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MENSAJE DEL REBE DE LUBAVITCH r''if n''bap d''dllwevf

EDITADO EN CASTELLANO PARA PESAJ 5781 (2021)


CARTA I
Baruj Hashem, Quinto Día1 de la semana
Rosh Jodesh Nisan, 5732, Brooklyn, N.Y

A los hijos e hijas de Israel dondequiera se encuentren


Hashem está sobre ellos, que tengan vida!

Shalom y bendición!
Pesaj, la cabeza, la primera2 y la más importante de todas las Festividades,
ocupa un espacio central en la vida judía. El contenido de la Festividad consiste
en la liberación3 y elección del pueblo judío para ser un pueblo de la Torá; la forma
con la que tuvo lugar la liberación fue por medio de milagros abiertos, que proba-
ron de una manera clara y precisa4 que el Altísimo no es sólamente el Creador del
mundo, sino también el dueño5 del mundo, y que la supervisión Divina alcanza a
todos los detalles y detalles de detalles de toda la Creación - lo cual constituye “un
gran fundamento y un fuerte pilar de nuestra Torá y nuestra fé6”. Por ello recor-
damos la salida de Egipto en nuestras plegarias todos los días, y varias veces por día,
para que estos principios -base de nuestra fé iluminen e impregnen7 nuestra vida
diaria.
De esto se entiende que la Festividad de Pesaj en todos sus detalles expresa
aspectos esenciales y globales en relación a los judíos, la Torá y el judaísmo, y sirven
como instrucciones fundamentales para la vida diaria de la comunidad y del indi-
viduo.
* * *
La Torá, los judíos y el judaísmo en general, como se habló en diferentes oca-
siones, no constituyen entidades separadas. Es decir, que el judío se vincula a la
Torá y vive una vida judía de tanto en tanto o en momentos específicos. Sino que
todos éstos constituyen una sola entidad. En otras palabras: en cada detalle8 de su
ser, tanto en lo que respecta a su cuerpo así como a su alma, en todos los detalles
de su vida diaria, el judío debe estar imbuído8 por la Torá y el judaísmo.
Uno de los aspectos que resulta de ello: Tal como la Torá engloba al mundo
entero, en la expresión de nuestros Sabios zijronam librajá , que la Tora constituye
el “plano9” Divino de toda la creación en todos sus detalles, así también el judío,
incluso en su carácter de individuo, por medio de llevar una vida judía de Torá
tiene impacto sobre el mundo entero10. Esto significa, que el judío debe esforzarse,
y puede hacer y accionar a que no sólo él mismo sea íntegro y alcance perfección,
sino que también el mundo11 logre la perfección. Y esto lo logra de manera directa
e indirecta –por medio de una vida de Torá integral, cumpliendo el mandato de
“en todos tus caminos conócelo”12, Ha de ser un modelo viviente de cómo debe
comportarse uno en la vida diaria, hasta convertirse en “luz para las naciones13”-
alguien que ilumina y muestra el camino también para todas las naciones, el
mundo entero.
El saber de hasta qué punto su conducta personal en la vida diaria afecta a su
propia perfección, y la perfección de su familia y la de todo el pueblo judío, hasta
la perfección del mundo entero, le provee a uno ánimo y fuerzas especiales para
superar todas las dificultades, puesto qué peso e incidencia pueden tener sus di-
ficultades frente a los logros en tamaña dimensión.
* * *
Si en diferentes épocas hubo necesidad de buscar y sacar a relucir la caracte-
rística del judío de ser “luz para las naciones”, mucho más aún en el momento del
“nacimiento14” y comienzo del pueblo judío en la salida de Egipto - debía expre-
sarse de manera abierta y claramente luminosa este rasgo de influencia global de
manera que llegue a todos los pueblos y en un tema que involucre a toda su vida.
En aquel momento, los judíos se encontraban rodeados, tragados15 dentro de
otros pueblos. Como dice la Torá “tomar un pueblo de adentro de un pueblo15”.
El Altísimo sacó al pueblo judío de entre un pueblo que tenía el poder, abarcaba
y dominaba a todos los pueblos16. Y el primer mandato Divino a todo el pueblo17
judío, y también a cada individuo, inmediatamente en el comienzo del Mes de la
Liberación, Rosh Jodesh (el primer día del mes de) Nisan, consistió en: “Mishjú –
Tiren18 (tírense para atrás de la idolatría) y -ukjú- tomen, para sí ganado para vues-
tras familias y degüellen el (sacrificio de) Pesaj”
Fue ordenado tomar una oveja, que era la deidad egipcia, siendo en esa época
la idolatría el fundamento de todo el estilo de vida egipcio y del mundo entero, y
luego degollar a ese ídolo.
Y la orden fue19 llevarlo a cabo frente a los ojos de todos, que todos sepan de
ello y pregunten, y los judíos les expliquen de qué se trataba.
Con ello también se mostró a los judíos, y por medio de ellos (en su carácter de
“Luz para las naciones”) a todos los pueblos, que una verdadera liberación de la es-
clavitud física debe estar vinculada con la liberación de la esclavitud espiritual.
* * *
Al reflexionar sobre el contenido de la Festividad de Pesaj, cada año, al llegar
los días preparatorios para Pesaj, y más aún en los mismos días de Pesaj, que como
“estatuto20 eterno habréis de celebrarlo” y “siete días”, que abarcan los 7 días de la
semana”,la totalidad de (el ciclo de) la vida del pueblo judío, en cualquiera sea el
estado que uno se encuentre, se refrescan nuevamente y de manera reforzada,
todos los detalles de la salida de Egipto que el judío debe plasmar en la vida. Y su

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núcleo central es el siguiente:
Tiren -Mishjú- - en la línea del “aléjate del mal”- deshacerse de toda idolatría, y
especialmente21 de la idolatría dominante en su época y su lugar.
Y tomen para ustedes -Ukjú Lajem- en la línea del “haz el bien”, más allá de cuál
fue su estilo de vida previo, asumirse y tomarse un nuevo camino, el camino de la
verdadera libertad, el camino de la Torá y sus preceptos. (Jarut22 - grabado sobre
las Tablas de la Ley se lee Jeirut, libertad). Y hacerlo abiertamente y con orgullo,
“con23 el brazo extendido a lo alto”, hasta tener el impacto23 más profundo para trans-
formar el mundo en derredor –ser Luz para las naciones.
Y esto lleva a la liberación personal - superar y liberarse de todas las dificultades
que perturban para lograr la propia perfección; y la Liberación individual se con-
vierte en una preparación y parte de la Liberación general, la completa y verdadera
liberación de todo el pueblo judío, cuando el mundo entero alcanzará su verda-
dera y total reparación en la línea del “tiren”, hacer desaparecer de la Tierra a las
idolatrías, y en la línea del “tomen” – habrá de concretarse la profecía de “y24 los
pueblos caminarán a tu luz” en el tiempo25 cuando “sobre24 tí brillará Hashem y
Su gloria será vista sobre ti”
Con la llegada de nuestro Justo Mashíaj -y en consonancia con la plegaria de
David, Rey de Israel, el dulce Cantor de Israel, en nombre de todos y cada uno de
los judíos: “Hashem26 hacia mi salvación apúrate27… D´s apresúrate hacia mí”, rá-
pidamente28 en nuestros días, tal cual.
Con la bendición de una Festividad de Pesaj casher y jubilosa

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Baruj Hashem, 11 de Nsan, 5732
Brooklyn, N.Y.

CARTA II
A los hijos e hijas de Israel dondequiera se encuentren
Hashem está sobre ellos, que tengan vida!

Shalom y bendición!
Encontrándonos víspera de la Festividad de Pesaj, la celebración que marca el
nacimiento1 y el comienzo del pueblo judío, despierta esto el pensamiento de que
se debe reflexionar sobre cuál y cómo debe ser el camino de vida a seguir por el
pueblo para que llegue a alcanzar el fin y objetivo de su existencia, de la forma
más rápida y mejor.
El tema es amplio y multifacético, pero nos detendremos aquí sobre un punto:
si el pueblo ha de aspirar a que su vida requiera del mínimo esfuerzo y el máximo
de gratificación o que la vida sea una de esforzarse y de un máximo de conquistas.
Una vida de mucho hacer y mucho lograr.
Este interrogante es también respecto al individuo, en su vida particular. Está
demás comentar de que no se trata aquí de una pregunta abstracta, puesto que de
la resolución de este planteo depende la base de cómo el hombre encara su vida
y la contempla, y de cómo reacciona frente a lo que ocurre con él, y en su derredor,
incluso en asuntos que no dependen directamente de él, y de seguro en los temas
directamente ligados a él.
* * *
A primera vista, y en base a nuestra fé, y nuestra Torá, Torat jaim y Torat Emet -Torá
para la vida y Torá de la verdad-, que el Creador y gobernante del mundo y del “micro-
mundo es el hombre2” es la Esencia del Bien, y que “la3 naturaleza del bueno es beneficiar”
debería ser razonable decir, que el estado de máxima perfección se da cuando se re-
cibe el máximo placer - placer verdadero - sin dificultades ni fatiga alguna. Ahí se
percibe que “la naturaleza del bueno es beneficiar” en la medida más plena.
Sin embargo, la Torá, que es Torá-Or, una Torá que ilumina, dice que: “el4 hom-
bre nació para el trabajo5 árduo6”. Incluso con Adam Harishón, el primer hombre,
previo al pecado del Árbol del Conocimiento, se estableció que su permanencia
en el Jardín del Edén era para7 trabajarlo y cuidarlo.
La explicación a ello, respuesta a esta aparente contradicción, también está
dada por la Tora:
Precisamente debido a que el Altísimo desea que el hombre disfrute del bie-
nestar de manera íntegra , y la naturaleza humana8 es que el verdadero placer lo
tiene específicamente cuando él es “socio9” en el logro y lo alcanza con su propio
esfuerzo y una ardua labor; caso contrario, cuando lo recibe como regalo, esto
constituye un desprecio a su persona y es denominado10 “pan de la vergüenza” –
por eso el disfrute perfecto y completo se recibe de lo alcanzado por medio del es-
fuerzo, y cuanto más sea el esfuerzo, mayor será el deleite del fruto del logro.

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Asi fue cuando tuvo lugar el nacimiento del pueblo judío, el esquema de la sa-
lida de Egipto fue como el Altísimo dijo a Moshé Rabeinu: “cuando11 saques al
pueblo de Egipto serviréis12 a D´s sobre este Monte (Sinaí)”. A pesar de que la pro-
pia salida de Egipto fue un regalo13 del Cielo, y de una manera de milagros de los
más maravillosos y abiertos, sin embargo, desde un primer momento, esto estaba
vinculado con serviréis (con la servidumbre como de un esclavo) a D´s; este fue el
mérito14 del pueblo, su participación en el cuando saques al pueblo de Egipto.
* * *
Y tal como ocurre con la globalidad del pueblo de Israel así también es con
cada individuo. Su aspiración debe ser que debe accionar y lograr cosas: y no sim-
plemente hacer, sino actuar con esfuerzo, uno que la Torá de la Verdad define
como “amal”, arduo esfuerzo. Recién entonces habrá de elevarse de su categoría
de hombre – “Adam - derivado15 de “polvo de la tierra, adamá”, a la categoría de
“Adam – derivado16 de Adamé La Elión (similar – alegóricamente hablando – al Su-
premo)”.
* * *
También el nacimiento y la vida del individuo están conectados con milagros.
Incluso cuando parecería que todo es “por el camino de la naturaleza”, dijeron
nuestros Sabios zijronam librajá17: “el protagonista del milagro desconoce su milagro”,
la persona no sabe cuando le ocurrió un milagro. Por ello agradecemos al Altísimo
tres veces por día por Tus milagros cada día con nosotros.
Y tal cual como David, el Dulce cantor de Israel (y el Rey de Israel18) dice en
nombre de cada judío (y en nombre de la Comunidad de Israel18) “de19 las entra-
ñas de mi madre me Has extraído (sobre lo que comenta20 el Midrash21 que esto se
refiere (también) a la Comunidad de Israel: Tu nos Has sacado de la mano de
Egipto)… una maravilla fui para muchos – (Midrash: cuántos milagros me Has re-
alizado)… ingresaré a los años de la fortaleza… y hasta ahora relataré Tus milagros
(Midrash: en cada etapa, tiempo e instante)… Habrás de darme vida (Midrash: sa-
carme del exilio -el galut).”
Esto significa, que toda la vida del hombre a partir del nacimiento en adelante
–así como del Pueblo de Israel, es de manera de milagros permanentes, a pesar de
que no siempre se lo ve,
Hasta llegar al milagro de la verdadera y completa redención del individuo22 y
de la comunidad22 del pueblo de Israel.
Y por medio de nuestras23 acciones y nuestros esfuerzos durante el transcurso de
todo el tiempo del exilio – la vida cotidiana del individuo y de la comunidad toda
de acuerdo al mandato del Altísimo, se logra la perfección total del mundo en-
tero24, la verdadera y completa redención a manos de Mashíaj Tzidkeinu24, pronto
tal cual, cuando habrá de cumplirse:
Como25 en los días de tu salida de la tierra de Egipto le mostraré maravillas.
Con bendiciones de una Festividad de Pesaj
casher y jubilosa

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Agregado posterior:
Podría preguntarse: esta naturaleza humana (de deleitarse específicamente
cuando consigue su objetivo por medio de arduo esfuerzo y trabajo) no es impres-
cindible por sí. Es sólo debido a que así lo fijó (y creó) el Altísimo. Entonces la
pregunta vuelve a su lugar original: siendo que el Altísimo es La Esencia del Bien
¿por qué no creó al hombre de manera tal que disfrute también al recibir un ob-
sequio gratuito, y consecuentemente no sea necesario el esfuerzo y la fatiga del
trabajo arduo?
La explicación de ello: el bienestar final y perfecto consiste en que el hombre
alcance no sólo la máxima perfección posible en los confines de las criaturas crea-
das, sino que ascienda a la categoría similar a su Creador (nótese en Bereshit Rabá
98,3: tal como el Altísimo creó mundos, también vuestro padre crea mundos). Por
ello D´s quiso que el hombre logre sus asuntos no de lo ya preparado, a disposición,
sino de su trabajo y esfuerzo, para que esté (no sólo en la perfección del “receptor”,
la perfección de lo creado , sino) también en el nivel de “aportante” (generador,
creador) similar al Creador (hasta que por medio de ello se convierte en (el len-
guaje de Nuestros Sabios en Shabat 119,b socio del Altísimo en la acción del génesis
, en toda la creación).
Y ésta es precisamente la razón de la naturaleza humana mencionada previa-
mente - que el hombre no disfruta al recibir un obsequio inmerecido, y al contra-
rio, se avergüenza con ello, “pan de la vergüenza” – se debe a que su función y
perfección consiste en que sea no un “receptor” sino similar “al Creador” (extraído
de la alocución del 11 de Nisan 5732).

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