El Colegio de Abogados de Madrid a lo largo de su centenaria historia se ha mantenido como una institución de gran prestigio.

Actualmente vivimos tiempos de cambios sociales profundos que afectan a todas las organizaciones y al ejercicio de nuestra profesión. Por eso pensamos que no basta seguir como hasta ahora. Es necesario que nuestro colegio no sólo gestione el cambio sino que llegue a liderarlo. Y esto, en la época de Internet, es tarea de todos. Un decano y una Junta de Gobierno para los años 2008-2013 debe ser un equipo que venga para trabajar, para hacer cosas, y no se limite con estar en el cargo, como culminación de una carrera profesional El colegio que queremos es un colegio al servicio del colegiado, en el que cada uno cuente. Donde los servicios sean conocidos y respondan a las necesidades reales de cada abogado. Un auténtico centro de asistencia para el ejercicio de la profesión. Un centro de conocimiento referencia en el mundo del derecho. Un colegio que camine hacia la autofinanciación de los servicios prestados, que permita una reducción en las actuales cuotas de los colegiados; con un portfolio de servicios amplio, excelente y de valor añadido: servicios que salgan al encuentro, dando un tratamiento personalizado a cada abogado. El colegio que queremos sabe aprovechar los cauces que nos ofrecen las nuevas tecnologías para mantener un diálogo fluido entre los distintos profesionales que dan vida a nuestra institución, propiciando la participación activa de los colegiados. Un diálogo que debe estar abierto a la sociedad, contribuyendo a afrontar los grandes retos de la actualidad como la violencia de genero, el cambio climático, la inmigración y otras realidades que presentan desafios para el conjunto de la sociedad.

El colegio que queremos es un colegio de todos, un colegio plural capaz de aprovechar, acoger e incentivar el dinamismo de todos y cada uno. Del que trabaja en solitario o integrado en un gran equipo, del que ejerce de 8 a 22, de los que se ponen la toga, de los trabajan para el estado, los que hacen guardia en el turno de oficio o los que asesoran jurídicamente a una empresa. El colegio que queremos sabe dar la cara por sus colegiados en defensa de la dignidad de nuestra profesión, fortaleciendo la identidad, el prestigio y el orgullo de ser abogado en Madrid. Tu Colegio debe seguir contribuyendo a que los abogados de Madrid sean referente de la abogacía en España y en el mundo en español. Estamos convencidos que tenemos un equipo con la energía suficiente para ilusionar a todos para que se sumen a nuestro proyecto, y estamos convencidos que entre todos podemos seguir haciendo el Colegio de todos: abierto, cercano, moderno, capaz de dar respuesta a nuestras necesidades. Queremos ilusionar a todos los que hoy se sienten lejos del Colegio, contagiarlos con nuestra energía para que el 14 de diciembre votemos todos por un Colegio para ti.