LA RELACIÓN MÉDICO PACIENTE La historia clínica adecuada es obtenida durante la relación médico-paciente (estudiantepaciente), mediante el denominado acto

médico, para lo cual los antropólogos, sociólogos y psicólogos, que son especialistas de la conducta humana y de la evolución de la sociedad, han elaborado la normativa mínima para ayudar a que esta historia sea elaborada de óptima calidad, y permita llegar al diagnóstico. Se enumeran seguidamente algunas recomendaciones y normativas para los estudiantes, de tal manera que la relación con el paciente sea exitosa: a) Identificarse: Plenamente con el paciente, ofreciendo la mano cálida para saludarlo, utilizar las normas del ¨buen oyente y del buen hablante¨, como manifestación de buena educación, ofrecer las buenas horas, y permitir al paciente identificarse y desde ese momento utilizar el nombre. Los psiquiatras han confirmado lo melodioso y musical que resulta escuchar el propio nombre, si proviene del médico mejor, resulta agradable al paciente y siente que se le recuerda y aprecia. b) Comodidad Física: El ambiente donde se realiza la historia clínica debe estar provisto de las condiciones de iluminación, ventilación y mobiliario que permita al paciente y al estudiante estar confortables, en posición cómoda para todas las maniobras que deben realizar. Para evitar la fatiga o apresuramiento es necesario saber con antelación con cuanto tiempo se cuenta para realizarla. c) Evitar la fatiga física y mental: Esta norma se dificulta en las primeras etapas de esta cátedra, por la inexperiencia de los estudiantes, pero la práctica diaria le brindará la experticia, sin detrimento de la obtención de la información y los hallazgos clínicos. Consiste en intercambiar información con el paciente el tiempo justo que permita tomar la información necesaria, sin agotarlo. d) Demostrar Interés y Tranquilizar al Paciente: Para ser exitoso en el interrogatorio (la parte de la historia clínica que brinda el 60% aproximadamente del diagnóstico), es importante que el paciente perciba al examinador interesado en su padecimiento, que escucha con atención, y demuestra que el objetivo primordial es brindar solución a la enfermedad. Igualmente se recomienda, al finalizar el interrogatorio, ser claro en los hallazgos encontrados para evitar angustias innecesarias. e) Ser Amable y Respetuoso: El amor y la comprensión trasmitida durante la relación estudiante-paciente, son componentes fundamentales para obtener la información fidedigna. El estudiante debe mantener la autoridad y dominio sobre el paciente, sin embargo, la cordialidad es de vital importancia; entender que el respeto en esta actividad consiste en evitar situaciones embarazosas, abusos de confianza, preguntas tendenciosas y maliciosas (que indispongan al paciente), y proteger el pudor ajeno, pero no escudarse en él para omitir las maniobras necesarias que ayudan al diagnóstico. Estar en capacidad de reconocer si el tutear al paciente, va a significar alguna ventaja en el logro del objetivo médico.

f) Dirigir el Interrogatorio: El estudiante debe entender que él no es superior al paciente, sin embargo, debe llevar la dirección de la entrevista para optimizar el tiempo, y mantener interés en el aspecto valioso de la respuesta obtenida. Se sugiere que al inicio de la entrevista, ofrezca libertad al paciente para manifestar las preocupaciones, motivo de consulta y eventos de relevancia; sin embargo, al percibir información innecesaria y comentarios no relacionados se debe retomar el objetivo de la entrevista. g) Utilizar el Lenguaje Adecuado: Al comenzar la entrevista, el estudiante se percata del grado académico e intelectual del paciente, para conversar de acuerdo al lenguaje apropiado y la cultura. Debe evitar las palabras técnicas que confunda e interfiera en la libertad para expresar el problema, de esta forma disminuye la posibilidad de respuestas erróneas del paciente, para ocultar su ignorancia, por el desconocimiento del significado de los tecnicismos. Si la persona tiene bajo nivel de escolaridad, se debe utilizar palabras comunes; en lugar de disnea, utilizar la palabra ahogo, fatiga y cansancio fácil. El estudiante debe hacer empatía¨, colocarse en el mundo fenomenológico del paciente. h) No Sugerir las Respuestas: Esta norma es importante, porque de ella depende que se obtenga la historia clínica, con las respuestas verdaderas en relación con los signos y síntomas que motivan la consulta; para ello se recomienda dirigir las preguntas sin inducir negación ni afirmación. Por ejemplo: ¿Cómo es el dolor?, en lugar de preguntarle ¿le duele muy fuerte?, también ¿Cómo es el apetito?, en lugar de ¿Está inapetente? i) Evitar la Yatrogenia: En ocasiones el médico y el estudiante gesticulan, expresan opinión a priori, prescriben medicamentos y realizan procedimientos dañinos para el paciente, por el desconocimiento de la patología que presenta, creando ideas falsas y erróneas de la gravedad de la enfermedad. Es innecesario aumentar los temores que el paciente ya presenta, si acude en busca de asistencia médica, recordar que el objetivo es ayudar, no dañar.