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La modernidad y sus demonios

ECHEVERRÍA, Bolívar, Vuelta de siglo,


Era, México, 2006, 272 pp.

Irving Reynoso Jaime

Los inéditos e insólitos acontecimientos de orden centradas en el fracaso de la sociedad moderna por
político, tecnológico, social, ambiental y cultural que recuperar la esencia de la modernidad y liberarla de
presenciamos los seres humanos hacia finales del su definición capitalista. El autor nos lleva desde el
siglo XX anunciaron la llegada de una nueva época. terreno teórico del materialismo histórico, pasan-
No obstante, la vuelta de siglo que nos toco vivir do por el debate sobre el sentido del siglo XX, para
Nostromo

dejó más dudas que certezas sobre el porvenir de la terminar enfocándose en la problemática actual la-
humanidad, por lo que la época actual se caracteriza tinoamericana.
por una sensación de suspenso propia de su “inde- Para no repetir la secuencia expositiva de la obra,
finición de sentido”. En este orden de ideas, Bolívar hemos agrupado las ideas en distintos ejes temáticos
Echeverría nos presenta una serie de ensayos donde que presentamos a continuación.
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analiza diversas problemáticas de la situación actual,
L   recreación, alejándose del uso duración y a Hitler como uno de
tradicional, canonizador y jerar- los continuadores de la obra de
Oscar Wilde solía decir, en defen- quizante de los libros y la lectu- Napoleón III.
sa de la creación artística, que la ra que la modernidad capitalista Dos posiciones contrapuestas
cultura no debía ser popular, sino impuso en los sistema educativos con las que el autor ejemplifica el
que las clases populares tenían nacionales desde el siglo XIX, para “encierro” de la situación actual”.
que volverse cultas; pretensión conseguir descifrar en cada texto No obstante, aunque reconoce
quimérica en una época como la diversidad de mundos posibles, en el fascismo y el comunismo
la actual en que la alta cultura ha enfrentando la visión cultural algunas semejanzas (como su
perdido su hegemonía. monolítica de la neobarbarie. apariencia revolucionaria) afirma
Este fenómeno se explica por categóricamente que la diferencia
el desplazamiento que el nuevo E  :  sustancial radica en que el prime-
capitalismo ha hecho de las cla-   ro no pretende, e incluso conde-
ses gobernantes tradicionales,  na, la transformación del modo
quienes a partir del siglo XIX se de producción capitalista.
interesaron en promover las ma- Luego de pasar revista a los tra- Echeverría prosigue su traba-
nifestaciones de la identidad cul- bajos de Nolte y Furet sobre el jo analizando precisamente dos
tural, nacional y occidental. Des- fascismo y el comunismo, Eche- de los mitos más recurrentes de la
de la segunda mitad del siglo XX, verría sostiene que, para estos modernidad capitalista: la secula-
se entregó esa tarea a la nueva y autores, el sentido histórico del rización política y la erradicación
poderosa industria cultural de los siglo XX versa fundamentalmente de la violencia destructiva.
mass media, que ha producido una sobre el destino de la democracia Si bien dicha modernidad ha-
“identidad artificial” que aleja a la liberal moderna y sus momen- bía anunciado solemnemente la
sociedad de su herencia cultural, tos de fracaso, es decir, sobre la muerte de Dios y la seculariza-
produciéndole indiferencia y ex- aparición de los estados fascista y ción de la política, Marx advirtió
trañeza respecto a su propia con- bolchevique. que una política que asegurara la
creción comunitaria. En opinión Para Nolte fascismo y co- autonomía de lo humano contra
de Echeverría, dicho proceso munismo están relacionados a lo religioso era una ilusión. Las
implica el advenimiento de una profundidad, porque ambos res- mercancías se convirtieron en
especie de neobarbarie. ponden al déficit político de la los nuevos fetiches modernos

Sotavento
La disminución de la impor- democracia moderna. El siglo de eficacia milagrosa capaces de
tancia de la escritura-lectura de XX comienza con la Revolución inducir cierta sociabilidad en los
libros, es uno de los indicios más de Octubre de 1917, lo que im- propietarios privados. La ciega
claros de tal situación. El libro y la plica mostrar al nazismo y a Hi- confianza en la mano oculta del
lectura, que durante siglos fueron tler como una copia de lo peor mercado como la conductora de 163
los vehículos de la alta cultura en de la revolución socialista. Dado la vida social implica la creencia
la vida civilizada moderna, fueron que ambos regímenes impugnan en un Dios, una entidad metapo-
desplazados como modeladores a la democracia burguesa, Nolte lítica ajena a la autonomía huma-
de la opinión pública por las crea- propone que el siglo XX debe in- na. Así, ambas religiosidades, la
ciones de los medios masivos, po- terpretarse como el de la “guerra moderna y la arcaica, conviven
niendo en peligro de extinción a civil europea”. En cambio, para mediante concesiones y acomo-
toda la especie del homo legens –el Marx se trató no de una “guerra dos, dándole forma a la nueva
hombre que lee–, definido como civil” sino de una “lucha de cla- ecclesia moderna de la Nación.
aquel individuo “cuya vida entera ses revolucionaria” universal, que La búsqueda de una paz per-
está afectada esencialmente por no comenzó en 1917 sino en las petua es otro de los elementos
el hecho de la lectura”. Ante tal revoluciones europeas de 1848. ausentes del proyecto real de la
amenaza, el homo legens tiene que Esto implica mostrar al nazismo modernidad. La violencia funda-
reivindicar la lectura “por puro como un momento del proceso mental es la que ejerce el merca-
placer”, y no por instrucción o contrarrevolucionario de larga do capitalista contra todo lo que
resulte disfuncional, por ejemplo, Ante las condiciones actuales este sentido, El Capital de Marx
la amenaza del desempleo hacia de la clase obrera, el discurso del es claro ejemplo de una empresa
los trabajadores, transformándo- Manifiesto Comunista puede resul- intelectual que parte precisamen-
los en elementos anti-sistémicos tarnos lejano y ajeno, pero Eche- te de una poderosa actitud de
contra quienes se justifica el uso verría insiste en recuperar la cer- sospecha ante la realidad descrita.
de la fuerza. En suma, el objeto canía y actualidad de su radicalis- De esta forma, la propuesta de
de la violencia del Estado moder- mo, la idea de cerrar una historia Echeverría es combinar el para-
no es la conciencia de clase del y comenzar otra, pues un cambio digma indiciario para la escritura
proletariado. Por tanto, el Estado real tiene que ser necesariamente de la historia (Ginzburg) con la
monopoliza la violencia con un “radical, de orden y profundidad idea de que el historiador, desde
doble propósito político: asegurar civilizatorios”. Esta propuesta su presente, cite la imagen del pa-
la reproducción del sistema capi- confronta al materialismo histó- sado en el “instante de peligro”
talista, y ejercer violencia hacia rico “oficial” (socialdemócrata) (Benjamin).
quien atente contra ese continuum que expresa el “conformismo”
(la izquierda política). del trabajador moderno, su some- A L:
timiento al continuum del progreso  
capitalista. En cambio, el autor se 
M 
   adhiere a la crítica que Benjamin
 hizo de este progresismo, reivin- ¿Puede la filosofía de América
dicando el materialismo históri- Latina aspirar a ser una filoso-
“A ti al menos te explotan”, le co “profundo” o revolucionario, fía universal –como la filosofía
responde un obrero desempleado aquel que expresa el compromiso europea– y no mera expresión
a un asalariado que se lamenta de del trabajador con la ruptura del particular de su propia excentri-
su situación. Esta broma común continuum y devela la “teología” cidad? Los usos del español en
entre los socialdemócratas euro- oculta en el materialismo, su ca- Latinoamérica conciben lo que
peos ilustra notablemente hasta pacidad de percibir la dimensión puede ser el discurso filosófico de
que punto logró el capitalismo de- “mesiánica” del tiempo histórico, una forma distinta a lo que se ha
bilitar la conciencia de clase pro- ese “instante de peligro” donde entendido en la historia europea
letaria. Pero además, como indica se decide por la claudicación o la por discurso filosófico moderno.
Echeverría, hay que considerar resistencia. Durante el siglo XVII (el llamado
Nostromo

que el tipo de proletariado que Es decir, este materialismo no siglo barroco) las configuracio-
estaba dispuesto a combatir al sis- busca el pasado “tal como sucedió nes del español, al amparo de la
tema ha dejado de existir, y con él, realmente”, sino que lo reconoce Contrarreforma, no necesitaron
el fantasma del comunismo. Aquel en ese “instante de peligro”, ahí desarrollar un discurso filosófico
164 proletariado del siglo XIX tenía por donde está tentado a servir a la moderno propio, pues su modo
características la pobreza digna, las clase dominante. Se trata de una “tradicional” de reflexionar les
necesidades frugales, una moral historia a contrapelo (siguiendo resultaba más efectivo que las
laica inspirada en un cristianismo el paradigma indiciario de Ginz- nuevas tendencias europeas.
racionalista, pero sobre todo, la burg), que parte del supuesto de Echeverría afirma la existencia de
conciencia de la necesidad de sus- que la realidad histórica es enig- varias alternativas de modernidad
tituir por cualquier medio –inclu- mática y sospechosa: los hechos dentro del discurso filosófico, a la
so el violento– un orden social y están ahí para engañar, y el olfato cuales pertenece la forma barro-
político establecido, por otro más del historiador tiene que sacar a ca propia de América Latina. En
justo. Sin embargo, las prebendas la luz aquello que no es visible, lo su opinión, aspirar a una “filoso-
del sistema lograron que el refor- que fue borrado del registro his- fía sin más” nos condenaría a los
mismo se impusiera sobre las po- tórico, pero siempre de acuerdo vicios del “hecho colonial”, pero
siciones revolucionarias radicales al compromiso con su presente existe la alternativa de seguir la es-
del proletariado, sustituyéndolas –cargado de fuerza mesiánica– trategia barroca, es decir, ensayar
por un “realismo político”. que lo conecta con su pasado. En una forma de discurso filosófico
en nuestro idioma que responda mente en sujeto propiamente di- estados sigue siendo la de des-
a los usos del mismo en las socie- cho. La historia europea se volvió truir las formas de vida indígena,
dades latinoamericanas. historia americana en dos senti- no a través de su aniquilamiento
En efecto, el principio for- dos: los recursos naturales ame- sino provocando su “implosión”.
mal barroco –emanciparse de la ricanos permitieron consolidar la En el caso de México, Echeve-
imitación del mundo y crear un modernidad capitalista europea y, rría opina que el régimen priísta
mundo autónomo– es afín a mu- por otra parte, el intento del papa- supo combinar una política doble
chas regiones de América Latina, do por construir una modernidad de mestizaje y apartheid hacia los
y puede reconocerse con toda católica –Concilio de Trento– fue indígenas, mientras que con el
claridad en la estrategia histórica un gran agente de diversificación panismo en el poder se volvió al
del mestizaje cultural, donde las cultural de la historia europea. viejo proyecto conquistador de la
formas vencedoras fueron re- Desde entonces, el proyecto im- monarquía española, intensifican-
configuradas e incorporadas a las pulsado por la Compañía de Je- do el apartheid, condenando a las
formas derrotadas. Este mestiza- sús, la modernidad barroca, cons- comunidades autónomas a “auto-
je dio como resultado un hecho tituye uno de los elementos que consumirse”.
paradójico: la afirmación de la hacen que la historia occidental Sin embargo, a pesar de la im-
pluralidad cultural latinoamerica- no sea una historia monolítica portancia del movimiento neo-
na que produce –a pesar de ella que excluya la posibilidad de mo- zapatista en Chiapas, Echeverría
o como condición necesaria– una dernidades alternativas. afirma que las comunidades in-
unidad o semejanza en la misma. No obstante, justamente esa dígenas actuales no representan
La “pluralidad identitaria en alternativa de modernidad, el cul- una alternativa frente a la moder-
contra y dentro de su unidad”, tivo dialéctico de “la pluralidad nidad capitalista, pues ellas tam-
rasgo tan peculiar de la cultura que requiere de la unidad” y “la bién, como “comunidades mes-
latinoamericana, se debe, por una similitud que exige la diversidad”, tizas” que son, forman parte de
parte, a la ya mencionada estrate- se haya directamente amenazado esa sociedad moderna cuyo mo-
gia del mestizaje, y por otra, a la por la modernización neolibe- delo está agotado. En cambio, la
coexistencia o presencia simultá- ral. Echeverría señala que desde gran relevancia y originalidad del
nea de varios tipos de moderni- la catástrofe económica de los movimiento indígena en Chiapas
dad –o shocks modernizadores– años setenta, se ha considerado a para la reconstrucción de la mo-
que dominaron distintas épocas los habitantes de América Latina dernidad reside en su “diseño del

Sotavento
de la historia de América Latina: como meros objetos de moder- mundo”: una forma de estar en
el proyecto jesuita –modernidad nización, con lo cual, la reivindi- la naturaleza que implica la idea
barroca– (siglos XVI-XVII); el pro- cación de la identidad cultural se de una técnica que puede estar a
yecto del Despotismo Ilustrado vuelve cada vez más “un asunto su servicio y dialogar con ella, no
borbónico (mediados del siglo de alcances revolucionarios”, como simple objeto, como fuen- 165
XVII hasta las guerras de indepen- como lo pone en evidencia la re- te de recursos, sino como sujeto
dencia); la modernidad republica- belión de los indios de Chiapas. con iniciativa propia. En última
na o nacional –el Estado-nación instancia, los mestizos-indios no
latinoamericano– (mediados del L  pretenden, afirma Echeverría,
siglo XIX hasta mediados del XX),  una destrucción del mundo blan-
y, desde los años setenta del siglo co, sino que los “blancos” se asu-
pasado, el último shock moderni- Los estados latinoamericanos man como aquello que son desde
zador que corresponde al de la han lidiado históricamente con el siglo XVII: mestizos-blancos.
globalización neoliberal. el conflicto básico entre la ten-
En el tránsito por cada uno dencia al mestizaje o al apartheid. ***
de estos momentos, América La- Si consideramos, desde una pers-
tina pasó de fungir como objeto pectiva de larga duración, que el El autor concluye sus reflexio-
histórico –proveedor de materias proceso de la Conquista no ha nes con algunos comentarios
primas– para convertirse rápida- terminado, la tarea de los nuevos sobre la situación actual de la iz-
quierda latinoamericana que con- reto histórico de la izquierda es, duo al funcionamiento automático
viene mencionar brevemente. entonces, generar una propuesta del capital. La manifestación más
En su opinión, el descon- de actividad política que no obe- clara de esa actitud de izquierda se
cierto en que se haya la izquier- dezca al dogma de la modernidad detecta en la toma de partido por
da responde al hecho de que no capitalista. el “valor de uso” del mundo de la
puede abandonar su fidelidad al Finalmente, en el ámbito indi- vida y por la “forma natural” de
mundo de la política y del Esta- vidual, “ser de izquierda” se defi- la vida humana, siempre en contra
do nacional moderno, pues se ne, según Echeverría, como una de la valorización capitalista de ese
niega o es incapaz de reconocer y actitud de resistencia y rebeldía al mundo y de esa vida.
asumir la descomposición de ese hecho de la enajenación y someti-
mundo como un hecho real. El miento de la comunidad y el indivi-
Nostromo

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