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Ji INSTITUTO DE ALTOS EsTUDIOS JUAN PERON MOVIMIENTO ANO3.NUMERO 21.ABRILDE 2007 LA FILOSOFIA EN LA UNION DE NACIONES Por fin, los lideres politicos sudamerica- nos parecen haber comprendido que la unidad de sus pueblos es un requeri- miento ineludible de los tiempos. Es cier- to, como diria Borges, que no los une el amor sino el espanto. Pero eso importa poco. Interesa en cambio que por una vez la politica amaga tomar el puesto de mando, adelantandose al mundo de los negocios y de la cultura. Corresponderd a la filosofia jugar algtin papel en el proceso de integracién sud- americana? Una integracién que, descontémosio, no sera sencilla sino un camino plagado de dificultades, entre las cuales no es la menor la brecha existen- te entre el actual estado de conciencia de nuestros pueblos y el objetivo politico que se formula. Contribuir a achicar esa brecha es, a mi juicio, una primera tarea que se le pre- senta a una filosofia de vocacién latinoa- mericana. Imposible perder de vista que casi la mitad de la poblacién de América latina subsiste penosamente bajo la li- nea de pobreza, es decir, lucha dia tras dia en funcién de la simple superviven- cia. Muy mal podriamos pretender que ese inmenso ejército de desheredados entendiera e hiciera suyo en forma inme- diata el gran objetivo politico de la uni- dad, tan alejado de su experiencia coti- diana. A ‘su vez, este paisaje dominado por la pobreza se articula, en forma curiosa aunque no contradictoria, con un proce- so de personalizacién que abarca el mundo entero, atraviesa todas las clases sociales y tiene que ser, ademas de ad- vertido, escrupulosamente respetado. La sociedad de masas, manipulables en funcién de meras ideologias, se hunde progresivamente en el pasado. Los in viduos que se recortan de la masa ya no Gesean ser incluidos en groseras e im- provisadas generalidades construidas de arriba abajo; ansian apropiarse en térmi- nos personales del propio decurso vital éCémo contribuird la filosofia a achicar la brecha que existe entre el objetivo po- litico de la integracién y las vivencias co- tidianas de los millones de varones y mujeres que pueblan nuestra América? Colaborando, en estrecha alianza con el arte y la literatura, con la creacion de un imaginario colectivo. La creacién de un imaginario colectivo consiste en inscribir un sinfin de particularidades en una uni- versalidad que, por ser estética, acon- ceptual, las tolera a todas, infundiéndoles au vez una generalidad de que al princi- pio carecian. Esto significa también que EDITORIAL un imaginario colectivo admite innumera- bles modalizaciones, puede ser vivido como a cada quien le plazca, confluyendo no obstante en la inefable dimensién comin. Un imaginario colectivo no es una ideolo- gfa, tampoco es un pensamiento Unico. Especialmente relevantes en la construccién de este imaginario son la recolecciGn y formulacién de relatos que produzcan 0 adjudiquen sentido, arrai- guen, proporcionen un lugar en el mun- do. Los sudamericanos nos encontramos hoy huérianos de relatos de identidad, narraciones que nos cuenten quiénes somos. Se entendera facilmente la dife- rencia entre estos relatos, singulares, multiples, contingentes, modificables, y las ideologias, sistemas de principios dogmaticos y simplificadores, que pre- tenden determinar los hechos imitando burdamente los procederes de la cien- cia. Entre un imaginario colectivo y una ideologia media toda la distancia que existe entre un universal estético y un simulacro invalido de universal tedrico. E imaginario colectivo es el resplandor co- min de las singularidades, ni determina ni obliga, transfigura en obra de arte to- das y cada una de las manifestaciones de nuestro ser latinoamericano. No hay mas alta ni mas firme identidad que la belleza. Resplandeciente, cada gesto, cada mirada, cada palabra, cada accion es fin en si, se trasmuta en actividad de! fin. Mientras tanto la ideologia, con sus juicios determinantes, pretende encua- drar los acontecimientos como fendme- nos sometidos a leyes. Lo singular es asi despojado de toda su riqueza, privado de su libre autodesenvolvimiento, para transformarse en palida ilustracion de supuestas legalidades histéricas. Nola: Una versién anterior de este articulo fue publicada en el Diario Perfil. Silvio Maresca RESENAS Peete Glecne | Juan Perén En el marco de la coleccién América Lati- na y Democracia que COPPPAL Argenti- na coedita con Sudamericana —integrada ademas por toxtos de Oscar Alende, Car- los Auyero, Rubén Giustiniani y Ernesto Tenenbaum, entre otros-, se ha publica- do una versién del Modelo revisada por un especialista en la materia: Oscar Cas- tellucci, quien integra desde su inicio el Consejo Académico del Instituto de Altos Estudios Juan Perén. Se ha utilizado como referencia para esta edicién el texto que ha publicado la Bi- blioteca del Congreso de la Nacién ba- sandose en la denominada “carpeta Damasco”, en referencia a su poseedor original, el coronel Vicente Damasco, principal colaborador del General Perén Juan Peron MODELO ARGENTINO PARA EL PROYECTO NACIONAL Edieién y apéndice de Oscar Castellucci Buenos Aires, Sudamericana, 2007, 384 piginas en la produccién del documento. Dicho texto es el més cercano a la fecha de su redaccién, ante la inexistencia de uno “canonizado’, ya que no fue editado en vida de su autor. Nuestra intencién al reeditar este libro no fue sdlo la de poner a disposicién de las j6venes generaciones una publicacién sin los habituales errores que contienen las que actualmente circulan. Ademas, pretendimos asi impulsar un nuevo de- bate acerca de Ia visién del lider que marcé un rumbo estratégico para nues- tra Nacién. El libro editado por Sudamericana con- tiene los discursos de Juan Perén del 1° de mayo y del 12 de junio de 1974, el texto corregido del Modelo y un extenso apéndice redactado por Oscar Castelluc- i, titulado "Como y por qué Juan Domin- 90 Perén escribié el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional” Parrafo aparte merece la dedicatoria de ese apéndice: “A mi hijo Martin, veinte afios, quien no vera esta edicién y espera justicia’. Dos dias después de que Oscar nos enviara el archivo electrénico para que lo entregéramos a la editorial, su hijo Mer- tin fallecié a consecuencia de los golpes que le dieron un par de “patovicas” en un boliche de Lanus. El hecho ain nos con- mueve. Tenga Oscar la seguridad de que todo e! Instituto esta junto a él en su lucha contralla discriminacion y la violencia. En junio de 2004 el Congreso de la Na- cidn habia sido testigo de un hecho in- édito para la historia argentina: los representantes de las principales co- rrientes politicas nacionales se reunieron para tastimoniar su reconocimiento a la figura del general Juan Perdn, a 30 afios de su muerte. Esto revela el grado de madurez de parte de la dirigencia pol ca argentina. Ya no nes separan los abis- mos del pasado, ni nos dividen confrontaciones esiériles. Las fuerzas politicas argentinas aspiran a cumplir un rol decisivo en ia vida insti- lucional y politica del pais, en el marco de coincidencias generates que no impi- den el disenso ni la exteriorizacién de las identidades respectivas. No voy a detenerme en las rememora- ciones litdrgicas con las que los peronis- tas solemos evocar al fundador de nuestro Movimiento. Tampoco voy a dis- Cernir el juicio que a la historia le merece Juan Peron. Quiero referitme a lo que el futuro de la sociedad argentina puede esperar de las ideas que semoro en la vida argentina. Juan Peron fue antes que nada ~como 61 solia decir de si mismo- un maestro. Le gustaba recordar sus tiempos de profe- sor en la Escuela de Guerra. Quienes tu- vimos la oportunidad de hablar con él aprecidbamos sus dotes diddcticas, su forma simple de expresar conceptos complejos. En ellos esta implicito un con- junto de ideas que forman la arquitectura de la sociedad que él pensé para su Pueblo; no la que él vivid, sino la que an- ticipé para la Argentina. Su visién antici- patoria consta en documentos que estén al alcance de todos los ciudadanos: sus libros y sus innumerables discursos. Hace ya mas de treinta aos, advertia que el mundo marchaba hacia el “univer- salismo’. Esto que hoy se enuncia como la “globalizacién" fue un pensamiento clave en Juan Perén, El anticips que: “La Argentina opera dentro de la sociedad mundial, y esto no es incompatible con su independencia esencial”. Advirtié que la idea de Nacién ya no tenia por qué re- flejarse en la defensa de las fronteras y en.un nacionalismo defensivo. Visualiza- ba que la competencia en el futuro no pasaria por las ideologias, sino por la creacion de bloques politicos y econémi- 0s regionales y por la disputa de los mercados mundiales. La perspectiva his- torica de Peron se adelanté al menos dos décadas a los procesos de integra- cidn regional que son moneda corriente en el mundo contemporaneo y de los que dan cuenta la Unién Europea, el Mercosur, el NAFTA y otras agrupacio- nes regionales. Juan Perén fue el primer estadista latino- americano que situé a la ecologia y al ambiente como “el problema” de nuestro tiempo. Sefialé el peligro que corre la hu- manidad con el agotamiento de los re- cursos no renovables. Puntualiz6 la crisis de superpoblacion y la contaminacion ambiental, y esboz0 el concepto de lo que luego, desde Naciones Unidas, se hha definido como el “desarrollo sustenta- ble’, es decir, el compromiso que debe existir para que las generaciones actua- les no expandan su consumo a través de la utiizacién irracional de los recursos disponibles. Este tema ha sido reciente- mente actualizado con vigor cientifico en el “informe Stern” del Reino Unido Otra idea que Perén también concibié y procisé fue admitir que el conocimiento €8 una fuente de poder moderno, que el desarrollo cientifico y tecnolégico y la creatividad son las bases sobre las cua- les también se asienta el poder. El acce- 80 al conocimiento, multiplicado por la revolucion informatica, esta cambiando la faz de la sociedad, pero instala otra dependencia, la cultural, entre quienes saben y aquellos que no pueden usar el conocimiento, Perén sostuvo que la base del desarrollo estaba en la educa- cién, que se ha vuelto un imperativo for- midable para las comunidades y los gobiernos modernos. RESENAS RESENAS Mal podria asegurarse, por lo tanto, como alguna vez se ha dicho, que el Justicialis- mo -como doctrina 0 en la accién de go- bierno— relega lo cientifico y tecnolégico aun lugar secundario en la vida de la co- munidad. Nosotros no necesitamos ser posmodernos para saber que estos con- ceptos, llevados a Ia realidad de la Ar- gentina, son los que van a informar seguramente el futuro poder social en la Republica. Perén percibié otro fenémeno de exiraor- dinaria importancia: el de la sociedad me- didtica y el avance formidable del poder de los medios de comunicacién. Advirtid sobre esta paradoja del mundo maderno, en el que tenemos muchos comunicado- res pero pocos pensadores, y sobre los peligros y también las promesas que im- plica la comunicaci6n social:"No debe ol- vidarse que la informacion nunca es aséptica, lleva consigo una interpretacion y una valoracién; puede ser usada como un instrumento para despertar una con- ciencia moral o para destruirla’. Finalmente, Perén también hablé de la democracia social. Entendié que la de- mocracia politica esta en cierta medida también devaluada. En este mundo de crisis de las utopias, que ha perdido la conciencia de los valores objetivos, en donde el relativismo ético lo invade todo, | hablé de la necesidad de cambiar y ampliar los parametros de la democra- cia. Hoy se habla de las organizaciones no gubernamentales como una estructu- ra ala cual hay que brindarle institucio- nalidad, presencia y viabilidad en la sociedad modema. Juan Perén no se contentaba sélo con la democracia de los partidos politicos. El sosienia que la democracia social es moderna porque requiere una reestruc- turacién organica y funcional en los tér- minos de la comunidad organizada, superando las estructuras heredadas del Estado liberal, incapaces de servir efi- cazmente a nuestro modelo argentino. Esta concepcién ofrece garantias verda- deras “frente a los mecanismos ciegos del mercado”. El 1° de mayo de 1974, el presidente de los argentinos y fundador de un vasto movimiento popular nos dejaba su testa- mento politico. Como bien decia el gene- ral Perén: “Treinta afios de lucha politica por el pais, en el pensamiento, la accion y la reflexion, me han suscitado la con- viccién de que nuestra Argentina necesi- ta definir y escribir un proyecto nacional”. Alli estaban “sistematizados los pensa- mientos de una vida de servicio” El universalismo, que él postulaba como una ley ineluctable en el desarrollo de la humanidad, no debia ser afirmado des- dibujando, minimizando o amputando la condicion nacional. La Naci6n es el ho- gar y no puede haber integracion si no es a partir de esa idea. Se trata de un desafio dificil de conformar. Agregaba Perén que también dificil seria la tarea de los hombres del futuro, que deberian articular las exigencias de la transnacio- nalidad con la conservacién de la identi- dad nacional y la matriz latinoamericana. Ademas, vislumbré que el mundo trans- nacional en que hoy vivimos tendria una suerte de exigencia ineludible: la compe- titividad de las naciones. Si no se quiere quedar marginado de los beneficios del progreso en este mundo transnacionali- zado, no existe otra manera de integrar- se que incrementando las ventajas competitivas que la Nacién es capaz de desarrollar. No es cierto que para progresar y crecer debamos abdicar de nuestro sentido na- cional y de la capacidad de la Nacion para generar las condiciones del des- arrollo humano. Las naciones son com- petitivas en la medida en que sepan descubrir dentro de su propia identidad nacional los elementos que les otorgan mayores ventajas en la participacién de proceses internacionales. Juan Perén, en su vision anticipada del pais, anadia otros dos elementos que también estan a nuestra vista como exi- gencias basicas para los hombres de la nueva generacidn: uno, la concordia na- cional, es decir la necesidad de generar un proyecto con la participacion de todos los sectores sociales y politicos; otro, la realizacién de lo que él llamaba la demo- cracia integral. Al respecto, afirmaba que para poder sentarnos en esie mundo complejo y lleno de dificultades, hacia fal- ta la union de los argentinos, y proponia formulas de convivencia y de integracion democratica. Enire ellas, la reforma de la Constitucién Nacional, sobre la que sos- tenia que debia hacerse con el consenso de todos los sectores sociales y politicos del pais. Conforme con la actitud que asumié al regresar de sus dieciocho afios de exilio, planteaba la necesidad de que las fuerzas politicas argentinas abando- nasen los viejos rencores, agravios y di- ferencias del pasado, y se abocaran a la tarea de construir un proyecto nacional para todos los argentinos. En una carta que en 1972 envia a la Conferencia de Estocolmo, dice que hay que hacer un gran esfuerzo mundial para acabar con las disputas ideolégicas. El problema de la humanidad nos tiene que aunar mas alld de nuestras diferencias doctrinarias 0 ideolégicas, ya que ol mundo no podia ni puede esperar. El re- clamaba entonces “una revolucién men- talen los hombres”. Por esto también es que la educacion se ha vuelto un imperativo formidable para la sociedad y los gobiernos modernos. El debate sobre la educaci6n impregné to- dos los drdenes de la vida social en es- tos treinta afios. Se trata de un desafio que no puede ser tinicamente concebido como una escalera de ascenso indivi- dual para los estudiantes: la educacién implica una responsabilidad institucional y hasta personal con la comunidad. La politica tiene una doble faz: arquitec- tnica -define proyectos- y agonal -es decir, fa lucha por el poder. Hoy transita- mos tiempos que no vivid Perdn: los vivi- mos nosotros. Desde la recuperacién de la democracia en 1983, los politicos he- mos visto deteriorarse nuestro prestigio ante la opinién publica. Hoy sufrimos el acoso de fuerzas “antipoliticas” que sur- gen de otros focos de poder. Recibimos el embate de la cada voz mayor cuota de poder de los organismos internacio- nales y multilaterales, que nacieron hace 60 aftos simplemente para morige- rar las crisis de balance de pagos de los paises, y hoy se permiten hasta criticar aspectos parciales de la vida politica, pretendiendo monitorear toda la reali- dad de nuestros paises. Actualmente el politico también se ve acosado por el peso de las corporaciones econémicas y financieras internacionales. Basta una simple decisién tomada en algun centro neuralgico del poder financiero para que se desate una crisis 0 para que se re- suelva, También los medios conforman un poder decisivo en la vida de los pue- blos. Este ctimulo de poderes ha cons- treffido de alguna manera el poder de la democracia politica. Juan Perén no vivié esto en su tiempo. Tuvo oposicién, y mucha, pero de natura- leza politica. Por eso tal vez le seria muy dificil entender nuestro tiempo, porque él era un politico de raza. Para él, como para Aristételes, el hombre que no vivia en la polis era Dios 0 era bestia. Cuando entramos a vivir la vocaci6n po- litica, lo hacemos llevados por esa ten- dencia a querer luchar por el bien comtin, mas alla del interés individual Esa es la condicién que caracteriza al politico, Juan Perén decia que en politica el éxito se alcanza con talento y con for- tuna. Talento, para Perén, es la capaci- dad de comprender los fenémenos, de istinguir lo que es importante de lo que Jo es menos, de apreciar la situacion y, después, de resolver. Y cuando le pre- guntaban: Cudl fue su fortuna? “Mi for- tuna -decia— fue la de haber conocido a Evita y la torpeza de mis adversarios”. Y sefialaba: “Para que el genio ganara la batalla de Cannas, decisiva en la historia de la Antigtiedad, hacfa falta que al fren- to dol ojército adversario estuviera un general inapropiado, desprestigiado ¢ in- capacitado”, Agregaria a esto que él con- t6 siempre entre sus seguidores un cuerpo inmenso de hombres, mujeres y jovenes que, a pesar de la proscripcion y del exilio, fueron capaces de sostener la resistencia a las dictaduras; no fueron dieciocho meses ni dieciocho semanas, sino dieciocho afios. Llegaron a ser miles de jévenes, varones y mujeres, que no fueron hijos como se sostenia en un tiempo de la prebenda oficial, ni del Es- tado, ni adoctrinados o manipulados “desde arriba’. Ellos lucharon para que Juan Perén pu- diera volver a aportar a la vida politica de la Argentina algo central: la lucha por la idea. El decia que el hombre puede so- portar cualquier mudanza de la vida, fa- vorable o adversa, si esta sostenido por una verdad sdlida. Perén creia en las verdades. Hoy es dificil de entenderlo en un mundo donde la relativizacién de los conceptos es moneda comtin. Hasta he- mos dejado de hablar del proyecto nacio- nal, que constituye la visién dol pais dol futuro que queremos construir entre to- dos. Es el que define nuestra condicién RESENAS RESENAS de argentinos y el que fija las grandes estrategias de largo plazo con les cuales vamos a consolidar la identidad nacio- nal; el que determina cémo vamos a des- arrollar el pais, como vamos a distribuir los trutos de su desarrollo, a ubicarnos en el orden internacional y a resistir la dialéctica dominadora del imperio. Este unilateralismo que hoy vive el mun- do no era igual al de la época de Perén. En aquel entonces habia una guerra fria yuna disputa por el predominio del mun- do. Esta lucha parece haberse termina- do. Nos han dicho que ha llegado el fin de la historia y de las ideologias. Algu- nos también sostienen que ha llegado el fin de la politica, Estos son los grandes desafios que tenemos que afrontar hoy dentro de un proyecto nacional. Perén decia que el politico debe saber combinar equilibradamente ol idealismo y el pragmatismo. Tiene que tener un ideal y manienerlo siempre, pero también revi- sarlo a la luz de la realidad. Modificar la realidad para que se acerque al ideal, pero revisar el ideal para ver si no se aparté demasiado de la realidad. Este era el pragmatismo de Peron. Los gran- des lideres del mundo han sido, funda- mentalmente, hombres inspirados por ideales pero sumamente pragmaticos a la hora de decidir situaciones concretas. Mi experiencia personal tal vez sirva para ilustrar este aspecto. En los primeros mo- mentos de su gobierno, Juan Peron reci- bid a un grupo de estudiantes que portébamos toda la fogosidad que carac- terizaba ia etapa iniciada en 1945. Yo, que me encontraba entre ellos, un poco atrevidamente le dije: “Bueno, mi general, estd todo muy bien, el Banco Cental, los ferrocarriles, los puertos, los servicios pu- blicos, pero usted no ha nacionalizado la CADE”. Me refiero a la empresa de elec- tricidad cuyo contrato de concesién habia sido prorrogado durante la “Década Infa- me” en un famoso escandalo en el que numerosos concejales habian sido com- prados. Perén se molest. Lo hacia fre- cuentemente, a pesar de que sabia digerir las criticas. Seguramente le debe haber incomodiado mi impertinencia. Me dijo: “Mire, m’hijito, yo le voy a responder con un verso del Martin Fierro: «El que gana su comida / giieno es que en silen- cio coma; / ansina, vos ni por broma / querrés llamar la atencién: / nunca esca- pa el cimarrén / si dispara por la loma»". De alguna manera, fue una muestra de exhibicidn de su temperamento, En otra oportunidad, siendo ministro de Comercio, alld por 1954, expongo ante el gabinete econémico ce entonces un plan que habia forjado con mis colaboradores. En ese momento, yo le propuse Peron re- emplazar el estatismo del IAPI, que era una gigantesca corporacion esiatal, por cooperativas de productores agricolas. Mi exposicién apuntaba a eso; habia ar- mado un fenomenal plan para que paula- tinamente el Estado dejara de intervenir en el comercio de granos. Algunos de los ministros no gustaban de mi plan porque, desde luego, significaba innovar revolu- cionariamente en el comercio de granos, el mas tradicional de la Argentina, Impli- caba atacar los intereses de acopiado- res, consignatarios y oxportadores, una suerte de encadenamiento del comercio que reportaba enormes utilidades. Perén me escuché y no dijo nada. Cuando ter- mind la reunién, como no hubo halagos ~algo que uno espera-, me paré en la puerta de su despacho y le dije: “General, dle parecio bien mi exposicion?” Me con- testo: “Si, muy buena, pero tenga prepa- fada la marcha atras’. Intuia que mi propuesta era muy audaz, pero también que me ipa a encontrar con fuertes resis- tencias. Y no se equivoce. A Peron muchas veces se lo quiere me- dir por la bosta o el barro de sus botas y no por su estatura humana y politica. Soy testigo de que Perdn siempre buscd la unién de los partidos politicos. Cuando 41 tuvo el poder los convocé ala “Hora de los Pueblos" y los reunié en una misma mesa. Hizo del didlogo politico una de las manifestaciones mas importantes de los uiltimos tiempos de su vida. ‘Ademés, no es solo la lucha por el poder lo que debe informar la condicién del po- litico. Juan Perén rescaté siempre la idea de la filosofia alumbrando la vida del po- Iitico. Decfa: “Yo no soy filésofo ni to in tento ser, pero sé que mi funcion de politico algo tiene que ver con Ia filoso- fia’, En el Modelo Argentino esta conte- nida toda una filosofia y un conjunto de proposiciones que hoy, a treinta aiios, tienen una profunda actualidad. Perén concluyé su vida, y su etapa en la vida de los argentinos, luchando por la unién nacional, abrazando a sus adver- sarios, mostrando un espiritu de solidari- dad y grandeza, abjurando de errores del pasado y dejandonos ese legado, ese testimonio, ese testamento que hoy vol- vemos a proponer pera los argeniinos. Este es el gran testamento que Perén ha dejado a los argentinos, no viendo la his- toria desde el angulo distorsionado en que algunos acontecimientos nos colo- caron, sino mirando sus grandes trazos. Por eso me siento muy orgulloso de ha- ber seguido siempre el liderazgo de Juan Domingo Perén. Antonio Cafiero ESCUELA Y POBREZA Desafios educativos en dos escenarios del Gran Buenos Aires Buenos Aires, IPE-UNESCO, 2004, 404 paginas Esta praduccion se enmarca en el pro- grama de investigacién del IIPE-UNES- CO Buenos Aires destinado a indagar los vinculos entre equidad y educacion a lo largo de la década dol noventa, con la intencién de “revisar los diagnéstices tra- cicionales y analizar el impacto que, so- bre las practicas educativas y los logros de aprendizaje de los ninos y adolescen- tes, han tenido las transformaciones so- ciales, econémicas y culturales que en las Ultimas décadas atravesaron Améri- ca Latina”. Dicho programa parte del supuesto que “las condiciones de educabilidad de los nifios y adolescentes son una de las ex- presiones de las relaciones interdepen- dientes existentes entre los niveles de equidad y cohesién social”; debiéndose considerar a estas dos iiltimas como fac- tores previos al hecho educativo. Este trabajo de indagacién se realiza en cua- {to paises latinoamericanos: Argentina, Chile, Colombia y Pert. Con este marco teérico de fondo, las au- toras transitan por dos escuelas del co- nurbano de Buenos Aires. Desde un enfoque de investigacion cualitativa, lin- dante a los estudios de corte etnografico, nos invitan a acercarnos a los barrios Maria del Carmen Feijoé y Silvina Corbetta donde se insertan dichas escuelas, a es- cuchar la voz de los distintos actores que las puablan, rodeados de un escenario de aumento de la pobreza, la desigual- dad y la exclusién producto de las pol cas neoliberales aplicadas a lo largo de la década de los noventa. La sensibilidad, el compromiso y la cer- cania de las autoras ante los sujetos con los cuales interactian a lo largo de estas. paginas, nos acercan a otras modalida- des diversas de hacer investigacién, su- peradoras del mito positivista de la ciencia objetiva, neutral, inerie, acabada, ahistérica. En esta direccién, el estudio realiza un aporte significativo desde una mirada micro sobre lo que acontece al in- terior de las escuelas y de sus aulas, ale- jdndose de ta amplia difusion que han tenido los estudios de cardcter macro so- ciales en estos tiltimos afos. La “cocina” de dicha investigacién puede ser visitada en el “anexo metodolégico” que se en- cuenta al final del texto. Transitamos asi por una Escuela de Edu- cacién General Basica | y Il de la locali- dad de Quilmes que atiende a sectores ligados a fendmenos de “nuevas pobre- Zas" junto con una clase media en des- censo y por una Escuela Polimodal de RESENAS RESENAS Produccién de Bienes y Servicios (“ex técnica") de José C. Paz. A ésta asisten pobres “historicos” pertenecientes al se- gundo partido del conurbano bonaeren- ‘se con mayor porcentaje de necesidades basicas insatisfechas, escenario can- dente de los nuevos fenémenos que aca- tea la pobreza estructural en sus miiltiples manifestaciones. El texto se estructura en dos volumino- sas partes. En cada una de ellas se des- arrolla la descripcién y el andlisis de ambas instituciones a partir de un traba- jo que reflexiona alrededor de cuatro ejes 0 categorias de andlisis: '* El pacto escuela-familia. * La relacion escuela-barrio y equidad. *La.construccién de la subjetividad. * Laariiculacién intersectorial en la comu- nidad en torno a la educacién. En ese transitar por estas escuelas, po- demos rescatar las siguientes pregun- tas, reflexiones 0 constataciones que realizan las autoras en el interjuego con las voces y los sucesos que pueblan di- chos espacios: *Lamatriz de trato maternal enta EGB Ly I. * Los fenomenos de sobreedad en la es- cuela técnica, instalando un didlogo y vin- culos mas de “igual a igual” entre docentes y alumnos. © La tendencia ascendente de la pobla- cién en los niveles educativos, a pesar de! contexto neoliberal de recesion y de des- igualdad: hay mas alumnos y alumnas en las escuelas a pesar de las consecuen- cias negativas de las fuertes politicas de ‘exclusién social. '* El reconocimiento de la crisis en todos los actores indagados. * La valoraci6n de la escuela como espa- cio de procesamiento de la condicion de cludadania, + La constatacién demoledora “que la ca- pacidad de atravesar infancia y adoles- cencia como niios y adolescentes es una oportunidad finalmente determinada por 1 lugar que se ocupa en la estructura so- ial... no s6lo hay mas pobreza sino tam- bién menos infancia si se es pobre’. + La presencia de nuevos espacios y es- cenarios productores de identidad o de subjetivacién, como son los medios masi- vos de comunicacién, + La situacion de los y las docentes en esas condiciones de adversidad, su pen- sary su sentir, sus necesidades, sus ca- rencias, sus fortalezas... En palabras de las autoras: estupetactos ante los proble- mas que ven en el aula, impotentes ante la densidad de los mismos, desplomados socialmente como todos los trabajadores del sector pablico, ahora si es cierto que su tarea consiste basicamente en emular la de Sisifo”. + La pregunta recurrente por la calidad con la que se imparte la educacién en esos contextos En la primera parte, las autoras nos intro- ducen en la realidad del partido de Quil- mes; la metamortosis vivida desde la ‘década del 70 pasando por la debacle de los noventa y la crisis de! 2001. La escue- la analizada, enclavada en la zona céntri- ca e historica del partido, sutre las mismas mutaciones del barrio: “esta es- cuela ha ido perdiendo al barrio en su ca- racter de espacio de interaccion de los iguales”; situacion ésta que termina im- pactando sobre los 1.200 alumnos que concurren: “sectores viejos, de clase me- dia pauperizada, que cuestionan la cali- dad de la educacién impartida en el establecimiento, y por sectores pobres que la valoran tanto o mas que la que sé puede obtener en una escuela privada’. Escuela histérica de clase media, que re- cluta docentes de la misma clase, rodea- da del mito de la excelencia. Docentes que comenzaron su carrera en la perife- ria del partido 0 aledafios y con el correr de los aiios eligen esta escuela, cercana a sus lugares de residencia. Paradoja de fa educacién argentina: docentes novatos en escuelas con demasiadas carencias y docentes experimentados en escuelas mas cercanas a su condicion social. Las investigadoras relatan un punto de corte del mito construido a lo largo de los afos: la irrupcién del hambre al interior de la escuela mas alla de las apariencias que delatan lo contrario. Se encuentran asi los viejos participantes en franca cai- da y los pobres que pugnan por acceder una educacién de calidad, compartien- do la comida y otras iniciativas asisten- ciales que deben encarar la escuela pata sus propios dostinatarios. Desde alli surge la necesidad de enta- blar un nuevo pacto entre escuela y fami- lia; en este sentido las indagaciones so- bre las mutuas representaciones que tie- nen docentes y familias resultan sumamente interesantes: por ejemplo, la aforanza docente por un alumnado mas homogéneo; la emergencia de un proce- 80 fuerte de judicializacion y burocratiza- cion de las cuestiones escolares por mecio del predominio de “actas”. Entre los cambios que detectan las in- vestigadoras emergen el miedo de las fa- s de sectores populares ante un espacio exterior hostil y amenazanie; la critica de las familias hacia la reforma educativa al tener que compartir sus pro- pios hijos edades tan dispares al interior de una misma EGB; la falta de un espa- cio entre docentes y directivos para ha- blar sobre lo que acontece en la escuela y no sobre cuestiones que “bajan desde arriba”; un sistema publico de salud que no acompafa las dificultades que se pre- sentan en la escuela; la metamoriosis producida en la subjetividad de las do- centes a raiz de los cambios en el con- texto: de la omnipotencia a la impotencia; la democratizacién de las re- laciones familiares impactando en el cuestionamiento a las figuras y formas tradicionales de autoridad adulta; la es- cuela como él Unico lugar donde las fa- milias son escuchadas y comprendidas; la importancia del Nivel Inicial en la tra- yectoria escolar del alumnado; la emer- gencia de situaciones de violencia y de discriminacién al interior de la escuela; la carencia de ambitos de cohesién social, resultando la escuela el tinico espacio posible; ef papel de la mujer como dado- rade contianza, que junto con “ias condi- ciones de proyecto y narratividad” constituyen un tripode para poder pen- sar la resiliencia; el pasaje de sujetos de derechos-ciudadanos-trabajadores a meros consumidores. Esta primera parte se cierra con un inte- resante andlisis sobre la estructura edu- cativa de la provincia de Buenos Aires y SU Capacidad de instalar politicas educa- tivas; siendo particularmente interesante elanilisis socio-historico de los consejos escolares y de los procesos de descen- tralizacién educativa. Al respecto las au- toras sostienen que ‘la insuficiencia de los cambios exégenos a la escuela para generar mejoras sustantivas en los aprendizajes de los alumnos, ya que di- chas mejoras dependen, principalmente, de las concepciones, decisiones, expec- tativas y précticas de los multiples acto- res de la escuela y de su comunidad, mas que de las decisiones de los planifi- cadores externos’. En esta misma direccion constatan la fal- tade capacidad de la escuela para rendir cuentas ante la comunidad, superando asi el malestar que sienten los docentes: “no hay estimulo ni incentivo para quien hace las cosas bien’. Estas constatacionos les permiten definir a la politica educativa necesaria para es- tos momentos como “una construccion colectiva que permitiera fortalecer la es- cuela y la intervencién local sobre la mis- ma, minimizar dificultades y mejorar la calidad (...) mejorar el desempefio de lo que se hace, tomando como referencia el espacio de convivencia cotidiana”. Es en la segunda parte del texto donde aparece la contundencia de la voz de los i6vones y adolescentes escolarizados y desescolerizados sumidos en la pobreza, junto a sus familias y docentes, mostran- donos los efectos nefastos de las politicas neoliberales de la década del noventa. Se desgranan asi los relatos para llegar cami- nando 40 6 50 cuadras desde los barrios més alejados hacia la escuela: el barro en el calzado los dias de lluvia como sefial de procedencia: el ausentismo ante la falta de zapatillas; la falta de agua potable en los barrios y en la propia escuela; la ausencia en la recoleccién frecuente de residuos; la falta de un sisterna de salud que atiendaa estos jovenes; el embarazo adolescente; el abandono escolar; la busqueda de tra- bajo, por parte de los adolescentes, para poder llevar algo para comer a sus fami- lias; la critica a la reforma educativa de los noventa por haber acortado los afios de escolaridad de la tradicional escuela técri- ca, generando un brevisimo tiempo para que alumnos y alumnas generen un senti- miento fuerte de pertenencia hacia la insii- tucién; a la critica anterior se le suma ia constatacion ante la deticiente prepara- cién con la que llegan los alumnos de la EGB y la deflacién formativa para el em- pleo con la que egresan; la pirmide esco- lar truncada en este nivel del sistema educativo: los fenémenos de desercién y sobre edad; un paisaje de deterioro, de pérdida, de desborde, de precariedad; la falla de espacios que garanticen cohesién RESENAS RESENAS 10 social; la sensacion de vulnerabilidad que portan todos los actores sociales ligados a la escuela: la presencia de un numero sig- rificativo de jévenes que vive con preocu- paciones propias del mundo adulto; las becas del gobierno provincial que llegan tardiamente y una vez que el alumno ya dejo de concurrir a la escuela; las nuevas configuraciones familiares... Mutaciones todas que se refiejan incluso en la denomi- naci6n asignada socialmente a la escuela: de “El Gran Chaparral"a “Piquetera’. Sin embargo, ante este panorama, las fa- milias pobres siguen interesadas en la es- cuela por su promesa de titulo y de trabajo futuro, por representar una opcidn opuesta ala.calle, por su capacidad de contencion y de estimulo para los estudiantes; es en la escuela donde sigue estando la prome- sa de movilidad social ascendente. De ahi que se necesite una escuela que exija, que trabaje contenidos utiles y que sea una “escuela no pobre” en los términos de los propios alumnos. Ante este panorama de agudas transfor- maciones, los y las docentes también dife- rencian a los alumnos que llegaban antes ~‘coincidente con el que esperaban"- de fos que llegan ahora: “un chico que llega con las manos vacias, una familia que le devuelve la exigencia a la escuela y una escuela que no cuenta ni con recursos econémicos ni con recursos pedagégicos para atender a este tipo de alumno”. El relato sobre la afioranza por lo dejado que hacen los jévenes que tuvieron que abandonar la escuela resulta sumamente conmovedor: la visualizacin de la escue- la como segundo hogar, el sentirse apo- yados, la ayuda econdmica de docentes y directivos... hablan de la gravitacion del escenario escolar para estos jdvenes El meterse en el “barro” de esta experien- cia de indagacién le permite a las autoras denunciar: “La concepcién de una escue- la pobre e, inclusive, de pobres con chi- cos lieros habla de una comunidad que aglutina y amontona lo que no desea. La escuela de descarte es prueba del grado de fragmentacién social que presenta una sociedad. Desde este lugar, la capa- cidad de la familia queda reducida a ele- gir la escuela que puede, la que est a su altura y, en todo caso, queda en el chico el poder adaptarse y sobrevivir al estig- ma. La falta de iguales oportunidades para todos empuja a los pobres a ser cada vez mas iguales entre si pero mas diferentes del resto, de los otros”. Enionces surge la indignacién frente al reclamo desde la necesidad 0 desde la resignacién y no desde un cumplimionto de derechos de ciudadania, derechos arrebatados en los noventa. De la denun- cia, pasando por la indignacién y llegan- do a la propuesia: “urge comenzar a pensar como convertir la escuela en un ambito de articulacién de politicas inter- sectoriales; (...) articulacién compleja de las politicas educativas con politicas eco- némicas de promocién social, de salud, de familia, de fortalecimiento comunitario, etc” y, finalmente, “el reconocimiento de! es{uerzo (por parte de los alumnos/as) debera ubicarse en el centro de la cons- iruccion de la escuela por venir’. El transito por esos lugares, por los “de- cires" de las personas que los pueblan, el abrirnos a los lectores ese universo... permite arribar a algunas conclusiones en al marco de dicho estudio. Su inten- cionalidad: mejorar la educacién en el contexto actual ante el fracaso de las po- liticas neoliberales. Para ello enumeran una serie de propuestas: * Mejorar las condiciones de educabilidad e identificar el minimo que cada actor puede aportar en esa misma direccién. Las autoras redefinen la educabilidad como un término relacional que involucra diversas facetas del mismo incividuo (hijo, alumno, ciudadano). de ahi la necesaria interpelacién de cuanto puede la familia, la escuela y la comunidad eportar en este sentido. * Fortalecer la relacién escuela y familia, reformulando un nuevo pacto: “ofrecer el mix de calidad educativa que le da senti- do como institucién y promocién de cro- cientes niveles de cohesién social... para consolidar una sociedad més integrada y menos excluyente”. + Instalaci6n de un reconocimiento social y politico dol liderazgo podagégico de los y las docentes. * Construccion de resitiencia entendida como la capacidad de generar proyectos, de construir un relato, de confiar ante la adversidad del contexto y de las situacio nes vitales. La escuela sigue siendo hoy 1 espacio por excelencia de construccién de la subjetividad. *"La cultura del trabajo, hoy erosionada, es un factor que podriaestar presente desdela propia Practica pedagégica. {Cémo integrara secio- res empresarialesvindustrales para que dejen de ser actores extemos y asuman una respon- sabiidad social concreta en la formacién de nuestros adolescentes escotarizados?” procharle sdlo algunos defectos de disefio que dificultan la lectura. Maria del Carmen Feijoé y Silvina Cor- betta realizan un aporte significativo para la construccién del pensamiento nacio- nal y popular con rigor cientifico y una vi- sidn social de la problematica educativa ‘Texto movilizador, provocador, de indig- nacion... que nos invita a pensar detenida- mente y nos alienta a caminar por bordes, argentina. El libro deberia ser recomen- como el fenémeno de la municipalizacion de los sistemas educativos, Podemos re- dado como bibliografia para los estu- diantes de las carreras docentes y de ciencias sociales. Daniel Di Bartolo Dos ANOS, 82 LIBROS El Boletin Movimiento cumple dos afios desde su primer ntimero, publicado en abril de 2005. En sus paginas se incluyeron articulos de opinién, conferenci . documen- tos y resefias de libros. A falta de mejores agasajos, aprovechamos la oportunidad para listar los 82 libros analizados, junto con los nombres de quienes redactaron las resefias y el nimero de Boletin en el cual fueron incluidas. Autor del libro Titulo Resefiado por | Boletin ‘Abos, Alvaro Cinco balas para Augusto Vandor | Calalina Pantuso 2 Aboy, Rosa Viviendas para el pueblo. Espacio ur- | Roberto Doberti y 4 ano y sociabilidad en el barrioLos | Catalina Pantuso Perales, 1946-1955 Alionsin, Rail | Memoria politica. Transicién ala | Mario Scholtz 14 democracia y derechos humanos Algranati Rieardoy | Hospital Eva Peron. Ginés 18 Lana Siede (ere) | Una experiencia sanitaria Gonzalez Garcia ‘Amadeo, Eduardo | La salida del abismo, Memoria poliica de| Mariano Fontela 1 la negociacion entre Duhalde y el FMI ‘Amaral, Samuely | Democracia Local. Clientelismo, Carlos Mundt 15 Susan Stokes | capital social e innovacién politica (comp) en la Argentina = ‘Arcomano, Peron, Guerra y Poliica. Las fuentes | Guillermo Piuma 2 Domingo militares de Conduccién Potitica ‘Arzadun, Daniel _ | El peronismo: un reino sin monarca. | Fernando Duarte 1 Analisis del comportamiento de las eo elites justicialistas desde el triunfo Nea de la Alianza hasta la asuncion presidencial de Néstor Kirchner Ballent, Anahi | Lashuellas de la politica, Vivienda, | Roberto Doberti 14 ciudad y peronismo en Buenos Aires, 1943-1955 nN Benavent, Joan | Perén. Luz y sombras (1893 1946). | Daniel Arzedun 10 4 Los colores del Cielo Benavente La Democracia defraudada. Populis- | Andrés Cisneros 6 Urdina, Andrés y | mo revolucionario en América Latina Julio Cirino 4 Del plan ala planificacion. Elestado | Femando Duarte 10 durante la 690ca peronista Z, Bonelli, Marcelo | Un pais en deuda. La Argentina y su | Mario Cat 42 < imposible relaci6n con el FMI ANIVERSARIO IQ Autor del libro Titulo Resenado por |Boletin Burkun, Manoy | La busqueda de un paradigma. Eduardo LuisCuria | 4 Guillermo Vitel | Grados de libertad dela Politica Econémica ‘Campione, Daniel | Prolegémenos del peronismo.Los | Margarita lambias | _7 cambios en el Estado Nacional, 1943-1946 ‘Campo, Hugo del | Sindicalismo y peronismo. Los Manuel Urriza 6 comienzos de un vinculo perdurable Cartil, Bonifacio dei[ Juan D. Pern. Ascenso y caida Pablo C. Martinez 6 Cheresky, Isidoro y] ZQué cambié en la politica argentina?| Gustavo Marangoni | 17 Jean-Michel Elecciones, instituciones y ciudadania Bianquer (comps.) | en perspectiva comparada ‘Chumbita, Hugo | Hijos del pais. San Martin, Araceli Bellotia 1 Yrigoyen y Peron ‘Cosse, Isabella _| Esligmas de nacimionto. Peronismo y| MBnica Virasoro 16 orden familiar 1946-1055 DAvate, Framini-Perdn, Elecoiones del 18de | Roberto Baschetti 8 Juan Carlos marzo de 1962 en la Provincia de Buenos Aires Dalmazzo, Gusiavo| El duelo de los generales Julian Licastro 7 Dol Percio, Lacondicién social. Consumo, Mario Casalla 19 Enrique poder y representacién enel capitalismo tardio Di Tella, Peron ylos sindicatos. Eliniciode | Carlos W Torcuato S. una relaci6n contlictiva Fernandez Pardo Feijod, Nuevo pais, nueva pobreza Maria Cristina 7 Maria del Carmen Reigadas Fernandez Pardo, | Perén. La unidad nacional entre el _| Mario Casalla 1 Carlos A.y conflicto y la reconstruccién Leopoldo Frenkel | (1971-1974) Femandez Vega, | Las querras de la politica. Clausewitz | Horacio Gagni 8 vosé de Maquiavelo a Perén Flores, El peronismo justicialista Roberto Magliano 4 Héctor Alberto Flora, Carlosy | La Argentina politica. Unanacién _| Jorge Bolivar 13 Garcia Belsunce, | puesta a prueba Horacio Gaggero, Horacio | Argentina en busca de una nueva | Mario Bertellotti 16 (coord) esiabilidad (1930-1966) Galasso, Norberto | Perén Miguel Espejo 4 Garcia Sebastian, | Los antiperonistas en la Argentina | Jorge Alberto Iragui Marcela perorista. Racicales y socialistas en la 6 Politica argentina entre 1943y 1951 (Gené, Marcela | Un mundo ‘eliz. imagenes de los traba-| Araceli Beliota jadores en elprimer perorismo, 1946-1955 2 Germani, Gino Germani. Del aniifascismo ala _| Floreal Forni 13 AnaAlsjandra__| sociologia Gonzélez Garcia, | Salud para los argentinos ‘José Manuel 7 Ginés y Federico Corchuelo Blasco Tobar Granero, Mario J._| Evita, Vida e imagenes Guillermo Piuma 4 ‘Guadagni Contradicciones dea globalizacién. | Marcelo Gullo 2 Alioto Aldo Oportunidades, desafios y amenazas que enfrenta la Argentina de! siglo XX! Autor del libro. Titulo Resefiado por |Boletin Gullo, Marcelo | Argentina-Brasil. La gran oportunidad] Adolfo Kouloudjiany| 18 Femando Ohanessian| Halperin Donghi, | La Argentina ya tormenta del mun- | Luis Fernando 7 Tullo do, Ideas ¢ ideologias 1930-1945 | Beraza Horowitz, Joel | Los sindicatos. El Estado y el Anibal ¥.Jozami 8 nto de Perén, 1980-1946 Iibarne, Alberto | Letrascontrael miedo. Documentosdel_ | Ana Zeliz 16 (comp,) peronismo contra la Gitar (1976-1283) Wansich, Norberto | Menemismo, actores. debates y Mariano Fontela 18 yotros transformaciones Jozami, Eduarce | Final sin gloria. Un balance del ‘Jorge Etcharran 2 Frepaso y la Alianza Karsties, Francisco) winistro Ramén Carrillo. Ginés 8 Sualejamiento del cargo y exilio Gonzalez Garcia Laciau, Ernesto | Larazén populista Mariano Fontela Lamberto, Oscar_| Los cien peores dias. Francisco Cafiero El fin de la convertibilidad Larraquy, Marcelo | Fuimos soldados, Historia secreta de | Catalina Pantuso 7 la contraofensiva montonera Levitsky, Steven | La transformacién dal justicialisme. | Roberto Magliano 4 Del partido sindical al partido clientelista 1983-1999 Leyba, Carlos Economia y politica en el tercer Antonio Cafiero 6 gobiemo de Perén castro, Jullan | El pensamiento estratégico. Silvio Maresca 1 Proyesto y poder Macor, Darioy | Lainvencién del peronismoenel | Adolfo Sequeira 2 César Teach interior del pais Maturo Graciela_| La razénardiente Silvio Maresca 10 ‘Melon Pirro, Julio | El Peronismo Bonaerense. Partido y | Manuel Urriza CésaryNicolds | practicas politicas, 1946-1985 ie Quiroga (comp,) Novick, Susena__| IAPI. Auge y decadencia Catalina Pentuso 2 Nun, José y ‘Convivencia y Buen Gobierno Dolores Gandulto 20 Alejandro Grimson Obeid, Cuba, Fidely el Peronismo. Misen | Francsco Cafiero 13 Jorge Alberto cuentios con Castro y ottos textos ‘Donnell, Pacho | Historias argentinas. De la conquista | Araceli Bellotta 15 al Proceso Otero. Heian | El mosaico argentino. Modelos y rep- | Alfredo Carballeda | 17 (ir) resentaciones del espacio y de la poblacién, siglos XIX-XX Panella, Claudio | El gobiemo de Domingo A. Mercante | Pablo Adrian 20 (comp,) en Buenos Aires: 1946 - 1952. Vazquez Un caso de peronismo provincial Pediini, Adam | Elperonismo que yo vivi Fabian Brest 7 Perén, Juan Modelo Argentino para el Proyecto | Silvio Maresca 7 Domingo Nacional Pinker, Leandro | La religién en la época de Enrique DelPercio | 12 (comp.) muorte de Dios 13 ANIVERSARIO ANIVERSARIO 14 Autor del libro Titulo Resefiadopor |Boletin Podesta, Peronismo vs. Peronismo.Laeco- | Santiago Cafiero 19 Ricardo Augusto | nomia de los gobiernos justicialistes Posse, Abol En letra grande Graciela Maturo 17 ‘Quiroga, Hugoy | Argentina 1976-2006. Entre ia Ernesto Tenenbaum | 13 César Teach sombra de la dictadura y el futuro (comp) de la democracia Roquel, Rodolfo _| Nosotros, los peronistas Roque Silguero 16 Rouvier, Ricardo | Ladeuda de la politica Pablo Belardineli 12 Saenz Quesada, | Isabel Perén.LaArgentinaenlos | Jorge Bolivar 4 Maria afios de Maria Estela Martinez Sarlo, Beatriz La pasién y la oxcepcién Mariano Fontela 2 ‘Schneider, Los compafieros. Trabajadores, Pablo Sanz 18 Alejandro izquierda y peronismo 1955-1973 ‘Segovia, La Formacién Ideolégica del Fernando Duartey | 7 Juan Fernando | Peronismo. Perdn ya legitimidad | Santiago Catiero politica (1943-1955) ‘Senén Gonzélez, | E117 de octubre de 1945. ‘Mariano Fontela 8 Santiago y Gabriel Antes, durante y después Lerman (comps) ‘Sidicaro, Ricardo _| Los tres peronismos. Luis Candurra 2 Estado y poder econémico. 1946-1955/1973-1976/1989-1999 ‘Spinelli, Los vencedores vencidos. El antiper- | Santiago Muniz 15 Maria Estela onismo y la “revolucién libertadora® Surra, Roberto | Peronismo y cultura José Luis 1 Castineira de Dios Tenenbaum, Kirchner es peronista. Femando Duarte 4 Emesto Elperonismo y el siglo XX! Terroba, La Constitucién Nacional de 1949: _| Héctor Masnatta 6 Luis Alberto una causa nacional Torre, Juan Carlos | Elgigante invertebrado. Daniel Di Bartolo 14 Los sindicatos en el gobierno, Argentina 1973-1976 Tramutola, Carlos | China. Cémo puede la Argentina Carla Oliva 18 (#), Lucio Castro y | aprovechar la gran oportunidad Pablo Monat Urriza, Manuel | ElPerén que conoot Roberto Magliano 1 Vazquez-Rial, Perén, tal ver la historia Mario Bertellotti 8 Horacio Zarazaga, Rodrigo| La pobreza de un pais rico. Carlos Eroles 8 Dilemas de los proyectos de Nacién de Mitre a Perén SUMARIO La FILOSOFiA EN LA UNION DE NACIONES Si MODELO ARGENTINO PARA EL PROYECTO NAGIONAL Antonio Cafero vio Maresca ESCUELA ¥ POBREZA, Desafios educativos en dos escenarios del Gi Daniel Di Bartolo n Buenos Aires Dos aXos, 82 Lipros Fernando Duarte, Mariano Fontela y Silvio Maresca Coordinacién Este Boletin os una publicacién del Instituto do Altos Estudios Juan Porén, creado por posicién del Congreso Nacional do! Partido Justicialista, on marzo de 2004, como una asociacién civil sin fines de lucro que actia como su érgano de capacitacién y formacién, El Instituto es un Ambito dedicaco a la investigacién cientifica y doctrinaria ya la produc- cién, sistematizaciin y difusién de esiudios, investigaciones y documentos destinados a profundizar y perfeccionar el sistema democratico, abordar los problemas nacionales, afianzar la justicia y la equidad social y proyectar a la Argentina en el mundo. Para asociarse a él no es necesario ser afiliado al Justicialismo. Solo se requiere poser titulo universitario 0 terciario, estudios avanzados en carreras de grado 0 poseer una re conosida trayectoria en el desarrollo de tareas de indole politico, social o cultural. Antonio Cafiero Presidente Para informes e inscripsiones: iaejuanperon@argentina.com Reconquista 46 - Piso 9 (C1003ABB) Buenos Aires Teléfono/Fax: (011) 4348-9601 Silo WEB: www.iaejp.org.ar