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REPORTE DE LECTURA

LA FÁBRICA DE LA INFELICIDAD
ALUMNA MARTHA G. RGUEZ. RIESTRA

Todo lo que anteriormente estaba ligado al trabajo se está viniendo abajo. Si


anteriormente el tener un trabajo era considerado a la par de una boda con el
lema de “vivirán juntos por siempre, en la salud y en la enfermedad, en las
buenas y en las malas”, eso ya es prácticamente cosa del pasado. La promesa
de felicidad individual. éxito asegurado, experiencia y ampliación de
conocimientos ha quedado atrás dando lugar la incertidumbre de un trabajo
que con suerte será temporal, que no nos ofrece beneficios adicionales sino un
sueldo magro que nos obliga a buscar un segundo empleo que haga apenas
cubrir las necesidades mínimas y que nos aleje de los lazos familiares y
sociales, además de las actividades de diversión o culturales, borrando también
la línea que dividía el espacio laboral al familiar o social.

Los modelos económicos caen y van formando otros nuevos, el capitalismo es


el inicio de varios cambios económicos dentro de él que se van dando cada
vez más vertiginosamente; ya no pasan cientos de años para pasar del
esclavismo al feudalismo y de éste al capitalismo; se necesita apenas de una
década para ver los cambios del modelo de la old company al de la new
company que a su vez da paso al de la net company.

La net company cae a la par de las crisis financieras que a la vez propician
crisis económicas y, es ahí donde dan cuenta de la vulnerabilidad (física,
emocional, palpable) a la que se creían inmunes y de la que escapaban con
todo tipo de drogas –lícitas o no- que respaldaba esa forma “virtual” que les
escudaba. Autoempresarios y microcapitalistas (los cuales realmente daban
sentido al término “empresa”) sucumben ante la unión de la net company con la
old company que refleja el gran capitalismo unido a intereses políticos a través
de prebendas, muy común en el gobierno de Bush.

Surge el Semiocapital que se caracteriza principalmente en una crítica de la


economía política de la inteligencia cognitiva y sobre todo el predominio de los
símbolos en los flujos lingüísticos económicos; donde la producción digital va
adquiriendo una dimensión biológica (¿Neopositivismo digital?), una especie de
“bioinfo” donde lo cibernético tiene un alcance total que el autor llama
ciberpanóptico, el cual todo lo ve y es generador de las nuevas neurosis
mundiales.

El miedo ahora es habitual y es un sinónimo o reflejo de la inseguridad a


saber realmente que nos depara el futuro-si es que lo hay-, no sabemos con
certeza si realmente tendremos “algo” que realmente podremos llamar nuestro
– o propio, nuestro ya implicaría el estar acompañado-, cómo nos vamos a
sostener, dónde vamos a vivir y con quién, etc.
La felicidad ya no tiene un significado tangible, es más bien una utopía
superficial, ajena e impuesta que ya poco tiene que ver con nuestra realidad de
apenas unos años antes. El egoísmo deja atrás a la época donde el
comunismo-de comunidad- daba paso a grandes luchas por los derechos de
todos que eran las propias y que alentaban grandes uniones entre trabajadores
que no necesariamente tenían que estar en la misma ciudad o inclusive en un
mismo país.

La riqueza es también otro concepto que está completamente prostituido. Ésta


es apenas una inferencia a más dinero, poder y ganancias, donde el éxito
significa más dinero aunque realmente el tener más dinero nunca es realmente
suficiente. Todo ésto es apenas un reflejo de la miseria que se va arrastrando y
que ni drogas legales e ilegales pueden llenar.