¿CUANTO DURARÁ EL AEROPUERTO DE MÉXICO?

Por Juan Fernando Perdomo * POLÍTICA ANALÍTICA Eran los principios del año 2000. Las elecciones estaban cerca, muy cerca. El Presidente Zedillo había decidido hacer una reserva económica importante para la adquisición de los predios en la zona de Texcoco, San Salvador Atenco, para adquirir de manera justa y razonable los terrenos que albergarían el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. En la década de los 50´s, el Licenciado Miguel Alemán Valdés inauguró el Aeropuerto de la ciudad de México (AICM), mal llamado Aeropuerto Internacional Benito Juárez, pues nunca se realizaron los trámites legales que le dieran el nombre de tan distinguido personaje. La gente decía: ¡Han creado un Elefante Blanco! ¡Ese aeropuerto es enorme para el país! Con sólo dos pistas que no operan simultáneamente, ya que la distancia entre ambas lo impide, por seguridad, el AICM, realiza entre 800 y 1,000 operaciones de despegue y aterrizaje al día y, 50 años después, ya estaba llegando a su saturación. Recientemente se mencionaba que de 20 millones de pasajeros al año, en los finales de la última década del siglo pasado, había pasado a 25 millones. Al llegar la administración del Presidente Fox se anunció que en Junio se darían a conocer los resultados del lugar en donde se llevarían a cabo las nuevas construcciones del aeropuerto que tendría, al menos, la oportunidad de dos pistas simultáneas y, quizás tres, para poder usar dos, mientras una se reparaba cuando las condiciones del suelo generaran hundimientos de las mismas, sin tener que modificar la rutina operativa, como aún sucede dos veces al año. Al llegar Junio, la fecha se postergó a Octubre y posteriormente, cuando se anunciaba que sería en Texcoco, los macheteros salieron a las calles de la ciudad con las quejas de que sus predios estaban siendo mal-pagados y que no permitirían la construcción del importante proyecto. Faltó Capacidad Política. Se buscaron alternativas y se decidió, darle más impulso a la Terminal de Toluca, respaldándola con Puebla y Querétaro, y enviando el mayor número de naves pequeñas a esos aeropuertos –cosa que ya se venía haciendo desde 1998, aproximadamente, y ofertar a las líneas de bajo costo esas terminales. Pero… ¡Algo muy extraño pasó!

Los directivos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), y Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), decidieron ampliar las terminales en la parte ambulatoria de los pasajeros, con enormes tiendas y el concepto Aeropuerto-boutique y, realizando inversiones millonarias, pusieron excelentes instalaciones en el comedor, pero se les olvidó que la cocina no dará la batalla para ese número de comensales. O sea, las pistas siguen sin poder ofrecer el servicio que se requiere, que son las operaciones de despegue y Aterrizaje, y crecieron los edificios de las terminales, haciendo más cómoda las instalaciones, pero no en lo esencial. La semana que recién terminó, el secretario de SCT, DR. Luis Téllez, inauguró la segunda Terminal (T2) con un valor estimado inicial, en la anterior administración, del orden de $4,000 millones de pesos que, por “no considerar algunas obras importantes que se tuvieron que hacer”, se volvieron $8,000 millones de pesos. ¡Sólo el doble! A pregunta expresa de Carlos Loret de Mola, en el noticiario del viernes por la mañana, Luis Téllez respondió, “no sé porque no se consideraron esas obras”. -¿Qué incremento en la capacidad tendrán las nuevas mejoras?, dijo Loret. -Un 10% a un 13%, respondió el secretario Téllez. -Y ¿Cuánto crece la aviación en el Valle de México?, nuevamente inquirió Loret. -Un 16% anual, respondió el Secretario. -O sea, en menos de un año… ¡Tronará! -Bueno, dijo Téllez, pero Toluca ayudará para que no suceda en unos 10 años. Pues la verdad esto no convence ni a Pilotos, ni Sindicatos, ni a Técnicos…. ¡ni a los usuarios que tenemos que esperar! Haber crecido en la zona visible, no quiere decir que el problema esté resuelto, sería tanto como que “Ojos que no ven….” Por la noche, en el noticiario de López Dóriga, con marcada ironía, señaló que indicaría a los mexicanos como llegar a la T2, debido a que no había una infraestructura adecuada y mal señalamiento. Lo único que nos ha salvado es que en la última década la aviación en el centro del país había disminuido, por el bajo crecimiento económico, pero nada garantiza que no crezca la demanda, cosa que sí convendría para el país. Bueno, pues así se las gastan nuestros funcionarios… Tal vez porque son los mismos. *Juan Fernando Perdomo es egresado del TEC DE MONTERREY. Servidor Público, empresario y Político ( jperdomo@infosel.net.mx ) www.perdomo-blog.blogspot.com