes en mayor o menor grado según la mayor o menor proximidad a la víctima o al agresor.

7
2.11.- Familia y Parentela en Murélaga (Vizcaya). William A. Douglass. Muerte en Murélaga. Capítulos 3 y
5.

Douglas realizó el estudio durante 1965 y 1966 y lo presentó ante la Facultad de Antropología de la
Universidad de Chicago. estudió la forma de vida en los caseríos de Murélaga (Vizcaya), en un ámbito rural.

El baserria o casa rural, consiste en un edificio, ajuar doméstico, aperos, terrenos y una sepultura en el
suelo de la iglesia del pueblo. El baserria es considerado como inmutable a través del tiempo. Es decir, se
supone que cada baserria contiene los recursos suficientes para mantener a un solo grupo doméstico
dedicado a la agricultura. Según la visión de los actores, tanto desde un punto de vista moral como
económica, se considera como reprendible el desmembramiento del baserria (caserío), ya sea mediante
ventas de terrenos, ya sea mediante transmisiones hereditarias. La etxe no se considera como localizada en
una determinada línea de descendientes. Sus actuales ocupantes tienen el mero usufructo de los recursos
del caserío, son los guardianes actuales de una herencia social. Es decir, son los beneficiarios del cuidado
que a los recursos del caserío dedicaron los anteriores ocupantes y mediante el mismo cuidadoso empleo
de tales recursos, son los bienhechores de las futuras generaciones de grupos domésticos. En este
contexto, debemos situar el énfasis radical concedido a la transmisión del caserío a favor de un solo
heredero, las normas reguladoras de la dote, que compensan a los hermanos del heredero siempre que el
grupo doméstico pueda pagarla sin poner en peligro de viabilidad económica de la etxea y el sistema de
venta inmobiliaria mediante el que se transmite la propiedad de todo el baserria con inclusión de la
sepulturía. En la sociedad vasca, la continuidad social se consigue, no mediante la descendencia humana,
sino con la inmutabilidad de los caseríos.

El baserria permanente no es anónimo; cada caserío tiene un nombre propio que también persiste en el
transcurso del tiempo y que entre los aldeanos lo distingue de otros baserriak. Hay una íntima identificación
entre el grupo doméstico y el caserío donde reside. En el ámbito de las conversaciones locales las personas
adoptan su identidad social del nombre de su baserria. Teóricamente, en cada baserria sólo vive un grupo
doméstico: etxeko jauna (señor de la casa), etxeko andria (la señora de la casa), sus hijos, sus parientes y /
o los consanguíneos solteros del cónyuge que vive en su caserío natal.

Como punto de partida examinaremos la semántica de tres conceptos que en la visión del mundo rural de
los vascos, aún estando íntimamente relacionados son claramente diferenciables. Son los conceptos de
familia, etxea (casa) y etxekoak (grupo doméstico). Al hablar de las relaciones parentales, los informadores
distinguen entre familia y familiakoa (los de la familia). Los familiakoa son una manifestación de parentela
que examinaremos más adelante. Ahora nos interesa la familia cuyo ego la define como su cónyuge,
consanguíneos, descendientes y parientes. Una relación de familia no depende de la coresidencia
permanente del ego que define y de la persona definitiva. A pesar de que un familiar se muera se sigue
incluyendo en la familia. Como hijo con relación a sus padres, debe a la autoridad paterna obediencia y
respeto filial, independientemente de su edad, del grupo doméstico y del status matrimonial. Con relación al
cónyuge, ego debe ser el compañero de su vida. En la sociedad vasca, a la lealtad conyugal se la considera
como la más vigorosa de las obligaciones parentales. Si hay que elegir entre la lealtad a padres y la lealtad
conyugal, deberá inclinarse por esta última. La solidaridad entre hermanos es otro rasgo fundamental en las
relaciones de familia. En la sociedad rural vasca, los hermanos son los amigos más íntimos de la infancia y
de la adolescencia, y Ego es igual que sus hermanos ante sus padres, es decir, los hermanos comparten en
la misma medida el cuidado y el afecto de los padres. En resumen, la familia es una categoría egocéntrica
de parientes en la que ego ocupa una serie de status (por ejemplo, marido, hijo, hermano, padre) mientras
que los demás ocupan un solo rictus de familia con relación al ego que las define.

Cuando un caso se refiere a “nire etxea” (mi casa), se refiere casi siempre a algo más que a la construcción
material. Introduce un concepto más amplio apenas equivalente al concepto castellano de “hogar”. La
mitología y el folklore vascos enaltecen la vida en el baserria (caserío), independiente, autónomo y aislado
como la forma ideal de vida. La idealización de la vida en el baserria aislado se percibe claramente en los
versos de la canción popular <<Nere Etxea (Mi casa)>> del poeta Jean Baptiste Elissamburu.

Ikusten duzu goizean Ves al romper el día


Argia hasten danean Cuando empieza a clarear
Menditho baten gainean. Sobre una colina
Etche thikitho, aitzin xuri bat Una blanca casita
Lau haitz andiren artean Entre cuatro grandes robles
Tchakur zuri bat atean Con un perro blanco junto a la puerta
Iturriño bat aldean Cerca de una fuente.
Han bizi naiz ni bakean. Allí vivo yo, en paz.

8
La pertenencia al grupo de etxekoak (grupo doméstico) puede conseguirse de cuatro maneras: 1.-
descendencia. 2.- matrimonio. 3.- vínculos de parentesco ficticio. 4.- consentimiento. La pertenencia en
virtud de descendencia supone el hecho de que todo aquel que nazca en un grupo doméstico, adquiere
derechos con relación a su etxea o casa donde reside. Estos derechos incluyen el de seguir residiendo y el
de ser compensado mediante dote en el momento de casarse. El derecho a seguir residiendo es
conservado por todos los miembros nacidos en el grupo mientras permanezcan solteros y siempre que
consientan en someterse a la autoridad del etxekojaun (señor de la casa) y de la etxekoandrea (señora de la
casa) en activo. Con el matrimonio se llega como etxekoa a la nueva casa. La pertenencia al grupo
doméstico en virtud del parentesco ficticio se refiere al hecho de que un grupo doméstico puede adoptar
nuevos miembros. Finalmente, hay dos medios para adquirir el rango de los etxekoak mediante el
consentimiento. Se puede acoger (es escasamente practicado) a un pariente o bien a un extraño,
concediéndole gran parte del status del etxekoa. El otro motivo es que suele contratarse un criado (morroia)
para ayudar en los trabajos del campo, residiendo en el caserío. Esta persona es tratada como miembro del
grupo doméstico.

La unidad del grupo doméstico ha sido calificada muchas veces como “familia troncal”. Pero, en el concepto
de la familia vasca no hay nada de troncal y el etxekoak o grupo doméstico se limita a activar las relaciones
de familiakoak. En la familia, se incluyen a los padres de ego, al cónyuge, a los hermanos de los padres
(incluidos en el diagrama con los números del 8 al 10 y que están excluido del grupo de familia mediante
una línea diagonal continua), a los hermanos solteros del anterior heredero (con la letra A), a los hermanos
solteros de ego (letra B), a sus hijos solteros y a un criado extraño (letra C). Del etxekoak de ego, está
excluido el hermano casado del anterior heredero (letra D) y el hermano casado de ego (letra E). Obsérvese
que el hermano del padre de ego (número 9 en el diagrama de familia y letra A en el diagrama de etxekoak),
está excluido del diagrama de familia, pero es miembro del etxekoak. A la inversa, el hermano casado de
ego (número 7 del diagrama de familia y letra E en el diagrama del etxekoak) está incluido en la familia de
ego, pero queda excluido de su etxekoak. Es evidente que en el aspecto personal, se registra un intenso
entrecruzamiento entre la familia y el etxekoak de ego. Si proyectamos la familia sobre el etxekoak,
abarcaremos a todos los que en el diagrama de familia están indicados con los números 1 a 16. El único
excluido será el consanguíneo casado de ego (número 7).

Como hijo, ego tiene un derecho de familia sobre el patrimonio personal de sus padres, derecho que
de acuerdo con el principio de familia respecto a la igualdad de los hermanos en relación a sus
padres, es idéntico a los derechos de los demás descendientes del padre. Por lo tanto, a la muerte
del padre, todos sus descendientes legítimos tienen poco más o menos el mismo derecho sobre su
patrimonio personal. Ahora bien, como etxeko jaun, o heredero elegido, ego con relación al último
etxeko jaun, tiene una pretensión privilegiada, superior a la de sus hermanos. Recibe la propiedad de
la etxea (casa) mientras que sus hermanos reciben la dote que se paga con las reservas monetarias
del caserío. Normalmente, las dotes no equivalen al valor de la etxea. Ego recibe la propiedad del
caserío no a la muerte del anterior propietario, sino en el momento de su matrimonio.

En Murélaga, los etxekoak representan una fuerza laboral, íntegra y autosuficiente, cuya actividad
económica primaria es la agricultura. En la práctica, se dan diversos contextos en los que el grupo
doméstico coopera con otros sobre la base de un vínculo parental o sobre el lazo de una residencia común
(auzoa – la barriada). Aunque el grupo doméstico ideal es trigeneracional, sólo una minoría de caseríos
alberga tales grupos doméstico en un momento determinado. El celibato es el motivo más frecuente de los
grupos domésticos unigeneracionales.

9
La transmisión del baserria de una a otra generación se apoya en el hecho ecológico de que el caserío es
básicamente indivisible si quiere continuar siendo una empresa viable y en el correr de los años. Los
terrenos suelen tener aproximadamente unas tres hectáreas. La división del caserío en dos o más unidades
originaría terrenos tan pequeños que serían incapaces de mantener a un grupo doméstico. El sistema
hereditario permite la transmisión íntegra del baserria a través del tiempo mediante la elección de un solo
heredero en cada generación.

El nombramiento de un solo heredero contradice la norma del código civil español que atribuye a los
descendientes legítimos el derecho a la distribución igualitaria de las dos terceras partes de la herencia.
Ahora bien, en las zonas rurales de Vizcaya, los fueros tienen preferencia sobre el código civil en materia de
sucesión testada. El fuero concede al matrimonio donante el derecho a nombrar un solo heredero del
baserria, pero no especifica cuál de los descendientes legítimos debe ser heredero ni exige la
compensación de los demás descendientes legítimos. La costumbre local resuelve ambos supuestos. En
Murélaga se concede preferencia a la primogenitura masculina; los demás hermanos consanguíneos del
heredero quedan compensados mediante la dote.

En Murélaga, la primogenitura masculina es de tipo preferente pero no vinculante. Aunque el heredero debe
de ser el más conveniente, el más serio, trabajador, dedicado e inteligente de todos los descendientes. Por
último, para conseguir la calificación de heredero del caserío, el candidato tiene que casarse. También el
cónyuge debe convenir a los donantes. No siempre es posible reunir todas estas cualidades en el heredero
elegido, por lo que los casos de primogenitura masculina con una residencia postmatrimonial virilocal
representan una minoría.

De los 138 matrimonios examinados, 101 se desvían de la norma de primogenitura masculina. Esto puede
ocurrir por varios motivos: 1.- Falta de descendencia masculina. 2.- El hijo mayor se queda soltero. 3.- El
hijo mayor prefiere emigrar o hacerse sacerdote. 4.- La norma conflictiva de primogenitura estricta prevalece
y el primer descendiente es mujer. 5.- Como corolario del 4º punto, el primer nacido puede ser mujer, pero el
deseo de los donantes de tener un heredero masculino les impulsa a elegir un descendiente intermedio o el
más joven. 6.- El hijo mayor puede considerarse inadecuado por defectos físicos o morales. 7.- En el caso
de que se casen los herederos de dos caseríos unos de ellos debe renunciar a su derecho. Normalmente,
es el cónyuge que en su grupo doméstico natal tenga otros candidatos más convenientes.

El sistema admite un amplio margen de flexibilidad electiva, por parte de los donantes y del
donatario. Así como los donantes pueden prescindir del candidato lógico, el donatario lógico puede
repudiar la herencia. El candidato lógico de la herencia se socializa en su función de heredero y es
educado con la mira puesta en que habrá de heredar el baserria para seguir viviendo en el mismo.
Paralelamente, los hermanos del candidato se socializan en su función de no-herederos y desde su
más tierna edad, se les graba el hecho de que su futuro está en cualquier otro sitio que no sea el
caserío (a menos que quieran quedarse solteros y subordinados a la autoridad del heredero). Por lo
general, la actitud y la conducta sobria propias de un adulto se imponen al hijo mayor desde su
adolescencia mientras que a los demás chicos del mismo grupo doméstico se les permite un mayor
margen de libertad. Por lo tanto, el que el candidato lógico sea propicio a tener la conducta
conveniente de un futuro heredero, supone algo más que una mera coincidencia. Tanto sus padres
como la sociedad que le rodea, le imponen una conducta de acuerdo con la función que le espera.

La transmisión legal de los recursos del baserria por el matrimonio anciano o donante a favor del nuevo
heredero se verifica en el momento del matrimonio de este último. La transmisión se formaliza en un
documento legal, las capitulaciones matrimoniales, redactadas por un notario y firmadas en su presencia por
las parejas donantes y donatarias. El contrato estipula que los donantes abandonan el control del baserria a
cambio de la dote que aporta el cónyuge. Esta dote permite a la pareja donante el cumplimiento de sus
obligaciones dotándoles para con los demás descendientes. Como alternativa a la entrega de la dote a favor
del matrimonio donante, se estipula que los donatarios paguen la dote a los hermanos solteros del heredero.
En tal caso, puede o no, precisarse en el documento, la cuantía de las dotes. El pago total puede realizarse
al firmar las capitulaciones matrimoniales o quedar en suspenso hasta que los hermanos del heredero se
casen o manifiesten su voluntad de abandonar el grupo doméstico. El pago de la dote permite que los
hermanos del heredero celebren un matrimonio conveniente en otro caserío o su desplazamiento a centros
urbanos o bien su emigración a América o a Australia.

Las capitulaciones matrimoniales proporcionan al nuevo grupo doméstico una especie de diagrama de las
futuras relaciones sociales entre los matrimonios donante y donatario. Especifica que deben tener un mismo
domicilio. Les indica que deben vivir en paz y armonía y recuerda al matrimonio joven que deben tratar al
anciano con amor y respeto. Puede estipular que los donantes no tienen obligación de seguir trabajando ni
contribuyendo a la economía casera. Puede determinar que el matrimonio mayor debe recibir diariamente
10
una cantidad de dinero para su uso personal. Por lo general, los donantes se reservan el derecho a la mitad
del dinero que ingrese en el caserío. También estipulan las capitulaciones matrimoniales que el matrimonio
joven debe proporcionar a los donantes un entierro digno, así como cumplir las correspondientes
obligaciones funerarias.

También proveen una solución para el caso de incompatibilidad entre los dos matrimonios. Un medio muy
generalizado para terminar las discordias irreconciliables es que uno de los matrimonios se marche a vivir a
otro sitio (las capitulaciones matrimoniales pueden determinar cuál de los dos matrimonios debe
marcharse). En este caso, entre los miembros de la auzoa cada parte nombra a un representante que
realiza la división de la propiedad común. El matrimonio que se marcha se lleva consigo la mitad de los
bienes muebles (incluyendo ganado, aperos y cosechas). Una solución alternativa es que el matrimonio
mayor se vaya a otro sitio dejando al matrimonio joven todos los recursos del baserria, entregándose a los
primeros una cantidad determinada. Otra manera de terminar la discordia consiste en la partición del edificio
común entre los dos matrimonios. En tal caso, cada uno tiene su cocina aparte. Si el matrimonio mayor tiene
otros descendientes solteros que quieran y puedan dedicarse a la agricultura puede insistirse en que
también se dividan los terrenos, los aperos agrícolas y el ganado, estableciendo un conjunto agrícola
separado y autosuficiente (pero bajo el mismo techo que el heredero).

Los vascos hacen hincapié en la estricta adhesión del individuo para con su grupo doméstico y el baserria
donde vivo. La unidad socioeconómica fundamental de la sociedad rural es el grupo doméstico (identificado
con un caserío determinado) y no el acto individual o la pareja casada. En consecuencia, para la sociedad
vasca reviste fundamental importancia la forma en que el individuo se afilia a una casa determinada –esto
es, los medios para lograr, mantener o conservar esa afiliación-. La norma a seguir es que la adhesión del
individuo se centra en su etxekoak. El actor puede afiliarse en todo momento a un grupo doméstico, pero
sólo a uno.

En la sociedad vasca, la afiliación es utrolateral en cuanto se determina por la descendencia. El hijo se afilia
al grupo natal de la residencia en que esté viviendo, normalmente la del padre. Al hermano soltero adulto
que continúa viviendo en el caserío no se le concede la mayoría de edad social. En euskera, al soltero se le
llama mutil zarra (chico viejo) y a la soltera neska zarra (chica vieja). Estas personas mientras sigan solteras
y continúen viviendo en el caserío conservan la plena titularidad de sus derechos en el grupo doméstico.
Los hermanos solteros que no viven el caserío conservan una titularidad latente de sus derechos en el
grupo doméstico y continúan afiliados al mismo. Tienen derecho a volver y a seguir viviendo en el caserío
(aún después de muchos años de ausencia). Pero cuando el hermano del heredero elegido se casa, pierde
todos sus derechos sobre el grupo doméstico natal. La adquisición o pérdida de la pertenencia, con relación
a los adultos, se formaliza mediante el pago dotal. Todo adulto que ingresa o sale del grupo doméstico, trae
o se lleva una dote. En este sentido, el sistema dotal puede configurarse como un media en cuya virtud la
población agraria compensa a alguno de sus miembros por no dedicarse al campo, en un marco donde la
proliferación de grupos domésticos agrícolas es virtualmente imposible. Las entregas dotales realizadas en
los matrimonio en que intervienen herederos del caserío (esto es, los matrimonios que proporcional los
agricultores de la siguiente generación), no quedan en los grupos domésticos donde ingresan; se utilizan
para pagar las dotes de los hermanos del heredero que se marchan. Los directamente beneficiarios de la
dote son los que emigran, se casan, iniciando una residencia neolocal en un caserío vacío o se marchan a
vivir en el núcleo o en centros urbanos para dedicarse a la industria o al comercio. Se encuentran en una
situación que les permite utilizar el conjunto de sus dotes para comprar un pequeño negocio, un caserío
vacío o un piso en un centro urbano o industrial.

El individuo como miembro de un grupo doméstico. En el núcleo de la estructura del grupo doméstico,
reside el conjunto de funciones del etxekojaun-etxekoandria. La estructura autoritaria del grupo doméstico
gira sobre las decisiones que conjuntamente adoptan el heredero elegido y su cónyuge. Dentro de la
estructura del grupo doméstico, el casado joven o etxekojaun es, nominalmente, la primera autoridad, pero
en la mayoría de los casos no está en situación de ejercer su autoridad prescindiendo de la etxekoandria.
De acuerdo con la etxekoandria, el etxekojaun responde de las decisiones económicas que afectan al
bienestar del grupo doméstico. También representa al grupo doméstico ante la sociedad en los asuntos
legales. Por último, organiza la actividad agrícola del caserío y realiza personalmente casi todas las faenas
pesadas.

El etxekojaun ideal es serio, trabajador y poco aficionado a las diversiones. De acuerdo con un refrán vasco:
“Jokua ez da errenta” (el juego no es un salario. Paralelamente, la conducta que más censura la opinión
pública en Murélaga es la del etxekojaun que carece de la energía y fundamento suficientes para realizar la
función económica que le corresponde. Se critica abiertamente al etxekojaun que no toma en serio tal
obligación o que flaquea a causa de vicios como el alcohol o la afición a las apuestas.

11
Las funciones económicas de la etxekoandria, completan las del etxekojaun. Su finalidad fundamental
consiste en la acertada gestión del ciclo doméstico, hace la compra de casi todo lo que se necesita al día –
alimentos, ropa, cacharros de cocina y cosas parecidas-. Además, muchas veces representa al grupo
doméstico en las transacciones económicas que recaen sobre la venta de productos domésticos como
huevos, gallinas, verduras, frutas y nueces. Como la etxekoandria realiza la mayoría de las transacciones
económicas que afectan al grupo, casi siempre lleva el control del dinero, y no es raro el etxekojaun que
pide a su mujer el dinero que necesita. Siempre que deba adoptarse una decisión que afecte al bienestar de
la casa, teóricamente, se da el mismo valor a la opinión del etxekojaun y de la etxekoandria.

Normalmente, la venta de ganado la realiza el etxekojaun, ya sea negociando con el tratante que va al
caserío, ya sea llevando el animal a la feria próxima. Pero en la decisión de la venta no debe prescindir del
consentimiento de la etxekoandria. Las mujeres no se consideran excluidas del ámbito financiero. Marido y
mujer discuten el asunto y si no logran ponerse de acuerdo, la decisión es pospuesta, hasta que uno de ello
logra convencer al otro. Aunque, en principio, el etxekojaun es el que representa al caserío ante el tratante
de ganado, las excepciones abundan tanto que no llegan a constituir tales excepciones.

La etxekoandria debe reflejar las cualidades que adornan al buen etxekojaun. Debe ser seria, atenta a sus
quehaceres y buena trabajadora. Debe ser perspicaz en la administración de los asuntos y finanzas de la
casa. La etxekoandria incapaz de llevar bien la casa, o que bebe, es acerbamente criticada por sus vecinos.
Los aldeanos son más propicios a echar la culpa de la ruina de un caserío a la etxekoandria que controla los
medios financieros y se considera que en este aspecto es donde más vulnerable resulta la economía
casera.

Aunque el etxekojaun es responsable de la organización de la agricultura y la etxekoandria se encarga de


administrar las actividades que implica el ciclo doméstico, lo cierto es que la división del trabajo no tiene
carácter absoluto. Los hombres rara vez se dedican a las faenas domésticas, pero las mujeres actúan con
toda libertad en el ámbito agrícola. De hecho, rara es la etxekoandria que no ayuda al marido en los trabajos
del campo.

No hay motivo para suponer que las mujeres son inferiores o que desempeñan en la sociedad las funciones
menos importantes. Aún en la esfera política se registra una notable igualdad entre los sexos. Las mujeres
tienen y manifiestan sus opiniones políticas. Esto se percibe claramente en el proceso político que se
desenvuelve en la organización social a nivel de auzoa. Aunque el etxekojaun representa la autoridad, ella
es la que cuida de la ermita y de los ornamentos religiosos. En las reuniones públicas de la auzoa, donde se
adoptan las decisiones, las mujeres asisten y expresan sus puntos de vista. Al organizar la realización de
los trabajos colectivos (auzolan), cada grupo doméstico debe enviar un representante que normalmente es
un hombre, pero puede mandar en su lugar a una mujer y su trabajo equivale al de los representantes
masculinos de los demás grupos domésticos.

El carácter complementario de las funciones del etxekojaun y de la etxekoandria, se manifiesta en el ciclo de


los ritos funerarios. En un momento cualquiera de tales actos cada uno desempeña una función que
complementa la del otro. La igualdad de sexos resulta vigorizada por el hecho de que los actos funerarios
son los mismos cualquiera que sea el sexo del difunto. Podemos citar otra manifestación de la igualdad
sexual. En la sociedad vasca no se conoce el doble criterio sobre la conducta sexual que es típico en casi
todo el sur de Europa. Las relaciones prematrimoniales se consideran inmorales tratase de uno u otro sexo.
Son duramente censuradas las relaciones sexuales extramatrimoniales sin atender al sexo de los
interesados. Se compadece más que se censura a la soltera que tiene un hijo.

Aunque hay una evidente igualdad de sexos en una amplia diversidad de contextos, no es menos cierto que
el etxekojaun disfruta más que la etxekoandria, de una mayor libertad personal y se desenvuelve en
contextos sociales extraños al grupo doméstico: emigrar a América, puede ir a trabajar a una empresa, va al
bar, juega a las cartas, ve partidos de pelota, caza, pesca, paseos por el monte para coger setas, ir a la feria
de ganado, etc. Las mujeres que salen de Murélaga lo hacen para visitar a un médico especialista, o vender
los productos de la huerta o hacer compras. También visitan a los parientes.

Por lo general, el anterior etxekojaun sigue trabajando. La mayoría de los ancianos siguen activos hasta que
los achaques les obligan a retirarse. Esto no es sorprendente ya que para un hombre que durante toda su
vida ha estado trabajando y ha definido su orgullo personal de acuerdo con su capacidad para el trabajo
duro resulta muy difícil retirarse por propia voluntad. El etxekojaun anterior se considera como un depósito
de sabiduría agrícola y en cuanto tal se le consulta con frecuencia. Cuando al fin de su vida, el anciano no
puede ayudar en el campo se entretiene en faenas más ligeras que no exigen su alejamiento de la casa. Al
final, termina por retirarse y se queda con las mujeres en la cocina. La etxekoandria lo mismo.

12
El hecho es que generalmente se trata a las personas mayores con todo respeto y se les concede una cierta
influencia en los asuntos de la casa. Muy pocas veces abandonan el grupo doméstico para entrar en un
asilo o en un hospital, aún en los casos de senilidad avanzada o de grave enfermedad.

A cambio del mantenimiento y de su derecho a la dote los hermanos solteros deben trabajar para el grupo
doméstico. En los últimos años es muy frecuente que los hermanos solteros, en vez de trabajar en el
campo, se dediquen a un trabajo asalariado. En esos casos da dinero al matrimonio activo en pago de la
habitación y de la comida. En caso de matrimonio estos hermanos reciben una dote menor que la de
aquellos que trabajan en el campo.

La función del hermano soltero tiene un rasgo estructural que muchas veces origina un conflicto. El hermano
soltero conserva el derecho a seguir viviendo a cambio de su trabajo en favor de la economía casera, pero
si se niega a contribuir a la producción casera, no puede ser expulsado. No es raro oír quejarse a un
etxekojaun o a una etxekoandria por los perjuicios que les ocasiona un miembro subordinado holgazán o el
trabajador asalariado que no entrega nada de su salario.

El sistema dotal es en otro sentido motivo de tensión entre el heredero y sus hermanos solteros. Aunque el
soltero tiene derecho a recibir la dote, su cuantía se fija por el matrimonio activo o por el matrimonio retirado
o por ambos matrimonios. Es decir, la cuantía de la dote se determina por los donantes y no es susceptible
de ser negociada ni con el donatario ni con el futuro grupo doméstico del donatario. La honradez exige que
la cuantía de la dote sea proporcional a la capacidad de pago de los donantes (esto es, que no afecte a la
viabilidad económica del caserío habida cuenta del número de candidatos con derecho a dote que todavía
vivan en el grupo doméstico).

También se tiene en cuenta las circunstancias del matrimonio que se va a contraer, Si el consanguíneo que
se marcha se casa en un caserío “fuerte, recibirá más que si se casa en un caserío “débil”, Pero el donatario
no tiene arte ni parte en todo cl asunto y en último término se encuentra atado de pies y manos, sometido a
lo que buenamente dictaminen los donantes. El elemento de negociación que caracteriza el sistema dotal en
otras sociedades se desconoce casi por completo en Murélaga (ver Arensberg 1938:79; Friedl 1963:123-
35).

El sistema dotal proporciona al etxekojaun y a la etxekoandria un resorte de poder sobre los asuntos del
grupo doméstico. En muchas ocasiones, el matrimonio activo puede ejercer un control sobre los miembros
subordinados del grupo doméstico, amenazándoles con no pagarles la dote. De este modo el miembro
dependiente se encuentra constantemente obligado a “merecer” su dote, doblegándose a la voluntad de los
jefes del etxekoak. El conflicto y la tensión que en potencia encubre la dote se traduce frecuentemente por
una hostilidad declarada, una vez que el miembro antes dependiente recibe su dote y abandona al grupo
doméstico. El individuo puede estimarse “defraudado” y quejarse de los donantes o de otros hermanos que
han recibido mayor dote. Encontramos aquí una evidente distinción entre la función de tos actores como
hermanos de la familia (función que se caracteriza por el afecto y la solidaridad entre los hermanos) y la
función de los actores en cuanto etxekoak que en este sentido compiten entre sí por razón de la dote.

El impacto de la muerte, es decir, la desaparición forzosa de un miembro, es más fuerte a nivel del grupo
doméstico en el ámbito rural vasco. Desde el punto de vista comunitario la pérdida de un individuo no es un
acontecimiento perturbador ni desencadena una serie de reajuste sociales y económicos. El difunto que en
vida intervino en los asuntos parentales y de auzoa (trabajos comunitarios) lo hizo como representante de
su etxekoak (grupo doméstico).

Pero para el grupo doméstico afectado la sustitución del miembro fallecido puede ser muy difícil y hasta
imposible. La muerte puede afectar a la misma existencia del grupo doméstico como fuerza laboral
integrada. Cada miembro desempeña en el grupo doméstico diversas funciones que dependen de sus
atributos personales (sexo, edad, estatus familiar, fuerza física, fortaleza moral, etc.). Además las relaciones
personales en el grupo doméstico están transitadas de afecto. Por ello, al perder un ser querido, los
supervivientes más próximos se enfrentan con un problema de reajuste sociopsicológico. Examinemos con
más detalle el impacto de la muerte en la estructura del grupo doméstico.

Él impacto de la muerte en la estructura del grupo doméstico. La muerte de un niño elimina su


contribución potencial a la mano de obra del caserío y para el grupo doméstico supone un duro
contratiempo. La muerte del hermano soltero quita mano de obra pero ahorra la manutención y la posible
dote que pudiera reclamar.

En los caseríos vascos el heredero suele ser el primogénito, aunque no siempre. Nunca se divide el caserío,
como obliga el Derecho Civil Español (Legítima, Mejorada y Libre Disposición), entre todos los hijos, sino
13
que por los Fueros el heredero recibe el caserío completo, con sus terrenos, sus animales, la casa, y todo el
resto. Si el caserío se dividiera no podría sobrevivir. Los hermanos del heredero tienen derecho a la dote
cuando se casan o abandonan la casa familiar. En el caso en que muriera un hermano el heredero podría
ahorrarse la dote, si no la hubiera reclamado ya.

Mayor significado tiene la muerte del anterior etxekojaun o de la anterior etxekoandria. Ambos, en el
momento de su muerte viven, por lo general, en el baserria (caserío), y su muerte supondrá un refuerzo o un
debilitamiento de la capacidad del grupo doméstico para explotar sus recursos, según desempeñasen o no,
una función activa en la economía casera. Si la pareja anciana conservaba el derecho a la mitad de los
beneficios del caserío la muerte del cónyuge superviviente provocará la transmisión del pleno control
económico del baserria a favor del matrimonio joven (salvo que otra cosa no se hubiese estipulado en las
capitulaciones matrimoniales).

Si la persona que muere es el etxekojaun o la etxekoandria en activo, el impacto sobre la estructura del
grupo doméstico es fundamental (ver capitulaciones en el texto de Murélaga). La muerte de cualquiera de
los cónyuges de un matrimonio sin hijos anula en convenio. En caso de muerte de cualquiera de los
cónyuges, el caserío vuelve a los donantes. El donante puede nombrar heredero a otro de sus hijos o volver
a nombrar al anterior heredero cuando vuelva a casarse. La finalidad subyacente es la de asegurar la
continuidad social en el baserria. Esto da a entender que en la sociedad rural vasca el matrimonio es un
proceso y no un suceso. Es decir, los vascos del campo no se casan en un solo acto sino por etapas. La
firma de las capitulaciones matrimoniales es un paso, la ceremonia eclesiástica otro, el nacimiento del
primer hijo el siguiente. Como las personas se casan de una forma progresiva, los acuerdos jurídicos
cambian en virtud de la muerte de uno de los cónyuges.

Leer todo lo referente a Sucesiones en el texto de Murélaga

La situación que probablemente causa mayores perturbaciones es la que se produce cuando tanto el
etxekojaun como la etxekoandria mueren antes de nombrar heredero. En tal caso ya no es aplicable el fuero
y entra en juego el código civil español. Este cuerpo legal establece que la división debe hacerse por iguales
partes entre todos los herederos. Esto representa un verdadero problema para que el baserria permanezca
en la misma línea familiar. Ninguno de los herederos tiene la mayoría. La continuidad está en peligro a
menos que uno de ellos se encuentre en una situación financiera que le permita comprar la parte de los
demás. Si uno de los herederos no compra el baserria en bloque, éste puede ser vendido por un precio que
se reparte a partes iguales, puede ser alquilado a otro grupo doméstico mediante una renta que también se
repartirá a partes iguales, o bien, puede ser destinado a la plantación de pinos, repartiéndose entre los
herederos los beneficios que se consigan a largo plazo.

La muerte y la definición del grupo doméstico. Teniendo en cuenta la definición-territorial o de residencia


conjunta del grupo doméstico no es extraño que sea el grupo quien inicie los actos funerarios en sufragio de
todo aquel que muera, viviendo en el caserío. 1 El cónyuge que como afín vive en el baserria recibe un
entierro solemne por mediación del grupo doméstico donde vive. La estricta identificación del afín con la
unidad territorial se manifiesta en la forma de denominación. liemos visto que las personas nacidas en un
baserria toman de éste su identidad social. Por ejemplo, Pedro Armaolea del baserria Cearra se convierte
en Cearra’ko Pedro. Sin embargo, la identificación y el nombre pueden no durar toda la vida del interesado.
Si el individuo, hombre o mujer, se casa en otro baserria , se identifica con el mismo. Esta identificación no
se realiza de golpe. Cuando Cearra’ko Pedro se casó en el baserria Zuberogoitia, pasaron varios años
antes que la sociedad se refiriese a él como Zuberogoitiko Pedro.2 Ahora bien, una vez realizada es total la
nueva identificación. Quedan disueltos todos los vínculos formales de etxekoak que unjan al grupo natal y al
afín, quien asume el status pleno de miembro del nuevo grupo doméstico. Su muerte es ante todo un asunto
del grupo doméstico donde reside que inicia los actos funerarios, hace activar la sepulturia , envía un
representante al luto bankua y observa el período de luto. El trato idéntico que se concede a los afines y a
los consanguíneos respecto a las obligaciones funerarias subraya el hecho de que, siempre que exista
descendencia, los afines se consideran corno verdaderos miembros del grupo doméstico. En caso de
matrimonio sin hijos, una larga descendencia en el grupo doméstico también puede atribuir al afín el
carácter de miembro de pleno derecho. Su muerte será asunto del grupo doméstico como si el matrimonio
no hubiese sido estéril.

1
Antes e a frecuente que algunos caseríos tuviesen un criado sotero, Solía ser un miembro perteneciente a un grupo doméstico cercano,
con mucha familia. La muerte de estos criados e asunto propio de su caserío natal, pero en algunos casos, cuando el criado no tenía
parientes. las obligaciones fúnebres eran cumplidas por el grupo doméstico donde estaban empleados.

2
El intervalo de tiempo necesario para la identificación total del afín con su nueva residencia depende en
parte de que existan o no descendientes. El afín no adquiere sus plenos derechos hasta que nazca un hijo
14
Los hermanos solteros del etexekojaun o de la etxekoandria , nacidos en el baserria y que hayan seguido
viviendo en el mismo tienen pleno derecho a los funerales. Conservan su derecho en virtud de la residencia
permanente en la casa y teniendo en cuenta la inexistencia de un vínculo matrimonial que les une a otro
grupo doméstico. Es significativo que los miembros del grupo doméstico que no se casan pero que viven en
otros sitios (por ejemplo en América) también tienen pleno derecho a los funerales. Aun en el caso de que
mueran en otro continente y después de muchos aires de ausencia su muerte es asunto propio del grupo
doméstico. Es decir, el grupo doméstico está obligado a encargar un funeral solemne por el fallecido. Esta
tradición está generalizada en todo el País Vasco (Echegaray 1922:329). No hay gauela (velatorio), ni
procesión ya que no hay cadáver. Pero se cumplen todos los demás actos del ciclo funerario (el entierro, 3
artu-emon, bederatziurruna (novena), argia (luz), banquete de funerales, lutue y ogistia). La asistencia a
tales actos por parte de quienes tengan relación de artu-emon con el grupo doméstico afectado es la misma
que en el caso de que el fallecimiento hubiese ocurrido en la aldea.

La función del grupo doméstico en los ritos funerarios. El grupo doméstico afectado paga a los
sacerdotes, compra el ataúd e invita al banquete o banquetes. Otra obligación más del grupo doméstico
afectado consiste en la expresión formal de duelo que se refleja en la sepulturia y en el luto bankua. La
asociación del grupo doméstico con el luto bankua es temporal ya que finaliza con el periodo fomal de luto.
Su asociación con la sepulturia es más compleja y permanente. Teóricamente, una identificación estricta
media entre la sepulturia y la etxea: las dos se consideran como inseparables. La activación de la
sepulturia durante el período formal del luto no es más que una intensificación de su acostumbrada función,
no limitada en el tiempo. La sepulturia se activa aun cuando no hayan ocurrido muertes recientes en la
casa. Todos los domingos una mujer de la casa asiste a la misa mayor, se arrodilla en su sitio, enciende una
sola kandela y en otras épocas ofrendaba una olata. Distante el luto esta conducta se intensifica con la
ofrenda de pan, los responsuek y más kandelak.

El problema de quién debe activar la sepulturia y representar al fallecido en el luto bankua es algo que el
grupo doméstico contempla de un modo diferente. Es preferible que el etxekojaun y la etxekoandria cumplan
las funciones religiosas ante la sociedad. Esto es lógico si se tiene en cuenta que son también los
representantes del grupo doméstico en oros contextos. Está también de acuerdo con la estructura de la
autoridad dentro del etxekoak. Ahora bien, pueden darse circunstancias extremas que modifican la teoría
-sobre todo con relación a quién debe activar la sepulturia -. El examen de esas alteraciones permite ilustrar
mas a fondo la estructura interna del grupo doméstico. Si el fallecido es el anterior etxekojaun y todavía vive
la anterior etxekoandria , a favor de ésta suele delegar la etxekoandria joven su derecho a representar al
grupo. Esto sucede a pesar de que la anciana haya renunciado a sus funciones de etxekoandria . La joven
casada, al permanecer a su lado, respeta el fuerte vínculo de familia que media entre el etxekojaun y la
etxekoandria anteriores. La anciana tiene derecho a honrar la memoria de su marido fallecida activando la
sepulturia . El vínculo de familia entre marido y mujer se considera más intenso que el vínculo de etxekoak
entre el anterior etxekojaun y la etxekoandria en activo. Aun en el caso de quo la etxekoandria sea su hija
(y no su nuera), el vínculo de familia entre marido y mujer es preferente al que media entre padre e hija. La
relación marido-mujer implica algo de fundamental importancia. Juntos han vivido la mayor parte de su vida.
Han criado a los hijos desempeñando funciones parecidas y complementarias con relación a la estructura
interna del grupo doméstico, y compartiendo las decisiones que afectan a la continuidad de la unidad
familiar en el transcurso del tiempo. Por lo tanto, ante los caseros, es lógico que a la etxekoandria anciana
se le permita activar la sepulturia . Si quien muere es la anterior etxekoandria , por lo general, es el anterior
etxekojaun el que ejerce el derecho a representar al grupo doméstico en el luto bankue.

Puede darse otra modificación del acostumbrado esquema de conducta cuando el fallecido es un hermano
soltero del etxekojaun y la actual etxekoandria es afín. En este caso, la etxekoandria joven suele delegar
en la anterior etxekoandria, respetando el vínculo de familia entre madre e hijo. Lo corriente es que la
etxekoandria joven se quede a su lado, sobre todo si lleva viviendo poco tiempo en el caserío. El
etxekojaun o la etxekoandria joven, al morir el otro, cumple las obligaciones del grupo doméstico con
relación a la sepulturia o al luto bankua. Así ocurre siempre que tengan hijos. Pero si el cónyuge
superviviente es un afín y no hay descendencia, como suele regresar a su caserío natal, deja a la anterior
etxekoandria o a su hermano soltero cl cuidado de activar la sepulturia o de representarle en el luto
bankua. Durante el cumplimiento de las obligaciones funerarias para con un miembro fallecido, pueden
surgir o manifestarse tensiones o conflictos entre miembros del grupo doméstico. El conflicto es, sobre
todo, frecuente entre los padres y el cónyuge del heredero elegido. Otro motivo de tensión es la lucha por
el poder entre el matrimonio joven y el anterior.

En el caserío virilocal el conflicto se centra normalmente sobre la relación entre la etxekoandria actual y la
anterior. El matrimonio anciano transfiere el control del baserria en favor de los casados jóvenes en el
3
El sacristán prepara hasta la mesa en que suele colocarse el ataúd. Un ataúd simbólico de reducidas
dimensiones se coloca en la mesa y las kandelak y las atxak se preparan como si el cuerpo estuviese presente
15
momento en que éstos se casan; teóricamente, la etxekoandria joven asume la plena autoridad del grupo
doméstico. Inmediatamente, la joven, en los asuntos de la casa, tiene más imponencia que la anterior
etxekoandria . Pero ésta ha ejercido esa autoridad durante la mayor parte de su vida. La etxekoandria que
educa a su propia hija con el criterio de que ésta, cuando se case, tendrá el control sobre el ciclo doméstico
de su casa, se queja de esa misma conducta cuando es su nuera la que así se porta.

Costumbres personales de luto y la estructura del grupo doméstico. La muerte de cualquier miembro
de los etxekoak obliga al grupo como conjunto a observar el período de luto formal. Este es igual para todos
los grupos domésticos. El período de luto personal queda a la discreción de los miembros del grupo
doméstico y varía según de quién se trate. Así, si muere el anterior etxekojaun, el etxekoak como conjunto
observará las costumbres de luto formal, y al mismo tiempo, todos los miembros no dejarán de cumplir las
costumbres de luto personal. Es muy frecuente que la anterior etxekoandria siga vistiendo de negro durante
toda su vida. Puede continuar activando la sepulturia durante un año o más del período prescrito de luto.
Por su iniciativa el grupo doméstico puede encargar responsuek o misas de aniversario en memoria del
fallecido. De hecho, puede imponerse a sí misma el luto por todo el tiempo que le queda de vida.

La reacción de los demás miembros adultos es menos intensa. El etxekojaun y la etxekoandria guardan el
luto personal durante diez y ocho meses, a los que siguen unos seis meses de alivio de luto. Al terminar
este plazo vuelven a sus actividades normales. Lo mismo es aplicable a otros miembros adultos (hermanos
solteros del heredero). Los nietos del fallecido, sobre todo los adolescentes, suelen ser los que menos se
preocupan de llevar el luto durante mucho tiempo. Para ellos es particularmente difícil la abstención forzosa
de participar en juegos y diversiones. 4

El status matrimonial del fallecido condiciona las costumbres de luto personal de los supervivientes. La
relación entre el etxekojaun y la etxekoandria es el punto clave de la estruc tura del grupo doméstico. Todas
las personas que viven en la casa están subordinadas a esta pareja clave. En consecuencia la desaparición
de uno de los miembros de esa pareja se considera mucho más trágica y significativa que la pérdida de un
adulto soltero, de un niño o de una de las personas jubiladas. Asimismo, la muerte del etxekojaun o de la
etxekoandria origina varias manifestaciones de duelo personal en todos los miembros del grupo doméstico.

La expresión pública o formal de duelo queda reservada a los miembros que tienen un nana jurídico en el
grupo doméstico. Ahora bien, los vínculos de efectividad que se manifiestan mediante las costumbres de
duelo personal también atañen a los miembros de la familia. La etxekoandria anterior puede decidir la
adopción (le un período de duelo personal al morir uno de sus descendientes casados. El ámbito puede ser
mayor ya que la etxekoandria que viva en el caserío como afín puede decidir llorar la muerte de un cuñado
casado. A petición suya, el grupo doméstico puede encargar una función religiosa por el fallecido (aunque
de hecho no hay obligación de hacerlo). La función se llama memoriak y consiste en una misa por el alma
del difunto y termina con los responsuek rezadlos en la sepulturia de la casa. Aunque se trata de un acto
público no supone una expresión formal de duelo ya que no existe obligación social de realizarlo. No se
celebra en memoria de todos los que han vivido antes en el caserío y no desencadena las obligaciones de
artu-emon. Sólo los miembros del grupo doméstico están obligados a asistir al acto religioso aunque es bien
recibido cualquiera que haya mantenido una relación especial con el fallecido. La función termina con los
responsuek y no hay más activación de la sepulturia del caserío.

Media aquí una diferencia entre obligación e inclinación. Para los miembros presentes del etxekoak hay una
obligación de grupo doméstico, pero para los miembros anteriores, el vínculo puede o no manifestarse:

“J, una etxekoandria de edad madura, que fue elegida como heredera de su caserío natal, tenía tres
hermanos que vivían en América. Dos estaban casados y el tercero, soltero. Al morir el soltero, el grupo
doméstico inició todos los procedimientos funerarios y J. llevó luto durante diez y ocho meses
aproximadamente. Al morir uno de los hermanos casados, J, volvió a ponerse de luto, pero con la protesta
de sus hijas que le decían que “siempre” estaba de luto. Llevó el luto durante un año. Entonces le avisaron
que el último hermano estaba gravísimo, enfermo de cáncer. Empezó a hablar que tenía que hacerse un
vestido negro para el inminente fallecimiento. Y otra vez volvieron a protestar las hijas.”

4
Indicaremos que en este punto, se observa una cada vez mayor divergencia entre las generaciones sobre el
sentido de las obligaciones de luto. Los informadores jóvenes expresan su desconcierto ante la costumbre de un largo
lutue. Un caso que escandalizó a las personas mayores fue el de una chica que volvió de Inglaterra donde había estado
estudiando. Tres meses antes de su vuelta murió su padre y ella llegó a la aldea vestida con ropa de color, Cuando se
le echó en cara este forma de portarse, alegó que en Inglaterra no suele llevarse luto, y no veía por qué había de
hacerlo en Murélaga.

16
En este caso de J., se trata de una persona enfrentada, por una parte, con el sentimiento personal de
afección y solidaridad para con sus hermanos (obligación de familia) y, por otra parte, con la norma
cultural que limita el duelo formal a la muerte de quienes por derecho son miembros del grupo doméstico
(obligación de etxekoak).

La muerte y los antepasados. La sepulturia en el suelo de la iglesia es el escenario en el que se


expresa la relación entre el grupo doméstico y el fallecido. Hasta este momento hemos examinado cómo
se manifiestan las relaciones estructurales entre los vivos en la selección del representante del grupo
doméstico en la sepulturia, pero no las implicaciones derivadas del hecho de que la sepulturia pertenece a
la etxea pero no a los etxekoak.

En un sentido el complejo de sepulturia aparece como una forma de adoración a los antepasados o como
un recuerdo del culto a los mismos. Los miembros femeninos del grupo doméstico (sobre todo la
etxekoandria) aparecen en cualquier generación como unas sacerdotisas. Pero algunas de sus manifes-
taciones sugieren que no nos encontramos ante un verdadero culto a los antepasados. Hay, en primer
término, una íntima identificación entre la unidad territorial y la sepulturia. En efecto, la sepulturia no está
necesariamente relacionada con una serie de grupos domésticos descendientes unos de otros. Está
identificada con el baserria. En un momento cronológico cualquiera, la etxekoandria puede estar
activando una sepulturia que históricamente ha albergado a grupos domésticos que no descienden unos
de otros. Además, dada la importancia concedida a la sucesión por línea masculina la mujer es, por lo
general, un afín, y por lo tanto, una persona que no tiene lazos de sangre con los antepasados.

Así pues, la sepulturia no se identifica necesariamente con un determinado conjunto de antepasados.


Cuando un grupo doméstico cambia de residencia deja de utilizar la antigua sepulturia y activa la que le
corresponde en el nuevo baserria . En caso de que los ritos se realicen en favor de un conjunto específico
de antepasados descendientes unos de otros es posible su traslado si se cambia de residencia. La kandela,
que todos los domingos se enciende en la sepulturia, favorece a todos los fallecidos que tuvieron derecho
sobre la sepulturia, sean o no parientes de los miembros del grupo doméstico que en la actualidad está
encargado de la misma.

La relación entre vivos y muertos se comprende mejor examinando los atributos de los muertos. En
Murélaga son escasos los indicios que permiten suponer que los muertos desempeñan una función
significativa en los asuntos de los vivos. Raras veces se reza por los muertos y no se les recuerda después
de un corto espacio de tiempo.5 Se dice que hay casos de muertos que se han aparecido, pero esto es raro
y no supone que los vivos estén cohibidos en el cumplimiento de sus obligaciones para con los muertos,
sino que más bien son los muertos los que tienen asuntos sin terminar en la tierra que les impiden
descansar en paz. No hay indicios de que los ritos relacionados con la sepulturia se dirijan a aplacar a los
muertos a fin de impedirles perjudicar a los vivos.

El significado del complejo de la sepulturia se comprende mejor teniendo en cuenta la creencia católica
sobre la comunión de los santos y sobre el purgatorio. La comunión de los santos comprende a todos los
católicos, vivos y muertos, que no estén condenados. Los vivos pueden (y así se supone que deben
hacerlo) ayudar a los muertos que están sufriendo en el purgatorio. Los que hoy viven reciben por los
servicios espirituales prestados a los que ayer vivieron una compensación de los que ofrecerán por ellos, los
que vivan mañana. De este modo, surge un sistema bancario de capital o crédito espiritual: es el medio por
el que la actual generación de adultos se asegura de que después de su muerte serán ayudados por sus
descendientes, y se dirige a impresionar a los jóvenes sobre la importancia de la conducta tradicional. El
acto de realizar fielmente los ritos prescritos proporciona a los jóvenes un ejemplo que deberán seguir.

Durante los ritos funerarios hay varias ocasiones en que los miembros vivos del grupo doméstico afectado
activan la sepulturia en memoria del alma del difunto. Empezando con la bederatziurruna, siguiendo con el
argia y el lutue y terminando con el servicio de ogistia, la sepulturia se activa en sufragio de un difunto
determinado. Aunque las misas de aniversario se ofrezcan más tarde en su memoria, después del año de
luto riguroso el fallecido pasa a ingresar en el conjunto indiferenciado de los antepasados.

Se considera que los etxekoak tienen “obligaciones” con relación a un conjunto de “antepasados”. La
categoría de los antepasados se determina mediante los lazos de descendencia que median entre el
5
Aunque, en general, el recuerdo de los muertos sobrevive en la activación de la sepulturia, no hay nada que
se pueda comparar a las devociones orientales por los antepasados como medio de recordar al individuo fallecido
(Plath 1964:302). Pero hay una costumbre vasca que sirve para guardar el recuerda de individuos determinados. En la
sala, la habitación mejor amueblada y reservada para los banquetes que sirven en ocasiones especiales, las paredes
están cubiertas con fotografías de miembros, vivos y muertos, de la casa. Con el tiempo se forma una verdadera
exposición de los miembros fallecidos
17
heredero actual y los anteriores herederos de la casa. Es decir, la relación puede ser por las dos líneas. El
cónyuge del heredero elegido en cada generación queda incluido pero no sirve como base para una
ampliación ulterior del conjunto de relaciones. Por el contrario, los hermanos solteros del heredero elegido
están incluidos, pero los hermanos casados quedan excluidos. Nos encontramos, por lo tanto, con que la
categoría de antepasados se determina proyectando retroactivamente los mismos principios estructurales
que definen la pertenecía de hermanos y afines a la organización del grupo doméstico. El sentido riguroso
de las “obligaciones” para con los antepasados sólo surge en caso de la presencia continua de una línea
familiar en un caserío determinado durante un cierto número de generaciones o cuando un grupo doméstico
compuesto de tres generaciones cambia de baserria . En este último caso, los etxekoak se llevan consigo
sus “obligaciones” juntamente con el desplazamiento de domicilio. Cuando se casan dos hermanos de
herederos y adoptan una residencia neolocal en un baserria no tienen un conjunto de “obligaciones”, aun-
que pueden estar fundando una línea ancestral (siempre que sus futuros descendientes sigan viviendo en el
baserria ).

Cuando la etxekoandria activa la sepulturia por las “obligaciones” de su grupo doméstico lo hace con
referencia a la serie de grupos domésticos relacionados en línea directa y de la que el suyo es, por ahora, el
último. En el momento en que obtiene el pleno status jurídico dentro del etxekoak de su marido asume el
mismo status en la línea de los antepasados del etxekoak. Por lo tanto, en virtud de su matrimonio cambia
de adhesión, no sólo con relación a los grupos domésticos sino también respecto a las líneas de los
antepasados. La transferencia de estas adhesiones se expresa formalmente con la ceremonia del
casamiento. Al poco tiempo de casarse la nueve etxekoandria suele encargar una misa por sus “obli-
gaciones” (es decir, por los muertos de la línea ancestral de su grupo doméstico natal), y por las
“obligaciones” de su marido (es decir, por los muertos de la línea ancestral de su nuevo grupo doméstico).
Esto puede interpretarse como un acto de separación de sus anteriores “obligaciones” por una parte y, por
otra, como un acto de incorporación o de iniciación con relación a su nuevo conjunto de “obligaciones”.
Aunque la transferencia es tajante, no es absoluta. Durante toda su vida conservará cierto sentido personal
de las obligaciones para con sus propios antepasados. Así se reconoce formalmente, una vez al año
durante las ceremonias del Día de Todos los Santos y del Día de los Difuntos, cuando coloca una kandela
en la sepulturia de su casa natal y encarga el rezo de responsuek . Ahora bien, al morir ingresa en la
categoría parental del grupo doméstico donde vivió después de casarse y no queda incluida en las
“obligaciones” de la siguiente generación que viva en su baserria natal. Aunque no es tan corriente el
marido, después del matrimonio, suele encargar misas, una por sus “obligaciones” y otra por las
“obligaciones” anteriores de su mujer. De este modo, compensa a la línea parental del grupo doméstico de
su mujer por la pérdida de su adhesión y, al mismo tiempo, dramatiza su nuevo status de etxekojaun en la
línea parental de su propio grupo doméstico. 6 Desde el momento en que la etxekoandria asume el pleno
status jurídico en el grupo doméstico del marido las “obligaciones” de ambos son iguales.

La forma de expresar y de sentir las obligaciones o el recuerdo de los antepasados varía según los grupos
domésticos. En algunos etxekoak se recuerda a los antepasados antes de cada comida. Los grupos
domésticos que se enfrentan con una grave crisis, como enfermedades de ganado o la inminente partida de
uno de sus miembros para América, pueden decidir encargar una misa o el rezo, junto a la sepulturia, de
unos responsuek Estos últimos se encargan para cumplir con sus “obligaciones”. Por último, los miembros
del grupo doméstico pueden participar en diverso grado en las ceremonias del Día de Todos los Santos y
del Día de las Ánimas (aunque la mayoría toman estos asuntos con toda seriedad).

Hay un tercer énfasis respecto a la relación entre vivos y muertos. Es el énfasis territorial que los vivos
imprimen a la ofrenda por los muertos que en algún momento ostentaron derechos sobre la sepulturia,
realizando en ella los ritos funerarios. La inclusión en esta categoría se determina únicamente por el criterio
de residencia común proyectado en el pasado. No es indispensable que medie un evidente lazo de sangre
entre los habitantes de hoy día y los anteriores residente en el caserío. Cuando la etxekoandria activa la
sepulturia en esta condición está representando a un cierto número de grupos domésticos no relacionados
con la descendencia en línea directa. La principal manifestación de esta relación es la mínima activación
semanal de la sepulturia al tiempo de la misa mayor del domingo. En tales ocasiones la etxekoandria
enciende una kandela y ofrece una olata. Si se le urge a que explique su intención contesta que lo hace por
los illek (los muertos). Pero una investigación más a fondo revela que no lo hace por un individuo
determinado o por las “obligaciones” de la casa. Por otra parte rechaza la sugerencia de que su ofrenda es

6
En otros puntos del País Vasco es más complicada la transferencia formal de las adhesiones que afectan al
cónyuge que se casa con el heredero. Puede consistir en una ceremonia celebrada en la iglesia en la que la anterior
etxekoandria «da” la sepulturia a la nueva etxekoandria (Barandiarán 1932:122; Echegaray 1925:113-18; Echegaray
1951:47-49).

18
en favor de todos los muertos de la aldea. Es pues evidente que está representando a todos aquellos
fallecidos que en algún momento ostentaron derechos sobre la sepulturia .

En resumen, cualquier afirmación sobre la condición e intención con que la etxekoandria (o las demás
mujeres del grupo doméstico) activan la sepulturia, debe ser considerada en el contexto de su actuación.
Según las ocasiones, puede estar actuando como representante del alma de un determinado difunto, de una
serie de grupos domésticos descendientes unos de otros (y que pueden estar relacionados por las dos
lineas) o de una serie de grupos domésticos relacionados únicamente por la residencia común (aunque sea
en distintos momentos cronológicos); y hasta puede estar actuando simultáneamente a título de más de una
de esas representaciones.

La parentela y el parentesco ritual. El sistema de parentesco vasco es bilateral en el sentido de que ego
tanto a través de su padre como de su madre, determina a sus parientes en el mismo grado. Tanto en la
línea directa como en la colateral el reconocimiento de los parientes es más bien reducido. A veces los
informadores se ven en apuros para dar datos genealógicos precisos acerca de sus abuelos -sobre todo
en el caso de que no les hayan llegado a conocer personalmente. Los vínculos de parentesco en la línea
colateral se consideran relevantes hasta el grado de primos segundos, aunque existe una confusa
sensación de que los primos en tercer grado están relacionados. 7

Al hablar de sus relaciones de parentesco los informadores diferencian las categorías de familia y de
familiakoa . En el capítulo 3 hemos tratado de la familia que abarca a los padres,

TEMA 3.

EL CÓDIGO DEL PARENTESCO: DIAGRAMAS Y SÍMBOLOS

3.1.- Significado de los símbolos en los diagramas de parentesco: Símbolos de individuos, símbolos
de relaciones y fórmulas simbólicas para posiciones genealógicas y tipos de parientes.

7
Sería interesante investigar hasta qué punto en sistemas de parentesco bilaterales la percepción por parte de ego de
sus relaciones de parentesco resulta condicionada por su edad y por su posición dentro del grupo doméstico. Las
conversaciones con los informadores vascos demuestran que el individuo, en el transcurso de su vida, pasa de una
“orientación ascendente” a una “orientación descendente”. Los informadores ancianos que son capaces de suministrar
abundante información sobre sobrinos y sobrinas lejanos, apenas pueden dar datos de sus propios padres o de los
hermanos de sus padres difuntos

19
En los diagramas de parentesco se representan posiciones genealógicas de individuos, relaciones y
tipos de parientes de varias generaciones. La generación de Ego, el individuo que se toma como punto
de referencia es la generación 0, la generación de sus padres será la primera generación ascendente,
generación +1, la generación de sus abuelos o segunda generación ascendente, generación +2, la
generación de los hijos de Ego o primera generación descendente, generación –1, y la de sus nietos,
segunda generación descendente o generación –2.

El diagrama hace uso de dos tipos de símbolos:

- Símbolos geométricos: Líneas verticales, horizontales, rectas o quebradas, triángulos,


círculos, etc.
- Letras: Situadas sobre los símbolos para individuos. Designan tipos de parientes de Ego
porque significan la concreta relación de parentesco que el individuo así designado mantiene
con Ego.

Todo diagrama selecciona y representa únicamente aquello que su autor considera pertinente para sus
propósitos. Tanto el criterio de selección o de pertinencia como el propósito teórico del diagrama deberán
ser claros y explícitos.

Los individuos se representan:

20
- Mediante un triángulo si es varón.
- Mediante un círculo si es mujer.
- Mediante un cuadrado si la especificación de sexo es irrelevante.

Cuando se desea indicar el fallecimiento de un individuo se cruza o “cancela” el símbolo mediante una raya
diagonal \.

En algunos diagramas el símbolo no representa a un individuo en concreto sino a uno cualquiera de los
individuos de un grupo determinado o al grupo mismo como colectivo.

Las relaciones entre los individuos, se representan en general mediante lineas:

- Las líneas verticales representan relaciones de filiación o de descendencia.


- Una línea horizontal quebrada con los cuernos hacia abajo representa una relación de
germanidad entre hermanos.
- Una línea horizontal quebrada con los cuernos hacia arriba, o dos líneas horizontales paralelas
(=), representan una relación matrimonial, mientras que su cruce por una línea diagonal
representa la ruptura de esa relación.
- Una línea horizontal simple, sin quebrar, representa una relación sexual extra matrimonial, el
apareamiento sin matrimonio.
- Una línea sinuosa representa el apareamiento no sexual, bien sea espiritual (Virgen María)
como tecnológico (Nuevas Tecnologías Reproductivas).

3.2.- Perspectiva Ego-céntrica en la interpretación de diagramas y símbolos. La mayoría de los


diagramas representan las relaciones de parentesco desde la perspectiva de un determinado individuo,
varón o mujer, tomado como punto de referencia al que se denomina convencionalmente como EGO. El
interior del símbolo que representa a Ego en los diagramas se suele colorear en negro. A la persona cuya
relación con Ego se trata de especificar se la designa como Alter, o bien con el término más generalizado y
colectivo de referente. Las letras mayúsculas que se colocan debajo de cada uno de los alter del diagrama
son abreviaturas de los términos ingleses para las distintas categorías de parientes primarios, basadas en la
sustitución del término completo por la mayúscula de su primera letra, con dos excepciones G para
“hermano/a” y E para cónyuge, ambas procedentes del francés.

Los símbolos a utilizar en lo sucesivo serán los de la columna I.


Hay cuatro tipos básicos sin especificación de sexo (P,C,G,E) y ocho tipos simples con
especificación de sexo (F,M,B,Z,S,D,H,W).

Los tipos complejos para parientes secundarios, terciarios o n-arios se forman por combinación de
tipos simples; por ejemplo, “hermano de la madre” (MB) o “hermano del padre” (FB), “padre del padre” (FF)
o “padre de la madre” (MF), “hija del hermano de la madre” (MBD) o “hija del hermano del padre” (FBD), etc.

El lector estudiante español debe acostumbrarse a traducir al castellano las fórmulas simbólicas
para tipos de parientes invirtiendo el orden sintáctico de su expansión verbal en inglés, es decir leyéndolas
de derecha a izquierda y no de izquierda a derecha, por ejemplo Ego MBD es la “hija del hermano de la
madre” de Ego, no la “madre del hermano de la hija” que sería la resultante de leer la fórmula de derecha a
izquierda.

Además habrá que añadir el uso de abreviaturas como “e” (del inglés elder, mayor) e “y” (del
inglés younger, más joven) que se utilizan para indicar la edad relativa de alter y se colocan a la izquierda
del símbolo del tipo de pariente cuya edad relativa especifican, por ejemplo, Ego’s MeBD será la “hija del
hermano mayor de la madre” de Ego.

Sólo en un caso “e” e “y” se colocan al final de la fórmula, cuando especifican la edad relativa del
tipo de pariente al que se refiere la totalidad del símbolo complejo, por ejemplo Ego’s MeBDy será la “hija
del hermano mayor de la madre de Ego que es más joven que Ego”.

El orden de nacimiento de un grupo de hermanos o la edad relativa de un grupo de esposas puede


indicarse en un diagrama utilizando números (1, 2, 4, etc) haciendo equivaler convencionalmente la
ordenación de izquierda a derecha con el orden de mayor a menor.

21
Asímismo se puede representar simbólicamente el sexo relativo entre dos parientes, mediante los
símbolos “ss”, (del inglés same sex o mismo sexo) y “os”, (del inglés opposite sex, distinto sexo).

Dicha simbología es fundamental para tratar un problema básico en la clasificación de las


terminologías del parentesco y de los sistemas de alianza, la distinción entre parientes paralelos y parientes
cruzados en general y entre primos paralelos y primos cruzados en particular.

Los primos paralelos de Ego se simbolizan como Ego’s PssGC, es decir los “hijos/as de germanos
de los padres de Ego del mismo sexo que los padres de Ego” (es decir los hijos/as del hermano del padre
de Ego –FBS y FBD- y los hijos/as de la hermana de la madre de Ego – MZS y MZD. Los primos cruzados
son los PosGC, es decir los hijos /as de los germanos de los padres de sexo opuesto a ellos, es decir, FZS,
FZD, MBS y MBD.

Sólo cuando “os” o “ss” van colocados al final de la fórmula indican que Alter, el pariente designado
por la totalidad de la fórmula es del mismo sexo o de sexo opuesto que Ego.

Finalmente señalaremos que las abreviaturas “ms” (del inglés male speaking o para ego varón) y
“fs” (del inglés female speaking o para ego mujer) son importantes en aquellos casos, bastante abundantes
en otras culturas, en los que la clasificación y designación de los parientes no es enteramente la misma para
un Ego varón que para un Ego mujer. Dicho símbolo puede colocarse al comienzo o al final de la fórmula,
significando lo mismo en ambos casos.

3.3.- Diferencias entre posición genealógica individual, tipo de pariente y categoría-término de


parentesco. Es muy importante no confundir lo que representan las abreviaturas convertidas en fórmulas
simbólicas, es decir tipos de parientes, con otras dos cosas muy distintas: posición genealógica de un
individuo y categoría indígena expresada lingüísticamente en un término de parentesco. Por ejemplo, un tipo
de pariente como FB (hermano del padre) puede corresponder a más de una posición de una genealogía
concreta o a ninguna porque el padre de Ego puede tener más de un hermano o puede no tener ninguno. Y
puede corresponder o no a una categoría indígena dentro de una terminología de parentesco concreta. En
castellano por ejemplo, la categoría y el término “tío” reúne al menos dos tipos de parientes (el FB y el MB
de Ego), mientras que en latín el tipo de pariente FB cae bajo una categoría indígena distinta, designada por
el término “patruus”, que el tipo de pariente MB, al que los romanos categorizaban de manera distinta y
denominaban “Avunculus”. Así pues cada individuo concreto, ocupa una posición genealógica concreta en
22
una genealogía concreta. Varias de esas posiciones pueden tener la misma relación de parentesco con
Ego, en cuyo caso todas ellas estarán englobadas en el mismo tipo de pariente. Finalmente las distintas
culturas pueden clasificar de modo distinto los diversos tipos de parientes, lo cual produce una diferente
segmentación y categorización del campo semantico del parentesco que se manifiesta en diferentes
terminologías del parentesco.

3.4.- ¿Qué suelen representar los diagramas de parentesco?. Un diagrama de parentesco puede y suele
representar alguna de las siguientes cosas diferentes:

- Una genealogía concreta, por ejemplo una familia real: Una genealogía muestra las relaciones
que, en una determinada sociedad, se presume y se proclama que vinculan entre sí a lo largo
del tiempo a una serie de individuos vivos o muertos. Sin embargo las relaciones genealógicas
no deben ser confundidas con relaciones biológicas o genéticas.
- El modelo de un sistema de parentesco particular o de una parte de él, como por ejemplo el
sistema matrimonial o el sistema de descendencia de una sociedad concreta. Es decir el
modelo de la manera típica o idela en que individuos representativos de esa sociedad o grupos
organizados y definidos de la misma se relacionan entre sí.
- Modelos generales de sistemas abstractos de parentesco elaborados por antropólogos
sobre la base de rasgos que se consideran comunes a un amplio grupo de sociedades.
- La terminología de parentesco de una lengua y cultura dada.

TEMA 4.

LOS “ÁTOMOS” O “CÉLULAS” DEL PARENTESCO:


TRES PERSPECTIVAS CLÁSICAS SOBRE LOS SISTEMAS DE PARENTESCO.

La expresión “átomo de parentesco” fue introducida por Lévi-Strauss para referirse a la unidad estructural
más simple de los sistemas del parentesco, tratando de responder a la siguiente pregunta: ¿cuál es la
unidad estructural más simple que convierte en parientes a los individuos que la integran y cuya
combinación y articulación genera los sistemas de parentesco?. Distintos autores han dado respuestas
diferentes: la respuesta matri-céntrica de Robin Fox, centrada en la relación bio-social entre genitrix y
prole, la respuesta familio-céntrica común a Radcliffe-Brown y a Murdock, centrados ambos en la familia
conyugal y diferenciados entre sí por el énfasis que el primero pone en la descendencia y la importancia
determinante que el segundo otorga a la localidad y la residencia, y la respuesta matrimonio-céntrica,
centrada en la relación de alianza, de Lévi-Strauss.

Para Robin Fox, desde las perspectiva evolucionista (darwiniana) y biosocial que en su debe adoptar la
Antropología, el átomo de parentesco lo constriuye la relación básica entre genitrix y problema entre madre
e hijo y / o hija (mother-child), que da como resultado una o más parejas de germanos. Para Radcliffe-
Browns, cuya perspectiva teórica es predominantemente jural, el átomo de parentesco es la familia
elemental resultante de la relación conyugal entre un hombre y una mujer con descendencia. Para G.P.
Murdock, que aborda el parentesco desde una perspectiva predominantemente local o territorial, el átomo
de parentesco es también la familia nuclear; pero uno de los rasgos definitorios de la misma, que para
Radcliffe-Brown no es esencial, es la residencia común. En cuanto a Levi-Strauss, concibe el parentesco
como un sistema semiótico de comunicación, como un sistema de intercambio de mujeres entre grupos de
hombres, lo cual le lleva a incluir en la relación de aliza matrimonial al hermano de la esposa (WB) y en
consecuencia, a incluir en el átomo de parentesco al hermano de la madre (MB) y al hijo de la hermana
(ZS).

4.1.- Radcliffe-Brown: Una concepción “familio-céntrica” y jural de los sistemas de parentesco y de


los grupos de descendencia.

4.1.1.- Estructura social y sistema de parentesco. Según Radcliffe-Brown (R-B, en lo sucesivo) la


antropología social se encarga de la búsqueda y formulación de las leyes de la vida social, siguiendo un
procedimiento científico de carácter inductivo, comparativo y generalizador que necesita, como instrumental
23
teórico, conceptos bien definidos que permitan una buena clasificación. Dichos conceptos básicos son los
de proceso social, sistema social, estructura social y función social.

El término sistema social alude a que en una forma particular de vida social hay relaciones de
interconexión e interdependencia entre varios de sus rasgos. La idea de un sistema social total es la idea de
un todo coherente en el que se hallan unidos e interrelacionados todos los rasgos de la vida social con
arreglo a una determinada estructura.

Así pues la estructura social será la configuración de personas en relaciones institucionalmente


controladas o definidas, mientras que la organización social se entenderá como una configuración de
actividades, así mientras la estructura es un sistema de posiciones sociales, una organización es un sistema
de roles sociales.

R-B entiende, dentro del marco señalado, que los sistemas de parentesco son un subsistema de los
sistemas sociales globales, señalando que en una sociedad dada se pueden aislar, siquiera
conceptualmente, un cierto conjunto de acciones e interacciones entre personas que están determinadas
por las relaciones de consanguinidad y de matrimonio.

Comenzaremos el estudio de los sistemas de parentesco por lo que constituye, para R-B, su núcleo: la
familia conyugal.

4.1.2.- Familia elemental y red de parientes. La unidad estructural a través de la cual se construye un
sistema de parentesco es el grupo de parientes al que R-B llama familia elemental, que consiste en un
hombre, su mujer y el hijo/a o hijos/as de ambos, vivan juntos o no. Además el parentesco es el resultado
del reconocimiento de una relación social entre padres e hijos, lo que no es lo mismo que la relación
biológica y puede coincidir o no con ella (hijos por adopción, ilegítimos, etc.).

Lo anterior quiere decir:

- Que una pareja casada sin hijos no constituye una familia en este sentido.
- Que el vínculo entre padres e hijos es de carácter social y no tiene por qué ser también,
necesariamente, de carácter biológico. No es lo mismo que la familia biológica.
- Que la residencia en común no es, para R-B, una característica definitoria de la familia
elemental, al grupo de personas que viven juntas en una morada común lo denomina familia
doméstica.
- Que las distintas variedades de familia doméstica, deben además ser diferenciadas de las
distintas variedades de familia compuesta, definida como aquella formada por familias
elementales con un miembro común (por ejemplo la familia poligínica formada por un hombre,
sus esposas y los hijos de éstas).

Lo más importante para R-B es que la existencia de la familia elemental crea tres tipos especiales de
relación social:

- La relación entre padre o madre e hijo/a.


- La relación entre germanos, hijos de los mismos padres.
- La relación entre marido y esposa en cuanto padres de los mismos hijos/as.

Toda persona nace o es adoptada en una familia elemental, en la que adopta el papel de hijo/a y de
hermano/a, cuando esa persona se casa, formará parte de otra familia elemental en la que adoptará los
papeles de padre o madre, así como el de esposo o esposa. Autores posteriores a R-B han denominado a
la primera de esas familias elementales como familia natal o de orientación, mientras que a la segunda se
la denomina familia conyugal o familia de procreación.

Ese entrelazamiento de familias elementales a través de un miembro común a su familia de orientación y a


su familia de procreación crea una red de relaciones genealógicas que puede extenderse indefinidamente.
R-B propone contemplar dicha red desde una perspectiva Ego-céntrica o familio-céntrica, siguiendo las tres
relaciones básicas de Ego, la descendencia, la germanidad y la alianza.

Desde esa perspectiva R-B distingue:

24
- Relaciones de primer orden: Las tres relaciones que vinculan entre sí a los miembros de la
familia elemental.
- Relaciones de segundo orden: Las relaciones que dependen de la conexión entre dos familias
elementales por medio de un miembro común (como el padre del padre de EGO o FF por
ejemplo).
- Relaciones de tercer orden: Las relaciones entre tres familias elementales por medio de un
miembro común a la primera y a la segunda y de otro miembro común a la segunda y a la
tercera (como el padre del padre del padre de EGO o FFF por ejemplo).
- Así sucesivamente habrá relaciones de cuarto, quinto o n orden.

Potencialmente esa red de relaciones podría alcanzar un ámbito ilimitado, pero de hecho, solo un cierto
número de relaciones son culturalmente reconocidas y utilizadas para distintos propósitos sociales entre los
que R-B destaca:

- La adjudicación y transmisión de ciertos derechos y deberes.


- La regulación de ciertos modos distintivos de conducta entre tipos de parientes clasificados de
acuerdo a una determinada terminología del parentesco.

Así pues el sustrato último de lo que R-B llama sistema de parentesco de una sociedad dada lo constituye la
red de relaciones genealógicas culturalmente reconocidas por esa sociedad, lo que hace diferenciar entre
las sociedades que reconocen un número limitado de parientes, sistemas de parentesco de espectro
reducido, como la sociedad europea moderna, de las sociedades que reconocen un número elevadísimo
de parientes o sistemas de parentesco de amplio espectro.

Un sistema de parentesco es por tanto un sistema de relaciones diádicas entre persona y persona en una
comunidad, con arreglo al cual se establecen los usos sociales que regulan en mayor o menor medida, la
conducta de cualquiera de esas dos personas en cualquiera de esas relaciones.

Dicho sistema de parentesco incluye también la existencia de grupos sociales definidos, como las familias
domésticas o los grupos unilineales de parientes como linajes o clanes.

Además como parte del conjunto de relaciones sociales el sistema de parentesco incluye como subpartes
los derechos y deberes de los parientes entre sí y los usos sociales que observan en sus contactos sociales.
Todos esos derechos, deberes y usos mantienen entre sí una compleja interdependencia que configura
cada sistema de parentesco como una unidad compleja, un todo organizado.

4.1.3.- Relaciones interpersonales: terminologías y actitudes. La tesis de la extensión. Cada sistema


de parentesco proporciona a cada persona en una sociedad un conjunto de relaciones diádicas (de persona
a persona), de tal modo que él ocupa el centro, por decirlo así de un círculo de parientes más estrecho o
más extenso. En todas las sociedades lo primero que se necesita es un método de ordenar las relaciones
de parentesco, un modo de calificar los distintos tipos de pariente y las distintas relaciones interpersonales
posibles.

Una parte de cualquier sistema de parentesco lo constituye un sistema de términos que se utilizan para
referirse a los parientes de diferentes tipos o para dirigirse a ellos en su calidad de parientes. Lo primero
será ver que términos se usan y como se usan, pero teniendo clara que las terminologías del parentesco no
son comunes a todas las sociedades, así por ejemplo, nosotros no designamos a ningún otro tipo de
pariente con los mismos términos que utilizamos para los parientes lineales de la familia elemental (padre,
madre, hermano, hermana, hijo o hija), mientras que muchas otras sociedades sí utilizan la terminología
denominada por Morgan como clasificatoria, usando el mismo término por ejemplo para designar al “padre”
(F) ya al hermano del padre (FB), o a la madre (M) y a la hermana de la madre (MZ).

Como norma general podemos considerar que la inclusión de dos parientes en la misma categoría
terminológica significa que existe alguna semejanza importante en el comportamiento habitual o en la
relación social a guardar con ambos, mientras que la colocación de dos parientes en categorías diferentes
indica alguna diferencia importante en el comportamiento habitual o en las relaciones sociales.

Un sistema de parentesco nos presenta un conjunto complejo de reglas, de usos, de pautas de


comportamiento entre parientes, en esas reglas de comportamiento podemos encontrar distintos
elementos:

25
- Un elemento afectivo, que será la actitud emocional típica y normal.
- Un elemento de etiqueta, que se refiere a las reglas convencionales con respecto al
comportamiento exterior que definen ciertas acciones o evitaciones simbólicas y reconocen las
diferencias de rango.
- Un elemento jural, por lo que entendemos relaciones que pueden definirse desde el punto de
vista de los derechos y deberes.

En cualquier caso la tesis general de R-B postula una correlación sistemática entre terminología y
conducta, siempre teniendo en cuenta que las distintas actitudes forman sistema y por lo tanto, la
explicación de una determinada actitud o norma de etiqueta hacia una categoría de pariente en un cultura
no debe buscarse de forma aislada sino en el marco de una explicación común de otras actitudes hacia
otras categorías de parientes en esa misma cultura, con cuyo conjunto forma la primera un sistema de
actitudes.

De esa manera la similitud en el comportamiento va acompañada de la similitud en la designación.

R-B establece tres tesis básicas sobre los sistemas de parentesco:

- La tesis de que la organización segmentaria (es decir, el hecho de que la sociedad se divida en
segmentos como linajes, clanes, etc.) de las sociedades primitivas requiere la adopción del
principio unilineal, es decir, la opción entre instituciones patrilineales o matrilineales.
- La tesis de la extensión de los sistemas correlacionados de actitudes de términos configurados
y aprendidos en el seno de la familia elemental a los parientes y grupos de parentesco de fuera
de la familia.
- La tesis del influjo determinante del carácter patrilineal o matrilineal de la organización
segmentaria de la sociedad en los rasgos definitorios de la terminología del parentesco
respectiva.

Estas tres tesis subyacen a lo que R-B denominó principios de los sistemas clasificatorios de los
parientes:

- Principio de la unidad del grupo de germanos: Según él, un vínculo de solidaridad une a
hermanos y hermanas en un grupo social, y ese grupo es visto como una unidad por una
persona exterior. Dicho principio hace posible el reconocimiento de una gran cantidad de
parientes y su clasificación en un número relativamente pequeño de categorías, distinguiendo
dentro de una categoría determinada los parientes más cercanos de los más lejanos.
- Principio de la distinción de generaciones: Las actitudes de respeto y autoridad, de
subordinación y superordinación que presiden la relación entre padres e hijos, suele extenderse
más allá de la familia, a las relaciones entre las generaciones inmediatas o adyacentes de
parientes. A su vez las relaciones entre abuelos y nietos, unas relaciones que en la mayoría de
los casos suelen ser de familiaridad y casi de igualdad, se generalizan entre generaciones
alternas, cuyo complejo de actitudes suele ser, en consecuencia, de signo opuesto y valor
inverso al que preside las relaciones entre generaciones adyacentes.
- El principio de la unidad del linaje como grupo: De modo análogo a lo que ocurre con el grupo
de germanos en el primer principio, es ahora el grupo de descendencia, el linaje como grupo el
que registra solidaridad interna visto desde dentro y unidad corporativa visto desde fuera. Ello
se traduce por ejemplo en la designación con un mismo término de todos los miembros varones
de un determinado linaje con independencia de cual sea su edad y generación.

Este tercer principio atestigua la importancia que la concepción del parentesco de R-B concede al linaje y la
descendencia, mientras que los dos primeros revelan que el fundamento de la misma es el lugar central que
en ella se asigna a la familia elemental y a la extensión fuera de la misma de las actitudes y términos
básicos del parentesco.

4.1.4.- Parentesco y descendencia: Principio unilineal y cognaticio. Como ya hemos visto R-B
considera la familia elemental como el núcleo de los sistemas de parentesco, distinguiendo en ella tres tipos
de relaciones, la relación entre padres e hijos, la relación entre hermanos y la relación entre esposos en
tanto que padres del mismo hijo/a o hijos/as.

Además R-B considera las relaciones de parentesco extra-familiares como una extensión de las relaciones
intra-familiares, colocando a Ego como el centro de un círculo de parientes más o menos estrecho, teniendo
26
en cuenta las tres relaciones de parentesco que se hallan presentes en la familia elemental (filiación,
germanidad y alianza).

Por otra parte R-B hace hincapié en la distinción entre parentesco, que es siempre y necesariamente
bilateral y la adopción del principio unilineal, con la consiguiente elección entre instituciones patrilineales y
matrilineales, en la organización segmentaria característica de la mayoría de las sociedades primitivas.

En muchas sociedades el sistema de parentesco incluye también un tipo diferente de estructura en virtud de
la cual la sociedad en conjunto está dividida en una serie de grupos diferentes, cada uno de los cuales se
compone de un conjunto de personas que son un grupo unilineal de parientes o como tal se los considera.
Esos grupos de parentesco son las mitades, los clanes y los linajes. La distinción entre un clan y un linaje
consiste en que en un linaje cada miembro puede trazar realmente, o al menos teóricamente, su conexión
genealógica con cualquier otro miembro del linaje a través de la descendencia con respecto a un
antepasado común conocido, mientras que en un clan, que suele ser un grupo mayor, eso no es posible.

Al analizar este aspecto de los sistemas de parentesco, el de la organización segmentaria, R-B muestra una
significativa disposición a reducir las tres relaciones de parentesco a una sola: la descendencia,
estableciendo que el parentesco resulta del reconocimiento social entre padres e hijos, siendo dos personas
parientes cuando o bien una desciende de la otra o bien ambas descienden de un antepasado común,
determinando fundamentalmente el carácter de un sistema de parentesco la forma de reconocer y calcular
la descendencia.

Con un concepto genealógico de descendencia y partiendo del supuesto de que el parentesco está basado
en la descendencia y lo que determina fundamentalmente el carácter de un sistema de parentesco es la
forma de reconocer y calcular la descendencia pueden adoptarse dos principios estructurales a la hora
de constituir y organizar un sistema de grupos de parentesco: el principio cognaticio y el principio
unilineal.

- Principio cognaticio: Para definir los parientes de una persona determinada se hace remontar
durante varias generaciones su ascendencia, hasta sus cuatro abuelos, sus ocho bisabuelos o
más arriba, y todos los descendientes de sus antepasados reconocidos son sus cognados.
- Principio unilineal: Supone otra forma de ordenar el parentesco, existiendo la variedad
patrilineal en la que los cognados son agnados si descienden por la línea masculina del mismo
antepasado masculino y la variedad matrilineal en la que una persona distingue del resto de
sus cognados a las personas que descienden por la línea femenina de la misma antepasada
que ella.
Existen pocas sociedades en que no se reconozca algún modo de descendencia unilineal.

Una importante manifestación del principio unilineal es la formación de grupos de linaje, un linaje agnaticio
se compone de un antepasado masculino originario y de todos sus descendientes masculinos de tres,
cuatro, cinco o n generaciones. El grupo de linaje se compone de todos los miembros de un linaje vivos en
un momento determinado. Una mujer pertenece al linaje de su padre, pero no así sus hijos. En el caso de la
filiación matrilineal, el linaje se compone de una antepasada y de todos sus descendientes por línea
femenina. Un hombre pertenece al linaje de su madre, pero no así sus hijos.

R-B denomina también a estos dos sistemas como de derecho paterno y de derecho materno
respectivamente.

4.1.5.- El aspecto jural de los sistemas de parentesco: la transmisión de derechos y deberes. R-B
señala que puede denominarse patriarcal una sociedad cuando la descendencia es patrilineal (es decir, los
hijos pertenecen al grupo del padre), el matrimonio es patrilocal (es decir la mujer se traslada al grupo local
del marido), la herencia (de la propiedad) y la sucesión (del rango) se transmiten por línea masculina y la
familia se rige por el sistema de patria potestas, es decir, que la autoridad sobre todos los miembros de la
misma es ejercida por el padre o sus parientes.

Por otro lado puede denominarse matriarcal una sociedad en la que la descendencia, herencia y sucesión
se transmiten por línea femenina, el matrimonio es matrilocal (el marido se traslada a casa de la mujer) y la
autoridad sobre los hijos es ejercida por los parientes de la madre.

Como puede verse el uso de los términos matriarcal y patriarcal exige el estudio por separado de una serie
de elementos como son:

27
- La línea de descendencia.
- La pauta de residencia.
- La herencia del patrimonio o la sucesión en los cargos.
- El ejercicio de la autoridad familiar.

En cuanto a la línea de descendencia cuando la sociedad se divide en grupos con una regla según la cual
los hijos pertenecen al grupo del padre tenemos descendencia patrilineal, mientras que si los hijos
pertenecen siempre al grupo de la madre, la descendencia es matrilineal.

Sin embargo, R-B considera, de acuerdo a una perspectiva predominantemente jural, la pertenencia a un
grupo de descendencia como uno de los varios derechos y deberes cuya transmisión de una generación a
otra recibe el nombre genérico de sucesión.

R-B define el status de un individuo en un momento dado como la totalidad de todos sus derechos y
deberes reconocidos por el uso (leyes y costumbres) de la sociedad a la que pertenece.

Dicho status viene determinado en gran medida por el nacimiento como hijo de un padre y una madre
determinados. Tras el problema de la sucesión se encuentra el problema de los derechos y deberes que son
transmitidos al niño por parte del padre de un lado y por parte de la madre del otro, de este modo, cuando
los derechos y deberes heredados del padre o a través del padre superan en importancia social a los
derivados de la madre, tenemos lo que habitualmente se llama sistema patrilineal o de derecho paterno. Por
el contrario, un sistema matrilineal o de derecho materno será aquél en el que los derechos y deberes
derivados de la madre o a través de la madre están por encima de los derivados del padre. En las
sociedades en los que los elementos de ambos se hallen justamente equilibrados lo que habrá será un
sistema de doble descendencia.

Desde la perspectiva jural de R-B, todos los sistemas unilineales son, en cierto modo, sistemas de doble
descendencia, pues en todos se transmiten derechos y deberes tanto por vía materna como paterna,
variando el predominio relativo de una u otra vía de transmisión.

R-B alega como causa de la existencia de la sucesión unilineal en la gran mayoría de las sociedades
humanas dos necesidades sociales fundamentales:

- La necesidad de definir con la precisión suficiente para impedir conflictos los derechos sobre las
personas.
- La necesidad de continuidad de la estructura social como sistema de relaciones entre las
personas, siendo tales relaciones definibles en términos de derechos y deberes.

4.1.6.- Matrimonio e incesto. R-B privilegia la relación de descendencia sobre la de alianza al contrario de
lo que posteriormente hizo Levi-Strauss, que privilegia el análisis de los intercambios matrimoniales. La
visión que R-B tiene del matrimonio es una visión familio-céntrica, supeditada a la descendencia,
predominantemente jural (centrada en la transferencia de derechos y deberes) y rígidamente funcionalista,
es decir contemplada desde la perspectiva de su función en la preservación y continuidad de la estructura
de parentesco existente.

Un matrimonio es esencialmente una reordenación de la estructura social, en virtud del cual evolucionan y
se transforman relaciones existentes en la sociedad. El matrimonio es un arreglo o convención social en
virtud del cual un niño recibe una posición legítima en la sociedad, determinada por la paternidad en el
sentido social. Sin embargo el matrimonio no es un contrato, puesto que los derechos y obligaciones de
marido y mujer no son como las obligaciones definidas en un contrato, son inherentes a la relación,
exactamente de la misma forma que los derechos y deberes de los padres y los hijos.

R-B centra su atención en el influjo sobre las reglas matrimoniales del principio de descendencia, unilineal o
cognaticio, y de los principios estructurales del parentesco (de unidad del grupo de germanos, principio
genealógico, y principio de unidad del linaje).

En cuanto al principio de descendencia insisten en una diferencia fundamental entre los sistemas
cognaticios y los unilineales, los primeros atienden al grado de parentesco entre los hipotéticos cónyuges,
los segundos al grupo de parentesco al que pertenecen.

En un sistema puramente cognaticio, la prohibición de casarse se aplica a todos los cognados dentro de
determinado grado de parentesco, está prohibido el matrimonio entre personas que tengan un antepasado
común dentro de determinado número de generaciones.
28
En un sistema unilineal, la regla primordial es que dos personas no pueden casarse si las dos pertenecen a
un grupo de descendencia unilineal reconocido socialmente. Puede ser un linaje o un clan. Una regla de
este tipo se denomina exogamia.

Radfliffe-Brown considera que son los principios de la unidad del grupo de germanos y de la unidad del
linaje los que explican formas de matrimonio como la poliginia sororal (en la que un hombre se casa con
dos o más hermanas), la poliandria adélfica (en la que una mujer se casa con dos o más hermanos), el
levirato auténtico (cuando muere un hombre y su esposa no ha pasado la edad de engendrar hijos, el
hermano de aquél tiene el deber de cohabitar con la viuda para engendrar hijos, a los que se considerará
como hijos del difunto y no como hijos suyos: la viuda sigue siendo la esposa del difunto, de quien el
hermano hace de sustituto y por esta razón éste no es, hablando con propiedad, el marido de aquélla), la
herencia de la viuda (en que un hermano ocupa la posición de marido y de padre con respecto a la viuda y
sus hijos respectivamente) a la que algunos llaman también, incorrectamente, levirato; el sororato (si una
mujer resulta ser estéril, sus parientes entregará a una hermana para que dé a luz hijos a los que
considerará como hijos de la mujer estéril) y la costumbre por la que, cuando una mujer muere, sus
parientes pueden entregar a una hermana para que la sustituya.

Sin embargo no puede confundirse la prohibición de casarse con la prohibición de mantener relaciones
sexuales, por lo que debe obtenerse una explicación independiente de la prohibición de casarse de la
prohibición de mantener relaciones sexuales.

En cuanto a la función social de las reglas o costumbres relativas a los matrimonios prohibidos o
preferentes, ésta es la de preservar, mantener o continuar una estructura de parentesco existente como
sistema de relaciones institucionales.

En cuanto al incesto, R-B lo define como el pecado o delito de relación sexual entre personas relacionadas
por consanguinidad o por matrimonio dentro de grados definidos por la ley o por la religión, definiéndolo
posteriormente como “el pecado o delito de intimidad sexual entre parientes inmediatos dentro de la familia,
padre e hija, madre e hijo, hermano y hermana” y las prohibiciones sexuales que afectan a parientes de
fuera de la familia se explican como resultantes de una extensión de las prohibiciones sexuales intra-
familiares congruente con la extensión de las actitudes y los términos de parentesco.

4.2.- Robin Fox: Una concepción “bio-social” y “matri-céntrica” de los sistemas de parentesco.

4.2.1.- Perspectiva bio-social. En 1967 Robin Fox (R F en lo sucesivo) publicó “Kinship and Marriage. An
anthropological perspective”, “Sistemas de parentesco y matrimonio”, libro en el que señala el objetivo
teórico último de la antropología, siendo éste el hallar la respuesta a la pregunta ¿qué es el hombre?.
Mediante el análisis de las variaciones en las diversas estructuras sociales lo que se trata de captar no es la
naturaleza de la sociedad, sino la naturaleza del ser humano.

La posición de R F es evolucionista (darwiniana) y biosocial. En su libro trata de sintetizar las dos


perspectivas predominantes sobre el parentesco, la alianza y la descendencia, a las que considera como
componentes empíricos de todos los sistemas de parentesco.

Los sistemas de parentesco dividen a la gente en categorías de parientes y a continuación definen la


posibilidad de casarse en términos de esas categorías, es decir definen la descendencia y la alianza. Al
estudiar el parentesco humano estamos estudiando una forma de apareamiento selectivo que tiene como
particularidad la existencia de categorías culturalmente definidas. El resto de la naturaleza carece de estas
categorías, pero no de parentesco y de apareamiento no azaroso.

Además R F contrapone la lealtad de parentesco a la racionalidad burocrática y tecnocrática del estado y


del mercado en la época moderna, sospechando que el parentesco permanecerá con el ser humano y que
podría ocupar un lugar más relevante en el futuro.

4.2.2.- Los cuatro principios básicos de los sistemas de parentesco. Para Fox, los sistemas de
parentesco son respuestas a diversas presiones reconocibles dentro de un marco de limitaciones biológicas,
psicológicas, ecológicas y sociales, responden a ciertas necesidades y cumplen ciertas tareas, cambiando
cuando cambian esas necesidades, aunque solo dentro de ciertos límites.

29
Algunos de esos límites los imponen los hechos básicos de la vida, el nacer, el copular y el
morir.

- La cópula produce la relación entre compañeros sexuales, fundamento del matrimonio y de la


paternidad.
- Los nacimientos producen niños y el perdurable lazo madre-hijo/a, que es el más fundamental y
básico de todos los lazos sociales.
- La muerte produce un vacío en el grupo social y reclama un reemplazo. El hecho de que haya
dos sexos con funciones distintas significa que hay medios alternativos para decidir cual será el
heredero.

Fox cree poder explicar lo que los hombres hacen con los hechos de la vida con arreglo a cuatro
principios básicos que constituyen la raíz de toda organización social.

- Principio de gestación: Las mujeres engendran (paren) a los niños.


- Principio de fecundación: Los hombres impregnan o inseminan (fecundan) a las mujeres.
- Principio de dominación: Por lo general los hombres ejercen el control (dominan) sobre los
recursos y sobre las mujeres.
- Principio de evitación del incesto: Los parientes primarios no se aparean entre sí.

El principio más polémico es el tercero, por un lado por el hecho de la dificultad en la definición de
conceptos como poder, dominación o control y por otro lado, porque aún aceptando que es lo que ocurra, no
significa que ello deba ser así.

En cuanto al principio de evitación del incesto, depende en gran medida de que se entienda por pariente y
de cómo se conciba la relación entre parentesco biológico y parentesco social, así por ejemplo no es una
noción universalmente reconocida el hecho de que un niño sea igualmente pariente de los parientes de su
padre y de los parientes de su madre, puesto que en diferentes sociedades se atribuye a ambos papeles
diferentes en la creación del nuevo ser.

Así pues un consanguíneo será aquel que es reconocido como tal por la sociedad y no es necesario que la
relación de sangre en sentido genético tenga que ver en ello, aunque sí que lo habitual es que ambos
papeles coincidan. En este sentido Fox distingue entre el “pater” o padre legal y el “genitor” o padre
biológico, papeles que se encuentran separados en muchas sociedades.

La única relación que todas las culturas consideran naturalmente dada e inevitable es la relación entre un
niño y la mujer que lo parió, lo que hace aconsejable tomar como punto de partida del análisis del
parentesco la relación bio-social entre genitrix y prole o (en categorías de parentesco humado) entre madre
e hijo o hija.

4.2.3.- La unidad “genitrix-prole”, la familia conyugal y el reclutamiento de varones. La unidad más


básica del parentesco es la formada por madre e hijo. Es añadiendo a esa unidad el vínculo conyugal entre
marido y mujer como se crean “padres” y familias nucleares o “conyugales”. El vínculo madre-hijo es
inevitable y dado, siendo el que se debe proteger y aprovisionar en la práctica, mientras que el vínculo
conyugal es variable.

Lo que Fox propone es dejar de considerar a la familia como una institución o una unidad para pasar a verla
como un campo de acción en el que lazos o vínculos distintos operan con fines distintos, siendo estos fines
los que determinarán qué lazos se forjarán o no y cuales de ellos se fortalecerán o debilitarán.

Dichos vínculos serán:

- Padre-hijo/a (F-C).
- Madre-hijo/a (M-C).
- Germano-germano (G-G).
- Marido –esposa (H-W).

De ese modo el hecho de que sea la relación H-W la que se añade a la relación básica, M-C, para
protegerla y aprovisionarla, formando la familia conyugal es sólo una de las varias posibilidades.

30
Si a la unidad madre-hijo/a, M-C (I), se le añade a efectos de protección y aprovisionamiento, el
reclutamiento de un varón al que se convierte en primer y principal pariente afín, el marido (H), que puede
ser o no el genitor, se obtiene la familia conyugal (II).

Si a esa unidad básica (I) se le añade, varón protector y aprovisionador, el hermano de la madre, lo que se
obtiene es lo que algunos antropólogos llaman familia consanguínea (III).

En algunos países industriales desarrollados donde es el Estado de Bienestar el que, por imperativo legal,
vela por las madre solteras y sus hijos, haciendo superflua la vinculación de varón alguno a la unidad básica
madre-hijo. Lionel Tiger ha bautizado esta última alternativa, desde una perspectiva femenina, como
burogamia o matrimonio con la burocracia del Estado.

Ambos tipos de familias pueden dar lugar a distintas variantes, así la familia conyugal puede llevar a la
poliginia (IV) (un marido y varias esposas), aunque siempre teniendo como célula base la relación madre-
hijo que se encarga de reclutar a un varón para su protección y aprovisionamiento. Su extensión en el
tiempo suele dar lugar a la existencia de grupos domésticos patrilineales “de facto” (VI).

Es habitual en esos casos, aunque en modo alguno imprescindible, que el varón reclutado sea alguno de los
compañeros sexuales de la madre y quizá el responsable de la fecundación de algunos de sus hijos, por lo
que se contempla como una de las funciones del matrimonio la regulación social del acceso sexual a las
mujeres.

El grado de exclusividad en el derecho del varón a las prestaciones sexuales del cónyuge es
extremadamente variable en las distintas sociedades, así como es variable el derecho del marido o de su
grupo de parentesco sobre los hijos de la mujer, sus bienes y el producto de su trabajo. Asímismo varían las

pautas de residencia post-marital, ya que ambos pueden o no residir juntos y si lo hacen pueden optar por:

- Patrilocalidad: Cuando residen con los parientes del marido.


- Matrilocalidad: Cuando residen con los parientes de la esposa.
- Neolocalidad: Cuando no residen con ninguno de los anteriores sino en un lugar nuevo.

Si se acepta el principio de dominación de los varones, todas las posibles combinaciones que hemos visto
deben observarse a la luz de la rivalidad entre los dos varones capaces de dar protección y
aprovisionamiento a la unidad madre-hijo.
31
Dichos varones son el marido de la madre y el hermano de la madre. Ambos competirán como
representantes de sus grupos de parentesco, por los derechos a que la mujer resida con ellos y a los frutos
de su reproducción y su trabajo. Únicamente en función del principio de evitación del incesto las
prestaciones sexuales quedan fuera de la competencia, al renunciar a ellas el hermano de la madre.

Cuando el reclutamiento del varón es consanguíneo y es el hermano de la mujer el que cumple la función de
protector el resultado suele ser distintas variedades de grupos domésticos matrilineales “de facto” (V). En
este caso el papel legal del marido tiene una relevancia social variable, desde quedar reducido al papel de
genitor (sociedad Nayar de Malabar) a tener reconocidos algunos derechos.

En resumen, para Fox la familia nuclear, que el prefiere llamar conyugal, no es mas que una de las múltiples
soluciones, la más común, al problema de cómo proceder a la protección y al aprovisionamiento de las
unidades básicas “madre-hijos”, en una especie animal, la humana, cuya conducta bio-social básica se rige
por los cuatro principios más arriba enumerados: gestación, fecundación, dominación y evitación del incesto.

4.2.4.- Grupos locales y grupos de descendencia. Hasta el momento hemos visto los modos posibles de
formarse o constituirse, mediante el reclutamiento de varones consanguíneos o afines, grupos sociales en
los que los varones cumplan las funciones sociales indispensables de fecundar a las mujeres y de proteger
y aprovisionar, dominándolas, las unidades básicas madre-hijos.

La pregunta que a continuación se hace Fox es ¿cómo puede perdurar y autoperpetuarse a lo largo del
tiempo esos grupos una vez que se instalan en un territorio más o menos definido (grupos locales) y
disfrutan de algunas propiedades que desea transmitir a las generaciones sucesivas?.

Tomando como punto de partida la unidad básica madre-hijos, una vez desaparecida o infértil la madre la
hipotética unidad básica de auto-perpetuación se nos muestra como un grupo de hermanos o hermanas, lo
cual sólo permite tres posibilidades de auto reclutamiento o reclutamiento consanguíneo de nuevos
miembros de grupo local. Son:

- Reclutamiento uterino: Hacer miembros del grupo a los hijos e hijas de las hermanas que han
sido fecundadas por varones ajenos al grupo.
- Reclutamiento agnaticio: Hacer miembros del grupo a los hijos e hijas de los hermanos, nacidos
de mujeres de fuera del grupo, distintas a sus hermanas.
- Reclutamiento cognaticio: Hacer miembros del grupo a los unos y a los otros, a los hijos e hijas
de las hermanas y a los hijos e hijas de los hermanos, o cuando menos a algunos de los
primeros y algunos de los segundos.

Gráficamente las distintas modalidades de reclutamiento consanguíneo a grupos locales se refleja


en la siguiente figura:

32
Como puede observarse en el reclutamiento uterino se representa la relación entre las hermanas y los
varones que las fecundan como una relación de apareamiento, mientras que en el reclutamiento agnaticio la
relación entre los hermanos y sus mujeres se representa como matrimonial, lo que implica el traslado de la
esposa a la residencia del marido, residencia patrilocal.

Ello no quiere decir que el matrimonio sea incompatible con el reclutamiento uterino, sino que éste es
compatible con una relación reducida al apareamiento, mientras que este tipo de relación es incompatible
con el reclutamiento agnaticio.

La tercera posibilidad teórica, el reclutamiento cognaticio, produce inevitablemente el solapamiento de


grupos, lo que puede producir tensiones en el caso de los grupos locales ya que un mismo individuo no
puede residir simultáneamente en dos lugares distintos.

La aplicación a grupos locales de estos tres criterios de reclutamiento consanguíneo se manifiesta por
tanteo de modo primario como una pauta de residencia de los hijos (¿a qué grupo local pertenece un niño?),
lo que implica necesariamente puesto que los niños los paren las mujeres, una pauta de residencia post-
marital de sus madres y que produce lo que Fox llama grupos de descendencia de facto, grupos cuyos
miembros descienden de un antepasado común.

Los grupos locales de descendencia de facto pueden o no convertirse en grupos de descendencia de iure,
cuyos miembros consideran y reivindican que todos ellos descienden de un antepasado o antepasada
común, lo cual puede o no ser cierto de facto.

Por lo general estos grupos de descendencia de iure surgen cuando hay alguna foma de obligación o
propiedad de grupo, como la propiedad en común de tierra indivisible y pueden ser patrilineales,
matrilineales o cognaticios según cual sea el principio de descendencia que su ideología proclama. Dicho
principio de descendencia regula fundamentalmente los derechos a la condición de miembro de un grupo y
secundariamente las relaciones persona a persona como la sucesión, herencia, etc.
33
El motivo por el que algunas sociedades han elegidos una o otra forma de organización del parentesco
responde a las situaciones reales en las que grupos de seres humanos intentan dominar su entorno y a
otros grupos, o al menos no sucumbir a ellos, adoptando principios de descendencia de los que se siguen
ciertas consecuencias y se producen ciertas complicaciones.

4.2.5.- Diversidad de pautas de residencia en grupos de descendencia matrilineal: matrilinealidad vs.


patrilinealidad. Cuando se habla de pautas de residencia en la mayor parte de los textos antropológicos se
está hablando de pautas de residencia post-marital, que como ya vimos pueden ser patrilocal (en la casa o
localidad del marido), matrilocal (en la casa o localidad de la esposa) y neolocal (cuando se trasladan juntos
a una casa o localidad nueva).

En lo sucesivo utilizaremos la terminología que se plantea en la siguiente figura, en la que se representan


las principales pautas de residencia post-marital para la pareja de recién casados formada por el varón 1
como marido (H) y la mujer 2 como esposa (W). A la izquierda se representa la localidad en la que viven los
parientes del marido 1 y dentro de ella la residencia de sus padres, mientras que a la derecha se representa
la localidad de los parientes de la esposa 2 y, dentro de ella, la residencia de sus padres.

Las principales opciones que se ofrecen a 1 y 2 si desea residir juntos son:

- Irse a vivir a una residencia y localidad nueva distinta a aquella en la que uno y otra han nacido
y vivido hasta entonces. Neolocalidad.
- Que la esposa (2) cambie de residencia y se traslade a la casa o residencia o localidad del
marido o de alguno de sus parientes. Virilocalidad. Pudiendo ser a la residencia en la que
como soltero el marido vivía con sus padres. Patrilocalidad. Pudiendo ser también otra casa
cualquiera en la localidad de sus parientes como por ejemplo a la casa del hermano de la madre
del marido (HMB), lo que ocurre con mucha frecuencia en las sociedades matrilineales.
Avunculocalidad.
- Que el marido (1), se traslade a la localidad de la esposa. Uxorilocalidad. Bien a la residencia
que, como soltera, la esposa compartía con su madre, Matrilocalidad, bien a otra casa
cualquiera de esa localidad.

En la pauta de residencia avunculocal, el avunculus de la esposa no juega papel alguno porque se trata de
una pautar de residencia virilocal, la esposa pasa de residir con sus parientes a hacerlo con los de su
marido, mientras que éste, el marido, sigue residiendo con sus parientes aunque pase de residir con sus
padres a hacerlo con el hermano de su madre.

La pauta de residencia inversa, la amitalocalidad o residencia con la amita (hermana del padre FZ) del
marido o de la esposa no ha sido nunca encontrada en sociedad alguna en ninguna de sus dos hipotéticas
posibilidades.

Una vez que se tiene en cuenta la diversidad de posibles pautas de residencia, ¿cuáles son las posibles
soluciones que puede encontrar un linaje matrimonial exógamo, poseedor de tierras, de bienes diversos o
34
de ceremonias, obligado a la ayuda mutua y a la asistencia entre sus miembros, al problema de distribuirse
y organizarse sobre el terreno, localmente, para cumplir del modo más eficaz sus objetivos y funciones
sociales?

Fox ve solo cuatro posibilidades:

- Solución A: Mantener juntos a todos los miembros del linaje. Matrilinealidad más natolocalidad.
- Solución B: Mantener juntas a las mujeres del linaje pero dispersar a los varones.
Matrilinealidad más matrilocalidad.
- Solución C: Mantener juntos a los varones del linaje y dispersar a las mujeres. Matrilinealidad
más avunculocalidad.
- Solución D: Dispersar a todos los miembros del linaje, tanto a los varones como a las mujeres.
Matrilinealidad más patrilocalidad.

PATRILINEALIDAD MATRILINEALIDAD
• Facilidad para combinar autoridad, • Dificultad para combinar autoridad (control
descendencia y residencia por los varones), descendencia y residencia.
• Pautas de residencia más frecuentes: • Pautas de residencia más frecuentes:
patrilocal y neolocal. natolocal, matrilocal y avunculocal.
• Importancia crucial de los problemas de • Irrelevancia de los problemas de paternidad
paternidad. (de control de los hijos propios).
• El matrimonio es una institución fundamental • El matrimonio es una institución marginal.
(importancia de los derechos sobre la mujer y
los hijos).
• Predominio del rol femenino de madre y • Predominio del rol femenino de madre-hija-
esposa, sobre el de hermano-hija. hermana sobre el de esposa.
• Objetivo de la patrilinea: descargarse de
hermanas y obtener esposa; controlar el poder
reproductivo de las esposas. Medios: riqueza
de la novia, levirato, sororato, dificultad de
divorcio.
• Son las esposas de los varones del linaje las • Son las hermanas de los varones del linaje
que reproducen el patrilinaje. las que reproducen el matrilinaje.
• Esencia de la organización patrilineal: • Esencia de la organización matrilineal:
obtener el control de las esposas. quedarse con el control de las hermanas.
• Por medio del matrimonio, un hombre • Por medio del matrimonio, un hombre
adquiere derechos sobre los servicios adquiere derechos sobre los servicios
domésticos, sexuales y reproductivos de su domésticos y sexuales de su esposa, pero no
esposa. sobre los reproductivos, que quedan bajo el
control del matrilinaje de ésta, es decir de sus
hermanos.
• Un hombre tiene derechos sobre los hijos de • Un hombre tiene derechos sobre los hijos de
su esposa, considerados sus propios hijos. su hermana y no los tiene sobre los hijos de su
esposa.
• Los roles dominantes son los de padre, hijo y • Los roles dominantes son los de madre-hija y
hermano; el rol de las mujeres se reduce al de hermano-hermana; los roles conyugales son
esposa y madre. de poca importancia y el rol de marido y padre
es innecesario (en el extremo, se limita a la
impregnación: el marido se toma en préstamo).

35
4.3.- Lévi-Strauss: Una concepción semio-lógica del parentesco centrada en la alianza matrimonial
como intercambio de mujeres. En 1949 se publica en Francia “Les estructures elementaires de la
parenté”, “Las Estructuras Elementales del Parentesco” (EEP en lo sucesivo), que supone el lanzamiento de
un nuevo paradigma teórico contrapuesto a la teoría de linajes predominante en la antropología británica: la
llamada teoría de la alianza. Con esta obra se inicia la “revolución structuralista” en los distintos campos de
la Antropología, principalmente en los campos del parentesco, la mitología y el simbolismo en general.

En dicha obra se puede diferenciar una teoría restringida de una teoría general.

La teoría restringida es una teoría de la alianza matrimonial referida únicamente a algunas sociedades con
estructuras elementales de parentesco, sociedades que prescriben o prefieren uniformemente el matrimonio
entre personas que entran en la categoría antropológica de primos cruzados.

La pretensión de generalidad lleva a Lévi Strauss en EEP a insertar orgánicamente esa teoría científica en
el marco de una concepción estructuralista (semio-lógica) del parentesco, centrada en una interpretación
estructural de la prohibición del incesto.

Para centrarnos en el asunto necesitaremos una primera introducción histórica de los antecedentes
antropológicos de la teoría de la alianza.

4.3.1.- Antecedentes de la teoría de la alianza: cruce de primos en Australia.

A) Maine, Mc Lennan, Bachofen y Morgan.

36
Maine, en su obra “Ancient Law” (1861), al hablar del mito de la sociedad primitiva, sitúa en los orígenes
una agregación de familias patriarcales extensas cuyos miembros viven sometidos al poder despótico del
patriarca, los derechos y obligaciones de cada cual no derivan de un contrato entre el individuo y la
sociedad, tal y como se postulaba en la ideología liberal de la época, sino que está determinado por el
status en que se nace; las unidades sociales no se definen por el territorio sino por los vínculos de sangre.

Según Maine una serie de procesos sociales serían los que provocan el paso del status al contrato, de
sociedades basadas en la sangre, en las relaciones familiares, a sociedades basadas en el territorio y el
estado. A la vez la evolución de las leyes habría ido paralelas a ese proceso, siendo la propiedad privada un
fruto tardío de la evolución histórica.

En el mismo año 1961, J. Bachofen publicó su obra “Das Mutterrech”, en la que defendía que en su
concepción originaria las sociedades estuvieron controladas por matriarcas, no por patriarcas. Dicha
posición fue defendida también por J.F. Mc Lennan, en su libro Primitive Marriage (1865), cuyo punto de
partida es el problema de cómo explicar una costumbre primitiva, el infanticidio femenino. En opinión de Mc
Lennan el déficit de mujeres provocado por el infanticidio femenino había obligado a recurrir al rapto de
hembras en el exterior. Esta primera forma de exogamia habría ido acompañada de poliandria. Dicha
poliandria habría generado la imposibilidad de establecer la paternidad en esas condiciones lo que sería la
causa de que sólo se pudieran trazar las relaciones de sangre a través de las mujeres. Esa matrilinealidad
habría evolucionado hacia la patrilinealidad por dos carriles paralelos: el nacimiento de la idea de fraternidad
masculina y el aumento de la riqueza que habría impulsado a establecer reglas de transmisión de la
propiedad. Así pues Mc Lennan sitúa la familia y la propiedad al final de un proceso evolutivo que se inicia
con el comunismo y la promiscuidad.

Es muy probable que todas estas teorías sobre el mito de los orígenes de la humanidad no hubieran tenido
mayor trascendencia de no haberse producido dos fenómenos complementarios:

- Su fusión con la problemática del totemismo, con la cuestión del origen y la esencia de la
religión.
- Su confusión, a partir de la obra de Morgan con el problema de la significación de los sistemas
terminológicos del parentesco.

El gran descubrimiento de Morgan gira en torno a la diferencia dentro de la terminología para


designar a los parientes en las distintas lenguas, entre lo que él llamó sistemas descriptivos y sistemas
clasificatorios.

- Sistemas descriptivos: Aquellos en los que existe un término diferente para cada una de las
caterorías de parientes nucleares de Ego con distinción de sexo y de generación (padre, madre,
hermano, hermana, hijo, hija) y sin que ninguno de estos términos se aplique a cualquier otro
tipo de pariente fuera de la familia nuclear.
- Sistemas clasificatorios: En los que un mismo término se aplica indistintamente a parientes de
dentro y de fuera de la familia nuclear y sirve para designar de forma común a parientes de
diferente línea o grado, de distinta generación e incluso sexo, cuya relación con Ego puede ser
de muy distinto género y proximidad desde el punto de vista tanto genealógico como biológico
(la misma palabra puede referirse por ejemplo al “padre”, al “hermano del padre y al “hijo del
hermano del padre del padre” de Ego).

Dentro de los sistemas clasificatorios Morgan se ocupó sobre todo de dos tipos:

- Sistema Malayo: Utiliza las distinciones de sexo y generación, pero no las de línea o grado.
Clasifica por tanto juntos a los primos con los germanos, a los padres con los germanos de los
padres y a los hijos con los sobrinos.
- Sistema Turanio: Que identifica con los germanos, llamándolos hermano y hermana a una
categoría de primos (los hijos del hermano del padre y de la hermana de la madre), a los que
distingue terminológicamente de los hijos de la hermana del padre y del hermano de la madre.
Esa distinción se bautizará más adelante como distinción entre primos paralelos y primos
cruzados.

Morgan llevó hasta sus últimas consecuencias la tesis de que éstos sistemas clasificatorios también eran
también descriptivos, reflejando una realidad biológica pasada, que había dejado la terminología como
reliquia. De esta forma Morgan sitúo en los orígenes el matrimonio colectivo de un grupo de hermanos con
sus propias hermanas, lo que dejaría como residuo el sistema malayo. El paso siguiente había sido la

37
prohibición del matrimonio entre germanos, con el consiguiente imperativo de exogamia, el matrimonio
seguiría uniendo un grupo de hermanos con un grupo de hermanas, pero éstas serían las hermanas de
otros, esta fase sería el descrito por el sistema turanio.

Otros sistemas clasificatorios los explica Morgan de forma similar, remitiéndolos a diversas formas de
matrimonio grupal hasta alcanzar en la cúspide evolutiva lo que llama “familia civilizada”, es decir la familia
monogámica detentadora de la propiedad privada de los bienes que produce con su trabajo.

Este esquema del origen y evolución de las modalidades de matrimonio, formas de familia y tipos de
sistema terminológico de parentesco, lo integra Morgan, en Ancient Society (1877), en el marco general de
una teoría global sobre la evolución tecnológica, política y económica de la humanidad a través de tres
estadios (Salvajismo, Barbarie y Civilización) cuyo centro principal de atención es el vínculo entre los
respetivos nacimientos y desarrollo de las ideas de familia, propiedad y gobierno. El nudo que entrelaza
esas tres lianas es el sistema gentilicio (lo que más tarde se llamará sistema de linajes y clanes) cuyo
progreso ilustra Morgan con cinco casos (Australia, los Iroqueses, los Aztecas, los Griegos y los Romanos)
que presenta como ejemplo paradigmático de sucesivas fases evolutivas.

Morgan inaugura un método de estudio, el de la investigación de la terminología del parentesco, señalando


que la sociedad primitiva puede ser comprendida en términos de una nueva disciplina técnica, los estudios
de parentesco. Australia y sus sociedades aborígenes serían el lugar adecuado para ese estudio.

B) Los aborígenes australianos. Tylor y Frazer.

Morgan mismo fue quien se encargó de orientar la primera investigación sobre parentesco en el laboratorio
australiano, dirigiendo las investigaciones de Fison y Howitt. Fue el primero quien advirtió, sobre bases
puramente formales, que una sociedad en la que dos grupos de hermanos intercambian hermanas, arroja
como resultado una serie de matrimonios con los hijos de los germanos de sexo opuesto.

Tylor encontró que la pauta matrimonial aislada por Fison, a la que bautizo como matrimonio entre primos
cruzados, se daba en numerosas sociedades primitivas como resultado de la división de la población en dos
clases o secciones que practicaban la forma más simple de exogamia, por la que un hombre que
pertenezca a la clase A solo podrá casarse con una mujer que pertenezca a la clase B.

A ello añadió una hipótesis sociológica, la endogamia es una política de aislamiento, la exogamia una
política de alianza de grupos enfrentados a la alternativa que se plantea entre casarse fuera o que te maten
fuera.

Las dos razones mencionadas, la organización dualista, más la exogamia produce el matrimonio entre
primos cruzados, que permanece como regla aunque las dos clases primitivas desaparezcan o se
multipliquen.

Frazer, por su parte, tras constatar la difusión del matrimonio entre primos cruzados en todos los
continentes, da una explicación económica del mismo al indicar que en las sociedades australianas la mujer
es un preciado bien económico que añade a su capacidad productiva y reproductora la posibilidad de actuar
como artículo de trueque, como medio de cambio.

El éxito económico del intercambio comercial de mujeres y su consiguiente repetición en sucesivas


generaciones habría adoptado la forma institucional de intercambio de hermanas, con la consecuencia
inevitable del matrimonio entre primos cruzados por partida doble, pues los hijos del hermano de la madre
serían al mismo tiempo hijos de la hermana del padre.

38
En cualquier caso ya sea el móvil de la exogamia económico, según Frazer, o político, según Tylor, en
ambos casos ésta tiene como prerrequisito y como condición de posibilidad, la exclusión del matrimonio
entre germanos, es decir la prohibición del incesto.

C) Lévi-Strauss: etnografía y parentesco.

Toda la introducción y la sección primera de la Primera Parte de Las Estructuras Elementales de


Parentesco, están dedicadas a resolver la conexión entre la prohibición del incesto, la organización dualista,
la exogamia y el matrimonio entre primos cruzados a la luz del principio de reciprocidad.

Aspira a contrastarse y medirse con el trabajo etnográfico progresivamente acumulado sobre el parentesco
en las sociedades primitivas, presentando un modelo teórico destinado a resolver los problemas
acumulados en ese campo especializado de la nueva disciplina.

4.3.2.- Reciprocidad, prohibición del incesto y matrimonio entre primos cruzados.

A) El principio de reciprocidad y la relación de intercambio.

El punto de partida de L-S es el análisis de la reciprocidad realizado por Mauss en su “Ensayo sobre el don”,
en el que describe que en las sociedades primitivas, allí donde esperaríamos encontrar cambios y contratos
encontramos que la gente se realiza regalos, teóricamente voluntarios pero en realidad hechos y devueltos
de forma obligatoria.

Se trata de donaciones recíprocas, forma que en esas sociedades asume el intercambio.

El rasgo más importante de esas donaciones recíprocas es su carácter de hecho social total dotado de
significación múltiple, no sólo económico o jurídico, sino a la vez social, religioso, mágico y económico,
utilitario y sentimental, jurídico y moral.

Dichas donaciones se realizan en las más diversas ceremonias, en ocasiones no son dadas o recibidas por
individuos sino por colectividades y su meta es ante todo social y moral, provocar una alianza o una
rivalidad. Se trata de un sistema de prestaciones totales en el que se intercambian junto a bienes y riquezas,
también gentilezas, festines, ritos, servicios militares, mujeres, etc. No son sólo bienes económicos, sino
también símbolos e instrumentos de realidades de otros orden, como poder, estatus, simpatía, emoción, etc.

Mauss lo interpreta como una generalización de la teoría maorí del hau, según la cual lo que circula en los
regalos es parte de la sustancia espiritual de los donantes, estando por tanto determinado el intercambio de
cosas por una obligación religiosa entre almas.

L-S rechazando las tesis que intentaban explicar el intercambio por el valor intrínseco de lo que se cambia
(aunque sea un valor espiritual), se pregunta por la estructura del espíritu implicada por esa actitud del
pensamiento primitivo consistente en una disponibilidad a la renuncia, a los propios bienes que se donan,
complementaria de una expectativa de reciprocidad.

Esa estructura es una relación: conceder prioridad a la realación sobre la sustancia (sea ésta el hau maorí,
el mana melanesio, o la fuerza de trabajo materializada en una mercancía) supone conceder más
importancia al intercambio mismo que a lo que se intercambia, supone elevar la reciprocidad de la categoría
de hecho o fenómeno a la categoría de principio, supone considerar que lo que Lévi-Strauss llama “el
carácter sintético del don” (lo cual incluye su carácter de “hecho social total” y su carácter de estructura,
relacional) exime de buscar explicación adicional a lo que constituye precisamente el principio último de
explicación.

El principio de reciprocidad, que rige el intercambio en la sociedad, se basa en la dicotomía entre uno
“mismo” y el “otro” y en la relación entre ambos.

La posibilidad de que esa relación sea positiva o negativa la ilustra de forma paradigmática la frecuencia y
facilidad con la que, en las sociedades primitivas –y de forma más o menos disfrazada, en todas las
sociedades- las guerras son el resultado de transacciones desafortunadas y los intercambios son guerras
resueltas de forma pacífica.

39
El carácter global de dicho principio lo ilustra el hecho de la multiplicidad de bienes y derechos que se
intercambian, entre ellos un bien tan preciado como lo son las mujeres, lo que lleva a señalar que en todos
los casos el matrimonio es una parte y una modalidad específica de intercambio.

De ese modo, al ser el matrimonio piedra angular del parentesco se entiende que éste constituye sólo una
aplicación del principio de reciprocidad que nuclea su sociología general a una modalidad específica del
intercambio, el intercambio matrimonial.

B) Naturaleza y cultura: La prohibición del incesto.

Para L-S la prohibición del incesto no es sino reciprocidad inorgánica, mientras que su cara positiva, la
exogamia, es reciprocidad organizada.

Para llegar a esa conclusión, comienza por plantearse como problema donde se sitúa la frontera entre
naturaleza y cultura y como se produce la transición de una a la otra. La respuesta inicial es que frente a la
cultura, la naturaleza se define como ausencia de reglas y frente a la naturaleza, la cultura se aprecia por la
presencia del lenguaje.

En cuanto al transito de una a la otra aunque no se ve capaz de su explicación aporta dos criterios, la
presencia de la regla como criterio de reconocimiento de lo social y la universalidad como criterio de la
naturaleza.

Dado que la prohibición del incesto es una regla, y es, a la vez, la única regla que posee carácter de
universalidad, L-S concluye que la prohibición del incesto está, a la vez, en el umbral de la cultura y en la
cultura, constituyendo el tránsito fundamental en el que se consuma el paso de la naturaleza a la cultura.

Este paso supone una intervención cultural sobre la naturaleza en el terreno de la reproducción y de la
relación entre los sexos, articulando el hecho natural de la consanguinidad con el hecho cultural de la
alianza. La naturaleza impone universalmente la unión sexual, mientras que la cultura la convierte en
alianza al determinar sus modalidades mediante una regla social.

Como regla social, la prohibición del incesto, atribuye al grupo el controlar un valor esencial, un bien escaso
como son las mujeres, a fin de que el reparto de éstas se haga en el grupo social y bajo su control y no bajo
un régimen privado.

C) Prohibición del incesto e imperativo de exogamia: la alianza matrimonial como


intercambio de mujeres.

La cara prescriptiva de la prohibición lo constituye el imperativo de exogamia, lo que se me prohibe


encontrar dentro, debo buscarlo fuera, al tiempo que la mujer que se rechaza es por ello ofrecida.

Cuando un hombre rechaza el uso de una mujer de su grupo, en otra parte otro hombre realiza la misma
disposición de las mujeres de su grupo que por lo tanto se encuentran disponibles. De ese modo la
prohibición garantiza y funda directa o indirectamente un intercambio.

La relación global de intercambio que constituye el matrimonio no se establece entre un hombre y una
mujer, sino entre dos grupos de hombres, figurando la mujer en él como uno de los objetos de intercambio,
el lazo de reciprocidad se instaura entre hombres por medio de mujeres.

De ese modo la alianza matrimonial se concibe como un intercambio de mujeres entre grupos de hombres.

D) Organización dualista y matrimonio entre primos cruzados.

Por organización dualista se entiende un sistema social o cultural según el cual los miembros de la
comunidad se reparten en dos divisiones que mantienen entre sí un conjunto complejo y variable de
relaciones, que van desde la hostilidad declarada hasta una intimidad muy estrecha y que combinan, por lo
general, diversas formas de rivalidad y cooperación. Ambas mitades se encuentran interrelacionadas por un
conjunto de prestaciones y contraprestaciones recíprocas de carácter económico, social y ceremonial, que
suelen incluir el intercambio de mujeres.

En una organización dualista los individuos se definen por su pertenencia o no a la misma mitad, de tal
forma que sea cual sea el modo de transmisión del nombre (matrilineal o patrilineal), los parientes
colaterales de Ego por parte de madre (matrilaterales) y por parte de padre (patrilaterales) pertenecerán a
40
categorías distintas, siendo el resultado un sistema clasificatorio de parentesco, que no considerará como
criterio de distinción dentro de los colaterales de cada lado, el grado o la línea y sí, por lo general, el sexo y
la generación. Una de las consecuencias de la organización dualista y del correspondiente sistema de
parentesco es la pertenencia a mitades opuestas, y la consiguientes distinción terminológica entre los
primos paralelos y los primos cruzados de Ego.

La organización dualista supone un principio de organización que es una modalidad del principio de
reciprocidad.

En la organización dualista los hijos e hijas de los hermanos del padre y los de las hermanas de la madre
(casadas como la madre, con hombres de la mitad del padre), pertenecen a la misma mitad que Ego,
mientras que los hijos e hijas de las hermanas del padre y de los hermanos de la madre pertenecen siempre
a la otra mitad, por lo que, en un sistema de mitades exogámicas, estará prohibido el matrimonio con los
primos paralelos y será posible el matrimonio con los primos cruzados.

Tanto esa regla matrimonial como la terminología utilizada coincide con lo ya visto sobre el matrimonio
preferencial entre primos cruzados, estudiado por Tylor y Frazer.

Estos dos autores daban explicaciones de tipo político el primero y económico el segundo, mientras que L-S
lo ve desde una perspectiva estructural, lógica, trascendental, no histórica, lo que le lleva a aportar una
solución única al problema del fundamento de la exogamia y de la prohibición del incesto, así como al
fundamento de la organización dualista.

41
Para L-S, ambas instituciones son sistemas de reciprocidad, diferenciándose en que mientras la
organización dualista delimita dos clases, la prescripción del matrimonio entre primos cruzados define una
relación, en ambos casos el principio de reciprocidad actúa imponiendo una estructura a la sociedad.

Este enfoque le permite aislar una estructura global del parentesco en la que incorporen todo un conjunto de
rasgos y costumbres que habían sido tratados de forma independiente como pueden ser las reglas
matrimoniales, las nomenclaturas, las actitudes varias, etc.

Además establece que el matrimonio preferencial entre primos cruzados es desde el punto de vista teórico,
la realidad etnográfica cuyo análisis permite fundamentar la interpretación estructuralista de la prohibición
del incesto, así como descubrir su naturaleza, al hacer abstracción del factor biológico, ya que no son
biológicamente diferentes los primos cruzados de los paralelos.

De ese modo, señala L-S, si se lograra comprender por qué ciertos grados de parentesco, equivalentes
desde el punto de vista biológico, son sin embargo considerados como totalmente disímiles desde el punto
de vista social, podríamos tener la pretensión de haber descubierto el principio, no sólo del matrimonio entre
primos cruzados, sino de la prohibición del incesto mismo.

E) Principio de reciprocidad y matrimonio entre primos cruzados.

La deducción del matrimonio entre primos cruzados a partir del principio de reciprocidad es el gozne entre la
teoría general y la teoría restringida del parentesco, así como el fundamento de la concepción estructuralista
de la prohibición del incesto como cara negativa de la exogamia. Esta deducción que recogemos a
continuación constituye por tanto la base de toda la teoría levi-straussiana del parentesco:

“Si suponemos dos grupos familiares, patrilineales y patrilocales A y B, aliados por medido del matrimonio
de una hija b con un hombre a, desde el punto de vista del grupo A, la mujer b representa una adquisición,
en cambio para el grupo B supone una pérdida. Así pues el grupo A se coloca en una posición de deudor,
mientras que el grupo B se sitúa como acreedor.

De igual modo el matrimonio de cualquiera de los hombres del grupo supone una ganancia para el grupo en
cuestión al que coloca en posición deudora, mientras que el matrimonio de una mujer supone una pérdida y
coloca a su grupo en posición acreedora.

Cada familia surgida de esos matrimonios se halla afectada por un signo determinado para el grupo inicial,
por el hecho de que la madre de los niños sea una hija o una nuera. Las familias surgidas de una hija y un
yerno empobrecen al grupo aunque añaden un crédito a su activo, mientras que las que provienen de la
unión entre un hijo y una nuera suponen la adquisición de una mujer y puesto que ganaron, deberán
devolver.

Se cambia de signo al pasar del hermano a la hermana, ya que el hermano adquiere una esposa, mientras
que la hermana se pierde para su propia familia.

También se cambia de signo al pasar de la generación precedente a la siguiente, de ese modo un hombre
no puede recibir una esposa más que del grupo al que una mujer le es exigible, porque, en la generación
superior, se ha perdido una hermana o una hija, mientras que un hermano debe al mundo exterior una
hermana (o un padre debe una hija) porque en la generación superior se ha ganado una mujer.”

42
Al observar la generación de los primos se constata que todos aquellos que están en la relación (++) o (--)
son paralelos, mientras que todos los que están en la relación (+-) o (-+) son cruzados.

Dos primos varones que se encuentren en posición ambos acreedora o ambos deudora (primos paralelos)
no podrán intercambiar sus hermanas ya que este arreglo intrafamiliar dejaría a dos grupos, uno de los
cuales no restituiría nada y el otro no recibiría nada.

El matrimonio entre primos cruzados expresa pues el hecho de que en materia de matrimonio, es preciso
siempre dar y recibir, pero que solo se puede recibir de quien tiene la obligación de dar, y que es preciso dar
a quien posee un título para recibir, puesto que la donación mutua entre deudores conduce al privilegio, así
como la donación mutua entre acreedores condena a la extinción.

En definitiva, tanto la pareja complementaria “prohibición del incesto-exogamia” como los procedimientos
complementarios “organización dualista-matrimonio de primos cruzados” no son sino ejemplos de la
recurrencia de una estructura fundamental regida por el principio de reciprocidad,

F) Intercambio matrimonial y estructura del espíritu.

La estructura mental en la que descansa el principio de reciprocidad es la misma que se halla implicada en
el matrimonio entre primos cruzados: la aprehensión de la oposición entre dos relaciones, concernientes
entre sí a la línea directa y a la línea colateral y diferenciadas entre sí por la identidad o diferencia de sexo
de los parientes que vinculan ambas líneas, es decir la idea de que la relación hermano-hermana es la
misma que la relación hermana-hermano, pero que éstas no son iguales a las relaciones hermano-hermano
o hermana-hermana, siendo estas dos últimas iguales entre sí.

Además implica el hecho de que las mujeres sean consideradas como valores y la existencia, a nivel de
conciencia individual, de relaciones recíprocas.

A partir de la conciencia de una oposición entre dos tipos de relaciones que se pueden tener con respecto a
las mujeres (hermana o hija, mujer cedida o consanguínea y esposa, mujer adquirida o afín), se construye
una estructura de reciprocidad, por la cual el grupo que adquirió debe devolver y el grupo que cedió puede
exigir.

En cualquier grupo los primos paralelos se encuentran en la misma posición (acreedora o deudora),
mientras que los primos cruzados se encuentran en posiciones antagónicas, se trata de un equilibrio
dinámico creado por el parentesco que sólo la alianza puede resolver.

43
La relación de intercambio se da antes que las cosas intercambiadas e independientemente de ellas, por lo
que en el intercambio de mujeres no hay nada semejante a la solución razonada de un problema económico
sino que se trata de un acto de conciencia, primitivo e indivisible, por el que se concibe a la hija o a la
hermana como valor ofrecido y, de modo recíproco, a la hija y a la hermana de los demás como valor
exigible.

4.3.3.- El átomo del parentesco y el hermano de la madre. La reinterpretación estructuralista del principio
de reciprocidad permite a L-S ofrecer una respuesta unitaria y original al conjunto de cuestiones suscitadas
por el “mito de la sociedad primitiva”, como son la prohibición del incesto, la exogamia, la organización
dualista, la prohibición del matrimonio entre primos paralelos y el matrimonio preferencial entre primos
cruzados.

Si el principio de reciprocidad puede funcionar como un principio teórico de explicación global es porque
conlleva una concepción holista de la sociedad que subsume bajo la categoría de hecho social total los
aspectos familiares, políticos y económicos de la conducta humana.

L-S rompe con la línea evolutiva llevada a cabo por autores anteriores, utilizando un punto de vista
estructuralista, en la que se subordinan los sentimientos y actitudes a la estructura de la alianza e
integradora de la descendencia en un todo interrelacionado.

El mejor ejemplo de lo expuesto lo constituye la polémica entre Lévi-Strauss y Radcliffe-Brown acerca de un


problema que constituye el punto de partida de toda teoría de las actitudes, el problema del avunculado.

El primer intento de explicación sistemática del avunculado, es decir del especial papel ejercido por el
hermano de la madre, fue el artículo de R-B “The mother´s brother in South Africa” (1924)

R-B distingue dos sistemas de actitudes antitéticas comúnmente designados con el término avunculado.

- En el primer tipo avunculado, el hermano de la madre representa la autoridad familiar, y en


cuanto tal posee derechos sobre su sobrino, que le respeta, teme y obedece.
- En el segundo tipo es el sobrino el que ejerce privilegios sobre su tío materno, tratándole con
familiaridad y desenvoltura.

R-B descubrió que existía una correlación inversa entre la actitud avuncular y por otro lado las actitudes
hacia el padre y puesto que en un régimen patrilineal el padre y la línea del padre representan la autoridad
tradicional, siendo el tío materno considerado como una especie de madre masculina, mientras que en un
régimen matrilineal es el tío materno el que encarna la autoridad, proyectándose el afecto y familiaridad
sobre el padre y su línea, la conclusión es que la línea de descendencia, patrilineal o matrilineal, determina
el carácter y sentido de las opuestas relaciones padre-hijo (F-S) y tío materno-sobrino (MB-ZS).

R-B pone el énfasis en el sistema de actitudes dentro de la familia nuclear, siendo el sistema de parentesco
una extensión o dilatación a partir de la familia elemental.

Sin embargo L-S indica que no hay idea más peligrosa que aquella según la cual la familia biológica
constituye el punto a partir del cual toda sociedad elabora su sistema de parentesco. Según él lo
verdaderamente elemental y primario no son los términos aislados, a los que vendrían a añadirse después
las relaciones, sino las relaciones mismas.

Para L-S, el átomo del parentesco no es la familia sino una estructura compuesta por cuatro tipos de
relaciones orgánicamente ligadas entre sí: Las relaciones hermano-hermana (B-Z), marido-esposa (H-W),
padre-hijo (F-S) y hermano de la madre-hijo de la hermana (MB-ZS). De ese modo la relación avuncular no
es una relación entre dos términos (tío y sobrino) sino entre cuatro, supone un hermano, una hermana, un
cuñado y un sobrino.

El avunculus no es un añadido secundario al núcleo del parentesco, sino uno de sus integrantes básicos, es
el donador de la mujer, sin el cual no podría existir la alianza, el intercambio matrimonial que estructura el
sistema de parentesco.

Desde el momento en que el matrimonio aparece como un intercambio de mujeres entre grupos de
hombres, la presencia del tío materno en el átomo del parentesco aparece como la condición de posibilidad
de la alianza y con ella, de la estructura del parentesco, ya que en la sociedad humana un hombre sólo
puede obtener una mujer de manos de otro hombre que la cede bajo forma de hija o hermana.
44
Finalmente bajo el estudio de diversos casos L-S demuestra que la línea de descendencia no determina las
actitudes, pudiendo coexistir diversas formas de avunculado con un mismo tipo de descendencia.

L-S considera el avunculado como una relación interior a un sistema que se debe considerar en su conjunto
para percibir su estructura: ésta reposa en cuatro términos (hermano, hermana, padre e hijos) unidos entre
si por dos pares de oposiciones correlativas (la relación entre hermano y hermana es a la relación entre tío
materno y sobrino como la relación entre marido y mujer es a la relación entre padre e hijo) y tales que, en
cada una de las dos generaciones implicadas existe siempre una relación positiva (+) y otra negativa (-), de
tal manera que, conociendo un par de relaciones siempre sería posible deducir el otro par.

Queda claro el carácter absolutamente antiindividualista de esta concepción de las actitudes entre los
parientes, cada hombre siente en función de la manera en la que le ha sido permitido o prescrito
comportarse, las costumbres y normas de grupo determinan los sentimientos individuales.

4.3.4.- La teoría restringida de la alianza matrimonial. Hasta el momento hemos visto como para L-S el
átomo del parentesco no queda recluido dentro de los límites de la familia conyugal sino que incluye desde
el principio al hermano de la madre. El motivo para que sea de ese modo es que la alianza matrimonial
supone una relación entre dos grupos de hombres (el del marido y el del hermano de la esposa) por medio
de mujeres, una relación de intercambio de mujeres entre grupos de parentesco liderados por hombres.

Para la teoría general ese intercambio se halla regido por el principio de reciprocidad subyacente a la
prohibición del incesto y al imperativo de exogamia, principio del que L-S deduce el matrimonio entre primos
cruzados.

Lo que Dumont llama teoría restringida de la alianza matrimonial supone una exploración de las
implicaciones estructurales de los tres modelos teóricos posibles de intercambio de mujeres producidos por
los tres tipos posibles de matrimonio entre primos cruzados, que son, desde la perspectiva de un Ego varón:

- El matrimonio con la prima cruzada clasificatoria bilateral, a la vez MBD y FZD.


- El matrimonio con la prima cruzada clasificatoria matrilateral, MBD.
- El matrimonio con la prima cruzada clasificatoria patrilateral FZD.

Es fundamental para entender las posteriores explicaciones que se trata de prima cruzada clasificatoria y
no, de forma estricta y exclusiva, de la persona o personas que ocupa esa posición genealógica.

45
Será prima cruzada clasificatoria aquella mujer, sea cual sea su posición genealógica particular, a las que el
sistema terminológico concreto de cada pueblo en concreto clasifique en la misma categoría y denomine
con el mismo término que a aquella o aquellas que ocupan la posición estricta de prima cruzada.

A) Regímenes armónicos o inarmónicos, tipos de matrimonio y tipos de intercambio.

En la exposición de la teoría general estructuralista del parentesco hemos visto que el principio de
reciprocidad puede constituir clases o determinar relaciones, actuando:

- Bien por la constitución de clases que delimitan automáticamente el grupo de cónyuges


posibles.
- Bien por la determinación de una relación o conjunto de relaciones que permiten decir en cada
caso si el cónyuge proyectado es deseable o está excluído.

El matrimonio de primos cruzados se distingue del incesto en el sentido de que éste supone unas relaciones
negativas, una imposibilidad, mientras que aquél utiliza un sistema de relaciones positivas, al indicar cuales
son los cónyuges preferidos. Al mismo tiempo se diferencia de la organización dualista en que ésta utiliza un
procedimiento automático (la descendencia unilineal) para dividir a los individuos en dos categorías,
mientras que el otro emplea un procedimiento de discriminación aplicado de forma separada a cada
candidato.

Desde el punto de vista individual o local, existen tres tipos de matrimonio cruzados:

- Bilateral.
- Matrilateral.
- Patrilateral.

Desde el punto de vista global lo que se da es un intercambio de mujeres que puede ser de dos tipos, que
L-S denomina:

- Intercambio restringido: Todo sistema que divide al grupo, de modo efectivo o funcional, en un
cierto número de pares de unidades de intercambio tales que, en un par cualquiera X-Y, la
relación de intercambio sea recíproca, es decir que, cuando un hombre X se casa con una
mujer Y, un hombre Y siempre debe poder casarse con una mujer X.
- Intercambio generalizado: Es el sistema en el que, entre dos “partenaires” determinados el
intercambio no es ya recíproco sino unilateral y orientado: si P da esposas a Q, éste a su vez se
las da a R que se las dará a S, etc. Para que el sistema sea viable debe cerrarse de tal modo
que el primer donador reciba esposas del último eslabón de la cadena.

Como puede verse el intercambio generalizado es capaz de integrar un número ilimitado de grupos sociales,
mientras que el restringido como máximo llegará a yuxtaponer parejas de grupos de intercambio.

El intercambio restringido se corresponde con el tipo de matrimonio entre primos cruzados bilateral,
mientras que el intercambio generalizado corresponde con el tipo matrilineal (con la hija del hermano de la
madre).

Esas correspondencias son únicamente una parte del conjunto de interrelaciones entre los diversos
aspectos de los sistemas de parentesco.

Para L-S puede diferenciarse entre sistemas o regímenes armónicos e inarmónicos de parentesco,
utilizando como criterios clasificadores la descendencia y la residencia:

- Régimen armónico de parentesco: Se produce cuando la descendencia y la residencia están


en la misma línea, sea ésta paterna o materna (descendencia patrilineal y residencia patrilocal o
descendencia matrilineal y residencia matrilocal). En este sistema puede esperarse un tipo de
matrimonio matrilateral y por tanto un intercambio generalizado, además de una terminología
del parentesco asimétrica.
- Régimen inarmónico de parentesco: Se da cuando la descendencia y la residencia siguen
dos líneas diferentes, paterna y materna (descendencia patrilineal y residencia matrilocal o
descendencia matrilineal y residencia patrilocal). En este sistema puede esperarse una regla de

46
matrimonio bilateral y por tanto un intercambio restringido, así como una terminología del
parentesco simétrica.

El matrimonio patrilateral por otra parte se da en ambos tipos de regímenes, correspondiendo con formas de
intercambio híbridas, que mezcla de modo imperfecto rasgos de ambos tipos de intercambio y no está
asociado a un tipo definido de terminología.

Este intento de clasificación se ve lastrado por las imprecisiones a la hora de definir las dos variables a tener

en cuenta, la descendencia y la residencia, lo que lleva a Dumont a proponer redefinir el régimen inarmónico
en términos de doble descendencia unilineal. Desde esa perspectiva la inarmonía provendría de la
conjunción de una descendencia patrilineal con una descendencia matrilineal dentro de un sistema de doble
descendencia, mientras que la armonía se redefiniría como ausencia de doble descendencia, pudiendo ser
la línea de descendencia única y exclusiva tanto patrilineal como matrilineal.

La tesis de Dumont lleva a hacer desaparecer a la residencia de las variables a tener en cuenta.

Las diferencias entre Dumont y L-S se ven más claro en sus estudios de los sistemas clásicos australianos
más simples de intercambio restringido, el sistema Kariera y el sistema Arunta (Aranda).

B) Fórmula global de los “sistemas clásicos” australianos de intercambio restringido.

La unidad fundamental de la sociedad australiana es el grupo local u horda, compuesta por un grupo de
hombres, hermanos entre sí, sus hijos, sus hijas no casadas y los hijos e hijas no casadas de sus hijos. Sus
mujeres y las de sus hijos, aunqeu conviven con ellos, provienen de otra horda y siguen perteneciendo al
grupo de sus padres y sus hermanos.

Así pues la horda puede definirse como un grupo patrilineal que explota ciertos territorios sobre los que
posee derechos exclusivos. Por encima de ella no existe organización política alguna ya que la tribu se
define de modo puramente lingüistico como la unión de todas las hordas que hablan el mismo dialecto.

Una de esas tribus son los Kariera, formada por hordas patrilocales y patrilineales. Dentro de cada una de
las hordas existen cuatro grupos o secciones, denominadas Baraka, Burung, Karimera y Palyeri.

Las secciones Baraka y Burung por un lado y las Karimera y Palyeri por otro mantiene una relación
permanente de alianza matrimonial, de forma que los hombres Baraka se casan con mujeres Burung y
viceversa, mientras que los hombre Karimera se casan con mujeres Palyeri y a la inversa. Como se puede
ver se trata de un caso de intercambio restringido.

Sin embargo los hijos de un varón Baraka pertenecerán a la sección Palyeri y a la inversa, mientras que los
hijos de un varón Burung pertenecerán a la sección Karimera y al revés.

47
De esa forma un varón Baraka tendrá un hijo Palyeri que a su vez tendrá un hijo Burung y así
sucesivamente, por lo que nos encontraremos con la existencia de dos patrilineas distintas de varones
Baraka-Palyeri por un lado y Burung-Karimera por otro en las que las generaciones sucesivas pertenecerán
a secciones alternas, mientras que las generaciones alternas permanecerán a la misma sección. Además
como las hordas son patrilocales los grupos estarán formados por la unión de dos secciones alternas de una
misma patrilínea.

Entre los Aranda el sistema aún se complica más ya que se trata de un sistema con ocho secciones.

En cualquier caso los sistemas de secciones australianos son fórmulas globales. Lo sorprendente es que se
trata de un sistema de la sociedad entera, vista como secciones ligadas entre sí por la alternancia de las
generaciones en línea paterna por una parte y por una ley muy simple de intermatrimonio por la otra.

C) El tipo bilateral de matrimonio entre primos cruzados.

El tipo bilateral corresponde a un intercambio de hermanas que se renueva de generación en generación.


En cada matrimonio los cónyuges son primos doblemente cruzados, un hombre se casa siempre con una
mujer que es a la vez la hija del tío materno y de su tía materna.

Desde el punto de vista local se produce un matrimonio con la prima cruzada bilateral, reproduciéndose las
posiciones de los representados en el gráfico cada dos generaciones.

Desde el punto de vista global, existe entre las líneas X e Y un intercambio recíproco y total, un intercambio
matrimonial en ambos sentidos, constituyendo lo que hemos definido como intercambio restringido.

48
En el esquema superior se han supuesto una doble unifiliación, patrilineal (X e Y) y matrilineal (A y B). Con
el fin de resaltar la filiación patrilineal, se representa verticalmente a los hombres de las dos líneas
respectivas, X e Y.

D) El tipo matrilateral de matrimonio entre primos cruzados.

En ese tipo de intercambio matrimonial, un hombre solo se puede casar con su prima matrilateral, es decir
con la hija del hermano de su madre (de su tío materno).

El trazo inclinado en el sentido del par hermano-hermana (hacia la derecha), indicará la filiación patrilineal:

el hijo figura exactamente debajo del padre (inclinando el trazo en el otro sentido el sobrino uterino figuraría
debajo del tío materno; esta sería una forma cómoda de indicar la filiación matrilineal).

Se llamará X, Y y Z a las tres líneas patrilineales prefiguradas, dejando los extremos abiertos sin prejuzgar
el número de unidades de intercambio del sistema.

Desde el punto de vista local:

- El modelo es orientado: El matrimonio de cualquier hombre es parecido al de su padre, mientras


que el matrimonio de cualquier mujer es parecido al de su tía paterna.
- Desde el punto de vista de la filiación patrilineal y del matrimonio las generaciones sucesivas se
reproducen exactamente.
- Un mínimo de tres unidades o líneas, son necesarias, ocupando cada una la posición de
donante y de receptor respecto a otras dos dadas.
- Por oposición al tipo bilateral se puede ver que una línea dada no depende exclusivamente de
otra para todos los matrimonios de sus miembros, mientas que las generaciones sucesivas no
difieren entre sí en absoluto.

Desde el punto de vista global:

- Según lo señalado anteriormente se puede apreciar que se adapta al sistema de intercambio


generalizado, representando una mayor capacidad de integración de unidades diversas en un
solo sistema.
- Plantea problemas de funcionamiento, ya que para que funcione es preciso que la primera
unidad donante reciba de la última unida, por lo que es preciso que exista una cierta
certidumbre de que el don será devuelto
- Únicamente se da en supuestos de filiación unilineal, por lo que entiende como un sistema
armónico de parentesco.

E) El tipo patrilateral de matrimonio entre primos cruzados.

49
En este tipo el hombre se casa exclusivamente con la hija de la hermana de su padre (de su tía paterna).

Para representarlo comodamente se sitúan los pares hermano-hermana unos debajo de los otros como en
el caso matrilateral, pero tomando la precaución de invertir el sentido de una generación a otra.

Desde el punto de vista local:

- Como en el tipo matrilateral, el matrimonio de un hombre es diferente al de su hermana, sin


embargo existe alternancia de generaciones, al igual que en el sistema bilateral.
- En dos generaciones sucesivas los matrimonios se invierten, precisándose al menos tres
unidades o líneas, pero al haber alternancia en las orientaciones matrimoniales en cada
generación el sistema se aproxima al intercambio restringido.

Desde el punto de vista global:

- Supone una combinación de caracteres del tipo bilateral y del matrilateral.

TEMA 5

GENEALOGÍAS Y TERMINOLOGÍAS DEL PARENTESCO

GENEALOGÍAS

La historia de la Antropología del Parentesco se inicia con la recopilación e interpretación por Morgan de las
distintas terminologías para parientes en la más diversas culturas y con la recomendación a los etnógrafos,
por parte de Rivers, de que interroguen a los nativos por sus genealogías como un método idóneo para
penetrar en el esqueleto de su estructura social.

Schneider, el crítico más radical a los presupuestos teóricos de la Antropología del Parentesco (que él
considera ideológicos y etnocéntricos) bautizó como Dogma de la Unidad Genealógica de la Humanidad la
presuposición que subyace a ese consejo metodológico de Rivers: ese dogma presupone que todas las
sociedades categorizan simbólicamente y asignan un valor a las relaciones genealógicas, concebidas como
las relaciones que derivan del proceso humano de procreación.

Según dice Rivers en “<<El método genealógico de investigación antropológica>>: “Es de sobra conocido
que muchos pueblos conservan largo pedigrís de sus antepasados que se remontan muchas generaciones
y a menudo se funden en lo mítico. Lo que quizás no sea tan conocido es que la mayoría de las personas
de baja cultura conservan oralmente sus pedigrís durante varias generaciones en todas las líneas
colaterales, así que pueden enumerar en forma genealógica a todos los descendientes del bisabuelo o del

50
tatarabyelo y, en consecuencia, conocer a todos y cada uno de los que deberíamos llamar primos segundos
o terceros, y a veces sus memorias se remontan aún más atrás. “

Según Rivers, los usos (líneas de investigación para las que el método genealógico es útil o esencial) de su
método son:

1. Elaboración de los sistemas terminológicos de parentesco, sin buscar similitudes con el propio, a
través de un informador nativo.
2. Estudio de la regulación del matrimonio.
3. Investigación de las leyes que regulan la descendencia y la herencia de la propiedad.
4. Estudio de las migraciones
5. La magia y la religión
6. Estudio de aspectos biológicos con relevancia sociológica: proporción de sexos, tamaño de la
familia, sexo del primogénito, mortalidad infantil,…
7. Como ayuda a la antropología física
8. Información relativa a la transmisión de los nombres

Rivers nos habla de las ventajas de su método:

1. Su concreción, permite investigar problemas abstractos sobre una base concreta.


2. Especialmente útil para investigaciones durante temporadas relativamente breves que presentan
una barrera lingüística.
3. Facilita los medios para comprobar la precisión de los testigos.
4. La ayuda que proporciona al permitir entender los rasgos de la psicología de los salvajes que dotan
al trabajo antropológico de sus dificultades

Destaca Rivers dos ventajas tan importantes que las hacen fundamentales:

El mayor mérito del método genealógico es que nos devuelve a una época anterior al momento en que la
influencia europea alcanzó a la gente. El otro gran mérito es que aporta el medio no solo para obtener
información sino además para verificarla.

La Doctrina de la Unidad Genealógica de la Humanidad, punto clave de la obra de Scheffler, Lounsbury,


Morgan y Rivers, se basa en tres supuestos: Todas las culturas humanas tienen una teoría de la
reproducción, su teoría folk de la reproducción humana. Estas categorías definidas genealógicamente, en
su significado primario, son comparables entre sí prescindiendo del contexto más amplio de las culturas en
que se enmarcan. Las diferencias de detalle entre las distintas teorías de la reproducción, no afectan al
hecho de que se puede postular una genealogía abstracta que tiene validez para todas las culturas.

No todas las genealogías son iguales, esto es debido a dos razones: Los rasgos definitorios de la
genealogía se pueden valorar de diversas formas y tiene diferentes significados en diversas culturas.
Cuando la naturaleza y el contenido de la relación genealógica se toman en consideración el supuesto de la
equivalencia de la relación padre-hijo queda seriamente en entredicho. Al incluir la especificación del valor y
significado concretos en la definición de la genealogía hemos destruido el estándar que permite el tipo de
análisis comparativo de diferentes culturas que constituye una de las tareas fundamentales del antropólogo.

TERMINOLOGÍAS DEL PARENTESCO

Términos de apelación y términos de referencia (Murdock)

Términos de apelación: los términos usados para interpelar y dirigirse a los distintos tipos de parientes en
la comunicación interpersonal. Términos de referencia: los términos que se usan para designar a los
parientes al hablar acerca de ellos a una tercera persona. Los tecnónimos son una especie de intermedio
lingüístico entre nombre propio y término parental de referencia (padre de fulanito). Con anterioridad a ser
designado por un tecnónimo, el sujeto en cuestión era designado y apelado por un nombre propio o
autónimo, a la muerte del pariente de referencia puede pasar a ser designado por un necrónimo (hijo de
fulano difunto).

Estructura lingüística y rango de aplicación de los términos de referencia

Murdock clasifica los términos de referencia con arreglo a dos criterios: Por su estructura lingüística los
términos de parentesco pueden ser: Elementales: es una palabra irreductible que no puede ser
51
analizada en elementos léxicos componentes con significado propio (padre, primo…). Derivados: está
compuesto por un término elemental y algún otro elemento léxico que no tiene significado parental primario
(bisabuelo, madrastra…). Descriptivos: combina dos o más términos elementales para denotar a un
pariente específico (cuñada). Por su rango de aplicación los términos de parentesco pueden ser:
Denotativos: aquel que se aplica sólo a parientes de una categoría simple de parentesco, definida por
generación, sexo y conexión genealógica. Puede incluir sólo una persona (padre, marido) o más de una
(hermano, hijo). Clasificatorios: aquel que se aplica a personas de dos o más categorías de parentesco
definidas por generación, sexo y conexión genealógica (tío: FB, MB, FZH, MZH).

Sistemas descriptivos y sistemas clasificatorios

Morgan dividió los sistemas de parentesco en dos tipos: Sistemas descriptivos: aquellos que distinguen a
los parientes lineales de los colaterales Sistemas clasificatorios: agrupan en una sola categoría a
parientes lineales y colaterales. Según la tesis extensionista de Murdock, los términos clasificatorios
provienen de la extensión a parientes genealógicamente lejanos de términos de parentesco para parientes
genealógicamente cercanos.

Malinowski, la terminología Trobriand y la tesis de la expansión

Para Malinowski, sólo mediante el estudio de la formación de los lazos primarios, así como su extensión,
podemos captar el sistema de parentesco de una cultura. Algunos términos del interior del círculo familiar se
repiten fuera de él. Evans-Pritchard hace suyo lo esencial de la tesis extensionista de Malinowski pero
centra su atención en la extensión de las actitudes. Para Radcliffe-Brown y Sol Tax hay una correlación
entre actitudes y terminologías, a lo que Murdock ofreció varios desmentidos etnográficos, es lo que Buchler
y Selby han calificado como la falacia genética, según la cual la esencia de una entidad sería isomórfica
con el proceso mediante el cual esa entidad ha llegado a su estado presente. Según Parkin, la clasificación
propiamente dicha adopta la forma de un conjunto de categorías semánticas, no de un conjunto de
posiciones genealógicas, ni de un conjunto de tipos de pariente.

4 tipos básicos de parientes lineales (F, M, S, D)


8 tipos de parientes primarios (F, M, S, D, B, Z, H, W)
33 parientes secundarios
151 parientes terciarios

Criterios lingüísticos relevantes en las terminologías

Las investigaciones de Kroeber y Lowie han llevado al reconocimiento de 6 criterios principales que,
cuando son reconocidos lingüísticamente como base de diferenciación terminológica, producen
términos denotativos y que cuando alguno de ellos es ignorado, producen términos clasificatorios.
Criterio de generación: lo tienen en cuenta aquellas terminologías que evitan utilizar un mismo término
para tipos de parientes de distintas generaciones. Criterio de sexo: lo tienen en cuenta las terminologías
que evitan utilizar un mismo término para tipos de parientes de distinto sexo. Criterio de afinidad: lo tienen
en cuenta las terminologías que evitan utilizar un mismo término para parientes consanguíneos y parientes
afines. Criterio de colateralidad: lo tienen en cuenta las terminologías que evitan utilizar un mismo termino
para parientes lineales y colaterales. Criterio de bifurcación: lo tienen en cuenta las terminologías que
designan con términos diferentes a parientes secundarios o más lejanos en función del sexo relativo de los
parientes primarios intermedios que conectan a Ego y Alter. Introduce una diferenciación entre parientes
paralelos y parientes cruzados. Criterio de polaridad o reciprocidad: lo tienen en cuenta las terminologías
que disponen de dos términos diferentes para los tipos de parientes que se hallan vinculados en cada
relación de parentesco (tío-sobrino), cuando se ignora se aplican mutuamente el mismo término (primo-
primo)

Los mismos autores han aislado tres criterios subsidiarios: Criterio de edad relativa: lo tienen en cuenta
las terminologías que disponen de términos diferentes para tipos de parientes que, perteneciendo a una
misma categoría de parientes, solo se diferencian por de más o menos edad que Ego. Criterio de sexo del
hablante: lo tienen en cuenta las terminologías que disponen de diferentes términos para un mismo tipo de
pariente en función de que Ego sea varón o hembra. Criterio de mortandad: lo tienen en cuenta aquellas
terminologías que disponen de dos términos diferentes para un mismo tipo de pariente secundario en
función de que el pariente a través del cual se establece la relación esté vivo o muerto.

52
Tipos de sistemas clasificatorios del parentesco

Los dos factores sociológicos principales que la mayoría de los antropólogos han considerado que influyen
en las diferencias entre terminologías son las reglas matrimoniales y el principio de descendencia. Lowie y
Kirchoff propusieron clasificar las terminologías de parentesco en función de los términos usados por Ego
para sus parientes de la primera generación ascendente, especialmente para los germanos de sus padres:
La terminología bifurcada colateral hace uso de los criterios de generación, sexo, colateralidad y
bifurcación. Cada uno de los tipos de parientes de la primera generación ascendente es designado por un
término diferente. La terminología lineal hace uso de los criterios de generación, sexo y colateralidad e
ignora lingüísticamente el criterio de bifurcación. El resultado es que los términos para los parientes lineales
de la generación ascendente no se utilizan para ningún otro tipo de pariente colateral, que FB y MB son
designados por un mismo término y lo mismo ocurre con FZ y MZ. La terminología bifurcada fundida o
mezcladora hace uso de los criterios de generación, sexo y bifurcación e ignora el criterio de colateralidad.
El resultado es que hay un mismo término para los parientes lineales de G+1 y para sus parientes
colaterales y germanos del mismo sexo relativo (F=FB; M=MZ) y términos distintos para los germanos de
distinto sexo relativo (FB↑MB; FZ↑MZ). La terminología generacional hace uso únicamente de los criterios
de generación y sexo e ignora los criterios de colateralidad y bifurcación. El resultado es que los términos
para parientes lineales de generación ascendente sean los mismos que para sus germanos colaterales de
ambos lados, paterno y materno (F=FB=MB y M=MZ=FZ)

El criterio de bifurcación: primos paralelos y primos cruzados

Los germanos de los padres se dividen en tíos paralelos o germanos de los padres de su mismo sexo, y tíos
cruzados o germanos de los padres de distinto sexo que éstos. Los hijos de los tíos paralelos serán primos
paralelos; los hijos de los tíos cruzados serán primos cruzados.

Términos para “primos” y tipos de terminología de parentesco

Utilizando como criterio diferenciador la terminología para primos, podemos distinguir varios tipos de
sistemas terminológicos: Lineal (Eskimal): todos los tipos de primo, paralelos o cruzados, son designados
por el mismo término, diferente al de los germanos. Generacional (Hawaiana): todos los tipos de primos
son designados por el mismo termino, el mismo que para los germanos. Bifurcada colateral (Sudanesa):
hay términos separados para cada uno de los tipos de primos, distintos a su vez de los germanos.
Bifurcada de fusión (Iroquesa): se utiliza un mismo término para los germanos y primos paralelos y un
término distinto para los primos cruzados

Terminologías Crow-Omaha y descendencia unilineal

Crow y Omaha: ignora el criterio de colateralidad y tiene en cuenta el de bifurcación; diferencian


terminológicamente a los parientes paralelos y los cruzados

Terminologías de parentesco y reglas de matrimonio

Aquellas terminologías para las que es irrelevante el criterio de afinidad han sido bautizadas como
terminologías prescriptivas, pues la designación del cónyuge por el mismo término que uno o varios tipos
de pariente consanguíneo equivale a la prescripción lingüística de contraer matrimonio con uno o una de los
parientes incluidos en esa categoría de parentesco. Esa prescripción lingüística suele ir acompañada de una
regla matrimonial. Las terminologías no-prescriptivas serán aquellas para las que es relevante el criterio
de afinidad y que diferencian por tanto los términos para parientes afines y los términos para pariente
consanguíneos. Las terminologías prescriptivas pueden ser: De tipo simétrico, donde existe la regla
matrimonial en la que la prima cruzada bilateral es la cónyuge prescrita de ego, este designa con el mismo
término al padre del cónyuge, al hermano de la madre y al marido de la hermana de la madre. De tipo
asimétrico, donde existe la regla matrimonial en la que la prima cruzada matrilineal es la cónyuge prescrita
de ego, este designa con el mismo término al hermano de la madre y al padre de la esposa. En caso de ego
mujer, donde existe la regla matrimonial en la que la primo cruzada patrilineal es la cónyuge prescrita de
ego, esta designa con el mismo término al marido de la hermana del padre y al padre del marido.

Ver: terminologías de parentesco Omaha, Crow, Trobiand, etc.

53
TEMA 6

PARENTESCO, DESCENDENCIA Y RESIDENCIA

PARENTESCO Y DESCENDENCIA

¿Como traducir “descent” y “descent groups”?. Shefler recoge dos sentidos del término “descent”:
Movimiento hacia abajo para hablar de la asignación sobre la base de la conexión genealógica, de
posiciones sociales y de los derechos y deberes asociados a ellas y conexión genealógica o parentesco
ascendente (descender de alguien).

Descendencia y sucesión. Por descendencia se entiende en castellano tanto el hecho de descender,


como el conjunto de descendientes y la relación establecida al descender, relación que tiene un carácter
“ancestro-céntrico”, es decir, que tiene como centro y como punto de referencia al ancestro o antepasado
del que descienden sus descendientes, alguno de los cuales serán ascendientes o antepasados. El término
sucesión ha sido utilizado prácticamente como sinónimo de descendencia. La preferencia del término
descendencia es debida a que suceder cobra en castellano el sentido de pasar a sustituir, este sería el
sentido predominante de sucesión para los teóricos de los descent groups: Sustitución de una persona por
otra en un puesto o cargo. Esta definición evoca un conjunto de “lugares fijos” definitorios de una estructura
social que permanecería idéntica a sí misma e inalterada a lo largo del tiempo en la que se sucederían los
individuos de las sucesivas generaciones. Por relación de descendencia entendemos una relación
culturalmente postulada y ancestro-céntrica de sucesión genealógico-temporal entre un antepasado y
quienes se proclaman sus descendientes. Entendemos por filiación la relación de los hijos con sus padres.
La relación de los antepasados con respecto a sus descendientes, es la ascendencia. Los diagramas de
parentesco sitúan arriba a quienes vivieron antes (y los llaman antepasados) y a quienes les sucedieron en
el tiempo y vivieron después los colocan abajo (y los llaman descendientes). La descendencia representa la
sucesión temporal como una relación vertical y orientada de arriba abajo en el espacio, pero esa misma
sucesión temporal de las generaciones humanas puede ser representada como sucesión espacial, con la
diferencia de que la oposición antes / después no se traduce ahora mediante la oposición vertical y
orientada arriba / abajo, sino mediante la oposición delante / detrás, es decir, de izquierda a derecha. La
relación de descendencia se traza desde el antepasado (varón o hembra) que se invoca y puede o no
implicar relaciones de filiación entre las distintas generaciones temporalmente involucradas en la línea o
líneas de descendencia que se postulan: las implica cuando los descendientes invocan explícitamente una
cadena genealógica que entrelaza sucesivos vínculos de filiación desde el antepasado hasta ellos; al
conjunto formado por esos descendientes lo llaman los antropólogos linaje. Pero no las implica cuando
como en el caso de lo que la mayoría de los antropólogos denominan actualmente un clan, los
descendientes se limitan a postular una vinculación genérica con un antepasado a través del tiempo que, al
no formularse como una cadena genealógica explícita, no es equiparable al encadenamiento de sucesivas
relaciones de filiación.

54
Descendencia y filiación. La relación de filiación es la más simple e inmediata de las relaciones de
descendencia. La prosa jurídica castellana designa con frecuencia como filiación la relación constitutiva de
la condición de hijo o hija. A diferencia de la germanidad y de la alianza, ni la filiación ni la descendencia son
relaciones que tengan la propiedad de la simetría. Si A es hijo de B, B no es hijo de A. La relación inversa
de la filiación es la paternidad.

La descendencia es una relación que tiene la propiedad de la transitividad, mientras que la filiación no es
transitiva. Si C desciende de B, B desciende de A, entonces C desciende de A. Mientras que la filiación no
es transitiva: si C es hijo de B y B es hijo de A, C no es hijo de A, sino su nieto.

Meyer Fortes: filiación es la relación entre un hijo y su padre per se, excluye la filiación del rango o espectro
de relaciones incluidas bajo la denominación de descendencia, definida ahora como la relación de una
persona con sus antepasados o ancestros pre-parentales.

Sheffler ha propuesto distinguir entre los tres tipos posibles de relación de filiación: Filiación simple o
inespecífica: relación de filiación sin especificación del sexo del padre Patrifiliación: relación de filiación
entre el hijo / a y el padre per se. Matrifiliación: relación entre hijo / a y la madre per se.

Una distinción que ha suscitado polémicas es la que hace Meyer Fortes entre descendencia unilineal y
filiación complementaria: con independencia de que una sociedad conceda mayor o menor importancia y
utilice para diversos menesteres una u otra línea de descendencia (matrilineal o patrilineal), el
reconocimiento del parentesco siempre es, desde el punto de vista de ego, bilateral (no pierde la relación
con la otra parte de los parientes). Ego reconoce una relación de filiación complementaria con su madre en
una sociedad patrilineal y con su padre en una sociedad matrilineal.

El concepto de “descendencia” según Rivers. Condiciones sociales. Consanguinidad (kinship):


condición o estado de dos personas relacionadas por nacimiento. Parentesco (relationship): término más
general para designar, además del estado de consanguinidad, la condición de dos personas relacionadas
por matrimonio. Procesos sociales. Herencia: proceso social en virtud del cual una persona adquiere las
propiedades de otra cuando esta última muere. Sucesión: proceso social en virtud del cual una persona
toma el lugar de otra como titular de un cargo o como poseedor de un título o rango cuando esta última
muere o se retira. Descendencia: proceso por medio del cual una persona se convierte en miembro de un
grupo, bien a través del padre, bien a través de la madre. patrilineal o matrilineal.

La patrilinealidad de la descendencia no tiene por qué ir acompañada necesariamente por la patrilinealidad


de la sucesión (unos carlos o títulos pueden ser transmitidos por el padre y otros por la madre) ni por la
patrilinealidad de la herencia (unos bienes pueden heredarse del padre y otros de la madre), y lo mismo
ocurre con la matrilinealidad, lo cual hace totalmente inadecuado, pese a que se haga con mucha
frecuencia, caracterizar una sociedad en su totalidad como patrilineal o matrilineal.

Lo que diferencia el parentesco, entendido como condición social, de la descendencia y de la transmisión,


entendidos como procesos sociales, es el hecho de que el estatus de las personas como parientes (como
determinado tipo de pariente: F, M, S, D, H o W) ni desciende ni se transmite.

Transmisión: sólo ciertos tipos de derechos y deberes son transmisibles, aquellos que son detentados
exclusivamente por personas individuales que deben ser abandonados por sus portadores antes de que
puedan ser adquiridos por otras personas.

Se diría, por tanto, que por un proceso de eliminación, Rivers llegó a utilizar el concepto de descendencia
por una vía preferentemente residual, aunque diera una caracterización positiva de su uso. Empezando con
su uso para designar virtualmente cualquier modo de adjudicación de estatus social basado en una
conexión genealógica, eliminó en primer lugar aquellos estatus que no puede sensatamente decirse que
desciende o son transmitidos. A continuación eliminó aquellos de los que puede decirse que son
transmitidos y también, al mismo tiempo, que son heredados o bien objeto de sucesión. Desde su
perspectiva, eso dejaba únicamente “el proceso mediante el cual una persona se convierte en miembro de
un grupo o clase, bien a través del padre o de la madre”. Para Rivers, ese proceso y sólo ese proceso de
reclutamiento para un grupo de parentesco debe denominarse descendencia, lo cual implica olvidarse de su
significado de conexión genealógica ascendente o parentesco consanguíneo con un antepasado pre-
parental. No tuvo mucho éxito en la expansión de su concepto de descendecia, por dos motivos
principales: El carácter incompleto e incoherente de su crítica a la identificación entre descendencia y
transmisión. La crítica de Rivers es incompleta porque su concepto de descendencia es susceptible de la
misma crítica que él hizo a la supuesta transmisión del estatus del pariente (no hay estatus de nadie como
miembro de un grupo que sea transmitido a o descienda de ningún otro). Es incoherente porque los únicos
estatus sociales de los que cabe decir con sentido que descienden son algunos de los que,
55
paradójicamente, el mismo considera que, puesto que pueden ser transmitidos, deben diferenciarse de la
descendencia. El amplio uso que hace y autoriza de los calificativos patrilineal y matrilineal anula en cierto
modo el sentido restrictivo que propone asignar a descendencia. Usa patrilineal y matrilineal para calificar la
descendencia, la herencia, la sucesión, la consanguinidad y el parentesco, son equivalentes en significado a
“parentesco con o a través de padres/madres”

Líneas y lados: descendencia lineal y parentesco colateral. Si decidimos representar la sucesión


temporal de las generaciones en términos de relaciones de descendencia, hay tres distinciones que es
preciso tener claras porque son pródigas en consecuencias teóricas a la hora de definir y clasificar los
grupos de parentesco y de descendencia: Distinción entre parientes consanguíneos y parientes afines.
Distinción entre parientes lineales y parientes colaterales. Distinción correlativa entre descendencia
exclusiva a través de parientes lineales y descendencia inclusiva a través de parientes tanto lineales como
colaterales. Son parientes lineales aquellos que están vinculados entre sí exclusivamente por una o más
relaciones de descendencia paterno-filial. Se puede realizar una distinción ulterior entre los parientes
lineales sobre la base del sexo del miembro de más edad de un vínculo lineal. Si el miembro de más edad
es un varón, el lazo es un vínculo lineal agnaticio, si es una mujer, el vínculo es uterino. Esta distinción es
importante porque muchas sociedades la utilizan cuando cargos o propiedades pasan de una generación a
la siguiente, y otras la utilizan como un criterio de pertenencia cuando organizan grupos de parentesco
especializados. Algunos vínculos de descendencia pueden formar cadenas. Puesto que una mujer puede
ser a la vez hija y madre, las relaciones madre – hija forman una cadena que crece a medida que cada hija
se convierte a su vez en madre de hijas. En muchas sociedades tales cadenas se ponen de manifiesto y se
les otorga una especial atención y significado. Los antropólogos las llaman cadenas matrilineales o cadenas
uterinas. Las relaciones padre – hijo varón pueden formar cadenas de la misma forma, que pueden ser
denominadas cadenas patrilineales o agnaticias. Las cadenas patrilineales no aparecen entre otros
primates. Los grupos matrilineales se forman alrededor de las cadenas matrilineales. Los grupos (no las
cadenas) contienen a los hijos varones de una madre, pero no a los hijos de los hijos. De la misma forma,
los grupos patrilineales incluyen a las hijas pero no a los hijos de las hijas. Son parientes colaterales
aquellos que comparten la descendencia de un antepasado común pero que no descienden el uno del otro,
en su relación de parentesco se encuentra al menos una relación de germanidad (hermanos, tíos, sobrinos,
primos y sus respectivos descendientes).

Desde una perspectiva ancestro-céntrica, encontraremos tantas líneas de descendencia como hijos. Se
pueden incluir todas las líneas de descendencia con independencia del sexo, hablaremos de descendencia
omnilineal (cognaticia desde ego). También se pueden excluir de forma continuada de la línea de
descendencia a los parientes lineales de uno u otro género, tendremos una descendencia unilineal: línea
de descendencia patrilineal (agnaticia) o línea de descendencia matrilineal (uterina).

Parentesco “ego-céntrico” y descendencia “ancestro-céntrica”. Para el análisis de los grupos de


parentesco y de su papel en la estructura social, hay una distinción de importancia crucial entre parentesco
ego-céntrico y descendencia ancestro-céntrica. El parentesco ego-céntrico se define por referencia a un
individuo. La descendencia ancestro-céntrica se define por referencia a un antepasado. El parentesco
ego-céntrico es universalmente importante, reconocido en todas la sociedades. La descendencia ancestro-
céntrica sólo es culturalmente reconocida y socialmente relevante en algunas sociedades. El parentesco
ego-céntrico es normalmente bilateral, tiene en cuenta tanto el lado del padre como el de la madre. La
descendencia ancestro-céntrica conecta solamente a un conjunto limitado de parientes de ego. Las
relaciones de parentesco ego-céntricas son relativas en relación con un alter (hijo, sobrino, MB,..). El estatus
de descendencia ancestro-céntrica es, en cierto sentido, absoluto: uno es o no un miembro de un grupo de
descendencia (regla de descendencia omnilineal o unilineal).

Parientes patrilineales, patrilaterales, matrilineales, matriliterales. Puesto que, incluso en sociedades


con grupos de descendencia unilineal, el parentesco bilateral es siempre reconocido y cumple funciones
importantes, es preciso tener clara la distinción entre lineal y lateral; entre parientes patrilineal y parientes
patrilaterales, por un parte, y entre parientes matrilineal y parientes matrilaterales por otra.

Si trazamos la descendencia siguiendo una patrilínea, sólo algunos de los parientes patrilaterales de EGO
serán también sus parientes patrilineales (lo será, por ejemplo, el FF, pero no lo será la FM). Si trazamos la
descendencia siguiente una matrilínea, sólo algunos de los parientes matrilaterales de EGO serán también
sus parientes matrilineales (lo será, por ejemplo, la MM, pero no lo será el MF).

Tipos de parentesco consanguíneo, según Robin Fox y Paul Bohannan

56
Tipos de grupos de parentesco consanguínea, según Robin Fox:

FOCUS
Modo de reclutamiento Ego Ancestro
No-restringido Parentela (kindred) cognaticia Linaje cognaticio no-restringido
Restringido por sexo Parentela (kindred) unilateral Linaje unilineal
Restringido por otros medios ? Linaje cognaticio restringido

Tipos de grupos de parentesco consanguíneo, según Paul Bohannan:

FOCUS
PERSPECTIVA EGO VS ANCESTRO
Incluye a todos los Grupo omnilateral ⇐ Grupos cognaticios ⇒ Grupo de descendencia
consanguíneos omnilineal

VS ⇑ ⇓ Grupos colaterales -------- Grupos de descendencia ⇑ ⇓

Excluye a algunos Grupos colaterales ⇐ Grupo exclusivos ⇒ Grupos de descendencia


consanguíneos agnaticios y uterino unilineal (linajes)

Las formas más simples pero también más infrecuentes de estos grupos incluyen a todos los
consanguíneos (o bien, dicho en la terminología que Robin Fox toma de Goodennouth, son grupos no-
restringidos en su modo de reclutamiento). Las formas más complejas pero también más frecuentes
excluyen a algunos consanguíneos (o bien, dicho en términos de Goodenough y Fox, son grupos
restringidos en el modo de reclutamiento: bien restringidos por el criterio único del sexo del pariente
ascendiente y de la línea de continuidad del grupo o bien restringidos por otros criterios como la residencia,
el interés, la libre elección, etc.

Hemos visto que los parientes consanguíneos pueden ser parientes lineales y parientes colaterales, por lo
que –una vez excluidos los afines- la primera hipótesis de exclusión de parientes consanguíneos que parece
plantearse lógicamente es la de exclusión bien de los parientes lineal bien de los colaterales.

Si bien, no resulta práctico empíricamente excluir por completo a los parientes lineales o a los parientes
colaterales, lo que sí es frecuente sin embargo es distinguir dos tipos generales de grupos de parentesco
según se ponga el énfasis en la colateralidad (desde la perspectiva de un EGO contemporáneo) o en la
descendencia lineal (desde la perspectiva de un EGO ancestral).

Empezaremos por el tipo de grupo de parentesco consanguíneo que a los occidentales nos resulta más
familiar porque se halla presente entre nosotros: el grupo de Cohannan denomina grupo omnilateral y Fox
llama parentela (kindred) cognaticia. Este grupo o categoría, cuya estructura, características y funciones
sociales más frecuentes vimos al final del Tema 2, es un grupo personal centrado en EGO (EGO-focus) y
no-restringido, que incluye a todos los parientes consanguíneos por ambos lados hasta un cierto grado:
dado que los miembros de este grupo son parientes cognaticios de EGO se puede decir que se trata de un
grupo cognaticio y dado que pone más énfasis en los parientes colaterales que en los lineales puede
decirse que es un grupo colateral. La sib de los antiguos Teutones es un ejemplo clásico de grupo
omnilateral.

La restricción en el modo de reclutamiento a una parentela (kindred) en virtud del sexo del pariente lineal
primario (P: F o M) genera lo que Fox llama parentela unilateral y lo que Bohannan denomina grupos
colaterales agnaticios y uterinos, grupos que excluyen a algunos consanguíneos, bien matrilaterales (como
los Kalmukos) bien patrilaterales.

Estos grupos exclusivos y EGO-céntricos (EGO-focus) de parentesco consanguíneo utilizan como vínculo
entre sus miembros sólo cinco de las siete relaciones consanguíneas básicas posibles: los grupos
agnaticios excluyen el vínculo uterino entre madre e hijos (M-C: M-S y M-D) y utilizan sólo las relaciones F-
S, F-D, B-B, Z-Z y B-Z; los grupos uterinos excluyen el vínculo agnaticio entre padres e hijos (F-C: F-S y F-
D) y utilizan sólo las relaciones ;-S, M-D, B-B, Z-Z y B-Z.

Las relaciones que caracterizan a los grupos agnaticios son también las que se hallan presentes (y
ausentes) en el interior de los grupos patrilineales; y las relaciones que caracterizan a los grupos uterinos
son también las que se hallan presentes (y ausentes) en el interior de los grupos matrilineales.

57
¿Qué es entonces lo que distingue a los grupos colaterales agnaticios y uterinos de los grupos de
descendencia unilineal? Lo que los distingue no es tanto la composición, los vínculos consanguíneos y las
relaciones internas entre los miembros del grupo, cuanto el énfasis de aquellos en la colateralidad y de
éstos en la descendencia. La despreocupación por la descendencia lineal puede llegar en los grupos
colaterales al completo olvido de los vínculos genealógicos con los antepasados o a la consideración de su
irrelevancia social; este desprecio por la genealogía es su diferencia más llamativa con respecto a los
grupos de descendencia con los que con frecuencia se les ha confundido.

Cuando un grupo cognaticio que incluye a todos los consanguíneos y no restringe por ningún medio el modo
de reclutamiento al grupo (como el sib Teutónico) abandona la perspectiva “EGO-céntrica” y pasa a
definirse por la relación de sus miembros con un antepasado (Ancester-focus), poniendo en consecuencia
más énfasis en la descendencia que en la colateralidad, la resultante es lo que Bohannan llama un grupo de
descendencia omnilineal y Fox denomina linaje cognaticio no-restringido. Cuando dentro de un grupo de
descendencia omnilineal se produce una restricción del modo de reclutamiento a otros grupos igualmente
omnilineales por medios distintos al sexo del progenitor; el grupo resultante es lo que Fox llama un linaje
cognaticio restringido. Goodenough (1955) fue el primero en describir y en teorizar estos tipos de grupos
cognaticios: en una misma sociedad de las Islas Gilbert encontró tanto lo primero (grupos de descendencia
omnilineal a los que él denominó <<unlimited descent groups>>) como lo segundo (linajes cognaticios
restringidos con arreglo a varios criterios no-sexuales).

Si tomamos como punto de partida un grupo de descendencia omnilineal (que incluye a todos los
consanguíneos, está formado por parientes cognaticios y se define desde una perspectiva (ancestro-
céntrica) y decidimos excluir a algunos consanguíneos, restringiendo el modo de reclutamiento a ese grupo
exclusivo de acuerdo con el criterio discriminatorio único del sexo masculino (reclutamiento por patrifiliación)
o femenino (reclutamiento por matrifiliación) del progenitor del nuevo miembro, obtendremos lo que
Bohannan denomina grupo de descendencia unilineal y Fox linaje unilineal.

Recapitulación. La relación entre marido y esposa (H-W) fue eliminada en la formación de grupos de
parentesco consanguíneo: algunos grupos consanguíneos, aquellos que hemos llamado grupos cognaticios,
contienen todas las otras siete relaciones de parentesco básicas. Cuando se forma un grupo agnaticio, la
relación madre – hijo (M-S) y madre – hija (M-D) también se elimina. Si tomas los miembros de tu red de
parientes y suprimes todas las personas relacionadas contigo por medio de vínculos matrimoniales,
obtienes todos los miembros potenciales de tu grupo de parentesco consanguíneo. Si a continuación
suprimes todos aquellos consanguíneos que están relacionados contigo a través de un vínculo uterino
(salvo aquellos con los que tienes un vínculo agnaticio como los germanos plenos), obtienes los miembros
potenciales de tu grupo agnaticio. De modo similar, si suprimes todos los parientes que están relacionados
contigo a través de un vínculo agnaticio, pero retienes aquellos relacionados a través de vínculos uterinos,
obtienes los miembros potenciales de tu grupo uterino.

Es un hecho interesante que cualquier grupo de parientes agnaticios o uterinos, si traza lo bastante lejos su
ascendencia, llegará hasta un único antepasado o antepasada. Hay, por consiguiente, un elemento de
descendencia en todo grupo agnaticio o uterino. A la inversa, los descendientes agnaticios o uterinos de un
antepasado dado son obviamente colaterales, de tal modo que esos grupos tienen también un elemento de
colateralidad. Algunas culturas enfatizan el aspecto de descendencia en su imagen del grupo; otras, el
aspecto de colateralidad.

Un grupo de descendencia unilineal es, por tanto, un grupo de parientes agnaticios o uterinos que se
fundamenta en un ancestro –un grupo en el que la descendencia es considerada por sus miembros como el
punto esencial. Tales grupos de parientes son denominados con frecuencia linajes. El linaje agnaticio es
llamado patrilineal, el linaje uterino matrilineal, porque para cualquier miembro contemporáneo, la línea
ascendente hacia el antepasado fundador va a través de una línea de padres o una línea de madres. Es
necesario examinar atentamente la idea de descendencia para que podamos darnos cuenta de su
importancia cuando se halla presente en una cultura, así como reconocer su ausencia cuando los aspectos
de descendencia de los grupos agnaticios o uterinos no sean subrayados o ni siquiera culturalmente
reconocidos.

Tomando como punto de partida la red de pariente que –de la mano de Murdock- fuimos tejiendo por
entrelazamiento de familias nucleares, hemos ido aplicando a esa red de relaciones de parentesco –de la
mano de Bohannan- una lógica de la exclusión que no ha permitido ir recortando, dentro de esa red,
distintos tipos de grupos de parentesco, hasta llegar a los grupos de descendencia unilineales (patrilineales
o matrilineales).

58
PARENTESCO Y RESIDENCIA.

Pautas de residencia. Ver tema 4.

Residencia. Ver tema 4.

Reglas de residencia. De “Reglas de residencia” de Goodenough, recogemos lo siguiente: “Desde hace


tiempo se acepta que la determinación de la regla o reglas de residencia matrimonial de una comunidad es
un requisito básico para elaborar un informe descriptivo satisfactorio de su sistema social. Los etnólogos
vienen postulando desde hace mucho que las prácticas de residencia son determinantes importantes de las
diversas formas de organización de la familia y el parentesco, y recientemente Murdock (1949) ha aportado
una impresionante documentación estadístico al respecto. Hoy, los etnólogos dan por supuesto que un
informe fiable de las costumbres de residencia se basa en un censo casa por casa de la comunidad
estudiada. Sin embargo, las mismas estadísticas pueden acarrear diferentes conclusiones, entre
antropólogos por diferentes motivos.”

CHAT: 31 de octubre - 9 de la mañana

TEMA 2

El de la mañana sí se hizo (Parentesco). Nos pasamos como 1 hora divagando, pero después empezamos
a trabajar. Dimos el Tema 2 (hasta el cálculo del grado de parentesco -sin incluir) y quedaron unas dudas en
el aire:

Familia extensa (Murdock). ¿Qué debemos de entender como "Familia Extensa"? La entendíamos como
la ampliación de la familia nuclear, pero ¿es así?

Diagramas de Parentesco. Los pariente primarios tendrían una letra, los secundarios dos, los terciarios
tres, etc., ¿es así?

Descendencia v. Alianza. Consanguíneos y no consanguíneos (políticos -in law- <no consanguíneos> -


afinidad>) y (los que no son políticos -in law- <consanguíneos> -filiación y germanidad-). Privilegio de
descendencia y concepción sustancialista del parentesco = consanguineidad?; prioridad de la alianza y
concepción relacional del parentesco = afinidad?

Reglas de descendencia: Patrilineal, Matrilineal, Bilateral y Doble Descendencia. (pg 84). Diferencias entre
bilateral y doble descendencia? Ambas son cognaticias o son lo mismo?

¿Qué opináis?

Estaría bien mandar esto a los de Parentesco, pero no tenemos listas. ¿Cómo se podrían organizar listas de
distribución por asignaturas? Grupos de correo.

Hoy Etnografía. Podíamos empezar por el Tema 1 ¿os parece?. Y centrarnos. Preparamos apuntes, libros y
un cuaderno. Nos centramos y le sacamos un rendimiento.

Saludos,

JOSEBA

P.D.- ¿Alguien me podría mandar apuntes de Historia del programa de este año? Sólo he estudiado
Cognitiva, Parentesco y Etnografía. Con estos apuntes me puedo preparar para el Chat del Jueves.

59
60
61